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TNOS DIBUJOS DE MARRAKECH
Al onso Iiménez
Hace muy poco ha salido a la luz
pública el úl imo de una se ie de li-
b os que, en mi opinión, ce a á una
época b e e, pe o ulgu an e, de la
his o iog a ía española; me e ie o a
la que ha enido como p o agonis a a
nume osos es udios sob e la e apa is-
Iámica de la Península Ibé ica y los
edi icios medie ales donde apa ecen
o mas de o igen musulmán. T as mu-
chos decenios en los que sólo se han
p oducido unos escasos
a ículos y
demasiados
ensayos,
la colección
Map e ab ió el ho izon e en 7997
con una se ie, algo i egula y escasa-
men e ilus ada, que ha eno ado de
mane a no o ia los da os y las lec u as
de sucesos
y p ocesos polí icos, mili-
a es,
cul u ales, e c., quedando el
campo a ís ico a disposición de o a
inicia i a p i ada, como es El legado
Andalusí. Es e iden e que es as se-
ies, que suman más de ein e lib os
edi ados en cua o años, se han is o
acompañadas
de o as inicia i as me-
nos ex ensas.
Los lib os de El Legad.o
son, o icial-
men e al menos, ca álogos de exposi-
ciones,
po lo que es án muy bien
ilus ados,
aunque po lo mismo ei e-
an cie os emas y, po su a iedad,
no cub en algunas pa celas;
el úl imo
apa ecido
es el co espondien e ^ una
mues a sob e A qui ec u a e In es i-
gación,
di igida po quien susc ibe
es-
as páginas, que debie a habe se cele-
b ado en la Mezqui a de Có doba; co-
mo la exposición no llegó a inaugu-
a se,
ue imp escindible cambia el
sen ido del "ca álogo", con ob e o de
no hace el idículo publicando las i-
chas ca alog á icas
de obje os que no
Ilega on
a expone se.
Uno de los es udios que enca gué
supe ó con c eces
las p e isiones más
op imis as, pues cuando pedí al D .
Ruiz de la Rosa que euniese los da-
os sob e dibujos a qui ec ónicos del
Islam , no conocíamos más que es
ejempla es. Un memo able iaje a la
Alhamb a nos pe mi ió documen a
un cie o núme o de azados y mon-
eas hechos sob e los p opios edi i-
cios, de modo que se han ampliado
de o ma sensible nues os conoci-
mien os sob e la cues ión.
A pa i del ci ado es udio puedo a i -
ma que en Al-Andalus los dibujos con-
se ados que se e ie en a la A qui ec-
u a pe enecen a dos ipos básicos:
1. Dibujos au ónomos, sob e sopo -
es mó iles o en pa amen os en-
oscados, ealizados en amaños
in e io es al na u al, sal o que
uesen, cosa que no cons a, di-
bujos p epa a o ios pa a elemen-
os cons uc i os pequeños. Co-
nocemos es ejemplos, e e en-
es odos ellos a azados de a -
cos lobulados: uno en Madina
al-Zah a (Có doba, del siglo X,
sob e el en oscado de un pa a-
men o), o o en O iedo (As u-
ias, an e io al año 1075, sob e
un ozo de made a, po lo que
no es segu o que ep esen e
una
o ma a qui ec ónica) y un e ce-
o de Mojáca la yieia (Alme ía,
de echa desconocida, sob e un
ozo de laja). Se a a de dibujos
elacionados con lo que hoy,
mu a is mu andis, iden i icamos
con dibujos p o esionales
de A -
qui ec u a y Cons ucción que,
pa a ab e ia , podemos denomi-
na "dibujos de a qui ec os '2.
2. T azados egulado es de ele-
men os deco a i os naza ies, o_
dos ellos del siglo XIV, ejecu a-
dos sob e el yeso del p opio pa-
amen o deco a i o; se a a de
las amas modula es que guia-
on el aLuajo
del a esano, cons-
i uyendo una buena exp esión
del dominio geomé ico de o -
mas menudas3.
Es e pano ama no es muy dis in o
de lo que conocemos en la Eu opa
coe ánea, pues aunque la mues a
musulmana es bas an e educida, no
es menos cie o que la búsqueda de
ejempla es acaba de empeza ; la di e-
encia más llama i a es la ausencia en
Al-Andalus, po aho a. de dibu os so-
b e sopo es mó iles, ípicamen e a -
qui ec ónicos, ya uese papel, pe ga-
mino o i ela4.
La cosecha ob enida en G anada en
un solo día de abajo. y o as expe-
iencias simila es, ac edi an que pa a
encon a abundan es huellas de la
ac i idad de los cons uc o es en los
edi icios, en o ma de ma cas
pe so-
nales5,
azados egulado es, mon eas
o dibujos p opiamen e dichos, no es
necesa io más que buena is a, ilumi-
nación adecuada y edi icios sin es-
au a . Esas son exac amen e las ci -
cuns ancias
que han concu ido en un
ecien e iaje a Ma uecos6.
En sendas isi as al más amoso de
los almina es ma oquíes, el de la
Qu ubiya de Ma akech, y a la mez-
qui a une a ia del undado del im-
pe io almohade, en una emo a aldea
del Al o A las llamada Tinmal, he Io-
calizado una can idad de dibujos que
casi duplican los ejemplos publicados
88
wl
has a el momen o. Ambos edi icios,
que cons i uyen 1o undamen al de Io
que se ha es udiado de lo almohade
a icano, son básicamen e de mam-
pos e ía, de o ma que desde el p i-
me momen o es u ie on enlucidos y,
de o ma selec i a,
deco ados con en-
cin ados, esg a iados,
yese ías
y colo .
Sus dibujos pueden clasi ica se
de
igual mane a que los andalusíes:
1.Dibujos au ónomos. Al subi las
ampas mal iluminadas del al-
mina de la Qu ubiya se ad e -
e que los pa amen os
p óximos
a los huecos, acabados
con un
ino enlucido de cal de colo
ma ileño o os ado, es án lle-
nos de " asguños", es deci di-
bujos y le e os incisos. Es e i-
den e que muchos son mode -
nos y no al an los de ba cos ni
los de cas illos, pe o des acan
o os, singula men e bien aza-
dos, que ep esen an elemen os
a qui eclónicos.
He con ado
nue e " able os
de asguños",
es
deci , nue e zonas donde se
concen an de o ma insis en e
los dibujos iden i icables, aun-
que sob eabundan
las líneas
e icales y ho izon ales dispe -
sas, como es no mal en odos
los edi icios an iguos cuyos pa-
amen os es án bien conse a-
dos. No he de ec ado ningún
dibujo de es e ipo en Tinmal.
T azados egula es. Tan o en la
Qu ubiya como en Tinmal se
ad ie e que muchos de los ele-
men os deco a i os
(esg a iados
de lazo, a anques de cúpulas
de mocá abes, e c.) conse - an
pa es sus anciales
de las líneas
que guia on a los a esanos
que
los eaiiza on,
de mane a simi-
la a los ejemplos nazai es,
aun-
que es os úl imos son bas an e
más complejos, como co es-
ponden a o mas deco a i as
más menudas y e olucionadas.
En es e a ículo sólo o ezco, ade-
más de unas o os de los espec i os
con ex os a qui ec Ónicos, es ejem-
plos, aquellos que han salido mejo
en las o og a ías que, a Ia is a de las
p ohibiciones eligiosas
exis en es,
son óp imas; no obs an e, pa ece ú il
hace algunos comen a ios
sob e ellas:
a. Table o de asguños de la Qu u-
biya. En la sae e a p ime a, se-
gún se sube la ampa 20, es de-
ci en la ca a opues a al mu o
de la qibla, y e l su pa amen o
de Ponien e, apa ece un con-
jun o de cua o a cos lobulados;
el más iejo, g ande y ijo de a-
zado mues a las líneas pa ea-
das de su ma co (muy p olon-
gadas hacia a lba, con sepa a-
ción de 52 cm.), el eje p incipal,
los cen os de los cí culos bási-
cos y los de los secunda ios y
un e o de azado en el p ime
lóbulo supe io de la izqu.ie da;
sob e é1, apoyándose en sus li
neas auxilia es
pe o sin segui -
las ielmen e, apa ecen o os
dos, algo más oscos,
y a la de-
echa un cua o inacabado.
Aunque no al an a cos de Ió-
bulos cons uidos en la p opia
o e, aunque mayo es, me pa-
ece que és os ienen ca ác e
de
ensayos,
lo que no pe mi e de-
nominados " azas"
o "mon eas l
en sen ido es ic o.
89
b. Tnzado egulado del esg a ia-
do del cue po al o de la Qu u-
biya. Sólo queda in ac a la ca a
opues a a la qibla de las cua o
del cue po al o, el que Ia his o-
iog a ia ancesa denomina ,,
Ie
lan e nom"; allí son muy pa en-
es odas las líneas auxilia es de
las cin as
de los lazos de ocho,
incluso su p olongación, e i-
den emen e inú il, en la pa e li-
sa
del paño7.
c. T azado egulado del esg a ia-
do del mih ab de Tinmal. To-
das las cin as de los lazos de
ocho del complejo al iz de su
a co de embocadu a mues an
sus azas egulado as, con el
de alle in e esan e de que sólo
las ec as y la gas lo poseen,
mien as los ex emos cu os,
los segmen os co os y las hoji-
as es án azados
a sen imien o,
como ocu e en los casos g a-
nadinos.
Es os da os asegu an que apa en e-
men e es amos an e una si uación
pe ec amen e
in e cambiable
con la
andalusí;
es más, es oy segu o que
con una obse ación p olongadn, y
mejo es medios, ambos edi icios da-
án so p esas.
La cues ión más di ícil de esol e
es la de la c onologia. Las publicacio-
nes que conozco', con i madas po el
D . Ewe en las conse aciones
man-
enidas du an e la isi a a Ma uecos,
dan po cie a
la siguien e:
a. La p ime a Qu ubiya se cons u-
yo a pa i del año j4 /7147,
cuando los almohades oma on
la ciudad'. De ella quedan unos
signi ica i os es os, econs ui-
dos en echa ecien e, que son
su icien es pa a deduci que el
almina , en el que hemos en-
con ado los dibujos, se cons-
uyó después que la mezqui a
y ambién que la no icia de que
és a enía una maqsu a escamo-
eable es cie a o,
da o que no es
i ial, como e emos.
b. La a isima" mezqui a ¡ne a ia
de Tinmal, que ue como El Es-
co ial del undado del mo i-
mien o almohade y de los es
cali as que le sucedie on' , no
iene más da os en las c ónicas
que el siguien e ,,El
año 54g(.2g
de ma zo de 7753
a 17 de ma zo
de 7754) uoluió
Abcl al-Mumin a
Ma akus, después
de oma Bu-
gía[...1
se ue a Tinmal,
pa a ui-
si a el sepulc o cle al-Mabcli;
dis íbuyó en e sus babi an es
g andes sL:mas e bizo cons ui
y ensancha la mezqui a; de alli
se
ue a Salé domde
paso el es o
del año 548,,3.
c. An es de 552/7757 se amplió la
Qu ubiya, duplicando su ex en-
sión1a;
es e iden e, po el exa-
men del edi icio.
que en onces
ya es a ía cons uida la o e y
que ue amo iizadala maqsu a o
asladada
an e el nue o mih ab.
Es os
da os se aplican po ex ensión
a la inmensa mayo ía de los elemen-
os deco a i os an iguos que exis en
en los dos edi icios y con ello odo se
aza el pano ama o icial del a e al-
mohade, cuya c onología se es ablece
de o ma exclusi a a pa i de las c ó-
nicas, plles no exis en insc ipciones
ni los análisis a queológicos se han
ex endido más aIIá de Tinmal"; en es-
e pano ama me in e esa señala dos
aspec os consag ados
po la muy e-
pe i i a his o iog a ia al uso, y una
consecuencia:
90
wl
A. Cons i ui án és os el ma e ial a -
ís ico de la p ime a y a icana
e apa de la A qui ec u a almoha-
de, do ada de una p og amá ica
aus e idad y cie o a caísmo
ju e-
nil, y que aba ca ia
los años 1147
a 7758.
Los edi icios de es a
e a-
pa se ian, exclusi amen e, las
dos ases de la Qu ubiya com-
ple as, su o e y odo Tinmal.
B. La e olución en el iempo da ía
un segundo y muy ba oco e-
pe o io de o mas y expedien-
es consl Llc i os.
en el que ya
jugó un cie o papel el ac ual
e i o io andahn; inclui ía es e
pe íodo (7159 a 7224) odas las
ob as peninsula es y odas las
demás mag ebíes.
C. Po lo an o los dibujos cuyas
o og a ías mues o en es e a í-
culo da ían cuen a del desa o-
11o
p o esional a icano co es-
pondien e a la p ime a e apa,
que se ía así pa alelo al andalu-
sí y an al o como aquel.
Sin emba go, hay una se ie de indi-
cios que me hacen duda de la soli-
dez del pano ama adicional, más
alIá de la imp esión pe sonal de que
las o mas deco a i as a icanas son
más ba ocas que las andalusíes,
y la
segu idad de que las cons ucciones
andal zas son bas an e más igu osas
y sólidas
que las ma oquíes. Es os
in-
dicios son de na u aleza muy dis in a,
como se e á seguidamen e:
1 Los edi icios andalusíes,
especial-
men e la AIjama de Se illa, es án
mejo echadas
que los a icanos,
y de o ma más cohe en e y ei-
e ada í, de mane a que las con-
secuencias
que se ex aigan de
ellos son más i mes y po 1o an-
o pudie an a as a a las o as,
De o no al e és.
2 Cons a que el pano ama p o esio-
nal y cien íiico
a icano
e a po-
b e, como co esponde a una so-
ciedad escasamen e u banizada,
de o ma que ya desde el siglo X
los in elec uales,
écnicos y a e-
sanos andalusíes abaiaban en
Ma uecos, pe o no al e és, y
ambién sabemos que en las e a-
pas siguien es domina on el pa-
no ama de o ma a asallado a":
así cons a que el au o ls de Ia
mc qsu u
e ac il de la p ime a
Qu ubiya e a un andaluz, que
me eció el hono de se ci ado,
po o as azones ambién p o e-
sionales, en una ca a o icial del
cali a Abd al-Mumin, bajo el que
se desa olló la supues a e apa
al icana de los anos
de 51.1/1147
a 553/7158. También cons a que
el alminba exis en e en dicha
na,qsu a había sido enca gado
en Al-Andalus y pa ece que el
mismo alle de epig a is as que
abajó en Tinmal ealizó un epi-
a io en Badaloz en 556/LL61'e.
J El p oceso edilicio de la Qu ubiya
que se a icula a base de los da-
os indicados me pa ece insóli o
pues exige que, en el co o espa-
cio de once años, se cons uyese
un edi icio muy g andel a asan-
do o inu ilizando un alcáza ad-
yacen e, que se le añadiese una
o e que clausu ó a ias de las
en anas de la sala de o ación y
inalmen e que se le adjun ase
o a sala con su pa io, pe o que-
b ando su di ec iz sin una expli-
cac 1n sa is ac o ia'a, has a o ga-
niza una monumen al chapuza,
de la que no enemos pa alelos
en Al-Andalus.
4 Lo que es á
publicado sob e Qu-
ubiya ca ece de un examen a -
queológico de la edi icación
exis en e, excep o el ecien e
análisis de los capi eles2l,
ni de
los es os exhumados, e incluso
ni siquie a se ha publicado una
planime ía igu osa.
4.I Asi las ep esen aciones
g á i-
cas que conozco del conjun o
de la Qu ubiya" no e lejan
con igo lo que se ap ecia
en las o os aé eas'3,
especial-
men e en Ia zona que elacio-
na la AIjama más an igua con
la mu alla deI Qas al-Hija
almo a id que amo izó, de
o ma que la econs ucción
de ambos ha p oducido una
cu iosa ambigüedad en Ia zo-
na de con ac o.
4.2 Los dibujos de sección del al-
mina de la Qu ubiya y el
p opio edi icio pe mi en sos-
ene a ias dudas que no a-
o ecen la idea de que oda
ella es á hecha de una ez:
4.2.7 Sob e Ia cáma a VII,
que es Ia más al a de
las isi ables del cue po
p incipal, los planos ac-
uales'a
mues an un
hueco que es sólo una
conje u a y an a o
que ca ece de sen ido
cons uc i o.
4.2.2 A es a
'cáma a"
co es-
ponde po el ex e io el
iso de azulejos, e des
y blancos, cla ados
en
un en ejado de made a,
que son lo más ca ac e-
ís ico y o iginal de la
o e.
4.2.3 La pa e al a de es e i-
so sob epasa
de al ma-
ne a el desemba co de
la escale a
que sale a Ia
p ime a azo ea que, pa-
a hace lo accesible al
91
almuédano, hubo de
ab icá sele un ex año
andén sob eele ado, al
pie de los me lones.
5 Del examen del mu o de la qibla
de la ac ual Qu ubiya deduzco
que su his o ia es bas an e
más
compleja de lo que se ha a i ma-
do, al p oduci se con lic os muy
e iden es en e las en anas y la
deco ación. Es e da o e ue za el
a gumen o an e io , en el sen ido
de que ca ecen de sen ido an as
ob as y an con adic o ias en e
sí, en an escaso
iempo, que es
menos de la mi ad de 1o que du-
ó el acciden ado, pe o cohe en-
e, p oceso edi ica o io de su
he mana se illana, cuya ex en-
sión ue mayo que la suma de
las dos e apas
de la eu ubiya, y
su o e más al a y compleja.
An e es as dudas los ex os en los
que se apoyan las da aciones al uso
hacen un pob e papel, pues no sólo
son escasos y pa cos, sino que ade-
más no son los únicos. Igno o si los
a abis as
manejan o os que los co o-
bo en, o si es án incomple os o mal
aducidos,
pe o me so p ende que se
ol ide alguno que o ece o a c ono-
logia; así el de Ibn . bi Za 25
dice: ,Al
pasa a al-Andalus pa a emp encle
la expedición a Ala cos, mandó cons-
u¡ [...] la mezqwi a al-Hasan. Cuan-
do e minó la mezqui a cle Seuilla y
o ó en ella, mandó cons ui la o a-
leza de Aznal a ache a o illas del
Guadalquiui y se uoluió a al-Mag ib,
pa a llega a Ma akesb en Sha,ban
del año 594 (B de junio a 6 de julio
de 1198). Encon ó que odo lo que
babía mandado edí ica es aba con-
cluido, la alcazaba, las o es, Ia mez-
qui a y los almina es, odo cons uido
con el quin o del bo ín copid.o a los
c is ianol'.
Más adelan e
insis e
el mismo au o 26:
"
El año 595 ue edi icada Raba al-
Fa b, e minadas sus
mu allas, aunque
no se e minó; ambién se cons uye-
on los almina es de las mezqui as cle
Seuilla y de al-Ku ubin en Ma a-
kusb". En es a misma línea es á un ex-
o ci ado po H. Basse
y H. Te ase,
que llega on a la conclusión de que la
Ku ubiya es de iempos del cali a Abu
Yaqub, que einó en e el 16 de mayo
del año 63 y el 13 de iulio de 1184,
al poco de o dena la cons ucción
del almina que El Viage en e eni-
do, de Rojas Villand ando, comenzó a
llama en 7603
To e de la Gi alda.
La conjunción de es as
dudas y da-
os me hace sospecha
que, sin nega
ob as en la p ime a Ku ubiya y la
ans o mación en o a o io del ecin o
une a io de Tinmal , ealizadas en
iempos del cali a Abd al-Mumin (da-
ables en e 7147
y su mue e, acaeci-
da el 74 de mayo de 1.763),
me pa e-
ce plausible que con inuasen du an e
la e apa de su suceso , Abu yaqub,
odas las ob as mencionadas
y aún si-
guiesen en iempos del e ce cali a,
Abu Yusu , a quien debemos no sólo
lo que conocemos de la Gi alda al-
mohade, sino que debemos a ibui le
los cambios deco a i os in oducidos
en la mezqui a mayo de Se illa.
C eo, po lo an o, que es os asgu-
ños, si uesen almohades,
di ícilmen e
pod ían da a se en la déca
da ci ada
(7747 a 7757), sino que debie an si-
ua se de o ma p o isional en la e a-
pa en que se es aba
lab ando el com-
plejo se illano, du an e el úl imo
cua o del siglo XII, en cuyo ámbi o
p o esional debié amos
insc ibi los.
NOTAS:
1J.4. Ruiz de la Rosa,
la
A qui ec u a islámi-
ca como io ma con olada. Algunos eiem-
plos en al-Andalus, A qui ec u a en Al-An-
dalus. Documen os pa; a el siglo XXI,
G anada 7996,27ss.
2 Sob e el concep o de es a igu a p o esional
en época andalusí
éase
A. Jiménez, ,¿euién
diseñó la casa de Umm Salama?',,
A qui ec-
u a en Al-Andalus. Documen os pa a el
siglo )Oil, G anada 7996, 17ss.
3 O a de las publicaciones de El Legaclo
ha
o ecido más ejemplos, es a ez le an inos,
de azados simila es:
J. Na a o y p. Jimé-
nez, "El Cas illejo de Mon eagudo: eas ibn
Sad" y "La deco¡ación almohade en la a qui-
ec u a domés ica: la casa na 10 de Siyasa,l,
Casas y Palacios de Al-Andalus. Siglos
)üI yXIII, G anada 1995,
9I, 94 y 133.
,l Tampoco hay muchos en el es o del Islam,
pues has a el dibujo uzbeko del XVI que
nos ecue da Ruiz de la Rosa (Ibid. 32) no
conocemos ninguno.
5 M. Ocaña Jiménez, ' A qui ec o y mano de
ob a en la cons ¡ucción de la G an Mezqui a
de Occiden e,,, Cuade nos de la Alhamb a
(22), G anada 1986,
69ss.
6 Ha sido con ocasión del Coloquio "La Kou-
oubia, e udes e es au a ion', o ganizado
po la Uni e sidad Cadi Alyad y la Asocia-
ción G an A las, en el Palacio de Cong esos
de Ma akech los días 23 y 24 de mayo de
1996.
7 Es os azados son simila es a o os de épo-
ca mudéja sob e made a; así en el ,po ón
del A co de Ac e',,
del siglo XVI, que se ex-
puso con el núme o 220 en la exposición
salman ina de ',Las
Edades dei Homb e,, y
en el e e so del panel del Co o de la Ca e-
d¡al de Se illa que os en a el escudo eal y
la echa de 1,478,
siendo ob a del ca oin e o
Nu o Sánchez.
B La c onología adicional en L. To es Balbás,
A e almo á ide y almohade, Mad id 1955.
9 Ch. Ewe yJ.-P. Xzisshak,
Fo schungen zu
almohadischen Moschee. I: Vo s u en,
Mainz am Rheim, 198I, 3 (no a 28).
10 A. Huici Mi anda (ed.), Colección de c ó-
nicas á abes de la Reconquis a (I) ,'Al-
Hulal al-Muwsilya, c ónica á abe de las
dinas ías almo á ide, almohade y beni-
me ín, Te uán 7952. 177.
11 Su ipo es an a o que más bien pa ece que
a un ecin o mu ado p eexis en e, de as_
pec o mlly aus e o, se le incluyó una mez_
92
qui a en el in e io , cons uida con poca ca-
lidad y deco ada de o ma muy eca gada.
12
Exis e un comple ísimo análisis
de la deco-
ación de es e edi icio en Ch. Ewe y J.-P.
lisshak, Fo schungen zu almohadis-
chen Moschee. II: Die Moschee on Tin-
nal,Ma nz am Rheim, 1981.
13 A. Huici Mi anda (ed.), Ibn Abi Za : Rawd
al-Qi as. Valencia. lq6+. J87.
14 Ch. Ewe y J.-P. Wisshak, Fo schungen
(...) : Vo s u en, 3 (no as 28 Y 2D.
15
J. Hassa
Benslimane, Ch. Ewe l, A. Tou i y
J.-P. X/isshak,
"Tinmal 1981. G abungen in
de almohadischen Moschee", Mad ide
Mi eilungen (2), Mad id 1982, 447.
76 A. J ménez, "Mezqui as de Se illa", El úl i-
mo siglo de la Se illa islá;¡nica. 1147-
1248, Se llla 7995.
17 A. J ménez, "¿Quién diseñó la casa de Umm
Salama?",
A qui ec u a en Al-Andalus.
Documen os pa a el siglo )O l, 20ss. No
obs an e, es e pano ama se á álido mien-
as no apa ezcan
nue os
documen os
que
enue en el muy an icuado pano ama de
ediciones de ex os musulmanes.
18 El malagueño al-Ha1y Yais es á documen-
ado en e 7747 ( echa adicional del inicio
de la p ime a Qu ubiya
I y ll72 ( econs-
ucción del acueduc o de Se illa). La p i-
me a ez que apa ece
mencionado es en
7159, en elación con Gib al a , siendo e i-
den e que en onces ya gozaba de la con-
ianza del Call a.
19 M. Ocaña Jiménez,
"Cúpulas
de la mezqui a
de Tinmal: las insc ipciones de sus celosías",
Fo schungen (...) II: Die Moschee on
Tinmal, 163.
20 Se ha aludido a un supues o deseo de
o ien a lo meio , pe o se hizo ius amen e lo
con a io: se empeo ó la di ección del ezo.
C . A. Jiménez, "La qibla ex a iada",
Cua-
de nos de Madina l-Zah a (3), Có doba
799 , 797.
21 No he podido consul a la ecien e publica-
ción del D . Ewe sob e el ema.
22 Ch. Ewe , "La he encia a ís ica de la Espa-
ña islámica
en el no e de Á ica", Al-Anda-
lus. Las a es islámicas en España, Ma-
d d 7992,90.
23 H. T lk , Pou la sau ega de de la Kou ou-
bia, pa imoine na ional, Ma akech 1988.
24 La sección que apa ece en H. T iki, op.
ci ., debe se la única disponible, pues se
es aba edibuiando en el es udio del a qui-
ec o Ali A ji (Ma akech) en mayo de 7996,
den o del p oceso de es au ación de la o-
e, y mos aba la misma a eza.
25 A. Huici Mi anda (ed.), Ibn Abi Za : Rawd
al-Qi as, Náche , Valencia 7964, 447.
26 hid.579.
93