©Uni e si a de Ba celona
Violencia
amilia :
los
mal a os
incon esables
en
las
elaciones*
In oducción
Re lexiona sob e la iolencia en
sus múl iples mani es aciones y en
los di e en es ámbi os en los que se
desa olla, sea social, polí ico, ami-
lia , implica aden a se en la coexis-
encia impac an e de que la uen e
de p o ección espe able ( amilia, ins-
i uciones) se ans o ma en uen e
de e o . Se ag ega a ello, que és a
ans o mación
de
lo p o ec o en
iolen o ocu e en un con ex o y en
un discu so
que
des uye o alsea
los signi icados ya sea jus i icándolos
o mis i icándolos.
Un supues o implíci o, espe able
po odos, es
que
las ins i uciones
cumplan un
ol
p o ec o , y que den-
o de nues o mundo amilia , pa-
d es, cónyuges e hijos se p o ejan
unos a o os de los posibles daños.
Cuando és a expec a i a se e ie e y
apa ece la iolencia el e ec o
es
au-
má ico y de as ado . ¿Po qué? Po -
que se quieb an los supues os impl
í-
ci os
más
elemen ales
que
dan
sen ido a la ida. Se des uye la con-
ianza básica, la au oes ima, poco a
poco la dignidad, así como las p e-
misas esenciales sob e la es abilídad
del
mundo y el o den de
la
exis encia.
Susana
Vega**
La ansg esión es an in ensa y
des uc i a po que el ac o de iolen-
cia suele se ede inido po el ag e-
so ( es o no es iolencia, sino edu-
cación). El e ec o,
como
el
dolo
ísico y emocional (no e duele an o,
siemp e exage as) es negado. Las
c eencias son e- o ulados (lo hago
po u p opio bien , o lo hago po que
e lo me eces). Los oles son mis i i-
cados (lo hago po que e quie o ) o
la posición del ag eso es edi igida
( ú
e es quien
me
obliga a hace lo,
alguien debe se el que di ija)
Ca los E. Sluzki, e apeu a ami-
lia en su a ículo «Violencia Familia
y Violencia Polí ica» desa olla los
elemen os de es a ampa exis en-
cial conocida como doble ínculo en
la
que
da:
a)
una expe iencia e-
cuen emen e ei e ada en la que dos
signi icados con adic o ios ocu en
a dos ni eles lógicos dis in os: uno
de inido
po
el
e ec o
del
ac o ( al
como
el
dolo
de una paliza) y o o
po
los
pa icipan es
-en
con ex o
( al como la in ención bené ola del
ic ima io); b) una ins ucción a o o
ni el lógico
aún
, que niega alguno
de los ni eles p e ios o
la
con adic-
ción en e ellos, y p ohibe
el
escla-
ecimien o ( al como la amenaza de
• Con e encia dic ada en la IV
C ui7/a
del Géne o, Violencia y Subo dinación SIMS-U.B.,
1999.
••
Ps
icóloga
el
ínica, e apeu a amilia , o mado a en psico e apia.
91
©Uni e si a de Ba celona
ce a un pe iódico
si
és e menciona
como no icia una nue a censu a de
p ensa "implemen ada pa a asegu-
a
el
bienes a
colec i o";
o una
nue a golpiza
si
la íc ima p o es a)
y c) odo es o ocu e en un con ex o
en
el
que la íc ima
no
iene (o pe -
cibe no ene ) posibilidad de
es
c
a-
p
a
o de eludi oda espues a 1•
Los ac os
de
iolencia pueden
se
ealizados sob e indi iduos en gene-
al niños, muje es, y ancianos. Sob e
g upos,
como
po ejemplo,
la
disc i-
minación y a aque hacia una mino ía
o la de ención, po su a iliación, a los
in eg an es
de
un
pa ido
polí ico.
Sob e naciones como ocu e
en
una
dic adu a, en una ocupación
po
el
ejé ci o
de
o o país. Si bien, el luga
hacia donde se eje ce
la
iolencia
di ie e, los elemen os que en an en
juego,
así
como
los
e ec os
de
la
ans o mac
i
ón
de
lo
p o ec o
en
iolen o ienen simili udes.
Como
psico e apeu a
amilia
y
como supe iso a clínica en di e en-
es
con ex os psicosociales Uuzga-
dos
de
amilia
, se icios sociales,
jus icia ju enil) he i ido y compa i-
do
con
los
equ
i
pos
el
ho o
que
despie a los hechos de
la
iolencia,
e e ida an o a si uaciones
de
io-
lencia o ganizada:
la
gue a, pe se-
cuciones polí icas, o u a; como a la
iolencia in a amilia : mal a o en las
elaciones, especí icamen e iolen-
cia en la pa eja, mal a o y abuso se-
xual de meno es.
El
ho o
sensibiliza
y mo iliza.
Fue za a in e eni , a busca mane-
as de ayuda a las íc imas. A eco-
noce un noso os,
en
luga
de
un
"o o" ahí a ue a. Es e iden e que la
sensibilización y
/o
la oma
de
con-
ciencia de
las
emociones
que
nos
p o oca se es igos
de
la
iolencia
pe mi e que hablemos
de
ella, que
no
acili emos su ocul amien o; que
podamos
cues iona
esa
c eencia
gene alizada que ea i ma lo que su-
cede den o de una amilia
es
una
cues ión p i ada.
Pe o ambién he podido compa i y
comp oba , con los equipos, la e ica-
cia de las cegue as o anes esias que
como es a egias de ensi as se han
desa ollado a lo la go del iempo. Es-
as cegue as o anes esias en su mul-
icausalidad man ienen ac i as y p o-
mue en las elaciones abusi as
de
o ma implíci a. Tal como exp esó Elie
Wiesel, p emio nobel de la Paz
de
1986, An e las a ocidades enemos
que oma pa ido.
La
posición neu al
ayuda siemp e
al
op eso , nunca a
la
íc ima. El silencio es imula
al
e du-
go, nunca
al
que más su e. Es po
ello, que a pesa del cambio ope ado
en cuan o a
la
explici ación del p o-
blema, aún siguen ope ando ac o es
indi iduales, sociocul u ales, amilia-
es y ju ídicos que conspi an en pe -
pe ua la in isibilidad de las elacio-
nes
abusi as
en
gene al
y
especialmen e las in a amilia es.
Es indudable que an e la iolen-
cia odas las medidas
que
se quie-
an
implemen a
deben
ene
en
cuen a los di e en es ni eles donde
la
iolencia se o igina y se ep odu-
ce. El éxi o
de
los p og amas y
la
implan ación
de
leyes depende en
g an pa e de
la
o mación especiali-
zada
de
los
p o esionales
in e i-
1. Sluzki, C. "Violencia amilia y iolencia polí ica", en F ied Schni man, D. (Comp.)
Nue os
pa adigm
as,
cul u a y subje i idad. Edi o ial Paidós, Buenos Ai es, 1994.
92
©Uni e si a de Ba celona
nien es;
de
la
sensibilización
de
la
sociedad sob e la necesidad de des-
na u aliza y deslegi imiza las si ua-
ciones iolen as.
Hoy casi al inal del milenio, la co-
munidad mundial econoce la iolen-
cia como un p oblema social y
la
io-
1
en
c i a
in a amilia
como
un
p oblema de De echos Humanos. Es
den o de ese ma co que Naciones
Unidas y las Con enciones In e na-
cionales más ecien es han insc i o
es e p oblema.
En
los úl imos ein icinco años el
p oblema de la iolencia hacia la mu-
je ha dejado
de
se un ema exclusi-
o
del
mo imien o
eminis a
pa a
ans o ma se
en
un p oblema social
econocido en el ni el in e nacional y
con emplado en los di e en es ámbi os
académico, judiciales y psicosociales.
Den o del ámbi o académico, po
ejemplo, en la Facul ad de Psicolo-
gía
de
la Uni e sidad de Buenos Ai-
es se c eó en
1989
la
ca e a ln e -
dis
_ciplina ia
de
Especialización en
Violencia Familia .
Se
a a
de
un
p og ama
de
es udios
de
posg ado
des inado a
la
o mación
de
medi-
cos/as,
psicólogos/as
,
educado-
es/as, abogados/as, sociólogos/as,
abajado es/sociales. Comienza así
a es uc u a se la idea
que
cuan o
mayo sea el
núme o
de p o esiona-
les capaci ados pa a di undi , con-
ciencia , educa a la comunidad y e-
aliza
diagnós icos
emp anos,
los
ecu sos
comun
i a ios se mul iplica-
án y se po encia á
la
e icacia p e-
en i a, el
cual
es
un ins umen o
esencial pa a el cambio.
En
el
ámbi o legal, la Vic imología,
una
ama
de
la
C iminología
que
analiza las secuelas psíquicas en las
pe sonas
que
han
su ido a en ados
93
o ag esiones di e sas y el in e és de
la
Medicina legal, comienza a
da
o ma de p obl
ema
a los hechos
de
mal a o ísico pe pe ados con a la
muje y/o niños. Los es udios sob e
el sínd ome del niño mal a ado y el
de la muje mal a ada con
la
ipi ica-
ción de
sus
e ec os pe mi e una
ma-
yo concien ización y epulsa social
de
la
iolencia en la amilia, al mismo
iempo
que
obliga a e isa
la
legis-
lación igen e.
Un paso adelan e en España se
p oduce en 1989 con
la
in oducción
del a ículo 425 en la e o ma del có-
digo penal (LO 3/1989,
21
de
junio)
que ipi icó como deli o la iolencia í-
sica, no causan e de lesiones cons i-
u i as de deli o, eje cida de o ma
habi ual sob e el cónyuge o pe sona
a la que es u iese unido po análoga
elación, hijos y o os suje os pasi-
os
con los
que
exis e una elación
a ec i a-dependien e. Como conse-
cuencia
de
ello se p oduce, en 1990,
una
a alancha
de
denuncias
que
luego disminuyen, dado que dicha
e o ma
p esen a
de iciencias
que
han sido cues ionadas desde su in-
oducción y
que
aún el legislado no
ha subsanado (necesidad de que los
hechos
se
epi an y
que
las lesiones
ocasionadas sólo hacen e e encia
a
la
iolencia
ísica,
con
indepen-
dencia de las ci cuns ancias en las
que se hubie an p oducido).
Así
la
mayo ía
de
denuncias se án consi-
de adas al as
de
lesiones.
En
el
ámbi o psicosoci
al
han su gi-
dos p og amas y se icios de a en-
ción, con a iaciones
de
acue do a
los países, los que ac ualmen e es án
a disposición
de
los p o agonis as del
d ama amilia . Así, po ejemplo,
en
la
A gen ina como consecuencia de la
©Uni e si a de Ba celona
sanción de la Ley de P o ección con-
a
la
Violencia Familia se c ea el
p og ama Nacional de Violencia. Es a
Ley de P o ección con a la Violencia
Familia , ley Nº 24.417 que se san-
ciona en 1994 c ea un égimen legal
endien e a p o ege a las pe sonas
en e a las lesiones o malos a os
ísicos- psíquicos in ligidos po pa e
de algunos de los in eg an es del g u-
po
amilia
al
que pe enezcan 2•
De sus nume osos a ículos cabe
des aca aquellos que se e ie en a:
1) Cen os
de
in o mación y aseso-
amien o sob e iolencia ísica y psí-
quica; 2) obligación de denuncia los
hechos de ;olencia,3) equipos in-
e disciplina ios con o mación espe-
cializada en iolencia amilia en
el
ámbi o de jus icia, que p es a á
el
apoyo écnico (in o me y diagnós ico
de in e acción amilia ) en los casos
que
Je
sea e e ido
po
los juzgados
ci iles con compe encia en asun os
de amilia, 4) egis o de O ganiza-
ciones No Gube namen ales que es-
én en condiciones de apo a equi-
pos
in e dicisplina ios
pa a
el
diagnós ico y a amien o de
la
io-
lencia amilia, 5) o mación de un
cue po policial especializado.
El sancionamien o de
la
ley hace
posible la c eación del P og ama Na-
cional de Violencia del Minis e io
de
Salud y Acción Social, po esolución
31/95. Es un p og ama que in en a
a icula los aspec os psicosociales
con los médicos legales y asis encia-
les, pa a desa olla acciones
de
p e-
ención di igidas especialmen e a los
g upos
de
mayo
ulne abilidad,
como los niños, adolescen es, muje-
es y ancianos.
El
abo daje se ealiza
a a és de los ac o es de iesgos
en una a ea in e disciplina ia que
busca
la
in eg ación
de
lo di e en es
sec o es que ienen incumbencia en
la p oblemá ica de la iolencia: edu-
cación, jus icia, segu idad, salud, ac-
ción social, psicología.
Así, como los equipos de a ención
deben se in e disciplina ios, pienso
que
en
el con ex o psico-social ac ual,
el en oque de los p og amas de ac-
ción debe a icula de mane a in e-
g ada los supues os implíci os y ex-
plíci os de la cul u a y sociedad que
sus en an
el
hecho iolen o, así como,
las o mas de la iolencia conyugal
eniendo en cuen a sus di e encias
con ex uales, socio-económicas, de
es uc u a y uncionamien o amilia .
Es undamen al que la asis encia
psicosocial y psico e apéu ica, en-
ga
como pun o de pa ida la isión
amilia ,
la
in e acción en con ex o y
a cada uno de sus miemb os, o sea,
an o la a ención del ag edido como
del ag eso .
No
solo se debe pensa
en
la
asis encia a
la
muje
o niño
mal a ado, sino ambién en el a a-
mien o del homb e iolen o. Una i-
sión unila e al del p oblema, (solo la
asis encia a la muje o el niño) con-
duce en la mayo ía
de
las si uacio-
nes al acaso. Ello se debe, a que
la
iolencia
en
la
in imidad
plan ea
siemp e un doble desa ío que
es
e-
cupe a
el sen ido
de
la
ida
y
la
con ianza del mal a ado pe o am-
bién esca a
la
del ag eso . La ma-
yo ía
de
las in es igaciones con i -
man que el modelo amilia iolen o
cons i uye un an eceden e en ambos
in eg an es de la pa eja. Es ecuen-
e que los que han sido mal a ados,
2. Be elli.,M. C "Violencia Familia
,I
n o me écnico" Publicación del Minis e io
de
Salud.
94
©Uni e si a de Ba celona
o han i ido episodios
de
mal a o
y/o abuso en
sus
amilias
de
o igen,
o han sido es igos
de
iolencia a-
milia ,
ep oduzcan
más
a de
los
abusos que ellos su ie on en o as
pe sonas, p oduciéndose un enca-
denamien o sin in. Es po ello, que
es necesa io pensa en el a amien-
o
de las pa es pa a que la espi al
del as o no
de
iolencia pueda se
a enuado o enado.
Po o a pa e, el a amien o
de
las amilias
donde
se p oducen epi-
sodios de iolencia c ea con ex os
singula es,
que
pueden con amina
las i encias indi iduales
de
los p o-
esionales, así como los ambien es
de los equipos que desa ollan p o-
g amas en es e campo.
Los acon ecimien os
que
se
an
sucediendo pueden cons i ui ac o-
es de ulne abilidad pa a la pe sona
del p o esional o, po el con a io e-
cu sos expe ienciales pa a en ique-
ce
el abajo e apeú ico.
Pa iendo
de
és a ealidad, como
o mado a, mi p ác ica docen e en el
en enamien o
de
di e en es p o e-
sionales ( e apeu as, abajado es
sociales, p o esionales del sis ema
judicial,
juzgados
de
amilia) en el
campo de
la
iolencia,
se
basa en
alle es g upales, que he denomina-
do
i enciales- expe ienciales.
El
obje i o
es
ayuda
a los p o e-
sionales a en ena su capacidad en
e isa sus p opias obs áculos ideo-
lógicos y
de
pe cepción sob e la io-
lencia amilia . En ena se a sensibi-
liza se an e cie as in e acciones que
pueden pasa inad e idas, y a de-
sensibiliza se an e algunas p o oca-
ciones pa a
las
que
una
espues a
demasiado p óxima puede se pe ju-
dicial , eniendo
en
cuen a que los
95
consul an es han adqui ido una g an
expe iencia en induci al p o esional
y a cualquie o o es igo
de
la
io-
lencia , inmo ilidad y/o impo encia.
Sin un en enamien o p e io es di ícil
pa a cualquie p o esional, ya sea en
unciones de con ol, e apéu icas o
de esocialización
desa icula
los
ci cui os in e accionales abusi os.
Es e p oceso de o mación al mismo
iempo que amplia las capacidades
de
in e ención del p o esional pe -
mi e elabo a es a egias pe sonali-
zadas de au o-cuidado que son ne-
cesa ias pa a p e eni el sínd ome
del desgas e o queme p o esional.
In e ogan es
¿ Qué se en iende po iolencia a-
milia ?
¿Qué condiciones
de
la elación
amilia y social a o ecen la apa i-
ción
de
ac os iolen os?
¿Cuáles
se ían
las
condiciones
es uc u ales
de
la
iolencia?
¿Cuáles se ían las condiciones
in
-
e accionales de
la
iolencia ¿cómo
se
p oduce?
In en a é
i
dando espues a a és-
os in e ogan es.
La aíz
e imológica
del
é mino
iolencia emi e al concep o de " ue -
za
".
El
sus an i o iolencia
se
co
-
esponde
con
e bos
ales
como
iolen a , iola , o za .
En sus múl iples mani es aciones,
la iolencia siemp e es una o ma
de
eje cicio del pode median e el
em-
pleo de la ue za,
ya
sea
ísica, psi-
cológica, económica, polí ica, Implica
la
ex
i
s encia
de
un
"a
i
ba"
y un
"abajo
"
eales
o
simbólicos
que
adop an habi ualmen e la o ma de
oles complemen a ios: pad e-hijo,
©Uni e si a de Ba celona
homb e-muje , maes o-alumno, pa-
ón-empleado, jo en- iejo.
En
un
sen ido es ingido nos e e-
imos al ni el de las acciones indi i-
duales. Así el empleo de la ue za se
cons i uye en un mé odo posible pa a
la esolución de con lic os in e pe -
sonal
es,
como
un
in en o de doblega
la olun ad del o o, de anula lo, p e-
cisamen e en
su
calidad de "o o". La
iolencia implica una búsqueda de
elimina los obs áculos que se opo-
nen
al
p opio eje cicio del pode , me-
dian e el con ol de la elación ob e-
nido a a és del uso de la ue za.
Pa a que la conduc a iolen a sea
posible iene que da se una condi-
ción: la exis encia de
un
cie o de-
sequilib io de pode que puede se
pe manen e o momen áneo. Y que
es á
de inido cul u almen e, po el
con ex o, o
po
maniob as in e pe -
sonales de con ol de la elación.
En el ámbi o de las elaciones in-
e pe sonales, la conduc a iolen a
es sinónimo de abuso de pode en
an o y cuan o
el
pode es u ilizado
pa a ocasiona daño a o a pe sona.
Es po eso que
un
inculo ca ac e i-
zado po el eje cicio de la iolencia
de una pe sona hacia o a se deno-
mina elación de abuso.
El desequilib io de pode en el que
se basa oda elación de abuso no
es necesa iamen e obj
e
i able pa a
un obse ado ex e no. A menudo,
es el p oduc o de una cons ucción
de signi icados que sólo esul a com-
p ensible desde los códigos in e pe -
sonales de quienes las p oducen. Es
su icien e que alguien c ea en el po-
de y en la ue za del o o pa a que
se p oduzca el desequilib io,
aún
cuando desde una pe spec i a "ob-
je i a" no enga exis encia eal.
96
El obje i o úl imo de la conduc a
iolen a es some e al o o median e
el uso de la ue za.
En
un
con ex o
in e pe sonal cuando un homb e gol-
pea a una muje no pe sigue como
obje i o ocasiona le un daño ísico,
sino ob ene que el o o haga algo
que no ha ía po p opia olun ad.
Como e apeu a amilia he escu-
chado muchas eces la ase Yo
no
que ía hace le daño, solo que ía que
me
en endie a, en es a si uación que
me
en ienda es sinónimo de que
me
obedezca
. La ue za
es
u ilizada
pa a some e , doblega , subo dina .
Si bien el daño se p oduce no cons-
i uye la mo i ación esencial de la
conduc a iolen a.
Se en iende po iolencia amilia
odas la o mas de abuso
- ísico
,
emocional,
sexual-
come ida en el
seno de la amilia po unos de sus
miemb os, que menoscaba la ida o
la in eg idad ísica-psíquica causan-
do un daño al desa ollo de su pe -
sonalidad.
Supone, po
lo
an o, el empleo de
la ue za pa a con ola la elación.
Es po eso que la iolencia es en-
endida como un eme gen e de las
elaciones de pode den o de una
amilia. La pe sona que eje ce io-
lencia es á buscando una elación
de
dominio, de subo dinación del
o o a su deseo.
Exis en ca ac e ís icas en la o -
ganización amilia que acili an la
apa ición del enómeno iolen o a-
les como una ideología pa ia cal ija
e inamo ible en o no al pode ab-
solu o de unos de sus miemb os, lo
cual implica de po
sí
una si uación
je á quica y asimé ica en e ellos,
con o mando elaciones de domina-
ción/subo dinación au o i a ias. Es o
©Uni e si a de Ba celona
se
apoya en
una
ue e adhesión a
los modelos dominan es de géne o
implíci os e explíci os de la cul u a.
Se ag ega
una
modalidad elacio-
nal bloqueado a de la au onomía e
iden idad y
una
comunicación de
signi icados
que
in isibilizan el abu-
so e imponen na u alidad al hecho
den o de la amilia. Como ma co
ex e no se suma un consenso so-
cial que suele es a man enido po
sec o es adicionales que le dan le-
gi imidad al ag eso y dejan sin e-
cu sos a la íc ima pa a en en a
la si uación 3•
Pa a pode de ini una si uación
amilia como un caso de iolencia
amilia , la elación de abuso debe
se c ónica, pe manen e o cíclica.
En
sen ido
amplio
cualquie
miemb o de
la
amilia, independien-
emen e
de su aza, edad, sexo,
puede se agen e o íc ima de la e-
lación abusi a. Sin emba go las ci-
as es adís icas son elocuen es: es
el homb e quien con más ecuencia
u iliza las dis in as o mas de abuso
( ísica, sexual o emocional) y son las
muje es y los niños las íc imas más
comunes de es e abuso.
Cons i uye un p oblema social, no
p i ado, dado que sus epe cusio-
nes a ec a los ámbi os de la salud
( en e medades psicosomá icas, de-
p esión), el abajo (disminución del
endimien o labo al, ausen ismo), la
educación (niños íc imas o es igos
de
la
iolencia in a amilia ), policía y
jus icia (un al o po cen aje de asesi-
na os y lesiones g a es ocu idos
en e miemb os de una amilia son el
desenlace de si uaciones c ónicas
de iolencia domés ica.)
Mi os
de
la iolencia amilia
Los mi os son c eencias e óneas
que
la
mayo ía
de
las
pe sonas
acep a como si ue an e dade as.
P o een dis aces a enuncias.
Exis e una eno me can idad de
mi os que es necesa io e isa pa a
comp ende la ealidad del enóme-
no. Ci culando, a a és de la comu-
nicación en
sus
di e sas o mas,
cons i uyen ucos in isibilizado es
de la iolencia. Me e e i é a los más
impo an es.
Mi o: los casos de iolencia ami-
lia son escasos, no ep esen an un
p oblema g a e.
Realidad: has a hace algunos años
la iolencia amilia no había sido es-
udiada
ni
is a la luz po a a se de
un
enómeno ocul o, cuyos p o ago-
nis as hacen odo lo posible po disi-
mula . Las es adís icas mos a on la
magni ud social (el 50% de las ami-
lias su e alguna o ma de iolencia).
Mi o: la iolencia amilia es p o-
duc o de algún ipo de en e medad
men al
Realidad: los es udios mues an
que menos del 10% de los casos de
iolencia amilia son ocasionados
po as o nos psicopa ológicos de
algunos de los miemb os de la ami-
lia. Po el con a io se ha comp oba-
do lo opues o: las pe sonas some i-
das
a
si uaciones
c ónicas
de
iolencia a menudo desa ollan as-
o nos psícopa ológicos como cua-
d os de angus ia, dep esión , insom-
nio, e c.
Mi o: la iolencia amilia es un e-
nómeno que solo ocu e en las cla-
ses sociales mas ca enciales.
3. Ra zzola,C. "Pue as aden o:¿ e ugio o e o ?"en His o ias in ames, Paidós.
97
©Uni e si a de Ba celona
Realidad: la pob eza y las ca en-
cias educa i as son ac o es de ies-
go pa a las si uaciones de iolencia
pe o no son pa imonio exclusi o. Se
sabe que se dis ibuyen en odas las
clases sociales y en odos los ni e-
les educa i os.
Lo
que ocu e es que
a medida que ascendemos
en
la es-
cal a social exis en más ecu sos
pa a man ene ocul o el p oblema.
Mi o: el consumo de alcohol es la
causa de las conduc as iolen as
Realidad:
el
consumo de alcohol
puede a o ece la eme gencia de
conduc as iolen as pe o no las cau-
sa
. De hecho, muchas pe sonas al-
cohólicas no usan la iolencia den o
de su hoga y ambién es cie o que
muchas pe sonas que man ienen e-
laciones abusi as no consumen al-
cohol. Y exis e o a comp obación
las pe sonas que u ilizan la iolen-
cia den o de su hoga cuando es-
án alcoholizadas no son iolen as
cuando beben en o os luga es o en
si uaciones sociales.
Mi o: a las muje es que son mal-
a adas
po
su
compañe os
les
debe gus a , de lo con a io no se
queda ían, ellas lo pe mi en.
Realidad: no es que pe mi en que
las mal a en, sino po el con a io
no han encon ado los ecu sos pa a
e i a lo, con el iempo el p oblema
lejos de supe a se se ag a a .
L.
Walke desa olló el concep o
de inde ensión ap endida. Se e ie e
a que, dado que los in en os de la
muje golpeada pa a escapa , con-
ola o e i a la iolencia han aca-
sado, cada ez que ahonda en ella,
su ge la idea de su incapacidad pa a
de ende se, y se ins ala la desespe-
anza, o sea, que pese a sus es ue -
zos nada cambia á.
98
Su al a de con ol de la si uación
la lle a aun es ado c ónico de inde-
ensión, al a de espe anza y deses-
pe ación.
En la
mayo
ía de los casos no
pueden sal
i
de la si uación po una
simul aneidad de ac o es emociona-
les, sociales, y económicos. Expe i-
men an sen imien os de culpa y e -
güenza po lo que les ocu e , po lo
que no piden ayuda. Pe o en ningún
caso expe imen an place en la si-
uación de abuso; los sen imien os
más comunes son el miedo, la im-
po encia, la debilidad, el e o .
Mi o: las íc imas de
ma
l a o a
eces se lo buscan algo hacen pa a
p o oca lo.
Realidad: es posible que su con-
duc a p o oque enojo, pe o la con-
duc a iolen a es absolu a espon-
sabilidad de quien la eje ce.
No hay " p o ocación" que jus i i-
que un golpe. Los homb es que eje -
cen iolencia en su hoga in en an
jus i ica
su
conduc a en las p o o-
caciones como o ma de eludi es-
ponsabilidad. Una a ian e de es e
mi o es el que dice que una íc ima
de ag esión sexual o de iolación
algo ha hecho pa a p o oca lo. Es-
os mi os ienden a culpabiliza a la
íc ima en luga de esponsabiliza
al ic ima io y a eces se aducen
en cie as p egun as que policías,
médicos, abogados y o os p o esio-
nales hacen a las íc imas de abuso
sean muje es o niños ans o mán-
dolos en "sospechosos"
Mi o: el abuso sexual y las iola-
ciones ocu en en luga es pelig osos
y oscu os y el a acan e es
un
desco-
nocido.
Realidad: en el 85% de los casos,
el abuso sexual ocu e en luga es
©Uni e si a de Ba celona
conocidos o en la p opia casa, y el
abusado es alguien de la amilia o
un conocido ( an o en el abuso se-
xual de niños como muje es).
Mi o: el mal a o emocional no es
an g a e como la iolencia ísica.
Realidad: el abuso emocional con-
inuado, aún sin iolencia ísica, p o-
oca
consecuencias
muy
g a es
desde el pun o de is a del equilib io
emocional. En la clínica psico e a-
péu ica a eces se llega a diagnos i-
ca cuad os psicó icos en pe sonas
que,
en
ealidad, es án su iendo las
secuelas
del mal a o psicológico
c ónico que es in isible aún pa a la
p opia pe sona que lo su e al
no
exis i el egis o del males a .
Mi o: la conduc a iolen a es algo
inna o, que pe enece a la "esencia "
del
se
humano.
Realidad: la iolencia es una con-
duc a ap endida a pa i de modelos
amilia es (socialización del géne o)
y sociocul u ales (au o i a ismo, po-
de ) que a a és de los sis emas de
c eencias que desa olla la o na in-
isible, alidándola como un mane a
de esol e con lic os. Se ap ende a
u iliza la iolencia en la amilia,
en
la
escuela, en el depo e, en los me-
dios de comunicación. De la misma
o ma, se ía posible ap ende a e-
sol e las si uaciones con lic i as de
mane a
no
iolen a.
Como señaló el an opólogo Ash-
ley
Mon agu:
ap ende
a
habla
cues a muchos meses. Ap ende a
ama
puede cos a años. Ningun
se
humano
nace con impulsos hos iles
o iolen os, y nadie se uel e hos il
o iolen o sin oma se
el
iempo
ne-
cesa io pa a ap ende lo.
Mi o:
si
hay iolencia no puede ha-
be amo en una amilia.
99
Realidad: los episodios de iolen-
cia no ocu en de o ma pe manen e,
sino po ciclos. En los momen os en
los que los miemb os de la amilia no
es án a a esando po la ase más
iolen a del ciclo, exis en in e accio-
nes a ec uosas, aunque
el
iesgo de
que en cualquie momen o se uel a
a la si uación de iolencia siemp e
es á lo ando en el ai e. El amo coe-
xis e con la iolencia, de lo con a io
no exis i ía el ciclo. Cie o que es un
ipo de amo adic i o, dependien e,
posesi o, basado en la insegu idad.
Es impo an e conoce es e p o-
ceso cíclico de la iolencia amilia
in es igado po Leono e Walke en
Es ados Unidos, dado que da cuen a
de las ca ac e ís icas in e acciona-
les de la iolencia. Pe mi e conoce
el cómo se p oduce. Es e se desa-
olla en es ases:
• En la ase p ime a denomina-
da
ase
de
acumulación de ensio-
nes se p oducen una se ie de inci-
den es que an inc emen ándose en
in ensidad y hos ilidad. Se ca ac e i-
za
po
ag esiones e bales que po
no deja huellas angibles son apa-
en emen e menos dolo osas, y po
un con ol excesi o del o o. Pude
acompaña se de golpes meno es.
El compo amien o de la muje
en es a ase
1) ac i ud sumisa, deses iman o
asignan poca impo ancia a las p i-
me as mani es aciones de iolencia
( ue solo un empujón, sólo me ap e-
ó ue e, es aba as o nado
po
los
celos); 2) a a de con ola los ac o-
es "ex e nos" que pueden p o oca
iolencia; 3) se sien e culpable; 4)
se
aísla, se a e güenza,
no
pide
ayuda; 5) minimiza la si uación, ne-
gando impo ancia a lo ocu ido.
©Uni e si a de Ba celona
del cambio, y a la íc ima, pa a que
se esigne y no se de ienda.
En
ge-
ne al en el caso de las esposas, su
impulso desa ian e suele incula se
más a la de ensa de los hijos que a
la p opia, así como a se más uido-
sa que e icaz. 3) una ci culación al
de es os signi icados que
el
abuso
que implican
no
llegue a pe cibi se
sino que, po el con a io, se consi-
de e legí imo, apa ezca apoyado po
un consenso que de alguna mane a
lo jus i ica, y en consecuencia, p o-
po cione impunidad al ic ima io.
La ligazón en e la iolencia públi-
ca
y la iolencia amilia mues a la
impo ancia de los sis emas de c e-
encias y alo es que desde el ma-
c osis ema ci culan y son ehiculiza-
dos y legi imizados
en
el
exosis ema.
En cada amilia,
en
cada momen-
o del p oceso de socialización que
muje es y a ones como pad e- ma-
d e
lle amos adelan e en elación
con nues os hijos, enenos la op-
ción de hace isibles las p esiones y
los es e eo ipos, desmi i ica ideales
y ope a cohe en emen e
en
la ama
co idiana de nues as elaciones ge-
ne ando es uc u as iguali a ias.
Pe o ambién enemos la opción
de pe pe ua es e eo ipos sexis as,
de anes esia los males a es que ge-
ne an y sus consecuencias en las
múl iples o mas de iolencia que es-
as es uc u as a alan.
Y pa a e mina , desde
mi
unción
como e apeu a amilia y o mado a,
engo que e isa cons an emen e
mi
p opia endencia au o i a ia pa a
no
ep oduci el modelo au o i a io de
desigualdades je á quicas ijas que
se puede es uc u a en la elación
e apeu a pacien e, donde el e a-
peu a es el expe o, el que sabe lo
que es mejo pa a los demás, pa a
el bienes a de la pa eja, amilia, in-
di iduo.
En
úl ima ins ancia es e i-
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