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Segunda parte de La moral de Séneca

Séneca, Lucio Anneo, 0004 a.J.C.-0065

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SEGUNDA PARTE DE LA MORAL DE SÉNECA EXTRAIDA DE SUS OBRAS Y TRADUCIDA DEL FRANCES AL CASTELLANO POR D. En ique A aide y Po ugal. TOMO OCTAVO.Biblio eca PixeLegis. Uni e sidad de Se illa. CON LICENCIA. En Mad id, en la O icina de AZNAR. AÑO M.DCCC.III. • Se halla á en la Lib e ía de Cas illo, en e á las g adas de S. Felipe. lo SI lig dos e e de [ s MORAL DE SÉNECA. L a mo al ap o echa mas quan„ do se insinúa en el alma po pensamien os suel os : aquellos discu sos de apa a o p onuncia- dos en p esencia de un pueblo nume oso , hacen mas uido , que e ec o. La iloso ía es el consejo del homb e ; y los consejos no se dan á g i os. I I. Los compendios son mas ne- cesa ios pa a los que empiezan, po que ins uyen ; y los suma - A 3 E íos mas cómodospa a los sa- , bios , po que llaman las espe- cies. I. El econocimien o que ene- nos á nues os p ecep o es , lo debe nos á aquellos ins i uido es del géne o humano, que nos han abie o el camino de la elicidad. Qué he encia han dexado á los homb es ! Quie o oma pose- sion de ella : pa a mi ha sido lo que adqui ie on , y pa a mí a- baja on. Pe o ob emos como bue- nos pad es de amilia ; aumen e- mos nues o pa imonio , y no lo ansmi amos sin usu as á nues.- os nie os. Mucho al a oda ía, y al a á que hace : en mil si- glos al a á oda ía alguna pie- d a al edi icio. Pe o aun guando )e. C 7 los an iguos lo hubie an descu- bie o odo , la aplicacion , el co- nocimien o y la colocacion de es- os mismos descub imien os , se- ian siemp e obje os nue os. De una cabaña puede sali un hé oe ; y el alma mas bella, de un cue po di o me y es o- peado. Me pa ece que la na u- aleza ha p oducido exp esamen- e algunos homb es pa a p oba que la i ud nace en odas pa - es. La ida mas la ga no es siem- p e la mejo ; y la mue e mas lejana , es siemp e , la mas des- ag adable. A4 E8 VI. El que consien e i i (pan- do es á p e iendo que den o de es ó qua o dias end á su, enemigo el pode de qui a le la ida , abaja e dade amen e pa- a o o. V ‘ 1 1. La memo ia , así como los lib os que han es ado mucho iempo en uel os en el pol o, exíge que la desa ollen de iem- po en iempo ; es p eciso , po deci lo así , sacudi odas sus hojas , á in de ene las p on as guando se necesi en. VIII. Qualquie a que piensa en ecibi , ol ida que ha ecibido. hc [ 9] El mayo T al de la codicia , es- la ing a i ud. Añádase á es o, que de odos los homb es que hacen papel en el es ado , no hay uno que no mi e mas bien á los que se le han adelan ado, 'nue á, los que dexa a ás : les es menos desag adable el e una opa que los sigue que les es impo p_no el e que alguno los, p ecede. El icio de odo am- bicioso , es no mi a a ás : la am- bicion no es la solapasion sin li- mi es ; odas son lo mismo , po - que odas comienzan po el in. I X. Se engañan los que piens n que los ilóso os de buena e sean unos homb es descon en os, sediciosos , desp eciado es de las [ o leyes , de los magis ados , y odos aquellos #ue p esiden la pública adminis acion. Po el. con a io , nadie es mas econo- cido que ellos á las pe sonas de dignidad ; y con an a mas azona co no que no hay ciudadanos po los quales , los que ienen las iendas del gobie noL, abajen mas que po los ilóso os , á quie- nes hacen goza de las dulzu as del eposo. Homb es á los qua- les la segu idad pública p ocu a un acil acceso hácia la sabidu ía que ellos buscan , se o man una obligacion de hon a como á un pad e , al au o de un bien an g ande , y le aman mas sincé a- mh e , que aquellos co esános inquie os pues os en medio del umul o , que odo lo deben á los P íncipes , y aun los c een deudo es , y á los que jamás pue= den sa is ace la codicia po mas. y mas que ex iendan las libe a- lidades , po que aquella a c e- ciendo á medida que se la sa- is áce. El sabiopiensa , pues , en aquel á quien debe el usu u o de aquellos bienes que le dis- pensan de gua da los mu os , de los ibu os de la gue a , y de odas las demás ca gas que im- pone la obligacion de ciudada- no ; piensa en odas es as obli- gaciones , y dá g acias al Pilo- o que lo conduce. Sob e odo, la iloso ía es la que enseiia á ag a- dece un bene icio ,y á cono- ce lo ; y alguna ez es paga lo, el con esa lo: El sabio con esa á, pues , que debé mucho al hom- b e igilan e , cuyos des elos y 18 gui la p op ia g andeza , de la que es p es ada. X IX. Habiendo sido hecho p isio- ne o un jó en Lacedemonio en una ie na edad , g i aba en su lengua dó ica : "No , yo no se- !, e escla o." Cumplió su pala- b a , po que la p ime a ez que quisie on exigi de él una accion se il y baxa , se es elló los se- sos con a una pa ed. Como se encuen an homb es que consien- an en se escla os , eniendo la libe ad en la mano ? X X« Pasando Cesa un dia po la ia la ina , sp le ace có un sol- dado de su gua dia , el qual , be- sándole la ba ba blanca que le [ 19 caía sob e el pecho , le pidió la mue e. ¿ Pues qué i es ú? le dixo el P íncipe. La misma espues a había de da se á odos esos homb es , á quienes la mue e se ía un consuelo. ¡ Tú emes el mo- i ! ¿ Pues qué i es ú ? XXI: La ida se ía penosa en una con inua loxedad si ue a ne- cesa io enuncia odo aquello que puede no ene e ec o. XXII. Los sen imien os del bienhe- cho deben a egla los del`deu- do : no ha de pesa se el 1?ene- icio , sino la in encion. B 2 [ 20] XXIII. Es un e o de los ing a os, el c ee que el usu u o de un bene icio debe se g a ui o, mien- as que ellos pagan á sus ac ehe- do es in e eses , sin pe juicio del capi al. Los bene icios ienen am- bien sus in e eses ; siemp e hay mas que paga guando se paga mas a de. Hay cie a ing a i ud en ol e un bene icio sin sus en as a asadas. XXIV: Nada hay mas co nun , que el halla gen es que mi an como imposible odo lo que no pue- •dén hace ; que nos acusan de -que damos p ecep os demasiado - du os ; que enemos un lengua- ge cansado', y nada p opio pa- 2I] el gé'ne o humano e l a,  Quan a.. mejo idea engo yo de ellas ! Todo lo que noso os deci nos,. pueden ellas hace lo ; pe o no quie en. Que me ci en un hom- b e cuyas en a i as hayan sido in uc uosas , y que no haya en- con ado núes osp ecep os mas aciles en la p ac ica. El no a e e nos -á expe i- men a los , no consis e en que ellos sean di iciles , sino que se' hacen di iciles po que no los ex— pe imen amos. Noso os de ende- mos nues os icios , po que les somos a ec os ; y mas bien que- emos disculpa los ,que a oja - los. La na u aleza da al homb e' ue zas bas an es-. si quisie a a , le se de ellas , pa a euni las y se i se de ellas en su de ensa, á' á lo menos , pa a no abusa y. E3 [ 221 pe de se. El de ec o de olun ad, es la e dade a azon ; y el de- ec o de pode , es el p e ex o. X X V» La jus icia no es oda pa a p o echo de los o os , como lo c een o dina iamen e : la mayo pa e de las en ajas que p ocu- a, e luye sob e ella. Lo mismo sucede con la bene icencia , po - que haciendo bien á los o os, se lo hace uno á sí mismo. XXVI. Solo la pa e mas débil y nias lige a de la maldad , es la que esal a en los o os : lo peo . que ella iene , y po deci lo así, lo mas espeso , queda en eJ on- do del alma del malo y si e pa a ahoga lo. E 3] XX V I I e La lec u a es el alimen o del espí i u': ella le hace descansa de las a igas del es I dio , aun- que ella misma es un es ádio. No hay que ceñi se unica nen e á esc ibi Q lee : la una de es- as ocupaciones en is ece y con- sume ; hablo de la composicion; y la o a a icka y elaxa el es- pí i u. Es menes e hace lo uno y lo o o al e na i amen e : mu- uamen e deben se i se de co - ec i o : lo que la lec u a ha ecogido , la composicion debe compila lo: xx I . Subsis ió una union in iola- ble en e los homb es , has a el B C 24 iempo en que la a a icia llegó á ompe los ínculos de la so- ciedad , y se hizo un manan ial de pob eza pa a aquellos mismos á quienes había en iquecido. No hubo posesion segu a sino guan- do las posesiones e an comunes; y odo se dexó de posee , guan- do se empezó á aspi a á la p o- piedad. XXI-X. La i ud no es un 'p esen e de la na u aleza : es un a e el hace se i uoso. Los p ime os• homb es no lo e an sino po la igno ancia del mal. Pe o hay , una g an di e encia en e no que e , el mal , y no sabe lo hace . X X X. Meceno dixo muy bien: [251 $, no cu o de mi umba ; la na- ,1 u aleza iéne cuidado de se- ,  Mul a los cadá e es. ol idados," Se c ee a que es a máxima es de un es oico. xxx . • ¿Quál es el homb e que pue- da c ee se inocen e,,, con espec-:. o á odas las leyes? y guando así ue a , quán limi ada no es una i ud que se educe á la obse ancia de la ley ! Quan o mas es endida no es la es e a de los, debe es , , que la del de echo! Quan as cosas el a ec o na p al, la humanidad, la libe alidad, la jus icia y la buena é no exigen, de las qualesTno  mencion alguna las ablas de la, ley! .4- [ 26 El hábi o inspi a á lo la go el amo del icio , así como el de la i ud. XXXIII. El encono de la mayo pa - e de los homb es , no es con- a los de ec os , sino con a los que los come en. X X 2a. V. Quan as gen es mien en pa- a engaña ! y quan as o as po que han sido engañadas ! XXXV. Si dice gue es homb e de bien el que e ha hecho una inju ia , no lo c eas , po que es un mal ado ; no e espan es de [ 27] es o. O o le cas iga á po i, y aun él mismo se ha cas iga- do ya con el mal que ha hecho. XXXV I. No esul a la misma glo ía de paga las inju ias con inju ias, que de paga los bene icios con bene icios : al con a io , es an e gonzoso excede se en el p i- me caso , como lo es el queda - se a ás en el segundo. La en- ganza es con a ia á la humani- dad , aunque con o me en la apa- iencia á la jus icia , y solo se di e encia del ul age en el o — den del iempo : el que se en- ga , no consigue o a en aja que la de hace mal de un modo mas excusable. [ 34 los. Una sola cosa puede da - nos la anquilidad ,yes un a- ado de mu ua indulgencia. XLVII. No hay elicidad pa a aquel que a o men a su idea con una elicidad mayo . Conside a mas bien la mul i ud que e sigue, que el pequeño núme o que e p ecede. Cuando alguno se nos ade- lan a , no pensamos en la mul- i ud de desdichados que ienen a as ando de ás de noso os, en idiando nues a o una. Tal es la injus icia de los homb es,. que aunque deudo es de mucho, mi an co no una inju ia el habe podido ecibi mas. El dine o es quien sob eca - ga la ba a , con un mon ón de li igan es ; el que hace ab i los ojos al a a o ; el que en eda á los pad es con los hijos ; el que ocasiona los enenos , y el que a ma de la espada á los asesinos y á los legiona ios : el dine o es el que e nos , mas eqüen emen- e ociado con nues a, sang e; po él las noches en e ma idos y muge es son u bulen as , á causa de c ueles disensiones ; y po él , odos andan ap esu ados al ededo de los T ibunales. Si los Reyes se hacen bandidos san- guina ios , y si as o nan lospue- blos ele ados po el abajo de un g an núme o de siglos , es C 2 [ 3 6 po busca el o o y la pla a en las cenizas calien es de las Ciu- dades. L. El Pi agó ico Sex io , al in del dia , e i ado á su alco a , ha- cía su i á su alma es e in e - oga o io : "¿De qué de ec o e $9 has cu ado hoye ¿ Qué pasion 9, has comba ido ? ¿ En qué cosa ›, ales mas ? " Hay cosa mas loable , que el epasa así el dia ? Qué sueño el que sucede á es e exámen Yo exe zo igual- men e sob e mi es a uncion de Magis ado , y pley do odos los dias en mi p opio T ibunal. Quando e i an la luz , y quan- -do mi muje , ins uida de mi cos umb e , calla , hago la e is- a de aquel día ; epáso odas C37'3  - mis palab as y odas mis acciones; nada me ocul o , nada me pe - dono. ¡Eh ! po qué he de eme el con esa me mis al as , guan- do puedo deci me : " Cuidado », , con ol e á empeza , yo e 37 lo paso po es a ez. Tú has », mani es ado demasiada e que- », dad en es a dispu a. No e, Y, midas de hoy en adelan e con los igno an es. No se quie e ' 1 ap ende , guando no se ha », ap endido jamás. Tú has e- » plicado á al homb e con mas libe ad que debias ; ú lo has exáspe ado en ez de co e- ', gi lo : piensa en lo succesi o, >3 menos en si lo que dices es » cie o , que en e si aquel á », quien hablas es capaz de, ap o- », echa se de una leccion ú il la e dad no se debe deci si- e 3 [ 38 3 P ) no á aquellos que quie en cs- .', cucha la." Es emos en paz con noso os' mismos , sin hace caudal de la opinion : consin amos en que sea mala , siemp e que me ezcamos una buena. LIL El exceso de la dicha hace al homb e codicioso; jamás'nues- os deseos •es án an a eglados, que cesen en el momen o de go- zados ; los ' .4 o os an siemp e' adelan e, y ia. adquisicion de un bien inespe ado, solo p oduce las' mas locas espe anzas. El a ec o de- los asallos- es E 39 .3 la gua dia noc u na que de iende el sueño de un P íncipe ; sus pe sonas o man un e aplen al ededo de la suya , y un mu o siemp e ele ado en e su pe so- na y el pelig o. L IV. La c ueldad en los pa icu- la es hace poco daño ; en los P íncipes no se di e encia de la gue a. L V. Qué cosa hay mas loable que un P íncipe , que poniendo e- no á su cóle a , se dice á sí mis- mo : i No hay nadie que no pue- da ma a con a la ley ; yo soy el solo que puede sal a ápesa de ella! C4 C 40] IVI. La ida puede qui a se al supe io ; pe o no puede da se sino al in e io . LVII. Jamás enemos mas di icul- ad pa a aco da un pe don , que guando nos hemos is o eqüen-- eme e en el caso de solici a - lo. LVIII._ En el homb e que lo pue- de odo , se mi a menos lo que ha hecho , que lo que hab ía po- dido hace . LIX. Demasiadas gen es hay que se enca gan de la cóle a del P in- [413 cipe, y que le hacen la co e con la sang e de o o. L X. El i ano no mi a sin sob e- sal o los b azos mismos , á los quales se ha con iado: su p ecau- cion es pa a él un e o mas. Quie e se emido po' que le abo ecen ; y no sabe que el ódio lle ado al ex emo , se con- ie e en u o . Un emo mo- de ado de iene el alo ; pe o qua* es con inuo , i o , y acompañado del quad o de los suplicios , ele a las almas aba i- das , y las lle a á in en a odo ecu so. Es menes e que el e- mo dexe alguna segu idad y haga di isa mas espe anzas, que pelig os , sin lo qual , si en ello hay el mismo iesgo es ando nazi- [42] quilos en onces se quie e mas bien a os a lo, y conspi a con- a la ida del i ano. LXL Un P íncipe , cuya acogida es a able, y de acil acceso , cuyo ex e io hace po gana al pue- blo , y anuncia la bene icencia, que de ie e á las súplicas equi- a i as , y se niega á las p e en- siones iniquas : un P íncipe seme- jan e , es amado , de endido , y espe ado de oda la epública. Se habla de él en las con e sa- ciones pa icula es , en el mismo ono que en las asambleas públi- cas. Báxo su impe io se desean hijos ; la es e ilidad , compañe a de los males públicos , desapa e- ce : cada uno c ee espe a mu.4 43 cho de sus hijos , naciendo en un siglo an dichoso. Un P íncipe semejan e , es á cus ¿diado po sus bene icios , sin necesidad de sa éli es ; y las a mas le si en solo de ado no. LXIL Los í ulos de g ande , eliz, augus o, pad e de la pa ia, &c. odos los sob enomb es , en in, que p odiga la lisonja an baxa- men e á los Sobe anos , no son o a cosa sino í ulos hono í i- cos. LXIII. El que condena p on amen- e , es á bien ce ca de condena con gus o : el exceso de se e i- dad , se pa ece mucho á la injus- icia. [ so o po nues as p opias lisonjas, quan o po las agenas. LXXVI II. El eposo y las ocupaciones del e i o son incompa ibles con el gus o de los negocios públi- cos , con la necesidad de ob a , y la inquie ud na u al , que es su conseqüencia. Poco consuelo en- cuen a uno en si mismo , p i:- ado de los place es momen a- neos que la misma ocupacion p o- cu a á las gén es de negocios ; no -nos acomodamos con nues a ca- sa , con nues a soledad , con nues a p ision de aquí. p oce- zde aquella displicencia , 'aquel disgus o de sí mismo , aquella o ación con inua de un espí i u que no puede ixa se ; en in, el dolo y la ama gu a de un la n [ I e i o in olun a io. El colmo de la desg acia es , que no nos a e- emos á con esa nues o mal, po que la e güenza sepul a las 'quejas. en lo in e io del alma. L XXIX.' La ociosidad engend ada de la desg acia , alimen a con inua- men e la en idia ; se desea la caida de los o os , po que, uno mismo no ha podido ele a se. LXXX. No somos solamen e ú iles á la pa ia , de ádiendo á los acu- sados , y opinando po la paz ó po la gue a. El homb e que ins uye á la ju en ud , que la inspi a el amo de la jus icia , la D 2 [ 52] paciencia , el alo , el desp e- cio de la mue e ; que en la ne- cesidad en que i imos de „ y e- cep os saludables , o ma las al- mas pa a la i ud ; que en co- giendo y pa ando en su ca e- a á los a á os y libe inos , e- a da á lo menos su caída po algun iempo ; un homb e seme- jan e has a en una condicion p i ada , abaja en bene icio del público. "'XXX I. En medio de las acciones y de las cabalas de la ambicion, en e aquella opa de calumnia- do es que emponzoñan las mas hones as acciones , co e mucho iesgo la ec i ud ; po que en- cuen a mas obs áculos , que me- dios pa a ace a . C53] LXXXII. El iempo es un bien , del qual somos , ó ap o echados p ódigos : los p ime os se hallan en es ado de da cuen a de su empléo , y á los segundos no les queda con que jus i ica su pé - dida ; y así nada encuen o an e gonzoso , como un iejo que no iene o as p uebas de ha- be i ido la go iempo sino su edad. LXXXIII. Es p eciso hace e lexion so- b e las emp esas que in en amos, y compa a nues as ue zas con nues os p oyec os : el pode de- be se siemp e mas ue e que la esis encia. D 3' C 54 3 LXXXIV. Ñada hay mas delicioso que una amis ad dulce y iel. Qué o una es la de halla un hom- b e , en cuyo seno podamos de- posi a segu amen e odos nues- os sec e os , y con cuya dis- c ecion con emos aun mas que con la nues a ! ¡ Un homb e, cu- ya con e sacion ali ia nues as in- quie udes , cuyos a isos , nos de- ciden á ab aza el pa ido mas sabio , cuya aleg ía disipa nues- a is eza ;yen in , cuya so- la is a nos aleg a ! LXXXV. La e dade a medida de la iqueza , es no es a muy ce ca ni muy lejos de la pob eza. X55} LXXXVI-. Sin economía no hay ique- zas bas an e g andes; y con ella no las hay demasiado pequeñas. LXXXVII. Todos los es ados son o as an as escla i udes. Es p eciso acos umb a se á su sue e , que- ja se de ella lo menos que sea posible , y ap o echa se de o- ls  das las en ajas que puedan acom- es.  paña la. No hay condicion an du a , donde la azon no; halle so. algun consu'elo. La incons ancia es en e los icios el mayo enemigo del e- poso. D 4 s6 LXXXIX. Son dos excesos igualmen e con a ios á la elicidad , la im- posibilidad de muda , y la de ia se. X C. Es menes e acos umb a nos á no mi a como neg os , sino como idículos , los icios de la mul i ud :, mas ade e imi a á De- móc i o , que no á He ácli o. No eamos sino la mi ad de los  , y sopo émosles con indulgencia. Mas humanidad hay en bu la se de los homb es , que en gemi po ellos. Añádase, que les es mas u il : el que ie de- y a á lo mehos alguna espe anza, [ s7 7 . po que no e en odo es e apa- a o de la ida humana , nada impo an e , nada g ande , y na- l.  , da que sea se io. Sin emba go, mas ale e sin emocion las cos umb es públicas y los icios dé los homb es , sin eí ni llo- a . Chasco se lle a uno en a o - ;  men a se po los males de los o os ; y hay humanidad en di- e i se con ellos. X C I I. La mayo pa e de los hom- b es ie e lág imas pa a mani- es a las : ellos ienen los ojos enxu os guando no hay es igos, y se c ee ían deshon ados de no llo a , guando odo el mundo llo- a. La mala cos umb e de a e- gla se á la opinion es á de al modo a aygada , que se con a- [ 58 hacen has a los sen imien os mas na u ales , quie o deci , el del dolo . XLIII. 'Pensemos en n6 imi a los ebaños que siemp e siguen la i- la , y en no camina hácia lo que mas p es o emos , sino á donde debemos i . La aiz de nues os mayo es males es, que nos a egla- mos á las oces públicas : no mi a- mos como digno de nues a es i- macion , sino aquello que iene la pública es imacion , y lo que es- á au o izada con un g an nú- me o dé exempla es ; y así no i i nos con a églo á los p in- cipios de la azon , sino imi an- do á los o os ; de lo que esul- a , el que caemos los unos sob e los o os. 59 XC I V. Jamás uno solo se ex a ía, pe o es el au o y la causa de los ex a íos de o o. X C V. Jamás dexa de ae nos u i- lidad el segui la mul i ud. Me.-- jo que emos c ee , que juzga , po que á eces i imos sob e la é de las palab as , en luga de consul a la azon : noso os so- mos los jugue es y las íc imas de los e o es asmi idos de bo- ca en boca ; y los exemplos age- nos nos pie den. Pa a cu a nos de es a dolencia , es menes e hui el opél. El géne o huma- no no es an dichoso, que el pa - ido mas sábio sea el del ina.- [66] me o de Reme os de Ulises : dis- pu aban pa a sabe si la lijada se habip, compues o an es qué la Odiséa : si es os dos poemas e an de un mismo au o ; y o as mu- chas cosas de es e jaéz , que den sabe se sin se po ellas in- e io men e mas dichosos ; y pu- blica se sin se , 'ni mas moles o, ni mas ins uído po ello. C X. Lo que no se hie e , no es in ulne able , sino lo que no pue- de he i se. CX I. Los g andes enómenos , y odo lo « que se aleja del paso comun y o dina io de las cosas, no se dexan e eqüen emen e. [ 67) /cm. La a a icia a eba a á los ,o os pa a escasea se á sí misma. CX II I.• Luego que el sabio echa des- de lo al o una ojeada sob e la ie a , se dice á sí mismo : ¡Véa- se ahí el pun o que an as na- ciones se dispu an con el uego y con la espada 1 Todos esos g andes mo imien os son excu - siones de ho migas que se hallan demasiado es echas. La di e en- cia de ellas á noso os , es la de dos á omos mas . pequeño el uno que el o o. C XIV. Ag ipa , homb e de alo , el qual ué en e odos aquellos á E 2 :[ 68 ) quienes las gue as ci iles a a- xe on pode y celeb idad , el único dichoso con a la Repú- blica , enia cos umb e de deci :, que debía mucho á es a máxima: La conco dia aumen a las pe- ,' quenas cosas , y la disco dia Y, a uina las mas g andes ;" y que ella e a la que le había' he- cho buen he mano y buen ami- g es• La i ud iene su pa e es- pecula i a , y su pa e p ác ica; po consiguien e, es menes e ins- uí se , y con i ma con las ac- -ciones lo que se ha ap endido. C X V e Se i e di e en emen e pa a el pueblo, y pa a sí. El e i o no ús en sí mismo una escuela de inocencia , ni el campo una es- a. el 1 • i , la: la Y (1; [ 691 cuela de ugalidad ; pe o guan- do no hay es igos ni expec ado- es , los icios, cuya ecompen- sa es el mani es a se , calman in- sensiblemen e. No somos magní- icos pa a noso os mismos , ni aun pa a llama la a encion de un pequeño núme o de amigos amilia es. En qui ando al hom- b e la ep esen acion , se le qui- an los deseos. La a nbicion el luxo y la p odigalidad piden un ea o; ocul a las , es cu a las. C X V I. Las desg acias nos hacen mas sabios : se di ía que el buen jui- cio y la buena o una son in- compa ibles ; la p ospe idad qui- a al homb e el juicio. E 3. [701 cx i . Es es udia la iloso ía en la' p ác ica , y exe ci a se báxo los ojos de la misma i ud , el se es igo de las ideas de un hom- b e sabio sob e la mue e y el dolo , guando la una se ace ca, y el o xo nos oca. Del homb e que ob a es menes e ap ende á ob a . No su e pacien emen- e po la espe anza de la mue - . e ; ni po el enójo del dolo mue e con esignacion : él su e la una , y espe a el o ó. CXVIII. Se encuen an homb es que nacie on con dicha , y á los qua- les han sido a o ables las ci - [71 cons ancias , po que sin un la go es údio llega on po si mismos á un es ado , que o dina iamen e no es o a cosa que el u o de las lecciones , po lo qual con- aen la i ud desde el p ime momen o de p esen a sela. Es as almas codiciosas de i ud , se e- cundan , po deci lo así , ellas mismas ; pe o las que son menos ue es y menos ac i as ó que po la go iempo se han is o o- deadas de exemplos con agiosos, han con aído ya un o ín , que no puede limpia se sino con una la ga . o acion. Los dogmas de la iloso ía pueden hace llega mas p on amen e los p ime os á la pe eccion , y acili a el ca- mino, á los mas débiles , hacien- do que se desp endan de sus opi- niones dep a adas. E 4 C X I X. C ispo Passieno , ingenio el mas "su il que he conocido , so- b e odo pa a dis ingui y cu a los icios decía , que ponemos algunas eces la pue a en e la lisonja y noso os ; pe o que nun- ca la ce amos. Añadia , que a- amos la adulacion como una da- ma que nos gus a guando llama á la pue a , y mucho mas quang- do la echa abáxo. C X X. No hay nadie que no pe - mi a se alabado de una i ud, cuyas p uebas son públicas. 173 3 C X X I. Menos cues a el aumen a en dignidades , que el empeza á ele a se. Lo mismo sucede con las iquezas : ellas esiden la go iempo al ededo del pob e an- es de saca le de la indigencia. Qué locu a es la de dispo- ne de la p opia ida, no sien- do due ios del dia de ma iana! ¡ Qué demencia la de ex a ia su espe anza en un u u o in- cie o s ! Yo comp a é , yo cons- ui é , yo coloca é , yo pe ci- bi é, y ob end é hono es ; en in , yo pasa é con quie ud una e j ez a igada y sa is echa de [ 74 place es. No con emos con ma- ñana ; quedemoslol en es odos los días con la ida. En siguien- do es e plan , se goza de la se- gu idad. Pe o guando se i e en la espe anza , se dexa siemp e escapa el iempo que se iene en la mano ; nos hallamos a o - men ados, po el deséo de la i- da , y pó el emo de la mue e, que es la ponzoña de odos los bienes. C X XI I I • El a e de adqui i y el de conse a , son dos medios que, omados sepa adamen e , pueden cada: uno hace opulen o á un homb e. CX XI V. ¿A qué si e el a a esa las C 753 ma es, é i de pueblb en puebla? Pa a subs ae os de ues a po- b eza , habeis de se o o , y no es a en o a pa e. Supongo que llegais á A enas , á Rodas ó á quo pueblo que elegís : qué impo an las cos umb es que allí encon ais , si allí lle ais las ues- as C X X V. La celeb idad no pide esen- cialmen e g an núme o de o os, po que sabe con en a se con el de un solo homb e de bien : un solo homb e i uoso , bas a pa- a juzga á odos los homb es i uosos ; pe o pa a la glo ia y la epu acion , la opinion de en solo homb e no bas a : es as exi- gen el acue do de una mul i ud de homb es. En elp ime caso,, C82) >Y mo al menos indigen e , es », aquel que menos desea. Se de- ,' ne odo lo que se quie e , quan- !Y do no se quie e sino lo su icien- y: e." CXXXII. No_ busques en la jus icia o a ecompensa , que la de se jus o. Indi e en e es que mu- chas gen es conozcan u. equi- dad : qualquie a que quie e ha- ce su i ud pública , no aba- ja pa a la i ud , sino pa a sí mismo. Tú no quie es se jus o sin glo ia ; pe o e e ás obliga- do eqüen emen e á se lo con in amia : en onces , si e es e da- de amen e sabio , la mala epu- acion adqui ida po medios ho- nes os , end á pa a i mil a ac- i os. 1 sl S o 83 CXXX III. La igno ancia de las causas hace los e ec os mas e ibles, y lo a o de los enómenos les aumen a el asomb o. Con las desg acias comunes nos amilia- iza nos ; pe o los acaecimien ps ex ao dina ios inspi an mas e - o . ¡ Eh ! ¿ po qué hay pa a no- so os cosa alguna ex ao dina ia? Es po que e nos la na u aleza sin adi ina la ; no pensamos sino en lo que hace , y no en lo que puede hace . Nues o miedo es, pues , el cas igo de nues a ne- gligencia, y ememos como nue- o lo que solo es ex ao dina io. Supues o que la igno ancia es la causa de nues os sus os , la exéncion del miedo me ece la pena de ins ui se. F 2 CX XXI V. El lenguage de los homb es, dice un p o e bio g iego , ué 'siemp e con o me á su ida. Así como las acciones de cada indi- iduo son con ohnes á sus dis- cu sos , y 1a pin u a de las cos- umb es públicas , su es ilo y su lenguage. Quando las cos umb es de la sociedad se han co ompi- do y a eminado ; un lenguage poco cas igado es la señal de la dep a acion píiblica ; sob e odo, guando es e de ec o no se en- cuen a en uno ú dos indi iduos, sino- que se ha a aído la ap oba-, don gene al. CX X X V. 1 ¿ Qué di e encia hay en e [ 851 los muchachos que ,dan un: ,g an• alo á sus jugue es , y noso os, sino que noso os nos ol emos locos po quad os y es á uas , y que nues as locu as son mas ca- as que las suyas ? CXXXVL Tú me p egun as cómo ha llegado has a noso os el p ime conocimien o de lo que , es bueno y hones o : la na u aleza no ha podido da oosle ella ha sem b ado en noso os las semillas de las ciencias , mas no la ciencia misma. Me pa ece que es e • co- nocimien o es - el esul ado de las e lexiones , y de las compa a-- clones que el espí i u háce po analogía en e las cosasque se han is o eqüen emen e , y se F3 [ 86 han obse ado. Se sabía que hay una salud del cue po ; de aquí se ha concluido , que debe habe en él ambien una salud del al- ma : se conocían las ue zas del cue po , y de ahí han in e ido que había igualmen e una ue - za de espí i u : se habían admi- ado á la is a de algunas accio- nes de bondad , de humanidad ó de alo , y comenza on á mi- a las como modelos de pe ec- cion. CXX X VII, Nues os an epasados e aban oda ía al ededo de la e dad; odo e a nue o pa a unos hom- b es que hacían las p ime as ex- pe iencias : noso os hemos pe - eccionado sus descub imien os, y les debemos aquellos que am- [ 8 7 3 bien hemos hecho despees. Se ne- cesi aba bas an e alo pa a a e- e se á sepa a el elo de la na- u aleza , i mas allá de la ojea- da supe icial que ella nos pe - mi e , y a anca la sus sec e os, po deci lo así. Es habe con i- buido mucho al p og eso de los descub imien os , el habe los c eí- do posibles. Es , pues , necesa io el escucha á los an iguos con in- dulgencia : nada que comienza, es pe ec o. C XX X V II I. El emo , aunque sea mo- de ado , y no enga o o obje o que una desg acia pa icula , de- bili a la azon ; pe o guando el pa o es gene al , los espí i us se ex a ían. No es acil conse a el buen juicio en lasg andes ca- F 4 C 881; lamidades ; el e o puede ob a con bas an e ue za en las almas ímidas , pa a hace las pe de la azon. El espan o es una especie de locu a ; pe o en los unos , no p oduce es a pasion sino e ec os momen áneos ; y en los o os, causa una u bacion mas iolen- a , que llega has a la demen- cia. CXXXIX. Jamás se en mas p o e as, que guando un e o mezclado de supe s icion conmue e los es- ' pí i us. CXL. No odo lo que pe enece á la mo al , cons i uye las bue- nas cos umb es : una cosa iene po obje o el man enim ien o del do [89] homb e, o a sus exp cicios , o a sus es idos y o a su ins uc- don ó su en e enimien o : o- . das es as cosas í enecen al hom- , b e , aun guando no con ibu- yan á hace lo mejo . Hay espe- culacionesque in luyen di e en- emen e en las cos umb es ; al- gimas si en pa a a egla las y co egi las ; y o as ienen po obje o el in es iga su o igen y na u aleza. C eéisque un iló- so o pie de de is a la mo al guando ex mina po qué la na- u aleza ha hecho al homb e , y po qué lo ha colocado sob e o- dos los animales ? No, sin duda; en e ec o , ¿ cómo se sab ía las cos umb es que el homb e debe ene , si no se conocie a lo que le es mas en ajoso ; y en una palab a , si no se conside a a su I s [9o] na u aleza ? IN o se sab ía lo que debemos hace ó e i a , sino luego que se hubie a ap endido lo que se debe á la na u aleza. Llé ese á bien que yo exa- mine obje os que pa ece se apa - an de la mo al. T a amos de sabe si odos los animales ienen sen imien o , la conciencia de su es ado na u al ó de su cons i u- cion. Pa ece que ienen es e sen- imien o , sob e odo po la des- eza y p on i ud con que usan de sus miemb os; de sue e, que pod ía deci se que lo han ap en- dido : no hay uno que no se si a con agilidad de las di e- en es pa es de su cue po , y que no execli e con la mayo acilidad los mo imien os que le son necesa ios. Ninguno de ellos mue e sus miemb os con aba- i a das al e lo 5 le 1' e [ 91 3 jo , ni se halla emba azado en su uso : desde que nacen exe- cucan al pun o las unciones , á las quales son des inados ; ellos aen su ciencia guando ienen al mundo , y nacen ense iados. Se me di á , al' ez, que los animales mue en con enien- emen e las pa es- de su cue - o , po que si los mo ie an de P o d modo , expe imen a ian do- lo ; y así , segun os , se en obligados, y es el emo , y no la olun ad , quien les hace mo- e se á p opósi o. Nada menos que eso : sus mo imien os se ian len os , si se hallá an cons eñi- dos : la agilidad anuncia un mo- imien o espon áneo ó olun a- io : bien lejos de que el dolo les ue ce á mo e se , no es ca paz de de ene los es ue zos que 98 mas pequeño ? En es o pa ece que ellos iénen un conocimien- o de lo que puede daña les , sin que la expe iencia p ác ica se lo haya ense iado : ellos se ponen en segu idad aun an es de habe ex- pe imen ado mal alguno. Y no hay que c ee que es o sea un e ec o casual : ellos no emen si- no los obje os que ienen azon de eme ; jamás pie den de is- a es e cuidado , y siemp e e i- an lo que les es pe nicioso. Mas, i iendo , no se hacen mas ími- dos ; lo que p ueba , que no es el uso á la expe iencia quien les dá el emo , sino el deséo na- u al de conse a se. La expe- iencia ins uye len a y di e sa- men e : las lecciones de la na u- aleza son uni o mes y p on as. Cada animal se ocupa de su 99 3 conse acion ; busca lo que pue- de con ibui á ella , y eme o- do lo que puede opone sele. La na u aleza le inspi a epugnancia hácia odo aquello que le es con- a io : odo lo que ella o dena, se hace sin e lexion y sin desig- nio. ¿No se é con qué indus- ia cons uyen las Abejas sus do- , micilios , y con qué union ma- a illosa concu en á sus aba- jos ? No es de admi a la ela de a aña , que oda la ciencia del homb e no bas a ía pa a imi a - la? Con qué des eza dispone sus hilos! los unos son de echos pa a se i de apóyo á los o os; y los o os son ci cula es y jun- os , á in de coge los mas pe- queños animalillos como en las edes. Es e a e ,no se ap ende, al nace se iene. G 2 [ Ioo De es e modo , ningun ani- mal es mas ins uido que o o. En odas las a añas se en las mismas elas ; odos los panales de miel ienen las mismas ca i- dades. Todo lo que el a e en- se ia , es desigual é incie o ; y odo lo que enseña la na u ale- za , siemp e cons an e y uni o - me : ella no dá á los animales si- no los medios de de ende se : éa- se po qué se hallan ins uidos - desde que nacen. No nos so - p ehendamos de que nazcan con los conocimien os , , sin los pules nace ían en ano. És e es,e1 p i- me conocimien o , y el p ime medio que na u aleza les dió pa a man ene su exis encia y pa a ama la : ellos no hab ían podido conse a se si no hubie an sido inclinados na u almen e á [ ' o ' 3 ello : es o solo, no hab ía se i- do de nada ; pe o ambien sin. es o , nada hab ía sido ú il. C X L I. Una de las causas de nues- os males , dimana de que a e- glamos nues a conduc a á la de los o os : no nos guiamos po la azon , y la cos umb e nos a as a.. Si pocas gen es hicie- an una cosa , no a a íamos de imi a la ; pe o luego que el g an núme o la hace, le segui nos : ¡có- mo , si po que una cosa se haga con eqüencia , se á mas es ima- ble ! Un e o hechogene al , o- ma el luga de la ec a azon. Los que se oponen á a , na u- G 3 [ IO2 aleza , pa ecen eme os que bo- gan con a la co ien e. CXLIII. Pa a calma el e o que inspi an las g andes e oluciones de la na u aleza , y asegu a al. homb e con a odos los pelig os de es a especie , el alo es mas impo an e que la ciencia ; pe o lo uno y lo 'o o es án ligados. El e dade o o igen del alo , son las a es libe ales , y el es- údio y con emplacion de la na- u aleza. CXLIV. Es na u al al homb e el ad- mi a mas bien lo nue o , que lo g ande. C X L V. En e los his o iado es hay algunos que buscan la celeb idad po la elacion de sucesos inc eí- bles , y que emiendo que el lec- o se due ma con hechos comu- nes y dia ios , lo despie an con p odigios : los hay c édllos , y los hay negligen es : alguilos se dexan so p ehende de la men iá- a , o os se complacen en ella; los unos no saben e i a la , y los o os como que an á bus- ca la. Se c eía que los homb es mas pelig osos e an los que lle an consigo las calumnias ; pe o hay homb es que lle an á cues as los G4 [104 icios : su con e sacion es muy pe judicial ; aun guando no ob e sus e ec os en el momen o , de- . xa siemp e semillas en el ánimo. CXL VII. Los que han oído una sin- onia , lle an, en los oídos la me- lodía de, un can o ag adable que oye on , el qual les impide el pensa en obje os se ios : lo mis- mo sucede con él lenguage de los adulado es , y con el de aque- llos que alaban las cosas desho- nes as ; su imp esion nos ocupa mas iempo que el que gas amos en oí las. Es, pues, ,muy impo - an e el ce a los oídos á los malos discu sos , y sob e odo,, guando empiezan ; po que des- de luego que comenza on, y nos [105] omamos la libe ad de escucha - los , se hacen mas a e idos. En- onces es guando llegan has a deci nos , que la jus icia, la i - ud y la iloso ía no son o a cosa sino palab as acías de sen- ido ; que no hay elicidad sino en una ida aleg e ; que no in- comoda se po nada , y gas a el pa imonio , es lo que se llama i i 'bien , y aco da se que de- hemos mo i ; que nues os días se pasan , y que la ida no uel- e a ás : ¿Po qué se acila á, pa a hace lo que puede ag a- da ? Po qué no concede se place es , que no pod án gus a - se siemp e , en la edad capáz de goza los , y que los pide ? ;Pa- a qué si e el i an es che la mue e , po una necia ugali- dad , á p i a se de los bienes que [1°6] ella nos ha de a eba a ? Qué locu a la de abaja pa a un he- ede o , y p i a se de odo, á in de que una g an succesion os ha- ga un enemigo de aquel á quien amais ! Mien as mas le dexeis, mas se aleg a á de ues a mue - e :  hagais caso de esos as i- diosos y se e os censo es de la ida agena ellos son enemigos de la suya : bu laos de semejan- es homb es, que se e igen en pe- dagogos del público , y no os de- engais en p e e i una ida ag a- dable á la conside acion. Semejan es discu sos son an dañosos como el can o de aque- llas Si enas que Ulises no quiso escucha , sino despues de es a bien a ado sus e ec os son am- bien unes os ; ellos nos hacen desp ende nos de la pa ia , de JI [ I07] nues os pa ien es de nues os amigos y> de la i ud , y p eci- pi an á aquellos que los escuchan en la mise ia y en la in amia. ¿No es , pues , mas en ajoso el se- gui el camino de echo , y llega al in al pun o de no halla pla- ce sino en las cosas hones as? CXLVIII. Si oda p o usion es i upe- able , la de los bene icios no lo es mehos. Qui a el disce nimien- o ; ya no son bene icios , pues o nan o o nomb e. Una g an can idad de dine o dada sin jui- cio y sin bene icencia , no se dis- ingue de un eso o que pudie- amos encon a . Hay mil cosas que deben ecibi se sin queda po ellas con obligacion alguna. 1 4 3 icio, es ol e lo á pedi . Yo g i a ía de buena olun ad , co-  101 in9 aquel homb e libe ado po un amigo dé Cesa de la p os- c ipcion . de los T iun i os , y- que , a igado de su a ogancia, le decía : "Vuel e ne á Cesa .  111 Has a quándo me epe i ás :  511 ya e he sal ado , yo e a an- ,› qué de la mue e ? Yo e de- ,' bo la ida , si me acue do de » ella ; y la . mué e ambien , si  111, á, de ella me haces aco da . Yo kl no e debe nada , si solo me • has sal ado pa a hace os- en acion del bene icio. No • acaba ás de a as a me en u • ca o ? No me dexa ás ,jamás 3, ol ida mi desg acia ? Sin í no hab ía sido lle ado en iun- ,/ o sino ina sola ez." c x. Todos 1os no alis as 1 ense- ñan , que hay bene icios que de , 41 ben dé ama se publicamen e , 'y o os en . sec e o publicamen e, aquellos que es glo ioso el ene , como las ecompensas mi- li a es los hono es , y gene al- men e odo aquello que , siendo conocido ,p ocu a b illa : aque- llos , al con a io que no con- ibuyen ni al adelan amien oini á la ilu.s acion , sino que ali- ian la debilidad , la indigencia, y la ignominia , deben ene se ocul os , y que solo los sepa el ságe o in e esado. CLXI. El úl imo pe iódo del mal, es su in. No puede su i se H2 C I I6), cho , y mucho iempo. La na- u aleza, como ie na mad e, nos ha o mado de al 'modo , que ha hecho , á que el dolo sea co o , ó sopo able. Todo depen- de de la opinion : no son solo las pasiones , como la ambicion, el luxo. y la a a icia , las que se a eglan á ella ; sino, que has- a el dolo mismo se con o ma con la p eocupacion. No somos desg aciados sino en azon de lo que c eemos se lo. Has a el do- lo lo halla émos lige o , si lo .c eemos al. CLXII. F eqüen e nen e se pagan los bene icios con inju ias. Has a homb es ing a os se han is o , po no habe podido se bas an- emen e econocidos. La demen- da ha llegado al pun o de ha- be g an pelig o en hace mucho bien á cie as pe sonas : pe suam didas és as á que es. e gonzoso el no pode ol e lo que se e- cibe , mas bien quie en. no dem be nada. ¡ Eh ! amigo mio, gua - dad lo que habeis ecibido : yó no os pido nada ; yo no exijo mas que la impunidad 1 - 4 po el bien que os he hecho. cL x El modo o dina io, de alaba la ida de un homb e á quien se iene en idia , es deci - : Ve ahí un homb e, que es á bien ; es o es , e ahí un homb e a e- minado.  - C. Ce5a 1. Ése i ano e ózy H3 [ 118] hécho pa a lle a las cos umb es de un Es ado lib e ála escla i- ud de la Pe sia , dió la ida á Pompeyo Penno ; si acaso es da - la el no qui a la. Quando és e ino á da le g acias po es e be- ne icio , le dió á besa el pie izquie do. O insolencia de la sup ema clase ! 0 deli io es úpido de la g andeza ! jamás haces que gus- emos la dulzu a de ecibi be- ne icios ú los cambias en ul- ag s. Yo quie o los bene icios guando se -p esen an báxo los asgos de la sensibilidad , ó á lo menos , báxo los de la dulzu a y de la se enidad : guando el bienhecho no me op ime con su supe io idad : guando no se ele a sob e mí , sino que des- ciende al ni él mio . ia a po de- [ 119 xa me e sino su bene icencia: guando despoja su bene icio dó uña os en acion impo una : (luan• do espía el momen o a o able; y guando pa ece que mas bien ap o echa una ocasión , que so- co e una necesidad. El único medio de pe suadi á los G an- des á que no hagan bene icios inú iles con su al i éz , es el de p oba les que es os bene icios no pa ecen mas conside ables po dispensa se con apa a o , y que ellos mismos no se os en an mas g andes po eso. El o gullo no iene sino 'una alsa g andeza , que hace oma a e sion á los obje os mas amables. C L X V. El alo no es un ins in o H 4 [ I 2o) ciego : no e5 el amo del peli- g o : no es una manía que hace busca lo que odo el mundo e- me , sino la ciencia de dis ingui lo que es mal , de lo que no lo es. El alo se ocupa muy cui- dadosamen e en su p opia con- se acion , pe o sabe su i lo que no iene sino la apa iencia del mal. CLXVI. Deme io el ilóso o decía, que el mismo caso, hacía de los discu sos de los igno an es , que de los {la os que escapan, de los in es inos. Qué me impo a, de- cia él , que el son enga de a i- ba ó de abaxo ? Qué locu a la de eme se . ,dis amado po gen- es que ellas mismas lo es án [I2,1] CLXVII. Aunque algun cue po in e - medio* nos p i e de la is a del Sol , és e es á siemp e en accion, y sigue su ca e a : guando no luce sino en e nubes , no dexa po eso, de ene la misma luz, ni una ma cha menos ápida, que guando el Cielo es á des-, pejado y se eno. Hay di e en- cia en e un obs áculo y un im- pedimen o. Po es o es , que los obs áculos no hacen pe de na- da á la i ud`: ella b illa menos; pe o no es meno po eso : pueS de pa ece nos menos b illan e; pe o ella es, siemp e la misma á sus p opios ojos ; como el Sol obscu ecido , ella exe ce su po- de de ás de la nube. [122) CLXVIIT. No hay di e encia eqüen- emen e en e los p esen es de los amigos , y los o os de los enemigos ; la imp uden e compla- cencia de los p ime os , nos p e- cipi a en odos los males que los segundos nos desean. CLXIX. Un Cínico pidió un alen o á An ígono , á quien pa eció que la suma e a muy g ande pa a un Cínico. Es e , ci iendose á pedi un dine o á An igono u- o po espues a que es o e a muy poco pa a un Rey. Na- da hay mas e gonzoso que un sub e ugio semejan e : es o e a un p e ex o pa a no da nada. • ,  ,C y 23 Es e P íncipe no io sino al Mo- na ca en la pe icion de un di- ne o , y al Cínico en la de un alen o. Como Rey hab ia po- dido da un alen o , y- como á un Cínico un dine o. Quando aquella suma ue a demaslado g ande pa a m i l Cínico , jamás debía se io pa a un Rey bien- hecho . C L XX. Es menes e no ecibi indis- in amen e  ni dexa oma á odo el mundo sob e sí , los de- echos sag ados de un bieñhe- cho .que p oducen la amis ad mas in iolable. Recíbase de aque- llos á quienes quie a da se. Pue- de se (pesca mas necesa ia una buena eleccion : pa a empeña se, que pi a 13o es ? No es mas bien hace el o icio de Censo , y escoge los miemb os del Senado ? CLXXVIII. Hay homb es que mu mu an de aquellos que les han hechos mas bien. Mas segu o es o en- de los , que dexa los ag adeci- dos : ellos ecu en al abo eci- mien o , como á una p ueba de que nada deben. CLXXIX. La en idia no li iga la cau- sa de nadie ; y no es a o able sino pa a si misma , en pe jui- cio de odos los o os. Pa a desempeña un bene i- cio , es menes e la i ud , las C 1 3 1 3 ci cuns ancias , los medios y la o una ; pe o el ecue do de él, es un econocimien o que no cues- a nula. Rehusa un pago que no exige , ni abajo , iquezas, ni o una es hace se inexcusa- ble. CLXXXI• Se han concedido p i ilegios á los pad es. 1Po qué los o os bienhecho es no han de es a am- bien en el caso de un a o ex- ao dina io ? Yo espondo , que se ha hecho sag ado el es ado de lss pad es , po que impo aba 'á la epáblica que, c iasen bien sus hijos : e a necesa io anima los á oma se es e abajo , y á co e sus iesgos. No podía deci se- les como .á los bienhecho es: "Es- », coged suge os dignos de ues- I z [ 732.3 ,› os bene icios : si sois enga- • ñados , culpaos á oso os mis- » mos : no- p es eis ues a asis- ,) encia sino á gen es que la me- » ezcan." Los pad es no pueden elegi sus hijos ; solo pueden hace o- os , po que no es negocio de dis- ce nimien o. E a menes e , pues, de e mina los , po el a ac i o de la au o idad á co e es e ies- go. Además de es o , la ju en- ud necesi a que la gobie nen: los pad es son una especie de Magis ados domés icos , á cuya cus odia la hemos con iado. En in , los bene icios de odos los pad es son del mismo géne o , y po es a azon podían alua se. una ez ; pe o los o os , di e- en es en e ellos , a iados po su impo ancia y po las ci cuns- 133 ancias , no podían some e se á una egla gene al ; mas equidad hab ia en no decidi nada , que en ap ecia los de una mane a uni- o me. CL XX XI Si hubie ais expe imen ado la pé dida de un amigo , que es la mas g ande de odas , se ia necesa io que hicieseis es ue zos pa a aleg a os de habe lo poseí- do , mas bien que a ligi os de habe lo pe dido. Pe o la mayo pa e de lo e s homb es no hacen cuen a de los place es que han gozado. El dolo , en e o os males , iene no solamen e el de se supe luo , sino ambien el de al a al econocimien o. ¿Es na- da el habe enido un amigo se- mejan e ? Qué I la na u aleza 3 (;34] no ha hechó nada po í , *p o- cu ándo e an os años ag adables, una union an dulce , y una aso- ciacion an ín ima de gus os y de inclinaciones ? Qué ! en e - ais la amis ad con el amigo? ¿Y po qué sien es el habe lo pe - dido , si nada e queda del pla- ce que e ha dado ? C eeme, la sue e pod á a eba a nos á los que amamos ; pe o la mayo pa - e 'de ellos queda con noso os. Pueden qui a nos que gocemos ac ualmen e , pe o jamás el que hayamos gozado. Hay ing a i ud en c ee , guando hemos pe di- do , que nada debemos po lo que hemos ecibido. La sue e nos qui a los ondos , pa o nos dexa el usu u o , y le pe de- mos con la injus icia de nues- os sen imien os. [ 135 CLXXXIII. Compá ese á la inmensidad de los iempos lo que llama nos la edad del homb e , y se e á quan i iipe cep ible es es e pun- o de du ación que deseamos,, y que ala gamos quan o nos es po- sible. De es e co o espacio, ¡qué po cion no nos han a eba ado las lág imas , la desespe acion que nos hizo desea la mue e , án- es que inie a ; las en e meda- des , el emo , y los años de debilidad , de igno ancia , ó de inu ilidad ! De es e mismo espa- cio da nos la mi ad al sueño a ia- danse los abajos , los duelos y los pelig os , y se comp ehende- á que aun la ida mas la ga, es la mas co a pa e que em- pleamos en i i . I4 [ 13 6 CLXXXIV. Se ía mancha los bene icios el hace de ellos una ma e ia de } p oceso. Vuel e lo que debes, es una exp esion dic ada po la jus icia , y undada en el de e- cho de gen es. Pe o es e modo de habla es e gonzoso en pun- o á bene icencia. En ega! ¿qué quie es que en egue ? la ida que he ecibido ? el hono , la segu idad y la salud ? Es as deu- das son demasiado g andes pa a pode sa is ace las. No exci emos los co azones de los homb es á la a a icia , al descon en o y á la disco dia ; demasiado inclina- dos son á ello. CLXXXV. Pluguiese á los dioses que pudie amos pe suadi á los hom- b es á que no ecibiesen ni aun, i pago de sus deudas pecunia- ias sino como una es i ucion - o- lun a ia ! ¡ Pluguiese á los dio- ses que ninguna es ipulacion no obligáse el endedo al comp a- do : que no hubiese necesidad de sella los pac os y los con e- nios nios , y que es os quedasen bá- xo la sal agua dia de hl buena e y de la equidad ! Pe o se ha p e e ido la necesidad á la hon- adéz ; se ha que ido mas bien es echa la p o idad que a e- ne se á ella. Po ambas pa es se llaman es igos : es menes e - con a os , No a ios , y mul ipli- [ I 38 adas i mas: no se con en an con la palab a de un homb e; quie- en liga le con su p opia i ma: con esion bien e gonzosa de la mala é y de la dep a acion ge- ne al! Se lan mas bien de nues- os sellos , que de nues os co• azones. ¿Po qué la in e en- don de esos Magis ados? Po qué ese es ampa sus sellos? Po miedo de que al ó al homb e niegue que ecibió , lo que eci- bió en e ec o. Luego aquellos son pe sonages inco up ibles, y ó ganos de la e dad? ¡Ah ! Que ampoco á ellos se les p es a di- ne o sin las mismas o malidades! ¡Eh! No hab ía sido mejo de- xa á algunos mal ados iola su é , que habe sospechado de pé - idos á odos los homb es! La sola cosa que al a á la • [ 139 a a icia , es no dispensa bene i- cios sin esgua do. La bene icen- cia es a ibu o de las almas no- bles y gene osas : pe segui el pago de los bene icios , es pa e- ce se á los usu e os. Po qué, báxo p e ex o de segu idad , se han de aba i los bienhecho es á la clase mas il de la humani- dad ? C L XXXV e El ing a o no goza del be- ' ne icio sino una sola ez ; el hom- b e econocido , goza siemp e de él. C L XXXV I I. Nada hay mas inconseqiien- e que los juicios del pueblo: e á un homb e i me en medio del duelo , y lo llama, impío y [146 C 51 C I. Báxo el Impe io de Augus- o no ponían la: ida en pelig o oda ía los discu sos ; pe o no dexaban de comp ome e . Ru o, de la ge a quía de los Senado es, pa ecia habe deseado , en una cena , que Augus o no ol iese sano y sal o de un iage que es- aba p epa ando ; añadiendo, que los To os y Te ne os hiciesen el mismo o o. Es a p oposicion oída con a encion de los con i- dados. Al día siguien e , muy de mañana , el escla o que habla es ado á sus pies , le hizo: ela- cion de los discu sos que la em- b iaguéz le habla hecho p o e i el día an es , y le exhá ó á que se denunciase él mismo á Cesa . 47) Ru o , en conseqüencla de es e consejo , p e . sen ándose al Empe- ado al baza de su Palacio, le dixo, que habia pe dido la azon la íspe a , p o es ándole , ci ie deseaba que el mal que le había ape ecido cayese an es sob e él y sob e sus hijos ; y le cohju ó á que le pe donáse , y le ol ie- se á su g acia. Cesa le asegu o que consen ía en ello ; pe o Ru- o le espondió , que nadie c ee- ía le habia pe donado , si no le dispensaba algun bene icio; y le pidió una suma capaz de con- en a á un co esano en a o . Cesa , concediéndosela , lé dixo: "Yo me gua da é , po mi p o- »pío in e és ; de no en ada me ›, ja as con os." Es glo ioso pa- a Augus o el habe le) pe dona- do , y unido la libe alidad á la K2 C 1 4 8 3 cleméncia. Todos los que lean es e asgo , no pod án menos de alaba al Empe ado ; pe o no se á sino despues de habe ala- bado al escla o. Añadi é que ► é ecompensado 'con la libe - ad ? No ué , sin emba go , g a-1 ai a ; Cesa la "había pagado. excin. Léase á Cice ón , y se en- con a á en su es ilo unidad , nú- me o y delicadeza  que pue- das, deci se que hay al a de go . Po el con a io , la diccion de Asinio Pollión es al e ada y con usa . : sus pe iodos nos dexan donde menos se 'espe a. En Ci- ce ón son cadencias , y en Po- llión caídas , excep o un pequeño núme o de ases , cuya medida es ixa , y la o ma egula . [149] CXCI Cí enme umesc i o que sea p e e ible á/ Fabiang. Es Cice- ón , cuyos asgos ilosó icos son , quasi en an o núme o Como los de Fabiano? Bien es á ; pe o no somos pequeños po no ene la es a u a de un gigan e. ¿Es nio Pollión? Cambien .consien o; pe o , en ma e ias de „es a impo - ancia , es sob esali oda ía el se el e ce o. „Namb ese am= bien á Ti o-Libio , de quien e= nemos diálogos que pe enecen, an o á la iloso ía , como á la his o ia , y le ,cede é la plaza. IVéase á qué opél de esc i o- es es supe io aquel sob e el' qual sob esalen los es homb es mas eloqüen es de la an igüedad! K 3 so C X C V. Yo quie o que el es ilo del o ado sea ené gico ; el del poé a ágico , sublime ; y el del poé- a cómico , lleno de delicadeza. Pe o un es ilo demasiado ci cuns- pec o no sien a bien á un iló- so o. Se ocupa á és e en un cuidado an u il como el de las palab as ? A lo g ande de las cosas es á lo que se dedica : la eloqüencia le sigue como la som- b a , sin que piense en ello. Sus ases no es a án limadas y puli- das en odos sus po meno es ; no o ma án un encadenamien o a - is amen e abajado ; cada una de sus palab as no se á un pun- o que despie e al lec o ; pe o en el conjun o se halla án asgos [1513 luminosos , y se lee án pasages dila ados sin disgus o.: En in, el ilóso o end á la en aja de p o- ba , que ha conocido lo que ha esc i o , po que su obje o no s el de ag ada , sino el de hace e lo que á él le ag ada : odos sus pasol se di igen á los p o g esos de la i ud , y no as- pi a á que le aplaudan. XC V Da inconside adamen e , es pe de del iodo mas e gonzo- so : peo es el habe dis ibuido mal un bene icio , que _ el habe hallado ing a i ud po ecompen- sa. El de ec o de econecimien o, es icio de o o; pe o la al a de disce nimien o , lo es nues o. K4 52 CXCVI I. Si no se hace bien sino con la espe anza del e o no , es me- nes e mo i sin es a . Pe o pa- a mani es a has a qué pun o es desin e esada la bene icencia , ad- ié ase , que noso os soco e- mos á ex ange os a ojados so- b e nuei as cos as po la em- pes ad , las quales an á dexa pa a siemp e : noso os habili a- mos con un na ío equipado , pa- a que uel a á emba ca se , á un desconocido , despees del nau- agio : es e homb e pa e sin co- noce apenas al au o de su con- se acion ; y des inado á nck ol- , e nos á e jamás , ans ie e su deuda á los dioses , y los conju- a á sa is ace po él. En guau- [153] o á noso os , el simple conoci- mien o de un bene icio es e il , es su icien e pa a nues a elicidad. En el in mismo, de nues a ida , guando a eglamos nues- i as disposiciones es amen a ias, hace nos , po en u a o a co- sa sino de ama bene icios que nos son bien inú iles ? Sin em- ba go , quán o iempo no em- pleamos , y quán as discusiones sec e as pa a a egla las sumas y los lega a ios ! Qué nos im- po an los suge os de nues a be- ne icencia , supues o que nada de- bemos espe a de ellos ? No obs- an e es o , jamás e lexionamos mas  dones que hacemos , ni nues os juicios son mas p o un- dos , que luego que, despojados de ódo in e és pe sonal , solo la hon adéz se mani ies a á nues- [ 5 4 ) os ojos. Nunca po el con a- io , pode nos juzga de nues os debe es , en an o que so'n de- p a ados po la espe anza , el e- mo y el deley e , es e icio de coba des. Pe o luego que la mue - e hace calla á odas las pasio- nes , luego que en ía un juez inco up ible pa a a egla las pa - iciones , en onces elegimos á. los mas dignos pa a ansmi i les nues- os bienes , y jamás a eglamos mejo nues os negocios , que guando ya no nos pe enecen. CX CV I I I. Es se ing a o el mi a un segundo bene icio en la es i u- don del p ime o , y espe a lo aun al es i ui . Yo llamo ing a- o á aquel que asis e á su bien-. {1551 hecho en e mo' , po que á hace es amen o ; es se ing a- o el ocupa se en onces de he- enc ias y de legados. Bien po- d á llena las unciones de un ami, go i uoso y econocido ; pe o si la espe anza Alumb a á su co azon ; si el amo del p o echo le hace ob a , y si a oja el an- zuelo , es muy pa ecido á esos páxa os ca ní o os que a isban los ganados con agiados , y p óximos a pe ece . Del mismo modo el que agua da la mue e de su bien- hecho , es un Bui e que uela en o no de un cada e . CXC I X. aj El in del bene icio es la en*. a de aquel á quien se aya- ece, y no la nues a; sin lo qual