ARTÍCULOS
UTOPÍA Y PRAXIS LATINOAMERICANA. AÑO: 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
REVISTA INTERNACIONAL DE FILOSOFÍA Y TEORÍA SOCIAL
CESA-FCES-UNIVERSIDAD DEL ZULIA. MARACAIBO-VENEZUELA.
ISSN 1315-5216 / ISSN-e: 2477-9555
Hacia un municipalismo cosmopoli a: posibilidades de aducción desde
las epis emologías del Su
Towa ds a cosmopoli an municipalism: possibili ies o ansla ion om he epis emologies o he Sou h
An oni AGUILÓ
an [email protected]
Cen o de Es udos Socias da Uni e sidade de Coimb a, Po ugal
Jesús SABARIEGO
saba [email protected]
Cen o de Es udos Socias da Uni e sidade de Coimb a, Po ugal
Es e abajo es á deposi ado en Zenodo:
DOI: h p://doi.o g/10.5281/zenodo.3370655
RESUMEN
Las dinámicas neolibe ales impe an es han gene ado en el
con ex o de la c isis inancie a global un con apode en el
e eno local que apues a po lógicas coope a i as,
ho izon ales y pa icipa i as, desde abajo, que han c is alizado,
bajo el auspicio de los mo imien os sociales, en el asal o
ins i ucional de la mano de p ocesos municipalis as cuyos
discu sos y p ác icas nos pe mi en si ua los en el ámbi o de las
epis emologías del Su . El obje i o p incipal del es e a ículo es
plan ea algunas pis as y desa íos pa a la o mación de un
municipalismo cosmopoli a a pa i de aducciones en e
sabe es y p ác icas con p eocupaciones con e gen es, aunque
exp esadas desde di e sos uni e sos de sen ido. Pa a ello, el
a ículo e lexiona sob e los ejes de a iculación que pueden
conside a se pa e de una polí ica de aducción anslocal e
in e seccional más amplia a iculada en o no a lo común.
Palab as cla e: común, epis emologías del Su ,
municipalismo, aducción, cosmopoli ismo.
ABSTRACT
The p e ailing neolibe al dynamics agains he backg ound o
he global c isis, ha e gene a ed local coun e powe s ha be s
on coope a i e, ho izon al and pa icipa o y logics om below.
These logics, ha e c ys allized in he ins i u ional assaul
h oughou he municipalis p ocesses imp o ed by Social
Mo emen s, allowing us o place hem in he ealm o he
Epis emologies o he Sou h. The main aim o his a icle is o
p esen some clues and challenges o he o ma ion o a
Cosmopoli an Municipalism based on ansla ions be ween
knowledge and p ac ices wi h con e gen conce ns, al hough
exp essed om di e en uni e ses o meaning. Thus, he
a icle e lec s on he axes o a icula ion ha can be conside ed
pa o a policy o anslocal and in e sec ional ansla ion
b oade a ound he common.
Keywo ds: Common, Epis emologies o he Sou h,
Municipalism, T ansla ion, Cosmopoli anism.
Recibido: 26-02-2019 ● Acep ado: 23-04-2019
U opía y P axis La inoame icana publica bajo licencia C ea i e Commons A ibución-No Come cial-Compa i Igual 4.0 In e nacional
(CC BY-NC-SA 4.0). Más in o mación en h ps://c ea i ecommons.o g/licenses/by-nc-sa/4.0/
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
74
“A pa i de una mul i ud de exis encias
singula es se gene a el se común, y la e e nidad de lo común
es un cielo es ellado de singula idades. El amo enciende
con inuamen e las es ellas de es e cielo común”.
An onio Neg i (2006, p. 388)
*
LO COMÚN COMO EPISTEMOLOGÍA DEL SUR
Las dinámicas neolibe ales dominan es han con igu ado el mundo según las eglas de la compe encia,
el indi idualismo y la maximización del bene icio p i ado, ec o es de los ac uales p ocesos de acumulación
capi alis a y aciamien o de la democ acia ep esen a i a. A consecuencia de la c isis inancie a global
es allada en 2008, es as dinámicas han e o zado el auge mundial de lógicas de ex ema de echa inculadas
a p ác icas de con ol y iolencia ins i ucional basadas en polí icas del miedo e ince idumb e que
ins umen alizan demagógicamen e el odio y la us ación de la gen e (Bauman: 2007) e in ensi ican la
unción puni i o- ep esi a del Es ado, con e ido en un agen e ac i o de desdemoc a ización y
me can ilización.
De acue do con Ch is ian La al y Pie e Da do (2013), el neolibe alismo “an es que una ideología o una
polí ica económica es, de en ada y an e odo, una acionalidad; y que, en consecuencia, iende a es uc u a
y a o ganiza , no solo la acción de los gobe nan es, sino ambién la conduc a de los p opios gobe nados” (p.
15). Pa a es os au o es, el neolibe alismo cons i uye una acionalidad cuyo modus ope andi consis e en la
“gene alización de la compe encia como no ma de conduc a y de la emp esa como modelo de subje i ación”
(La al y Da do , 2013: 15). Dicha acionalidad lle a apa ejada una ideología –en el sen ido g amsciano del
é mino– que p opo ciona un ma co de sen ido y una guía pa a la acción. El pode y la omnip esencia de la
ideología neolibe al de i an del modo en el que es a se ha na u alizado como sen ido común (Aguiló, 2016).
En los é minos de Michel Foucaul (1994), puede a i ma se que el neolibe alismo ope a como un “ égimen
de e dad” que moldea nues os alo es, c eencias y pe cepciones, como una “ ecnología de pode ” (2008)
que gene a lo que Boa en u a de Sousa San os (2004: 43) llama “ ascismos sociales”: elaciones de pode
ex emadamen e desiguales que a a iesan ins i uciones, cue pos y subje i idades, y que si úan a quienes
las padecen al o o lado de una “línea abisal”, donde lo que exis e se conside a i ele an e o incomp ensible
y donde impe an lógicas de p oducción de no exis encia, in isibilización y subal e nización, lo que en la
p ác ica signi ica queda ue a o al ma gen de la condición humana (San os: 2009, pp.160 ss.).
Los dos g andes ciclos globales con a el neolibe alismo de las úl imas décadas (el ciclo al e globalizado
y el ciclo de la indignación) gene aon p ocesos de lucha de la go alcance en o no a lo común y los comunes
en campos an di e sos como, en e o os, el u banismo, el conocimien o, la alimen ación, la salud, la ie a,
la cul u a, la educación y la ene gía. Es as luchas y esis encias en o no a lo común son una dimensión
cons i u i a de la llamada “globalización con ahegemónica”, los di e sos mo imien os locales, a eces
a iculados globalmen e, que luchan con a los e ec os pe e sos del capi alismo globalizado, el colonialismo
y el pa ia cado, y se o ien an a la dignidad, la solida idad y el bien común (San os: 2005).
En es e escena io, los abajos de La al y Da do in i an a eimagina lo común como una noción cen al
an o pa a la acción polí ica emancipado a como pa a la ep oducción social. Lo común apa ece aquí como
el hilo que enlaza es as ebeliones popula es po cuan o cons i uye el “p incipio polí ico que de ine un nue o
* Es a publicación ha sido posible g acias al apoyo inancie o de la Fundação pa a a Ciência e a Tecnologia (FCT) a a és
de su concu so público pa a la concesión de becas indi iduales de in es igación de pos doc o ado 2014, que cuen a con
un p esupues o compa ido po ondos del Minis é io da Ciência, Tecnologia e Ensino Supe io de Po ugal y el Fondo
Social Eu opeo con ca go al P og ama Ope acional Capi al Humano (POCH). También es deudo de las e lexiones hechas
en el ma co del p oyec o “ALICE - S ange Mi o s, Unsuspec ed Lessons: Leading Eu ope o a New Way o Sha ing he
Wo ld Expe iences”, coo dinado po Boa en u a de Sousa San os en e 2011 y 2016 en el Cen o de Es udios Sociales de
la Uni e sidad de Coímb a. El p oyec o ecibió ondos del Consejo Eu opeo de In es igación a a és del sép imo P og ama
Ma co de la Unión Eu opea (FP/2007-2013) / ERC G an Ag eemen nº 269807.
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
75
égimen de luchas a escala mundial” y a pa i del cual c i ica los códigos neolibe ales a aigados en las
men alidades y las p ác icas hegemónicas (La al y Da do : 2014, p. 59). La base de es e plan eamien o, que
conec a a pensado es de dis in as épocas y en oques, como A is ó eles, Co nelius Cas o iadis, Claude Le o ,
Toni Neg i, Sil ia Fede ici, Robe o Esposi o y Elino Os om, en e o os, es la ei indicación de nue as
con igu aciones epis emológicas, é icas y polí icas pau adas po los pa áme os no ma i os y p ác icos de
una “ acionalidad de lo común” (La al y Da do : 2015, p. 262), elacionada con la ac i idad a a és de la cual
las pe sonas con o man su elación con el mundo ma e ial y simbólico que las odea. Como p incipio polí ico,
lo común ab e un espacio de diálogo y negociación en el que se es ablecen de mane a conjun a las no mas
y es a egias pa a el uso y la adminis ación de los bienes comunes. De ahí que lo común deba en ende se
necesa iamen e como un campo de expe imen ación democ á ica desde abajo y más allá de los expe os
(La al y Da do : 2017, pp. 159-162), en e al aciamien o que de es e ealizan la subje i idad y la acionalidad
neolibe ales en odos los ámbi os.
Desde es os pa áme os de in e p e ación, lo común no es un obje o ap opiable, ni un p incipio a p io i
uni e salmen e álido po encima de oda expe iencia. Tampoco es educible a un conjun o de ecu sos
ma e iales o simbólicos ju ídicamen e p o egidos de la lógica de acumulación capi alis a. En nues o análisis,
lo común unciona como un campo dinámico, complejo y polémico esul an e de con lic os y luchas en el que
con i en, po un lado, es a egias de colonización, desdemoc a ización y capi alización y, po o o, inicia i as
localizadas que ienen como e e en e p ác icas de dignidad y de o alecimien o de un hace social colec i o
con capacidad pa a “cons ui au onomía y eap opia se de la iqueza social” despe diciada y exp opiada po
el sis ema capi alis a, pa ia cal y colonialis a hegemónico (Gago: 2014, p. 48). Hablamos, con Luis Mo eno-
Caballud (2017, pp. 241-45), de una “pasión po lo común” como ca ego ía c í ica que si úa en el cen o de
su análisis las luchas po el cuidado y la p ese ación de lo inap opiable po los ce camien os neolibe ales
(Esposi o: 2012, p. 31), en el sen ido de que las posibilidades de comunidad y comunicación no son una
p opiedad dada de los suje os (Dean: 2017), sino que su gen de la expe iencia de lo que no es p opio, de lo
que los di e encia y hace posible la comunidad como di e sidad y como oge he ness (Dipaola: 2013). En
palab as de Da id Ha ey (2013, p. 116), lo común puede en ende se como “una elación social ines able y
maleable en e cie o g upo social au ode inido y los aspec os de su en o no social y/o ísico, exis en e o po
se c eado, conside ada sus ancial pa a su ida y pe i encia”.
Lo común se cons i uye como una elación social con ele ancia polí ica, on ológica y epis emológica
supe ado a de los educcionismos me a ísicos, ju idicis as e ins umen alis as p edominan es an o en
de e minados en oques académicos como en el sen ido común con encional. Su ele ancia polí ica adica
en que la p oducción de lo común no solo en aña, en palab as de Ma esoli (2004, p. 31), una “socialidad
empá ica” que in e cambia sabe es, a ec os y alo es, sino que es ablece una elación sus an i a con el hace
polí ico en lo ela i o al camino pa a p o undiza la ans o mación democ á ica de la sociedad, p omo iendo
la c eación de p ocesos deciso ios, mecanismos pa icipa i os y sis emas de ges ión y au oges ión
comuni a ia.
Su dimensión on ológica apun a a una iloso ía y una p axis que se apa a de la on ología eu océn ica
indi idualis a de la mode nidad occiden al pa a cons ui al e na i as a pa i una on ología elacional que
emi e a un se en elación, a un se con y un es a en e que o ma pa e de un noso os abie o e inacabado,
de un hace común.
En lo que espec a a su ele ancia epis emológica, lo común se p opone aquí como una epis emología
del Su
1
, en los é minos en los que la de ine Boa en u a San os:
El eclamo de nue os p ocesos de p oducción, de alo ización de conocimien os álidos, cien í icos
y no cien í icos, y de nue as elaciones en e di e en es ipos de conocimien o, a pa i de las
p ác icas de las clases y g upos sociales que han su ido, de mane a sis emá ica, des ucción,
1
Pa a una discusión más ex endida, éanse San os (2009, 2014a) y San os y Meneses (2014).
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
76
op esión y disc iminación causadas po el capi alismo, el colonialismo y odas las na u alizaciones
de la desigualdad en las que se han desdoblado; el alo de cambio, la p opiedad indi idual de la
ie a, el sac i icio de la mad e ie a, el acismo, el sexismo, el indi idualismo, lo ma e ial po encima
de lo espi i ual y odos los demás monocul i os de la men e y de la sociedad —económicos, polí icos
y cul u ales— que in en an bloquea la imaginación emancipado a y sac i ica las al e na i as. En
es e sen ido, son un conjun o de epis emologías, no una sola, que pa e de es a p emisa, y de un
su que no es geog á ico, sino me a ó ico: el su an iimpe ial. Es la me á o a del su imien o humano
sis emá ico p oducido po el capi alismo y el colonialismo, así como po o as o mas que se han
apoyado en ellos como, po ejemplo, el pa ia cado (San os: 2011, p. 16).
U ilizando la me á o a de Mon se a Galce án (2011, p. 96), lo común puede concebi se como un “o illo
de múl iples heb as” que “no iene que e con el a e de gobe na a o os/as, sino con la ue za pa a cons ui
espacios de con i encia” (ibíd. , p. 97). Lo común es el esul ado de una di e sidad de p ác icas de se y
hace que, como dicen Joan Subi a s y Césa Rendueles (2016, p. 10), apun an a “la necesidad de econs ui
ese espacio de ínculos, de elaciones y de elemen os que con o man lo colec i o”. Median e es as p ác icas,
lo común adop a una geome ía a iable de elaciones ecíp ocas, co esponsables y coac i as (La al y
Da do : 2014), dando luga a una ed de in e dependencias complejas con po encialidad pa a desplega
p ocesos con ahegemónicos. Hablamos de una di e sidad de p ác icas sociales que no p i ilegian las
es a egias indi idualis as de supe i encia, que no dan po sen ada la lógica del capi al ni la p esen an como
ineludible; p ác icas que c ean espacio pa a la di e encia, pa a la cons i ución de elaciones in e subje i as
capaces de esigni ica las mane as de es a en el mundo y de ap ende a desa olla o mas de ida
con o mes al “p incipio de comunidad” (San os: 2003, p. 82), que implica una comp ensión de las elaciones
sociales que asciende el egoísmo indi idualis a de la lógica capi alis a y libe al a a o de in e acciones
basadas en la lógica del es a jun os con i encial.
2
Nos apa amos, pues, de cualquie isión esencialis a y
homogénea de la comunidad y echazamos igualmen e oda concepción monocul u al de la azón a a o de
una “ azón cosmopoli a” (San os: 2005, p. 152), si uada, abie a, plu al e incon o mis a, que comba e el
despe dicio de expe iencia y emi e, de acue do con Ma ina Ga cés (2013), a la idea de un “mundo común”
en e ejido en un campo de elaciones donde p e alecen el noso os, la in e dependencia, la coimplicación,
la coc eación, la agilidad y la di e sidad in ini a del mundo.
Una especi icidad ecien e del campo polí ico español es la apa ición de lo que en o o luga hemos
llamado municipalismos de lo común (Aguiló y Saba iego: 2016). Desde 2011, con la oma de plazas du an e
la llamada “p ima e a de los mo imien os”, el escena io local como espacio es a égico de ei indicación de
lo común, in e ligado, sob e odo digi almen e, a a és de sine gias ecnopolí icas (Saba iego: 2017 y 2018),
ha ido adqui iendo ele ancia p og esi a, i umpiendo dichas ei indicaciones y luchas en las ins i uciones
municipales bajo di e sas o mas y o ganizaciones polí icas, muchas de ellas con la denominación “en
común” y en ei indicación del “pode de lo p óximo” (Subi a s: 2016). Nos e e imos a un abanico de
candida u as municipales ciudadanas su gidas en la es ela del 15M a pa i de una in e sección de ue zas
he e ogéneas que con las elecciones locales de mayo de 2015 inicia on en España la llamada ase de asal o
ins i ucional
3
, alcanzando los ayun amien os de g andes ciudades, como Mad id o Ba celona, pe o ambién
de municipios de amaño pequeño y medio, como Za agoza, Cádiz, A Co uña, San iago de Compos ela y
2
Bauman (2006, p. 16) se e ie e al con i i humano con la exp esión oge he ness, el es a jun os en un espacio de
in e cambio elacional en e suje os plu ales donde, al deci de Hannah A end (2005, p. 209), “las pe sonas es án con
o as, ni a a o ni en con a, es deci , en pu a con igüidad humana”, pa icipando comunica i amen e del mundo común.
Es la deg adación o el quieb e de la “con igüidad humana”, del oge he ness, lo que p o oca aislamien o humano y
iolencia, en el sen ido de ompe la in e subje i idad y la posibilidad de comunicación humana y, po an o, del mundo
común.
3
Se ha llamado así sob e odo po pa e de los medios y Podemos, aunque no compa imos la isión lineal en ases ya
que en aña el iesgo de un cie o e olucionismo, como si la ase de asal o ins i ucional uese más a anzada.
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
77
Fe ol. Aunque no son las únicas expe iencias exis en es. La ic o ia en 2013 de Rui Mo ei a en Opo o, un
candida o independien e sin el apoyo de ninguna es uc u a de pa ido; la conquis a en las elecciones locales
de 2014 del Ayun amien o de Go zów Wielkopolski (Polonia) po los mo imien os u banos pos ulados en una
coalición es a al de ac i is as; las ein icua o alcaldías ganadas en 2015 po el Mo imien o Ciudadano en
Jalisco; la eelección en 2016 como alcalde de Nápoles de Luigi de Magis is, de la pla a o ma ciudadana
Napoli in Comune; los mo imien os sociales de Belo Ho izon e a iculados en o no al colec i o Mui xs, pela
cidade que que emos, son ambién expe iencias que no pueden educi se a un único modelo polí ico, pe o
que compa en la ca ac e ís ica de mo iliza lo común como dispa ado discu si o e ins i ucional de p ocesos
que apun an a la gene ación de nue as o mas de p oducción y ges ión colec i a de lo polí ico y lo social.
La esis que de endemos en es e abajo es doble: en p ime luga , es os p ocesos municipalis as pues os
en ma cha a lo la go del ciclo elec o al 2015-2019 ep esen an una expe iencia eme gen e del p incipio
polí ico de lo común. Son azos e elado es de una p axis ins i uyen e como ho izon e de una polí ica
democ á ica de emancipación al e na i a a la hegemonía neolibe al. Y es que, como señalan La al y Da do
(2014), solo a a és de la p axis puede ealiza se lo común, en e a la eacción de la que se alimen an la
subje i idad y la acionalidad neolibe ales. En segundo luga , La al y Da do (2017) p oponen la acción (pp.
156-159), lo que a nues o en ende equie e la cons ucción conjun a de una é ica, una epis emología y una
polí ica basada en lo común y en la aducción de la mul iplicidad de p ác icas que in eg an dicha ama pa a
eje una ed de alianzas capaz de amplia los cí culos de ecip ocidad y o alece una lógica de luchas
compa idas.
Teniendo en cuen a es as p emisas, el obje i o p incipal del p esen e a ículo es delinea las bases de lo
que llamamos una polí ica cosmopoli a subal e na de aducción que posibili e diálogos y a iculaciones en e
las di e sas p opues as municipalis as en o no a lo común de ca a a ol e las mu uamen e in eligibles y a
amplia las alianzas polí icas an icapi alis as, an icolonialis as y an ipa ia cales en di e en es escalas de
acción. En es e sen ido, ei indicamos una cosmopolí ica de lo común que pueda con ibui a la e lexión de
mo imien os sociales, académicos, a ís icos y polí icos, o ganizaciones sociales, g upos y edes que con
sus p ác icas con igu an y p e igu an o os mundos y o mas de ida, o os umbos ci iliza o ios.
Con es e p opósi o, el abajo se es uc u a en dos pa es. En la p ime a nos cen amos en el modo en
que el p ocedimien o de aducción de la epis emología del Su de San os, en e o as apo aciones
ele an es, pe mi e e isa y eno a las discusiones en o no a lo común, que ope a aquí como una zona de
con ac o suscep ible de aducciones en e sabe es y p ác icas municipalis as p omo o as. En la segunda
exponemos los desa íos y o ecemos algunas pis as de acción a pa i de las cuales a ma lo que
denominamos un municipalismo cosmopoli a subal e no basado en “ecologías de sabe es” a a és de las
que se c uzan y conec an, en una in incada complejidad local y global, p ác icas, conocimien os y o mas de
ida he e ogéneas cuyo ho izon e no ma i o y p ác ico apun a a la descolonización, la desme can ilización y
la democ a ización de la ida (San os: 2006a). Po úl imo, siguen unas b e es e lexiones conclusi as.
Somos conscien es de que lo común siemp e es un p oyec o en cons ucción que emi e a los g andes
desa íos de nues o iempo. Po es a azón, acogiéndonos me odológicamen e a la “sociología de las
eme gencias”
4
, o ecemos indicios sob e p ocesos abie os, en ma cha e inconclusos que nos pe mi en
e lexiona sob e el modo en que lo común, como epis emología del Su y como pa e de un “pensamien o
posabisal” (San os: 2014, p. 40), puede con ibui desde la dimensión municipalis a a gene a mapas
cogni i os alejados del pensamien o abisal y lazos sociales con a los ascismo sociales impues os po el
capi alismo, el colonialismo y el pa ia cado, en e o os sis emas de desigualdad. Lejos de o ece
conclusiones de ini i as, es a iden i icación de indicios nos pe mi e a anza hacia un conocimien o y una
p ác ica académica de “ e agua dia” que acompaña de ce ca a las ue zas y p ocesos es udiados, no con la
4
P ocedimien o median e el cual iden i ica “señales, pis as, la encias, posibilidades que exis en en el p esen e que son
señales de u u o, que son posibilidades eme gen es y que son «desc edibilizadas» po que son emb iones, po que son
cosas no muy isibles” (San os: 2006b, p. 30).
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
78
in ención de guia las ni de ap opia se de sus conocimien os y habilidades, sino como mane a de des aca los
acie os, las laquezas, las p e isiones cumplidas o e adas, las opo unidades pe didas y las po encialidades
que encie an es os p ocesos (San os: 2017, p. 276).
LO COMÚN Y EL TRABAJO DE TRADUCCIÓN
La agmen ación de subje i idades, expe iencias, con ex os, espacios y iempos some idos po el
neolibe alismo globalizado equie e, como ha señalado Da id Ha ey (2007), un lenguaje compa ido pa a el
que es condición necesa ia la aducción de las p ác icas que in eg an la ama de lo común. En es a apues a
la aducción implica un conjun o de p ocesos de p oducción de alo en o ma de imagina ios, signi icados,
es a egias y habi us compa idos pa a eap opia se de los luga es comunes a in de desenmasca a los,
ede ini los e in oduci o os nue os como base de la p opues a de cons ucción de al e na i as.
La epis emología del Su de San os es po ado a de un p oyec o de aducción en e sabe es y p ác icas
basado en el cues ionamien o de los luga es comunes que alimen an el sen ido común hegemónico. El
abajo de aducción consis e en un p ocedimien o pa a c ea “in eligibilidad, cohe encia y a iculación” mu ua
en e expe iencias del mundo, an o en e las disponibles como en e las posibles, aquellas que oda ía se
dan de mane a ágil o incipien e (San os: 2005, p. 180). T aduci , en es e con ex o, signi ica iden i ica
p eocupaciones isomó icas como base de diálogos posibles, es deci , emas o cues iones que gua dan una
cie a co espondencia en e elemen os de los sabe es y las luchas en con ac o. Po an o, “ aduci no es
me amen e aslada in o mación y signi icado de un lenguaje a o o, sino in e e i en ‘O o’ equilib io de
elaciones de pode ” (Vio : 2002, p. 202).
5
La aducción o alece, así, los mecanismos de comunicación,
echazando las ideas de pu eza y de o alidad excluyen e a a o de la hib idez, la complemen a iedad y el
c uce de on e as, po lo que el abajo de aducción emi e a la c eación de edes de in eligibilidad,
con luencia y a iculación desde la di e sidad.
Pa iendo del p oyec o de he menéu ica dia ópica de Raimon Panikka (2007), San os plan ea el abajo
de aducción como una p axis que p esen a una doble dimensión. Po un lado, una pa s des uens
ca ac e izada po la decons ucción de los sis emas de ep esen ación dominan es, los p ocesos iden i a ios
y las múl iples iolencias in ligidas po el colonialismo, el he e opa ia cado y el capi alismo. Po o o, se
compone de una pa s cons uens que aspi a a nue as con igu aciones cogni i as plasmadas en sen idos
comunes capaces de p oduci emancipaciones sociales y p esen a al e na i as c eíbles a la globalización
neolibe al, pues o que “sólo puede habe emancipación a a és de signi icaciones compa idas” (San os:
2003, p. 125). Al ab i el pensamien o a nue os ho izon es y cons elaciones de sen ido que e lejan la
complejidad de la expe iencia humana, a o os plu i e sos exis en es, su habi ual zona de con o
epis emológica se ambalea, su isibilidad alcanza lími es insospechados, su lenguaje se expande pa a c ea
nue os discu sos a in de nomb a e ins i ui la ealidad social y cul u al, como di ía Cas o iadis (1983), lo que
pe mi e el su gimien o de nue os concep os, emas y suje os sociales capaces de ep esen a el mundo y
habla de él de o a mane a.
Pa a acla a las condiciones y p ocedimien os del abajo de aducción, San os (2005) sugie e las
siguien es p egun as:
¿Qué aduci ? La epis emología del Su p opone cons ui “zonas de con ac o” en e sabe es y p ác icas.
Ma ie Louise P a (1992, p. 6) acuñó es e concep o pa a e e i se al “espacio de los encuen os coloniales,
al espacio en que pueblos geog á ica e his ó icamen e sepa ados en an en con ac o y es ablecen elaciones
du ade as, elaciones que usualmen e implican condiciones de coe ción, desigualdad adical y con lic o
in a able”.
6
El concep o de P a des aca las dimensiones in e ac i as y de imp o isación de los suje os que
5
La aducción es nues a.
6
La aducción es nues a.
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
79
se in e elacionan en zonas de con ac os coloniales, donde se es ablecen elaciones en é minos de
“cop esencia, de in e acción, de en elazamien o de concep os y p ác icas, a menudo den o de elaciones
de pode adicalmen e asimé icas” (P a : 1992, ibíd.)
7
. Las zonas de con ac o de P a cons i uyen espacios
de con on ación donde las di e encias en e posiciones sociales y cul u ales se ponen de mani ies o y se
a iculan elaciones de pode en e ellas. Una comp ensión simila de las zonas de con ac o puede
encon a se en San os cuando las de ine como “zonas en las que ideas, conocimien os, o mas de pode ,
uni e sos simbólicos y modos de acción i ales se encuen an en condiciones desiguales e in e ac úan de
múl iples mane as ( esis encia, echazo, asimilación, imi ación, aducción, sub e sión, e c.) de modo que
dan o igen a cons elaciones cul u ales híb idas, en las que la desigualdad de los in e cambios puede se
e o zada o educida” (San os: 2014b, p. 61).
A comienzos de un milenio “hué ano”, como lo cali ica San os (2005), con ulsionado po múl iples c isis,
desigualdades c ecien es y g a es daños ecológicos, las epis emologías del Su , en su come ido de hace
p esen e lo ausen e y hace eme ge lo sume gido en las p o undidades del pensamien o abisal, comenza on
a desliza su a ea he menéu ica hacia las zonas de con ac o en búsqueda de sen idos comunes
emancipado es más allá de las na a i as hegemónicas na u alizadas. F en e a la lógica educcionis a y
colonialis a del pensamien o abisal, el abajo de aducción opone la complejidad de lo eal al as ea
sen idos comunes in isibilizados o eme gen es ace ca de la ans o mación social desde los má genes del
conocimien o, desde lo que Homi Bhabha (1994, p. 18) llama una posición in-be ween,
8
o un iaja en e
mundos (“wo ld”- a eling), como lo desc ibe Ma ía Lugones (1987), que pe mi e islumb a pun os de uga
a pa i de los cuales lle a a cabo p ocesos de “des e i o ialización” y “ e e i o ialización” polí ica, social y
cul u al, en el sen ido de descen a lenguajes, signi icados e iden idades y ab i se a nue os p ocesos
cons i uyen es de sen ido (Deleuze y Gua a i: 2002).
Aunque P a u iliza el concep o de zona de con ac o pa a e e i se al encuen o de na u aleza colonial,
abogamos po esigni ica la zona de con ac o desde la epis emología del Su , pa a la cual la aducción no
solo implica un econocimien o del o o, sino ambién desplazamien os de sen ido capaces de in e umpi los
signi icados social e his ó icamen e conside ados “legí imos”. Siguiendo a Tejaswini Ni anjana (1992), el
abajo de aducción cons i uye un p oceso a a és del cual las o mas de op esión colonial pueden
e o za se, pe o ambién una o ma de eje ce esis encia en e a ellas. Pa a Ni anjana, la lucha
emancipado a y descolonial pasa po el abajo de aducción, que se ealiza a pa i de in e p e aciones y
ep esen aciones de los subal e nos, al iempo que denuncia las o mas es e eo ipadas a a és de las que
se ha cons uido la subal e nidad epis emológica, social y cul u al. Los in e cambios e in e acciones que se
p oducen en la zona de con ac o o ecen an o la posibilidad de es ablece in e acciones coloniales,
a a esadas po elaciones asimé icas de pode , como la de eje ce una p ác ica de aducción
con ahegemónica, donde la aducción unciona como una he amien a de lucha polí ica e ideológica. Como
a i ma No a S e n eld (2011):
Aunque odos los que es án den o de una zona de con ac o es án in luenciados po condiciones
especí icas y elaciones de pode , no es án o almen e de e minados po ellos, es posible concebi
un pode de agencia en la eo ía y la p ác ica. Es a posibilidad de agencia es á disponible pa a odos
los pa icipan es en una zona de con ac o, aunque de di e en es mane as, en el con ex o de las
asime ías exis en es en las elaciones de pode . Las zonas de con ac o son, po an o, espacios de
agencia ca gados de pode
9
.
7
La aducción es nues a.
8
Se e ie e a la posición híb ida o espacio en emedio, al en e-luga o luga de on e a desde el que se lle a a cabo el
abajo de aducción.
9
La aducción es nues a.
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
80
Debido a ello, el abajo de aducción puede e o za los p ocesos de emancipación median e la c eación
de ecologías de sabe es, de empo alidades, de econocimien os, de ansescalas y de p oduc i idades, a in
de p omo e una comp ensión más amplia del mundo (San os: 2009).
Cabe ene en cuen a que las zonas de con ac o siemp e son selec i as: cada sabe o p ác ica decide
de mane a au ónoma aquello que se pone en con ac o. No hay nada p ede e minado. Es a selec i idad de
los sabe es/p ác icas puede su gi como eacción a una zona de con ac o colonial o esul a de las zonas de
con ac o no coloniales, donde las elaciones en e los dis in os sabe es y p ác icas son más ho izon ales.
Desde los plan eamien os abo dados, esul a lógico in e p e a lo común como una zona de con ac o
abie a, pe meable y mu able, como un espacio po encialmen e emancipado donde sabe es y luchas en an
en con ac o y negociación; un espacio donde la ex acción unila e al del sabe es eemplazada po la
ecip ocidad, el in e cambio y la ho izon alidad. Como zona de con ac o, lo común mo iliza un as o epe o io
de sabe es y p ác icas que son la exp esión de o as mane as de se y es a en el mundo, pe o que de hecho
no son conside adas o mas comp ensibles o ele an es de se y es a en el mundo po el pensamien o
abisal, de mane a que las epis emologías de lo común son decla adas no exis en es o descali icadas como
esiduales. Lo común unciona, pues, como un opos a gumen a i o c eado de sen ido y conmensu abilidad,
como un luga común en sen ido a is o élico cons i uido po una ed más amplia de opoi que apelan a
p esupues os compa idos que an siendo ein e p e ados en el iempo. La p opues a he menéu ica de
Pánnika , en línea con Hans-Geo g Gadame (1977), es ablece el mo imien o, que amplía el ho izon e de
sen ido que se ab e en las zonas de con ac o y se a econ igu ando en la elación con los o os. De es e
modo, el abajo de aducción puede comp ende se desde una pe spec i a izomá ica
10
que supe a cualquie
au oencapsulamien o, a icula lo dispe so y gene a nue as conexiones, obedeciendo a los p incipios de
conec i idad, he e ogeneidad y mul iplicidad. En es e p oceso un se puede o ma un izoma con o o y
e oluciona jun os, con eccionando un mosaico de complemen a iedades que, desde la esponsabilidad
compa ida que gene a la coac i idad, pueden p oduci isu as, ans o maciones, eelabo aciones de sen ido,
e c.
¿Cuándo aduci ? No hay un momen o o mal de iniciación del abajo de aducción, sino que es e debe
se el esul ado de una “conjugación de iempos, i mos y opo unidades” (San os: 2005, p. 183) de los
di e en es sabe es/p ác icas en con ac o, sin imposiciones. Con iene, a al e ec o, ene en cuen a que
exis en di e en es concepciones empo ales más allá del iempo lineal occiden al, al y como plan ea la
“ecología de las empo alidades” (San os: 2009).
¿Cómo aduci ? No hay una sola o ma de hace lo. Pa a aseando a A is ó eles, lo común se dice de
muchas mane as. Lo cie o es que, en luga de disol e las di e encias, la lógica izomá ica del abajo de
aducción las conec a, dejando que subsis an como ales. En la línea de los abajos de Sousa Ribei o (2005),
Spi ak (2000), Bhabha (1994) y Bassne (1999), apos amos po una polí ica de aducción poscolonial en e
sabe es y p ác icas. De es e modo, el abajo de aducción se plan ea como al e na i a a los uni e salismos
colonialis as e impe ialis as (Aguiló: 2010a). Al nega la exis encia de una eo ía uni e sal, la aducción se
10
La concepción izomá ica pe mi e in e p e a lo común desde una pe spec i a abie a a expe imen aciones, posibili ando
conexiones en e sabe es que pueden con ene elemen os de di e en es adiciones e in luencias. Como explican Deleuze
y Gua a i (2002, p. 25): “A di e encia de los á boles o de sus aíces, el izoma conec a cualquie pun o con o o pun o
cualquie a, cada uno de sus asgos no emi e necesa iamen e a asgos de la misma na u aleza; el izoma pone en juego
egímenes de signos muy dis in os e incluso es ados de no-signos. El izoma no se deja educi ni a lo Uno ni a lo Múl iple.
[…] No es á hecho de unidades, sino de dimensiones, o más bien de di ecciones cambian es. No iene ni p incipio ni in,
siemp e iene un medio po el que c ece y desbo da. […] Una mul iplicidad de es e ipo no a ía sus dimensiones sin
cambia su p opia na u aleza y me amo osea se. Con a iamen e a una es uc u a que se de ine po un conjun o de pun os
y de posiciones, de elaciones bina ias en e es os pun os y de elaciones biuní ocas en e esas posiciones, el izoma sólo
es á hecho de líneas: líneas de segmen a idad, de es a i icación, como dimensiones, pe o ambién línea de uga o de
des e i o ialización como dimensión máxima según la cual, siguiéndola, la mul iplicidad se me amo osea al cambia de
na u aleza”.
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
81
con ie e en una especie de “uni e salismo nega i o” basado en la imposibilidad de comple ud
epis emológica y la necesidad de ecologías de sabe es que c een sen ido y solida idad en e o mas de
o ganización y obje i os de acción (San os: 2006c, p. 54).
Desde el su gimien o de las ciencias sociales mode nas en las pos ime ías decimonónicas como
ciencias coloniales occiden ales, la academia ha asladado ca ego ías, concep os, acepciones y pa adigmas
de un con ín a o o del plane a, aplicándolos a dies o y sinies o. Desde el p opio concep o de cul u a has a
el concep o de amilia, p opiedad, de echo y democ acia, en e o os, odos aquellos concep os que o ganizan
y egulan nues as elaciones han sido expo ados pa a explica o os mundos, o as mane as de mi a e
in e p e a , sin la necesa ia aducción in e cul u al, si iendo a los in e eses hegemónicos del No e global
pa a legi ima elaciones coloniales y p esen a una endenciosa ideología del p og eso humano como
desa ollo de las sociedades capi alis as y me can ilis as occiden ales. Se a a, en es e caso, de lo que
in e p e amos como la imposición de un común en sen ido abisal po cuan o es ablece un conjun o de sabe es
que ep oducen la línea abisal de la in isibilidad y la inexis encia. Pa a San os (2003), las mani es aciones
más consolidadas del pensamien o abisal son la ciencia y el de echo mode nos, a a és del es ablecimien o
de una línea abisal que sepa a lo e dade o de lo also y lo legal de lo ilegal, espec i amen e.
En i ud de ello, Ramón G os oguel (apud Ruiz T ejo: 2013) apun a que lo común no debe con e i se
en “o o concep o impe ialis a, en o o uni e sal abs ac o que se aga nue amen e las di e encias de
subje i idad y las di e encias de expe iencia i ida de op esión, que son muy di e en es” a es e y al o o lado
de la línea abisal. Y es que, como dice Silke Hel ich (2010), “habla de lo común signi ica cen a se en la
di e sidad”. Así, una concepción descolonial de lo común end á que se o zosamen e una concepción
posabisal, supe ado a de los discu sos que en la p ác ica man ienen las líneas abisales y no comba en las
colonialidades eu océn icas (del se , del sabe , del pode , de la na u aleza, e c.). Una concepción posabisal
de lo común es á obligada a econoce o os locus o con ex os de enunciación que ope an al ma gen de la
mode nidad occiden al (Mignolo, 2005). Es os con ex os dema can posiciones sociales y on ológicas de
suje os his ó icamen e subal e nizados si uados al o o lado de la línea abisal. En o as palab as: un en oque
posabisal de lo común equie e desbo da las on e as le an adas en e sabe es, suje os y p ác icas pa a
“pone en elación y en solida idad es as dos zonas del mundo” (G os oguel apud Ruiz T ejo, ibíd.). Aquí es
p ecisamen e donde eside el pode del abajo de aducción, en la cons ucción de “o o e i o io de
aducción, o o es imonio de a gumen o analí ico, un comp omiso di e en e en la polí ica de y sob e la
dominación cul u al” (Bhabha: 1994, p. 53).
¿Pa a qué aduci ? Pa a p opicia encuen os en e eo ías y p ác icas, sub e i el sen ido común
hegemónico que domes ica nues os hábi os, desa olla imagina ios incon o mis as que pe mi an
e oluciona la ida a pa i de las expe iencias emancipado as del Su global y p esen a al e na i as al
pensamien o abisal. Po es as azones, las epis emologías de lo común solo pueden esul a una au én ica
p ác ica con ahegemónica si el abajo de aducción e leja la di e sidad y la he e ogeneidad de expe iencias
que desa ían el pensamien o abisal, colonialis a, capi alis a y pa ia cal impe an e.
San os no igno a las di icul ades inhe en es al abajo de aducción. En p ime luga , se a a de un
abajo exigen e, de na u aleza in elec ual, polí ica y emocional, sin ga an ías de éxi o en e a los iesgos que
implica. En segundo luga , exis e el iesgo de la incomunicación, de la ausencia de diálogo en las zonas de
con ac o al abaja con di e en es cosmo isiones en busca de la hib idez. En e ce luga , la aducción del
silencio, de lo no dicho, siemp e es un iesgo. Además, hay de e minados elemen os que son
inconmensu ables y, po an o, in aducibles. No obs an e, ello no impide c ea espacios de aducción que
pe mi an a las epis emologías y las p ác icas de lo común p omo e p ocesos de in e cambio y ap endizaje
mu uos desde la di e sidad de con ex os y p oyec os.
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
88
ep esen a i a neolibe al, es deci , en la ansición que ca ac e iza su p og esi a e osión y pé dida de
legi imidad?
En la ci ada en e is a, San os p opone que es necesa io desme can iliza la sociedad:
Desme can iliza signi ica deja de pensa la na u alización del capi alismo. Consis e en sus ae
g andes á eas de la ac i idad económica a la alo ación del capi al —a la ley del alo —: economía
social, comuni a ia y popula , coope a i as, con ol público de los ecu sos es a égicos y de los
se icios de los que depende di ec amen e el bienes a de los ciudadanos y de las comunidades.
Signi ica, sob e odo, impedi que la economía de me cado amplíe su adio de alcance has a
ans o ma la sociedad en una sociedad de me cado —donde odo se comp a y odo se ende,
incluso los alo es é icos y las opciones polí icas—, como es á ocu iendo en las democ acias del
Es ado de me cado. Desme can iliza signi ica, asimismo, da c edibilidad a los nue os concep os
de e ilidad de la ie a y de p oduc i idad de aquellos homb es y muje es que no colisionen con los
ciclos i ales de la mad e ie a: i i bien en luga de i i siemp e mejo (San os apud Aguiló: 2010b,
p. 138).
Siguiendo a Rebecca Hollende (2016), puede habla se de dos g andes a ian es desme can ilizado as.
La p ime a incluye aquellas inicia i as, g upos o comunidades que apues an po cons ui o mas colec i as
de compa i ecu sos, espacios y conocimien os en espues a a las amenazas del capi alismo a la
supe i encia o al bienes a . Es la a ian e que denomina no ans o mado a —subpa adigmá ica, que di ía
San os (2003). Es a a ian e u iliza el ma co de lo común como he amien a polí ica pa a de ini los espacios,
los ecu sos y los conocimien os colec i os y es ablece los p ocesos de oma de decisiones a a és de los
cuales los bienes comunes se adminis a án de mane a conjun a. No obs an e, se a a de una a ian e que
no es á delibe adamen e comp ome ida con la ans o mación social an icapi alis a y, po an o, no comba e
a la go plazo las causas es uc u ales de la acumulación y la exp opiación capi alis a de lo común. En
con as e, la segunda a ian e, que llama ans o mado a —o pa adigmá ica, en la e minología de San os
(2003)—, cons i uye una es a egia de esis encia y al e na i a an icapi alis a a la go plazo. Lo común, aquí,
son los p ocesos polí icos an icapi alis as en sí mismos. Más allá de de ini y adminis a los comunes, la
a ian e ans o mado a los ein en a cons an emen e a a és de una colabo ación con inua, de abajo a
a iba, y de la coope ación de di e sos g upos en p ocesos abie os que apun an a u u os no capi alis as.
Más que opone dico ómicamen e ambas es a egias, c eemos que lo in e esan e es gene a c uces y
di ecciones a iables en e ellas pa a o alece la solida idad in e na y e alua en qué con ex os y en qué
condiciones las es a egias no ans o mado as pueden desencadena y a icula se con es a egias y
p ocesos ans o mado es. Po ejemplo, en su lucha con a la p i a ización del agua, el mo imien o
suda icano de los comunes ha desbo dado el ma co e o mis a-legalis a del de echo al agua al inco po a
en sus luchas concep os elacionados con es uc u as adicionales y alo es comunales p opios, como el
concep o de ubun u, lo que ab e espacio pa a ecologías de sabe es que aen o os ma cos concep uales y
cosmo isiones ans o mado as de las elaciones humanas (Bond: 2012; Shumba: 2011).
De endemos que, de o ma cla a —al menos en su ímpe u inicial, en su in ención y obje i os polí icos,
con odos los ma ices y si uaciones que cabe in e pone —, los p ocesos y mo imien os municipalis as, las
nue as o ganizaciones, o maciones polí icas y sociales, ag upaciones de elec o es, pa idos ins umen ales,
e c., que con luyen en las elecciones locales españolas de mayo de 2015, dándole la uel a al mapa polí ico
como mues a cla a del desgas e del égimen de 1978, si úan la desme can ilización de las elaciones
sociales como uno de sus ines polí icos, como un pun o es a égico de sus p og amas y agendas (de la
emunicipalización a g an escala a la audi o ía ciudadana o la en a básica), lo que nos pe mi e con empla
es os p ocesos como pa e del pa adigma en el que se si úan las epis emologías del Su .
Al igual que en o os con ex os, como po ejemplo la solle azione gene ale i aliana de oc ub e de 2013,
en la que se leían consignas que exigían “casas e ing esos pa a odos” (Roos: 2014), el eco de lemas como
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
89
“No somos me cancía en manos de polí icos y banque os” y “I’m a human being, no a commodi y”, del 15M
español y Occupy Wall S ee , espec i amen e, esonaba en las luchas po la “descomodi icación”
(decommodi ica ion) y la “ ecomodi icación” ( ecommodi ica ion)
25
de lo común en o a dimensión dis in a a
aquella en la que se había si uado en el neolibe alismo, iden i icando a las o ganizaciones pa lamen a ias y
con p esencia ins i ucional como el enemigo cómplice del capi alismo neolibe al a ba i , el enemigo de la
“democ acia eal”. La es a egia: auna luchas di e en es ue a del espacio ei indica i o adicional, la es e a
ins i ucional, enunciando una nue a na a i a inspi ada en p ác icas asamblea ias ho izon ales desde abajo,
sin lide azgos, en el espacio público es a égico de las plazas y las calles, con una ma cada dimensión local
hipe conec ada con lo global.
En España, cua o años después de las elecciones de 2015, esul a in e esan e e has a qué pun o
aquellas expec a i as se han is o en pa e uncadas y en pa e sa is echas, analiza diac ónicamen e cuáles
han sido los lími es ins i ucionales, polí icos y ciudadanos, la capacidad de mo ilización de dichas
candida u as, los éxi os y acasos de sus p og amas y agendas a la ho a de acome e dicha
desme can ilización, de desbo da las ap opiaciones me can iles, no solo económicas, de las elaciones
ma e iales, sino ambién de las elaciones sociales en sen ido amplio y de las p opias ins i uciones públicas
y sus in e acciones con la ciudadanía.
Como ejemplo pa adigmá ico de las di icul ades de elación en e la calle y las ins i uciones, en e los
mo imien os y las candida u as, cabe ci a el desencuen o en e las pla a o mas ecinales a ec adas po la
Ope ación Chama ín — ebau izada Mad id Nue o No e— y la ges ión de la alcaldesa de Mad id Manuela
Ca mena (Aho a Mad id), que en el encuen o Desbo da Mad id, en 2016, ecibió el suspenso gene alizado
de colec i os y mo imien os que pusie on de mani ies o la necesidad de audi a las polí icas municipales
incluso bajo los gobie nos del cambio u o de los p ocesos municipalis as:
[Un encuen o] p omo ido desde di e sos mo imien os que conside an que el cumplimien o del
p og ama elec o al de Aho a Mad id pasa po la unión de ue zas en o no a eclamaciones
conc e as. Es as ac uaciones end ían el doble obje i o de e i aliza “la ue za de la p o es a en la
calle” as el sal o ins i ucional y hace e ec i as las p omesas elec o ales en ma e ias como i ienda,
emunicipalización, audi o ía ciudadana de la deuda o u banismo. [...] Exis ió una pos u a unánime
espec o a la ac i ud que en es e asun o se le exige al ayun amien o: asumi la ince idumb e que
aen los p ocesos de municipalización, a on ando los posibles iesgos polí icos en base a una
p esión social ue e y o ganizada. Supe a el “no se puede” pa a ompe con de e minadas ine cias
neolibe ales que se man ienen en la ges ión del Ayun amien o de Mad id. Re e i el mensaje pa a
segui denunciando el expolio de los ecu sos públicos mien as se cons uye un nue o ma co
polí ico y discu si o que enga la ue za su icien e pa a e e i es os p ocesos y la p eca iedad que
p o ocan (Encinas: 2016).
A eno de los lími es señalados po los mo imien os, po la calle, que hablan de las di icul ades de
aducción de p ác icas, iempos y subje i idades de uno a o o con ex o, desde nues o pun o de is a, pod ía
sos ene se nues a hipó esis solo an e de e minadas condiciones (Aguiló y Saba iego: 2016). Es o es, y pa a
lo que a añe a las posibilidades de desme can ilización en las condiciones ac uales desc i as, ¿pueden lee se
es os p ocesos municipalis as como una epis emología del Su ? ¿Cuáles son sus lími es pa a pode
enma ca los en es a? Cabe, quizá, po úl imo, p egun a se si es posible y bajo qué condiciones conside a
25
No exis e ninguna e e encia al ca ác e público e inalienable de los bienes comunes en la Decla ación Uni e sal de los
De echos Humanos, lo que ha pe mi ido, desde su p omulgación, en 1948, la p og esi a ap opiación de es os po in e eses
p i ados, su con e sión en me cancías (commodi ies) y su pos e io me can ilización como ales. Se pod ía o za un
peculia juego léxico en e commons y commodi ies –commo(ns)di ies–, ya que en ambas palab as habi a con ue za la
idea de común, des i uada po las ap opiaciones neolibe ales, pa a sub aya la necesidad de eap opiación pública de lo
público.
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
90
un p oceso municipalis a como una epis emología del Su una ez que es e ha alcanzado una posición
municipal ins i ucional.
Desde nues as subje i idades ac i is as y nues a in encionalidad polí ica como académicos que
abominan de la alsa obje i idad del medio en el que nos mo emos habi ualmen e, que íamos pensa que
los p ocesos municipalis as, con su i upción en los ayun amien os de medio país, han desbo dado la
ap opiación me can il que se ha hecho de las p opias ins i uciones municipales en las úl imas décadas, que
han conseguido desme can iliza , aun siendo sabedo es de las limi aciones de es e p oceso, pe o pa a ello
debemos se muy conscien es de las dis ancias y los lími es en e ins i uciones y mo imien os sociales en
es os p ocesos, pues os de mani ies o en el encuen o MAK2
26
en I uña.
En nume osos casos ha habido dis anciamien os e incluso up u as en e mo imien os y candida u as
que se han in en ado sol en a po ía de una polí ica de ges os, más ligada a la es e a comunica i a y hacia
los medios, que median e la asunción polí ica de una agenda ans o mado a, siemp e pospues a po las
di icul ades de lle a la a é mino a causa de los lími es desc i os y que señalan la necesidad de ab i las
ins i uciones, es o es, democ a iza las.
La desmo ilización inducida po el sal o de los ac i is as a la polí ica de salón, la c íp ica con igu ación
de las ins i uciones, el echo ins i ucional a de e minadas polí icas que suponen las compe encias municipales
eguladas po la Ley de Régimen de Bases Locales, la deuda que las a a los municipios, la p esencia
ins i ucional mino i a ia o aliada a los pa idos del égimen del 78 y la agmen ación de las izquie das
(pa icula men e en el seno del municipalismo mad ileño, con la alianza Ca mena-E ejón en o no al p oyec o
Más Mad id) e idencian los lími es es uc u ales e ins i ucionales a una acción polí ica u gen e demandada
po los mo imien os que aupa on dichos p ocesos municipalis as y los lle a on a los ayun amien os,
cues ionan las elación en e el don (la donación) que es á en la base de la cesión de pode , de sobe anía
ciudadana a las ins i uciones que la ep esen an (Rod íguez: 2019). En un ma co ins i uyen e (Neg i: 2015)
es a ad iene de abajo a iba, léase como p oceso pa icipa i o, ho izon al, audi o , e c. En un ma co ins i uido,
sucede a la in e sa: son las ins i uciones las que modelan a la ciudadanía a a és de los i mos, los plazos
y las es uc u as, en es e caso, pa a aseando a Humbe o Ma u ana y F ancisco Va ela (2003: 155), “la
es uc u a obliga”, sus ayendo los más elemen ales p incipios democ á icos en los que, discu si amen e,
dice basa se.
DEMOCRATIZAR LO COMÚN
Pa imos de la idea de democ a iza elabo ada po De Sousa San os, pa a quien:
Democ a iza signi ica des-pensa la na u alización de la democ acia libe al ep esen a i a y
legi ima o as o mas de delibe ación democ á ica (demodi e sidad); encon a nue as conexiones
en e la democ acia ep esen a i a, la democ acia pa icipa i a y la democ acia comuni a ia; y, sob e
odo, amplia los ámbi os de la delibe ación democ á ica más allá del es ingido campo polí ico
libe al que, como he dicho, ans o ma la democ acia polí ica en una isla de democ acia que con i e
con un a chipiélago de despo ismos: en la áb ica, la amilia, la calle, la eligión, la comunidad, en
los medios de comunicación, los sabe es, e cé e a (apud Aguiló: 2010b, p. 138).
San os nos in i a a “des-pensa ” la democ acia que conocemos, y en muchos casos padecemos: un
sis ema o mal —p ocedimen al— que sanciona, cuando no legi ima, oda una se ie de despo ismos que an
de la amilia al cen o de abajo, sus ayendo las posibilidades de pa icipación más allá de las consul as
26
Véase la eseña publicada en Diagonal el 25/01/17 po Jé ôme Du al. Disponible en
<h ps://www.diagonalpe iodico.ne /mo imien os/32738-la- ed-municipalis a-con a-la-deuda-ilegi ima-sigue-ab iendo-
camino-segundo>, acceso el 16/02/2019).
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
91
elec o ales y, úl imamen e, plebisci a ias, en las que la ecnología suple el cue po a cue po de las asambleas
(Ba be : 1984) imponiendo la lógica uní oca, a omizada e indi idualis a de la pa icipación on line a a és de
gadge s y la in e ne de las cosas.
Es a in i ación nos si úa de o ma c í ica an e el sen ido común hegemónico, un iejo conocido en el
pensamien o del sociólogo po ugués (San os: 2003), pa a imagina y p oyec a median e una sociología de
las eme gencias lo que oda ía no se ha ma e ializado, es o es, pa a pensa y p oblema iza la ealidad más
allá de los lími es impues os po el pensamien o dominan e, incluso en la eo ía c í ica, muchas eces
subpa adigmá ica a es e. El elemen o es a égico aquí a la ho a de “des-pensa ” es a ía, po an o, en la
aducción de p ác icas que es án en la base de la ecología de sabe es. Como ejemplos cabe ci a , con las
con o e sias y con adicciones que han susci ado, el municipalismo b asileño, de la mano de los
p esupues os pa icipa i os, las dinámicas y p ác icas asamblea ias locales que claman con a la al a de
democ acia y la pé dida de legi imidad del sis ema, así como el nue o municipalismo español, que ha
ensayado el o ma o polí ico de la bau izada como con luencia, que “no es ni una coalición ni una me a sopa
de le as”, sino “un nue o espacio que, espe ando la iden idad de cada uno, a más allá de la suma a i mé ica
de las pa es que lo in eg an”, como en los bien sucedidos in e cambios de expe iencias en o no a la
ap opiación ciudadana de comunes digi ales a pa i del desa ollo co-pa icipado y ho izon al de he amien as
ciudadanas digi ales en Ba celona, Za agoza y Mad id o las expe iencias en ed de las Ciudades del Cambio,
las edes colabo a i as de economía ci cula e inicia i as comunes en e a la u is ización y la deg adación
de los ba ios, ambién con el apoyo de la uni e sidad como las in es igaciones mili an es pa a la cohesión
social y u bana del Ins i u o de Es udios Regionales y Me opoli anos de Ba celona, lide adas po Rica d
Gomà e, incluso, en un ámbi o ins i uyen e, el desa ollo desde 2016 de los encuen os municipalis as sob e
Municipalismo, Au ogobie no y Con apode (MAK)
27
.
Los ecos blochianos y deleuzeanos de la p opues a de San os pa a p oblema iza la ealidad nos in i an
ambién a imagina las condiciones de posibilidad más allá de la imposibilidad, a desbo da lo posible, el
p agma ismo, el posibilismo de la Realpoli ik pa a el caso que nos ocupa. Pa a ello es necesa io desbo da
el p opio pensamien o y nues as he amien as de análisis, hab emos de “des-pensa ” ambién de o ma
di e en e a como se ha “des-pensado” en el pensamien o c í ico dominan e. Es necesa io acome e un
pensamien o al e na i o de las al e na i as que iene como campo base excepcional a las epis emologías del
Su en la búsqueda po isibiliza y hace eme ge o as o mas de democ a ización posibles, desbo da esas
pequeñas “islas de democ acia” de las que a menudo habla el sociólogo y ans o ma las en a chipiélagos
conec ados po aquello que hoy las sepa a. Pe o, ¿qué es lo que las sepa a?
Pa a las epis emologías del Su , las “nue as o mas de pa icipación ciudadana” y “p ocesos sociales sin
cen o” de Amé ica La ina suponen un desa ío a la ho a de aduci la he e ogeneidad —la demodi e sidad
(San os y A i ze: 2004)— de expe iencias y p ác icas democ á icas ad enidas de los mo imien os sociales
y su i upción ins i ucional en muchos casos, de aduci la di e sidad de “mecanismos o ien ados al bien
común como la minga kichua, el equio náhua l o el ayni ayma a” que “con i en en la egión con las dinámicas
ecnopolí icas y el hack i ismo” (Gu ié ez: 2016b). Se a a de una dimensión de análisis adicalmen e nue a
que in o ma de la ap opiación de las ecnologías de la in o mación y la comunicación en la aducción de
dichas p ác icas po pa e de los mo imien os, no solo pa a isibiliza y hace eme ge sus p ác icas y
ei indicaciones, sino como pa e de su iden idad es a égica en la cons ucción de una na a i a
con ahegemónica, de un con apode que aúna pe spec i as globales y locales conca enando e
in e cambiando las más di e sas expe iencias sociales.
En cuan o a la cosmópolis, no an o en las coo denadas en las que la si úan Toulmin (2001), Zolo (2000)
o Todo o (2003), de endemos aquí una concepción del é mino g iego kosmos como poblado, aldea, “como
un odo o gánico del que o mamos pa e como un elemen o más, que incluye e in e elaciona múl iples
27
Ex aído de la guía de Ba celona en Comú, Cómo gana la ciudad en Comú (2016), p. 9, disponible en
<h ps://ba celonaencomu.ca /si es/de aul / iles/guia-pa a-gana -la-ciudad-cas .pd > (acceso 16/02/2019).
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
92
dimensiones, de lo ma e ial a lo espi i ual” (Saba iego: 2015), pode osa me á o a de cuan o quie e signi ica
el cosmopoli ismo subal e no de las luchas en cu so. Poblado ambién en lo que a añe a la comunicación:
e imológicamen e, acción común. Si desde el alzamien o del Ejé ci o Zapa is a de Libe ación Nacional en
1994 sabemos de la impo ancia de de eni el medio, más allá del mensaje, p incipalmen e a a és de la
ap opiación polí ica de la ecnología (Milan: 2013; Ge baudo: 2012; Sie a y Mon e o: 2017), dicha
impo ancia ha c ecido exponencialmen e has a ans o ma se no solo en he amien a de lucha, sino ambién
en una uen e de iden idad de los mo imien os y p ocesos comunes, de la dimensión cosmopoli a de las
luchas y p ocesos sociales po lo común desde el Su global:
Del zapa ismo a los es udian es chilenos, Amé ica La ina ha se ido de a o social al mundo. Sin
emba go, las conclusiones del es udio Nue as Dinámicas de Comunicación, O ganización y
Ag egación Social. Recon igu aciones ecnopolí icas e elan que el 2011 global cambió —y mucho—
las dinámicas sociales de Amé ica La ina. La mémesis en ed del ené ico 2011 plane a io
ans o mó la slu walk de To on o en la Ma chas de las Pu as en a ios países, adap ó el 15M
español a Indignados Pa aguay (en e muchos o os en es), expandió el imagina io de Occupy Wall
S ee o hizo que los mo imien os es udian iles de la egión se imp egnasen del imagina io, mé odos
y/o he amien as de Wikileaks, Anonymous o Democ acia Real Ya (Gu ié ez: 2016).
Los p ocesos municipalis as en España son una e e be ación de la luz de es e paisaje. A comienzos
del in ie no de 2015 se p esen a on en o no a escien as candida u as municipalis as de di e sa índole en
oda España. Ello en un con ex o en el que el mo imien o ecinal, las asociaciones de ecinos, el
asocia i ismo de ba io y el p opio ba io habían sido desac i ados en las décadas an e io es po los pa idos
en el gobie no, p incipalmen e en las p ime as legisla u as del gobie no del Pa ido Socialis a Ob e o Español
(PSOE), conscien e de la ue za que aquellos enían y del papel que ocupa on du an e el inal de la dic adu a
anquis a y la T ansición. Cap ados los líde es y buena pa e de los cuad os del mo imien o ecinal,
ce cenados los apoyos a las asociaciones, limi ada su acción y compe encias municipales esul a ía más ácil
enajena y mal ende el suelo público u bano, libe aliza el ús ico —ya con los gobie nos del Pa ido Popula
(PP)— y abunda en la desposesión p og esi a de los comunes municipales, al iempo que quedaba
eliminada una uen e cons an e de disensos, esis encias y c í icas desde abajo.
El enómeno municipalis a a ojaba muchas y sonadas di e encias en e es as candida u as aunque,
como ha des acado el ac i is a e in es igado Emmanuel Rod íguez (2017, p. 111), de la Fundación de los
Comunes, un denominado común a odas ellas e a su o igen en los mo imien os sociales de la más di e sa
índole, al menos en las g andes ciudades, y su poca inculación con los cí culos de Podemos, que solo se
p esen ó en las g andes ciudades a a és de pac os de despacho po a iba al ene cla o que pod ía
amo iza polí icamen e su p esencia y sus siglas .
La p oblema ización de una democ acia o mal, de baja in ensidad, que había ealizado el 15M —“lo
llaman democ acia y no lo es” —, enunciando un pode oso signi ican e que signaba de mane a cla a la
alencia del égimen del 78 y su incapacidad pa a a ende a las necesidades sociales, po un lado, y po o o
la au onomía de la clase polí ica y la es e a ins i ucional, desgajada de su esponsabilidad polí ica pa a con
la sa is acción de dichas necesidades y pues a al se icio de los in e eses de las éli es económicas y la clase
dominan e, e idenciaban el desgas e del sis ema, la escle osis ins i ucional y la necesidad de cons ui desde
abajo p ocesos polí icos que empuja an hacia las ins i uciones las demandas ciudadanas con una lógica muy
dis in a a como se es aban haciendo las cosas en el ámbi o es a al po pa e de o as o ganizaciones
pa ida ias.
Si bien los mo imien os y ac i is as con ibuye on ac i amen e a o ja dichas candida u as, la i upción
de es as en las ins i uciones ha gene ado no pocas up u as, c í icas y desencuen os as cua o años de
legisla u a, aunque el a anque del p opio p oceso, la acuñación de eglamen os, elecciones p ima ias,
códigos é icos, sis emas de o o, asambleas, con luencias, mos aba cla amen e el ne io de una concepción
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
93
de la democ acia que poco o nada enía que e con la democ acia ep esen a i a diseñada en la T ansición
y su esqueb ajamien o, a me ced de los desmanes neolibe ales de los úl imos iempos y la pé dida de
sobe anía an e o os ac o es globales no p ecisamen e democ á icos, pa a de ende p og amas in eg ados
po las demandas de los mo imien os de la úl ima década y, p incipalmen e, desde 2011, con el a án de
“ e e i el secues o de la democ acia local po pa e de las mismas éli es polí icas y co po a i as que
di igie on —en su p o echo— el ciclo inmobilia io en las escalas locales” y p omo e “la a iculación de
mecanismos de democ a ización y pa icipación en la ida polí ica del municipio” (Rod íguez: 2017, p. 112).
Así, la emunicipalización o municipalización de se icios públicos —en muchos luga es nunca habían es ado
municipalizados—, i ienda digna, s op desahucios, en a básica, ga an ía de de echos, educación y sanidad
públicas y de calidad, pa icipación en las decisiones y el p esupues o, audi o ía…, no e an sino las
ei indicaciones de las ma eas po los se icios públicos, las Ma chas de la dignidad y emas discu idos y
abajados ambién en las asambleas popula es del 15M.
En lo que se e ie e a las posibilidades de la aducción, a la isibilización y eme gencia de es a ecología
de sabe es en e lo local y lo global desde las luchas sociales po lo común en el Su global, ya hemos is o,
al menos en pa e, lo que une a las candida u as municipalis as que o ja on el asal o ins i ucional, pe o ¿qué
es lo que las sepa a hoy de los mo imien os que las auspicia on en onces? y, sob e odo, ¿qué es lo que las
sepa a de pode acome e cambios undamen ales, los que igu an en sus agendas y p og amas, conec ando
con los mo imien os sociales? En de ini i a: ¿cuáles son las di icul ades, los lími es de la aducción de dichas
p ác icas has a aho a? ¿Cómo supe a los, desbo da los?
Las elecciones de mayo de 2015 supusie on la cons a ación de la p o unda ansición y mudanza de
pa adigma del sis ema polí ico en España basado en los p incipios de la democ acia ep esen a i a libe al.
Po un lado, la di e sidad y la he e ogeneidad de las candida u as municipalis as y sus campañas, con la
olun ad i me de democ a iza a a és de la coope ación, ho izon almen e, desde abajo y desde lo local —
bien es u ie an basadas en po encia los hipe lide azgos (Ba celona en Comú), bien en la cons ucción de
una igu a po el mo imien o (Aho a Mad id) o en el anonima o de ac i is as que sal aban a la pales a
encabezando es as (Co uña, Cádiz)— y, po o o, la apues a po el uso dinámico de la comunicación como
es a egia ecnopolí ica (Saba iego: 2016; 2018), especialmen e en las edes sociales, mos a on sin
ambages la in luencia e impo ancia es a égica de la ama social de los mo imien os, de ese en e ejido de
ac i is as, desa ec os de la polí ica ins i ucional, indignados, o ganizaciones, ag upaciones, mo imien os,
ma eas, ma chas, e c., educidos en muchos casos po la nomencla u a, los apa a os de pa ido y los medios
de comunicación de masas al simplis a é mino de con luencias que acabamos de ci a . La i upción en las
ins i uciones supuso que muchos de es os p ocesos hayan sido p esa de los lími es ins i ucionales, los plazos
y los i mos, las empo alidades y las cul u as del abajo, la ecnoc acia municipal ins i ucional y sus puen es,
sob e odo en aquellas ins i uciones asen adas sob e lazos clien ela es es ablecidos hace décadas, los
débiles acue dos polí icos de in es idu a en muchos casos, el apoyo a o de los pa idos cuya legi imidad
es aba siendo cues ionada pa a en a en las ins i uciones, la abso ción ins i ucional de ac i is as y cuad os
más dinámicos y la consecuen e desmo ilización, el abandono y la us ación de muchos o os a
consecuencia de la pe cepción cada ez más cla a de las di icul ades pa a ejecu a las agendas y los
p og amas del cambio, son algunas de las cues iones que hoy suponen un lími e a la democ a ización en el
ámbi o local. Aun así, la ue za p oposi i a, la capacidad de agenciamien o y la ine cia y con igu ación inicial
de los p ocesos municipalis as nos pe mi en si ua los, al menos du an e es e iempo, como pa e de las
epis emologías del Su . Queda po e si la es e a ins i ucional no acaba po si ua los en el e eno
hegemónico, desconec ándose de los mo imien os que los alen a on.
El mapa de las luchas globales po lo común y su incidencia local en p ocesos dis up i os que han
culminado con la i upción ins i ucional de algunos de es os mo imien os cues iona los p incipios de la
democ acia libe al eu océn ica, ensando las in e elaciones en e múl iples y he e ogéneos localismos
globalizados hegemónicos, expansi os, dep edado es, y localismos no globalizados, subal e nos,
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
94
con ahegemónicos (San os: 2005). Ello apun a, po un lado, al desgas e global de la democ acia
ep esen a i a libe al y a su pe cepción po pa e de la ciudadanía no solo como incapaz de esol e los
p oblemas que acucian a es a sino, y ello es más g a e aún, como la esponsable di ec a de es os. Po o o
lado, y unido a lo an e io , democ a iza es en ende la democ acia como un pun o de pa ida cons an e que
nos habla de un p oceso i o de eap opiación de la p opia his o ia y memo ia desde o os sen idos comunes
que di ie en del sen ido común dominan e. Es pelea po in en a , nomb a y c ea lo que conside amos que
nos es común, ei indica lo y lucha po eap opiá noslo en e al expolio de los in e eses p i ados y p i a i os,
cuyas lógicas se han ap opiado de las ins i uciones públicas, ans o mándolas en en es ajenos y opacos a
las demandas ciudadanas. Es, po an o, habla de pa icipación, de pode pa a decidi , de dis ibución
ma e ial y simbólica de ese pode . Son es os localismos subal e nos con ocación cosmopoli a los que es án
en condiciones de dialoga , conec a se y ap ende en e ellos, de enuncia su p opia his o ia desde las
múl iples memo ias de las luchas en elazadas, de pugna po una ebelión en las islas que haga oí la oz
del a chipiélago.
CONCLUSIONES
Bajo el p isma de las epis emologías del Su , en es e abajo hemos p esen ado lo común como una
cons elación de exis encia ios singula es que poseen una dimensión colec i a e indi idual, ma e ial y
cogni i a, que enca na un hace en el mundo, un pode pa a hace el mundo desde aquello que sos iene la
ida y la lucha po la ap opiación de las condiciones que la sos ienen. Del mismo modo, lo hemos p esen ado
como una p ác ica de lucha po la dignidad humana insc i a en un ho izon e ins i uyen e egido po una lógica
posabisal capaz de eimagina y eap opia se de la ida a pa i de un es ue zo colec i o po encima de las
de e minaciones impues as po el o den capi alis a, colonialis a y pa ia cal dominan e. Un es ue zo esul an e
de la acción a iculada, incon o mis a y c ea i a de un mosaico de suje os, sabe es y p ác icas capaces de
encon a se y aduci se en la di e sidad, de c ea conjun amen e sen idos y es a egias conducen es a un
municipalismo ansnacional, poli ónico y subal e no, a una isión del a chipiélago que somos que supe e el
aislamien o y la incomunicación a los que nos some e la subje i idad neolibe al. Como acción común, es a
comunicación unciona como ene gía e i alizan e de la globalización con ahegemónica, cuyas limi aciones
ac uales han sido pues as de mani es ó a lo la go de la úl ima década po el Fo o Social Mundial. Un
municipalismo que apo a cla es pa a una nue a polí ica emancipa o ia que incide en los elemen os
compa idos en e a las di e encias pola izado as pa a o ma nue as cons elaciones de lucha, nue as
posibilidades pa a ilumina ese i mamen o común al que se e ie e Toni Neg i en el exe go que encabeza
es e abajo.
Adenda en medio de la coyun u a: ¿ in del ciclo municipalis a?
Cua o años después de las elecciones locales de 2015, los esul ados de las elecciones municipales del
26 de mayo de 2019 a ojan una conclusión cla a: el se e o e oceso ins i ucional del municipalismo de lo
común, lo que dibuja un u u o incie o que solo el iempo di á si esponde a una c isis coyun u al o e minal,
si es amos an e el “ inal de una excepción”, como apun a Emmanuel Rod íguez (2019) o si la c isis desa ada
ab e una en ana de opo unidad pa a “ eedi a se a medio plazo con p oyec os mili an es de cons ucción
más pausada” (Alabao: 2019).
De las ciudades que inicia on el cambio en 2015 con la apa ición de candida u as de con luencia, as
una legisla u a solo han se han man enido es ayun amien os: el de Ba celona, con Ada Colau, e e en e de
Ba celona en Comú, que e alida la alcaldía en coalición con el Pa ido Socialis a de Ca alunya (PSC), si
bien la capi al ca alana ganó Esque a Republicana de Ca alunya (ERC) po una pequeña di e encia de 5.000
o os con espec o a Ba celona en Comú; el de Valencia, con Joan Ribó, de Comp omís, y inalmen e el de
Cádiz, con José Ma ía González ‘Kichi’, de Adelan e Cádiz, como alcalde eelegido. Sin emba go, el PSOE
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
95
log ó impone se en algunos de los llamados ayun amien os del cambio, que Unidas Podemos y sus
con luencias log a on en las elecciones municipales de 2015. Es el caso de A Co uña, de San iago de
Compos ela y de Fe ol, donde los alcaldes del cambio se án ele ados po ediles del PSdG, cuyas lis as se
impusie on a las de las ma eas municipalis as; el caso de Mad id, has a aho a gobe nado po Aho a Mad id,
de Manuela Ca mena, y el caso de Za agoza, donde cesa como p ime edil Ped o San is e e, de Za agoza
en Común. De es e modo, Podemos su e un du o e és espec o a la pé dida de pode municipal. Además,
en o as poblaciones las candida u as municipalis as que no gobe naban pe o que ob u ie on ep esen ación
ue on ba idas po Podemos o se p esen a on en compe encia con él, apenas ob eniendo es a ez
ep esen ación municipal. Lo cie o es que el pano ama su gido de las elecciones gene ales, au onómicas y
municipales de 2019 supone una ecomposición pa cial del égimen de 1978, como e idencia el aspaso de
o os al PSOE.
No obs an e, más allá de los lími es es uc u ales e ins i ucionales señalados con los que se ha
encon ado el p oyec o municipalis a, pensamos que es imp escindible hace una e lexión au oc í ica sob e
las causas que han lle ado a la c isis de un p oyec o que ue espejo de o os p ocesos simila es. Tal ez,
una de las p incipales causas, como se apun aba an e io men e, es la de, en su in en o de cons i ui se como
un pa ido-mo imien o, habe sido más pa ido que mo imien o, asladando buena pa e de su azón de se
al espacio ins i ucional. El éxi o del nue o municipalismo esidió no solo en la ase de asal o ins i ucional y en
la conquis a de espacios de gobie no municipal, sino ambién, y muy especialmen e, en su capacidad pa a
ac ua como mo o p opulso de coaliciones plu ales de mo imien os y ue zas polí icas he e ogéneas que
ecogían a escala local la indignación popula y a iculaban dis in os suje os polí icos, en e a la dispe sión
de suje os y expe iencias del 15M. Como apun a Ángel Calle (2019), la educción de la polí ica a la lógica
ins i ucional y al emba e pa idis a acaba edundando en bene icio de las éli es. La ein ención de la
democ acia local a a és de la explo ación de p ác icas de coges ión de polí icas públicas, de coope a i ismo
y, en de ini i a, del eje cicio de esa p axis ins i uyen e aquí ei indicada, debe en ende se como un p oceso
a la go plazo en el que se ans o man sen idos comunes y se cons uyen elaciones, alianzas y ap endizajes
ecíp ocos (San os y Aguiló: 2019), como un en amado dinámico con di e en es sec o es del ejido social —
los ba ios, los e i o ios, los mo imien os, e c.— que es i educ ible a lo ins i ucional. Es pa e i enunciable
del p oceso social y polí ico que consag a el pode municipal como célula de o a democ acia.
Las pujan es ecien es agendas de los mo imien os ecologis as, indignados, eminis as, las mino ías,
LGTBQI, a los que cali icamos de ecien es mo imien os sociales globales (Saba iego: 2018) y las
po encialidades in e seccionales de sus luchas, eclaman una nue a concepción de la democ acia que no
cabe en el sesgo ins i ucional, po que pasan ambién po la econ igu ación de las p opias ins i uciones. Quizá
aquí el desa ío pa a el municipalismo de lo común, pa a una democ acia basada en lo común, sea explo a
cuáles son las condiciones necesa ias pa a po encia la au oo ganización, ya que las ans o maciones
democ á icas no pueden depende de la ep esen ación espec acula izada de la polí ica ac ual, y más aún a
a és de alianzas olá iles o es ables en mino ía en la ep esen ación municipal que dilapidan la conexión
con la calle, la con ianza de es a en p oyec os polí icos cap u ados po el mencionado sesgo ins i ucional,
educiendo la complejidad de un suje o polí ico eme gen e y en cons ucción que es á llamado, cada ez más,
a desa ia los consensos impe an es pa a coloca la ida digna y sus condiciones de p oducción y
ep oducción en el cen o.
BIBLIOGRAFÍA
AA.VV. (2015). “Muje es, eminismo y municipalismo: un impe a i o pa a el cambio”, eldia io.es. Disponible en:
<h p://www.eldia io.es/zonac i ica/Muje es- eminismo-municipalismo-impe a i o-cambio_6_388871125.h ml> [acceso el
16/02/2019].
AGUILÓ, e al.
Hacia un municipalismo cosmopoli a…
96
AA.VV. (2018). Ciudades sin miedo: guía del mo imien o municipalis a global. Ica ia, Ba celona.
AGUILÓ, A. (2010a). “He menéu ica dia ópica, localismos globalizados y nue os impe ialismos cul u ales: o ien aciones pa a el
diálogo in e cul u al”. Cuade nos In e cul u ales, 8 (14), pp. 145-163.
AGUILÓ, A. (2010b). “La democ acia e oluciona ia, un p oyec o pa a el siglo XXI. En e is a a Boa en u a de Sousa San os»,
Re is a In e nacional de Filoso ía Polí ica, nº 35, pp. 117-148.
AGUILÓ, A. (2013). “Despa ia caliza la democ acia: eminismo(s) y demodi e sidad”, Rebelión. Disponible en:
<h p://www. ebelion.o g/no icia.php?id=165116> [acceso el 17/02/2019].
AGUILÓ, A. (2015). “Hacia una democ acia de lo común”, eldia io.es, 7/10/2015. Disponible en:
<h p://www.eldia io.es/con apode /dia_in e nacional_democ acia_6_430866934.h ml> [acceso el 17/02/2019].
AGUILÓ, A. (2016). “Las e uel as de indignación y la búsqueda de un nue o sen ido común polí ico: de las P ima e as á abes a
Podemos (y más allá)”. En: Veloso Ne o, H. y Lima Coelho, S. (o g.). Mo imen os sociais e pa icipação cí ica. Po o, Ci e i
Publishing, pp. 69-100.
AGUILÓ, A. y SABARIEGO, J. (2016). “Epis emologies o he Sou h and Local Elec ions in Spain: Towa ds Poli ics Based on he
Commons?”, His o ia Ac ual Online, 2, 40, pp. 95-111. Disponible en: <h p://www.his o ia-
ac ual.o g/Publicaciones/index.php/haol/a icle/ iewA icle/1310> [acceso el 17/02/2019].
ALABAO, N. (2019). “¿Adiós hipó esis municipalis a?”, CTXT. Disponible en:
<h ps://c x .es/es/20190522/Poli ica/26359/elecciones-municipales-municipalismo-15-m-manuela-ca mena-nu ia-alabao.h m->
[acceso el 14/06/2019].
ÁLVAREZ JUNCO, J. (2016). Dioses ú iles. Ba celona: Galaxia Gu enbe g.
ARENDT, H (2009). La condición humana. Paidós, Ba celona.
BALIBAR, E. (2001). “Ou lines o a Topog aphy o C uel y: Ci izenship and Ci ili y in he E a o a Global Violence”, Cons ella ions,
ol. 8, n.º 1, pp. 15-29.
BARBER B. R. (1984) S ong Democ acy: Pa icipa o y Poli ics o a New Age. Uni e si y o Cali o nia P ess, Be keley.
BOND, P. (2012). “The Righ o he Ci y and he Eco-Social Commoning o Wa e : Discu si e and Poli ical Lessons om Sou h
A ica". En Sul ana, F. y Lo us, A. (eds.). The Righ o Wa e : Poli ics, Go e nance and Social S uggles. Rou ledge, London/New
Yo k, pp. 190-205.
BOOKCHIN, M. (2005). “Seis esis pa a un municipalismo libe a io”. Ins i u o de es udios ana quis as, San iago de Chile. Disponible
en: <h ps://ceppas.o g.g /media/uploads/documen s/bookchin_mu ay-6_ esis_sob e_municipalismo_libe a io.pd > [acceso el
17/02/2019].
BOOKCHIN, D. (2018). “Municipalismo adical: el u u o que me ecemos”. El Sal o. Disponible en:
<h ps://www.elsal odia io.com/municipalismo/municipalismo- adical-debbie-bookchin-comunalismo-ecologia-social> [acceso el
14/02/2019].
BUTLER, J., LACLAU, E. y ŽIŽEK, S. (eds.) (2004). Con ingencia, hegemonía y uni e salidad. Diálogos con empo áneos en la
izquie da. Fondo de Cul u a económica, Buenos Ai es.
BASSNETT, S. y TRIVEDI, H. (eds) (1999). Pos colonial T ansla ion. Theo y and P ac ice. Rou ledge, London/New Yo k.
BAUMAN, Z. (2006). Comunidad. En busca de segu idad en un mundo hos il. Siglo XXI, Mad id.
BAUMAN, Z. (2007). Miedo líquido: la sociedad con empo ánea y sus emo es. Paidós, Ba celona.
BHABHA, H. (1994). El luga de la cul u a. Manan ial, Buenos Ai es.
CALLE, Á. (2019). “El municipalismo social o el e o no de la polí ica”, El sal o. Disponible en:
<h ps://www.elsal odia io.com/elecciones-mayo-2019/municipalismo-social- e o no-poli ica-> [acceso el 16/06/2019].
CARMONA, P. y GALCERÁN, M. (2017). “Los u u os del municipalismo. Feminización de la polí ica y adicalización democ á ica”,
eldia io.es. Disponible en: <h p://www.eldia io.es/ ibunaabie a/municipalismo-Feminizacion-poli ica- adicalizacion-
democ a ica_6_603399694.h ml> [acceso el 17/02/2019].
CASTORIADIS, C. (1983). La ins i ución imagina ia de la sociedad. Tusque s, Ba celona.
U opía y P axis La inoame icana; ISSN 1315-5216; ISSN-e 2477-9555
Año 24, n° 86 (julio-sep iemb e), 2019, pp. 73-100
97
CASTRO, M. y MARTÍNEZ MORENO, R. (2017). “Reap opia se de los bienes comunes: p oduci mo imien o, da os, no ma”,
Diagonal. Disponible en: <h ps://www.diagonalpe iodico.ne /blogs/ unda/ eap opia se-bienes-comunes-p oduci -mo imien o-
da os-no ma.h ml#commen s> [acceso el 14/02/2019].
CRUELLS, M. y ALFAMA, E. (2015). “¿Hacia un municipalismo pa i a io?”, eldia io.es. Disponible en:
<h p://www.eldia io.es/ca alunya/pis au bana/municipalismo-pa i a io_6_370322980.h ml> [acceso el 14/02/2019].
CUNHA, T. (2014). “O insupo á el uído dos c imes de hon a na Pales ina. Ma ia’s G o o no co ação dilace ado da nação”, e-
cade nos ces, n.º 22. Disponible en: <h ps://eces. e ues.o g/1845?lang=es> [acceso el 15/02/2019].
DEAN, J. (2017). Mul i udes y pa ido. Ka ak ac, I uñea.
DELEUZE, G. y GUATTARI, F. (2002). Mil mese as. Capi alismo y esquizo enia. P e- ex os, Valencia.
DIPAOLA, E. (2013). Comunidad imp opia. Es é icas posmode nas del lazo social. Le a Vi a, Buenos Ai es.
DIRIK, D. (2017). “Feminis paci ism o passi e-ism?”, Open Democ acy. Disponible en:
<h ps://www.opendemoc acy.ne /5050/dila -di ik/ eminis -paci ism-o -passi e-ism> [acceso el 15/02/2019].
ENCINAS, A. (2016). “Colec i os sociales suspenden a Ca mena en el encuen o Desbo da Mad id”, Diagonal, 26 de sep iemb e
de 2016. Disponible en <h ps://www.diagonalpe iodico.ne /mo imien os/31592-colec i os-sociales-suspenden-ca mena-
encuen o-desbo da-mad id.h ml>, [acceso el 12/02/2019].
ESPOSITO, R. (2012). Communi as. O igen y des ino de la comunidad. Amo o u, Buenos Ai es.
FOUCAULT, M. (1994). Mic o ísica del pode . Plane a-De Agos ini, Ba celona.
FOUCAULT, M. (2008). Tecnologías del yo y o os ex os a ines. Paidós, Buenos Ai es.
GADAMER. H-G. (1977). Ve dad y mé odo. Fundamen os de he menéu ica ilosó ica. Sígueme, Salamanca.
GAGO, V. (2014). La azón neolibe al. Economías ba ocas y p agmá ica popula . Tin a Limón, Buenos Ai es.
GALCERÁN, M. (2011). “La dimensión democ á ica adical del eminismo”. En Calle Collado, Á. (coo d.). Democ acia adical. En e
ínculos y u opías. Ica ia, Ba celona, pp. 79-98.
GARCÉS, M. (2013). Un mundo común. Bella e a, Ba celona.
GERBAUDO, P. (2012). Twee s and he s ee s: Social Media and Con empo a y Ac i ism. Plu o, London.
GUTÍERREZ. B. (2016a). “La ciudad de código abie o como ho izon e de la democ acia adical ansnacional”. En: Bux on, N. y
Eade, D. (eds.). Es ado del pode 2016: democ acia, sobe anía y esis encia. T ansna ional Ins i u e, Fuhem-Ecosocial, Ams e dam,
pp. 182-200. Disponible en: <h ps://www. ni.o g/ iles/publica ion-downloads/es ado-del-pode -web.pd > [acceso el 14/02/2019].
GUTÍERREZ. B. (2016b). “Amé ica La ina: de la cosmopolí ica a la ecnopolí ica”, Open Democ acy. Disponible en:
<h ps://www.opendemoc acy.ne /democ aciaabie a/be na do-gu i- ez-gonz-lez/am- ica-la ina-de-la-cosmopol- ica-la- ecnopol-
ica> [acceso el 14/02/2019].
GUTIÉRREZ, B. (2017). Pasado mañana: iaje a la España del cambio. A pa Edi o es, Ba celona.
HAN, B-C. (2018). En el enjamb e. Ba celona: He de .
HARVEY, D. (2007). Espacios del capi al: hacia una geog a ía c í ica. Akal, Mad id.
HARVEY, D. (2013). Ciudades ebeldes: del de echo de la ciudad a la e olución u bana. Akal, Mad id.
HEIDEGGER, M. (1993). Se y Tiempo. Plane a, Ba celona.
HELFRICH, S. (2010), “Lo común como pa adigma compa ido de los mo imien os sociales y más”, Rebelión. Disponible en:
<h p://www. ebelion.o g/no icia.php?id=100744> [acceso el 16/02/2019].
HOLLENDER, R. (2016). “A Poli ics o he Commons o Commoning he Poli ical? Dis inc Possibili ies o Pos -
Capi alis T ans o ma ion”, Spec a, ol. 5, n.º 1. Disponible en: <h ps://spec ajou nal.o g/a icle/10.21061/spec a. 5i1.351/>
[acceso el 16/02/2019].
LAFUENTE, G. (2016). “Feminiza la polí ica. ¿Po qué no?”, eldia io.es. Disponible en: <h p://www.eldia io.es/zonac i ica/pode -
eminidad_6_586251398.h ml> [acceso el 16/02/2019].
LAVAL, Ch. y DARDOT, P. (2013). La nue a azón del mundo: ensayo sob e la sociedad neolibe al. Gedisa, Ba celona.