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Canosa Usera, Raúl. El derecho a la integridad personal. Valladolid : Lex Nova, 2006. [Reseña]

Abstract

Is there such a thing as a constitutional right to the integrity of the person? Indeed, Raul Canosa Usera finds it in article 15 of the Spanish Constitution, which includes a reference to the physical and moral integrity of everyone. Due to its direct connection with the constitutional value of human dignity, this new-named right may have a lot to say. Specially in a time when conceptions of life ar e changing along with scientific and technological developments.

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Canosa Usera, Raúl. El derecho a la integridad personal. Valladolid : Lex Nova, 2006. [Reseña]

Author: Rodríguez-Izquierdo Serrano, Miryam
Publisher: Universidad Nacional de Educación a Distancia
Year: 2007
DOI: 10.5944/trc.20.2007.6767
Source: https://idus.us.es/bitstreams/44958f9b-7d1f-4a09-95e7-eb37ee0dcf07/download
CANOSA USERA, Raúl, El de echo a la in eg idad pe sonal, Lex No a, Valladolid,
2006, 302 pp.
UNED. Teo ía y Realidad Cons i ucional, núm. 20, 2007, pp. 673-680.
RECENSIONES 673
La dignidad de la pe sona, como alo
cons i ucional, es una ue za a ayen e de
múl iples conno aciones. Fi me en cuan o
c i e io inspi ado de decla aciones de de-
echos y con unden e como p incipio in-
o mado de las in e p e aciones de las
mismas. En los iempos que co en, hay si-
uaciones de con lic o p opiciadas po la
e olución de las sociedades, o po el g an
cambio ecnológico, en las que la luz que
i adia la dignidad de la pe sona unciona,
cual lin e na, alumb ando disce nimien os
en e las lec u as al e na i as que ales con-
lic os plan ean. Como e e en e de un
concep o de Cons i ución con cen o de
g a edad en el sis ema de de echos, la
dignidad da ambién a ese mismo sis ema
ius undamen al una ex u a dis in a y am-
pli icado a. Dis in a de la que supond ía
educi sus azos a la p emisa de la libe -
ad del indi iduo, que hoy po hoy ya no
bas a pa a sos ene la idea de suje o que
subyace al cons i ucionalismo del Es ado
social y democ á ico de De echo. Ampli i-
cado a de la comp ensión de la p opia
Cons i ución o, mejo , de las Cons i ucio-
nes como ins umen os al se icio de suje-
os conc e os en sus singula es comunida-
des polí icas.
Pe o no es la dignidad el obje o del
es udio que Raúl Canosa Use a p esen a
bajo el í ulo El de echo a la in eg idad
pe sonal. Ocu e, no obs an e, que la co-
nexión en e in eg idad y dignidad es ele-
men o discu si o inexcusable en es e a-
bajo desde el momen o en el que los de-
echos enunciados en el a ículo 15 de
nues a Ley Fundamen al ienen que se
aducidos. Y sus con enidos ealizados.
En esa a ea, la iden i icación que hace el
au o de la dignidad como el alo cons-
i ucional que singula y p e e en emen e
es ma e ializado po el de echo a la in e-
g idad (p. 62) es el pun o de pa ida un-
damen al. Sob e odo po que se dan si-
uaciones i ales, sociales, eales, cuyo
análisis ju ídico-cons i ucional hace que
las palab as « ida» e «in eg idad ísica» o
«mo al» engan que se adecuadamen e
conc e izadas e in e p e adas jun o al es-
o de elemen os cons i ucionales en jue-
go. De eso, como se explica á, es de lo
que se compone el ma e ial empí ico de
la ob a.
Bajo esas p emisas y en nues o con-
ex o cons i ucional, Raúl Canosa Use a
se plan ea el obje i o de suminis a una
de inición de ese de echo a la in eg idad
pe sonal. In eg idad pe sonal que, como
sín esis ya u ilizada po el T ibunal Cons-
i ucional en su Sen encia 5/2002, él con-
side a adje i ación aglu inado a de las de
la no ma cons i ucional. De las in eg ida-
des ísica y mo al, así nomb adas, y de la
psíquica, silenciada y ma izada en una
in e sección en e las dos an e io es.
Con una es uc u a de análisis lógica,
diseñada en un paso a paso, el au o ela-
bo a un es udio po meno izado del de e-
cho a la in eg idad en el que se a ap o-
ximando, odeando y an eando, a sus
con o nos y con enidos. Pa a ello, Canosa
Use a se sepa a de e lexiones p opias, y
an e io es, sob e la elación en e ó mu-
la polí ica e in e p e ación cons i ucional,
pa a adhe i se sin p ejuicios a la Teo ía
de los De echos Fundamen ales de Ro-
be Alexy y su p oyección sob e la in e -
p e ación del sis ema ius undamen al. Un
ejemplo, cla o, de la u ilidad de la ep e-
sen ación de lo no ma i o que hace
Alexy como cons ucción agmen ada en
eglas y p incipios que se p oyec an so-
b e ámbi os especí icos de lo eal-no -
mado. Sin duda, una óp ima he amien a
me odológica pa a escud iña , desde lo
posi i o, la sus an i idad y i ualidad de
los de echos undamen ales.
T as un p ime capí ulo (I), a modo
de in oducción y esbozo p elimina del
de echo a la in eg idad, la monog a ía
discu e de una pa ada obligada a o a,
con igu ando una línea de abajo cla a y,
en ese sen ido, didác ica. De la na u ale-
za del de echo (II) al bien ju ídico p o e-
gido y sus conexiones con o os de e-
chos (III). De ahí a la i ula idad y sus
p oyecciones (IV). Luego, a los con eni-
dos subje i os o posiciones ju ídicas indi-
iduales (V), pa a inalmen e llega a los
luga es en los que el de echo en es udio
se e ae o es some ido a un p oceso dis-
cu si o de ponde ación en e a o os
con enidos cons i ucionales (VI).
1. INTEGRIDAD PERSONAL
Y CONTEXTO CONSTITUCIONAL
La monog a ía de Canosa Use a em-
pieza con ándonos que, a di e encia de
lo que ocu e en o as ca as de de e-
chos undamen ales, el de echo a la in e-
g idad en nues a Cons i ución apa ece
en posi i o. El a ículo 15 es su conc e-
ción no ma i a. Figu a jun o a la p ohibi-
ción de o u as y penas o a os inhuma-
nos o deg adan es, algo habi ual en las
decla aciones de de echos que sí eco-
gen la in eg idad en especí ico. El e e-
en e más signi ica i o en el ámbi o in e -
nacional, el pione o, el a ículo 5.1 del
Pac o de San José.
El que la in eg idad sea explíci a-
men e de echo undamen al e i a que
haya que alumb a lo ju isp udencialmen-
e a pa i de la anexa p ohibición de o -
u as y deg adaciones. También aho a al
in é p e e el abajo de ecu i a o os
de echos conexos, que sí es én codi ica-
dos, pa a ex ae de ellos los con enidos
p opios de la in eg idad pe sonal me-
dian e una labo de la adsc ipción. P eci-
samen e lo que hace, en e o os, el T i-
bunal Eu opeo de De echos Humanos,
que cons uye el de echo a la in eg idad
g acias al juego de los a ículos 3 y 8 del
Con enio al no habe una mención espe-
cí ica a la in eg idad en el mismo. La li e-
alidad del de echo en nues a Cons i u-
ción es impo an e po dos mo i os.
P ime o po que acili a al juez de los de-
echos undamen ales la iden i icación y
p o ección de la in eg idad en un espacio
ju ídico-cons i ucional es a al en el que, a
di e encia de los sis emas de common
law, la in e p e ación ju isp udencial es á
más media izada po lo que es á esc i o.
Inclusi e cuando la no ma y el in é p e e
son los sup emos, T ibunal Cons i ucional
y Cons i ución. Segundo, po que el con-
c e o sis ema de ga an ía ju isdiccional
de los de echos cons i ucionales en Es-
paña exige apoya las p e ensiones sub-
je i as en enunciados no ma i os de e -
minados, caso del acceso al ampa o
cons i ucional.
Po consiguien e, en nues o con ex-
o cons i ucional el de echo a la in eg i-
dad comp ende: la p ohibición de o u-
as y a os inhumanos, que enunciado
como egla es un a p io i y un mínimo
imp escindible; y además un ico epe -
o io de signi icados no ma i os adicio-
nales. Conlle a con enidos sus an i os
que Canosa Use a a a i decan ando, ca-
674 RECENSIONES
pí ulo a capí ulo, a a és del análisis que
se nu e esencialmen e de la ju isp uden-
cia cons i ucional, de las leyes es a ales
que inciden en las posibilidades de eje -
cicio del de echo y de cie as no mas de
de echo in e nacional. Des acan en e las
úl imas, como no, el CEDH con la ju is-
p udencia de él de i ada, y más especí i-
camen e el Con enido de O iedo (1996),
o Con enio pa a la p o ección de los de-
echos humanos y la dignidad del se hu-
mano espec o de las aplicaciones de la
biología y de la medicina (p. 52).
El de la in eg idad es, así, p esen ado
como un de echo eme gen e. Sólo codi i-
cado en algunos ex os ius undamen a-
les, en o os iene que se cons uido po
conexiones e in e p e ación. En cualquie
caso, un de echo imp escindible. Su e-
conocimien o au ónomo en la Ca a de
De echos Fundamen ales de la Unión Eu-
opea, la decla ación de de echos más
ecien e de nues o en o no, es p ueba
de ello. ¿Cuáles son las azones de po
qué ha pe manecido a la somb a, escon-
dido u ocul o? Segu amen e pueden a i-
bui se a a ios ac o es. Po un lado, a
una isión omnicomp ensi a del de echo
a la ida que sólo ha log ado disocia se,
o disecciona se, cuando se ha is o en-
en ado a cues iones elacionadas con
qué se pueda en ende como ida digna.
Po o o lado, a que la p o ección adi-
cional del o denamien o ju ídico en e a
las ulne aciones más g a es de la in e-
g idad pe sonal, a a és del de echo pe-
nal, sólo se ha e idenciado insu icien e
con el cambio de la concepción que de
sí mismo iene el suje o en las sociedades
a anzadas y con la p oyección sob e el
Es ado de De echo de las exigencias que
de dicho cambio se de i an. La e olu-
ción ecnológica, los a ances cien í icos y
su epe cusión sob e la au ocomp ensión
de la pe sona han pues o en e idencia
que la in eg idad del suje o es algo más
que de echo de libe ad. Reclama se a-
ado como de echo de eje cicio y, no
menos, como de echo de p o ección.
2. NATURALEZA Y CARACTERIZACIÓN
DEL DERECHO
Quizás sea ese uno de los emas más
suge en es en lo que a la na u aleza ju í-
dica del de echo se e ie e. Y ambién
uno de los que end á que ene más de-
sa ollo en el u u o de un de echo que,
explica el au o , no puede da se aún ni
po ul imado ni po plenamen e ap ehen-
dido. Una con igu ación del de echo a la
in eg idad más allá de su ca ác e de de-
echo de libe ad, o no in omisión. Más
allá, ambién, de su en endimien o ac i o,
de echo modulado po el p opio suje o a
a és del consen imien o a las in e en-
ciones líci as.
Más allá, po an o, el au o habla de
la in eg idad como de echo de p o ec-
ción. Es a comp ensión del de echo se
de i a de la p oyección del mismo como
p incipio. Se di ige a asegu a lo, según
los casos incluso en e a pa icula es, co-
locando al Es ado como ga an e y des i-
na a io, a la ez, de las p e ensiones de
p o ección (p. 84). Como cons ucción
de la e icacia del de echo pa alela, pe o
dis in a, a la d i wi kung, mos a la in-
eg idad en su calidad de de echo de
p o ección pe mi e a Canosa Use a con-
duci su análisis al e eno de desa ollos
legisla i os conc e os. Bien p ocesales,
bien sus an i os, pe o o ien ados a o e-
ce dicha p o ección. El análisis del de e-
cho posi i o, que p edomina como ele-
men o me odológico del es udio, se
combina con episodios más dedicados a
conc e os p ocesos de in e p e ación.
En cuan o de echo de posibilidades,
o de eje cicio, la in eg idad pe sonal lle a
ambién al au o a un con o e ido luga .
Allí donde el consen imien o del suje o
puede modula , y modula, la mane a in-
di idual y pe sonal de concebi la p opia
in eg idad. Donde, po o a pa e, la in-
e ención del legislado con igu a el uso
líci o del mismo consen imien o. La e i-
dencia de lími es que e i an que la p o-
pia in eg idad se con ie a en un absolu-
RECENSIONES 675
o, amenazando la igencia del alo o i-
gina io de la dignidad de la pe sona, ie-
ne una in e esan e p oyección sob e el
campo de la ingenie ía gené ica. En es-
pecial, en po qué p ohibi o no in e -
enciones sob e el mapa gené ico de un
u u o se humano. La idea de que el
consen imien o de un suje o an eceden e
no debe p e alece en e a la dignidad o
el desa ollo de la pe sonalidad de un
suje o pos e io se ans o ma, en cie os
pá a os, casi en una secuencia de cine
de ciencia icción (pp. 76 y 77). Sin i
más lejos la Ga aca de And ew Niccol
(1997), en la que unos son lib ados de
en e medades incu ables mien as o os
son p og amados pa a se depo is as o
a is as y, al inal, sólo aquellos que no
han sido obje o de una p ede e minación
gené ica son ealmen e dueños de su
des ino.
La iden i icación del bien ju ídico
p o egido po la in eg idad pe sonal, a la
ez ísica, mo al y psíquica, empieza po
la amplia concep uación que de él hace
el au o . Pa a Canosa Use a, «la in eg idad
pe sonal aba ca ía el cue po humano con
odos sus componen es». Así, «desde las
moléculas que o man sus genes, inclu-
yendo po an o la in eg idad gené ica,
has a su ana omía y apa iencia, así como
las po encialidades in elec uales y senso-
iales, incluidas las que ienen que e
con la capacidad de expe imen a dolo
ísico o padecimien o psicológico o mo-
al» (p. 89).
A pa i de ahí, la dis inción en e la
mo al y la psíquica es el momen o más
delicado en el eco ido po las dis in as
ace as de la in eg idad pe sonal. Sólo en
supues os conc e os se las puede iden i i-
ca sepa adamen e. Sólo como solución
de comp omiso si en las igualaciones le-
sión psíquica-menoscabo psicológico y le-
sión mo al-deg adación del suje o (p. 95).
Pa a e su ele ancia p ác ica, un p o-
blema de hoy y siemp e: la egulación
penal de la iolencia domés ica y de gé-
ne o. La de e minación de qué sea in e-
g idad psíquica y qué in eg idad mo al
alcanza especial ascendencia pa a la de-
inición de los ipos penales que sancio-
nan las conduc as lesi as en ese ámbi o.
En cualquie caso, como elemen o
de un sis ema ius undamen al en el que
ningún de echo se encuen a aislado, el
bien ju ídico in eg idad ambién iene
que se iden i icado en elación con o os
de echos conexos. O os bienes ju ídicos
que se solapan y di e encian o, en oca-
siones, se complemen an. Vida, e in eg i-
dad en calidad de de echo a nega se a
una in e ención médica. Pe o ¿y de ne-
ga la un meno , o incapaz, o nega la po
él sus pad es o u o es? O, ¿a no pe mi i
eclusos en huelga de hamb e se ali-
men ados o zosamen e? Salud, e in eg i-
dad cuando la p ime a es aliada de la se-
gunda; o cuando la segunda se sac i ica a
la p ime a po cues iones de u ela de la
salud pública. In imidad co po al, como
lími e a las inspecciones sob e el cue po,
en e a in eg idad, como lími e a las in-
e enciones. De echo a un medio am-
bien e adecuado —un luga ya isi ado
en los pe iplos bibliog á icos de Canosa
Use a-, si la con aminación o el uido da-
ñan la salud y, po esa ía di ec a, la in-
eg idad. Relación con los de echos de
de ensa, a no decla a con a sí mismo,
en los casos de p ueba biológica o dena-
da judicial —pa e nidad— o no ma i a-
men e —alcoholemia—. Y, de una o ma
algo más su il, de echo a la libe ad en
elación con la nega i a a se in e enido.
O libe ad ideológica eje cida como jus i-
icación ideológica pa a al nega i a.
Pa a la exposición de es a ma aña de
encuen os, oces y sepa ación de con e-
nidos ius undamen ales, el au o ecu e
de o ma p edominan e a la ju isp uden-
cia del TC. Va ela ando oda una se ie de
casos on e a que, de es e capí ulo en
adelan e, se án e omados y eu ilizados
desde los di e sos en oques eque idos
po el esquema del abajo. Esa ei e a-
ción de la casuís ica, e omando una y
o a ez planos di e en es de una misma
676 RECENSIONES
escena, acaba pesando un poco en la lec-
u a. No obs an e, es innegable que iene
su unción espec o a los obje i os de un
análisis que, si quie e indaga en los dis-
in os ma ices y cues iones i esuel as que
plan ea el desa ollo cons i ucional de
es e de echo, iene que se exhaus i o.
Es la disyun i a, an di ícil de esol e ,
en e el igo me odológico y la luidez
exposi i a. Algo que ambién se pe cibe,
más adelan e, en la i enunciable incu -
sión, demandada po el p opio obje o de
es udio, en los e icue os y ca ego ías del
de echo penal (p.186).
A las al u as del cua o capí ulo, casi
odos los elemen os del abajo es án p e-
igu ados y p eubicados. Es el momen o
que el au o elige pa a encaja los den o
de un ma co de análisis clásico, ine i a-
ble den o de cualquie es udio de de e-
chos undamen ales: i ula es y obje o.
En el p ime hi o, el de la i ula idad,
las singula es elaciones de u ela de me-
no es, incapaces y some idos a especial
sujeción po los pode es públicos, jun o a
la in e p e ación que hace el TEDH de
la ex adición de no nacionales cuando
en el país que la solici a la in eg idad del
indi iduo aya a pelig a , son lo más des-
acado. Más allá del odos los nacidos, y
odos los i os del a ículo 15 de la CE.
Respec o al obje o, es una ca ego ía que
el au o cons uye en un cu ioso in e -
medio en e i ula idad pasi a y con igu-
ación de la in eg idad como de echo de
p o ección. En ese luga in e medio, la
a gumen ación discu e po los sende os
de la iolencia domés ica, de géne o y,
en una co a pa ada, en el ámbi o labo-
al. Des aca la algo a e ida suge encia
del de echo a un mínimo i al y a la paz
como hipó esis de con enidos p es acio-
nales del de echo. Una ca ego ía in e e-
san e, pe o algo más e i icable en las
medidas de p o ección in eg al de la mu-
je con a la iolencia de géne o ecogi-
das en la Ley O gánica 1/2004 de 28 de
diciemb e (p. 154). Po úl imo, la obje i-
ación comple a del con enido de la in-
eg idad, conec ada con la p o ección de
bienes cons i ucionales dis in os del naci-
do i o, se ese a pa a aplica la a e os,
emb iones y cadá e es.
3. INTEGRIDAD PERSONAL:
SISTEMATIZACIÓN DE LAS PIEZAS
Dejando a ás los in e medios, la ec-
a inal del abajo es un mosaico de lu-
ga es donde se e mina de disecciona el
con enido ius undamen al del de echo a
la in eg idad. En los dos úl imos capí u-
los, dedicados como ya indicábamos a
las posiciones ju ídicas indi iduales y a
las es icciones y posibilidades de a ec a
o in e eni en el de echo, es donde se
ema a el e ec o collage que equie e la
me odología del caso a caso. Hecho lo
cual, se di ige al lec o hacia una ecapi-
ulación de conclusiones, esencial pa a
que el a amien o, ine i ablemen e ag-
men ado, sea ap o echado pa a la con-
secución de los obje i os del abajo. No
en ano se p eocupa el au o po expli-
ca , siguiendo a Häbe le, que «las a ia-
ciones en la pe cepción social o los a an-
ces cien í icos» que « an do ando a los
de echos de con enidos nue os, inespe-
ados a eces y siemp e p oblemá icos»
implican una plu alidad que se añade al
p opio ca ác e expansi o de los de e-
chos undamen ales. Una plu alidad que
jus i ica la abajosa a ea de ecopilación
y de alle de con enidos subje i os y es-
icciones o a ec aciones del de echo (p.
177).
Pe o aún quedan amos. Paso a
paso. El siguien e, el es udio de las posi-
ciones ju ídicas indi iduales que se in-
cluyen en el de echo a la in eg idad. Pa a
abo da es o, el au o pa e de una dis-
inción inicial en e posiciones de ini i as
y ela i as. Y en el conjun o de las p i-
me as, en e las explíci amen e cons i u-
cionalizadas y las que implíci amen e se
desp enden del con enido del de echo.
Como posición de ini i a explíci a i-
RECENSIONES 677

gu a sólo la adical p ohibición de o u-
as y penas o a os inhumanos o deg a-
dan es. La cual, pese a se un enunciado
no ma i o cla o que unciona como egla
y no como p incipio, no po ello deja de
es a necesi ada, en cie as si uaciones
más o menos con usas, de la mediación
más escla ecedo a de la in e p e ación
cons i ucional. En segundo é mino, las
posiciones de ini i as implíci as de in e-
g idad ísica y mo al se conc e an en los
ob ios de echos a una incolumidad co -
po al, psíquica y mo al y, con su doble
ilo pa a el que decida eje ce lo, el de e-
cho a nega se a su i in e enciones co -
po ales p e is as legalmen e. Doble ilo
po que, pa a los supues os ya aludidos
de las p uebas, de pa e nidad, de alcohol
en sang e o ginecológicas, o denadas ju-
dicialmen e, la nega i a a some e se a
ellas puede lle a al juez a ex ae conse-
cuencias des a o ables pa a el indi iduo.
El caso ex emo, el de la sanción penal
p e is a po el 380 del Código cuando
alguien no quie a se obje o de una p ue-
ba de alcoholemia.
Las posiciones ela i as son, po con-
a, si uaciones en las que el de echo a la
in eg idad se media iza o se in eg a a a-
és de dis in os mé odos y elemen os.
Bien po la mediación del consen imien o
del suje o, po ejemplo a una in e en-
ción qui ú gica. Bien po la necesa ia ac-
ción p o ec o a de los pode es públicos.
Ahí es án los supues os de p o ección de
la salud o del es ablecimien o de equisi-
os pa a las in e enciones co po ales au-
o izadas y, o a ez, de la dimensión de
la in eg idad como de echo de p o ec-
ción: su conc eción no ma i a en la e-
gulación legal especí ica de p o ección
de meno es, p o ección de disminuidos
psíquicos, en especial en e a la es e ili-
zación no au o izada judicialmen e, o de
la muje con a la iolencia de géne o.
En ealidad, la de inición de es as po-
siciones indi iduales ela i as acaban
siendo más bien un p olegómeno pa a
la en ada en el ámbi o de la ponde a-
ción de bienes cons i ucionales. Los su-
pues os en los que el con enido de la in-
eg idad debe se ponde ado en e a
o os bienes o p incipios cons i ucionales,
en gene al, o ius undamen ales, en pa i-
cula , se desa ollan p o usamen e a a-
és del es udio de las a ec aciones, es-
icciones e in e enciones legí imas.
Es udio que, con iesa el au o , p escinde
de eo ías sob e lími es y es icciones y
se cen a en el análisis empí ico de las di-
e en es si uaciones de con lic o (p. 216).
Es el úl imo sp in . Pa a llega a la
me a, Canosa Use a se apoya en el c i e-
io de lo consen ido po el suje o, en e
a lo impues o con a, o en e a, la o-
lun ad del mismo, pa a da o den a la
enume ación de supues os que con ec-
ciona en dos espacios: a ec aciones de la
in eg idad, consen idas, e in e enciones
legí imas, no necesa iamen e consen idas.
En el p ime o de ellos, po una pa e
se ealizan nue as in ospecciones en
p oblemas ya esbozados. La es e ilización
de disminuidos psíquicos o el abo o
uel en a e isa se, dejando ema ados
los lecos, apo ando las e e encias no -
ma i as y ju isp udenciales opo unas.
Exp imiendo, en de ini i a, odo el jugo a
cada uno de los emas. Po o a pa e,
ambién apa ecen aho a con lic os e -
dade amen e inédi os pa a el discu so del
abajo. Cues iones ales como la dona-
ción y asplan e de ó ganos, las in e -
enciones que exigen los con oles an i-
dopaje en a o de, dice el au o , la salud
de los a le as y la limpieza de la compe i-
ción depo i a. O, pod ía deci se, qué
pasa con el boxeo y qué con las p uebas
médicas que las compañías de segu os
exigen pa a con a a una póliza de ida.
Una ez e isadas odas esas si ua-
ciones, se exponen los ipos de in e -
enciones en las que el o denamien o
pe mi e p escindi del consen imien o
del suje o. Pe o, an es de la enume a-
ción de igo , el au o hace una p e ia
sis ema ización de los equisi os que el
mismo o denamien o exige pa a la legi i-
678 RECENSIONES
midad de ales in e enciones. A sabe :
« in cons i ucionalmen e legí imo, p inci-
pio de legalidad, ju isdiccionalidad, mo-
i ación de la esolución judicial, p inci-
pio de p opo cionalidad» y, como no, un
equisi o escoba de «o as exigencias es-
pecí icas» (p. 237). A la colabo ación en-
e jueces y p o esionales de la sanidad
pod ía dedica se un espacio de e lexión,
pues o que ga an es de los de echos a la
ida y la in eg idad pueden se , en un
momen o de pelig o o u gencia, an o
unos como o os. Al ma gen de casos lí-
mi e como esos, y de los de iesgo pa a
la salud pública, las clases de in e en-
ciones que se si úan en el apa ado sin
consen imien o uel en a se las ya co-
nocidas de p uebas o denadas judicial-
men e. Po úl imo, en el a amien o de
las in e enciones exigidas po las con-
diciones especiales del égimen peni en-
cia io, la casuís ica se de iene en dis in as
exigencias de la disciplina ca cela ia
pa a, no podía deja se hace se, e mina
con o o epaso po la ju isp udencia
cons i ucional sob e alimen ación o zosa
de eclusos en huelga de hamb e. Se ía
in e esan e, desde la pe spec i a ac ual,
e si el caso de De Juana Chaos pod ía
habe apo ado nue as pe spec i as o
con enidos adicionales a una u u a in-
e p e ación cons i ucional de es os su-
pues os. Bien en lo que a posiciones ju-
ídicas ela i as se e ie e, bien en lo
ocan e a las posibilidades de in e en-
ción. Quizás den o de un iempo. Qui-
zás pa a una eedición.
4. DERECHO EMERGENTE, DERECHO
FORJADO
Si pa a el TC el a ículo 15 p o ege
«la in iolabilidad de la pe sona en e a a-
ques o in e enciones no consen idas a
su cue po o su espí i u» (STC 119/2001),
pa a Raúl Canosa Use a se a a de un
de echo «a dispone de la p opia in eg i-
dad pe sonal y a no su i in e ención
alguna sin el consen imien o del i ula ,
así como a su p o ección en e a cual-
quie a aque o iesgo en una sociedad
ecnológicamen e a anzada» (pp. 288-
289). Po eso no es nada so p enden e
que el au o concluya ad i iendo algo
que subyace a odo el desa ollo de su
análisis: que oda ía al an muchas im-
plicaciones po ex ae del de echo a la
in eg idad.
El capí ulo de conclusiones, que e-
sume en cinco páginas lo más ele an es
en lo que a la concep uación sus an i a
del de echo se e ie e, insis e en esa idea
de la in eg idad como un de echo conso-
lidado. Pe o ambién un de echo en
a ance y aún po depu a dogmá ica-
men e. Si, como se ha explicado, su no-
edad como de echo undamen al es más
ex ual que sus an i a, y sus elemen os
más con unden es han sido adicional-
men e p o egidos an o a a és de la
p ohibición de o u as y a os deg a-
dan es como del de echo penal, lo que sí
es ealmen e no edoso es la p oyección
del de echo a la in eg idad sob e ámbi os
de inno ación cien í ica. No edoso y sus-
an i amen e undamen al, pues es ahí
donde cues iones ela i as a los lími es
que se discie nen a pa i del alo de la
dignidad de la pe sona, se elacionan y
en emezclan con las posibilidades de
disposición subje i a del indi iduo sob e
su in eg idad. Los caminos de la expan-
sión de la in eg idad como de echo o e-
cen una opo unidad pa a p o undiza ,
in es iga y eno a , con o me a las ne-
cesidades de los iempos, el concep o de
pe sona, indi iduo, suje o, que sus en a
el edi icio de un o den cons i ucional
abie o a una sociedad plu al y compleja.
MIRYAM RODRÍGUEZ-IZQUIERDO
SERRANO
P o eso a Ayudan e de De echo
Cons i ucional
Uni e sidad de Se illa
RECENSIONES 679
***
ABSTRACT.Is he e such a hing as a
cons i u ional igh o he in eg i y o he
pe son? Indeed, Raul Canosa Use a inds
i in a icle 15 o he Spanish Cons i u ion,
which includes a e e ence o he physical
and mo al in eg i y o e e yone. Due o i s
di ec connec ion wi h he cons i u ional
alue o human digni y, his new-named
igh may ha e a lo o say. Specially in a
ime when concep ions o li e a e
changing along wi h scien i ic and
echnological de elopmen s.
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