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En memoria de Antonio García-Baquero. Presentación del libro Razón de la Tauromaquia [Reseña]

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En memoria de Antonio García-Baquero. Presentación del libro Razón de la Tauromaquia [Reseña]

Author: Romero de Solís, Pedro
Publisher: Universidad de Sevilla
Year: 2010
Source: https://idus.us.es/bitstreams/8488fb8d-7c5a-4fa0-9be6-724055bb74bd/download
Re is a de Es udios Tau inos
N.º 27, Se illa, 2010, págs. 185-198
EN MEMORIA DE ANTONIO GARCÍA-BAQUERO
PRESENTACIÓN DEL LIBRO
RAZÓN DE LA TAUROMAQUIA
Fig. n.º 40.- Fo og a ía
del P o . An onio Ga -
cía-Baque o. A chi o
o og á ico Fundación
de Es udios Tau inos.
EL20 DE ABRIL DE 2009 EN LA REAL MAESTRANZA
DE CABALLERÍA DE SEVILLA
Excmo. S . Tenien e de He mano Mayo de la Real Maes anza
de Caballe ía de Se illa, Ilma. S a. Vice ec o a de la
Uni e sidad de Se illa, S . P esiden e de la Fundación de
Es udios Tau inos, caballe os maes an es, ilus es au o idades,
amilia es y deudos de D. An onio Ga cía-Baque o, colegas de
la Uni e sidad, que idos amigos, seño as y seño es:
En una eunión que sos u imos la Jun a del Pa ona o de
la Fundación de Es udios Tau inos en la p ima e a del 2007
decidimos endi homenaje a nues o que ido e insus i uible co-
pa ono An onio Ga cía-Baque o González p epa ando una edi-
ción –que se quiso desde el p ime momen o cuidada y
de ini i a– de odos los a ículos de ema au ino que desde 1979
hubiese publicado. Su esul ado es el olumen que hoy engo el
hono de p esen a en es e o o en el que nues o que ido
An onio an as eces pa icipó. An onio Ga cía-Baque o
González nació en Alcalá del Río en 1944 y alleció, aquí en
Se illa, po es os mismos días de p ima e a del año 2007. E a
ca ed á ico de His o ia Mode na de la Facul ad de Geog a ía e
His o ia de la Uni e sidad de Se illa, donde ambién había cu -
sado su Licencia u a y Doc o ado. Y en el momen o de su alle-
cimien o e a di ec o del Depa amen o de His o ia Mode na y
Con empo ánea de la Uni e sidad de Se illa. Muchos de sus
compañe os de la Uni e sidad es án hoy aquí conmemo ando su
ecue do como mis compañe os de la Fundación es a án en la
Uni e sidad cuando den o de unos días p esen e el
Depa amen o de His o ia el olumen de homenaje que ellos
gene osamen e han p epa ado. Nues a g a i ud po acompaña -
nos hoy. Me hago eco de las palab as del p o eso Ma ínez
Shaw y ag adezco en nomb e de los que ep esen o la p esencia
de p o eso es de uni e sidades an alejadas de Se illa como las
de Ba celona y San iago de Compos ela. Nues a g a i ud po
acompaña nos hoy.
El p o eso Ga cía-Baque o pa icipó en la c eación de la
Fundación de Es udios Tau inos, ins i ución de la que ue p esi-
den e y sec e a io en a ias ocasiones. Cie o que su labo in es-
igado a y di uso a del ema au ino no ue, ni mucho menos, su
ob a undamen al, pe o sí ue su icien e pa a llena es e más que
p esen able olumen en 4º, encuade nado en pas a du a y o-
quelado en azul, con más de 400 páginas, iluminado con 85 ilus-
aciones y en uel o po una sob ecubie a imp esa a odo colo
que ep esen a, a pa i de un g abado anónimo ealizado en
Ped o Rome o de Solís
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Recensiones de lib os 187
1733 que cus odia el Museo Tau ino de la Real Maes anza de
Caballe ía de Se illa, la p imi i a plaza de o os de made a
conocida con el nomb e de La Resolana; la eliz pues a en pági-
na del lib o se la debemos a Vic o ia O’Kean, coo dinado a éc-
nica de la Colección Tau omaquia que edi a la Fundación con el
espléndido pa ocinio de es a Real Maes anza y da a luz el
Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa, a
cuyo di ec o , An onio Caballos, aquí p esen e, le es amos pa i-
cula men e ag adecidos. No quisie a deja de menciona a los
alle es g á icos Pinelo que han imp eso la edición y cons a a-
mos, a la is a del olumen, que se han esme ado en su cuido.
Una ob a, como decíamos, su icien e como pa a deja un enaz
ecue do g á ico en la memo ia y segu amen e más allá una
in luencia imbo able en e sus lec o es.
Sin emba go, a pesa de an singula edición y de las 400
páginas de ema au ino que la Razón de la Tau omaquia eúne,
es p eciso a isa que An onio Ga cía-Baque o ue, po encima
de odo, un es udioso de la His o ia de la Economía Mode na y,
en pa icula , de la p esencia de Andalucía en la Ca e a de
Indias como a es igua su esis doc o al Cádiz y el A lán ico
(1717-1778), que sigue siendo una ob a de e e encia imp es-
cindible pa a los his o iado es con empo áneos. Como dijo la
p o eso a Me cedes Villa en un discu so p onunciado en el
homenaje que a su memo ia le indió el Depa amen o de
Geog a ía e His o ia del Ins i u o “Ilipa Magna” de Alcalá del
Río (Se illa): «Su p es igio in e nacional se co obo a con el
econocimien o que de su ob a han hecho his o iado es como
Vila , Bennassa , He , Ca magnani, Fishe , o Hamil on». Celeb o
desde aquí la p on i ud con que el Ins i u o “Ilipa Magna” home-
najeó a nues o que ido y sabio inado ya que, de una pa e,
An onio comenzó su ca e a docen e en la Enseñanza Media y
segu o que le ag adó la con oca o ia y, de o a pa e, como ya he
enido ocasión de a isa , nació en Alcalá del Río.
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An onio pe enecía a una amilia muy inculada a la
Tau omaquia: su pad e ue p opie a io de la úl ima plaza de o os
del pueblo y en e sus an epasados se halla el céleb e ma ado de
o os Re e e. Siemp e se sin ió que ido y a opado po su amilia
cuyos miemb os se encuen an hoy aquí solida ios con es e home-
naje que le inde la Real Maes anza y la Fundación de Es udios
Tau inos. Es momen o opo uno pa a eco da el enca go que me
han hecho su iuda, Denise La ezzi, y su hijo, Jean-Ch is ophe,
de da públicamen e las g acias po odas las mues as de solida-
idad que han ecibido de la Real Maes anza, de los
Depa amen os de His o ia, de la Fundación, de an os y an os
amigos que con ca iño se han ace cado a ellos y les han exp esa-
do sus condolencias.
El edi o , con in ención de no es ablece una je a quía de
impo ancia en e los a ículos que desde 1980 a 2001 publicó en
dis in os medios el p o eso e inol idable amigo, An onio
Ga cía-Baque o González, decidió edi a sus abajos de o os
siguiendo un o den c onológico. Sin emba go, a la ho a de p e-
sen a los a un ci cui o más amplio de po enciales lec o es, como
se p esume que se p oduzca a pa i del momen o en que salga a
la luz es a edición, me ha pa ecido más con enien e ag upa los
po emá icas pues es a dis ibución ideal iene la i ud de
explica , po el peso de la e idencia, el í ulo que os en a el p e-
sen e lib o: Razón de la Tau omaquia. Ob a au ina comple a.
En e ec o, la eo denación de los capí ulos siguiendo un
c i e io emá ico me pe mi e selecciona nue e capí ulos, de los
diez y sie e que con iene la o alidad del lib o, que es án dedica-
dos, en su mayo pa e, a expone la concepción de la azón au-
ómaca a la que había llegado el p o eso Ga cía-Baque o:
1.- El o den de la ies a y la ies a del o den (Cap. I)
2.- La polémica an i au ina en la Ilus ación: miedos y
ecelos del Pode (Cap. III)
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3.- Se illa y la eglamen ación au ina: documen os
pa a su his o ia (Cap. V).
4.- Fies a o denada, Fies a con olada: las
Tau omaquias como in en o de conciliación en e
azón ilus ada y azón au ina (Cap. VII).
5.- El u o y el uido: las alga adas se illanas de 1748
y 1798 (Cap. VIII.)
6.- Los p ecisos manejos y p og esos del A e del To eo
de D. José Daza (Cap. X).
7.- Felipe V y la Real Maes anza de Caballe ía de
Se illa (Cap. XIV).
8.- La Real Maes anza de Caballe ía de Se illa y la
Fies a de To os: azones pa a una plaza (Cap. XVI).
9.- Se illa y la polémica an i au ina de la Ilus ación
(Cap. XVII).
En o al más de 200 páginas y, po consiguien e, la mi ad
del lib o. Así pues, después de selecciona los capí ulos dedica-
dos a es udia la in luencia de la Razón Ilus ada, queda cla o
que cons i uyen una mayo ía des acada que me ha pe mi ido
i ula el lib o como lo he hecho. No obs an e, me pa ece nece-
sa io esal a que, aunque con í ulos menos nume osos, las
e lexiones de An onio Ga cía-Baque o sob e el papel del ma a-
de o se illano o man un núcleo de g an ele ancia, pues me
a e e ía a deci que es e ema ue el que nos encendió, a inales
de los años se en a, el in e és po la e lexión sis emá ica de los
o ígenes de la Tau omaquia mode na1. Mas, en la medida en que
1Dos son los capí ulos dedicados a la in luencia del ma ade o de Se illa
en la o mación del o eo mode no: “Se illa y la ies a de o os” (Cap. I) y “El
macelo se illano y los o ígenes de la Tau omaquia mode na” (Cap. II).

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2La Fundación lo ol ió a publica en 2002 en es a misma colección
Tau omaquias enca gándome de su eedición.
3Ambos documen os iconog á icos an ep oducidos en la edición que
engo el hono de p esen a .
los p ime as especulaciones sob e el pode c eado del macelo
se illano las publicamos jun os en el lib i o Se illa y la ies a de
o os – ex o en el que ambién pa icipó nues o común amigo
Ignacio Vázquez Pa ladé, a la sazón ca ed á ico de Ganade ía en
la Escuela de Pe i os Ag ícolas–, an o él como el que susc ibe
no insis imos, cada uno po nues o lado, en es a línea de in es-
igación –de ec ada po p ime a ez, odo hay que deci lo, en el
siglo XIX po Velázquez y Sánchez y ac ualizada en el XX po
Luis To o Buiza que la dio a conoce en 1947 en su lib o Se illa
en la his o ia del o eo2,po un p oblema de delicadeza: e a ácil
con undi lo que e a de cada uno y no que íamos a ibui nos lo
que no nos co espondía, pe o en hono de la e dad el ema del
ma ade o se illano nos ascinaba y ue una mo i ación esencial
pa a en ende la ocación de in es igado au ino de An onio
Ga cía-Baque o que, po supues o, es e olumen ac edi a.
Nues o que ido amigo, lamen ablemen e desapa ecido, p olongó
las esis de To o Buiza, asegu ando que la p esencia de juegos con
los o os en el ma ade o de Se illa e a muy an e io al siglo XVIII
y pa a ello apo ó unos documen os ex aídos de los ondos an i-
guos del Ayun amien o de Se illa en los que demos aba que los
esponsables municipales habían in e enido nume osas eces a
lo la go de los siglos XVI y XVII pa a impedi an o que se cele-
b a an co idas de o os en los co ales del macelo como que acu-
diese un nume oso público a con empla las. Un g abado de
Ho nagel imp eso a inales del siglo XVI y un óleo anónimo p e-
sen e en una colección londinense ealizado a inales del siglo
XVII ac edi an3, desde el pun o de is a icónico, la documen ada
a i mación de nues o sabio his o iado y amado colega.
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Sin emba go, en lo que a mi me concie ne, po ene una
o mación más sociológica, había a anzado, en e a las posicio-
nes de Ga cía-Baque o, la eo ía social del umul o pa a explica
el o igen de las co idas de mue e y, po consiguien e, eía al
ma ade o como el en e po el que pene aban, en la ciudad con
los abajado es, las o mas popula es a caicas de a os con el
o o, que aían, en e ellas, el sac i icio y la ies a. Tu e que eco-
noce la ealización desde el siglo XVI de algo así como co idas
Fig. n.º 41.- Po ada lib o Razón de la Tau omaquia de An onio Ga cía-
Baque o. 2009. Real Maes anza de Se illa, Uni e sidad de
Se illa,Fundación de Es udios Tau inos.
de mue e en el ma ade o, de la misma mane a que Ga cía-
Baque o, al expone las g a es quieb as del o den público que se
p oduje on en pleno siglo XVIII en la plaza de Se illa4, como
expuso en su deslumb an e abajo “El u o y el uido: las alga-
4Desa ollados en una ponencia que p esen ó en el Cong eso Des
Tau eaux e des Hommes (Pa ís, 1999) bajo el suge en e í ulo de “El u o y el
uido: las alga adas se illanas de 1748 y 1798” y que eedi o en el capí ulo VIII
del p esen e olumen.
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adas se illanas de 1748 y 1798”, donde inculó la ies a y la eli-
cidad colec i a a «a la alga abía, al iesgo y a la mue e», ino a
econoce la p esencia de pe manen es pulsiones umul ua ias que
aún u baban al público au ino de la plaza de Se illa en la segun-
da mi ad del siglo XVIII, en la época de mayo in luencia de los
Ilus ados.
Sea cual ue a el ema au ino que abo dase, el p o eso
Ga cía-Baque o a aba siemp e de si ua lo his ó icamen e, de
modo que quedase cla a la con adicción que oponía, po lo menos
a lo la go del odo el siglo XVIII, a la Razón Ilus ada –que con e-
nía el concep o de una mode na sociedad o denada y bien ges io-
nada– con la ealidad caó ica y deso ganizada que el
compo amien o espon áneo de los pueblos imponía has a la des-
espe ación sob e unas au o idades ya imbuidas del o den mode no.
Según Ga cía-Baque o la desap obación po pa e de las
au o idades de las co idas de o os –y de cualquie o o espec á-
culo de masas– hundía sus aíces en un núcleo cen al que se
cons uía en o no al miedo y, en consecuencia, al echazo que
susci aba odo acon ecimien o capaz de con oca un g an gen ío,
cuyo núme o po su desp opo ción esul aba inexplicable al aná-
lisis de aquellos ilus ados que siemp e p edicaban con ención,
mesu a y sensa ez. En el a ículo “La polémica an i au ina en la
Ilus ación: miedos y ecelos del pode ”, publicado en una ex in-
guida e is a mad ileña, el p o eso asegu aba «que es e ipo de
enómenos en los que se in uyen ca gas p o undas de capacidad de
conmo e a la sociedad, son pe cibidos po los que de en an cual-
quie clase de pode social como po encialmen e pelig osos, po
cuan o sugie en es a cons uidos o en aizados sob e ue zas es-
pec o a las cuales los pode es no saben qué a mas pod ían u iliza
pa a con ene las y ni siquie a si exis e alguna capaz de ello» 5. Se
a a pues del miedo que desa an el caos y el deso den en e a la
5Tau ología (Mad id, 1990), pág. 46.
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sensación de o den y segu idad que emana de la obediencia igu-
osa a una no ma in elec ualmen e elegida y p e ijada. La cele-
b ación de ies as de o os se si úa en pleno cen o de es a
o mulación. La ies a de o os e a pe cibida po el pode como
una mani es ación pelig osa dominada po un espí i u de insen-
sa ez colec i a abocado pe manen emen e a un inquie an e des-
o den social.
El pode ilus ado desplega á una panoplia de ac i idades
–no siemp e ni conscien es ni coo dinadas– pa a a a de con e-
ne lo que es imaba como una insensa ez colec i a. Ga cía-
Baque o se hace eco de una de las Ca as de España de Blanco
Whi e pa a desc ibi el ambien e gene al de Se illa an es de cele-
b a se una co ida de o os. Una mayo ía sus ancial del pueblo
se illano no acudía a su abajo desde el día an e io , el pueblo no
do mía en oda la noche a la espe a de la llegada de las eses pe o
sí libaba lo su icien e como pa a in undi se aleg ía y man ene a
lo la go de la noche y el siguien e día el espí i u de ies a. Los
mozos an p on o como sen ían llega las p ime as eses p oce-
den es de la dehesa de Tablada p ecedidas po aque os a galope
endido sal aban delan e de ellas y pene aban en umul o en la
plaza animándose a sí mismos con un g i e ío enso decedo .
Pa a en onces, los maes an es ilus ados ya habían le an a-
do, como plaza de o os, una cons ucción exen a que es aba si ua-
da al ex e io de las mu allas de la ciudad de modo a deja la
co ida aislada y ue a del á ico no mal de la ida u bana. La
au o idad, delegada en los alguaciles a los que ayudaba un des a-
camen o de opa, in en aba despeja el uedo de público y obliga-
ba a los indi iduos a sen a se en los g ade íos: el Pode a aba de
ans o ma al uidoso y deso bi ado co edo en un se io espec a-
do que ocupase su localidad y se dispusie a a con empla la un-
ción y eje ce un juicio c í ico sob e ella. Se a aba po lo an o de
ans o ma la men alidad de un público desen enado en ado en
ies as en espec ado es seden es, es deci , en indi iduos o denados