1
INTRODUCCIÓN
2
An onio Be nal Gue e o
Uni e sidad de Se illa
3
Con el cambio ecnológico de la sociedad in o macional apa ecen
nue as o mas de in eg ación social del suje o y nue as modalidades
de cons ucción de su iden idad. Es cla o que es os nue os
mecanismos de ealización de los indi iduos no se han ex endido
uni e salmen e, pues o que nos encon amos en una ase de cambios
sociocul u ales p o undos que aún no han p oducido odos los e ec os
posibles. No obs an e, es palma io que la e olución ecnológica de
nues o iempo es á gene ando cambios especí icos po sí mismos
e oluciona ios si uados en ma cos conc e os, con una al a capacidad
de ans e encia a conjun os sociales más amplios, con endencia de
adio c ecien e. Mien as agua damos espe anzados una e olución de
la in o mación que aumen e nues o po encial de humanidad, podemos
a i ma que la e olución de la ecnología de la in o mación es un
hecho incon es able.
Toda e olución ecnológica conlle a una e olución social. Al
ac ua sob e la in o mación, siendo és a pa e undamen al de la
ac i idad humana, las ecnologías inciden di ec amen e en los
múl iples p ocesos que cons i uyen nues as idas. Pe o las
ans o maciones sociales y cul u ales son más len as que los cambios
me amen e ecnológicos. No hay una sinc onía pe ec a en e es os
cambios, po eso hay quien insis e en que aún no se ha p oducido una
e dade a e olución de la in o mación, que alcanza ía de lleno a la
sociedad comple a. Con odo, la in o mación es á p esen e en las
elaciones sociales, de modo que una e olución ecnológica de esa
ma e ia p ima que es la in o mación e mina á cambiando el paisaje
de nues a exis encia indi idual y colec i a. Asis imos a un cambio
p o undo de nues a ci ilización, a una decisi a mu ación de nues as
4
condiciones sociocul u ales ac uales, aunque aho a mismo es e
p oceso de cambio sea desigual y he e ogéneo desde una pe spec i a
global. Igno amos odas las consecuencias del ac ual cambio
ecnológico, y es o no hace sino aumen a nues a ince idumb e.
Realmen e, las nue as ecnologías cambian nues o modo de i i .
La ida labo al, la economía, la ges ión bu oc á ica y adminis a i a,
la o ganización de ins i uciones sociales, el ocio, el a e, la sanidad, el
me cado de abajo, la calidad de ida, la in o mación y la
comunicación mismas, e c., su en ans o maciones undamen ales al
hilo del cambio ecnológico.
La abundancia, quizá mejo sob eabundancia, de in o mación,
p og esi amen e más audio isual, al alcance de odos en cualquie
pa e, dis ingue a nues a sociedad de las sociedades an e io es, en las
que la in o mación e a escasa y, po lo gene al, de di ícil acceso. No
es g a ui a, pues, la denominación de sociedad de la in o mación pa a
designa sin é icamen e a la sociedad ac ual. La ci culación de la
in o mación po odo el o be se encuen a, jun o a o os elemen os, en
la base del enómeno de la globalización económica y cul u al. El
mo imien o de la in o mación, más allá de excepcionales medidas
polí icas de censu a, pa ece no ene obs áculos de ningún ipo,
sal ando incluso las ba e as cul u ales y lingüís icas, que las
ecnologías de aducción au omá ica no a da án mucho iempo en
esol e . La lib e ci culación de in o mación, jun o a la ambién lib e
ci culación de me cancías, capi ales y pe sonas, con o ma el
enómeno de la globalización económica. Es e enómeno ha ido
desplegándose paula inamen e has a alcanza p ác icamen e la
5
globalización o al. Nues o plane a es un solo espacio pa a la
ansmisión de la in o mación, pa a el me cado inancie o, pa a la
ci culación de me cancías, ambién pa a los subp oduc os de las
ac i idades económicas ( esiduos).
La economía de me cado, g acias a la TIC’s, ha dado paso a la
globalización del me cado. Pe o es a globalización no es pa eja a la
globalización de las ins i uciones polí icas, desa ollo asimé ico que
se halla en la base de las más con o e idas cues iones que se
plan ean en o no al enómeno de la globalización. La des egulación
de las ans e encias mone a ias y inancie as in e nacionales, jun o a
la comple a libe alización, acaban po ans e i al ámbi o emp esa ial,
a las g andes emp esas ac ualmen e globalizadas, el pode polí ico que
co esponde ía a los gobie nos. La cues ión no es baladí, el u u o
depende de lo que aho a decidamos. An e es a esi u a, hay quien no
duda en a i ma el alo de lo humano po encima del me cado, sin
nega el alo de és e. Economía de me cado no implica
necesa iamen e sociedad de me cado, es o es, una sociedad en la que
únicamen e se alo e aquello que iene p ecio en el me cado,
cualquie a que sea su alo en o os ámbi os. Acep a una economía
de me cado no signi ica me can iliza oda la ida humana. Resul a
ácil comp ende que el u u o se á dis in o en unción de aquello en
lo que in i amos hoy.
La globalización económica eclama una globalización polí ica,
una e ec i a mundialización de las ins i uciones polí icas capaz de
es ablece las pe inen es co ecciones al lib e uncionamien o de la
economía, alejando así la amenaza de explo ación de los más débiles
6
po pa e de los más ue es. Po aho a, el pano ama es cla amen e
asimé ico, lo único ealmen e globalizado y globalizado pa ece se la
economía de me cado. Las c ecien es desigualdades de desa ollo
en e los países del mundo no hacen sino aumen a el abismo que
sepa a a los pob es de los icos, e incluso den o de los países
desa ollados o en ías de desa ollo ambién los pob es pa ecen se
más pob es. Den o de la asunción de la libe ad económica, las
posiciones polí icas con más posibilidades ope a i as oscilan den o
de una gama di e encial ma cada po la in e e encia más o menos
no able en el uncionamien o de la economía.
Mien as agua damos espe anzados el ad enimien o de al
mundialización, nues o mundo despide de ini i amen e la e a
indus ial. No es que se haya e minado la indus ia, pe o sí desde
luego una sociedad ca ac e izada singula y mayo i a iamen e po lo
indus ial. El modelo de la sociedad indus ial se ha ido ex inguiendo
con o me ha ido eme giendo la nue a e a: la e a de la in o mación. La
sociedad indus ial, o ganizada en o no a la p oducción y al consumo
de bienes, se es á ago ando. La globalización y el uso de las nue as
ecnologías es án p o ocando g andes ans o maciones en la
sociedad. En el modelo social eme gen e, la in o mación y la
comunicación adquie en c ecien e no o iedad. La población que se
dedica a la p oducción, dis ibución y aplicación de los bienes
in o macionales aumen a p og esi amen e. Sin me ma se los
olúmenes de p oducción de bienes ma e iales, la mejo a écnica de
los p ocedimien os p oduc i os cada ez ha ido p ecisando menos
abajado es en el sec o indus ial. Así como la población ac i a
ag a ia ha ido disminuyendo paula inamen e, sin que la p oducción de
7
alimen os baje, la población ac i a indus ial su e la misma
endencia. El sec o económico más impo an e de la sociedad ac ual
es el sec o se icios, que cuen a en los países más desa ollados con
una c ecien e población ac i a. Una pequeña pa e de la sociedad
dedicada a la p oduc i idad ag ícola y a la p oduc i idad indus ial
puede asegu a la p oducción de bienes ma e iales pa a el consumo y
pa a el bienes a de odos. Den o del sec o se icios, la endencia
dominan e es una combinación en e ges ión de la in o mación y
a ención a las pe sonas.
La posmode nidad ha ealizado una se e a c í ica a los excesos de
la ecnología consumis a, cues ionando no sólo la compe encia
capi alis a sino ambién el p opio an opocen ismo judeoc is iano,
negado del pan eísmo, que había si uado al homb e como ey de la
c eación. Con e ida en ideología polí ica, desde los años se en a la
Ecología ha a anzado sono amen e. Y ha e minado po sub aya ,
desde alguna de sus e ien es, no sólo la necesidad de de ende la
na u aleza o los paisajes u banos, como ha sido más adicional, sino
asimismo la necesidad de p o ege a las mino i a ias poblaciones
humanas some idas a la ma ginación.
La c í ica ecologis a nos ha dejado una aliosa con ibución: hay
que pone lími es al c ecimien o. No se a a, pensamos, de abandona
la ecnología, sencillamen e no es posible ol e hacia a ás; al
ma gen de la con eniencia de p omo e ecnologías in e medias, más
a esanales, más áciles de usa y de epa a po los p opios usua ios
(se han ealizado c í icas escalo ian es espec o de la ulne abilidad
de la sociedad ac ual an e un allo de la ecnología), hay que
8
econside a g a emen e los modelos de c ecimien o al uso. Las asas
de c ecimien o de población, de p oducción indus ial y de consumo
de ma e ias p imas, si con inúan aumen ando al i mo de es os dos o
es úl imos decenios, pod ían conduci nos den o de a ias décadas a
un colapso mundial que, p obablemen e, no signi ica ía una
aniquilación del mundo, pe o sí una eno me educción en la
p oducción ag ícola y una más que posible sacudida en la indus ia,
que e mina ían po mengua no ablemen e la población humana. Si
los p oblemas ecológicos, como pa ece, c ecen exponencialmen e, el
iesgo de que es a endencia se hicie a ealidad aumen a
pelig osamen e.
Una apa en e pa adoja se nos p esen a con la c í ica ecologis a:
desa olla nos sin c ece . O sea, si c ece es aumen a en can idad;
desa olla se supone mejo a la calidad sin aumen a la can idad. És e
es el umbo que, según se desp ende de la Ecología, debe ían oma
los países que ya han alcanzado un al o ni el de ida, es o es, un
c ecimien o ce o (se en iende en a ículos ma e iales). En cambio, los
países subdesa ollados aún deben c ece muy no ablemen e. Es e
supues o equilib io plane a io eclama imaginación polí ica. Desde
luego, és a nunca se había susci ado an paladinamen e como ha
ocu ido en el mundo posmode no.
P ecisamen e, el denominado desa ollo sos enible se halla
inca dinado en la men alidad de espe o al ambien e, a la sociedad, al
mundo. Tal desa ollo aspi a a omen a la calidad de ida
globalmen e, es deci , en a izando su sen ido cuali a i o. El desa ollo
sos enible se p esen a como opues o a la idea de un c ecimien o capaz
de de e io a el plane a. Con la idea de desa ollo nos que emos e e i
9
más bien a las necesidades sociales y pe sonales que se ampa an más
en la noción de se que en la de ene . El desa ollo, de es e modo,
apa ece inculado a a iables cuali a i as: ambien e, sanidad, paz,
jus icia social, educación...
Desde la e ien e polí ica, pa ece pe en o ia la o denación
democ á ica y solida ia de la globalización, la pa icipación y la
coope ación en la esolución global de los p oblemas de nues o
plane a. El ideal de un Gobie no mundial, de la c eación de un
Pa lamen o democ á ico mundial y de un T ibunal de Jus icia
asimismo uni e sal, ga an es de la paz del globo e áqueo, debe ía
iman a los nue os y nobles impulsos polí icos emanados de las
di e sas ci ilizaciones que con o man el ac ual mapa geopolí ico
in e nacional. Al ma gen de cómo se e mine ealizando esa ideal
in eg ación, que hab á de conjuga sabiamen e la e icacia e i o ial
con las libe ades pe sonales, lo decisi o pa ece se que las sociedades
se a iculen polí icamen e a anzando en ci ilización.
Halla un Gobie no mundial se ía el modo más e icaz de a ende al
anhelo de paz de odos los pueblos, una mane a adical de aboli la
gue a, ese ho o que an o ha lace ado his ó icamen e a la
humanidad. El camino hacia la cons i ución de ese Gobie no puede se
la p e ia aglome ación de naciones, como sucede en Eu opa, pe o no
necesa iamen e. ¿Se á es o posible algún día?, ¿hab á la su icien e
imaginación y co aje polí ico pa a ealiza lo? Los con lic os del siglo
XXI, que sin duda obs aculizan es a noble endencia y aspi ación, ya
no se án como an año po in e eses dinás icos o como en el siglo XX
po ideologías, sino po con lic os cul u ales, en e los que el