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Andaluces y periodistas por Oriente Medio

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Andaluces y periodistas por Oriente Medio

Author: Rengel Ramos, Carmen
Publisher: Universidad de Sevilla, Grupo de Investigación Influencias de los Géneros Periodísticos y de las Tecnologías en la Comunicación
Year: 2014
Source: https://idus.us.es/bitstreams/8a8d7a01-d7f5-45a4-98bf-13e658375d28/download
ANDALUCES Y PERIODISTAS
POR ORIENTE MEDIO
CARMEN RENGEL RAMOS
Se un andaluz po el mundo supone a on a la misma ca -
ga de nos algia, soledad, asomb o, choque cul u al y ajus-
es i ales que un sibe iano o un malayo al que sacas de su
casa. Es un e emo o i al, en mi caso absolu amen e a o una-
do, que sacude los cimien os, la base en la que uimos c iados, y
nos si úa an e la iqueza de la di e sidad y, lo mejo de odo, la
na u aleza inmu able del común denominado , lo que nos une
como homb es, el asomb oso pa ecido, idén icas pulsiones y de-
seos.
Esas son las pinceladas g uesas, a ca boncillo, sen imien os
gene ales que se epi en siemp e, en meno o mayo g ado: la
año anza de la amilia, de los amigos, de los incones, de la ma-
ne a ácil de ac ua cuando conocemos las cla es del e eno que
pisamos. En eso odos nos pa ecemos.
Pa a muchos, a esos sen imien os hab ía que añadi la incom-
p ensión del imagina io p opio, la dis ancia de la di e encia, a
eces una ba e a que complica la u ina. Hay a quien se le hace
insos enible, hay quien lo e como un e o es imulan e. No ha-
blo sólo del idioma o la comida, eso se supe a con los días, sino
de una base más p o unda, algo así como la idiosinc asia, el ca-
ác e , la aíz. No es mi caso ni se á el caso de los andaluces que
se adiquen en O ien e Medio, a poco que comiencen a con ac-
98 Andaluces y pe iodis as po O ien e Medio
a con la gen e que allí i e. Se andaluz es un alo que allana
el camino si la ie a en la que uno pisa es la que hoy engo po
casa. Es una excusa ma a illosa pa a el diálogo len o y hondo,
una e ique a que ab e pue as. Y eso es impagable en nues o
o icio y con las condiciones que allí a on amos.
Andalucía, de donde engo, supone sabidu ía, his o ia, pasa-
do común. Va mucho más allá de las T es Cul u as, es un e e-
en e de con i encia y de e olución cul u al que no ha pe dido
su luz con el paso de los siglos. La huella del pasado andalusí, del
cali a o o de los judíos se a díes, ha dejado imp on a de ca iño a
lo de piel en los descendien es de quienes p o agoniza on esa
e apa espléndida, que ha cuajado con el iempo en un in e és
no able po lo que aquí ocu e. Es la ans o mación de la que
ue su casa y quie en conoce la con de alle.
Lejos de cualquie a de los ópicos que en el es o de España o
de Eu opa se nos achacan, allí queda la cu iosidad po un pueblo
de e e encia en sus he encias cul u ales. Se habla de música, de
p oducción lib esca, de deba es ilosó icos... Se ene a esa es ela
en la umba de Maimónides en Tibe ias y en las e isiones de los
Omeya que hacen los his o iado es de Je icó, en las in es igacio-
nes de genealogía de las sinagogas de Sa ed, en la búsqueda de
simili udes en e las nanas en ladino con las coplas andaluzas, o
en el empeño po conec a el dolo del lamenco con la hondu a
de los su íes.
No son ejemplos ópicos, son in e eses eales con los que me
he opado abajando y que han hecho que mi labo más g a a,
has a la adulación. Po que engo de la ie a que ue suya, en el
sen ido menos bélico y sanguina io. Po que quie en sabe de los
que aún conside an he manos suyos. Es un hilo de ace o, i om-
pible, que nos man iene unidos, una conexión que no he is o
con colegas de o os o ígenes. Casi, di ía que ni el a do po el
Ba celona o el Mad id lo igualan.
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Ca men Rengel Ramos
El in e és no sólo p o iene del pasado, llega has a hoy: es á en
la ob a de An onio Muñoz Molina, ecien e P emio Je usalén de
Li e a u a, en la ein ena de academias de lamenco que se han
abie o en 5 años en Is ael y en los discos de Radio Ta i a, que se
buscan, se enden, se pi a ean po oda Pales ina. Los andaluces
que abajan con la undación Ba emboin-Said saben del in e és
de sus alumnos, po ejemplo, en las piezas de Manuel de Falla.
Ya no espe o que nadie salga con luga es comunes, pa a ellos no
somos agos ni complacien es ni pillos ni embaucado es, somos
el p og eso de su misma sang e. De ahí se desp ende un p o un-
do espe o y una cu iosidad in ini a.
Esa ce canía iene su somb a ambién cuando al andaluz, en
O ien e Medio, se le busca en no pocas ocasiones como cómpli-
ce. Pales inos e is aelíes necesi an ese e endo pa a sus espec i-
as causas, an en en adas, desde hace an o. El desapego como
pe iodis a, la dis ancia c í ica, a an a eces de eco a la con
alusiones a esos siglos comunes... Toca se i me.
Como pe iodis a, insis o, nues a condición acili a el acceso
a las uen es, con la gen e. Sin emba go, y econozco que me
apena emendamen e con esa lo, es dolo osa la sensación de
so p esa de descub i e como p o esional andaluz en una zona
en con lic o. Es oy algo cansada de escucha el mismo comen-
a io: ¿andaluces co esponsales? No. Vol emos a los es igmas:
lamen ablemen e, aún hay no pocos colegas de o as comunida-
des au ónomas que en como algo ma ciano a un andaluz lejos
de su hoga , abajando.
Es e dad que no somos muchos en compa ación con ca a-
lanes o mad ileños, que copan los pues os de la llamada “ ibu”,
pe o ¿eso nos hace peo es? El las e de siemp e: somos an celo-
sos de nues as adiciones, de nues as cos umb es y ies as que
pa ece un con a dios escapa de nues a ie a que ida. Y como
somos an cómodos, ¿pa a qué en eda nos con el iaje? Se llama

100 Andaluces y pe iodis as po O ien e Medio
miopía, desconocimien o. A eces ci a ía una la ga lis a, de los
Pinzón que pa ie on hacia Amé ica a Pablo Picasso es ablecién-
dose en F ancia, andaluces que lo ue on y pa ie on. Como si la
cu iosidad del homb e u iese lími es al su de Despeñape os.
“Sois más de lo ues o”, me dijo un día un colega. ¿Qué es lo
nues o? ¿Lo nues o es sólo con a la Semana San a? Que la
con amos, que la cuen an algunos buenos amigos, como nadie.
¿Pe o sólo se imos pa a eso, sólo debemos cen a nos en lo que
o os c een nues o? Ahí es á la ealidad pa a desmen i los, la
inmensa lis a de p o esionales que han eco ido el mundo, des-
de Andalucía, pa a con a le a la gen e lo que le pasa a la gen e.
Desde En ique Facio, malagueño, que publicó la p ime a o-
og a ía de gue a de la p ensa española en 1859 (soldados es-
pañoles en e a ibus del Ri en Ma uecos) a los o óg a os
Ge asio Sánchez, Emilio Mo ena i, Se gio Ca o, Ra ael Ma -
chan e, Lau a León, o los epo e os Ilya U. Toppe , Ja ie Espi-
nosa, Bea iz Mesa, Luis de Vega, An onio Na a o Amuedo...
Os hablo apenas de los que aho a es án en los medios. Muchas
oces con alen o. Quie o aco da me de ellos, como de los coo-
pe an es andaluces que abajan en o ganismos in e nacionales
y en ONG de Pales ina e Is ael, gen e uni e sal con encida de
que la dignidad es á po encima de las bande as.
Roba é inalmen e unas palab as al ilóso o Emilio Lledó. En
2003, la Jun a de Andalucía lo nomb ó Hijo P edilec o de An-
dalucía, y en el Tea o de la Maes anza p onunció el discu so
que ompe con odos los a asos, las e ique as, el ombliguismo
y el pa io e ismo. Lo e omo po que aho a en iendo su sen i-
mien o. Po que sus palab as sob e la pa ia, cuando se es á lejos,
se ían las mías, si yo ue a, que dis o mucho, alguien an asom-
b osamen e lúcido como Lledó.
“Recue do que hace años, en Be lín, oí, po la adio, unos an-
dangos de An onio Núñez, Chocola e, y u e una ex aña con-
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Ca men Rengel Ramos
moción. Inme so en o o mundo cul u al, hablando una lengua
que no e a ealmen e la mía, aquel mis e ioso mu mullo sono o,
aquella ue za que pa ecía empuja a lo mejo de nues o ánimo,
de nues a sensibilidad, me llamaba desde una pa ia mucho más
p o unda que las con encionales y ca comidas ece as de o os
deleznables pa io ismos”… E a la pa ia del pa io con jazmines
de su mad ina, en Sal e as, Se illa.
Eso es pa a mí Andalucía desde la dis ancia: la desca ga eléc-
ica al e Ye ma de Ga cía Lo ca aducido al heb eo en una
lib e ía de la Ciudad Vieja de Je usalén; la que causa la son isa
de un cha al is aelí de uni o me que descub e que su apellido,
Alcalá, si e pa a nomb a a a ios pueblos de mi comunidad;
el es emecimien o al e un colegio bau izado como Có doba
en pleno co azón del Heb ón ocupado, o el a a eo de las le as
de Los Pi a as, la compa sa de Ma ínez A es, en plena cola pa a
c uza el checkpoin de Qalandia. No aen himnos ni escudos,
sino lo mejo de nues o ánimo. Lo dice Lledó, así que ya sob an
más palab as.