scieee Science in your language
[es] (orig)

Comunicación en el siglo XXI

Abstract

La comunicación se mueve y germina en inmensos ámbitos, un reflejo es el presente libro que ve la luz gracias al trabajo y colaboración de 12 autores de diversas universidades de España y Latinoamérica que se preocupan por estudiar a la comunicación desde sus distintas líneas de investigación y compartiendo sus conocimientos tanto en español como en portugués.Los capítulos que a continuación veremos, son investigaciones científicas presentadas por sus autores durante el V Congreso Internacional de Comunicación y Pensamiento: Comunicación y juventud. Nuevos medios, usos y consumos, que se desarrolló durante los días 1, 2 y 3 de abril de 2020 en formato online. Es importante mencionar que esta es la primera edición en la historia del congreso que se realiza de manera virtual pero siempre manteniendo la participación activa, el diálogo y la retroalimentación, el trabajo en equipo y la solidaridad académica que caracteriza a este congreso como un punto de encuentro científico internacional.

Read accessible full text

Comunicación en el siglo XXI

Publisher: Egregius
Year: 2020
Source: https://idus.us.es/bitstreams/771acce2-dbeb-4952-bf73-0b79082e057e/download
COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI
— Colección Comunicación y Pensamien o —
COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI
Coo dinado a
Gladys A le e Co ona-León
Au o es
(
po o den de apa ición)
Gladys A le e Co ona-León
Isid o Ca ela Ma cos
An onio Fco. Campos Méndez
Ja ie Sanz-Azna
Ca los Aguila -Pa edes
Isabel Mª Sanz Caballe o
Isabel Mengual Luna
Agus ín Sánchez Mazón
Mi iam Rod íguez Palla es
Ma ía José Pé ez Se ano
Cla a Ma ins do Nascimen o
Fidel A u o López Eguizábal
COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI
Ediciones Eg egius
www.eg egius.es
Diseño de cubie a y maque ación: F ancisco Anaya Bení ez
© de los ex os: los au o es
© de la p esen e edición: Ediciones Eg egius
N.º 79 de la colección Comunicación y Pensamien o
1ª edición, 2020
ISBN 978-84-18167-54-6
NOTA EDITORIAL: Las opiniones y con enidos publicados en es a ob a son de
esponsabilidad exclusi a de sus au o es y no e lejan necesa iamen e la opinión de
Ediciones Eg egius ni de los edi o es o coo dinado es de la publicación; asimismo, los
au o es se esponsabiliza án de ob ene el pe miso co espondien e pa a inclui ma e ial
publicado en o o luga .

Colección:
Comunicación y Pensamien o
Los enómenos de la comunicación in aden odos los aspec os de la ida co idiana, el
acon ece con empo áneo es imposible de comp ende sin la pe spec i a de la comu-
nicación, desde su más di e sos ámbi os. En es a colección se eúnen abajos acadé-
micos de dis in as disciplinas y ma e ias cien í icas que ienen como elemen o común
la comunicación y el pensamien o, pensa la comunicación, e lexiona pa a com-
p ende el mundo ac ual y elabo a p opues as que epe cu an en el desa ollo social
y democ á ico de nues as sociedades.
La colección eúne una g an can idad de abajos p oceden es de muy dis in as pa es
del plane a, un es ue zo conjun o de p o eso es in es igado es de uni e sidades e ins-
i uciones de econocido p es igio. Todo es o es posible g acias a la labo y al com-
p omiso de los coo dinado es de cada uno de los monog á icos que con o man es e
ace o
.
Edi o a cien í ica
Rosalba Mancinas-Chá ez
Edi o écnico
F ancisco Anaya Bení ez
Consejo edi o ial
Ramón Reig (Uni e sidad de Se illa)
José Ignacio Aguaded Gómez (Uni e sidad de Huel a, España)
Ma. del Ma Ramí ez Al a ado (Uni e sidad de Se illa, España)
Augus o Da id Bel án Poo (Uni e sidad Au ónoma de Yuca án, México)
Ra ael Ma il Ca mona (Uni e sidad de G anada)
Amo Pé ez Rod íguez (Uni e sidad de Huel a)
Ca men Ma a-Lazo (Uni e sidad de Za agoza)
Glo ia Oli ia Rod íguez Ga ay (Uni e sidad Au ónoma de Ciudad Juá ez, México)
Mª. Ángeles Ma ínez (Uni e sidad de Se illa, España)
Ma a Pulido (Uni e sidad de Se illa, España)
Ma ha Elena Cue as Gómez (Uni e sidad Juá ez Au ónoma de Tabasco, México)
Ma ha Pa icia Ál a ez Chá ez (Uni e sidad Au ónoma de Ciudad Juá ez, México)
Edi a:
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN. Comunicación en el siglo XXI ................................... 9
GLADYS ARLETTE CORONA-LEÓN
CAPÍTULO I. La adicción digi al en los jó enes: Black Mi o como
ca á sis ....................................................................................................... 11
ISIDRO CATELA MARCOS
CAPÍTULO II. El asesino cambian e: el géne o slashe como e lejo
de cambio en el pa adigma social de la ju en ud ........................................ 35
ANTONIO FCO. CAMPOS MÉNDEZ
CAPÍTULO III. Me odología pa a la de ección y cuan i icación del
enómeno an y an i- an a a és de IMDB ................................................ 57
JAVIER SANZ-AZNAR Y CARLOS AGUILAR-PAREDES
CAPÍTULO IV. Los a chi os audio isuales como memo ia colec i a
y documen ada de los pueblos pa a la consecución de los de echos
humanos: el econocimien o de la UNESCO ........................................... 105
ISABEL Mª SANZ CABALLERO
CAPÍTULO V. Re isión de aplicaciones des inadas a la ayuda
comunica i a en di e sidad uncional....................................................... 121
ISABEL MENGUAL LUNA Y AGUSTÍN SÁNCHEZ MAZÓN
CAPÍTULO VI. ¿Es el juego una inno ación docen e que aumen a el
ap endizaje en eo ía de la emp esa in o ma i a? ...................................... 141
MIRIAM RODRÍGUEZ PALLARES Y MARÍA JOSÉ PÉREZ SERRANO
CAPÍTULO VII. O discu so de Bolonha e a cons ução de um
modelo uni e si á io globalizado .............................................................. 165
CLARA MARTINS DO NASCIMENTO
CAPÍTULO VIII. El pode polí ico y mediá ico de Nayib Bukele ........... 187
FIDEL ARTURO LÓPEZ EGUIZÁBAL
CAPÍTULO IX. Re isión eó ica de la comunciación en las S a ups
en España ................................................................................................ 231
GLADYS ARLETTE CORONA-LEÓN
— 15 —
El popula ilóso o su co eano Byung-Chul Han le echa más made a y
dibuja un con ex o social que no solo no ayuda, sino que a as a, espe-
cialmen e a los más ulne ables, hacia esos p ecipicios. Han habla del
e os de la conexión y de la sociedad del endimien o y del cansancio, en
la que, c eyéndonos lib es, e minamos po se consumido es consumi-
dos y explo a nos a noso os mismos. Es lo que el p opio Han en La
sociedad del cansancio llama iolencia neu onal. Toda época iene sus en-
e medades emblemá icas. Las p opias del siglo XXI son pa ologías neu-
onales ales como el dé ici de a ención con hipe ac i idad, el as o no
lími e de pe sonalidad o el sínd ome de desgas e ocupacional (SDO).
No hace al a ahonda demasiado en la elación que exis e en e es e
úl imo sínd ome y el obje o de es udio que nos ocupa. Así, la sociedad
del abajo cons an e, del endimien o, no se ía, en sen ido es ic o, una
sociedad lib e, sino una sociedad que, al p oduci nue as y cons an es
obligaciones, con ie e al indi iduo en escla o del abajo, en amo y es-
cla o de sí mismo (Han, 2010). En su úl imo lib o insis e en es a idea
cuando habla de la desapa ición de los i uales, al a i ma que “el sabe
que p oduce el big da a o los g andes olúmenes de da os es inasequible
a nues a comp ensión (…) La anspa encia como impe a i o da aís a
impone la obligación de pasa lo odo a da os e in o maciones, es deci ,
de isibiliza lo. Es una p esión pa a p oduci . La anspa encia no de-
cla a lib e al homb e, sino solo a los da os y las in o maciones. Es una
e iz o ma de dominio en la que la comunicacion o al coincide con la
igilancia o al. La dominación se hace pasa po libe ad” (2010,106).
En Hipe cul u alidad, y lle ando es e aspec o al ámbi o digi al, Han
llega a habla del e os de la conexión y ci a a Heidegge pa a a i ma que
hoy la c ecien e conec i idad del mundo c ea una abundancia y p o u-
sión de elaciones y posibilidades, pe o que ese espacio de posibilidad
sa u ado (del que cada ez nos esul a más di ícil sali ), educe el p o-
yec o i al y la libe ad de elección a una me a posibilidad he edada; una
sue e de e ó ica que no emi e siquie a a o o (Han, 2005).
Nos di igimos hacia un nue o modelo de sociedad en el que el homb e
del u u o ya no necesi a á manos po que no end á que habé selas con
la ma e ia, al y como la en endíamos has a aho a. Un nue o modelo
ambién labo al que, al iempo que lo con e i á odo en abajo, ehui á

— 16 —
ambién de ese abajo mismo. Has a la elajación no es más que un
modo de abajo, en la medida en que si e pa a la egene ación de la
ue za labo al. Ma k Twain lo esumía con demoledo a i onía en Dia ios
de Adán y E a cuando cuen a cómo a Adán lo que más le cos aba e a
sob elle a los domingos, po que aunque en e semana hubie a pocas
cosas que hace , los domingos no había ninguna. Pa adójicamen e, una
sociedad del endimien o ex emo, al iempo que limi a o anula los
iempos pa a el ocio, con ie e ese mismo ocio en edio, que apaga la
ida y enciende (en nues as pan allas) el cansancio de i i . En sus Pen-
samien os ecoge Pascal que nada hay an insopo able pa a el homb e
como es a en eposo o al, sin pasiones, sin asun os, sin di e siones, sin
empleos. Es en onces cuando sien e su nada, su abandono, su insu i-
ciencia, su dependencia, su impo encia, su acío. Al ins an e ex ae á del
ondo de su alma el edio, la neg u a, la is eza, el pesa , el despecho y
la desespe ación. Pa ecie a que nos es á e a ando en esa o ágine an
nues a de la conexión cons an e, sín oma a su ez de las causas más
p o undas sob e las que se cimen a la ci ilización del é igo y la p isa
en la que andamos (Ca ela, 2020).
4.2. CONVERSACIÓN VS. CONEXIÓN
La segunda g an idea de nues o sos én eó ico, basada en los es udios
de She y Tu kle, es la de que nues a época, an luminosa en algunos
aspec os, ha p io izado la conexión de al mane a que ha e osionado al-
gunas de las o mas de comunicación adicionales y que e an buenas,
no po se adicionales, sino po que po enciaban elemen os undamen-
ales pa a el desa ollo del se humano.
Una de las g andes pe judicadas en es e escena io es la con e sación.
Nues os jó enes, nos dice Tu kle a gumen ándolo con los es udios más
pun e os, cada ez con e san menos (2015).Es amos sumidos en la cul-
u a digi al y en un es ado de cons an e conexión. Hemos desa ollado
a ición po las in e acciones sociales i uales den o de los ámbi os del
abajo, la amilia, la amis ad, la educación y las elaciones sen imen a-
les, sin ad e i el pelig o que ello compo a. Casi sin da nos cuen a,
hemos abandonado la con e sación ca a a ca a. Y es o, a la pos e, se
— 17 —
es á con i iendo en un g an p oblema pa a oda una gene ación, po -
que la con e sación ca a a ca a es uno de los ac os más humanos y hu-
manizado es que podemos ealiza .
Tu kle, po si alguno in uye que nos dibuja un escena io apocalíp ico,
en la clásica e minología de Umbe o Eco, no es á en con a de la ec-
nología sino a a o de la con e sación. Como de iende G ego io Lu i,
inno ación, adición y p og eso no ienen po qué es a eñidos. No
somos solo mode nos, ni somos solo his o ia, aunque i amos y nos
mo amos en el iempo. El conse adu ismo –del que hace una apasio-
nada de ensa- c ee en la exis encia de una na u aleza humana y, po
an o, en las pe manencias an opológicas. En iende que las líneas de las
cosas humanas no siguen ayec o ias ideales (Lu i, 2019).
4.3. LA ADICCIÓN DIGITAL
¿Más conexión y casi ninguna con e sación? ¿Podemos a i ma que
exis e un ipo de dependencia a la que, con ca ác e gene al, denomina-
mos adicción digi al? ¿La econocemos de la misma o ma que lo hace-
mos con o as adicciones clásicas como pueden se el abaco, el alcohol
o el juego? La p ime a espues a es polémica, pe o a mi juicio es a i ma-
i a y la segunda es nega i a. Vol emos a Han, que lo esume de es a
o ma en el p ólogo de En el enjamb e:
“An e el e iginoso c ecimien o del medio elec ónico, Ma shall
McLuhan, eó ico de los medios, ad e ía en 1964: la ecnología eléc-
ica es á ya den o de nues os mu os y es amos embo ados, ciegos,
so dos y mudos, an e su encuen o con la ecnología de Gu enbe g.
Algo semejan e sucede hoy con el medio digi al. Somos p og amados
de nue o a a és de es e medio ecien e, sin que cap emos po en e o
el cambio adical de pa adigma. Cojeamos as el medio digi al, que,
po debajo de la decisión conscien e, cambia decisi amen e nues a con-
duc a, nues a pe cepción, nues a sensación, nues o pensamien o,
nues a con i encia. Nos emb iagamos hoy con el medio digi al, sin
que podamos alo a po comple o las consecuencias de es a emb ia-
guez. Es a cegue a y la simul ánea obnubilación cons i uyen la c isis ac-
ual” (Han, 2014, 16).
Y desa olla después una isión de los disposi i os mó iles, que si bien,
a mi juicio, se apa a del jus o é mino medio i uoso que p opond é
— 18 —
después, es suge en e como ma co eó ico pa a es a ap oximación a la
adicción digi al:
“El sma phone es un apa a o digi al, omen a la isión a co o plazo, y
o usca la la ga du ación y lo len o. Los apa a os digi ales aen una
nue a coacción, una nue a escla i ud. Nos explo an de mane a más e i-
cien e po cuan o, en i ud de su mo ilidad, ans o man odo luga
en pues o de abajo y odo iempo es un iempo de abajo. La libe ad
de la mo ilidad se ueca en la coacción a al de ene que abaja en
odas pa es (…) la comunicación digi al hace que se e osione ue e-
men e la comunidad, el noso os. Des uye el espacio público y agudiza
el aislamien o del homb e” (Ibídem, 29).
Sí, exis e la adicción digi al, seduc o a y escla izan e a un iempo. Em-
pieza a exis i , a mi juicio, un se io p oblema de salud pública. Mad id
ha abie o ecien emen e el p ime se icio público sob e adicciones ec-
nológicas. Ya no es solo una cues ión de unos cuan os eó icos que siem-
p e en calamidades y nuba ones en el ho izon e. Se a a de un equipo
de ocho p o esionales, e apeu as que abajan con los casos que les lle-
gan, sob e odo, desde los Se icios Sociales de los ayun amien os, cen-
os de salud o cen os escola es. Tiene el obje i o de ayuda de o ma
in eg al a las amilias a hace un buen uso de las nue as ecnologías y de
a a a aquellas pe sonas (es á especialmen e di igido a adolescen es)
que ya p esen en un p oblema de adicción.
Los especialis as sos ienen que la e apia pa a deja de hace se un sel-
iedia io es pa ecida a la de la d ogadicción, y se basa en in e eni en el
desa ollo de pe sonalidades más ue es ( odo un a aque a la línea de
lo ación del pensamien o débil). En 2016, el Fo o Económico Mun-
dial, en Da os, colocó en su codiciada agenda el p oblema de la hipe -
conexión. Así se exp esaba la expe a A iannaHu ing on al habla de su
lib o La e olución del sueño:
“La gen e pasa más iempo usando disposi i os digi ales que du miendo
(…). C eo que es muy in e esan e analiza la elación en e la ecnología
y nues a o ma de cuida nos. Po que es e iden e que odos somos adic-
os a la ecnología. Así que, ¿cómo la ponemos en su si io? (…) Ahí es á
la cla e, no pongan el mó il a ca ga al lado de la cama». Tiene su ex-
plicación cien í ica: si u ilizamos disposi i os o luces po en es has a al as
ho as de la noche amos a se candida os al sueño-basu a, un sueño
— 19 —
in e umpido y las ado po que nues os apa a os inhiben la p oduc-
ción de mela onina y adelan an nues os elojes biológicos (Al e ,
2018,65).
Las adicciones del compo amien o ( abajo, juego, comida, comp as,
sexo, depo e, ecnología, e c) esponden a pa áme os muy simila es a
los de las adicciones a las sus ancias (alcohol, nico ina, he oína, cocaína,
opiáceos, me an e aminas, ca eína, es e oides, á macos en gene al). Es
deci , necesi an cada ez un consumo mayo pa a ob ene sa is acción,
gene an ag esi idad en pe íodos de abs inencia, al e an los hábi os del
sueño y de la alimen ación, aíslan al suje o has a ci cuns ancias ex emas
que le suponen un de e io o de sus elaciones sociales e inciden de ma-
ne a muy nega i a en la ida p o esional (o en la educa i a, en el caso
de los meno es). Los expe os hablan, a menudo, de que es necesa io po
lo menos un año pa a que ese hábi o pe nicioso se consolide como pa-
ología.
T a ando de saca ac o común, hablamos de es as ca ac e ís icas a la
ho a de diagnos ica una adicción de es e ipo:
– Dependencia psicológica, que incluye el deseo, ansia o pulsión
i esis ible y la pola ización de la a ención, la modi icación del
es ado de ánimo y la incapacidad de con ol.
– E ec os pe judiciales en el ámbi o in ape sonal (expe imen a-
ción subje i a de males a ) e in e pe sonal (con lic os amilia es,
labo ales, académicos, económicos, legales, e c.
– Sín omas de abs inencia an o ísicos como psicológicos (al e a-
ciones de humo , i i abilidad, impaciencia, inquie ud, is eza,
ansiedad, e c).
– Negación, ocul ación y/o minimización de lo que es á suce-
diendo.
– Riesgo de ecaída y de eins au ación de la adicción (en es e sen-
ido hay es udios oda ía abie os pa a obse a si, como sucede
en o as adicciones, el adic o co e el iesgo de ecae .
— 20 —
Se adic o, en el mundo clásico, signi icaba ene una pasión. No solo
no había nada malo en se adic os sino que con aba con una cie a acep-
ación y econocimien o sociales. Sin emba go, en el siglo XIX, el campo
de la medicina le o o gó el sen ido con el que hoy conocemos el é mino.
«Los médicos empeza on a p es a le más a ención, cuando los químicos
ap endie on a sin e iza cocaína, po que cada ez e a más di ícil desin-
oxica a los que la consumían. Al p incipio, la cocaína pa ecía un mila-
g o, ya que pe mi ía los ancianos camina du an e kilóme os, y a los
que es aban exhaus os, pensa con cla idad. Pe o, al inal, la mayo ía de
los consumido es se con e ían en adic os, y muchos no log aban sob e-
i i (Ibídem, 63). Pos e io men e, se ía ya a inales del siglo XX cuando
se acuña a el é mino Adicción a In e ne . Fue la psicóloga no eame i-
cana Kimbe ly Young, hoy di ec o a del p ime cen o hospi ala io del
país pa a a a las adicciones digi ales, que ab ió en 2010. Pa ece cla o
que esponde, sin duda, al auge de las nue as ecnologías y, muy incu-
ladas a ellas, de las adicciones del compo amien o. Al e ha desc i o la
ansición que se ha p oducido en e unas adicciones y o as cuando
a i ma que ya no son solo los químicos los que idean sus ancias adic i as
sino ambién los emp endedo es los que diseñan expe iencias que pue-
den a apa nos en compo amien os adic i os.
No se ía hon ado conclui el epíg a e dedicado a la adicción digi al sin
menciona al menos que hay quienes a an de nega la con a gumen os
azonables, aunque a nues o pa ece equi ocados. Con la p udencia
que se debe ene en los albo es de una e olución de es e calib e, como
es la digi al, hubo quienes a mediados de los años 90 del siglo pasado
en endie on que la p eocupación apocalíp ica po la adicción a in e ne
no e a sino una pe cepción cul u al y una especie de adicción al con-
cep o de adicción (Sule , 1996).
Pa a Delgado «conside a que exis e es a adicción no es inocuo po que,
si acep amos que el uso de in e ne en sí mismo puede se pelig oso po
su po encial adic i o, había que a a lo igual que hacemos con la co-
caína o los ansiolí icos. Si el uso de in e ne o del mó il -añade- pudie a
de i a en una adicción, pod ía conside a se su es icción legal a de e -
minadas edades, o la adicción pod ía se causa de baja labo al»
(Lluna,2017). En e ec o, hacia ahí caminamos. Es amos iendo que hay

— 21 —
incluso Gobie nos que se han plan eado la p ohibición en de e minados
luga es y pa a de e minadas edades. En Finlandia, po ejemplo, la adic-
ción a in e ne en los jó enes puede se eximen e del se icio mili a
obliga o io. Añade, no obs an e, Delgado que se pod ía plan ea que
llama lo adicción no supone ningún p oblema si eso nos si e pa a isi-
biliza lo y o ece soluciones. De eso se a a, exac amen e. Po un lado,
se a a de no cae en las edes de lo que Han de inía como Big B o he
amable y isibiliza el p oblema que ya enemos en e noso os. Y, po
o o, de o ece soluciones, que en nues o caso, pasan po pensa y e-
pensa la ciencia, en endiendo que la eo ía es ya un modo p ác ico de
es a en el mundo, imp escindible pa a que acción y con emplación se
in eg en adecuadamen e, así como po plasma en las amas de icción
no solo los pelig os ecnológicos, sino ambién sus eno mes plosibilida-
des pa a el bien común.
Pa a que nos hagamos una idea, en 2020 ha c ecido un 7% el núme o
de usua ios de in e ne en odo el mundo y alcanza ya los 4540 millones
de pe sonas. La acep ación e incluso el econocimien o social que o o ga
la hipe conexión complica mucho el p oblema, po que, aunque am-
bién sucede en o as adicciones, en la adicción digi al es muy ecuen e
pedi ayuda solo cuando la si uación es ex ema y ya se nos ha ido po
comple o de las manos.
Los da os de las in es igaciones más ecien es apun an hacia una p esen-
cia c ecien e del al o consumo digi al en edades emp anas. El úl imo
es udio de la Asociación pa a la In es igación de Medios de Comunica-
ción Social (AIMC) des aca que, en España, ac ualmen e, la población
in an il pasa casi 5 ho as dia ias en e a alguna pan alla (236 minu os
de media, de lunes a ie nes; 396, los ines de semana). El iempo de
exposición aumen a con o me los niños an siendo más mayo es. En e
12 y 13 años pe manecen una media de 7 ho as dia ias an e las pan allas.
El es udio pone de mani ies o ambién un descenso signi ica i o en el
consumo de odos los disposi i os clásicos. Solo el sma phone aumen a
de mane a ele an e. Nada pa ece indica que, a co o plazo, la enden-
cia aya a cambia . Es a en u ado p edeci exac amen e qué sucede á
con es a gene ación, que en una década se inco po a á al me cado labo-
al, pe o sí pa ece cla o que se juga án buena pa e de su éxi o pe sonal
— 22 —
y labo al en cómo sepan in eg a con equilib io las eno mes en ajas que
nos apo a el mundo conec ado. An e es a esi u a, no pa ece lo más
indicado pasa mucho más iempo deba iendo si la econocemos y si
llamamos o no po su nomb e a la adicción digi al (Ca ela, 2019).
5. COMPRENDER LAS SERIES, COMPRENDER EL MUNDO:
EL CASO DE BLACK MIRROR
5.1. EL JOVEN DESAPARECIDO DE SÍ COMO PROTAGONISTA DE LAS
SERIES DE FICCIÓN
Habi a el mundo es comp ende lo (Ma ín, 2020) y, pa adójicamen e,
pa a comp ende hoy la ealidad que nos ci cunda, con iene comp en-
de las se ies de icción.
“En la e a de la globalización, las se ies de ele isión se han con e ido
en un e e en e cul u al (si no el único), incluso imp escindible, pa a
quien se dedique a analiza las emociones del mundo (…) Las se ies no
solo se han con e ido en el equi alen e de lo que ue on los olle ines
en el siglo XIX: una dimensión esencial de la cul u a. Sus guionis as
son, al menos en lo que espec a a los mejo es, compa ables a quienes
ue on los g andes no elis as del pasado, desde Blazac has a Flaube ,
pasando po Dickenns. No se con o man con analiza íamen e la eali-
dad: la pe ciben y la adi inan, g acias al pode de su in uíción y al o aje
y lucidez de su imaginación. De hecho, es os guionis as se han con e -
ido en los mejo es analis as de las sociedades y del mundo ac ual, po
no deci en los u u ólogos más iables (Moïsi, 2017,10).
El auge de las se ies de icción (an es llamadas “de ele isión”, cuando
no se consumían a la ca a y e an o ecidas en igu osa p og amación
po la “caja on a”) es una ealidad al alcance de cualquie a. Los pe so-
najes de Juegos de T onos o de S ange Things, po ci a solo dos ejem-
plos, se han colado en nues as idas. En ealidad, aquella caja on a se
ha uel o lis a. La posibilidad de elegi nues a p opia o e a de en e e-
nimien o y de con igu a la a medida ha cambiado po comple o el pa-
adigma de isionado. T ein a años sepa an Twin Peaks de Juego de T o-
nos. An es, las se ies enían dos ecu sos pa a engancha nos: la espe a y
la capacidad del p og ama pa a man ene se mucho iempo en la p og a-
mación. Aho a i imos iempos en los que p ima la ingenie ía de la
— 23 —
a ención. Tiempos de consumos compulsi os, en los que el dilema cons-
an e al que se nos in i a es el de de o a o sabo ea (Nei a, 2020,67).
En e las ca ac e ís icas de es as se ies omnip esen es en nues as idas,
nos in e esas pa icula men e dos:
– La p esencia cada ez más ele ada de ela os dis ópicos
– La p esencia del que hemos de inido como “jo en desapa ecido
de sí” en esos ela os
La dis opía nos si úa delan e de una sociedad u u a indeseable. Diag-
nós ica, en ocasiones implíci amen e, una dis unción del iempo que i-
imos y nos p oyec a pa a e cómo, a modo de pendien e esbaladiza,
el p oblema se a a i ac ecen ando, a no se que nos omemos en se io
la a ea é ica de se mejo es (Agejas, 2007). Si an de ejemplos elocuen-
es las dis opías más exi osas que inundan nues as pla a o mas de s ea-
ming: The Walking Dead, Los 100, We swo ld, The man in he cas le, El
cuen o de la c iada, Dead se , Te a No a, El úl imo homb e en la ie a
…
La blancu a en la que descansa una ida que, al in, no me ece la pena
se i ida, ambién ha encon ado su hueco p e e en e. Pensemos en una
se ie pa adigmá ica pa a nues o público ju enil como es “Po ece a-
zones”, que acaba de es ena su e ce a empo ada. El suicidio es el p o-
agonis a, sin ambages. Sin suicidio no hab ía ama, en un plan ea-
mien o que, no sin polémica, ha o o con uno de los abúes mediá icos
más impo an es (González O íz, 2018).
En Black Mi o , obje o de nues o es udio, con luyen las dos ca ac e-
ís icas an e io es: es una dis opía (peculia , al p esen a más un p esen e
en pe spec i a que un u u o lejano e indeseable) y a a sob e una de
las desapa iciones mencionadas (la adicción digi al).
5.2. BLACK MIRROR. ¿UNA DISTOPÍA CATÁRTICA?
Black Mi o es una se ie b i ánica, es enada el 4 de diciemb e de 2011,
de capí ulos au oconclusi os (22), ag upados en 5 empo adas (has a el
momen o), que ienen como hilo conduc o la e lexión en o no a qué
— 24 —
queda de lo humano cuando el abuso y la adicción ecnológicas a a ie-
san nues as idas.
Las dis opías, como hemos is o, an p esen es en las se ies ac uales, no
in e pelan p esen ándonos un ho izon e ma cado po una sociedad u-
u a indeseable. En es e sen ido, el plan eamien o mo al es á en su
misma aíz: iden i icamos un p oblema, algo que no a bien en nues a
ida (el uso y abuso de los disposi i os mó iles, en es e caso) y p opone-
mos una ida mejo . O mejo dicho, e lejamos un u u o indeseable
pa a que seamos conscien es, con oda su g a edad, del p ecipicio al que
nos emos abocados si seguimos po el mismo camino. Black Mi o ,
además, cuen a con el ag a an e de no se un u u o lejanísimo. Se pe -
cibe como un p esen e en pe spec i a. ¿Quién no ha ap o echado su
isi a al baño pa a e el mó il al igual que hacían nues os pad es y
abuelos con el pe iódico? ¿A alguno se le ha caído el mó il a la aza?
Po esa a ac i a, y al mismo iempo odiosa ciencia icción dis ópica,
des ilan cues iones como el humanismo, anshumanismo y pos huma-
nismo, la e a i ual o la sociedad de las pan allas.
En Black Mi o , y en é minos de Han, somos suje os some idos, pe o
en buena pa e inconscien es del some imien o, p o agonis as de ese Big
B o he amable, que no acili a el des elamien o de las e dade as in-
enciones del Pode , po que en nues a sociedad, el consumo no se e-
p ime, sino que se maximiza. Se nos anima a comunica y a consumi ,
has a el pun o –un an o exage ado, pe o alegó ico y muy suge en e- de
que el sma phone sus i uya a la cáma a de o u a. Todo elegan e, ama-
ble y de buen ollo, po que la e icacia del nue o G an He mano eside,
sob e odo, en su amabilidad (Han 2018, 61).
No pa ece casualidad que emp esas como Ikea, la mul inacional sueca
de los muebles, o el lico Rua ieja, po ci a solo dos ecien es ejemplos,
es én a ando de posiciona su imagen de ma ca en o no a una misma
idea: la de que desa olla emos mejo el ideal de ida buena al que es a-
mos llamados, cuan a más cabeza pongamos en el uso de la ecnología,
y po lo an o más nos alejemos del an asma de la adicción digi al, que
amenaza con con e i nos en consumido es consumidos. La sociedad
con empo ánea, que he abo dado en o o si io, que ensalza el simulac o
— 31 —
obligado a eacciona , de mane a muy dispa , no solo a las Ad-
minis aciones, sino ambién a los g andes de la indus ia ecno-
lógica
– La icción ha dado su p opia espues a a es e enómeno. Son
cada ez más las se ies que abo dan emá icas de es e ipo, in-
cluso las has a aho a conside adas como abúes, como puede se
po ejemplo el ema del suicidio en los jó enes
– Black Mi o es una p opues a de ciencia icción dis ópica que,
en é minos a is o élicos, busca la ca a sis; la pu i icación de las
bajas pasiones de un espec ado que ha de pone se la enda an es
de que la he ida de los pe sonajes sea an eal como p opia. La
ca a sis es una p opues a an necesa ia como insu icien e pa a
a on a la cues ión en oda su complejidad. Es amos cada ez
más necesi ados de his o ias que, ambién en el ámbi o ecnoló-
gico, hagan p opues as de ida buena y no solo se limi en a la
denuncia del abuso y la adicción.
7. REFERENCIAS
Agejas, J.A., Oli e , I. y Pa ada, J.L., y (2007). La a ea de se mejo . Cu so de
É ica. Mad id. Edi o ial Uni e sidad F ancisco de Vi o ia.
Al e , A. (2018) I esis ible. ¿Quién nos ha con e ido en yonquis ecnológicos?
Ba celona. Paidós.
A is ó eles (2013). Poé ica. T aducción, in oducción y no as de Alicia Villa
Lecumbe i. Mad id. Alianza Edi o ial.
Blondel, M. (1996). La acción. Ensayo de una c í ica de la ida y de una ciencia
de la p ác ica. T ad. J.M. Isasi y C. Izquie do. Mad id. B.A.C.
B ooke , C. (P oduc o ) (2011).Black Mi o [Se ie de icción]. G an B e aña.
Zeppo on.
Ca ela, I. (2012). Hijos conec ados. Educa en la e a digi al. Mad id. Palab a.
(2018). Me desconec o luego exis o. P opues as pa a sob e i i a la adicción
digi al. Mad id. Encuen o.

— 32 —
(2019). Fundamen os é icos del de echo a la desconexión digi al. Re is a
In e nacional Ju ídica y Emp esa ial, (2), 61-80.
h ps://doi.o g/10.32466/eu - .i.j.e.2019.2.543.61-80
(2020). Vi i (des)conec ados. Aspec os é icos del uso (y abuso) de los disposi i os
mó iles. Mad id. PPS.
Ca ela, I. y Agejas, J.A. (2020). Se ies en se io. Cla es é icas en la icción
audio isual. Mad id. Digi al Reasons.
Delgado, E. (2017). Adicción a In e ne : desmon ando una men i a, en S.
Lluna y J. Ped ei a. Los na i os digi ales no exis en. Ba celona.
Ediciones Deus o.
González, G. (2018). Hablemos del suicidio. Pau as y e lexiones pa a abo da
es e p oblema en los medios. Pamplona. As olabio Comunicación.
EUNSA.
Han, B.-C. (2020) La desapa ición de los i uales. Ba celona. He de .
(2018). Hipe cul u alidad. Ba celona. He de .
(2014). En el enjamb e. Ba celona. He de .
(2012). La sociedad del cansancio. Ba celona. He de .
h p://www.abc.es/ amilia/educacion/abci- e apia-pa a-deja -hace se-
sel ies-dia ios-pa ecida-deja -d ogas-201708081753_no icia.h ml
h ps://ma ke ing4ecomme ce.ne /usua ios-in e ne -mundo/
h ps://poli ica.elpais.com/poli ica/2018/03/02/ac ualidad/1520012219_058442.h ml
Ikea España (2018). Campaña Familia izados. Recupe ado
deh ps://www.you ube.com/wa ch? =g TQHDlcI2w& =67s
J. Sule , "Why is his ea ing my li e? Compu e and cybe spaceaddic ion a
he Palace" (1996), Ci ado po J.A. Ga cía Del Cas illo e al., en Uso
y abuso de in e ne en jó enes uni e si a ios (2007). Recupe ado a 6 de
mayo de 2018 de h p://www1. ide .edu/~sule /
Lanie , J. (2011). Con a el ebaño digi al. Un mani ies o. Ba celona. Deba e.
Le B e on, D. (2016). Desapa ece de sí. Una en ación con empo ánea.
Mad id. Si uela.
Lu i, G. (2019). La imaginación conse ado a. Ba celona. A iel.
— 33 —
Lluna, S. y Ped ei a, W.J. (coo d.) (2017). Los na i os digi ales no exis en.
Deus o, S.A.Ediciones.
Ma ín, H. (2019). Mundus. Una a queología ilosó ica de la exis encia.
G anada. Nue o Inicio.
Moïsi, D. (2017). Geopolí ica de las se ies o el iun o global del miedo. Mad id.
E a a Na u ae.
Nei a, E. (2020). S eamingWa s. La nue a ele isión. Ba celona. Lib os
Cúpula. Edi o ial Plane a.
Rua ieja (2018), Campaña Tenemos que e nos más, Recupe ado
deh ps://www.you ube.com/wa ch? =MiXwBNiFM58
Telle , J. (2000). Nada. Ba celona. Seix Ba al.
To alba, F. (2014) ¿Po qué Pie e An hon debe ía baja del ci uelo?:
In e io idad y sen ido. Mad id. Edel i es.
Tu kle, S. (2017). En de ensa de la con e sación. El pode de la con e sación en
la e a digi al. Ba celona. Península.
www.ikeepsa e.o g/be-a-p o/balance/ oo-much- ime-online
— 34 —
— 35 —
CAPÍTULO II
EL ASESINO CAMBIANTE: EL GÉNERO SLASHER COMO
REFLEJO DE CAMBIO EN EL PARADIGMA
SOCIAL DE LA JUVENTUD
ANTONIO FCO. CAMPOS MÉNDEZ
Uni e sidad de Se illa, España
RESUMEN
La en ada de nue as oces en el cine, con discu sos que mues an capas al e na i as al
e lejo social, en iquece una cie a e olución del público que se ace ca a es as ob as.
Es e hecho sus en a ipologías como el slashe , un subgéne o del e o su gido en los
años 80 y que alcanzó g an popula idad.
Desde su apa ición y consolidación, el slashe ha gozado de bas an e in e és po pa e
del público jo en. Sin emba go, su éxi o ac ual queda educido a unos pocos í ulos
que siguen man eniendo las ca ac e ís icas básicas jun o a inno aciones p oceden es
de las nue as mani es aciones e ideologías que ep esen an a una nue a ju en ud. Es a
in es igación a a de desen aña las a iaciones que ha expe imen ado es e subgéne o
en cuan o a o ma y ex o con espec o a la ideología social de la ju en ud.
Conside ando a ios elemen os cla e en la cons ucción del ela o slashe o iginal, ales
como el cas igo hacia el sexo p ema imonial o los “place es impu os”, los cambios
in oducidos en las di e en es ob as ci cunsc i as a es e subgéne o han pe mi ido una
au oconsciencia pa ódica. La discusión que de i a de es as al e aciones conlle a a a
como, aún con el e iden e calado que ha enido es e subgéne o en la misma his o ia
del cine, en las nue as gene aciones ha p e alecido un in e és ideológico que incluso
ha cues ionado las bases de o igen.
PALABRAS CLAVE
Cine, Te o , Jo en, Sociedad, Violencia, Ideología.
— 36 —

— 37 —
1. INTRODUCCIÓN
El cine de e o ha sido una de las ca ego ías más p olí icas en la his o ia
del sép imo a e. Su desa ollo ha conocido di e sas ace as, desde un
p ime ace camien o exp esionis a, al que se unió la apa ición y popula-
idad de los mons uos su gidos en el oman icismo li e a io, has a la
a ención humanis a del e o psicológico ac ual. En e medias, el gé-
ne o ha enido aíces al e na i as que le han pe mi ido conoce di e sos
ideales desa ollados en g an medida desde el público que ha ido ob e-
niendo sucesi amen e. En pa icula , la década de los 70 y 80 ue una
e i alización impo an e pa a el géne o, que has a en onces se encon-
aba anclado en su condición mons uosa o en las p oducciones de se ie
B. La apa ición de nue os c ea i os, así como su unión con p oduc o es
al e na i os y esc i o es popula es die on ai es eju enecedo es a es e gé-
ne o.
En 1960, el es eno de Psicosis (Al ed Hi chcock, 1960) ma có una e-
concep ualización del géne o. Las nue as ideas comenzaban a b o a y,
a pa i de es a película, incluso impo an es subgéne os del e o co-
b a on ele ancia. Es e ue el caso del slashe , cuyo o igen y c ecimien o
ue on p ác icamen e a la pa . Con su p incipal in e és en la sang e y la
mo bosidad de su a gumen o, así como en la pues a en escena, el slashe
consiguió asen a se en el público de la época, su giendo a pa i de aquí
sagas an amosas como Halloween (John Ca pen e , 1978), Vie nes 13
(Sean S. Cunningham, 1980) o Pesadilla en Elm S ee (Wes C a en,
1984). Es as sagas se ex endie on a lo la go de los 80 y 90.
El público del slashe ha sido undamen al a la ho a de conside a an o
su éxi o como su exp esi idad. En es e cine, se islumb a una doble pe s-
pec i a que di ie e en e una mo aleja concienciado a y o a más cen-
ada en el a ac i o de la b u alidad. El slashe o iginal se es uc u aba
como una c í ica y ad e encia sob e aquello que p ecisamen e con o -
maba su a ac i o hacia el público. Es ás películas e an ob as ealizadas
po y pa a un sec o muy iden i icado al que deseaban di igi se y al que,
una ez comenza on a descende en popula idad, u ie on que adap-
a se.
— 38 —
Es a in es igación a a de ealiza un eco ido po el desa ollo his ó-
ico de es e subgéne o y como sus al e aciones ienen una base p incipal
en las inno aciones expe imen adas en e la ju en ud. Es p ecisamen e
es e espec o del público el que consigue in oduci se en la c eación de
las películas, conside ando nue as pe spec i as que acaban alejándose de
los p ecep os o iginales de la década de los 80. De es a o ma, el slashe
se e obligado a usiona se con o a se ie de subgéne os que han log ado
una ele an e popula idad en los úl imos años al lle a su exp esión ha-
cia los ex emos. La conside ación o mal del slashe no se ha pé dido en
la ac ualidad, pe o su iqueza adica en cómo nue as oces en el cine
han ealzado su in e és al e o mula sus condiciones o iginales.
De es a mane a, el slashe e oluciona g acias a la impo ancia que acaba
adop ando su público, haciendo que su apa a o ideológico equie a de
una a iación pa a acaba siendo un e lejo de nue as co ien es de pen-
samien o asen adas en la ju en ud.
2. OBJETIVOS
Es á in es igación se ha basado en la hipó esis p incipal de la de i ación
acon ecida en es e subgéne o a pa i de las nue as ipologías de público
jo en ce cano a es as p opues as. Jun o a ella, se es ablecen dos obje i os
pa a con la in es igación:
1. Realiza una e ospec i a conscien e sob e las cualidades p ima-
ias del subgéne o y su consecuen e e olución.
2. Analiza los pos ulados ideológicos con enidos en su exp esión
y elaciona los con el a ance de las nue as gene aciones
Como obje i o complemen a io, se p esen a un especial in e és po las
ó mulas de supe i encia que ha seguido el slashe a lo la go de sus di-
e sas épocas, analizadas en el siguien e apa ado.
3. MARCO TEÓRICO
Conside ando el nacimien o del slashe , se a a ía de una se ie de ob as
simila es en cuan o a a amien o a gumen al y desa ollo de la his o ia.
Un asesino pe sigue a un g upo de jó enes, p incipalmen e en un en-
— 39 —
o no delimi ado en el que su pode es inigualable. El asesino se es uc-
u a como una igu a ejempla izan e al mismo iempo que a e ado a
pa a los pe seguidos (Pé ez Ochando, 2016:60). Los a que ipos de es os
pe sonajes son cons an es y o almen e de inidos, de mane a que haya
un econocimien o di ec o y una iden i icación po pa e de la ju en ud.
Es os pe sonajes jó enes desoyen las no mas es ablecidas como o den
undamen al en la ida co idiana, dando luga a icios incon olados y
place es ca nales que deben se cas igados po una igu a esu gida de
esas penu ias. De en e odos es os pe sonajes esal a la inal gi l (Clo e ,
ci ado en Raya B a o,2017), una chica i ginal, pu a, que no se ence a
las pasiones p ima ias y que, de esa mane a, es capaz de sob e i i y de-
o a al illano p incipal. Sin emba go, es e asesino no mue e, ya que
siemp e acaba eg esando pa a ol e a cumpli su p opósi o puni i o
(Pé ez Ochando, 2016:25).
A p incipios de los 90, es e subgéne o había comenzado a pe de g an
pa e de su popula idad. La amalgama de ob as que se es ena on en sus
inicios p o ocó una sa u ación muy emp ana que, ápidamen e, lle ó a
un ago amien o de las o mas. No ue has a inales de es a década
cuando, a pa i de uno de los g andes di ec o es de es a p ime a época,
Wes C a en, el slashe conoció una nue a pe spec i a. Con el es eno de
Sc eam (Wes C a en, 1996), comenzó el neo slashe , un nue o subgé-
ne o su gido a pa i de la au oconsciencia del o iginal. Obedeciendo a
una co ien e pos mode nis a, el neo slashe despe aba una desmi i ica-
ción del slashe p ima io, con adiciendo pa e de sus pos ulados y man-
eniendo o os. Aunque ue un di ec o de esa p ime a co ien e el que
inició es e nue o subgéne o, a ias oces al e na i as apo a on isiones
muy no edosas.
El úl imo apa ado de es e análisis se ciñe a la época ac ual, en la que el
slashe ha quedado ci cunsc i o a di e en es pe spec i as. Po un lado,
ha necesi ado de la usión con o a se ie de subgéne os que apa ecie on
en los 2000 a pa i de sus ca ac e ís icas o iginales lle adas al ex emo
(Pé ez Ochando, 2016:52). El más popula de ellos es el o u e po n,
donde la mo bosidad po lo b u al se con ie e en el p incipal a ac i o.
En los úl imos años, el slashe ha uel o a oma ue za ecu iendo a su
siguien e e apa, el neo slashe , y eelabo ando su pos ulado ideológico.
— 40 —
De es a o ma, su isión se hace mucho más compleja y su au ocons-
ciencia pe mi e c i ica de o ma sa í ica y/o di ec a su o igen.
Cada pe iodo seleccionado esponde a una co ien e ideológica di e en-
ciada según las inno aciones acon ecidas en e el público, así como los
in e cambios de pode en la elabo ación del discu so. De es a o ma, el
slashe o iginal se es ablece ía como una demos ación de la co ien e
p o eccionis a p edominan e en las igu as gube namen ales de Es ados
Unidos (Pé ez Ochando, 2016:43-44). Aunque su p incipal in luencia
p o iene del giallo, cine i aliano de bajo p esupues o donde des acan los
asesina os b u ales y las in es igaciones policiales, el slashe omó los ele-
men os que ealmen e in e esaban y los asladó a un ambien e de alsa
p eocupación sob e la ju en ud. De es a o ma, el a gumen o coloca a
unos jó enes que han desobedecido el o den na u al en e a un asesino
que si e como cas igo. Al se el público p incipal esos mismos jó enes,
el mensaje quedaba sin e izado a una ep imenda y concienciación sob e
los p incipios a segui . Es o se demues a con la supe i encia de la inal
gi l, el pe sonaje p incipal que no desobedece las no mas has a que ne-
cesi a acaba con el asesino, una igu a macab a alejada de la humanidad.
De es e modo, el slashe ambién se es uc u a como un p oceso de c e-
cimien o: la inal gi l comienza en la inocencia de la adolescencia y acaba
en una madu ez u o del su imien o.
En el neo slashe , es a ideología se elaja ya que su calado en la ju en ud
es mucho meno . La ce canía a un nue o milenio y la ins au ación del
pos mode nismo hace que ese emo hacia la igu a ejempla izan e,
acabe con i iéndose en mo i o de pa odia. Comienza desde las mismas
igu as que die on inicio a es e subgéne o, lle ándolo a nue os plan ea-
mien os y la au oconsciencia cons an e (Pé ez Ochando, 2016:52). Aun
así, los miedos no desapa ecen, sino que se asladan a o a se ie de con-
cep os sin con ol, de mane a que el asesino cambia.
Con la hib idación ac ual, los lími es se ompen. Los nue os subgéne os
de g an popula idad lle an la iolencia hacia e enos desconocidos pa a
a a de llega a un público inmunizado debido a la ealidad que i e.
Más allá de la mo bosidad demos ada, es as nue as p opues as conlle-
an una exage ación de los p incipios del slashe , haciendo que la igu a
— 47 —
al y como ocu e con la amosa mue e de Glen, que mue e en su misma
cama la cual lle a al mundo de los sueños.
Al aza el pe sonaje de F eddy K uege , simila a como ocu ía en Ha-
lloween, su compo amien o queda ma cado po un cas igo p e io. Du-
an e su ida, es e c iminal había llegado a asesina a ein e niños, po
lo que los pad es acaba on po enga se de él. Con es e ac o, F eddy
p ome ió eg esa pa a asola y cas iga a su descendencia. De es a ma-
ne a, sus asesina os esponden a un bene icio pe sonal basado en la en-
ganza que, al mismo iempo, cumple una unción ec i icado a. Sin em-
ba go, la iconog a ía que acompaña la ep esen ación de F eddy es
mucho más compleja. Pa a empeza , p escinde de la másca a ca ac e ís-
ica que has a el momen o había ma cado a los asesinos del momen o
en el slashe , op ando po un aje de impo an e calado con ayas ojas
y e des, un somb e o y, p incipalmen e, un guan e con cuchillas. Su
os o quemado e mina de comple a una ep esen ación muy des aca-
ble.
El desenlace del ela o uel e a la idea de la alsa mue e que acompaña
al asesino. Aunque la inal gi l de la película, Nancy, consigue de o a le
al en ende la i ealidad de ese en o no de sueño, es p ecisamen e es a
pa icula idad la que ma ca á su e o no. Du an e el desa ollo de la
película se ha hecho un impo an e én asis en la ca ego ía de es os jó e-
nes, de al o ma que la sal ación solo alcanza al pe sonaje de Nancy en
el momen o que asume su necesa io c ecimien o. Sin emba go, esa ma-
du ez que acaba alcanzando con as a con el eg eso que demues a el
inal de la película, momen o en el que F eddy cap u a a su mad e. Pe-
sadilla en Elm S ee in oduce en su a gumen o una e lexión sob e la
igu a de la amilia y, más conc e amen e, de los pad es en el desa ollo
de sus hijos. Con un pe sonaje que a aca y desp ecia po comple o an o
a la in ancia como a la adolescencia, su a en a concibe una enganza
hacia los pad es. Al mismo iempo, es e concep o se ex iende hacia una
consecuencia lógica: c ece implica una mayo independencia asumida
que acaba con la idea de la p o ección amilia . Es a idea se es ablece con
ue za a la ho a de conside a la capacidad de los sueños, luga de domi-
nio po pa e de F eddy al se un elemen o de descon ol po pa e de
sus íc imas, pe o ambién un luga de imposible p o ección pa a los

— 48 —
pad es. De es a mane a, Pesadilla en Elm S ee in oduce elemen os que,
pos e io men e en el neo slashe , acaba ían po se lle ados a una es e a
ep esen a i a mucho más abs ac a.
Comenzamos el análisis sob e el neo slashe con las inno aciones en la
es uc u ación na a i a de Sc eam. El p ime elemen o que deno a la
p esencia cons an e de la au oconsciencia es el pe sonaje de Randy, co-
nocedo del anscu so que sigue una película de e o a la ho a de con-
cep ualiza an o al asesino como a las íc imas. Randy hace es e cono-
cimien o e iden e al explica incluso en o ma de eglas como una
pe sona debe eacciona en una película de e o , en es e caso conce -
nien e al slashe . La pa adoja cinema og á ica se hace eal a pa i de un
discu so me a iccional sob e el mismo subgéne o. Sin emba go, es e co-
nocimien o sob e el desa ollo de una película slashe ambién lo posee
el asesino en cues ión, ocul o bajo la másca a y el nomb e de Ghos ace.
Es o es algo que se acaba comp obando en el desenlace, al igual que la
al e ación ealizada en la concepción de la igu a del asesino. En su p i-
me a en ega y como mues a de una nue a sensibilidad, Sc eam mues a
una duplicidad en el asesino, encon ando a dos c iminales que buscan
ep oduci una película de e o . Es e compo amien o basado en la
locu a sob e la in e io ización de un ela o cinema og á ico esponde a
un ge men pa ódico que, en mayo p o undidad, se es ablece como con-
aposición a la in encionalidad mo alizan e del p ime slashe .
Sc eam con apone esa igno ancia sob e la igu a del pe seguido con un
ambien e en el que cualquie a puede se el asesino. Es a p ime a igu a,
en el slashe o iginal, se islumb aba como un elemen o de pode ío ab-
solu o que incluso enía su p opia zona de acción, mien as que en el
neo slashe se es ablece como el in e és clásico whoduni , es deci , la e-
solución del asesino como un pe sonaje conocido que se mue e en e las
mismas íc imas. El concep o esul an e es una descon ianza e iden e
sob e el en o no de la ju en ud, u o de una nue a conciencia sob e su
capacidad social.
La p ime a secuencia en la que se in oduce el modus ope andi del ase-
sino y su elación con la in asión de las íc imas, se es ablecen a ios
— 49 —
elemen os que a o ecen a la au oconsciencia y la p oblemá ica con-
ianza que deposi a la ju en ud en cie as ci cuns ancias. Se ecupe a
aquí una cie a in encionalidad mo alizan e sob e el compo amien o
ju enil con su en o no pa a, du an e el anscu so de la escena, camu-
la se en un in e és pa ódico que comienza con los comen a ios sob e
dis in as películas de e o que ma ca án el a ance del a gumen o de la
película.
La siguien e ob a de análisis sigue la es ela de lo sob ena u al en el cine
slashe . Al igual que en Pesadilla en Elm S ee , Des ino Final dispone un
elemen o de descon ol pa a las íc imas de es a película. Sin emba go,
la di e enciación se encuen a en una se ie de nue as sensibilidades aso-
ciadas al público ju enil. La p opia concepción del asesino F eddy
K uege ha pasado a conside a una especie de au opa odia cons an e.
Es o hace que el pe sonaje en cues ión abandone su capacidad e o í-
ica. Aun así, su idea de a aca concep os a p io i ca en es de pelig o o
con un daño ela i o como son las pesadillas ue ampliado en Des ino
Final.
Los p ime os ins an es de es a película son muy e elado es. Los pe so-
najes jó enes se emba can en un iaje idílico has a que uno de los p o-
agonis as, Alex, iene una isión sob e el desas e que es á a pun o de
ocu i : el a ión acaba á explo ando y an o él como sus amigos mo i án.
Aquí se p esen a una pa icula idad que al e a la ealidad, una isión del
supues o u u o que ad ie e sob e su mue e. Al consegui con ence a
a ios de sus amigos pa a pe manece en ie a, el plan de la mue e alla
y, en consecuencia, es necesa io inicia un nue o plan. Es aquí donde se
p esen a al asesino no sólo de es a película, sino de oda la saga: la
mue e. Una mue e casi pe soni icada que encuen a su ep esen ación
en los momen os p e ios al asesina o de cada una de sus íc imas, pu-
diendo el espec ado obse a los elemen os que oma án pa ido en la
mue e de es os pe sonajes.
La na a i a elabo a sus p opias eglas con espec o a la o ma de ac ua
de la mue e. Al no se un en e ísico, se mue e a pa i del o den en el
que debe ían habe mue o en ese acciden e, de mane a que, si uno de
ellos consigue e i a la, pasa á al siguien e. Es e en oque acaba llegando
— 50 —
a un momen o cuasi pa ódico en el desenlace de la película, con es
pe sonajes sal ados a ios meses después. Con Alex ad i iendo que el
nunca e i ó ealmen e la acción de la mue e, la escena comienza a mos-
a a ios elemen os del en o no que al e an su condición inicial pa a
a a de acaba con el p o agonis a. En el úl imo ins an e, Alex es sal-
ado po Ca e , el siguien e en la lis a de la mue e que, inalmen e,
acaba mu iendo pa a inaliza el la gome aje.
Des ino Final esponde a una se ie de sensibilidades muy no edosas en
la concepción del slashe y que en oncan con la idea de la ju en ud
é e ea. Con un público que acaba igno ando los pos ulados del slashe
o iginal, es a película alude a una condición an co idiana como la
misma mue e. La con eniencia de cada uno de es os ac os, así como la
incohe encia de cie os elemen os, es lo que la dis ancia de la ealidad,
con i iendo el concep o de la mue e en un en e sob ena u al que es a-
blece un plan que debe segui a aja abla. De es a o ma, al posee una
libe ad c ea i a e ideológica e iden e, puede pe mi i se p escindi de
elemen os clásicos en la cons ucción del slashe , como la inal gi l, pa a
po encia o os como la b u alidad de las mue es, ce canas a un ono
humo ís ico y de g an exage ación, o la sexualidad desen enada. No
obs an e, es e úl imo aspec o si ad ie e un eg eso a esa idea ejempla i-
zan e sob e la caída en los place es impu os, alejados del comp omiso,
aunque con una men alidad mucho más asumida sob e el p oceso ado-
lescen e de au odescub imien o.
Pa a inaliza el análisis del neo slashe , llegamos a la mues a o al de la
au oconsciencia y pa odia en F eddy s Jason. Realizada en un momen o
c í ico pa a ambas sagas, es a película a ó de e lo a la isión de es os
pe sonajes desde una pe spec i a mucho más elajada. El p ime én asis
se ealiza en la igu a de F eddy como un se que ha pe dido su pode ío.
Su capacidad en los sueños es nula, casi aludiendo di ec amen e a la
nue a concep ualización que posee el público sob e su p opia cons uc-
ción. Pa a sacia su sed de enganza, es a película eúne ambos uni e sos
iccionales, a pa i de la acción de F eddy pa a con ola a Jason. De
es a o ma, el asesino de sueños debe ecu i a la ealidad, ya que su
misma ace a se ha is o de e io ada. Es cie o que las p ime as ad e -
encias sob e su llegada se encuen an en los mismos sueños, pe o se
— 51 —
es uc u an de una mane a mucho más amena, ecu iendo al humo
idículo, al y como ocu e en el momen o en el que le a anca la na iz
en un sueño al pe sonaje de Kia.
No obs an e, aunque pa e del obje i o de F eddy acaba po cumpli se,
inalmen e Jason se libe a, lle ando al consecuen e en en amien o en e
ambos. P ecisamen e, Jason consigue su libe ad g acias a la acción de
sus mismas íc imas pa a pode en en a a F eddy. Du an e la película,
Jason ha sido el e dade o cas igado del g upo, pe o es F eddy quien se
lle a el c édi o pa a pode ecupe a su pode y, de es a o ma, ol e a
causa el e o sob e los jó enes.
Los ecu sos del a gumen o siguen una co ien e cuasi me a iccional. La
pé dida de pode y ele ancia po pa e de F eddy en onca con la men-
alidad de una nue a gene ación de público jo en que ha c ecido ligado
a o a se ie de e o es mucho más ce canos al ámbi o co idiano y/o a-
milia . La misma esc i u a de es e asesino es o almen e ca ica u esca,
lle ando un paso más allá el ono humo ís ico al que incluso se ligaban
las mue es de sus úl imas películas indi iduales. La idea de lle a a cabo
un encuen o con a Jason esponde más a un homenaje hacia dos pe -
sonajes clásicos del géne o que a su in encionalidad o iginal.
Tan o es así que ni siquie a la cons ucción na a i a, basada en los p in-
cipios undamen ales del slashe a ni el ideológico, consis en e p inci-
palmen e en el cas igo a la ju en ud y la sal ación de la inal gi l, posee
un calado an ele an e. Todos es os ecu sos se pueden obse a du-
an e el me aje, con o mando unos pe sonajes jó enes ce canos a la
cons ucción de los 80. Del mismo modo, la misoginia y la iolencia
exace bada ienen una ep esen ación cons an e, aunque su e ec o es
mucho meno . La p oli e ación de ob as que ienen el a amien o de la
sang e como p incipal an o en la na a i a como en la pues a en escena
hace que su conside ación en F eddy s Jason sea mucho más ce cana al
di e imen o que al impac o. En de ini i a, es a película asume el inal
de la p ime a época del slashe , idiculizando sus p incipios mo ales y
asumiendo una nue a ca ego ía humo ís ica y au oconscien e en su
cons ucción.
— 52 —
Llegando al pe iodo ac ual, al y como se ha mencionado an e io men e,
encon amos una up u a de los lími es. La p oli e ación de la ul a io-
lencia en los dis in os géne os lle ó a la apa ición y éxi o del o u e
po n, una ex ensión macab a de los elemen os p incipales del slashe .
Como g an ejemplo enemos la saga Saw, cuya p ime a en ega posee
una cons ucción más ligada al suspense. El asesino en es a ocasión es
Jigsaw, un pe sonaje que a a de coloca a dis in as íc imas como pa e
de un juego que les pe mi a alo a ealmen e su ida. La in encionali-
dad del a gumen o es es ablece una disyun i a sob e la cons ucción de
Jigsaw como un e dade o asesino ya que, en eo ía, sus íc imas acaban
pe eciendo al no supe a sus p uebas. Aunque es un pun o in e esan e,
la di icul ad y el in e és sádico de cada una de sus en egas colocan a
Jigsaw como uno de los asesinos más despiadados de es e géne o.
En lo que espec a a la mues a de la ju en ud, lo cie o es que no exis e
una iden i icación cla a. De es a o ma, la saga ecu e a ópicos sacados
del slashe o iginal, ales como la d ogadicción o la in idelidad pa a in-
ligi un cas igo. La mo aleja subyacen e alude a la alo ación de la ida
como o ma de pe i encia sin daña al p ójimo ni a uno mismo. Se
man iene el p incipio del slashe o iginal, pe o se modi ica su cas igo en
un ono mucho más se e o. Aun así, el calado que acaba p o ocando en
el público es un in e és sal aje y mo boso, consis en e en la b u alidad
de los desmemb amien os, la misoginia sob e la supues a culpabilidad
emenina y la sang e como no a dominan e.
F en e a es e ex emismo onal y exp esi o, el slashe ha encon ado nue-
as o mas de signi icación al ompe de ini amen e con su cons ucción
o iginal. Su gen de es a mane a dos ob as sumamen e ele an es an o
po su ep esen ación ju enil y de géne o, como po su es uc u ación
na a i a. La cabaña en el bosque es un homenaje al géne o de e o en
gene al y al slashe en pa icula . Pa a empeza , su au oconsciencia hacia
su ayec o ia es e iden e, ecu iendo a momen os p ác icamen e saca-
dos de o as p oducciones. Es en la esc i u a de pe sonajes donde en-
con amos di e enciaciones de g an in e és con espec o a sus oles ópi-
cos. El más in e esan e alude a una alsa inal gi l. Dana es un pe sonaje
que ha p ac icado sexo y que incluso du an e la película iene momen os
ín imos con o o pe sonaje. De hecho, en el desenlace de la película le

— 53 —
acompaña un pe sonaje masculino, Ma y, pa a pode de o a al
enemigo inal.
Es complicado habla de un asesino como al ya que es una igu a di usa.
Al plan ea odas las ocu encias de la película como un i ual ances al
en el que se dispone a los jó enes como una o enda, el asesino es dis-
pe so. Hacia el inal del ela o, son a ias c ia u as las que acaban o-
mando es e ol, a acando a cualquie a que se ponga po delan e. La i-
gu a cen al en odo es e p oceso es La Di ec o a, un pe sonaje emenino
que explica un ecu so me a iccional.
El i ual se compone de una se ie de pe sonajes que cumplen un ol
asumido po el público que conoce los mecanismos del subgéne o. De
al o ma, encon amos an o a la inal gi l, Lau ie, (“la i gen”) como a
pe sonajes más mo idos po sus ape i os p ima ios (“la zo a”, “el a lé-
ico”). Sin emba go, el mismo pe sonaje de La Di ec o a asume la nece-
sidad de ene que con o ma se con una chica que no es i gen pa a
asumi ese ol. La cabaña en el bosque si e como au opa odia cons an e
del slashe , aludiendo a componen es que se es ablecen como absu dos
en la cons ucción ju enil. La película asume es os compo amien os
como na u ales en el p oceso de c ecimien o, sin desme ece o ep oba
la en ega a la in imidad copo al y sexual. Es o se lle a al ex emo en el
desenlace del ela o, momen o en el que Lau ie decide no ma a a su
amigo pa a deja de lado el i ual y, de esa o ma, condena al mundo a
su des ucción po pa e de igu as supe io es. Un mundo que, pa a so-
b e i i , debía cas iga un p oceso na u al de la adolescencia.
Siguiendo con es e plan eamien o en el que la icción a aca a la ealidad,
en Noche de Bodas encon amos un a amien o na a i o bas an e dis-
pe so. De nue o, la igu a del asesino uel e a se p oblemá ica ya que,
en es a ocasión es múl iple. El a gumen o lo jus i ica a pa i de una
adición amilia que obliga a una nue a esposa, G ace, a sob e i i a
un juego macab o en el que ella es la p esa. Su conside ación en el ol
de la inal gi l es p oblemá ica ya desde las mismas ci cuns ancias que la
odean, pues ella es la p ime a y única pe seguida. También en aña una
conside ación impo an e en su condición como un pe sonaje que ya ha
— 54 —
asumido y p ac icado place es p ema imoniales. De es a o ma, el cas-
igo ecibe su supues a jus i icación. El cambio sus ancial llega en la
cons ucción na a i a.
Al e se asolada po la amilia, G ace debe ale se po sí misma y a aca
a sus pe seguido es. El pe sonaje se aleja de la imidez y sensibilidad de
la inal gi l o iginal pa a oma un empode amien o an e io a es as ci -
cuns ancias, de mane a que pueda sob e i i a la cace ía. De es a o ma,
la íc ima pasa a se asesina, acabando inalmen e con sus a acan es. La
eesc i u a del pe sonaje clásico de la inal gi l pe mi e ealiza una as-
lación a la ealidad concebida. Es o se aplica en el desenlace de la pelí-
cula, momen o en que el mensaje ímplici o de la ob a cob a mayo con-
side ación al eque i el ajus e de G ace al ol de una inal gi l que,
incluso, no llega a iun a . Es en es e momen o cuando el anclaje a una
ealidad basada en las eglas mundanas se ompe pa a ecu i a un es-
pi i ismo sob ena u al. Un elemen o único en es e desenlace en el que
la icción consigue queb a la conside ación de la ealidad del público.
Noche de Bodas sigue una cons ucción de pe sonajes basada en una i-
sión empode ada de pe sonajes clásicos de la icción e o í ica que in-
cluso se han lle ado a nue as en egas de sagas adicionales del slashe ,
ales como Halloween en 2018, así como en o a se ie de géne os.
6. CONCLUSIONES
El slashe ha ansi ado un iaje de g andes a iaciones. Desde una in-
encionalidad ideológica cen ada en el pelig o de c iminales eales, pa-
sando po la au oconsciencia pa ódica has a llega a una época ac ual
que le si úa en un limbo ecu en e. Su ea i mación ha llegado g acias
a una up u a con sus p incipios undacionales, pasados po el il o de
lo absu do y la cons a ación de un a ance necesa io pa a nue as pe s-
pec i as sociales y icionales. De es a o ma, mien as que en un p ime
momen o el ela o dominaba la opinión del público, aho a es es e
mismo público asen ado en una nue a gene ación cambian e el que as-
lada sus sensibilidades al discu so iccional.
Es e subgéne o ha a ado de aslada una isión ale an e sob e las i-
encias de la ju en ud, aun cuando la consciencia sob e sus ecu sos e a
econocible. Sin emba go, es e mismo público al que alude ha madu ado
— 55 —
y idiculizado oda es a se ie de mecanismos, lle ándolos a o as exp e-
siones más ligadas al en e enimien o. Las nue as esc i u as han encon-
ado e ien es en las que el ex emismo undacional del slashe ya no
posee un calado mo alizan e, jun o con o as en las que se si en p eci-
samen e de esa icción dis anciada de la ealidad pa a a aca y e o ma
es e úl imo elemen o. El slashe ha acabado asumien o la pe spec i a
cambian e de su público ju enil, haciendo que el asesino sea el que eme
a la ju en ud.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Pé ez Ochando, L. (2016). Todos los jó enes an a mo i . Ideología y i o en el
slashe ilm. Mu cia: Mic omegas.
Raya B a o, I. (2017). Adap ando el e o cinema og á ico a la se ialidad
ele isi a. El caso de Sc eam. Fo ocinema, 14, 183-204.
Tibu cio Mo eno, E. (2019). Y su gió el asesino en se ie: el o igen del mons uo
en el e o ílmico y popula es adounidense. Mad id: Los Lib os de La
Ca a a a.
Todo o , T. (1980). In oducción a la li e a u a an ás ica. México: PREMIA.
— 56 —
— 63 —
se cen ó en la es uc u a de las asociaciones an como e lejo del sis ema
social, dándole un ca ác e más e nog á ico, cen ándose en lo colec i o
y no an o en una o ma de consumo indi idual. En es e momen o se
dejó de abo da el enómeno an como algo ue a de lo común pa a
abo da lo como un espacio de consumo donde su ge una je a quía de
pode , po lo que empezó a pe de su ca ác e de esis encia cul u al pa a
que p og esi amen e la indus ia empezase a conside a lo en un nicho
de me cado ele an e. En es e pe iodo los es udios ealizados es a on
impo ancia a las mo i aciones indi iduales del an y se supedi ó el in-
di iduo al colec i o. Desde inales de los años 90, g acias a in e ne , las
comunidades an se o ganiza on y es uc u a on pe mi iendo su gene-
alización. Así se inició un lujo de comunicación con la p opia indus-
ia, al e ando la si uación de debilidad cul u al de su pe iodo inicial
(Benne , 2014). Es a nue a si uación del enómeno an gene ó una ma-
yo pa icipación en los p ocesos de p oducción y un empode amien o
cul u al, c eando un escena io di e en e al es udiado inicialmen e po
Jenkins (1992). En ando en el nue o milenio, la o ma de abo da el
enómeno an desde la academia ue basándose en su no malización en
la ida co idiana y su expansión, ca ac e ís icas que habían con e ido
al an en audiencia común, in eg ándolo así en un sis ema de comuni-
cación que lo abso be. En es e momen o esul a de g an impo ancia la
elación en e los g upos an y la indus ia p oduc o a, donde los g upos
an eje cen p esión sob e las decisiones de p oducción, in e iniendo de
es a o ma en los p opios p ocesos y decisiones de p oducción. La di e-
encia en e la in e acción de los g upos an y la indus ia con espec o
a la que se inició a inales de los años 90 es que pasó de se una opinión
del espec ado a con e i se en una p esión ex e na que puede llega
has a las amenazas con boico s de audiencia (Tucke , 2009).
En la ac ualidad, el es udio del enómeno an se enma ca p incipalmen e
en una uel a a un es udio del indi iduo an desde un en oque e nog á-
ico del enómeno (Boo h, 2013; Benne , 2014) y en su implicación
sob e las decisiones que imponen como colec i o sob e la indus ia del
en e enimien o, con emplando la posibilidad de que los g upos an se
hayan con e ido en un pode hegemónico (C isós omo, 2016;

— 64 —
Sand oss, G ay, y Lee Ha ing on, 2017). También exis en ap oxima-
ciones ac uales desde la conside ada cul u a pa icipa i a (Bu y, 2017)
y sob e el encaje del an en la sociedad de consumo y el pos emociona-
lismo (C onin y Cocke , 2018). Sin emba go, odos es os es udios se
basan en el enómeno andom occiden al, ya que ac ualmen e en o as
poblaciones como en China se analiza el enómeno an como g upo de
esis encia subcul u al (Yijie, 2018).
A pesa de la e olución empo al del enómeno an, exis en algunas
cons an es que se man ienen poco al e adas desde sus p ime os es udios
académicos. El an se ha de inido como un consumido de cul u a po-
pula que dis u a del consumo de o ma mucho más in ensa que el con-
sumido medio (G ossbe g, 1992) y que mezcla la dis ancia c í ica con
la p oximidad emocional (Jenkins, 1992). Según Jenkins hay una o ma
co ec a de se an, una con ención que debe se ap endida. En es e sen-
ido, el ac o del an de consumi una ob a no se basa en el simple con-
sumo pasi o, sino que el an consume asimilando las ca ac e ís icas de
la ob a como un paso in e medio pa a pode pa icipa en la comunidad
an. Benne (2014) analizo subg upos andom que no encajaban con las
no mas y lec u as que de e minaban el g upo an mayo i a io espec o
al mismo obje o an, demos ando que den o de los g upos an exis en
subg upos disiden es que no se ajus an a las no mas de la comunidad.
Es a si uación de e mina una o ma es ablecida como co ec a de ace -
ca se al obje o an y puede lle a a con lic os con subg upos de ans que
no es án de acue do con la isión hegemónica.
Sin emba go, las elaciones en e subg upos disiden es de ans no son el
único con lic o an e las no mas dominan es de la comunidad. Jona an
G ay (2003) es udió un g upo al que clasi ico como an i- an, basado en
la oposición adical a un obje o an. Un sen imien o de a e sión hacia
el obje o an con la misma in ensidad que iene la admi ación del an
(G ay, 2005; Click, 2019). Pa a G ay el an i- an es una pe sona que se
opone a un p oduc o cul u al de o ma con unden e al conside a lo “…
mane, s upid, mo ally bank up and/o aes he ic d i el” (G ay, 2003,
p. 70). G ay de ine la ac i ud de es as pe sonas como ac i a y ag esi a,
po lo que en sus alo aciones de una película su pun ación no se á u o
— 65 —
de un p oceso de e lexión obje i a, sino el e lejo de una ac i ud emo-
cional nega i a. Sa ah Ha man y Be han Jones (2013) in e p e an enó-
meno an i- an desde los concep os de la co ección del buen gus o de
Bo dieu (1984) y el capi al subcul u al de Tho on (1996). Según Ha -
man y Jones, el enómeno an i- an no solo se posiciona en con a del
obje o an, sino que se posiciona como supe io a los p opios ans. Los
ep esen an es del enómeno an i- an se con ie en en gua dianes del
buen gus o que imponen una cul u a conc e a y, po an o, se hacen
p opie a ios del capi al subcul u al, desposeyendo de es e a los ans. La
in e p e ación del enómeno an i- an de Ha man y Jones emi e una
lucha de pode po la posesión del capi al subcul u al desde el an ago-
nismo. Es e posicionamien o an i- an con espec o a las o aciones po-
d ía asocia se a la o ación emocional en 1 en la base de da os IMDb.
Las me odologías ac uales pa a es udia el enómeno an es á ecu-
iendo al es udio del Big Da a median e in es igación algo í mica (De
Kosnik, 2016), lo cual puede se una he amien a muy ú il pa a pode
ealiza un en oque e nog á ico del enómeno. El análisis basado en el
Big Da a que se puede ealiza a pa i de una pla a o ma online gene a
un nue o deba e sob e si conducen a es udios sesgados hacia un pe il
de an conc e o, dando p edominio al pe il de usua io mayo i a io de
la pla a o ma es udiada, es deci , al subg upo an hegemónico que es a-
blece las no mas de co ección. Debido a es os plan eamien os me odo-
lógicos de es udio con da os masi os, Benne (2014) plan ea que el
p opio es udio del enómeno an co e el iesgo de ins i ucionaliza un
subg upo an sob e el es o si se abaja con g andes can idades de da os
sin ene en conside ación la di e sidad in e na exis en e.
IMDb es una base de da os abie a a usua ios de odo el mundo y su
elección como o igen de da os pa a abo da el es udio del andom de
o ma ep esen a i a con inua el camino abie o po o os es udios que
con i man la elación en e los usua ios de IMDb y las comunidades an
(Dodds, 2006; Oghina, e al., 2012). Sin emba go, al como expone
Benne (2014), es posible que una base de da os abie a y de uso in e -
nacional enga limi aciones en su capacidad de ep esen a i idad global.
Po ello hay que ene cla os cuáles son los lími es de su ep esen a i i-
dad y si exis en g upos hegemónicos. Po ejemplo, los da os sob e cine
— 66 —
de p oducción china en IMDb son ealmen e pob es en cuan o a las
o aciones. China bloqueó el acceso a IMDb den o de sus on e as
en e 2010 y 2013 (Land e h, 2010; Too , 2013) y los usua ios chinos
ac ualmen e suelen u iliza o as pla a o mas como douban.com. Es o
implica que al analiza la base de da os IMDb no puede ene se en
cuen a el cine de p oducción china pa a analiza el enómeno an de
o ma global, lo que supone una limi ación geopolí ica.
La ep esen a i idad de cada país en las o aciones ealizadas la podemos
medi con he amien as de medición SEO. Según S a sTool2 los 5 países
que más con ibuyen al á ico dia io en IMDb en la echa de consul a
son: EEUU (35,2%), India (10,2%), Reino Unido (5,3%), Canadá
(3,2%) y Aus alia (2,3%). Po ello, los esul ados han de queda ci -
cunsc i os a los conjun os poblacionales donde IMDb es la base de da os
p e e ida a la ho a de exp esa sus alo aciones de películas y ela i iza
los esul ados según su p opo ción con espec o al global.
4. METODOLOGÍA
Pa a elegi la base de da os desde la que ealiza el es udio, e isamos al
inicio de la in es igación di e en es bases de da os ilmog á icas en
abie o. Conc e amen e analizamos las pla a o mas All Mo ie (All
Mo ie, 1998), Ro en Toma oes (Fandango and Flix e , 1998), Filma-
ini y (Filma ini y, 2002) e IMDb (Amazon, 1990). Consul adas las
o aciones pa a una lis a alea o ia de 50 películas, All Mo ie y Ro en
Toma oes ue on desca adas po que el núme o de o os de los usua ios
e a escaso. Con inuamos expe imen ando con Filma ini y e IMDb po -
que mos aban un mayo núme o de o aciones pa a cada ilm. Al con-
sul a las o aciones ealizadas sob e di e en es ilms ob u imos siemp e
un núme o de o os mucho mayo en IMDb, como po ejemplo en el
caso de The God a he (Coppola, 1972), donde ob u imos 1.162.773
o os en IMDb y 160.578 en Filma ini y. Po lo an o, decidimos u i-
liza la base de da os IMDb pa a de ec a y cuan i ica aquellas o acio-
nes asociadas a ilms que pueden e e i nos al o o emocional según las
2 S a s ool: IMDb.com Web S a s,Analysis,Ranking And Seo Repo (da os consul ados el día 3
de ab il de 2018).
— 67 —
ca ac e ís icas desc i as en el ma co eó ico sob e el o an e an y an i-
an.
4.1 EXTRACCIÓN DE DATOS
La p ime a ex acción comple a de los da os públicos de IMDb a un
sis ema local se ealizó du an e el mes de agos o de 2016 y la segunda
du an e el mes de eb e o de 2019. Debido a la can idad de consul as
p og amadas y a las es icciones de IMDB pa a accede a la base de
da os de mane a ei e ada desde la misma di ección IP no se pudo hace
en un solo día y se necesi ó un mes pa a cada ex acción. Ambas ex ac-
ciones se ealiza on median e consul as a is as web de IMDb p og a-
madas en Powe Que y, a a és del so wa e Excel 2017. En p ime lu-
ga , desca gamos los í ulos de los ilms jun o al campo asociado que los
iden i ica (IMDbID). Median e es e iden i icado único se elaciona
cada ilm con oda la in o mación con enida en IMDb, independien e-
men e de posibles í ulos epe idos.
T as ex ae es a p ime a abla de in o mación que elacionaba cada í-
ulo con su IMDbID, ealizamos dos cadenas de consul as de o ma au-
oma izada sob e IMDb, siguiendo el mismo sis ema de ex acción de
da os. La p ime a pa a ex ae la icha écnica del ilm y la segunda pa a
conoce las o aciones sob e cada ilm. De es a o ma, ob u imos dos
ablas de da os asociadas po un campo común y único (IMDbID). Una
abla con iene la in o mación écnica del ilm y o a las o aciones in-
culadas a cada película.
El hecho de ealiza dos ex acciones sepa adas en el iempo nos pe mi e
conoce la in e acción de los usua ios en los úl imos 4 años g acias a la
di e encia en el núme o de o os en e ambas ex acciones. Así podemos
compa a los da os acumulados a lo la go de la exis encia del p opio
IMDb con la endencia de o o ac ual.
4.2. FILTRADO
T as el olcado de la base de da os a un sis ema local, po un lado, des-
ca amos odo lo que no son la gome ajes de icción y po o o los ilms
— 68 —
que no engan una can idad de o os ep esen a i a. En el p ime il-
ado eliminando odas las ob as que no e an la gome ajes de icción
ob u imos en la ex acción de 2019 un o al de 310.667 í ulos de los
5.578.324 p oduc os audio isuales ecogidos en IMDb en e los que
incluye co ome ajes, T Mo ies, capí ulos se iados, documen ales, i-
deoclips y ideojuegos.
T as es a p ime a selección, analizamos que lími e de o aciones impli-
caba se una mues a ep esen a i a. Pa a de ini un mues eo como e-
p esen a i o, hay que ene po un lado un núme o de ilms ep esen a-
i o y po o o que cada ilm ha de con ene un núme o de o os
ep esen a i o. Con el uni e so seleccionado, pa a ob ene un ni el de
con ianza del 99% con un ma gen de e o del 5% necesi ábamos selec-
ciona un mínimo de 664 películas y cada ilm había de con ene un
mínimo de 664 o os (Be enson, e al., 2012). Pa a ga an iza es e ni el
de ep esen a i idad, el umb al de o ación lo es ablecimos en 10.000
o os, lo que nos p opo cionó una mues a de 7.692 películas en la se-
gunda ex acción de da os y de 6.383 en la p ime a, po lo que el nú-
me o de ilms ob enido en ambas ex acciones de da os nos pe mi e ga-
an iza que nues a mues a de es udio es ampliamen e signi ica i a.
4.3. ESTIMACIÓN DEL VOTO EMOCIONAL
El g an olumen de o os pa a cada una de las películas conside adas
p o oca que, po no ma gene al, apa ezca una dis ibución no mal de
sus pun uaciones, como podemos e en el caso de Big Bad Wol es
(Keshales y Papushado, 2013) desc i o en la igu a 1. Si compa amos las
o aciones de los usua ios de IMDb sob e las películas Twiligh
(Ha dwicke, 2008) y Big Bad Wol es, obse amos una di e encia no able
en las pun uaciones máxima (10) y mínima (1). En Twiligh ( igu a 2),
un ilm elacionado con el enómeno an (Egge mon , 2011), las o a-
ciones pa a los alo es de 10 y 1 ompen cla amen e la dis ibución no -
mal de la o ación. Según el ma co eó ico expues o, es e enómeno se ía
ocasionado po el o o emocional posi i o asociado al enómeno an y
po el o o emocional nega i o en oposición al g upo subcul u al que
ep esen a el ilm.

— 69 —
Figu a 1: Vo aciones gene ales de Big Bad
Wol es (Keshales y Papushado, 2013).
Figu a 2: Vo aciones gene ales de Twiligh
(Ha dwicke, 2008).
Analizando la dis ibución de pun uaciones en las o aciones de ilms
iden i icados en la li e a u a como películas con enómeno an (B unaux
y De e a d, 2016; Pe , 2016), obse amos de mane a ecu en e la
epe ición de pa ones de o ación con endencia a acumula se en los
alo es 1 y 10, alejándose de la dis ibución de o os que supond ían
una dis ibución no mal. Di e encias que encajan con las p opues as de
Jenkins (1992) que de e mina que el o o an iene un ca ác e emocio-
nal y las de G andío Pé ez (2015), que a i ma que el an iende a da la
pun uación máxima en sus o aciones. Conc e amen e de las 7.692 pe-
lículas enidas en cuen a po la ex acción de 2019 apa ece un 11,32% de
ilms con una can idad de o os ano mal en 10 y un 15,55% en 1.
An e la suma de odas las o aciones con enidas en los ilms con más de
10.000 o os, an o en la ex acción ealizada en 2016 como en 2019,
ob enemos como esul ado una dis ibución no mal en las pun uaciones
o adas ( igu a 3). Aplicando la p ueba de Ande son-Da ling (Nelson,
1998; Razali y Wah, 2011) a la unción de dis ibución ob enida con
los da os de odos los o os egis ados en 2019 sigue una dis ibución
no mal en e los alo es del 2 al 9 (p≥0,05; al a =0,05). El esul ado es
p=0,292, po lo que podemos con i ma ma emá icamen e la no mali-
dad de la dis ibución o mada con el conjun o ag egado de los da os.
— 70 —
Figu a 3: Valo ag egado de odos los o os ex aídos dis ibuidos
según el alo de pun uación (2019).
Pa a sis ema iza el p oceso de de ección del o o emocional posi i o,
pa imos de la dis ibución de las o aciones eliminando los alo es 1 y
10. A pa i de es os da os disc e os, calculamos el alo de la unción
de dis ibución no mal que se co esponde con ellos, así como la bondad
de su ajus e (Razali y Wah, 2011). Con los da os de la unción de dis-
ibución ob enida p oyec amos una es imación pa a el alo de 10, ob-
eniendo una es imación de cuán os o os debe ía con ene la pun ua-
ción 10 en el caso que las o aciones siguie an una dis ibución no mal.
Es e sis ema de es imación pa a de ec a i egula idades en la es adís ica
de las o aciones es aplicable siemp e y cuando la moda no coincida en
los alo es 9 o 10, dando como esul ado una dis ibución de ipo ex-
ponencial o lineal. Es os casos se án a ados de o ma independien e en
la es imación de su alo emocional. Hay que ene en especial conside-
ación aquellos casos que siguen un modelo de p og esión lineal, pues
hemos obse ado que es e pa ón de o ación inc emen al y p og esi a
hacia el alo de o o 10sucede como consecuencia de ilms impo an es
en la his o ia del cine con moda en 10, po lo que su alo ación puede
esponde a su alo cul u al en luga de al o o emocional. A di e encia
de es os ilms clásicos de la his o ia del cine, los ilms con moda en 10
que con ienen una can idad ep esen a i a de o o emocional mues an
modelos de dis ibución que se inc emen an de o ma adical en el alo
10, dando luga a una dis ibución exponencial o di ec amen e acumu-
— 71 —
lando la mayo ía de o os pa a 10, gene ando an a di e encia de acu-
mulación con el es o de la dis ibución que ni siquie a se ajus a a una
cu a exponencial.
4.4. CLASIFICACIÓN DEL VOTO EMOCIONAL EN 10
Pa a cuan i ica el o o emocional, de inimos es modelos de dis ibu-
ción en el o o de los ilms de IMDb que debemos ene en conside a-
ción de o ma independien e pa a de ec a pa ones de o o emocional
posi i o:
A. Películas con moda en e 2 y 9.
B. Películas con moda en 10 y ajus e exponencial.
C. Películas con moda en 10 y con más del 45% de los o os acu-
mulados en e 2 y 10concen ados en el alo 10.
Una ez aplicada la de ección y cuan i icación del o o emocional posi-
i o, descub imos unos pocos casos que mues an al os alo es de o o
pola izado, pe o que no se ajus an al ma co eó ico del an subcul u al,
eniendo elación di ec a con ideología polí ica o c eencias eligiosas.
Además, se de ec an algunos casos en que los pa ones de o ación e-
sul an ex años y pa a los que no se encuen a en la li e a u a una jus i-
icación de po qué ienen an a acumulación de o os en 10, haciendo
sospecha po la i egula idad de sus pa ones de o ación que pod ía
exis i sob e esos ilms una in e encia in e esada que no se co esponde
con usua ios eales. Al análisis y discusión de odos es os casos especí i-
cos que hemos de ec ado y se escapan del ma co eó ico andom le dedi-
camos el apa ado 0.
4.4.1. Películas con la moda en e 2 y 9.
Den o del g upo de ilms que mues an moda en 9, pa a es ima en qué
medida las o aciones en el alo de 10 cada película son es adís ica-
men e anómalas en elación al compo amien o gene al, ealizamos la
es imación de o os espe ados pa a el alo 10 a pa i de las o aciones
en e las pun uaciones 2 y 9 en cada ilm. Pa a calcula la es imación
aplica emos la ecuación 1, donde x=10.
— 72 —
𝐸𝑠𝑡𝑖𝑚𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛=󰇭
ó í[,]∗√ 𝑒 󰇡[,]󰇢
∗ó í[,]󰇮∑𝑉𝑜𝑡𝑜𝑠
 (1)
De es a o ma, es ando pa a cada ilm la can idad de o os acumulados
en 10 menos la es imación de su p oyección y no malizando el esul ado
con el núme o de o os del p opio ilm, pod emos calcula qué des ia-
ción exis e en o ma de an o po cien o sob e el núme o o al de o os
que los usua ios han ealizado o aciones pa a 10en cada película. Una
ez ealizadas odas las es imaciones y calculadas las des iaciones es a-
blecemos una escala de alo ación emocional posi i a.
La c eación de una escala obliga a es ablece umb ales y angos pa a es-
uc u a los esul ados. En es e caso, conociendo la película con mayo
des iación en e el alo ob enido y el alo espe ado3 (excluyendo las
películas cuya dis ibución de o o se ajus an a los modelos b y c), le
asignamos el alo máximo de des iación en una escala de diez pun os.
Es o signi ica que asignamos a la película con mayo des iación el alo
de 10. En segundo luga , es ablecemos el ni el 0 de la escala cuando la
es imación de o os pa a 10 es supe io al alo de o os ealizados po
los usua ios en 10 (solo se de ec a un caso4). Pa a inaliza de inimos el
alo de o o emocional de cada película aplicando una escala lineal en-
e el alo máximo y el alo mínimo de des iación al esul ado de la
disc epancia pa a el ni el de o ación en la pun uación 10.
El mé odo desc i o asigna un alo siguiendo una escala lineal. asociada
a la de iación de los o os en 10 sob e lo es imado pa a cada película
analizada, pe o queda po de ini a pa i de qué umb al de es e alo
podemos conside a que la o ación e leja un compo amien o signi i-
ca i o que pueda se conside ado como esul ado de o aciones compa-
ibles con la ac i idad p opia del andom. Pa a ello conside amos que las
o aciones deben des ia se de o ma ep esen a i a del compo amien o
gene al pa a los o os en 10. Es o signi ica que la di e encia de la es i-
mación y el o o eal emi ido en 10 pa a un ilm se á signi ica i a en
3 La película de ec ada es Jab Ha y Me Sejal (Ali, 2017) co espondien e a la ilmog a ía
india.
4 La película de ec ada es K ym(Pimano , 2017) co espondien e a la ilmog a ía usa.
— 79 —
En la abla 1 se ap ecia como en e las dos ex acciones de da os se ha
educido el o o emocional clasi icado en e 1 y 7, basados en la es ima-
ción desde la dis ibución no mal del o o, mien as que ha aumen ado
pa a los dos casos especiales de 8 y 9, elacionados con una o ación
emocional ex ema. Las películas que se localizan con un o o emocional
en e 1 y 7 incluyen p edominan emen e películas que se conside an
asociadas al enómeno an occiden al, como el caso de Twiligh
(Ha dwicke, 2008), Fi y Shades o G ey (Taylo -Johnson, 2015) o
Hanna Mon ana (Chelsom, 2009), incluyendo ilms de o as p oduc-
ciones como p incipalmen e la india, con po ejemplo Jodhaa Akba
(Gowa ike , 2008), o la u ca, con ilms como G.O.R.A. (Fa uk So ak,
2004). En el caso de las alo aciones en e 8 y 9 se de ec an p edomi-
nan emen e películas de g an éxi o en India y Tu quía, como po ejem-
plo Jab Ha y Me Sejal (Ali, 2017), Bahubali: The Beginning,
Thuppakki (Rajamouli, 2015) o Enes Ba u Hayal mi Ge çek mi? (Ce in,
2018) y algunos pocos casos de o as ilmog a ías como la es adouni-
dense, como po ejemplo Pledge his! (Heins y Hamil on, 2006), o la
paquis aní Waa (Lasha i, 2013). En es e g upo de los ilms de ec ados
con alo ación emocional clasi icada como 8 y 9 ambién localizamos
casos con cla a elación con la eligión, como The messange (Akkad,
1976) o MSG: The Messenge o God (A o a y Rahim Singh, 2015), y
ambién elacionados con la polí ica, como Reis (Ya uz, 2017) o Ku la
Vadisi: I ak (Aka , 2006).
Lo que se de ec a en es os p ime os esul ados obse ados es que se ha
p oducido un descenso gene al en el o o emocional posi i o a excep-
ción de las alo aciones más ex emas de 8 y 9, donde encon amos p in-
cipalmen e películas asociadas o o emocional indio y u co, además de
una se ie de casos que no encajan en el es udio del enómeno an sub-
cul u al, ya que es án asociados a eligión y polí ica. Sob e los casos del
o o emocional indio y u co que cla amen e ienen una elación cul u-
al, no eligiosa o polí ica, hay que ene en conside ación que el ame7
7 F ame o encuad e en ciencias sociales de ine el con ex o obse acional, con ca ac e ís icas
sociales y cul u ales especí icas, desde el cual se ealizan las obse aciones (Go man, 1974).

— 80 —
de in es igación dominan e es el enómeno andom occiden al y en me-
no medida asiá ico, dejando un acío eó ico sob e es e nicho social
especí ico.
5.1. RELACIÓN ENTRE EL VOTO EMOCIONAL POSITIVO Y NEGATIVO
La hipó esis p opues a po G ay (2003) especi ica que el enómeno an i-
an no iene necesa iamen e que su gi en oposición a un enómeno an.
Es deci , Una película pod ía ene enómeno an i- an y no ene enó-
meno an. Pa a es udia es a hipó esis omamos cada uno de los ni eles
de o o emocional nega i o y analizamos la media de la alo ación emo-
cional posi i a en esas películas. De es a o ma end emos una elación
en e las o aciones emocionales posi i as y nega i as. También lo apli-
camos a la in e sa, pa a comp oba si la elación se p oduce de o ma
bidi eccional y el hecho de que una película acumule o ación emocio-
nal posi i a implica un e ec o simé ico en la o ación emocional nega-
i a.
Los esul ados podemos obse a los en la igu a 7. A la izquie da se e-
p esen a aquellas películas a las que se les de ec a un o o emocional
nega i o, calculando el alo p omedio en la escala emocional posi i a
pa a las películas con un de e minado alo emocional nega i o. A la
de echa se ep esen a la ap oximación opues a, a pa i de aquellas pelí-
culas que se de ec a un o o emocional posi i o pa a analiza si las pelí-
culas que eciben una o ación emocional posi i a eciben en igual me-
dida una nega i a. Pa a cuan i ica es a elación nos basamos en el ajus e
de los da os a una eg esión lineal. De es a o ma en la g á ica de la
izquie da de la igu a 7 analizamos si una película con o o emocional
nega i o implica un o o emocional posi i o y en la g á ica de la de echa
si una película con o o emocional posi i o implica un o o emocional
nega i o.
— 81 —
Figu a 7: Relación en e los alo es de o ación emocional posi i a y nega i a.
Si nos cen amos exclusi amen e en los da os ob enidos en la p ime a
ex acción (2016), en é minos globales, la pun uación emocional posi-
i a p omedio a ada como a iable dependien e en unción de la pun-
uación nega i a nos p opo ciona un coe icien e de elación lineal R2=
0,9. Debido a es e esul ado pod íamos e u a la hipó esis de G ay
(2003) en elación al o o emocional nega i o, al menos como enden-
cia gene al. Así, con los esul ados ob enidos en la p ime a ex acción
pod íamos a i ma que el o o emocional nega i o es á elacionado di-
ec amen e con el o o emocional posi i o de las películas. Lo mismo se
puede conside a a la in e sa, aunque con un poco meno in ensidad
(R2=0,84).
Con inuando con los esul ados ob enidos en la p ime a ex acción,
buscando no queda nos en una a i mación de endencia global sino p o-
undiza en de alle, si analizamos aquellas películas con pun uación
emocional nega i a donde en apa iencia sí se cumple la hipó esis de
G ay, po que no iene asociado un o o emocional posi i o, ambién
podemos encon a una explicación que elaciona el o o emocional ne-
ga i o con el enómeno an. Si analizamos la emá ica de los ilms que
ep esen an es os casos conc e os obse amos que odas las películas se
basan en ideojuegos, secuelas, sá i as de o as películas, ciencia icción
— 82 —
o con ienen ac o es con asociados al enómeno an en o o campo no
cinema og á ico, como en Gigli (B es , 2003) con Jenni e López. En
es as películas el o o emocional nega i o no su ge en oposición a un
enómeno an del p opio ilm, sino como oposición a g upos an no
cinema og á icos o como p o es a de g upos an que echazan secuelas,
sá i as o e siones cinema og á icas de los p oduc os que son seguido es
(sob e odo se obse a en casos elacionados con ideojuegos). En es e
sen ido el o o emocional nega i o esponde a la p opues a de Ha man
y Jones (2013) que exponen un enómeno an i- an como o ma de con-
ol y ap opiación cul u al de un subg upo, implicando una elación di-
ec a de en e el o o emocional nega i o y el posi i o.
Sin emba go, es a elación bidi eccional de ec ada en la p ime a ex ac-
ción es menos concluyen e al analiza los esul ados ob enidos en la se-
gunda ex acción. Al analiza los da os ex aídos en 2019, la dependen-
cia de la pun uación del o o emocional nega i o a la alo ación
emocional posi i a ob enemos un coe icien e de elación lineal R2=0,66.
Es e esul ado implica que exis e una dispe sión en e las alo aciones
emocionales nega i as y las posi i as que nos impide es ablece una e-
lación en e ellos de o ma consis en e. Po lo que los da os ob enidos
en la segunda ex acción sí que deja ían abie a la posibilidad de que se
cumpla la hipó esis de G ay (2003), al a i ma que el enómeno an i- an
no iene po qué su gi en oposición a un g upo an. En es e caso, inde-
pendien emen e del cumplimien o de la hipó esis de G ay, no podemos
desca a en su o alidad la p opues a de Ha man y Jones (2013) que
de ine el enómeno an i- an como un medio de ap opiación del capi al
subcul u al, ya que aún exis e una g an can idad de ilms donde es a
a i mación sigue man eniéndose es adís icamen e sos enible.
Lo que podemos a i ma es que la elación en e las o aciones emocio-
nales posi i as y nega i as ha e olucionado du an e el pe iodo en e las
dos ex acciones de da os, pasando de una ue e elación de dependen-
cia bidi eccional a una mayo dispe sión en ambas condiciones. En la
p ime a ex acción de da os exis ía una g an elación en e las o aciones
emocionales posi i as y nega i as (R2=9 y R2=0,84), mien as que en la
segunda ex acción es a elación es más débil (R2=0,66 y R2=0,68). Es os
— 83 —
esul ados nos indican que el posible con lic o en e g upos subcul u a-
les e lejado es á e olucionando hacia una elación menos con lic uada.
5.2. ESTUDIO DE LAS VARIACIONES DETECTADAS ENTRE LA PRIMERA Y
LA SEGUNDA EXTRACCIÓN DE DATOS
Pa a pode dimensiona la disminución del o o emocional en IMDb
calculamos la di e encia del an o po cien o de películas que hay menos
en la segunda ex acción (ecuación 2) y la di e encia en elación al nú-
me o de películas es imadas conside ando la des iación espec o al au-
men o espe ado debido a la inco po ación de nue os í ulos a IMDb
(ecuación 3).
𝐷𝑖𝑓𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑟𝑒𝑙𝑎𝑡𝑖𝑣𝑎 󰇛𝑥󰇜=󰇡

−

󰇢·100 (2)
𝐷𝑖𝑓𝑒𝑟𝑒𝑛𝑐𝑖𝑎 𝑒𝑠𝑡𝑖𝑚𝑎𝑐𝑖ó𝑛 󰇛𝑥󰇜=
  
·


·
 ·100 (3)
Aplicamos es as ecuaciones 2 y 3 al o o emocional posi i o despejando
la x po cada uno de los alo es de la escala (∀x ∊ [1,9]), po lo que
𝑛
 se e ie e al núme o de o os pa a el alo de escala x en la ex ac-
ción de 2019.Ob enemosla abla 2 como esul ado de aplica es as ecua-
ciones.
— 84 —
Tabla 2: Di e encia en las alo aciones emocionales posi i as en e mues as
Ca ego ía emocional posi i a Di e encia ela i a Di e encia es imación
0 7,13% 8,75%
1 -4,15% -46,13%
2 -1,65% -36,18%
3 -0,73% -34,95%
4 -0,46% -51,84%
5 -0,25% -50,61%
6 -0,11% -31,28%
7 -0,04% -16,81%
8 0,08% 22,98%
9 0,18% 36,86%
Fuen e: elabo ación p opia.
Los esul ados ob enidos mues an un g an descenso en la alo ación
ca alogada como emocional posi i a asociada a los ilms que hemos cla-
si icado en e 1 y 7, ya que se p oduce un descenso en la endencia de
o o emocional posi i o asociado a ilmog a ías occiden ales. Sin em-
ba go, mues a un aumen o en las ca ego ías 8 y 9, donde la mayo ía de
los ilms pe enecen a las ilmog a ías india y u ca. En la abla 3 se
mues an los o os desglosados po país de p oducción.
Tabla 3: Películas de ec adas con o o emocional posi i o desglosadas
po país de p oducción
País Películas en 2016 Películas en 2019 Películas con alo 8 y 9 en 2019
Occiden e 689 590 17
India 126 158 34
Tu quía 45 55 22
La inoamé ica 9 11 1
Fuen e: elabo ación p opia.

— 85 —
Desglosando las películas de ec adas como asociadas al o o emocional
posi i o según los países de p oducción obse amos que mien as se e-
duce el enómeno sob e ilms occiden ales se inc emen a en o as egio-
nes, como La inoamé ica, la India o Tu quía. Es a si uación en el caso
occiden al puede ene di e en es explicaciones. Po un lado, hay que
ene en conside ación que, si el o o emocional apa ece de o ma ápida
en el momen o del es eno, ya que la comunidad an es ac i a en las
edes sociales, conlle a que es e pa ón de o o con g an acumulación
en el alo 10 ende á a no maliza se con el paso del iempo, ya que el
g ueso de los ans ya han o ado. Pa a que es e pa ón de o o emocional
no desapa ezca deben apa ece nue os ans que enue en las o aciones
emocionales de ilms es enados p e iamen e o ans que en el momen o
del es eno no e an usua ios en IMDb. O o mo i o a ene en cuen a,
es que el i mo de desapa ición del pa ón de o o emocional posi i o
asociado a películas no es equilib ado con el i mo de apa ición de nue-
os ilms que desencadenen o o emocional posi i o. An e es as jus i i-
caciones apa ecen dos opciones di e en es, la p ime a es que no se es á
p oduciendo una eno ación gene acional del enómeno an, ya sea po -
que los p oduc os del pasado no a aen a jó enes ans o ya sea po que
los p oduc os del p esen e no gene an comunidad an como en el pa-
sado, y la segunda que puede habe cambiado el pa ón de compo a-
mien o del an, haciéndolo menos ei indica i o en cuan o a sus p o-
duc os cul u ales asociados al andom. En el análisis que hace Boo h
(2013) sob e la e olución del enómeno an, expone como el an ha
e olucionado de la esis encia cul u al a con e i se en un g upo de po-
de hegemónico. El hecho de no ene que ei indica se como g upo
cul u al puede habe ebajado la necesidad de mos a al mundo que su
obje o cul u al es el mejo , pa a dedica más es ue zo en o ganiza se po
el con ol p oduc i o como pode hegemónico que puede impone con-
diciones a p oduc o as y exhibido es.
Además, podemos obse a en la abla 3 que, a pesa de que de ec emos
una meno can idad de ilms con enómeno an asociado con espec o a
la ilmog a ía occiden al, el caso de las ilmog a ías india y u ca mues a
un pa ón de e olución opues o a la occiden al. Es a si uación ambién
puede debe se a di e en es causas. La p ime a puede ene elación con
— 86 —
la accesibilidad a in e ne en su población. En la india, en e 2015 y
2018, p ác icamen e se ha doblado el núme o de pe sonas con acceso a
in e ne (S a is a, 2020), lo que signi ica un mayo acceso a público más
jo en y de clases sociales más popula es (P ess, e al., 2003). Es e hecho
de inc emen a el acceso a in e ne a jó enes y clases popula es puede
es a elacionado con el aumen o del o o emocional hacia sus ilms. En
es e caso la si uación no implica ía una apa ición de público nue o con
una conduc a emocional posi i a hacia un p oduc o cul u al, sino que
supond ía la isibilidad del ya exis en e al ene mayo acceso a in e ne .
Es o no implica que no es é aumen ando el público con una elación
emocional con p oduc os cul u ales, ya que ambién es una posibilidad
que encaja con los esul ados ob enidos. El hecho de un o o emocional
más adical que el mos ado en las ilmog a ías occiden ales nos emi e
de nue o al análisis de la e olución del enómeno an de Boo h (2013)
y al es udio del enómeno an en China de Yijie (2018). Según expone
Boo h, un impo an e cambio que su ió en enómeno an su gió con el
acceso masi o a in e ne , ya que los g upos an adqui ie on isibilidad
gene alizándose y deja on de se g upos de esis encia subcul u al pa a
no maliza se como g upos de consumo. Yijie expone que en China en
enómeno an es á en una ase de esis encia subcul u al, al mismo
iempo que su p oceso de gene alización de acceso poblacional a in e ne
iene coincidencias con el de India (P ess, e al., 2003). Todo es o nos
lle a a hipo e iza que en la India el enómeno an pod ía es a en una
ase de esis encia subcul u al en p oceso de isualiza se y gene aliza se
po medio de in e ne , lo que ayuda ía a en ende la p edominancia de
un o o emocional posi i o an ex emo ( alo es 8 y 9) en compa ación
del que encon amos en la ilmog a ía occiden al y el al o inc emen o
de ilms con pa ones de o ación emocional posi i a. Es a hipó esis hay
que oma la con ela i idad, ya que es amos aplicando modelos de com-
po amien o occiden al en o o con ex o cul u al.
Po o o lado, se de ec a un aumen o gene alizado en el núme o de ilms
de ec ados en la o ación emocional nega i a, como puede e se en la
abla 4.
— 87 —
Tabla 4: Películas de ec adas con o o emocional nega i o desglosadas
po país de p oducción
País Películas en 2016 Películas en 2019 Películas con alo 10 y 11 en 2019
Occiden e 915 968 32
India 89 143 8
Tu quía 26 40 9
La inoamé ica 5 7 1
Fuen e: elabo ación p opia.
El núme o de películas que se de ec an con o o emocional nega i o
aumen a en odos los g upos es udiados. La ilmog a ía occiden al es la
que acumula mayo núme o de películas con o aciones emocionales
nega i as clasi icadas como 10 y 11, y a di e encia del es o de ilmog a-
ías analizadas, el núme o de películas con o ación emocional nega i a
es supe io al de ilms con o ación emocional posi i a, como podemos
e al compa a las ablas 4 y 3. A di e encia de lo que sucede con el o o
emocional posi i o en la ilmog a ía occiden al, el o o emocional ne-
ga i o esul a más sos enido en el iempo y apa ecen más películas nue-
as. Según los esul ados, en la ilmog a ía occiden al, el o o emocional
nega i o iene una mayo ep esen a i idad y endencia hacia la conse -
ación y du abilidad que el posi i o.
Al compa a las ablas 3 y 4, obse amos que el inc emen o de las pelí-
culas con o o emocional nega i o pa a las ilmog a ías india y u ca es
muy supe io a la apa ición de ilms con o o emocional posi i o. Sin
emb ago es e aumen o encaja el aumen o gene al del o o emocional
pola izado, an o posi i o como nega i o, con un enómeno an en un
es ado de esis encia subcul u al (Boo h, 2013) que se uel e ag esi o
en la lucha po el capi al subcul u al en o ma de enómeno an i- an
(Ha man y Jones, 2013) al mismo iempo que adquie e una mayo i-
sibilidad g acias al inc emen o de población con acceso a in e ne .
En la igu a 8 podemos e como se dis ibuyen pa a cada año de p o-
ducción el alo medio del alo de la escala asignado en 2019 menos el
alo de la escala emocional asignado en 2016.
— 88 —
Figu a 8: Dis ibución de la a iación en la alo ación emocional posi i a y nega i a en e
las dos ex acciones de da os según el año de p oducción del ilm.
No a. R2 co esponde al coe icien e de de e minación de la eg esión lineal.
Según la igu a 8, apa ece una endencia global a que se ebaje el o o
emocional, an o posi i o como nega i o, educiéndose la pola idad en
las o aciones, aunque debemos ene en cuen a lo desc i o en las ablas
3 y 4. Es a educción del o o emocional nega i o es común en odas
las ilmog a ías, pe o la disminución del o o emocional posi i o se p o-
duce p incipalmen e en las ilmog a ías occiden ales. Los esul ados de
la igu a 8 jun o con las ablas 3 y 4 mues an que, a pesa de que se
inc emen en el núme o de ilms con o ación emocional nega i a, es a
es menos ag esi a o esul a más compensada po o an es no pola izados
emocionalmen e. Es posible que aumen e en mayo p opo ción en nú-
me o de o os de usua ios no pola izados que de pola izados, p odu-
ciendo es a ci cuns ancia que baje la cuan i icación del o o emocional
en nues a escala. Es e descenso puede ap ecia se como a pa i de 2012
se p oduce de o ma más p onunciada, sob e odo espec o al o o emo-
cional posi i o, apun ando hacia un o o más pola izado as el es eno
del ilm que pos e io men e se compensa con el paso del iempo, debido
al o o de usua ios no emocionales.
Cen ándonos en casos conc e os, en e las películas en las que se de ec a
un ue e descenso del o o emocional posi i o en los úl imos años des-
aca la ilogía The Lo d o he Rings (Jackson, 2001; 2002; 2003) y la
ilogía o iginal S a Wa s (Lucas, 1977; Ke shne , 1980; Ma quand,
1983), po co esponde se ambas a un enómeno an ampliamen e es-
udiado (Pia i-Fa nell, 2015; Ma hijs, 2006; P oc o , 2013; She in,
2004). También son in e esan es casos como po ejemplo Deadpool
— 95 —
6. CONCLUSIONES
A endiendo al es udio de los da os de las o aciones ealizadas po los
usua ios de la pla a o ma IMDb, es posible es ablece una escala de o-
ación emocional asociada a cada película, basándonos en un ma co eó-
ico del enómeno andom subcul u al (Boo h, 2013) y las elaciones de
pode con el enómeno an i- an (Ha man y Jones, 2013). De es a o ma,
podemos es ablece una me odología no edosa, basada en el es udio en
bases de da os abie as donde los usua ios in e ac úan pun uando ilms,
que pe mi e de ec a y cuan i ica conduc as de g upos de usua ios sus-
cep ibles de se analizadas en é minos de enómeno an y an i- an, ade-
más de cie os casos que e lejan una conduc a simila en los o an es,
pe o en los que la ob a es á elacionada con una de e minada ideología
polí ica o eligiosa.
El análisis ealizado ambién pone de ele ancia di e en es pa ones de
o o que podemos asocia con ilmog a ías pe enecien es a zonas geo-
polí icas conc e as. Las di e encias cul u ales, sociales y polí icas que
con ex ualizan al usua io se e lejan en las endencias gene ales obse a-
das. El sis ema p esen ado pe mi e explo a la globalidad y apo a una
isión descen alizada, pese a las limi aciones ya desc i as sob e los da os
de IMDb que iende a sob e ep esen a a los países occiden ales debido
a que suponen la mayo ía de sus usua ios. La p opues a de análisis p e-
sen ada so ea en pa e los p oblemas desc i os po Howa d J. Wia da
(1981), que c i ica la in es igación ealizada en el cen o de Eu opa y
EEUU po oma expe iencias locales y da les alo uni e sal, acusán-
dolas de e nocen is as. Así pues, la me odología, los da os y los esul a-
dos p esen ados pe mi en u iliza la base de da os IMDb como he a-
mien a consiguiendo ene una isión global al mismo iempo que
di e si icada y di e enciada.
Con espec o al es udio del o o emocional posi i o, se p oduce una
mode ación ela i a de o ma gene alizada en la pola ización de la o a-
ción educiéndose los o os en los alo es 10 y 1 en los úl imos 4 años.
Sin emba go, el núme o de películas a las que se le asocia o o emocional
nega i o aumen a en odas las ilmog a ías es udiadas. En cuan o al o o
emocional posi i o, si nos a enemos a los da os globales se p oduce un

— 96 —
descenso en el núme o de ilms en el que lo encon amos, pe o es e des-
censo se obse a p incipalmen e asociado a ilmog a ías occiden ales,
p oduciéndose un inc emen o en o os países de p oducción como la
India o Tu quía. En cuan o a la elación de en e el enómeno an y
an i- an, se educe la elación con lic uada en e el o o emocional po-
si i o y nega i o que apa eció con an a cla idad en la ex acción de da-
os de 2016, mos ándose en la ac ualidad menos acen uada, pe o que
pa ece p e ale .
También se de ec a que el o o emocional nega i o y sob e odo el po-
si i o disminuye cuan o más lejana en el iempo es la echa de p oduc-
ción del ilm. En líneas gene ales as el es eno del ilm se de ec a un
ue e inc emen o en las o aciones emocionales posi i as y nega i as,
que en el paso de los años se compensa educiéndose, e incluso llegando
a e oluciona has a pa ones de o o que siguen dis ibuciones no males
lejos de los pa ones de o o emocional. Es o da pie a p opone un e-
nómeno e íme o, an o posi i o como nega i o, p oducido po la no e-
dad del es eno de un ilm y el impac o de su ma ke ing asociado. Ade-
más de es e enómeno an e íme o se de ec a ambién el descenso de
o o emocional con o me nos alejamos del año de es eno de las pelícu-
las asociadas a un ue e enómeno an, sucede en los casos de la ilogía
o iginal de S a Wa s (Lucas, 1977; Ke shne , 1980; Ma quand, 1983)
o la saga de The Lo d o he Rings (Jackson, 2001; 2002; 2003).
Po o o lado, además de cons a a la exis encia de un o o poli izado y
eligioso que pa ece habe aumen ado en los úl imos cua o años, se de-
ec an pa ones de o ación ex años que cues a asocia a una población
de o an es humanos po su incohe encia con la ac i idad de los usua-
ios en IMDb. Es os pa ones pa ecen indicios de que pueden habe
apa ecido en los úl imos años manipulaciones in e esadas en las o a-
ciones de los ilms de IMDb po sis emas au oma izados o humanos. Si
es a si uación uese cie a se con i ma ía una endencia que puede supo-
ne un p oblema de g an impo ancia a la ho a de oma en conside a-
ción los da os o ecidos po IMDb como una uen e iable sob e la que
ealiza in es igaciones. En conclusión, a la luz de es os esul ados cabe
plan ea se la necesidad de es ablece c i e ios de consis encia pa a los
da os o ecidos po IMDb sob e las alo aciones de los usua ios que
— 97 —
ale en a los usua ios de la iabilidad de los da os de alo ación o ecidos
pa a cada una de las películas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Abe ys wy h Uni e si y. Abe ys wy h Uni e si y. 09 de 12 de 2014.
h ps://www.abe .ac.uk/en/news/a chi e/2014/12/ i le-160859-
en.h ml (úl imo acceso: 11/09/2016).
Ahmed, Adel, Vladimi Ba agelj, Xiaoyan Fu, Seok-Hee Hong, Damian
Me ick, y And ej M a . «Visualisa ion and analysis o he In e ne
mo ie da abase.» Visualiza ion, 2007. APVIS'07. 2007 6 h In e na ional
Asia-Paci ic Symposium. Sydney, Aus alia: IEEE, 2007. 17-24.
Aka , Se da . (Di ección). Ku la Vadisi: I ak [Película]. Tu quía: Pana
Film, 2006.
Akkad, Mous apha (Di ección). The Message [Película]. U.S.A.: Filmco
In e na ional, 1976.
Ali, Im iaz (Di ección). Jab Ha y Me Sejal [Película]. India: New
Ams e dam Film Company, 2017.
All Mo ie. 1998. h p://www.allmo ie.com/ (úl imo acceso: 11/09/2016).
Amazon. 1990. h p://www.imdb.com/ (úl imo acceso: 04/06/2019).
Amazon. IMDb a ings- aq. 2019. h ps://help.imdb.com/a icle/imdb/ ack-
mo ies- / a ings-
aq/G67Y87TFYYP6TWAV? e _=helpa _na _4# emo e (úl imo
acceso: 04/06/2019).
A o a, Jee u y Gu mee Ram Rahim Singh (Di ección). MSG: The Messenge
o God [Película]. India: Hakika En e ainmen , 2015.
A ancini, Alexand e (Di ección). Nada Que Pe de [Película]. B asil: Pa is
P oduções, 2018.
Benne , Lucy. «T acing ex ual poache s: Re lec ions on he de elopmen o
an s udies and digi al andom.» The Jou nal o Fandom S udies 2, nº
1 (2014): 5-20.
Be enson, Ma k, Da id Le ine, Ka h yn A. Szaba , y Timo hy C. K ehbiel.
Basic business s a is ics: Concep s and applica ions. Sydney: Pea son
highe educa ion, 2012.
— 98 —
Boo h, Paul. «Augmen ing an/academic dialogue: New di ec ions in an
esea ch.» The Jou nal o Fandom S udies 1, nº 2 (2013): 119-137.
Boulos, Jihad, Nilesh Dal i, Bhushan Mandhani, Shobhi Ma hu , Ch is Re,
y Dan Suciu. «MYSTIQ: a sys em o inding mo e answe s by using
p obabili ies.» P oceedings o he 2005 ACM SIGMOD in e na ional
con e ence on Managemen o da a. Bal imo e: ACM, 2005. 891-893.
Bou dieu, Pie e. Dis inc ion: a Social C i ique o he Judgemen o Tas e.
Camb idge: Ha a d Uni e si y P ess, 1984.
B es , Ma in (Di ección). Gigli [Película]. U.S.A.: Re olu ion S udios, 2003.
B unaux, Geo ay, y Fab ice De e a d. «S a T ek e les an- ilms.» Recueil
Dalloz, nº 35 (2016): 2082-2085.
Bu y, Rhiannon. «Technology, andom and communi y in he second media
age.» Con e gence 23, nº 6 (2017): 627-642.
Busse, K is ina, y Lo hian Alexis . «Bending Gende : Feminis and (T ans)
Gende Discou ses in he Changing Bodies o Slash Fan Fic ion.»
En In e ne ic ions, de Ing id Ho z-Da ies, An on Ki chho e y
Si pa Leppänen, 105-127. Camb idge: Camb idge Schola ’s P ess,
2008.
Ce in, Kamil (Di ección). Enes Ba u Hayal mi Ge çek mi? [Película]. Tu quía:
E en Medya, 2018.
Chelsom, Pe e (Di ección). Hannah Mon ana: The Mo ie [Película]. U.S.A.:
Wal Disney S udios, 2009.
Click, Melissa. An i-Fandom: Dislike and Ha e in he Digi al Age. New Yo k:
NYU P ess, 2019.
Coppola, F ancis (Di ección). The god a he [Película]. U.S.A: Pa amoun
Pic u es, 1972.
C isós omo, Raquel. «Fannibals' minis é icos: el pode del'Fandom.» Index.
comunicación: Re is a cien í ica en el ámbi o de la Comunicación
Aplicada 6, nº 2 (2016): 101-114.
C onin, James, y Hayley L. Cocke . «Managing collec i e e e escence:
‘Zomsump ion’and pos emo ional andom.» Ma ke ing Theo y, 2018:
1470593118787589.
— 99 —
De Kosnik, Abigail. Rogue a chi es: Digi al cul u al memo y and media
andom. Camb idge: MIT P ess, 2016.
Debna h, Sou ik, Niloy Ganguly, y Pabi a Mi a. «Fea u e weigh ing in
con en based ecommenda ion sys em using social ne wo k
analysis.» P oceedings o he 17 h in e na ional con e ence on Wo ld
Wide Web. Beijing: ACM, 2008. 21-25.
Dha , Adi ya (Di ección). U i: The Su gical S ike [Película]. India: Bulb
Chamka, 2019.
Dodds, Klaus. «Popula geopoli ics and audience disposi ions: James Bond
and he in e ne mo ie da abase (IMDb).» T ansac ions o he
Ins i u e o B i ish Geog aphe s 31, nº 2 (2006): 116-130.
Egge mon , S e en. «Bi en by Twiligh : You h cul u e, media, and he
ampi e anchise.» Jou nal o Child en and Media, 2011: 474-477.
Fandango and Flix e . 1998. h ps://www. o en oma oes.com/ (úl imo acceso:
11/09/2016).
Fa uk So ak, Öme (Di ección). G.O.R.A. [Película]. Tu qía: Besik as Kül ü
Me kezi, 2004.
Filma ini y. 2002. h ps://www. ilma ini y.com/es/main.h ml (úl imo acceso:
11/09/2016).
Fiske, John. «The cul u al economy o andom.» En The ado ing audience:
Fan cul u e and popula media, de Fiske John y Lewis Lisa, 30-49.
New Yo k: Rou ledge, 1992.
Gaglia do, Tim y Dona on Wa en (Di ección). Wheels [Film]. U.S.A.:
Loaded Dice, 2014.
Geo ge, Te y (Di ección). The P omise [Película]. U.S.A.: Su i al Pic u es,
2016.
Go man, E ing. F ame analysis: An essay on he o ganiza ion o expe ience.
Bos on: Ha a d Uni e si y P ess, 1974.
Gowa ike , Ashu osh (Di ección). Jodhaa Akba [Película]. India: Ashu osh
Gowa ike , 2008.
G andío Pé ez, Ma ía del Ma . «El papel del andom en la alo ación posi i a
de una película. The Wo ld Hobbi P ojec y la audiencia mundial
de El Hobbi .» Sphe a Publica 1-2, nº 15 (2015): 21-33.
— 100 —
G ay, Jona han. «An i andom and he mo al ex : Tele ision wi hou pi y
and ex ual dislike.» Ame ican Beha io al Scien is 48, nº 7 (2005):
840-858.
G ay, Jona han. «New Audiences, New Tex uali ies An i-Fans and Non-
Fans. In e na ional jou nal o cul u al s udies.» In e na ional jou nal
o cul u al s udies 6, nº 1 (2003): 64-81.
G ay, Jona han, Co nel Sand oss, y C. Lee Ha ing on. «In oduc ion: Why
s udy ans.» En Fandom: Iden i ies and communi ies in a media ed
wo ld, de Jona han G ay, Co nel Sand oss y C. Lee Ha ing on, 1-
17. New Yo k: New Yo k Uni e si y P ess, 2007.
G ossbe g, Law ence. «Is he e a an in he house? The a ec i e sensibili y o
andom.» En The ado ing audience: Fan cul u e and popula media,
de Lisa A. Lewis, 50-65. Lond es: Psychology P ess, 1992.
Ha dwicke, Ca he ine (Di ección). Twiligh [Película]. U.S.A.: Temple Hill
En e ainmen , 2008.
Ha man, Sa ah, y Be han Jones. «Fi y shades o ghey: Sna k andom and he
igu e o he an i- an.» Sexuali ies 16, nº 8 (2013): 951-968.
Heins, William y S a h o d Hamil on (Di ección). Pledge his! [Película].
U.S.A.: Pa is Hil on En e ainmen , 2006.
Jackson, Pe e (Di ección). The Lo d o he Rings: The Fellowship o he Ring
[Película]. U.S.A.: New Line Cinema, 2001.
Jackson, Pe e (Di ección). The Lo d o he Rings: The Two Towe s [Película].
U.S.A.: New Line Cinema, 2002.
Jackson, Pe e (Di ección). The Lo d o he Rings: The Re u n o he King
[Película]. U.S.A.: New Line Cinema, 2003.
Jenkins, Hen i. Tex ual poache s: Tele ision ans and pa icipa o y cul u a.
New Yo k: Rou ledge, 1992.
Jones, Duncan (Di ección). Wa c a [Película]. U.S.A.: Uni e sal Pic u es,
2016.
Ke shne , I in (Di ección). S a Wa s: Episode V - The Empi e S ikes Back
[Película]. U.S.A.: Lucas ilm, 1980.
Keshales, Aha on y Na o Papushado (Di ección). Big bad wol es [Película].
Is ael: Uni ed Channel Mo ies, 2013.

— 101 —
Land e h, Jona han. China blocks access o mo ie si e. 1 de Agos o de 2010.
h p://www.hollywood epo e .com/news/china-blocks-access-
mo ie-si e-19281 (úl imo acceso: 4/11/2016).
Lasha i, Bilal (Di ección). Waa [Película]. Pakis an: MindWo ks Media,
2013.
Leone, Se gio (Di ección). Il buono, il b u o, il ca i o [Película]. I alia:
P oduzioni Eu opee, 1966.
Lucas, Geo ge (Di ección). S a Wa s [Película]. U.S.A.: Lucas ilm, 1977
Ma quand, Richa d (Di ección). S a Wa s: Episode VI - Re u n o he Jedi
[Película]. U.S.A.: Lucas ilm, 1983.
Ma hijs, E nes . The Lo d o he Rings: popula cul u e in global con ex . New
Yo k, U.K.: Wall lowe P ess, 2006.
Mille , Tim (Di ección). Deadpool [Película]. U.S.A.: Twen ie h Cen u y
Fox, 2016.
Nelson, Lloyd S. «The Ande son-Da ling es o no mali y.» Jou nal o
Quali y Technology 30, nº 3 (1998): 298-299.
Oghina, And ei , Ma hias B euss, Manos Tsagkias, y Maa en de Rijke.
«P edic ing imdb mo ie a ings using social media.» 34 h Eu opean
Con e ence on IR Resea ch. Ba celona, España: Sp inge Be lin
Heidelbe g, 2012. 503-507.
Pe , Emma. «“S ay disconnec ed”: E en ising S a Wa s o ansmedia
audiences.» Pa icipa ions: Jou nal o Audience and Recep ion S udies
13, nº 1 (2016): 152-169.
Pia i-Fa nell, Lo na. Fan Phenomena: The Lo d o he Rings. B is ol: In ellec
L d., 2015.
Pimano , Aleksey (Di ección). K ym [Película]. Rusia: Pimano i Pa nyo y,
2017.
P ess, La y, William Fos e , Pe e Wolco , y William McHen y. «The
in e ne in India and China.» In o ma ion Technologies &
In e na ional De elopmen 1, nº 1 (2003): 41.
P oc o , William. «“Holy c ap, mo e S a Wa s! Mo e S a Wa s? Wha i
hey’ e c ap?”: Disney, Lucas ilm and S a Wa s online andom in
he 21s cen u y.» Pa icipa ions 10, nº 1 (2013): 198-224.
— 102 —
Rahim Singh, Gu mee (Di ección). MSG 2 he Messenge [Película]. India:
Hakika En e ainmen , 2015.
Rahim Singh, Gu mee (Di ección). MSG he Wa io : Lion Hea [Película].
India: Hakika En e ainmen , 2016.
Rajamouli, Kodu i S isaila S i (Di ección). Bahubali: The Beginning
[Película]. India: A ka Mediawo ks, 2015.
Razali, No nadiah Mohd, y Yap Bee Wah. «Powe compa isons o shapi o-
wilk, kolmogo o -smi no , lillie o s and ande son-da ling es s.»
Jou nal o s a is ical modeling and analy ics 2, nº 1 (2011): 21-33.
Sand oss, Co nel. Fans: The mi o o consump ion. Camb idge: Poli y P ess,
2005.
Sand oss, Co nel, Jona han G ay, y C. Lee Ha ing on. «In oduc ion: Why
s ill s udy ans?» En Fandom: Iden i ies and communi ies in a
media ed wo ld, de Jona han G ay, Co nel Sand oss y C. Lee
Ha ing on, 1-26. New Yo k: NYU P ess, 2017.
She in, Elana. «Lo d o he Rings, S a Wa s, and Pa icipa o y Fandom:
Mapping New Cong uencies be ween he In e ne and Media
En e ainmen Cul u e.» C i ical S udies in Media Communica ion
21, nº 3 (2004): 261–281.
S a is a. 29 de 04 de 2020.
h ps://www.s a is a.com/s a is ics/255146/numbe -o -in e ne -use s-
in-india/ (úl imo acceso: 07/05/2020).
Taylo -Johnson, Sam (Di ección). Fi y Shades o G ey [Película]. U.S.A.: Focus
Fea u es, 2015.
Tho n on, Sa ah. Club cul u es: Music, media, and subcul u al capi al.
Middle own: Wesleyan Uni e si y P ess, 1996.
Too , Ama . China unexpec edly li s ban on IMDb websi e. 7 de Ma zo de
2013. h p://www. he e ge.com/2013/3/7/4074332/china-li s-ban-on-
imdb-mo ie-websi e (úl imo acceso: 4/11/2016).
Tucke , Reed. NYP Holdings, INC. 1 de 2 de 2009.
h ps://nypos .com/2009/02/01/ he- andom-menace/ (úl imo acceso:
28/04/2020).
— 103 —
Wasse man, Max Philip. P ope ies and Applica ions o he IMDb Film
Connec ions Ne wo k. Tesis Doc o al, E ans on, U.S.A.:
No hwes e n Uni e si y, 2015.
Wia da, Howa d J. «The e hnocen ism o he social science implica ions o
esea ch and policy.» The e iew o poli ics, 1981: 163-197.
Ya uz, Hüda e di (Di ección). Reis [Película]. Tu quía: Ka kasö Film
Akademisi, 2017.
Yijie, Wu. «Globalized Fandom: he Ou Mei Tong Ren Cul u e in China.»
Tesis doc o al. Uni e si y o Iowa, 2018.
— 104 —
— 111 —
El p ime pun o a des aca , es el hecho de que “El debe p imo dial de
los a chi e os es man ene la in eg idad de los documen os que es án bajo su
cuidado y cus odia. En el cumplimien o de es e debe han de conside a los
de echos e in e eses legí imos, aunque a eces puedan es a en con lic os, de
sus p opios pa onos, de los p opie a ios, de las pe sonas mencionadas en los
documen os y de los usua ios, pasados, p esen es y u u os. La obje i idad e
impa cialidad de los a chi e os es la medida de su p o esionalidad. Debe án
esis i se a cualquie ipo de p esión pa a manipula los es imonios con is-
as a ocul a o dis o siona los hechos”.
O o de los pun os a des aca en es e código es que los a chi e os “Deben
obse a ielmen e y aplica de o ma impa cial cualquie acue do susc i o
en el momen o de la adquisición, pe o, en in e és de la libe alización del
acceso a los documen os, deben enegocia las condiciones cuando las ci cuns-
ancias cambian. Los a chi e os deben esponde co ésmen e y con espí i u
de se icio a odas las consul as azonables en elación con sus ondos, y o-
men a al máximo la u ilización de los mismos, eniendo p esen es la polí-
ica de sus ins i uciones, la p ese ación de los ondos, las conside aciones
legales, los de echos indi iduales y los acue dos con los donan es”.
En el año 2016, la ICA den o del G upo de T abajo de De echos Hu-
manos, elabo a los “p incipios básicos sob e el papel de a chi e os y ges-
o es de documen os en la de ensa de los de echos humanos”. Los p in-
cipios básicos sob e el papel de los a chi e os y ges o es de documen os
en de ensa de los de echos humanos es án o ganizados en dos pa es: un
p eámbulo y el conjun o de p incipios. El p eámbulo o ece el ma co
concep ual pa a los p incipios. Cada p incipio es á acompañado de un
ex o explica i o que no o ma pa e del p incipio. Los p incipios es án
ag upados en cinco secciones. Las dos p ime as abo dan las unciones
básicas en a chi ís ica; la e ce a a a de las si uaciones especiales en las
que se abaja con a chi os que pueden documen a acciones condena-
bles y con a chi os desplazados; las secciones cua a y quin a se dedican
a los oles y de echos de los a chi e os y ges o es de documen os como
p o esionales.

— 112 —
4. LA DECLARACIÓN UNIVERSAL DE ARCHIVOS
O o ins umen o que ha acili ado que se conozca al a chi e o como
ga an e de los De echos Humanos, ha sido la adopción de la Decla a-
ción Uni e sal de A chi os, es a decla ación, se lle ó a cabo en Quebec,
donde se ins ó po p ime a ez la necesidad de hace una Decla ación
Uni e sal de A chi os en el año 2007.
La p ime a cons ancia que exis e sob e la adopción de la Decla ación
Uni e sal de A chi os nos lle a a 2009, du an e la Asamblea Gene al
celeb ada en Mal a.
Es a adopción se hizo en inglés “Uni e sal Decla a ion on A chi es”, y
un año más a de en 2010 ue ap obada po la ICA en Oslo.
En es a decla ación se econoce sob e los a chi os su:
– El ca ác e único
– El ca ác e esencial
– La di e sidad
– La mul iplicidad de sopo es
– El papel de los a chi e os
– La esponsabilidad de odos
La decla ación acaba diciendo “Po lo an o nos comp ome emos a a-
baja conjun amen e pa a que”:
– Se adop en y se apliquen polí icas y no mas legales en ma e ia
de a chi os
– Todos los o ganismos públicos o p i ados que p oducen y u ili-
zan documen os en el eje cicio de sus ac i idades alo en y eje -
zan e icazmen e la ges ión de sus a chi os.
– Se do en los ecu sos adecuados pa a asegu a la co ec a ges ión
de los a chi os, incluyendo p o esionales debidamen e cuali ica-
dos;
– Los a chi os sean ges ionados y conse ados en condiciones que
asegu en su au en icidad, iabilidad, in eg idad y uso;
— 113 —
– Los a chi os sean accesibles a odos, espe ando las leyes sob e
es a ma e ia y las ela i as a los de echos de las pe sonas, de los
c eado es, de los p opie a ios y de los usua ios
– Los a chi os sean u ilizados pa a con ibui al desa ollo de la
esponsabilidad de los ciudadanos.
La Decla ación Uni e sal de los A chi os, ecoge en esencia cómo debe
se un a chi o y como han de abaja sus a chi e os pa a da un buen
se icio, siemp e con é ica y mo al, pa a a a a odos po igual, y no
solo a los usua ios, sino ambién a los documen os en el a chi o.
Es a Decla ación, esul a una pieza cla e en el abajo dia io de los a -
chi e os, es buena pa a conc e a de echos humanos y las ca ac e ís icas
de una buena labo de a chi e o.
O o de los ins umen os en los que deben apoya se los a chi e os es la
Decla ación Uni e sal de De echos Humanos de 1948. Es a decla ación
en su a ículo 19 dice ex ualmen e: “Todo indi iduo iene de echo a la
libe ad de opinión y de exp esión; es e de echo incluye el de no se
moles ado a causa de sus opiniones, el de in es iga y ecibi in o ma-
ción y opiniones y el de di undi las sin limi ación de on e as po cual-
quie medio de exp esión”.
O a conside ación a ene en cuen a en el cumplimien o de los De e-
chos Humanos en los a chi os es la egulación en el acceso de los ciuda-
danos a es os cen os que debe ga an iza se, no an o en la edacción de
una legislación adecuada como en la capacidad pa a hace la e ec i a. Así
las leyes p og esis as deben i acompañadas de ecu sos económicos y de
p o esionales p epa ados pa a pode lle a las a é mino (Albe ch, 2008).
Tal y como des aca Camacho (2014), en su a ículo “Los a chi os y el
acceso a la in o mación pública en España: elemen os cla e de la ans-
pa encia polí ica”, el a chi e o con ibuye a elimina la opacidad de las
a eas y p ocesos adminis a i os de los ó ganos de gobie no, pa idos
polí icos y demás en idades unidas a ellos, además de subsana los p o-
blemas elacionados de dicha opacidad como la co upción y la al a de
pa icipación ciudadana en la oma de decisiones de Es ado. Es os p o-
— 114 —
blemas se deben en pa e a la al a de in o mación ace ca de los meca-
nismos de pa icipación y consul a po la poca cla idad de los canales de
comunicación que da Gobie no.
Tal y como puede obse a se a lo la go de es e es udio, los a chi os y los
De echos Humanos, es án inculados di ec amen e, al es así, que en los
úl imos iempos, se han c eado o ganizaciones sin ánimo de luc o pa a
la ecupe ación de la memo ia de aquellos pueblos, que po ci cuns an-
cias, han is o dañada su memo ia a a és de la des ucción de sus a -
chi os, es el caso de la o ganización no gube namen al A chi e os sin
F on e as (ASF) que nació a mediados del año 1998 impulsada po un
g upo de a chi e os ca alanes que en mayo o meno medida se habían
ido implicando en ope aciones de solida idad y coope ación en el ám-
bi o de los a chi os de países en ías de desa ollo.
En la pues a en ma cha de ASF subyacían, pues, di e en es azones, una
de ellas la de la cons a ación de la necesidad de p es a apoyo a ciudades
o países que, a pesa de los p oblemas de odo o den, ei indicaban el
de echo a p ese a su memo ia e iden idad.
5. La UNESCO y el Día Mundial del Pa imonio Audio isual
En Ronco (2009), des acó a la UNESCO como el o ganismo in e na-
cional que p ime o y más cla amen e ha le an ado la oz pa a eclama
una polí ica cohe en e de p ese ación de los documen os audio isuales
como es imonio o memo ia de la humanidad ha sido la UNESCO,
que, ya en 1977, auspició la undación de la Fede ación In e nacional
de A chi os de Tele isión (FIAT/IFTA), omando pa e inicialmen e
los o ganismos de Tele isión de cua o países: G an B e aña (BBC),
F ancia (INA), Alemania (ARD) e I alia (RAI).
Los obje i os básicos de es a Fede ación e an los siguien es:
– Concienciación de la impo ancia de conse a la p opia p o-
ducción.
– In e cambio de documen os en e los países miemb os.
— 115 —
– No malización de la ges ión documen al de los documen os au-
dio isuales, animando a la comunidad in e nacional a colabo a
en la elabo ación de no mas en es e campo.
– Colabo ación con o as o ganizaciones in e nacionales in e esa-
das.
– O ganización de ciclos de o mación pa a esponsables de a chi-
os en gene al, y de medios de comunicación en pa icula , dán-
dose p io idad a la o mación en los mé odos mode nos de a-
amien o de la in o mación.
A nadie puede ex aña le que algunos de los es ue zos de es a agencia de
la ONU dedicada a p omo e la educación, la ciencia y la cul u a en el
mundo, ue an des inados a conse a el pa imonio audio isual. La O -
ganización ya había dedicado una g an ene gía a aumen a las capacida-
des de comunicación e in o mación de los Es ados Miemb os, o ale-
ciendo la unción de las biblio ecas y los se icios de in o mación. En
un mundo globalizado, no podía ol ida se de po encia la conse ación
de los p oduc os audio isuales.
Así, en 1980, en su XXI Reunión, la Con e encia Gene al a i icó la
impo ancia de la conse ación de lo audio isual di undiendo las cono-
cidas «Recomendaciones pa a la sal agua dia y conse ación de las imá-
genes en mo imien o»
EL DÍA MUNDIAL DEL PATRIMONIO AUDIOVISUAL
En 2005 la Con e encia Gene al de la Unesco, en su 33ª eunión,
ap obó la Resolución 33 C/53 po la que se p oclamó el 27 de oc ub e
de cada año Día Mundial del Pa imonio Audio isual pa a conmemo a
la ap obación en su 21ª eunión (1980), de la Recomendación sob e la
Sal agua dia y la Conse ación de las Imágenes en Mo imien o.
“Los documen os audio isuales — ales como las películas, los p og amas de
adio y ele isión, y las g abaciones de audio y ideo— son pa imonio de
odos y con ienen in o mación cla e de los siglos XX y XXI, que o man pa e
de nues a his o ia e iden idad cul u al.
— 116 —
Las ecnologías audio isuales o ecie on nue as ías pa a compa i el cono-
cimien o y exp esa la c ea i idad. Además, de iba on muchas de las ba-
e as cul u ales, sociales y lingüís icas que impedían la di usión de la in o -
mación, como el idioma o el g ado de al abe ización. Los documen os
audio isuales ans o ma on la sociedad y pasa on a complemen a a los
esc i os. Pe o desde la in ención de la indus ia audio isual, incon ables
p oducciones de g an alo his ó ico y cul u al han desapa ecido.
Po es e mo i o, la UNESCO ap obó en 2005 la celeb ación del Día Mun-
dial del Pa imonio Audio isual, como mecanismo pa a conciencia al pú-
blico sob e la necesidad de oma medidas u gen es y econoce la impo an-
cia de es e ipo de documen os. En es a línea, el P og ama Memo ia del
Mundo ambién impulsa la aliosa labo de los p o esionales que se dedican
a la p ese ación y ayuda a ges iona los aspec os écnicos, polí icos, sociales
y inancie os, en e o os, que amenazan la sal agua dia del pa imonio
audio isual.
Reconec a con nues o pasado a a és del sonido y la imagen, ema de 2019
Nues as his o ias colec i as a menudo se cap u an en o ma os de película,
ideo, audio o digi al y, a a és de ellas, podemos a ap ende sob e el pasado
y compa i nues as p opias his o ias con las gene aciones u u as”.
La emá ica de las celeb aciones desde la c eación del Día Mundial del
Pa imonio Audio isual ha sido:
2018 “Tu his o ia es (con)mo edo a”
2017 “Descub i , eco da y compa i ”
2016 “Es u his o ia, no la pie das”
2015 “Los a chi os en si uación de iesgo: p o ege las iden idades
del mundo”
2014 “Los a chi os en si uación de iesgo; se puede hace mucho
más”
2013 “P ese a nues o Pa imonio Audio isual pa a las u u as
gene aciones”
2012 “Cuen a a ás pa a sal a el legado de la memo ia audio isual”
2011 “Pa imonio audio isual: Ve , oí y ap ende ”
2010 “Sal e sus colecciones audio isuales y dis ú elas – aho a”
2009 “Un pa imonio e anescen e – Noso os podemos sal a lo”

— 117 —
2008 “El pa imonio audio isual como es igo de la iden idad cul u-
al”.
El P og ama Memo ia del Mundo ambién impulsa la aliosa labo de
los p o esionales que se dedican a la p ese ación y ayuda a ges iona los
aspec os écnicos, polí icos, sociales y inancie os, en e o os, que ame-
nazan la sal agua dia del pa imonio audio isual.
6. METODOLOGÍA Y RESULTADOS
La me odología del p esen e abajo, ha enido de e minada po dos a-
ses undamen ales. La p ime a ase, que ha consis ido en la ecopilación
de bibliog a ía elacionada con a chi os y de echos humanos, y la se-
gunda ase consis en e en una e isión, es udio y análisis bibliog á ico
de la documen ación ecopilada. Se ha omado como base undamen al
de e e encia la UNESCO.
Una ez seleccionadas las uen es ele an es pa a la in es igación en la
p ime a ase, se ealizó una lec u a de las mismas y se ex aje on los da os
e ideas necesa ias pa a la elabo ación del ma co eó ico. Se ha ealizado
análisis c í ico de las di e en es uen es pa a alo a ideas y da os apo -
ados y se han alo ado limi aciones y e o es, así como mé i os y apo -
aciones, ealizándose un análisis c í ico de cada a ículo cien í ico loca-
lizado lo que ha lle ado a ex ae una se ie de esul ados elacionados
con la necesidad de p o ege nues os a chi os con la inalidad de con-
se a la memo ia pa a la consecución de los de echos humanos. Es os
esul ados, nos han pe mi ido ob ene las conclusiones del es udio.
7. DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
T as el p esen e es udio, podemos ex ae las siguien es conclusiones:
La inculación en e A chi os y De echos Humanos es e iden e.
La UNESCO econoce Los a chi os audio isuales como memo ia co-
lec i a y documen ada de los pueblos pa a la consecución de los De e-
chos Humanos
— 118 —
La UNESCO des aca la igu a del a chi e o como ga an e pa a la e ec-
i a consecución de los De echos Humanos. Ya que con ibuye a elimi-
na la opacidad además de subsana los p oblemas elacionados de dicha
opacidad como la co upción.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Albe ch-Fugue as, R. (2008). A chi os y de echos humanos. Colección
A chi os siglo XXI. Gijón: T ea.
Ausubel, D. P., No ak, J. D., y Hanesian, H. (1987). Psicología educa i a: un
pun o de is a cognosci i o (Vol. 2a, 6a ed.). México: T illas.
Ba oso, J. y Cabe o, J. (2010). La in es igación educa i a en TIC. Visio-nes
p ác icas. Mad id: Sín esis.
Be nal, A, y Román, J. (2013). La cu iosidad en el desa ollo cogni i o: análisis
eó ico. UNACIENCIA. Re is a de Es udios e In es igaciones,(11), 116-
128.
Be lyne, D. E. (1960). Con lic , a ousal, and cu iosi y. New Yo k: McG aw-
Hill.
Bly he, T. (1999). La enseñanza pa a la comp ensión. Guía pa a el docen e.
Buenos Ai es: Paidós.
Blume , H. (1982). El in e accionismo simbólico: pe spec i a y mé odo. Biblio eca
Ho a. Ba celona: Ho a.
B une , J. S. (1997). La educación, pue a de la cul u a. Mad id: Viso .
B une , J. S. (1998). Desa ollo cogni i o y educación. Seleción de ex os po J.
Palacios (3a ed.). Mad id: Mo a a.
B une , J. S. (2001). Realidad men al y mundos posibles: los ac os de la
imaginación que dan sen ido a la expe iencia. Ba celona: Gedisa.
Bly he, T. (1999). La enseñanza pa a la comp ensión. Guía pa a el docen e.
Buenos Ai es: Paidós.
Camacho Ma eos, B. (2014). Los a chi os y el acceso a la in o mación pública
en Espana: elemen os cla e de la anspa encia poli ica. Salamanca,
A chi Pos . Asociacion de A chi e os de Cas illa y Leon.
h p://www.acal.es/index.php/a chi pos -a- ondo [Consul a:
20/03/2020]
— 119 —
Cassi e , E. (2004). An opología ilosó ica: in oducción a una iloso ía de la
cul u a. Colección Popula (Vol. 41). México: Fondo de Cul u a
Económica.
Cos a, A. L. & Kallick, B. (2009). Habi s o Mind Ac oss he Cu iculum:
P ac ical and C ea i e S a egies o Teache s. Alexand ia (Vi ginia,
USA): Associa ion o Supe ision & Cu iculum De elopmen
(ASCD). Re ie ed om h ps://bi .ly/2bRByeg
Dewey, J. (2004). Expe iencia y educación. Mad id: Biblio eca Nue a.
Fus e Ruiz, F. (1999). A chi ís ica, a chi o, documen o de a chi o...
Necesidad de cla i ica los concep os. Anales de documen ación, ol.
2.
Gee z, C. (2006). La in e p e ación de las cul u as. Ba celona: Gedisa.
Goodman, N. (1990). Mane as de hace mundos. Mad id: Viso .
Jepma, M., Ve donscho , R.G, an S eenbe gen, H., Rombou s S.A.R.B &
Nieuwenhuis, S. (2012). Neu al mechanisms unde lying he induc ion
and elie o pe cep ual cu iosi y. F on ie s in Beha io al Neu oscience,
6(5), 1-9. h p://dx.doi.o g/ 10.3389/ nbeh.2012.00005
Kang, M.J., Hsu, M., K ajbich, I.M., Loewens ein, G., McClu e, S.M., Wang,
J.T. & Came e , C. (2008). The Wick in he Candle o Lea ning:
Epis emic Cu iosi y Ac i a es Rewa d Ci cui y and Enhances
Memo y. Psychological Science. h p://dx.doi.o g/10.2139/ss n.1308286
Pé ez Gómez, Á. I. (1997). El alo de la educación en el diálogo cul u al. El
legado de Law ence S enhouse. En L. S enhouse, Cul u a y Educación
(pp. 9-28). Mo ón de la F on e a (Se illa): MCEP.
Pé ez Gómez, Á. I. (1999). El ap endizaje escola : de la didác ica ope a o- ia a
la econs ucción de la cul u a en el aula. En J. Gimeno Sac is án y A.
I. Pé ez Gómez, Comp ende y ans o ma la enseñanza (pp. 63-77).
Mad id: Ediciones Mo a a.
Ronco-López, M. M. (2009). Los documen os audio isuales y su conse ación.
In Dokumen azio ze bi zuak Euskal He iko komunikabidee an= Los
se icios de documen ación en los medios de comunicación del País
Vasco (pp. 73-100). Euskal He iko Unibe si a ea= Uni e sidad del
País Vasco.
S enhouse, L. (1997). Cul u a y Educación. Mo ón de la F on e a (Se illa):
MCEP.
— 120 —
— 127 —
los incluía en la CIDDM, que pasó en el año 2001 a inco po a los en la
Clasi icación In e nacional del Funcionamien o, de la Discapacidad y
de la Salud (CIF) (encuad ando nue amen e el é mino de discapaci-
dad).
Es e acon ecimien o supuso deja a ás el modelo clínico o biomédico e
ins au a como mane a de p ocede el modelo biopsicosocial, haciendo
e e encia a odas las unciones y es uc u as co po ales, así como, a la
capacidad de desa olla ac i idades y las opciones de pa icipa social-
men e. Po an o, en es a nue a co ien e el concep o de discapacidad
comp ende las de iciencias, limi aciones en la ac i idad o es icción en
la pa icipación. Siendo el esul ado de la in e acción con su en o no
ísico y social (Egea y Sa abia, 2001).
En la ac ualidad mayo i a iamen e se usa el concep o DI bajo el modelo
socio-ecológico, el cual, no conside a la DI como un ac o p opio de la
pe sona, sino más bien, una mani es ación en e la elación en e la pe -
sona y su en o no. Po lo que, la “discapacidad” puede a ia de mane a
conside able en unción de los apoyos que eciba, y no como una ca ac-
e ís ica in e na e in a iable. Al es a bajo el en oque mul idimensional,
el cual desc ibe como el uncionamien o humano (concep o que aba ca
cualquie ac i idad i al) y la p esencia de la DI p o oca una elación
dinámica y ecíp oca en e: 1) la habilidad in elec ual, 2) conduc a
adap a i a, 3) salud, 4) pa icipación y 5) con ex os. Como consecuen-
cia, el p og ama de apoyos se elabo a á dependiendo de las ap i udes y
limi aciones en las cinco dimensiones que hemos mencionado (AAIDD,
2011).
4. APRENDIZAJE, USO DE TIC Y DISCAPACIDAD
INTELECTUAL
Una ez llegados a es e pun o, podemos en ende que la DI aco a el
ap endizaje, debido a la limi ación in elec ual (Sal ado -Ca ulla y Be -
eli, 2008). A ec ando de mane a nega i a a las habilidades concep ua-
les, la adap abilidad al en o no, en las habilidades sociales y p ác icas
(Schalock, e al., 2010). Pe o, como la DI no es ija, podemos mejo a
su uncionamien o indi idual a a és de ipos e in ensidades de apoyos
di e en es (Shalock y Ve dugo, 2006), si es os apoyos son ap opiados,

— 128 —
indi idualizados y se lle an a cabo du an e un la go in e alo de iempo,
gene almen e el uncionamien o en la ida de la pe sona con DI mejo-
a á (AAIDD, 2011). De iniéndola AAIDD en el 2011, que es la Aso-
ciación Ame icana de Discapacidades In elec uales y del Desa ollo, un
sis ema de apoyos como el uso plani icado e in eg ado de es a egias y
ecu sos de apoyo indi idualizado que engloba di e en es aspec os del
uncionamien o humano en di e en es con ex os. En cambio, los apoyos
son es a egias y/o ecu sos que ienen la in ención de p omo e el desa-
ollo, la educación, los in e eses, así como, el bienes a de la pe sona
pa a que mejo e el uncionamien o in elec ual.
Po o a pa e, en endemos po habilidades concep uales las elaciona-
das con el lenguaje, la lec oesc i u a, la au odi ección, así como, los con-
cep os mone a ios. En cambio, las habilidades p ác icas se alojan odas
aquellas des ezas necesa ias pa a la ida dia ia, pa a man ene se en am-
bien es segu os y las habilidades ocupacionales. Po úl imo, las habili-
dades sociales hacen e e encia a la capacidad de segui eglas, obedece
a las leyes, de igual mane a, las des ezas elacionadas con la au oes ima,
esponsabilidad y las habilidades in e pe sonales (T oncoso y Flo es,
2004).
No obs an e, pa a Villagómez y Téllez (2016) el pe il neu opsicológico
y el po encial de ap endizaje, son los dos elemen os que nos debemos
ija a la ho a de abaja con es a población, debido a que, pe sonas con
DI poseen pe iles cogni i os, ca ac e ís icas, peculia idades di e en es,
así como, un compo amien o adap a i o único. Po lo que, esul a ab-
su do educi lo odo a una exclusi a medición de CI, como hemos po-
dido ap ecia en los apa ados an e io es.
Una ez ealizado el diagnós ico, esul a ob io a i ma que pa a el co-
ec o diseño de un plan de in e ención se debe ealiza un abajo in-
e disciplina (psicólogos, p o eso es, abajado es sociales, neu opedia-
ías, e c.) como a i mó He nández Jus iniano en el 2018. Pudiendo
ecibi p og amas de es imulación con el obje i o de mejo a sus habili-
dades y ida dia ia (A ango-Lasp illa, Ri e a y Olaba ie a-Landa,
2017).
— 129 —
Es o es debido, a que se p oducen al e aciones en la plas icidad neu onal
del ce eb o, modi icando su es uc u a y uncionamien o, según los e-
que imien os ambien ales (Jáu egui, Ga cía, Ramos y Luquín, ci ados
po Redola , 2014); po lo que median e las múl iples i encias que ex-
pe imen amos, el ce eb o se modi ica (Ga cía Ca asco y Juanes Mén-
dez, 2013). Como esul ado, las pe sonas con DI ambién pueden eci-
bi un en enamien o cogni i o que les sea bene icioso, median e la
p ác ica epe i i a (Ki k, G ay, Riby y Co nish, 2015).
Aunque, has a hace no mucho iempo, se pensaban que las capacidades
cogni i as no se podían modi ica , es udios ecien es a i man que, me-
dian e los p og amas de en enamien o, las pe sonas con DI mejo an
sus capacidades cogni i as (Ka ch, Albe s, Renne , Lich enaue y K ies,
2013; López Risco, Saldanha Pe ei a, Gue e o-Ba ona y Ga cía-Baa-
monde, 2009; S anden, Camm, Ba e sby, B own y Ha ison, 2011).
Una ez que la li e a u a cien í ica nos ha mani es ado que es e ipo de
población puede disminui su si uación de discapacidad al pode mejo-
a di e en es aspec os de su ida co idiana, que a la pos e epe cu i á
en la mejo a de su calidad de ida y au onomía, debemos busca un
medio adecuado pa a abaja con ellos y las pe sonas de su al ededo
que abajan o ienen elación con ellos. Además, g acias al abajo con-
jun o en e di e en es campos como: la psicología, la educación, la neu-
opsicología e in o má ica. Han con ibuido pa a que las TIC (Tecno-
logías de la In o mación y la Comunicación) es én p esen es en
con ex os educa i os, p o ocando una al e ación en sus espec i as di-
námicas de in e acción (Caicedo-Tamayo y Rojas-Ospina, 2014).
Todos es os cambios que se han p oducido a ni el e minológico, logís-
ico y me odología, ha desencadenado que las pe sonas en si uación de
DI puedan in oluc a se de mane a ac i a en su p opia o mación, oca-
lizando más la a ención en sus habilidades y/o o alezas, que en los im-
pedimen os o limi aciones que ienen. Empode ándolos a a és de la
implemen ación de las TIC en el desa ollo de sus p ocesos cogni i os.
Con inuando con es e hilo a gumen al, se han p oducido una mul i ud
de in es igaciones que han concluido que, la es imulación a a és de las
TIC epe cu e de mane a signi ica i amen e posi i a en los p ocesos
— 130 —
cogni i os de es e sec o poblacional (Ca pio, 2012; De La To e-Sala-
za , Gal is, Lope a-Mu cia y Mon oya-A enas, 2017; Ki k, G ay, Riby,
y Co nish, 2015).
A pa e, ha quedado demos ado que con el uso de las TIC el discen e,
iene una p edisposición hacia la a ea pe inen e, como esul ado de su
mayo mo i ación, es más p obable que dis u en de la ac i idad, ob e-
niendo a la pos e mejo es esul ados. Encon ándonos dos pe spec i as
pa a la in e ención. El p ime o de ellos que se undamen a en el abajo
de ehabili a p ocesos especí icos como: memo ia, a ención, lenguaje,
e c. Y el o o en oque que es ima opo una segui una es uc u ación
je á quica, con es o quie o exp esa , que se debe lle a a cabo una p o-
g esión en cuan o al ni el de di icul ad (p ime o la más sencillas y des-
pués las más complejas) y una ez que se han ap endido co ec amen e,
con inua hacia el siguien e ni el de di icul ad(Muños y Ti apu, 2008).
Pa a Gallego (2003) y O ega y Pa a (2002) o a de las en ajas que
p esen a el uso de las TIC pa a es e ipo de población, a pa e de lo
an e io men e mencionado, es que se sup ime el sen imien o de acaso,
al pode ajus a el ni el, ya sea el compe encial que ma ca el cu ículo o
simplemen e las limi aciones de a cada uno (es deci , el ipo e in ensidad
de apoyo), así como, acili ando su acceso. También, se espe a los di e-
en es i mos de ap endizaje, las necesidades especí icas, o ganizando las
si uaciones in e ac i as de abajo, omen ando los p ocesos de comuni-
cación, pe mi iendo indi idualiza y/o pe sonaliza la a ea en sí, po
ende, consegui emos compensa aquellas de iciencias que p esen e el in-
di iduo, cen ándonos más en sus o alezas que en sus ca encias. O o
de los elemen os que podemos des aca es el con ol del en o no, al igual
que, se p omue e su au onomía, en e o os.
Des acando el uso de la ealidad i ual, que pe mi e p ac ica sus múl-
iples habilidades en un en o no segu o y aumen a de mane a p og e-
si a la di icul ad, asimismo, dichos ecu sos aumen an el endimien o
cogni i o y las habilidades sociales (De Oli ei a Malaquias y Malaquias,
2016). Posibili ando la gene alización de lo ap endido a a és de es e
medio, y como consecuencia, log ando mayo es ni eles de independen-
cia (Díaz Gandasegui, 2013).
— 131 —
En o o o den de cosas, pa a Ma qués (2002) los so wa es que se u ili-
cen pa a las pe sonas con DI, deben cumpli con unas de e minadas
ca ac e ís icas, como que p esen e un diseño a ac i o, cla o y sus ele-
men os posean un buen ni el écnico. Igualmen e, an o el acceso al
ma e ial que se p opone, el modo de na egación y la es uc u a de los
con enidos deben se sencillos. Pudiendo modi ica el ni el de di icul-
ad, iempo de espues a y el ipo de es udian e/usua io, de igual o ma,
debe á se abie o pa a que se pueda ac ualiza la base de da os de los
con enidos y ac i idades, pudiendo in oduci un sis ema de e aluación,
seguimien o indi idualizado y la imp esión de los con enidos sea simple.
En con aposición, pa ece e iden e pensa que los esul ados de los jue-
gos y TIC, es a án in luido po la in e ac uación en e ellos, las peculia-
idades cogni i as, emocionales y mo i acionales del DI, po ende, los
p ocesos de in e ención a ia án en es e nicho poblacional (G een y
Sei z, 2015). Pudiendo gene a dependencia y adicción a es a he a-
mien a, si el iempo de uso o ecuencia, no es con olado (P o , Dou-
glas, B own y Swing, 2014).
5. METODOLOGÍA
Debemos ene en men e que, a pa i del momen o en el que se alo a
que el cen o de a ención debe se el con ex o no malizado, las ayudas
se cen an en mejo a la calidad de ida de es as pe sonas ace ca los cada
ez más a una ida plena en su con ex o inmedia o. Son muchas las
ayudas que se encuen an en el camino pa a consegui es e obje i o y,
en es e sen ido, cob an g an ele ancia las nue as ecnologías, con sus
múl iples aplicaciones pa a mó iles, able as y o denado .
Como consecuencia de ello, el p esen e abajo se cen a en un análisis
de allado de las aplicaciones que podemos encon a nos en elación a un
aspec o cla e de la mejo a de la calidad de ida, como es la ayuda a la
comunicación uncional.
Pa a ello, se es ablece un análisis sob e elemen os cla e den o de la ac-
cesibilidad y el manejo de las aplicaciones encon adas, es ableciendo
una compa a i a en e ellas. En es a compa a i a hemos enido en
cuen a aspec os cen ales como son:
— 132 —
– Cos e, pa a con a con un análisis de la accesibilidad económica
de la aplicación.
– Hemos des acado las ca ac e ís icas que lo di e enciaban del
es o de aplicaciones analizadas.
– Hemos desc i o la uncionalidad especí ica, ema cando si se
cen aba en un aspec o conc e o o englobaba a más de una un-
cionalidad comunica i a.
Es e análisis nos ha pe mi ido sabe la especi icidad de las aplicaciones,
así como, la uncionalidad conc e a de las mismas, eniendo en cuen a
la accesibilidad a oda la población.
Pa a lle a a cabo dicho compendio de aplicaciones, nos hemos se ido
de la in o mación acili ada po di e sas asociaciones de pe sonas con
discapacidad in elec ual, sob e el uso y manejo de aplicaciones que ue-
sen inculadas a algún aspec o de su calidad de ida, así como webs es-
pecializadas en la a ención a la di e sidad. En es a selección de la in o -
mación, hemos ecu ido a web de a alado p es igio, en el que
es u ie an p esen es asociaciones, undaciones o ins i uciones que die-
sen c edibilidad y p o esionalidad a las mismas.
6. RESULTADOS
Los esul ados ob enidos han sido so p enden es, po la di e sidad de
aplicaciones encon adas y los di e en es usos que podemos hace de
ellas, así como, la g an u ilidad que podemos aslada al mundo de la
di e sidad uncional.
Aunque, debemos des aca que p ecisamos de unas aplicaciones mucho
más conc e as que sean c eadas po y pa a las pe sonas en disposición de
DI. O o de los aspec os, que debemos des aca es que en la mayo ía de
las aplicaciones se siguen las ecomendaciones de Ma qués (2002), pa a
el diseño y uso de los mismos.
A con inuación, exponemos un cuad an e con las aplicaciones que he-
mos seleccionado y las ca ac e ís icas asociadas a las mismas.

— 133 —
Tabla 1. Recopilación de aplicaciones des inadas a la ayuda comunica i a en di e sidad
uncional
NOMBRE SOFTWARE COSTE CARACTERÍSTICA DESCRIPCIÓN
COMUNUCACIÓN
Pic og ama
Li e And oid G a ui o
No equie e de cone-
xión a in e ne
Po encia la comunicación au-
men a i a y al e na i a (PECS)
He mes
Mobile And oid G a ui o
Puedes ges iona o-
dos us mensajes ag u-
pados po ca ego ías
elegidas po i, añadi
mensajes a dichas ca-
ego ías o a la sección
de a o i os.
App Fundación Voda one, que
pe mi e g aba mensajes esc i-
os y o ales, o ganizándolos
po : ca ego ías y/o con ex os e
incluso inclui p opios
In-TIC mó-
il
PC: Windows
XP, Vis a y 7
Mó il/Table :
And oid
G a ui o Ve sión mó il y pc
App Fundación O ange, pe -
mi e adap a , simpli ica un-
ciones del disposi i o. Siendo
un comunicado dinámico pa a
las pe sonas con di icul ades
de comunicación
DILO And oid G a ui o
Todo el con enido es
edi able, pudiéndose
isualiza en 4 ca ego-
ías
Posibili a el uso de ases ajus-
ables a sus ci cuns ancias, u-
inas pa icula es y emi i las a
a és de: SMS, al a oz o
email
Pic oD oid And oid G a ui o
Se pueden ealiza
o aciones comenzando
po «Me duele» donde
a con inuación se se-
lecciona una pa e del
cue po, así como, «yo
quie o» y pode selec-
ciona el p edicado,
en e o as.
Es una aplicación que pe mi e
a los usua ios comunica se a
a és del uso de pic og amas
o pic os (signos que ep esen-
an esquemá icamen e un sím-
bolo, obje o eal o igu a)
My i s
AAC IOS 27,99E
Cuen a con g abación
de oz y cap u as es-
peciales pa a suma
Facili a da a isos de deseos o
iden i ica ápidamen e obje os
y si uaciones
Pic o-
g ama.es Web G a ui o
Disponible e sión elé-
ono, pe mi e hace ca-
lenda io, cuen os y e-
lojes
Po encia la comunicación al-
e na i a, a a és de iconog a-
ías
— 134 —
JAB alk And oid G a ui a
Pe mi e o ganiza las
palab as po ca ego-
ías, g aba el p opio
audio, ib ación al o-
ca la palab a ( e oali-
men ación ísica)
Es una aplicación de comuni-
cación de oz, que acili a la
comunicación aumen a i a y al-
e na i a
Pic oaplica-
ciones Web G a ui a
Pe mi e c ea pic o-
cuen os, pic oho a ios,
pic oagenda, pic oso-
nidos y pic o aduc o
P opicia la comunicación me-
dian e el uso de pic og amas
ABLAH And oid y
IOS 14,99E
Las ca ego ías son
con igu ables y pe so-
nalizables, pe mi-
iendo la sinc oniza-
ción desde el
o denado
Pe mi e comunica se con
aquellas pe sonas que su en
algún ipo de as o no del len-
guaje
Dic apic o And oid y
IOS G a ui a
T aducción simul á-
nea, gene a copias de
segu idad, co ige la
g amá ica y es pe so-
nalizable
Fundación O ange, posibili a el
en ío de mensajes: esc i o, de
oz e imágenes
E-Min za And oid y
IOS G a ui a
Table o de comunica-
ción con: imágenes y
sonidos asociados
Fundación O ange, comunica-
ción aumen a i a y al e na i a
pe sonalizable
Jocomunico And oid y
IOS G a ui a
Se puede elabo a
o aciones e inclui o-
cabula io pe sonali-
zado en cas ellano y
ca alán
Comunicación aumen a i a y
al e na i a median e pic og a-
mas
Óyeme And oid G a ui a
Es á diseñada pa a
pe sonas con DI que
no sepan lee
T aduce y ep oduce un ex o
en oz al a el ex o, pudiendo
pa icipa en g upos de
Wha sApp
Ha -Eman And oid y
IOS G a ui a
En la agenda se
puede coloca di e en-
es e en os, queda-
das, e c.
Cha ea en un en o no segu o
que no se puedan en ia o os
y/o ideos
Fuen e: elabo ación p opia
— 135 —
7. CONCLUSIONES
Una ez explicado es os concep os, no debemos ol ida que es muy im-
po an e ealiza o ecibi buenos in o mes psicopedagógicos, así como,
posee conocimien os amplios y igu osos de las di icul ades de ap en-
dizaje que puedan in e eni en el caso pa icula de la pe sona en si ua-
ción de DI, al igual que, se conocedo es de las posibilidades que nos
p opo cionan las TIC, en a as de lle a a cabo una in e ención lo más
pe sonalizada y uc í e a posible.
Po an o, es undamen al la coo dinación de odos los p o esionales e
indudablemen e, la colabo ación con la amilia pa a asegu a una buena
e aluación y de e minación de las necesidades que especí icamen e p e-
cisa esa pe sona en conc e o. Teniendo que exis i una cohe encia en el
abajo, así como, una comunicación luida y ecíp oca. Debido a que,
las pe sonas en si uación de DI se exp esan en la elación con el en o no,
po an o, depende an o de la p opia pe sona como de las ba e as u
obs áculos que iene al ededo . Si log amos un en o no más ácil y ac-
cesible, las pe sonas con DI end án menos di icul ades, y po ello, su
discapacidad se á meno .
Aunque, debemos se conscien e que hay di icul ades de ap endizaje,
comp esión y comunica i as en pe sonas con DI. Pe o es as di icul ades
son meno es cuando acili amos el acceso a los ap endizajes, median e
ma e iales especí icos y/o adap ados, y modi icamos me odología, ac i-
ud y expec a i as hacia los alumnos con DI, incen i ando en o nos in-
clusi os pa a que las pe sonas en si uación de DI, puedan desa olla sus
habilidades.
Sin emba go, no debemos ol ida que, aunque haya una g an p oli e a-
ción de aplicaciones, muchas de ellas no ienen una inalidad conc e a
al abaja de mane a simul ánea a ios aspec os. Lle ando en algunas
ocasiones a des i ua el obje i o p incipal que es la comunicación un-
cional. Debiendo ecalca la escasa exis encia de aplicaciones o so wa e
diseñados especí icamen e pa a las pe sonas en si uación de DI.
Más bien, en g an medida las aplicaciones que son usadas pa a es e nicho
poblacional po los especialis as, amilias o educado es, han sido c eadas
u o ien adas pa a pe sonas con TEA (T as o no del Espec o Au is a)
— 136 —
y/o TDAH (T as o no po dé ici de a ención e hipe ac i idad), en é -
minos gene ales.
En o o o den de cosas, el p esen e abajo es la base o el comienzo pa a
pode lle a a cabo o os p oyec os que enemos en ac i o. Como puede
se el análisis del conocimien o, manejo y uso de esas aplicaciones en el
ámbi o educa i o pa a es e ipo de población po pa e del p o esional
docen e, al igual que, los especialis as de PT (Pedagogía Te apéu ica) y
AL (Audición y Lenguaje).
Además, de pode ealiza abajos expe ienciales con los cuales ecoge
y analiza los, gene ando una ma iz de da os que ayuda á a la c eación
y pe eccionamien o de so wa e pa a es e nicho poblacional, inc emen-
ando la uncionalidad y opciones de los mismos. Llegando a exis i apli-
caciones diseñadas especí icamen e pa a las pe sonas en si uación de DI,
así como, o as ca ego ías de aplicaciones diseñadas pa a o os usos.
8. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Alí, S., Blanco, R. (2014). Discapacidad in elec ual, e olución social del
concep o. Re is a acul ad de odon ología, 1 (8), 41. Recupe ado de:
h p://www.odn.unne.edu.a / e ounne/Re is a_2015.pd #page=40
A ango-Lasp illa, J. C., Ri e a, D. y Olaba ie a-Landa, L. (2017).
Neu opsicología in an il. México: Manual Mode no.
Asociación Ame icana de Discapacidades In elec uales y del Desa ollo.
(2011). Discapacidad In elec ual. De inición, clasi icación y sis emas de
apoyo. Mad id: Alianza Edi o ial.
Caicedo-Tamayo, A. M. y Rojas-Ospina, T. (2014). C eencias,
conocimien os y usos de las TIC de los p o eso es uni e si a ios.
Educación y Educado es, 17(3), 517–533.
Ca pio, M. Á. (2012). La ecnología asis ida como disciplina pa a la a ención
pedagógica de pe sonas con discapacidad in elec ual. Re is a
Ac ualidades In es iga i as En Educación, 12(2), 1–27.
h p://doi.o g/10.15517/aie. 12i2.10286
— 143 —
1. INTRODUCCIÓN
Las coo denadas pedagógicas ienen como p emisa que el alumno es el
suje o de su educación (Zabalza, 2006) en cualquie ni el educa i o. Po
es a azón, pa i de su si uación académica; e i a acíos y discon inui-
dad en la o mación; p omo e el desa ollo de la capacidad de ap ende
a ap ende y de lea ningbydoing (ap ende haciendo) pa a la i me asi-
milación de nociones; a o ece la au onomía pe sonal median e el do-
minio y la aplicación sis emá ica de écnicas de es udio y abajo in e-
lec ual, así como el empleo de las nue as ecnologías, y log a la
cons ucción de ap endizajes sólidos y signi ica i os, capaces de ans e-
i se a o as ma e ias, son p incipios undamen ales de la labo didác ica
del docen e (Pé ez Se ano, 2009).
Con es as máximas, y añadiendo la que es ablece que la Decla ación de
Bolonia de 1999 (EEES) no solo signi ica la pues a en ma cha de un
luga de encuen o común y la u ilización de unas eglas básicas de en-
endimien o y i ulación, sino que, esencialmen e, implica una ans o -
mación adical en los plan eamien os didác icos y me odológicos pa a
la educación supe io , el p oyec o de inno ación base del p esen e a -
ículo se sos iene en es elemen os básicos. A sabe : ap endizaje, gaming
y e aluación.
Pa a desc ibi una de e minada ealidad, a eces, esul a ú il de ini la en
sen ido nega i o. De es e modo, es e a ículo (y el p oyec o que lo sus-
en a) no es á den o del con ex o de los EVA, es deci , de los en o nos
i uales de ap endizaje, en endidos po Salinas (2011) como espacios
educa i os alojados en la web y con o mados po un conjun o de he a-
mien as in o má icas que posibili an la in e acción didác ica, aunque,
ob iamen e, Moodle, en an o que es el en o no i ual de ap endizaje
(en inglés, Vi ual Lea ningEn i onmen –VLE-) de e e encia, se u iliza
en la asigna u a y a a se i pa a ehicula la in o mación ela i a a la
p ác ica asociada al p oyec o.
Se p oyec a eniendo en cuen a los elemen os de la axonomía de Bloom
(1956). Es o es: las habilidades cogni i as de o den in e io – eco da y
comp ende - y las habilidades cogni i as de o den supe io –aplica ,
analiza , e alua y c ea - (Ande son y K a hwohl, 2001), aplicando el

— 144 —
ap endizaje basado en p oblemas (ABP) e incu sionando en el ap endi-
zaje po p oyec os (ApP) (Tou ón, San iago y Díaz, 2014).
En el p esen e abajo se conjugan, po an o, elemen os concep uales y
écnicos des acables. En e es os úl imos encon amos los juegos de si-
mulación, que “cons i uyen una écnica de ap endizaje con una la ga
his o ia” (Wells, 1990; Fa ia y Welling on, 2004), pues o que, desde el
p ime juego de negocio econocido, Top Managemen DecisionSimu-
la ion, desa ollado po la Asociación de Di ección Ame icana (AMA)
en 1956, el núme o de juegos de negocios no ha pa ado de c ece (Ca-
oll, 1958; Fa ia y Welling on, 2004) y se han con e ido en una me-
odología muy u ilizada (Wal e s, Coal e y Rasheed, 1997) en escuelas
de negocios y en es udios inculados a la economía o a la emp esa (He -
nández La a y Campa Planas, 2010), además del sis ema de e aluación
y seguimien o de la ac i idad a a és de aplicaciones como Soc a i e y
Google Fo ms.
2. FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS
Desde el pun o de is a del á ea de Emp esa In o ma i a se suele señala
que el negocio “debe a ende a unos obje i os aco des con su obje o. Po
lo an o, el obje o delimi a su ac i idad y pe sigue una inalidad” (Nie o
e Iglesias, 2000: 97). Desc i o el obje o (analiza y aplica inno aciones
docen es en la asigna u a de Teo ía de la Emp esa In o ma i a –TEI–,
en conc e o, las elacionadas con los mé odos de enseñanza-ap endizaje
p ác ico y el modo de e aluación), se puede apun a su inalidad (em-
pode a lo que de posi i o iene el modelo ca a a ca a en el aula y po-
encia los alo es de la clase in e sa), señala el p oblema que esuel e
(lejanía po pa e del discen e del obje o de es udio) e iden i ica la ne-
cesidad a la que esponde (adecua la asigna u a a la inno ación que
equie en los iempos).
A con inuación, se pasa a desg ana algunos de los undamen os epis e-
mológicos que componen es e a ículo y que se sepa an, po exigencias
logís icas, en obje i os y me odología. Los p ime os son los siguien es:
— 145 —
– O1. Analiza he amien as docen es que apo an un cie o
g ado de no edad a una asigna u a uni e si a ia adicional-
men e conside ada de co e magis al y que posibili an un mayo
g ado de ap ehensión de la eo ía ap o echando mejo las p ác-
icas.
– O2. Demos a cómo cie as inno aciones docen es log an
una mayo implicación po pa e del alumno (engagemen , en el
sen ido de Moshe y McGowan, 1985) en el ap endizaje de Ges-
ión de Medios.
– O3. Plan ea sis emas de alo ación inse os en la e aluación
con inua de es a ma e ia, que ayuden a conoce de la mejo
o ma posible el g ado de consecución de lo plan eado en la guía
docen e.
Respec o a la me odología, es clásica la dis inción en e mé odos heu ís-
icos (encaminados a la ob ención de sabe es) y mé odos didác icos
(o ien ados a la exposición y ansmisión de conocimien o). Teniendo
en cuen a es a di e enciación (Pé ez Se ano, 2008), de los que co es-
ponden a la p ime a axonomía se ha op ado po el mé odo cien í ico,
es deci , la aplicación de undamen os eó icos a la p ác ica. Y, en e los
segundos, se ha elegido la deducción, pa a la cla idad y el igo in elec-
ual en la exposición esc i a de es e abajo.
En cualquie in es igación es imp escindible, asimismo, la hipó esis. La
que au o es como Ke linge y Lee (2002) denominan “p oposición con-
je u al” es la siguien e: “En el con ex o académico de la asigna u a de
Teo ía de la Emp esa In o ma i a de 1º de g ado de Pe iodismo de la
UCM, si se consigue aumen a el ni el de in e acción con el alumno y
se le mo i a y enseña, ambién, a a és de he amien as digi ales, mejo-
a á su ap ehensión de conocimien os y, con ello, los indicado es de ca-
lidad de la ma e ia que se mani ies an en, po un lado, sus cali icaciones
y, po o o, los esul ados de la e aluación docen e del p o eso ado ana-
lizadas a a és del p og ama Docen ia”.
Y pa a co obo a la –o no– se ha desa ollado el p oyec o de inno ación
PIGE-On (Gaming y e aluación in e ac i a en los en o nos de ap endi-
zaje de Ges ión de Medios –PIGE-On–), que se basa, como ya se ha
— 146 —
apun ado, en la ealización de un juego de simulación en la asigna u a
de TEI. Se a a de que los alumnos implemen en una p ác ica de ges-
ión y se les e alúe con la he amien a Soc a i e.
PIGE-On iene como e e encia
“el modelo TPCK (TechnologicalPedagogical Con en Knowledge) de
Mish a y Koehle (2006), que de iende que la ecnología debe abo da se
como un elemen o den o de un odo in eg ado jun o al conocimien o
de la disciplina y el conocimien o de la me odología docen e, de mane a
que la ecnología no se use solamen e pa a a eas adicionalmen e “ ec-
nológicas”, sino de o ma ans e sal” (Da on e-Gómez, Ga cía-C espo
y Ramahí-Ga cía, 2018).
3. MARCO TEÓRICO
La clase in e sa es un modelo pedagógico que ans ie e el abajo de
de e minados p ocesos de ap endizaje ue a del aula y u iliza el iempo
lec i o, jun o con la expe iencia del docen e, pa a acili a y po encia
o os p ocesos de adquisición y p ác ica de conocimien os den o de ella
(San iago y Díez, 2018). Aunque no de o ma única, es e modelo se
alinea con la denominada e aluación o ma i a (Sc i en, 1967), es de-
ci , aquella que en iende a la p opia e aluación como pa e del p oceso
de ap endizaje, que p io iza de ec a pun os débiles del p oceso de
ap ehensión en e al esul ado en sí mismo de una p ueba y que pone,
po lo an o, especial én asis en el p ocedimien o.
En un con ex o de inno ación cons an e en busca de la adap ación del
p oceso o ma i o a la ealidad e e encial del alumnado, se mul iplican
las expe iencias y eo ías que inculan al juego con el p oceso de ap en-
dizaje en el en o no de o mación eglada. El gaming (aplica juegos a
los p ocesos de ap endizaje) y las aplicaciones como Soc a i e con ibu-
yen a p olonga la in e acción en e los alumnos ue a de ese espacio
ísico y a a ianza el e ec o o ma i o y cons uc i o de lo impa ido
ue a de ese ámbi o. Más aun eniendo en cuen a que
“los docen es nos en en amos a la denominada gene ación NET, o de
na i os digi ales. Se a a de es udian es (digi al lea ne s) acos umb ados
desde que nacie on a usa las nue as ecnologías de la in o mación y
comunicación (TICs). Han c ecido y ap endido odeados de In e ne ,
— 147 —
ideojuegos y elé onos mó iles, po lo que ienen una al a al abe iza-
ción digi al, ienen adqui idas las habilidades necesa ias pa a usa y
comp ende las TICs e, incluso, necesi an es a conec ados a ellas de
o ma casi pe manen e” (Chamo o Me a, Mi anda González y Ga cía
Gallego, 2015: 57).
Aunque el alcanza un ni el al o de compe encias ecnológicas depende
de a ios ac o es que in e seccionan en e sí, en es a in es igación se
asume que los es udian es suje os de es udio sí esponden al pe il de
“sabios digi ales” (P ensky, 2009).
Si bien la u ilización del componen e lúdico y del juego pa a dinamiza
di e en es a eas de la ac i idad polí ica, económica o educa i a ha es-
ado p esen e desde hace siglos en nues as sociedades, se conside a que
Nick Pelling, en 2002, ue el p ime o en u iliza es e é mino y aplica
elemen os p opios del mundo de los ideojuegos en la p og amación
in o má ica con el in de mejo a la e icacia de los p ocesos de ap endi-
zaje (Oli a, 2016).
P ensky (2001), un año an es, ya había apun ado la impo ancia que
end ían los ideojuegos en la unción educa i a. Siguiendo es e plan-
eamien o, Gee (2003) analizó en p o undidad las aplicaciones que po-
dían ene los elemen os de los ideojuegos en los p ocesos de ap endi-
zaje y al abe ización, y Kelle (2010) desa olló un modelo de e aluación
del éxi o de la aplicación de elemen os p oceden es de los ideojuegos
en los p ocesos de enseñanza-ap endizaje: el modelo ARCS, que es aba
basado en cua o g andes elemen os cen ados en las pe cepciones de los
alumnos des ina a ios: a ención, ele ancia, con ianza y sa is acción.
A pa i de 2010, y ca alizado po la digi alización, el é mino gami ica-
ción se popula izó y alcanzó g an ele ancia como signi ican e del uso
de elemen os y écnicas inculadas al juego en con ex os que nos son
lúdicos (De e ding e al., 2011; We bach y Hun e , 2013), con el obje-
i o de inc emen a el comp omiso y la mo i ación de los pa icipan es
(Con e as y Eguía, 2016).
Llo ens e al. (2016) concep ualizan la gami icación como el uso de es-
a egias, modelos, dinámicas, mecánicas y elemen os p opios de los jue-
— 148 —
gos en con ex os ajenos a és os, con el p opósi o de ansmi i un men-
saje o unos con enidos o de cambia un compo amien o, a a és de
una expe iencia lúdica que p opicie la mo i ación, la implicación y la
di e sión.
Es o es, a a és de los sis emas gami icados se p e ende mejo a la mo-
i ación in ínseca y ex ínseca de las pe sonas que pa icipan en la ac i-
idad. La mo i ación in ínseca es á ligada a ac o es p opios de la pe -
sona. La gami icación es imula cua o elemen os que p opician es a
mo i ación in e na: inculación, au onomía, compe encia y inalidad
(Ma czewski, 2015). La inculación se en iende como la o ma en que
los pa icipan es del juego se elacionan con los demás; la au onomía,
como el modo que cada uno iene de o ganiza su ac i idad y con o-
la la; la compe encia hace mención a la capacidad de ob ene los obje i-
os que o ece la ac i idad plani icada, y la inalidad se en iende po el
signi icado que p opo ciona dicha expe iencia.
La mo i ación ex ínseca es la elacionada con ecompensas ex e nas:
pun os, insignias, cali icaciones, incen i os económicos, e c. La gami i-
cación posibili a, po lo an o, innume ables opciones de combinación
en e ambos ipos de mo i ación.
Pa en e (2016) de ine una a qui ec u a uncional del p oceso de gami-
icación que incluye los siguien es elemen os: ac i idad, con ex o, com-
pe encias y habilidades, ges ión/supe isión, mecánicas y elemen os de
juego. La ac i idad cons i uye el elemen o básico de la gami icación; en
su plani icación se equie e siemp e ene en cuen a las ca ac e ís icas de
los des ina a ios inales. Los con ex os o ganizacional y empo al de e -
minan el p oceso y la e icacia de la expe iencia. Los usua ios p esen an
un conjun o de habilidades y compe encias que es necesa io alo a ,
an o en el diseño como en la ejecución de la ac i idad. El p oceso de
gami icación equie e de un lide azgo —indi idual o en equipo—, de
un elemen o de ges ión y supe isión pe manen e pa a el cumplimien o
de los obje i os. Se equie e de ini co ec amen e el conjun o de mecá-
nicas y elemen os que cons i ui án el juego.
Pa en e (2016) esal a, además, la impo ancia de la “bidi eccionalidad
de la in e acción y de la elación”. Conside a que pa a pode maximiza

— 149 —
los bene icios de cualquie expe iencia de gami icación se equie e ga-
an iza una in e acción luida en e p o eso y alumno, como ambién
en e alumno y p o eso .
En el ámbi o educa i o, la aplicación de la gami icación ha log ado una
g an ele ancia en la úl ima década. La gami icación, que en endemos
como écnica, me odología y es a egia docen e (Ma ín y Hie o, 2014),
ha pe mi ido inc emen a la mo i ación de los es udian es, acili a los
p ocesos de ap endizaje-enseñanza y mejo a la adquisición de las com-
pe encias. Kapp (2012) conside a que la aplicación de las mecánicas y
dinámicas de juego en en o nos educa i os pe mi e p omo e la mo i-
ación y el ap endizaje signi ica i o de los es udian es a pa i de una
plani icación adecuada de las ac i idades.
La gami icación es una he amien a pedagógica ac i a y pa icipa i a,
que po encia la mo i ación y el comp omiso de los es udian es con el
in de sa is ace sus necesidades educa i as. Es a me odología equie e
de una co ec a es uc u ación de las ac i idades y de las dinámicas a
implemen a en el aula. Pa a ello esul a necesa io el diseño de un con-
jun o de mecánicas, e os, ecompensas y log os que con ie a la expe-
iencia en el aula en un ap endizaje g a i ican e. El obje i o es “pe suadi
al es udian e a que se in oluc e en el p oceso dinámico de ans o ma
una simple clase en un momen o de ap endizaje a ac i o y que ep e-
sen e un e o” (Oli a, 2016). La aplicación de dinámicas de juego en la
enseñanza uni e si a ia equie e ene un especial cuidado en la plani i-
cación de odas sus ases. La ludi icación de las ac i idades docen es no
ga an iza el éxi o del ap endizaje, en ocasiones incluso puede aca ea
un descenso del ni el educa i o de los es udian es. Pa a e i a lo es nece-
sa io cuida al máximo las mecánicas de juego (Co chuelo-Rod íguez,
2018) y de ini con cla idad los obje i os que pe seguimos con cada una
de las ac i idades.
Pa a Peñal a, Aguaded y To es-Toukoumides (2019) el e o no es á en
la u ilización de la gami icación en el aula, sino en su “aplicación co-
ec a y azonada” que incluya un p oceso de plani icación, seguimien o,
diseño y ealimen ación. Los esul ados de es e análisis in es igación
mues an que el 63% de los p o eso es uni e si a ios inculados con los
— 150 —
es udios de Comunicación u ilizan las écnicas de gami icación en el
aula; po el con a io, el 22% no conoce en qué consis e es a me odolo-
gía docen e. Los au o es de la in es igación iden i ican un impo an e
g ado de con usión po pa e de los docen es espec o a lo que ep esen a
la gami icación, y concluyen que exis e un amplio ma gen de c eci-
mien o pa a su in oducción en la enseñanza uni e si a ia de la Comu-
nicación (V. Pé ez-Se ano, Fe nández-Sande y Rod íguez-Palla es,
2020).
Un es udio publicado en 2014 y aplicado a más de dos millones de do-
cen es concluyó que la mayo pa e del iempo en el aula se dedicaba a
la exposición magis al (Ma zano y To h, 2014). Re e i es a ealidad
apos ando po modelos docen es más in e ac i os implica un eje cicio
de azonamien o pausado y plani icaciónpo pa e de la comunidad aca-
démica. Se a a de e i a dis acciones innecesa ias a pa i del es udio
ans e sal de la si uación (Ha ie, 2016). En el caso que nos ocupa, la
aslación del juego al aula no es un in en sí mismo, sino el camino pa a
llega a la ap ehensión del conocimien o. En el escena io digi al, la apli-
cación del modelo de Comunidad o ien ada a la Indagación (CoI) im-
plica p esencia social, docen e y cogni i a (Ga ison, Ande son y A che ,
2010). En es e sen ido, la a ención en el diseño de e-ac i idades (Sal-
mon, 2004) y la e oalimen ación ( eedback y eed o wa d) son conside-
ados ac o es de impac o núme o sob esalien es (Ha ie, 2009).
4. ANÁLISIS Y RESULTADOS
El en o no de ap endizaje del que se pa e es el espacio ísico y acadé-
mico que se c ea en el á ea de Ges ión de Medios, donde la in e acción
ca a a ca a con el alumno de p ime o de g ado es indispensable y donde
la ecnología cons i uye un apoyo imp escindible pa a el desa ollo p e-
sen e y ul e io de conocimien o abs ac o y p ác ico. Es a o ma de
ap endizaje, ayudada –pe o no cen ada– po la ecnología y que pon-
de a la in e acción, se basa en la in eg ación de p incipios explo ados
po las eo ías del caos, las edes, la complejidad y la au oo ganización
(Siemens, 2004).
— 151 —
4.1. VARIABLES ANALÍTICAS
Con el in de en ende cuál es la ma e ia obje o de análisis di emos que
la Teo ía de la Emp esa In o ma i a es un cons uc o que emana del
es udio sis ema izado de los elemen os, la es uc u a, las unciones y el
uncionamien o de las o ganizaciones cuyo obje o esul a se la in o -
mación en sen ido amplio. Así, es a asigna u a pe mi e plan ea un
ma co concep ual del negocio de los medios que ayuda a ealiza un
ace camien o cogni i o, gnoseológico y p ác ico a la dinámica econó-
mica, la o ganización y la ges ión de las sociedades cuyo obje o es la
in o mación, en sus dis in as o mas y sopo es.
En e las compe encias gené icas que, según el Lib o blanco de los í ulos
de g ados en Comunicación (2005), co esponden a es a ma e ia es án las
siguien es: la capacidad de análisis y sín esis; la esolución de p oblemas;
la capacidad de o ganización y plani icación; el abajo en equipo; la
capacidad de aplica conocimien os, y la capacidad de in es igación.
Po su pa e, los obje i os que pe sigue, p esen es en su guía docen e,
son los siguien es:
1. Conoce el uncionamien o del me cado de la in o mación.
2. Adqui i los con enidos básicos pa a el eje cicio p o esional del
es udian e en la emp esa in o ma i a.
3. Alcanza una o mación supe io y especí ica sob e el ámbi o so-
cial de la in o mación.
4. Es udia las p incipales unciones que desa ollan las emp esas
in o ma i as.
5. Po encia el análisis y la e lexión c í ica en el es udian e sob e
la ealidad de las emp esas y los medios de comunicación.
De o ma gené ica, es a ma e ia hace que los es udian es de p ime o in-
cu sionen en el ámbi o del uncionamien o de las emp esas de medios.
Pa a ello, a a és de di e en es unidades didác icas, el alumnado iene
la opo unidad de conoce las ca ac e ís icas del ac ual me cado in o -
ma i o y de sus unidades económicas de p oducción, además de los
p incipios eó icos de las unciones di ec i as y una selección de de e -
minados casos emp esa iales que esul an signi ica i os pa a el sec o .
— 152 —
En es a asigna u a los aspec os eó icos se desa ollan median e exposi-
ciones magis ales de ca ác e analí ico-sin é ico y basadas en el mé odo
deduc i o, con apoyo de las TIC. Desde el p ime momen o, se omen-
an la e oacción y la discusión soc á ica, en su iple secuencia de i o-
nía, inducción y mayéu ica, como pun os esenciales que apo an alidez
al mé odo. Las sesiones p ác icas se diseñan desde un plan eamien o glo-
balizado , adap ado a las necesidades de ac ualización cons an e y ce -
cano a la ealidad emp esa ial que es a asigna u a exige. Po ello se in-
oduce el ap endizaje coope a i o a a és de una ba e ía de es
eje cicios (p ác icas). En es e ma co se emplean me odologías como el
abajo en equipo (ya que el conocimien o se cons a a con la in e ac-
ción), que ienen como in, en e o os aspec os, la c eación de un ne-
gocio comunica i o que cub a una necesidad eal en el me cado de la
in o mación.
Dado que la gami icación ha demos ado e icacia pa a log a la implica-
ción de los discen es en su p opio ap endizaje, en la e apa de ideación
del p oyec o se conside ó que uni ambos asun os (TEI y gaming) pod ía
esul a posi i o, incluso pa a da ai es nue os a la asigna u a. El p inci-
pio del que se pa ía e a que la inco po ación de dinámicas de juego en
el desa ollo de los con enidos p og amá icos, e e idos en es e caso a la
ges ión de las emp esas pe iodís icas, posibili a ía que se aplicasen los
conocimien os is os en las clases eó icas pa a la esolución de los p o-
blemas y las simulaciones p opues as.
En esumen, y conjugando las cla es de es e p oyec o, PIGE-On a a
de empode a lo que de posi i o iene el modelo ca a a ca a en el aula y
de po encia los alo es de la clase in e sa. Pa a ello se diseñó un plan
de abajo que se di idió o gánicamen e en ac o es o alumnos, he a-
mien as y diag ama de Gan o empo ización.
Respec o a los p ime os, el p oyec o u o como uni e so a los es udian-
es de dos g upos de p ime o de Pe iodismo de la Uni e sidad Complu-
ense de Mad id (UCM). Como p ecisión, se debe señala que el e a o
obo del alumno en cues ión (moda = M) es una muje española de 18
años. La icha écnica de la mues a se e leja en la abla 1.
— 255 —
labo del medio, o eciendo un documen o con in o mación cla a, b e e
y concisa.
También se puede ene p esencia en los medios median e en e is as,
epo ajes o a ículos de opinión.
¿Po qué?
Medi la di usión de la no a. No solo bas a con esc ibi y que un medio
publique, hay que conoce la epe cusión de la no a de p ensa. Hace
un seguimien o y e que el con enido que se haya publicado sea co-
ec o y, sob e odo que el público lo haya en endido. En es e caso, se
medi á la di usión de la no a y no el e o no que esa di usión end á pa a
la s a up. Po ejemplo, se puede ealiza una búsqueda ac i a en In e ne
sob e los impac os digi ales de la no a.
Po ul imo, es e documen o menciona que la comunicación no se suele
abo da desde el p incipio en la emp esa, sin emba go, debe de plan-
ea se de mane a p o esional desde un p ime momen o y eco da que
las me as de comunicación an di igidas a alcanza a las me as emp esa-
iales.
9. RESULTADOS
Las g á icas ealizadas pa a es a in es igación, mues an que cada año a
inc emen ando la c eación de s a ups en España, pe o ambién obse -
amos un c ecimien o que no a a la misma elocidad en odas las co-
munidades au ónomas. En las ciudades que cuen an con mayo indus-
ia se obse a un campo más é il pa a es e ipo de emp esas
eme gen es.
El modelo de negocio que lle an a cabo las s a ups en España es el ma -
ke place, lo cual puede a o ece el c ecimien o e in e acción de los co-
me cios pequeños a a és de la web, ya que unciona a mane a de esca-
pa a e i ual donde en una pla a o ma in e ac úan clien es con
endedo es (modelo Business o Consume o B2C) y endedo es con
o os endedo es (modelo Business o Business o B2B).

— 256 —
La edad de ida que ienen las emp esas eme gen es en España de 2,3
años, lo cual la ubica a una décima po debajo de la media eu opea.
La uen e de ing esos de las s a ups en España, es el modelo de susc ip-
ción, donde el clien e ealiza un pago mensual de mane a ei e ada y
ob iene con enido, un se icio, un p oduc o ísico o digi al.
En cuan o a las elemen os o habilidades que buscan las emp esas eme -
gen es en España, se con emplan los acue dos es a égicos, la isibilidad,
la in e sión, los clien es, el alen o, los p og amas de acele ación, el so-
po e ecnológico y de ges ión, así como los espacios de cowo king. To-
dos es os componen es ienen un ac o en común: la comunicación. Se
debe de eco da que cada elemen o iene obje i os p opios, los cuales
deben de i acompañados de es a egias de comunicación que con ibu-
yan a las necesidades especí icas y gene ales que p esen en.
Andalucía es una comunidad au ónoma que se encuen a en las p ime-
as posiciones en cuan o al apoyo que hay pa a el sec o de las s a ups,
si uando a Se illa y Málaga como las ciudades que des acan po su in-
no ación. Teniendo muy p esen es a las s a ups especializadas en e-com-
me ce y ag o.
Se illa, po su pa e, cuen a con un g an espacio e ins alaciones dedica-
das a la ecnología e inno ación, que pe mi e acoge a di e sas incuba-
do as, acele ado as y s a ups.
El gobie no, las uni e sidades y el sec o emp esa ial mues an in e és
en las emp esas eme gen es.
10. CONCLUSIONES
Las s a ups son un e lejo de la sociedad, aho a más que nunca b inda-
án un sopo e a las necesidades cambian es de la población y del medio.
Conoce las ca ac e ís icas que p esen an las s a ups en España, Anda-
lucía y Se illa, si e de pun o de pa ida pa a en ende su unciona-
mien o, en o no y isualiza su comunicación.
En cuan o al caso de Andalucía; Se illa y Málaga, son ciudades que ie-
nen muy p esen e el impulso y seguimien o de las emp esas eme gen es.
Obse amos que exis en di e sos p og amas y apoyo pa a la c eación de
— 257 —
emp esas de es a índole, lo cual den o de sus bene icios a la población,
podemos menciona : disminui la uga de alen os, apoya el alen o lo-
cal pa a que encuen e abajo y pueda gene a empleos, omen a la
inno ación y el emp endimien o, soluciona p oblemas a a és de la
ecnología, omen a el abajo en equipo con di e sos pe iles p o esio-
nales, eco dando que las s a ups no solo obedecen a las necesidades de
las ciudades, ambién se pueden u iliza en el campo y en cualquie en-
o no.
La comunicación es á p esen e en odas las e apas de ida de las s a ups
y es impo an e en ende que se end á que ges iona de mane a pe so-
nalizada, cumpliendo con los obje i os y ca ac e ís icas p opias de cada
e apa. Po ello se ecomienda con a con un especialis a en comunica-
ción pa a o mula un plan de acción.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Ba óme o Emp endimien o en España (2019) Pp. 35 y 36
Be aux, D. (1981). Biog aphy and socie y: The li e his o y app oach in he social
sciences. Be e ly Hills: Cali o nia Sage.
Cas o, J. (2019). Guía Pe sán pa a emp endedo es. Fundación Pe sán. Pp.
23, 50 y 70-73.
Cohn & Wol e. Comunicación pa a S a ups. Consul ado el 11 de mayo de
2020. pp. 4-7.
h ps://www.elpublicis a.es/adjun os/ iche o_11319_20151009.pd
De la Cues a. (2013). Re isión de la bibliog a ía en la in es igación
cuali a i a. Uni e sidad de Alican e. Consul ado el 29 de mayo de
2020. P.4
h ps:// ua.ua.es/dspace/bi s eam/10045/31200/6/Re ision_bibliog a
ia_In es igacion_cuali a i a.pd
El Cubo. Andalucía Open Fu u e. Consul ado el 8 de mayo de 2020
h ps://andalucia.open u u e.o g/ e o/el-cubo/
— 258 —
Esqui ol, J., Sánchez, J. & San ama ia, I. (2017). La e isión bibliog á ica,
base de la in es igación. Uni e sidad Au ónoma de Ba celona.
Consul ado el 29 de mayo de 2020
h ps://www. esea chga e.ne /publica ion/319260924_La_ e ision_bi
bliog a ica_base_de_la_in es igacion
Fundación Fundéu BBVA. Consul ado el 5 de mayo de 2020
h ps://www. undeu.es/ ecomendacion/una-s a -up-es-una-
emp esa-eme gen e-835/
Guía del usua io sob e la de inición del concep o de pyme de la Comisión
Eu opea (2015) Luxembu go: O icina de Publicaciones de la Unión
Eu opea. Comisión Eu opea. P.11
Lanzade a (2020). Ki de comunicación pa a s a ups. Recupe ado de:
h ps://lanzade a.es/ki -de-comunicacion-pa a-s a ups/
López, J. (2019). La a sa de las s a ups. Mad id: Ca a a a. Pp. 19-23
Mapa del Emp endimien o Sou h Summi h 2018. (2019) Pp. 33 y 48
Mapa del Emp endimien o Sou h Summi h 2019. (2020) Pp. 30 y 33)
Moni o de s a ups en la Unión Eu opea (2018) Pp.1, 6, 7 y12
Mon oya, D.M. (2016) S a up y Spino : de iniciones, di e encias y
po encialidades en el ma co de la economía del compo amien o.
Con ex o 5, p. 144
Naciones Unidas. La Agenda pa a el Desa ollo Sos enible. Consul ado el 11
de ene o de 2020
h ps://www.un.o g/sus ainablede elopmen /es/de elopmen -
agenda/
Plan Es a égico 2030. (2019 ) Ayun amien o de Se illa. Pp. 13, 44
P og ama Mine a. Consul ado el 8 de mayo de 2020
h ps://www.p og amamine a.es/con oca o ias/
— 259 —
Repo on ini ia i es o assis s a ups in Spain 2019-2020. S a ups Real by El
Re e en e. Pp. 83-91
Ries, E. (2011). The Lean S a up : How Today's En ep eneu s Use Con inuous
Inno a ion o C ea e Radically Success ul Businesses. New Yo k: C own
Business
Román, Y. (2016). La es a egia de comunicación de las s a ups en España.
Ba celona: Edi o ial UOC. P.33
S a up Ecosys em O e iew 2019 . (2020) MWCapi al. Pp. 6 y11
S ezano, F. (2010). Modelo de Silicon Valley, Cali o nia. En“Redes ciencia –
indus ia pa a la ans e encia en México, Es ados Unidos y Canadá.
Regímenes ins i ucionales y mecanismos de in e mediación”
Medellín, G (2016). Una pe spec i a de Silicon Valley-La Ciudad
Tecnológica. P. México: Sola es (eds.) Ciencias de los Sis emas de
In o mación y Segu idad. P.31
— 260 —

— 261 —
Es e lib o se e minó de elabo a en diciemb e de 2020
en la ciudad de Se illa, bajo los cuidados de
F ancisco Anaya, di ec o de Ediciones Eg egius.
— 262 —