scieee Science in your language
[es] (orig)

Los notarios apostólicos de Granada a través de las legislaciones civil y eclesial

Abstract

El estudio de cualquier Institución debe partir, necesariamente, de las normas legales que la han configurado en el tiempo. Por ello, el estudio del origen del notariado apostólico del arzobispado de Granada debe iniciarse con los estudios de los antecedentes más remotos para ver su génesis y evolución, pasando por las características intrínsecas que constituyen la estructura eclesial granadina y su evolución a lo largo del siglo XVI. Este estudio lo hacemos a través de tres aspectos diferentes: las normas emanadas de la Cancillería real, las generadas por la vaticana y sus aplicaciones directas al arzobispado de Granada.

Read accessible full text

Los notarios apostólicos de Granada a través de las legislaciones civil y eclesial

Author: García Valverde, María Luisa
Year: 2010
Source: https://idus.us.es/bitstreams/d2d95123-fa76-423a-bbd5-8699fe025fb7/download
87
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
Hid 37 (2010)
LOS NOTARiOS APOSTÓLiCOS dE GRANAdA A TRAVÉS dE LAS
LEGiSLACiONES CiViL Y ECLESiAL
Ma í a Lu i s a Ga c í a Va L V e d e
Uni e sidad de G anada
iNTROdUCCiÓN
La p ime a no icia documen al que ha llegado has a noso os sob e la ins i u-
ción del No a iado Apos ólico en el a zobispado de G anada se emon a al 21 de
Mayo de 1492 cuando el ca denal Ped o Mendoza, en i ud de la Bula de inocen-
cio iii de 1486, e ige la Ca ed al e iglesia de G anada, c eando, en e o os ca gos,
el o icio de No a io con un sala io anual de diez mil ma a edíes que se hab ía de
paga del ondo des inado a Mesa Capi ula .
Como emos el ac o de cons i ución del o icio de No a io pa ece, cuan o me-
nos, “humilde” pues ni a lo la go de es e ex o ni de o os que comple a on el
p oceso undacional de la iglesia g anadina se uel e a hace e e encia a él. Es
cuan o menos chocan e que no se uel a a menciona un ca go sob e el que e-
caía la esponsabilidad de la esc i u ación de las ac uaciones, ci iles y c iminales,
económicas y pa imoniales de odo un a zobispado. Sólo sabemos cuán os se
c ea on: uno, y el sala io anual, diez mil ma a edíes, muy alejado de los ochen a
mil ma a edíes que pe cibía el deán o de los sesen a mil ma a edíes anuales de
cada una de las dignidades.
El sala io que ecibía el no a io se si úa, cuan i a i amen e, en e los más bajos
del pe sonal al se icio de la Ca ed al, conc e amen e es aba po debajo del sac is-
án y el campane o y al mismo ni el que el del pe e o y el o ganis a1. Pe o po-
demos p egun a nos ¿a qué se debe es a al a de p o agonismo de una ins i ución
como el No a iado Apos ólico que, secula men e, había desempeñado un papel
p eponde an e du an e la Edad Media?. La espues a es ob ia: ya había concluido
la lucha que du an e la Edad Media habían man enido la Co ona, la iglesia y los
1. R. Ma í n Ló p e z . El Cabildo de la Ca ed al de G anada en el Siglo XVI. G anada, 1998. 14.
88 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
Concejos po a o ece , impulsa , desa olla y con ola el o icio no a ial en el
ámbi o de sus compe encias.
La iglesia g anadina es hija y he ede a de es as luchas y po ello pa a conoce
el cómo, el po qué y el uncionamien o de su no a iado apos ólico debemos cono-
ce las no mas legales que se han ido desa ollando a lo la go del iempo.
El es udio de una ins i ución debe pa i , necesa iamen e, del conocimien o
de las no mas legales que la han con o mado a lo la go de la His o ia. Po ello,
pa a inicia el es udio del no a iado apos ólico de la iglesia g anadina es necesa io
pa i del conocimien o de la no ma i a ci il y eclesiás ica que han o jado a la
ins i ución no a ial a lo la go de la Edad Media. Co pus legales y Co es se án las
bases del O denamien o legal del no a iado eclesiás ico p o enien e del ámbi o
segla y dec e ales, Concilios y Sínodos los pe enecien es al mundo eclesial.
Todos desempeña án un papel p imo dial en el desa ollo del no a iado y o-
dos acaba án po ma e ializa se en el a zobispado g anadino. Po ello, pa a com-
p ende la es uc u a pa icula del no a iado de G anada, debemos conoce la e o-
lución his ó ica pa iendo de los an eceden es más emo os has a conclui en los
más ce canos: la e ección de la iglesia g anadina a inales del siglo XV.
dECRETALES Y CONCiLiOS
Como muy bien ha demos ado don José Bono Hue a, a semejanza de los
no a ios impe iales, la iglesia omana desde el siglo iii end á su p opio cue po
no a ial que se equipa a con los no a ios públicos impe iales y eales, pe o de p o-
cedencia pon i icia y con inculación a los ó ganos de adminis ación, gobie no y
jus icia de los Papas. Son los llamados “No a ios Apos ólicos”, ambién llamados
“pon i icios o papales”, con ca ego ía de públicos2.
den o de es a denominación gené ica podemos encon a dos ipos bien di e-
enciados los “no a ios eclesiás icos”, es deci , aquellos que han sido designados
po el obispo pa a la esc i u ación de los asun os de la Audiencia, Cu ia episcopal
y de la Cancille ía de la iglesia y los “no a ios apos ólicos” nomb ados po au-
o idad papal di ec amen e o po delegación. Es os ac uaban en España desde el
siglo XiV en las ciudades sedes episcopales ya que e an cen os dispensado es de
la au o idad apos ólica3.
Podían se nomb ados di ec amen e po el Papa, o po los legados papales en
su espec i a p o incia o bien po los obispos y a zobispos po delegación exp esa
concedida como g acia.
En el p ime caso, po nomb amien o papal, se p oducía p e io examen del
in e esado, pe enecien e siemp e a la clase cle ical, y pos e io ju amen o an e
el icecancille . El í ulo que se le expedía e a la “Bulla concessionis o icium”
di igida al in e esado en la que se inse aba la “ o ma” o ex o del ju amen o. Es a
2. J. Bo n o Hu e a s . His o ia del de echo no a ial español. Mad id, 1979, 2 ols.
3. d. Bo u i x . T ac a us de iudiciis ecclesias ici. Pa is, 1855. Vol. i. 477-514.
89
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
modalidad e a la u ilizada po los no a ios que no se inca dinaban en una de e mi-
nada diócesis4 . de es e p ime caso hemos localizado dos í ulos en el a zobispado
g anadino. El p ime o o o gado el 3 de Julio de 1560 a a o de An onio Leona do
de G imaldo, que se conse a en el a chi o de la Ca ed al5, y el segundo da ado el
24 de Feb e o de 1574 a a o de F ancisco O dóñez de Palma y que se conse a
en la Biblio eca de la Uni e sidad de G anada6; ambos ienen igual es uc u a
sal o en la p esen ación del ex o: en el p ime o manusc i o en su o alidad y en
el segundo imp eso sal o el espacio ese ado pa a el nomb e del i ula y la sus-
c ipción alida i a.
En ambos se incluye el Mo u P opio de Paulo iii de 1545 po el que se es able-
ce la o ma en que se ha de lle a a cabo el nomb amien o de jueces examinado es
y delegados pa a el o icio de no a io apos ólico con compe encias pa a examina ,
oma ju amen o y concede el signo no a ial en odo el ámbi o de in luencia de
la iglesia ca ólica, excep o en aquellos luga es en que ya exis ie a adición pa a
es ablece el nomb amien o de no a ios, en cuyo caso sólo enían compe encia
pa a con i ma el o icio.
A con inuación se inse a ín eg amen e la ó mula del ju amen o de idelidad
y obediencia al pon í ice y al o icio que a a desempeña , incluyendo su comp o-
miso “ … exigi u consensus pa ium ideli e aciam nil addendo el minuendo
sine olun a e pa ium quod ac i sus an iam inmune con ac us si e o in con i-
ciendo aliquod ins umen um unius solius pa is si equi enda olun as hoc ipsum
aciam u scilice nil addam el minuam quod mu e ac i subs an iam de aliquo
con ac u in quo sciam in e ueni e seu in e cede e bim el audem con ac us in
p o ocolum edigam e pos quam in p o ocolum edige o mali iose non di e an
con a olun a em illius el illo um cuius seu quo um es con ac us supe eo con-
ice e publicum ins umen um …” y as él el nomb amien o p opiamen e dicho
con la decla ación de se su icien e, hábil e idóneo pa a eje ce el o icio de “ …
publicum e auc en icum No a ium e Tabellionem ac Iudicem o dina ium …” en
cualquie luga “ … pe omnes ciui a es, e as, oppida, cas a, illas, e alia que-
cumque loca, que sac osanc am con i en u ca holicam Ecclesiam ac bique loco-
um aciendi. Sc ibendi e publicandi, con ac us, ins umen a, iudicia, es amen a
e l imas olun a es dec e a e auc o i a es in e ponendi quibuscumque con ac-
ibus id equi en ibus omnia que alia e singula palam e publice aciendi …”.
O a modalidad e a el nomb amien o papal indi ec o, no malmen e u ilizado
po aquellos no a ios que se p oponían inca dina se en una de e minada diócesis
pa a eje ce su au o idad. La colación no la e ec uaba di ec amen e el Papa, sino
que enca gaba al obispo co espondien e que con i ie a el o icio a la pe sona. El
candida o debía ene ein icinco años, pe enece al es ado cle ical, se de buena
4. J. Bo n o Hu e a s . His o ia del de echo no a ial español. Mad id, 1979 Vol. ii. 193-207 y
B.H.R. / A-031-168(13) documen o p esen ado en el apéndice que es el í ulo de nomb amien o como
No a io apos ólico a a o de F ancisco O dóñez de Palma de 1574.
5. A (A chi o). C (Ca ed al). G (G anada). Leg. 237. p. 9.
6. B (Biblio eca). H (Hospi al). R (Real). / A-031-168(13).
90 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
iliación y ida, habe supe ado, p e iamen e, un examen de idoneidad y p es a
ju amen o an e el obispo en cues ión.
La e ce a modalidad o “no omana” se p oducía en i ud de la “súplica” o
“pe ición” del obispo. El Papa concedía el de echo a c ea po sí un núme o de e -
minado de no a ios. Es a es la modalidad que se implan ó en la diócesis g anadina
en i ud de la Bula de inocencio iii de 1486.
El conjun o de ac uaciones de e i icación de las cualidades pe sonales y
de examen de idoneidad, el ju amen o y la colación cons i uían la “ap obación
episcopal”7.
des acados omanis as y a adis as del de echo y de la ins i ución No a ial
conside an que el no a iado la ino hunde sus aíces his ó icas en el de echo oma-
no y en el o icio y o ganización no a ial omana. El no a iado la ino más an iguo
nace al ampa o del de echo clásico y pos clásico omano y su igencia se pone de
mani ies o en dos g andes compilaciones legisla i as: el “Codex Theodosianus”
(siglo V) y el “Co pus Iu is Ci ilis” (siglo Vi) en iempos del empe ado Jus inia-
no que, más a de, se complemen a án con una e ce a: el “Co pus Iu is Canonici
seu Ecclesias ici”. A los dos p ime os no nos amos a e e i po cae ue a de
nues o es udio, sin emba go sí nos amos a de ene en el e ce co pus legisla i o,
el eclesial, pa a e las no mas que ayudan a asen a , desa olla y con ola al
cue po no a ial.
La o denación no a ial de la iglesia es la de ámbi o y igencia más gene al
po lo que su in luencia no ma i a alcanza a odo el Occiden e. Es a o denación
queda ijada en el í ulo “De ide ins umen o um” de la compilación g ego iana
que incluye además de un ex o de G ego io i, las dec e ales de Alejand o iii, en-
e ellas la undamen al “Sc ip a au en ica”, Celes ino iii, inocencio iii, Hono io
iii y, inalmen e, a ias dec e ales de G ego io iX, como “Cum P. abellio” y “Si
ins umen a” (ca. 1230). La doc ina se complemen a con la dec e al “Quoniam
con a alsam”, canon concilia del La e anense iV (1215).
Las no mas que encie an es a o denación de la iglesia se e ie en no sólo al
documen o no a ial, sino ambién, y especialmen e, a los p opios documen os de
la Cancille ía Papal8. de es as disposiciones podemos deduci que los no a ios o
abeliones e an “pe sonas públicas” que con ie en plena e o au en icidad a los
documen os. Es a unción puede e e i se bien a los negocios de los pa icula es,
bien a los ac os judiciales que, obliga o iamen e, deben se ealizados po un no-
a io como “pública pe sona” o, en su de ec o, po dos “pe sonas idóneas” que
ac ua an como “esc ip o es”9.
7. J. Bo n o Hu e a s . His o ia del de echo no a ial español. Mad id, 1979 Vol. ii. 198-199 y A.
i e s c o e e o . No a iado y documen ación no a ial cas ellano-leonesa de los siglos X-XIII. 129-
164.
8. a. Va L L e n c i s . Iu is canonici, si e dec e alium domine G ego ii, Pape IX. Coloniae, 1759.
783-784.
9. a. Va L L e n c i s . Iu is canonici, si e dec e alium domine G ego ii, Pape IX. Coloniae, 1759,
693-696.
91
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
En es a eglamen ación no se es ablecen no mas sob e los equisi os de ap i ud
y o malidades pa a la c eación de no a ios en el ámbi o de la iglesia, quedando la
ma e ia de su c eación egulada po los usos y p ác icas en igo . Solamen e una
dec e al de inocencio iii de 1213, la “Sicu e accepimus” p ohíbe a los clé igos
o denados “in sac is” eje ce el o icio de abelión10.
Fonseca And ade nos indica que ya en el Concilio de Calcedonia (451)11 se
p ohibió a los clé igos posee ca gos ela i os al ejé ci o y que os en asen hono es
secula es. Sin emba go, no se p ohibió, axa i amen e, a los clé igos posee el ca -
go de abelión o no a io. Tex ualmen e dice “el 7º p ohíbe, con pena de excomu-
nión a los que una ez en a an en el cle o o en el es ado monás ico el dexa es os
es ados que ab aza on po Dios, pa a alis a se en la milicia, o exe ce alguna
dignidad secula ”12. Hab ía que espe a al siglo Xiii pa a que el Papa inocencio
iii o denase al obispo de Os ia (más a de G ego io iX) que excomulga a a odo
p esbí e o, diácono o subdiácono que eje cie a el o icio de abelión y ecibie a las
ac as públicas13. Es a disposición no ue obedecida en odos sus ex emos al posee
ca ác e localis a, mo i o és e que hizo necesa ia su con e sión en dec e al y su
inclusión en el Co pus legisla i o publicado po G ego io iX en 1247 en que se
es ablecía “Mandamos a u a e nidad p ohíbas a los clé igos o denados “in sa-
c is” bajo pena de p i ación de bene icio, y sin que de ellos se admi a apelación,
el eje cicio del abelionado”14. Es a dec e al enía a eac i a la an igua p ohi-
bición ca olingia nunca cumplida del eje cicio no a ial eje cido po los clé igos
o denados. No obs an e, es e equisi o no a ec aba ni a los no a ios de c eación
episcopal ni a los no a ios o denados de meno es.
du an e los siglos XV y XVi, los Concilios a a on el ema no a ial en mayo
o meno medida. Así, en el Concilio de Basilea celeb ado en 1431 se di ige a “los
clé igos, no a ios y o as pe sonas eclesiás icas”, lo cual indica la pe enencia
de es os o icios al es ado cle ical. En el de Colonia de 1549 se es ablece que los
obispos, en sus isi as a la diócesis, se han de acompaña de un no a io que sea
sace do e o, al menos, clé igo15.
Po úl imo, el Concilio de T en o (1545-1563) ija el examen y el juicio de los
obispos como mecanismo de con ol y alidación de los no a ios en las dis in as
diócesis. La medida se jus i ica po pa e de los pad es concilia es po la necesidad
de e mina con los “daños ocasionados po la impe icia de los no a ios” y “no
hallándolos idóneos o hallando que, algunas eces, han delinquido en sus o icios,
p ohibi les pe pe uamen e o po iempo limi ado, el uso y eje cicio de su o icio en
10. M. an d é (e al), Dicciona io de de echo canónico. 57 y A. Va L L e n c i s . Iu is canonici, si e
dec e alium domine G ego ii, Pape IX. Coloniae, 1759, 1413-1414.
11. . F. Fo n s e c a an d a d e . Los no a ios eclesiás icos clé igos. G anada, 1915. cap. 7, 20, cues ión 3.
12. c. i c H a d . Los sac osan os Concilios Gene ales y pa icula es desde el p ime o celeb ado
po los Após oles en Je usalén has a el iden ino. Mad id, 1793. Vol. ii. 218.
13. . F. Fo n s e c a an d a d e . Los no a ios eclesiás icos clé igos. G anada, 1915, 17-20.
14. . F. Fo n s e c a an d a d e . Los no a ios eclesiás icos clé igos. G anada, 1915, 18 y cap. iii, í . 50,
Lib o iii dec e ales y J. Bo n o Hu e a s . His o ia del de echo no a ial español. Mad id, Vol. 1, 189.
15. Cap. 5� del Concilio y . Cap. 5� del Concilio y c. i c H a d . Op. ci . Vol. Viii. pág. 173.

92 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
negocios, plei os y causas eclesiás icas y espi i uales, sin que su apelación sus-
penda la p ohibición del obispo”16. de es e canon se deduce que co esponde a los
obispos nomb a los no a ios que deben ac ua en asun os pe enecien es al ue o
eclesiás ico, pues o que de ellos dependía suspende les o pe mi i les el eje cicio
de su o icio, asignándole, asimismo, compe encias sob e los no a ios no elegidos
po el O dina io, es deci , aquellos que son nomb ados po la Cancille ía a icana.
En es e mismo canon el Concilio es ablece que el O dina io de cada luga puede
p ohibi a los no a ios laicos ac ua en asun os elacionados con la ju isdicción
eclesial y en luga es eligiosos17.
El iden ino obligó a los no a ios que, a pa i de ese momen o, en egasen co-
pia de los au os a los apelan es concediéndoles el plazo pe en o io de un mes pa a
hace lo e ec i o, ecibiendo el compe en e sala io po su abajo. Condenándoles,
en caso con a io, al abono del doble de la can idad que impo asen los au os y es-
ableciendo que el juez que conociendo el deli o no ac ua a en consecuencia, se ía
cas igado con la misma pena que el no a io in ac o 18. El iden ino gene aliza el
p i ilegio concedido po Alejand o iV y Clemen e Viii a la O den de P edicado-
es y a la inquisición po la cual el P o incial o Gene al de las dis in as Ó denes
enían po es ad pa a nomb a no a ios den o de la ju isdicción de su O den y pa a
asun os inculados a la misma o a sus eligiosos.
A pa i de es e momen o, los P o inciales o Gene ales se si úan al mismo
ni el que los Obispos en su dema cación e i o ial al ac ua como agen es co-
misionados po el Papa pa a el examen y nomb amien o de no a ios. Tan o los
exámenes como el i ual pa a el ju amen o, y el p opio ju amen o en sí, así como
sus compe encias e an igual que pa a los no a ios apos ólicos secula es, has a el
ex emo que ya en el siglo XVii se p ohibió a los no a ios secula es asis i a los
ac os de gobie no de las Ó denes como, po ejemplo, la elección de Abadesas o
P io as suje as al cle o egula .
El examen enía como in es ablece su idoneidad y habilidad pa a desempe-
ña su o icio. El ju amen o se ealizaba con los mismos o malismos, es deci de
odillas, en p esencia de dos o es es igos y, an e el Gene al, comp ome iéndose a
la de ensa de la iglesia, en gene al, y de su O den y Supe io es, en pa icula . T as
el ju amen o se le hacía en ega de los elemen os p opios del o icio: el cálamo, el
in e o y el sello19.
La pues a en ma cha de las disposiciones iden inas ue i egula y escalona-
da a lo la go del iempo. A pa i de 1563 las diócesis debie on celeb a Sínodos
p o inciales con un doble obje i o: acep a las no mas emanadas del Concilio y
16. F.L. Fe a i s . Biblio heca canonica, ju idica, mo alis, heologica, necnon asce ica, polemica,
ub icis ica, his o ica, … . Roma, 1760. Vol. V. 226.
17. F.L. Fe a i s . Biblio heca canonica, ju idica, mo alis, heologica, necnon asce ica, polemica,
ub icis ica, his o ica, … . Roma, 1760. Vol. V. . 287-290 y Sesión XXii, can. X.
18. M. M. an d é (e al), Dicciona io de de echo canónico. 57-58 y Sesión XXi, cap. 20.
19. J. o L a n d i s . “Conside aciones his ó icas sob e la disciplina de los Concilios p o inciales”,
Cuade nos de His o ia del De echo, Vol. Ex ao dina io (2004), 203-210.
93
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
adecua sus es uc u as o ganiza i as a la nue a ealidad que su gió as su cele-
b ación.
Pe o an es de analiza los Concilios P o inciales, con especial incidencia en
el celeb ado en la diócesis g anadina en 1565 amos a hace un eco ido po las
no mas emanadas en el ámbi o segla , la Co ona, que a ec an, di ec amen e, al
de eni de la ins i ución del No a iado Apos ólico.
LEGiSLACiÓN REAL EN ESPAñA: ORdENAMiENTOS Y CORTES
Como ya hemos apun ado an e io men e, y siguiendo a don José Bono Hue a,
desde la Edad Media se iene documen ada la p esencia de los “no a ius episcopi”
con la misión de esc i u a las ac uaciones judiciales del T ibunal Eclesiás ico y
de los documen os pe enecien es a la Cancille ía eclesial. Es e ca go su ió una
p o unda ans o mación du an e los siglos Xiii y XiV pasando a se nomb ados
no po delegación papal sino po la po es ad gobe nado a del Obispo, adsc i os
a la Cu ia y con compe encias en la zona e i o ial de la p o incia eclesiás ica,
os en ando siemp e el ca ác e de no a ios públicos.
Es os no a ios desempeña on el come ido de la esc i u ación de las ac uaciones
del ibunal eclesiás ico y sus ac uaciones a ec aban a los legos, especialmen e en
asun os de ca ác e pa imonial, ma imonial y c iminal, po lo que e an ecuen es
las esc i u as de ianzas, cesiones de bienes o econocimien o de deudas20.
dadas sus amplias compe encias p on o choca on con los no a ios públicos
eales o de c eación municipal susci ando, po pa e de la ju isdicción eal, medi-
das legales con a ales ac i idades. Es as medidas de con ol las podemos as ea
desde el einado de Al onso X p ime o ímidamen e y luego, a pa i del siglo XiV
y, sob e odo, el XV, de o ma más i ulen a. Así, en las Pa idas21 se p ohíbe a
los clé igos se esc ibanos de ningún Concejo acul ando a los obispos pa a que
les suspendan el bene icio de aquellos que eje cie on dichos ca gos has a que no
enuncia an a él22. En es a misma línea se si úa el Tí ulo XiX23 al o dena que los
esc ibanos deben se “legos po que han de hace ca as de pesquisas o de o os
plei os en que cae pena de mue e o de lesión, lo que no pe enece al clé igo ni
a o os homb es de o den, e además, po que si hiciesen algún ye o po el que
me eciesen mue e o alguna pena, que se lo pueda el ey coloña ”24 y añade que
el nomb amien o de esc ibanos es po es ad exclusi a del Rey o empe ado como
20. J. Bo n o Hu e a s . His o ia del de echo no a ial español. Mad id, 1979 Vol. ii 193-195.
21. En la ley XLV “. En la ley XLV “que los clé igos no deben se iado es, ni mayo domos, ni a endado es, ni
esc ibanos de Concejo, ni de seño es segla es”.
22. Las sie e pa idas: el lib o del ue o de las leyes. Ve sión de J. sá n c H e z -a c i L L a . Mad id
2004. 73.
23. “De los esc ibanos, cuan as mane as son de ellos e qué p o echo nace de su o icio cuando
lo hicie en lealmen e”.
24. Las sie e pa idas: el lib o del ue o de las leyes. Ve sión de J. sá n c H e z -a c i L L a . Mad id
2004. 525.
94 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
pa ono, cabeza y seño del eino, admi iendo a la ez la posibilidad de que cual-
quie a de ellos pueda delega , excepcionalmen e, es a egalía sobe ana a ins i u-
ciones y pe sonas conc e as. La posibilidad de es a delegación pa cial del pode
egio en es e y o os pun os, an o en au o idades ci iles como eclesiás icas: papas,
obispos, cancille es, nobles y seño es eudales o en ins i uciones p o undamen-
e a aigadas en los einos hispanos medie ales: Concejos, Obispados, Cabildos,
Abadías, Seño íos, Cu ias, Es udios Gene ales y Uni e sidades, se ans o ma en
p ác ica habi ual en la medida en que dichas au o idades e ins i uciones se an
o aleciendo en de imen o del pode de la Co ona25.
Hay que ene en cuen a que an o el Espéculo como las Pa idas ue on p o-
mulgadas as la publicación de la dec e al de inocencio iii “Sicu e accepimus”
de 1213. in luencia que queda e lejada en las Leyes 45 y 46, Tí ulo Vi, Pa ida
1ª y en la Ley 3ª, Tí ulo 19, Pa ida 3ª, al es ablece que el esc ibano de la co e
debe se lego.
La in luencia de las dec e ales se puede segui a lo la go de las Pa idas26. Así,
cuando el legislado es ablece la p ohibición de que los clé igos ac úen en pesqui-
sas, no es á haciendo más que ecoge la dec e al que, axa i amen e p ohíbe a los
clé igos dic a o esc ibi “le as des inadas a cas igo de sang e”27.
Aunque la legislación al onsí ue undamen al pa a la cons i ución del no a-
iado, no es menos cie o que queda on muchas cues iones po dilucida ; es po
ello que ue necesa io acudi a la legislación de ca ác e complemen a io que en
muchos casos su gió en el con ex o de las euniones a Co es. Al in y al cabo las
Co es e an el ámbi o na u al pa a el desa ollo de la nue a legislación ela i a al
no a iado pues en ella se exp esaban, undamen almen e, las p e ensiones de las
ciudades y las espues as egias a sus pe iciones28. in enciones que se desa olla-
ían en un iple aspec o: en p ime luga el o alecimien o y la p o ección del
esc ibano nomb ado po los Concejos; en segundo luga y pa a comple a es e as-
pec o p o eccionis a, el p og esi o debili amien o del no a iado apos ólico, medi-
das que end ían impues as en el doble ámbi o Real y concejil. Pe o es as disposi-
ciones queda ían incomple as si no con aban con la espues a del pueblo que al in
y al cabo e a el ecep o de la ac i idad no a ial. Es po es e mo i o po lo que las
p e ensiones de las ciudades y la no ma i a emanada po la Co ona i án di igidas
con a el no a iado apos ólico, al p ohibi le ac ua ue a del ámbi o compe encial
de la iglesia y con a el pueblo al p ohibi le, una y o a ez, la esc i u ación de
sus negocios ju ídicos y pa imoniales con no a ios clé igos, p ohibiciones que
u ie on una desigual acogida has a el siglo XVi en que la si uación cambia á
d ás icamen e.
25. . a. i e s c o e e o . No a iado y documen ación no a ial cas ellano-leonesa de los siglos
X-XIII. 145.
26. Po ejemplo en la Ley 48 del Tí ulo Xi; Ley 1ª, Tí ulo iV y Ley única, Tí ulo Xi.. Po ejemplo en la Ley 48 del Tí ulo Xi; Ley 1ª, Tí ulo iV y Ley única, Tí ulo Xi.
27. Capí ulo 8�, Tí ulo 50 del Lib o iii de las dec e ales.. Capí ulo 8�, Tí ulo 50 del Lib o iii de las dec e ales.
28. M.p. á B a d e oB a d o . “La legislación no a ial en el einado de En ique iV de Cas illa: las
Co es”, Bole ín de la Facul ad de De echo, 14, (1999), 289.
95
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
Así, en las Co es celeb adas en Bu gos en 1315 du an e la mino ía de edad
de Al onso Xi se aco dó que las no a ías de los einos sólo las podían posee le-
gos; se p opuso que la Co ona nomb ase esc ibanos en las iglesias ca ed ales que
uesen laicos y, en consecuencia, suscep ibles de se cas igados en su cue po y en
sus bienes si no cumplían con su esponsabilidad. igualmen e, se p ohibió que los
legos acudiesen a los jueces eclesiás icos pa a sus ancia sus di e encias y que los
no a ios eclesiás icos y ica ios o o gasen esc i u as de deudas o con a os bajo
pena de cien ma a edíes.
Po úl imo, se o denó que los no a ios y ica ios de las iglesias esc i u asen,
exclusi amen e, asun os p opios de la ju isdicción eclesial29. Sin emba go, es as
disposiciones no su ie on los e ec os deseados y ue necesa io epe i las en los
O denamien os de Co es de Valladolid de 1322 (a . 95) y en 1325 (a s. 23, 28 y
29) en que se p ohibía a los segla es acudi a los ica ios -como jueces delegados
del obispo- y a los no a ios de la iglesia pa a o o ga cualquie clase de con a o,
disponiendo, además, en su a . 93 que en las iglesias sólo hubiese no a ios de
c eación eal o comunal según el Fue o30.
El a adis a decimonónico Ma ínez Ma ina hace una c í ica e oz a la si-
uación c eada po los no a ios eclesiás icos al asegu a que los p i ilegios que
os en aba el cle o a pa i de la p omulgación de las Pa idas ue on la causa de
la p oli e ación en Cas illa de una pléyade de eclesiás icos, especialmen e de ó -
denes meno es o onsu ados en su mayo ía, desocupados, casados e igno an es
que no duda on en ocupa se en cie as a eas: unos se hacían jugla es y bu ones,
o os me inos y mayo domos de caballe os pa icula es y muchos omaban o icios
de abogados, no a ios y esc ibanos públicos y aún de alcaldes en pe juicio de la
eal ju isdicción31. Es os abusos ue on p esen ados en las Co es de Medina del
Campo de 1328 en que se pide, en su pe ición 47 a Al onso Xi, que e ocase los
nomb amien os de esc ibanos públicos y los impe iales que habían sido o o gados
a clé igos du an e su einado. Es e acep ó la pe ición e ocando los nomb amien-
os o o gados has a el momen o y p ohibiendo a los clé igos que “non agan ee
esc i u a ningunas en plei os empo ales, ni en plei os que engan a legos”32.
En es a misma línea se si úan las pe iciones p esen adas en las Co es de To o
celeb adas en 1371 du an e el einado de En ique ii y en las Co es de Bu gos de
1379, du an e el einado de Juan i33.
La Baja Edad Media a a se un pe iodo c ucial en el no a iado cas ellano po
a ios mo i os, en e los que se encuen an: su o al con igu ación sob e la base
de los di e en es O denamien os ju ídicos; una hábil o mulación; una co ec a
29. Co es de los an iguos einos de León y de Cas illa, Vol. 1, Mad id, 1861. 290-291.
30. Co es de los an iguos einos de León y de Cas illa, Vol. 1, Mad id, 1861. 365 y 383-385.
31. F. Ma í n e z Ma i n a . Ensayo his ó ico c í ico sob e la an igua legislación y p incipales
cue pos legales de León y Cas illa, especialmen e sob e el código de don Al onso X. Mad id, 1808. 346.
32. Co es de los an iguos einos de León y de Cas illa, Vol. 1, Mad id, 1861. a . 47.
33. S. Ga c í a Le ó n . “Un epe o io de leyes de Co es del siglo XiV”, Cuade nos de His o ia del
De echo (1999), 6. 325-413.
102 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
que ya en ese momen o an o el pode eal como el eclesial in en an ija el ámbi o
compe encial del no a iado eclesiás ico. Ámbi o que pa ece queda cla o en las
es uc u as legales pe o que se desdibuja cuando descendemos al ámbi o local y a
las ci cuns ancias especí icas de cada momen o y luga .
T as la celeb ación del Concilio de T en o, en 1565 se inicia una e apa que se
ex iende has a 1671 en la que los Concilios que se celeb an ienen po obje o pone
en p ác ica y aplica en cada p o incia eclesiás ica la doc ina del iden ino57. En
es e sen ido se si úa el Sínodo p o incial compos elano, celeb ado en Salamanca,
que p ohibía en su canon XXiV la comp a en a de o icios no a iales y obligaba
a que, al menos, uno de los no a ios de la Cu ia a zobispal ue a “o denado in
sac is”, silenciando el Sínodo las compe encias ese adas a es os p esbí e os.
En es a misma línea se si úa el es o de los Concilios que se ue on celeb ando
en España as el iden ino; la mayo ía de ellos mues an g an p eocupación po
egula y eglamen a la igu a del no a io, an o eclesiás ico como apos ólico, sus
compe encias, el acceso al o icio, los a anceles y p axis. Con ecuencia se insis e
en la p ohibición de ende o a enda los o icios, amenazando con expulsión,
penas pecunia ias y de p isión a los in ac o es. de odos los celeb ados en España
nos amos a cen a en el g anadino.
T as el eg eso de T en o del A zobispo Ped o Gue e o se comienzan, en
G anada, los p epa a i os pa a la celeb ación del Concilio p o incial des inado a
“ a a de la ejecución de lo san amen e p o eído y mandado en el dicho Concilio
de T en o, de e o mación de cos umb e de odos nues os súbdi os, de echos, in-
munidades de las iglesias y de o as cosas ocan es al se icio de Dios Nues o Se-
ño , y buena gobe nación de nues o A zobispado y p o incia así en lo espi i ual
como en lo empo al a ello anejo y pe enecien e”58. La con oca o ia se hizo el 22
de Agos o de 1565 y comenzó el 16 de Sep iemb e con asis encia de los Obispos
de Guadix y Alme ía y un ep esen an e del Rey, el ma qués del Ca pio.
Sus delibe aciones se cen a on en emas an acucian es pa a la con i encia
como el a o que se debía dispensa a los nue amen e con e idos, o an necesa-
ios como la eo ganización de la diócesis. den o de es e úl imo pun o se a ó el
ema de los no a ios apos ólicos. Los pad es sinodales se quejaban del excesi o
núme o y de los desó denes que gene aban dichos no a ios. denuncian la al a de
idoneidad, su iciencia y calidad que poseían y, sob e odo, del desconocimien o de
la pe sona al no esidi en un si io conc e o. Mani ies an la necesidad de es able-
ce exámenes, según es ablecía el Concilio de T en o, pa a comp oba la pe icia
y el conocimien o de la p axis no a ial en los candida os a ocupa un pues o de
no a io o de los que ya aían su í ulo expedido po la Cancille ía a icana y p e-
endían asen a se en el a zobispado g anadino. En consecuencia, p oponen que en
el Concilio se a e sob e el examen, núme o de no a ios que han de se nomb a-
dos en cada diócesis, el o den en que se han de asen a los examinados, si deben
57. J. sá n c H e z He e o , (e al) Cons i uciones concilia es y sinodales del a zobispado de Se illa.
Años 590 al 1604. Se illa, 2007. 37.
58. M.a. Ló p e z o d í G u e z . Los a zobispos de G anada. Rela os y semblanzas. G anada, 1993, 76.

103
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
se ecinos o no del luga donde han de eje ce su o icio, cómo han de gua da
y o ganiza sus egis os y los a anceles que se han de ap oba pa a las dis in as
ac uaciones59.
Po úl imo, el Concilio pidió a Ped o Gue e o, al igual que ya se había he-
cho en el Concilio de Salamanca, que incluye a en las u u as Cons i uciones un
a ículo en que se o dena a que uno de los no a ios ue a clé igo de o den sac o
pa a a a los deli os de los clé igos “que es muy con o me a azón que los hijos
no ean las e güenzas de los pad es”60. En el anscu so del Concilio, el a zobis-
po de G anada Ped o Gue e o p esen ó un p oyec o de Cons i uciones pa a se
ap obadas; sin emba go la ue e oposición de los pad es concilia es a los a ículos
p esen ados ue el mo i o de que las mismas no ue an ap obadas en su edacción
o iginal. En e 1568 y 1576, Ped o Gue e o emp endió la econs ucción ma e-
ial y espi i ual de la diócesis. Celeb ó en 1572 un Sínodo diocesano, el p ime o
de la diócesis, cuyas Cons i uciones, ecogiendo lo más impo an e del us ado
Concilio p o incial, ue on ap obadas y publicadas el 17 de Oc ub e de 1572. En
es a nue a edacción desapa ecen algunos a ículos impo an es pa a conoce la
ealidad del no a iado g anadino.
CONCLUSiONES
du an e la Edad Media Co ona e iglesia se es ue zan po delimi a y de ini el
o icio no a ial, es ableciendo quién e a compe en e pa a eje ce y qué condiciones
se eque ían. de en e ellas la más i ulen a ue exclui a los clé igos o denados de
las compe encias segla es y eclui los en el espacio eligioso exclusi amen e.
Tan o a la Co ona como a la p opia iglesia les ue di ícil con ola al No a iado
eclesiás ico. A la Co ona po la g an in luencia que es os No a ios eje cían no sólo
en las ciudades, sino en el campo, en esos luga es alejados donde no llegaba la au-
o idad eal y donde sus Concejos no con aban con es uc u as desa olladas pa a
man ene a un esc ibano laico. El nacimien o de las ciudades y el o alecimien o
p og esi o del pode eal ue on las causas que p opicia on el some imien o del
no a iado eclesiás ico al O denamien o ju ídico ci il. Es una lucha en la que la
Co ona y el Concejo se unen en de imen o de la iglesia y, po ende, del no a io
eclesiás ico.
El no a io eclesiás ico, en gene al, y pa icula men e el apos ólico, poseía un
g ado de independencia di ícilmen e compa able a o os o icios. No enían un lu-
ga p ede e minado pa a eje ce sus compe encias y, po an o, no es aban some-
idos a unos es amen os je á quicos que pudie an con ola sus ac i idades. No
enían obligación de deja deposi ados sus Regis os ni en o os no a ios ni en
ninguna ins i ución. E an lib es pa a eje ce sus o icios po odo el o be c is iano
59. J. e J a d a y a M i o . Colección de cánones y de odos los Concilios de la Iglesia de España y
de Amé ica. Tomo V. Mad id, 1863. 386.
60. J. e J a d a y a M i o . Colección de cánones y de odos los Concilios de la Iglesia de España y
de Amé ica. Tomo V. Mad id, 1863. 396.
104 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
y su g ado de o mación e a, en la mayo ía de los casos, aún más de ici a io que la
del es o de los no a ios y esc ibanos.
Es a masa de no a ios apos ólicos, que en un p incipio ocupó el acío de los
luga es donde no eje cían los esc ibanos segla es, p on o se con i ió en una ame-
naza no sólo pa a és os sino pa a el o o g upo de no a ios, los eclesiás icos, es
deci , aquellos que es aban some idos al nomb amien o de un Obispo, a la is-
calización y con ol de una ins i ución eligiosa y, además, se eían obligados a
compe i con los esc ibanos laicos pa a man ene su ámbi o labo al.
Po ello, es la iglesia “nacional” la más in e esada en des incula a los no a-
ios apos ólicos de sus es uc u as o gánicas. Todos, iglesia, Concejos y Co ona
los en como una amenaza y odos no dudan en esponsabiliza los de la mala
p axis, de su escasa o nula o mación o de su al a de in eg idad, ca encias que
a ec aban po igual a odos ya uesen laicos o eclesiás icos pe o que en el caso
de los apos ólicos se magni ican pa a demos a su implicación y clama po su
e o ma.
Pe o lo que no podemos nega es que, a nues o juicio, ue on uno de los
ac o es, al ez el más impo an e, en el decli e del no a iado eclesiás ico, pues
dada su homonimia e igualdad de unciones, p on o ue on aglu inados bajo una
misma denominación: “los no a ios apos ólicos” que compa ían las mismas de-
iciencias, ca encias a ni el es uc u al y la misma al a de con ol po pa e de las
ins i uciones.
105
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108
106 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108
107
Los no a ios apos ólicos de G anada a a és de las legislaciones ci il y eclesial
Hid 37 (2010) 87-108

108 MARíA LUiSA GARCíA VALVERdE
Hid 37 (2010) 87-108