Re is a de Es udios Tau inos
N.º 7, Se illa, 1998, págs. 161-186
LA MEMORIA DEL CONDE
DE
LA ESTRELLA (1830)
José Luis Aye be Aguayo
m
e la lec u a de los escasos documen os conse ados
y de los pocos his o iado es que han a ado
el
ema con p o undidad, se adi ina que en los
años
inales de la década de 1820 se o mó en un selec-
o cí culo de a icionados au inos de la co e, la idea de
que
el o eo a pie es aba en decadencia y e a necesa io p ese -.
a io. La ap eciación de es os ilus es a icionados pa ece
mo i ada po
la
desapa ición o el abandono de los g andes
dies os que habían ac uado a inales del siglo an e io y
en
los p incipios del que les había ocado i i . Pa ece cla o
que
es os seño es, algo mayo es ya como e emos, año aban
las
aenas que en iempos mejo es habían enido la opo unidad
de admi a a los ilo, ·Rome o, Cos illa es o Cándido; y con-
side aban que. los ma ado es que llena on el hueco
de
es as
igu as e an los p incipales esponsables, de un e oceso
inadmisible en el a e de la au omaquia. Ala mados
po
dicha si uación conciben la idea de es ablece una escuela
de
au omaquia en la que una cuad illa de jó enes pudie a eci-
bi la o mación necesa ia pa a p esen a se en las plazas
del
eino con la su icien e dignidad que eque ía una ies a que
desde hacía pocos años, un poco al hilo de los iempos, es a-
ba empe.zando a ecibi el cali ica i o de nacional.
162 José Luis Aye be
Aguayo
U ilizando sus in luencias en la co e, que no e an
nada
desp eciables, hacen llega es e p opósi o a las mien es del
p o-
pio Femando VII y de o os impo an es pe sonajes, en e
los
que des aca don.· Luis López Balles e os, Sec e a io
del
Despacho de Hacienda, y log an que a p incipios de 1830, el
ey
enca gue de o ma o icial la edacción
de
una
memo ia sob e el
es ablecimien o de la ci ada escuela
al
miemb o más conspicuo
del g upo de iejos a icionados: el Conde de la Es ella.
Sob e es e pe sonaje, que sin
duda
ue el p incipal
p o-
mo o de
la
Escuela de Tau omaquia, nues os conocimien os
son
bas an e limi ados y los pocos que poseemos se encuen-
an ligados al esul ado de
su
labo ,
es
deci , a
la
p opia
Escuela. Tan o Pascual Millán como Na alio Ri as, que
an
documen adamen e han esc i o sob e
la
misma, es án
de
·
acue do en
a i ma
que e a un iejo a icionado, de
edad
a anzada en la época que nos ocupa, epu ado en la
co e
como el más compe en e en asun os au inos. ·Igualmen e
a i man que
una
es echa amis ad lo
unía
con el mona ca y
que ue es e hecho el que posibi üó
la
pues a
en
unciona-
mien o del gimnasio au ino se illano.
Apa e
de es o no
aña-
den ningún o o da o que
pueda
ace ca nos a la igu a
del
conde, ni siquie a exp esan
su
nomb e comple o y se e ie en
a él siemp e
po
su
í ulo, con el que a pasado a
la
his o ia
de
la au omaquia 1.
Po o as uen es conocemos algunos o os de alles dis-
pe sos de su biog a ia, como su inculación a Je ez, donde
es
1 En la ac ualidad es amos desa ollando una pequeña in es igación pa a
conoce de alles biog á icos del Conde de la Es ella más amplios que los con e-
nidos en es as b e es no as.
La Memo ia del Conde de la Es ella
163
muy posible que nacie a, o su ecuen e asis encia a la
amo-
sa e ulia au ina que po aquellos años
celeb aba
don An onio Mo eno Bo e en
su
bo ica
de
la Ca e a de
San
Je ónimo. Un hijo suyo, co egido de Ronda po 1830,
ue
la ía que u ilizó Ped o Rome o
pa a
p opone se como
maes-
o de la u u a Escuela, alegando su e e anía y mayo es
mé i os en e a Je ónimo José Cándido que, como se e á
en
la Memo ia, ue el p ime candida o pa a ese pues o.
Lo que esul a indudable del de la Es ella
es
su dedica-
ción y p o undo in e és con odo lo elacionado con el mundo
au ino. A lo la go de una ida dedicada a es a a ición,
el
conde
eunió un magní ico a chi o en el que a eso aba mul i ud
de
aliosísimos documen os elacionados con la au omaquia
de
su iempo de los que hoy desg aciadamen e sólo conocemos
una pequeña pa e. Algunos de es os papeles habían sido
edac ados po el p opio conde a pa i de
su
expe iencia como
a icionado, al y como pa ece suge i los siguien es e sos
de
un poema inédi o que pa ece salido de su pluma:
«Quisie a amigos con inua ogaño
la c ónica y es ados
de
unciones
a que mis ocios dedicaba an año ... »
O os pe enecían a amigos, co esponsales y gen es
de
o os que, conocedo es de la a ición del conde, o bien a
su
demanda, se los emi ían pa a man ene lo in o mado
del
desa ollo del o eo en la época. E i e es os los más conoci-
dos son las ca as que Ped o Rome o, el iejo maes o onde-
ño que inalmen e di igió la Escuela
de
Tau omaquia,
le
164 José Luis Aye be Agl!ayo
esc ibió al conde mensualmen e du an é el pe íodo en
que
és a es u o uncionando2. En es as ca as Rome o
lo
in o ma
pun ualmen e del día a día del ins i u o se illano y de
cuan-
as no edades acon ecen en Se illa
en
elación al mundo
de
los o os, lo que demues a el con inuo in e és del
de
la
Es ella en es os asun os en los que incluso pa ece
habe
jugado
un
papel ac i o, pues a eces Rome o no duda en
soli-
ci a le ecomendaciones pa a que algunos dies os
puedan
o ea en Mad id, lo que p esupone
una
e ec i a in luencia
del conde en es as decisiones.
Lo úl imo que sabemos del Conde de la Es ella es
que
ue el blanco de algunas de las du ísimas c í icas que los
sec-
o es opues os a la ies a de los o os di igie on a és a,
espe-
.
cialmen e as la c eación de
la
Escuela, de la que es os
mis-
mos c í icos lo conside aban p incipal p omo o segu amen-
e con azón. También sabemos que el aludido, con el apoyo
de algunos de sus co eligiona ios, supo de ende se de es os
a aques en ai osas imas.
No es de ex aña pues que a igu a an señalada, y
con
un papel an c ucial en su p opia concepción, se le enca ga a
la edacción de la Memo ia que si ie a de base pa a la ins i-
ución de la Escuela de Tau omaquia, ob a que,
com~
e e-
mos, ue muy admi ada incluso po los p opios de ac o es
de
la Escuela y que
ha
pe manecido en g an pa e igno ada
du an e la go iempo.
2 Sob e es as ca as consúl ese la ob a de Ri as que en 1939 publicó una
his o ia de la Escuela de Tau omaquia a pa i de la co espondencia que man u-
o
Ped o Rome o con
el
Conde de la Es ella. En 1947 es e abajo se eedi ó
incluido en el lib o
To e os
del Roman icismo.
Ane~do a io
au ino (Ri as:
23-
196
).
Véase ambién Aye be ( 1997).
La
Memo ia
del
Conde de la Es ella
165
No conocemos con ce eza si es a memo ia, i ulada
Idea pa a
el
es ablecimien o de
una
Escuela de Tau omaquia
en Se illa, se imp imió en su época, pe o pa ece segu o
que
al menos ci culó en e algunos en endidos pues don Pascual
Millán le a ibuye una
di ec ísima
in luencia en
la
Tau omaquia comple a de F ancisco Mon es que, como
odo
el mundo sabe, edac ó don. San os López Peleg ín.
Fue
Millán quién en 1888 ol ió a saca la a la luz incluida en
su
magní ica y documen ada ob a
La
Escuela de Tau omaquia
de Se illa y
el
o eo mode no3, pe o desde ese momen o
ape-
nas ha ecibido la a ención de los his o iado es au inos en
la
·
medida que me ece.
Sólo en 1939 Na alio Ri as, que pa a asea bas an e a
Millán, uel e a ep oduci algún agmen o y expone
in
b e e esumen de la misma: «Su mucha ex ensión nos impi-
de ep oduci ín eg amen e es udio an comple o. En él
se
a i ma y demues a la decadencia a que había llegado el
a e
de o ea ; se enume an y azonan las condiciones que debían
euni los alumnos; se señala la ciudad de Se illa como
la
más adecuada sede de la Escuela; se ma ca y de ine
el
plan a
segui en la enseñanza; de e minando el o den con que deben
se ap endidas las sue es y el mé odo a que habían de ajus-
a se los p o eso es; se pun ualizan las cualidades de
los
o os, especi icándolas según la egión donde se c ían y has a
la
clase de pas os con que se alimen an; aconseja cuál debe
se
el
aje que usen los o e os den o de la plaza; p opone
~a
mane a de a bi a ecu sos económicos pa a que no esul e
g a ado el Teso o, haciendo pesa
la
ca ga sob e los p oduc- ·
3 Imp esa en Mad id, en casa de Miguel Rome o, imp eso . Conc e ame
n e
la Memo ia del Conde de la Es ella se halla
en
el capí ulo
V,
ocupando las pá
gi-
nas 62 a 85. · ·
166 José Luis Aye be
Aguayo
os
de
odos los ci cos au inos,
y,
po
úl imo, expone
con
g an encomio las en ajas que
el
a e au ómaco había
de
epo a con ins i ución que él
-el
Conde. de la Es ella- es i-
maba an plausible»4.
Como puede comp oba se, a pesa de su b e edad,
la
Memo ia a más allá de una simple demos ación
de
la u ili-
dad de la Escuela y se con ie e
en
el
«esbozo
de
un a ado
au ino en el que an o p eocupaba la segu idad
de
los dies-
os como el lucimien o
de
la ies a»5. En ealidad
la
Memo ia es á plenamen e imp egnada del espí i u ilus ado
que, en la época de su edacción, ya debía es a un poco pasa-
do
de
moda. Algunos de los emas que a a, como el
de
la
segu idad de los o e os, que el conde ambién oca en algu-
nos de sus poemas; la o denación del espec áculo, el es udio
de
las ca ac e ís icas isiológicas
de
los o os y sus causas; o
los bene icios económicos que pod ía epo a su p omoción,
en e· los que se enume an an o los ag opecua ios como,
quizá po p ime a ez, el u ismo; ienen un cie o ai e isió-
c a a que nos emi e a los esc i o es e o mis as del XVIII6.
La simple idea de educi
lo
que es conside ado un a e
a eglas de pe ección que pueden se enseñadas y ap endi-
das, es
la
idea misma de la Academia, que an c i icada ue
más a de po los omán icos pa a quienes el es o a ís ico
e a un pa imonio inna o del espí i u indi idual, y po an o
la
sola idea de ansmi i lo median e la enseñanza apa ecía
como idícula.
4 Ri as (1947: 80-81).
5 Cossío (1961 : 888
).
6 Cossío dice: «La idea de su c eación ue sin duda omen ada po los más
ilus ados pa ida ios y en usias as de la. ies a de los o os, y a ellos debe a i-
bui se, pues conocemos sus nomb es y a iciones» (1961: 887).
La
Memo ia
del
Conde
de
la
Es ella
11
VAllllAQJIDA
de
Be ilh1
PRÓLOGO
CARTA
DI
DI
MADRID
M1ou1L Rowu.o,
Iwn.uoa,•
T o11co1,
34-•
MDCCCLXXXVIII
167
Fig. n.º 33.-Po ada del lib o de Millán La Escuela de Tau omaquia de Se illa y
el
To eo
Mode no (Millán, 1888).
168 José Luis Aye be
Aguayo
Es as son p ecisamen e las c í icas que los es udiosos
pos e io es de la Escuela a ibuían a la misma y a
su
p omo-
o . Millán, omán ico y epublicano,
no
duda en a ibui
la
idea a
la.
debilidad men al
de
Fe nándo VII, ya que
no
encuen a una explicación más plausible a la memez
suma
que pa a él e a el simple plan eamien o de una Escuela
de
Tau omaquia.
Pe o hagamos ya caso a don Luis Ca mena, que en el
p ó-
logo
al
lib o de Millán dice que «el manja , cuando
es
bueno,
no ha menes e ape i i os»; y dejemos al lec o de p e acios
pa a que juzgue po sí mismo
la
ob a del Conde de la Es ella,
pa a la que don Pascual, a pesa de
la
animad e sió~
·
que
demues a hacia la Escuela, no iene más que palab as
como
es as: «Tal ez el abajo del conde peque de minucioso;
quizá
esul e u ópico en algunos pun os; pe o, en gene al, las ap e-
ciaciones son an a inadas, el conocimien o de la ma e ia
an
p o undo, que, mien as haya co idas de o os, el p oyec o
en
cues ión end á in e és y se á aplicable; po que pod án
cam-
bia las cos umb es, la moda in lui á más o menos di ec a-
men e en el aje de los lidiado es, se da á o o gi o al espec-
áculo; pe o cons an emen e apa ece á como p ime ac o el
o o, con sus mismos ins in os, su misma pujanza, idén icas
condiciones. Y pa a lidia le siemp e se án de ac ualidad
muchas p esc ipciones de la aludida Memo ia»
7.
G anada, ma zo de 1998.
7 Millán (1888:
59
-60).
La Memo ia del Conde
de
la Es ella
oiW;a
sob e
el es ablecimien o
de
una
<! .scn lo
LJ
mnu o i1aquia
EN
SEVlLLA
El
es ado de decadencia a
que
ha lle-
gado el a e de o e?. , exige impe iosa-
men e, o p ohibi
que
se ma en los o os
en
las plazas · que se lidien, segun
las
eglas y demás ci cuns ancias que dic a-
·
on
y concu ie on eil los dies os
Ro-
me os,
Pad e
é hijo, Cos illa es, J
mm
Conde, Jimenez con o os
de
mediana
nomb adía, o
que
se
a~en
de e i a
las
desg acias como
la
muy
ecien e de Ma-
nuel Pa a, o con se iedad de a egla
una
cuad illa de jo enes,
en
quienes
pN
la ins uccion y p ac ica
qne
deben
ecibi ,
~can
capaces de p esen a se en
cualquie a plaza con una con ianza y
segu idad espec o
dd
publico y de sus
p opias pe sonas, que alege odo iesgo:
169
Fig. n.º 34
.-
Millán: La Escuela de Tau omaquia de Se illa y el
To eo
Mode no
(Millán, 1888: 62).
176 José
Luis
Aye be
Aguayo
«La igu a mas acomodada pa a
es a
clase
de
espec acu-
los, es la ci cula , po que la co . an
mas
b e e po diagonales,
en
el
caso de un apu o, y en cuan o a
si
ha
de se con huí-lade-
os o ba e a y con aba e a, es oy
aho a
po aquellos,
en
los
p ime os ensayos o lecciones, pa a
su
·
más
p on o esgua do',
asi po la segunda cuando lleguen ya a oca casi una comple-
a ins ucción; po que si aho a no es
an
p eciso sal a se
po
medio del sal o, lo se á si en lo succesi o, debiendo se i les
ademas, pa a adqui i mas agilidad, y acomoda se á la p ac ica
gene al de casi odas las plazas de España, sin
que
padezca
de imen o alguno el animal, cuando
me e
la cabeza po en e
las ablas del bu lade o, habiendo sido necesa io
en
a ias oca-
siones ma a lo en aquel p opio si io, o hace
uso
de palanca
pa a le an a le la cabeza y saca le de aquel cepo.
«La o macion del eglamen o
que
debe obse a se
en
es e gimnasio, pod á ambien ese a se a dicho seño .
S .
Excmo. supues o que en mucha
pa e
pende del local, cos-
umb es y cualidades de los que engan p ecision absolu a
de
asis i á p esencia sus lecciones, asi como el señalamien o de
días y ho as, en que es as deben ecibi se, sus p emios, es í-
mulos y alguna pequeña asignacion a los necesi ados.
«Las sue es po que han de comenza , debe án se las
de capeo, po que sob e se más alhagüeño pa a los muchac-
hos, es al p opio iempo lo que mas les agili a, les si e
de
de ensa en lo succesi o, y p epa a pa a sabe maneja mejo
la mule a, pone bande illas comunes o de uego, pa ches,
hace quieb os, y ol e se en odas di ecciones con maes ía
y po p incipio.
«En segunda en a án
en
la lección de bande illas, lla-
mando la es de en e y a a ez de lado, pa a
lo
que es u i-
lísimo la cualidad de la alzada, i aunque ni uno ni o o sea el
in que se p opone en es a escuela, sino el de saca buenos
La Memo ia del Conde de
la
Es ella
177
espadas, conduce mucho sabe lo, ya pa a egecu a lo
alguna
ez como pa a pode di igi las cuad illas de bande ille os
cuando desempeñen la de es oque p ime o en una de las
pla-
zas p incipales, po que siemp e
se
ponen á su cuidado.
«Pos e io se á el manejo
de
la mule a, an p eciso
como
pa a pode ci a al o o sin pelig o, y de ende se con ella, a
cuyo in se ia muy con enien e enseña á los Jo enes á
se
ambides os, que la juegen lo mismo a zu das, que a de echas,
p ohibiendoles que la alcen o le an en, en e ninos
que
dejen
el
cue po descubie o con bas an e iesgo suyo, pe mi iendoles
usen de es e a did con mucha economía, especialmen e es an-
do un poco dis an es, y solo i a sela á la ca a pa a cega le,
en
el ul imo es emo de ene le muy encima, halla se emb ocado,
al a de pies, y luga po donde sal a el cue po.
«Ha án odo lo posible po no pone se a ma a de
ca a
al
Sol sí lo hubie e, sino da le
la
espalda, po que su esplan- .
do puede causa le un pe juicio
de
conside ación, siendo
muy
ácil lle a al o o hacia la somb a. ·
«Segun dicen cuan os han esc i o sob e el a e de o e-
a , la sue e de la mue e, es la
de
mas me i o, lucida y di i-
cil, a la pa que llena mas cumplidamen e el gus o, y la sa is-
accion de los espec ado es: sus eglas son muchas, y gua -
dan p opo cion con las clases que hay de o os; Supues o
yá
el
conocimien o y manejo de la mule illa, odo se educe ci a
al To o y luego que
le
pa e, llega a su ju isdiccion y humilla,
me e la espada, y consigue po es e o den da la es ocada y
queda se ue a al iempo de la cabezada; asi como en que
consis an las cogidas y pelig os, a que es án con inuamen e
espues os eniendo en endido
hace
iempo es án p ohibidos,
lo que se llama saludos o b indis, a ninguno de los concu-
en es de cualquie clase o condiccion que sea, no solo en el
ac o de ma a , sino en el de pone bande illas.
178 Jo;é Luis Aye be
Aguayo
«Debe abo i se absolu amen e
el
ce ca diez o
doce
a
un o o, en el ac o de ma a , ni el
ma ado
debe consen i a
o o que a su compañe o de ayuda o lado, pa a i a le
la
Capa, dobla lo y p epa a selo pa a
la
mue e, y en ocasio-
nes o o, que hallandose de ás
libe e
al ma ado en
una
ebuel a inespe ada.
«Es sumamen e u il el que los p ime os espadas
no
si an de auxiliado es a los o e os de a caballo, como
has a
muy poco se ha egecu ado,
po
se imposible se p esen e a
ma a con la se enidad y escu a que
se
equie e; un
hom-
b e que con
l~
mayo p ecipi ación
ha
es ado co iendo
en
odas di ecciones, sin habe in e mediado mas que los
co -
os momen os de pone es pa es
de
bande illas, lo
que
puede con ia se á bande ille os de
alguna
mas expe iencia
y conocimien o pa a i a les
la
capa a iempo, y podé libe -
a el cue po en caso de alguna caida,
po
que sob e no
con-
duci pa a nada que lo egecu en los p ime os espadas,
se
e i a á la al a de ege ce el p incipal des ino, con acele a-
cion y cansancio.
«Tend á odo ma ado
un
p o undo espe o y obedien-
cia,
al
Magis ado, que mande la Plaza, y ha á
lo
engan odos
los indi iduos de las cuad illas que es én a sus o denes,
no
pe mi iendo que ninguno se esceda en lo mas minimo
en
deja de obedece , sea en que e segui poniendo bande illas
al oque de mue e, y aunque ea u oiga que el publico desea
o no con inua con es as, o con oma
mas
ba as, o que sean
aquellas de uego o pe os, jamas ha á sino lo que el
Magis ado mande. Doble se iá el espe o y obediencia si se
p esen a en en plaza donde S.
M.
asis a, y en su de ec o cual-
quie a de los Seño es In an es, po se el Magis ado de los
Magis ados.
. La Memo ia del Conde de la Es ella
179
«A p opo cion que c ezcan en edad, e ins uccion,
debe án p esen a se a algun no illo de es años, y·asi sucesi-
amen e, sin a opella los a que salgan an es
de
iempo a
ege ce su p o esion sin Maes o, iados en si mismos,
la
cual, pod ia es a inalizada a los
18
años, o ad sumum a
los
20, que es cuando se epu a habe adqui ido los p incipales ·
elemen os del a e.
«Se ia muy con enien e asis iesen a e des oza
las
eses mue as en el ma ade o, odos los dias, y ap endiesen
la
ano omia del o o, siquie a de medio cue po a iba; en donde
p incipia y como gi a el espi i u i al, pa a da la es ocada .
mas ce e a en i me, y pueda co a le lo que llaman el cabe-
llo, y cuan o pueda necesi a que pene e la espada, a in
de
que mue a en el ac o o p oximamen e; pues acon ece muchas
eces es á bas an e me ida,
no
mo i , y ene que
pedi
segunda y aun e ce a, es ando a
la
is a publica en medio,
de
la c uz, po que se pasó en e hueso y hueso de las espaldi-
llas; su es uc u a, pues
p.ª
p eca e dá sela en e ellas, escu-
pi el es oque, y pode he i a alguno de los compañe os, o
espec ado es p oximos a el y a las cue das; a donde
es á
si uado el co azon, y demás asos p incipales, pa a que p o-
cu en sepa a se de el, que log a á es a sa is accion cuan o
mas
de
en e eciban la es, y no se sesguen
ni
bagen
la
mano, pues es in alible el degüello o a a esadu a, saliendo
la
pun a al o o lado; en una palab a debe hui se de da le es o-
cada alguna en la abla del cuello.
«Uno de los pun os mas esenciales es conoce el ca ac-
e
de
la es; es o suelen descub i se en los ojos, o ejas y cola.
Los ojos a a esados o zainos, y que al p opio iempo mos-
que~
alguna de las o ejas', deno an in encion; los mas aleg es
180 José Luis Aye be
Aguayo
y i os, i eza y acaso nobleza, y
ninguna
malicia, aun
des-
pues de co ido, picado, y bande illeado; el meneo y
enso i-
jado
de la cola, igo , o aleza, y
deseo
de que se le
llame
y
obligue: asi mismo
e~
maliciosa la disposicion cuando
ecu-
la, esca ba
en
la a ena, y baja
la
cabeza:
El
eni se a
la
ba e-
a, ba bea
pa a
in en a sal a la, es o
ya
es coba dia, y
que-
e hui pa a li e a se de
la
mue e:
lo
mismo
puede deci se
de cuando oma los
med~os,
y se aploma,
po
que conoce
que
es á mas segu o al ai e lib e. Es as y o as lecciones,
que
el
maes o les i á dando a p opo cion que
se
p esen e la ocasion,
pod á consuma los
en
el a e, y las
mas
. ecuen es de
sepa a
los o os de las que encias conocidas, dejandoles muy
poca
pa ada
en
un
solo si io, pa a
que
no ap endan, lo mismo
que
cuando
en
el se le dán muchos pases
de
mule a,
po
que
sob e
se pelig oso, le inhabili a cada ez
mas
el ma ado de
pode
a anca
su
iun o, digus a á los espec ado es, y los p edis-
pones á pedi
la
media luna,
se
concede queda desconcep ua-
do
el
ma ado , y en saliendo
con
ecuencia, se pie de la
e -
guenza y ado mece aquel o gullo p opio de
la
pe sona,
que
desea sali ic o iosa de
un
lance demasiado espues o y
con-
ingen e, de que esul a á con
la
pe icion de ac os, que
como
no sea en un o o
muy
boyan e, cla o, y sin in encion,
se
acabó el ma a lo segun eglas, y los ap ausos debidos a
los
qu~
saben
po
p incipios sup o esión, sal o alguna o a
oca-
sion o lance,
en
que
po
al a de en ada. en el animal,
des-
cuido o cambio, sea p eciso
con
oda in!encion baja un
poco
la mano,
pa a
asegu a
su
mue e mejo .
«Ademas de es as cualidades, suele ene sus inclinacio-
nes p opias y peculia es cada cas a, con espec o á los pa ages
en que se pas a, siendo di e sa
la
de
los c iados en sie a á los
La Memo ia del Conde de
la
Es ella 181
de ie a llana y las
de
es os espec o de las
de
ma isma, lo
cual
con ibuye ambien a que la pezuña
sea
mas o menos blanda o .
iesa, y mas o menos agiles_los 9 os que habi an en e
mon es
y algaidas, que descub en poco cielo y apenas én gen e,
ni
caballos, como los
de
Mo alza zal, suelen se más b abos, y
se
i an mas a es os: Los
de
Villa ubia de los hojos
de
Guadiana,
que pa icipan de agua y ie a llana, son mas nobles, y los
de
Muñoz en Ciudad-Real que ocando mas en Sie a,
se
ap oxi-
man a mani es a mas b a u a ó in encion, y es os se en egan
mas a los caballos, cuan o a que
no
es an an en ados como
los
andaluces, ni se egocijan con ellos con an a ecuencia en
los
ce ade os, no solo en el iempo de capa los pa a no illos y
· he ados, sino en o as ex ao dina ias ocasiones
de
euni<?n.
Los Na a os, Rionanos, de Colmena y Sie as inmedia as,
sal a ines, mas es os
no
an o
po
os igado cuan o a que
naci-
.
dos, y c iados en pas os y p ados de co a es ension po
lo
gene al di ididos po apia de pied a
en
seco, se pasan con
bas-
an e ecuencia, o bien pa a· a ia de pas o y agua especial-
men e en e ano, cuya escasez los debili a demasiado la is a,
has a el ex emo de queda se ue o, o po husmeo
de
alguna
hemb a en iempo del celo, cuya epe icion de ac o, les hace
sal a ce cas bas an e c ecidas.
T ages que deben usa los lidiado es
de a pie.
«El age de los o e os debe se p opo cionado a
su
eje cicio y p o esion, especialmen e cuando se p esen en
en
la escena, como
el
com1co, baila ín de seno, o cascabel.
182 José Luis Aye be
Aguayo
go do, los i i i e os de cue da loja y caballos, a endiendo
asimismo a las cos umb es, usos, y modas; que desde
iem-
·
pos an iguos se han ido succediendo. Bajo de es e
concep o
soy de pa ece , que usen somb e o blanco a la simili ud
de
los
de a caballo, pe o mas co o
de
ala; que
se
des ie e el
de
es
picos, pues que ni mili a ni paisano los lle a, como
no
sea
alguno de clases supe io es o p i ilegiadas, o de se idumb e
en Palacio, o en dias de Besamano, Galas o p esen acion a
S.
M.
-An iguamen e se usó mucho
el
an e, a que despues
sucedió lo que llamaban ge gue a y co ones pin ados, y
luego
la seda. Así pues debe se su camisa de peche as o sin ella,
su
pañuelo al cuello de seda y del colo que la moda lo a ie;
chaleco de lo mismo con pocos bo ones, pa a que asgue ó
ompa mas b e e, chupa co a como la que aho a gas an,
pe o
sin los canelones, bo las, alama es, ni cai eles demasidamen-
e pesados, de pla a u o o, en homb os y po ezuelas de
los
b azos, sino sob epues os
po
que es o no puede menos
de
ab uma los, y no deja los
an
expedi os, especialmen e
el
de echo pa a la accion de ma a ; aja ninguna liada al cue po,
sino una media, que se coja
po
la espalda con un pa de
cin-
as, pues son a ias las ocasiones en que he is o en el
ac o
de ma a , y an es de da la es ocada caido el ma ado ,
po
habe sele liado a los pies, y aunque po lo gene al el a iso
de
los Compañe os, y de los espec ado es se la suelen ecoge o
pone bien, aquel no es si io pa a que nadie aya a es i se
delan e de
un
publico, lo que sob e se un desaca o, es
una
esposicion,
no
solo
po
el iempo que pie de, sino que si
po
desg acia es enganchado po ella, como
no
pocas eces suce-
de, puede ene mas iempo me ida el has a sin desp ende lo:
El calzon co o, debe á se algo mas holgado, que el que
La Memo ia del Conde
de
la Es ella
183
ac uamen e lle an, pa a que puedan hace se con mas
desem-
ba azo los di e sos mo imien os a que se é con inuamen e
p ecisado, con especialidad, pa a cuando iene que subi a
la
ba e a, y
en
el caso
de
un pun azo, el que asgue mas bien
la
ela encon andola loja, que
no
muy ceñida al cue po.
La
media de seda, desea ía que uese sin calce a
ni
con ella,
sino
con una
de
es amb e, a in de
que
pudie a ceñi se mejo a
la
· pie na y asi se e i a ia las ligas que a adas po encima, o
po
debajo de las odillas, no puede menos de emba aza les.
El
zapa o no es echo, a ado con cin as po se lo mas espedi o.
A bi ios
pa a
el
sos en
c{e
es a Escuela.
«Es an no o ia la es imacion que se iene en Se illa y
en oda la ie a baja, al Excmo.
S .
D.
Jose Manuel
de
A jona, como sus conocimien os
en
la
ma e ia,' asi po
las
di e sas empo adas en que ha mandado las. dos p incipales
plazas del Reino, como po las ecuen es ocasiones que
há
asis ido como a icionado a los en ade os, y p uebas que
se
hacen en ellos, pa a elegi o desecha el que haya de se i
pa a o o de plaza, y sob e odo po su au o idad. Con
al
mo i o, y supues o debe se
en
mi concep o el p incipal
enca gado en la insinuada escuela, y que pa a man ene la
debe hace un pequeño ondo, bien sea pa a es i a alguno
de aquellos muchachos, que po su pob eza no pueda p esen-
a se, aunque no sea mas que pa a ecibi sus lecciones dia-
ias, ya pa a es ablece algun p emio a· los que hayan sob e-
saliendo, como asi mismo pa a comp a de los cho os e ins-
184 José Luis Aye be
Aguayo
iumen os p opios
de
su p o esion, es absolu amen e necesa-
io ·que bajo su anuncio u a iso con idencial, se ab a una sus-
c icion, en que además de que puedan en a . en ella a ios
suge os de la Ciudad, se in e esen los p incipales c iado es de
cas as, aun que no sea más que po la u ilidad que en lo
suce-
si o pueda epo a le; po que de semejan e medida, un
poco
mas cuidado que el ac ual, pa a es ende la c ia
de
es e gana-
do, y da les mas en ajosa salida, no deja ian
de
in lui
pa a
insc ibi se en la lis a de subsc ipción, con lo que y algunos
a bi ios que se dispensen de aquel ma ade o, u o o que se
les pudie an aplica , sin pe juicio de los que el celo ·del
Excmo.
S .
A jona halle medio
de
aplica , no se duda
deben
p oduci lo de alguna conside ación, siendo mayo es á
p o-
po cion que se conozca el ap o echami'en o, y que se con i-
nua p ocu ándoles la mas comple a ins uccion. Si despues
de habe la ecibido po el espacio de dos o es años, o an es,
se conoce pueden desempeña con ganado no hecho aun, los
des inos o pues os que ocupen en la cuad illa, en e minos
de
di e i á los espec ado es, pod ia implo a se el pe miso
en
la
plaza p opia
de
dicha Ciudad, pa a demos a su habilidad
en
unas cuan as co idas, sin pe judica a las que en la ac uali-
dad es án concedidas pa a di e sos obge os, ya piadosos,
como
de
Policia u bana, y en semejan e caso aunque uesen
las en adas po una mi ad, o un e cio de as es ablecidas al
p esen e, se i ia
el
p oduc o pa a aumen o del que queda
hecha mencion, su aga ía con exceso los gas os que pudie:-
an necesi a los exp esados Jo enes, que deben se mayo es
a p opo cion de sali en la escena, con especialidad pa a los
que lo necesi en, pues
no
odos se halla án en es e caso, pa a
su decencia y manu encion, y es e ensayo publico ija á
la
·
La
Memo ia del Conde
de
la Es ella 185
clase en cada uno pod a segui ege cie ido la p o esion
en
adelan e, y que el que aun conse ase algun esa io o
emo ,
pueda enmenda se
de
ales de ec os.
Ven ajas de es a Escuela.
«Es e iden e que la ins alacion de la Escuela en
cues-
jon, u o as muchas mas que hubie a, lle a consigo mani ies-
as u ilidades: ales son las que les p opo ciona ia a los dueños
de cas as pa icula es, y nomb adia, a los de co ijo o la a es,
en donde ·haya ganado bacuno, es en o no dedicados pa a
las
plazas, po que siendo mayo su es imacion, es consiguien e
el
es imulo de ese a la lo de los p i ilegiados po su es am-
pa, y calidades pa a su despacho, siendo bien conocido
el
aumen o de p ecio que debe ia ene es a especie de ganado,
habiendo quien sepa ma a los segun las eglas p esc ip as;
ademas de que ap obados po el gobie no semejan es espec a-
culos, deben adop a se cuan as medidas sean conducen es
pa a que sea mas comple a la publica di e sion, y llene de
bi-
damen e el obge o que odo espec ado se p opone, cual
es
que la süe e de la mue e se desempeñe dies amen e, epu-
andose po lo esencial de la ies a, pues de no p ac ica se
con
a e se conside a an no illadas, a las que no concu e an a
gen e, ni hay an o gus o en la o as e ia, esul ando un bene-
icio publico, que
de
sola su asis encia se pa en iza el in e és
gene al en el lucimien o. de ales dis acciones.