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La fundamentación clásica de la idea de Europa

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La fundamentación clásica de la idea de Europa

Author: Caballos Rufino, Antonio F.
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2014
Source: https://idus.us.es/bitstreams/562d306f-94f0-4889-813b-aec6f382092e/download
A lo la go de es as páginas se o ece un análisis de los g andes p ocesos his ó icos expe i-
men ados po las comunidades que habi a on los e i o ios que se ex ienden en o no al
Medi e áneo, desde los comienzos del I milenio a. C. has a la desmemb ación del Impe io
Romano, englobando no sólo al con inen e eu opeo sino ambién la o illa me idional del
signi ica i amen e designado po los omanos Ma e Nos um, el li o al p óximo o ien al,
el Asia Meno y más allá; yendo así desde la península ibé ica has a las es epas usas y desde
las ie as escandina as has a el no e del con inen e a icano.
Una isión holís ica pe mi e de ini un p oceso cuyo inicio es á p o agonizado po co-
munidades sin es ado o con es ados emb iona ios —como los g iegos—, que en a on en
con ac o con los es ados palaciegos o ien ales, de los que adop a on los sis emas nemo éc-
nicos de esc i u a y con abilidad simpli icados, dando paso a un indi idualismo que ma có
el desa ollo de las nacien es ciudades-es ado g iegas. La po encia de es e indi idualismo
ca ac e iza ía de o ma decisi a el desa ollo de una nue a o ma de en ende la ida, más
acional, que ha pe ilado po milenios el ca ác e básico de la cul u a eu opea.
A pa i de ahí, mezclándose con los sus a os locales, debido sob e odo al come cio, mo-
ido en g an medida po las necesidades de las po encias o ien ales, se ue p oduciendo una
con e gencia, len a pe o e ec i a, que culmina á con la o mación del mul i o me y plu al,
aunque sólido y ecundo, Es ado Impe ial Romano. És e, sin abandona los p incipios de
acionalidad, cada ez se i á ap oximando más a las o maciones palaciegas eu oasiá icas
—Pe sia, India, China— con las que en ó en con ac o e in e cambió in luencias. Nue as
o mas de comunica se y elaciona se, de i i en el ámbi o u al y en comunidades u ba-
nas, de en ende las elaciones con los pode es humanos y di inos ue on con igu ando, en
medio de la expansión di ec a —po medio de la conquis a— o indi ec a —con ac os e
in e acciones de o o ipo— un sis ema de o ganización y una o ma de se que dis inguió
mucho iempo a Eu opa del es o del con inen e eu oasiá ico. Como colo ón el c is ianis-
mo, sín esis de endencias con apues as, dio cada ez más ue za a nue as concepciones
que llega on a domina a la la ga el mundo.
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Rod íguez Neila, eds.
Au o es:
An onio Caballos Ru ino
Gena o Chic Ga cía
Adol o J. Domínguez Monede o
Edua do Fe e Albelda
Joaquín de la Hoz Mon oya
En ique Ga cía Va gas
GENARO CHIC GARCÍA
(di ec o )
GENARO CHIC GARCÍA
(di ec o )
His o ia de
Eu opa
(ss. X a.C. - V d.C.)
His o ia de Eu opa
(ss. X a.C. – V d.C.)
Se illa 2014
•
GENARO CHIC GARCÍA
(di ec o )
Se ie: His o ia y Geog a ía
Núm.: 277
Rese ados odos los de echos. Ni la o alidad ni pa e de es e lib o puede e-
p oduci se o ansmi i se po ningún p ocedimien o elec ónico o mecánico,
incluyendo o ocopia, g abación magné ica o cualquie almacenamien o de
in o mación y sis ema de ecupe ación, sin pe miso esc i o del Sec e a iado
de Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa.
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Ca men Ana Pa do Ba ionue o y Víc o Ma ínez Hahmmülle
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Imp eso en papel ecológico
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Maque ación e imp esión: Pinelo Talle es G á icos, S.L. Camas - Se illa
Comi é edi o ial:
An onio Caballos Ru ino
(Di ec o del Sec e a iado de Publicaciones)
Edua do Fe e Albelda
(Subdi ec o )
Manuel Espejo y Le do de Tejada
Juan José Iglesias Rod íguez
Juan Jiménez-Cas ellanos Balles e os
Isabel López Calde ón
Juan Mon e o Delgado
Lou des Mundua e Jaca
Jaime Na a o Casas
Mª del Pópulo Pablo-Rome o Gil-Delgado
Ado ación Rueda Rueda
Rosa io Villegas Sánchez
Mo i o de cubie a: F esco en el que se ep esen a a Eu opa sob e el o o
(Rap o de Eu opa) p oceden e de Pompeya (Museo
Nacional de Nápoles, Sign. 111475).
Índice
La undamen ación clásica de la idea de Eu opa
An onio Caballos Ru ino
1. La búsqueda de una iden i icación de Eu opa ...................................... 15
2. La con o mación his ó ica de la imagen de Eu opa ............................ 19
2.1. Los o ígenes del nomb e .................................................................. 19
2.2. Los con enidos é nico y cul u al del é mino “Eu opa”............. 24
2.3 La elabo ación de la idea de Eu opa a pa i de los ínculos
clásicos ................................................................................................. 30
3. Eu opa desde el p esen e: una e eb ación incomple a .................... 33
Bibliog a ía ........................................................................................................ 38
In oducción
Gena o Chic Ga cía
1. Eu opa: un mi o comuni a io que se a llenando poco a poco de
acionalidad es a al .................................................................................... 41
2. Los undamen os de la in es igación de los enómenos sociales
en una isión diac ónica. P incipios básicos pa a el es udio de la
His o ia ....................................................................................................... 43
3. La pe cepción del espacio y del iempo du an e la llamada edad
an igua .......................................................................................................... 48
4. Fo mas de en ende los enómenos ela i os al pensamien o,
socioeconómicos y polí icos du an e la An igüedad y sus causas .... 57
Bibliog a ía ........................................................................................................ 67
Los siglos X a V a.C.
Adol o J. Domínguez Monede o
1. El Egeo ......................................................................................................... 70
1.1. La ecupe ación as la ca ás o e ................................................... 70
1.2. La ape u a al O ien e....................................................................... 76
1.3. La apa ición de nue as o mas de es ado: la polis ........................ 83
1.4. La expansión medi e ánea de los g iegos .................................... 92
1.5. Las ensiones in e nas en la polis g iega ......................................... 98
1.6. El mundo g iego an e un ho izon e de cambios: las amenazas
ex e nas ................................................................................................ 107
2. La Península I aliana ................................................................................. 114
2.1. Las poblaciones i álicas: lenguas y cul u as .................................. 114
2.2. El impac o ex e io : enicios y g iegos ........................................... 117
2.3. La apa ición de es uc u as es a ales en el mundo e usco-
lacial ...................................................................................................... 122
2.4. La eme gencia de Roma y sus aspi aciones hegemónicas en
el Lacio ................................................................................................. 127
3. El ex emo Occiden e ................................................................................ 135
3.1. El poblamien o de la Península Ibé ica ......................................... 135
3.2. Colonizado es enicios en el sudoes e hispánico ........................ 140
3.3. Ta eso o la p ime a sociedad compleja en la Península
Ibé ica ................................................................................................... 145
3.4. Cambios en el modelo económico y social: la ansición al
mundo púnico y los o ígenes de la cul u a ibé ica ...................... 149
4. La Eu opa emplada ................................................................................... 153
4.1. Del ma Neg o al A lán ico: mo imien os de pe sonas y
de ideas ................................................................................................. 153
4.2. Los o ígenes del mundo cel a en la Eu opa occiden al y
la a acción del Medi e áneo y el su gimien o de cul u as
p incipescas ......................................................................................... 154
4.3. T acios y esci as en la Eu opa o ien al ........................................... 157
5. Conclusiones............................................................................................... 161
Bibliog a ía ........................................................................................................ 169
Los siglos V y IV a.C.
Edua do Fe e Albelda
1. In oducción. La egionalización del ámbi o eu opeo-
medi e áneo ............................................................................................... 183
2. La Eu opa medi e ánea ........................................................................... 186
2.1. El ámbi o egeo .................................................................................... 186
2.1.1. La ciudad g iega: ma co de e e encia del homb e .......... 188
2.1.2. El ma co polí ico: auge y c isis de la polis ......................... 192
2.2. La Península I álica............................................................................ 204
2.2.1. Los e uscos ............................................................................. 204
2.2.2. Roma y los la inos ................................................................... 214
2.2.3. Las poleis g iegas de Magna G ecia y Sicilia ..................... 220
2.3. Massalia y los g iegos del ex emo Occiden e ............................. 230
2.4. La epic acia ca aginesa en el Medi e áneo cen al y
occiden al ............................................................................................ 239

2.5. La Ibe ia medi e ánea: púnicos e íbe os ...................................... 255
3. La Eu opa emplada: cel as, hipe bó eos y esci as............................... 268
3.1. Los cel as: uen es de conocimien o .............................................. 270
3.2. Los cel as de Halls a D y La Tène A y B .................................... 278
3.3. Los cel as a lán icos ........................................................................... 285
3. 4. Los hipe bó eos ................................................................................. 290
3.5. Esci as y acios................................................................................... 298
3.5. La Ibe ia indoeu opea ....................................................................... 308
Bibliog a ía ........................................................................................................ 320
Los siglos III-I a.C.
Joaquín de la Hoz Mon oya
1. Eu opa en e los siglos III-I a.C.: una ap oximación es uc u al ...... 331
1.1. El medio y los homb es .................................................................... 331
1.2. Las sociedades .................................................................................... 337
1.2.1. G upos é nicos, je a u as y es ados ibales ....................... 338
1.2.2. Ciudades-es ado y ligas de ciudades ................................... 350
1.2.3. Los einos helenís icos ........................................................... 359
1.2.4. Roma ......................................................................................... 365
1.3. Los ho izon es cul u ales ................................................................. 378
1.3.1. El ho izon e helenís ico ........................................................ 379
1.3.2. El ho izon e i álico y la cul u a la ina ................................. 384
1.3.3. El ho izon e cel a y las cul u as de je a u a ....................... 387
1.3.4. O os ho izon es cul u ales del Medi e áneo ................. 392
1.3.5. Los g andes ho izon es cul u ales de la Eu opa o ien al 394
2. La e olución de las egiones eu opeas en e los siglos III-I a.C. ....... 397
2.1. I alia y el Medi e áneo cen al ....................................................... 397
2.1.1. I alia a comienzos del III a.C. .............................................. 397
2.1.2. La lucha po la hegemonía i álica (300-241 a.C.) ........... 399
2.1.3. Roma y la hegemonía medi e ánea (241-120 a.C.) ....... 402
2.1.4. El inicio de la c isis a do epublicana (133-88 a.C.) ..... 406
2.1.5. Roma con a Roma: las gue as ci iles (88-30 a.C.) ....... 409
2.2. La Península Ibé ica .......................................................................... 415
2.2.1. La Península Ibé ica a comienzos del III a.C. ................... 415
2.2.2. La hegemonía de Ca ago (237-201 a.C.) ........................ 418
2.2.3. La imposición de Roma (201-88 a.C.) .............................. 422
2.2.4. Hispania bajo las Gue as Ci iles (88-30 a.C.) ................ 426
2.3. El no e de Eu opa ............................................................................. 429
2.3.1. El no e de Eu opa en el siglo III a.C. ................................ 429
2.3.2. El lo ecimien o del mundo de los oppida
( inales del III- inales del II a.C.)......................................... 432
2.3.3. Cimb ios, eu ones y la ees uc u ación de Eu opa
(120-60 a.C.) ........................................................................... 436
2.3.4. Las gue as de Césa (59-50 a.C.) ....................................... 442
2.4. El sudes e eu opeo ............................................................................. 447
2.4.1. El sudes e eu opeo a comienzos del III a.C....................... 447
2.4.2. Los iempos de la hegemonía an igónida
(277-217 a.C.) ......................................................................... 454
2.4.3. La imposición de la hegemonía omana (217-133 a.C.) 457
2.4.4. Las con ulsiones del siglo I a.C. .......................................... 462
3. Fuen es li e a ias pa a el es udio de la época ........................................ 465
Bibliog a ía ........................................................................................................ 466
Los siglos I y II d.C.
Gena o Chic Ga cía
1. Los úl imos iempos de la Edad de O o en Roma ............................... 477
1.1. Un nue o égimen pa a un nue o es ado. .................................... 477
1.2. Gayo Julio Césa II Augus o ............................................................ 479
1.2.1. Las bases económicas de una nue a polí ica. O ien e ..... 481
1.2.2. Los ecu sos inancie os ........................................................ 487
1.2.3. El es ablecimien o de las on e as ...................................... 488
1.2.4. La paz y la polí ica colonizado a ......................................... 491
1.2.5. El desa ollo de la men alidad u bana ................................ 492
1.2.6. La segu idad ju ídica y adminis a i a ................................ 494
1.2.7. La hacienda es a al .................................................................. 498
1.2.8. El con ol de las men es ......................................................... 501
1.2.9. El pueblo y su man enimien o ............................................. 503
1.2.10. El desa ollo de la ida mo al ............................................. 512
1.2.11. Los elemen os del espí i u .................................................. 514
1.3. La dinas ía Julio-Claudia (14-68) ................................................... 524
1.3.1. Tibe io Julio Césa ................................................................. 524
1.3.2. Cayo Julio Césa Augus o Ge mánico ............................... 528
1.3.3. Tibe io Claudio Césa Augus o Ge mánico .................... 530
1.3.4. Ne ón Claudio Césa Augus o Ge mánico ...................... 537
2. La Edad de Pla a ......................................................................................... 548
2.1. De Galba a Domiciano (69-96) .................................................... 548
2.1.1. Ti o Fla io Vespasiano .......................................................... 549
2.1.2. Ti o Fla io Vespasiano II ...................................................... 561
2.1.3. Ti o Fla io Domiciano .......................................................... 562
2.1.4. El epílogo: M. Cocceio Ne a ............................................. 568
2.2. La dinas ía de los Ulpio-Aelios (96-192) ..................................... 569
2.2.1. Ma co Ulpio T ajano ............................................................. 569
2.2.2. Publio Aelio Had iano .......................................................... 577
2.2.3. Ti o Aelio Had iano An onino Pío.................................... 584
2.2.4. Ma co Au elio An onino ...................................................... 589
2.2.5. Lucio Au elio Cómodo An onino ..................................... 596
3. Hacia la Edad de Hie o ........................................................................... 600
3.1. El in de una época y el comienzo de o a ..................................... 600
Bibliog a ía ........................................................................................................ 606
La Eu opa de época a do omana (siglos III-V d.C.)
En ique Ga cía Va gas
1. Eu opa a comienzos de la An igüedad Ta día ...................................... 613
2. Con inuidad y cambios en la Eu opa omana du an e
el siglo III d. C. ........................................................................................... 616
2.1. Aspec os mone a ios de la c isis del siglo III d. C. ...................... 617
2.2. La sociedad omana del siglo III ..................................................... 622
2.3. La ex ensión del c is ianismo .......................................................... 625
2.4. El e o zamien o de la mona quía .................................................. 628
2.5. La ob a de An onino Ca acalla ....................................................... 629
2.6. Los suceso es ....................................................................................... 632
2.7. La mili a ización del impe io y la eme gencia de la idea de
Eu opa. El impe io Galo ................................................................. 633
2.8. El mundo u bano y el u al en la Eu opa omana du an e el
siglo III d. C. ....................................................................................... 637
2.9. Economía y demog a ía: el p oblema del siglo III d. C. ............. 647
3. Los pueblos bá ba os en el siglo III d. C. .............................................. 653
3.1. Desa ollos socioeconómicos .......................................................... 653
3.2. P ocesos de e nogénesis. Ca ac e ís icas gene ales y
p incipales o ien aciones eó icas................................................... 663
3.3. Los “pueblos” de la p ime a línea: alamanes, ancos y godos ... 666
3.3.1. Los alamanes ............................................................................ 666
3.3.2. Los ancos ............................................................................... 668
3.3.3. Los godos ................................................................................. 670
3.4. Los pueblos de la segunda línea: ándalos, sajones y
bu gundios .......................................................................................... 674
3.4.1. Los ándalos ............................................................................ 674
3.4.2. Los sajones ............................................................................... 675
3.4.3. Los bu gundios ....................................................................... 676
3.5. O os “pueblos” no ge mánicos de la on e a ............................. 677
3.5.1. Los sá ma as ............................................................................. 677
3.5.2. Los alanos ................................................................................. 677
4. O ien e y Occiden e en el siglo IV d.C. Un mundo globalizado ..... 678
5. La Eu opa omana ...................................................................................... 679
5.1. La es au ación de las on e as del Impe io ............................... 679
5.2. El o o, la pla a y las g andes mu aciones económicas y sociales 683
5.3. Los cambios es uc u ales ................................................................. 689
5.3.1. La cabeza del Es ado ............................................................. 689
5.3.2. Las on e as, la es a egia mili a y el ejé ci o ................. 690
5.3.3. El gobie no de los mili a es y el o igen de las dinas ías
impe iales del siglo IV d.C. ................................................... 694
5.3.4. La e o ma iscal y sus consecuencias sociales ................... 696
5.3.5. La nue a di isión p o incial ................................................ 700
5.3.6. La co e y la adminis ación. La igu a del empe ado .... 701
5.4. Ciudad y campo en la Eu opa omana du an e
el siglo IV d. C. .................................................................................. 702
5.4.1. La ciudad .................................................................................. 702
5.4.2. El campo ................................................................................... 715
5.5. La consolidación del c is anismo la ino, el p imado de Roma
y la p ime a expansión eu opea de la nue a e ............................. 723
6. La Eu opa bá ba a ..................................................................................... 726
6.1. El inal de los p ocesos de e nogénesis de las comunidades
ge manas. Hacia la cons i ución de los p imi i os es ados ....... 726
6.2. Los p incipales “pueblos” ge manos: alamanes, ancos y
godos .................................................................................................... 732
6.2.1. Los alamanes ............................................................................ 732
6.2.2. Los ancos .............................................................................. 735
6.2.3. Los godos ................................................................................. 738
7. Eu opa en el ho izon e: hacia la cons i ución de los einos
ge mánicos eu opeos ................................................................................. 740
Bibliog a ía ........................................................................................................ 744
Sín esis ................................................................................................. 757
Gena o Chic Ga cía
Bibliog a ía ........................................................................................................ 779
LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 19
eu opea no debie a ehui su esponsabilidad en es e sen ido, debiendo se el
log o de un ea me mo al cul u almen e sus en ado el obje i o p ime o y el so-
po e p io i a io de la unión eu opea.
Re omando la línea a gumen al, po su p opia elas i cidad Eu opa ha iden i-
icado a lo la go de la his o ia a di e en es inquilinos. Eu opa es un é mino que
ha ido si iendo pa a a opa , con una apa iencia de con inuidad, una dinámica
his ó ica com pleja y plu al. La ealidad de quie nes se asumen o han sido con-
cep uados como eu opeos a lo la go de los iempos ha a iado y, si se me apu a,
sus ancialmen e, en un p oceso de p og e si a inco po ación de quienes an es
se en endía como con a ios y, en no pocas ocasiones, ambién de exclusión de
quienes has a hacía poco compa ían una misma iden idad. Aquí los c i e ios
cul u ales pu os de poco pue den ale an e el emba e del iempo.
2. LA CONFORMACIÓN HISTÓRICA
DE LA IMAGEN DE EUROPA
2.1. Los o ígenes del nomb e
La g an mayo ía de quienes se han ace cado al es udio de los o ígenes clási-
cos de Eu opa han analizado es ealidades di e en es
a) La e imología del nomb e.
b) Su con enido geog á ico.
c) La concepción an opológica y la ideologización del é mino.
Si, po azones de especialización, es explicable es e abo daje compa imen-
ado3, a la ho a de busca una más p o unda explicación his ó ica in e esa en en-
de an o el di e en e i mo con que e oluciona cada ni el de comp ensión del
é mino, como, sob e odo, los ínculos en e ellos.
Eu opa es, p ime o, un nomb e, y un nomb e que su ge en la An igüedad.
Inquie ud del iló logo es la de en ende la génesis del é mino, en unción de ella
3. Así, po ejemplo, en los siguien es epe o ios y ob as de e e encia: Eu ope. 1) My hologisch,
en RE 6.1287-1298 (Esche ) y Eu ope. 2) Name des E d eils, en RE 6.1298-1309 (Be ge ); E.
Olshausen, s. . Eu ope (geog a ía) en De neue Pauly 4.290-4.293 (S u ga 1998) y R. E. Ha de ,
s. . Eu ope (mi ología) en De neue Pauly 4.293-294 (S u ga 1998); H. . Geisau, s. . Eu ope. 1
(mi ología), en De kleine Pauly, Lexikon de An ike, 2.446-448 (Munich 1979) y H. T eidle , s. .
Eu ope. 2 (geog a ía), en De kleine Pauly, Lexikon de An ike, 2.448-449 (Munich 1979); H. J. Rose y
J. R. Ma ch, s. . Eu opa (mi ología), en The Ox o d Classical Dic iona y, 3ª ed., Ox o d 1996, p. 574;
y E. H. Wa ming on y S. Ho nblowe , s. . Eu opa (geog a ía), en The Ox o d Classical Dic iona y,
3ª ed., Ox o d 1996, p. 574. Sin emba go J. A. Hild ealizó un a amien o uni a io de la emá ica
en el Dic ionnai e des An iqui és G ecques e Romaines, de Ch. Da embe g y Edm. Saglio, G az 1969
( eimp esión de la edición o iginal de Pa ís 1892), T. II, 1ª pa e, pp. 862-865, s. . Eu opa.

ANTONIO CABALLOS RUFINO - 20
su signi icado y, como en odo enómeno cul u al, la e olución expe imen ada a
lo la go de los iempos; inquie ud que compa e con el his o iado .
Eu opa se documen a como nomb e pe sonal, y no sólo de ca ác e indi i-
dual, pues an o en C e a como en Beocia es sob enomb e de Déme e y o as
diosas. En una lis a de di inidades ma inas en la Teogonía de Hesíodo4 se cuen-
an una Eu opa y una Asia en el lis ado de las Oceánidas. Na u almen e que es os
nomb es no le pasa on desape cibidos a He o do o, quien ya se p egun aba po
la elación que pudie a exis i en e es as diosas y las pa es de la ie a5. In e o-
gan e sob e la inculación en e opónimo y an opónimo que hoy se man iene.
El nomb e “Eu opa” se halla asimismo ampliamen e documen ado como
opónimo6. Va ias ciuda des7 y un ío8 po an es e nomb e. Pe o el alo del é -
mino como designación e i o ial se ue con o mando y ampliando a lo la go
del iempo, al compás de la con igu a ción his ó ica de G ecia y de la ampliación
de los conocimien os geog á icos. Aquí his o ia, geog a ía y cul u a, con sus di-
e en es i mos, ue on in e i iéndose y complemen ándose, apo ando sus di-
e en es pe i les, no siemp e a monizables, a la concepción de Eu opa.
Si nos emon amos al siglo VII a. C., en pleno p oceso de madu ación del
mi o, su co ela o geog á ico dis a aún mucho de es a pe ilado en la di ección
habi ual en la que si ua mos es pacialmen e el é mino. En el himno a Apolo que
se ha a ibuido a Home o9 se de signa con el é mino Eu opa a la G ecia Cen al,
en con aposición al Peloponeso y las Islas. En He odo o10 se dice exp esamen e
que los pe sas a a esa on Eu opa, que equi ald ía así al no e de G ecia: T a cia
y Macedonia, pa a llega a la Hélade. Y, en la misma di ección, la designación de
Eu opa pa a una pa e de T acia se man u o du an e oda la An igüedad11.
Los p oblemas comenza on cuando, al hilo de la g an colonización g iega,
se ue on am pliando po el no e los e i o ios inco po ados a la ó bi a come -
cial g iega. En onces se io que el Pon os Euxinos e a un eno me lago in e io ,
po lo an o ce ado hacia el es e. De al mane a que es e acciden e geog á ico
dejó de se on e a pa a con e i se en nexo, po lo que dejaba de exis i una
linde ní ida en e Eu opa y Asia.
La di isión dico ómica del mundo conocido en e Eu opa y Asia y, po
ende, el con as e en e ambas lo emos exp esado ya hacia el 500 a. C. en
4. 357 y 359.
5. IV 45.
6. Sex us Ru ius, B e ia ium 9.
7. Una ciudad en Tesalia (Es abón 7, 327) y dos en Macedonia (Tucídides 2, 100, 3; Plinio, NH
4, 34 y P olomeo 3, 12, 21).
8. Es abón 9, 441.
9. Pseudo Home o, Himno a Apolo, e s. 251 y 291.
10. VI 43, VII 8 y VII 185.
11. Amiano XXII 8, 7; XXVII 4, 12.
LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 21
Heca eo de Mile o12. Y es a o ganiza ción bipa i a la segui emos encon ando
du an e el es o de la An igüedad, en la o ma de con as e en e O ien e (Asia)
y Occiden e (designación que compa en los e i o ios en onces conocidos de
nues as Eu opa y á ica). La ácil e idencia del mo imien o del sol lle ó a la de-
signación de Le an e y Ponien e, con lo que Eu opa ue desc i a como el país
del c epús culo, la egión de las somb as en Hesiquio y o as me á o as simila es.
Se á en un ambien e cul u almen e di e en e en el que amos a encon a
los a gu men os más ampliamen e u ilizados con pos e io idad pa a explica una
es uc u a, no ya dual, sino ipa i a de la ecúmene. En la adición judía eco-
gida en el Génesis ue on es los hijos de Noé —Sem, Cam y Ja e 13—, que eci-
bie on el manda o di ino “C eced, mul iplicaos y poblad la ie a”14. Pe o en la
ó bi a g iega ambién encon amos una o ganización ipa i a de la ecúmene,
dis ibuida en Eu opa, Asia y Libia, en He odo o15.
Es a adición se ue p og esi amen e ans o mando y pe ilando as la
con e sión del Me di e áneo en un ma e nos um o ma e in e num. Es así que,
po ejemplo, en Fla io Jose o16, signi ica i amen e a caballo en e las adicio-
nes judías y las helenís icas, encon a mos cla a men e exp esada es a di isión del
mundo en e semi as al es e, cami as al su y ja e i as al oes e. Eusebio po su
pa e jus i ica la ecumenicidad del Concilio de Nicea del 325 d. C. al habe eu-
nido obispos de las es pa es del mundo.
En odo caso, como se a iendo, es amos an e concep os que se ue on
pe ilando y adqui iendo ca ac e es más de inidos con el paso del iempo. La
ampliación de los conoci mien os geog á icos ajo apa ejada la ex ensión de los
co espondien es é minos geog á i cos. Y ello an o pa a Eu opa, como pa a
Asia y á ica.
Desde T acia, su ámbi o o igina io, el concep o Eu opa ue designando
á eas cada ez más amplias, en di ección hacia el occiden e y el no e. Si la a i-
bada al A lán ico supuso un inis e ae po es a di ección, el ex emo no e,
más allá del e i o io de los ge manos, pe mane ció du an e oda la An igüedad
como e a incogni a, c eyéndose a la pa que el océano cons i uía ambién una
on e a po el no e. Se suponía así que el Ma del No e se unía con el Índico.
Lo mismo podemos deci del caso de Asia, que en un p ime momen o se
usó pa a de signa un pequeño e i o io hacia la Lidia17, pa a luego designa al
Asia Meno . También de á ica. El nomb e si ió p ime o pa a denomina el
12. F. Jacoby, Die F agmen e de g iechischen His o ike I A, 1957, pp. 16 ss.
13. Gen. 5,32; 6,10; 9,18.
14. Gen. 9,1. Las dinas ías de los descendien es de los hijos de Noé en Gen. 10.
15. 4, 42.
16. An iqui a es I 6.
17. El Asios leimón (los campos asiá icos) de Home o (Ilíada II 461). Es e é mino pa ece que
debe iden i ica se con el hi i a Assuwa.
ANTONIO CABALLOS RUFINO - 22
e i o io inmedia amen e al su de Ca ago. Con la Segunda Gue a Púnica
y, con ello, po un mejo conocimien o geog á ico, acabó po e e i se gené i-
camen e al con inen e a icano o, al menos, a lo que de él se conocía. El iejo
é mino Libia18 acabó, po con a, designando inalmen e sólo a la egión de la
Ci enaica.
T as el análisis, obligadamen e sucin o, del con enido geog á ico en la An-
igüedad, paso ambién muy ap e adamen e a aza algunas líneas sob e Eu opa
como e e en e mí ico. Es gene almen e conocido lo que adicionalmen e se de-
cía de los o ígenes y la his o ia mí ica de Eu opa, una his o ia cuyas aíces pode-
mos as ea documen almen e al menos has a co mienzos del siglo V a. C. Las
Me amo osis de O idio nos ansmi en una bellísima e sión de és a. Poseidón
y Libia habían concebido dos hijos mellizos: Ageno y Belo. El p ime o, abando-
nando su pa ia na al, E olia, se es ableció en Canaán, donde acabó casándose con
Te le asa (pa a o os A giope, Kassiopeia o Pe imede). Engend a on cinco hijos,
Cadmo, Fénix, Cílix, Taso y Fineo, y una hija, nues a Eu opa. Zeus se enamo ó
de la belleza de Eu opa e ideó la siguien e es a agema pa a conquis a la. Una ez
que He mes hubo lle ado po enca go suyo los ganados de Ageno a la cos a de
Ti o, Zeus se me amo oseó en un o o blanco. Eu opa, que es aba ecogiendo
lo es a la o illa del ma , se dejó seduci po la belleza y manse dumb e del animal.
Jugando con él, acabó sen ada a su g upa. El o o se in odujo en el ma y con-
dujo a la asus ada Eu opa a a és de las aguas has a desemba ca la en Go ina, en
la isla de C e a. Allí Zeus se ans o mó en águila, bajo cuya apa iencia yació con
Eu opa, de la que engend ó a es hijos, Minos, Radaman o y Sa pedón.
Monedas de Go ina del siglo V a. C. se hacen eco de es a adición. Allí
se endía cul o a Eu opa como Hello is. En la p oximidad se hallaba el plá ano
bajo el que se decía que habían yacido Zeus y Eu opa. La segunda adición de
inculación espacial del mi o es con Beocia, donde se mues a la cue a en la que
p esun amen e Zeus había escondido a Eu opa. Allí exis ió, como imos, con
an elación a su inculación con el mi o, una diosa de la ie a de nomb e Eu opa.
En odo caso es as adiciones ue on p on o compa idas po o os, de al ma-
ne a que con amos con muy an iguas ep esen aciones plás icas de Eu opa an o
en Co in o, como en las me opas del emplo S de Selinun e.
El es o de la his o ia es la de la búsqueda de Eu opa po pa e de los hijos de
Ageno , si guiendo cada uno de ellos un camino di e en e. Y aquí es donde múl-
iples ambien es espa ciales dis in os se inco po an al mi o:
—Fenix pa ió p ime o hacia el oes e y, de allí, ol ió a Canaán, que de él
ecibió el nom b e de Fenicia.
— Cilix ma chó al país de los hipaqueos, de él Cilicia.
18. En la o ma y con el con enido que ya encon amos en He odo o (II 16 y IV 46).
LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 23
— Fineo a Tinia, península que sepa a el Ma de Má ma a del Ma Neg o.
— Taso a Olimpia.
—Cadmo, el mí ico undado de la ciudad de Tebas en la Beocia, a Rodas.
Se han ealizado mul i ud de in e p e aciones posi i is as de es e mi o.
En época impe ial o mana se acep aba es a es echa inculación de Eu opa con
O ien e, de ahí que en mone das impe iales de Ti o y Sidón se ep esen a a a Eu-
opa ecogiendo lo es o a Eu opa sob e el o o; e incluso a díamen e se llegó a
con undi a Eu opa con As a é. T abaja bajo es as p emisas esul a, qué duda
cabe, un eje cicio en e enido19; pe o poco ope a i o y engañoso si lo que que-
emos es encon a explicaciones his ó icas iables. Son es los a gumen os que
nos obligan a apa a nos de es e ipo de elucub aciones:
a) Uno de ca ác e eó ico, en elación con las ó mulas de su gimien o y
p og esi a ges ación del mi o20. Su apa ición co e pa eja al desa ollo de
la conciencia de pe enen cia a la colec i idad de los g iegos. Conciencia
que se o igina po la cons a a ción de una se ie de elemen os cul u ales
comunes, en endidos como a gumen os de i nido es po el colec i o, se
a i ma po la conciencia de pe enencia a un onco común y se e ue za
po el con as e con o os, a los que se concep úa como di e en es. En e
las p ime as mani es aciones de es a conciencia común se cuen a el
desa ollo de una se ie de mi os iden i icado es.
b) Un segundo a gumen o se basa en lo que di emos del o igen no semí ico,
sino ge nuinamen e g iego del é mino, así como su uso como opónimo
de muy an iguo en G ecia.
c) Po úl imo, hay que ene en cuen a que no hay nada en la ieja adición
eligiosa enicia que a ale es os plan eamien os ilosemí icos pa a el
o igen del mi o de Eu opa.
La de la e imología no es sólo una cues ión anecdó ica; ni el hecho de si
la aíz del é mino es semí ica o g iega, aunque no nos podemos de ene aho a
19. Un ejemplo de oda la a gumen ación desa ollada en un lib o de di ulgación, de amplísimo
uso, el de R. G a es sob e Los mi os g iegos (Mad id 1985 — aducción del o iginal inglés de 1955—,
1, p. 242): 1. ...Ageno es el hé oe enicio Chnas, que apa ece en el Génesis como Canaán. La dispe sión de
los hijos de Ageno pa ece egis a la huida de ibus cananeas a comienzos del II milenio po la p esión
de a ios y semi as. 2. ...Eu opa signi ica “ os o ancho”, sinónimo de luna llena, y es un í ulo de las diosas
Lunas Déme e en Le badea y As a é en Sidón... 3. La iolación de Eu opa po Zeus, que egis a una
an e io ocupación helénica de C e a...
20. Las ca ac e ís icas que que emos des aca aquí son que se a a de un p oduc o social,
plu igené ico, elabo ado po el p ocedimien o o mula io y ansmi ido o almen e. La o mulación
esc i a es la ía po la que llegamos a conoce , no el mi o, sino sólo su exp esión disecada. Es únicamen e
po su exp esión li e a ia, habi ualmen e en o ma de una secuencia na a i a, po lo que el mi o se
con unde con la his o ia.
ANTONIO CABALLOS RUFINO - 24
excesi amen e en ello. En iempos se había supues o que po es a ía exis ía
una p esun a y es echa inculación con el mundo enicio. Según una ieja
adición, ac ualmen e y desde hace ya bas an e abandonada, el nom b e Eu-
opa de i a ía del semí ico e eb, con el sen ido de “a a dece ” y, po ex ensión,
Occi den e. Pe o, en su análisis de la cues ión pa a la Real-Enzyklopädie de
classischen Al e umswissenscha , ya Be ge se decan ó po exclui un o igen
semí ico del nomb e. El é mino no se ía de ninguna mane a de o igen o ien-
al, sino genuinamen e g iego. Toda ía con dudas se mani es aba Celes ina
Milani, aunque en odo caso és a asumía absolu amen e que, desde el pun o de
is a o mal, se a aba de un nomb e g iego. Lo que dejaba abie a e a la po-
sibilidad de que és e p ocedie a de una ansc ipción o in e p e ación g iega
de un nom b e de o igen enicio. Sin emba go, con elación a es a conside-
ación, su a gumen ación pa ía de una p emisa e ónea: que el mi o de Eu-
opa e a de o igen semi a. En ealidad, como ya imos, se a a po el con a io
de un mi o g iego, aunque si uando el o igen de los pe sonajes en Asia. Más
ecien e men e, a pa i de los abajos de Domb owski desa ollados sob e
sólidas bases lingüís icas, Fe dinando Luciani ha sido ajan e al espec o: no
exis e base ni lingüís ica ni his ó ica nin guna pa a supone que la oz “Eu opa”
p oceda de una aíz semí ica. Po es e medio nada, po an o, de la inculación
O ien e-Occiden e con la que se quie e jus i ica una de e minada génesis de
la cul u a y, po ende, de la p opia designación de Eu opa. Eso sí, como diji-
mos, es a la di icul ad de sabe si en e dad se a ó en o igen de un nomb e
de muje , y si ue así cómo se ealizó el paso a un nomb e geog á ico, o bien si
el p oceso ue p ecisamen e el opues o.
En odo caso, el que sigan exis iendo múl iples in e ogan es ace ca del o i-
gen del é mino no esul a es é il, sino, p ecisamen e, explicado de una diná-
mica, de las di icul ades de adap a ción de un mismo é mino a ealidades cada
ez más amplias y cambian es; donde la dico omía inicial se e sus i uida o se
hace más compleja po la inco po ación de o as dico omías; donde se hace cada
ez más di ícil inco po a en e “los nues os” a gen es an dispa es y he e o-
géneas, mien as esul a cada ez ambién más di ícil segui sa anizando a los
o o a “di e en es”, a los que cada ez se a iendo como más p óximos.
2.2. Los con enidos é nico y cul u al del é mino “Eu opa”
Como co ela o de la concepción geog á ica y la e imología, o os a gu-
men os de in e és se e ie en a los con enidos cul u ales y sociológicos del é -
mino. Si el análisis de los o ígenes de Eu opa es el ema conc e o que aho a nos
ocupa, és e se en ma ca en la comp ensión de una cues ión más gené ica, po uni-
e sal y e e na en los com po a mien os colec i os: el p oceso po el que se lle a a
cabo la e eb ación de indi iduos en so ciedades y las de és as en colec i idades

LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 25
cada ez más amplias, más globales y aba cado as, donde el con lic o en e indi-
iduo y g upo se hace cada ez más c í ico.
Es e p oceso de ag upación o e eb amien o exige que los miemb os del
g upo acep en, áci a o exp esamen e, compa i una iden idad colec i a más
aba cado a. Dos son las ías complemen a ias po las que se puede e o za la au-
oconciencia de iden idad p opia. La p ime a pasa po el con encimien o o la in-
uición de compa i una misma ayec o ia his ó ica, la pe enencia a un onco
común. Aquí, o bien se acude a un conocimien o de las icisi udes his ó icas po
las que han discu ido las sucesi as comunidades humanas que ienen su nexo de
unión en la co o denada empo al, o bien se asume o se c ea es e e e en e de uni-
dad en el pasado. La se gunda ía de e o zamien o de la iden idad colec i a pasa
po la asunción de la exis encia de “o os”, concep uados como di e en es, po el
con as e con las ó mulas de compo amien o que se asumen como p opias y
especí icas. En la misma línea, como o a ca a de la misma moneda, po el e o -
zamien o de los elemen os di e enciado es, bien se puede llega a es ig ma iza al
ajeno como enemigo, bien plan ea como obje i o la in eg ación en unidades de
e eb ación social más amplias, median e la búsqueda de nue os elemen os más
globales de sin onía.
Occiden e ha asumido adicionalmen e un papel ac i o en la idealización
de lo p opio y en la demonización del con a io, y eso aún con ando con las des-
iguales opo unidades en la ans misión documen al. Que se sepa, sólo se ha po-
dido as ea un caso en el que la imagen cla a y o undamen e se in ie e: en el
lib o e ce o de los O acula Sibyllina21, donde se ca ac e iza a Asia como la ie a
de las biena en u anzas y a Eu opa como la de la hyb is. Pe o se puede encon a
una cla a explicación de es a apa en e anomalía: los quince lib os que los con ie-
nen ue on edac ados po judíos o c is ianos, haciendo ol e se con a el paga-
nismo a un pe so naje an signi ica i o como la p opia Sibila.
Fue Es abón quien posiblemen e haya hecho más po una ca ac e iza-
ción e nológica que es á en la base de muchas de las líneas a gumen ales que
han imp egnado desde en onces la idea de Eu opa. Las implicaciones polí icas
de es as ó mulas e nocen is as, en la línea adicional de los ópicos pa ió i-
cos, han guiado en g an medida el discu i de la his o ia de Eu opa desde en-
onces. F en e a las o as pa es de la ie a dice Es abón de Eu opa que “es la
mejo do ada po las cualidades de sus homb es y po sus gobie nos, y la que
p opo ciona a las o as egiones la mayo pa e de sus p opios bienes”22. Y Es-
abón no es el único: Va ón, Dionisio de Halica naso, Plinio el Viejo,... no
hacen sino coincidi con es a isión.
21. J. Ge cken (ed.), O acula Sibyllina, 1902, III 350 ss.
22. Es abón II, 5, 26.
ANTONIO CABALLOS RUFINO - 26
Si p o undizamos, no más segu os nos sen imos a la ho a de in en a de-
ini a los eu opeos. Si se p e ende segui man eniendo la cues ión así en o-
cada, una doble ía se nos ab e. P ime o hab ía que ca ac e iza a los eu opeos,
desc ibi a quiénes en endemos como ales, cumpliendo unas condiciones es-
ablecidas eó icamen e a p io i. Luego, como p ueba y co obo ación de los e-
sul ados, ac uando po negación, queda ían excluidos quienes no cumplie an
las condicio nes y no eunie an los equisi os que se en ienden como p opios, ca-
ac e ís icos, e, incluso, ex clusi os de los eu opeos. Y aquí, en es o úl imo, opa-
mos con un escollo di ícil men e sal a ble: las in e acciones en e los concep os
de eu opeo y occiden al23. Si en la geo g a ía al ez pudié amos encon a una
solución, cuando acudimos a a gumen os cul u ales, és a de nue o se nos uel e
bas an e menos de ini o ia de lo que po adelan ado pudie a pa e ce . O a ez
nos mo emos aquí en ámbi os explicables en é minos de e olución y dinámica;
e eno po lo an o abonado e idóneo pa a que el his o iado lo con ie a en
obje o especí ico de análisis.
Vuel o así a o a de las g andes ideas cen ales en la a gumen ación que es-
amos si guiendo, la de que Eu opa es una cons ucción his ó ica, eno ada, e-
no able y an lábil que es capaz de adap a se a ci cuns ancias cambian es. Su
i ualidad, y ambién los iesgos y las posibili dades de su ideologización, es án
po an o en su inde inición, su maleabilidad. Y es que en g an medida esul a
una cons ucción inconsis en e, que no aguan a el asal o de la c í ica his ó ica.
Eu opa, su gida como mi o, no ha dejado de se lo. Aún hoy goza de odos los ca-
ac e es del mi o. De ahí su alo , su papel de guía, su capacidad de eno ación
e, incluso pa a bas an es oda ía, de ilusión colec i a. Y es que p ecisamen e en
su inde inición, en su maleabilidad, en su a empo alidad es á g an pa e de su
ue za.
Los que en un iempo ue on concep uados como bá ba os, al siguien e lo
ue on como los más ci ilizados, y a la in e sa. Incluso muchos de los p imi i os
eó icos en los que su gen los p ime os a gumen os de una adición sob e Eu-
opa son de o igen o ien al. ¿Cómo en en a ideológicamen e a g iegos con o-
yanos en es e con lic o ideológico en e Occiden e y O ien e si ambos son hijos
de la misma mad e? De ninguna mane a puede sos ene se la equi alencia en a
las dico omías O ien e-Occiden e y bá ba os-ci ilizados. Tampoco las ó mu-
las polí icas en an en la con igu ación de la an í esis. ¿Qué deci de los la inos
que jus i ican, en e o os a gumen os, su p edominio en sus o ígenes oyanos,
es o es, o ien ales? o, mucho más adelan e y en sen ido con a io, ¿qué deci del
hecho de que, as la desmemb a ción del Impe io omano, la pa e o ien al, con
23. Eu opa ha ido ex endiendo la idea de Eu opa ue a de Eu opa (c . A. Demand 1998: 155).
Véase lo que expond emos más adelan e sob e el ema.
LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 27
G ecia, cuna de la idea de Eu opa, o la misma T acia, pa ia del é mino, ue an,
como pa e del Impe io bizan ino y luego del Impe io u co, ex cluidos de las
nue as iden idades eu opeas?
Pa ece pe inen e lle a a cabo aho a un ápido eco ido diac ónico. T as
la heca ombe que supuso el colapso del mundo micénico, la conciencia de comu-
nidad po pa e de los g iegos, incluso desde el pun o de is a cul u al —no di-
gamos desde el polí ico, nunca ple namen e conseguida has a la in e g ación en la
omanidad—, ue un p oceso dila adísimo en el iempo. De ello ya se dio cuen a
Tucídides24, cuando obse ó que en Home o no exis ía ningún nomb e gené ico
ni pa a los helenos, ni incluso, po negación, pa a los bá ba os.
El é mino gené ico pa a desc ibi conjun amen e a los g iegos su gió p e-
cisamen e en la época de las Gue as Médicas, como no podía se menos en un
momen o de exace bación del sen imien o de comunidad esul ado del en en-
amien o con el enemigo común; y, po an o, de e o zamien o de lo que hoy
—pa a los nacionalismos secesionis as, que buscan la exace bación polí ica a
pa i de la manipulación his ó ica y donde es e é mino se u iliza es pu iamen e
como c iminosa ó mula de insolida ia disolución— se designa como “el ele-
men o di e encial”. Así, y po p ime a ez, el dualismo Eu opa-Asia, que has a
en onces había sido undamen almen e geog á ico, se ca gó ideológicamen e.
És a se ía sólo una cons a ación his o iog á ica, si no uese po que en ella co-
mienza a as ea se una de e minada ideologiza ción de la concepción de Eu-
opa. En Home o, e iden emen e, los g iegos son ubios25, los oyanos no; y
He odo o ya p esen a la Gue a de T oya como un an eceden e de las gue as
con a los pe sas26.
En “Los pe sas” de Esquilo, da able en 472, el seño de Asia es el ey de los
pe sas, pe o sus enemigos no son los “eu opeos”, sino sólo los helenos o los jo-
nios. Únicamen e en el mo men o en que los g iegos ue on ep esen ados como
los eu opeos po an onomasia ue posi ble una con on ación ideológica en e
Eu opa y Asia. Así He odo o27, Isóc a es28, Dio do o29, Vi gilio30 y Juliano31, po
pone algunos ejemplos, lle ando es a ideologización al pasado, conside aban
la Gue a de T oya como un con lic o en e Eu opa y Asia. Más aún, pe sonali-
zando, un epig ama anónimo32 p esen a la lucha en e Menelao y Pa is como un
24. I 3.
25. Menelao, Aquiles y Ulises: Ilíada III 284; I 197; y Odisea XIII 399.
26. He odo o VII 50 y VIII 108 s.
27. I 4.
28. Helena 51.
29. XXXVII, 1.
30. Eneida VII 223 s.; X 91.
31. Caesa es 320 D; Hime ios 14,3.
32. An hologia G aeca IX 475.
ANTONIO CABALLOS RUFINO - 28
duelo en e Eu opa y Asia. El que Filipo diese a una hija suya el nomb e Eu opa
no esul a, po an o, ni g a ui o, ni inocen e.
T as el pe íodo clásico, cuando se desa olló una inculación, ya no abando-
nada, en e el Cla sicismo y la idea de Eu opa, la expedición de Alejand o, ep e-
sen ada como una gue a de Eu opa con a Asia, supuso un sal o cuali a i o en el
p oceso de e eb ación eu opea. El se gundo, si el p ime o ue la iden i icación
de Eu opa con el Clasicismo, a a és del p o ago nismo de G ecia.
A la pa el Helenismo impidió el man enimien o de una ieja idea exclu-
yen e de Eu opa que la conquis a y la pe meabilidad cul u al hacían in iables.
Los a gumen os en los que se había basado una p ime a idea de Eu opa y lo eu-
opeo se ol ie on en onces inconsis en es.
Fue on las gen es del Le an e medi e áneo quienes ex endie on la idea
de Eu opa al oes e, pe o hab ían de se los occiden ales quienes, en el p o-
ceso de con o mación de una Eu opa cada ez más plu al y aba cado a, lle a on
a cabo lo que podemos cali ica como e ce g an es adio en el p oceso de in e-
g ación. El modelo se á Roma y su Impe io. En las aíces de Eu opa el Impe io
omano, como ó gano sup anacional in eg ado ca ac e izado po su exclu si-
ismo polí ico hegemónico, las endencias au oc á icas, los inmensos ecu sos
económicos, mili a es y bu oc á icos disponibles y su peculia es uc u a social
pi amidal, e eb ada y abie a a la in eg ación, jun o a su labilidad cul u al, e-
ligiosa y é nica, se á quien haga com pa ible las endencias a la homogeneización
con el man enimien o de asgos indi i dualizado es en cada una de las p o incias
que lo componían.
Con la conquis a de las p o incias o ien ales po pa e de Roma se queb a-
on las an i guas on e as geog á icas y polí icas. Que nadie piense po ello que
asimismo desapa eció la con on ación ideológica. Los concep os Occiden e-
O ien e, Eu opa-Asia man u ie on e in cluso a i a on su po encial. Nada más
e iden e, po ejemplo, que la u ilización de es a con on a ción como ecu so
ideológico en la p opaganda desa ollada po Augus o y su en ou age con a la
pa eja An onio-Cleopa a. En esa misma línea se mani es a on, po supues o,
Vi gi lio33, P ope cio34, Ho acio35 o Plu a co36.
Mien as an o un cambio se ue ope ando. Los omanos, como ealidad
his ó ica he ede a, in eg ado a y, a la pa , supe ado a del pasado helenís ico,
disponían de una mayo capacidad ope a i a en ese p oceso de e eb ación
medi e ánea en unción de su mayo po encial de au oa i mación y di usión
ideológica. El co azón de Eu opa ya no se á más G ecia, sino I alia, con e ida
33. Eneida VIII 685 ss.
34. IV 6, 19.
35. Ca mina I 37, 21.
36. Pi o 12.
LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 35
La expe iencia del pasado es, como hemos dicho, la dinámica, la ensión.
Tensión en e el indi iduo y los alo es del humanismo po una pa e, y el eje -
cicio del con ol social po o a. Po ello el ema del pode adquie e un alo
cen al en la comp ensión del pasado clásico, y su análisis puede se una de las
cues iones de mayo ope a i idad y alo pa a el u u o de Eu opa. Pe o es a la
pa en el pasado clásico donde u o luga el desenlace en e las concepcio nes p e-
polí icas, polí icas y sup apolí icas o es a ales en la o ganización del colec i o.
Es ambién el Clasicismo, ico en expe iencias de in en os de con i encia
en un mundo plu al, donde llega on a se compa ibles las endencias a la homo-
geneidad con el man enimien o de pa celas de especi icidad. Donde se en iende
posible como modelo la con i encia en e las endencias a la homogeneidad o -
ganiza i a y la c eación de g andes cue pos no ma i os50 y la he e ogeneidad cul-
u al, sua izada po un común in e és en la paula ina compa ición de simila es
modelos ideológicos. Donde no queden excluidas las posibi lidades de en ique-
cimien o cul u al po la ía de la complemen a iedad.
De ninguna mane a es oy p econizando con es a a gumen ación la “ uel a”
al pasado clásico, po supues o, ni po deseable —con an as somb as como en-
cie a el pasado de Eu opa—, ni po posible. E iden emen e la his o ia iene una
sola di ección. El pasado pe enece a una dimen sión que no es la nues a, i e-
misiblemen e pasada y como al i ecupe able. A mayo abun damien o, nada
así más alaz y colec i amen e suicida que p e ende pasa como p oceso de “ e-
cupe ación” lo que no se ía en ealidad sino una in ención de un p e endido
pasado an o zadamen e idealizado como his ó icamen e a i icioso po inexis-
en e. Tal plan eamien o, que sólo puede se i a los in e eses de una cas a o-
men ado a de la gene ación a i icial de insolida ios nacionalismos secesionis as,
que espu iamen e se p e enden impone en el in e io de la Unión, se ía, no sólo
empob ecedo como o zamien o polí ico, sino, más aún, sui cida pa a el u u o
de Eu opa y no sólo pa a los es ados nacionales que la componen.
Insis o, no sólo en la inexis encia de ece as, de guías in alibles pa a el desa-
ollo de un p oyec o de solida idad olun a ia como el que la cons ucción de
Eu opa p econiza, sino ambién en la nece sidad de amplia y p o undiza en una
e eb ación eu opea inconclusa. Ello signi ica ol e aho a ambién hacia den-
o unas ene gías que Eu opa, po su papel his ó ico, ha p oyec ado muchas e-
ces hacia a ue a. Si p e endemos cons ui el u u o sob e unas aíces sólidas hay
que pa i de algo que hemos is o ya. La elas icidad de la concepción de Eu opa
ambién se undamen a en el hecho de que ningún pueblo, ninguna aza, nin-
guna co lec i idad den o del con inen e han gozado, ni gozan del pa imonio
de de ini se en exclusi a como “eu opeos”. No exis e lo que podemos cali ica de
50. E. Vila iño (1996).

ANTONIO CABALLOS RUFINO - 36
ípico eu opeo. Hay mul i ud de ma ne as de se y sen i se eu opeos. Nos encon-
a íamos al ez con so p esas analizando quienes y en qué medida se sien en
eu opeos y quienes no; y quienes, consi de ándose eu opeos, son acep ados o ex-
cluidos como ales po el es o.
Cumplidos los equisi os de ubicación e i o ial y compa ición de his o-
ia y cul u a, eu opeo se ía así quien, además, iene olun ad de se lo. La con-
ciencia de sen i se eu opeo, de desigual calado en un ción de los bene icios que
de ello se asuman, esul a po lo an o an ágil y cambian e como los ai enes
de las coyun u as. La cons ucción de Eu opa como olun ad de los eu opeos
— ans o mando en complemen a iedad las al e idades p e ias— exige asumi
como na u al la con i encia y pasa po la gene ación de ó mulas que hagan po-
sibles a la pa la homoge neización o ganiza i a y el man enimien o de la plu a-
lidad cul u al.
Es e apa a o, en di ícil e ines able equilib io, cuen a al menos en su habe
con el peso de una his o ia común, exp esa da en an os y an os lieux de la mé-
moi e51 que los eu opeos podemos sen i como p opios y compa i dos. Aquí, el
Clasicismo, como cons ucción y e e en e ideal, se nos uel e a apa ece como
nexo ope a i o en una Eu opa plu al y mul i o me. Nos puede uni an o el e-
ne un pasado clásico común, como el común in e és po el clasi cismo como
ideal. La imagen de un pasado clásico con inuamen e econs uido e imaginado
se ía así una seña cohe en e de iden i icación de Eu opa. De la misma mane a
que la ieja ciudadanía omana, que acabó siendo un concep o es ic amen e po-
lí ico, común pa a un amplísimo cue po cí ico que podía compa i ambién sus
múl iples ciudadanías locales, am bién la ciudadanía eu opea complemen a la
adsc ipción nacional sin exigi la exclusión de és a.
Buscábamos una explicación azonable ace ca de Eu opa, pe o lo que se
acaba de p e sen a en a den o de la ó bi a del mi o. No c eo sin emba go que
és a enga que se una es pues a decepcionan e. El “clasicismo”, no po e e en e
ideal esul a menos ope a i o como e men o de unidad en e los eu opeos. Es
necesa io ap o echa el po encial del mi o como ue za de cohesión, su inde-
inición como he amien a de acep abilidad po muchos, quienes desde la a-
iedad y la he e ogeneidad nos sen imos inculados e iden i icados con él. La
elu cub ación a pa i del pensamien o clásico supone inco po a és e, pone el
pensamien o de Eu opa en una línea conduc o a única, e men o de unidad es-
pi i ual. Los pueblos necesi an sopo es, ilusiones, c eencias, que les pe mi an
enca a el u u o sin aumas. Las i ualidades del mi o, con odo el po encial
51. Los “luga es de la memo ia” del í ulo de la se ie di igida po Pie e No a e i iéndose, al
a a de la memo ia colec i a, an o a espacios ma e iales conc e os, como a e e en es abs ac os
in elec ualmen e cons uidos y alo ados colec i amen e, po lo que escapan así al ol ido.
LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 37
c ea i o que és e encie a, pueden econduci hacia el u u o unos ideales que
pe mi en ascende el p esen e.
Eu opa, eje cicio de e eb ación solida ia, sigue siendo un p oyec o inaca-
bado52. El e o aho a es iba en p oba su capacidad de equilib io. Las ensiones
libe adas en el an iguo con lic o No e-Su 53, hoy se han asladado al no e, in-
i iéndose los é minos. En lo que es algo más que un juego de palab as, Roma
—es o es, el Medi e áneo— se ha con e ido en el su , en e a un nue o no e.
Po ello lo que an es había enido el po encial del no e, hoy dis u a, pe o am-
bién se esien e de las i ualidades del su . La ampliación al es e, si bien com-
ple a el pano ama, ambién lo hace más plu al y complejo.
En la búsqueda del equilib io, an o po con encimien o como po nece-
sidad, es donde el Cla sicismo se puede mos a hoy eno adamen e en able.
Amén de los p oblemas econó micos, en una coyun u a que no aún no deja de
a osiga nos, y po encima de ellos es án los p oblemas cul u ales y so ciales. Pe o
pa a és os no se pueden encon a soluciones ecnológicas, sino sólo in elec-
uales y mo ales. El humanismo que nació en el Medi e áneo es el único que
desde den o pe mi i á humaniza a una sociedad guiada po pa áme os eco-
nómicos, escle o izada po ex cesos polí icos y abusi os o denancismos no -
ma i os y bu oc á icos, y some ida a los que se nos apa e cen como imposibles
equilib ios en e los Es ados y en e és os y los o ganismos comuni a ios. Hoy,
cuando con muchos es ue zos y di icul ades desde di e en es ámbi os se man-
iene a pesa de odo —con más o menos en usiasmo o mayo o meno escep i-
cismo— el empeño po cons ui una nue a o ma de en ende Eu opa, con la
p e ensión y el deseo pa a muchos de que és a ue a más cohesionada y solida-
ia, una Eu opa donde sea ac ible compa gina unidad y di e sidad, su ge ecu-
en e, como en o os an os momen os de c isis c ea i a a lo la go de nues a
dila ada his o ia común, el modelo clásico. Su u ilidad puede mani es a se de
nue o en a o nues o si llegamos al con encimien o de que, al ez sólo con el
ba gaje in elec ual de la asunción de nues o pasado, debemos y pod emos con-
ibui a eequili b a es a nue a Eu opa con los alo es del Clasicismo. Po es o
lo necesi amos como símbolo, po es o a Eu opa le esul a imp escindible el e-
e en e de lo que ha sido es e pequeño oci o de un mundo que se ha hecho de-
masiado g ande y demasiado p osaico, an al o de iejos mis e ios como escaso
de nue as ilusiones.
52. Así el í ulo de la ob a de Z. Bauman (2004).
53. Las iejas dialéc icas Roma-Ca ago, Eu opa c is iana-Impe io musulmán.
ANTONIO CABALLOS RUFINO - 38
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