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La terrible condición humana. La transgresión del hombre mediante el arte.

Abstract

El presente trabajo teórico-práctico es una invitación a contemplar la condición humana, reflexionar acerca del Ser, el cuerpo y la interacción. Nace de la necesidad de comprender mejor al hombre. A través de la fotografía, el dibujo o la escultura se expresan las dualidades de la existencia humana: cuerpo-alma, amor-sufrimiento, vida-muerte. El proyecto está planteado con una visión narrativa, a modo de dialogo interno; tiene finalidad literaria y a la par contemplativa. Se divide en dos partes orientadas desde lo particular a lo general. En primer lugar, se presenta la idea del Ser, su relación con el cuerpo y cómo ambos conforman la identidad. Una primera parte más filosófica y psicológica da paso a la segunda, más social y crítica, hacia la actual forma de percibir el mundo. Cada obra ha sido abordada a partir de dichas cuestiones, y entendidas desde la necesidad de mostrar, por parte de la artista, su activismo a través de las expresiones plásticas. En estas se puede apreciar una constante visualización poética a partir del cuerpo-soporte, que sumergen al espectador en un espacio reflexivo, envolvente. Por ello, son imprescindibles las explicaciones de la autora para que la obra muestre su verdadero ser. La artista busca una estética neutra, amena y, a su vez, extraña; una estética que consiga intrigar al receptor, para que se adentre en cada una de sus obras.

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La terrible condición humana. La transgresión del hombre mediante el arte.

Author: Cambero Cambero, María José
Year: 2018
Source: https://idus.us.es/bitstreams/fdc28d4b-d7b0-48dd-8fec-b889977558fd/download
LA TERRIBLE CONDICIÓN HUMANA.
LA TRANSGRESIÓN DEL HOMBRE
MEDIANTE EL ARTE
Ma ía J osé C a M b e o C a M b e o
TRABAJO FIN DE GRADO
GRADO EN BELLAS ARTES
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
CURSO 2017-2018
GRADO EN BELLAS ARTES
UNIVERSIDAD DE SEVILLA
CURSO 2017-2018
LA TERRIBLE CONDICIÓN HUMANA.
LA TRANSGRESIÓN DEL HOMBRE
MEDIANTE EL ARTE
Ma í a J o s é C a M b e o C a M b e o
Vo. Bo. del Tu o :
Albe o Ge mán F anco Rome o
TRABAJO FIN DE GRADO

ÍNDICE
DOSSIER ARTÍSTICO 11
DESARROLLO TEÓRICO 53
INTRODUCCIÓN 54
OBJETIVOS 57
METODOLOGÍA 58
LA TERRIBLE CONDICIÓN HUMANA,
LA TRANSGRESIÓN DEL HOMBRE MEDIAN-
TE EL ARTE 61
el s e y s u T a n s M u T a C i ó n 64
Cue po, M a T e i a y e s p a C i o 68
la s C on enCiones d e l a i d e n T i d a d ,
l a M á s C a a y s u s o l e s . e l e T a T o 7 1
la Mo ología del a s C o 73
el i ndi iduo y l a M asa,
l a p e d i d a d e i d e n T i d a d 7 6
Ha C i a l a C o s i i C a C i ó n ,
u n p o b l e M a p i n C i p a l M e n T e
e M e n i n o 78
CONCLUSIONES 81
PROPUESTA DE INTEGRACIÓN
PROFESIONAL 82
FUENTES DOCUMENTALES 85
bibliog a ía 86
i l M o g a í a 87
exposiCiones 87
e C u s o s e l e C T ó n i C o s 88
u e n T e d e i M á g e n e s 90
Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 2: Veil
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
3166 × 3029 ppp
16

Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 3: Ghos
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
3762 × 3162 ppp
17
Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 4: Angel
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
3108 × 2508 ppp
18
Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 5: Red Abs ación
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
3983 × 3080 ppp
20
21
Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 6: Mo emen
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
5184 × 3456 ppp

Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 7: Red
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
5184 × 3456 ppp
23
Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 8: Gold
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
5184 × 3456 ppp
Mo ing Ligh s (Luces en mo imien o) 9: Whi l
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og a ía digi al
4287 × 3217 ppp
25
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁ-
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFIC
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS

OBRASGRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁ-
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFIC
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
OBRAS GRÁFICAS
34
MYSELF I/II
Ma ía José Cambe o Cambe o
Fo og abado
42 x 29,7 cm
2017
35
36
Social Su oca ion ( As ixia social)
Ma ía José Cambe o Cambe o
Ca boncillo sob e papel ege al
75,5 x 50 cm
2018
37

38
39
Cabezas IV, V y VI
Ma ía José Cambe o Cambe o
Falso g abado sob e papel canson y plás ico
79,5 x 59,5 cm
2018
40
Impe sonal I/II
Ma ía José Cambe o Cambe o
Se ig a ía sob e plás ico
100 x 70 cm
2018
41
48
Conjun o escul o ico: Pedazos
Ma ía José Cambe o Cambe o
Ba o cocido, pá ina
40 x 35 x 15 cm
2018

49
50
Pecaminosos
Ma ía José Cambe o Cambe o
B once
35 x 11 x 10 cm
2018
51
DESARROLLO
TEÓRICO

54
INTRODUCCIÓN
¿Soy solo un cue po o soy algo más?
Sien o y padezco pe o, ¿soy yo o es mi cue po el que sien e, el que padece?
Yo habi o en él po lo an o yo sien o y padezco, pe o aún así,
¿soy yo quien ac úa o lo hace él?
Nos hallamos en el pun o de pa ida de un la go eco ido e lexi o, dichas cues iones no
hacen más que con ex ualiza el p oyec o a ealiza , pues es as son el o igen de oda duda, se
o mula on hace ya muchos años en la ida de la a is a, esa búsqueda in e na po comp en-
de su p opia humanidad y analiza dicho é mino, in en o de es udia la sociedad y a a
de descub i la inalidad del homb e en el uni e so. Son las p incipales cues iones que me
plan eo y que en uel en mi ayec o ia a ís ica esumida en es a se ie de ob as.
Soy ci cuns ancia.
T as eco e pa e de esa senda, expe imen a y pasa po a ios es ilos, conoce nue as
écnicas, adqui i nue os conocimien os y con as a ideas, se llega a la conclusión de que la
cla e del Se es su en o no. Es po ello que de es as p ime as dudas y cues iones su gen o as
elacionadas con el mundo ísico, ma e ial y cómo es o nos in luye.
Aho a e p egun o a i, o o cue po habi ado po o o se
¿po qué ac úas, piensas que e es supe io a mí?
an solo e es o o cue po como yo.
En una sociedad en la cual solo somos consumido es, anhelando posee lo que no necesi a-
mos, apa ece la igu a del indi iduo, del o o, mos ándonos cómo an e la mi ada de un con-
sumido , un suje o se con ie e en un simple obje o. La ep esen ación del cue po humano
ha sido cons an e en el a e, sin emba go aquí nos acon ece la p oblemá ica de la co po eidad
como lienzo, como medio, pues en la sociedad con empo ánea un cue po es me amen e una
me cancía, unos ozos de ca ne o me os núme os pa a unos.
El cue po que desp ecia a o o cue po desp ecia al suyo p opio.
Cuando hablamos de abusos, desp ecio, ejaciones, e c, son los más débiles los que su en y
como ha ocu ido a lo la go de la his o ia, el “sexo débil” es el que yace en con inua lucha po
la igualdad. Nues o debe como a is as de enso es de la a monía, la belleza y los ideales, es
el de apoya una causa an noble como es la eminis a.
5555
“Caminan e, son us huellas
el camino y nada más;
Caminan e, no hay camino,
se hace camino al anda .
Al anda se hace el camino,
y al ol e la is a a ás
se e la senda que nunca
se ha de ol e a pisa .
Caminan e no hay camino
sino es elas en la ma .”1
El a is a ha de explo a y a a de comp ende la ida, debe pe de se y halla se en ella pa a
aza su p opio camino y es así que puede sacia su acío exis encial, la necesidad de c ea ,
de da se a en ende y se escuchado.
1 An onio Machado, 1909. P o e bios y can a es (XXIX). Emilio J. Ga cía Wiedemann, 1995, Uni e sidad de G anada: Cen o Vi ual
Ce an es [en línea], [consul a: 10 de junio de 2018]. Disponible en: h ps://c c.ce an es.es/li e a u a/aih/pd /12/aih_12_4_023.pd
57
El p esen e abajo eó ico-p ác ico no es más que una in i ación a con empla la condición
humana, e lexiona ace ca del Se , de su cue po y la in e acción con sus semejan es.
Dicho p oyec o nace de la necesidad de a a de comp ende mejo al homb e y a sí misma,
a a és de la ep esen ación a ís ica empleando medios como pueden se la o og a ía, el
dibujo o la escul u a, y exp esa de es e modo las dualidades de la exis encia humana: cue -
po-alma, amo -su imien o, ida-mue e.
Con las ob as se p e ende que el espec ado e lexione sob e las bases que cons i uyen su
pe sonalidad, a la pa que mos a cómo nos en y cómo nos emos en una ida egida po
imágenes y cómo es o nos a ec a a a és de un pun o de is a c í ico y una isión subje i a.
Po ello se pone de mani ies o el ealza las impe ecciones y la agilidad de la ma e ia a
a és del ciclo de la ida del cue po, ecipien e en el que nos encon amos al nace , pasando
po mul i ud de cambios biológicos, la explo ación de nues o se angible, y po úl imo, el
équiem de la mo alidad ísica.
Po odo ello dicho, el plan eamien o eó ico p e ende o o ga la lógica y la cohe encia nece-
sa ias pa a con ex ualiza las ob as plás icas p esen adas en las úl imas endencias del pano-
ama a ís ico con empo áneo, y así mos a los conocimien os, compe encias, y capacida-
des adqui idas en la i ulación del G ado en Bellas A es en la Uni e sidad de Se illa.
OBJETIVOS
64
En los comienzos de la his o ia, la iloso ía
enía la a dua a ea de en ende el mundo
median e la azón. Es g acias a ella que la
co du a del homb e se ha man enido, aun-
que es o no ha sido ácil, pues nues a pa e
más animal llega a domina nos si no a ende-
mos a mesu a.
T as la iloso ía o as a es como la li e a u-
a han a endido dicha cues ión, he aquí una
g an ci a celeb e de uno de los li e a os más
econocidos <<To be o no o be, his is he
ques ion>> (William Shakespea e, 1564 -
1616), Hamle , u o as ob as li e a ias como
la Di ina comedia, u o del maes o Dan e
Alighie i, han ela ado el iaje en su búsque-
da del Se .
Pe o as a a de comp ende lo incom-
p ensible, el homb e acudió a la eligión en
busca de e ugio y a la ep esen ación de la
ealidad como modo de en endimien o.
Es en el Renacimien o con el que esu gen
los pla onicismos, es el a e y sob e odo el
a e plás ico su p incipal he amien a. Sin
emba go es o no ue su icien e pa a calma la
in iga humana y comenza on a desa olla se
nue as o mas de comp ensión aco des a las
necesidades de cada época. La más des aca-
ble de ellas es la abs acción. Signi icó la up-
u a o al con la ealidad ísica, pe cep ible, y
pasó a plasma pensamien os, emociones o
concep os. Aun así no acaba de con ence a
odos po lo cual, en el a án de en ende nos,
lo más sensa o es en p ime luga analiza la
condición humana.
¿Qué es el Se ?
Una p egun a sin espues a hallada, ei e a-
da desde los p ime os ilóso os has a la ac-
ualidad.
De ini al Se es imposible, es un concep o
incalculable an amplio, incie o e imp eciso
que no puede se desc i o. Pa a noso os la
palab a Se signi ica exis i y consis i , lo que
nos lle a a p egun a nos ¿quién exis e?
Somos a ojados a la ida y cuando más ape-
gada a ella nos encon amos se nos a eba a
“in ic u oculi”2. Tan solo enemos la expe-
iencia de exis i , de habi a nues o mundo.
Pa a He ácli o “el exis i es un pe pe uo cam-
bio” y A is ó eles, decía que “la ida consis e
en el mo imien o”, las cosas son y no son al
mismo iempo.
En la búsqueda del Se es imp escindible ha-
bla del alma pe o:
¿qué es el alma?, ¿dónde es á?, ¿qué o ma ie-
ne?
La concepción más ex endida de alma: es
algo e é eo, que ep esen a la ida del cue -
po, simila a una co ien e eléc ica o ue za
que habi a y o ma pa e de noso os. T as
la mue e, abandona el cue po con el úl i-
mo suspi o y pe du a e e namen e, en algún
el s e y s u T a n s M u T a C i ó n .
É ase una ez un Se . Un se an amplio y ex enso que no enía ni p incipio ni in, del que
no se conocía nada, ya que nadie sabía ni comp endía nada de él. Unicamen e se podía
pe cibi a a és de la exis encia. Tiempo a ás han a ado de da le explicación, de de ini -
lo, pe o no exis e palab a alguna que lo pueda con ene . Po ello hoy en día con inuamos
dicha misión, ya que a a de comp ende lo es el único medio de en ende nues o exis i ..
<<El Se es, el no Se no Es>> (Pa ménides, 530 a. C. – 515 a. C. )
2 Exp esión la ina que quie e deci “en un ab i y ce a de ojos”
aludiendo al modo en que la mue e i umpe la ida. Tí ulo de la
ob a de Juan de Valdés Leal, pe enecien e al conjun o de pin u as
los Je oglí icos de las Pos ime ías, si uadas en la Iglesia de la Ca i-
dad en Se illa, donde se ep esen a a la mue e como un esquele o
que apaga una ela, la ida, sob e la que podemos lee el ex o que
da nomb e a la ob a, ex aido de la I Epís ola de San Pablo a los
Co in ios.

65
o o luga .
La elación en e alma y cue po ha sido cues-
ión de un sin in de dispu as a lo la go de la
his o ia. En un p ime luga , alma se en en-
dió como ánima, concep o de “p incipio de
ida”. T as ello en el mundo clásico, Pla ón
de endió un dualismo en e cue po y alma.
El alma aspi a a libe a se del cue po pa a
eg esa a su o igen en el mundo in eligible,
mien as que pa a A is ó eles el alma es p in-
cipio de ida, y el alma humana, acional, se
dis ingue de o as.
En la Biblia, la palab a alma se aduce del
é mino heb eo né esch, c ia u a que espi a,
y del g iego psykjé, se i o, pe sona, indi-
iduo. <<En onces YHVH ‘Elohim modeló al
homb e de la ie a oja, e insu ló en sus na-
ices alien o de ida. Y el homb e llegó a se
alma i ien e>> (Génesis 2:7). De es e modo
Adán llegó a se un alma, es deci , una pe so-
na y como mo al, el alma puede mo i , <<El
alma que peque, esa mo i á.>> (Ezequiel
18:4, 20).
En el c is ianismo se endió a una espi i ua-
lización y a una pe sonalización del alma,
mien as que espí i u y alma son dos cosas
dis in as. De es e modo la palab a espí i u
apa ece en los ex os sag ados como úaj,
p oceden e del heb eo, como lo que in unde
ida al cue po, ue za de ida, chispa o llama
que anima a odas las c ia u as, in isible, im-
pe sonal, sin sen imien os ni capacidad pa a
pensa . El cue po necesi a el espí i u pa a
unciona y al mo i el homb e <<el pol o
uel a a la ie a, como e a, y el espí i u uel-
e al Dios que lo dio.>> (Eclesias és 12:7)
No obs an e, en es a a dua a ea, el a e es
quien puede islumb a en mayo medida
un camino, es el medio po el cual el alma
se libe a y se exp esa, llegando a pe cibi se a
a és de la ma e ia.
Es con es e in, que la a is a Ma ía José
Cambe o ealiza la se ie o og á ica “Mo ing
Ligh s” (Dossie A ís ico, páginas 14-29),
donde danza y o og a ía se eúnen, pa a da
luga a la con emplación del mo imien o po
medio de luz y colo , e enidos median e el
medio o og á ico, cap a ese ins an e en el
que el alma de la danza apa ece enca nada
po las baila inas.
La se ie compues a po 13 o og a ías, na-
an en o ma de abs acciones su gidas del
baile, la his o ia de la lucha en e la luz y la
oscu idad, en e el bien y el mal, la cons an e
lucha in e na del se humano.
T as cues iona nos ace ca del se y el alma,
su ge una nue a cues ión:
FIGURA 1. El G eco, Pen ecos és, 1600. Museo del
P ado, Mad id, España.
66
¿qué signi ica se un se humano?
Según la espues a se de e mina nues a ma-
ne a de concebi al se humano y su luga en
el mundo.
A a és de la his o ia la humanidad ha bus-
cado su de inición c eando los g andes mo-
imien os eligiosos, polí icos y sociales.
Pa a la idea g iega o acional, el se huma-
no es un en e o mado po cue po y alma,
do ado de logos, es a acionalidad es á po
encima de los p opios ins in os y se opone
a la na u aleza, que a a de en ende y de
domina . Mien as su capacidad de decidi le
o o ga se esponsables de su “lib e albed ío”.
Según la idea judeo-c is iana exis e un Dios
único y omnipo en e como se mues a en el
Génesis (1:26-27) <<En onces dijo Dios: Ha-
gamos al homb e a nues a imagen, con o me
a nues a semejanza, y eje zan dominio sob e
los peces del ma , sob e las a es de los cielos,
sob e el ganado, sob e oda la ie a, y sob e
odo ep il que ep a sob e la ie a.>>.3
An e la p egun a po el o igen del se huma-
no, la idea na u alis a, se cen a en és e como
especie. Po una pa e, pensa que somos un
se especial y que la Na u aleza es á a nues-
o se icio, o bien que somos simplemen e
una especie más que ha desa ollado unas
capacidades pa icula es. Desde un pun o de
is a biológico el se humano es una especie
animal “Homo Sapiens”, g acias a nues a ca-
pacidad pa a pensa , poseemos un lenguaje
a iculado que nos pe mi e adqui i con-
ciencia del mundo. Al se un animal más, se
encuen a mo i ado po sus ins in os, es os
son las bases de la conduc a humana: nu i-
ción; dominación, ep esión de unos g upos
sob e o os; y ep oducción, el homb e quie-
e pe pe ua su especie, es á do ado de una
es uc u a psicológica en la que los ins in os
sexuales son muy ue es, pe o se encuen an
ep imidos po la sociedad. Ninguno de los
es nos di e encian del es o de animales.
Sigmund F eud, pad e de la écnica del psi-
coanálisis y abuelo de Lucian F eud, mues-
an un cues ionamien o cons an e de la
ealidad del se humano de endiendo su na-
u aleza animal. Po su pa e, Lucian F eud
cen a sus abajos (con sus sus e a os,
donde los os os e lejan sus pe sonalidades
y los cuad os de muje es y homb es desnu-
dos yacen es en camas, colchones o so ás) en
el es udio de la na u aleza humana median e
la e ó ica y el sexo como úl imo educ o del
se humano, como se exp esa en: Muchacha
desnuda (196), Homb e descansando (1988) y
Da id and Eli (2003).(F. 2)
Sus ob as mues an una ue e exp esi idad
de las pinceladas pa a mos a una ca nali-
dad excesi a, y su pale a de colo es, alejada
de la ealidad, con la que e a a el alma de
los se es humanos, median e un es ilo y un
pun o de is a únicos.
3 En la his o ia del á bol del bien y del mal, Dios p ohibió come
su u o a los p ime os homb es, o o gando el don de la libe ad,
la elección, la dis inción en e el bien y el mal, lo cual conlle a un
p ecio, el mal, el pecado, el deseo de conocimien o, de ju en ud, de
se como Dios, dado a causa de la consciencia de la empo alidad,
la mue e.
Se , es esa e é ea palab a que nos mues a como indi iduos, nos de ine sin llega en ningún
momen o a hace lo, ligado al alma y a la ida, a lo e enal y a lo espi i ual po medio de
nues o “se e enal”, el cue po, a e ado al espacio y al iempo mue e cada día, cada ho a,
cada minu o y segundo que pasa; sepa ado del alma, nues o “se espi i ual” inde inido, an
solo pe cep ible en 21 g amos al yace y de la que el cue po es solo ins umen o.
67
El se humano es un se ísico y biológico, social y cul u al, acional a eces, i acional o as,
lib e en algunos sen idos, some ido en o os. Un se que, pa a algunos pensado es, es una
unidad sus ancial y pa a o os, una dualidad cue po-alma.
El se humano es como un uni e so, g ande, ex año, desconocido y mis e ioso.
<<Conóce e a i mismo>> (Sóc a es, 470 a.C.- 399 a.C.), es una a ea esencial que odo se
humano debe hace pa a in en a guia su ida y si ua se en el mundo.
FIGURA 2. Lucian F eud, Da id and Eli, 2003. Ta e
Modem, Lond en, Reino Unido.
68
Con emplamos nues a exis encia en la pal-
ma de la mano al des ela nos de un mal
sueño en la noche, nos sen imos segu os al
comp oba que seguimos en nues o cue po,
y con inuamos du miendo plácidamen e en
nues as camas. Mi cue po es mi o aleza,
mi mu o de con ención.
Cuando hablamos de cue po nos e e imos
p incipalmen e a la expe iencia que ene-
mos de él y a su ciclo de ida, es ados que se
o iginan po medio de cambios que ienen
luga en nues o yo ísico: nace , desa olla -
nos y inalmen e acaba desapa eciendo. Vi-
i implica asumi nues a condición ca nal,
se conscien es de nues o cue po, un o ga-
nismo que nos pone ue a en una ealidad
ma e ial donde odo es longi ud, anchu a y
p o undidad. Es obje o y suje o, sopo e del
yo y ambién del de los o os, es el medio po
el que oco odo y odo me oca, es ando a su
ez sepa ado.
El cue po, es ese espacio ín imo en el que
odos i imos desde el pun o de is a de la
apa iencia. A is o eles dis inguía en e sus-
ancia y apa iencia. Si en endemos que nues-
a isión hacia el cue po es me a apa iencia,
en onces sus ancia se ía el Se que habi a en
el espacio in e no, inal e able, subje i o, un
espacio adimensional e ilimi ado, la oscu i-
dad del cue po que con emplamos al ce a
los ojos.
La ob a se ig á ica “Impe sonal” (Dossie
A ís ico, páginas 40-41), con empla la uni-
dad del Se con el Todo, mos ando una dua-
lidad que lucha po exis i como indi iduo,
mien as que po o o pa e nos pe cibimos
necesa iamen e den o de un odo ya es uc-
u ado. Sob ecoge la inmensidad del espacio
que ocupa a las igu as en el sopo e, es as
son insigni ican e en compa ación con ese
luga denso, neg o y acío en el que se com-
p enden. La ob a nos in i a a con empla es
espacio que habi amos.
“El cue po es un luga pa a pensa , e lexiona
y explo a el espacio in e io que sen imos en
nues o p opio cue po y el espacio ex e io que
sen imos a nues o al ededo , sabiendo que
solo somos pun os en el espacio y el iempo.”4
La imagen del cue po pe ec o engloba a
las demás, po lo an o, A is ó eles habla de
la p imacía de la o ma sob e la ma e ia (la
o ma se an epone a la ma e ia). Sin emba -
go, la ma e ia no puede da se sin o ma y
la o ma no puede da se sin ma e ia, como
enunció Paul Valé y5 en su eo ía espec o
al p oblema de los es cue pos, se mues a
que nues a pe cepción del cue po consis e
en una cons ucción concep ual, pues o que
la idea de cue po se an epone al cue po en
sí. Todos es os, nues os cue pos, se o iginan
en nues o pensamien o, siendo p oduc os
de noso os mismos.
CUERPO – LUGAR
Se en iende el cue po como ecipien e, e-
cep áculo que con iene el alma, su e ien e
o gánica, su ehículo, un espacio habi ado
po el Se .
CUERPO – OBJETO
El cue po es solo el ins umen o del alma, un
obje o que implica la exis encia de un suje o.
Cue po, Ma T e i a y e s p a C i o .
4 Go mley, An ony. 2012. “An ony Go mley: espacio esculpido,
desde den o y desde ue a.” TED Global 2012 [en línea] [consul a:
16 de ma zo de 2018] Disponible en: h ps://www. ed.com/ alks/
an ony_go mley_sculp ed_space_wi hin_and_wi hou ?langua-
ge=es.
5 Poe a, ensayis a y ilóso o ancés (1871). Teo izó a ce ca del
cue po di e enciando es en endimien os: un p ime cue po, ca-
ac e izado po el sen imien o de nues a p opia p esencia; el se-
gundo, de inido como la imagen que de noso os c ean las a es
isuales, y; el e ce cue po, obje o de es udio agmen ado y ana-
lizado po la ciencia. En e sus ob as más des acadas se encuen a
“La Jo en Pa ca” de 1917 .
69
El cue po de la cosa (o ien ación ma e ialis-
a): an o más me gus a mi cue po, menos
se hace sen i como algo au ónomo, más es
el ins umen o del que dispongo, po el que
dis u a de los place es.
CUERPO - SOPORTE
El cue po es la imagen que de es e nos p o-
ponen los espejos, los e a os, las o og a ías
y las películas, es apa iencia, supe icie, liga-
do a las a es isuales. Es lo que emos en e-
jece y con e i se en escomb os, donde ya
dejamos de econoce nos.
CUERPO FLUYENTE
El cue po se encuen a en cons an e lujo, no
es á quie o, no pe manece, luye, se al e a y
cambia, dichos cambios se mues an en la in-
es igación a ís ica. <<Lo que se ha de cap a
es la ida misma en su lui ; si la de enemos
pa a examina la y analiza la, la ma amos
y no cap amos más que un ío cadá e .>>
(Daise su Teika o Suzuki, 1870-1966). Algo
pa ecido a un cadá e es ep esen ado en la
ob a escul ó ica “La Muda” (Dossie A ís i-
co, páginas 44-45), es simplemen e una en-
ol u a que nos si úa en es e mundo y nos
man iene en él, una en ol u a de la que se
ha desp endido el p opio suje o como si de
una piel de se pien e se a ase. Es a ealza
la esencia, aquello que pe du a en noso os
po más que pase el iempo. Debemos des-
poja nos de odo aquello que nos esul e una
ca ga, ya que como se mues a en Pieles de
Edua do Casano a, <<Las pieles cambian,
las pieles se ope an, se ans o man. La apa-
iencia ísica no es nada.>>6
CONTRACUERPO
El cue po es el pun o de encuen o y de ex-
plo ación en e lo in e no y lo ex e no, pe o
ambién es lo que los sepa a. El p oblema
nace al c ea una on e a, nos cons uimos
una p isión en la que enloquece de soledad.
Pa a aba i la soledad hay que cons ui un
puen e en e lo p opio y lo o o, y sopo a
la oscilación en e lo in e no y lo ex e no,
busca un pun o de equilib io, y mien as,
gua da un poco de locu a que nos pe mi a
ab i nos a la ida. De es e modo la posición
del a is a es an o in e io (yo habi o en mi
cue po), como ex e io (yo me ep esen o
habi ando es e cue po que es mío).
FIGURA 3. An ony Go mley,
Exposue , 2010.
Lelys ad, Paises Bajos.
6 Pieles (2017). [Película]. Película di igida po Edua do Casano a.
España: Pokeepsie Films, Nadie es pe ec o y Ne lix

70
“Pecaminosos” (Dossie A ís ico, páginas
50-51)), es una ob a escul ó ica donde lo in-
e no y lo ex e no, den o y ue a, llegan a
con undi se como sucede con la eo ía de “la
Banda de Moebius”7, donde in e io y ex e-
io se mezclan y no log amos dis ingui los,
es ando al mismo iempo en e ambas pa -
es.
Su sinuosa o ma compues a po o sos hu-
manos, ecue da al ien o us igado que agi-
a bajo el o men o de los in ie nos a, según
Dan e, aquellas almas luju iosas que du an e
en ida ompie on las ba e as co po ales de
lo indi idual.
7 Supe icie que solo posee una sola ca a y un solo bo de. Tiene la
p opiedad ma emá ica de se un obje o no o ien able y ambién es
una supe icie eglada. Descubie a de o ma independien e po los
ma emá icos alemanes Augus Fe dinand Möbius y Johann Bene-
dic Lis ing en 1858.
71
Más allá del cue po, la iden idad engloba
odos aquellos asgos que nos hacen dis-
ingui nos de en e nues os iguales, lo que
hace único a cada cue po.
La iden idad iene como núcleo el suje o que
habi a el cue po, ese suje o que se llama “yo”
en el lenguaje y adquie e consciencia indi i-
dual. La cons ucción del yo es más concep-
ual que na u al, al igual que la o mación de
la iden idad, es e es un p oceso que comien-
za desde el nacimien o jun o a una se ie de
hechos y expe iencias dadas po un ma iz
sociocul u al, o mado po el idioma, la he-
encia cul u al, el géne o, e c. La iden idad
nos o o ga una imagen compleja de noso os
mismos. Sin emba go la iden idad de cada
uno de noso os pe manece en con inuo
cambio, nunca se es dos eces el mismo.8
Ac ualmen e nues a cul u a dominada po
la ecnología y la imagen, a ec an a la ep e-
sen ación de la iden idad, haciéndola más
luida y ambigua como nues o mundo en
cons an e cambio.
Aho a bien, si nos encon amos en cons an e
cambio ísico y men al, ¿cómo se capaces de
iden i ica nos? ¿qué pe manece que nos hace
se noso os y no o o?
Son dudas que se plasman en la ob a “MY-
SELF” (Dossie A ís ico, páginas 34-35),
donde median e la ep esen ación del e a-
o, se abo da la p oblemá ica de ep esen a
la iden idad.
El e a o es el gene o a ís ico inculado al
cues ionamien o del “yo” y a la complejidad
de plasma la esencia del e a ado a a és
de símbolos que de inen e iden i ican social-
men e al indi iduo.
El o igen del e a o se si úa en o no al 7.000
a.d.C, donde las cala e as de los di un os son
cubie as de cal o de lino modeladas y pin-
adas, con el in de conse a los asgos del
allecido y ep esen a lo que es á ausen e.
Es o e olucionó a lo que se conoce como
másca as mo uo ias, donde median e un
molde di ec o y su ep oducción en ce a de
abejas, daba como esul ado una copia iel
del os o de una pe sona allecida, ya que a
causa del “ igo mo is” se aguzaba los as-
gos. En la an igüa Roma, pasa on a consoli-
da se como una ípología de escul u as, las
“maio um imagines”, ealizadas en b once o
má mol, p ese baban el os o de sus an e-
pasados. Es as se independiza on del con-
ex o une a io, dando luga a las escul u as
de g an ealismo, in luidas po la iconog a ía
helenís ica, y apa eciendo como un géne o
po sí mismo. Toda es a ayec o ia, nace del
deseo de e ene la memo ia, al y como se
mues a en el ela o de Plinio9 de la jo en co-
in ia, donde la imagen ep esen a lo que no
puede es a de o o modo.
Así pues, la idelidad y la semejanza con el
e a ado son esencial pa a su econocimien-
o has a suplan a lo isicamen e, aunque el
a e nos ha descubie o que e a a no es
ep oduci una imagen, sino cons ui una
icción, como se comp ueba en la Mona Lisa,
de Leona do da Vinci, se a a de un a que-
ipo de e a o, su iden i icación es incie a y
así pe manece, impo a la ausencia más que
el econocimien o y semejanza del modelo.
El e a o como gene o de ep esen ación
a ís ica es independien e del modelo, como
ocu ía en la ob a li e a ia El e a o de Do-
ian G ey, de Osca Wilde.
La memo ia y la di icul ad de p ese a la
imagen, son el mo i o po el cual median-
la s C on enCiones d e l a i d e n T i -
d a d , l a M á s C a a y sus oles. e l
e T a T o .
8 <<Ningún homb e puede c uza el mismo ío dos eces, po que
ni el homb e ni el agua se án los mismos.>> (He ácli o, 540 a. C -
480 a. C)
9 Plinio el Viejo, (23 d. C. - 79 d. C.) ue un esc i o , cien í ico,
na u alis a y mili a omano. Au o del ela o de la jo en co in ia
que, mien as se despedía de su amado, que iba ala gue a, azó el
con o no de la somb a que se p oyec aba sob e la pa ed.
72
e la pin u a el a is a c ea un pa ecido, una
imp esión, mien as que la o og a ía y el
ídeo cap an la exp esión humana, nos han
pe mi ido plasma un amplísimo ca alogo
de emociones, ac ualmen e apenas exis e
una emoción sin su ep esen ación, y em-
plea el e a o de una misma pe sona como
medida de iempo, pues o que no ep esen a
es ue zo alguno el pulsa un bo ón e inmo -
aliza el momen o, conlle ando a que odos
nos eamos como imágenes. En la ida co-
idiana ac ual y ené ica, se ha impulsado
es e enómeno, donde se nos empuja a adop-
a di e en es oles sociales, pa a da luga a
una iden idad múl iple del suje o con em-
po áneo, a pa i de másca as que ocul an la
iden idad y quedan en el anonima o el e -
dade o e a o.
La másca a ija el os o en una imagen única
y de e minada, educe el os o a un a que-
ipo, sus i uye los asgos indi iduales, ocul a
un os o y p opo ciona una nue a imagen
que se econoce socialmen e. Todo e a-
o es una másca a que anula la iden idad,
odo símbolo y ca ac e ís icas que nos de ine
como indi iduos.
<<Las másca as son un en i onmen (en o -
no) al ededo de mi cabeza. Mi oz es más
ue e den o de la másca a. Es ambién una
especie de exal ación de mi p opio cadá e , los
ojos como aguje os. Mi o ue a a a és de la
en ana. También hay la posibilidad de da
la uel a a la másca a. Las nociones den o/
ue a, an e so/ e e so pueden ambién se
impo an es.>>10
10 Anna Ma ia Guasch, Los “cue pos” del a e de la posmode ni-
dad. Publicado en Ca og a ías del Cue po. La dimensión co po al
en el a e con empo áneo (2004). Mu cia, España: Cendeac, pp.
59-77.
73
Limi a nos, iden i ica nos, ha sido cues ión
de asco, obse a la ca a más eal del cue po,
desde la abyección.
Lo abyec o hace e e encia a la agilidad
de nues os lími es in e io y ex e io , psi-
cológico y an opológico, en e el suje o y
la sociedad, el géne o y la sexualidad <<lo
abyec o no iene más que una cualidad, la de
opone se al yo.>> (K is e a, 2004:10). Siem-
p e es e e ido como “aquello” desp eciable,
epugnan e, il y g o esco, de lo que in en a-
mos hui . Sin emba go, es posible i i en un
es ado de abyección, según Julia K is e a la
abyección es un es ado que a a iesa el niño
en su camino hacia la indi idualización. Pa a
ello debe sepa a se del cue po de la mad e y
del medio que lo odea, median e el echazo
a cie os obje os y sus ancias. Lo abyec o es
odo aquello que supone un pelig o pa a la
unidad del yo, y amenaza con a as a lo a
un es ado de inde e minación, , donde los
sen idos se desploman.
Lo abyec o es empleado en el a e pa a da
isibilidad a cie os colec i os ma ginados
que p e enden pe u ba y ei indica sus lu-
cha con a los sis emas adicionales social-
men e acep ado. In en an consegui un am-
bien e epulsi o di ícil a la is a, pe o con ese
oque mo boso que despie a lo “p ohibido”
pues K is e a a i ma que <<no es (…) la au-
sencia de limpieza o de salud lo que uel e ab-
yec o, sino aquello que pe u ba una unidad,
un sis ema, un o den. Aquello que no espe a
los lími es, los luga es, las eglas>> (K is e a,
2004:11).
Pa a ello hay que a ende al medio de exp e-
sión, de mane a que a a la casi ep esen a-
ción (pues no se p e ende o a cosa que o-
za lo eal) a a és de la isualización de lo
epugnan e, hace e ocede al espec ado .11
Las imágenes se con ie en en lo que ep e-
sen an, y no hay nada que ep esen e mejo
la ealidad que median e la p opia ealidad,
no pod íamos ep esen a una obscenidad
sin que se hicie a uso de la obscenidad mis-
ma, lo cual esul a pelig oso pues la mimesis,
puede con undi nos y bo a la línea de se-
pa ación en e la ealidad y su imi ación. Si
el a e es pe u bado es po que la ealidad
que libe a es en sí misma pe u bado a. Cla-
o ejemplo de ello es la escuela ba oca cas-
ellana, con G ego io Fe nández a la cabeza,
se o ece como con aposición a la dulzu a
e idealización de la escuela se illana, nos
mues a el pa e ismo de la Pasión y mue e
de C is o con una e acidad y d ama ismos
que en a izan el ca ác e humano de Jesús y
la c udeza de su o u a, po el simple hecho
de conmo e al espec ado y mos a le la
magni ud del sac i icio del Hijo de Dios po
la humanidad.
Se a a pues, de ep esen a lo eal que o -
ma pa e del homb e, y qué hay más eal que
la p opia ida y la mue e, lo o gánico p e-
sen ado en odo sus es ados, donde el cue po
mue o es sin duda el cúlmen de lo abyec o,
la pu e acción del cadá e , un ciclo sin in
donde ida y mue e se dan paso la una a la
o a en un caldo espeso, g asien o y iscoso.
Es la imagen más epugnan e de los dese-
chos.
Y es lo iscoso, es ado en e líquido y sólido,
que pegándose a nues a piel amenaza nues-
a pe sona. Es ambién es ado que pe u -
baba la men e de Dalí, pues es ema de mu-
chas de sus ob as, an impo an e que has a
me eció de un esc i o sob e los pelos en las
es uc u as blandas.12 Y es Sa e quien in-
cula lo iscoso con lo emenino, ya mencio-
la Mo ología del a s C o .
11 Sob e Las cien o ein e jo nadas de Sodoma, del Ma qués de
Sade, Ba hes esc ibi ía “la mie da, si se esc ibe, no huele”.
12 Sal ado Dalí, 1994. “P ime a ley mo ológica sob e los pelos
en las es uc u as blandas” en ¿Po qué se a aca a la Gioconda?,
Mad id, España: Si uela.

81
<<Yo no me encuen o a mí mismo cuando más me busco. Me encuen o po so p esa cuando
menos lo espe o.>> (Michel de Mon aigne, 1533-1592).
Cuándo dejamos a ás nues os miedos e insegu idades a acasa y la olun ad de hace lo
bien, es cuando empezamos a sen i , a se uno mismo, a se lib es pa a c ea e imagina
cuan o deseemos. Y es cuando nos dejamos lle a , el momen o en el que inalmen e com-
p endemos que: <<Deci lo que sen imos, sen i lo que decimos, conco da las palab as con la
men e.>> (Seneca 2 a.C – 65 a.C), es lo que nos ayuda a encon a nos.
El p esen e p oyec o ha plan eado una se ie de cues iones a las que me a e o con e ien e
in iga y expec ación en una se ie de ob as, que han se ido de ía pa a despeja esas dudas
in e nas que a o men aban el en endimien o, nacidas du an e la madu ación de mi ob a
isual y plás ica pe sonal, en un pe iodo de iempo an impo an e como el que ha sido el
anscu ido a lo la go de los es udios uni e si a ios en el G ado de Bellas A es, en un luga
no menos impo an e como es la ciudad de Se illa pa a la His o ia del A e.
La e ible Condición Humana, la T ansg esión del Homb e median e El A e ha p e endido
se un p oyec o que, al igual que en el mi o de Na ciso, se mues a la necesidad del se hu-
mano de des aca , eco da y econoce su p esencia en el mundo, pues es po lo que p inci-
palmen e somos dados a c ea , po miedo a desapa ece sin que nadie nos ecue de.
Las p egun as o muladas han sido muchas, muy a iadas y complejas, es as han sido
medianamen e plan eadas, pues el a e ha sido el puen e, la ía de unión en e el “mun-
do in eligible” y el “mundo sensible”. Sin emba go, no halla espues a no signi ica que
hayamos acasado, <<Lo impo an e es no deja de hace se p egun as.>> (Albe Eins-
ein 1879-1955). Es po ello que mi in es igación a ís ica con espec o a es os emas aún
con inua, no se e mina de ce a una pue a cuando ya una en ana se ab e a un sin ín de
posibilidades y nue as dudas.
CONCLUSIONES
82
El mundo del a e no es un mundo ácil po el que na ega , sin emba go exis en mul i ud
de inquie udes a ís icas en mi que me hacen desea aden a me y busca sue e en él. Es
po ello que de ca a a un u u o ce cano mi p incipal obje i o es es a ac i a a ni el a ís i-
co y expandi mis on e as an o nacional como in e nacionalmen e, i i y con i i con
el a e, hace de él mi ida ya que es e es mi ia de exp esión y comp ensión del mundo.
Con inua mi demanda de conocimien o a ce ca del Se , del homb e, de mi misma, son mis
ines, al igual que p oyec a mis “alocados” y colosales p oyec os con espec o a espacios
públicos, ins alaciones, pe o mance..., pa a hace acesible el a e a odos y lle a lo a odas
pa es, a odos los ambi os de la ida, pues a él se lo debemos odo y sin él, el sen imien o
no end ia cabida, se íamos me os pedazos de ca ne. Po ello de ca a al mundo labo al
p e endo p oyec a mi ca e a a ís ica po medio de la pa icipación en concu so, becas y
p oyec os que puedan ayuda me a consolida dicho plan eamien o.
PROPUESTA DE
INTEGRACIÓN
PROFESIONAL
FUENTES
DOCUMENTALES

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