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Enciclopedia jurídica, ó exposición orgánica de la ciencia del derecho y el estado T. 3

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Enciclopedia jurídica, ó exposición orgánica de la ciencia del derecho y el estado T. 3

Author: Ahrens, Heinrich (1808-1874)
Year: 1878
Source: https://idus.us.es/bitstreams/90fb6967-0b19-4a4a-94ba-c643c1d210ea/download
ENRIQUE AHRENS.
INOVVM101"Au kI M
ENCICLOPEDIA JLRIDICA
Ó EXPOSICION ORGÁNICA
DE LA CIENCIA DEL DERECHO Y EL
ESTADO.
VERSION DIRECTA DEL ALEMÁN,
aumen ada con no as
c í icas
y un es udio sob e la ida
y
ob as del au o ,
POR
FRANCISCO GINER,
GUMERSINDO DE AZCÁRATE Y AUGUSTO G. DE LINARES,
P o eso es en la
Ins i ucion lib e de
enseñanza.
TOMO
III.
MADRID:
LIBRERÍA DE VICTORIANO SUÁREZ, JACOMETREZO, NÚM.
72.
1880.
Es
p opiedad
del Ldi os'.
IMPRENTA DE :'OSÉ
MiiRÍA
PEREZ, CORREDERA TAJA , NÚM.
41.
LIBR
O
TERCER
O
.
SISTEMA DEL DERECHO PRIVADO; SUS PRINCIPIOS
Y FUNDAMENTOS FILOSÓFICO-JURÍDICOS DEL DERECHO POSITIVO
PARA ARMONIZAR EL DERECHO ROMANO Y EL GERMÁNICO ACTUAL.
INTRODUCCION.
CONCEPTO, FIN, DIVISION Y MÉTODO.
§. 1.—Concep o del de echo p i ado y obje o de la p esen e
exposicion.
1. Ya en o o luga (1) se ha de inido la idea del de echo
p i ado en su dis incion con el público. Como en onces se
dijo, es a oposicion no cons i uye una di ision de ma e ias,
ya que muchas ma e ias pe enecen igualmen e á ambas es-
e as, aunque en di e so espec o (2), sino an sólo dos di e-
(1)
Y. p.
168,
e c., . 1.
(2)
Con más azon que la mayo ía de los ju isconsul os posi i os
dice po es o
BLUME
en su
Enciclopedia,
pa e
II, p. 1:
"El de echo
p i ado no es sólo aquel de que es capaz exclusi amen e el indi iduo,
sino ambien el que puede pe enece de igual mane a al Es ado
que
á las pe sonas p i adas. Con es o se econoce al pa la exis encia de
muchas eo ías é ins i uciones comunes, que pene an p opo cionada-
men e en ambas es e as ju ídicas y sin las cuales no puede habla se
siquie a de la e dade a unidad de odo d ' echo.,,—Pe o Blume opi-
na ""que es os p incipios comunes no puede ,sepa a se undadamen e
del g an
odo;,1
sino que "han de es ablece e en el de echo p i ado,

6

CONCEPTO DEL DERECHO PRIVADO.
en es modos
y
sen idos en la ealizacion del De echo. El
p i ado o ma el odo de las eglas segun las cuales los
miemb os pa icula es del Es ado en al concep o, como pa -
icula es é independien emen e, pueden o dena las elacio-
nes de su ida po
sí mismos y pa a sus ines
peculia es;
debiendo en ende se bajo es a denominacion de «miemb os»
no sólo los indi iduos ísicos, sino Cambien las amilias y
municipios, pues que poseen igualmen e una es e a ju ídica
p i ada (1). El de echo público es, po el con a io, el con-
jun o de eglas que di igen las
mu uas
elaciones de odos
los miemb os y o ganismos del ó den social, en is a de la
comunidad
de su ida y ines y de un modo que obliga la li-
be ad de odos (2) . Resul a de es a concepcion el p incipio,
pe ec amen e aco de con la ealidad, de que oda pe sona
ísica ó mo al, el indi iduo, la amilia, el municipio, las so-
ciedades y co po aciones especiales, el Es ado mismo, se ha-
llan, po una pa e, en elaciones de de echo p i ado, y po
o a, en elaciones de de echo público, segun que se les con-
side a en si mismos
y
en su pa icula idad ó en la mú ua
como la es e a más desa ollada de nues a ciencia ju ídica, supo-
niéndose en el público como ya conocidos y su icien emen e unda-
dos.,, La ciencia ju ídica necesi a, sin emba go, una pa e gene al,
eminen emen e ilosó ica, que exponga las
bases
comunes,
p incipal
obje o de la Filoso ía del De echo.
(1)
Sob e el impo an e aspec o p i ado del municipio, éase
REYSCHER
en la
Re is a de ju isp udencia alemana .(Zei sck i
ü
D. R. u. R.-W.),
. x i,
núm. 1..°
(2)
La opinion de
BLUNTSCHLI
en su
Ojeada c í ica (K á .
Uebe schau u. s. w.,
.
III,
núm. 2.°,
1855)
que
conside a á la amilia
y al municipio como ins i uciones mediado as y de ansicion en e
el De echo p i ado y el público, no puedo es ima la como adecuada
á la na u aleza de las cosas. El indi iduo se halla en elaciones :pú-
blicas an o como aquellas pe sonas mo ales: el p incipio es siemp e
el
mismo; sólo a ía na i almen e su aplicacion,
segun
la
clase de
pe sonas.
CONCEPTO DEL DERECHO PRIVADO.
accion
a
y eaccion de odas las pa es. Po es o, las a ias
es e as del de echo p i ado ienen ambien su lado público,
no sólo po que se hallan bajo la p o eccion de es e de echo,
sino en cuan o el mismo con sus p ecep os ela en odas
ellas po los in e eses
y
ines de la comunidad, en cuyo
cumplimien o oman á su ez pa e aquellos o os miem-
b os (1). La ciencia ju ídica omanis a ha p e endido, si-
guiendo el ca ác e abs ac o del de echo ci il omano, se-
pa a odo lo más posible las di e sas elaciones públicas de
las p i adas, iendo en es o un p og eso sob e el de echo
ge mánico, que enlaza ambas es e as en muchos sen idos.
Pe o, aun sin desconoce la necesidad de limi a con enien-
emen e ambos ó denes, an o en la ida como en la cien-
cia, y las al as que el sis ema ge mánico haya podido ,co-
me e en es e pun o, el p incipio alelan es, sin emba go,
el único ace ado y sólo equie e un desen ol imien o cien-
,(1) Sob e las an iguas de iniciones del de echo p i ado, éase
UNGER,
Sis ema del De echo gene al p i ado de Aus ia (Sys em des
oes e . allgem. P i a ech s,
p. 1, e c.). Unge , siguiendo á Tnbx en
su
In oduccion al De echo p i ado (Einlei ung in das d.
P. R.
§. 44),
de ine á és e como 'gel conjun o de p incipios que di igen las
elaciones ju ídicas de las pe sonas p i adas; es o es, las elaciones
en
que se hallan las pe sonas como suge os del de echo de bienes
y
miemb os de la amilia. La comple a insu iciencia de es a de inicion
nace de nues as explicaciones. Véase ambien á
BERGER,
Da os
c94
icos pa a la eo ía del De echo gene al p i ado de Aus ia (K i i-
sche Bei c ge zu Theo ie des ós e . allg.
P. R.,
1856).—
VACHTER,
en
su
Manual del De echo p i ado wu embe gués (D
H
andbuch des wü -
emb. P. R.,
1839),
llega á duda de la posibilidad de es ablece un
concep o posi i o del de echo p i ado, que iendo de ini lo sólo de
una mane a nega i a, como aquel de echo que no es de echo polí ico.
Pe o es lo cie o, que an di ícil de de ini como aquel es el de echo
polí ico (d cual, además, no es idén ico con el público: V. la
p.
171,
. I). Semejan e opinion de un ju isconsul o an eminen e no puede
conside a se más que como una p ueba de la imposibilidad de halla
una de inicion co espondien e á la ida eal po el camino de la abs-
accion ó del comple o di o cio en e ambas es e as.
8

CONCEPTO DEL DERECHO PRIVADO.
í ico más p eciso. Po úl imo, debe epu a se ambien exi-
gencia esencial de nues o iempo la de es echa más ín i-
mamen e los ínculos en e una
y
o a es e a, á in de des-
pe a en odos los ó denes de la ida p i ada el sen ido de la
comunidad y el espí i u público.
2. El in de la p esen e exposicion es p esen a el de e-
cho p i ado an sólo en sus asgos undamen ales, y des-
a ollando especialmen e y, si es posible, con mayo p ecision
los concep os de odas las ma e ias más impo an es, a en-
diendo á las cues iones que á ellas se e ie en, o eciendo de
es e modo una in oduccion enciclopédica en es a es e a del
De echo. En cuan o á la exposicion en sí misma, á guiada
po es pun os de is a. An e odo, se a a cada ins i ucion
impo an e en su na u aleza in e na de un modo ilosó ico-
ju ídico, es o es, a endiendo al in al cual es á des inada á
se i en la ida humana; de sue e que, me ced á es a de-
e minacion undamen al, el concep o inal, la idea eleológi-
ca, halle aplicacion p ác ica en la ciencia del De echo, que
había has a aho a pe manecido agena á ella. Es e desen ol-
imien o ilosó ico ju ídico no ha de se , sin emba go, me-
amen e ideal; sino que ha de ene cons an emen e en cuen-
a el de echo posi i o comun, en lo cual consis e el segundo
pun o de is a. Pe o el de echo posi i o es omano
y
ge má-
nico,
y
en es os se apoyan los códigos mode nos en su
e o-
lucion p og esi a. Aho a bien, uno
y
o o de echo deben ex-
pone se, no en su unidad ex e io , al como en la ida se ha
ido o mando al enlaza los en e sí: emp esa es a (1) me i o-
(-)
Es e juicio me me ece, á pesa de su al a de base ilosó ico
ju ídica, el ensayo que, p osiguiendo un in análogo al que an es se
habian p opues o ROSSIIIRT, y A. C. J. SCHMID, ha hecho BLUME en'
su
E
nciclopedia del De echo igen e en Alemania. (Encyclopadie de
in Deu schland gel enden Rech e,
3
ol.,
1847-55)
y que no
ha
sido
juzgada con a eglo á su mé i o po WARNK5NIG en su
Enciclopedia,
p.
35(i.
CONCEPTO DEL DERECIO PRIVADO.

9
ia, que ya se ha iniciado y se cumpli á oda ia más en lo e-
nide o, pe o que excede del in, ha o más es ingido, de
nues o abajo. Lo que en és e debe expone se son an sólo
los concep os undamen ales ilosó ico-ju ídicos, juzgando
con o me á ellos los que en las p incipales ma e ias o ecen
el de echo omano
y
el ge mánico, compa ándolos en e sí
é indicando las opiniones einan es, en la p ác ica 6 en los
códigos mode nos: con odo lo cual esal a á á menudo que
los concep os de uno
y
o o de echo ienen á se especies
de un concep o gené ico más ámplio, hallado po la Filoso ía
del De echo (1). Po úl imo, en e ce luga , debe seña-
la se, al juzga las eo ías undamen ales omanas y ge -
mánicas
y
no a cuáles son las más adecuadas á las elacio-
nes de la ida, el sen ido en que ha de di igi se el p og eso
de la ciencia y de la legislacion.
Semejan e aplicacion de la Filoso ía del De echo al . de e-
cho posi i o, pone los cimien os de una
Filoso ía del De echo
posi i o,
no me amen e
c í ica,
sino cons uc i a, y alcan-
za á pa a aquella ciencia un in lujo eal en . la o macion de
la del de echo posi i o, ya me ced á un p ocedimien o más
me ódico, ya p incipalmen e á la más p o unda de e mina-
cion de las doc inas
y
á la más p ecisa de inicion de los
concep os. Y aun oda ia más se i á es a endencia p ác i-
ca pa a p epa a una nue a legislacion
y.
man ene
y
pe -
ecciona los códigos mode nos en el buen espí i u, me ced
(1) A es o aspi a
IHERING
en los
Anales de dogmá ica del De echo
p i ado ac ual omano y ge mánico (Jah büche n ü die Dogma ilc
des heu igen óm-ischen und deu schen P i a ech s,
1856, núm. 1.°)
al deci : el concep o gené ico de la obligacion, que el omanis a (?)
expone, debie a se an ámplio que ab azase las dos especies del de e-
cho omano y el ge mánico; y sólo despues de desa ollado es e con-
cep o gené ico, debe ia el omanis a aplica se á la especialidad que
exclusi amen e le co esponde. Tal como hoy an las cosas, iene la
ciencia dos especies sin géne o, dos mi ades sin odo,
16

DIVISION DEL SIST. DEL DER. PRIV.
an ísimos aspec os mo ales y de de echo público, elacio-
ida io del an iguo de echo na u al; pues el sis ema kan iano les dá
un p incipio ju ídico que, á pesa de odl su pa cialidad y abs ac-
cion, iene un undamen o cien í ico y aun pe mi e una mayo apli-
cacion p ác ica que aquellos concep os an pob es con que has a
aho a se ha enido con en ando la su iciencia de los más de los o-
manis as. Pe o siendo líci o espe a de los abajos cien í icos de Un-
ge que él consag a á es e asun o, un es udio más p o undo, con an o
mayo mo i o cuan o que hoy los ju isconsul os p ác icos de no a e-
conocen la necesidad de una Filoso ía más undamen al del De echo
pa a la e olucion del posi i o, indicamos especialmen e, como ma e-
ia de ec i icacion, los siguien es p incipios, en los cuales se exp esa
un modo de e sumamen e ex endido:
1.° Falso é injus o es el p incipio de que " odo de echo es posi i-
o. (p. 4), que iene su pa alelo en aquella ésis hegeliana " odo lo a-
cional es eal. Si en aquella a i macion quisie a deci se que odo de-
echo, pa a llega á ale en la ealidad, iene que se
o malmen e
econocido po la cos umb e ó la ley, ence a ia la e dad, no siemp e
con enien emen e es imada, de que ambien las o mas en el de echo,
y en gene al del de echo o mal, son de g ande impo ancia pa a la
ida social (V. . i. p. 73) y que el indi iduo ha de some e se á él
aun en los casos en que no es á aco de con sus con icciones ocan e al
de echo ma e ial. Pe o si lo que se quie e deci , como ocu e en
Unge , (p. 4) es nega la exis encia de un de echo acional, se ia
es e el pun o de is a de un ano excep icismo que sólo puede goza
de a o y siemp e de una mane a exclusi amen e ansi o ia, en
épocas de decadencia in elec ual y mo al; y, po o a pa e, de un
ma e ialismo pa a el cual nada exis e ue a de la ealidad sensible.
Po el con a io, ya
MONTESQUIEU,
con p o undo sen ido his ó ico
del De echo y del Es ado, ha hecho obse a que "los indi iduos in-
eligen es pueden ene leyes hechas po ellos mismos; pe o que ienen
ambien o as que no han hecho
"
... "A i ma que no es jus o ni injus-
o sino a eno que las leyes posi i as mandan ó p ohiben, ald ia
an o como a i ma que an es de aza un cí culo aus ádios no son
iguales.
(Esp i des lois,
lib.
I,
cap.
1).
Unge , sin emba go, p e ende
a enua las consecuencias de una concepcion pu amen e posi i a
y
ma e ialis a del De echo, como e emos aho a.
2.° A i ma, pa a es e in, que "no hay de echo
acional, sino una
ciencia de las exigencias de la azon al De echo.„ El ilóso o del De-
echo se á el que ménos dude de es e p incipio ni, segun an es se ha
no ado, bo a á ampoco la dis incion en e la idea y la ealidad; ni
conside a á, pues, como o malmen e álido y igen e odo aquello

DIVISION DEL SIST. DEL DER. PRIV.

17
asándolos con los ines
y
con las clases de la ida económica.
que en la idea econoce como jus o. Pe o aquellas exigencias ideales
son
exigencias ju ídicas, no me amen e mo ales, con a lo que pa ece
supone Unge .
3.° Con e ec o, en la p. 261, es ablece la p oposicion de que "el
De echo, has a donde es compa ible con sus concep os undamen ales
(Lcuáles son, pues, és os y de dónde ienen?), ha de ealiza las exi-
gencias de la mo alidad,, y, en o o pasage (p. 616, no a 16), que, "en
gene al, el p og eso consis e en ele a (?) la ley mo al á ley ju ídi-
ca, en e es i ('?) las exigencias de la mo alidad con la p o eccion del
de echo_„ Es a opinion, que ecue da á su ez la eo ía hegeliana de la
ansicion y ele acion, coincide con la aguedad, an ex endida, so-
b e la elacion en e la Mo al y el De echo (que, po mi pa e, he in-
en ado expone po p incipios y en odos sus elemen os en mi Filoso-
ía del
De echo.—Rech sphil.,
1852, p. 192 á 333); y mien as no se
haya doblado es e
«
cabo de Ho nos de la Filoso ía del De echo,,, se-
gun
IHERING
lo llama (p. 149, no a (2), omo u), ninguna segu idad
se end á en el es udio de las más impo an es ma e ias ju ídicas.
Pe o, aunque ecuen emen e se ha impu ado á la doc ina de
KRAUSE
la al a de con enien e dis incion en e el De echo y la Mo al (po no
en ende las p ecisas, pe o delicadas di e encias que aduce), engo
es a idea de Unge po eó icamen e alsa y po p ác icamen e pe-
lig osa, pues conduce sin di icul ad
á
una con usion en e aquellos
dos
ó denes. Considé ese sólo el De echo plena é ín eg amen e en su
aspec o posi i o, y no sólo en el nega i o, y se deja á á lo jus o y á lo
mo al en sus espec i as es e as, sin necesidad de ele a ni de baja
la
Mo al
á
De echo.
4.° Po úl imo, cuando Unge opina (p. 4, no a 12), «que la Filoso-
ía del De echo que in en a saca esul ado del es udio de las ideas que
se e elan en la his o ia de la humanidad, se e ie e al de echo posi-
i o, como el ideal á la ealidad, como el po eni al p esen e, expo-
niendo las exigencias que en el cu so del iempo se han de ealiza e,
con esamos que excede
á
nues a comp ension en ende cómo las ideas
de la his o ia,
y
po an o, del pasado pueden con e i se en ideal del
po eni ; ó, pa a a a el asun o ju ídicamen e, cómo las ideas que se
han mani es ado en el desen ol imien o his ó ico de la p opiedad, de
las se idumb es, de la hipo eca, de la sucesion, e c., puedan cons i-
ui un ideal pa a la in o macion de es as ins i uciones en lo enide-
o.
Teniendo en cuen a la his o ia y la expe iencia, opinamos que,
pa a econoce las ideas en la his o ia y comp ende las mejo , se ne-
cesi a ya posee p é iamen e concep os acionales sob e la ida huma-
na
y
sos enemos, po an o, con o me dice en sus e sos el sagaz esc i-
TOMO III.

2
MÉTODO JURIDICO.
§.
3.—Mé odo ju ídico (1).
La enó acion
y
p og eso de odas las ciencias, sólo se ha
ob enido po el es ablecimien o de sus mé odos. Enlaza la
Filoso ía en sus g andes épocas los nomb es de Sóc a es,
o de niños
SCIIMIDT,
que "pa a pode ap o echa
la
expe iencia, se
debe pensa an es sob e las cosas.:
Dass dic e E ah ung klüge mache,
So denk'e s icbe eine Sache;
Y
aconseja emos á odos que medi en en azon sob e la na u aleza
del De echo, el sé é ico del homb e y las elaciones de su ida, que
de él nacen, pa a ene un compás y pied a de oque en oda indaga-
cion
po medio de la his o ia.
Deplo amos que p ecisamen e Unge , el cual ha aspi ado á cons-
ui sob e sus undamen os la ciencia del de echo ci il aus iaco, no
haya aplicado una indagacion más p o unda á los concep os un-
damen ales con que debió azonablemen e comenza , ocan e al o i-
gen y na u aleza de su obje o; indagacion que, sin emba go, espe a-
mos oda ia de sus abajos ul e io es cien í icos: en su ac ual concep -
cion hay desconocimien o del e dade o asun o y luga de la Filoso ía
del De echo en el odo de la ciencia ju ídica. Su opinion, en e dad,
coincide con una endencia con empo ánea; pe o á la cual se debe
comba i an decididamen e, cuan o que ese desconocimien o, espec-
o de una ciencia que, si no siemp e ha plan eado con igo osa exac-
i ud sus p oblemas, debe pene a en el espí i u y alma del De echo,
y
lo ha conse ado, pod ia conduci en es a es e a ácilmen e al más
o pe ma e ialismo, an pujan e en o as ciencias; siendo de al a im-
po ancia mo al man ene en el espí i u del homb e la é en la ley
e e na del De echo, que ha esc i o Dios en la azon y en el co azon de
odos los homb es y de la que ya decía
SÓFOCLES
con an a sencillez
como e dad
(An ígona,
V.
456):
uNo solo hoy y aye , sino e e na-
men e i e es e De echo; y nadie sabe cuándo apa eció. ,,
(1)
El mé odo ju ídico no ha sido has a los iempos mode nos
ob-
je o
de especial indagacion. El lib o de
LEIBNITZ,
No a me hodus dis-
cendae docendaeque ju isp uden iae,
1667, a a
p incipalmen e de
una
nue a di ision de la ciencia del De echo, dando indicaciones so-
b e su es udio, jun o con un
Ca alogaos deside a o um;
y sólo se apli-
ca un p o undo mé odo ilosó ico-ju ídico á la doc ina especial de las
condiciones, como un
specimen demons a ionum ipz
ju e.—V.
ope a
18
4'
MÉTODO
JURÍDICO.

19
Desca es, Leibni z, Kan ; las ciencias na u ales deben su
lo ecimien o al mé odo expe imen al
y
analí ico p econizado
po Bacon, y que p on o se desen ol ió en odos ,sen idos
y
es e as; las his ó icas han omado un nue o uelo, me ced á
la de e minacion más comp ensi a de su asien o
y
á una in-
dagacion más p o unda de las uen es; pe o la ciencia del
De echo compa a i amen e, ha quedado po demás e asa-
da. Hállase la azon de es o en el hecho de que, así como en
la Edad Media las ciencias na u ales, en luga de o ma se
en la i a uen e de la na u aleza, se es udiaban en los es-
c i os de A is ó eles
y
sus comen a is as, así a nbien el De-
echo se c eia ealizado en el
Co pus ju is,
en ez de con-
cebi lo en elacion con la uen e de la ida, siemp e con ínua
y
nue a en
5113
necesidades. Po es o, la al a de indepen-
dencia del De echo
y
de su ciencia, no consen ia el emedio
de un mé odo p opio. Cie o, que no se puede acusa á la
ciencia del de echo posi i o de uña comple a al a de mé odo.
El de echo omano, desde los iempos de los glosado es, y el
ge mánico, desde Con ing, han enido a ándose de muy
di e sos modos; pe o sólo la iloso ía mode na desde el
No a
me 1 odus
de Leibni z, desde Wol
y
oda ia más desde Kan ,
ha despe ado
y
o alecido la exigencia de un ca ác e p o-
piamen e cien í ico. La iloso ía kan iana ué sumamen e
a-
o able
pa a el mé odo
y
la c í ica del p ime o de aquellos
s ud. Du ens.
. I , p. 29 á 159.—El nue o lib o de R. SCHMIDT:
Teo ía y Me ódica del De echo ci il (Theo ie und Me hodik des bü -
ge lichen Rech s,
1848) ep esen a más bien las escuelas mode nas
ilosó ico-ju ídicas de SCHELLING, HEGEL, KRAUSE Y FRIES (del cual
se con iesa el au o pa ida io) y a a casi sólo de las uen es del
De echo. El e dade o p oblema del mé odo sólo se ha plan eado en
los úl imos iempos po LEIST (Y. la p. 68, . I, no a), BRINZ
(Ho-
jas c í icas—K i ische Blc e ),
IHERING
(Anales de Dogmá icas--
Jah bb. ü Dogma ik,
1856) y KUNTZE
(Pun o de mi a de la ciencia
del De echo--Wendepucnk de Rech swissenscha ,
1856).
20

MÉTODO JURÍDICO.
dos de echos, aunque,
á
causa de su o malismo, se aplicó
p incipalmen e á la me a o denacion o mal de los ma e ia-.
les ju ídicos. Mayo in lujo oda ia alcanzó la Filoso ía de la
na u aleza de Schelling sob e la escuela his ó ica, que omó
de ella sus ideas de ca ác e
y
c ecimien o o gánicos del De-
echo
y
de su analogía con la o macion del lenguaje. El
sis ema de Hegel dió á conoce de un modo his ó ico- ilosó-
ico los p o undos mo i os de la ida y de echo omanos,
aunque más bien ex a ió que ilus ó el e dade o sé
y
mé-
odo del De echo.
La ciencia ju ídica alemana ha hecho en e dad p og e-
sos no ménos impo an es; pe o no ha llegado aún á da se
cuen a del mé odo co espondien e al espí i u de es e de e-
cho, has a el pun o de que el mé odo del omano, ela i a-
men e más adelan ado, pudo in en a , bo ando el dis in o
ca ác e de ambas o maciones ju ídicas, a a á aquella
del mismo modo que á és a. Pe o el pe ec o mé odo ju í-
dico no puede cons i ui se ni po el De echo omano, ni po
el ge mánico, ambos en elazados en nues a ida
y
undi-
dos en el de echo ac ual, que se halla á su ez en cons an e
p og eso. Así como odo mé odo necesi a pa i , en p ime
é mino, de la na u aleza de la cosa que le si e de obje o,
así ambien el mé odo ju ídico ha de pa i de la ciencia del
De echo
y,
quié alo ó no, sépalo ó no, apoya se siemp e en
una concepcion ilosó ica del mismo. La Filoso ía del De e-
cho es, pues, la uen e p incipal del mé odo, en el cual se
mani ies a su p opio ca ác e , su g ado de exac i ud
y
su
u ilidad p ác ica. El mé odo ha de p ocede , po an o, con
el obje o, po espec o al cual, cons i uye un camino y p o-
ceso in e medio (1-
LE
2a-olo
S
), eniendo que se an dis in o
como las cosas mismas á que se e ie e. Ve dad es que,
á causa de la supe io unidad de odas las ciencias
y
de las
condiciones comunes de oda indagacion
y
ce eza, exis en
MÉTODO JURÍDICO.

21
mé odos gene ales como el
analí ico
y el
sin é ico,
(es e úl-
imo en o ma de deduccion
y
cons uccion) que en odas las
ciencias se aplican, si bien en cada una á su mane a; así, las
ciencias na u ales equie en o a especie de análisis que el
p opio de la Psicología, la E ica ó la Filoso ía del De echo.
Quien haya, po consiguien e, de a a es a úl ima ciencia
segun el mé odo de las na u ales, no iene idea cla a del mé-
odo, á ménos que conside e, de un modo ma e ialis a, á odo
el homb e, como me o sé ísico, aun en sus elaciones in e-
lec uales, mo ales y ju ídicas. El pode del mé odo es,
ade-
más, an g ande, que puede a as a al obje o mismo en
una di eccion dada: si el De echo se a a, po ejemplo, con-
o me al mé odo de dichas ciencias, es menes e , haciéndolo
con g a edad y ci cunspeccion, conside a lo como una es-
pecie de cosa ísica; si se le aplica el mé odo omanis a, sal-
d á nues o de echo omanizado: sólo po la na u aleza é ica
del de echo cabe de e mina é in o ma su mé odo igo oso.
Aho a bien, el e dade o mé odo ju ídico descansa, como
odo mé odo, en la aplicacion de cie os concep os undamen-
ales ó
ca ego ías,
á sabe : inmedia amen e, aquellos que
cons i uyen los elemen os del concep o del De echo
y
son,
po an o, p i a i os de és e;
y
luego los que á dicho con-
cep o son comunes con odos los de las ciencias biológicas
y
que necesi an enlaza se con los p ime os, con o me á su na-
u aleza. La me odología ju ídica es, pues, esencialmen e
una eo ía de las ca ego ías del De echo. Así, de la exac i-
ud, sagacidad, pe eccion
y
igo oso enlace de es as ca ego-
ías, depende la bondad y pe eccion del mé odo. En oda
ciencia, debe és e comenza con las ca ego ías p opias de su
espec i o obje o; y en la del De echo, po consiguien e, con
los elemen os que cons i uyen su concep o, elemen os que
ya en o o luga se han desen uel o más ex ensamen e
(1)
(1) V. p.
58 á 88, . I.

22

MÉTODO JURÍDICO.
y que en és e sólo es a coo dina los
y
aplica los po ela-
cion al mé odo de un modo suma io.
El De echo se ha de e minado en gene al, como la egu-
lacion de las elaciones de la ida que nacen de la subsis en-
cia independien e, de la coexis encia
y
de la asis encia ecí-.
p oca en e los homb es, con o me á la azon
y
sus ines y
en cuan o se condicionan en e sí.
Aquí, hallamos an e odo exp esados el aspec o
obje i o
y
subje i o
del De echo: lo p ime o, po se és e una egla,
una no ma; lo segundo, po cons i ui una ac i idad olun-
a ia de e minada po dicha egla, un eje cicio de la libe ad
en las dos di ecciohes co ela i as de la acul ad
y
la obliga-
clon. El De echo, es, pues, una egla de la olun ad, una
no ma de la libe ad.
Conside emos aho a los elemen os esenciales que en es e
concep o hallamos:
1. El De echo exp esa una
o denacion
de las elaciones
de la ida. Es e p incipio, nacido de una iloso ía que conci-
be obje i amen e dichas elaciones, es á hoy acep ado po
muchos ju isconsul os posi i os (1); pe o, sin más explica-
cion, end ia á se an sólo una gene alidad, una ase poco
uc uosa pa a la in es igacion y es udio del De echo (2),
po que en ella no se dis ingue á és e de la Mo al, la cual
egula asimismo elaciones biológicas, dis incion que no e-
side en el qué,
sino en el
cómo
de es a egulacion. Pe o en
ese p incipio se concibe sup emamen e al De echo como no -
ma obje i a, ele ándolo sob e las an iguas concepciones,
que lo de i aban sólo de la uen e subje i a de la olun ad
á
(1) Y. p.
66,
. 1, no a.
la
(2) Y sin emba go, po egla gene al, los ju is as posi i os, á
pe-
de que aspi an siemp e en p ime é mino á la exac i ud, se sa is-
acen con es a
e
xp esion gene al: . g ., J.
UNGER
(o.
C.
§.
24).
BER-
GER (o.
c., p. 2) que hace esal a lo in uc uoso de semejan e ase,
no acie a á ele a se sob e esa gene alidad (p. 38).
MÉTODO JURÍDICO.

23
de la conciencia, ya gene ales, ya pa icula es, no conside-
ándolo sino como me a acul ad; y así se ec i ica á la pa
la idea, que ha llegado á p e alece an o, en e los mode -
nos omanis as, de que el De echo es un pode olun a io,
un impe io, con lo cual se alcanza mucho ménos aún que
con cualquie a o o concep o de los an e io es sis emas de
De echo na u al.
2. El De echo es una o denacion de
elaciones de la ida,
es o es, elaciones de las pe sonas en e sí pa a un obje o
de e minado po un in acional y que puede consis i en
cosas
y
en ac os. Las elaciones o denadas
,
en e las pe so-
nas se e elan, pa a su olun ad, en p e ensiones y obliga-
ciones
y
cons i uyen el
con enido
del De echo que debe dis-
ingui se e dade amen e del obje o del mismo. Pe o así
como la ida en gene al se in o ma po causas
y
ue zas, así
ambien sus elaciones, que no c ea el De echo, sino que e-
gula an sólo en sus mani es aciones. El De echo no es, pues,
un p incipio c eado , sino o denado an sólo, y su ciencia no
puede p e ende deduci de ella misma las elaciones me a-
men e desde un p incipio gene al, en cie o modo, como la
a aña o ma sus elas, que iendo
.
p esen a pa a odos los
pueblos
y
condiciones un de echo igual y pe manen e, an-
es al con a io, ha de o ma lo
y
p osegui lo de acue do
con la ida al como ella
es y aspi a
á se . Y si és a jamás
se cie a y ago a, ampoco puede aquel e mina se;
y
odo
De echo posi i o debe ab i campo á la posibilidad de nue-
as e oluciones, especialmen e, me ced al econocimien o
del De echo consue udina io. Cie o es que en odas las ela-
ciones de la ida hay algo pe manen e,
inmu able,
como las
leyes mo ales y las elaciones undamen ales en e los hom-
b es, el ma imonio, la amilia, la p opiedad, la p e ension;
pe o sus modi icaciones son muy a ias. Sólo el p incipio
del De echo en sus elemen os adicales queda subsis en e,
24

MÉTODO JURÍDICO.
como lo queda el p incipio de la ida en sus ue zas p ima-
ias, mien as que la in o macion de es e p incipio
en
la ida
misma es siemp e
y
do quie a di e sa.
Veamos aho a si el De echo se e ie e á
odas,
ó sólo á
cie as
elaciones de la ida.—Es a cues ion, segun ácil-
men e puede p e e se, se esol e á po la go iempo de mo-
dos muy dis in os, po que se enlaza ín imamen e con o a
cues ion muy dudosa oda ia, á sabe , la de la elacion en e
la Mo al
y
el De echo. Exp esamos, sin emba go, la con ic-
cion, con la plena conciencia de su ascendencia, de que
odas
las elaciones de la ida pueden o dena se ju ídica-
men e, aunque el De echo posi i o o ezca sólo un comienzo,
po o a pa e impo an e, de es a uni e sal egulacion. Pe o
añadimos al pa la limi acion de que el De echo jamás ab a-
za sino un aspec o de dichas elaciones, á sabe , aquel en el
cual mani ies amen e se
condicionan.
Así se mues a, aun allí
donde es a opinion pod ia se más discu ible, como po
ejemplo, en los debe es
y
i udes mo ales, los cuales, en
cuan o se
ex e io izan
en ac os y son
condicion
de una ela-
cion de la ida (el amo y la idelidad en el ma imonio, el
amo en los hijos, e c.), pueden ene ambien e ec os ju ídi-.
cos;
y
no acon ece ménos en el De echo penal, donde, al juz-
ga un hecho ex e no, hay que e ocede á an os elemen os
mo ales de que depende la culpabilidad. Toda elacion de
ida se e ela, segun ya en o o luga se ha dicho (1), en an-
os espec os como ines humanos
y
di ecciones de la ac i i-
dad á ellos consiguien es exis en. De aquí esul an dos con-
secuencias p ác icas impo an es. La p ime a, que odos los
ó denes ó es e as de la ida humana (el eligioso, el mo al,
el económico, el de la ciencia, el a e
y
la educacion), ienen
un de echo adecuado á su in; de echo que, an e odo, an
( 1
)
V. p.
65, . I.
MÉTODO JURÍDICO.

25
luego como se ha o mado en ellos un pode é ins i ucion
sus an i os, ha de es ablece au onómicamen e es a ins i u-
cion;
y
es la o a, que al Es ado, como ó den gene al ju ídi-
co, pe enece la sup ema inspeccion de es as a ias es e as,
á in de que en
odas
se cumpla el de echo segun las eglas
es ablecidas, o a po el Es ado mismo, o a au onómicamen e,
si iendo al pa de T ibunal Sup emo
y de ini i a ins ancia.
3. El elemen o más ca ac e is ico del De echo es el de la
condicionalidad,
que ab aza los dos é minos del condiciona-
do
y
del condicionan e, lo cual se ha explicado ya su icien-
emen e (1). Po lo mismo que los homb es, á causa de su
ini ud y limi acion, se condicionan mú uamen e y necesi an
comple a se, undando una comunidad pa a es e in, iene
que de e mina se
y
egula se po ellos es a ecíp oca condi-
cionalidad, bien pa a cumpli las más esenciales condiciones
de la ida, en azon de la na u aleza de las elaciones que
en e ellos exis en ( . g ., en el ma imonio y la amilia),
bien pa a p es a se los se icios que á cada cual sean ú iles,
me ced á las elaciones pa icula es lib emen e es able-
cidas, segun acon ece en los con a os. Pe o cada elacion
debe o dena se, an o en ' sus condiciones in e nas, como
en las ex e io es que man iene, con las demás á quienes
enlaza: así el de echo eal ó de las cosas de e mina las con-
diciones bajo que puede cualquie a adqui i , usa , consu-
mi y enagena aquellas, mas no sin conside a al p opio
iempo las elaciones económicas
y
mo ales in e esadas en
es as unciones; y el de echo e e en e á la con a acion se
ha de de e mina po espec o al in del á ico
y
come cio
social, que en él se exp esa, con odas sus peculia es condi-
ciones. Todas es as elaciones, in e nas y ex e nas, que es
menes e oma en cuen a en cada elacion dada, cons i u-
(1) V. p. 38,
.
I.
32

MÉTODO JURÍDICO.
c) Tambien la sucesion singula en las obligaciones debe
concebi se pa iendo desde el in ju ídico. Es a cues ion an
impo an e
y
sob e la cual exis e adical di e gencia en e
el De echo omano
y
el ge mánico, se decidió po el p ime o
(dando aquí ambien la p eponde ancia á la olun ad subje-
i a, al supone en p incipio que no podia exis i obligacion
sino en e pe sonas que o igina iamen e la hubiesen con-
aido) en el sen ido de que, no el de echo de la p e ension
en sí misma,
y
si únicamen e su eje cicio, puede asmi i se,
mien as que el De echo ge mánico y las legislaciones mo-
de nas hacen asmisible la p e ension misma. En la discu-
sion cien í ica, p omo ida en
los
iempos mode nos, sob e el
p oblema de qué concepcion sea más exac a, hay que eco -
da an e odo que se a a únicamen e de obligaciones que
ienen po obje o bienes ó alo es,
y
no de las llamadas ac-
ciones pe sonalísimas. Aho a bien, en las p ime as no hay
mo i o alguno pa a a ende únicamen e al elemen o pe so-
nal de la olun ad, p escindiendo del obje o que iene en el
come cio un alo igual
y
pe manen e, me ced á lo cual,
oda pe sona puede llena el in de la obligacion an bien
como cualquie a o a. Pe o el de echo necesi a conside a
asimismo es a na u aleza igual de los bienes pa a oda clase
de pe sonas, pe mi iendo po an o que la accion alga de
igual mane a cuando un e ce o sus i uye al ac eedo ceden-
e, con al de que al deudo no se siga de ello pe juicio.
Desde el pun o de is a del in económico de la ci culacion
de
los
bienes, debe, pues, explica se ju ídicamen e la cesion,
como la sus i ucion de un ac eedo á o o y conside a se la
olun ad del deudo
como con o me al in obje i o
y
acio-
nal
que de ningun modo le
daña (1). En e amen e di e sa,
(1) No puedo asen i á la explicacion,
ó más bien
acla acion sen-
sible,
que
dá
WINDSCHEID
y acep a ambien
BLUNTSCHLI.
No
se
a-
a del inculo con que el ac eedo liga al deudo y lo pasa, po deci -

MÉTODO JURÍDICO.

33
es, po el con a io, la asmision de la deuda de o a pe so-
na, donde se equie e,
,i
on jus icia, la con o midad del ac ee-
do : pues el in de la sol encia puede de es a mane a di i-
cul a se ó a o ece se, sin que sea indi e en e en mane a al-
guna, aun en las deudas hipo eca ias, la pe sona del nue o
deudo .
d)
Po úl imo, la sucesion uni e sal debe explica se am-
bien, no po la iccion de la unidad de la pe sona del he e-
de o con el causan e, sino po el in del de echo de he encia,
que pe mi e sus i ui al di un o, en los bienes, á la pe sona
designada po la ley ó po úl ima olun ad, quedándole li-
be ad, sin emba go, pa a epudia (po de echo ge mánico)
ó adi (po de echo omano) la he encia. Así, hay en el De e-
cho muchas elaciones que exp esan el encadenamien o o -
gánico de la ida humana en pe sonas
y
cosas y especial-
men e la coexis encia
y
asis encia ecíp ocas, la sus i ucion
y el cambio de pe sonas en el in y en el alo de un pa i-
monio ó pa e de él, in que pe manece igual pa a odos;
siendo el de echo de cambio la o ma más abs ac a de di-
chas elaciones. Aho a bien, és as pe judican al mé odo ju-
ídico, cuando se concibe el p incipio del De echo de una
mane a pu amen e subje i a como me a uncion
y
pode de
la olun ad, p escindiendo de los ínculos de la ida
y
el
lo así, á manos del nue o ac eedo . El ínculo iene dos é minos, y si
se le conside ase sólo abs ac amen e, pod ia el deudo asmi i lo
igualmen e á un e ce o que le sus i uyese, aun con a la olun ad del
ac eedo ; pe o la elacion eal pod ia modi ica se po es e medio
ap esu ando en odo ó en pa e en. el nue o deudo el in de la sa is-
accion de la deuda.—La hipó esis de una obligacion co- eal, que
apela
KUNTZE
pa a explica es as elaciones, es aquí inadmisible. La
analogía na u al de la ami icacion de
la
p imi i a obligacion on-
cal
expues a po aquel como un nue o y ecundo p incipio, es sólo
una im:ígen insu icien e. La obligacion es siemp e, en sí misma, una
elacion ideal, no sensible, cuyos cambios han de concebi se ambien
idealmen e.
TOMO III.

3
MÉTODO JURÍDICO.
a o sociales que cons i uyen una no ma subje i a pa a
aquella. Aquí, po el con a io, hemos. de i ado esas elacio-
nes de la na u aleza
y
in del De echo, lo cual, has a aho a
no se habia ealizado.
Con es o hemos explicado suma iamen e las más impo -
an es ca ego ías especí icas que se hallan en el concep o
del De echo mismo. Pe o es as ca ego ías necesi an enlaza -
se con los concep os uni e sales que en odas las ciencias se
o ecen
y
que ep esen an en la del De echo, po an o, la
uncion de ca ego ías auxilia es. Es as ca ego ías que A is-
ó eles de i ó empí icamen e del lenguaje, y la iloso ía es-
colás ica con sagaz, aunque abs ac o en endimien o, enlazó
dogmá icamen e; que Leibni z indagó con mayo p o undi-
dad, aspi ando á cons ui sob e ellas su ciencia del lengua-
je uni e sal y Kan de i ó
y
eo ganizó, aplicándolas como
p incipios egula i os á odas las ciencias; que Hegel consi-
de ó, co no momen os de la e olucion del absolu o, y K ause
undó de nue o y o denó en el sis ema más comple o has a
hoy (1), han de desa olla se ambien de una mane a sis e-
má ica en oda me odología ju ídica un an o ex ensa. Aquí
enemos que limi a nos á las más impo an es; pe o eco -
dando siemp e qüe el De echo es un concep o biológico, en
odas cuyas elaciones se p esen an, po consiguien e, los
di e sos elemen os esenciales de la ida, como p incipio, du-
acion, cesacion, e c.
(1) Sabido es que KANT ha expues o las cua o ca ego ías capi ales
de la
can idad, cualidad, elacion
y
mo alidad,
dis inguiendo en
cada una de ellas o as es subo dinadas, la e ce a de las cuales de-
bie a se siemp e union de las dos an e io es.—E1 sis ema de HEGEL
es un desa ollo dialéc ico de las más de las ca ego ías kan ianas an
sólo, las cuales eciben o a disposicion, aunque ecuen emen e se
de e minan de una mane a más p ecisa.—El sis ema de KRAUSE des-
cansa, po el con a io, en una e o ma de la doc ina de las ca ego-
ías, comple amen e nue a y adical, pe o que pa ece demasiado
su-
34
MÉTODO JURÍDICA.

35
Dichas ca ego ías p incipales del De echo
y su
ciencia
son las siguien es:
1.
Unidad.—La
unidad es an e odo la del p incipio
inismo del De echo, en el cual se exp esa la unidad de la
ida bajo el aspec o ju ídico. Es a unidad debe pene a odo
el sis ema ju ídico, lo cual has a aquí no ha acon ecido, pues
no exis e unidad alguna de p incipio comun pa a la es e a
p i ada
y
la pública, ni aun pa a las ins i uciones pa icula-
es de la p ime a. La azon de es o se halla en la insu icien-
cia de los concep os ju ídicos has a hoy expues os, oda ez
que ni el de la coexis encia, ni el del po es ad ó impe io
bas an pa a de e mina elacion alguna de De echo. Y sin
emba go, sólo á condicion de posee la unidad de un p inci-
pio exac amen e o mulado, puede exis i una ciencia. De
cuán a impo ancia p ác ica sea es a exigencia, se mues a
en las e o mas que cie as ins i uciones expe imen an an
luego como se las e ie e á un p incipio uni a io. Así acon-
ece con la e o ma de Jus iniano en la he encia in es ada,
undándola en el p incipio de la consanguinidad; la de es a
misma o ma de sucesion, igo osamen e desa ollada
y
aplicada con buen sen ido p ác ico, segun el p incipio de las
líneas, po el Código aus iaco; la del nue o égimen hipo-
eca io aleman, undado sob e el p incipio de la publicidad
y
la especialidad. En el De echo posi i o, ninguna ins i u-
pe io pa a la supe icial iloso ía de hoy. Sólo
ERDMANN
(aunque él
Admi a sob e odos á Hegel) ha hecho no a en su undamen al
His o-
ia de la Filoso ía mode na (Gesch. de neue en Ph;losophie,
ol.
III,
sec.
II,
1843,
pág.
686
y
861),
que `micamen e dos ilóso os, Hegel y
K ause, han de uel o á la Filoso ía una Me a ísica con su sis ema de
ca ego ías, que "asegu a á K ause un al o luga en e los ilóso os
alemanes,,; y que "esos dos homb es (con sólo ya
el
in en o de es a-
blece un sis ema de ca ego ías
y
aunque no se es é de acue do con
esas ca ego ías ó con el modo de deduci las) me ecen, po es a azon,
el hono de habe easumido odo lo que el desa ollo de la ciencia
has a en onces habia p esen ido.,•
MÉTODO JIIR DIOO.
cion puede cie amen e mos a unidad, cuando le al a; pe o
es mision de la ciencia llama la a encion sob e es o pa a in-
dica el camino de la e o ma.—La unidad no debe con un-
di se con la iden idad ni con la union
y
a monía (1). Me ced
á aquella
y
á la mane a undamen almen e uni a ia de a a
el De echo y sus ins i uciones, se alcanzan ambien en la
cons uccion la pu eza, la he mosu a, la e dade a elegancia
ju ídica; se hace isible una bella economía con que pueden
de e nlina se muchas cosas con bo ísimo núme o de ideas
(cuando con un concep o «se co an de un golpe muchos nu-
dos»); se con i ma ambien en el De echo la sen encia de
Leibni z de que «las ciencias se ab e ian aumen ándose»
y
la «simpli icacion» á que los au o es de los códigos mode -
nos aspi an end á cumplido undamen o y con inua á sien-
do un p oblema ul e io de la ciencia.
2.
La
seidad y sus an i idad.—Asi
como el De echo y su
ciencia ienen una independencia ela i a, así ambien odas
las ins i uciones y elaciones del De echo deben de e mina -
se, an e odo, en sí mismas con o me á su p opia na u aleza
y
in, lo cual excluye, en p ime é mino, oda analogía
y
pa alelismo. El de echo omano, po el con a io, ha al ado
á es e p incipio muchas eces, con sus quasi-concep os (2)
(1)
V. núm.
4.
(2)
La singula ecuencia con que la pa ícula
cuasi (guasi)
apa-
ece usada en los códigos y en los a adis as de De echo, que á cada
momen o se alen de los é minos cuasi- adicion, cuasi-posesion,
cuasi-usu uc o, cuasi-con a o, cuasi-deli o, e c., e c., inclina, sob e
odo hoy que an os y an ma a illosos adelan os han hecho las a-
ias ciencias que se ocupan del lenguaje, á examina cómo ha su gido
en cada caso la necesidad de emplea la.
Obse a on los ju is as que pa a asmi i el dominio de las cosas
e a equisi o indispensable el en ega las de un modo isible y ma e-
ial, pasando la alhaja
ó
el caballo de mano á mano, poniendo los
pies en la inca el adqui en e, ó ecibiendo las lla es de la casa, y á
es o llama on
adicion.
Pe o llegó un dia en que hubo necesidad de
asmi i cie os de echos, que po su na u aleza ecibie on la deno-
36
MÉTODO JURÍDICO.

37
y
sus acciones
ú iles,
po no halla en ocasiones la azon
supe io comun pa a di e sas es e as. Como no a esen-
cial
y
pa icula , se aplica es e concep o á Pa de e minacion
minacion de cosas inma e iales, y espec o de las cuales no cabia la
en ega en aquella o ma; y, sin emba go, e a p eciso hace posible
su enajenacion. ¿Cual e a el medio de sal a la di icul ad, es o es, de
sa is ace una necesidad p ác ica, y, al mismo iempo, .de no des ui
el concep o consag ado de la
adicion?
Llama la en es e caso
cuasi
- adicion.
Vie on asimismo que, po lo gene al, se en aba en posesion de
una cosa y se con inuaba en ella, median e la enencia ma e ial de la
misma, y se conside ó es a ci cuns ancia como equisi o esencial de
la posesione.
Pe o
llegó
ambien un día en que se echó de e que se
gozaban y dis u aban de e minados de echos, y, sin emba go, no e a
posible espec o de ellos aquella condicion. ¿Cómo esol e el con lic-
o? De un modo igual al an e io : in en ando el é mino
cuasi-po-
sesion.
Comenza on los homb es á cede se mú uawen e, po un iempo li-
mi ado, las cosas que poseian, á in de que el cesiona io se si ie a de
ellas, á condicion de de ol e las al ceden e pa a que és e pudie a con-
inua u ilizándolas; y los ju is as conside a on como equisi o in-
dispensable del
usu uc o,
el
sal a e um subs ancia.
Pe o luego ob-
se a on que pod ian da se pa a es e in cosas que se consumian o-
almen e po el uso, como el dine o y el igo; y e a p eciso, ó enun-
cia á la de inicion admi ida, ó nega que ue a posible en al caso.
Se esol ió el p oblema in en ando la denominacion de
cuasi-usu-
uc o.
C eye on los ju is as que oda obligacion nacía de un ac o de la
olun ad ec a 6 o cida, y p oclama on que e an uen es de aquella
el
con a o
y el
deli o.
Pe o luego hubie on de econoce que nacian
ambien de o os ac os que p opiamen e no e an ni lo uno, ni lo o o,
aunque se asemejaban á ellos á su pa ec3 ; y salie on del con lic o
añadiendo á és os el
cuasi-con a o y
el
cuasi-deli o.
Es imó jus o el legislado que el hijo hicie a suyo lo que ganaba
en el campo de ba alla, y c eó el peculio
cas ense.
Más a de pa eció
que la misma azon habia pa a que ue a de su p opiedad lo que ad-
qui ía en el eje cicio de ca gos ci iles, y apa eció el peculio
cuasi-
cas ense.
Resul a de es os ejemplos, lo mismo que de o os que omi imos en
g acia de la b e edad, una cosa, á nues o juicio, cla a. Los pueblos
y ju is as, in é p e es del sen ido ju ídico de aquellos, en is a de un

M
É
TODO
JURÍDICO.
de muchas elaciones impo an es, la p opiedad, . g ., es
un de echo sus an i o, independien e, al con a io de la
se idumb e; no a que en aquella ins i ucion es más impo -
an e que la usual de la « o alidad del pode » la cual ni es
esencial ni siemp e concu e. De igual sue e se di iden las
obligaciones en independien es
y
dependien es,
y
se dis-
núme o de e minado de hechos, llegan, pues, sin p ocedimien o in-
duc i o, á o ma un concep o ce ado de una ins i ucion, haciendo
en a en la de inicion de la misma odas las ci cuns ancias comunes
á los hechos obse ados. Más a de la ida se desen uel e, se hace
más compleja, y su gen o os nue os, análogos, pe o no iguales á los
an e io es; y en onces se en abla una lucha en e él sen ido es echo y
dogmá ico consag ado y
las
exigencias de la ealidad y de la p ác i-
ca.
Y como los p incipios adicionalmen e admi idos han pasado
poco ménos que á la ca ego ía de axiomas, de cuya e dad ni siquie a
se duda, y de o o lado, las nue as elaciones nacidas po i ud del
p og eso social eclaman se econocidas y ampa adas po el De echo,
se esuel e el con lic o, segun hemos is o, de un modo que es muy a-
cional, pues o que lo que se hace al se i se de la pa ícula
cuasi,
es,
de una pa e, man ene el an iguo sen ido,
y
de o a, econoce que
es incomple o; es deci , á la ez a i ica lo y ec i ica lo, y eso es lo
que cuad a en unos momen os en los que la conciencia ju ídica social,
ni iene capacidad pa a le an a se á la concepcion de un nue o sen-
ido más ámplio y comp ensi o, ni puede ce a los ojos
á
la luz ne-
gándose á econoce lo que
en
ealidad se mues a con oda e i-
dencia.
Es a an inomia desapa ece el dia en que la Ciencia ilus a á los
pueblos
y
les demues a, no sólo la insubsis enci.a de esos concep os
es echos y ce ados, sino la necesidad de sus i ui los con o os más
exac os y e dade os, en los que quedan comp endidos odos los he-
chos, así los que si ie on pa a la p ime a de inicion, como los que
más
a de obliga on á se i se de la pa ícula
cuasi.
Hoy oda ia en
los
códigos
y
en los a ados de De echo son de uso ecuen e es os
ocablos compues os, pe o algunos han desapa ecido ya, y los demás
co e án igual sue e; pues es cla o que el dia en que ju isconsullQs
y
legislado es econozcan que no es ca ac e ís ico de la adicion, ¿e la
posesion, del usu uc o, e c., aquello que no con iene á
la cuasi- adi-
cion, á la cuasi-posesion, al cuasi-usu uc o,
y sí algo que cuad e
<í.
ambas,
es e algo se á el undamen o del concep o de cada ins i ucion
ju ídica y lo exp esado en su única
y simple denominacion.—(A.)
38
MÉTODO JURíDICO.

39
inguen las solida ias de las co- eales po la sus an i idad de
la azon de obliga .
3.
La
odeidad
ó
in eg idad (Canzhei ),
que no debe
con undi se, segun ecuen emen e se hace, con la
o alidad
(allliei , To al-i d )
es la p opiedad del odo en cuan o ab a-
za en sí uni a iamen e una plu alidad
(1)
y
iene g ande im-
po ancia en el De echo. Así, el sis ema de és e cons i uye
un odo é igualmen e cada una de sus pa icula es es e as,
dominada po la unidad de su peculia p incipio. P ecisa-
men e impo a mucho en el De echo conside a odas las
elaciones
y
elemen os esenciales como un odo uni a io
donde cada é mino condiciona á los es an es
y
donde la
al a ó decadencia de un elemen o p imo dial ae siemp e
consigo e ec os ju ídicos. A consecuencia del in e io y uni-
a io enlace en e odos sus é minos, que mú uamen e se
si en y sos ienen, es el De echo un odo o gánico ín ima-
men e coo dinado, cuyas pa es son de dos clases, cuali a i-
as
y
cuan i a i as, siendo ecuen e e o el de conside a
como pa es sólo á es as úl imas, ya que en odas las es e as
de la ciencia
y
de la ida hay pa es cuali a i as ambien.
En el De echo ha conducido es e e o , po ejemplo, á nega
la llamada p opiedad di idida (2).
4.
La
nion,
enlace ó a monía no ha de con undi se
ampoco, segun ya se dijo con la unidad: . g ., una
commu-
nio
con una
uni e si as;
una comunidad de bienes con una
unidad de bienes, como po ejemplo, en el ma imonio (3) .
Pe o la unidad
y
la union pueden coexis i en una ins i u-
(1)
No es igu osamen e exac a la explicacion de es a ca ego ía
é
induce al e o —de g a es consecuencias, no sólo en
la
Me a ísica,
sino en odos los ó denes, incluso en el del De echo—de en ende que
el odo no es al, sino po elacion á. sus pa es. Véase sob e es e pun-
o la
Analí ica
de
SANZ DEL RIO.--(N.
T.)
(2)
V. §. 27.
(3)
V. pág. 373, .
II,
no a (3).
40

MÉTODO JTJRÍDICO.
cion ju ídica, de e minadas ambas ju ídicamen e: al acon-
ece en las co po aciones del de echo ge mánico.
5.
Fundamen o y causa.--Ya
en o o luga (1) hemos lla-
mado la a encion sob e la di e encia esencial en e es os dos
concep os, di e encia que se econoce obje i amen e en odo
De echo, á pesa de las denominaciones, con a ias á la ea-
lidad
y
aun al lenguaje, en que oda ia se con unden. La a-
zon ó undamen o ju ídico, que puede se inmedia o y me-
dia o, es siemp e algo obje i o, pues o en el obje o
y
sus e-
laciones mismas, ales cuales son ó se es ablecen en si;
mien as que la causa, po el con a io, se halla an sólo en
la olun ad de una ó más pe sonas, di e samen e de e mina-
ble. Así, el undamen o del De echo en gene al, se halla en
las elaciones eales de la ida;
y
la causa de su o igen, en
los ac os olun a ios, conscien es ó inconscien es: la
adi-
ío,
po ejemplo, conside ada co no hecho ex e no, es el un-
damen o inmedia o de la asmision de la posesion, pudiendo
se el emo o, cualquie negocio del que dicha posesion de-
pende ( .
g .,
la en a, la donacion); pe o la causa es la o-
lun ad del que asmi e y el que ecibe, cuya olun ad pue-
de de e mina se de muy di e sos modos ( . g ., po el enga-
ño), sin que po es o enga luga al e acion alguna en el
undamen o
y
en su consecuencia, á sabe , la asmision de
la posesion. Los p incipios ju ídicos sob e la azon obje i a
del De echo y sob e su causa subje i a deben, pues, dis in-
gui se (2). Aun en los con a os, hay que hace es a dis in-
clon en e el undamen o, dado po el in eal ( . g ., p és a-
mo, comp a- en a, e c.),
y
la olun ad con ac ual en sus
a ias de e minaciones posibles; di e enciándose, po an o,
el con a o mismo, co no me a causa o igina ia de la ela-
(1)
V.
p
á
g.
109,
' .
I.
(2)
V. 1.
16.
n

MÉTODO JURÍDICO.

41.
^j.
cion,
y
la azon con ac ual que se enca na en odas sus
consecuencias esenciales.
6.
Ma e ia y o ma.—La
impo ancia, así como la dis in-
cion de es as dos ca ego ías es á ya su icien emen e econo-
cida en el De echo, pe o no su icien emen e aplicada aún.
Po ejemplo, en la eo ía de los con a os, a as eces se hace
la di ision de és os en ma e iales y o males (1). Y an
p
ece-
`


sa io como es en ende en el De echo la ma e ia ó ondo,
lo
es econoce donde quie a las o mas ju ídicas más adecua-
'''


das
á
aquella, asegu a las y e i a de es a sue e la in o -
malidad, con a ia á'la segu idad del De echo.
7.
La
can idad
ó magni ud
y
su de e minacion, ampoco
debe con undi se con la odeidad, siemp e idealmen e de e -
n
1 minada, si bien puede se asimismo ideal, ó en o os é mi-
nos, una me a ep esen acion, pe o exp esando cons an e-
men e una elacion ex e io de e minable po núme os (2) .
Las pa es cuan i a i as deben, pues, dis ingui se de las
cuali a i as: .
g .,
las alícuo as en el
condominium
de
los
de echos en di e sos sen idos que ca ac e izan la p opiedad
di idida del sis ema ge mánico. En el de echo omano domi-
na p incipalmen e el p incipio cuan i a i o, po que casi se
educe á de echo de bienes.
8.
La
cualidad
se desconoce con ecuencia en impo an-
(1)
V. §. 41.
(2)
Se obse a que las ca ego ías e e en es á la de la odeidad
pa icipan de la aguedad y descuido que en aquella hemos hecho ad-
e i . Así, po ejemplo, la can idad no se dice sólo de elaciones
'ex e io es,,; así ambien, las pa es,
siemp e
cuan i a i as, exp esan
la dis incion y plu alidad en el obje o, conside ado como un odo (ó,
mas bien, en cuan o él es un odo en sí mismo); y las que el au o
llama "pa es cuali a i as„ me ecen más exac amen e el nomb e de
"cualidades i y esul an asimismo de la dis incion, di ision y plu ali-
dad en el obje o, pe o en azon de su p opiedad, seidad ó sus an i-
idad.—(N. T.)
48

MÉTODO JURÍDICO.
p esa se en el De echo; naciendo de aquí la necesidad de una
ep esen acio
n
adecuada al es ado mo al de la cul u a, pa a
la ob a de la legislacion, así como la impo ancia de econo-
ce el alo del de echo consue udina io que e leja esas
mismas cos umb es. En es os concep os undamen ales ó
ca ego ías, aquí solo indicados de una mane a gene al
y
de
ningun modo po comple o, concep os que se aplican á las
elaciones ju ídicas
y
se enlazan en e sí de a ios modos, se
encie a la base pa a el mé odo ju ídico (1). Apa ece es e mé-
odo, como el De echo mismo, adecuado á las elaciones de
la ida;
y
exis iendo es as elaciones en ealidad
y
e dad,
necesi a el mé odo descansa á su ez ambien en és a
y
ex-
que han de ene se en cuen a pa a es a ap eciacion, y desde dónde se
ha apa ado, sin necesidad alguna y po causas é in lujos que al his-
o iado no es líci o menosp ecia , del ec o camino que sus an ece-
den es le indicaban. Habla , pues, de una jus icia ideal, buena en si
misma, pe o mala po elacion al iempo, ale an o como ol ida el
e dade o concep o de la jus icia: po que nada puede se en sí jus o
sino en elacion á cada caso y pun o conc e o en la ida, segun con
plena legi imidad a i ma el posi i ismo; e ando sólo al supone , con
su habi ual al a de ci cuuspeccion y p udencia cien í icas, que nada
hay de coman en e odas es as di e sidades, ni p incipio, po an o,
absolu o que en ellas se e ele. Filoso ía es és a, ma a illosamen e
ap a pa a suminis a au o izada ó mula al pun o de is a del pen-
samien o ulga , el cual an e el e e no con as e y a iedad que o ece
siemp e la supe icie de las cosas y el cu so de la ida, pe pe uamen-
e nue a, se c ee dispensado de e qué lle a la co ien e en su ondo
y aun de es udia es a co ien e en sí misma. Pe o la Humanidad y
cada sociedad humana, aun la o al de es a ie a (que á pesa de
HE-
GEL
y de
VOGEL,
u o su p incipio y end á, ambien su in), es una y
en e a como el indi iduo, desde el p ime momen o has a el úl imo,
no obs an e la in ini a di e sidad de sus es ados.—(Y. T.)
(1) Es as ca ego ías debie an ul e io men e aplica se sis emá ica-
men e á odos los elemen os capi ales de la elacion ju ídica, á la
pe sona, al obje o y á la elacion en sí misma; pe o es a ampli ud no
cabe en los lími es de la p esen e ob a, en la cual sólo la eo ía de
las cosas se expone en pa e de es e modo y segun las exp esadas ca-
ego ías.

MÉTODO JURÍDICO.

49
clui ó elimina oda iccion; pues és a consis e siemp e en
supone un hecho con a io á la ealidad pa a apoya en él
elaciones ju ídicas. En el de echo omano se explican las
innume ables icciones po sus p ime as bases y po el modo
de su desa ollo. Los p e o es, á quienes no e a líci o de o-
ga di ec amen e la ley, necesi aban, cuando no bas aban
las analogías (aun las más emo as), ecuen emen e quizá
ingi esos hechos pa a pode dic a nue as disposiciones,
como si se con u iesen en un p ecep o an iguo, . g ., la
iccion de la
lex Co nelia
de la
ac io Publiciana; y
los ju-
isconsul os p ocedian de análogo modo, es ableciendo en
su sis ema eó ico de obligaciones los
quasi
con a os y
quasi
deli os, po desconoce el undamen o exac o
y
más
p o undo de es as elaciones. En el sis ema del de echo o-
mano ac ual, muchas icciones de esa clase se han educido
bajo concep os
y
di isiones más eales, mien as o as se
han conse ado
y
aun exage ado; pe o el nue o espí i u
c í ico, nacido del sen ido
y
endencia de la e dad y que
comp ende de una mane a supe io á la an igua has a la
misma ciencia del de echo omano, ha mo ido
ya
una lucha
con a ese sis ema, lucha que c ece cada dia, especialmen e
con a una de las más so p enden es, á sabe , la supues a
pe sonalidad ju ídica de la
hae edi as jacens (1).
É1 é mino
de es a lucha, que se á la exclusion de oda clase de iccio-
(1) Especialmen e la impugnan
WINDSCIIEID
en. su
Ojeada c í ica
(K i . Uebe schau,
ol.
I,
p. 181) y
KÓPPEN,
el cual, en su abajo
sob e
la
He encia (die E bscha )
llama á la iccion en gene al "una
as ucia ju ídica.„ Ya
SAVIGNY
en sus
Sis .
del D. .,
.
II, §.
102,
se
había decla ado con a es a iccion; mien as que, po el con a io,
IHEialNG en los
Anales de dogmá ica del De echo,l .
1,
uel e á de en-
de la pe sonalidad ju ídica de es a "pob e y pe seguida
hae edi as
,
j
acens,;
pe o, siguiendo la compa acion, es una ie a que ha en ado
en el e eno del De echo, en el cual necesi a se mue a 6 más bien
domes icada y some ida á la egla.

4
TOMO
III.
50

MÉTODO JURÍDICO.
nes del De echo, sólo se alcanza á cuando, po una pa e, se
comp enda pe ec amen
e
y en odos sus elemen os esencia-
les el p incipio del De echo
y
se alcance, po o a, una impa -
cial
y
exac a idea de las elaciones biológicas en odas las
cues iones. Las icciones han sido, cie amen e, en el de e-
cho omano un medio de p og eso; pe o hoy son ba e as
que cie an el paso en el camino de la e dad y de la
ciencia (1): pues odo concep o ju ídico necesi a ceñi se
inmedia amen e á una elacion biológica,
,
al cual es. Es e
es el camino ec o del De echo , cualquie a o o es un
odeo.
El mé odo ju ídico se mue e en es unciones especiales,
que le son comunes con odas las demás ciencias, á sabe :
el análisis, la deduccion
y
la cons uccion. Fo ma el p ime-
(1) Ve dad es que
KUNTZE,
en su ob a
La
Obligacion
y la suce-
sion. singula , e c. (Die Obliga ion und die Singula succession
u.
s. w.,
1856,
p.
88),
ha llamado á las icciones, en un elogio an ás-
ico, "la pá ia de los génios del De echo ,I; pe o no son sino abo os
de una ciencia oda ía ex a iada en cuan o á los p ime os p inci-
pios y que, como uegos a uos, apa an del ec o camino. Quien
más lejos ha ido po es a senda ex a iada ha sido
BERGER
(o. c.,
p. 81), al concebi la iccion como la
ll
sus i ucion ideal de una cuali-
dad ju ídica á un subs a o de hecho al cual no con iene dicha
cualidadn: con lo cual, en el ondo, odos los concep os ju ídicos
de pe sonas y de cosas, y aun los del lenguaje, pues que idean algo
eal, se con ie en en icciones.
UNGER
en las
Hojas aus iacas de
li e a u a y a e (Oes e . Blc e n ü Li e a u und .Kuns ,
1856,
núme os
30
y
31)
se exp esa en sen ido con a io.—No deben con un-
di se las icciones con las p esunciones, an necesa ias en el De echo,
y sob e las cuales
BERGER
(o.
c.)
ha hecho excelen es obse aciones ;
igualmen e deben dis ingui se de las hipó esis ó suposiciones p eli-
mina es, líci as en las ciencias, pe o que jamás pueden exclui la po-
sibilidad de la p ueba. Las icciones jamás ap o echan á una ciencia,
co
nduciendo, siemp e, po el con a io, á e o es más ó ménos g a-
es. Así, po ejemplo, en la ciencia na u al la eo ía de los á omos
no es una hipó esis, sino una
iccion:
po que con adice á la idea
y
á
la ealidad de la ma e ia, sin pode jamás se p obada; y jun amen e
MÉTODO JURÍDICO.

51
o, el na u al comienzo de oda ciencia: en la del De echo,
su mision consis e, an e odo, en indaga y descompone ,
con exac i ud, con o me á su in e io na u aleza y á odas
sus ci cuns ancias, las elaciones de la ida que han de eci-
bi una eguiacion ju ídica. Es e análisis supone conoci-
mien o del asun o
y
de su especialidad, conocimien o que el
ju isconsul o necesi a adqui i en gene al, ó á lo ménos en
cuan o á los elemen os conce nien es á su in, si le ayuda su
sen ido ju ídico pa a descub i en dichas elaciones el aspec-
o que co esponde al De echo. Si, po ejemplo, in en amos
de e mina la na u aleza ju ídica de un Banco de gi o, ene-
mos que conoce exac amen e las condiciones de los Bancos
en gene al, y en especial de los de es a clase; despues de lo
cual, y me ced á la deduccion
y
la cons uccion, halla emos
que se de e minan segun el concep o ju ídico de la cop o-
piedad (1). e-Pe o cuando ha e minado el análisis eal, hay
que indaga el concep o ju ídico que co esponde al obje o,
la más pode osa émo a pa a una concepcion p o unda y dinámica de
la na u aleza y su ida, y la más ue e a ma pa a el ma e ialismo;
siendo impugnada po ilus es na u alis as mode nos, á ejemplo de
LEIBNITZ, KANT, SCHELLING
y o os, como un e o pe judicial. A
oda iccionpuede aplica se lo que
KANT
decia de es a en sus
P in-
cipios me a ísicos de la ciencia de la Na u aleza (Me aphys. An ang-
sg ilnden de Na u wissenscha , 1.
a
ed., 1786, p. 99): ' el a io abso-
lu o y el absolu o lleno (á omo) ienen á se , en la ciencia na u al, lo
que el ciego acciden e y la sue e ciega en la Cosmología me a ísica, á
sabe , un obs áculo pa a el impe io de la azon, bien pa a que
la ima-
ginacion usu pe su luga , bien pa a que descanse sob e el comodin de
las cualidades ocul as.
(1)
IHERING,
en los
Anales de dogmá ica del De echo ac ual
(Iah b. ia die Dogma ik des heu .
E.,
p.
44); pe o ya an es lo habían
conocido los economis as nacionales: V.
KUDLER,
en sus
Teo ías un-
damen ales de la Economía nacional (G undleh en de Volkswi h-
scha ,
I §. 170), donde no a que cada in e esado en un Banco se hace
en ealidad p opie a io de la o una de és e po
la suma insc i a á.
su
a o .
52

MÉTODO JURÍDICO.
de i ando en onces (deduciendo) del odo de p incipios ec-
amen e conocidos, aquel que con iene á las elaciones de
que se a a. Así, en el ejemplo an e io , se pod ia desde lue-
go apela al concep o ju ídico de la sociedad; pe o una eonsi-
de acion más exac a conduci á á aquella pa icula especie
de sociedades que descansan en la co-p opiedad, donde nace
á su ez la cues ion de si es a elacion dada ha de es ima se
segun el e e ido concep o de la co-p opiedad sin supone so-
ciedad alguna.—Po úl imo, comple o el análisis y hallado
en gene al el concep o ju ídico que
á
su obje o co esponde,
p incipia en onces la cons uccion, conce ando aho a es e
concep o, en odos sus elemen os especí icos, con las ela-
ciones analí icamen e indagadas, de al sue e, que se ga-
an icen mú uamen e. En onces es cuando la cons uccion
iene unidad, e dad
y
pe eccion. Has a hoy no exis e en la
ciencia del De echo cons uccion comple a
y
exac a pa a
muchas de sus ins i uciones capi ales, ni pa a la posesion,
ni pa a la p opiedad, la se idumb e, la p enda, ni pa a la
obligacion, ni aun pa a el con a o: odos es os concep os se
hallan con o e idos oda ia, espe ando su e dade a cons-
uccion que sólo puede e i ica se á a o de una doc ina
ilosó ico ju ídica más undamen al
y
de una más ace ada
conside acion de las elaciones biológicas. P ecisamen e es a
cons uccion más exac a de los concep os adicales es el in
capi al á que se di ige el p esen e abajo.
Es e mé odo comple o
y
ealizado con legi imidad po
odos los elemen os gene ales
y
pa icula es y en las es
unciones explicadas, se dis ingue esencialmen e de odos los
empleados has a aquí, odos pa ciales
y
aplicados las más
eces, sin cla a conciencia de sus p incipios di ec i os. Si el
an iguo mé odo del De echo na u al pecaba po que e
undi odas las elaciones igualmen e, en el molde de cie -
as ideas abs ac as, sin indaga igu osamen e las elacio-
MÉTODO JURÍDICO.

53
nes de la ida
y
sin conside a las ales como debian se en
la idea, ni ales como e an en la expe iencia, el mé odo ac-
ual omanis a se ale hoy de un concep o en e amen e im-
pe ec o del De echo
y
de ca ego ías biológicas
insu icien-
es (1);
y
la exigencia, an as eces o mulada en los iempos
mode nos, de un mé odo
na u al
pa a el De echo, es o es,
análogo al de las ciencias na u ales, descansa igualmen e
en
la al a de conocimien o de que cada ciencia, ela i a á una
es e a comple amen e di e sa, pide un mé odo p opio,
po .
más que, en i ud de la unidad supe io de odas, posean
Cambien odos los mé odos cie os concep os undamen ales
comunes, así como las es esenciales unciones expues as. Y
pues el De echo no es de mane a alguna, cosa na u al ó í-
sica, sino un concep o é ico, le es inaplicable el mé odo
na-
u al.
Cie o que los ge manis as han enido en cuen a con ma-
(1) IHERING,
en su. Memo ia i ulada
iYues a mision (Unse e
Au gabe),
inse a en los
Anales
que acabamos de ci a , y en la cual,
sin emba go, hace muchas compa aciones ingeniosas, pe o que no son
comple amen e exac as, a i ma, po el con a io, que en el de echo
omano exis en cuan os medios son necesa ios pa a oda cons uccion
ju ídica y que el ecelo de que el p og eso ul e io pueda ae consi-
go alguna cosa absolu amen e nue a, es an in undado, como
si
se
c eyese que podían descub i se hoy oda ia animales que no u iesen
absolu amen e ningun luga en el sis ema de la ciencia con empo á-
nea. Pe o la ju isp udencia, aunque " abajada desde siglos hace
"
, se
halla en un g ado ela i amen e muy in e io al de la mode na cien-
cia na u al; pues á pesa de que oda ia hace poco c eia ella condensa
odo el De echo (como "de echo uni e sal) en el
Co pus ju ia,
se
halla aún en la época escolás ica, en. la cual, la ciencia de la Na u-
aleza p e endia saca su sabe de los lib os de A is ó eles, en ez de
in es iga di ec amen e la ida na u al. Aho a bien, Ihe ing, que p e-
cisamen e aspi a, en union de o os, á des ui es e pun o de is a,
halla á, pensándolo mejo , que, an o el de echo omano, como el
mé odo de i ado de su espí i u, necesi an se comple ados y pe ec-
cionados esencialmen e.

54

MÉTODO JURÍDICO.
yo p ecision las elaciones de la ida
y
echazado en mu-
chas ma e ias la insu icien e cons uccion, po medio de con-
cep os omanos; pe o nadie ha desa ollado has a hoy un mé-
odo independien e
y
comple o. El in en o de in oduci el
mé odo hegeliano en la ciencia del De echo no puede ménos
de pa ece igualmen e insos enible á odo obse ado impa -
cial: pues que su p e ension, ya ilegí ima en sí misma, de
cons ui las cosas de un modo pu amen e
a p io i,
de i án-
dolas de ca ego ías, descansa en una sub epcion del con eni-
do eal de la expe iencia
y
de la ida, qae debia habe se in es-
igado p ime o analí icamen e, pa a pode lo de e mina des--
pues
segun
las ca ego ías y no
desde
és as. Sin emba go (1),
oda ia e a más e óneo el mé odo analógico
y
pa a-
(1) Aludo en es o especialmen e al ecien e ensayo de
KUNTZE
(V. su lib o i ulado
Pun o de mi a de la ciencia del De echo.-
De Wendepunk de R.-
W.-1856)
pa a in oduci en la ciencia
del De echo un mé odo análogo al de la Filoso ía de la Na u aleza
de Schelling. Así como su p ime a ob a
Sob e la obligacion, e c.
(Debe die Obliga ion,
u.
s. w),
á pesa de odas sus p oligidades, e-
ela un alen o undamen almen e cul o y habilidad ju ídica, es e pe-
queño esc i o con iene muchas ideas ecundas
y
es en el ondo un en-
sayo de aplica sé iamen e el ponde ado es udio y mé odo na u al.,
y
aun ealmen e la concepcion p edominan e del De echo como ¿'p o-
duc o na u al» (c ecimien o na u al, V. p.
56),
que si e de undamen-
o á la escuela his ó ica. Pe o es e ensayo di ícilmen e halla á eco aun
en los
na u alis as
del De echo. El e o ha de busca se en el pun o
de is a. Así como debe epu a se como un g an mé i o de HEGEL en
la Filoso ía, habe e e ido el espí i u pensan e á una disciplina i-
gu osa de concep os p ecisos ó ca ego ías, apa ándose del an ás ico
mé odo de analogías y pa alelismos, empleado po Schelling y apli-
cado á odas las ciencias, así ambien conside o, po mi pa e, una
condicion de p og eso en el mé odo ju ídico que se indaguen odas
las
elaciones de De echo, segun concep os exac os di ec a é inmedia-
amen e adecuados á la cosa y no me amen e po compa aciones, e-
conociéndolas en sus undamen os in e nos; pues si la analogía es muy
impo an e y puede epu a se como una uncion de la ¿ju isp udencia
supe io ., supone, sin emba go, aquellos undamen os, en los cuales
alcanza un i me pun o de apoyo, al pa que su necesa ia limi acion.
MÉTODO JURÍDICO.

55
lélico, apoyado en la an igua Filoso ía de la Na u aleza de
Schelling
y
que, si descub ió en e dad ingeniosas se-
mejanzas en e el De echo y la ida na u al, jamás de e -
minó elacion alguna con o me á igu osos concep os ju í-
dicos.
El e dade o mé odo, como el De echo mismo, ha de
segui ielmen e á las elaciones de la ida, en las cua-
les se e leja, no sólo el elemen o de la na u aleza, sino el
o al ca ác e
y
in é icos del homb e y de la sociedad
humana.
o
D
*
.
56
DOCTRINAS DERIVADAS DEL PRINCIPIO DEL DER. PRIV.
PARTE GENERAL DEL DERECHO PRIVADO.
DESARROLLO DE LAS TEORÍAS GENERALES.
SECCION PRIMERA.
§. 4.—Doc inas y p ecep os ju ídicos más impo an es que
nacen del p incipio del de echo p i ado.
El de echo p i ado de i a su ca ác e dis in i o, con o -
me al concep o ya expues o, del elemen o de la p opia de-
e minacion ó libe ad (au onomía); de sue e que aun los
ines co espondien es á las elaciones biológicas y ju í-
dicas se hallan some idos á la libe ad, en el sen ido de que
cada pe sona posee la lib e eleccion (1) de esos ines y de los
(1)
An e el legislado ó el juez del Es ado social, en suma , an e
el magis ado público, así acon ece en e dad; pe o de ningun modo
an e el
De echo,
el cual ige oda ia den o de aquella es e a, aun en
las más in imas elaciones, cuyo gobie no, sus aido á la au o idad
pública, no po es o
es
ménos necesa io, ni puede queda en azon
abandonado al cap icho y á la licenciosa a bi a iedad del suje o.
Tan impe iosamen e obliga o ia es an e la conciencia ju ídica la elec-
cion, po ejemplo, de una p o esion, segun odos los p incipios que
pa a ella debemos ene en cuen a, como lo es an e el Es ado o icial
paga el impues o ó suje a se á las o malidades de que depende la
e icacia ex e io de los ac os ju ídicos. Ni la esencia de las cosas, ni
la elacion de los ac os del suje o con la olun ad, mudan lo más mí-
nimo; lo único que muda es el ibunal an e el cual esponde aquel de
su hecho.
Enlázase es e concep o del de echo p i ado, que expone Ah ens,
segun es ácil ad e i , con el que oda ia eina de la libe ad en el
sen ido de po es ad indi e en e, néu a y sin con enido impe a i o:
idea sob e la cual ya se ha insis ido en o os luga es; como se enlaza
ambien con el sen ido einan e que es ima con a ias la libe ad y la
^G.°.
p6^,
DOCTRINAS DERIVADAS DEL PRINCIPIO DEL DER. PRIV.
57
medios ju ídicos pa a ealiza los. El de echo p i ado no
puede, sin emba go, p escindi más de los ines que el pú-
blico. Pues si en és e el in obje i o si e de c i e io pa a la
ac i idad comun mien as en aquel el suje o escoge sus i-
ley y des inadas á aumen a y disminui en azon in e sa una de
o a. Pe o sob e odo con iene hace no a que, si los ines pa icula-
es y empo ales de nues a ida son an necesa ios é independien es
de la olun ad a bi a ia del suje o como lo es nues o o al des ino,
del cual son aquellos mani es aciones empo ales, en azon de las pecu-
lia es ci cuns ancias en que nos hallamos, acon ece o o an o con los
medios pa a dichos ines: pues, con e ec o, si los medios o ales, gene-
ales y undamen ales de que podemos y debemos hace uso, son siem-
p e idén icos y es án en elacion con los ines humanos, pa a los cuales
si en (sin lo cual no se ian ales medios), exac amen e puede asegu-
a se lo mismo espec o de cada medio indi idual. No hay medio al-
guno que, si lo es, deje de co esponde esencial é in lexiblemen e á
una exigencia del in: pues cuando nada hay en és e que pida la apli-
cacion del que epu amos medio, és e deja de se lo al pun o. Todo
medio, po an o, es
necesa io
pa a aquel in, en elacion al cual es
al medio; y el suje o que lo conside a de o a sue e y lo deja de apli-
ca no log a á de modo alguno el in p oyec ado, en la pa e en que
dicho in depende del medio omi ido. De aquí, si el suje o an e el Es-
ado (social) puede usa ó no los di e sos medios de su ida segun su
p opio juicio y sin se compelido en una ú o a di eccion, ni penado
den o de la es e a que le es á asignada y que ha de gobe na po sí
p opio, no consis e en que la eleccion de los medios dependa del a bi-
io subje i o, y no de la azon (an e la cual nada hay po es a i o,
op a i o ó cap ichoso, siendo odo esencial
y
necesa io); sil o en la in-
iolabilidad de aquel cí culo, más ó ménos ámplio, segun los iempos,
ci cuns ancias indi iduales y g ado de cul u a, pe o siemp e imp es-
cindible, que co esponde egi au á quicamen e á cada pe sona indi-
idual ó social.
En gene al, la acul ad de elegi no co esponde al concep o de la
libe ad, sino al de la
libe ad ini a.
De Dios no puede deci se que
elige, sino que pone los medios que igu osa y di ec amen e exige el
cumplimien o de los ines di inos. Sólo el homb e, cuya limi acion le
impide conoce muchas eces la exac a co espondencia en e los me-
dios y los ines pa icula es, se halla pe plejo an e a ios, que le
pa-
ecen
en igual elacion con el in, sin es a lo ealmen e: en onces op a
po uno y p escinde de o os: no po que es lib e, sino po que es limi-
ado.—(1Y.
T.)
i^.
111.:
64 DOCTRINAS
DERIVADAS DEL PRINCIPIO DEL DER. PRIP.
6.
=
Re ié ese
ambien al con enido la impo an e cues ion
de si un de echo es di isible ó indi isible en la p e ension ó
en la obligacion. Así como el de echo obje i o es la unidad
supe io de aquellos dos ac o es, pe o con eniendo á en-
ambos, así ambien cada de echo especial, cada p e ension
y
obligacion, son ambien una unidad, que puede, sin em-
ba go, di idi se in e io men e, cuando el de echo pa icula
comp ende inmedia amen e a ias p e ensiones que co es-
ponden á a ias pe sonas, de al modo, que cada una de és-
as posee odas las p e ensiones en esencia, e lejándose la
unidad del De echo en la homogeneidad de odas las pa es;
pues si és as no uesen homogéneas
y
esencialmen e las
mismas, de sue e que co espondiese á uno al p e ension,
á o o al o a, se disol e ia el De echo mismo y se o ma ia
una mul i ud de de echos de di e so ca ác e y nomb e.
Pe o la di ision puede se cuan i a i a y cuali a i a (1), sin
que se pie da el ca ác e comun ju ídico. Así, la co-p opiedad,
en que cada co-p opie a io posee las mismas acul ades, pe o
con di e sa ex ension (I, 31, e c.), ep esen a una di ision
cuan i a i a de la p opiedad; mien as que la llamada p o-
piedad di idida, donde ambos p opie a ios, di ec o y ú il,
ienen las mismas acul ades esenciales, pe o p edominando
una ú o a
y
en dis in o espec o, descansa en una di ision
cuali a i a. Del p opio modo, el usu uc o es un de echo di-
isible, po cuan o puede pe enece á a ias pe sonas en
di e sas pa es cuan i a i as
(Al i
i
p o pa e
possumus);
mien as que el uso, á lo ménos en el de echo omano
(u i
p o pa e non possumus),
así como las se idumb es p e-
diales son indi isibles. En el de echo de obligaciones, cie -
as p e ensiones pueden di idi se cuan i a i a ó cuali a i a-
men e: po ejemplo, una accion de
,
cien lo ines es cuan i a-
(
1
)
V. p.
39.

DOCTRINAS DERIVADAS DEL PRINCIPIO DEL DER. PRIV.
65
i amen e di isible,
y
la que nace de un con a o de a en-
damien o lo es cuali a i amen e, po e e i se an o al p e-
cio, cuan o á las o as obligaciones económicas, . g ., la de
conse a la cosa en buen es ado. En es as obligaciones,
exis e luego ambien la posibilidad de di idi su cumpli-
mien o.
La di isibilidad del De echo no ha de con undi se con la
del obje o. Po una pa e, puede el p ime o di idi se, y no
el segundo, como acon ece en la co-p opiedad; po o a,
puede se lo indi isible el De echo
y
el obje o di isible, se-
gun ocu e en la se idumb e p edial indi isible en elacion
con el undo indi isible. Tampoco es líci o iden i ica la di-
isibilidad del De echo con la de su eje cicio. Todas las se -
idumb es p ediales son indi isibles; y sin emba go, muchas
de ellas pueden di idi se en su eje cicio de modo que haya
a ios p édios dominan es, cuyos poseedo es eje ci en jun-
os la se idumb e en cie a medida ó al e na i amen e, el
de echo de saca agua.
'7.
a
El eje cicio del de echo obje i o consis e en la ac ua:-
cion de las acul ades que cons i uyen el con enido de aquel;
y
comp ende (1), an o la enuncia
y
enajenacion, como el
consumo, bajo los siguien es p incipios (2).
a)
En el de echo pa a un in se comp ende ambien la
acul ad de aplica á él los medios líci os.
b)
Nadie puede se cohibido pa a eje ci a su de echo,
si bien muchas eces del no uso nacen cie os pe juicios:
. g ., la pé dida del de echo en el
al e dese as
de los o-
(1)
UNGER,
o. c.,
p.
613,
así como
ARNDTS
no quie en conside a
como eje cicio del de echo su asmision; pe o dicho eje cicio se e-
ie e á las elaciones ju ídicas po espec o á lo ex e io , donde se
comp ende la asmision. (V. po elacion al de echo de p opiedad
el §.
26.)
(2)
V. sob e es o á
SEUFFERT,
De . de Pandec as, (Pandek en ech ,
ed., .
I;
y
más exac amen e á
UNGER,
p.
614,
e c.
TOMO III.

5
66 DOCTRINAS DERIVADAS DEL PRINCIPIO DEL DER. PRIV.
manos ó la p esc ipcion; pe o en el de echo público, donde
no es el p incipio de e minan e nues a p opia esolucion
y
y
au onomía, sino el in, á cada de echo e e en e á un in e-
és público, ec amen e en endido, debe enlaza se una obli-
gacion pa a usa lo
y
ice- e sa.
e)
El de echo habien e puede eje ce su de echo en oda
su ex ension den o de los lími es legales, aun cuando de
es a sue e pueda esul a algun igo pa a con el obligado
y
has a un pe juicio pa a un e ce o
(qui ju e
suo
u i u
nemini aci
inju iam);
pudiendo cabe igualmen e, segun
el p incipio de la au onomía, el cual en
odo de echo p i a-
do
posi i o ecibe una consag acion más ó ménos ámplia,
que el suje o haga de esas acul ades un uso acional ó i -
acional, mo al ó inmo al (1). Es os dos p incipios su en,
sin emba go, aquellas limi aciones que los de echos posi i-
os es ablecen más ó ménos, conside ando o as elaciones
é icas, ya sean debe es especiales ó uni e sales, huma-
nos, ( . g ., en la ejecucion con a los pob es á el bene icio
en compe encia) ó bien po causa de un in e és económico .
Has a dónde puedan llega ales es icciones, es cosa que no
cabe de e mina abs ac amen e. Fo man una línea que se
modi ica al pa de las ideas mo ales y ju ídicas de cada pue-
blo
y
de su cul u a gene al. Pe o cuando se limi a mucho la
es e a de la libe ad, no es que se ele a á De echo—como
se supone á menudo—algo que pe enece
á
la es e a mo al;
sino que se sus ae á dicha es e a subje i a y ju ídico-p i a-
da, una elacion que es p opiamen e de De echo, pa a some-
e la al ó den obje i o
y
público. Lo que en onces, pues, se
hace no
es más que egula de o o modo la línea di iso ia
en e el de echo p i ado
y
el público, pa a e i a en es e
pun o el mal camino de
,
un socialismo, o a de abajo, o a de
(1) V. p.
53, .
I.
SUJETO DEL DERECHO.

67
a iba, que es echa incon enien emen e el cí culo de la li-
be ad indi idual; debe la ep esen acion del Es ado ene
muy en cuen a en la legislacion las cos umb es y la opinion
pública ilus ada.
d)
Nadie puede con e i á o o más acul ades ju ídicas
de las que él mismo iene (1).
Obse acion.
Lo pu amen e mo al que se e ela en los
mo i os in e nos, en el in úl imo pa a que el De echo se
exige
y
aun en la eleccion de los medios y del modo de eje -
ci a aquel, no debe con undi se en mane a alguna con el
elemen o ju ídico; pe o así como la mo al, en sus exigencias
o males ab aza el De echo en e o, así ambien el eje cicio
de odo de echo debe es a pene ado po la mo alidad, con-
side ándose cada cual esponsable an e Dios
y
an e su con-
ciencia. Es e es sólo un ecue do mo al pe o que pe enece
ambien al de echo posi i o, en cuan o el in lujo de una con-
iccion semejan e, se á siemp e pa a él al amen e bene-
iciosa.
SECCION SEGUNDA.
§.
b.—Del suje o del De echo.
Suje o, es o es, poseedo ú ó gano del De echo, sólo pue-
de se lo el homb e (2), po que el De echo no egula sino las
(1)
Sob e el concu so y colision de los de echos, que ocu e am-
bien en su eje cicio, y sob e es os concep os en gene al, V. á UN-
GER,
318-334.
La esolacion del con lic o en e de echos con a ios, en
los pocos casos en que ealmen e exis e, la pone con azon Unge :
1 0,
en la p e encion, ( .
g .,
occupan is melio es condi io);
2.°,
en la
li-
mi acion omnila e al del eje cicio del de echo ( . g ., de
los
c édi os
igualmen e p i ilegiados en el concu so); 3.°, en la sue e,
( . g ., el
de echo de opcion de a ios lega a ios espec o
de una
species,
en el
de echo omano.)
(2)
Véase sob e
la inexac i ud de es a a i macion la no a de la pá-
gina, 59.-(N.
T.)
68

SUJETO DEL DERECHO.
elaciones de la ida de los sé es acionales. El homb e, que
me ced al p incipio di ino que en él eside (1), es in de si
mismo, exis e pa a si p opio, se llama pe sona. Es a pe so-
nalidad nos es á dada po Dios con nues a na u aleza, ha-
biendo llegado po el C is ianismo
y
el desen ol imien o
mo al
y
ju ídico á se
econocida en oda su dignidad
y
siendo, po an o, an e io
y
supe io á odo es a u o posi i o,
del Es ado (2). El de echo posi i o iene que econoce la y
(1)
Tampoco es a limi acion es ace ada. En el mismo sen ido,.
exac amen e, en que puede deci se que hay en el homb e p incipio di-
ino, puede deci se de odo o o sé , ya se conside e es e p incipio en_
el sen ido de la inmanencia y pa icipacion coesencial del sé abso-
lu o, ya en el de la accion ascenden e que exp esa la con inuidad
de la c eacion. La a i macion del au o es oda ía un es o de aquel
p incipio an opocén ico de San Agus in, segun el cual "Dios hizo-
el mundo, no pa a sí, sino pa a el homb ee, único sé do ado de p o-
pia
inalidad, segun es a eo ía.—(N.
T.)
(2)
En opinion de la mayo ía de los mode nos omanis as, el hom-
b e sólo debe se pe sona en cuan o es
econocido
po el de echo posi-
ci o de un Es ado como capaz de de echos. En una exposicion
pu a-
men e
de de echo omano, es a idea iene e dad his ó ica; pues, po
una pa e, el Es ado en gene al se hallaba colocado sob e el homb e y
la
pe sonalidad humana, mien as que de o a, la escla i ud o ecía
ejemplo de homb es que no e an pe sonas ó sé es capaces de de e-
chos (a). Pe o nues o de echo
ac ual
no debe impu i ica se con ideas
paganas y con los e o es biológicos de los omanos, que sólo con ie-
nen á los pueblos donde se conse a la escla i ud.. Despues que el C is-
ianismo ha ele ado la pe sonalidad humana sob e el Es ado, á
causa de su p incipio di ino
é
inmo al y despues que la ciencia
y
la
cul u a c is iano-humani a ias han hecho econoce en la ida y en
la legislacion el p incipio de que el homb e, como al, es pe sona y
posee de echos inna os, an o
más
desace ada es la p e ension de que'
UNGER
(o.
c.)
dá ejemplo po su doc ina de la pe sona y del de echo
de pe sonalidad, de echaza el p incipio allí donde
ha
pasado á la
legislacion (segun acon ece en el Código aus iaco, §. 16) como un
es o del an iguo de echo na u al, que en es a pa e es más c is iana
que
muchos
c is ianos. Si el asun o no uese an impo an e en sí.
mismo y en sus consecuencias, se pod ía conside a semejan e opi
la&
Sa igny ha mos ado la comple a inexac i ud de es a ase cion.—(H.
T.)
^..
1 1
'
^
1
,
iy'
SUJETO DEL DERECHO.
da sancion o mal á los de echos que de ella nacen. La pe -
sonalidad humana es, pues, el undamen o subje i o del De-
echo,
y
en ella adica la
posibilidad
pe manen e de de e-
chos pa icula es, ó sea la
capacidad
ju ídica, que jamás
exis e de una mane a abs ac a, en me a po encia, sino e-
elándose siemp e en la ida del homb e
y
en di e sas
ela-
ciones,
co no acul ad
y
au o izacion
(1)
e ec i a (2). De es a
Ilion de un modo me amen e eó ico, como el olome o de la al u a
mo al de las mode nas ideas ju ídico- omanis as. Dicha opinion se
enlaza además ín imamen e con odo el p u i o, in e io men e lógico,
de emeda el paganismo g iego y omano, de que dió eno ado ejem-
plo la p ime a e olucion ancesa. Así como en Roma ningun dios
po ia se econocido ni ecibi cul o sino po medio de una ley, así
ambien se quiso dec e a en onces el econocimien o y el cul o de
Dios. Aho a bien, hallándose dis an es los ju isconsul os de semejan-
es des a íos, necesi an e i a ambien p incipios elacionados con
ellos.--Así como es Dios el úl imo undamen o de odas las cosas, así
la pe sonalidad c eada po él y sos enida po su di ino, e e no é in-
mo al espí i u, es igualmen e el undamen o inmedia o, an o de
la
mo alidad, como de odo de echo. En es a con iccion ob a on
los
c is ianos de los p ime os siglos, los cuales, aun pa a su eligion, e
niaa ya, an es de que el Es ado la econociese, una comunidad ju ídi-
camen e o ganizada y un de echo eclesiás ico; azon po la cual es
an o más de admi a que caigan en aquellas p eocupaciones omanis-
as has a algunos canonis as; p eocupaciones de que, po egla gene al,
se han man enido lib es los ge manis as. Así, dice
PHILLIPS, en su
De . p i . al. (Deu sche .
R. 1., §.
29),
aludiendo á que p imi i a-
men e en Alemania, como en Roma, habia acon ecido lo con a io,
que "segun las ideas ju ídicas ac uales, el homb e es siemp e capaz de
de echos, po donde cada homb e es una pe sona.
"
--V. especialmen-
e
BLUNTSCHLI,
De . p i . al. (D. P . R.)
(1)
Rech s c higkei
exp esa la capacidad ju ídica; y
Be ech ígung
el odo de de echos y obligaciones e ec i as que posee un de e mina-
do suje o: concep o que, aunque con descon ianza, po el es ado
de
nues a e minologia ju ídica, aducimos po
" acul ad. ,,—(N.
T.)
(2)
Es o lo ha is o ya pe ec amen e
BLUNTSCHLL,
(o. c., §.
13), al
deci : "cada homb e, en cuan o indi iduo, es ambien
una
pe sona;
es o es, un sé no sólo
capaz
de De echo
( ech s c higes),
sino eal-
men e
in es ido
de de echos
(be ech ig es),
ó en o os é minos, un su-
je o ju ídico,
no sólo
posible, sino e ec i o.
"
—
UNGER,
(o. c.,
p. 230)
69

70

SUJETO DEL DERECHO.
o igina ia au o izacion, se de i an ambien, con o me á las
p opiedades pe manen es de la pe sona
y
á las di ecciones
esenciales de la ac i idad de e minadas po los e e nos ines
de la ida, de echos pe sonales
o igina ios
ambien (1), los
cuales cons i uyen á su ez el undamen o de los de echos,
pe sonales
de i ados,
que suponen un ac o de la pe sona.
Sólo obs inándose a bi a iamen e en man ene se den o de
una abs accion, se puede conside a á los de echos pe so-
nales pa icula es, como simples «modi icaciones de la ca-
pacidad ju idica» (2). En odo caso, son ambien de e mina-
opina que „ es a dis incion en e se capaz de De echo é in es ido de
ellos es inmo i ada y a bi a ia.. Mas, po el con a io, lo que es
una
abs accion en e amen e a bi a ia, es supone capacidad ju ídica
en
la
pe sona sin econoce le jun amen e una acul ad e ec i a, que es
cie o conduci ia lógicamen e
á
admi i de echos o igina ios de la.
pe sonalidad. Pe o aquella abs accion deno a en la ciencia ju ídica
la
misma supe icialidad que apa ece en la Filoso ía con los sis emas
sensualis as y con la Filoso ía de la e lexion
á
ellos ce cana (Locke),,
que a ibuyen al espí i u humano sólo una capacidad de conoce , y no,
al
p opio iempo, una ac i idad o iginal que se e ela en las ideas
undamen ales; de lo cual puede en e a se más al po meno quien lo
desee en la ob a maes a de Leibni z (con a Locke)
14'ou eaux essais
su l'En endemen humain.
(1)
V. §. 20.
(2)
Es a idea, adop ada á su
ez po
UNGER,
(p. 254) depende
igualmen e de una concepcion muy ex endida en la ciencia
y
en. la
ida,
y
cuyo úl imo undamen o se halla en los sis emas pan eis as
ó
ma e ialis as (que coinciden en muchos pun os y consecuencias).
Si
ESPINOSA
conside a odo el mundo espi i ual y co po al an
sólo
como modi icaciones de la sus ancia única;
HEGEL,
como momen os
del p oceso e olu i o de la idea, y el ma e ialis a halla en odo pu as
modi icaciones de la ma e ia, es a concepcion se mani ies a en. muchas
ciencias pa icula es donde lo indi idual y conc e o no se es ima sino
como
modi icacion á
su. ez de lo gene al; al modo, .
g .,
que
GEOF-
FROY S A
I
NT-HILAIRE
p e endía halla , en odas las especies animales,
simples modi icaciones de un animal p imo dial, de donde nació la
polémica con
CUVIER,
sob e la cual ambien expuso
GdETHE sus
opi-
niones. En es e pun o había ya
LEIBNITZ
insis ido en la necesidad
de un
p inczpium
i
ndi idua ionis
que
KRAUSE
ha undado de mane-
SUJETO DEL DERECHO.
ciones (pa a e i a la oscu idad de la palab a exó ica
+
«modi-
icacion») más inmedia as de la capacidad, como de la acul-
ad; pe o, no siendo la pe sona una me a en idad abs ac a,
sino mani es ándose espi i ual
y
co po almen e en las pe -
pé uas p opiedades
y
endencias i ales e e namen e unda-
das en la na u aleza del homb e, se dis inguen, en la unidad
del de echo de pe sonalidad
y
en la de la capacidad
y
acul-
ad ju ídica, de echos pa icula es, pe manen es ambien en
el sen ido de es os dos a ibu os.
De la capacidad ju ídica posible
y
de la acul ad ó habili-
acion eal, las cuales subsis en pa a el homb e desde el
momen o de su concepcion bas a su mue e, debe dis in-
gui se la
capacidad de ob a
(llamada á eces ambien acul-
ad ju ídica ac i a, á di e encia de la an e io , que denomi-
nan pasi a), es o es, la acul ad de cons i ui po sí p opio
elaciones ju ídicas (de echos
y
obligaciones), median e la
e icacia de la olun ad pe sonal. Es a capacidad de ob a
supone siemp e la capacidad ju ídica, pe o no al con a io:
pues odas las pe sonas son capaces de de echo, mas no de
ob a , . g ., los meno es de sie e años ó los demen es.
Hay dos clases de pe sonas: ísicas ó indi iduos
y
pe so-
nas ideales. Es as úl imas, á causa del in é ico que les si e
siemp e de undamen o, han sido llamadas, con más e-
cuencia que exac i ud, pe sonas
mo ales,
denominándose
hoy, po lo comun, pe sonas
ju ídicas,
a endiendo á sus e-
laciones con el De echo (1) . Las elaciones que nacen de la
a más p o unda y que es capi al pa a conclui con odo pan eísmo.
Cuando en la es e a ju ídica se quie en conside a odos los de echos
pa ícula es de las pe sonas sólo como modi icaciones del de echo unó
de la pe sonalidad y de la capacidad ju ídica, se desconoce que el
á bol de la pe sonalidad se subdi ide luego en b azos y amas, de--
• jando de e
l
ian e el bosque los á boles.„
(1) Sob e los incon enien es de es a denominacion, V. el omo 4,
págin a
43,
no a. Po lo demás, esa denominacion no p ocede de habe
71
72

OBJETO DEL DERECHO.
na u aleza de es as pe sonas ideales ó se enlazan á ellas de
un modo insepa able, son jus amen e la base de sus elacio-
nes ju ídicas y debe, po an o, a a se con enien emen e
con és as en el de echo eal de las pe sonas (1) .
SECCION TERCERA.
Del obje o del De echo.
§. 6.—El obje o del De echo en gene al.
Obje o del De echo es odo aquello que puede some e se
al pode de una pe sona, como medio pa a algun in de su
ida; segun lo cual, siendo la pe sona in de sí misma es ob-
je o odo cuan o ca ece de es a p opia inalidad (2), hallándo-
se des inado á se i á aquella. F ecuen emen e, así en la
ciencia como en el de echo posi i o (3), el obje o del De echo
es denominado cosa, á dis incion de la pe sona; pe o es p e-
e ible y más exac o ese a la denominacion de «cosa» pa a
las de la Na u aleza, p i adas de libe ad, dis inguiendo de
ellas los ac os ealizados po la libe ad humana. Así, el ob-
a endido al elemen o ju ídico de las pe sonas sociales, sino á habe
desa endido
odos los es an es que las cons i uyen y, en p ime é -
mino, la unidad esencial, eal y sus an i a que o ma su aiz y
el
cen o de su ac i idad; es imándolas, o a como c eaciones a i iciales
y po es a i as del legislado b del pode gube na i o, o a como suje-
os
exclusi amen e
ju ídicos. Así, . g .,
SAVIGNY
las llama 'isuje os
pa a el de echo de bienes.,,—(N.
T.)
(1)
La cons ide acion de las elaciones gene ales ju ídicas, p opias
de las pe sonas ísicas como de las ideales, no pe enece á la pa e ge-
ne al del de echo ci il, que sólo expone los di e sos elemen os del De-
echo, sino al gene al de la pe sonalidad, así como ambien en el ob-
je o del De echo no se es udian más que las p opiedades ju ídicas de
las cosas y ac os, pe o no sus elaciones gene ales ju ídicas.
(2)
V.
la
no a de la p.
57,
á la cual nos e e imos po lo que es-
pec a á es a inexac a concepcion de los só es na u ales como des i-
uidos de oda p opia inalidad.—(N.
T.)

•
(3)
Po ejemplo, en el Código aus iaco.
(Oes e . G. B., §.
235.)
OBJETO DEL DERECHO.

73
je o del De echo comp ende, po una pa e, las cosas, y po
o a, los ac os. Las p ime as suelen euni se con aquellos
ac os que pueden es ima se con alo pecunia io, en una
unidad e e ida á la pe sona á cuyo pode ju ídico se hallan
some idos, naciendo de aquí el concep o de la o una, el pa-
imonio, los bienes (1). La impo ancia de es e concep o se
e ela do quie a que se a a de un pa imonio de bienes en
el concep o de comunidad ideal.—Los bienes ienen un alo ;
pe o los de una pe sona, en sen ido ju ídico, no comp enden
sólo las cosas
y
acciones que le pe enecen ( o una ac i a),
sino ambien los se icios
y
p es aciones que iene que eali-
za ( o una pasi a).—E1 de echo de bienes es el odo de las
condiciones de que dependen la adquisicion, conse acion
y
pé dida de los mismos.
El obje o del De echo, segun queda obse ado, es doble:
comp ende cosas
y
ac os. Aquellas son, en e dad, el ele-
men o más ex enso de los bienes; pe o los ac os que enemos
que exigi ( .
g .,
se icios pe sonales), se con ienen iguaI-
men e en e és os
y
han de dis ingui se de las cosas, aunque
las más eces hallan en és as una equi alencia, en cuan o
pueden es ima se po su alo . Mas, po o a pa e, no deben
con undi se los ac os que son obje o de un de echo con
aquellos médian e los de echos nacen; con usion muy e-
cuen e. Po lo comun, se a a de los ac os sólo en las obli-
gaciones; pe o la obligacion que las más eces es una ela-
cion ju ídica nacida de cie os hechos, puede á su ez e e-
i se á ac os ó á cosas. La dis incion en e el de echo de co-
sas
ó
eal
y
el de obligaciones no es iba, con a lo que
(1) Sob e los bienes y el de echo de bienes en
es e
sen ido, éase á
S AVIGNY,
Sis . del de . om. ac . (Sys . des h. . R.,
.
I, p.
339).-
Ya hemos hecho no a , sin emba go, a ias eces su e o de conce-
bi odo el De echo, po espec o á su obje o, como me o de echo de
bienes.
80

LAS COSAS.
sos puede decidi la solidez de la union: los mu os. Lo que
es á adhe ido á los mu os
y
pa edes, pegado ó cla ado, se e-
pu a pa e del edi icio.—Po espec o á la di ision se dis in-
guen las cosas en di isibles é indi isibles, habiendo una di-
isibilidad eal
y
o a in elec ual ó ju ídica. Respec o de la
p ime a, es decisi a en el De echo la cues ion de sí la di i-
sion disminuye ó no conside ablemen e el alo de la cosa;
la segunda, que excluye la di ision eal, se hace en
pa es
pu amen e imagina ias ó alícuo as,
y
.
g .,
en la co-p opiedad.
c)
Po la
sus an i idad,
se dis inguen las cosas en inde-
pendien es ó p incipales, que son obje o inmedia o de una
elacion ju ídica
y
acceso ias, que solo alcanzan alo en el
De echo median e su elacion con aquellas. Es a elacion
puede ene luga de dos modos: ó á consecuencia de una
conexion na u al
y
pe manen e, de sue e que la cosa acceso-
ia cons i uya un elemen o ísico de la p incipal, ó po que se
es ablezca dicha conexion al in en o de log a un de e -
minado in; las p ime as son acceso ias en es ic o sen ida
(accesion, inc emen o)
y
las úl imas, cosas anejas, pe enen-
cias.—Todas es as exp esiones se aplican, sin emba go, en
un ámplio sen ido, no solo á las cosas, sino ambien á la e-
lacion ju ídica, ab azando en es e caso odos los bene icios,
ca gas
y
de echos acceso ios.
d)
Po la
elacion
(ca ego ía que en las cosas pod ia bien
epu a se la p ime a), se dis inguen las cosas po la adhe-
encia capi al que man ienen con el odo na u al en inmue-
bles y muebles: las p ime as se hallan esencialmen e unidas
á la ie a, ya po la na u aleza misma, como el suelo, ya po
la coope acion del homb e, como los edi icios, no pudiendo,
po an o, muda de luga sin al e a su sus ancia; lo con
=
a io acon ece con las muebles. Los de echos eales que, en
si mismos, ni son muebles ni inmuebles, deben, sin emba -
go, de e mina se segun la na u aleza del obje o á que se
!I
2a
^ G

LAS COSAS.

81
e ie en. Las legislaciones posi i as e on ienen di e sas p es-
c ipciones en es e espec o; las acciones, po ejemplo, se
cuen an usualmen e en e los bienes muebles (1). Es a di i-
sion de las cosas ha sido de capi al impo ancia en el de echo
omano, de súe e que la posesion e i o ial sigue en casi
odas las legislaciones o as eglas que los bienes muebles,
po que en aquella la du acion na u al de la cosa si e de
ga an ía esencial á la pe manencia de la o ganizacion so-
cial, in e esando, po consiguien e, á odas aquellas ins i u-
ciones: amilia, municipio, Es ado, cuya subsis encia impo -
a asegu a ; mien as que los bienes muebles dependen más
de la olun ad y dominio del indi iduo.
La di ision de las cosas en co po ales é inco po ales es
inexac a, así en el de echo omano como en los códigos mo-
de nos, po cuan o se comp ende en e las úl imas á los de-
echos, que no son cosas ni co po ales ni inco po ales. Po
el con a io, se pueden di idi las cosas ex ensas en co po a-
les, que son las que ienen una o ma limi ada, é inco po a-
les, como posicion, is as, e c.
Po la elacion de cosas indi iduales á un odo (cuan i a-
i o ó cuali a i o), se las dis ingue en ep esen ables é i e-
p esen' ;ables: aquellas que no se conside an en su de e mi-
nacion indi idual, sino an solo en su can idad ( .
g .,
el o o),
ó el géne o ( .
g .,
un caballo), se llaman ungibles ó (desde
Zacha iá) ep esen ables; é i ep esen ables las que ienen
odo su in e és en el indi iduo. En es a di ision, se a iende •
an e odo al in e és ju ídico, que si es cie o que las más
eces sigue
á
la capacidad na u al de las cosas pa a se ó no
ep esen adas, es causa á eces de que cie as cosas ( . g .,
un caballo), puedan se conside adas, o a en e las unas, o a
en e las o as.—La di ision de las cosas, segun que se con-
(1) Po ejemplo, el Código aus iaco, §. 298.
TOMO III.
6
82

LOS ACTOS, CÓMO
OBJETO
JURÍDICO.
sumen
ó
no po el uso, debie a sup imi se, ya que po su
na u aleza odas se de e io an po el uso (po lo ménos
usu
minuun u ) y
el in e és ju ídico que es a di ision iene, se
sa is ace pe ec amen e po la an e io dis incion segun el
ca ác e ep esen a i o Asi, po ejemplo, se de e mina con el
mayo igo la di e encia en e el mú uo y el comoda o.
Po úl imo, ambien en la di ision de las cosas pueden e-
e i se
y
combina se en e sí de a ios modos las ca ego ías
que si en de undamen o á aquella (1).
§. 8.—De los ac os, como obje o del De echo (2) .
1. Ac o, en gene al, es oda de e minacion de la olun ad
humana. Es a mani es acion puede se pu amen e in e io ,
ó mani es a se, po el con a io, ya median e simple decla a-
cion, ya median e hechos: de donde nace la di ision de los
ac os en in e nos y ex e nos y la subdi ision de és os en de-
cla aciones de olun ad y ac os lib es. La ac i idad pu-
amen e in e na de la olun ad queda ue a del De echo, pe -
eneciendo á la es e a de la mo al (3) . Pe o eniendo siemp e
su aiz en la in e io los ac os ex e nos que son inmedia a-
(1)
V. p. 79.
(2)
Dis ínguense aquí igu osamen e los ac os en cuan o son
obje o
del De echo, de aquellos que si en de
causa
á las elaciones ju ídi-
cas. Es a dis incion ha sido cie amen e no ada con oda exac i ud
po eminen es y disc e os ju isconsul os; pe o no siemp e se ha pa i-
do de ella pa a una conside acion especial, como lo exige la cla idad
sis emá ica de la exposicion.
(3)
Ya se ha insis ido en lo inexac o de es a a i macion: V., po
ejemplo, el omo i, p. 54. La ac i idad in e na pe enece al de echo
in e no, cuya es e a cuan i a i amen e
coincide
con la mo al; la ac i-
idad in e na ex e io izada al de echo ex e io indi idual y social;
y cuando es a ex e io izacion eune cie os ca ac e es, cae den o de
aquella
pa e
del de echo social que se halla some ida al gobie no de
los pode es
p
úblicos.-=-(N.
T.)
LOS ACTOS, COMO OBJETO JURÍDICO.

83
men e obje o del De echo
y
del juicio ju ídico, y siendo in-
concebible, á causa de la unidad de la ac i idad y olun ad
ii umanas, una comple a sepa acion en e lo in e no y lo ex-
e no, se necesi a, una ez la olun ad mani es ada ex e io -
men e, e o ae el juicio ju ídico de un ac o en muchos
casos á la es e a in e na, á la in encion, á sus mo i os
mo a-
les.
Po es o, es un e o comple amen e censu able, aun en
la ciencia posi i a del De echo, p e ende di o cia en e a-
men e la Mo alidad
y el De echo. Es e no pene a inmedia a-
amen e en la es e a mo al,
y
espe a que la olun ad se ma-
ni ies e pa a e ocede en onces á sus undamen os. As se
p ocede en el de echo c iminal con los deli os
y
al as, é
igualmen e en el de echo p i ado, donde se equie e a ende ,
á p opósi o de un ac o, á la buena ó mala é, á la in encion,
al emo , al e o , al engaño
y
á la culpa.
2.
Los ac os son an o posi i os como nega i os, de co-
mision ú omision, po que en ambos exis e una de e minacion
de la olun ad pa a hace ó no hace .
3.
Los ac os ex e nos que pe enecen á la es e a del
De-
echo
son: ó ju ídicos,
y
po an o líci os, ó an iju ídicos é
ilíci os. Los p ime os se dis inguen á su ez segun que han
sido come idos con in encion (ac os dolo osos) ó sin ella (con
culpa, en el sen ido omano, negligencia);
y
en ellos ige el
p incipio de que nadie puede, po su medio, mejo a su con-
dicion
(memo ex suo delicoo melio em condicionem suam
Ace-
e po es ),
si bien puede empeo a á causa de la obligacion
de indemniza ó de la pena (1).
(1) La pena que empeo a la condicion del delincuen e no es pena,
sino ac o de ba ba ie, de alion ó de compensacion, como suele deci -
se
(conipensa io mali cum malo.
Ni aun la es iccion de la libe ad
ju ídica ex e na que la pena jus a ae consigo, hace o a cosa que con-
sag a la si uacion in e na del saje o, la cual ha de co esponde ex-
clusi amen e, sin pone , po an o, cosa alguna nue a y que enga
del pu o a bi io del legislado ó del juez. En es e sen ido, además,
84

LOS ACTOS, COMO OBJETO JURÍDICO.
4.
Los ac os que son obje o del De echo pueden se in-
media os b media os: lo p ime o, cuando, .
g .,
se es ipulan
ac os pe sonales, ya espi i uales, ya p incipalmen e ísicos, y
lo segundo, cuando debe en ega se po medio del ac o algu-
na cosa ma e ial. Ambas especies suelen comp ende se bajo
la denominacion de «p es aciones»; pe o la di e encia en e
ellas iene impo an es consecuencias ju ídicas. Muchas e-
ces, cuando una cosa debe ob ene se po medio de un ac o,
puede el p e enso ó de echo habien e, en caso de nega se á
ello el obligado, se pues o po el juez en posesion inmedia a
del obje o; pe o cuando se a a de un se icio no es posible
ya la coaccion di ec a
y
solo cabe una aluacion é indemni-
zacion. En los ac os que no pe enecen á la es e a del De e-
cho de bienes no es posible ampoco es a solucion en muchos
casos, sino o as consecuencias ju ídicas.
5.
Segun las es e as de la ida, pueden di idi se los ac os,.
en ac os que p incipalmen e pe enecen al de echo de bienes
ó que ienen, po el con a io, más bien un ca ác e é ico-ju-
ídico. Po lo comun, se suelen inclui en el de echo p i ado
dicha es iccion, que suje a á u ela al que la necesi a, no iende sino,
al bien de és e y de la sociedad oda. Sólo es posible conside a coma
un mal la es iccion ex e io de la libe ad cuando se la e ie e á la.
condicion del suje o ju ídicamen e inocen e, pa a el cual sin duda
se ia un mal limi a le acul ades de que no ha hecho mal uso y que
puede y debe, po an o, eje ci a en bien p opio y de odos, asimismo.
Como Rode ha dicho, el pe manece en cama, po ejemplo, no puede
es ima se un mal sino pa a el homb e sano; mas no pa a el en e mo,
supues a la si uacion de al. O en o os é minos: dada la condicion
del delincuen e (sin cuyo supues o no cabe habla de pena, ni iene
és a sen ido alguno), el mayo bien que puede y debe ecibi , es el del
a amien o adecuado á sn es ado y á in de emedia lo ó auxilia le
pa a ello has a donde sea posible. Ah ens, pues, habla aquí de la pena
como si se aplicase al inocen e y no al c iminal, es o es, de un modo
abs ac o y siguiendo, como en o as ocasiones, la endencia de las
adiciones escolás icas, más que de los p incipios que en o as es a-
blece.—(N.
T.)
DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.

85
únicamen e los p ime os; pe o hay cie os ó denes, especial-
men e el de echo de amilia, en que ienen g ande in e és los
segundos. La idelidad conyugal, po ejemplo, segun a ias
eces se ha ad e ido, no es sólo un debe mo al sino ju ídi-
co, po donde su in accion puede ene consecuencias ju í-
dicas ambien ( . g ., la sepa acion ó disolucion del ma i-
monio), que no pueden alua se de modo alguno en dine o.
O os ca ac é es de los ac os, po el emo , el aude,
la
igno ancia, el e o , e c., que ocu en en aquellas de e mi-
naciones que son causa de elaciones ju ídicas
y
en pa icu-
la de negocios ju ídicos, se conside an al a a de dichas
elaciones.
Los ac os, como obje o de elaciones de De echo ó las
p es aciones, debe ian ambien examina se segun las ca e-
go ías gene ales (1) en un sis ema ju ídico más ámpliamen-
e desa ollado, en su unidad (ac os singula es y gene ales),
su sus an i idad (p incipales
y
acceso ios), odeidad (indi i-
sibles
y
di isibles), modalidad (necesa ios, posibles e ec i-
os), e c., lo cual sólo cabe aquí indica se.
SECCION CUARTA.
De las elaciones ju ídicas
y
especialmen e del o igen y
e minacion de los de echos.
CAPÍTULO PRIMERO.
IDEAS GENERALES.
§.
9.—De los hechos que son causa de las elaciones
ju ídicas.
Has a aquí, hemos a ado sepa adamen e el suje o
y el
obje o del De echo. Mas el obje o exis e
pa z
el suje o
y
se
(1) V.
p.
35.

86

DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.
necesi a po es o es udia le en elacion con él: elacion que se
p oduce en gene al po medio de un hecho que si e de con-
dicion pa a ella,
y
en pa icula , po medio de ac os. Así nace
la elacion de de echo que exp esa el ínculo de un suje o
y
un obje o po medie de un hecho ju ídico. Es e hecho de e -
minan e es la e dade a cópula en la elacion, debiendo, po
an o, examina se aho a más de enidamen e.
El hecho que condiciona y engend a una elacion ju ídi-
ca es, po espec o á su o igen, de dos clases, segun que es
á no independien e de la olun ad. El hecho independien-
e de la olun ad, asi del p e enso como del obligado, nace
del acciden e, de la mue e, de una elacion na u al (p oduc-
cion ó des uccion de una cosa po causas me amen e ísi-
cas), ó de los ínculos de la ida (como el que media en e
los pad es
y
los hijos ó la sucesion in es ada). Es a especie de
hechos iene en el De echo g ande impo ancia: pues si en
gene al el homb e no puede de e mina odas las ci cuns-
ancias de su ida po medio de la olun ad, sino que muchas
eces obedecen és as á hechos ex e nos, el De echo, á su
ez, cons i uye una o ganizacion de odas las elaciones de
la ida, y no sólo, como a i ma una eo ía exclusi a, de las
olun a ias
y
lib es.
Más comp ensi os los hechos de la segunda especie, ó sea
los que nacen de los ac os olun a ios, pueden és os se
unila e ales,
cuando p oceden de una sóla pe sona,
y plu i-
la c ales,
cuando se ealizan po a ias pe sonas á in de
cons i ui una elacion de de echo en e ellas. Los ac os uni-
la e ales se p esen an en el de echo de las cosas, cuando,
. g ., se ocupa una de és as que no iene dueño, así como
en el de echo de obligaciones, donde pueden engend a p e-
ensiones y
o
bligaciones. En es a úl ima es e a, se subdi i-
den los ac os unila e ales en jus os é injus os. Po ejemplo,
la ges ion de negocios sin manda o es un ac o unila e al,
,
ORÍGEN Y EXTINCION DE LOS DERECHOS.
jus o, que en cie os casos dá luga á una accion del ges o
con a aquel cuyos negocios ha di igido
y
ice- e sa, mien-
as que, po o a pa e, el daño es un ac o unila e al am-
bien, pe o injus o, que dá accion al pe judicado con a el
au o del daño pa a que le indemnice, aunque en e ellos no
exis e elacion con ac ual alguna.—De los ac os olun a-
ios ealizados po a ias pe sonas pa a unda una elacion
ju ídica, nacen los con a os, que á su ez se di iden en uni-
la e ales, ó más bien, one osos pa a una sola pa e, ó bila e-
ales ó mú uamen e one osos.
1.° Las elaciones ju ídicas que, especialmen e en el de e-
cho de obligaciones, se engend an po medio de la p ime a
clase de hechos, se llaman con azon
obligaciones po es ado
ó si uacion,
concep o que pide más ex ensa aplicacion que la
que usualmen e se le dá; 2.°, las que p oceden de ac os o-
lun a ios jus os, con ó sin con a o, cons i uyen las
obliga-
ciones po negocios;
3.°, aquellas, po úl imo, que se de e -
minan po ac os injus os, son las
obligaciones po deli o.
En
es as es especies se comp enden, po an o, las di isiones
an es indicadas.
§. 9
bis__.
O ígen
y ex incion de los de echos.
Conside emos aho a en pa icula el nacimien o y ex in-
cion de los de echos po espec o á la pe sona in es ida de
ellos.
El o igen, nacimien o ó adquisicion de un de echo puede
se
absolu o ó ela i o:
lo p ime o, cuando nace inmedia a-
men e; lo segundo, cuando se alcanza un de echo que has a
en onces poseía ya o a pe sona. Igualmen e, la pé dida pue-
de se
absolu a y ela i a:
es o úl imo iene luga cuando el
de echo
sólo
se pie de pa a la pe sona que has a en onces lo
enia, pasando á o a.—Coincide con es a dis incion, aunque
es en pa e di e en e, la de la adquisicion en
o igina ia y de-
87
ORÍGEN Y EKTINCION DE LOS DE RECH OS.
i ada,
segun que se e i ica ó no independien emen e del
de echo de o a pe sona; en el segundo caso, es a e ce a
pe sona es el causan e
(auc o )
del de echo que se adquie e,
de echo que, po an o, se halla condicionado po el del cau-
san e. El de echo adqui ido puede se : 1.
0
, un de echo
nue o,
nacido de uno de los elemen os no comp endidos en el de e-
cho del causan e
y
que limi a de algun modo á es e de echo
( .
g .,
en la adquisicion de una se idumb e); 2.°, el
mismo
de echo que el causan e enia
y
asmi e al suceso . Es a
asmision ju ídica, llamada
sucesion,
puede ene luga á su
ez de dos modos:
1.
0
,
adqui iendo el suceso
algunos
de los
de echos del causan e
(in singulas es succede e),
sucesion
singula ; 2.°, ó adqui iendo la
o alidad (in uni e sum pus
succede e
sucesion uni e sal), donde los de echos pa icula-
es se asmi en con el odo
y
median e és e.
Po espec o al modo de nace ó pe de se un de echo,
hay una dis incion impo an e, segun que la adquisicion
puede nace de un ac o del adqui en e ó inmedia amen e
(ipso ju e); y
segun que la pé dida depende ó no de los ac-
os del de echo habien e. En el p ime caso, a ándose
de la
pé dida, puede el ac o, po sí mismo, ene es a consecuen-
cia, aun sin in encion del agen e, cuando la pé dida se e i-
ica po medio de un ac o ilíci o, ó po el con a io, puede
se
la in encion del suje o pe de es e de echo; es a pé dida
in encional ecibe el nomb e gene al de enagenacion
(alie-
na io' y
de enuncia
( enun ia io),
cuando no se asmi e el
de echo á un e ce o.
En e los hechos po los cuales nacen ó se ex inguen
los
de echos, son los más impo an es los ac os, segun ya an es
se ha hecho no a , que debemos, po es o, conside a más
de
enidamen e .
8S
DE. LOS
ACTOS,
COMO
CAUSA JURÍDICA.

89
CAPÍTULO II.
DE LOS ACTOS EN ESPECIAL COMO CAUSA DEL 0RiGEN Y
TERMINACION DE LOS DERECHOS.
§.
10.
—Di ision.
Así como la olun ad es en gene al la acul ad de la cau-
salidad, así ambien sus ac os cons i uyen en odas las es-
e as del De echo la causa más impo an e po que nacen y
cesan las elaciones ju ídicas. Respec o de ellos, debemos
Gs

conside a los siguien es elemen os que in e esan á nues o
la

obje o:
I.° La
acul ad
de la olun ad ó ac i idad, la cual debe
es udia se
a)
en sí misma, como
capacidad de ob a ; y b)
po
111

elacion á un obje o, como au o izacion ó
acul ad de dis-
pone
ace ca de él.
2.° El
ac o
olun a io ó sea la olun ad e ec i a, en la
cual deben es udia se
a)
los
mo i os ó
azones de e minan-
es de la olun ad, así de la de ec uosa como de la jus a;
b)
el con enido ju ídico de la olun ad, ó sean las de e minacio-


nes p incipales
y
acceso ias de és a;
c) la mani es acion de la
olun ad
u)
po me a decla acion ó
3)
po medio de hechos.
§.
11.—De la acul ad de ob a .
El pode ó acul ad de ob a debe conside a se en si mis-
mo como capacidad de ob a y, po elacion á un obje o,
como acul ad de dispone , como ya se ha c-Bcho.
I.
Capacidad de ob a .--Son
incapaces de ob a , an o en
sen ido na u al como ju ídico, los locos y cuan os se hallan
en cualquie a o o es ado en que al a la azon. Tambi en lo
9

DETERMINACIONES VICIOSAS DE LA VOLUNTAD.
pac a se la i esponsabilidad del dolo, ni aun en los con a-
os, po se una condicion inmo al.
B.
Culpa.—La
culpa que, po espec o á un daño, nace
de imp udencia, es de a ios géne os
y
g ados.
a)
Hay dos clases de culpa: la absolu a ó, como dicen
los omanis as, aquilina (de e minada po la
lex aquilina) y
la ela i a, ó ex a-aquilina (1). La p ime a iene luga cuan-
do no nace de ninguna de e minada elacion pa icula en-
e el o enso
y
el o endido, segun p incipalmen e acon ece
en el caso de daño co po al á la p opiedad ajena; la segun-
da, cuando se in inge una elacion especial del de echo de
obligaciones en e ambos; es o es, una obligacion pe sonal.
—6)
En la culpa absolu a, no hay g ados, aplicándose el
p ecep o gene al
(neminem laede),
que se impu a siemp e
cuando se in inge po un ac o posi i o. La culpa ela i a es
de a ios g ados, en e los cuales se dis inguen la culpa
la a
y
la culpa
le is:
la p ime a iene luga cuando no se ha ob-
se ado el cuidado
y
diligencia que usualmen e gua da cual-
quie pe sona, sin que necesi e g andes cualidades especia-
les;
y
la segunda, cuando no se iene el cuidado p opio de
un buen pad e de amilia. En cie as elaciones ( .
g .,
en
la adminis acion del u o ó del ma ido) nace una modi ica-
cion de la culpa, midiéndose és a po un c i e io indi idual
no gene al, á sabe : el de la diligencia que aquella de e -
minada pe sona pone en sus p opios negocios
(diligen ia
quam sois ebus adhibe e sole ):
la al a de es a diligencia
puede en de e minadas ci cuns ancias con e i se en una
(1) El au o añade "obliga o ia,,
(obliga o ische);
pe o es a pala-
b a signi ica aquí, como el ex o siguien e
decla a, la culpa nacida
del de echo de
o
bligaciones: po es a causa y pa a e i a el equí oco
se sup ime
a iba, emiendo sus i ui la po un neologismo,
V.
g .,
obl
i
g
acional^^ que de e mina, sin emba go, la ambigüedad del
seu i-
j
do.--(N.
T.)

DETERMINACIONES JUSTAS DE LA VOLUNTAD.

97
culpa la a. Las eglas del de echo omano ocan e á la im-
pu acion de la culpa ela i a es án de e minadas segun que
la pe sona (ya sea sólo una de ellas, ya ambas) se ap o echa
de la elacion, en cuyo caso debe p es a
omnem culpan 6
no, espondiendo en onces an sólo de la culpa la a (1).
§. 13.—De las de e minaciones jus as de la olun ad (2) .
Los ac os olun a ios del homb e, como sé acional, pue-
den se jus os en dos sen idos: po el
in
y—en el caso de
que el ac o no cons i uya en sí mismo el úl imo in—po el
medio,
es o es, el in inmedia o, me ced al cual debe al-
canza se el úl imo. En ambos ines, inmedia o
y
media o,
p óximo
y
úl imo, en cuan o son ecibidos en la conciencia,
son obje o de la
in encion,
la cual, po consiguien e, se dis-
ingue en in encion del in é in encion del medio, siendo es a
úl ima, subje i amen e, inmedia a,
y
obje i amen e , me-
dia a. El úl imo in de una accion
y
su in encion co espon-
dien e, jamás se cie an den o de la es e a ju ídica, sino
que pe enecen, an e odo (3), á la mo al (la é ica): pues aun
en la donacion, donde pa ece iden i ica se la in encion bené-
ica y el medio de mani es a la, el en iquecimien o g a ui o
del dona a io, cons i uye sólo la in encion inmedia a, as de
la cual puede aspi a se á di e sos ines, ales como mos a le
a ec o ó acili a le el cumplimien o de algun o o in, . g .,
el es udio. La in encion úl ima asciende siemp e, segun
es o, en odo ó en pa e, sob e la es e a del De echo, el cual,
(1)
Sob e los p incipios del de echo ge mánico ocan e al acciden e
y
la culpa al daño y al iesgo, éase á
STOBBE,
Sob e la His o ia del
con a o en el de echo ge mánico (Zü Gesch. des deu schen Ye ags-
ech ),
p.
290
y
siguien es.
(2)
Las de e minaciones jus as de la olun ad, po egla gene al,
no se explican undamen almen e, sino se enume an an sólo.
(3)
V. §. 14.
TOMO
III.

7
98

DETERMINACIONES JUSTAS
DE
LA VOLUNTAD.
po el con a io, se e ie e á los medios é in encion p óxima,
aunque en cons an e comunion con la mo al: pues el De e-
cho se aplica al bien en gene al
y
á los di e sos bienes de la
ida pe seguidos como ines, sólo en el concep o de medio
condiciona e, cons i uyendo oda elacion ju ídica una o -
ma median e la cual pueden log a se esos ines humanos.
Pe o así como el in úl imo y el inmedia o
y
ju ídico se
hallan cons an emen e en conexion in e na, así ambien
pueden en a en conexion ex e io y de consiguien e ju í-
dica; de sue e que el in úl imo y su in encion engan á se
de impo ancia pa a el juicio de una elacion de De echo.
En el de echo penal, es es e enómeno e iden e; pe o aun en
el p i ado se p esen a,
y
no sólo de una mane a nega i a,
sino ambien posi i amen e. Pues po una pa e, no cabe
jamás e e i
exp esamen e
elacion alguna ju ídica á un in
ilíci o, aunque es a e e encia se es ablezca en o ma de con-
dicion impues a ó de de e minacion del in
(modus),
si bien
son dis in os sus e ec os segun las di e sas legislaciones
posi i as. Además, el in líci o puede se decisi o pa a el caso
ju ídico cuando se decla a e minan emen e como mo i o
(causa
en el de echo omano), en o ma de supues o ó de
condicion,
y
de sue e que apa ezca que, sin ello, la elacion
ju ídica no se hab ia con aído.
En el De echo son siemp e de capi al impo ancia el in
con enido en una elacion ju ídica y la in encion que á él se
di ige, la cual en muchas de esas elaciones cons i uye un
elemen o dis in i o, sin el cual no exis i ian como ales. Así,
po ejemplo, el
animas possidendi
dis ingue la
possessio de
la
de en io;
como en el de echo omano el
a ec us ma i alis
di e encia el
ma imonium
del
concubina os;
ó como se exi-
gen el
animas donandi, no andi,
e c. En los negocios bila-
e ales el
animas
debe di igi se á un mismo in (1).
(1) V. §.
39.
,
ax
1111.
a^
•^
al^^'.{
CON TENIDO DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.

99
Cuando dos ó más pe sonas se hallan en e si
como o as
an as pa es en una elacion co espondien e al de echo
de
bienes, la posicion de cada una de ellas, po lo que oca
á su
in encion espec o del in económico p e endido, puede
se
igual 6 desigual,
segun que ambas pa es se p opongan
en-
iquece se
mú uamen e ó que sólo una de ellas quie a en i-
quece
á
la o a. Lo p ime o acon ece únicamen e en el
de-
echo
de obligaciones en los con a os bila e ales; lo segun-
do en la donacion, la cual no debe conside a se me amen e
como un con a o, sino como un ac o gene al ju ídico
(1)
y
como una elacion an p opia del de echo eal, . g ., en la
concesion de un
jus in e
dejándolo p esc ibi in encional-
men e, como (2) del de obligaciones ( . g ., la p omesa de
dona ).
§. 14.—Con enido de las elaciones
I.
Concep o gene al.—El
con enido de
dica es la de e minacion de una
elacion
ju ídicas (3).
oda elacion ju i-
de la ida,
segun
(1)
El con a o no es más que una especie en e las que cons i uyen
los ac os ju ídicos, ó sea uno de los modos de p oduci se (nace ,
mo-
di ica se, ex ingui se) de e minadas elaciones que cons i uyen una
si uacion pa icula de De echo. No sólo la donacion (como hacen
PUCHTA
y o os, con a la opinion que el au o expone en la no a si-
guien e), sino el con a o en su más ámplio concep o y especies un-
damen ales, pe enece á la pa e gene al de la ciencia del De echo;
pues en es a pa e es donde se es udia la ac i idad ju ídica
y
sus pe-
culia es de e minaciones comunes. Conside a el con a o como una
ins i ucion pa icula , segun suele hace se po los más de los
ci ilis-
as,
es desconoce la na u aleza de es e ac o.—(N. T.)
(2)
Algunos ju isconsul os mode nos
como
PUCHTA, ARDNTS
y
o os, a an po es o la donacion en la pa e gene al, á
la cual, sin
emba go, sólo pe enece su. concep o y sus p incipales aplicaciones;
co espondiendo luego á cada pa e especial la. exposicion de las o -
mas que en és a se p esen an: la p omesa de donacion pe enece, pues,
á los con a os.
(3)
Toda la eo ía del con enido de las elaciones
ju ídicas necesi
100

CONTENIDO DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.
los elemen os con enidos en el De echo: po donde en dicho•
asun o hay siemp e un suje o
y
un obje o unidos po el un-
damen o de De echo que adica en el in de la elacion. Pa a.
explica es e p oblema, se p escinde, po lo comun, del su-
je o, conside ando sólo el elemen o obje i o
y
aun con un-
diendo é iden i icando con enido
y obje o; cosas ambas igual-
men e e óneas
y
pa ciales. P ecisamen e el suje o de i a
del con enido sus p e ensiones co espondien es como, en
ó o sen ido, sus obligaciones; p e ensiones
y
obligaciones
que, concebidas,como cons i uyendo un
odo
po espec o á.
un obje o, deben cons i ui el con enido de la elacion.
Pa a indaga debidamen e una elacion ju ídica se a a
de
sabe
cómo
se de e mina una elacion
de la
ida. Aho a.
bien, es o iene luga de los modos que á con inuacion exa-
mina emos.
II.
Di e encia en e el con enido del de echo eal y el de-
obligaciones.—Segun
la di ision capi al de las elaciones ju-
ídicas, en o o luga decla ada,
el con enido de
és as puede'
pe enece , ya al de echo de bienes, ya al de obligaciones; y
con o me á es as dos especies se dis inguen ambien sus con-
diciones de e minan es. En el p ime ó den, en el cual apa-
ece siemp e una elacion
inmedia a
de un suje o á una cosa
de e minada en el espacio, elacion dada po un in e e en e
á es a clase de bienes, es á de e minada dicha elacion po
condiciones que en pa e adican en ella misma, como el do-
minio ó posibilidad de dispone la pe sona de la cosa pa a el..
in co espondien e;
y
en pa e, en la necesidad de pone en:
a se a ada de un modo más undamen al y comp ensi o, incluso
en la
ciencia
ju
ídico-posi i a. Pa a es e in, aquí sólo cabe hace al-
gunas
i
ndicaciones. En es e p oblema, se e ela oda la impo ancia
del concep o de
con
dicionalidad, no a ca ac e ís ica del concep o del
De echo, que ha expues o
KRAUSE,
y el cual halla ambien en es a
aplicacion una p ueba de su exac i ud.
CONTENIDO DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.

101
la debida a monía oda de e minada elacion de es a clase
con odas las demás conce nien es al obje o y especialmen e
con las económicas, mo ales
y
polí icas, desde su nacimien-
o, po odo su cu so y has a su conclusion, es ableciendo
con a eglo á es as bases las condiciones de la adquisicion,
uso
y
ex incion de cada de echo eal. Las p e ensiones
y a-
cul ades
en es a es e a, no son, po an o, sino las di eccio-
nes posibles de la ac i idad del suje o, o denada con o me
á.
es as condiciones. Así, .
g .,
el de echo de la ocupacion
se
egula po la condicion subje i a del ánimo de ap opia se
la
cosa
y
la obje i a de no ene és a dueño. Además, á dis in-
cion de lo que en la es e a de las obligaciones acon ece, es as
condiciones se es ablecen aquí, no po la olun ad de los
pa icula es, sino po la o ganizacion gene al ju ídica, a en-
diendo á los di e sos ines de es e ó den.
En el de echo de obligaciones, po el con a io, que egu-
la las elaciones condicionales de una pe sona inmedia a-
men e enlazada an sólo con los ac os ó p es aciones de o a,
ienen luga más bien las condiciones p incipales
y
acceso-
ias de e minadas po la olun ad. Cie o es que ambien
aquí se halla és a some ida á condiciones que no le es dado
al e a .—De una pa e, los ac os olun a ios, en cuan o son
la causa del nacimien o de las obligaciones, se hallan suje-
os á p incipios esenciales exigidos po el ó den ju ídico,
como la ausencia de coaccion, de aude, e c.; po o a pa e,
oda elacion obliga o ia se ige po condiciones undamen-
ales ambien, que no consien en cambio alguno. Mas
con
odo, la olun ad de las pa es alcanza en es a es e a mayo
libe ad de accion pa a de e mina el con enido, especial-
men e po espec o á los
na u alia e acciden alia nego ii.
Conside emos aho a especialmen e es e con enido.
III.
Conside acion especial del con enido de las
elaciones
en la es e a de las obligaciones.—El
con enido de las es
es-.

102

CONTENIDO DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.
pecies de elaciones de es a clase (obligaciones de negocios,.
de deli os
y
de es ado) es ambien di e so. En las úl i-
mas, cuya causa eside en un hecho independien emen e de
odo ac o olun a io de las pa es, el con enido
y
la p e en-
sion y obligacion que de él p ocede, dependen de la na u a-
leza de la obligacion. Así acon ece en la comunidad acciden-
al, donde nacen una p e ension y una obligacion pa a di-
sol e la, obse ando cie a conduc a ju ídica
y
ecíp oca po
espec o á es e in, como ambien cuando aumen amos de
o una po acciden e
y
sin culpa alguna nues a, enemos la
obligacion de indemniza , e c. En las obligaciones de deli o
el con enido es á dado po la p e ension
y
obligacion de
compensa el daño (p e ension
y
obligacion que en el de e-
cho omano se ex iende ambien á la pena p i ada). En cuan-
o á las obligaciones de negocios, debemos es udia su con-
enido, especialmen e á causa de su g ande impo ancia.
IV.
Con enido de las obligaciones de negocios.—E1
con e-
nido de los negocios ju ídicos bila e ales y unila e ales, na-
cidos de ac os jus os de la olun ad, consis e en un odo de.
de e minaciones,
po
ó
pa a
la olun ad misma. Es as de-
e minaciones son siemp e en el de echo condiciones en el
pleno
y
gene al sen ido de la palab a (1): pues condicion es,
(1) El
concep o de condicion ha sido oda ia poco indagado y des-
a ollado en odos sus sen idos:
LEIBNITZ
ha iniciado es a indagacion
en
su
ex enso ensayo
Doc ina de condi ionibus
(como un
specimen
ce i udinis si e demons a ionis in ju e) op. omn. s ud. Du ens,,
. i , p.
29
-
U59; pe o
conside a p incipalmen e la condicion sólo en el
sen ido de co
-
de e minacion. En
los
iempos mode nos,
WINDSCHEID
en su
Teo ía del de echo omano ace ca de las suposiciones (Die Leh e
des ómischen Rech s on de Vo ausse zung,
1850) ha indicado o as
especies de de minaciones de
la olun ad an impo an es pa a el De-
echo como insu icien emen e es udiadas has a aho a. Pe o su exposi-
cion
deja que desea po espec o al igo de las dis inciones, que
sólo
pueden p ecisa se en la doc ina en e a de la
..
condicion
Es el nom-
b e
más adecuado pa a odas las especies, mien as que la de suposi
CONTENIDO DE LAS P,.ELACIONES JURiDICAS.

103
segun dice ambien Bóckin (1), « oda de e minacion de un
suje o ú obje o, cualidad ó es ado de una pe sona ó cosa, an o
en gene al, cuan o en elaciones pa icula es;» ó como de-
cla a Góschen (2), « oda de e minacion median e la cual ie-
ne á ca ac e iza se en su indi idualidad algun negocio ju í-
dico»; p esen ándose ambien con es a signi icacion gene al
así en el de echo omano como en los códigos mode nos.
Pe o en sen ido es ic o, se llama condicion á oda co-de e -
minacion;
y más
es ic amen e aún aquella co-de e minacion
que hace depende de un acon ecimien o u u o é incie o la
exis encia de una elacion ju ídica.—Conside emos es as es
especies de condiciones que nacen de un di e so o igen.
A. Las condiciones, en sen ido más gene al, nacen en
aquella elacion ju ídica cuyo con enido esencial cons i u-
yen
(essen ialia nego ii)
de uno de es os dos modos:
a)
Del ó den obje i o ju ídico (la ley), sea pa a odos los
negocios, ya pa a algunos especiales, posi i a ó nega i a-
men e, y se imponen á la ac i idad de los indi iduos. A es a
es e a co esponden pa icula men e las disposiciones ocan-
e á la nulidad de los negocios p i ados que e san sob
e
cosas
ex a-comme cium,
las ela i as á la espec a i a de la
he encia de una pe sona que aún i e; la p ohibicion legal
de enagena , sea pa a p e eni una lige eza, como cuando
se decla an ilíci as cie as donaciones, sea pa a conse a
cie os bienes de de e minados suje os (como la do e, los
bienes del meno ó de la Iglesia, el eudo); las disposiciones
adop adas po conside aciones económicas sob e la asa del
in e és en los p és amos, sob e el a endamien o, sob e las
sociedades indus iales
y
me can iles; po úl imo, las que
don
'
,
alude
de un modo
m
á
s
subje i o
á
la
posicion
de
la condicion,
ya,
en el
espí i u, ya
ambien
en las
palab as.
(1)
Pandec as
(Pandek e 2, §.
3).
(2)
Pand.,
I, p.
277.
^.
104

CONTENIDO DE LAS RELACIONES JURÍDICAS.
a ienden á impedi ines inmo ales. Todos es os p ecep os
legales, ya posi i os, ya nega i os, condicionan la ac i idad
olun a ia po elacion á un obje o.
b)
Tambien nacen esas de e minaciones de la na u aleza
inmu able del negocio mismo, na u aleza que á su ez p o-
cede del modo pe manen e como puede log a se, median e
dicho negocio, un in líci o undado en el ó den de la ida y
comunion social humanas. Así, po medio de la donacion, de
la pe mu a, de la en a y las di e sas especies de comoda o,
se pe siguen a ios ines, de e minándose con o me á és os
y de un modo pe manen e, las ins i uciones que á ellos co -
esponden
y
que, si es cie o que en cada sis ema de de echo
posi i o se es ablece de una mane a algo di e en e que en
los demás, necesi an siemp e, con odo,
y
en i ud de la co-
munidad de los ines que á ellas p esiden, obedece á p in-
cipios undamen ales ambien comunes. Po es o, en odo
negocio ju ídico hay disposiciones esenciales nacidas de su
na u aleza
y
conside adas como indispensables po el de e-
cho posi i o, las cuales cons i uyen las condiciones necesa-
ias, sin las que es inconcebible el negocio; po ejemplo, en
la cons i ucion de la do e, la condicion del ma imonio, pa a
cuyo in se es ablece aquella; en el mú uo, la adicion de
una cosa ungible,
y
en el comoda o, Ja concesion g a ui a
del uso de una cosa insus i uible, e c. A. es as condiciones es
ambien á las que llama el de echo omano
ju is
condi iones
ó sean
condi iones quae aci é
ó
i ipsa negocio insun ,
ó
ex
ju e enien es (1).
Es as dos especies de condiciones que acabamos de exa-
mina cons i uyen el con enido
esencial
del negocio ju ídico,
con enido en e amen e inmu able po disposicion p i ada
(essen ialia
nego ii).
(1)
V.
BüCIiING,
O.
C., §. 3.
EXÁMEN DE LAS DETERMINACIONES ACCESORIAS.

105
B.
La ley disposi i a ó pe misi a
(1)
dá luga á un
géne-
o
in e medio de condiciones que se aplican solamen e cuan-
do la olun ad de los pa icula es no dispone o a cosa. Llá-
maseles na u ales, egula es ó usuales
(na u alia nego ii)
y
pueden modi ica se po la olun ad p i ada; pe o co espon-
diendo la p ueba de la modi icacion al que la alega.
C.
Las condiciones impues as po la me a olun ad p i-
ada
(acciden alia nego ii)
son acciden ales ó más bien a -
bi a ias, o a se es ablezcan en pac os secunda ios, o a po
disposiciones acceso ias (especialmen e,
condi io, dies, mo-
dus),
o a nazcan ambien po medio de ac os ilíci os. Aquí
sólo debemos es udia las de e minaciones acceso ias, las
cuales se di iden segun que se e ie en,
a)
al pasado ó al
p esen e, ó
b)
al po eni .
La condicion de la p ime a clase
(condi io in p aesens el
in p ae e i um cona o),
iene cie amen e e ec os ju ídicos,
pe o se dis ingue de la condicion en el más es echo sen ido,
po cuan o se decide inmedia amen e la exis encia ó la nuli-
dad de la elacion ju ídica que se hace depende de ella, no
cabiendo, pues, ince idumb e alguna obje i a; si bien sub-
je i amen e, la elacion oda ia no exis e pa a una ó pa a
ambas pe sonas in e esadas; .
g .,
cuando yo p ome o á
o o da le cien lo ines, si á la mue e de mi io ecojo la he-
encia. Pe o aun en es as condiciones debe hace se, á pesa
de que usualmen e se ol ida, la dis incion en e las líci as
y
las ilíci as, de la cual depende la e icacia de la elacion.
§.
15.--Exámen especial de las de e minaciones acceso ias,
ó sea, de la condicion, el iempo y el señalamien o de in.
I.
Condicion.—La
condicion en es ic o sen ido , ó sea
como co-de e minacion ó de e minacion acceso ia, es la su-
(1) V.
p.
89.
112

EL FUNDAMENTO JURÍDICO.
au dn ica y doc inal: la p ime a
es la que dá el agen e mis-
mo, ó
en
los negocios de obligaciones bila e ales (one osos),
ambas pa es de comun acue do sob e el sen ido de la decla-
acion. En la doc inal (g ama ical
y
lógica) se deben obse -
a las siguien es eglas: 1) p e e i aquel sen ido que de-
cla a álido al con a o
y
es con o me á las leyes; 2)
y
que
asegu a aquel esul ado que mejo co esponde á la na u a-
leza del negocio; 3) en las obligaciones unila e ales se debe
en ende siemp e el negocio en el sen ido de es ingi más
bien que de amplia la obligacion.
CAPÍTULO III.
DEL FUNDAMENTO JURÍDICO Y DE LA RELACION DE ÉSTE CON LAS
CAUSAS ORIGINARIAS Y MODOS DE ADQUIRIR EL DERECHO.
§.
17.—Del undamen o ju ídico.
Has a aho a, hemos conside ado las elaciones ju ídicas
en su o igen y e minacion. Pe o ambien debemos ene en
cuen a su exis encia obje i a en el ó den ju ídico. Es o nos
conduce al concep o de undamen o ju ídico ó azon de De-
echo. Es e concep o apenas ha sido has a hoy explicado en
la ciencia (como acon ece con el concep o de.
causa
(1) en el
de echo omano), habiéndosele con undido con los de causa,
in é in encion, de al sue e, que las en a i as pa a com-
p ende lo
y
es ablece lo con igo , no siemp e esul a en
consonancia con la e minología que se o ece en la ciencia
y
en el de echo posi i o.
Fundamen o de De echo en gene al es aquella elacion
(1)
Bas a conside a en el de echo omano la
jus a causa,
la
causa
ci ilis con ac uum,
la causa como mo i o y como in ó
causa u pis.

EL FUNDAMENTO JURÍDICO.

113
obje i a biológica y ju ídica, median e la cual nace, como
consecuencia, o a elacion de De echo, aunque sea sólo en
posibilidad y se ealice bajo cie os supues os: en suma,
aquella elacion ju ídica, en la cual se halla con enida á
pues a o a como su consecuencia. Ya hemos is o que las
elaciones de la ida son en úl imo é mino el undamen o de
las ju ídicas. Aho a bien, es as mismas, á su ez, se e ie en
en e sí muchas eces como undamen o ó p incipio
y
conse-
cuencia. Así, po una pa e, las elaciones esenciales de la
pe sonalidad humana en su. ida son el undamen o de los
de echos absolu os y uni e sales (inna os, como se dice) de
las pe sonas; los de echos adqui idos se undan, á su ez, en
uno de es os gene ales: . g ., el de echo eal, en la condi-
cionalidad y dependencia de la pe sona espec o de las cosas;
el de echo de obligaciones, en esa misma dependencia es-
pec o de los ac os y se icios agenos;
y
en ambas es e as los
de echos indi iduales ó pa icula es ienen siemp e su azon
de se en un de echo gene al. La p opiedad, po ejemplo, lo
es de la posesion, de la disposicion y del uso de la cosa. Todo
negocio ju ídico, conside ado en su unidad
y
odeidad, es á
su ez undamen o de las elaciones pa icula es que com-
p ende: el comp ado
y
el endedo , po ejemplo, ob ienen
del undamen o ju ídico de la comp a- en a cie as conse-
cuencias, como el pago del p ecio
y
la en ega de la cosa. La
elacion del undamen o á sus consecuencias, puede se di-
e sa: ya ideal y me amen e posible, como se con iene,
. g ., en la p opiedad la posesion; ya eal, e ec i a, en el
iempo
y
su sé ie, cuando p ecede el undamen o
(causa
p aecedens),
bien en un negocio, bien en un ac o: po ejem-
plo, la en ega p é ia de la cosa en los con a os eales como
undamen o de la obligacion. Todo de echo y elacion ju í-
dica descansa en un undamen o ju ídico;
y
hay una sé ie
g adual de azones de de echo, en la cual, la in e io
y
pa -
TOMO III.

8
114

EL FUNDAMENTO JURÍDICO.
icula descansa á su ez
en una
más gene al
y
supe io ,
undándose odo de echo, en úl imo
ex emo, en el ó den.
uni e sal
y
di ino de
la ida.
§. 17.
bis__De
la
elacion
del undamen o ju ídico con las
causas o igina ias.
Del undamen o del De echo debe dis ingui se el de o i-
gen de las elaciones, que más bien debe ia llama se causa.
Las obligaciones se han di idido (1) con a eglo
á
es o, en
obligaciones de negocios , de deli os
y
de es ado. Toda
obligacion, al iempo que nace
y
mien as subsis e, se con-
ie e,
á
su ez, en undamen o ju ídico de las obligaciones
pa icula es con enidas en ella. Aho a bien, es ecuen e Con-
side a la causa como undamen o ju ídico asimismo; pe o
és e es siemp e algo obje i o, cuya exis encia no iene ela-
cion inmedia a con los mo i os ó azones subje i as que
con ibuyen á de e mina el o igen (2). Hay en a, y puede
se undamen o de la p esc ipcion, cuando el endedo ha
en egado po e o una cosa agena. En las elaciones de
obligacion, pueden, sin emba go, dis ingui se la causa y el
undamen o sólo idealmen e, pe o no de una mane a ex e -
na, á di e encia de lo que acon ece en el de echo de cosas,
en el cual, exis iendo elaciones ex e io es de una pe sona
con una cosa, ya indi idual, ya comun, y a ándose jun a-
men e de some e és a al pode de aquella, los códigos mo-
de nos (el p usiano y el aus iaco, pe o no el ancés), ade-
más del undamen o pa a adqui i un de echo eal, que en
un negocio ju ídico, ó en la ley, ó en sen encia judicial pue-
de nace , exigen oda ia un ac o de
adquisicion
(modus ad-
(1)
V.
I.
9.
(2)
V.
§.
12.
EL FUNDAMENTO JURÍDICO.

115
qui endi)
pa a que la elacion de pode , que en el de echo
eal se con iene, se haga ambien ex e io men e e ec i a
y,
lo
que no impo a ménos, no o ia pa a o os. La dis incion
en e el
'i ulus y
el
modus adqui endi,
dis incion
que am-
bien en o o iempo admi ió el de echo omano, si bien, como
ha mos ado Hugo, no alcanzó aplicacion gene al, iene en
sí azon cien í ica, así como g ande impo ancia p ác-
ica (1). Po egla gene al, en el undamen o ju ídico hay un
(1) El í ulo y el modo son, segun Zacha iae, la causa ju ídica,
que es la adquisicion legal, y el hecho po cuya i ud se consuma; ó
segun Heinecio, la causa p óxima y la causa emo a, pues con la segun-
da sólo se puede adqui i el
jus ad em,
mien as que el p ime o, el
modo, es, segun Thibau , el ac o ci cuns ancial que comple a la ad-
quisicion de la p opiedad; 6, segun Hóp ne , el undamen o legal ( i-
ulo) y la o ma (modo) en cuya i ud se as ie e el de echo eal. De
aquí esul a, en de echo omano, la necesidad de que in e engan
ambas cosas pa a la aslacion de la p opiedad, como lo exp esan
es os dos conocidos p incipios;
nunquam auda adi io ans e do-
minium, sed i a, si endido au aliena jus a causa p aecesse i ,
p op e quam adi io seque e u ; adi ionibus e usucapionibus
do-
minia e um, non nudis pac is ans e un u ; quia non pac ionibus
sed adi ioníbus dominia eman ans e un u .
Hé aquí la céleb e
eo ía que, como han hecho no a algunos esc i o es mode nos, des-
cansa sob e una nocion inexac a de la
jus a causa y
de la adicion
misma, y sob e una ex ension, más inexac a oda ia, de es as nocio-
nes á los o os modos de adqui i , po lo cual es hoy gene almen e e-
chazada po los in é p e es mismos del de echo omano (a).
En p ime luga , la p ueba de que no se unda la eo ía en. azones
-de ca ác e pe manen e, como la aducida po La e ié e al deci que
co esponden el í ulo y el modo á la olun ad y á la exp esion de la
olun ad, es que cuando se a a de la asmision de los de echos
ad
em,
'
hay esos mismos dos elemen os, y sin emba go, no se exigen ales
equisi os. ¿Qué di e encia hay en e la enagenacion de un c édi o y
la enagenacion del dominio? ¿No son p ecisos en ambos casos, así la
olun ad co no una o ma de exp esion? ¿Qué duda cabe que no bas a
ese elemen o in e no, sino que es p eciso que enga su mani es acion al
ex e io ? Pe o lo ca ac e ís ico de la 3o ía no es eso, y
sí el
p edomi-
nio, como hace no a Ihe ing, de ese elemen o ex e no que conduce
3.
(a) Como Hugo, Thibau , Puch a, Wange ow, Page'is eche .
116

EL FUNDAMENTO JURÍDICO.
con enido enlazado con la o ma en que se encie a ó exp e-
los omanos á lo que el mismo esc i o llamaba
ma e ialismo
y
o
malismo,
y si exigie on la adicion en esos casos, ué po que ella
-
equi alia en un p incipio— espec o de las cosas
nec mancipi,
así
como
de las cosas odas del ex anje o y aun de las que enia el ciudadano
omano en el
aye p o incialis—á la
mancipacion (a), y como p eci-
samen e á consecuencia del espí i u p ác ico, posi i o y o malis a de
los omanos, la asmision no e a asmision de de echo, sino de
la
cosa misma, en i ud de lo cual suponían que el enagenan e se despo-
jaba de su cosa, la abandonaba y el adqui en e la omaba (mano
ca-
pe e),
ue on conducidos
á da á la adicion ese mismo alo
y esa
misma impo ancia. Pe o siendo e iden e que la adicion po
sí
nada,
puede hace , como sal a á la is a, cuando es lle ada
á
cabo po uno
que no es dueño de la cosa, ó po uno que lo es, pe o que no se p opo-
ne asmi i la, de aquí la exigencia de lo que se llamó
jus a causa á
í ulo, que no signi ica sino el de echo y la in encion de asmi i
aquello que se en ega. Aho a bien, ¿es posible dis ingui en e una
y
o a cosa en la o ma que se hizo po los ju isconsul os omanos? ¿No
es una abs accion sepa a el i ulo del modo, cuando, si la adicion
ale, es po que quien la e i ica es á acul ado pa a hace la y quie e
hace la?
Además, es a eo ía, que en odo caso sólo end ia aplicacion á es e
modo pa icula de adqui i , á la adicion, se ha p e endido ex en-
de la á odos, y como espec o de algunos, es comple amen e imposi-
ble hace al dis incion, que sólo es cla a en los casos en que se a a
de un í ulo one oso, como la en a ó la pe mu a; ó de uno luc a i o,
como la donacion ó la do e, de ahí los es ue zos de ingénio que han
hecho los ju is as pa a halla esa dis incion espec o de o os modos
de adqui i ; y así, po ejemplo, se ha dicho que en la p esc ip-
cion po la go iempo, en la que no hay í ulo de adquisicion, la po-
sesion es á la ez i ulo y modo po minis e io de la ley, y que en la
ap opiacion de una cosa
nullius ó de elic a,
el í ulo es la máxima
es nullius cedi occupan i, y
la
adp ehensio
el modo (b). Y además,
los ju is as, despues de enume a una la ga sé ie de í ulos:
p o
emp o, p o lega o, p o dona o, p o solu o, p o do e, p o de elic o, p o
pe mu a o, p o ansac o, p o adjudica o,
añaden
:
y odos los demás
(a)
El mismo Laboulaye es ablece es a, elacion en e la mancipacion y la a-
dicion.
(b)
El Código aus iaco, po ejemplo, despues de deci en é minos p ecisos: "sin
í ulo
y
sin modo legal de adqui i no hay adquisicion posible de p opiedad,,, aiíade:
"en cuan o á la ocu
p
acion de las
es nullius,
el í ulo consis e en la libe ad inna a
que iene el homb e de oma
p
osesion de ellas,
y
el modo
de adqui i en el hecho
de la ap ehension.,,
EL FUNDAMENTO JURÍDICO.

117
sa, pe o excepcionalmen e pueden sepa a se ambos elemen-
indicados en el
p o seco. Qué
e elan es as con adicciones y su ile-
zas? Mues an que en e dad pa a la adquisicion del de echo de p o-
piedad, como pa a la adquisicion
de
cualquie a o o de echo, son ne-
cesa ios ondo y o ma, causa y ac o, p incipio y hecho, pe o que no
es es o una peculia idad del de echo de p opiedad. El undamen o, la
causa, el p incipio, es la capacidad ju ídica en gene al pa a adqui i ,
y la causa pa icula median e la cual se ealizan las condiciones ju-
ídicas en la ida en cada caso;
y el
ac o, es el hecho ju ídico que no
c ea elacion alguna, pe o que es ocasion del nacimien o, de la modi-
icacion y de la ex incion de los de echos. ¿Qué signi ica la a i macion
de que en el caso de la ocupacion es el í ulo la máxima que a iba
hemos ci ado, sino la capacidad na i a del homb e pa a lle a á cabo
la ap opiacion na u al? Y ¿qué es en sí el modo, es deci , la ocupacion
misma? Pues es el hecho en que el indi iduo conc e a, ealiza, de e -
mina esa capacidad que iene de ap opia se los bienes que necesi a
pa a su. ida.
En el caso de la adicion, qué o a cosa signi ica el í ulo, sino
el dominio que el asmiso iene,
y
del cual o ma pa e in eg an e
la acul ad de dispone , así como la capacidad en el adqui en e pa a
adqui i ; y qué el modo, sino el con a o mismo, es o es, el hecho, el
lú.
pun o de conjuncion en que ienen á encon a se los dos con ayen es
al ealiza y conc e a la espec i a capacidad que ienen uno y o o?
Lo cual quie e deci que son comple amen e indi isos es os dos ele-
men os, y que el sepa a los es una abs accion que no puede lle a sino
al o malismo á que condujo á los omanos.
Y no hay que con undi , como hace Laboulaye, es a cues ion con
la de la necesidad de que sea pública la condicion de la p opiedad,
po que una cosa es la de esol e si pa a que nazca el
jus in e
es con-
dicion esencial la adicion, y o a, la de la con eniencia ó necesidad
de que se hagan públicas odas las mu aciones de la p opiedad, odas
las as o maciones que expe imen a. P ecisamen e es a publicidad,
base hoy del égimen hipo eca io que se lle a á cabo po medio del
Regis o de la p opiedad, nació de que la azon p ime a y undamen-
al de la dis incion en e los de echos
in e y ad em,
es la de se en
los unos el suje o pasi o una pe sona de e minada, y se lo, en los
o os, odos; y pa a que odos espe en ese de echo, se hace p ecisa la
publicidad del mismo, mien as que no hay semejan e necesidad en
el o o caso (a).
(a) Hay que no a que Laboulaye publicó su lib o en el año 1850, y que po la ley
de 23 de Ma zo de 1855 odos los ac os de en a de inmuebles han de asc ibi se en
el Regis o de la p opiedad en F ancia, sin lo cual no pueden hace se ale con a

118

EL FUNDAMENTO JURÍDICO.
os po olun ad de las pa es, ya pa a sus ines indi idua-.
Po lo demás, nada di emos de la ase e acion de Laboulaye al su-
pone que el Es ado iene un in e és peculia espec o de la p opie-
dad, que no exis e cuando se a a del
de echo
de obligaciones, po -
que apa e de que no son ni undamen ales, ni cons an es, ni uni e -
sales esas elaciones en e la p opiedad y los de echos polí icos, pa a
comp ende lo a en u ado de semejan e a i macion, bas a a ende á.
la impo ancia que ha adqui ido en nues os iempos la iqueza que.
consis e en alo es pendien es de obligacion, como c édi os, e c., así
como es un e o mani ies o deci que el de echo de obligaciones sólo
alcanza un alo indi idual que no in e esa á los e ce os á quienes
no concie ne la obligacion, pues o que ahí es á pa a demos a lo
con a io la solida idad de la ida económica, en cuya i ud la.
quieb a de una casa de come cio de Nue a-Yo k deja sen i sus e ec-
os ins an áneamen e en Lónd es, Ams e dan y Ba celona.
Nada di emos ampoco del empeño de La e ié e en hace a anca
es a dis incion de la que es ablece en e el ó den in e no y el ex e no,
en e la olun ad y la exp esion, pues que, como ya hemos dicho,
lejos de se base de la di e encia en e la asmision de unos y o os
de echos, alcanza, po su misma gene alidad, así á la p opiedad como
á las obligaciones. Po que no se a a de ese dualismo que se encuen-
a en oda asmision de de echo, sino de aquella peculia idad en
cuya i ud los omanos aplicaban es a eo ía del
í ulo
y del
modo
sólo á la adqui idn de los de echos eales, pues que la cues ion queda
educida á es os é minos conc e os: ¿Hay
una
di e encia esencial
en e la asmision de un c édi o y la de una inca? Y aún puede p e-
cisa se más el ejemplo, diciendo: ¿La hay en e un c édi o simple
y
sencillo
y un c édi o hipo eca io? Es e iden e que sólo po el con a-
o se as ie e el c édi o en uno y o o caso. Pe o se dice: es que no es
lo mismo cuando se a a de la inca, po que és a es ya una cosa co -
po al y en ella cabe la en ega ó adicion que no es posible espec o
de la hipo eca. En es o se e el o igen del e o de los omanos, el
cual, si consis e, de una pa e, en el alo singula ísimo que dan al
elemen o ex e io del De echo, jun o con el que a ibuyen á las o -
e ce o; así
q
ue pa ece ealizado el anuncio hecho po el ilus e publicis a. Pe o nó-
ese que si bien
p
a ece, como dice La e ié e, que a endiendo al in e és de los e ce-
os se ha uel o al
p
incipio omano con es a ley sob e la ansc ipcion, sólo con o-
ma en cuen a esa misma ci cuns ancia, que ha mo i ado
el
que se llame á la ley Hi-
p
o eca ia mode na
ley de e ce ía,
queda des i uado esencialmen e el p incipio o-
mano:
p
ues o
q
ue, en an o no apa ece el e ce o, dicho se es á que ige el p incipio
del Código Napoleon, segun el cual, se as ie e
la
p opiedad sólo po i ud de la
obligacion.
1i›
INFORMACION DE LAS REL. JUR. EN EL ESPACIO Y EL TIEMPO.
119
les, ya pa a un in social,
y
conside a se la o ma en sí mis-
ma como undamen o, del cual se de i an o as elaciones
ju ídicas, segun e emos al a a de los con a os o ma-
les (1).
CAPÍTULO IV.
INFORMACION DE LAS RELACIONES JURÍDICAS EN EL
ESPACIO Y EL TIEMPO.
§.
18.—En el espacio.
Los ac os de olun ad
y
las elaciones de de echo apa e-
cen como odas las cosas humanas en la o ma del iempo
y
del espacio, o mas que no undan, sino de e minan y modi-
ican an sólo
y
en cie os espec os aquellas elaciones cuya
e dade a azon se halla siemp e en una es e a más p o-
unda.
1)
Las elaciones de espacio ienen impo ancia ju ídica
especialmen e:
a)
á causa del domicilio, que debe dis ingui -
se del luga de esidencia en que se es ablece una pe sona
du an e algun iempo, pe o sin in encion de i i allí pe ma-
nen emen e, así como de la localidad donde uno se halla po
me o acciden e (2);
b) y
po la p esencia
y
ausencia, en pa -
icula pa a los con a os
y
la p esc ipcion.
§.
18.
bis
—En el iempo.
2)
Las elaciones de iempo eje cen un in lujo mayo ,
aún sob e las ju ídicas, las cuales ampo co se undan, sin
malidades, pues o que no hay que ol ida que la
adicion
no alia
pa a ellos po lo que es en sí, sino po lo que enia de o mula ia, al
modo, aunque en meno g ado, que la mancipacion, nace, de o a, de
la con usion que hacian en e la cosa y el de echo.—(A.)
(1) V. §.
42, B.
(2)
Co esponde á nues os anseun es.--(.N
T.)
120 INFORDMACION DE LAS REL. JUR. EN EL ESPACIO Y EL TIEMPO.
emba go, en aquel (segun el conocido y exac o adagio:
quamquam nihil ex
empo e
i , emen nihil nisi in empo-
e
go,
sino que en él nacen, se desen uel en y cesan. Es
un p incipio gene al que los de echos y las obligaciones han
de ealiza se á su debido iempo, é impo a, á causa de las
consecuencias que puedan sob e eni ( . g ., la p esc ip-
cion), que se ealicen empo almen e (en el iempo). Toda
conduc a en con a io cae bajo el concep o gene al de la
negligencia,
la cual es de es clases:
a)
La negligencia injus a en el cumplimien o de una
obligacion ju ídica se llama
mo a y
puede ene luga , an o
po pa e del ac eedo
(mo a accipiendi),
como del deudo
(mo a sol endi).
b)
La negligencia en hace ale un de echo an e los
ibunales, y po an o el de demanda , iene po conse-
cuencia la p esc ipcion de la accion
( empo alis p aes-
c ip io) .
c)
La negligencia en el eje cicio de los de echos eales,
po una de las pa es,
y su eje cicio median e hechos, po la
o a, ae consigo en cie as condiciones, po una pa e, la
pé dida, y po o a, la adquisicion de un de echo, median e _
la p esc ipcion ex in i a
y
la adquisi i a, llamada ambien
usucapion.—En el concep o de la adquisicion se comp enden
ecuen emen e, an o la p esc ipcion de las acciones como
la usucapion; pe o es as especies deben dis ingui se exac a-
men e en la idea y en el nomb e (1) .
Se ha designado como una especie pa icula de p esc ip-
cion la llamada
inmemo ial,
que nada iene de comun, sin
emba go, con las especies que acabamos de indica . En e ec-
(1) PUCHTA
dice en sus
Lecciones (Vo less, §.
73): "Se ha a ado
la
p
esc ipcion como una e dade a ins i ucion de De echo, no sien-
do en ealidad más que un nomb e colec i o
y
a bi a io pa a ins i-
uciones o almen e di e sas,
DE LA PROTECCION DE LOS DERECHOS.

121
o, ella no ele a á es ado de de echo un es ado que has a
en onces e a sólo de hecho, sino que iene exclusi amen e
á ocupa el luga de la p ueba de que la si uacion que se
discu e habia comenzado en i ud de un i ulo ju ídico y
que, po lo an o, había exis ido has a en onces con ca ác e
ju ídico. Así es que, pa a es a p esc ipcion, no se exije, ni
jus o i ulo, ni buena é. Las legislaciones mode nas no e-
conocen la p esc ipcion inmemo ial.
CAPÍTULO V.
DE LA. PROTECCION DE LOS DERECHOS.
W
§. 19.—P incipio gene al.
Los de echos que subsis en po sí mismos, necesi an se
ambien ampa ados en su eje cicio con a oda in accion,
ya me amen e
posible,
ya
e ec i a.
Pa a la p ime a clase,
se dan en el de echo cauciones, bien po medio de negocios
p i ados (hipo eca, ianza), bien po medio de disposiciones
judiciales
(missio in possessionem,
a es o , emba go).—
Las in acciones e ec i as se emedian po las acciones que
deben in e pone se an e los ibunales.
§.
19.
bis
De las acciones en pa icula .
1.
La accion en gene al.—Accion
es el medio de pe se-
gui sus an i amen e un de echo an e los ibunales. La a-
cul ad de in e pone es e ecu so, cons i uye de echo de in-
en a la accion (1). En la accion y su de echo co espon-
dien e, hay que dis ingui :
a)
el
undamen o
que adica en el
(1)
En
aleman
Klage eclz ,
li e almen e de echo de accion, acul-
ad de in e pone la, de echo de demanda .—(N.
T.)
DE LA POSESION.
cion se p o ege ambien en la o ganizacion polí ica, á lo mé-
nos p o isionalmen e, has a que se decida la cues ion de De-
echo en p ó ó en con a del poseedo , y aun en cie os casos
(usucapion)
puede conduci al de echo mismo.
La azon de es e ampa o de la posesion como elacion,
que inmedia amen e sólo iene un alo subje i o, se halla en
la signi icacion ju ídica de la pe sonalidad y de su luga en
el ó den gene al del De echo. Pues el Es ado iene que eco-
noce en cada pe sona la libe ad de in o ma su ida ju í-
dica, una es e a de lib e ac i idad, como cada pe sona á su
ez iene que egula con o me á su olun ad sus elaciones
y es ablece las en la debida subo dinacion al de echo obje i-
o: po donde el Es ado ha de
supone
(segun el p incipio
é ico ju ídico,
quilibe p aesumi u bonos ac jus us do iec
p obe u con a ium)
que odo aquel que se halla en pose-
sion no o ia, se halla ambien en la jus a elacion con el de-
echo obje i o. La pe sonalidad, en su lib e accion den o
del De echo, es una base de es e ó den, po lo cual debe
p o egé sela en su elacion inmedia a con un obje o ju ídico.
Es a opinion é in encion subje i a de un de echo, no sólo
ha de ale en
la
es e a p i ada, sino ambien en muchas
elaciones polí icas, a ándose del eje cicio de un de echo
po pa e de una pe sona indi idual ó mo al; y el ó den
y
del suelo omano y de los modos de adqui i , y que se ampa a po
medio de los
in e dic os.
Así que, ecouociendo que hay g ande ana-
logia en e una y o a cosa y que ambas ienen de coman el se ic-
ciones empleadas po el P e o pa a sa is ace las nue as exigencias
de la ida social, sin des ui los p incipios undamen ales del de e-
cho ci il de Roma, p ueba de que son cosas di e en es, es que al paso
que la dis incion en e el dominio
qui i a io y
el
boni a io
ué bo -
ándose has a desapa ece po comple o en iempo de Jus iniano,
pues que ya en onces ni siquie a se habla de ella, la dis incion en e
la
p opiedad
y la
posesion
no sólo subsis ió, sino que con inúa y con-
inua á cons an e y pe pé uamen ©, po que es esencial y no debida a
me as ci cus ancias his ó icas.—(A.)
128

,
,^.
.
DE
LA
POSESION.

129
ma cha o denada de la comunion del Es ado exigen ambien
en cie os casos el man enimien o p o isional del es ado po-
seso io has a que se decida la cues ion de De echo. Aun á
aquel que usu pa el pode sup emo, se aplica es e mismo
p incipio, pe o necesi ando legi ima se á su ez po medio
de algun econocimien o gene al in e io ó ex e io en al-
guna o ma obje i a de De echo (1). Po úl imo, la oma
y
es ado de posesion ienen ambien impo ancia en el de echo
in e nacional, cuando una Po encia egula su elacion con
una cosa, segun su opinion subje i a, que sólo puede o de-
na se de un modo obje i o po el econocimien o de o as
Po encias.—De es a sue e, la elacion ju ídico-subje i a de
la posesion, pene a en odas las es e as del De echo.
Segun es os p incipios, podemos juzga lo que -hay de
(1) La necesidad de asegu a la con inuidad de la ida del Es a-
do sin in e upcion alguna, es el p incipio á que obedece el econoci-
mien o de odo gobie no de hecho bajo cie as condiciones, y su as-
o macion en gobie no de de echo, an luego como alcanza la legi i-
midad es ablecida en las o mas cons i ucionales p opias de cada Es-
ado. Es es e uno de los pun os de con ac o más delicados en e el
de echo polí ico in e no y el in e nacional. Las Po encias ci ilizadas
deben conside a
áci amen e
al gobie no de hecho como al gobie no,
an luego como lo equie e el cu so de sus elaciones y de los de echos
públicos; pe o á su econocimien o exp eso, o icial y solemne, debe
p ecede el de la legi imacion po la Nacion misma median e sus p o-
pias o mas, . g ., po un Pa lamen o, con ocado po el pode de
hecho. Es os p incipios no se cumplen oda ia en la mayo pa e de
los casos, ya e asando, ya adelan ando el econocimien o po in e-
eses o pes ó egois as, ó po cálculos miopes. En cuan o á qué deba
en ende se po gobie no de hecho, cues ion especialmen e g a e en
iempos de e olucion ó de gue a ci il, di ie en g andemen e las opi-
niones de los au o es. Debe es ima se como comple amen e in undada
la que exige la posesion de la capi al del Es ado: pues donde quie a
que eside un pode que unciona no malmen e en la mayo pa e del
e i o io, allí debe econoce se la exis encia del gobie no de hecho. A
análogos p incipios deben some e se o as cues iones enlazadas con
es a.—(N.
T.)
TOMO III.

9
DE LA
POSESION.
e dad
y
de e o en o os modos de azona la posesion.
P escindiendo de las ideas an iguas, que conside aban la po-
sesion como una p opiedad p o isional
y
los in e dic os po-
seso ios como indicaciones p o isionales ambien, ó que
e e ian la p o eccion ju ídica de la posesion sólo al p inci-
pio de de echo público de que á nadie es líci o en el Es ado
hace se jus icia po su mano, iene einando desde la céle-
b e ob a de Sa igny la eo ía de que la posesion es un me o
hecho, una elacion pu amen e de
ac o.
Con a ella, apa e
de las objeciones de Thibau , ha hecho no a ace adamen e
Gans que odo de echo descansa en un hecho ó debe e e i -
se á él, debiendo concebi se, pues, la posesion como un de-
echo, aunque ela i o. Gans ele aba es a ela i idad, sin
emba go, siguiendo una e ónea eo ía ju ídica de Hegel,
á
p incipio de odas las elaciones de De echo. Sa igny, po el
con a io, p e endia halla en la posesion la misma elacion
de hecho que cons i uye la p opiedad en el De echo. Cie o
es que él indicó cómo el undamen o del ampa o de la pose-
sion se halla en la pe sonalidad; pe o e ó al pone lo, no en
su inmedia a elacion con la cosa, sino en la in iolabilidad
del
cue po,
concibiendo po es o la pe u bacion de la pose-
sion como un deli o. Puch a, que en su concepcion subje i-
a pone con e o al lado del de echo de la pe sonalidad, la
posesion como un «de echo en la p opia pe sona», e am-
bien la azon de la p o eccion poseso ia en la in iolabilidad
de la
olun ad,
que no sólo apa ece en la posesion, sino am-
bien en o as elaciones ju ídicas. Más ce ca se halla de la
e dad S ahl, que es ablece dicho undamen o en la in iola-
bilidad de la « elacion de hecho» que exis e en e una pe so-
na y una cosa (1). Pe o no es an o el hecho (al cual sin duda
se enlazan elaciones ju ídicas, pe o que jamás como al es
130
(1)
Filoso ia
del
De echo (Rech sphilosophie,
II,
p. 405).
DE LA
POSESIOI T.
de echo ni llega a se De echo), sino la
olun ad,
como cau-
sa de las elaciones lo que ha de p o eje se en su union ju-
ídico-subje i a con una cosa (1).
II.
P incipales equisi os que nacen del concep o de la
(1)
ROEDER,
P incipios de De echo na u al (G undziige des Na-
u ech s,
u, p. 250, e c., 1863), hace consis i la azon de la p o ec-
,
cion poseso ia con odos sus bene icios en el de echo p ima io de la
pe sonalidad, que obliga á epu a in achable la conduc a del posee-
do , mien as no se le p uebe lo con a io, es o es, en el mismo p inci-
pio:
quidlibe p aesumi u jus us.—
THIBAUT,
ZACHARIAE
y o os mu-
chos con o man más ó ménos con Roede y Ah ens en es a doc ina.
--GóNNER, en su lib o
Sob e la Filoso ía del De echo posi i o p i a-
do (Zü Philosophie des posi i en P i a ech s,
1827, p. 16) añade
que, segun el cu so na u al de la ida, las cosas son poseidas po sus
p opie a ios; siendo la p o eccion poseso ia p o eccion, po an o, de
la que se p esume p opiedad.—BORNEMANN en su
Exposicion sis e-
má ica del De echo ci il p usiano (Sys ema ische Da s ellung des
p eussischen Ci il ech s,
2.
a
ed.,
I,
p. 488 y siguien es), con adice
Cambien las ideas de Sa igny (a).—La p o eccion poseso ia se unda
,
en ealidad en la p esuncion de p opiedad, po se oda posesion un
elemen o in eg an e de la p opiedad misma, de la cual po es o puede
deci
GOENNER
que es un signo: pues el concep o de la posesion es el
de la sumision de una condicion 6 de un bien cualquie a (pe enezca
b no á la es e a económica, ó sea del llamado de echo de bienes), á la
es e a de ac i idad del suje o, que sólo de es a sue e puede ap o e-
cha los medios que el obje o le p es a pa a los ines aciónales de su.
ida.—La p o eccion poseso ia es únicamen e un caso pa icula de
la doc ina de las p esunciones ju ídicas.—(N.
T.)
(a)
Ihe ing clasi ica en su ob a sob e es a ins i ucion las nume osas eo ías
idea-
das
pa a explica el undamen o de la posesion, del siguien e modo: I.—
Teo ías
elcg-
i as
que se undan, no en la posesion misma, sino en o as ins i uciones
ó conside-
aciones ex añas á la posesion:
1)
en la necesidad de impedi la iolencia;
a)
de e-
cho p i ado que oca al poseedo : la pe u bacion es un deli o con a és e (Sa igny),
b) de echo público: aquella es un a en ado con a el ó den público (Rudo ); 2)
na-
-die puede ence á o o si no iene. mo i o pa a alega mejo de echo (Thibau ); 3)
en
el p i ilegio de la
i ep ochabilidad,
en i ud
del
cual se debe admi i que el
que puede ene un de echo á la posesion, lo iene ealmen e (Rode );
4) en
la p o-
piedad; a) como p opiedad p obable ó posible (opinien an igua), b) como p opiedad
que comienza (Gans),
e)
como
complemen o necesa io de la p o eccion
de la p opie-
dad
(Ihe ing). II.—Teo ías
absolu as,
que conside an la posesion en sí misma
y
po sí
misma y segun las cuales: 1) es la olun ad inco po ada á la ma e ia (( ans, Puch a);
2) si e pa a el cumplimien o del des ino uni e sal del pa imonio (S ahl); su
in es
conse a el es ado de hecho en las cosas.—(A.)
131
DE LA POSESION.
posesion.
—La
posesion exige: 1) Posibilidad de la mani es-
acion inmedia a de la olun ad de una pe sona po espec o
á un obje o, y po an o de su accion, pode ó dominio;
2)
Volun ad ó in encion de eje ce en el obje o un de echo
pa a uno mismo, po lo cual se dis ingue la posesion de la
me a enencia
(de en io),
no pues po que la de encion sea
una elacion me amen e ísica y de hecho, oda ez que su-
pone ya olun ad po espec o al obje o (como B uns (1) ha
mos ado cla amen e con a la doc ina usual), sino po que
el poseedo de iene la cosa
pa a sí
en su p opio nomb e;.
3)
Posibilidad de eje ce con epe icion el de echo sob e
aquel obje o, pues los de echos que se eje ci an po una sola
ez, como los más de los que nacen del de echo de obliga-
ciones, se ex inguen en aquel pun o
y
no equie en ul e io
p o eccion.
III.
Es e a del concep o de la posesion.—Aplícase
es e
concep o á oda clase de elaciones con al que pe mi an un
eje cicio epe ido, po consiguien e: 1) A odos los de echos
eales, á la p opiedad en sus di e sos modos, á las se idum-
b es
y
á los de echos de p enda é hipo eca; 2) En el de echo
de obligaciones, á las de ac o con inuo, . g ., en as
y
alimen os; 3) En el de echo de pe sonalidad
y
amilia, á
aquellos que se e ie en al es ado ci il
y
cumplen aquella
condicion de la pe manencia del uso, . g ., al ca ác e de
un hijo con espec o á las pe sonas conside adas has a en-
onces como sus pad es; si bien, cuando en es as elaciones
pe sonales,
y
más especialmen e en las de amilia, la p o ec-
cion poseso ia no uese jus a en si
y
pudiese in ingi la
mo al, debe el juez modi ica la po es e espe o
y
aun ne-
ga la (2). A es as es clases de elaciones se ha aplicado
(1)
De echo de posesion (R. des Besi zes),
p. 466.
(2)
BRUNS,
o.
c.,
p.
496.
La dis incion habi ual que admi e ambien
B uns en e la posesion de
cosas
y la de
de echos
no es posible consi-
132
i
CLASES DE POSESION.

133
undadamen e, po la p ác ica al ménos, has a el siglo XVIII,
el concep o de la posesion así como po los es códigos mo-
de nos (1),
y
odo in en o de limi a la se es ella á siemp e
con a la concepcion ju ídica que ha llegado á p e alece
has a en el uso del lenguaje.
§.
20.
bis
—Clases de posesion.
La posesion se de e mina po el in que en ella se pe si-
gue, bajo cie as condiciones que o denan las elaciones de
con o midad con aquel. Nace de aquí el
de echo de pose-
sion; y
pudiendo se el in doble ya limi ado á la p o eccion
poseso ia, ya más comp ensi o, el de la usucapion, nacen
de aquí dos modos p incipales de posesion, la posesion de
p o eccion ó de in e dic os
y
la de usucapion
m
y dos clases
di e sas, de echos poseso ios. Las condiciones que concu -
en en gene al en una
y
o a clase de de echos son:
a)
la
al a de icio (la «since idad» del Codigo au iaco);
b)
buena
é;
y c)
jus o í ulo. F ecuen emen e se han is o en esas con-
diciones o as an as especies de p opiedad; pe o excepcion
hecha de la segunda en cie as elaciones no ienen alo
alguno po sí mismas, sino solo con espec o á los dos ines
y
modos indicados.
I.—La posesion que p e ende me amen e la p o eccion in-
e ina, se halla con azon some ida á la condicion de ménos
de a la exac a: pues la posesion no se e ie e
á
una cosa como al, sino
á una
elacion
ju ídico-subje i a con ella
y
pa a la cual se pide
am-
pa o. En la posesion de p opiedad, segan ambien econoce B uns
(p.
478)
hay solo posesion del pode ó dominio sob e la cosa, como
acon ece ambien en las se idumb es, aunque limi adamen e,
y como
en la posesion de obligaciones se ampa a el pode (po segui el dicho
comun) sob e ac os agenos.
(1) Alude el au o
á
los códigos ancés, p usiano y aus ia-
co.—(N. T.)

134

CLASES DE POSESION.
impo anci
a
, que es la al a de icio, es o es, que el poseedo .
no haya llegado á la posesion po medio de la iolencia, la.
as úcia á de una mane a ocul a ó po el a o ,
( i,
cla o, p e-
ca io),
siendo, pues, la posesion sin icio la única que dá de-
echo á la p o eccion ju ídica. Los medios de es a p o eccion
son los in e dic os pa a man ene la
y
ecob a la
(in e dic a
e inendae e ecupe andae possessionis)..
II.—La posesion pa a usucapi exige condiciones más
igo osas, á causa de la mayo ampli ud del in, pues que
aquí la posesion debe lle a al de echo pleno. Dichas condi-
ciones pa a la
usucapion o dina ia
son la buena
é,
jus o í-
ulo
y
cie a du acion; en la ex ao dina ia, es a du acion es
mayo
y
se p escinde del jus o í ulo, pe o nunca de la buena
é,
que el de echo omano exigia sólo pa a el comienzo de la.
posesion,
miu
i
as que el canónico
y
los códigos mode nos,
excep uando ^i ancés, la equie en po odo el iempo que
P

^

q

P

P
debe du a . La
bona Pides
consis e en la con iccion, engen-
d ada po azones e osímiles, de habe adqui ido un de echo
sob e el obje o;
y
el
jus os i ulas,
en un undamen o ju í-
dico capaz de asmi i el de echo, . g ., la comp a, la do-
nacion, la he encia. Un poseedo puede, po an o, ene jus-
o i ulo
y
ca ece de buena é; po ejemplo, el que comp a
á sabiendas una cosa obada es poseedo de mala é, pe o con
el jus o i ulo de la comp a- en a,
y,
po el con a io, se pue-
de ene buena é
y
al a el jus o í ulo, como acon ece al
usu uc ua io que p e ende ex ende su de echo más allá de
los lími es de su usu uc o, c eyendo que no los aspasa.
III.—A la buena é del poseedo han enlazado las leyes, en
más ó ménos ex ension, impo an es consecuencias que se
e ie en á la elacion subje i a del poseedo con la cosa y
que suelen llama se, po an onomasia, de echos pa icula-
es del poseedo de buena é. Así, el Código aus iaco
(1)
es-
0)
V. §.
329.
CLASES DE POSESION.

135
ablece que el poseedo de buena é «puede ya, po sóla es a
azon, usa , consumi y aun des ui (1) la cosa que posee,
á su olun ad
y
sin esponsabilidad alguna»; consecuencia
que pod ia llama se posesion ú il de buena é.
IV.—Conside emos es os modos de la posesion en las di-
e s •s es e as ju ídicas á que pueden aplica se,
y
de hecho
se aplican, siguiendo los códigos mode nos una concepcion
más ámplia que la del de echo omano.
a)
La posesion que dá luga á in e dic os, segun los es
códigos mode nos, se ha de aplica á oda clase de elacio-
nes pe sonales, eales
y
de obligaciones donde cabe un es a-
do de posesion.
b)
La posesion que p oduce usucapion debe limi a se,
con los omanos, á los de echos eales (p opiedad
y ju a in
e aliena,
implicando una con usion de ines comple amen-
e di e sos el in en o de deduci , de la posesion que p oduce
la me a p o eccion, la usucapion in oducida excepcional-
men e po espec o á la segu idad del come cio de los bienes
de o una. En las elaciones pe sonales, pues, aun allí donde
puede admi i se posesion, á causa de la epe icion de se i-
cios ( . g . , en las en as), debe exclui se la usucapion,
con a lo que o dena el
Land ech
p usiano.
c)
La posesion ú il, de buena é puede aplica se en odo
el de echo de bienes.
V.—Pa a la p o eccion de la posesion, po medio de las ac-
ciones poseso ias (in e dic os) se halla es ablecido ambien
un p ocedimien o especial
y
suma io (el
possesso ium)
po
(1) Del ca ác e ju ídico
subje i o
á que aluden las palab as usin
esponsabilidad., nace la decision nega i a de la cues ion sob e
si
los
de echos de se idumb e, p enda é hipo eca, cons i uidos po el po-
seedo de buena é en la cosa, ienen ó no e icacia con a el e dade o
dueño despees de acabada la posesion: ambien el de echo omano
la decide en el mismo sen ido.
136

HISTORIA DE LA TEORÍA DE LA POSESION.
oposicion al
pe i o ium.
El de echo omano, que conside aba
la posesion en sí abs ac amen e, p escindiendo de su ela-
cion ín ima con la p opiedad
y
el de echo, dis inguia ambien
ambos p ocedimien os igo osamen e; la ju isp udencia ale-
mana, po el con a io, apoyada en el de echo ge mano
y
el
canónico, ha man enido el ínculo de la posesion con el de e-
cho obje i o, de donde esul a:
a)
que con a la accion pose-
so ia se admi e la con es acion líquida del de echo;
b)
que
pueden combina se el
possesso ium y elpe i o ium,
en cuan-
o conducen al mismo in.
Segun la eo ía que acabamos de desen ol e , la posesion
iene su luga en la pa e gene al.
§.
20.
e —
Obse acion his ó ica sob e la eo ía de la
posesion (1).
El de echo omano es el p ime o que ha expues o con
i-
go
la dis incion en e la posesio1
y
el de echo con espec o
á la p opiedad. En p ime é mino, limi ó la posesion á las
cosas co po ales como obje os de p opiedad, le dió luego
una
aplicacion po
analogia (quasi possessio)
en los de echos ea-
les, á lo ménos indudablemen e en las se idumb es. La
aplicacion de la posesion á los de echos eales, así como la
apa icion de una doble posesion con dis in os ines, á sabe :
la posesion pa a usucapi del deudo hipo eca io
y
de la
posesion pa a in e dic os del ac eedo hipo eca io ambas
en
una misma cosa, hab ia podido conduci á la ju isp udencia
(1)
El au o pone odo es e pá a o po no a; pe o su impo ancia
y la conexion di ec a que iene con el asun o, pa ecen da le de echo á
inclui lo
en el ex o, no siendo en ealidad un simple escolio ó dig e-
sion. En gene al, la di ision en pá a os no es muy sis emá ica en el
o iginal, y á eces, como sucede en es e capí ulo, la, hemos ec i icado,
sin in oduci po es o a iadon esencial alguna en las ideas del
au o .—(N.
T.)
HISTORIA DE
LA
TEORÍA DE LA POSESION.

137
omana á un concep o supe io de la posesion, si no hubie a
e ado el camino po el ácil
y
cómodo expedien e del
quasi.
Al de echo canónico le es aba ese ado el desa ollo más
impo an e de es e concep o. P ime amen e aplicó la posesion
de de echos á los episcopales: así acon eció en el Concilio VI
de Ca ago (419), es deci , en un iempo en que no podia
exis i aún el in lujo de las ideas del de echo ge mánico,
con a lo que muchas eces se ha supues o, en la eo ía de la
posesion. Una segunda ex ension de las acciones poseso ias
se in odujo po la
excep io spolii,
especialmen e in oducida
po las alsas dec e ales, pe o que el dec e o de G aciano, la
glosa á és e
y
la p ác ica canónica eduje on al sencillo p e-
cep o de que quien pie de una cosa agena po una injus icia
cualquie a come ida po o o pueda pedi siemp e su es i-
ucion absolu a. La
condi io,
que se sacó de aquí, combinó
las en ajas de las di e sas acciones omanas é hizo que se
pudie a p escindi de ellas (1). Pe o indebidamen e se aplicó
a
A
;

la posesion ambien á las elaciones de amilia, .
g .,
al
11
ma imonio, en cuyas demandas se in odujo la dis incion
del
possesso ium
y
el
pe i o ium,
cuando sólo conside acio-
nes supe io es mo ales debe ían habe se ido de c i e io.
En las dec e ales de los siglos XII
y
XIII se desen ol ió es-
pecialmen e la eo ía de la posesion de los de echos, mien as
se seguían en g an pa e las huellas de los omanos en la
posesion de la p opiedad.
Sólo los glosado es es au a on e dade amen e la eo ía
omana de la posesion; pe o el in lujo del de echo canónico
e a isible en ella. En el siglo XIV es ablecie on los ju iscon-
sul os i alianos el p incipio de que en odos los
ju a inco -
po ali
en que uese posible se admi iese la posesion
y
la p o-
eccion poseso ia, sin dis ingui sí pe enecían al de echo
público ó al p i ado, al de pe sonas ó al de bienes.
(1)
BRUNS, o.
C.,
p. 170.
144

DERECHO DE LAS PERSONAS, EN GENERAL.
e na
y
las p e ensiones
y
o1ligaciones se hallan igual-
men e en idén ica elacion del suje o como agen e olun a-
io con el obje o.
Así se hallan eunidos odos los elemen os del De echo,
mas debiendo econoce és e á odos los cí culos de la pe -
sonalidad una es e a de lib e accion, en la cual pa a nada
iene que in e eni el pode cen al del Es ado, ni po los
ibunáles, ni po la Adminis acion; muchas de las injus i-
cias que una pe sona come e con a sí misma, ienen que
queda some idas exclusi amen e á su conciencia mo al
y
ju ídica, sin pode se ex e io men e penadas; aunque o as,
que la conciencia pública econoce en absolu o como ales
injus icias, ó que lo son ambien en algun espec o pa a los
ines del Es ado, es án suje as á pena, .
g .,
la mu ilacion
de la mano pa a lib a se del se icio mili a . La cues ion es-
iba en de e mina los lími es en e la es e a p i ada
y
la
pública, lími es que se es ablecen ambien segun el sen ido
mo al
y
ju ídico del pueblo y su g ado de cul u a (1).
Con o me á es as conside aciones, podemos es ablece
los siguien es p incipios:
1)
Hay un de echo de las pe sonas que nace me amen e
de la exis encia
y
na u aleza de la pe sonalidad misma.
2)
Hay ambien una mul i ud de de echos de es a clase,
que o man an as especies como elemen os p incipales exis-
en, acul ades
y
endencias esenciales de la ac i idad huma-
na, de e minadas po los ines de la ida (2).
3)
Es as especies p incipales de de echos, nacidos de la
pe sonalidad humana, son comunes á odos los sé es acio-
nales y co po ales, cons i uyendo, po an o, un de echo
gene al
de las pe sonas, el cual, con excepcion de lo que se
1
(1)
V. p.
66.
(2)
V. §.
21.

É
DERECHO DE LAS PERSONAS, EN GENERAL.

145
e ie e al elemen o ísico (1) ab aza ambien á las pe sonas
ju ídicas en sus más impo an es
y
uni e sales p incipios.
4)
Los de echos de las pe sonas se eje ci an:
a)
po la
pe sona misma pa a aquellos ines que puede pe segui sin
la coope acion de los demás,
y
en los cuales, cabe que ob e
jus a é injus amen e consigo mismo;
b)
en 'mú ua accion
con los demás homb es, que á lo ménos es án obligados
á
una conduc a nega i a, abs eniéndose de pe u ba les é in-
adi su es e a.
5)
No el de echo mismo, sino su eje cicio, se de e mina
y
aun á eces se limi a y has a se impide po las leyes, á las
cuales, como o mas esenciales del De echo, oda pe sona ha
de obedece , en el caso en que no in ada el de echo sag ado
del espí i u ( .
g .,
espec o de la eligion): pues en onces
debe cada cual examina si ha de obedece más á Dios que á
los homb es, some iéndose al p opio iempo á la pena legal.
Po impo an e que sea que el De echo eciba una sancion
o mal po medio de la ley, odo legislado necesi a desecha
la p e ension de que la ley po sí misma pueda hace que una
cosa sea jus a ó injus a.
6)
Los de echos de las pe sonas son absolu os, po nace
(1) Es a exclusion es demasiado absolu a. Sin duda, como ha di-
cho Sa igny, nadie pensa á en acusa á un hospi al de bigamia; pe o
de es o
á
nega le una ida co po al y ísica con sn de echo co espon-
dien e, media un abismo. Lo que debe nega se á la pe sona social, son
aquellas elaciones de ida es ic amen e peculia es del indi iduo,
o a sean ísicas, o a espi i uales. La capacidad de delinqui , po
ejemplo, el aude, la ing a i ud, nada ienen de ísico en su ín ima
na u aleza; y sin emba go, son p i a i as del indi iduo. Po el con-
a io, si debie a exclui se del de echo de pe sonalidad el elemen o
ísico de las pe sonas sociales, ¿cómo pod ian ene una ida económi-
ca y un de echo anejo
á
ella (de echo de bienes), absolu amen e in-
dispensable pa a cumpli sus ines? Es e les se ia de odo pun o in-
ú il, si la pe sona social uese una en idad pu amen e espi i ual
y
sin
necesidades ma e iales.—(N.
T.)
TOMO III.

10
•
146

DERECHO DE LAS PERSONAS, EN GENERAL.
inmedia amen e de la pe sonalidad y subsis i sin la suposi-
cion de ac o alguno po pa e del suje o ó de o os: se llaman
ambien de echos undamen ales, po se la base de odos
los dichos de i ados, que siemp e se e ie en á uno de
aquellos.
7)
Hay de echos de pe sonalidad, e e en es á elaciones
pe sonales, que pueden se en endidas de di e so modo, se-
gun las ci cuns ancias,
y
sólo se o o gan po el de echo po-
si i o (1).
8)
Los de echos de las pe sonas son la base comun del
p i ado
y
del público, po se la pe sonalidad en gene al el
pun o de pa ida
y
el in de odo de echo.
(1) Ya en alguna o a ocasion se ha hecho no a el e o y abs ae-
cion que hay en admi i ins i uciones de "me o de echo posi i o,, ó
en o os é minos, que és e pueda
c ea
po sí y an e sí cosa alguna.
An es al con a io, su mision se educe á in o ma y consag a las
eglas ju ídicas que nacen de las elaciones eales y e ec i as, ó de
o a sue e, de los p incipios esenciales y cons i u i os del De echo,
con la modalidad indi idual en que los de e minan las necesidades
de la ida eal. Po lo que hace al de echo consue udina io, sólo una
concepcion abs ac a de la cos umb e, y aun de
la
ida oda, es capaz
de nega el con enido eal, los mo i os in e nos, las causas e icien es
de oda egla nacida po es e medio: siendo hoy p incipio indiscu i-
ble (á pesa de la opinion con a ia de Spence ) que, desde los más
ele ados símbolos y dogmas de la é en la his o ia de las eligiones,
has a los úl imos y más í olos po meno es de la moda en el es ido.
odo obedece á p incipio y mo i o in e nos, odo iene su. " azon de
se ., segun se dice: azon ín eg a y pu a, ó pa cial, de ec uosa y e -
ónea, pe o que bas a pa a aleja oda idea de cap icho y me o a bi-
io inexplicable. Y po lo que hace á las eglas ju ídicas es ablecidas
en o ma de ley, ampoco el legislado
debe
p escindi (ni en ealidad
y en el ondo
puede
hace lo de un modo absolu o) de los p incipios
his ó ico-esenciales, eó ico-p ác icos,
acionales,
en suma, que es á
llamado á p omulga en su ob a: no siendo és a, ni debiendo se lo,
a bi a ia c eacion de la olun ad nada, des i uida de inalidad y
con enido, sino el medio ju ídico pa a da , en su lími e
y á.
su mane-
a p opia, la más adecuada sa is accion posible á las necesidades
a-
cionales
de su iempo.—(N.
T.)
ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD.

147
22.—Especies pa icula es ú o ganismo del de echo de
•
pe sonalidad.
En el de echo de pe sonalidad se dis inguen a ias espe-
cies de de echos, segun las elaciones especiales de la ida:
especies gene ales á su ez, cada una de las cuales incluye
asimismo la posibilidad de muchos de echos pa icula es.
Así como aquellas elaciones, nacidas del p incipio uni a io
de la ida humana, o man un o ganismo de géne o, espe
cies é indi idualidades, así ambien el de echo de pe sonali-
dad o ece un o ganismo análogo den o de su unidad p o-
pia (1) . Aho a bien, la in o macion de nues as elaciones se
e i ica sob e una base de los dos elemen os de que cons a
nues a pe sonalidad: el supe io , di ino
y
absolu o, que se
e ela en la azon
y
en sus e e nos ines,
y
el indi idual que
'
se desen uel e en el espacio y el iempo; pe o ambos ele-
men os se hallan siemp e en ín ima combinacion y compene-
acion en noso os, de al sue e, que los ines absolu os,
aunque deben cons an emen e conside a se y pe segui se
como ales, muchas eces se limi an empo al
y
Iocalmen e
po la indi idualidad, la cual, á su ez, ha de es a pene a-
(1) V. sob e es o la de allada exposicion incluida en mi
Filoso a
del De echo (Rec7i sphil.
p.
345
á 431), donde el de echo de pe sona-
lidad se di ide en: 1) de echos po espec o á la pe sonalidad huma-
na en su in eg idad y en la composicion de los dos elemen os con e-
nidos en ella; 2) de echos e e en es á cada uno de es os elemen os
(espí i u
y
cue po) y á sa enlace en la ida; 3) de echos que concie nen
á las p opiedades undamen ales de la pe sonalidad, como igualdad y
desigualdad, libe ad y sociabilidad; 4) de echos ela i os á la lib e
mani es acion de nues as acul ades esenciales; 5) de echos que co -
esponden al ínculo é ico-o gánico de la ida. Todos es os de echos
se conside an allí como base coman del p i ado y el público.
—En
pa e han sido desen uel os con mayo ampli ud oda ia y más en
elacion con el de echo posi i o po
ROEDER
en su.
De echo na u al
(Na u ech ,
p.
109
á
19S.)
148

ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD.
da po un in supe io que inspi e á lo ini o
y
conc e o.—Se-
gun es o, hay dos p incipales especies de elaciones
y
de e-
chos: 1) elaciones inales
obje i as
y
de echos que á ellas
concie nen: 2) elaciones y de echos
indi iduales. Aquí, y
po espec o al de echo p i ado, podemos educi nos á es a
di ision
y
comenza con el exámen de la segunda especie,
debiendo eco da en es e pun o que las elaciones no son
po sí mismas de echos, sino que si en pa a que en ellas se
apoyen en cuan o se de e minan mú ua y condicionalmen e.
I.--
Relaciones indi iduales.
A. Examinemos an e odo es as elaciones en el indi i-
duo conside ado
en sí mismo.
1) El indi iduo humano debe conside a se como un sé
i o,
y
i o desde la concepcion has a la mue e misma. Con
el comienzo de su ida comienza ambien su capacidad de
De echo que le in is e ya desde en onces de de e minadas
p e ensiones. Así como su ida desde el p ime momen o
es á ampa ada po cie as p ecauciones ju ídicas
y
po el de-
echo c iminal, así ambien el e o en muchos casos, en los
cuales se a a de su en aja ( .
g .,
en las sucesiones), al-
canza de echos e en uales en la es e a p i ada pa a cuando
él nazca i o. De aquí, el p incipio omano:
qui in u e o es
pe inde ac i in ebus humanis esse cus odi u quo ies de ejus
commodis quae i u ,
en la le a del cual hay una iccion in-
necesa ia sin emba go, pues el de echo del
nasci u us
debe
en ende se como condicional, es deci , condicionado po el
n
acimien o.—Es e, que signi ica el comienzo de la ida inde-
pendien e del niño, median e su sepa acion del cue po de la
mad e, aunque sea sólo po un momen o
y
el niño mue a al
pun o, no indica el comienzo de la capacidad ju ídica, sino
el de la adquisicion de los de echos conc e os que e en ual-
ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD.

149
men e le co esponden,
y
es la condicion de una más ámplia
capacidad
y
acul ad ju ídicas.—Se ex inguen és as po la
mue e; pe o su ge muchas eces la duda de si una pe sona
i e oda ia, duda que las leyes posi i as han p e endido
e mina es ableciendo di e sas condiciones pa a la p esun-
cion de la mue e. Segun la p ác ica del de echo comun,
pa a da po mue a á una pe sona, debe ene po lo mé-
nos 70 años é igno a se su pa ade o du an e cinco ó más
años; la legislacion aus iaca exige una ausencia de 10
y
una
edad de 80.
2) Las peculia es di e encias esenciales en la ida ísica y
espi i ual del indi iduo, que no son de echos en sí mismas,
pe o á las cuales se enlazan elaciones j u ídicas (de echos
y
obligaciones) son:
a)
La di e encia de edad iene impo ancia ju ídica en los
es g ados siguien es: 1.°, la mayo ía, que segun el de e-
cho omano comienza á los 25 años cumplidos; segun el aus-
iaco y el p usiano á los 24; en F ancia y los Paises Rinia-
nos, en Ingla e a, Ba ie a, Sajonia
y
Hesse Da ms ad á los
21: el que no ha llegado á es a edad se llama meno
(mi-
no );
2.°, la pube ad, que comienza á los 14 años,
y
pa a
el sexo emenino, segun el de echo omano, á los 12, lla-
mándose impúbe (1) á aquel que no ha llegado á cumpli -
los; 3.°, la in ancia, que du a has a los sie e años.—Es as di e-
encias, po una pa e, modi ican la capacidad ju ídica en
gene al, es o es, la de e minan ul e io men e;
y
po o a,
dan luga en algunos casos á cie os de echos. En gene al,
los niños son i esponsables y no pueden adqui i de echos
ni obligaciones po sus
p opios
ac os, necesi ando siemp e
u ela. Los impúbe es, pe o que han cumplido sie e años, pue-
(1) Las palab as alemanas son
Miind igkei y Unmündigkei ,
que
á di e encia de
pube as,
p o ienen del
Mund, mundium,
p o eccion,
u ela en el sen ido ge mánico, segun se explicó ya en el
. u.--(H.
T.)

150

ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD.
den ya adqui i po sí mismos la posesion y, segun el Código
aus iaco, es ipula en p o echo suyo (1); pe o no pueden
obliga se ni empeo a su condicion sino sólo mejo a la. Los
meno es de edad, po el con a io, aunque po egla gene al
son ambien incapaces pa a con ae obligaciones po sí
solos, adquie en cie as acul ades pa icula es an luego
como han cumplido 14 años. La mayo ía p oduce la plena
capacidad de ob a .
b,
La di e encia de sexo que en el de echo omano, así
como en el an iguo de echo ge mánico enia g ande impo -
ancia, p oduce hoy an sólo muy co os e ec os (en Alema-
nia las muje es pueden con a a po si mismas). Sólo en
las elaciones de la ida pública, en la u ela, p ocu a, e cé-
e a, exis e mayo di e encia.
c) Las di e encias de es ado de salud co po al
y
espi i-
ual, como demencia, imbecilidad, locu a, enesí, no sup i-
men cie amen e la capacidad ju ídica, pe o sí la de ob a ,
excep o en los llamados in e alos lúcidos
(lucidez in e -
alla);
excepcion que, sin emba go, el de echo aus iaca
sólo admi e en cuan o al o o gamien o de es amen os (2). El.
loco, en cuan o á la disposicion de sus bienes, se equipa a al
decla ado p ódigo po los ibunales. Po úl imo, cie as im-
pe ecciones co po ales, como la de los ciegos, so do-mudos,,
y
o os, ienen ambien in luencia ju ídica.
B. Conside emos aho a las elaciones
ex e io es
del indi-
iduo.
1) El pa en esco es de es clases:
a) La consanguinidad, ó sea la elacion de a ias pe so-
nas, undada median e la gene acion y la comunidad de
sang e que de ella nace, puede se en línea ec a, en la cual,
á su ez, se dis inguen la pa e ascenden e ó la descenden e
(1)
V.
1.
865.
(2)
Y. §. 567.
ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD.

151
con espec o
á
cada de e minada pe sona ó en línea cola e-
al. El de echo omano
y
el canónico siguen di e sos p in-
cipios en el cómpu o de los g ados de pa en esco en la línea
cola e al, de e minándolos el p ime o po el núme o de las
gene aciones que median en e dos pe sonas,
( o sun g a-
des 2uod sun gene aciones)
mien as que el segundo es a-
blece la egIa de que en el mismo g ado en que la pe sona
de una línea—y en líneas desiguales la más lejana— iene
pa en esco con el ascendien e comun; en ese mismo g ado
lo iene con la pe sona de la o a línea. En las legislaciones
mode nas p eponde a el cómpu o del de echo omano.
b)
El llamado pa en esco legal nace po la adopcion, es o
es, po la admision de una pe sona en luga de hijo. Se-
gun los p incipios de la Iglesia ca ólica nace ambien un
pa en esco llamado espi i ual en e el bau izado
y
el con-
i mado
y
sus pad es, con el pad ino
y
el minis o del Sac a-
men o.
c)
La a inidad es la elacion en e uno de los esposos
y
los pa ien es consanguíneos del o o.
Del pa en esco na u al nacen los más impo an es de e-
chos y obligaciones, especialmen e en las sucesiones.
2) Las elaciones de clase que an o in luye on en el de-
echo p i ado aleman con espec o á las an iguas dis incio-
nes po el nacimien o (nobles, bu gueses
y
aldeanos) que el
de echo de las clases pa icula es se sob eponia al ci il
comun, han pe dido casi odo su alo en es e espec o, á
causa de la mode na endencia á esol e odo lo más posi-
ble las di e sas clases en una ciudadania gene al; sí bien el
a ículo 14 del Ac a de la Con ede acion Ge mánica asegu a
en odos los Es ados con ede ados cie as p e oga i as á la
al a nobleza. Pe o es una exigencia nacida de la necesidad
de o ganiza la sociedad, sus i ui á las an iguas clases las
na u ales, engend adas po las di e sas p o esiones
y
ines
152

ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD.
capi ales de la ida
y
desen ol e sus consiguien es es e as
de de echo p i ado.
De la ciudadanía polí ica (posesion de de echos polí icos)
nace oda ía á menudo una condicion pa a la adquisicion
y
eje cicio de cie os de echos p i ados; mas po egla gene-
al, en la es e a de és os los ex anje os se equipa an á los
na u ales (1).
II.—De echos ela i os á los ines gene ales de la ida y d
las p opiedades undamen ales y supe io es de la
pe sonalidad.
Los de echos de la pe sonalidad que se e ie en á los ines
uni e sales— eligion, mo alidad, ciencia, a e, educacion,
come cio é indus ia—y á sus p opiedades undamen a-
les, . g ., la libe ad
y
el hono , si es cie o que ienen
mucha más impo ancia en la es e a pública, in e esan am-
bien al de echo p i ado. En e ec o, de ellos se engend a pa a
cada pe sona en sí misma, cuan o pa a aquellas o as inclui-
das en su es e a p i ada y colocadas bajo su p o eccion
(hijos), la acul ad de ealiza ac os que se o ecen como con-
dicion pa a que mani ies en sus ideas eligiosas
y
mo ales, ó
pa a sa is ace la necesidad de ins ui se é ins ui la, ya po
sí p opio, ya median e lib os ú o as pe sonas, ó pa a adqui-
i bienes ma e iales, usa los
y
enagena los; ó, po úl imo,
pa a man ene su hono
y
libe ad. El de echo p i ado del
indi iduo ab aza ambien necesa iamen e la, casa, como lu-
ga pe manen e donde desen uel e su exis encia pa a
sí
mismo,
y
po es o los pueblos más nobles
y
aman es de su
libe ad han odeado siemp e con singula es ga an ías el de-
echo ocan e al domicilio, como una emanacion
y
ex ension
de pe sonalidad
en el espacio.
(1)
Código ci il aus iaco, §. 35.—Land ech, p usiano, a
41-45.
ESPECIES DEL DERECHO DE PERSONALIDAD .

153
De es os de echos los más impo an es en el p i ado son
los que se e ie en á la eligion, á la libe ad
y
al hono .
A.
Po espec o á la eligion, el Ac a de la Con ede acion
Ge mánica ha es ablecido la igualdad de de echos ci iles
y
polí icos en e los miemb os de las es con esiones c is ia-
nas en odos los Es ados con ede ados. Pe o la condicion ci-
il de los judios es di e sa oda ia en muchos Es ados,
á
causa de su eligion, cuyo lib e eje cicio se les econoce, sin
emba go.—El de echo p i ado conce nien e á la eligion
ab aza ambien así el de cambia de con esion eligiosa, con-
o me á sus con icciones, como el de eje ce , segun es as
mismas, odas las p ác icas eligiosas que su conciencia le
indique, den o de su casa. Mas pa a las p ác icas ex e io es
sociales puede impone el Es ado cie as condiciones, ya na-
cidas de la necesidad de man ene la coexis encia pací ica de
los di e sos cul os, ya de la conse acion
y
in del Es ado
mismo.
B.
Todos los Es ados que ca ecen de escla i ud
y
se i-
dumb e econocen hoy la libe ad de la pe sona como un
de echo undamen al humano, cuyas in acciones son obje o
de penalidad.
C.
El hono , que es de po sí un es ado de la ida mo al
de la pe sona, log a su de echo, po una pa e, cuando omi-
en los demás odas aquellas acciones que son con a ias al
espe o de aquella cualidad, así como ambien, en cie os ca-
sos le co esponde el de p opia de ensa, .
g .,
en las o ensas
al hono de la muje . De o a pa e, cons i uye una condi-
cion pa a el eje cicio de de e minados de echos, ya en el
o den p i ado, ya sob e odo en el público, en cuan o se e-
ie e al desempeño de unciones sociales ó in es idas con
au o idad. En el de echo comun ac ual, me ced al cambio
que han su ido las cos umb es, se aplican an sólo en una
es e a muy limi ada los p incipios del omano y del ge má-
•
256
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DERECHO DE SOCIEDAD.
saca on la u ela de su luga na u al en el de echo de ami-
lia, colocándola en e las obligaciones de negocios. La idea
de sociedad cónduce más allá del de echo de obligaciones
en su p opio
y
especial concep o (1) de egulado de las pa-
saje as elaciones pa imoniales, pues que mien as en és e
odo ínculo es po na u aleza ansi o io, mien as que la
in encion es di e sa en ambas pa es
y el
cumplimien o con-
duce á la disolucion, es la sociedad, po ;el con a io, la
e-
union de a ias pe sonas pa a la consecucion de un in
comun
po medio de p es aciones sociales.
Segun es a exac a nocion
gene al, la asociacion se puede p oduci de dos mane as:
1) po con a o, que es la más comun, pe o ambien 2) sin
con a o en e los miemb os singula es, po medio de o as
ci cuns ancias ó elaciones de la ida, como po ejemplo, la
necesidad que an es y aun hoy mismo exis e (2), de que un
ob e o o me pa e de una co po acion; como los hijos son
miemb os de la sociedad de la amilia
y
como los indi iduos
que nacen súbdi os de una Nacion pe enecen á la de e mi-
nada sociedad del Es ado, si bien en es e úl imo caso se ad-
mi e, con a eglo á la e ónea eo ía de los con a os, un á-
ci o acue do. La esencia de una sociedad no se de e mina
segu amen e po la o ma de su o igen, sino po su idea, su
obje o
y
su in.
II. La esencia ju ídica ó el ca ác e de la sociedad se
mani ies a en los siguien es pun os impo an es:
1. Po el in más ó ménos
pe manen e y gene al,
la socie-
dad
y
su de echo exceden de las elaciones ju ídicas, indi i-
duales y p i adas, á la es e a de la ida
y
de echo público,
(1)
V. §.
31.
(2)
Los g emios han sido sup imidos; pe o igen las elaciones
en e maes os, o iciales y ap endices leyes an iguas y usos adi-
cionales, sal o en lo e e en e á, ab ican es y ob e os, que ha sido
egulado en los úl imos iempos.—(A.)

DERECHO DE SOCIEDAD.
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257
de la cual iene á o ma un miemb o, de al sue e, que el
in se mani ies a como una pa e cons i u i a del sis ema de
necesidades
y
ines públicos,
y
á la ez como un elemen o
del o denamien o social público que en cada sociedad espe-
cial ob iene un ín imo complemen o
y a ec a una con o ma-
cion o gánica.
2.
De aquí se sigue que an o al ó den público, como á
la iqueza pública ambien, (los in e eses) co esponda una
pa icipacion ámplia
y
ele ada en la undacion, cons i ucion,
adminis acion
y
disolucion de la sociedad,
y
que deben eje -
ce en esos ac os un in lujo an g ande como el que se les
concede sob e las pasaje as elaciones me can iles. Po es o
cada sociedad
y
lo mismo las pe sonas mo ales
y
ju ídi-
cas (1), ienen un impo an e aspec o de de echo público,
cuyo
g
di e sos g ados dependen de la a iedad de elacio-
nes que cada clase de sociedad cumple
y
de la ex ension de
sus pode es y obligaciones. No puede, pues, compa a se la
ac i idad ó ges ion de una sociedad con la p opia de e mina-
cion que á las pe sonas singula es co esponde. Pues á
és as, po espe o al p incipio de la libe ad indi idual
y
á
consecuencia de la di icul ad de eje ce sob e ellas igilan-
cia y de di e encia , en la sucesion de los ac os ju ídicos, lo
que es mo al de lo que no lo es, ienen que consen í seles ó
no p ohibí seles acul ades que no pueden pe mi i se
á
una
sociedad, cuya adminis acion se halla some ida gene al-
men e á una igilancia social
y
á eces á una au o idad de-
pendien e del Es ado.
3.
Cada sociedad iene su cons i ucion (es a u os)
y
su
adminis acion.
El an iguo
a o ismopac ionem quam sibi elin e e dum
ne
quid ex publica lepe co umpan ,
ga an iza ju ídicamen e
(1) V. §. 23.
TOMO III.
1.7
258

DERECHO DE SOCIEDAD.
la au onomía
y
los in e eses públicos. Pe o no debe ol ida -
se que segun la ac ual mane a de cons i ui se las sociedades,
en modo alguno p oceden de un e dade o con a o ajus a-
do po el conjun o de los asociados, sino que se o man po
los llamados undado es, á los cuales se unen o os ( . g .,
po la emision de acciones). El Es ado iene, no obs an-
e, un in e és undamen al en que el ca ác e , si no de igual-
dad absolu a, á lo ménos de p opo cionalidad en e los só-
cios, no enga á des anece se en una adminis acion ó po
unos es a u os, abie a ú ocul amen e
oliga quicos,
que e-
duzcan á palab as huecas las de esponsabilidad, desa ollo
social y p e ision, pa a lo cual p es an ocasion an pode o -
sa las acciones al po ado (1). Mien as en es e pun o no se
es ablezcan esenciales limi aciones, las demás no mas
y
dis-
posiciones se án insu icien es, quedando po única ga an ía
la accion del gobie no, á quien, en uso de su de echo de san-
ciona las decisiones impo an es de las sociedades, oca im-
pedi el desa ollo de las di ecciones desace adas. Po lo
demás, al gobie no co esponde la conse acion de la
es
y
la
lex publica,
en la cons i ucion
y
adminis acion de la so-
ciedad.
4. Además de es o, se c ea en e la sociedad
y
las pe so-
nas dependien es de ella
y
que coope an á su in una ela-
cion más ín ima
y
es able que la que nace del con a o oma-
no de locacion de se icios, elacion que debe a a se segun
la humanidad del génio ju ídico ge mánico. A medida que
c ece la impo ancia de una sociedad, c ece el cí culo mo al
y
ju ídico de la idelidad que la ga an ía de los in e eses so-
ciales eclama de es os auxilios pe sonales. Po es o, oda so-
ciedad ju ídica de bienes debe ia, po p esc ipcion de de e-
cho, unda á lo ménos una caja de pensiones, y donde uese
(1) Y. p. 730.
DERECHO DE SOCIEDAD.
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259
posible, oma á su ca go las iudas
y
los hué anos
y
los
soco os en caso de en e medad y de mue e (1).
5.
La eo ía de la
socie as
omana, pa a cuyo es ableci-
mien o
y
disolucion se a iende sólo al lib e a bi io de los
con ayen es
y
á su indi idualidad subje i a, mien as se
desp ecian las elaciones obje i as, debe eemplaza se po la
idea ju ídica de la asociacion ó de la co po acion (2), aunque
en o ma más emplada. A. es e in, la o ganizacion ju ídico-
mo al, es ablecida en los g emios
y
maes anzas, puede am-
bien en nues os dios aplica se opo unamen e pa a lo p in-
cipal po la única o ma con enien e de la asociacion.
6.
Todas las sociedades cons i uidas pa a un in du ade-
o, debe ian enlaza se como miemb os de la comunidad del
Es ado,
o ganizándose en sí mismas segun las g adaciones
locales (municipio, dis i o, cí culo, p o incia)
y
o ma , se-
gun las amas p incipales de los abajos ú ocupaciones, de-
e minadas au o idades, como consejos, cáma as, ibunales,
á in de conse a la dignidad y los de echos del Es ado,
guia los in e eses y igila la adminis acion mo al
y
ju í-
dica de odas las asociaciones y co po aciones. Sin emba -
go, la sup ema igilancia y j u isdiccion debe co esponde á
una au o idad o icial.
III. La di ision de las sociedades coincide en gene al con
la de las pe sonas mo ales
y
ju ídicas (3), ya que sociedad no
es sino la eunion de pe sonas, de e minada po un in, po
más que no oda pe sona ju ídica (po ejemplo, las unda-
ciones) sea sociedad. La di ision comple a
y
p ecisa de las
(1)
V. p. 424, .
II,
no a (1).
(2)
Es a cues ion di ide aún, no sólo á los ju isconsul os, sino á
lo
.3
c5digos alemanes, pues mien as que en la Suiza alemana oda so-
ciedad o ma una pe sona ju ídica, ya sea ci il, ya sea me can il, en
el No e, po el con a io, la sociedad como al no iene exis encia
espec o de e ce o.—(A.)
(3)
V. §.
23.
260

DERECHO DE SOCIEDAD.
sociedades es la siguien e: 1) Segun los g ados
y
es e as de
la pe sonalidad en la sociedad, aba cando esa misma pe -
sonalidad humana en sus ines más esenciales: socieda-
des de
pe sonalidad.
A es as pe enecen el ma imonio
y
la
amilia, el municipio, la sociedad del pueblo, la sociedad
de los pueblos
y
la humanidad. En el de echo p i ado no
suelen a a se, sin emba go, más que el ma imonio
y
la
amilia, po más que ambien el municipio iene su aspec o
p i ado, así como lo iene la sociedad del pueblo en el Es ado,
conside ado como isco, y aun la misma sociedad de los pue-
blos (1). En es as es úl imas sociedades el de echo p i ado
queda abso bido en el público, á causa de se és e su ca ác-
e p edominan e. 2) El segundo p inci
p
io de di ision consis-
e en la di e encia de los
ines p
incipales de la ida,
di e-
encia en cuya i ud-se cons i uyen las sociedades de ines,
cada una de las cuales a iende solamen e á un in, si bien ha
de halla se en elacion o gánica con odos los demás esen-
ciales, y p esen a un aspec o ju ídico
p i ado y
o o
públi-
co.
A es a clase pe enecen las sociedades: a) pa a ines
e-
ligiosos y
con especialidad las as as comuniones eligiosas
pe manen es ó las
Iglesias; b)
pa a ines de
De echo,
la so-
ciedad ju ídica ó el
Es ado,
el cual puede consen i que se
o men den o de sí, aunque no de un modo pe manen e, so-
ciedades di igidas á pu os ines de de echo ó á in e eses ju-
ídicos, públicos ó p i ados;
e)
pa a ines
humanos y mo a-
les; d)
pa a ines de
a e,
de
ciencia y
de
ins uccion; e)
pa a
ines
económicos
(ag icul u a, p o esiones, come cio, consu-
mo). Es as úl imas sociedades, excepcion hecha de la Iglesia
y del Es ado, debe ían odas coo dena se á los p incipales
es-
ados de ocacion.—Las
sociedades especiales, p incipalmen-
e las que p esen an elaciones ju ídicas, pueden di idi se en
, c
(1) De echo in e nacional p i ado. V. p. 199,
. I
y lib.
Íp
DERECHO DE SOCIEDAD.

261
sociedades en las cuales domina el p incipio
é ico, y
en ju í-
dicas
de bienes. T a a emos aquí de las úl imas de un modo
gene al.
IV.
De las sociedades económicas ó de bienes en pa icu-
la .--Las
sociedades económicas no encuen an únicamen e
aplicacion en la es e a del come cio, aunque po lo egula
se hallen eglamen adas po el de echo me can il, sino que
se p esen an ambien en el campo de la p oduccion p ima ia
(segun los es einos na u ales), de la indus ia écnica y
has a en el del consumo, (po ejemplo, las ligas an impo -
an es en nues a época que se o ganizan pa a dicho in.)
Todas las sociedades de bienes, (ya sea el bene icio el in
económico ó el medio pa a un in supe io ) se di iden esen-
cialmen e en es especies, segun la esponsabilidad de los
sócios. Es as son:
1)
las
colec i as
donde cada pa ícipe es-
ponde con odos sus bienes, aunque sólo hubiese aplicado á
la sociedad una pa e de su pa imonio. Po lo demás, hay
una i ma, g acias á la cual la sociedad queda ep esen ada
en su unidad,
y
se adminis a, y en cuan o es posible, se
o ecen segu idades á las e ce as pe sonas que celeb an es-
ipulaciones con ella; 2) la segunda clase es la sociedad
comandi a ia,
en la cual sólo los ge en es es án empeñados
con odos sus bienes,
y
los demás pa ícipes únicamen e con
los capi ales que apo a on; 3) la e ce a especie es la so-
ciedad po
acciones,
en la cual cada miemb o esponde en
p opo cion an sólo con su cuo a
(accion),
an e los com-
p omisos con aidos.
Las sociedades po acciones, que á consecuencia del g an
desa ollo de las máquinas
y de odas las elaciones me can-
iles, han llegado á se una o ma necesa ia de sociedad y al
mismo iempo la ue za más pode osa de que hoy se dispone
pa a alcanza los mayo es esul ados económico-nacionales,
incluye en la o ma que le es p opia, la posibilidad de g an-

262

DESECHO DE SOCIEDAD.
des incon enien es de de echo p i ado. Con la sup esion de
la esponsabilidad pa imonial, á lo manos de los di ec o es,
ha desapa ecido la más impo an e ga an ía mo al y ju ídi-
ca de una p uden e adminis acion, y con el es ablecimien o
de las acciones al po ado (donde la analogía con los ce i i-
cados de deudas al po ado se aplica al e és), en comple a
oposicion al concep o de sociedad, se ha dado luga á mu-
chos pe juicios (1).
V. El de echo de
sociedad
es el odo que condiciona las
no mas de la sociedad
y
las elaciones de odas las pa es, en
su o igen, subsis encia, e icacia y disolucion. Es e de echo
es á la ez
in e no,
que egula las elaciones in e io es de la
sociedad, los de echos
y
los debe es de los miemb os, el
modo de ob a de la adminis acion
y
las elaciones de la
misma con la o alidad de los sócios, e c.,
y ex e no,:que
e-
gula
ex e namen e
las elaciones de la sociedad, en pa e con
el Es ado, en pa e con el público. El de echo de sociedad
iene no sólo un aspec o ju ídico
p i ado,
sino uno
público
ambien. El p ime o ab aza odo cuan o puede se egulado
po la
p opia cle e minacion
(au onomía) de la sociedad, an-
'11
(1) Con ellas se o ece especialmen e una base pa a el
juego de bol-

i(
sa,
y se hace imposible la igilancia y la legi imacion de los ac os
an e la jun a gene al, pues que en dos dias pueden c ea se cen ena es
de sócios, á in de pone la o acion en manos de e dade as máqui-
nas
que la hacen iluso ia. La sup esion de las acciones (no de los
ce i icados de deudas) al po ado es el medio indicado po el De-
echo, po la mo al y po el e dade o in e és económico nacional
pa a que no se e gi e se el e dade o come cio, suje o po lo demás
á ó mulas, (y el comp ado , que quie e in e esa se sé iamen e en una
sociedad po acciones, se some e de buen g ado á cie as o mali-
dades, . g ., á la iusc ipcion de las acciones en el lib o de la socie-
dad) y pa a impedi la ambicion de la ganancia del juego.
Véase
ambien mi
Filoso ía del De echo,
pág.
564,
donde ya desde la p i-
me a edicion
(1839)
he indicado es os icios. V. ambien la
pági-
na
251,
no a (3), de es e omo.
^i
s
^.y
DERECHO DE SOCIEDAD.

263
o in e io como ex e io men e; el segundo se e ie e al de-
echo del Es ado
y
á los in e eses gene ales públicos, sob e
los cuales debe ela , pues o que le oca cus odia lo mismo
las mú uas elaciones en e él
y
la sociedad, que en e és a
y
el público,
y
además igila los in e eses comunes de odos
los miemb os, in e eses de e minados po el in de la socie-
dad. Po consiguien e, es necesa io que el Es ado es ablezca
en una
ley
gene al sob e las sociedades, las condiciones un-
damen ales que deben egi ales elaciones
y
que examine
adminis a i amen e en la o macion de cada una qué condi-
ciones, segun las elaciones especiales, son admisibles pa a
la u ilidad gene al (po ejemplo, en las compañías de cami-
nos de hie o, el azado de la ia, las a i as, las p e encio-
nes pa a la segu idad, las condiciones bajo el pun o de is a
es a égico). El Es ado, cuando se a a de g andes socieda-
des de in e eses ma e iales, sob e odo en las sociedades po
acciones, debe ene en cuen a especialmen e las esenciales
consecuencias deducidas de es e impo an e p incipio: que
ap ueba exclusi amen e ales sociedades pa a e dade os
ines económicos, es o es, pa a las di e sas mani es aciones
del abajo (p oduccion p ima ia, indus ia
y
come cio), po
lo cual deben p ohibi se, po p incipio, á las sociedades, o-
dos aquellos negocios que abie amen e ó de una mane a
ocul a descansan en un
juego,
ya que las sociedades no pue-
den equipa a se con los indi iduos, en azon á que á és os,
po la di icul ad de igila los, no se edan cosas que exp e-
samen e deben p ohibi se á las sociedades (1).
Pasemos aho a al
de echo p i ado especial
ó sea al de e-
(1) Uno de los escándalos más inícuos á que dan luga las bolsas
mode nas, es el de e sociedades que ob ienen una buena pa e de sus
bene icios po medio de especulaciones sob e la alza y la baja, cosa
que se consigue ácilmen e po la mucha oscilacion de los e ec os, o i-
ginada po las comp as y en as. V. sob e el
C édi o mo ilia io
an-
264

DERECHO DE SOCIEDAD.
cho de las pa icula es es e as de la ida, que en un desa ollo
comple o debe ia
á
su ez di idi se: 1) en de echo de la
un-
damen al pe som2,2lidad
de los indi iduos, del ma imonio
y
de la amilia, (municipio, sociedad nacional, sociedad de los
pueblos) y 2) en de echo de los cí culos de ac i idad (socie-
dades de ines) ó de las
p o esiones;
pues es a di ision se le-
gi ima po la conside acion de que odas las elaciones ju í-
dicas expues as en el de echo p i ado gene al, hallan una
aplicacion especial de e minada en cada uno de los miemb os
de ambas es e as de la ida, en odo cuan o dichos miemb os
encie an de ca ac e ís ico en ellos mismos. Sin emba go,
aquí, segun las líneas que nos hemos azado, enemos que
limi a nos al de echo de ma imonio y de amilia.
ces el a iculo, an mode ado como p o undo, publicado en la
Re ue
des deux Mondes,
1856,
pág.
560,
donde se asegu a que en
1854
dicha
sociedad ob u o los
4
/
5
del di idendo de semejan es
ope aciones
de
bolsa.
DERECHO DE MATRIMONIO Y DE FAMILIA.

265
PARTE ESPECIAL DEL DERECHO PRIVADO.
SECCION SEGUNDA.
De echo p i ado especial ó sea de echo de las es e as
pa icula es de la ida
y
de sus es ados.
CAPÍTULO PRIMERO.
DERECHO PRIVADO DE LAS ESFERAS DE LA PERSONALIDAD.
§. 49.—De echo de ma imonio y de amilia.
El de echo de amilia (1) ab aza cua o esenciales elacio-
nes: la conyugal, la de pad es é hijos, la u ela , que si e
de complemen o á la de la solici ud pa e na,
y
la económica ó
de los bienes ma e iales, con la que se enlaza el de echo de
sucesion.
I.
Ma imo io y de echo de ma imonio.—E1
ma imo-
nio (2) es la union lib emen e con aida po dos pe sonas de
(1)
KRAUSE,
en su.
Filoso ía del De echo,
coloca el indi iduo como
miemb o inicial ea las es e as especiales de la ida, y así debe ia co-
menza el de echo p i ado especial de p ocede se sis emá ica y exac a-
men e, pues que alcanzan ambien al indi iduo odas las elaciones
desa olladas en el de echo p i ado gene al. Pe o en es a exposicion
e
nciclopédica ya se mani es ó odo lo necesa io en el de echo gene al
de las pe sonas.
(2)
Como complemen o de es a b e e exposicion, V. mi
Filoso ia
del De echo,
(ed. al.) págs.
571
á 606,
y
RODER,
P incipios undamen-
ales del de echo na u al, (G undzüge des Ha u ech s),
págs.
351
á 394.
272

DERECHO
DE MATRIMONIO
Y
DE
FAM1LIA.
ha modi icado de un modo impo an e al de echo omano,
desde que u o luga su ecepcion. La di e encia omana en-
e la
u ela impube um
y
la
cu a
mino um
ha caducado. La
u ela, que puede se de e minada po la ley, po el es a-
men o, po el juez
y
has a po el con a o, iene ambien un
doble aspec o ju ídico,
p i ado y público;
es e úl imo ecibió
especialmen e su desen ol imien o po la ins i ucion ge má-
nica de la u ela supe io del Es ado.
IV. Sob e el
de echo de bienes
de los cónyuges (1), domi-
(1) Los sis emas ac ualmen e usados en Alemania
son aún
muy
nume osos y muy a ios, pudiendo educi se á es ipos: 1.
0
, aquel
en i ud del cual los bienes de los esposos quedan dis in os en cuan-
o al ma ido y á la muje , pe o o man una masa única espec o del
e ce o, eniendo el ma ido la adminis acion y el dis u e en los bie
nes de su muje ; 2.°, el de comunidad, que segun los paises es más ó
ménos absolu a, y en el que los bienes de los esposos se con unden en
una sola masa, así con elacion á ellos mismos como al e ce o;
y
3.°, el sis ema do al omano, con las modi icaciones in oducidas po
el de echo aleman. El p ime o, que e a en o o iempo el uni e sal-
men e adop ado, p eponde a oda ia en una g an pa e de Alemania,
en Aus ia y en Suiza. (V. Leh ,
ob. ci .
lib. i , cap. I .)
En F ancia, los cónyuges pueden o ganiza la p opiedad de la a-
milia como lo juzguen opo uno, egulando el Código los dos sis emas
de comunidad y do al, el p ime o de ellos con ocho a ian es.
En España el égimen del
de echo comuna
es una combinacion del
sis ema de gananciales y del do al,
y
exis en los bienes pa a e nales en
que la muje conse a la p opiedad y la adminis acion. En Ca alu$a
no se conoce la
sociedad legal.
En A agon los cónyuges pueden es ipu-
la lo que es imen opo uno espec o de sus bienes, egulando el ue o
la sociedad legal cuando no hay con encion en e los esposos. En Na-
a a exis en la do e omana, los bienes pa a e nales
y el sis ema de
gananciales ó
conquis as;
en Vizcaya ige el sis ema de comunidad
que es comple a cuando hay hijos.
En I alia la asociacion conyugal ela i amen e á los bienes, es e-
gulada po las con enciones de las pa es y po la ley, la cual es a u-
ye es sis emas: el do al, el de bienes pa a e nales
y
el de comuni-
dad, que no puede se más que de gananciales.
En
Po ugal,
los esposos pueden es ipula lib emen e sob e es e
pun o, y si no lo hicie en, se en iende que adop an el sis ema que es

DERECHO DE SUCESION.

273
nan hoy los sis emas ya indicados (1).
§. 50.—De echo de sucesion.
El de echo de sucesion se enlaza opo unamen e con el
de amilia, ya po que la sucesion den o de ella es la más
na u al, ya ambien po que en la sucesion es amen a ia son
de impo ancia los debe es
y
conside aciones hácia los p óxi-
mos pa ien es.
I.
De echo de sucesion en gene al.—E1
de echo de suce-
sion es ablece las condiciones bajo las cuales el pa imonio
de un di un o, ya se conside e dicho pa imonio como un
odo, segun el de echo omano, ó en is a de los obje os in-
di iduales que comp enda, como el an iguo de echo ge má-
nico (2), ó de ambos modos á la ez, se asmi e á o a pe so-
na. El de echo de sucesion
ac ual,
lo mismo el comun que el
o mulado en los nue os códigos, es una mezcla de los p in-
cipios ju ídicos, omanos
y
ge mánicos, habiendo es os úl i-
mos in luido las más de las eces pa a modi ica y comple-
a dichos códigos.
El undamen o
ilosó
i
co ju ídico
del de echo de suce-
sion (3), en sus dos o mas p incipales, la in es ada
y
la es a-
men a ia, que el an iguo de echo na u al echazó, se halla,
pa a la p ime a, en el ín imo
ínculo de amilia,
en la con i-
encia
y
á menudo ambien en la adquisicion comun, en la
inclinacion mo al na u al
y asimismo en la
obligacion ju ídi-
cos umb e del eino, que es el de comunidad
es y u u os, sal o los excep uados po la
1
más
el de sepa acion, el de gananciales y el
(1)
V. p.
372, . II.
(2)
V. p.
374, . II.
(3)
V. mi
Fil. del De .
(ed. al.), p. 600,
(Na u ech ),
p.
289.
TOMO III.
en odos los bienes p esen-
ey. El Código egula ade-
do al.—(A.)
y
RÓDER,
De echo na u al
18
274

DERECHO DE SUCESION.
co-mo al de es ablece una base ma e ial pa a la conse a-
cion de los bienes despues de la mue e;
y
pa a la segunda
o ma, en el de echo de
la p opia de e minacion
de la pe so-
nalidad indi idual espec o de sus bienes, de echo que eje ci-
a á menudo du an e su ida con e ec os que
ascienden
de
ella y que puede aplica en el momen o de la mue e á de e -
minados ines, si bien es ando some ida en es e úl imo caso
has a po la ley, g acias al sis ema de las
legi imas (1),
á la
olligacion
mo al y ju ídica hácia los p óximos pa ien es. El
de echo de sucesion in es ada ó legal, que ué el p imi i o en-
e los omanos
y
los ge manos, iene un undamen o na u al
más p o undo que el es amen a io, y es un concep o e óneo,
pu amen e indi idualis a, aido po los omanos desde la ga
(1) Las legí imas exis en en odos los pueblos de Eu opa sin más
excepcion que Ingla e a y Na a a, y si se busca su abolengo, se en-
cuen a que en unos es omano y en o os ge mano; pe o si a endemos
á su elacion con o as ins i uciones ju ídicas y al sen ido con que,
po lo gene al, las man ienen los códigos mode nos, bien puede ase-
gu a se que se inspi an en la p ime a de aquellas dos legislaciones.
En
e ec o, las legí imas en la ge mana e an una consecuencia de la cop o-
piedad de la amilia, de es e p incipio y de es e hecho que explica la
ausencia del es amen o de que habla Táci o; mien as que en Roma,
segun el de echo impe ial, apa ecen como una limi acion pues a á la
libe ad de es a é inspi ada en el deseo de e i a el abuso de es a
acul ad po pa e del es ado . Aho a bien; ¿cabe sos ene que sean
hoy consecuencia de la co-p opiedad de la amilia, cuando de hecho ya
no exis e, y cuando en p incipio es incompa ible con la emancipacion
del hijo po edad, hoy gene almen e admi ida? Las legí imas ienen
hoy po obje o, como ha dicho l I. Gide,
consag a , e igi en obligacion
ci il
los debe es q
.
ie dic a el e ec o y que impone la na u aleza. De
aquí la g an a iedad en el modo de egula las los códigos, pues
unos sólo las conceden á los descendien es (A agon, Escocia, F ibu go,
Neucha el, Dinama ca
y
No uega); los más á descendien es y ascen-
dien es (F ancia, Holanda, Bélgica, Po ugal, Cas illa, Ca aluña,
Aus ia, P usia, Solea e, Luce na, e c.), y algunos á los cola e ales
más ó menos lejanos (Gla is, Appenzell, Zu ich, G issons, Valais,
Suecia), á los hijos na u ales (I alia, Gla is, Valais), y al cónyuge
(I alia,
Escocia, Sajonia, Gla is, Appenzell, Zu ich).—(A.)
5^1
DERECHO DE SUCESION.

275
y
echa,
y
acep ado po el mismo Sa igny (1), el de que la suce-
sion in es ada de i a de la áci a olun ad del di un o y ale
como es amen o p esun o (2) .—La sucesion
po con a o,
que
ué desen uel a po el de echo ge mánico pos e io
y
que
halló g ande acep acion á los ojos del an iguo de echo na u-
al (á causa de la p e e encia po la o ma con ac ual), se
unda en el más débil de los p incipios: el de echo omano la
echazó: los códigos aus iaco
y
ancés la admi en solamen-
e en los con a os de ma imonio; el de echo e i o ial p u-
siano la acep a sin es a es iccion.
II.
Clases de de echo de sucesion.—An e
odo es p eciso:
1) dis ingui el de echo ci il
gene al
de sucesion del de echo
de sucesion que p ocede de especiales elaciones y
es a-
dos,
.
g .,
de la nobleza, de la clase ag icul o a (3). 2) Con
espec o á la he encia es la sucesion,
uni e sal,
cuando
comp ende oda la he encia ó una pa e acciona ia (una
cuo a) de ella, ó
singula ,
si consis e solamen e la he encia
en obje os pa icula es. De aquí que en las eglas del es a-
men o se dis ingue (4) el suceso del di un o de un simple
(1)
Sis ema del de echo omano ac ual (Sys .) I,
1.57.
(2)
La acul ad de dispone de los bienes
mo is causa
iene el
mismo undamen o que la de dispone de es os po ac os
ín e i os,
pudiendo deci se que es uno de es os, el úl imo, la disposicion pa a
despues de la mue e; de donde se sigue que, en p incipio, la suce-
sion es amen a ia es an es que la
legí ima ó abin es a o,
al con a-
io de lo que sucede en el desa ollo his ó ico del de echo, segun he-
mos is o. Las legislaciones mode nas ienden á econoce aquella p e-
lacion, po lo mismo que la p opiedad de
amilia
camina á hace -
se
indi idual,
y an o como cuad a el es amen o
á
és a es has a in-
compa ible con aquella. Po es o los países que conse an más ele-
men os adicionales de o igen ge mano, como Alemania, con ínnan
aún conside ando co no egla gene al la sucesion legí ima, caso en
que se halla ambien F ancia, mien as que en los demás lo es la es a-
men a ia y po eso la o a se llama p opiamen e
abin es a o.—(A.)
(3)
V. p.
376,
. II.
(4)
Cód. aus iaco, §.
532.
DERECHO DE
SIICESION.
pa ícipe en la sucesion (lega a io). Con a eglo á los p inci-
pios ju idicos, el de echo de sucesion se di ide en de echo
de sucesion in es ada ó legal, es amen a ia y po con a o.
III. Es impo an e la
elacion
que en un de echo posi i o
deben gua da una con o a la sucesion in es ada y la es a-
men a ía, á la cual se enlaza la hecha po con a o. En el
de echo omano el es amen o es el p incipal
y
p ime o, y
la sucesion in es ada solamen e mani ies a algunos e ec os
en a o de los he ede os necesa ios; mien as que, segun el
concep o ge mánico, el de echo de sucesion in es ada cons-
i uye la base (1)
y
se conside an los he ede os
abin es a o
como los p incipales, conse ando los de echos de és os su
ue za,
al lado
de un es amen o, cuando no ha dispues o
de oda la he encia. Aquí se enlaza ín imamen e la máxima
omana:
nemo p o pa e es a us, p o pa e in es a us dece-
(1) En e ec o, mien as que en Alemania sigue, po lo gene al,
conside ándose la sucesion legí ima como la egla gene al y la es a-
men a ia como la excepcion, el Código po ugués (a . 1968) y el i a-
liano (720), decla an que aquella iene luga á al a de és a, y á pesa
de la ue za que aún conse a la co-p opiedad de la amilia en e los
esla os, igual decla acion hacen el Código uso (1104) y el bál ico
(1703). El de Napoleon se inclina mani ies amen e del lado del de e-
cho ge mánico bajo el in lujo del
d oi cou umie ,
como lo demues-
a el que, po es amen o, sólo pueden hace se en igo legados, el
discu i se sob e la ma e ia gene al de sucesiones al a a de las in-
es adas, la di ision de los he ede os
abin es a o
en legí imos (descen-
dien es, ascendien es y cola e ales) é i egula es (hijos na u ales, cón-
yuges y Es ado), la posesion que po minis e io de la ley se
dá
en los
bienes á los p ime os y no á los segundos y la injus a disposicion po
i ud de la cual se di ide la he encia en e los ascendien es de una
línea y los cola e ales de la o a, dando luga á que uno de aquellos
de p ime g ado pa a la he encia con uno de és os del 12 .° Pe o la
endencia mani ies a de las más de las legislaciones mode nas, es da
la p elacion á la sucesion es amen a ia, y de aquí que digan los au-
o es que la
legi ima
es p opiamen e
abin es a o,
es o es, que no se de-
i a de la co-p opiedad de la amilia, sino de
la
p esun a olun ad del
di un o.—(A.)
276
DERECHO DE SIICESION.

277
de e po es ,
que exp esa con exac i ud la imposibilidad de
que espec o de una misma he encia pueda ene luga la su-
cesion es amen a ia y la legal, cosa que ha sup imido la
cos umb e ge mánica en a ios de echos pa icula es y en
los nue os códigos (1), po más que en el
Land ech
p usia-
no
y
en el Código aus iaco alcance el p ime luga .
IV. En la sucesion in es ada ó
legal
es de la mayo impo -
ancia el
ó den de sucede (2).
Tocan e al de echo comun es á
(1)
Así lo econocen casi odas las legislaciones, unas implíci a-
men e, o as explíci amen e. Sin emba go, no al a quien sos iene que
oda ia ige
y
egi á necesa iamen e el p incipio
nemo p o pa e es-
a us e p o pa e in es a us decede e po es ,
undándose en que es
una consecuencia lógica de la indi isibilidad de la ep esen acion de
la pe sona del di un o po su he ede o, la cual no es posible di idi
pues o que és e eemplaza á aquel
in uni e sum jus,
de donde deducen
que no pueden da se simul áneamen e un he ede o legí imo y un ins-
i uido, aunque sí un he ede o y un lega a io que no es más que un
suceso en los bienes. Pe o, en p ime luga , no cabe en ende la in-
di isibilidad de la ep esen acion en un sen ido li e als po que en on-
ces no pod ia habe más que un he ede o, como sucedia en el co-
mienzo de la his o ia de odos los pueblos; y en segundo, el hecho es
que en odas pa es pueden sucede en los bienes conjun amen e he-
ede os, es amen a ios y
abin es a o,
po más lque en el Código
Napoleon se llama á los segundos lega a ios uni e sales. Ni ampoco
ale a güi con que alguien ha de ene la ep esen acion del di un o,
desde el momen o en que pueden alcanza la los lega a ios cuando no
hay he ede os ó cuando oda la he encia se di ide en e ellos.—(A.)
(2)
El Código Napoleon (a s. 745 y siguien es) llama á los descen-
dien es, ascendien es y cola e ales: los p ime os con de echo de ep e-
sen acion, los segundos di idiendo la he encia po líneas, concu ien-
do los pad es con sus he manos y sus descendien es,
y
los e ce os di-
idiendo ambien aquella po líneas, ex endiendo el de echo has a los
pa ien es de duodécimo g ado
y pudiendo da se el caso de que se e-
pa a en e uno de és os y un ascendien e, en lo cual, así como al lla-
ma despues de odos los pa ien es al hijo na u al
y
al cónyuge, mues-
a que no se basa el á dea de llamamien os en la p esun a olun ad
del di un o. En I alia (736
y
siguien es) suceden po es e ó den: des-
cendien es; pad es en concu encia con los he manos, he edando po ca-
bezas, debiendo ecibi aquellos un e cio po lo ménos; pad es 6 he -
manos y sus descendien es; he manos
y
sus descendien es cola e ales,

278

DERECHO DE SUCESION,
dicho ó den de e minado po la No ela ccx zi, en la cual
Jus iniano, con la sup esion de la an igua an í esis en e
has a el décimo g ado; pa imonio del Es ado. En Po ugal (1969 y si-
guien es): descendien es, ascendien es, he manos y sus descendien es,
cola e ales has a el décimo g ado; la Hacienda nacional. España, de e-
cho coman: descendien es, ascendien es, cola e ales has a el cua o g a-
do, hijos na u ales en la sucesion del pad e, cónyuge, pa ien es has a.
el décimo g ado; el Es ado. En Ca aluña concu en con los ascendien-
es los he manos ge manos; en A agon ige el p incipio:
los p opios na
suben, y
allí como en Na a a y Vizcaya es á consag ado el de echo de
oncalidad. En Alemania y Suiza, unos países siguen el de echo oma-
no (Sajonia, 2026; A go ia, 876; Be na, 618; Solea e, 535), y o os el
ge mano, haciendo los llamamien os po líneas (Luce na, 401-408;
G issons, 409; Zu ich, 1928; Aus ia, 731). En es e caso o man la
p ime a línea 6 pa en ela los descendien es; la segunda, los pad es y
sus descendien es; la e ce a, los abuelos y los suyos, e c. El Código,
de Aus ia llama has a los de la sex a línea, es o es, los cua os abue-
los y sus descendien es, siendo siemp e p e e idos los ascendien es de
ella á los descendien es y subdi idiéndose la he encia po amas, po
ejemplo, en e las de los cua o abuelos, y cuando una se ex ingue pasa
la he encia á las o as y cuando odas, á la línea ó pa en ela subsi-
guien e. En Ingla e a hay que dis ingui los bienes eales de los
pe -
sonales.
En aquellos igen el p incipio de masculinidad y el de p imo-
geni u a, aunque és e no espec o de las hemb as, y son p e e idos los
ascendien es pa e nos á los ma e nos. De es e p incipio es una excep-
cion la cos umb e llamada
ga elkind
del Condado de Ken , segun la
cual he edan odos los hijos po igual, y la denominada
bo ough
english
que ige en algunas coma cas, segun la que he eda el más jó-
en. En los
pe sonales
sucede en un e cio la iuda y en los o os dos
los hijos; si no los hay, aquella he eda la mi ad y la o a mi ad el pa-
d e ó el pa ien e más p óximo. En Escocia igen ambien, en cuan o
á
los bienes
eales,
los p incipios de masculinidad
y
p imogeni u a, es o
no espec o de las hemb as y aquel en la línea de ascendien es y en la
de cola e ales, y se oma en cuen a la dis incion de los bienes en p o-
pios y adqui idos. En Rusia hay sie e llamamien os: hijos
y
sus des-
cendien es, hijas y los suyos, he manos ge manos, he manas ge manas,
he manos consanguíneos y sob inos, he manas de la misma clase y los
cola e ales en cualquie g ado que sea. Los ascendien es ienen el usu-
uc o de los adqui idos y el de echo de de olucion ó e ac o sob e los
p
a imoniales. En és os ige el p incipio
pa e na pa e nos
y
ma e na
ma e nis,
y en aquellos el de masculinidad.-(A.)
• J
^
DERECHO DE
SUCESION.

279
agnados y e ognados en a o de los consanguíneos, hubo de
a ende á la
p oximidad
del pa en esco. Es a No ela ha sido,
sin emba go, más ó ménos modi icada po las cos umb es
ge mánicas. Pe o en gene al, ige el de echo omano de e-
p esen acion en a o de los nie os y biznie os, así como de
los sob inos (1) . El Código aus iaco, omando po p incipio
el ó den de pa en esco a eglado al de echo ge mánico, ha
es ablecido un sis ema ijo y consecuen e pa a la sucesion de
las seis líneas (pa en elas) más p óximas, en e las cuales la
línea del es ado es na u almen e la p ime a, sis ema que
ha dado buenos esul ados en la p ác ica.
V. Las condiciones necesa ias pa a el es amen o son:
1)
La acul ad de es a
( es amen i- ac io)
en el es ado ,
2)
Una de e minada o ma en el ac o, que ha de ale como
úl ima olun ad; las o mas del de echo omano han sido
modi icadas en muchos pun os po los nue os códigos. 3) Se-
gun el de echo omano, la indicacion exac a de
uno
ó de
a-
ios
he ede os, que, segun los nue os de echos, ya no es ne-
cesa ia (2). 4) Toma en conside acion los he ede os necesa-
ios y legí imos, de e minando los mo i os de deshe edacion
como p ecep úa la No ela eex que ué ápidamen e adop a-
da desde la ecepcion del de echo omano.
VI. En cuan o á la
adquisición
de una he encia decla a-
da, igen los dos p incipios que ya hemos indicado (3).
(1)
Admí ese el de echo de ep esen acion en odos los g ados de
pa en esco en Rusia, Dinama ca y Gla is. En cambio en Escocia los
nie os no pueden eclama la legí ima de sus pad es.—(A.)
(2)
V. más a iba pun o III.
(3)
V.
p.
375,
. II.
Mien as unos Códigos exigen aún la
adicion
omana,
o os, que
son los más, han consag ado el p incipio de de echo ge mano an
discu ido po los legis as anceses:
le mo í sxisi le i ,
es o es,
que el mue o apode a
(a)
ó dá posesion al i o, que el he ede o
(a)
En el omo u, pág. 229, po una e a a se dice:
"el
mue o se apode a del
i o
'
, en ez de "el mue o apode a al iTO l.
280

DERECHO DE SUCESION.
El de echo p i ado del
municipio
(1) que debe ia segui al
de echo de amilia,
y
que no se a a á especialmen e en es a
co a e is a, se incluye o dina iamen e como un odo en
el de echo público espec i o, á causa de la ín ima conexion
queda apode ado de pleno de echo de los bienes del di un o po
mi-
nis e io de la ley sin ningun ac o de ap ehension ni acep acion
Unas legislaciones econocen es e p incipio espec o de odos los he-
ede os (Po ugal, 2011; I alia, 925; Be na, 512; Soleu e, 456; Gla is,
314); o as sólo en cuan o á los legí imos (algunas de Alemania);
o as únicamen e espec o de descendien es y ascendien es (de echo
comun aleman) ó de odos ménos el Es ado (Holanda); o as pa a
los legí imos, pe o no pa a los i egula es (Cód. Nap., 724, Islas Jó-
nicas, Vaud, e c.); y o as, po úl imo, exigen la adicion y oma de
posesion á odos (Aus ia, 797) y la comun española, en la que sólo
egia an es el p incipio
le mo saisi le i
en la llamada posesion
ci ilísima
de
los
mayo azgos. Pe o en iéndase que la acep acion en
la he encia p ocede en odo caso, sólo que no es condicion pa a la ad-
quisicion, y así mien as que sin la adicion no hay de echo y po an o
no puede asmi i se á los he ede os, segun es e o o p incipio exis e
desde el momen o de la mue e de aquel de cuya sucesion se a a.
Así, po ejemplo, el Código de Be na, aunque decla a en su. a . 513
que aquel á quien co esponde una he encia se hace he ede o po la
acep a cion, dice en el 512 que la sucesion se ab e en el momen o de
la mue e del di un o, y que ""el he ede o que i e en es e momen o
as ie e su de echo á sus he ede os, y análoga decla acion hace el
Cód. Nap. en su a . 781.
Aun cuando el p incipio en cues ion se de i a de la co-p opiedad
de la amilia, y po eso se aplica aún hoy en algunas pa es sólo á
cie os he ede os, la gene alidad con que lo consag án los códigos
mo-
de nos,
aplicándola á odos, es debida, no á que pa an de aquel su-
pues o, hoy cie o sólo po excepcion, sino al mismo mo i o que ha
inducido á los legislado es á p escindi de la doc ina de la adicion
decla ando que la p opiedad se asmi e
sólo po i ud de con en-
ciones.
Y po es o la in s i ucion del Regis o de la p opiedad ha p o-
ducido, en azon del alo de la insc ipcion, análogos e ec os en ambas
es e as.----(A.)
(1)
V. sob e el de echo p i ado municipal, el abajo exac o y bue-
no de
BL
UNTSCHLI,
en su
De echo p i ado aleman, (d. P . R.),§.
37,
y el de
REYSCHER,
en
la
Re is a de de echo aloman (Zei sch i ü
deu sclees R.),
. xI .
DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.

281
que ienen ambos ó denes.—El de echo p i ado de la comu-
nidad nacional se mani ies a p incipalmen e en el Es ado,
como poseedo de bienes, es o es, como isco.—El
de echo
p i ado de los pueblos
es, po el con a io, una ama an im-
po an e del de echo in e nacional, que en nues o iempo,
que econoce cada ez más su alo , cons i uye un a ado
especial (1).
CAPÍTULO II.
;aq
DERECHO PRIVADO ESPECIAL DE LOS CÍRCULOS ACTIVOS Ó DE
LOS ESTADOS DE VOCACION.
§.
51. Exposicion de es e de echo y bases pa a su e o ma.
Po habe se desechado cuan o endía á nega la libe ad,
y
á consecuencia de la ni elacion casi comple a de odas las
clases del pueblo, o ecen en la ac ualidad lige a impo an-
cia pa a el de echo p i ado las di e sas i alidades susci a-
das en e ellas en di e en es épocas de la his o ia ge mánica.
Has a el
eudalismo
(2) se ha elajado po las elaciones pe -
sonales
y
mo ales, subsis iendo sólo pa cialmen e como una
me a ins i ucion ju ídico-pa imonial al a de oda consis-
encia in e na. Po el con a io, es señalada la conside acion
que pa a el de echo público p esen a la a is oc acia de san-
g e po su linaje, po oda su posicion social y po habe ob-
enido la al a nobleza media izada, impo an es p e oga i as
en i ud del. Ac a de la Con ede acion Ge mánica de 1815, a -
ículo 14, que les ga an izó especialmen e la igualdad de na-
cimien o con las casas sobe anas. A las clases an iguas, de-
e minadas en su mayo ía po la
cuna,
se adelan an las na-
(1)
V. lib o i , seccion II.
(2)
V. sob e el o igen de és e, la
p. 270 del . II.
288

DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.
ciones, p edominand
o
uno ú o o p incipio. La egulacion y
limi aciones de la economía u al, se mos a án p incipal-
men e: 1) En la de e minacion, segun di e sas conside acio-
nes, de la di isibilidad de un undo. 2) En los di e sos modos
de ob ene po sucesion los bienes u ales y en el modo de
sa is ace á los de echo-habien es agenos á la clase. 3) En la
limi acion pa a con ae deudas hipo eca ias, pues an im-
po an e como es pa a la ag icul u a halla p és amos, con
el in de mejo a sus incas, libe a las de ca gas y o os aná-
logos, es an con a io al público in e és, que ag a ándose
con excesi os comp omisos, la clase de los p opie a ios se con-
ie a en una clase de a enda a ios empo ales b de jo nale-
íduos, pe o de odos modos de e minados y limi ados en núme o,
en bille e de Banco, han sus i uido un documen o
á la ó den
con un
documen o
al po ado ,
haciendo así posible que aquel alo ci cule
de una mane a que no e a posible en la o ma que an es enia. Pues
de igual sue e las ins i uciones de c édi o e i o ial as o man las
esc i u as en que se con ae la obligacion con la ga an ía de un in-
mueble, y aun las mismas
le es de gage,
en esas cédulas hipo eca-
ias. que son ambien documen os al po ado y que ci culan lib e-
men e, pudiendo se adqui idas po odo el mundo y acili ando, po
consiguien e, la o e a de capi al con g an bene icio de los p opie a-
ios que los demandan.
Es as ins i uciones han p oducido los siguien es esul ados: 1.
,
de e minan la baja del in e és, sob e odo, donde exis e la libe ad
banca ia, y po lo an o aquella compe encia sin la cual se p oducen
los lamen ables e ec os que en F ancia y en España se han ocado con
la c eacion de Bancos únicos y p i ilegiados; 2.°, acili an el eem-
bolso á la gas echas, cosa que an o con iene á la ag icul u a, po
lo mismo que se a da mucho iempo en ecoge los u os de las me-
jo as que se hacen en las incas; 3.°, mo ilizan y ponen en ci culacion
la p opiedad, haciendo posibles las en ajas que p oduce la union
en e el capi al y la ie a, y 4.°, po la segu idad que o ecen, po
las moles ias é inquisiciones que hacen innecesa ias, y po la negocia-
cion siemp e posible de los alo es que c ean, aumen an el núme o de
los que p es an con la ga an ía de la p opiedad inmueble, lo cual
edunda en p o echo de los dueños de la misma.—(A.)

DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.

289
os (1). Semejan e limi acion puede únicamen e ealiza se
o ganizando el
consejo cle amilia
(2)
y
las comunidades de
campo, como
asociaciones,
ins i uciones que son impo an es
ambien pa a o as elaciones, á las cuales uese dado, bajo
la ap obacion de una au o idad supe io en de e minados ca-
sos (como ocu ia en la an igua o ganizacion), decidi sob e la
necesidad de que se adjudicasen bienes á cie os miemb os
de la amilia. 4) Po lo demás, a ándose de egula las ela-
ciones de a endamien o, no se deben abandona exclusi a-
men e al a bi io de las pa es, sino que ambien con la mi a
de mejo a las elaciones económicas como asimismo la de
asegu a las elaciones pe sonales, con iene es ablece leyes
incula es, di igidas con especialidad á es ablece mayo du-
acion en los (3) a endamien os. 5) El ideicomiso amilia ,
que es p incipalmen e una nue a c eacion del espí i u ge -
mánico,
y
que po él se modi icó despues du an e el cu so de
los siglos XVI
y
XVII, a monizándole con el an iguo p inci-
pio aleman, a in con él, de la
ie a alodial (4),
es ando en-
(1)
Tan p o unda como b e e uá la obse acion hecha en la Cáma-
a de los Seño es (Mayo de
1857)
po el ó gano del Gobie no al mani-
es a cuando a ios miemb os pedian que el Es ado nndase nue os
ins i u os de c édi o (además de los económicos de ca ác e u al, ya
exis en es, que p es an has a la mi ad del alo ) "que no e a nada a-
o able al in e és del Es ado que los seño es p opie a ios de la Pome-
ania se paseasen en Be lin bajo los ilos. A inadamen e obse ó
ambien
BERNuARD,
Sob e la es au acion del de echo aleman, espe-
cialmen e en lo ela i o á la p opiedad e i o ial (iibe die Res au-
a ion des deu schen Rech s, insbesonde e in Beziehung au das G un-
deigen hum),
Munich,
1859, que
"la hipo eca y el con a o de a en-
damien o omanos se ian aho a p opios pa a empob ece el campo y
los campesinos.„
(2)
V.
p.
271.
(3)
V. p. 240.
(4)
V. GERBER,
Teo ía del ideicomiso amilia ge mánico (zü
Leh e om deu scheu Familien Fideicomisse)
en el
Anua io de Dog-
má ica ( ah bb. ü Dogma ik),
. I,
p. 52.
TOMO III.

19
290

DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.
lazado además po una pa e al ideicomiso omano
y
po
o a al de echo eudal, ha con ibuido á sos ene un égimen
pe manen e en los bienes (1); pe o si hubie a de ex ende se su
aplicacion más de lo que has a aquí se ha hecho
y
si al ins-
i ucion hubiese de se a o able po la p e e encia de cie -
os miemb os de la amilia
y
no pe judicial á una excesi a
concen acion de bienes, en onces el ideicomiso amilia de-
be ia ecibi un cambio esencial, de sue e que en la p opie-
dad comun odos los miemb os p esen es in e iniesen pa a
(1) Las inculaciones, que an g an desa ollo adqui ie on en Ale-
mania desde el siglo XVI, han subsis ido has a hoy y con inúan en
a ias de sus p o incias, aunque ha sido desde hace iempo posible
la des inculacion median e el consen imien o de la amilia in e e-
sada. Que caminan á su desapa icion lo demues an e o mas ecien-
ísimas. En P usia, donde po la ley de
1811,
con i mada y am-
pliada po o a de
15
de Feb e o de 1840 podia ex ingui se el idei-
comiso con el consen imien o de la amilia, se p ohibió en
1850
pa a
el po eni la c eacion de eudos y ideicomisos nue os, decla ándose
la con e sion de los bienes incula es en alodios, es deci , en p opie-
dad comple amen e lib e. Pe o la ley de 5 de Junio de
1852,
aunque
man u o la p ohibicion de c ea nue os eudos, conse ó los idei-
comisos de i ados del de echo omano
y
que pa ecian ménos con a-
ios que aquellos al espí i u democ á ico y á la ci ilizacion ac ual.
Dic á onse despues a ias leyes en el sen ido de la des inculacion,
como la de 4 de Ma zo de 1867 e e en e á la Pome ania, y la de 23 de
Julio de 1875 pa a los eudos egidos po el de echo de las Ma cas,
que e an unos 500, si uados p incipalmen e en el B amdebu go y Sa-
jonia, con o me
á
la cual y segun los dis in os casos que se p e en,
el eudo pie de su cualidad de al
y
se con ie e, ya en alodio, ya en
ideicomiso de amilia. O as dos leyes semejan es se han dado e-
cien emen e: la una en 3 de ílIayo de
1876
pa a la sup esion de los
eudos en la p o incia de Wes alia y en a ios cí culos, y la de 19
de Junio e e en e al ducado de Silesia, al condado de G a z y á la
pa e p usiana del Ma g a ia o de la Al a Lusacia; siendo de no a
que en la p ime a de ellas, á di e encia de la de
1875,
el eudo no se
puede con e i en ideicomiso de amilia sino en alodio. Y po úl-
imo, en 1877 se han publicado o as dos aboliendo el eudalismo en
el país some ido al de echo p o incial de la P usia o ien al y en las
p
o incias de Sajonia y B amdebu go.—(A.)
^YI
:
y•
,
^,.
•:.:.
4N
• ,
^,•.
DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.

291
sanciona la comple a adminis acion económica
y
el modo de
ob ene en ajas (1). 6) Finalmen e, es mani ies o que aunque
al e mucho pa a ello, la asociacion acaba á po apode a se
de la economía u al. Pe o aquí se á necesa io, pa a que los
e dade os lab ado es no caigan en elaciones de se idum-
b e, que el concep o ge mánico de la asociacion se enca ne
con mayo e icacia que en la indus ia y el come cio, donde el
cambio
y
el mo imien o de pe sonas es mucho mayo .—En
gene al, en odas las o denanzas, e o mas é ins i uciones
pe enecien es á la es e a de la economía u al, con iene
a ene se al p incipio ge mánico de la p opiedad e i o ial,
segun el cual no se a ibuye un pode ilimi ado al indi iduo
y
su libe ad, sino que se ienen en conside acion el ó den
de la amilia
y
del Es ado
y
los debe es que con ella se enla-
zan (2) .
El
de echo de mine ía,
ela i o á la
explo acion de minas,
amo especial de la p oduccion p ima ia, p odujo muy p on o
la sociedad po acciones conocida con el nomb e de
mine a,
cuyos indi iduos se llaman mine os, subsis iendo al lado de
(1)
V, mi
Filoso ía del De echo
(ed. al.) p. 516. En ella he aludido
á la desc ipcion hecha po
DuPIN
mayo , en el
Cons i u ionnel,
de una
union de amilias compues a de 36 miemb os, dedicada á la economía
u al, como los que subsis ían en muchas pa es de F ancia an es de
la
e olucion y que Dupin pudo es udia en
Sain, Saulge
po habe se
man enido despues de ella á pesa de la subdi ision de la p opiedad
e i o ial que se ha e igido en cos umb e (a).
(2)
Asi dice ambien
GERBER,
o.
c.,
p. 60: "La p opiedad e i o-
ial no alcanzó nunca en Alemania un de echo de ilimi ada li-
be ad, sino que lle ó anejas ca gas polí icas ú obligaciones mo a-
les de na u aleza especial, p esen ando más que el ca ác e de un de-
echo exclusi o, el de un o icio. Es a es una de las ideas undamen a-
les más e icaces del de echo ademan, que odo el cu so de su desen ol-
imien o ha legi imado y que no se debe ol ida en la o macion de
nues o de echo ac ual.
(a) Véase,
De la p op ié é
e
de ses o mes p imi i es,
po Dando LA ELE u.—(A
3
11
d
292

DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.
es a sociedad ju ídica de bienes, como un g emio, el conjun-
o de los que ma e ialmen e se dedican al abajo de las mi-
nas. El de echo de mine ía equie e una nue a egulacion,
cosa que aunque di ícil, se ha ealizado ya en cie os Es-
ados (1).
II. El
de echo p i ado
de los abajado es que ope an
sob e ma e iales ó de la
clase indus ial,
es aba al p incipio
egido po la an igua cons i ucion de los g emios, pe o no
po habe se econocido necesa ia la abolicion de los mismos
deben sus i ui se po el abs ac o p incipio de la libe ad in-
di idual (2), sino que impo a modi ica los sob e la base de la
o ganizacion pública ju ídica, en is a de las a ias elacio-
nes
y
a endiendo sob e odo la na u aleza de las máquinas.
Con iene dis ingui , den o de la clase indus ial, la manu-
ac u e a, de aquella cuyos miemb os se auxilian de máqui-
nas pa a el abajo ó
clase ab il,
po más que los p in-
(1)
En Aus ia po la ley de minas de
1854.
(2)
Las
sociedades coope a i as
son las que deben sus i ui á los
g emios. Has a aho a las de
consumo
y de
c édi o
han alcanzado un des-
a ollo de que es án muy dis an es las de
p oduccion;
de las p ime as
habia
1.378
en 1874 en la G an B e aña, donde las inicia on los céle-
b es
pionnie s
de Rochdale, y
sólo 1.026
de
ellas con aban
411.252
miemb os y enian un capi al de 390 millones de eales; de las segun-
das, que comenza on en Alemania en
1851
po inicia i a del ilus e
Schulze-Deli zsch, habia ya
961
en
1865;
sólo
498
comp endian 170.000
miemb os y p es aban al año 1.000 millones de eales ; hoy pasan
de
3.000
las sociedades coope a i as de c édi o en aquel pais. En
cuan o á las de
p oduccion,
apa e de algunos ensayos elices hechos
en Ingla e a, F ancia nos suminis a dos ejemplos muy dignos de
se no ados, po que se a a de dos sociedades de es e géne o á que se
negó en
1848
el auxilio ó sub encion que el Es ado acili ó á o as,
que, sin emba go, acasa on. Es una de ellas, las de albañiles, un-
dada en aquel año, eo ganizada en
1852, y
cuyo capi al, que e a al
e mina se el mismo, an sólo de
1.450
eales, ascendia en 1854
á 68.000, y
en
1860, á 1.450.000
con
107
miemb os.
Es
la o a, la de
los
14
pianis as, de Pa ís ambien, que comenza on con
4.504 eales,
endie on el p ime
piano en 1.900
á un panade o á cambio
de
pan,
z'^
DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.

293
cipios sean, en gene al, los mismos. Es os p incipios de de-
echo p i ado se e ie en: 1) A las condiciones pa a el ing e-
so en la asociacion segun las di e sas clases
y
es e as de los
asociados, ya como o icial ó como maes o, á lo ménos con-
dicional, ó como dueño de áb ica. 2) Pa a el es ablecimien-
o gene al de las elaciones en e los que p opo cionan a-
bajo
y
los que lo oman á su ca go, así como pa a el de las de
ap endices, no debe con ia se en el a bi io p i ado de los
con ayen es, sino que dichas condiciones undamen ales
deben suje a se á no mas obliga o ias de de echo p i ado
y
los con a os que se celeb en han de some e se al consejo de
la asociacion. En e es as elaciones deben ija se especial-
men e ala du acion del abajo de los niños, que no pod án
ecibi se si no han cumplido una de e minada edad.' 3) Des-
pues deben es ablece se las condiciones pa a el eje cicio in-
dependien e de una indus ia (ob encion de los de echos de
maes o, conduc a ju ídico-mo al, e c.); así como aquellas
bajo las cuales a ios maes os
y
ope a ios pueden dedica se
á una indus ia que equie a el concu so de la asociacion en
una de las es o mas ya indicadas (1). 4) Finalmen e, dében-
se ija ambien las condiciones pa a la caducidad de un de-
echo de indus ia. 5) Las a enciones sociales debidas á las
iudas ó hué anos, inu ilizados pa a el abajo
y
en e mos,
deben ija se po una o ganizacion mo al
y
ju ídica.
III. El
de echo p i ado
de los que ponen á nues o alcan-
y que hacen hoy se icios po alo de
800.000.
Se dice que o ece
más
di icul ades el es ablecimien o de és as po se de las de c édi o
y
de
consumo; pe o aunque eso sea has a cie o pun o exac o, hay la ci -
cuns ancia de que el desa ollo de las úl imas a o ece g andemen e
la undacion de las p ime as, pues o que e iden emen e las de con-
sumo, aba a ando las subsis encias, y las de c édi o acili ando capi-
ales, colocan al ob e o en condiciones de ob ia algunos de esos
obs áculos de qne se habla.—(A..)
(1) V.
p.
261.

'1
Pi11
294

DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.
ce los obje os ó de la
clase come cial,
po oca en nume o-
sos pun os á los in e eses ma e iales
y
excede , po su p o-
pia di eccion, de los lími es de los Es ados, equie e un g an
pe eccionamien o
.
Y p ecisamen e po su ca ác e espansi-
o apa ece en los nue os iempos la u gen e necesidad de
es ablece en odos los Es ados alemanes una sola legisla-
cion (1) pa a el de echo me can il (2), como se hizo pa a el
de echo de cambio, que ha dejado de se ac ualmen e en di-
chos Es ados un de echo come cial pa a as o ma se en un
de echo gene al ci il.
El de echo p i ado me can il iene que egula : 1) Las e-
laciones de las pe sonas
come cian es,
que se hallan some i-
das del mismo modo que las an e io es á la pública o gani-
zacion ju ídica. El pe sonal del come cio comp ende los
come cian es singula es
y
las sociedades me can iles, los e-
p esen an es (los agen es ó ac o es
y
p ocu ado es)
y
los au-
xilia es, es o es, po una pa e el come cio subal e no (co-
misionis as, co edo es), po o a los consigna a ios, po ea-
do es, ña ie os,
y
po o a los enedo es de lib os. 2) En las
elaciones ju ídicas de la
ges ion de negocios
me can il, son
de impo ancia; po un aspec o la enedu ía de lib os come -
ciales, po o o los negocios sob e nume a io, en e ellos la
ape u a de c édi o, la p o ision de ondos, las di e sas cla-
ses de pagos
y
los gi os. 3) Las di e sas clases de come cia
son:
a)
la comp a
di ec a
que es ó comp a dia ia ó comp a
de suminis o, la cual e is e di e sas modalidades;
b)
el co-
me cio de comision;
c)
los negocios de aspo e, que se di-
•
{^;,.
•
^
,,
•
(1)
Hoy ige un Código me can il pa a oda Alemania.—(A.)
(2)
Quien mejo ha, desen uel o el de echo me can il has a el p e-
sen e ha sido M. Po
-
us,
Exposicion del de echo me can il gene al
pa icula de Hambu go (Da s ellung des gemeinen und des Hambu -
gischen Handels ech ),
1828-1834, 5
om os. BRINCKMANN,
de echo
m
e can il (Das Handels ech ),
1854.
El impo an e lib o de
PAR-
D
ESSIIS,
Cou s
de d oi comme cial,
5.
a
ed.,
1844, 6
ol.
"^c7
^;
DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.

295
ideo:
«)
en aspo e
e es e y
¡3)
en aspo e
ma í imo,
pa a el úl imo de los cuales especialmen e se o mó el de e-
cho ma í imo. El de echo ma í imo p i ado, que po lo
comun se a a jun amen e con el público (1), comp ende
las no mas ela i as á la p opiedad de la na e (cons uccion,
nacionalidad), á la conduccion (na ie o, equipaje, dia io de
na egacion), al ca gamen o, sob e odo en lo que oca á los
pe juicios de ma po pequeña
y
g uesa a e ía,
y
po úl i-
mo, á los segu os ma í imos;
d)
inalmen e, el come cio de
lib os cons i uye una o ma pa icula de come cio que com-
p ende la exp&dicion y la edicion.
IV. Po lo que oca al de echo p i ado de los demás es a-
dos sociales de ocacion, los cuales acos umb an á a a se
en union con las ma e ias co espondien es del de echo pú-
blico, con iene es ablece los más impo an es p incipios
undamen ales pa a que sólo pueda consen i se el eje cicio
de las p o esiones de ca ed á ico, médico, abogado, median-
do cie as condiciones de ap i ud (2), pues que la p ác ica
opues a, obse ada en a ios paises, ya espec o de odos
es os amos de ocacion (en los Es ados-Unidos de la Amé i-
(1)
La mejo exposicion ecien e de de echo ma í imo; es de C. de
KALTENBORN
)
P incipios undamen ales del de echo ma í imo p ác i-
co eu opeo, especialmen e en el a ico p i ado (die G ündsa ze des
p ack ischen Lu opc ischen See ech e, besonde s im P i a e keh e
1851, 2
ol. V. ambien el
De echo p i ado (P i a ech )
de
MITTER-
MAIER.
(2)
P ueba de que la exigencia o icial de es as condiciones de ap i-
ud no iene un undamen o pe manen e, es que ni el au o ni nadie
dá el c i e io, segun el cual sea el í ulo equisi o p eciso pa a el
eje cicio de unas p o esiones y no pa a el de o as. Además, el escaso
ap ecio que de aquel hacen los indi iduos, pues en e los que lo ie-
nen ponen su con ianza en el que po o os mo i os la me ecen,
y
la
segu idad de acie o que en. su caso buscan los pueblos ó el Es ado en
las oposiciones, concu sos, e c., demues an la ine icacia de esa ga-
an ia.--(A.)
296

DER. ESP. DE LAS PROFESIONES.
ca del No e),
ya
espec o de algunos (en F ancia y Bélgica
pa a los p o eso es, en Gineb a has a pa a los aboga-
dos), es sólo la consecuencia de un p incipio abs ac o de
libe ad.
Obse acion.—Pa a el
de echo ci il de p ocedimien o,
nos
e e imos á los p incipios gene ales
y
á la exposicion his ó-
ica (I) .
(
1
)
V. p. 376, . H.
PUNTO DE VISTA DE ESTE ESTUDIO.

297
LIBRO CUARTO.
EL DERECHO PÚBLICO.
SECCION PRIMERA.
El de echo de Es ado y de Sociedad.
ESTADO PRESENTE DE LA CIENCIA POLÍTICA, NECESIDAD DE SU
REFORMA. Y BASES PARA CONSEGUIRLA.
§. 1.—Nues o pun o de is a.
Todo un ciclo his ó ico de ci ilizacion oca mani ies a-
men e á su in en la ida
y
la ciencia (1) del Es ado. La eo-
ía libe al y cons i ucional, has a aquí dominan e, en la cual
se undaban las más nobles espe anzas
y
la aplicacion de an
obus as ue zas, ha espondido mal á aquellas en las g an-
des conmociones polí icas de los úl imos iempos, mos an-
(1)
Sob e el de echo polí ico gene al, V. especialmen e la ob a de
R.
DE
MoHL, llena de an excelen es indicaciones ocan e al desa -
ollo y bibliog a ía de es a ciencia:
His o ia y li e a u a de las cien-
cias polí icas (Geschich e und
Li e a u
de S aa swissenscha en),
2
ol.,
1655-56.—V.
Cambien
DAHLMANN,
Polí ica, (Poli ik),
1835;
RÓDER,
Polí ica del De echo (Poli ik des
Rech s),
1837;
C. S. ZAcHA-
RIAE,
Cua en a lib os sob e
el
Es ado
(40
Büche om S aa e,
1839);
BL
Ū
NTSCHLI,
De . pol. gene al (AllgemeinesS aa s ech ),
1851;
en una
cie a
di eccion,
STAHL,
Fil. del De . (Rech sphilosophie),
sec. II;
con
aplicacion %
Alemania, las ob as de
ZACHARIAE
y
ZOPFL.
El
de echo
público como el p i ado, ha de expone se aquí de un modo enciclopé-
dico; debe, segun los necesa ios lími es de la p esen e ob a, ence a se
en las e lexiones gene ales que siguen, las cuales se p oponen pa icu-
la men e indica un pun o de is a nue o. Pe o
a a é
el de echo pi-
304 EL ELEMENTO HISTÓRIC
O
EN LA VIDA DEL ESTADO.
cipios ú opiniones con que se pensaba co egi ó e i a aque-
llos esul ados.
No se niega con es o que el desa ollo his ó ico siga p in-
cipios
y
leyes gene ales. Quien los conociese (1), con empla-
ia cie amen e en aquel la educacion de nues o linaje hácia
un in inmu able
y
bajo la di eccion de la Di ina P o iden-
cia, aunque po caminos
y
odeos de e minados en pa e po
la libe ad humana; la his o ia se ia pa a él, en sus g andes
asgos o ales, como una e dade a Teodicea, no pa a jus i-
icacion de Dios, que no la }necesi a, pe o sí como un al o
juicio, median e cuya sen encia, oda ida es guiada, segun
la sup ema ley del bien, su di ino obje o, ecompensándose
la es imacion de és e
y
el p og eso á ines supe io es con más
icos u os de bon dad
y
más ácil y ápido desen ol imien-
o, y cas igándose odo menosp ecio del mismo en indi i-
duos, clases
y
pueblos en e os con más du as p uebas, e a-
so en el camino de la ida, y aun disolucion
y
mue e. Y si
es a supe io
•
y
uni e sal ojeada no es en e amen e posible
al homb e y al his o iado , alcanza á no obs an e el c i e io
ela i amen e más segu o, si le acompaña la con iccion de
que, así como Dios es uno, asi odo bien (lo di ino en la
ida) es uno
y
conce ado en sí, o mando la e dade a eli-
gion, la mo alidad, el de echo, la ciencia, el a e, una ín i-
ma a monía;
y
de que, po an o, allí donde las endencias
de es as es e as apa ecen en ecíp oca disidencia d oposicion,
donde espa cen el ódio y la disco dia en e los homb es,
y
an e odo no se mues a el es imonio i e agable del bien,
la ue za mo al de la ida, allí es á desconocido el espí i u
(1) Es o es: quien conociese la aplicacion de los p incipios y leyes
de la His o ia á
odos
los hechos,
has a sus úl imos po meno es,
la
cual no es dado al homb e. Pe o no se e ie e es a, negacion de modo
alguno (á pesa de la ambigüedad de la ase) al conocimien o de esos.
mismos p incipios y leyes
en sí,
que son asun o de
la
Filoso ía pu a
de la
His o ia.—(
y
T.)

EL ELEMENTO HISTÓRICO EN LA VIDA DEL ESTADO. 305
de Dios
y
no se ha en ado en el e dade o camino del p o-
g eso.
Pe o aun cuando la his o ia de po sí no pueda guia nos
al conocimien o de los p incipios,, siemp e se á su es udio de
g ande impo ancia pa a la ida social
y
polí ica. En p ime
luga , no se le debe a ibui
en si misma
ménos alo que á
la his o ia na u al. Así como en és a el espí i u se complace
en
lo indi idual
que la na u aleza p oduce, así ambien con-
empla en la his o ia la lib e accion de los homb es; po que
la indi idualidad es ca ác e undamen al de oda ida, naci-
do de la ma a illosa compene acion de lo gene al
y
lo sin-
gula ,
y
que equie e po an o igual educacion pa a lo uno
que pa a lo o o. Po es o puede ambien su es udio despe -
a el e dade o
sen i lo his ó ico
(la imp esionabilidad
y
e-
cep i idad pa a lo indi idual en la ida),
y
con ence nos de
que los es ados e ec i os y las elaciones de és a o man,
segun las ue zas in e nas que en ellos esiden
y
median e
la con inuidad de la cos umb e, una esis encia enaz, que
no cede al a bi io de los homb es, ni escucha el manda o
de abs ac os p incipios, sino que pide se a ada con p u-
den e a e
y
guiada en su e o ma desde el pun o de pa ida
de lo exis en e hacia o os caminos supe io es.
La his o ia debe, pues, inspi a ambien en la polí ica
una conduc a e dade amen e his ó ica,
y
p e eni po con-
siguien e odo p ocede
y
ob a a i icial que no concie e con
las elaciones y necesidades de los iempos. La polí ica es
una ciencia
y un a e de lo que en de e minadas condiciones
es posible
y,
ela i amen e, lo mejo (1). Lo que Sóc a es
(1) La con usion an ecuen e en e la ciencia y el a e polí icos
(como en o as muchas es e as) exige aquí alguna acla acion del sen-
ido en que únicamen e puede y debe en ende se el ex o de Ah ens.
La
poli ica
es,
como
ciencia,
la ciencia del Es ado, en odo el sen ido
de es a ase, y po an o ab aza al Es ado bajo cuan os modos y as-
pec os puede se obje o de conocimien o. De aquí, 1.°, una ciencia
ilo-
TOMO III.

20
306 EL ELEMENTO HISTÓRICO
EN
LA VIDA DEL ESTADO.
decia de la iloso ía ale ambien de la polí ica: es un a e
que no c ea de po sí cosa alguna, sino que ayuda á eni
al mundo de la exis encia ex e io al u o de un gé men an-
e io
y
sus an i o, una ez llegado á la madu ez en las en-
añas de la ida. Ni ménos alimen an es os conocimien os
el amo pá io, an esencial pa a la ida pública,
y
que, como
el ilial, no nace de me as gene alidades, sino del ínculo in-
di idual del pa en esco
y
de la ue za de a accion de los ca-
ac é es,
y
que, o aleciéndose con la ín ima con ianza en la
in eg idad del desa ollo nacional, esis e sin ompe se el es-
pec áculo de la supe io idad, múl iple quizá, de o os pueblos.
só ica
del Es ado
(Filoso ía poli ica),
que conside a á es a ins i ucion
en lo esencial y e e no de su na u aleza (en su
idea), y
po consi-
guien e, en lo que necesa iamen e
debe se
cada Es ado de e minado
y pa icula , como al (el
ideal
del Es ado), sob e lo di e encial y
ca-
ac e ís ico que lo dis ingue en e odos: 2.°, una ciencia
his ó ica
del
Es ado
(His o ia polí ica),
cuyo obje o es sin duda el Es ado am-
bien, pe o en la sé ie de su desa ollo a io
y
empo al (en sus
hechos),
y que, po consiguien e, o ece asimismo el cuad o de su si uacion en
cada época: 3.°, po úl imo, una ciencia
ilosó ico-his ó ica
del Es ado,
que, apoyada en las dos an e io es, y aplicando los p incipios
(la
idea)
de es a ins i ucion á sus hechos, los j azga segun aquellos, é in-
dica, en is a del ideal
y
de las condiciones p esen es, con qué p og e-
sos inmedia os nos oca con ibui po nues a pa e en cada época á
la ealizacion g adual y o denada de aquella e e na idea.
Aho a bien; es os p og esos que la ciencia
señala,
los
cumple
el
a e polí ico (Poli ica p ác ica),
segun el cual aplicamos nues a ac-
i idad sis emá ica y p opo cionadamen e (con
p udencia)
y la an-
sicion é indi idual e ec uacion del ideal del Es ado en medio de las
elaciones his ó icas de nues o iempo. Tal es la uncion del homb e
polí ico, de los pa idos, de los Gobie nos. Y
únicamen e
en es e sen-
ido, á sabe , en cuan o aquel ideal
absolu o
sólo á a és del ideal
p opio de cada época de e minada puede ealiza se y oma cue po en
és a, es el a e polí ico, bajo de se absolu o,
y po se lo,
a e ela i-
o
ambien de consegui lo
posible
en aquel momen o, lo
mejo
en on-
ces: ca ác e aplicable asimismo á la ciencia políica, pe o no á
oda
ella,
sino á su. pa e
ilosó ico-his ó ica.
Po lo demás, compá ense
es as indicaciones con las del mismo Ah ens en su
Doc ina o gáni-
ca del Es ado,--(N. T.)
^l
EL ELEMENTO HISTÓRICO EN LA VIDA DEL ESTADO.
307
Finalmen e, la conside acion de la his o ia nos p ese a,
po una pa e, de la alsa opinion que e ie e á un con a o
el o igen
y
o ganizacion del Es ado (cons i uido ya desde la
amilia), y po o a, de la abs ac a
y
adical exigencia de de-
e mina en absolu o los lími es de los Es ados segun las na-
cionalidades (1). Sin desconoce la impo ancia de la nacio-
nalidad
y
el noble sen imien o de con a e nidad que engen-
d a, no pod á ménos de e se en el hecho gene al de que,
has a hoy, en el desa ollo uni e sal de la his o ia, ningun
g an Es ado se haya ence ado pu amen e en una Nacion,
un supe io dec e o de la P o idencia, que no quie e que los
pueblos se aislen
y
excluyan en e sí polí icamen e, sino que
en pa e se mezclen, segun an as eces ha sucedido,
y
log en
de es a sue e, median e los lazos polí icos, Una más ín ima
a inidad
y
comunicacion de cul u a. Pues aun cuando es im-
posible p escindi de la mayo ue za que la a accion nacio-
nal iene en los iempos mode nos,
y
nadie osa á de e mina
de an emano la e icacia de su in lujo, una in encion di ina
pa ece habe des inado á las Naciones en la his o ia á se i
de ó ganos
y
conduc o es de la ci ilizacion. Po es o ambien
casi odos los pueblos in ieles á es e minis e io han caido;
y
los Es ados en que se jun an di e sas nacionalidades halla-
án segu amen e su más i me subsis encia en el cumpli-
mien o de su ele ado in his ó ico, en la educacion de las más
a asadas de ellas,
y
en el concie o
y
come cio de la cul u-
a en e odas las que ab azan, mos ando de es a sue e que
hay oda ía algo supe io á la Nacion: la humanidad.
(1) Y. sob e es o más ex ensa,mmn a mi
Doc ina o gánica del
Es-
alo (O ganische S ha sleh ),
pág3• 210 á 219.
308

CARÁCTER ÉTICO
DE LA PO L TIC A.
§.
3.—Ca ác e é ico de la polí ica y especialmen e del in
del Es ado.
1.
Conside cacion gene al.—Así
como la ciencia polí ica
ha omado en los mode nos iempos un ca ác e cada ez
más ex e no, iniendo á educi se á una doc ina de las o -
mas del Es ado en la cons i ucion
y
la adminis acion, así
ambien, y siguiendo en gene al la senda ex a iada de la
escuela del de echo na u al (1), se ha ido di o ciando con
ella más
y
más desde el siglo pasado, an o de la eligion
como de la mo al (2) . El ca ác e dis in i o del p incipio del
De echo se hizo consis i en la posibilidad de la coaecion, o -
mándose una eo ía de és a en sus dis in os modos y aplica-
ciones; y
el Es ado apa eció de aquí an e odo como una ins-
i ucion in es ida del pode coac i o,
y
á quien sólo in e esa,
no
la mo alidad, sino la me a legalidad de las acciones. Pe o
si De echo y Es ado han de concebi se, en suma, como un
ó den pa icula de la ida es ablecido en el ó den uni e sal
di ino;
y
si aquel, aunque ela i amen e independien e
y
p opio, se halla no obs an e en ín ima elacion con la mo al,
no puede és e pone su más i me cimien o sino en la mo a-
lidad de sus miemb os;
y
su pode coac i o, aunque cie a-
men e es á menudo un medio necesa io de conse acion,
nunca ni de ningun modo bas a pa a ella.
La
impo ancia del elemen o mo al en el Es ado se mues-
a an o en el indi iduo como en las cos umb es sociales.
Si la mo alidad en gene al es en el homb e la más p o unda
aíz
de la ida, y si Kan ha econocido la
buena olun ad
(1)
Pa a la ca ac e ís ica de es a escuela, V. á S ahl,
His o ia de
la Filoso ía del De echo.—(N. T.)
(2)
V. p.
95, . 1.
CARÁCTER ÉTICO
DE
LA POLÍTICA.

309
como la condicion undamen al de odos los demás bienes,
log a aquel po su i ud el dominio de odos los impulsos
y
pasiones que pe u ban el ó den
y
a monía
de
su exis encia.
Muy exac amen e ha dicho Góe he (1): «Cuan o nos dá libe -
ad de espí i u, pe o no impe io sob e noso os mismos, es
co up o :» juicio aplicable á odas las eo ías libe ales abs-
ac as, que se aislan del p incipio mo al. La mo alidad de
los indi iduos se a i ma, ele a y pe'° eccion a po la ida social
en e a. Así co no en la impo an e es e a de los bienes econó-
micos es uen e de la pe se e ancia
y
aun de la bondad en el
abajo, de la sob iedad
y
el aho o, y de la p obidad en el
á ico, de igual sue e la conciencia del debe mo al es la
ue za supe io que igo iza, conse a, en pa e limi a,
y
en
pa e ex iende oda la ac i idad ju ídica, p i ada
y
pública,
y c ea; especialmen e en la adminis acion del Es ado, el
más es echo ínculo que enlaza lib emen e á los indi iduos
con el odo. Pe o la misma mo alidad se in o ma g adual-
men e en las
cos umb es
(2) ex e io es sociales, que me ecen
ambien especial es ima en la polí ica, así en la o ganizacion
como en la gobe nacion. Ya Pla on decia: «No nacen las
Cons i uciones de encina ni de oca, sino de las cos umb es
en el Es ado, cuyo peso p eponde an e lle a as sí odo
lo
demás.» Y de hecho, ninguna Cons i ucion se edi ica a bi-
a iamen e como una casa de made a
y
pied a, sino que
debe
acomoda se al g ado o al de la ida
y
educacion mo al
de
su pueblo y e o ma se sucesi amen e con él. Cons i ucion
que no co espondá á es as condiciones, jamás se ha sos e-
nido, y ha o lo mues a la his o ia mode na. Es e espe o,
pues, á los usos
y cos umb es del pueblo, aun á los que a -
(1)
Años de pe eg inaciom de G. Meis e ,
lib.
II,
apéndice.
(2)
La palab a alemana
Si en
signi ica
cos umb es;
no como
sim-
ples usos cualesquie a
(Gewohnliei en),
sino con un sen ido é ico,
mo-
al é in e no.—(N.
T.)

310

CARÁCTER ÉTICO DE LA POLÍTICA.
aigan en ideas equi ocadas (1), y que sólo pueden se co -
egidos g adualmen e
y
de den o a ue a, excluye oda p e-
sion hácia adelan e, no ménos que hácia un e oceso, con-
side ando á aquellos como el p oduc o del lib e é in imo des-
a ollo de la ida nacional.
Pa a es a in usion de la ida mo al en el Es ado, es con-
enien e examina ambien el in é ico de és e.
2.
Fin é ico del Es ado.—El
in del Es ado (2) es, como
(1)
No quie e deci sin duda el au o aquí que la ley, . g ., debe
enuncia po es o á coadyu a en su medida á la ec i icacion de
esos icios, y ménos que haya de ansigi y conce a se con ellos, e-
conociéndolos y aun ampa ándolos y consag ándolos po medio de
ins i uciones ju ídicas, como oda ia se hace con la lo e ía, con la
p os i ucion, e c.--(H.
T.)
(2)
En mi
Filoso ía del De echo
se de e mina ambien ma cada y
p ecisamen e el in del Es ado. En e dad, he podido expe imen a
que los concep os ilosó icos exac os di ícilmen e son comp endidos
en sí y en sus consecuencias. Si ni aun en el de
condicion,
an capi al ,
se en iende siquie a po los ju isconsul os ne amen e y en oda su
signi icacion, no debe admi a que el in del Es ado, undado en él,
se ex ienda ó es inja á más de lo que le pe enece, y especialmen e
que la admision de condiciones
posi i as,
an o como nega i as, en el
De echo
y
el Es ado haya hecho nace emo es sob e la demasiada am-
pli ud de la accion de és e. Pe o ya de po sí el concep o de la condi-
cion dice que el Es ado sólo debe
hace posibles
odos los ines socia-
les humanos, lo cual exige, empe o, condiciones no me amen e nega-
i as, que sup iman los obs áculos, sino posi i as, median e ins i u-
ciones accesibles á odos y que a o ezcan su
lib e
ap o echamien o,
y median e leyes y disposiciones que elen po él, de lo que cualquie-
a puede con ence se, espec o de la impo an e es e a económica, po
la excelen e ob a de
RAU,
Economía polí ica nacional (Volkswi h-
scha spoli ik).
La doc ina del in del Es ado undada po KaAus ,
econoce ambien y legi ima la pa e de e dad que hay en odas las
demás, Así es el Es ado, como KANT quie e, Es ado ju ídico; pe o no
segun un p incipio de De echo me amen e nega i o, como el suyo, sino
posi i o ambien. Así ambien exis e el Es ado pa a el in de la hu-
manidad, pe o no lo ealiza inmedia amen e, sino sólo
median e
el
de echo; y si el bien público es asun o de su incumbencia, no lo es de
modo que el in del Es ado sean de echo
y
bienes a , sino que és e se
e ec úa
po
aquel, es o es, en cuan o el De echo se cumple en sí misma
CARÁCTER ÉTICO DE LA POLÍTICA.

311
ya se ha conside ado an es, el De echo en odo su pleno sen-
ido, co no de i ado del in é ico de .la humanidad,
y
en
cons an e elacion con él. El Es ado es la es e a é ins i ucion
especial dispues a en el ó den gene al y di ino de la ida
pa a la ealizacion del De echo, obje o de undamen al im-
po ancia
y
que odo lo ab aza, bajo el espec o de la condi-
cionalidad (1). El Es ado es Es ado ju ídico,
y,
como al,
iene que es ablece
y
egula el conjun o de las condiciones
(posi i as y nega i as) que nacen de la ecip oca dependen-
cia en e odas las es e as
y
elaciones de la ida pa a el
comple o desa ollo de cuan os elemen os cons i uyen la cul-
u a humana. Es e obje o señala al Es ado su
p opia
mision
y ac i idad: hace posible, de e minando es as condiciones
en sus ins i uciones, leyes y p ecep os, el in humano
y
los
ines undamen ales en él con enidos, pa a oda clase de pe -
y pa a sí, y pa a el bien. Segun nues a eo ía, el Es ado es, pues,
an o
Es ado de cul ui°a,
como
Es ado ju ídico;
pe o ab azándose
ambas de e minaciones en. la
unidad
de su. p incipio.
Con las eo ías que p opiamen e e san sob e el in del Es ado, no
deben con undi se pun os de is a
polí ico-p ác icos
con que á eces
se las sus i uye. A es a clase pe enece el in expues o ecien emen e
po
HELD
en su
Sis ema de de echo cons i ucional, e c.,
1856
(Sys em
des Ve assungs ech s),
pág.
284,
al deci : «la e dade a esencia del
Es ado (cuya e ec uacion es su in) consis e en la más al a po euciali-
zacion (?) posible en la ie a de odos los in e eses gene ales huma-
nos, así como su más plena sa is accion, en cuan o es asequible á un
Es ado pa icula , como comunidad sobe ana, con medios esencial-
men e ex e io es. Aunque en es e concep o me amen e cuan i a i o
la ase
en cuan o es asequible
p e ende asigna un lími e necesa io
con a la demasiada ex ension de la accion del Es ado, es a cues ion
de lími es, que no ca ece de impo ancia en la polí ica, depende úni-
camen e de las condiciones de cul u a y de la elacion del pode del
Es ado á, los indi iduos, segun lo cual ha de esol e se, po an o, de
modos muy di e sos. Es e concep o no exp esa el in
cuali a i o
del
Es ado, sino exclusi amen e el
cuán o
de su ac i idad.
(1) Sob e el concep o del De echo segun Ah ens, V. su
De echo na-
u al
(6.
a
ed.), pa e gene al, cap. ii.—(.Z'. 1'.)
312

CARACTER ÉTICO DE LA POLÍTICA.
sonas, indi iduales ó mo ales; mas pa a llena es a uncion,
debe comp ende
y
cumpli el De echo cons an emen e en ín-
ima
conexion
con odos los ac o es de la cul u a humano-
social, no pues abs ac a y me amen e en sí solo, sino con
conocimien o eal de las elaciones, ines
y
necesidades de la
ida.
De es e modo es
uno
el in del Es ado, como la ciencia y
la ida p ác ica lo exigen; pe o es e in ha de concebi se en
en un doble aspec o
y
di eccion. Po es o, á su ez, la ida
en e a del Es ado, en la Cons i ucion
y
Adminis acion, se
de e mina igualmen e: 1.°,
en si p opia, y
únicamen e pa a
ella misma; 2.°, en su
o gánico enlace
con la o alidad de los
elemen os del
bienes a y
la
cul u a
humanos. Así, en la
Cons i ucion
deben ija se en p ime é mino o malmen e
la o ganizacion ju ídica de los pode es ó unciones, las o -
mas de su eje cicio, y su elacion con los súbdi os en sus
mú ilos debe es y de echos; pe o luego ambien, en una se-
gunda seccion, las bases de las elaciones del Es ado con la
eligion
y
la Iglesia, la ins uccion y la escuela, la mo alidad
pública
y
la es e a económica (1). De igual sue e se o gani-
za la
Adminis acion
del Es ado que, en su más ámplio sen-
ido (2),
y
en oposicion á la Cons i ucion, es el gobie no, le-
gislacion
y
ejecucion del De echo
y
del bienes a ju ídico. La
adminis acion de jus icia
se di ide á su ez, segun las es
clases ya indicadas (3) de jus icia, en jus icia
es i u i a,
ci-
il
y
c iminal;
olun a ia,
que se e ie e á negocios ju ídi-
cos
del
p esen e;
y p e en i a,
que mi a á las pe u baciones
del De echo posibles en lo po eni . De o a pa e, la
admi-
nis acion
ju ídica del
bienes a
social (adminis acion en
(1)
Compá ese es a idea de la Cons i ucion con la que el mismo
Ah ens dá en su
De . na .,
. u.—(N.
T.)
(2)
V.
p.
162,
. z.
(3)
V. págs.
165
y
197, . I.
RELACIO• DEL ESTADO CON LA SOCIEDAD.

313
es ic o sen ido) se o ganiza segun odos los ines esenciales,
y en di eccion an o posi i a y p o ec o a co no nega i a y
p ese a i a: de donde nacen despues los dis in os amos
que la cons i uyen.
De es e modo,
y
me ced á la eo ía expues a del De echo
co no in del Es ado, se comple a el cuad o de la ida de és e
en odas sus es e as, cosa que has a aquí ninguna eo ía ha-
bia hecho. Cie o es que en la unidad de ese in undamen-
al se comp enden dos di ecciones, pe o no dos ines di e -
sos: pues ambos ienen en el De echo su base comun de uni-
dad. An e odo é inmedia amen e, debe ela po el man eni-
mien o del mismo ó den ju ídico; po que mien as és e más
i memen e subsis e en sus debidas o mas y más egula es
la ma cha de la legislacion
y
la adminis acion, an o más se
ex iende en odos sus miemb os la conciencia de la segu i-
dad de su ampa o; pe o, una ez cumplido es e p ime in,
debe ambien el Es ado acili a odos los demás, median e
las condiciones necesa ias pa a ello. Cuide inmedia amen e
del De echo: despues,
y
median e és e, de oda la cul u a
social.
§. 4.—Relacion del Es ado con la sociedad humana.
Si conside amos más de ce ca la elacion del Es ado con
la sociedad humana (1), cues ion cada ez más i amen e de-
ba ida en los iempos mode nos, ácilmen e se deja e que
se á esuel a de muy di e sos modos, mien as no eine un
acue do p é io sob e la na u aleza y in de ambas ins i ucio-
nes. Nues a eo ía, que aspi a á una dis incion esencial en-
e ellas, á la ez que á su ín imo enlace, equie e se aquí
explicada, pa a la más exac a in eligencia de su pun o de
(1) V. p. 155, no a (1), . I.
320

BEL4CION DEL ESTADO CON
LA
SOCIEDAD.
de la posicion del de echo p i ado gene al, po espec o á
los especiales.
Con e ec o; an e odo, el Es ado iene que es ablece , (si
bien con la coope acion que luego di emos, de los cí culos
especiales) los p incipios comunes de odo de echo público,
como o as an as no mas
y
lími es pa a aquellas* di e sas
es e as; despues, necesi a de e mina bajo es as no mas las
mú uas elaciones de odos los cí culos, an o
en e sí,
cuan-
o
con el, y
segun las condiciones de la coexis encia y asis-
encia ecíp ocas; no mas y condiciones que dimanan de la
na u aleza é ica de las elaciones p opias de dichos cí culos,
cuya p é ia indagacion es indispensable, si se aspi a á o de-
na las despues jus amen e. Cada Es ado, sin duda, desde un
pun o de is a p ác ico
y
polí ico, p ocede á en es a o dena-
cion con a eglo á las ci cuns ancias dadas, á las cos um-
b es, á las ideas biológicas á la sazon einan es en la socie-
dad,
y
ija á de muy di e sa mane a, eniendo en cuen a el
g ado de cul u a
y
mo alidad de la Nacion, el lími e en e lo
que debe ese a se á la accion de los pode es gene ales
y
lo
que co esponde á la p opia ac i idad
y
de e mi acion (au o-
nomía) de dichos cí culos. Y po ámplia que sea es a úl ima
es e a ga an ida, ya á uno de ellos, ya á odos, pá a sus pe-
culia es asun os públicos, po medio de su especial Cons i u-
cion
y
Gobie no, siemp e ha de adica en el Es ado la di ec-
cion, legislacion y decision judicial
sup
emas
de
odas
las
elaciones ju ídicas, po que él cons i uye el ó den gene al
del De echo (1).
(1) Po es o dice con azon
MOHL,
His o ia de las ciencias polí i-
cas (Geschich e de S aa s issenscha en),
. I, p.
109,
que del econoci-
mien o de la sociedad " esul a pa a el de echo polí ico la necesidad
p
incipalmen e de ab i una nue a seccion en e la doc ina del pode
del Es ado
y
su o ganismo y la de los de echos
y
debe es de los indi-
iduos como ciudadanos, en la cual se exponga desde el pun o de
is a ju ídico oda la elacion del Es ado--ó lo que es igual, del po-

RELACION DEL ESTADO CON LA SOCIEDAD.

321
Es o es, pues, su icien e pa a mos a cómo la concepcion
que acaba nos de expone en nada las ima la
unidad
del De-
echo ni la
ue za y
pode del Es ado (1); coincidiendo am-
bien en sus consecuencias p ác icas con es a concepcion
aquella doc ina que, si bien no quie e econoce una dis in-
clon esencial en e la sociedad
y
el Es ado, aspi a sin em-
ba go á un in semejan e, eclamando una e dade a o ga-
nizacion y una ida co po a i a en és e, po espec o á odas
las di ecciones
y
es e as capi ales, al in en o de asegu a les
la ela i a independencia que les co esponde.
de de unidad—con las di e sas o ganizaciones sociales; y es o, en dos
dis in os aspec os. P ime amen e, debe es ablece se en gene al y po
p incipios el modo como el Es ado ha de conduci se pa a con los ines
é ins i uciones de la sociedad—cualesquie a que sean—p o egiéndolos,
limi ándolos
ó
modi icándolos. Despues, hay que explica la acul ad
y el debe que le co esponden, de asegu a en e odos esos cí culos
elacion, ó den y De echo,
'
Es a concepcion y es e modo de p ocede
se hallan (segun el mismo Mohl ha econocido en la c í ica que en
1840
publicó en los
Anales,
Jah büche n,
de Heidelbe g) en la p ime a
edicion ancesa de mi
Filoso ía del De echo
(1839- .
II,
De echo pú-
blico);
y he no ado ambien en mi
Doc ina
ORGÁNICA
del Es ado
(O ganischen S aa sleh e),
1850,
p ól.
p. x i, que icen la segunda
pa e deben desa olla se las elaciones del Es ado con las es e as so-
ciales y de cul u a de la eligion y la Iglesia, la ciencia, el a e y la
escuela, la indus ia y el come cio, la mo alidad pública, de al ma-
ne a, que en es a elacion con cada una de ellas se deslinden con oda
p ecision sus mú uos de echos y debe es, llenando así una
laguna
esencial. Sob e es e plan nos hallamos, pues, de acue do Mohl
y
yo;
y
de su. ejecucion debe ia esul a una con o midad mayo aún, oda
ez que ambien aquel conside a co no mision del Es ado la p o ec-
cion posi i a que adicalmen e se con iene en el p incipio ju ídico
po noso os expues o.
(1) Las objeciones que
BGUNTSCIILI
en su.
Ojeada c í ica (K i i-
schen Uebe schau),
.
III,
p.
247,
me di ige en es e espec o, descansan
po consiguien e en una e dade a equi ocacion, á sabe : en que la
concepcion del Es ado, que cons an emen e p ocu o hace esal a ,
como el
ó den ju ídico uni a io
y
gene al (y
comun po an o), ó
ha
pasado pa a él desape cibida, 6 no
la
ha ap eciado bas an e en sus
consecuencias.
TOMO
III.

21
322

ORGANISIIZO DEL DERECHO PÚBLICO.
Noso os, sin emba go, epu amos esa dis incion en e
ambos ó denes como la más p opia pa a la exac a es imacion
p ác ica de odas las elaciones. Y á in de pone la más en
cla o
y
pa a que no se eduzca
á
una ana ase esa inde-
pendencia ela i a, de e minando en su p incipio la pa ici-
pacion que á cada miemb o pe enece en la ac i idad dei
odo, se equie e expone en p ime é mino el
o ganismo
del
de echo público,
y
aplica luego á la ida pública el, e da-
de o p incipio de la
ep esen ación.
§. 5.—O ganismo del de echo público.
Ya en o os muchos luga es (1) hemos expues o el con-
cep o del o ganismo en el De echo
y aun en el Es ado, mos-
ando cómo odos los miemb os
y
pa es de és e se enlazan
en e sí y con él, coope an á llena su in comun
y
alcanzan
así al pa su peculia des ino. Aho a bien, el de echo público
se cons i uye o gánicamen e lo mismo que el p i ado (2), á
sabe : 1.
0
, segun los ó denes de
pe sonalidades
(indi iduo,
ma imonio
y
amilia, localidad, Nacion, sociedad de Nacio-
nes); 2.°, segun los cí culos de la ac i idad
y
cul u a social
(clases);
pe o de mane a que los miemb os de es as dos sé-
ies se en elacen á su ez po odos lados. Así el indi iduo
como la amilia
y
la comunidad local deben ambien conce-
bi se, po elacion á odos los cí culos de la sé ie opues a.
Pues lo que, en e dad, dis ingue la o ganizacion p opia-
men e
lib e y
comple a de la pa cial
y
o zada en la Edad
Media, es que hoy oda pe sona ísica ó mo al, aunque pe -
enezca p incipalmen e á una clase de e minada, á causa de
su p edominan e ocacion p ác ica, sea eligiosa, cien í ica,
(1)
V.
págs.
79, 84
y
157, . i.
(2)
V.
p.
263.
ORGANISMO DEL DERECHO PÚBLICO.

323
pedagógica ó económica, no queda ce ada en ella
en e a-
men e;
sino que, conse ando siemp e su cualidad de miem-
b o del ó den gene al ju ídico, puede en a po su lib e ac-
i idad en odos los es an es cí culos, adqui iendo en ellos
de echos
y
debe es.
Conside emos aho a en especial cada una de es as dos
sé-
íes, po elacion al de echo público.
1.
Es e as de la pe sonalidad.—Todos
los ó denes de pe -
sonalidades ienen su de echo público, así como lo ienen
p i ado (l.).
a)
El
indi iduo
posee una es e a ju ídica p i ada pa a
sus ines
pa icula es,
los cuales ha de cumpli p incipal-
men e po su p opia de e minacion (au onomía); y una es e-
a de de echo p íblico elá i a á su coope acion pa a los ines
comunes,
an o del
Es ado,
de donde nacen sus de echos po-
lí icos (que deben al pa conside a se y de ini se como debe-
es ambien) como de los pa icula es cí culos
sociales,
de
donde esul a su es e a ju ídico -pública ocan e á la eligion,
la ciencia, el a e, la enseñanza y la ida económica.
b)
La
amilia
ampoco es una me a pe sona de de echo
p i ado, si que ambien público, que debe ia ene g ande
impo ancia en el Es ado
y
en odos los ó denes de la ida
social. En odas las especies de ep esen acion debie an con-
side a se, no sólo los indi iduos, como p e ende una doc i-
na a omís ica y abs ac a, que llega has a á hace nace al
Es ado de los indi iduos como á omos; sino las amilias am-
(1) En el mismo sen ido, sob e el cual me he explicado con oda
cla idad, (V. la p. 171, . I y la no a), dice
HELD
en
su
Sis ema de de-
echo cons i ucional de los Es ados moná quicos (Sys em des Ve a-
ssun s ech s),
1856,
p.
14:
'Lo mismo el Es ado que cada uno de sus
ciudadanos, ienen una doble pe sonalidad, pública y p i ada,„
ó
más
bien: " oda pe sona ísica ó mo al iene un
aspec o
ju ídico públi-
co y o o p i ado. A la insu icien e dis incion de Held en e el de e-
cho p i ado
y
el público, puede aplica se lo que se dice en la p.
5.
324

ORGANISMO DEL DERECHO PÚBLICO.
bien, como ales, en sus je es ó cabezas, así como deben e-
ne en el consejo de amilia una au o idad inmedia a, que pe-
ne e en la ida pública.
e) La
localidad
ó municipio (1) es la comunidad pe ma-
nen e en un luga dado
y
que ab aza la ida de sus miem-
b os ambien en odas sus esenciales elaciones; pa a las
cuales posee un de echo p i ado, que no se educe, pues, á
las condiciones de un simple ap o echamien o, sino que se
e ie e á odo aquello que, en ó den á sus ines pa icula es,
debe egula se po su p opia decision. Al pa con és e, posee
ambien la localidad su de echo público: de un lado, po
cuan o es jun amen e
ó gano
y
miemb o del Es ado, suje o
á su inspeccion, pa icipe de impo an es unciones públi-
cas po delegacion (2)
y
aun iene cie os de echos polí i-
cos, .
g .,
ocan e á ep esen acion;
y
de o o lado, po que
es un o ganismo pa a odas las es an es es e as de ac i idad
y ida sociales, in es ido como al, de de echos y debe es:
1.°, po espec o á la eligion y á la Iglesia, á las cuales
a iende po medio de subsidios, omando además pa e en lo
ela i o á edi icios eclesiás icos, cemen e ios, e c., y eje -
ciendo á eces, segun la o ganizacion eligiosa ( . g ., en la
Iglesia e angélica), cie os de echos en el nomb amien o de
sus au o idades, como en la eleccion ó la au o izacion á los
p edicado es (3); 2.°, po lo que oca al a e
y
la ciencia,
y
especialmen e á la ins uccion
y
educacion, elando po las
(1)
V. p. 158, . I. Consúl ese ambien sob e es e asun o un excelen e
a ículo publicado en la
Re is a imes al alemana (Deu schen Vie -
eljah ssch i ),
1856, núm. 3.
(2)
Así pa ece que debe aduci se
i be agene Wi kungsk eis.-
(T. N.)
(3)
No c eemos posible discu i con es e mo i o odas las ideas del
au o que puedan o ece nos epa o: bas e consigna que, espe ando
su al a compe encia é inconcusa au o idad, no po es o acep amos
siemp e sus soluciones.—(1V.
T.)
ORGANISMO DEL DERECHO PÚBLICO.

325
escuelas; 3.°, en p ó de la conse acion de la mo alidad pú-
blica; 4.°,
y
muy p incipalmen e pa a los ines económicos,
oda ez que ha de cuida como ins i ucion impo an e bajo
es e aspec o en su e i o io espec i o, de la p oduccion de
las p ime as ma e ias (lo cual incumbe sob e odo á los mu-
nicipios u ales), de las indus ias manu ac u e as y del co-
me cio (lo que oca más á los municipios u banos), y del
consumo, median e ins i uciones
y
disposiciones municipa-
les, .
g .,
es ablecimien os de c édi o, policía de abas os, e -
cé e a; 5.°, en a o de ines gene ales humanos, cuidando,
como co po acion de bene icencia comunal, de las iudas,
hué anos, pob es
y
en e mos,
y
a endiendo á que es e cui-
dado, en lo que á él oca,
y
apa e de la coope acion de los
indi iduos
y
asociaciones p i adas
y
eclesiás icas, ni se e-
duzca á la accion aislada é incohe en e de los pa icula es,
ni se incline pa cialmen e á una ú o a con esion eligiosa.
Los municipios se dis inguen an e odo en
u ales y u -
banos,
cuya dis incion ep esen a el
p edominio
de la ida
ísica ó el de la del espí i u espec i amen e: de modo que en
los unos p eponde an aquellas o mas de p oduccion en que
lo p incipal es la ue za espon ánea de la na u aleza; mien -
as que los o os eunen odos los géne os de abajo en que
el espí i u es lo p ime o ó lo de e minan e, ya sean las in-
dus ias que as o man las p ime as ma e ias (manu ac u e-
as ó écnicas), ó el come cio, ó las demás es e as de ac i i-
dad psíquica en la ciencia, el a e, la ins uccion, odo ello
más en g ande
y
más ce ca lo uno de lo o o, donde más á-
cilmen e hallan ambien su mú ua p o eccion
y
complemen-
o. A su ez, los municipios u banos, ó sean las ciudades, se
subdi iden en pequeñas, medias
y
g andes, cuyas g adacio-
nes se epi en asimismo en odas las o mas p incipales de su
ac i idad, po ejemplo, en las escuelas elemen ales
y
supe-
io es, gimnasios, uni e sidades, ins i u os ecnológicos su-

326

ORGANISMO DEL DERECHO PÚBLICO.
pe io es, en la g ande
y
pequeña indus ia
y
el g ande
y
pe-
queño come cio, en las pa oquias
y
cí culos eclesiás icos
supe io es, e c.
Aho a bien; á es as di e sas condiciones de ida, espi i-
uales
y
ísicas, de los municipios, debe co esponde su
cons i ucion
y
égimen polí ico, en la es e a del de echo. Po
es o es un e o p e ende undi odos los municipios en un
molde
y
o ganiza los segun idén icos p incipios; an es debe
dis ingui se esencialmen e en e los u ales
y
los u banos,
y
en es os úl imos, po lo ménos, en e g andes
y
pequeñas
ciudades. En las ciudades, iene que domina la libe ad en
las elaciones capi ales de la indus ia, el come cio, la elec-
cion de domicilio, el ma imonio; mien as que en los cam-
pos, el ca ác e de las elaciones ísicas indica ya la solida i-
dad y como adhesion con que han de es echa se los íncu-
los en e el de echo municipal y la ie a y suelo, con lo cual
na u almen e se limi an la libe ad de domicilio
y
de ma i-
monio.
d)
La
Nacion,
ó union o al o mada po descendencia y
lengua comunes
y
que es ambien una es e a de la pe sona-
lidad que ab aza á odos los ines de la cul u a humana, apa-
ece como sé de de echo público, así
in e io men e,
en sus
di e sos ó ganos, sup emamen e some idos al ó den comun
ju ídico, al Es ado, como
ex e io men e,
es o es, en cuan o.
es pe sona pa a el de echo in e nacional.
2.
Es e as de
cul u a.—Cada uno de los cí culos de ida
consag ados á ealiza un in p incipal iene, como ya se ha
indicado, su peculia de echo
público
pa a sus mú uas ela-
ciones con los demás
y
con el Es ado.
Po lo que concie ne al ó den económico, debe no a -
se (1) cómo al lado de su de echo p i ado, posee una o gani-
(
1
)
V. p. 283.
ORGANISMO DEL DERECHO PÚBLICO.

327
zacion
y
égimen público en las co po aciones, consejos, cá-
ma as
y
ibunales de ag icul u a, indus ia y come cio. En
cuan o al de echo público de la ciencia, el a e
y
la enseñan-
za
y
de la mo alidad, hoy se halla odo él eglamen ado po
el Es ado exclusi amen e, del cual dependen las ins i ucio-
nes espec i as, siendo sos enidas po él, de sue e que la
mayo independencia que an es muchas de ellas goza-
ban, .
g .,
las uni e sidades, ha desapa ecido. Pe o, si bien
aun aquí deben siemp e asegu a se los de echos públicos
del Es ado, puede, sin emba go, enace una o ganizacion
más co po a i a. La Iglesia c is iana, po el con a io, ha-
biendo alcanzado
y
conse ado en su his o ia la independen-
cia, posee pa a su comun in eligioso un de echo público
econocido, que aun á la con esion e angélica, nacida de la
Re o ma
y
caida en una dependencia excesi a espec o del
Es ado, debe de ol e le mayo au onomía: ab azando es e
de echo público eclesiás ico el odo de las leyes que egulan
las mú ua.s elaciones de condicionalidad en e los miemb os
é ins i uciones de la comunion eligiosa en su o ganizacion
y
gobie no.
Po úl imo, el Es ado, como un ó den pe manen e
y es-
pecial
á su ez pa a el in del De echo, iene su de echo pú-
blico especial ambien (el llamado de echo polí ico en es ic-
o sen ido), que comp ende el odo de las condiciones nece-
sa ias pa a la exis encia
y
desen ol imien o de es a ins i u-
cion es ablecidas en su cons i ucion, pa a las elaciones e-
cíp ocas en e odos sus miemb os
y
o ganismos. El Es ado,
empe o, po su uni e sal elacion ju ídica
á
odas las es e-
as de la ida, es á la pa el ó den
o al
del De echo y ha de
man ene en consecuencia el de echo público
gene al
sob e
odos los especiales: lo cual debe e i ica de mane a que
és os puedan hace ale sus de echos apa eciendo con la
posible igualdad gene al
y
en i o
y
ac i o enlace o gánico
LA
REPRESENTACI
O
N P
Ū
BLICA.
con aquel. De aquí esul a la exigencia de una e dade a
e-
p esen acio
n
pública, adecuada á su in, y que po su impo -
ancia conside a emos aho a suma iamen e.
§.
6.
La
ep esen acion en el de echo público.
1. Conside acion
,
gene al.—El
p incipio de la ep esen a-
cion iene en el de echo público la misma base esencial que
en el p i ado, á sabe : la acul ad
y
obligacion de ela po las
pe sonas é in e eses agenos, que nace de la coexis encia y
solida idad humanas. Y así como es a idea ha ecibido ya en
la es e a p i ada, me ced á las ideas ju ídicas
y
á las cos-
umb es de los pueblos ge mánicos, una aplicacion que as-
ciende del cí culo del de echo omano, así ambien en la
ida pública ha lle ado al e dade o sis ema ep esen a i o,
desconocido de la an ig ledad, y cuyo o igen no ha de bus-
ca se exclusi amen e en las ins i uciones ge manas, segun
sos iene Mon esquieu, ni con o me quie en o os sabios mo-
de nos (C. S. Zacha i ,, Villemain, e c.), en el C is ianismo
y
sus p imi i as asambleas; sino en ambos lados á la pa . Cie o
que el C is ianismo, y es o no se ha no ado, en i ud de la
idea de la ep esen acion ó sus i ucion, que an al a impo -
ancia adqui ió en su seno, acili aba ya conside ablemen e
su aplicacion p ác ica á, oda la ida humana; además de
que
daba luego,
y
de modo más conc e o, en sus concilios, com-
pues os de delegados de las di e sas coma cas c is ianas, un
modelo pa a las asambleas semejan es del ó den polí ico.
Pe o no es manos cie o que hallamos ambien en e los
ge -
manos, an es del C is ianismo, ales jun as gene ales de e-
p
esen an es de las dis in as ibus (1). Los comienzos son,
pues, á un iempo ge manos
y
c is ianos y a o ecidos po
(
1
)
Y.
p.
241,
. I
I
.
328
LA REPRESENTACION PÚBLICA.

329
la p ác ica, has a que al cabo ha desen uel o sis emá ica-
men e la ciencia su p incipio pa a la ida del Es ado.
Mas ambien aquí la polí ica mode na, po su ca ác e
abs ac o, ha quedado de icien e en muy impo an es espec-
os, dando al p incipio ep esen a i o una ex ension imp o-
pia, desconociendo con exceso que, po cima de la ep esen-
acion, in es ida con g andes a ibuciones, es á o o p inci-
pio de undamen al alo , á sabe : el de la p opia acul ad
de ob a
po sí,
que asis e á odos los miemb os y ó ganos
del Es ado y la sociedad, al eje ci a su de echo. Además de
es o, ampoco ha cuidado de limi a con enien emen e la
accion de los cue pos ep esen a i os, median e el concep o
obje i o del Es ado y su in
.
y
los supe io es de echos y obli-
gaciones que de él nacen,
y
que se hallan sob e la me a o-
lun ad
y
las esoluciones de una asamblea. Así es indudable
que esa endencia abs ac a de la ciencia.y la ida polí icas
ha ido a i mando una omnipo encia de la ep esen acion,
llena de pelig os pa a la conse acion del ó den polí ico
y
de
sus necesa ias condiciones y elemen os undamen ales, me -
ced á la oscilacion de su pode a bi a io.
Mas no po es o se ha de que e e ocede á la ep esen-
acion de los
an iguos
Es ados á b azos, en la cual los ines
de de echo público e an concebidos más bien como de de e-
cho p i ado, po la azon de que dichos Es ados no ep esen-
aban la o alidad y comunidad del pueblo, sino sólo in e e-
eses pa icula es, ya de los mismos dipu ados, (como en
muchas amilias que po de echo p opio gozaban de esa p e-
oga i a) ya de sus elec o es comi en es,
á
cuyas ins uc-
ciones es aban suje os, cual manda a ios de de echo p i a-
do. Aho a, asi como el Es ado en sí mismo se ha ele ado,
desde la o ganizacion y los in e eses pa ciales de la Edad
Medía á un ó den
gene al,
así debe ambien ene se po un
p og eso con enien e en la his o ia del sis ema ep esen a i-
336

LA REPRESENTACION PÚBLICA.
sona mo al, en su.
unidad,
segun los di e sos g ados de la pe -
sonalidad; la o a, en el o ganismo in e io de sus clases. Toda
ley, empe o, equie e la con o midad de ambas cáma as, pa a
que los in e eses se compensen
y
a monicen en e sí
y
me-
dian e el p incipio gene al del De echo.
La o macion de ambos cue pos po medio de la eleccion
iene que se ambien dis in a. La p ime a p ocede de elec o-
es que, sin ene en cuen a la o ganizacion de las clases so-
ciales, desempeñan su uncion en de e minados cen os lo-
cales de los cí culos de la pe sonalidad, con al de que e-
unan sólo condiciones gene ales, así ísicas como in elec ua-
les y mo ales, únicamen e ela i as á su pe sona indi idual
y que se es ablecen pa a el eje cic o del de echo elec o al y
pa a la elegibilidad. La cáma a po Es ados es, al con a io,
nomb ada po los elec o es de cada clase. En es a cáma a
y
á a o de condiciones que puede a o ece además el sis e-
ma de su agio, end án cabida las indi idualidades eminen-
es de cada ó den, es deci , que ep esen a á el elemen o
olun ad y un cí culo de lib e accion adecuados, nace de la eo ía de
la
sociedad
la exigencia de cons i ui la ep esen acion nacional
segun los dos espec os, cie amen e dis in os, pe o no incompa ibles,
del econocimien o de las a ias
pa es
eales y e ec i as y de la
uni-
dad comun
que á odas las ab aza.
Con o me á es e sis ema, la Cons i ucion e o mada de Hanno e ,
(en 1848) como es sabido, o ganizó la ep esen acion en sus dos cá-
ma as, si bien en un pun o esencial de su desa ollo dió demasiado
poca impo ancia á las p e ensiones, his ó icamen e undadas, de la
nobleza en lo que oca á la cáma a po es ados ó clases.—Po lo
demás, c eo habe sido el p ime o de los esc i o es alemanes (ya an es
lo hizo no a
DE
SIsMoNDI)
que ha expues o en sus undamen os (en
la Filoso ía del De echo) el p incipio de la ep esen acion po in e e-
ses. Pues
LIEBE,
al cual Mohl (p. 236), ci a como p ime o, ha omado
en su ob a
La nobleza e i o ial (De G undadel),
1844, p. 117,
e cé e a, an o el p incipio del De echo como el de la ep esen acion,
de la edicion ancesa de mi
Filoso ía del De echo,
aducida al ale-
man en B unswick á exci acion suya.

LA REPRESENTACION PÚBLICA.

337
a is oc á ico,
en el e dade o
y
cabal sen ido de la palab a:
y
a endiendo á es e p incipio, puede
y
debe la polí ica,
segun las ci cuns ancias conc e as de cada Es ado, asegu a
la pa icipacion que po de echo his ó ico le co esponde,
y
al lado de las clases p o esionales nue amen e o ganizadas,
á la al a a is oc acia de sang e, median e ep esen an es, ya
elec i os, ya po de echo p opio.
Así, pues, se á e dade amen e
o gánica
la ep esen a-
cion en que hallen luga , an o la
unidad
de la Nacion y del
ó den ju ídico, cuan o la
di e sidad
y
especialidad de las
clases
y
sus in e eses, apoyando de es a sue e al pode
gu-
be namen al,
que enlazando
y
conduciendo sup emamen e á
odos los demás pode es, de una mane a o gánica (1), ha de
o dena
y
di igi la ida del Es ado segun la supe io con-
cepcion o al de sus elaciones in e nas
y
ex e nas (2). La
ep esen acion es en la es e a polí ica y social, el ínculo
p opiamen e o gánico ambien de los indi iduos é ins i ucio-
nes pa icula es, an o en e sí, cuan o con el odo, sos e-
niendo en ellos el p oceso no mal
y
egula de la ida; el
medio que a moniza el de echo p i ado con el público;
y
el
juez á quien oca de e mina en cada caso, segun las condi-
ciones
y
ci cuns ancias, así como las cos umb es de la Na-
cion, el lími e en e lo que debe abandona se á la lib e
accion p i ada de sus miemb os
y lo que ha de es a some-
ido á la decision é impe io de los pode es pdblicos: lími-
e que no pueden señala los p incipios pa a odos los
casos (3) .
(1)
V.
p. 163, no a (3), .
I.
(2)
Sob e la doc ina que c eemos más acep able en es e pun o, pe -
mí asenos emi i al lec o á
los P incipios de De echo na u al,
po
F. Gine y A. Calde on.—(H.
T.)
(3)
Sin emba go, es e lími e sólo esul a de la aplicacion de p in-
cipios de azon. Así, la ep esen acion nacional no pod á, . g ., es-
ablece la poligamia, ni la escla i ud, ni la pena de mue e, ni am-
TOMO III.
22
333

LA REPRESENTACION PUBLICA.
Es a ep esen acion iene luga sup emamen e en el
pode
legisla i o
del Es ado. Mas de ningun modo es lí-
ci o desa ende su impo ancia en las p incipales es e as
de la adminis acion
y
en odos los demás cí culos públi-
cos donde, con enien emen e o ganizada é in es ida de la
publicidad que le dá ida, puede man ene el espí i u so-
cial, y aun ex ende lo
y
di undi lo en las más capi ales
di ecciones, allí donde al a aquella ep esen acion más cul-
minan e.
Es a endencia pública que ha de alimen a especialmen-
e el ó gano de la ep esen acion en odos los cí culos en
que cien í icamen e la hemos hallado indicada, es ambien
en la p ác ica la condicion undamen al pa a despe a y
o alece el sen ido de la comunidad, el amo á la pá ia,
la cul u a de la in eligencia, la o macion del espe o
y
con-
side acion al bien
y
á los ines de la sociedad. Donde la ida
pública se comp ime, los indi iduos se encie an a omís ica-
men e en su sólo p o echo
y
no se ag upan sino po el acci-
den e de sus in e eses pe sonales; y si en la a mós e a co -
ompida y so ocan e de la ida p i ada pueden he i las
mi as
y
pasiones pa icula es, en cambio, el sen ido mo al
y
ju ídico del odo, el sen imien o de la dignidad
y
el hono
ealzados po el espí i u comun, los ca ac é es nobles y
i mes, la abnegacion po ines supe io es gene ales, se
aho-
gan más
y
más
cada ez en el é igo
de
los
in e eses egois-
as,
y
en la aspi acion uni e sal á compensa en la ida p i-
ada, ganando
y
gozando has a el úl imo lími e que se con-
sien e, los bienes pe didos ó us ados en la ida pública.
Pe o p ecisamen e la
mona quia,
undada en la his o ia de
pa a la p os i ucion, ni au o iza el obo, e c., so p e es o del clima,
la aza, la his o ia an e io , el g ado de cul u a social, e c., e c. La
misma ley de adap acion á odas es as ci cuns ancias, ea su luga de-
bido, iqué es, sino un p incipio absolu o?—(N. T.)
LA REPRESENTACION PÚBLICA.

339
los pueblos ci ilizados de Eu opa; man enida
y
consag ada
po las cos umb es
y
la adhesion de los pueblos; especialmen-
e adecuada, po su posicion eminen e, pa a p ocu a el
bien comun,
y
que e leja la unidad, la pe manencia y la
conse acion del Es ado; la mona quía, que es an e odo
una ins i ucion pública, llena á ambien su ele ada mision
pa a bien de las Naciones, me ced á la coope acion ac i a de
odos los cí culos de la ida social, á la ue za eanimado a
de las cos umb es
y
de la opinion, y al ín imo come cio con.
los di e sos in e eses y sus ó ganos.
340

DERECHO INTERNACION
AL
PÚBLICO.
SECCION SEGUNDA.
De echo in e nacional público.
§. 1.—Concep o y pun o de is a.
I. Concep o.—El de echo in e nacional
(1) es, en gene al,
el conjun o de las no mas que egulan las elaciones del co-
me cio en e los pueblos, segun las condiciones de ecíp oca
subsis encia y mú uo auxilio (2). Apa ecen és os bajo aquel
concep o ya en su unidad
y
o alidad. (más ó ménos polí ica-
men e es ablecida) como pe sonas ju ídicas, ya segun la plu-
alidad de sus indi iduos, cuyas elaciones, así las ju ídicas
como las más i ales del come cio humano, exceden del ci -
culo p opio del Es ado, al cual, como indi iduos, pe enecen.
Po es o, exis e un doble de echo in e nacional:
1)
el de e-
cho in e nacional
público,
que comp ende las no mas pa a
las elaciones complejas de cada pueblo en la o alidad del
(1)
Pa a el de echo in e nacional me ece ecomenda se la ob a de
HEFFTER
De echo in e nacional eu opeo con empo áneo (Das Eu o-
pdische Vollce ech de Gegenwa ),
3.
a
ed., 1856: pa a la his o ia,
WHEATON, Ilis oi e des p og és du d oi des gens,
Pa ís y Leipzig,
2 ol., 3.
a
ed., 1853: pa a la li e a u a y las cues iones p incipales,
R.
DE MOHL,
o.
e.,
págs. 337 á 430, y
LAURENT,
His oi e du d oi des
gens,
has a aho a 4 ol. (a), Gan e, 1850-1854, ob a que cons i uye más
bien una his o ia ilosó ica de la ci ilizacion gene al humana.
(2)
Pueden consul a se ambien:
KLUBER,
D oi des gens mode -
ne de l'Eu ope;
MARTENS,
P ecis du D oi de gens mode ase de
i'Eu ope;
CALVO,
El de echo in e nacional eó ico y p ác ico;
FLORE,
Nue o de echo in e nacional público;
CARRARA AMARI,
T a a o sul
di i o in e na ionale publico di pace;
BLUNTSCHLI,
Le D oi in e -
na ional codi ié;
D.
CONCEPCION ARENAL,
Ensayo sob e el de echo de
gen es
con una in oduccion de G. de Azcá a e.—(N.
T.)
(a) Es a ob a se halla ya e minada, es ando en cu so de publicacion dos aduc-
ciones espaí olas, una po D. Gabino Liza aga y o a po
D.
Angel Fe nandez de los
Rios,
D.
Nicolás Salme on
y
D.
Tomás Rod iguez Finilla. — (IV.
T.)
.
...:.^^;.:
DERECHO INTERNACIONAL PÚBLICO .

341
%n que ealiza; 2) el de echo in e nacional
p i ado (d oi
in e na ional p i e, ,
el cual (1) de e mina las eglas pa a los
ines especiales, que han de alcanza se po los indi iduos de
los di e sos Es ados, en sus ecíp ocas elaciones.
El de echo in e nacional
p i ado (2),
que a a especial-
men e las cues iones impo an es
y
di íciles, ocan es á los
lími es de la aplicacion del de echo p i ado de un Es ado en'
las elaciones de esa misma clase de de echo p oducidas en
o o país ó que concie nen á indi iduos ó Es ados ex anje-
os (3), se ha de e minado con a eglo á p incipios di e -
sos (4) . En los an iguos iempos de la his o ia ge mánica, su
sen ido de jus icia hizo que se conse ase el sis ema de los
de echos pe sonales de los pueblos some idos (5); en la Edad
Media, á consecuencia de la o macion
y
desa ollo de la
g andeza e i o ial, igió el p incipio de la e i o ialidad
unila e al; po el con a io, en los iempos mode nos se ha in-
(1)
V. p. 199, . 1.
(2)
V. pa a su li e a u a y cues iones p incipales, MoHL, o.
c.,
pá-
ginas 441 á 454, debiendo añadi se en c an o á la li e a u a, W.
BoR-
NEDZANN,
Dise aciones ela i as al de echo p usiano, (E ó e ungen
im Gebie e des p euss. Recias),
1855
y J.
UNGER
en su.
Sis ema de de-
echo p i ado gene al aus iaco,
págs. 149-210.
(3)
Hay en e el de echo in e nacional
público
y el
p i ado
una
dis incion an esencial, como la que había en. Roma en e el
jus ho-
no a ium,
de i ado del edic o del
p e o pe eg inos
y el jus
jeciale.
FLORE
llama al segundo, " eo ía de los
con lic os
en e las leyes de los
di e en es Es ados„ y
FOELIx
"conjun o de eglas en i ud de las
cuales se en ilan y esuel en los
con lic os
en e el de echo p i ado
de las di e sas Naciones.1 —(A.)
(4)
Es os p incipios que luchan hoy oda ia y man ienen espec-
i amen e los di e sos esc i o es, son: el de la e i o ialidad, el de
los es a u os, el de la ecip ocidad, el de la acep acion p esun a de
las pa es, el de las
sen en iae ecep ae,
el del consen imien o exp eso
ó áci o de los pueblos , la doc ina más undamen al que odas
las an e io es de
SAVIGNY
desen uel a y en pa e modi icada po
SCIIOEFFNER
y la expues a ecien emen e po FLORE.—(A.)
(5)
V.
p.
316, .
II.

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