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La evolución hacia la negociación colectiva de empresa en Europa

Abstract

En pocos años, la estructura típica de cualquier país europeo, basada en la supremacía de los convenios sectoriales del máximo ámbito, ha sido puesta en entredicho por el legislador, que presionado por la crisis económica y financiera ha introducido diversas fórmulas para convertir en prioritario el convenio de ámbito empresarial. Al análisis de tales fórmulas se dedica el presente estudio, a través de la revisión de la legislación y jurisprudencia europea (principalmente del Tribunal de Justicia Europeo y del Tribunal Europeo de Derechos Humanos), en el marco de la estructura interestatal de la Unión Europea.

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La evolución hacia la negociación colectiva de empresa en Europa

Author: Ojeda Avilés, Antonio
Publisher: Asociación Civil IUS ET VERITAS
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/870f17a3-9832-427d-99e4-6e9c917e2ba0/download
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Re is a IUS ET VERITAS, N° 45, Diciemb e 2012 / ISSN 1995-2929
Resumen: En pocos años, la es uc u a ípica de cualquie país eu opeo, basada
en la sup emacía de los con enios sec o iales del máximo ámbi o, ha sido pues a
en en edicho po el legislado , que p esionado po la c isis económica y inancie a
ha in oducido di e sas ó mulas pa a con e i en p io i a io el con enio de
ámbi o emp esa ial. Al análisis de ales ó mulas se dedica el p esen e es udio,
a a és de la e isión de la legislación y ju isp udencia eu opea (p incipalmen e
del T ibunal de Jus icia Eu opeo y del T ibunal Eu opeo de De echos Humanos),
en el ma co de la es uc u a in e es a al de la Unión Eu opea.
Palab as cla e: Con enio sec o ial - Negociación colec i a - Con enio colec i o
- P incipio de no ma más a o able - Con enio de emp esa - Sindica os
Abs ac : In jus a ew yea s, he ypical s uc u e o any Eu opean coun y,
based on he sup emacy o b oad sec o ial ag eemen s, has been called in o
ques ion by legisla o s who - p essu ed by he economic and inancial c isis - ha e
in oduced di e en o mulas o gi e p io i y o ag eemen s in he business sphe e.
This s udy analyzes hese a angemen s h ough an examina ion o Eu opean
legisla ion and ju isp udence (p incipally he Eu opean Cou o Jus ice and he
Eu opean Cou o Human Righ s) in he amewo k o he in e -s a e s uc u e
o he Eu opean Union.
Keywo ds: Sec o al ag eemen - Collec i e ba gaining - Collec i e ag eemen -
P inciple o mos a ou ed ule - Collec i e ag eemen s a company le el - Unions
(*) Doc o en De echo po la Uni e sidad de Se illa, España. Ca ed á ico de De echo del T abajo en la misma uni e sidad.
Doc o Hono is Causa po la Pon i icia Uni e sidad Ca ólica del Pe ú.
An onio Ojeda A ilés(*)
La e olución hacia la negociación colec i a
de emp esa en Eu opa
The e olu ion owa d business collec i e nego ia ion in Eu ope
“ESA ESTRUCTURA DE FIJACIóN COLECTIVA DE CONDICIONES DE TRABAJO, DONDE LOS
CONVENIOS SECTORIALES DE áMBITO ESTATAL DETERMINABAN LOS ASPECTOS PRINCIPALES Y
DEJABAN A LOS CONVENIOS O ACUERDOS DE EMPRESA LA LABOR DE COMPLETAR LOS VACíOS,
O, A VECES, DE MEJORAR LAS CONDICIONES MíNIMAS ESTABLECIDAS POR AQUÉLLOS, CONTINúA
HASTA BIEN RECIENTEMENTE, CUANDO LOS PAíSES CON MAYOR PESO EXPORTADOR COMIENZAN
A DESMANTELARLA”.
La e olución hacia la negociación colec i a de emp esa en Eu opa
The e olu ion owa d business collec i e nego ia ion in Eu ope
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Re is a IUS ET VERITAS, N° 45, Diciemb e 2012 / ISSN 1995-2929
“EL PRINCIPIO DE NORMA MáS
FAVORABLE TIENE AúN UN
AMPLIO CAMPO DE PREVALENCIA,
SI RECORDAMOS LOS LíMITES
SUBJETIVOS, OBJETIVOS,
DOCUMENTALES Y EXTERNOS QUE
HEMOS IDO DESGRANANDO AL
COMENTAR LAS NORMAS DE LOS
DISTINTOS PAíSES. SIN EMBARGO
LA BRECHA ABIERTA EN FAVOR DEL
PRINCIPIO DE ESPECIALIDAD, O
DE PROXIMIDAD, NO PUEDE SER
INFRAVALORADA”.
1. La sup emacía adicional de los
con enios sec o iales sob e los de
emp esa
1.1 Pano ámica gene al
El lec o la inoame icano p obablemen e encon a á ex año
que la negociación colec i a de un país pueda se gobe nada
desde los con enios de ámbi o es a al, pues se encuen a
acos umb ado a que la colisión oposi i a en e con enios
aplicables se esuel a median e el p incipio de no ma
más a o able o el de especialidad(1), que suelen ence se
po el lado de los con enios de emp esa, mien as que
sociológicamen e es os con enios ienen a se lo habi ual,
y los sec o iales, en cambio, al an en no pocos ámbi os
económicos. Hay además, al menos apa en emen e, una
cie a in luencia del modelo no eame icano de elaciones
indus iales, quizá el modelo p e alen e en el mundo, en el
que con a as excepciones el con enio exis en e es el de
emp esa. El pode oso ecino del no e ha consegui expo a
su es uc u a negocial a países como Japón, mien as que
el modelo con a io, de negociación al amen e cen alizada,
sucumbía en Aus alia, al o o lado del mundo, en a o de
una negociación excesi amen e indi idualizada (1996),
pa a desemboca inalmen e en algo in e medio con la Ley
Fai Wo k Aus alia de 2009, que e ue za a los con enios
colec i os de emp esa.
1.2 Las p axis eu opeas
En Eu opa, en cambio, la endencia ha sido jus amen e la
con a ia desde que el sis ema de elaciones indus iales
consigue el econocimien o del legislado es a al en el siglo
XIX. En buena pa e no hay ningún mé i o en o ganiza se a
ni el sec o ial, en luga de a ni el de una única emp esa, po
dos azones:
En p ime luga , po que a ni el de sec o los emp esa ios
consiguen e i a la compe encia come cial en e ellos
mismos consis en e en la educción de condiciones de
abajo, al iempo que sal an su conciencia -el ac o é ico,
nada desp eciable- al concede mejo es condiciones de
abajo, y se aho an la con on ación con los
sindica os. La compe encia en e emp esas
a base de educi condiciones de abajo
siemp e ha es ado suje a a desc édi o desde
que una excesi a con ianza en la bondad
del se humano y en las manos ocul as de la
economía había lle ado a una depaupe ación
in eg al de los abajado es que había lle ado
a a ios economis as, Lassalle po ejemplo,
a o mula la denominada “ley del b once de
sala ios” y a las au o idades mili a es a ad e i
con sob esal o que los dis i os mine os no
e an capaces de suminis a eclu as sanos
al ejé ci o(2), y es co ien e denomina la como
compe encia desleal, o dumping social. De
ahí que el Es ado in e enga a díamen e
con su legislación de mínimos, y que además
p omue a la negociación colec i a en e
empleado es y sindica os.
(1) BOZA PRO G., Lecciones de De echo del T abajo, Fondo Edi o ial PUCP Lima 2011; p. 194; MUGNOLO, J.P., Con enios
colec i os de abajo. Concu encia, a iculación y sucesión, Edia , Buenos Ai es 2004; pp. 152 y siguien es; GODINHO
DELGADO M., Co so de Di ei o do T abalho, LTR Saô Paulo 2005; p. 1395.
(2) In o me del gene al p usiano on Ho n en 1824 ale ando de la p oli e ación de g a es en e medades como la ube culosis
y silicosis de los mine os en ales dis i os.
An onio Ojeda A ilés
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A los emp esa ios siemp e ha in e esado una egulación
colec i a de amplio ámbi o, po que de al o ma e i aba las
enojosas dispu as con sus compe ido es sob e el a o que
debie a da se a los abajado es. Incluso cuando no había
sindica os, los p opios emp esa ios se eunían en los cí culos
me can iles y has a en los casinos de los pueblos pa a
de e mina una cuan ía del sala io y de la jo nada en la que
odos es u ie an de acue do: así lo ac edi an, po ejemplo,
los es udios de Va da o y de Veneziani sob e las Cáma as
de Come cio i alianas y he enido ocasión de cons a a lo
ambién espec o a las españolas, que si bien no eje cie on
an o la elabo ación de acue dos in e nos como las i alianas,
sí eje cie on una labo mediado a en e los emp esa ios del
sec o pa a llega a acue dos con los sindica os(3).
Solo cuando la compe encia me can il desbo da
signi ica i amen e las on e as nacionales y pasa a adqui i
elie e in e nacional, los emp esa ios eu opeos se plan ean
has a qué pun o deben es ablece se es ánda es nacionales
que puedan hace les menos compe i i os en e a su colegas
de o os países. Signi ica i amen e, el ema se plan ea en
países como Reino Unido en el siglo XIX a la ho a de ija la
jo nada máxima y las no mas p o ec o as de muje es y niños,
pe o a a se una cons an e que alumb a á el deba e eu opeo
has a nues os días, ya con la Unión Eu opea como impo an e
uen e de es ánda es, en buena pa e ins au ados a pe ición
de los países que habían legislado unos mínimos y emían
que pudie an es a les compe i i idad.
En segundo luga , el ni el sec o ial se concibe, desde un
p incipio, como más asequible po los sindica os en e a la
hos ilidad de los emp esa ios indi iduales, que los expulsaban
de sus áb icas, de modo que el nacimien o del mo imien o
ob e o iene luga en la iglesia o en la abe na del pueblo, pa a
después uni se en ed con enómenos simila es de los pueblos
ci cundan es y p ocede a la cons i ución de o ganizaciones
egionales y nacionales. Esa es al menos la génesis en Reino
Unido, donde hacía iempo que los g emios no exis ían,
cuando iene luga la e olución indus ial, y hay as os de una
misma génesis en países ecinos: en Suecia,
po ejemplo, Adle c eu z indica cómo los
sindica os o igina ios se o ma on inicialmen e
po o ganizaciones locales de abajado es
en una ca ego ía, y los campos ope a i os de
los di e sos sindica os se hallaban con inados
en las on e as de los dis in os sec o es que
habían exis ido bajo el sis ema g emial(4).
En o os países, en cambio, los g emios se
man ienen oda ía la go iempo, aunque
en o ma decaden e, y han a iculado en
adiciones de solida idad no con lic i a
a la población ob e a, o ganizada desde
iempo inmemo ial en ac i idades eligiosas,
mu ualis as o ciudadanas. Vale la pena
eco da en ese di ícil ánsi o en e los
g emios y las asociaciones a la eac i ación en
F ancia hacia 1840 de los an iguos ibunales
g emiales de homb es buenos o p ud’hommes
que esol ían a ni el sec o ial las dispu as
labo ales, y que uel en a o ma se as la
Re olución F ancesa, an e el acío exis en e,
p ime o con una es uc u a de maes os/
emp esa ios, y después con una es uc u a
pa i a ia, un enómeno que se ex endió a o os
países y apo ó su g ano de a ena a la ijación
de es ánda es que e an aplicables a odas las
emp esas del sec o .
La si uación gene al en el con inen e eu opeo
has a no hace muchos años pod ía esumi se
con las palab as de Hasselbach y Jacobsen
e e idas a Dinama ca: el con enio colec i o
ípico y adicional es po lo común el concluido
en e una ede ación nacional de sindica os
y o a de empleado es, aunque pod ía se
i mado ambién a o os ni eles in e io es;
po cuan o el con enio nacional a a ene
(3) VARDARO G. y VENEZIANI B., “La i is a di di i o comme ciale e la do ina iusla o is ica delle o igini”, Quade ni Fio en ini
16 (1987); pp. 441 y siguien es. OJEDA AVILÉS A., The Fo ma ion o he Labou Con ac in Nine een h-Cen u y Sou h o
Eu ope”, en Labou Law be ween Change and T adi ion. Libe Amico um An oine Jacobs, Wol e s Kluwe , Alphen aan den
Rijn 2011, págs. 117-141.
(4) ADLERKREUTZ A., “Sweden”, apud, In e na ional Encyclopaedia o Labou Law and Indus ial Rela ions, Kluwe Law
In e na ional BV, The Ne he lands, inicialmen e en Eu opean Labou Law, suplemen o 110 (ma zo 1990), p. 36.
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di icul ades pa a con empla las peculia idades locales, a
menudo el p opio con enio nacional pe mi e exp esamen e a
los sindica os locales y a los emp esa ios indi iduales egula
ales ma e ias, pe o ales con enios de emp esa no pueden
no malmen e des ia se de lo es ablecido en el con enio
nacional, sino solo suplemen a lo y comple a los acíos(5).
Esa es uc u a de ijación colec i a de condiciones de
abajo, donde los con enios sec o iales de ámbi o es a al
de e minaban los aspec os p incipales y dejaban a los
con enios o acue dos de emp esa la labo de comple a
los acíos o, a eces, de mejo a las condiciones mínimas
es ablecidas po aquellos, con inúa has a bien ecien emen e,
cuando los países con mayo peso expo ado comienzan
a desman ela la. Así, en Suecia se había llegado hacia los
años ochen a a una egulación ue emen e cen alizada,
incluso de sala ios, p oduc o del Acue do Básico en e las
dos o ganizaciones de emp esa ios y abajado es, SAF y
LO de 1938, que uncionó sin p oblemas has a 1970, una
época llamada “de Sal sjøbaden” po el luga ce cano a
Es ocolmo donde se i mó el Acue do, y a cuya i ud las
g andes o ganizaciones se de e mina on mu uamen e a
egula pací icamen e el me cado sin in e e encias del Es ado,
“con un ue e ing edien e de au ogobie no”(6), que incluía, po
ejemplo, el mismo sala io sec o ial pa a odo el país, pe o
p ecisamen e a ines de esa época comienza una e olución
hacia una mayo au onomía, en eacción con a un sis ema
cen alis a que había omi ido has a el momen o la pa icipación
en las decisiones emp esa iales po en ende
que e a una p e oga i a emp esa ial(7).
Igual cabe deci de Alemania, que ya a pa i
de 1975 comenzó a su i la e oz compe encia
in e nacional de los “cinco ig es asiá icos”, a lo
cual se unió en 1989 la euni icación con una
Alemania del Es e ampliamen e de ici a ia,
po lo que a pa i del 2000 inició una in ensa
legislación de apoyo a los emp esa ios, que
ha impac ado indi ec amen e en la es uc u a
colec i a al e o za los pode es emp esa iales
en ma e ia de despido(8). Ya pa a en onces,
el T ibunal Fede al de T abajo alemán había
esuel o que en caso de concu encia en e un
con enio sec o ial y o o de emp esa p e alecía
el de emp esa po aplicación del p incipio de
especialidad, ya que el de no ma más a o able
ca ecía en es e caso de igencia, al a a se
de una concu encia en e con enios y po
an o en e uen es del mismo ni el(9). Pe o la
pé dida más impo an e del elie e sec o ial
se ha p oducido en Alemania po el luga más
inespe ado, en conc e o po el debili amien o
de la con ede ación emp esa ial BDA an e la
salida de g andes emp esas en busca de una
negociación p opia que al es a a iliadas a la
con ede ación les se ía muy di ícil de log a (10).
(5) HASSELBACH O. y JACOBSEN P., Labou Law and Indus ial Rela ions in Denma k, Kluwe Law In e na ional, The Hague
1999; pp. 38 y 39.
(6) ADLERKREUTZ A., “Sweden”, Óp. ci ., p. 43.
(7) Como se sabe, la Ley de Codecisión de 1976 in oduce impo an es compe encias de los sindica os a ni el de emp esa. La
Real Comisión que había p epa ado el documen o en que se basó la ley había ecomendado unánimemen e la pa icipación
de los empleados en las decisiones de la emp esa. La ue e exposición sueca al come cio in e nacional pa ece habe lle ado
al país a una sue e de au onomía emp esa ial conce ada.
(8) HANAU P. y ADOMEIT K. A bei s ech , Luch e hand, Neuwied 2007; pp. 2 y 3.
(9) FUCHS M., Ta i e ags ech , Nomos Ve lag, Baden-Baden 2003. DÄUBLER W., De echo del T abajo, Mad id 1994; p. 222,
ci a la sen encia BAG 1984-1303, añadiendo es as palab as: “P edomina la opinión de que es p eciso a ene se inicialmen e
al p incipio de especialidad: el con enio colec i o más p óximo desde los pun os de is a emp esa ial, écnico, pe sonal y
e i o ial, debe desplaza al más alejado”. El p incipio de no ma más a o able ige en las elaciones, po ejemplo, en e ley y
con enio, o en e con enio y con a o indi idual. Simila in e p e ación en la legislación española, a ículo 9 del Es a u o de los
T abajado es. Lo que signi ica al mismo iempo -de nue o en Alemania, aunque ambién en España- que en la concu encia
en e un con enio colec i o sec o ial y un acue do de emp esa sí ige, consiguien emen e, el p incipio de a o .
(10) Al es a a iliadas a una Con ede ación emp esa ial en el momen o de la negociación po és a de un con enio, dicho
con enio se aplica a odas las emp esas a iliadas has a el momen o en que pie den igencia, incluso aunque abandonen
la Con ede ación an es de ese momen o. La p imacía del con enio de emp esa sob e el sec o ial, alga deci , ige incluso
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A lo que los g andes con enios sec o iales, que en Alemania
son egionales, han eaccionado acili ando el “descuelgue”
de su aplicación a las emp esas en di icul ades, median e las
llamadas cláusulas de ape u a (Ö nungsklauseln).
En cuan o al Reino Unido, la endencia hacia la negociación
colec i a de emp esa iene g an ue za desde siemp e,
aun cuando el legislado no ha p o eído egla alguna pa a
de e mina las p io idades en la concu encia en e con enios
aplicables. Son las p opias pa es las que esuel en los
casos, además de la disciplina sindical o de la o ganización
emp esa ial es ableciendo posibles sanciones a quienes
negocien un con enio con a io a lo dispues o po la cúspide
espec i a(11). Si bien en la elación ley-con enio el legislado
b i ánico ha ido pe mi iendo la posibilidad del descuelgue
negociado en di e sas ma e ias donde exis an es ánda es
legales, aunque no especi ique que deba a a se de con enios
de emp esa. T a a é es e enómeno en el apa ado siguien e.
1.3 La ju isp udencia eu opea
De la impo ancia de la negociación colec i a sec o ial
oda ía hoy nos hablan elocuen emen e las sen encias de
los T ibunales Eu opeos que han en endido de cues iones
colec i as, en conc e o las del T ibunal de Jus icia Eu opeo (en
adelan e, TJE) y del T ibunal Eu opeo de De echos Humanos
(en adelan e, TEDH): los asun os con emplados a aban
casi siemp e de con enios sec o iales de ámbi o es a al, con
escasas excepciones. Veamos los casos más ele an es.
Las sen encias del TJE sob e negociación colec i a han
supues o un e ulsi o impo an e en los p opios undamen os
de la Unión Eu opea, cuyo obje i o undamen al consis ió
desde un p incipio en el es ablecimien o de un
me cado único, o común, donde no exis ie an
es icciones a la compe encia, pa a lo cual
p omulgó las cua o libe ades comuni a ias,
de lib e ci culación de me cancías, de
capi ales, de pe sonas y de se icios. La muy
impo an e Albany 67/96, de 21 de se iemb e
de 1999(12), ue la p ime a en a a de en e
las con enciones colec i as que de e minaban
a ni el de odo un sec o la asignación de
una posición dominan e en el me cado a
una conc e a emp esa al a ibui la a ención
sani a ia de los abajado es del sec o a esa
única i ma. La doc ina Albany es ablece una
excepción a ione ma e iae al p incipio de lib e
concu encia me can il en el espacio eu opeo:
los acue dos celeb ados en el ma co de
negociaciones colec i as en e in e locu o es
sociales des inados a mejo a las condiciones
de empleo y de abajo no deben conside a se
comp endidos, en azón de su na u aleza y
de su obje o, en el ámbi o de aplicación del
a ículo 85, apa ado 1, del T a ado. Admi i
una limi ación en es e ámbi o, explica el TJE,
cons i ui ía una es icción injus i icada de la
libe ad de los in e locu o es sociales cuando
celeb an un acue do sob e alguno de los
aspec os de las condiciones de abajo(13).
Como dice el apa ado 59 de la sen encia,
“bien es e dad que de e minados e ec os
es ic i os de la compe encia son inhe en es
aunque el de emp esa con enga condiciones menos a o ables pa a los abajado es, como indica el T ibunal Fede al Alemán
en su sen encia de 24 de ene o de 2001 (NZA 2001, 788).
(11) C . DEAKIN S. y MORRIS G., Labou Law, Ha Publishing, Ox o d 2009; pp. 59 y siguien es.
(12) Den o del g upo de sen encias cabe menciona como las más impo an es a la B en jens, asun os acumulados 115/97
a 117/97, D ij ende Bokken 219/97, y an de Woude 222/98. Todas las sen encias se e e ían a la a ención sani a ia en
dis in os sec o es de ac i idad holandeses que habían sido asignadas po el espec i o con enio sec o ial es a al a una
de e minada i ma.
(13) Los a ículos del T a ado de Roma sob e compe encia lib e se encuen an hoy con enidos en los a ículos 101 y 102 del
T a ado de Funcionamien o de la UE. El a iculo 101 decla a que “se án incompa ibles con el me cado in e io y queda án
p ohibidos odos los acue dos en e emp esas, las decisiones de asociaciones de emp esas y las p ác icas conce adas
que puedan a ec a al come cio en e los Es ados miemb os y que engan po obje o o e ec o impedi , es ingi o alsea el
juego de la compe encia den o del me cado in e io (…)”; y el 102: “Se á incompa ible con el me cado in e io y queda á
p ohibida, en la medida en que pueda a ec a al come cio en e los Es ados miemb os, la explo ación abusi a, po pa e de
una o más emp esas, de una posición dominan e en el me cado in e io o en una pa e sus ancial del mismo (…)”. Ambos

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a los acue dos colec i os celeb ados en e las o ganizaciones
ep esen a i as de los emp esa ios y de los abajado es.
No obs an e, los obje i os de polí ica social pe seguidos po
dichos acue dos esul a ían g a emen e comp ome idos si
los in e locu o es sociales es u ie an suje os al a ículo 85,
apa ado 1, del T a ado en la búsqueda común de medidas
des inadas a mejo a las condiciones de empleo y de abajo”.
Diez años más a de, el TJE no se mues a an dispues o a
pe mi i una inmunidad an amplia a la negociación colec i a
en e a las libe ades de la Unión, pe o en odo caso los
con enios a los que se di ige ienen ámbi o es a al sec o ial.
La S.TJE. Rü e 346/06 con empló el caso de la emp esa
Objek , adjudica a ia de una ob a pa a la cons ucción de un
cen o peni encia io en la Región de Baja Sajonia, Alemania,
cuyo con a o incluía la obligación de paga al menos los
sala ios del con enio egional de la cons ucción de ob as
públicas, exigencia es ablecida en una ley de la misma egión
pa a odos los con a os de es e ipo. La ob a se inició en 2004,
pe o Objek u ilizó pa a ello a una subcon a is a polaca que
desplazó a 53 ob e os a los que pagaba el 46% del sueldo
del con enio. El gobie no egional escindió el con a o con
Objek , pe o cuando el asun o llegó a los ibunales alemanes
se plan eó la duda de si el sala io a paga debía se el del
con enio egional o bien el mínimo es ablecido po la ley
alemana de desplazamien os, y p esen ó al TJE una cues ión
p ejudicial pa a que decidie a el asun o.
No nos in e esa en es e análisis el a gumen a io del TJE
pa a de ini la elación en e los es ánda es colec i os y las
libe ades me can iles de la legislación comuni a ia, sino
la impo ancia de la negociación colec i a sec o ial. El TJE
concluye que una medida esciso ia como la con o e ida
puede cons i ui una es icción a la compe encia en el sen ido
del T a ado undacional (§ 37).
F en e a la doc ina es ic i a sen ada po la sen encia
Rü e , o as dos sen encias del TJE pa ecen dis ancia se
de ella, aunque no demasiado. La S.TJE Comisión c.
Ducado de Luxembu go 319/06 ponde aba la posibilidad
de que la legislación de un país conside a a
los es ánda es de los con enios colec i os
como ma e ias de o den público, si bien en
p incipio echazaba la posibilidad. Po su
pa e, la S.TJE Po ugaia 164/99, e e en e a
una emp esa po uguesa de cons ucción que
había ealizado ob as de g an en e gadu a en
Alemania, en aba en el ema de si aquélla
debía espe a el sala io mínimo del con enio
colec i o de aplicación gene al, pues mien as
que las emp esas del país podían negocia un
con enio de “descuelgue”, las ex anje as no
enían posibilidad de hace lo. El TJE esuel e
que el hecho de que un emp esa io nacional
pueda, median e la celeb ación de un con enio
colec i o de emp esa, abona un sala io mínimo
más bajo que el es ablecido en un con enio
colec i o decla ado de aplicación gene al,
mien as que un emp esa io es ablecido en
o o Es ado miemb o no puede hace lo mismo,
cons i uye una es icción injus i icada de la
lib e p es ación de se icios.
El caso La al un Pa ne i, obje o de la S.TJE.
341/2005, ambién alude a un con lic o en e
abajado es y emp esa ios de dos países
bál icos con dis in o ni el de ida, Le onia y
Suecia, ambos pe enecien es a la UE. La
emp esa le ona La al disponía de una ilial
sueca pa icipada al 100%, Bal ic Bygg, que
pujaba en las subas as de ob a pública en el
país escandina o. En 2004, La al desplazó
a Suecia a 35 abajado es le ones pa a la
cons ucción de un cen o escola . Los le ones
pe enecían a un sindica o le ón que había
susc i o un con enio colec i o con La al
en el país de o igen, cuyas condiciones de
abajo e an conside ablemen e in e io es a
las suecas. El sindica o de la cons ucción
sueco inició negociaciones con La al y Bal ic
pa a su adhesión al con enio sueco de la
a ículos es ablecen cie as excepciones al p incipio de lib e concu encia, a las que se añadi ía la es ablecida po el TJE.
Sob e las c í icas a la sen encia Albany, c . EVJU, “Collec i e Ag eemen s and Compe i ion Law. The Albany Puzzle, and
an de Woude”, In e na ional Jou nal o Compa a i e Labou Law and Indus ial Rela ions, 17-2 (2001); pp. 165-184.
An onio Ojeda A ilés
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Re is a IUS ET VERITAS, N° 45, Diciemb e 2012 / ISSN 1995-2929
cons ucción, a lo que se nega on las emp esas. El sindica o
aco dó el bloqueo de las ob as, que consis ió en impedi la
en ega de me cancías, emplea pique es de huelga e impedi
la en ada a las ob as de los abajado es le ones y de sus
ehículos. La al solici ó la in e ención de las ue zas de
la policía. És as indica on a la emp esa que, dado que las
medidas de con lic o colec i o e an líci as según el De echo
nacional, no podían in e eni ni e i a los obs áculos ísicos
que impedían el acceso a las ob as.
En diciemb e, el sindica o sueco de elec icis as comenzó un
boico de solida idad consis en e en que las emp esas suecas
de ins alaciones eléc icas no pudie an p es a se icios a La al.
Pa a Na idad los abajado es desplazados po La al ol ie on
a Le onia y ya no eg esa on. En 2005, los sindica os suecos
comenza on el boico a odas las ob as de La al en Suecia, y
poco después el ayun amien o pa a el que se cons uía el cen o
educa i o escindió el con a o con Bal ic. És a se decla ó en
quieb a y se le nomb ó un adminis ado judicial, quien demandó
a los sindica os an e el ibunal labo al sueco. En su sen encia,
el TJE conside ó que no podían impone se a una emp esa
ex anje a sala ios mínimos que no es u ie an en la ley o en
un con enio de e icacia gene al, y que el boico pa a incumpli
un con enio colec i o ex anje o no e a admisible si ampoco
lo e a espec o a los con enios nacionales.
Si aho a pasamos de las sen encias del TJE a las del TEDH,
el pano ama iene a se pa ecido, en el sen ido de halla
bas an es e e encias a con enios colec i os de ámbi o
sec o ial.
En gene al, se e ie en a la negociación colec i a de mane a
indi ec a, como elemen o de la libe ad sindical, que es el
único de echo colec i o econocido exp esamen e en el
Con enio Eu opeo de De echos Humanos. Así lo emos en
las lejanas sen encias TEDH Sindica o Sueco de Conduc o es
de Locomo o as 5614/72, Schmid y Dahls öm 5589/72 o
Sindica o Nacional de Policía Belga 4464/70, en las que la
negociación colec i a se conside ó como un elemen o no
esencial a la libe ad sindical, mien as que en o as se discu e
la negociación como ci cuns ancia del caso(14). Aquí e emos
solo algunas de las más ecien es, po que nues o p opósi o
consis e en calib a la impo ancia de los con enios sec o iales
y los de emp esa an es de en a de lleno en
el obje o que nos p eocupa, la p io idad de
los segundos en la más ecien e legislación
de c isis.
El esul ado inal es más equilib ado que el
ya is o pa a el TJE, pues los casos donde
apa ece la negociación colec i a en el TEDH
e san a pa es iguales sob e con enios de
emp esa y sob e con enios de sec o .
Una decisión muy impo an e del TEDH se
mani ies a en la sen encia Demi y Baika a
con a Tu quía 34503/97, cuando el TEDH
abandona solemnemen e su inicial pos u a
de no conside a incluida a la negociación
colec i a como pa e indispensable de la
libe ad sindical, en un caso de un con enio
con el ayun amien o de una ciudad. Con
Demi y Baika a, el TEDH p oclama que a la
is a de la e olución del De echo del T abajo,
an o nacional como in e nacional, el de echo
de negociación colec i o se ha con e ido
en uno de los elemen os esenciales de la
libe ad sindical. De igual con lic o en o no
a con enios de emp esa son ambién las
sen encias TEDH Danilenko e al con a
Rusia 67336/01, sob e el con enio colec i o
con la au o idad po ua ia de Kalining ado, o
la Sø ensen y Rasmussen con a Dinama ca,
casos acumulados 52562/99 y 52620/99,
sob e un con enio de emp esa con cláusula
de closed shop.
En el o o lado, las sen encias sob e con enios
sec o iales ambién son ela i amen e
ecuen es. Así lo emos en la sen encia
TEDH Vilho Skelinen e al. 63235/00, sob e
el con enio colec i o de la policía p o incial,
o en la Ene ji Yapý-Yol Sen con a Tu quía
68959/01, sob e el de echo de los sindica os
de unciona ios a la negociación colec i a. Una
sen encia como la TEDH Sindica ul Pas o ul
(14) Así po ejemplo, los au os de inadmisión TEDH Sche ini y o os de 2000, y UNISON de 2002.
La e olución hacia la negociación colec i a de emp esa en Eu opa
The e olu ion owa d business collec i e nego ia ion in Eu ope
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cel bun 2330/09, po la que se espalda la c eación de un
sindica o de popes o odoxos en Rumanía, se ía impensable
que p o inie a del TJE. La isión del sindica o y de sus
medios de acción como úl imo ecu so del indi iduo en e a
una sociedad deshumanizada poco iene que e con el celo
en p ese a la lib e compe encia me can il, que con inúa
inamo ible in o mando el quehace del TJE desde los iempos
en que se ap oba on pa a la Comunidad Económica Eu opea.
2. La p io idad de los con enios de
emp esa en Eu opa
2.1. P olegómenos
El ipo de colisión con li c i a que examinamos aquí se conc e a
en la disc epancia en e lo es ablecido en un con enio de
ámbi o de emp esa con lo es ablecido po o o de ámbi o
supe io a la emp esa. Pa a delimi a con cla idad es a
de inición, hab emos de ponde a es aspec os conc e os:
la colisión ley-con enio colec i o, la colisión de con enios
sec o iales con ins umen os colec i os dis in os al con enio de
emp esa, y la colisión del con enio de emp esa con con enios
sec o iales que no son los de ámbi o es a al. No en a emos
en cambio a discu i los casos en que la concu encia en e
los con enios an edichos es de ipo coope a i o o a iculado,
en una coexis encia que no es de ipo con lic i o, igual que
ampoco lo es, y po ello no lo analiza emos, el caso en que
el con enio de emp esa mejo a al sec o ial y se aplica a i ud
del p incipio de no ma más a o able.
2.1.1. Colisión ley-con enio colec i o.
Ya hemos hecho alusión a la peculia idad b i ánica de pe mi i
que algunos es ánda es legales puedan se de ogados
peyo a i amen e po la negociación colec i a. Lo común en los
países eu opeos, y ambién en Amé ica La ina, es que la ley
labo al juegue como no ma inde ogable in pejus, aunque pe mi a
una de ogación in melius, en lo que de o dina io se denomina
p incipio de no ma más a o able. En los úl imos iempos,
esa posibilidad de que los con enios puedan
de oga in pejus a las leyes se ha ex endido po
o os países del con inen e, a medida que las
leyes se con e ían en disposi i as y comenzaba
el auge de las so laws y del “mé odo abie o
de coo dinación” pa a algunas ma e ias como
el empleo. Pese a odo, aún esul a ex año
halla casos como el b i ánico, que con ie e
en disposi i as algunas no mas e e idas a
aspec os an sus anciales, an elacionados
con los de echos undamen ales, como son
las de jo nada máxima. Toda ía más, cuando
emos que se pe mi e no solo la “de ogación”
po con enio colec i o, sino ambién po
acue dos de emp esa e incluso po acue do
indi idual del emp esa io con el abajado . La
explicación puede es a en que Reino Unido ha
debido ealiza un eno me es ue zo al ing esa
en la Unión Eu opea pa a modi ica su sis ema
no ma i o labo al, inicialmen e cen ado en los
con enios colec i os de aplicación olun a ia
(gen lemen’s ag eemen s), pa a aspone
las Di ec i as eu opeas median e no mas
es a ales de aplicación cogen e. En algunos
casos especialmen e con o e idos, las no mas
es a ales b i ánicas han abie o la posibilidad
de disc epa peyo a i amen e de ellas po la
negociación colec i a(15). Tales casos son los
es siguien es:
a) Los “acue dos de oga o ios” en ma e ia
de jo nada pueden a ec a , espec o del
Reglamen o de 1998, a la du ación máxima
del abajo noc u no, a la jo nada dia ia
y pe íodos de descanso semanal, y a las
pausas de descanso(16). En compensación,
ales acue dos deben p o ee pe íodos
(15) C . DEAKIN S. y MORRIS G., Labou Law. Óp. ci , pp. 59, 173, 291 y 649.
(16) El Reglamen o aspone la Di ec i a Eu opea de 1993 sob e iempo de abajo. Reino Unido aspuso muy a de y con
poco ánimo una Di ec i a quizá demasiado p olija, que es ablecía máximos conc e os en odos los aspec os de la ac i idad
labo al. Cuando p omulgó la no ma, un in o me de Ba na d, Deakin y Hobbs en 2003 indicaba que la Di ec i a había enido
escaso impac o en Reino Unido po la cul u a de jo nadas la gas del país, al pun o de que el 16 po 100 de la ue za labo al
abajaba po encima de las 48 ho as semanales, pe o ale aban de que en su mayo ía las emp esas p esen aban el
documen o del op -ou a la i ma del abajado en el momen o de con a a lo, y que una posible sup esión de las jo nadas
la gas se ía impensable pa a las emp esas b i ánicas, debido a que al aba en la mayo pa e de ellas la ep esen ación de
pe sonal necesa ia pa a lexibiliza los es ánda es de la Di ec i a.
An onio Ojeda A ilés
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de descanso equi alen es o p o ección ap opiada. El
mayo p oblema de la egulación b i ánica su ge espec o
a la posibilidad de que po acue do indi idual en e el
emp esa io y el abajado pueda de oga se in pejus el
lími e de 48 ho as de jo nada semanal.
b) En ma e ia de p e ención de iesgos labo ales de los
abajado es con con a o empo al, el eglamen o b i ánico
de 2002 pe mi e al emp esa io negocia median e con enio
o acue do las es icciones a la con e sión de una cadena
de con a os empo ales en un único con a o po iempo
inde inido, en una di e sidad de aspec os en los que no
es p eciso en a (17).
c) La Ley de Relaciones de Empleo de 1999 aspone la
Di ec i a Eu opea 96/34/CE sob e pe miso pa en al
pa a el cuidado de hijos po una du ación de has a ece
semanas, cuyas peculia idades emi e a un acue do en e
el emp esa io y el empleado, en de ec o del cual se aplica
una egulación suple o ia que, a su ez, puede se e i ada
po un acue do colec i o.
La peculia idad b i ánica debe en ende se con una aplicación
ex ensi a y o a educ i a. En p ime luga , no solo caben
de ogaciones po con enio colec i o, sino ambién po
acue dos colec i os no sindicales, negociados po el
emp esa io con ep esen an es elegidos po el pe sonal de
la emp esa o, incluso, di ec amen e con el p opio pe sonal,
siemp e que no es é igen e un con enio colec i o al espec o.
Ya hemos is o ambién la posibilidad de llega incluso a
de ogaciones indi iduales en el caso del Reglamen o de
iempo de abajo. En segundo luga , en la p ác ica, el con enio
colec i o u ilizado pa a las de ogaciones es el de emp esa,
aunque las no mas b i ánicas no limi an semejan e capacidad
de oga o ia a solo ellos. Son los con enios de emp esa los
p incipales a í ices de las de ogaciones legisla i as.
No es Reino Unido el único país eu opeo donde podemos
halla de ogaciones a la ley po pa e de los con enios de
emp esa, aunque sí es el más conocido y es udiado. Más
abajo e emos cómo la legislación i aliana ha in oducido
algo simila pa a los con enios “de p oximidad”, si bien con
un alcance más sua e.
2.1.2. La colisión del con enio de emp esa
con con enios sec o iales que no son los de
ámbi o es a al.
No siemp e la colisión del con enio de emp esa
se p oduce con un con enio sec o ial del
máximo ámbi o, es deci , de ámbi o es a al. Ni
siquie a es lo habi ual en algunos países, aun
cuando po de inición las icciones se hacen
más agudas cuan o mayo es la dis ancia
en e ambos con enios concu en es. Así,
en Alemania ya hemos comen ado cómo los
con enios de máximo ni el son los egionales,
al menos en el ipo de con enios o dina ios
(Ta i e äge), ya que no en los acue dos
ma co (Man el a i e äge).
Uno de los casos más in e esan es es el español,
donde como consecuencia de la p ohibición
du an e la dic adu a del gene al F anco de los
con enios del máximo ámbi o, po emo al
con lic o gene alizado que podía de eni en
polí ico du an e su negociación, y la consiguien e
p oli e ación de los con enios p o inciales, en
un momen o además en que el ámbi o egional,
o de comunidad au ónoma, no se conocía, la
es uc u a de la negociación colec i a adop ó un
cu ioso o ma o “de asija o cán a o”. Aunque ya
han anscu ido casi cua o décadas de aquel
pe iodo ominoso, las cos umb es sindicales
se o ja on allí y han pe i ido de al modo
que el ámbi o de negociación con encional
más u ilizado e impo an e es el p o incial,
con un absu do e ec o de ei e ación de emas
y condiciones de abajo que bien pod ían
sol en a se a ni el egional. Así lo desc ibe el
Consejo Económico y Social de España(18):
Al conside a los abajado es cubie os
po cada ipo de con enio, exis e un cla o
p edominio de los p o inciales, que a ec an
a más de la mi ad de los abajado es
cubie os po la negociación, seguidos de los
nacionales, que cub en en o no a una cua a
(17) El Reglamen o aspone la Di ec i a Eu opea 99/70/CE.
(18) Memo ia sob e la si uación socioeconómica y labo al de España 2009. Mad id 2010; p. 403.
La e olución hacia la negociación colec i a de emp esa en Eu opa
The e olu ion owa d business collec i e nego ia ion in Eu ope
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muy es ic a al habla del con enio de emp esa, y, dado que
aquí a amos de una excepción a la egla, la in e p e ación
debe se es ic i a y no ex ensi a, po lo que no pa ece
ap opiado amplia la capacidad de oga o ia más allá de cuan o
exp esamen e menciona el legislado .
2.2.3. Las ma e ias asignadas
Sin duda la no ma más ambiciosa de las es p esen adas es la
i aliana, pues el elenco de ma e ia con emplado en el núme o
2 del a ículo 8 aba ca aspec os sus anciales de la elación
labo al. Aba ca no solo aspec os de la lexibilidad in e na,
como po ejemplo los ho a ios de abajo y la clasi icación
p o esional, sino sob e de la lexibilidad ex e na, donde muy
pocas a iables quedan al ma gen. Así, espec o a la lexibilidad
de en ada, los con enios de p oximidad pueden al e a lo
es ablecidos en con enios y no mas en ma e ia de con a os
empo ales, abajos de colabo ación con inua, y en gene al
las modalidades de con a ación y su egulación. En cuan o
a la lexibilidad de salida, dichos con enios pueden de oga
la no ma i a supe io en ma e ia de despidos, con excepción
de los despidos disc imina o ios, de los a ec an es a la ecién
casada, de la emba azada y con niños de has a un año, del
abajado con pe miso pa en al, o po adopción o acogimien o.
El mé odo u ilizado po el Código ancés p e ie e indica
las ma e ias que no son de ogables po los acue dos de
emp esa o es ablecimien o, en conc e o los sala ios mínimos,
la clasi icación p o esional y en cie os aspec os elacionados
con la segu idad social. Pocos, en e dad, po lo que el campo
dejado a las de ogaciones pa ece incluso más amplio que el
con enido en la ley i aliana, con la impo an e sal edad de
que al no pode de oga a las no mas legales los con enios
de emp esa anceses han de espe a los mínimos an
exhaus i os del Code du T a ail, y solo en las mejo as del
con enio supe io pueden in e eni .
El legislado español p e ie e indica di ec amen e las ma e ias
donde el con enio de emp esa es p io i a io espec o de los
de ámbi o supe io , y ienen odas ellas la ca ac e ís ica de
e e i se a di e sos aspec os de la lexibilidad in e na, sin
menciona ni oca sal o ocasionalmen e la ex e na. De es e
modo alude a la cuan ía del sala io ijada
en con enio supe io , incluida la e ibución
de las ho as ex ao dina ias, al ho a io y la
dis ibución del iempo de abajo, el abajo
a u nos y la plani icación de las acaciones,
a la adap ación a la emp esa del sis ema
de clasi icación p o esional ijado en el
con enio supe io , y (aquí es á la mención
a la lexibilidad ex e na) la adap ación de las
modalidades de con a ación que se a ibuyen
a los con enios de emp esa.
O os aspec os p io i a ios han susci ado
bas an e polémica doc inal, como po ejemplo
las medidas que a o ecen la conciliación de
la ida amilia , labo al y pe sonal, conquis as
ecien es de los abajado es españoles en la
Ley O gánica de igualdad e ec i a de muje es
y homb es 3/2007, si bien aquí, como en odo
lo demás, los es ánda es legales no quedan
a ec ados. Digamos espec o a la única
medida de lexibilidad ex e na con emplada, la
adap ación de las modalidades de con a ación
a ibuidas a los con enios de emp esa, que se
e ie e a aspec os pun uales de los con a os
a iempo pa cial y a iempo de e minado
en donde la ley delega en la negociación
colec i a el p ocedimien o o la habili ación de
cie as o mas, de o dina io bajo la exp esión
“median e con enios colec i os de ámbi o
sec o ial o, en su de ec o, de ámbi o in e io ”(29).
Alguna di e encia impo an e eme ge de la
compa ación en e las legislaciones, además
de las que an e iden es como las e e idas a
la lexibilidad in e na o ex e na. Encon amos
po ejemplo el caso de la jo nada, concep o
dis in o al de ho a ios po cuan o la p ime a se
e ie e a la can idad de ho as de abajo dia io,
semanal o anual, mien as que los ho a ios
se e ie en a la dis ibución modulada de
(29) El supues o más impo an e se con empla en el a ículo 12.5.c ET, sob e el núme o de ho as complemen a ias en los
con a os a iempo pa cial: “El núme o de ho as complemen a ias no pod á excede del 15 % de las ho as o dina ias de
abajo obje o del con a o. Los con enios colec i os de ámbi o sec o ial o, en su de ec o, de ámbi o in e io pod án es ablece
o o po cen aje máximo, que, en ningún caso, pod á excede del 60 % de las ho as o dina ias con a adas”.

An onio Ojeda A ilés
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dicha can idad. Pues bien, en la no ma ancesa ad e imos
que an o la jo nada como los ho a ios quedan a me ced
de la negociación de emp esa, mien as que en la i aliana y
española solo se pe mi e de oga la egulación supe io en
ma e ia de ho a ios, no de can idad de abajo.
2.2.4. Los condicionan es
No solamen e el legislado es ablece equisi os subje i os,
obje i os y documen ales a la ho a de o o ga an excepcional
(desde el pun o de is a eu opeo) acul ad a los con enios de
emp esa, sino que plan ea lími es ex e nos e e idos al echo
de la excepcionalidad. Dada la ampli ud de la no ma i aliana
al pe mi i de oga incluso a las no mas de ango legal, no
esul a ex aña la ampli ud asimismo p olija al enuncia los
lími es. La Cons i ución, el De echo Social Eu opeo y los
ínculos de i ados de los Con enios In e nacionales de
T abajo con igu an en odo caso un echo bien ele ado po
debajo del cual se encuen a oda la legislación o dina ia del
país. Po añadidu a el echo exp esado no iene demasiada
consis encia, pues si dejamos a sal o los p ecep os
cons i ucionales sob e igualdad y de echo a la salud, en ese
ni el p e alecen los aspec os p og amá icos an es que los
di ec amen e aplicables. Se a a de p ecep os que enuncian
a lo sumo de echos undamen ales en los que se p ese a
la ins i ución o el núcleo esencial de ese de echo, un ema
in e esan e en el que es a desc ipción compa ada no puede
en a (30).
Más ce cano es el lími e, que conside o impo an e, señalado
po el legislado ancés al deci que el con enio o el acue do de
emp esa o es ablecimien o pueden compo a disposiciones
de oga o ias de las aplicables a i ud de con enios o acue dos
de supe io ámbi o “sal o si en ales con enios o acue dos de
disponen de o o modo”. En ealidad some en la de ogación
p e endida al consen imien o de los con enios a ec ados, o
si se quie e, de las o ganizaciones i man es de ellos, una
pe í asis de lo que en Alemania ealizan con no malidad los
con enios egionales me ced a las denominadas “cláusulas
de ape u a”, solo que en F ancia se egula la in e sa, no en
el sen ido de que el con enio supe io lo pe mi a, sino de que
no lo p ohíba.
(30) De modo simila ocu e con los debe es es ablecidos po las Di ec i as que cons i uyen el De echo Social Eu opeo, las
cuales es ablecen obje i os que deben se inco po ados po el De echo nacional de los Es ados miemb os, a a és de leyes
o no mas de meno ango incluso, con lo cual se colocan al alcance de los con enios de oga o ios.
El caso español se si úa a medio camino de la
no ma i a ancesa y de la i aliana. En mi ad de
la c isis inancie a el gobie no socialis a había
in oducido la igu a del con enio de emp esa
p io i a io en e o as medidas de aus e idad
en el Real Dec e o Ley 7/2011, pe o lo había
some ido a un lími e simila al acabado de
e : hab ía p io idad sal o que un acue do
o con enio colec i o de ámbi o es a al o de
Comunidad Au ónoma es ablecie a eglas
dis in as sob e es uc u a de la negociación
colec i a o concu encia en e con enios.
No nos hallamos an e la misma egla que
la ancesa, pues o que el condicionan e
apun a a lo más al o, los con enios es a ales o
egionales, mien as que el modelo galo pe mi e
p omulga la excepción a cualquie con enio
supe io al de emp esa que pueda e se
a ec ado po la p io idad. Pocos meses más
a de, en el Real Dec e o Ley 3/2012, el nue o
gobie no conse ado sup imía la e e encia
e in oducía una con unden e a i mación: los
con enios es a ales y egionales no pod án
dispone de la p io idad aplica i a de los
con enios de emp esa.
Quizá pa a compensa , o mejo como un
la iguillo i ónico, el legislado de 2012 comple a
el gi o, y no con en o con p ohibi odo in en o
de ene a la p io idad indicada, pe mi e que
esos con enios es a ales y egionales puedan
añadi nue as ma e ias sob e las que los de
emp esa puedan es ablece su p io idad.
2.3. Re lexiones de p incipio
Solo unas b e es e lexiones desde una
pe spec i a gene al nos se i án pa a e mina
el comen a io.
La doc ina ha hablado a aíz de la p io idad
concedida a los con enios de emp esa de una
La e olución hacia la negociación colec i a de emp esa en Eu opa
The e olu ion owa d business collec i e nego ia ion in Eu ope
IUS ET VERITAS 45
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Re is a IUS ET VERITAS, N° 45, Diciemb e 2012 / ISSN 1995-2929
in e sión de los p incipios adicionales en
el De echo del T abajo. Ma ín Alonso indica
pa a la expe iencia gala que el “p incipio
suple i o”, al como conocen los anceses
es a posibilidad, implicó el a inconamien o del
que has a el momen o e a el p incipio básico
egulado del de echo del abajo ancés, es
deci , del p incipio de a o que solo pe mi ía
que una no ma de meno ango se impusie a
a o a de mayo ango cuando mejo aba
las condiciones de abajo es ablecidas
en es a úl ima. La exis encia de je a quía
en e con enios o acue dos colec i os hace
posible la aplicación de es e c i e io en e, po
ejemplo, un con enio es a al in e con ede al
y un con enio de sec o y, desde 2008,
en e un con enio colec i o de sec o y un
con enio o acue do de emp esa, omen ado
es e úl imo po el legislado ancés has a el
pun o de hace lo p e e en e en e a los demás
con enios pese a que in oduzca condiciones
menos a o ables pa a los abajado es
incluídos en su ámbi o de aplicación”(31). La
misma au o a conside a que nos hallamos
en es os momen os bajo el p incipio de
p oximidad o ce canía.
En mi opinión, el p incipio de no ma más
a o able iene aún un amplio campo de
p e alencia, si eco damos los lími es
subje i os, obje i os, documen ales y ex e nos
que hemos ido desg anando al comen a las
no mas de los dis in os países. Sin emba go
la b echa abie a en a o del p incipio de
especialidad, o de p oximidad, no puede se
(31) MARíN ALONSO I., El nue o papel de con enio colec i o es a u a io en el O denamien o ju ídico”, apud VVAA (GORELLI
HERNáNDEZ J., di .), La e o ma de la negociación colec i a en Andalucía, Edi o ial Tecnos, en cu so de publicación.
(32) Po ejemplo, la sen encia de la Audiencia Nacional española de 10 de se iemb e de 2012, No. 95/2012, sob e la alidez de
cie as cláusulas del con enio es a al de indus ias de de i ados del cemen o impedi i as de la p io idad de los con enios
de emp esa.
in a alo ada. Cuáles puedan se sus bene icia ios iene
mucho que e con la es uc u a de la negociación colec i a
de la que hablábamos páginas a iba, pues los con enios de
emp esa son p i ilegio de las g andes y medianas i mas,
mien as que las pequeñas se acogen al con enio de sec o
po que no se encuen an en disposición de negocia su p opio
acue do y po que, en in de cuen as, el de sec o unciona
como “con enio de úl imo ecu so”, mien as que el de emp esa
es ablece mejo as po lo común. G an pa adoja, pues, que
hallemos a los de emp esa es ableciendo de ogaciones de
los mínimos básicos pa a pode compe i con las pequeñas
emp esas y a su pa aguas p o ec o .
En los comen a ios de los especialis as suele queda
ma ginado o o p incipio muy apuleado po las e o mas
analizadas has a aquí, p incipio de g an ue za acionalizado a
y que ya enía siendo obje o de g andes a aques. Me e ie o
al p incipio denominado de unidad de emp esa, a cuya
i ud en una emp esa solo se aplica un único con enio,
el de la ac i idad p e alen e, a menos que se den en ella
a ias ac i idades dis in as o ninguna p e alen e. Dicho
p incipio exis e con ue za en Alemania, donde el c i e io
de especialidad en la selección del con enio aplicable no lo
impide, y exis ía en España a i ud de la ju isp udencia, has a
que p ime o la posibilidad de es ablece es ánda es dis in os
po los con enios egionales en algunas ma e ias y después
la posibilidad de los con enios de emp esa p io i a ios en
algunas ma e ias ha lle ado inexo ablemen e a que en una
misma emp esa ayan a da se una di e sidad de egulaciones
colec i as, según el ipo de ma e ia.
La ce canía de la e o ma en España e I alia, que se p oduce
en 2011 con nue as e o mas en 2012, apenas ha susci ado
aún alguna sen encia de ibunales in e medios(32). Queda po
conoce aún, y no es cosa pequeña, la espues a sindical.