— 65 —
CAPÍTULO III
DIFERENCIAS DE GÉNERO EN LA RELACIÓN
SOCIOAFECTIVA VIRTUAL E IMPLICACIONES
EDUCOMUNICATIVAS EN LA RED TINDER
D. Ósca Mesa-Medina
Escuela Supe io de Comunicación y Ma ke ing de G anada, España
D . Ra ael Ma il-Ca mona
Uni e sidad de G anada, España
Resumen
Las nue as ecnologías condicionan eno memen e las elaciones in e pe sonales en odos los
ámbi os de la ida. En bas an es ocasiones, esul a p io i a io log a una buena imagen p e ia
en las edes sociales pa a ene ocasión, pos e io men e, de demos a esos alo es en la eali-
dad. Sin emba go, ninguna de es as he amien as cambia ac o es undamen ales de la pe so-
nalidad: ac uamos en edes al y como nos gus a ía hace lo en la ida eal, aunque en és a el
miedo o la imidez ac úen como il os. El éxi o social y la imagen de ma ca pe sonal pa ecen
es a en juego.
En es e abajo se o ecen los esul ados de un es udio sob e las in e acciones socioa ec i as
que se p oducen en la aplicación geosocial Tinde , con especial a ención a mic omachismos,
oles de géne o y a la ep esen ación de lo que puede conside a se un ‘escapa a e i ual’ an e
los demás. Se ha ealizado un p oceso de obse ación pa icipan e, ca alogando di e en es o -
mas de compo amien o y pe cepción. Al se una aplicación que unciona con geolocalización,
se ha abajado con pe iles a menos de 100km de G anada (España), ciudad desde la que se
ha ealizado el es udio, analizando an o el con enido de los mensajes y la in o mación de esos
pe iles, como sus eacciones a di e en es es ímulos. La in es igación ha pues o de mani ies o
los oles de géne o y la in luencia de los alo es sociales impe an es, de ec ándose una se ie
de pa ones comunes a la ho a de elaciona se, en los que el sexo como obje i o no es lo esen-
cial. Las in e acciones socioa ec i as y los alo es sociales ienen, sin duda, su e lejo en la ed.
Palab as cla es
Redes sociales, mic omachismos, Fac o Relacional, elaciones socioa ec i as, Educación Me-
diá ica.
— 66 —
— 67 —
1. In oducción y jus i icación
Las nue as aplicaciones comunica i as, que g an pa e de la sociedad
asume como necesa ias, condicionan eno memen e las elaciones in e pe -
sonales en odos los ámbi os, desde la amilia has a la elación en e iguales.
Su incidencia es undamen al en la ju en ud y en su o ma de comp ende
el mundo y un nue o modelo social que e oluciona a g an elocidad. El ac-
o elacional es cla e en una ciudadanía p osumido a, es deci , la o gani-
zación social ha expe imen ado “… un cambio básico desde el papel de con-
sumido pasi o al de p osumido ac i o” (To le , 1980, p. 178), una pe s-
pec i a de abajo explo ada ecuen emen e en la Educomunicación (Apa-
ici & Ga cía-Ma ín, 2018; Ga cía-Ruiz, Ramí ez Ga cía & Rod íguez Ro-
sell, 2014; He nández-Se ano, Renés-A ellano, G aham & G eenhill, 2017;
Sánchez-Ca e o & Con e as-Pulido, 2012).
Pa a comp ende esa ans o mación y el pe manen e ínculo en ed, e-
sul a undamen al asimila las bases del conec i ismo (Siemens, 2004), así
como la idea de p oceso con inuo, plan eada po la pedagogía cons uc i-
is a. En conc e o, la “… econs ucción de la ac i idad psicológica en base
a las ope aciones con signos” (Vigo sky, 1988, p. 94). En es e sen ido, hay
que ene p esen e que la ecnología, po ado a y gene ado a del inmenso
imagina io semió ico, hace posible el con inuo ínculo con los demás.
Ap ende no es una a ea soli a ia en la cul u a digi al:
Es e ap endizaje no es un i ine a io único e indi idual, a anza en la in-
e acción con los o os y con su en o no sociocul u al. La ecnología como
mediación acili a es e ap endizaje po que pe mi e que el suje o ace sus
p opias ías de descub imien o que con on a y compa e con o os dis-
cen es po medio de di e en es espacios colabo a i os en la ed. (Ma a-
Lazo & Gabelas, 2016, p. 35)
En ese uso dia io y cons an e ap endizaje, es p io i a io log a una buena
imagen p e ia en las edes sociales pa a ene ocasión de mos a ese alo
en la ealidad, con i iéndo e en “una posibilidad de elección” (Noceda Ca-
sado, 2015, p. 16). Se puede a i ma que si “… la indus ia con encional ne-
cesi a el apoyo de una indus ia del deseo” (Fe és, 2008, p. 53), la p opia
imagen pe sonal es á cla amen e inculada a esos p ocesos de seducción,
esul ando el caso de la ed social Tinde 4, aplicación de encuen o cen ada
4h ps:// inde .com (Fecha de consul a: 02/02/2018). NOTA: Es e abajo se ha
ealizado en el ma co del p oyec o I+D, del Minis e io de Economía y Compe i i i-
dad del Gobie no de España, “Compe encias mediá icas de la ciudadanía en me-
dios digi ales eme gen es (sma phones y able s): P ác icas inno ado as y es a-
egias educomunica i as en con ex os múl iples”, con e e encia ID 812355207-
55207-4-14.
— 68 —
en encon a pa eja, un ejemplo absolu amen e di ec o de es a men alidad.
De ahí la pe inencia de su es udio, en la línea de in es igaciones ecien es
(Bona i a, 2015; Fe nández Fe nández, 2017), que se une a una amplia
can idad de abajos sob e las edes sociales y la anscendencia de lo que
puede conside a se una “educación pa a el me cado” (Reig & Mancinas-
Cha es, 2013), además de las es a egias globales de comunicación en edes
conc e as (Nicolás Ojeda & G andío Pé ez, 2012; Román-Ga cía, Almansa-
Ma ínez, & C uz-Díaz, 2016).
Hoy enemos una ed social pa a elaciona nos en cada ma e ia. Aplicacio-
nes sociales como Facebook, Twi e o Ins ag am, labo ales como LinkedIn,
come ciales como Wallapop y, en un ámbi o más ín imo, aplicaciones como
Tinde o eDa ling gene an conexiones con desconocidos pa a es ablece la-
zos socioa ec i os.
Sin emba go, es as he amien as no al e an los ac o es undamen ales de
la pe sonalidad: ac uamos online al y como nos gus a ía hace lo en la eali-
dad, aunque en és a el miedo o la imidez ac úen como il os. En es e sen-
ido, los oles de géne o o el ace o cul u al se mos a án de igual o ma a
a és de los a a a es que nos ep esen an en la Red. En ese p oceso de
cons ucción, no obs an e, a eces es amos an e la ep esen ación c ea i a
de una ealidad iden i a ia descon ex ualizada:
Desde es a pe spec i a, esul a in e esan e e la mane a como al cons-
ui una ep esen ación, quizás ideal, el indi iduo es á o ganizando su
iden idad basándose en ca ac e ís icas, eales o no, como si se a ase de
un mensaje que a a se decodi icado; es deci , que el p oceso de la c ea-
ción de la iden idad i ual es un p oceso conscien e y no o mado con el
paso del iempo, la socialización y la expe iencia. (Aguila Rod íguez y
Said Hung, 2010, p. 195)
Nues a imagen de ma ca siemp e es á en juego en la Red, necesi ada de
elogio y eme osa con la c í ica a que pueda se some ida. Quizá un iesgo
de es as elaciones i uales sea, p ecisamen e, c ea un pe sonaje que e -
mine consumiendo a la pe sona, pues “… se acos umb a a ex apola los
é minos i ual y eal anejando el concep o de la i ualidad casi desde una
pe spec i a de an asía” (Aguila , 2010, p.198). Las elaciones i uales
pueden de i a en una sus i ución de las in e acciones eales, en ocasiones
con pe sonas cuyas ca encias i ales a an de llena en la Red (Echebu úa
Od iozola, 2012, pp.440-441).
Es e abajo, cen ado en una ed social conc e a, se ha desa ollado desde
una pe spec i a e nog á ica, es deci , de inme sión e in e p e ación cul u al
iden i icando c eencias, alo es y cos umb es “… según los iempos y luga-
es” (Gee z, 1988, p. 44), pe o cen ada la iden i icación de alo es esen-
cialmen e ju eniles (Ce i, 2010). Las ac i udes obse adas son un e lejo
de las in e acciones a ec i as con desconocidos que pueden p oduci se
— 69 —
ue a de ella. Se mues a una in o e sión c ecien e en una sociedad cada
ez más indi idualis a y alienada.
Además, se e lejan los oles de géne o de i ados de una cul u a pa ia cal,
donde se ese an pa a él, po ejemplo, los p ime os pasos y la inicia i a,
al y como se ha enido a i mando en el ámbi o de los es udios de géne o
sob e es e campo de in es igación (Alonso-Ruido, Rod íguez-Cas o, La-
mei as-Fe nández & Ca e a-Fe nández, 2015; Espina Ruiz & González
Río, 2009; Es ébanez & Vázquez, 2013; Rosse Limiñana, 2017) o las in es-
igaciones que ienen que e con la pe sonalidad y la iden idad en edes
(Pé ez-To es, Pas o -Ruiz & Aba ou-Ben-Boubake , 2018). Des acan
ambién las ac i udes de unas nue as gene aciones que son, apa en e-
men e, más supe iciales y pa ecen es a dominadas po la cul u a de la
imagen. No hay demasiado in e és po los aspec os que subyacen bajo la
imagen ísica, donde és a es su icien e pa a ealza el ego. En ese pe ma-
nen e p oceso de c eación y pe cepción, se debe in e p e a con g an in ui-
ción qué es cons ucción o qué es simulac o, siguiendo la e minología de
Jean Baud illa d (2005) aplicada po Nés o Ga cía Canclini al es udio de
campo y la e ó ica ex ual (1991).
En esumen, abaja el ac o elacional es ac ualmen e un pun o de pa -
ida en Educación Mediá ica. Resul an undamen ales las elaciones so-
cioa ec i as y amilia es median e las TICS, pues buena pa e de esos íncu-
los son i uales, po lo que es comple amen e necesa io educa pa a un uso
adecuado de las mismas que no aliene al usua io, pe siguiendo la u ilización
saludable y espe uosa de he amien as como Tinde .
Las cos umb es sociales es án cambiando y, con ellas, la educación o mal
y no o mal. En es e caso, el p incipal pelig o asociado a la aplicación es
sus i ui las in e acciones eales, así como que la consolidación de un au o-
concep o acío que se apoya en el éxi o o acaso en una ed. Po ejemplo,
elacionando los esul ados académicos con las elaciones en edes sociales,
puede e se que “… los es udian es que pe manecen más aislados en la Red
ienen mayo p obabilidad de ob ene malos esul ados académicos y aban-
dona los es udios” (Landazábal, Ola e, Cab e a, & Ve ano, 2009, p. 231).
Ese au oconcep o ambién iene elación con o os muchos ac o es, e i-
denciados en es a ed social.
2. Obje i os
Los obje i os de es a in es igación se cen anen los pa ones de elación y
el uso adecuado de la ed social Tinde :
1. Realiza un es udio de las in e acciones y los pe iles p esen es en
esa ed, con especial a ención a los mic omachismos y a las di e-
encias de compo amien o en e a ones y muje es.
— 70 —
2. Des aca la impo ancia del ac o elacional y el uso adecuado de
las he amien as necesa ias desde la pe spec i a de la Educación
Mediá ica.
3. Encon a pa ones elacionales en las in e acciones que se p o-
ducen en es a aplicación.
3. Me odología
Plan eada como es udio de caso, es a in es igación cen ada en la ed Tin-
de esponde a la necesidad de ap ende sob e es a pla a o ma en pa icu-
la , pe o ambién sob e el p oblema gene al de iden idad, elación y p e-
sencia en edes. Po ello, se a iende a la ele ancia en la selección del es u-
dio y a esa dimensión pa icula y gene al, al y como explica Robe S ake
(2007, p. 16).
Sin emba go, aunque se a a de la aplicación de un es udio e nog á ico,
basado en la obse ación pa icipan e no iden i icada (anonima o y no de-
cla ación de in enciones in es igado as), se in eg a la dimensión cuali a i a
y cuan i a i a. Es a úl ima es undamen al pa a la alo ación de cada a ia-
ble o unidad de obse ación (Sie a B a o, 2002, p. 45). La in eg ación de
los dos en oques cons i uye un p oceso de en iquecimien o mu uo, que in-
eg a alo ación y medición, siendo es a úl ima la que apo a pa a la es a-
dís ica como “he amien a indispensable” (Iga ua y Humanes, 2010, p.
97).
Aplicando la imp escindible mi ada inocen e de la an opología (Ba ley,
1983), pe o eniendo cla o que la inme sión se ealiza en una cul u a p o-
pia, ce cana en sus códigos, Tinde y sus usua ios como obje o de es udio
se han analizado desde una cla a pe spec i a e nog á ica, undamen ada en
la inme sión que pe mi e el p oceso dialógico de una ed social. Todo ello,
además, eniendo cla o que la e nog a ía digi al y la in es igación an opo-
lógica no puede es udia la ecnología como algo sepa ado de la ida
(A dè ol & Lanzeni, 2014; C uz, O doñez, Román & Pa ón, 2016).
De hecho, lo que ocu e a a és de las pan allas con o ma nues a p opia
ealidad social. Po ello, den o de la p opia aplicación se ha man enido una
pos u a pa icipa i a, in e ac uando con los usua ios y ca alogando sus o -
mas de compo amien o. Todo ello como pa e de un mismo p oduc o cul-
u al, eniendo en cuen a las bases de la in es igación an opológica (Fe -
nández-Fíga es, 2003; Malinowski, 1975).
Se o ecen, pues, da os numé icos y la sín esis de los p incipales esul ados,
cen ados en las di e encias de géne o. Al mismo iempo, se analizan cuali-
a i amen e aspec os cla e. De es a o ma, se pueden e alua ci cuns an-
cias que pe de ían algunos ma ices en un a amien o exclusi amen e
cuan i a i o.
— 71 —
3.1. Jus i icación de la mues a
Se p opone un análisis que aba que únicamen e a los usua ios de la aplica-
ción p esen es en la p o incia de G anada en el momen o del es udio, pues
Tinde es á basado en la geolocalización. De o a o ma hubie a sido di ícil
acili a que los usua ios puedan queda p esencialmen e as la in e acción
i ual.
La mues a aba ca usua ios an o emeninos como masculinos, es udiados
desde pe iles del sexo con a io. Se ha abajado con pe iles a 100km o
menos del disposi i o mó il u ilizado y con una anja de edad en e los 18
y los 45 años. Los pe iles apa ecen po cues iones de a inidad, dis ancia y
o as a iables que con abilizan los algo i mos de la aplicación.
También se ha ealizado un análisis de imágenes en pe iles, median e
usua ios c eados con echa 15 de ene o de 2018: 3.100 pe iles emeninos y
o os 3.100 masculinos, apa ecidos como p opues as de elación en es a-
ed. T as pulsa el bo ón ‘like’ a odos los pe iles, inalmen e, se ha in e -
ac uado y es udiado en p o undidad una mues a de 50 chicas y 50 chicos
con los que se ha es ablecido una conexión median e los ‘ma ch’ – coinci-
dencia ecíp oca de ‘like’ en los dos pe iles que ab e un cha pa a in e ac-
ua –, adecuado a los p opósi os de la in es igación. Al llega a los 3.100
pe iles isualizados, en el pe il emenino había muchas más coincidencias
en o ma de ‘ma chs’, que se han desechado una ez llegado al núme o de
cincuen a, al obje o de man ene el equilib io compa a i o.
3.2. Diseño de los pe iles de usua io
A in de llega a ambos sexos se ha c eado un pe il emenino y o o mascu-
lino lo más comple os posible. La elección de o og a ías y desc ipción se ha
hecho basándose en una in es igación p e ia de pe iles ipo que apa ecen
en la Red. Se ha man enido el anonima o de esas imágenes.
En ningún momen o se ha des elado a los usua ios que han in e accionado
con los pe iles del es udio que se es aba ealizando una in es igación. Tan
solo se les ha in o mado en el momen o de conoce los p esencialmen e,
pues e si apa ecían en el luga de encuen o y si se co espondían con su
pe il. Se e i aba así la in luencia en los compo amien os de los usua ios
es udiados, man eniendo no obs an e el absolu o anonima o de los mismos
y de su compo amien o y pe iles. Po es e mo i o, en es e abajo no se
apo an imágenes ilus a i as.
Pe il masculino. Ma io, 25 años. Se ha op ado po una pe sona a ac i a y
con buena p esencia. Se han incluido cinco imágenes – plano medio, o-
cando la gui a a, con amigos de ies a, o o de un iaje y o o con un animal
— 72 —
–, acompañadas de una desc ipción c ea i a y b e e. Se han en ocado las
con e saciones desde un pun o de is a aleg e y sin in ención cla a.
Pe il emenino. Paula, 25 años. También se ha elegido una pe sona a ac-
i a y con buena p esencia. Se han incluido cinco imágenes – ‘sel ie’ son-
ien e, de espaldas en la playa, con un monumen o, imagen a ís ica en el
campo, ‘sel ie’ con una amiga –. En la desc ipción se ha p e endido una
imagen p o unda con algún oque de humo . Igualmen e, se han en ocado
las con e saciones desde un pun o de is a aleg e y sin in ención cla a.
3.3. Obse ación pa icipan e
Se ha ealizado una obse ación pa icipan e en e el 15 de ene o y el 15 de
eb e o de 2018, con el p opósi o de ob ene conclusiones de las in e accio-
nes y ca aloga di e en es o mas de compo amien o, cuya sín esis de e-
sul ados se es uc u a a endiendo al pe il masculino y al emenino, una
pe spec i a que p e ende localiza oles de géne o y que es ambién una ía
pa a de ec a mic omachismos. Igualmen e, se han analizado el con enido
de los mensajes, las in enciones y o mas de ac ua de los usua ios con que
se han es ablecido conexiones, así como la in o mación que p esen an en
sus pe iles. En de ini i a, se ha alo ado cómo ac úan o os usua ios con
los pe sonajes c eados.
3.4. Va iables de la in es igación
En la obse ación ealizada se ha a endido p io i a iamen e a la p esencia
de machismo, pa ones de conduc a y oles de géne o, conside adas como
a iables p incipales inculadas al obje i o p incipal del es udio. Se plan-
ean a ias p egun as:
¿Es la aplicación un me cado i ual donde “ ende ” el cue po o
una he amien a pa a in e ac ua sin que el sexo ocupe un p i-
me , y casi único, plano?
¿Se in e ac úa con los oles de géne o ap endidos cul u almen e?
¿Exis en mic omachismos gene alizados en las in e acciones?
¿Exis en acoso y ac uaciones iolen as? ¿Son gene alizadas?
4. Resul ados
4.1. Análisis de los pe iles
En p ime luga , se exponen los esul ados de los pe iles emeninos que
han apa ecido al pe il c eado, ‘Ma io’, se haya enido in e acción con ellos
o no, en o al 3.100 pe iles. La aplicación pe mi e busca pe iles del
— 73 —
mismo géne o, aunque se ha p e e ido de es a o ma pues los pe iles mas-
culinos se obse a án desde el pe il emenino, ‘Paula’. Es e modo de o ga-
nización excluye la p esencia de elaciones homosexuales en bene icio de
analiza dos mues as uni icadas y di e enciadas en el ol de géne o, que-
dando una explo ación de o o ipo de elaciones pa a u u as in es igacio-
nes. Hay que ene p esen e que la c eación de un pe il es un medio pa a
consegui el acceso a in o mación mues al. No obs an e, es a ci cuns ancia
es impo an e a la ho a de ene en cuen a los esul ados de es a in es iga-
ción.
Figu a 1: Edad de los pe iles emeninos. Fuen e: elabo ación p opia.
Mayo i a iamen e, las usua ias obse adas a i man ene una edad com-
p endida en e los 18 y los 25 años. Po anjas de edad, 1052 pe iles (el
34%) con menos de 21 años y 815 (un 26%) en e 22 y 25 años, mien as
que apenas un 13% supe aba los 30 años. Se han obse ado pe iles que
apa en aban menos de los 18 años que a i maban ene , aunque sal o en un
caso, que ha in e ac uado con el pe il de Ma io, no se ha podido con i ma
es e da o. Quizá se ía necesa io implemen a mecanismos de con ol e i-
ando que los meno es usen la aplicación (Figu a 1).
En e los pe iles masculinos, la mayo ía a i ma ene una edad comp en-
dida en e los 21 y los 29 años (66%). La media de edad del pe il masculino
es supe io en 1 año al emenino. No se han obse ado pe iles masculinos
que apa en en se meno es de edad (Figu a 2).
1052
34%
815
26%
836
27%
214
7%
183
6%
Edad de los pe iles emeninos
18-21 22-25 26-29 30-39 40-45
— 80 —
dad, 61 buscaban explíci amen e sexo, 8 e an pa ejas buscando in e cam-
bios, 52 espe aban encon a una pa eja se ia y 329 e lejaban in e eses
ambiguos “según la elación alcanzada”.
Figu a 12:In e eses explíci os de los pe iles emeninos obse ados. Fuen e: elabo ación
p opia.
4.2. Análisis de las in e acciones
4.2.1. In e acciones con Ma io (pe iles emeninos)
Se ha in e ac uado con 50 ‘ma chs’ con el obje i o de ca aloga los pa ones
de conduc a expues os a con inuación. La es a egia ha sido comenza una
con e sación y a a de hace la luida espondiendo ápido y p oponiendo
juegos. El pe il del es udio se ha adap ado al con enido ecibido. Se ha p o-
pues o man ene la con e sación po una ed más pe sonal y, una ez en
es a ed, queda p esencialmen e.
En p ime luga , no se ha log ado es ablece una con e sación du ade a con
la mayo ía de pe iles. De los 50 pe iles, 19 no han con es ado al p ime
mensaje, con o os 15 la con e sación du ó unos mensajes y con 10 se man-
u o una con e sación la ga, pe o dejando demasiado iempo en e mensa-
jes. Tan solo con 7 pe iles la con e sación ha sido du ade a y luida.
6 de los 7 pe iles con los que se ha enido una con e sación luida han pe-
dido habla po o a ed más pe sonal, como Wha ssap. 4 de ellos han can-
celado el ‘ma ch’ o dejado de esponde a los mensajes as un iempo. En
cuan o a la cancelación del ‘ma ch’, la pé dida de con ac o o el bloqueo de
edes, en ningún caso se han dado explicaciones de ipo alguno ni se ha
p oducido despedida alguna. Con los 3 pe iles que han man enido el con-
ac o se ha quedado p esencialmen e, momen o en que se ha explicado el
es udio.
— 81 —
A cada ‘ma ch’ se le ha dejado 24 ho as pa a que inicia a la con e sación,
aunque solo 3 la han iniciado. En el es o de casos nues o pe il ha sido el
iniciado de la con e sación, y muchas eces sin espues a. El po cen aje de
espues a es ambién bajo. En algunos casos se pe cibía desidia y desin e-
és, de i ando en una up u a de la con e sación.
El con enido de los mensajes in e cambiados con los 31 pe iles que han
espondido, al menos, al p ime con ac o, ha sido mayo i a iamen e humo-
ís ico y p egun as de econocimien o. Solo los 4 de los 7 pe iles con que se
ha man enido un con ac o luido en el iempo han iniciado una con e sa-
ción pe sonal. En un sólo caso, los mensajes han sido de con enido pu a-
men e sexual, con a iamen e a lo p e is o.
La imidez ha es ado p esen e, incluso as una pan alla. Cu iosamen e, los
pe iles que más da os o ecían enían más p udencia al habla de ellos, in-
i ando a pensa que, aquellos donde la imagen no pe mi ía econoce los,
ampoco o ecían da os eales. Se ha pe cibido miedo e insegu idad pa a
queda y da da os pe sonales, lo que puede en ende se como desin e és
po la o a pe sona o p ecaución an e los desconocidos, un ema se io que
apela a la esponsabilidad en la in o mación o ecida en la ed.
Po úl imo, en cuan o al “éxi o” del pe il masculino, po cada 56 ‘likes’, se
ha ob enido el e o no de un ‘ma ch’– coincidencia –. Po cada 5 ‘Súpe like’
– opción que des aca del es o de usua ios –, se ha ob enido un e o no. Un
éxi o bas an e bajo.
4.2.2. In e acciones con Paula (pe iles masculinos)
Se ha abajado con los p ime os 50 ‘ma chs’ ob enidos y una es a egia de
con e sación semejan e. En es e caso, se ha es ablecido una con e sación
du ade a con la mayo ía de los ‘ma ch’. De los 50 pe iles, 2 pe sonas no
han con es ado al p ime mensaje, con 9 la con e sación du ó unos cuan os
mensajes po su poca capacidad de espues a o di e gencia de in e eses y
con 13 pe iles se man u o una con e sación la ga pe o poco luida. Con 26
pe iles la con e sación ha sido du ade a y luida.
Es os 26 pe iles han acep ado con inua en la ed Wha ssap, pe o 8 de ellos
han dejado de esponde as a ios días. En ningún caso han cancelado el
‘ma ch’ o bloqueado la ed. Con los 15 que han man enido el con ac o se ha
log ado queda p esencialmen e, momen o en que se les ha explicado el es-
udio.
Al ecibi un ‘ma ch’, se ha dejado 24 ho as pa a que inicia an la con e sa-
ción. De los 50 pe iles, la han iniciado 42. En ningún caso se ha pe cibido
desin e és. La up u a de las 9 con e saciones que no se man u ie on en el
— 82 —
iempo ha es ado mo i ada po denega sexo du an e los p ime os mensa-
jes o po ca encias comunica i as. O os pe iles, a pesa de ello, han insis-
ido en con e sa .
El con enido de los mensajes in e cambiados puede di idi se en dos g u-
pos: 21 pe iles han in e ac uado exclusi amen e con ines sexuales, bien
sea en ono b usco o educado, y 23 han lanzado p egun as de econoci-
mien o sin un in conc e o. Los 4 es an es se han limi ado a ases de co -
esía. Tan solo 12 pe iles han mos ado una su ace a pe sonal en ese in e -
cambio de mensajes. El pe il del es udio se ha adap ado siemp e a las con-
e saciones p opues as.
La imidez ha es ado p esen e ambién en los pe iles masculinos, especial-
men e al es ablece una con e sación de ca ác e pe sonal. Muchos epe-
ían p egun as o no daban el siguien e paso. Se ha ap eciado poca capacidad
comunica i a. No se ha pe cibido miedo, insegu idad o p ecaución an e las
desconocidas a la ho a de o ece da os pe sonales o queda .
Po úl imo, el “éxi o” del pe il emenino es muy supe io . Po cada 5 ‘like’
o o gados se ha ob enido un e o no y po cada ‘Súpe like’, o o. En o al,
se han ecibido du an e 5 semanas 189 ‘Súpe like’, una media de 5 al día.
5. Conclusiones y discusión
5.1. Conclusiones
La in e acción desa ollada median e los pe iles c eados pa a la in es iga-
ción ha pues o de mani ies o, indudablemen e, la p esencia de pa ones co-
munes de elación según el géne o del usua io. En é minos gene ales, en
las in e acciones ellos son la pa e ac i a mien as que ellas il an pe iles
y oman las decisiones, un e lejo de los oles clásicos en la elación adi-
cional homb e-muje , mani es ados cla amen e en es a ed social. En es e
sen ido se pueden ob ene unas conclusiones cla as:
- En gene al, ellas se exhiben ísicamen e en mayo medida y ellos
in en an esul a in e esan es y di e idos. Cabe pensa si la exhi-
bición de a ibu os ísicos, p opia del ínculo machis a de la muje
a la es é ica, e leja los p opios alo es sociales de la ealidad “no
i ual”.
- Las chicas ponen lími e a las in e acciones cancelando ma chs
mien as que ellos son muy insis en es. De nue o, en es e sen ido,
el ópico conduc ual se con i ma, e idenciando que la libe ación de
a adu as machis as no es p ecisamen e uno de los asgos de esa ed
social, con e ida en espejo de la sociedad. Los pa ones de elación
— 83 —
pa ia cales se e ue zan: ellos empiezan las con e saciones, piden
una ci a e insis en.
- Mien as pocos pe iles a i man busca sólo sexo, en ealidad se
han encon ado muchos chicos y pocas chicas dispues os a ello.
Hay, desde luego, muchas más p opues as sexuales hacia los pe i-
les emeninos.
- Ellas, en gene al, es án más p epa adas que ellos pa a man ene un
con ac o posi i o en la ed.
- El miedo a queda ísicamen e y da da os ecae especialmen e en
ellas, mien as que ellos son más ímidos pa a habla de sí mismos.
Todos es os pa áme os conduc uales en Tinde con i man la ep oducción
de oles y compo amien os di e en es en e géne os.
Machismo y si uaciones de ag esión sexual i ual
Mien as el pe il de Ma io no ha ecibido ningún ipo de acoso, el pe il de
Paula ha sido incomodado y acosado po los usua ios masculinos. Algunas
chicas con las que se ha in e ac uado con i man es e acoso, así como algu-
nos chicos a i man conoce expe iencias semejan es de o as usua ias. Las
si uaciones más habi uales de las que se ha enido conocimien o o se han
expe imen ado han sido:
- En ío de o og a ías de ca ác e sexual as in e ac ua en una ed
que lo pe mi a (Tinde no pe mi e en ia a chi os audio isuales).
Recibi una o o del ó gano sexual bien puede ca aloga se como
ag esión sexual.
- La explici ación de‘no busca sexo’ po pa e de ellas, señal de sen-
i se acosadas, especialmen e si mos aban o og a ías insinuan es.
- Lenguaje y o mas inap opiadas con pe sonas desconocidas que
pueden incomoda y esul a iolen os.
Algunas desc ipciones de pe iles emeninos se co esponden con la bús-
queda de ese p íncipe azul omán ico as el cual subyacen elemen os de
posesión y p o ección pa e nal, cons i uyendo una in e esan e línea de in-
es igación pa a es e ipo de aplicaciones. Además, pueden ex ae se ac i-
udes machis as y mic omachismos más allá de es as ag esiones sexuales
explíci as. P incipalmen e, la ep esen ación de un escapa a e i ual en e
los pe iles emeninos, donde muchas chicas exhiben su belleza dejando un
halo de me can ilización del p opio cue po.
— 84 —
Sin emba go, esul a in e esan e que, si bien ambos sexos exhiben sus a i-
bu os ísicos, las chicas son mucho más p opensas a ello mien as que los
chicos buscan una exhibición más p o unda de la pe sonalidad. Es as con-
clusiones se des ilan de la p opia cons ucción de los pe iles en la ed es-
udiada. Los chicos ambién se exhiben ísicamen e, pe o se espe a más de
ellos: deben se in e esan es, di e idos, c ea i os, ene hobbies… Ellas son
solo ‘sexys’ en muchos pe iles, algo que con i ma absolu amen e los clichés
ex e nos que se aplican de o ma igu osa al compo amien o en es a ed.
La exhibición de a ibu os puede esponde a una necesidad de e enda el
au oconcep o.
‘Me cado’ i ual
Aunque la aplicación en sí no iene po qué ene conno aciones nega i as,
bien puede con e i se en un“me cado”, al y como se ha explicado. Son las
pe sonas las que con ie en es a eden una he amien a elacional o en un
espejo de alo es machis as de la sociedad.
El uso de es e ipo de aplicaciones puede de i a en una simpli icación p eo-
cupan e de las elaciones sociales, basadas en ojea p e endien es deci-
diendo cuáles son de u gus o, así como sucede al desca a pa icipan es en
un alen show Si bien la aplicación hace ‘sal a chispas’ en un p ime mo-
men o, como sucede al habla con una pe sona desconocida que in e esa
sexualmen e en cualquie o o ámbi o, es un espejismo que p on o decae.
Así se ía la sín esis del p oceso obse ado. Po es e mo i o, se cancelan mu-
chos ‘ma chs’: las expec a i as gene adas a a ez se an a cumpli , espe-
cialmen e si es án basadas en el ideal de una pe sona, ya que con el paso de
los días se pie de in e és. Sucede de la misma o ma cuando se conoce ísi-
camen e a una pe sona as una in e acción i ual: aquello que se ha idea-
lizado en la ed, no es an pe ec o como se imagina.
Educación mediá ica
Educa en un uso adecuado, más que es ic i o, se an oja undamen al en
una sociedad donde las edes son cada ez más ecuen adas po meno es
de edad. Pa a empeza , econociendo los lími es del espe o. Hay que
ap ende a no acosa y a esponde con unden emen e al acoso. En ningún
caso de debe culpa al medio de las conno aciones nega i as esul an es del
uso que le dan las pe sonas. En ocasiones, las elaciones acías gene an ma-
les a pos e io , po lo que se debe educa en las elaciones sanas y consen-
idas. La pe cepción de si uaciones de in omisión y acoso con ines sexua-
les, además del suminis o de in o mación o la accesibilidad en una ci a
p esencial, son cues iones a ene muy en cuen a, alo ando la necesidad
de p o ege se pe sonalmen e.
— 85 —
El ac o elacional debe abaja se e i ando que los usua ios se aíslen del
mundo eal y dejen de se capaces de elaciona se más allá de la Red. En
gene aciones cada ez más digi ales que ienden a aisla se en un indi idua-
lismo i ual es undamen al po encia las elaciones eales. En ese sen ido,
las aplicaciones de es e ipo son buenas si gene an un a o pe sonal pos e-
io en pe sonas ímidas o con poco iempo lib e, pe o nunca puede se un
sus i u o de la ida social. Aunque es un de echo de abulación, con los co-
espondien es lími es é icos, la cul u a del simulac o y la exal ación de los
ópicos en o no a la pe ección son el g an iesgo de es e ipo de aplicacio-
nes.
Tinde es una he amien a idónea pa a e lexiona en o no al au ocon-
cep o. És e debe depende de la p opia pe cepción de sí mismo y no de una
alo ación ex e na. No ene éxi o en una aplicación de es e ipo puede de-
i a en al a de au oes ima e insegu idad, mien as que ene éxi o puede
po encia el au oconcep o, lo que gene a dependencia del éxi o social en
edes.
En es e sen ido, hay que omen a la al abe ización emocional inculada a
las TIC, e i ando que el es ado de ánimo dependa del núme o de ‘ma chs’
que se ob ienen. Y, cla o, comp ende que la cancelación de un ‘ma ch’ es
una decisión que no iene po qué esponde a la ca encia de ca isma del
cancelado y, del o o lado, en ende que puede se necesa io inaliza edu-
cadamen e aun siendo un desconocido, pues es a ialdad en la ges ión de
las elaciones puede c ea sen imien os de us ación, is eza o i a. Hay
pe sonas al o o lado de las pan allas. Po supues o se debe ene cuidado
en no cae en ese ideal consumis a gene ado en o no a las elaciones a ec-
i as, donde odo es una simple es a egia pa a ene sexo, o zando los in-
e eses e in i iendo una g an can idad de iempo en “ ende ” la p opia
imagen. Como puede comp oba se, las edes se con ie en en un e i o io
pa a desa olla ac i udes y compe encias que deben in e io iza se en el día
a día de la ida, den o y ue a de las pan allas.
5.2. Discusión
Tal y como se exp esaba en los obje i os, es a in es igación ha esul ado
ú il pa a comp ende los pa ones de conduc a de los usua ios den o de
Tinde . También ha dejado cla a la ep oducción de conduc as asociadas al
machismo y la p esencia de cie o acoso de ca ác e sexual. Se apo a, pues,
un modelo de es udio que ha pe mi ido da ele ancia a es os aspec os den-
o de una ed social.
El ca ác e p ospec i o, y la e dade a impo ancia del es udio, adica en la
educación que pueda de i a se pa a los usua ios, c eando ínculos y ela-
ciones saludables y e i ando p oblemas asociados, como la pé dida de au-
oes ima o el sen imien o de culpa asociado a una elación acía. Se es a
— 86 —
se e idad al juzga una ed social de es as ca ac e ís icas, pe o se incide en
los pun os más con lic i os a ene en cuen a desde una óp ica educa i a y
é ica. En es e sen ido, el balance de la in es igación e nog á ica es posi i o,
con el posible deba e que puede gene a la c eación de alsos pe iles. Se
puede a i ma , en es a línea de e lexión, que no ha habido p oblemas al
e ela los in e eses de la in es igación, ac uando siemp e en a as de p o-
ección de la in imidad y la p i acidad.
En cuan o a las debilidades del p oyec o, el es udio de es e ipo de aplica-
ciones esul a complicado, son muchos da os y si uaciones conc e as y, ob-
iamen e, no han podido e leja se odas. Reque i ía quizá de un análisis
más minucioso de los casos más ele an es, es deci , la combinación de los
da os obse acionales con la p o undidad de un es udio holís ico de casos
conc e os, un seguimien o cuali a i o de mayo p o undidad y du ación.
Po úl imo, se han es udiado 6.200 pe iles asociados al á ea de la p o incia
de G anada. La asignación mues al ha dejado ue a del análisis un ele-
men o impo an e, como la elación homosexual, p imando la iden i ica-
ción de géne o en la selección mues al. Además, la ampliación del espec o
e i o ial a o as p o incias y, en mayo medida, en o os países, o ece ía
esul ados más globales sob e la ealidad social que plan ea una ed de es as
ca ac e ís icas. La p ecaución an e los iesgos de un mal uso y el sen ido
humano del elemen o elacional esumen la ealidad de una aplicación que
es, en sí misma, un indicado de los alo es y las inquie udes de la sociedad
del siglo XXI.
— 87 —
6. Re e encias bibliog á icas
Aguila Rod íguez, D. E. & Said Hung, E. (2010). Iden idad y subje i idad
en las edes sociales i uales: caso de Facebook. Zona P óxima,
Re is a del Ins i u o de Es udios en Educación Uni e sidad del
No e, (12), 190-204.
Alonso-Ruido, P., Rod íguez-Cas o, Y., Lamei as-Fe nández, M. & Ca-
e a-Fe nández, M.V. (2015). Hábi os de uso en las Redes Socia-
les de los y las adolescen es: análisis de géne o. Re is a de Es udio
e In es igación en Psicología y Educación, (13). doi:
h ps://10.17979/ eipe.2015.0.13.317
Apa ici, R. & Ga cía-Ma ín, D. (2018). P osumido es y emi ecs: Análisis
de dos eo ías en en adas. Comunica , 26(55), 71-79. doi:
h ps://doi.o g/10.3916/C55-2018-07
A dè ol, E. & Lanzeni, D. (2014). Di e sidad cul u al, isualidades y ec-
nologías cul u ales. An h opologica, 32(33), 11-38. Recupe ado de
h ps://goo.gl/ThZo S
Ba ley, N. (1983). El an opólogo inocen e (M.J. Rodella , ad.). Ba ce-
lona: Anag ama.
Baud illa d, J. (2005). Cul u a y simulac o (A. Vicens y P. Ro i a, ads.).
Ba celona: kai ós (7ªed.). (Ob a o iginal publicada en 1978).
Bona i a, P. (2015). El amo en los iempos de Tinde . Cul u a y ep e-
sen aciones sociales, 10(19), 197-210. Recupe ado de
h ps://goo.gl/3i xUF
Ce i, Ch. (2010). La impo ancia de la me odología e nog á ica pa a la in-
es igación an opológica. Re is a de ece ca i o mació en an o-
pologia, (13), 1-32. Recupe ado de h ps://ddd.uab.ca / e-
co d/65217
C uz, R., O doñez, R., Román, S. & Pa ón, F. (2016). Buenas p ác icas que
desa ollan la compe encia mediá ica en en o nos socioeduca i-
os. Good p ac ices o he de elopmen o media compe ences in
socioeduca ional con ex s. Píxel-Bi . Re is a de Medios y Educa-
ción (48), 97-113 doi: h p://dx.doi.o g/10.12795/pixel-
bi .2016.i48.07
Echebu úa Od iozola,E. (2012). Fac o es de iesgo y ac o es de p o ec-
ción en la adicción a las nue as ecnologías y edes sociales en jó-
enes y adolescen es. Re is a Española de D ogodependen-
cias, 37(4), 435-447. Recupe ado de h p://aesed.com/desca -
gas/ e is as/ 37n4_5.pd
— 88 —
Espina Ruiz, E. y González Río, M.J. (2009). Jó enes en las edes socia-
les: un análisis explo a o io de las di e encias de géne o. Femi-
nismo/s, (14), 87-106. doi:
h p://dx.doi.o g/10.14198/ em.2009.14.06
Es ébanez, I. & Vázquez, N. (2013). La desigualdad de géne o y el sexismo
en las edes sociales [Recu so elec ónico]. Vi o ia-Gas eiz: Obse -
a o io Vasco de la Ju en ud. Depa amen o de Educación, Polí-
ica lingüís ica y Cul u a del País Vasco, Gobie no Vasco. Recupe-
ado deh ps://goo.gl/Jai96X
Fe nández Fe nández, D. (2017). En endiendo elaciones de pa eja en la
e a de Tinde : análisis cuali a i o y p opues as educa i as (T a-
bajo Fin de G ado). Depa amen o de Ciencias de la Educación de
la Uni e sidad de O iedo. Recupe ado de
h p://hdl.handle.ne /10651/43210
Fe és, J. (2008). La educación como indus ia del deseo. Un nue o es ilo
comunica i o. Ba celona: Gedisa.
Fe nández-Fíga es, M. D. (2003). La colonización del imagina io: Imáge-
nes de Á ica. G anada: Edi o ial Uni e sidad de G anada.
Ga cía Canclini, N. (1991). ¿Cons ucción o simulac o del obje o de es u-
dio? T abajo de campo y e ó ica ex ual. Al e idades, 1(1), 58-64.
Ga cía-Ruiz, R., Ramí ez Ga cía, A. y Rod íguez Rosell, M.M. (2014). Edu-
cación en al abe ización mediá ica pa a una nue a ciudadanía
p osumido a. Comunica , 22(43), 15-23. doi:
h ps://doi.o g/10.3916/C43-2014-01
Gee z, C. (1988). La in e p e ación de las cul u as (A.L. Bixio, ad.). Ba -
celona: Gedisa.
He nández-Se ano, M., Renés-A ellano, P., G aham, G. y G eenhill,
A. (2017). Del p osumido al p odiseñado : el consumo pa icipa-
i o de no icias. Comunica , 25(50), 77-88. doi:
h ps://doi.o g/10.3916/C50-2017-07
Iga ua, J.J. & Humanes, M.L. (2010). Teo ía e in es igación en Comuni-
cación Social. Mad id: Sín esis.
Landazábal, D. P., Ola e Y. A., Cab e a, V. H. & Ve ano, D. C. (2009).
Análisis de las edes sociales y del éxi o en un g upo de es udian-
es de bachille a o a dis ancia. Re is a de in es igaciones
UNAD, 8(1), 231-236. Recupe ado de h ps://goo.gl/UPqHQk
— 89 —
Malinowski, B. (1975). Los a gonau as del Pací ico Occiden al: come cio y
a en u a en e los indígenas de la Nue a Guinea Malanésica A.J.
Desmon s, ad.). Ba celona: Península.
Nicolás Ojeda, M.A. & G andío Pé ez, M.M. (Coo ds.). (2012). Es a egias
de comunicación en edes sociales. Ba celona: Gedisa.
Noceda Casado, J. (2015). El pe sonal b anding en las edes sociales: un
es udio sob e la c eación de ma cas pe sonales en el alumnado de
G ado de Publicidad y Relaciones Públicas (T abajo Fin de
G ado). Facul ad de Ciencias Ju ídicas y de la Comunicación, Uni-
e sidad de Valladolid. Recupe ado de h p://u a-
doc.u a.es/handle/10324/13150
Pé ez-To es, V., Pas o -Ruiz, Y. & Aba ou-Ben-Boubake , S. (2018). Los
you ube s y la cons ucción de iden idad adolescen e. Comunica ,
26(55), 61-70. h ps://doi.o g/10.3916/C55-2018-06
Reig, R. (di .) y Mancinas-Chá ez, R. (coo d.) (2013). Educación pa a el
me cado. Un análisis c í ico de mensajes audio isuales des inados
a meno es y jó enes. Ba celona: Gedisa.
Román-Ga cía, S., Almansa-Ma ínez, A. & C uz-Díaz, M. (2016). Adul os
y mayo es en e a las TIC. La compe encia mediá ica de los inmi-
g an es digi ales]. Comunica , 24(49) 101-110. doi:
h ps://doi.o g/10.3916/C49-2016-10
Rosse Limiñana, A. (2017).Violencia con a la muje a a és de in e ne
y el elé ono mó il. P e ención a a és de los medios de comuni-
cación. En J. Vale o Vilchis, L.A. Guada ama Rico, J.C. Suá ez
Villegas y P. Pana ese (eds.), La desigualdad de géne o in isibili-
zada en la comunicación. Apo aciones al III Cong eso In e nacio-
nal de Comunicación y Géne o y al I Cong eso In e nacional de
Mic omachismo en la comunicación (pp. 582-590). Mad id:
Dykinson.
Sánchez-Ca e o, J. & Con e as-Pulido, P. (2012). De ca a al p osumido :
p oducción y consumo empode ando a la ciudadanía 3.0. Icono
14, 10(3), 62-84. doi: h p://dx.doi.o g/10.7195/ i14. 10i3.210
Siemens, G. (2004). Connec i ism: A Lea ning Theo y o he Digi al Age.
Elea nspace. Recupe ado de h p://www.elea nspace.o g/A i-
cles/connec i ism.h m(Fecha de consul a: 01/10/2016).
Sie a B a o, R. (2002). Tesis doc o ales y abajos de in es igación cien-
í ica. Mad id: Thomson.