Quade ns (2016) 32, pp. 205-209. ISSN 0211-5557
HABLAN LAS TRABAJADORAS DE LOS RINCONES
OSCUROS DEL TURISMO. RESEÑA DEL LIBRO LAS QUE LIMPIAN
LOS HOTELES. HISTORIAS OCULTAS DE PRECARIEDAD LABORAL
DE ERNEST CAÑADA (2015)
Ja ie He nández-Ramí ez
Uni e sidad de Se illa
La ecien e publicación de E nes Cañada que aquí se analiza es una ob a que bien
pod ía enma ca se en la adición socio-an opológica del abajo u ís ico y, más con-
c e amen e, del empleo en los ho eles. Sin ánimo de se exhaus i os, enlaza con clásicos
como Cos a del Sol. Re a o de unos colonizados (1977), ob a colec i a de denuncia y
análisis de las condiciones labo ales en el medio ho ele o de la Málaga de los se en a,
y más ecien emen e con los es udios de B une y Belzunegui (2003) y Rubio (2001)
sob e el me cado de abajo u ís ico o el de Ramos e al. (2002) que mues a que la
disc iminación de géne o emenino en el empleo de los ho eles de Balea es es un hecho
cons a able.
Si bien po su emá ica el ensayo de Cañada encaja ía en es e géne o de es udios, no
es una ob a es ic amen e académica. Su singula idad adica en su ocación mili an e, su
comp omiso social, su in ención de in e i una de las si uaciones de disc iminación y
explo ación labo al más injus as, sang an es e igno adas del ac ual me cado de empleo: el
que i en las abajado as de la limpieza de los ho eles, las llamadas “cama e as de piso”.
Es e colec i o, que ep esen a nada más y nada menos que el 25% de las plan illa de
los ho eles españoles, es el g an desconocido del sec o u ís ico, a pesa del papel un-
damen al que desempeñan. P ecisamen e es e es el obje i o p incipal de la ob a que aquí
eseñamos: “da luz” sob e el uni e so de es e segmen o in isibilizado de abajado as,
que pa icipan en el sec o p oduc i o más alabado y econocido de España, el cual es
p esen ado como el e dade o mo o de la economía. Es a esis apologé ica (Ja a i 2005),
que iun a en los discu sos o iciales de emp esa ios y polí icos, ocul a el submundo que
se localiza en el in e io de los ho eles, en la e dade a as ienda del u ismo, en un
backs age al que no se ace can los u is as. Como muy ace adamen e señala el au o , el
abajo u ís ico es á ue a del deba e polí ico, ya que se ha impues o la ideología que
con empla al u ismo como la ece a más e icaz pa a emedia los g a es p oblemas de
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desempleo ac uales. En es a lógica u ís ico-cén ica (Saa inen 2006), hay que cuida
con mimo a es e sec o , asegu a su sos enibilidad en el iempo y man ene lo alejado
de oda c í ica deses abilizado a.
E nes Cañada op a po da oz a las cama e as de piso pa a ilumina es os incones
oscu os del u ismo. Y lo hace empleando un es ilo ecléc ico, poco académico, que huye
de hipó esis, ma cos eó icos, e e encias bibliog á icas, no as a pie de página y conclu-
siones sesudas. U iliza, po el con a io, un géne o más ce cano al pe iodís ico, pues son
las mismas abajado as las que exponen sus expe iencias y opiniones, espondiendo a
las cues iones plan eadas po el au o en en e is as que se asc iben en su li e alidad
y que se encabezan con i ula es e elado es, de acue do con un modelo na a i o más
p opio de la c ónica de ac ualidad que del ensayo cien í ico.
La in encionalidad de es e ó mula di ec a es cla a: cons ui un ex o a ac i o y
asequible pa a denuncia abie amen e la si uación de un sec o p o esional de aluado,
cuyas pésimas condiciones de abajo se ag a an paula inamen e, especialmen e desde la
ap obación de la Re o ma Labo al de 2012 y la consolidación de la es a egia pa onal de
ex e nalización y subcon a ación. Pe o el esul ado del abajo no es menos p o undo
y igu oso que el de la esis académica al uso. Al con a io, su es ilo ce cano pe mi e al
lec o conoce desde den o -desde la expe iencia- el ma co labo al co idiano en el que se
insc iben esas cama e as anónimas y empa iza con sus idas, sen imien os y opiniones.
Es un lib o plu al que iene el alo del es imonio, lo que ya de po sí jus i ica ía su
publicación; pe o es ambién una ob a de au o , po que el a amien o de las en e is as
y la o ganización del ex o obedecen a un obje i o explíci o de denuncia. La ob a se
enma ca en un mo imien o más amplio de lucha que lide a UITA, o ganización que
ag upa a sindica os de hos ele ía de odo el mundo, a a és de una campaña in e na-
cional que de iende la dignidad y p o esionalidad de las cama e as de piso. En dicha
inicia i a pa icipan sindica os y asociaciones de cama e as, en e las que des acan las
au odenominadas Kellys. También espalda dicha mo ilización Alba Sud, hink ank
cen ado en la in es igación y el desa ollo, del que Cañada es un miemb o ac i o.
La epe cusión mediá ica de es e es ue zo colec i o es indudable. Desde la publica-
ción del lib o son nume osos los medios de comunicación ( adio, ele isión, páginas
web, blogs, wi e , Facebook…) que eseñan los esul ados del es udio y, sob e odo,
se hacen eco de las demandas de las cama e as de ho el a a és de en e is as y odo
ipo de decla aciones.
La ob a se es uc u a en cua o pa es di e enciadas: una p ime a a modo de p ólogo
e in oducción en la que es di igen es sindicales ale an sob e la endencia a la deg ada-
ción del empleo en el medio ho ele o. Con inúa Cañada con un ex o conciso, sencillo
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Hablan las abajado as de los incones oscu os del u ismo. Reseña del lib o...
y p eciso en el que abo da el uni e so labo al de las cama e as de ho el. La e ce a pa e
del abajo es la más amplia, ep esen a más del 60% del ex o, la con o ma una selec-
ción de 26 es imonios de abajado as (de un o al de 80) que, a a és de en e is as,
ela an au obiog á icamen e su expe iencia pe sonal y alo aciones. Concluye con un
apa ado especí ico i ulado signi ica i amen e “Voces de apoyo” en el que un médico
y es sindicalis as, buenos conocedo es de la ealidad de es e colec i o, esponden a un
elabo ado cues iona io, que pe mi e ce a el ex o; aunque quizás de un modo algo
ab up o, sin una conclusión inal o sín esis elabo ada po el p opio au o .
En es a sin onía de pe spec i as pe sonales bien di igida po la ba u a de E nes
Cañada, se abo dan es emas undamen ales: las condiciones de abajo, los sis emas
de con ol y los nue os modelos de eclu amien o y con a ación de las abajado as.
En elación con la p ime a emá ica, queda cla o que la cama e a de piso es siemp e
una muje . Su ocupación es el pa adigma del empleo eminizado, pues las a eas asociadas
al mismo se in e p e an como una p olongación del abajo domés ico. Es o a o ece su
ocul amien o y disc iminación. Ac ecien a es e úl imo hecho el que suelan se inmig an-
es las que de siemp e lo desempeñen. En el boom del u ismo o dis a ue habi ual que
los ho eles emplea an a jó enes sob e odo andaluzas; hoy, las acompañan inmig an es
de países del Su . En es e con ex o, lo no malizado es que los mandos in e medios
(gobe nan as, sub-gobe nan as y supe iso as) sean na u ales de la zona y las cama e as
p ocedan de o as la i udes. ¿Qué mejo ejemplo que es e pa a e idencia que en el
me cado de abajo u ís ico ope a una segmen ación de géne o, é nica, acial y de clase?
La cama e a de piso abaja, gene almen e, sola; nadie la acompaña, su aislamien o
es casi o al, apenas in e ac úa con sus compañe as y muy poco con los clien es. Una
ez dis ibuido el abajo, cada una desempeña su come ido de o ma independien e y
sin pe sonal de apoyo. En casi odos los es ablecimien os se ha educido o desapa ecido
el pe sonal auxilia masculino ( ale ) que se enca gaba de baja la opa a la la ande ía y
ca ga los ma e iales. Hoy esa a ea ocupa ambién a las ope a ias. Es además un abajo
manual. A di e encia de o as secciones en la que se ha inco po ado mode na ecnología,
la in e sión en mejo as écnicas ha sido aquí muy limi ada; de hecho abundan los ho eles
sin mon aca gas y ca os pa a desplaza la opa de cama y los u ensilios de limpieza.
La lec u a del es udio e ela la du eza de unas condiciones de abajo desconocidas
que a ec an se e amen e a la salud ísica y men al de las ope a ias. Lo g a e del asun o
es que es os escena ios se han deg adado en los úl imos años. Todos los es imonios
coinciden en esal a que se es á i iendo una in ensi icación de las ca gas, que ya de
po sí e an al as. Hoy es habi ual que en una jo nada de ocho ho as las cama e as engan
que limpia y acondiciona más de ein e habi aciones, lo que exige man ene un i mo
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ené ico e incesan e; a lo que a menudo hay que suma el adecen amien o de zonas
comunes y nobles del ho el. Po si ue a poco, las e o mas de las habi aciones se diseñan
según c i e ios es é icos, sin conside a cómo pueden a ec a a la ca ga de abajo y a la
segu idad de las cama e as la in oducción de nue os obje os y ense es (mampa as en
los baños, espejos po odos lados, camas suple o ias, e c.).
La conduc a de los clien es ambién a ec a nega i amen e a las condiciones de abajo,
pues un sec o de los nue os consumido es desa ollan compo amien os andálicos
(suciedad, a e ías, o u as, ómi os, a ena de la playa espa cida, basu a i ada, bo ellas
o as…); y o os huéspedes hacen un uso muy in ensi o de las habi aciones (más pe so-
nas, hábi o de cocina y come en el in e io …), pe o con un meno iempo de es ancia,
po lo que aumen a el abajo (las salidas).
Las consecuencias de i adas de es a p esión se aducen en en e medades p o esio-
nales, ísicas (dolo es de espalda, homb os, b azos, ce icales, odillas, cade as, zona
lumba , ciá ica, sínd ome del únel ca piano, e c.) y psíquicas (es és, ansiedad, dep e-
sión…). Pa a palia es os males es p ác ica habi ual la au omedicación dia ia (an iin-
lama o ios, an idep esi os…), lo que implica adicciones y secuelas a medio plazo. Los
médicos de las mu uas y de emp esa ecomiendan aplica los conocimien os ap endidos
en los cu sos de e gonomía, po que así se e i a ían las ecuen es lesiones. Pe o según
las abajado as es o no es iable pues no pod ían cumpli se los a ios de endimien o y
end ían que p olonga aún más sus jo nadas. Los d amá icos es imonios ecopilados
en el lib o y la e elado a en e is a al p o esional médico sub ayan una y o a ez que
las en e medades labo ales no se econocen o se hace a las abajado as esponsables de
las mismas, po lo que es habi ual que abajen en e mas.
En cuan o a los sis emas de con ol, las en e is adas mani ies an padece una é ea
supe isión po pa e de los ca gos in e medios, que ecu en habi ualmen e al insul o,
la amenaza de despido y el acoso. En es e medio in isibilizado, el miedo es lo que impe a
y lo que pe mi e que se apliquen cambios imp e is os en las jo nadas de abajo y en el
calenda io labo al sin encon a una g an esis encia.
Pa alelamen e, se aplican o mas de con ol écnico que ecue dan al aylo ismo
(Edwa ds 1983), pues los abajos asignados po las gobe nan as, que son desc i os en
es adillos o chule as, han sido p e iamen e calculados y pos e io men e supe isados. No
obs an e, las abajado as señalan ei e adamen e que es a medición es á sob edimen-
sionada, po que es muy di ícil cub i los obje i os en el iempo p e is o. El esul ado es
que la jo nada se amplía, pe o sin con ap es ación económica, pues es as ho as ex as
no son abonadas. Como indicaba una en e is ada: “es como si es u ié amos abajando
a des ajo pe o con sueldo de cama e a” (pág. 56).
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Hablan las abajado as de los incones oscu os del u ismo. Reseña del lib o...
Los nue os modelos de eclu amien o y con a ación cons i uyen la e ce a g an
emá ica abo dada en el es udio. En es os sis emas se ap ecia una cla a deg adación,
po que los con a os ijos y ijos discon inuos in oducidos as las mo ilizaciones sin-
dicales de los años 70, comienzan a se la excepción as la ap obación de la Re o ma
Labo al que, con el a gumen o de la lexibilidad y la compe i i idad, es á pe mi iendo
una des egulación encubie a a a és de la ex e nalización. En es e con ex o las nue as
ho nadas de empleadas ienden cada ez más a se eclu adas ue a, lo que supone una
sensible educción del pe sonal con a ado di ec amen e po el ho el, el cual, paula-
inamen e, se desen iende del ac o abajo. En unos casos, las cama e as ijas y ijas
discon inuas son despedidas y einco po adas a a és de emp esas ex e nalizadas; y en
o os, es as abajado as -gene almen e de mayo edad- pasan a se sus i uidas po o as
más jó enes que se inco po an ambién median e es e ipo de emp esas ex e nalizadas.
En ambas si uaciones lo que se impone es un égimen con ac ual p eca izado, el cual
se basa en con a os a iempo pa cial, en los que sólo se co izan los días abajados y se
e ibuyen con sala ios muy bajos, que son pac ados ue a del con enio ma co.
Ob iamen e, es a si uación epe cu e en la alo ación del abajo po pa e de las
cama e as de piso. Aunque en las en e is as son abundan es las e e encias a la dignidad
del abajo bien hecho, es as se suelen acompaña del lamen o po la imposibilidad de
ma e ializa dicho ideal. La deg adación gene al de las condiciones labo ales in luye en
el paso de una é ica que alo iza el abajo a o a en la cual es e se echaza y se concibe
exclusi amen e como un ins umen o pecunia io. Se cama e a hoy deja de se una
ca e a p o esional pa a con e i se en una salida coyun u al de muje es desempleadas
con se ias di icul ades pa a desa olla un p oyec o i al au ónomo. Es lo que el p opio
Cañada denomina “desp o esionalización”.
En de ini i a, el abajo de E nes Cañada es un e dade o aldabonazo a la sociedad,
pues isibiliza la explo ación y la deg adación del abajo de las que limpian los ho eles.
No obs an e, es a apo ación hab ía sido más ca egó ica si el au o hubie a abo dado de
modo sis emá ico e independien e en apa ados especí icos es aspec os muy ele an es
que pasamos a sub aya .
En p ime luga , hab ía cla i icado mejo la si uación de las abajado as el abo daje
de un capí ulo especí ico que con ex ualiza a el ma co gene al del mundo de los ho eles
y las endencias de es e ipo de emp esa. El ho el adicional, como negocio di igido
desde un o ganismo cen al, que es p opie a io y ges o al mismo iempo, se es á ans-
o mando paula inamen e en una especie de pla a o ma i ual y lexible, en cuyo seno
coexis en dis in as emp esas ex e nalizadas que se especializan en unciones especí icas
(limpieza de pisos, man enimien o, adecuación de espacios comunes, en e enimien o,
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ca e ing…), con a an a su pe sonal y es ablecen acue dos con las o as pa es en una
es uc u a e icula , dinámica e ines able.
O o aspec o ele an e que me ece ía un a amien o di e enciado es un diagnós-
ico de las elaciones sociales de p oducción. En es e sen ido, la isión subje i a de la
expe iencia de las abajado as se hab ía en iquecido con la desc ipción del modelo de
es uc u a o gánica que impe a en la emp esa ho ele a (depa amen os y sus inculacio-
nes uncionales) y de los sis emas de o ganización ho izon al y e ical del abajo, dis-
inguiendo los come idos de odas y cada una de las ca ego ías p o esionales (cama e a
de piso, de salones, de zonas comunes, ale s, supe iso a, sub-gobe nan a, gobe nan a,
je e de depa amen o…) y esal ando las causas de los con lic os in e nos. Po que no
puede ol ida se que el colec i o enca gado del se icio de limpieza es á p o undamen e
segmen ado po su dis in a posición en la es uc u a de mando, condición con ac ual,
e nicidad y momen o de inco po ación.
Po úl imo, se echa de menos un a amien o especí ico de las espues as ob e as indi-
iduales (absen ismo, sabo aje, enado, e c.) o colec i as (pa os, huelgas, e c.) al sis ema
de abajo. También hab ía con ibuido a comp ende las causas de la p o unda debilidad
del mo imien o de abajado es conoce los posicionamien os, alianzas y con lic os exis-
en es en e las dis in as ue zas sindicales ( ambién las mino i a ias ausen es en el ex o).
Quizás po es e obje i o de ensayo de u gencia, en su me odología el lib o adolece
de una sis ema ización de las apo aciones de las en e is adas que se concen a an en
unas conclusiones capaces de in eg a lo pa icula . No hay duda de que los es imonios
apo an c edibilidad, e osimili ud y p o ocan la iden i icación empá ica del lec o
con el in o man e. Pe o la na ación de idas muy semejan es da luga a ei e aciones
quizás innecesa ias (sob eca ga, au omedicación, p oblemas ísicos y men ales, bajos
sala ios, con a os p eca ios, malos a os, e c.) que bien pod ían habe se educido
a endiendo más a lo singula de cada expe iencia. Es e es ue zo de gene alización o
sín esis hab ía pe mi ido ag upa la di e sidad empí ica y cons ui un conjun o capaz
de abs ae se de las conside aciones ma ginales.
Pe o muy po encima de odas es as ma izaciones -que sólo se plan ean como c í icas
cons uc i as- queda un abajo alien e, un es udio que pone sob e la mesa un ema
abú en nues a sociedad del que no se habla po que se dice que hay que asegu a la
solidez del bené ico u ismo. Pe o E nes nos enseña que de ás de los des inos u ís icos,
de la calidad, comodidad y lujo que p opo cionan sus ins alaciones y se icios, hay un
abajo in isibilizado, silenciado y explo ado que lo sos iene.
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