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La identidad cultural americana a finales del siglo XIX

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La identidad cultural americana a finales del siglo XIX

Author: Barrera López, Trinidad
Year: 1986
Source: https://idus.us.es/bitstreams/74aa8e8a-5504-4067-9ab7-97f61c8e962a/download
LA
IDENTIDAD
CULTURAL AMERICANA
A FINALES DEL
SIGLO XIX
po
TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
No
pa ece habe duda
de
que desde
el
discu so c í ico
de la
segunda mi ad
del
siglo XVIII has a nues os días,
la
li e a u a
hispanoame icana
ha enido como consigna
la
independencia
li e a-
ia. Es e
es ue zo ue
an
enaz que
a
pesa
del
es echo eslabón
con la
li e a u a española, que
no en
balde es u o dominando polí-
ica
y
cul u almen e du an e es siglos, una li e a u a au ónoma
en e
al
modelo
peninsula
pudo consegui se
con el
Mode nismo
pues, como bien
dice Angel Rama,
«más que po a a se
de
una
in ención insóli a
sin
uen es conocidas, po habe se empa en ado
con
a ias li e a u as ex anje as occiden ales
en un g ado
no cum-
plido
po las li e a u as-mad es».
' En
es a o iginalidad de la li e a-
u a hispanoame icana es á p esen e su mo edizo
y
no ele o a án
in e nacionalis a, pe o ambién su peculia idad
cul u al
in e na,
u o
de
una li e a u a híb ida desde
sus
comienzos que madu ó
sus
múl iples ins ancias
del
mes izaje
a lo la go de
los siglos
i einales.
Amé ica empezó como u opía, leyenda
o
mi o, que
no
e an
sino a ian es
de
una
idea
que
Eu opa
había sedimen ado du an e
años pa a esas ie as desconocidas
e
innominadas, «pe o
la
o a
noción
de
las nue as colonias,
la
noción
eal,
sólo pudo asumi se
1 Rama, Angel:
T anscul u ación
na a i a
en
Amé ica La ina,
México,
Siglo XXI,
1982, pág. 12.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
208

TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
a
pa i
del
desa ollo
de sus
p opias ue zas
y
i encias,
de
su
p opia
y peculia
his o ia
».
2
La
independencia polí ica iene
a
coincidi
con el
nau agio
de
los alo es eu opeos:
la
época
de la San a
Alianza
(1812-1822),
la
des ucción
del
Impe io
napoleónico o
las ines ables alianzas
de
los pode es. Así,
en la
Alocución
a la
poesía
(1823)
de
And és
Bello,
que desde su p isma londinense cap a pe ec amen e
la si ua-
ción,
se
ad ie e:
es a egión
de
luz
y de
mise ia
en
donde u ambiciosa
i al
Filoso ía,
que
la
i ud
a
cálculo some e,
de
los mo ales e
ha
usu pado
el
cul o;
donde
la
co onada hid a amenaza
ae
de
nue o
al
pensamien o escla o
la
an igua noche
de
ba ba ie
y
c imen.
An e
es o, Amé ica, así
lo
pos ula ía
Bello,
queda como
el
e ugio
de la
libe ad
y la
cul u a, gene ado a
'y ma iz
de
un mundo nue o,
e i o io é il
y
i gen, cul u almen e.
La
alusión
o
llamada
a la
ie a,
que
Bello
hace, adquie e un doble
alo , el
uno
eal, la
uel a
a la
ag icul u a;
el
o o me a ó ico, ol e los ojos
a
ese
campo li e a io p ódigo
y
genuino. Así,
la
o iginalidad
se encami-
na ía,
con la
a i icación omán ica,
a la
ep esen a i idad
de la
egión
en la
cual su gía
la
ob a: medio ísico, composición é nica
he e ogénea
y
di e en e g ado
de
desa ollo.
Ya Simón Rod íguez ad i ió que «c ea
o
e a » e an las
únicas salidas, pe o
lo
que
no
pudo adi ina ue que su p incipio
se
con i ie a
en
misión pa ió ica pa a los omán icos
y
que los
asun os na i os pasa an
a
se
el magma
undacional.
De
es e modo
se
exp esaba
Ignacio Manuel
Al ami ano:
«Si
algo
es
ico
en ele-
men os pa a
el
li e a o,
es
es e país,
del
mismo modo que
lo es
pa a
el
ag icul o
y
pa a
el iñdus ial».
3
Ese se á nues o obje i o,
2 Mo eno
Du án,
Ra ael Humbe o:
De la
ba ba ie
a la
imaginación,
Ba -
celona, Tusque s, 1976, pág. 103.
3
Al ami ano,
Ignacio Manuel:
La
li e a u a nacional, México,
Po úa, 1949,
omo I, pág. 10.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMÉRÍCA

209
esboza
el
concep o
de
ame icanismo que
se
desp ende
de
algunos
aspec os
de
unas ca as li e a ias que, si
no
sepa a on las aguas,
sí al
menos di undie on,
con
limi aciones inhe en es
y de o ma
oblicua,
la
ep esen a i idad
de
algunos in elec uales ame icanos
del
momen o.
El
e dade o plan eamien o
del
ame icanismo li e a io
su ge,
como hemos dicho, como consecuencia
de la
independencia
polí-
ica.
A
los omán icos les co esponde á ena bola dicha bande a
que
se
ajus aba pe ec amen e
a
una
de
las p eocupaciones
omán-
icas po excelencia:
la
libe ación in elec ual
y el
nacionalismo
li e-
a io
he de iano. Los
cauces
del
ame icanismo
en
es a época
se
ciñen únicamen e
a
es modalidades:
paisajismo,
indianismo
e
hispanismo, ejempli icados epe idas eces
en
di e sas ob as
del
siglo XIX, que aquí
se
cen a án
en
las ob as
y el
pensamien o
de
es esc i o es comen ados po
el
c í ico
Juan Vale a, nos
e e imos
a Cumandá, Taba é y
T adiciones pe uanas
de Juan
León Me a,
Zo illa de San
Ma ín
y Rica do Palma,
espec i amen e.
Si
los
dos
p ime os
son
buenos ejemplos
de
las modalidades
paisajis a
e
indianis a, medio ísico
y
composición é nica dis in a
se
dan
la
mano an o
en
Cumandá
como
en
Taba é,
ob as que com-
pa en
la
incidencia
del
paisaje p opio
'y del
indio
en
elación
con
el
blanco;
Palma,
po su pa e,
a
a és
de
algunas « adiciones
»,
pone de elie e
un hispanismo que
se
ancla
en la
colonia, como
pe íodo
empo al
p e e ido, pa a da
el
sen ido his ó ico que
se
equie e
en
una adición.
Palma
«ama
la
colonia como uno
de
los almácigos
de
nues a nacionalidad
»,
comen a
Wal e Peñaloza.'
Indudablemen e los es e lejan di e sas ac i udes
de
un
ame ica-
nismo his ó ico-legenda io, desp o is o
del
comp omiso
con el d a-
ma i o de la
ealidad.
Sob e es os au o es, en e o os, esc ibi ía
Vale a en sus
Ca as
ame icanas
(1888-
1900).
Aunque
sus
p ime as imp esiones da an
de
1855,
se á
a
pa i
de
1888
cuando
mi e de o ma
sis emá ica
hacia las le as hispanoame icanas.
En sus
Ca as
se
mues a
se-
4 Peñaluza, Wal e : Sij;ni icado
de Palma en la
cul u a pe uana,
en
O ígenes
del
cuen o hispanoame icano, México, P emia Edi o a,
1979, pág. 18.
(14-11)
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
210

TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
guido de
las
ideas de Feijoo en
su
Mapa in elec ual
y
co ejo
de
naciones
y
Españoles ame icanos.
Su
in encionalidad es á bien cla a:
epa a equí ocos his ó icos, indaga
el
desen ol imien o
de
las
le as ame icanas
y
di ulga lib os que
le
lleguen
del
o o lado
del
A lán ico, cuando los canales
de
comunicación e an escasos:
«mi in ención
y
p opósi o, que
no e a
o o que
el de
da
a
cono-
ce ,
has a donde alcanzasen mis ue zas, las ob as li e a ias
de
los hispanoame icanos en e
sus
he manos los españoles».'
Su
inalidad
se
ajus a
a
un
iple
obje i o: «ag ada , in e esa
y
pe suadi
»,
como con iesa
a don Luis
Alonso.
A
él
le
exp esa
la
di icul ad
de
su a ea
an e la
al a
de
público
lec o ,
así como
el
desdén po
lo
español, en e
a
una c ecien e es imación
de lo
ex anje o, p incipalmen e
de
F ancia.
No
debemos ol ida que
es amos
en
los albo es
del
Mode nismo
y
que él goza
de la
p imacía
a la
ho a
de
apun a
el
«galicismo
ubenda is a». Los
p opósi os
del
c í ico
se
apoyan
en
una
idea
incues ionable desde su pun o
de is a: la
unidad en e las le as españolas
e
hispanoame icanas:
«España
y
las que ue on
sus
colonias
de
Amé ica
[ ... ]
deben
con-
se a una
supe io
unidad»,
6
y
p ecisamen e pa a que esa unidad
no se
ompa esc ibe
sus
Ca as,
pa a o alece los lazos
de
unión
se
con e i á
en
«uno
de
los p edicado es
y
misione os»
de
ese
genio único
que debe auna las.
La base de la
unidad
es la
lengua:
«Yo
a i mo, po que
lo
c eo, que
son
us edes españoles, po que
son de
nues a aza, po que hablan nues o idioma
».
Sang e,
lengua
y
cul u a con igu an dicha unidad, aunque den o
de
ella llegue
a
admi i que:
«Segui án us edes siendo eu opeos asplan ados,
y sus
epúblicas,
con
elación
a
los Es ados
de Eu opa, a
modo
de
mug ones,
lo
5 Vale a, Juan:
La
poesía
y la
no ela
en Ecuado ,
en
Nue as
Ca as ame
-
icanas,
Mad id. Lib . Fe nando Fe, 1890, pág. 165 (Ca a IV).
Ci a emos, po
es a edición, las Ca as
a
Me a solamen e.
6 Vale a, Juan:
Taba é,
en
Nue as Ca as ame icanas. Ob as Comple as,
omo
III, Mad id, Aguila , 1947, pág. 387.
7 Vale a, Juan:
La
poesía
y
la
no ela...,
op. ci ., pág. 150 (Ca a II).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMÉRÍCA

211
cual
no es de
nega que cada uno
de
es os mug ones llegue
a
se
o
ya
sea
id más lozana, obus a
y
uc í e a que
la
ieja cepa
de
que b o ó)).
8
Su
co espondencia, como
le e a habi ual, se
desliza hacia o as
ma e ias dis in as
a
las li e a ias.
Dos
endencias
se
descub en
al
hace una lec u a de enida
de
las mismas: una,
la
c í ica li e a ia
de
in ención esencialmen e
di ulga i a y
cen ada, sob e odo,
en
los a gumen os.
Hoy
día
sus
juicios c í icos esul an poco
ele an-
es
'a
que
son,
po
lo gene al,
imp esionis as,
sin
indaga ni aduci
azones. Po ejemplo, cuando apun a, aleg emen e, que
Palma
« iene
el
a e
de
anima las igu as
y
deja las g abadas
en la imagi-
nación
del
au o
»;
9
lo
cual
no es
óbice pa a que admi amos
«el
sen ido his ó ico que
subyace a
las in enciones
»,
como
ha
señalado
Tie no
Gal án.
Eso
sí, no
al a á nunca
la
elación
de
pa en esco
con
algún au o español.
Palma se
asemeja á
a Es ébanez
Calde ón
en
su cas icismo —una
de sus
debilidades c í icas
—; o Zo illa de
San
Ma ín
a Bécque en la o ma
poé ica,
lo
que esponde ambién
al
ace camien o li e a io que guía
sus
in enciones.
O a,
la
de ensa
de la
conquis a
eespañola y
su pa alelo
menos-
p ecio po las ci ilizaciones indias, u o, como apun a
Ca los
Rama, de
su «cla a conciencia
de la
opo unidad his ó ica
en
que
ac úa
y,
que
en
cie o modo, legi ima su es ue zo c í ico
».
'
o
A
es e úl imo pun o dedica
la
mayo ía
de sus
páginas,
y
oma
como eje
de
e e encia las opiniones
de
Me a
en
su
Ojeada
(1868).
Ya
en
su p ime a ca a
dice:
«Sin
declamación ni sen imen alismo, aun suponiendo
al
español
de
en onces,
y
sob e odo
al
a en u e o que iba
a
Amé ica, icioso,
dep a adísimo,
igno an e
y c uel,
oda ía queda
el
peo
de
es os
españoles muy po bajo
de
los indios sal ajes
o semisal ajes, en
icios, c ueldad
e
igno ancia».
"
8
Ibídem,
pág. 143
(Ca a
II).
9
Vale a, Juan:
T adiciones pe uanas,
en
Nue as Ca as ame icanas. Ob as
Comple as,
op. ci ., pág. 399.
10
Rama, Ca los:
His o ia
de
las elaciones cul u ales en e España
y
Amé
- ica.
Siglo XIX.
México,
F.C.E., 1982, pág. 315.
11
Vale a, Juan:
La
poesía
y la
no ela...,
op. ci ., pág. 138
(Ca a
I).
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA

212

TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
Su
de ensa
de la
conquis a española co e pa eja
a
su
des-
con ianza
del
«soñado p og eso
y
c ecien e ci ilización
de
los indios
de
Amé ica cuando llega on po allí los españoles
».
12
La Ca a II
es á dedicada
in
ex enso
a
ese ema, su idea io
se
a iene
a
es os
pos ulados:
el
es anda e
de la
ci ilización
y la
cul u a es a ía
en
Eu opa,
las ci ilizaciones p ecolombinas
no
apo a on nada
a la
ci ilización que allí lle a on los españoles, po que aquéllas
en sí
signi ica on bien poco,
y,
po úl imo, con as a
la
decadencia
de
los
indios
en
aquellos iempos
con la
ac i ud
del pueblo
español
al
conse a
la
aza abo igen,
a
di e encia
de la
colonización
anglo-
sajona, pa a e mina a i mando que:
«no se
puede ole a que a i men Vds. que lle ó España ahí
la
ba ba ie, que des uyó
el sabe
indígena,
y
que
(son
palab as
de
Vd.)
el
céleb e Colón mos ó
la
mane a
de
a a esa
el
Océano,
mas
no la de
aslada
a
esas egiones las simien es
de la ci iliza-
ción
y
las p oducciones
de
las g andes in eligencias».
13
La Ca a III
gi a
en
o no
a
es as
dos
endencias:
la
conquis a
de
nue o,
con ideas en
apoyo
de lo
ya exp esado;
y la
li e a u a.
En el
a amien o
de la
p ime a cues ión encon amos poca
no e-
dad espec o
a lo an e io , la g an labo
española ue pa alela
a
odas las cosas posi i as que España lle ó
a
Amé ica, desde
la
auna 'y lo a a lo
más impo an e,
la
eligión. Uno
de
los pocos
pun os
del
ema sob e
el
que había acue do mu uo.
En
simila es é minos
se
exp esa á
en la
ca a
a Rica do
Palma,
aunque
pone
buen
.
cuidado
en
ad e i que: «Nada a
con a
us ed, que
desc ibe la
época
colonial
como ue, pe o
con
amo , piedad
e
indulgencia iliales
»,
14
pa a ec imina le más a de
su animad e sión
a
los jesui as.
El
ema
de la
conquis a
y
las
ci ili-
zaciones abo ígenes
es
mo i o ecu en e
en
las Ca as
ale inas,
quizás po
la
polémica que
la
cues ión
en sí
albe gaba, ya que
a
p opósi o
de la
independencia,
se
habló
de
«gue a
de
econquis a
en
unos,
Y
gue a
ci il de
emancipación,
en
o os
». Las
palab as
de
Vale a
ue on calu osamen e con es adas po
Ra ael Me chán,
quien
12
Ibídem,
pág. 141 (Ca a II).
13
Ibídem,
pág. 151 (Ca a II).
14
Vale a, Juan:
T adiciones pe uanas,
op. ci ., pág 399.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMÉRÍCA

213
en
su
«Ca a al S . D. Juan Vale a
sob e asun os ame icanos
»,
a gumen a á una de ensa
de
las ci ilizaciones p ecolombinas,
con
el
apoyo
de
his o iado es, e udi os,
ame icanis as y
c í icos
de
odas
las épocas, pa a e mina concluyendo:
«la
imp esión que deja
el
es udio
de
los adelan os
de
los Az ecas,
Incas y Chibchas, no es la de
que ue an azas incapaces
de ele-
a se po
sí
mismas
a mayo
g ado
de
cul u a, ine es pa a odo
p og eso, como las ibus a icanas
(...) yo sí
admi o
la
des-
igualdad de
las azas, po que
la
eo en el
mundo
(...).
Ni
Li-
ings one,
ni
S anley,
ni
Ha man,
ni
Se pa Pin o
han
desen a-
ñado
ideal
alguno
en el
Con inen e oscu o; pe o los Ame icanos
sí
los enían, como
lo
p ueban
sus
ins i uciones
y sus
ob as,
y
su
e
en
un
Dios
desconocido,
a
semejanza
del de
los A enienses;
y
oda aza que posee
ideal
ele ado, aunque
no sea el
más ele ado,
es á
en
ía
de
pe ección».
's
El
segundo pun o eba ido po
Me chán es el de la
conduc a
de
los
conquis ado es,
injus i icable pa a
el
cubano. F en e
a
es os
disen imien os, señala ambién
la
impo ancia que adquie en es as
Ca as
como mensaje as di ulgado as
de
cul u a:
«Uno
de
los g andes bene icios que es á us ed haciendo
con
ellas
es
que
nos
es á dando
a
conoce unos
a
o os
a
los
hispanoame i-
canos... Debido
a sus
Ca as,
has a
la
p ensa ex anje a más
e-
ac a ia
a
nues as cosas, empieza
a
sospecha que i imos».
16
El
au o
de
Pepi a Jiménez,
en
su cua a
y
úl ima ca a
a
Me a ya conoce
el
eco
del
lib o
de Me chán y
zanja
la
cues ión
al
esumi
en
cua o pun os
sus ideas
esenciales ace ca
de
los
espa-
ñoles, la
conquis a
y el
expolio
de
las ci ilizaciones pasadas,
de
acue do
con la
línea que había man enido siemp e, po que,
en
de ini i a,
dice, el
esul ado a oja un saldo
a o able:
15
Me chán, Ra ael:
Ca a al S . D. Juan Vale a
sob e asun os ame icanos,
Bogo á,
Imp. de
la Luz, 1889,
pág.
35.
16
Ibídem,
pág.
63.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
214

TRINIDAD
BARRERA LÓPEZ
«que alía bien poco
lo
que noso os des uimos
en
Amé ica
en
cambio
de lo
que en Amé ica undamos, c eamos
e
impo amos».
17
Po odo ello
no
a descaminado
el
juicio
de Pa do Bazán al
e
en
es as ca as, sob e odo, «una
con inua y noble indica-
ción
de
España
en
su papel his ó ico
de
descub ido a,
conquis a-
do a
y
colonizado a
de lo
que
se
llama on
sus
Indias
».
Es a denodada de ensa
de la
acción española
en
Amé ica se á
el
undamen o ideológico
de
su pensamien o
j,
po ende,
de
su
juicio sob e las le as
de
aquel con inen e.
El
segundo
g an
ema
de
las ca as
ale inas es el
li e a io.
Aunque
en la
ca a
I a
Me a empieza
y
concluye dedicando unos
elogios
a
Cumandá,
como
la
pieza
del
ecua o iano más signi ica i a,
no es
ese
el
p opósi o u gen e
de sus
lineas, sino
el
ema
a
que
aludimos an e io men e. Hab á, pues, que espe a
a
las ca as
III
y IV
pa a que
el
c í ico li e a io
se
descub a.
La
ponde ación
em-
pleada
es
llama i a, su c í ica
es
dulce
y de
inos modales, p e ie e
la
de ensa
al
a aque
y
su amable bondad
al
emi i
sus
opiniones
se
deja ad e i cuando comen a las ob as
de
es os au o es.
Si
alguna
ez señala de ec os, como
la
in e osimili ud
de la
he oína
Cumandá
o de Taba é, es
siemp e
con
un p opósi o cons uc i o
y lo ade e-
za á
con la
enume ación
de
a ias cualidades,
en
un
al o
ono
elogioso,
al
saluda
la
eliz combinación
de
na u alismo
e
idealismo
en
es as ob as.
Vale a
ue uno
de
los pione os
de la
c í ica sob e
la
li e a u a
hispanoame icana. Pun ualmen e
nos
ue dando no icias
de
odo
lo
in e esan e que
se
publicaba allende
el ma . Su
papel esonado
ue,
a
eces, buscado in encionadamen e po aquellos esc i o es
ame icanos que
le
en iaban
sus
ob as, pidiéndole consejo
u opi-
nión,
y
es amos
de
acue do
con
Be mejo
Ma cos
cuando asegu a
que
«el mayo
in e és
de don Juan al
esc ibi las es ibaba
no en
hace un me o juicio c í ico, sino
en el
más gene oso
de
ace ca
a
los lec o es
y
esc i o es
de
ambos lados
del
A lán ico
».
18
Sin em-
ba go,
odo
lo
que
le
olie a
a
independencia
cul u al le desasose-
gaba. Ahí su equilib io
' se
ambalea.
17 Vale a, Juan:
La
poesía
y la
no ela...,
op. ci .,
pág. 167.
18
Be mejo
Ma cos, Manuel:
D. Juan Vale a,
c í ico li e a io,
Mad id,
G edos, 1968, pág. 218.
UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCIA
ACTAS
V
JORNADAS
DE
ANDALUCÍA
Y AMÉRÍCA

215
En la
ca a
a Luis
Alonso sob e
Taba é,
alude
al
ame ica-
nismo:
«Taba é es
muy ame icano,
y yo
quie o deci algo
del
ame icanismo
en
poesía
».
19
Y
aquí empiezan las di e gencias,
de
absu do cali ica
Vale a el
in en o
de
es os esc i o es
en
da un
«sello
especial 'y
exclusi o que dis inga una ob a poé ica esc i a
en
Amé ica.
Es e sello,o
acude
sin
que
lo
busque
o no
acude.
En
es a ocasión
ha
acudido
».
m
A
pesa
de sus
palab as, sab á
dis in-
gui sus
ing edien es
di e enciado es:
inspi ación
en la
na u aleza
ame icana; sen imien os, pasiones
y
o mas
de
pensa au óc onas,
que signi ican,
en
su caso,
la
combinación
de lo
español
y lo
indio;
así como
el
cala
en lo
ín imo
del
sen i
y
discu i
del
indio
au én ico.
Pe o,
po encima
de
es as no as, p i a
la
exal ación
de
los españoles
o
los sen imien os
de
ca idad c is iana, he encia
de
la
an igua me ópoli. Es a sublimación
de
los alo es
de la
mad e
pa ia
le
esul an
de mayo
signi icación que los asgos
ame icanis-
as.
Tan o
en
Me a, como
en Zo illa o Palma, se
alo a
lo
mismo,
la
dependencia
cul u al con la
an igua me ópoli.
Lo
que
no
quiso
e
el
c í ico andaluz
e a
que dicho españolismo
no e a lo
único
ele an e
de
es as ob as
y/o
au o es po que, po encima
de sus
pos u as conse ado as
y
adicionalis as, enían cla a una
idea
que
igno ó
Vale a: la
conciencia
de
es a c eando una «li e a u a
ame-
icana».
«Si
hemos
de
ene una li e a u a
—
esc ibió
Juan
Ma ía
Gu ié ez— hagamos que
sea
nacional; que ep esen e nues as
cos umb es
y
nues a na u aleza, así como nues os lagos
y
anchos
íos sólo e lejan
en sus
aguas las es ellas
de
nues o hemis e io
».
21
«Sean
us edes más ame icanos, piensen. como ame icanos, sien an
como ame icanos» ue
la
p opues a
de
Me a.
O a cosa muy dis in a
es
que es e ame icanismo u iese un
ca ác e pleno
y o iginal,
pues
el
in en o
se
diluye po las
di icul-
ades
in ínsecas,
la
apa ición
de
España
en
los en amados
de
es as
ob as
no
ocul a
la
p esencia
de lo
ame icano
de o ma
p emedi ada,
po que esa au onomía p e endida
no es
sólo en e
a
España, sino
en sí
mismo,
el
deseo
de
conquis a su p opia exp esión. (Algunos
c í icos,
al
señala
la
índole pos iza
de
es os p oduc os li e a ios,
19 Vale a, Juan:
Taba é, op.
ci ., pág. 390.
20
Ibídem,
pág. 390.
21 Ci . po Ca illa,
Emilio:
Hispanoamé ica
y
su exp esión li e a ia,
Buenos
Ai es, Eudeba, 1969, pág. 55.
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