SEGUNDA PARTE
DE LA MORAL DE SÉNECA
EXTRAIDA DE
SUS OBRAS
Y TRADUCIDA DEL FRANCES
AL CASTELLANO
POR
D. En ique A aide y Po ugal.
TOMO OCTAVO.Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa.
CON
LICENCIA.
En
Mad id, en la O icina de
AZNAR.
AÑO M.DCCC.III.
•
Se halla á en la Lib e ía de
Cas illo,
en e á las g adas de S. Felipe.
lo SI
lig
dos
e e
de
[ s
MORAL DE SÉNECA.
L
a
mo al ap o echa mas quan„
do se insinúa en el alma po
pensamien os suel os : aquellos
discu sos de apa a o p onuncia-
dos en p esencia de un pueblo
nume oso , hacen mas uido , que
e ec o. La iloso ía es el consejo
del homb e ; y los consejos no
se dan á g i os.
I
I.
Los compendios son mas ne-
cesa ios pa a los que
empiezan,
po que ins uyen ; y los suma
-
A
3
E
íos mas cómodospa a los sa-
,
bios , po que llaman
las espe-
cies.
I.
El econocimien o que ene-
nos á nues os p ecep o es , lo
debe nos á aquellos ins i uido es
del géne o humano, que nos han
abie o el camino de la elicidad.
Qué he encia han dexado á los
homb es ! Quie o oma pose-
sion de ella : pa a mi ha sido
lo
que adqui ie on , y pa a mí a-
baja on. Pe o ob emos como bue-
nos pad es de amilia ; aumen e-
mos nues o pa imonio , y no
lo ansmi amos sin usu as á nues.-
os nie os. Mucho al a oda ía,
y al a á que hace : en mil si-
glos al a á oda ía alguna pie-
d a al edi icio. Pe o aun guando
)e.
C 7
los an iguos lo hubie an descu-
bie o odo , la aplicacion , el co-
nocimien o y la colocacion de es-
os mismos descub imien os , se-
ian siemp e obje os nue os.
De una cabaña puede sali
un hé oe ; y el alma mas bella,
de un cue po
di o me
y es o-
peado. Me pa ece que la na u-
aleza ha p oducido exp esamen-
e algunos homb es pa a p oba
que la i ud nace en odas pa -
es.
La ida mas la ga no es siem-
p e la mejo ; y la mue e mas
lejana , es siemp e
,
la mas des-
ag adable.
A4
E8
VI.
El
que consien e i i (pan-
do
es á p e iendo que den o
de es ó qua o dias end á su,
enemigo el pode de qui a le la
ida , abaja e dade amen e pa-
a o o.
V
‘
1 1.
La memo ia , así
como los
lib os que han es ado mucho
iempo en uel os en el pol o,
exíge que la desa ollen de iem-
po en iempo ; es p eciso , po
deci lo así , sacudi odas sus
hojas , á in de ene las p on as
guando
se
necesi en.
VIII.
Qualquie a que piensa en
ecibi , ol ida que ha ecibido.
hc
[
9]
El
mayo
T
al de la codicia , es-
la ing a i ud. Añádase á es o,
que de odos los homb es que
hacen papel en el es ado , no
hay uno que no mi e mas bien
á los que se le han adelan ado,
'nue á, los que dexa a ás : les
es menos
desag adable el e una
opa que los sigue que les es
impo p_no el e que alguno los,
p ecede. El
icio
de odo am-
bicioso , es no mi a a ás : la am-
bicion no es la solapasion sin li-
mi es ; odas son lo mismo , po -
que odas comienzan po el
in.
I X.
Se engañan
los
que piens n
que los ilóso os de buena e
sean unos homb es descon en os,
sediciosos , desp eciado es de las
[ o
leyes , de los magis ados , y
odos aquellos #ue p esiden la
pública adminis acion. Po el.
con a io , nadie es mas econo-
cido que ellos á las pe sonas de
dignidad ; y con an a mas azona
co no que no hay ciudadanos po
los quales , los que ienen las
iendas del gobie noL, abajen
mas que po los ilóso os , á quie-
nes hacen goza de las dulzu as
del eposo. Homb es á los qua-
les la segu idad pública p ocu a
un acil acceso hácia la sabidu ía
que ellos buscan , se o man una
obligacion de hon a como á un
pad e , al au o de un bien an
g ande , y le aman mas
sincé a-
mh e , que aquellos co esános
inquie os pues os en medio del
umul o , que odo lo deben á
los P íncipes , y aun los c een
deudo es , y á los que jamás pue=
den sa is ace la
codicia po mas.
y mas que ex iendan las libe a-
lidades , po que aquella a c e-
ciendo á medida que se
la
sa-
is áce.
El sabiopiensa , pues , en
aquel á quien debe el usu u o
de aquellos bienes que le dis-
pensan de gua da los mu os , de
los ibu os de la gue a , y de
odas las demás ca gas que
im-
pone
la obligacion de ciudada-
no ; piensa en odas es as obli-
gaciones , y dá g acias al Pilo-
o que lo conduce. Sob e odo,
la iloso ía es la que enseiia á ag a-
dece un bene icio ,y á cono-
ce lo ; y alguna ez es paga lo,
el con esa lo: El sabio con esa á,
pues , que debé mucho al hom-
b e igilan e , cuyos des elos
y
18
gui la
p op ia
g andeza , de la
que es
p es ada.
X
IX.
Habiendo sido hecho p isio-
ne o un jó en Lacedemonio en
una ie na edad , g i aba en su
lengua dó ica : "No , yo no se-
!, e escla o." Cumplió su pala-
b a , po que la p ime a ez que
quisie on exigi de él una accion
se il y baxa , se es elló los se-
sos con a una pa ed. Como se
encuen an homb es que consien-
an en se escla os , eniendo
la
libe ad en la mano ?
X
X«
Pasando Cesa un dia po la
ia la ina , sp le ace có un sol-
dado de su gua dia , el qual , be-
sándole
la
ba ba blanca que le
[ 19
caía sob e el pecho , le pidió la
mue e. ¿ Pues qué i es ú? le
dixo el P íncipe.
La misma espues a había de
da se á odos esos homb es
, á quienes la mue e se ía
un consuelo. ¡ Tú emes el mo-
i ! ¿ Pues qué i es ú ?
XXI:
La ida se ía penosa en una
con inua loxedad si ue a ne-
cesa io enuncia odo aquello
que puede no ene e ec o.
XXII.
Los sen imien os del bienhe-
cho deben a egla los del`deu-
do : no ha de pesa se el
1?ene-
icio ,
sino la
in encion.
B
2
[ 20]
XXIII.
Es un e o de los ing a os,
el
c ee que el usu u o de un
bene icio debe se g a ui o, mien-
as que ellos pagan á sus ac ehe-
do es in e eses , sin pe juicio del
capi al. Los bene icios ienen am-
bien sus in e eses ; siemp e hay
mas que paga guando se paga
mas a de. Hay cie a ing a i ud
en ol e un bene icio sin
sus
en as
a asadas.
XXIV:
Nada hay mas
co nun ,
que
el halla gen es que mi an como
imposible odo lo que no pue-
•dén hace ; que nos acusan de
-que damos p ecep os demasiado
-
du os ; que enemos un lengua-
ge cansado', y nada p opio pa-
2I]
el
gé'ne o humano
e
l
a,
Quan a..
mejo idea engo yo de ellas !
Todo lo que noso os deci nos,.
pueden ellas hace lo ; pe o no
quie en. Que me ci en un hom-
b e cuyas en a i as hayan sido
in uc uosas , y que no haya en-
con ado núes osp ecep os mas
aciles en la p ac ica.
El no a e e nos -á expe i-
men a los , no consis e en que
ellos sean di iciles , sino que se'
hacen di iciles po que no los ex—
pe imen amos. Noso os de ende-
mos nues os icios , po que les
somos a ec os ; y mas bien que-
emos disculpa los ,que a oja -
los. La na u aleza da al homb e'
ue zas bas an es-.
si quisie a a
,
le se de ellas , pa a euni las y
se i se de ellas en su de ensa, á'
á
lo menos , pa a no abusa y.
E3
[
221
pe de se. El de ec o de olun ad,
es la e dade a azon ; y el de-
ec o de pode , es el p e ex o.
X X V»
La jus icia no es oda pa a
p o echo de los o os , como lo
c een o dina iamen e : la mayo
pa e de las en ajas que p ocu-
a, e luye sob e ella. Lo mismo
sucede con la bene icencia , po -
que haciendo bien á los o os,
se lo hace uno á sí mismo.
XXVI.
Solo la pa e mas débil y
nias lige a de la maldad , es la
que esal a en los o os : lo peo .
que ella iene , y po deci lo así,
lo mas espeso , queda en
eJ
on-
do del alma del malo
y si e
pa a ahoga lo.
E
3]
XX V
I
I
e
La lec u a es el alimen o del
espí i u': ella le hace descansa
de las a igas del es I dio , aun-
que ella misma es un es ádio.
No hay que ceñi se unica nen e
á esc ibi Q lee : la una de es-
as ocupaciones en is ece y con-
sume ; hablo de la
composicion;
y la o a
a icka
y elaxa el es-
pí i u. Es menes e hace lo uno
y lo o o al e na i amen e : mu-
uamen e deben se i se de co -
ec i o : lo que la lec u a ha
ecogido , la composicion debe
compila lo:
xx I .
Subsis ió una union in iola-
ble en e los homb es ,
has a el
B
C
24
iempo en que la a a icia llegó
á ompe los ínculos de la so-
ciedad , y se hizo un manan ial
de pob eza pa a aquellos mismos
á quienes había en iquecido. No
hubo posesion segu a sino guan-
do las posesiones e an comunes;
y odo se dexó de posee , guan-
do se empezó á aspi a á la p o-
piedad.
XXI-X.
La i ud no
es un 'p esen e
de la na u aleza : es un a e
el
hace se i uoso. Los p ime os•
homb es no
lo
e an sino po la
igno ancia del mal. Pe o
hay
,
una
g an di e encia en e no
que e ,
el mal , y
no sabe lo hace .
X
X
X.
Meceno dixo muy bien:
[251
$,
no cu o de mi umba ; la na-
,1 u aleza iéne cuidado de se-
,
Mul a los cadá e es. ol idados,"
Se c ee a que es a máxima es de
un es oico.
xxx .
•
¿Quál es el
homb e
que pue-
da c ee se inocen e,,, con espec-:.
o á odas las leyes? y guando
así ue a , quán limi ada no es
una i ud que se educe á la
obse ancia de la ley ! Quan o
mas es endida no es la es e a de
los, debe es
,
, que la del de echo!
Quan as cosas el a ec o na p al,
la humanidad, la libe alidad, la
jus icia y la buena é no exigen,
de
las qualesTno
mencion
alguna las ablas de la, ley!
.4-
[ 26
El hábi o inspi a
á
lo la go
el amo del
icio ,
así como el
de la i ud.
XXXIII.
El encono de la mayo pa -
e de
los homb es , no es con-
a
los de ec os , sino con a los
que los come en.
X X
2a. V.
Quan as gen es mien en pa-
a engaña ! y quan as o as
po que han sido engañadas !
XXXV.
Si dice gue es homb e
de
bien el que e ha hecho una
inju ia , no lo c eas , po que es
un mal ado ; no e espan es de
[ 27]
es o. O o le cas iga á po i,
y aun él mismo se ha cas iga-
do ya con el mal que ha hecho.
XXXV
I.
No esul a la misma glo ía
de paga las inju ias con inju ias,
que de paga los bene icios con
bene icios : al con a io , es an
e gonzoso excede se en el p i-
me caso , como lo es el queda -
se a ás en el segundo. La en-
ganza es con a ia á la humani-
dad , aunque con o me en la apa-
iencia á la jus icia , y
solo
se
di e encia del ul age en el o —
den del iempo : el que se en-
ga , no consigue o a en aja que
la
de hace mal de un modo
mas
excusable.
[ 34
los.
Una sola cosa puede da -
nos la anquilidad ,yes un a-
ado de mu ua indulgencia.
XLVII.
No hay elicidad pa a aquel
que a o men a su idea con una
elicidad mayo . Conside a mas
bien la mul i ud que e sigue,
que el pequeño núme o que
e
p ecede.
Cuando alguno se nos ade-
lan a , no
pensamos en la mul-
i ud de desdichados que ienen
a as ando de ás de noso os,
en idiando nues a o una. Tal
es la injus icia de los homb es,.
que aunque deudo es de mucho,
mi an co no una inju ia el habe
podido
ecibi mas.
El dine o es quien sob eca -
ga la ba a , con un mon ón de
li igan es ; el que hace ab i los
ojos al a a o ; el que en eda á
los pad es con los hijos ; el que
ocasiona los enenos , y el que
a ma de la espada á los asesinos
y á los legiona ios : el dine o es
el que e nos
,
mas eqüen emen-
e ociado con nues a, sang e;
po él las noches en e ma idos
y muge es son u bulen as , á
causa de c ueles disensiones ;
y
po él , odos andan ap esu ados
al ededo de los T ibunales.
Si
los Reyes se hacen bandidos san-
guina ios , y si as o nan lospue-
blos ele ados po el abajo
de
un
g an núme o de siglos ,
es
C 2
[ 3 6
po busca el o o y la pla a
en
las cenizas calien es de las Ciu-
dades.
L.
El Pi agó ico Sex io , al in
del dia , e i ado á su alco a , ha-
cía su i á su alma es e in e -
oga o io : "¿De qué de ec o
e
$9
has cu ado
hoye ¿ Qué pasion
9, has comba ido ? ¿ En qué cosa
›, ales mas ? " Hay cosa mas
loable , que el epasa así el dia ?
Qué sueño
el que sucede á
es e exámen Yo exe zo igual-
men e sob e mi es a uncion
de
Magis ado , y
pley do odos los
dias en mi p opio T ibunal.
Quando e i an la luz , y quan-
-do mi muje , ins uida de mi
cos umb e , calla , hago la
e is-
a de
aquel día ; epáso odas
C37'3
-
mis palab as y odas mis acciones;
nada me ocul o , nada me pe -
dono. ¡Eh ! po qué he de eme
el con esa me mis al as , guan-
do puedo deci me : " Cuidado
»,
,
con ol e á empeza , yo e
37
lo paso po es a ez. Tú has
», mani es ado demasiada e que-
», dad en es a dispu a. No e,
Y,
midas de hoy en adelan e con
los igno an es. No se quie e
'
1 ap ende , guando no se ha
», ap endido jamás. Tú has e-
» plicado á al homb e con mas
libe ad que debias ; ú lo has
exáspe ado en ez de co e-
',
gi lo :
piensa en lo succesi o,
>3
menos en si lo que dices es
» cie o , que en e si aquel á
», quien hablas es capaz de, ap o-
», echa se de una leccion ú il
la e dad no se debe deci si-
e 3
[ 38
3
P
) no á aquellos que quie en cs-
.', cucha la."
Es emos en paz con noso os'
mismos , sin hace caudal de la
opinion : consin amos en que sea
mala , siemp e que me ezcamos
una buena.
LIL
El exceso de la dicha hace
al homb e codicioso; jamás'nues-
os
deseos
•es án an a eglados,
que cesen en el momen o de go-
zados ; los '
.4
o os an siemp e'
adelan e, y
ia. adquisicion de un
bien inespe ado, solo p oduce las'
mas locas espe anzas.
El a ec o de- los asallos- es
E
39
.3
la gua dia noc u na que de iende
el sueño de un P íncipe ; sus
pe sonas o man un e aplen al
ededo de la suya , y un mu o
siemp e ele ado
en e su pe so-
na y el pelig o.
L
IV.
La c ueldad en los pa icu-
la es hace poco daño ; en los
P íncipes no se di e encia de la
gue a.
L V.
Qué cosa hay mas loable que
un P íncipe , que poniendo e-
no á su cóle a , se dice á sí mis-
mo :
i
No hay nadie que no pue-
da ma a con a la ley ; yo soy
el solo que puede sal a
ápesa
de ella!
C4
C
40]
IVI.
La ida puede qui a se al
supe io ; pe o no puede da se
sino al in e io .
LVII.
Jamás enemos mas di icul-
ad pa a aco da un pe don , que
guando nos hemos is o eqüen--
eme e en el caso de solici a -
lo.
LVIII._
En el homb e que lo pue-
de odo , se mi a menos lo que
ha hecho , que lo que hab ía po-
dido hace .
LIX.
Demasiadas gen es hay que
se enca gan de la cóle a del P in-
[413
cipe, y que le hacen la co e con
la sang e de o o.
L X.
El i ano no mi a sin sob e-
sal o
los b azos
mismos ,
á los
quales se ha con iado:
su p ecau-
cion es pa a él un e o mas.
Quie e se emido
po' que
le
abo ecen ; y no sabe que el
ódio lle ado al ex emo , se con-
ie e en u o . Un emo mo-
de ado de iene el alo ; pe o
qua* es con inuo , i o , y
acompañado del quad o de los
suplicios , ele a las almas aba i-
das , y las lle a á in en a odo
ecu so. Es menes e que el e-
mo dexe alguna segu idad y
haga di isa mas espe anzas, que
pelig os , sin lo qual , si en ello
hay el mismo iesgo es ando nazi-
[42]
quilos
en onces se quie e mas
bien a os a lo, y conspi a con-
a la ida del i ano.
LXL
Un P íncipe , cuya acogida
es a able, y de acil acceso , cuyo
ex e io hace po gana al pue-
blo , y anuncia la bene icencia,
que de ie e á las súplicas equi-
a i as , y se niega á las p e en-
siones iniquas : un P íncipe seme-
jan e , es amado , de endido ,
y
espe ado de oda la epública.
Se habla de él en las con e sa-
ciones pa icula es , en el mismo
ono que en las asambleas públi-
cas. Báxo su impe io se desean
hijos ; la es e ilidad , compañe a
de los males públicos , desapa e-
ce :
cada uno c ee espe a mu.4
43
cho de sus hijos , naciendo en
un
siglo an dichoso. Un P íncipe
semejan e , es á cus ¿diado po
sus bene icios , sin necesidad de
sa éli es ; y las a mas le si en
solo de ado no.
LXIL
Los í ulos de g ande , eliz,
augus o, pad e de la pa ia, &c.
odos los sob enomb es , en in,
que p odiga la lisonja an
baxa-
men e
á los Sobe anos , no son
o a cosa sino í ulos hono í i-
cos.
LXIII.
El que condena p on amen-
e , es á bien ce ca de condena
con gus o : el exceso de se e i-
dad , se pa ece mucho á la injus-
icia.
[ so
o
po nues as p opias lisonjas,
quan o po las agenas.
LXXVI II.
El eposo y las ocupaciones
del e i o son incompa ibles con
el gus o de los negocios públi-
cos , con la necesidad de ob a ,
y la inquie ud na u al , que es su
conseqüencia. Poco consuelo en-
cuen a uno en si mismo , p i:-
ado de los place es momen a-
neos que la misma ocupacion p o-
cu a á las gén es de negocios ;
no
-nos acomodamos con nues a ca-
sa , con nues a soledad , con
nues a p ision de aquí. p oce-
zde aquella displicencia , 'aquel
disgus o de sí mismo , aquella
o ación con inua de un espí i u
que no puede ixa se ; en in,
el dolo
y la ama gu a de un
la
n
[ I
e i o in olun a io. El colmo
de
la desg acia es , que no nos a e-
emos á con esa nues o mal,
po que la e güenza sepul a las
'quejas. en lo in e io del alma.
L XXIX.'
La ociosidad engend ada
de
la desg acia , alimen a con inua-
men e la en idia ; se desea la
caida de los o os , po que, uno
mismo no ha podido ele a se.
LXXX.
No somos solamen e ú iles á
la pa ia , de ádiendo á los acu-
sados , y opinando po la paz
ó po la gue a. El homb e que
ins uye á la ju en ud , que la
inspi a el amo de la jus icia ,
la
D
2
[ 52]
paciencia , el alo , el desp e-
cio de la mue e ; que en la ne-
cesidad en que i imos de
„
y e-
cep os saludables , o ma las al-
mas pa a la i ud ; que en co-
giendo y pa ando en su ca e-
a á los a á os y libe inos , e-
a da á lo menos su caída po
algun iempo ; un homb e seme-
jan e has a en una condicion
p i ada , abaja en bene icio del
público.
"'XXX I.
En medio de las acciones y
de las cabalas de la ambicion,
en e aquella opa de calumnia-
do es que emponzoñan las mas
hones as acciones , co e mucho
iesgo la ec i ud ; po que en-
cuen a mas obs áculos ,
que me-
dios pa a ace a .
C53]
LXXXII.
El iempo es un bien , del
qual somos , ó ap o echados
p ódigos : los p ime os se hallan
en es ado de da cuen a de su
empléo , y á los segundos no les
queda con que jus i ica su pé -
dida ; y así nada encuen o an
e gonzoso , como un iejo que
no iene o as p uebas de ha-
be i ido la go iempo sino su
edad.
LXXXIII.
Es p eciso hace e lexion so-
b e las emp esas que in en amos,
y compa a nues as ue zas con
nues os p oyec os : el pode de-
be se siemp e mas ue e que
la esis encia.
D
3'
C
54
3
LXXXIV.
Ñada hay mas delicioso que
una amis ad dulce y iel. Qué
o una es la de halla un hom-
b e , en cuyo seno podamos de-
posi a segu amen e odos nues-
os sec e os , y con cuya dis-
c ecion con emos aun mas que
con la nues a ! ¡ Un homb e,
cu-
ya
con e sacion ali ia nues as in-
quie udes , cuyos a isos
,
nos de-
ciden á ab aza el pa ido mas
sabio , cuya aleg ía disipa nues-
a is eza ;yen in , cuya
so-
la is a nos aleg a !
LXXXV.
La e dade a medida de
la
iqueza , es no es a muy ce ca
ni muy lejos de la pob eza.
X55}
LXXXVI-.
Sin economía no hay ique-
zas bas an e g andes; y con ella
no las hay demasiado pequeñas.
LXXXVII.
Todos los es ados son o as
an as escla i udes. Es p eciso
acos umb a se á su sue e , que-
ja se de ella lo menos que sea
posible , y ap o echa se de o-
ls
das las en ajas que puedan acom-
es.
paña la. No hay condicion an
du a , donde la azon no; halle
so.
algun
consu'elo.
La incons ancia es en e los
icios el mayo enemigo del e-
poso.
D 4
s6
LXXXIX.
Son dos excesos igualmen e
con a ios á la elicidad , la im-
posibilidad de muda , y la de
ia se.
X C.
Es menes e acos umb a nos
á no mi a como neg os , sino
como idículos , los icios de la
mul i ud :, mas ade
e imi a á De-
móc i o , que no á He ácli o.
No eamos sino la mi ad de
los
, y sopo émosles con
indulgencia. Mas humanidad hay
en
bu la se de los homb es , que
en gemi po ellos. Añádase, que
les es mas u il : el que ie
de-
y
a á lo mehos
alguna espe anza,
[ s7
7
.
po que no e en odo es e apa-
a o de la ida humana , nada
impo an e , nada g ande , y
na-
l.
, da que sea se io. Sin emba go,
mas ale e sin emocion las
cos umb es públicas y los icios
dé
los homb es , sin eí ni llo-
a . Chasco se lle a uno en a o -
;
men a se po los males de los
o os ; y hay humanidad en di-
e i se con ellos.
X C
I I.
La mayo pa e de los hom-
b es ie e lág imas pa a mani-
es a las : ellos ienen los ojos
enxu os guando no hay es igos,
y se c ee ían deshon ados de no
llo a , guando odo el mundo llo-
a. La mala cos umb e de a e-
gla se á la opinion es á
de al
modo a aygada , que se con a-
[
58
hacen has a los sen imien os mas
na u ales , quie o deci , el del
dolo .
XLIII.
'Pensemos en n6 imi a los
ebaños que siemp e siguen la i-
la , y en no camina hácia lo que
mas p es o emos , sino á donde
debemos i . La aiz de nues os
mayo es males es, que nos a egla-
mos
á
las oces públicas : no mi a-
mos como digno de nues a es i-
macion ,
sino aquello que iene la
pública es imacion , y lo que es-
á au o izada con
un
g an nú-
me o dé
exempla es ;
y así no
i i nos con a églo
á
los p in-
cipios de la azon , sino imi an-
do á los o os ; de lo que esul-
a ,
el que caemos los unos sob e
los o os.
59
XC
I V.
Jamás uno
solo se ex a ía,
pe o
es el au o y la causa
de
los ex a íos de o o.
X C V.
Jamás dexa de ae nos
u i-
lidad
el segui la mul i ud. Me.--
jo que emos c ee , que juzga ,
po que á eces i imos sob e la
é de las palab as , en luga de
consul a la azon : noso os so-
mos los jugue es y las íc imas
de los e o es asmi idos de bo-
ca en boca ; y los exemplos age-
nos nos pie den. Pa a cu a nos
de es a dolencia , es menes e
hui el opél. El géne o huma-
no no es an dichoso, que el pa -
ido mas sábio sea
el del ina.-
[66]
me o de
Reme os de Ulises : dis-
pu aban pa a sabe si la lijada
se habip, compues o an es qué la
Odiséa : si es os dos poemas e an
de un
mismo au o ;
y o as mu-
chas cosas de es e jaéz , que
den sabe se sin se po ellas in-
e io men e mas dichosos ; y pu-
blica se sin se , 'ni mas moles o,
ni mas ins uído po ello.
C X.
Lo que no se hie e , no es
in ulne able , sino lo que no pue-
de he i se.
CX
I.
Los g andes enómenos , y
odo lo
«
que se aleja del paso
comun y o dina io de las cosas,
no se dexan e eqüen emen e.
[ 67)
/cm.
La a a icia a eba a á los
,o os pa a escasea se á sí misma.
CX
II
I.•
Luego que el sabio echa des-
de lo al o una ojeada sob e la
ie a , se dice á sí mismo : ¡Véa-
se ahí el pun o que an as na-
ciones se dispu an con el uego
y con la espada 1 Todos esos
g andes mo imien os son excu -
siones de ho migas que se hallan
demasiado es echas. La di e en-
cia de ellas á noso os , es la de
dos á omos mas
.
pequeño el uno
que el o o.
C
XIV.
Ag ipa , homb e de alo , el
qual ué en e odos aquellos á
E
2
:[ 68 )
quienes las gue as ci iles a a-
xe on pode y celeb idad , el
único dichoso con a la
Repú-
blica ,
enia cos umb e de deci :,
que debía mucho á es a máxima:
La conco dia aumen a las pe-
,' quenas cosas , y la disco dia
Y,
a uina las mas g andes ;" y
que ella e a la que le había' he-
cho buen he mano y buen ami-
g
es•
La i ud iene su pa e es-
pecula i a , y su pa e p ác ica;
po consiguien e, es menes e ins-
uí se , y con i ma con las
ac-
-ciones lo que se ha ap endido.
C
X
V
e
Se i e di e en emen e pa a
el
pueblo,
y pa a sí.
El e i o no
ús en sí mismo una escuela de
inocencia , ni el campo una es-
a.
el
1
•
i ,
la:
la
Y
(1;
[
691
cuela de ugalidad ;
pe o guan-
do
no hay es igos ni expec ado-
es , los icios,
cuya
ecompen-
sa es el mani es a se , calman in-
sensiblemen e. No somos magní-
icos pa a noso os mismos ,
ni
aun pa a llama la a encion
de
un
pequeño núme o de amigos
amilia es. En qui ando al hom-
b e la ep esen acion , se le qui-
an los deseos. La a nbicion el
luxo y la p odigalidad piden un
ea o; ocul a las , es
cu a las.
C
X
V I.
Las desg acias nos hacen mas
sabios : se di ía que el buen jui-
cio y la buena o una son in-
compa ibles ; la p ospe idad qui-
a al homb e el
juicio.
E
3.
[701
cx i .
Es es udia la iloso ía en la'
p ác ica , y exe ci a se báxo
los
ojos de la misma i ud , el se
es igo de las ideas de un hom-
b e sabio sob e la mue e y el
dolo , guando la una se ace ca,
y el o xo nos oca. Del homb e
que ob a es menes e ap ende
á ob a . No su e pacien emen-
e po la espe anza de la mue -
. e ; ni po el enójo del dolo
mue e con esignacion : él
su e
la una , y espe a el
o ó.
CXVIII.
Se encuen an
homb es
que
nacie on con dicha , y á los qua-
les han sido a o ables las ci -
[71
cons ancias , po que sin un la go
es údio llega on po si mismos
á un es ado , que o dina iamen e
no es o a cosa que el u o
de
las lecciones , po lo qual con-
aen la i ud desde el p ime
momen o de p esen a sela. Es as
almas codiciosas de i ud , se e-
cundan , po deci lo así ,
ellas
mismas ; pe o las que son menos
ue es y menos ac i as ó que
po la go iempo se han is o o-
deadas de exemplos con agiosos,
han con aído ya un o ín ,
que
no puede limpia se sino con una
la ga
.
o acion. Los dogmas de
la iloso ía pueden hace llega
mas p on amen e los p ime os á
la pe eccion , y acili a el ca-
mino, á los mas débiles , hacien-
do que se desp endan de sus opi-
niones dep a adas.
E 4
C X
I X.
C ispo Passieno , ingenio el
mas "su il que he conocido , so-
b e odo pa a dis ingui y cu a
los icios decía , que ponemos
algunas eces la pue a en e la
lisonja y noso os ; pe o que nun-
ca la ce amos. Añadia , que a-
amos la adulacion como una da-
ma que nos gus a guando llama
á la pue a , y mucho mas quang-
do la echa abáxo.
C X X.
No hay nadie que no pe -
mi a
se alabado de una i ud,
cuyas p uebas son públicas.
173
3
C X X I.
Menos cues a
el
aumen a
en dignidades , que el empeza
á ele a se. Lo mismo sucede con
las iquezas : ellas esiden la go
iempo al ededo del pob e an-
es de saca le de la indigencia.
Qué locu a es la de dispo-
ne de la p opia ida, no sien-
do due ios del dia de ma iana!
¡ Qué demencia la de ex a ia
su espe anza en un u u o in-
cie o
s
! Yo comp a é , yo cons-
ui é , yo coloca é , yo pe ci-
bi é, y ob end é hono es ; en
in , yo pasa é con quie ud una
e
j
ez a igada
y
sa is echa
de
[ 74
place es. No con emos con ma-
ñana ; quedemoslol en es odos
los días con la ida. En siguien-
do es e plan , se goza de la se-
gu idad. Pe o guando se i e en
la espe anza , se dexa siemp e
escapa el iempo que se iene
en la mano ; nos hallamos a o -
men ados, po el deséo
de la i-
da , y pó el emo de la mue e,
que es la ponzoña de odos los
bienes.
C
X
XI I
I
•
El a e de adqui i y el de
conse a , son dos medios que,
omados sepa adamen e , pueden
cada: uno hace opulen o
á
un
homb e.
CX
XI
V.
¿A qué si e el a a esa las
C 753
ma es, é i de pueblb en puebla?
Pa a subs ae os de ues a po-
b
eza , habeis de se o o , y no
es a en o a pa e. Supongo que
llegais á A enas , á
Rodas ó á
quo pueblo que elegís : qué
impo an las cos umb es que allí
encon ais , si allí lle ais las ues-
as
C X X V.
La celeb idad no pide esen-
cialmen e g an núme o de o os,
po que sabe con en a se con el
de un solo homb e de bien : un
solo homb e i uoso , bas a pa-
a juzga á odos los homb es
i uosos ; pe o pa a la glo ia
y
la epu acion , la
opinion de en
solo homb e no bas a : es as exi-
gen el acue do de una mul i ud
de homb es. En
elp ime
caso,,
C82)
>Y
mo al menos indigen e , es
», aquel que menos desea. Se de-
,' ne odo lo que se quie e , quan-
!Y
do no se quie e sino lo su icien-
y: e."
CXXXII.
No_ busques en la jus icia
o a ecompensa , que la de se
jus o. Indi e en e es que mu-
chas gen es conozcan u. equi-
dad : qualquie a que quie e ha-
ce su i ud pública , no aba-
ja pa a la i ud , sino pa a sí
mismo. Tú no quie es se jus o
sin glo ia ; pe o e e ás obliga-
do eqüen emen e á se lo con
in amia : en onces , si e es e da-
de amen e sabio , la mala epu-
acion adqui ida po medios ho-
nes os , end á pa a i mil a ac-
i os.
1
sl
S o
83
CXXX
III.
La igno ancia de las causas
hace los e ec os mas e ibles,
y lo a o de los enómenos les
aumen a el asomb o. Con las
desg acias comunes nos amilia-
iza nos ; pe o los acaecimien ps
ex ao dina ios inspi an mas e -
o . ¡ Eh ! ¿ po qué hay pa a no-
so os cosa alguna ex ao dina ia?
Es po que e nos la na u aleza
sin adi ina la ; no pensamos sino
en lo que hace , y no en lo que
puede hace . Nues o miedo es,
pues , el cas igo de nues a ne-
gligencia, y ememos como nue-
o lo que solo es ex ao dina io.
Supues o que la igno ancia es
la causa de nues os sus os , la
exéncion del miedo me ece la
pena de ins ui se.
F
2
CX XXI V.
El lenguage de los homb es,
dice un p o e bio g iego , ué
'siemp e con o me á su ida. Así
como las acciones de cada indi-
iduo son con ohnes á sus dis-
cu sos ,
y 1a
pin u a de las cos-
umb es públicas , su es ilo y
su
lenguage. Quando las cos umb es
de la sociedad se han co ompi-
do y a eminado ; un lenguage
poco cas igado es la señal de la
dep a acion píiblica ; sob e odo,
guando es e de ec o no se en-
cuen a en uno ú dos indi iduos,
sino- que se ha a aído
la ap oba-,
don gene al.
CX X X V.
1
¿
Qué di e encia hay
en e
[ 851
los muchachos que ,dan un: ,g an•
alo
á sus jugue es ,
y noso os,
sino que noso os nos ol emos
locos po quad os y es á uas , y
que nues as locu as son mas
ca-
as
que las suyas ?
CXXXVL
Tú me p egun as cómo
ha
llegado has a noso os el p ime
conocimien o de lo que
,
es bueno
y hones o : la na u aleza no ha
podido da oosle ella ha sem
b ado en noso os las semillas
de
las ciencias , mas no la ciencia
misma.
Me
pa ece que es e • co-
nocimien o es
-
el
esul ado de las
e lexiones , y de las compa a--
clones que el espí i u háce po
analogía en e las
cosasque
se
han is o
eqüen emen e ,
y se
F3
[ 86
han obse ado. Se sabía que hay
una salud del cue po ; de aquí
se ha concluido , que debe habe
en él ambien una salud del al-
ma : se conocían las ue zas del
cue po , y de ahí han in e ido
que había igualmen e una ue -
za de espí i u : se habían admi-
ado á la is a de algunas accio-
nes de bondad , de humanidad
ó de alo , y comenza on á mi-
a las como modelos de pe ec-
cion.
CXX X VII,
Nues os an epasados e aban
oda ía al ededo de la e dad;
odo e a nue o pa a unos hom-
b es que hacían las p ime as ex-
pe iencias : noso os hemos pe -
eccionado sus descub imien os,
y
les debemos aquellos que am-
[
8
7
3
bien hemos hecho despees. Se ne-
cesi aba bas an e alo pa a a e-
e se á sepa a el elo de la na-
u aleza , i mas allá de la ojea-
da supe icial que ella nos pe -
mi e , y a anca la sus sec e os,
po deci lo así. Es habe con i-
buido mucho al p og eso de los
descub imien os , el habe los c eí-
do posibles. Es , pues , necesa io
el escucha á los an iguos con in-
dulgencia : nada que comienza, es
pe ec o.
C
XX X
V
II I.
El emo , aunque sea mo-
de ado , y no enga o o obje o
que una desg acia pa icula , de-
bili a la azon ; pe o guando el
pa o es gene al , los espí i us se
ex a ían. No es acil conse a
el
buen
juicio en lasg andes ca-
F
4
C 881;
lamidades ; el e o puede ob a
con bas an e ue za en las almas
ímidas , pa a hace las pe de la
azon. El espan o es una especie
de locu a ; pe o en los unos , no
p oduce es a pasion sino e ec os
momen áneos ; y en los o os,
causa una u bacion mas iolen-
a , que llega has a la demen-
cia.
CXXXIX.
Jamás se en mas p o e as,
que guando un e o mezclado
de supe s icion conmue e los es- '
pí i us.
CXL.
No odo lo que pe enece
á la mo al , cons i uye las bue-
nas cos umb es : una cosa iene
po obje o el man enim
ien o del
do
[89]
homb e, o a sus exp cicios , o a
sus es idos y o a su ins uc-
don ó su en e enimien o : o-
.
das es as cosas í enecen al hom-
,
b e , aun guando no con ibu-
yan á hace lo mejo . Hay espe-
culacionesque in luyen di e en-
emen e en las cos umb es ; al-
gimas si en pa a a egla las
y
co egi las ; y o as ienen po
obje o el in es iga su o igen
y
na u aleza. C eéisque un iló-
so o pie de de is a la mo al
guando ex mina po qué la na-
u aleza ha hecho al homb e , y
po qué lo ha colocado sob e o-
dos los animales ? No, sin duda;
en e ec o , ¿ cómo se sab ía las
cos umb es que el homb e debe
ene , si no se conocie a lo que
le es mas en ajoso ; y en una
palab a , si no se conside a a su
I
s
[9o]
na u aleza ? IN o se sab ía lo que
debemos hace ó e i a , sino
luego que se hubie a ap endido
lo que se debe á la na u aleza.
Llé ese á bien que yo exa-
mine obje os que pa ece se apa -
an de la mo al. T a amos de
sabe si odos los animales ienen
sen imien o , la conciencia de su
es ado na u al ó de su cons i u-
cion. Pa ece que ienen es e sen-
imien o , sob e odo po la des-
eza y p on i ud con que usan
de sus miemb os; de sue e, que
pod ía deci se que lo han ap en-
dido : no hay uno que no se
si a con agilidad de las di e-
en es pa es de su cue po , y
que no execli e con la mayo
acilidad los mo imien os que le
son necesa ios. Ninguno de ellos
mue e sus miemb os con aba-
i a
das
al
e
lo
5
le
1'
e
[
91
3
jo , ni se halla emba azado en
su uso : desde que nacen exe-
cucan al pun o las unciones ,
á
las quales son des inados ; ellos
aen su ciencia guando ienen
al
mundo , y nacen ense iados.
Se me di á , al' ez, que
los animales mue en con enien-
emen e las pa es- de su cue -
o , po que si los mo ie an de
P
o d modo , expe imen a ian do-
lo ; y así , segun os , se en
obligados, y es el emo , y no
la olun ad , quien les hace
mo-
e se
á p opósi o. Nada menos
que eso : sus mo imien os se ian
len os , si se hallá an cons eñi-
dos : la agilidad anuncia un mo-
imien o espon áneo ó olun a-
io : bien lejos de que el dolo
les ue ce á mo e se , no es ca
paz de de ene los es ue zos que
98
mas pequeño ? En es o pa ece
que ellos iénen un conocimien-
o de lo que puede daña les , sin
que la expe iencia p ác ica se lo
haya ense iado : ellos se ponen en
segu idad aun an es de habe ex-
pe imen ado mal alguno. Y no
hay que c ee que es o sea un
e ec o casual : ellos no emen si-
no los obje os que ienen azon
de eme ; jamás pie den de is-
a es e cuidado , y siemp e e i-
an lo que les es pe nicioso. Mas,
i iendo , no se hacen mas ími-
dos ;
lo que p ueba , que no es
el uso á la expe iencia quien les
dá el emo , sino el deséo na-
u al de conse a se. La expe-
iencia ins uye len a y di e sa-
men e : las lecciones
de
la na u-
aleza
son
uni o mes
y p on as.
Cada animal se ocupa de su
99
3
conse acion ; busca lo que pue-
de con ibui á ella , y eme o-
do lo que puede opone sele. La
na u aleza le inspi a epugnancia
hácia odo aquello que le es con-
a io : odo lo que ella o dena,
se hace sin e lexion y sin desig-
nio. ¿No se é con qué indus-
ia cons uyen las Abejas sus do-
, micilios , y con qué union ma-
a illosa concu en á sus aba-
jos ? No es de admi a la ela
de a aña , que oda la ciencia del
homb e no bas a ía pa a imi a -
la? Con qué des eza dispone
sus hilos! los unos son de echos
pa a se i de apóyo á los o os;
y los o os son ci cula es y jun-
os , á in de coge los mas pe-
queños animalillos como en las
edes. Es e a e ,no se ap ende,
al nace se iene.
G
2
[ Ioo
De
es e modo , ningun ani-
mal
es mas
ins uido que o o.
En odas las a añas se en las
mismas elas ; odos los panales
de miel ienen las mismas ca i-
dades. Todo lo que el a e en-
se ia , es desigual é incie o ; y
odo lo que enseña la na u ale-
za , siemp e cons an e y uni o -
me : ella no dá á los animales si-
no los medios de de ende se : éa-
se po qué se hallan ins uidos
-
desde que nacen. No nos
so -
p ehendamos de que nazcan con
los conocimien os ,
,
sin los pules
nace ían en ano. És e es,e1 p i-
me conocimien o , y el p ime
medio que na u aleza les dió
pa a man ene su exis encia y
pa a ama la : ellos no hab ían
podido conse a se si no hubie an
sido inclinados na u almen e á
[
'
o
'
3
ello :
es o solo,
no
hab ía se i-
do de nada ; pe o ambien sin.
es o , nada hab ía sido ú il.
C X L I.
Una de las causas de nues-
os males , dimana de que a e-
glamos nues a conduc a á la de
los o os : no nos guiamos po
la azon , y la cos umb e nos
a as a.. Si pocas gen es hicie-
an una cosa , no a a íamos de
imi a la ; pe o luego que el g an
núme o la hace, le segui nos : ¡có-
mo , si po que una cosa se haga
con eqüencia , se á mas es ima-
ble ! Un e o hechogene al , o-
ma el luga de la ec a azon.
Los que se oponen á a
,
na u-
G 3
[ IO2
aleza ,
pa ecen eme os que
bo-
gan con a la co ien e.
CXLIII.
Pa a calma el e o que
inspi an las g andes e oluciones
de la na u aleza , y asegu a al.
homb e con a odos los pelig os
de es a especie , el alo es mas
impo an e que la ciencia ; pe o
lo uno y lo 'o o es án ligados.
El e dade o o igen del alo ,
son las a es libe ales , y el es-
údio
y con emplacion de la
na-
u aleza.
CXLIV.
Es na u al al
homb e el ad-
mi a mas bien lo nue o , que lo
g ande.
C X L V.
En e los his o iado es hay
algunos que buscan la celeb idad
po la elacion de sucesos inc eí-
bles , y que emiendo que el lec-
o se due ma con hechos comu-
nes y dia ios , lo despie an con
p odigios : los hay c édllos , y
los hay negligen es : alguilos se
dexan so p ehende de la men iá-
a , o os se complacen en ella;
los unos no saben e i a la , y
los o os como que an á bus-
ca la.
Se c eía que los homb es mas
pelig osos e an los que lle an
consigo las calumnias ; pe o hay
homb es que lle an á cues as
los
G4
[104
icios : su con e sacion es muy
pe judicial ; aun guando no ob e
sus e ec os en el momen o , de-
. xa siemp e semillas en el ánimo.
CXL VII.
Los que han oído una sin-
onia , lle an, en los oídos la me-
lodía de, un can o ag adable que
oye on , el qual les impide el
pensa en obje os se ios : lo mis-
mo sucede con él lenguage de
los adulado es , y con el de aque-
llos que alaban las cosas desho-
nes as ; su imp esion nos ocupa
mas iempo que el que gas amos
en oí las. Es, pues, ,muy impo -
an e el ce a los oídos á los
malos discu sos , y sob e odo,,
guando empiezan ; po que des-
de luego que comenza on, y nos
[105]
omamos la libe ad de escucha -
los , se hacen mas a e idos. En-
onces es guando llegan has a
deci nos , que la jus icia, la i -
ud y la iloso ía no son o a
cosa sino palab as acías de sen-
ido ; que no hay elicidad sino
en una ida aleg e ; que no in-
comoda se po nada , y gas a el
pa imonio , es lo que se llama
i i 'bien , y aco da se que de-
hemos mo i ; que nues os días
se pasan , y que la ida no uel-
e a ás : ¿Po qué se acila á,
pa a hace lo que puede ag a-
da ? Po qué no concede se
place es , que no pod án gus a -
se siemp e , en la edad capáz de
goza los ,
y
que los pide ? ;Pa-
a qué si e el i an es che
la
mue e , po una necia ugali-
dad , á p i a se de los bienes
que
[1°6]
ella nos ha de a eba a ? Qué
locu a la de abaja pa a un he-
ede o , y p i a se de odo, á in
de que una g an succesion os ha-
ga un enemigo de aquel á quien
amais ! Mien as mas le dexeis,
mas se aleg a á de ues a mue -
e :
hagais caso de esos as i-
diosos y se e os censo es de la
ida agena ellos son enemigos
de la suya : bu laos de semejan-
es homb es, que se e igen en pe-
dagogos del público , y no os de-
engais en p e e i una ida ag a-
dable á la conside acion.
Semejan es discu sos son an
dañosos como el can o de aque-
llas Si enas que Ulises no quiso
escucha , sino despues de es a
bien a ado sus e ec os son am-
bien unes os ; ellos nos hacen
desp ende nos de la pa ia , de
JI
[
I07]
nues os pa ien es de nues os
amigos y> de la i ud , y p eci-
pi an á aquellos que los escuchan
en la mise ia y en la in amia. ¿No
es , pues , mas en ajoso el se-
gui el camino de echo , y llega
al in al pun o de no halla
pla-
ce sino en las cosas hones as?
CXLVIII.
Si oda p o usion es i upe-
able , la de los bene icios no lo
es mehos. Qui a el disce nimien-
o ; ya no son bene icios , pues
o nan o o nomb e. Una g an
can idad de dine o dada sin jui-
cio y sin bene icencia , no se dis-
ingue de un eso o que pudie-
amos encon a . Hay mil cosas
que deben ecibi se sin queda
po ellas con obligacion alguna.
1
4
3
icio, es ol e lo á pedi . Yo
g i a ía de buena olun ad , co-
101
in9 aquel homb e
libe ado po
un amigo dé Cesa de la p os-
c ipcion .
de los T iun i os , y-
que , a igado de
su
a ogancia,
le decía : "Vuel e ne á Cesa .
111
Has a
quándo me epe i ás :
511
ya e he sal ado , yo e a an-
,› qué de la mue e ? Yo e de-
,' bo la ida , si me acue do de
» ella ; y la
.
mué e ambien , si
111,
á,
de ella me haces aco da . Yo
kl
no e
debe nada , si solo me
•
has sal ado pa a hace os-
en acion del bene icio. No
•
acaba ás de a as a me en u
•
ca o ?
No me dexa ás ,jamás
3, ol ida mi desg acia ? Sin í
no
hab ía sido lle ado en
iun-
,/
o sino ina
sola ez."
c x.
Todos 1os no alis as
1
ense-
ñan , que hay bene icios que de
,
41
ben dé ama se publicamen e , 'y
o os en
.
sec e o publicamen e,
aquellos que es glo ioso el
ene , como las ecompensas mi-
li a es los hono es , y gene al-
men e odo aquello que , siendo
conocido ,p ocu a b illa : aque-
llos , al con a io que no con-
ibuyen ni al adelan amien oini
á la ilu.s acion , sino que ali-
ian la debilidad , la indigencia,
y la ignominia , deben ene se
ocul os , y que solo los sepa el
ságe o in e esado.
CLXI.
El úl imo pe iódo del mal,
es su in. No puede su i se
H2
C I I6),
cho , y mucho iempo. La na-
u aleza, como ie na mad e, nos
ha o mado de al 'modo , que
ha hecho , á que el dolo sea
co o , ó sopo able. Todo depen-
de de la opinion : no son solo
las pasiones , como la ambicion,
el luxo. y la a a icia , las que
se a eglan á ella ; sino, que has-
a el dolo mismo se con o ma
con la p eocupacion.
No somos
desg aciados sino en azon de lo
que c eemos se lo. Has a el do-
lo lo halla émos lige o , si lo
.c eemos al.
CLXII.
F eqüen e nen e se pagan los
bene icios con inju ias. Has a
homb es ing a os se han is o ,
po no habe podido se bas an-
emen e econocidos. La
demen-
da ha llegado al
pun o de ha-
be g an pelig o en hace mucho
bien á cie as pe sonas : pe suam
didas és as á que es. e gonzoso
el no pode ol e lo que se e-
cibe , mas bien quie en. no dem
be
nada. ¡ Eh ! amigo mio, gua -
dad lo que habeis ecibido : yó
no os pido nada ; yo no exijo
mas que la impunidad
1
-
4
po el
bien que os he hecho.
cL x
El modo o dina io, de alaba
la ida de un homb e á quien
se iene en idia , es deci - : Ve
ahí un homb e, que es á bien ;
es o es , e ahí un homb e a e-
minado.
-
C. Ce5a
1.
Ése i ano e ózy
H3
[
118]
hécho pa a lle a las cos umb es
de un Es ado lib e ála escla i-
ud de la Pe sia , dió la ida á
Pompeyo Penno ; si acaso es da -
la el no qui a la. Quando és e
ino á da le g acias po es e be-
ne icio , le dió
á
besa el pie
izquie do.
O
insolencia de la sup ema
clase ! 0 deli io es úpido de la
g andeza ! jamás haces que gus-
emos la dulzu a de ecibi be-
ne icios ú los cambias en ul-
ag s.
Yo
quie o los bene icios
guando se -p esen an báxo los
asgos
de
la sensibilidad , ó á lo
menos , báxo los de la dulzu a
y de la se enidad : guando el
bienhecho no me op ime con
su supe io idad : guando no se
ele a sob e mí , sino que des-
ciende al ni él mio . ia a po de-
[ 119
xa me e sino su bene icencia:
guando despoja su bene icio dó
uña os en acion impo una : (luan•
do espía el momen o a o able;
y guando pa ece que mas bien
ap o echa una ocasión , que so-
co e una necesidad. El único
medio de pe suadi á los G an-
des á que no hagan bene icios
inú iles con su al i éz , es el de
p oba les que es os bene icios
no
pa ecen mas conside ables po
dispensa se con apa a o , y que
ellos mismos no se os en an mas
g andes po eso. El o gullo no
iene sino 'una alsa g andeza ,
que hace oma a e sion á
los
obje os mas amables.
C L X V.
El alo no es un ins in o
H 4
[ I 2o)
ciego : no
e5
el amo del peli-
g o : no es una manía que hace
busca lo que odo el mundo e-
me , sino la ciencia de dis ingui
lo que es mal , de lo que no lo
es. El alo se ocupa muy cui-
dadosamen e en su p opia con-
se acion , pe o sabe su i lo que
no iene sino la apa iencia del
mal.
CLXVI.
Deme io el ilóso o decía,
que el mismo caso, hacía de los
discu sos de los igno an es , que
de los {la os que escapan, de los
in es inos. Qué me impo a, de-
cia él , que el son enga de a i-
ba ó de abaxo ? Qué locu a la
de eme se . ,dis amado po gen-
es que ellas mismas lo
es án
[I2,1]
CLXVII.
Aunque
algun cue po
in e -
medio* nos p i e de la is a del
Sol , és e es á siemp e en accion,
y sigue su ca e a : guando no
luce sino en e nubes , no dexa
po eso, de ene la misma luz,
ni una ma cha menos ápida,
que guando el Cielo es á des-,
pejado y se eno. Hay di e en-
cia en e un obs áculo y un
im-
pedimen o.
Po es o es , que los
obs áculos no hacen pe de na-
da á la i ud`: ella b illa menos;
pe o no es meno po eso : pueS
de pa ece nos menos b illan e;
pe o ella es, siemp e la misma á
sus p opios ojos ; como el Sol
obscu ecido , ella exe ce su po-
de de ás de la nube.
[122)
CLXVIIT.
No hay di e encia eqüen-
emen e en e los p esen es de
los amigos , y los o os de los
enemigos ; la imp uden e compla-
cencia de los p ime os , nos p e-
cipi a en odos los males que
los segundos nos desean.
CLXIX.
Un Cínico pidió un alen o
á An ígono , á quien pa eció que
la suma e a muy
g ande pa a
un Cínico. Es e , ci iendose á
pedi un dine o á An igono u-
o po espues a que es o e a
muy poco pa a un Rey. Na-
da hay mas e gonzoso que un
sub e ugio semejan e : es o e a
un p e ex o pa a no da nada.
•
,
,C y 23
Es e P íncipe no io sino al Mo-
na ca en la pe icion de un di-
ne o , y al Cínico en la de un
alen o. Como Rey hab ia po-
dido da un alen o , y- como á
un Cínico un dine o. Quando
aquella suma ue a demaslado
g ande pa a m
i
l Cínico , jamás
debía se io pa a un Rey bien-
hecho .
C L XX.
Es menes e no ecibi indis-
in amen e
ni dexa oma á
odo el mundo sob e sí , los de-
echos sag ados de un bieñhe-
cho .que p oducen la amis ad
mas in iolable. Recíbase de aque-
llos á quienes quie a da se. Pue-
de se (pesca mas necesa ia una
buena eleccion : pa a empeña se,
que pi a
13o
es ?
No es mas bien hace el
o icio de Censo , y escoge los
miemb os del Senado ?
CLXXVIII.
Hay homb es que mu mu an
de aquellos que les han hechos
mas bien. Mas segu o es o en-
de los , que dexa los ag adeci-
dos : ellos ecu en al
abo eci-
mien o , como á una p ueba
de
que nada deben.
CLXXIX.
La en idia no li iga la cau-
sa de nadie ; y no es a o able
sino pa a si misma , en pe jui-
cio
de odos los o os.
Pa a desempeña un bene i-
cio , es menes e la i ud , las
C
1
3
1
3
ci cuns ancias , los medios y la
o una ; pe o el ecue do de él,
es un econocimien o que no cues-
a nula. Rehusa un pago que
no exige , ni abajo , iquezas,
ni o una es hace se inexcusa-
ble.
CLXXXI•
Se han concedido p i ilegios
á los pad es. 1Po qué los o os
bienhecho es no han de es a am-
bien
en el caso de un a o ex-
ao dina io ? Yo espondo , que
se ha hecho sag ado el es ado de
lss pad es , po que impo aba 'á
la epáblica que, c iasen bien sus
hijos : e a necesa io anima los á
oma se es e abajo , y á co e
sus iesgos. No podía deci se-
les como .á los bienhecho es: "Es-
», coged suge os dignos de ues-
I
z
[ 732.3
,›
os bene icios : si sois enga-
•
ñados , culpaos á oso os mis-
»
mos : no- p es eis ues a asis-
,) encia sino á gen es que
la me-
»
ezcan."
Los pad es no pueden elegi
sus
hijos ; solo pueden hace o-
os , po que no es negocio de dis-
ce nimien o. E a menes e , pues,
de e mina los , po el a ac i o
de
la
au o idad á co e es e ies-
go. Además de es o , la ju en-
ud necesi a que
la
gobie nen:
los pad es son una especie de
Magis ados domés icos , á cuya
cus odia la hemos con iado. En
in , los bene icios de odos los
pad es son del mismo géne o , y
po es a azon podían alua se.
una ez ; pe o los o os , di e-
en es en e ellos , a iados po
su impo ancia y po las ci cuns-
133
ancias , no podían some e se á
una egla gene al ; mas equidad
hab ia en no decidi nada , que
en ap ecia los
de una mane a uni-
o me.
CL XX XI
Si hubie ais expe imen ado
la pé dida de un amigo , que es
la mas g ande de odas , se ia
necesa io que hicieseis es ue zos
pa a aleg a os de habe lo poseí-
do , mas bien que a ligi os
de
habe lo pe dido. Pe o la mayo
pa e de lo
e
s homb es no hacen
cuen a de los place es que han
gozado. El dolo , en e o os
males , iene no solamen e el de
se supe luo , sino ambien el de
al a al econocimien o. ¿Es na-
da el habe enido un amigo se-
mejan e ? Qué I la na u aleza
3
(;34]
no ha hechó nada po í , *p o-
cu ándo e an os años ag adables,
una union an dulce , y una aso-
ciacion an ín ima de gus os y
de inclinaciones ? Qué ! en e -
ais la amis ad con el amigo?
¿Y
po qué sien es el habe lo pe -
dido , si nada e queda del pla-
ce que e ha dado ? C eeme,
la sue e pod á a eba a nos á los
que amamos ; pe o la mayo pa -
e 'de ellos queda con noso os.
Pueden qui a nos que gocemos
ac ualmen e , pe o jamás el que
hayamos gozado. Hay ing a i ud
en c ee , guando hemos pe di-
do , que nada debemos po lo
que hemos ecibido. La sue e
nos qui a los ondos , pa o nos
dexa el usu u o , y le pe de-
mos con la injus icia de nues-
os sen imien os.
[ 135
CLXXXIII.
Compá ese á la inmensidad
de los iempos lo que llama nos
la edad del homb e , y se e á
quan
i iipe cep ible
es es e pun-
o de du ación que deseamos,, y
que ala gamos quan o nos es po-
sible. De es e co o espacio, ¡qué
po cion no nos han a eba ado
las lág imas , la desespe acion que
nos hizo desea la mue e , án-
es
que inie a ; las en e meda-
des , el emo , y los años de
debilidad , de igno ancia , ó de
inu ilidad ! De es e mismo espa-
cio da nos la mi ad al sueño a ia-
danse los abajos , los duelos y
los pelig os , y se comp ehende-
á que aun la ida mas la ga,
es la mas co a pa e
que
em-
pleamos en
i i .
I4
[
13
6
CLXXXIV.
Se ía mancha los bene icios
el
hace de ellos una ma e ia de
}
p
oceso. Vuel e lo que debes,
es una exp esion dic ada po la
jus icia , y undada en el de e-
cho de gen es. Pe o es e modo
de
habla es e gonzoso en pun-
o á bene icencia. En ega! ¿qué
quie es que
en egue ? la ida
que he ecibido ? el hono , la
segu idad y la salud ? Es as deu-
das son demasiado g andes pa a
pode sa is ace las. No exci emos
los co azones de los homb es á
la a a icia , al descon en o y á
la disco dia ; demasiado inclina-
dos son á ello.
CLXXXV.
Pluguiese á los dioses que
pudie amos pe suadi á
los
hom-
b es á que no ecibiesen ni aun,
i pago de sus deudas pecunia-
ias sino como una es i ucion - o-
lun a ia ! ¡ Pluguiese á los dio-
ses que ninguna es ipulacion no
obligáse el endedo al comp a-
do : que no hubiese necesidad
de sella los pac os y los con e-
nios
nios , y que
es os quedasen bá-
xo la sal agua dia de hl buena
e y de la equidad ! Pe o se ha
p e e ido la necesidad á la hon-
adéz ;
se ha que ido mas bien
es echa la p o idad que a e-
ne se á ella. Po ambas pa es
se
llaman es igos : es menes e -
con a os , No a ios ,
y mul ipli-
[ I 38
adas i mas: no se con en an con
la palab a de un homb e; quie-
en liga le con su p opia i ma:
con esion bien e gonzosa de la
mala é y de la dep a acion ge-
ne al! Se lan mas bien de nues-
os sellos , que de nues os co•
azones. ¿Po qué la in e en-
don de esos Magis ados? Po
qué ese es ampa sus sellos? Po
miedo de que al ó al homb e
niegue que ecibió , lo que eci-
bió en e ec o. Luego aquellos
son pe sonages inco up ibles, y
ó ganos de la e dad? ¡Ah ! Que
ampoco á ellos
se
les p es a di-
ne o sin las mismas o malidades!
¡Eh! No hab ía sido mejo de-
xa á algunos mal ados iola su
é , que habe sospechado de pé -
idos á odos los homb es!
La sola cosa que al a á la
•
[ 139
a a icia , es no dispensa bene i-
cios sin esgua do. La bene icen-
cia es a ibu o de las almas no-
bles y gene osas : pe segui el
pago de los bene icios , es pa e-
ce se á los usu e os. Po qué,
báxo p e ex o de segu idad , se
han de aba i los bienhecho es á
la clase mas il de la humani-
dad ?
C
L
XXXV
e
El ing a o no goza del
be-
'
ne icio sino una sola ez ; el hom-
b e econocido , goza siemp e de
él.
C
L
XXXV
I
I.
Nada hay mas inconseqiien-
e que los juicios del pueblo:
e á un homb e i me en medio
del duelo , y lo llama,
impío y
[146
C
51
C
I.
Báxo el Impe io de Augus-
o no ponían
la:
ida en pelig o
oda ía
los discu sos ; pe o no
dexaban de comp ome e . Ru o,
de la ge a quía de los Senado es,
pa ecia habe deseado , en una
cena , que Augus o no ol iese
sano y sal o de un iage que es-
aba p epa ando ; añadiendo, que
los To os y Te ne os hiciesen el
mismo o o. Es a p oposicion
oída con a encion de los con i-
dados. Al día siguien e , muy de
mañana , el escla o que habla
es ado á sus pies , le hizo: ela-
cion de los discu sos
que la
em-
b iaguéz
le habla hecho p o e i
el día an es , y le exhá ó á que
se
denunciase él mismo
á
Cesa .
47)
Ru o , en conseqüencla de es e
consejo , p e
.
sen ándose al Empe-
ado al baza de su Palacio, le
dixo, que habia pe dido la azon
la íspe a , p o es ándole , ci ie
deseaba que el mal que le había
ape ecido cayese an es sob e él
y sob e sus hijos ; y le cohju ó
á que le pe donáse , y le ol ie-
se á su g acia. Cesa le asegu o
que consen ía en ello ; pe o Ru-
o le espondió , que nadie c ee-
ía le habia pe donado , si no
le
dispensaba algun bene icio; y
le
pidió una suma capaz de con-
en a á un co esano en a o .
Cesa , concediéndosela , lé dixo:
"Yo me gua da é , po mi p o-
»pío in e és ; de no en ada me
›, ja as con os." Es glo ioso pa-
a Augus o el habe le) pe dona-
do , y unido la libe alidad á
la
K2
C
1
4
8
3
cleméncia.
Todos
los que lean
es e asgo , no pod án menos de
alaba al Empe ado ; pe o no
se á sino despues de habe ala-
bado al escla o.
Añadi é que
►
é ecompensado 'con la libe -
ad ? No ué , sin emba go , g a-1
ai a ; Cesa la "había pagado.
excin.
Léase
á
Cice ón ,
y
se en-
con a á
en su es ilo unidad , nú-
me o y delicadeza
que pue-
das, deci se que hay al a de
go . Po el con a io , la diccion
de Asinio Pollión es al e ada y
con usa
.
: sus pe iodos nos dexan
donde
menos se 'espe a. En
Ci-
ce ón
son cadencias , y en Po-
llión caídas , excep o un pequeño
núme o de ases , cuya medida
es
ixa , y
la o ma egula .
[149]
CXCI
Cí enme
umesc i o
que sea
p e e ible á/
Fabiang.
Es Cice-
ón , cuyos asgos ilosó icos son
,
quasi en an o núme o Como los
de Fabiano? Bien es á ; pe o no
somos pequeños po no ene la
es a u a de un
gigan e. ¿Es
nio Pollión? Cambien .consien o;
pe o
,
en ma e ias de „es a impo -
ancia ,
es sob esali oda ía el
se el e ce o. „Namb ese am=
bien á Ti o-Libio , de quien e=
nemos diálogos que pe enecen,
an o á la iloso ía , como á
la
his o ia ,
y
le ,cede é la plaza.
IVéase á qué opél de esc i o-
es es supe io aquel sob e el'
qual sob esalen los es homb es
mas eloqüen es de la an igüedad!
K
3
so
C X C V.
Yo quie o que el es ilo del
o ado sea ené gico ; el del poé a
ágico , sublime ; y el del poé-
a cómico , lleno de delicadeza.
Pe o un es ilo demasiado ci cuns-
pec o no sien a bien á un iló-
so o. Se ocupa á és e en un
cuidado an u il como el de las
palab as ? A lo g ande de las
cosas es á lo que se dedica : la
eloqüencia le sigue como la som-
b a , sin que piense en ello. Sus
ases no es a án limadas y puli-
das en odos sus po meno es ; no
o ma án un encadenamien o a -
is amen e abajado ; cada una
de sus palab as no se á un pun-
o que despie e al lec o ; pe o
en el conjun o se halla án asgos
[1513
luminosos , y se lee án pasages
dila ados sin disgus o.: En in, el
ilóso o end á la en aja de p o-
ba , que ha conocido lo que ha
esc i o , po que su obje o no s
el de ag ada , sino el de hace
e lo
que
á él le ag ada : odos
sus pasol se di igen á los p o
g esos de la i ud , y no as-
pi a á que le aplaudan.
XC
V
Da inconside adamen e , es
pe de del iodo mas e gonzo-
so : peo es el habe dis ibuido
mal un bene icio ,
que
_
el habe
hallado ing a i ud po ecompen-
sa. El de ec o de econecimien o,
es icio de o o; pe o la al a de
disce nimien o , lo es nues o.
K4
52
CXCVI
I.
Si no se hace bien sino con
la espe anza del e o no , es me-
nes e mo i sin es a . Pe o pa-
a mani es a has a qué pun o es
desin e esada la bene icencia , ad-
ié ase , que noso os soco e-
mos á ex ange os a ojados so-
b e nuei as cos as po la em-
pes ad , las quales an á dexa
pa a siemp e : noso os habili a-
mos con un na ío equipado , pa-
a que uel a á emba ca se , á
un desconocido , despees del nau-
agio : es e homb e pa e sin co-
noce apenas al au o de su con-
se acion ; y des inado á nck ol-
, e nos á e jamás , ans ie e su
deuda
á
los dioses , y los conju-
a
á sa is ace po él. En guau-
[153]
o á noso os , el simple conoci-
mien o de un bene icio es e il , es
su icien e pa a nues a elicidad.
En el in mismo, de nues a
ida , guando a eglamos
nues-
i as disposiciones es amen a ias,
hace nos ,
po
en u a o a co-
sa sino de ama bene icios
que
nos son bien inú iles ? Sin em-
ba go , quán o iempo no em-
pleamos , y quán as discusiones
sec e as pa a a egla las sumas
y los lega a ios !
Qué nos im-
po an los suge os de nues a be-
ne icencia , supues o que nada de-
bemos espe a de ellos ? No obs-
an e es o , jamás e lexionamos
mas
dones que hacemos , ni
nues os juicios son mas p o un-
dos , que luego que, despojados
de ódo in e és pe
sonal , solo
la hon adéz se mani ies a á nues-
[ 5
4 )
os
ojos. Nunca po el con a-
io , pode nos juzga de nues os
debe es , en an o que so'n de-
p a ados po la espe anza , el e-
mo y el deley e , es e
icio
de
coba des. Pe o luego que la mue -
e hace calla á odas las pasio-
nes , luego que en ía un juez
inco up ible pa a a egla las pa -
iciones , en onces elegimos á. los
mas dignos pa a ansmi i les nues-
os bienes , y jamás a eglamos
mejo nues os negocios , que
guando ya no nos pe enecen.
CX
CV I
I I.
Es se ing a o el mi a un
segundo bene icio
en
la es i u-
don del p ime o , y espe a lo
aun al es i ui . Yo llamo ing a-
o á aquel que asis e á su bien-.
{1551
hecho en e mo' , po que á
hace es amen o ; es se ing a-
o el ocupa se en onces de he-
enc
ias
y de legados. Bien po-
d á llena las unciones de un
ami,
go i uoso y econocido ; pe o
si la espe anza Alumb a á su co
azon ;
si el amo del p o echo
le hace ob a , y si a oja el an-
zuelo , es muy pa ecido á esos
páxa os ca ní o os que a isban los
ganados con agiados , y p óximos
a
pe ece . Del mismo modo el que
agua da la mue e de su bien-
hecho , es un Bui e que uela
en o no de un cada e .
CXC
I
X.
aj
El in del bene icio es la en*.
a de aquel á quien se aya-
ece, y no la nues a; sin lo qual