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In luencia del Dogma 95 en las
na aciones del cine a gen ino
Ma ía del Rosa io Luna
Uni e sidad de Buenos Ai es, Uni e sidad de Ex emadu a
m [email protected]
Ma ía Ga cía Ga cía
Uni e sidad de Ex emadu a
mga ga @alcazaba.unex.es
Resumen: La p oducción cinema og á ica a gen ina no ue ajena a la p o unda
c isis económica que a ec ó al país hacia ines de los años 90. Sin emba go no se
deja on de hace películas, la inco po ación de la ecnología digi al al sis ema de
p oducción signi icó una al e na i a ya que posibili aba educi cos os. En es e
p oceso, u o un papel decisi o la di usión del abajo de los ealizado es daneses
ena bolados as el Dogma 95. El a ículo da cuen a de es as ans o maciones,
haciendo especial e e encia a los pos ulados del Dogma y su in luencia en la
es é ica y na a i a del cine a gen ino de en onces.
Palab as cla e: Cine a gen ino, Dogma 95, cine de bajo p esupues o, ecnología
digi al.
Abs ac : A gen ine ilm ou pu was no immune o he p o ound economic c isis
ha impac ed on he coun y in he 90s. Films did no s op being made, howe e ,
and he inco po a ion o digi al echnology o he p oduc ion sys em was an
al e na i e ha enabled cos s o be kep down. This p ocess bene i ed signi ican ly
om he sp ead o he wo k o Danish di ec o s adhe ing o he Dogme 95
mani es o. This a icle epo s on hose ans o ma ions, wi h special e e ence o
Dogme ules and i s in luence on he aes he ics and na a i e o A gen ine cinema
o he pe iod.
Keywo ds: A gen ine cinema, Dogme 95, low-budge ilm, digi al echnology.
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1. Pues a en con ex o
El cine a gen ino se ha des acado de en e la p oducción cinema og á ica
Ibe oame icana en dis in os momen os de su his o ia, po su capacidad pa a p oduci
un con inuo de ela os a ac i os, con buena ac u a écnica y esoluciones es é icas
muchas eces no edosas. Tales a ibu os han gene ado el econocimien o de la
p esencia de una e dade a indus ia audio isual, hecho poco ecuen e en el es o de
los países de la egión.
Es jus o señala que la p oducción indus ial audio isual se ha man enido g acias a
una polí ica es a al dispues a a apoya an o a és a como a o as mani es aciones
cul u ales. Hacia ines de la década del 90, no obs an e, es a polí ica se io
modi icada en de imen o de la ac i idad pues o que, como consecuencia, los apo es
es a ales ue on en el con ex o de una p o unda c isis económica, cada ez más
exiguos y sólo se bene icia on a unos pocos p oyec os.
Pa alelamen e, al ez siguiendo los manda os de la adición de nues o país como
p oduc o de imágenes, al llega a la mayo ía de edad los hijos de la ele isión
eligie on como p o esión la ealización audio isual: Hubo un c ecien e núme o de
jó enes que, una ez que eg esa on de ins i uciones educa i as especializadas,
pugna on po ing esa al me cado labo al.
E ec i amen e, en la década del 90 p oli e a on masi amen e en A gen ina, an o en
el ámbi o de la Capi al Fede al como en las p o incias, las que gené icamen e se
conocie on con el nomb e de Escuelas de Cine. Es as ins i uciones ue on
inaugu adas ya sea con el espaldo de academias o iciales his ó icamen e econocidas
(Uni e sidad de Buenos Ai es, Uni e sidad de La Pla a, Uni e sidad de Có doba) o
bien como emp esas p i adas ligadas a ealizado es que, an e la ines abilidad
indus ial, eligie on ab i su p opia escuela como un ecu so pa a en en a la c isis
(Uni e sidad de Cine de Manuel An ín, Escuela P o esional de Cine de Eliseo
Subiela). Todo es o e oalimen ado, además, po una eal inquie ud social en la
ju en ud po que e dedica se a la ealización audio isual.
Según un in o me de 1999 e ec uado po la Fede ación de Escuelas de Imagen y
Sonido de Amé ica La ina (FEISAL) A gen ina es el país de La inoamé ica que posee
más escuelas de cine, con un egis o de 12.000 alumnos. Según dicha Fede ación,
es a ci a no es alcanzada po el alumnado de cine exis en e en oda Eu opa, ni
ampoco en e EE.UU., Ingla e a y Aus alia jun os, si bien es os son los es países
de habla inglesa que más películas p oducen. Es p eciso consigna , además, que es as
escuelas a aen a es udian es de o os luga es del mundo, ya que se ha di undido la
no icia de la acilidad de cu sa una ca e a de cine en A gen ina. Así, po ejemplo,
ac ualmen e la Uni e sidad de cine cuen a con alumnos p oceden es de Suiza,
Alemania, Venezuela, Ingla e a y Aus alia. Muchos de ellos ienen con el p opósi o
de es udia aquí pa a luego accede en sus países de o igen a o a ins i ución
educa i a audio isual, o bien pa a abaja en la indus ia.
Po o o lado, un ac o de peso en es e pano ama, es el mo imien o de ape u a
económica al mundo que A gen ina ha desa ollado en la úl ima década del siglo XX,
que pe mi ió es abilidad económica y capacidad de adqui i bienes, con igu ando una
sue e de alsa bu buja de bienes a en cuyo in e io se ges aba la ne as a c isis
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consecuencia de las polí icas neolibe ales aplicadas a ul anza en el e i o io
nacional.
En es e escena io en el que se conjuga on una ica ayec o ia en ma e ia
cinema og á ica y la laman e ilusión de pe enencia al P ime mundo i umpen, en
los años ’90, las nue as ecnologías, y susci an g an in e és en los dis in os sec o es
implicados. P on amen e la indus ia audio isual a gen ina las inco po a a su
p ác ica ealiza i a. Los p ime os pasos se ue on dando en el e eno de la edición de
los ma e iales y en la g abación y mon aje de sonido. Luego, se suma on la
gene ación de imágenes con cáma as digi ales, con el obje o de ealiza luego su
aspaso al celuloide. Es e p oceso pe mi ió disminui sensiblemen e los cos os de
p oducción y abie o, como consecuencia, la posibilidad de conc e a la gome ajes
con un sis ema al e na i o de p oducción.
El camino de anexión de las nue as ecnologías a la ealidad audio isual a gen ina
es u o in luenciado además po la di usión de p oducciones de p esupues os
meno es, exhibidas en el P ime Fes i al de Cine Independien e de Buenos Ai es. Fue
allí, además, g acias, a la isi a de algunos de sus in eg an es, donde se conocie on y
discu ie on las p opues as del Dogma 95. Es as despe a on una e dade a ebullición
de ideas, en e las cuales b illa on las inculadas al papel de la ecnología y las nue as
o mas de conc e a na a i as.
2. El Dogma 95 en A gen ina
En e los días 1 y 10 de ab il del año 1999 se ealizó en Buenos Ai es el P ime
Fes i al de Cine Independien e. En dis in as salas de la ciudad se exhibie on más de
cien películas ajenas al ci cui o de exhibición de las g andes co po aciones
audio isuales. También se o ganiza on ámbi os de discusión, con e encias e incluso
alle es de p oducción, donde pa icipa on ac i amen e jó enes ealizado es y
es udian es p oceden es de escuelas de cine.
En es e P ime Fes i al desempeñó un papel undamen al el g upo danés del Dogma
95. K is o e Nyholm, asis en e de di ección de Los idio as (Idio e me, La s Von
T ie , 1998), isi ó la ciudad de Buenos Ai es y pa icipó ac i amen e del e en o.
Asimismo, en el ma co de la mues a, se exhibie on como piezas ep esen a i as del
g upo dogmá ico, el ya ci ado Los idio as, y La celeb ación (Fes en, Thomas
Vin e be g, 1998).
La labo de K is o e Nyholm consis ió en dic a con e encias y coo dina el
Wo kshop Dogma 95, donde se explica on, discu ie on y pusie on en p ác ica los
p incipios ec o es del Dogma. T es jó enes ealizado es locales - Víc o Kino
González, Gab iela Goldbe g y G ego io C áme - ue on los enca gados de p oduci ,
espec i amen e, un co ome aje ajus ado a las eglas del Dogma. Las es ob as se
es ena on luego en el Fes i al. Po o o lado, La s Von T ie hizo su apo e a a és
de una elecon e encia, en la que se e i ió a su abajo.
Resul a opo uno eco da la espues a de Thomas Vin e be g, an e la p egun a de
cómo y po qué comenzó Dogma 95:
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Las azones pa a hace lo ue on a ias y muy di e en es: Polí icamen e se a aba de
ompe con la o ma en que se hace cine hoy día, eníamos la sensación de que la
indus ia y la sociedad cinema og á ica se es aba quedando do mida, es ábamos
haciendo las cosas muy au omá icamen e, y el Dogma nos pe mi ía ol e un poco a las
bases. Y a ni el c ea i o, sen imos que ob iamen e ue una buena idea, po que ene
obs áculos, ene ma cos al ededo de lo que es ás haciendo, ob iamen e e es imula la
c ea i idad, la imaginación. Sabe , po ejemplo, que no se e pe mi e pone le música a
la película es inspi ado . Quie o deci , si mi ás lo que sucedió en Eu opa, du an e la
gue a o la censu a, muchas de las mejo es ob as de a e apa ecie on y pa a mí es e es el
p incipio (Udenio, 1995:34).
De las palab as de Thomas Vin e be g se desp ende cla amen e que los p incipios del
Dogma u ie on que e más con un ce cenamien o au oimpues o, ce cano al juego,
que con una ba e a de e minada po di icul ades económicas. En odo caso, es a
expe iencia nos habla de las posibilidades c ea i as que b indan las nue as
ecnologías en un con ex o compe en e.
Pos ulados del Dogma 95
1. Se debe ilma en locación. No se deben ae elemen os que no es én
o iginalmen e en el luga .
2. El sonido no debe p oduci se sepa ado de la imagen o ice e sa.
3. La cáma a debe se manual. Ella debe segui la acción, y no al e és.
4. El ilme debe se en colo . No se acep a iluminación especial.
5. Es án p ohibido los il os.
6. El ilme no debe ene acciones supe iciales: asesina os, a mas, e c.
7. El ilme ocu e aquí y aho a.
8. No se acep an películas de géne o.
9. El o ma o debe se 35 mm.
10. El nomb e del di ec o no debe apa ece en los c édi os
Pun os cen ales del Mani ies o Dogma 95 i mado po La s Von T ie y Thoma Vin e e g
Po su pa e, La s Von T ie a gumen aba en la elecon e encia ansmi ida en una de
las salas del Fes i al: “Si el Dogma sigue in e esando a an a gen e, lo más p obable es
que yo haga mi p óximo ilm según esas eglas. Esas eglas las esc ibí pa a mí y no
me so p ende que haya in e esado a muchos, po que hoy en el cine nadie piensa en
nada. Lo bueno del Dogma es que ha pues o a la gen e a habla sob e cómo son las
películas y a e lexiona po qué son como son” (Le e , 1999: 34)
En su pos u a, casi cap ichosa y descali icado a de la gen e de cine, se pone de
mani ies o la in encionalidad de La s Von T ie de pa icipa en la p oducción desde
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un luga muy di e en e del que pueden delimi a los condicionamien os de la ealidad
a gen ina.
Según lo an icipá amos, como esul ado de es as p opues as, se p oduje on muchas
polémicas y deba es en la comunidad cinema og á ica, ya que hubo pa ida ios y
de ac o es de los p incipios egen es de los daneses. Ubicándose en el segundo
g upo, Eliseo Subiela esc ibía po en onces: “Dogma 95 es un in en o neu ó ico de
limi a y empob ece el más an ás ico a e del siglo XX. Los aman es del cine amos
a esis i nos has a el úl imo o og ama” (Subiela, 1999: 5)
Sin ánimo de en a en la polémica desa ada, lo que sí quisié amos sub aya es el
hecho de que en Buenos Ai es se habló, y mucho, ace ca del Dogma 95. Los
ealizado es conocie on en p o undidad el mé odo ac ualizado po el g upo y, en es e
sen ido, se di undió y se pudo conoce muy de ce ca la posibilidad de abaja con
cáma as digi ales pa a ealiza luego la ampliación a ílmico. Cabe acla a que La
celeb ación y Los Idio as se ealiza on en Mini DV, y luego se amplia on a 35 mm en
el es udio suizo Swiss Fx, cuya ilial en Nue a Yo k enía en onces un mé odo de
ans e encia de imágenes p opio, al ma gen de los sis emas c eados po las g andes
emp esas audio isuales, que se o e aba en el me cado con una a i a meno a las
usuales.
La di usión de es as p ác icas ab ió los ojos y la cu iosidad de muchos es udian es y
p o esionales de cine, quienes es aban soñando con ealiza sus p oyec os pe o que
ca ecían del capi al necesa io pa a conc e a los. Se gene ó un ue e en usiasmo an e
la al e na i a de ilma con cáma as digi ales, ya no con el desa ío de segui un ideal
es é ico, como lo hizo el g upo danés, sino en la búsqueda de una espues a
económica a la c isis de la indus ia audio isual local. Es deci , que la mencionada
in luencia del Dogma se limi a al o ma o de p oducción. Me ece la pena señala la
di e encia en e lo que el pun o nue e del Dogma es ablece -el o ma o en 35 mm- y
la p ác ica ealizada con cáma as digi ales.
Mencionamos dos hechos que p ueban es a in luencia. Po un lado, la ealización de
la gome ajes u ilizando la ecnología digi al, poco iempo después, po los di ec o es
locales implicados di ec amen e en el Wo kshop: G ego io C áme ealizó In ie no
mala ida (2001) en an o que Vic o Kino Gonzalez Ciudad de Dios (2002).
Asimismo la más cla a mani es ación de la mencionada in luencia la cons i uye la
película Fuckland, la segunda conquis a (José Luis Má ques, 2000) que se inicia con
el ca ac e ís ico diploma de adhesión al Dogma.
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Ca el con en el que se inicia la película Fuckland, de José Luis Má ques
Po o o lado, comenza on a p oyec a se p opues as incluyendo la ampliación
al e na i a; no ue on pocos, en onces, los p esupues os solici ados a Swiss Way.
Es cie o que in luye on ambién en el conocimien o del nue o ecu so la di usión
e ec uada po dis in as e is as especializadas, las cuales des acaban las bondades de
la ecnología digi al.
3. Películas de bajísimo p esupues o
Nos encon amos has a aquí con un escena io in eg ado po un conjun o de jó enes
saliendo de las escuelas de cine á idos po con a sus p ime as his o ias, una
ecnología que pe mi e so ea los canales de p oducción adicional aba a ando
cos os y inalmen e con la pues a en alo y discusión de las na aciones que ienen
ascendencia en el me cado audio isual in e nacional bajo el Dogma 95.
Es os componen es, en e o os, die on paso a un nue o modelo de p oducción, que
pod íamos llama “de bajísimo p esupues o”. La az nega i a de es a p ác ica es que
condicionó una mane a de concebi los p oyec os y de conc e a los, ca ac e izada las
más de las eces po la imp o isación y la des alo ización del abajo p o esional.
Uno de los pasos cla es pa a la conc eción de las películas de bajo p esupues o es la
ans e encia de imágenes. La p ác ica seguida de los ealizado es daneses –
insis imos, en ellos as la búsqueda de escapa del co sé de la cáma a y las luces y de
los condicionan es que de inen a una ilmación adicional- ue p on amen e alo ado
po los ealizado es y p oduc o es a gen inos como mecanismo que ab ía la
posibilidad de diseña un nue o mé odo de abajo, p escindiendo de g andes
ecu sos económicos. Las dos modalidades básicas que die on cabida a es as nue as
o mas de p oduci cine e an, bien abaja en ílmico pe o pa iendo de pasos
meno es al 35 mm (16 mm, súpe 16 mm) o bien g aba las imágenes en ideo digi al
pa a llega luego, en ambos casos, a ealiza la ampliación a 35mm. Es a ampliación
conlle a el p opósi o de cumpli con el equisi o ijado po el Ins i u o Nacional de
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Cine y A es Audio isuales (INCAA) pa a en a en la ca ego ía de película nacional y
log a la exhibición come cial, lo cual implica el acceso a los subsidios es a ales.
Las p ime as expe iencias egis a on las imágenes en ílmico al es el caso de Un
c isan emo es alla en Cincoesquinas (Daniel Bu man,1998), Pizza, bi a, aso
(Ad ián Cae ano y B uno S agna o, 1998) y Mundo g úa (Pablo T ape o, 1999).
Todas ellas ue on ilmadas en Supe 16 mm, y ampliadas a 35 mm. Pe o luego, las
p oducciones se uelcan al egis o digi al. Ejemplo de ello: Más bien (Edua do
Capilla, 2001) g abada en Be a digi al; Clon (Alejand o Ha man, 2002) egis ada en
Mini DV y Caja Neg a (Luis O ega, 2002)
Es así que es posible inicia una p oducción con un minúsculo capi al inicial:
Hablamos de cinco mil, diez mil, ein e mil.... de cincuen a mil dóla es, los más
a o unados (El cos o de p oducción de una película de p oducción es ánda
econocido po el INCCA en aquellos años e a de 1.000.000 USD). Pablo T ape o, en
e e encia a Mundo G úa, ase e aba (Ci ado po Salas: 2000, 38): “Empecé es e
p oyec o c eyendo que pod ía hace lo con cinco mil dóla es. La ealidad me demos ó
que e a imposible”.
El camino más ecuen e de es e ipo de p oyec os es que su ge encabezado po un
di ec o -p oduc o (dueño del capi al), la mayo ía de las eces un jo en es udian e de
cine o eg esado de una de las an as escuelas del país, quien con oca a amigos y
compañe os de es udio pa a que ‘’ abajen’’ con él. El abajo no es al en el sen ido
es ic o del é mino, en an o se a a de suma al p oyec o es ue zos, apo ando una
especialidad, con el comp omiso de que, una que ez es enada la película en el
ci cui o come cial, y po lo an o, ob enido el subsidio po exhibición del INCAA,
ecién en onces se epa i án p opo cionalmen e las ganancias en e los
pa icipan es. Algo así como una coope a i a de abajo, pe o sin a ende a las
egulaciones es ic as de la misma.
El obje i o es hace la película y, po lo an o, educi cos os has a donde el p oyec o
lo esis a. Picado ino (Es eban Sapi , 1998) y Ciudad de Dios (Víc o Kino González,
2002), ue on ealizadas en 16 mm, lo que implica pa i de un mon o mayo en
e ec i o que enca a la g abación con una cáma a digi al; cada una de ellas cos a on,
en o al, cua en a y cinco mil dóla es.
En es os p oyec os de bajísimo p esupues o gene almen e lo único que se paga son
los gas os gene ados po ma e ial i gen, labo a o io, comida y aslados. Equipo
a ís ico y écnico apo an su abajo ‘’a ecupe a ’’. Incluso el alquile de los equipos
o la cáma a misma se consiguen en p és amo, po ejemplo, en las p opias escuelas de
cine. Es o, a su ez, de e mina las ca ac e ís icas del odaje, ya que si se a a del
p és amo de una ins i ución se hace en o ma discon inua y con o me a la
disponibilidad de los equipos. Igualmen e, se puede o ganiza en o no a los cla os
en la agenda del p o agonis a, si se a a de alguien econocido. Los a is as acep an
su pa icipación po comp omiso con el p oyec o, y lo conc e an al ma gen de sus
abajos ‘’come ciales’’.
Asimismo, se p ocu a elegi como locaciones escena ios na u ales (in e io es y
ex e io es) lo más p óximos que sea posible en e sí. Kino González, di ec o y
o óg a o ecue da: “Picado ino e a como hace un picnic. Es ábamos en San Ma ín,
odábamos en la casa de la abuela de Es eban [Sapi , di ec o de la película] y
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salíamos a pasea en bicicle a pa a busca los ex e io es.” (Ci ado po Salas: 2000,
35)
En ales condiciones, el odaje puede demanda meses, y la inalización de la película,
si es que se cuen a con buena sue e, no menos de un año y medio.
Po lo an o, lo que se p esen a como “la g an opo unidad” se deshace en el iempo, y
muchas de esas películas, an e an os obs áculos, quedan sólo en p oyec os o, mejo
dicho, no an más allá del me o egis o en ideo. Luego, el dine o que se iba a
consegui pa a ealiza la pos p oducción y las ampliaciones p og amadas no llega.
En es e sen ido, es sin omá ico que en el cu so del año 2000 el INCAA o ganiza a po
p ime a ez un Concu so de P oyec os que eque ían del dine o pa a su inalización
en ílmico. Eu emís icamen e se lo denominó “C édi os pa a películas e minadas’’.
En esa p ime a edición del concu so po ejemplo, o o gó sólo un p emio de U$S
50.000 y se p esen a on ein a y nue e p oyec os. Siguie on o as an as ediciones
más con simila es índices.
El mé odo más común es inicia el odaje con sólo el dine o mínimo e indispensable
pa a ello. Una ez plasmado el egis o, se ealiza una edición case a on line y se
p esen a el ma e ial en odos aquellos e en os, es i ales, y concu sos - ya sean
nacionales o in e nacionales- que o ezcan la opo unidad de pos p oduci p oyec os.
En igo , pocos aspi an es alcanzan la suma de dine o necesa ia pa a inaliza su
película. En es e sen ido, las echas de las becas y concu sos nacionales e
in e nacionales es án muy bien agendadas po los ealizado es. En e los
in e nacionales los más apelados son el Fonds Sud (F ancia), Fondo Hube Bals
(Holanda) y Sundance Film Fes i al (EE.UU).
Con es e esquema se p oduje on du an e aquellos años muchas más películas que la
media his ó ica. Se ca ecen de ci as o iciales espec o de la can idad de películas
a gen inas odadas en un paso meno y ampliadas a 35mm, pe o un ele amien o
p opio ealizado con el apo e de dis in as uen es, nos lle a a ase e a que du an e
los p ime os años de la pues a en p ác ica de es e sis ema de p oducción, en e el año
1997 (la p ime a película de la que enemos egis o es 24 ho as, algo es á po
explo a [Luis Ba one, 1997, 16mm] y el año 2002, se conc e a on cincuen a y cinco
películas, odas ellas es enadas come cialmen e.
Sin ene un a án educcionis a podemos a i ma que las na a i as gene adas a
a és de es e modo de p oducción se eúnen en o no a his o ias que se de ienen en
la in imidad de los pe sonajes, que se desa ollan en escena ios na u ales en donde la
ciudad y sus calles cob an p o agonismo po la ce canía y mo ilidad de la cáma a que
ep esen a una es é ica casi documen al plasmada en una imagen g anulada que a
ue za de ans e encias y limi aciones lumínicas pie de luminosidad y b illo.
Es as p oducciones ue on in e p e adas po la c í ica y nucleadas bajo el concep o de
nue o cine a gen ino (Wol , Be nades, Le e , 2002).
Las p incipales es a egias cinema og á icas del cine independien e a gen ino más bien
pasan po una he e ogeneidad de p opues as que no necesa iamen e ponen el én asis en
el sopo e p opagandís ico, sino en una elec u a de los espacios u banos—o iciales y
pe i é icos--, en una olun ad de con empo aneidad que se e idencia en la apues a po
na a el p esen e de los pe sonajes y de su en o no, en una explo ación a ondo en la
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mane a de na a his o ias, en una ecupe ación i a del habla y po una diges ión
o iginal de las iliaciones o linajes cinema og á icos que hace muy di ícil su
iden i icación (Wol , 2002: 35).
Uno de los mayo es p oblemas de i ados de es a modalidad de p oducción son los
esul ados es é icos de las p oducciones ya que no cub en las exigencias del me cado
in e nacional. Es un sis ema que es p opicio pa a cie o ipo de na aciones, pe o no
aplicable a cualquie película.
C eemos, incluso, que aquí adica una de las con adicciones del sis ema, en el
sen ido de que las nue as ecnologías no ue on c eadas pa a aba a a cos os sino,
po el con a io, pa a suma he amien as que pe mi an pe ecciona las
ep esen aciones.
4. Una e e encia di ec a
Po nues a pa e, desc eemos que la gene ación de imágenes elec ónicas sea una
solución, o un mé odo de abajo aplicable pa a oda p oducción cinema og á ica.
Más bien es una al e na i a que debe ía se seleccionada según c i e ios es é icos y no
económicos, al como ha sucediendo en la A gen ina. No se puede pensa , en onces,
en un camino de p oducción álido pa a aplica lo a cualquie p oyec o,
independien emen e de sus ca ac e ís icas.
Pa a co obo a nues o pun o de is a es imamos pe inen e ci a el caso de la
película Fuckland, la úl ima conquis a (José Luis Ma ques, 2000) la que ya hemos
mencionado po su ínculo di ec o y explíci o con el Dogma 95.
Realizada con una cáma a digi al, su base a gumen al concue da con las condiciones
de p oducción: Un jo en ing esa clandes inamen e una cáma a y mic ó onos a las
Islas Mal inas, egis ando e en os que la ley igen e en el luga p ohíbe documen a .
Su obje i o es emba aza a una kelpe y, de esa mane a, se pione o en el p oyec o de
p oduci una gene ación de u u os a gen inos isleños que más adelan e pod án
econquis a las islas. De hecho, el ilm ue publici ado po sus p incipios de
clandes inidad, y esuel o en la p ác ica con un equipo de sie e pe sonas (di ec o ,
p oduc o , sonidis a, dos ac o es y dos amigos, como apoyo logís ico). La elección del
o ma o no u o que e con una decisión económica -el cos o de p oducción de la
película ue de cua ocien os mil dóla es- sino con c i e ios es é icos y na a i os. Y
más allá de los esul ados a ís icos -pod íamos ambién ag ega más allá de la
pos u a ideológica- no hay duda de que sin la ecnología digi al la película no se
pod ía habe esuel o. Toda la idea de p oducción dependía de dicha ecnología. Si
in e imos la si uación, p oyec ando su ealización con cáma as cinema og á icas,
esa película no hubie a podido se .
En conclusión, es en los casos, en los que se puede elegi con libe ad y no bajo un
condicionamien o pu amen e económico, cuando la ecnología digi al se con ie e en
un medio de exp esión sumamen e alioso al como sucedió con los ealizado es
daneses. En el con ex o a gen ino signó los asgos na a i os de un pe íodo en el que
se ecu ió a ella a ue za de necesidad, en un in en o apasionado de un g upo de
jó enes ealizado es po que e con a sus p ime as his o ias.