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Relaciones de sucesos en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla [exposición]

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Relaciones de sucesos en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla [exposición]

Publisher: Universidad de Sevilla, Biblioteca
Year: 2008
Source: https://idus.us.es/bitstreams/58576081-6ec4-457b-b24e-8b374deb5371/download
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Desde mediados del siglo XV un nue o in en o, la imp en a, se ex iende po Eu opa
como una mancha de acei e. Su apa ición supone una e olución en las o mas de
p oducción de lib os, pe o ambién de o os ex os que an a cons i ui buena pa e del
abajo en los alle es ipog á icos. Bajo la e ique a gene al de menudencias, papeles o
imp esos meno es se esconde oda una sue e de ex os, combinados o no con imágenes,
que aba can emá icas y es ilos muy dis in os, desde las coplas eci adas y endidas po
ciegos has a los ca eles que anunciaban los ac os de la Real Sociedad Filosó ica y
Médica de Se illa en el siglo de las Luces, pasando po bulas, almanaques, imágenes,
ca illas y o mula ios. Explica el signi icado que u ie on en la cul u a de los siglos
mode nos, las o mas en que ci cula on y se consumie on, y el po qué de su impo ancia
en el caso conc e o de las p ensas se illanas es el obje i o del p esen e abajo
i
.
La ciudad de Se illa ue un nudo de comunicaciones cla e en el mundo mode no y al
igual que o as ciudades que gene aban y consumían no icias con ó con nume osas
imp en as que publica on elaciones. A lo la go de es cen u ias la ciudad alimen ó el
in e és po la no edad y la cu iosidad de un público di e so que consumía un ma e ial
imp eso de bajo cos o, al alcance de muchos bolsillos po un cua o de eal. Es a
acilidad pa a coloca en un me cado u bano las no icias e a una cla e del éxi o de es os
ma e iales e íme os, des inados a la lec u a, en muchos casos en oz al a, y el
comen a io en co illos. El hecho de que muchas de las elaciones se illanas ue an
adap aciones o copias de o as ecibidas desde Za agoza, Mad id, Roma y o as
ciudades es un cla o indicado del po encial del consumo local de es os ma e iales,
epe idos y ans o mados, adap ados al gus o local y con unos ex os modi icados po
azones e in e eses edi o iales. Es a capacidad de ep oduci a g an elocidad las ca as
y no icias ecibidas po el co eo es un indicado de la o una de la ciudad pa a
p omociona sus p ensas, alimen ando de ela os a o as ciudades y a nume osos
pueblos en los caminos más ansi ados. Las elaciones de sucesos, las de con enido más
an ás ico y abuloso sob e mons uos, las que daban no icias de ies as y an as o as
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ci cula on ambién en e buhone os y endedo es ambulan es que dis ibuían en una ed
ex ensa los imp esos en ámbi os u ales. La p oducción imp esa log ó un espacio de
dis ibución en la Baja Andalucía y con ó con odo un ci cui o que log ó canaliza el
in e és po los sucesos de la Mona quía y la amenaza de los Tu cos en un amplio
abanico de illas y luga es, al como e lejan algunos de los lib os manusc i os con
ano aciones de sucesos que ue on edac ados pa a que queda a ijada la memo ia de los
acon ecimien os conside ados más ele an es. De es e modo, el ma e ial leído log aba
adqui i una cie a ga an ía de sal agua da en la memo ia esc i a. Un enómeno cada
ez más ex endido en algunas de las eli es locales, sob e odo en aquellos ámbi os con
amilia idad con lo esc i o, como podían se los esc ibanos, bo ica ios y o os que
dominaban la lec o-esc i u a. En algunos de los lib illos de memo ia se ano aban
sucesos leídos en es os imp esos, acon ecimien os amilia es y casos i idos en sus
localidades. De las b e es ano aciones que algunos no a ios ealizaban en sus egis os a
inales del siglo XV y comienzos del XVI (como la no icia que Ma eo de la Cuad a
apun ó en su p o ocolos el 16 de ene o de 1509: “En es e día uino nue a a es a çibdad,
quien e an pe didas XVIII naos e es ca a elas que enían de las Yndias a es a
çibdad”)
ii
se pasó a una memo ia más o ganizada, mejo es uc u ada y que enía en el
ma e ial imp eso un e e en e de au o idad. Es e elemen o juega a a o de la
dis ibución de las no icias imp esas. El paso po la imp en a y el que en muchos de
es os imp esos igu e el “con licencia” pa a su publicación end ían a o o ga una cie a
ga an ía en cuan o a la e acidad de los con enidos.
Los es imonios más an iguos documen ados de lib os imp esos en alle es españoles se
emon an a la década de 1470, con el Sinodal de Aguila uen e (Sego ia, 1472) como el
lib o echado más an iguo que conocemos. Con ecuencia, al en e de es os alle es se
encon aban imp eso es ex anje os, sob e odo alemanes, que llega on a España en
busca de nue as on e as donde hace negocio. Muchos e an imp eso es modes os que
se mo ían de ciudad en ciudad, y es de supone que buena pa e de sus ing esos
p ocedie an de la p oducción y en a de lib os e imp esos meno es, es os úl imos
mucho más áciles de ab ica , de anspo a y de ende , aunque apenas nos hayan
quedado es imonios de los mismos en es os p ime os años de la imp en a. Se illa se
nos p esen aba, a inales del siglo XV, como una de las p incipales ciudades de la
Península, con un impo an e come cio y unas ins i uciones, an o ci iles como
eclesiás icas, pode osas. Todo ello gene aba demanda de lib os y acili aba su
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ci culación, po eso, ya an es de la in oducción de la imp en a, Se illa había sido el
p incipal cen o de dis ibución de manusc i os, y po eso ue ambién uno de los
p ime os luga es en con a con alle es de imp en a. A es as ci cuns ancias se suman, en
la on e a en e los siglos XV y XVI, dos acon ecimien os que cambia án la ciudad
pa a siemp e: el descub imien o de Amé ica en 1492 y el es ablecimien o en Se illa en
1503 de la Casa de la Con a ación, ins i ución dedicada a con ola el á ico con el
Nue o Mundo.
Los p ime os imp eso es de que se iene no icia segu a en la ciudad no son ex anje os,
sino es socios españoles, An onio Ma ínez, Ba olomé Segu a y Al onso del Pue o.
A ellos se ha a ibuido la imp esión de una bula de indulgencias (la denominada “Bula
de Guinea”) en e 1472 y 1473, aunque la p ime a ob a imp esa en Se illa con una
echa segu a es el Repe o ium de Díaz de Mon al o de 1477
iii
. La mayo ía de los
imp eso es conocidos en la ciudad en lo que es a del cua ocien os e an ex anje os,
como los denominados Cua o Compañe os Alemanes, que imp imían, jun os o po
sepa ado, desde 1490. Po las mismas echas apa ecie on en Se illa los socios Meina do
Ungun y Es anislao Polono. En ambos casos, los imp eso es acudían a la ciudad en
espues a a la llamada de los Reyes Ca ólicos, du an e cuyo manda o podemos encon a
ya la que iba a se una de las p incipales ca ac e ís icas del compo amien o de las
au o idades españolas en e al lib o en la Edad Mode na: la combinación de p o ección
y p i ilegio económico (los lib os es aban exen os de una se ie de impues os) con
con ol y censu a, encomendándose es os úl imos an o al Es ado como a la Iglesia.
El siglo XVI se inició p ome edo pa a las imp en as se illanas. Según F. No on “el
negocio del lib o lo eció allí como en ningún o o luga de Cas illa.” No sólo la ciudad
y su pe i e ia demandaban lib os, ambién aumen aban de o ma con inuada las
necesidades del me cado ame icano, que son sa is echas desde Se illa. Au o a
Domínguez cali ica su desa ollo en la p ime a mi ad del XVI de ex ao dina io, y lo
achaca a una se ie de ac o es: el a o a o able de los mona cas a los imp eso es, el
desa ollo económico de la ciudad, el nue o me cado ame icano, unos c i e ios abie os
en la censu a, la p oducción de los au o es locales, la exis encia de nume osos mecenas
y, po supues o, la p esencia de g andes imp eso es en la ciudad. La p oducción
se illana se ca ac e izaba po “un ma cado sello come cial y no e udi o”, ci cuns ancia
15
4
que segui emos obse ando en los años pos e io es
i
. En es e con ex o las elaciones de
sucesos jugaban un papel undamen al.
En e esos imp eso es, me ece la pena que nos de engamos un momen o en los
C ombe ge . Jacobo C ombe ge , de o igen alemán, llegó a Se illa a p incipios del siglo
XVI des inado a inicia la más impo an e saga de ipóg a os se illanos del Quinien os.
Su hijo Juan lle ó la emp esa amilia a su máximo desa ollo, y ue además
esponsable del es ablecimien o de la p ime a imp en a en ie as ame icanas, cuando
en ió a su empleado i aliano Juan Pablos a la ciudad de México en 1539 pa a es ablece
allí un alle . Los C ombe ge consiguie on, de hecho, un p i ilegio pa a la expo ación
de lib os a Nue a España que endían en su ienda mexicana. Su p oducción en Se illa
combinó lib os de cie a en e gadu a con ediciones más ba a as y ambién más áciles
de ende , como los “8.000 pliegos de nóminas” a un ma a edí cada una que apa ecen
en el in en a io ealizado a la mue e de Jacobo
. T as el allecimien o de Juan pa ece
se que ue su iuda, doña B ígida Maldonado, quien se hizo con las iendas del alle
du an e la mino ía de edad de su hijo Jácome. És e enía an e sí un u u o p ome edo
como imp eso , pe o no log ó man ene el ni el de p oducción ni la calidad de sus
p edeceso es y, inalmen e, con él acabó la his o ia de la imp en a c ombe ge iana.
En la p ime a mi ad del siglo XVI Se illa es, pues, el p incipal cen o p oduc o y
dis ibuido de lib os en Cas illa. Klaus Wagne , en un magní ico es udio dedicado al
imp eso Ma ín de Mon esdoca, ci a en diez o más los alle es que llega on a
unciona en la ciudad, si bien no de o ma simul ánea
i
, aunque sabemos que hubo
muchos más imp eso es que pasa on más o menos iempo en la ciudad. Los lib e os
endían a concen a se en la calle Géno a (ac ual A enida de la Cons i ución), cuyas
“muy icas lib e ías” celeb a ía Alonso Mo gado en su His o ia de Se illa, mien as que
los imp eso es se hallaban más dispe sos po la geog a ía u bana. En es as p ime as
décadas, “las p ensas de la ciudad no u ie on descanso”, ampa adas po una mayo
libe ad que en años pos e io es. Según Rod íguez Moñino, en las dos p ime as décadas
del siglo XVI se p odujo una p eponde ancia absolu a de las imp en as se illanas en la
p oducción de pliegos suel os
ii
. Los imp eso es u ie on además p oyección ue a de la
ciudad, donde endie on sus p oduc os o ue on llamados pa a es ablece se de o ma
empo al
iii
.
16
5
Es e pano ama an halagüeño no se man end á sin emba go, más allá de la p ime a
mi ad del siglo XVI. Tampoco e a ácil. Desde la apa ición de la imp en a se empezó a
o ganiza el me cado del lib o a a és de Eu opa. En el mapa que se dibujaba
encon amos g andes cen os de p oducción en Alemania, I alia, F ancia y Países Bajos,
donde se consolida on dinas ías que, uncionando como au én icas mul inacionales del
lib o, p oducían y dis ibuían sus imp esos po Eu opa y Amé ica a a és de una
compleja ed de agen es y ac o es. Es o a ec aba de mane a especial a nume osos
ex os clásicos, ju ídicos, de eología y ob as académicas, con ecuencia en la ín, que
e an una pa e impo an e del negocio pa a los me cade es de lib os. En es e mapa,
España se con i ió desde echas muy emp anas en un cen o ecep o de es os lib os.
Si a p incipios del siglo XVI en Venecia había ya 150 alle es, en la Península Ibé ica
sólo enemos no icia de unos ein a, en gene al pequeños y dispe sos además po oda
su geog a ía. La incapacidad pa a compe i con los p oduc os ex anje os de e minó que
las p ensas españolas se di igie an al me cado nacional y local, pa a los cuales se
elabo a on ex os más humildes, sin p oli e ación de g abados y en los que p edominaba
el uso del cas ellano sob e el la ín. En el Siglo de O o, la p oducción de las imp en as
hispanas se concen ó en lib os eológicos y de de oción, así como de li e a u a, ciencia
(sob e odo en cas ellano), his o ia, g amá icas y ex os educa i os como las ca illas,
ecopilaciones de leyes y oda la gama de papeles imp esos en las que se incluían las
elaciones de no icias.
Los p oblemas de la indus ia edi o ial española en el Siglo de O o se pa ecen bas an e a
los de la indus ia del país en gene al. Hay, pa a empeza , una acucian e al a de
capi ales y de in e so es, eniendo además en cuen a que po en onces no exis ía la
igu a del edi o independien e, po lo que cada nue a imp esión solía co e a ca go de
algún lib e o, de una ins i ución o del p opio au o . Los imp eso es no es u ie on muy
dispues os a in e i sus p opios capi ales en emp esas edi o iales de iesgo, o
simplemen e de mayo cos e, lo que epe cu ía nega i amen e en la calidad de su abajo
y en su p oyección hacia el ex e io . Las quieb as e an ecuen es en e ellos, de ahí que
muchos p e i ie an uni se a un socio que a iesga sus p opios capi ales, o concen a se
en p oduc os más segu os en ez de a en u a se en cos osas ediciones con escaso
público, que al in y al cabo ya se p oducían en o os luga es de Eu opa a g an escala.
Po o o lado, la imp en a se e ambién pe judicada po la mala calidad del papel
nacional y po la incapacidad pa a c ea una ed e ec i a de dis ibución de sus
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Ca ecemos de es udios mode nos especí icos sob e la imp en a se illana en la segunda
mi ad del siglo XVII, aunque sabemos que abaja on en esa época al menos 26
imp eso es. Son pocos los da os biog á icos y p o esionales sob e es os ipóg a os, cuya
p oducción, con algunas no ables excepciones debidas al mecenazgo y el pa ocinio de
las ins i uciones (como And és G ande, que abajó pa a los con en os de San
F ancisco y de la Me ced), se cen aba en ob as de poca en e gadu a, llegándonos de
algunos de ellos únicamen e pliegos suel os.
Las imp en as se illanas publica on en el siglo XVII oda clase de pliegos poé icos,
omances, elaciones, comedias suel as, almanaques, ca eles, e c. que apa ecen en
algunos in en a ios de lib e ías se illanas de mane a gené ica como esmas imp esas.
En e las emá icas más epe idas des acan los imp esos con la de ensa de la Inmaculada
Concepción y la Gue a de los T ein a Años. El lib e o José Belle o a su mue e en 1653
enía en su ienda “1.800 esmas de lib os y comedias odo ynp eso en Seuilla”. E an
lib os y papeles, odo ello sin encuade na , y si enemos en cuen a que una esma iene
500 pliegos el o al esul a se 900.000 pliegos imp esos dispues os pa a la en a. Es os
lib e os abas ecían al público local que en aba a sus iendas de lib os, pe o ambién
negociaban con o os lib e os in e cambiando lo es de su idos y endían a
in e media ios que los lle aban a las plazas y a los luga es más ansi ados, bien ue a
una e ia o bien una ome ía. Rod igo Fe nández de Ribe a desc ibió en El Mesón del
Mundo (1631) una escena de es e ipo, dando cuen a de una “lib e ía agabunda” que
eco ía di e sos luga es. Nos cuen a como: “Le án eme po la mañana del o o día, que
e a ies a, y hallé una pa ed de casa en oldada de is as de papeles y imas de lib e es,
que al pa ece debía se alguna lib e ía agabunda, en que en an coplas, elaciones y
sus pocas es ampas, y algunos lib os casuales y demandados”. El momen o de una
ies a, la opo unidad de con a con lib os “casuales y demandados”, una pa ed en la que
se colocan a la is a, lle ó a que el endedo pudie a log a su obje i o y los papeles
ue on ápidamen e comp ados po los luga eños. En Se illa, algunos luga es de paso
si ie on pa a es e epa o de papeles. El 22 de junio de 1594 F ancisco de A iño
ecogió en su die a io manusc i o una no icia sucedida en lo que hoy es la zona del
Al ozano: “En e las es y cua o de la a de, ino an g an empes ad de ai e y
pol o eda” y en eso esul ó que “a un lib e o que es aba con sus lib os, coplas y ca illas
en la pa ed del cas illo le lle ó el ai e g an copia de ellas po cima de las o es”. Es e
endedo en oldó la pa ed del cas illo de San Jo ge donde esidía la Inquisición
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se illana de lib os, coplas y ca illas, o mando un su ido de ex os a la is a que la
mala sue e lle ó a los cielos. Fue una ocasional y mala o una la que le obó los
ma e iales de en a a es e lib e o. Po cie o, que ambién abajaba en T iana un “ iejo
ciego go do que endía ca illas”, ajus iciado en 1604
xxiii
.
En el siglo XVIII la imp en a eu opea u o un desa ollo no able, an o en inno aciones
ecnológicas como es ilís icas. En nume osos alle es mejo a la calidad de los ipos, la
o mación de los ipóg a os, las ma e ias p imas y el diseño de los imp esos. En las
p ensas españolas hay una no able con inuidad, una ine cia que limi ó el impac o de
es as no edades. Al mismo iempo, se p odujo una p o unda ans o mación an o en el
público como en las o mas de lec u a. En es e momen o accedían a la lec u a en mayo
p opo ción nue os colec i os, como las muje es o los jó enes, y el público se decan aba
po lec u as en e enidas, como la no ela o la p ensa pe iódica. Todo pa ece indica que
en el Siglo de las Luces la impo ancia de los imp esos meno es se man u o, e incluso
se mul iplicó, siendo una de las p incipales uen es de ing esos de muchos imp eso es, a
pesa del desp es igio que su ie on al se desp eciados po pa e de los ilus ados, que
los conside a on la an í esis del buen gus o. Los omances siguie on siendo imp esos,
como los Aman es lamen os, ie nas y amo osas lág imas de la Reyna nues a seño a,
composición de cua o hojas con oc osílabos dedicados a la mue e del jo en ey Luis I
en 1724 (en la mues a). Es os ex os e an áciles de lee e incluso de memo iza pa a
eci a después. Algunas comedias y o os imp esos o ma on au én icas se ies y
comenzaban a edi a se con núme os co ela i os que alimen aban el in e és del público.
Cada ez cob aban ambién mayo impo ancia los pe iódicos, como la Gace a de San
He menegildo (1747) y el Hebdomada io se illano (1758).
Se llega a habla de una au én ica “manía lec o a”, en la que la lec u a de pocos ex os
de o ma in ensi a se sus i uyó po una lec u a ex ensi a y a iada, cuyo p incipal
obje i o e a el en e enimien o, no la de oción o la p o esión. F ançois López se
p egun a si España conoció ambién una e olución de la lec u a en el siglo XVIII y
esponde que el país no quedó al ma gen de es e enómeno pese a las di icul ades
(censu a, c í icas de ilus ados, pocos lec o es…). En su opinión, en es e siglo apa ecen
nue as “ape encias y expec a i as”: “El desa ollo de la p ensa en los años 1780 y su
insospechada di usión, el esu gi y el auge de la no ela a pesa de la hos ilidad de una
censu a que es la más igo is a de Eu opa y cuyos c i e ios pa ecen compa i las eli es
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14
de la cul u a, son cosas que me ecen pa icula a ención y al ez una nue a
ein e p e ación”
xxi
.
Es as nue as p ác icas y o ien aciones lec o as eque ían nue as ins i uciones y espacios
donde lle a las a cabo. De es a o ma, empeza on a p oli e a po Eu opa las sociedades
li e a ias, los gabine es de lec u a y las p ime as biblio ecas de p és amo. En España,
animaban la ida cul u al ins i uciones nue as, como las Sociedades de Amigos del
País, la Reales Academias (la de la Lengua se undó en 1714 y la de la His o ia en
1738) o las biblio ecas que echaban a oda aho a (la Biblio eca Real po ejemplo) o se
ampliaban, en g an medida g acias a los ondos incau ados a los jesui as as su
expulsión en 1767. Asimismo, Ca los III eximió a los que eje cie an un o icio
elacionado con la ab icación de ipos del se icio mili a y en 1763 se c eó la Real
Compañía de Lib e os e Imp eso es.
La Se illa del siglo XVIII había pe dido pa e de su an iguo esplendo , su población
disminuía y su economía empeo aba. El de las Luces ue un siglo de ela i o
es ancamien o pa a la ciudad, olcada en la e o mas in e nas y en su hin e land. Aun
así, seguía siendo una u be impo an e con sus más de 70.000 habi an es, y una se ie de
pe sonajes des acaban en el plano de la cul u a po su lucha pa a implan a en la ciudad
las nue as co ien es que in en aban lle a la hacia el ideal ilus ado de p og eso, como
el asis en e Pablo de Ola ide. En ese siglo ab ió sus pue as la p ime a biblio eca
pública de la ciudad (1749), pe o ambién la Real Sociedad Filosó ica y Médica (1700),
la Real Academia Se illana de Buenas Le as (1751) o la Academia de Bellas A es
(1759)
xx
.
A lo la go del siglo se p odujo un aumen o gene al del núme o de alle es de imp en a
en España, de mane a que se e o za on los cen os ya exis en es y apa ecie on
imp en as donde an es no exis ían, como en Ex emadu a. A pesa de es o, España
man enía una posición ma ginal en el mapa de la imp en a Eu opea. Mien as que en
F ancia, po ejemplo, disminuía el núme o de alle es, pe o aumen aba la can idad de
p ensas po alle , de o ma que el po encial edi o ial del país se concen aba y c ecía,
en España encon amos una ed de imp en as muy desigual, con un p edominio
ab umado de Mad id, seguido de Valencia y Ba celona, y po de ás Se illa, Za agoza,
Salamanca y Cádiz. Con odo, según Jean-Ma c Buigues, “España consigue mode niza
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15
en pa e su p oducción y llega a un ni el que la ace ca a los demás países eu opeos, po
lo menos has a los años ochen a”, aunque inalmen e las consecuencias de la
Re olución F ancesa y la Gue a de Independencia e mina on con es e p oceso
xx i
. La
p eocupación de las au o idades aumen ó a inales de es e pe iodo coincidiendo con la
Re olución F ancesa. En 1792, po ejemplo, una Real Cédula p ohibió la in oducción
desde F ancia de papeles sediciosos y con a ios a la anquilidad pública
xx ii
.
La imp en a se illana del siglo XVIII sigue siendo hoy en día mal conocida a al a de
es udios. La ciudad asis ió a la con inuidad de algunas imp en as sin g andes cambios,
pe o ambién a la eno ación del a e de la imp en a emp endida po José Pad ino, quien
publicó las Memo ias de la Academia de Buenas Le as, jun o a nume osas comedias.
Según F ancisco Aguila Piñal, “después de las comedias del siglo an e io , lo que más
se edi a en Se illa son o aciones sag adas”. Un buen ejemplo se ía el Panegy ico
úneb e que en las hon as que se celeb a on día sie e de oc ub e de es e año de 1733 a
la Memo ia de la Vene able so o Ma ía de la Consolación… (en la Sala); aunque
como podemos e en la No icia geog á ico-his ó ica de una insc ipción omana
(igualmen e exhibida aquí), que io la luz en 1765, las p ensas ambién si ie on a las
inquie udes de los ilus ados. Aguila Piñal documen a la exis encia de 23 imp en as en
la ciudad, en e las que seguimos encon ando la ya mencionada Imp en a Mayo , la
cual, en su opinión, “como imp en a 'o icial' no se pe mi ió nunca imp imi comedias ni
ulga es pliegos de co del, man eniendo du an e odo el siglo el monopolio de los
enca gos municipales”, aunque la Sag ada in ec i a con a un papel con í ulo de
P ognós ico del Rosa io de muge es (en la mues a), salió de es a imp en a. O os
imp eso es son conocidos, de nue o, básicamen e po su p oducción de elaciones,
comedias y omances, como la de López de Ha o o la de Na a o, quien “en el colo ón
de algunos pliegos comunica a los posibles lec o es que en la casa pueden adqui i
comedias, en emeses, omances, elaciones y papeles cu iosos”
xx iii
. Con inúa de hecho
la cos umb e de algunos imp eso es de inclui en el colo ón de sus elaciones una no a
publici a ia pa a a ae al público, como en la Ca a que esc ibió a D. Luis de Na áez
su enien e co onel… (aquí mos ada), en cuya po ada misma podemos lee : “Con
licencia: en Se illa, po F ancisco de Lee dael, jun o a la casa p o esa de la compañía de
Jes s”, y debajo “En dicha imp en a se enden di e en es papeles del Au o des e, y se
an imp imiendo con o me se an adqui iendo”. Los pies de imp en a indicaban la
doble e ien e de los negocios de muchos de los imp eso es, dedicados ambién a la
27
16
en a de lib os, como Lucas Ma ín de He mosilla que indicaba en las po adas que e a
“imp eso y me cade de lib os”. La inclusión del nomb e y la di ección e a
undamen al pa a que el lec o po encial localiza a el es ablecimien o, y emos que se
epi e en los Aman es lamen os, ie nas y amo osas lág imas de la Reyna nues a
seño a”, a cuyo in se añade: “Con licencia en Se illa, en la imp en a cas ellana y la ina
de Diego López de Ha o, en calle Géno a”.
Un ampan ojo pin ado en Se illa a inales del siglo XVII mues a sob e es ablones
de pino colgados o cla ados con al ile es oda una gama de obje os, en e ellos ca as e
imp esos, des acando una P agmá ica del ey sob e la e o ma de los ajes, lacayos y
coches (Se illa, 1670), un P onós ico luna io de 1677 y un imp eso sob e las ies as
eales en hono al cul o a San Fe nando
xxix
. Es a suma de ex os e íme os, des inados al
consumo y que con ienen una in o mación pun ual de una no ma, un calenda io anual y
una elación de ies as, son un pe ec o ejemplo de la ex ao dina ia di usión de los
ma e iales imp esos, de su p esencia co idiana y de su aslado al lienzo en un juego
simbólico. La p esencia de ca as, dibujos, g abados e imp esos en es a pin u a anónima
se illana ecoge una adición de ep esen ación de un juego alegó ico basado en
obje os co idianos, que pe mi en engaña al ojo con un juego de apa iencias. Las
elaciones se aden an en el mundo cul u al se illano jugando un papel cla e, es as
hojas olande as, es os ma e iales e íme os de las p ensas, adqui ie on una no able
ele ancia en la comunicación mode na e inc emen a on su núme o y a iedad a lo
la go de los siglos has a que la p ensa pe iódica sus i uyó algunos de es os ex os
ocasionales de elaciones. Es os papeles imp esos di ulga on de mane a c ecien e la
in o mación en o no a a ios ejes: los acon ecimien os polí icos, las celeb aciones de
odo ipo, las no icias sob e oda clase de enómenos na u ales, e c. Es a di e sidad y la
p opia capacidad de las imp en as se illanas pa a p oduci y di undi es os ex os ue on
una cla e de su éxi o. Las elaciones hispalenses se di undie on en odo el o be
c is iano, leyéndose, copiándose o aduciéndose en o as ciudades. Los papeles ue on
las “golosinas” que pe mi ie on a nume osos lec o es pa icipa del mundo g á ico de la
ciudad, dis u ando de anuncios en o ma de ca eles, calenda ios pa a segui las ies as,
es ampas en los momen os de celeb ación y no icias cons an es sob e oda clase de
enómenos polí icos y de la na u aleza. Es a di e sidad es un asgo singula de la
p oducción de papeles imp esos, esas is as de lib e es, lib illos o papeles ue on los
ma e iales imp esos más cons an es de las p ensas se illanas.
28
17
i
Po desg acia, ca ecemos de un es udio conjun o dedicado a la his o ia de la imp en a se illana en los
siglos mode nos. La Tipog a ía hispalense de F ancisco ESCUDERO (Se illa: Ayun amien o de Se illa,
1999), quedó des asada hace iempo, pe o sigue siendo ú il, al igual que la ob a de F ancisco VINDEL, El
a e ipog á ico en España du an e el siglo XV. Se illa y G anada (Se illa: Jun a de Andalucía, 1989).
De g an alo son ambién la ob a de José GESTOSO Y PÉREZ, No icias inédi as de imp eso es
se illanos, Se illa: Gómez, 1924 y las de Joaquín HAZAÑAS Y LA RÚA. La imp en a en Se illa (1475-
1800), Se illa: Imp en a de la Re is a de T ibunales, 1892 y La imp en a en Se illa. No icias inédi as de
sus imp eso es desde la in oducción del a e ipog á ico en es a ciudad has a el siglo XIX, Se illa:
Dipu ación de Se illa, 1949. Au o a DOMÍNGUEZ GUZMÁN ha es udiado dis in os pe iodos de la
imp en a se illana en El lib o se illano du an e la p ime a mi ad del siglo XVI, Se illa: Dipu ación de
Se illa, 1975; “Vein e años de imp esiones se illanas (1551-1570)”, en Cuade nos Bibliog á icos, Vol.
37, Mad id, 1978; y La imp en a en Se illa en el siglo XVII: ca álogo y análisis de su p oducción. 1601-
1650, Se illa: Uni e sidad de Se illa, 1992. MONTOTO, San iago, Imp esos se illanos. Mad id: Ju a,
1948. El siglo XVI se a a ambién en ÁLVAREZ MÁRQUEZ, Ca men: La imp esión y el come cio de
lib os en Se illa. Siglo XVI, Se illa: Uni e sidad de Se illa, 2007. Pa a el siglo XVIII enemos a
AGUILAR PIÑAL, F ancisco: Imp esos se illanos del siglo XVIII. Adiciones a Tipog a ía hispalense,
CSIC: Mad id, 1974. Con amos además con a ios es udios dedicados a imp eso es se illanos conc e os,
sob e odo del siglo XVI, que i emos desg anando en es as páginas. Asimismo, puede encon a se
abundan e in o mación en DELGADO CASADO, Juan: Dicciona io de imp eso es españoles (siglos XV-
XVII), Mad id: A co/Lib os, 1996.
ii
ROJAS GARCÍA, Reyes: “La memo ia de los p i ado en lo público: los esc ibanos públicos se illanos”
en His o ia, Ins i uciones, Documen os, 31 (2004), pp. 573-584.
iii
MARTÍN ABAD, Julián: Los p ime os iempos de la imp en a en España (c.1471-1520), Ediciones del
Labe in o: Mad id, 2003, pp. 54-57; Sob e el ema conc e o de las bulas con amos con WOHLMUTH,
Ha y: “Las más emp anas bulas de indulgencias españolas imp esas: nue os da os sob e la echa de
imp esión de la Bula de Guinea y de la in oducción de la imp en a en Se illa”, en: El lib o an iguo
español. Ac as del segundo coloquio in e nacional. Salamanca, 1992, pp. 493-553.
i
NORTON, F ede ick: La imp en a en España, 1501-1520, Olle o & Ramos: Mad id, 1997, p. 31;
DOMINGUEZ GUZMÁN, Au o a: El lib o se illano du an e la p ime a mi da del siglo XVI, Dipu ación
de Se illa: Se illa, 1975, p. 312.
GRIFFIN, Cli e: “Un cu ioso in en a io de lib os de 1528”, en El lib o an iguo español, 1, 1988, pp.
189-224. También iene 1500 p iegos de ymágenes pin adas y 1000 p iegos de ymagenes po pin a .
Sob e la saga de los C ombe ge esul a indispensable consul a a GRIFFIN, Cli e: Los C ombe ge . La
his o ia de una imp en a del siglo XVI en Se illa y Méjico, Mad id: Ediciones de Cul u a Hispana, 1991.
i
WAGNER, Klaus: Ma ín de Mon esdoca y su p ensa. Con ibución al es udio de la imp en a y de la
bibliog a ía del siglo XVI, Uni e sidad de Se illa: Se illa, 1982, pp.17-20.
ii
RODRÍGUEZ MOÑINO, An onio: Dicciona io bibliog á ico de pliegos suel os poé icos (siglo XVI),
Mad id: Cas alia, 1970, p. 27.
iii
DOMINGUEZ GUZMÁN, Au o a: El lib o se illano du an e la p ime a mi da del siglo XVI… pp.
273-283; Es posible que el se illano Juan Va ela de Salamanca se aslada a a Jaén pa a imp imi los
misales que le enca gó el cabildo de esa ciudad, el cual ealiza la mayo ía de los enca gos de imp esión en
Se illa, SÁNCHEZ COBOS, Mª Dolo es: La imp en a en Jaén. 1550-1831, Uni e sidad de Jaén: Jaén,
2005, pp. 37-38. Po su pa e, Jacobo C ombe ge ue llamado en 1508 po el ey Manuel de Po ugal
pa a es ablece se en su eino.
ix
MOLL, Jaime: “Valo ación de la indus ia edi o ial española del siglo XVI”, en Li e e lec u e en
Espagne e en F ance sous l´Ancien Régime, Colloque de la Casa de Velázquez, Edi ions A.D.P.F.: Pa ís,
1981, pp.79-84.
x
GESTOSO Y PÉREZ, José: No icias inédi as de imp eso es se illanos… p. 119.
xi
GRIFFIN, Cli e: Los C ombe ge … pp. 38-39.
xii
ROJO VEGA, Anas asio: Ciencia y cul u a en Valladolid. Es udio de las biblio ecas p i adas de los
siglos XVI y XVII, Valladolid: Uni e sidad de Valladolid, 1985, p. 18. En el caso se illano, si en e 1550
y 1559 hemos localizado un o al de 34 imp eso es (algunos a a és de sus ob as, o os sólo en los
a chi os), pa a la década siguien e el núme o ha disminuido a 25 y en la pos e io apenas llega a 19.
MAILLARD ÁLVAREZ, Na alia: Di usión y ci culación de la cul u a esc i a en Se illa. 1550-1600,
esis doc o al inédi a.
xiii
CASAS, C is óbal de las: ocabula io de las dos lenguas Toscana y Cas ellana, Mad id: Ed. I smo,
1998; GONZÁLEZ SÁNCHEZ, Ca los Albe o y MAILLARD ÁLVAREZ, Na alia: O be ipog á ico. El
me cado del lib o en la Se illa de la segunda mi ad del siglo XVI, Gijón: T ea, 2003.
29

18
xi
RODRÍGUEZ MOÑINO, An onio: Dicciona io bibliog á ico… pp. 12 y 27.; GARCÍA DE
ENTERRÍA, Mª C uz: Sociedad y poesía de co del en el Ba oco, p. 28; MOLL, Jaime: De la imp en a
al lec o . Es udios sob e el lib o español de los siglos XVI al XVIII, A co/Lib os: Mad id, 1994, p. 45;
CHARTIER, Roge : El o den de los lib os. Lec o es, au o es, biblio ecas en Eu opa en e los siglos XIV
y XVIII, Ba celona: Gedisa, 1996, pp. 23-40. Las elaciones de sucesos pueden se i , po ejemplo, “como
una modalidad ac i a de glo i icación del pasado” a la ho a de elabo a “amplios p oyec os
his o iog á icos”, como en el caso de lo Anales eclesiás icos de la muy noble y muy leal ciudad de Se illa,
publicado po Diego O iz de Zúñiga en 1677, donde se ep oduce una elación sob e las ies as hechas en
hono de la Inmaculada a ias décadas a ás. CIVIL, Pie e: “Iconog a ía y elaciones en pliegos: la
exal ación de la Inmaculada en la Se illa de p incipios del siglo XVII”, en Las elaciones de sucesos en
España (1500-1750). Ac as del p ime coloquio in e nacional, Mad id: Publica ions de la So bonne,
Uni e sidad de Alcalá, 1996, pp. 65-77.
x
GRIFFIN, Cli e: Jou neymen-P in e s, He esy, and he Inquisi ion in Six een h-Cen u y Spain, Ox o d
Uni e si y P ess: Ox o d, 2005, pp. 8-10. BOEGLIN, Michel: L´Inquisi ion Espagnole au lendemain du
Concile de T en e. Le T ibunal du Sain -O ice de Sé ille (1560-1700), Mon pellie : Uni e sidad Paul-
Vale y, 2003, p. 339; Juan Ca los Izquie do, po su pa e, asocia la e olución de las elaciones de sucesos
en los siglos XVI y XVII con “el p oceso de adoc inamien o mo al y eligioso consecuencia de la
Re o ma Ca ólica”, IZQUIERDO, Juan Ca los: “El lu e anismo en las elaciones de sucesos del siglo
XVI”, en Las elaciones de sucesos en España (1500-1750). Ac as del p ime coloquio in e nacional,
Mad id: Publica ions de la So bonne, Uni e sidad de Alcalá, 1996, pp.217-225.
x i
CÁTEDRA, Ped o M.: In ención, di usión y ecepción de la li e a u a popula imp esa (siglo XVI),
Ed. Regional de Ex emadu a: Mé ida, 2002. El in en a io de Ped o Ma ínez de Baña es en A chi o
His ó ico P o incial de Se illa, Legajo 3484, ol. 811 -815 .
x ii
REDONDO, Agus ín. “Se illa, cen o de ‘ elaciones de sucesos’, en o no a 1600: ieb e no icie a y
na a i a”, en La Cul u a en Andalucía. Vida, memo ia y esc i u a en o no a 1600, Ped o Ruiz Pé ez y
Klaus Wagne (eds.), Es epa : Ayun amien o, 2001, pp. 143-184.
x iii
AGUILAR PIÑAL, F ancisco. «El imp eso mayo de la ciudad». En Temas se illanos. (P ime a
se ie), Se illa, 1972, pp. 15-21.
xix
Domínguez Guzmán, La imp en a en Se illa…, p. 59.
xx
MARSÁ, Ma ía: La imp en a en los Siglos de O o…, p. 90; ESCOLAR, Hipóli o: His o ia Uni e sal
del lib o, Mad id: Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 1993.
xxi
RUEDA RAMÍREZ, Ped o J.: Negocio e in e cambio cul u al: el come cio de lib os con Amé ica en
la Ca e a de Indias (siglo XVII), Se illa: Uni e sidad de Se illa, 2005, pp. 191-217.
xxii
ESPEJO, Ca men y ALÍAS, An onio. «Juan Se ano de Va gas, imp eso y me cade de no icias». En:
Las no icias en los siglos de la imp en a manual, ed. Sag a io López Poza, A Co uña, 2006, pp. 37-48.
xxiii
MORALES PADRÓN, F ancisco: Memo ias de Se illa (No icias sob e el siglo XVII), Publicaciones
del Mon e de Piedad y Caja de Aho os de Có doba: Có doba, 1981, p.26. También jun o a la Ca ed al
encon amos en 1570 a “un lib e o que iene su caxón en lo al o de las g adas” (A chi o His ó ico
P o incial de Se illa, Legajo 17613bis, ol. 585 -586 ),
xxi
WITTMAN, Reinha d: “¿Hubo una e olución en la lec u a a inales del siglo XVIII?”, en
INFANTES, V., LÓPEZ, F. y BOTREL, J-F.: His o ia de la edición y de la lec u a en España. 1472-
1914, Mad id: Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 2003, pp. 437-472; LÓPEZ, F ançois: “Edición,
pode y sociedad”, en INFANTES, V., LÓPEZ, F. y BOTREL, J-F.: His o ia de la edición… pp. 265-
274.
xx
La Se illa de las Luces, Se illa: Ayun amien o de Se illa, 1991; ESCOLAR, Hipóli o: His o ia de las
Biblio ecas, Mad id: Fundación Ge mán Sánchez Ruipé ez, 1990, pp.395-396.
xx i
BUIGUES, Jean-Ma c: “E olución glo al de la p oducción”, en INFANTES, V., LÓPEZ, F. y
BOTREL, J-F.: His o ia de la edición… pp. 303-316
xx ii
REYES GÓMEZ, Fe mín de los: El lib o en España y Amé ica. Legislación y censu a (siglos XV-
XVIII), A co/Lib os: Mad id, 2000, Tomo II, p. 1159.
xx iii
AGUILAR PIÑAL, F ancisco: Imp esos se illanos del siglo XVIII. Adiciones a Tipog a ía
hispalense, CSIC: Mad id, 1974, pp. 11, 13 y 16.
xxix
PLEGUEZUELO, Al onso. “«Alhajas pob es y humildes» en un nue o ampan ojo se illano”.
A chi o Hispalense, 252 (2000), pp. 155-162.
30
1
Se ha desc i o
i
en la Sala I una Se illa que i e en el XVI su siglo de glo ia, bien
comunicada po ma – como pue o o icial de Amé ica - y sob e odo po ie a a a és
del co eo que enlaza con Mad id
ii
. Se ha des acado la p esencia de imp eso es en la
ciudad desde la década de los ’70 del siglo XV, y en el hecho de que desde 1501 y has a
mediados de siglo, la ciudad cuen a con uno de los mejo es alle es ipog á icos del
mundo, el de los C ombe ge , si bien esul a demos ado ambién el ápido decli e en el
que en a la imp en a se illana ya en la segunda mi ad del XVI.
Es a debilidad ela i a del me cado ipog á ico se illano econduce muy emp ano la
p oducción de las imp en as hacia el público local y los p oduc os ba a os, en los que,
como se ha indicado ambién en la sala an e io , se ubican las elaciones de sucesos
en e o os muchos géne os meno es de a iopin a ac u a. Sin emba go, los imp eso es
de la ciudad consiguen muy p on o con e i en o aleza es a debilidad, y hace de las
elaciones de sucesos una e dade a especialidad del me cado de la imp en a hispalense,
has a el pun o de que se ha podido asegu a que en la ciudad andaluza se imp imie on al
menos el 40% de las elaciones de sucesos de las que enemos no icia, y que has a la
p ime a década del siglo XVII ue el p incipal cen o p oduc o de España en es e
ámbi o. Se illa ue en onces, a lo la go de la p ime a Edad Mode na, un alle en el que
se ensayaba – al unísono con o os encla es simila es de la península y el es o de
Eu opa: Ba celona, Venecia, las ciudades lamencas… - con las p ime as o mulaciones
imp esas del pe iodismo.
El pe iodismo, ac i idad cul u al y come cial en la que se inse a el sen ido undamen al
de las elaciones de sucesos, nace del encuen o en e nue as necesidades de
in o mación en el ámbi o de una opinión pública eme gen e – ya a lo la go del siglo
XVII -; y nue as posibilidades es uc u ales que acili an las edes come ciales e
in o ma i as, po un lado, y la expansión de la imp en a, po o o. El eco ido lógico, y
has a cie o pun o ambién his ó ico
iii
, desde es as mani es aciones incipien es has a las
31
2
o mulaciones ac uales del pe iodismo imp eso es á jalonado po la apa ición en el
me cado de una co a se ie de o ma os: de la ca a de a isos o de elación a la elación
de sucesos, de la elación de sucesos a la gace a, de la gace a al dia io; en es e abajo
nos cen a emos en los p ime os es adios del eco ido.
La elación de sucesos, p ime géne o del pe iodismo imp eso, se cons uye como al a
lo la go del siglo XVI. Se de ine como un géne o edi o ial – que su ge g acias a la
mediación de la imp en a, que sólo iene sen ido en an o que imp eso (In an es 1996) –
y que se nu e de o os géne os pa a con o ma se. La singula idad del p oduc o de i a
del hecho de que esos nu ien es se hallan localizados en dos espacios cul u ales
dis in os. De la cul u a le ada manusc i a las elaciones de sucesos abso ben un géne o
p eexis en e, el de las epís olas o ca as de elación. Es as ca as de elación, a su ez,
son un géne o complejo en el que pueden conside a se comp endidas an o las
comunicaciones in e pe sonales como las ca as o iciales c uzadas en e gobe nan es e
ins i uciones como, y aquí ponemos én asis, las ca as de a isos – es deci , no icie as –,
que se diseminaban po las p incipales edes de pode y económicas eu opeas desde el
siglo an e io al menos, y que se mo ían po an o en una es e a semi-pública ya en su
modalidad manusc i a.
De la cul u a ile ada, o al o incluso olkló ica, las elaciones de sucesos oman el molde
gené ico de la copla – ambién del omance, aunque es e se asocie a las elaciones de
sucesos en mayo medida en el siglo XVIII -. Es os dos nu ien es básicos son bien
dis in os y, de hecho, sus p ime as exp esiones en el XVI esul an bien di e en es, pe o
si no los conside amos a ambos en el o igen de las elaciones esul a á imposible
en ende la e olución del géne o en los siglos pos e io es.
Las elaciones nacen como un géne o complejo po que, eco demos, o man pa e de
esa nue a cul u a del imp eso en las ciudades, mix a en su p opia na u aleza, que an
bien desc ibió Roge Cha ie hace ya algún iempo. De es e modo, lo que de ine a la
elación de sucesos en su o igen his ó ico no es el con enido o la o ma, sino la
ecepción: en una u o a modalidad, el nue o géne o edi o ial iene sen ido en cuan o
que se di ige a un público nume oso y plu al – no nos a e emos a deci masi o – y que
consume es os p oduc os a menudo a a és de la lec u a colec i a y o alizada a pa i
del sopo e imp eso; es os p oduc os esponden a un obje i o básico in o ma i o:
32
3
in o mación – y po lo an o ambién con o mación – de una opinión pública p ime iza,
aunque – en onces como aho a – la in o mación no excluya el en e enimien o ni la
eelabo ación de ma e iales cla amen e li e a ios o ic icios.
Las elaciones de sucesos se nu en po an o de las epís olas de elación, componiendo
un incesan e as ase desde los documen os p i ados a lo público que iene an o que
e con la ieb e no icie a de los iempos como con las necesidades p opagandís icas de
los pode es mode nos (Cá ed a 1996). En Se illa se hizo pública median e la imp en a
muy p on o, a inales del XV o p incipios del XVI, la Ca a que enbia on la yglesia y
cibdad de Co doua al Rey don Fe nâdo n o seño : suplicando a su eal mages ad
cesasse la passada en Á ica en psona. po el g â biê y u ilidad q dllo esul a ia a es os
eynos
i
. La no o iedad de los co espondien es y de los hechos desc i os pe mi e que
es a ca a se imp ima ep oduciendo con la mayo exac i ud posible el o ma o o iginal,
de mane a que el único exo dio in e p e a i o es aquí el í ulo de la misi a.
Imp esos simila es, que se limi aban a ep oduci ca as p i adas de co espondien es
p incipales o no, son abundan es du an e oda la Edad Mode na. Se p ocu a en la mayo
pa e de los casos ocul a o ela los ine i ables p ocesos de edición que con ie en el
o iginal manusc i o en imp eso público; aunque la e ique a gené ica “copia de ca a”, la
más ex endida, y la alusión ecuen e al aduc o en el caso de emiso es ex anje os,
demues an en di ección con a ia cie o a án po hace anspa en e an e el cada ez
más a ezado lec o los p ocedimien os p o esionales que se emplean en la cons ucción
de la no icia; como en los imp esos de nues a exposición Relacion his o ica de las
ul imas e oluciones succedidas en Pe sia desde el año de 1722 has a el de 1725/
ecopilada de ca as esc i as po n eligioso misione o, que ue es igo de is a de los
p incipales acaecimien os, que se e ie en en ella ; y aducida de ances en español
po D. F. M. D. G (Mad id, Juan de A iz ia, s.a.) y Copia de ca a del Empe ado de la
China, esc ip a a nues o San issimo Pad e Benedic o XIV. Pidiendo a su San idad una
p incesa de Eu opa en ma imonio, con la solemne P omessa (en e o as) de
es ablece una mu ua co espondencia con su San idad. T aducida del idioma chino al
cas ellano po el Pad e Sec e a io de Indias de la Compañia de Jesus, esiden e en la
Co e Romana, es e año de 1748 (Se illa, José Má quez, 1748) (én asis nues o).
33
10
di e sas pa es dignos de sabe se, como po ellos se e a (Se illa, Rod igo de
Cab e a, 1599)
xiii
.
En sus a isos, no obs an e su o igen, ya ha desapa ecido po comple o el molde e ó ico
de lo epis ola ; la edacción escue a y la p esen ación, en la que cada no icia iende a
ocupa un pá a o isualmen e sepa ado del es o, ensayan o mas del u u o pe iodismo
esc i o, y colocan a los a isos en e los más cla os an eceden es de las gace as del XVII.
La p ocedencia de los a isos, po o a pa e, ecupe a el eco ido geog á ico del que
hablábamos páginas a ás: Roma undamen almen e, donde se iene no icia de los
ai enes polí icos i alianos y cen oeu opeos, y donde se eciben igualmen e las
no edades sob e la on e a u ca; ambién Ingla e a.
Los í ulos de los imp esos de Cab e a nos ilus an bien ace ca de cómo los a isos son
cons i uyen es undamen ales de las ca as de elación (“ e dade a elación de la insigne
ic o ia que Michael Bayboda… y o os a isos de di e sas pa es…”), y de cómo es os
dos géne os discu si os – ela i amen e dis in os en o igen pe o unidos po su misma
condición epis ola , según hemos dicho – an a queda de ini i amen e subsumidos en
un mismo géne o pe iodís ico, la elación de sucesos, en una de sus muchas
modalidades. La con o mación de ini i a de es e p oduc o – como ela o de la
ac ualidad in o ma i a en el que se enuncian b e emen e a ias no icias de ámbi o
polí ico, diplomá ico, mili a …, inmedia o an eceden e de las pos e io es gace as
o iciales de mediados del XVII – la log a en Se illa un imp eso pos e io , que abaja
en la ciudad en e 1617 y 1625, Juan Se ano de Va gas, de quien se exhibe en es a
mues a dos imp esos signi ica i amen e i ulados Io nada que las gale as de España,
Napoles y Flo encia han hecho a Ba celona y a Be be ia en se icio de su Mages ad:
Dase cuen a en es a elación de a isos, de las amosas p esas que las gale as de
España hicie on yendo del Pue o de San a Ma ia a Ba celona (Se illa, Juan Se ano
de Va gas y U eña, 1618) y Relacion de auisos de Roma, Flandes, Sicilia, Alemania,
F ancia, Flo encia y A gel. Mue e de su san idad Paulo Quin o. Eleccion de N.S.P. y
seño G ego io Decimoquin o... (Seuilla, Juan Se ano de Va gas y U eña, 1621)
(én asis nues o, exhibida en la Sala VII).
El pe iodismo polí ico po an o se ges a, en Se illa como en o as g andes ciudades de
la p ime a Edad Mode na, a pa i de la combinación de dos uen es undamen ales, los
ela os ex ensos sob e acon ecimien os de ac ualidad ecogidos en ca as de elación
40

11
p i adas o semip i adas, y los b e es in o ma i os ecogidos po a isos o iciales u
o iciosos que c uzan Eu opa de pun a a pun a. También son dos, según acabamos de
e , las modalidades de elaciones de sucesos polí icos a la que dan luga es os apo es:
las elaciones de a isos di e sos, que ep oducen en su edacción el es ilo sincopado y
escasamen e in e p e a i o de los a isos, y las elaciones de sucesos pa icula es, ela o
demo ado y en cla e in e p e a i a de uno o a ios sucesos in e conec ados po el
discu so, a menudo e dade a c ónica po la p esencia cons an e del na ado en los
hechos.
El mismo Rod igo de Cab e a puede se conside ado, de nue o, el c eado de ini i o de
es a úl ima subespecie de elación que hemos conside ado clásica en su ac u a, y que
en cualquie caso es la des inada a p e alece en años pos e io es. A pa i de esos
mismos a isos de Le an e, que imp imió como ales a isos en a ias ocasiones, u o la
sagacidad de con ecciona un conjun o de elaciones se iadas – es deci , en en egas
sucesi as - que, a juzga po lo ex enso de la se ie, debie on e ene el in e és del
público du an e años.
Sus elaciones sob e los a a a es de las opas del P íncipe de T ansil ania en sus
esca amuzas con a los u cos con o man un conjun o de al menos ca o ce imp esos,
ocho de ellos nume ados, con los o dinales que an del segundo al oc a o - hemos
ecogido en la mues a la cua a en ega -:
1. Relacion de lo sucedido al p incipe Segismundo Ba o i. Se illa, Rod igo de
Cab e a. [1594]
xi
.
2. Ca a de Mahome Te ce Empe ado de los Tu cos, esc ip a al Se enissimo
Segismundo Ba o i, P incipe de T ansil ania, Molda ia, Valachia, &c. T aducida
de lengua Tu quesca en Lengua I aliana en Roma, en la Es ampa del Gabia, en el
Año de Mil y quinien os y no en a y cinco. Se illa, Rod igo de Cab e a, [1595].
3. Relacion de lo sucedido al Se enissimo P incipe Sigismundo Ba o i, P incipe de
T ansil ania, Molda ia, y Valaquia, desde el p incipio del año passado de
No en a y qua o has a ul imo de O ub e del dicho año. Se illa, Rod igo de
Cab e a, [1596].
41
12
4. Seg nda Relacion De los hechos y Vi o ias del Se enissimo P incipe de
T ansil ania, que a enido con a el G an Tu co.Donde se da cuen a de las
g andes gue as que à enido desde el p incipio del Año passado de No en a y
cinco, has a in de el mes de Ma ço, des e Año de No en a y seys. Con la
decla acion de las Ciudades Cas illos y Fo alezas que a ganado, en o ensa del
dicho g an Tu co. Se illa, Rod igo de Cab e a, [1596].
5. Ca a de Mahome Te ce Empe ado de los Tu cos, esc ip a al Se enissimo
Segismundo Ba o i, P incipe de T ansil ania, Molda ia, Valachia, &c. T aduzida
de lengua Tu quesca en Lengua I aliana en Roma, en la Es ampa del Gabia, en el
Año de Mil y quinien os y no en a y cinco. Se illa, Rod igo de Cab e a, [1596].
6. Te ce a Relacion de lo sucedido al P incipe de T ansiluania desde ca o ze de
Ma ço de no en a y seys has a. 27, de Ab il del dicho año, con los de mas
sucessos que al Empe ado de Alemania an sucedido, y las Ciudades que a
ganado al g an Tu co, assi en la Dalmacia, como la ie a aden o de Tu quia.
Embiada po el he mano Iuan Mosque a pa a el pad e P ouincial del Pe u, su
echa en seys de Mayo de, 1596. Se illa, Rod igo de Cab e a, [1596].
7. Q a a pa e dela elacion n e a, De T ansil ania y Valachia, Po la qual se
a isan los p ospe os sucessos del Se enissimo P incipe de T ansil ania con a los
Tu cos, assi enel n Reyno, como enel o o despues de la enida de la Co e del
Empe ado ; desde p ime o de Mayo de 96. Imp esso en Roma con licencia de los
Supe io es. Y aho a en Se illa con Licencia. Se illa, Rod igo de Cab e a, [1596].
8. Nue a de la Ro a hecha, de la gen e de el Se enissimo p incipe de T ansil ania a
los Tu cos y Ta a os jun o a la Lippa con mue e de ocho mil de los Tu cos y
p esa de es Vchies, y oma de la A ille ía y Vagajes, y de aye alçado el ce co.
En es e dicho año de no en a y seys, en el dicho mes de Mayo. Se illa, Rod igo de
Cab e a, 1596. Imp esa jun o a la elación an e io , en la uel a de una elación en
un olio.
42
13
9. Relacion de odo el ce co de Temesua , has a q el P incipe de T ansil ania alço
el Campo, po la qual se da cuen a de es no ables hazañas, que el mismo
P incipe hizo con a los Tu cos y Ta a os. Y en pa icula la mue e del Ta a o
Can, po mano de su Al eza del P incipe, y del despojo del Canpo, y oma de lo
que a ia obado. Lo qual passo a 19. de Iunio de 1596. Se illa, Rod igo de
Cab e a, [1596].
10. Q in a elacion de los p ospe os sucesos: ansi del Se enissimo P incipe de
T ansiluania, como del exe ci o Impe ial con a el g an Tu co. Se illa, Rod igo
de Cab e a, [1596].
11. A iso del Apa a o de la pompa y del nume o de soldados con que Meheme Rey
de Tu cos pa io de Cons an inopla pa a y a la gue a de Vng ia a los 20 de
Iunio de 1596… Se illa, Rod igo de Cab e a, 1597.
12. Sex a elacion de los p ospe os s cesos y i o ia que ago a nue amen e an
alcançado el Se enissimo P incipe de T ansil ania, y el Exe ci o Impe ial con a
el g an Tu co y su po encia, auida es a ic o ia dia de san Simon y Iudas en. 28.
de Oc ub e de nouen a y seys años. Se illa, Rod igo de Cab e a, 1597.
13. Relacion Sep ima de la g an ba alla que uie on iun o a Ag ia ciudad dela
Vng ia Supe io , los exe ci os de la Mages ad del Empe ado , y el Se enissimo
P incipe de la T ansiluania, con el del g an Tu co. En donde se auisa aue
mue o se en a mil u cos, y el saco de sus alojamien os, y los bagajes, con sola
pe dida de cinco mil in an es y quinien os cauallos de los nues os. Se illa,
Rod igo de Cab e a, 1597.
14. Oc a a elacion y nue os auisos de Aluaiulia, de p ime o de mayo, des e año de
1597, po los cuales se sabe, como la gen e del se enissimo P incipe de
T ansil ania omo dos ue zas muy g andes e impo an es, a los Tu cos... Se illa,
Rod igo de Cab e a, 1597.
15. Relacion e dade a del linaje y descendencia del Se enissimo Segismundo
Ba o io, P incipe de T ansiluania, Molda ia y Valachia, sacadas de his o ias
43
14
au en icas, y elaciones muy e dade as, enidas de aquellas pa es, con algunas
de sus hazañas y p oezas dignas de g an memo ia. Se illa, Rod igo de Cab e a,
1597.
La idea de publica una se ie de elaciones en o no a los sucesos del P íncipe de
T ansil ania pudo llega le a Rod igo de Cab e a as habe publicado, en 1595, la Ca a
de Mahome Te ce Empe ado de los Tu cos, esc ip a po el Se enissimo Sigismundo
Ba o i, P incipe de T ansil ania... És a debió ene éxi o de en as, y po ello el
maes o se illano se lanza a la imp esión, a pa i de 1596 y has a 1599, de nue as
elaciones dedicadas al asun o, además de eimp imi aquella p ime a ca a del
empe ado mahome ano en 1596
x
.
Es as elaciones se p esen an como aducciones de o iginales esc i os en Roma a pa i
de las nue as que ae el co eo desde P aga, Cons an inopla, Venecia y o as
poblaciones de la on e a del Es e. En la e ce a en ega de la se ie se indica que la
ca a de a isos ha sido “embiada po el he mano Iuan Mosque a pa a el pad e P ouincial
del Pe u”, lo que si e a U ia e pa a a i ma que es e Juan Mosque a es el aduc o de
odos los ex os, que debie on ci cula abundan emen e po España.
La p ime a de la se ie, la Relacion de lo sucedido al Se enissimo P incipe Segismundo
Ba o i, P incipe de T ansil ania, Molda ia, y Valaquia, desde el p incipio del año
passado de No en a y qua o has a ul imo de O ub e del dicho año, comienza in media
es:
Viendo el P incipe de T ansil ania la esolucion que el Empe ado enia de
opone se al Tu co (po las insolencias que saua) se esol io ambien de jun a se
con su Mages ad. Pa a lo qual embio un Doc o Teologo, omb e de mucha
p udencia que siemp e enia consigo, al Papa: decla andole su olun ad y
de e minación, pa a que su San idad (como Pad e comun) pusiesse odo el calo
que al negocio eque ia.
Como su í ulo indica, se a a de una ex ensa in o mación-suma io de lo acon ecido
an es de que el P íncipe en a a en lid con el Tu co, y cabe la azonable sospecha de que
44
15
el ex o de Rod igo de Cab e a sea una e sión esumida del o iginal i aliano aducido
en Se illa.
La siguien e en ega de la se ie, la Seg nda Relacion De los hechos y Vi o ias del
Se enissimo P incipe de T ansil ania, que a enido con a el G an Tu co…, ansc ibe
un la go a iso ce ado a mediados de ma zo y publicado en Se illa en junio de 1596,
con lo que la esa misma ac ualidad in o ma i a se ecompone; Rod igo de Cab e a enía
en men e es e diseño edi o ial, y lanzó la p ime a elación como p eámbulo de una se ie
ya p e is a y pa a engancha a un público has a en onces poco habi uado a los egis os
de la in o mación polí ica in e nacional. Po con as e con lo que en la p ime a pieza e a
mimesis pe ec a, la e ó ica epis ola es á p esen e en la mayo pa e de las es an es
piezas de la se ie, en la que el in o man e innominado se di ige al des ina a io
econocido con la ó mula de espe o “V.R.”. El iempo del ela o y el del discu so se
en emezclan en es as o as elaciones y pe mi en asis i a la ez a los acon ecimien os
na ados y a las di icul ades del na ado pa a mon a su ela o a pa i de uen es
escasas y al ez poco iables: “Es o es lo que sabemos has a oy, des e glo ioso
P incipe”, comienza un pá a o de la Segunda Relacion, y el siguien e p incipia con la
ase “Despues des o a enido es a nueua en que dize, que el P incipe…”.
Con es a p ác ica no edosa – las elaciones polí icas se iadas – Rod igo de Cab e a se
an icipa a las posibilidades de in o mación pe iódica que se es ablece án cincuen a años
después, e inaugu a una es a egia come cial que imp eso es se illanos pos e io es
u iliza án a menudo.
A lo la go de odo el siglo XVI y has a las dos p ime as décadas del XVII, po an o, en
Se illa se imp imen nume osos papeles que se ensayan como p oduc os en un me cado
á ido de no icias. Ca as, a isos y coplas - de es as úl imas se habla á en o o apa ado –
si en como apo es cons i u i os pa a un géne o nue o, y especí icamen e pe iodís ico,
como la elación de sucesos.
BIBLIOGRAFÍA
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i
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El me cado de las no icias en el siglo XVII. Es e abajo se insc ibe en el p oyec o de in es igación y
desa ollo ecnológico co inanciado po el Plan Nacional de In es igación Cien í ica, Desa ollo e
Inno ación Tecnológica (I + D), Minis e io de Educación y Ciencia de España y el Fondo Eu opeo de
Desa ollo Regional (FEDER): “Biblio eca Digi al Siglo de O o II: Relaciones de sucesos, Polian eas y
uen es de e udición en la Edad Mode na (ca alogación, digi alización y di usión ía In e ne )”, código:
HUM2006-07410/FILO.
ii
. López Poza ecue da la u a que seguía el co eo en e Mad id y Se illa a mediados del XVI; en
ci cuns ancias no males a daba unos seis o sie e días en hace el eco ido (López Poza 2006). En el siglo
XVIII es e se icio se e ec úa dos eces po semana.
iii
In elise nos p e iene sob e una asimilación excesi amen e ac í ica en e la e olución lógica – del a iso
imp eso a la elación, de la elación a la gace a – y el desa ollo his ó ico: pa a él, el pe iodismo como
ac i idad in elec ual y polí ica y al menos en I alia, se desen uel e a lo la go de odo el XVI e incluso del
XVII en el educido pe o igo oso espacio del gace e ismo manusc i o, pa a hace se imp eso sólo cuando
los con ex os polí icos lo pe mi an ya a inales de la Edad Mode na. Las elaciones y gace as imp esas
an e io es pueden se conside adas con a éplicas p opagandís icas ins adas desde los pode es en cla a
ac i ud de ensi a con a aquel o o p oduc o de me cado, lib e y alo ado en an o que ecuen o e az de
los hechos, que no puede se oda ía o a cosa que manusc i o (In elise, 2000, 2002, 2005).
i
. Regis o nº 9 de Agulló (1966), que indica que se a a de un imp eso sin pie de imp en a pe o del
siglo XV. Sin emba go, No on (1997), siguiendo a G i in, la incluye en su ca álogo como imp eso
se illano de Jacobo C ombe ge , 1511. El mismo año C ombe ge publica ambién las ca as de
eque imien o al Rey con el mismo asun o de las ciudades de Se illa y Toledo. Son los egis os 76, 77 y
78 de Domínguez Guzmán (1975).
47
18
. Po ello an as elaciones ingen una comunicación epis ola en e el au o y un lec o innominado – las
ca as del se illano And és de Almansa y Mendoza, en las p ime as décadas del XVII, son ejemplo
pe ec o de es a posibilidad –.
i
. Pa a la compleja pe o a la ez ilus a i a dis ibución de es as e ique as de géne o éase É ien e
(1996).
ii
. En las décadas cen ales del XVII el ó ulo a iso end á oda ía un empleo más, pa a desc ibi un
nue o géne o manusc i o: “Cuando a lo la go del siglo XVII pa ece zozob a la g an c ea i idad li e a ia
del siglo de o o – desde el a iso de plaza na ado en una ca a a la g an na a i a li e a ia -, Ba ionue o y
Pellice u ilizan el é mino “A iso” pa a designa un ex o de en e gadu a li e a ia basado en las no icias
– a isos – co idianas de la Co e o de la ciudad; pe o ya se pa ece más a a isos meno es y has a al
chismo eo – que no dejan de ene su in e és, de ahí el ap ecio que se les iene hoy -, pe o que ya no son
esos “a isos de cosas que pasan en el mundo”, a iso desde las nue as on e as que se ab ían po
doquie ” (Sola 2005, 26).
iii
. La condición epis ola de es os p ime os a isos es e iden e en el hecho de que muchos de los
conse ados en los a chi os i alianos, manusc i os o imp esos, conse an la ma ca de habe sido doblados
en es pliegues ho izon ales, p ác ica habi ual en la co espondencia.
ix
. “Come cio de no icias”, o s aple o news, denomina p ecisamen e Ben Jonson en una comedia de 1626
a la agencia - bien pa ecida a la pos e io de Quo li - que una se ie de a ibis as p oceden es de di e sos
ámbi os p o esionales p e ende es ablece en Lond es. Los pe sonajes de Jonson y el a gumen o de su
ob a son ic icios, aunque pa ece que la inspi ación le llegó al d ama u go a pa i de ac i idades
pe iodís icas simila es que man enían po la época en la ciudad b i ánica pione os como Na haniel Bu e .
Véase la In oducción de Ja ie Díaz Noci a su edición, Jonson (2002).
x
. El p ime a iso imp eso conse ado en I alia pa ece se uno omano de 1526.
xi
.
En es e sen ido a i ma In elise que “È solo esponsabili à degli s o ici del gio nalismo a e e spesso
a i icialmen e dis in o i due modelli di comunicazione, sos enendo che il passaggio in ipog a ia
cos i uisse la logica e oluzione di un enenome che ichiese in ece mol o empo pe esse e pe cepi o a
pieno dai con empo anei. Pe u o il XVII secolo i ogli a mano con inua ono a app esen a e il modello
di in o mazione piè a idabile, men e a quello a s ampa imase ise a o un uolo di secondo piano.
Fu ono i ogli pubblici pe eccellenza, quelli a cui si a ida a il compi o di di ulga e a i poli ici e
mili a i, acendo bene a enzione che non con enesse o ilie i a e i i come pe icolosi. Solo col empo ci
si ese con o che s a ano assumendo la unzione p ima ia di anima della pubblica opinione e che
po e ano, pe ques o, di en a e un u ile s umen o del po e e” (In elise 2000, 62).
xii
. Han o ecido nue os da os sob e su ida y ayec o ia p o esional abajos de ecien e apa ición como
los de Mailla d (2007), Ál a ez (2007) y Domínguez Guzmán (en p ensa).
xiii
. Es os úl imos cinco imp esos los ci amos según se ecogen en Agulló (1966), nºs. 294, 310, 318, 319
y 340 espec i amen e.
xi
. Es a e e encia bibliog á ica es á omada de Agulló (1966). Sin emba go la misma au o a indica que
puede a a se de una con usión con un imp eso del año siguien e, el que iene el egis o nº 6 de es e
lis ado.
x
. En la licencia de la Relacion de odo el ce co de Temesua … imp esa po Cab e a en 1596 se indica:
“Don juan Be mudez ê Figue oa, Teniê e mayo de Assis en e en es a ciudad de Se illa, po la p esen e
doy Licencia a os Rod igo de Cab e a, imp esso de lib os, pa a que podais imp imi , la P ime a, y
Segunda, y Te ce a pa e de las Relaciones y Vic o ias del P incipe de T âsil ania: con la Ca a que le
esc i io el G an Tu co, que o a ez a eis imp esso con licencia. Y ansi mismo os la doy, pa a que
podays imp imi la Qua a pa e de la dicha Relacion. Y mando, que ninguna pe sona sea osada de
imp imi las dichas Relaciones, ni ninguna dellas, po iempo de es meses. So pena de diez mil
ma a edis pa a la Cama a de su Mages ad, y diez dias de Ca cel. Que es echa en Se illa a cinco dias del
mes de Oc ub e de Mil y quinien os y no ê a y seys años. El Licenciado Don juan Be mudez”.
48
1
La elación de sucesos
i
en su modalidad clásica, la que llega a cons i ui p ác icamen e
un canon, se consolida como p oduc o ipog á ico en Se illa y o as g andes ciudades
eu opeas en los p ime os años del siglo XVII. La elación de sucesos polí icos queda
de inida en onces como un imp eso en cua o, b e e – gene almen e un pliego, cua o
ca illas – en los que un na ado casi siemp e innominado ela a en cla e in e p e a i a
uno o a ios acon ecimien os elacionados po su in encionalidad discu si a y polí ica;
la po ada dedica un p ime módulo supe io al í ulo, ecuen emen e ex enso pe o
donde se des aca opog á icamen e la palab a “ elación” o cualesquie a o as que
señalen el géne o o el ema; el g abado no es ecuen e, y a menudo se emplea ambién
como ma cado de ema o géne o – un escudo nobilia io o eclesiás ico, una escena
ecu en e de comba e na al, e c. -. Las elaciones de a isos – ecopilación de no icias
b e es de ámbi os geog á icos di e sos en la que desapa ece el hilo na a i o y la cla e
in e p e a i a – ienen un desa ollo pa alelo en el iempo pe o de meno olumen en
es as p ime as décadas del XVII; po o a pa e, la elación de casos cu iosos, aunque
p esen e ya desde las p ime as apa iciones his ó icas del géne o, end á su momen o de
mayo popula idad a anzado es e siglo XVII, al menos pa a el caso español
ii
.
Se ha pues o de mani ies o a menudo que la consolidación del p oduc o se bene icia del
in e és p opagandís ico e in o ma i o que desa a, en e los pode es mode nos y el
público u bano espec i amen e, la Gue a de los T ein a Años (1618-1648); en el caso
español, en e es os p ime os años se localiza un cambio de einado (Felipe III mue e en
1621) y, pa a el pa icula ámbi o andaluz y se illano, es os mismos son los años del
egocijo po la p oclamación de la Inmaculada (Ga cía Be nal 2006). Son años, po
an o, de e dade a ieb e in o ma i a po oda Eu opa.
Las elaciones de sucesos de Rod igo de Cab e a en la Se illa de los años inales del
siglo XVI, decíamos en un apa ado p eceden e, cons i uyen un cla o p eceden e de
49
8
de is a, o, como suponemos, es una aducción del i aliano que el andaluz se limi a a
hace llega a Se illa? En cualquie caso, po el í ulo del imp eso pod ía sospecha se
que Se ano p e endía in oduci en Se illa esa modalidad de in o mación pe iódica. El
ex o que sigue inaugu a en la p oducción de Se ano un nue o modo de a a la
in o mación, a a és de b e es pá a os donde se asimila el ono escue o y sincopado
de las elaciones de a isos:
… A los ein e y seis de Ma ço uuo la Sac a Ro a la p ime a jun a de su
ibunal en Mon ecauallo, en el qua o señalado de su San idad.
De Sicilia, que a Mecina auia llegado el Gene al de aquellas gale as, y las
p oueyò de lo necessa io, pa a ni se con la a mada Regia, jun amen e con doze
Galeones hechos alli nueuamen e de seño es pa icula es.
Auisan de Napoles de los ein e y dos…
En años pos e io es Se ano publica en Se illa alguna elación de a isos más – una de
és as se exponía en el capí ulo an eceden e -, pe o, conscien e o inconscien emen e, no
ol ió a u iliza el ma be e – “gace a” – que acaba á po se cla o indica i o de géne o.
La no edad de es a apo ación mínima de Se ano sólo se pe cibe bien si se compa a
con la p oducción de sus colegas. Ya conocimos en el capí ulo an e io el abajo
pione o de Rod igo de Cab e a; desde 1621 en adelan e, y a lo la go de una ex ensa
p oducción que llega has a el ecuado del siglo, F ancisco de Ly a publica á nume osas
elaciones de a isos di e sos, sob e odo p oceden es de Flandes, y a mediados de esa
misma década comienzan a copia el modelo o os imp eso es como Simón Faja do,
Juan de Cab e a, has a que apa ezca en el pano ama de la imp en a se illana, a
p incipios de la e ce a década, Juan Gómez de Blas, quien p ác icamen e acapa a á el
me cado de la in o mación polí ica in e nacional. Ninguno de ellos, sin emba go,
emplea la denominación “gace a”, a pesa del o igen i aliano decla ado de muchas de
esas piezas, y ampoco consigue ninguno encon a una denominación de géne o que
si a como iden i icado del p oduc o: “ elación e dade a”, “ i o ia”, “copia de
a isos”, “ elación de a isos”… son denominaciones odas ellas posibles y al e na i as
incluso en la p oducción del mismo imp eso . De modo que el in en o soli a io y
pione o de Se ano de Va gas, con su gace a de 1618, no iene con inuación, y – aunque
56

9
nunca sab emos si el plan de Se ano e a an ambicioso - la ciudad de Se illa pie de así
la opo unidad de habe se con e ido en la p ime a capi al española, y una de las
p ime as eu opeas, en con a con una cabece a de pe iodicidad semanal.
En 1619, un año despúes, Felipe Mey imp ime en Valencia La Gaze a de Roma. En la
qual ienen di e en es a isos de los passados assos de las sang ien as gue as como de
casos muy señalados
i
, pe o no se documen an ampoco o os imp esos que con inúen la
se ie. En 1641 se imp ime en Ba celona, en el alle de Jaume Romeu, una Gaze a
inguda a es a ciu a de Ba celona, pe lo O dina i de Pa is, uy à 28 de Maig, any
1641, basada en la Gaze e ancesa, el único in en o documen ado de edición de una
gace a en España has a que, como se ha indicado ya, nazca en 1661 la Gaze a Nue a de
Mad id, que p o oca á al in un alu ión de copias o éplicas en o as muchas capi ales
de la Península
.
La más no able y conocida de es as éplicas se edi a en Se illa: la Gaze a Nue a de Juan
Gómez de Blas. Es e imp eso abaja du an e la segunda mi ad del XVII, la e apa más
oscu a de la imp en a se illana; en es e pe iodo la ciudad andaluza i e ya bajo el signo
de la decadencia, pe o no obs an e su me cado cul u al sigue siendo uno de los más
impo an es del eino.
Juan Gómez de Blas des aca po el olumen de su p oducción y po el econocimien o
o icial del que pa ece habe gozado. Es el p ime maes o imp eso de una dinas ía que
abaja en la ciudad du an e la gas décadas
i
, y no conocemos da os biog á icos que nos
pe mi an si ua su luga de p ocedencia o la edad a la que se hace ca go del negocio,
aunque los p ime os imp esos conse ados con su i ma son de 1633. Sí sabemos en
cambio que su emp esa ue p óspe a, has a el pun o de que en 1657 es el p ime
imp eso se illano que ob iene el p i ilegio de “Imp eso Mayo ” de la ciudad; a pa i
de esa echa se señala a sí mismo en el pie de imp en a como imp eso de la Ca ed al,
de la Inquisición, de los Cabildos y T ibunales. El cie e de su p oducción esul a
ambién di ícil de p ecisa : debió mo i en 1667, echa en la que el negocio pasa a su
hijo, aunque es e, Juan F ancisco de Blas, había i mado ya algún imp eso con su
nomb e an es.
57
10
Resul a en onces signi ica i o el hecho de que la p oducción de Juan Gómez de Blas
es é casi po comple o dedicada a la imp esión de pliegos suel os: illancicos, de un
lado, y elaciones de sucesos y gace as po o o. Delgado comen a con un asomo de
so p esa es a apa en e pa adoja: “a pesa de la escasa impo ancia de sus abajos, Juan
Gómez de Blas debió de se un imp eso muy bien conside ado en Se illa pues es el
p ime o que os en a el í ulo de Imp eso Mayo de la ciudad…” (Delgado, 1996: 284),
y, en nues a opinión, no epa a en el hecho de que es e imp eso enca na ya una nue a
igu a del pano ama cul u al, la del edi o pe iodís ico.
Juan Gómez de Blas pa ece habe asumido desde el p incipio que su p oducción es aba
dedicada a los pliegos suel os in o ma i os, que sin duda con aban ya con un impo an e
me cado en Eu opa, y p obablemen e p e ende des aca se como imp eso cuali icado en
es e ámbi o. En un documen o de sumo in e és ecupe ado po Aguila Piñal, leído el 22
de no iemb e de 1656 en el Cabildo se illano, se ecoge la pe ición hecha al mismo po
Gómez de Blas, pa a que es e enga a bien nomb a lo Imp eso Mayo de la ciudad, que
basa su demanda en el hecho de que ya lle a pa a en onces ein i és años
imp imiendo…
… elaciones de sucesos de la gue a y de o as cosas di e en es que han
sucedido en el mundo, sacado de lo que sugie en las Gaze as que cada
semana se imp imen en las ciudades más populosas de la I alia,
Alemania, Flandes y F ancia, las cuales me cues an mucho dine o po
paga se los po es de su conducción en moneda de pla a, y mayo
cuidado en hace las aduci en nues o ulga cas ellano.
A cambio del p i ilegio, el imp eso se comp ome e a lo siguien e:
De cuyas elaciones y de o os di e sos papeles, que se imp imi án más o
menos de cien o cada año, o ezco se i a V.S. con los aslados que
ue e se ido pa a que se epa an en e los Caballe os Capi ula es y goce
V.S. de lo que en los dichos papeles se e ie e mucho an es de que
lleguen a publica se po las plazas y calles de es a dicha Ciudad
ii
.
58
11
Apa e de p opo ciona nos da os in e esan es ace ca del alle pe iodís ico en el que se
p oducían las elaciones, las palab as de Gómez de Blas con i man la pe cepción que
enía de sí mismo como imp eso especializado en p oduc os in o ma i os, es o es,
edi o de p ensa
iii
. Resul a po cie o so p enden e que un imp eso an a isado ace ca
de las endencias in o ma i as que hab ían de consolida se en un u u o p óximo – y a
pesa del p eceden e mencionado de Se ano de Va gas - no haya sabido e la
implicación del é mino “gace a”. Lo hemos oído e e i se líneas a iba a “las Gaze as
que cada semana se imp imen en las ciudades más populosas de la I alia, Alemania,
Flandes y F ancia”, pe o, más adelan e, cuando habla ya de sus p opios imp esos
pe iodís icos con eccionados a a és de es as uen es ex anje as, los denomina
“ elaciones” y “o os di e sos papeles”.
El comp omiso que Gómez de Blas susc ibe con las au o idades se illanas – y sin duda
ambién con el público de la ciudad – explica lo abul ado de su p oducción en el campo
de las elaciones de sucesos. Se dispone, en la ci a an e io , a imp imi “más o menos de
cien o cada año”, es deci , según un p omedio de dos po semana. La p oducción
conse ada de Gómez de Blas sugie e que, po mucho que sus p omesas puedan habe
sido exage adas, debe habe se pe dido una ingen e can idad de piezas; pa a el pe iodo
que a en e los años 1633, el p ime o de su p oducción, y 1650, el úl imo incluido en el
ca álogo de Au o a Domínguez, son 109 las elaciones de Gómez de Blas consignadas,
sob e un o al de 149 imp esos. Pa a el es o de su p oducción, en e los años 1651 y
1667, no se dispone de epe o io: noso os hemos enido ocasión de ecoge , espigando
de ca álogos o epe o ios di e sos y a pa i de nues a p opia comp obación de isu,
113 elaciones de sucesos – descon adas las gace as de las que luego habla emos -. La
p oducción conse ada es po an o muy supe io a la de cualquie o o imp eso
se illano del siglo XVII, pues supone una can idad o al de al menos 262 elaciones de
sucesos conse adas; es as ci as esul an supe io es incluso a las del ambién p olí ico
ba celonés Es e e Libe òs, del que se conocen 148 elaciones imp esas en e 1615 y
1628 (E inghausen, 2005: 53).
Pe o el da o que con i ma o undamen e la condición de edi o pe iodís ico de Gómez
de Blas es la edición que es e se illano hizo de la Gaze a Nue a en 1661. Es
conside ada como la más impo an e eedición de la Gace a de Fab o B emundan – la
que e mina ía po se conocida como Gace a de Mad id – en p o incias, pe o a la ez
59
12
se econoce que no se a a de una eedición sin más, sino que Gómez de Blas in oduce
en sus núme os no icias locales o simplemen e dis in as a las con enidas en los núme os
espec i os de la mad ileña. El edi o pa ece habe enido desde el p ime momen o la
in ención de c ea un p oduc o especí icamen e adap ado al público local, pues en e las
palab as p elimina es con las que Fab o p esen a su gace a, an as eces ci adas, el
se illano ha in oducido las siguien es: “se à azon que en es a Ciudad de Seuilla [pues
es el Empo io de las demas Poblaciones de la Eu opa) se in oduzga es e gene o de
imp essiones…”. Es e p ime núme o de su gace a se exhibe en la mues a.
Va ela He iás ue el p ime o en indica que la Gaze a Nue a se illana no e a una me a
copia de la mad ileña. Sin emba go, ni Va ela ni la mayo pa e de los especialis as que
han e omado pos e io men e el es udio de la p ime a p ensa pe iódica española han
pues o én asis en las di e encias no ables que se dan en e una y o a publicación. La
más signi ica i a iene que e con la con inuidad y la pe iodicidad: cie amen e Juan
Gómez de Blas sigue en gene al la pe iodicidad del modelo mad ileño has a inales de
1662 – es deci , un i mo ap oximado de un núme o po mes -, pe o, a pa i de
en onces, y pues o que la publicación mad ileña pa ece in e umpi se has a julio de
1667, odos los núme os pos e io es imp esos po Juan Gómez de Blas son ediciones
o iginales. “Desp endido del modelo ma i ense y, con p opio impulso, sigue su
publicación, conse ando sus mismas ca ac e ís icas, es uc u a y o den de
composición”, dice Va ela (Va ela, 1960: XLVIII
). Sin duda, el hecho de que Gómez
de Blas pudie a man ene su gace a una ez desapa ecida la capi alina demues a, en e
o as cosas, que la ciudad del Su con aba con su icien e in aes uc u a comunica i a
como pa a que las uen es ex anje as llega an con pun ualidad, y que el público
se illano había acogido an bien el nue o o ma o como pa a que al imp eso le
me ecie a con inua en soli a io en el empeño.
Las di e encias de con enido en e la publicación mad ileña y española, después de un
demo ado co ejo pueden se in e p e adas en gene al en elación con un in en o del
andaluz de amplia la in o mación, an o del ámbi o más local – Andalucía –, como del
nacional – el con lic o po ugués –, o el in e nacional – e eno en el que le se i ía a
Gómez de Blas su la ga expe iencia p e ia como edi o de elaciones de sucesos
polí icos, y la amilia idad con las gace as eu opeas que le oímos decla a líneas a ás -.
60
13
O as di e gencias, aún más signi ica i as, ienen que e con lo que pod íamos
denomina como elemen os pa a ex uales. Nos e e imos básicamen e a la di e encia
no able que exis e en la composición de las cabece as de una y o a edición. La
mad ileña - que impo aba al e i o io hispano un géne o has a en onces poco conocido,
el de la gace a, y cuyo edi o e a plenamen e conscien e de la di e encia en e es e nue o
géne o y aquel o o más “a caico” y ex endido, la elación de sucesos
ix
- no log ó sin
emba go aduci es a no edad en el diseño de la cabece a. En la p ime a se ie, el
núme o I de Fab o B emundan oda ía duda y i ula la pieza “Relacion o gazè a…”, y
des aca en la p ime a línea, con le a mayo y a odo el ancho de la caja, la p ime a
palab a, “ elación”. Es e é mino desapa ece p ecisamen e a pa i de aquí; los es an es
núme os ienen cabece as más o menos ex ensas compues as sob e un mismo pa ón
lingüís ico y ambién de diseño, donde se des aca con mayo cue po de le a, en
mayúscula, en la p ime a línea las palab as “Gaze a de los s cessos”, “Gaze a nue a de
las”, “Gaze a nue a de”, e c. En la segunda se ie, des acados simila es a és os se
al e nan con o o en el que ya el nomb e “Gaze a Nue a” apa ece solo, en la p ime a
línea.
El imp eso se illano esul a desde el p ime momen o más c ea i o que su modelo. En
la p ime a se ie, la cabece a del p ime núme o esul a idén ica. Pe o ya en el segundo
Gómez de Blas nos so p ende con un e dade o ala de de lo que, sin duda
anac ónicamen e, nos pe mi imos denomina diseño pe iodís ico. Los é minos
des acados en mayúscula, le a mayo y p ime a línea son, in a iablemen e, “Gaze a
Nue a”, y el juego ipog á ico se complemen a con un aco xilog á ico, ambién
p esen e en odos los núme os pos e io es, si uado a la izquie da de la cabece a y
empleado a modo de emblema o ma ca de imp eso . Va ela He iás indica que la
inspi ación de al diseño no edoso pudo habe la encon ado Gómez de Blas en la
Gaze e ancesa:
A imi ación de la Gaze e de Pa ís, el imp eso se illano se inspi ó en la
ma ca que Th. Renaudo , 1631, puso en la cabece a de su pe iódico. Una
G capi al insc i a en la leyenda, ci cula , GVIDE DV CIEL,
L’ADRESSE ET PAR MER ET PAR TERRE. En el campo in e io , la
Osa Meno , y o ien ada hacia la es ella Pola una b újula, en la pa e
baja un pequeño mapa-mundi. La de Se illa: la misma G, odeada de la
61

14
insc ipción + JUAN GOMEZ DE BLAS IMPRESSOR MAYOR DE Sª;
en el in e io una es e a a mila en que descansa un compás abie o de
pun as secas. La idea de ambas ma cas es el conocimien o uni e sal de
las no icias. La coincidencia plan ea una se ie de pequeñas cu iosas
in e ogaciones (Va ela 1960, XLV).
La in ención de Gómez de Blas dis a mucho, po an o, de la me a copia de un p oduc o
de éxi o, como pueden se conside adas o as imp esiones como las za agozanas o
alencianas que desc ibe Va ela (Va ela, 1960: XLIX-LII
). Es muy posible que el
edi o ie a en la Gaze a Nue a mad ileña un p oduc o acabado en aquella misma línea
edi o ial que él mismo lle aba la gos años cul i ando en Se illa, la de la in o mación
polí ica in e nacional con ca ác e pe iódico, y se sin ie a po an o capaci ado pa a
adap a el p oduc o a su público mejo ando incluso aspec os del con enido y la
p esen ación. Cuando la edición mad ileña desapa ece, ambién debió pa ece le na u al
con inua po p opia inicia i a con el p oyec o.
La exis encia de es a publicación en la Se illa de mediados del XVII p ueba que
algunos encla es pe i é icos del Es ado, como la ciudad hispalense – en los que se había
dado desde comienzos de la Edad Mode na una ac i idad pe iodís ica pa icula men e
in ensa – conse an oda ía en época de los Aus ias y a pesa del p o agonismo
c ecien e que adqui i á la capi al del eino su icien e in aes uc u a comunica i a –
uen es de in o mación a a és del co eo, imp en as, me cado ecep i o… - como pa a
no mani es a una dependencia o al con espec o a los p oyec os pe iodís icos
p opiciados desde la co e.
La colección de gace as de Gómez de Blas es á cons i uida en la ac ualidad po un o al
de ein a núme os conse ados: pa a pode calib a la impo ancia de es a ci a, puede
eco da se que la edición de la gace a mad ileña cons a en e los años 1661 y 1663 de
un o al de ein e núme os. Sus gace as se o ganizan en se ies anuales, nume adas
independien emen e, en e los años 1661 y 1667. A pa i de aquí e oma la edición el
hijo de es e, Juan F ancisco de Blas, de quien Va ela desc ibe el núme o 1 del año 1667
– o o núme o uno pa a el mismo año: Juan F ancisco debió conside a con enien e
ecomenza la se ie apenas iniciada po su pad e an es de mo i -. Es e imp eso ecoge
62
15
la es uc u a e incluso la p esen ación o iginal – ma ca de imp esión incluida - de las
se ies imp esas po su pad e.
Es a segunda época de la Gaze a Nue a se illana – que oma a pa i de 1675 la
denominación de Gace a Gene al-, nue amen e o iginal po que la gace a mad ileña no
e oma su edición has a 1677, es aún más desconocida que la p ime a. Son muy escasos
los núme os conse ados, y no pe mi en de ninguna mane a hace una suposición ace ca
de su pe iodicidad o su con inuidad eal a lo la go de los años 1667-1675, úl imo en el
que nos cons a la exis encia de una gace a i mada po Juan F ancisco de Blas
x
. Sin
duda la exis encia de núme os egula es de es e pe iódico, que de con i ma se pe mi i ía
ase e a la p esencia ex ao dina ia en Se illa de una gace a a lo la go de décadas, en e
1661 y 1675 – la misma Gaze a Nue a mad ileña no hab ía log ado al con inuidad –
esul a de una ex ao dina ia impo ancia y equie e de una amplia in es igación.
Toda ía en el úl imo cua o de siglo XVII sigue localizándose en Se illa una ecuen e
publicación de pliegos suel os de in o mación polí ica, con imp esos más o menos
o iginales, más o menos dependien es de la in o mación o icial publicada en la Co e.
Pa a en onces sin emba go la denominación de géne o “gace a” p ác icamen e uel e a
desapa ece y son o os muchos los posibles í ulos del p oduc o, como puede
comp oba se en nues a exposición:
- No icias p incipales, y e dade as. Desde 28. de Junio, has a 22. de Julio de
1687 (Se illa, s.i., [1687]).
Resul a poco con incen e que los imp eso es se illanos enuncia an du an e es as
pos ime ías del siglo a la ma ca “gace a”, eniendo en cuen a el éxi o de la saga de
Gómez de Blas en décadas an e io es. La explicación en onces de es e hecho puede
es a elacionada con cues iones de p i ilegio come cial – o o gado en es e caso a los
suceso es de Fab o B emundan – o la p esión del Es ado cen alis a, que quizás ya pa a
en onces es á in en ando hace ale la o icialidad del ó gano polí ico imp eso en
Mad id – no obs an e, no se á has a 1701 cuando la legislación de imp en a española
p ohíba de hecho la u ilización de la cabece a “gace a”, as habe sido és a o o gada en
p i ilegio a Goyeneche -.
63
16
A pesa de p i ilegios y p ohibiciones, el con ex o polí icamen e con ulso de los
p ime os años del XVIII p opicia una e dade a explosión pe iodís ica a la que se
conoce con el nomb e de publicís ica de la Gue a de Sucesión. Se mul iplican
en onces, con licencia o sin ella, las gace as en la capi al y en p o incias, muchas de
ellas en ono cómico o sa cás ico como las que se o ecen en la mues a:
- Gaze a de gaze as, no icia de no icias, y c en o de c en os, Sucessos
especialmen e de las Philipinas, desde 24. de Sep iemb e has a 3. de No iemb e
del Año del Ca a o, en que odos quedamos desnudos (Se illa, s.i., 1711).
- Gace a c i ica de es a, y o as muchas pa es, Del Ma es 25. de Feb e o de
1727 (S.l., s.i., 1727).
La a ibada de los Bo bones signi ica á pa a España, en ma e ia de comunicación
pública, la con i mación de los in e eses di igis as y cen alis as de sus an eceso es
Aus ias. El p i ilegio de Goyeneche de 1701 es a i icado en 1725 y desde en onces el
ce co a la in o mación polí ica publicada en p o incias, bajo el nomb e de gace a o
cualquie o o, se hace más in enso. Aún así se á oda ía posible encon a imp esos
como los se illanos que cie an nues a mues a:
- Relacion dia ia, y con i macion e idica, despachada po el p incipe Eugenio
de Saboya con el Ayudan e Gene al Conde de Zeil, que llegó a Viena el dia 13.
de Agos o, de la señalada Vic o ia, que ganò el dia 5. de dicho mes, con a el
Exe ci o O omano (Se illa, He ede os de Tomás Lopez de Ha o, s.a.).
- Dia io Gene al De las Funciones, y Abances, que han execu ado los Mo os en
O àn; y de la sue e, que han sido echazados, desde el dia 26. de Sep iemb e,
has a el dia 15. de Oc ub e de es e año de 1732. (Se illa, Imp en a del Co eo
Viejo., s.a.).
En décadas pos e io es del XVIII, Se illa - al igual que o as capi ales andaluzas y
españolas - educe su p oducción pe iodís ica a la edición espo ádica de pe iódicos
li e a ios, cien í icos o ilosó icos; no se á has a p incipios del siguien e siglo, y o a ez
64
17
al calo de una nue a up u a polí ica – la Gue a de Independencia – cuando la
in o mación sob e la ac ualidad polí ica uel a a exp esa se a a és de las imp en as y
los medios locales, y el pe iodismo se illano ecupe e su inicia i a (Aguila Piñal
1992b).
BIBLIOGRAFÍA
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negociación polí ica”, en Lo enzana de la Puen e, Felipe y F ancisco J. Ma eos
Alcacíba (coo ds.), Ibe ismo. Las elaciones en e España y Po ugal. His o ia y
65
5
Las no icias de ac ualidad que caben en es a nue a gene ación de omances no icie os
son aquellas en las que es posible des aca has a p opo ciones abulosas una ic o ia de
las a mas o la e pa ias. También, descub iendo una nue a dimensión de la p ensa
popula que con el iempo end ía a denomina se como osa, son no icia las idas
p i adas de mona cas y o os pode osos: los ela os ya no sólo des acan, como en la
p ime a Edad Mode na, el aspec o o mal de la ce emonia, sino que las emociones de
los g andes se decla an con p e isible endencia al sen imen alismo y el d ama. Como
e a habi ual en las elaciones en p osa del XVII, el na ado explici a la in e p e ación
de los hechos desde el mismo í ulo. Es o debe explica en pa e que, pese al mal gus o
decla ado de es as ob illas – especialmen e en con as e con el nue o canon clasicis a
que se quie e impone desde a iba – los omances solo su ie an p ohibiciones pa ciales
po pa e del Es ado bo bónico, empeñado en una eno ada campaña p opagandís ica en
la que no e a posible deses ima la capacidad de con oca o ia popula de és os
.
 Nue a elacion, y cu ioso Romance de la glo iosa Vic o ia que han conseguido
las A mas Impe iales en Vng ia, con a los Tu cos. Decla ase el sang ien o
es ago que hizie on en ellos, ganandoles oda la A ille ia, y Bagages, con odo
lo demás que e á el Lec o Cu ioso (Se illa, He ede os de Thomás Lopez de
Ha o, s.a.).
 Nue a elacion, y c ioso omance, en que se e ie en los Tí ulos de Comedias,
que ep esen an los P incipes, y Pe sonas de la Eu opa. Re ie ese el Regalo que
le u o p e enido el Rey de Po ugal, y sus dos hijos al A chiduque Ca los de
Aus ia, de joyas p eciosas de o o y diaman es: Y de o o mayo , y mas
conside able que iene p e enido, y a p e iniendo nues o muy Ca ólico
Mona ca el seño D. Felipe V. (que Dios gua de) al dicho A chiduque, pa a sali
à ecibi le en sus F on e as, de piezas de A ille ia, bombas, y mo e os, pol o a,
balas, y demàs pe echos de gue a, y lo demàs que e à el cu ioso Lec o (s.l.,
s.i., s.a).
 Seg ndo Romance, en q e po mas ex enso se e ie e la en e medad, es amen o, y
mue e de nues o Ca olico, y amado Mona ca de las Españas el Seño D. L is
P ime o de es e nomb e (que de Dios goza) y ci cuns ancias despues de su
mue e; como e á el cu ioso Lec o (Se illa, Diego López de Ha o, s.a).
72

6
 Sucin a elacion en un cu ioso omance: que e ie e po meno el cos osissimo y
is oso apa a o, con que en ò en la Plaza de Yel es el Excmo. Seño Duque de
Ossuna, à da el pa abien al Rey D. Juan Quin o de Po ugal de los elices y
celeb ados casamien os: y los ca iñosos a ec os con que ue ecibida la Seño a
In an a de España: y me cedes que el Rey hizo à sus asallos à pe icion de dicha
Seño a In an a (Se illa, Viuda de F ancisco de Lee dael , [1728]).
 Relacion, y cu ioso omance, en que se decla an algunas no icias pa icula es,
que han sucedido en la Toma, y Res au acion de O àn, en es e año de mil
se ecien os y ein a y dos (Se illa, Viuda de F ancisco Lo enzo de He mosilla,
1732).
La indus ia ipog á ica i e cie a ecupe ación a mediados del XVIII g acias a las
medidas impulsadas desde el gobie no po los Bo bones, y la imp en a se illana se
enue a modes amen e debido a la inco po ación de maes os que, en muchos casos,
es ablece án nue as dinas ías con las que és a llega á has a la Edad Con empo ánea,
como José Pad ino o Je ónimo de Cas illa
i
. En e es os imp eso es se illanos hab á
e dade os especialis as en la p oducción de omances, como los Lee dael, de o igen
alemán, en la p ime a mi ad del XVIII.
El undado de la o icina ue F ancisco de Lee dael, que había llegado de Colonia
p obablemen e al calo de las expec a i as abie as con el cambio de dinas ía en España.
Desde 1701 se encuen a su i ma en Se illa, has a 1728 en que allece: en esos años
deja en la ciudad más de sesen a ediciones de omances popula es, pa icula men e
pliegos de comedias – e i iéndonos sólo a aquellos conse ados -. A su mue e, su
Viuda se hace ca go del negocio, pe sis iendo en la línea de publicaciones que an o
éxi o había depa ado a la casa, y publicando po su pa e más de cua en a omances. Sin
emba go, en e los años inales de la década de los cua en a y los p ime os de los
cincuen a su i ma se pie de, p o ocando un hueco en e los p oduc o es des inados al
me cado popula que nue os imp eso es se ap esu an en ocupa .
De es a o ma, y pa a lo que al ámbi o se illano se e ie e, es posible habla de dos
gene aciones de imp eso es especializados en li e a u a popula : iniciado es ue on los
73
7
Lee dael y o os como los p ime os López de Ha o. Con la segunda gene ación, que es
la que abaja desde mediados de siglo en adelan e, desapa ece la i ma Lee dael y se
unen a los López de Ha o en Se illa José Pad ino y algún o o imp eso como Manuel
Nicolás Vázquez. Los suceso es de odos ellos lle an los géne os popula es, como
señala on hace ya iempo Al a o Ca o Ba oja, al siglo XIX e incluso a las p ime as
décadas del XX; pe o puede señala se una pé dida de igo de la p ensa popula
se illana ya en las úl imas décadas del XVIII, coincidiendo con el comienzo de la
hegemonía co dobesa y malagueña. Se a a po lo an o de un enómeno edi o ial no
sólo se illano, sino andaluz
ii
.
Jun o al imp eso , pa a es e siglo y pa a es e ámbi o pa icula de la p oducción de las
imp en as, hay que des aca la p esencia de o o agen e que ac úa casi siemp e como
p omo o edi o ial, además de se dis ibuido y en muchos casos au o del omance: el
ciego. G acias a abajos como el de Cá ed a (2002) sabemos el p o agonismo que
de en a el ciego de o icio en la cadena de p oducción y di usión de las elaciones ya
desde el siglo XVI; en el XVIII, su capacidad de acción ha c ecido g acias sob e odo a
la ue za que con ie e a los ciegos su asociación en co adía. A pesa de los iniciales
p opósi os bené icos, comunes a o as co adías simila es, bien p on o la de los ciegos
de i ó hacia un compo amien o p opio de los g emios p o esionales, y se asegu ó
median e plei os el monopolio de la en a de gace as y elaciones – jun o a o os
imp esos ba a os – a pesa de que con ello conculcaba a menudo p i ilegios
an e io men e concedidos a imp eso es y lib e os. Pa a en ende la p o ección de la que
goza on habi ualmen e po pa e de jueces y gobie nos hay que epa a en dos aspec os
apun ados po Bo el (1993): de un lado, el Es ado se desca gaba de esponsabilidad con
espec o a un colec i o impo an e de mendigos, que enían asegu ada median e es os
p i ilegios una subsis encia cómoda – llega on a se ildados como “a is óc a as de la
pob eza” -; de o o, y más impo an e aún, se asegu aba que en una cues ión esencial
como la dis ibución de los papeles en e amplias capas popula es el agen e dis ibuido
es aba su icien emen e con olado:
“ …es más ácil pa a las au o idades con ola la dis ibución y a a és
de ella la p oducción, que es á lejos de se siemp e o icial o au o izada,
pese a las leyes de imp en a, si las pe sonas acep adas lo son en núme o
es ingido y es án o ganizadas. La He mandad de los ciegos de Mad id –
74
8
al igual que las demás – se ía a in de cuen as un colabo ado obje i o del
pode ” (Bo el 1993, 48).
Los omances no icie os y ulga es del XVIII son po an o la úl ima modalidad de las
elaciones de sucesos y ambién una es a egia emp esa ial de ciegos e imp eso es pa a
conse a a un público cada ez más disminuido, en un me cado local cada ez más
ce cado po las di ec ices polí icas y cul u ales del nue o Es ado. Y, sin emba go, no
puede deses ima se el alo “no icie o” de es os omances: noso os mismos hemos
comp obado la e icacia in o ma i a de es os papeles an e un acon ecimien o conc e o.
Cuando en 1755 un ue e e emo o – el que después se conoce ía como el de Lisboa –
sacude muchas ciudades españolas, sob e odo andaluzas, y an e el silencio impues o
po la p ensa o icial, en Se illa salen a la calle, en pocas semanas, más de se en a
papeles dis in os, casi la mi ad omances no icie os, in o mando de los e ec os del
seísmo en dis in as localidades ce canas e incluso emo as (Espejo 2005). El ulgo, a
esas al u as de cen u ia denos ado po la cas a polí ica y excluido de cualquie o ma de
p omoción cul u al, man u o ecu sos – aunque mínimos – con los que ensaya su
asal o de ini i o a la es e a pública allá en el XIX.
BIBLIOGRAFÍA
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imp esa. Mé ida, Edi o a Regional de Ex emadu a.
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ade s a egies o he p in e s o Se ille”, SVEC (S udies on Vol ai e & he
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 Espejo Cala, Ca men (2006): “El Romance o ulga del siglo XVIII en Se illa:
es a egias de p oducción de los imp eso es”, en Ped o Cá ed a, ed., La li e a u a
popula imp esa en España y en la Amé ica Colonial. Fo mas & Temas, Géne os,
Funciones, Di usión, His o ia y Teo ía, Salamanca, Semina io de Es udios
75
9
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 Fe nández Vallada es, Me cedes (1988): “Ca as en e so de ús icos y pa anes. Las
“nue as” de la Co e a p incipios del siglo XVIII”, en Va ia bibliog aphica.
Homenaje a José Simón Díaz, Kassel, Reichenbe ge , pp. 255-268.
 Pé ez Picazo, Ma ía Te esa (1966): La publicís ica española en la Gue a de
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Repe o ios:
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C.S.I.C.
- Pé ez Picazo, Ma ía Te esa (1966): La publicís ica española en la Gue a de
Sucesión, ol. II. Mad id, CSIC, Escuela de His o ia Mode na.
i
. Tex o pa cialmen e ex aído del lib o de la au o a, en p epa ación Los inicios del pe iodismo en Se illa.
El me cado de las no icias en el siglo XVII. Es e abajo se insc ibe en el p oyec o de in es igación y
desa ollo ecnológico co inanciado po el Plan Nacional de In es igación Cien í ica, Desa ollo e
Inno ación Tecnológica (I + D), Minis e io de Educación y Ciencia de España y el Fondo Eu opeo de
Desa ollo Regional (FEDER): “Biblio eca Digi al Siglo de O o II: Relaciones de sucesos, Polian eas y
uen es de e udición en la Edad Mode na (ca alogación, digi alización y di usión ía In e ne )”, código:
HUM2006-07410/FILO.
ii
. Véase el abajo “Los inicios del pe iodismo en Se illa: desde las ca as de a iso a las elaciones de
sucesos” p esen ado en la Sala II.
iii
. Después de la expe iencia gace e a del siglo an e io , desc i a en la Sala an e io , hacia la segunda
mi ad del XVIII apa ece án en Se illa los p ime os pe iódicos de p oducción más o menos consolidada,
como la Gaze a de San He menegildo (1745-1748) y el Hebdomada io ú il se illano (1758-1767). El
p ime dia io de la ciudad algo después, Dia io his ó ico y polí ico de Se illa (1792-1793).
i
. Hablamos de una impo an e p oducción de omances sa í icos como los que desc ibe Fe nández
Vallada es (1988); la au o a a i ma además que algunas de es as modalidades, como las ecu idas coplas
de Pe ico y Ma ica, ue on imp esas o eimp esas con p o usión en Andalucía.
. En Se illa se p ohibió du an e a ios años el empleo de omances pa a enseña a los niños a lee ; en
1767, a aíz de los sucesos conocidos como Mo ín de Esquilache, Ca los III p ohíbe en odo el eino la
imp esión de “P onós icos, Pisca o es, Romances de Ciegos y Coplas de Ajus iciados”.
i
. Son ya, no obs an e, iempos de cla a decadencia pa a la ciudad. Aguila Piñal (1988) calcula que, en
la segunda mi ad del XVIII, Se illa no con aba con más de 20.000 lec o es po enciales.
ii
. Aguila Piñal (1972). Sob e el “andalucismo” del omance ulga , puede e se además nues o abajo
Espejo (2006).
76
1
1.- P opaganda y censu a en la in o mación
Todo es ado, en odo iempo y luga , busca asegu a su con inuidad y je a quía de pode
con el mínimo desgas e. Y en ello, la ue za y la p opaganda, si as u amen e
combinadas, se e elan los más sólidos sopo es. El de ue za es un concep o elemen al,
pe o el de p opaganda exige una mayo complejidad en su de inición y son muchas las
dadas. Se la en iende como algo opues o a la ue za (eje cicio p ima io de la imposición,
que supone el con ol e iden e y mani ies o de los ecu sos del pode ) y que se eje ci a,
en un ni el de mayo so is icación polí ica, pa a e i a la eacción que una con inuada
imposición de la ue za pueda susci a . La p opaganda emplea un sis ema de no mas y
símbolos que no siemp e, y en ello adica su éxi o, son ad e idas po el g upo al que se
aplican.
En un sen ido la o, p opaganda es oda maquinación que ealiza un suje o, A, pa a
con ence a un obje o, B, de la legi imidad y opo unidad de sus ideas, de su es a us
supe io , de la p opia bondad y g andeza y cuyo o igen, si es posible, se p esen a como
di ino. La idea de la p ocedencia di ina del pode ha colado du an e la gas e apas de la
his o ia y aunque adap ada a los iempos se puede a i ma que sigue igen e: se ha
desac alizado la o ma pe o apenas se ha al e ado el concep o; su éxi o hoy sigue
esidiendo en la asunción de una supe io idad que los demás no ienen y que debe se
econocida. Así que en oda p opaganda bien concebida debemos des aca dos
elemen os: la pe suasión, que acili a el paso del mensaje, y la con o midad que esul a
de la in e io ización del mensaje, el cual como obje i o inal debe p oduci más o
menos en usiasmo o adhesión. Cabe ambién señala la duc ilidad con que la
p opaganda se adap a al medio; en los impe ios de la An igüedad y en los eudos del
Medie o es á p esen e en las g andes cons ucciones, en el i ual que odea la igu a del
je e o el ey, en los monumen os conmemo a i os de ba allas con adas a con eniencia,
77

2
en las ies as a echa ija, en las g andes ce emonias úneb es, en las a engas mili a es y
se mones eligiosos, en las ob as li e a ias…
A mediados del siglo XV apa ece en los es ados de la Eu opa occiden al un ingenio que
acaba á siendo ú il ins umen o a la p opaganda del pode y su con a io a la ez: la
imp en a de Gu enbe g, que al ace ca el ex o esc i o a las clases popula es ac úa como
acele ado de los cambios sociales di ulgando los nue os conocimien os cien í icos y
eo ías sob e el homb e.
Los es ados mode nos ya desde su época de o mación se si en de la p opaganda; más,
le dan ca ego ía de necesidad. Y con ie en un obje i o p opagandís ico a odo el
ce emonial que en uel e la aplicación de la jus icia, al que odea los ac os eligiosos, a
las cons ucciones e íme as pa a las celeb aciones de ies as o ac os solemnes de
ele ancia polí ica… Sin emba go odas es as ac uaciones ienen una doble limi ación:
la del luga –suelen ubica se en las g andes ciudades, en el á ea co esana, y no llegan a
la g an masa de la población u al- y la del iempo- e minado el ac o, su pe i encia
hay que ia la a la memo ia del limi ado g upo de asis en es-. Así que esul a de sumo
in e és el dispone de un ins umen o que además de posibili a la di usión de oda
ac uación polí ica mul iplique sus e ec os. Las elaciones se con ie en en ese
ins umen o in o mado de acon ecimien os eales y se e elan como un in e esan e
sis ema al se icio de la p opaganda polí ica pues o que eúnen las posibilidades de
di usión-pe manencia del acon ecimien o o la ce emonia cuyo ela o se con ie e en la
p olongación del e e en e y es capaz de llega a más nume oso público que el
p i ilegiado que pudo se es igo o espec ado del ac o. Añade o a cualidad a la única e
i epe ible de la ep esen ación o iginal: cada lec u a de la elación, indi idual o en
g upo di ulga y ecupe a, de mane a simbólica, la ac ualidad del acon ecimien o. La
lec u a pe mi e e i i , y pe pe úa, la pasión an e un ac o de la jus icia (que no es
siemp e un ac o de Jus icia), la emoción eligiosa o el le a go que an as eces iene a
se la azón de la ies a.
No hay duda po lo an o de que p opaganda es un concep o cla e en el es udio de las
elaciones, al igual que en la ac i idad pe iodís ica de nues a época. La elación
expande la ideología que el pode necesi a ansmi i po que el e ec o mul iplicado de
la le a imp esa pe mi e que un único ac o del emiso llegue a un conside able núme o
de ecep o es. Es o puede plan ea un p oblema cuando lo que se publica no si e a los
78
3
in e eses del Es ado; pe o los gobie nos ambién disponen de la solución y lo a ajan
median e el eje cicio del con ol y la censu a, que aplican se e amen e cuando son
ue es, y que se con ie e po an o en el segundo ac o de pode de la p opaganda. Así
que desde sus inicios -la elación y la gace a- el pe iodismo ha enido que con i i con
la censu a y en su lucha po la supe i encia elegi en e dos opciones: o adap a se al
sis ema que lo cons iñe y con e i se en su aledo o capea el empo al como se pueda
po medio de publicaciones clandes inas, que con ecuencia son manusc i as en el
An iguo Régimen ya que su di ulgación esul a menos a iesgada que aquella que
necesi a de los alle es de p ensa y que po su impedimen a son de ec ables y de más
ácil con ol po el pode .
Las elaciones, dejadas a su albed ío, se con ie en en eco de las si uaciones sociales, de
los p oblemas económicos y de los desó denes públicos. Pe o con oladas en lo que
cuen an y en lo que callan –el silencio es un juego con a el iempo pa a ocul a lo no
con enien e- son un pa adigma del p oceso de con ol y de alo p opagandís ico.
Como es o, en odas las épocas, no ocu e sin esis encia po pa e de esc i o es y
edac o es, los gobie nos oman medidas con a ellas, que en uso de una nacien e
libe ad de exp esión se e igían en c eado as de una, ambién nue a en el XVII, opinión
pública que los Es ados occiden ales eu opeos en ienden deben di igi (Za e , 2000).
Weill (2007) e ie e cómo en Ingla e a Ca los I decidió ep imi la cu iosidad
indisc e a que p o ocaban “unas hojas de no icias” casi pe iódicas y las p ohibió en
1632. Va ios años después y una e olución más a de el poe a John Mil on ha á un
llamamien o al pa lamen o epublicano que se conside a como el p ime alega o en
de ensa de la libe ad de p ensa: “Ma a a un homb e es des ui una c ia u a azonable;
pe o ahoga un buen lib o es des ui la azón misma […] co esponde al Pa lamen o
asegu a la g andeza u u a de la República Inglesa a a és de la libe ad in elec ual”.
Alega o al que el Pa lamen o hizo oídos so dos, siguió pe siguiendo a los edac o es –
llegó incluso a pone p ecio a la cabeza de alguno-, sup imió en 1649 los pe iódicos no
pa ocinados po el gobie no y C omwell, en 1655, incluso los o os. Sin emba go
siguie on publicándose no icias con di e en e sue e y a e imien o y había en
ci culación iolen as hojas clandes inas con ca ica u as del Papa, de obispos anglicanos,
de la ealeza, añadiendo in o mación sob e la ida polí ica y social an o de Lond es
como de los dis in os condados.
79
4
En Alemania, du an e el pe íodo de la Gue a de los T ein a Años (1618-48) las hojas
acili aban in o maciones sob e asun os bélicos, pe o es as no icias debían se
cuidadosamen e edac adas pues podía ocu i , como ocu ió, que una ase
desa o unada sob e un egimien o bá a o le cos a a al edac o cá cel y mul a. Así que
la c í ica había de se ibia y el lenguaje poco ácido. T as la paz de Wes alia se
o aleció la censu a an o ci il como eligiosa, pese a a a se de una sociedad en la que
muchas ciudades publicaban su “gace a”.
Holanda e a, al pa ece , el pa aíso de las gace as. Tan buena la calidad de la imp esión y
an lib e el espí i u de sus imp eso es que iendo las ganancias económicas que podían
ob ene imp imie on pa a expo a a Eu opa no icias que en o o país hubie an sido
censu adas. Pe o como ocu e a menudo, los mejo es p oduc o es no son siemp e los
mejo es consumido es del p oduc o. El gobie no de las P o incias Unidas no pe mi ía la
inge encia en sus asun os in e nos, así que la ac i idad imp eso a se dedicó a la
publicación de las no icias polí icas que e an leídas en el Lou e e incluso en el impe io
uso, publicadas en ancés, que comenzaba ya a se la lengua de comunicación en las
co es eu opeas. El con abando de hojas de no icias holandesas imp esas en inglés y
pa a los ingleses ue ambién incesan e du an e es siglos.
España ampoco escapó a es a necesidad de maneja la pe cepción del pueblo. La
lec u a de las elaciones de ca ác e polí ico ( ambién las es i as y eligiosas) pe mi e
descub i los códigos que el pode es ablece pa a que el mensaje ansmi ido sea
ácilmen e cap ado. En el análisis de las que hemos elegido hab emos de hace
cons an es compa aciones con los da os que la his o ia nos ha dejado, yendo desde los
hechos, al cual se p oducen, has a los ex os, y ice e sa.
2.- Algunos ejemplos de p opaganda de mediados del XVII.
El einado de Felipe IV, que accede al ono en 1621, a los 16 años, sella en nues a
his o ia el in de un pe íodo de pode que si bien nunca se adujo en el bienes a que
p ocu a la iqueza, pese a llega és a abundan e de las Indias, sí ma có una hegemonía
en la ges ión polí ico-social de Eu opa y Amé ica que e a con es ada po los países
eu opeos y, más ímidamen e, ambién po las colonias. La Gue a de los T ein a Años,
80
5
man enida con a las eme gen es po encias eu opeas –Suecia, Dinama ca, F ancia-, se
cie a con la i ma de dos a ados que educen a nada la capacidad deciso ia de España
en el ámbi o in e nacional.
La ida polí ica, y en mayo medida cuando ni la ges ión ni los esul ados son boyan es,
a ec a a odos los habi an es de un país. En qué ni el de conciencia ello se i e depende
mucho de la o ien ación de la p opaganda del Es ado. Al in e p e a las elaciones,
leyendo ambién lo que no dicen, se pe cibe en ellas la en e la polí ica, el in e és en
camu la la no icia pa a que no alimen e de mane a indeseada la opinión pública que ya
en el XVII empieza a con o ma se.
Las elaciones que hemos elegido pa en de 1648, con in o mación sob e las
a i icaciones de Wes alia, has a 1665 con el ela o de la mue e de Felipe IV. Excep o
la p ime a, publicada en Mad id, odas lo han sido en Se illa en el alle de un mismo
imp eso , Juan Gómez de Blas. No que no hubie a o os imp eso es y po consiguien e
impo an e compe encia en Se illa – cons a la ac i idad de al menos diez imp eso es
más en la ciudad - pe o Gómez de Blas iene en es os años el ca go de Imp eso Mayo
y su concep o mode no de la in o mación le lle a a publica elaciones con no icias
nacionales e in e nacionales. Las que hemos seleccionado nos pe mi i án obse a el
a amien o dado a las ya mencionadas sob e las capi ulaciones de la paz, a la
exposición al público del p oblema ca alán, a la e olución de C omwell en Ingla e a,
al cu ioso a ai e de la con e sión de la eina C is ina de Suecia y al inal de Felipe IV.
3.- Haciendo las paces: la de Wes alia
La no icia de un acaso es píldo a ama ga de aga que un mensaje o a isado en uel e
en o o si puede. Y a isados ue on los edac o es de las dos elaciones que nos ocupan,
la una sob e la i ma del T a ado de Muns e y la o a sob e la Paz de los Pi ineos, once
años después.
Desc ibe la p ime a (
Relacion de la o ma, con que se han hecho las en egas de las
a i icaciones de la paz de España,… en la ciudad de Muns e de Ves alia a 15. y 16. de mayo
des e año de 1648
) los solemnes ac os y ies as que a lo la go de es días (del ie nes 15
al 17 de mayo 1648) ienen luga en esa ciudad. Es e a ado, que pone in a la Gue a
81
12
y la p ecisión de los da os: en la oma de Blanes se hace en ega de “ ein e y qua o
o iciales y 320 soldados”. O la mención de la quema de “cinquen a qua e as de igo
que han me ido de noche los ezinos de Cas el de Fels”. Tampoco pasa po al o la uga
de Ba celona de D. Joseph Ma ga i dejando la ciudad en con usión al mando de Mons
de la Mo a –sob e cuya capacidad men al se dudaba- lle ándose joyas y pla a “en pas a
suya y agena” po que al ocasión de desp es igia al enemigo no hay bando que se la
pie da, pe o incluso eso es una ibia mención. Ma ga i huyó an e el emo de o o
albo o o como el de 1640 en el que, como ocu ió al i ey conde de San a Coloma,
pudie a pe de la ida a manos de un pueblo en u ecido que ha o ya del dominio
ancés empezaba a p o e i g i os de “ i a España”. Una opo unidad pe dida pa a una
p opaganda más ag esi a. Lo que a con inuación se na a no p ocede del in o me pe o
sigue man eniendo la pa quedad en el elogio: deja a don Juan de Aus ia en Ba celona
negociando las capi ulaciones y lle a la no icia a Mad id, el 10 de Oc ub e, y “ha sido
suma la aleg ía que ha causado en la co e gene almen e a odos”. ¿Gene almen e?
¿Quién en la co e podía es a in e esado en o o acaso de las a mas de Cas illa? Acaso
el embajado ancés o algún ep esen an e ca alán…
En es o de la aleg ía de la co e ni se menciona al ey, dis an e ambién de sus
co esanos. Es al día siguien e cuando se nos mues a: “su Mages ad (Dios le gua de)
ue el ie nes onze a da g acias a Nues a Seño a de A ocha, po an os a o es como la
Mages ad di ina ha sido se ido concede a es a Mona quía en an b e e iempo”. El
ey de ú a ú en ín imo diálogo con Dios y en su unción de mediado en e el cielo y la
ie a.
Con iene po an o a es e sob io ela o la escue a de inición que da Víc o In an es de la
elación de sucesos en an o que géne o: “ ex os b e es de ema his ó ico conc e o con
una in encionalidad de ansmisión po medio del p oceso edi o ial” (In an es 1996,
203).
5.-El acaso de una la ga campaña publici a ia
La con e sión de la eina C is ina de Suecia ue una magní ica ocasión pa a el
desa ollo de la p opaganda eligiosa, a más de un singula acon ecimien o en Eu opa, a
juzga po el in e és que se oma on an o España como F ancia en consegui i ula es en
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el asun o. Los u o España en la p ime a e apa del cambio de e de la eina, lo que le
supuso un iun o sob e la Eu opa p o es an e, un espalda azo en su lucha po la e de
Roma y en cie o modo una ic o ia sob e la pe sona del ey Gus a o Adol o, pad e de
C is ina, que había hecho alianza con los anceses y pa icipado con a España en la
Gue a de los T ein a Años. El que la hija se alejase de la polí ica del pad e y que de la
mano de embajado es del gobie no español decidie a su ing eso en el Ca olicismo,
me ecía un buen apa a o de p opaganda del que cabía espe a una in e esan e
en abilidad. Po ello el gobie no no esca imó en los gas os que se hicie on en el
acompañamien o a la eina en su cabalga a po las ie as del Impe io ni en los hono es
que en las ciudades a las que llegaba se le dispensa on, p escindiendo del hecho de que
hubie a abdicado y su peso polí ico ue a ya i ele an e. Po el con a io, se con ibuyó
a eng andece su imagen como si ello ue a una ba alla ganada po la C uz en un
momen o de la his o ia de España en que la espada i ma más de o as que ob iene
ic o ias. Pe o es e éxi o no ue du ade o, como e emos.
La ac i idad diplomá ica de Suecia no había esul ado a o able a los in e eses
españoles. La p opia eina C is ina había acele ado las negociaciones de Osnab üc que
e mina on con la i ma de Wes alia. La eina que ía la paz y p e endía hace de
Es ocolmo una Meca a la que acudie an odos los sabios. Pe o cuando se supo que
que ía ompe con el p o es an ismo lu e ano – eligión que en su co onación, en 1650,
había ju ado man ene como la o icial de su país- y “llegan a Mad id no icias de lo que
ocu e en el palacio eal de Es ocolmo –a espaldas del gobie no sueco- pa ecióle a
Felipe IV que la con e sión de C is ina e a un negocio impo an ísimo en el que debía
él ocupa se y pa a lle a lo elizmen e a cabo ue un acie o el nomb amien o de don
An onio Pimen el de P ado como embajado ex ao dina io ce ca de la eina de Suecia
[…] llega a Es ocolmo en 1652 y du ó allí su misión has a 1654 […] se adueñó del
ánimo y del co azón de la eina, llegó a se su co esano p edilec o y con ibuyó a su
con e sión con no menos e icacia que los jesui as enca gados de ca equiza la”
(Ma qués de Villa-U u ia 1962, 28).
Del in e és del gobie no de Mad id po di ulga y monopoliza la p opaganda de la
con e sión dan e las a ias elaciones que se publican. Encon amos una que indica en
su í ulo “Segunda elacion” (
Segunda elacion del iage, que la se eníssima Ch is ina Reyna
de Suecia, hizo desde B uxelas a Insp uch…)
y que inicia su ela o con la salida de la eina
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de B uselas, el 22 de Sep iemb e de 1655; o a e ce a (
Relacion his o ial, que decla a los
mo i os que u o Ch is ina Adol o… segui su iage pa a Roma… y de alli passa a España, a
i i y mo i eligiosamen e…)
que a anza su ela o pocos días más que la segunda. No
sabemos si exis e un ejempla imp eso po Gómez de Blas, de la que debió se la
p ime a; en odo caso no hemos podido accede a él, de modo que no sabemos cómo se
ansmi ió en España la ce emonia de la abdicación; a cuya ealización no había sido
ajena pues és a u o luga en junio de 1654 y Pimen el lle aba ya dos años en la co e
sueca, siendo econocida su in luencia, an o que la eina había llegado a nega la
ep esen ación de Po ugal en su co e po que conside aba que el legí imo ey del país
e a Felipe IV y no el usu pado duque de B aganza. Tampoco sabemos ni cómo, ni si se
con ó la sec e a salida de Upsala pocas ho as después de su abdicación, ni su iaje a
Dinama ca es ida de homb e, ni cómo llegó has a Hambu go donde ya Pimen el, más
en su e eno, le enía p epa ado alojamien o, ni cómo a a esó de incógni o Holanda, ni
cómo, ya en Ambe es ecibió la isi a del Gobe nado de los Países Bajos, el
A chiduque Leopoldo, quien ya en ie as de in luencia española ma ca el i ine a io y
los hono es que le inden las au o idades de las ciudades a las que llega; ni ampoco la
li u gia p i ada de la ce emonia de su abju ación en B uselas. Nos a enemos pues a la
segunda elación que se inicia el 22 de Sep iemb e de 1655 en que abandona es a ciudad
pa a di igi se al Ty ol, a Innsb uck, a donde llega en No iemb e pa a hace pública su
con e sión. Po que la sec e a – a oces- de B uselas no sa is izo al Papa, Alejand o VII,
que conside ó excesi o el p o agonismo de Pimen el, pob e la li u gia y ea alidad del
ac o y escasa la ele ancia dada a su pode empo al. Un deambula de casi dos meses
añadidos a los quince que anscu ie on desde su abdicación has a su p ime a
abju ación en B uselas; nada sob e su es ancia en los es ados de Flandes en los que se
e ugió, sabedo a de que los países p o es an es end ían una eacción en su con a. Pe o
sin duda debió con a se la as uosa ecepción del A chiduque Leopoldo a su llegada a
B uselas, así como el egalo de ein a caballos y muchas iquezas de la India que le
hizo Felipe IV (o quizá eso se calla a po que en cues iones de p opaganda se ocul a la
in e sión y sólo se di ulga el esul ado), así como el in en o de Maza ino de compa i
el hono y iun o de la con e sión que iéndola seduci con el en ío de una compañía de
ac o es anceses.
Con inúa la elación con la desc ipción del apa a o p opagandís ico de los solemnes
ecibimien os y agasajos, no sólo de pa e de los Aus ias, obligados a ello pues se a a
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de su emp esa, sino ambién po anceses e ingleses: “…allí besa on la mano a su Mag.
po la mañana los P esiden es de Ingla e a y Suecia, y a la a de Ca los II Rey de
Ingla e a y su he mano el Duque de Gloces e …”. Y la espues a en No dlingem de la
eina a quien ponde aba en su discu so los he oicos lances en aquella ba alla de Gus a o
Adol o: “Cuan as alabanzas dais a sus p og esos esul an en sublima el c édi o de
España, pues queda on encidos los suizos la p ime a ez que les embis ie on en ba alla
campal los españoles”. Pod ía la ase se in ención del au o , pe o es á acep ado el
esme o en la e osimili ud que ienen las elaciones. Así que la conside o como
diplomacia de la eina que el na ado es aba, eso sí, obligado a esal a como
p opaganda de la glo ia mili a . Al igual que la imp esionan e acogida en Innsb uck, con
“el es uendo de 56. piezas de A ille ía, que es aban en hile a a la ma gen del Rio, y de
los Esquad ones de in an e ía […] dando di e sas ca gas de mosque e ía y a cabuze ía,
con an o o den, que pa ecia que se da a alguna ba alla”. Todo el apa a o polí ico y
mili a al se icio del ac o, jun o al eligioso: celeb aciones de misas, Te Deum, isi as a
con en os… siemp e des acando la igu a del embajado Pimen el, pas o y guía de es e
clamo oso iaje has a la Ciudad E e na.
La salida de Innsb uck, en No iemb e del 55, “donde se dio a luz la elicísima nue a de
que la Reyna de Suecia e a ca ólica Apos ólica Romana publicándola el seño D.
An onio Pimen el co[n] an copiosa mues a de aleg ía, como has a en onces la a ia
dado de su sagacidad en el silencio”. Te mina la elación con la p omesa de más
no icias sob e la en ada en Roma.
G ande debió de se el in e és p omo ido po que el mismo imp eso publica o a
elación incluso an es de la llegada a Roma. Pe o pa ece que hay p isa en e mina y así
asegu a el éxi o. Te mina el í ulo con es a ase: “…segui su iaje pa a Roma, a besa
el pie de su San idad, y de alli passa a España, a i i y mo i eligiosamen e en el
Con en o de las Descalças de la Villa de Mad id”. Que de habe sido leído po la eina,
una muje de ein a años sin made a de san a y poco dispues a a p escindi de sus
p i ilegios eales, hab ía sido mo i o pa a cancela el p oyec o de isi a que ampoco
e a i me. Vol ai e (1996) a i ma que la eina, educada en las a es, que ía i a i i a un
luga donde és as es u ie an eunidas. Con esa in ención había cambiado la e lu e ana
po la ca ólica, indi e en e an o a la una como a la o a y dispues a a adap a se, en
apa iencia, a los sen imien os del pueblo en el que que ía pasa su ida. Solo que es e
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pueblo no e a el español sino el i aliano. En los pá a os que siguen se p oclama la
in e ención di ina en odo es e asun o, emon ándose has a la igu a del ey Gus a o lo
que legi ima aún mas la pa icipación española. La in luencia sob e la eina se debili aba
y había que acele a el p oceso y e o za la p opaganda, pe o ¿e a opo uno hace al
des a o able semblanza del ey y su ejé ci o? Dice la elación: “…haziendo los
sac ilegios y c ueldades que lame[n] a la C is iandad, quales ue an mucho mayo es, a
no a aja los la Mages ad di ina, con la mue e de Gus a o, que se la die on los
Impe iales en la memo able ba alla de los Campos de Lu zen…”. Como a i mación de
los ánimos nacionales podía unciona ; los designios di inos pe mi en que la hija expíe
las al as del pad e. Pe o pa a una hija que sabe que una he ida po la espalda ma ó a su
pad e… mala es a egia diplomá ica. F ancia, Dinama ca, Ingla e a hacen o e as a la
eina y aquí ya no se es á segu o del inal: “… odos es os P íncipes y Seño es desean
sumamen e qui a le a España la glo ia de la educción de la Se enissima P incesa a la Fé
Ca ólica”.
La eina llega a Roma en íspe as de Na idad, con su ico co ejo, engalanado séqui o y
escaso p o agonismo español. Hace allí amis ad con i alianos y anceses – an a que
llega a conspi a con Maza ino pa a consegui el eino de Nápoles (ligado a la Co ona
española) y es u o en F ancia. Jamás ino a España. Pe o eso ya no lo cuen an las
elaciones que nos dan como úl ima echa la de 1656.
Aún publica el imp eso se illano, es e mismo año 56, o a elación sob e Suecia
(Relacion his o ial de las in asiones que el Rey de Suecia, los Mosco i as, y Cosacos han hecho
en el Reyno de Polonia…)
en la que cuen a su alianza con Mosco i as, Tu cos y Tá a os
pa a a aca a Polonia de la que se había sepa ado pocas décadas an es, siendo la causa la
he ejía de Lu e o que habían ab azado el abuelo y el pad e de la eina C is ina, así como
el mo i o del ac ual a aque que buscaba la pe secución eligiosa ca ólica, jun o a o as
p e ensiones de es ado. Se a a de un ela o de alianzas polí icas y acciones mili a es
que po las p ecisiones de la in o mación pa ece más di igido a ca gos diplomá icos y
del ejé ci o que a lec o es popula es. La p opaganda se exp esa en una de ensa sin
isu as de la e ca ólica en e a la lu e ana, culpable de odos los excesos y desg acias
polí icas del momen o.Y es que hay que man ene i a en el ánimo de odos los
es amen os la e de Roma. Encon amos ambién una pa ca alusión a la eina C is ina,
sob e cómo “la Majes ad di ina le a ia abie o los ojos del alma, y alumb andole su
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en endimien o, pa a que saliendo de los e o es de la He egia que p o esaba, y a ia
ap endido de sus pad es y abuelos ab açasse la e dade a doc ina de la Religión
Ca ólica”. Pe o ni una palab a sob e la in e ención del gobie no de Mad id en es a
e elación. Pues o que la up u a con los embajado es españoles daba ya la causa po
pe dida e a mejo el silencio. Lo que no se quie e silencia , y con pocas palab as se
exp esa, es la sa is acción que p oduce la de o a sueca. Ya en el í ulo: “…y como el
Rey de Polonia, con el soco o de dine o que ha enido del Pon i ice, a ecupe ando sus
Es ados, con g ande elicidad, y des oço del Rey de Suecia”.
Así se cie a es a allida campaña publici a ia, des inada an o a consumo in e io como
ex e io , en la que se empeñó el p es igio de España buscando un econocimien o de su
co ec a alineación en el campo de la e y la ideología pe o de la que no se ob u o
bene icio alguno. Log ó al inicio mos a una magni icencia y quizá la emo a
posibilidad de que la in luencia de la eina – al in luencia la pe dió nada más deja el
ono- media a pa a empla la ac uación de Suecia en el equilib io eu opeo. Pe o la
excesi a du ación del paseo de la comi i a eal po las ciudades impe iales pe mi ió el
acceso a in luencias de o os es ados que aleja on a España de la emp esa.
6.- Una mi ada al ex e io
En 1640 Ca los I Es ua do se e o zado a con oca el Pa lamen o en dos ocasiones,
consecuencia de las di e encias en e es e o ganismo y la Co ona, de co e absolu is a,
que ma can el p incipio de la e olución. Ingla e a no escapó a la c isis polí ico-social
que a ec ó al XVII y que algunos his o iado es conside an consecuencia del choque del
inal del eudalismo con el inicio del pe íodo capi alis a.
Bo de ía, Laguna y Ma ínez Gallego (1996) des acan el ol de la imp en a en la
di usión de la c í ica bu guesa con a la Co ona, y ello pese a que con el sis ema de
licencia p e ia y concesiones – que Ca los I había o alecido en su einado - disponía
de los medios pa a some e a censu a y cas igos a quienes se mos aban poco a o ables
a los Pa es. Pe o en su ebelión con a el ey es el p opio Pa lamen o el que di unde
p opaganda con a la Co ona lo que ayuda a que poco a poco se debili e la coacción de
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la censu a y se imp iman cen ena es de hojas publicando los deba es. Libe ad de
exp esión sin abas has a que en 1643 se p ohíbe po ley la di usión de es as
discusiones. Pe o ya Ingla e a es aba en plena gue a ci il y aunque se pudie a eje ce
algún con ol sob e lo publicado en Lond es no se podía ena el come cio de libelos
imp esos ue a de la capi al o en Áms e dam que seguían las ba allas o ai eaban las
ideas polí icas de las acciones en lucha: a) las clases popula es en con a de la ieja
sociedad eudal y del igo de la é ica p o es an e, b) los ealis as, c) los
pa lamen a is as en cuyas ilas p on o des acó C omwell.
Al igual que ocu ía en la misma década en F ancia du an e los p eámbulos de La
F onda y su desa ollo (1648-1652) la p ensa es un elemen o más de la lucha, aún lejos
de se un cua o pode pe o ya con una innegable capacidad de in luencia. También al
igual que en F ancia an p on o se es ablece el o den del pode , sea del epublicano
C omwell o del ey absolu o Luis XIV, se disponen leyes coe ci i as de la libe ad de
exp esión que acili en la acción de la p opaganda que le si e.
Gómez de Blas publica es a la ga elación de ocho páginas que ecoge los hechos –es el
acon ecimien o, el é énemen , el modelo de ela o his ó ico de las elaciones- no con
neu alidad sin emba go pues el au o oma pos u a espec o a lo que cuen a. Anuncia el
í ulo
(P ime a elacion de lo sucedido en Ingla e a, y a iedad de go ie nos que ha enido
desde el año de 1648( que degolla on a Ca los S ua d, su legí imo Rey, y seño …)
el ela o de
lo sucedido desde 1648 has a 1660 pe o e ocede y explica la composición del
Pa lamen o inglés, necesa io pa a la “in eligencia de es a elación” y o os sucesos que
p edisponen el ánimo a a o de Ca los I, ey a o able al Ca olicismo y sob e odo ey
absolu o, en e al mal hace del epublicano C omwell nomb ado con adje i os o
comen a ios que lo desp es igian; mane a de p opaganda que sin so lamas moná quicas
o ece el maniqueísmo incues ionable del bueno (el ey) y el malo (el usu pado ). De
és e cuen a sus desmanes, sin al a a la e dad; de aquél calla los desa ue os, al ando a
la e dad, de sus años p e ios de gobie no absolu is a. Pe o es a es una omisión al
se icio del sis ema.
Veamos en pa alelo qué cuen a el au o y cual ue la ac uación de España an e el
gobie no de C omwell:
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Al na a la ejecución de Ca los I (incu e en un e o de echa: señala, ya desde el
í ulo, el 10 de eb e o de 1648, siendo la exac a el 30 de ene o de 1649) leemos:
“…uno de los mayo es deli os del Mundo, de que no se ha podido halla ejempla en
His o ias di inas, ni humanas, y como al ha sido gene almen e abominado, assi de
Ca holicos Romanos como de Sec a ios e In ieles”. Omi e sin emba go que sólo dos
años después, en 1651, España había sido el p ime Es ado en econoce el égimen
egicida de C omwell y que don Luis de Ha o había buscado su alianza con a F ancia.
Esc ibe lo siguien e el embajado español en Lond es: “…lo que la con eniencia y la
azón de es ado aconseja a ob a a a o des e gobie no y en econoce le y admi i sus
embaxado es, o en hace con ede ación con él, si obligasen a ello los acciden es y
in e eses de V.M.”. Siguen las in ec i as con a la pe sona de C omwell que cons i uyó
o o Pa lamen o “aumen ando el núme o de los popula es de la Sala Baxa […] y
haziendo que le diesse í ulo de P o ec o y como po los malos o icios de aquel i ano
es aba en aquellos eynos an abo ecido el nomb e de Rey […] le ue muy ácil
consegui dicha P o eccion”. Vol ai e ambién hace un comen a io pa ecido (1996)
aunque añade con i onía que si lo consigue es po que los ingleses sabían has a dónde
podían llega los de echos de su ey, pe o desconocían cuáles se ían los lími es de un
p o ec o .
Sigue o a media e dad: “mani es o luego la mala olun ad que enia a la Mona chia de
España […] unio las a mas de Ingla e a y F ancia con a las de España […]
quedandose con Dunke ke”. ¿Cuál es la mi ad que al a? Que don Luis de Ha o,
siguiendo las ecomendaciones del embajado Alonso de Cá denas, a cambio de una
alianza con a Maza ino, le había o ecido el Pue o de Calais que ab ía a Ingla e a el
paso a F ancia. Así que el P o ec o coque eó con ambos minis os y se decidió al inal
po el ancés. De paso, es o sí lo dice la elación, al no exis i a o con España ocupó
Jamaica.
Sigue el ela o his ó ico de la p opues a suceso ia de su hijo, las di isiones de las islas,
o a ez, en e ealis as y pa lamen a ios, ajus ado al de eni de los hechos y sin una
excesi a apo ación pe sonal, has a llega a la aleg ía de Lond es cuando “nobles y
plebeyos an co iendo po las calles, mani es ando el egocijo que enian, diziendo
odos nanimes y con o mes: Vi a el Rey nues o Seño . También se alaba “la piedad de
nues o G an Mona ca Filipo Qua o” que había acogido a los hijos de Ca los I bajo su
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p o ección desde 1656 en que el ey ancés, su ío, les expulsa a de F ancia a
eque imien o de C omwell. Y po supues o no se omi e el ag adecimien o de Ca los II
al ecupe a la Co ona.
La p opaganda, como el pecado, puede acome e se po acción u omisión. En es a
elación concu en ambos concep os: acción en cuan o que el au o se pe mi e hace
alo aciones y emi e juicios:
• C omwell es un i ano.
• Su hijo Richa d es echazado po inep o.
• Luis XIV cede a las exigencias del inglés y expulsa a sus sob inos de F ancia.
• La nobleza inglesa demues a su opo unismo al jus i ica an e el nue o Rey la
aición que había hecho a la Co ona.
Y las omisiones, algunas ci adas, pa ecen muy p emedi ada manipulación de la
in o mación. F en e a la ausencia de opinión explíci a de o as elaciones, es e la go
ela o en el iempo, 20 años, e idencia el empeño en desac edi a un sis ema de
gobie no (que po cie o había si uado a Ingla e a en e los más pode osos es ados de
Eu opa) pelig oso pa a la Co ona española. Fue a po con icción del au o o po el
man enimien o de su ca go de Imp eso Mayo de la ciudad, más que en o as
elaciones, és a ezuma pa cialidad.
7.- F ialdad de un epi a io
Los eyes de la edad Mode na ya conocían el alo e ó ico y los esul ados de la
p oyección social de la p opaganda de su imagen: e ue zo de su au o idad en e a la
nobleza que oda ía en el XVII conse a año anzas eudales y espe o/ emo de la clase
campesina capaz de p o oca , si no e oluciones, sí pelig osas e uel as. La igu a de
un ey pode oso y dis an e des ía el encono de las masas hacia sus ep esen an es an es
que hacia la pe sona eal, lo que explica el g i o popula de “Vi e le oy sans aille e
sans gabelle”.
Di unde es a elación los úl imos días de Felipe IV y ep esen a el epílogo de la
c eación p opagandís ica de su imagen sos enida a lo la go de su einado. Pe o cie os
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es ilos pueden esul a inad e idos si no se es ablece un con apun o con o os. Así que
e emos de qué o a mane a el Rey Sol de F ancia en endió la p opaganda de su
pe sona. La ob a de Bu ke (1995) esul a esencial a es e espec o y a su au o idad nos
emi imos con ecuencia.
Dos einados, dos es ilos. La co e de Mad id, desde que la in oduje a Ca los I había
adop ado los usos de la e ique a de la Co e de los Valois en Bo goña (Noel, 2004)
cuyos duques, ya desde el XIV, buscaban la adhesión de sus asallos po medio de un
complicado y igu oso i ual. La man u o Felipe II y con más én asis Felipe IV que
p e endía esal a el ca ác e sag ado de la ealeza median e la dis ancia (Ellio , 1990).
El alejamien o e ue za la je a quía y el o den, pone al ey en la cúspide y ija el luga
de los demás. Busca es a p opaganda (de ca o y di ícil man enimien o al egula la
e ique a casi odos los ac os de la ida) el aislamien o del ey y su amilia que po
desconocida es casi ina acable y esal a la majes uosidad, que se pe cibe en España pese
a no celeb a g andes ce emonias de consag ación y a no dispone la casa del Rey de
icas “joyas de la Co ona” ni usa sobe bias es imen as en ac os o iciales. Y sin
emba go los isi an es se so p enden po los “ai es de g andeza de la co e”. La majes é
del Rey imp egna o os cí culos de la ida de modo que se habla de la “g a edad” de los
españoles del XVII (Bu ke, 1995). ¿In luyó es a g a edad en el es ue zo po las
apa iencias de la baja nobleza y los hidalgos has a el ex emo de ehui ac i idades “no
nobles” incluidas la ges ión del p opio pa imonio?
No c eemos que es a sob ia imagen ab icada del mona ca con ibuye a a una mayo
elicidad pe sonal, a lo sumo a sen i se más a cubie o de a aques. De ahí su escasa
p esencia en las hojas imp esas: el au o no pa ece osa nomb a lo, mucho menos
adje i a lo. Son pocos los epí e os que se le adjudican y es o en el campo semán ico del
ca olicismo, como pa a e o za la idea de sus lazos con lo di ino. De lo que esul a que
el in e és de la p opaganda eal iene como obje i o p incipal el se i a la ins i ución.
Cla o que si ella es á a sal o, ambién sus miemb os.
En el o o pun o de la compa ación, Luis XIV, exp esa Bu ke la so p esa de un noble
i aliano an e el hecho de que el ey es u ie a siemp e odeado de sus cama e os, incluso
cuando se encon aba “ins allé su sa chaise pe cée”, pe o a la ez esal a la
“accesibilidad del ey a sus súbdi os, ab iendo sus apa amen os al público (es deci a
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se eci ados po los ciegos en público. La elación sob e el incendio de un con en o
en el ba io de T iana, e e ida an e io men e, es aba compues a en omance y decía
así: Sabed que na in eliz noche / de Oc ub e, que despojada / de las b illan es
Es ellas / os en ò la ho ible capa / de las somb as, anunciando / ad e sidades
in aus as, / â las doze en pun o oye on / los ezinos de T iana / nos unes os
clamo es, / que a iculaban con ansias: / Fuego, uego, à cuyos ecos, / odos los
lechos dexaban, / y asomándose à las exas, / oyen que los in ocaban / Religiosos
a ligidos, / que dizen en ozes al as…
4. Independien emen e de que es u ie an esc i as en p osa o en e so, las elaciones
sob e casos ex ao dina ios p esen aban un ono más coloquial – en e al ono se io
y o icial de las elaciones polí icas y mili a es– pues o que, además de in o ma y
mo aliza , enían la unción de en e ene a un público amplio.
5. Es e ipo de elación ecu ía cons an emen e a la exage ación y a la d ama ización
de lo ela ado: donde mu ie on muchas pe sonas, la a al desg acia, la uyna que ha
causado el mucho yelo y nieue en la Isla de Olanda.
6. El uso de esquemas an sencillos, popula es y epe i i os p opició el maniqueísmo
en e los buenos y los mal ados, la dico omía en e el p emio y el cas igo, y la
gene alización de pe sonajes ópicos como el he eje ex anje o, la muje adúl e a o
el bandole o. Así puede obse a se en la Relacion del sac ilego deli o, que come io
n he ege es ange o, en el Conuen o de San Filipe de la illa de Mad id, a cinco
des e mes de iulio es ando diziendo missa n eligioso, donde el he eje ac uaba con
de e minacion diabolica.
7. La emá ica, el lenguaje y el es ilo es aban diseñados pa a p o oca imp esiones
ala man es o es emecedo as (Ve dade a elacion del nacimien o del mas
po en oso Gigan e que en el mundo se ha is o…) y pa a exci a o complace al
gus o ulga , has a el pun o de llega a con e i al lec o en un es igo i ual de los
hechos. E a bas an e ecu en e, po ejemplo, e mina el í ulo de la elación con un
colo ón más o menos así: con lo demàs que e à el cu ioso lec o .
104

4
8. P ecisamen e pa a p o oca esa sensación, pa a da ienda suel a a la imaginación
del lec o , el ela o de los casos espan osos solía i acompañado de un g abado que
anunciaba g á icamen e la no icia y se ía de eclamo pa a la en a. No malmen e,
las ilus aciones no se co espondían con el ex o, pues o que se a aba de g abados
que el imp eso ya enía en exis encia y eu ilizaba según la ocasión. El uso de
imágenes se obse a undamen almen e en las elaciones de c ímenes, milag os y
mons uos. T es ejemplos de g abados, den o de es a exposición, en Relacion del
sac ilego deli o, que come io n he ege es ange o, en el Conuen o de San Filipe
de la illa de Mad id, a cinco des e mes de iulio es ando diziendo missa n
eligioso…, en Milag o que ob o San o Domingo esuci an o un niño y en Relacion
del au o pa icula de Fè, que celeb ò el San o O icio de la Inquisicion, de es a
ciudad, y eynado de Se illa, domingo 14. de diziemb e, de es e p esen e año de
1721.
El auge in o ma i o de es e ipo de no icias se en iende mejo bajo el p isma del
emendismo y de la p opaganda con a e o mis a que ca ac e iza on el Ba oco. Más
allá de su apa en e i olidad, los casos espan osos demos a on se un p oduc o
pe iodís ico doblemen e en able.
1. En el plano come cial, la p o usión de la en a de elaciones, sob e odo en las
ciudades (y la g an mayo ía de los casos comen ados es án imp esos en Se illa y
Mad id), dejaba impo an es bene icios a los imp eso es, quienes alimen a on el
gus o y la cu iosidad que el público –sob e odo, las capas más humildes y
anal abe as de la sociedad– mos aba en onces po lo emendis a y lo inaudi o de
las no icias que publicaban. La ó mula e a bien sencilla: epe i y explo a casos
ípicos. En de ini i a, si lo sensacionalis a, po los mo i os expues os, endía, pues
sensacionalismo.
2. En el plano ideológico, ue on la mona quía absolu a y la Iglesia quienes se
ap o echa on de los casos espan osos, pues és os con enían una ca ga polí ica y
mo al que pe mi ió ace ca la men alidad o icial a la men alidad mágica del pueblo,
así como p opaga el o den es ablecido.
*****
105
5
Una ipología de los sucesos o casos espan osos que con aban es as elaciones, po lo
menos en lo que se e ie e a Se illa e incluso a España, clasi ica ía los emas que
en onces e an no icia en es g andes apa ados o ca ego ías: sucesos na u ales, sucesos
sob ena u ales y sucesos sob e he ejes y c iminales.
Sucesos na u ales. Se e ie e a los desas es y las desg acias de la na u aleza, como po
ejemplo pes es, inundaciones, empes ades, e emo os, incendios o e upciones
olcánicas. Se ían pa a pone de mani ies o la i a de Dios y pa a exigi la peni encia y
la e o ma de cos umb es de un pueblo pecado
iii
.
Nue a elacion, y cu ioso omance, en que decla a los Te emo os de Roma; las
las imas que hu o, sin pode se a o ece unos a o os; y assi se esc i e es o,
pa a que odo Ch is iano ome ejemplo, y emamos à la i a de Dios; sucediò es e
p esen e año de 1713.
La mayo ía de las elaciones de sucesos na u ales –sob e odo, las omanceadas–
asociaban las ca ás o es con el inal de los iempos, con aban casos p odigiosos y
ponían de mani ies o cómo g acias a la in e ención di ina las desg acias no habían
sido mayo es.
Res i uye onse hon as, / y los dine os hu ados, / y a la Fè se con i ie on / los
He eges obs inados; / y po la bondad Di ina / en Roma, no se assola on / los
Edi icios, y Templos, / aunque ue on mal a ados…
Cuando es aban esc i os en p osa, el au o de es os pliegos solía hace un a amien o
más se io y obje i o de la in o mación: endía a cen a se en la desc ipción de la ciudad
a ec ada –no malmen e, desconocida y lejana pa a el lec o – y en el ela o de algunos
sucesos pa icula es. Así se desp ende de la lec u a de la Relacion e dade a, embiada
de los Es ados de Flandes po pe sonas idedignas, de la uyna que ha causado el
mucho yelo y nieue en la Isla de Olanda, y como el io Lek ha anegado mas de qua en a
ciudades y illas, donde mu ie on muchas pe sonas, y se pe dio g an can idad de
haziendas y ganados mayo es y meno es, como mas la gamen e se e ie e en es a
elacion.
106
6
Nada que e , como se e á aho a a pa i del caso de los e emo os de Roma, con el
emendismo y el d ama ismo que ca ac e izaban el ono, el lenguaje y la p esen ación
de los hechos que se solía hace en las elaciones que se esc ibían en e so. En ellas, el
au o na aba el desas e en p ime a pe sona, apelaba al sensacionalismo y p esen aba la
agedia de una o ma más no elada y, po an o, menos impa cial y más apasionada.
Y pa a can a lo pido / a la Vi gen, que de Llan o, / me dè su bendi a g acia, /
pa a que puedan mis asgos / de al in eliz T agedia / con a el meno amago, /
que en es e dia que digo / sucediò à Roma, y sus campos, / y ci cun ezinos
Pueblos, / los e o es del acaso; / po que à ho a de las dos / de la noche, en
que el le a go / del sueño daba à los cue pos / el mas p eciso descanso, / empezò
a embla la ie a, / gimiò el ay e, empezò el llan o, / y b a os los Elemen os, /
a Roma pob e abança on; / y con el ho o , y assomb o, / ya desnudos, ya
descalços, / no saben que haze , con usos / en al laby in o, y caos…
En ales casos, empleaba una se ie de exclamaciones e hipé boles que p edisponían al
lec o a la con emplación de un sin ín de desg acias.
Dia de la Candela ia / cayò odo el Templo abaxo / del G ande San o Domingo;
/ y siendo desen e ados, / ue on ochocien os cue pos / los mue os, que se
con a on. / En el Aguila, y Copi o, / y o os Pueblos, que debaxo / de Roma son
des uidos, / no es posible nume a los: / ein e y cinco mil los mue os / son po
gua ismo con ados…
Desde es a pe spec i a, los sucesos na u ales exp esaban una eligiosidad p imi i a
basada en un sen imien o a alis a, o igen de alsas c eencias: la i a de Dios siemp e e a
la consecuencia lógica y jus a de las acciones humanas que se compensaba con su
inago able compasión.
A la enmienda pecado es, / y el co açon humillado, / con Con ession e dade a,
/ digamos con ie no llan o: / Dios San o, / Dios San o, y Fue e: / Dios San o,
Inmo al, pecamos: / mise ico dia, Seño ; / po se quien e es e amamos; /
admi e la in e cession / de u Mad e, à quien can amos / la Sal e, y A e MARIA:
107
7
/ u San o Nomb e in ocamos: / enmiendèmos nues as idas: / emamos se
cas igados / de la Di ina Jus icia, / si de peca no dexamos.
Sucesos sob ena u ales. Aba ca una amplia gama de casos ex ao dina ios o
p odigiosos, abulosos y alegó icos, ales como milag os, ma i ios, po en os,
apa iciones o nacimien os de mons uos. Es as no icias, ya ue an eales o in en adas, se
ap o echaban pa a amones a al público ace ca de la ince idumb e de la ida humana y
se in e p e aban como señales di inas o malos p esagios. Las elaciones de mons uos,
po ejemplo, se mul iplica on en España –y, po ende, en Se illa– du an e los úl imos
años del einado de Ca los II, conocido p ecisamen e como el Hechizado, cuando la
mona quía es aba en plena c isis y se plan eaba ya el p oblema de la sucesión eal. En
algunas ocasiones, incluso, se le mencionaba explíci amen e: Dios Nues o Seño de
ic o ia â nues o G an Mona ca, y seño , CARLOS SEGUNDO, como i missimo pila
de su Sag ada Ley, y oca inexpugnable con a los In ieles.
En el siglo XVII, el cul o y la de oción a los San os acabó imp egnando la ida
co idiana. Las elaciones de milag os con ibuye on decisi amen e a man ene
encendida es a p o unda piedad popula
i
. Se insc ibían ambién en una dinámica
compe i i a en e ó denes y luga es de cul o has a el pun o de que el milag o se pone al
se icio de ines ideológicos y económicos. En es e sen ido léase, po ejemplo, la
elación esc i a po el no a io público ay F ancisco Xa a bajo el í ulo Milag o que
ob o San o Domingo [ undado de la O den de P edicado es] esuci ando un niño. Se
a aba del ins umen o de p opaganda más adecuado pa a c ea en el público –sob e
odo, en la gen e sencilla– admi ación y ascinación hacia un homb e que, debido a su
ida ejempla , se había con e ido en un san o. En es as elaciones, po an o, los
homb es podían lee la ece a de su sal ación. Los ejemplos que exponemos a
con inuación es án ex aídos de la Relacion de n p odigioso milag o que San
F ancisco Xauie Apos ol de la India ha hecho en la ciudad de Napoles es e año de
1634.
El c onis a de es os pliegos ecogía los hechos ijados po la adición esc i a y luego
e si icaba o na aba aquellos milag os más conocidos, segu amen e g abados en la
memo ia del público a a és de la ansmisión o al. En sus composiciones, cómo no, se
se ía de elemen os ma a illosos y sob ena u ales p opios de es e ipo de na aciones
108
8
hagiog á icas: el milag o que quie o e e i , si se mi a al modo y a sus ci cuns ancias,
es po en u a de los mas a os, y singula es que han sucedido en la San a Iglesia. Sin
emba go, pa a su c edibilidad en e el público, e a undamen al sub aya desde el
encabezamien o la au en icidad y la e acidad de la no icia median e la ci ación de las
uen es que se habían u ilizado pa a elabo a la elación: sacada de la in o macion
au en ica que hizo el seño Audi o del eminen issimo Ca denal A çobispo de Napoles,
y de lo que ju a on muchos es igos de los mas cali icados de aquella Ciudad, y de la
elacion que el Pad e Ma celo Mas ilo de la Côpañia de Iesus, en quien se hizo el
milag o, esc iuiò en onces, y ha dado despues ocalmen e en es a Co e de Mad id. Po
el Pad e Diego Rami ez de la misma Compañía.
A di e encia del milag o, el p odigio desc ibía un acon ecimien o a o o ex ao dina io
que emi ía al campo de la na u aleza y enía un sen ido muchas eces nega i o
. Es e
ipo de elaciones de sucesos, que ambién incluye los casos mons uosos, di undía
no icias y, en ocasiones, g abados de mani es aciones abe an es que enían alo de
p esagio con suma ecuencia. En e e encia al luga de apa ición del p odigio, el caso
ocu ía muchas eces en el ex anje o (Bo goña, Viena y Venecia, en una de las dos
elaciones seleccionadas), pe o ambién en el espacio español (Jaén, en la o a). En
cuan o a la e acidad de la elación, en algunas ocasiones se a aba de sucesos eales,
en o as de sucesos eales pe o muy de o mados (el nacimien o de un gigan e) y en o as
de sucesos in en ados (llu ias de sang e como consecuencia de una ba alla alegó ica
en e dos bandadas de pája os o a aques de se es sal ajes con os o de homb e). En
cualquie caso, la desc ipción de es e ipo de no icias se basaba en un núcleo obje i o de
cie a e acidad his ó ica (pe sonajes con nomb es y apellidos, echas p óximas en el
iempo e incluso la ho a de ocu encia del acon ecimien o, luga es eales, uen es de
in o mación, es igos de los hechos), una ealidad di ícil de comp oba que luego se
combinaba con ac o es ex ao dina ios, ma a illosos y sensacionalis as, poco
plausibles y de escasa c edibilidad, pe o una ealidad que po aba enseñanzas didác icas
y mo ales. És as son las dos elaciones que hemos seleccionado.
Ve dade a, y n e a elacion, y copia de ca a, esc i a de onze de ma zo de es e
p esen e año, de la Ciudad de B uselas, à es a Co e, donde a isa de los es
mayo es p odigios que han sucedido en el mundo, ni los Anales cuen an,
acaecidos es e p esen e año, en Bo goña, Alemania, y A cila.
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9
Ve dade a elacion, del nacimien o del mas po en oso Gigan e que en el mundo
se ha is o, ni los Anales cuen an, que en la Ciudad de Jaen naciò, dia 13 de
Diziemb e del año passado de se en a y nueue; su c iança, señales p odigiosas,
ue ças sob ena u ales: sin o as ma auillas que e à el cu ioso lec o .
En la p ime a elación, los es casos (las llu ias de sang e en Bo goña y Viena o las
a ocidades de los sal ajes en Venecia), se na an inculados a una e ible maldad, a
una injus icia no o ia y sang ien a. Median e es os llama i os p odigios, Dios habla a
los homb es, los alecciona, los empuja a co egi las conduc as e adas y los inci a a
apa a se del pecado pa a que se es ablezca el o den ansg edido. Así, en an o que
p oduc o de una “cul u a di igida”, el ex o imp esiona al lec o , le in unde miedo,
exal a los alo es con a e o mis as y o alece an o a la mona quía como a la Iglesia.
Po ejemplo, quedando los na u ales con usos, y eme osos con al p odigio: quedan
haziendo muchas oga i as à Dios Nues o Seño , pa a aplaca su jus a i a, po
nues os pecados, econociendo es as son señales, y auisos pa a nues a enmienda.
En la segunda elación, sob e el caso de un niño gigan e, no sólo se cons a a y se
desc ibe el p odigio sino que se p esen a como un je oglí ico que hay que desci a . El
au o hace hincapié en una se ie de asgos o de alles ísicos del po en o pa a p opone
una alego ización. En p ime luga , o ece una enume ación sis emá ica del signi icado
–de ca ác e eligioso– de cada una de sus pa es; y, en segundo luga , plan ea o a
in e p e ación gené ica, que adop a o ma de a icinio o a iso p o é ico. En palab as del
p opio c onis a del suceso, los a ibu os ex ao dina ios y ma a illosos del se son
señales de la jus icia Diuina, y auisos pa a la enmienda.
Dionisia diò a la luz del mundo n po en o, n p odigio, n Gigan e, pues
pa ecía ene mas de dos años, blanco, he moso, sus miemb os, aunque
o midables, p opo cionados en su g ando cada no; es osas que le ado nan
el os o en o ma de es ellas [ ep esen a la mise ico dia de Dios hacia los que
ec i ican], na en cada mexilla, y o a en la en e, es pechos, no en el lado
izquie do, dos en el de echo, na imagen de Ch is o C uci icado en el Cielo de
la boca [ ecue da la Pasión]: en el empeyne del pie de echo na C uz oxa
[ ecomienda la abs ención de las glo ias mundanas, de los icios y de los
deli os], y en el izquie do n co açon [se e ie e a la indi e encia humana an e el
110
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hamb e, la pes e, la gue a y o as calamidades]: en el b aço de echo na espada
[simboliza la jus icia de Dios, su o aleza, y el cas igo de los que no se
enmiendan], y en ocho meses que ya iene de edad no se le ha is o llo a , an es
si ei …
Sucesos sob e he ejes y c iminales. Incluye la elación de los au os de e de la
Inquisición, así como odos esos casos englobados bajo lo que se conoce
pe iodís icamen e como c ónica neg a, una mezcla de sexo y iolencia: adul e ios,
iolaciones, asesina os y odas esas echo ías de bandole os desalmados y c ueles. Es as
no icias ejempli icaban la dep a ación de que e a capaz el se humano cuando se
alejaba de los mandamien os de la eligión, al mismo iempo que enseñaban que ales
c ímenes ecibían siemp e cas igos ejempla es de la jus icia.
Sob e el au o de e hay un eno me sus a o de ex os imp esos que, p ecisamen e,
encabezan su discu so con la palab a elación
i
. De o dina io, es os pliegos se
encabezaban de dos o mas di e en es en unción de su con enido: una, haciendo
mención exp esa de que se a aba de una elación de au o de e; la o a, explicando que
la elación se ci cunsc ibía sólo a una pa e del au o, la o mada po los p ocesados.
Relacion del sac ilego deli o, que come io un he ege es ange o, en el Conuen o
de San Filipe de la illa de Mad id, a cinco des e mes de Iulio [de 1624] es ando
diziendo Missa un Religioso. Re ie ese odo el sucesso del, el cas igo que se dio
al he ege, o ma del Au o que se celeb ò; el sen imien o de su Mages ad y oda
la Co e, y g andioso Nouena io que po ello se hizo en el dicho Conuen o, a
que assis io el Rey nues o seño .
Relación del a o pa icula de Fè, que celeb ó el San o O icio de la Inquisicion,
de es a Ciudad, y Reynado de Se illa, Domingo 14 de Diziemb e, de es e
p esen e año de 1721. En la Iglesia del Real Con en o de San Pablo, O den de
P edicado es.
La p ime a elación desc ibe un espacio socio-cul u al y ju ídico, un espacio público,
mien as que la segunda pone el acen o p e e en emen e en un espacio más p i ado, en
la indi idualización del igo penal del San o O icio. La p ime a, la del au o de 1624,
111
11
abunda en el siglo XVII, época del discu so ba oco y con a e o mis a po excelencia;
la segunda, en cambio, se ci cunsc ibe casi exclusi amen e al siglo XVIII, época donde
el espec áculo público del au o de e es casi una excepción. Po ello, en el p ime caso la
elación se e ie e a un au o público celeb ado en el espacio u bano an e la p esencia de
los pode es ins i ucionales.
Es e dia dicho saca on a es e he ege de la p ision, y ue lleuado, y passado po
Palacio, de donde le io su Mages ad; cosa que jamas con o o se ha hecho; en
llegando al ablado, donde cada no omó el assien o que le ocaua, pusie on a
es e sac ilego en un n ablado mucho mas al o que se ha acos umb ado, con
o os delimquen es, pa a que odos le iessen mas bien, y alli le leye on su
culpa, oyendose al iempo del e e i el sac ilego sucesso, ala idos, llan os,
bo e adas,a años y mesamien os de ba bas y cabellos de odo el g an nume o
del deuo o y Ca olico pueblo, que es aua epa ido en plaça, balcones y
e ados: y auiendo acabado de lee su culpa, ue en egado a la jus icia
o dina ia, la qual con o me al me i o de su culpa, le condeno a quema i o, y
assi ue luego lleuado ue a de la pue a de Alcala, donde le die on ga o e, y le
pega on uego has a haze le ceniça…
Po el con a io, en el segundo se a a de eos que salie on en au o pa icula , es deci ,
semi-público, en el espacio limi ado de la iglesia se illana del Real Con en o de San
Pablo. Ambas, más la segunda que la p ime a, enían un e ec o di ulga i o y
exp esaban la ipología delic i a p opia del San o O icio, pe o sob e odo daban a
conoce la igencia del T ibunal. Lo que el lec o encuen a en los pliegos del segundo
ipo es una elación con inuada de eos, clasi icados en unción de la na u aleza
ju ídico-penal de su he e odoxia: Relaxados en es a ua, po he ejes j dayzan es
a sen es gi i os, He ejes j dayzan es di n os, elaxados en Es a ua, He ejes
apos a as j dayzan es, econciliados en Es a uas, He ejes apos a as j dayzan es,
econciliados en pe sona y Reos peni enciados po o os deli os; y en unción de la
en idad de la sen encia, con su co ola io co espondien e de penas (sociales, mo ales,
pecunia ias o ísicas): e güenza pública, sambeni o, con iscación de bienes, condena a
gale as, a 200 azo es o a p isión.
112
12
Jun o a los au os de e hemos incluido en es a ca ego ía los sucesos sang ien os y
ho ipilan es, la c ónica neg a. Lo no iciable debía se in e esan e pa a el lec o , pues o
que él e a quien decidía olun a iamen e lee u oí un suceso de e minado. Y qué mejo
no icia que la que a a de c ímenes, y más si son c ímenes mezclados con mo i os
eligiosos. Léase, po ejemplo, la elación i ulada Razones q e se p oponen pa a pode
exe ce sus O denes n Sace do e, a quien se le impu ò aue i ado n pis ole aço, en
p esencia de n seño Obispo, à una pe sona de su amilia; y que del pis ole aço, no
esul ò mas e ec o, que el u o de aue le i ado. Más pa adigmá ica en cuan o a
elación que mezcla c imen y eligión esul a, sin emba go, un pliego sob e un bandido
acusado de asesina o que in en ó hace se pasa po aile pa a e i a la jus icia o dina ia
y que ue descubie o y condenado a mue e inalmen e: Mani ies o e dade o, que se
haze po pa e del Doc o Melcho Be engue , del Consejo de su Mages ad, Assesso
en las causas c iminales del Po au Vezes de Gene al Goue nado de la Ciudad, y
Reyno de Valencia, de lo que p ecediò al ga o e, que de o den del Duque de Ve aguas,
siendo Vi ey de aquel Reyno, se execu ò en la pe sona de Ped o An onio de Ribe a
(po o o nomb e el F aile) el día jue es, que se con auan doze de Sep iemb e de 1680,
à las qua o de la mañana den o de las ca celes, y o es de Se anos de dicha Ciudad.
*****
No debe ex aña , po an o, que el pode ole ase e incluso p omo iese la ci culación de
es e ipo de elaciones sob e g a es pecados e inmo alidades ya que, además de
sa is ace el gus o de las masas, ep esen aba un e icaz medio de p opaganda. La
pa adoja o ambigüedad esidía en que se mo alizaba median e el escándalo, se
es ablecía el o den median e el caos y se obligaba a c ee a a és de lo inc eíble.
Es a imp en a del miedo enía una inalidad didác ica y se ía de esca mien o público;
de las no icias que di undía siemp e se podía ex ae una lección o una mo aleja. Los
casos ela ados, ya ue an sucesos na u ales o sob ena u ales, se p esen aban
undamen almen e como signos a a és de los cuales Dios mos aba, enseñaba y di igía
a los c is ianos. Los asesinos y los adúl e os ecibían cas igos du os y ejempla es po su
asg esión, mien as que el nacimien o de un mons uo, de un se humano anómalo
como un niño gigan e, e a in e p e ado no malmen e como un mal p esagio, como algo
nega i o.
113
4
Hemos di idido en dos bloques las elaciones aquí expues as, siendo las sie e p ime as
ela i as al en en amien o en el Medi e áneo y sus di e sos p o agonis as, omando el
a co c onológico de 1610-1625. El siguien e bloque co esponde al momen o iun an e
que se i ía en oda Eu opa co espondien e con el p og esi o de e io o de las ue zas
o omanas en Cen oeu opa y las len as pe o cons an es ic o ias c is ianas. En ambos
ea os aunque el Islam y los musulmanes del no e de Á ica y los mo iscos son
p o agonis as, el e dade o y emido enemigo, impulso y sos enedo de los a aques
pi á icos o de la gue a en el co azón de Eu opa es el Tu co; as su e oceso las
no icias se cen a án de nue o en la cues ión del con ol del No e de Á ica, mucho más
ce cano a las p eocupaciones e in e eses de la mona quía española.
El p ime o de los ex os que apa ecen en la exposición co esponde a la elación que
na a la oma inc uen a de La ache, plaza no ea icana cuya en ega se ob u o g acias
al ampa o que Felipe III b indó al des onado sul án de Ma uecos, Muley Xeque, a la
sazón exiliado en España po la gue a que su he mano Muley Cidán lanzó con a él. La
desc ipción de la nue a plaza es más impo an e que la acción (la u ia del ma jugó un
papel más d amá ico que la inexis en e esis encia mag ebí, pues la plaza ue comp ada
a Muley) y su posesión es conside ada po el au o como digna joya de la co ona del ey
y del mismo papa Paulo V. Se a a de magni ica un éxi o (ca o) de la diplomacia
española en un momen o c ucial del einado del e ce Felipe, ya que su pad e había
in en ado in uc uosamen e ob ene es e pue o, y el mismo Felipe III ya lo había
p ocu ado sin esul ado an e io men e, después de habe su ido o as de o as en el
no e de Á ica a comienzos de su einado. Es e log o se unía en 1610 al de la ex ensión
a Cas illa de la expulsión de los mo iscos, iniciada en el Reino de Valencia el año
an e io . Semejan e medida llegaba a iempo pa a cub i el deshono de las eguas
i madas con los ebeldes holandeses, de ahí la necesidad de p esen a lo conseguido
como un g an log o de la polí ica ex e io . La oma del pue o de La ache y la expulsión
de los mo iscos cons i uían una misma acción polí ica que p e endía ea i ma la
ca olicidad de la mona quía y o ende al Islam den o y ue a de las on e as del
impe io, cada ez más débiles y pe meables. No ol idemos que algunos de los bandos
de expulsión ue on no solo leídos sino publicados y endidos en casa de los imp eso es
como si de elaciones in o ma i as se a ase, cosa que nos da una idea del eno me
impac o que u ie on es as medidas en la población
ii
.
120

5
En una ocasión que el duque de Medina Sidonia ue consul ado po el Consejo de
Es ado, és e conside ó que la expulsión de los mo iscos pod ía supone un as ase de
población indus iosa y con conocimien os écnicos al no e de Á ica, po enciando así
el pelig o be be isco. Sus emo es se e ela on cie os cuando muchos mo iscos
encon a on di icul ades pa a hace se con un hueco en los pa cos sis emas p oduc i os
del Magh eb, encon ando la posibilidad de en iquece se uniéndose a la pi a e ía y el
co so endémicos del Medi e áneo e incluso el A lán ico, undando los mo iscos de
Ho nachos en la cos a ma oquí un lo ecien e cen o pi á ico: la epública de Salé. La
i alidad y espí i u emp endedo de los mo iscos ue negada po una mi íada de au o es
du an e su es ancia en la península, si bien es cie o que se les econocía una ugalidad
y apego al abajo que se o naban pe niciosos ya que los con e ía en una especie de
a a os sociales, como los mues a Miguel de Ce an es en el Coloquio de los pe os
donde le explica Be ganza a su compañe o Cipión, “po ma a illa se halla á en e an os
uno que c ea de echamen e en la sag ada ley c is iana; odo su in en o es acuña y
gua da dine o acuñado, y pa a consegui le abajan y no comen; en en ando el eal en
su pode , como no sea sencillo, le condenan a cá cel pe pe ua y a escu idad e e na; de
modo que, ganando siemp e y gas ando nunca, llegan y amon onan la mayo can idad
de dine o que hay en España. ... y, como an c eciendo, se an aumen ando los
escondedo es, que c ecen y han de c ece en in ini o, como la expe iencia lo mues a.
(...) No los consume la gue a, ni eje cicio que demasiadamen e los abaje; óbannos a
pie quedo, y con los u os de nues as he edades, que nos e enden, se hacen icos”.
Pe o o os au o es los conside aban supe io es a sus ex co eligiona ios del no e de
Á ica y del Impe io O omano. Así Ginés Pé ez de Hi a en su Segunda pa e de las
Gue as ci iles del Reino de G anada no duda á en ensalza los en e a los u cos que
habían enido a ayuda los en su ebelión en e a Felipe II
iii
.
De la acción dep edado a de es os mo iscos, buenos conocedo es de las cos as y el
aspaís ibé ico, así como de las debilidades de sus habi an es se hacen eco las
elaciones cua a y quin a de es a sala. En la p ime a de ellas se na a cómo se med aba
en la “emp esa” de la pi a e ía y cómo los mo iscos son españoles, sí, pe o po an una
hispanidad “nega i a”, ap o echándose del conocimien o del idioma, cos umb es (el
co sa io Blanquillo bebe á ino en cubie a pa a disimula ) y es ido ( enía has a un
hábi o de San F ancisco) pa a come e sus echo ías. El engaño y la enganza p esiden
las in ames acciones de es os homb es, que jus i ican la expulsión dec e ada 13 años
121
6
an es. Guadiano, emp esa io del obo más p óspe o (poseía es galeo as) ue acusado de
“que con hábi o español en aba en Málaga, Gib al a y o os pue os, a hu a niños
pequeños” demos ando con ello una pe e sidad digna de oda condena, mu iendo
empalado y a enazado aún con esando la eligión c is iana (en la mues a).
Nó ese el hincapié que se hace en mos a el o igen y condición de es os has a hace
poco “españoles”, que han pasado de ecinos de A cos y zapa e o en Ciudad Real a
u iosos enegados. Y que los enegados ambién se cuen an en e los c is ianos iejos,
como el galeo e Aníbal que a isa a la gua nición u ca de Túnez pa a que ap esen a los
náu agos c is ianos (en la quin a elación). De odas mane as la di e encia espec o a
“Mo os y Tu cos” es siemp e cons an e, pues Guadiano y sus homb es peleaban “con
al esón que en la esis encia se echó bien de e el alo Español, que en sus pe os
pechos enían aún ence ado, po el nacimien o y c iança de al ie a...” (ídem). Los
edac o es ambién ebajan el ono cuando se a a de un colabo ado señalado, como
Muley Xeque, el sul án des onado de Ma uecos que en ega a cambio de dine o, a mas
y ayuda diplomá ica la plaza de La ache a los españoles. De es a o ma Muley enía una
“g ande a icion que siemp e se le conocio ene a los Ch is ianos, y desseos pa icula es
de ag ada al Ch is inaissimo Rey...” y sus súbdi os allí “es an con en issimos, y se
hallan an bien con los nues os, que pa ece aue sido sienp e de na pa cialidad, cosa
que jamas se imaginó, po la con a iedad des a nacion A icana, a la nues a”. Pe o su
c ueldad na u al se mues a al o dena decapi a al alcaide de La ache. Es a c ueldad
bes ial e i acional es la moneda de cambio con la que se paga a los mo iscos, aido es
de lesa pa ia. Los compañe os del pi a a Guadiano ue on aho cados al econcilia se
con C is o, pe o quienes pe se e a on “ ue on en egados a la mul i ud de muchachos
que acudió, bien a adas las manos, que u ie on ies a doble con ellos es e día,
ema ándola con lumina ias, que a la noche a pode de leña hicie on en un campo con
sus cue pos, en quien habían ejecu ado odo el día cas igos inc eíbles” (en la misma
elación).
F en e a ellos se si úan o os españoles (Juan Mellado, Salme ón) que ealizan la misma
emp esa pe o a la in e sa, equilib ando el peso de la ince idumb e y ensión a ambos
lados de una on e a inmise ico de. Las acciones de es os capi anes se mue en en un
a co que a desde la Piedad has a el amo al Rey y la pa ia (en la cua a) ocupando su
pues o más ce ca del segundo ex emo. La piedad iene ese ado un luga especial pa a
122
7
los comba ien es espi i uales, que son ma i izados po su a e imien o al p edica o
de ende la e dade a e a los musulmanes, como sucedió al capuchino asesinado po el
mismo Guadiano, o al cau i o Alonso de To es, quien no se e ajo de sus insul os a
Mahoma pese a que “le pe donaban si se desdecía” (en la e ce a elación de es a sala).
Jun o a los be be iscos el pelig o u co se mues a como uno de los ac i ado es y
di ec o es del co so no ea icano. Buena cuen a de ello da la T ágica Relación sob e el
asal o a la illa de Ad a en 1620 segu amen e he ede a de o a algo más p olija
edac ada po el p incipal esponsable mili a de la de ensa y ambién publicada en
G anada, lo que nos da una idea del éxi o del ema y de su di usión
ix
. Son los años en
los que el duque de Osuna como i ey de Sicilia y luego de Nápoles lle ó a cabo una
e ec i a campaña de co so con a el Tu co y sus aliados be be iscos, o endiendo
ambién a díscolos es ados como la seño ía de Venecia. La acción de sus co sa ios
quedó es ampada en muchas elaciones en e las cuales hemos elegido la sex a de es a
mues a, cua o años pos e io a su manda o pe o imbuida del mismo espí i u que lle ó
al i ey a a ma y o ganiza una escuad a al ma gen de las ó denes eales.
3. Visiones del o o. Has a donde llega la limi ación de la ole ancia.
Todas es as no icias e idencian una ensión en lo ma e ial: saqueos, iolencias,
engaños, des ucción de emba caciones, ap os, e c., que es he ede a de una si uación de
mise ia y empob ecimien o de la mayo ía de sus p o agonis as, pe o que ambién es
asun o en muchas ocasiones de una ensión ideológica cons an e. En es e pun o en an
en juego los p esupues os men ales que animan una on e a ambién cuajada de
símbolos y acciones dependien es de la eligión como ía undamen al de
inclusión/exclusión en un mundo o en o o. La elación sex a cons i uye o o ejemplo
iun an e que p esen a como hono able la con e sión al C is ianismo del almi an e de
la a mada u ca pa a e i a no sólo la de o a en e a los mal eses, sino ambién la
posible mue e a manos de un g upo de co esanos en idiosos conju ados con a él.
Mien as los u cos son p esen ados como bes iales y en idiosos compe ido es, el
pa e ismo de Alí Beçule ogando po el agua del bau ismo le sal a de cae en semejan e
imagen, ele ándole como colabo acionis a ac i o ans o mado en co sa io al se icio
de la Iglesia. Es a elación ob ia o minimiza el hecho de que el semille o del que salían
muchos de es os co sa ios se encon aba en e los c is ianos del no e del Medi e áneo,
123
8
que acuciados po las malas condiciones de ida, o bien po sus amos al se cap u ados,
enegaban de su e pa a mejo a sus mal echas exis encias, y hay que eco da que
“esas con e siones, po cie o, ue on más nume osas en a o del Islam, y la
con icción eligiosa no e a siemp e el mó il de al elección. Las sociedades
musulmanas... e an más lib es que las c is ianas. Allí no se enía en cuen a pa a nada el
p i ilegio de la cuna; del mé i o, la audacia y el ino dependía el éxi o. (...) Muchas
pe sonas condenadas a una condición subal e na po su ango de nacimien o c is iano
eían cómo se les p esen an ma a illosas ocasiones de p omoción social asociadas a
menudo a ag adables en aciones de la ca ne. Pe o no se ha de menosp ecia el pode de
a acción de una eligión que p ome ía la sal ación e e na a odos los c eyen es...”
x
.
Es as con e siones son magni icadas y pues as en la mayo de las conside aciones
cuando se juega en casa. Las elaciones sép ima y oc a a cons i uyen un ejemplo cla o
al espec o. El lec o a ispado encon a á en ambas el des acado p o agonismo de los
jesui as como impulso es de la sal ación de unas almas condenadas a i i en el e o .
Recué dese que los jesui as o ma on una de las pun as de lanza de la p edicación y el
p oseli ismo ca ólico jun o a anciscanos y dominicos en odos los con inen es,
dis inguiéndose de és os po su ap oximación a las cul u as y cos umb es de aquellos a
quienes se p e endía con e i y su a o sua e con los neó i os.
En la elación sép ima apa ece la con e sión de un no ea icano que incluso sabe
en en a se dialéc icamen e con el jesui a que a a de sal a su alma an e la condena a
mue e de la que nadie podía ya lib a le. Es e jesui a, segu amen e el Pad e Ped o de
León, con eso en la cá cel eal de Se illa
xi
, cons i uye uno de los más impo an es
exponen es de es os mé odos, abajado incansable de los bajos ondos habi ados po
desclasados, mo iscos, gi anos, escla os y hampones de oda laya, cuyas es o zadas
con e siones o uel as al edil de la iglesia se celeb aban como una con i mación de la
alidez del mensaje c is iano y de la labo de los minis os de la iglesia, y aún mejo ,
como un ejemplo a segui pa a aquellos que habían nacido en la ley de C is o y se
apa aban del compo amien o ec o. De es a mane a el mo o homicida ue is o en la
cá cel po “muchos c is ianos con usos y a e gonzados de amando muchas lág imas de
consuelo, y iendo, que un Mo o les hacía en aja en deci y sen i de las ob as de Dios,
y enía al g acia en algunas compa aciones y an i as en es a ma e ia, pa a decla a sus
124
9
concep os, que con se oscas y g ose as, e an an jus as y nacidas a lo que que ía
signi ica , que admi aba a doc os y sabios...”.
Es deci , exis e una al e idad posi i a que es la que mani ies a el e o de los o os y su
debilidad al acaba econociendo su e ónea posición (no ol idemos que la “sec a de
Mahoma” se conside aba de las más e ac a ias a odo ipo de en endimien os y
con e siones) y que además cons i uye un ejemplo de i ud (y no hay más que pensa
en la pa ábola del hijo p ódigo) del que los miemb os más descollan es de la sociedad
a an de ap opia se. Su pad ino de bau ismo se ía un caballe o ein icua o, y así
“queda on los caballe os an mo idos y edi icados del, que luego de su olun ad se
o ecían a paga a la pa e odo lo que pidiese po la mue e, y un seño de í ulo... lo
o ecía odo...”. El mismo p o agonis a indicó su deseo de anda po las calles an es del
bau ismo y subsiguien e suplicio “po que me iese mucha gen e, y mo os, y ie an
como oy a se c is iano”.
Es e úl imo elemen o no puede pasa nos ampoco desape cibido, pues la con e sión
ín ima en la cá cel, con el aseso amien o del jesui a y compañe ismo de sus
in o unados ecinos de celda da paso a una ce emonia pública di idida en es pa es:
p ocesión, bau ismo y ejecución, lle ando el cadá e las más p es igiosas co adías en
una sue e de cie e del acon ecimien o. La con e sión es un asun o público, en el que la
ciudad se implica a a és de sus más blasonados miemb os y en el que se aquila an los
alo es más excelsos de la sociedad, que pasan a con o ma la esencia del apa a o de
as o desplegado en el acon ecimien o.
Todo lo has a aquí dicho alcanza unos isos de complejidad y es ampli icado en sus
causas, e ec os y calidad de sus p o agonis as en la siguien e elación (la oc a a de la
mues a) de la que exis e una segunda edición ampliada y o a e sión muy sencilla con
mayo pa ecido a una elación de sucesos
xii
. Como colo ón de una de las misiones
cua esmales jesui as, su di ec o , el pad e Ti so González de San alla, acue da con el
a zobispo Spínola y uno de los más p ecla os miemb os de la a is oc acia hispalense,
Miguel de Maña a, p olonga y ex ende los e ec os de la misión a ando la con e sión
de los ismaeli as p esen es en la u be. El éxi o ob enido se ans o ma á en odo un
acon ecimien o donde el apa a o y el as o anspo a án a sus más al as co as los alo es
mo ales y sociales dominan es y ea i ma án en un plano simbólico el en endimien o
125

10
en e nobleza e iglesia, y den o de és e, en e el cle o secula y los jesui as, maes os de
la pedagogía ba oca y en pau a las conduc as de nobles y pe sonas p incipales bajo los
códigos de la Con a e o ma
xiii
.
Una ez que el co so pie de in ensidad la a ención de los súbdi os del Rey Ca ólico se
uel e hacia los p og esos mili a es aus iacos con a los o omanos en el con inen e
eu opeo. Los p ime os e eses g a es en comba es e es es pa a los u cos después de
siglos sin a ances son es ejados en oda la C is iandad, y el acaso del si io o omano
de Viena (1683) se con ie e en odo un enómeno que alien a la espe anza en e a un
enemigo incomp ensiblemen e pe inaz cuyo e o eligioso lo aboca a la pe dición.
T es son las elaciones que hemos elegido y que se ocupan del impe io o omano. La
p ime a (no ena de la sala) a en e so, algo que no debe ex aña nos po que la poesía
(de buena o mala calidad) ocupa un pues o impo an e en la elación de no icias y en la
memo ización de las ges as y los acon ecimien os des acados, además de se el medio
elegido en muchas ocasiones pa a ela a acon ecimien os es i os, como el que se
desc ibe. El au o , D. Alonso Ma ín B aones, can a en es a ocasión la up u a del si io
de Viena y cómo el acon ecimien o es celeb ado po la He mandad del San ísimo
Sac amen o y oda la ciudad o ganizando una ies a p esidida po la oposición
luz/oscu idad que se explici a en los con a ios C is iandad/Islam o
ci ilización/ba ba ie. El sol, las an o chas, los uegos de a i icio, las lumina ias
noc u nas po es días y un a e ac o que simulaba la ba alla con el águila de los
Habsbu go lanzando uego sob e un cas illo anuncian el comba e en e la luna o omana
y aga ena en e al sol de la Iglesia. Aún mejo es la ep esen ación pin ada y
suponemos con pa es de made a de un g an iun o en o ma de ba co na egando sob e
nubes, en el que se mues a la ic o ia de la liga sac a con a los u cos, con el papa
Inocencio odeado de los a í ices polí icos y mili a es de la de o a u ca, en e los que
des acó especialmen e el duque de Lo ena. La emba cación p og esaba po en e las
na es de la ca ed al lle ada po “doce galanes in an es, / es idos a lo u quesco, / en
elas, pe las y joyas / de diaman es se excedie on. / Es os, bien como endidos, / i aban
con g ande a es o / el Mages uoso T iun o / de la Fe en ago ado obsequio”. Po azones
de espacio, nos esul a imposible glosa aquí oda la po encia alegó ica con enida en la
ies a y p ocesión, que sólo podemos esumi en que en ella se ecogen la mayo ía de
los ópicos de la ies a ba oca: poco iempo en su p epa ación y sin emba go la
126
11
consecución de un lus e y éxi o desbo dan es, demos ación de lujo, pompa y o na o,
concu so de o ado es sac os, una p ocesión, música y danzas como elemen os
undamen ales, e c.
xi
Y es que la de o a u ca y la pos e io oma de Buda, con los consiguien es
mo imien os de e oceso o omanos du an e el es o de la cen u ia die on pie a una
cons an e ci culación de no icias al espec o que ue on alimen ando publicaciones
se iadas que se salían del ma co de una elación al uso
x
, pues daban cuen a con una
pe iodicidad habi ual de los sucesos acaecidos en o no a las gue as o omanas en
cen oeu opa. Es el caso de la Relacion His o ica publicada en Mad id po Sebas ián de
A mendá iz e imp esa po An onio Román, quienes lle aban in o mando sob e los
u cos y los a a a es elacionados con ellos du an e años
x i
. Es a elación que apa ecía
odos los ma es in o maba de sus uen es, “ca as de I alia, y del No e”, o eciendo un
índice o esumen de asun os a ados e incluso el anuncio an es del colo ón del “Flo o
his ó ico de la Gue a sag ada con a Tu cos” ob a de un impo an e edac o de
gace as (B emundán) pa a el que A mendá iz había abajado como imp eso . A lo la go
del ex o apa ecen las uen es de in o mación, las ca as que p oceden de Viena, I alia y
Cons an inopla, las no edades que las an e io men e ecibidas no ela an,
ansc ipciones de los pasajes más jugosos, e c. A mendá iz componía oda es a
in o mación, dando buena cuen a de las echas y dando po p esen ados muchos hechos
y pe sonajes que el lec o iel ya conoce ía, lo que e idencia la demanda de es os
esc i os y la exis encia de una opinión pública a en a a acon ecimien os de en e gadu a
in e nacional. Un paso po delan e de es as elaciones “se iadas” lo ocupaban las
gace as, las cuales gozaban ambién de pe iodicidad pe o se nu ían de a iedad de
no icias independien emen e del suceso o sucesos en o no al que se habían o mado las
elaciones se iadas, que no obs an e ab en el camino a las gace as en España. Las
gace as ue on apa eciendo en Eu opa en el p ime cua o del siglo XVII, y aunque en
España hay ímidos in en os (del que es un ejemplo emb iona io la elación e ce a aquí
exhibida, que combina a ias no icias y uen es pe o no pe sigue una con inuidad), no
es has a la Gaze a Nue a publicada en e 1661 y 1663 y los in en os más con inuados en
años pos e io es cuando se es ablece es e ipo de pe iodismo en España.
El mismo año de la Relación His ó ica, 1687, io la luz de o o ex o (el no eno aquí)
donde la in o mación no p o iene de la ac ualidad, sino de las p o ecías que sob e la
127
12
caída u ca se ue on a icinando po muchos homb es sabios, en e los que des aca
especialmen e un p o e a po ugués, Gonzalo Janés Banda a, quien, pese a habe
p onos icado la es au ación de Po ugal con Juan IV, es acep ado como un p o e a
sólido al habe anunciado ambién la caída del “jabalí” o omano an e los “leones”
aus iaco (empe ado Leopoldo) y eneciano (símbolo de San Ma cos). La
independencia de Po ugal se con ie e en el mayo e endo pa a asegu a el a icinio
que en aquel momen o impo aba mucho más a los lec o es que la sang ien a y ya
ce ada emancipación del país ecino. Jun o al pe iodismo de uen es y edacción de
no icias se encuen an la p olí ica y ba oca p oducción de p onós icos y a icinios, en
los que el au o de es e ex o se apoya pa a di igi se en se ia ad e encia a Tu quía,
a ada como un pe sonaje más, que se ha dejado lle a de la sobe bia y el o gullo y que
no iene conside ación no sólo de es os anuncios, sino de las enseñanzas de la p opia
His o ia y el auge y caída de los impe ios. El au o no puede menos que explica los
a ances bélicos de los aus iacos como e ec o de la elación di ec a de su linaje con el
de los Habsbu go españoles, ce ando así la con ibución ibé ica al decli e o omano.
Como colo ón a odas es as no icias, hemos decidido inclui en la exposición una
mues a de los in e eses españoles en el no e de Á ica. Una ez conju ado el pelig o
u co, la a ención de los medios de in o mación hispana se di igió con a los á abes y
mo os del con inen e ecino, en la de ensa de los encla es hispanos como Ceu a y O án.
Pe o es a a a se o a época, en la que el co so y los cau i os, sin desapa ece , an a
ocupa un segundo plano, siendo sus i uida la ensión y el en en amien o po los más
luc a i os in e eses come ciales y es a égicos en los cuales se e án implicados
ambién los países del no e de Eu opa, especialmen e ingleses y anceses, desplazando
en buena medida a u cos y españoles
x ii
. La Nue a elación en un cu ioso omance...
( elación núme o doce) es imp esa en Se illa en 1732, año en el que Felipe V i e
oda ía en Se illa con oda la co e, gozando la ciudad de la capi alidad de la mona quía
en aquel lus o eal que du ó de 1729 a 1733. Es po ello que Se illa ocupa ambién con
su pa ona, las misas en la ca ed al y las lumina ias el papel cen al en la celeb ación de
la ic o ia, cuyo ela o es á p esidido po las a mas del ey.
Como el lec o ya ha comp endido, es as elaciones y ex os son en muchos casos u o
de campañas de p opaganda des inadas a mani es a an o la exis encia y pelig o del
enemigo islámico como a glosa los log os y ic o ias del bando c is iano, aunque en
128
13
ocasiones mues an los e eses y acasos pa ciales de és e. La conmoción y la no edad
que suponían muchas de es as no icias, que en algunos casos se unían al nomb e de
paladines de la C is iandad (y/o la hispanidad), suponía un éxi o edi o ial que gene aba
di e en es e siones que incluían nue os de alles, deudo as como e an de los a isos que
de o ma o al o po ca a, llegaban has a sus edac o es e imp eso es.
Las elaciones imp esas en an de lleno en lo que se denomina li e a u a popula y és a
se encuen a en di e sas p opo ciones condicionada po la censu a y la ideología
dominan e, quedando las c í icas o la in o mación nega i a ci cunsc i a al manusc i o o
a las edes de in o man es p i ados. Incluso en los medios de in o mación más
elabo ados y que manejan un mayo núme o de uen es, como la Relacion His o ica, lo
endencioso apa ece en pasajes como el de la ibulación u ca an e la espues a dada a
su embajado “mas aunque su nacion es odo o gullo, y disimulo, no supo encub i al
dolo , y a la cons e nación, que le ocasionaba aquel lenguaje, mos ando con e idencia
la duda en que es án los in ieles, de que se ace ca el úl imo ex e minio de su
mona quía”. Las elaciones an a se po an o ehículos de p opaganda, ansmiso es
de buenas no icias ca gados de un g an p o idencialismo, con una ausencia absolu a de
c í ica al sis ema polí ico, mili a e ideológico, donde las ideas o compo amien os que
no en an en los pa áme os de lo es ablecido son condenados como des iaciones de
mayo o meno g ado
x iii
. No ol idemos que los co sa ios e an ambién c is ianos como
los lo en inos ( elación e ce a) o como los caballe os de Mal a, quienes se en iquecían
ambién con las cap u as de los ba cos y con la en a de muchos escla os musulmanes,
que acababan abajando como se icio domés ico o en los campos de muchas
localidades cos e as y pue os de in e io como el de Se illa, donde los u cos y mo os
que son con e idos e an p ecisamen e escla os que se ganaban la ida en esas
ocupaciones.
4.
Las elaciones como u o de la ci culación de in o mación en el Medi e áneo
y Eu opa
Hace unos años que Emilio Sola azó algunas de las coo denadas que p esidían la
ansmisión de in o mación en el Medi e áneo a a és de espías, me cade es, co sa ios,
cau i os y enegados. En un ma di idido en dos es e as ní idas de in luencia, la
in o mación sob e los p epa a i os bélicos y acon ecimien os de in e és pa a ambas
129
los ela os, de iden i ica los es igos, de publica su ca ego ía social y p oximidad a los
hechos na ados, e c., es u o o ien ado a gana acep ación y compe i , cla o, con o as
es a egias simila es. Tampoco que la inco po ación en el discu so p incipal de ca as o
documen os que a alaban su a gumen o coadyu a on a la consecución del mismo
obje i o. Las elaciones de ies as pa icipa on de odo es e a senal de ú iles del
pe iodismo p imi i o, pe o al mismo iempo, desa olla on algunas al e na i as p opias,
comúnmen e, en diálogo con o as adiciones li e a ias a ines, desde luego la his o ia,
aunque ambién el se món, la poesía de ci cuns ancias y, en gene al, las ob as
panegí icas. Un p oceso que ue más acusado con o me discu ía el siglo XVII de al
modo que c eemos no e a si decimos que las elaciones de solemnidades se ue on
dis anciando, len amen e, del molde de las elaciones de sucesos, a las que inicialmen e
es aban unidas, mien as ensayaban o mas pa a una e ó ica p opia ya bien de inida en la
segunda mi ad del siglo XVII.
Las ob as que amos a es udia en es e abajo y que pueden con as a se en la mues a
seleccionada pa a la exposición pe enecen, casi odas ellas, a la e apa en la se es á
de iniendo es e eco ido hacia, digamos, la independencia e ó ica del géne o. En e
1610 y 1645 con i en elaciones de ies as es echamen e ligadas a la secuencia
c onológica del acon ecimien o que nos ecue dan a las ac uales c ónicas de sociedad,
con o as más selec i as en su en oque como po ejemplo la amosa másca a al p íncipe
Bal asa Ca los (1629) que p ima la pa e (la cabalga a) sob e el odo (la semana de
ies as), haciendo del e ec o i eal de la celeb ación la azón de su e dad.
Po o o lado, algunas de es as elaciones pe enecen a se ies publicadas po el mismo
imp eso den o de una es a egia de di usión p e iamen e es ablecida. Es as segundas,
e ce as y demás en egas de una misma unción es i a llega on a c ea un es ado de
opinión sob e los emas de mayo ac ualidad diplomá ica y ce emonial de la Mona quía
española. Su concepción y o denación depende, muchas eces, de un ma e ial p e io de
a isos que llegan al elacionis a, son copias de moldes p epa ados desde la co e o se
basan en misi as de los embajado es en o as co es eu opeas
iii
.
136

Los comi en es p i ados ambién cuida on de la di usión de sus solemnidades,
p oyec ando al ci cui o de la no icia los pa adigmas de ida de sus hé oes san i icados.
En el úl imo apa ado del capí ulo hablamos de es as elaciones, con especial a ención a
los má i es anciscanos del eino de Ma uecos.
________________________
1. La paz en e p íncipes ca ólicos: no icias de la Co e en la ciudad.
El p ime g upo de imp esos que eclama nues a a ención se agua en el ho izon e
polí ico de la egua de los doce años. Es una alsa paz, o si se p e ie e, una len a agonía
de la posición de ue za que has a en onces gozaba España en bene icio de F ancia, la
po encia eme gen e. El sen imien o que se espi a en los o os diplomá icos, como ha
hecho e ecien emen e Juan Eloy Gelabe , es de e güenza, humillación po la cesión
de de echos come ciales en Flandes y la esignación a una si uación que de hecho
p i ilegiaba los negocios del enemigo.
i
Nada que e con la p opaganda polí ica que
exhiben los imp esos que na an las dobles nupcias del in an e Felipe (el u u o Felipe
IV) con la p incesa Isabel de Bo bón y de Luis XIII con la in an a española Ana de
Aus ia. El c i e io dominan e en es os olle os consis ió en ponde a la nobleza del
enlace en e dos casas p incipalísimas de Eu opa, dejando en e e el ca iz p o-ca ólico
que pod ía adqui i la de Valois de ma e ializa se es a p omesa de ma imonio. Muy
ecien e es án, no ol idemos, las gue as de eligión y España no ha pe dido la espe anza
de in lui en los asun os del país ecino po medio de la Liga ca ólica, después del
pa én esis que había ep esen ado el einado de En ique IV
.
Desde la pe spec i a ancesa, el ace camien o a España que inspi ó las p ime as
decisiones de la egencia de Ma ía de Medici ue acogido con ese as po g an pa e de
la nobleza poli ique, aquella que empezaba a uni su des ino, po encima de los debe es
eudales, a la g andeu de F ancia. Un pa ido más polí ico que eligioso que asal a á el
pode en 1617, cuando Luis XIII alcance la mayo ía de edad pa a eina . Has a en onces
las pos u as en la Co e es án di ididas, aunque llue en c í icas sob e la ges ión de
137
Concini, minis o de la eina que cuyas medidas iscales ue on du amen e impugnadas
en los Es ados Gene ales de 1614-1615.
Es e clima de e e escencia polí ica p o oca á una au én ica eclosión de libelos, la mayo
pa e de ellos c í icos con el umbo que ha adop ado la Regencia
i
, si bien no al an las
éplicas de jesui as y an iguos ligueu s (miemb os de la Liga ca ólica du an e las gue as
de eligión) que de ienden la con eniencia del pac o en e los dos p íncipes c is ianos. De
la monumen al ola publicís ica p oducida en las imp en as ancesas (se han calculado
más de mil olle os elacionados con es a coyun u a) pueden dis ingui se dos e apas: las
elaciones que dan cuen a de las capi ulaciones ma imoniales i madas en 1612 y
aquellas que, es años después, celeb an el eliz himeneo. Del p ime acon ecimien o
abundan los aslados de lengua ancesa al español, an o imp esos como manusc i os
ii
.
Algunos se cen an en el ecibimien o que dedicó Pa ís al embajado español, el Duque
de Pas ana. O os na an las jus as celeb adas en la Place Royalle donde concu ie on las
di isas y a mas de los más ace ados linajes de Eu opa. La li e a u a que gene ó es e
acon ecimien o ebasa la c ónica desc ip i a pa a adqui i una dimensión mí ica de eco
caballe esco que glo i ica a los nue os hé oes de la paz eu opea. El g abado Chas illón
dejó dos es ampas que ep esen aban el diseño de la plaza y la co eog a ía de ca ozas y
caballis as (le ca ousel) que se ejecu ó los días 5, 6 y 7 de ab il de aquel año
iii
. Se es á
aguando el lenguaje es i o, común a las co es eu opeas, que cincuen a años más a de
eo iza Menes ie en su céleb e a ado sob e o neos y ca useles
ix
.
Las imp esiones sob e las bodas celeb adas po pode es en Bu gos y en Bu deos, en
1615, o ecen un pano ama algo dis in o. Ya hemos dicho que se en a eció el clima
polí ico en F ancia. La censu a e i ó que los pan le os más c í icos pene a an en los
dominios de los habsbu gos. El me cado hispano se nu ió, p incipalmen e, de la
co espondencia o icial po ía de aducciones i alianas o median e el buen hace de los
cau os imp eso es cas ellanos. Los ex os nos p esen an, en sucesi os episodios o en
a ados de conjun o, el complejo i ual de la en ega de las esposas. Lógicamen e son los
imp esos de la p opaganda o icial, nacida en los medios jesui as de la So bona y
canalizados en España po los p opios pad es de la Compañía en e sus clien elas. Las
bodas eales de 1615 ocupan un luga des acado en es e p oceso de ansmisión no icie a
138
y especialmen e la solemne jo nada del ey Felipe III pa a en ega a su hija que domina
en los epe o ios disponibles
x
.
El esc i o C is óbal Suá ez de Figue oa, pe sonaje con o e ido y poli acé ico, es uno de
los p ime os en o dena el ingen e ma e ial de ca as y a isos que an llegando a Mad id
desde la aya de F ancia.
xi
Su elación de la jo nada p e ende dis ingui se desde el
encabezamien o "como la más cie a que ha salido de la co e"
xii
. Expe imen ado
aduc o , compilado y di ulgado de no icias, Figue oa aza una imagen idílica del
enlace "en e la ilus ísima sang e de F ancia con la nobilísima de España" en el que c ee
e el signo del ad enimien o de unos iempos de paz y conco dia en e las dos
mona quías ca ólicas, columnas de la Iglesia, después de años de desen endimien o. Es el
ex o con más as ondo his ó ico de odos los que se han conse ado sob e el
acon ecimien o. Resume la polí ica con esionalis a del e ce o de los elipes y ba un a un
po eni de he mandad ca ólica
xiii
. Pe o además es el único i mado y exp esa una honda
olun ad de es ilo.
El políg a o Figue oa quiso exhibi sus do es lí icas y su no able cul u a clásica median e
un discu so cul e ano que asimilaba las solemnidades del sag ado himeneo con las
mayo es galas y apa a os de la An igüedad pagana y c is iana. La Pe sia de Ci o,
di undida po la his o ia de Alejand o Magno de Quin o Cu cio, pa ece se la inspi ación
de es a nue a jo nada que supe aba los mayo es co ejos del sá apa pe sa. Mien as que
las i udes de las dos casas eales, enlazadas en San Juan de Luz, a en ajan a las de los
eyes de Is ael. El escena io del gol o de León, en la on e a en e ambos einos,
adquie e colo es de o ien e, p oyec ando el dichoso p o eni de los nue os impe ios en el
an iguo esplendo de la Roma egipcia:
Desde hoy emos sepul ada en el silencio la enca ecida pompa de la Reina Gi ana
que saliendo a ecebi a Ma co An onio, quemaba po las o illas del ío Cidno...
las p eciosas A omas de Pancaya, y Asi ia a a esando el ío en una gale a de
Ébano, ma il y o o, con las cue das de seda y aljó a , las elas de damasco, y los
emos de pla a, y la Reina que en belleza y donai e e a asomb o de aquellos
siglos, iba sen ada en la popa, an cuajada de acimos de o o y pe las, que pa ecía
139
es e a del sol (...) pues odo es e apa a o y g andeza, es ci a de la Majes ad con
que iene la Reina mad e...
xi
El solemne co ejo del ey de España no iene nada que en idia al ancés y Figue oa
elige, es a ez, los lo idos bosques de Tesalia, pa a desc ibi la jo nada de Felipe po
"los campos de España" de donde nacían mayo es egalos que aquellos que solían
obsequia las mesas de los dioses g iegos. El acompañamien o co esano ocupa el es o
de la elación, medido en gus o y iqueza con la India O ien al y, en es e pun o, desciende
el poe a a las labo es de c onis a pa a compone je a quías y p eeminencias en e los
g andes y í ulos que pa icipa on en an celeb ado día.
Con es as o mas, Figue oa es aba an icipando, en 1615, el pa ón del panegí ico es i o
que o os muchos poe illas y plumí e os cul i a án, con dis in a o una, en las décadas
pos e io es. Hay en Figue oa, pues, una conciencia de es ilo y un deseo de esumi y
supe a la la ga adición de las jo nadas eales en un discu so humanis a, compendiado
y supe ado .
Muy dis in a es la ac u a e ó ica de Los desposo ios y casamien os que salió a la luz en
la imp en a ca alana de Sebas ián Ma heba compi iendo con la Relación de los
elicíssimos casamien os que es ampa el se illano Clemen e Hidalgo
x
. El es ilo de ambas
elaciones es ma cadamen e in o ma i o y puede incula se a la adición de las jo nadas
eales, ya nume osas en el siglo XVI. La elación de Hidalgo u o con inuación en una
Segunda Relación de los casamien os publicada po F ancisco de Ly a que o o ga no able
p o agonismo al Duque de Guisa que ep esen aba al mona ca en los esponsales. Él y el
ca denal de Sou dis, p elado a ec o a la mona quía española, se lle an los más
encendidos elogios. De la casa de Guisa sub aya á la p eeminencia que ocupa du an e la
ce emonia que no desme ece en ca ego ía a las p opias amilias einan es. Po eso la
Duquesa ieja p ecedía a Mademoiselle de Vêndome, aún siendo és a he mana na u al
del ey: "po que la casa de Guysa no da p ecedencia a los hijos na u ales del Rey, ni a
o os que a los de sang e, y a es os sólo les da p ecedencia en F ancia y ue a de ella
no"
x i
.
140
Mucho e a lo que había mo ido España po la casa de Guisa desde los iempos de Ma ía
Es ua do
x ii
como pa a pasa po al o es os de alles que anima ían la complicidad del
público mad ileño, á ido consumido de las no icias de co e, pe o ambién de un lec o
de p o incias que p oyec aba sus aspi aciones sociales en es os ola ines. Es a
in o mado de lo que ocu ía en el palacio de los Aus ias e a, cada ez más, signo de
deco o y u banidad en e las clases al as eu opeas y cabe colegi que más de una amilia
se illana p esumi ía de es as su ilezas de la e ique a en las euniones mundanas.
x iii
Fe nando Bouza sugi ió hace iempo algunas pis as que pod ían ayuda a econs ui es e
nue o gus o ciudadano po las nue as que enían de Mad id, Lond es, Pa ís o Roma,
apun ando hacia la u ilidad cul u al de es os usos de las elaciones de sucesos
xix
.
Cuando se a aba de aslada lo acon ecido en un país ex anje o los es ue zos del
elacionis a se edoblaban. E a p eciso, en onces, dibuja en la imaginación del lec o un
escena io amilia que si ie a de é mino de compa ación pa a las ce emonias. Es lo que
hace un cua o imp eso, ambién publicado en Se illa, que na a la co onación de la eina
de F ancia en san Denis, en 1610:
Y pa a da a en ende mejo de la mane a que es aua, p esupond é que hablo en la
iglesia de S. Ge ónimo el Real de Mad id. Donde es el co o de los ailes es aua
n ablado poco menos al o...
xx
Pa ece ue a de dudas que el ela o se di ige a un público con cie a compe encia en la
ma e ia, bien po que ha pa icipado en las unciones de san Je ónimo, sede de las
ce emonias eales desde iempos de Felipe II, bien po que es á en enado en la lec u a de
las elaciones de solemnidades es i as que u ie on po escena io aquella iglesia. Es as
habían sido nume osas en la úl ima década del siglo XVI y p ime a del XVII y los
imp eso es se illanos es u ie on al cabo de oda no edad pa a es imula la en a de sus
pasquines. A las al u as de 1610, po consiguien e, habían ci culado abundan es no icias
sob e la cambian e si uación polí ica de F ancia, un país que salía de una p olongada
c isis polí ica y que a du as penas había log ado ecupe a el consenso social.
141

Sin emba go, el inespe ado asesina o de En ique IV en la calle de la Fe one ie, a manos
del ca ólico exal ado F ançois Ra aillac, es u o a un b e e de a uina el ensayo de
e undación de la epública que había eo izado Bodin, p imando la azón de es ado po
encima de los in e eses pa icula es y de la iliación eligiosa. Pie e de l´E oile desc ibió
en sus i aces memo ias al pueblo pa isino " o emú e e ayé" an e al b u al pa icidio
del buen ey, sanado y p o ec o de los anceses: "Chacun c ie, pleu e e se lamen e...
g and e pe i s, jeunes e ieux. Les emmes e les illes se p ennen aux che eux"
xxi
.
El in e oga o io de Ra aillac e eló que su acción espondía al ín imo con encimien o
de que el ey había ol idado su obligación como p íncipe c is iano de con e i a los
he ejes y me ecía el cas igo di ino. Roland Mousnie demos ó en un benemé i o abajo
que la opinión de Ra aillac no e a un caso excepcional, sino compa ida po o os
muchos anceses que echazaban el Edic o de Nan es (1598) que había concedido un
es a u o de amplias libe ades de cul o a la mino ía p o es an e del país
xxii
. Un sen imien o
que hundía sus aíces en las gue as de eligión, i e o de ideas polí icas que impugnaban
el eje cicio i ánico de la au o idad de los eyes. El episodio del A senal ce aba, en es e
sen ido, un la go ciclo de "cul u a egicida" en la his o ia de la mona quía ancesa, según
los é minos del g an especialis a Jöel Co ne e. Un ciclo que había empezado en la
ágica noche de San Ba olomé (1572) cuando la lo y na a de la nobleza p o es an e
pe eció en manos de los sica ios de la Liga ca ólica y que concluía en la agedia del 14
de mayo de 1610
xxiii
.
La mue e de es e pad e de odos los anceses no consiguió, sin emba go, descompone
el equilib io polí ico que ue sos enido po un núme o c ecien e de co esanos y nobles
a imados en o no al pa ido poli ique. Incluso la mani es ación en pasquines, aunque
abundan e, es u o lejos de pone en jaque los undamen os del pode de los eyes como
había ocu ido después de la mue e ambién iolen a de En ique III en 1589. El ges o
egicida de Ra aillac ecibe una común epulsa en los imp esos apa ecidos, en dis in as
lenguas, los años sucesi os. Po supues o en e los imp eso es anceses donde al plan o
de lamen o siguen los elogios del es-puissan e es-in incible p ince, ep esen ado en
142
los g abados como Hé cules de los galos en la columna e igida en Roma o mona ca
sanado según la an igua adición de los eyes cape o
xxi
.
Pe o incluso en los medios ca ólicos españoles, pa icula men e ag a iados po la
di ección polí ica del nue o mona ca, el egicidio ue inapelablemen e condenado. El
ono de jus i icación mís ica y la cóle a di ina, p opia de los pan le os del XVI, ceden
e eno a una ac i ud con empo izado a y ealis a, que u o mucho cuidado en juzga un
acon ecimien o que, en cualquie campo polí ico, podía esul a pelig oso
xx
. Bas an e
había su ido Eu opa en las gue as eligiosas que siguie on a la Re o ma como pa a
asumi mayo es iesgos. Bas aba con deja en manos de Dios, como hace el imp eso
Clemen e Hidalgo, el juicio sob e la inquie an e conduc a del mona ca
xx i
.
La mesu a gene al de los olle os no obs a pa a obse a di e encias en la in e p e ación
de los hechos. En lengua i aliana conse amos a ios que coinciden en la desc ipción del
pa icidio añadiendo de alles in e esan es sob e las especulaciones que en seguida
ci cula on ace ca de un posible complo maquinado en los medios p o-españoles
xx ii
.
Unos umo es que no dejaban de ene cie a lógica habida cuen a de que En ique IV se
había dis anciado ne amen e del pa ido españolis a, iniciando un umbo independien e
pa a la polí ica ancesa que podía ene buena acogida en los cí culos i alianos p óximos
a F ancia. Pie o Bochino, sec e a io del A zobispo de Amb ún que abajó en la co e de
Ma ía de Medicis, ue el a í ice de es a campaña de conmise ación que se enma ca en la
polí ica p o-i aliana de la co e ancesa.
Las copias imp esas en Milán a pa i de la aducción de Bochino del o iginal publicado
en Pa ís adquie en, así, un ono lauda o io y lac imoso del que ca ecían las no icias
españolas
xx iii
. La Ve issima elación de la co onación de la eina que hemos ci ado a iba
incluye una b e e no a al inal sob e la ágica mue e del mona ca que da una idea del
umul o que se i ió aquella noche en Pa ís en el que co ió pelig o la ida del embajado
de España:
Luego que es o sucedió se albo o ó Pa ís no ablemen e, poniéndose en a mas, y
con na con usión e ible de aue co ido alguna palab a que e a Español el que
143
le auía he ido, y de la inquie ud de la mesma gen e, començó a acudi golpe de
pueblo a casa de don Íñigo de Cá denas Embaxado de España, y a es e iempo
en ió la Reyna n ecado, auisando al Embaxado lo que auía sucedido, y
o eciéndole asis encia
xxix
.
El in e és de los se illanos po el ho endo c imen animó a la imp en a de Alonso de la
Ba e a, egen ada en es os momen os po su iuda, a publica poco después una elación
del une al de En ique IV. T es la gas y abiga adas planas de las cua o que enía el
pliego se dedican a la desc ipción del co ejo une a io que discu ió desde Pa ís al
ecino bu go de San Denís, ese ándose la úl ima pa a la ce emonia del en ie o y la
p oclamación del del ín Luis
xxx
. Igual que ocu ió en las bodas de 1615, los imp eso es
a a on de adap a el ac o úneb e de adición gala al público cosmopoli a de Se illa. El
ela o busca en la expe iencia ce emonial de los Aus ias las igu as equi alen es pa a
comp ende el o den y las p eeminencias del país ecino: "Es as compañías son como las
de los homb es de a mas de España, que son de la gua da de la misma pe sona del Rey".
Recapi ulando, pues, sob e lo dicho, la o quilla de los años 1610-15 o ece el in e és de
aza , quizás po p ime a ez en la his o ia de la cul u a del imp eso, un ho izon e de
ac ualidad ce emonial que compa e, en egis os de consumo di e en es, un público
eu opeo p edominan emen e u bano no es ic amen e inculado a la acción polí ica
(como sí ue y segui á siendo el lec o de a isos).
xxxi
Es e ho izon e de ecepción de la
no icia es i a g a i ó en o no a las mu aciones polí icas de F ancia po que el pulso de la
polí ica in e nacional se es aba jugando en la co e de los Valois y el g an deba e eó ico
sob e el pode había enido F ancia como escena io p i ilegiado en las décadas
p eceden es. La cumb e de dicho ciclo ue el i ual de in e cambio de esposas celeb ado
en san Juan de Luz. Símbolo del g ado de so is icación ce emonial que han alcanzado las
mona quías eu opeas en las elaciones in e nacionales
xxxii
.
2. Imagina el lujo y ansmi i la ce emonia: ecibimien os de embajado es,
en adas eales y i uales de bau ismo.
144
Den o de es a nue a Eu opa de los absolu ismos eme gen es que ha dejado a ás la
cul u a del le an amien o nobilia io, debe en ende se el se icio de la nobleza al sobe ano
y su emulación en los i uales de en adas públicas. Es el caso de los ecibimien os de los
i eyes y gobe nado es cuando oman posesión de su ca go en los dominios de la
co ona. Jaime Valenzuela ha cali icado con ce e as palab as el sen ido de es os i uales
en la lejana on e a de la Amé ica aus al al obse a que el gobe nado de San iago de
Chile ep oducía el i ual co esano del hospedaje que le p opo cionaba un miemb o de la
a is oc acia local an es de ing esa solemnemen e en la ciudad. No impo a que San iago
ue a aún una ciudad osca, con undida con el espacio u al, pues el ac o i ual del
banque e, la bien enida y el acompañamien o del al o ca go polí ico azaba más al as
mu allas y a cos de iun o más os en osos en la imaginación de las éli es locales que los
que lució Ca los V en sus iun os i alianos
xxxiii
. El usu uc o simbólico del modelo
co esano e a más palpable y as uoso en las capi ales de los i eina os donde la li u gia
eje cía un papel en ol en e que bo aba los lími es en e el sobe ano y su dis inguido
se ido . Recue da el au o ci ado el i ual que acompañaba al Vi ey de Nue a España
desde que omaba ie a en Ve ac uz has a que llegaba a México como un sis ema de
"legi imación li ú gica que je a quizaba desde un comienzo la ap oximación de la
sociedad al ep esen an e pe sonal del mona ca". La ausencia del ey, ac o de
ines abilidad polí ica se o naba, g acias al edoblado es ue zo i ual, en p esencia más
de e minan e y los símbolos adqui ían mayo signi icado
xxxi
.
Las casas nobilia ias andaluzas si ie on ambién en I alia, eje ciendo como i eyes de
Nápoles o Milán. Sus en adas eales di e ían en un pun o undamen al de las ame icanas:
lo que ocu ía en I alia es aba en el obse a o io de los embajado es, co esanos y
dignidades eligiosas de medio mundo. En 1624 Don Fe nando En íquez había dejado
Se illa pa a oma posesión del ca go de Vi ey de Nápoles. Unas memo ias se illanas
anónimas conse adas en e los manusc i os de la biblio eca capi ula comen an: "(pa ió)
pa a Valencia con oda su casa, pa a y de allí a Nápoles. Llebaba cien mulas, onze
li e as, doce coches"
xxx
.
145
salie on su Mages ad, el seño In an e Don Ca los, Conde Duque, y el Ma ques del
Ca pio". Y se concluye exal ando la des eza del mona ca en el a e ecues e: " an galán y
dies o en maneja n ca allo, que da a enseñança a oda la Co e"
xl i
.
La Co e uncionó, en e ec o, como escuela del buen gus o y de la u banidad en es os
e a os que llegaban a las p o incias po medio de los co eos que luego ap o echaban
los imp eso es locales. Las ies as po el nacimien o del in an e don Bal asa Ca los
ue on di undidas a odos los incones del eino bajo una misma ó mula, p isione a de su
es e eo ipo na cisis a: la ies a luce pa a el ey y és e ilus a la ies a. De donde las
ca e as e an an eloces, las pa ejas an iguales, las másca as an ai osas "como lo pedía
la acción e dade amen e Real".
T ein a años después el a que ipo sigue i o y epa iendo copias po odo el eino.
Méndez Sil a, c onis a de Felipe IV y au o de una céleb e Población Gene al de
España, au o iza con su pluma el ela o del Bau ismo de la in an a Ma ga i a (1651)
donde puede lee se que el ey con emplaba bajo celaje oda la ce emonia. El ecu so al
ey encubie o p ocede de las elaciones ilipinas del siglo XVI y es so p enden e su
pe du abilidad como ópico en las elaciones, ep oduciendo década as década el mi o
del mona ca dis an e, pe o omnip esen e, que ca ac e izó la imagen de los Aus ias. En
és a se sob epuja, ambién, al he manas o don Juan José de Aus ia que había apo ado
de su ecáma a una iquísima apice ía de o o y seda "cuyo e do de a bo edas, plan as,
lo es y aues... ep esen aua n e enal Pa aiso"
xl ii
.
3. El elogio al homb e san o: en e la cu iosidad no icie a y la seducción de la
ma a illa
En pa alelo a es a pedagogía co esana se di undie on, me ced a la labo de los
con en os, o os modelos de u banidad que incidían en los alo es c is ianos de la
monás ica y en la sue e de sus elegidos. La li e a u a hagiog á ica que enía de an iguo
acili ó los moldes y la labo de los imp eso es la écnica pe iodís ica. Fue on muchos los
pa ocinado es eligiosos que impulsa on la edición de elaciones de ies as desde
152

p incipios del siglo XVII que llega on a se dominan es en la e ce a década del siglo. La
demanda in e na de los p opios eligiosos y sus clien elas sociales explica pa e del
enómeno; sin ol ida el in e és de un público local consumido de sus p opias
de ociones y de los as os que las exal a on. Los años 1615-1618 demos a on las
posibilidades pa a la imp en a de las hon as a la Inmaculada, enómeno de masas que ligó
de oción, o gullo co po a i o y pa io ismo local en una espi al de publicaciones en la
que concu ie on odos los imp eso es de la ciudad. En 1610, 1615 y 1622, los ac os de
bea i icación y canonización de san os de o igen español mo iliza on, o a ez, a las
p ensas, si bien concen ando la p oducción en los públicos a ines a las ó denes eligiosas
que p omocionaban a sus sie os.
Fue co ien e, a pa i , de la segunda década del XVII que las eligiones de mayo
implan ación u bana dispusie an de sus p opias imp en as o abaja an con algún
imp eso ya es ablecido de mane a p e e en e, acili ándole hace lo, incluso, en las
dependencias del con en o. Ped o Gómez de la Pas ana sacó a la luz dos elaciones de
las ies as anciscanas de 1628 que ilus an es a labo inculada a las ó denes eligiosas.
El mo i o de la celeb ación es la exal ación de 22 he manos que mu ie on po la e
c is iana en Japón. Un ema de ac ualidad que la o den anciscana había cul i ado en una
la ga campaña de p opaganda que culminó en la C ónica Gene al del pad e Daza,
publicada al poco iempo de ene no icia de los ma i ios, en la que se dedica un pa e
especial a los má i es de O ien e
xl iii
. Y un acon ecimien o que me ecía pe manece en la
memo ia de la ciudad habida cuen a la secula inculación de su cabildo con el ecino
con en o de San F ancisco donde muchos de sus caballe os os en aban sepul u as y
capellanías.
Po o o lado, las solemnidades eligiosas se habían con e ido, en el Ba oco, en g andes
acon ecimien os sociales pa a la ciudad. Los con en os echaban el es o en unas jo nadas
donde b illaba la ma a illa de sus emplos, exo nados con p odigiosas a qui ec u as, sin
ol ida las di e siones ex e io es, sob e odo las ba allas de uego, que hacían las delicias
del ulgo al sali de la iglesia. La comunidad eligiosa mo ilizaba, además, a odos sus
ins i u os a ines (cong egaciones, he mandades, naciones) que pa icipaban en una g an
153
p ocesión le í ica que eco ía las p incipales calles de la ciudad. A es as ci cuns ancias
gene ales hab ía que añadi , en el caso que nos ocupa, el in e és popula po ene
no icias de los má i es que dejaban su es imonio de e en las lejanas p o incias
o ien ales. Su ejemplo, con inuamen e eco dado en los púlpi os, e a un asun o i o, de
canden e ac ualidad den o de una Eu opa con esional en expansión dominada po una
men alidad mili an e.
Ing edien es más que su icien es, en in, pa a anima a es ampa es os dos ela os, muy
dis in os en e sí. El uno, una desc ipción en p osa, i mada po D. Juan Ache e a
Oso io, da cuen a de las celeb aciones, cen ándose en la desc ipción de los al a es.
xlix
El
o o, que podemos isualiza en es a mues a, un omance esc i o po Ana Ca o de
Mallén, poe isa que gozó de cie a popula idad en su iempo
l
.
La endencia al p imado de la o ma se con i ma en ambos ex os. El Epí ome de
Ache e a engol a al lec o en una sucesión de escena ios ma a illosos. El compás del
con en o ingió un espacio de e i o e emí ico ("soledades de mon es y cañas de
a boledas y uen es") que con as aba con el ja dín de las delicias del segundo claus o
que "no imbidia(ba) los alcaça es eales, ni a A anjuez con odas sus escu as".
li
Al
in e io de la iglesia se ese aba la ec eación de la glo ia que quiso eco da el an iguo
simbolismo de la mon aña mís ica que ma caba el cen o cósmico en los emplos
p imi i os. Pa a ello se desmon ó el al a mayo de la iglesia y se ensambló de nue o bajo
el c uce o, al a sob e al a , has a los once que componían la sublime a qui ec u a.
El elacionis a se explaya, pa icula men e, en la isión del no eno que desc ibe como un
celes ial pa aíso p esidido po una Ja a que "de amaua muchas osas y azuçenas,
pendien es de las nas, y de las o as eyn e y es co onas de o o" co espondien es a los
má i es sac i icados en Japón que egaban de g acia, desde aquella al u a, el conjun o del
elica io. Sob e la copa de las lo es se ad e ía una a ja con las amas de la Religión y la
co ona Impe ial, a la que emon aban, en al u a, una cus odia, bajo dosel y, en la cúspide,
la hechu a del C eado asomando sob e un celaje de e ciopelo y pied as p eciosas.
154
No e a di ícil descub i , pa a el pe i o, la alego ía de la Iglesia celes ial (las p ime as
g adas es aban ocupadas po san os de la o den anciscana) alimen ada po la sang e de
los nue os má i es que ecibían el p emio de la co ona bea í ica que po aban dos
ángeles niños, mien as o os dos p oclamaban, con ompe as, su ama e e na. El esc i o
Oso io no iene mejo é mino de compa ación que aquella Je usalén celes ial del
Apocalipsis:
no son aques as cosas de la ie a, pue a del Cielo sí; y sí de ie a an pa ecida a
la pa ia celes e que aquí se en los mu os líquidos de c is al, el Co de o po
lámpa a, el ío g ande que en en ambas o illas enía el á bol de la ida e e na, y
el dulço celes ial
lii
.
Hacia aquella pa ia celes e se di igían los san os, los má i es y, as ellos, odo el g emio
c is iano. Mensaje de unanimidad sin isu as que se ejecu ó po las calles de Se illa en la
p ocesión gene al con odas las co adías y comunidades del con en o que acompañaban
a sus san os po ados sob e andas. Pequeña maque a de ese ejé ci o o denado que
desc ibían los eó icos de T en o.
Pe o obje i o del ex o no es sólo eco da a los que lo i ie on aquella solemne jo nada,
ni ampoco únicamen e e ela a los que no pudie on es a p esen es las solemnidades de
los san os días de la oc a a; sino que buscaba ec ea la emoción de aquella ies a
median e una pues a en escena de los espacios de la ma a illa que el lec o iba
descub iendo g adualmen e en un p oceso de paula ina in imación. Po eso se ilda de
Epí ome; pues es sín esis y co ola io de la ies a. Memo ia esc i a de su glo ia.
La lec u a de Ca o de Mallén acili aba un acceso di e en e, más lib e y selec i o, al
acon ecimien o. Pa a empeza la au o a cen a su a ención en el con ex o local de los
a í ices de la ies a. El asis en e don Lo enzo de Cá denas y Valda, los miemb os de la
comunidad eligiosa y las naciones que dis u aban de capilla p opia en la Casa G ande
de San F ancisco encabezan las es o as cos eando las jo nadas de la oc a a.
155
Po o o lado, la ía poé ica pe mi ía des aca las imágenes de más signi icado que
ocaban la ib a emo i a del lec o . Buen índice pa a guia se po las es ancias de la
men alidad colec i a del Ba oco. Se condensa, así, el pe il in eg is a y comba i o de
aquellos espec áculos eligiosos:
Luego le sigue el esquad ón más ue e,
Que conquis ó el in ie no de soldados,
Y deponiendo el il emo de mue e,
T iun a on en la C uz alanceados:
Todos se halla on de na misma sue e
Con a Luzbel a un iempo conspi ados.
Un modelo de sac i icio que se e ige en ejemplo pa a una comunidad cas igada po la
c isis económica y necesi ada de espe anza: "Aques e jus o p emio siemp e alcança/
Quien sigue a Ch is o en passos, si cos osos,/ Tan bien log ados que en su C uz
sang ien a/ Impone mayo azgos de g an en a". Pa adigma al e na i o al hedonismo de la
ida se illana que en los e sos inales se pe sonaliza en la o aleza ma i ial de San
Ped o, inspi ado de los ein idós anciscanos que mu ie on en Japón, a quien se
encomienda la au o a pa a que in e ceda po una España que anhela sali "de la común
mise ia y des en u as/ en que... se e".
La pequeñez e insigni icancia en la que se econoce, insis en emen e, la au o a, aumen a
la sensación de dis ancia en e la g andeza de los má i es y el pecado de los se illanos.
Indigna c onis a de es e nue o apos olado, Mallén halla en la es ilís ica de la humildad y
de la ocul ación el medio más adecuado pa a au en i ica su elación: Ba co de mimb e,
débil y lexible,/ Es mi co o en ende , y la dis ancia/ des e ma , ya le juzgan los
disc e os,/ Disculpen mis bo ones impe ec os.
4. Hé oes y má i es: el consumo lec o de las elaciones y iajes p odigiosos
156
El in e és po la sue e de los má i es no deja á de es a p esen e en las p ensas se illanas
de los años sucesi os, especialmen e en lo ela i o a los esca es de cau i os, ac i idad
que no cesa de c ece en las décadas cen ales del siglo. El Viaje espi i ual de ay Juan
de P ado es un ejemplo de es e subgéne o, si uado en e la hagiog a ía y la c ónica de
sucesos p odigiosos.
liii
Es á dedicado a doña Ana Fe nández de Có doba, Duquesa de
Fe ia, bajo cuyo pa onazgo se unda on muchos con en os descalzos de la p o incia
anciscana de san Diego que co esponde a la ac ual Andalucía. E a habi ual busca el
ampa o de una g an casa nobilia ia pa a que un manusc i o consiguie a da el sal o a la
publicidad que le p opo ciona ía la es ampa. En los esc i os eligiosos la dedica o ia se
con ie e en un delicado i ual de ecip ocidad que exal a la ca idad del p omo o
e lejada en el espejo de una de oción pa icula que, a su ez, ecibe la au o ización de
un apellido ilus e lo que le ab i á caminos en el mundo empo al.
La exclusi idad del obje o amado, el má i que ha en egado su ida en ci cuns ancias
excepcionales, cali ica la ob a de ca idad que es la ida del sie o de Dios y dis ingue al
linaje que ha hecho posible su imp esión en la medida que el ejemplo del p o agonis a se
ace ca al pa adigma e angélico. El di un o F ay Juan de P ado lo consiguió en g ado
supe la i o pues "mu ió su cue po en de ensa de la Fe Ca ólica, aço ado como Ch is o
nues o Seño , acuchillado como san o Ma ías, y o os San os: assae eado como san
Sebas ián: ab asado y assado, como san Lo enso, y aped eado, como san Es euan"
li
.
La elación de su he mano Ma ías, discípulo y es igo de su pe iplo en Ma uecos,
desa olla á la sue e de es e manso co de o has a el sac i icio inal ponde ando el
mis e io y la a eza de su es imonio pa a cap a la a ención del lec o . Al a ac i o de lo
pe eg ino, cuyo éxi o popula se e idenciaba po en onces en la no ela y el ea o de
san os, hay que suma el clima de expec a i a que había c eado es a igu a en los medios
locales al conoce se la no icia de su ágica mue e po medio de ca as que, en seguida,
ue on asladadas a elaciones imp esas.
El imp eso Luis Es upiñán sacó a la luz dos en egas del suceso. La Relación del
igu oso ma i io, publicada en 1631, daba cuen a de los p ime os umo es que el
157

imp eso pa ece habe ag upado a pa i de es imonios o ales y algunas ca as de
misione os. El ex o e ie e la alien e p edicación de ay Juan delan e del Je i e quien,
encendido de i a, o denó su despiadada mue e, diciendo a los que es aban p esen es:
“que el que quisiese i al Cielo uxesse un paso a el uego". Si bien, añade el elacionis a
"es o no se a e igua po ca a cie a más que po elación de los Mo os”
l
. O as
e siones de la mue e, con inúa el ela o , decían que ue acaña e eado y quemado i o
“y den o del uego es uuo g an a o p edicando, de mane a que puso admi ación a oda
aquella Ciudad".
En la segunda elación, Es upiñán se jus i ica an e el lec o , apo ando in o mación
idedigna que p ocede de la p isión donde padeció suplicio el anciscano. El eclamo
publici a io apa ece desde el mismo encabezamien o que eza: SEGVNDA/ RELACION
EM-/ BIADA DE LA CARCEL REAL DE MAR-/ uecos al Pad e F ay Ioan Ximenez
l i
. Y
luego se acla a en una la ga explicación en la que se pa icipa al lec o cu ioso de odo el
p oceso de ci culación de la no icia:
y po que algunos deuo os dudosos de la ce idumb e del sucesso, la esibie on con
alguna ibieza, a pa ecido cosa con enien e pa a es i icación de su e dad saliese
a luz es a ca a (que po ía de F ancia ecibió su Excelencia el Duque de Medina
Sydonia y de su pode osa mano el Pad e F ay Ioan Ximénez P o incial de la
misma P o incia de San Diego, con las demás me cedes, que como de an g an
P íncipe cada día ecibe) esc i a de mano del Pad e F ay Giménez de Ocaña F aile
Lego uno de los compañe os dichos que consigo lle ó el Sanc o Ma y , en que se
emi e a una Relación que po la misma ía de F ancia, dize embía (no pudiendo
po o a pa e a causa de es a ce ados los Pue os, y suspenso el Come cio con
los on e as de Á ica) de los g andes p odigios y milag os, con que nues o
Seño mos ó a e le sido muy accep o el con lic o de su sie uo, la qual se
Imp imi á en llegando pa a in lama en amo , y alabanças de Dios, y el piadoso
a ec o, de los de o os que es el in conque se hizo Imp imi y saca a la luz la que
se sigue
l ii
.
158
El Viaje ap o echa es e ma e ial que amplía con de alles de la polí ica in e na del eino
musulmán que e an i ales pa a anciscanos y me ceda ios, ó denes eligiosas dedicadas
al esca e de cau i os. La ex ensión de la na ación (más de cien páginas) es á pensada,
sin emba go, pa a un público lec o amplio y he e ogéneo. El ela o en p ime a pe sona
del único supe i ien e de los es pad es que se emba ca on en la emp esa lo con ie e
en un documen o i o y ascinan e pa a odo aquel que quisie a aden a se en el mundo
de be be ía, en aja que el au o sabe en abiliza buscando la complicidad del lec o al
que descub e los más ín imos sec e os de los p o agonis as. Un eso o de e elaciones,
p o idencias y ma a illas que si oda ía hoy hacen la lec u a so p enden e y placen e a,
en aquel en onces gozaban del plus de espe o y admi ación que enían las cosas san as.
Así la coincidencia de las ocaciones de ay Juan y ay Ma ías (capí ulo I), las
co apisas de los caballe os po ugueses que a an de disuadi a los ailes de su misión
(cap. III al V) o las c ueldades padecidas en la oscu idad de la mazmo a donde son
con inados, con o man un esco de si uaciones emocionan e y suges i o.
Los úl imos capí ulos con ienen, además, un mensaje polí ico. Se desc ibe el desas oso
in del i ano ey de Ma uecos, odiado po sus co eligiona ios, y la elección de un
p íncipe jus o y i uoso en cuyo einado pa ece habe pues o la mano la P o idencia
como p emio a la en ega en sac i icio de los humildes pad es descalzos
l iii
. Como
esul ado de es e cambio en el ono, los ailes supe i ien es son libe ados, los huesos
del san o Pad e ecupe ados de ie a in iel y asladados como eliquias a España,
mien as el pad e Ma ías es elegido pa a unda un con en o en el eino de Ma uecos
que Dios sanciona con ocaciones y ob as san as
lix
.
Un b e e suceso ma i ial ha dado luga , con el paso del iempo, a un ex o hagiog á ico
de p o unda ca ga polí ica, an o pa a el u u o de la o den como pa a el p es igio de sus
a í ices. Con odos es os a ales (la casa de Guzmán que apad inaba la embajada y la de
Fe ia que publicó el lib o) la his o ia milag osa del pad e P ado y sus compañe os
alcanzó, en seguida, el in e és de la Co e. El lib o es á publicado po la Imp en a Real
es años después del ma i io y u o amplia di usión en oda la Co ona.
159
Dis in o es el eco ido de una publicación gemela, la Relación e dade a de la mue e y
ma i io... del A zobispo Josa a
lx
. La ins i ución p omo o a es la Compañía de Jesús y su
ci cui o de ecepción, po la ejempla idad del caso, se ab e a públicos u banos di e en es.
El olle o ela a el ho endo c imen con a el Pas o de almas, una de las mayo es o ensas
que podían hace se a Dios y con iene la ad e encia del igo de la jus icia di ina en es os
casos:
En suma los que ue on mue os y cas igados po culpa des e deli o ue on dos
Cónsules que auiendo sido p ime o a o men ados con láminas de hie o a diendo,
ue on degollados con diez y ocho ciudadanos. Mas o os eyn e auiéndolos
a o men ados con planchas de uego, y a o men ados g auemen e en el po o,
ue on públicamen e aço ados a na coluna, a es os se les concedió la ida, po no
aué seles p obado se an o su deli o. O os muchos que auían huydo po emo
del cas igo, se hazen diligencias po el nueuo A çobispo en odo el Reyno, y se
espe a, que no se encub i án, pues es causa p opia de Dios nues o Seño , en
quien se espe a los descub i á, pa a que con su cas igo omen exemplo los demás,
y su Mages ad se si ua de educi los a su san a ley y Fe ca ólica.
La lejanía del acon ecimien o, en el con ex o de las gue as de eligión de la on e a
o ien al de Eu opa, no es óbice pa a que el suceso sea ú il a la enseñanza mo al y
aleccionado pa a los espí i us ebeldes. La c ueldad de los asesinos, la magni ud del
deli o y la diligencia del di ino cas igo, e an ing edien es más que su icien es pa a que el
imp eso Faja do decidie a explo a es a his o ia que le había llegado po ía de los
jesui as.
El e ible sac ilegio nunca llegó a inspi a una ob a de mayo en e gadu a, pe o su
ma e ial ue ap o echado en los menologios ma i iales, c ónicas y cen u ias de la
Compañía que epi ie on el ejemplo, conse ando la memo ia i a del acon ecimien o
pa a la enseñanza de los no icios y la de oción de los ieles.
160
5. Mue e de la eina y plan o del eino: la ies a pública como ela o iden i a io
El p es igio de la mue e del a ón i uoso, en una sociedad sac alizada, sólo podía se
igualado po el de la mona quía, b azo ejecu o de la ley di ina en el dominio del siglo.
Pa a es a exposición se ha escogido uno de los discu sos une ales más comple os de la
época de los Aus ias: la Relación de la exequias de Isabel de Bo bón esc i a po el
Maes o And és Sánchez de Espejo, Sec e a io del Cabildo de la San a Iglesia de
G anada, y publicada en G anada en 1645
lxi
.
Es un ela o ex enso que supe a la unción in o ma i a de la ce emonia y la desc ipción
del úmulo, buscando la ec eación comple a de la expe iencia de la mue e de la eina.
Aba ca la c onología de su en e medad, agonía, disposición pa a la mue e, ela o io,
une ales y exequias, dejando un epílogo, de no meno in e és, pa a habla de los e ec os
le í icos de su in e cesión. Sigue una adición que a anca de Ma ga i a de Aus ia y
iene a la eina como abogada del eino en las Al u as pe o amplía el espec o de oces
na a i as, p oyec ando las lág imas y suspi os del ámbi o de la co e a la o alidad de los
asallos.
El lib o se inicia con la desc ipción de la en e medad de la eina y sen imien o de la Co e
(capí ulo p ime o) a la que esponden las oga i as de G anada (segundo). La llegada del
co eo de Ve edas con la cédula eal (IV) iene inmedia o eco en la Chancille ía Real. Y
así, sucesi amen e se an combinando las no edades de la Co e con la espues a de los
asallos de la ciudad del Da o.
El concep o de solemnidad es i a se ha dila ado al pun o de aza un espec áculo pa a el
lec o que nunca pudo con empla se en i o. Al escena io ín imo de la alcoba de la eina,
se suma el eco de los ieles g anadinos que celeb an las exequias en dos espacios de g an
elie e: la Capilla Real y la Ca ed al. Más que una elación es amos an e un d ama
161
311. Relacion e dade a de la oma, y assal o de la Ciudad de
Za gel, y su P esidio, po las A mas de Po ugal, en Se iemb e
del año de 1675. -- Cádiz, Juan Veja ano, 1676. -- [2] h.; 4º. --
A 112/111(42).
312. Ribas, Bal asa de. Relacion e dade a, y copia de ca a, de
la Ciudad de Neopolis, en el Impe io de Alemania, po un
Ca alle o Español, y assis en e en aquella Ciudad, á o o de
Se illa, en que le dà quen a del mas admi able caso que en
ella ha sucedido, con un Aleman Calbinis a, y Maes o de
aquella e ada Sec a, que mu io de epen e, es ando
p edicando, y el g an concu so de los suyos. Decla ase las
ce emonias, y abusos que gua dan en las con issiones,
cos osas, y solemnissimas ho[n] as que le hizie on, y como po
pe mission de Dios esuci ò y e elò como es a a condenado:
desapa ecimien o de su cue po, con e sion de mas de 2900.
Sec a ios, y lo demas que en ella se con iene, su echa de 6.
de Agos o de 1676. -- Se illa, Juan de Quesada, [s.a.: ca,
1676]. -- [2] h.; 4º. -- Tex o i mado po Bal asa de Ribas. Año
deducido del ex o. -- A 112/111(44)
313. Va o , Iacobo. Relacion e dade a, y copia de ca a, esc i a
po un Caualle o del Ducado de Saboya, à un seño de Mad id,
en que le dà quen a de es p odigiosos casos que han
sucedido en la Ciudad de To in, Co e de aquel es ado, con un
Caualle o que habi ò el ye mo 73 años, y como ue descubie o
el dia de su ansi o po una he mosa Come a que se apa eciò
llena de esplando es sob e el desie o que habi aua. Re ie ese
como es à su cue po eleuado en el ai e: p o ecias que dexò
esc i as: sump uoso Templo que se le es à lab ando, y Religion
que en èl se ha undado: ma a illosas cosas que se han is o,
y lo demas que en ella se decla a. Su echa de 27. de Iunio de
1676. -- Mad id, Lucas An onio de Bedma , [s.a.: ca. 1676]. --
[2] h.; 4º. -- Año deducido del ex o. -- A 112/111(46).
314. Vic o ia, Tomás An onio de. Ve dade a, y nue a elacion, y
copia de ca a esc i a de onze de Ma zo de es e p esen e año,
de la Ciudad de B uselas, â es a Co e, donde a isa de los es
mayo es p odigios que han sucedido en el mundo, ni los
Anales cuen an, acaecidos es e p esen e año, en Bo goña,
Alemania, y A cila. -- Se illa, Juan Cabezas, 1676. -- [2] h.; 4º.
-- Tex o i mado po Tomás An onio de Vic o ia. -- A
112/111(43)
264

1677
315. Relacion e dade a, en que se e ie e el es iuo aplauso con
que passò el Rey nues o seño Don Ca los Segundo (que Dios
gua de) en compañia de su Al eza el Se enissimo seño el
seño D. Iuan de Aus ia su He mano, desde el Real Si io del
Re i o à su Palacio de Mad id el Domingo po la a de de 7 de
Ma ço des e p esen e año de 1677 con el sequi o, y assis encia
de oda la nobleza de Cas illa. -- En Se illa, Juan F ancisco de
Blas, [s.a.: ca. 1677]. -- [2] h.; ol. -- Año deducido del ex o. -- A
111/101(12).
316. Relacion e dade a, y pun ual de la isi a que hizo el Rey
nues o seño Don Ca los Segundo, assis ido del Se enissimo
seño Don Iuan de Aus ia su he mano, y de los G andes, y
Seño es de su Co e, al sepulc o de la ene able sie a de Dios
So Ma ia de Iesus, cuyo cue po yaze en el Monas e io de la
Pu issima Concepcion de la Villa de Ag eda. -- Se illa, Juan
Cabezas, 1677. -- [4] h.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/111(47)
1678
317. Chachal de T ibulan, Gillan. Ve dade a, y nue a elacion, y
copia de ca a, esc i a de la Ciudad de Rochela en 29. de Iulio
des e p esen e año; en que se dà cuen a de la de o a que ha
padecido la A mada F ancesa, que es a a al mando del Conde
de As e, en las Cos as de las Indias; de los Na ios que se
pe die on en la Isla de las A es, el dia 11. de Mayo des e
p esen e año; como assimismo los daños que ha causado la
Ga ona en le P o incia de Guinea, esc i a po un Caualle o
F ancès à o o de su Nacion, à la Villa, y Co e de Mad id. --
Se illa, Juan Cabezas, 1678. -- [2] h.; 4º. -- Tex o i mado po
Gillan Chachal de T ibulan. -- A 112/111(50)
318. Jacobo de Jesús (O. P.). Copia de una ca a, que el Muy R.
P. M. Jacobo de Jesus, del O den de P edicado es, P o incial
de la A menia la Al a, esc i ió à la Ciudad de Napoles al muy
R. P. M. F . Ca los de San Buena en u a, P o incial de la
P o incia Napoli ana; en que le dá cuen a de las cosas
p odigiosas, que han sucedido en aquellos Reynos, y el es ado
que iene la Fé Ca olica en ellos. Fue es a ca a aducida de
265
La in en nues o ulga Cas ellano … -- [S.l., s.n., s.a.: ca.
1678]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido del ex o. -- A 112/111(49)
319. Relacion e dade a del discu so, que Muley Hazèn
Bayace o, Rey de Ma uecos, ha hecho sob e el Eclipse de
Luna de el dia 29. de Oc ub e des e p esen e año, en que
p onos ica o al uina á los Mahome anos, quan o p ospe os
sucessos à la Ch is iandad; sacada de na ca a, que n
Cau i o de dicho Rey esc i iò a n he mano suyo à Cadiz. --
Se illa, [s.n., s.a.: ca, 1678]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido del
ex o. -- A 112/111(51).
1679
320. Dichas de Quin anapalla, y glo ias de Bu gos. Bosquexadas
en ca a esc i a de A anda de Due o, à 25 de No iemb e de
1679. – Mad id, Be na do de Villadiego, 1679. -- h. 325-330. –
Sign.: R 6. – A 064(285)/001(3)
321. La gaze a o dina ia de Mad id, Ma es 7. de Feb e o de
1679. -- [Mad id], Be na do de Villa-Diego, 1679. -- h. 27-30; 4º.
-- Sign.: F4. -- A 112/111(52).
322. No icias de la aclamacion es i a, que celeb o en la impe ial
ciudad de Toledo el colegio de Ca meli as descalzos a la
bea i icacion de San Juan de la C uz. -- Mad id, Lucas de
Bedma , 1679. -- [16], 452 p.; 4º. -- Sign.: ¶2, 2¶6, A-2E8, 2F2.
-- A 187/036.
323. Relacion muy pun ual, y e dade a de lo sucedido desde el
dia 23 de Nouiemb e del p esen e año 1679 en las p ime as
is as de Sus Mages ades el Rey Nues o Seño D. Ca los
Segundo, y la Reyna Nues a Seño a D. Ma ia Luisa de Bo bon
(Dios los gua de) en el Luga de Quin anapalla; y en la En ada,
y Fies as, que se les hizie on en la muy Noble, y muy mas Leal
Ciudad de Bu gos. En Ca a de 22 de No iemb e 1679, esc i a
de la misma Ciudad. – [Mad id], Be na do de Villa-Diego, 1679.
– h. 331-334. – Sign: Sss4. – A 064(285)/001(2)
266
324. Relacion e dade a del p odigioso oque, que dia Jueues
San o p oximo passado hizo la milag osa Campana del Rey
Bamba, llamada ulga me[n] e la Campana de Bililla, à quien
los Mo os pusie on la Palab e a, los Godos la del Milag o, y los
Romanos la de los Anuncios. -- Se illa, Juan Cabezas, 1679. --
[2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/111(54)
325. Segunda, y l ima pa e del iage de la Reyna Nues a
Seño a D. Ma ia Luisa de Bo bon, desde la Co e
Ch is ianissima, has a e se en compañía de Nues o Augus o
Mona ca Don Ca los Segundo, en la Ciudad de Bu gos à 17 de
No iemb e de 1679. – Mad id, Be na do de Villadiego, 1679. –
h. 313-318. – Sign.: Qqq6. – A 064(285)/001(4),
1680
326. Ald e e y So o, Luis de. Discu so del come a del año de
1680. -- [S.l.: Mad id], Lucas An onio de Bedma , 1680. -- [8] p.;
ol. -- Au o omado de Simón Díaz, V, 637. Año deducido del
ex o. A 109/086(17)
327. A mansa, Leona do de. Ve dade a, y nue a elacion, copia
de ca a, y esc i a de la Ciudad A gel, à la de Cadiz, po n
cau i o, en que dà cuen a à su pad e del g an emblo de ie a,
que hu o en dicha Ciudad el dia nue e de Oc ub e del año
passado de 1680. uinas que causò, mo andad y o as cosas
pa icula es que e à el cu ioso Lec o . -- Se illa, [s.n., s.a.: ca.
1680]. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- Tex o i mado po Leona do
de A mansa. Año deducido del ex o. -- A 112/111(53)
328. Be engue , Melcho . Mani ies o e dade o, que se haze po
pa e del doc o Melcho Be engue , del Consejo de su
mages ad , Assesso en las causas c iminales del Po au
Vezes de Gene al Goue nado de la Ciudad, y Reyno de
Valencia, de lo que p ecediò al ga o e que de o den del Duque
de Ve aguas, siendo Vi ey de aquel Reyno, se execu ò en la
pe sona de Ped o An onio de Ribe a (po o o Nomb e el F aile)
el dia Iue es, que se con auan doze de Sep iemb e de 1680. à
las qua o de la mañana den o de las ca celes, y o es de
267
Se anos de dicha Ciudad. -- [s.l., s.n., s.a.: ca. 1680]. -- 4 h. ;
ol. -- Sign.: A4. -- A 109/086(34)
329. Copia de ca a del Ch is ianissimo Rey de F ancia, en
espues a de la que su San idad le esc iuió, su echa de 20. de
Junio des e año de 1680. Y Assimismo o a del Obispo de
Amiens, esc i a al mismo Ch is ianissimo Rey, sob e ma e ia de
Regalia. -- Se illa, Juan Cabezas, 1680. -- [2] h.; ol. -- Sign.:
A2. -- A 111/101(13)
330. Olmo, José del. Au o Gene al de Fe, que se celeb ó en
Mad id en p esencia de sus Mages ades … en ein a de iunio
de mil y seiscien os y ochen a. -- Mad id, [s.n., s.a.: ca. 1680]. -
- [24], 298 p.; 4º. -- Sign.: 3¶4, 4¶3, A-2O4, 2P1. – Año
deducido del ex o. -- A 204/037.
331. Olmo, José del. Relacion his o ica del Au o Gene al de Fe,
que se Celeb o en Mad id Es e Año de 1680. Con Assis encia
del Rey … Ca los II. Y de las mages ades de la Reina … y la
Agus issima Reina. -- [Mad id], Roque Rico de Mi anda, 1680. -
- [2], 30, 308 p.; 4º. -- Sign.: [1], ¶-3¶4, 4¶3, A-2P4, 2Q2. -- A
186/028.
332. Relacion gene al, en que se da no icia de odo lo sucedido
en el memo able, y las imoso mes de Se iemb e des e p esen e
año de 1680. Re ie ense las g andes, y epe idas empes ades,
a enidas, y uinas de puen es, y edi icios, que hu o en Cas illa,
y o as pa es que e á el cu ioso Lec o . -- Se illa, Juan
Cabezas, 1680. -- [2] h.; ol. -- Sign.: A2. -- A 109/087(34)
333. Ve dade a elacion, del nacimien o del mas po en oso
Gigan e que en el mundo se ha is o, ni los Anales cuen an,
que en la Ciudad de Iaen naciò, dia 13. de Duziemb e del año
passado de se en a y nueue; su c iança, señales p odigiosas,
ue ças sob ena u ales: sin o as ma auillas que e à el cu ioso
lec o . -- Jaen, [s.n.], 1680. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- A
112/111(55).
1681
268
334. Saa ed a, Ignacio de. Glo iosos sag ados, y g a es cul os
con que la siemp e Ilus issima, y Nobilissima Ciudad de Cadiz
celeb o ies as a sus Tu ela es Pa onos, Jesus Naza eno, y
San a Ma ia Magdalena, en accion de G acias de la publica
salud, que à sus Ruegos goza, en el mal de Con agio de que
se a ia picado. Dibujados po los mas p imo osos, y agudos
Pinzeles de los Ingenios Gadi anos; que econocidos á los
a o es Celes iales, cada qual esc i iò po su de ocion.
Recogidos, y sacados a luz po don Ignacio de Saa ed a … --
Cadiz, Ba olomè Nuñez de Cas o, 1681. -- [88] p.; 4º. Sign.:
A-L4. -- A 109/039(22)
335. Ve dade a no icia de los epe idos P odigios, y
assomb osos Milag os, que ha ob ado la Sobe ana Mages ad
de Dios N.S. po mano del R. P. F . Ma cos de A iano, del
O de[n] de N. S. P. S. F a[n]cisco, en la Familia de los R.R.
P.P. Capuchinos de la P o incia de Venecia. Re ie ese el u o
de su P edicacion; las Ciudades y Luga es donde ha es ado, y
o as muchas pa icula idades. -- Mad id, Lucas An onio de
Bedma , 1681. -- [2] h.; ol. -- A 109/086(29)
1682
336. Ald e e y So o, Luis de. Discu so del come a des e año de
1682. Cuyo Anag ama es Dios T ino de Al o Luse. En que se
explica la signi icación, y Apa a o que ae, en execucion del
an eceden e del Año passado de 1680. -- [S.l.], Lucas An onio
de Bedma , 1682. -- [2], 10 p.; ol. -- Sign.: A6. -- Año deducido
del ex o. A 109/086(19)
337. López, Ge ónimo. Conge u a de un Come a is o en Agos o
des e año 1682. Discu ido po el licenciado Mossen Ge onimo
Lopez ... -- Za agoza, Tomas Gaspa Ma inez, 1682. -- [2] h.;
4º. -- Sign.: A2. -- A 109/086(18)
338. Pé ez, Lau ean. Discu so gene al del come a, que se ha
apa ecido, y apa ece en nues o O izon e, es e mes de Agos o,
y Se iemb e de 1682. con los g andes, y ma a illosos
sucessos, que anuncian á nues a ele an e España, y à o os
di e en es Reynos, y en pa icula pa a F ancia, y la Nacion
269

O omana. Esc i o po el ma ema ico don Lau ean Pe ez,
g aduado en las sie e A es libe ales de la Ciudad de G anada,
y esiden e en la Vniue sidad de Salamanca. -- Mad id, po
Roque Rico de Mi anda, y po su o iginal en Se illa, po Juan
F ancisco de Blas, 1682. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A 112/111(56)
339. Relacion e dade a del eliz sucesso que ha enido la
Redempcion de Cau i os, hecha po las dos P o incias de
Cas illa, y Andaluzia del Real, y Mili a O den de nues a
Seño a de la Me ced Redempcion de Cau i os, de las dos
Familias de Calçados y Descalços, en los meses passados de
Ma ço, y Ab il, des e p esen e año de 1682. en la Ciudad de
A gel. Donde se e ie e el nume o de los Cau i os que se
esca a on. Los Sace do es, muge es, niños, y niñas. La
igu osa o men a que padecie on en el ma , y como los lib ò
Dios de dos Na ios de Tunez, que los inie on siguiendo has a
oma Tie a en Ca agena. Esc i a po un sace do e esca ado
en dicha Redempcion. -- [s.l., s.n., 1682]. -- [2] h.; ol. -- A
109/086(15)
1683
340. B aones, Alonso Ma ín (1644-1695). Ly ica elacion de la
ies a, que la Il s issima He mandad, que siemp e e o osa
assis e al cul o del San iss.mo. Sac amen o en el Templo del
seño San Clemen e, Sag a io de la San a Pa ia chal, y
Me opoli ana Iglesia de Seuilla, hizo en accion de g acias de la
cèleb e ic o ia, con que auo eciô, Dios nues o seño las
A mas del seño Empe ado , go e nadaspo el seño Rey de
Polonia, y su Al eza el seno [sic] Duque de Lo ena, con a el
pode O omano, eniendo si iada la Plaza de Viena, es e año
de 1683. -- Se illa, Juan F ancisco de Blas, 1683. -- [48] p.; 4º.
-- Sign.:[]2, A-E4, F2. -- P ecede al í .: A mayo Glo ia de Dios.
Au o omado de la dedica o ia. -- A 109/043(24)
341. Dia io quin o. Nue as o dina ias del No e, publicadas el
Ma es 30 de Nouiemb e. --Se illa, Tomàs Lopez de Ha o,
1683. -- 8 p. ; 4º. -- A 112/048(01).
342. Mani ies o gene al, que haze su Mages ad Cesa ea, y el
Rey de Polonia, y o os di e e[n] es P incipes, en q[ue] decla an
las azones que ienen pa a ompe gue a con a el g an
270
Tu co, en que se concluyò en e el seño Empe ado y el seño
Rey de Polonia la aliança y liga o ensi a, y de ensi a con a el
Tu co. Re ie ense los Capi ulos della, y el ju amen o q[ue]
hazen ambas Mages ades en manos de su S[an i]dad po
medio de los Emin[en issi]mos seño es Ca denales Pio, y
Ba be ino … -- Se illa, Juan F ancisco de Blas, 1683. -- [2] h.;
4º. -- A 112/111(58)
343. Relacion e dade a, y b e e co[m]pendio de odo lo
sucedido en Alemania, sacado de lo que el seño Empe ado à
esc i o à su Mages ad Ca olica, que llegô a la Co e, Sabado
23. de Oc ub e de 1683. Re ie ese odo odo lo que se le à
qui ado a el Tu co, y el ap ie o en q[ue] se halla el G an Visi ,
co[n] pocos de los suyos, sacado po ca a q[ue] axo n
es ao dina io, que llegò a es a Ciudad Sabado 30. de dicho
mes. -- Se illa, Juan F ancisco de Blas, 1683. -- [2] h.; ol. -- A
111/101(14)
344. Ve dade a elacion. en que se e ie e po meno odo lo
sucedido en la de o a del Exe ci o Oc omano, con dos Ca as
del seño Rey de Polonia, pa a su San idad, y Republica,
Veneciana. -- Se illa, Juan F ancisco de Blas, 1683. -- [2] h.;
ol. -- Sign.: A2. -- A 111/101(15)
1684
345. Con inuacion his o ica, del es ado, sucessos, y p og essos
de la Liga Sag ada con Tu cos. Dase cuen a de las plazas, que
las A mas Cesa eas han ganado â la Ba ba a Nacion, y como
el G an Tu co haze g andes ins ancias po la paz con el Cesa ,
o eciendo sac i ica à su amigo Tekelí. -- Se illa, C is óbal
López, 1684. -- [4] h.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/111(62)
346. Dia io Onze, y Doze. Nue as singula es del No e, y de
Eu opa, y o as pa es. Publicadas el Ma es 11. de Ene o, y
Ma es 18. de Ene o de 1684. -- Se illa, Tomás López de Ha o,
1684. -- 8, 16 p.; 4º. -- Sign.: A4, A8. -- A 112/111(59).
347. Dia io eze. Nue as singula es, conce nien es à la sola
gue a sag ada con a Tu cos. Publicadas el Ma es 25 de
271
ene o de 1684. --Se illa, Tomàs Lopez de Ha o, 1684. -- 12
p. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 112/048(02)
348. Dia io, y desc ipcion e idica de lo sucedido en el iempo
que las a mas o omanas han enido si iada la co e cesa ea de
Viena / esc i a po uno de los p incipales cabos del p esidio
cessa eo, que se halló en dicha Plaça desde el p incipio del
Ce co, has a el día que ue soco ida de las A mas Impe iales ;
imp essa en la Ciudad de Ra isbona, en Aleman ... y aducida
en cas ellano. -- Mad id, An onio de Zapa, Vendese en casa de
Isido o Ca alle o, 1684. -- 48 p.; 4º. -- Sign.: A-F4. --
Desc ipción basada en ejempla incomple o. -- A 112/111(60).
349. Dia ios ein e y no y ein e y dos : nue as singula es del
No e, Conce nien es à la gue a sag ada con a Tu cos.
Publicadas el Ma es 28 de Ma ço, y el Ma es 4 de Ab il de
1684. --Se illa, Tomás López de Ha o, 1684. -- 16 p. ; 4º. --
Sign.: A-B4. -- A 112/048(3 bis)
350. Fab o B emundan, F ancisco. Flo o his o ico de la gue a
mo ida po el Sul an de los Tu cos Meheme IV. Con a el
augus issimo Leopoldo P ime o, Empe ado de omanos, &c. El
Año M.DC.LXXXIII : T aducido de i aliano en Cas ellano, y
añadido de los sucessos pos e io es à la libe acion de Viena.
Po F ancisco Fab o B emundan … -- Mad id, Be na do de
Villadiego … a Cos a de Sebas ian de A menda iz, Año 1684. -
- [10], 67, [1] h. ; 4º. -- Sign.: []1, *-2*4, A-Q4, R4. -- A
070/072(2); A 111(2)/076
351. Mon al o, F ancisco An onio de. El iun o con que el
Excelen issimo Seño P incipe de Bu e a, Embaxado
Ex ao dina io del Rey nues o seño Don Ca los Segundo,
Mona ca de las Españas, p esen ò la Acanea à la San idad de
Nues o San issimo Pad e Inocencio Vndezimo, el dia 2 de
Feb e o des e Año de 1684. Esc i o po Don F ancisco An onio
de Mon al o … -- Mad id, Lucas An onio de Bedma y Baldi ia,
[s.a.: ca. 1684]. -- 8 h. ; 4º. -- Sign.: A8. -- Año deducido del
ex o. A 111/021(28).
272
352. No icias p incipales, y e dade as, Desde 28 de Feb e o
has a 21 de Ma ço de es e año de 1684. --Se illa : [s.n.], 1684.
-- [2] h. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/048(3).
353. Relacion e dade a, y no icias gene ales, enidas con el
Co eo de Flandes, en 1. de Ene o de 1684. Dase cuen a de la
gue a que ha publicado el Moscoui a con a el Tu co, y de
cómo quiso degolla al Embaxado de Moscouia, con o os
sucessos pa icula es de la Eu opa. Con i mase assimismo la
ebelion con a el Tu co de las P ouincias de Albania, Valachia,
y Moldauia, y se auisa de la Liga que ha hecho la Republica de
Venecia con los seño es Empe ado , y Rey de Polonia, à
ins ancia de su San idad, pa a la de ensa de la Iglesia. --
Se illa, C is óbal López, 1684. -- [2] h.; 4º. -- A 112/111(61)
1685
354. Con inuacion his o ica del es ado, sucessos, y P og essos
de la Liga Sag ada con a Tu cos. Fo mada de las ca as que
axe on de los l imos Co eos de I alia, y del No e. Publicada
en Seuilla el dia 31 de Oc ub e de 1685. -- Se illa, C is óbal
López, [s.a.: ca. 1685] -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- Año deducido
del ex o. -- A 112/048(6)
355. Relacion e dade a de la eliz i o ia que han enido las
Ca holicas A mas Impe iales con a los Tu cos, à 16. de Agos o
des e p esen e año de 1685. -- Se illa, C is óbal Lopez, 1685. -
- 2 h. ; ol. -- Sign.: A2. -- A 111/101(16)
356. Ve dade a elacion, en que se con i man las glo iosas
Vic o ias, conseguidas, assi de las A mas de la Se enissima
Republica de Venecia, en con a de los Tu cos, como de las
A mas de su Mag. Cesa ea, jun amen e con la g an Suplica
qué el Se askie , ô Gene alisimo del G an Tu co pide las
Pazes. Y assimesmo con odas las demàs no icias de
di e en es Reynos y P ouincias de Eu opa. -- Se illa, C is óbal
López, 1685. -- [8] p.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 111/009(16); A
112/048(05)
1686
273
392. Relacion his o ica Del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
Fo mada de ca as muy au en icas no is as an es, y de o as
que axo un Ex ao dina io con di e en es echas del Campo, y
pa icula men e de 18 del passado, siendo las de Viena de 21.
Publicadas el ma es 20 de agos o. -- [Mad id], Sebas ian de
A menda iz, en la imp en a de An onio Roman, 1686. -- h. 123-
128 ; 4º. -- Sign.: X6. -- A 112/038(25)
393. Segunda elacion his o ica del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos;
o mada de las ca as muy au en icas no is as an es, y de
o as que axo n ex ao dina io, con di e en es echas del
campo, y pa icula men e de 18 del passado, siendo las de
Viena de 21. Publicada el Mie coles de 28 de Agos o. -- Se illa
: [s.n], 1686. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: C4. -- A 112/038(23)
394. Relacion his o ica Del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicadas
el ma es 27 de agos o. -- [Mad id], Sebas ian de A menda iz,
en la imp en a de An onio Roman, 1686. -- h. 130-138 ; 4º. --
Sign.: Y8. -- E o de pag.: de p. 134 pasa a 136. -- A
112/038(26)
395. Te ce a elacion his o ica del año 1686, ocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos;
o mada de las l imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Mie coles 4 de Se iemb e. – Se illa, [s.n], 1686. -- [4] h. ; 4ª. --
Sign.: D4. -- A 112/038(27)
396. Relacion his o ica Del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia y el No e. Publicadas el
ma es 10 de se iemb e. -- [Mad id], Sebas ián de A menda iz,
en la imp en a de An onio Roman, 1686. -- h. 139-146 ; 4º. --
Sign.: Z8. -- A 112/038(28)
397. Relacion his o ica Del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
280

Fo mada de las ul imas ca as del No e y Ex ao dina io que
llegó a es a Co e, despachado del Seño Empe ado .
Publicada el Ma es 1 de Oc ub e. -- [Mad id], Sebas ián de
A menda iz, en la imp en a de An onio Roman, 1686. -- h. 149-
156 ; 4º. -- Sign.: 2B8. -- A 112/038(30)
398. Relacion his o ica Del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Ma es 8 de Oc ub e. -- [Mad id], Sebas ián de A menda iz, en
la imp en a de An onio Roman, 1686. -- h. 157-164 ; 4º. --
Sign.: 2C8. -- A 112/038(31)
399. Relacion his o ica Del año 1686 ocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
Fo mada de las ul imas ca as de el No e. Publicada el Ma es
5 de No iemb e. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1686. --
h. 171-176 ; 4º. -- Sign.: 2E6. -- A 112/038(33)
400. Sex o dia io his o ico del año de 1686 Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos.
Fo mado de las l imas ca as de I alia, y el No e. Publicado el
Mie coles 25 de Diziemb e. -- Se illa, Tomás López de Ha o,
1686. -- [4] h. ; 4º. --Sign.: M4. -- A 112/038(39) ; A 112/048(9
bis)
1687
401. B e e compendio de no ables a icinios, que amosos
au o es ma ema icos de Eu opa han hecho con a el sobe io
Impe io, y Casa O omana. Publicado de un suje o, amigo de
ad e i e dades desnudas de lisonjas, pe o bien es idas de
cla os desengaños. -- Se illa, Tomás López de Ha o, 1687. --
[4] h. 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/025(13).
402. Con inuacion de las no icias de Cons an inopla, aducidas
de dos ca as de odo c edi o, esc i as de la mesma Ciudad à
26 No iemb e, y 14 de Diziemb e de 1687. Publicada el Ma es
9 de Ma ço. -- [Mad id], Sebas ián de A menda iz, en la
281
Imp en a de An onio Román, [s.a.: ca. 1687]. -- 6 h. ; 4º. --Año
deducido del ex o. -- Sign.: A6. -- A 112/044(6)
403. Desc ipcion de las plazas que possee el u co, assi en la
Vng ia como en la Escla onia, en el p incipio des e año de
1687 ... -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, en la Imp en a de
An onio Roman, [s.a.: ca. 1687]. -- 16 p.; 4º. -- Sign.: A8. -- Año
deducido del ex o. A 109/028(31)
404. Dia ios de las ope aciones, y hazañas de los Exe ci os
Impe iales, y Venecianos en la Vng ia, y Mo ea, mas
inmedia as à sus ul imas Vic o ias, y en las mesmas acciones. -
- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, En la Imp en a de An onio
Roman, [s.a.: ca. 1687]. -- h. 113-118 ; 4º. -- Sign.: T6. -- Año
deducido del ex o. -- A 109/028(21)
405. Fab o B emundan, F ancisco. Flo o his o ico de la gue a
sag ada con a u cos. Te ce a pa e, que con iene los
sucessos del año M.DC.LXXXVI. Esc i iola don F ancisco
Fab o B emundan … -- Mad id, En la Imp en a de An onio
Roman, a expensas de Sebas ián de A mendá iz, 1687. -- [18],
252 p.; 4º. -- Sign.: [ ]1, ¶8, A-P8, Q6. -- A 070/072(3); A
111(2)/078
406. No icias ca olicas de Ingla e a. Con inuacion de la que se
publico à 8 del p esen e mes de Iulio, con la P oclamacion de
su Mages ad B i anica de 22 de Feb e o de es e mesmo año,
pa a el Reyno de Escocia, en ma e ia de eligion. Publicadas el
Ma es 22. de Iuilio 1687. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz,
[s.a.: ca. 1687]. -- 6 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- Año deducido del
ex o. -- A 109/028(15)
407. No icias ca olicas, y poli icas de Ingla e a. Que aje on los
l imos co eos del no e. Publicadas el Iue es 28 de Agos o
1687. -- [Se illa], C is óbal López, 1687. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.:
A4. -- A 112/044(12) ; A 112/048(13).
282
408. No icias ca olicas y poli icas de Ingla e a. Que aje on los
ul imos co eos del No e. Publicadas el Ma es 19 de Agos o
de 1687.. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1687. -- 6 h. ;
4º. -- Sign.: A6. -- Año deducido del ex o. -- A 109/028(19)
409. No icias gene ales de Eu opa, enidas à Za agoça po el
Co eo de Flandes el Sabado à 11 de Ene o de 1687. --
Za agoza : [s.n.], 1687. -- p. 213-216 ; 4º. -- Sign.: 3C2. -- A
112/044(01)
410. No icias gene ales de Eu opa, enidas à Za agoça po el
Co eo de Flandes el Sabado à 15 de Feb e o de 1687. --
Za agoza : [s.n.], 1687. -- p. 233-236 ; 4º. -- Sign.: 3H2. -- A
112/044(04)
411. No icias p incipales y e dade as. Desde 28 de iunio, has a
22 de iulio de 1687. Publicada sabado 23 de agos o. – Se illa,
C is óbal López, 1687. -- [3] h., [1] en bl. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A
112/048(12); A 111/009(17); A 112/044(9).
412. No icias p incipales y e dade as. Desde 25 de no iemb e
has a 9 de diziemb e 1687. -- En B usselas, Ped o de Cleyn,
1687. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: D2. -- A 112/044(19).
413. Nue o, y segundo iun o de la eligion ca olica, y dia io
ocan e al es ado, sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada
con a Tu cos, o mado de las l imas ca as de I alia, y el
No e. Publicada el Mie coles 23. de Julio. – Se illa, Tomás
López de Ha o, 1687. -- [12] p.; 4º. -- Sign.: A6. -- A
111/009(18); A 112/048(10)
414. P ime a elacion his o ica del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia. Publicada el ma es 7
de Ene o. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, en la Imp en a
de An onio Roman, 1687. -- 7 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A
109/028(01)
283
415. P ime as no icias de dos insignes i o ias conseguidas, la
p ime a en la se ie del iempo, po las A mas de Ma , y Tie a
de la Se enissima Republica de Venecia, go e nadas po su
Incli o Vale osissimo Capi an Gene al F ancisco Mo osini, a 26.
de Iulio del p esen e Año 1687. dia de la Glo iosa San a Ana,
con la o al de o a del Exe ci o O omano de la Mo ea, y la
conquis a de qua o impo an es Plaças, y de odo el dila ado
Gol o de Lepan o, en solo el espacio de ein e y qua o ho as.
Y la o a epo ada po los Exe ci os Impe iales, di igidos de los
Se enissimos E oes, los Duques de Lo ena, y Babie a, el dia
del Es o çado Ma y Español San Lo enzo, jun o à Da da
sob e el Rio D a o. Ambas con ci cuns ancias an admi ables,
que escu ecen à lo mas de lo que has a ao a han con ado las
His o ias mas clasicas, y idedignas de ninguna edad, ò Nacion
… -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, En la Imp en a de
An onio Roman, [s.a.: ca. 1687]. – h. 107-112. ; 4º. -- Sign.: S6.
-- Año deducido del ex o. -- A 109/028(22); A 112/044(13); A
112/048(14)
416. P og essos ma a illosos de las a mas impe iales, despues
de la p ime a ic o ia, con o as nue as ci cuns ancias de
aques as, y las demàs no icias gene ales de Eu opa, segun los
a isos que llega on à Za agoza po el Co eo de Flandes,
Sabado à 20 de Se iemb e de 1687. – Se illa, C is óbal López,
1687. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(14)
417. Relacion de la g ande e incompa able i o ia que u ie on
las a mas Impe iales de las O omanas a doze de Agos o del
año p esen e de 1687. Resumida de ca as de odo c edi o, que
ajo el Co eo del No e el sabado passado 20. de Se iemb e.
Publicase el Ma es 23. des e p opio mes. -- [Mad id],
Sebas ián de A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman,
1687]. -- h. 119-124 ; 4º. -- Sign.: V6. -- A 109/028(18)
418. Relacion ex ao dina ia de la ale osa expugnacion del
ue e, que los mo os de A ica a ian le ando en en e del
Cas illo de Las Aluzemas, Execu ada po el Seño Ma qués de
Alconchel, Qua al o de las gale as de spaña. Según ha enido
en ca as de odo c edi o, esc i as de la Gale a Almudena en el
Muelle de Málaga à 14 de Iunio 1687. Publicada el Lunes 23.
de Iunio 1687. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1687. --
284
[4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/028(10) ; A 112/044(5); A
112/044(8)
419. Relacion ex ao dina ia. De los p og essos de las A mas
Ch is ianas con a Tu cos, en la Ung ia, y G ecia, que suple à
la de dos de Diziemb e del p esen e año 1687, con b eues
desc ipciones de las p ouincias de T ansil ania, Escla onia, y
Rascia, es au adas à la obediencia del Seño Empe ado , pa a
mejo in eligencia de su g ande impo ancia, y calidad; y de la
Ciudad, y P incipado de A enas, ocupado de las A mas de la
Se enissima Republica de Venecia: con algunas
pa icula idades aun no publicadas de los mesmos sucessos. Y
na ca a cu iosissima, esc i a de el campo sob e Cas elno o
po un Ca alle o, que mili ò en el Assedio y expugnacion de
aquella plaza. Publicada el Ma es 9. de Diziemb e. -- [Mad id],
Sebas ián de A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman,
1687. -- 6 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 109/028(28)
420. Relacion ex ao dina ia del bloqueo, y endicion de la
ciudad de Ag ia, y de sus ele an issimas consequencias.
T aducida de la que emi ie on de la Co e Impe ial. Publicada
el Sabado 7. de Feb e o. -- [Mad id], Po Sebas ian
A menda iz, [1687]. -- 6 h. 4º. -- Sign.: A6. -- A 109/025(12)
421. Relacion his o ica del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Ma es 14. de Ene o. --[Mad id], Sebas ián de A mendá iz, En
la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h. 7-12 h. ; 4º. -- Sign.:
B6. -- A 109/028(02).
422. Relacion his o ica Del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a u cos,
o mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Ma es 18 de Feb e o. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, En
la Imp en a de An onio Roman, 1687. – h. 19-24 ; 4º. -- Sign.:
D6. -- A 109/028(03)
423. Relacion his o ica del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a u cos,
285

o mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
ma es 18 de Ma ço. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz,
1687. -- h. 29-34 h. ; 4º. -- Sign.: F6. -- A 109/028(04)
424. Relacion his o ica Del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las l imas ca as de i alia y el No e. Publicada el
Ma es 25 de Ma ço. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz,
1687. -- h. 35-40 ; 4º. -- Sign.: G6. -- A 109/028(05)
425. Relacion his o ica del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a u cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Ma es 8. de Ab il. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1687.
– h. 41-46 ; 4º. -- Sign.: H6. -- A 109/028(06)
426. Relacion his o ica Del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las ul imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Ma es 22 de Ab il. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1687.
-- h. 47-52 ; 4º. -- Sign.: I6. A 109/028(07)
427. Relacion his o ica Del año 1687. Tocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las l imas ca as de I alia, y el No e. Publicadas
el Ma es 20. de Mayo. -- [s.l., s.n.], 1687. -- h. 59-64 ; 4º. --
Sign.: L6. -- A 109/028(08)
428. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e Al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 3. de Iunio. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687]. -- h. 65-
70 ; 4º. -- Sign.: M6. -- A 109/028(09).
429. Relación his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mado de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
286
Publicada el Ma es 17. de Iunio. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h. 71-
76 ; 4º. -- Sign.: N6. -- A 109/027(11).
430. Relacion his o ica del Año M.DC.LXXXVII. Tocan e Al
es ado, sucessos y p og essos de la Liga sag ada con a
Tu cos. Fo mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 1. de Iulio. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1687. -- h. 77-82 ; 4º. -- Sign.: O6. -- A
109/028(12)
431. Relacion his o ica del año MDCLXXXVII. Tocan e al es ado,
sucessos y p og essos de la Liga sag ada con a u cos
o mada de las ul imas Ca as de I alia y el no e. Publicada el
Ma es 15. de Iulio. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1687.
-- h. 83-88 ; 4º. -- Sign.: P6. -- A 109/028(14)
432. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 29 de Iulio. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h. 88-
93 ; 4º. -- Sign.: Q6. -- A 109/028(16)
433. Relacion his o ica del año 1687 ocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las ul imas ca as del I alia, y el No e. Publicada el
Jue es 7 de Agos o. – Se illa, po Juan F ancisco de Blas,
1687. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/044(11); A 112/048(11)
434. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e Al
es ado, sucessos, y p og esos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 12 de Agos o. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h. 94-
99 ; 4º. -- Sign.: R6. -- A 109/028(17)
287
435. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 26. de Agos o. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h. 100-
105 ; 4º. -- Sign.: R6. -- A 109/028(20)
436. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e Al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 7. de Oc ub e. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h. 125-
130 ; 4º. -- Sign.: X6. -- A 109/028(23).
437. Relacion his o ica del año de 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las l imas ca as de I alia, y el No e. Publicada en
Se illa, Sabado 18. de Oc ub e de 1687. -- Se illa, C is óbal
López, 1687. -- [4] h.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 111/009(19); A
112/044(15); A 112/048(14 bis)
438. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 21. de Oc ub e. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h.
131-136 ; 4º. -- Sign.: Y6. -- A 109/028(24).
439. Relacion his o ica del año de 1687 ocan e al es ado,
sucessos, y p og essos de la liga sag ada con a u cos.
Fo mada de las l imas ca as de I alia, y el No e. Publicada
mie coles 29 de oc ub e. -- Se illa : C is óbal López, 1687. -- [4]
h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(16)
440. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 4. de No iemb e. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1687]. -- h. 137-142 ; 4º. -- Sign.: Z6. -- A
109/028(24a)
288
441. Relacion his o ica del año de 1687. Tocan e al es ado,
sucessos, y P og essos de la Liga Sag ada con a Tu cos.
Fo mada de las l imas ca as de I alia, y el No e. Publicada el
Vie nes 14 de No iemb e. -- Se illa : C is óbal López, 1687. --
[6] h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 112/044(17). -- A 112/048(15)
442. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 18. de No iemb e. -- [Mad id], Sebas ián
de A mendá iz, En la Imp en a de An onio Roman, 1687. -- h.
143-148 ; 4º. -- Sign.: 2A6. -- A 109/028(25); A 112/044(18)
443. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og essos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 2. de Diziemb e. -- [s.l., s.n.], 1687. -- h.
149-154 ; 4º. -- Sign.: 2B6. -- A 109/028(27); A 112/044(18 bis)
444. Relacion his o ica del año M.DC.LXXXVII. Tocan e al
es ado, sucessos, y p og esos de la Liga sag ada con a
u cos, o mada de las ul imas Ca as de I alia, y el No e.
Publicada el Ma es 16. de Diziemb e. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1687. -- h. 155-160 ; 4º. -- Sign.: 2C6. --. A
109/028(29).
445. Relacion e dade a, de las i o ias Que han enido las
A mas de Mosco ia con a Tu cos, Y i o ia ob enida po la
A mada de F ancia con a los Mo os de A gel. Y o a i o ia que
ubie on las Gale as del seño Duque de Flo encia, ambien
con a Mo os. Es e año de 1687. – Cádiz, Ba olomé Núñez de
Cas o, [s.a.: ca. 1687]. -- [2] h. ; 4º. – Año deducido del ex o. -
- A 112/044(10)
446. Zena ola, Gio anni P. Relacion dis in a de odas las
ci cuns ancias mas no ables, ocu idas en la co onacion del
Augus o, y Se enissimo Rey Jose P ime o, A chiduque de
Aus ia, y Rey XXXXVI del Pode osissimo Reyno de Vng ia, y
289
go e nado po el Se askie (ò Capi an Gene al) A ap-Bajà,
jun o a la Villa de Pa okin. Publicase en es a Ciudad el Ma es
1 de No iemb e … -- Se illa, Tomás López de Ha o, [s.a.: ca.
1689]. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/048(26)
479. Dis in a elacion de la ic o ia, que ha enido el Exe ci o
Impe ial, go e nado po el Se enissimo P incipe Luys de
Baden, con a el de los Tu cos, en e el Rio Mo a a, y Nissa. Y
assimesmo, del es ado en que se hallan los Exe ci os
Impe iales en las pa es del Rin, y los Venecianos en la Mo ea;
enida à Ba celona à 23. de Se iemb e de 1689. po
Ex ao dina io despachado po su Mages ad Impe ial al Rey
nues o Seño Ca los Segundo (que Dios gua de) ... --
Za agoza, He ede os de Diego Do me , 1689. -- [2] h. ; 4º. -- A
109/025(16)
480. Gaze a gene al de Eu opa, enida â Za agoça po el Co eo
de Flandes, Sabado à 11 de Junio de 1689. – Se illa, Juan
An onio Ta azona, 1689. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/044(34 bis).
481. No icias cie as del campo de llenas sob e Camp-Redon,
pa icipadas à su Mages ad (Dios le Gua de) con exp esso po
el Excel.mo Seño Duque de Villa-He mosa, Vi ey, y Capi an
Gene al del P incipado de Ca aluña. Su echa à 27. de Agos o
de 1689. -- Za agoza, Pascual Bueno, 1689. -- [4] h. 4º. --
Sign.: A4. -- A 109/025(21)
482. No icias ex ao dina ias de A ica, y España, publicadas el
Ma es à 13 de Se iemb e 1689. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1689. -- p. 191-202 ; 4º. -- Sign.: Q6. -- A
112/045(21)
483. No icias ex ao dina ias de Cadiz, Lisboa y Ca aluña.
Publicadas el Ma es 19 de Julio 1689. – Mad id, Sebas ián de
A mendá iz, en la Imp en a de An onio Roman, 1689 -- p. 73-84
; 4º. -- Sign.: G6. -- A 112/044(36) ; A 112/048(25)
296

484. No icias ex ao dina ias de Ca aluña, y Roma. Publicadas à
5 de Iulio 1689. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1689. --
p. 49-60 ; 4º. -- Sign.: E6. -- A 112/048(23).
485. No icias ex ao dina ias de di e en es pa es, adqui idas
desde la semana passada, y publicadas a diez de Agos o de
1689. -- Se illa, Tomás López de Ha o, [s.a.: ca. 1689]. -- [4] h.
; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(37) ; A 112/045(16)
486. No icias ex ao dina ias de di e en es pa es adqui idas
desde la semana passada, y publicadas à dos de Agos o 1689.
-- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, en la imp en a de An onio
Roman, 1689. -- p. 97-108 ; 4º. -- Sign.: I6. -- A 112/045(14).
487. No icias ex ao dina ias de Tu quia, Mosco ia, y España,
publicadas Ma es à 30 de Agos o 1689. -- [Mad id], Sebas ián
de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Roman, 1689. -- p.
135-136 [i. e. 146] ; 4º. -- Sign. : N6. -- A 112/044(38).
488. No icias ex ao dina ias del Le an amien o del Assedio
pues o po los mo os á la Plaza de Melilla, Cuyas
pa icula idades se agua dan co[n] p ime a ocasion Y Del
l imo conside able soco o in oducido en la plaza de
Ala ache, Po disposicion y o den del Excelen issimo Seño
Conde de Aguila , Capi an Gene al de la A mada del Ma
Oceano, y Cos as de Andalucia : lo qual execu ò el Gene al D.
Nicolas de G ego io : Con o os auisos e a dados de los
empo ales, as a es a l ima ocasion ... Publicadas el ma es 8
de no iemb e 1689. -- Mad id, Sebas ián de A mendá iz, en la
Imp en a de An onio Roman, 1689. – p. 177-180 [i.e.177-186].
4º. -- Sign.: Z6. -- A 110/073(11).
489. No icias ex ao dina ias del No e de 26 de Ma ço, Viena 3
de Ma ço de 1689. -- San Sebas ián, hallanse en casa de
Ped o de Hua e, 1689. -- p. 33-36 ; 4º. -- Sign.: 2I2. -- A
112/045(04)
297
490. No icias ex ao dina ias del No e, de 2 de Julio de Viena 9
de Junio de 1689. -- San Sebas ián, hallansse en casa de
Ped o de Hua e, jun o à S. Vicen e, 1689. -- p. 81-84 ; 4º. --
Sign.: 2V2. -- A 112/045(10).
491. No icias ex ao dina ias del No e, y España, publicadas
Mie coles 24 de Agos o de 1689. -- Se illa, Tomás López de
Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(18).
492. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de I alia, Ma es à p ime o; Y po el de Flandes, Sabado
à 5 de Ma zo de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 41-44 ;
4º. -- Sign.: L2. -- A 112/044(31 bis b) ; A 112/045(5)
493. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes. Sabado à 12 de ma zo de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 45-48 ; 4º. -- Sign.: M2. -- A
112/044(31 bis c) ; A 112/045(5 bis).
494. No icias gene ales de Eu opa, nidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado à 19 de Ma zo de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 49-52 ; 4º. -- Sign.: N2. -- A
112/044(31 bis d); A 112/045(5 bis b); A 112/048(21).
495. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado a 26 de ma zo de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 53-56 ; 4º. -- Sign.: O2. -- A
112/044(31 bis e); A 112/045(5 bis c).
496. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de I alia, ma es à 29 de ma zo, y po el de Flandes,
Sabado a 2 de Ab il de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 57-
60 ; 4º. -- Sign.: P2. -- A 112/044(31 bis ); A 112/045(07).
497. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de I alia Lunes à 11, y po el de Flandes Sabado a 16
298
de Ab il de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 65-68 ; 4º. --
Sign.: R2. -- A 112/045(07 bis)
498. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes Sabado 23. Y po el de I alia Lunes à 25 de
Ab il de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 69-72 ; 4º. --
Sign.: S2. -- A 112/045(07 bis c).
499. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, sabado 30 de Ab il de 1689. -- Za agoza :
[s.n.], 1689. -- p. 73-76 ; 4º. -- Sign.: T2. -- A 112/045(07 bis d)
500. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes Sabado à 7, y po el de I alia Domingo à 8
de mayo de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 77-80 ; 4º. --
Sign.: V2. -- A 112/045(7 bis e)
501. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po la
ia sec e a de Flandes, sabado â 14 de Mayo de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 81-84 ; 4º. -- Sign.: X2. -- A
112/044(32) ; A 112/045(8).
502. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo e assado de Flandes Sabado à 21, y po el O dina io
de I alia Domingo à 22 de Mayo de 1689. -- Za agoza : [s.n.],
1689. -- p. 85-88 ; 4º. -- Sign.: Y2. -- A 112/045(09).
503. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado à 28 de mayo de 1689. -- Za agoza
: [s.n.], 1689. -- p 89-92 ; 4º. -- Sign.: Z2. -- A 112/045(09 bis)
504. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po los
Co eos de Flandes, è I alia, Sabado á 4 de Iunio de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 93-96 ; 4º. -- Sign.: 2a2. -- A
112/044(34); A 112/045(9 bis b).
299
505. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado á 11 de Iunio de 1689. -- Za agoza
: [s.n.], 1689. -- p. 97-100 ; 4º. -- Sign.: 2b2. -- A 112/045(11)
506. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po los
Co eos de Flandes, è I alia, Sabado á 18 de Iunio de 1689. –
Za agoza, [s.n.], 1689. -- p. 101-104 ; 4º. -- Sign.: 2c2. -- A
112/045(11 bis)
507. No icias gene ales de Eu opa, enidas à Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado à 9 de Iulio de 1689. – Za agoza,
[s.n.], 1689. -- p. 113-116 ; 4º. -- Sign.: 2 2. -- A 112/044(34 bis
b); A 112/045(12 bis); A 112/048(24).
508. No icias gene ales de Eu opa, enidas à Za agoça po el
co eo de Flandes Sabado à 10, y po el de I alia à 11 de
Se iemb e de 1689. -- Za agoza, [s.n.], 1689. -- p. 149-152 ; 4º.
-- Sign. : Pp2. -- A 112/044(39) ; A 112/045(20)
509. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado à 17 de Se iemb e de 1689. --
Za agoça, He ede os de Diego Do me , 1689. -- p. 153-156 ;
4º. -- Sign.: 2q2. -- A 112/044(39 bis); A 112/045(23)
510. No icias gene ales de Eu opa, enidas à Za agoça po los
Co eos O dina ios de Flandes, è I alia, el Sabado à 24 y po
dos Ex ao dina ios de Alemania, y Milan, que llegan Domingo
à 25 de Se iemb e de 1689. -- Za agoza, [s.n.], 1689. -- p. 157-
160 ; 4º. -- Sign.: 2 2. -- A 112/044(41); A 112/045(24)
511. No icias gene ales de Eu opa; con las pa icula es del
endimien o de Moguncia, y Bona, Con i macion, y p osecucion
de la Ba alla de los Impe iales con a Tu cos, y Vic o ia de las
A mas de su Mages ad en Flandes, enidas po el co eo de
allà à Za agoça Sabado à 1 de oc ub e de 1689. – Za agoza,
300
He ede os de Diego Do me , 1689. -- p. 161-168 ; 4º. -- Sign.:
2s4. -- A 112/044(41 bis) ; A 112/045(25).
512. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
co eo de Flandes, Sabado à 8, y po el de I alia Lunes à 10 de
oc ub e de 1689. -- [Za agoza, S.n.], 1689. -- p. 169-172 ; 4º. --
Sign.: 2T2. -- A 112/045(27)
513. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes, Sabado à 15 de Oc ub e de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 173-176 ; 4º. -- Sign.: 2V2. -- A
112/044(43); A 112/045(29).
514. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
co eo de Flandes : sabado à 22 de oc ub e de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 177-180 ; 4º. -- Sign.: 2X2. -- A
112/044(45)
515. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
co eo de I alia, Ma es à 25 y po el de Flandes Sabado à 29
de oc ub e de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 181-184 ;
4º. -- Sign.: 2Y2. -- A 112/045(32) ; A 112/045(32 bis)
516. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
co eo de Flandes Sabado à 5 de oc ub e de 1689. -- Za agoza
: [s.n.], 1689. -- p 185-188 ; 4º. -- Exis e o o es ado de es a ed.
con sig.: Xz2. -- Sign.: 2Z2. -- A 112/045(33); A 112/045(26). En
el ejempla con sign. A 112/045(33), es á achado “Oc ub e” y
en su luga , manusc i o: “Nobiemb e”.
517. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
co eo de Flandes Sabado à 19 de no iemb e de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. p. 293-296 ; 4º. -- Sign.: 3B2. -- A
112/044(47); A 112/045(35).
301

518. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po los
Co eos de I alia Ma es à 22 de No iemb e, y po el de
Flandes Sabado à 26 de 1689. -- Za agoza : [s.n.], 1689. -- p.
297-200 [i.e. 300] ; 4º. -- Sign.: 3C2. -- E o de pag., de p. 297
pasa a 198. -- A 112/045(35 bis)
519. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de I alia, Mie coles a 7 de deziemb e de 1689, sin que
aya llegado aun el Co eo de Flandes po San Sebas ian, ni el
de F ancia po Bayona has a oy [sic] 13 de diziemb e. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- p. 205-208 ; 4º. -- Sign.: 3E2. -- A
112/045(38).
520. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po el
Co eo de I alia Jiue es a 22. y po el de Flandes Sabado a 24.
de Deziemb e [sic] de 1689. – Za agoza, [s.n.], 1689. -- p. 213-
216 ; 4º. -- Sign.: 3G2. -- A 112/045(41)
521. No icias gene ales de Eu opa : enidas a Za agoça po el
Co eo de Flandes : sabado à 31 de deziemb e [sic] de 1689. --
Za agoza : [s.n.], 1689. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A
112/045(42).
522. No icias gene ales de las cosas de Eu opa, segun inie on
con los l imos Co eos, y se publican el Ma es 12 de Julio de
1689. Del no e. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1689. --
p.61-72 p. ; 4º. -- Sign.: F6. --A 112/044(35).
523. No icias gene ales de las cosas de Eu opa, segun inie on
con los l imos Co eos, y se publican el Ma es 19 de Julio de
1689 del No e. -- Se illa, Tomás López de Ha o, 1689. -- [4] h.
; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(13)
524. No icias gene ales de las cosas del No e, que llega on à 16
de mayo, y se publican à 24. – Mad id, Sebas ián de
A mendá iz, en la imp en a de An onio Roman, [s.a.: ca. 1689].
-- 12 p. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 112/044(33).
302
525. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
Ma es à p ime o de No iemb e 1689. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1689. -- p. 262-274 ; 4º. -- Sign.: Y6. -- A
112/044(46)
526. No icias gene ales del No e, è I alia, publicadas el Ma es à
29 de No iemb e 1689. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz,
1689. -- p. 193-204 ; 4º. -- Sign.: 2B6. -- A 112/044(48).
527. No icias nue as, y e dade as desde 9 de Ene o has a 22
de Feb e o de 1689. Publicadas Vie nes 15 de Ab il. Dase
cue[n] a como los de Saxonia han enido dos encue[n] os con
los F anceses, y en el p ime o ma a on 500 y en el segundo
de o a on n ozo de dos mil. -- Se illa : [s.n.], 1689. -- [2] h. ;
4º. -- A 112/045(02)
528. No icias o dina ias del No e, è I alia, publicadas el Ma es à
13 de Diziemb e 1689. – Mad id, Sebas ián de A mendá iz, en
la imp en a de An onio Roman, 1689. -- p. 373-384 ; 4º. --
Sign.: 2C6. -- A 112/044(48 bis)
529. No icias o dina ias del No e, è I alia : publicadas mie coles
21 de diziemb e de 1689. -- Se illa, Tomás López de Ha o,
1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(40).
530. No icias o dina ias del No e, è I alia, publicadas el Ma es à
27 de Diziemb e de 1689. -- Mad id, Sebas ián de A mendá iz,
en la imp en a de An onio Roman, 1689. -- p. 385-396 ; 4º. --
Sign. : 2D6. -- A 112/044(48 bis b).
531. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas
Jue es 4 de Agos o de 1689. -- Se illa, Tomás López de Ha o,
1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(15)
303
532. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas a
18 de Agos o de 1689. -- Se illa, Tomás López de Ha o, 1689.
-- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(17)
533. No icias o dina ias del No e, I alia y España, publicadas
Jue es 1 de Se iemb e de 1689. -- Se illa, Tomás López de
Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(19).
534. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas
Mie coles 14 de se iemb e de 1689. -- Se illa, Tomás López de
Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(22)
535. No icias o dina ias del No e, I alia y España, segun la se ie
de los Co eos ; pe o ex ao dina ias en la calidad, y
consequencias. Publicadas el Ma es 11 de Oc ub e de 1689. --
Se illa, Tomás López de Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -
- A 112/044(42) ; A 112/044(44); A 112/045(28)
536. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
Mie coles 24 de Oc ub e de 1689. -- Se illa, Tomás López de
Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(31)
537. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas
Mie coles 9 de No iemb e de 1689. -- Se illa, Tomás López de
Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(34).
538. No icias o dina ias del No e, I alia, y Le an e : publicadas
el mie coles 23 de No iemb e de 1689. -- Se illa, Tomás López
de Ha o, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(37).
539. No icias p incipales, y e dade as Desde 22 de No iemb e
has a 6 de Diziemb e de 1689. -- San Sebas ián , Be na do de
Hua e y F ancisca de Aculodi, 1689. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: A2. --
A 112/045(36).
304
540. No icias p incipales y e dade as Desde 15 has a 29 de
Ma ço 1689. – B uselas, Ped o de Cleyn, 1689. -- 4 p. ; 4º. --
Sign.: F2. -- A 112/045(06).
541. Papel sedicioso con i ulo de O denanza, que el duque de
Noalles, Gene al del Exe ci o de F ancia, embiò à p ime o de
Mayo del año p esen e de 1689. à di e en es Luga es abie os
del P incipado de Ca aluña, de pa e del Rey de F ancia . Y
Re lecciones [sic] His o icas, Poli icas, y Mo ales, hechas sob e
el p opio Papel po un A ec o à la Nobilissima, Lealissima y
Vale osisima Nacion Ca alana. -- [S.l, s.n., s.a.: ca. 1689]. -- 20
p. 4º. -- Sign.: A10. -- Año deducido del ex o. -- A 109/025(24d)
542. Pe ez, Domingo (O.P.). Co o indicio, que del g an
sen imien o con que celeb ò la muy Noble, y Leal Ciudad de
T uxillo la emp ana mue e de nues a Se enissima, y Augus a
Reyna Doña Ma ia Luisa O liens y Bo bon, Diò el dia ein e y
seis de Ma ço, ispe a de los ein e y sie e años de su
Mages ad. El Re e endissimo Pad e F ay Domingo Pe ez … --
Mad id, Roque Rico de Mi anda, 1689. -- [6], 18 h. ; 4º. -- Sign.:
A-F4. -- A 111/062(04)
543. Razones que obliga on al Rey de Ingla e a a Re i a se de
Roches e : esc i as de su p opia mano, y publicadas po su
o den. -- Za agoza, [s.n.], 1689. -- [4] h. 4º. -- Sign.: A4. -- A
109/025(27)
544. Razones que obliga on al Rey de Ingla e a à Re i a se de
Roches e . Esc i as de su p opia y publicadas po su o den. --
Se illa, Tomás López de Ha o, [s.a.: ca. 1689]. -- 4 h. 4º. --
Sign.: A4. -- Año deducido del ex o. -- A 109/025(04); A
111/009(20)
545. Relacion de la ul ima en e medad, y mue e de Nues o
San issimo Pad e Inocencio Onzeno, Pon i ice Maximo.
Copiada, No sin copiosas lag imas de la que o as an as de
sang e ha enido esc i a de Roma. B e e, aunque con animo
ocioso de esumi al dolo de la pe dida ines imable, que odo
el O be ha hecho de no de los Mayo es Pon i ices, que ha
enido la Iglesia de Dios, desde el Glo ioso San Ped o, has a la
305
582. No icias o dina ias Del No e, è I alia, publicadas Ma es à 7
de Ma ço 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p. 75-58 [i.e. 85] ; 4º. --
Sign.: G6. -- A 112/045(46 bis c)
583. No icias o dina ias del No e, è I alia, publicadas Ma es à
21 de Ma ço 1690. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1690.
-- p. 87-98 ; 4º. -- Sign.: I6. -- A 112/045(46 bis e)
584. No icias o dina ias del No e, I alia, A ica, y España, con la
no icia mas plausible de odas, del dichosissimo a ibo de la
Reyna nues a Seño a al Pue o del Fe ol en Galicia à 26 del
passado. Publicadas à 4 de Ab il 1690. -- [Mad id], Sebas ián
de A mendá iz, 1690 -- p. 99-110 ; 4º. -- Sign.: K6. -- A
112/045(48).
585. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas
Ma es à 18 de Ab il 1690. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1690. -- p. 111-122 ; 4º. -- Sign.: L6. -- A
112/045(50).
586. No icias o dina ias del No e, I alia, Le an e, y España,
publicadas Ma es à 2 de Mayo de 1690. – Mad id, Sebas ián
de A mendá iz, en la imp en a de An onio Roman, 1690. -- p.
135-145, [1] p. ; 4º. -- Sign.: N6. -- A 112/045(52)
587. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas
Ma es à 16 de Mayo de 1690. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1690. -- p. 159-170 ; 4º. -- Sign.: P6. --A
112/045(56)
588. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas
Ma es à 6 de Iunio de 1690. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1690. -- p. 183-194 ; 4º. -- Sign.: R6. -- A
112/045(58).
312

589. No icias o dina ias del No e, I alia, y España pblicadas [sic]
mie coles 14 de Junio de 1690. -- Se illa, Tomás López de
Ha o, 1690. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(60)
590. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
Ma es à 27 de Junio de 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p. 207-218
; 4º. -- Sign.: T6. -- A 112/045(62)
591. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
Ma es à 11 de Julio de 1690. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, 1690. -- p. 219-230 ; 4º. -- Sign.: V6. -- A
112/045(64).
592. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
lunes à 24 de iulio de 1690. – Mad id, Sebas ián de
A mendá iz, en la imp en a de An onio Roman, 1690. -- p. 231-
241, [1] p. ; 4º. -- Sign.: X6. -- A 112/045(66).
593. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
Ma es à 8 de Agos o de 1690. -- [S.l., s. n.], 1690. -- p. 227-
288 ; 4º. -- Sign. : Aa6. -- A 112/045(70 bis).
594. No icias o dina ias del No e, è I alia. Publicadas el Ma es
24 de agos o de 1690. -- [Mad id], Imp en a de Ba na do de
Villa-Diego, ... : endense en la ienda de And ès Blanco…,
1690. -- 12 p. ; 4º. -- Sign.: G6. -- A 112/045(78)
595. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
ma es à 5 de Sep iemb e de 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p.
337-348 ; 4º. -- Sign.: 2F6. -- A 112/045(73)
596. No icias o dina ias Del No e, y España, publicadas el
Ma es à 31 de oc ub e de 1690. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, en la imp en a de An onio Roman, 1690. -- p. 349-
360 ; 4º. -- Sign.: 2G6. -- A 112/045(79).
313
597. No icias o dina ias de I alia, publicadas el Ma es sie e de
No iemb e 1690. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, en la
imp en a de An onio Roman, 1690. -- p. 361-171 [i.e. 371] ; 4º. -
- Sign.: 2H6. -- A 112/045(79 bis)
598. No icias o dina ias del No e, I alia, y España, publicadas el
Ma es 21 de No iemb e de 1690. -- [Mad id], Sebas ián de
A mendá iz, en la imp en a de An onio Roman, 1690. -- p. 331-
342 ; 4º. -- Sign.: 2I6. -- A 112/045(79 bis c)
599. No icias o dina ias del No e, y I alia, publicadas el Ma es
19 de Diziemb e de 1690. – Mad id, Sebas ián de A mendá iz,
en la imp en a de An onio Roman, 1690. -- p. 357-366, [2] p. ;
4º. -- Sign.: 2L6. -- A 112/045(79 bis d).
600. No icias p incipales y e dade as. Desde 20 de Deziemb e
[sic] 1689 has a 3 de Ene o 1690. – B uselas, Ped o de Cleyn,
1690. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/045(39).
601. No icias p incipales y e dade as. Desde 3. has a 17. de
ene o 1690. – B uselas, Ped o de Cleyn, 1690. -- 4 p. ; 4º. --
Sign.: B2. -- A 112/045(45).
602. No icias p incipales y e dade as. Desde 18 de Julio has a
1 de Agos o 1690. – B uselas, Ped o de Cleyn, 1690. -- 4 p. ;
4º. -- Sign.: P2. -- A 112/045(67)
603. No icias e dade as del No e, I alia, y España, publicadas
Vie nes 28 de ab il de 1690. Dase cuen a de la en ega de
Canisa, y de las g andes ies as, y egozijos, que se han hecho
en los Pue os de España à la en ada de la Reyna nues a
seño a (que Dios gua de). -- Se illa, Tomás López de Ha o,
1690. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/048(28)
314
604. No icias e dade as, enidas â Ba celona con na Faluca
Geno esa, que se de u o diez dias en Nissa de F ancia : â 18
de Iunio de 1690. Y con i madas con o a, en que iene Co eo
exp esso del Go e nado de Milàn, que passa â Mad id. --
Ba celona ; y ao a Za agoza : [s.n.], 1690. -- [2] h. ; 4º. -- A
112/045(61)
605. Pa icula idades que as a el dia 9 de mayo 1690 se han
sabido en es a ca olica co e : (y no cupie on en las No icias
o dina ias de 2 des e p opio mes) de la es au acion de la
g ande plaza de Canisa del pode de los u cos. Su si uacion, è
impo an ia [sic]. Ano aciones de como se pe diò el año 1600 y
se in en ò embalde bol e la à gana el año siguien e 1601.
Publicadas Ma es 9 de Mayo de 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p.
147-158 ; 4º. -- Sign.: O6. -- A 112/045(54)
606. Relacion de lo mas essencial, y cie o, que en es a ca olica
co e se ha sabido del iage de Nues a Augus a Reyna Doña
Ma ia-Ana Pala ina del Rhin, Ba ie a, y Neubu g, Desde las
solemnes en egas de su Mages ad has a su llegada a la
Co uña. Con los es ejos, y demons aciones de obsequio, y
amo que se le hizie on, su ecibimien o en las Ciudades de
Be anços, y la Co uña, y en el camino. Publicada Ma es 25. de
Ab il 1690. -- [Mad id], Sebas ián de A mendá iz, 1690. p. 123-
134 4º. -- Sign.: M6. -- A 109/025(29)
607. Relacion del comba e, sucedido el ie nes diez y ocho de
agos o, en e el exe ci o, compues o de las ue ças de Milàn, y
Piamon e, en se icio, y al mando de S. A. Real el seño Duque
de Saboya, y el de F ancia, go e nado po el Gene al Monsieu
Ca ina : iene con ca as del mesmo exe ci o de Piamon e ... :
publicase el ma es 26 de se iemb e 1690. – Mad id, Ba na do
de Villa-Diego, ... : endense en la ienda de And ès Blanco,
1690. -- p. 25-36 ; 4º. -- Sign.: C6. -- A 112/048(30 bis)
608. Relacion pun ual del comba e acon ecido à 30 de Iunio, y
p ime o de Iulio del Año p esen e 1690 en e los exe ci os de
Olanda, y F ancia en el campo de Flo a, en e B usselas, y
Namu ; en que la Ve dad sin eplica, desci a la pa e
incompa ablemen e mayo de Glo ia, que des e sucesso cupo
à los menos a o ecidos de la Fo una, y ambien la menos
pe dida. Publicada Ma es 25 de Iulio 1690. – Mad id,
315
Sebas ián A menda iz, en la imp. de An onio Roman, 1690. --
p. 243-254 ; 4º. -- Sign.: y6. -- A 112/045(69)
609. Relaciones Fo madas con la exac i ud possible, y con
ma e iales de en e o c edi o, del comba e ma i imo, Dado à 10
de Iulio del año p esen e 1690 en e las A madas Ingla e a, y
Olanda, y la de F ancia. Y de la i o ia insigne Repo ada à 11
del p opio mes de Iulio po el Rey de la G an B e aña, con a
anceses den I landa. Publicanse à 29 de Agos o, pa a
desengañoi de lo que F anceses han es o çado al e a en su
en aja la e dad des os sucessos. -- [Mad id], Sebas ian de
A menda i, [s.a.: ca. 1690]. -- p. 325-336 ; 4º. -- Año deducido
del ex o. -- Sign.: 2E6. -- A 112/045(72)
610. Seño mío, no edad le causa à à . md. el è , que Las
Gaze as no salen po mi mano …. Mad id, Sebas ián de
A mendá iz, 1690. [2] h. ; 4º. A 109/025(30 bis).
611. Te ce a no icia dia ia, en que se p osigue la Real jo nada
de la Reyna nues a seño a Doña Ma ia-Ana de Babie a y
Neobu g, Dignissima Esposa del Rey nues o seño D. Ca los
Segundo (que Dios gua de) desde Sabado 8. de ab il, que
quedò su Mages ad en la Co uña, has a Mie coles 19. de dicho
Mes, que saliè con su Real Familia de la Ciudad de San iago,
despues de a e cumplido su Rome ia, y Real De ocion.
O enda y Limosna que su Mages ad dexò en el Templo del
Glo ioso Apos ol. Con o as Pa icula idades, que con ienen las
mas ecien es Ca as. Publicada Ma es 25. de Ab il de 1690. --
[s.l., s.n.], 1690. -- 8 p.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/025(30)
1691
612. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es 21 de Agos o de 1691. – Mad id,
Sebas ián de A mendá iz, 1691. – p. 305-216 [i.e. 316]. – Sign.:
2F6. – A 064(285)/002(12).
613. Relacion enida a Ba celona, de la ic o ia memo able que,
en el Ma Neg o ha conseguido el P incipe Cosaco, con a
Tu cos, y Ta a os, y del sang ien o Comba e que po ma , y
316
ie a ha sucedido, con mue e de mas de eyn e mil in ieles, y
con la p essa de cinco Na ios, ca gados de municion de
gue a, con cien o y eyn e piezas de Cañon. Añadense las
no icias de los P og essos de Saboya. -- Za agoza, [s.n.], 1691.
-- [4] p. 4º. -- A 109/025(05)
1692
614. No icias o dina ias del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es quinze de ab il de 1692. – Mad id,
Sebas ián de A mendá iz, en la imp en a de An onio Roman,
1692. -- p. 169-180 ; 4º. -- Sign.: P6. -- A 112/048(31).
615. No icias o dina ias del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es diez y seis de Sep iemb e de 1692. –
Mad id, Sebas ián de A mendá iz, en la imp en a de An onio
Romàn, 1692. -- p. 381-362 [i.e. 392] ; 4º. -- Sign.: 2Ñ6. -- A
112/048(32).
1693
616. No icias o dina ias del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es 13 de Oc ub e de 1693. – Mad id,
Sebas ián de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román,
1693. – p. 519-530. – Sign.: Ss6. – A 064(285)/002(01)
1694
617. No icias gene ales de Eu opa, publicadas en Za agoça
Ma es 15 de Iunio de 1694. -- Za agoza : José Mola, 1694. --
[2] h. ; 4º. -- A 112/048(33)
618. No icias gene ales de Eu opa, publicadas en Za agoça
lunes 2 de Agos o de 1694. – Za agoza, José Mola, 1694. -- [2]
h. ; 4º. -- A 112/048(33bis)
619. No icias o dina ias del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Lunes 20. de Sep iemb e de 1694. -- Mad id,
317

Vicen e de A menda iz, en la Imp en a de An onio Romàn,
1694. -- p. 421-432 ; 4º. -- Sign.: 2N6. -- A 111/009(22); A
112/048(34)
620. San iago Zamo ano, Felipe. Romance e dade o, donde se
decla a el singula , inaudi o, y es upendo p odigio, que la
Mages ad de Dios ob ò en la milag osa Imagen de su glo ioso
sie o de San Nicolàs de Tolen ino, ene ada en el sag ado
Con en o del Seño San Agus in de la Villa de Cazalla, pa a
e o iza à los Fieles à la de ocion. -- G anada, à cos a de
Don Ped o Mon-Real, 1694. -- [6] p.; 4º. A 111/014(03)
1695
621. Gaze illa ex ao dina ia, de los sucessos de Ca aluña. --
Za agoza, Jayme Magallon, 1695. -- [2] h.; 4º. -- A 109/025(23)
622. No icias gene ales de Eu opa, enidas a Za agoça po
di e en es pa es, y publicadas en ella oy Ma es 9 de Agos o. –
Za agoza, Jaime Magallon, 1695. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/048(35)
623. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es onze de Ene o de 1695. – Mad id, Vicen e
de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román, 1695. – 12
p.; 4º. – Sign.: A6. – A 064(285)/002(14).
624. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es diez y ocho de Ene o de 1695. – Mad id,
Vicen e de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román,
1695. – p. 13-22, [1] h.; 4º. – Sign.: B6. – A 064(285)/002(14).
625. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es diez de Mayo de 1695. – Mad id, Vicen e
de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román, 1695. – p.
193-204; 4º. – Sign.: R6. – A 064(285)/002(18).
318
626. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es ein e y qua o de Mayo de 1695. –
Mad id, Vicen e de A mendá iz, en la Imp en a de An onio
Román, 1695. – p. 217-228; 4º. – Sign.: T6. – A
064(285)/002(19).
627. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es ein a y no de Mayo de 1695. – Mad id,
Vicen e de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román,
1695. – p. 229-240; 4º. – Sign.: V6. – A 064(285)/002(20).
628. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es sie e de Junio de 1695. – Mad id, Vicen e
de A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román, 1695. – p.
241-252; 4º. – Sign.: X6. – A 064(285)/002(22).
629. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es ca o ze de Junio de 1695. – Mad id,
Vicen e de A mendá iz, 1695. – p. 253-264; 4º. – Sign.: Y6. – A
064(285)/002(23).
630. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es ein e y no de Junio de 1695. – [Sl., s.n.],
1695. – p. 265-276; 4º. – Sign.: Z6. – A 064(285)/002(23).
631. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es ein e y ocho de Junio de 1695. – Mad id,
Vicen e A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román, 1695. –
p. 277-288; 4º. – Sign.: 2A6. – A 064(285)/002(26)
632. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es cinco de Julio de 1695. – Mad id, Vicen e
A mendá iz, 1695. – p. 289-300 4º. – Sign.: 2B6. – A
064(285)/002(27)
319
633. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es doze de Julio de 1695. – Mad id, Vicen e
A mendá iz, 1695. – p. 301-312; 4º. – Sign.: 2C6. – A
064(285)/002(28)
634. No icias o dina ias Del No e, I alia, España, y o as pa es,
publicadas el Ma es diez y nue e de Julio de 1695. – [S.l.,
s.n.], 1695. – p. 313-324; 4º. – Sign.: 2D6. – A
064(285)/002(29) (Mú ilo)
635. Relacion ex ao dina ia de la ic o ia que han log ado
nues as A mas en el P incipado de Ca aluña sob e Cas el olli .
Publicada el Sabado 4 de Juno de 1695. – Mad id, Vicen e de
A mendá iz, en la Imp en a de An onio Román, 1696. – 6 p., [1]
h.; 4º. – Sign.: A4. – A 064(285)/002(21)
636. Relacion y gaze a gene al de la sang ien a ba alla, que ha
a ido en Ca aluña, y la ic o ia que consiguie on las a mas
Ca olicas de nues o g an Mona ca Ca los Segundo que Dios
gua de con a las del Rey de F ancia, co[n]seguida po los
Ca alanes, y Miquele es, jun amen e con la p essa de los
Na ios que ap esò la A mada de Ingla e a y Olanda en la
Canal de Ingla e a, con la no icia de Mequinez, y del ci io de
Zeu a, que han enido aho a nue amen e, publicada Jue es 28
de Ab il desde p esen e año. Ba celona à 7 de Ab il de 1695. –
Se illa, [s.n.], 1695. – [2] h.; 4º. – A 064(285)/002(16).
637. Ue dade a elacion en que se decla a, como el Rey de
F ancia solici a las pazes, po medio de su Bea i ud, y del
Embaxado que ha embiado á el Empe ado de Alemania,
allanandose a en ega odas las Ciudades, y Luga es, que
has a aquí ha ganado: ambien se dà cuen a del nume o de los
Na ios que salie on de la Ciudad de Cadiz, de Ingla e a, y
Holanda, à bon ea las Cos as de F ancia. Y no icias
pa icula es de lo sucedido l imamen e en la Plaza de Zeu a. –
Se illa, [s.n.], 1695. – [2] h.; 4º. – Sign.: A2. – A
064(285)/002(17)
638. Zúñiga y Guzmán, Bal asa de, ma qués de Vale o. Copia
de ca a, esc i a po el Excelen issimo seño Ma quès de
320
Vale o, Vi ey, y Capi an Gene al del Reyno de Na a a, al Rey
N. S. en 17. de Mayo de 1695. en que dà cuen a a S. M. en
consequencia de su Real o den, de a e quemado passadas
de 300. casas que ocupa an F anceses en los Mon es de
Alduye, Te i o io de dicho Reyno, de quien pa e se halla an
ab icadas de pied a, y las es an es de made a, sin o as
muchas de la segunda calidad, que po se muy pequeñas no
se haze mencion … -- Za agoza, Jaime Magallon, 1695. -- [2]
h. ; 4º. -- A 109/025(09)
1696
639. González de Ba cia Ca ballado y Zúñiga, And és. En la
mue e de la mayo eyna del o be, nie a de Ca los V,
Fe dinando I y Maximiliano II, hija de Fe dinando II, he mana
de Fe dinando III y Leopoldo I Reyes de Romanos, y
Empe ado es de Alemania. Esposa del Maximo, Fo issimo, y
G ande Don Felipe IIII. Mad e de el Deseado, Religioso, y
Fue e Don Ca los II (que Dios gua de). Doña Ma iana de
Aus ia, Reyna de España, y Empe a iz de las Indias. Oc a as
que dedica a la Exc.ma Seño a Doña Ca alina de Ha o,
Guzman, En iquez de Cab e a, Ma quesa del Ca pio, y de
Eliche, Condesa, Duquesa de Oliua es, Duquesa de Mon o o,
&c. Don Ga cia Azna Belez S. -- [S.l. : s.n., s.a.: ca. 1696]. --
[12] h. ; 4º. -- Ga cía Azna Belez es seud. de And és González
de Ba cia Ca ballado y Zúñiga (Roge s-Lapuen e). -- Año
deducido del ex o. -- Sign.: A-C4. -- A 112/015(17)
640. Me cu io eloz, y e idico de los sucessos, y no icias mas
p incipales, y Gene ales de Eu opa, po medio del Co eo de
Flandes, que llegò à es a Ciudad de Za agoça el Sabado à 10
de No iemb e des e año de 1696, y publicadas, oy Ma es à 13
de No iemb e de dicho año. – Za agoza, Domingo Gascon,
1696. -- [2] h. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/048(36).
641. Relacion de la in encion del cue po del G an Pad e, y
doc o de la Iglesia San Agus in. -- Se illa, [s.n.], 1696. -- [2] h.;
4º. -- A 111/014(02)
1697
321
s.n., s.a.: ca. 1703]. -- 16 p.; 4º. -- Sign.: A8. -- Año deducido
del ex o. -- A 109/039(07)
676. La Malicia desci ada, y el engaño mani ies o po el ibunal
de la azón en la Sala de Jus icia. Con Licencia de la Leal ad,
en A enas, Año de la Fundacion de España po Tubal 3885. --
[S.l., s.n., s.a.: ca. 1703]. -- 18 p.; 4º. -- Sign.: A9. -- Año
deducido del ex o. Aguila Piñal, IX, 3596 dice que es sá i a
polí ica de los p ime os años del s. XVIII con a el Almi an e de
Cas illa, Juan Tomás En íquez de Cab e a. En p. 1 se ci a el
mani ies o e e en e a la esolución que omó el Almi an e de
Cas illa "... en 13 de sep iemb e del año passado de 1702". -- A
109/039(14); A 109/075(49); A 112/028(22).
677. Molina, F ancisco Isido o. Fies as, que ha hecho la muy
ilus e , y muy leal ciudad de Co do a, con la no icia de a e se
es i uido a su co e N. G ande Mona cha, y seño Don Phelipe
Quin o. Dedicacalas [sic] a el muy ilus e Seseño [sic] D.
F ancisco An onio de Salzedo, y Agui e ... D. F ancisco Isido o
de Molina ... – Có doba, Diego de Val e de y Ley a, y Acisclo
Co ès de Ribe a, 1703. -- [26] h. ; 4º. -- Sign.: A-F4, G2. -- A
112/015(16).
678. P onos ico, sacado de los Reyes de Po ugal, pa a que
quien lo lea, ò oyga, haga el juyzio que se in e i à de los
sucessos passados pa a los p esen es. [S.l., s.n., s.a.: ca.
1703]. [2] h. ; 4º. Sign.: A2. -- A 109/039(08).
679. Relación de la eliz ic o ia, que ha conseguido su Al eza
Elec o al de Ba ie a, con a los Impe iales, ce ca de SKa ding,
en la ezindad de Passau, mandados po el Gene al Conde de
SchilicK, el dia onze de Ma zo de 1703. -- Se illa, Juan
F ancisco de Blas, [s.a.: ca. 1703]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido
del ex o. -- A 110/038(20).
680. Zelo ch is iano, y poli ica desin e esada, que p esen a a la
mages ad del muy al o, y pode oso seño don Ped o II, Rey de
Po ugal Nues o Seño (que Dios gua de) el es ado
eclesias ico del mismo Reyno. -- Lisboa, [s.n.], 1703. -- [2], 9 p.;
4º. -- Sign.: A6. -- A 109/039(06)
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