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Influencia del Dogma 95 en las narraciones del cine argentino

Abstract

La producción cinematográfica argentina no fue ajena a la profunda crisis económica que afectó al país hacia fines de los años 90. Sin embargo no se dejaron de hacer películas, la incorporación de la tecnología digital al sistema de producción significó una alternativa ya que posibilitaba reducir costos. En este proceso, tuvo un papel decisivo la difusión del trabajo de los realizadores daneses enarbolados tras el Dogma 95. El artículo da cuenta de estas transformaciones, haciendo especial referencia a los postulados del Dogma y su influencia en la estética y narrativa del cine argentino de entonces.

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Influencia del Dogma 95 en las narraciones del cine argentino

Author: Luna, María del Rosario; García García, María
Publisher: Universidad de Sevilla, Secretariado de Recursos Audiovisuales y Nuevas Tecnologías
Year: 2012
Source: https://idus.us.es/bitstreams/abd4d801-a9d6-4d8e-aa27-bf4d56a82f48/download
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In luencia del Dogma 95 en las
na aciones del cine a gen ino
Ma ía del Rosa io Luna
Uni e sidad de Buenos Ai es, Uni e sidad de Ex emadu a
m [email protected]
Ma ía Ga cía Ga cía
Uni e sidad de Ex emadu a
mga ga @alcazaba.unex.es
Resumen: La p oducción cinema og á ica a gen ina no ue ajena a la p o unda
c isis económica que a ec ó al país hacia ines de los años 90. Sin emba go no se
deja on de hace películas, la inco po ación de la ecnología digi al al sis ema de
p oducción signi icó una al e na i a ya que posibili aba educi cos os. En es e
p oceso, u o un papel decisi o la di usión del abajo de los ealizado es daneses
ena bolados as el Dogma 95. El a ículo da cuen a de es as ans o maciones,
haciendo especial e e encia a los pos ulados del Dogma y su in luencia en la
es é ica y na a i a del cine a gen ino de en onces.
Palab as cla e: Cine a gen ino, Dogma 95, cine de bajo p esupues o, ecnología
digi al.
Abs ac : A gen ine ilm ou pu was no immune o he p o ound economic c isis
ha impac ed on he coun y in he 90s. Films did no s op being made, howe e ,
and he inco po a ion o digi al echnology o he p oduc ion sys em was an
al e na i e ha enabled cos s o be kep down. This p ocess bene i ed signi ican ly
om he sp ead o he wo k o Danish di ec o s adhe ing o he Dogme 95
mani es o. This a icle epo s on hose ans o ma ions, wi h special e e ence o
Dogme ules and i s in luence on he aes he ics and na a i e o A gen ine cinema
o he pe iod.
Keywo ds: A gen ine cinema, Dogme 95, low-budge ilm, digi al echnology.
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1. Pues a en con ex o
El cine a gen ino se ha des acado de en e la p oducción cinema og á ica
Ibe oame icana en dis in os momen os de su his o ia, po su capacidad pa a p oduci
un con inuo de ela os a ac i os, con buena ac u a écnica y esoluciones es é icas
muchas eces no edosas. Tales a ibu os han gene ado el econocimien o de la
p esencia de una e dade a indus ia audio isual, hecho poco ecuen e en el es o de
los países de la egión.
Es jus o señala que la p oducción indus ial audio isual se ha man enido g acias a
una polí ica es a al dispues a a apoya an o a és a como a o as mani es aciones
cul u ales. Hacia ines de la década del 90, no obs an e, es a polí ica se io
modi icada en de imen o de la ac i idad pues o que, como consecuencia, los apo es
es a ales ue on en el con ex o de una p o unda c isis económica, cada ez más
exiguos y sólo se bene icia on a unos pocos p oyec os.
Pa alelamen e, al ez siguiendo los manda os de la adición de nues o país como
p oduc o de imágenes, al llega a la mayo ía de edad los hijos de la ele isión
eligie on como p o esión la ealización audio isual: Hubo un c ecien e núme o de
jó enes que, una ez que eg esa on de ins i uciones educa i as especializadas,
pugna on po ing esa al me cado labo al.
E ec i amen e, en la década del 90 p oli e a on masi amen e en A gen ina, an o en
el ámbi o de la Capi al Fede al como en las p o incias, las que gené icamen e se
conocie on con el nomb e de Escuelas de Cine. Es as ins i uciones ue on
inaugu adas ya sea con el espaldo de academias o iciales his ó icamen e econocidas
(Uni e sidad de Buenos Ai es, Uni e sidad de La Pla a, Uni e sidad de Có doba) o
bien como emp esas p i adas ligadas a ealizado es que, an e la ines abilidad
indus ial, eligie on ab i su p opia escuela como un ecu so pa a en en a la c isis
(Uni e sidad de Cine de Manuel An ín, Escuela P o esional de Cine de Eliseo
Subiela). Todo es o e oalimen ado, además, po una eal inquie ud social en la
ju en ud po que e dedica se a la ealización audio isual.
Según un in o me de 1999 e ec uado po la Fede ación de Escuelas de Imagen y
Sonido de Amé ica La ina (FEISAL) A gen ina es el país de La inoamé ica que posee
más escuelas de cine, con un egis o de 12.000 alumnos. Según dicha Fede ación,
es a ci a no es alcanzada po el alumnado de cine exis en e en oda Eu opa, ni
ampoco en e EE.UU., Ingla e a y Aus alia jun os, si bien es os son los es países
de habla inglesa que más películas p oducen. Es p eciso consigna , además, que es as
escuelas a aen a es udian es de o os luga es del mundo, ya que se ha di undido la
no icia de la acilidad de cu sa una ca e a de cine en A gen ina. Así, po ejemplo,
ac ualmen e la Uni e sidad de cine cuen a con alumnos p oceden es de Suiza,
Alemania, Venezuela, Ingla e a y Aus alia. Muchos de ellos ienen con el p opósi o
de es udia aquí pa a luego accede en sus países de o igen a o a ins i ución
educa i a audio isual, o bien pa a abaja en la indus ia.
Po o o lado, un ac o de peso en es e pano ama, es el mo imien o de ape u a
económica al mundo que A gen ina ha desa ollado en la úl ima década del siglo XX,
que pe mi ió es abilidad económica y capacidad de adqui i bienes, con igu ando una
sue e de alsa bu buja de bienes a en cuyo in e io se ges aba la ne as a c isis
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consecuencia de las polí icas neolibe ales aplicadas a ul anza en el e i o io
nacional.
En es e escena io en el que se conjuga on una ica ayec o ia en ma e ia
cinema og á ica y la laman e ilusión de pe enencia al P ime mundo i umpen, en
los años ’90, las nue as ecnologías, y susci an g an in e és en los dis in os sec o es
implicados. P on amen e la indus ia audio isual a gen ina las inco po a a su
p ác ica ealiza i a. Los p ime os pasos se ue on dando en el e eno de la edición de
los ma e iales y en la g abación y mon aje de sonido. Luego, se suma on la
gene ación de imágenes con cáma as digi ales, con el obje o de ealiza luego su
aspaso al celuloide. Es e p oceso pe mi ió disminui sensiblemen e los cos os de
p oducción y abie o, como consecuencia, la posibilidad de conc e a la gome ajes
con un sis ema al e na i o de p oducción.
El camino de anexión de las nue as ecnologías a la ealidad audio isual a gen ina
es u o in luenciado además po la di usión de p oducciones de p esupues os
meno es, exhibidas en el P ime Fes i al de Cine Independien e de Buenos Ai es. Fue
allí, además, g acias, a la isi a de algunos de sus in eg an es, donde se conocie on y
discu ie on las p opues as del Dogma 95. Es as despe a on una e dade a ebullición
de ideas, en e las cuales b illa on las inculadas al papel de la ecnología y las nue as
o mas de conc e a na a i as.
2. El Dogma 95 en A gen ina
En e los días 1 y 10 de ab il del año 1999 se ealizó en Buenos Ai es el P ime
Fes i al de Cine Independien e. En dis in as salas de la ciudad se exhibie on más de
cien películas ajenas al ci cui o de exhibición de las g andes co po aciones
audio isuales. También se o ganiza on ámbi os de discusión, con e encias e incluso
alle es de p oducción, donde pa icipa on ac i amen e jó enes ealizado es y
es udian es p oceden es de escuelas de cine.
En es e P ime Fes i al desempeñó un papel undamen al el g upo danés del Dogma
95. K is o e Nyholm, asis en e de di ección de Los idio as (Idio e me, La s Von
T ie , 1998), isi ó la ciudad de Buenos Ai es y pa icipó ac i amen e del e en o.
Asimismo, en el ma co de la mues a, se exhibie on como piezas ep esen a i as del
g upo dogmá ico, el ya ci ado Los idio as, y La celeb ación (Fes en, Thomas
Vin e be g, 1998).
La labo de K is o e Nyholm consis ió en dic a con e encias y coo dina el
Wo kshop Dogma 95, donde se explica on, discu ie on y pusie on en p ác ica los
p incipios ec o es del Dogma. T es jó enes ealizado es locales - Víc o Kino
González, Gab iela Goldbe g y G ego io C áme - ue on los enca gados de p oduci ,
espec i amen e, un co ome aje ajus ado a las eglas del Dogma. Las es ob as se
es ena on luego en el Fes i al. Po o o lado, La s Von T ie hizo su apo e a a és
de una elecon e encia, en la que se e i ió a su abajo.
Resul a opo uno eco da la espues a de Thomas Vin e be g, an e la p egun a de
cómo y po qué comenzó Dogma 95:
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Las azones pa a hace lo ue on a ias y muy di e en es: Polí icamen e se a aba de
ompe con la o ma en que se hace cine hoy día, eníamos la sensación de que la
indus ia y la sociedad cinema og á ica se es aba quedando do mida, es ábamos
haciendo las cosas muy au omá icamen e, y el Dogma nos pe mi ía ol e un poco a las
bases. Y a ni el c ea i o, sen imos que ob iamen e ue una buena idea, po que ene
obs áculos, ene ma cos al ededo de lo que es ás haciendo, ob iamen e e es imula la
c ea i idad, la imaginación. Sabe , po ejemplo, que no se e pe mi e pone le música a
la película es inspi ado . Quie o deci , si mi ás lo que sucedió en Eu opa, du an e la
gue a o la censu a, muchas de las mejo es ob as de a e apa ecie on y pa a mí es e es el
p incipio (Udenio, 1995:34).
De las palab as de Thomas Vin e be g se desp ende cla amen e que los p incipios del
Dogma u ie on que e más con un ce cenamien o au oimpues o, ce cano al juego,
que con una ba e a de e minada po di icul ades económicas. En odo caso, es a
expe iencia nos habla de las posibilidades c ea i as que b indan las nue as
ecnologías en un con ex o compe en e.
Pos ulados del Dogma 95
1. Se debe ilma en locación. No se deben ae elemen os que no es én
o iginalmen e en el luga .
2. El sonido no debe p oduci se sepa ado de la imagen o ice e sa.
3. La cáma a debe se manual. Ella debe segui la acción, y no al e és.
4. El ilme debe se en colo . No se acep a iluminación especial.
5. Es án p ohibido los il os.
6. El ilme no debe ene acciones supe iciales: asesina os, a mas, e c.
7. El ilme ocu e aquí y aho a.
8. No se acep an películas de géne o.
9. El o ma o debe se 35 mm.
10. El nomb e del di ec o no debe apa ece en los c édi os
Pun os cen ales del Mani ies o Dogma 95 i mado po La s Von T ie y Thoma Vin e e g
Po su pa e, La s Von T ie a gumen aba en la elecon e encia ansmi ida en una de
las salas del Fes i al: “Si el Dogma sigue in e esando a an a gen e, lo más p obable es
que yo haga mi p óximo ilm según esas eglas. Esas eglas las esc ibí pa a mí y no
me so p ende que haya in e esado a muchos, po que hoy en el cine nadie piensa en
nada. Lo bueno del Dogma es que ha pues o a la gen e a habla sob e cómo son las
películas y a e lexiona po qué son como son” (Le e , 1999: 34)
En su pos u a, casi cap ichosa y descali icado a de la gen e de cine, se pone de
mani ies o la in encionalidad de La s Von T ie de pa icipa en la p oducción desde
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un luga muy di e en e del que pueden delimi a los condicionamien os de la ealidad
a gen ina.
Según lo an icipá amos, como esul ado de es as p opues as, se p oduje on muchas
polémicas y deba es en la comunidad cinema og á ica, ya que hubo pa ida ios y
de ac o es de los p incipios egen es de los daneses. Ubicándose en el segundo
g upo, Eliseo Subiela esc ibía po en onces: “Dogma 95 es un in en o neu ó ico de
limi a y empob ece el más an ás ico a e del siglo XX. Los aman es del cine amos
a esis i nos has a el úl imo o og ama” (Subiela, 1999: 5)
Sin ánimo de en a en la polémica desa ada, lo que sí quisié amos sub aya es el
hecho de que en Buenos Ai es se habló, y mucho, ace ca del Dogma 95. Los
ealizado es conocie on en p o undidad el mé odo ac ualizado po el g upo y, en es e
sen ido, se di undió y se pudo conoce muy de ce ca la posibilidad de abaja con
cáma as digi ales pa a ealiza luego la ampliación a ílmico. Cabe acla a que La
celeb ación y Los Idio as se ealiza on en Mini DV, y luego se amplia on a 35 mm en
el es udio suizo Swiss Fx, cuya ilial en Nue a Yo k enía en onces un mé odo de
ans e encia de imágenes p opio, al ma gen de los sis emas c eados po las g andes
emp esas audio isuales, que se o e aba en el me cado con una a i a meno a las
usuales.
La di usión de es as p ác icas ab ió los ojos y la cu iosidad de muchos es udian es y
p o esionales de cine, quienes es aban soñando con ealiza sus p oyec os pe o que
ca ecían del capi al necesa io pa a conc e a los. Se gene ó un ue e en usiasmo an e
la al e na i a de ilma con cáma as digi ales, ya no con el desa ío de segui un ideal
es é ico, como lo hizo el g upo danés, sino en la búsqueda de una espues a
económica a la c isis de la indus ia audio isual local. Es deci , que la mencionada
in luencia del Dogma se limi a al o ma o de p oducción. Me ece la pena señala la
di e encia en e lo que el pun o nue e del Dogma es ablece -el o ma o en 35 mm- y
la p ác ica ealizada con cáma as digi ales.
Mencionamos dos hechos que p ueban es a in luencia. Po un lado, la ealización de
la gome ajes u ilizando la ecnología digi al, poco iempo después, po los di ec o es
locales implicados di ec amen e en el Wo kshop: G ego io C áme ealizó In ie no
mala ida (2001) en an o que Vic o Kino Gonzalez Ciudad de Dios (2002).
Asimismo la más cla a mani es ación de la mencionada in luencia la cons i uye la
película Fuckland, la segunda conquis a (José Luis Má ques, 2000) que se inicia con
el ca ac e ís ico diploma de adhesión al Dogma.

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Ca el con en el que se inicia la película Fuckland, de José Luis Má ques
Po o o lado, comenza on a p oyec a se p opues as incluyendo la ampliación
al e na i a; no ue on pocos, en onces, los p esupues os solici ados a Swiss Way.
Es cie o que in luye on ambién en el conocimien o del nue o ecu so la di usión
e ec uada po dis in as e is as especializadas, las cuales des acaban las bondades de
la ecnología digi al.
3. Películas de bajísimo p esupues o
Nos encon amos has a aquí con un escena io in eg ado po un conjun o de jó enes
saliendo de las escuelas de cine á idos po con a sus p ime as his o ias, una
ecnología que pe mi e so ea los canales de p oducción adicional aba a ando
cos os y inalmen e con la pues a en alo y discusión de las na aciones que ienen
ascendencia en el me cado audio isual in e nacional bajo el Dogma 95.
Es os componen es, en e o os, die on paso a un nue o modelo de p oducción, que
pod íamos llama “de bajísimo p esupues o”. La az nega i a de es a p ác ica es que
condicionó una mane a de concebi los p oyec os y de conc e a los, ca ac e izada las
más de las eces po la imp o isación y la des alo ización del abajo p o esional.
Uno de los pasos cla es pa a la conc eción de las películas de bajo p esupues o es la
ans e encia de imágenes. La p ác ica seguida de los ealizado es daneses –
insis imos, en ellos as la búsqueda de escapa del co sé de la cáma a y las luces y de
los condicionan es que de inen a una ilmación adicional- ue p on amen e alo ado
po los ealizado es y p oduc o es a gen inos como mecanismo que ab ía la
posibilidad de diseña un nue o mé odo de abajo, p escindiendo de g andes
ecu sos económicos. Las dos modalidades básicas que die on cabida a es as nue as
o mas de p oduci cine e an, bien abaja en ílmico pe o pa iendo de pasos
meno es al 35 mm (16 mm, súpe 16 mm) o bien g aba las imágenes en ideo digi al
pa a llega luego, en ambos casos, a ealiza la ampliación a 35mm. Es a ampliación
conlle a el p opósi o de cumpli con el equisi o ijado po el Ins i u o Nacional de
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Cine y A es Audio isuales (INCAA) pa a en a en la ca ego ía de película nacional y
log a la exhibición come cial, lo cual implica el acceso a los subsidios es a ales.
Las p ime as expe iencias egis a on las imágenes en ílmico al es el caso de Un
c isan emo es alla en Cincoesquinas (Daniel Bu man,1998), Pizza, bi a, aso
(Ad ián Cae ano y B uno S agna o, 1998) y Mundo g úa (Pablo T ape o, 1999).
Todas ellas ue on ilmadas en Supe 16 mm, y ampliadas a 35 mm. Pe o luego, las
p oducciones se uelcan al egis o digi al. Ejemplo de ello: Más bien (Edua do
Capilla, 2001) g abada en Be a digi al; Clon (Alejand o Ha man, 2002) egis ada en
Mini DV y Caja Neg a (Luis O ega, 2002)
Es así que es posible inicia una p oducción con un minúsculo capi al inicial:
Hablamos de cinco mil, diez mil, ein e mil.... de cincuen a mil dóla es, los más
a o unados (El cos o de p oducción de una película de p oducción es ánda
econocido po el INCCA en aquellos años e a de 1.000.000 USD). Pablo T ape o, en
e e encia a Mundo G úa, ase e aba (Ci ado po Salas: 2000, 38): “Empecé es e
p oyec o c eyendo que pod ía hace lo con cinco mil dóla es. La ealidad me demos ó
que e a imposible”.
El camino más ecuen e de es e ipo de p oyec os es que su ge encabezado po un
di ec o -p oduc o (dueño del capi al), la mayo ía de las eces un jo en es udian e de
cine o eg esado de una de las an as escuelas del país, quien con oca a amigos y
compañe os de es udio pa a que ‘’ abajen’’ con él. El abajo no es al en el sen ido
es ic o del é mino, en an o se a a de suma al p oyec o es ue zos, apo ando una
especialidad, con el comp omiso de que, una que ez es enada la película en el
ci cui o come cial, y po lo an o, ob enido el subsidio po exhibición del INCAA,
ecién en onces se epa i án p opo cionalmen e las ganancias en e los
pa icipan es. Algo así como una coope a i a de abajo, pe o sin a ende a las
egulaciones es ic as de la misma.
El obje i o es hace la película y, po lo an o, educi cos os has a donde el p oyec o
lo esis a. Picado ino (Es eban Sapi , 1998) y Ciudad de Dios (Víc o Kino González,
2002), ue on ealizadas en 16 mm, lo que implica pa i de un mon o mayo en
e ec i o que enca a la g abación con una cáma a digi al; cada una de ellas cos a on,
en o al, cua en a y cinco mil dóla es.
En es os p oyec os de bajísimo p esupues o gene almen e lo único que se paga son
los gas os gene ados po ma e ial i gen, labo a o io, comida y aslados. Equipo
a ís ico y écnico apo an su abajo ‘’a ecupe a ’’. Incluso el alquile de los equipos
o la cáma a misma se consiguen en p és amo, po ejemplo, en las p opias escuelas de
cine. Es o, a su ez, de e mina las ca ac e ís icas del odaje, ya que si se a a del
p és amo de una ins i ución se hace en o ma discon inua y con o me a la
disponibilidad de los equipos. Igualmen e, se puede o ganiza en o no a los cla os
en la agenda del p o agonis a, si se a a de alguien econocido. Los a is as acep an
su pa icipación po comp omiso con el p oyec o, y lo conc e an al ma gen de sus
abajos ‘’come ciales’’.
Asimismo, se p ocu a elegi como locaciones escena ios na u ales (in e io es y
ex e io es) lo más p óximos que sea posible en e sí. Kino González, di ec o y
o óg a o ecue da: “Picado ino e a como hace un picnic. Es ábamos en San Ma ín,
odábamos en la casa de la abuela de Es eban [Sapi , di ec o de la película] y
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salíamos a pasea en bicicle a pa a busca los ex e io es.” (Ci ado po Salas: 2000,
35)
En ales condiciones, el odaje puede demanda meses, y la inalización de la película,
si es que se cuen a con buena sue e, no menos de un año y medio.
Po lo an o, lo que se p esen a como “la g an opo unidad” se deshace en el iempo, y
muchas de esas películas, an e an os obs áculos, quedan sólo en p oyec os o, mejo
dicho, no an más allá del me o egis o en ideo. Luego, el dine o que se iba a
consegui pa a ealiza la pos p oducción y las ampliaciones p og amadas no llega.
En es e sen ido, es sin omá ico que en el cu so del año 2000 el INCAA o ganiza a po
p ime a ez un Concu so de P oyec os que eque ían del dine o pa a su inalización
en ílmico. Eu emís icamen e se lo denominó “C édi os pa a películas e minadas’’.
En esa p ime a edición del concu so po ejemplo, o o gó sólo un p emio de U$S
50.000 y se p esen a on ein a y nue e p oyec os. Siguie on o as an as ediciones
más con simila es índices.
El mé odo más común es inicia el odaje con sólo el dine o mínimo e indispensable
pa a ello. Una ez plasmado el egis o, se ealiza una edición case a on line y se
p esen a el ma e ial en odos aquellos e en os, es i ales, y concu sos - ya sean
nacionales o in e nacionales- que o ezcan la opo unidad de pos p oduci p oyec os.
En igo , pocos aspi an es alcanzan la suma de dine o necesa ia pa a inaliza su
película. En es e sen ido, las echas de las becas y concu sos nacionales e
in e nacionales es án muy bien agendadas po los ealizado es. En e los
in e nacionales los más apelados son el Fonds Sud (F ancia), Fondo Hube Bals
(Holanda) y Sundance Film Fes i al (EE.UU).
Con es e esquema se p oduje on du an e aquellos años muchas más películas que la
media his ó ica. Se ca ecen de ci as o iciales espec o de la can idad de películas
a gen inas odadas en un paso meno y ampliadas a 35mm, pe o un ele amien o
p opio ealizado con el apo e de dis in as uen es, nos lle a a ase e a que du an e
los p ime os años de la pues a en p ác ica de es e sis ema de p oducción, en e el año
1997 (la p ime a película de la que enemos egis o es 24 ho as, algo es á po
explo a [Luis Ba one, 1997, 16mm] y el año 2002, se conc e a on cincuen a y cinco
películas, odas ellas es enadas come cialmen e.
Sin ene un a án educcionis a podemos a i ma que las na a i as gene adas a
a és de es e modo de p oducción se eúnen en o no a his o ias que se de ienen en
la in imidad de los pe sonajes, que se desa ollan en escena ios na u ales en donde la
ciudad y sus calles cob an p o agonismo po la ce canía y mo ilidad de la cáma a que
ep esen a una es é ica casi documen al plasmada en una imagen g anulada que a
ue za de ans e encias y limi aciones lumínicas pie de luminosidad y b illo.
Es as p oducciones ue on in e p e adas po la c í ica y nucleadas bajo el concep o de
nue o cine a gen ino (Wol , Be nades, Le e , 2002).
Las p incipales es a egias cinema og á icas del cine independien e a gen ino más bien
pasan po una he e ogeneidad de p opues as que no necesa iamen e ponen el én asis en
el sopo e p opagandís ico, sino en una elec u a de los espacios u banos—o iciales y
pe i é icos--, en una olun ad de con empo aneidad que se e idencia en la apues a po
na a el p esen e de los pe sonajes y de su en o no, en una explo ación a ondo en la
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mane a de na a his o ias, en una ecupe ación i a del habla y po una diges ión
o iginal de las iliaciones o linajes cinema og á icos que hace muy di ícil su
iden i icación (Wol , 2002: 35).
Uno de los mayo es p oblemas de i ados de es a modalidad de p oducción son los
esul ados es é icos de las p oducciones ya que no cub en las exigencias del me cado
in e nacional. Es un sis ema que es p opicio pa a cie o ipo de na aciones, pe o no
aplicable a cualquie película.
C eemos, incluso, que aquí adica una de las con adicciones del sis ema, en el
sen ido de que las nue as ecnologías no ue on c eadas pa a aba a a cos os sino,
po el con a io, pa a suma he amien as que pe mi an pe ecciona las
ep esen aciones.
4. Una e e encia di ec a
Po nues a pa e, desc eemos que la gene ación de imágenes elec ónicas sea una
solución, o un mé odo de abajo aplicable pa a oda p oducción cinema og á ica.
Más bien es una al e na i a que debe ía se seleccionada según c i e ios es é icos y no
económicos, al como ha sucediendo en la A gen ina. No se puede pensa , en onces,
en un camino de p oducción álido pa a aplica lo a cualquie p oyec o,
independien emen e de sus ca ac e ís icas.
Pa a co obo a nues o pun o de is a es imamos pe inen e ci a el caso de la
película Fuckland, la úl ima conquis a (José Luis Ma ques, 2000) la que ya hemos
mencionado po su ínculo di ec o y explíci o con el Dogma 95.
Realizada con una cáma a digi al, su base a gumen al concue da con las condiciones
de p oducción: Un jo en ing esa clandes inamen e una cáma a y mic ó onos a las
Islas Mal inas, egis ando e en os que la ley igen e en el luga p ohíbe documen a .
Su obje i o es emba aza a una kelpe y, de esa mane a, se pione o en el p oyec o de
p oduci una gene ación de u u os a gen inos isleños que más adelan e pod án
econquis a las islas. De hecho, el ilm ue publici ado po sus p incipios de
clandes inidad, y esuel o en la p ác ica con un equipo de sie e pe sonas (di ec o ,
p oduc o , sonidis a, dos ac o es y dos amigos, como apoyo logís ico). La elección del
o ma o no u o que e con una decisión económica -el cos o de p oducción de la
película ue de cua ocien os mil dóla es- sino con c i e ios es é icos y na a i os. Y
más allá de los esul ados a ís icos -pod íamos ambién ag ega más allá de la
pos u a ideológica- no hay duda de que sin la ecnología digi al la película no se
pod ía habe esuel o. Toda la idea de p oducción dependía de dicha ecnología. Si
in e imos la si uación, p oyec ando su ealización con cáma as cinema og á icas,
esa película no hubie a podido se .
En conclusión, es en los casos, en los que se puede elegi con libe ad y no bajo un
condicionamien o pu amen e económico, cuando la ecnología digi al se con ie e en
un medio de exp esión sumamen e alioso al como sucedió con los ealizado es
daneses. En el con ex o a gen ino signó los asgos na a i os de un pe íodo en el que
se ecu ió a ella a ue za de necesidad, en un in en o apasionado de un g upo de
jó enes ealizado es po que e con a sus p ime as his o ias.