T abajo de Fin de G ado
Facul ad de Filología
G ado en Filología Hispánica
Cu so 2024/2025
Tí ulo: La si uación de bicul u alidad y de bilingüismo bimodal de las
pe sonas CODA (child en o dea adul s).
Au o a: Nie es Ma ía Mancheño Manzano.
Tu o : D . Juan Pablo Mo a Gu ié ez.
Pa a mi mad e, po anima me a no endi me después de an os años de es ue zo.
Pa a mi he mana, po se el pila más sólido a lo la go de oda mi ida.
Y pa a mi Milo, po acompaña me en cada ho a de es udio.
ÍNDICE:
1. In oducción……………………………………………………………………...1
2. Obje i os y jus i icación…………………………………………………………2
3. Me odología……………………………………………………………………...2
4. Ma co eó ico…………………………………………………………………….3
4.1. La si uación de bicul u alidad……………………………………………….3
4.2. El bilingüismo bimodal……………………………………………………...6
4.2.1. El papel de la iconicidad en la ecupe ación léxica y p oducción de
signos………………………………………………………………...8
4.2.2. La ac i ación pa alela y simul ánea de ambas
lenguas……………………………………………………………...10
4.2.3. La mezcla de
códigos……………………………………………………………..13
4.2.4. El bilingüismo bimodal y las unciones
ejecu i as…………………………………………………………..16
4.2.5. Deba e ace ca de las posibles en ajas y des en ajas del
bilingüismo…………………………………………………………19
5. En e is as……………………………………………………………………...22
6. Conclusión……………………………………………………………………...28
7. Bibliog a ía y webg a ía………………………………………………………..29
8. Anexos………………………………………………………………………….32
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LA SITUACIÓN DE BICULTURALIDAD Y DE BILINGÜISMO BIMODAL DE LAS
PERSONAS CODA (CHILDREN OF DEAF ADULTS).
1. INTRODUCCIÓN.
En el p esen e abajo a a é la si uación de bicul u alidad y bilingüismo bimodal en la que
i en las pe sonas CODA: Child en o dea adul s. Empeza emos a ando las i encias que
p esen an las pe sonas CODA pa a comp ende mejo su si uación pe sonal al ene que eje ce
como puen e o mediado en e dos cul u as: la de las pe sonas oyen es y la de las pe sonas so das,
iendo lo que es o conlle a en sus idas dia ias, con el in de conciencia de la necesidad de un
mayo núme o de in é p e es especializados en lengua de signos en las ins i uciones públicas.
Luego nos cen a emos en la si uación de bilingüismo que p esen an los CODA que saben
signa , pa a e en qué pueden llega a di e encia se o asemeja se con espec o a los bilingües
unimodales (aquellos que dominan dos lenguas con la misma modalidad). Además, ha emos un
epaso po los dis in os es udios que se han hecho ace ca de los enómenos elacionados con la
cognición y la ges ión del lenguaje que hacen es as pe sonas: el papel de la iconicidad en la
ecupe ación léxica y p oducción de signos, el e ec o de las lenguas de signos en las unciones
ejecu i as, la mezcla de códigos y la ac i ación de ambas lenguas en el ce eb o.
Po o a pa e, plan ea é un es ado de la cues ión en elación al deba e que exis e sob e los
posibles bene icios o incon enien es que supone el bilingüismo en las pe sonas CODA. Ha é así un
epaso po es udios que plan ean p oblemas en la adquisición del lenguaje y en el desa ollo
in elec ual de i ados jus amen e de esa si uación de bilingüismo, así como es udios que de ienden
que esa idea es un comple o mi o, pos ulando que hay más bene icios que limi aciones. A día de
hoy no se ha llegado oda ía a una conclusión al espec o, pe o comp ende el pun o en el que se
encuen a la in es igación es un paso imp escindible pa a una u u a concienciación social e ec i a.
Realiza é además es en e is as pa a e has a qué pun o dichos enómenos pueden llega a
e leja se en la ealidad y has a qué pun o los en e is ados son conscien es de ello. Con ello pod é
e leja an o las simili udes como las di e encias que puede supone la expe iencia CODA, una
expe iencia a iada, he e ogénea y compleja que es necesa io isibiliza pa a u u os es udios.
Habla é cuando sea necesa io de la “comunidad so da” y e i a é nomb es como
“so domudos”, po que es un é mino p opio del capaci ismo, o sea, una denominación impues a po
pe sonas sin discapacidad que hace e e encia a la incapacidad de comunica se que ienen los
componen es de la comunidad so da, cuando es o no es así, pues ienen la lengua de signos como su
p opio sis ema de comunicación, elemen o undamen al en su iden idad (Michelle Papin, 2021).
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2. OBJETIVOS Y JUSTIFICACIÓN.
Es e T abajo de Fin de G ado nace del deseo de que e especializa me en un u u o como
in é p e e de lengua de signos española; he is o una buena opo unidad pa a in o ma me sob e el
ema y sob e la lengua de signos española, pudiendo in oduci me en es e mundo y conoce en
mayo p o undidad lo que conlle a se bilingüe bimodal.
El obje i o p incipal de es e abajo es e en qué consis e el bilingüismo bimodal y e qué
supone en la adquisición del lenguaje y desa ollo cogni i o de las pe sonas CODA. Además,
p e endo da le isibilidad a una si uación compleja de la que no se habla an o y, en caso de
habla se de ella, se hace de mane a muy educida, sin ene en cuen a lo he e ogénea, a iada y
complicada que puede se la si uación y expe iencia de bilingüismo y de bicul u alidad de las
pe sonas CODA. He is o nume osos es udios cen ados en casos de bilingüismo unimodal, que es
el más común, pe o muy pocos cen ados en un bilingüismo compues o po dos modalidades de
lengua o almen e di e en es: la isual y ges ual y la o al y audi i a.
Si que emos da le isibilidad a es a si uación, debemos dá sela en su o alidad, po muy
compleja que sea o pa ezca. Con ello p e endo ambién hace una ei indicación pa a que se enga
en cuen a es a complejidad an o en u u os es udios como en la educación o los se icios públicos.
3. METODOLOGÍA.
Es e abajo se compone de dos pa es di e en es:
La p ime a de ellas es un ma co eó ico, pa a el que he necesi ado segui una me odología
desc ip i a haciendo una e isión bibliog á ica de di e en es es udios especializados en el
bilingüismo bimodal y en la si uación de bicul u alidad de las pe sonas CODA. Es o me ha
pe mi ido hace un es ado de la cues ión y desc ibi cua o enómenos que po lo gene al se suelen
da debido a es e ipo de bilingüismo y que a ec a a un sec o de la población.
La segunda pa e se compone de es en e is as a pe sonas CODA que siguen la
me odología “his o ia de ida”, que consis e en hace p incipalmen e que la pe sona en e is ada se
sien a lo su icien emen e cómoda como pa a que haga un eco ido po los aspec os de su ida que
hayan enido o engan elación con la si uación de bilingüismo bimodal y bicul u alidad (en es e
caso). He guiado sus in e enciones a a és de una se ie de p egun as pa a asegu a me de que
man eníamos la cohe encia y obje i os de es e abajo. No obs an e, es as p egun as a ia án en
unción de la in o mación que ayan apo ando p og esi amen e los colabo ado es.
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4. MARCO TEÓRICO.
4.1. LA SITUACIÓN DE BICULTURALIDAD.
Michelle Papin (2021) habla de que la es igma ización hacia las lenguas de signos du a on
has a inales del siglo XX, po que se conside aban la úl ima opción an e la posibilidad de no pode
comunica se, e an conside adas una de o a y se eían con e güenza, es po ello que solo se
empleaban den o de la comunidad so da como o ma de comunicación en e ellos. Pe o cla o, es o
supone que es as pe sonas no u ie an ida ue a de su comunidad o que sus posibilidades de
socialización se ie an limi adas (Michelle Papin, 2021). Di ía que al ez po ese es igma hay
oda ía mucho desconocimien o sob e cómo a ec a el sabe lengua de signos a la cognición de las
pe sonas signan es, a las unciones ejecu i as o la mane a que ienen de adqui i el lenguaje.
Las pe sonas CODA, en inglés Child en o dea adul s, son hijos oyen es de pad es so dos
(HOPS en español), po lo que han es ado expues os a la lengua de signos desde emp ana edad en
el ámbi o amilia , así como a la lengua o al en los ámbi os ajenos al hoga y en o nos sociales,
como la calle o el colegio (Michelle Papin, 2021). Al igual que se habla de hablan es de he encia
cuando se a a de pe sonas que han ap endido en el ámbi o del hoga una lengua o al mino i a ia a
la ez que han adqui ido o a más dominan e y que ha enido la sup emacía en sus idas, en es e
caso hablamos de signan es de he encia, po que la lengua que se impone es la lengua o al (Michelle
Papin, 2021). Las es adís icas indican que al menos en e el 90% y 95% de los hijos de pad es
so dos son oyen es, po lo que podemos hace nos una idea de que la mayo ía de amilias inse as en
la comunidad so da p esen an miemb os en es a si uación (Del Cue o San iago, 2015).
Michelle Papin (2021) explica que las pe sonas CODA i en en una si uación de
bicul u alidad: se sien en en la on e a en e el mundo oyen e y el so do, dado que no se sien en
como pe enecien es comple amen e ni a una cul u a ni a o a, es un i y eni en e ambas según la
si uación de comunicación, lo que c ea un con lic o de iden idad. “La iden i icación es la acción de
pe cibi y econoce la iden idad, es un p oceso sociológico a la ez que psicológico po el cual un
suje o iende a con o ma se con los alo es comunes de un g upo” (Michelle Papin, 2021, p.2). Es a
si uación de bicul u alidad pone a las pe sonas CODA en si uaciones ambi alen es:
Po un lado, ambién su en pa e de la disc iminación que i en sus pad es y amilia es
so dos, dado que es án inse os en esa cul u a y en ocasiones se en en an a si uaciones que, ya sea
po la emp ana edad o la al a de compe encia lingüís ica, cul u al o é ica, no son capaces de
enca a a pesa de ene acceso a la in o mación comple a del mensaje: si uaciones incómodas de
comunicación, comen a ios despec i os de o as pe sonas hacia sus amilia es so dos, p egun as
desag adables ace ca de su amilia y si uación pe sonal, cues ionamien o de la c ianza que han
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ecibido, al a de conocimien o sob e algunos concep os en lengua de signos desencadenando la
imposibilidad de eje ce adecuadamen e la unción de mediado , e c (Michelle Papin, 2021).
Además, un pun o a des aca es la ue e esponsabilidad de es os hijos con espec o a sus
pad es: se sien en en la obligación de unciona como puen e en e una cul u a y o a y de
desempeña el papel de de enso es, ya sea aduciendo o ges ionando si uaciones que no
ges iona ían si ue an hijos de pad es oyen es, po lo que en ocasiones son ellos los que eje cen el
ol de pad e y se en en uel os en un es ado de hipe igilancia que puede a ec a a su salud men al
(Michelle Papin, 2021). Se en en la necesidad de apo a a sus pad es lo que es os no pueden
pe cibi po ellos mismos, eniendo que p es a el doble de a ención a los es ímulos del en o no pa a
sabe qué es necesa io ansmi i a sus p ogeni o es, pa a que así dispongan de odo el con ex o
necesa io (Michelle Papin, 2021). Además, acaban desa ollando un sen ido de la jus icia mucho
más es ic o y una mayo capacidad empá ica al p esencia dia iamen e la disc iminación a la que se
en en an sus amilia es (Michelle Papin, 2021). Michelle Papin (2021) a i ma lo siguien e:
“No maliza a mi amilia e a en onces mi misión implíci a. Repe i lo que mis
pad es in en aban a icula a las pe sonas oyen es (incluso las de su amilia de o igen) o el
hecho de que adul os oyen es se di igían a mí pa a habla con mis pad es me
p opo cionaba, po un lado, un espacio del que podía saca pa ido —ya que podía in lui
en las con e saciones—, pe o, po o o lado, los malen endidos e an ecuen es y esas
si uaciones me esul aban penosas ya que no enía las compe encias lingüís icas, é icas y
cul u ales necesa ias pa a eje ce de mediado a-in é p e e.” (p.8).
Es e p oblema se es á empezando a sol en a más en los úl imos años, g acias a que algunas
ins i uciones es án empezando a p opo ciona in é p e es especializados, haciendo que los hijos de
pad es so dos no engan que e se en si uaciones que no les co esponden en su ol de hijos y
pudiendo delega pa e de sus esponsabilidades: “La implan ación de los p og amas eglados de
o mación de ILS, en los que cualquie pe sona puede elegi o ma se y desempeña es a p o esión,
ha libe ado, en cie a medida, a los CODA de esa labo ” (Michelle Papin & González-Mon esino,
2023, p.165). Sin emba go, es o no es su icien e: sigue siendo oda ía muy necesa io apoyo
psicológico pa a es as pe sonas pa a que les ayude a abo da las consecuencias psicológicas de es a
si uación: los p oblemas de iden idad, au oes ima, ges ión de la p esión social que eciben, e c.
(Michelle Papin & González-Mon esino, 2023).
No obs an e, Michelle Papin (2021) acla a que po o o lado ambién gozan de los
p i ilegios de los que las pe sonas oyen es dis u an en el día a día: las pe sonas oyen es ienen en
mayo conside ación las ideas del hijo y no an o la de los pad es, los conside an con más
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capacidades in elec uales que a sus p ogeni o es, se di igen di ec amen e a ellos a la ho a de
comunica algo, acaban desa ollando sus habilidades sociales, emocionales y de esolución de
con lic os, e c. Michelle Papin (2021) añade:
“Podemos se aliadas legi imadas po nues os conocimien os lingüís icos y
cul u ales, así como po la au en i icación de nues as elaciones de iliación con la
comunidad so da; pe o ambién ep esen amos al op eso , dada la his o ia de dominación
po pa e de las pe sonas oyen es. Es a ealidad pe cibida supone un e o, pues o que
podemos alo a y desea compa i la iden idad de nues a amilia, pe o, a la ez, podemos
man ene sen imien os in e io izados de ma ginalidad que nos impone la comunidad de
oyen es” (p.2).
Los p oblemas del colec i o CODA en elación a su bicul u alidad se pueden ex ende a su
o mación como in é p e es de lengua de signos, pues muchos de ellos deciden hace de su unción
como in e media ios su ca e a p o esional y con e i se en in é p e es ins uidos (Michelle Papin &
González-Mon esino, 2023). Decimos que sus p oblemas con inúan en es e ámbi o po que, pa a
quienes la lengua de signos es L1, es común que du an e su o mación desa ollen abu imien o y
desmo i ación, ya que los p og amas o ma i os es án en ocados a pe sonas que empiezan a
ap ende la lengua de signos desde ce o, como una segunda lengua, po lo que el diseño de la
o mación no se ajus a al ni el de expe iencia de esas pe sonas CODA (Michelle Papin &
González-Mon esino, 2023): “A pesa de las expe iencias y habilidades que apo an al aula y a la
p o esión del ILS, no se ienen en cuen a las necesidades especí icas de los CODA ni sus
habilidades” (Michelle Papin & González-Mon esino, 2023, p.166). Con es e abajo abogo po una
e o ma de los p og amas docen es enca gados en la o mación p o esional de in é p e es en la
lengua de signos pa a que engan en cuen a la si uación de los hijos oyen es de pad es so dos,
ayudándolos así a una mejo inse ción labo al en el camino que han decidido escoge .
El é mino CODA ayuda a es e colec i o a de ini un poco más esa iden idad ambigua de
bicul u alidad que p esen an y a isibiliza la si uación que i en día a día (Michelle Papin, 2021).
Además, la apo ación de un é mino ha abie o camino a que se hagan más in es igaciones al
espec o (Michelle Papin & González-Mon esino, 2023). Aún así, es a denominación es
ela i amen e ecien e, po que Michelle Papin (2021) a i ma que ue Milie B o he la p ime a
pe sona en usa lo en 1982 cuando c eó una undación pa a es e colec i o, po lo que hace an solo
43 años que se p opuso.
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4.2. EL BILINGÜISMO BIMODAL.
En el an e io apa ado he hablado de la si uación de bicul u alidad que p esen an las
pe sonas CODA, así como de las consecuencias que es o supone en sus idas. Así pues, en es e
apa ado me oy a cen a en la si uación de bilingüismo bimodal en la que se si úan los hijos
oyen es de pad es so dos que dominan la lengua de signos.
Co al Can illo Ho illo (2019), K. Emmo ey, M. R. Giezen y T. H. Gollan (2016), Saúl
Villame iel, Pa icia Dias, B endan Cos ello y Manuel Ca ei as (2015) de inen el bilingüismo
bimodal como un ipo de bilingüismo en el que la pe sona domina dos lenguas di e en es, pe o cada
una de ellas posee una modalidad dis in a: la lengua de signos, que iene una modalidad isual y
ges ual, y una lengua o al, que iene una modalidad audi i a y o al (es el caso de alguien que sepa
español y lengua de signos española). En es e sen ido, usa án y necesi a án sis emas
senso iomo o es di e en es (Emmo ey e al, 2016).
Se di e encia de la o ma del bilingüismo al que odos es amos más acos umb ados, que es
el bilingüismo unimodal, aquel en el que ambas lenguas p esen an la misma modalidad: o bien la
o al y audi i a (pe sonas que sepan inglés y español po ejemplo) o bien la isoges ual (pe sonas
que sepan lengua de signos española y lengua de signos ancesa, po ejemplo), po lo que no hab á
di e encia en los sis emas senso iales (Emmo ey e al, 2016). Es es a ca ac e ís ica jus amen e lo
que plan ea o a di e encia digna de des aca : ambién se di e encian en la posibilidad o
imposibilidad de ep oduci ambas lenguas al mismo iempo, es deci , los bilingües bimodales, al
maneja dos lenguas en dos modalidades dis in as, sí que pueden ep oduci las al mismo iempo
(o al y ges ualmen e), pe o los bilingües unimodales no, po que necesi an o bien el ac o o al o
bien el sis ema mo o , po lo que deben ep oduci una en pe juicio de la o a (Villame iel e al.,
2015). Es po es o mismo que debemos conside a que la o ma que iene una pe sona bilingüe
bimodal de o ganiza , desa olla y adqui i el lenguaje di e i á de la mane a en la que lo hace una
pe sona bilingüe unimodal (Emmo ey e al, 2016).
No obs an e, ambién p esen an simili udes con los bilingües unimodales en cuan o a los
mecanismos empleados pa a selecciona el lenguaje, como es la posibilidad de que se ac i en en el
ce eb o las dos lenguas de mane a simul ánea y pa alela (Can illo Ho illo, 2019; Gimeno-Ma ínez,
2024; Villame iel e al., 2015).
Can illo Ho illo (2019) explica que las pe sonas bilingües bimodales son aquellas que de
alguna mane a es án inse as en la comunidad so da: ya sea po que ellas mismas engan
discapacidad audi i a y engan conocimien o de la lengua de signos como L1 y de la lengua esc i a;
po que sean pe sonas CODA (child en o dea adul s) y po an o dominen la lengua de signos
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Finalmen e, si no hay elación semán ica ni simili ud en LSE, el juicio debe ía se el más
ápido en compa ación con el caso an e io , po que al no habe una elación semán ica, se e i a la
ac i ación de concep os elacionados que pod ían gene a con usión y la al a de simili ud
onológica en LSE elimina la posibilidad de que se ac i en ep esen aciones compe ido as,
acili ando la selección de la espues a co ec a (Villame iel e al., 2015). De es a o ma, el ce eb o
puede p ocesa la in o mación de mane a más di ec a, sin necesidad de esol e con lic os o
ambigüedades (Villame iel e al., 2015).
En conclusión, la ac i ación simul ánea de dos lenguas en el ce eb o iene sus e ec os en él y
los bilingües bimodales oyen es, al igual que los bimodales so dos, expe imen an la ac i ación
pa alela de ambas lenguas, incluso cuando es án ealizando una a ea solo en la lengua hablada
(Villame iel e al., 2015). Necesi an hace un eje cicio de inhibición pa a e i a que ambas lenguas
con luyan a la ho a de exp esa se en con ex os monolingües “some iendo los signos cuando hablan
con no signan es y some iendo las palab as cuando hablan con signan es” (Can illo-Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024, p.684). Es o apoya ía la idea de que la ac i ación in e lingüís ica no
depende de la modalidad de las lenguas y que, además, la modalidad senso ial (o al s. isual) no es
un ac o de e minan e pa a la ac i ación pa alela y simul ánea (Villame iel e al., 2015). Po o a
pa e, es a eo ía demues a que la lengua de signos, al igual que las lenguas o ales, in luye en el
p ocesamien o y conocimien o que se enga de o as lenguas (Villame iel e al., 2015).
4.2.3. LA MEZCLA DE CÓDIGOS.
En elación con la ac i ación simul ánea y pa alela de ambas lenguas, enemos el enómeno
de la mezcla de códigos. Es o es algo común en pe sonas CODA que saben signa cuando se
encuen an en si uaciones bilingües con o as pe sonas CODA que ambién saben signa (Emmo ey
e al., 2016). La mezcla de códigos consis e en in eg a elemen os de ambas lenguas den o de la
misma ase, ealizando una p oducción in e calada de ambas lenguas (palab as y señas) den o de
un mismo enunciado (Emmo ey e al., 2016).
La ue e p e e encia po la mezcla de códigos en bilingües bimodales sugie e que la
selección léxica ocu e ela i amen e a de en el p oceso de p oducción del lenguaje: las
ep esen aciones de ambas lenguas es án ac i as simul áneamen e du an e un iempo an es de que se
seleccionen los elemen os especí icos pa a la p oducción; si la selección ocu ie a emp ano, se
elegi ía una sola lengua al p incipio del enunciado y no hab ía mezcla (Emmo ey e al., 2016).
La mezcla de códigos no se debe ía con undi con la al e nancia de códigos, que
básicamen e consis e en cambia de una lengua a o a en e ases (Emmo ey e al., 2016). Pa a ello
es necesa io la inhibición: eco demos que es el p oceso po el cual se sup ime o se desac i a una
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lengua pa a pode usa la o a sin in e e encias de la p ime a (Emmo ey e al., 2016). La mezcla de
códigos se da po que an o la lengua o al como la lengua de signos es án lib es de cualquie p oceso
de inhibición del lenguaje, cosa que hacen los bilingües unimodales pa a pode cambia de un
código a o o (Emmo ey e al., 2016). No obs an e, engamos p esen e que en el caso de los
bilingües bimodales, es posible ep oduci ambos códigos al mismo iempo (Villame iel e al.,
2015). Es o indica que el sis ema de p oducción lingüís ica bilingüe es capaz de desac i a la
inhibición en e lenguas pa a pe mi i la p oducción simul ánea de equi alen es de aducción
(Emmo ey e al., 2016).
Cogni i amen e, la mezcla de códigos en bilingües bimodales es menos cos osa que la
inhibición comple a de una lengua, es deci , es más ácil pa a el ce eb o accede a ambas lenguas al
mismo iempo y selecciona elemen os de ambas, haciendo una ecupe ación dual de léxico, que
sup imi comple amen e una pa a usa solo la o a, que es lo que se ha ía en la al e nancia de
códigos. No implica un cos e adicional en el p ocesamien o léxico, cogni i amen e es menos
demandan e, a pesa de que se deben ecupe a dos elemen os léxicos simul áneamen e; es po ello
que las pe sonas CODA p e ie en ecu i a la mezcla de códigos en luga de la al e nancia de
códigos (Emmo ey e al., 2016).
Emmo ey e al. (2016) explican que en el bilingüismo unimodal los cos es del cambio de
código son asimé icos: cambia de la lengua no dominan e a la dominan e es menos cos oso
cogni i amen e que cambia de la dominan e a la no dominan e; es o se debe a que la lengua
dominan e es á más ac i a y accesible, po lo que el cambio equie e menos es ue zo de inhibición
de la lengua no dominan e. Emmo ey e al. (2016) con inúan diciendo que es a asime ía se cen a
en la di ección del cambio y se explica po la di e en e ue za de inhibición en e la lengua
dominan e y la no dominan e; sin emba go, aunque ambién se obse a una asime ía simila en la
mezcla de códigos en bimodales, es de na u aleza di e en e, po que la asime ía en bilingües
bimodales no se cen a en la di ección del cambio en e ases comple as, sino en la posibilidad de
inse a elemen os de una lengua den o de la es uc u a de la o a du an e la mezcla de códigos: se
encuen an mezclas de una sola seña en una ase en español o al (po ejemplo: "Quie o [SEÑA:
COMER]"), pe o no se encuen an mezclas de una sola palab a en español en una ase en lengua
de signos española (po ejemplo: no se encuen a una ase en lengua de signos española con la
palab a aislada "oí " en inglés) (Emmo ey e al., 2016).
Es a asime ía se debe a la inhibición que se hace de la lengua hablada cuando la lengua de
signos española es la lengua ma iz: la lengua ma iz es la lengua que p opo ciona la es uc u a
sin ác ica p incipal del enunciado (Emmo ey e al., 2016). Cuando la lengua de signos española es
la lengua ma iz, la lengua hablada u o al se inhibe ue emen e a ni el léxico, lo que impide la
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p oducción o inse ción de palab as aisladas en inglés den o de una es uc u a sin ác ica en lengua
de signos española (Emmo ey e al., 2016).
Además, po o a pa e, la lengua de signos (no dominan e) pa ece se más ácil de inhibi pa a los
CODAS que la lengua o al (dominan e), apoyando esa idea de la asime ía (Emmo ey e al., 2016).
Se ha comp obado po Emmo ey e al. (2016) que niños y adul os bilingües bimodales susu an
palab as en español mien as signan en lengua de signos española; se in e p e a como una e idencia
de la ue e inhibición del español cuando la lengua de signos española es la lengua ma iz.
Básicamen e, el susu o se ía una o ma de "ali ia " la p esión de la inhibición o al, pe mi iendo
que algunos elemen os de la lengua hablada "escapen" (Emmo ey e al., 2016).
La mezcla de códigos en sí misma no es cos osa, pe o los p ocesos de inhibición necesa ios
pa a cambia hacia o desde la mezcla (o pa a cambia en e una lengua única -solo español o al o
solo lengua de signos española- y una mezcla de códigos) sí lo son (Emmo ey e al., 2016). En o as
palab as, sí que se encuen an cos os al "en a " y "sali " de la mezcla de códigos. Pasa de habla
solo español a habla una mezcla de español o al y lengua de signos española implica “encende ”
una lengua, en es e caso la lengua de signos española, sin necesidad de inhibi el español o al, pues
sigue p esen e en la mezcla; po o o lado, pasa de una mezcla de español o al y lengua de signos
española a habla solo español o al implica “apaga ” una lengua, en es e caso la lengua de signos
española (Emmo ey e al., 2016).
Emmo ey, Pe ich y Gollan (2014), ci ados en Emmo ey e al. (2016), pidie on a bilingües
de lengua de signos ame icana e inglés que nomb a an imágenes en es condiciones: solo inglés,
solo en lengua de signos ame icana y en una mezcla de ambos códigos. Se midie on los iempos de
espues a pa a e alua o medi los cos os de cambio, y se io que los iempos de espues a pa a
cambia a la mezcla de códigos (ya sea desde el inglés o lengua de signos ame icana) no ue on más
la gos que los iempos de espues a pa a pe manece en la misma condición. Sin emba go, los
iempos de espues a pa a cambia ue a de la mezcla de códigos (a inglés o lengua de signos
ame icana solo) sí ue on más la gos. Es o indica que “encende ” una lengua adicional pa a en a
en la mezcla no es cos oso, pe o “apaga ” una lengua e inhibi la al sali de la mezcla sí que lo es
(Emmo ey e al., 2016). En de ini i a, la inhibición es el ac o que gene a un cos o cogni i o en el
cambio de lengua.
Emmo ey, Pe ich y Gollan (2014), ci ados en Emmo ey e al. (2016), ie on además que la
mezcla de códigos acili aba en los pa icipan es la ecupe ación de signos que enían una baja
ecuencia de uso, cuando no malmen e lo espe able es que el uso de dos lenguas al mismo iempo
di icul a a el acceso al ocabula io de al menos una de ellas.
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O a pun ualización que Emmo ey, Pe ich y Gollan (2014), ci ados en Emmo ey e al.
(2016), hicie on es que pa ece se que la mezcla de códigos e asaba el inicio del habla po que los
bilingües bimodales p e e ían sinc oniza el inicio de las palab as y de los signos, es deci , e asan
el inicio del habla has a que la mano alcanzaba el luga obje i o del signo.
4.2.4. EL BILINGÜISMO BIMODAL Y LAS FUNCIONES EJECUTIVAS.
Co al Can illo Ho illo (2019) explica que las unciones ejecu i as son el conjun o de
habilidades cogni i as que nos pe mi en ene el con ol de nues o compo amien o, emociones y
pensamien os. Es as unciones son undamen ales pa a plani ica , oma decisiones, esol e
p oblemas y adap a nos a nue as si uaciones (Can illo Ho illo, 2019). Además, Can illo Ho illo
(2019) añade que es as capacidades se an desa ollando desde la in ancia.
La misma au o a lle a a cabo jun o a Isabel Rod íguez-O iz o a in es igación en 2024
llamado Bilingüismo bimodal y unciones ejecu i as: Posibles e ec os sob e la inhibición, la
plani icación y la memo ia de abajo, con la que busca ilus a si los bilingües unimodales
mues an en ajas en e a las pe sonas monolingües en cuan o a unciones ejecu i as, además de
e si esas posibles en ajas las p esen an ambién las pe sonas bilingües bimodales. No obs an e, a
di e encia de o os es udios, ienen en cuen a a iables como la edad, el sexo, el o igen é nico o el
ni el de o mación académica. Pa a ello, ealizan un expe imen o de a ias p uebas o a eas
cen adas cada una en una des eza, pa a analiza has a qué pun o se en esas en ajas o has a qué
pun o no se ob ienen da os ele an es al espec o (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024):
La p ime a des eza en pone se a p ueba es el con ol inhibi o io y el obje i o es e alua la
capacidad de una pe sona pa a inhibi la in o mación i ele an e, con ola impulsos, esis i
dis acciones y sup imi espues as no deseadas (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La p ime a a ea que pone a p ueba la des eza de la inhibición es la de s oop e bal: se
basa en el conocido "e ec o S oop", un enómeno psicológico que demues a que nos esul a más
di ícil nomb a el colo de una palab a cuando el signi icado de la misma y su colo no coinciden
(po ejemplo, la palab a " ojo" esc i a en colo azul); es una he amien a u ilizada pa a e alua la
capacidad de una pe sona pa a con ola la in e e encia cogni i a (Can illo Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024). En es e sen ido, los p ime os en ob ene mejo es esul ados ue on los
bilingües unimodales, los segundos los bilingües bimodales y po úl imo los pa icipan es
monolingües; Can illo Ho illo y Rod íguez-O iz (2024) eo izan que el mo i o de es os esul ados
es el es ue zo de inhibición de la lengua no obje i o que ienen que hace los pa icipan es: en el
caso de los bilingües unimodales, deben inhibi comple amen e una de las lenguas po que no
pueden p oduci las dos al mismo iempo, cosa que sí pueden hace los bilingües bimodales: ya
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hemos hablado de que en ellos se puede da la mezcla de códigos, po lo que su capacidad de
inhibición no es á an en enada como en los bilingües unimodales, y menos aún en los pa icipan es
monolingües po que, al ene solo conocimien o de una única lengua, no se en en la necesidad de
inhibi ninguna o a (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La segunda a ea es la de s oop no e bal, en la que en luga de u iliza palab as esc i as en
colo es, se u ilizan lechas que a ían en di ección y ubicación (Can illo Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024). En es a p ueba no se han is o di e encias signi ica i as en e los
pa icipan es, segu amen e po que no hay palab as esc i as in oluc adas, de mane a que la demanda
cogni i a que les supone es á bas an e igualada pa a odos los pa icipan es (Can illo Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024).
El obje i o de la a ea Simon e bal es e alua cómo la asociación de una palab a con un
mo imien o (a iba o abajo) puede e se a ec ada po la ubicación de la palab a en la pan alla. Una
ez más, los más a en ajados ue on los bilingües unimodales, seguidos de los bilingües bimodales
y po úl imo los pa icipan es monolingües (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). La
explicación de las in es igado as an e ales esul ados uel e a se lo en enadas que ienen los
pa icipan es las capacidades de inhibición de es ímulos i ele an es debido al p opio ipo de
bilingüismo que p esen an, es deci , la explicación uel e a se la misma dada en la p ime a p ueba
(Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La a ea non e bal Simon se basa en el mismo p incipio que la a ea e bal de Simon, pe o
u iliza es ímulos no e bales, o sea, lechas en luga de palab as (Can illo Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024). De nue o, al no habe palab as in oluc adas no se han is o di e encias en
los esul ados p esen ados en e bilingües unimodales, bimodales y monolingües (Can illo Ho illo
& Rod íguez-O iz, 2024).
En de ini i a, con espec o a la des eza de inhibición de es ímulos i ele an es, los
esul ados sugie en que los bilingües mues an en ajas en inhibición sob e los monolingües, pe o
solo en a eas complejas (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). Además, se p opone que la
cla e de la di e encia en e bilingües unimodales y bilingües bimodales pod ía es a en el ipo de
bilingüismo: los unimodales, al se bilingües en dos lenguas o ales, es án expues os a un mayo
g ado de in e e encia lingüís ica que los bimodales, necesi ando en onces ene más en enada la
capacidad de inhibición, a lo que se añade la incapacidad de ep oduci ambas lenguas al mismo
iempo, necesi ando inhibi una de o ma ineludible (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La segunda des eza en pone se a p ueba es la capacidad de plani icación, es deci , la
capacidad de desa olla una es a egia pa a alcanza un obje i o y de analiza la si uación,
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iden i ica obs áculos y encon a soluciones c ea i as (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La a ea que pone a p ueba es a des eza es la a ea llamada To e de Hanoi: se mues an es pos es
e icales, uno de ellos iene una se ie de discos de di e en es amaños, colocados en o den e ical
de mayo a meno , o mando una o e; el pa icipan e debe mo e odos los discos desde el pos e
inicial has a el pos e inal, u ilizando el pos e cen al como apoyo; solo se puede mo e un disco a
la ez y un disco más g ande nunca puede coloca se encima de un disco más pequeño (Can illo
Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). Los esul ados mos a on que los bilingües unimodales
demues an una cla a en aja sob e los monolingües y los bilingües bimodales, los cuales no
mos a on di e encias signi ica i as en e ellos (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La e ce a des eza y úl ima que pone a p ueba es e es udio es la memo ia de abajo, que
consis e en la capacidad de man ene y manipula in o mación en la men e du an e un co o pe íodo
de iempo mien as se abaja en una a ea (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). Las au o as
la ponen a p ueba a a és de es a eas:
La p ime a es la memo ia de abajo audi i a: la capacidad de man ene y manipula
in o mación audi i a en la men e, lo cual es esencial pa a a eas como segui ins ucciones e bales,
comp ende con e saciones y esol e p oblemas (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). Los
pa icipan es escuchaban una se ie de dígi os en el mismo o den o en el o den in e so, y a
con inuación debían ep oduci los siguiendo el mismo o den en el que se les había p opo cionado;
pos e io men e se hacía lo mismo pe o combinando le as y núme os mezclados en e sí, el
pa icipan e debía epe i los núme os en o den ascenden e y luego las le as en o den al abé ico
(Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). En es a a ea se io una en aja de los bilingües
unimodales en e a los monolingües y a los bilingües bimodales, los cuales no a ia on
signi ica i amen e en sus esul ados; segu amen e se deba a que es a a ea necesi a de la ac i ación
de los sis emas de p ocesamien o onológico y a icula o io, y posiblemen e los bilingües
unimodales ienen un mayo en enamien o en la ges ión de in o mación onológica al es a
cambiando con inuamen e de lenguas (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
La segunda a ea es la memo ia isoespacial, que es la capacidad de eco da y p ocesa
in o mación isual sob e la ubicación y las elaciones espaciales de obje os. Es a habilidad es
esencial pa a a eas como o ien a se, eco da u as, dibuja mapas y manipula obje os en el
espacio. Se ealizó mos ando nue e cubos de colo es en una pan alla que se iluminan en una
secuencia especí ica y el pa icipan e debe obse a a en amen e la secuencia en que se iluminan los
cubos pa a luego selecciona los siguiendo el o den p e iamen e suge ido (Can illo Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024). Los esul ados de es a a ea mues an una en aja de los bilingües
bimodales en e a los unimodales y monolingües; Can illo Ho illo y Rod íguez-O iz (2024)
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sugie en que se debe a la con igu ación de la lengua de signos: es a sigue dis in os pa áme os que
al combina se o man signos especí icos con un signi icado conc e o; las pe sonas bilingües
bimodales deben eco da es os pa áme os pa a combina los seguidamen e de mane a que puedan
en ende el mensaje que se les ansmi e, y la ía po la que cap an es a in o mación es la isual, de
mane a que ienen mayo en enamien o con a eas isuales y ges uales (Can illo Ho illo &
Rod íguez-O iz, 2024).
En esumen, es e expe imen o demues a que el ipo de bilingüismo de ini á la des eza que
cada pe sona desempeñe según la a ea (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). Po o o lado,
esal a la complejidad exis en e en e el bilingüismo y la cognición que es e implica (Can illo
Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024). A su ez, las au o as dejan cla o que es e es uno de los muchos
es udios que hay al espec o, y que pa a llega a conclusiones más sólidas es necesa io ealiza más
expe imen os con el in de con as a los da os (Can illo Ho illo & Rod íguez-O iz, 2024).
4.3. DEBATE ACERCA DE LAS POSIBLES VENTAJAS Y DESVENTAJAS DEL
BILINGÜISMO.
Aún hoy en día sigue en pie un deba e muy conocido ace ca de las posibles en ajas o
incon enien es que puede supone el bilingüismo en la cognición; a ello se suman los es udios que
apoyan que esas en ajas o incon enien es no dependen del bilingüismo en sí, sino de la
combinación de o os ac o es ex e nos: “la en aja bilingüe es obje o de deba e en la ac ualidad,
ya que algunos in es igado es sos ienen que no es más que una me a consecuencia de ac o es
ex e nos no con olados y de amaños mues ales educidos” (Can illo & Rod íguez, 2024, p.680).
En es e apa ado solo habla é de las ideas más deba idas ace ca de es e asun o, con el in de hace
un es ado de la cues ión, ya que es un deba e muy amplio y aba ca lo en e amen e se hace
imposible.
Signo e Do casbe o y Cuche -Mon e ubio (2024) exponen algunos posibles p oblemas
que pueden p esen a las pe sonas a la ho a de ap ende una lengua ma e na; en e ellos des acan
es: el p ime o son los as o nos no p ima ios, aquellos que no a ec an al lenguaje di ec amen e
pe o sí indi ec amen e, como po ejemplo el as o no del espec o au is a, lesiones ce eb ales,
adicciones, discapacidades in elec uales, e c.; el segundo son los as o nos especí icos del lenguaje
que sí a ec an conc e amen e al ni el del mismo; y el e ce o se ía los p oblemas pa a ap ende la
lengua ma e na po in e e encias que se dan con o a lengua. Es en es e e ce p oblema donde se
inse a ía el bilingüismo, po lo que dan a en ende que debido a las in e e encias en e lenguas que
se pueden da en si uaciones de bilingüismo o diglosia una pe sona puede ene p oblemas pa a
ap ende su lengua ma e na (Signo e Do casbe o & Cuche -Mon e ubio, 2024).
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Signo e Do casbe o y Cuche -Mon e ubio (2024) con inúan explicando que pa a que es o
no ocu a es necesa io alcanza lo que se conoce como bilingüismo coo dinado y comple o: el
bilingüismo coo dinado es aquel en el que los dos sis emas lingüís icos es án o ganizados de
mane a independien e, pe mi iendo que las palab as en ambas lenguas es én elacionados a
concep os sepa ados; el bilingüismo comple o es aquel en el que los hablan es mues an una al a
des eza en ambos idiomas. Las au o as ecalcan que el p oblema iene cuando se a a de un
bilingüismo compues o (donde los dos sis emas lingüís icos es án mezclados has a el pun o de que
las palab as de ambas lenguas se elacionen a un único concep o, gene ando con usión y
di icul ades pa a sepa a las dos lenguas) e incomple o (la pe sona iene un mayo con ol sob e una
lengua, mos ando una des eza desequilib ada en cuan o a ambas y di icul ando la comunicación en
la lengua de la que no se iene an a sol u a) (Signo e Do casbe o & Cuche -Mon e ubio, 2024).
Daniel Ad o e -Roig y Ana Ansaldo (2009) explican que algunos es udios a i man que los
bilingües necesi an un mayo iempo de espues a en a eas de denomina dibujos, a eas de luidez
e bal y a eas de decisión semán ica, al igual que p esen an más eces el enómeno de TOT ( ip o
he ongue o pun a de lengua): enómeno que sucede cuando se conoce una palab a pe o no se
ecue da cómo e a. Esos mismos es udios achacan es o al bilingüismo y a la consecuen e
in e e encia de dos lenguas: la lengua obje i o y la no obje i o (Ad o e -Roig & Ansaldo, 2009).
Al edo A dila (2012) explica que en es udios como Rosselli e al. (2000) y Gollan,
Mon oya y We ne (2002) se apoya la des en aja del bilingüismo en cuan o a la luidez e bal en
ambas lenguas. Además, es os esul ados se explican po necesi a más iempo pa a selecciona la
lengua adecuada y pa a decidi a qué lengua pe enece una palab a (A dila, 2012); en o as palab as,
se explica po la necesidad de maneja dos sis emas lingüís icos di e en es, equi iendo así un
mayo iempo de espues a.
Sin emba go, Bialys ok e al. (2008), ci ados en Ad o e -Roig y Ansaldo (2009), hicie on
o o es udio en el que se comp obó que no hubo di e encias sus anciales en e monolingües y
bilingües en ac i idades elacionadas con la memo ia de abajo, mien as que los monolingües
u ie on mejo es esul ados en a eas de ecupe ación de léxico (po el hecho de que los bilingües
engan di idida la ecuencia de uso del léxico en e ambas lenguas), pe o los bilingües mos a on
en ajas en a eas de con ol ejecu i o. Daniel Ad o e -Roig y Ana Ansaldo (2009) concluyen que
se á la a ea la que de e mine la en aja o des en aja de los bilingües y no el bilingüismo en sí.
Es e deba e se agudiza cuando se e ie e a pe sonas CODA: en ocasiones se c ee que el
hecho de que los hijos oyen es de pad es so dos se c íen con pad es discapaci ados a a p o oca
que acaben desa ollando algún ipo de discapacidad ambién. Po ejemplo: debido al
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desconocimien o que se iene del ambien e en el que se c ían y i en las pe sonas CODA, se les ha
a ibuido comúnmen e as o nos del lenguaje (Michelle Papin, 2021). Michelle Papin (2021)
conside a que es una c eencia muy a aigada que consigue que los p ejuicios y c eencias e óneas
sob e los CODA y la comunidad so da c ezcan desmesu adamen e, siendo así odos ellos
pe judicados, po que se es á p esuponiendo nue amen e que la lengua de signos supone un e aso
cogni i o y que la adquisición del lenguaje solo puede cons ui se en el plano o al. Si ya las
pe sonas bilingües unimodales se en en an a es e p ejuicio, los bilingües bimodales más aún,
po que se conside a que no disponen de los medios necesa ios pa a una co ec a adquisición del
lenguaje o al (Michelle Papin, 2021). Ya de po sí se ha conside ado du an e mucho iempo que el
uso de lenguas de signos es una de iciencia en el habla, cuando en ealidad la lengua de signos es
“pa imonio p incipal de una mino ía lingüís ica” (Michelle Papin, 2021, p.17).
Sa a Salamanca López (2017) a i ma que es una idea e ónea que se popula izó a mediados
del siglo XX, pe o que a pa i de los años 60 empeza on a su gi nume osas in es igaciones que la
con adecían, demos ando que el bilingüismo no supone un p oblema en el desa ollo y adquisición
de la lengua ma e na o de segundas lenguas. No obs an e, Salamanca López (2017) sí que de iende
que “uno debe ía ene p esen e que los niños bilingües al ene que lidia con dos o más lenguas,
son di e en es en algún aspec o a los monolingües, pe o de ini i amen e no en aspec os como la
adquisición del lenguaje” (p.12).
En es e sen ido, Michelle Papin (2020) hace una c í ica al sis ema educa i o, al no
conside a las di e encias cul u ales y lingüís icas, con ibuyendo a que las di icul ades de algunos
niños se a ibuyan e óneamen e a su en o no amilia . En o as palab as, se culpa a la amilia so da
po las di icul ades que puedan p esen a algunos niños en el ap endizaje del lenguaje o al, en luga
de conside a o os ac o es o adap a las me odologías educa i as:
“Se a a más bien del mecanismo que ep oduce y pe o ma el es igma po su p opia
mi ada sob e la ealidad. Si la escuela u iese en cuen a las di e encias cul u ales y lingüís icas de
mane a holís ica, no ha ía ecae las di icul ades de adquisición de lenguaje y de ap endizaje sob e
algunos niños y niñas” (Michelle Papin, 2020, p.150).
Además, ya hemos is o con el es udio de Can illo Ho illo y Rod íguez-O iz (2024) sob e
el bilingüismo bimodal y las unciones ejecu i as que los bilingües mues an en ajas en inhibición
sob e los monolingües en a eas complejas, así como en la memo ia de abajo audi i a en el caso
de bilingües unimodales y en la memo ia de abajo isoespacial en el caso de bilingües bimodales.
Al edo A dila (2012) añade además que Bialys ok e al. (2003, 2004 y 2005) lle a on a
cabo una in es igación con pacien es de demencia que e an bilingües y monolingües, y que los
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esul ados mos a on un e aso en el inicio de la demencia de has a cua o años en los pacien es
bilingües, po lo que el bilingüismo pod ía ayuda a la conse ación neu ológica y cogni i a.
El mismo au o , Al edo A dila (2012), opina que el ap endizaje de una segunda lengua hace
que la pe sona bilingüe desa olle conciencia me alingüís ica, es deci , capacidad de e lexiona
sob e las lenguas y el lenguaje con conciencia. De es a mane a, pueden comp ende mejo cómo
uncionan los sis emas lingüís icos de ambas lenguas (A dila, 2012).
En conclusión, es e es un ema complejo pa a el que aún no se ha ob enido una espues a
de ini i a, ya que el impac o del bilingüismo en la cognición de las pe sonas puede llega a
depende de nume osos ac o es que se debe ían ene en cuen a a la ho a de ealiza los es udios e
in es igaciones. Es c ucial además libe a es a cues ión de p ejuicios sin undamen os pa a
escla ece la si uación y hace la más accesible. De lo que no cabe duda es que es necesa io una
mayo comp ensión po pa e del sis ema educa i o de la si uación de los niños y niñas bilingües
pa a que es os eciban el apoyo que equie en y que no se les ca alogue de algo que no son.
5. ENTREVISTAS.
En es e apa ado p ocedo a analiza es en e is as a es pe sonas CODA con la espe anza
de examina la aplicabilidad de es os es udios a la ealidad y e de qué mane a los pa icipan es
son conscien es de ello. Además, con es as en e is as podemos e an o qué expe iencias ienen
los en e is ados en común como en qué si uaciones una expe iencia puede di e i de o a. Po o o
lado, p e endo pone de mani ies o lo a iada que puede se la expe iencia CODA: se a a de una
expe iencia o almen e he e ogénea a la ez que compleja y, si se quie e da isibilidad, es necesa io
hace lo en su o alidad y de o ma in eg al, po muy compleja que sea.
La me odología empleada se á la llamada “en e is a de ipo his o ia de ida”, ecomendada
po el p o eso de psicología Vicen e Manzano. En es e ipo de en e is as se ecomienda consegui
que el pa icipan e se sien a lo más cómodo posible pa a que ela e con since idad y elajación
expe iencias de su ida en elación con algún ema en conc e o, en es e caso con la si uación de
bicul u alidad y de bilingüismo bimodal de las pe sonas CODA (child en o dea adul s). Se pueden
ene p egun as o ien a i as pa a e i a silencios o des iaciones de los obje i os p incipales y
a o ece la con inuidad de la en e is a, pe o debe án adap a se a la si uación e i a iando en
unción de cómo a ance la en e is a y de lo que el pa icipan e es é con ando. Es undamen al en
es e ipo de en e is as pe mi i que los pa icipan es se exp esen lib emen e sin in e upciones.
Debido al espacio limi ado del que dispongo en el cue po del abajo, he decidido inclui
es e mismo análisis en el anexo 3 añadiendo además ci as de las es en e is as con la in ención de
22
En es e abajo he en en ado ambién algunas limi aciones, y la p ime a de ellas es en
elación a la bibliog a ía: he obse ado que la mayo ía de es udios es án en o os idiomas y en
español hay mucha menos can idad. Además, casi oda la bibliog a ía no es de acceso público, po
lo que ha sido complicado encon a es udios en español a los que accede ácilmen e. He pe cibido
que el bilingüismo bimodal y la si uación de bicul u alidad es un ema no an a ado en el mundo
hispanohablan e, siendo más p edominan e en o os países y no an o en, po ejemplo, España.
La segunda limi ación concie ne a las en e is as: hay que ene en cuen a que pa a sabe
plenamen e has a qué pun o los pa icipan es p esen an los enómenos plan eados se ía necesa io ya
no solo una en e is a, sino ambién un es udio en p o undidad con unos p o esionales y con un
equipo especializado, lo cual no es á a mi alcance. Con es as en e is as solo he podido guia me
pa a hace mi análisis a pa i de lo que ellos me cuen an, lo cual ha sido muy ú il aún así, pe o es
imposible medi lo con la misma exac i ud con la que lo hacen los es udiosos especializados.
Análogamen e, me ha sido muy complicado en a en con ac o con pe sonas CODA; pude con ac a
con los es en e is ados g acias a mis p o eso es, pe o no los conocía pe sonalmen e.
Con espec o a u u as líneas de in es igación que se pod ían lle a a cabo, e is e g an
impo ancia ealiza un mayo núme o de en e is as pa a e en un g upo mayo de pe sonas has a
qué pun o los enómenos expues os ienen un e lejo en la ealidad. De es a mane a se pod ía
ob ene una mayo mues a que en iquecie a mis hallazgos y p op ociona a una isión más
ma izada. Po o o lado, se ía in e esan e colabo a y pa icipa en es udios con g upos expe os en
lingüís ica de lenguas de signos con el p opósi o de consegui un mayo igo en mis explicaciones.
Además, se ía ele an e in es iga qué o os enómenos hacen que los bilingües bimodales se
di e encien de los bilingües unimodales, llegando de al mane a a un en endimien o más in ínseco
de la si uación. Y po úl imo, me hab ía gus ado que alguien pe enecien e a la comunidad so da me
die a su opinión sob e es e p oyec o pa a sabe si su expe iencia como pe sona bilingüe bimodal no
oyen e coincide de alguna mane a con las pe sonas bilingües bimodales oyen es.
Finalmen e, espe o que es e abajo e in es igación si a a u u os es udios e
in es igaciones, así como a ob ene un mayo conocimien o de lo que implica la expe iencia CODA
pa a pode implemen a esa in o mación en p oyec os de mejo a di igidos an o a la comunidad
CODA como a la comunidad so da.
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31
ANEXO 1:
No a: pája o y pa o en lengua de signos española. Recupe ado del Dicciona io de la Lengua de
Signos Española (DILSE).
ANEXO 2:
No a: sang e y pan en lengua de signos española. Recupe ado del Dicciona io de la Lengua de
Signos Española (DILSE).
ANEXO 3:
Uno de los obje i os de las en e is as e a a a el ema de la bicul u alidad pa a e cómo
se e lejaba es o en sus expe iencias dia ias. Ósca a i maba que desde siemp e se ha sen ido más
pa e de la cul u a oyen e po que no ha enido a gen e de su edad que ue a pe enecien e a la
comunidad so da, odos los conocidos son mucho mayo es que él, po lo que no ha sen ido una
conexión lo su icien emen e ue e como pa a iden i ica se con la comunidad so da. En el caso de
Juan Ca los, no empezó a sen i se pa e de la comunidad oyen e has a la adolescencia, cuando
empezó a desa olla unos gus os más p opios y una iden idad más undamen ada, has a en onces
a i ma que siendo más pequeño se sen ía más ce cano a la comunidad so da. No obs an e, en el caso
de Ma ía José, ella cuen a que desde siemp e se ha sen ido pa e de las dos comunidades, no sab ía
cómo iden i ica se po que dependiendo de la si uación compa e expe iencias con la comunidad
so da o con la comunidad oyen e.
32
“Quizás ende ía más o me sien o más inculado con la comunidad oyen e pe o po que en
mi en o no ce cano no hay nadie o no conozco de p ime a mano a ninguna pe sona so da que sea
de nues a edad. Sí que conozco a los amigos de mis pad es y con ellos pues sí que engo
inculación pe o no es lo mismo, no es á e iden emen e… no hay el mismo ace camien o con una
pe sona que e saque ein a o cua en a años que alguien que sea de u edad, que es é pasando po
los mismos p ocesos que ú, que enga los mismos es udios, las mismas inquie udes, y en ese sen ido
sí que es e dad pues que me incule más o me sien a más ce cano a la comunidad oyen e” (Ósca ).
“A e , yo... Es cie o que a lo mejo no... Yo c eo que has a que no omé como más
conciencia ipo de me gus os, de cosas po el es ilo más o menos has a la adolescencia es e dad
que a lo mejo es u e siemp e en un ámbi o mucho más ce ado en la cul u a so da en el sen ido de
que po ejemplo yo no empezaba a escucha música de mane a in ensa has a la adolescencia,
de ini mi gus o musical en ese sen ido.” (Juan Ca los).
“De las dos. Es que no puedo dis ingui . Es que mi ida es pa alela con la de la o a. El
so do, mi a que yo engo de amilia so da y he es ado muy me ida en las asociaciones so das que
había an iguamen e, que nos lle aban nues os pad es, los que es ábamos con noso os, odos los
ines de semana en la asociación. Allí odos signábamos, ¿ ale? So dos, oyen es, los que ue an,
odos signábamos. Eso exis ía an es, ya no. Es que yo nunca he hecho dis inción en e una y o a.
¿Sabes? No me he posicionado ni po una... Es que pa a mí… Como pa a mí el so do y la lengua
de signos... No sé, es que yo no eo di e encia, ¿sabes?” (Ma ía José).
Los es pa icipan es co obo a on el habe enido que eje ce a lo la go de sus idas como
in e media ios o como puen e en e el mundo de los oyen es y la comunidad so da. A i man habe
enido que asis i con ellos a ci as médicas o con el banco y habe enido que enca ga se de
ges iones del hoga (llamadas a compañías de segu os, ele ónicas, desa ascos, e c.) desde una edad
muy emp ana, eniendo que ausen a se de sus p opias clases y eniendo que ajus a sus ho a ios a
las necesidades de sus pad es. Ósca y Juan Ca los explican que en ocasiones se han sen ido
ab umados po la si uación po que se es aban enca gando de las ges iones amilia es con una edad
con la que aún les al aba madu ez pa a sob elle a con acilidad cie as si uaciones, sin iendo
p esión o incluso ansiedad. Sin emba go, Ma ía José, a di e encia de Ósca y Juan Ca los, asegu a
que nunca se ha sen ido sob ecogida po la si uación de in e media ia; pa a ella, e a algo que debía
se así po que nadie mejo que ella en endía la si uación y las necesidades de sus pad es. Una ez
más, es o mues a la esponsabilidad que asumen las pe sonas CODA con espec o a sus amilia es:
asumen sus p oblemas como p opios y se hacen ca go de ellos con inuamen e, pudiendo p o oca
si uaciones de es és. Además, Ma ía José a i ma que la esponsabilidad de una pe sona CODA no
33
solo es la de aduci , sino ambién la de decidi , pensa , aconseja , ac ua y ei indica ; lo que
equie e es a si uación a más allá de simplemen e se capaz de usa dos lenguas.
“[...] Desde muy pequeño he es ado acos umb ado a hace de in é p e e en e mis pad es y
cualquie pe sona oyen e, desde si ios u ina ios como i a hace la comp a, o a la ho a de hace
cualquie a ea o eunión impo an e, siemp e he enido que es a yo a la ho a de se i de
in é p e e, po que si no no hay mane a”. “Sí que es e dad que en ges iones ya más bu oc á ica en
el sen ido de segu os, se ha pa ido no sé qué, hay que habla con el banco, no sé qué, ahí sí que
me he llegado a sen i un poco más ab umado, po que cla o, no enía la expe iencia y no sabía
cómo maneja lo” (Ósca ).
“Po ejemplo, mi pad e iene una ca diopa ía, en onces pa a mí e a muy común i al
hospi al desde los 7 u 8 años, acompaña a mis pad es a la e isión de ca diopa ía cada 6 meses.
Po ejemplo, enía que i al hospi al de Úbeda, que es el hospi al más ce cano que había en onces
en mi pueblo pa a ese ipo de e isionesm, y enía que adecua me y en e a me de odo lo que me
decía el médico en ese sen ido. O, po ejemplo, muchas cosas del banco me enca go yo de
ges iona las con mi amilia. Yo e a la pe sona que sabía habla y además enía un dominio de la
lengua es ánda española, po que sabía esc ibi , sabía lee , sabía habla , a di e encia de mis
pad es, que mi mad e e a una al abe a po su si uación y mi pad e iene un dominio mínimo de la
lengua es ánda , pues yo enía que maneja más o menos odas esas cosas. Yo hablaba con la
ges o a pa a que desa olla a la decla ación de hacienda, iba con mis pad es pa a consul a
cualquie ipo de duda con espec o al banco, ipo no hay una ac u a que no es, piden un c édi o a
mis pad es y oy a ges iona lo y cosas del es ilo.”. “Sí, sí. O sea, cla o, cuando e es un niño ú
piensas, ¿po qué hago cosas que no hacen los demás niños? y apa e de eso y piensas
cons an emen e “jode engo que i odo el a o al médico, mi pad e es á odo el a o pidiéndome
cosas”. Es que además, cla o, en el caso de mis pad es le engo que suma el hecho de que son
anal abe os: mi mad e anal abe a y mi pad e, no llega a ene una comp ensibilidad o al a lo
mejo de una ca a o mal, en onces en ese caso yo enía que dedica me muchísimo de amilia,
po que enía que lee odas las ca as que le llegaban con diez años, le ienes que acompaña al
banco cons an emen e, que pa a mí e an como un uni e so de núme os y ci as súpe complejos,
ene que i al médico y al hospi al, que además en mi caso implicaba coge un bus a las sie e de la
mañana, pasa oda la mañana en o a ciudad, al a un día en e o a clase y ol e luego sob e las
3 de la a de. O sea, pa a mí e a como un es ue zo inc eíble y yo desde en onces además lo eía
así, a pesa de que no es aba a lo mejo an ca gado de abajo como hoy en día, pe o yo decía,
¿po qué engo que hace an as cosas?” (Juan Ca los).
34
“Todos los días, ¿sabes? A odas ho as. Ten en cuen a que yo lle o como un lla e i o, yo
lle o muchos lla e i os. Tengo una asociación, c eé ambién una asociación pa a es o mismo, pa a
la eliminación de las ba e as comunica i as en e el colec i o so do y el colec i o oyen e. Yo
nunca he en endido que hubiese una ba e a comunica i a en mi p opio país, en onces… Todos los
días. Del lunes a domingo, no solamen e po mi amilia, sino po la p opia asociación, po que
cla o, allí engo muchos so dos, y odos con muchos p oblemas, po que a ni el amilia no ienen la
sue e de ene amilia es que conozcan la lengua de signos”. “Ve ás, yo desde pequeña, es algo
na u alizado, es algo que enía que se sí o sí. Es más, yo e a la que exigía que eso enía que se
así. O sea, mi pad e mismo me decía “bueno, déjalo, descansa” y yo no lo eía así. Po que
en onces ni ecibíamos una película, ni ecibíamos una no icia, ni ecibían la in o mación del
ecinda io, e cé e a, e cé e a. En onces, pa a mí ha sido algo que nunca me ha supues o un
es ue zo, al con a io, aho a sí, aho a sí. Aho a con la edad, sí. Po que es oy cansada, ago ada.
An es e a mi amilia, y aho a no es mi amilia, es un colec i o, ¿sabes?” (Ma ía José).
Tan o Ósca como Ma ía José cuen an que ellos nunca han su ido ningún ipo de
disc iminación po su si uación de CODA, pe o sí que han is o a sus amilia es su i la. Sin
emba go, Juan Ca los cuen a que en el colegio él sí que su ió bu las, e incluso su he mano mayo
ue obje o de amenazas. Una ez más, podemos e lo que puede a ia una expe iencia CODA de
o a a pesa de que odos se encuen an en la misma si uación de bicul u alidad.
“Hacia mí no, po que en cuan o en que puedo comunica me con ellos pe ec amen e no
hay p oblema, hablan conmigo y ya es á. Pe o hacia mis pad es sí que de ez en cuando eo cie a
disc iminación, es como “bo ”, llega alguien so do y “bo ”.” (Ósca ).
“Po que es e dad que yo sí ecue do episodios de bu la se conmigo po el ema de ene
pad es so dos. O que una bu la gene al e a que se ponen a habla con igo a lo mejo a eces y se
ponen a imi a ges os de mane a a bi a ia, ampulosa, de mane a ingida. Y eso yo sé que nos ha
pasado an o a mí como a mi he mana Ma isol y como a mi he mano mayo José Miguel. Mi
he mano mayo José Miguel yo c eo que ue incluso peo , po que yo c eo que su hecho ue oda ía
más sonado, po que e a la p ime a ez que a lo mejo que iba un niño al colegio que e a CODA de
e dad y enía unos pad es so dos. En onces en el caso de mi he mano incluso a eces lo
amenazaban ísicamen e y odo, como que e a como un obje o de bu la po el hecho de ene
pad es so dos.” (Juan Ca los).
“¿Yo? No. ¿Yo como CODA? No, no. En mi en o no, no, no. Mi a, no po que ampoco oy
diciendo que soy CODA, quie o deci . Yo no le digo a nadie que soy CODA. La gen e cuando se
en e a que soy HIJA de pa es so dos, no sé qué me dice. Pa a mí es una palab a.” (Ma ía José).
35
En es e sen ido, los es en e is ados mues an un espí i u ei indica i o muy ue e en
cuan o a los de echos de las pe sonas con discapacidad audi i a, ob iamen e po que es un ema que
les ha a ec ado a ellos y a su amilia desde una emp ana edad. No obs an e, aunque siemp e es á
bien ene a gen e que luche po es os de echos, los se icios públicos no debe ían ap o echa se de
la buena olun ad del colec i o CODA y deja que ellos hagan la unción de in é p e es pa a sus
amilia es en luga de p opo ciona pe sonal especializado. El mejo ejemplo es el de Ósca el día
de su de ensa de TFG: se io disc iminado eniendo que es a aduciendo mien as an o pa a su
mad e po que la Uni e sidad de Se illa no u o medios de p opo ciona le un in é p e e. Además, en
el caso de Ma ía José, ella iene una asociación, en la que juega un papel muy impo an e a la ho a
de de ende los de echos de las pe sonas pe enecien es a la comunidad so da.
“Me pa ece bas an e injus o, po que al inal es án disc iminando po una pa e de la
población que no es poca p ecisamen e, que hay 30.000 o 27.000 hablan es so dos pu os na i os en
lengua de signos que se en en ese sen ido abandonados po la adminis aciones, po que al inal lo
que es á p o ocando es o, el que no se o me en lengua de signos en los ins i u os y que no se
con a e pe sonal su icien e pa a pode a ende a es e ipo de pe sonas, lo que hace es que al inal
engan que es a apoyándose en un bas ón que bien puede se noso os o gen e ce cana a la
amilia, es que p o oca que mis pad es no puedan ene una ida al 100% lib e po que cualquie
p oblema que engan, o si necesi an i a hace se unas p uebas, i al médico o a cualquie si io
amos a ene que es a o bien mi he mano o bien yo ce ca de ellos, no los podemos deja solos,
po que no les dan el se icio que sí que le da ían a una pe sona oyen e.” (Ósca ).
“Pues mi a, yo c eo que lo p ime o se ía que posiblemen e die an como guías o po lo
menos un conocimien o supe icial, ya no solo con las comunidades so das, sino con cualquie ipo
de colec i o que pueda ene algún ipo de comunicación, en el que enemos que ene en cuen a
que i imos en un modelo social en el que la comunicación en e pe sonas, en e indi iduos, es
algo obliga o io. O sea, en algún momen o ú as a ene que i al médico, en algún momen o ú
as a ene que i al banco, hace la comp a, cosas de ges iones habi uales en onces no puede se
que i íamos en la sociedad del siglo XXI y que haya pe sonas que se encuen en con abas de ese
ipo, o sea en el mismo sen ido en el que el acceso a ese ipo de cen o pa a pe sonas con
discapacidad mó il es á acili ado, se debe pensa ambién en acili aciones o en mejo as del
sis ema pa a que las pe sonas ipo so das o ciegas en gene al, po ejemplo, puedan comunica se de
mane a más adecuada con esos esponsables.” (Juan Ca los).
“Hay un po encial an g ande y, además, yo soy de las que digo aquí es donde ellos es án,
no sé, son más ulne ables, pues ahí es donde yo oy, ¿ ale? Y en onces oy a saco, oy a saco.
Cuando eo que, a lo mejo , se es án ulne ando los de echos, o que los de echos no se es án
36
eje ciendo adecuadamen e, conmigo an o pongo. Po que la Adminis ación ya, si ú as a la
Adminis ación ya e di á: Ma ía José, no po nada, po que yo decía ·es un de echo, es una ley que
habéis hecho y ellos ienen que ene los mismos bene icios·. En onces, cla o, yo po eso e
desgas aba, ¿sabes? No po ellos en sí, sino po que la sociedad no e acili a nada, ¿sabes?”
(Ma ía José).
En cuan o a la si uación de bilingüismo bimodal, los en e is ados no han sabido esponde
a la p egun a de qué lengua conside an como lengua ma e na o L1, ya que ienen ecue dos a edades
ealmen e emp anas en las que ya es aban usando ambas lenguas (como pedi un bibe ón). Ósca
cuen a que ap endió la lengua o al a a és de sus amilia es oyen es y en el caso de Ma ía José y
Juan Ca los ap endie on a habla una ez comenza on a asis i a gua de ías con uno o dos años;
Ma ía José añade que a las maes as les cos ó hace que ella y sus he manos comenzasen a habla
po que solo se comunicaban con lengua de signos. Con odo es o, se puede deci que la L1 o lengua
ma e na de es os CODA es la lengua de signos, ya que ue la p ime a lengua con la que u ie on
con ac o po que e a la lengua usada po los p ogeni o es y ap endie on la o al a pos e io i; es o
p opició que los ecue dos emp anos ue an en ambas lenguas.
“Pues como lo p ime o, pues aquí e digo lo mismo: no me acue do. Ya desde chico, mi
mad e… Bueno, mis pad es nos decían que, sob e odo conmigo, que desde los es… cua o años,
ya empezaba… como me daba cuen a de que no me escuchaban a la ho a de yo llama su a ención
y al, pues sí que empezaba como a ges icula , ya que eía que ges iculaban y hablaban en e ellos
usando ges os, pues me daba cuen a de que no me oían, pues in en aba siemp e a la ho a de
llama los pues i aba del es ido, le decía “oye mamá”. Siemp e in en ando busca su a ención
isual.” (Ósca ).
“Pues mi a a mí me cues a en ese sen ido deci lo, po que yo en odo caso di ía que he
enido un p oceso de adquisición lingüís ica bilingüe. En el sen ido de que he ap endido la lengua
de signos de mane a pa alela. Yo ecue do, mi mad e me decía que cuando e a pequeño, muy
ápido, po ejemplo, los hijos desa ollábamos ges os elacionados con el hamb e, con el dolo ,
ipo el ges o del bibe ón, ¿no? O hacíamos así po que que íamos come o lo que sea. En cambio,
yo es e dad que mi c ecimien o ha es ado ma cado ambién po que yo enía en casa la p esencia
de una pe sona que se hablaba, que e a mi he mano José Miguel, que es mi he mano mayo , que
me saca diez años.”. “Y a eso hay que suma le ambién el hecho de que yo he es ado yendo a
gua de ía a lo mejo desde el año así. Y bueno, es cie o que ambién hemos enido o os miemb os
amilia es, ipo la he mana de mi pad e que habla, mi abuelos de pa e ma e na que ambién
hablan, pe o es cie o que el con ac o con el es o de la amilia, como es ábamos en un pueblo y de
di ícil acceso po ía de comunicación, y además ninguno de mis pad es iene ca ne de coche ni
37
nada po el es ilo, en onces es ablece un con ac o p olongado con ellos y pensa que ellos a lo
mejo enían un ipo de epe cusión e dade amen e en mi o mación lingüís ica, en mi p oceso de
adquisición de la lengua, yo c eo que es algo más acceso io.” (Juan Ca los).
“Pues a e , mi uso de azón es de siemp e. En mi casa é amos pad es so dos, no eníamos
amilia es ce canos oyen es, con lo cual nues a p ime a, p ime a, p ime a lengua, sí o sí, e a la
lengua de signos. Yo me desmu icé cuando ui a la gua de ía, ¿ ale? Yo po que, además, la
casualidad de que la gua de ía donde yo lle é a mi hija e a mi gua de ía cuando e a pequeña, y
e an las mismas p o eso as. Ellas me con a on la his o ia, que yo no la conocía. Yo la conocí a aíz
de que lle é a mi hija. Me dice, “uy, no me digas. ¡Oh!” Y me con a on: “Lo que nos cos ó
desmundiza os a odos, po que aquí odos eníais con la lengua de signos”.” (Ma ía José).
Sin emba go, a pesa de que la L1 es la lengua de signos pa a los es y p esen an dis in os
g ados de luidez en ella, Ósca y Juan Ca los a i man que la lengua en la que ienen mayo sol u a
y se manejan mejo es la o al, además es la que usan la mayo pa e del día, pues su mundo no deja
de se oyen e (amis ades, es udios, música, o os idiomas o ales, e c.). Es po es o que la lengua
dominan e de ambos es la o al. El caso de Ma ía José es cu ioso, po que después de c ece ha
seguido en un ambien e undamen almen e so do: sus pad es, amis ades, ma ido e hija son so dos, y
su abajo ambién implica abaja con la lengua de signos, siendo es a la que usa la mayo pa e
del día. Además a i ma que pa a ella es mucho más ácil comunica se en es a lengua po que la
lengua o al le esul a más compleja, conside a la lengua de signos mucho más di ec a y concisa,
acili ando el que ella comp enda el mensaje mucho más ápido. Es po es o que se puede deci que
pa a ella la lengua dominan e sigue siendo la lengua de signos.
“A e , cla o, e di ía que me desen uel o mejo en la lengua o al, pe o po qué: po que yo la
lengua de signos, sí que es e dad que con mis pad es no hay p oblema, y con mis ías po pa e
ma e na ampoco engo ningún p oblema. Pe o no sé yo si llega ía a se igual de compe en e
quizás comunica me con o as pe sonas so das, ya que cuen a con un ocabula io muy dis in o,
cuen a quizás con unas es uc u as que no log o llega a conc e a bien y, cla o, yo al in y al cabo
es oy acos umb ado a la mane a… a la o ma de habla lengua de signos de mis íos, de mis
pad es, que puede se o almen e dis in a a la de o a comunidad so da.” (Ósca ).
“O sea, si yo engo que aduci algo que exige una g an di icul ad como un manejo mayo de la
lengua de signos, engo abas. Y engo que simpli ica mucho el mensaje, o sea engo que pensa
bien lo que digo pa a asimila las palab as, los concep os a mi dominio de la lengua de signos y
aslada lo que yo en iendo a mis pad es. En onces en ese sen ido a lo mejo sí que me engo que
pa a bas an e más po que si yo es oy en un ca diólogo y le engo que explica lo que es la ál ula
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muchas eces con ella y hubo un momen o en mi ida en el que, cu iosamen e, desa ollé un
español semejan e al de las eleno elas y hablaba como con un acen o la inoame icano. Me lo
decía mi amilia que e a muy cu ioso. En onces, pues yo c eo que en mi o mación, en mi
adquisición de la lengua, y es algo que no o oda ía hoy en día, engo como una mayo
ecep i idad a odas las a iedades en las que en o en con ac o.”. “Yo hablo ca alán, en onces a lo
mejo de golpe en ez de deci “no hace al a” digo “no cal, g acias” o cosas así; o yo hablo
ambién as u iano, me pasa a eces que sin da me cuen a digo exp esiones des as u leonés.”. “En
ese sen ido yo c eo que, con espec o a po encial esolu i o, a capacidad de esolución, yo sien o
que en ese sen ido a lo mejo puedo da espues as mucho más dinámicas, mucho más ápidas que
o as pe sonas. O sea, a lo mejo si se me plan ean si uaciones ad e sas en campos que no son los
que domino, po ejemplo, en cualquie o o con ex o a lo mejo que no sea la ilología, que al inal
ya unos cinco años es udiándola y más o menos hemos dado una espues a a iculada a los
p oblemas ilológicos que se nos plan ean. Si se me plan ea de golpe un p oblema banca io, un
p oblema de o o ipo, un p oblema amilia , un p oblema humano, de ges ión emocional con o as
pe sonas, yo c eo que en ese sen ido a lo mejo doy una espues a mucho más ápida que una
pe sona que no haya pasado po un p oceso semejan e.”. “Con espec o a la ges ualidad, a lo
mejo es o de la lengua se ma ca ambién con la en onación y ambién con la p opia ges ualidad,
pe o en cuan o a ges ualidad e puedes apoya mucho en cosas como la exp esión acial pa a sabe
el es ado de ánimo de una pe sona, la mane a en la que signa, o sea, no es lo mismo hace signos
como de mane a, con aspa ien os, que calmados, sosegados y al. En onces, en el sen ido de la
ges ualidad, ayuda mucho, ¿no?” (Juan Ca los).
“Yo c eo que la elocidad, la agilidad men al, sí. Y el pensamien o. Yo analizo las cosas,
pienso, po que engo en cuen a que me engo que di igi a unas pe sonas so das que es án en al a
de conocimien o, malo, de su en o no y odo.”. “Sí, es e dad que he desa ollado mucho más la
capacidad isual, po que sigo es ando en el mundo del so do y yo necesi o isualiza pa a pode le
a él aslada el obje o, la si uación. Po que yo, cla o, si le digo que un coche se ha chocado con el
o o, pues yo engo que cap a dónde es aba ese bollo, si e a el coche ojo de ás, el coche ojo
delan e, ¿sabes lo que e digo? En onces, yo engo que desa olla eso, po que yo solo engo que
da el so do, po que el so do i e de eso. Su mundo es ese, que ú le ienes que aslada aquí, a
es e espacio, el obje o, la o ma, el luga , odo. En onces, cla o, isualmen e sí.” (Ma ía José).
Sob e el deba e ace ca de las en ajas o incon enien es que puede supone el bilingüismo en
el desa ollo y adquisición del lenguaje, Juan Ca los y Ósca han hecho a ios comen a ios que me
han hecho llega a algunas conclusiones: en el caso de Ósca , él a i ma que en ningún momen o ni
él ni su he mano en en a on p oblemas a la ho a de ap ende a lee , habla o esc ibi , u ie on un
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desa ollo sa is ac o io en ambas lenguas. Juan Ca los, sin emba go, cuen a que a menudo ha
expe imen ado lagunas con espec o al léxico o al (es o lo podemos elaciona con el enómeno de
TOT ( ip o he ongue): se conoce una palab a pe o no se puede eco da cómo e a) o que u o
p oblemas en endiendo en el ins i u o y en la adolescencia ni eles de la lengua o al como la sin axis
(segu amen e po que la lengua de signos iene o a es uc u a sin ác ica), no ue has a que u o
cie a edad que empezó a oma una mayo conciencia. Además, explica que en la ac ualidad hay
muchas exp esiones co idianas que a él le esul an ajenas y que no ha escuchado nunca, po lo que
hay una di e encia en la edad a la que llega a ap ende las; mien as que, po el con a io, p esen a
un conocimien o bas an e amplio de palab as de ni el más cul o debido a su educación escola y
uni e si a ia. Lo mismo sucede con la lengua de signos: debido a que el código que se emplea
den o de su unidad amilia es un código más case o, aún hay palab as que no conoce y que es á en
p oceso de ap ende las; en es e sen ido, se pod ía deci que su ipo de bilingüismo no es un
bilingüismo comple o como explicaban Signo e Do casbe o y Cuche -Mon e ubio (2024).
También cuen a en su en e is a que siemp e ha p esen ado una mayo sensibilidad a o as lenguas
y que, cuando empezó a usa la lengua o al, se io in luenciado muy ácilmen e po el acen o de las
no elas sudame icanas que eía su mad e, lo que p opició que u ie a du an e cie o pe iodo de
iempo un acen o sudame icano cuando nadie de su en o no lo enía. En es e sen ido, Juan Ca los
ambién compa e o o de alle in e esan e de des aca , y es que en ocasiones se dan en su caso
in e e encias en e ambas lenguas, es deci , en ocasiones le ocu e de o ma de mane a au omá ica
e inconscien e deci “g acias” o “de nada” en lengua de signos cuando es a no es la lengua obje i o.
Ma ía José, po o o lado, no ha dado señales de que p esen ase p oblemas en su desa ollo y
adquisición del lenguaje du an e su c ecimien o, al igual que Ósca .
“En el caso de mi he mano, ampoco ha enido ningún p oblema en ese aspec o, se ha
desen uel o sa is ac o iamen e desde chico con una lengua y con o a, ambién en iendo que
po que es aba yo como e e en e y yo he podido guia lo en ese sen ido, no ha pa ido desde ce o.
Pe o en mi caso no u e p oblema, como hemos comen ado an es, pe o sí que es e dad que
en iendo que en el caso de algunos CODA en conc e o puedan p esen a esa esi u a de “no sé
desen ol e me bien en una lengua o bien en o a”.” (Ósca ).
“Pues mi a, en un sen ido yo sen ía que, yo p esen ía que po ejemplo yo enía ya un campo
de comunicación mucho más accesible que muchas o as pe sonas que e a la lengua de signos.
Pe o po o o lado, yo no e lo he con ado, e lo oy a con a ambién po que es muy g acioso, pe o
yo ecue do que de pequeño cuando eía mi mad e la no ela, yo me quedaba muchas eces con ella
y hubo un momen o en mi ida en el que, cu iosamen e, desa ollé un español semejan e al de las
eleno elas y hablaba como con un acen o la inoame icano. Me lo decía mi amilia que e a muy
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cu ioso.”. “Yo que sé, yo hablo ca alán, en onces a lo mejo de golpe en ez de deci “no hace
al a” digo “no cal, g acias” o cosas así; o yo hablo ambién as u iano, me pasa a eces que sin
da me cuen a digo exp esiones des as u leonés.”. “Yo sien o que en mi caso yo he enido muy poco
p oblema de ap ende idiomas y han llegado incluso a es e pun o de inco po a se en mí que, po
así deci lo, me salen exp esiones sin da me cuen a, sob e odo si yo engo cie a elación a ec i a
con esas lenguas, po que yo las pe cibo de una mane a in ensa. Pe o luego yo ecue do que
con o me he ido c eciendo, yo sí sen ía cie a, no sé, como cie a acío o cie a laguna en
ocabula io, en mane a de exp esa me cuando e a pequeño. O sea, yo has a que no es u e con 16
años en la secunda ia, me cos ó mucho en ende cosas como la sin axis, oné ica… Yo ecue do que
el p ime momen o en el que yo en endí las subo inadas e a en e ce o o cua o la ESO, que es
como un momen o en el que hice clic. Recue do que ap endiendo inglés, yo iba a inglés y
escuchaba y ya es á, y esc ibía cosas en inglés, pe o no enía como una conciencia, una e dade a
conciencia sob e la lengua, sob e sus mecanismos lingüís icos, has a más o menos a esa edad.
Desde el pun o de is a léxico, incluso yo a eces lo no o, ¿no? Po que a lo mejo engo una base
po así deci lo, digamos cul a, del ni el sociocul u al al o, asociada con mi o mación académica,
pe o luego o o ipo de palab as o exp esiones que son más ce canas a la coloquialidad, a un
con ac o dia io con us pad es, a lo mejo sien o que adolezco.”. “Pe o es e dad que hay casos en
los que, yo qué sé, pues es oy de golpe en una si uación ipo biblio eca y como se en iende un
silencio o algo po el es ilo, pues cuando me dicen algo yo digo “g acias” en lengua de signos y no
me doy cuen a. Imagino que po la si uación de silencio o algo po el es ilo. En onces po ahí sí he
sen ido que a lo mejo he podido ene algún ipo de lapsus, de con usión, de usa un código que no
se equie e en un con ex o especí ico, pe o es e dad que yo no he sen ido muchos sal os ue es al
pasa de lengua de signos y al español. A lo mejo sí, al pasa de lengua española a lengua de
signos.” (Juan Ca los).
ANEXO 4:
¿Puedes con a nos un poco sob e i? (edad, luga de nacimien o, es udios, e c.)
¿qué miemb os de u amilia usan la lengua de signos?
¿Cómo desc ibi ías u expe iencia de c ece en un hoga con pad es so dos?
¿Cómo ap endis e a comunica e con us pad es y con el mundo oyen e? ¿Cómo se comunicaba u
amilia en e sí?
¿Te has sen ido alguna ez como un puen e en e el mundo so do y el mundo oyen e?
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¿Cómo e iden i icas cul u almen e? ¿Te sien es pa e de la comunidad so da, de la comunidad
oyen e o de ambas?
¿Has expe imen ado alguna ez disc iminación o incomp ensión debido a u condición de CODA?
¿Qué consejo le da ías a o os CODA o a pe sonas in e esadas en el bilingüismo bimodal?
¿Cómo c ees que la sociedad puede se más inclusi a con las pe sonas so das y sus amilias?
¿ e conside as bilingüe? ¿Que lengua ap endis e p ime o? ¿cuál di ías que es u L1 o lengua
ma e na?
¿ e conside as igual de compe en e en ambas?
¿Qué en ajas y desa íos has expe imen ado debido a u bilingüismo?
¿Has no ado alguna di e encia en la elocidad con la que p ocesas la in o mación en cada lengua?
¿Has expe imen ado momen os de con usión al cambia de una lengua a o a?
La iconicidad signi ica que exis e una semejanza en e el signo y su e e en e. ¿Pod ías compa i
alguna expe iencia en la que hayas no ado cómo la iconicidad de la lengua de signos e ha ayudado
a comunica e o a comp ende mejo un concep o?
¿Has no ado in e e encias en e ambas lenguas? Es deci , ¿has no ado que cuando hablabas español
se colaba la lengua de signos o que cuando usabas la lengua de signos se ha colado la lengua o al?
En mi abajo uno de los enómenos que es udio es la mezcla de códigos, po ejemplo digo “quie o”
de mane a o al y “come ” lo digo signando, ¿ e pasa es o a i? → si NO es así, qué se e hace más
ácil, ¿habla o almen e mien as signas, o usa solo una de las modalidades?
La lengua de signos iene una modalidad isual y ges ual, ¿Sien es que u expe iencia con la lengua
de signos ha o alecido u capacidad pa a p es a a ención a los de alles isuales y espaciales?
¿Recue das alguna expe iencia pa icula elacionada con el bilingüismo du an e u in ancia?
¿Te sien es pa e de alguna comunidad especí ica po se bilingüe?
¿Hay alguna anécdo a di e ida o memo able que puedas compa i sob e una si uación en la que
usas e ambas lenguas?
¿Cómo sien es que el bilingüismo ha in luido en u iden idad?
1. ENTREVISTA A ÓSCAR LÉRIDA.
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N: ¡Hola! ¿Me escuchas?
O: ¡Hola! Sí, e escucho.
N: Vale, es upendo. No has enido ningún ipo de p oblema con el enlace ni nada, ¿ e dad?
O: No, nada.
N: Vale, es que es la p ime a ez que me pongo a en ia enlaces de Google Mee s y digo “ e ás ú
que la lío”.
O: Qué a, qué a. He llegado bien, sin p oblema.
N: Vale. Pues bueno Ósca , muchas g acias po acudi a la en e is a, po que no engo la sue e de
conoce a ninguna pe sona CODA de mane a ce cana y la e dad es que me as a sal a un poco
con el TFG. Así que muchas g acias.
O: Me aleg o mucho la e dad. Nada, nada.
N: Te que ía p egun a an es que nada si engo u pe miso pa a g aba la en e is a, po que luego la
engo que ansc ibi y me gus a ía ene u con i mación.
O: Sí, cla o, sin p oblema.
N: Vale, pues amos al meollo y me gus a ía que p ime o que e p esen ases un poco: u nomb e,
qué es udias, dónde es udias, u edad, dónde nacis e…
O: Vale, pues bueno, yo me llamo Ósca Lé ida. Fui es udian e de la Uni e sidad de Se illa, cu sé
el doble g ado en Filología Hispánica y Clásica. En 2019 empecé y acabé el año pasado. Aho a
mismo es oy haciendo un doble más e : po una pa e el MAES ambién en la US, po lengua y
li e a u a, y después un más e en Lingüís ica Compu acional que lo es oy haciendo pues a
dis ancia. Y bueno, yo soy de aquí, lle o… Vamos, desde chiqui i o, nací aquí y me c ié aquí, y po
aho a amos a man ene nos de momen o con in enciones de queda nos po Se illa.
N: Es upendo. Vamos, que no e abu es con los es udios.
O: Qué a, qué a. Pasé de un doble a o o doble, en in.
N: Tienes olun ad, ienes olun ad, yo no pod ía.
O: Sí, sí, yo es oy ya acos umb ado a es a en e enido, haciendo una cosa y si no es o a, y digo
mi a, como me ponga a no hace nada me abu o, me empiezo a come la cabeza y digo no, no, a
ope.
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N: Haces bien, nunca es á de más. Bueno, ya yendo un poco más a la cues ión de los CODA y al, la
p ime a p egun a se ía que qué miemb os de u amilia usan la lengua de signos.
O: de mi amilia… de mi núcleo amilia ce cano manejamos la lengua de signos y hablamos la
lengua de signos los cua o componen es, es deci , an o mi pad e como mi mad e, y después mi
he mano y yo, los cua o nos comunicamos po lengua de signos.
N: ¿Y ú e es el he mano meno o el mayo ?
O: El mayo , el mayo .
N: El he mano mayo , ale.
O: Sí.
N: ¿Y e has sen ido, como he mano mayo , e has sen ido alguna ez un puen e en e el mundo
so do y el mundo de los oyen es?
O: Sí, du an e… amos desde muy pequeño he es ado acos umb ado a hace de in é p e e en e mis
pad es y cualquie pe sona oyen e, desde si ios u ina ios como i a hace la comp a, o a la ho a de
hace cualquie a ea o eunión impo an e, siemp e he enido que es a yo a la ho a de se i de
in é p e e, po que si no no hay mane a. Po pa e de a ención al público, digamos, en cualquie a de
las adminis aciones, pues no se b inda ese ipo de ayudas y ienen que se los p opios hijos o las
p opias pe sonas ce canas a la pe sona so da quien se enca gue de que esa comunicación sea
ac ible. Así que sí, sí.
N: ¿Y eso ha supues o algo pa a i? O sea, ¿algunas ez e has is o en una si uación en la que hayas
dicho “sien o mucha p esión” po ene que hace de in é p e e, o lo has lle ado bien y nunca e has
no ado agobiado po la si uación?
O: A e , como lo he hecho, como ya e comen aba, al ene que expe imen a y ene que hace de
in é p e e desde muy chico, no engo el ecue do de no hace nada, sino al con a io, siemp e he
es ado acos umb ado, es como “bueno, aho a se ha o o algo, pues aho a oy a llama a no sé quién
pa a deci le que ha pasado es o” o “mi mad e iene que i a hace se una e isión, pues enga aho a
oy a coge es a ci a y oy a deja la a de lib e pa a pode acompaña la y hace al”. Sí que es
e dad que en ges iones ya más bu oc á ica en el sen ido de segu os, se ha pa ido no sé qué, hay
que habla con el banco, no sé qué, ahí sí que me he llegado a sen i un poco más ab umado, po que
cla o, no enía la expe iencia y no sabía cómo maneja lo. Sí que podía p egun a a o o en o no: a
mis íos, que son oyen es, o a mi en o no más ce cano, pues in en a p egun a le “oye, es o cómo se
hace, o ¿es o es así?”. Pe o, sí que es e dad que en ese ipo de si uaciones que son más se ias, pues
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me he sen ido un poco ab umado. Pe o bueno, mi ándole el lado posi i o, en ese sen ido sí que he
salido más p epa ado que quizás o as pe sonas de nues a edad al ene que hace en e a es e ipo
de ges iones que quizás, has a que no engas un piso o has a que no engas una edad más a anzada
no e lle as a en en a a lo la go de la ida.
N: Comp endo, ale, ale. ¿Y cuándo empezas e a ap ende la lengua de signos? ¿Lo ecue das?
O: Pues como lo p ime o, pues aquí e digo lo mismo: no me acue do. Ya desde chico, mi mad e…
Bueno, mis pad es nos decían que, sob e odo conmigo, que desde los es… cua o años, ya
empezaba… como me daba cuen a de que no me escuchaban a la ho a de yo llama su a ención y
al, pues sí que empezaba como a ges icula , ya que eía que ges iculaban y hablaban en e ellos
usando ges os, pues me daba cuen a de que no me oían, pues in en aba siemp e a la ho a de
llama los pues i aba del es ido, le decía “oye mamá”. Siemp e in en ando busca su a ención
isual. E imagino que como cuando uno ap ende a habla español: ¿ e acue das de cuando hablas e
español? Pues no, pe o desde chico al es a empapado en ese en o no so do acabas desa ollándolo.
¿Que cuál hablé an es: si la lengua de signos o el español? Pues ahí ampoco e sé deci , po que yo
los p ime os ecue dos que engo ya son desa ollándome y en ol iéndome an o en el español o al
como en la lengua de signos española.
N: En onces aya, ¿pod ías deci que ambas son u lengua ma e na?
O: Sí, exac amen e. En ese sen ido pod íamos deci que an o mi he mano como yo, somos
bilingües.
N: Vale, es upendo. ¿Te conside as igual de compe en e en ambas lenguas? A pesa de que ambas
sean la lengua ma e na, hay alguna en la que digas “me desen uel o mejo en la lengua o al, o en la
lengua de signos”.
O: A e , cla o, e di ía que me desen uel o mejo en la lengua o al, pe o po qué: po que yo la
lengua de signos, sí que es e dad que con mis pad es no hay p oblema, y con mis ías po pa e
ma e na ampoco engo ningún p oblema. Pe o no sé yo si llega ía a se igual de compe en e quizás
comunica me con o as pe sonas so das, ya que cuen a con un ocabula io muy dis in o, cuen a
quizás con unas es uc u as que no log o llega a conc e a bien y, cla o, yo al in y al cabo es oy
acos umb ado a la mane a… a la o ma de habla lengua de signos de mis íos, de mis pad es, que
puede se o almen e dis in a a la de o a comunidad so da. De hecho, a la ho a de lle a a cabo mi
TFG pues me pude da cuen a de eso, de que no odos los so dos hablan de la misma mane a, al
igual que hay una g an a iedad de o mas de habla el español. Sí que e di ía que me manejo con
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más sol u a a la ho a de habla con cualquie pe sona oyen e, pues con el español o al, pe o con mis
pad es y con mi núcleo ce cano en lengua de signos no hay ningún p oblema.
N: Es upendo. Luego, la siguien e p egun a se ía si alguna ez has expe imen ado alguna en aja o
desa ía en elación a u bilingüismo; o sea, ¿en los es udios has expe imen ado alguna en aja?
ap endiendo idiomas, po ejemplo. Que hayas dicho “mi a pues g acias a mi bilingüismo engo más
acilidad”.
O: Bueno, a e , supongo que eso sí que me ha p es ado cie as he amien as y me ha b indado un
apo e ex a a la ho a de ap ende quizás segundas lenguas, como el inglés, po que ac ualmen e
hablo además del español y la lengua de signos española pues ambién me comunico en inglés y
ambién soy capaz de comunica me en i aliano. No sé si… amos imagino que sí, yo de es o sé
poco, pe o no me cues a pone me a ap ende una lengua y si a mí me nace deci “pues me ape ece
aho a pone me con cualquie o a” pues digo “ ale, me oy a pone ”. Quizás en ese sen ido sí que
pod ía deci que engo más sol u a. Pe o qui ando lo elacionado con las lenguas es ic amen e, yo
c eo que en ese sen ido no me ha apo ado ampoco mucho.
N: Vale, luego, ¿has no ado alguna di e encia en la elocidad en la que p ocesas la in o mación en
una lengua y en o a?
O: ¿Po ejemplo? No sé…
N: Po ejemplo… Los iempos de espues a: uno de los es udios que es oy in es igando y al es que
dependiendo de la des eza que engas en una lengua y en o a p ocesas la in o mación con mayo o
con meno elocidad, y eso se mi a con los iempos de espues a en las ac i idades.
O: No, yo di ía que an o en una lengua como en la o a los iempos de espues a pa a mí son
iguales, idén icos, al cual ecibo la in o mación pues p ocedo a comunica me y a da una espues a
sin a da en ello demasiado.
N: Es upendo. ¿Has no ado momen os de con usión cuando cambias de una lengua a o a?
O: No, la e dad es que no. De hecho, soy capaz de man ene una con e sación signando al mismo
iempo que oy hablando y no engo ningún p oblema en ello. (Empieza a signa ) Aho a puedo
comunica me con igo an o con el español hablado como con la lengua de signos española y no
necesi o deci “espe a que me es oy con undiendo” (deja de signa ). Quizás al cambia de dos
lenguas o ales ahí sí que hab ía más p oblema, pe o aho a mismo no. También en iendo que se á el
canal, po que son dos canales dis in os: en uno es amos u ilizando pues el canal audi i o y en el o o
es más ges ual, así que ningún p oblema.
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N: De hecho, aho a que has hecho lo de las dos modalidades jun as, o o de los es udios que es oy
leyendo… po que yo u TFG me lo he leído, he es ado ahí ojeando, y uno de… que me pa eció
cu ioso y mi é si hablabas de ello, po que i que hablabas de la iconicidad en u TFG, y en el mío
ambién algo de la iconicidad y al, y digo “ oy a mi a si Ósca habla sob e es e o o enómeno”, y
es la mezcla de códigos. Que es básicamen e deci “quie o” en lengua o al y “come ” en lengua de
signos, po ejemplo. En onces yo e que ía p egun a si hay momen os en los que, en con ex os de
bilingüismo, hablando po ejemplo con u he mano que es á en la misma si uación de CODA que
ú, ¿hay eces en las que es és hablando de mane a o al y e salga con él u iliza ambién la lengua
de signos?
O: Sí, sí, sí. La mayo pa e del iempo, cuando es oy comunicándome con mi he mano nos
apoyamos y nos comunicamos con el español o al, pe o sí que es e dad que a eces, cuando no nos
sale algo… la palab a exac a no nos sale en español o al, pues sí que endemos a adap a lo a la
lengua de signos. Pe o de no mal, de p ime as, es odo con el español o al. Además que endemos
mucho, como somos bilingües an o en una lengua como en la o a, endemos ambién mucho a la
ges iculación, a es a con los b azos en al o, y es como que no sabemos es a quie os. Y al inal pues
de an o ges icula acabamos apoyándonos y acabamos mezclando ambién la lengua de signos pa a
cla i ica y p o undiza en esa idea conc e a que es emos man eniendo en ese momen o.
N: Vale. Bueno, es a p egun a… la siguien e ya me la has espondido an es, así que… Luego, hay
una cues ión, que ambién he es ado abajando, que es un deba e sob e si el bilingüismo supone
en ajas o incon enien es, que es á un poco en elación con lo que hemos hablado an es. Pe o
ambién úl imamen e se es á hablando de que algunas eces las pe sonas CODA como ú ienen
di icul ad en el colegio a la ho a de ap ende a habla , lee o esc ibi . Me has comen ado que ú no,
pe o ¿qué piensas sob e es a concepción o idea que hay úl imamen e en la sociedad?
O: La e dad es que no ha llegado a mí esa in o mación en in es igaciones de ese es ilo, pe o sí que
es e dad que, a e , al se dos lenguas o almen e dis in as es p obable y comp ensible que a una
edad emp ana en la que es ás desa ollando el lenguaje, como e encuen as en la mi ad de dos
mundos dis in os, u men e no e mine de p ocesa ni e mine de adap a se bien a una pa e,
a ec ando al español o al, o bien a ec ando a la lengua de signos. Pe o cla o, yo en iendo que eso ya
llega un momen o en el que e acabas adap ando, pe o que al p incipio sí que necesi es apoya e en
logopedas o engas que apoya e ya sea en el desa ollo de una lengua o de o a. En el caso de mi
he mano, ampoco ha enido ningún p oblema en ese aspec o, se ha desen uel o sa is ac o iamen e
desde chico con una lengua y con o a, ambién en iendo que po que es aba yo como e e en e y yo
he podido guia lo en ese sen ido, no ha pa ido desde ce o. Pe o en mi caso no u e p oblema, como
53
hemos comen ado an es, pe o sí que es e dad que en iendo que en el caso de algunos CODA en
conc e o puedan p esen a esa esi u a de “no sé desen ol e me bien en una lengua o bien en o a”.
N: Cla o, ale. ¿Tienes alguna anécdo a o expe iencia elacionada con u bilingüismo?
O: Bueno, anécdo as muchas, la e dad. Se bilingüe en ese aspec o, de una lengua o al y de una
lengua de signos apo a bas an es en ajas, sob e odo cuando quie o habla con mi he mano sob e
alguna cosa en la calle po ejemplo y que no quie o que… es oy hablando de alguien que enemos al
lado nues o y no que emos que esa pe sona se en e e, pues me pongo a habla con lengua de signos
y cla o, podemos c i ica o habla de lo que sea que es é haciendo esa pe sona sin que ella se dé po
aludida. Y ambién, a e , es o no es an bueno, po pa e… o sea, es un poco eo, pe o bueno, lo
ípico de que en el ins i u o o en el colegio cuando ienes u o ía con us pad es y que el p o eso
llama a us pad es pa a habla sob e cómo sigue el niño y al, pues ahí sí que es e dad que mi
he mano y yo hacíamos la iquiñuela de que cuando nos dice algo que es é mal noso os “no, no,
odo bien, odo bien, es á pe ec o”, e in en amos cola le un poco la b onca de “es e examen lo ha
hecho a al” o “es e la ha liado y ha hecho no sé qué con el o o”, eso lo in en amos como camu la
y eso sí que es e dad que me hacía mucha g acia po que después lo hablaba con mi he mano y es
como “el p o eso ha dicho es o pe o le he dicho es o a papá”. Anécdo as así un mon ón, pe o
bueno, no es an buena esa pa e.
N: Bueno, sus en ajas iene.
O: Anécdo as son y sus en ajas exac amen e es án ahí, la e dad.
N: Es upendo, me encan a. Cul u almen e, ¿cómo e iden i ica ías ú cul u almen e? O sea, más
ce ca a lo que se ía la comunidad so da, algo in e medio en e las dos, o plenamen e pa e de la
comunidad oyen e?
O: Quizás ende ía más o me sien o más inculado con la comunidad oyen e pe o po que en mi
en o no ce cano no hay nadie o no conozco de p ime a mano a ninguna pe sona so da que sea de
nues a edad. Sí que conozco a los amigos de mis pad es y con ellos pues sí que engo inculación
pe o no es lo mismo, no es á e iden emen e… no hay el mismo ace camien o con una pe sona que
e saque ein a o cua en a años que alguien que sea de u edad, que es é pasando po los mismos
p ocesos que ú, que enga los mismos es udios, las mismas inquie udes, y en ese sen ido sí que es
e dad pues que me incule más o me sien a más ce cano a la comunidad oyen e. Pe o, engo la
sue e de que es oy a caballo en e una y o a, es deci , puedo después pe ec amen e elaciona me y
puedo mime iza me en compo amien os o gus os pues de pe sonas de la comunidad so da g acias a
mis pad es, po que me p esen an, po que puede conoce a los amigos, puedo sabe qué hacen, su
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JC: Pues la e dad que, en e ec o, mi c ecimien o y mi c ianza es á muy ma cada po ese hecho,
po que ha hecho que desa olle po así deci lo unos pasos, unas e apas i ales, a eces a lo mejo
adelan adas, y o as eces sob e odo de ges ión en elación con las cosas de mis pad es. Po
ejemplo, mi pad e iene una ca diopa ía, en onces pa a mí e a muy común i al hospi al desde los 7
u 8 años, acompaña a mis pad es a la e isión de ca diopa ía cada 6 meses. Po ejemplo, enía que
i al hospi al de Úbeda, que es el hospi al más ce cano que había en onces en mi pueblo pa a ese
ipo de e isionesm, y enía que adecua me y en e a me de odo lo que me decía el médico en ese
sen ido. O, po ejemplo, muchas cosas del banco me enca go yo de ges iona las con mi amilia. Yo
e a la pe sona que sabía habla y además enía un dominio de la lengua es ánda española, po que
sabía esc ibi , sabía lee , sabía habla , a di e encia de mis pad es, que mi mad e e a una al abe a po
su si uación y mi pad e iene un dominio mínimo de la lengua es ánda , pues yo enía que maneja
más o menos odas esas cosas. Yo hablaba con la ges o a pa a que desa olla a la decla ación de
hacienda, iba con mis pad es pa a consul a cualquie ipo de duda con espec o al banco, ipo no
hay una ac u a que no es, piden un c édi o a mis pad es y oy a ges iona lo y cosas del es ilo.
En onces yo sí sien o que mi in ancia es á ma cada po muchas cosas de ese es ilo que a lo mejo
han hecho que yo ome conciencia de ellas mucho an es, pe o que a lo mejo ú dices que no son
p opias de una in ancia no mal, que es és ú con 10 años yendo al banco a da le explicaciones sob e
la si uación inancie a de us pad es o que ayas cons an emen e a una e isión de ca diólogo.
N: En onces pod íamos deci que básicamen e ú has ac uado en u amilia un poco como puen e,
¿no?
JC: Exac o, sí. Yo c eo que eso es algo que si en e is as a o os CODAS lo as a e ambién muy
bien y yo c eo que se habla incluso de eso, que e ec i amen e los CODAS yo c eo que somos unos
mediado es, como aduc o es de nues os pad es, ¿sabes?
N: Cla o. En onces ¿ ú cómo ap endis e la lengua o al? Po que, cla o, o sea ¿cuál di ías que es u
lengua ma e na?
JC: Pues mi a a mí me cues a en ese sen ido deci lo, po que yo en odo caso di ía que he enido un
p oceso de adquisición lingüís ica bilingüe. En el sen ido de que he ap endido la lengua de signos
de mane a pa alela. Yo ecue do, mi mad e me decía que cuando e a pequeño, muy ápido, po
ejemplo, los hijos desa ollábamos ges os elacionados con el hamb e, con el dolo , ipo el ges o del
bibe ón, ¿no? O hacíamos así po que que íamos come o lo que sea. En cambio, yo es e dad que
mi c ecimien o ha es ado ma cado ambién po que yo enía en casa la p esencia de una pe sona que
se hablaba, que e a mi he mano José Miguel, que es mi he mano mayo , que me saca diez años.
En onces, yo en ese sen ido, es e dad que enía a lo mejo un con ac o lingüís ico mucho más
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in enso que él, que él en casa no enía a nadie cuando c eció. Y a eso hay que suma le ambién el
hecho de que yo he es ado yendo a gua de ía a lo mejo desde el año así. Y bueno, es cie o que
ambién hemos enido o os miemb os amilia es, ipo la he mana de mi pad e que habla, mi
abuelos de pa e ma e na que ambién hablan, pe o es cie o que el con ac o con el es o de la
amilia, como es ábamos en un pueblo y de di ícil acceso po ía de comunicación, y además
ninguno de mis pad es iene ca ne de coche ni nada po el es ilo, en onces es ablece un con ac o
p olongado con ellos y pensa que ellos a lo mejo enían un ipo de epe cusión e dade amen e en
mi o mación lingüís ica, en mi p oceso de adquisición de la lengua, yo c eo que es algo más
acceso io. Yo c eo que ha sido sob e odo un p oceso bilingüe elacionado con mis pad es en cuan o
a la lengua de signos, bas an e ue e, y el que yo he es ado más expues o, di ía yo, po que cuando
e es un bebé con quien más pasas iempo es con us pad es además de, pues imagino que la
in luencia de mi he mano como pe sona hablan e y ambién al inal de la gua de ía.
N: Vale, es upendo ¿Cómo e iden i icas cul u almen e? ¿Te sien es pa e de la cul u a so da
ob iamen e po pa e de us pad es o como oyen e e sien es ealmen e más pa e de la cul u a
oyen e? O algo in e medio, que ambién puede se .
JC: A e , yo... Es cie o que a lo mejo no... Yo c eo que has a que no omé como más conciencia
ipo de me gus os, de cosas po el es ilo más o menos has a la adolescencia es e dad que a lo mejo
es u e siemp e en un ámbi o mucho más ce ado en la cul u a so da en el sen ido de que po
ejemplo yo no empezaba a escucha música de mane a in ensa has a la adolescencia, de ini mi
gus o musical en ese sen ido. Y es e dad que mi con ac o con la comunidad so da siemp e ha
es ado muy es ingido. Es e dad que ha sido muy ce cano po que lo he es ado i iendo de mane a
dia ia desde que nací has a los 18 años odos los días, pe o es e dad que yo c eo que no hay
muchos elemen os como de la cul u a so da especí icamen e con los que haya conec ado. Es cie o
que siemp e hemos enido esa sensibilidad especial mi he mano y yo de se conscien es de la
si uación de nues os pad es y de ac ua y desempeña un ol agen e en ello, no sé, hace de
in e mediado es y ayuda siemp e en odo lo posible pa a que no u ie a un p oblema la
comunicación con o as pe sonas. Po ejemplo yo me acue do que hacíamos ea o mi he mana y yo
y muchas eces nos poníamos como in é p e e de signos en nues as espec i as ob as u nándonos,
pe o es e dad que yo sí c eo que he desa ollado como un ipo de cul u a muy di e en e a la de mis
pad es. Sob e odo po que, cla o, mis pad es ambién ienen ma cados de un ámbi o muy conc e o
sociocul u almen e, bajo po que mi mad e e a de un pueblo muy pequeño de 400 habi an es en el
que ya de po sí que una chica accediese en los 70 a la educación e a muy di ícil pues puede
imagina las abas que supone como una pe sona so da. En onces mi mad e de po eso es
anal abe a; o el caso de mi pad e que la discapacidad en su caso p ocede de un p oblema clínico: él
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u o meningi is a los nue e meses de nace y mi pad e es muy mayo , o sea, iene 76 años,
en onces, ú piensa que u hijo iene meningi is en los años 50, además de que es una his o ia muy
cu iosa, po que a mi abuela y odo, cla o, enía a odo el mundo miedo e a como muy eceloso,
olaba mucho la supe s ición, incluso les daba miedo como aplica medicina a los niños, po que
decían, ay no, no sé íja e lo que es á ulando aho a la gen e con las acunas y cosas del es ilo, pues
imagína e ú en los 50. En onces pues no u o ampoco un acceso a una educación muy ue e,
en onces como que desde su pa e el acceso a la cul u a ha sido mucho más es ingido, ha sido algo
en lo que yo me he abie o más in ensamen e po mí mismo y yo c eo que al ab i me yo a ello, me
sien o como más pe enecien e a ese ipo de cul u a, a la cul u a de habe ido a ea o, de escucha
mucha música que me gus a, de lee ob as que he empezado ya descub iendo y cosas del es ilo.
N: Cla o, ale, ale. ¿Has expe imen ado alguna ez disc iminación o incomp ensión po u
condición de CODA?
JC: Sí, o sea, suele se , yo c eo que sob e odo en e apas iniciales de la educación, suele se un oco
conc e o de algunas pe sonas que yo c eo que, no sé, o que no en ienden lo que es e dade amen e
ene unos pad es so dos o que de e dad son malas pe sonas. Po que es e dad que yo sí ecue do
episodios de bu la se conmigo po el ema de ene pad es so dos. O que una bu la gene al e a que
se ponen a habla con igo a lo mejo a eces y se ponen a imi a ges os de mane a a bi a ia,
ampulosa, de mane a ingida. Y eso yo sé que nos ha pasado an o a mí como a mi he mana Ma isol
y como a mi he mano mayo José Miguel. Mi he mano mayo José Miguel yo c eo que ue incluso
peo , po que yo c eo que su hecho ue oda ía más sonado, po que e a la p ime a ez que a lo mejo
que iba un niño al colegio que e a CODA de e dad y enía unos pad es so dos. En onces en el caso
de mi he mano incluso a eces lo amenazaban ísicamen e y odo, como que e a como un obje o de
bu la po el hecho de ene pad es so dos.
N: Qué ue e. Y desde es e pun o de is a, ¿ ú qué consejo le da ías a o as pe sonas CODA que a
lo mejo son más jó enes que ú y que es án ambién ap endiendo lengua de signos y que se en en
la misma si uación que ú?
JC: Pues mi a, yo la e dad que eniendo en cuen a que aho a hay muchos medios de acceso online,
ía elemá ica, po ejemplo el p oyec o que han hecho nues as compañe as del p oyec o de
Conexión CODA, yo c eo que es muy buena inicia i a oma conciencia ac i a de ese, po ejemplo,
del sis ema de la lengua de signos es ánda . Sob e odo po que si omas conciencia de ese pun o de
is a, ú as a ene la capacidad de adap a e a lo mejo a la mane a en la que signas en u casa, de
una mane a mucho más coloquial, pe o luego además as a pode desa olla e en o os con ex os
mucho más amplios y a lo mejo as a pode sensibiliza e en mayo medida con odo lo que
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ep esen a la cul u a de lengua de signos, ¿no? Po que yo he es ado, ya he acompañado a mi pad e
en es as asociaciones y cosas del es ilo, pe o yo sen ía que no conec aba en esos si ios, a eces enía
p oblemas en la comp ensión de odo el mundo. E a como e he dicho, algo muy cen ado en mi
en o no amilia . En onces yo c eo que debe ían ap o echa esa g an acilidad que an a ene y
accede en ese sen ido a la lengua de signos es ánda pa a amplia su mi a de ho izon es con
espec o a la comunicación con la comunidad so da. Vaya a se mi consejo, sin duda.
N: Vale, pues me pa ece pe ec o, la e dad. Y con inuando en la misma línea, ¿cómo c ees que la
sociedad pod ía se más inclusi a con las pe sonas so das y con su amilia?
JC: Pues mi a, yo c eo que lo p ime o se ía que posiblemen e die an como guías o po lo menos un
conocimien o supe icial, ya no solo con las comunidades so das, sino con cualquie ipo de
colec i o que pueda ene algún ipo de comunicación, en el que enemos que ene en cuen a que
i imos en un modelo social en el que la comunicación en e pe sonas, en e indi iduos, es algo
obliga o io. O sea, en algún momen o ú as a ene que i al médico, en algún momen o ú as a
ene que i al banco, hace la comp a, cosas de ges iones habi uales en onces no puede se que
i íamos en la sociedad del siglo XXI y que haya pe sonas que se encuen en con abas de ese ipo,
o sea en el mismo sen ido en el que el acceso a ese ipo de cen o pa a pe sonas con discapacidad
mó il es á acili ado, se debe pensa ambién en acili aciones o en mejo as del sis ema pa a que las
pe sonas ipo so das o ciegas en gene al, po ejemplo, puedan comunica se de mane a más
adecuada con esos esponsables. Y yo c eo que no es una queja que haya enido de mane a gene al
o ocalizada en el sis ema, po que como e digo, en el caso de los ciegos, po ejemplo, si hay un
desa ollo casi pleno de la esc i u a en b aille en muchos si ios o la di icul ad de acceso mó il, pe o
es que en el caso de la comunidad so da los CODA han jugado un papel en mi opinión muy
impo an e, po que han hecho siemp e de mediado es has a, bueno, yo c eo que aunque deje de se
miemb o en u unidad amilia a pa i de los 18 años y uel es del nido, aún así sigues ami ando
muchas ges iones de us pad es y cosas del es ilo. Yo sigo hablando con la ges o a de la decla ación
de Hacienda y sigo yendo al hospi al con mi pad e, siemp e que es oy en el pueblo o me oy de, o
po ejemplo, se ope an a mi pad e, bueno, además de que se ope an a mi pad e, oy a e lo po que
es mi pad e, pe o yo sé que oca es a allí en conc e o asumiendo un ol especí ico. Tipo, le oca
deci a la seño a “mi pad e oma al medicamen o, al, al, al, lle a sin come no sé cuán as ho as,
se ha pinchado no sé cuán as inyecciones”. En onces yo c eo que en los sis emas de e dad, en el
sis ema público, se debe o alece eso, ya sea bien con la con a ación de un mayo núme o de
in é p e es, que, po ejemplo, eso es algo que en mi pueblo se ha i ido de mane a súpe ecien e.
Po ejemplo desde hace un año y medio se implan ó po in una in é p e e g a ui a po pa e del
ayun amien o, pe o es e dad que es como una in é p e e que es que po que o a po oda la
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p o incia expo ó, la dipu ación de Jaén en onces como que solo puede accede a ella du an e X
meses du an e el año. Pues que ese ipo de cosas, ese ipo de medidas, se implan en con mayo
in ensidad o que engan en cuen a el po cen aje de pe sonas so das po e i o io pa a hace ese ipo
de o aciones, pues mucho más jus a, en el sen ido de que si a a habe una mayo demanda en un
e i o io de ese ipo de se icios, que se po encie más en esos si ios. Aunque yo c eo que en gene al
debe ía exis i como un se icio, o sea, yo c eo que debe ía se un unciona io público que es u iese
al se icio de los ciudadanos pa a pode ayuda en odo ipo de cosas. Y bueno ya es a ía genial que
las pe sonas que abajan de ca a al sec o público, de ca a al público, es u iesen sensibilizados
desde el p incipio con que pueda apa ece una pe sona que sea so da, y no solo so da, sino con o o
ipo de discapacidad, como so dociega o cosas po el es ilo, y que sepan da una espues a adecuada
an e ese ipo de si uaciones, o sea, que no suponga una pa álisis de golpe y una up u a o almen e
en la comunicación, po que eso implica alla como sociedad, ¿no? Si pa e de nues os ciudadanos
no ienen acceso a los se icios básicos como en nues o país, como i al médico y educa se, cosas
po el es ilo. Mi a, e oy a pone o o ejemplo con espec o a la educación po que yo c eo que es
muy cu ioso: mi mad e ha omado la inicia i a aho a que es á jubilada de i a la escuela de adul os
po que quie e ap ende a esc ibi y quie e ap ende a lee , po que cla o ella se da cuen a de la
ba e a que supone eso en la sociedad de hoy en día, y en onces pues es amos eniendo p oblemas
en ese sen ido po que se es á e asando mucho la con a ación de una in é p e e de lenguaje de
signos, una in é p e e de lenguaje de signos en el p opio ayun amien o pa a que dé una asis encia
dia ia a mi mad e en esa escuela. Po que cla o, no hay un docen e p epa ado pa a enseña a
pe sonas con discapacidad audi i a. Y cla o, yo imagino que el ap endizaje en ese sen ido, además
de una pe sona adul a en la que el desa ollo cogni i o no es exac amen e igual que el de un niño,
exige adap aciones conc e as. Yo no puedo enseña a una pe sona a lee po cómo suenan los
sonidos, po cómo suenan las ocales, las consonan es, sino que yo imagino que iene que se un
p oceso o almen e di e en e. Así que, pues, en ese sen ido yo c eo que en gene al se debe e o za
la asis encia a las pe sonas so das desde el pun o de is a del sis ema público, sob e odo pa a que
no engan impedimen os ni abas en el acceso a cualquie ipo de se icio.
N: Cla o, es que, bueno, po que me acabo de aco da aho a mismo. La semana pasada le hice
ambién una en e is a a Osca Lé ida, no sé si lo conoces.
JC: Sí, lo conozco.
N: Pues Juan Pablo Mo a, que es mi u o del TFG, me pasó una g abación de su p esen ación del
TFG, y él u o que hace de in é p e e pa a su mad e po que Juan Pablo Mo a solici ó una in é p e e
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y no se la pudie on p opo ciona . Él en su misma p esen ación, u o que eje ce como in é p e e y
de nue o po lo mismo, po que no le p opo cionaban ningún ipo de ayuda ni de acilidad.
JC: Cla o, es que es una aba cons an e, yo c eo. Y íja e que yo c eo que ha sido un paso muy
elegan e, po lo menos en el ámbi o pequeño de mi coma ca, que se haya podido hace de una
in é p e e, po que en mi ida mi pad e me había dicho que lo había acompañado en in e p e a al
médico. A mí eso me so p endió. Pe o aún así, yo eo bas an e limi ación en ese sen ido. Yo sé que
no se puede consegui odo del día a la mañana, pe o yo c eo que a es a al u a sí que se debe exigi
una mayo esponsabilidad po pa e del en e público, po que es un p oblema muy se io. Po muy
mino i a ia que sea, no puede se que una acción de la población enga impedido el acceso a los
se icios.
N: Cla o. Y ol iendo al ema de un poco puen e en e las dos cul u as, que es el ema de la
bicul u alidad y al, ¿ e has sen ido alguna ez ab umado po ene que eje ce como mediado ?
Tipo, “la si uación me es á sob epasando” o “me es oy sin iendo un poco p esionado” o “me es oy
sin iendo un poco agobiado”. ¿Has sen ido esas emociones alguna ez iéndo e en esas si uaciones?
JC: Sí, sí. O sea, cla o, cuando e es un niño ú piensas, ¿po qué hago cosas que no hacen los demás
niños? y apa e de eso y piensas cons an emen e “jode engo que i odo el a o al médico, mi pad e
es á odo el a o pidiéndome cosas”. Es que además, cla o, en el caso de mis pad es le engo que
suma el hecho de que son anal abe os: mi mad e anal abe a y mi pad e, no llega a ene una
comp ensibilidad o al a lo mejo de una ca a o mal, en onces en ese caso yo enía que dedica me
muchísimo de amilia, po que enía que lee odas las ca as que le llegaban con diez años, le ienes
que acompaña al banco cons an emen e, que pa a mí e an como un uni e so de núme os y ci as
súpe complejos, ene que i al médico y al hospi al, que además en mi caso implicaba coge un bus
a las sie e de la mañana, pasa oda la mañana en o a ciudad, al a un día en e o a clase y ol e
luego sob e las 3 de la a de. O sea, pa a mí e a como un es ue zo inc eíble y yo desde en onces
además lo eía así, a pesa de que no es aba a lo mejo an ca gado de abajo como hoy en día, pe o
yo decía, ¿po qué engo que hace an as cosas? Po que no enía a lo mejo una e lexión e dade a
sob e las di icul ades de mis pad es, pe o yo me sen ía como una pe sona que enía que hace
muchísimas cosas po mi amilia, y como no enía a lo mejo ese espí i u c í ico oda ía
desa ollado, me compa aba cons an emen e con o os niños. Yo decía, es os niños no ienen que
hace odo es o, po que me oca a mí, po que me oca a mí, ¿sabes?
N: Pe o a la ez, ¿has sen ido que eso ha hecho que desa olles una sensibilidad un poco más
di e en e a la gen e de u edad?
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JC: En ese sen ido yo c eo que, con espec o a po encial esolu i o, a capacidad de esolución, yo
sien o que en ese sen ido a lo mejo puedo da espues as mucho más dinámicas, mucho más
ápidas que o as pe sonas. O sea, a lo mejo si se me plan ean si uaciones ad e sas en campos que
no son los que domino, po ejemplo, en cualquie o o con ex o a lo mejo que no sea la ilología,
que al inal ya unos cinco años es udiándola y más o menos hemos dado una espues a a iculada a
los p oblemas ilológicos que se nos plan ean. Si se me plan ea de golpe un p oblema banca io, un
p oblema de o o ipo, un p oblema amilia , un p oblema humano, de ges ión emocional con o as
pe sonas, yo c eo que en ese sen ido a lo mejo doy una espues a mucho más ápida que una
pe sona que no haya pasado po un p oceso semejan e. Bueno, es o cla o, enéis que ene en cuen a
que la única mane a que ienes de cu i e desde el pun o de is a humano no c eo que sea eniendo
pad es so dos, sino que ambién hay muchas mane as, ¿no? O sea, hay muchas pe sonas que se
encuen an en si uaciones mino i a ias que hacen que desa ollen una madu ez mucho más
emp ano. En onces, yo c eo que en ese sen ido, pues, como que se dice siemp e que son más
madu os los CODA, que ienen una mayo madu ez in eg ada, po que es que cuando ú ap endes a
i a ese ipo de si ios desde pequeño… yo ecue do que a mí me pasó que a los 14 años no que ía i
al médico con mis pad es, po que yo ya es aba an acos umb ado al médico que sen ía que e a más
ápido i yo solo al médico y yo iba solo al médico de los 14 años cuando me cambia on del
pedia a al médico de amilia. o ese ipo de cosas. En onces yo me sen ía lo su icien emen e cómodo
en ese sen ido como pa a hace ese ipo de ges iones solo.
N: Y ol iendo ya a u si uación de bilingüismo, po que a e , no e he explicado, se me ha pasado,
no e he explicado de qué a mi TFG, pe o básicamen e a sob e la si uación de bicul u alidad, que
es lo que hemos es ado hablando, un poco de eje ce como puen e en e ambas cul u as y las
espec i as consecuencias que ello conlle a; pe o ambién sob e el bilingüismo bimodal, que es
básicamen e el bilingüismo que ú p esen as, un bilingüismo en dos modalidades, una o al y o a en
lengas de signos, ¿no? En onces, ol iendo de nue o al ema del bilingüismo, ¿c ees que has
p esen ado a lo la go de u ida en aja o desa ío debido a u bilingüismo? ¿C ees que u
bilingüismo e ha supues o algún ipo de en aja o algún ipo de des en aja po el con a io?
JC: Pues mi a, en un sen ido yo sen ía que, yo p esen ía que po ejemplo yo enía ya un campo de
comunicación mucho más accesible que muchas o as pe sonas que e a la lengua de signos. Pe o
po o o lado, yo no e lo he con ado, e lo oy a con a ambién po que es muy g acioso, pe o yo
ecue do que de pequeño cuando eía mi mad e la no ela, yo me quedaba muchas eces con ella y
hubo un momen o en mi ida en el que, cu iosamen e, desa ollé un español semejan e al de las
eleno elas y hablaba como con un acen o la inoame icano. Me lo decía mi amilia que e a muy
cu ioso. En onces, pues yo c eo que en mi o mación, en mi adquisición de la lengua, y es algo que
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no o oda ía hoy en día, engo como una mayo ecep i idad a odas las a iedades en las que en o
en con ac o. No sé si es que yo omo a conciencia de mane a inconscien e de o as lenguas a pa i
pa i de eso, y la adquisición de la lengua pa a mí se con ie e en un p oceso di e en e. O sea, a mí
me cues a mucho, a lo mejo , en a en con ac o con una a iedad lingüís ica conc e a que es udio
de mane a asidua o que a lo mejo yo alo o mucho, y sin da me cuen a inco po o exp esiones de
ese ipo de a iedades. Yo que sé, yo hablo ca alán, en onces a lo mejo de golpe en ez de deci
“no hace al a” digo “no cal, g acias” o cosas así; o yo hablo ambién as u iano, me pasa a eces
que sin da me cuen a digo exp esiones des as u leonés. Y con espec o a p oblemas y desa íos que
yo he podido… Eso a lo mejo se puede conside a una en aja, po que es cie o que da luga ,
como, es un poco es a idea de… No sé si conoces a An onio Bení ez Bu aco, pe o él a a mucho
es o: el con ac o de lenguas, la men e de un bilingüe, la que se combinan como exp esiones, un
poco… en en men e a los llani os que ienen como una mezcla de inglés y español, andaluz
pe ec a que has a somb a. Eso a lo mejo en cuan o a bene icio, po que yo sien o que en mi caso yo
he enido muy poco p oblema de ap ende idiomas y han llegado incluso a es e pun o de
inco po a se en mí que, po así deci lo, me salen exp esiones sin da me cuen a, sob e odo si yo
engo cie a elación a ec i a con esas lenguas, po que yo las pe cibo de una mane a in ensa. Pe o
luego yo ecue do que con o me he ido c eciendo, yo sí sen ía cie a, no sé, como cie a acío o
cie a laguna en ocabula io, en mane a de exp esa me cuando e a pequeño. O sea, yo has a que no
es u e con 16 años en la secunda ia, me cos ó mucho en ende cosas como la sin axis, oné ica…
Yo ecue do que el p ime momen o en el que yo en endí las subo inadas e a en e ce o o cua o la
ESO, que es como un momen o en el que hice clic. Recue do que ap endiendo inglés, yo iba a
inglés y escuchaba y ya es á, y esc ibía cosas en inglés, pe o no enía como una conciencia, una
e dade a conciencia sob e la lengua, sob e sus mecanismos lingüís icos, has a más o menos a esa
edad. Desde el pun o de is a léxico, incluso yo a eces lo no o, ¿no? Po que a lo mejo engo una
base po así deci lo, digamos cul a, del ni el sociocul u al al o, asociada con mi o mación
académica, pe o luego o o ipo de palab as o exp esiones que son más ce canas a la coloquialidad,
a un con ac o dia io con us pad es, a lo mejo sien o que adolezco. Es e dad que ya no an o,
po que ambién es e dad que yo has a los 16 años no empecé a ene un con ac o in enso con
amigos y al de e dad, y yo a pa i de ese momen o, pues eso e o zó mucho esas lagunas que
enía, pe o con espec o a es udia lengua, con espec o a esa idea de que engo lagunas en el
ocabula io y cosas así, yo las sen í has a los 16 años y a eces engo como lagunas que alguien
dice una palab a y yo no sé lo que es y es como que me queda asomb ado o yo qué sé, yo no sé
llama a las chuches de una mane a como la llama odo el mundo o cosas del es ilo. En onces, pues,
en ese sen ido oda ía lo sien o y a lo mejo es á elacionado con eso.
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N: Es upendo. ¿Has no ado alguna di e encia en la elocidad en la que p ocesas la in o mación en
cada lengua? O sea, en la lengua de signos y en la lengua española.
JC: Pues yo c eo que depende con quién hable. O sea, yo c eo que al inal depende de las pe sonas
con las que hables, ¿no? O sea, hay gen e que e habla en español muy cla o y se en iende a la
p ime a, hay gen e que da mucho ci cunloquio y no. En español es ás suje o a eso a la mane a en la
que lo en iendo o no. El lenguaje de signos ¿a qué es á suje o? A las pe sonas con las que hablo. O
sea, si yo hablo con mis pad es, no oy a ene ningún ipo de p oblema segu amen e. A lo mejo
engo una laguna ambién en el sen ido de que me dicen una cosa y yo digo “papá, ¿eso qué es?” Y
me ienen que señala y lo ap endo. Pe o con mis pad es no end ía p oblema. Eso sí, yo sé que si
engo que habla lengua de signos con o a pe sona que es á ue a de ese, po así deci lo, ese e ugio
dialec al de lengua de signos que enemos en mi pueblo, p obablemen e sí end ía complicación.
En onces yo apos a ía po deci que a lo mejo a da ía más en en ende la lengua de signos así de
mane a más gene al que la lengua española. Pe o con la lengua española yo c eo que al inal engo
el ecu so su icien e, aunque me dan muchas uel as y digo, a e , mucho, pa a en ende e.
N: ¿Has expe imen ado momen os de con usión al cambia de una lengua a o a?
JC: No sé, pe o no sé si momen os de con usión, po que es e dad que yo engo una cosa, es que
cuando hablo lengua de signos siemp e hablo, siemp e hablo. No sé po qué, pe o yo siemp e hablo
de mane a simul ánea. Con mis pad es, aunque no me oyen, pe o lo he desa ollado así. Yo imagino
que es como un mo imien o de au o aducción, de in e p e ación pa alelo, que es á elacionado con,
a lo mejo , con una ue e p esencia de la lengua o al en mí. Ni idea. Pe o es e dad que hay casos
en los que, yo qué sé, pues es oy de golpe en una si uación ipo biblio eca y como se en iende un
silencio o algo po el es ilo, pues cuando me dicen algo yo digo “g acias” en lengua de signos y no
me doy cuen a. Imagino que po la si uación de silencio o algo po el es ilo. En onces po ahí sí he
sen ido que a lo mejo he podido ene algún ipo de lapsus, de con usión, de usa un código que no
se equie e en un con ex o especí ico, pe o es e dad que yo no he sen ido muchos sal os ue es al
pasa de lengua de signos y al español. A lo mejo sí, al pasa de lengua española a lengua de
signos. O sea, si yo engo que aduci algo que exige una g an di icul ad como un manejo mayo de
la lengua de signos, engo abas. Y engo que simpli ica mucho el mensaje, o sea engo que
pensa bien lo que digo pa a asimila las palab as, los concep os a mi dominio de la lengua de
signos y aslada lo que yo en iendo a mis pad es. En onces en ese sen ido a lo mejo sí que me
engo que pa a bas an e más po que si yo es oy en un ca diólogo y le engo que explica lo que es
la ál ula icúspide, la ao a no sé cuán o, que iene no sé cuán as lunas y que a mi pad e le a mal
una que la han pues o, yo digo, u , espé a e que lo pienso un poco y se lo digo. O yo que sé, a mí
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cuando me p egun an mis pad es de qué quie es abaja , a mí me cues a muchísimo decí selo,
po que es como, ¿cómo e explico yo que quie o hace in es igación, que quie o in es iga ex os
de his o ia de español? Gene almen e me es injo a deci que abaja donde es udio en la
uni e sidad, y ya es á. Pues cosas del es ilo. En ese sen ido sí puedo ene como di icul ad de
e dad, y engo que como no mi iga , sino simpli ica la mane a en la que ansmi o las cosas,
adecuando a los concep os de la lengua de signos que yo manejo.
N: Cla o. Pues mi a, uno de los enómenos elacionados con el bilingüismo que es oy es udiando es
la iconicidad que p esen a la lengua de signos, que básicamen e, como se puede sob een ende un
poco po el nomb e, es la semejanza en e el signo y su e e en e. En onces, po ejemplo, pues casa
es así, come es así, ¿no? Pues, ¿pod ías compa i alguna expe iencia en la que hayas no ado que
es a iconicidad de la lengua de signos e haya ayudado a comp ende mejo un concep o?
JC: Pues mi a, sí, o almen e. O sea, ya pa imos del hecho que la lengua de signos, cla o, señalando
las cosas con esa capacidad deíc ica que enemos, ya e ayuda mucho, ¿no? Pe o luego, además yo
ecue do que, po ejemplo, a la ho a de p ecisa desde el pun o de is a empo al, la mane a en la
que yo ma co la empo alidad es elacionada con las dimensiones ísicas, po la dimensión espacial
y elacionado con a anza hacia delan e o hacia de ás. En onces yo cuando ma có un iempo
elacionado en el u u o yo siemp e hago así, después, y cuando yo ma co un iempo elacionado al
pasado así hacia, a ás, en onces en ese sen ido yo sien o que la iconicidad, amos, ha sido algo
emendo, po que luego había palab as ipo, yo que sé, en mi casa decíamos hambu guesa, hace
algo así y yo e a como, ¿po qué da hambu guesa eso? O pizza, hace algo así. O queso, así. Pe o en
ese sen ido c eo que ha sido e dade amen e impo an e po que yo, desde el pun o de is a de
e e encia empo al de los e bos en lengua de signos, yo no engo ni idea de cómo di e encia un
iempo de impe ec o de un iempo de pe ec o compues o. No sé si es que hay di e encia de e dad
en la lengua de signos es ánda o cómo, pe o yo limi o mis p ecisiones empo ales a aho a, u u o y
pasado. Y luego, yo ambién no o, po ejemplo en o as muchas cosas, en los abs ac o es imposible,
¿no? O sea, ya pa imos de que un colo no puede más menos que aludan un obje o pe o
gene almen e los colo es no suelen aludi al obje o, pe o o o ipo de ealidad como la comida, la
opa, ipo opa así es lo que e pones, no sé, el día de la semana, noso os hacemos así el domingo,
en onces es bas an e e iden e a qué se e ie e y po qué es á ma cado así. En ese ipo de cosas yo sí
he no ado la iconicidad, pe o de e dad que yo lo usé de mane a cons an e, yo c eo que es en
elación a la e e encia empo al de los e bos. O sea, en mi caso es impo an ísima po que a mí lo
que me pe mi e deci a mis pad es si p esen e, si pasado, si u u o.
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N: Vale, es upendo. ¿Y e conside as igual de compe en e en ambas lenguas, o c ees que e
desen uel es mejo en alguna de ellas?
MJ: Yo c eo que las dos, igualmen e. No eo di e encia, ¿sabes? Lo que pasa es que, a lo mejo , me
desen uel o mejo en la lengua de signos po que la dis u o, ¿eh? Po que pa a mí es una lengua
ma a illosa, me encan a. Es oy me ida, me ida, me ida en es e mundo po que es un mundo que me
ascina, ¿sabes? Hay un po encial an g ande y, además, yo soy de las que digo aquí es donde ellos
es án, no sé, son más ulne ables, pues ahí es donde yo oy, ¿ ale? Y en onces oy a saco, oy a
saco. Cuando eo que, a lo mejo , se es án ulne ando los de echos, o que los de echos no se es án
eje ciendo adecuadamen e, conmigo an o pongo. Po que la Adminis ación ya, si ú as a la
Adminis ación ya e di á: Ma ía José, no po nada, po que yo decía ·es un de echo, es una ley que
habéis hecho y ellos ienen que ene los mismos bene icios·. En onces, cla o, yo po eso e
desgas aba, ¿sabes? No po ellos en sí, sino po que la sociedad no e acili a nada, ¿sabes?
N: Sí, sí, comp endo. ¿Qué en ajas y desa íos has expe imen ado debido a u bilingüismo? Es
deci , ¿conside as que el bilingüismo e ha supues o alguna en aja en u día a día? o po el
con a io ¿conside as que e ha supues o algún ipo de desa ío?
MJ: Bueno, desa ío odos los días. Y en ajas odos los días. Ven ajas, ¿po qué? Po que me he
podido dedica a es o, que e a lo que a mí me gus aba. Que a mí no me hubiese dedicado a o a cosa
y me hubiese complicado menos la ida. Lo que pasa es que la en aja pa a mí es conoce la lengua
de signos, conoce el mundo de las pe sonas so das, lucha po ellos, po que además me sa is ace.
Me sa is ace e cómo ellos pueden segui adelan e, pueden consegui , como o a pe sona
cualquie a, unos es udios, un pues o de abajo, pueden c ea una amilia, segui adelan e, ¿ e dad?
Desa ío odos los días. Po que odos los días e encuen as, ya no sé, no es pa a que seas go do,
¿ e dad? En odos los ámbi os ya sabemos que hoy en día es un desa ío sali a la calle, un desa ío,
pe o en ajas odas pa a mí, odas. Y es po eso que me gus a conoce es e mundo, aunque aho a
mismo es oy desgas ada y hecha pol o, po que es mucho, pe o yo no lo cambia ía, ¿eh? Te lo digo
since amen e, no lo cambia ía.
N: Vale. Es upendo. ¿Has no ado alguna di e encia en la elocidad en la que p ocesas la
in o mación en una lengua y en o a, o c ees que p ocesas la in o mación a la misma elocidad?
MJ: Yo c eo que a la misma. A la misma. A lo mejo la lengua de signo la puedo p ocesa más
ápido. Es posible que sí, ¿sabes? A eces me es más ácil la lengua de signo que la lengua ORAL,
es e dad, ¿sabes? Po que muchas eces aslada le a la gen e palab as, no sé, el con enido es
complicado, muchas eces cues a. En la lengua de signo pa a mí es an ácil busca esos sinónimos
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y exp esa lo, po que son imágenes, son si uaciones, en onces quizás en la lengua de signo es mucho
más ácil que se en ienda pa a hace lo. A eces es e dad, es posible. Yo me desen uel o mejo y
cuando lo engo que hace en la lengua de signo lo hago en un segundo. En lengua o al es cie o que
engo que pensa un poqui o, engo que busca un ocabula io más écnico y hace que el que enga
un e o en ienda lo que ealmen e in en o exp esa le. Sob e odo eso que pasa, cuando paso, e
explico, yo engo que pasa de una a o a, ¿ ale? En onces, pasa lo de la lengua de signo a la lengua
o al pa a mí es acilísimo, lo que pasa es que yo me complico la exis encia, po que in en o busca
palab as más écnicas, más complejas, pa a que se ea que iene el so do, aunque no lo ienen un
ocabula io ico, pa a que no se ea ese des ase. Ahí es donde me cues a, ¿sabes? El que e hace
una exp esión o al boni a y ica pa a que no ean a los so dos como in e io es. Ahí es donde es á,
¿sabes?
N: Vale, ale. Comp endo, sí. Vale, ¿hubo algún momen o en el que e…? Bueno, es o es lo que
es amos hablando aho a, ¿no? ¿Algún momen o en el que e sin ie as limi ado en alguna de las
lenguas y p e i ie as u iliza la o a? Es lo que es amos hablando aho a.
MJ: Cla o, pe o no es que p e ie a, ¿sabes? Que me da igual, si engo que hace lo. Es e dad que
nos encon amos un p oblema. Hay in é p e es que cuando ienen que in e p e a la lengua de signo
a la lengua o al di ie e la in o mación, ¿sabes? Es más cómodo hace lo de la lengua o al a la lengua
de signo, po lo menos pa a mí, ¿eh? Po lo menos pa a mí. Es más cómodo, pe o cla o, yo me
us o ambién cuando eo a la gen e que es á haciendo una in e p e ación o al y no se adecua a lo
que es á diciendo el so do. Es más complejo, pe o quie o deci e, ¿sabes? Que me da igual, no me
complico, ¿ e dad?
N: Vale. Vale, pues uno de los enómenos que yo es udio en mi abajo es la mezcla de códigos, que
se suele da en con ex os en los que un coda es á hablando con o o coda, po que ambos saben la
lengua de signo y la lengua o al, que es, po ejemplo, ú con u hijo, que sois los dos codas. Vale,
pues básicamen e lo que se hace es que yo, po ejemplo, digo “QUIERO” de mane a o al, y luego, a
lo mejo , come lo digo en lengua de signo. En onces digo “QUIERO” y hago así. En onces, yo e
que ía p egun a si es o a i e ocu e con u hijo, po ejemplo.
MJ: Pues con mi hijo y con odo el mundo. Mi a lo que es oy haciendo. Es oy cogiendo la aza que
engo en el g an allo, que odo el mundo me lo dice cuando oy a a egla un papel, y no oy sola.
¿Ves? ¿Ves lo que es oy haciendo? Vamos, que le puedes p egun a a Juan Pablo y le puedes deci a
odo el mundo, ¿ es? Se me an las manos. No lo puedo emedia . In en o que no, no me doy
cuen a, pe o es la gen e la que me dice “chiquilla, las manos, ¿po qué las mue es an o?” “Ay,
pe dona, disculpa”. Siemp e se ha dicho que mo e las manos es como de mala educación, ¿no?
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Como an iguamen e. ¿Ves? En onces, ¿qué ocu e? Es que yo no lo hago conscien emen e. Es que
mi cabeza unciona mucho en lengua de signos, ¿sabes? Yo e es oy hablando y an o me sale
o almen e como me pueda sali en lengua de signos, ¿sabes? En onces, engo que es a aquí
aga ada. Todo el mundo me dice lo mismo. Sea en la adminis ación pública, aya a habla con una
amiga, con una ecina, con quien sea. Da igual. Es que las manos se mue en solas. Pa ece que
engo un hilo y es á conec ado con mi ce eb o. En onces, cuando es oy con mi hijo, mi hijo muchas
eces me dice “mamá, no me signe”. O él a lo mejo hace alguna cosa y yo lo eo y digo, bueno, es
que es no mal, ¿sabes?
N: Sí, ale. ¿C ees que el bilingüismo e ha apo ado alguna en aja cogni i a con espec o a o as
lenguas, po ejemplo? ¿O u elocidad men al?
MJ: Yo c eo que la elocidad, la agilidad men al, sí. Y el pensamien o. Yo analizo las cosas, pienso,
po que engo en cuen a que me engo que di igi a unas pe sonas so das que es án en al a de
conocimien o, malo, de su en o no y odo. En onces, en mi cabeza me dicen, no e en olles, Ma ía
José. Cla o, no es que yo me quie a en olla . El p oblema es á en que yo quie o que el que es é
en en e se en e e bien de lo que le quie o comunica . En onces, como sé que él es so do, siemp e
engo que mo e me po si uaciones, po ejemplo, le engo que epe i pa a e si se ha en e ado,
pues me pasa eso. Mi cabeza siemp e a po delan e. Me adelan o. Dice la gen e “pe o ¿cómo has
podido sabe ? O ¿cómo ienes esa agilidad?” Es que yo soy una pe sona que soy muy i a. Muy
i a po que gas o las cosas y siemp e... Resolu i a, me dice. ¿Sabes? Po que me pongo y me
adelan o.
N: Cla o. Vale. ¿Has expe imen ado alguna ez disc iminación o incomp ensión debido a u
condición de CODA?
MJ: ¿Yo? No. ¿Yo como CODA? No, no. En mi en o no, no, no. Mi a, no po que ampoco oy
diciendo que soy CODA, quie o deci . Yo no le digo a nadie que soy CODA. La gen e cuando se
en e a que soy HIJA de pa es so dos, no sé qué me dice. Pa a mí es una palab a. Yo conozco a
muchos hijos de pad es so dos que les llaman CODA, que no son CODA. El que ú engas de
amilia so da no quie e deci que es CODA. Po que e has podido c ia con las pe sonas so das.
Pe o puedo se que… yo conozco a muchos de mi edad que han sido c iados po íos, po abuelos.
Po que como los pad es e an so dos y conside aban que no enían capacidad como pa a c ia a sus
hijos, esos amigos míos se han c iado, han ap endido pos e io men e la lengua de signos. Eso sí, ya
cuando son más adul os, que se han ace cado más a la amilia. Pe o desde pequeñi os su p ime a
lengua no e a la lengua de signos. Ellos se han c iado con abuelos, con íos o con quien sea. Y ya
pos e io men e sí se han ace cado más a los pad es y han ido ap endiendo. CODA, es que a la
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palab a CODA se le da... Que me dicen que soy CODA, pues ale. Que no soy CODA, pues
ambién. Que yo c eo que no es... Yo no lle o un ca eli o diciendo que soy CODA. Que me da
igual se CODA que no. Yo c eo que incluso en la pe sona. Puedes ene lengua de signos y a lo
mejo ú no conside as que el so do iene capacidad o no conside as que engas que ap ende la
lengua de signos o ú le hablas o almen e, o le haces mímicas, eso no es CODA. Tienes que
en ende desde la aíz lo que signi ica se una pe sona so da. ¿Sabes? Han sacado muy p on o,
saca on la palab a CODA y aho a odo el mundo quie e se CODA, ¿sabes?
N: Sí, lo comp endo.
MJ: Yo e lo digo po que he enido hijos de amigos de mis pad es, oyen es, que han enido a
ap ende la lengua de signos. Que no enían ni idea y yo decía “¿pe dona?”. “Es que yo me iba con
mi abuela, a mí me ha c iado mi abuela”, ¿y u mad e y u pad e? “Bueno, pe o es que ú sabes, mi
mad e y mi pad e, yo hablaba la lengua de signos, yo no me en e aba”. ¿Pe dona? O “mi ío, es que
mi ío le dio pena y en onces me eía allí con mi mad e y mi pad e, me lle aba con él. Yo iba a
do mi a casa de mis pad es, hablábamos así po mímicas, do mí, hice poco más”. En onces, eso no
es CODA. Yo no lo conside o CODA.
N: ¿Tú cómo e iden i icas cul u almen e? ¿Te sien es más pa e de la cul u a so da o e sien es más
pa e de la cul u a oyen e?
MJ: De las dos. Es que no puedo dis ingui . Es que mi ida es pa alela con la de la o a. El so do,
mi a que yo engo de amilia so da y he es ado muy me ida en las asociaciones so das que había
an iguamen e, que nos lle aban nues os pad es, los que es ábamos con noso os, odos los ines de
semana en la asociación. Allí odos signábamos, ¿ ale? So dos, oyen es, los que ue an, odos
signábamos. Eso exis ía an es, ya no. Es que yo nunca he hecho dis inción en e una y o a. ¿Sabes?
No me he posicionado ni po una... Es que pa a mí… Como pa a mí el so do y la lengua de signos...
No sé, es que yo no eo di e encia, ¿sabes? Tengo mis manos.
N: Vale. ¿Has expe imen ado momen os de con usión cuando cambias de una lengua a o a?
MJ: Es lo que e comen o, cla o. ¿Sabes qué pasa? A e , que la lengua de signos es un abanico muy
g ande. Según la comunidad au ónoma, ¿ ale? Según donde se haya es udiado, donde se haya
c iado. Si iene una lengua de signo más ica o iene una lengua de signo, ¿ ale? Más básica. Ahí
me las he is o y me las he deseado. La g an sue e que engo es que yo no eo solamen e los
signos. Yo eo sus ojos, su pupila, su ca a, sus cejas, su boca, su cue po. En unción de eso, yo no
oy po los signos, yo oy po el con ex o. En onces, a lo mejo él me es á diciendo una cosa,
supues amen e en lengua de signos, y me quie e deci o a. En onces, cla o, yo he ido a los juzgados
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a in e p e a so dos, que e an de aldeas, de pueblos abandonados, que no saben lengua de signos,
que lo único que hacen es mímica, y yo he podido in e p e a . ¿Me las he is o y me las he deseado?
Cla o que sí. Me las he is o y me las he deseado po que es como si me oca un oyen e anal abe o,
que no sabe habla p ác icamen e, que es de un pueblo de es o que es á con las cab as o lo que sea,
y e es á hablando y ú dices, Dios mío, que no me he en e ado. Pá a e un momen o, o es un
co dobés ce ado, o un gallego ce ado, o algo así, y ú dices, pe dona, pues lo mismo, me ha
pasado lo mismo, he sudado in a. Lo que pasa es que luego eso al inal odo sale, ¿sabes? Cuando
es ás un a o con él, yo no sé lo que pasa, que aquí hay una simbiosis en e su ce eb o y yo misma.
Yo misma, yo no sé cómo he podido in e p e a a ese homb e, po que es inin e p e able. Pe o mi
ce eb o no sé lo que le pasa, que es como que hay una conexión. A mí cuando me ha is o mi
mad e, no sé qué dice, yo digo, mamá, yo al inal no sé lo que he hecho. ¿Lo he hecho? Sí, sí, sí,
amos, que es á en endido. ¿Po qué no lo sé? Me imagino que eso se á como cuando somos
oyen es, que nos me emos, p egun amos, no sé qué, y al inal pues amos desg anando, ¿no? Pues
es lo mismo. ¿Las he pasado mal? Cla o que sí. Pe o bueno, una ez sale mejo y una ez peo ,
¿ e dad? Que no quie o deci que siemp e sale bien.
N: O o de los enómenos que yo ambién es oy es udiando es la iconicidad que iene la lengua de
signos, que básicamen e es la semejanza que exis e en e el signo y el e e en e. Po ejemplo, “casa”
es así y es muy simila a la ealidad. O, po ejemplo, lo que he dicho an es de “come ”, que es así y
ambién es muy simila a la ealidad. En onces, ¿pod ías compa i alguna expe iencia en la que
hayas no ado que es a iconicidad que p esen a la lengua de signos e ha ayudado a comunica e o a
comp ende mejo un concep o?
MJ: Cla o, o almen e. Además, yo abajo mucho con los alumnos. Siemp e les digo “ odos los
signos que hacemos ienen un signi icado. Fija os, ija os el mo imien o, ija os cómo lo hacéis.
Todo iene po un po qué”. Hay eces que a lo mejo noso os no lo emos, pe o a lo mejo den o
del colec i o somos así, po que hay signos que a lo mejo no ienen esa iconicidad, como decimos,
po que no es isual di ec a, pe o a lo mejo es po una ac uación, po una ep esen ación de una
pe sona so da. ¿Sabes lo que e digo? En onces, odo, odo en lengua de signos iene un signi icado.
Tú haces un signo y odo iene un po qué. Yo a los alumnos les digo “no memo icéis ya solo el
signo, sino memo iza ealmen e el po qué se hace el signo así. ¿Vale? Eso es lo que se os a a
queda en la cabeza”. Yo no memo izo el signo, yo memo izo el signi icado. Es lo que engo yo
aquí g abado. Yo cuando es oy hablando, mi a, me pasa muchas eces, pe o e lo digo po que eso lo
he hablado yo muchas eces con mi he mana y con mi en o no. Imagína e que yo oy a un
cong eso, a una jo nada a in e p e a , y aho a e hablan allí de leyes. Yo no he es udiado De echo.
Yo de leyes no sé. Pe o mi men e hace así, como que se ab e. Yo no sé lo que pasa en mi men e. Es
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como si yo hubiese es udiado De echo. Que yo lo que oy escuchando, odo lo oy in e p e ando en
lengua de signos de mane a, con ejemplos, con si uaciones. ¿Cómo? No lo sé. ¿Po qué? Po que yo,
g acias a Dios, si no, no me los ap endo de memo ia. Yo oy y desg ano el signi icado de ese
con ex o. Yo oy escuchando, pe o yo no e oy in e p e ando palab a a palab a. Yo oy
escuchando la ase, escuchando la ase, escuchando la ase. Yo lo que hago es que e in e p e o la
ase. No sé si me escuchas. Yo con ex ualizo odo. Aho a, no me p egun es “Oye, ú has
in e p e ado y has pues o es e signo”, y yo digo “pues mi a, no me p egun es eso, po que yo no he
ido haciendo signos. He ido explicando el signi icado”. En onces, no me p egun es eso, po que no
lo sé. Yo he con ex ualizado y e he me ido, a lo mejo , en un clasi icado , algún signo que no es
signo, sino que es clasi icado , que lo que es á haciendo es explica e. Ese signo me lo he in en ado,
pe o e lo he me ido den o de un con ex o que e es oy haciendo la o ma, no sé qué. ¿Sabes?
N: Vale, es upendo. Luego ambién... Bueno, la lengua de signos iene una modalidad isual y
ges ual, que es lo que hemos es ado hablando aho a. ¿Sien es que u expe iencia con la lengua de
signos ha hecho que engas una mayo capacidad pa a p es a le a ención a o os de alles isuales y
de u en o no?
MJ: Sí. Sí. Yo no engo esa capacidad que ienen los so dos. Aunque yo haya desa ollado la lengua
de signos, en en cuen a que yo oigo. En onces, mi mundo sigue siendo oyen e. Yo no soy so da. Sí,
es e dad que he desa ollado mucho más la capacidad isual, po que sigo es ando en el mundo del
so do y yo necesi o isualiza pa a pode le a él aslada el obje o, la si uación. Po que yo, cla o, si
le digo que un coche se ha chocado con el o o, pues yo engo que cap a dónde es aba ese bollo, si
e a el coche ojo de ás, el coche ojo delan e, ¿sabes lo que e digo? En onces, yo engo que
desa olla eso, po que yo solo engo que da el so do, po que el so do i e de eso. Su mundo es
ese, que ú le ienes que aslada aquí, a es e espacio, el obje o, la o ma, el luga , odo. En onces,
cla o, isualmen e sí. Aho a, la capacidad que él iene, que yo no la engo, ¿eh? Mucho menos,
po que yo lo digo: “sois una máquina”, además que me encan a. Él e ha hecho una adiog a ía de
a iba a abajo, se acue da pe ec amen e si ienes una o quídea, si las ga as son do adas, si us labios
son al, yo eso no me acue do. Yo no hago esa adiog a ía. Yo sé que engo que coge , engo que
in en a isualiza la casa, si la pue a se ab e pa a allá, si se ab e pa a acá, si la pue a es á a la
de echa. Eso sí. Pe o como ellos al mínimo de alle, no. Eso yo no. Lo sien o, pe o no po que, yo
sigo siendo yo. No soy al 100% so da como ella, en onces se ía un c ack. Pe o yo sí me he
asomb ado, po que yo le he dicho “yo no lo he is o, yo no me acue do”. Pues sí, lo has is o ú,
pe o yo no lo he pensado.
N: Vale. ¿Y cómo ap endie on us pad es la lengua de signos?
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MJ: Buena cosa. Ellos ienen de amilia oyen e. En la amilia de mi pad e no hay so dos, y en la
amilia de mi mad e no hay so dos. Mi pad e se quedó so do con cua o o cinco añi os po una
meningi is, él e a oyen e pe o lo me ie on en un colegio in e no que había en Mad id, e a eligioso,
mi pad e es aba con los jesui as y mi mad e es aba con las monjas. Ellos ap endie on el lenguaje de
signos po que es aban i iendo con sus iguales de oda España, odas las amilias que enían niños
so dos que no sabían cómo c ia los, cómo educa los, cómo comunica se, pues los me ían ahí. Y
en onces ellos es aban en el colegio in e no. No ap endie on el lenguaje de signos po el
p o eso ado, po que allí se abajaba el o alismo. Además se les pegaba, se les cas igaba, e a b u al
en aquella época, me han con ado ba ba idades mis pad es. Pe o ellos, en e ellos, c eaban los
signos. Con una aza… Nadie les enseñaba, pe o ellos eían que ú hacías así y decían “ aza” y se
co ía. Se gene alizaba y e a aza. El cu a, cuando enía es o, pues odos le llamaban “que iene el
cu a”. En onces ellos mismos son los que ue on c eando su p opio signo. Y esos signos han ido
e olucionando. Ellos ap endie on el lenguaje de signos jugando los que in e na on en es e colegio y
i ían solamen e so dos. Y en e ellos, a escondidas, ellos c eaban sus p opios signos.
N: ¿Hay alguna anécdo a di e ida o memo able que puedas compa i sob e alguna si uación
bilingüe con u amilia o con us pad es? ¿Alguna anécdo a di e ida? Simplemen e po ompe un
poco la ensión de las p egun as an se ias.
MJ: Bueno bilingüe, e ás… Di e ida… Pa a mí e a di e ida, yo no sé, a lo mejo . Mi pad e,
so do o al. Mi pad e ísicamen e pa ecía ex anje o. Ocu e que él se iba a la calle con su pe o y
había un seño que eía a mi pad e con su pe o y pensaba que e a alemán. Como mi pad e
ocalizaba de aquella mane a, el o o decía “mi a el alemán es e con el pe o, me cago en la leche”.
Y odos los días había una gue a en e ese homb e que enía un pe o en su casa y mi pad e que
pasaba po la calle. Una gue a. Y mi pad e dice “le oy a da ”. El o o pensaba que mi pad e e a
ex anje o, que e a alemán, y que iba a da le po saco, que es e iene de ue a a da le po saco con
el pe o. Mi he mano ue pa a allá y mi pad e le dijo “ oy a ene un p oblema con es e homb e,
po que es e homb e se me pone a deci , a g i a , no sé qué, yo no me en e o”. Y yo le dije “yo no sé
es e homb e qué le pasa”. Mi he mano ue a habla con ese homb e y le dice el homb e “no, es que
es e homb e alemán que iene aquí y es e homb e hay que e , que me es á diciendo” y le dice mi
he mano “no, mi e us ed, alemán no es, es español, mi pad e es que es so do”. “Hos ia, no me digas
que es so do, me cago en la leche. Pe dona, homb e… que yo c eí que enía a da me po saco”. La
gen e, bueno, yo me pa ía, ahí sí que me pa ía. Nos amos, mi ma ido, mis dos hijos y yo nos
amos de iaje, amos a coge el a ión. Llamamos aquí pa a que haya un depa amen o en el
ae opue o de a ención a la di e sidad, a oda la discapacidad. Llamamos y yo digo “yo me oy a
calla ", yo iba hablando, digo “no, no. Edu, ú y yo somos so dos. Aquí es la amilia de los cua o
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so dos”. ¿Po qué? Po que nos íbamos a i a Mad id, a Ba ajas, que ese ae opue o es la leche. Digo
“nos amos a pe de ”. Digo “es a gen e como nos a a acompaña , nos lle an”. En onces llamamos,
yo callada. “Diga, diga” y yo callada. Y yo le digo a mi ma ido “me es án diciendo ‘diga’, es án
hablando. Edu, noso os amos a hace nos como que no nos espe amos y es amos mi ando”.
Noso os llamábamos al pinganillo y “oiga, ¿pe o quién es? ¿Qué es lo que quie e?”. Noso os
mi ando pa a odos lados. Y le digo a mi ma ido “ amos a mo e las manos po que es e sigue
g i ando y se c ee á que es que el pinganillo no unciona. Vamos a asigna ”. Y iene, iene y no sé
qué, y yo a mi hijo “aguan a, Edu, noso os nos callamos”. Noso os nos callamos y empeza on a
habla nos en inglés.No e lo pie das: en inglés. Y yo le digo a mi ma ido, y mi hijo “mamá”. Digo
“es e se ha c eído que somos ex anje os”. Cla o, mi ma ido ocaliza, ú sabes, “es e es ex anje o”.
Y nos empezó a habla en inglés. Bueno, pues llegamos al ae opue o, nos suben en el a ión, ese
seguía pensando que é amos ingleses, po que a eces no le podía habla . Ese homb e no decía que
é amos so dos. Nos eíamos. Nos mon an en el a ión, nos espe an en Mad id, en Ba ajas, po que de
aquí desde Se illa, no e lo pie das, cuando llega el a ión, que ienen que eni , po que llamamos de
Se illa a Mad id, que nos ecojáis allí pa a lle a nos a o a pue a, po que nos íbamos a Disney,
apa ecen con sillas de uedas. Cuando emos las sillas de uedas, mi ma ido, amos. “Pe o que
es áis locos, no me eis que yo ando, es o, es o, ¿pa a qué? ¿A que es áis locos?”. Tú sabes,
pe dona, que nos han llamado desde Se illa. Y mi ma ido, pues amos, oso os de la discapacidad
no enéis ni idea, de so dos. Es que nos eímos, po que nos imos allí, la gen e se echó las manos a
la cabeza, nos eíamos. P ime o no habla en inglés, y aho a la silla de uedas, pues odo el mundo
piensa que los so dos son ex anje os. Los oman po ingleses, po alemanes, po que ienen una oz,
una exp esión o al que es a lo mejo más g a e, y a lo mejo no se les en iende bien, y se piensa
“ah, po que no habla muy bien el español, y en onces po eso habla así”, ¿sabes? Lo del ae opue o
ue… Lo de mi pad e, él solo había enido, mi pad e enía cab eado, decía “el ío ese, le oy a
pega ”. Al inal nos amos a i , y el o o es que decía que mi pad e iba con la go a, e a muy
blanqui o, muy g ande, como alemanes, como los alemanes, las manos g andes, no sé qué e a, y
dice “es e es un alemán que iene aquí a da me po saco”. En aquella época había muchos
alemanes, que enían a e anea Ma alascañas, y le dijo que mi pad e e a alemán. Mi a, de e dad,
mi he mano cuando ino dice “no lo ais a c ee ”, dice “lo que me al aba, Ma ía José, pensaba que
papá e a alemán, y po eso se la enía sen enciada”. Él iba con un pas o alemán, encima un pe o
alemán, pensaba que papá e a alemán. Le dijimos “homb e, es español, no la líe us ed, que la gen e
pasa po la calle”. Y ya le dio la mano a mi pad e, le pidió pe dón a mi pad e, se hicie on amigos, al
inal se hicie on amigos, pe o casi acaba mal, ¿sabes? Esas son las anécdo as que e puedo con a ,
hab á 40.000 más, lo que aho a mismo son las que necesi an.
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N: Es upéndo, me alen, me alen, amos.
MJ: Hay o a, hay o a, que ya no es an g aciosa, es a no es an g aciosa. Que yo c eo que le pasa a
la mayo ía de los so dos, e lo digo po que quizás es impo an e ambién que la sepas, a lo mejo
pa a que la pongas ahí. Tú cuando e as pequeña, yo como he i ido con mucha na u alidad en la
sociedad, e lo digo, a lo mejo a o os no, pe o a mí, como es un mundo que me ascina. Yo, mi
pad e y mi mad e e an so dos, e a como uno más, yo no iba diciendo mis pad es son so dos, es que
en mi cabeza no cabía ahí. Bueno, pues yo es aba en el cole, odas las mamás enían a ecoge a
mis compañe as, mi mad e nunca, mi mad e me espe aba en la esquina. Ya cuando una le dice
“¿po qué no ienes a ecoge me? Vienen odas las mamás, ú ienes a ecoge me a la pue a del
cole”. Mi mad e con la ca a blanca: “no, no, no”. Y yo “¿po qué no?”. Decía “Yo salgo a la
esquina, que hay mucha gen e, me ma eo”, y le digo “mamá, a mí me ape ece que engas a
ecoge me a la pue a del cole, ú ienes, ú e espe as ahí, ú me dices dónde as a es a , y yo oy”
y mi mad e me decía que no. “Pues mañana, como ú no me engas a ecoge , yo no me oy” y mi
mad e “bueno, enga, ale, enga”. Apa ece mi mad e, cla o, yo loca de con en a no, lo siguien e.
No sé si end ía nue e años po ahí. “Homb e, mamá”. Yo loca de con en a, iene mi mad e, cla o,
yo le signo, lógico. Mi mad e la ca a a cuad os no, lo siguien e. Que no le signa á, la ca a a cuad os,
amos. Y cla o, ienen odas mis amigas: “Ma ía José, Ma ía José, ¿qué pasa?”. Y le digo “¿cómo
que qué pasa, qué pasa de qué?”. “No, ¿po qué hablas así con las manos?”. Digo “¿cómo? po que
mi mad e es so da, ¿no?”. “No me diga, no lo sabía”. “Pues no, mi mad e es so da de oda la ida”.
Cla o, yo inconscien e, yo, como eso pa a mí e a no mal, pues yo no oy diciendo que mi mad e es
so da. En el colegio las muje es lo sabían, po que yo e a la que in e p e aba a mi mad e, en onces,
quie o deci , pa a mí e a algo, cla o, mi mad e, cuando odas las amigas… yo le digo “ah, pues
mi a, mi mad e es so da, no sé qué”. Mi mad e, mue a y me dice “yo ya no oy más al colegio” y
digo “no sí, ú ienes odos los días al colegio” y dice “es que us amigas…”, a mí me da igual lo
que digan mis amigas, ú ienes ya odos los días, que e espe o aquí. En onces mi mad e ya enía,
se na u alizó, y mi mad e, muy bien, quie o deci , íja e has a qué pun o, mi mad e emía que yo la
echaza a, po mis compañe os, ¿sabes? Se oma an eso como es que nada, pues u mad e es so da.
Mi mad e, que me da igual que me digan que ú e es so da, es que e es so da, mamá, mi a, a mí me
dijis e que u mad e es so da. A mí me pasó con mi hija, mi hija iba al colegio y yo a mi hija
siemp e le he dicho “so da y a mucha hon a, ¿eh, Na alia? a mucha hon a, e güenza, miedo, no,
no, no, no, ú e es igual que el es o, así que no”. Pues bueno un día me iene llo ando a ma es,
po que le había dicho una compañe a que ella e a so da, y le digo “no me digas que e ha dicho que
e es solda, íja e, ¿es que ú e es solda, Na alia?” y me dice “yo, sí, mamá” y yo “ah, en onces,
¿dónde es á el p oblema? ¿cómo? ¿dónde es á el p oblema? es que ú e es so da. ¿Que e dice que
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e es so da? Pues le digo “yo soy solda y ú e es on a””. Le digo “ ú le dices, Na alia, “soy so da,
¿no lo es? es que ú e es on a, ¿po qué no e has en e ado? ¿pa a qué me p egun as?””. Y mi hija
“mamá, no sé”. Le digo “pe o aho a ú as a i al colegio, le as a deci , a e , Na alia, ¿ella cómo
es? go di a, iene na iz, iene dien es eos, iene ga as. Me dice “sí, iene ga as”. Le digo a ella “pues
ú aho a as a i al colegio, y e as a i pa a ella, y le as a deci …” A mí no me gus a eso, pe o es
que yo enía que empode a a mi hija, yo le enía que da ue za, po que si no, me la hunde, y yo le
dije “ ú aho a as a i al colegio, y ú e as hacia esa chica, y le dices “mi a, oye, mi a, pe dona,
que yo soy so da, que si ú no e ha en e ado, es que ú e es on a, po que soy so da es e iden e,
aho a ú e es ga o a cua o ojos, así que yo no sé qué es peo , ya e puedes i callando, po que e oy
a llama ga o a cua o ojos”. Y la o a se puso a llo a , po que empeza on odas las amigas a eí se
del pun o que había enido Na alia. Me llama la in é p e e, me dice “no eas la que has liado, Ma ía
José, la o a llo ando, odas las amigas iéndose de la o a amiga, bueno, alabando a u hija de lo que
había hecho, que es muy alien e y que oma ya, y idiculizando a la o a”. Eso ampoco me gus a,
quie o deci , yo no lo he hecho pa a hundi a la o a chica, yo lo he hecho pa a le an a a mi hija,
pa a que iesen que ella enía capacidad de esponde , de que mi hija, a la ez que le digan que es
so da, diga “soy so da”, pun o, ¿sabes? Y quie o deci e, que ú al so do le p egun as, ú e es so do,
le es ás apuñalando, ¿po qué? Po que ellos en ienden, y han i ido, han e idenciado, que cuando
ya es á la gen e “ah, que es so do”, ellos se ienen abajo, po que aho a me an a echaza . Ten en
cuen a que cuando un so do a po la calle, ú no sabes que es so do, que es una discapacidad, ellos
es án no malizados, pe o cuando la gen e ya dice “ah, es que es so do” ya ellos dicen “ya me an a
echaza ”, po que lo bueno y lo malo es que es una discapacidad in isible, po que ú a un so do lo
es bien, a un no sé qué lo es bien, el so do mien as ellos no mue an la mano, las manos, y ú no
le hables, ú no lo ap ecias. O a cosa que a mi mad e le ponía de los ne ios: an iguamen e se cogía
el au obús, a lo mejo mi mad e se quedaba en la pa ada y le decía “que me oy a sen a ahí en el
escalón o en la ace a” y se ponía una seño a a habla le a mi mad e. Yo sabía que es aba la seño a, y
yo me pa ía de isa, cuando mi mad e se dé la uel a y ea que es a muje le es á hablando, como
an iguamen e las pe sonas mayo es, pues mi mad e se ponía de los ne ios, pe o es que yo me
pa ía de isa, y yo decía “ahí la lle as, mamá, ahí las lle as”. Po que cla o, mi mad e no que ía
hace e iden e que e a so da, y yo decía “mamá, yo no en iendo esas on e ías, esa comedu a de
cabeza, que mamá, que ú e es so da, ¿que la o a se íe de i?, pues e íes ú de ella y de o a cosa”
y ella “que no, que no”. Bueno, pues la muje se ponía a habla y yo allí sen ada mue a de isa, la
gen e mi ando, diciendo “es a muje , ni mi a pa a allá, ni nada”, o sea “es á mi ando pa a allá,
igno ando a la o a” y es que mi mad e no se daba cuen a. Y cla o, la seño a acababa dándole un
oque, diciendo “oye seño a, que le es oy hablando”, en onces mi mad e se daba la uel a, y se
quedaba así a cuad o, diciendo “¿qué pasa, qué ha pasado, qué ha pasado?”, “no homb e, es que le
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