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Pedro Laboria y la teatralidad elocuente en la escultura barroca bogotana

Herrera García, Francisco Javier

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F ancisco Ja ie He e a Ga cía Uni e sidad de Se illa XV.- PEDRO LABORIA Y LA TEATRALIDAD ELOCUENTE EN LA ESCULTURA BARROCA BOGOTANA 509 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana Las líneas que siguen p e enden una ap oximación a la ob a de Ped o Labo ia (c. 1700-c. 1781), epasando de o ma pa icula su labo en la Nue a G anada en e 1738 y 1749, y la pos e io con inuación de su ca e a en Cádiz, has a su allecimien o acaecido hacia 1781, suponemos que en es a ciudad andaluza. Es poco lo que aún conocemos an o de la ida como del eje cicio de la p o esión de es- cul o ( o mación, alle , iaje a Amé ica, pa ocinado es, e c.), po lo que únicamen e aspi amos, de momen o, a es ablece el es ado de la cues ión con la espe anza de que in es igaciones en cu so uc i iquen en el u u o. No cabe duda, se a a de un pa adigmá ico ejemplo e de in e cam- bio a ís ico en e Andalucía y Amé ica, de un a is a de “ida y uel a”. Lle ó al nue o con inen e no edades o - males llegadas a Andalucía desde I alia, undamen almen- e de Géno a. El impac o de sus c eaciones en el cen o a ís ico san a e eño, po o una, sigue isible y sob esale en e las nume osas ob as escul ó icas he edadas del pe- íodo colonial. Debió con ibui a la e olución del úl imo ba oco en la plás ica neog anadina, quizás conjugándose con el ambién e iden e in lujo del alle qui eño. Apenas enido en cuen a po los es udiosos de escul u a españoles1, es en San a é (ac ual Bogo á), donde se conse - a el g ueso y lo más des acado de su p oducción, po lo que no debe ex aña que sean his o iado es colombianos los que se han ap oximado con mayo en aja y acie o al análisis de sus abajos. No obs an e, hemos de segui lamen ando la escasez documen al que limi a el conoci- mien o de es e decisi o pe íodo den o de su ayec o ia a ís ica. HIPÓTESIS SOBRE SUS ORÍGENES Y FORMACIÓN. Los da os más an iguos que han ascendido sob e la e apa san a e eña son undamen almen e los dispensados 1 Ma co Do a, 1973: 324. Sebas ián, Mesa y Gisbe , 1999: 340-343. Ag adezco la ayuda dispensada po Lau a Liliana Va - gas Mu cia, Jaime Humbe o Bo ja, Cons anza Toquica Cla ijo, Láza o Gila Medina, José Miguel Sánchez Peña y Césa Díaz San Luis. 510 F ancisco Ja ie He e a Ga cía po un c onis a con empo áneo del escul o , J. A. Va gas Ju ado, quien edac ó una elación de no icias dispe sas que aba can desde comienzos del siglo XVIII has a me- diados de los años sesen a2. Insis ió en la alía del a is a, aunque con la misma pa quedad en da os que o os como Sal ado e Gilij3 o Ped o Ma ía Ibáñez4. Tan o o más ele- an es son las insc ipciones que dejó en unas pocas ob as salidas de su alle san a e eño, un o al de seis i madas, de las cuales cua o conse an el año de ejecución5. Los his o iado es del siglo XX que han epa ado en su igu a, como Luis Albe o Acuña6, A beláez Camacho, Gil To- a 7 o Ca men O ega Ricau e8, han basado sus apo es en las ci adas c ónicas dieciochescas, insc ipciones que dan cuen a de la au o ía, así como del conocimien o de su es ilo pa a p ocede a algunas a ibuciones. Su nacimien o en Sanlúca de Ba ameda lo decla ó Labo ia en la ins- c ipción dispues a en El ap o de San Ignacio (1749) de la iglesia jesuí ica bogo ana9. A pa i de ahí se ha p opues- o su nacimien o hacia 170010, sin que haya ascendido nada más sob e sus p ogeni o es, in ancia, p ime os pasos en la p o esión, e c. Has a 1739 no se le ci a ac i o en 2 Va gas Ju ado, 1902: 18-19; 44, 47 y 51. 3 “Saggio di s o ia ame icana o sia s o ia na u ale, ci ile e sac a…”. Roma, 1784: 363. Ci ado en Acuña, 1964: 34. 1967: 187-188. A anda, Ho migo, Sánchez, 1993: 83. 4 Ibáñez, [1891 (1951)]: 56-57, 69, 154. 5 Fi madas y echadas se encuen an San F ancisco Ja ie mo- ibundo (1739), San a Bá ba a (1740), San Joaquín y la Vi gen niña (1746) y el Rap o de San Ignacio (1749). Han pe dido la echa o únicamen e cons a el nomb e del au o : San F ancisco de Bo ja y San F ancisco de Paula. Ál a ez y Rozo, 2002: 13. 6 Acuña, 1932: 41-44. 1934: 217-219; 1964: 34-36. 1967: 185- 189. 7 A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 127-134. 8 O ega Ricau e, 1979: 237-238. Gil To a , 1983: 987-994. Londoño, 2001: 118-119. Véase ambién Duque Gómez, 2005: 196-197. Más ecien e es la sín esis de su p oducción san a e eña debida a Ga cía Rod íguez, 2008: 105-111. De es e mismo au o h p://silue assanluquenas.blogspo .com.es/2017/05/ ped o-labo- ia.h ml (consul ado el 27-XII-2017). 9 “Pe us Labo ia in u be / S. Lucae de Ba ameda / na us, Facieba Sanc a Fide / Anno MDCCXLIX”. 10 Acuña, 1934: 217. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 127. O ega Ricau e, 1979: 237. la capi al del Nue o Reino11. La búsqueda de su pa ida de bau ismo en la ciudad de los guzmanes ha esul ado in uc uosa12, lo que da pie a conside a que, si bien pudo eni al mundo en esa u be andaluza, su bau ismo debió acon ece en o a localidad que no hemos podido aún de- e mina . Sus pad es pod ían encon a se de paso, o en una es ancia b e e en Sanlúca , guiados po in e eses p o- esionales. No debe desca a se que p o inie an del No e de la Península, que su p ogeni o es u ie a dedicado a ac i idades me can iles, e incluso el a e de la can e ía, como ue habi ual pa a muchos cán ab os, ascos, as u- ianos, na a os que decidie on p oba o una en ie as andaluzas, desde la baja edad media. Pensamos en ello pues, el apellido Labo ia, puede de i a de la aldea as u- iana así llamada, hoy desapa ecida, si uada en el consejo de A ilés, ju isdicción de Cas illón13. Pe o de momen o sólo son suposiciones di íciles de comp oba . No pa ece lógico pensa en su o igen geno és o i alia- no, habida cuen a la inexis encia en el en o no gadi ano de o os a í ices o na u ales de la península medi e ánea, con ese apellido14, aunque ampoco puede desca a se la modi icación o cas ellanización del mismo, que ha lle a- do a algunos a conside a esa p ocedencia15. Se hallaba es ablecido en Cádiz, cabece a de la lo a de Indias, o su en o no, cuando hacia 1738 ecibió o e as de abajo des- de la lejana Nue a G anada, de i adas de la necesidad de eno ación a ís ica de la Compañía de Jesús en San a é de Bogo á. El hecho de que ol ie a a es ablece se en la misma ciudad a lán ica, después de su a en u a ame ica- 11 Va gas Ju ado, 1902: 18. 12 En los co espondien es lib os de bau ismo de la pa o- quia de Nues a Seño a de la O de Sanlúca de Ba ameda, hoy conse ados en el A chi o His ó ico Diocesano de Je ez de la F on e a. 13 Así cons a en el “Dicciona io geog á ico-es adís ico de España y Po ugal” de Sebas ián de Miñano, ol. V, Mad id, 1826: 123. 14 El ci ado Sal ado e Gilij, lo ci a como escul o español. Gilij, 1784: 363. T aducido en Acuña, 1964: 34. 1967: 187-188. A anda, Ho migo, Sánchez, 1993: 83. 15 López Jiménez, 1963: 79. 1966: 10. A anda, Ho migo y Sánchez, 1993: 83. Sánchez Peña, 2006: 147-152. 511 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana na, indica que allí end ía amilia o conse aba con ac os y amis ades capaces de p opo ciona le nue os enca gos. Al epasa su es ilo, odo anima a pensa en su o ma- ción al calo de algún alle escul ó ico de ascendencia ligu es ablecido en Cádiz u o a localidad de la Bahía, a comienzos del XVIII. La búsqueda de la elegancia y e inamien o a a és de la ges iculación, con o sión del cue po, ala gamien o, p ecisos de alles ana ómicos, os- os exp esi os y de ma cadas acciones, es o ados p ecio- sis as, cabellos esuel os en ené gicos mechones, desa o- llo de composiciones escenog á icas en espacios ugados, con abundancia de po meno es na u ales y desc ip i os, peanas que ep oducen el suelo pé eo o inco po an ele- men os simbólicos e c., ad ie en el in lujo i aliano y una inequí oca endencia al denominado “bel compos o be - niniano”, que con agió a la plás ica i aliana del ba oco, mani ies a en Andalucía Occiden al a a és de la longe a y ecunda ía ligu . Todas sus escul u as deno an la ne- cesidad de inse ción en apa a osos ma cos o es uc u as e ablís icas en las que se p oduci ía la adecuada in eg a- ción de las es a es p incipales. Resul a así una ob a de imágenes indi iduales o g upos componiendo escenas, que se p oyec an a eba adas, median e el mo imien o, la exp esión y el ges o, más allá de si mismas, dando luga a lo que Wöl lin denominaba “ o mas abie as”, p opias de au o es ba ocos como Alga di, Be nini o F. Duquesnoy. Desconocemos el alle donde acon eció su o mación, pe o sus asgos demues an de o ma inequí oca su in- culación al ámbi o es é ico geno és, cuyas mues as de escul u a ba oca, an o lígnea como ma mó ea, e an ya habi uales en Cádiz desde mediados del XVII. Al ma gen de suposiciones sob e maes os, Labo ia debió conoce ob as de impo ación como las de Pie o Galleano, An ón Ma ía Ma agliano o F ancesco Ma ia Schia ino, cuya ex- p esi idad, inu a de los cabellos y ba bas, esuel as con ene gía ondula o ia, búsqueda de la belleza sublimada, es á p esen e en muchas p oducciones de Labo ia. No ol- idemos la impo ación de escul u as ma mó eas como las de San Ge mán y San Se ando, pa a dispone en la nue- a pue a del ma hacia 1705, aídas po el milanés Juan An onio And eoli. En e los escul o es ligu es es ablecidos en Cádiz, es p eciso ci a a F ancesco Galleano, cuya ges- iculación, paños a emolinados, según emos en el Re- suci ado de San F ancisco (Cádiz), ecue dan nume osas ob as del escul o sanluqueño16. No es á de más deja la pue a abie a a la posibilidad de una o mación en alle local in luenciado po las ob as de impo ación geno esa o escul o es ligu es es ablecidos en la ciudad a inales del XVII, que de momen o se nos escapan17. Desconocemos los undamen os que lle an a Luis Al- be o Acuña a conside a su o mación en Se illa, en el alle de algún escul o a anzado como pudo se Duque Co nejo. Aquí, indica Acuña, conoció a don C is óbal de Ve ga a18. No podemos desca a del odo es a p opues a. Es cu ioso que una de las ob as que se le han a ibuido en Bogo á, el San Ignacio del e ablo mayo de la iglesia de la Compañía, man iene indudables pa alelos con el a e de Duque. S U TRASLADO A LA NUEVA GRANADA Y TRABAJOS PARA LA COMPAÑÍA DE JES ÚS Tal como señaló Va gas Ju ado, pa ece que ue hacia 1738 cuando el caballe o es ablecido en San a é, C is óbal López de Ve ga a, hizo iaja al escul o , posiblemen e en su compañía, desde Cádiz a la capi al del Nue o Reino19. Quizás po enca go de los jesui as de San Ignacio, pa a acome e nue as ob as en su iglesia, una de las mejo es en onces exis en es en la Nue a G anada. Don C is óbal de Ve ga a e a na u al del Valle de Leniz, en la P o in- cia de Guipúzcoa y es aba casado con la dama na u al de San a é doña Ma ía Rosalía de San ama ía. Ambos se o o ga on pode mu uo pa a es a el año de 1736, es 16 Sob e los escul o es ci ados, sus ob as, pa ocinado es, éase Ra ina, 1982: 595-615. Sánchez Peña, 2006: 48-49; 97- 125. F anchini Guel i, 2007: 96-109. 17 Sob e el in lujo de impo aciones geno esas en el a e local éase Alonso de la Sie a, 1995: 57-66. 18 Acuña, 1967: 185-186. 19 Va gas Ju ado, 1902: 19. Todos los au o es que pos e io - men e han a ado al a is a, epi en la no icia acili ada po es e e udi o dieciochesco. 512 F ancisco Ja ie He e a Ga cía p obable que en p e isión de la inminen e pa ida del p i- me o hacia España20. En 1739 se encon aba de uel a en Bogo á, pues según in o ma el ci ado Va gas, alleció los p ime os días de ene o de 1740. En esos ins an es, des- pués de la mue e de su esposo, el 3 de ene o de es e úl imo año, doña Rosalía o o gó su es amen o en el que decla a es a odas sus disposiciones en conocimien o de los pad es p o incial, ec o del Colegio Máximo y p ocu- ado gene al de la Compañía de Jesús del Nue o Reino, a quienes o o ga pode pa a o dena sus úl imas olun a- des y ac ua como albaceas. En e aquellas des aca la de ecibi sepul u a en la capilla del Rosa io del con en o dominico de la capi al, donde ya se encon aban los es- os de su esposo, amo ajada con el hábi o de San F an- cisco21. Nada más dice digno de eseña , pues odas sus disposiciones quedan en pode de los jesui as, pe o hemos de des aca que en e los es igos que acompañan a doña Rosalía igu a Ped o Labo ia, buena p ueba de la ce canía del escul o andaluz con es a amilia, que debió p o ege le y p omociona le du an e su es ancia en San a é. La es e- cha con ianza de la o o gan e con algunas igu as ele an- 20 Don C is óbal López de Ve ga a ue hijo de don Juan Ló- pez de Ve ga a, di un o y doña An onia de Mon oya. Doña Ro- salía de San ama ía de don José de San ama ía y Angulo y doña Ca alina Rod íguez Galeano, di un os. No ienen descendencia, o o gándose mu uo pode pa a es a . Desean se en e ados en la iglesia del con en o dominico de San a é, en el luga que se les disponga. A chi o Gene al de la Nación (Bogo á) (AGN). No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1736, ol. 157, ols. 552 . - 556 . Pode pa a es a , 1736-X-17. La mad e de don C is óbal decla ó en 1730, según documen o inse o en el ci ado es amen o, que los bienes adqui idos po su hijo ue a de la pa ia, con su aba- jo e indus ia, le pe enecen sin que nadie pueda exhibi de echo sob e los mismos. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1736, ol. 157, ol. 554 .- . Es a decla ación da pie a pensa que don C is óbal López de Ve ga a desempeña a alguna p o esión lu- c a i a, como el come cio a pa e de os en a el ango de capi án del ejé ci o. En el mismo documen o se indica que en 1730 se encon aba en Mad id. 21 AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 3ª, 1738-1741, ol. 178, ols. 349 .-350 . O o ga pode a p ocu ado es pa a que co- b en las can idades que le debían a su di un o esposo, del que se decla a he ede a. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1740- 1741, ol. 162, ols. 16-18. 1740-I-24. es de la Compañía de Jesús, hace más comp ensible la dedicación de Labo ia a la o den de San Ignacio. El dos de mayo de 1740 doña Rosalía o o gó el es amen o de su esposo en i ud del pode que mu uamen e se habían o o gado en 1736, ya ci ado. Según es e úl imo ins umen- o sabemos que don C is óbal había ecibido sepul u a en la bó eda que ambos esposos disponían en la capilla del Rosa io de San o Domingo, acompañando a su en ie o el deán y cabildo de la Ca ed al Me opoli ana. No ienen descendencia alguna. Como en el caso an e io , Labo ia uel e a igu a en calidad de es igo22. Vol e ía doña Ro- salía a o o ga es amen o en é minos pa ecidos a los ya is os en 1748, si bien aho a pese a ol e a deposi a odo su a ec o y mandas es amen a ias en manos de los pad es jesui as, no igu a á Labo ia en e los es igos23. 22 Ag adezco es e documen o a la gene osidad de la p o e- so a Lau a Liliana Va gas Mu cia. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, 1740-1741, ol. 162, ols. 83 .-85 . 1740-V-2. En e las mandas de in e és des acamos que sus bienes ue on in en a- iados y además dispone de 5465 pa acones y 5 eales y medio que lle ó a la ciudad de Qui o don Alejo González de Mendoza y has a la echa no ha dado cuen a de ellos. Además p es ó 1000 pa acones al Vi ey del Nue o Reino don Jo ge de Villalonga, que deben cob a se, pues sólo ha ecibido de ellos “un biombo de cha ol, dos co es, un esc i o io con su bu e e del mismo cha- ol, es láminas, con // ma cos de ca y con las ad ocaciones de Nues a Seño a de Mongui, S . Sn. An onio y Sn. F anco. Xa- ie , una a mazón de o lón y una po ción de cla os do ados…”. Tenía casas de mo ada de su p opiedad en la esquina de la plaza mayo . Había pagado 5000 pesos de a diez eales de pla a, po el co egimien o de la ciudad de Qui o, que no llegó a se i po sus achaques. Don Juan José de A ambide de Cádiz le debe 5327 pa acones. Tiene o as deudas po negocios de ino. El in en a io de la do e que lle ó doña Rosalía al ma imonio es á in eg ado po abundan es joyas de me ales y pied as p eciosas. La nomb a he ede a y albacea uni e sal de sus bienes. 23 AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 3ª, 1747, ol. 188, ols. 86 .-87 . 1748-VII-23. Rosalía de San ama ía, iuda y ecina de San a é, o o ga pode a los pad es de la Compañía de Jesús Pe- d o Fab o, Tomás de Casabona y F ancisco Raube , p o incial, ec o y p ocu ado gene al de co e en el Colegio Máximo “… po la g and sa is azon. de su Xp iandad zelo y i ud en cuia a enzon. y a en o a lo e e ido…”, o o ga odo su pode pa a que en su nomb e o denen su es amen o, según les iene comu- nicado, con acul ad pa a ins i ui he ede os, y edac a mandas, 513 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana No es aban ce ca aún los úl imos días de la seño a, pues allece ía hacia 1760, dejando po he ede o de odos sus bienes al Colegio Máximo24. Cu iosamen e, o a ez sin ci a uen es, Acuña indica que Labo ia esidió en el cole- gio de la Compañía en San a é, po lo que se enía como pad e jesui a del mismo25. “Pa a la iglesia del Colegio Máximo de San a Fe no hubo jamás eclipses ni padece escaseces; cada día ue on mayo es el esplendo del cul o, la iqueza de su eso o, nomb ándoles asimismo albaceas. 24 “En 17 de eb e o de 1760, a las nue e del día, mu ió mi S a. Dª. Rosalía de San ama ía, bene ac o a de es a casa; en e- ose en la bó eda del Rosa io de San o Domingo. Dejó al Cole- gio Máximo po he ede o. Mucha al a me hizo”. Va gas Ju ado, 1902: 51. Aquí se comp ueba la es echa elación que hubo de exis i en e el c onis a Va gas Ju ado, doña Rosalía y su di un o esposo, po lo que hemos de da po cie os y iables los da os que nos hizo llega sob e Ped o Labo ia y su llegada a Bogo á. 25 Acuña, 1967: 186. lo exquisi o de sus pin u as, imagine ía y lab as”26. Las palab as del his o iado He nández de Alba exp esan con exac i ud los a anes jesuí icos po el esplendo de sus em- plos, de mane a que has a la expulsión de la Compañía en 1767, pa ece ue no a cons an e no sólo añadi nue- os elemen os pe suasi os, ú iles al cul o y la ca equesis, sino ambién eno a odo de acue do a las inno aciones es é icas de los iempos. Así ocu e desde p incipios del XVIII, de mane a que Labo ia esul a ía una pieza cla e pa a la emulación a ís ica con o as ó denes eligiosas. La iglesia de San Ignacio p e ende ma ca así di e encias y apos a po un “modo jesuí ico” iden i a io. La p ime a de las ob as no i icada po las c ónicas y echada, quizás una p ueba pa a comp oba la habilidad del a is a y decidi luego sob e o os enca gos, es el San F ancisco Ja ie mo ibundo (1739), dispues o en el banco del al a dedicado al San o misione o27. En el cue po del e- 26 He nández de Alba, 1948b: 517. 27 Fi mada y echada en el ángulo in e io de echo: “Pe us Ped o Labo ia: San F ancisco Ja ie mo ibundo. 1739. Iglesia de San Ignacio, Bogo á Fo o: Jaime Humbe o Bo ja 514 F ancisco Ja ie He e a Ga cía ablo, lanqueado po iples columnas icamen e e alla- das, igu a un g an cuad o que mues a al Após ol de las Indias o ien ales p edicando en ac i ud iun al. El cen o del banco ue ahuecado pa a con ene la imagen yacen e, en un en o no na u al compues o po agmen adas ocas, plan as de ca nosas hojas, un onco seccionado con sus amas leñosas y e o cidas, sin ol ida una se ie de de a- lles que ambien an la escena como el a do sob e el que apoya el San o la cabeza, la biblia bajo el b azo de echo, el simbólico cang ejo, la hie ba de la supe icie, e c. En el able o del ondo, a un lado des aca pin ado un paisaje a bolado y al o o el galeón po ugués que le dejó aban- donado en la isla de Sancián28. El cue po, en undado en la habi ual so ana neg a, se e ue ce con o sionado, con i- buyendo al e ec o escénico. La elabo ada composición ad- quie e ni eles máximos en la minuciosa alla de los asgos ana ómicos, en el os o los ojos con i is desplazados, la boca abie a es e ó ea, cabellos y ba bas minuciosamen e ondulados, e c. A deci del his o iado Ibáñez, «hay un p o undo sen imien o en la exp esión del mo ibundo os- o, cubie o ya po el in e ama illo y las somb ías líneas de la mue e. Todo en es a imagen es co ec o…»29, Sob e- salen en manos y pies la plasmación e ídica de endones, enas y a ugas de la piel, odo lo cual pos ula a Labo ia como esme ado ana omis a, capaz de ansmi i los e ec- os de la edad en el cue po, al como igualmen e se e á en o as ealizaciones. Tan o de alle escenog á ico demues a el buen conocimien o de las ealizaciones i alianas a modo de “ ea ini”, muy habi uales en la escuela geno esa y en la siciliana según obse an au o es de es a úl ima como Giacomo Se po a. El p o undo ealismo y e ec o d amá i- co si úa es a ob a en e las mejo es del ba oco ame icano, en a ención a sus conno aciones pa é icas e insinuación de la mue e. Es posible que le ue a impues o al maes o Labo ia Facieba . S . Fidei Aº 1739”. El San o mide 1,30 m s. de la go. 28 Al a ez y Rozo, 2002: 15-16. Véase además sob e es a ob a, Acuña, 1932: 42 . 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 129. Gil To a , 1983: 993. Des acamos la p ecisa in e p e ación simbólica de Villalobos, 2012: 155-158. 29 Ibáñez, 1891: 69. como modelo algunas de las e siones de la Mue e de San F ancisco Ja ie de G ego io Vázquez de A ce, de la iglesia de San Ignacio, Colegio Máximo de Ma ía Inmaculada o Museo de A e Colonial30. El es udio écnico en cuan o a la de e minación de bloques ensamblados, écnicas de alla, es o ado y ca naciones, ha sido abo dado en p o un- didad po Ma ía del Pila Ál a ez y Lina Ma ía Rozo31. Debió ene en cuen a el escul o alguna es ampa que le p opo ciona ían los jesui as san a e eños o ae ía de Es- paña, como las de F ancisco Ma ía F ancia, Benoi Fa ja o Gio anni Ba is a Gaulli, en las cuales se ep esen a al San o eclinado, bajo un cobe izo, po ando un c uci ijo y mi ando al cielo, sin emba go aquí debió acomoda se al es echo espacio ec angula , de mane a que igu a o al- men e endido. Sigue de ce ca el ela o del bióg a o To - sellini, au o de la p ime a ida imp esa del misione o32. Pudie a es a elacionada es a imagen con la de oción al San o como abogado de la buena mue e, pa a cuyo p o- pósi o ue es ablecida la p ác ica del ezo de la “decena”, o “diez ie nes”, símbolo de la década que pasó el jesui a na a o en misiones33. Supe io en cuan o a p e ensiones ea ales y esceno- g á icas, quizás la más g andiosa p oducción san a e eña de Labo ia, es el denominado Rap o o Éx asis de San Ignacio, ob a con la que pensamos culmina su es ancia en San a é, habida cuen a del año que la echa, 174934. Es a ob a se- 30 AA. VV., 1996: 118-119. Núme o de in en a io 034. Fe- chada en 1688. 31 Ál a ez y Rozo, 2000: 42-51. Es udio undamen al sob e los p esupues os ecnológicos de la ob a de Labo ia, p esen ado como esis del g ado en Conse ación y Res au ación de Bienes Muebles, en la Uni e sidad Ex e nado de Colombia y deposi a- do en su biblio eca gene al, sign. T 730 A473E. Ag adecemos al pe sonal de la biblio eca, las acilidades y ayuda p es ada pa a la consul a de es e abajo. 32 To sellini, 1600: 254 . 33 Véase sob e la iconog a ía de la mue e de San F ancis- co Ja ie , Fe nández G acia [R.F.G], 2006a: 386. To es Olle a [M.G.T.O], 2006: 384 y 388. Fe nández G acia, 2006b: 257-260. 34 Mide 2,92 m s. x 2,12m s. En la insc ipción, más isible que cualquie o a, ubicada en el ángulo in e io izquie do cons- a el nomb e del au o , su luga de nacimien o y con ección en San a é el año 1749. Véase no a al pie nº 9. En el Museo de A e 515 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana Ped o Labo ia: Rap o de San Ignacio. 1748-1749. Iglesia de San Ignacio, Bogo á. Fo o: Jaime Humbe o Bo ja 522 F ancisco Ja ie He e a Ga cía en sus i ución de una imagen pic ó ica an e io , ob a del pin o An onio Ace o de la C uz56, has a el año de 1742, cuando pa ece quedó ins alado el nue o cama ín o abe - náculo57. La San a ue ep esen ada en un episodio del ma i io que podemos conside a ue exclusi o del Nue o Reino, en es os ins an es. No encon amos du an e el ba oco, pa alelos iconog á icos en Eu opa u o os luga es de Amé ica. Nos e e imos al pasaje en que le ue ce cenado uno de sus senos, an es de la decapi ación de ini i a, aco- me ida po su p opio pad e, Diósco o, según ansmi e la Leyenda Do ada de San iago della Vo ágine58. De es a o ma, la má i , a ada al onco de un á bol, incu a su ines able cue po, ele ando la pie na izquie da y el b azo con a io, mien as alza la cabeza y di ige la mi ada al an- gelillo que, desde el cielo, le dispensa la palma ma i ial. Vis e icas p endas, con única blanca in e io , saya que imi a es a bo dada con b ocados, y co piño ajus ado a la cin u a con un cin u ón. Es un conjun o escul ó ico de g an in e és in eg ado po la p opia imagen de la San a, el onco a bó eo y el pequeño ángel que desciende desde las al u as. Pese a la exp esión di ec a del c uel ma i io y el os o cuya boca abie a exhala un gemido, el e ina- mien o clásico imp egna oda la ob a. La delicadeza, ex- p esión sua e, búsqueda conscien e de la belleza, apa an el pa hos y el ealismo las ime o. El p eciosismo del es o- ado, según adelan amos compues o po mo i os lo ales con an e io idad. Es e día, su he mano Nicolás, abogado y al- guacil mayo de la Real Audiencia, he ede o y albacea del canó- nigo, dona a la con a e nidad de San a Bá ba a, “pa a aumen o de ella”, una casa de apia y eja, si uada en la pa oquia de la San a Má i sob e la que es aban impues os 150 pa acones de p incipal. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, ol. 161, 1739, ols. 274 .-276 . Unos días an es, el 22 del mismo mes, e ec uó o a donación, a la Vi gen de Chiquinqui á de la misma pa o- quia, “pa a aumen o de su cul o”. AGN. No a ías de Bogo á. No a ía 1ª, ol. 161, 1739, ols. 276 .-277 . 56 Acuña, 1932: 42-43. 1934: 218. 57 “En 4 de Feb e o de es e año 742 se colocó el cama ín de San a Bá ba a, que lo cos eó el D . Olaya”. Va gas Ju ado, 1902: 23. Ibáñez, [1891 (1951)]: 56-57. Según Ibáñez ascendió el cama ín a la suma de 3.609 pesos y dos eales. 58 Vo ágine, 1982: 896-903. Ped o Labo ia: San a Bá ba a. 1740. A quidiócesis de Bogo á Fo o: Au o . Re oque: Césa Díaz San Luis 523 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana do ados, se complemen a con las ca naciones b illan es que acen úan la belleza de la igu a emenina. Hemos de p egun a nos po el o igen de al iconog a- ía, donde al a la adicional o e y se ep esen a uno de los momen os p e ios al desenlace inal. Sin duda, la ci ada pin u a de Ace o de la C uz que ocupaba an e io - men e el al a mayo de la pa oquia, ma ca ía la pau a iconog á ica, según podemos e igualmen e en o as e- p esen aciones pic ó icas de mediados del XVII, e ec ua- das en la Nue a G anada, como son las de Bal asa de Va gas Figue oa (1620-1667), dedicadas al ma i io de San a Bá ba a, en uno de cuyos cuad os, de la misma iglesia pa- oquial, se ep esen a el momen o en que un e dugo le ce cena uno de los senos, adop ando una pos u a p óxi- ma a la pos e io escul u a de Labo ia, mien as en o os apa ece el ac o de la decapi ación, según la composición g abada po Je ónimo Wie ix59. En Eu opa, es en el a e medie al donde en ocasiones encon amos e dugos que se ensañan en el ul aje y ex i pación de los senos, como emos en una de las escenas del ma i io del Políp ico de San a Bá ba a (1415), del maes o F ancke, esgua dado en el Suomen Kansallismuseo de Helsinki (Finlandia). De igual modo enemos la misma e sión del ma i io en el Re ablo de San a Bá ba a (1447) de Wilhelm Kal eysen (1420-1496), del Museo Nacional de Va so ia (Polonia), e ablo de Neus i de F iede ich Pache (c. 1435-c. 1508). Ya en el Renacimien o Lo enzo Lo o ep esen a ía una escena pa ecida en los escos dedicados a la ida de la San a en el o a o io Sua di de T esco e (I alia), de 1523- 2460. Su de oción y cul o ue en ascenso du an e los siglos XVII y XVIII, asociado a su condición de in e ceso a en e a ayos y o men as, o como pa ona de a ille os. La iconog a ía habi ual es la que le ep esen a jun o a la o e, sin e e encias ma i iales. Como p o ec o a en e a las empes ades se le dedicó la p ime a capilla en San a é, 59 Ambos son p opiedad de la pa oquia bogo ana de su ad ocación. Faja do de Rueda, 1992b: 21. 60 Sob e la iconog a ía de la San a éase Reau, 1958: 169- 177, en especial 175-176. en 1565, e igida en pa oquia en 158561. Como abogada de la buena mue e, su de oción expe imen a ía no able impulso, al como e idencia la imp esión de de ociona- ios y no enas especializadas en ela a su ida, ma i io y p opicia su in e cesión. P ecisamen e en 1741, cuando se enue a la imagen y el o na o del al a mayo , ue e- imp eso en San a é un de ociona io dedicado a la má i , p omo ido po el canónigo de la ca ed al don F ancisco Ola e He e a y Ci uen es62. De sus líneas se desp ende el pode in e ceso de la San a, a la ho a de la mue e, a la ez que se insis e en su c uel ma i io, del que se ci a «Bá - ba a, que con el a dien e zelo de la hon a de Dios, pade- cis e en una ho ible cá cel hamb e, sed y c ueles azo es, y con admi able paciencia ole as e e co assen us delica- dos pechos, y que con enazas a dien es e despedazassen u i ginal cue po, y úl imamen e, que u p opio pad e e co asse la cabeza…»63, insis iendo el manual, en e las múl iples jacula o ias, en eco da el o men o con el que pin o es y el p opio Labo ia la ep esen an. Ci cula ían ambién po e i o io ame icano o os de ociona ios e- imp esos en España a lo la go de los siglos XVII y XVIII, como el debido a F ay F ancisco de Jesús Ma ía, donde uel e a insis i se en el peculia ma i io, oda ía con ma- yo abundancia: «Cumpliose el deseo el i ano Ma cias no con uno an a óz, como inspi ado de el demonio, mandó, que con agudos cuchillos la ue- sen qui ando a pedazos los pechos. Fue ehemen issimo el dolo , que (como en pa e an delicada) sin ió en es e ma y io la San a, sin iendo aún mas, que sus cas os pechos uessen manoseados de aquellas o pes, y maldi as manos. Pe o como el amo a su Esposo Ch is o e a an excessi o, su ialo con admi able paciencia»64. 61 Faja do de Rueda, 1992b: 6-9. 62 Exe cicio co idiano, y de oción a la Glo iosa Vi gen, y Ma y San a Ba ba a, pa a el uso de sus de o os… En San a Fe de Bogo a: en la im- p en a de la Compañía de Jesús. Año de 1741. Biblio eca Luis Ángel A ango del Banco de la República, lib os a os y manusc i os, sign. 248.143. 051e. Ag adecemos al pe sonal de la biblio eca las acilidades y ayuda p es ada pa a la consul a de es a y o as ob as. 63 Exe cicio co idiano…, 1741: 2. 64 A co de paz, y o e de o aleza, ida, ma y io, y p odigiosos mila- 524 F ancisco Ja ie He e a Ga cía 525 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana Toda ía en el XIX se siguen imp imiendo, aho a en la nue a República de Colombia, no ena ios dedicados a la San a p o ec o a en e a las o men as y la mue e súbi a65. La escul u a bogo ana obse a de alles de log ado i - uosismo en la ep esen ación de la cándida escu a del os o de la jo en y en la espléndida melena, compues a de inos y ondulados mechones, anudados a la al u a de la nuca pa a luego discu i a emolinadamen e sob e la espalda66. El ecue do de Be nini uel e a es a p esen e en es a composición capila , que nos ae a la men e cabe- lle as como la de Anima Bea a, de la Embajada de España an e la San a Sede o la San a Bibiana, en la iglesia homó- nima de Roma. La imagen end ía sus éplicas, p ueba del éxi o de la iconog a ía en su e sión escul ó ica, al como emos en una pequeña alla de la iglesia anciscana de Bogo á, o a en el Museo de A e Colonial67 o en el emplo dedicado a la San a en Tunja, e sión a día, de mediados del XIX debida al escul o Be nabé Ma ínez, miemb o de una es i pe de a is as decimonónicos he ede- os del a e del sanluqueño68 y o os escul o es ba ocos. El mismo año que se concluyó la San a Bá ba a, Labo- ia ecibe un enca go pa icula , la es au ación, quizás emodela y polic oma un g upo escul ó ico en pied a, que e a en onces uno de los hi os de la de oción san a- e eña, la Vi gen de la Peña, a la que se inde cul o en su iglesia ubicada a los pies de la co dille a, sob e el ba io g os de S a. Bá ba a, Vi gen y Má y … Esc i a po el P. F . F ancisco de Jesús Ma ía. Año de 1746. En Mad id a cons a de D. José Alonso y Padilla, lib e o de cáma a de S. M… Biblio eca Nacional de España, sign. U/6817, pa a la ci a p. 52. 65 No ena a la Glo iosa Vi gen y Má i San a Bá ba a, como se p ac ica en el con en o de p edicado es en la capi al de Colombia…Bogo á, Imp en a de la República po Nicomedes Lo a Año de 1823. Biblio eca Luis Ángel A ango, del Banco de la República, sign. mss. 18- 03-96. 66 Con ca ác e gene al, sob e la escul u a éase Acuña, 1932: 42-43. 1934: 218. 1964: 34. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 130. O ega Ricau e, 1979: 237. Gil To a , 1983: 992. Faja do de Rueda, 1992b: 6-9 y 20. Ál a ez y Rozo, 2000: 52-57. 2002: 16. 67 Núme o de in en a io 115. 20 cms. de al u a. 68 Acuña, 1967: 188. de La Candela ia. Un g upo escul ó ico compues o po la Sag ada Familia, donde Ma ía y José sos ienen al Niño en edad in an il, acompañados del A cángel Gab iel, que po a una cus odia. La imagen, descubie a en ci cuns an- cias milag osas el año de 1685, allada en los ce os más al os, ue desp endida de la oca mad e y se asladó has- a su ac ual emplazamien o en 1714, habida cuen a de la ex ema di icul ad pa a que los ieles ascendie an al luga donde se halló. Después de aquella delicada y compleja ope ación se le cons ui ía el ac ual emplo, inalizado en 172269. Desde en onces no cesa ía el embellecimien o del ecin o, des ino co idiano de pe eg inaciones. En iempos del capellán Bal asa de Mesa Co és, nomb ado en 1723, el san ua io i ió días de esplendo económico y no ex a- ña que de inmedia o se pensa a en la llamada “ e acción” de las imágenes70. S u e Hake p opo ciona la in o ma- ción con enida en el desapa ecido a chi o del san ua io, según la cual Ped o Labo ia inició los abajos de adecen- amien o del g upo el 11 de agos o de 1740 y los inalizó el 17 de sep iemb e siguien e, disponiéndose nue amen e al cul o en su cama ín el 29 de sep iemb e. Impo a on los e oques y polic omía 138 pesos71. Quizás el escul o e alla a os os, cabellos y ba bas de San José, do ando al conjun o de enca nación, colo y es o ado en los es idos, buscando un mayo g ado de ealismo que impac a a en los ieles. Segui ía así el ejemplo de o a escul u a pé ea muy ene ada en la ciudad, do ada de colo , como es la Vi gen del Campo. Se no a especial cuidado en las ca nacio- nes, además del colo ido de man os y únicas, con cene as p o is as de elemen os ege ales do ados. En 1970 el Minis e io de Cul u a adqui ió pa a el Mu- seo de A e Colonial de Bogo á una de las más popula es c eaciones de Labo ia, San Joaquín y la Vi gen niña (1746). Su ondulan e y con apues o mo imien o, an o de la 69 Mesanza, 1950: 163-168. S u e Hake , 1955: 35-72. 70 El é mino se debe al au o que p opo cionó las p ime as no icias sob e la in e ención de la imagen po Ped o Labo ia, aludiendo a una leyenda que decla aba es a in e ención, sin emba go no ace ó a lee el año, que c ee se 1730. Ma allana, 1815: 17. 71 S u e Hake , 1955: 104. Pág. an e io Anónimo. Vi gen de la Peña. (Res au ada y polic omada po P. Labo ia en 1740). Iglesia de la Peña, Bogo á. Fo o: Au o 526 F ancisco Ja ie He e a Ga cía Vi gen como de San Joaquín, ha dado luga a que se les suponga en ablando una danza72. Vuel e el a is a a plas- ma con especial encan o emenino el cabello de la Niña. O iginalmen e sob e la pie na del San o igu aba suspen- dido un lib o, de mane a que la Vi gen esceni icaba la des- en adada lec u a del mismo. Al u ilan e y acompasado mo imien o de ambas igu as se suma el p eciosismo de es o ados y do ados que las en iquece y do a de acen ua- do y delicado ba oquismo de gus o p óximo al ococó73. En iejas o os puede ap ecia se, oda ía en el cenobio ca meli a, una imagen de es i de San a Ana, hoy en pa a- de o desconocido, que no c eemos ue a ob a del escul o . Tal como han hecho ya o os au o es, desca amos como ob a de Labo ia el Niño Dios sob e que ubines, del mis- mo Museo, al pa ece a ibuido y i mado po Luis Al- be o Acuña, pa a da lo como ob a del escul o . Aunque su ba oquismo y desen ol u a son e iden es, más bien pa ece ob a de algún au o andaluz seguido de Ped o Roldán74. El San F ancisco de Paula de la iglesia de la o den hospi a- la ia de San Juan de Dios, es o a de las ob as des acadas del escul o . Jun o a las menciones de Va gas Ju ado, que lo cali icó de “g ande e igie”75, la i ma iene a co obo- a lo que sus o mas dela an con p ecisión, si bien al a la echa76. Debió se allado en los p ime os años de la década de los cua en a, pues ambién po Va gas Ju a- do sabemos que las ob as del emplo, iniciadas en 1723, concluyen en 1738, inaugu ándose el 1 de ene o del año siguien e77. Aquí ue en e ado en 1740 el oido José Quin- ana, quien según dijimos cos eó la escul u a ya comen a- 72 Mide 1,68 m s. de al u a. En la peana igu a la insc ipción “Pe us Labo ia acieba S a. Fide Año 1746”. 73 A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 133. O ega Ricau - e, 1979: 237. Gil To a , 1983: 990-992. Ál a ez y Rozo, 2000: 58-66. 2002: 16. Faja do de Rueda, 2007: 284. AA.VV., 2000: 38-39. Faja do de Rueda e al ., 2005: 117-118. 74 Ál a ez y Rozo, 2000: 19. 2002: 19. Apon e, 2015: 339. 75 Va gas Ju ado, 1902: 18. Mide 1,60 m s. de al u a. 76 “Pe us Labo ia Facieba S a. Fidei Aº (pe dido)”. Ál a ez y Rozo, 2000: 19. 2002: 18. 77 Va gas Ju ado, 1902: 18. Ibáñez, I [1891 (1951)]: 169. Rome o Isaza; Zamb ano Caicedo y Cá denas, 2008: 20-21. Ped o Labo ia: San Joaquín y la Vi gen niña. 1746 Museo de A e Colonial, Bogo á. Fo o: Museo de A e Colonial Ped o Labo ia: San F ancisco de Paula. C. 1740. Iglesia de San Juan de Dios, Bogo á. Fo o: Au o . Re oque: Césa Díaz San Luis 527 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana da de San a Bá ba a, y dispuso en la iglesia hospi ala ia un al a dedicado a la Inmaculada78. Es posible que g acias a su in e ención, el escul o andaluz oma a a su cuidado la manu ac u a del San F ancisco de Paula. No desca amos que la pequeña escul u a del mismo San o exis en e en el Museo de A e Colonial, modelada en yeso y polic o- mada, ue a el boce o que dio luga a la p odigiosa ob a de la iglesia hospi ala ia79, aunque ampoco puede deses i- ma se sea un eje cicio pos e io , quizás de algún ap endiz de escul u a. La imagen de la iglesia bogo ana mues a al undado de los mínimos en ac i ud i ine an e, con la pie na izquie da adelan ada, mien as con la con a ia so- po a el peso del cue po, dando luga a la incu ación de la cade a. Con ambas manos se a e a al cayado jus o en el ins an e que ecibe una llamada desde las al u as o in oca alguna súplica, po ello gi a y ele a la cabeza y en o na los ojos, abs aído po el a eba o mís ico. Es a- mos sin luga a dudas an e la ana omía mejo log ada po Labo ia jun o a una exp esión impac an e, donde los ecos laocon ianos son e iden es. El os o es á compues o po in ensos abul amien os p ominen es en a cos sup ao bi a- les, en e, sienes, pómulos, mien as las ó bi as ocula es y las mejillas se ehúnden. El g ado de pa e ismo y enaje- namien o alcanzan co as no is as en o as c eaciones del au o . La o undidad de los asgos aciales se acompaña con el ené gico o bellino de la ba ba, compues a po los ípicos mechones a emolinados. Al igual que o as ob as, los ojos c is alinos obse an la ípica capila idad sanguí- nea en los ex emos. Dignas de mención den o del apa - ado ana ómico son las a ugadas y enosas manos. La pob eza del hábi o es disimulada median e do adas ainas ala gadas, esg a iadas, eco idas po minúsculas hojas y sob e el mandil, ence ado en un sol, igu a el emblema del San o: “Ca i as”80. La peana, compues a de a is adas 78 Va gas Ju ado, 1902: 20. 79 Núme o de in en a io 010. Mide 35 cms. de al u a. Ál a- ez y Rozo, 2000: 19. 2002: 18. AA.VV., 2000: 38 y 41. 80 Véase sob e la misma Acuña, 1932: 43. 1934: 218. 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 131. O e- ga Ricau e, 1979: 237. Vallín y Va gas, 2004: 113 y 205. La ima- gen del San o de Paula igu a egis ada en el in en a io de 1756. o mas pé eas señala el in lujo de la escul u a geno esa que conoció en Cádiz81. O as ealizaciones que le ue on asignadas al sanlu- queño, c eemos que con ace ado juicio, son las San as Te esa y B ígida, ambas de mediano o ma o, que eci- ben cul o en el mismo emplo de San Juan de Dios82. El con apos o, el equilib io basculan e, pliegues inos y dinámicos, os os de mejillas amplias, ba billa pequeña y edondeada, bocas en eabie as, si úan ambas escul u- as en e las p oducciones de Labo ia, no an esme adas como o as pe o muy p óximas en cuan o a es os asgos peculia es de su buen hace 83. La San a de Á ila es aba ubicada en el e ablo de la Vi gen del Topo, en una de las episas la e ales84. 81 Las basas o peanas que imi an el suelo ocoso suele abun- da en ob as geno esas, éase Sánchez Peña, 2006: 73-74. 82 Miden 1, 14 m s. de al u a la San a Te esa y 1,17 m s. San a B ígida. 83 Acuña, 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 131. 84 Vallín y Va gas, 2004: 203. Ped o Labo ia: San a Te esa de Jesús. C. 1740-1749 Iglesia de San Juan de Dios, Bogo á. Fo o: Au o 528 F ancisco Ja ie He e a Ga cía Siguiendo con o as ó denes eligiosas, pa a los domi- nicos es bas an e conocida la pa eja in eg ada po San Joa- quín y San a Ana85, lab ada en echa inde e minada de la década de los cua en a, quizás an es de 1746, cuando se ha da ado la imagen de la misma ad ocación del Museo de A e Colonial, más a anzada en su concepción dinámi- ca, mien as el que aho a nos ocupa es calco del ubicado hoy en San F ancisco, p obablemen e ejecu ado en Cá- diz hacia 1729. De acabado más some o, el San Joaquín 85 Miden ambas 1,80 m s. de al u a. Dio no icias de ambas Va gas Ju ado, 1902: 18. dominico ec ea las singula idades o males del escul o andaluz, haciéndose más palpable aún el ala gamien o de la imagen, ma cado con apos o, iqueza del es o ado, pliegues y enas señaladas en os o y manos, asgos i- sonómicos indica i os de la ejez, e c. La San a Ana com- pa e iguales asgos, hallándose en uel a en ampuloso y queb ado man o. En ambos la calidad de los es o ados es meno que en o as ob as ya is as, dela ando quizás la in e ención de o a mano no an hábil en la aplicación de los mismos86. 86 Acuña, 1964: 34. 1967: 186. A beláez Camacho y Gil Ped o Labo ia. San Joaquín. C. 1740-1746. Iglesia del Colegio Jo dán de Sajonia, Bogo á. Fo o: Au o . Ped o Labo ia. San a Ana. C. 1740-1746. Iglesia del Colegio Jo dán de Sajonia, Bogo á. Fo o: Au o . 529 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana Hemos señalado ya es San os Joaquín en la ob a co- nocida de Labo ia, apa e de o a pa eja que algunas uen- es ci an en el colegio jesuí ico, cuyo as o se ha pe dido. Es a iconog a ía, la de los abuelos de C is o y pad es de la Vi gen u o éxi o a lo la go del pe íodo con a e o mis- a y en el Nue o Reino de G anada dis u ó de especial p edilección. Desde el XVI podemos cons a a la impo - ación de imágenes de San a Ana, p incipalmen e des- de Se illa. En o os cen os de la ac ual Colombia com- p obamos la ecuen e p esencia de San Joaquín y San a Ana, como ocu e en Popayán (ca ed al, San F ancisco, el Ca men, San o Domingo). Buena p ueba de la p opa- gación de la de oción de San Joaquín en el XVIII son las abundan es no enas, o aciones, se mones, semblanzas de su ida imp esas en onces an o en España como en Amé ica. En ellas se alo a su ejempla idad como pad e y abuelo, p opiciando abundan es hechos milag osos87. En la Nue a G anada pa ece que los jesui as impulsa on su de oción, p o eyendo incluso no icias de hechos milag o- sos, como la que nos ansmi e el Pad e Me cado, cuando ela a la cu ación de un indio llamado Joaquín, en el ans- cu so de la p edicación de un jesui a, la noche de na idad. To a , 1968: 132. O ega Ricau e, 1979: 237. Gil To a , 1983: 990. Ál a ez y Rozo, 2000: 18. 2002: 18. 87 A la mayo glo ia de Dios, el animado cielo de Ma ía, San Joaquin, Pad e de la Vi gen Mad e y glo ioso en su admi able ida : con iene lo his o ial de la ida del san o, con ma ginales la inos, pa a uso de los es an- ge os, en una pa e el esumen de la ob a, y en la o a las Au o idades de los San os Pad es ... / compues a po el R.P. Juan Bau is a Leon ... Mad id, o icina de Juan de Villanue a, 1723. El luce o de la Au o a, ida y mue e de seño San Joaquín y mi seño a San a Ana, Siglo XVIII, au o anónimo. No ena io del pa ia ca San Joaquín, pad e de Ma ía San ísima a de oción del Ilus isímo Seño Don Manuel Fe e y Figue edo (múl iples ediciones en el XVIII). Oda que en elogio del nacimien o, ida y mue e del glo ioso pa ia ca San Joaquin, y San o de su nomb e es- c i ia Don Joaquin Joseph Queypo de Llano y Valdés, Conde de To eno... Con di e sas ediciones en el XVIII. Vida del Seño San Joaquin y de la Seño a San a Ana pad es de la Mad e de Dios Ma ia San isima, po el P. Es eban Bine , Cesena, 1779. Vida, i udes, excelencias y milag os del excelso pa ia ca, dignissimo esposo de San a Ana, San issimo pad e de Ma ía y aman issimo abuelo de Jesús, San Joachín…esc i a po el R. P. Joachin de Albala e. Mad id, 1737?. Gozos al glo ioso pa ia ca San Joaquín, s/a. El indígena, cuen a Me cado, pe cibió un esplando que despe ó su cu iosidad, de ás del sillón del p edicado y, al indaga la na u aleza del mismo,… «Vio un a ón ene able que le dijo: ¿conócesme?. Respondió el indio: no e conozco Seño . En onces le dijo el San o Va ón: Yo soy Joaquín a quien e has encomendado odo es e año y en p e- mio de us o aciones quie o sana e ese ojo de echo que lo ienes u bio y ese pie que ienes cojo y lleno de llagas. Con ese ojo e ás de aquí adelan e bien, y con ese pie anda ás de echo, a oja de la mano el bo dón que aes en ella que ya no necesi a ás de él. Dicho es o desapa eció el san o y el buen Joaquín pa eció sano epen inamen e delan e de cua o pad es de la Compañía y de innume ables indios…»88. A isó Va gas Ju ado de la p o isión de un San Luis Bel- án pa a el mismo emplo dominico89, que hoy se da po pe dido. Sin emba go, en una de las esquinas del claus o del mode no colegio Jo dán de Sajonia, de la capi al de la República, se encuen a una Inmaculada que, en endemos, eúne su icien es asgos o males pa a conside a la ob a de Ped o Labo ia. Sob e una cumuli o me peana es é ica se ele a la ges iculan e Vi gen cuyo cue po, en uel o en única y man o su cado po ené gicos pliegues, uel e a p esen a el con apos o, ele ación de cade a e inclinación del os o que solemos e en o os abajos del escul o , al igual que la a iedad de pliegues, más p o undos en el man o, sua izados y inos en la única. El os o a ala la a ibución, con su mi ada a ogan e, amplias mejillas, ba billa edondeada, boca menuda, al igual que el desplie- gue ondulan e del cabello, en es e caso de mechones más g uesos que o as ob as. Gua da elación con una alla salida de sus gubias años después, la Vi gen del Pa ocinio (1764) de la iglesia de San An onio en Cádiz90. El polic o- mado, a pun a de pincel en el man o, con hojas do adas en la cene a del mismo y única, se complemen a con el blanco de es a úl ima, eco ida po anspa en es mo i- 88 Me cado, P, 1957: 118-119. 89 Va gas Ju ado, 1902: 18. 90 Rep oducida su imagen, sin analiza en Bena ides Sil a, 2014: 109. 530 F ancisco Ja ie He e a Ga cía os ege ales, que ecue dan la única de la San a Bá ba a del palacio a quidiocesano. Pa a inaliza el eco ido po los emplos bogo anos que albe gan ob as de Labo ia, e minamos en la ca e- d al, donde es án expues os al cul o San José con el Niño y San Juan Nepomuceno. El an ecu ido Va gas Ju ado señala que pa a la ca ed al con eccionó el sanluqueño la segunda de las ci adas, San Juan Nepomuceno91. Nada ci a del San José, po lo que debe se una ob a p o enien e de o o emplo, quizás el de San Ignacio, donde sabemos 91 Va gas Ju ado, 1902: 18. sí e ec uó una imagen del San o pa ia ca, que hoy no se conse a allí. Si enemos en cuen a que la iglesia jesuí ica, una ez expulsada la O den, si ió de ca ed al mien as se cons uía un nue o emplo ca ed alicio, a p incipios del XIX, es posible que sea es a la imagen jose ina an igua- men e pe enecien e a los jesui as, asladada luego a la nue a ca ed al. De al o ma, pod ía se la en onizada en el al a dedicado al San o en el emplo de la Compañía, cos eado po el P. Tomás de Casabona, S.I. quien, según uel e a in o ma el c onis a dieciochesco, « omen ó y gas ó lo que u o en el al a de Seño San José, cuya es- a ua cos eó con lo demás que iene»92. En el mismo al a había ins i uido la ya ci ada doña Ma ía Rosalía de San a- 92 Va gas Ju ado, 1902: 44. Ped o Labo ia. Inmaculada Concepción. C. 1740-1746 Colegio Jo dán de Sajonia, Bogo á. Fo o: Au o . Ped o Labo ia. San José. C. 1740-1749. Ca ed al P imada, Bogo á Fo o: Au o 531 Ped o Labo ia y la ea alidad elocuen e en la escul u a ba oca bogo ana ma ía, una ob a pía pa a el cul o del San o Pa ia ca93. No exis en hoy en el colegio e iglesia jesuí ica imágenes de San José que puedan incula se a Labo ia, po lo que no es á descaminado pensa se a e de la imagen que analizamos en la ca ed al, dispues a allí poco an es de 1824, después de la inaugu ación del nue o emplo ca ed alicio en 1823, cuando esc ibe Caycedo y Fló ez: «En el segundo a co es á la capilla de Seño San José, su Al a se compone de dos muy p eciosas columnas, compues a con su co nisa y ema e co espondien e. En el nicho es á la es a ua del San o con el niño en los b azos de excelen e escul u a»94. El Niño no es el o iginal de la escul u a. No amos a insis i en el equilib io log ado median e las ensiones con apues as del cue po, con un pie adelan ándose deci- didamen e en señal de ma cha, cade a opues a incu ada, ó ax ladeado a la izquie da y cabeza en sen ido con a io, p ocu ando esa con aposición ené gica de la igu a ya señalada en an as ob as. La adopción de ojos c is alinos quizás sea señal de su ejecución en momen o a anzado de los años cua en a. Aquí los pliegues an o de la única, man o y pañal son p o undos, con cie o quieb o y con- sis encia me álica, de mane a que p ocu an onos cla os- cu is as. Una ez más, la is osa polic omía con ibuye al o na o gene al. Sob e los colo es planos de las es imen- as apa ecen amille es con acu os y izados. Recue da imágenes de la misma iconog a ía a ibuidas al geno és An onio Molina i, de las iglesias gadi anas de San a Ca a- lina y San Lo enzo. San Juan Nepomuceno ue igualmen e alo ado po Caycedo95; nos encon amos an e una escul u a menos dinámica que la an e io . P edomina el es a ismo y las 93 Según se desp ende de una eclamación echada en 1802, del semina io diocesano de sus de echos sob e las en as de co- adías y undaciones ins i uidas en el an iguo Colegio Máximo de San Ba olomé, aho a adminis adas como “ empo alidades”. AGN. Sección Colonia. Tempo alidades: SC 57, 14, D 4. 94 Caycedo y Fló ez, 1824: 95. Es aba ubicada en onces en el lado de la epís ola. Mide 1,80 m s. 95 Caycedo y Fló ez, 1824: 95. Mide 1,67 m s. Acuña, 1967: 186. A beláez Camacho y Gil To a , 1968: 130. O ega Ricau - e, 1979: 237. Ál a ez y Rozo, 2000: 20. Ped o Labo ia. San Juan Nepomuceno. C. 1740-1749 Ca ed al P imada, Bogo á. Fo o: Au o