TURDETANIA Y TURDETANOS:
CONTRIBUCIÓN A UNA PROBLEMÁTICA
HISTORIOGRÁFICA Y ARQUEOLÓGICA
Edua do Fe e Albelda
F ancisco José Ga cía Fe nández
Uni e sidad de Se illa
RESUMEN
Es e a ículo es una con ibución al es udio his ó ico de los u de anos, en la que analizamos las dos p in-
cipales uen es de conocimien o: la his o iog a ía g ecola ina y el egis o a -queológico. Concluimos que Tu -
de ania y sus habi an es no cons i uyen una unidad é nica pues hay a ios g upos é nicos que pueblan la egión:
bás ulos, cel as y u de anos. Ta esios, u de anos y ú dulos sí con o man un mismo g upo é nico o incluso
un conjun o de pueblos ag upados bajo una misma denominación * -.
ABSTRACT
This a icle is a con ibu ion o he his o ical s udy o he Tu de ans, whe e we analyze he wo main sou -
ces o knowledge: G eco-la in His o iog aphy and he a chaeological eco d. We conclude ha Tu de ania and
i s inhabi an s do no cons i u e an e hnic uni , since he e a e se e al e hnic g oups in he egion: he Bas u-
les, he Cel s, he Tu de ans, whe eas he Ta essians, he Tu de ans, and he Tu dules o m he same e hnic
g oup, o e en a whole o peoples unde he same denomina ion * -.
PALABRAS CLAVE
Tu de ania, u de anos, his o iog a ía g ecola ina, egis o a queológico
KEY WORDS
Tu de ania, Tu de ans, G eco-la in His o iog aphy, A chaeological Reco d.
1. INTRODUCCIÓN
El con ex o socio-polí ico inisecula de España –aunque es un enómeno gene alizado a
escala plane a ia– ha gene ado, como lo hizo en el siglo XIX, un in e és inusi ado, más sen i-
men al, idealis a y polí ico que cien í ico, po e nias, es ados p ís inos y o maciones polí icas
con o sin con as ación con la li e a u a an igua. Los nacionalismos y egionalismos conscien-
emen e po encian es os es udios como un medio di ec o o indi ec o de jus i ica el p esen e y
sus aspi aciones u u as buscando sus aíces más emo as en la An igüedad o en el Medie o,
ecupe ando una edad do ada que “his ó ica” y sen imen almen e los incule y cohesione in e -
namen e y, de mane a simul ánea, los seg egue de los o os. Es a es a egia an bu da es, sin
emba go, exi osa pues cuen a con la complicidad de muchos his o iado es que en en es a diná-
mica un medio de supe i encia o de p omoción p o esional y pe sonal. En los ámbi os cien í-
icos es os quehace es ienen los días con ados más a de que emp ano, y lo e íme o de muchas
de las elucub aciones se pone dia iamen e de mani ies o. No obs an e, el mayo pelig o es á en
los e o es y ho o es que gene a el pode polí ico en la conciencia social a a és de la “polí i-
Mainake, XXIV/2002
134 Edua do Fe e Albelda, F ancisco José Ga cía Fe nández
ca cul u al”, que pueden deja secuelas en ella
du an e gene aciones. Ejemplos de la his o ia
española del siglo XX hay an os que no
me ecen mayo de enimien o1.
¿En qué ha a ec ado a los u de anos es as
endencias? La búsqueda de una edad do ada
“andaluza” ha po enciado ex aacadémica y
polí icamen e el es udio de dos cul u as, la
a esia y la andalusí, pues las dos o ecen
a gumen os y monumen os que con igu an
épocas de esplendo . El pe íodo o ien alizan-
e de la cul u a a ésica, ya obje o de mi i i-
cación en la cul u a g iega a caica y después
en la omana, man iene in ac o en la ac uali-
dad su ca ác e mí ico en los medios educa i-
os y de di usión social. Pa adójicamen e la
“cul u a u de ana”, que o ece idén icos
a gumen os pa a la exal ación de un pasado
áu eo, no ha su ido es e p oceso y igu a
como una g an desconocida an o en los cí -
culos cien í icos como en los popula es, aun-
que, como e emos in a, ya ue a idealizada
po los esc i o es g ecola inos as la conquis-
a omana. Las azones de es a al a de in e és
puede es a p ecisamen e en la escasa “b i-
llan ez” del egis o a queológico u de ano,
sin eso os, sin b onces igu ados, sin nec ó-
polis umula es, e c.; pe o quizás ambién
haya que busca la en la ápida asimilación
–o o ópico– po pa e de los u de anos de
la cul u a omana, la g an enemiga de nacio-
nalismos y egionalismos pasados y ac uales
po su imp on a impe ialis a, uni icado a y
homogeneizado a. Y p ecisamen e es la Bé i-
ca omana la que o ece a gumen os más
“obje i os” de exal ación del pasado y de
p ospe idad.
En los ámbi os académico y cien í ico la
elegación de los u de anos al ol ido o a un
segundo plano se ha debido a a ios ac o es.
Po un lado, y no necesa iamen e en p ime
luga , no exis en hallazgos espec acula es que
con igu en un icono de esa cul u a (El
Ca ambolo y la cul u a a ésica, o la Dama
de Elche y la cul u a ibé ica, po ejemplo).
Es e enómeno condicionó las ul e io es
ac uaciones de campo, pues no se busca lo
que no exis e o lo que no se sabe cómo puede
se ; si además enemos en cuen a que en la
a queología española de la p ime a mi ad del
siglo XX, como en la del es o de Eu opa, las
cul u as se es udiaban undamen almen e a
a és de egis o une a io, ya que apo aba
obje os comple os y o ecía más in o mación
sob e la sociedad, no debemos ex aña nos
del ol ido de los u de anos.
Po o o lado, has a hace unas décadas los
u de anos se incluían en e los íbe os2,
eniendo po ales no a los habi an es de Ibe-
ia, como los au o es g iegos en endían3, sino
como una de las muchas e hne con una lengua
y o igen común que ocupaban el amplio e i-
o io comp endido en e el gol o de León y
Andalucía. Y en e los íbe os, los del Su oes e
se lle aban la peo pa e. El esplendo de
iempos p e é i os, después de la c isis de los
me ales y de la “des ucción” de Ta essos en
el siglo VI a. C., había degene ado en una
1 Vid. M. V. GARCÍA QUINTELA, “Les peuples indigenes e le conque e omaine de l’Hispanie. Essai de c i ique his o-
iog aphique”, DHA, 16.2 (1990) 181-210; M. DÍAZ-ANDREU, “A chaeology and na ionalism in Spain”, en Na iona-
lism, poli ies and he p ac ice o a chaeology, Camb idge, 1995, págs. 39-56; G. RUIZ ZAPATERO, “Cel s and ibe ians.
Ideological manipula ions in spanish a chaeology”, en P. G a es-B owm e alii, (eds.), Cul u al iden i y and A chaeology:
he cons uc ion o eu opean comuni ies, Lond es, 1996, págs. 179-195.
2 No hay que emon a se a décadas lejanas; en ob as de ca ác e gene al siguen siendo incluidos, po ejemplo: J.L. ESCA-
CENA, “El poblamien o ibé ico en el Bajo Guadalqui i ”, Ibe os. Ac as de las I Jo nadas sob e mundo ibé ico, Jaén, 1987,
págs. 273-298; A. RUIZ y M. MOLINOS, Los Ibe os. Análisis a queológico de un p oceso his ó ico, Ba celona, 1992; o las
con ibuciones ela i as a Tu de ania en AAVV, Ac as del Cong eso In e nacional Los Ibe os. P íncipes de Occiden e. Es uc-
u as de pode en la sociedad ibé ica, Ba celona, 1998.
3 A.J. DOMÍGUEZ MONEDERO, “Los é minos Ibe ia e ibe os en las uen es g ecola inas: es udio ace ca de su o igen y
ámbi o de aplicación”, Lucen um, II (1983) 203-224.
Tu de ania y Tu de anos: con ibución a una p oblemá ica his o iog á ica y a queológica 135
cul u a indigna de su an eceso a, y el oco de
desa ollo se había desplazado a la Al a Anda-
lucía. Las nec ópolis de Tú ugi, Cás ulo, Toya
o Baza así lo a es iguaban. Has a las publica-
ciones de M. Pellice 4, y aún después, no se
cambió la e minología y el concep o de “lo
ibé ico” a “lo u de ano” pa a designa un
espacio y un egis o a queológico conc e o5.
Y aún hoy son habi uales en las publicaciones
cien í icas exp esiones del ipo “época ibé i-
ca” o “ibe o- u de ana”, o “ce ámica ibé ica a
bandas” cuando se e ie en a una ase o a la
documen ación a queológica de yacimien os
u de anos. No cabe duda de que la azón de
es a con usión es u o en la impo ancia que
se o o gaba a un í em conc e o, la ce ámica
pin ada a bandas, como de inido de la cul u-
a ibé ica. Un colo y un mo i o deco a i o,
como ocu ía sinc ónicamen e en o os ho i-
zon es p ehis ó icos, con o maban una cul-
u a.
Nues o obje i o en es e abajo es hace
un análisis c í ico de las uen es de conoci-
mien o de la “cul u a u de ana” que ob ia-
men e, y como ocu e en o as cul u as p o-
ohis ó icas, son al menos dos y deben se
analizadas po sepa ado pa a un es udio
co ec o, según sus espec i os mé odos; nos
e e imos a los es imonios li e a ios g ecola-
inos y al egis o a queológico.
2. LOS TESTIMONIOS LITERARIOS
GRIEGOS Y LATINOS
Es p ác ica común en la his o iog a ía
española con empo ánea p e ende econs-
ui la paleoe nología de la Península Ibé ica
a pa i de una lec u a his o icis a o poco c í-
ica de los es imonios li e a ios. La ausencia
de un análisis con ex ual de cada uen e, alo-
ándola en la medida de sus posibilidades y
limi aciones, ha dado como esul ado que a
menudo se u ilicen las in o maciones li e a ias
an iguas como un odo sinc ónico, alo ando
del mismo modo a au o es de dis in as épo-
cas, sin ene en cuen a géne os li e a ios,
con ex os his ó icos, obje i os y público al
que se des ina.
Las econs ucciones más ecien es son,
en nues a opinión, del odo insa is ac o ias,
p ecisamen e po la gene alizada p e ensión
de a moniza odos los e nónimos elaciona-
dos con el su de Ibe ia/Hispania p oceden-
es de la milena ia li e a u a g ecola ina: a -
esios, elbes ios, elbisinos, cilbicenos, mas ie-
nos, e si as, u de anos, ú dulos, bas e anos,
bás ulos, e íopes, púnicos, enicios, libio eni-
cios, bás ulo-poenos, blas o enicios, e c.
In uc uoso es po ejemplo el in en o de D.
Ruiz Ma a6de iden i ica a los u de anos con
los enicios, pues el hecho de que muchos
enicios habi a an en Tu de ania7no signi ica
que ue an u de anos, y po es o mismo una
ciudad enicia, el Cas illo de Dña. Blanca,
nunca pudo se el o igen de los u de anos en
la bahía de Cádiz8; si acaso, y al con a io, la
gene ado a de la “punicización” de Tu de a-
nia. Asimismo A. Inies a Sanma ín9, aunque
iden i ica a los mas ienos y bas e anos como
una sola e nia en dos momen os di e en es,
sin emba go elaciona a los p ime os con las
poblaciones del B once Final y del pe íodo
4 M. PELLICER, “Ensayo de pe iodización y c onología a esia y u de ana”, Habis, 10-11 (1979-80) 307-333.
5 F. J. GARCÍA FERNÁNDEZ, “Los u de anos en la his o iog a ía ecien e: 25 años de a ances y desencuen os”, en
Homenaje al P o eso Pellice . Spal, 10 (e.p.).
6 “Tu de anos: o igen, e i o io y delimi ación del iempo his ó ico”, Re is a de Es udios Ibé icos, 3 (1998) 153-221.
7 STR., III 2.13.
8 D. RUIZ MATA, “La o mación de la cul u a u de ana en la bahía de Cádiz a a és del Cas illo de Doña Blanca”, en Ibe-
os. Ac as de las I Jo nadas sob e Mundo Ibé ico, Jaén, 1987, págs. 299-314.
9 “No as pa a la econs ucción del á ea mas ieno bas e ana en el su es e peninsula ”, en XIX CNA, 1982, págs. 1129-
1140.
136 Edua do Fe e Albelda, F ancisco José Ga cía Fe nández
O ien alizan e del Su es e y de la cos a de
Andalucía O ien al, ob iando que, según
Heca eo de Mile o (FG His 41), Sixo, Suel,
Menoba a y Molibdano e an polèis mas ienas,
y que odas se iden i ican con asen amien os
enicios de época a caica. El mapa p opues o
po Ruiz y Molinos10 es pa adigmá ico del
“mé odo” que denunciamos, pues asien a en
un mismo sola a elbes ios, elbisinos y cilbice-
nos, que son dis in as e siones de un mismo
e hnnos casi desconocido, jun o a a esios,
libio enicios y mas ienos, siguiendo de mane-
a incon esa la a bi a ia desc ipción cos e a
de A ieno11.
Ya hemos ad e ido en an e io es ocasio-
nes12 que es imp escindible e ec ua una labo
c í ica y exegé ica del da o li e a io como paso
p e io a su inclusión en un a gumen o his ó-
ico, a endiendo a las ca ac e ís icas de la ob a
en que se encuen a inse a cada no icia, los
plan eamien os geog á icos, his o iog á icos o
li e a ios que la condicionan, el es ado de los
conocimien os geog á icos, las uen es que se
u iliza on, la p esencia o ausencia de au opsia,
los p ejuicios ideológicos o polí icos, e c.
Toda es a e lexión iene al caso po el
hecho de que los his o iado es acos umb a-
mos a bau iza de e minados egis os a -
queológicos con é minos p oceden es de las
uen es li e a ias, siguiendo conscien e o
inconscien emen e el modelo “schliemannia-
no” de a queología ilológica de hace cua-
d a los da os a queológicos con los li e a ios,
p e ensión po o o lado líci a siemp e que se
den las condiciones mínimas que hagan posi-
ble al iden i icación. Un caso con in es d a-
má icos de es e imp oduc i o quehace lo
cons i uye la búsqueda de Ta esos y de Mai-
nake po A. Schul en13.
Es deci , p e endemos hace coincidi un
da o supues amen e é nico con una “cul u a
a queológica”, sin ene en cuen a siquie a las
g andes limi aciones que p esen a es e úl imo
concep o. De ahí su ge la p oblemá ica de
iden i icación o no iden i icación en e “ a e-
sios” y “ u de anos”, y las con adicciones
consecuen es al in en a adecua diac ónica-
men e los di e en es ho izon es cul u ales
es ablecidos a pa i de la e idencia a queoló-
gica (“p ecolonial”, “o ien alizan e”, “ i-
nal”)14.
Los a queólogos hemos endido a solu-
ciona es e en ue o, pa a nues a comodidad,
y con una obsesión p opia de na u alis a de
clasi ica lo odo15, dis inguiendo, po un
lado, a los a esios como pueblo que es
conocido po los enicios y g iegos desde que
en an en con ac o con las ie as ex emo-
occiden ales has a el “ in de la cul u a a ési-
ca” o “caída de Ta esos” (que cons i uye
o o ópico, y que más bien debe ía se de i-
nido como el inal del pe iodo o ien alizan e
de la cul u a a ésica); y a los u de anos, po
el o o, a lo la go de la II Edad del Hie o,
10 RUIZ y MOLINOS, Los Ibe os...., pág. 241, ig. 84.
11 De la misma mane a T. Chapa y J. Pe ei a (“Las e nias p e omanas del Su es e: p oblemas de su comp obación a queo-
lógica”, en Ac as del II Cong eso de His o ia de Andalucía, III, Có doba, 1994, págs. 89-105) iden i ican a los mas ienos
con los bas e anos (de Bas i), y no con los bás ulos, que ocupan el mismo sola . Una in e p e ación pa ecida, pe o lle a-
da al ex emo, es la de M. PASTOR, J. CARRASCO y J.A. PACHÓN, “Paleoe nología de Andalucía O ien al (E noge-
og a ía)”, en M. Almag o Go bea y G. Ruiz Zapa e o, (eds.), Paleoe nología de la Península Ibé ica. Complu um, 2-3,
1992, págs. 119-136.
12 E. FERRER ALBELDA, “Suplemen o al mapa paleoe nológico de la Península Ibé ica: los púnicos de Ibe ia”, RSF,
XXVI, 1 (1998), pág. 3; F. J. GARCÍA FERNÁNDEZ, Los u de anos en la His o ia: análisis de los es imonios li e a ios
g ecola inos, Écija (Se illa), e.p.
13 Vid. E. FERRER ALBELDA, “El anillo a ésico de Schul en”, Habis, 26 (1995) 295-314.
14 F. J. GARCÍA FERNÁNDEZ, “Tu de ania, u de anos y cul u a u de ana”, Quade ni Ticinesi di Numisma ica e A -
cheologia Classiche, e.p.
15 Ve , en es e sen ido, las e lexiones e ec uadas po J. L. ESCACENA CARRASCO, La a queología p o ohis ó ica en el su
de la Península Ibé ica. His o ia de un ío e uel o, Mad id, 2000, págs. 37 y ss.
Tu de ania y Tu de anos: con ibución a una p oblemá ica his o iog á ica y a queológica 137
El Medi e áneo occiden al pa a He ódo o, con Ibe ia e I alia en p ime plano (según E.H. Bunbu y,
A His o y o Ancien Geog aphy,
Lond es, 1879, pág. 172)
138 Edua do Fe e Albelda, F ancisco José Ga cía Fe nández
desde el siglo V a.C. has a la omanización,
siendo es e úl imo o o é mino con o e i-
do, pues en muchas á eas la in luencia oma-
na no c is aliza en la Ul e io , después Bé ica,
has a época a do epublicana o incluso has a
bien en ado el Impe io. Es e a án no ma i-
is a ha lle ado en nume osas ocasiones no
sólo a ob ia la lógica diac onía que acompa-
ña a ambos concep os –a endiendo a su con-
ex ualización his ó ico-li e a ia–, sino inclu-
so al e o de conside a a los a esios y
u de anos como dos cul u as dis in as; la
segunda subsidia ia e injus i icadamen e in-
culada a una en elequia denominada “cul u a
ibé ica”16.
Los concep os “Ta essos” y “Tu de a-
nia” son au ónomos no sólo desde el pun o
de is a li e a io, sino ambién desde el his ó-
ico, pues ambos designan dos ealidades bien
di e en es en el iempo y desempeñan una es-
pec i a unción en las sociedades que los
gene an, es deci , ienen una alidez his ó ica
en an o ue on u ilizados en el pasado con
unos obje i os e in e eses de e minados.
La imagen de Ta esos, que no es uní o-
ca, cons i uye un e lejo de los escasos cono-
cimien os g iegos sob e el Ex emo Occiden-
e en época a caica, que da luga al aslado de
una se ie de mi os limina es hacia las cos as
peninsula es17, así como a la c eación de un
pa adigma de iqueza –y, con el iempo, am-
bién de ci ilización– en uel o en un halo de
mis e io que p ác icamen e no se abandona á
du an e oda la An igüedad18. Au o es como
Es esíco o19 o Anac eon e20 ansmi ie on
oda una se ie de c eencias y conocimien os
adqui idos a lo la go de las p ime as expe ien-
cias come ciales y coloniales en los con ines
del Medi e áneo bien adobadas po la adi-
ción o al21.
Una gene ación más a de se inaugu a en
las ciudades g iegas de Asia Meno el géne o
pe iegé ico, consis en e en una desc ipción
de ca ác e “cien í ico” de la ie a conocida
basada en da os empí icos y en in o maciones
de e ce os22, y en un p oceso de acionaliza-
ción de odo el mundo mí ico cosmog á ico
c eado po la poesía a caica23. Fue en es e
con ex o donde apa ecie on las ob as de
Heca eo de Mile o y He ódo o de Halica -
naso, quienes ansmi ie on los p ime os
da os geog á icos e his ó icos, p emedi ada-
men e “obje i os”, e e en es a Ta esos. Es
más, en Heca eo enemos ya un in en o de
o ganización polí ico-e nog á ica de los pue-
blos de la Península, den o de un “diseño
16 DOMÍNGUEZ MONEDERO, “Los é minos Ibe ia e ibe os...”, págs. 203 ss.; M. PELLICER, “Ensayo de pe iodiza-
ción...”, págs. 307 ss.
17 A.J. DOMÍNGUEZ MONEDERO, “Los é minos Ibe ia e ibe os...“; C. GONZÁLEZ WAGNER, “Ta essos y las a-
diciones li e a ias”, RSF, XIV, 2 (1986) 201-228; J. DE HOZ, “Las uen es esc i as sob e Ta essos”, en Mª. Eugenia
Aube , (ed.), Ta essos. A queología p o ohis ó ica del Bajo Guadalqui i , Sabadell, 1989, págs. 25-43; D. PLÁCIDO
SUÁREZ, “Con ol del espacio y c eación mí ica: los mi os g iegos sob e los ex emos del mundo”, en Realidad y Mi o,
Mad id, 1997, págs. 61-71; Idem, “Los iajes g iegos a caicos a Occiden e: los p ocesos de mi i icación”, en In e cam-
bio y come cio p eclásico en el Medi e áneo. I Coloquio del Cen o de Es udios Fenicio y Púnico, Mad id, 2000, págs. 267-
270.
18 Vid. G. CRUZ ANDREOTTI, “La Península Ibé ica en los lími es de la Ecumene: el caso de Ta esos”, Polis, 7 (1995)
39-75.
19 PMGF p154 (= 7 SGL) / STR., III 2.11. Vid. G. CRUZ ANDREOTTI, “Es esíco o y Ta essos”, Habis, 22 (1991) 49-
62; ambién J. Mª BLÁZQUEZ, “Ge ión y o os mi os g iegos en Occiden e”, Ge ión, 1 (1983), pág. 22 (con abun-
dan e bibliog a ía).
20 ANACREONTE 8 (Gen ili) = STR., III 2.14.
21 Sob e es e ema e F.J. GÓMEZ ESPELOSÍN, A. PÉREZ LARGACHA, M. VALLEJO GIRVÉS, Tie as abulosas de
la An igüedad, Alcalá de Hena es, 1994; Idem,La imagen de España en la An igüedad Clásica, Mad id, 1995; y po
supues o, J. MANGAS, D. PLÁCIDO (eds.), Tes imonia Hispaniae An iquae IIA. La Península Ibé ica en los au o es g ie-
gos: de Home o a Pla ón, Mad id, 1998.
22 F.J. GONZÁLEZ PONCE, A ieno y el Pe iplo, Écija (Se illa), 1995, págs. 43-45.
23 J. MANGAS, D. PLÁCIDO, (eds.), 1998, ci ., n. 7, pág. 138.
Tu de ania y Tu de anos: con ibución a una p oblemá ica his o iog á ica y a queológica 139
ca og á ico que incluye al Ex emo Occi-
den e”24, dis inguiendo a los mas ienos de
los a esios25; mien as que He ódo o supo-
ne el p ime paso pa a la in eg ación de Ta -
esos en la his o ia g iega26, con i iéndola
en una egión geog á ica de inida den o de
un espacio polí ico, en un in en o de heleni-
zación incen i ado sin duda po los in e eses
come ciales27.
A pa i de He ódo o se p oduce un
pun o de in lexión en la his o iog a ía g iega
que se mani ies a en una cla a ausencia de
in o maciones ela i as al Ex emo Occiden-
e. F en e a la esis adicional de Schul en,
que explicaba es e enómeno po el bloqueo
ca aginés del Es echo y la polí ica de mono-
polio come cial de Ca ago28, se ha op ado
po busca las causas de es e silencio en los
cambios acon ecidos en la men alidad y en la
p opia li e a u a g iega, que se mani ies an en
una pé dida de in e és gene al po odos
aquellos pueblos y egiones ajenos a la his o-
ia polí ica g iega con empo ánea29. Es po
ello que las in o maciones que encon amos
sob e Ta esos en la li e a u a g iega has a
bien en ado el pe iodo helenís ico no cons i-
uyen más que eelabo aciones de no icias
an e io es, obsole as y ca en es de con as a-
ción au óp ica con la ealidad con empo á-
nea, cuando no se p ocede a la e isión de los
iejos opoi y mi os c eados po la adición
an e io 30. Hab á que espe a a las conquis as
de Alejand o Magno pa a asis i a un nue o
auge de los géne os li e a ios geog á ico,
e nog á ico, e c., como esul ado de la epen-
ina necesidad de conoce odas aquellas
egiones y gen es que se encon aban aho a
bajo con ol g ecomacedónico31, aunque en
un p ime momen o la a ención se cen ó casi
exclusi amen e en el mundo o ien al, a odas
luces mucho más a ac i o pa a los helenos
que los lími es occiden ales.
24 P. CIPRÉS, G. CRUZ ANDREOTTI, “El diseño de un espacio polí ico: el ejemplo de la Península Ibé ica”, en A. Pé ez
Jiménez, G. C uz And eo i, (ed.), Los lími es de la Tie a: el espacio geog á ico en las cul u as medi e áneas, Mad id,
1997, págs. 119-120.
25 Sólo se conse an dos agmen os en los que Heca eo alude explíci amen e a dos ciudades de Ta esos, Elibi ge e Ibila:
F . 38 Jacoby (ST.BYZ. s.u. Elibu gh). F . 51 Nenci (ST.BYZ. s.u. Ibulla).
26 Las in o maciones que o ece He ódo o sob e Ibe ia son paupé imas si las compa amos, po ejemplo, con la desc ipción
geog á ica y e nog á ica de la cos a líbica. Sin emba go, el p u i o me odológico del que hizo ala de He ódo o a lo la go
de su ob a, y que lle ó a limi a sólo a las más iables aquellas no icias e e idas a la Península (DE HOZ, “Las uen es
esc i as...”, pág. 31), nos pe mi e con ia en el as ondo más o menos his ó ico de muchos de sus ela os, como el de las
na egaciones oceas a Ta esos (HDT., I 163), o el episodio de Coleo de Samos (HDT., IV 151-152) (desde una pos u-
a un an o más escép ica, id. F. J. GÓMEZ ESPELOSÍN, “He odo o, Coleo y la his o ia de la España an igua”, Polis,
5 (1993) 151-162).
27 P. CIPRÉS, G. CRUZ ANDREOTTI, “El diseño....”, págs. 124-125; G. CRUZ ANDREOTTI, “He odo o y Gades”,
Bae ica, 13 (1991) 56-66.
28 A. SCHULTEN, Ta essos, Mad id, 1971(1945), págs. 132 y ss.
29. A. J. DOMÍNGUEZ MONEDERO, “Pínda o y las Columnas de He acles”, en, Ac as del I Cong eso In e nacional del
Es echo de Gib al a , Mad id, 1988, págs. 711-724; E. FERRER ALBELDA, “Los púnicos de Ibe ia y la his o iog a ía
g ecola ina”, Spal, 5 (1996) 115-132.
30 J. DE HOZ, “Las uen es esc i as...”, pág. 34.
31 A. MOMIGLIANO, “La his o iog a ía g iega”, en A. Momigliano, La his o iog a ía g iega, Ba celona, 1984, págs. 21
ss.; A. DIHLE, “E nog a ia ellenis ica”, en F. P on e a, (ed.), Geog a ia s o ica della G ecia an ica, Roma-Ba i, 1991,
pág. 52. En o no a es e momen o É o o –en el siglo IV a.C.- y Timeo cons i ui án las bases sob e las que nace á un géne-
o cla e pa a la his o iog a ía pos e io , el de las “his o ias uni e sales”, así como pa a la in eg ación en e el discu so e no-
g á ico y el discu so his o iog á ico (P. CIPRÉS, G. CRUZ ANDREOTTI, “El diseño...”, pág. 132). É o o y, sob e odo,
Timeo enga za án a la explicación del p oceso his ó ico oda una se ie de no icias geog á icas, e nog á icas, e imológicas,
así como adiciones mí icas y épicas cuya e eme ización se i á de pun o de pa ida pa a las pos e io es e lexiones geo-
his ó icas de Polibio y Es abón (Ibid.). Po o o lado, E a ós enes, desde la nue a geog a ía ca og á ica, inclui á de ini-
i amen e a Ibe ia en el espacio his ó ico, ompiendo con la ba e a simbólica que cons i uían las Columnas de Hé cules
y delimi ando geo-his ó icamen e algunas á eas a pa i de elemen os e eb ado es pu amen e geog á icos (Ibid., págs.
139-141).
140 Edua do Fe e Albelda, F ancisco José Ga cía Fe nández
Den o de es e mismo con ex o polí ico y
cul u al que conocemos con el nomb e de
Helenismo se p odujo la conquis a omana
de Ibe ia, que acili ó el acceso a la egión a
geóg a os e his o iado es g ecola inos, cons-
i uyendo un momen o cla e pa a la es uc-
u ación de ini i a del papel geog á ico del
su de Ibe ia32. Dejando a un lado los his o-
iado es g iegos y la inos con empo áneos a
la con ienda púnica –de cuya ob a no ha que-
dado p ác icamen e nada-, amén de o os
au o es pos e io es con apo aciones consi-
de ables33; ue on Polibio34, Posidonio35 y,
pos e io men e, Es abón los que e ec ua on
una au én ica desc ipción e nog á ica y geo-
g á ica de la Península, inse a en un discu -
so his ó ico que se ye gue en legi imado de
la in eg ación de Ibe ia en gene al, y de Ta -
esos en pa icula , en la ecúmene ci ilizada a
pa i del ecu so a un pasado he oico y ci i-
lizado que iene su con inuidad en el p esen-
e g acias a la acción paci icado a de la con-
quis a omana.
Así pues, la apa ición en es e momen o de
las o mas “Tu de ania” y “ u de anos” y sus
a ian es, en sus i ución de las adicionales
“Ta esos” y “ a esios” a a i acompañada de
una ein e p e ación espacial y concep ual de
es a egión, “más aco de con las nue as necesi-
dades de a iculación y con ol del e i o io
que equie e su inco po ación a Roma”36. En
es e sen ido la ob a de Es abón se con ie e
en la culminación de odo el p oceso pues,
condicionado po la época en que i e (p inci-
pado de Augus o), se á capaz de in e p e a la
egión u de ana desde una pe spec i a diac ó-
nica, es o es, es ableciendo una bisag a en e:
1) la de inición geo-e nog á ica, e incluso geo-
his ó ica (Tu de ania / u de anos), cons i uida
en base a su ope a i idad desde el pun o de
is a polí ico y adminis a i o den o del con-
ex o de la conquis a, de la in e p e ación y de
la o denación de los espacios peninsula es; y 2)
el diseño de una p o incia pu amen e adminis-
a i a, delimi ada a pa i de c i e ios esencial-
men e geog á icos, como es la Bé ica.
32 G. CRUZ ANDREOTTI, “La Península Ibé ica en los lími es...”, pág. 59.
33 A emido o en Es abón (III 1.4-5; 2-11; 4.17; 5.7) y en Es eban de Bizancio (s.u. Tou de ani)a), Ti o Li io (XXIII
26.3-27.8; XXVIII 15.12-15; XXVIII 22.1-23.5; XXXIII 21.6-8; XXXIV 17.1-4; XXXIV 19.1-7) y Pompeyo T ogo en
Jus ino (XLIV 4).
34 Desa o unadamen e del lib o XXXIV de las His o ias de Polibio, des inado a p esen a las ca ac e ís icas geog á icas y
é nicas de los nue os e i o ios y pueblos conquis ados po Roma –en e ellos la p opia Tu de ania–, no se conse a p ác-
icamen e nada. Sólo es posible econs ui con mayo o meno p ecisión la es uc u a y con enido de es e lib o XXXIV
(P. PEDECH, “La Géog aphie de Polybe: s uc u e e con enu du li e XXXIV des His o ies”, LEC, XXIV, 1 (1956) 3-
24), al que se supone pe enecen las in o maciones geog á icas y e nog á icas ela i as a la Tu de ania ansmi idas po
au o es pos e io es como Es abón (III 1.6; 2.11; 2.15; posiblemen e ambién III 2.8). No obs an e, a lo la go de oda
la ob a polibiana encon amos algunas e e encias a Ta esos/Tu de ania que no po b e es dejan de se signi ica i as. Es
lo que ocu e con la mención de Mas ia y Ta eyo en el con ex o del segundo a ado omano-ca aginés (PLB., III 24.1-
4), o la alusión a mas ios y e si as den o del in e cambio de opas en e Ibe ia y A ica e ec uada po Aníbal (PLB., III
33.8-9). En es e caso e si as cons i uye una a ian e del é nico de o igen púnico con empo ánea a la g iega “ a esios”
(L. A. GARCÍA MORENO, “Tu de anos, ú dulos y a essios. Una hipó esis”, en Homenaje a San iago Mon e o, Ane-
jos de Ge ión II, Mad id, 1989, pág. 294).
35 Al igual que ocu e con Polibio, las in o maciones de p ime a mano que Posidonio ob u o du an e su isi a a la Tu de-
ania sólo han llegado has a noso os de mane a muy agmen a ia a pa i de e e encias di ec as o indi ec as en ob as de
au o es pos e io es como Diodo o (V 35.1-3; 36.1-4; 37-38.5) o Es abón (III 2.9 = Edels ein-Kidd, F. 239), quienes
solamen e ansmi en el in e és de Posidonio po la explo ación de los ecu sos mine os: ecnología empleada, p ocedi-
mien os de ex acción y a amien o, endimien o económico, si uación de los abajado es, e c. ( id. M. LAFFRANQUE,
“Poseidonios d’Apamee e les mines d’Ibé ie”, Pallas, V (1957) 15-25). Pe o ampoco ol idemos que bajo la desc ipción
es aboniana de la Tu de ania (III 1.4-2.15) se encuen an indudablemen e las e lexiones del iloso o odio (F. LASSE-
RRE, S abon. Geog aphie, Pa ís, 1966, págs. 11-15; J.M. ALONSO-NÚÑEZ, “Les in o ma ions de Posidonius su la
Péninsule Ibé ique”, LAC, 48, pág. 641).
36 GARCÍA FERNÁNDEZ, Los u de anos en la His o ia..., pág. 177.
Tu de ania y Tu de anos: con ibución a una p oblemá ica his o iog á ica y a queológica 141
La minuciosa desc ipción de la Tu de ania
ealizada po Es abón37 – ías de comunica-
ción, ecu sos na u ales, condiciones de na e-
gabilidad, e c.– iene su azón de se en la
ieja eo ía, e i alizada po el es oicismo38,
de que el g ado de ci ilización de los pueblos
iene condicionado po los ac o es geog á i-
cos y ambien ales del luga donde se asien-
an39. Pa a Es abón, el amplio desa ollo
alcanzado po los u de anos –e idenciado en
el p o uso ejido u bano, en la exis encia de
an iguas leyes y esc i u a, e c.– encuen a su
p eceden e más inmedia o en Ta esos, pa a-
digma de iqueza y ci ilización, inculada a lo
cul u almen e g iego a a és de la p esencia
en sus ie as de una se ie de mi os y adicio-
nes que des acan la in luencia helénica como
ac o de e minan e; y se p oyec a en un p e-
sen e omanizado que se iene po epílogo del
la go p oceso ci ilizado de la an igua pe i e-
ia medi e ánea40.
La la ga p esencia omana había dado
luga a que las egiones de inidas po medio
de unos c i e ios polí icos y e nog á icos a lo
la go de la conquis a se diluye an den o del
ma co es ablecido po una o ganización p o-
incial supe io , un an o más a bi a ia; no
obs an e oda ía pe du a á en la li e a u a
du an e cie o iempo el da o é nico acompa-
ñando a las in o maciones geog á icas y admi-
nis a i as. Es lo que encon amos, po ejem-
plo, en la ob a de Pomponio Mela41, Plinio el
Viejo42 o P olomeo43. A lo la go de los siglos
I y II de la E a sólo Apiano44 ecu i á de
nue o al é mino “Tu de ania”, si bien
haciendo e e encia a hechos his ó icos an e-
io es a la eo ganización p o incial lle ada a
cabo po Augus o. En gene al, podemos deci
que el concep o de “Tu de ania” pe dió oda
unción geog á ica y polí ica una ez quedó
inse o en la nue a unidad o mada po la
p o incia sena o ial Bé ica, mien as que las
e e encias é nicas se i án educiendo paula i-
namen e en los ex os li e a ios y adminis a-
i os has a p ác icamen e desapa ece en el
siglo III.
37 Se ía excesi o ealiza aquí una alo ación adecuada de la in o mación apo ada po Es abón en su lib o III ace ca de la
Tu de ania. De igual modo esul a in e minable la lis a de abajos que se han des inado a al menes e . Des acamos, en e
odos ellos, po su ca ác e más gene al los siguien es: A. J. DOMÍNGUEZ MONEDERO, “Re lexiones ace ca de la
sociedad hispana e lejada en la Geog a ía de Es abón”, Lucen um, III (1984) 201-218; J. ARCE, “Es abón sob e la
Bé ica”, en J. González, (ed.), Es udios sob e U so. Colonia Iulia Gene i a, Se illa, 1989, págs. 213-222; D. PLÁCIDO
SUÁREZ, “Es abón III: El e i o io hispano, la geog a ía g iega y el impe ialismo omano”, Habis, 18-19 (1987-88)
243-256; J. M. ALONSO-NÚÑEZ, “La Tu de ania de Es abón”, en G. C uz And eo i (ed.), Es abón e Ibe ia: nue as
pe spec i as de es udio, Málaga, 1999, págs. 101-119.
38 F. J. GARCÍA FERNÁNDEZ, “La isión es oica de Ibe ia”, en, Ac as del I Cong eso In e nacional de His o ia An igua:
“La Península Ibé ica hace 2000 años”, Valladolid, 2002, págs. 699-700. Vid. G. AUJAC, “S abon e le s öicisme”, Dio-
ima, 11 (1983) 17-29.
39 P. THOLLARD, Ba ba ie e ci ilisa ion chez S abon. E ude c i ique des li es III e IV de la Geog aphie, Pa ís, 1987, págs.
6 ss.; G. AUJAC, S abon e la science de son emps, Pa ís, 1966, págs. 272-273 (p incipalmen e); L. A. THOMPSOM,
“S abo on ci iliza ion”, Pla on, 31 (1979) 213-229; F. J. LOMAS SALMONTE, “Bá ba os y ba ba ie en Es abón”, en
Ac as del I Cong eso Andaluz de Es udios Clásicos, Jaén, 1981, págs. 213-229; E. CH. L. VAN DER VLIET, “L’E hno-
g aphie de S abon: ideologie ou adi ion?”, en F. P on e a, (ed.), S abone. Con ibu i allo s udio della pe sonali à e
dell’ope a, Pe ugia, 1984, págs. 27-86.
40 G. CRUZ ANDREOTTI, “Es abón y el pasado u de ano: la ecupe ación del mi o a ésico”, Geog aphia An iqua, 2
(1993), págs. 20 ss. En palab as del p opio au o , “ odos es os opoi o jados po la li e a u a mí ico-geog á ica a caica, y
ecluidos en los siglos inmedia amen e an e io es a nues o geóg a o p ác icamen e a la p oducción e nog á ica, pa ado-
xog á ica y u ópica, son in oducidos en la elabo ación geog á ica desc ip i a como e idencias de un ca ác e y modo de
ida que ha pe manecido inal e able a a és del iempo, que se ha plasmado en un desa ollo económico, u bano y polí-
ico en con inuo aumen o, que ha dado luga inalmen e a la ealidad u de ana, y que se iden i ica plenamen e con los
p incipios y esul ados de la ci ilización ex endida po Roma que, de es a mane a, se idealiza” (ibid. pág. 25).
41 III 3; 8.
42 Na . 3. 7; 13-14; 4. 112-113.
43 Geog., II 4.3-7; 4.9-10; 5.2-4.
44 Hisp., 16; 55; 59; 61.
148 Edua do Fe e Albelda, F ancisco José Ga cía Fe nández
cuen e pe íodo o ien alizan e, de ahí que el
au o se e ie a a una “ ecupe ación de la
iden idad pe dida” cuando inalice el pe ío-
do o ien alizan e y se uel a a la “a onía
a queológica” ca ac e ís ica del pe íodo p e-
colonial84.
El p oblema que subyace a es a cues ión
es la de iciencia cuan i a i a y cuali a i a del
egis o a queológico, aunque es e iden e
que si no se han documen ado nec ópolis
has a la echa no es debido a la ausencia de
in es igaciones sino a causas de o a índole,
elacionadas indudablemen e con el i ual
une a io u de ano, que no ha dejado e i-
dencias a queológicas y que no puede se
compa able con los que die on luga a las
nec ópolis púnicas e ibé icas coe áneas85. A
pesa de es as pa icula idades, cie amen e
undamen ales ya que el es udio de las socie-
dades p o ohis ó icas es mucho más en able
a a és del egis o une a io, que en el caso
que nos ocupa no exis e86; lo cie o es que la
uen e de conocimien o de la cul u a u de a-
na se limi a a unos pocos sondeos es a ig á i-
cos, sal o los casos de Alhonoz y Tejada87,
insu icien es pa a la con igu ación de una
secuencia cul u al cla amen e de inida, y pa a
un análisis ap oximado de aspec os conc e os
del egis o a queológico como el poblamien-
o, el u banismo, la a qui ec u a o la econo-
mía88.
La solución a es e p oblema de inde ini-
ción debe eni de la mano de p oyec os que
asuman como obje i os el es udio global del
mundo u de ano y no sólo el de un yaci-
mien o conc e o. Un ejemplo de lo mucho
que queda po hace , y de las posibilidades
que ienen es os p oyec os, es la ecien e
in es igación de ca ác e e i o ial que lle a
a cabo el G upo de In es igación “De la
Tu de ania a la Bé ica”89 en di e en es
en o nos de la Baja Andalucía, den o de los
lími es de la an igua Tu de ania y de la
p ouincia Bae ica. Conc e amen e en el á ea
de la campiña se illana (coma ca de Ma che-
na) se ha egis ado un poblamien o u al
84 J.L. ESCACENA CARRASCO, “Los u de anos o la ecupe ación de la iden idad pe dida”, en Mª.E. Aube (coo d.),
Ta essos. A queología P o ohis ó ica del Bajo Guadalqui i , Sabadell, 1989, págs. 433-476.
85 Mª. BELÉN, J.L. ESCACENA, “Las nec ópolis ibé icas de Andalucía occiden al”, en J. Blánquez y V. An ona (coo ds.),
Cong eso de A queología Ibé ica. Las nec ópolis, Mad id, 1992, págs. 509-529; J.L. ESCACENA, Mª. BELÉN, “Sob e las
nec ópolis u de anas”, en Homenaje al P o eso P esedo, Se illa, 1994, págs. 237-265.
86 La p oblemá ica que p esen a la nec ópolis de Mesas de As a es debida a su documen ación a queológica, en p ospeccio-
nes supe iciales y no en exca ación, lo que impide que conozcamos las es uc u as, el i ual y los ajua es. Vid. R.
GONZÁLEZ, F. BARRIONUEVO, L. AGUILAR, “No as sob e el mundo une a io en la Baja Andalucía du an e el pe-
íodo u de ano”, en La Andalucía ibe o- u de ana (siglos VI-V a. C.). Huel a A queológica, XIV (1997) 245-268. No
obs an e, la desc ipción de los ma e iales de “época u de ana” da idea de un asen amien o muy punicizado, en la ó bi a
de Gadi o de Doña Blanca. Al espec o, llamamos la a ención sob e una es ela púnica en o ma de a a hallada en las exca-
aciones de Es e e Gue e o (M. ESTEVE GUERRERO, “Exca aciones en As a Regia (Mesas de As a, Jé ez). Campaña
de 1945-46”, en In o mes y Memo ias 22, Mad id, 1950, lám. XVI). Sob e las elaciones en e As a y Gadi ambién se
puede saca a colación el paso de Es abón (III 2.2) sob e la eunión de gadi anos en As a (Vid. G. CHIC GARCÍA,
“Lucub aciones en o no al con en us de Has a (Es abón, III, 2 2, 141)”, en Homenaje al P o eso P esedo, Se illa, 1994,
págs. 391-402.
87 El es ado de la cues ión y lis ados de los p incipales asen amien os en J.L. ESCACENA, “El poblamien o ibé ico...”; Id.,
“De la mue e de Ta essos. E idencias en el egis o poblacional”, Spal, 2 (1993) 183-218; J.L. ESCACENA, Mª.
BELÉN, Mª.I. BOZZINO, “Las comunidades p e omanas de Andalucía occiden al”, en M. Almag o-Go bea y G. Ruiz
Zapa e o (eds.), Paleoe nología de la Península Ibé ica. Complu um, 2-3 (1992) 85-113.
88 El único ace camien o que se ha ealizado a la economía y sociedad u de ana dela a las imp ecisiones y gene alidades en
las que nos mo emos. Po ejemplo, se ecu e a la indus ia pesque a y conse e a púnico-gadi ana o a una edi icación
des inada a la explo ación ag ícola ambién púnica (Ce o Na anja) pa a ellena los huecos que la in es igación aún no
ha cubie o, id., Mª. BELÉN, J.L. ESCACENA, “Economía y sociedad en la Tu de ania de los siglos V-IV a.C.”, en
La Andalucía ibe o- u de ana (siglos VI-IV a.C.). Huel a A queológica, XIV (1997) 137-160.
89 El p oyec o La Fo mación de la Bé ica omana ha sido inanciado po la Jun a de Andalucía (HUM-152), po el Plan P o-
pio de la Uni e sidad de Se illa y po el Plan Gene al de P omoción del Conocimien o (DGES PB-97-0736).
Tu de ania y Tu de anos: con ibución a una p oblemá ica his o iog á ica y a queológica 149
muy denso90, supe io incluso al del pe iodo
o ien alizan e, que e idencia la aplicación de
unos pa ones di e enciados de o os ámbi-
os geog á icos como las má genes del sinus
Ta esius (coma ca de Leb ija)91, las sie as
subbé icas co dobesas92 o la campiña jienen-
se93.
Po an o, no c eemos que en el caso u -
de ano ningún í em a queológico conc e o
enga capacidad de de inición é nica, sencilla-
men e po que la ecuación Tu de ania = u -
de anos = “cul u a u de ana” no exis e94. La
Tu de ania de los es imonios g iegos y la i-
nos es un espacio más geog á ico y polí ico
que é nico ya que es á habi ada po pueblos
di e en es como bás ulos (llamados púnicos),
cel as y u de anos p opiamen e dichos, iden-
i icados és os con los an iguos a esios y con
los ú dulos. En iempos inmedia amen e
pos e io es a la conquis a omana, la compo-
sición é nica de Tu de ania debió se suma-
men e compleja y no se ían excepcionales los
casos de con i encia en e comunidades de
o igen di e so, como deja e Es abón (III
2.13) cuando se e ie e a que “és as llega on
a es a an comple amen e some idas a los
enicios que la mayo pa e de las ciudades de
la Tu de ania y de los luga es ce canos es án
hoy habi adas po aquellos”95. Lógicamen e
la cul u a ma e ial de odo es e ex enso e i-
o io no puede co esponde a al o cual e nia
y es ana la p e ensión de ca ac e iza a un
g upo é nico a pa i de elemen os de un
egis o a queológico que pueden se comu-
nes a a ios. En es e sen ido, no podemos
habla de mu allas u de anas, de u banismo
u de ano, de i iendas u de anas, e c.
Tan sólo la complemen a iedad de dis in-
as uen es de in o mación y el análisis c í ico
de és as puede apo a una isión eno ada,
aunque di ícilmen e diá ana, del mosaico é ni-
co que cons i uyó Tu de ania y la e olución
diac ónica – ac o pocas eces enido en cuen-
a– de és e. Sin emba go, ni la li e a u a g e-
cola ina, ni los es udios ilológicos y lingüís i-
cos sob e di e sos sopo es (epig a ía,
numismá ica, oponimia, onomás ica), ni el
análisis del egis o a queológico, que son los
pila es sob e los que se debe sus en a la
in es igación his ó ica en es e campo, o ecen
una isión cla a y uní oca, y menos aún e o-
lu i a, del p oceso his ó ico p o agonizado
po los u de anos. Fal an da os que pe mi an
iden i ica a unos de o os, como la o ganiza-
ción socioeconómica y polí ica, las o mas en
las que se e leja és a a a és de la supe es-
uc u a, las es a egias de ocupación de un
e i o io, las bases de su economía, la lengua,
e c.
Si acaso, es posible delimi a unas on e-
as é nicas muy gene ales que no ienen po
qué se es ables a lo la go de la segunda mi ad
del Ie milenio a. C., ya que pueden se modi-
icadas po mo imien os de población o igi-
nados en azón de los acon ecimien os polí i-
cos y sociales in e nos y ex e nos. Cie a-
men e se puede es ablece una línea di iso ia
en e la Al a y la Baja Andalucía, en e el
mundo ibé ico y el u de ano, y lo mismo
puede deci se de las comunidades bás ulo-
90 E. FERRER, M. ORIA, E. GARCÍA, “La P ospección A queológica Supe icial del T.M. de Ma chena y la conse ación
del pa imonio”, en El pa imonio y su conse ación. Ac as de las V Jo nadas sob e His o ia de Ma chena, Ma chena, 2000,
pág. 94, ig. 6; E. FERRER, M. ORIA, E. GARCÍA, Mª.L. DE LA BANDERA, F. CHAVES, “In o me de la P ospec-
ción A queológica supe icial de u gencia del Té mino Municipal de Ma chena (Se illa)”, AAA 1998, II, Se illa, 2001,
pág. 1040, ig. 6.
91 P ospección A queológica Supe icial ambién lle ada a cabo po miemb os del g upo “De la Tu de ania a la Bé ica”.
92 D. VAQUERIZO, F. QUESADA, J.F. MURILLO, “A ance a la p ospección a queológica de la Subbé ica co dobesa: la
Dep esión P iego-Alcaude e”, AAC, 2 (1991) 117-170.
93 RUIZ, MOLINOS, Los Ibe os. Análisis..., págs. 111 ss.
94 GARCÍA FERNÁNDEZ, “Tu de ania, u de anos...”.
95 T aducción de Mª. J. MEANA y F. PIÑEIRO, Es abón. Geog a ía. Lib os III-IV, Mad id, 1992.
150 Edua do Fe e Albelda, F ancisco José Ga cía Fe nández
púnicas del li o al, aunque las on e as en e
unos y o os queden muy di uminadas, como
se puede a gumen a en los casos de la cos a
onubense, de los e i o ios ibe eños del
sinus Ta esius y de algunas ciudades del in e-
io como Ca mo, en los que se puede habla
de comunidades muy punicizadas, cuando no
de ciudades púnicas, como Olon igi o I uci, a
juzga po la esc i u a empleada en sus amo-
nedaciones96.
4. CONCLUSIONES
A lo la go de es as líneas hemos plan eado
más dudas que ce ezas sob e el p oblema de
la de inición his ó ica de los u de anos. La
escasez de da os li e a ios y a queológicos y la
complejidad de sus espec i os análisis hacen
que la in es igación sob e los u de anos,
sob e odo en lo que se e ie e al egis o
a queológico, sea una labo más del u u o
que del p esen e, pues po aho a las ías de
es udio pa ecen ago adas97.
A pesa de ello, pasamos a expone sin é-
icamen e nues as conclusiones:
Ta esios, u de anos y ú dulos con o -
man un mismo g upo é nico, o incluso un
conjun o de g upos é nicos; son di e en es
nomb es pa a un mismo e hnos. La di e encia-
ción ac ual –básicamen e c onológica– en e
a esios y u de anos es una con ención
en e a queólogos e his o iado es de la An i-
güedad ajena a la p opia dinámica in e na de
es as sociedades, y iene su o igen semán ico
en las dis in as o mas de ap eciación po
pa e de los au o es an iguos.
Sin emba go, la Tu de ania y sus habi an-
es no cons i uyen una unidad é nica. Hay
a ios g upos é nicos que habi an en la
egión: los bás ulos se asien an en la cos a
desde la desembocadu a del ío Guadiana
has a Gib al a 98; ambién hay enicios habi-
ando en la mayo ía de las ciudades de la Tu -
de ania (STR., III 2.14), cel as (STR., III
2.15) en la Be u ia (PLIN., Na ., III 13 y
TOL., Geog., II 4.11), y ú dulos en la cos a
según algunos au o es la inos (MELA III 3 y
PLIN., Na ., III 8), que sin emba go son
localizados al no e de los u de anos po
Polibio (STR., III 1.6); los u de anos es án
asen ados en la mayo pa e de la Baja Anda-
lucía.
E iden emen e la con o mación de es e
mosaico de g upos é nicos no ue es able en el
espacio ni en el iempo du an e el Ie milenio
a. C., sino que se io de e minado po una
se ie de enómenos his ó icos in e nos y ex e -
nos, unos bien conocidos, o os in uidos, y los
más desconocidos casi po comple o, como
ue on la colonización enicia y el consiguien-
e pe íodo o ien alizan e, mo imien os de
pueblos del in e io de la Península (lusi anos)
y de á eas ecinas como la bas e ana, ca pe a-
na y o e ana, la p esencia de ejé ci os ca agi-
neses desde ines del siglo IV a. C.99, la con-
quis a ca aginesa y los enómenos de
96 FERRER ALBELDA, “Suplemen o al mapa...”, pág. 39.
97 Uno de los que susc ibe (FJGF) es á ealizando la Tesis Doc o al sob e poblamien o u de ano en di e sos en o nos geo-
g á icos: la campiña se illana (coma ca de Ma chena), los es e os del Guadalqui i (Leb ija) y la an igua desembocadu a
del Be is (Dos He manas).
98 La cos a en e el Be is y el Anas es á habi ada po bas e anos, ambién conocidos po bás ulos (STR., III 1.7) y “Dicen
que desde Calpe, la mon aña de las Columnas, has a Nue a Ca quedón hay dos mil doscien os es adios, y que es a cos a
es á habi ada po bas e anos, a los que ambién se llama bás ulos, y en pa e ambién po o e anos...” (STR., III 4.1); a-
ducción de Mª. J. MEANA y F. PIÑEIRO, Es abón. Geog a ía... Es os bás ulos son los mismos que los mencionados
po Plinio (Na . 3 19) y Mela (II 96), y de la misma mane a deben iden i ica se con los blas o enicios de Apiano (Hisp.
56), los bás ulo-poenos de Ma ciano de He aclea y los “bás ulos llamados púnicos” de P olomeo (II 4.6), id. FERRER
ALBELDA, “Los púnicos de Ibe ia...”, pág. 124.
99 R. PLIEGO VÁZQUEZ, La ci culación mone a ia p e omana en el á ea de El Gandul, Tesis de Licencia u a (inédi a),
Se illa, 2001, págs.131-133.
Tu de ania y Tu de anos: con ibución a una p oblemá ica his o iog á ica y a queológica 151
me cena iado, la conquis a omana y la colo-
nización y eo ganización del e i o io que
es a conlle ó y, po supues o, odos los p oce-
sos in e nos de ans o mación de las es uc u-
as sociales, polí icas y económicas, condicio-
nados po los subs a os y los ads a os.
La Tu de ania ampoco es, ob iamen e,
una unidad e i o ial, an o en cuan o aba ca
paisajes muy di e sos aunque bien comunica-
dos. Es necesa io ene en conside ación es e
pun o pa a en ende los ac o es que pueden
condiciona aspec os como la implan ación en
el e i o io, el ap o echamien o de los ecu -
sos y, en de ini i a, las o maciones polí icas.
En es e sen ido, los pocos da os li e a ios de
los que disponemos y la escasa e idencia
a queológica pa ecen indica una si uación de
agmen ación en múl iples unidades polí icas
di íciles de de ini en el espacio y en el iempo
po su g an dinamismo, quizá u o de la des-
composición de sis emas ibales y de je a u-
as, e incluidas den o del p oceso de o ma-
ción de es ados emb iona ios (Culchas y
Luxinio). Es á cla o, po o o lado, que en la
Tu de ania con i ían unidades polí icas de
di e en e ango, desde ag upaciones ibales
has a es ados plenamen e cons i uidos, como
es el caso de las poleis púnicas (Gadi , Ca -
eia); no debie on se a os los casos en los
que una o mación es a al albe ga a oda ía
elemen os p opios de sociedades basadas en
elaciones de pa en esco100, y que den o de
una misma o mación polí ica coexis ie an
además sociedades de ambos ipos (exis encia
de si uaciones de dependencia de poblaciones
u ales con espec o a los oppida). Es o expli-
ca las di e encias de di e sos ni eles de u ba-
nización en odo el e i o io u de ano.
100 G. CHIC GARCÍA, “La ans o mación de los sis emas de con i encia: hacia la o mación de las u bes en el su de His-
pania”, en J. Mangas (ed.), I alia e Hispania en la c isis de la República. Ac as del III Cong eso Hispano-I aliano, Mad id,
1998, págs. 299 ss.