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Pedro Laboria y la teatralidad elocuente en la escultura barroca bogotana

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Pedro Laboria y la teatralidad elocuente en la escultura barroca bogotana

Author: Herrera García, Francisco Javier
Publisher: Universidad de Granada
Year: 2018
Source: https://idus.us.es/bitstreams/83b31816-29d6-4d73-a99e-67657ae8c1f7/download
F ancisco Ja ie He e a Ga cía
Uni e sidad de Se illa
XV.-
PEDRO LABORIA Y LA TEATRALIDAD ELOCUENTE
EN LA ESCULTURA BARROCA BOGOTANA
509
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
Las líneas que siguen p e enden una ap oximación a
la ob a de Ped o Labo ia (c. 1700-c. 1781), epasando de
o ma pa icula su labo en la Nue a G anada en e 1738
y 1749, y la pos e io con inuación de su ca e a en Cádiz,
has a su allecimien o acaecido hacia 1781, suponemos que
en es a ciudad andaluza. Es poco lo que aún conocemos
an o de la ida como del eje cicio de la p o esión de es-
cul o ( o mación, alle , iaje a Amé ica, pa ocinado es,
e c.), po lo que únicamen e aspi amos, de momen o, a
es ablece el es ado de la cues ión con la espe anza de que
in es igaciones en cu so uc i iquen en el u u o. No cabe
duda, se a a de un pa adigmá ico ejemplo e de in e cam-
bio a ís ico en e Andalucía y Amé ica, de un a is a de
“ida y uel a”. Lle ó al nue o con inen e no edades o -
males llegadas a Andalucía desde I alia, undamen almen-
e de Géno a. El impac o de sus c eaciones en el cen o
a ís ico san a e eño, po o una, sigue isible y sob esale
en e las nume osas ob as escul ó icas he edadas del pe-
íodo colonial. Debió con ibui a la e olución del úl imo
ba oco en la plás ica neog anadina, quizás conjugándose
con el ambién e iden e in lujo del alle qui eño.
Apenas enido en cuen a po los es udiosos de escul u a
españoles1, es en San a é (ac ual Bogo á), donde se conse -
a el g ueso y lo más des acado de su p oducción, po lo
que no debe ex aña que sean his o iado es colombianos
los que se han ap oximado con mayo en aja y acie o
al análisis de sus abajos. No obs an e, hemos de segui
lamen ando la escasez documen al que limi a el conoci-
mien o de es e decisi o pe íodo den o de su ayec o ia
a ís ica.
HIPÓTESIS SOBRE SUS ORÍGENES Y FORMACIÓN.
Los da os más an iguos que han ascendido sob e la
e apa san a e eña son undamen almen e los dispensados
1 Ma co Do a, 1973: 324. Sebas ián, Mesa y Gisbe , 1999:
340-343. Ag adezco la ayuda dispensada po Lau a Liliana Va -
gas Mu cia, Jaime Humbe o Bo ja, Cons anza Toquica Cla ijo,
Láza o Gila Medina, José Miguel Sánchez Peña y Césa Díaz
San Luis.
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F ancisco Ja ie He e a Ga cía
po un c onis a con empo áneo del escul o , J. A. Va gas
Ju ado, quien edac ó una elación de no icias dispe sas
que aba can desde comienzos del siglo XVIII has a me-
diados de los años sesen a2. Insis ió en la alía del a is a,
aunque con la misma pa quedad en da os que o os como
Sal ado e Gilij3 o Ped o Ma ía Ibáñez4. Tan o o más ele-
an es son las insc ipciones que dejó en unas pocas ob as
salidas de su alle san a e eño, un o al de seis i madas,
de las cuales cua o conse an el año de ejecución5. Los
his o iado es del siglo XX que han epa ado en su igu a,
como Luis Albe o Acuña6, A beláez Camacho, Gil To-
a 7 o Ca men O ega Ricau e8, han basado sus apo es
en las ci adas c ónicas dieciochescas, insc ipciones que
dan cuen a de la au o ía, así como del conocimien o de su
es ilo pa a p ocede a algunas a ibuciones. Su nacimien o
en Sanlúca de Ba ameda lo decla ó Labo ia en la ins-
c ipción dispues a en El ap o de San Ignacio (1749) de la
iglesia jesuí ica bogo ana9. A pa i de ahí se ha p opues-
o su nacimien o hacia 170010, sin que haya ascendido
nada más sob e sus p ogeni o es, in ancia, p ime os pasos
en la p o esión, e c. Has a 1739 no se le ci a ac i o en
2 Va gas Ju ado, 1902: 18-19; 44, 47 y 51.
3 “Saggio di s o ia ame icana o sia s o ia na u ale, ci ile e
sac a…”. Roma, 1784: 363. Ci ado en Acuña, 1964: 34. 1967:
187-188. A anda, Ho migo, Sánchez, 1993: 83.
4 Ibáñez, [1891 (1951)]: 56-57, 69, 154.
5 Fi madas y echadas se encuen an San F ancisco Ja ie mo-
ibundo (1739), San a Bá ba a (1740), San Joaquín y la Vi gen niña
(1746) y el Rap o de San Ignacio (1749). Han pe dido la echa o
únicamen e cons a el nomb e del au o : San F ancisco de Bo ja y
San F ancisco de Paula. Ál a ez y Rozo, 2002: 13.
6 Acuña, 1932: 41-44. 1934: 217-219; 1964: 34-36. 1967: 185-
189.
7 A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 127-134.
8 O ega Ricau e, 1979: 237-238. Gil To a , 1983: 987-994.
Londoño, 2001: 118-119. Véase ambién Duque Gómez, 2005:
196-197. Más ecien e es la sín esis de su p oducción san a e eña
debida a Ga cía Rod íguez, 2008: 105-111. De es e mismo au o
h p://silue assanluquenas.blogspo .com.es/2017/05/ ped o-labo-
ia.h ml (consul ado el 27-XII-2017).
9 “Pe us Labo ia in u be / S. Lucae de Ba ameda / na us,
Facieba Sanc a Fide / Anno MDCCXLIX”.
10 Acuña, 1934: 217. A beláez Camacho y Gil To a , 1968:
127. O ega Ricau e, 1979: 237.
la capi al del Nue o Reino11. La búsqueda de su pa ida
de bau ismo en la ciudad de los guzmanes ha esul ado
in uc uosa12, lo que da pie a conside a que, si bien pudo
eni al mundo en esa u be andaluza, su bau ismo debió
acon ece en o a localidad que no hemos podido aún de-
e mina . Sus pad es pod ían encon a se de paso, o en
una es ancia b e e en Sanlúca , guiados po in e eses p o-
esionales. No debe desca a se que p o inie an del No e
de la Península, que su p ogeni o es u ie a dedicado a
ac i idades me can iles, e incluso el a e de la can e ía,
como ue habi ual pa a muchos cán ab os, ascos, as u-
ianos, na a os que decidie on p oba o una en ie as
andaluzas, desde la baja edad media. Pensamos en ello
pues, el apellido Labo ia, puede de i a de la aldea as u-
iana así llamada, hoy desapa ecida, si uada en el consejo
de A ilés, ju isdicción de Cas illón13. Pe o de momen o
sólo son suposiciones di íciles de comp oba .
No pa ece lógico pensa en su o igen geno és o i alia-
no, habida cuen a la inexis encia en el en o no gadi ano
de o os a í ices o na u ales de la península medi e ánea,
con ese apellido14, aunque ampoco puede desca a se la
modi icación o cas ellanización del mismo, que ha lle a-
do a algunos a conside a esa p ocedencia15. Se hallaba
es ablecido en Cádiz, cabece a de la lo a de Indias, o su
en o no, cuando hacia 1738 ecibió o e as de abajo des-
de la lejana Nue a G anada, de i adas de la necesidad de
eno ación a ís ica de la Compañía de Jesús en San a é
de Bogo á. El hecho de que ol ie a a es ablece se en la
misma ciudad a lán ica, después de su a en u a ame ica-
11 Va gas Ju ado, 1902: 18.
12 En los co espondien es lib os de bau ismo de la pa o-
quia de Nues a Seño a de la O de Sanlúca de Ba ameda, hoy
conse ados en el A chi o His ó ico Diocesano de Je ez de la
F on e a.
13 Así cons a en el “Dicciona io geog á ico-es adís ico de
España y Po ugal” de Sebas ián de Miñano, ol. V, Mad id,
1826: 123.
14 El ci ado Sal ado e Gilij, lo ci a como escul o español.
Gilij, 1784: 363. T aducido en Acuña, 1964: 34. 1967: 187-188.
A anda, Ho migo, Sánchez, 1993: 83.
15 López Jiménez, 1963: 79. 1966: 10. A anda, Ho migo y
Sánchez, 1993: 83. Sánchez Peña, 2006: 147-152.
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Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
na, indica que allí end ía amilia o conse aba con ac os
y amis ades capaces de p opo ciona le nue os enca gos.
Al epasa su es ilo, odo anima a pensa en su o ma-
ción al calo de algún alle escul ó ico de ascendencia
ligu es ablecido en Cádiz u o a localidad de la Bahía,
a comienzos del XVIII. La búsqueda de la elegancia y
e inamien o a a és de la ges iculación, con o sión del
cue po, ala gamien o, p ecisos de alles ana ómicos, os-
os exp esi os y de ma cadas acciones, es o ados p ecio-
sis as, cabellos esuel os en ené gicos mechones, desa o-
llo de composiciones escenog á icas en espacios ugados,
con abundancia de po meno es na u ales y desc ip i os,
peanas que ep oducen el suelo pé eo o inco po an ele-
men os simbólicos e c., ad ie en el in lujo i aliano y una
inequí oca endencia al denominado “bel compos o be -
niniano”, que con agió a la plás ica i aliana del ba oco,
mani ies a en Andalucía Occiden al a a és de la longe a
y ecunda ía ligu . Todas sus escul u as deno an la ne-
cesidad de inse ción en apa a osos ma cos o es uc u as
e ablís icas en las que se p oduci ía la adecuada in eg a-
ción de las es a es p incipales. Resul a así una ob a de
imágenes indi iduales o g upos componiendo escenas,
que se p oyec an a eba adas, median e el mo imien o, la
exp esión y el ges o, más allá de si mismas, dando luga a
lo que Wöl lin denominaba “ o mas abie as”, p opias de
au o es ba ocos como Alga di, Be nini o F. Duquesnoy.
Desconocemos el alle donde acon eció su o mación,
pe o sus asgos demues an de o ma inequí oca su in-
culación al ámbi o es é ico geno és, cuyas mues as de
escul u a ba oca, an o lígnea como ma mó ea, e an ya
habi uales en Cádiz desde mediados del XVII. Al ma gen
de suposiciones sob e maes os, Labo ia debió conoce
ob as de impo ación como las de Pie o Galleano, An ón
Ma ía Ma agliano o F ancesco Ma ia Schia ino, cuya ex-
p esi idad, inu a de los cabellos y ba bas, esuel as con
ene gía ondula o ia, búsqueda de la belleza sublimada,
es á p esen e en muchas p oducciones de Labo ia. No ol-
idemos la impo ación de escul u as ma mó eas como
las de San Ge mán y San Se ando, pa a dispone en la nue-
a pue a del ma hacia 1705, aídas po el milanés Juan
An onio And eoli. En e los escul o es ligu es es ablecidos
en Cádiz, es p eciso ci a a F ancesco Galleano, cuya ges-
iculación, paños a emolinados, según emos en el Re-
suci ado de San F ancisco (Cádiz), ecue dan nume osas
ob as del escul o sanluqueño16. No es á de más deja la
pue a abie a a la posibilidad de una o mación en alle
local in luenciado po las ob as de impo ación geno esa
o escul o es ligu es es ablecidos en la ciudad a inales del
XVII, que de momen o se nos escapan17.
Desconocemos los undamen os que lle an a Luis Al-
be o Acuña a conside a su o mación en Se illa, en el
alle de algún escul o a anzado como pudo se Duque
Co nejo. Aquí, indica Acuña, conoció a don C is óbal de
Ve ga a18. No podemos desca a del odo es a p opues a.
Es cu ioso que una de las ob as que se le han a ibuido
en Bogo á, el San Ignacio del e ablo mayo de la iglesia de
la Compañía, man iene indudables pa alelos con el a e
de Duque.
S
U TRASLADO A LA NUEVA GRANADA Y TRABAJOS
PARA LA COMPAÑÍA DE JES
ÚS
Tal como señaló Va gas Ju ado, pa ece que ue hacia
1738 cuando el caballe o es ablecido en San a é, C is óbal
López de Ve ga a, hizo iaja al escul o , posiblemen e en
su compañía, desde Cádiz a la capi al del Nue o Reino19.
Quizás po enca go de los jesui as de San Ignacio, pa a
acome e nue as ob as en su iglesia, una de las mejo es
en onces exis en es en la Nue a G anada. Don C is óbal
de Ve ga a e a na u al del Valle de Leniz, en la P o in-
cia de Guipúzcoa y es aba casado con la dama na u al
de San a é doña Ma ía Rosalía de San ama ía. Ambos
se o o ga on pode mu uo pa a es a el año de 1736, es
16 Sob e los escul o es ci ados, sus ob as, pa ocinado es,
éase Ra ina, 1982: 595-615. Sánchez Peña, 2006: 48-49; 97-
125. F anchini Guel i, 2007: 96-109.
17 Sob e el in lujo de impo aciones geno esas en el a e local
éase Alonso de la Sie a, 1995: 57-66.
18 Acuña, 1967: 185-186.
19 Va gas Ju ado, 1902: 19. Todos los au o es que pos e io -
men e han a ado al a is a, epi en la no icia acili ada po es e
e udi o dieciochesco.

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p obable que en p e isión de la inminen e pa ida del p i-
me o hacia España20. En 1739 se encon aba de uel a en
Bogo á, pues según in o ma el ci ado Va gas, alleció los
p ime os días de ene o de 1740. En esos ins an es, des-
pués de la mue e de su esposo, el 3 de ene o de es e
úl imo año, doña Rosalía o o gó su es amen o en el que
decla a es a odas sus disposiciones en conocimien o de
los pad es p o incial, ec o del Colegio Máximo y p ocu-
ado gene al de la Compañía de Jesús del Nue o Reino,
a quienes o o ga pode pa a o dena sus úl imas olun a-
des y ac ua como albaceas. En e aquellas des aca la de
ecibi sepul u a en la capilla del Rosa io del con en o
dominico de la capi al, donde ya se encon aban los es-
os de su esposo, amo ajada con el hábi o de San F an-
cisco21. Nada más dice digno de eseña , pues odas sus
disposiciones quedan en pode de los jesui as, pe o hemos
de des aca que en e los es igos que acompañan a doña
Rosalía igu a Ped o Labo ia, buena p ueba de la ce canía
del escul o andaluz con es a amilia, que debió p o ege le
y p omociona le du an e su es ancia en San a é. La es e-
cha con ianza de la o o gan e con algunas igu as ele an-
20 Don C is óbal López de Ve ga a ue hijo de don Juan Ló-
pez de Ve ga a, di un o y doña An onia de Mon oya. Doña Ro-
salía de San ama ía de don José de San ama ía y Angulo y doña
Ca alina Rod íguez Galeano, di un os. No ienen descendencia,
o o gándose mu uo pode pa a es a . Desean se en e ados en
la iglesia del con en o dominico de San a é, en el luga que se
les disponga. A chi o Gene al de la Nación (Bogo á) (AGN).
No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1736, ol. 157, ols. 552 . - 556 .
Pode pa a es a , 1736-X-17. La mad e de don C is óbal decla ó
en 1730, según documen o inse o en el ci ado es amen o, que
los bienes adqui idos po su hijo ue a de la pa ia, con su aba-
jo e indus ia, le pe enecen sin que nadie pueda exhibi de echo
sob e los mismos. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1736,
ol. 157, ol. 554 .- . Es a decla ación da pie a pensa que don
C is óbal López de Ve ga a desempeña a alguna p o esión lu-
c a i a, como el come cio a pa e de os en a el ango de capi án
del ejé ci o. En el mismo documen o se indica que en 1730 se
encon aba en Mad id.
21 AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 3ª, 1738-1741, ol.
178, ols. 349 .-350 . O o ga pode a p ocu ado es pa a que co-
b en las can idades que le debían a su di un o esposo, del que se
decla a he ede a. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1740-
1741, ol. 162, ols. 16-18. 1740-I-24.
es de la Compañía de Jesús, hace más comp ensible la
dedicación de Labo ia a la o den de San Ignacio. El dos
de mayo de 1740 doña Rosalía o o gó el es amen o de
su esposo en i ud del pode que mu uamen e se habían
o o gado en 1736, ya ci ado. Según es e úl imo ins umen-
o sabemos que don C is óbal había ecibido sepul u a en
la bó eda que ambos esposos disponían en la capilla del
Rosa io de San o Domingo, acompañando a su en ie o
el deán y cabildo de la Ca ed al Me opoli ana. No ienen
descendencia alguna. Como en el caso an e io , Labo ia
uel e a igu a en calidad de es igo22. Vol e ía doña Ro-
salía a o o ga es amen o en é minos pa ecidos a los ya
is os en 1748, si bien aho a pese a ol e a deposi a
odo su a ec o y mandas es amen a ias en manos de los
pad es jesui as, no igu a á Labo ia en e los es igos23.
22 Ag adezco es e documen o a la gene osidad de la p o e-
so a Lau a Liliana Va gas Mu cia. AGN. No a ías de Bogo á.
No a ía 1ª, 1740-1741, ol. 162, ols. 83 .-85 . 1740-V-2. En e
las mandas de in e és des acamos que sus bienes ue on in en a-
iados y además dispone de 5465 pa acones y 5 eales y medio
que lle ó a la ciudad de Qui o don Alejo González de Mendoza
y has a la echa no ha dado cuen a de ellos. Además p es ó 1000
pa acones al Vi ey del Nue o Reino don Jo ge de Villalonga,
que deben cob a se, pues sólo ha ecibido de ellos “un biombo
de cha ol, dos co es, un esc i o io con su bu e e del mismo cha-
ol, es láminas, con // ma cos de ca y con las ad ocaciones de
Nues a Seño a de Mongui, S . Sn. An onio y Sn. F anco. Xa-
ie , una a mazón de o lón y una po ción de cla os do ados…”.
Tenía casas de mo ada de su p opiedad en la esquina de la plaza
mayo . Había pagado 5000 pesos de a diez eales de pla a, po
el co egimien o de la ciudad de Qui o, que no llegó a se i po
sus achaques. Don Juan José de A ambide de Cádiz le debe
5327 pa acones. Tiene o as deudas po negocios de ino. El
in en a io de la do e que lle ó doña Rosalía al ma imonio es á
in eg ado po abundan es joyas de me ales y pied as p eciosas.
La nomb a he ede a y albacea uni e sal de sus bienes.
23 AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 3ª, 1747, ol. 188, ols.
86 .-87 . 1748-VII-23. Rosalía de San ama ía, iuda y ecina de
San a é, o o ga pode a los pad es de la Compañía de Jesús Pe-
d o Fab o, Tomás de Casabona y F ancisco Raube , p o incial,
ec o y p ocu ado gene al de co e en el Colegio Máximo “…
po la g and sa is azon. de su Xp iandad zelo y i ud en cuia
a enzon. y a en o a lo e e ido…”, o o ga odo su pode pa a
que en su nomb e o denen su es amen o, según les iene comu-
nicado, con acul ad pa a ins i ui he ede os, y edac a mandas,
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Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
No es aban ce ca aún los úl imos días de la seño a, pues
allece ía hacia 1760, dejando po he ede o de odos sus
bienes al Colegio Máximo24. Cu iosamen e, o a ez sin
ci a uen es, Acuña indica que Labo ia esidió en el cole-
gio de la Compañía en San a é, po lo que se enía como
pad e jesui a del mismo25.
“Pa a la iglesia del Colegio Máximo de San a Fe no
hubo jamás eclipses ni padece escaseces; cada día ue on
mayo es el esplendo del cul o, la iqueza de su eso o,
nomb ándoles asimismo albaceas.
24 “En 17 de eb e o de 1760, a las nue e del día, mu ió mi
S a. Dª. Rosalía de San ama ía, bene ac o a de es a casa; en e-
ose en la bó eda del Rosa io de San o Domingo. Dejó al Cole-
gio Máximo po he ede o. Mucha al a me hizo”. Va gas Ju ado,
1902: 51. Aquí se comp ueba la es echa elación que hubo de
exis i en e el c onis a Va gas Ju ado, doña Rosalía y su di un o
esposo, po lo que hemos de da po cie os y iables los da os
que nos hizo llega sob e Ped o Labo ia y su llegada a Bogo á.
25 Acuña, 1967: 186.
lo exquisi o de sus pin u as, imagine ía y lab as”26. Las
palab as del his o iado He nández de Alba exp esan con
exac i ud los a anes jesuí icos po el esplendo de sus em-
plos, de mane a que has a la expulsión de la Compañía
en 1767, pa ece ue no a cons an e no sólo añadi nue-
os elemen os pe suasi os, ú iles al cul o y la ca equesis,
sino ambién eno a odo de acue do a las inno aciones
es é icas de los iempos. Así ocu e desde p incipios del
XVIII, de mane a que Labo ia esul a ía una pieza cla e
pa a la emulación a ís ica con o as ó denes eligiosas.
La iglesia de San Ignacio p e ende ma ca así di e encias
y apos a po un “modo jesuí ico” iden i a io.
La p ime a de las ob as no i icada po las c ónicas y
echada, quizás una p ueba pa a comp oba la habilidad
del a is a y decidi luego sob e o os enca gos, es el San
F ancisco Ja ie mo ibundo (1739), dispues o en el banco del
al a dedicado al San o misione o27. En el cue po del e-
26 He nández de Alba, 1948b: 517.
27 Fi mada y echada en el ángulo in e io de echo: “Pe us
Ped o Labo ia: San F ancisco Ja ie mo ibundo. 1739. Iglesia de San Ignacio, Bogo á
Fo o: Jaime Humbe o Bo ja
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F ancisco Ja ie He e a Ga cía
ablo, lanqueado po iples columnas icamen e e alla-
das, igu a un g an cuad o que mues a al Após ol de las
Indias o ien ales p edicando en ac i ud iun al. El cen o
del banco ue ahuecado pa a con ene la imagen yacen e,
en un en o no na u al compues o po agmen adas ocas,
plan as de ca nosas hojas, un onco seccionado con sus
amas leñosas y e o cidas, sin ol ida una se ie de de a-
lles que ambien an la escena como el a do sob e el que
apoya el San o la cabeza, la biblia bajo el b azo de echo,
el simbólico cang ejo, la hie ba de la supe icie, e c. En el
able o del ondo, a un lado des aca pin ado un paisaje
a bolado y al o o el galeón po ugués que le dejó aban-
donado en la isla de Sancián28. El cue po, en undado en la
habi ual so ana neg a, se e ue ce con o sionado, con i-
buyendo al e ec o escénico. La elabo ada composición ad-
quie e ni eles máximos en la minuciosa alla de los asgos
ana ómicos, en el os o los ojos con i is desplazados, la
boca abie a es e ó ea, cabellos y ba bas minuciosamen e
ondulados, e c. A deci del his o iado Ibáñez, «hay un
p o undo sen imien o en la exp esión del mo ibundo os-
o, cubie o ya po el in e ama illo y las somb ías líneas
de la mue e. Todo en es a imagen es co ec o…»29, Sob e-
salen en manos y pies la plasmación e ídica de endones,
enas y a ugas de la piel, odo lo cual pos ula a Labo ia
como esme ado ana omis a, capaz de ansmi i los e ec-
os de la edad en el cue po, al como igualmen e se e á en
o as ealizaciones. Tan o de alle escenog á ico demues a
el buen conocimien o de las ealizaciones i alianas a modo
de “ ea ini”, muy habi uales en la escuela geno esa y en
la siciliana según obse an au o es de es a úl ima como
Giacomo Se po a. El p o undo ealismo y e ec o d amá i-
co si úa es a ob a en e las mejo es del ba oco ame icano,
en a ención a sus conno aciones pa é icas e insinuación
de la mue e. Es posible que le ue a impues o al maes o
Labo ia Facieba . S . Fidei Aº 1739”. El San o mide 1,30 m s.
de la go.
28
Al a ez y Rozo, 2002: 15-16. Véase además sob e es a
ob a, Acuña, 1932: 42
. 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho
y Gil To a , 1968: 129. Gil To a , 1983: 993. Des acamos la
p ecisa in e p e ación simbólica de Villalobos, 2012: 155-158.
29 Ibáñez, 1891: 69.
como modelo algunas de las e siones de la Mue e de San
F ancisco Ja ie de G ego io Vázquez de A ce, de la iglesia
de San Ignacio, Colegio Máximo de Ma ía Inmaculada
o Museo de A e Colonial30. El es udio écnico en cuan o
a la de e minación de bloques ensamblados, écnicas de
alla, es o ado y ca naciones, ha sido abo dado en p o un-
didad po Ma ía del Pila Ál a ez y Lina Ma ía Rozo31.
Debió ene en cuen a el escul o alguna es ampa que le
p opo ciona ían los jesui as san a e eños o ae ía de Es-
paña, como las de F ancisco Ma ía F ancia, Benoi Fa ja
o Gio anni Ba is a Gaulli, en las cuales se ep esen a al
San o eclinado, bajo un cobe izo, po ando un c uci ijo
y mi ando al cielo, sin emba go aquí debió acomoda se al
es echo espacio ec angula , de mane a que igu a o al-
men e endido. Sigue de ce ca el ela o del bióg a o To -
sellini, au o de la p ime a ida imp esa del misione o32.
Pudie a es a elacionada es a imagen con la de oción al
San o como abogado de la buena mue e, pa a cuyo p o-
pósi o ue es ablecida la p ác ica del ezo de la “decena”,
o “diez ie nes”, símbolo de la década que pasó el jesui a
na a o en misiones33.
Supe io en cuan o a p e ensiones ea ales y esceno-
g á icas, quizás la más g andiosa p oducción san a e eña
de Labo ia, es el denominado Rap o o Éx asis de San Ignacio,
ob a con la que pensamos culmina su es ancia en San a é,
habida cuen a del año que la echa, 174934. Es a ob a se-
30 AA. VV., 1996: 118-119. Núme o de in en a io 034. Fe-
chada en 1688.
31 Ál a ez y Rozo, 2000: 42-51. Es udio undamen al sob e
los p esupues os ecnológicos de la ob a de Labo ia, p esen ado
como esis del g ado en Conse ación y Res au ación de Bienes
Muebles, en la Uni e sidad Ex e nado de Colombia y deposi a-
do en su biblio eca gene al, sign. T 730 A473E. Ag adecemos al
pe sonal de la biblio eca, las acilidades y ayuda p es ada pa a la
consul a de es e abajo.
32 To sellini, 1600: 254 .
33
Véase sob e la iconog a ía de la mue e de San F ancis-
co Ja ie , Fe nández G acia [R.F.G], 2006a: 386. To es Olle a
[M.G.T.O], 2006: 384 y 388. Fe nández G acia, 2006b: 257-260.
34
Mide 2,92 m s. x 2,12m s. En la insc ipción, más isible
que cualquie o a, ubicada en el ángulo in e io izquie do cons-
a el nomb e del au o , su luga de nacimien o y con ección en
San a é el año 1749. Véase no a al pie nº 9. En el Museo de A e
515
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
Ped o Labo ia: Rap o de San Ignacio. 1748-1749. Iglesia de San Ignacio, Bogo á.
Fo o: Jaime Humbe o Bo ja
522
F ancisco Ja ie He e a Ga cía
en sus i ución de una imagen pic ó ica an e io , ob a del
pin o An onio Ace o de la C uz56, has a el año de 1742,
cuando pa ece quedó ins alado el nue o cama ín o abe -
náculo57.
La San a ue ep esen ada en un episodio del ma i io
que podemos conside a ue exclusi o del Nue o Reino,
en es os ins an es. No encon amos du an e el ba oco,
pa alelos iconog á icos en Eu opa u o os luga es de
Amé ica. Nos e e imos al pasaje en que le ue ce cenado
uno de sus senos, an es de la decapi ación de ini i a, aco-
me ida po su p opio pad e, Diósco o, según ansmi e
la Leyenda Do ada de San iago della Vo ágine58. De es a
o ma, la má i , a ada al onco de un á bol, incu a su
ines able cue po, ele ando la pie na izquie da y el b azo
con a io, mien as alza la cabeza y di ige la mi ada al an-
gelillo que, desde el cielo, le dispensa la palma ma i ial.
Vis e icas p endas, con única blanca in e io , saya que
imi a es a bo dada con b ocados, y co piño ajus ado a
la cin u a con un cin u ón. Es un conjun o escul ó ico de
g an in e és in eg ado po la p opia imagen de la San a,
el onco a bó eo y el pequeño ángel que desciende desde
las al u as. Pese a la exp esión di ec a del c uel ma i io
y el os o cuya boca abie a exhala un gemido, el e ina-
mien o clásico imp egna oda la ob a. La delicadeza, ex-
p esión sua e, búsqueda conscien e de la belleza, apa an
el pa hos y el ealismo las ime o. El p eciosismo del es o-
ado, según adelan amos compues o po mo i os lo ales
con an e io idad. Es e día, su he mano Nicolás, abogado y al-
guacil mayo de la Real Audiencia, he ede o y albacea del canó-
nigo, dona a la con a e nidad de San a Bá ba a, “pa a aumen o
de ella”, una casa de apia y eja, si uada en la pa oquia de la
San a Má i sob e la que es aban impues os 150 pa acones de
p incipal. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, ol. 161, 1739,
ols. 274 .-276 . Unos días an es, el 22 del mismo mes, e ec uó
o a donación, a la Vi gen de Chiquinqui á de la misma pa o-
quia, “pa a aumen o de su cul o”. AGN. No a ías de Bogo á.
No a ía 1ª, ol. 161, 1739, ols. 276 .-277 .
56 Acuña, 1932: 42-43. 1934: 218.
57 “En 4 de Feb e o de es e año 742 se colocó el cama ín
de San a Bá ba a, que lo cos eó el D . Olaya”. Va gas Ju ado,
1902: 23. Ibáñez, [1891 (1951)]: 56-57. Según Ibáñez ascendió el
cama ín a la suma de 3.609 pesos y dos eales.
58 Vo ágine, 1982: 896-903.
Ped o Labo ia: San a Bá ba a. 1740. A quidiócesis de Bogo á
Fo o: Au o . Re oque: Césa Díaz San Luis

523
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
do ados, se complemen a con las ca naciones b illan es
que acen úan la belleza de la igu a emenina.
Hemos de p egun a nos po el o igen de al iconog a-
ía, donde al a la adicional o e y se ep esen a uno
de los momen os p e ios al desenlace inal. Sin duda, la
ci ada pin u a de Ace o de la C uz que ocupaba an e io -
men e el al a mayo de la pa oquia, ma ca ía la pau a
iconog á ica, según podemos e igualmen e en o as e-
p esen aciones pic ó icas de mediados del XVII, e ec ua-
das en la Nue a G anada, como son las de Bal asa de
Va gas Figue oa (1620-1667), dedicadas al ma i io de San a
Bá ba a, en uno de cuyos cuad os, de la misma iglesia pa-
oquial, se ep esen a el momen o en que un e dugo le
ce cena uno de los senos, adop ando una pos u a p óxi-
ma a la pos e io escul u a de Labo ia, mien as en o os
apa ece el ac o de la decapi ación, según la composición
g abada po Je ónimo Wie ix59. En Eu opa, es en el a e
medie al donde en ocasiones encon amos e dugos que
se ensañan en el ul aje y ex i pación de los senos, como
emos en una de las escenas del ma i io del Políp ico de
San a Bá ba a (1415), del maes o F ancke, esgua dado
en el Suomen Kansallismuseo de Helsinki (Finlandia).
De igual modo enemos la misma e sión del ma i io en
el Re ablo de San a Bá ba a (1447) de Wilhelm Kal eysen
(1420-1496), del Museo Nacional de Va so ia (Polonia),
e ablo de Neus i de F iede ich Pache (c. 1435-c. 1508).
Ya en el Renacimien o Lo enzo Lo o ep esen a ía una
escena pa ecida en los escos dedicados a la ida de la
San a en el o a o io Sua di de T esco e (I alia), de 1523-
2460. Su de oción y cul o ue en ascenso du an e los siglos
XVII y XVIII, asociado a su condición de in e ceso a
en e a ayos y o men as, o como pa ona de a ille os.
La iconog a ía habi ual es la que le ep esen a jun o a la
o e, sin e e encias ma i iales. Como p o ec o a en e a
las empes ades se le dedicó la p ime a capilla en San a é,
59
Ambos son p opiedad de la pa oquia bogo ana de su
ad ocación. Faja do de Rueda, 1992b: 21.
60
Sob e la iconog a ía de la San a éase Reau, 1958: 169-
177, en especial 175-176.
en 1565, e igida en pa oquia en 158561. Como abogada
de la buena mue e, su de oción expe imen a ía no able
impulso, al como e idencia la imp esión de de ociona-
ios y no enas especializadas en ela a su ida, ma i io
y p opicia su in e cesión. P ecisamen e en 1741, cuando
se enue a la imagen y el o na o del al a mayo , ue e-
imp eso en San a é un de ociona io dedicado a la má i ,
p omo ido po el canónigo de la ca ed al don F ancisco
Ola e He e a y Ci uen es62. De sus líneas se desp ende
el pode in e ceso de la San a, a la ho a de la mue e, a la
ez que se insis e en su c uel ma i io, del que se ci a «Bá -
ba a, que con el a dien e zelo de la hon a de Dios, pade-
cis e en una ho ible cá cel hamb e, sed y c ueles azo es,
y con admi able paciencia ole as e e co assen us delica-
dos pechos, y que con enazas a dien es e despedazassen
u i ginal cue po, y úl imamen e, que u p opio pad e
e co asse la cabeza…»63, insis iendo el manual, en e las
múl iples jacula o ias, en eco da el o men o con el que
pin o es y el p opio Labo ia la ep esen an. Ci cula ían
ambién po e i o io ame icano o os de ociona ios e-
imp esos en España a lo la go de los siglos XVII y XVIII,
como el debido a F ay F ancisco de Jesús Ma ía, donde
uel e a insis i se en el peculia ma i io, oda ía con ma-
yo abundancia:
«Cumpliose el deseo el i ano Ma cias no con uno an a óz, como
inspi ado de el demonio, mandó, que con agudos cuchillos la ue-
sen qui ando a pedazos los pechos. Fue ehemen issimo el dolo ,
que (como en pa e an delicada) sin ió en es e ma y io la San a,
sin iendo aún mas, que sus cas os pechos uessen manoseados de
aquellas o pes, y maldi as manos. Pe o como el amo a su Esposo
Ch is o e a an excessi o, su ialo con admi able paciencia»64.
61 Faja do de Rueda, 1992b: 6-9.
62 Exe cicio co idiano, y de oción a la Glo iosa Vi gen, y Ma y San a
Ba ba a, pa a el uso de sus de o os… En San a Fe de Bogo a: en la im-
p en a de la Compañía de Jesús. Año de 1741. Biblio eca Luis Ángel
A ango del Banco de la República, lib os a os y manusc i os,
sign. 248.143. 051e. Ag adecemos al pe sonal de la biblio eca
las acilidades y ayuda p es ada pa a la consul a de es a y o as
ob as.
63 Exe cicio co idiano…, 1741: 2.
64 A co de paz, y o e de o aleza, ida, ma y io, y p odigiosos mila-
524
F ancisco Ja ie He e a Ga cía
525
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
Toda ía en el XIX se siguen imp imiendo, aho a en
la nue a República de Colombia, no ena ios dedicados
a la San a p o ec o a en e a las o men as y la mue e
súbi a65.
La escul u a bogo ana obse a de alles de log ado i -
uosismo en la ep esen ación de la cándida escu a del
os o de la jo en y en la espléndida melena, compues a
de inos y ondulados mechones, anudados a la al u a de
la nuca pa a luego discu i a emolinadamen e sob e la
espalda66. El ecue do de Be nini uel e a es a p esen e
en es a composición capila , que nos ae a la men e cabe-
lle as como la de Anima Bea a, de la Embajada de España
an e la San a Sede o la San a Bibiana, en la iglesia homó-
nima de Roma. La imagen end ía sus éplicas, p ueba
del éxi o de la iconog a ía en su e sión escul ó ica, al
como emos en una pequeña alla de la iglesia anciscana
de Bogo á, o a en el Museo de A e Colonial67 o en el
emplo dedicado a la San a en Tunja, e sión a día, de
mediados del XIX debida al escul o Be nabé Ma ínez,
miemb o de una es i pe de a is as decimonónicos he ede-
os del a e del sanluqueño68 y o os escul o es ba ocos.
El mismo año que se concluyó la San a Bá ba a, Labo-
ia ecibe un enca go pa icula , la es au ación, quizás
emodela y polic oma un g upo escul ó ico en pied a,
que e a en onces uno de los hi os de la de oción san a-
e eña, la Vi gen de la Peña, a la que se inde cul o en su
iglesia ubicada a los pies de la co dille a, sob e el ba io
g os de S a. Bá ba a, Vi gen y Má y … Esc i a po el P. F . F ancisco
de Jesús Ma ía. Año de 1746. En Mad id a cons a de D. José Alonso y
Padilla, lib e o de cáma a de S. M… Biblio eca Nacional de España,
sign. U/6817, pa a la ci a p. 52.
65
No ena a la Glo iosa Vi gen y Má i San a Bá ba a, como se
p ac ica en el con en o de p edicado es en la capi al de Colombia…Bogo á,
Imp en a de la República po Nicomedes Lo a Año de 1823. Biblio eca
Luis Ángel A ango, del Banco de la República, sign. mss. 18-
03-96.
66
Con ca ác e gene al, sob e la escul u a éase Acuña,
1932: 42-43. 1934: 218. 1964: 34. A beláez Camacho y Gil
To a , 1968: 130. O ega Ricau e, 1979: 237. Gil To a , 1983:
992. Faja do de Rueda, 1992b: 6-9 y 20. Ál a ez y Rozo, 2000:
52-57. 2002: 16.
67 Núme o de in en a io 115. 20 cms. de al u a.
68 Acuña, 1967: 188.
de La Candela ia. Un g upo escul ó ico compues o po
la Sag ada Familia, donde Ma ía y José sos ienen al Niño
en edad in an il, acompañados del A cángel Gab iel, que
po a una cus odia. La imagen, descubie a en ci cuns an-
cias milag osas el año de 1685, allada en los ce os más
al os, ue desp endida de la oca mad e y se asladó has-
a su ac ual emplazamien o en 1714, habida cuen a de la
ex ema di icul ad pa a que los ieles ascendie an al luga
donde se halló. Después de aquella delicada y compleja
ope ación se le cons ui ía el ac ual emplo, inalizado en
172269. Desde en onces no cesa ía el embellecimien o del
ecin o, des ino co idiano de pe eg inaciones. En iempos
del capellán Bal asa de Mesa Co és, nomb ado en 1723,
el san ua io i ió días de esplendo económico y no ex a-
ña que de inmedia o se pensa a en la llamada “ e acción”
de las imágenes70. S u e Hake p opo ciona la in o ma-
ción con enida en el desapa ecido a chi o del san ua io,
según la cual Ped o Labo ia inició los abajos de adecen-
amien o del g upo el 11 de agos o de 1740 y los inalizó
el 17 de sep iemb e siguien e, disponiéndose nue amen e
al cul o en su cama ín el 29 de sep iemb e. Impo a on
los e oques y polic omía 138 pesos71. Quizás el escul o
e alla a os os, cabellos y ba bas de San José, do ando al
conjun o de enca nación, colo y es o ado en los es idos,
buscando un mayo g ado de ealismo que impac a a en
los ieles. Segui ía así el ejemplo de o a escul u a pé ea
muy ene ada en la ciudad, do ada de colo , como es la
Vi gen del Campo. Se no a especial cuidado en las ca nacio-
nes, además del colo ido de man os y únicas, con cene as
p o is as de elemen os ege ales do ados.
En 1970 el Minis e io de Cul u a adqui ió pa a el Mu-
seo de A e Colonial de Bogo á una de las más popula es
c eaciones de Labo ia, San Joaquín y la Vi gen niña (1746).
Su ondulan e y con apues o mo imien o, an o de la
69 Mesanza, 1950: 163-168. S u e Hake , 1955: 35-72.
70 El é mino se debe al au o que p opo cionó las p ime as
no icias sob e la in e ención de la imagen po Ped o Labo ia,
aludiendo a una leyenda que decla aba es a in e ención, sin
emba go no ace ó a lee el año, que c ee se 1730. Ma allana,
1815: 17.
71 S u e Hake , 1955: 104.
Pág. an e io
Anónimo. Vi gen de la Peña. (Res au ada y polic omada po P. Labo ia
en 1740). Iglesia de la Peña, Bogo á. Fo o: Au o
526
F ancisco Ja ie He e a Ga cía
Vi gen como de San Joaquín, ha dado luga a que se les
suponga en ablando una danza72. Vuel e el a is a a plas-
ma con especial encan o emenino el cabello de la Niña.
O iginalmen e sob e la pie na del San o igu aba suspen-
dido un lib o, de mane a que la Vi gen esceni icaba la des-
en adada lec u a del mismo. Al u ilan e y acompasado
mo imien o de ambas igu as se suma el p eciosismo de
es o ados y do ados que las en iquece y do a de acen ua-
do y delicado ba oquismo de gus o p óximo al ococó73.
En iejas o os puede ap ecia se, oda ía en el cenobio
ca meli a, una imagen de es i de San a Ana, hoy en pa a-
de o desconocido, que no c eemos ue a ob a del escul o .
Tal como han hecho ya o os au o es, desca amos
como ob a de Labo ia el Niño Dios sob e que ubines, del mis-
mo Museo, al pa ece a ibuido y i mado po Luis Al-
be o Acuña, pa a da lo como ob a del escul o . Aunque
su ba oquismo y desen ol u a son e iden es, más bien
pa ece ob a de algún au o andaluz seguido de Ped o
Roldán74.
El San F ancisco de Paula de la iglesia de la o den hospi a-
la ia de San Juan de Dios, es o a de las ob as des acadas
del escul o . Jun o a las menciones de Va gas Ju ado, que
lo cali icó de “g ande e igie”75, la i ma iene a co obo-
a lo que sus o mas dela an con p ecisión, si bien al a
la echa76. Debió se allado en los p ime os años de la
década de los cua en a, pues ambién po Va gas Ju a-
do sabemos que las ob as del emplo, iniciadas en 1723,
concluyen en 1738, inaugu ándose el 1 de ene o del año
siguien e77. Aquí ue en e ado en 1740 el oido José Quin-
ana, quien según dijimos cos eó la escul u a ya comen a-
72 Mide 1,68 m s. de al u a. En la peana igu a la insc ipción
“Pe us Labo ia acieba S a. Fide Año 1746”.
73 A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 133. O ega Ricau -
e, 1979: 237. Gil To a , 1983: 990-992. Ál a ez y Rozo, 2000:
58-66. 2002: 16. Faja do de Rueda, 2007: 284. AA.VV., 2000:
38-39. Faja do de Rueda e al ., 2005: 117-118.
74 Ál a ez y Rozo, 2000: 19. 2002: 19. Apon e, 2015: 339.
75 Va gas Ju ado, 1902: 18. Mide 1,60 m s. de al u a.
76 “Pe us Labo ia Facieba S a. Fidei Aº (pe dido)”. Ál a ez
y Rozo, 2000: 19. 2002: 18.
77 Va gas Ju ado, 1902: 18. Ibáñez, I [1891 (1951)]: 169.
Rome o Isaza; Zamb ano Caicedo y Cá denas, 2008: 20-21.
Ped o Labo ia: San Joaquín y la Vi gen niña. 1746
Museo de A e Colonial, Bogo á. Fo o: Museo de A e Colonial
Ped o Labo ia: San F ancisco de Paula. C. 1740. Iglesia de San Juan de
Dios, Bogo á. Fo o: Au o . Re oque: Césa Díaz San Luis
527
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
da de San a Bá ba a, y dispuso en la iglesia hospi ala ia un
al a dedicado a la Inmaculada78. Es posible que g acias a
su in e ención, el escul o andaluz oma a a su cuidado
la manu ac u a del San F ancisco de Paula. No desca amos
que la pequeña escul u a del mismo San o exis en e en
el Museo de A e Colonial, modelada en yeso y polic o-
mada, ue a el boce o que dio luga a la p odigiosa ob a
de la iglesia hospi ala ia79, aunque ampoco puede deses i-
ma se sea un eje cicio pos e io , quizás de algún ap endiz
de escul u a. La imagen de la iglesia bogo ana mues a
al undado de los mínimos en ac i ud i ine an e, con la
pie na izquie da adelan ada, mien as con la con a ia so-
po a el peso del cue po, dando luga a la incu ación
de la cade a. Con ambas manos se a e a al cayado jus o
en el ins an e que ecibe una llamada desde las al u as o
in oca alguna súplica, po ello gi a y ele a la cabeza y
en o na los ojos, abs aído po el a eba o mís ico. Es a-
mos sin luga a dudas an e la ana omía mejo log ada po
Labo ia jun o a una exp esión impac an e, donde los ecos
laocon ianos son e iden es. El os o es á compues o po
in ensos abul amien os p ominen es en a cos sup ao bi a-
les, en e, sienes, pómulos, mien as las ó bi as ocula es
y las mejillas se ehúnden. El g ado de pa e ismo y enaje-
namien o alcanzan co as no is as en o as c eaciones del
au o . La o undidad de los asgos aciales se acompaña
con el ené gico o bellino de la ba ba, compues a po los
ípicos mechones a emolinados. Al igual que o as ob as,
los ojos c is alinos obse an la ípica capila idad sanguí-
nea en los ex emos. Dignas de mención den o del apa -
ado ana ómico son las a ugadas y enosas manos. La
pob eza del hábi o es disimulada median e do adas ainas
ala gadas, esg a iadas, eco idas po minúsculas hojas y
sob e el mandil, ence ado en un sol, igu a el emblema
del San o: “Ca i as”80. La peana, compues a de a is adas
78 Va gas Ju ado, 1902: 20.
79 Núme o de in en a io 010. Mide 35 cms. de al u a. Ál a-
ez y Rozo, 2000: 19. 2002: 18. AA.VV., 2000: 38 y 41.
80 Véase sob e la misma Acuña, 1932: 43. 1934: 218. 1964:
34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 131. O e-
ga Ricau e, 1979: 237. Vallín y Va gas, 2004: 113 y 205. La ima-
gen del San o de Paula igu a egis ada en el in en a io de 1756.
o mas pé eas señala el in lujo de la escul u a geno esa
que conoció en Cádiz81.
O as ealizaciones que le ue on asignadas al sanlu-
queño, c eemos que con ace ado juicio, son las San as
Te esa y B ígida, ambas de mediano o ma o, que eci-
ben cul o en el mismo emplo de San Juan de Dios82.
El con apos o, el equilib io basculan e, pliegues inos y
dinámicos, os os de mejillas amplias, ba billa pequeña
y edondeada, bocas en eabie as, si úan ambas escul u-
as en e las p oducciones de Labo ia, no an esme adas
como o as pe o muy p óximas en cuan o a es os asgos
peculia es de su buen hace 83. La San a de Á ila es aba
ubicada en el e ablo de la Vi gen del Topo, en una de las
episas
la e ales84.
81 Las basas o peanas que imi an el suelo ocoso suele abun-
da en ob as geno esas, éase Sánchez Peña, 2006: 73-74.
82 Miden 1, 14 m s. de al u a la San a Te esa y 1,17 m s. San a
B ígida.
83 Acuña, 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil
To a , 1968: 131.
84 Vallín y Va gas, 2004: 203.
Ped o Labo ia: San a Te esa de Jesús. C. 1740-1749
Iglesia de San Juan de Dios, Bogo á. Fo o: Au o

528
F ancisco Ja ie He e a Ga cía
Siguiendo con o as ó denes eligiosas, pa a los domi-
nicos es bas an e conocida la pa eja in eg ada po San Joa-
quín y San a Ana85, lab ada en echa inde e minada de la
década de los cua en a, quizás an es de 1746, cuando se
ha da ado la imagen de la misma ad ocación del Museo
de A e Colonial, más a anzada en su concepción dinámi-
ca, mien as el que aho a nos ocupa es calco del ubicado
hoy en San F ancisco, p obablemen e ejecu ado en Cá-
diz hacia 1729. De acabado más some o, el San Joaquín
85 Miden ambas 1,80 m s. de al u a. Dio no icias de ambas
Va gas Ju ado, 1902: 18.
dominico ec ea las singula idades o males del escul o
andaluz, haciéndose más palpable aún el ala gamien o
de la imagen, ma cado con apos o, iqueza del es o ado,
pliegues y enas señaladas en os o y manos, asgos i-
sonómicos indica i os de la ejez, e c. La San a Ana com-
pa e iguales asgos, hallándose en uel a en ampuloso y
queb ado man o. En ambos la calidad de los es o ados es
meno que en o as ob as ya is as, dela ando quizás la
in e ención de o a mano no an hábil en la aplicación
de los mismos86.
86 Acuña, 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil
Ped o Labo ia. San Joaquín. C. 1740-1746. Iglesia del Colegio Jo dán de
Sajonia, Bogo á. Fo o: Au o .
Ped o Labo ia. San a Ana. C. 1740-1746. Iglesia del Colegio Jo dán de
Sajonia, Bogo á. Fo o: Au o .
529
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
Hemos señalado ya es San os Joaquín en la ob a co-
nocida de Labo ia, apa e de o a pa eja que algunas uen-
es ci an en el colegio jesuí ico, cuyo as o se ha pe dido.
Es a iconog a ía, la de los abuelos de C is o y pad es de la
Vi gen u o éxi o a lo la go del pe íodo con a e o mis-
a y en el Nue o Reino de G anada dis u ó de especial
p edilección. Desde el XVI podemos cons a a la impo -
ación de imágenes de San a Ana, p incipalmen e des-
de Se illa. En o os cen os de la ac ual Colombia com-
p obamos la ecuen e p esencia de San Joaquín y San a
Ana, como ocu e en Popayán (ca ed al, San F ancisco,
el Ca men, San o Domingo). Buena p ueba de la p opa-
gación de la de oción de San Joaquín en el XVIII son
las abundan es no enas, o aciones, se mones, semblanzas
de su ida imp esas en onces an o en España como en
Amé ica. En ellas se alo a su ejempla idad como pad e y
abuelo, p opiciando abundan es hechos milag osos87. En
la Nue a G anada pa ece que los jesui as impulsa on su
de oción, p o eyendo incluso no icias de hechos milag o-
sos, como la que nos ansmi e el Pad e Me cado, cuando
ela a la cu ación de un indio llamado Joaquín, en el ans-
cu so de la p edicación de un jesui a, la noche de na idad.
To a , 1968: 132. O ega Ricau e, 1979: 237. Gil To a , 1983:
990. Ál a ez y Rozo, 2000: 18. 2002: 18.
87 A la mayo glo ia de Dios, el animado cielo de Ma ía, San Joaquin,
Pad e de la Vi gen Mad e y glo ioso en su admi able ida : con iene lo
his o ial de la ida del san o, con ma ginales la inos, pa a uso de los es an-
ge os, en una pa e el esumen de la ob a, y en la o a las Au o idades de los
San os Pad es ... / compues a po el R.P. Juan Bau is a Leon ... Mad id,
o icina de Juan de Villanue a, 1723. El luce o de la Au o a, ida
y mue e de seño San Joaquín y mi seño a San a Ana, Siglo XVIII,
au o anónimo. No ena io del pa ia ca San Joaquín, pad e de Ma ía
San ísima a de oción del Ilus isímo Seño Don Manuel Fe e y Figue edo
(múl iples ediciones en el XVIII). Oda que en elogio del nacimien o,
ida y mue e del glo ioso pa ia ca San Joaquin, y San o de su nomb e es-
c i ia Don Joaquin Joseph Queypo de Llano y Valdés, Conde de To eno...
Con di e sas ediciones en el XVIII. Vida del Seño San Joaquin y
de la Seño a San a Ana pad es de la Mad e de Dios Ma ia San isima,
po el P. Es eban Bine , Cesena, 1779. Vida, i udes, excelencias y
milag os del excelso pa ia ca, dignissimo esposo de San a Ana, San issimo
pad e de Ma ía y aman issimo abuelo de Jesús, San Joachín…esc i a po
el R. P. Joachin de Albala e. Mad id, 1737?. Gozos al glo ioso pa ia ca
San Joaquín, s/a.
El indígena, cuen a Me cado, pe cibió un esplando que
despe ó su cu iosidad, de ás del sillón del p edicado y,
al indaga la na u aleza del mismo,…
«Vio un a ón ene able que le dijo: ¿conócesme?. Respondió el
indio: no e conozco Seño . En onces le dijo el San o Va ón: Yo
soy Joaquín a quien e has encomendado odo es e año y en p e-
mio de us o aciones quie o sana e ese ojo de echo que lo ienes
u bio y ese pie que ienes cojo y lleno de llagas. Con ese ojo e ás
de aquí adelan e bien, y con ese pie anda ás de echo, a oja de
la mano el bo dón que aes en ella que ya no necesi a ás de él.
Dicho es o desapa eció el san o y el buen Joaquín pa eció sano
epen inamen e delan e de cua o pad es de la Compañía y de
innume ables indios…»88.
A isó Va gas Ju ado de la p o isión de un San Luis Bel-
án pa a el mismo emplo dominico89, que hoy se da po
pe dido. Sin emba go, en una de las esquinas del claus o
del mode no colegio Jo dán de Sajonia, de la capi al de la
República, se encuen a una Inmaculada que, en endemos,
eúne su icien es asgos o males pa a conside a la ob a
de Ped o Labo ia. Sob e una cumuli o me peana es é ica
se ele a la ges iculan e Vi gen cuyo cue po, en uel o en
única y man o su cado po ené gicos pliegues, uel e a
p esen a el con apos o, ele ación de cade a e inclinación
del os o que solemos e en o os abajos del escul o ,
al igual que la a iedad de pliegues, más p o undos en
el man o, sua izados y inos en la única. El os o a ala
la a ibución, con su mi ada a ogan e, amplias mejillas,
ba billa edondeada, boca menuda, al igual que el desplie-
gue ondulan e del cabello, en es e caso de mechones más
g uesos que o as ob as. Gua da elación con una alla
salida de sus gubias años después, la Vi gen del Pa ocinio
(1764) de la iglesia de San An onio en Cádiz90. El polic o-
mado, a pun a de pincel en el man o, con hojas do adas
en la cene a del mismo y única, se complemen a con el
blanco de es a úl ima, eco ida po anspa en es mo i-
88 Me cado, P, 1957: 118-119.
89 Va gas Ju ado, 1902: 18.
90 Rep oducida su imagen, sin analiza en Bena ides Sil a,
2014: 109.
530
F ancisco Ja ie He e a Ga cía
os ege ales, que ecue dan la única de la San a Bá ba a
del palacio a quidiocesano.
Pa a inaliza el eco ido po los emplos bogo anos
que albe gan ob as de Labo ia, e minamos en la ca e-
d al, donde es án expues os al cul o San José con el Niño
y San Juan Nepomuceno. El an ecu ido Va gas Ju ado
señala que pa a la ca ed al con eccionó el sanluqueño la
segunda de las ci adas, San Juan Nepomuceno91. Nada ci a
del San José, po lo que debe se una ob a p o enien e
de o o emplo, quizás el de San Ignacio, donde sabemos
91 Va gas Ju ado, 1902: 18.
sí e ec uó una imagen del San o pa ia ca, que hoy no se
conse a allí. Si enemos en cuen a que la iglesia jesuí ica,
una ez expulsada la O den, si ió de ca ed al mien as
se cons uía un nue o emplo ca ed alicio, a p incipios del
XIX, es posible que sea es a la imagen jose ina an igua-
men e pe enecien e a los jesui as, asladada luego a la
nue a ca ed al. De al o ma, pod ía se la en onizada en
el al a dedicado al San o en el emplo de la Compañía,
cos eado po el P. Tomás de Casabona, S.I. quien, según
uel e a in o ma el c onis a dieciochesco, « omen ó y
gas ó lo que u o en el al a de Seño San José, cuya es-
a ua cos eó con lo demás que iene»92. En el mismo al a
había ins i uido la ya ci ada doña Ma ía Rosalía de San a-
92 Va gas Ju ado, 1902: 44.
Ped o Labo ia. Inmaculada Concepción. C. 1740-1746
Colegio Jo dán de Sajonia, Bogo á. Fo o: Au o .
Ped o Labo ia. San José. C. 1740-1749. Ca ed al P imada, Bogo á
Fo o: Au o
531
Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana
ma ía, una ob a pía pa a el cul o del San o Pa ia ca93. No
exis en hoy en el colegio e iglesia jesuí ica imágenes de San
José que puedan incula se a Labo ia, po lo que no es á
descaminado pensa se a e de la imagen que analizamos
en la ca ed al, dispues a allí poco an es de 1824, después
de la inaugu ación del nue o emplo ca ed alicio en 1823,
cuando esc ibe Caycedo y Fló ez: «En el segundo a co
es á la capilla de Seño San José, su Al a se compone de
dos muy p eciosas columnas, compues a con su co nisa
y ema e co espondien e. En el nicho es á la es a ua del
San o con el niño en los b azos de excelen e escul u a»94.
El Niño no es el o iginal de la escul u a. No amos
a insis i en el equilib io log ado median e las ensiones
con apues as del cue po, con un pie adelan ándose deci-
didamen e en señal de ma cha, cade a opues a incu ada,
ó ax ladeado a la izquie da y cabeza en sen ido con a io,
p ocu ando esa con aposición ené gica de la igu a ya
señalada en an as ob as. La adopción de ojos c is alinos
quizás sea señal de su ejecución en momen o a anzado
de los años cua en a. Aquí los pliegues an o de la única,
man o y pañal son p o undos, con cie o quieb o y con-
sis encia me álica, de mane a que p ocu an onos cla os-
cu is as. Una ez más, la is osa polic omía con ibuye al
o na o gene al. Sob e los colo es planos de las es imen-
as apa ecen amille es con acu os y izados. Recue da
imágenes de la misma iconog a ía a ibuidas al geno és
An onio Molina i, de las iglesias gadi anas de San a Ca a-
lina y San Lo enzo.
San Juan Nepomuceno ue igualmen e alo ado po
Caycedo95; nos encon amos an e una escul u a menos
dinámica que la an e io . P edomina el es a ismo y las
93 Según se desp ende de una eclamación echada en 1802,
del semina io diocesano de sus de echos sob e las en as de co-
adías y undaciones ins i uidas en el an iguo Colegio Máximo
de San Ba olomé, aho a adminis adas como “ empo alidades”.
AGN. Sección Colonia. Tempo alidades: SC 57, 14, D 4.
94 Caycedo y Fló ez, 1824: 95. Es aba ubicada en onces en
el lado de la epís ola. Mide 1,80 m s.
95 Caycedo y Fló ez, 1824: 95. Mide 1,67 m s. Acuña, 1967:
186. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 130. O ega Ricau -
e, 1979: 237. Ál a ez y Rozo, 2000: 20.
Ped o Labo ia. San Juan Nepomuceno. C. 1740-1749
Ca ed al P imada, Bogo á. Fo o: Au o