UNIVERSIDAD DE SEVILLA
Facul ad de Filología
TESIS DOCTORAL
BIOGRAFÍA Y OBRA
POÉTICA DE
MARÍA LUISA
MUÑOZ DE VARGAS
Es he Colche o Ce an es
Se illa, 2015
Di ec o as:
D a. Dña. Me cedes A iaga Fló ez
D a. Doña Me cedes González de Sande
P og ama de Doc o ado:
Muje , esc i u as y comunicación
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In oducción ............................................................................................................. 9
.
1.1. España y la en ada en la mode nidad a inales de siglo XIX……….…....15
1.1.1. El eminismo en España. Las p ecu so as…………………………..19
1.1. 2. Misoginia en la ansición al siglo XX……………………………..26
1.2. Las esc i o as coe áneas de Ma ía Luisa Muñoz de Buendía………….…28
1.2.1. El mode nismo…………………………………………………..…..28
1.2.1.1. Ca men de Bu gos (1867- 1932)………………………......34
1.2.1.2. Concha Espina (1869-1955)……………………………….36
1.2.1.3. Ma ía Ma ínez Sie a (1874-1974)……………………..…41
1.2.1.4. Rosa Chacel (1898-1994)……………………………...…..43
1.3. Las angua dias y la Gene ación del 27………………………………….....47
1. 3.1. El polémico concep o de gene ación en el ma be e del 27.………....51
1. 3. 2. La o a “Gene ación del 27”……………………..…………………53
1.3.2.1. Concha Méndez (1898-1990)………….………………......56
1.3.2.2. Ma ía Te esa de León (1903-1988)………..……………....61
1.3.2.3. Ma ía Zamb ano (1904-1991)………………..………...….63
1.3.2.4. E nes ina de Champou cin (1905-1999)……..………….…66
1.3.2.5. Jose ina de la To e (1907-2002)………………..…...….…72
1.3.2.6. Ca men Conde (1907-1996)……………………….………78
ÍNDICE
1. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
Me che 28/9/15 09:13
Comen a io [1]: He!pues o!en!neg i a!el!
í ulo!de!cada!apa ado!pa a!que!des aquen!
de!los!subapa ados!
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6!
2.1. In ancia y ju en ud..................................................................................... 85
2.1.1. Su educación en Ingla e a .................................…...........................87
2.1.2. El dia io amilia , “La P o incia”..................................................... 88
2.1.3. El in lujo de Beni o Pé ez Galdós......................................................89
2.1.4. Su amis ad con Juan Ramón Jiménez y Zenobia .............................. 93
2.1.5. O as elaciones aguadas con in elec uales..................................... 96
2.2. El ma imonio Buendía – Muñoz de Va gas …........................................ 97
2.3. Gue a y posgue a.....................................................................................102
2.4. Úl imos años.................................................................................................104
3.1. Poesía …….................................................................................................. 106
3.1.1. P ime os poemas…….......................................................................109
3.1. 2. Bosque sin salida (1934)..................................................................124
3.1.3. Llu ia en e ano (1967)....................................................................134
3.1.4. La P incesi a de la Sal (1967)...........................................................138
3.2. P osa ............................................................................................................141
3.2.1. Na a i a….........................................................................................141
3.2.2. C í ica y Pe iodismo ..........................................................................143
3. 3. Tea o ........................................................................................................149
2. BIOGRAFÍA DE Mª LUISA MUÑOZ DE VARGAS (1898 -1975)
3. TRAYECTORIA LITERARIA
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4.1. Nues a edición ……….......................................................................153
4. 2. Bosque sin salida …….......................................................................155
4. 3. Llu ia en e ano (poesías) ……….................................................... 202
4. 4. La p incesi a de la sal (poemas in an iles) …...…............................ 242
4. 5. O os poemas ................................................................................... .253
5. Conclusiones............................................................................................ 268
Fuen es básicas..............................................................................................281
Bibliog a ía gene al.......................................................................................282
Á bol genealógico amilia …........................................................................ .296
C onología de las ob as …............................................................................. 297
Elenco o og á ico ......................................................................................... 302
La isi a de Beni o Pé ez Galdós a Huel a.....................................................315
5. CONCLUSIONES
4. OBRA POÉTICA
BIBLIOGRAFÍA
ANEXOS
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8!
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Po ellas
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In oducción
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El obje i o de es e abajo de in es igación no es o o que saca a la luz la ida
y pa e de la ob a de Mª Luisa Muñoz de Va gas (1898-1975), una de las igu as más
des acadas, sin duda, den o del pano ama li e a io y cul u al onubense de comienzos
del siglo XX y del conjun o de la esc i u a emenina andaluza de esos años.
El lec o se p egun a á quién es Mª Luisa Muñoz de Va gas. Es e nomb e
apa ece mencionado en nume osas an ologías poé icas andaluzas1 jun o al nomb e del
que ue su ma ido, el céleb e poe a onubense Rogelio Buendía, o de su abuelo,
F ancisco Muñoz Mo ales, di ec o del dia io “La P o incia”2. Sin emba go, Ma ía
Luisa Muñoz es au o a de una ob a li e a ia no escasa y a iada que me ece un es udio
de allado po aba ca los es géne os li e a ios (poesía, p osa y ea o). Su ob a
publicada incluye cua o no elas (He umb e en el alma, To os y palomas, El amo no
pide pe miso y T es días de amo ); una colección de cuen os in an iles (Cuen os
selec os); es lib os de poemas (Bosque sin salida, Llu ia en e ano y La P incesi a de
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
1 Pa a nues a in es igación hemos consul ado las siguien es an ologías de esc i o es y poe as onubenses:
Guzmán Camacho, J. A., Lí ica de una A lán ida. (An ología de poe as onubenses), Huel a, Club de
Esc i o es Onubenses, 1990; Camacho He nández, M., An ología de poe as onubenses, Huel a, Ins i u o
de Es udios Onubenses Pad e Ma chena, 1974; Camacho He nández, M., Hacia un dicciona io de
esc i o es onubenses, Memo ia de licencia u a, Huel a, 1985; Fe nández Ju ado, J., Huel a y su
p o incia, 4 ol., Huel a, Ediciones Ta essos S.L., 1986; Baena Rojas, J. y Sánchez Tello, J. M.,
His o ia de la poesía en Huel a, Colección Celacan o de ensayo nº 1, Huel a, Caja Ru al P o incial de
Huel a, 1987; So el, A., Dicciona io de Au o es. Quién es quién en las le as españolas, Fundación
Ge mán Sánchez Ruipé ez, Mad id, Ced o, 1988; Láza o Ca e e , F. y Gullón, R., Dicciona io de
li e a u a española e hispanoame icana, Mad id, Alianza Edi o ial, 1993. !
2 El pe iódico “La P o incia” ue el dia io más ep esen a i o de la Res au ación en Huel a que nació en
1873 (aunque en los inicios su pe iodicidad no e a dia ia y no lo se á has a inicios del siglo XIX). Es e
dia io in o mó a la sociedad onubense has a después del es allido de la Gue a Ci il española, en 1937.
En e sus p opie a ios igu a F ancisco Muñoz Pé ez (pad e de Mª Luisa Muñoz de Va gas) -quien
edi aba el dia io en la imp en a de su pad e, F ancisco Muñoz Mo ales-. Aquél es u o al en e de la
publicación desde 1906 has a su allecimien o, en 1921. Pos e io men e, su iuda Luisa de Va gas y sus
hijos he eda on la imp en a y la con inuidad del dia io “La P o incia”, según el abajo de in es igación
His o ia de la p ensa esc i a en Huel a. Su p ime a e apa (1810-1923), ealizado po Mª Paz Díaz
Domínguez en 2008.
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10!
la Sal) y una ob a de ea o (Des ino’s Ho el)3. Pe o su apues a po la p oducción
li e a ia no acaba aquí. Mª Luisa Muñoz de Va gas publicó además en impo an es
e is as de la época como “La Gace a Li e a ia”, “Ce an es”, “Papel de Aleluyas”,
“Al a ”, “Ve bo”, “Hoy”, “ABC”, e c., colabo ó en e ulias li e a ias adio ónicas, y,
g acias a su o mación en Ingla e a, pudo eje ce asimismo como aduc o a de au o es
como Aldous Huxley, Some se Maugham o A nold Benne , colabo ando ambién en la
p ime a aducción de Fe nando Pessoa4 (“Insc ip ions” de los English Poems) al
español.
Es a muje onubense p esen a un in e esan e pe il que jus i ica su
ecupe ación como exponen e de las condiciones en que se desa olla la esc i u a
emenina en el con ex o de una cul u al de p o incias como lo es la de Huel a a
comienzos del siglo XX. Pe o además, su ob a poé ica p esen a un in e és adicional po
el modo en que, al menos en su p ime lib o, Bosque sin salida (1934), e leja las
endencias poé icas de su iempo, especialmen e la in luencia de Juan Ramón Jiménez,
p ologuis a del lib o, así como la de o os au o es de la angua dia neopopula is a. Del
mismo modo su ob a poé ica ha sido pues a en elación po la c í ica con la de o as
poe as con empo áneas como Concha Méndez, Jose ina de la To e o E nes ina de
Champou cin, y algunos poemas de sus lib os, que aunque és os no hayan sido
eedi ados, han sido incluidos en di e en es an ologías, como la de Camacho He nández
(1974), Fe nández Ju ado (1986), Láza o Ca e e (1993) o Jose ina Me lo (2010).
Tan sólo, el nomb e de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas se ecoge en an ologías
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
3 En la biblio eca del hijo de la au o a, José Rogelio Buendía, en Mad id, se conse an además es ob as
d amá icas inédi as: Única, El mué dago y El pueblo así como agmen os de aducciones de ob as en
inglés y poemas sin edi a .
4 Poe a po ugués An onio Sáez Delgado (1888 - 1935) que pasó su in ancia y ju en ud en la República
de Sudá ica e inició es udios de de echo en la Uni e sidad de El Cabo. Reg esó a Lisboa en 1905 e inició
su ob a li e a ia en inglés, aunque a pa i de 1908 c eció su in e és po la lengua po uguesa. Su ob a es
una de las más o iginales de la li e a u a po uguesa y ue, jun o con Sá Ca nei o, uno de los in oduc o es
en su país de los mo imien os de angua dia. Sob e las poesías de es e au o Rogelio Buendía hizo
aducciones que publicó en las páginas de “La P o incia”, los días 3 de agos o de 1923 (con “A lo lejos
los ba cos de lo es” y “Fonóg a o”); el 17 de agos o de 1923 (con “Mi des ino”) y el 11 de sep iemb e de
es e mismo año. Es a labo ue elogiada más a de po An onio Sáez Delgado en su a ículo “Insc ip ions:
Rogelio Buendía, p ime aduc o de Fe nando Pessoa en España”, así como José Mª Ba e a (1995,
Ba e a López, p.60): “En sus imp omp us y cuen os ha mos ado un espí i u nue o y una sensibilidad
exquisi a”. Sin emba go, no a dó és e en econoce la labo de Mª Luisa Muñoz: “Rogelio Buendía en
colabo ación con su esposa aduci ía el 1º poema de Fe nando Pessoa en España” según se ecoge en la
ob a Lusi ania (2003, p.23). A i mación que ambién se incluye en Poesía inédi a y dispe sa de Rogelio
Buendía de Ana Á ila y José Mª Ba e a: “En colabo ación con su esposa, Buendía adujo algunos
poemas ingleses de Fe nando Pessoa” (ex aído del a ículo de Eloy Na a o, de “Onubenses en New
Yo k” en O bis incogni s : a isos y legajos del Nue o Mundo: homenaje al p o eso Luis Na a o
Ga cía / coo d. po Fe nando Na a o An olín, Vol. 1, 2007, págs. 243-268).
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11!
de poesía in an il5, un ámbi o es e en el que el conjun o de su ob a p esen a un especial
in e és, al como se pone de mani ies o en la ecopilación La P incesi a de la Sal
(1967). Sin emba go, con es e abajo que emos pone de mani ies o que su apo ación
al mundo de la cul u a ue algo más que una me a c eación de poesías in an iles, siendo
és as, po o o lado, de ele ado ingenio. Su pasión po las le as la condujo a ealiza
p oducciones y adap aciones ea ales, composiciones cuen ís icas, na a i as, incluso
se dejó lle a po la in e p e ación ea al.
Po odas es as azones, a las que unimos los escasos es udios exis en es sob e
la li e a u a esc i a po muje es en nues a p o incia, Huel a, hemos ealizado un
es udio y una edición de su ob a poé ica6. En es a p ime a edición damos a conoce su
ob a poé ica con el es udio de los p oblemas ex uales. Asimismo, en ella ecogemos
algunas composiciones poé icas de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas que no ue on
incluidas en sus lib os publicados pe o sí ue on di undidas en o os medios (p ensa,
e is as, an ologías…).
Se a a en de ini i a de p esen a es a igu a emenina al pano ama li e a io
con la in ención de hace le un hueco den o de la li e a u a onubense donde
conside amos desempeñó un papel impo an e y en ningún momen o econocido.
Pa a ello, hemos di idido el abajo en cua o g andes apa ados. En el p ime o
de ellos ealizamos un epaso po el con ex o his ó ico y social de la España de inales
de siglo XIX y su ansición al siglo XX. En él exponemos lo que supuso el in del
An iguo Régimen y la ex ensión po oda Eu opa de la ideología libe al, el consecuen e
con ex o de a ances y e ocesos, de ensiones y de gue as. Dibujamos cómo la
al e nancia en el pode de di e en es gobie nos en España no pudo ena el impulso de
pode osas ue zas económicas y sociales que eclamaban una adecuación polí ica de las
nue as ealidades decimonónicas, ales como el aumen o de la población, la
acionalización y libe ación del sis ema económico, la incipien e e olución indus ial,
y como no, la libe alización de la muje . Asimismo, exponemos cómo el deba e en
o no a la necesidad de una educación emenina se con igu ó como el epicen o de los
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
5 Su ob a apa ece jun o con el de o os au o es como Rubén Da ío, Manuel Machado, Valle-Inclán,
Fe nando de Villalón, Jo ge Guillén…(Véase: Ce illo C., Poesía in an il: Teo ía, c í ica e in es igación,
Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad de Cas illa La Mancha, 1990, Cas illa La Mancha, p. 70. Y
G ego io Cano, A., Canon, li e a u a in an il y ju enil y o as li e a u as, Cas illa La Mancha, Se icio
de Publicaciones de la Uni e sidad de Cas illa La Mancha, 2001, p. 485).!
6 Hemos conside ado opo uno ealiza , en un p ime momen o, la edición del conjun o de poesías de la
au o a po conse a se comple a. El es o de su c eación (p osa y ea o) me ece ambién un es udio que
end á luga en un segundo abajo de in es igación.
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18!
Igualmen e, esas discusiones les se i ían a las muje es pa a conoce ealmen e cómo y
po qué se aguó el modelo ángel del hoga y adop a una ac i ud ebelde o
conciliado a con es e modelo.
Es e ambien e de in e cambio de pa ece es sob e la muje y su papel en la
sociedad española despe ó la conciencia de muchos cien í icos eacios a modi ica la
es uc u a social que desde el An iguo Régimen había uncionado bien. A inales de
siglo XIX se desa olla on oda una se ie de eo ías sob e la muje que no se
cues iona on has a el siglo XX, como que la muje es una i gen (siguiendo el mi o
ma iano), es asexual y sólo admi e el sexo pa a p oc ea , jamás po place (Mangini,
2001: 35). Asimismo, su gie on una se ie de eo ías de endidas po au o idades como
Lama ck, Da win y He be Spence donde jus i icaban la in e io idad men al de la
muje (Ki kpa ick, 2003: 65). Se a aba de un discu so médico que ea i maba la
p imacía de la ma e nidad y la ida amilia como des ino de la muje basado en la
biología y no an o en los dogmas eligiosos. Es más, a lo la go de los años 20, el
es imado doc o G ego io Ma añón, en su ob a Biología y eminismo, sos u o la
con icción de que la muje , no siendo in e io al homb e, sí es dis in a a és a po su
capacidad ep oduc o a, y que, po consiguien e, no e a posible la igualdad polí ica y
social que de endían las eminis as. Según Ma añón, la glándula geni al del homb e se
dis ingue po se musculosa y ue e; su me abolismo es dis in o al de la muje . “Nues a
muje como la paleolí ica es á hecha pa a se mad e y debe se lo po encima de odo”
(Mangini, 2001: 104). Pe o no ue el único pe sonaje ilus e masculino que p ac icaba el
e o ismo an i eminis a, ambién lo ha ían Gómez Ocaña, No oa San os, Vi al Aza
Díaz, Ramón y Cajal… Es os in o mados con amina on a los misóginos (li e a os,
ilóso os, polí icos y pe iodis as) cuyos comen a ios de mal gus o aslucían sólo abia y
mal genio. Si un cien í ico comp obaba a a és de la manipulación de la in o mación
que el ce eb o de la muje es aba menos desa ollado que el del homb e o que la muje
no enía su icien e imaginación pa a esc ibi bien, el li e a o c i icaba a la igu a
emenina acusándola de poco ag aciada y ildando a su esc i u a de poco ingeniosa.
Todas es as c í icas e idas cons an emen e a a és de los medios de
comunicación exis en es en la época no hizo sino en o pece la labo de las muje es
denominadas p ecu so as.
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19!
1. 1. 1. El eminismo en España. Las p ecu so as
Es e discu so cien í ico sob e las di e encias de géne o sacudió aún más las
conciencias de las muje es más adelan adas y p i ilegiadas pa a su iempo en la España
de in de siglo, las mismas que encende ían el deba e sob e la idoneidad de la educación
en la muje y que se con e i ían en las p ecu so as de los de echos emeninos en
España, como lo se ían Concepción A enal (1820-1893) y Emilia Pa do Bazán (1851-
1921). Ambas, jun o a o as muje es ague idas de la sociedad, y que en las sucesi as
páginas menciona emos, se con e i ían no sólo en las p ecu so as de los mo imien os
eminis as sino en el modelo de muje pa a muchas de las gene aciones jó enes de
aquel en onces y, sob e odo, de las pos e io es (Mangini, 2001: 39), a las que además
se i ían de inspi ación pa a alcanza cualquie nue a me a en su ealidad.
Pe o, ¿quiénes e an es as p ecu so as?
Concepción A enal (1820- 1921), pasa á a la his o ia po su alen ía, pues
du an e los cu sos de 1842-43, 1843-44 y 1844-45 asis ió es ida de homb e a algunas
clases de De echo en la Uni e sidad. E iden emen e, no cu só la ca e a, ni hizo
exámenes, ni alcanzó ningún í ulo, pues en es e momen o his ó ico las aulas
uni e si a ias es aban ese adas exclusi amen e pa a los a ones, pe o sin duda
en iqueció y a ianzó su in e és po las cues iones penales y ju ídicas. Además, allí
conoció a Fe nando Ga cía Ca asco, con el que con ajo ma imonio el 10 de ab il de
1848, a pesa de los casi quince años que le sepa aban de es e abogado y pe iodis a.
Homb e a anzado pa a la época que supo en ende con o al pe ección las aspi aciones
de Concepción A enal y con empló a su esposa desde el e dade o plano de igualdad,
pues siemp e admi ió que le acompañase es ida de homb e a las e ulias del ca é I is o
que apo a a al hoga las ganancias de un abajo emune ado. El ma imonio u o es
hijos, de los que sob e i ie on los dos meno es, Fe nando (1850) y Ramón (1852), pues
la mayo , Concepción (1849), alleció a los dos años de edad.
Du an e los p ime os años de ma imonio Concepción A enal pa eció
decan a se po la li e a u a. Esc ibió algunas composiciones poé icas; es ob as de
ea o: Un poe a, La medalla de o o y Dolo y mis e io; una za zuela: Los hijos de
Pelayo; y una no ela que no se ha conse ado: His o ia de un co azón y sus Fábulas
en e so (1851). Po o a pa e, ue asidua colabo ado a en “La Ibe ia”, pe iódico libe al
undado po Ped o Cal o Asensio en 1854 y que gozó de g an p es igio has a su
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20!
desapa ición en 1898. La colabo ación de Concepción A enal se inicia el 28 de julio de
1855 con el p ime o de una se ie de sie e a ículos que lle an como í ulo “Wa , su ida
y sus in en os”. La p osa de la au o a en es os a ículos e a sob ia, pues le p eocupaba,
sob e odo, consegui una exposición cla a que pusie a de elie e la impo ancia del
homb e que con ibuye a hace p og esa la sociedad a la que pe enece. Y como o as
muje es de su gene ación esc ibió los a ículos bajo un nomb e also, el de su hijo
Fe nando (Mangini, 2001: 39). Pos e io men e, hizo amis ad con el iolinis a y
composi o Jesús de Monas e io, de i mes con icciones eligiosas y undado de las
Con e encias de San Vicen e de Paúl, elación a pa i de la que decidi á unda la ama
emenina de esa misma ins i ución en Po es. Se inician, pues, las p eocupaciones
sociales y humani a ias de Concepción A enal, cuyo u o in elec ual se ía su ensayo La
Bene icencia, la Filan opía y la Ca idad (1860) que se á p emiado po la Academia de
Ciencias Mo ales y Polí icas, a pesa de que la esc i o a encub ie a su iden idad bajo el
nomb e de su hijo Fe nando.
Lo mode no de es a igu a e a su a e imien o al asis i a e ulias y
con e encias (espacio ese ado has a en onces pa a los homb es), sin ol ida que
publicaba a ículos sob e sus conocimien os en sociología y c iminología en
publicaciones impo an es del país, como “Las No edades” y “La Sobe anía Nacional”,
y, además, undó un pe iódico: “La oz de la Ca idad”. En 1869, publicó el ensayo La
oz del po eni , donde se a e e a denuncia la supues a in e io idad de la muje po
ca ece de bases cien í icas y donde además sub aya el po encial de la muje y la
supe io idad men al. Y se ía econocida po sus con empo áneos ins i ucionis as,
Manuel Azcá a e y F ancisco Gine de los Ríos. Pe o su de ensa po la jus icia no acaba
aquí. Concepción A enal siemp e sin ió especial p eocupación po los eclusos de las
cá celes españolas lo que mo i ó que Isabel II, nomb a a a aquélla, a a és del Minis o
de Gobe nación, Visi ado a de P isiones de Muje es. Con es e in Concepción A enal se
aslada a La Co uña, donde conoce á pe sonalmen e a la condesa de Espoz y Mina,
Juana Vega, que se con e i á en una de sus mejo es amigas y colabo ado as. F u o de
esa expe iencia pe sonal son sus conocidas Ca as a los delincuen es (1865), donde
abo da, en e o as, cues iones la necesidad de e o ma el Código Penal, ap oximándose
en es e sen ido a las inicia i as que los k ausis as habían emp endido. La publicación de
es a ob a p o ocó su cese inmedia o. Pe o en 1865 se c ea la Sociedad Abolicionis a
con el in de acaba con la escla i ud en las colonias españolas.
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21!
Du an e es os p ime os años de la Re olución del 68, Concepción A enal
colabo ó en algunas inicia i as lle adas a cabo po los k ausis as, que ecob an sus
pues os después del des ie o obligado que les lle ó su de ensa de la libe ad de cá ed a
en 1864. Man u o una g an amis ad con F ancisco Gine de los Ríos, Fe nando de
Cas o y Gume sindo de Azcá a e, especialmen e. De es a o ma se hizo eco de las
amosas Con e encias Dominicales pa a la Muje , p onunciadas en el pa anin o de la
Uni e sidad Cen al de Mad id du an e el cu so de 1869-70, ac i idad p opiciada po
Fe nando de Cas o, ec o en ese momen o de la ins i ución uni e si a ia o de la
c eación a inicia i a del p opio Cas o de la Asociación pa a la Enseñanza de la Muje y
la Escuela de Ins i u ices en 1871. Concepción A enal p esen a á el poema i ulado
Oda a la escla i ud al ce amen li e a io que se con ocó y que ob u o el p ime p emio.
T as la Re olución del 68 el gobie no p o isional p esidido po Se ano la nomb a ía
Inspec o a de Casas de Co ección de Muje es, ca go que desempeña has a 1873,
aunque iempo an es mos ase ya una cie a desilusión po las medidas emp endidas po
los ep esen an es polí icos, como puede ap ecia se en su ob a Examen de las bases
ap obadas po las Co es pa a la e o ma de las p isiones (1869).
Es el momen o que eligió ambién pa a publica La muje del po eni (1869),
su p ime a ob a de ca ác e eminis a -en ealidad había sido edac ada en 1861- y a la
que segui án, años más a de, abajos como La muje en su casa (1881), Es ado ac ual
de la muje en España (1884) o La educación de la muje (1892). Ob as en las que
Concepción A enal se p opone no sólo disipa los e o es que sob e la muje han
a aigado en la opinión de la mayo pa e de la sociedad, sino ambién ei indica la
capacidad in elec ual de aquella y su de echo a ecibi una educación que le pe mi a
desempeña cualquie p o esión en condiciones iguales a la del homb e.
Después de su aslado de esidencia a Gijón y alejada ya de la ida pública,
Concepción A enal siguió edac ando ob as ju ídicas de ca ác e penal. Pe o a pa i de
los años no en a su p oducción disminuyó, p eocupada po la edición de sus ob as
comple as, de las que incomp ensiblemen e se excluyen sus ob as li e a ias. No
obs an e, a pesa de su a anzada edad y p eca ia salud, siguió colabo ando en
innume ables pe iódicos de la época como el “Bole ín de la Ins i ución Lib e de
Enseñanza”, “La España Mode na”, “La Nue a Ciencia Ju ídica”, “Las Dominicales del
Lib e Pensamien o”, “La Ilus ación Española y Ame icana”, en e o os. En el mes de
ene o de 1893 sus dolencias se ag a an, alleciendo, inalmen e, el 4 de eb e o.
!
22!
Po su pa e, Emilia Pa do Bazán, noble y a is óc a a no elis a, pe iodis a,
ensayis a, c í ica li e a ia, poe a, d ama u ga, aduc o a, edi o a, ca ed á ica y
con e encian e española ambién ale a ía a la sociedad de inales de siglo XIX sob e el
abismo exis en e en e los dos sexos. Una di isión, que pa a la noble gallega, se a aba
de un nue o p oblema a a on a po los in elec uales de en onces quienes p eocupados
po el c ecien e p o agonismo de los mo imien os ana quis as y socialis as y las
di e encias en e la España u bana y u al po la desigual indus ialización no eían el
con lic o de géne o como un obs áculo al p og eso (Ki kpa ick, 2003: 8). Bazán no e a
el único in elec ual que buscaba negocia un espacio pa a la cons ucción de la muje ,
pe o, indudablemen e, ue la que log ó inse a el nue o discu so con mayo e ec o. A
a és de sus no elas, p incipalmen e a pa i de las conside adas na u alis as Los pazos
de Ulloa y La mad e na u aleza, c i ica las bases económicas, sociales y amilia es de
la educación y el ma imonio de la muje . Mien as o as con empo áneas suyas seguían
cul i ando el géne o sen imen al y didác ico, Bazán compi ió con los homb es
esc i o es, demos ando su capacidad de esc ibi den o de los ámbi os que ellos
dominaban. En una en e is a con “El caballe o Audaz”, en 1914, la au o a asume
abie amen e su eminismo llamándose una adical eminis a y a i mando sin ambages
que “ odos los de echos que iene el homb e debe ene los la muje ” (Za ala, 1998: 75).
Es as decla aciones y su o ma de ac ua , pensa y esc ibi le alie on pa a ilda su
conduc a de a onil, pe o, a pesa de es as c í icas, ue la única muje que log ó ab i se
un espacio, a ue za de sus inquie udes in elec uales, en el mundo de las le as, po
de inición un e eno exclusi amen e de homb es. Sin emba go, a pesa del espe o a
sus ob as, nunca llegó al econocimien o al que aspi aba: un sillón en la Real Academia
Española (Za ala, 1998: 79).
Emilia Pa do Bazán ue una lec o a in a igable desde los ocho años, a los
nue e compuso sus p ime os e sos13, y a los quince su p ime cuen o, Un ma imonio
de con eniencia, que en ió al “Almanaque de La Sobe anía Nacional”, y que se ía el
p ime o de los nume osísimos -ce ca de 600- que publica ía a lo la go de su ida
(Acos a, 2007: 56). T anscu ía el año 1866 y en el que apa ecía en “El P og eso” la
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
13 En la adolescencia, Emilia descub e el an iguo ilón de la poesía, que lee en olúmenes que le
comp aba su pad e. Años más a de eco da á: “La música, al cual puedo yo ap ecia la y goza la, se me
descub ía ya en las es o as de los poe as, en las no muy a moniosas oc a as de E cilla, en el ma illeo de
los alejand inos de Racine… (…) y sob e odo en el mago Zo illa, el ey de la melodía, el Ve di de
nues os poe as (Acos a, 2007: 55).
!
23!
p ime a en ega de A iciones pelig osas, su p ime a no ela o iginal, en el que incluyó
e sos de ca ác e omán ico e inspi ados en la lec u a de Esp onceda, Ri as y Zo illa.
Hija de los condes de Pa do Bazán, í ulo que he edó en 1890, se es ableció en
Mad id en 1869, un año después de con ae ma imonio. Asidua lec o a de los clásicos
españoles, se in e esó ambién po las no edades li e a ias ex anje as. Se dio a conoce
como esc i o a con un Es udio c í ico de Feijoo (1876) y una colección de poemas,
publicados po F. Gine de los Ríos. En 1879, publicó su p ime a no ela, Pascual
López, in luida po la lec u a de Ala cón y de Vale a, y oda ía al ma gen de la
o ien ación que su na a i a oma ía en la década siguien e. Con Un iaje de no ios
(1881) y La ibuna (1882) inició su e olución hacia un ma izado na u alismo.
En 1882, comenzó, en la e is a “La Época”, la publicación de una se ie de
a ículos sob e Zola y la no ela expe imen al, eunidos pos e io men e en el olumen
La cues ión palpi an e (1883), que la ac edi a on como uno de los p incipales
impulso es del na u alismo en España. F en e a los p incipios ideológicos y li e a ios de
Zola, Pa do Bazán acen uaba la conexión de la escuela ancesa con la adición ealis a
eu opea, lo que le pe mi ía ace ca se a un idea io más conse ado , ca ólico y
bienpensan e. De su ob a ensayís ica cabe ci a , además, La e olución y la no ela en
Rusia (1887), Polémicas y es udios li e a ios (1892) y La li e a u a ancesa mode na
(1910), en las que se man iene a en a a las no edades de ines de siglo en Eu opa.
Con pos e io idad, e olucionó hacia un mayo simbolismo y espi i ualismo,
pa en e en Una c is iana (1890), La p ueba (1890), La pied a angula (1891), La
quime a (1905) y Dulce sueño (1911). Es a misma e olución se obse a en sus cuen os
y ela os, ecogidos en Cuen os de mi ie a (1888), Cuen os escogidos (1891), Cuen os
de Ma ineda (1892), Cuen os sac óp o anos (1899), en e o os. También es au o a de
lib os de iajes (Po F ancia y po Alemania, 1889; Po la España pin o esca, 1895) y
de biog a ías (San F ancisco de Asís, 1882; He nán Co és, 1914).
La alen ía de ambas esc i o as, Concepción A enal y Emilia Pa do Bazán, que
no u ie on miedo a exp esa el ol de la muje op imida po el homb e con as a ía con
la oz de las esc i o as omán icas, que, aunque ambién ei indica on nue as libe ades
pa a la muje como ue en el e eno de la esc i u a, la mayo ía de ellas enal ecía la
ideología de la domes icidad a mi ad de siglo XIX. Es as esc i o as plan ea on la
in eg ación de la lec u a y de la esc i u a al plan de es udios eque idos pa a mejo a la
!
24!
o mación del modelo de ángel del hoga . En e ellas cabe des aca a Pila Sinués,
Faus ina Sáez de Melga , Ca olina Co onado, Jose a Massanés o Ge udis Gómez de
A ellaneda. Todas a a és de sus ob as, en mayo o en meno medida, “na u aliza on el
ac o de esc ibi , es deci , p oponen que pa a la muje el esc ibi es algo na u al, incluso
llegan a a gumen a que la esc i u a es una pa e indispensable pa a la muje ” (Za ala,
1998: 26). Es a gene ación ambién se mos ó ansg eso a de la eminidad en su lucha
ex ual a a o de la esc i u a y de su independencia en gene al. A pa i de es e
momen o, la p ensa española empieza a publica en núme os cada ez más impo an es
composiciones poé icas i madas po muje es. Desapa ece ían así los as os de la
p ohibición de esc ibi pa a la muje , se cons i uyó un a ance impo an e pa a el
p og eso cul u al emenino y del país, a o ecidas ambién po la mode nización de la
p ensa y el c ecien e inc emen o de muje es lec o as. A pa i de en onces lo ece ían las
e is as especializadas de muje es que da ían salida a la p oducción poé ica c eada po
es as siendo Mad id y Ba celona las capi ales cen ales de es a p oducción.
Pa alelamen e a la incu sión de nue as oces emeninas en el pano ama
li e a io español, España expe imen ó una expansión económica cons an e, que, aunque
con a iaciones de una egión a o a, incluía un c ecimien o sos enido de la población y
un inc emen o a la go plazo del P oduc o In e io B u o, cuyo i mo se había acele ado
en las p ime as décadas del siglo. Es e c ecimien o de la p oducción y la consiguien e
expansión del consumo cul u al posibili ó que las endencias cul u ales y a ís icas
asociadas a la mode nidad eu opea en gene al empeza an a a aiga ambién en España.
Y el elemen o emenino eo izado po Emilia Pa do Bazán cob ó o ma (Ki kpa ick,
2003: 8). Aumen a el empleo en e la población emenina ue a del hoga , se aco a la
dis ancia en la al abe ización en e ambos sexos y la en ada en España de e is as
eu opeas así como la i upción del cine moldea a una muje más mode na: una muje
independien e, in épida, con el co e de pelo a lo ga Çón y la alda co a que se niega a
acep a las! es icciones adicionales que man enían a la muje española ue a de las
uni e sidades, las p o esiones y los espacios públicos.
O a de las muje es li e a as con empo áneas de Pa do Bazán y que se á uen e
de inspi ación y guía a la gene ación de esc i o as de in de siglo ue Concepción
Giménez de Flaque , quien alcanzó su posición de in luencia po medio de su lib o La
muje española y las e is as que undó y edac ó, “El álbum de la muje ” y el “Álbum
Ibe o Ame icano”. Giménez de Flaque publicó unas sie e no elas, diez omos de
!
25!
ensayos y a ios cuen os, dio con e encias sob e la muje en Mad id y en o as
capi ales, y esc ibió un núme o ele ado de a ículos en o no a la cues ión emenina.
Aunque sus no elas se ían de co e omán ico y sen imen al, y aunque sus ensayos
epi an los ópicos de la muje bella, buena y abnegada, con la san a misión de mad e y
educado a de sus hijos, Gimeno log ó inco po a en su icción las nue as ideas en o no
a la emancipación emenina. En sus con e encias en Mad id abogó po el de echo al
o o, el de echo a esc ibi y publica , y la opo unidad de eje ce p o esiones.
Los es udios ealizados has a la echa ponen de mani ies o como oda una se ie
de aspec os compa idos po aquellas pione as en el acceso a la cul u a ue on siendo
asimilados y adap ados po las siguien es gene aciones de esc i o as has a bien en ado
el siglo XX; aspec os de o den simbólico, que jun o a o os de ipo ideológico, polí ico y
social, e mina ían po aduci se en modelos de ep esen ación pa a las muje es
españolas y p opues as de ans o mación social, más o menos a anzadas, pe o
de ini i amen e en en adas a la imagen y a la unción social de la muje he edadas de
an iguos modelos. Todas es as ideas ue on plasmadas en sus espec i as e is as, que
sin una ideología mani ies amen e cla a, ei indicaban la pa icipación ac i a de la
muje en dis in os campos. Tí ulos como “La Muje ” (Mad id, 1851-2), “Ellas”,
“Gace a del Bello Sexo” (Mad id, 1851), “El Pensilde Ibe ia” (Cádiz), “La oz de la
ca idad”, “La Ins ucción de la muje ”, “Ecos de Ause a”, “La muje c is iana”, “El
Pa enón”, “As a egia”, en e muchas o as cabece as a aban de con ence de la
impo ancia de la educación de la muje , así como e an escapa a es de p oducciones
li e a ias, a ís icas y cien í icas emeninas. Todas es as e is as cuen an con conocidas
esc i o as y a iculis as que esc iben sob e igualdad, educación o abajo desde una
pe spec i a c í ica y ag esi a, con la in ención de despe a a sus he manas del le a go y
ayuda las a oma posiciones en e al pode del homb e. Po aquel iempo, en Mad id
ambién apa ecen algunas e is as eminis as de las cuales la más impo an e es “La
Voz de la Muje ”, po a oz del Ins i u o de Cul u a de Mad id, del Liceum Club y de la
Unión del Feminismo Español. Es, p obablemen e, la publicación que, den o de su
géne o, u o más impo ancia en España. Sus edac o as p e endie on o ma un en e
unido, apolí ico y dedicado solamen e a de ende sus de echos emeninos sin dis inción
de clases ni ideología. G acias a es a e is a, se celeb ó en Mad id el p ime mi in
eminis a de España, en 1926.
!
26!
O os pe iódicos eminis as ie on la luz en Ba celona, Valencia y algunas
o as ciudades españolas, en e 1915 y 1920, a la ez que p oli e aban los o ganismos
dedicados a la de ensa de los de echos de la muje , como: Muje es del Po eni ,
P og esi a Femenina, Liga Española pa a el P og eso de la Muje , Sociedad
Concepción A enal, Asociación Nacional de Muje es Españolas, Consejo Supe io
Feminis a de España. Casi odos ellos enían su publicación, aunque és as ue on
e íme as (Ma ades, 1978: 113).
1. 1. 2. Misoginia en la ansición al siglo XX
Pa adójicamen e, mien as en las páginas de las e is as y de los pe iódicos
españoles se inse aba poesía y p osa esc i a po muje es, y las denominadas p ecu so as
se hacían un hueco en el e eno li e a io, académico o polí ico, c ecía el males a en e
los in elec uales y cien í icos quienes eían como una sin azón la exhibición del
supues o ingenio de la muje . Desde la Re is a de Occiden e se dise aba ace ca de la
in e io idad in elec ual de és a. O ega y Gasse , Geo g Simmel, Ka l Jung, en e o os
cien í icos españoles ya mencionados, se con e i ían en misóginos de p ime a línea
con decla aciones an i eminis as en su p ime núme o de la e is a. La P ime a Gue a
Mundial in ensi icó es a campaña bélica e bal po que en Eu opa había cambiado
adicalmen e la si uación de la muje . Una no able p opo ción emenina eemplazó a los
homb es en las áb icas y en o os o icios du an e la con ienda. De al o ma que así las
muje es empeza on a goza de unas libe ades has a en onces sin p eceden es. Al
e mina la gue a, los gobie nos de los países bélicos deseaban es au a el o den y eso
implicaba el eg eso de la muje a su papel na u al de ama de casa. Sin emba go, aunque
España no había pa icipado en la con ienda y no enía los mismos p oblemas
económicos y sociales que el es o de los países de Eu opa, en el sis ema pa ia cal
español caló hondo el nacimien o de la muje mode na y su ing eso en las ilas del
abajo.
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27!
Es en ese momen o, cuando su ge un deba e en la cues ión de géne o que se
iden i icó como el pila de la c isis inisecula y que algunos es udiosos como Susan
Ki kpa ick14, conside an de inió a los esc i o es de la Gene ación del 98.
Ki kpa ick conside a que, pa a mediados de siglo, los cánones es ablecidos
pa a p incipios del mismo e an ín eg amen e masculinos. La exclusión de igu as ales
como Ca men de Bu gos, Concha Espina y Ma ía Ma ínez Sie a, en e o as au o as
que después señala emos, puede ayuda a explica po qué se pudo clasi ica an
ní idamen e a la li e a u a española del cambio de siglo en dos endencias opues as:
mode nismo y gene ación del 98. “I ónicamen e, al mismo iempo que eliminaba las
apo aciones emeninas, es a di isión bina ia se es uc u aba en unción del géne o, al
codi ica el 98 como masculino y el mode nismo como emenino” (Ki kpa ick, 2003:
10). Tan o es así que incluso es udios an inno ado es y poli acé icos como 1900 en
España, de Se ge Salaün y Ca los Se ano, pasan po al o el elemen o emenino que
empezaba a in e eni en la o mación de la cul u a española del siglo XX. Lo mismo
puede deci se de los análisis de la siguien e ola de inno ación es é ica en España, que se
mani ies a li e a iamen e en la gene ación del 27 y, en las a es isuales, en el A e
Nue o. Aunque du an e las dos úl imas décadas se ha o o gado cie o g ado de
econocimien o c í ico a la ob a de poe as y esc i o as angua dis as como Ma uja
Mallo, Remedios Va o y Ángeles San os, la his o iog a ía sob e los mo imien os
angua dis as de es e pe íodo oda ía no han alo ado y econocido debidamen e el
papel de la muje en la ebullición cul u al de los años 20 y 30.
Es más, nues as lec u as es án condicionadas po p ejuicios, o dicho de o o
modo, po hábi os de lec u a, po nóminas ya es ablecidas y ce adas que de e minan
an o nues a o ma de lee los ex os como la concepción que poseemos de los au o es y
de las épocas li e a ias. Po eso, se hace imp escindible indaga y es udia las
ausencias. En es e sen ido, muchas de las in e p e aciones que se han hecho de la
gene ación o g upo poé ico del 27 son masculinas y excluyen es, como bien ha
a i mado la c í ica eminis a (Na as Ocaña, 2009a: 157-162). Es po ello po lo que en
es e abajo amos a epasa el nomb e de algunas muje es que hicie on su g an
apo ación a la p oducción li e a ia española y cómo han sido desahuciadas del
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
14 Pa a p o undiza sob e es e enómeno éase el abajo ealizado po Susan Ki kpa ick en Muje ,
mode nismo y angua dia en España (1898-1931).
!
34!
Muñoz de Va gas se unió a es as gene aciones de esc i o as siguiendo sus es ilos, o bien
si se desma có.
1.2.1.1. Ca men de Bu gos (1867-1932)
Mangini la de ine como mode na p ecoz (2001, 1999: 59). Ca men de Bu gos
ep esen ó en ida el pensamien o ilus ado, lib epensado , acionalizado y eu opeís a,
que con an a di icul ad se ab ió paso en España has a las pue as del siglo XX, y que
i ió un ecundo momen o de esplendo du an e el p ime e cio de ese siglo, has a
us a se con la Gue a Ci il. Lo que singula iza la igu a de la au o a es que ocupó esa
posición apo ando la pe spec i a de una muje pues du an e más de medio siglo
emp endió la a ea de la mode nización de España.
La isión del mundo de Ca men de Bu gos se agua ía con la lec u a de los
ilóso os del siglo XVIII (sob e odo Vol ai e y Rousseau), lo que de i ó muy p on o
hacia un socialismo no dogmá ico que la condujo incluso a la mili ancia polí ica: en el
PSOE, du an e la segunda década del siglo XX, y en el Pa ido Republicano Radical
Socialis a, en los úl imos años de su ida. Du an e es e eco ido acumuló una as a y
ica cul u a, hecha de e udición y de expe iencia del mundo, po el que iajó
incansablemen e, de los con ines de Eu opa a los de Amé ica, impulsada po una
in ini a ambición de conoce . Si ue muje de pensamien o, ambién ue muje de
acción. Emp endió nume osas campañas pe iodís icas en de ensa de di e en es causas
sociales y polí icas, sob e odo, en a o de la muje . Llegó incluso a p esidi
o ganizaciones eminis as den o y ue a de España: la C uzada de Muje es Españolas y
la Liga In e nacional de Muje es Ibé icas e Hispanoame icanas. A on ó la a en u a de
c ea con su p opia ida un nue o modelo de émina, que hoy llama íamos “la muje
mode na”, in eg ando en la eminidad odas las capacidades a ibuidas has a en onces a
los homb es. Incluso en el plano amo oso ompió muchas con enciones, sob e odo po
su elación con el esc i o Ramón Gómez de la Se na, más jo en que ella, con quien
compa ió una in ensa ida du an e más de dos décadas has a su sepa ación con un
di o cio.
Pe o si des acó en el plano li e a io y pe iodís ico es po que se con i ió en la
p ime a muje edac o a de un pe iódico, del nacien e “Dia io Uni e sal”, donde le ue
encomendada la columna dia ia que i maba como Colombine, el pseudónimo con el
!
35!
que ya siemp e i ma ía sus esc i os. En esa misma época ambién colabo a ía en el
“ABC” y en “El He aldo de Mad id” (Mangini, 2001: 60). En 1907 empezó su ca e a
li e a ia en “El cuen o semanal” con su p ime a no ela El eso o del cas illo. En 1908
undó la e is a “C í ica” y en 1909 comenzó a colabo a en la e is a de Ramón Gómez
de la Se na, “P ome eo”. Además, en ese mismo año, i ía a Melilla en pleno con lic o
pa a en ia sus c ónicas a es e pe iódico, con i iéndose así en la p ime a muje
española co esponsal de gue a. En muchos casos, sus a ículos se desplega on en
esonan es campañas: a a o de la e o ma del sis ema educa i o, con a la pena de
mue e, con a las gue as… Pe o si de endió algo con ahínco ue on sus denuncias de
la disc iminación de la muje . Su obje i o amplio e a si ua las en un plano de igualdad
con los homb es, pa a cuyo in con emplaba un la go camino en el que e a p eciso
ex ende su educación y p omo e su in eg ación en la ida social.
A lo la go de es décadas, acumuló un legado de miles de a ículos publicados
en la p ensa española y ex anje a. En pa alelo ue c eando una ex ensísima labo
li e a ia y e udi a, ce cana a los dos cen ena es de í ulos: no elas la gas y co as (más
de un cen ena ), ensayos, biog a ías, lib os de iajes, es udios li e a ios, aducciones,
lib os de en e is as, p ólogos, semblanzas de esc i o es, manuales de di ulgación
p ác ica... Fue la labo de una políg a a, un inmenso quehace de una igu a
descomunal. Y, a pesa de su omisión en la la ga adición la li e a u a española
con empo ánea, es á conside ada como miemb o de la Gene ación del 98, así lo
de ienden Susan Ki pa ick, en su ob a Muje , mode nismo y angua dia en España
(1898-1931); Concepción Núñez Rey en Ca men de Bu gos Colombine: En la Edad de
Pla a de la Li e a u a Española; Manuel Azna Sole en Esc i o es, edi o iales y
e is as del exilio epublicano de 1939 (p. 655), I is Za ala en B e e His o ia eminis a
de la li e a u a española (en lengua cas ellana) o Ignacio La o e Zaca és en el
a ículo “Re a s. Ca men de Bu gos Colombine”, de la e is a “Aspa kía. In es igació
eminis a”.
El ingen e núme o de ela os que esc ibió se o ganiza en un complejo uni e so
emá ico: desde las elaciones amo osas a la c í ica social, a la de ensa de la muje , al
an ibelicismo, a la ambien ación his ó ica, a los mundos cosmopoli as o a los mundos
eso é icos. En ese pano ama, hemos de des aca aquí dos g andes emas, muy ligados a
la expe iencia i al de la au o a: po una pa e, los ela os de espacios y iajes, que
componen un g an documen o del mundo que eco ió y son exp esión de su incesan e
!
36!
búsqueda de su ansia de conocimien o; y, po o a pa e, las no elas en o no al mundo
ex ao dina io de su ida.
Y al igual que hicie a Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, ealizó aducciones del
inglés, aunque és a se cen ó en la no ela. Su p ime a aducción ue His o ia de mi ida
(muda, so da y ciega), de Hellen Kelle , en 1904. Año es e ambién muy impo an e
pa a la esc i o a po que le dio la opo unidad de conoce a Vicen e Blasco Ibáñez, cuya
amis ad se p olonga ía en el iempo y le ab i ía las pue as del dia io “El pueblo”, del
que el au o ci ado e a el di ec o (Se illano y Segu a, 2009: 25). Más a de aduci ía
La conquis a de un impe io, Los mis e ios de la India y Los úl imos ilibus e os de
Salga i. Y pos e io men e publica ía El Veneno del A e en “Los Con empo áneos”, La
Indecisa (1912), y sus nume osos ela os b e es y Cuen os de Colombine (1908). Sin
emba go, es a e apa de esplendo li e a io es además el momen o de la e ulia de
Ca men de Bu gos y una época de in ensas elaciones de amis ad con Beni o Pé ez
Galdós y Rubén Da ío, de un i y eni de pe sonalidades de la ida li e a ia y a ís ica
mad ileña.
Colombine inspi aba mucha en idia po su ambición, su éxi o, su buen sueldo,
su e ulia y su popula idad (Mangini, 2001: 61). Uno de sus c í icos más insidiosos
se ía Ra ael Cansino Assens, i al de Ramón Gómez de la Se na en el pon i icado de la
angua dia.
Muje adelan ada a su iempo, esc ibió en abundancia sob e los emas más
he e ogéneos. Si bien no si ió de inspi ación pa a sus poe isas coe áneas po no habe
dedicado iempo al e so si despe ó en ellas la conciencia colec i a pa a la de ensa de
la igualdad de la muje . Con su ac i ud i alis a demos ó que nada es imposible pa a la
muje , que aquella que se lo p opusie a podía i i de la esc i u a y que la o mación e a
el p ime paso pa a consegui cualquie me a.
1.2.1.2. Concha Espina (1869-1955)
Ma ía de la Concepción Jesusa Basilisa nació el 15 de ab il de 1869, en la
ciudad de San ande , en el seno de una amilia de la bu guesía hidalga y adicional. Su
pad e, Víc o Rod íguez Espina, ue cónsul de A gen ina y abajaba como
consigna a io de buques. Su mad e, Ascensión Tagle, p ocedía de una amilia de
!
37!
p opie a ios muy a aigada en San illana del Ma . La suya e a una amilia muy
nume osa, de diez he manos, siendo Concha la sép ima en nace pe o al poco iempo, a
los quince años de edad, pe de ía a su mad e. En la casa no había ningún ambien e
li e a io ni men o que la inicia a, pues ni siquie a enían una biblio eca, pe o desde bien
pequeña mos ó in e és po la lec u a en el colegio de monjas donde se o maba.
E ec i amen e, se a ó de una o mación au odidac a, como la mayo ía de las muje es
de su gene ación. Pe o el mé i o de Concha Espina es mayo eniendo en cuen a que se
inició en la emp esa li e a ia de un San ande cul o, una ciudad que había i ido la Edad
de O o de las le as españolas (Pé ez, 2009: 19). Comenzó a esc ibi e sos a los ece
años aunque has a los diecinue e no llega ía a publica su p ime poema en el dia io
san ande ino “El A lán ico” i mando con el pseudónimo de "Ana Coe Snichp".
Es a jo en se casó con Ramón de la Se na y Cue o en 1983 y end ía que
con inua con su ca e a en Valpa aíso (Chile), donde su esposo u o que ma cha .
Si uación que le p opicia ía en a en con ac o con el mo imien o mode nis a,
comenzando a colabo a con a ios pe iódicos chilenos y a gen inos que le b inda on
una sus ancial uen e de ing esos. Cinco años después, eg esa ía a Can ab ia, donde,
además de dedica se a su casa e hijos, esc ibi ía has a acaba su p ime lib o de poemas,
Mis lo es (1904). En es e p ime olumen apa ecen poemas dedicados a asun os
eligiosos, pa ió icos y e e en es al hoga . Todo ello p opio de una pe sona de idea io
muy conse ado al es ilo de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, pues o que si Concha
Espina ue una muje adelan ada a su iempo y e a conscien e de la necesidad de una
enseñanza eglada pa a la independencia de la muje , sus mensajes eminis as se
enma can den o de la mode ación y como enía siendo habi ual en la época exp esa la
p omoción de su mo al c is iana y la de ensa de la amilia:
Llamé a u pue a, Seño ;
me con es ó un angeli o;
No ecibe el Pad e E e no;
se ha do mido...
¡Qué sueño an la go;
qué sueño, Dios mío!...
Vol í más a de a llama ;
la Vi gen ab ió un pos igo;
¿Buscas al Niño Jesús?
Ven conmigo.
!
38!
Despie o en la cuna,
¡qué go jas me hizo!
Ya sé cómo se ulne a
la celes e po e ía
si en ella se esconde
mi San a Ma ía…
(Poema incluido en su ob a Mis lo es)
En es os e sos se exp esan las an asías poé icas de lo que ocu ía en su na i a
mon aña de San ande . Y allí se in oluc a ía en el ambien e in elec ual, man eniendo
una es echa amis ad con los he manos Menéndez y Pelayo e in ensi icando las
colabo aciones con los pe iódicos cán ab os. Pe o en 1907 ma cha a Mad id con sus
cua o hijos y allí inc emen a á las colabo aciones pe iodís icas has a consegui i i
exclusi amen e de la li e a u a (Pé ez, 209: 28). Publica á cuen os co os de emá ica
cos umb is a y mo alizan e y que, pos e io men e, a publicando en o ma de lib os
como T ozos de mi ida o La onda de los galanes (1909). También publica ía no elas
como La niña de Luzmela (1909), Despe a pa a mo i (1910), La es inge ma aga a
(1914), La osa de los ien os (1916), El me al de los mue os20 (1920) y Dulce nomb e
(1921). La mayo pa e de su p oducción li e a ia la componen un sin ín de cuen os,
ce ca de cua en a no elas, es ob as d amá icas y an sólo es lib os de poesías, el ya
mencionado í ulo Mis Flo es, En e la noche y el ma (1933) y La segunda mies
(1943).
En sus es composiciones de e sos se ap ecia su especial apego a la eligión
c is iana, su pasión po los paisajes san ande inos, la año anza de su in ancia y el dolo
po la pé dida de su hijo. E, igual que las au o as de su gene ación, no dudó en can a le
a la es ación del año p e e ida po los omán icos, el o oño, u ilizando el e so
decasílabo:
En e la noche que es á do mida
y el ma do mido que sueña y lucha
engo enheb ada mi a dien e ida,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
20 Pa a la ealización de es a no ela, ambien ada en la huelga de 1917 que en en ó a los mine os de
Rio in o y Ne a (Huel a) con la compañía inglesa esponsable de la explo ación de las minas, Concha
Espina isi ó la p o incia de Huel a. Es a esc i o a u o la ocasión de isi a la coma ca onubense en
a ias ocasiones y su inculación con la ie a na al de nues a au o a se ía al que incluso una calle de la
ciudad lle a el nomb e de Concha Espina.
!
39!
alma que ale a onda y escucha.
pa a mi en e cla a diadema,
los as os hilan i o e lejo;
pa a mis ojos, is e poema,
las aguas mullen un blando espejo.
calman las olas sus pa oxismos
llenas de lumb es y de es upo es
y en e las auces de dos abismos
hago la siemb a de mis amo es.
Aquí las mieses y las de o as
Son in ini os que yo poseo;
Haces de ida, ansias emo as,
Vas o e ugio pa a el deseo.
Y las c ia u as de mi paisaje (…)
(“Lejos” de En e la noche y el ma )
De la misma o ma que Concha Espina, al igual que lo hicie a años más a de
Glo ia Fue es, exp esaba de mane a cla a su pasión po la poesía:
Yo soy una muje : nací poe a,
y po blasón me die on
la dulcísima ca ga dolo osa
de un co azón inmenso.
En es e co azón, odo llanu as
y bosques y desie os,
han nacido un amo , in e minable,
y un can a gigan esco;
Pasión que se desbo da de la ie a
y que in ade los cielos…
Ando la ida mue a de cansancio,
inclinándome al peso
(“Yo soy una muje : nací poe a”. Poema incluido en la no ela La es inge ma aga a).
Y ambién se dejó lle a po la elección del e so meno y lib e, como lo
hicie a Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, así como po la elección de asun os sob e la
na u aleza:
!
40!
Álamo camine o
con lazo de P ime a Comunión
gigan e niño bueno
en la p ocesión in e minable del sende o.
Cándido ci io
con la ene a blanca
del u ismo;
oga il del que pasa
la neg u a del cauce anochecido (…)
(“Alamo”. Publicado en la e is a “Vi a del Cid”, en o oño 1931).
Como iene siendo habi ual en la poesía de Concha Espina, la eligión y la
ecu encia al c is ianismo y sus adiciones es a ían p esen es en oda su ob a.
Pe o, como hemos comen ado, ambién se a e ió con el ea o, como lo hicie a
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas. Concha Espina sacó a la luz El jayón, que se es ena ía
en el Tea o Esla a de Mad id, en 1918, bajo la di ección de G ego io y Ma ía Ma ínez
Sie a. Es a ob a ue pos e io men e p emiada po la RAE, aducida al i aliano y
después con e ida en ópe a po el maes o F ancisco Migno e (Pé ez, 2009: 43).
El año de 1924 es u o pleno de econocimien os pa a la au o a. Fue nomb ada
“hija p edilec a” po la ciudad de San ande y se colocó la p ime a pied a de un
monumen o e igido po el escul o Vic o io Macho en su hono ; ue condeco ada con la
Real O den de las Damas Nobles de la Reina Ma ía Luisa po la amilia eal española.
Recibió el P emio Nacional de Li e a u a en 1927 y el P emio Fas en a h, o o gado po
la Real Academia Española, así como el P emio Espinosa y Co ina. En 1928 ambién
ue candida a a un sillón en la Real Academia de la Lengua, en 1938 se ía nomb ada
miemb o de hono de la Academia de A es y Le as de Nue a Yo k y en 1950 ecibió
la medalla de O o al Mé i o al T abajo y, pos e io men e, la g an c uz de Al onso X el
Sabio y o as condeco aciones de en idades españolas y ex anje as. Su abajo ue
cons an e an o po su labo como pe iodis a como po su pa icipación en di e en es
con e encias. También colabo ó en “La no ela de gue a”, di igida po el pe iodis a
José Simón Valdi ieso, e incluso abajó ac i amen e en la e is a “El Esco ial” (Pé ez,
2009: 86).
!
41!
Es a esc i o a, a pesa de habe ecibido nume osos econocimien os, ha sido
ambién excluida de la es e a cul u al y a ís ica española. Si bien pa a Ki kpa ick, su
poesía no encaja ni con el es ilo de la gene ación del 98 ni del mode nismo si lo hacen
sus no elas (2003: 27). En es e sen ido, es impo an e eseña un aspec o impo an e de
su mode nidad, su con ibución a la li e a u a a a és de la no ela co a, como lo
hicie an el es o de sus coe áneas además de su colabo ación ei e ada en la p ensa
española de la época. Concha Espina se ía una de las esc i o as colabo ado as asiduas
del dia io onubense “La P o incia”21, en él e e ía sus cuen os co os y poesías.
1.2.1.3. Ma ía Ma ínez Sie a (1874-1974)
Ma ía de la O Lejá aga ue una muje ac i a den o del mo imien o que
de endió la eno ación es é ica de la cul u a española en el cambio de siglo. Pa icipó en
el Lyceum Club en e 1926 y 1936, undó la Asociación Femenina de Educación Cí ica
en 1931 e in e ino en o os in e nacionales de endiendo sus ideas eminis as y sociales.
Aunque su mili ancia en el Pa ido Socialis a Ob e o Español la lle ó a se íc ima del
anquismo y del nazismo, exiliándose p ime o en Suiza, Nue a Yo k, México y
inalmen e Buenos Ai es. Pe o no sólo ayudó a edac a mani ies os y unda e is as
li e a ias asociadas al mode nismo (como la impo an e edi o ial Renacimien o22 y la
e is a del mode nismo poé ico, Helios), sino que ambién desa olló un es ilo p osís ico
muy admi ado po o os mode nis as e in odujo un nue o modo de hace ea o en
España, elacionando eminidad y mode nidad (Ki kpa ick, 2003: 129).
Además del exilio al que se io o zada as la gue a ci il, i ió en el exilio
li e a io al esconde la mayo pa e de su p oducción li e a ia as la iden idad de su
ma ido (G ego io Ma ínez Sie a), quien i maba en soli a io las ob as, incluso as su
sepa ación. Sus memo ias dejan muy cla o que odas las ob as emp anas i madas po
G ego io Ma ínez Sie a ue on p oduc o de su colabo ación, pues ambos empeza on a
esc ibi jun os incluso an es de casa se y decidie on publica sus p oducciones
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
21 Tenemos cons ancia de su pa icipación en el dia io onubense desde el año 1925 has a el año 1936. La
mayo pa e de sus colabo aciones son cuen os.
22 Pa a Guille mo Díaz Plaja, los nue e núme os de la e is a Renacimien o con ienen ex os de los
esc i o es más signi ica i os alineados con el mo imien o mode nis a, como Juan Ramón Jiménez, Rubén
Da ío, Manuel Machado, Sal ado Rueda, San iago Rusiñol, F ancisco Villaespesa, Unamuno y Emilia
Pa do Bazán, en e o os (1951: 44).
!
42!
colec i as como G ego io Ma ínez Sie a (2003: 131)23. Ma ía sólo i mó los
olúmenes en p osa Cuen os b e es (1899), La muje an e la República (1931), Una
muje po caminos de España (1952), G ego io y yo (medio siglo de colabo ación)
(1953), Viaje de una go a de agua (1954)) y la colección de ob as ea ales Fies a en el
Olimpo (1960). Pe o, además, ue plagiada (como en el guión de la película La Dama y
el Vagabundo, inspi ada en su ob a Me lín y Vi iana) y se ol ida nomb a la como
au o a de los lib e os de “El amo b ujo” y “El somb e o de es picos” de Falla o
“Ma go ” de Tu ina. Es más, Ped o González Sánchez, miemb o del colec i o y amigo
ín imo de los Ma ínez Sie a, con i mó en su momen o que Ma ía e a la única au o a de
lo que se publicaba con el nomb e de su esposo (Ki kpa ick, 2003: 133). No empeza ía
a u iliza ealmen e su nomb e has a 1952.
Fue a de una o ma u de o a, el ándem Ma ía/G ego io e a un binomio bien
a enido, pues si Ma ía no podía asis i a las e ulias y ca és donde se o jaba la es é ica
y polí ica del mode nismo po el simple hecho de se muje , G ego io compa ía su
ap endizaje con ella. Asimismo, le acili ó aliosas conexiones con in luyen es
mode nis as de la gene ación an e io , como Jacin o Bena en e, y con igu as cen ales
de la gene ación más jo en como el poe a Juan Ramón Jiménez24, el no elis a Ramón
Pé ez de Ayala, el impo an e pin o y poe a ca alán San iago Rusiñol y, pos e io men e,
los composi o es Manuel de Falla y Joaquín Tu ina, al igual que lo hicie a Rosa Chacel.
Ma ía Ma ínez Sie a, al igual que la mayo ía de las esc i o as de p incipios de
siglo, esc ibió no solo lib os25, sino que adujo comedias (Buena gen e de Rusiñol,
T ipplepa e de T is an Be na d y Abejo o de B ieux) y abajó pa a pe iódicos,
e is as y emiso as de adio. Po odo ello, es uno de los ejemplos más lace an es de
muje li e a a caída en el ol ido. La pa icipación de Ma ía en es as ac i idades la
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
23 Pa a más in o mación ace ca de la au o ía de las ob as de G ego io Ma ínez Sie a, éase el es udio de
O’ Conno , Pa icia W., G ego io y Ma ía Ma ínez Sie a, Bos on, Twayne Publishe s, 1977; así como
el a ículo “Ma ía Lejá aga de Ma ínez Sie a (1874-1974), lib e is a y le is a” de Joseph publicado en
Be ceo, núme o 147, Log oño, pp.55-95.
24 Una ez más la poesía y es ilo de Juan Ramón Jiménez in luye sob e el quehace poé ico de las
esc i o as de p incipios de siglo. Siendo és e o o pun o de conexión con nues a au o a Ma ía Luisa
Muñoz de Va gas.
25 En la biblio eca de la casa de los Buendía, en Mad id, se ha encon ado un lib o sob e la ob a de ea o
“Rosina”, i mado po G ego io Ma ínez Sie a y con una dedica o ia a la au o a: “Pa a la S i a. Luchy
Muñoz de Va gas, deliciosa in é p e e de Rosina”. No cabe duda de que hubo una elación de amis ad
en e el ma imonio y nues a au o a. Imagino que es as incu siones de la au o a en el mundo de la
esceni icación le ayuda ían a o ja una idea más p ecisa de la d ama u gia española del siglo XX. Pues ni
más ni menos que in ep e ó el papel p o agonis a de la ob a.
!
43!
con i ió en una de las c eado as de la iun al úl ima ase del nue o mo imien o
es é ico. Su colabo ación como suje o de la c eación mode nis a, en pie de igualdad con
los homb es, la colocó en una posición no edosa pa a una muje en España aunque en
la somb a del nomb e de su ma ido. Ella misma encabezaba el mo imien o del
Mode nismo como no elis a, ensayis a y d ama u ga (Joseph R. Jones, 2004: 60), y
u o especial in e és po la música, como Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, quien puso
le as a músicos de a is as in e nacionales como Joe Kay. En es e sen ido, Ma ía de la
O’ Lejá aga acomodó le as pa a piezas pianís icas de Manuel de Falla, le as pa a las
canciones de Michel J. Eas on, y esc ibió lib e os como La sue e de isabeli a y Li io
en e espinas, en e o os (Joseph R. Jones, 2004: 66).
Y, aunque u o p edilección po la p osa, sí esc ibió ob as en e so, sob e odo
du an e su ju en ud y en la década de los ein e, de ca ác e popula , omán ico y con el
in lujo de los poemas de Rubén Da ío y Juan Ramón Jiménez (Joseph R. Jones, 2004:
62).
1.2.1.4. Rosa Chacel (1898-1994)
Rep esen a una de las mode nas más incon o mis as en su ida y en su
pensamien o, y es conside ada como la única no elis a que se ha des acado en e las
angua dis as26. Nacida en Valladolid y en el seno de una amilia libe al, c eció en un
ambien e que le pe mi ió desa olla una pe sonalidad de g an independencia, amplia
cul u a li e a ia (no debe pe de se de is a que e a sob ina nie a de Zo illa) y una
au onomía de pensamien o poco ecuen es en una niña educada sin asis i a colegio
alguno du an e su niñez a causa de su delicada salud. Recibió o mación di ec amen e
de su mad e, Rosa-C uz A imón, que e a maes a, y le dio ins ucción elemen al en su
p opia casa.
I umpió en el escena io cul u al mad ileño en 1915, cuando ing esó en la
Escuela de Bellas A es de San Fe nando pa a es udia escul u a. Su pasión po lo
clásico la condujo al A eneo de Mad id en 1919, donde empezó a esc ibi y a
con e i se en una de las au odidac as más cul as de su gene ación. Asimismo, en ó en
el cí culo de O ega y Gasse , lo que le lle a ía a colabo a con e is as li e a ias como
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
26 Si bien la mayo pa e de los c í icos la ubican en el a e angua dis a, noso os hemos incluido a la
au o a en la sección mode nis a p incipalmen e po mo e se en e esas dos co ien es es é icas.
!
50!
La selección de los poe as de es e g upo gene acional a eces es i i an e,
pues o que incluso se ha enido en denomina ambién como el de “Gene ación Guillén-
Lo ca”, “Gene ación del 25”, “Gene ación de 1931”, u ilizada po Juan Ma ichal, o
“Nie os del 98”, como alude Vicen e Gaos y la jus i ica po una especie de
descendencia in elec ual de los dos lí icos más signi ica i os del 98, Unamuno y
Machado (Díez de Re enga, 2004: 34). Cu iosamen e, la elación más an igua que se
conse a de los componen es de la Gene ación del 27 es la “Nómina incomple a de la
jo en li e a u a” de Melcho Fe nández Almag o, publicada po la e is a “Ve so y
p osa”, en 1927. En ella se menciona a Ra ael Albe i, Dámaso Alonso, José Be gamín,
Juan Chabás, Ge a do Diego, An onio Espina, Fede ico Ga cía Lo ca, Jo ge Guillén,
Benjamín Ja nés, An onio Ma ichala , Ped o Salinas, Claudio de la To e, Edga
Ne ille, Guille mo de To e y el p opio Fe nando Almag o. Habiendo i mado en ella
ambién poe as como Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, Ca men Conde, Ma ía Te esa
León o Ma uja Mallo.
Po o a pa e, Guille mo de la To e, añade a es os nomb es los esc i o es
angua dis as o mados po los ul aís as y c eacionis as: Juan José Domenchina,
An onio Espina, Juan Chabás, Ge a do Diego, el p opio Guille mo de la To e, Ped o
Ga ias, Humbe o Ri as, Juan La ea, José de Ci ia y Escalan e, Eugenio Mon es,
Ad iano del Valle, Isaac del Vando-Villa y Césa A. Come , en e o os (To e, 1925:
278); pues o que la eno ación de la li e a u a expe imen ada en Eu opa ambién u o
su eco en España en las p ime as décadas del siglo XX, asumiendo la li e a u a la
in luencia de los mo imien os de angua dia.
En e 1915 y 1936 se desa olla en España un espléndido pano ama de
expe imen ación poé ica, de búsqueda y de eno ación, e lejo de los a anes de
mode nización y de up u a con lo es ablecido po pa e de nume osos poe as.
Con igu ándose así lo que se ha enido en denomina poesía de angua dia, uno de los
capí ulos peo conocidos de odo el siglo (Díez de Re enga, 2004: 16).
El ul aísmo, el c eacionismo y el su ealismo, son pa a Díez de Re enga, los
es mo imien os angua dis as conside ados básicos, pe o sus au o es, al no publica
sus ob as en an ologías sino en e is as de la época, no han sido muy di undidos. Es
más, las e is as del ul aísmo son la uen e más comple a pa a el hallazgo de los
p ime os angua dis as españoles con Guille mo de To e a la cabeza, pe o en e los que
!
51!
hay que menciona ambién a poe as como Césa A. Come , José de Ci ia y Escalan e,
Lucía Sánchez Sa noil, Ra ael Lasso de la Vega, Ra ael Cansino-Asséns, en e muchos
o os. Todos ellos se a anaban en la supe ación del simbolismo o su e sión hispánica
(el mode nismo) a a és de los p incipales medios de exp esión, las e is as y la
p ensa.
Desde el inal de la p ime a gue a mundial, su gen innume ables e is as de
angua dia que se p eocupan, sob e odo, po ein en a el lenguaje y des ui los iconos
adicionales. Los es udiosos Buckley y C ispin, en Los angua dis as españoles, 1925-
1935 (1973), dis inguen dos e apas en las e is as li e a ias de angua dia españolas: la
ul aís a (1919-1923) y la de 1925 a 1935 cuando, asen ada ya una nue a sensibilidad,
se busca de mane a posi i a — as las huellas de O ega y Gasse — o a concepción
i al. La p ime a de ella es “P ome eo”, que unda Ja ie Gómez de la Se na en 1908,
o os í ulos son “Los quijo es” (1915-18), “T oços” (1916) de Ba celona, “Ce an es”
(1916-1920), “Pe seo” (1919), “Re lec o ” (1920), “Ul a” (1921-1922), “Table o”
(1921-1922), “Vé ices” (1923) o “Tobogán (1924)”, “Al a ”, La Gace a Li e a ia”,
“Me idiano” (1929), “Fa o ables Pa is poema” (1926), en e o as29.
1. 3. 1. El polémico concep o de “gene ación” en el ma be e del 27.
El p opio concep o de “gene ación” ya es, lo apun aba José Ca los
Maine , un “luga común” que debe se e isado:
Aconsejaba Unamuno que epensa los luga es comunes es el mejo modo de lib a se de
su male icio. Y una “gene ación” es me odológicamen e un luga común, con odas las
indeseables ca ac e ís icas de al: muy ecuen ado y escasamen e en ilado. En la
his o ia de la li e a u a los luga es comunes solo pueden se es aciones p o isionales,
pun os de angencia de muchos elemen os (Maine , 2000: 353).
Además, el c i e io gene acional esul a especialmen e p oblemá ico “si se a a
de da conclusiones sob e un de e minado aspec o, como en es e caso puede se la
emá ica del comp omiso, la poli ización o no de una se ie de esc i o es” (Jiménez
Millán, 1980: 202). Señala Maine que en 1932, en el momen o de la apa ición de la
an ología de Ge a do Diego, ue on muchas las oces que acha on de excluyen e la
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
29 Sob e es e asun o éase Re is as de la Vangua dia española (2005) de Ra ael Osuna.
!
52!
selección de poe as, poniendo en duda o bien la exis encia misma de la gene ación o
simplemen e la nómina de Ge a do Diego:
Esas es a egias en busca del canon no ue on bien ecibidas. Po a iba, po la elación
con los senio es, es alló –como ya se ha is o – el caso Juan Ramón Jiménez; en las
o illas mismas de la an ología, la polémica de las exclusiones que azuza on las
malé olas eseñas de Miguel Pé ez Fe e o (“Ge a do y sus amigos”, “He aldo” de
Mad id, 10 de ma zo de 1932) y Césa González Ruano (“Cu inche ía poé ica de
Ge a do Diego y o as cosas”, In o maciones, 13 de ma zo de 1932). En cuan o a la
p ime a disidencia, enía de lejos. Jiménez no había que ido pa icipa en el homenaje a
Góngo a, o ganizado po Diego. Y, a la ez, los jó enes más adicales se a e ían a no
disimula el dic ado de “cu si” que les me ecía: la bu la angua dis a de Pla e o y yo es
un ejemplo me idiano (Maine , 2000: 341).
La nómina deja ue a a pin o es y p osis as. Como indica Maine , algo de muy
especial debió ene la expe iencia (o la necesidad de habe la i ido) pa a que se
con igu a a al cabo como una sue e de “Sociedad Limi ada” de poe as –lo que había
que ido Salinas en 1932– en una de las ope aciones de cons i ución de un canon más
b illan es y log adas que se egis a en la li e a u a española. Pe o ambién es indudable
la injus icia habida en la his o ia de la con igu ación del canon, como se ha hecho con
los p osis as o con los pin o es:
Pensemos en Ramón Gaya o en Ma uja Mallo, incluso en Benjamín Palencia y su
escuela de Vallecas, cuya huella li e a ia y cuya o iginalidad en la ei indicación de un
angua dismo au óc ono y elú ico no es pequeña ni anecdó ica, al modo de una
s aci àa la española: sin es a ama allecana, es di ícil explica a Miguel He nández o
una pa e de la poesía inicial de Luis Felipe Vi anco) (ibid.: 348).
Tenemos que eplan ea nos, po an o, el concep o de gene ación,
cues iona nos la nómina de au o es que se incluyen en ella, y epensa esas lec u as
masculinas que apenas dan cabida a las muje es in elec uales con cie o p o agonismo
en los cí culos a ís icos de las p ime as décadas del siglo ein e (pin o as, esc i o as,
ilóso as, e c.):
De la llamada “gene ación del 27” se iene epi iendo la nómina é eamen e
es ablecida de un g upo de ocho o diez poe as, a ones. En algunos casos, un es udio
!
53!
más minucioso incluye un epíg a e muy e elado , “o os poe as del 27”, au én ico
cajón de sas e, ensanchado, ahondado, a olun ad y gus o de sus espec i os au o es
(Mi ó, 1993: 3).
Como ya señala a Anna Caballé (2006: 17), “la his o ia li e a ia en nues o país
sigue echazando i memen e la in eg ación del colec i o emenino”, y no ue de o o
modo en la época de las angua dias, aunque pa adójicamen e ie a su gi a las
llamadas “muje es mode nas”, que se subie on al en de las a es como c eado as, que
descen a on un mundo de homb es (Za ala, 2004: 105).
Si el a e es la p incipal cons ucción simbólica de que dispone una sociedad pa a ija
y p oyec a sus anhelos y us aciones, es deci , es una he amien a indispensable en
la cons ucción de los alo es cul u ales, odos –c eado es y lec o es – enemos
de echo a pensa po noso os mismos qué ipo de símbolos consumimos y po qué
(Caballé, 2006: 23).
Es bien sabido que los esc i o es más es udiados, los “canonizados”, han sido
los au o es p esen es en la an ología de Ge a do Diego de 1932. Los dieciséis poe as
an ologados han acapa ado casi la o alidad de los es udios c í icos pos e io es, dejando
de lado a no elis as y ensayis as, imp escindibles pa a conoce el pano ama li e a io de
los años ein e y ein a en oda su complejidad; y dejando de lado igualmen e a algunas
esc i o as, esponsables, en g an medida, de los nue os ai es de mode nidad de nues o
país. Como sugie e Maine , debemos po an o, p escindi de lec u as excluyen es y
en en a nos a los hechos li e a ios desde o a pe spec i a:
Hemos acep ado, sin mayo es incon enien es, los ma be es he edados que insis en
undamen almen e en el concep o de gene ación, una noción que es, al cabo, una de las
o mas más es echas de canon po que se basa en un idealismo his ó ico (se busca, a
iesgo de simpli ica las cosas, un de e minan e hegemónico que aglu ine las
“ eacciones” de un elenco p i ilegiado), po que desdeña la pe meabilidad en e los
g upos y po que abandona a su sue e lo que no coincide con la c onología o el idea io
p e ijados (Maine , 2000: 333).
1. 3. 2. La o a “Gene ación del 27”
!
54!
É ase masculina, po an o, la Gene ación del 27 y de ese monopolio de
homb es poe as no se ha plan eado una se ia e isión his ó ica has a los úl imos años.
Así lo han mani es ado los nume osos es udios li e a ios en o no a es a gene ación de
poe as y a is as, como Manghini en Las mode nas de Mad id; Mon ga en Toma la
palab a: ap oximación a la poesía esc i a po muje es; Ma ía Rosal en Con oz p opia
Es udio y an ología comen ada de la poesía esc i a po muje es (1970-2005); Rome o
López en Seis siglos de poesía española esc i a po muje es, pau as poé icas y
e isiones c í icas; Nie a de la Paz en Au o as d amá icas españolas en e 1918 y
1936;!o Pepa Me lo en Peces en la ie a. Una pa e de la c í ica ac ual ha achacado
semejan e chau inismo a la noción gene alizada de que no hubo muje es poe as sino
“poe isas”30.
Si enemos en cuen a el concep o de “gene ación”, ampliamen e con o e ido
y aplicado po O ega y Gasse a la His o ia en el siglo XIX, aquel ha se ido pa a
aglu ina en pe iodos di e en es a homb es que compa en c eencias colec i as y
concepciones del mundo que cambian con el iempo pe o con la no ma común de no
sob epasa los quince años. Pos e io men e el alemán Julius Pe e sen, en su ensayo Las
gene aciones li e a ias, p ecisó aún más el concep o y explici a que o man una
gene ación li e a ia los esc i o es coe áneos, es deci , aquellos nacidos en echas
p óximas, con elaciones pe sonales y pa icipación en ac os colec i os, unidos po la
exis encia de un guía, o mación in elec ual simila , i encias de cie os hechos
his ó icos -incluso un hecho gene acional-, de ensa de ideas sociales, p e e encias
es é icas, in luencias a ís icas y ilosó icas, asgos comunes de es ilo y cualesquie a
o as ci cuns ancias aglu inan es, en e ellas el anquilosamien o de la gene ación
p eceden e.
Aho a bien, después de una ex ensa e isión bibliog á ica somos conscien es
de la exis encia de un g upo de esc i o as nacidas en e inales del siglo XIX y p ime os
del siglo XX que ue on suje os de los muchos cambios sociológicos mencionados en el
apa ado 1 de es e abajo. Se a a de las esc i o as con empo áneas de la conocida
Gene ación del 27, iden i icadas po edad, in luencias li e a ias y asgos es ilís icos con
la mayo pa e de los au o es consag ados den o del ma be e ci ado. La mayo pa e de
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
30 La poe isa e a pa a el pa ia cado ese se decimonónico que esc ibía e sos al amo con un can u eo
sen imen al y is e (Mangini, 2001: 135).
!
55!
los es udios más no edosos sob e el ema se cen an en los dia ios y no elas
au obiog á icas de las mismas pa a ex ae las p eocupaciones comunes de es e g upo de
muje es y se menciona a Rosa Chacel (N. 1898), Concha Méndez (N. 1898), Ma ía
Te esa León (N. 1907), E nes ina de Champou cin (N. 1905) y Ca men Conde (N.
1907) (Nie a de la Paz, 2006: 21). Aunque Za ala incluye ambién a Jose ina de la
To e (N. 1907) y a Ma ía Luisa Muñoz de Buendía (1998: 1999) como lo hicie a
ambién Pepa Me lo jun o a o a nómina de au o as como Ma ga i a Nelken, Lucía
Sánchez Sao nil, Clemen ina A de iu, Dolo es Ca a ineu, Casilda de An ón del Olme ,
C is ina de A eaga, Pila de Valde ama, Susana Ma ch, Elisabe h Mulde , Ma ía
Te esa Roca de Togo es o Ma ina Rome o.
Se a a de una lis a in ini a de muje es que si bien no podían asis i a las
e ulias masculinas donde se engend aba el pa ón mode no de la li e a u a, sí lo hacían
en ámbi os p i ados. Ellas asis ían a e ulias o ganizadas en casa de amigos li e a ios:
E nes ina de Champou cin ecue da sob e odo las euniones en el piso de Concha
Méndez y Manuel Al olagui e, además de las e ulias o ganizadas po Pila y Valen ín
Zubiau e (Za ala, 1998: 190).
Las poe as que se ienen asociando a la Gene ación del 27 en an en el mundo
de las le as con inquie udes eminis as, en un g ado más o menos explíci o; encuen an
aliados en sus compañe os de ida (Concha Méndez con Manuel Al olagui e, Ma ía de
la O Lejá aga con G ego io Ma ínez Sie a; Zenobia Campub í con Juan Ramón
Jiménez; Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con Rogelio Buendía y Ma ía Te esa León con
Ra ael Albe i); man ienen es echas elaciones con los esc i o es ya a amados como
Ra ael Albe i, Manuel Al olagui e, Luis Ce nuda, Juan José Domenchina y sob e odo
Fede ico Ga cía Lo ca, Ramón Menéndez Pidal); busca on emancipa se a pa i de su
ac i idad li e a ia; la mayo ía de ellas esc ibie on bajo pseudónimos o bajo el nomb e
de su ma ido ( ecué dese el caso de Ma ía de la O, Ma ía Te esa de León, Lucía
Sánchez Sao nil, Zenobia Campub í o Ma ía Luisa Muñoz de Va gas); die on su sal o a
la esc i u a a a és de la p ensa y la no ela co a; y lo más des acado odas y cada una
de ellas, a a on de inca dina su p oducción a ís ica en la cadena li e a ia emenina
mos ando la p incipal in luencia del au o , maes o e impulso de a ios jó enes poe as
de la Gene ación del 27, Juan Ramón Jiménez - como de enidamen e exp esa E nes ina
de Champou cin en La a dilla y la osa, en “Juan Ramón en mi memo ia”, o Ca men
Conde en su segunda au obiog a ía, Po el camino iendo sus o illas, o nues a au o a
!
56!
obje o de es udio, Ma ía Luisa Muñoz de Va gas en Llu ia en e ano con “A Juan
Ramón Jiménez” (Nie a de la Paz, 2006: p.22).
Las idas de es as muje es son pa adigmá icas del denodado es ue zo de
muchas españolas de su iempo po log a mayo es co as de libe ad y au o ealización
y, po ello, ha emos un b e e epaso po sus idas y p oducciones li e a ias.
1. 3. 2. 1. Concha Méndez (1898-1990)
Poe a, d ama u ga, edi o a, imp eso a, au o a de un guión de cine…, su
ac i idad como esc i o a de angua dia, su cul i o del depo e, su a ición po la música
y sus abajos como imp eso a la con ie en en una de las muje es más ele an es de
nues a Edad de Pla a. Los es p ime os lib os de poesía de Concha Méndez,
Inquie udes (1926), Su ido (1928) y Canciones de ma y ie a (1930), son los más
ep esen a i os de su e apa mode nis a y donde podemos as ea con cla idad las
es a egias angua dis as en su ob a lí ica. Desde el mode nismo poé ico, y a a és de
su esc i u a, de su labo como imp eso a y de su ac i ismo cul u al in en a ede ini los
pa ones de la eminidad e inicia la conquis a de un nue o papel social alejado del
modelo ángel del hoga .
F ecuen ó y leyó poemas en la Residencia de seño i as (Mangini, 2001: 80 y
ss.). No es casual que en 1926 se unda a en España el Lyceum Club, al que se a ilia á y
en donde asis i á a una con e encia de Ra ael Albe i en 1929, donde aba á amis ad
ambién con Pila Zubiau e y Concha Albo noz. Desde su condición de au o a li e a ia,
esc ibe una nue a leyenda del abajo, asumiendo unciones an e io men e ese adas al
homb e, sal o escasas y signi ica i as excepciones. F en e al mode nismo hispánico,
donde se había inculado la eminidad con lo pa ológico y degene ado, con lo decaden e
y pe e so (Ki kpa ick, 2003: 90 y ss), Concha Méndez ha enca nado la igu a de una
nue a muje sana y depo is a, mode na y ac i a, de ini i amen e ubicada en la
angua dia a ís ica y li e a ia.
En 1918 conoció a Luis Buñuel, con quien man u o una elación du an e seis
años. Pe o la echa cla e en su ida ue mayo de 1925, momen o en el que conoce a
Lo ca y asis e a un eci al suyo den o de la Exposición de la Sociedad de A is as
Ibé icos en Mad id. Po en onces descub i á ambién la amis ad de Ma uja Mallo y
!
57!
Ra ael Albe i. En aquel momen o se inicia de mane a cons a able su pa icula
conquis a del espacio público u bano como un ámbi o de expe iencia, explo ación y
conocimien o. Es el momen o en que empiezan a se comp obables sus es a egias de
seducción como esc i o a de angua dia, que la lle a án a esc ibi ambién un guión de
cine en 1927, His o ia de un axi. Como a i ma S. Ki kpa ick, “la inclusión de muje es
cons i uye una de las o mas en que la angua dia española puso en p ác ica la
mode nidad eu opea” (2003: 222). La ebelión con a las no mas a ís icas adicionales
implicaba una ebelión con a la sociedad adicional, y la esc i u a en Concha Méndez
se aduce en un p oceso de emancipación y seducción social y cul u al, aunque u o
que en en a se a ue es p ejuicios sociales y amilia es en o no al papel de la muje en
la sociedad y en la cul u a masculina.
En 1931, Ga cía Lo ca le p esen ó al poe a e imp eso malagueño Manuel
Al olagui e, con quien se casó Concha el 5 de junio del año siguien e –siendo es igos
Ga cía Lo ca, Juan Ramón Jiménez, Jo ge Guillén y Ce nuda. Pos e io men e, iaja ían
a Ingla e a y edi a ían los diez cuidados núme os de la e is a “1616”. A su uel a a
Mad id c ea on la imp en a La Ve ónica, donde edi a on ambién la e is a “Hé oe”,
que con ó con la colabo ación de Juan Ramón Jiménez, Miguel de Unamuno, Ped o
Salinas y Jo ge Guillén, en e o os.
Su ob a li e a ia pe enece a los úl imos momen os de la que conocemos como
“lí ica de adición simbolis a”, como bien de ine Susan Ki kpa ick, y que se desa olla
desde mediados del siglo XIX has a los años ein a en Eu opa, y más conc e amen e en
España desde 1896 (con la publicación de Rubén Da ío de P osas p o anas) has a 1939
(Ki kpa ick, 2003: 224). El imp esionismo, el es e icismo, el decaden ismo o el
esencialismo no se án sino di e en es exp esiones de ese onco “simbolis a” que
aho ma oda una Edad es é ica, con unas ca ac e ís icas con las que conec a la poesía de
Concha Méndez, quien pe enece de hecho y de de echo a la Mode nidad de es a Edad
de Pla a y al ya canónico g upo gene acional del 27. Así lo c een los es udiosos más
ecien es en o no a la au o a, como Pe e Lang en Seis siglos de poesía española esc i a
po muje es. Pau as poé icas y e isiones c í icas, (2007) o Juan Ma ía Callés Mo eno
en “Concha Méndez, la seducción de una esc i o a en la mode nidad li e a ia” (2014).
La p ime a e apa de su p oducción poé ica en la que se inse an sus es
p ime os lib os de poesía [Inquie udes (1926), Su ido (1928) y Canciones de ma y
!
58!
ie a (1930)] se posiciona en la línea del neopopula ismo con una cla a in luencia de la
denominada poesía pu a (Lang, 2007: 309; Ma ínez: 2011). És a eacciona con a el
in imismo sen imen al omán ico, con a su d amá ica y ya canónica “desa monía del
alma”, y cons uye e sos desde el oco de un yo in asubje i o que se mani ies a como
“mani es ación poli ónica de la pu a subje i idad”. Es más, su poesía comienza muy
unida al signo de los iempos y de los poe as que o man su gene ación, a algunos de los
que dedica á e sos, como a Albe i o Lo ca. Pa iendo de una in e p e ación muy
pe sonal de la poesía pu a, in luida, una ez más po Juan Ramón Jiménez, sus
canciones, ambien es ma ine os y o mas neopopula es31 la si úan muy p óxima a los
g andes poe as coe áneos, aunque con el iempo su pe sonalidad ma ca á su ob a. Pa a
Emilio Mi ó, el in lujo inspi ado de Lo ca y del poe a de Ma ine o en ie a iba a se
decisi o en su ayec o ia (1999, p. 34). En poemas como “Club alpino”, de Su ido , y
“Los pa inado es”, “La pa inado a”, “Apues a”, en e o os, de Inquie udes, e lejan esa
in luencia bien pe cep ible pe o con a isbos pe sonales y la p esencia de emas iaje os
y depo i os muy aco de con las expe iencias de la au o a y que nos ecue dan a los
poemas de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con sus desc ipciones ealis as, como en
“O oño en campos de Có doba”, “Río gi ano”, “En Sie a de Fuen ehe idos”, en e o os
incluidos en Bosque sin salida:
Bajan de las mon añas
con los “skis”,
bajo un cielo en e osa,
blanco y g is.
Van los pa inado es
con ajes de colo es.
Una blanca bu anda
Cayó en el en isque o (…)
(“Los Pa inado es”).
Además, Concha Méndez se inspi a en las ie as y los ma es, como la mayo ía
de las au o as de su gene ación que se deja cau i a po esa es ela albe iana, y que
plasma á p incipalmen e en Canciones de ma y ie a:
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
31 Al igual que ocu e en la poesía de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, es as o mas neopopula es y la
in luencia de Juan Ramón Jiménez o Albe i ma ca á la ob a de odas es as jó enes poe as.
!
59!
(…)
Un ma b ioso
uge en mi cos a.
En mí se inician
los a a a es.
Pequeña isla
llena de osas…
Y después a o
de ex años ma es…
(“Din el” de Inquie udes).
Sin ol ida el ámbi o u bano y de la mode nidad en el que se inse an los
poemas de “el a ión” o “el au omó il” de Inquie udes. La segunda e apa poé ica de
Concha Méndez es á o mada po cua o lib os: Vida a ida (1932), Niño y somb as
(1936), Llu ias enlazadas (1939) y Poemas. Somb as y sueños (1944). En ella
encon amos una oz poé ica ue e, cla a y decidida en un p ime momen o, que, a
ue za de su i o undas embes idas i ales, poco a poco a a i de i ando hacia o a
oz más insegu a y acilan e de una iden idad que duda en e los sueños y las somb as
(Ma ínez, 2011: 193). La e olución de la oz lí ica emenina eco e, en muchos de
es os poemas, una ayec o ia in e esan e po los pun os de is a elegido: el de la muje
aman e que exp esa, con desnudez y na u alidad, el gozo del place sexual así como la
ince idumb e e insegu idad que se le e ela po la he e ogeneidad del se amado; el de
la muje de g an o aleza, c eado a que lucha po log a un luga den o del mundo
a ís ico-in elec ual; el de la mad e, una oz humana de g an bondad y e nu a, en Niño
y somb as o a po el dolo de la mue e de su pequeño hijo y en un duelo muy di ícil de
asimila ; en cambio, en Poemas. Somb as y sueños, es a igu a ma e nal ab aza, con
p o unda emoción, la espe anza que en aña en su ida la p esencia de su segunda hija,
Paloma:
(…)
No me despie es amo
que sueño que soy si ena
y que e es el nadado
que a a una playa mo ena
a baña se a la cla o
!
66!
F en e a la sobe bia de la azón mode na que lle ó al homb e a un pensamien o
alejado de la ida, Zamb ano buscó una azón in eg ado a en e ida y pensamien o.
Es a azón, lejos del pa adigma del acionalismo mode no que impe aba en Eu opa, la
encuen a “en las uen es de la cul u a española, no ilosó ica sino li e a ia”, ya que es a
iene “la ue za de da un sen ido, mejo , una esolución a los acon ecimien os i idos”
(Be ocal, 2012: 78) po el homb e. De es e modo, la ilóso a a ibuye a la poesía una
“ ue za gnoseológica” capaz de a a con lo que llama “ ealidades sume gidas”,
aspec os de la ealidad que la azón ha ol idado o menosp eciado al no pode a apa las
bajo concep os. Zamb ano dice que su azón poé ica es una azón de amo po que es á
adhe ida al homb e en oda su pleni ud y complejidad. No es una o ma de azón
“p eocupada po la iloso ía, ni abada en un juego de abs acciones, sino de algún
modo conmo ida po el co azón humano” (2012: 100) emociones complejas que
mues an oda su au en icidad humana. Y ahí adica el encan o de sus lec u as.
Si bien su poesía se aleja, en simili udes con las au o as de su gene ación, su
o mación, elaciones y dedicación me ecían un hueco en es e abajo.
1.3.2.4. E nes ina de Champou cin (1905-1999)
E iden emen e, E nes ina de Champou cin es una de las esc i o as más
p i ilegiadas en España al se incluida en la an ología de Ge a do Diego. Su nume osa
p oducción poé ica le posibili ó al dis inción y su inclusión en la Gene ación del 27 no
ha sido en ningún momen o cues ionada. Así, Za ala la cali ica como la e ce a oz
impo an e de la Gene ación del 27 as Concha Méndez y Jose ina de la To e (1998:
198), o Díez de Re enga, quien la incluye en e sus au o es an ologados, jun o a Concha
Méndez en Las angua dias y la Gene ación del 27, o Emilio Mi ó, quien en el p ólogo
de la An ología de poe isas del 27, la de ine como una poe a p ecoz que demos ó su
ingenio con los e sos y la ima desde su más ie na in ancia (VV. AA., 1999: 56). Sin
emba go, el albacea li e a io de Champou cin, A u o del Villa , a pesa de econoce
que aquella u o una buena elación con los esc i o es de la Gene ación del 27,
conside a que nunca o mó pa e de él p incipalmen e po las malas elaciones
exis en es en e el ma ido de E nes ina, Juan José Domenchina, y cada uno de los
miemb os del g upo (Villa , 2002: 10).
!
67!
Nacida en Vi o ia en 190535, u o una educación adicional y eligiosa. Su
amilia se asladó cuando ella e a muy jo en a Mad id, en cuyo Colegio del Sag ado
Co azón es udió desde los diez años. Y, como o as muje es adelan adas de su época,
quiso es udia en la Uni e sidad, pe o no pudo hace lo po la oposición del pad e y al
plan ea le su mad e acompaña la a las clases. Pe o es os obs áculos pa ia cales no le
impedi ían esc ibi poesía, desde muy jo en, en ancés (desde niña hablaba y esc ibía
con suma pe ección es e idioma además del inglés), p ime os e sos que ella misma
des ui ía al plan ea se se iamen e una ocación li e a ia (Díez de Re enga, 2004: 191).
El manejo de los dos idiomas le p opo ciona ía el acceso a las publicaciones más
in e esan es de la angua dia eu opea (Villa , 2002: 10) y la lec u a de los omán icos
anceses Víc o Hugo, Lama ine, Musse , Vigny; o de los simbolis as Baudelai e,
Malla mé, Rimbaud, Ve laine, P ous …(Fe nández U asun, 2007: 19).
Sus p ime os lib os la dan a conoce en Mad id: En silencio (1926), Aho a
(1928), La oz en el ien o (1931), Cán ico inú il (1936). Ob as donde la poe a
e oluciona desde un mode nismo inicial, a la somb a de Juan Ramón Jiménez, a una
poesía más pe sonal en la que domina el ema del amo en uel o en una ica
sensualidad, pe o ambién en el que se ap ecia la in luencia ancesa de F ancis Jammes
(Za ala, 1999: 198). En es a p ime a incu sión poé ica los e sos dela an los ecos de
Juan Ramón Jiménez en su e apa mogue eña, como po ejemplo en las alusiones a la
ida en un pueblo, en el oque del ángelus, las lilas, los a a dece es colo is as, la
melancolía y la p esencia de Pla e o y yo, al que dedica un poema en de oción al au o .
En En silencio p edomina el yo-emocional que des ela las emociones omando como
pun o de pa ida un p e ex o na u al, po ejemplo, el a a dece o el o oño del que
de i a án la soledad, la is eza, el silencio ípicamen e omán ico:
¡Qué is e es el ocaso! Un haz de osas mue as
se deshace el a a del pálido ho izon e
el ponien e diluye su li idez incie a
huyendo as la pue a
b umosa de los mon es.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
35 Es menes e e e i que en el año del nacimien o de E nes ina de Champou cin ambién inie on a es e
mundo Manuel Al olagui e, y Jean-Paul Sa e, uno de los pad es del exis encialismo y del comp omiso
polí ico con los esc i o es de la sociedad (Villa , 2002: 10).
!
!
68!
¡c epúsculo nos álgico de la a de cansada,
enc ucijada
aus e a en cuya somb a agua da
la in ini a is eza del imposible anhelo,
esplando es del cielo
que iluminan dolien es, mi agonía callada (…)
(“Ocaso de o oño” de la ob a En silencio)
Pe o es a exhibición del sen imen alismo desapa ece á ya en la segunda ob a,
Aho a, donde los e sos claman la desnudez poé ica, pe o Champou cin segui á
eniendo como e e en es la ealidad ex e io : el ío, la nie e, la espuma, las osas, las
lo es:
Hoja blanca de hoy, de siemp e, de mañana,
F u al de cada día, semilla ecundada
Po un ayo de luz o una go a de agua.
La ida luye abajo, a as ándose ana.
Encima de mi en e, los di inos an asmas
del sueño e dade o, los éx asis del alma…
cica ices de o o, que mi pluma a ab iendo
sob e la hoja blanca.36
(“Hoja blanca de hoy, de siemp e, de mañana”, poema dedicado a Juan Ramón
Jiménez, ex aído de Aho a).
Una ez más la in luencia del odopode oso Juan Ramón Jiménez37 ma ca á la
poesía y ayec o ia li e a ia de una jo en poe a: “la p esencia juan amoniana ha sido
cons an e y abundan e en su ob a, en poemas, ci as, dedica o ias y a ículos” (VV. AA.,
1999: 57), p incipalmen e en la ob a La oz en el ien o, donde ambién se ap ecia la
huella de San Juan de la C uz (Za ala, 1999: 198) o Bécque (VV. AA., 1999: 58). Es a
ob a, jun o con Cán ico inú il, supuso su consolidación de la lí ica de Champou cin,
quien en aba de lleno y con plenos pode es en el educido g upo de la Gene ación del
27 (VV. AA., 1999: 60). E nes ina de Champou cin llega a la pe ección poé ica
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
36 Es a poesía desnuda ambién se pod á ap ecia en algunos de los poemas de Ma ía Luisa Muñoz de
Va gas, como en “Cancioncilla”, “En ayo de mil osas”, “Mas ú no lo sabes” o “Luz silenciosa” de su
ob a Bosque sin salida.
37 El poe a Ca melo Guillén Acos a conside a que E nes ina de Champou cin ue la Discípula p e e ida de
Juan Ramón Jiménez en el p ólogo a la segunda edición de P esencia a oscu as en 2005.
!
69!
eniendo como ema undamen al el amo , y és e se puede p esen a como isiona io,
pla ónico, eal o eligioso. De ahí la impo ancia de la simbología del cue po humano
con la mención a di e en es ó ganos: manos, dedos, ca a, labios38…:
¡Tus labios en mis ojos!
Qué dulzu a de es ellas alisa len amen e
mis pá pados caídos...
Nada exis e del mundo. Sólo sien o u boca
y el emblo de mi espí i u hecho ca ne de luz.
Sé c uel al besa me. Desga a mis pupilas
y a anca de su somb a la lumb e de mi sueño.
Con ella e da é mi úl ima mi ada.
¡Ab ásame los ojos! Que el peso de us labios
despoje mi ho izon e de lo que ú no has is o.
Quie o ol ida lo odo y anula me en la niebla
que ciñen us ca icias.
(“El beso” de Cán ico inú il)
Pe o Juan Ramón Jiménez, no ue el único in elec ual con el que aba ía una
p o unda amis ad, ambién lo ha ía con el es o de in elec uales de la República a a és
de su pa icipación en el Liceo Femenino, del que ue sec e a ia y donde conoció en
1930 a Juan José Domenchina, con el que se casa ía en 1936. Allí conoce ía ambién a
Concha Méndez, Ma ía de Maez u, Ma ía Baeza, Pila Zubiau e, Manuel Al olagui e,
Emilio P ados, Juan de la Encina y Ra ael Albe i…Asimismo la p esencia poé ica de la
esc i o a se comple a con sus con ibuciones en la p ensa como enía siendo habi ual
en e los poe as de su gene ación. Pa icipó en “La Gace a Li e a ia”, “Manan ial”,
“Mediodía”, en la e is a mu ciana “Sudes e”, en “Li o al”, en el “Sol”…
Pe o al es alla la gue a ma cha ía con su ma ido a Toulouse, Pa ís y México,
donde sob e i i ían abajando como aduc o es del Fondo de Cul u a Económica has a
la mue e de su ma ido en 1959. P esencia a oscu as (1952) y El nomb e que me dis e
(1960) se ían los dos nue os í ulos con el E nes ina inaugu a una segunda e apa poé ica
con la p esencia exclusi amen e eligiosa en es os poema ios (VV. AA., 1999: 65)
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
38 Es a impo an e simbología del se humano que es imonian la en ega al amo es á ambién p esen e en
los poemas “La e eda”, “Búca o”, “Mimb e”, “Un poco de amo ” o “Re án” de Ma ía Luisa Muñoz de
Va gas.
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70!
coincidiendo con su en ada en el Opus Dei. A es os le segui ían Hai-kais espi i uales
(1967), Ca as ce adas (1968) y Poemas del se y del es a (1972), una poesía de e y
espe anza donde la au o a expe imen a una au én ica inme sión espi i ual. Es en es a
e apa donde la dimensión eligiosa le p opo ciona a la esc i o a el sen ido necesa io y la
azón su icien e pa a supe a la soledad a la que se en en a en el exilio y la mue e de
su ma ido, y que au o es como José Ángel Ascunce denominan “poesía del amo
di ino” (Ascunce, 1991: 94):
Hazme como esa hoja de o oño, Seño .
Como esa hoja de o oño,
llama dócil a u ien o,
sin inquie udes ni angus ias,
que ueda sumisamen e
al impulso de us manos.
Que no p egun a ni sabe;
que a donde Tú la lle as,
pe dida, odando, sola
en e la llu ia y el pol o.
Como esa hoja de uego
que ha enunciado a su ama
y a la ue za de su á bol.
Hazme como ella, Seño ;
que aya en egada a Ti,
desp endida de mi misma,
ajena a odo: al camino,
al ho izon e, a la somb a.
(“Como esa hoja” de P esencia a oscu as)
En su poesía de ca ác e eligioso la poe a se desp ende á de los bienes
ma e iales pa a alcanza lo di ino, en una especie de ab azo mís ico. Aunque
Champou cin se ace ca a la di inidad a a és de la misma na u aleza, pe ección de la
c eación di ina. Se dis ingue en es os poemas una cla a in luencia de San Juan de la
C uz, y que ambién e emos, en di e en es g ados, en Concha Méndez o Jose ina de la
To e. Si bien Ma ía Luisa Muñoz de Va gas ambién esc ibe e sos di inos son de
!
71!
ca ác e más desc ip i os, como en “Escala san a” (de Bosque sin salida), “A Nues a
Seño a”, “Una paloma” o “Doncel di ino” (de Llu ia en e ano) .
En 1972, E nes ina eg esa ía de ini i amen e a España y ija su esidencia en
Mad id, donde con inua ía su p oducción poé ica sumida en una p o unda soledad, que
plasma ía en P ime exilio (1978), La pa ed anspa en e (1984), Huye on odas las
islas (1988), Los encuen os us ados (1991) y p ime a pa e de Del acío y sus dones
(1993). Es a poesía de senec ud, con o ma la e ce a e apa de su poesía, culmina en e
ecue dos y sueños, año ando el pasado, cues ionando la e e nidad y con la p esencia de
símbolos an impo an es en su ob a como el mu o, la noche o la luz. A es os
sen imien os p opios de su edad se le uni ía la expe iencia de la incomunicación y de la
incomp ensión: E nes ina in en a en ano dialoga con una cul u a que ya no compa e
ni comp ende. Vuel e en onces su mi ada sob e lo conc e o y co idiano, acogiendo esos
mismos ges os al y como se le p esen an en su memo ia, en dis in os momen os y en
di e sas ci cuns ancias. En su e lexión asciende esos pequeños ac os p egun ándose
desde ellos sob e el sen ido del homb e en la ie a. E nes ina man end á las e e encias
explíci as a la e c is iana y las alusiones bíblica. Pe o en gene al, los momen os en los
que la poe a se e ie e a Dios en los poema ios de es a e ce a e apa son an escasos
como signi ica i os. Aunque el lenguaje man iene esa endencia de la pu eza exp esi a
a la sob iedad (y que con inuamen e ecue da a Juan Ramón), poco a poco E nes ina a
añadiendo símbolos, me á o as, imágenes, usiones del p esen e y el pasado, lo sensible
y lo abs ac o, el sueño y la ealidad. Son, quizá, sus poemas mejo es, concep ualmen e
densos y de una g an iqueza isual (Fe nández U asun, 2008: 35). Como en la
siguien e composición donde la esc i o a ela a sus ecue dos en o no a la Gue a Ci il:
Ca e e a en huida.
¡Cómo llo an los niños
jun o a ese baúl mundo
abie o en la cune a!
Ya no hay si io en la casa.
¿La única es a noche?
Un caballo se ha mue o
al bo de del camino
y no lo han de o ado
solamen e las moscas.
!
72!
Allá en la on e a
se alza una línea oscu a...
(“Ca e e a en huida” de P ime exilio).
Si bien el úl imo ciclo c ea i o de la esc i o a mues a lo peo de su exis encia,
en sus úl imas ob as, Huye on odas las islas (1988), Los encuen os us ados (1991),
Del acío y sus dones (1993), islumb a, a sus ochen a años, la ce canía con el
encuen o de su esposo con la p esencia de la mue e y, una ez más, a a és de la
na u aleza:
Y se a ma chi ando la caja de las osas;
no iene quien las saque y las lle e al camino.
Un ai ón de pe ume se nos quieb a en las manos
mien as algo se mue e y nace al mismo iempo.
Se nos us ó la ci a con aquella agancia
de an pu a, in isible, ese amo de b isa
que apenas huele a nada
y que aga illa en sí odo el amo del mundo.
Hay cosas que no son, pe o que siguen siendo
gozo, nos algia, onda que nunca hemos plan ado,
he mosu a sec e a que sólo ue la ido.
(“Y se a ma chi ando la caja de las osas” de Los encuen os us ados)
En sus úl imos años, has a su mue e, el 27 de ma zo de 1999, ecibió
nume osos p emios y econocimien os y ue candida a, además, al P emio P íncipe de
As u ias de las Le as.
1.3.2.5. Jose ina de la To e (1907-2002)
Jose ina de la To e es, jun o a E nes ina de Champou cin, o a de las poe as
p i ilegiadas den o de la his o ia de la li e a u a española, al se conside ada como
poe a angua dis a en los es udios y an ologías de Ángel Valbuena P a , en La poesía
!
73!
española con empo ánea (1930) y de Ge a do Diego, ya mencionadas. Sin emba go, no
se ía po su amplia p oducción li e a ia, que se puede esumi en cua o lib os de
poemas: Ve sos y Es ampas (1927), Poemas de la isla (1930), Ma zo incomple o
(1968), y Medida del iempo (1989), y colabo aciones di e sas en e is as de la época,
sino po la alo ación que de ella se hace. Así, po ejemplo, Emilio Mi ó la clasi ica
como una ob a lí ica cohe en e de inida con un can o pe sonal que esume su exis encia
(AA. VV., 1999: 87), o Valbuena P a , que la ilda “de ina y depu ada al es ilo de
Ped o Salinas” (Me lo, 2000:27) o He nández Quin ana, que la pos ula como el
es imonio de una época do ada pa a la poesía española (2001: 45), o, simplemen e, es
enida en cuen a po su g an calidad li e a ia (He nández Quin ana, 2001: 46).
Cu ioso ha sido pa a noso os obse a las simili udes exis en es en la ida y
ob a de es a poe a y Ma ía Luisa Muñoz de Va gas.
Jose ina de la To e nació en Las Palmas de G an Cana ia en 1907, jun o a la
playa de Las Can e as, luga donde i ió su niñez. Su in ancia es á plagada de
anécdo as y ecue dos con sabo a ma y que e e á en sus ob as poé icas. Ya desde
niña deja en e e su exquisi a sensibilidad y su minuciosa obse ación de odo lo que
le odea imbuida po la educación exquisi a y el ico ambien e cul u al. Como la mayo
pa e de las esc i o as de su gene ación, pe eneció a una amilia bu guesa que cuen a
además con una g an adición de pin o es -el pin o Nés o de la To e ue su p imo- e
in elec uales den o del mundo del a e, la música, la his o ia y la li e a u a en Cana ia:
los Milla es, lo que le pe mi ió ene una educación a la que no pudie on accede las
muje es de su época, pe o sí pudo es a en con ac o di ec o con los in elec uales
cana ios. Su he mano, ambién esc i o , Claudio de la To e le in oduci ía en el mundo
de la li e a u a desde muy jo en. Pe o, pa alelamen e, Jose ina de la To e se dedica ía
ambién a cul i a o as ace as como son la música, el can o, el depo e y las a es
escénicas39. Esc ibió ambién dos no elas co as: Memo ias de una es ella (1954) y En
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
39 E a la sob ina del amoso ba í ono Nés o de la To e, quien la inicia ía en el mundo de la canción, a lo
que p e endía dedica se de mane a p o esional y que le conduci ía en Mad id a sus es udios de can o.
Mues a de ello se ían los eci ales que daba en la Residencia de Es udian es, en el Lyceum Femenino y
en el Tea o Ma ía Gue e o en e o os. Asimismo, la au o a pa icipa ía en nume osos concie os de
can o o ocando el iolín o el piano. Jose ina de la To e es ablece en su casa de Las Palmas de G an
Cana ia du an e es años un ea o de cáma a, llamado "Tea o Mínimo", jun o a su he mano Claudio de
la To e, esc i o y di ec o escénico, y a la ez quien la di ige y aconseja en el mundo de las a es
escénicas. Se inaugu ó con su ob a El Viaje o, a la que siguie on Hacia las es ellas, de And eie , una
a sa de Claudio i ulada Ha llegado el ba anco, La g an Ca alina, de Be na d Shaw, y Jine es hacia el
ma , de Singe (He nández Quin ana, 2001: 46).
!
74!
el umb al (1954); y adap a la ob a de ea o: “Una muje en e los b azos”, de Ra ael
Ma a amo. Jose ina de la To e publica es a ob a en 1956, pe o se es ena en Mad id en
el ea o “Calde ón”, el 23 de no iemb e de 1954. Y, al igual que Ma ía Luisa Muñoz
de Va gas, aunque ocó a ios géne os, es en la poesía donde log a condensa odo su
yo.
Su a ición a la li e a u a empieza desde muy ie na edad. Con an sólo sie e
años comienza a esc ibi poemas (un poema de homenaje a Galdós), y, a pa i de 1920,
colabo a en e is as li e a ias como “Ve so y P osa”, “La Gace a Li e a ia”, “Azo ”,
“P ime Plano” y “Al a ” en e o as, y a los ein e años publica su p ime lib o Ve sos
y es ampas. Es e lib o ecibi ía muy buenas c í icas en la época, y Ge a do Diego la
inclui ía en la An ología de la Gene ación del 27. E a un iempo en el que Jose ina de la
To e pasaba empo adas en la Residencia de Es udian es en Mad id donde en a ía en
con ac o con los poe as de la Gene ación del 27, p incipalmen e en e 1927 y 1935, que
es cuando se ins ala de ini i amen e en la capi al mad ileña. En ese mismo pe iodo,
conc e amen e en 1927, g acias a su he mano conoce ía a Ra ael Albe i, Fede ico
Ga cía Lo ca, a Cip iano Ri as Che i , a Ped o Salinas -quien le esc ibi ía el p ólogo de
su p ime lib o- y a Giménez Caballe o en e o os. Se p oduci ía así un ínculo de
amis ad en e ella y algunos de los in eg an es de la Gene ación del 27.
Su cana iedad es á p esen e en oda su ob a. Su poesía e oca cons an emen e a
su isla: el ma , la sal, la playa y el ien o se unden con sus ecue dos y con o man odo
su espacio ín imo. Pe soni ica es os elemen os de la na u aleza c eando un espacio
e dade amen e acogedo , como obse amos en es os e sos ecogidos de sus ob as
comple as, Poemas de la isla (1989: 32, 33):
Así, a echos, bo dado
el ma po es a aguja
pa ece que son íe:
son isas que se ensanchan
y cie an len amen e;
Un paisaje que acen úa el in imismo de su poesía, y que, al igual que los e sos
de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, ecue dan al Ma ine o en Tie a de Albe i40. Po que
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
40 Véase el poema “Vien o del ma ” en el p esen e abajo en la página 229.
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75!
su poesía luye di ec amen e del co azón, de sus ecue dos, de su in ancia anclada en su
ie a na al. Aunque c í icos como Valbuena P a a ibuyen es a poesía a su in luencia
po Ped o Salinas. Pe o pa a Emilio Mi ó son poemas en los que la jo en e oca a la
niña en el pa adisíaco ámbi o insula : el ma , la playa, los juegos in an iles (AA.VV.,
1999: 74), como lo hicie a ambién la jo en onubense, al eco da ambién desde
Mad id, su in ancia en las playas de Pun a Umb ía41. En odos los poemas,
p incipalmen e en sus dos p ime os lib os, se puede ap ecia la ecundado a somb a
u ela de Pla e o y yo, es deci , la e nu a, las sencillas e ingenuas desc ipciones,
espon aneidad e inocencia. La ingenuidad y el amo con que mi an los ojos de la niñez
ec ean pequeños ins an es de un mundo que se conoce más bien poco: la in ancia, ese
luga donde se ijan las cosas a a és de los ecue dos, en donde el despe a a la
ealidad y a la incomp ensión de lo que nos odea se empeñan en a eba a nos un
pa aíso del que, al ez, nunca debimos habe salido. Así lo hace sabe Jose ina de la
To e en los siguien es e sos de su lib o Ve sos y es ampas:
Mis dolo es se escondían
En el ondo de mi alma.
E an an os, an pequeños,
que casi no me moles aban.
Los gua daba con amo
en el ondo de mi alma.
Año anza que del mismo modo plasmaba Ma ía Luisa Muñoz de Va gas en los
poemas “Ja dines ingleses”, “Colegialas” o en “Nubecillas blancas”.
En su segundo lib o, Poemas de la isla (1930), asis imos ambién a cons an es
de iniciones y desc ipciones de sen imien os, sensaciones y ecue dos a a és de
imágenes y símbolos llenos de con as es. Pa ece una con inuidad con su p ime lib o
con un lenguaje sencillo, p opio, lleno de uncionalidad, unido a un ai e esco
ca ac e ís ico del es ilo angua dis a, aunque hay un es ilo más angua dis a y
su ealis a (1930: 69):
Yo no quisie a pensa lo,
pe o lo lle o p endido
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
41 Véanse los poemas ag upados pa a el í ulo La P incesi a de la sal, de ca ác e in an il.
!
82!
Se dueña de la paz, sin conoce la.
Tan nue a mi aíz, que la queb as e
lamiendo sus cabellos.
(“Ho o ” a la bes ia de Muje sin Edén)
Es a común c eencia eligiosa en e Ca men Conde y Ma ía Luisa Muñoz de
Va gas ha á que és a le dedique una poesía, “Elegía a la Calle de Enmedio” en “La
P o incia” (el 13 de ma zo de 1935) a la poe a ca aginesa ( éase página 235 de es e
abajo). También compa e con nues a au o a la c eación de canciones pa a niños, a
pesa del capí ulo ágico de su ida, la pé dida de su niña y que plasma á en su ob a
De amen su sang e las somb as y en Júbilos:
Cuando e due mes
na ega án u en e
ba cos de ela.
sob e la ie a
lo ece án de p on o
las azucenas,
de las es ellas
suspende án los ángeles
mil escale as (…)
“Canciones de mad e” en Poemas a ios (1945-1965)
En ambas ob as al e nan los poemas en p osa y en e so pa a exp esa el ansia
y el anhelo ma e nal. Ca men Conde e en la ma e nidad su ealización y culminación
emeninas:
Hijo de la i a
de Dios implacable.
No pod á sal a e
del odio u mad e.
No due mas, igila.
No due mas, despie a.
Te amenaza ía
la he edad desie a (…)
(“Canción al hijo p ime o” en Muje sin Edén).
!
83!
Del mismo modo que ecue da a su mad e u ilizando los e sos de a e mayo o
e sos suel os, como lo hicie a ambién Ma ía Luisa Muñoz de Va gas en “Repaso” o
“A mi mad e”, aunque es a enga p edilección po los e sos oc osílabos:
Su palab a ue ma cando mi camino (…)
Fue u onco el más calien e a mi con ac o. Siemp e andu e
yo cubie a con u apoyo. La conciencia, la leal ad, la o aleza
an e la ida son las uyas (…).
Mad e, ¿sabes u po en u a
po qué soy yo así?, ¿de quién es la nos algia de an os
pa aísos?
(Ansia de la g acia)
Los senos lo an cual hojas secas en el agua.
Senos a ugados, e gonzan es, casi huidizos…
¡Oh senos de las mad es iejas,
aye henchidos de ida, ezumándonos
la ida blanca, espesa y dulce, de la leche!
Con besos los ce aban nues os pad es.
Con suspi os ela on cuando no ios
los pequeños olcanes de los senos.
G andes lo es e sas, bienolien es,
eme gían en las nupcias, con su cándido
inicia se en el amo .
(“Apagada” en Los poemas del Ma Meno )
La poe a ambién iene p edilección po los e sos de a e meno , aunque
especial impo ancia iene su inclinaciónn po los poemas en p osa, posiblemen e po el
dominio de Juan Ramón Jiménez y de Gab iel Mi ó, pe o igualmen e se ha señalado la
in luencia de Ramón Gómez de la Se na (Balcells, 2009: 60). Balcells señala la
ascendencia que u o en Ca men Conde la lec u a de Pla e o y yo “has a el pun o que
delimi a un an es y un después en su poesía” (2009: 60). Con es e géne o poé ico a a á
asun os de la in ancia, de ecue dos in an iles, del amo , el paisaje, la e nu a, la
amis ad, la us ación ma e nal o de su a aigo al ma , la sus ancia de sus p opias
!
84!
aíces, Ca agena, como lo ue a Pun a Umb ía pa a nues a au o a. Nue amen e el ema
ma í imo es á p esen e en es a poe a del g upo del 27 en sus “Poemas del Ma meno ”.
Su ex ensa ob a es á jalonada de p emios, como el P emio In e nacional de
Poesía de Siena en 1961; el P emio Elisenda de Moncada en 1953 con la no ela Las
oscu as aíces ob u o; consiguió el p emio Doncel de Tea o in an il en 1961; el
P emio Nacional de Poesía en 1967 po la edición de su Ob a poé ica; (siendo la
p ime a muje que ecibe es a dis inción en nues o país); Soy la mad e me eció el
P emio No ela A eneo de Se illa de no ela en 1980 y, inalmen e, os en a ía el P emio
Nacional de li e a u a In an il y Ju enil en 1987.
!
85!
2.1. In ancia y ju en ud
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas45 nació en Huel a el 15 de ab il de 1898 y
mu ió en Mad id el día 31 de oc ub e de 197546. La au o a pe enecía a una amilia
acomodada de la Huel a de inales del siglo XIX. Su mad e ue Mª Luisa de Va gas y
de So o, na u al de Se illa, hija de Mª de los Dolo es So o y Galán y Ca los de Va gas
y Díez de Bulnes, na u al de la Habana, descendien e és e de una amilia a is oc á ica
de la Habana. Su pad e ue el mad ileño José Muñoz Pé ez, di ec o y p opie a io del
dia io “La P o incia” y de la Imp en a Muñoz, quien llega ía ambién a e igi se alcalde
de la ciudad y a os en a di e sos pues os de esponsabilidad, como el de P esiden e del
Cí culo Me can il y Ag ícola de Huel a. La buena posición de la que gozaba su amilia
le pe mi i ía o ja se una educación exquisi a en el su de Ingla e a, cuando con aba 13
años de edad, en el colegio de S . Ka he ine’s de Walme del condado de Ken 47, donde
pasa ía algunos años de su in ancia jun o a su he mana Jose a. En un p ime momen o,
la educación de Mª Luisa Muñoz de Va gas y su he mana en la cos a de Ingla e a se
p e eía pa a a ios años, pe o el inicio de la P ime a Gue a Mundial en 1914 y la
in asión alemana sob e el país galo les obliga ían eg esa a España an es de lo
p e is o, a los es años de su llegada. No obs an e, la jo en onubense mos a ía ya su
pasión po la li e a u a, colabo ando po en onces con e is as inglesas. Así, po
ejemplo, la au o a du an e su es ancia en Ingla e a p es a ía las le as de una de sus
p ime as poesías, “Why did you call you hea mine?”, al di ec o de o ques a Joe Kay
y su Bu ling on Ga den Club O ques a48, la que se di undi ía en una edición imp esa.
T as su es ancia en el país anglosajón, con inua ía su o mación en un colegio
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
45 Regis ada en su pa ida de nacimien o como Ma ía Luisa Me cedes Jose a Ma ina de la San ísima
T inidad.
46 Véase Díez Ma ín A mando, Vida y ob a de Rogelio Buendía, Có doba, San Pablo, 1978, p.39.
47 Además de en uen es amilia es ambién se menciona en Díez U ueña (1978: 39) y Camacho
He nández (1985: 143). Asimismo, hemos enido acceso a las pos ales que desde allí en ió la jo en a sus
amilia es y que se conse an en la biblio eca de su hijo en la ac ualidad, José Rogelio Buendía, en
Mad id.
48 Se conse a es a edición b i ánica en la biblio eca de José Rogelio Buendía. El poema se incluye en
es a edición en la página 181.
2. BIOGRAFÍA DE MARÍA LUISA MUÑOZ DE VARGAS (1898 -1975)
!
86!
en Ba celona y, pos e io men e, en el Ins i u o Lib e de Enseñanza en Mad id49, has a
su eg eso a su ciudad na al, Huel a, a la que le dedica á nume osos e sos.
La casa amilia donde nació y se c ió es á ubicada en la ac ual Alameda
Sundheim de Huel a. Po aquel en onces, la i ienda con aba con un amplio ja dín y
con dependencias donde se encon aban la edacción del pe iódico de “La P o incia” y
los alle es de la imp en a Muñoz50. Es a e a po en onces una de las imp en as más
ep esen a i as de la p o incia onubense jun o con las de Gál ez, Reyes o José Mª
He e a y Pinzón, y en ella se imp imie on, además de los núme os de “La P o incia”,
nume osos olle os y lib os, incluidos los de la p opia au o a. Es a e a una de las casas
seño iales de la época hoy con e ida en un es ablecimien o hos ele o denominado La
Casona.
En es a esidencia i i ía la au o a con su amilia du an e el in ie no, pues
du an e la es ación e aniega se aslada ían a una casa amilia en la localidad cos e a
de Pun a Umb ía. Ma ía Luisa Muñoz de Va gas ocupa ía la segunda posición en el
o den de los nacimien os de su mad e, quien da ía luz a cinco hijos más (Fede ico,
José51, F ancisco, Rosa io y Jose a).
Has a aquí pa ece que la ida de Luchy, como la llamaban sus amilia es y
amigos, se ía la usual que i i ía cualquie jo en de su ciudad a p incipios de siglo XX.
Sin emba go, la ida de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas discu i ía po una senda nu ida
de anhelos cul u ales e in elec uales. La pasión de la jo en po la li e a u a y la cul u a
en gene al se despe a ía desde niña de mane a inna a. Su hijo José Rogelio Buendía
ecue da que su mad e sen ía una g an admi ación po los clásicos de la li e a u a
inglesa y española como Shakespea e52, Ce an es o Lope de Vega, cuyas ob as eleía
jun o con la de esc i o es con empo áneos como Fede ico Ga cía Lo ca, Pablo Ne uda,
los he manos Machado, Ra ael Albe i, Beni o Pé ez Galdós, los he manos Ál a ez
Quin e o, Diego Díaz Hie o, Zenobia o Juan Ramón Jiménez en e o os. Con es e
esc i o mogue eño y P emio Nobel de Li e a u a, la esc i o a cul i a ía una amis ad
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49 Sob e es a e apa de su ida apenas hemos encon ado da os y su hijo José Rogelio albe ga agos
ecue dos.
50 La imp en a Muñoz, la Papele ía Inglesa y el pe iódico “La P o incia” habían sido undados po
F ancisco Muñoz Mo ales, abuelo de la au o a, quien allece ía con apenas 30 años de edad. Sociedad
decana del pe iodismo local y que c ece ía impulsada pos e io men e po su iuda Jose a Pé ez O iz y
sus hijos, dueños de la emp esa Viuda e Hijos de Muñoz.
51 Llega ía a ocupa la p esidencia de la Dipu ación P o incial de Huel a y la Di ección Gene al de la
Compañía Se illana de Elec icidad
52 En una de las pos ales conse adas la au o a llama a los habi an es de Venecia “descendien es de
Shylock”, siendo és e uno de los pe sonajes p incipales del Me cade de Venecia.
!
87!
p olongada en el iempo53.
Sin ol ida los lazos de unión que Mª Luisa Muñoz de Va gas se p eocupa ía
de man ene con aquellos esc i o es- mencionados líneas más a iba- y a is as a los que
admi aba y con los que in e cambia ía co espondencia a lo la go de su ida.
Po o a pa e, el cí culo de amis ades y amilia es de la esc i o a ambién
con ibui ía de alguna o ma a su pasión po la poesía, la na a i a y el ea o. Su ío,
Luis de Va gas y Díez de Bulnes, se ía un impo an e d ama u go español que
es ena ía ein idós ob as en las ablas de Mad id y La inoamé ica.
Sin emba go, lo que se ía decisi o en la ida li e a ia de Ma ía Luisa Muñoz
de Va gas ue su educación y la emp esa amilia dedicada a la edición e imp esión.
2.1.1. Su educación en Ingla e a
La buena posición económica de la que gozaba su amilia posibili a ía a la
au o a ealiza sus es udios de Secunda ia en el S Ca he ine’s College, en Walme , una
ciudad del condado de Ke n (Reino Unido)54. E a usual en e las amilias adine adas
españolas en ia a sus hijas a es udia al ex anje o eniendo en cuen a la escasa
ins ucción a la que podían accede en España. Cabe eco da que la p o incia de
Huel a a inales de siglo XIX ca ecía de un sis ema educa i o bien a iculado y de
calidad. Desde la p omulgación de la Ley Moyano de 1857 no empezó a con igu a se
un mapa educa i o con ca ác e ins i ucional. Y al inaliza el siglo XIX, Huel a
con aba an sólo con es escuelas de niñas y cua o de niños de ca ác e público y
algunas escuelas p i adas (González Losada, 2000: 29). Pe o es os edi icios escola es
no e an ni su icien es ni adecuados al encon a se en un es ado casi uinoso. Sin ol ida
que en ellas, básicamen e, se enseñaba a lee , con a , esc ibi y en las escuelas de las
niñas hab ía que añadi , además, “labo es”55 y “nociones de higiene domés ica” (2000:
42).
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53 Una colección de ca as pe sonales en e Mª Luisa Muñoz de Va gas, Juan Ramón Jiménez y su esposa,
Zenobia, se conse an en la biblio eca de José Rogelio Buendía en Mad id.
54 La p ime a pos al conse ada de esas echas en casa de la amilia de la au o a es á echada en 1912.
55 Las labo es cons i uían la ma e ia más impo an e después de la eligión y que se debía enseña en las
escuelas de niñas. El pedagogo o icial de la época Ma iano Ca de e a señalaba la impo ancia de es as
ma e ias “p opias de su sexo e indispensables pa a sa is ace las necesidades dia ias de la amilia, son un
debe pa a la muje , a quien es án ese adas exclusi amen e”. (Ca de e a, M, op.ci , 1895, p.286)
!
88!
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas esidió en Ingla e a du an e los años 191256,
1913 y 1914, es deci , cuan o con aba con 14 años de edad. Pe o no es u o en es e país
sola, sino acompañada de su he mana Jose a, y jun as pe manece ían allí has a 1914.
“El es allido de la P ime a Gue a Mundial obligó a mis he manas a eg esa a España
en ba co, un iaje en el que pasa on mucho miedo”, ela a con ago ecue do José
Rogelio, hijo de la au o a.
Du an e su es ancia en Ingla e a, las hijas de Muñoz se ins ui ían y
cul i a ían g acias a la o e a cul u al y a ís ica que les o ecía el país anglosajón. De
las escasas pos ales conse adas y esc i as po la jo en a sus amilia es y amigos se
ex ae la aje eada ida cul u al y a ís ica de ambas he manas, p incipalmen e du an e
las acaciones de e ano. Allí end ían la opo unidad de isi a los museos de Lond es
como la Na ional Galle y o el B i ish Museum, así como La Dulwich Galle y, un
museo de a e ubicado en Dulwich (población den o del condado del G an Lond es) y
admi a aliosas ob as a ís icas pic ó icas de au o es como Pie o de la F ancesca,
Tiziano, Remb and , Goya, Velázquez, Jan Van Eyck, en e o os. Asimismo, las hijas
de Muñoz isi a ían espacios a qui ec ónicos de in e és como la ca ed al de Can e bu y
(de la que se conse a una pos al), la Towe B idge, la Ci y Hall de Sou hwa k, y
dis u a ían de ci as cul u ales como la ópe a “La hija del egimien o” en el Co en
Ga den de Lond es.
2.1.2. El dia io “La P o incia”
El dia io “La P o incia” ue el decano de los pe iódicos onubenses, undado po
el abuelo de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, F ancisco Muñoz Mo ales en 1872 y con
sus úl imas i adas en 1937. “La P o incia”57 ue el an eceso del ac ual “Odiel
In o mación” y la pla a o ma de comunicación de la mayo pa e de e en os cul u ales,
polí icos y sociales del siglo XX. Es e dia io se consolidó en la década de los ochen a
como el más e e ano y p es igioso de los pe iódicos onubenses abie o a odos los
sec o es de la sociedad p o incial aunque p incipalmen e a ín al epublicanismo y a los
in e eses de las compañías mine as.
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56 Exis e una colección de pos ales conse adas en la biblio eca del hijo de la au o a que a es igua la
es ancia de Luchy en Ingla e a. La pos al más an igua es á echada el 19 de agos o de 1912. En ellas
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas esc ibe a di e en es amis ades inglesas y a su amilia a España.
57 La colección más comple a que se conse a en la ac ualidad es la del A chi o His ó ico Municipal de
Huel a g acias a la apo ación del Fondo Díaz Hie o. Aba ca los años 1880-1937.
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89!
Desde 1906 es e dia io ue di igido po el pad e de la esc i o a, José Muñoz
Pé ez, has a su emp ana mue e en 192158. Ci cuns ancia que le se i ía a Ma ía Luisa
Muñoz como ampolín pa a accede al mundo de la li e a u a y el pe iodismo59. A
pa i del allecimien o de aquel, su iuda Jose a Pé ez unda ía la “Imp en a Viuda e
Hijos de Muñoz”, desde donde a pa i de en onces se imp imi ía el pe iódico que
además pasó a se p opiedad de aquéllos60.
Sopo e edi o ial y p opiedad amilia donde Ma ía Luisa Muñoz publicó
a ículos po p ime a ez con 15 años, y donde colabo a ía p ác icamen e has a la
desapa ición del pe iódico con poesías, cuen os y a ículos61. No obs an e, es e dia io
no se ía el único donde la jo en plasma ía su sen i ; ambién lo ha ía en o as e is as
egionales y nacionales como “Al a ”, “Semana San a”, “Papel de Aleluyas”, “La
Gace a Li e a ia”, “Isla”, “Le as”, “A do ”, “ABC”…62. Sin ol ida su pa icipación
en e is as in e nacionales de p es igio como el “Pic o ial Re iew” de New Yo k donde
se publica ía su e a o y sus a ículos con 18 años63.
En e sus p ime os esc i os conse ados y publicados es án los que
apa ecie on en la e is a “Ce an es”, en julio de 1919, cuando sólo enía ein iún
años64, con la i ma “L. Muñoz de Va gas”. Rúb ica que a pa i de ese momen o
al e na ía con los seudónimos “Luchy”, “Félix de Bulnes”65, Ma ía Luisa Muñoz de
Va gas o Mª Luisa Muñoz de Buendía, és e, su nomb e de casada.
2.1.3. El in lujo de Beni o Pé ez Galdós
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58 Así cons a en la esquela publicada en el dia io “La P o incia” del 8 de sep iemb e de 1921.
59 Sob e el dia io “La P o incia” -cuyo suceso ue desde 1937 el dia io “Odiel”- éase Díaz Domínguez
(2008). La li e a u a u o siemp e una p esencia des acada en el pe iódico, en cuyas páginas podemos
encon a ex os, en e o os, de Rubén Da ío (5/6/1920), Manuel Machado, Concha Espina (24/7/1920),
Juan Ramón Jiménez o Gómez de la Se na (10/3/1920).
60 Véase Ma ín In an e (2002). “La cul u a y la li e a u a en la Huel a del cambio de siglo a a és de La
P o incia (1895-1901)”. Huel a en su his o ia-2º época, Vol.9, pp.153-188.
61 Los poemas son ansc i os en es a edición; no así sus cuen os y ob a en p osa que se publica án en una
segunda edición.
62 Véase po o den c onológico las colabo aciones de la au o a en di e en es medios de comunicación en
el apéndice de es e abajo. Es a compilación comp ende sólo aquellos a ículos que hemos podido
ecopila pues o que no se conse an odos los núme os de los dia ios y e is as.
63 Así se eseña en un documen o conse ado en la biblio eca del hijo de la esc i o a, José Rogelio
Buendía en Mad id. No obs an e, no se conse a un ejempla de esa edición neoyo quina.
64 Se a a de un conjun o de ob as en p osa de a iada emá ica bajo el epíg a e Imp omp us: “Pun a
Umb ía”, “La p ocesión pasa”, “Somb a”, “En la playa”, “Co azón”, “Li i o”.
65 E a usual que aquellas muje es que se a e ían a esc ibi u iliza an pseudónimos masculinos pa a pode
publica sus esc i os. Has a bien en ado el siglo XIX la muje u o es ingido el acceso a la cul u a, la
polí ica, las a es... (Caso, La ol idadas. Una his o ia de muje es c eado as, Ba celona, Edi o ial Plane a,
2005, p. 17).!
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90!
Beni o Pé ez Galdós ue uno de los esc i o es con empo áneos españoles de
p incipio de siglo que ascinaba desde muy jo en a Ma ía Luisa Muñoz de Va gas. La
encadilación de Luchy po las ob as de es e esc i o eno ado de la li e a u a
omán ica de la época e a de an a magni ud que decidió un día ansmi i le es e
en usiasmo a a és de co espondencia. Debe ía se muy jo en cuando decidió
emp ende al comunicación, sin emba go la p ime a misi a66 de la que enemos
cons ancia es á echada el día 11 de eb e o de 1917, cuando con aba con 19 años de
edad; aunque no debió se la p ime a comunicación en e la no el esc i o a y Don
Beni o Pé ez Galdós, pues de ella se ex ae un ono de espe o y admi ación pe o
ambién amilia idad:
Muy que ido y espe ado Maes o:
Hubiese deseado esc ibi le las pasadas Pascuas pa a elici a le, mas han sido unas
pascuas an is es que de habe lo hecho mi ca a solo le hubie a apesadumb ado.
Y con inúa explicándole el mo i o de al e aso, que no e a o o que el
allecimien o de su abuela pa e na Jose a Pé ez, la ins uc o a de Ma ía Luisa y quien la
a iciona ía a la li e a u a galdosiana:
El mismo día de Na idad mu ió mi abueli a. Fue una g an muje , oda abnegación
amo , digna de se Mad e de Son Simona67. Recue do que cuando Us ed me hizo el
g an hono de esc ibi me y le leí su ca a a mi abueli a, la pob e llo aba; sen ía po
Us ed e dade a admi ación y ap ecio. Quizás ue el habe me educado po ella, de
g an co azón y pode osa in eligencia, lo que me hizo an a icionada a sus lib os, en
ellos encon aba las mismas ideas que mi abueli a me inculcaba. (…). Su lema e a
Amo , Volun ad y T abajo.
O o de los asgos de ini o ios de la jo en esc i o a y que se exhibe en es a
co espondencia es su de oción po Dios y la eligión c is iana; lo que ma ca á ambién
su ob a pos e io :
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66 De es a ca a hay una copia en la biblio eca amilia de José Rogelio Buendía en Mad id.
67 Son Simona es una ob a de ea o en es ac os y cua o cuad os de Beni o Pé ez Galdós, es enada el 1
de diciemb e de 1915 en el Tea o In an a Isabel de Mad id. En la ca a la jo en esc i o a da mues a del
conocimien o de las ob as del a amado esc i o .
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91!
Es ya a de pe o le deseo un muy Feliz Año Nue o y Us ed me dispense, que ido
Maes o mis exp esiones pe o como c eo que el alma de mi pob e abueli a y la de
Us ed se pa ecen algo, al menos en su g andeza y en ado a al mismo Dios G ande y
Mise ico dioso, que a odos ama po igual, pe dona y no es se e o y du o, sino dulce y
ie no, no puedo e ae las. Reciba odo el espe o y ca iño de Luchy Muñoz
No obs an e, aunque no se conse an las ca as en iadas po Beni o Pé ez
Galdós a Luchy, sí sabemos que la comunicación e a ecíp oca en e ambos po las
con inuadas ca as en iadas de la au o a ag adeciéndole a áquel el en ío de algunas de
sus ob as así como algún que o o e a o:
Mi que idísimo y muy espe ado Don Beni o. No sé como exp esa le mi
ag adecimien o po el lib o68, la dedica o ia y odas sus a enciones. Muchísimas
g acias. Ya he empezado a lee lo y es oy segu a de que me a a gus a muchísimo.
Pe o qué bueno es Us ed. ¿Cómo hizo el iaje?, ¿llegó Us ed bien a Mad id? Espe o
que sí y que cada nue o día se encuen e mejo de su is a. Hoy hace una semana que
ino a e me, oda ía me du a la aleg ía que me dio su isi a y no pasa una ho a que
no me acue de de Us ed (…).
Es as le as co esponden al 25 de ma zo de 1917, jus o después de la isi a
del a amado esc i o en ie a onubense69, donde Ma ía Luisa Muñoz de Va gas u o la
opo unidad de conoce le y ecibi le pe sonalmen e en su casa de Alameda Sundheim
15. Así lo dejó po esc i o en un cuade no de no as pe sonal de la au o a70 donde deja
cons ancia de su en e is a con el que llama su “Maes o” o “su que idísimo abuelo”.
Encuen o que la jo en au o a g aba con palab as pa a no ol ida lo jamás:
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68 En la biblio eca de los Buendía en Mad id se conse an dos ob as de Galdós: La deshe edada y
Ma ianela, ambas con dedica o ia del au o y echada en 1915.
69 Beni o Pé ez Galdós no e a la p ime a ez que isi aba Huel a. El p ime ibu o de admi ación de
nues a ciudad hacia el ilus e au o , que da a del 4 de ene o de 1907, u o un ca iz polí ico. La
Co po ación Municipal de en onces decició pone su nomb e a una calle en la ba iada de Las Colonias.
Sin emba go, la segunda isi a de Beni o Pé ez Galdós a Huel a, en 1917 end ía un ca iz más li e a io y
a ís ico. En es a ocasión, se debió al es eno, en ciudad onubense, de su ob a Elec a en el Tea o Mo a y
co ía a ca go de la compañía de Ma ga i a Xi gú. Ci cuns ancia ap o echada po la “Ag upación a ís ica
Ál a ez Quin e o” pa a hace le “Socio Hono a io”. Así lo hizo sabe Díaz Hie o en un a ículo en el
pe iódico “Odiel”, el 18 de oc ub e de 1970.
70 Un cuade no de no as imp o isado como dia io y conse ado en la biblio eca de José Rogelio Buendía
en Mad id.
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98!
ealidad an e io a su elación con és e91; po lo que se pod ía deci que el ma imonio
no hizo más que uni a dos jó enes au o es que se habían enido mos ando bas an e
ac i os desde mucho an es den o de la ida li e a ia de la ciudad de Huel a, al como
el p opio poe a Rogelio Buendía sugie e en un a ículo sob e la ciudad:
En es a ciudad a lán ica hay poe as, e dade os poe as (…) Juan Ramón Jiménez,
Ped o A. Mo gado, José A. Jiménez (…) Al edo Blanco (…). En e los p osis as
ocupan luga es p eeminen es Manuel Siu o (…), la esc i o a Mª Luisa Muñoz –
Va gas, que en sus imp omp us y cuen os ha mos ado una sensibilidad exquisi a
(…). (Ba e a, 1995: 60).
La elación en e Ma ía Luisa Muñoz y Rogelio Buendía se inicia ía con el
eg eso de la au o a a su ciudad na al, as ealiza sus es udios de enseñanza media en
el Ins i u o Lib e de Enseñanza en Mad id. Al iempo, Rogelio culminaba sus es udios
de medicina en Se illa du an e 1916. Ma ía Luisa sen ía g an de oción po su no io y
su elación e a e dade a, pues así nos lo ha ansmi ido su hijo. A pesa de conse a se
escasa co espondencia de es e no iazgo, sí se a eso a la su icien e como pa a ap ecia
el sen imien o de espe o y amo que sen ían el uno po el o o. Así, du an e la es ancia
de Rogelio Buendía en Pa ís, con mo i o de su o mación como médico, es e le
ansmi ía su inquie ud po sabe de ella:
Luchy: hoy he ecibido ca a de mis pad es y no he ecibido ca a uya, ¿po qué?
Es oy in anquilo pe o mi mad e me habla de i y me dice que e io en a en casa de
Talegón. Eso me anquiliza, pues eo que es ás bien (…). Tuyo Helios.92
Asimismo, el que se á su ma ido dos años más a de le eco daba cuán o la
que ía: “¿Po qué me dices que ú me quie es más?”93.
Rogelio Buendía Manzano había nacido en Huel a en 1891 y e a hijo de un
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
91 «Doña Ma ía Luisa me dijo ambién que conoció an es al poe a que al homb e. Sin duda, e an ya muy
conocidos los poemas de Buendía en Huel a. Fue pues, la común a ición a la poesía lo que hizo que
ambos se conocie an» (Díez U eña, 1978: 39).!
92 Ex aído de la pos al echada el 26 de junio de 1920 y conse ada en casa de los Buendía en Mad id.
93 Decla ación esc i a en la pos al de No e Dame de Pa ís, con echa del 15 de junio de 1920 y
conse ada en la biblio eca de la casa de los Buendía en Mad id.
!
99!
conocido lib e o y edi o de pe iódicos, Rogelio Buendía Ab eu94, quien con el iempo
ambién publica ía no elas y algún lib o de poemas. Mien as es udiaba la ca e a de
Medicina en Se illa, el au o , que ue ambién consumado pianis a, en ó en con ac o
con los cí culos li e a ios de la ciudad, pa icipando en e is as como “Andalucía” o
más a de “Bé ica”, al iempo ue publicando sus p ime os lib os, El poema de mis
sueños (1912), Del bien y del mal (1913) y Náca es (1914). Es e jo en in elec ual
ambién se a anó en colma sus ansias de esc ibi undando la e is a “Renacimien o”
en Huel a en 1913. Y pocos años más a de se incula ía al mo imien o ul aís a,
colabo ando en e is as sin deja de eje ce la medicina en Huel a, pe o ampoco sin
exclui de su ida la c eación li e a ia o la p omoción de ac i idades cul u ales en la
ciudad.
El ma imonio, que se celeb ó en diciemb e de 1922, ma ca ía p o undamen e
la ida de la au o a y asimismo su ac i idad li e a ia. T as el casamien o llega ía la
ma e nidad y con ella la dedicación en exclusi a a sus hijos, y po ende, odo lo
conce nien e a la ocupación domés ica. Des ino, que po o a pa e, ya enía ese ado
de acue do a los p incipios pa ia cales que desde las ins i uciones como la Iglesia y el
Es ado se imponía a la muje en aquella época. Y que, en alguna ocasión, su pad e le
eco daba a Luchy95. En es e con ex o pa ia cal, Ma ía Luisa Muñoz de Buendía, como
buena esposa, pospond ía sus p opios in e eses (como con inua o mándose pa a se
una esc i o a econocida y de p es igio) a a o de su amilia, sus hijos y su ma ido. A
pesa de que en sus esc i os es a ían siemp e p esen es. Es más, la ma e nidad se á un
e e en e emá ico en sus ob as.
Los ecién casados se ins ala on en Huel a, en el núme o 6 de la calle
Cas ela , hoy Queipo del Llano, aunque pasa on igualmen e la gas empo adas
e aniegas en la inca de “Los Pa azuelos” (en la Sie a de A acena) y en Pun a
Umb ía, sob e odo a pa i del nomb amien o de Rogelio Buendía como médico de la
colonia b i ánica, ca go que ocupó desde el año 1928 has a 1931. Es a ci cuns ancia no
impidió que la au o a acudie a a de as a de a e a su mad e a la ciudad:
Solíamos i casi odas las a des a casa de nues a mad e, que ya es aba iuda. Yo iba
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
94 Pa a amplia in o mación sob e Rogelio Buendía éase el es udio ealizado po Ba e a López, en Ob a
poé ica de Vangua dia. Rogelio Buendía, Huel a, Dipu ación P o incial de Huel a, Colección Eneb o,
2005.!
95 Así se desp ende del dia io pe sonal conse ado en la biblio eca de José Rogelio Buendía en Mad id.
!
100!
más emp ano y Rogelio acudía cuando acababa su abajo. (Díez U ueña, 1978: 40)
T as el enlace ma imonial, llega ía una e apa de con inuos iajes96, en cuyo
o igen es u o el p oceso de o mación como médico de Rogelio Buendía. Es os
pe iplos pe mi i ían a la au o a isi a , a lo la go de los años 1924 y 1925, di e en es
ciudades eu opeas, como las ancesas Niza, Pa ís, Bolonia o Lyon; las i alianas
Flo encia, Venezia, Cap i y Roma; la capi al suiza Be na, o la ciudad alemana de
Zu ich. De cada una de esas isi as se conse an las pos ales que esc ibía Mª Luisa
Muñoz de Buendía a su mad e y he manos, co espondencia donde además de
comunica se con su amilia plasma ía su pasión cul u al y a ís ica y que deja ían huella
en su p oducción li e a ia.
La au o a se ma a illa ía con la G u a Azul de la Isla de Cap i, con las
escul u as de Miguel Ángel y los escos de la Basílica de San a Ma ía No ella en
Flo encia, con la Plaza de San Ma cos y el G an Canal en Venecia así como con o os
encla es a ís icos eu opeos97. Pe iplos que pe mi i ían, además, al ma imonio asis i a
ci as sublimes, como lo se ía en aquel en onces la ópe a de F ancesca da Rimini
(compues a po Ricca do Zandonai) e inspi ada en el can o V de La Di ina Comedia de
Dan e y dedicada a los aman es adúl e os Paolo Mala es a y F ancesca de Rímini.98
T as la e apa de con inuos iajes y en iquecimien o cul u al, se p oduci ía un
hi o impo an e en la ida de Ma ía Luisa Muñoz de Buendía, la publicación de la que
se ía su p ime a ob a li e a ia: He umb e en el Alma, una no ela co a publicada el 17
de ene o de 1925 en la colección La No ela del Día (Se illa) y i mada con el
pseudónimo “Félix de Bulnes”.
El p ólogo de es a no ela, esc i o po el p opio Rogelio Buendía, nos mues a
la elación de cama ade ía li e a ia que se había es ablecido en e la pa eja:
De ás de la p osapia ilus e de uno de sus apellidos, se esconde un esc i o jo en, que
a de en una llama de belleza, anspa en ando la ilumina ia de un in e io a a és de
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
96 Según Díez U ueña (1978: 41), «los iajes de es udio de 1924 ambién los ealizó con su esposa. Nos
cuen a és a que, en Roma, ue on ecibidos po su San idad y que ecibie on pe sonalmen e su bendición
Apos ólica ( eb e o de 1924)». Díez U ueña ambién menciona la isi a a casa de Filippo Tomasso
Ma ine i, esc i o i aliano que dio ida al mo imien o u u is a: «Visi amos a Ma ine i en su casa de
Milán. Recue do que su ama de lla es lle aba un co illón edondo… e a ene o de 1923 (…)».!
97 Ex aído de las pos ales conse adas en la Biblio eca de José Rogelio Buendía en Mad id.
98 Así lo comunica Ma ía Luisa a su he mano Paqui o en una pos al echada el 6 de eb e o de 1924.
!
101!
su pluma como el sol asomándose de ás de una id ie a.
Tempe amen o me idional, o jado en su niñez po una educación en Ingla e a,
bu ilado y pulido en su ju en ud po iajes a ie as sola es, Andalucía, Ma uecos,
I alia…sin pe de po eso su espon aneidad deliciosa, “Félix de Bulnes” a apa con
sus ojos aquello que da odo el paisaje o odo el pe sonaje y se uni ica con cada
sensación, con cada idea, con cada se que pasa an e su mi ada, con cada palab a que
escucha su oído, moliendo después en su espí i u de cien aspas los g anos de cada
cosecha pa a da la ha ina pu a de su a e since o, cálido, es emecido de emoción,
emblo oso de humanidad, de na u aleza i a. En es a He umb e en el alma, como
en an os o os cuen os publicados en e is as, como “Ce an es” y “Pic o ial
Re iew”, en sus e sos que, ya con su e dade o nomb e, ya con el pseudónimo se io
y empacado de “Félix de Bulnes”, ha publicado es e poe a, b illa esa anspa encia de
incon undible ma iz, ie na, i isada y húmeda de una lág ima bañando la ancha pupila
de la e dad emocionada. (Ba e a, 1995: 61).
Con es a ob a, Ma ía Luisa, ocul ando su iden idad bajo el pseudónimo Félix
de Bulnes99, in en a ía hace se un hueco en el mundo li e a io de aquellos años. Un e o
di ícil, eniendo en cuen a que se a aba de una época donde las muje es enían
es ingido el acceso a las e ulias li e a ias y donde sus oces a du as penas se
escuchaba. Ci cuns ancia que, unida a la p edilección de au o es de p ime a ila y ya
consag ados- como nues o que ido Juan Ramón Jiménez- o la exis encia de poe as
masculinos bien a aigados, como José Manzano Beni o o Rogelio Buendía,
ensomb ecía cualquie inicia i a a ís ica emenina100.
No obs an e, es as di icul ades no ena on los deseos de la au o a po esc ibi .
En es os años colabo a ía con las e is as li e a ias “Papel de Aleluyas”, “Gace a
Li e a ia, “Al a ” o el dia io “La P o incia”101. Sin emba go, la llegada de sus hijos
me ma ía la capacidad de p oducción li e a ia de la esc i o a du an e algunos años,
p ác icamen e has a que en 1934 publica a Bosque sin salida; ob a inspi ada en lo que
ue el cen o de su ida en esos años, su amilia. En es e lib o de poemas, dos de sus
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
99 Desconocemos po qué la au o a u ilizaba es e pseudónimo pa a i ma sus ob as. Sabemos que Bulnes
es un apellido noble amilia pe o igno amos la elección del nomb e Félix. Nos ha sido imposible
conc e a la ascendencia de los Bulnes po pa e del abuelo ma e no de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas po
la a iedad de amas de nobles exis en es y los agos ecue dos del hijo de la au o a, José Rogelio
Buendía.
100 Como bien se ecoge en el epaso de las an ologías onubenses de es e abajo exis ie on jun o a Ma ía
Luisa Muñoz de Va gas o as poe as como Ma ía del Odiel, Isabel Teje o o Pe a C espo. Sin emba go, es
di ícil encon a sus nomb es en alguna an ología o enciclopedia.
101 Ve el apa ado 3.1.
!
102!
es secciones es án dedicadas espec i amen e a sus hijos (“Poemas niños”) y su
ma ido (“Va ia y múl iple”).
El 19 de diciemb e de 1928, la au o a dio a luz a su p ime hijo, José Rogelio,
y es años más a de, el 15 de mayo de 1931, a su hija Rosa Ma ía. De es a e apa
ma e nal de la ida de Ma ía Luisa Muñoz de Buendía se conse an o og a ías,
es ampas amilia es que son e lejos de elicidad102. La ida ma imonial de ambos
anscu i ía p incipalmen e en la ciudad de Huel a. Po lo gene al, se a a ía de una
ida anquila y hoga eña. El día a día de la esc i o a sucede ía en e las pa edes de la
emp esa amilia , su p opia casa y la esidencia ma e nal. Sin emba go, los p ime os
años de ma imonio con as a ían con los enide os, pues o que el es ado de salud
ines able del esposo de la esc i o a obliga ía a la amilia a cambia su esidencia a la
capi al mad ileña. En 1934, “Rogelio pasó a si uación de exceden e po en e medad”103
(Díez U ueña, 1978: 32).
En gene al, e a un ma imonio eliz basado en el amo y espe o mu uo. La
única di e encia en e ambos e a la de oción eligiosa de ella mien as que Rogelio
Buendía demos aba su indi e encia a la eligión, que asociaba a la supe s ición y al
a aso cul u al, demos ando además se an icle ical.104
2. 3. Gue a y posgue a
La au o a con inuó publicando en el dia io “La P o incia” has a al menos
1936105, y, pos e io men e, en su suceso el no icie o “Odiel”. Más adelan e, sabemos
que se io obligada a i i en Mad id debido a los p oblemas de salud que padeció su
ma ido, quien pe manece ía en un sana o io de la capi al española has a diciemb e de
1942 (Díez U ueña, 1978: 53). La es ancia en p isión de Rogelio Buendía106 du an e
unos años ue decisi a pa a cambia la au o a su esidencia a Mad id y saca a su
amilia adelan e. En es a época, Mª Luisa Muñoz de Buendía se es o za ía po hace
ing esos ex as esc ibiendo poemas y cuen os que publica ía en di e en es e is as
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
102 Véase los anexos.
103 En ninguna de las biog a ías que hablan del au o se ecoge in o mación sob e es a en e medad.
104 Ex aído de nues a en e is a con el hijo de la au o a, José Rogelio Buendía.
105 La úl ima colabo ación de Muñoz de Va gas en el dia io ue el “A ículo de exal ación a la pa ia” con
echa de 12 de oc ub e de 1936 y con mo i o de la Fies a Nacional de España. En es e mismo año la
Falange Española comp a el o a i o y meses más a de eapa ece ía bajo el nomb e de “Odiel”.
106 El médico y poe a ue P esiden e del Pa ido de Izquie da Republicana en Huel a azón po la que se
le enca cela ía. Su salida de p isión se debió a la buena elación que Ma ía Luisa Muñoz man enía con
Zi a Polo, cuñada de F ancisco F anco. Así nos lo ha ansmi ido su hijo José Rogelio en una en e is a.
!
103!
mad ileñas como “Hoy” o “Le as”107. Asimismo, segui ía inculada con su ie a na al
en iando a ículos en p osa o en e so. Publica ía en el suplemen o “Le as” del dia io
onubense “Odiel”, suceso del dia io “La P o incia”. En es a es apa de su ida la au o a
ambién end ía que hace en e a uno de los capí ulos más sinies os de su ida
pe sonal, como se ía su en en amien o con miemb os del Mo imien o Nacional, as el
a es o de su ma ido en una momen ánea de ención que queda ía en una me a anécdo a.
Es a época de decadencia económica y polí ica as la posgue a, a lo que se
unía la en e medad del ma ido de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, se i ía a la
a iculis a pa a p oba sue e como d ama u ga y esc ibi ob as de ea o con las que
ob ene nue os ing esos. En e es os abajos es a ían algunos í ulos conse ados en la
biblio eca de José Rogelio Buendía como El Pueblo, Única y El Mué dago108 o Calle
de la ama gu a109. Tí ulos no ecogidos en ninguna an ología de ea o ni egis ados en
ningún luga bien po no habe se ep esen ado, o publicado, o bien po habe es os
posibles esc i os desapa ecidos como consecuencia de la de as ado a des ucción de
los ea os du an e la Gue a Ci il Española. A lo que hay que añadi la escasez
documen al sob e el géne o d amá ico y de es udios de in es igación en nues o país.
Empe o su ínculo con las ablas españolas no se educi ía solo a la c eación
de ob as, sino ambién a la ep esen ación, llegando se la p o agonis a de ob as como
Rosina es ágil, comedia del esc i o , d ama u go y emp esa io español mode nis a
G ego io Ma ínez Sie a110; aunque sus mi as a ís icas iban más allá de la on e a
nacional. Ap o echa ía su conocimien o del inglés pa a impo a a e del mundo
cul u al ex anje o, aduciendo y adap ando ob as de au o es ingleses.
Pa alelamen e con su dedicación al ea o, la au o a con inua ía colabo ando
en la p ensa onubense con eseñas y c ónicas sob e emas di e sos; al iempo que
conec a ía y asimila ía nue as endencias na a i as de posgue a y que plasma ía en su
p ime a no ela osa, To os y palomas (1940).
Es os años de esidencia en la capi al mad ileña pe mi i ían a la esc i o a
conoce los en esijos no solo del ea o, a e po el que sen ía g an pasión, sino ambién
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
107 Edición li e a ia donde se publica ía el cuen o “Canción Lejana” el cual se conse a en la Biblio eca
de José Rogelio Buendía en Mad id.
108 Como ya se ha mencionado, es as ob as se conse an en la biblio eca de Rogelio Buendía en Mad id.
El Pueblo apa ece como comedia d amá ica o iginal en es ac os esc i a po Félix de Bulnes en una
edición de la emp esa mad ileña U ocla-Teje o si a en la Calle Cons an ino Rod íguez nº 21 de Mad id.
109 De es a ob a se conse an los cuad os quin o, sex o y sép imo en la biblio eca de José Rogelio.
110 En la biblio eca del hijo de la au o a se conse a una edición de la ci ada ob a de ea o con una
dedica o ia del au o “Pa a la seño i a Luchy Muñoz de Va gas, deliciosa in é p e e de Rosina es ágil”.
!
104!
po el cine en el momen o de su consolidación en España. A e nue o inculado a la
eclosión audio isual en el que ambién supo consolida elaciones con sus más al os
ep esen an es, como se ía Lau ence Oli ie , uno de los ac o es y di ec o es de cine
b i ánico más impo an es del siglo XX. Y elacionado con es e nue o a e, Ma ía Luisa
Muñoz de Buendía publica ía el cuen o Rueda el amo , di undido en las páginas de la
e is a “P ime Plano” (25 de ab il de 1943) y u ilizado más a de pa a el guión de una
película. (Ra ael U e a, 1999: 21).
2. 4. Úl imos años
!
En 1946, al gana Rogelio Buendía po oposición una plaza de médico en
Elche, el ma imonio se aslada ía a la ciudad alican ina du an e unos años. Sin
emba go, Ma ía Luisa no a da ía mucho en hace sus male as y aslada se a la capi al
mad ileña, donde pode cumpli su sueño y dedica se al ea o aunque se man u iese
sepa ada de su esposo111. Sepa ación que la au o a sal a ía siemp e que podía con
isi as a Alican e; lo que al mismo iempo le p opo ciona ía conoce nue os medios de
comunicación donde da ía a conoce algunos de sus poemas y ob as. La e is a
alican ina “Cuade nos Li e a ios” y el p og ama adio ónico “El en anal li e a io”
se ían sus p incipales escapa a es.
No obs an e, Muñoz de Buendía ambién con inua ía colabo ando con e is as
nacionales y la p ensa egional andaluza. Publica ía a ículos en la edición se illana del
ABC112.
Años más a de, as la jubilación an icipada po en e medad de Rogelio
Buendía, és e se aslada ía a Mad id ins alándose inalmen e con su esposa en la calle
Ma ía de Molina núme o 6. Años de ensión po la igilancia ex ema a la que la
amilia es u o some ida du an e los p ime os meses de es ablecimien o en la capi al
p incipalmen e po la ideología de izquie das de Rogelio Buendía.
A pesa de que sob e es a úl ima e apa de la ida li e a ia de la au o a enemos
escasos da os, sabemos que se dedicó undamen almen e a la adap ación de ob as
ea ales en lengua inglesa. Así, en mayo de 1950, adujo y adap ó la ob a Tu muje y
mi muje , de Some se Maugham, y, un año más a de, La son isa de la Gioconda113,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
111 In o mación ex aída de nues a con e sación con el hijo de la au o a, José Rogelio Buendía.
112 El 30 de julio de 1946 se publica ía el a ículo en p osa i ulado “Huel a T opical”.
113 En la biblio eca de José Rogelio se conse a una 4º edición de la ob a.
!
105!
de Aldous Huxley. En 1952 hizo o o an o con His o ia de un ma imonio y The
Fou pos e , de Jan Ha og, y Po encima de la ida114, de Some se Maugham. E
igualmen e sabemos que ealizó una adap ación de Body and Soul de A nold Bene . Al
pa ece llegó a esc ibi ella misma a ias comedias, en e las cuales Des ino’s Ho el,
con dos e siones, española e inglesa, apa ece mencionada en la con apo ada de su
ob a Bosque sin salida, y de la que no enemos más no icias, a pesa de que Valbuena
P a la da como publicada115.
En es os úl imos años, la amilia Buendía-Muñoz adqui ió un inmueble en la
capi al mad ileña. Se ía és a una e apa de calma y es abilidad pa a la amilia, con el
eg eso de Rogelio jun o a su muje y sus hijos. E apa que a o ece ía además que
Ma ía Luisa Muñoz se dedica a a la d ama u gia116. En Mad id, la esc i o a esc ibi ía
sus úl imas ob as. Una se ie de cuen os y poesías des inados al público in an il, como
Cuen os selec os (1951), La P incesi a de Sal (1967), Llu ia en e ano (1967) y el
cuen o Como el humo del en (¿); así como o as dos ob as di igidas a un público más
madu o y bajo el epíg a e de “no elas osas”, El amo no pide pe miso (1958) y T es
días de amo (¿).
Finalmen e, la au o a allece ía en Mad id el 2 de no iemb e de 1975117.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
114 Es a comedia se es enó en el Tea o Ba celona el 20 de no iemb e de 1952, según Puebla López-
Sigüenza (2012), Colección Tea o, Mad id, Edi o ial Escelice , p.111.
115 Sob e la p oducción d amá ica de posgue a exis e un g an acío documen al debido p incipalmen e a
la censu a impues a bajo el égimen anquis a y, po la escasez de ex os conse ados.
116 Así lo eseña en una ca a pe sonal conse ada y esc i a po la au o a el 30 de sep iemb e de 1953 en la
ciudad alican ina de Elche.
117 La echa del allecimien o de la au o a la conocemos po una esquela publicada en el dia io “ABC” el
día 2 de no iemb e de 1975. Se celeb ó su une al en la Pa oquia jesui a San F ancisco de Bo ja, en la
calle Se ano 104 de Mad id.
!
106!
3.1. Poesía
A pesa del ca ác e mul i acé ico del conjun o de su p oducción, la poesía
ocupa en és a un luga cen al, no sólo po se el géne o que cul i a de mane a más
asidua y a lo la go de oda su ida, sino po que esul a se , asimismo, el único en el que
encon amos esul ados más homogéneos, en la o ma de es lib os y nume osos
poemas publicados en di e en es e is as y pe iódicos.
La ob a poé ica de Ma ía Luisa Muñoz cons i uye una in e esan e mues a de
la e olución de la poesía española de su época. En ella, la esc i o a cul i a unos e sos
pos mode nis as donde se ap ecia el descenso a lo co idiano, la elajación del
e o icismo y la p esencia ín ima del poe a, elemen os ca ac e ís icos de su oz y que
nos p oponemos a analiza a pos e io i. Muñoz de Va gas se sume ge en el ecue do de
su in ancia, le can a a la p ima e a o al o oño, dedica e sos a su mad e, a sus hijos, a
la na u aleza diseminada en a boledas, sie as, íos, mon añas, e cé e a. Los e sos de la
au o a es án eñidos de melancolía en una línea omán ica que no abandona. Se a a de
una oz enso dinada que can a a la emoción, a la exp esión p oyec ando su es ado
anímico sob e su mundo ci cundan e:
Si odas las osas se deshojan,
odas, menos la oja
que la e de amo .
Tiembla igual que un mimb e,
can a igual que un a e
pe o nadie sabe
quien la enamo ó.
Todas las osas mue en
cuando llega el ío
menos es a osa
en el pecho mío.
3. TRAYECTORIA LITERARIA
!
107!
Es una con inuidad de aquel desga o sin es idencias que ecue da a
Bécque y que pa ece habe condicionado el quehace y la isión de Ma ía Luisa
Muñoz de Va gas. “La poesía de Bécque , an cla a y anspa en e, donde odo pa ece
esc i o pa a se en endido, iene su encan o, sin emba go, al ma gen de la lógica”
(Al a , 1994: 204).
De es a dedicación poé ica se desp ende el gus o de la au o a po un es ilo
na u al y espon áneo, a ín a la ob a Juan Ramón Jiménez y bajo cuyo nomb e se si úa,
po medio de un p ólogo, la p ime a edición lí ica de la au o a, Bosque sin salida
(1934). Empe o, además de la in luencia de Juan Ramón, p esen e an o en el ecu so a
las o mas popula es como en su ca ac e ís ico lenguaje poé ico, el conjun o de la
poesía de Ma ía Luisa Muñoz de Buendía desp ende concomi ancias con oces de o os
con empo áneos como Ga cía Lo ca, An onio Machado, Albe i y Rubén Da ío, con los
que además compa e página en algunas e is as de la época (como la “Gace a Li e a ia
o “Papel de Aleluyas”).
G osso modo su li ismo ondea al compás de aquellos poe as que comenza on a
esc ibi en la década de los ein e imbuidos, algunos, po la e ien e ul aís a, pe o la
mayo ía con agiados po el simbolismo a dío y la majes uosidad popula de Rubén
Da ío. El mode nismo de és e y de sus co i eos empezó a se o a cosa cuando lo
in adió un delibe ado p o incianismo elado de i onía, un ono coloquial y
au obiog á ico (Maine , 1981: 193):
Como una niña ubia,
con un blanco babe o,
la luna llena
se pasea po el cielo.
Luna, lune a,
¿quién e almidonó el babi
que as an hueca?
Sal a a la comba con un a o
odo de pla a y de c is al,
con un co del
de seis colo es
que el agua sacó del ma .
!
114!
¡Oh osas blancas en e esca yed a,
sob e el cla o callado.
¡Deshojaos, blancas osas, deshojaos
y ne ad sob e el iejo eclado
que co ie on las manos de muje es
que enían los cabellos empol ados!
¡Oh osas blancas de sua e a oma
en ja ón esmal ado!
¡Deshojaos, blancas osas, deshojaos!
¡Cub id con ues a nie e el iejo piano
donde due men las almas de muje es
que ocaban sona as de Be ho en,
pa anas, minue os…
y e an, como oso as: osas blancas
sus lindas cabeci as, soñado as,
de cabello empol ado!
En es a ocasión, la au o a hace uso de “La e ocación del siglo XVIII”, ópico
de la poesía mode nis a e in oducido po el p opio Rubén Da ío en P osas p o anas y
que con inua on no pocos de sus imi ado es españoles. Se a a de un siglo XVIII más
ococó que neoclásico del que se des aca la mezcla de sensualidad y delicadeza que
jus i ica la compa ación de la igu a emenina con la osa, imagen con la que apa ece
ya, en es e poema inicial, el ema de las lo es, que, más allá de su la ga adición
poé ica an e io , hab á de se uno de los más ecuen es en su poesía al mismo iempo
que lo hace la ep esen ación de la igu a emenina.
La mé ica del poema, una sil a mode nis a, en la que el au o p e ende
in undi cie a musicalidad con la epe ición del asonan e ( écnica ambién ípicamen e
mode nis a), nos indica que la au o a es aba muy amilia izada con el lenguaje poé ico
y los ópicos del úl imo mode nismo español.
Los mo i os lo ales, el colo ido y la sensualidad eapa ecen en “A la lo de
lobo”123, que, den o del localismo olklo is a, e leja la in luencia del colo ismo de
Sal ado Rueda:
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
123 Poema publicado en “La P o incia” el 19 de junio de 1922 y con ex ualizado en la Sie a de A acena.
!
115!
Yo e ha ía emblema de la Sie a,
us pé alos son cá denos mo ados y iole as
como los dulces onos de las iejas mon añas,
de las egias ho ensias y las ingenuas mal as
que c ecen en los bosques somb íos de cas años;
que amba do ado lle as sob e u co azón
un pedazo de cielo a la pues a de sol.
Tu nomb e es la a monía sup ema de la ida: Flo ,
mágica palab a sín esis de la o ma y el colo .
En i i e la osa, los li ios, el cla el,
u alma es el pe ume, de i nace la miel.
Lobo, palab a ebosan e de ene gía y pasión,
de ue za, de enganza, de odio, ¡de ambición!
Flo de lobo, Reina de la mon aña:
Yo e ha é emblema de la Sie a:
¡Tienes los onos mal as y ojos de su ie a!
Los siguien es e sos de “Félix de Bulnes” se plasma ían en el dia io “La
P o incia” meses más a de (el 13 de ab il de 1922). En es a ocasión, la au o a ab ía
o a línea emá ica de cie a impo ancia en su ob a, la eligiosa, a a és de una
“Plega ia” donde Dios es el des ina a io de la súplica:
Jesús: haced que en mis labios
no b o e el ag a io
que hie a a mi he mano,
haced que mi mano
iegue y no ecoja
la lo y la hoja
que aleg a el camino
de los pe eg inos
que c uzan la ida…
Haced que abajen mis b azos,
que me guíen mis pasos
hacia u clemencia.
¡Dadle cla idad a mi in eligencia!
!
116!
A mi co azón, Seño , dadle amo
y a mi alma, pe dona Seño
sus laquezas.
El ca iz eligioso de los e sos obedece ambién al con ex o en el que esc ibió
la au o a, época en la que se le exigía a la muje no sólo de oción eligiosa, sino una
ac i ud inocen e. Del poema, de nue o una sil a mode nis a (publicado un Jue es
San o), emana un suje o lí ico que ansía encon a el pe dón di ino y el camino del
bien. Se a a de una plega ia u o de esa ins ucción eligiosa p econizada, bajo el
pa adigma “ángel del hoga ”, po los mo alis as del siglo XIX y XX y con el que se
abó el modelo de muje : a en a, sumisa y elegada al ámbi o de lo p i ado; y más si
desea eje ce la esc i u a debe á cen a se en emas cu sis o eligiosos. En es a ocasión,
el yo del poe a se alinea a un espí i u necesi ado del pe dón y el auxilio di ino, y sob e
el que olca á sus anhelos de consuelo.
Dos años más a de, la au o a i umpi á nue amen e en el campo de la p ensa
abo dando es a emá ica eligiosa con “La Escala San a”. Aho a bien, es e o o poema
ue esc i o con mo i o de su iaje a Roma y que, publicado en la e is a onubense
anual “Semana San a”, pasa ía después a Bosque sin salida:
Escale a sag ada, escala San a
manchada po la sang e de Jesús
escale a Sag ada, has a subi e
yo nunca supe lo que ue la c uz
la C uz que po noso os su ió C is o.
Escale a Sag ada, yo no he is o
el má mol encendido po su di ina huella
pe o sen ía
que las go as de sang e e an es ellas
luz ceni al den o del alma mía.
¡Oh Jesús mío! Po lo que ú su is e
po ajenos pecados
mi co azón, aso de sang e humana
en el sag ado má mol yo e hubie a olcado.
!
117!
Ambos poemas, jun o con o os es: “A Nues a Seño a”, “Como una
golond ina” y el “Romance del Jue es San o124” y que se án incluidos más a de en
Bosque sin salida, modelan el mundo poé ico eligioso y de ocional de la au o a. Si
bien, en es e caso, se ap ecia ya la in luencia neopopula is a de la poesía de Lo ca y
Albe i con sus eminiscencias de la adición, la poe a no duda en escoge unos e sos
pu amen e simbólicos a a és de la Escale a Sag ada y la C uz pa a habla de la
mue e de C is o, de la c uci ixión, como lo hicie a Lo ca en “Oda al San ísimo
Sac amen o del al a ”.
Más allá de es as p ime as incu siones en la poesía eligiosa, la oz poé ica de
la au o a con inúa e olucionando y mos ando nue os ecu sos de la adición li e a ia
mode nis a como el can o a la na u aleza con odas al o oño y a la p ima e a, y que
con igu an una g an pa e de su ob a poé ica. Así, en el poema “Que sea la ba ca
ue e” (17-11-1922), incluido en Bosque sin Salida, el omance oc osilábico e e be a
una musicalidad mode nis a con el uso de la ima consonan e den o del esquema de la
cua e a asonan ada de las es p ime as es o as (el mismo u ilizado en los alejand inos
de “A la lo de lobo”):
El o oño a pin ando
el campo con sus pinceles,
P ima e a no ado nó
con al a e sus e geles.
Po en e las alamedas
deja on los ca denales,
pe didos man os de pú pu a
en edados en osales.
Oc ub e en campos de Có doba,
el Guadalqui i somb ío,
en el césped de la al omb a
se ha do mido el amo mío.
Palios de o o sob e el ío,
a as de pla a los sauces,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
124 Publicado es e úl imo igualmen e en las páginas de “La P o incia” (29-3-1934) con el í ulo
“Mad ugada de Vie nes San o” e ilus ado con dibujos de José Caballe o.
!
118!
mi co azón es la ba ca,
u mi ada ompe el jaspe.
La elección del ema o oñal, con su melancolía, in oca a la ob a de Machado o
Juan Ramón Jiménez, in luenciados po el k ausismo, imbuidos po la necesidad de ese
con ac o con la na u aleza, que no dudan en ansmi i con la desc ipción de e sos que
se con ie en en au én icos lienzos es acionales. Ma ía Luisa Muñoz, en ez de can a a
los “Campos de Cas illa” como lo hicie a Machado, can a a la ciudad co dobesa, al
Guadalqui i , a Huel a, a Se illa, po que su mundo lí ico se sus en a en paisajes
melancólicos y ja dines mo ecinos andaluces. Son unos e sos, además, ade ezados
con el ing edien e del amo , añadiendo aún más oman icismo si cabe. En ellos, la
poe a empieza a desnuda su alma con sigilo, hablándonos de cómo el amo en a en su
ida, pa a lo que u iliza la me á o a del jaspe. Jaspe que ompe su co azón helado. Es la
p ime a ez que la poe a se since a. Y lo hace en los úl imos e sos del poema.
Pe o aun an es de que empiecen a apa ece el es o de las composiciones que
pasa án de la p ensa al lib o de 1934, es necesa io deja cons ancia de un episodio que
nos pe mi e ap ecia mejo el g ado de inse ción de Bosque sin salida en la poesía de su
iempo y que, a la ez, an icipa la pos e io dedicación de la au o a a la aducción y
adap ación. Se a a de la publicación de la aducción de algunos de los English
Poems, de Fe nando Pessoa, quien po esas echas enía alguna elación con Rogelio
Buendía y Ad iano del Valle, como ha señalado An onio Sáez Delgado (1999: 3-4), y
que ue on aducidos del inglés po Mª Luisa Muñoz de Buendía y Rogelio Buendía.
En ese mismo núcleo angua dis a onubense, conec ado a su ez con la
angua dia po uguesa, su ge en 1927 la e is a “Papel de Aleluyas”, undada po
Rogelio Buendía, Ad iano del Valle y Fe nando Villalón. La publicación, de
pe iodicidad mensual, u o una ida co a (desde julio de 1927 has a julio de 1928),
pe o supo euni en sus páginas algunas de las p oducciones li e a ias más
ep esen a i as de ese escena io angua dis a en el que se mo ían, en e o os, Ra ael
Albe i, Ramón Gómez de Se na, Ge a do Diego, Eugenio D’O s o Luis Ce nuda
(Isso el 2007: 19; Osuna 2005: 35). Y, además, ambién esc ibi ía, Ma ía Luisa Muñoz
de Va gas. Un conglome ado de au o es que, si bien p oclamaban inno aciones
li e a ias y apues an po la mode nidad- eslóganes de un mani ies o u u is a
engend ado en F ancia-, sus ob as no deja on de se más que una con inuidad de ese
mode nismo a dío (De To e, 1965: 538).
!
119!
En el núme o 1 de “Papel de Aleluyas” (julio de 1927), la p ime a página ya
ab ía con el poema “Noche” de la au o a ( i mado con el pseudónimo “Félix de
Bulnes”), jun o a un ela o de E nes o Giménez Caballe o y un dibujo de Ba adas y, en
las sucesi as páginas de es e núme o, apa ecían ambién p oducciones de Ge a do
Diego, Fe nando Villalón, Ramón Gómez de la Se na y Manuel Halcón. La oz poé ica
de la au o a con inúa desnudándose, como enía sucediendo en sus úl imas
publicaciones, haciéndose cada ez más anspa en e pa a habla del sen imien o más
uni e sal, el amo :
!
¿El amo , que se á?
Es algo que se a... que se a. —
Una luz que se enciende, se apaga
Y hace mayo la oscu idad.
Y con es a elección emá ica, el amo , en uel o en el halo de mis e io y
oscu an ismo de la noche, Muñoz de Va gas no duda en hace uso de un lenguaje
coloquial y sencillo, el que se á o a de sus señas de iden idad jun o con los balua es de
es a nue a es é ica y donde sigue cob ando impo ancia la mé ica adicional (con
es o as con e sos de a e meno ). En es a cabece a de ambien e poé ico gene acional,
egen ado po los au o es del 27, ol e ía a publica seis b e es poemas sob e el amo
(en el núme o 3): “C is al pin ado”: “Campanillas”, “Ke messe”, “Cancioncilla”,
“Cuna” y “Mimb e” y que se in eg a ían después en Bosque sin salida.125
Pe o “Papel de Aleluyas” no se ía la única e is a “ul aís a” donde la jo en
poe a e e ía su ingenio. La e is a “La Gace a Li e a ia”, semana io undamen al en
la e olución de la li e a u a española de la época, cede ía una de sus páginas a es a oz.
Muñoz de Va gas publica ía ambién -den o del ma co con ex ual gene acional del 27
(conc e amen e el día 15 de no iemb e de 1927)- es nue os poemas126 que pasa ían
igualmen e a Bosque sin salida: “Niña bo dando”; “Ma ine a” y “Luna lune a”. Cada
uno de ellos e leja una mé ica b e e pe o de gi o ingenioso, p opia de la enunciación
o al y que ca ac e iza a es e ipo de composiciones. De es e modo, la au o a con igu a á
el es ilo de su p ime a ob a poé ica, Bosque sin salida, sencillo, limpio, cla o,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
125 En los núme os 2 y 4 de “Papel de Aleluyas”, la au o a publicó ambién dos b e es ela os en p osa
bajo el í ulo De la dulce Ingla e a.
126 Bajo el í ulo “Poemas andaluces”.
!
120!
anspa en e y con es uc u as que a o ecen la nemo ecnia a pa i de epe iciones de
palab as y e sos, enume aciones y has a agmen os de discu sos e e idos, sob e odo
de discu so di ec o, ípico de la poesía adicional o al.
A odos esos poemas eu ó icos deben añadi se o os dos: “Fe ia mojada”
(sob e la llu ia y la Fe ia de Ab il) y “Hojas nue as” (sob e el deseo de aboli la
angus ia) y que la au o a publica en 1925 en o a de las e is as undamen ales de la
angua dia española, la gallega “Al a ”. En ellos, el e so lib e segui á siendo el
p o agonis a de la musicalidad, e so polí ono de o igen ancés y que cul i a ía Juan
Ramón Jiménez en el mode nismo hispánico. Voz que se i ía una ez más de
inspi ación a nues a c eado a.
Sin emba go, du an e sie e años no se di undi ían nue os poemas de Luchy,
pe iodo de p oducción poé ica escasa que coincidi ía con una de las e apas más elices
de su ida, el nacimien o de sus dos hijos, José Rogelio y Rosa. Años de dedicación a
la ma e nidad que, de mane a au omá ica e inconscien e condiciona ía sus nue as
imas.
Has a el 7 de julio de 1934, la sección “Le as” de “La P o incia” no
dedica ía la página cen al a es nue os poemas co os de “Félix de Bulnes”: “Niña
bo dando”, “Cán a os ojos” y “Lechuga”. Asimismo, en el mismo pe iódico apa ece ía
o o i ulado “Colegialas”. Incu siones que p econizaban la apa ición de una oz
poé ica eno ada y ma cada po un nue o ono, más coloquial, sencillo, popula e
in an il. Signos de iden idad que oma ían o ma en la p ime a edición poé ica de la
au o a, Bosque sin salida.
Con pos e io idad a la publicación del lib o, con inua ían apa eciendo en
p ensa nue os e sos de Ma ía Luisa Muñoz has a p ác icamen e el inal de su ida.
Así, po ejemplo, en “Calle de Enmedio” homenajea la poesía de su compañe a de
gene ación Ca men Conde, poema publicado en el dia io amilia el 13 de ma zo de
1935. Al día siguien e, y en la misma cabece a, la jo en poe a, con mo i o del
homenaje al e ce cen ena io de Lope de Vega esc ibi ía el poema “La on a de los
milanos” :
Mí ala po donde iene
la Ton a de “Los Milanos”,
con una son isa boba
y un li io azul en la mano.
!
121!
La mad esel a del campo
le pe uma su es ido,
los paja illos la aleg an
con sus más g aciosos inos.
Y cuando la noche llega
una es elli a se baja
pa a se i le de ela
y alumb a le su camino.
Todo el mundo la con empla
con la es elli a en la mano;
pa ece una luna nue a
la on a de los Milanos.
En la p ima e a de ese mismo año, la cabece a za agozana “No es e”, con
mo i o del homenaje que el esc i o Tomás Se al y Casas ealizó a las muje es he oínas
angua dis as en la ci ada e is a127, di undi ía nue os e sos de la au o a: “Á bol” y
“Balada”. En es a ocasión, enunciaciones de can o al amo , a la espe anza y a la
p ima e a.
En es a década de los años ein a, de eclosión de e is as li e a ias, nace ía
o a de las cabece as señe as de la li e a u a española. La e is a gadi ana “Isla”, que de
la mano de su undado Ped o Pé ez Clo e , di undi ía un conjun o de c eaciones
li e a ias de au o es jó enes y cul i ados128 en ambien es mode nis as y angua dis as.
Y en su p ime a e apa, conc e amen e en el núme o 7 (1935), igu a ía la oz poé ica de
Ma ía Luisa Muñoz de Buendía con su poema “P ima e a”:
Pe umada de soles
y de llu ia bañada,
la P ima e a ha en ado
can ando en mi ja dín.
Viole as la es ían,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
127 La ci ada edición acogió ambién las p oducciones de Ca men Conde, Me cedes Balles e os, Elena
Fo ún, Jose ina de la To e, Dolo es A ana, Rosa io de Velasco, Ma ía Cega a Salcedo, Rosa io Suá ez-
Cas ielo Ángeles San os, No ah Bo ges de To e, en e o as.
128 En e ellos igu a on Ra ael La ón, Ángel Valbuena P a , Juan Ruiz Peña, Ad iano del Valle, Ped o
Pé ez-Clo e , Dionisio Rid uejo, Luis Felipe Vi anco…Pa a una mayo in o mación consúl ese el abajo
de Juan An onio He nández Gue e o, Cádiz y las gene aciones poé icas del 27 y del 36: La e is a
"Isla".
!
122!
osas la desnudaban,
deshojándose a pé alos
sob e su piel de ab il.
Noc u nos uiseño es
a pegiaban su can o,
sus pies en los a oyos
e lejaban la au o a
y odo su ubo
se o naba amapolas.
Una ez más, la au o a ha ía uso del me o co o y de su p edilección po la
pe cepción del paisaje, al es ilo becque iano, en ese in en o de salida del mode nismo,
buscando un encuen o co dial con la na u aleza. Es a sencillez lí ica que p oclamaba el
oman icismo y que la au o a cul i a ía ex p o esso. Con es e mismo es ilo y en es a
misma e is a, pe o en una segunda e apa de la misma (en 1939), se publica ían cua o
nue os poemas de Luchy: “Mañana”, “Se anilla”, “Cigüeñas en los igales” y
“Noche” (y que con igu a ían un adelan o de lo que se ía su segunda publicación
poé ica Llu ia en e ano).
Po o a pa e, el inicio de la Gue a Ci il española (1936) ma ca ía un an es y
un después en el país. El con lic o a mado en e el bando nacionalis a y epublicano, al
que ine i ablemen e había que alinea se, ma có la senda de la ayec o ia li e a ia de los
años 30. Si bien, a inales de la p ime a década del siglo XX empeza on a i umpi en
oda España e is as li e a ias que se con i ie on en au én icos escapa a es de la
c eación li e a ia española posmode nis a y del can o a la pu eza, a pa i de 1936 los
emas de la c eación poé ica se cen a ían en e leja la ealidad del con lic o. Sin
emba go, la poesía de Ma ía Luisa Muñoz de Buendía pe manece ía inal e able
emá icamen e, lo que no su p osa129, a la que dedica ía es ue zos loables po exal a
los nue os alo es ideológicos del dia io amilia “La P o incia”. Aho a bien, an o las
e is as de un bando como de o o con inua ían con sus p oducciones li e a ias y
di usiones, c eaciones que aba caban una g an a iedad gené ica de es ilos. De la
misma o ma que las cabece as su gidas con unos p opósi os más unánimes – como las
nacidas pa a di undi las ob as de los poe as de la gene ación del 27 y 36 – con inua ían
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
129 Véase el apa ado de la p osa de la au o a.
!
123!
con su legado, como lo ue la ci ada “Isla” o la co dobesa “A do ”. En es a úl ima,
nacida as culmina el con lic o a mado, Ma ía Luisa Muñoz ol e ía a plasma sus
e sos jun o a o os poe as de gene ación como Juan Ramón Jiménez, Emilio P ados,
Ped o Pé ez-Clo e , Ra ael La ón, Rogelio Buendía, Concha Méndez, Eleaza Hue a,
en e o os muchos más. En es a ocasión, la jo en poe a eg esa más in ospec i a pa a
habla del ema i al de la soledad con el omancillo i ulado “Ay soledad campanilla
blanca”.
La década de los cua en a supuso una con inuidad en la c eación del mundo
poé ico de la au o a g acias a e is as como “Tajo”, “Le as”, la mad ileña “Hoy”, la
alican ina “Cuade nos li e a ios”130 o la onubense “El san ísimo osa io” donde
p opala ía el sone o “Nubecillas blancas”, el poema en p osa “las ho as”, la quin illa
“Un manzano en lo ”, “P ima e a” o el illancico “anegadi a de amo es”. Y ambién
g acias al p og ama adio ónico alican ino “El en anal li e a io”, donde la au o a
di undi ía los poemas “Sa dinas”131, “In ie no” y “Quien me lo dijo p ime o”, jun o
con “Nubecillas blancas” y “Na cisos blancos”. En ellos, la nos algia y melancolía de la
au o a se apode a de los e sos. Como una con inuidad a la poesía mode nis a, Ma ía
Luisa Muñoz de Va gas nos e e i á los emas i ales del paso del iempo, el ecue do
de la in ancia y la año anza po la ie a que le io nace , Huel a. Condensa á en
di e en es sone os y quin illas la belleza po el ma , el campo, la Sie a o simplemen e
la luz, iluminado a de su alma.
El úl imo poema publicado de la au o a se ía uno dedicado a su más ap eciado
maes o “A Juan Ramón Jiménez”132 en la cabece a poé ica malagueña “Ca acola”, en
1971:
De campos de Mogue ol í yo un día
con un haz lo ecido sob e el b azo;
lo es me deja on el egazo
ibio de sol, de b isa y melodía.
Flo es del b ezo, llenas de a monía;
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
130 Sabemos de la exis encia de la publicación de los poemas “In ie no” y “Quien me lo dijo p ime o” po
las ano aciones que la p opia au o a hizo en su cuade no de no as y que se conse a en la biblio eca de
José Rogelio Buendía.
131 Así lo hizo sabe po esc i o la p opia au o a en su cuade no de no as p i ado.
132 Poema incluido en la edición Llu ia en Ve ano.
!
130!
Un in e és especial o ece “La e eda” en la que, con la ca ac e ís ica
imagine ía u al de es a sección, la au o a, a ojando luz sob e el í ulo de es a úl ima,
pa ece aludi a su p opio camino pe sonal del que esul a insepa able su ma imonio:
La e eda es an es echa
que no cabemos ú y yo...
"Pasa delan e",—me dices—
que quie o e e, mi amo ".
"No, pasa p ime o ú,
que a i quie o e e yo".
La e eda es an es echa
que no cabemos los dos;
po en e igales a
que el soli o madu ó.
Amapolas son los labios
y juncos los b azos son.
Con junquillos se hizo el ces o
y de lo es se llenó.
"Ab azadi os cabemos"...
Y así seguimos los dos.
El diálogo con la poesía de Rogelio Buendía, al que nos e e imos
an e io men e, se ha á p esen e en la siguien e sección, “Va ia y múl iple”, que la
au o a dedica al poe a. Es os e sos son de ca ác e más in ospec i o. El amo se
p esen a, desde el poema inicial, “Bosque sin salida”, como ema p incipal no sólo
como mo i o de e lexión (“Noche”), sino ambién ma e ializado en el diálogo con el
aman e (“Mas ú no lo sabes”), que sus i uye aquí como ecep o de la oz poé ica a los
niños de la p ime a pa e. Pe o an a impo ancia como el diálogo con el aman e iene, a
nues o juicio, la in ospección psicológica y emocional (“Mi angus ia”, “T is eza,
he mana mayo ”).
Aho a, la na u aleza pasa a se me á o a de la emo i idad del suje o poé ico
(“Mon es y co azones”), especialmen e en los poemas de inspi ación ma ina (“Olas”,
“Ma ”, “Como un ba co en la b uma”), aunque el ío como me á o a i al sigue
p esen e en la ob a (“Ni una go a de agua”). Sin emba go, en es a sección ienen menos
!
131!
impo ancia, las o mas popula es aún se encuen an p esen es, como lo hace en “Can e
hondo”.
In eg ados en la es uc u a que acabamos de desc ibi , muchos de los
elemen os ienen dados po las endencias poé icas de la época. Así, la p ime a y más
e iden e es, sin duda, la del Juan Ramón más p óximo a la lí ica popula , como en
Baladas de P ima e a. En ese sen ido, el p ólogo en p osa e leja cla amen e la huella
p opia que el poe a econoce en la ob a de la au o a, pues los mo i os de la poesía de
és a se in eg an en su p osa con o al na u alidad. Juan Ramón elaciona el bosque sin
salida del í ulo con o o espacio ce ado, el pa io (ambos espacios es án abie os, dice,
sólo hacia a iba, “con uga ce cana sólo a la es ella”), con el que iden i ica más que
la ciudad, la ida de la p opia au o a a pa i de la a ición de és a a las plan as, pues,
como el pa io, la au o a gua da ía en su in e io una iqueza espi i ual escondida en la
p opia disc eción de la ida, como si ese luga ce ado escondiese un bosque ondoso
den o.
Es e BOSQUE SIN SALIDA (¿qué ai e espejis a lo ajo a la illa?) puede acumula ,
ap e a sus oncos y sus copas den o de una casa de Huel a, as las apias, al ondo
del in. Y pienso en Ma ía Luisa de Huel a, a bus o, en edade a e an e de su pa io
ín imo, de su bosque penúl imo oda ía, inmensos los dos en su sec e a soledad, como
un lib e oasis del desie o, con uga ce cana sólo a la es ella. Va y iene es ida de
p ima e a, de pa io a bosque, de bosque a pa io, incon able una ho a, después del
ajín isible del día, ab iendo sus lo es poé icas sus cancioncillas en lo al mo ado
c epúsculo segundo.
No menos e iden e es la in luencia de o os poe as con empo áneos: Lo ca, a
pa i del Lib o de poemas, y el Poema del can e jondo (“Baladilla de los es íos”) en
la p ime a pa e, y el del Romance o gi ano en la segunda, al como se puede ap ecia
sob e odo en poemas como “Río gi ano” o “San a Ma ina”; Albe i con el
neopopula ismo de Ma ine o en ie a (muy especialmen e, aunque no de o ma
exclusi a, en los poemas de ema ma ine o) de La aman e y de El alba de alhelí en los
poemas más p óximos a la lí ica popula .
Una de las p incipales huellas que la poesía con empo ánea deja en la au o a
son las ca ac e ís icas me á o as. Así se puede ap ecia po ejemplo en “Río gi ano”:
!
132!
Los álamos, caballe os,
casaca e de de aso,
peluca blanca de seda,
u is e copla acompañan
añendo laudes de pena,
y en p ocesión an siguiendo
us e des aguas, laga o
que bajo el sol se pen ea.
Desde el pun o de is a de la mé ica abundan las es o as de a e meno ,
especialmen e las ca ac e ís icas de la lí ica popula , así como el omance, de cuyas
es uc u as mé icas hace la au o a un uso muy lib e, debiendo des aca asimismo el
deslizamien o de las o mas más b e es (como las ep esen adas en “Coplas”) hacia el
“haiku”, al como se puede ap ecia , po ejemplo, en “Luz de alba”:
Po la mañana el cielo
saluda al sol nacien e
con un pico osado
de su pañuelo.
La au o a p esen a nume osos asgos en común con o as poe as
con empo áneas, como Concha Méndez (Su ido ), Jose ina de la To e (Ve sos y
es ampas y Poemas de la “Isla”), E nes ina de Champou cin (Aho a), o Ca men Conde
(Júbilos), de acue do con el pe il común que aza de ellas Emilio Mi ó en su
An ología de poe isas del 27 (1999). Su ob a con i ma, desde luego, es a p oximidad,
pues en ella encon amos la misma ensión en e mode nidad y adición que se da en
las mencionadas au o as (Bell e 2001), así como las mismas alusiones a la ma e nidad
y la ocasional p esencia in an il.
En elación con el componen e in an il del lib o, hay que des aca que el
mismo año en que sale Bosque sin salida y espondiendo p obablemen e a los mismos
es ímulos, apa ecie on Júbilos (Poemas de niños, osas, animales, máquinas y ien os)
de Ca men Conde, con quien la au o a man u o amis ad134, y Cando : Niños y lo es, de
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
134 También colabo aba en el dia io amilia . De hecho Ma ía Luisa Muñoz de Buendía le dedica la poesía
“Calle Enmedio” en “La P o incia” (13-3-1935).
!
133!
Jose ina Bolinaga, así como las Canciones in an iles ecogidas po Ma ía Rod igo y
Elena Fo ún (Ga cía Pad ino, 1990: 69) y la an ología La poesía in an il eci able
(1934) de Luis Sánchez T incado y Ra ael Oli a es Figue oa (Ga cía Pad ino, 1990:
69). Algunos de sus poemas, como po ejemplo la “Nana de Ma ía Rosa”, ha sido
incluida en la an ología de Ca me Rie a El g an lib o de las nanas (230), o el conjun o
del lib o incluido en el ca álogo Pequeña memo ia ecob ada. Lib os in an iles del
exilio del 39 den o de la sección “La Edad de Pla a y los lib os in an iles: 1920-1938”
(2008: 202).
La inse ción del lib o en la poesía española de su iempo, su a aigo en la
lí ica juan amoniana y la in luencia de los jó enes poe as de la angua dia se ponen de
mani ies o en los comen a ios c í icos que ecibió la ob a135. En algunos casos, an sólo
hay una mención, como en el del dia io mad ileño “El Sol”, del 16 de oc ub e de 1935,
o en el “Almanaque li e a io”, de ese mismo año. También lo hizo la e is a “Isla” en
su núme o 7 (1935):
De Huel a nos ha llegado Bosque sin salida, sencillo lib o de poemas debido a la
exquisi a pluma de Mª Luisa Muñoz de Buendía. Bosque poblado de niños, lo es,
nubes, pája os…Po en e los cuales pasea la au o a, soñando sus bellos juegos
me a ó icos. Ya son las nubes de o oño que maquillados modelos se p ueban
e o osos sus modas del in ie no (31).
Más in e és p esen a, sin emba go, la eseña que “LC” esc ibe pa a la “Re is a
Hispánica Mode na” al año siguien e:
Unas ochen a composiciones b e es epa idas en es secciones: “Poemas niños”,
“Ve eda” (sic), “Va ia y Múl iple”. De ca ác e in an il las de la p ime a, en las o as
dos p edominan las de inspi ación campes e o las de ema ín imo. Lib o bello de
poesía simple; de un li ismo na u al y delicado, las más de las eces. Lle a huellas de
a ias endencias muy mode nas, pe o en lo undamen al no iene, si se sal a sob e
odo el nomb e de Juan Ramón, p ologuis a y paisano de la au o a, elación di ec a
con ninguna de las ó mulas co ien es. Hay en es os poemas y canciones sensibilidad
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
135 Recogido en la con apo ada de Llu ia en Ve ano, se encuen a un comen a io que Gab iela Mis al
incluyó en una ca a a Rogelio Buendía: “saluda muy a ec uosamen e a su compañe a y ag adécele de
modo muy i o el egalo de su lindo lib o de e sos. Us ed sabe, sin que se lo diga, que he sido lec o a
eliz de sus poemas”.
!
134!
muy ina, e nu a sin empalago y g acia de limpio cuño, como de campo abie o y
esco. (217)
Años más a de, Ángel Valbuena P a lo desc ibi ía así en su His o ia de la
Li e a u a Española (1953): “Las inas y ágiles canciones de Bosque sin salida de
Ma ía Luisa Muñoz de Buendía poseen el encan o de lo i o que no en ejece. Risa
andaluza siemp e luida, con pó ico de Juan Ramón. En cambio, es el ponien e
omán ico de Shelley el que e i e en la ina au o a, de b isas nó dicas y elegancia de
e a o de Gainsbo ough. (792)”. La ob a ha sido igualmen e mencionada en o os
es udios sob e la poesía de la época, como el de González Muela y Rozas La
gene ación poé ica de 1927, donde apa ece mencionado jun o a o os lib os de 1934
(1986: 99).
Del mismo modo, la p esencia de la au o a en las an ologías poé icas se ha
basado en g an medida en es e lib o. Así, en la ecien e an ología Peces en la ie a.
An ología de muje es poe as en o no a la Gene ación del 27 (2010) -donde apenas se
nos dice algo de su biog a ía- se ecogen los poemas “Coplas”, “Ke messe”, “Bosque
sin salida”, “Mimb e”, “Ga denia”, “Can e hondo” e “Inconsciencia”.
3.1.3. Llu ia en e ano (1967) #
!
El año 1967 se ía uno excelen e a ni el p o esional pa a la esc i o a y poe a
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas. En ese iempo publica ía no uno, sino dos nue as ob as
poé icas: Llu ia en e ano y La P incesi a de la Sal.
Como hemos mencionado, la au o a ya i ía en Mad id y en es os años
acumula ía ecue dos de su in ancia. La año anza y la melancolía an a se , po an o,
sen imien os p edominan es en es as dos nue as ob as poé icas.
Llu ia en e ano supone una con inuidad en lo e e en e a la elección de
me os, es ilo, selección de emas popula es y el gus o po lo omán ico. Sin emba go,
en ein a años (desde que se publica a Bosque sin salida) ha i ido nue as
expe iencias que han moldeado su oz poé ica. Aho a, la au o a pie de i alidad. Y su
isión del mundo se a imp egnando de melancolía po la lejanía de la ie a na al, la
ausencia de su amado, la ejez y/o la mue e.
El lib o, dedicado es a ez a su hija Ma ía Rosa, ep oduce en su í ulo el del
poema inicial, “Llu ia en e ano”:
!
135!
Es ex aña es a llu ia en e ano,
es ex aña es a paz en mi alma.
(Los niños en la playa
se cobijan, en ano,
bajo los oldos cla os,
a la e a del agua.)
Pienso en i, e ecue do,
y ya no me es emece
el eco mis e ioso de u oz en mi oído...
La llu ia cae en el ma y en diaman es lo ece.
¡Go a a go a en mi alma a cayendo el ol ido!
En él, la año anza y la melancolía se adueñan de la oz poé ica que ecue da el
ma a illoso iempo del aye (conc e amen e sus dulces i encias del e ano en la playa
de Pun a Umb ía), espacio donde la au o a siemp e iene si io pa a pensa en la
ausencia del amado. La di e encia de ono con espec o al lib o de 1934 es ap eciable
en un poema de és e que iene un í ulo p ác icamen e idén ico:
En e ano,
después de una o men a,
el campo odo
es una aleg e ies a.
Como un niño chiqui o
que sus ojos es iega con la mano,
aleg e se despie a.
B illa el sol en la llu ia
que iembla en el manzano,
la yed a se ba niza,
c uje bajo mis pies
la g a a del ja dín
y mis cabellos oza
el ala de un jazmín.
!
136!
El conjun o es á compues o po ochen a y seis poemas que, en es a ocasión, no
es án di ididos en secciones, po lo que esul a di ícil de ec a una es uc u a como la
que se podía obse a en Bosque sin salida, pa eciendo más bien que el lib o hubie a
sido compues o según un o den pu amen e acumula i o. No obs an e, es posible
dis ingui en él algunas se ies elacionadas con episodios de la biog a ía de la au o a,
como las dedicadas al iaje a Galicia (“Galicia”, “A las uen es del Sil”, “A a dece ” y
“La dulce ie a gallega”) o a la mue e de la mad e y el eg eso a Huel a (“La ieja
casa”, “Amo y paz”, “Elegía”, “Dios, sola luz” y “Llan o”).
Más allá de es os casos, sólo es posible ag upa los poemas según c i e ios
emá icos y o males.
El paisajismo del p ime lib o se encuen a igualmen e p esen e en és e
(“Llu ia en Ve ano”, “P ima e a”, “Somb as”, “T illa”, “Balsa de mis sueños”, “Al os
de Sie a Mo ena”, “Las ho as”, “Paisaje”, “Fue el ío”) con la misma pe i encia de
mo i os ma inos (“Salpícame ola”, “Vien o del ma ”, “En e ma y cielo”). El paisaje
apa ece en ocasiones inculado a espacios geog á icos conc e os (“Galicia”, “A las
uen es del Sil”, “A a dece ”, “La dulce ie a gallega”, “G anada”), alguno de ellos
inculado a la p opia Huel a, como “Elegía de la calle de Enmedio”.
Al igual que en Bosque sin salida, la Na u aleza ocupa aquí un luga de
especial impo ancia, con ecuencia ep esen ada po algunos de los elemen os que la
au o a había elegido en el lib o an e io pa a p oyec a su oz lí ica: lo es y plan as
(“Reseda”, “En el ja dín”, “Duda”, “F u illa e de”, “Na anjo”, “A un á bol aba ido po
el ien o”, “Nie an los chopos”, “Na cisos blancos”, “Viole a”); pája os e insec os
(“Rubias abejas”, “El niño y el paja i o”, “Gallo”, “Quisie a sabe ”); o es ellas y as os
(“Misa de alba”, “Quie o coge es ellas”, “Luni a”, “Sec e o”, “Sol”, “buen a esano”,
“Al sol ibio”).
Sin emba go, incluso en es os poemas se puede ap ecia la no a dominan e de
la nos algia y la melancolía que ca ac e iza el conjun o del lib o y que se mani ies a en
ocasiones de mane a explíci a, como en “Nubecillas blancas”, “¿Vol e é?”, “A mi
mad e”, “La ieja casa”, “Amo y paz”, “Elegía”, “Llan o”. En gene al, en e al lib o
de 1934, és e p esen a un mayo núme o de poemas de ca ác e abie amen e
sen imen al o medi a i o, cuyo ema es undamen almen e el amo (“Desengaño”, “Tu
son isa”, “Somb as”, “Pa a se un amo p ecisa”, “Luz silenciosa”, “Ausencia”, “Como
e as an es”, “Un poco de amo ”, “Recue do”, “Inquie ud”, “Aljibe”, “Cau i e io”,
!
137!
“Desespe anza”, “Ay soledad”, “campanilli a blanca...”, “Ju en ud”, “Cuna”, “Temo ”,
“Mad igal”).
Esa misma impo ancia del ema amo oso se mani ies a en los poemas de
inspi ación más cla amen e popula (“El buen ce aje o”, “Al alba la i”, “De pla a y
nie e”, “Can o de Julie a”, “Copla”, “Ve ano”, “Beso”), una o ien ación que p esen a
una e ien e pa icula en la poesía na ideña (“Villancicos”, “Doncel di ino”,
“Anegadi a de amo es”), que conec a ine i ablemen e con poemas eligiosos de
inspi ación popula (“Una paloma”) que hay que elaciona a su ez con o os poemas
de ca ác e eligioso (“Ca ed al”, “Sal as al seño ”, “Dios, sola luz”). Ya hemos
mencionado en su biog a ía que Mª Luisa Muñoz de Va gas ue c is iana p ac ican e y
siemp e alabó el cul i o de las le as sob e es os emas. Así, po ejemplo, lo ha ía con el
lib o “La ies a de las osas” del poe a onubense Díaz Hie o136:
Dis inguido amigo: En es e día del Dulce Nomb e (…) le doy las g acias po su nue o
y bello lib o (…). He moso el í ulo y odos los e sos. Es una aleg ía e como sigue
dando buenos poe as es e ma a illoso cielo de Huel a: Juan Ramón Jiménez,
Rogelio, Mo gado, Ad iano Manzano…y quisie a inclui me yo.. Me dice us ed que
me pa ece su lib o, pues “una isla de op imismo en un ma que se en is ece”, (…).
P ecioso es e poema:
Po el emo de la osa
De deshoja se y no se
Sál ame Vi gen Ma ía,
Sál ame. “
Es e poe a onubense ambién se i ía de uen e de inspi ación pa a la au o a,
como el es o de las ob as de los poe as de su ie a na al, a quienes elogia en cualquie
ca a o esc i o.
Un aspec o esencial del lib o es la p esencia en él del mundo in an il. Excep o
en alguno de los poemas de los años ein a, la p esencia de los niños y la ec eación
del mundo in an il no es aho a an pe cep ible, quizá po habe se con e ido ya en un
elemen o cons an e po sí mismo en la oz poé ica de la au o a. Sin emba go, hay
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
136 Diego Díaz Hie o y la au o a in e cambia on co espondencia como e a habi ual en e la esc i o a con
sus poe as, esc i o es y amigos de su gene ación. Ca as a eso adas en la biblio eca de José Rogelio
Buendía en Mad id.
!
138!
poemas dedicados, desde ue a, al mundo de los niños, como “Ingenuidad” o “Al sol
ibio”, mien as que, en o os casos, ese mismo mundo in an il es u ilizado po la au o a
pa a mani es a sus p opias emociones, como en “A cua o esquinas”.
En ese sen ido, hay que eco da que al menos ocho de los poemas del lib o
pasa on ese mismo año a La P incesi a de la sal: “Sol, buen a esano”, “Na anjo”,
“Ve ano”, “Paisaje”, “Luni a” (como “Baja, luni a”), “Sec e o”, “Quie o coge
es ellas” (como “Quie o es ellas”) y “El niño y el paja i o”.
G osso modo, se man ienen las mismas modulaciones de la oz poé ica de la
au o a y, po ello, se puede deci que se obse an las mismas in luencias que habíamos
indicado en elación con Bosque sin salida, como las de Juan Ramón (co obo ada
aho a po el poema “A J.R.J.”) o la de An onio Machado en “A un á bol aba ido po el
ien o”. Poca huella pa ece deja la poesía de la posgue a más allá del ecu so
ocasional al sone o, pues incluso los poemas de ca ác e eligioso del lib o es án más
p óximos a los de Bosque sin salida que a la poesía eligiosa exis encial de ese pe íodo.
Mayo impo ancia pa ece ene , sin emba go, la poesía popula medie al o iginal (no
la que llega po medio de lib os como La aman e o El alba del alhelí de Albe i), al
como se puede ap ecia en poemas como “Al alba la i”, “Tan o que e ”, “Can o de
Julie a”, o “Ve ano”.
La ob a ue obje o de una eseña en el núme o de Poesía Española, cuyo au o
“C.M.”, alababa po encima de odo la huella de los poemas de o ien ación popula , en
los que pe cibía “la g acia y la sabidu ía poé ica de la lí ica adicional de nues os
cancione os” (15):
De las canciones –con inuaba el eseñis a- me han llamado la a ención algunas po la
ue za exp esi a que p ocede de su misma ingenuidad, an p opia de cie a poesía
emenina” (15)137
3.1.4. La P incesi a de la Sal (1967)
!
En 1967, el mismo año en que io la luz Llu ia de e ano, Ma ía Luisa
Muñoz publicó La p incesi a de la Sal, un conjun o de ein idós poemas in an iles,
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
137 Ni qué deci iene que de la misma c í ica se puede ex ae un sen imien o de echazo hacia la esc i u a
emenina.
!
139!
ilus ados con silue as de Elisabe h on Ra hle 138 y edi ado po la Edi o ial Ju en ud
de Ba celona.
En la ob a apa ecen inalmen e eunidos los poemas de ai e in an il más
ca ac e ís icos de sus o os dos lib os. De “Poemas niños”, la sección inicial de Bosque
sin salida, pasan un o al de sie e poemas: “La P incesi a de la Sal”, “Luna, lune a”,
“Lechuga”, “Campanillas” (con el í ulo “Campanilli as”) “Y más, si me quie es ú”
(con el í ulo “Cochini os de cauchú”), “Po e la llega ” (con el í ulo “Almejas”) y
“A oyi o” (con el í ulo “El niño so do”) a los que se añade “Cán a os ojos”, de
“Ve edas”. De Llu ia de e ano pasan a es e segundo lib o, al como se ha indicado,
“Sol, buen a esano”, “Na anjo”, “Ve ano”, “Paisaje”, “Luni a” (como “Baja, luni a”),
“Sec e o”, “Quie o coge es ellas” (como “Quie o es ellas”) y “El niño y el paja i o”.
Los que no pe enecen a los lib os an e io es, “Sal “ y “Vien o del ma ”, p oceden de
los e sos inales de los poemas “Mañana” y “Se anilla”, publicados en el núme o 15
(1939) de la e is a gadi ana “Isla”, cuyos e sos iniciales pasan (jun o con los dos
es an es poemas, “Cigüeñas” y “Noche”) a Llu ia de e ano, donde cons i uyen los
poemas “Ve ano” y “Vien o del ma ” (que pasan a su ez a La P incesi a de la Sal) y
“Al os de Sie a Mo ena”139.
De ese modo, son sólo cua o los poemas nue os que inco po a el lib o y que
po sí mismos se inse an en las mismas cons an es emá icas y o males de los lib os
an e io es. Así, se puede ap ecia , po ejemplo, en “El chopo y el sol”:
- Chopi o que es ás desnudo
y descalzo jun o al ío,
chopi o, ¿no ienes ío?
- Sí que lo engo, sol, sí.
¿Cuándo me as a es i ?
- En ab il,
la p ima e a,
que es mi aleg e cos u e a,
cose un aje pa a i
de e des hoji as nue as.
- ¡Ay, qué con en o es oy ya
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
138 Nacida en Es onia en 1919, Elisabe h on Ra hle , se especializó en las igu i as de papel eco ado.
Véase su ob a Silue as de Ba celona, Edi o ial Ju en ud, 1974.
139 Véase la sección “O os Poemas”.
!
146!
Buendía y pos e io enca celación de és e. A pa i de aquí, es a senda de
colabo aciones de la esc i o a an al uso y habi uales pa ecen o na pa a ol e se
ins uc i a en es a ma e ia, la polí ica. Félix de Bulnes compone y publica pa a expone
el pano ama de las conciencias ideológicas de los españoles an es de la celeb ación de
las e ce as elecciones gene ales de la Segunda República española. Incluso se a e e a
da ece as mo ales en “Tole ancia”145:
Si los españoles u iésemos un poco más de ole ancia (…), si uésemos como dicen
los ingleses más “ oad-minded”, odo es a ía como una seda. Pe o aquí cada cual
quie e impone sus ideas al es o. Cada español se sien e á bi o de los ideales del
p ójimo (…).Seamos ole an es (…). Homb es así debie an se nues os gobe nan es.
Que supie an gobe na pa a España en e a y no pa a un sec o solo.
Es a i meza en sus palab as adquie e solidez bajo el pseudónimo de Félix de
Bulnes y con inua á en “Desma e alización de la polí ica”146 pa a e e su opinión
sob e la c eación del cue po de delegado es del Gobie no de p o incia:
De pe las me pa ece a mí que soy comple amen e apolí ico la idea del Gobie no de
c ea un cue po nacional de gobe nado es p o inciales al ma gen de los ai enes de
la polí ica.
Sin emba go, Félix de Bulnes se imbui á de los alo es ideológicos impe an es
en el gobie no p o incial de Huel a y can a á las conquis as de la Falange Española,
como u o luga en “A la glo iosa e in ic a academia de In an e ía de Toledo”. Y qué
mejo mani es ación de la ideología impe an e nacionalis a que esc ibi el día de Fies a
Nacional, como lo hizo Félix de Bulnes en “La P o incia”147, el 12 de oc ub e de 1936:
Cuán os años, cuán os siglos hacía que los españoles no sen íamos esa p o unda
exal ación de espí i u de nues a in ic a aza? (…) Hoy la Vi gen del Pila , la Vi gen
españolísima, la Capi ana in ic a de las opas a agonesas (…), la Gene ala en je e de
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
145 A ículo publicado en “La P o incia” el 19 de eb e o de 1936.
146 Publicado el 16 de ma zo de 1936, en el dia io “La P o incia”.
147 El 1 de oc ub e de 1936, el dia io “La P o incia” dedica la p ime a página pa a comunica a los
lec o es los dos alo es que a pa i de aho a de ende á el dia io: Pa ia y Fe.
!
147!
los Ejé ci os Nacionales de hoy, son íe iendo como los españoles, sus hijos, an de
iun o en iun o llenos de Fe y de Espe anza (…).
És e se ía el ú imo a ículo de ca ác e polí ico, que, guiado po la oz del
Gene alísimo, esc ibi ía Ma ía Luisa Muñoz de Va gas. Una ez inaliza a la Gue a
Ci il española, la esc i o a abandona ía su ciudad na al pa a con inua con su ida en
Mad id, donde se dedica ía a esc ibi na a i a, cuen os de ca ác e omán ico e in an il
y ea o. Sin emba go, no se dis incula ía o almen e del dia io amilia . Desde la
capi al mad ileña, la au o a con inua ía colabo ando en “La P o incia”, pe o como
siemp e lo había hecho an es de la comp a del dia io po pa e de la Falange española,
es deci , con oz p opia. Bajo el nue o nomb e de “Odiel”, y en la sección denominada
“Le as”, la esc i o a ealiza ía una c í ica (el 5 de oc ub e de 1941) de la nue a ob a
poé ica de Ra ael Manzano, Muje . En ella, ecupe a su oz y alaba la ob a de su
comp o inciano y amigo con de e minación, una de e minación u o de su p opia
expe iencia poé ica:
El omance, los endecasílabos, los alejand inos e olo eaban jun o a su en ana el día
de su nacimien o. Vinie on a posa se en su cuna, pico ea on el pan que él les o ecía,
ya niño, en su mano (…). Él mismo econocía en sus e sos in luencias de o os
poe as (¿Juan Ramón Jiménez, Rogelio Buendía?) Aho a ya el poe a no es á
in luenciado po nadie. Can a su musa sola (…) Pa a que a Ra ael Manzano no le
al e ninguna de las cualidades que hacen a un g an poe a, no le ha al ado, como a
Bécque o a Esp onceda, un amo imposible.
T es años más a de, la onubense ol e ía a colabo a en el que ue a el dia io
amilia . Y qué mejo ocasión que la conmemo ación del Descub imien o de Amé ica,
hi o his ó ico ascenden al pa a la p o incia de Huel a. Tie as de las que pa i ían
C is óbal Colón y sus ma ine os con des ino a ie a “desconocida”. El 3 de agos o de
1944, Ma ía Luisa Muñoz de Buendía publica en “Odiel” “Una ca abela”, un can o a su
Huel a:
En es e inconci o del mundo an dis in o a odo el es o de él: Va ía el colo , a ía el
pe ume, cambia la b isa. Sob e las mu allas de un ag io colo ojizo, el cielo b illaba
!
148!
de azul, de un azul ue e y limpio. El ío e lejaba los al os eucalip os de las o illas en
sus aguas eñidas po la his o ia (…).!
Su úl imo elogio a su ie a na al lo ha ía el 30 de julio de 1946 desde las
páginas del dia io ABC con “Huel a opical”. Un a ículo e lejo de su buen hace
poé ico de emá ica p ima e al, an cul i ado po la au o a a lo la go de su ca e a
poé ica, po que en Huel a encuen a nues a au o a su inspi ación:
Al llega al ja dín, del que había es ado años ausen e, me quedé ex asiada: se ab ían
an e mí las adel as, las palme as, lo ecía la mo ada bogambilia, epaba la yed a,
suspi aban los dondiegos con enesí desbo dan e. Los jazmines dejaban cae sus
pe umados pa acaídas len amen e aca iciando el ai e a su paso, cub iendo el suelo de
le ísima nie e (…). Todo en Huel a es opical: el cielo, las plan as y las almas. Supe
ambién po que Huel a da pin o es y poe as (…)
!
149!
3.3. Tea o #
#
Desde pequeña la esc i o a mos ó se una g an apasionada del ea o, donde
acudía como espec ado a siemp e que podía. Es a a ición la cul i a ía con mayo
p o usión du an e el anscu so de su educación en el Ins i u o Lib e de Enseñanza en
Mad id, donde culmina ía sus es udios as su es ancia en Ingla e a.
Sus designios como esc i o a, unidos a su pasión po el a e de la escena y la
ap e ada si uación económica amilia po la que a a esa ía como consecuencia de la
eclusión de su ma ido en un sana o io de la capi al, conduci ían a la au o a a p oba
sue e con el géne o ea al. Su p ime a incu sión en el mundo de las ablas se ía a
a és de la pues a en escena de la ob a Des ino’s Ho el148. Se a a de un í ulo
desconocido del que no enemos ningún ipo de in o mación, pe o que, sin duda, se ía
una de sus p ime as ob as ea ales, bien como aduc o a, bien como adap ado a.
Decisi o en su ca e a se ía el aslado de esidencia de la esc i o a a la capi al
del espec áculo en Mad id, allá po el año 1944. Des ino que le p opo ciona ía nue as
opo unidades pa a da se a conoce en el géne o ea al. Su dominio del inglés,
habilidad con el lenguaje y el conocimien o del ea o de aquellos años, así como su
pasión po d ama u gos clásicos como Lope de Vega o Shakespea e conduci ían a
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas a aduci y adap a ob as di e sas. La esc i o a op a ía
po lle a al escena io í ulos que iun aban en Lond es g acias ambién a las amis ades
cul i adas en los cí culos de la cul u a española, como Ad iano del Valle, y que le
ab i ían las pue as de los escena ios de Mad id y Ba celona.
En la década de los cincuen a, Ma ía Luisa Muñoz se a e e ía con o a
adap ación ea al. En es e caso, de la no ela de Some se Maugham, Tu muje y mi
muje (Home and Beau y)149, es enada en mayo de 1950 de la mano de la ac iz I ene
López He edia, según la eseña publicada en ABC el 14 de ab il de ese año:
Aye se es enó en el Bena en e la adap ación de una ob a de W. Some se que lle a
el í ulo Tu muje y mi muje y que i ma Félix de Bulnes (seudónimo de Mº Luisa
Muñoz de Buendía). El público ió muchísimo y se di i ió en g an escala du an e el
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
148 Ob a a ibuida a Ma ía Luisa Muñoz de Buendía en las p ime as páginas de su lib o poé ico Bosque
sin salida (1934).
149 No hemos localizado ninguna edición de la ob a con la aducción de la au o a, aunque Ho migón la
menciona en su ob a del año 2000: Au o as en la his o ia del ea o español (1500-1994), olumen II.
(Publicaciones de la Asociación de di ec o es de escena de España, Mad id) !
!
150!
cu so de los es ac os y aplaudió con insis encia al in de cada jo nada (…). E a ya
una ob a conocida del público español po que la ob a se llamó en el cine
“Demasiados ma idos” y en su p ime a e sión escénica cas ellana que i ma on
Elena de Ampudia y Ma ía Luisa Muñoz de Buendía “Mis ma idos” (.)Es una a sa
ode ilesca, llena de elices alusiones a los emas de la posgue a, con dies a
exhibición de ases y si uaciones i ónicas y sa cás icas y osado a e imien o. En
esencia, la ama se educe al con lic o que se plan ea en e una muje y dos esposos,
uno de los cuales, a quien se c eía mue o, “ esuci a” y c ea el li igio de aíz bu lesca
(…).
Sin emba go, a es a buena c í ica hay que uni o as an as nega i as en o no a
la misma ob a, de las cuales, a pesa de no habe las localizado, sí sabemos de su
exis encia a a és de una ca a emi ida po Rogelio Buendía a su muje . En ella, el
médico da a su esposa la enho abuena po su aducción, al iempo que la anima a
segui esc ibiendo debido al escaso apoyo ecibido:
Lamen o el poco éxi o de u aducción de Maugham aunque u aducción, sob e odo
el p ime ac o es ¡magis al!, es mucho mejo que odo el ea o ñoño, es épi o pa a
ea o de a icionados, que el ea o español de aho a.
Es más, el médico alaba el abajo ealizado po la au o a al si ua la en un
ni el supe io al de o os í ulos más sonados, como se ían en aquel momen o los
nomb es de Bena en e o Muñoz Seca. Rogelio se lamen a de las malas c í icas e idas
sob e una ob a que pa a el esc i o nada enía que e con la endencia de aquellos
años:
P e e ible al ea o de Muñoz Seca, de A niches, del de Dicen a y has a el de
Bena en e de los p ime os iempos y algunas cosas de los Quin e o. Y ya e a mali o
odo eso… yo había soñado un ea o obus o, du o, humano, nue o po el ondo y
po la o ma, y me con enzo, que si esa ob a aducida po i, ni público ni c í icos la
a an así, ¿qué podían hace con algo e dade amen e humano y sen ido…?
Es as palab as de econocimien o al abajo de Ma ía Luisa Muñoz de Buendía
se ían un bálsamo epa ado pa a con inua aduciendo o as ob as pa a su
ep esen ación. Así, en 1951, adap ó una nue a comedia inglesa, La son isa de la
!
151!
Gioconda, de Aldous Huxley, que ue es enada el 27 de ene o de ese mismo año en el
Tea o La a de Mad id, bajo la di ección de Al onso Sas e. La única in o mación que
enemos de ella p o iene de la ob a His o ia y an ología del ea o español de
posgue a (1940-1975) de Ga cía Ruiz y To es Neb e a y en ella se nos dice que e a
“un ex o de mala calidad, mal aducido po Mª Luisa Muñoz de Buendía” (2005:
113)150.
Sin emba go, es os juicios no ena ían el ímpe u de Félix de Bulnes quien
con inua ía abajando pa a los escena ios. En 1952, ealiza ía dos adap aciones de Jan
Ha og: His o ia de un ma imonio y The ou pos e 151, ambas es enadas en Ba celona
(Ho migón 2000: 405). Asimismo, po esas echas, Muñoz de Va gas ha ía o o an o
con una comedia de Guy Bol on, i ulada Po encima de la ida, basada, nue amen e,
en una no ela de Some se Maugham y lle ada a los escena ios de Mad id y Ba celona.
Con es e í ulo llega ía po in un éxi o an o en las ablas de la capi al mad ileña como
de Ba celona y Valencia, pues así se lo co obo a ía su esposo Rogelio Buendía en una
ca a, el cual po en onces esidía en Alican e:
¡Magní ica aducción! El p ime ac o, un p odigio de diálogo, de g acia chispean e,
una e dade a joya. Sin ese ac o se ía una ob a más de Maugham, que a mí no me
gus a. Pe o ú has pues o en la aducción an o ca iño, que la haces in e esan e, y en
el p ime ac o magní ico. El ea o es aba, el pa io casi lleno, las g adas, menos de
media. Aquí la gen e no a a e comedias, p e ie e las e is as, las a ie és, el
mons uoso engend o llamado el olklo e (…). Muchas eces le an a on el elón en u
ob a y hubo aplausos muy g andes en el 3º y 4º ac o (…). Supongo que en Ba celona
la hab án pues o muchas noches. Te augu o que en Mad id has de ene un éxi o de
público (…)”152.
Aho a bien, su esposo, al igual que la animaba a esc ibi , ambién se mos aba
c í ico con algunos de ec os:
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
150 Una ez más se expone de mane a cla a la animad e sión hacia el quehace de la au o a.
151 Es e í ulo se menciona en una ca a esc i a po Ma ía Luisa Muñoz, en iada a Zenobia y conse ada
en la biblio eca de José Rogelio Buendía en Mad id y la Uni e sidad de Cos a Rica.
152 Pensamos que pudie a es a haciendo mención del es eno de la ob a eseñada en Valencia. En aquel
en onces, Rogelio Buendía eje cía su p o esión como médico en Alican e. Además, en la misma ca a que
la augu a sue e en los escena ios de Mad id y Ba celona.
!
152!
Encuen o un de ec o en la ob a, y es que cuando se an los dos p ime os ac os se
e el desenlace, a causa del c í ico del ea o. El í ulo debe se siemp e un enigma.
De la misma o ma que le ad e ía a la au o a de las ue es c í icas que
siemp e han exis ido en Mad id:
La c í ica en Mad id es muy especial, pues no pueden e al Maugham, y es á llena de
pedan es a inag ados. Pe o lo que es p eciso es que engas un g an éxi o de público”
La quin a adap ación conocida que la au o a lle ó a cabo ue Body and Soul,
de A nold Bene , a la que se e ie e Ho migón (2000: 244) sin da más da os.
Es, sin duda, es a e apa de la biog a ía de la au o a la más incomple a debido a
la escasez documen al sob e el ea o de posgue a en España. No obs an e, además de
las adap aciones ea ales mencionadas, la esc i o a se a e e ía con la p oducción
ea al. Se conse an, en la biblio eca de su hijo en Mad id, manusc i os esc i os a
máquina po la p opia au o a bajo el pseudónimo Félix de Bulnes. Es as ob as ienen
como í ulo Calle de la ama gu a; El Pueblo153 , Única y El mué dago154.
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153 En la po ada de la ob a cons a que es una comedia d amá ica en es ac os.- o iginal de Félix de
Bulnes.
154 La escasez de abajos de in es igación sob e ea o impiden co obo a si es os í ulos ue on lle ados
a escena o publicados. Ninguna de ellas es á echada.
!
153!
4.1. Nues a edición
El conjun o de la poesía de Ma ía Luisa Muñoz no p esen a p oblemas
impo an es de ca ác e ex ual. Las modi icaciones que su en los poemas al pasa de
la p ensa pe iódica a los lib os no son e dade amen e signi ica i as, al igual que
ampoco lo son las que se ap ecian en los poemas que pasan de un lib o a o o.
En ese sen ido, lo único eseñable es la composición de La P incesi a de la
Sal, que oma ocho poemas de Bosque sin salida155 y o os ocho de Llu ia en
Ve ano156, inco po ando un o al de seis poemas nue os, aunque algunos de ellos
habían is o la luz en pe iódicos y e is as, como es el caso de “Vien o del ma ” y
“Sal”. Llama la a ención que la au o a publicase Llu ia de e ano y La P incesi a de la
Sal en el mismo año, 1967, a pesa de la epe ición de ene en común ocho poemas,
po lo que cab ía más bien conside a que el lib o o iginal es Llu ia en e ano y que La
P incesi a de la Sal no es más que una an ología de la poesía in an il. Sólo a ándose
de una an ología se en iende que la au o a no incluye a o os poemas de ca ác e más
explíci amen e in an il (como “El an a an án” o “Pi ulín”) de los que componen la
p ime a sección de Bosque sin salida, i ulada “Poemas niños” y dedicada, de hecho, a
sus hijos.
En ese sen ido, un caso in e esan e es el de la se ie de cua o poemas publicada
en 1939 en el núme o 15 de la e is a gadi ana “Isla”, bajo el í ulo “Poemas
andaluces”, pues, al como se indica en no a, dos de los poemas incluidos en la se ie,
“Mañana” y “Se anilla”, gene an cada uno de ellos o os dos que se incluyen más a de
en Llu ia en e ano y La P incesi a de Sal, como si la au o a hubie a decidido di idi
cada uno de los poemas en dos mi ades des inadas a cada uno de los dos lib os de 1967.
La edición es á o ganizada en cua o bloques co espondien es a cada uno de
los es lib os, bloques que comple amos con una sección de “O os poemas”, en la que
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
155 “Cán a os ojos”, de “Ve edas”. “La P incesi a de la Sal”, “Luna, lune a”, “Lechuga”, “Campanillas”
(como “Campanilli as”) “Y más, si me quie es ú” (con el í ulo “Cochini os de cauchú”), “Po e la
llega ” (como “Almejas”) y “A oyi o” (como “El niño so do”).
156 “Sol, buen a esano”, “Na anjo”, “Ve ano”, “Paisaje”, “Luni a” (con el í ulo “Baja, luni a”),
“Sec e o”, “Quie o coge es ellas” (con el í ulo “Quie o es ellas”) y “El niño y el paja i o”.
4. OBRA POÉTICA
!
154!
incluimos los publicados en p ensa pe iódica y e is as li e a ias, con excepción de los
que pasa on en su momen o a los lib os, aspec o és e que se hace cons a en las
co espondien es no as.
Po lo que espec a a las es p ime as secciones, hemos elegido la e sión que
igu a imp esa en cada uno de ellos, indicando en no a las a ian es que a ec an sob e
odo a los poemas que pasan de los o os dos lib os a La P incesi a de la Sal y a
algunos poemas publicados en p ensa y e is as, y, especialmen e, a los que en los dos
lib os de 1967 ienen su o igen en la mencionada se ie publicada en “Isla”, que hemos
decidido ansc ibi en la sección “O os poemas” al como ue publicada
o iginalmen e. Po úl imo, hemos decidido man ene , con sus a ian es, el ex o de La
P incesi a de la Sal, a pesa de que son sólo cua o los poemas nue os que inco po a,
pues o que se a a de una de las ob as más conocidas de la au o a y mues a una unidad
que no pod ía pe cibi se si sólo ue an ansc i os dichos poemas.
!
155!
4. 2. BOSQUE SIN SALIDA
!
258!
-¡Ya se ue1 ¡ Ya se ue! ¡Ah píca o! ¡Ya e ás!
Se había ido. Allí es aba con una isi a de guasa, en la apia del co al, como
diciendo:- ¡Qué on a! ¿Te c ees ú que me oy a i ? ¡Cá, muje , cá! ¿Dónde
has is o ú que un nene mimado aya po esos mundos a gana se el pan? Es
mucho más cómodo que le ab an a uno el piqui o y le den las migui as,
diciéndole:-Toma Li i o, monín. Y, además…¿dónde me iba a i yo con es e
aspec o an… an cu si? ¡Mi a que es oy!¡Bueno me han pues o!¿Qué di ían
mis compañe os, los go iones si me ie an así? ¿Qué di ía? Bueno, es a é
cu si; pe o es oy más boni o! ¿Po qué se án las cosas boni as cu sis? Cues ión
de gus os. Más boni a que mi alma, y sin emba go, la seño a ea del p incipal
me dice que es cu si…
La ami a es aba cansada de espe a que Li i o se dejase de iloso ías.
Ve dade amen e que pa a se un go ión, Li i o pensaba demasiado; bien que,
aunque lo c ea, no lo pa ecía. ¿Quién iba a deci que un paja i o do ado, con la
c es i a oja más mona del mundo, e a al in y al cabo, un simple go ión, ni
más ni menos que esos que andan po las calles?
La ami a se desespe aba: -Baja Li i o, que es ho a de a egla se.
No se lo u o que deci dos eces. Li i o e a muy p esumido. Le encan aba
deja se pin a sus plumi as y pone se una c es i a de baye a laman e cuando la
ieja se descolo ía. Bajó Li i o y su ama le a egló. ¡Qué mono es aba! Pa ecía
o o, un paja i o de los T ópicos.
Las noches de in ie no do mía bajo la pa i a de Choli, un ga o de Angola
au én ico. Con las ca icias de su ami a y de Choli, e a eliz. Sólo cuando
alguna de las clien es (su ami a e a modis a) le llamaba cu si, Li i o su ía.
Aunque él lo sabía, no le gus aba nada que se lo dijesen.
Li i o enía la píca a cos umb e de posa se con el pie de las dami as mien as
se p obaba. Un día io p oba se a una dama muy pe ipues a.
-O a como yo –pensó- pa ece un colib í y no es más que go ión. No pudo
con ene se. La mi ó con sus ojillos bu lones y ella comp endió.. Cuando ue a
posa se en el pie, se alzó és e y Li i o mu ió aplas ado.
La pob e ami a se quedó llo ando: pob e Li i o e a un go ión; pe o así
pin adi o, con su c es i a de baye a g ana, pa ecía o a cosa!
!
E ocación del siglo XVIII204!
¡Oh osas blancas en e esca yed a
sob e el cla o callado,
¡Deshojaos, blancas osas, deshojaos
y ne ad sob e el iejo eclado
que co ie on las manos de muje es
que enían los cabellos empol ados!
¡Oh osas blancas de sua e a oma
en ja ón esmal ado!
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204 “La P o incia”, 17-12-1920. Fi mado: Félix de Bulnes.
!
259!
¡Deshojaos, blancas osas, deshojaos!
Cub id con ues a nie e el iejo piano
donde due men las almas de muje es
que ocaban sona as de Be ho en,
pa anas, minue os…
y e an como oso as, osas blancas
sus lindas cabeci as soñado as,
de cabello empol ados.
Plega ia205
!
Jesús, haced que en mis labios
no b o e el ag a io
que hie a al he mano,
haced que en mi mano
iegue y no ecoja
la lo y la hoja
que aleg a el camino
de los pe eg inos
que c uzan la ida…
Haced que abajen mis b azos,
que me guíen mis pasos
hacia u clemencia.
¡Dadle cla idad a mi in eligencia!
A mi co azón, Seño , dadle amo ,
y a mi alma, pe dona, Seño ,
sus laquezas.
A la Flo de lobo206
!
FLOR DE LOBO:
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205 “La P o incia”, 13-4-1922. Fi mado: Félix de Bulnes.
206 “La P o incia”, 1-6-1922. Fi mado: Félix de Bulnes.
!
260!
Yo e ha ía emblema de la Sie a,
us pé alos son cá denos mo ados y iole as
como los dulces onos de las iejas mon añas,
de las egias ho ensias y las ingenuas mal as
que c ecen en los bosques somb íos de cas años;
que amba do ado lle as sob e u co azón
un pedazo de cielo a la pues a de sol.
Tu nomb e es la a monía sup ema de la ida: Flo ,
mágica palab a sín esis de la o ma y el colo .
En i i e la osa, los li ios, el cla el,
u alma es el pe ume, de i nace la miel.
Lobo, palab a ebosan e de ene gía y pasión,
de ue za, de enganza, de odio, ¡de ambición!
Flo de lobo, Reina de la mon aña:
Yo e ha é emblema de la Sie a:
¡Tienes los onos mal as y ojos de su ie a!
Á bol207
Á bol, yo e he sen ido
jun o a mi co azón
como un he mano silencioso.
Yo e enía ab azada,
á bol, amigo mío,
mi en e descansaba
sob e u piel p o unda
y ú me consolabas
con la dulce escu a
que u sa ia a ancaba
de las aguas del ío.
Á bol, ú bien sabías
que yo, jun o a i e a
solo la somb a mía
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
207 “No es e” 1 (1935) Fi mado: Ma ía Luisa M. de Buendía.
!
261!
en es a p ima e a.
Balada208
!
La ueca y el yunque
Azul es la lo del lino
y sus heb as son de pla a,
u cabello es o o ino
y us manos son dos alas.
Dale niña a la ueca,
dale, que si no se pa a.
Canciones de amo oí
y me en e u e a escucha las...
¡Ay, el co azón pe dí
mien as la copla du aba!
Dale niña a la ueca,
dale, que si no se pa a.
Sal a la chispa en el yunque
y en el pecho el co azón,
a dien e y ojo, se unde
solo con oí u oz.
En e las somb as dejé
mi aleg ía una mañana
y a la somb a de u amo
he uel o hoy a encon a la.
Dale niña a la ueca,
dale, que si no se pa a.
Poemas andaluces209
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
208 Idem.
209 “Isla” 15 (1939): 156-7. Fi mado: Ma ía Luisa Muñoz de Buendía.
!
262!
Mañana
!
No puede con an o sol,
la lo ,
no puede con an o amo ,
la lo ,
agüi a esca equie e,
que con an o sol,
no puede.
Se anilla
!
El ai ecillo del ma
iene aleg ando la sie a,
oma las lo es po conchas,
el musguillo po a ena,
¡piececi os de mi niña
bañándose en la ibe a!
El ai ecillo del ma ,
jugando en e ja as,
iene aleg ando la sie a;
¡es a á la ma eí a al a
en mi ma isma salada!
¡Vien o del ma !
¡Vien o del ma !
De an o anda po lo mon es,
se e ha caído la sal.
Ya no me hueles a nada,
a nada, ien o del ma .
!
263!
Cigüeñas210
!
Cigüeñas en los igales
como blancas azucenas;
al a la pie na, el plumaje
nie e de pla a se ena.
Noche211
To es de alabas o,
mu os de c is al,
an e mi mi ada des ilando an;
lab ados po somb as,
no son ealidad;
los eje la noche
y la soledad.
¡Qué somb ía es es a que pasa…!212
!
¡Qué somb ía es es a que pasa
como un ala po mi casa,
sin que la pueda en e e !
es él, que aunque lejos,
iene a onda me cual doncel
que enamo ado ondase
a quien suspi a po él.
P ima e a213
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
210 A di e encia de los dos an e io es, que su en al e aciones al pasa a Llu ia en e ano y La P incesi a
de la Sal, donde dan luga a o os poemas, és e pasa sin modi icaciones a Llu ia en e ano.
211 Es el único poema de la se ie que no pasa a los lib os de 1967.
212 Es e poema pe enece a la colección de los que se publicó en la e is a mad ileña “Hoy” el 28 de
ma zo de 1942.
!
264!
Los á boles alzan sus amas al cielo
pidiéndole a Dios les mande aleg ía
y ome las huellas que dejó el ío hielo
y llenó sus enas de melancolía.
Y Dios les escucha y manda la llu ia
que in le con su beso los ibios dolo es
es alle la sa ia, lo ezcan sus b azos
y can en las hojas sus cla as canciones.
¡Ya es la p ima e a, los á boles ienen
un man o de o o; Ya es p ima e a!
Ya uel e a ola la quime a!
¡También han nacido ma ga i as osas,
en los co azones que nubló la pena!
In ie no214
Si odas las osas se deshojan,
odas, menos la oja
que la e de amo .
Tiembla igual que un mimb e,
can a igual que un a e
pe o nadie sabe
quien la enamo ó.
Todas las osas mue en
cuando llega el ío
menos es a osa
en el pecho mío.
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
213 Poesía publicada en la e is a mad ileña “Hoy” el 29 de ma zo de 1942.
214 Poema publicado en la e is a alican ina “Cuade nos li e a ios” en eb e o de 1948.
!
265!
Villancico215
Ni jacin os ni azucenas
ni jacin os ni azucenas
ni jazmines, ni alhelí
pe uman como el cla el
que en un peseb e yo i.
Nacido ha de una Rosa
en que el Ve bo se p endió
es osa de Je icó
y no la hay más he mosa.
No la iguala a el mismo sol
ni la nie e ubo osa
cuando el alba la enamo a,
en su más ie no cando ,
a es a Niña que es Seño a
a es a Vi gen que es Esposa
y Mad e del mismo Dios.
Ni jacin o, ni azucena,
ni jazmines, ni alhelí,
pe uman como el cla el
que en un peseb e yo i.
¿Po qué me llamabas mía?216
¿Po qué si no me que ías
me llamabas mía?
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
215 Villancico publicado en la e is a mad ileña El San ísimo osa io en diciemb e de 1949.
216 Ve sión española de la e sión inglesa publicada en la edición b i ánica p omo ida po Joe Kay y su
“Bu ling on Ga den Club O ques a”.
!
266!
¿Po qué ingi me pasión
si ya había mue o u amo ?
Re án
Como una osa al alba
suspi a po ocío
así suspi o yo
po e al amo mío.
Yo iba hacia i lige a
como ío hacia la ma
c eyendo que me que ías
y ú no me quie es ya.
Al cesa las es ellas
de b illa con el sol
bebías mi amo a besos
y yo pe dí u amo .
Las ho as217
La luz hie e de nue o la playa, el ma mu mu a sua emen e, la b isa es esca,
un co azón se due me mien as yo mi o el ma .
Todo me da la sensación de e e nidad: la luz, la playa, mi co azón, el
ma . Es un momen o único, in e minable. Pe o es oy sen ada a la somb a de
una case a: la somb a se achica. Ya da el sol en mis pies.
Un g illo eco e el ilo de la somb a, a dejando en la a ena la huella
de sus pasos, sigue eco iendo el bo de la somb a que a achicándose más y
más.
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217 Poema en p osa publicado en el suplemen o “Le as” del dia io “Odiel”, 5-10-1941.
!
267!
El g illi o, eloj i o, g aba las ho as en la a ena y dice: Es amos en la
ida, el iempo pasa.
!
274!
en el pe iódico amilia “La P o incia” (donde i mó un o al de 23 ex os -poemas,
cuen os y a ículos de opinión- en e los años 1919 y 1936) al iempo que colabo ó con
o as cabece as y e is as como “Semana San a” (Isla C is ina), “Papel de Aleluyas”
(Huel a), “G ecia”, “Hoy”, “A do ” e “Isla”, el “Dia io Odiel”, “ABC”, en la e is a
“Ca acola”, e cé e a.
Como hemos desc i o, desde su ju en ud Mª Luisa Muñoz de Va gas se
en egó a la li e a u a esc ibiendo poesías, cuen os, no elas y ela os pe o ambién
asimilando su esencia asis iendo a las e ulias li e a ias de la época, g acias po o a
pa e po conoce al que ue su ma ido, el médico-poe a Rogelio Buendía. Enlace que
ma có de ini i amen e su ca e a li e a ia, no sólo po que a pa i de en onces i ma ía
sus esc i os como Ma ía Luisa Muñoz de Buendía sino po que o ma una amilia pasó
a se una p io idad en su ida. Lo que dio luga a que sus p oducciones ue an
discon inuas en el iempo. Quizás po es a azón los an ologis as desdeña on su
quehace li e a io.
Aho a bien, el p ime año de ma imonio ambién ajo a la esc i o a la
opo unidad de iaja po di e en es ciudades eu opeas como Pa ís, Lyon, Be na,
Zu ich o Roma, pe iplos que inspi a on a la au o a pa a c ea la que ue su p ime a ob a
de en e gadu a, la no ela co a He umb e en el Alma (en 1925) y que i mó con el
pseudónimo Félix de Bulnes. No ol e ía Ma ía Luisa Muñoz de Va gas a publica un
nue o lib o has a nue e años más a de, un iempo que des inó a o ma su p opia
amilia. En e 1925 y 1934 nacie on sus dos hijos José Rogelio y Rosa Ma ía, a quienes
les dedicó el que ue su p ime y g an lib o de poemas, Bosque sin salida (1934).
Como es e iden e, la ida p o esional de las pe sonas siemp e a muy ligada a
la ida pe sonal. Así, po ejemplo, Ma ía Luisa Muñoz de Va gas u o que empeza
una nue a ida en la capi al mad ileña a causa de la en ada en p isión de su ma ido,
Rogelio Buendía, po habe p esidido en Huel a el Pa ido de la Izquie da Republicana.
In e namien o que además p o ocó en el médico un de e io o en su salud y el pos e io
in e namien o en un sana o io mad ileño. Indudablemen e, es os años no ue on los más
elices de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas. Tu o que saca adelan e a su amilia en unos
años de es ancamien o de la economía nacional a causa de la posgue a. Co ían los
años cua en a en España cuando la esc i o a, o zada ambién po la necesidad de
g anjea ing esos a la unidad amilia , supo ap o echa la coyun u a de esidi en la
capi al de las le as y de la cul u a pa a con inua o jando su ca e a li e a ia.
En esos años, Ma ía Luisa Muñoz de Va gas compaginó su colabo ación en
!
275!
dia ios y e is as de la época con la c eación de una no ela osa (en 1940 publicó To os
y Palomas), el cuen o “Rueda el amo ” (publicado en las páginas de la e is a “P ime
Plano” -25 de ab il de 1943- ), la impa ición de clases de inglés y las aducciones. En
es os años, la ida de la esc i o a ue agi ada y con ulsa po las ci cuns ancias
pe sonales, desa enencias que po o a pa e en iquecie on su ca e a a pa i de su
incu sión en el géne o d amá ico. Mª Luisa Muñoz de Va gas ealizó adap aciones de
ob as ea ales inglesas al cas ellano: en mayo de 1950, la au o a lle ó a las ablas la
ob a Tu muje y mi muje , de Some se Maugham; en 1951, La son isa de la Gioconda,
del b i ánico Aldous Huxley; en 1952 hizo o o an o con His o ia de un ma imonio de
Jan Ha og y Po encima de la ida de Some se Maugham. O o de los í ulos que
lle ó a los escena ios ue Body and Soul de A nol Benio así como la comedia Des ino’
s Ho el. Sin ol ida que ella misma ep esen ó alguna ob a de ea o de la mano de su
amigo G ego io Ma ínez Sie a. Así lo hizo con Rosina es ágil. Y po o a pa e
esc ibió cua o ob as ea ales (El Pueblo, Única y El Mué dago o Calle de la
ama gu a) que a pesa de que no sabemos si ue on lle adas a escenas, si se encuen an
conse adas en casa de su hijo, José Rogelio Buendía, y i madas bajo el pseudónimo
Félix de Bulnes.
Aho a bien, en es os años Ma ía Luisa Muñoz de Va gas no abandonó su
pasión po la p osa o la poesía. Conc e amen e en la década de los cincuen a y sesen a
esc ibió sus úl imas ob as que se epa ie on en e lib os de cuen os y poemas
in an iles, como Cuen os selec os (1951), La P incesi a de Sal (1967) o Llu ia en
e ano (1967), y “no elas osas” como El amo no pide pe miso (1958) o T es días de
amo (¿).
Teniendo en cuen a la no conse ación y pé dida de pa e de su
co espondencia po aquel en onces con pe sonalidades de enomb e del mundo de la
cul u a, y que hemos comen ado en el apa ado 2.1.5. de es e es abajo, segu amen e,
Ma ía Luisa Muñoz de Va gas p es ó sus esc i os a o os sopo es edi o iales u o os
p oduc o es ea ales. En cualquie caso, su ac i ud p ecoz y su dominio del idioma
inglés le pe mi ió conoce , según cons a en su co espondencia, a Mau ice Che alie ,
Gab iela Mis al, G ego io Ma ínez Sie a, Juan Ramón Jiménez, Zenobia Campub í,
y po supues o, a su g an admi ado, Beni o Pé ez Galdós. Con ac os que le ab i ían
pue as en el mundo de la cul u a y que le pe mi i ían puli sus abajos a pa i de las
ecomendaciones de los más ilus ados.
A pesa del ca ác e mul i acé ico del conjun o de su p oducción, la poesía
!
276!
ocupó en és a un luga cen al, no sólo po se el géne o que cul i ó de mane a más
asidua y a lo la go de oda su ida sino po que esul ó se asimismo el único en el que
hemos encon ado esul ados más homogéneos, en la o ma de es lib os y nume osos
poemas publicados en di e en es e is as y pe iódicos. En lo que espec a a su
e olución, la lí ica de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas pasó po las mismas ases que la
de cualquie au o del siglo XX. El neopopula ismo de la p ime a época (has a 1925
ap oximadamen e), en la que p edomina el magis e io de Juan Ramón Jiménez,
An onio Machado y Albe i, y en la que abundan los emas y o mas popula es, a ados
eso sí, desde un pun o de is a cul o, muy o malis a y exquisi o. Una segunda e apa
bien ma cada es á cons i uida po el pe iodo comp endido en e 1925-1931,
ap oximadamen e. En es os años la au o a colabo ó con las e is as “Papel de
Aleluyas” , “Al a ” y “Gace a Li e a ia”, e iendo e sos donde es án p esen es
obje os mode nos y donde la me á o a pasa a se un componen e esencial que de o ma
o elude la ealidad y c ea una nue a isión de ella. Aho a la poe a di ige su mi ada a los
elemen os de la ida mode na y, la na u aleza que se con empla es sus i uida po el
paisaje u bano. La e ce a e apa poé ica es á ma cada po el comp omiso, la
ehumanización, la poesía social y polí ica, sob e odo a pa i de 1931 con el
ad enimien o de la II República y ma cada po la apa ición en 1930 de El nue o
Roman icismo de José Díaz Fe nández. En ella, con la publicación de su g an lib o de
poemas Bosque sin salida en 1934, la au o a mues a una g an madu ez g acias al
nue o lenguaje poé ico que las angua dias le o ecen pa a el a amien o de los
mismos emas que pa ecían in e esa le desde sus comienzos en la poesía del úl imo
mode nismo. Véase ambién sus colabo aciones en las e is as angua dis as “G ecia”
o “Isla”.
Su p ime g an lib o de poemas, Bosque sin salida, p ologado po su g an
amigo y comp o inciano Juan Ramón Jiménez, es á cons i uido po una colección de
se en a y es poemas di ididos en es secciones (“Poemas niños”, “Ve edas” y “Va ia
y múl iple”), dedicados a sus hijos y su ma ido. El í ulo del lib o, Bosque sin salida
ep oduce el del poema que ab e la e ce a sección, cuyo con enido nos acla a el
sen ido del lib o y ambién su es uc u a. La ob a poé ica ep oduce de alguna mane a
el conjun o de su uni e so i al en el que los hijos y el ma ido apenas dejaban en medio
un espacio p opio pa a ella. La imagen del bosque sin salida adquie e igualmen e
sen ido as la lec u a del p ólogo de Juan Ramón, quien, al hilo de la impo ancia de
los mo i os lo ales en la ob a de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, pone en elación el
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277!
bosque con o o espacio igualmen e ce ado y ege al, el pa io que ocul an las casas de
Huel a en su in e io y en el que, odeada de lo es, se imagina a la au o a, una imagen
con la que p obablemen e p e ende ep esen a su sensibilidad poé ica.
La au o a p esen a nume osos asgos en común con o as poe as
con empo áneas, como Concha Méndez (Su ido ), Jose ina de la To e (Ve sos y
es ampas y Poemas de la Isla), E nes ina de Champou cin (Aho a), o Ca men Conde
(Júbilos), de acue do con el pe il común que aza de ellas Emilio Mi ó en su
An ología de poe isas del 27 (1999). Su ob a con i ma, desde luego, es a p oximidad,
pues en ella encon amos la misma ensión en e mode nidad y adición y que se da en
las mencionadas au o as, así como las mismas alusiones a la ma e nidad y la ocasional
p esencia in an il. Po o a pa e, es e lib o u o ascendencia en el e eno de la
li e a u a in an il. El mismo año en que sale Bosque sin salida y espondiendo
p obablemen e a los mismos es ímulos, apa ecie on Júbilos (Poemas de niños, osas,
animales, máquinas y ien os) de Ca men Conde, con quien la au o a man u o amis ad,
y Cando : Niños y lo es, de Jose ina Bolinaga, así como las Canciones in an iles
ecogidas po Ma ía Rod igo y Elena Fo ún (Ga cía Pad ino, 1990: 69) o la an ología
La poesía in an il eci able (1934) de Luis Sánchez T incado y Ra ael Oli a es
Figue oa (Ga cía Pad ino, 1990: 69). Algunos de sus poemas, como po ejemplo la
“Nana de Ma ía Rosa”, han sido incluidos en la an ología de Ca me Rie a El g an lib o
de las nanas (230), o el conjun o del lib o incluido en el ca álogo Pequeña memo ia
ecob ada. Lib os in an iles del exilio del 39 den o de la sección “La Edad de Pla a y
los lib os in an iles: 1920-1938” (2008: 202).
La au o a no ol ió a publica un nue o lib o de poemas has a 1967, año que
dio luz a Llu ia en e ano y La P incesi a de la Sal. El p ime o de ellos es un
compendio de 86 poemas elacionados con episodios de la ida de la au o a y donde
pe se e a en sus cons an es emá icas con paisajes, mo i os lo ales, eligiosos,
in an iles y eminiscencias de su ju en ud. Un aspec o esencial del lib o es la p esencia
en él del mundo in an il donde el diálogo ma ca el i mo de los e sos, de la misma
o ma que la nos algia y el amo se unden en a monía.
La P incesi a de Sal (1967) es una nue a colección de poemas in an iles de la
au o a y en el que se da cabida a algunos de los publicados an e io men e más o os
nue os, odos en la línea de las cons an es emá icas men adas. En ella obse amos
elemen os ípicos de la poesía in an il de odos los iempos, como la sencillez en la
cons ucción sin ác ica, los e sos co os, las me á o as simples, los diminu i os, las
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ali e aciones, onoma opeyas, las epe iciones y es ibillos y, de mane a gene al, una
musicalidad simple. Del mismo modo, el diálogo con la na u aleza o la p esencia de lo
ma a illoso y sob ena u al se mues an ampliamen e en es os poemas.
En gene al, la ayec o ia poé ica de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas se
ca ac e iza po una emp ana asimilación de las co ien es de la época: la he encia
omán ica de la e apa an e io , un mode nismo emp ano y un a án de mode nización
con las angua dias y la denominada Gene ación del 27. En es e sen ido, cabe des aca
en su ob a poé ica un sello muy pe sonal ca ac e izado po una inclinación po la
sensualidad y delicadeza a a és de la igu a del ja dín y las lo es (a imi ación de su
admi ado Juan Ramón Jiménez); una he encia omán ica becque iana con sen imien os
p o undos enden es a la na u alidad y búsqueda de lo esencial, el amo (ya sea
ma e no, a e no o conyugal); una in ancia y ju en ud en es ado la en e cons an e a
pa i del símbolo del ma ; la p edilección po los e sos co os y imas áciles; y como
no, las llamadas de a ención cons an es al ecep o , p incipalmen e en su poesía in an il.
Con espec o a la p osa, Ma ía Luisa Muñoz de Va gas ec eó su ingenio
p oduciendo pequeños ela os en p osa que publicó p incipalmen e en “La P o incia”
pe o ambién en las e is as “Papel de Aleluyas”, la se ie se illana “la no ela del Día”
o las mad ileñas “Le as” y “P ime Plano”. Sin ol ida su ambién dedicación a lo
abuloso y an ás ico y concen ado en sus Cuen os selec os (1951). Aunque el g ueso
de es a p oducción culminó con los í ulos de las no elas, de co e omán ico, To os y
palomas (1940) y T es días de amo (1949). En odas ellas el amo es el ema cen al
de una se ie de his o ias p o agonizadas po pe sonajes emeninos y ambien adas en
ciudades andaluzas y que la au o a conoció bien, como Mad id, Có doba, Se illa o
Huel a.
Y siguiendo la endencia de los esc i o es de su gene ación, el cuen o ambién
ue una conquis a de Muñoz de Va gas como el i ulado “Rueda el amo ” (1943) y que
ue publicado en la e is a “P ime plano”. Es a ob a ue ecogida años más a de en
Cuen os de cine. De Ba oja a Buñuel (1999), ob a de e e encia ace ca del nacimien o
del nue o a e. La esc i o a onubense, como el es o del conjun o de los au o es de su
gene ación de la Edad de Pla a, ecu ió al cine en su p osa. Una azón más pa a
inclui la en ese g upo selec o de esc i o es al igual que la inclinación po publica
algunos de los cuen os en e is as, como lo ue “Canción lejana” en “Le as” o “Como
el humo del en”.
La e sa ilidad de la pluma de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas ambién se
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ap ecia en sus colabo aciones en p ensa ec eando ecue dos del pasado (“Colegialas”),
haciendo homenajes poé icos a igu as como Ca men Conde, Lope de Vega o Juan
Ramón Jiménez (“Elegía a la Calle de En medio”, “La on a de los milanos”, “A Juan
Ramón Jiménez”) u opinando sob e los impues os, la jus icia o la polí ica. Aunque
ambién ue íc ima del escena io polí ico de la gue a ci il y se dejó seduci po la
nue a ideología impe an e en el pe iódico amilia (con í ulos como “La
desma e ialización de la polí ica” o “A ículo de elogio a los cade es de Toledo”). Ya
en Mad id, y con un clima polí ico más es able, Muñoz de Va gas con inuó publicando
en cabece as del su pa a hace c í icas li e a ias (“Muje ”), ememo a el
Descub imien o de Amé ica (“Una ca abela”) o simplemen e dedica unas le as a su
p o incia na al (“Huel a T opical”).
Fue po an o Ma ía Luisa Muñoz de Va gas una esc i o a poli acé ica que
e ió su ingenio en cuen os, no elas, a ículos de opinión, ea o y poesías (en e is as
y pe iódicos de i ada nacional, egional y local). Una muje del siglo XX que in en ó
compagina la mode nidad con la adición, enamo ada de su ie a, la li e a u a y su
amilia. Una jo en en usias a, cul a y bilingüe capaz de in e nacionaliza el ea o
español con adap aciones cas ellanas de ob as popula es inglesas. Fue hábil, in eligen e,
p uden e y alien e. Y capaci ada pa a hace odo lo que se p opusie a pe o sin llama
la a ención, sin sali de los má genes impues os po la sociedad del momen o, sin
ensomb ece la imagen de su ma ido y poe a Rogelio Buendía. Pe o si enemos que
des aca algún asgo de su pe sonalidad en la esc i u a ue su humildad e insegu idad.
Nunca es u o con o me con lo que esc ibía y siemp e dudaba de la alía de sus
p oducciones. Imaginamos que ue una ónica común de aquellas muje es p ecu so as,
que como Ma ía Luisa Muñoz de Va gas, u ie on miedo de las c í icas de aquellos que
dominaban las iendas del mundo.
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!
296!
ANEXOS
a. Á bol genealógico amilia
!
297!
b. C onología de las ob as
FECHA
PUBLICACIÓN
OBRA
ACONTECIMIENTO
DE INTERÉS
1913--
Edición b i ánica
p omo ida po Joe Kay y
su Bu ling on Ga den
Club O ques a
Poema Why did you call
you hea mine?
1919 (29 de
ab il)
Reg eso de Rogelio a
Huel a as inaliza sus
es udios en Mad id. Le
egala a la au o a, un lib o
de Poems de R.W.
Eme son, conside ado uno
de los p eceden es del
ul aísmo.
1919 (julio)
“Re is a
Hispanoame icana
Ce an es” (1916-1920)
“Imp omp us”: “Pun a
Umb ía” 1. “La p ocesión
pasa”; 2. “Somb a”; 3.
“En la playa”; IV
“Co azón”; V. “Li i o”.
Fi ma: L. Muñoz Va gas
1919
(Oc ub e)
“Re is a
Hispanoame icana
Ce an es” (1916-1920)
“Imp omp us”: “El Rocío
is e”, “El ambo il del
Rocío”; “Son isa”
1919 (21
no iemb e)
“La P o incia”
“Ox o d S ee ”. Emoción
suge ida sob e una
o og a ía publicada en el
dia io ABC de Ox o d
S ee .
1920 (5
ene o)
“La P o incia”
GALDÓS. Exp esa su
pesa po la mue e del
allecimien o de Beni o
Pé ez Galdós.
1920 (4
mayo)
“La P o incia”
“Pepe Conde o el men i
de las es ellas”.
1920 (17
diciemb e)
“La P o incia”
“E ocación del siglo
XVIII” .
1922 (13
ab il)
“La P o incia”
“Plega ia”
1922 (20
ab il)
“La P o incia”
A ículo “La Plaza de San
F ancisco”
1922 (4 de
mayo)
“La P o incia”
“Co azón”
1922 (12
mayo)
“La P o incia”
“Rosal”
1922 (3
mayo)
“La P o incia”
Poema: “Son isa”
En diciemb e se casa con
Rogelio Buendía Manzano.
Inicio de los iajes.
!
298!
FECHA
PUBLICACIÓN
OBRA
ACONTECIMIENTO
DE INTERÉS
1922 (19
junio)
“La P o incia”
“A la lo de lobo” (desde
A acena)
1922 (21
sep iemb e)
“La P o incia”
Cuen os co os: Las osas
blancas
1922 (17
no iemb e)
“La P o incia”
“Que sea la ba ca ue e”
1923 (11
sep iemb e)
“La P o incia”
T aducción de un poema
de Fe nando Pessoa:
“Insc ip ions”
1924 (23 de
ene o)
“Semana San a”
En el ondo Díaz Hie o
“La escala San a”
Viajes po Pa ís, Lyon,
Be na, Zu ich
1925
Publicación de la ob a
“He umb e en el alma”
1925
“Al a ”
“Fe ia Mojada”
1925
“Al a ”
“Hojas nue as”
1927 (julio)
“Papel de Aleluyas” (nº1)
“Noche” (Félix de
Bulnes), p. 1.
1927
(agos o)
“Papel de Aleluyas” (nº2)
“De la Dulce Ingla e a”:
“Las misses days”; “En la
playa”; “El álamo de
cob e” (Luchy) p. 1.
1927
(sep iemb e)
“Papel de Aleluyas” (nº3)
“C is al pin ado”:
“Campanillas”,
“Ke messe”,
“Cancioncilla”, “Cuna” y
“Mimb e”. p.2
1927
(oc ub e)
“Papel de Aleluyas” (nº4)
“De la Dulce Ingla e a”:
“El caballe o son ien e”;
“La lo del aza án”, “la
a dilla” y “as odelos”.
1927 (15
no iemb e)
“Gace a Li e a ia”
“Niña bo dando”,
“Ma ine a”, y “Luna-
lune a” y que o ma án
pa e del que se á su
p ime a ob a, Bosque sin
salida
1934
Bosque sin salida
Lib o de poesías
P ólogo: JRJ. Es a ob a
iene bas an e eco en las
e is as de la época:
Almanaque Li e a io, El
pe iódico El Sol.
!
!
299!
FECHA
PUBLICACIÓN
OBRA
ACONTECIMIENTO
DE INTERÉS
1934 (7
julio)
“La P o incia”
“Colegialas”
1935 (13
ma zo)
“La P o incia”
Poema “Calle En medio”
dedicado a Ca men Conde
de Oli e
1935 (14
ma zo)
“La P o incia”
“La on a de los milanos”
Poema en homenaje a
Lope de Vega.
1935 (22
oc ub e)
“La P o incia”
A ículo de opinión sob e
los impues os en
ehículos.
1935 (28
no iemb e)
“La P o incia”
A ículo de opinión sob e
jus icia.
1935
“Isla” (1º e apa). Hoja de
A es y Le as. (1932-
1936).
Nº 7- 8. Poema:
“P ima e a”; En él
ambién se hace eco de su
ob a Bosque sin Salida.
De ine Roman icismo
1935
“No es e” (nº10. Año IV)
“Á bol” y “ balada” (Mª
Luisa Muñoz de Buendía)
1936 (Ene o)
“La P o incia”
A ículo de opinión sob e
el nue o año
1936 (19
eb e o)
“La P o incia”
A ículo de opinión sob e
la ole ancia polí ica.
Ines abilidad polí ica que
de i a á en el inicio de la
Gue a Ci il Española
1936 (16
ma zo)
“La P o incia”
A ículo de opinión sob e
la “desma e ialización de
la polí ica”
1936 (28
mayo)
“La P o incia”
A ículo obje i o sob e un
pe sonaje calleje o de la
ciudad de Huel a
1936 (28
sep iemb e)
“La P o incia”
A ículo elogio a los
cade es de Toledo
1936 (12
oc ub e)
“La P o incia”
A ículo de exal ación a la
pa ia
La Falange Española
comp a el pe iódico “La
P o incia”.
1936
“A do ”
“Ay soledad, campanilla
Blanca”
1939
“Isla” (Ve so y P osa)
Nº 15 (p.156, 157) Sección: Poemas andaluces:
“Mañana”; “No puede con an o Sol”; “Se anilla”: “El
ai ecillo del ma ”; “Cigüeñas: cigüeñas en los igales”;
“Noche: To es de alabas o”.
!
306!
[10] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas du an e una es ancia en la ciudad de Ba celona con unos amigos, (Mad id, a chi o de
José Rogelio Buendía).
[11] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas en el hipód omo de Ba celona, (Mad id, a chi o de José Rogelio Buendía).
Unknown
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
307!
[12] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con Rogelio Buendía en G anada, 1922, (Se illa, a chi o de Edua do Mau y
Buendía).
Unknown
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
308!
[13] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con Rogelio Buendía en Niza, 19 de ene o de 1924, (Mad id, a chi o de José Rogelio Buendía).
[14] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hijo José Rogelio, 19 de ma zo de 1930 (Mad id, A chi o de José Rogelio Buendía)
[15] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hijo José Rogelio en Pun a Umb ía (Mad id, A chi o de José Rogelio Buendía)
Unknown
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
309!
[16] Ma ía Luisa Muñoz con su hijo José Rogelio en la playa de Pun a Umb ía, 10 de julio de 1930, (Mad id, a chi o de
José Rogelio Buendía).
[17] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hijo José Rogelio y su he mano Fede ico en la playa de Pun a de Umb ía,
(Mad id, a chi o de José Rogelio Buendía).
Unknown
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
Unknown
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
310!
[18] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hijo José Rogelio y su hija Ma ía Rosa (Mad id, A chi o de José Rogelio
Buendía).
[19] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con sus hijos José Rogelio y Ma ía Rosa, o og a ía ealizada po Al onso, ab il de
1933 (Mad id, A chi o de José Rogelio Buendía).
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
311!
[20] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con sus hijos José Rogelio y Ma ía Rosa, o og a ía ealizada po Al onso, Mad id, ab il de 1933,
(Se illa, A chi o de Edua do Mau y Buendía).
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
312!
[21] Miemb os de la amilia de Ma ía Luisa Muñoz de Va gas en la casa amilia de Alameda Sundheim, nº 9, Huel a (Mad id, A chi o de José Rogelio
Buendía).
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
313!
[22] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas en una de las es ancias de la casa amilia de Alameda Sundheim, nº 9, Huel a
[23] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas y su ma ido, Rogelio Buendía con sus hijos José Rogelio y Ma ía Rosa (Mad id, A chi o de José
Rogelio Buendía)
[24] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hija Ma ía Rosa en 1950 (Se illa, A chi o de Edua do Mau y Buendía).
Abajo, Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hijo José Rogelio y su he mano San iago en la playa de Pun a de Umb ía. (Mad id,
a chi o de José Rogelio Buendía).
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
314!
[24] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas y su ma ido Rogelio Buendía, Mad id, 1965 (Se illa, A chi o de Edua do Mau y Buendía)
[25] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su sob ino San iago López Muñoz, (Mad id, A chi o de José Rogelio Buendía)
[26] Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con sus es nie os, Miguel, Rosa io y Edua do Mau y Buendía (Se illa, A chi o de Edua do Mau y
Buendía)
Abajo, Ma ía Luisa Muñoz de Va gas con su hijo José Rogelio y su he mano San iago en la playa de Pun a de Umb ía. (Mad id, a chi o
de José Rogelio Buendía).
Jose Ignacio Bel án Muniz 6/4/15 20:12
Con o ma o: Fuen e: Times New
Roman, 8 p
!
315!
d. El ela o de la isi a de Beni o Pé ez Galdós a Huel a
14 de Ma zo218
“-Ahí iene el en, ya, ya, end á Galdós? Fede ico219 co e a e si lo
es.
- Si ha enido, yo le he is o las bo as. Papá ue al In e nacional a e si
es aba allí y no había ido, después al de Pa ís y ampoco es aba, es á en el Ho el
U bano. Dice Papá que cuando le dijo:
- engo que ae le a Us ed una isi a,
Galdós con es ó:-Ya lo sé, Luchy, i e en Alameda Sundheim.
- Allí iene Us ed su casa
- ¿Cómo?-Yo soy su pad e.
- Que me la aiga Us ed de seguida, hoy mismo en cuan o quie a. He
enido en el en pensando, ¿ e é a Luchy?
Llegó papá y me dijo hoy no podía se que es a ía cansado, que mañana.
15 de ma zo
Fede ico ue a p egun a : ¿Cuándo pod á eni Don José Muñoz con su
hija Luchy?
- Es a a de a las seis y media.- le dijo el sec e a io. Aho a amos a da
un paseo, es á deseando e la.
A las seis y media ui a e a Galdós, omé ánimo al en a , es aba
sen ado en el pa io con Ma chena.
- Don Beni o!, y le dí el amo
- Es a es Lucy.- me dijo mi ándome, omó el amo y olió las lo es
- Toma-le dijo al sec e a io y le dio el amo.
Ma chena se e i ó, Don Beni o me o eció una silla, me sen é.
- Lucy Lucy pa a qué me ha aido esas lo es?
- Yo se las ae ía odas, odas
- ¿Po qué no ino Us ed aye ? yo la espe aba, has a las ocho es u e
aquí.
- Es a ía Us ed cansado
- No, yo se lo dije a un seño , su ío
- Mi pad e
- Que la aje a a Us ed
!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
218 T asc ibimos las no as al y como las esc ibió Ma ía Luisa.
219 He mano de la au o a.