scieee Science in your language
[es] (orig)

Así en Oriente como en Occidente: el origen oriental de los altares taurodérmicos de la Península Ibérica

Abstract

En las siguientes líneas nos proponemos, en primer lugar, demostrar el origen siriochipriota de los altares taurodérmicos de la protohistoria de la Península Ibérica exponiendo los ejemplos recogidos procedentes del Mediterráneo Oriental y comparando sus contextos con los de los altares en forma de piel de toro del Hierro I hallados hasta la fecha en España; en segundo lugar, demostrar que los tradicionalmente denominados lingotes chipriotas, siriochipriotas para nosotros, no son el motivo que imitan los altares taurodérmicos, sino que ambas ramas son el resultado de un mismo tronco común: la piel de toro trabajada y; por último, recalcar el carácter identitario fenopúnico de los altares taurodérmicos fechables en el Hierro II que han aparecido por toda la costa peninsular ibérica.

Read accessible full text

Así en Oriente como en Occidente: el origen oriental de los altares taurodérmicos de la Península Ibérica

Author: Gómez Peña, Álvaro
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2010
DOI: 10.12795/spal.2010.i19.06
Source: https://idus.us.es/bitstreams/c8ac935a-925f-46a5-8fd1-b17d77d52949/download
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE
LOS ALTARES TAURODÉRMICOS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA
THUS IN THE EAST AND THE WEST: THE EASTERN ORIGIN OF
THE BULL SKIN ALTARS OF THE IBERIAN PENINSULA
ÁLVARO GÓMEZ PEÑA*
“ […] el a gumen o de que a as con es a o ma no se conocen en el
Medi e áneo o ien al queda de nue o in alidado si las imágenes
de dicho símbolo g abadas sob e algunos sellos chip io as, que se
han leído como lingo es se in e p e an en cambio como al a es”
(Escacena 2007: 628).
Resumen: En las siguien es líneas nos p oponemos, en p ime
luga , demos a el o igen si iochip io a de los al a es au odé -
micos de la p o ohis o ia de la Península Ibé ica exponiendo
los ejemplos ecogidos p oceden es del Medi e áneo O ien al
y compa ando sus con ex os con los de los al a es en o ma de
piel de o o del Hie o I hallados has a la echa en España; en
segundo luga , demos a que los adicionalmen e denomina-
dos lingo es chip io as, si iochip io as pa a noso os, no son el
mo i o que imi an los al a es au odé micos, sino que ambas
amas son el esul ado de un mismo onco común: la piel de
o o abajada y; po úl imo, ecalca el ca ác e iden i a io e-
nopúnico de los al a es au odé micos echables en el Hie o II
que han apa ecido po oda la cos a peninsula ibé ica.
Palab as cla es: Al a es au odé micos, lingo es, cilind os-
sellos, ashe ah.
Abs ac : Fi s ly in he ollowing lines we aim o p o e he
Si ian-Cyp io o igin o he bull-skin-shaped sh ines o he
P o ohis o y o he Ibe ian Peninsula by showing he sam-
ples collec ed om he Eas e n Medi e anean and compa -
ing hei con ex s wi h he bull-skin-shaped sh ines o he
I on Age I ound in Spain. Secondly, i will be p o en ha
he adi ionally named Cyp io ingo s, Si ian-Cyp io s o
us, a e no he mo i imi a ed by he bull-skin-shaped sh ines,
bu bo h models come om a single one s ock: he c a ed
bull-skin. Finally he iden i a ian cha ac e o he Phoenopu-
nic bull-skin-shaped sh ines da ed om he I on Age II ha
ha e appea ed h oughou he Ibe ian Peninsula coas will be
highligh ed.
Key wo ds: Bull-skin-shaped sh ines, ingo s, cylinde -seals,
ashe ah.
En los úl imos ein e años el descub imien o de
nume osos al a es au odé micos ha empezado a lle-
na en pa e un acío en las in es igaciones p o ohis-
ó icas de la Península Ibé ica que se an oja de suma
impo ancia pa a en ende la eligiosidad enopúnica.
És os, p esen es en el caso del Hie o I, han apa e-
cido en san ua ios de adición le an ina cuyos da os
apun an hacia una con inuidad cul ual y cul u al en-
e los complejos eligiosos del Medi e áneo del Es e
y los san ua ios o ien ales del Medi e áneo Occiden-
al: hymia e ia, hue os de a es uz, conchas, smi ing
gods, be ilos, alabas inos, co namen as de animales
y así con una la ga lis a de elemen os que ienen sus
* Miemb o del G upo de In es igación His o iog a ía y Pa-
imonio Andaluz (HUM-402). Conseje ía de Cul u a de la Jun a
de Andalucía.
130 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
equi alencias al o o lado del pos e io Ma e Nos um.
¿Cómo es posible que de odos ellos, los al a es no u-
ie an sus pa alelos o ien ales? El al a , como obje o
que encie a las ac uaciones más sag adas de una co-
munidad eligiosa se con ie e inmedia amen e en la
pieza cla e en o no a la que gi an los i uales de dicho
colec i o y, po an o, en un buen elemen o iden i a io.
1. DIOSES, LINGOTES Y SELLOS EN
LA TRADICIÓN SIRIOCHIPRIOTA
Recien emen e hemos a ado desde un pun o de
is a his o iog á ico y me odológico la elación de ele-
men os au odé micos hallados en la Península Ibé ica
(Gómez Peña e. p.), y no nos ha so p endido comp o-
ba que la inmensa mayo ía de los au o es que ha aba-
jado sob e ellos ha seguido la adicional in e p e ación
que elaciona es as o mas con los lingo es “chip io as”,
pues e ec i amen e ambas o mas es án empa en a-
das. Sin emba go, dicha in e p e ación es desde nues o
pun o de is a inexac a ya que exis e una idea que aglu-
ina a ambas: la au odé mica. No obs an e, hay quie-
nes han pensado que el pa ecido en e ambos, lingo es y
pieles, es pu amen e casual (Bass 1961: 272; 1986: 275;
Pulak 1988: 6, no a a pie 8) ya que el con o no de los
p ime os se ealizó pa a acili a su anspo e sob e los
homb os como se obse a en di e en es ep esen acio-
nes ( ig. 1). No podemos sabe con segu idad si la o ma
se escogió po su ácil anspo e o si aquélla acabó en-
con ando buen acomodo en los homb os de sus ca ga-
do es, pe o aun así no es óbice pa a pensa que su más
ácil anspo e y su simbolismo sean incompa ibles.
El mo i o, po an o, po el que analiza emos aquí
los lingo es de o ma au odé mica adica en el es echo
pa alelismo exis en e en e sus di e sas ac u as y las
de los al a es de o ma de piel de o o del Su oes e pe-
ninsula ( ig. 2), p oponiéndonos demos a a pa i de
aquí el o igen si iochip io a an o de los lingo es, como
de es a o ma y de su espec i a simbología in odu-
cida en occiden e.
Siguiendo la me odología expues a en o a oca-
sión (Gómez Peña e. p.), son los p opios lingo es los
que nos indican que en la adición o ien al se cono-
cía el abajo de la piel bo ina con ac u a idén ica o si-
mila a los ejempla es conocidos en la Península Ibé-
ica. No ya sólo lo e idencia la o ma de las piezas, con
sus esquinas p onunciadas, sino que algunos ejempla-
es mues an un doble con o no como los al a es de El
Ca ambolo, Cau a o Malaka, en e o os. Incluso ene-
mos ep esen aciones de pieles con es e pe il an o en
mon u as como la del caballe o de Byblos (siglos VIII-
VI a. C.) ( ig. 3), como en ins umen os musicales isi-
bles en deco aciones de menaje de lujo p oceden es de
Chip e ( ig. 4). Ad ié ase que en dicho pla o apa ecen
an o los lingo es como las pieles abajadas, ambos con
idén ica ac u a. En es e úl imo ejemplo iene ácil lec-
u a la o ma de piel de bó ido de los pande os, pe o
el mayo p oblema al que nos hemos enido que en-
en a y que augu amos que de buen segu o da á bas-
an es queb ade os de cabeza en un u u o es disce ni
cuándo es amos an e las ep esen aciones de lingo es
Figu a 1. F agmen o de b once p oceden e de Chip e
mos ando a un homb e po ando un lingo e sob e sus
homb os (Ka ageo ghis y Papasa as 2001: 340).
Figu a 2. Va ios ipos de lingo es de cob e de p ocedencia
o ien al pa alelizables con los al a es de El Ca ambolo, Cau a
y Malaka (a pa i de Buchholz y Ka ageo ghis 1973: 279).
131ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE LOS ALTARES TAURODÉRMICOS...
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
p opiamen e dichos y cuándo es amos an e los al a es
au odé micos, po que siguiendo la p ime a in e p e a-
ción, odo lo que en O ien e ha enido es e con o no
ha sido conside ado ep esen ación de un lingo e. Mu-
cho ienen que e en es a in e p e ación los hallazgos
de dos pecios du an e el siglo XX hundidos en e a las
cos as de la ac ual Tu quía en los que se encon ó en e
su ca gamen o cien os de lingo es con es a o ma. No
obs an e, no ue on los p ime os descub imien os eali-
zados de es e ipo de obje os, pues ya H.-G. Buchholz
había ealizado en 1958 y 1959 dos es udios al espec o
in en ando e la e olución o mal de los ejempla es en
el iempo (Buchholz 1958 y 1959, en Bass 1961: 271,
no as a pie 17, 18 y 19), así como su ep esen ación se
ha c eído e en cilind os-sellos (Masson 1957, en Bass
1961, no a a pie 17)1.
1. Has a el p esen e se ha documen ado el hallazgo de lingo es
y medios lingo es au odé micos, an o come ciales como o i os, en
El p ime o de los ba cos encon ados se a a del pe-
cio de Cabo Gelidonya ( ig. 5), al su oes e de Tu quía,
en el que se halla on 30 lingo es y 10 medios lingo es
con o ma de piel de o o (Bass 1961: 271). Miden 60
cm de la go y 45 cm de ancho, y pesan 20,6 kg de media.
A pesa de se la pa e más nume osa del ca gamen o,
és e apa eció compues o en su g an mayo ía po obje os
de p es igio que han sido elacionados con el mundo si-
io y chip io a. El asiego de obje os y me cancías en-
e es as dos pa es del Medi e áneo nos hace pensa en
que su es echa inculación pudo habe sido no sólo co-
me cial. De hecho, G. F. Bass, pos uló un o igen si io
pa a el ba co, aunque opinaba que los lingo es son de
p ocedencia chip io a (Bass 1991: 69-70).
Jus o dos años después, en 1963, se halló en una
osa undacional de un san ua io de Enkomi (Chip e)
un smi ing god cuyos pies apa ecen sob e un obje o
conside ado adicionalmen e de o ma de lingo e chi-
p io a ( ig. 6). Desde ese momen o y has a el p esen e
ha sido una pieza cla e en la his o iog a ía del es udio
de los lingo es. Se a a de una es a uilla de 35 cm de
al u a que ep esen a a una igu a masculina a a iada
con un casco con cue nos, ba ba, camisa con esco e en
V, alda co a abie a po delan e y g ebas en sus pie -
nas. Suje a en su mano izquie da un escudo y en la de-
echa una lanza en posición hie á ica. Su hallazgo en
bas an es pun os del Medi e áneo e incluso en zonas de Eu opa más
alejadas del pos e io Ma e Nos um. Desde Egip o (Nibbi 1987: 57-
90), pasando po Is ael (Buchholz 1988: 203-204), Líbano, Chip e
(Buchholz 1988: 206), Tu quía (Muhly, Wheele y Maddin 1977;
Bass 1986; Pulak 1988), Bulga ia (Buchholz 1988: 204), C oacia,
G ecia, C e a (Buchholz 1988: 206-207), Sicilia (Buchholz 1988:
210), Ce deña (Balmu h y Tyleco e 1976), Có cega (Knapp 2008:
131), Alemania (Knapp 2008: 131) e incluso I landa (Buchholz 1988;
Gale 1991).
Figu a 3. La mon u a ecue da a los ejempla es de Cancho Roano
y El Ciga alejo (según Ins i u du Monde A abe 2008: 190).
Figu a 4. En la imagen se obse an lingo es anspo ados en
ba cas jun o a un cue po de música y danza con ins umen os
de pe cusión en o ma de piel abajada (Bikai 1987: po ada).
132 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
dicha osa, exca ada en la cella del emplo, sacó a la
luz no sólo a la es a uilla de pie, sino a ios asos muy
p obablemen e de uso i ual a su al ededo (Schae e
1971: 525 y ss.). Po su pa e, en el suelo de dicha sala
se encon a on es os óseos de di e en es animales en-
e los que des acan los buc áneos y las co namen as
de o os y de o os bó idos, así como es os óseos de
cé idos (Schae e 1964: 179) que deno an la ealiza-
ción de sac i icios de animales asociados a los al a es
p esen es en la es ancia. De igual mane a, en o o san-
ua io si uado a 50 m de és e apa eció o a igu a de
pie en una osa de las mismas ca ac e ís icas que po a
un casco igualmen e con cue nos, de ahí que se co-
nozca al emplo como el del “dios co nudo” (Schae e
1971: 533 y ss.). También apa ecie on es os de anima-
les po oda la es ancia, en e ellos huesos de cie os,
cab as y especialmen e bueyes al pa ece c emados y
libados. En ambos casos han apa ecido en el in e io
de los san ua ios a ios lingo es o i os, si bien no es
una pa icula idad de és os, pues han apa ecido igual-
men e en Egip o en e o os luga es (Buchholz 1988).
Relacionada con el “dios del lingo e”, nomb e que de-
signa ambién al san ua io en el que se halló, exis e o a
igu a, es a ez emenina, p oceden e de la colección
Bom o d del Ashmolean Museum de Ox o d po p e-
sen a se ambién de pie sob e, según la in e p e ación
adicional, el mismo ipo de lingo e ( ig. 7). Su p o-
cedencia es desconocida pe o po sus ca ac e ís icas
o males se le ha o o gado un o igen chip io a (Ca -
ling 1971). Las cons an es elaciones en e los lingo-
es y la isla de Chip e han sido mo i o pa a asocia am-
bas es a uillas po pa e de algunos in es igado es con
di inidades de o igen chip io a (Ca ling 1971; Ma ín
2006: 45). Ambas es a uillas han sido elacionadas con
el cul o a una pa eja de di inidades, siendo la mascu-
lina p o ec o a de los abajos en las minas de la isla y
la emenina ga an e de la ecundidad de las mismas. La
p ime a de ellas, denominada desde su hallazgo como
“el dios del lingo e”, ha sido iden i icada con el Ne gal
babilónico y con el Reshe si io como dos enca nacio-
nes pa a una misma ue za del mundo de los mue os
(Schae e 1971: 506-510).
El segundo pecio ue hallado en el cabo Ulu Bu un,
ce ca de Kas (Tu quía), en 1984. En él, el equipo di i-
gido po C. Pulak, del Ins i u o de A queología Náu-
ica de Texas, halló un ca gamen o de cla a p oce-
dencia si ia pa a la mayo ía de las piezas en e el que
había 354 lingo es con o ma de piel de o o ( ig. 8),
Figu a 5. Plan a de la si uación en que se halló pa e del ca gamen o del pecio de Cabo Gelidonya (web del Ins i u e o Nau ical
A chaeology).
133ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE LOS ALTARES TAURODÉRMICOS...
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
documen ándose los p ime os de es año (Bass 1986:
276; Pulak 1988: 4). Acompañando a la ingen e can-
idad de lingo es de cob e y es año había colmillos de
ele an e, án o as cananeas y asijas de adición si-
ia, incienso p obablemen e p oceden e de Uga i , a -
mas cananeas, joyas si ias, pesas cuyos pesos equi a-
len al sis ema si io, si io nece , babilónico y peyem,
anclas de un sólo o i icio igual a las encon adas en Tell
Abu Hawam, Uga i , Biblos, en el pecio de Cabo Ge-
lidonya y en Ki ion. Todos es os obje os hicie on a G.
F. Bass, exca ado del pecio de Cabo Gelidonya a i-
bui una p ocedencia si ia pa a el ca gamen o, no así
del ba co del que no se p onuncia, a ibuyendo el o i-
gen de los lingo es a la misma zona (Bass 1986: 295)
en e o os mo i os po que el único molde encon ado
has a aquella echa (y has a el p esen e) ha sido el ha-
llado en Uga i , como más adelan e comen a emos. En
cuan o a la p ocedencia del pecio, pos e io es campa-
ñas y es udios han posibili ado a ibui ambién un o i-
gen si io pa a la o ma que dejan en e e los escasos
es os encon ados, en e ellos la p opia made a de ce-
d o de la que es u o hecho el ba co. A es a hipó esis
iene a suma se la opinión de quienes en en la mayo
pa e de los u ensilios de uso común el o igen de los i-
pulan es pues o que las he amien as, ins umen os, es-
a uillas, las ci adas anclas, las pesas de balanza y las
lámpa as de acei e son a ibuibles al mundo le an ino
(cananeo o si io) (Bass 1989; Pulak 2001: 14 y 49, en
Ges oso 2007: 30). Incluso las ablillas de con abilidad,
ealizadas en made a de boj, de p ocedencia uga í ica,
ea i man es a hipó esis, siendo a nues o juicio un ac-
o pa a pensa que la pe sona enca gada de lle a las
cuen as en la na e es aba bajo la es e a de in luencia
uga í ica ya que el ipo de sopo e de esc i u a a base de
Figu a 6. Smi ing god masculino del
“dios del lingo e” ep esen ando a una
di inidad mani es ándose sob e el al a
(Celes ino 2008: 323-324).
Figu a 7. Smi ing god emenino de diosa sob e al a . Es a
hipó esis es posible g acias a los hallazgos de al a es de
o ma au odé mica apa ecidos en la Península Ibé ica
(Celes ino 2008: 323-324).

134 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
Figu a 8. Plan a de la si uación en la que se encon aba el pecio de Ulu Bu un as la campaña de 1986 (Bass 1989: 3).
135ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE LOS ALTARES TAURODÉRMICOS...
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
láminas de ce a es p opio del P óximo O ien e (G acia
y Munilla 2004: 70-71). Los elemen os iden i icables
como chip io as o micénicos, po ci a dos p oceden-
cias de las a güidas en la li e a u a cien í ica, no desca -
an la posibilidad de una ipulación mix a, pe o en en-
demos que la inicia i a es a al, debido a la cualidad del
ca gamen o, es uga í ica y bajo al hay que en ende la
mayo pa e de la ipulación y de los obje os hallados.
O o da o que nos habla en a o de la es echa e-
lación en e los lingo es au odé micos y el mundo si-
io es la se ie de ep esen aciones en umbas egipcias
desde el siglo XV has a el XII a. C., apa eciendo siem-
p e po ado es de cla a es imen a si ia lle ando so-
b e sus homb os lingo es au odé micos como ibu o
al di un o. El caso más ci ado en la bibliog a ía al uso
sob e es e ema es el de la umba de Rekhmi é, p eci-
samen e po su ca ác e excepcional al apa ece ep e-
sen ados en sus pa edes po ado es egeos, siendo és a
la única escena en la que pe sonajes de adición no ca-
nanea po an lingo es de es e ipo de odos los ejemplos
hallados has a el p esen e en el mundo egipcio ( ig. 9).
La es echa conexión en e es os lingo es y el mundo
si io es al que has a la echa el único molde pa a es e
ipo de lingo es ha sido hallado en Uga i (ac ual Ras
Sham a) (Laga ce y Laga ce 1997: 73-76). Pe o a pesa
de es e pa alelismo, es imposible nega la elación exis-
en e con la isla de Chip e. No obs an e, quizás es emos
cayendo an e un doble espejismo: el de la p ocedencia
chip io a de es os lingo es y el de oma po al odo ob-
je o con cua o p olongaciones en sus esquinas. Pa a el
p ime caso, un buen ejemplo lo enemos en el molde
ecién ci ado encon ado en Uga i ( ig. 10). Suge en e
pa a nues a p opues a es que los análisis e ec uados
po N. Gale y po Z. S os-Gale a los es os de cob e en-
con ados en o ma de go as al ededo del mismo han
ce i icado la p ocedencia chip io a del me al, po lo
que el o igen de los me ales que componían la aleación
Figu a 9. Po ado es c e enses ep esen ados en la umba de
Rekhmi e (a iba). Po ado es si ios p oceden es de la misma
umba (abajo) (Maie 2003: 93).
Figu a 10. Molde uga í ico con o ma de piel de o o (Laga ce y Laga ce 1997: 75).
136 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
no indica que los lingo es hayan sido ab icados en Chi-
p e (Laga ce y Laga ce 1997: 76). No obs an e, J. La-
ga ce y E. Laga ce dejan e la posibilidad de que el
me al hubie a podido se ex aído del no e de Si ia, en
conc e o del macizo de Bassi , una p olongación de la
o mación geológica chip io a. Sin emba go, has a el
momen o an sólo han apa ecido en dicha zona ce ámi-
cas helenís icas, omanas y bizan inas que apun an a la
posibilidad de la explo ación de es a zona du an e esos
pe íodos (Laga ce y Laga ce 1997: 76-77, no a a pie 9).
Es más, como comen a J. Vidal, es p obable que exis-
ie an en la p opia Uga i an o undido es como me a-
lu gos, po lo que no había necesidad de ae el me al
ya moldeado del ex e io :
“Los abajado es del me al apa ecen e e idos
en la documen ación uga í ica bajo el apela i o de
nsk, li e almen e ‘ undido ’. Dicha ca ego ía es po-
sible que engloba a las dos a eas p incipales elacio-
nadas con la p oducción de obje os me álicos iden-
i icadas en el ámbi o si io g acias a las e e encias
ecogidas en los a chi os de Ebla y Ma i: los undi-
do es (SIMUG / napp um), enca gados de la undi-
ción y usión de los me ales, y los me alú gicos (TI-
BIRA / qu qu um), indi iduos dedicados al abajo
del me al con el in de da le su o ma de ini i a” (Vi-
dal 2003: 103).
An e es a se ie de da os, nos emos en disposición
de conside a la o ma de es os lingo es como p opios,
no sólo del mundo chip io a, sino ambién del mundo
uga í ico, y pode ein e p e a así desde la adición si-
ia una se ie de o mas apa ecidas en cilind os-sellos
hallados en Ras Sham a (Uga i ) y que han sido adi-
cionalmen e in e p e ados como lingo es dado los pa a-
lelos con que se con aba has a la apa ición de los al a-
es en la Península Ibé ica. Se a a de dos sellos en los
que apa ecen sendas o mas de piel de o o en un con-
ex o cla amen e i ual.
En el p ime o de ellos, p oceden e del Museo de
Aleppo (RS 6127), se obse a a un homb e de pie
a on ado a un animal es ilizado al que se ap oxima
en ac i ud de coge le po los cue nos, los cuales son
de pe il cu ado hacia a ás, lo que nos hace asimi-
la a es e animal con una cab a. T as ella, o o animal
de meno es a u a le sigue en la misma di ección. Am-
bos pod ían es a siendo di igidos hacia la pieza que se
encuen a de ás de la igu a humana2, de cla a silue a
au odé mica y que apa ece ep esen ada desde una i-
sión ceni al pa a que se ea su o ma. Es a pieza pod ía
2. Los cilind os-sellos ienen la peculia idad de no señala cuál
es el comienzo y el inal de la escena.
a a se de un al a hacia el que ambas íc imas se es-
a ían encaminando pa a se sac i icadas ( ig. 11). En-
e el posible al a y el úl imo de los animales, un pá-
ja o de signi icado incie o, y en e ambos animales un
símbolo as al ep esen ado po un conjun o de pun os
iden i icable quizás con el cúmulo de las Pléyades, cie-
an el conjun o de igu as (Bo d euil y Gubel 1990:
484, ig. 2; Laga ce y Laga ce 1997: 80, ig. 4, ima-
gen in e io ).
De especial in e és den o del campo epig á ico e-
sul a la insc ipción apa ecida en el sello: ṣp (Bo d euil
y Gubel 1990: 484). Es os dos signos, complicados de
in e p e a , deben de se omados en conside ación se-
gún el luga en el que se encuen an insc i os. Los ci-
lind os-sellos iden i icaban, con olaban o sancionaban
bienes elacionando con cla idad su imp on a g á ica
con una au o idad o indi iduo. No obs an e, en ocasio-
nes se han encon ado ejempla es que po su con ex o
nos indican que se con i ie on ambién, po sí mismos,
pe o sob e odo po lo que ep esen aban, en obje o p e-
ciado, en una joya que in e end ía en los juegos de os-
en ación (Zamo a 2006: 496). Los pa alelos elacio-
nables nos indican que aquellos cilind os-sellos con
insc ipción en endible lle an nomb es de pe sona, con
sus iliaciones y sus ca gos en los casos más explíci os,
desde el ey a los g andes magis ados uga í icos. Los
cilind os-sellos del á ea inmedia a si ia ambién ienen
la misma pau a, pe o en silaba io mesopo ámico. Si-
guiendo la opinión de J. A. Zamo a (2006: 496 y ss.)3,
pod íamos conside a una in oducción en Si ia de la
adición mesopo ámica de los cilind os-sellos desde
muy an iguo po su uncionalidad, adap ándose p on o
mo i os g á icos locales e inco po ando muy ocasio-
nalmen e ex os, p ime o en oda el á ea en acadio y en
el caso de Uga i dado el éxi o del al abe o cunei o me,
ambién en el signa io local. En es os casos, las insc ip-
ciones son siemp e b e es y di íciles, pe o cuando se
leen (con, además, una cie a longi ud) son cla os nom-
b es de pe sonajes, que se ci an con su iliación y sus
ca gos. ¿Pod íamos es a po an o an e un an opónimo
que nos indicase el nomb e del pe sonaje ep esen ado
en la acción? ¿Pod ía in e p e a se ṣp como un nomb e
de i ado de la ad ocación uga í ica ṣpn?
En la segunda de las piezas (Laga ce y Laga ce
1997: 80, ig. 4 a iba) se obse a la igu a de un hom-
b e sen ado sob e una silla baja que po a unos cue -
nos en su cabeza simila es ambién, como en el p ime
3. Ag adecemos a J. A. Zamo a López su amabilidad pa a con
noso os a la ho a de esponde a nues as dudas sob e la insc ip-
ción a es udio.
137ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE LOS ALTARES TAURODÉRMICOS...
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
sello, a los de una cab a, en ademán de coge a un ani-
mal de su co namen a y alzando amenazan e la o a
mano quizás en ac i ud de sac i icio. Resul a suge en e
a es e espec o obse a la posición en la que se en-
cuen a el animal, de nue o una cab a según la o ma
de sus cue nos, pues la mi ad delan e a de su cue po
se encuen a sob e o o elemen o de o ma au odé -
mica, es a ez ep esen ado desde su ceni en ho izon-
al pa a que su o ma pueda se is a de acue do con
la o ien ación del cue po del animal ( ig. 12). Nue a-
men e in e p e amos es a pieza como un al a au odé -
mico, acompañado es a ez de un á bol iden i icable
con una ashe ah, á bol sag ado de adición cananea y
enicia que ecoge las p opiedades de las di inidades
emeninas semi as ( an de Too n e al. 1999: 101). Un
elemen o más ep esen ado en el sello es una igu a e-
dondeada a la que se le ep esen a su con o no y que
elacionamos con un símbolo as al quizás iden i ica-
ble con el Sol o con la Luna. Todos es os elemen os nos
uel en a hace pensa que es amos an e la plasmación
de un i ual sac i icial. Po úl imo, una igu a humana
bocabajo sos eniendo un obje o ala gado con su mano
cie a la escena sin que podamos hipo e iza sob e ella.
De Chip e p ocede una buena mues a de cilin-
d os-sellos en los que se ap ecia la misma o ma au-
odé mica ( ig. 13), de los que la mayo pa e p ocede
de Enkomi. Las escenas ep esen an la misma emá-
ica que las p oceden es de Uga i pe o no mues an
Figu a 11. Cilind o-sello uga í ico ac ualmen e en el Museo de Aleppo (Laga ce y Laga ce 1997: 80).
Figu a 12. Cilind o-sello p oceden e de Uga i (Laga ce y Laga ce 1997: 80).
144 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
cla o en e 1200-900 a. C. T escien os años que sepa an
a los ejempla es o ien ales de los occiden ales y que,
como bien apun ó S. Celes ino (1994) es una cues ión a
esol e , aunque au o es como P. James end ían cla a la
solución (James 1993). Independien emen e de es a p o-
blemá ica, la con inuidad en la ac u a y en los i uales
asociados a los au ode mos es cons an e.
Mención apa e me ecen las explicaciones dadas
pa a la simbología que e lejan es os al a es po pa e
de los di e sos au o es:
El p ime o en ealiza una hipó esis sob e el signi i-
cado de es a o ma ue M. Almag o-Go bea. La apa i-
ción de los au ode mos apa ecidos an o en la base del
monumen o une a io de Pozo Mo o como en las um-
bas ibé icas que se publica on en el Cong eso de A -
queología Ibé ica en 1992 le lle a on a hipo e iza la
posibilidad de que se a ase de un símbolo elacionado
con el cul o dinás ico inculado a la ansmisión de po-
de (Almag o-Go bea 1993-1994: 124).
Pa a S. Celes ino, siguiendo la p opues a de M.
Bendala, a pesa de que la mayo ía de los ejempla-
es de o ma au odé mica documen ados has a aquel
momen o enían una cla a elación une a ia, e a más
opo uno in e p e a es a o ma en gene al, y los al a es
de Cancho Roano en pa icula , como una exp esión de
eligiosidad de ca ác e di ino más que con una exp e-
sión del s a us de pode (Celes ino 1994: 307).
Una e ce a hipó esis que aunó ambas in e p e acio-
nes ue la p opues a po J. Maie , quien elacionó es a
o ma con un símbolo p opio del dios Baal Hadad, ad-
ocación pa a él de ca ác e a mos é ico pe soni icado
po un o o, de ahí el uso de la piel de es e animal en los
al a es. También J. Maie Allende elacionó a es a ad-
ocación baálica con la p o ección de las minas y de la
me alu gia dada la o ma de los lingo es y la elación de
los san ua ios chip io as con el abajo del me al (Maie
2003: 97-99), siguiendo así la in e p e ación adicio-
nal. Po ex ensión de es a úl ima asimilación, elaciona
dicha simbología con los mona cas sac os o ien ales,
en oncando así la hipó esis di ina de S. Celes ino con
la de M. Almag o-Go bea.
Pa a noso os, la elación de los al a es au odé mi-
cos con el signi icado di ino de la piel de o o es inne-
gable. No podemos a i ma sin emba go an a la lige a
la elación exclusi a en e es e símbolo y las éli es po-
lí icas, ya que conoce la idiosinc acia eligiosa de las
capas más modes as de la sociedad suele ene como
p oblema la pa quedad de los da os ecogidos en las in-
e enciones sob e es e pa icula , más si cabe cuando
las au én icas pieles, y no sus plasmaciones en ba o
cocido o en obje os me álicos, son an pe ecede as
como o os muchos elemen os de di ícil iden i icación
dadas las condiciones de la Península Ibé ica pa a su
conse ación.
Po su pa e M. C. Ma ín ealizó un análisis ex-
haus i o de la e ocación que suge ía la piel de o o
como elemen o pa a ealiza pac os y a ados ya que
se a a de la o enda más p es igiosa debido a su p e-
cio de me cado en di e en es momen os de la His o-
ia en el á ea medi e ánea (Ma ín 2006). Exis en a-
ias uen es ex uales que hacen e e encia al uso de
la piel de bó ido como medio pa a ealiza pac os, sin
emba go las gene alizaciones que hace la au o a pa a
en ende es e símbolo como un elemen o que no es e-
ducible a una ad ocación en conc e o no son desde
nues a pe spec i a co ec as. Así en algunos de los
ejemplos u ilizados pa a al in po es a au o a las e-
chas en las que nos mo emos son muy pos e io es a las
usadas po noso os en nues o es udio: el ex o de Lu-
ciano (siglo II d. C.) sob e una cos umb e esci a, la a-
dición de ealiza acue dos de ca ác e público sob e
una piel de buey en época omana y el casamien o en
época musulmana sob e la misma. No así pa a el ejem-
plo de la undación de Ca ago inculada al uso de la
piel de bó ido, que ob ia deci que es p ecisamen e
una colonia de adición enicia, en la que además las
e e encias a los bó idos en es e caso no son inculan-
es con un pac o. ¿Podemos así pensa que la cos um-
b e de usa pieles de o o an o en época omana como
en momen os pos e io es sea una pe i encia de la a-
dición enopúnica? Quizás en es e caso el bosque no
nos deje e los á boles y la apa en e gene alidad de
es e símbolo deba de se analizada diac ónicamen e y
no sinc ónicamen e.
Po su pa e, J. L. Escacena (2007) sos iene que la
o ma de es os al a es es a ía inculada con la iden i i-
cación áu ica de la di inidad a la que es u ie on de-
dicados y con su cíclica mue e y esu ección, a e-
ces ans igu ado en bó ido, a eces en sol, según se
desp ende de la mi ología o ien al y de las ep esen-
aciones que han llegado has a nues os días, de ahí la
o ien ación hacia los sols icios de e ano y de in ie no
de es as piezas. Si bien es a in e p e ación nos pa ece
ace ada, conside amos necesa ia complemen a la con
la hipó esis p opues a po F. López Pa do (2006), quien
independien emen e de si se a a de un símbolo eli is a
o no, e en la piel de o o un símbolo de esu ección
que sepa a dos planos. Debido a es o hipo e iza con la
posibilidad de que es a elación inculase a la di ini-
dad baálica con el plano sub e áneo y con el abajo
me alú gico isible an o en los emplos o ien ales (ca-
sos de Uga i o de Enkomi) como en los de la Península

145ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE LOS ALTARES TAURODÉRMICOS...
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
Ibé ica (La Muela o Malaka), po se de la ie a de
donde se ex ae el me al. Así, nue amen e, la idea de la
piel de o o como símbolo di ino hab ía de i ado en la
c eación de al a es de o ma au odé mica y en la ela-
bo ación de lingo es con el mismo pe il bajo la es e a
de in luencia sace do al.
La idea elabo ada po F. López Pa do es aplicable a
la ep esen ación de la piel de o o an o en los al a es,
como luga donde esuci a la di inidad (has a aquí nada
nue o), como en con ex os une a ios, donde el di un o
ealiza ía un ánsi o desde el in amundo a o o plano
pasando po la piel de o o isible en a ias bases y
cubie as de umbas de época ibé ica. La adición eni-
cia de es a idea de nue o es cla a si enemos en cuen a
la ep esen ación de una piel de o o sob e una es ela
igualmen e allada en una umba de Ksa es Sâad (Tú-
nez) ( ig. 17):
“[...] la huella de la “piel de o o”, que conec a
con el mundo sub e áneo, segu amen e con conno a-
ciones posi i as de esu ección baálica (?) es la que
sepa a el plano in e io con el que se encuen a sob e
la ie a, el e é eo, ambién el que delimi a el espa-
cio sag ado que no debe á aspasa se sin pu i icación
p e ia” (López 2006: 58).
Figu a 17. Monumen o allado en una umba de
Ksa es Sâad (Túnez) (López Pa do 2006: 58).
146 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
Todas es as conclusiones e ue zan si cabe nues-
a idea de que los al a es au odé micos encuen an
su o igen en el Medi e áneo O ien al y ace can más si
cabe las ca ac e ís icas de los hallazgos ealizados en
los san ua ios da ables en e el siglo IX a. C. y media-
dos del siglo VI a. C. de la Península Ibé ica en que han
apa ecido es e ipo de al a es y la adición eligiosa ca-
nanea y enicia.
Pe o no sólo son adsc ibibles los al a es au odé -
micos, muebles e inmuebles, encon ados du an e el
Hie o I a es a adición o ien al. En un es udio p e-
io (Gómez Peña e. p.) dejábamos cons ancia de la
g an concen ación de ejempla es en el su oes e de la
Península Ibé ica p ecisamen e en e el siglo IX y me-
diados del VI a. C. ( ig. 18). Sabe has a qué pun o unas
adiciones plasmadas en ealidades ísicas (ce ámicas,
al a es au odé micos, modelos a qui ec ónicos) llegan
a aspasa las on e as de un g upo social pa a se u i-
lizadas e in e io izadas po o os es, y p obablemen e
segui á siendo, uno de los e e nos p oblemas de la a -
queología de las iden idades. Sin emba go, desde nues-
a óp ica, esul a más sencillo cien í icamen e pode
explica cómo desde unos pa áme os con inuis as p o-
piamen e o ien ales apa ecen es os elemen os po las
cos as de la Península Ibé ica, que explica cómo y po
qué la población esiden e asumió dichos elemen os,
Figu a 18. Dis ibución de los au ode mos p o ohis ó icos con signi icado eligioso hallados en la Península Ibé ica: 1. El Ca-
ambolo (Camas, Se illa), 2. Huel a, 3. Bel ís de la Ja a (Toledo), 4. Alcalá de Guadai a (Se illa), 5. Cás ulo (Lina es, Jaén),
6. Pozo Mo o (Chinchilla de Mon e-A agón, Albace e), 7. Ne es (Cas o Ve de, Alen ejo), 8. Cancho Roano (Zalamea de la Se-
ena, Badajoz), 9. Los Villa es (Hoya Gonzalo, Albace e), 10. Cas illejo de los Baños (Fo una, Mu cia), 11. El O al (San Ful-
gencio, Alican e), 12. Co ia del Río (Se illa), 13. Lo a del Río (Se illa), 14. Villa icos (Alme ía), 15. Villajoyosa (Alican e),
16. Alcolea de Tajo (Toledo), 17. Els Vila s (A beca, Lé ida), 18. La Tallada (Caspe, Za agoza), 19. Mon o e del Cid (Ali-
can e), 20. Málaga, 21. Lo ca (Mu cia) y 22. Ca N’Oli é (Ce danyola del Vallès, Ba celona).
147ASÍ EN ORIENTE COMO EN OCCIDENTE: EL ORIGEN ORIENTAL DE LOS ALTARES TAURODÉRMICOS...
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
oda ez que en el su oes e de la Península Ibé ica des-
apa ecie on en el ánsi o del Hie o I al Hie o II. Po
an o, desde nues a pe spec i a, esul a más azonable
asumi como p opiamen e o ien ales es as mani es a-
ciones eligiosas, sumándose así los al a es a una la ga
lis a de obje os de ca ác e cul ual que c uza on en la
men alidad de los iaje os el Medi e áneo de ex emo
a ex emo.
BIBLIOGRAFÍA
ALMAGRO-GORBEA, M. (1993-1994): “Ri os y cul-
os une a ios en el mundo ibé ico”, Anales de P e-
his o ia y A queología 9-10: 107-134.
ARANCIBIA, A. y ESCALANTE, M. M. (2006): “La
Málaga enicio-púnica a la luz de los úl imos ha-
llazgos”, Mainake XXVIII: 333-360.
BALMUTH, M. S. y TYLECOTE, R. F. (1976): “Ancien
Coppe and B onze in Sa dinia: Exca a ion and Analy-
sis”, Jou nal o Field A chaeology 3, 2: 195-201.
BASS, G. F. (1961): “The Cape Gelidonya W eck: P e-
limina y Repo ”, Ame ican Jou nal o A chaeol-
ogy 65, 3: 267-276.
— (1986): “A B onze Age Shipw eck a Ulu Bu un
(Kas): 1984 Campaign”, Ame ican Jou nal o A -
chaeology 90, 3: 269-296.
— (1989): “The B onze Age Shipw eck a Ulu Bu un:
1986 Campaign”, Ame ican Jou nal o A chaeol-
ogy 93, 1: 1-29.
— (1991): “E idence o ade om B onze Age ship-
w ecks”, en N. H. Gale (ed.), B onze Age ade in
he Medi e anean (S udies in Medi e anean A -
chaeology Vol. XC), Jonse ed: 69-82.
BELÉN, M. (1993): “Mil años de his o ia de Co ia: la
ciudad p e omana”, Azo ea 11-12: 35-64.
BELÉN, M. y ESCACENA, J. L. (1997): “Tes imonios
eligiosos de la p esencia enicia en Andalucía occi-
den al”, Spal 6: 103-131. h p://dx.doi.o g/10.12795/
spal.1997.i6.07
BIKAI, P. M. (1987): The Phoenician po e y o Cy-
p us. Nicosia, Le en is Founda ion.
BLANCO, A. (1979): His o ia de Se illa. La Ciudad An-
igua (De la P ehis o ia a los Visigodos). Se illa, Se -
icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa.
BORDREUIL, P. y GUBEL, E. (1990): “Bulle in
d’an iqui és a chéologiques du Le an inédi es ou
méconnues VI”, Sy ia 67: 483-520.
BUCHHOLZ, H.-G. (1988): “De Me allhandel des
Zwei en Jah ausends in Mi elmee aum”, en M.
Hel ze y E. Lipinski (eds.), Socie y and Economy
in he Eas e n Medi e anean (c. 1500-1000 B.C.)
(O ien alia Lo aniensia Analec a 23): 187-228. Eu-
ige e ij Pee e s, Leu en.
BUCHHOLZ, H.-G. y KARAGEORGHIS, V. (1973):
P ehis o ic G eece and Cyp us: an a chaeological
handbook. Phaidon, London.
CARRIAZO, J. M. (1970): El eso o y las p ime as ex-
ca aciones en “El Ca ambolo” (Camas, Se illa)
(Exca aciones A queológicas en España 68). Mi-
nis e io de Educación y Ciencia, Mad id.
CATLING, H. W. (1971): “A Cyp io b onze s a ue e
in he Bom o d collec ion”, en C. F. A. Schae e
(di .), Alasia I, Tome IV: 15-32. Pa is.
CELESTINO, S. (1994): “Los al a es en o ma de
“lingo e chip io a” de los san ua ios de Cancho
Roano”, Re is a de Es udios Ibé icos 1. La escul-
u a ibé ica: 291-310.
CELESTINO, S. y JULIÁN, J. M. (1991): “El caballo
de b once de Cancho Roano”, Cuade nos de P e-
his o ia y A queología de la Uni e sidad Au ónoma
de Mad id 18: 179-188.
CONDE, M.; IZQUIERDO, R. y ESCACENA, J. L.
(2005): “Dos esca abeos del san ua io enicio de Cau a
en su con ex o his ó ico y a queológico”, Spal 14: 75-
89. h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2005.i14.03
ESCACENA, J. L. (2007): “El dios que esuci a: cla es
de un mi o en su p ime iaje a Occiden e”, en J. J.
Jus el, J. P. Vi a y J. A. Zamo a (eds.), Las cul u as
del P óximo O ien e An iguo y su expansión medi-
e ánea: 615-651. Za agoza.
— (2009): “La Ége sis de Melqa . Hipó esis sob e una
eología sola cananea”, Complu um 20, 2: 95-120.
— (2010): “El Ca ambolo y la cons ucción de la a -
queología a ésica. Medio siglo de his o iog a ía”,
en M. L. de la Bande a y E. Fe e (coo ds.), El Ca-
ambolo. 50 años de un eso o: 99-148. Sec e a-
iado de Publicaciones de la Uni e sidad de Se i-
lla, Se illa.
ESCACENA, J. L. e IZQUIERDO, R. (2001):
“O ien e en Occiden e: a qui ec u a ci il y e-
ligiosa en un ‘ba io enicio’ de la Cau a a é-
sica”, D. Ruiz y S. Celes ino (eds.), A qui ec u a
o ien al y o ien alizan e en la Península Ibé ica.
CEPO-CSIC, Mad id.
FERNÁNDEZ, A. y RODRÍGUEZ, A. (2007): Ta es-
sos des elado. Almuza a, Có doba.
GALE, N. H. (1991): “Coppe oxhide ingo s: hei o -
igin and hei place in he B once Age me als ade
in he Medi e anean”, en N. H. Gale (ed.), B onze
Age ade in he Medi e anean (S udies in Medi e -
anean A chaeology Vol. XC): 197-239. Jonse ed.
148 ÁLVARO GÓMEZ PEÑA
SPAL 19 (2010): 129-148
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.2010.i19.06
GESTOSO, G. N. (2007): “El ba co nau agado en Ulu
Bu un y el in e cambio de bienes en el Medi e á-
neo o ien al”, Da a Logos 7.1: 19-32.
GÓMEZ PEÑA, A. (e. p.): “His o iog a ía y me odo-
logía au odé mica p o ohis ó ica”, Anales de A -
queología Co dobesa 23.
GRACIA, F. y MUNILLA, G. (2004): P o ohis o ia.
Pueblos y cul u as en el Medi e áneo en e los si-
glos XIV y II a. C. Edicions Uni e si a de Ba ce-
lona, Ba celona.
INSTITUT DU MONDE ARABE (2007): La Médi e-
anée des Phéniciens: de Ty à Ca hage. Ins i u
du Monde A abe, Pa is.
IZQUIERDO, R. (1998): “La cabaña ci cula en el
mundo a ésico. Conside aciones sob e su uso
como indicado é nico”, Zephy us LI: 277-288.
IZQUIERDO, R. y ESCACENA, J. L. (1998): “Sob e
el Ca ambolo: <<La T ompe a de A gan onio>>”,
A chi o Español de A queología 71: 29-36.
JAMES, P. (1993): Siglos de oscu idad: desa ío a la
c onología adicional del mundo an iguo. C í ica,
Ba celona.
KARAGEORGHIS, V. y PAPASAVVAS, G. (2001):
“A b onze ingo -bea e om Cyp us”, Ox o d Jou -
nal o A chaeology 20, 4: 339-354.
KENNA, V. E. G. (1967): “The seal use o Cyp us in
he B onze Age, II”, Bulle in de co espondance
hellénique 91, 2: 552-577.
KNAPP, A. B. (2008): P ehis o ic and P o ohis-
o ic Cyp us: iden i y, insula i y and connec i i y.
Ox o d Uni e si y P ess, Ox o d.
LAGARCE, J. y LAGARCE, E. (1997): “Les lingo s
“en peau de boeu ”, obje s de come ce e symbo-
les idéologiques dans le monde médi e anéen”,
REPPAL X: 73-97.
LÓPEZ PARDO, F. (2006): La o e de las almas: un
eco ido po los mi os y c eencias del mundo eni-
cio y o ien alizan e a a és del monumen o de Pozo
Mo o. Uni e sidad Complu ense de Mad id, Mad id.
MAIER, J. (2003): “El lingo e en ama chip io a o de
piel de o o: símbolo di ino de la an igua Ibe ia”,
en A. Ga cía-Baque o y P. Rome o (eds.), Fies as
de o os y sociedad: 85-106. Fundación Real Maes-
anza de Caballe ía de Se illa y Uni e sidad de Se-
illa, Se illa.
MALUQUER DE MOTES, J. (1954): “Pueblos cel-
as”, en R. Menéndez Pidal (di .), His o ia de Es-
paña, I-3. España p imi i a. La his o ia p e o-
mana: 3-194. Espasa-Calpe, Mad id.
MARÍN, M. C. (2006): “De dioses, pieles y lingo es”,
Habis 37: 35-54.
MUHLY, J. D.; WHEELER, T. S. y MADDIN, R.
(1977): “The Cape Gelidonya Shipw eck and he
B onze Age Me als T ade in he Eas e n Medi e a-
nean”, Jou nal o Field A chaeology IV, 3: 353-362.
NIBBI, A. (1987): Ancien Egyp ian po bellows and
he oxhide ingo shape. Ox o d, DE Publica ions.
PULAK, C. (1988): “The B onze Age Shipw eck a
Ulu Bu un, Tu key: 1985 Campaign”, Ame ican
Jou nal o A chaeology 92, 1: 1-37.
ROOS, A. M.; SCHULZ, H. D. y ARTEAGA, O.
(1995): “El p oblema del “Lacus Ligus inus”: in-
es igaciones geoa queológicas en o no a las ma-
ismas del Bajo Guadalqui i ”, Ta essos: 25 años
después, 1968-1993, Je ez de la F on e a: 99-135.
Je ez de la F on e a.
SCHAEFFER, C. F.-A. (1964): “La XVIe Campagne
de ouilles de la Mission A chéologique F ançaise
à Enkomi-Alasia, en Chyp e”, Sy ia LXI: 179-181.
SCHAEFFER, C. F.-A. (1971): “Les peuples de la me
e leu s san uai es a Enkomi-Alasia aux XIIe-XIe s.
a . n. è.”, en C. F. A. Schae e (di .), Alasia I, Tome
IV: 505-573. Pa is.
VAN DER TOORN, K.; BECKING, B. y VAN DER
HORST, P. W. (1999): Dic iona y o Dei ies and
Demons in he Bible. Koninklijke B ill NV, Leiden.
VIDAL, J. (2003): Las aldeas de Uga i . Según los a -
chi os del B once Recien e (s. XIV-XII a.n.e.), Uni-
e sidad Au ónoma de Ba celona, Tesis Doc o al
publicada elec ónicamen e en h p://www. dx.ca /
TDX-0701104-171120.
ZAMORA, J. A. (2006): “Les u ilisa ions de
l’alphabe lo s du IIe millénai e a . J.C. e le
dé eloppemen de l’épig aphie alphabé ique: una
app oche à a e s la documen a ion ouga i ique
en deho s des able es (II)”, en G. del Olmo Le e,
L. Feliu y A. Mille (eds.), S udies P esen ed o
Joaquín Sanma ín on he Occasion o His 65 h
Bi hday (Aula O ien alis Supplemen a 22): 491-
528. Ausa, Ba celona.
Fecha de en ada: 3-02-2011
Fecha de acep ación: 4-04-2011