71 ISBN: 978-84-669-3493-0
Misión náu ica. De lib os, discu sos y
p ác icas cul u ales en la Ca e a de
Indias de los siglos XVI y XVII*
Ca los Albe o GoNzález sáNchez
Uni e sidad de Se illa
[email p o ec ed]
Fecha de ecepción: 22/11/2012
Fecha de acep ación: 02/07/2013
esumen
Es e a ículo p e ende una e lexión sob e la impo ancia de la cul u a esc i a en los iajes ansoceáni-
cos de los siglos XVI y XVII, sob e odo los que se ealizaban en e España y sus colonias ame icanas;
pe o sin deja de lado los de la me ópoli po uguesa. De es a mane a, el obje i o p incipal del abajo
gi a en o no al papel que desempeñó el discu so eligioso du an e las a esías de los océanos, ayec os
pelig osos que los clé igos que solían iaja en los ba cos, muchos de ellos umbo a las misiones de los
nue os mundos, ap o echaban pa a la ins ucción eligiosa de los iaje os y ipulan es que encon aban
a bo do.
Palab as cla e: iajes oceánicos, cul u a esc i a, cle o, eligiosidad, misiones.
Nau ical mission: on books, discou ses and cul u al p ac ices in he
Ca e a de Indias du ing he six een h and se en een h cen u ies
abs ac
This a icle conside s he signi icance o w i en cul u e on he ansoceanic oyages o he six een h and
se en een h cen u ies, ocusing mainly on a els be ween Spain and i s Ame ican colonies, bu also on
Po uguese na iga ions. The a icle’s main goal is o es ablish he ole played by eligious discou ses
du ing he o e seas jou neys. The ships no mally ca ied nume ous cle gymen who ook ad an age o
dange ous ci cums ances du ing he ip in o de o indoc ina e a elle s and c ews.
Key wo ds: o e seas oyages, w i ing cul u e, cle gy, eligiosi y, missions
h p://dx.doi.o g/10.5209/ e _CHMO.2014.46791
* Es e abajo se insc ibe den o del P oyec o I+D+I Inquisición, cul u a y ida co idiana en el Mundo
Hispánico (siglos XVI-XVIII), e . HAR2011-27021, del Minis e io de Economía y Compe i i idad.
Cuade nos de His o ia Mode na
2014, Anejo XIII, 71-86
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1. ASÍ EN EL MAR COMO EN EL CIELO
A la is a de los es imonios esc i os de iaje os po los nue os mundos de la al a Mo-
de nidad (ca as, memo iales, elaciones, in o mes, egis os de na íos), no esul a
complejo especula sob e los obje os g á icos con los que se pe echa on pa a aque-
llos pe iplos a la en u a. En e ellos el lib o, manusc i o o imp eso, an es de llega a
las ie as de des ino cumplía una unción p imo dial en las a esías oceánicas que
lo lle aban has a la me a deseada 1. Más de cien días de na egación a me ced de los
in e nales cap ichos de la na u aleza y de la esania humana, en unos na íos, poco
mayo es que ba cas de emos, con un espacio i al educido al mínimo y un a i ua-
llamien o siemp e al bo de de la ex inción, lee , como aduje a F . An onio de Gue a a
en 1539, e a el pasa iempo más opo uno y pací ico 2.
Las ad e sidades y pelig os p opios de la na egación de en onces (nau agios,
empes ades, co sa ios y pi a as, gue as, escasez de agua y alimen os, pésimas con-
diciones higiénicas), unido a la inadap ación al medio, en unas jo nadas in e mina-
bles, de los ajenos a la p o esión del ma , exaspe aban los ánimos y p edisponían oda
sue e de angus ias y iolencias. Tal cúmulo de ci cuns ancias poco g a as, incie as
y al acecho de la mue e, auspiciaban las llamadas a la in e cesión celes ial. Es os
uegos al más allá se e ec uaban a a és de la o ación, y, a menudo, sus en ados en
esc i os de con enido eligioso (biblias, diu nos, ho as, b e ia ios, misales, es ampas
de san os y ex os piadosos) capaces de ahuyen a la i a di ina, de p ocu a el pe dón
de los pecados y, en a a a es ex emos, el sosiego e e no en la o a ida, pues la e e-
na no siemp e es aba aco de a la e p o esada. No obs an e, dichos p oduc os g á icos
ambién podían se un en e enimien o ideal du an e una agónica a en u a que, según
los mo alis as de la época, se debía ap o echa pa a e lexiona y cimen a conduc as
y i udes c is ianas con las que log a la econciliación con Dios.
F . An onio de Gue a a (1480-1545), eg egio políg a o del siglo XVI, dio un sa-
ludable consejo, pa a supe a o men os y amino a el ayec o, a los pasaje os de
cualquie emba cación, en especial a los que p esumen de cue dos y hon ados; es
como sigue: “comp e algunos lib os sab osos y unas ho as de o as; po que de es
eje cicios que hay en la ma , es a sabe , el juga , el pa la y el lee , el más p o echoso
y menos dañoso es el lee ” 3. Al igual, el gene al Juan Escalan e de Mendoza (1529-
1596), cul o y dies o ma ean e de la Ca e a de Indias del Quinien os, ecomienda a
las gen es de ma doblega el edio con lib os de o os y de sabios au o es:
Mas con odo me pa ece que se á bien ad e i y aconseja a odo buen ma ine o que
demás de los lib os de su a e, siemp e aiga consigo o os de buena doc ina y sabios
au o es, y que el iempo que hubie e de es a ocioso, o jugando, lo emplee y ocupe
1 Una no edad edi o ial al espec o es la de alG aN i, L. M. y meGiaNi, A. P. (o gs.): O Impé io po
Esc i o. Fo mas de ansmissão da cul u a le ada no Mundo Ibé ico (séc. XVI-XIX), São Paulo, Alameda
Edi o ial, 2009.
2 Gue a a, A. de: De los muchos abajos que se pasan en las gale as, Valladolid, 1539. Lo ecoge en un
apéndice ma íNez, J. L.: Pasaje os a Indias. Viajes ansa lán icos en el siglo XVI, México, Fondo de Cul u a
Económica, 1999, pp. 231-251.
3 Gue a a, op. ci . (no a 2).
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en lee y es udia en ellos, po que haciéndolo así y con el uso y disc e a expe iencia
end á a sabe mucho 4.
Hemos de conside a , no obs an e, que el lib o piadoso, en una sociedad sac aliza-
da y mayo i a iamen e anal abe a, podía cumpli o as unciones dis in as a la de su
lec u a en si uaciones di e sas, ya ue e silenciosa, en oz al a, colec i a o indi idual.
En e es as u ilidades al e na i as p ima ía la de símbolos u obje os de cul o, e iches
o alismanes cuya na u aleza sag ada los con ie e en mediado es sob ena u ales.
De es e modo, la simple posesión podía ga an iza p o ección en e a ci cuns ancias
ad e sas y asegu a un po encial mi í ico a unos ieles necesi ados de espe anzas y
sa is acciones espi i uales. La educción del amaño que desde mediados del siglo
XVI an expe imen ando es as manu ac u as ipog á icas, has a o ma os, en 8º y
16º, ácilmen e anspo ables –de bolsillo di íamos hoy– y, g acias a su mul ipli-
cación mecánica más ba a os, e idencia, además del éxi o edi o ial, una in e esan e
di e sidad de usos. Debie on se muchas las pe sonas que se p o egían de enemigos
mo ales e in isibles con unas ho as u o o de ociona io que jamás leían o que po-
nían en e sus manos cuando ezaban en cualquie luga opo uno 5. Las es ampas que
po lo común suelen ilus a los pueden se o o de los mó iles undamen ales de su
posesión. He aquí el consejo de un denodado asce a de la época, el jesui a Nicolás de
A naya (1557-1623), misione o y p o incial de su o den en México:
que en ellos como en unas a me ias, se pueden a ma odos los ieles pa a de ende -
se de sus enemigos y haze les la gue a. Es a el ay e lleno de sae as, y da dos a oja-
dizos, con que p e enden a a esa nos el co açon nues os enemigos, y assi con iene
a ma nos con di inas le as. 6
Los ecu sos del ezo y la lec u a eligiosa son mani ies os, como e a de espe a
en e clé igos egula es, en el ela o que el dominico ay Tomás de la To e (┼ 1567)
esc ibió del acciden ado iaje que hizo de Se illa a Tabasco (México) con Ba olomé
de las Casas y o os co eligiona ios en 1544. Cuen a de su g upo que
en es ando pa a ello comenzamos a en a en concie o y comíamos jun os con lec-
ción y decíamos cada día misa en sec e o, y los domingos y ies as las can ábamos y
había se món a odo el na ío, y cada noche can ábamos la sal e 7.
4 escalaN e de meNdoza, J.: I ine a io de na egación de los ma es y ie as occiden ales 1575, edición
de R. Ba ei o-Mei o, Mad id, Museo Na al, 1985, p. 116.
5 De ál a ez saN aló, L. C.: “Religiosidad mode na y cul u a lec o a en la España de los siglos XVI al
XVIII”, en co és, A. L. y lóPez-GuadaluPe, M. (di s.): Es udios sob e Iglesia y sociedad en la Andalucía
mode na, G anada, Uni e sidad de G anada, 1999, pp. 225-265. Muy ú il ambién: Pé ez Ga cía, R. M.:
Sociedad y lec u a espi i ual en la Cas illa del Renacimien o, 1470-1560, Mad id, Fundación Uni e si a ia
Española, 2005; y Palomo, F.: “Cul u a eligiosa, comunicación y esc i u a en el Mundo Ibé ico de la Edad
Mode na”, en se aNo, E. (coo d.): De la ie a al cielo. Líneas ecien es de in es igación en His o ia
Mode na, Za agoza, Ins i ución “Fe nando el Ca ólico”-Uni e sidad de Za agoza, 2013, pp. 53-88.
6 a Naya, N.: Con e encias espi i uales, u iles, y p o echosas pa a odo gene o y es ado de pe sonas,
Se illa, F ancisco de Ly a, 1617, p. 157.
7 El dia io del iaje de F . Tomás de la To e ambién lo ep oduce comple o José L. Ma ínez en el
apéndice de Pasaje os de Indias, op. ci . (no a 2), pp. 252-293.
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Pe o as desc ibi con odo lujo de de alles el sin ín de penalidades que les ocó
expe imen a a bo do – é igos, o men as, hamb e, sed, en e medades, mue es,
ag esiones–, na a cómo los más hacían en e a la pesadilla a lán ica:
unas eces llo ando y o as can ando el osa io, salmos e himnos, aquí es, acullá
seis. Los segla es añendo gui a a y can ando omances, y cada uno a su modo: isi á-
bamos Nues o Seño con g an consolación y muchos se iban en un incón en o ación,
o os leyendo en lib os, y ha os llo ando a oyos de lág imas 8.
La mayo ía de los habi an es del ba co, po an o, se enajenaba de aquellos malé i-
cos días de la mane a que el medio y el miedo pe mi ían: llo ando, leyendo, can ando.
Si bien, no se ían muchos, apa e de los ailes y algún que o o indi iduo adies ado
en le as, los que podían e adi se de an as semanas aciagas median e la lec u a indi-
idual y silenciosa, y en la medida de lo posible soli a ia, que F . Tomás nos e ie e;
una écnica en con inuo p og eso desde la Edad Media que anulaba la sepa ación
en e el mundo del ex o y el del lec o , y con la que el esc i o ganaba una no o ia y
desconocida ue za imagina i a y de pe suasión, conside ada po la Iglesia especial-
men e pelig osa y noci a en las deshones as icciones y o os cuen os de in ención
poé ica que an o encan aban y ma a illaban al público de naos y galeones. No obs-
an e, los componen es de la cul u a o al que se mencionan, canciones y omances, y
la lec u a colec i a en oz al a, habi ual en onces, supli ían las ca encias al abé icas
del g ueso de pasaje os y ipulan es 9. Al menos así lo exhibe el ac a inquisi o ial de
una isi a, en busca de lib os p ohibidos, e ec uada en el na ío San a Ma ía de A a-
ia en el pue o de San Juan de Ulúa en sep iemb e de 1582, en la que un decla an e
a i mó que “el pasaje o Alonso Alma az es aba un día leyendo la ida de San Luis y
desde en onces hacían que les leye a” 10.
Idén icas ecomendaciones a gumen ó Ped o Fe nández de Qui ós (1565-1614) a
sus ma ine os a la zaga de la qua a pa s incogni a, Aus alia. En una ocasión, in en-
ando disuadi les de ma a el iempo jugando a dados y naipes, di e imen os p ohi-
bidos en las ins ucciones o iciales dadas a la expedición, y mediando en el al e cado
subsecuen e que se p odujo, pe o conscien e del desalien o que p o ocaban unas en-
a i as descub ido as us an es y p olongadas en demasía, les o eció como al e -
na i a una hon osa ocupación: “pa a gas o de iempo enía muy buenos lib os, quien
enseñase a lee , esc ibi y con a a los que no sabían... y que es o les con enía más
que juga su dine o” 11. Tampoco al an en su elación es imonios de lec u a común
8 Ibidem.
9 Sob e es e ema cha ie , R.: Las e oluciones de la cul u a esc i a, Ba celona, Gedisa, 2000; y Bouza,
F.: Del esc ibano a la biblio eca. La ci ilización esc i a eu opea en la Al a Edad Mode na (siglos XV-XVII),
Mad id, Sín esis, 1992.
10 En Fe NáNdez del cas illo, F.: Lib os y lib e os en el siglo XVI, México, Fondo de Cul u a Económica,
1982, p. 389. Es e lib o es una ecopilación de documen os de la Inquisición de México, en e los que se
encuen a un in e esan e conjun o de ac as de isi as de naos llegadas al pue o de Ve ac uz. Pa a la lec u a en
oz al a: cha ie , R.: “Loisi e sociabili é: li e à hau e oix dans l´Eu ope mode ne”, Li é a u es Clasiques,
12, 1990, pp. 127-147. También F eNk, M.: En e la oz y el silencio. La lec u a en iempos de Ce an es,
Alcalá de Hena es, Cen o de Es udios Ce an inos, 1997.
11 Fe NáNdez de Qui ós, P.: Descub imien o de las egiones aus ales, edición de R. Fe ando, Mad id,
His o ia 16, 1986, p. 236.
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y o al. F acasada su oní ica emp esa aus al, na egando de uel a a Nue a España,
menciona una mañana en la que “habían es ado muy a en os oyendo lee la ida de
San An ón e mi año, y que alabándola mucho dobló la hoja y gua dó el lib o” 12. Tan o
encendió la piedad de sus homb es que uno de ellos se a ojó en una abla al ma con
la in ención de ol e a las ie as dejadas a ás pa a e angeliza a sus na u ales.
Podemos segui es a secuencia de ep esen aciones con el misione o jesui a He -
nando de Padilla (1550-1607). En el dia io de su iaje a Lima (1628-29), en compa-
ñía de o os de su eligión, menciona cómo empleaban el escue o iempo de sosiego
en el na ío, del modo siguien e: “quando las ocupaciones, o la salud lo pe mi ían
se ecogian en sus exe cicios espi i uales, de o acion, examenes, licion espi i ual y
osa io” 13. Es e eje cicio de o ación in e io , un i ual con unos pasos bien de inidos
que p omo ió la Compañía de Jesús y la Con a e o ma, concibe la lec u a como una
p ác ica ascé ico-espi i ual indi idual y silenciosa sin o o mediado en e Dios y el
c eyen e que un lib o, el sopo e de la medi ación que, una ez cumplida su unción
–p opo ciona el a gumen o medi a i o–, debía se desechado. La o ación in ospec-
i a, pues, siemp e asciende al ex o que le an ecede 14. El anciscano Diego de
Es ella (1524-1578), uno de los asce as más amosos de aquel iempo, así lo es ipula
con pocas palab as: “Has de saca de la lección el a ec o de la de oción, y o ma
desde allí la o ación, dejando la lección” 15.
El mé odo, ajus ado a la composición de luga ignaciana, y pa a e i a las elei-
dades de la lib e imaginación mís ica, consis ía en medi a en lo conc e o y no en
lo abs ac o, o lo que es lo mismo, la ep esen ación men al, den o de unos cauces
es ic amen e de inidos y en un con ex o ísico conc e o, de la humanidad de C is o o
las pos ime ías del homb e, ó mula que se desa olla a a és de mo i os e ec is as,
emo i os, senso iales y isuales. El in no es o o que golpea los sen idos del c eyen-
e pa a di igi le su eligiosidad, y su ida en gene al, y p o oca le así las conduc as y
eacciones emo i as deseadas: a epen imien o, compasión, humildad, ca idad, mie-
do, obediencia, paciencia, piedad o sa is acción 16.
La lección espi i ual, colec i a e indi idual, ambién ue el pasa iempo obligado
y habi ual du an e la a esía oceánica de los e angelizado es que, en 1612, lle ó al
12 Fe NáNdez de Qui ós, P.: Memo iales de las Indias Aus ales, edición de Ósca Pinoche , Mad id,
His o ia 16, 1991, p. 294.
13 Se a a del manusc i o hológ a o Relación del iaje del pad e He nando de Padilla y sus compañe os
a Lyma de 1628 y de 1629, Real Academia de la His o ia (RAH), Papeles de Jesui as, . CXXIX, ols. 555
y ss. Debo ag adece su consul a a Delphine Tèmpe e, quien además es au o a de un excelen e lib o, de
e e encia pa a las cues iones que aquí se a an: Vi e e mou i su les na i es du siècle D´O , Pa ís,
P esses de l´Uni e si é Pa is-So bonne, 2009. Asimismo, cas illo Gómez, A.: “Lee en comunidad. Lib o
y espi i ualidad en la España del Ba oco”, Via Spi i us, 7 (2000), pp. 99-122; id.: Legge e nella Spagna
mode na. E udizione, eligiosi à e s ago, Bolonia, Pà on Edi o e, 2013.
14 Aquí ecomiendo en excelen e ensayo de Bouza, F.: “Lee pa a c ee . Religión y cul u a del lib o en la
Edad Mode na”, en co és Peña, A. L. (coo d.): His o ia del c is ianismo, Mad id, T o a, 2004, pp. 637-680.
15 es ella, D. de: Lib o de la anidad del mundo, Alcalá de Hena es, Juan G acián, 1597, p. 96.
16 Uno de los g andes es udiosos de la lec u a ascé ico-espi i ual ue o ozco, E.: Manie ismo y Ba oco,
Mad id, Cá ed a, 1981. Un es ado de la cues ión ecojo en mi abajo “Lec ion espi i ual. Lec o es y lec u a en
los lib os ascé ico-espi i uales de la Con a e o ma”, en GoNzález sáNchez, C. A. y ila ila , E. (comps.):
G a ías del imagina io. Rep esen aciones cul u ales en España y Amé ica (siglos XVI-XVIII), México, Fondo
de Cul u a Económica, 2003, pp. 272-300.
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Pe ú Je ónimo Pallas (1594-1670), o o jesui a que pensaba no habe mejo mane a
de comba i la he ejía y de ende la Iglesia sino median e se mones, plá icas, dispu-
as y lib os imp esos 17. Como o os muchos e angelizado es ap o echa on el iempo
oyendo las lec u as en quechua que les hacía el pad e Juan Vázquez, uno, en e o os,
de los eje cicios en el ap endizaje de la lengua con la que hab ían de abaja en el
luga de des ino 18.
2. PURGATORIO FLOTANTE
Lo p olongado de la a esía y el angos o y u ina io espacio i al de los na íos, unido
al has ío y la desocupación que ambos ac o es p o ocaban en pasaje os y ipulan es,
daban alien o y ponían en sue e, en el iempo lib e, los debe es pas o ales y las ansias
misionales de los eligiosos que po lo común iajaban a bo do. No se apea on de es a
unción –que de paso hacía menos melancólico el dila ado c uce del Océano– cuan-
os p incipian es jesui as deseosos de o alece el celo y la ocación, la obediencia
y la olun ad, a a és de i encias y ma a illas en los uni e sos alejados y exó icos
a los que, con e o mili an e, iban a p oba el ma i io po la e. En es as cui as
náu icas He nando de Padilla y sus co eligiona ios emplea on muchas ho as en el
ba co, enseñando la doc ina a una humanidad lo an e, a ando, “en acionamien os
sicula es”, asun os ocan es al ap o echamien o del alma capaces, cual e a su me a,
de p edispone en muchos la con esión de los pecados. El esul ado ue óp imo: 190
pe sonas con esa on y comulga on en la nao capi ana. Tampoco al aban p édicas y
se mones en eclamo de a epen imien os y delineando las ac i udes a que ípicas del
buen c is iano, en e las que ele a on el abandono de los lib os p o anos y de come-
dias, que ha o había en los buques, po los de de o as y sanas enseñanzas. Desde
en onces, y a causa de an encendida exho ación ascé ica, cuen a el jesui a, no hubo
homb e de ma ni pasaje o que en a as de paz in e io deja a de
busca , y hallados lee en lib os pios como de con esona ios, ca esismos y guias de
pecado es y o os des e jaez, sin que apenas se oyese en odo el galeon un ju amen o
una palab a deshones a, que neg os igno an es aun de pe signa se sabian ya muy bien
o aciones o lo que habian oido al pad e en la pla ica, e ec os odos es os 19.
En es a misión acuá ica, con o me al p og ama y la maña de los ignacianos, las
imágenes sag adas ambién con ibuye on a la con e sión de con iados y pe didos.
El día de san F ancisco Ja ie , en el cen o del na ío se asen ó sob e un dosel una
es ampa g ande del san o, gua necida con un ma co pla eado, con el in de sac aliza
17 Mission a las Indias, con ad e encias pa a eligiosos de Eu opa que la hu ie en de emp ende , como
p ime o se e á en la his o ia de un iage y después em discu so. Al muy Rº Pe Ge onymo Pallas de la misma
Compañía. A chi um Romanum Socie a is Iesu (ARSI), P o incia Pe uana 22, p. 79.
18 De suma u ilidad: omaNo, A.: “El lib o como ins umen o de la cons ucción de un mundo global:
los misione os y la cul u a del esc i o”, EREBEA, 2, 2012, pp. 109-126; y Palomo, F., “Anaqueles de sac a
e udición: lib os y lec u as de un p edicado en el Po ugal de mediados del siglo XVII”, Lusi ânia Sac a, 18
(2006), pp. 117-146.
19 RAH, Papeles de jesui as, . CXXIX, doc ci . (no a 13).
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el espacio y, a la ez, pa a que se ene ase y hon ase la abnegada en ega misional y
memo ia ejempla de aquel adalid c is iano 20. La palab a, el lib o y o os p oduc os
g á icos icónico- isuales, odos en sabia y cuidada combinación doc ina ia, lib a on
a muchas almas necesi adas de las ga as del demonio y de sus i ánicas p isiones, de
las o pezas y a iciones inicuas que las ab asaban en el uego de una i a abiosa. Los
pad es de la Compañía, apa e, cumplían un plan de ida es ic o y igu oso. Cada
mañana asis ían a misa; después acome ían es udio quie o y las e lexiones sob e lo
es udiado. La comida la hacían sin que
a la mesa al ase lecion de un lib o de o o, que pa a es e sus en o se escojio un a-
ado no menos e udi o que uno hecho po el pad e Alonso de Sando al de ins au anda
ae hiopum salu e, pa icula men e el e ce lib o que a a de los mis e ios de es a jen e
ins uiendo con documen os p ac icos a nues os ob e os en el modo que con semejan-
es han de gua da pa a su ca esismo bap ismos 21.
Concluida an p o echosa, anímica y co po al pi anza, se ecogían en descanso
pa a, más a de, ol e al es udio y a la lección espi i ual has a la noche, momen o
en el que sal aban a cubie a can ando la sal e y ezando a ema ías. El buque, en
suma, ue un espacio idóneo pa a pone en expe imen o los mé odos misionales que
iban a desa olla al o o lado del A lán ico. Un e icaz auxilio les p es a ía el manual
del pad e Alonso Sando al (1576-1652), una ace ada guía p ác ica esul ado de su
pe icia e angelizado a con indios y escla os e íopes del Pe ú, que puso a buen ecau-
do la llama ocacional de aquellos jesui as, en especial la de los neó i os, du an e la
na egación con des ino a la ie a incaica. La in ención, a la is a de los esul ados
y de la subje i a ep esen ación de Padilla, ue buena y uc í e a. El espí i u de los
misione os quedó g a amen e compensado.
De es a mane a los ba cos, au én icos mic ocosmos, de buenas a p ime as, y al
p o echo de acon ecimien os con iesgo o ui os – empes ades y a aques de co sa-
ios o pi a as–, se ans o maban en espacios sag ados du an e odo el iaje, cuasi
emplos lo an es e in e ceso es celes iales. La misión, pues, comienza en el ma y
no en las nue as ie as; a bo do iban, empleando la e minología de los jesui as, los
“o os indios”, muchas eces peo es c is ianos que los ca ibes. En pa icula , el co-
mún de los ma ean es, una p o esión, en su escala ón in e io an e odo, en la época
is a como p oduc o de la suma pob eza y la desespe ación, a í ice de una emp esa
incie a y espan osa que siemp e conlle a una mala ida, c uel y pe e sa, aliada de
una mue e cons an e. Unos homb es, como ue e, denos ados po malquis os y, lo
20 Imp escindible esul a G uziNski, S.: La gue a de las imágenes. De C is óbal Colón a Blade Runne
(1492-2019), México, Fondo de Cul u a Económica, 1994. Del mismo au o , su g an ob a: Les Qua e pa ies
du monde. His oi e d´une mondialisa ion, Pa ís, Édi ions de la Ma iniè e, 2004.
21 Se a a del lib o del misione o se illano Alonso de Sando al, De Ins au anda Ae hiopum Salu e.
Nicolás An onio ci a una edición mad ileña, en olio, de 1646. Pudo habe una an e io o es aban usando un
manusc i o. Sando al ue un expe o misione o que es u o en Lima con indios y escla os neg os. Mu ió en
1652.
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peo , po igno an es del c edo c is iano, blas emos, p esa de la supe s ición, cuasi
paganos, y sin emo de un Dios del que sólo se acue dan cuando el pelig o acecha 22.
No había mejo modo, po an o, de cu a los sín omas del abu imien o que log a
bien el iempo y no malog a lo en ociosidad, mad e de icios, mad as a de la i ud,
aíz, uen e y o igen de mil males que se e i an con el hones o abajo. Ya el agus ino
Tomás de Kempis (1380-1471), g an mís ico del Medioe o y uno de los au o es eli-
giosos más leído en onces, y has a hoy, decía:
Bueno es que algunas eces nos engan cosas con a ias: po que muchas eces
a aen el homb e al co azón, pa a que se conozca des e ado y no ponga su espe anza
en cosas del mundo...es o ayuda a la humildad y nos de iende de la anaglo ia...en on-
ces conoce ene de Dios mayo necesidad, pues que e cla amen e que sin él no puede
nada bueno 23.
P es o lo siguió el doc o y acione o de la ca ed al de Lima Diego Po ichuelo de
Ri adenei a, que, al con a io de casi odos nues os na egan es-esc i o es, ela a su
iaje in i iendo la di ección, del Callao a España en 1654. Las en es idas del océano
y el o en e de ad e sidades que hubie on de en en a las gen es de su nao, le die on
el mejo p e ex o posible y opo unidad pa a pone a p ueba su as ucia misional con
las pe sonas de a bo do, a las que hizo e que la u ia del ma , c isálida del in ie no,
e a la más e iden e mani es ación de la i a di ina en e al pecado y el desp ecio de la
piedad de los emba cados. El clé igo, cla o es á, se luc ó del ecue do de san a Bá -
ba a cuando uena, es deci , hizo e que una ida i uosa y c is iana, en pe manen-
e es ado de ale a y no sólo an e si uaciones ex emas, e a la no ma aconsejable en
o men os como los i idos, y la más e icien e en la ob ención de mise ico dias. Po
ello, como pudo y ayudado de o os eligiosos que iban en el ba co, el acione o se
dedicó, sólo con la palab a, a disciplina y doc ina a pasaje os y ipulan es, quienes
se mos a on humildes y sumisos a la esolución de con lic os en e ellos, el a epen-
imien o, la con esión, la comunión y la peni encia. Pe o Po ichuelo echó de menos
un ú il undamen al en la acción misional emp endida; así lo ano ó en su elación:
Y iendo el u o que se conseguía, p oseguí con la p edicación, como lo hice odo
el iaje, los mié coles y los ie nes, y como yo no enía allí lib os, y a es a al a se
seguía mi insu iciencia. Y bien se conoció que allí andaba el dedo de Dios, pues lo que
Su Majes ad ob ó en aquella gen e, que se ían de 350 homb es, y las peni encias que
hicie on ue on ales, que pa ece que en odo e a el na ío o a Níni e con e ida 24.
El cumplimien o con los debe es eligiosos du an e la a esía e a una obligación
que odo buen iel debía obse a , y el capi án del na ío asegu a . En las naos, como
22 Sob e es e imagina io son undamen ales los lib os de Pé ez-mallaíNa, P. E.: Los homb es del Océano.
Vida co idiana de los ipulan es de las lo as de Indias. Siglo XVI, Se illa, Dipu ación de Se illa, 1992; id.: El
homb e en e al ma . Nau agios en la Ca e a de Indias du an e los siglos XVI y XVII, Se illa, Uni e sidad
de Se illa, 1996.
23 homas de kemPis: Comp en us mundi, Ba celona, Lib e ía Ca ólica In e nacional, 1927, p. 21. Es a
edición sigue la aducción de F . Luis de G anada, publicada en Se illa en 1536.
24 Po ichuelo de i adeNei a, D.: Relación del iaje y sucesos que u o desde que salió de la ciudad de
Lima has a que llegó a es os einos de España, Buenos Ai es, Biblio eca Ibe o-Ame icana, 1905, p. 67.
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p esc iben o denanzas y lib os de na egación, se hab ía de i i “c is ianamen e y
en el emo de Dios”, una no ma que ambién solían igila los capellanes y eligio-
sos p esen es en la na egación. Un medio ideal de la salud espi i ual de pasaje os
y ipulan es, en una secuencia i al en con inuo con ac o con la mue e, ue on las
p ác icas sac amen ales; en e las que des acan la con esión, la euca is ía, la unción
de en e mos y la peni encia. Es a úl ima, apa ecía como uno de los emedios más
e icaces en e a los habi uales in o unios del iaje; incluso el lexicóg a o Sebas ián
de Co a ubias (1539-1613) dice que
así como el que en una o men a ha pe dido el na ío iene necesidad de asi se a
alguna abla pa a no ahoga se, así el que en la o men a del pecado pe dió la inocen-
cia bau ismal iene necesidad del sac amen o de la peni encia pa a no ahoga se en el
p o undo in ie no 25.
Los a ados náu icos, po ello, insis en en que nadie emba case sin habe p ocu a-
do es ado de g acia, y que du an e el ayec o oceánico se celeb a an me ódicamen e
los i os eligiosos pe inen es, de ahí que los ba cos uesen equipados con los o na-
men os y lib os li ú gicos necesa ios. Había que e i a , pues, mo i en pecado, algo
ac ible en cualquie momen o epen ino en un piélago acuá ico que la men alidad de
la época equipa aba al in ie no; el na ío, pues, se ía una especie de pu ga o io, o sea,
un abismo pu i icado , inhóspi o y dolo oso, p o isional si se ap o echaba como u a
de con e sión y pe ección.
Los jesui as po ugueses en idén icos a a a es, al igual que los demás, ambién
desaconsejaban y secues aban lec u as p o anas del ca iz de las exi osas icciones
caballe escas, los cuen os e ó icos y sen imen ales, la Fiame a de Bocaccio o los
me os i álicos de Boscán y Ga cilaso. Más de lo mismo encon amos en los es
meses de na egación en e Goa y Macao. En mayo de 1586, dos pad es y un coadju-
o emba ca on en la nao Nues a Seño a del Rosa io con des ino a China, senda en
la que aquellos dos jó enes sace do es cada día decían misa ogando a Dios que la
llu ia, el ien o y la na egación nunca les es o ba a su minis e io y obligaciones. Ex-
cep o cuando es aban muy en e mos, siemp e can aban le anías a la Vi gen a medio
día y jamás cejaban en el auxilio espi i ual de los pasaje os. Cada noche eunían en
la cubie a a los ma ean es y escla os a icanos del buque pa a enseña les la doc ina
del Al ísimo y can a con ellos o aciones. Tampoco esca ima on en el de oche de
ca idad ni en el cuidado de en e mos y necesi ados, an o de sus cue pos como de sus
almas; a cambio, odas las mañanas muy emp ano, en oz al a y de o a, con idaban
a los p esen es a alaba a Dios y a la Vi gen 26.
25 co a uBias, S. de: Teso o de la lengua cas ellana o española (1611), Mad id, Cas alia, 1995, p. 812.
Sob e la eligiosidad a bo do un buen abajo es el de he NáNdez díaz, C.: “Asis encia espi i ual en las lo as
de Indias”, en o es, B. (ed.): Andalucía, Amé ica y el ma , La Rábida, Jun a de Andalucía, 1991, pp. 271-
282; y los de sáNchez eyes, G.: “Za pa bajo el cobijo di ino. P ác icas eligiosas en los iajes de la Ca e a
de Indias”; y moN e o ecode , C.: “Enca ando a la mue e”, ambos en eJo, F. (coo d.): La lo a de la
Nue a España 1630-1631, México, Ins i u o Nacional de An opología e His o ia, 2003, pp. 145-208 y 209-
244, espec i amen e.
26 Al espec o lou ei o, R. M.: “Li os e biblio ecas eu opeias no O ien e (século XVI)”, Re is a de
Cul u a, XXXII (1997), pp. 19-34; id.: A Biblio eca de Diogo Cou o, Lisboa, Ins i u o Cul u al de Macau,
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hame sido g andemen e di icul oso, ecopila lo poco y mal limado que en es e lib o
halla ás 44.
No a más de momen o, ni equie e es e discu so de mayo es conclusiones que las
que se han ido ba ajando a lo la go de sus páginas; que, en cualquie caso, el a ance
del es udio y la e lexión ae án mejo calib adas en el momen o opo uno 45.
44 caBello alBoa, M.: Miscelánea an á ica, edic. de L. E. Valcá cel, Lima, Uni e sidad Nacional
Mayo de San Ma cos, 1951, p. 7.
45 No podía e mina sin ci a una ob a de g an in e és pa a las cues iones abo dadas, aunque discu ible
en algunas de sus p opues as, me e ie o al lib o de schWa z, S. B.: All Can Be Sa ed. Religious Tole ance
and Sal a ion in he Ibe ian Wo ld, New Ha en, Yale Uni e si y P ess, 2008. También, kaPlaN, B. J.: Di ided
by Fai h. Religious Con lic and he P ac ice o Tole a ion in Ea ly Mode n Eu ope, Camb idge, Ha a d
Uni e si y P ess, 2007.