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Unos dibujos de Marrakech

Jiménez Martín, Alfonso

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il,$ -l F] F VJS-I/ DE C) U I l , l I J'-y (^' / '.-) . - '. /a) -)-a' - ¡ - F - | ../ l J l .'J -T l-JI J I 'J1 / Fi ]-/ J PALIVIA] UE qFli I I A;il/ lle ) lCj' IJ l ; , : ,.. j i:i :,:: .ii:::l. .{.,:: :.], : ,',, WI TNOS DIBUJOS DE MARRAKECH Al onso Iiménez Hace muy poco ha salido a la luz pública el úl imo de una se ie de li- b os que, en mi opinión, ce a á una época b e e, pe o ulgu an e, de la his o iog a ía española; me e ie o a la que ha enido como p o agonis a a nume osos es udios sob e la e apa is- Iámica de la Península Ibé ica y los edi icios medie ales donde apa ecen o mas de o igen musulmán. T as mu- chos decenios en los que sólo se han p oducido unos escasos a ículos y demasiados ensayos, la colección Map e ab ió el ho izon e en 7997 con una se ie, algo i egula y escasa- men e ilus ada, que ha eno ado de mane a no o ia los da os y las lec u as de sucesos y p ocesos polí icos, mili- a es, cul u ales, e c., quedando el campo a ís ico a disposición de o a inicia i a p i ada, como es El legado Andalusí. Es e iden e que es as se- ies, que suman más de ein e lib os edi ados en cua o años, se han is o acompañadas de o as inicia i as me- nos ex ensas. Los lib os de El Legad.o son, o icial- men e al menos, ca álogos de exposi- ciones, po lo que es án muy bien ilus ados, aunque po lo mismo ei e- an cie os emas y, po su a iedad, no cub en algunas pa celas; el úl imo apa ecido es el co espondien e ^ una mues a sob e A qui ec u a e In es i- gación, di igida po quien susc ibe es- as páginas, que debie a habe se cele- b ado en la Mezqui a de Có doba; co- mo la exposición no llegó a inaugu- a se, ue imp escindible cambia el sen ido del "ca álogo", con ob e o de no hace el idículo publicando las i- chas ca alog á icas de obje os que no Ilega on a expone se. Uno de los es udios que enca gué supe ó con c eces las p e isiones más op imis as, pues cuando pedí al D . Ruiz de la Rosa que euniese los da- os sob e dibujos a qui ec ónicos del Islam , no conocíamos más que es ejempla es. Un memo able iaje a la Alhamb a nos pe mi ió documen a un cie o núme o de azados y mon- eas hechos sob e los p opios edi i- cios, de modo que se han ampliado de o ma sensible nues os conoci- mien os sob e la cues ión. A pa i del ci ado es udio puedo a i - ma que en Al-Andalus los dibujos con- se ados que se e ie en a la A qui ec- u a pe enecen a dos ipos básicos: 1. Dibujos au ónomos, sob e sopo - es mó iles o en pa amen os en- oscados, ealizados en amaños in e io es al na u al, sal o que uesen, cosa que no cons a, di- bujos p epa a o ios pa a elemen- os cons uc i os pequeños. Co- nocemos es ejemplos, e e en- es odos ellos a azados de a - cos lobulados: uno en Madina al-Zah a (Có doba, del siglo X, sob e el en oscado de un pa a- men o), o o en O iedo (As u- ias, an e io al año 1075, sob e un ozo de made a, po lo que no es segu o que ep esen e una o ma a qui ec ónica) y un e ce- o de Mojáca la yieia (Alme ía, de echa desconocida, sob e un ozo de laja). Se a a de dibujos elacionados con lo que hoy, mu a is mu andis, iden i icamos con dibujos p o esionales de A - qui ec u a y Cons ucción que, pa a ab e ia , podemos denomi- na "dibujos de a qui ec os '2. 2. T azados egulado es de ele- men os deco a i os naza ies, o_ dos ellos del siglo XIV, ejecu a- dos sob e el yeso del p opio pa- amen o deco a i o; se a a de las amas modula es que guia- on el aLuajo del a esano, cons- i uyendo una buena exp esión del dominio geomé ico de o - mas menudas3. Es e pano ama no es muy dis in o de lo que conocemos en la Eu opa coe ánea, pues aunque la mues a musulmana es bas an e educida, no es menos cie o que la búsqueda de ejempla es acaba de empeza ; la di e- encia más llama i a es la ausencia en Al-Andalus, po aho a. de dibu os so- b e sopo es mó iles, ípicamen e a - qui ec ónicos, ya uese papel, pe ga- mino o i ela4. La cosecha ob enida en G anada en un solo día de abajo. y o as expe- iencias simila es, ac edi an que pa a encon a abundan es huellas de la ac i idad de los cons uc o es en los edi icios, en o ma de ma cas pe so- nales5, azados egulado es, mon eas o dibujos p opiamen e dichos, no es necesa io más que buena is a, ilumi- nación adecuada y edi icios sin es- au a . Esas son exac amen e las ci - cuns ancias que han concu ido en un ecien e iaje a Ma uecos6. En sendas isi as al más amoso de los almina es ma oquíes, el de la Qu ubiya de Ma akech, y a la mez- qui a une a ia del undado del im- pe io almohade, en una emo a aldea del Al o A las llamada Tinmal, he Io- calizado una can idad de dibujos que casi duplican los ejemplos publicados 88 wl has a el momen o. Ambos edi icios, que cons i uyen 1o undamen al de Io que se ha es udiado de lo almohade a icano, son básicamen e de mam- pos e ía, de o ma que desde el p i- me momen o es u ie on enlucidos y, de o ma selec i a, deco ados con en- cin ados, esg a iados, yese ías y colo . Sus dibujos pueden clasi ica se de igual mane a que los andalusíes: 1.Dibujos au ónomos. Al subi las ampas mal iluminadas del al- mina de la Qu ubiya se ad e - e que los pa amen os p óximos a los huecos, acabados con un ino enlucido de cal de colo ma ileño o os ado, es án lle- nos de " asguños", es deci di- bujos y le e os incisos. Es e i- den e que muchos son mode - nos y no al an los de ba cos ni los de cas illos, pe o des acan o os, singula men e bien aza- dos, que ep esen an elemen os a qui eclónicos. He con ado nue e " able os de asguños", es deci , nue e zonas donde se concen an de o ma insis en e los dibujos iden i icables, aun- que sob eabundan las líneas e icales y ho izon ales dispe - sas, como es no mal en odos los edi icios an iguos cuyos pa- amen os es án bien conse a- dos. No he de ec ado ningún dibujo de es e ipo en Tinmal. T azados egula es. Tan o en la Qu ubiya como en Tinmal se ad ie e que muchos de los ele- men os deco a i os (esg a iados de lazo, a anques de cúpulas de mocá abes, e c.) conse - an pa es sus anciales de las líneas que guia on a los a esanos que los eaiiza on, de mane a simi- la a los ejemplos nazai es, aun- que es os úl imos son bas an e más complejos, como co es- ponden a o mas deco a i as más menudas y e olucionadas. En es e a ículo sólo o ezco, ade- más de unas o os de los espec i os con ex os a qui ec Ónicos, es ejem- plos, aquellos que han salido mejo en las o og a ías que, a Ia is a de las p ohibiciones eligiosas exis en es, son óp imas; no obs an e, pa ece ú il hace algunos comen a ios sob e ellas: a. Table o de asguños de la Qu u- biya. En la sae e a p ime a, se- gún se sube la ampa 20, es de- ci en la ca a opues a al mu o de la qibla, y e l su pa amen o de Ponien e, apa ece un con- jun o de cua o a cos lobulados; el más iejo, g ande y ijo de a- zado mues a las líneas pa ea- das de su ma co (muy p olon- gadas hacia a lba, con sepa a- ción de 52 cm.), el eje p incipal, los cen os de los cí culos bási- cos y los de los secunda ios y un e o de azado en el p ime lóbulo supe io de la izqu.ie da; sob e é1, apoyándose en sus li neas auxilia es pe o sin segui - las ielmen e, apa ecen o os dos, algo más oscos, y a la de- echa un cua o inacabado. Aunque no al an a cos de Ió- bulos cons uidos en la p opia o e, aunque mayo es, me pa- ece que és os ienen ca ác e de ensayos, lo que no pe mi e de- nominados " azas" o "mon eas l en sen ido es ic o. 89 b. Tnzado egulado del esg a ia- do del cue po al o de la Qu u- biya. Sólo queda in ac a la ca a opues a a la qibla de las cua o del cue po al o, el que Ia his o- iog a ia ancesa denomina ,, Ie lan e nom"; allí son muy pa en- es odas las líneas auxilia es de las cin as de los lazos de ocho, incluso su p olongación, e i- den emen e inú il, en la pa e li- sa del paño7. c. T azado egulado del esg a ia- do del mih ab de Tinmal. To- das las cin as de los lazos de ocho del complejo al iz de su a co de embocadu a mues an sus azas egulado as, con el de alle in e esan e de que sólo las ec as y la gas lo poseen, mien as los ex emos cu os, los segmen os co os y las hoji- as es án azados a sen imien o, como ocu e en los casos g a- nadinos. Es os da os asegu an que apa en e- men e es amos an e una si uación pe ec amen e in e cambiable con la andalusí; es más, es oy segu o que con una obse ación p olongadn, y mejo es medios, ambos edi icios da- án so p esas. La cues ión más di ícil de esol e es la de la c onologia. Las publicacio- nes que conozco', con i madas po el D . Ewe en las conse aciones man- enidas du an e la isi a a Ma uecos, dan po cie a la siguien e: a. La p ime a Qu ubiya se cons u- yo a pa i del año j4 /7147, cuando los almohades oma on la ciudad'. De ella quedan unos signi ica i os es os, econs ui- dos en echa ecien e, que son su icien es pa a deduci que el almina , en el que hemos en- con ado los dibujos, se cons- uyó después que la mezqui a y ambién que la no icia de que és a enía una maqsu a escamo- eable es cie a o, da o que no es i ial, como e emos. b. La a isima" mezqui a ¡ne a ia de Tinmal, que ue como El Es- co ial del undado del mo i- mien o almohade y de los es cali as que le sucedie on' , no iene más da os en las c ónicas que el siguien e ,,El año 54g(.2g de ma zo de 7753 a 17 de ma zo de 7754) uoluió Abcl al-Mumin a Ma akus, después de oma Bu- gía[...1 se ue a Tinmal, pa a ui- si a el sepulc o cle al-Mabcli; dis íbuyó en e sus babi an es g andes sL:mas e bizo cons ui y ensancha la mezqui a; de alli se ue a Salé domde paso el es o del año 548,,3. c. An es de 552/7757 se amplió la Qu ubiya, duplicando su ex en- sión1a; es e iden e, po el exa- men del edi icio. que en onces ya es a ía cons uida la o e y que ue amo iizadala maqsu a o asladada an e el nue o mih ab. Es os da os se aplican po ex ensión a la inmensa mayo ía de los elemen- os deco a i os an iguos que exis en en los dos edi icios y con ello odo se aza el pano ama o icial del a e al- mohade, cuya c onología se es ablece de o ma exclusi a a pa i de las c ó- nicas, plles no exis en insc ipciones ni los análisis a queológicos se han ex endido más aIIá de Tinmal"; en es- e pano ama me in e esa señala dos aspec os consag ados po la muy e- pe i i a his o iog a ia al uso, y una consecuencia: 90 wl A. Cons i ui án és os el ma e ial a - ís ico de la p ime a y a icana e apa de la A qui ec u a almoha- de, do ada de una p og amá ica aus e idad y cie o a caísmo ju e- nil, y que aba ca ia los años 1147 a 7758. Los edi icios de es a e a- pa se ian, exclusi amen e, las dos ases de la Qu ubiya com- ple as, su o e y odo Tinmal. B. La e olución en el iempo da ía un segundo y muy ba oco e- pe o io de o mas y expedien- es consl Llc i os. en el que ya jugó un cie o papel el ac ual e i o io andahn; inclui ía es e pe íodo (7159 a 7224) odas las ob as peninsula es y odas las demás mag ebíes. C. Po lo an o los dibujos cuyas o og a ías mues o en es e a í- culo da ían cuen a del desa o- 11o p o esional a icano co es- pondien e a la p ime a e apa, que se ía así pa alelo al andalu- sí y an al o como aquel. Sin emba go, hay una se ie de indi- cios que me hacen duda de la soli- dez del pano ama adicional, más alIá de la imp esión pe sonal de que las o mas deco a i as a icanas son más ba ocas que las andalusíes, y la segu idad de que las cons ucciones andal zas son bas an e más igu osas y sólidas que las ma oquíes. Es os in- dicios son de na u aleza muy dis in a, como se e á seguidamen e: 1 Los edi icios andalusíes, especial- men e la AIjama de Se illa, es án mejo echadas que los a icanos, y de o ma más cohe en e y ei- e ada í, de mane a que las con- secuencias que se ex aigan de ellos son más i mes y po 1o an- o pudie an a as a a las o as, De o no al e és. 2 Cons a que el pano ama p o esio- nal y cien íiico a icano e a po- b e, como co esponde a una so- ciedad escasamen e u banizada, de o ma que ya desde el siglo X los in elec uales, écnicos y a e- sanos andalusíes abaiaban en Ma uecos, pe o no al e és, y ambién sabemos que en las e a- pas siguien es domina on el pa- no ama de o ma a asallado a": así cons a que el au o ls de Ia mc qsu u e ac il de la p ime a Qu ubiya e a un andaluz, que me eció el hono de se ci ado, po o as azones ambién p o e- sionales, en una ca a o icial del cali a Abd al-Mumin, bajo el que se desa olló la supues a e apa al icana de los anos de 51.1/1147 a 553/7158. También cons a que el alminba exis en e en dicha na,qsu a había sido enca gado en Al-Andalus y pa ece que el mismo alle de epig a is as que abajó en Tinmal ealizó un epi- a io en Badaloz en 556/LL61'e. J El p oceso edilicio de la Qu ubiya que se a icula a base de los da- os indicados me pa ece insóli o pues exige que, en el co o espa- cio de once años, se cons uyese un edi icio muy g andel a asan- do o inu ilizando un alcáza ad- yacen e, que se le añadiese una o e que clausu ó a ias de las en anas de la sala de o ación y inalmen e que se le adjun ase o a sala con su pa io, pe o que- b ando su di ec iz sin una expli- cac 1n sa is ac o ia'a, has a o ga- niza una monumen al chapuza, de la que no enemos pa alelos en Al-Andalus. 4 Lo que es á publicado sob e Qu- ubiya ca ece de un examen a - queológico de la edi icación exis en e, excep o el ecien e análisis de los capi eles2l, ni de los es os exhumados, e incluso ni siquie a se ha publicado una planime ía igu osa. 4.I Asi las ep esen aciones g á i- cas que conozco del conjun o de la Qu ubiya" no e lejan con igo lo que se ap ecia en las o os aé eas'3, especial- men e en Ia zona que elacio- na la AIjama más an igua con la mu alla deI Qas al-Hija almo a id que amo izó, de o ma que la econs ucción de ambos ha p oducido una cu iosa ambigüedad en Ia zo- na de con ac o. 4.2 Los dibujos de sección del al- mina de la Qu ubiya y el p opio edi icio pe mi en sos- ene a ias dudas que no a- o ecen la idea de que oda ella es á hecha de una ez: 4.2.7 Sob e Ia cáma a VII, que es Ia más al a de las isi ables del cue po p incipal, los planos ac- uales'a mues an un hueco que es sólo una conje u a y an a o que ca ece de sen ido cons uc i o. 4.2.2 A es a 'cáma a" co es- ponde po el ex e io el iso de azulejos, e des y blancos, cla ados en un en ejado de made a, que son lo más ca ac e- ís ico y o iginal de la o e. 4.2.3 La pa e al a de es e i- so sob epasa de al ma- ne a el desemba co de la escale a que sale a Ia p ime a azo ea que, pa- a hace lo accesible al 91 almuédano, hubo de ab icá sele un ex año andén sob eele ado, al pie de los me lones. 5 Del examen del mu o de la qibla de la ac ual Qu ubiya deduzco que su his o ia es bas an e más compleja de lo que se ha a i ma- do, al p oduci se con lic os muy e iden es en e las en anas y la deco ación. Es e da o e ue za el a gumen o an e io , en el sen ido de que ca ecen de sen ido an as ob as y an con adic o ias en e sí, en an escaso iempo, que es menos de la mi ad de 1o que du- ó el acciden ado, pe o cohe en- e, p oceso edi ica o io de su he mana se illana, cuya ex en- sión ue mayo que la suma de las dos e apas de la eu ubiya, y su o e más al a y compleja. An e es as dudas los ex os en los que se apoyan las da aciones al uso hacen un pob e papel, pues no sólo son escasos y pa cos, sino que ade- más no son los únicos. Igno o si los a abis as manejan o os que los co o- bo en, o si es án incomple os o mal aducidos, pe o me so p ende que se ol ide alguno que o ece o a c ono- logia; así el de Ibn . bi Za 25 dice: ,Al pasa a al-Andalus pa a emp encle la expedición a Ala cos, mandó cons- u¡ [...] la mezqwi a al-Hasan. Cuan- do e minó la mezqui a cle Seuilla y o ó en ella, mandó cons ui la o a- leza de Aznal a ache a o illas del Guadalquiui y se uoluió a al-Mag ib, pa a llega a Ma akesb en Sha,ban del año 594 (B de junio a 6 de julio de 1198). Encon ó que odo lo que babía mandado edí ica es aba con- cluido, la alcazaba, las o es, Ia mez- qui a y los almina es, odo cons uido con el quin o del bo ín copid.o a los c is ianol'. Más adelan e insis e el mismo au o 26: " El año 595 ue edi icada Raba al- Fa b, e minadas sus mu allas, aunque no se e minó; ambién se cons uye- on los almina es de las mezqui as cle Seuilla y de al-Ku ubin en Ma a- kusb". En es a misma línea es á un ex- o ci ado po H. Basse y H. Te ase, que llega on a la conclusión de que la Ku ubiya es de iempos del cali a Abu Yaqub, que einó en e el 16 de mayo del año 63 y el 13 de iulio de 1184, al poco de o dena la cons ucción del almina que El Viage en e eni- do, de Rojas Villand ando, comenzó a llama en 7603 To e de la Gi alda. La conjunción de es as dudas y da- os me hace sospecha que, sin nega ob as en la p ime a Ku ubiya y la ans o mación en o a o io del ecin o une a io de Tinmal , ealizadas en iempos del cali a Abd al-Mumin (da- ables en e 7147 y su mue e, acaeci- da el 74 de mayo de 1.763), me pa e- ce plausible que con inuasen du an e la e apa de su suceso , Abu yaqub, odas las ob as mencionadas y aún si- guiesen en iempos del e ce cali a, Abu Yusu , a quien debemos no sólo lo que conocemos de la Gi alda al- mohade, sino que debemos a ibui le los cambios deco a i os in oducidos en la mezqui a mayo de Se illa. C eo, po lo an o, que es os asgu- ños, si uesen almohades, di ícilmen e pod ían da a se en la déca da ci ada (7747 a 7757), sino que debie an si- ua se de o ma p o isional en la e a- pa en que se es aba lab ando el com- plejo se illano, du an e el úl imo cua o del siglo XII, en cuyo ámbi o p o esional debié amos insc ibi los. NOTAS: 1J.4. Ruiz de la Rosa, la A qui ec u a islámi- ca como io ma con olada. Algunos eiem- plos en al-Andalus, A qui ec u a en Al-An- dalus. Documen os pa; a el siglo XXI, G anada 7996,27ss. 2 Sob e el concep o de es a igu a p o esional en época andalusí éase A. Jiménez, ,¿euién diseñó la casa de Umm Salama?',, A qui ec- u a en Al-Andalus. Documen os pa a el siglo )Oil, G anada 7996, 17ss. 3 O a de las publicaciones de El Legaclo ha o ecido más ejemplos, es a ez le an inos, de azados simila es: J. Na a o y p. Jimé- nez, "El Cas illejo de Mon eagudo: eas ibn Sad" y "La deco¡ación almohade en la a qui- ec u a domés ica: la casa na 10 de Siyasa,l, Casas y Palacios de Al-Andalus. Siglos )üI yXIII, G anada 1995, 9I, 94 y 133. ,l Tampoco hay muchos en el es o del Islam, pues has a el dibujo uzbeko del XVI que nos ecue da Ruiz de la Rosa (Ibid. 32) no conocemos ninguno. 5 M. Ocaña Jiménez, ' A qui ec o y mano de ob a en la cons ¡ucción de la G an Mezqui a de Occiden e,,, Cuade nos de la Alhamb a (22), G anada 1986, 69ss. 6 Ha sido con ocasión del Coloquio "La Kou- oubia, e udes e es au a ion', o ganizado po la Uni e sidad Cadi Alyad y la Asocia- ción G an A las, en el Palacio de Cong esos de Ma akech los días 23 y 24 de mayo de 1996. 7 Es os azados son simila es a o os de épo- ca mudéja sob e made a; así en el ,po ón del A co de Ac e',, del siglo XVI, que se ex- puso con el núme o 220 en la exposición salman ina de ',Las Edades dei Homb e,, y en el e e so del panel del Co o de la Ca e- d¡al de Se illa que os en a el escudo eal y la echa de 1,478, siendo ob a del ca oin e o Nu o Sánchez. B La c onología adicional en L. To es Balbás, A e almo á ide y almohade, Mad id 1955. 9 Ch. Ewe yJ.-P. Xzisshak, Fo schungen zu almohadischen Moschee. I: Vo s u en, Mainz am Rheim, 198I, 3 (no a 28). 10 A. Huici Mi anda (ed.), Colección de c ó- nicas á abes de la Reconquis a (I) ,'Al- Hulal al-Muwsilya, c ónica á abe de las dinas ías almo á ide, almohade y beni- me ín, Te uán 7952. 177. 11 Su ipo es an a o que más bien pa ece que a un ecin o mu ado p eexis en e, de as_ pec o mlly aus e o, se le incluyó una mez_ 92 qui a en el in e io , cons uida con poca ca- lidad y deco ada de o ma muy eca gada. 12 Exis e un comple ísimo análisis de la deco- ación de es e edi icio en Ch. Ewe y J.-P. lisshak, Fo schungen zu almohadis- chen Moschee. II: Die Moschee on Tin- nal,Ma nz am Rheim, 1981. 13 A. Huici Mi anda (ed.), Ibn Abi Za : Rawd al-Qi as. Valencia. lq6+. J87. 14 Ch. Ewe y J.-P. Wisshak, Fo schungen (...) : Vo s u en, 3 (no as 28 Y 2D. 15 J. Hassa Benslimane, Ch. Ewe l, A. Tou i y J.-P. X/isshak, "Tinmal 1981. G abungen in de almohadischen Moschee", Mad ide Mi eilungen (2), Mad id 1982, 447. 76 A. J ménez, "Mezqui as de Se illa", El úl i- mo siglo de la Se illa islá;¡nica. 1147- 1248, Se llla 7995. 17 A. J ménez, "¿Quién diseñó la casa de Umm Salama?", A qui ec u a en Al-Andalus. Documen os pa a el siglo )O l, 20ss. No obs an e, es e pano ama se á álido mien- as no apa ezcan nue os documen os que enue en el muy an icuado pano ama de ediciones de ex os musulmanes. 18 El malagueño al-Ha1y Yais es á documen- ado en e 7747 ( echa adicional del inicio de la p ime a Qu ubiya I y ll72 ( econs- ucción del acueduc o de Se illa). La p i- me a ez que apa ece mencionado es en 7159, en elación con Gib al a , siendo e i- den e que en onces ya gozaba de la con- ianza del Call a. 19 M. Ocaña Jiménez, "Cúpulas de la mezqui a de Tinmal: las insc ipciones de sus celosías", Fo schungen (...) II: Die Moschee on Tinmal, 163. 20 Se ha aludido a un supues o deseo de o ien a lo meio , pe o se hizo ius amen e lo con a io: se empeo ó la di ección del ezo. C . A. Jiménez, "La qibla ex a iada", Cua- de nos de Madina l-Zah a (3), Có doba 799 , 797. 21 No he podido consul a la ecien e publica- ción del D . Ewe sob e el ema. 22 Ch. Ewe , "La he encia a ís ica de la Espa- ña islámica en el no e de Á ica", Al-Anda- lus. Las a es islámicas en España, Ma- d d 7992,90. 23 H. T lk , Pou la sau ega de de la Kou ou- bia, pa imoine na ional, Ma akech 1988. 24 La sección que apa ece en H. T iki, op. ci ., debe se la única disponible, pues se es aba edibuiando en el es udio del a qui- ec o Ali A ji (Ma akech) en mayo de 7996, den o del p oceso de es au ación de la o- e, y mos aba la misma a eza. 25 A. Huici Mi anda (ed.), Ibn Abi Za : Rawd al-Qi as, Náche , Valencia 7964, 447. 26 hid.579. 93