Re is a de Ciencias Humanas y Sociales
© 2020. Uni e sidad del Zulia
ISSN 1012-1587/ ISSNe: 2477-9385
Depósi o legal pp. 198402ZU45
Po ada: Dulce y E e na Espe a
A is a: Rod igo Pi ela
Medidas: 80 x 100 cm
Técnica: Mix a
Año: 2008
Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87
ISSN 1012-1587/ISSNe: 2477-9385
Recibido: 17-12-2019 •Acep ado: 27-02-2020
Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El
cuen o de la c iada
Ángeles Ma ínez-Ga cía
Uni e sidad de Se illa
angelesma [email p o ec ed]
Ma ía del Ma Rubio-He nández
Uni e sidad de Se illa
m[email p o ec ed]
Resumen
El p esen e a ículo p e ende de e mina si las p o agonis as de
las no elas de Ma ga e A wood, Alias G ace y El cuen o de la c iada,
así como de sus adap aciones audio isuales, son ep esen adas como
muje es sub e si as que se oponen al sis ema op esi o en el que i en
o se esignan a él. A pa i de una me odología que aúna elemen os de
la iconología, la semiología y la mi oc í ica, se analizan los pe sonajes
emeninos y se es ablece un pa alelismo con igu as mi ológicas
elacionadas con la ac i idad de eje , e lexionando ace ca de su
ep esen ación como muje es sub e si as o íc imas de su iempo.
Palab as cla e: Mi ología; pe sonajes emeninos; A wood;
Alias G ace; El cuen o de la c iada.
Sub e si e my hs in he se ies Alias G ace
and The Handmaid’s ale
Abs ac
This a icle aims o de e mine whe he he main cha ac e s o
Ma ga e A wood’s no els, Alias G ace and The Handmaid’s ale, as
well as hei audio isual adap a ios, a e depic ed as sube si e women
who oppose he opp essi e sys em in which hey li e, o hey esign o
i . Using a me hodology ha combines elemen s o semiology and
my h-c i icism, emale cha ac e s a e analysed and compa ed wi h
my hological igu es ela ed o kni ing. The a icle ul ima ely e lec s
on hei ep esen a ion as sub e si e women o ic ims o hei ime.
60 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al.
Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87
Keywo ds: My hology; emale cha ac e s; A wood; Alias
G ace; The Handmaid’s ale.
1. INTRODUCCIÓN
El mi o es “una ealidad cul u al compleja, abo dable e
in e p e able desde pe spec i as múl iples” (Eliade, 1993: 12). Tiene
en su in e io muchas “ oces” (Du and, 1993) y cumple unas
unciones esenciales: Ap ehensión del en o no (Huici, 1998);
búsqueda de sen ido (Du and, 1993) (Kolakowski, 1990) y modelo de
conduc a humana (Cencillo, 1998) (Rosales, 1996). Se o ganiza en
o no a unos símbolos o a que ipos (Jung y Ké enyi, 2009) y e eb a
la ob a de un au o (Du and, 1993). Los mi os se componen de
mi emas, secuencias o emas que se epi en obsesi amen e (Ke enyi,
2004) y se ace can al concep o de a que ipo de G. Yung (1968). Los
mi emas son limi ados y se a iculan “según g andes mi os cons an es
en una época o cul u a de e minada” (Du and, 1993: 342).
E olucionan, pe o siemp e lo hace de o ma más len a que las
ep esen aciones a a és de las cuales se mani ies an (S e anello,
2008). El mi o es una “na ación simbólica u o de la p oyección del
inconscien e colec i o anspe sonal” (Ma dones, 2010: 52).
Los mi os siguen encon ándose en la base de los ela os
iccionales ac uales. La cul u a mediá ica, al igual que el a e y la
li e a u a, ac úa como ía di uso a y egene ado a de dichas
na aciones (c . He e o y Mo ales, 2008: 13) que esponden a
inquie udes compa idas po los se es humanos. De hecho, la ob a de
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Ma ga e A wood se ca ac e iza po ecu i a la mi ología: “whe he
explici ly named o simply implied, A wood’s a ied my hological
in e ex s a e cen al o he images, cha ac e iza ion, and hemes”
(Wilson, 2000: 215). Los mi os, y los cuen os de hadas se con ie en
en una he amien a pa a esc i o as con empo áneas como A wood que,
desde una pe spec i a eminis a, cues ionan la adición li e a ia
and océn ica y buscan edescub i pe spec i as ma ginalizadas en los
ex os canónicos (c . T i ellini, 2016: 341-342), algo que es posible
g acias a la a empo alidad y la deslocalización inhe en es al mi o
(Fe nández, 2012: 110).
Los pe sonajes emeninos que pueblan el uni e so mi ológico
esuenan en los ela os li e a ios y audio isuales ep esen ando
a que ipos uni e sales como la mad e, la gue e a, la he oína, la
aman e, la b uja o la hechice a. Tales cons ucciones esponden a
eces a una óp ica dico ómica que po un lado ep esen a a las muje es
desde una posición subo dinada, como íc imas, y po o o como
pe soni icación del pode , la ebeldía o el mal. Dicha oposición
c is aliza en la adición cul u al y ha dado luga a pe sonajes del
imagina io colec i o que ac ualizan las igu as de He a, Diana, Medea,
An ígona, Elec a, Pe sé one, Venus o Pando a. La pe spec i a dual
que las ca ac e iza de e mina su ol como igu as pasi as o pe e sas
en los ela os iccionales.
Un ejemplo signi ica i o es el caso de las muje es ejedo as en
la mi ología, una ac i idad que, pese a concebi se como adicional,
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p opia del ámbi o domés ico, se in e p e a igualmen e como símbolo
de empode amien o emenino (Fe nández, 2012: 112).
Se e al implica ions, p ac ical and me apho ical, emana e om
his ac i i y. In addi ion o possessing an aes he ic and sel -
e lexi e dimension (as Helen’s web in he Iliad; A hena’s and
A achne’s apes ies in he Me amo phoses), wea ing can
pe o m a sub e si e unc ion and be ins umen al o a
he oine’s li e (Penelope, Philomela) o he li e o ano he
(A iadne’s h ead); spinning is explici ly connec ed o human
li e, o a he he con ol o e i , in he image o he h ee
Moi ae (T i ellini, 2016: 346).
El obje i o undamen al del p esen e a ículo es de e mina si
las p o agonis as de los ela os analizados – elacionadas con dichas
igu as mi ológicas– son ep esen adas como muje es sub e si as que
comba en el sis ema op esi o en el que se encuen an inme sas o, po
el con a io acep an, esignadas, un ol sumiso.
2. FUNDAMENTOS TEÓRICOS: PLATAFORMAS
AUDIOVISUALES Y ADAPTACIONES LITERARIAS
El con ex o audio isual ac ual es el esul ado de una p o unda
ans o mación mediá ica en la que ha jugado un papel decisi o el
espec ado , que aho a es un agen e ac i o que decide qué, cuándo y
dónde lo quie e e . Ne lix es uno de los agen es de es e nue o
pano ama, debido undamen almen e a que ha sabido adap a se a la
demanda del consumido . En 2007 apos ó po el s eaming y el Vídeo
On Demand y en 2013 inició la dis ibución de con enidos o iginales.
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Su éxi o es á basado en la “ ó mula de mone ización”, que pe mi e a
los consumido es accede a con enidos median e el pago de una cuo a
asequible (Izquie do, 2015: 821), lo que a ae a un público jo en.
Hulu, o o de los líde es en el me cado es adounidense, nace en 2008
como conglome ado de a ias co po aciones. En sus inicios, espondía
a un modelo mix o –según la clasi icación de Hue as y Domínguez y
Sanz (2011: 94), pe o desde 2016 se adhie e de o ma exclusi a a un
modelo basado en susc ipciones. Hulu solo o ece se icio en EE.UU.,
y desde 2011, en Japón. Ello explica que sus p oduc os o iginales,
como El cuen o de la c iada, sean dis ibuidos po o as pla a o mas
en di e en es países. En España, la se ie es emi ida po HBO desde su
es eno y desde 2018 en abie o po An ena 3.
Alias G ace es una minise ie de Ne lix ambien ada a mediados
del siglo XIX basada en una no ela de Ma ga e A wood del mismo
í ulo y publicada en 1996. T es momen os his ó icos con luyen en una
ama común: 1843 y pos e io es, 1996 y 2017. Es una minise ie que
con iene algunos de los elemen os que son ya “ma ca A wood”:
pe sonajes complejos que se mue en en e el bien y el mal o la
ep esen ación de la igu a emenina en un iempo en el que enía los
de echos mucho más limi ados que en la ac ualidad. El ex o de
A wood pa e de Li e in he Clea ings, una publicación de Susanna
Moodie que e siona la his o ia eal de G ace Ma ks a pa i de un
encuen o con ella en la cá cel en 1851. G ace cumplía condena po el
doble asesina o de Thomas Kinnea , pa a quien abajaba como
si ien a, y su ama de lla es y aman e Nancy Mon gome y, come ido
en 1843 en Canadá. A pa i del deli o se sucedie on una se ie de
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acon ecimien os con adic o ios que conside a on a la chica, que en
aquel momen o solo enía 16 años, inocen e, culpable o al a de azón.
En odo es e p oceso, G ace siemp e insis ió en que no eco daba nada
de lo que ocu ió y as 15 años en p isión, ue en e is ada epe idas
eces po el doc o Simon Jo dan, un expe o en psicopa ía. El doc o
consiguió i poniendo o den a una his o ia que comenzó en I landa y
lle ó a G ace a Canadá, donde pe dió a oda su amilia y se io
abocada al su imien o y la soledad pa a inalmen e cumpli condena
po el deli o de homicidio y sali de la Peni encia ía de Kensing on
cuando enía más de 40 años.
La no ela de A wood es á cons uida a modo de pa chwo k que
“as a cul u al p ac ice, i is seen o encode emale a i udes and
messages” (Roge son, 1998: 5). Mu ay (2001: 65) explo a los e ec os
que esa esc i u a cen ada en pone de mani ies o el deseo posmode no
–y con adic o io– de libe ad/segu idad, unidad/di e sidad. A pesa de
es a ubicada a mediados del siglo XIX, la au o a del lib o a i ma que
“ his ic ional wo ld […] may bea a mo e ob ious o a less ob ious
ela ion o he wo ld we ac ually li e in, bu bea ing no ela ion o i a
all is no an op ion […] because we a e apped by ime and
ci cums ance” (A wood, 1998: 1504).
La se ie El cuen o de la c iada (The Handmaid's Tale, 1985),
basada en la no ela homónima de A wood, ue es enada en 2017 y
cuen a con es empo adas has a la echa. En es a dis opía, A wood
imagina una sociedad del u u o, Gilead, en la que la asa de na alidad
ha descendido a causa de la con aminación y se ha ins au ado un
Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada
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égimen ep esi o y al amen e je a quizado. Se a a de una “dic adu a
eoc á ica” (A wood, 2017c: 12); un sis ema cons uido sob e un
he e opa ia cado ex emo en el que las muje es han pe dido oda
au onomía y libe ad y se en con inadas al ámbi o domés ico,
p i adas de desa olla se pe sonal y p o esionalmen e e
ins umen alizadas según unos oles pa a los que son ins uidas. Al
o o lado del espec o, los homb es man ienen una posición dominan e
y eje cen el con ol de di e sas o mas. En la cúspide del égimen se
si úan los Comandan es y, en ca ego ías in e io es desempeñando
a eas de igilancia, se dis ingue a los Ojos, los Gua dianes y los
Ángeles. Las muje es es án ag upadas en a ios ni eles. En el g upo
de las “muje es legí imas” se dis inguen: las Esposas de los
comandan es, es idas de azul, quienes, a pesa de man ene cie os
p i ilegios, son dependien es; las enca gadas de las a eas domés icas
que is en de g is y eciben el nomb e gené ico de Ma has; las Tías,
de ma ón, dedicadas a la ins ucción de las c iadas. Es as úl imas,
es idas de ojo, quedan de inidas po su e ilidad, pues su unción es
engend a hijos pa a los ma imonios de la éli e, de o ma que cada
una de ellas es asignada a una casa con al come ido y adop a un
apela i o basado en el nomb e del comandan e, pe diendo así su
iden idad. Dicha p ác ica –un i ual que denominan “La Ce emonia”–
encuen a un p eceden e en la his o ia bíblica de Jacob, po lo que se
jus i ica en base a la eligión. Po úl imo, las “muje es no legí imas”,
como p os i u as, lesbianas o in é iles, son en iadas a ealiza abajos
o zosos en “las colonias” o o zadas a eje ce la p os i ución. Todas,
en mayo o meno medida, son íc imas del sis ema. Aquellas que
osan ebela se encuen an la mue e, po lo que la esignación es la
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adicionales de un pasado ya conocido, po lo que: “a pa i de cie as
e e encias a si uaciones his ó icas conc e as y a mi emas de la ga
adición en la cul u a occiden al, en endemos que la se ie pone de
mani ies o p oblemá icas ac uales e e idas a un o den acucian e pa a
la con empo aneidad” (Núñez, 2017: 92).
El elemen o na a i o más ele an e es el oco, es deci , el
pun o de is a desde el que se cuen an ambas his o ias. En el caso de
Alias G ace el g ueso de la se ie se e a a és de los ojos de G ace
Cla ks. Des aca el hecho de que en los encuen os que iene G ace con
el doc o Jo dan el espec ado accede a los pensamien os y ecue dos
que iene la p o agonis a a a és de cinco de allados lashbacks en los
que ememo a su ida, empezando po la a esía desde I landa en
ba co en la que pie de a su mad e, has a los momen os pos e io es del
asesina o po el cual cumple condena. Lejos de ene una isión más o
menos global u obje i a, el espec ado iene la sensación de que G ace
es á con ando lo que el médico quie e oí , aquello que encaja con la
sociedad en la que se inse a o lo que cuad a con las expec a i as que
de ella se ienen como “asesina amosa”. G ace omi e da os
impo an es elacionados con sus elaciones ín imas con los pe sonajes
masculinos, ein en a su p opia con esión pública de los asesina os,
ensalza la e apa que pasa con su amiga Ma y Whi ney y e i a hace
asociaciones con obje os que le p opone el doc o Jo dan,
esgua dando así su subconscien e más ín imo. Sin emba go, el
espec ado conoce la men e de G ace y es conscien e de que el
discu so que sale de sus labios es á condicionado a las ci cuns ancias
po que ella misma así lo explici a a a és de una oz en o : “¿Qué
Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada
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oy a deci le hoy, doc o ?”, se p egun a en el e ce encuen o (1x03);
“¿Qué le cuen o al doc o Jo dan?”, uel e a epe i se jus o an es del
quin o encuen o (1x05). Es e ipo de ocalización lle a al espec ado a
deba i se en e c ee la, ol e a juzga la o sen i lás ima po su penosa
exis encia. Po o o lado, hay un empode amien o del pun o de is a
emenino, de al o ma que su ela o es el que impo a. G acias a su
es imonio se conoce su in ancia is e y desubicada, con un pad e
bo acho, una adolescencia complicada como si ien a siendo íc ima
de acoso y un o al desp ecio hacia su pe sona.
En El cuen o de la c iada se sigue la misma ó mula na a i a;
la p o agonis a es la na ado a de su p opia his o ia, po lo que el
espec ado conoce el de eni de los acon ecimien os a a és de su
mi ada y sus pensamien os. Pa a ello, se adop a el pun o de is a
subje i o en la mayo pa e de las escenas, de mane a que el público
pe cibe lo mismo que O ed, y se u iliza la oz en o pa a ep oduci
las con e saciones in e nas que es a man iene consigo misma,
acili ando el p oceso de iden i icación. No obs an e, el espec ado
iene acceso a más in o mación en algunas ocasiones, al se es igo de
hechos que esul an desconocidos pa a es a –du an e un iempo igno a
que su ma ido sigue con ida, po ejemplo–. Se cons uye así un me a-
ela o po el que los espec ado es de la se ie se con ie en a su ez en
des ina a ios de un cuen o. De hecho, “al igual que ocu e en las demas
no elas de A wood, la me a o a cen al de la na acion ya apa ece en
el í ulo” (Gibe , 1991: 476). A wood se basa en la adición de los
cuen os de hadas y las leyendas con una doble in ención. Po un lado,
hace e e encia a la óp ica del ecep o , a la sensación de quien
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escucha una his o ia an ás ica, en p incipio alejada de su ealidad, que
no puede a ec a le al esul a le in e osímil (A wood, 2017c: 14). Po
o o lado, el hecho de que June decida egis a sus i encias, esponde
a su deseo p o undo de que odo sea ic icio. Na a su his o ia supone
un eje cicio de dis anciamien o con espec o a dicha ealidad
inadmisible y, como expone A wood, “es un ac o de espe anza: oda
his o ia egis ada p esupone un u u o lec o ” (2017c: 18). Así, su
ela o puede en ende se como una o ma de esis encia an e el pode
que alude al empode amien o emenino.
Fase II: Reconocimien o de los emas con encionales que
apa ecen en el audio isual
En el caso de Alias G ace se puede de ec a una alusión a esa
muje que, desde una posición de des en aja, asume el con ol de la
si uación de mane a manipulado a y lejos de una lucha di ec a, donde
no end ía posibilidad alguna de éxi o. G ace consigue embauca al
doc o Jo dan de la misma o ma en que She ezade enga usa al cali a
cada noche pa a man ene se i a y escapa a su decisión de ma a a
sus esposas du an e la noche de bodas: enlazando his o ias inacabadas
que man ienen la a ención de su in e locu o y que acaban haciéndole
cae en sus edes. El doc o Jo dan cae p eso del encan o de G ace y de
mane a p e ia a sus en e is as imagina un encuen o amo oso con
ella. De igual o ma, June u iliza di e sas a mas pa a seduci al
comandan e y hace se con su con ianza, has a consegui un a o de
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a o . Pa a ello, no solo u iliza su a ac i o, sino sus do es de
con e sado a á ida y compañe a de juegos de mesa.
Como se señaló an e io men e, la mi ología g iega o ece un
amplio abanico de posibilidades pa a in e p e a el papel de la muje
en el en amado social, siendo las igu as elacionadas con las labo es
como el hilado, la cos u a o el ejido muy signi ica i as. Cabe des aca
a Penélope, la muje de Ulises que lo espe a ejiendo incansablemen e
y des ejiendo su apiz po la noche pa a ala ga el iempo de espe a a
su amado y así no ene que elegi a un p e endien e. Asumiendo ese
papel de in e io idad, oma, median e el ejido, el con ol de la
si uación. También hay que habla de las es Moi as, Clo o, Láquesis
y Á opo, “ iejas hilande as que se enca gan de aza la u dimb e de
la exis encia humana” (Fe nández, 2012: 112). Cada ida es un hilo
que es co ado en el momen o de la mue e. Alias G ace hace alusión a
que ella misma es una “ ieja doncella” (1x01) que, como las es
Moi as, iene la obligación de eje los hilos de los des inos de o as
pe sonas, pe o nunca los p opios. G ace Ma ks se e obligada a eje
siemp e colchas pa a o as doncellas has a que al inal puede eje una
p opia, cuando se con ie e al in en dueña de su ida. En El cuen o de
la c iada es la Seño a Wa e o d la que se dedica a es a labo ,
ese ada únicamen e a las esposas, de modo que supone un p i ilegio
más del que son despojadas el es o de muje es. Así, Se ena ep esen a
esa dualidad pe soni icando ales igu as mi ológicas; po un lado,
ecue da a Penélope, pues o que la labo de eje esul a una ac i idad
adicional, aco de al ol pasi o de la muje en Gilead. No obs an e, en
el ámbi o domés ico Se ena sí dispone de una au o idad que impone a
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Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87
sus subo dinados; mue e los hilos de lo que sucede en su hoga . En
es e sen ido, se asemeja a las Moi as y su pode pa a eje la ida de
o os, especialmen e en cuan o a odo lo conce nien e a O ed. Es e
sub ex o mí ico se mani ies a de o ma cla a en la escena en la que
ale a a O ed de que su iempo se es á acabando al no queda se
encin a (T i ellini, 2016: 347).
Po o o lado, A enea, además de se la diosa de la sabidu ía y la
gue a, ambién es pa ona de las hilande as. Su pa icula nacimien o,
saliendo de la cabeza de su pad e Zeus en ac i ud belige an e, la hace
ep esen an e de un pode is o desde el pun o de is a emenino y, po
an o, e e en e a la so o idad, es o es, la he mandad en e muje es, que
es lo único capaz de empode a las ealmen e. Es o se e g á icamen e
en Alias G ace cuando la p o agonis a ep esen a esa unión en e
muje es que han con ibuido a cambia su ealidad: Ma y Whi ney,
Nancy Mon gome y y ella misma, odas íc imas de la op esión. Dicha
alianza en e muje es es aún más signi ica i a, si cabe, en El cuen o de
la c iada, pues o que esul a una de las únicas ías pa a la
supe i encia de las c iadas y su en en amien o al sis ema op esi o.
De es a o ma, esul a e elado el hecho de que en su e apa de
adies amien o se les cohíba pa a no desa olla elaciones pe sonales,
des uyendo cualquie posibilidad de leal ad, apego o coope ación
en e ellas. Es más, se les inci a a dela a se en e sí e incluso a eje ce
el cas igo, como se mues a en la lapidación de Janine/O daniel (1x10)
en la que, pa a so p esa de las ías, las c iadas, lide adas po O ed, se
niegan a ello en un ac o colec i o de ebeldía. El capí ulo, que da
cie e a la p ime a empo ada, acaba con una alusión a la lucha
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conjun a: "No debe ían habe nos dado un uni o me si no que ían que
nos con i ié amos en un ejé ci o", a i ma O ed. Desde es a óp ica,
pod ía es ablece se una equi alencia con las Amazonas, en an o que
con o man una milicia de muje es gue e as dispues as a lucha .
A enea ambién es la diosa de la sabidu ía, algo que se adquie e a
a és de la “paciencia y la cons ancia y, sob e odo, iempo”
(Fe nández, 2012: 117): el de las Moi as, el de Penélope y el de an as
muje es ejedo as que con ibuyen a cons ui el conocimien o a a és
de nue os “hilos”. En es e sen ido, June des aca po su p udencia, su
capacidad de obse ación y disc eción, que le pe mi en sob e i i en
un con ex o hos il, en el que ap ende a maneja los hilos según la
si uación pa a consegui sus ines.
Po úl imo, A iadna ep esen a a esa muje ágil que es
abandonada po Teseo, que sac i ica su des ino po una causa mayo ,
pe o que con su o illo apo a el elemen o de sabidu ía y la cla e del
éxi o. Sin emba go, la segunda e apa de la his o ia de A iadna, unida a
Dionisos, lle a a es a a se co espondida en una elación de igual a
igual, de la misma o ma en que G ace encuen a en su ida al doc o
Jo dan, lo que da comienzo a una elación que supone un sal o
cuali a i o con el sexo opues o pa a G ace: po p ime a ez es dueña
de sus palab as, puede elegi qué con a y no es o zada en ningún
sen ido. Igual que A iadna, G ace comp ende que su o illo le pe mi e
llega a un conocimien o p o undo de sí misma y es eso ambién lo que
ep esen a en su con inuo cose la colcha. De la misma o ma, June
i e un idilio con Nick, uno de los gua dianes al se icio del
ma imonio Wa e o d, con el que man iene una elación iguali a ia y
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olun a ia, lo cual supone una ía de escape an e el abuso que
expe imen a al se iolada po el comandan e du an e “la ce emonia”
mensual. En es e sen ido, puede es ablece se un pa alelismo en e June
y Pe sé one, pues o que el comandan e llega a ap a la en su escapada
noc u na al bu del, ep oduciendo así una ca ábasis equi alen e al
“descenso a los in ie nos” (T i ellini, 2016: 350). El g upo de las
c iadas, así como el es o de muje es subyugadas en Gilead, pueden
asemeja se a la igu a de A iadna en cuan o a su ca ác e débil y
capacidad de sac i ico. En algunos casos se pod ía incluso hace
e e encia a An ígona, como pe sonaje ágico des inado a un inal
unes o, ya que algunas ecu en al suicidio como única o ma de
huida, mien as que o as que se suble an son igualmen e ejecu adas.
La esis encia de dichos pe sonajes an e unas condiciones an ad e sas
se puede en ende ambién como un símbolo de en e eza, que en cie o
sen ido p econiza una lucha ac i a pos e io .
Todas es as muje es compa en algo: es án en si uación de
in e io idad y consiguen sali adelan e g acias a su in en i a:
She ezade imagina his o ias, Penélope c ea apices, A iadna en osca y
desen osca el o illo y G ace Ma ks une las habilidades de ambas y da
un paso más allá, es o es, no cuen a his o ias, sino “su” his o ia, y no
eje un apiz cualquie a, sino una colcha de ca ác e simbólico en
ecue do de o as muje es que han sido íc imas del sis ema. June, po
su pa e, consigue sob e i i na ando su his o ia, espe ando se una
mo i ación pa a o as c iadas que, como ella, deban esis i , mo idas
po el deseo de ecupe a la ida que se les a eba ó.
Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada
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Fase III: Iden i icación de los alo es simbólicos.
Aunque El cuen o de la c iada y Alias G ace sean dos ela os
an i é icos, ambos a an, en el ondo y con una es é ica dis in a, emas
simila es, odos ellos cen ados en la posición de des en aja de la
muje . Po una pa e, se a an las complicadas y a menudo
malen endidas elaciones de amis ad en e las muje es. En el caso de
Alias G ace, es as elaciones se abajan en un doble sen ido:
ocalizadas en la g a i ud y la complicidad, mani es ada en Ma y
Whi ney, amiga insepa able que ma ca la ida de G ace; y en el
esen imien o y la abia en e muje es que se aicionan, de cuyo
ejemplo es la elación con Nancy Mon gome y. La elación con es a
úl ima es compleja y ambigua, sob e odo po que G ace en a ias
ocasiones hace e e encia a lo que le moles a que Nancy salga impune
de la misma al a que lle ó a la mue e a Ma y, es o es, las elaciones
ex ama i ales. En El cuen o de la c iada las elaciones en e muje es,
an o posi i as como nega i as, se lle an al lími e. Po un lado, la
amis ad en e June y Moi a simboliza ese lazo inqueb an able que
pe i e a pesa de las di icul ades y que supone pa a ambas un mo i o
po el que sob e i i . La p opia June cuen a con admi ación cómo
Moi a pe soni ica la ue za, la ebeldía y la lucha incansable; po ese
mo i o, cuando la encuen a en el p os íbulo (1x08), esignada, in en a
ea i a en ella la llama comba i a pa a cambia la si uación. A pesa
de que a las c iadas no se les pe mi e man ene una amis ad, O ed
in en a in ima con Emily/O glen, quien le e ela la exis encia de un
mo imien o de esis encia en e al gobie no, del que O ed acaba
o mando pa e. Como se ha comen ado, el inal de la p ime a
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empo ada apun a a la o ganización en e las c iadas pa a alcanza un
obje i o común, lo cual supone un ac o sub e si o en sí mismo pues o
que in ie e las ac i udes de odio, desp ecio y iolencia que se obse a
en las muje es que os en an una posición p i ilegiada hacia aquellas
que han sido elegadas al se icio domés ico, la p os i ución, la
ges ación o zosa y los abajos en las minas. Es deci , el sis ema se
sos iene g acias a la acep ación de pa e del colec i o emenino
quienes, a pesa de e iolados sus de echos, se adsc iben a es e
égimen. En es e sen ido, esul a pa adójico el ol que la p opia Se ena
desa olló en su ju en ud, cuando, como ac i is a conse ado a,
colabo ó en la ideación del sis ema que acabó po censu a la y que ella
misma impuso a o as muje es. A wood alude a la i alidad en e
muje es como una de las cues iones p esen es en su no ela que iene
un as ondo eal, como el a aque indisc iminado que se p oduce en el
en o no de las edes sociales (2017c: 15).
O o ema impo an e son las di e sas o mas de abuso que
su e la muje a lo la go de su ida y la impunidad y la complicidad
en e los a ones cuando las lle an a cabo o las en en o os. Aunque
es as dos his o ias se ubiquen en momen os di e gen es – mi ad del
siglo XIX y espacio- iempo dis ópicos – no hay duda de los e iden es
pa alelismos con la si uación ac ual de la muje . La ase que
p onuncia G ace en un momen o de con esión con el doc o Jo dan en
los p ime os capí ulos de la se ie: “Una ez que e encuen an con un
homb e en u habi ación, ú e es la culpable, sin impo a cómo ha
llegado él has a allí” esume una o ma de pensamien o que, aunque a
p io i pa ezca e óg ada, es de pe ec a ac ualidad. La iolencia
Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada
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eje cida sob e las muje es alcanza un g ado ex emo en El cuen o de la
c iada. Un sis ema eoc á ico en el que la muje –concebida como
enca nación del mal y el pecado (una eminiscencia de la E a bíblica)–
ocupa una posición secunda ia, en el mejo de los casos, cuando no es
clasi icada según su unción social y capacidad pa a p oc ea , ya
supone un a en ado ex emadamen e g a e. Aún así, los c ímenes
come idos con a las muje es llegan a la iolencia más ex ema en
cuan o a su some imien o en los abajos de las minas, la explo ación
sexual de las Jezabels, la mu ilación y ex i pación de ó ganos que
expe imen an las c iadas que se suble an, la o u a adminis ada
du an e la ins ucción, su ins umen alización como máquinas
ep oduc o as, la iolación mensual i ualizada y las ejecuciones, con
la pos e io exhibición de los cue pos es angulados en el mu o, como
un mecanismo de amenaza y coacción. Todas es as a ocidades no solo
son come idas con o al impunidad po sus pe pe ado es, sino que
cuen an con la legi imidad del p opio sis ema.
Po úl imo, cabe des aca el ema de la al a de comunicación
en e homb es y muje es y la al a de in e és po que se en iendan,
como asun o aún más g a e. Es e sal o abismal iene en Alias G ace
una ep esen ación muy cla a: la cos u a. Es a ac i idad se p esen a
como un ámbi o c íp ico y ese ado adicionalmen e a las muje es:
las colchas que G ace nomb a o man pa e de una a ea emenina con
lenguaje p opio. Eso es lo que hace G ace con la his o ia que ec ea en
las euniones con el doc o Jo dan: le eje una colcha con la his o ia de
su ida. T as esas con inuas pun adas G ace a ocul ando aquello que
conside a con enien e al doc o . Se a a de un ela o ambiguo, lleno
UNIVERSIDAD
DEL ZULIA
Re is a de Ciencias Humanas y Sociales
Año 36, N° 92 (2020)
Es a e is a ue edi ada en o ma o digi al po el pe sonal de la O icina de
Publicaciones Cien í icas de la Facul ad Expe imen al de Ciencias,
Uni e sidad del Zulia.
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