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Mitos subversivos en las series Alias Grace y El cuento de la criada

Martínez-García, Ángeles; Rubio-Hernández, María del Mar

Abstract

El presente artículo pretende determinar si las protagonistas de las novelas de Margaret Atwood, Alias Grace y El cuento de la criada, así como de sus adaptaciones audiovisuales, son representadas como mujeres subversivas que se oponen al sistema opresivo en el que viven o se resignan a él. A partir de una metodología que aúna elementos de la iconología, la semiología y la mitocrítica, se analizan los personajes femeninos y se establece un paralelismo con figuras mitológicas relacionadas con la actividad de tejer, reflexionando acerca de su representación como mujeres subversivas o víctimas de su tiempo.

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Re is a de Ciencias Humanas y Sociales © 2020. Uni e sidad del Zulia ISSN 1012-1587/ ISSNe: 2477-9385 Depósi o legal pp. 198402ZU45 Po ada: Dulce y E e na Espe a A is a: Rod igo Pi ela Medidas: 80 x 100 cm Técnica: Mix a Año: 2008 Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 ISSN 1012-1587/ISSNe: 2477-9385 Recibido: 17-12-2019 •Acep ado: 27-02-2020 Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada Ángeles Ma ínez-Ga cía Uni e sidad de Se illa angelesma [email p o ec ed] Ma ía del Ma Rubio-He nández Uni e sidad de Se illa m[email p o ec ed] Resumen El p esen e a ículo p e ende de e mina si las p o agonis as de las no elas de Ma ga e A wood, Alias G ace y El cuen o de la c iada, así como de sus adap aciones audio isuales, son ep esen adas como muje es sub e si as que se oponen al sis ema op esi o en el que i en o se esignan a él. A pa i de una me odología que aúna elemen os de la iconología, la semiología y la mi oc í ica, se analizan los pe sonajes emeninos y se es ablece un pa alelismo con igu as mi ológicas elacionadas con la ac i idad de eje , e lexionando ace ca de su ep esen ación como muje es sub e si as o íc imas de su iempo. Palab as cla e: Mi ología; pe sonajes emeninos; A wood; Alias G ace; El cuen o de la c iada. Sub e si e my hs in he se ies Alias G ace and The Handmaid’s ale Abs ac This a icle aims o de e mine whe he he main cha ac e s o Ma ga e A wood’s no els, Alias G ace and The Handmaid’s ale, as well as hei audio isual adap a ios, a e depic ed as sube si e women who oppose he opp essi e sys em in which hey li e, o hey esign o i . Using a me hodology ha combines elemen s o semiology and my h-c i icism, emale cha ac e s a e analysed and compa ed wi h my hological igu es ela ed o kni ing. The a icle ul ima ely e lec s on hei ep esen a ion as sub e si e women o ic ims o hei ime. 60 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 Keywo ds: My hology; emale cha ac e s; A wood; Alias G ace; The Handmaid’s ale. 1. INTRODUCCIÓN El mi o es “una ealidad cul u al compleja, abo dable e in e p e able desde pe spec i as múl iples” (Eliade, 1993: 12). Tiene en su in e io muchas “ oces” (Du and, 1993) y cumple unas unciones esenciales: Ap ehensión del en o no (Huici, 1998); búsqueda de sen ido (Du and, 1993) (Kolakowski, 1990) y modelo de conduc a humana (Cencillo, 1998) (Rosales, 1996). Se o ganiza en o no a unos símbolos o a que ipos (Jung y Ké enyi, 2009) y e eb a la ob a de un au o (Du and, 1993). Los mi os se componen de mi emas, secuencias o emas que se epi en obsesi amen e (Ke enyi, 2004) y se ace can al concep o de a que ipo de G. Yung (1968). Los mi emas son limi ados y se a iculan “según g andes mi os cons an es en una época o cul u a de e minada” (Du and, 1993: 342). E olucionan, pe o siemp e lo hace de o ma más len a que las ep esen aciones a a és de las cuales se mani ies an (S e anello, 2008). El mi o es una “na ación simbólica u o de la p oyección del inconscien e colec i o anspe sonal” (Ma dones, 2010: 52). Los mi os siguen encon ándose en la base de los ela os iccionales ac uales. La cul u a mediá ica, al igual que el a e y la li e a u a, ac úa como ía di uso a y egene ado a de dichas na aciones (c . He e o y Mo ales, 2008: 13) que esponden a inquie udes compa idas po los se es humanos. De hecho, la ob a de Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 61 Ma ga e A wood se ca ac e iza po ecu i a la mi ología: “whe he explici ly named o simply implied, A wood’s a ied my hological in e ex s a e cen al o he images, cha ac e iza ion, and hemes” (Wilson, 2000: 215). Los mi os, y los cuen os de hadas se con ie en en una he amien a pa a esc i o as con empo áneas como A wood que, desde una pe spec i a eminis a, cues ionan la adición li e a ia and océn ica y buscan edescub i pe spec i as ma ginalizadas en los ex os canónicos (c . T i ellini, 2016: 341-342), algo que es posible g acias a la a empo alidad y la deslocalización inhe en es al mi o (Fe nández, 2012: 110). Los pe sonajes emeninos que pueblan el uni e so mi ológico esuenan en los ela os li e a ios y audio isuales ep esen ando a que ipos uni e sales como la mad e, la gue e a, la he oína, la aman e, la b uja o la hechice a. Tales cons ucciones esponden a eces a una óp ica dico ómica que po un lado ep esen a a las muje es desde una posición subo dinada, como íc imas, y po o o como pe soni icación del pode , la ebeldía o el mal. Dicha oposición c is aliza en la adición cul u al y ha dado luga a pe sonajes del imagina io colec i o que ac ualizan las igu as de He a, Diana, Medea, An ígona, Elec a, Pe sé one, Venus o Pando a. La pe spec i a dual que las ca ac e iza de e mina su ol como igu as pasi as o pe e sas en los ela os iccionales. Un ejemplo signi ica i o es el caso de las muje es ejedo as en la mi ología, una ac i idad que, pese a concebi se como adicional, 62 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 p opia del ámbi o domés ico, se in e p e a igualmen e como símbolo de empode amien o emenino (Fe nández, 2012: 112). Se e al implica ions, p ac ical and me apho ical, emana e om his ac i i y. In addi ion o possessing an aes he ic and sel - e lexi e dimension (as Helen’s web in he Iliad; A hena’s and A achne’s apes ies in he Me amo phoses), wea ing can pe o m a sub e si e unc ion and be ins umen al o a he oine’s li e (Penelope, Philomela) o he li e o ano he (A iadne’s h ead); spinning is explici ly connec ed o human li e, o a he he con ol o e i , in he image o he h ee Moi ae (T i ellini, 2016: 346). El obje i o undamen al del p esen e a ículo es de e mina si las p o agonis as de los ela os analizados – elacionadas con dichas igu as mi ológicas– son ep esen adas como muje es sub e si as que comba en el sis ema op esi o en el que se encuen an inme sas o, po el con a io acep an, esignadas, un ol sumiso. 2. FUNDAMENTOS TEÓRICOS: PLATAFORMAS AUDIOVISUALES Y ADAPTACIONES LITERARIAS El con ex o audio isual ac ual es el esul ado de una p o unda ans o mación mediá ica en la que ha jugado un papel decisi o el espec ado , que aho a es un agen e ac i o que decide qué, cuándo y dónde lo quie e e . Ne lix es uno de los agen es de es e nue o pano ama, debido undamen almen e a que ha sabido adap a se a la demanda del consumido . En 2007 apos ó po el s eaming y el Vídeo On Demand y en 2013 inició la dis ibución de con enidos o iginales. Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 63 Su éxi o es á basado en la “ ó mula de mone ización”, que pe mi e a los consumido es accede a con enidos median e el pago de una cuo a asequible (Izquie do, 2015: 821), lo que a ae a un público jo en. Hulu, o o de los líde es en el me cado es adounidense, nace en 2008 como conglome ado de a ias co po aciones. En sus inicios, espondía a un modelo mix o –según la clasi icación de Hue as y Domínguez y Sanz (2011: 94), pe o desde 2016 se adhie e de o ma exclusi a a un modelo basado en susc ipciones. Hulu solo o ece se icio en EE.UU., y desde 2011, en Japón. Ello explica que sus p oduc os o iginales, como El cuen o de la c iada, sean dis ibuidos po o as pla a o mas en di e en es países. En España, la se ie es emi ida po HBO desde su es eno y desde 2018 en abie o po An ena 3. Alias G ace es una minise ie de Ne lix ambien ada a mediados del siglo XIX basada en una no ela de Ma ga e A wood del mismo í ulo y publicada en 1996. T es momen os his ó icos con luyen en una ama común: 1843 y pos e io es, 1996 y 2017. Es una minise ie que con iene algunos de los elemen os que son ya “ma ca A wood”: pe sonajes complejos que se mue en en e el bien y el mal o la ep esen ación de la igu a emenina en un iempo en el que enía los de echos mucho más limi ados que en la ac ualidad. El ex o de A wood pa e de Li e in he Clea ings, una publicación de Susanna Moodie que e siona la his o ia eal de G ace Ma ks a pa i de un encuen o con ella en la cá cel en 1851. G ace cumplía condena po el doble asesina o de Thomas Kinnea , pa a quien abajaba como si ien a, y su ama de lla es y aman e Nancy Mon gome y, come ido en 1843 en Canadá. A pa i del deli o se sucedie on una se ie de 64 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 acon ecimien os con adic o ios que conside a on a la chica, que en aquel momen o solo enía 16 años, inocen e, culpable o al a de azón. En odo es e p oceso, G ace siemp e insis ió en que no eco daba nada de lo que ocu ió y as 15 años en p isión, ue en e is ada epe idas eces po el doc o Simon Jo dan, un expe o en psicopa ía. El doc o consiguió i poniendo o den a una his o ia que comenzó en I landa y lle ó a G ace a Canadá, donde pe dió a oda su amilia y se io abocada al su imien o y la soledad pa a inalmen e cumpli condena po el deli o de homicidio y sali de la Peni encia ía de Kensing on cuando enía más de 40 años. La no ela de A wood es á cons uida a modo de pa chwo k que “as a cul u al p ac ice, i is seen o encode emale a i udes and messages” (Roge son, 1998: 5). Mu ay (2001: 65) explo a los e ec os que esa esc i u a cen ada en pone de mani ies o el deseo posmode no –y con adic o io– de libe ad/segu idad, unidad/di e sidad. A pesa de es a ubicada a mediados del siglo XIX, la au o a del lib o a i ma que “ his ic ional wo ld […] may bea a mo e ob ious o a less ob ious ela ion o he wo ld we ac ually li e in, bu bea ing no ela ion o i a all is no an op ion […] because we a e apped by ime and ci cums ance” (A wood, 1998: 1504). La se ie El cuen o de la c iada (The Handmaid's Tale, 1985), basada en la no ela homónima de A wood, ue es enada en 2017 y cuen a con es empo adas has a la echa. En es a dis opía, A wood imagina una sociedad del u u o, Gilead, en la que la asa de na alidad ha descendido a causa de la con aminación y se ha ins au ado un Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 65 égimen ep esi o y al amen e je a quizado. Se a a de una “dic adu a eoc á ica” (A wood, 2017c: 12); un sis ema cons uido sob e un he e opa ia cado ex emo en el que las muje es han pe dido oda au onomía y libe ad y se en con inadas al ámbi o domés ico, p i adas de desa olla se pe sonal y p o esionalmen e e ins umen alizadas según unos oles pa a los que son ins uidas. Al o o lado del espec o, los homb es man ienen una posición dominan e y eje cen el con ol de di e sas o mas. En la cúspide del égimen se si úan los Comandan es y, en ca ego ías in e io es desempeñando a eas de igilancia, se dis ingue a los Ojos, los Gua dianes y los Ángeles. Las muje es es án ag upadas en a ios ni eles. En el g upo de las “muje es legí imas” se dis inguen: las Esposas de los comandan es, es idas de azul, quienes, a pesa de man ene cie os p i ilegios, son dependien es; las enca gadas de las a eas domés icas que is en de g is y eciben el nomb e gené ico de Ma has; las Tías, de ma ón, dedicadas a la ins ucción de las c iadas. Es as úl imas, es idas de ojo, quedan de inidas po su e ilidad, pues su unción es engend a hijos pa a los ma imonios de la éli e, de o ma que cada una de ellas es asignada a una casa con al come ido y adop a un apela i o basado en el nomb e del comandan e, pe diendo así su iden idad. Dicha p ác ica –un i ual que denominan “La Ce emonia”– encuen a un p eceden e en la his o ia bíblica de Jacob, po lo que se jus i ica en base a la eligión. Po úl imo, las “muje es no legí imas”, como p os i u as, lesbianas o in é iles, son en iadas a ealiza abajos o zosos en “las colonias” o o zadas a eje ce la p os i ución. Todas, en mayo o meno medida, son íc imas del sis ema. Aquellas que osan ebela se encuen an la mue e, po lo que la esignación es la 72 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 adicionales de un pasado ya conocido, po lo que: “a pa i de cie as e e encias a si uaciones his ó icas conc e as y a mi emas de la ga adición en la cul u a occiden al, en endemos que la se ie pone de mani ies o p oblemá icas ac uales e e idas a un o den acucian e pa a la con empo aneidad” (Núñez, 2017: 92). El elemen o na a i o más ele an e es el oco, es deci , el pun o de is a desde el que se cuen an ambas his o ias. En el caso de Alias G ace el g ueso de la se ie se e a a és de los ojos de G ace Cla ks. Des aca el hecho de que en los encuen os que iene G ace con el doc o Jo dan el espec ado accede a los pensamien os y ecue dos que iene la p o agonis a a a és de cinco de allados lashbacks en los que ememo a su ida, empezando po la a esía desde I landa en ba co en la que pie de a su mad e, has a los momen os pos e io es del asesina o po el cual cumple condena. Lejos de ene una isión más o menos global u obje i a, el espec ado iene la sensación de que G ace es á con ando lo que el médico quie e oí , aquello que encaja con la sociedad en la que se inse a o lo que cuad a con las expec a i as que de ella se ienen como “asesina amosa”. G ace omi e da os impo an es elacionados con sus elaciones ín imas con los pe sonajes masculinos, ein en a su p opia con esión pública de los asesina os, ensalza la e apa que pasa con su amiga Ma y Whi ney y e i a hace asociaciones con obje os que le p opone el doc o Jo dan, esgua dando así su subconscien e más ín imo. Sin emba go, el espec ado conoce la men e de G ace y es conscien e de que el discu so que sale de sus labios es á condicionado a las ci cuns ancias po que ella misma así lo explici a a a és de una oz en o : “¿Qué Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 73 oy a deci le hoy, doc o ?”, se p egun a en el e ce encuen o (1x03); “¿Qué le cuen o al doc o Jo dan?”, uel e a epe i se jus o an es del quin o encuen o (1x05). Es e ipo de ocalización lle a al espec ado a deba i se en e c ee la, ol e a juzga la o sen i lás ima po su penosa exis encia. Po o o lado, hay un empode amien o del pun o de is a emenino, de al o ma que su ela o es el que impo a. G acias a su es imonio se conoce su in ancia is e y desubicada, con un pad e bo acho, una adolescencia complicada como si ien a siendo íc ima de acoso y un o al desp ecio hacia su pe sona. En El cuen o de la c iada se sigue la misma ó mula na a i a; la p o agonis a es la na ado a de su p opia his o ia, po lo que el espec ado conoce el de eni de los acon ecimien os a a és de su mi ada y sus pensamien os. Pa a ello, se adop a el pun o de is a subje i o en la mayo pa e de las escenas, de mane a que el público pe cibe lo mismo que O ed, y se u iliza la oz en o pa a ep oduci las con e saciones in e nas que es a man iene consigo misma, acili ando el p oceso de iden i icación. No obs an e, el espec ado iene acceso a más in o mación en algunas ocasiones, al se es igo de hechos que esul an desconocidos pa a es a –du an e un iempo igno a que su ma ido sigue con ida, po ejemplo–. Se cons uye así un me a- ela o po el que los espec ado es de la se ie se con ie en a su ez en des ina a ios de un cuen o. De hecho, “al igual que ocu e en las demas no elas de A wood, la me a o a cen al de la na acion ya apa ece en el í ulo” (Gibe , 1991: 476). A wood se basa en la adición de los cuen os de hadas y las leyendas con una doble in ención. Po un lado, hace e e encia a la óp ica del ecep o , a la sensación de quien 74 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 escucha una his o ia an ás ica, en p incipio alejada de su ealidad, que no puede a ec a le al esul a le in e osímil (A wood, 2017c: 14). Po o o lado, el hecho de que June decida egis a sus i encias, esponde a su deseo p o undo de que odo sea ic icio. Na a su his o ia supone un eje cicio de dis anciamien o con espec o a dicha ealidad inadmisible y, como expone A wood, “es un ac o de espe anza: oda his o ia egis ada p esupone un u u o lec o ” (2017c: 18). Así, su ela o puede en ende se como una o ma de esis encia an e el pode que alude al empode amien o emenino. Fase II: Reconocimien o de los emas con encionales que apa ecen en el audio isual En el caso de Alias G ace se puede de ec a una alusión a esa muje que, desde una posición de des en aja, asume el con ol de la si uación de mane a manipulado a y lejos de una lucha di ec a, donde no end ía posibilidad alguna de éxi o. G ace consigue embauca al doc o Jo dan de la misma o ma en que She ezade enga usa al cali a cada noche pa a man ene se i a y escapa a su decisión de ma a a sus esposas du an e la noche de bodas: enlazando his o ias inacabadas que man ienen la a ención de su in e locu o y que acaban haciéndole cae en sus edes. El doc o Jo dan cae p eso del encan o de G ace y de mane a p e ia a sus en e is as imagina un encuen o amo oso con ella. De igual o ma, June u iliza di e sas a mas pa a seduci al comandan e y hace se con su con ianza, has a consegui un a o de Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 75 a o . Pa a ello, no solo u iliza su a ac i o, sino sus do es de con e sado a á ida y compañe a de juegos de mesa. Como se señaló an e io men e, la mi ología g iega o ece un amplio abanico de posibilidades pa a in e p e a el papel de la muje en el en amado social, siendo las igu as elacionadas con las labo es como el hilado, la cos u a o el ejido muy signi ica i as. Cabe des aca a Penélope, la muje de Ulises que lo espe a ejiendo incansablemen e y des ejiendo su apiz po la noche pa a ala ga el iempo de espe a a su amado y así no ene que elegi a un p e endien e. Asumiendo ese papel de in e io idad, oma, median e el ejido, el con ol de la si uación. También hay que habla de las es Moi as, Clo o, Láquesis y Á opo, “ iejas hilande as que se enca gan de aza la u dimb e de la exis encia humana” (Fe nández, 2012: 112). Cada ida es un hilo que es co ado en el momen o de la mue e. Alias G ace hace alusión a que ella misma es una “ ieja doncella” (1x01) que, como las es Moi as, iene la obligación de eje los hilos de los des inos de o as pe sonas, pe o nunca los p opios. G ace Ma ks se e obligada a eje siemp e colchas pa a o as doncellas has a que al inal puede eje una p opia, cuando se con ie e al in en dueña de su ida. En El cuen o de la c iada es la Seño a Wa e o d la que se dedica a es a labo , ese ada únicamen e a las esposas, de modo que supone un p i ilegio más del que son despojadas el es o de muje es. Así, Se ena ep esen a esa dualidad pe soni icando ales igu as mi ológicas; po un lado, ecue da a Penélope, pues o que la labo de eje esul a una ac i idad adicional, aco de al ol pasi o de la muje en Gilead. No obs an e, en el ámbi o domés ico Se ena sí dispone de una au o idad que impone a 76 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 sus subo dinados; mue e los hilos de lo que sucede en su hoga . En es e sen ido, se asemeja a las Moi as y su pode pa a eje la ida de o os, especialmen e en cuan o a odo lo conce nien e a O ed. Es e sub ex o mí ico se mani ies a de o ma cla a en la escena en la que ale a a O ed de que su iempo se es á acabando al no queda se encin a (T i ellini, 2016: 347). Po o o lado, A enea, además de se la diosa de la sabidu ía y la gue a, ambién es pa ona de las hilande as. Su pa icula nacimien o, saliendo de la cabeza de su pad e Zeus en ac i ud belige an e, la hace ep esen an e de un pode is o desde el pun o de is a emenino y, po an o, e e en e a la so o idad, es o es, la he mandad en e muje es, que es lo único capaz de empode a las ealmen e. Es o se e g á icamen e en Alias G ace cuando la p o agonis a ep esen a esa unión en e muje es que han con ibuido a cambia su ealidad: Ma y Whi ney, Nancy Mon gome y y ella misma, odas íc imas de la op esión. Dicha alianza en e muje es es aún más signi ica i a, si cabe, en El cuen o de la c iada, pues o que esul a una de las únicas ías pa a la supe i encia de las c iadas y su en en amien o al sis ema op esi o. De es a o ma, esul a e elado el hecho de que en su e apa de adies amien o se les cohíba pa a no desa olla elaciones pe sonales, des uyendo cualquie posibilidad de leal ad, apego o coope ación en e ellas. Es más, se les inci a a dela a se en e sí e incluso a eje ce el cas igo, como se mues a en la lapidación de Janine/O daniel (1x10) en la que, pa a so p esa de las ías, las c iadas, lide adas po O ed, se niegan a ello en un ac o colec i o de ebeldía. El capí ulo, que da cie e a la p ime a empo ada, acaba con una alusión a la lucha Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 77 conjun a: "No debe ían habe nos dado un uni o me si no que ían que nos con i ié amos en un ejé ci o", a i ma O ed. Desde es a óp ica, pod ía es ablece se una equi alencia con las Amazonas, en an o que con o man una milicia de muje es gue e as dispues as a lucha . A enea ambién es la diosa de la sabidu ía, algo que se adquie e a a és de la “paciencia y la cons ancia y, sob e odo, iempo” (Fe nández, 2012: 117): el de las Moi as, el de Penélope y el de an as muje es ejedo as que con ibuyen a cons ui el conocimien o a a és de nue os “hilos”. En es e sen ido, June des aca po su p udencia, su capacidad de obse ación y disc eción, que le pe mi en sob e i i en un con ex o hos il, en el que ap ende a maneja los hilos según la si uación pa a consegui sus ines. Po úl imo, A iadna ep esen a a esa muje ágil que es abandonada po Teseo, que sac i ica su des ino po una causa mayo , pe o que con su o illo apo a el elemen o de sabidu ía y la cla e del éxi o. Sin emba go, la segunda e apa de la his o ia de A iadna, unida a Dionisos, lle a a es a a se co espondida en una elación de igual a igual, de la misma o ma en que G ace encuen a en su ida al doc o Jo dan, lo que da comienzo a una elación que supone un sal o cuali a i o con el sexo opues o pa a G ace: po p ime a ez es dueña de sus palab as, puede elegi qué con a y no es o zada en ningún sen ido. Igual que A iadna, G ace comp ende que su o illo le pe mi e llega a un conocimien o p o undo de sí misma y es eso ambién lo que ep esen a en su con inuo cose la colcha. De la misma o ma, June i e un idilio con Nick, uno de los gua dianes al se icio del ma imonio Wa e o d, con el que man iene una elación iguali a ia y 78 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 olun a ia, lo cual supone una ía de escape an e el abuso que expe imen a al se iolada po el comandan e du an e “la ce emonia” mensual. En es e sen ido, puede es ablece se un pa alelismo en e June y Pe sé one, pues o que el comandan e llega a ap a la en su escapada noc u na al bu del, ep oduciendo así una ca ábasis equi alen e al “descenso a los in ie nos” (T i ellini, 2016: 350). El g upo de las c iadas, así como el es o de muje es subyugadas en Gilead, pueden asemeja se a la igu a de A iadna en cuan o a su ca ác e débil y capacidad de sac i ico. En algunos casos se pod ía incluso hace e e encia a An ígona, como pe sonaje ágico des inado a un inal unes o, ya que algunas ecu en al suicidio como única o ma de huida, mien as que o as que se suble an son igualmen e ejecu adas. La esis encia de dichos pe sonajes an e unas condiciones an ad e sas se puede en ende ambién como un símbolo de en e eza, que en cie o sen ido p econiza una lucha ac i a pos e io . Todas es as muje es compa en algo: es án en si uación de in e io idad y consiguen sali adelan e g acias a su in en i a: She ezade imagina his o ias, Penélope c ea apices, A iadna en osca y desen osca el o illo y G ace Ma ks une las habilidades de ambas y da un paso más allá, es o es, no cuen a his o ias, sino “su” his o ia, y no eje un apiz cualquie a, sino una colcha de ca ác e simbólico en ecue do de o as muje es que han sido íc imas del sis ema. June, po su pa e, consigue sob e i i na ando su his o ia, espe ando se una mo i ación pa a o as c iadas que, como ella, deban esis i , mo idas po el deseo de ecupe a la ida que se les a eba ó. Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 79 Fase III: Iden i icación de los alo es simbólicos. Aunque El cuen o de la c iada y Alias G ace sean dos ela os an i é icos, ambos a an, en el ondo y con una es é ica dis in a, emas simila es, odos ellos cen ados en la posición de des en aja de la muje . Po una pa e, se a an las complicadas y a menudo malen endidas elaciones de amis ad en e las muje es. En el caso de Alias G ace, es as elaciones se abajan en un doble sen ido: ocalizadas en la g a i ud y la complicidad, mani es ada en Ma y Whi ney, amiga insepa able que ma ca la ida de G ace; y en el esen imien o y la abia en e muje es que se aicionan, de cuyo ejemplo es la elación con Nancy Mon gome y. La elación con es a úl ima es compleja y ambigua, sob e odo po que G ace en a ias ocasiones hace e e encia a lo que le moles a que Nancy salga impune de la misma al a que lle ó a la mue e a Ma y, es o es, las elaciones ex ama i ales. En El cuen o de la c iada las elaciones en e muje es, an o posi i as como nega i as, se lle an al lími e. Po un lado, la amis ad en e June y Moi a simboliza ese lazo inqueb an able que pe i e a pesa de las di icul ades y que supone pa a ambas un mo i o po el que sob e i i . La p opia June cuen a con admi ación cómo Moi a pe soni ica la ue za, la ebeldía y la lucha incansable; po ese mo i o, cuando la encuen a en el p os íbulo (1x08), esignada, in en a ea i a en ella la llama comba i a pa a cambia la si uación. A pesa de que a las c iadas no se les pe mi e man ene una amis ad, O ed in en a in ima con Emily/O glen, quien le e ela la exis encia de un mo imien o de esis encia en e al gobie no, del que O ed acaba o mando pa e. Como se ha comen ado, el inal de la p ime a 80 Ángeles Ma ínez-Ga cía e al. Opción, Año 36, Regula No.92 (2020): 59-87 empo ada apun a a la o ganización en e las c iadas pa a alcanza un obje i o común, lo cual supone un ac o sub e si o en sí mismo pues o que in ie e las ac i udes de odio, desp ecio y iolencia que se obse a en las muje es que os en an una posición p i ilegiada hacia aquellas que han sido elegadas al se icio domés ico, la p os i ución, la ges ación o zosa y los abajos en las minas. Es deci , el sis ema se sos iene g acias a la acep ación de pa e del colec i o emenino quienes, a pesa de e iolados sus de echos, se adsc iben a es e égimen. En es e sen ido, esul a pa adójico el ol que la p opia Se ena desa olló en su ju en ud, cuando, como ac i is a conse ado a, colabo ó en la ideación del sis ema que acabó po censu a la y que ella misma impuso a o as muje es. A wood alude a la i alidad en e muje es como una de las cues iones p esen es en su no ela que iene un as ondo eal, como el a aque indisc iminado que se p oduce en el en o no de las edes sociales (2017c: 15). O o ema impo an e son las di e sas o mas de abuso que su e la muje a lo la go de su ida y la impunidad y la complicidad en e los a ones cuando las lle an a cabo o las en en o os. Aunque es as dos his o ias se ubiquen en momen os di e gen es – mi ad del siglo XIX y espacio- iempo dis ópicos – no hay duda de los e iden es pa alelismos con la si uación ac ual de la muje . La ase que p onuncia G ace en un momen o de con esión con el doc o Jo dan en los p ime os capí ulos de la se ie: “Una ez que e encuen an con un homb e en u habi ación, ú e es la culpable, sin impo a cómo ha llegado él has a allí” esume una o ma de pensamien o que, aunque a p io i pa ezca e óg ada, es de pe ec a ac ualidad. La iolencia Mi os sub e si os en las se ies Alias G ace y El cuen o de la c iada 81 eje cida sob e las muje es alcanza un g ado ex emo en El cuen o de la c iada. Un sis ema eoc á ico en el que la muje –concebida como enca nación del mal y el pecado (una eminiscencia de la E a bíblica)– ocupa una posición secunda ia, en el mejo de los casos, cuando no es clasi icada según su unción social y capacidad pa a p oc ea , ya supone un a en ado ex emadamen e g a e. Aún así, los c ímenes come idos con a las muje es llegan a la iolencia más ex ema en cuan o a su some imien o en los abajos de las minas, la explo ación sexual de las Jezabels, la mu ilación y ex i pación de ó ganos que expe imen an las c iadas que se suble an, la o u a adminis ada du an e la ins ucción, su ins umen alización como máquinas ep oduc o as, la iolación mensual i ualizada y las ejecuciones, con la pos e io exhibición de los cue pos es angulados en el mu o, como un mecanismo de amenaza y coacción. Todas es as a ocidades no solo son come idas con o al impunidad po sus pe pe ado es, sino que cuen an con la legi imidad del p opio sis ema. Po úl imo, cabe des aca el ema de la al a de comunicación en e homb es y muje es y la al a de in e és po que se en iendan, como asun o aún más g a e. Es e sal o abismal iene en Alias G ace una ep esen ación muy cla a: la cos u a. Es a ac i idad se p esen a como un ámbi o c íp ico y ese ado adicionalmen e a las muje es: las colchas que G ace nomb a o man pa e de una a ea emenina con lenguaje p opio. Eso es lo que hace G ace con la his o ia que ec ea en las euniones con el doc o Jo dan: le eje una colcha con la his o ia de su ida. T as esas con inuas pun adas G ace a ocul ando aquello que conside a con enien e al doc o . Se a a de un ela o ambiguo, lleno UNIVERSIDAD DEL ZULIA Re is a de Ciencias Humanas y Sociales Año 36, N° 92 (2020) Es a e is a ue edi ada en o ma o digi al po el pe sonal de la O icina de Publicaciones Cien í icas de la Facul ad Expe imen al de Ciencias, Uni e sidad del Zulia. Ma acaibo - Venezuela www.luz.edu. e www.se bi.luz.edu. e p oduccioncien i ica.luz.edu. e