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Relaciones de sucesos en la Biblioteca de la Universidad de Sevilla [exposición]

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1 Desde mediados del siglo XV un nuevo invento, la imprenta, se extiende por Europa como una mancha de aceite. Su aparición supone una revolución en las formas de producción de libros, pero también de otros textos que van a constituir buena parte del trabajo en los talleres tipográficos. Bajo la etiqueta general de menudencias, papeles o impresos menores se esconde toda una suerte de textos, combinados o no con imágenes, que abarcan temáticas y estilos muy distintos, desde las coplas recitadas y vendidas por ciegos hasta los carteles que anunciaban los actos de la Real Sociedad Filosófica y Médica de Sevilla en el siglo de las Luces, pasando por bulas, almanaques, imágenes, cartillas y formularios. Explicar el significado que tuvieron en la cultura de los siglos modernos, las formas en que circularon y se consumieron, y el porqué de su importancia en el caso concreto de las prensas sevillanas es el objetivo del presente trabajo i . La ciudad de Sevilla fue un nudo de comunicaciones clave en el mundo moderno y al igual que otras ciudades que generaban y consumían noticias contó con numerosas imprentas que publicaron relaciones. A lo largo de tres centurias la ciudad alimentó el interés por la novedad y la curiosidad de un público diverso que consumía un material impreso de bajo costo, al alcance de muchos bolsillos por un cuarto de real. Esta facilidad para colocar en un mercado urbano las noticias era una clave del éxito de estos materiales efímeros, destinados a la lectura, en muchos casos en voz alta, y el comentario en corrillos. El hecho de que muchas de las relaciones sevillanas fueran adaptaciones o copias de otras recibidas desde Zaragoza, Madrid, Roma y otras ciudades es un claro indicador del potencial del consumo local de estos materiales, repetidos y transformados, adaptados al gusto local y con unos textos modificados por razones e intereses editoriales. Esta capacidad de reproducir a gran velocidad las cartas y noticias recibidas por el correo es un indicador de la fortuna de la ciudad para promocionar sus prensas, alimentando de relatos a otras ciudades y a numerosos pueblos en los caminos más transitados. Las relaciones de sucesos, las de contenido más fantástico y fabuloso sobre monstruos, las que daban noticias de fiestas y tantas otras 13 2 circularon también entre buhoneros y vendedores ambulantes que distribuían en una red extensa los impresos en ámbitos rurales. La producción impresa logró un espacio de distribución en la Baja Andalucía y contó con todo un circuito que logró canalizar el interés por los sucesos de la Monarquía y la amenaza de los Turcos en un amplio abanico de villas y lugares, tal como reflejan algunos de los libros manuscritos con anotaciones de sucesos que fueron redactados para que quedara fijada la memoria de los acontecimientos considerados más relevantes. De este modo, el material leído lograba adquirir una cierta garantía de salvaguarda en la memoria escrita. Un fenómeno cada vez más extendido en algunas de las elites locales, sobre todo en aquellos ámbitos con familiaridad con lo escrito, como podían ser los escribanos, boticarios y otros que dominaban la lecto-escritura. En algunos de los librillos de memoria se anotaban sucesos leídos en estos impresos, acontecimientos familiares y casos vividos en sus localidades. De las breves anotaciones que algunos notarios realizaban en sus registros a finales del siglo XV y comienzos del XVI (como la noticia que Mateo de la Cuadra apuntó en su protocolos el 16 de enero de 1509: “En este día uino nueva a esta çibdad, quien eran perdidas XVIII naos e tres caravelas que venían de las Yndias a esta çibdad”) ii se pasó a una memoria más organizada, mejor estructurada y que tenía en el material impreso un referente de autoridad. Este elemento juega a favor de la distribución de las noticias impresas. El paso por la imprenta y el que en muchos de estos impresos figure el “con licencia” para su publicación vendrían a otorgar una cierta garantía en cuanto a la veracidad de los contenidos. Los testimonios más antiguos documentados de libros impresos en talleres españoles se remontan a la década de 1470, con el Sinodal de Aguilafuente (Segovia, 1472) como el libro fechado más antiguo que conocemos. Con frecuencia, al frente de estos talleres se encontraban impresores extranjeros, sobre todo alemanes, que llegaron a España en busca de nuevas fronteras donde hacer negocio. Muchos eran impresores modestos que se movían de ciudad en ciudad, y es de suponer que buena parte de sus ingresos procedieran de la producción y venta de libros e impresos menores, estos últimos mucho más fáciles de fabricar, de transportar y de vender, aunque apenas nos hayan quedado testimonios de los mismos en estos primeros años de la imprenta. Sevilla se nos presentaba, a finales del siglo XV, como una de las principales ciudades de la Península, con un importante comercio y unas instituciones, tanto civiles como eclesiásticas, poderosas. Todo ello generaba demanda de libros y facilitaba su 14 3 circulación, por eso, ya antes de la introducción de la imprenta, Sevilla había sido el principal centro de distribución de manuscritos, y por eso fue también uno de los primeros lugares en contar con talleres de imprenta. A estas circunstancias se suman, en la frontera entre los siglos XV y XVI, dos acontecimientos que cambiarán la ciudad para siempre: el descubrimiento de América en 1492 y el establecimiento en Sevilla en 1503 de la Casa de la Contratación, institución dedicada a controlar el tráfico con el Nuevo Mundo. Los primeros impresores de que se tiene noticia segura en la ciudad no son extranjeros, sino tres socios españoles, Antonio Martínez, Bartolomé Segura y Alfonso del Puerto. A ellos se ha atribuido la impresión de una bula de indulgencias (la denominada “Bula de Guinea”) entre 1472 y 1473, aunque la primera obra impresa en Sevilla con una fecha segura es el Repertorium de Díaz de Montalvo de 1477 iii . La mayoría de los impresores conocidos en la ciudad en lo que resta del cuatrocientos eran extranjeros, como los denominados Cuatro Compañeros Alemanes, que imprimían, juntos o por separado, desde 1490. Por las mismas fechas aparecieron en Sevilla los socios Meinardo Ungunt y Estanislao Polono. En ambos casos, los impresores acudían a la ciudad en respuesta a la llamada de los Reyes Católicos, durante cuyo mandato podemos encontrar ya la que iba a ser una de las principales características del comportamiento de las autoridades españolas frente al libro en la Edad Moderna: la combinación de protección y privilegio económico (los libros estaban exentos de una serie de impuestos) con control y censura, encomendándose estos últimos tanto al Estado como a la Iglesia. El siglo XVI se inició prometedor para las imprentas sevillanas. Según F. Norton “el negocio del libro floreció allí como en ningún otro lugar de Castilla.” No sólo la ciudad y su periferia demandaban libros, también aumentaban de forma continuada las necesidades del mercado americano, que son satisfechas desde Sevilla. Aurora Domínguez califica su desarrollo en la primera mitad del XVI de extraordinario, y lo achaca a una serie de factores: el trato favorable de los monarcas a los impresores, el desarrollo económico de la ciudad, el nuevo mercado americano, unos criterios abiertos en la censura, la producción de los autores locales, la existencia de numerosos mecenas y, por supuesto, la presencia de grandes impresores en la ciudad. La producción sevillana se caracterizaba por “un marcado sello comercial y no erudito”, circunstancia 15 4 que seguiremos observando en los años posteriores iv . En este contexto las relaciones de sucesos jugaban un papel fundamental. Entre esos impresores, merece la pena que nos detengamos un momento en los Cromberger. Jacobo Cromberger, de origen alemán, llegó a Sevilla a principios del siglo XVI destinado a iniciar la más importante saga de tipógrafos sevillanos del Quinientos. Su hijo Juan llevó la empresa familiar a su máximo desarrollo, y fue además responsable del establecimiento de la primera imprenta en tierras americanas, cuando envió a su empleado italiano Juan Pablos a la ciudad de México en 1539 para establecer allí un taller. Los Cromberger consiguieron, de hecho, un privilegio para la exportación de libros a Nueva España que vendían en su tienda mexicana. Su producción en Sevilla combinó libros de cierta envergadura con ediciones más baratas y también más fáciles de vender, como los “8.000 pliegos de nóminas” a un maravedí cada una que aparecen en el inventario realizado a la muerte de Jacobo v . Tras el fallecimiento de Juan parece ser que fue su viuda, doña Brígida Maldonado, quien se hizo con las riendas del taller durante la minoría de edad de su hijo Jácome. Éste tenía ante sí un futuro prometedor como impresor, pero no logró mantener el nivel de producción ni la calidad de sus predecesores y, finalmente, con él acabó la historia de la imprenta crombergeriana. En la primera mitad del siglo XVI Sevilla es, pues, el principal centro productor y distribuidor de libros en Castilla. Klaus Wagner, en un magnífico estudio dedicado al impresor Martín de Montesdoca, cifra en diez o más los talleres que llegaron a funcionar en la ciudad, si bien no de forma simultánea vi , aunque sabemos que hubo muchos más impresores que pasaron más o menos tiempo en la ciudad. Los libreros tendían a concentrarse en la calle Génova (actual Avenida de la Constitución), cuyas “muy ricas librerías” celebraría Alonso Morgado en su Historia de Sevilla, mientras que los impresores se hallaban más dispersos por la geografía urbana. En estas primeras décadas, “las prensas de la ciudad no tuvieron descanso”, amparadas por una mayor libertad que en años posteriores. Según Rodríguez Moñino, en las dos primeras décadas del siglo XVI se produjo una preponderancia absoluta de las imprentas sevillanas en la producción de pliegos sueltos vii . Los impresores tuvieron además proyección fuera de la ciudad, donde vendieron sus productos o fueron llamados para establecerse de forma temporal viii . 16 5 Este panorama tan halagüeño no se mantendrá sin embargo, más allá de la primera mitad del siglo XVI. Tampoco era fácil. Desde la aparición de la imprenta se empezó a organizar el mercado del libro a través de Europa. En el mapa que se dibujaba encontramos grandes centros de producción en Alemania, Italia, Francia y Países Bajos, donde se consolidaron dinastías que, funcionando como auténticas multinacionales del libro, producían y distribuían sus impresos por Europa y América a través de una compleja red de agentes y factores. Esto afectaba de manera especial a numerosos textos clásicos, jurídicos, de teología y obras académicas, con frecuencia en latín, que eran una parte importante del negocio para los mercaderes de libros. En este mapa, España se convirtió desde fechas muy tempranas en un centro receptor de estos libros. Si a principios del siglo XVI en Venecia había ya 150 talleres, en la Península Ibérica sólo tenemos noticia de unos treinta, en general pequeños y dispersos además por toda su geografía. La incapacidad para competir con los productos extranjeros determinó que las prensas españolas se dirigieran al mercado nacional y local, para los cuales se elaboraron textos más humildes, sin proliferación de grabados y en los que predominaba el uso del castellano sobre el latín. En el Siglo de Oro, la producción de las imprentas hispanas se concentró en libros teológicos y de devoción, así como de literatura, ciencia (sobre todo en castellano), historia, gramáticas y textos educativos como las cartillas, recopilaciones de leyes y toda la gama de papeles impresos en las que se incluían las relaciones de noticias. Los problemas de la industria editorial española en el Siglo de Oro se parecen bastante a los de la industria del país en general. Hay, para empezar, una acuciante falta de capitales y de inversores, teniendo además en cuenta que por entonces no existía la figura del editor independiente, por lo que cada nueva impresión solía correr a cargo de algún librero, de una institución o del propio autor. Los impresores no estuvieron muy dispuestos a invertir sus propios capitales en empresas editoriales de riesgo, o simplemente de mayor coste, lo que repercutía negativamente en la calidad de su trabajo y en su proyección hacia el exterior. Las quiebras eran frecuentes entre ellos, de ahí que muchos prefirieran unirse a un socio que arriesgar sus propios capitales, o concentrarse en productos más seguros en vez de aventurarse en costosas ediciones con escaso público, que al fin y al cabo ya se producían en otros lugares de Europa a gran escala. Por otro lado, la imprenta se ve también perjudicada por la mala calidad del papel nacional y por la incapacidad para crear una red efectiva de distribución de sus 17 12 Carecemos de estudios modernos específicos sobre la imprenta sevillana en la segunda mitad del siglo XVII, aunque sabemos que trabajaron en esa época al menos 26 impresores. Son pocos los datos biográficos y profesionales sobre estos tipógrafos, cuya producción, con algunas notables excepciones debidas al mecenazgo y el patrocinio de las instituciones (como Andrés Grande, que trabajó para los conventos de San Francisco y de la Merced), se centraba en obras de poca envergadura, llegándonos de algunos de ellos únicamente pliegos sueltos. Las imprentas sevillanas publicaron en el siglo XVII toda clase de pliegos poéticos, romances, relaciones, comedias sueltas, almanaques, carteles, etc. que aparecen en algunos inventarios de librerías sevillanas de manera genérica como resmas impresas. Entre las temáticas más repetidas destacan los impresos con la defensa de la Inmaculada Concepción y la Guerra de los Treinta Años. El librero José Bellero a su muerte en 1653 tenía en su tienda “1.800 resmas de libros y comedias todo ynpreso en Seuilla”. Eran libros y papeles, todo ello sin encuadernar, y si tenemos en cuenta que una resma tiene 500 pliegos el total resulta ser 900.000 pliegos impresos dispuestos para la venta. Estos libreros abastecían al público local que entraba a sus tiendas de libros, pero también negociaban con otros libreros intercambiando lotes de surtidos y vendían a intermediarios que los llevaban a las plazas y a los lugares más transitados, bien fuera una feria o bien una romería. Rodrigo Fernández de Ribera describió en El Mesón del Mundo (1631) una escena de este tipo, dando cuenta de una “librería vagabunda” que recorría diversos lugares. Nos cuenta como: “Levánteme por la mañana del otro día, que era fiesta, y hallé una pared de casa entoldada de ristras de papeles y rimas de libretes, que al parecer debía ser alguna librería vagabunda, en que entran coplas, relaciones y sus pocas estampas, y algunos libros casuales y demandados”. El momento de una fiesta, la oportunidad de contar con libros “casuales y demandados”, una pared en la que se colocan a la vista, llevó a que el vendedor pudiera lograr su objetivo y los papeles fueron rápidamente comprados por los lugareños. En Sevilla, algunos lugares de paso sirvieron para este reparto de papeles. El 22 de junio de 1594 Francisco de Ariño recogió en su dietario manuscrito una noticia sucedida en lo que hoy es la zona del Altozano: “Entre las tres y cuatro de la tarde, vino tan gran tempestad de aire y polvoreda” y en eso resultó que “a un librero que estaba con sus libros, coplas y cartillas en la pared del castillo le llevó el aire gran copia de ellas por cima de las torres”. Este vendedor entoldó la pared del castillo de San Jorge donde residía la Inquisición 24 13 sevillana de libros, coplas y cartillas, formando un surtido de textos a la vista que la mala suerte llevó a los cielos. Fue una ocasional y mala fortuna la que le robó los materiales de venta a este librero. Por cierto, que también trabajaba en Triana un “viejo ciego gordo que vendía cartillas”, ajusticiado en 1604 xxiii . En el siglo XVIII la imprenta europea tuvo un desarrollo notable, tanto en innovaciones tecnológicas como estilísticas. En numerosos talleres mejora la calidad de los tipos, la formación de los tipógrafos, las materias primas y el diseño de los impresos. En las prensas españolas hay una notable continuidad, una inercia que limitó el impacto de estas novedades. Al mismo tiempo, se produjo una profunda transformación tanto en el público como en las formas de lectura. En este momento accedían a la lectura en mayor proporción nuevos colectivos, como las mujeres o los jóvenes, y el público se decantaba por lecturas entretenidas, como la novela o la prensa periódica. Todo parece indicar que en el Siglo de las Luces la importancia de los impresos menores se mantuvo, e incluso se multiplicó, siendo una de las principales fuentes de ingresos de muchos impresores, a pesar del desprestigio que sufrieron al ser despreciados por parte de los ilustrados, que los consideraron la antítesis del buen gusto. Los romances siguieron siendo impresos, como los Amantes lamentos, tiernas y amorosas lágrimas de la Reyna nuestra señora, composición de cuatro hojas con octosílabos dedicados a la muerte del joven rey Luis I en 1724 (en la muestra). Estos textos eran fáciles de leer e incluso de memorizar para recitar después. Algunas comedias y otros impresos formaron auténticas series y comenzaban a editarse con números correlativos que alimentaban el interés del público. Cada vez cobraban también mayor importancia los periódicos, como la Gaceta de San Hermenegildo (1747) y el Hebdomadario sevillano (1758). Se llega a hablar de una auténtica “manía lectora”, en la que la lectura de pocos textos de forma intensiva se sustituyó por una lectura extensiva y variada, cuyo principal objetivo era el entretenimiento, no la devoción o la profesión. François López se pregunta si España conoció también una revolución de la lectura en el siglo XVIII y responde que el país no quedó al margen de este fenómeno pese a las dificultades (censura, críticas de ilustrados, pocos lectores…). En su opinión, en este siglo aparecen nuevas “apetencias y expectativas”: “El desarrollo de la prensa en los años 1780 y su insospechada difusión, el resurgir y el auge de la novela a pesar de la hostilidad de una censura que es la más rigorista de Europa y cuyos criterios parecen compartir las elites 25 14 de la cultura, son cosas que merecen particular atención y tal vez una nueva reinterpretación” xxiv . Estas nuevas prácticas y orientaciones lectoras requerían nuevas instituciones y espacios donde llevarlas a cabo. De esta forma, empezaron a proliferar por Europa las sociedades literarias, los gabinetes de lectura y las primeras bibliotecas de préstamo. En España, animaban la vida cultural instituciones nuevas, como las Sociedades de Amigos del País, la Reales Academias (la de la Lengua se fundó en 1714 y la de la Historia en 1738) o las bibliotecas que echaban a rodar ahora (la Biblioteca Real por ejemplo) o se ampliaban, en gran medida gracias a los fondos incautados a los jesuitas tras su expulsión en 1767. Asimismo, Carlos III eximió a los que ejercieran un oficio relacionado con la fabricación de tipos del servicio militar y en 1763 se creó la Real Compañía de Libreros e Impresores. La Sevilla del siglo XVIII había perdido parte de su antiguo esplendor, su población disminuía y su economía empeoraba. El de las Luces fue un siglo de relativo estancamiento para la ciudad, volcada en la reformas internas y en su hinterland. Aun así, seguía siendo una urbe importante con sus más de 70.000 habitantes, y una serie de personajes destacaban en el plano de la cultura por su lucha para implantar en la ciudad las nuevas corrientes que intentaban llevarla hacia el ideal ilustrado de progreso, como el asistente Pablo de Olavide. En ese siglo abrió sus puertas la primera biblioteca pública de la ciudad (1749), pero también la Real Sociedad Filosófica y Médica (1700), la Real Academia Sevillana de Buenas Letras (1751) o la Academia de Bellas Artes (1759) xxv . A lo largo del siglo se produjo un aumento general del número de talleres de imprenta en España, de manera que se reforzaron los centros ya existentes y aparecieron imprentas donde antes no existían, como en Extremadura. A pesar de esto, España mantenía una posición marginal en el mapa de la imprenta Europea. Mientras que en Francia, por ejemplo, disminuía el número de talleres, pero aumentaba la cantidad de prensas por taller, de forma que el potencial editorial del país se concentraba y crecía, en España encontramos una red de imprentas muy desigual, con un predominio abrumador de Madrid, seguido de Valencia y Barcelona, y por detrás Sevilla, Zaragoza, Salamanca y Cádiz. Con todo, según Jean-Marc Buigues, “España consigue modernizar 26 15 en parte su producción y llegar a un nivel que la acerca a los demás países europeos, por lo menos hasta los años ochenta”, aunque finalmente las consecuencias de la Revolución Francesa y la Guerra de Independencia terminaron con este proceso xxvi . La preocupación de las autoridades aumentó a finales de este periodo coincidiendo con la Revolución Francesa. En 1792, por ejemplo, una Real Cédula prohibió la introducción desde Francia de papeles sediciosos y contrarios a la tranquilidad pública xxvii . La imprenta sevillana del siglo XVIII sigue siendo hoy en día mal conocida a falta de estudios. La ciudad asistió a la continuidad de algunas imprentas sin grandes cambios, pero también a la renovación del arte de la imprenta emprendida por José Padrino, quien publicó las Memorias de la Academia de Buenas Letras, junto a numerosas comedias. Según Francisco Aguilar Piñal, “después de las comedias del siglo anterior, lo que más se edita en Sevilla son oraciones sagradas”. Un buen ejemplo sería el Panegyrico fúnebre que en las honras que se celebraron día siete de octubre de este año de 1733 a la Memoria de la Venerable soror María de la Consolación… (en la Sala); aunque como podemos ver en la Noticia geográfico-histórica de una inscripción romana (igualmente exhibida aquí), que vio la luz en 1765, las prensas también sirvieron a las inquietudes de los ilustrados. Aguilar Piñal documenta la existencia de 23 imprentas en la ciudad, entre las que seguimos encontrando la ya mencionada Imprenta Mayor, la cual, en su opinión, “como imprenta 'oficial' no se permitió nunca imprimir comedias ni vulgares pliegos de cordel, manteniendo durante todo el siglo el monopolio de los encargos municipales”, aunque la Sagrada invectiva contra un papel con título de Prognóstico del Rosario de mugeres (en la muestra), salió de esta imprenta. Otros impresores son conocidos, de nuevo, básicamente por su producción de relaciones, comedias y romances, como la de López de Haro o la de Navarro, quien “en el colofón de algunos pliegos comunica a los posibles lectores que en la casa pueden adquirir comedias, entremeses, romances, relaciones y papeles curiosos” xxviii . Continúa de hecho la costumbre de algunos impresores de incluir en el colofón de sus relaciones una nota publicitaria para atraer al público, como en la Carta que escribió a D. Luis de Narváez su teniente coronel… (aquí mostrada), en cuya portada misma podemos leer: “Con licencia: en Sevilla, por Francisco de Leefdael, junto a la casa profesa de la compañía de Jesvs”, y debajo “En dicha imprenta se venden diferentes papeles del Autor deste, y se van imprimiendo conforme se van adquiriendo”. Los pies de imprenta indicaban la doble vertiente de los negocios de muchos de los impresores, dedicados también a la 27 16 venta de libros, como Lucas Martín de Hermosilla que indicaba en las portadas que era “impresor y mercader de libros”. La inclusión del nombre y la dirección era fundamental para que el lector potencial localizara el establecimiento, y vemos que se repite en los Amantes lamentos, tiernas y amorosas lágrimas de la Reyna nuestra señora”, a cuyo fin se añade: “Con licencia en Sevilla, en la imprenta castellana y latina de Diego López de Haro, en calle Génova”. Un trampantojo pintado en Sevilla a finales del siglo XVII muestra sobre tres tablones de pino colgados o clavados con alfileres toda una gama de objetos, entre ellos cartas e impresos, destacando una Pragmática del rey sobre la reforma de los trajes, lacayos y coches (Sevilla, 1670), un Pronóstico lunario de 1677 y un impreso sobre las fiestas reales en honor al culto a San Fernando xxix . Esta suma de textos efímeros, destinados al consumo y que contienen una información puntual de una norma, un calendario anual y una relación de fiestas, son un perfecto ejemplo de la extraordinaria difusión de los materiales impresos, de su presencia cotidiana y de su traslado al lienzo en un juego simbólico. La presencia de cartas, dibujos, grabados e impresos en esta pintura anónima sevillana recoge una tradición de representación de un juego alegórico basado en objetos cotidianos, que permiten engañar al ojo con un juego de apariencias. Las relaciones se adentran en el mundo cultural sevillano jugando un papel clave, estas hojas volanderas, estos materiales efímeros de las prensas, adquirieron una notable relevancia en la comunicación moderna e incrementaron su número y variedad a lo largo de los siglos hasta que la prensa periódica sustituyó algunos de estos textos ocasionales de relaciones. Estos papeles impresos divulgaron de manera creciente la información en torno a varios ejes: los acontecimientos políticos, las celebraciones de todo tipo, las noticias sobre toda clase de fenómenos naturales, etc. Esta diversidad y la propia capacidad de las imprentas sevillanas para producir y difundir estos textos fueron una clave de su éxito. Las relaciones hispalenses se difundieron en todo el orbe cristiano, leyéndose, copiándose o traduciéndose en otras ciudades. Los papeles fueron las “golosinas” que permitieron a numerosos lectores participar del mundo gráfico de la ciudad, disfrutando de anuncios en forma de carteles, calendarios para seguir las fiestas, estampas en los momentos de celebración y noticias constantes sobre toda clase de fenómenos políticos y de la naturaleza. Esta diversidad es un rasgo singular de la producción de papeles impresos, esas ristras de libretes, librillos o papeles fueron los materiales impresos más constantes de las prensas sevillanas. 28 17 i Por desgracia, carecemos de un estudio conjunto dedicado a la historia de la imprenta sevillana en los siglos modernos. La Tipografía hispalense de Francisco ESCUDERO (Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla, 1999), quedó desfasada hace tiempo, pero sigue siendo útil, al igual que la obra de Francisco VINDEL, El arte tipográfico en España durante el siglo XV. Sevilla y Granada (Sevilla: Junta de Andalucía, 1989). De gran valor son también la obra de José GESTOSO Y PÉREZ, Noticias inéditas de impresores sevillanos, Sevilla: Gómez, 1924 y las de Joaquín HAZAÑAS Y LA RÚA. La imprenta en Sevilla (14751800), Sevilla: Imprenta de la Revista de Tribunales, 1892 y La imprenta en Sevilla. Noticias inéditas de sus impresores desde la introducción del arte tipográfico en esta ciudad hasta el siglo XIX, Sevilla: Diputación de Sevilla, 1949. Aurora DOMÍNGUEZ GUZMÁN ha estudiado distintos periodos de la imprenta sevillana en El libro sevillano durante la primera mitad del siglo XVI, Sevilla: Diputación de Sevilla, 1975; “Veinte años de impresiones sevillanas (1551-1570)”, en Cuadernos Bibliográficos, Vol. 37, Madrid, 1978; y La imprenta en Sevilla en el siglo XVII: catálogo y análisis de su producción. 16011650, Sevilla: Universidad de Sevilla, 1992. MONTOTO, Santiago, Impresos sevillanos. Madrid: Jura, 1948. El siglo XVI se trata también en ÁLVAREZ MÁRQUEZ, Carmen: La impresión y el comercio de libros en Sevilla. Siglo XVI, Sevilla: Universidad de Sevilla, 2007. Para el siglo XVIII tenemos a AGUILAR PIÑAL, Francisco: Impresos sevillanos del siglo XVIII. Adiciones a Tipografía hispalense, CSIC: Madrid, 1974. Contamos además con varios estudios dedicados a impresores sevillanos concretos, sobre todo del siglo XVI, que iremos desgranando en estas páginas. Asimismo, puede encontrarse abundante información en DELGADO CASADO, Juan: Diccionario de impresores españoles (siglos XVXVII), Madrid: Arco/Libros, 1996. ii ROJAS GARCÍA, Reyes: “La memoria de los privado en lo público: los escribanos públicos sevillanos” en Historia, Instituciones, Documentos, 31 (2004), pp. 573-584. iii MARTÍN ABAD, Julián: Los primeros tiempos de la imprenta en España (c.1471-1520), Ediciones del Laberinto: Madrid, 2003, pp. 54-57; Sobre el tema concreto de las bulas contamos con WOHLMUTH, Harry: “Las más tempranas bulas de indulgencias españolas impresas: nuevos datos sobre la fecha de impresión de la Bula de Guinea y de la introducción de la imprenta en Sevilla”, en: El libro antiguo español. Actas del segundo coloquio internacional. Salamanca, 1992, pp. 493-553. iv NORTON, Frederick: La imprenta en España, 1501-1520, Ollero & Ramos: Madrid, 1997, p. 31; DOMINGUEZ GUZMÁN, Aurora: El libro sevillano durante la primera mitda del siglo XVI, Diputación de Sevilla: Sevilla, 1975, p. 312. v GRIFFIN, Clive: “Un curioso inventario de libros de 1528”, en El libro antiguo español, 1, 1988, pp. 189-224. También tiene 1500 priegos de ymágenes pintadas y 1000 priegos de ymagenes por pintar. Sobre la saga de los Cromberger resulta indispensable consultar a GRIFFIN, Clive: Los Cromberger. La historia de una imprenta del siglo XVI en Sevilla y Méjico, Madrid: Ediciones de Cultura Hispana, 1991. vi WAGNER, Klaus: Martín de Montesdoca y su prensa. Contribución al estudio de la imprenta y de la bibliografía del siglo XVI, Universidad de Sevilla: Sevilla, 1982, pp.17-20. vii RODRÍGUEZ MOÑINO, Antonio: Diccionario bibliográfico de pliegos sueltos poéticos (siglo XVI), Madrid: Castalia, 1970, p. 27. viii DOMINGUEZ GUZMÁN, Aurora: El libro sevillano durante la primera mitda del siglo XVI… pp. 273-283; Es posible que el sevillano Juan Varela de Salamanca se trasladara a Jaén para imprimir los misales que le encargó el cabildo de esa ciudad, el cual realiza la mayoría de los encargos de impresión en Sevilla, SÁNCHEZ COBOS, Mª Dolores: La imprenta en Jaén. 1550-1831, Universidad de Jaén: Jaén, 2005, pp. 37-38. Por su parte, Jacobo Cromberger fue llamado en 1508 por el rey Manuel de Portugal para establecerse en su reino. ix MOLL, Jaime: “Valoración de la industria editorial española del siglo XVI”, en Livre et lecture en Espagne et en France sous l´Ancien Régime, Colloque de la Casa de Velázquez, Editions A.D.P.F.: París, 1981, pp.79-84. x GESTOSO Y PÉREZ, José: Noticias inéditas de impresores sevillanos… p. 119. xi GRIFFIN, Clive: Los Cromberger… pp. 38-39. xii ROJO VEGA, Anastasio: Ciencia y cultura en Valladolid. Estudio de las bibliotecas privadas de los siglos XVI y XVII, Valladolid: Universidad de Valladolid, 1985, p. 18. En el caso sevillano, si entre 1550 y 1559 hemos localizado un total de 34 impresores (algunos a través de sus obras, otros sólo en los archivos), para la década siguiente el número ha disminuido a 25 y en la posterior apenas llega a 19. MAILLARD ÁLVAREZ, Natalia: Difusión y circulación de la cultura escrita en Sevilla. 1550-1600, tesis doctoral inédita. xiii CASAS, Cristóbal de las: vocabulario de las dos lenguas Toscana y Castellana, Madrid: Ed. Itsmo, 1998; GONZÁLEZ SÁNCHEZ, Carlos Alberto y MAILLARD ÁLVAREZ, Natalia: Orbe tipográfico. El mercado del libro en la Sevilla de la segunda mitad del siglo XVI, Gijón: Trea, 2003. 29 18 xiv RODRÍGUEZ MOÑINO, Antonio: Diccionario bibliográfico… pp. 12 y 27.; GARCÍA DE ENTERRÍA, Mª Cruz: Sociedad y poesía de cordel en el Barroco, p. 28; MOLL, Jaime: De la imprenta al lector. Estudios sobre el libro español de los siglos XVI al XVIII, Arco/Libros: Madrid, 1994, p. 45; CHARTIER, Roger: El orden de los libros. Lectores, autores, bibliotecas en Europa entre los siglos XIV y XVIII, Barcelona: Gedisa, 1996, pp. 23-40. Las relaciones de sucesos pueden servir, por ejemplo, “como una modalidad activa de glorificación del pasado” a la hora de elaborar “amplios proyectos historiográficos”, como en el caso de lo Anales eclesiásticos de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla, publicado por Diego Ortiz de Zúñiga en 1677, donde se reproduce una relación sobre las fiestas hechas en honor de la Inmaculada varias décadas atrás. CIVIL, Pierre: “Iconografía y relaciones en pliegos: la exaltación de la Inmaculada en la Sevilla de principios del siglo XVII”, en Las relaciones de sucesos en España (1500-1750). Actas del primer coloquio internacional, Madrid: Publications de la Sorbonne, Universidad de Alcalá, 1996, pp. 65-77. xv GRIFFIN, Clive: Journeymen-Printers, Heresy, and the Inquisition in Sixteenth-Century Spain, Oxford University Press: Oxford, 2005, pp. 8-10. BOEGLIN, Michel: L´Inquisition Espagnole au lendemain du Concile de Trente. Le Tribunal du Saint-Office de Séville (1560-1700), Montpellier: Universidad PaulValery, 2003, p. 339; Juan Carlos Izquierdo, por su parte, asocia la evolución de las relaciones de sucesos en los siglos XVI y XVII con “el proceso de adoctrinamiento moral y religioso consecuencia de la Reforma Católica”, IZQUIERDO, Juan Carlos: “El luteranismo en las relaciones de sucesos del siglo XVI”, en Las relaciones de sucesos en España (1500-1750). Actas del primer coloquio internacional, Madrid: Publications de la Sorbonne, Universidad de Alcalá, 1996, pp.217-225. xvi CÁTEDRA, Pedro M.: Invención, difusión y recepción de la literatura popular impresa (siglo XVI), Ed. Regional de Extremadura: Mérida, 2002. El inventario de Pedro Martínez de Bañares en Archivo Histórico Provincial de Sevilla, Legajo 3484, fol. 811r-815v. xvii REDONDO, Agustín. “Sevilla, centro de ‘relaciones de sucesos’, en torno a 1600: fiebre noticiera y narrativa”, en La Cultura en Andalucía. Vida, memoria y escritura en torno a 1600, Pedro Ruiz Pérez y Klaus Wagner (eds.), Estepa : Ayuntamiento, 2001, pp. 143-184. xviii AGUILAR PIÑAL, Francisco. «El impresor mayor de la ciudad». En Temas sevillanos. (Primera serie), Sevilla, 1972, pp. 15-21. xix Domínguez Guzmán, La imprenta en Sevilla…, p. 59. xx MARSÁ, María: La imprenta en los Siglos de Oro…, p. 90; ESCOLAR, Hipólito: Historia Universal del libro, Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1993. xxi RUEDA RAMÍREZ, Pedro J.: Negocio e intercambio cultural: el comercio de libros con América en la Carrera de Indias (siglo XVII), Sevilla: Universidad de Sevilla, 2005, pp. 191-217. xxii ESPEJO, Carmen y ALÍAS, Antonio. «Juan Serrano de Vargas, impresor y mercader de noticias». En: Las noticias en los siglos de la imprenta manual, ed. Sagrario López Poza, A Coruña, 2006, pp. 37-48. xxiii MORALES PADRÓN, Francisco: Memorias de Sevilla (Noticias sobre el siglo XVII), Publicaciones del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba: Córdoba, 1981, p.26. También junto a la Catedral encontramos en 1570 a “un librero que tiene su caxón en lo alto de las gradas” (Archivo Histórico Provincial de Sevilla, Legajo 17613bis, fol. 585r-586v), xxiv WITTMAN, Reinhard: “¿Hubo una revolución en la lectura a finales del siglo XVIII?”, en INFANTES, V., LÓPEZ, F. y BOTREL, J-F.: Historia de la edición y de la lectura en España. 14721914, Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 2003, pp. 437-472; LÓPEZ, François: “Edición, poder y sociedad”, en INFANTES, V., LÓPEZ, F. y BOTREL, J-F.: Historia de la edición… pp. 265274. xxv La Sevilla de las Luces, Sevilla: Ayuntamiento de Sevilla, 1991; ESCOLAR, Hipólito: Historia de las Bibliotecas, Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1990, pp.395-396. xxvi BUIGUES, Jean-Marc: “Evolución gloval de la producción”, en INFANTES, V., LÓPEZ, F. y BOTREL, J-F.: Historia de la edición… pp. 303-316 xxvii REYES GÓMEZ, Fermín de los: El libro en España y América. Legislación y censura (siglos XVXVIII), Arco/Libros: Madrid, 2000, Tomo II, p. 1159. xxviii AGUILAR PIÑAL, Francisco: Impresos sevillanos del siglo XVIII. Adiciones a Tipografía hispalense, CSIC: Madrid, 1974, pp. 11, 13 y 16. xxix PLEGUEZUELO, Alfonso. “«Alhajas pobres y humildes» en un nuevo trampantojo sevillano”. Archivo Hispalense, 252 (2000), pp. 155-162. 30 1 Se ha descrito i en la Sala I una Sevilla que vive en el XVI su siglo de gloria, bien comunicada por mar – como puerto oficial de América - y sobre todo por tierra a través del correo que enlaza con Madrid ii . Se ha destacado la presencia de impresores en la ciudad desde la década de los ’70 del siglo XV, y en el hecho de que desde 1501 y hasta mediados de siglo, la ciudad cuenta con uno de los mejores talleres tipográficos del mundo, el de los Cromberger, si bien resulta demostrado también el rápido declive en el que entra la imprenta sevillana ya en la segunda mitad del XVI. Esta debilidad relativa del mercado tipográfico sevillano reconduce muy temprano la producción de las imprentas hacia el público local y los productos baratos, en los que, como se ha indicado también en la sala anterior, se ubican las relaciones de sucesos entre otros muchos géneros menores de variopinta factura. Sin embargo, los impresores de la ciudad consiguen muy pronto convertir en fortaleza esta debilidad, y hacer de las relaciones de sucesos una verdadera especialidad del mercado de la imprenta hispalense, hasta el punto de que se ha podido asegurar que en la ciudad andaluza se imprimieron al menos el 40% de las relaciones de sucesos de las que tenemos noticia, y que hasta la primera década del siglo XVII fue el principal centro productor de España en este ámbito. Sevilla fue entonces, a lo largo de la primera Edad Moderna, un taller en el que se ensayaba – al unísono con otros enclaves similares de la península y el resto de Europa: Barcelona, Venecia, las ciudades flamencas… - con las primeras formulaciones impresas del periodismo. El periodismo, actividad cultural y comercial en la que se inserta el sentido fundamental de las relaciones de sucesos, nace del encuentro entre nuevas necesidades de información en el ámbito de una opinión pública emergente – ya a lo largo del siglo XVII -; y nuevas posibilidades estructurales que facilitan las redes comerciales e informativas, por un lado, y la expansión de la imprenta, por otro. El recorrido lógico, y hasta cierto punto también histórico iii , desde estas manifestaciones incipientes hasta las 31 2 formulaciones actuales del periodismo impreso está jalonado por la aparición en el mercado de una corta serie de formatos: de la carta de avisos o de relación a la relación de sucesos, de la relación de sucesos a la gaceta, de la gaceta al diario; en este trabajo nos centraremos en los primeros estadios del recorrido. La relación de sucesos, primer género del periodismo impreso, se construye como tal a lo largo del siglo XVI. Se define como un género editorial – que surge gracias a la mediación de la imprenta, que sólo tiene sentido en tanto que impreso (Infantes 1996) – y que se nutre de otros géneros para conformarse. La singularidad del producto deriva del hecho de que esos nutrientes se hallan localizados en dos espacios culturales distintos. De la cultura letrada manuscrita las relaciones de sucesos absorben un género preexistente, el de las epístolas o cartas de relación. Estas cartas de relación, a su vez, son un género complejo en el que pueden considerarse comprendidas tanto las comunicaciones interpersonales como las cartas oficiales cruzadas entre gobernantes e instituciones como, y aquí ponemos énfasis, las cartas de avisos – es decir, noticieras –, que se diseminaban por las principales redes de poder y económicas europeas desde el siglo anterior al menos, y que se movían por tanto en una esfera semi-pública ya en su modalidad manuscrita. De la cultura iletrada, oral o incluso folklórica, las relaciones de sucesos toman el molde genérico de la copla – también del romance, aunque este se asocie a las relaciones de sucesos en mayor medida en el siglo XVIII -. Estos dos nutrientes básicos son bien distintos y, de hecho, sus primeras expresiones en el XVI resultan bien diferentes, pero si no los consideramos a ambos en el origen de las relaciones resultará imposible entender la evolución del género en los siglos posteriores. Las relaciones nacen como un género complejo porque, recordemos, forman parte de esa nueva cultura del impreso en las ciudades, mixta en su propia naturaleza, que tan bien describió Roger Chartier hace ya algún tiempo. De este modo, lo que define a la relación de sucesos en su origen histórico no es el contenido o la forma, sino la recepción: en una u otra modalidad, el nuevo género editorial tiene sentido en cuanto que se dirige a un público numeroso y plural – no nos atrevemos a decir masivo – y que consume estos productos a menudo a través de la lectura colectiva y oralizada a partir del soporte impreso; estos productos responden a un objetivo básico informativo: 32 3 información – y por lo tanto también conformación – de una opinión pública primeriza, aunque – entonces como ahora – la información no excluya el entretenimiento ni la reelaboración de materiales claramente literarios o ficticios. Las relaciones de sucesos se nutren por tanto de las epístolas de relación, componiendo un incesante trasvase desde los documentos privados a lo público que tiene tanto que ver con la fiebre noticiera de los tiempos como con las necesidades propagandísticas de los poderes modernos (Cátedra 1996). En Sevilla se hizo pública mediante la imprenta muy pronto, a finales del XV o principios del XVI, la Carta que enbiaron la yglesia y cibdad de Cordoua al Rey don Fernâdo nro señor: suplicando a su real magestad cesasse la passada en África en psona. por el grâ biê y utilidad q dllo resultaria a estos reynos iv . La notoriedad de los correspondientes y de los hechos descritos permite que esta carta se imprima reproduciendo con la mayor exactitud posible el formato original, de manera que el único exordio interpretativo es aquí el título de la misiva. Impresos similares, que se limitaban a reproducir cartas privadas de correspondientes principales o no, son abundantes durante toda la Edad Moderna. Se procura en la mayor parte de los casos ocultar o velar los inevitables procesos de edición que convierten el original manuscrito en impreso público; aunque la etiqueta genérica “copia de carta”, la más extendida, y la alusión frecuente al traductor en el caso de emisores extranjeros, demuestran en dirección contraria cierto afán por hacer transparente ante el cada vez más avezado lector los procedimientos profesionales que se emplean en la construcción de la noticia; como en los impresos de nuestra exposición Relacion historica de las ultimas revoluciones succedidas en Persia desde el año de 1722 hasta el de 1725/ recopilada de cartas escritas por vn religioso misionero, que fue testigo de vista de los principales acaecimientos, que se refieren en ella ; y traducida de frances en español por D. F. M. D. G (Madrid, Juan de Ariztia, s.a.) y Copia de carta del Emperador de la China, escripta a nuestro Santissimo Padre Benedicto XIV. Pidiendo a su Santidad una princesa de Europa en matrimonio, con la solemne Promessa (entre otras) de establecer una mutua correspondencia con su Santidad. Traducida del idioma chino al castellano por el Padre Secretario de Indias de la Compañia de Jesus, residente en la Corte Romana, este año de 1748 (Sevilla, José Márquez, 1748) (énfasis nuestro). 33 10 diversas partes dignos de saberse, como por ellos se vera (Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1599) xiii . En sus avisos, no obstante su origen, ya ha desaparecido por completo el molde retórico de lo epistolar; la redacción escueta y la presentación, en la que cada noticia tiende a ocupar un párrafo visualmente separado del resto, ensayan formas del futuro periodismo escrito, y colocan a los avisos entre los más claros antecedentes de las gacetas del XVII. La procedencia de los avisos, por otra parte, recupera el recorrido geográfico del que hablábamos páginas atrás: Roma fundamentalmente, donde se tiene noticia de los vaivenes políticos italianos y centroeuropeos, y donde se reciben igualmente las novedades sobre la frontera turca; también Inglaterra. Los títulos de los impresos de Cabrera nos ilustran bien acerca de cómo los avisos son constituyentes fundamentales de las cartas de relación (“verdadera relación de la insigne victoria que Michael Bayboda… y otros avisos de diversas partes…”), y de cómo estos dos géneros discursivos – relativamente distintos en origen pero unidos por su misma condición epistolar, según hemos dicho – van a quedar definitivamente subsumidos en un mismo género periodístico, la relación de sucesos, en una de sus muchas modalidades. La conformación definitiva de este producto – como relato de la actualidad informativa en el que se enuncian brevemente varias noticias de ámbito político, diplomático, militar…, inmediato antecedente de las posteriores gacetas oficiales de mediados del XVII – la logra en Sevilla un impresor posterior, que trabaja en la ciudad entre 1617 y 1625, Juan Serrano de Vargas, de quien se exhibe en esta muestra dos impresos significativamente titulados Iornada que las galeras de España, Napoles y Florencia han hecho a Barcelona y a Berberia en servicio de su Magestad: Dase cuenta en esta relación de avisos, de las famosas presas que las galeras de España hicieron yendo del Puerto de Santa Maria a Barcelona (Sevilla, Juan Serrano de Vargas y Ureña, 1618) y Relacion de auisos de Roma, Flandes, Sicilia, Alemania, Francia, Florencia y Argel. Muerte de su santidad Paulo Quinto. Eleccion de N.S.P. y señor Gregorio Decimoquinto... (Seuilla, Juan Serrano de Vargas y Ureña, 1621) (énfasis nuestro, exhibida en la Sala VII). El periodismo político por tanto se gesta, en Sevilla como en otras grandes ciudades de la primera Edad Moderna, a partir de la combinación de dos fuentes fundamentales, los relatos extensos sobre acontecimientos de actualidad recogidos en cartas de relación 40 11 privadas o semiprivadas, y los breves informativos recogidos por avisos oficiales u oficiosos que cruzan Europa de punta a punta. También son dos, según acabamos de ver, las modalidades de relaciones de sucesos políticos a la que dan lugar estos aportes: las relaciones de avisos diversos, que reproducen en su redacción el estilo sincopado y escasamente interpretativo de los avisos, y las relaciones de sucesos particulares, relato demorado y en clave interpretativa de uno o varios sucesos interconectados por el discurso, a menudo verdadera crónica por la presencia constante del narrador en los hechos. El mismo Rodrigo de Cabrera puede ser considerado, de nuevo, el creador definitivo de esta última subespecie de relación que hemos considerado clásica en su factura, y que en cualquier caso es la destinada a prevalecer en años posteriores. A partir de esos mismos avisos de Levante, que imprimió como tales avisos en varias ocasiones, tuvo la sagacidad de confeccionar un conjunto de relaciones seriadas – es decir, en entregas sucesivas - que, a juzgar por lo extenso de la serie, debieron retener el interés del público durante años. Sus relaciones sobre los avatares de las tropas del Príncipe de Transilvania en sus escaramuzas contra los turcos conforman un conjunto de al menos catorce impresos, ocho de ellos numerados, con los ordinales que van del segundo al octavo - hemos recogido en la muestra la cuarta entrega -: 1. Relacion de lo sucedido al principe Segismundo Batori. Sevilla, Rodrigo de Cabrera. [1594] xiv . 2. Carta de Mahomet Tercer Emperador de los Turcos, escripta al Serenissimo Segismundo Batori, Principe de Transilvania, Moldavia, Valachia, &c. Traducida de lengua Turquesca en Lengua Italiana en Roma, en la Estampa del Gabia, en el Año de Mil y quinientos y noventa y cinco. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1595]. 3. Relacion de lo sucedido al Serenissimo Principe Sigismundo Batori, Principe de Transilvania, Moldavia, y Valaquia, desde el principio del año passado de Noventa y quatro hasta ultimo de Otubre del dicho año. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 41 12 4. Segvnda Relacion De los hechos y Vitorias del Serenissimo Principe de Transilvania, que a tenido contra el Gran Turco.Donde se da cuenta de las grandes guerras que à tenido desde el principio del Año passado de Noventa y cinco, hasta fin de el mes de Março, deste Año de Noventa y seys. Con la declaracion de las Ciudades Castillos y Fortalezas que a ganado, en ofensa del dicho gran Turco. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 5. Carta de Mahomet Tercer Emperador de los Turcos, escripta al Serenissimo Segismundo Batori, Principe de Transilvania, Moldavia, Valachia, &c. Traduzida de lengua Turquesca en Lengua Italiana en Roma, en la Estampa del Gabia, en el Año de Mil y quinientos y noventa y cinco. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 6. Tercera Relacion de lo sucedido al Principe de Transiluania desde catorze de Março de noventa y seys hasta. 27, de Abril del dicho año, con los de mas sucessos que al Emperador de Alemania an sucedido, y las Ciudades que a ganado al gran Turco, assi en la Dalmacia, como la tierra adentro de Turquia. Embiada por el hermano Iuan Mosquera para el padre Prouincial del Peru, su fecha en seys de Mayo de, 1596. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 7. Qvarta parte dela relacion nveva, De Transilvania y Valachia, Por la qual se avisan los prosperos sucessos del Serenissimo Principe de Transilvania contra los Turcos, assi enel vn Reyno, como enel otro despues de la venida de la Corte del Emperador; desde primero de Mayo de 96. Impresso en Roma con licencia de los Superiores. Y ahora en Sevilla con Licencia. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 8. Nueva de la Rota hecha, de la gente de el Serenissimo principe de Transilvania a los Turcos y Tartaros junto a la Lippa con muerte de ocho mil de los Turcos y presa de tres Vchies, y toma de la Artillería y Vagajes, y de ayer alçado el cerco. En este dicho año de noventa y seys, en el dicho mes de Mayo. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1596. Impresa junto a la relación anterior, en la vuelta de una relación en un folio. 42 13 9. Relacion de todo el cerco de Temesuar, hasta q el Principe de Transilvania alço el Campo, por la qual se da cuenta de tres notables hazañas, que el mismo Principe hizo contra los Turcos y Tartaros. Y en particular la muerte del Tartaro Can, por mano de su Alteza del Principe, y del despojo del Canpo, y toma de lo que avia robado. Lo qual passo a 19. de Iunio de 1596. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 10. Qvinta relacion de los prosperos sucesos: ansi del Serenissimo Principe de Transiluania, como del exercito Imperial contra el gran Turco. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, [1596]. 11. Aviso del Aparato de la pompa y del numero de soldados con que Mehemet Rey de Turcos partio de Constantinopla para yr a la guerra de Vngria a los 20 de Iunio de 1596… Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1597. 12. Sexta relacion de los prosperos svcesos y vitoria que agora nuevamente an alcançado el Serenissimo Principe de Transilvania, y el Exercito Imperial contra el gran Turco y su potencia, auida esta victoria dia de san Simon y Iudas en. 28. de Octubre de nouenta y seys años. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1597. 13. Relacion Septima de la gran batalla que vuieron iunto a Agria ciudad dela Vngria Superior, los exercitos de la Magestad del Emperador, y el Serenissimo Principe de la Transiluania, con el del gran Turco. En donde se auisa auer muerto setenta mil turcos, y el saco de sus alojamientos, y los bagajes, con sola perdida de cinco mil infantes y quinientos cauallos de los nuestros. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1597. 14. Octava relacion y nuevos auisos de Aluaiulia, de primero de mayo, deste año de 1597, por los cuales se sabe, como la gente del serenissimo Principe de Transilvania tomo dos fuerzas muy grandes e importantes, a los Turcos... Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1597. 15. Relacion verdadera del linaje y descendencia del Serenissimo Segismundo Batorio, Principe de Transiluania, Moldavia y Valachia, sacadas de historias 43 14 autenticas, y relaciones muy verdaderas, venidas de aquellas partes, con algunas de sus hazañas y proezas dignas de gran memoria. Sevilla, Rodrigo de Cabrera, 1597. La idea de publicar una serie de relaciones en torno a los sucesos del Príncipe de Transilvania pudo llegarle a Rodrigo de Cabrera tras haber publicado, en 1595, la Carta de Mahomet Tercer Emperador de los Turcos, escripta por el Serenissimo Sigismundo Batori, Principe de Transilvania... Ésta debió tener éxito de ventas, y por ello el maestro sevillano se lanza a la impresión, a partir de 1596 y hasta 1599, de nuevas relaciones dedicadas al asunto, además de reimprimir aquella primera carta del emperador mahometano en 1596 xv . Estas relaciones se presentan como traducciones de originales escritos en Roma a partir de las nuevas que trae el correo desde Praga, Constantinopla, Venecia y otras poblaciones de la frontera del Este. En la tercera entrega de la serie se indica que la carta de avisos ha sido “embiada por el hermano Iuan Mosquera para el padre Prouincial del Peru”, lo que sirve a Uriarte para afirmar que este Juan Mosquera es el traductor de todos los textos, que debieron circular abundantemente por España. La primera de la serie, la Relacion de lo sucedido al Serenissimo Principe Segismundo Batori, Principe de Transilvania, Moldavia, y Valaquia, desde el principio del año passado de Noventa y quatro hasta ultimo de Otubre del dicho año, comienza in media res: Viendo el Principe de Transilvania la resolucion que el Emperador tenia de oponerse al Turco (por las insolencias que vsaua) se resolvio tambien de juntarse con su Magestad. Para lo qual embio un Doctor Teologo, ombre de mucha prudencia que siempre tenia consigo, al Papa: declarandole su voluntad y determinación, para que su Santidad (como Padre comun) pusiesse todo el calor que tal negocio requeria. Como su título indica, se trata de una extensa información-sumario de lo acontecido antes de que el Príncipe entrara en lid con el Turco, y cabe la razonable sospecha de que 44 15 el texto de Rodrigo de Cabrera sea una versión resumida del original italiano traducido en Sevilla. La siguiente entrega de la serie, la Segvnda Relacion De los hechos y Vitorias del Serenissimo Principe de Transilvania, que a tenido contra el Gran Turco…, transcribe un largo aviso cerrado a mediados de marzo y publicado en Sevilla en junio de 1596, con lo que la esa misma actualidad informativa se recompone; Rodrigo de Cabrera tenía en mente este diseño editorial, y lanzó la primera relación como preámbulo de una serie ya prevista y para enganchar a un público hasta entonces poco habituado a los registros de la información política internacional. Por contraste con lo que en la primera pieza era mimesis perfecta, la retórica epistolar está presente en la mayor parte de las restantes piezas de la serie, en la que el informante innominado se dirige al destinatario reconocido con la fórmula de respeto “V.R.”. El tiempo del relato y el del discurso se entremezclan en estas otras relaciones y permiten asistir a la vez a los acontecimientos narrados y a las dificultades del narrador para montar su relato a partir de fuentes escasas y tal vez poco fiables: “Esto es lo que sabemos hasta oy, deste glorioso Principe”, comienza un párrafo de la Segunda Relacion, y el siguiente principia con la frase “Despues desto a venido esta nueua en que dize, que el Principe…”. Con esta práctica novedosa – las relaciones políticas seriadas – Rodrigo de Cabrera se anticipa a las posibilidades de información periódica que se establecerán cincuenta años después, e inaugura una estrategia comercial que impresores sevillanos posteriores utilizarán a menudo. A lo largo de todo el siglo XVI y hasta las dos primeras décadas del XVII, por tanto, en Sevilla se imprimen numerosos papeles que se ensayan como productos en un mercado ávido de noticias. Cartas, avisos y coplas - de estas últimas se hablará en otro apartado – sirven como aportes constitutivos para un género nuevo, y específicamente periodístico, como la relación de sucesos. BIBLIOGRAFÍA Monografías y artículos: 45 16 - Álvarez Márquez, Carmen (2007): La impresión y el comercio de libros en la Sevilla del Quinientos. Sevilla, Universidad de Sevilla. - Cátedra, Pedro (1996): “En los orígenes de las epístolas de relación”, en Mª. Cruz García de Enterría, Henry Ettinghausen, Víctor Infantes y Augustin Redondo, Las relaciones de sucesos en España (1500-1750). Actas del Primer Coloquio Internacional (Alcalá de Henares, 8, 9 y 10 de junio de 1995). Publications de la Sorbonne, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Alcalá, 2006, pp. 33-64. - Jonson, Ben (2002): El comercio de noticias y Noticias del Nuevo Mundo descubierto en la Luna. Traducción, introducción y notas de Javier Díaz Noci. 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Repertorios y catálogos: - Agulló y Cobo, Mercedes (1966): Relaciones de sucesos I: Años 1477-1619, Madrid, C.S.I.C. - Domínguez Guzmán (1975): El libro sevillano durante la primera mitad del XVI. Sevilla, Diputación Provincial. - Norton, Frederick (1997): La imprenta en España 1501-1520. Madrid, Ollero y Ramos. i . Texto extraído parcialmente del libro de la autora en preparación Los inicios del periodismo en Sevilla. El mercado de las noticias en el siglo XVII. Este trabajo se inscribe en el proyecto de investigación y desarrollo tecnológico cofinanciado por el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I + D), Ministerio de Educación y Ciencia de España y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER): “Biblioteca Digital Siglo de Oro II: Relaciones de sucesos, Polianteas y fuentes de erudición en la Edad Moderna (catalogación, digitalización y difusión vía Internet)”, código: HUM2006-07410/FILO. ii . López Poza recuerda la ruta que seguía el correo entre Madrid y Sevilla a mediados del XVI; en circunstancias normales tardaba unos seis o siete días en hacer el recorrido (López Poza 2006). En el siglo XVIII este servicio se efectúa dos veces por semana. iii Infelise nos previene sobre una asimilación excesivamente acrítica entre la evolución lógica – del aviso impreso a la relación, de la relación a la gaceta – y el desarrollo histórico: para él, el periodismo como actividad intelectual y política y al menos en Italia, se desenvuelve a lo largo de todo el XVI e incluso del XVII en el reducido pero vigoroso espacio del gaceterismo manuscrito, para hacerse impreso sólo cuando los contextos políticos lo permitan ya a finales de la Edad Moderna. Las relaciones y gacetas impresas anteriores pueden ser consideradas contrarréplicas propagandísticas instadas desde los poderes en clara actitud defensiva contra aquel otro producto de mercado, libre y valorado en tanto que recuento veraz de los hechos, que no puede ser todavía otra cosa que manuscrito (Infelise, 2000, 2002, 2005). iv . Registro nº 9 de Agulló (1966), que indica que se trata de un impreso sin pie de imprenta pero del siglo XV. Sin embargo, Norton (1997), siguiendo a Griffin, la incluye en su catálogo como impreso sevillano de Jacobo Cromberger, 1511. El mismo año Cromberger publica también las cartas de requerimiento al Rey con el mismo asunto de las ciudades de Sevilla y Toledo. Son los registros 76, 77 y 78 de Domínguez Guzmán (1975). 47 18 v . Por ello tantas relaciones fingen una comunicación epistolar entre el autor y un lector innominado – las cartas del sevillano Andrés de Almansa y Mendoza, en las primeras décadas del XVII, son ejemplo perfecto de esta posibilidad –. vi . Para la compleja pero a la vez ilustrativa distribución de estas etiquetas de género véase Étienvre (1996). vii . En las décadas centrales del XVII el rótulo aviso tendrá todavía un empleo más, para describir un nuevo género manuscrito: “Cuando a lo largo del siglo XVII parece zozobrar la gran creatividad literaria del siglo de oro – desde el aviso de plaza narrado en una carta a la gran narrativa literaria -, Barrionuevo y Pellicer utilizan el término “Aviso” para designar un texto de envergadura literaria basado en las noticias – avisos – cotidianas de la Corte o de la ciudad; pero ya se parece más a avisos menores y hasta al chismorreo – que no dejan de tener su interés, de ahí el aprecio que se les tiene hoy -, pero que ya no son esos “avisos de cosas que pasan en el mundo”, aviso desde las nuevas fronteras que se abrían por doquier” (Sola 2005, 26). viii . La condición epistolar de estos primeros avisos es evidente en el hecho de que muchos de los conservados en los archivos italianos, manuscritos o impresos, conservan la marca de haber sido doblados en tres pliegues horizontales, práctica habitual en la correspondencia. ix . “Comercio de noticias”, o staple of news, denomina precisamente Ben Jonson en una comedia de 1626 a la agencia - bien parecida a la posterior de Quorli - que una serie de arribistas procedentes de diversos ámbitos profesionales pretende establecer en Londres. Los personajes de Jonson y el argumento de su obra son ficticios, aunque parece que la inspiración le llegó al dramaturgo a partir de actividades periodísticas similares que mantenían por la época en la ciudad británica pioneros como Nathaniel Butter. Véase la Introducción de Javier Díaz Noci a su edición, Jonson (2002). x . El primer aviso impreso conservado en Italia parece ser uno romano de 1526. xi . En este sentido afirma Infelise que “È solo responsabilità degli storici del giornalismo avere spesso artificialmente distinto i due modelli di comunicazione, sostenendo che il passaggio in tipografia costituisse la logica evoluzione di un fenenome che richiese invece molto tempo per essere percepito a pieno dai contemporanei. Per tutto il XVII secolo i fogli a mano continuarono a rappresentare il modello di informazione piè affidabile, mentre a quello a stampa rimase riservato un ruolo di secondo piano. Furono i fogli pubblici per eccellenza, quelli a cui si affidava il compito di divulgare fatti politici e militari, facendo bene attenzione che non contenessero rilievi avvertiti come pericolosi. Solo col tempo ci si rese conto che stavano assumendo la funzione primaria di anima della pubblica opinione e che potevano, per questo, diventare un utile strumento del potere” (Infelise 2000, 62). xii . Han ofrecido nuevos datos sobre su vida y trayectoria profesional trabajos de reciente aparición como los de Maillard (2007), Álvarez (2007) y Domínguez Guzmán (en prensa). xiii . Estos últimos cinco impresos los citamos según se recogen en Agulló (1966), nºs. 294, 310, 318, 319 y 340 respectivamente. xiv . Esta referencia bibliográfica está tomada de Agulló (1966). Sin embargo la misma autora indica que puede tratarse de una confusión con un impreso del año siguiente, el que tiene el registro nº 6 de este listado. xv . En la licencia de la Relacion de todo el cerco de Temesuar… impresa por Cabrera en 1596 se indica: “Don juan Bermudez ê Figueroa, Teniête mayor de Assistente en esta ciudad de Sevilla, por la presente doy Licencia a vos Rodrigo de Cabrera, impressor de libros, para que podais imprimir, la Primera, y Segunda, y Tercera parte de las Relaciones y Victorias del Principe de Trâsilvania: con la Carta que le escrivio el Gran Turco, que otra vez aveis impresso con licencia. Y ansi mismo os la doy, para que podays imprimir la Quarta parte de la dicha Relacion. Y mando, que ninguna persona sea osada de imprimir las dichas Relaciones, ni ninguna dellas, por tiempo de tres meses. So pena de diez mil maravedis para la Camara de su Magestad, y diez dias de Carcel. Que es fecha en Sevilla a cinco dias del mes de Octubre de Mil y quinientos y novêta y seys años. El Licenciado Don juan Bermudez”. 48 1 La relación de sucesos i en su modalidad clásica, la que llega a constituir prácticamente un canon, se consolida como producto tipográfico en Sevilla y otras grandes ciudades europeas en los primeros años del siglo XVII. La relación de sucesos políticos queda definida entonces como un impreso en cuarto, breve – generalmente un pliego, cuatro carillas – en los que un narrador casi siempre innominado relata en clave interpretativa uno o varios acontecimientos relacionados por su intencionalidad discursiva y política; la portada dedica un primer módulo superior al título, frecuentemente extenso pero donde se destaca topográficamente la palabra “relación” o cualesquiera otras que señalen el género o el tema; el grabado no es frecuente, y a menudo se emplea también como marcador de tema o género – un escudo nobiliario o eclesiástico, una escena recurrente de combate naval, etc. -. Las relaciones de avisos – recopilación de noticias breves de ámbitos geográficos diversos en la que desaparece el hilo narrativo y la clave interpretativa – tienen un desarrollo paralelo en el tiempo pero de menor volumen en estas primeras décadas del XVII; por otra parte, la relación de casos curiosos, aunque presente ya desde las primeras apariciones históricas del género, tendrá su momento de mayor popularidad avanzado este siglo XVII, al menos para el caso español ii . Se ha puesto de manifiesto a menudo que la consolidación del producto se beneficia del interés propagandístico e informativo que desata, entre los poderes modernos y el público urbano respectivamente, la Guerra de los Treinta Años (1618-1648); en el caso español, entre estos primeros años se localiza un cambio de reinado (Felipe III muere en 1621) y, para el particular ámbito andaluz y sevillano, estos mismos son los años del regocijo por la proclamación de la Inmaculada (García Bernal 2006). Son años, por tanto, de verdadera fiebre informativa por toda Europa. Las relaciones de sucesos de Rodrigo de Cabrera en la Sevilla de los años finales del siglo XVI, decíamos en un apartado precedente, constituyen un claro precedente de 49 8 de vista, o, como suponemos, es una traducción del italiano que el andaluz se limita a hacer llegar a Sevilla? En cualquier caso, por el título del impreso podría sospecharse que Serrano pretendía introducir en Sevilla esa modalidad de información periódica. El texto que sigue inaugura en la producción de Serrano un nuevo modo de tratar la información, a través de breves párrafos donde se asimila el tono escueto y sincopado de las relaciones de avisos: … A los veinte y seis de Março tuuo la Sacra Rota la primera junta de su tribunal en Montecauallo, en el quarto señalado de su Santidad. De Sicilia, que a Mecina auia llegado el General de aquellas galeras, y las proueyò de lo necessario, para vnirse con la armada Regia, juntamente con doze Galeones hechos alli nueuamente de señores particulares. Auisan de Napoles de los veinte y dos… En años posteriores Serrano publica en Sevilla alguna relación de avisos más – una de éstas se exponía en el capítulo antecedente -, pero, consciente o inconscientemente, no volvió a utilizar el marbete – “gaceta” – que acabará por ser claro indicativo de género. La novedad de esta aportación mínima de Serrano sólo se percibe bien si se compara con la producción de sus colegas. Ya conocimos en el capítulo anterior el trabajo pionero de Rodrigo de Cabrera; desde 1621 en adelante, y a lo largo de una extensa producción que llega hasta el ecuador del siglo, Francisco de Lyra publicará numerosas relaciones de avisos diversos, sobre todo procedentes de Flandes, y a mediados de esa misma década comienzan a copiar el modelo otros impresores como Simón Fajardo, Juan de Cabrera, hasta que aparezca en el panorama de la imprenta sevillana, a principios de la tercera década, Juan Gómez de Blas, quien prácticamente acaparará el mercado de la información política internacional. Ninguno de ellos, sin embargo, emplea la denominación “gaceta”, a pesar del origen italiano declarado de muchas de esas piezas, y tampoco consigue ninguno encontrar una denominación de género que sirva como identificador del producto: “relación verdadera”, “vitoria”, “copia de avisos”, “relación de avisos”… son denominaciones todas ellas posibles y alternativas incluso en la producción del mismo impresor. De modo que el intento solitario y pionero de Serrano de Vargas, con su gaceta de 1618, no tiene continuación, y – aunque 56 9 nunca sabremos si el plan de Serrano era tan ambicioso - la ciudad de Sevilla pierde así la oportunidad de haberse convertido en la primera capital española, y una de las primeras europeas, en contar con una cabecera de periodicidad semanal. En 1619, un año despúes, Felipe Mey imprime en Valencia La Gazeta de Roma. En la qual vienen diferentes avisos de los passados assos de las sangrientas guerras como de casos muy señalados iv , pero no se documentan tampoco otros impresos que continúen la serie. En 1641 se imprime en Barcelona, en el taller de Jaume Romeu, una Gazeta vinguda a esta ciutat de Barcelona, per lo Ordinari de Paris, vuy à 28 de Maig, any 1641, basada en la Gazette francesa, el único intento documentado de edición de una gaceta en España hasta que, como se ha indicado ya, nazca en 1661 la Gazeta Nueva de Madrid, que provocará al fin un aluvión de copias o réplicas en otras muchas capitales de la Península v . La más notable y conocida de estas réplicas se edita en Sevilla: la Gazeta Nueva de Juan Gómez de Blas. Este impresor trabaja durante la segunda mitad del XVII, la etapa más oscura de la imprenta sevillana; en este periodo la ciudad andaluza vive ya bajo el signo de la decadencia, pero no obstante su mercado cultural sigue siendo uno de los más importantes del reino. Juan Gómez de Blas destaca por el volumen de su producción y por el reconocimiento oficial del que parece haber gozado. Es el primer maestro impresor de una dinastía que trabaja en la ciudad durante largas décadas vi , y no conocemos datos biográficos que nos permitan situar su lugar de procedencia o la edad a la que se hace cargo del negocio, aunque los primeros impresos conservados con su firma son de 1633. Sí sabemos en cambio que su empresa fue próspera, hasta el punto de que en 1657 es el primer impresor sevillano que obtiene el privilegio de “Impresor Mayor” de la ciudad; a partir de esa fecha se señala a sí mismo en el pie de imprenta como impresor de la Catedral, de la Inquisición, de los Cabildos y Tribunales. El cierre de su producción resulta también difícil de precisar: debió morir en 1667, fecha en la que el negocio pasa a su hijo, aunque este, Juan Francisco de Blas, había firmado ya algún impreso con su nombre antes. 57 10 Resulta entonces significativo el hecho de que la producción de Juan Gómez de Blas esté casi por completo dedicada a la impresión de pliegos sueltos: villancicos, de un lado, y relaciones de sucesos y gacetas por otro. Delgado comenta con un asomo de sorpresa esta aparente paradoja: “a pesar de la escasa importancia de sus trabajos, Juan Gómez de Blas debió de ser un impresor muy bien considerado en Sevilla pues es el primero que ostenta el título de Impresor Mayor de la ciudad…” (Delgado, 1996: 284), y, en nuestra opinión, no repara en el hecho de que este impresor encarna ya una nueva figura del panorama cultural, la del editor periodístico. Juan Gómez de Blas parece haber asumido desde el principio que su producción estaba dedicada a los pliegos sueltos informativos, que sin duda contaban ya con un importante mercado en Europa, y probablemente pretende destacarse como impresor cualificado en este ámbito. En un documento de sumo interés recuperado por Aguilar Piñal, leído el 22 de noviembre de 1656 en el Cabildo sevillano, se recoge la petición hecha al mismo por Gómez de Blas, para que este tenga a bien nombrarlo Impresor Mayor de la ciudad, que basa su demanda en el hecho de que ya lleva para entonces veintitrés años imprimiendo… … relaciones de sucesos de la guerra y de otras cosas diferentes que han sucedido en el mundo, sacado de lo que sugieren las Gazetas que cada semana se imprimen en las ciudades más populosas de la Italia, Alemania, Flandes y Francia, las cuales me cuestan mucho dinero por pagarse los portes de su conducción en moneda de plata, y mayor cuidado en hacerlas traducir en nuestro vulgar castellano. A cambio del privilegio, el impresor se compromete a lo siguiente: De cuyas relaciones y de otros diversos papeles, que se imprimirán más o menos de ciento cada año, ofrezco servir a V.S. con los traslados que fuere servido para que se repartan entre los Caballeros Capitulares y goce V.S. de lo que en los dichos papeles se refiere mucho antes de que lleguen a publicarse por las plazas y calles de esta dicha Ciudad vii . 58 11 Aparte de proporcionarnos datos interesantes acerca del taller periodístico en el que se producían las relaciones, las palabras de Gómez de Blas confirman la percepción que tenía de sí mismo como impresor especializado en productos informativos, esto es, editor de prensa viii . Resulta por cierto sorprendente que un impresor tan avisado acerca de las tendencias informativas que habrían de consolidarse en un futuro próximo – y a pesar del precedente mencionado de Serrano de Vargas - no haya sabido ver la implicación del término “gaceta”. Lo hemos oído referirse líneas arriba a “las Gazetas que cada semana se imprimen en las ciudades más populosas de la Italia, Alemania, Flandes y Francia”, pero, más adelante, cuando habla ya de sus propios impresos periodísticos confeccionados a través de estas fuentes extranjeras, los denomina “relaciones” y “otros diversos papeles”. El compromiso que Gómez de Blas suscribe con las autoridades sevillanas – y sin duda también con el público de la ciudad – explica lo abultado de su producción en el campo de las relaciones de sucesos. Se dispone, en la cita anterior, a imprimir “más o menos de ciento cada año”, es decir, según un promedio de dos por semana. La producción conservada de Gómez de Blas sugiere que, por mucho que sus promesas puedan haber sido exageradas, debe haberse perdido una ingente cantidad de piezas; para el periodo que va entre los años 1633, el primero de su producción, y 1650, el último incluido en el catálogo de Aurora Domínguez, son 109 las relaciones de Gómez de Blas consignadas, sobre un total de 149 impresos. Para el resto de su producción, entre los años 1651 y 1667, no se dispone de repertorio: nosotros hemos tenido ocasión de recoger, espigando de catálogos o repertorios diversos y a partir de nuestra propia comprobación de visu, 113 relaciones de sucesos – descontadas las gacetas de las que luego hablaremos -. La producción conservada es por tanto muy superior a la de cualquier otro impresor sevillano del siglo XVII, pues supone una cantidad total de al menos 262 relaciones de sucesos conservadas; estas cifras resultan superiores incluso a las del también prolífico barcelonés Esteve Liberòs, del que se conocen 148 relaciones impresas entre 1615 y 1628 (Ettinghausen, 2005: 53). Pero el dato que confirma rotundamente la condición de editor periodístico de Gómez de Blas es la edición que este sevillano hizo de la Gazeta Nueva en 1661. Es considerada como la más importante reedición de la Gaceta de Fabro Bremundan – la que terminaría por ser conocida como Gaceta de Madrid – en provincias, pero a la vez 59 12 se reconoce que no se trata de una reedición sin más, sino que Gómez de Blas introduce en sus números noticias locales o simplemente distintas a las contenidas en los números respectivos de la madrileña. El editor parece haber tenido desde el primer momento la intención de crear un producto específicamente adaptado al público local, pues entre las palabras preliminares con las que Fabro presenta su gaceta, tantas veces citadas, el sevillano ha introducido las siguientes: “serà razon que en esta Ciudad de Seuilla [pues es el Emporio de las demas Poblaciones de la Europa) se introduzga este genero de impressiones…”. Este primer número de su gaceta se exhibe en la muestra. Varela Herviás fue el primero en indicar que la Gazeta Nueva sevillana no era una mera copia de la madrileña. Sin embargo, ni Varela ni la mayor parte de los especialistas que han retomado posteriormente el estudio de la primera prensa periódica española han puesto énfasis en las diferencias notables que se dan entre una y otra publicación. La más significativa tiene que ver con la continuidad y la periodicidad: ciertamente Juan Gómez de Blas sigue en general la periodicidad del modelo madrileño hasta finales de 1662 – es decir, un ritmo aproximado de un número por mes -, pero, a partir de entonces, y puesto que la publicación madrileña parece interrumpirse hasta julio de 1667, todos los números posteriores impresos por Juan Gómez de Blas son ediciones originales. “Desprendido del modelo matritense y, con propio impulso, sigue su publicación, conservando sus mismas características, estructura y orden de composición”, dice Varela (Varela, 1960: XLVIII ). Sin duda, el hecho de que Gómez de Blas pudiera mantener su gaceta una vez desaparecida la capitalina demuestra, entre otras cosas, que la ciudad del Sur contaba con suficiente infraestructura comunicativa como para que las fuentes extranjeras llegaran con puntualidad, y que el público sevillano había acogido tan bien el nuevo formato como para que al impresor le mereciera continuar en solitario en el empeño. Las diferencias de contenido entre la publicación madrileña y española, después de un demorado cotejo pueden ser interpretadas en general en relación con un intento del andaluz de ampliar la información, tanto del ámbito más local – Andalucía –, como del nacional – el conflicto portugués –, o el internacional – terreno en el que le serviría a Gómez de Blas su larga experiencia previa como editor de relaciones de sucesos políticos, y la familiaridad con las gacetas europeas que le oímos declarar líneas atrás -. 60 13 Otras divergencias, aún más significativas, tienen que ver con lo que podríamos denominar como elementos paratextuales. Nos referimos básicamente a la diferencia notable que existe en la composición de las cabeceras de una y otra edición. La madrileña - que importaba al territorio hispano un género hasta entonces poco conocido, el de la gaceta, y cuyo editor era plenamente consciente de la diferencia entre este nuevo género y aquel otro más “arcaico” y extendido, la relación de sucesos ix - no logró sin embargo traducir esta novedad en el diseño de la cabecera. En la primera serie, el número I de Fabro Bremundan todavía duda y titula la pieza “Relacion o gazèta…”, y destaca en la primera línea, con letra mayor y a todo el ancho de la caja, la primera palabra, “relación”. Este término desaparece precisamente a partir de aquí; los restantes números tienen cabeceras más o menos extensas compuestas sobre un mismo patrón lingüístico y también de diseño, donde se destaca con mayor cuerpo de letra, en mayúscula, en la primera línea las palabras “Gazeta de los svcessos”, “Gazeta nueva de las”, “Gazeta nueva de”, etc. En la segunda serie, destacados similares a éstos se alternan con otro en el que ya el nombre “Gazeta Nueva” aparece solo, en la primera línea. El impresor sevillano resulta desde el primer momento más creativo que su modelo. En la primera serie, la cabecera del primer número resulta idéntica. Pero ya en el segundo Gómez de Blas nos sorprende con un verdadero alarde de lo que, sin duda anacrónicamente, nos permitimos denominar diseño periodístico. Los términos destacados en mayúscula, letra mayor y primera línea son, invariablemente, “Gazeta Nueva”, y el juego tipográfico se complementa con un taco xilográfico, también presente en todos los números posteriores, situado a la izquierda de la cabecera y empleado a modo de emblema o marca de impresor. Varela Herviás indica que la inspiración de tal diseño novedoso pudo haberla encontrado Gómez de Blas en la Gazette francesa: A imitación de la Gazette de París, el impresor sevillano se inspiró en la marca que Th. Renaudot, 1631, puso en la cabecera de su periódico. Una G capital inscrita en la leyenda, circular, GVIDE DV CIEL, L’ADRESSE ET PAR MER ET PAR TERRE. En el campo interior, la Osa Menor, y orientada hacia la estrella Polar una brújula, en la parte baja un pequeño mapa-mundi. La de Sevilla: la misma G, rodeada de la 61 14 inscripción + JUAN GOMEZ DE BLAS IMPRESSOR MAYOR DE Sª; en el interior una esfera armilar en que descansa un compás abierto de puntas secas. La idea de ambas marcas es el conocimiento universal de las noticias. La coincidencia plantea una serie de pequeñas curiosas interrogaciones (Varela 1960, XLV). La intención de Gómez de Blas dista mucho, por tanto, de la mera copia de un producto de éxito, como pueden ser consideradas otras impresiones como las zaragozanas o valencianas que describe Varela (Varela, 1960: XLIX-LII ). Es muy posible que el editor viera en la Gazeta Nueva madrileña un producto acabado en aquella misma línea editorial que él mismo llevaba largos años cultivando en Sevilla, la de la información política internacional con carácter periódico, y se sintiera por tanto capacitado para adaptar el producto a su público mejorando incluso aspectos del contenido y la presentación. Cuando la edición madrileña desaparece, también debió parecerle natural continuar por propia iniciativa con el proyecto. La existencia de esta publicación en la Sevilla de mediados del XVII prueba que algunos enclaves periféricos del Estado, como la ciudad hispalense – en los que se había dado desde comienzos de la Edad Moderna una actividad periodística particularmente intensa – conservan todavía en época de los Austrias y a pesar del protagonismo creciente que adquirirá la capital del reino suficiente infraestructura comunicativa – fuentes de información a través del correo, imprentas, mercado receptivo… - como para no manifestar una dependencia total con respecto a los proyectos periodísticos propiciados desde la corte. La colección de gacetas de Gómez de Blas está constituida en la actualidad por un total de treinta números conservados: para poder calibrar la importancia de esta cifra, puede recordarse que la edición de la gaceta madrileña consta entre los años 1661 y 1663 de un total de veinte números. Sus gacetas se organizan en series anuales, numeradas independientemente, entre los años 1661 y 1667. A partir de aquí retoma la edición el hijo de este, Juan Francisco de Blas, de quien Varela describe el número 1 del año 1667 – otro número uno para el mismo año: Juan Francisco debió considerar conveniente recomenzar la serie apenas iniciada por su padre antes de morir -. Este impreso recoge 62 15 la estructura e incluso la presentación original – marca de impresión incluida - de las series impresas por su padre. Esta segunda época de la Gazeta Nueva sevillana – que toma a partir de 1675 la denominación de Gaceta General-, nuevamente original porque la gaceta madrileña no retoma su edición hasta 1677, es aún más desconocida que la primera. Son muy escasos los números conservados, y no permiten de ninguna manera hacer una suposición acerca de su periodicidad o su continuidad real a lo largo de los años 1667-1675, último en el que nos consta la existencia de una gaceta firmada por Juan Francisco de Blas x . Sin duda la existencia de números regulares de este periódico, que de confirmarse permitiría aseverar la presencia extraordinaria en Sevilla de una gaceta a lo largo de décadas, entre 1661 y 1675 – la misma Gazeta Nueva madrileña no habría logrado tal continuidad – resulta de una extraordinaria importancia y requiere de una amplia investigación. Todavía en el último cuarto de siglo XVII sigue localizándose en Sevilla una frecuente publicación de pliegos sueltos de información política, con impresos más o menos originales, más o menos dependientes de la información oficial publicada en la Corte. Para entonces sin embargo la denominación de género “gaceta” prácticamente vuelve a desaparecer y son otros muchos los posibles títulos del producto, como puede comprobarse en nuestra exposición: - Noticias principales, y verdaderas. Desde 28. de Junio, hasta 22. de Julio de 1687 (Sevilla, s.i., [1687]). Resulta poco convincente que los impresores sevillanos renunciaran durante estas postrimerías del siglo a la marca “gaceta”, teniendo en cuenta el éxito de la saga de Gómez de Blas en décadas anteriores. La explicación entonces de este hecho puede estar relacionada con cuestiones de privilegio comercial – otorgado en este caso a los sucesores de Fabro Bremundan – o la presión del Estado centralista, que quizás ya para entonces está intentando hacer valer la oficialidad del órgano político impreso en Madrid – no obstante, no será hasta 1701 cuando la legislación de imprenta española prohíba de hecho la utilización de la cabecera “gaceta”, tras haber sido ésta otorgada en privilegio a Goyeneche -. 63 16 A pesar de privilegios y prohibiciones, el contexto políticamente convulso de los primeros años del XVIII propicia una verdadera explosión periodística a la que se conoce con el nombre de publicística de la Guerra de Sucesión. Se multiplican entonces, con licencia o sin ella, las gacetas en la capital y en provincias, muchas de ellas en tono cómico o sarcástico como las que se ofrecen en la muestra: - Gazeta de gazetas, noticia de noticias, y cvento de cventos, Sucessos especialmente de las Philipinas, desde 24. de Septiembre hasta 3. de Noviembre del Año del Catarro, en que todos quedamos desnudos (Sevilla, s.i., 1711). - Gaceta critica de esta, y otras muchas partes, Del Martes 25. de Febrero de 1727 (S.l., s.i., 1727). La arribada de los Borbones significará para España, en materia de comunicación pública, la confirmación de los intereses dirigistas y centralistas de sus antecesores Austrias. El privilegio de Goyeneche de 1701 es ratificado en 1725 y desde entonces el cerco a la información política publicada en provincias, bajo el nombre de gaceta o cualquier otro, se hace más intenso. Aún así será todavía posible encontrar impresos como los sevillanos que cierran nuestra muestra: - Relacion diaria, y confirmacion veridica, despachada por el principe Eugenio de Saboya con el Ayudante General Conde de Zeil, que llegó a Viena el dia 13. de Agosto, de la señalada Victoria, que ganò el dia 5. de dicho mes, contra el Exercito Otomano (Sevilla, Herederos de Tomás Lopez de Haro, s.a.). - Diario General De las Funciones, y Abances, que han executado los Moros en Oràn; y de la suerte, que han sido rechazados, desde el dia 26. de Septiembre, hasta el dia 15. de Octubre de este año de 1732. (Sevilla, Imprenta del Correo Viejo., s.a.). En décadas posteriores del XVIII, Sevilla - al igual que otras capitales andaluzas y españolas - reduce su producción periodística a la edición esporádica de periódicos literarios, científicos o filosóficos; no será hasta principios del siguiente siglo, y otra vez 64 17 al calor de una nueva ruptura política – la Guerra de Independencia – cuando la información sobre la actualidad política vuelva a expresarse a través de las imprentas y los medios locales, y el periodismo sevillano recupere su iniciativa (Aguilar Piñal 1992b). BIBLIOGRAFÍA Monografías y artículos: - Aguilar Piñal, Francisco (1992a): “El Impresor Mayor de la ciudad”, Temas sevillanos (Primera Serie). Sevilla: Universidad de Sevilla, pp. 17-26 . - Aguilar Piñal, Francisco (1992b): “Datos para la historia de la prensa sevillana”, Temas sevillanos (Primera Serie). Sevilla: Universidad de Sevilla, pp. 141-156. - Díaz Noci, Javier y Mercedes del Hoyo (2003): El nacimiento del periodismo vasco. 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A Coruña: Sociedad de Cultura Valle-Inclán, pp. 69-83. - García Bernal, José Jaime (2008): “La jornada de Felipe III a Portugal: ceremonia y negociación política”, en Lorenzana de la Puente, Felipe y Francisco J. Mateos Alcacíbar (coords.), Iberismo. Las relaciones entre España y Portugal. Historia y 65 5 Las noticias de actualidad que caben en esta nueva generación de romances noticieros son aquellas en las que es posible destacar hasta proporciones fabulosas una victoria de las armas o la fe patrias. También, descubriendo una nueva dimensión de la prensa popular que con el tiempo vendría a denominarse como rosa, son noticia las vidas privadas de monarcas y otros poderosos: los relatos ya no sólo destacan, como en la primera Edad Moderna, el aspecto formal de la ceremonia, sino que las emociones de los grandes se declaran con previsible tendencia al sentimentalismo y el drama. Como era habitual en las relaciones en prosa del XVII, el narrador explicita la interpretación de los hechos desde el mismo título. Esto debe explicar en parte que, pese al mal gusto declarado de estas obrillas – especialmente en contraste con el nuevo canon clasicista que se quiere imponer desde arriba – los romances solo sufrieran prohibiciones parciales por parte del Estado borbónico, empeñado en una renovada campaña propagandística en la que no era posible desestimar la capacidad de convocatoria popular de éstos v .  Nueva relacion, y curioso Romance de la gloriosa Victoria que han conseguido las Armas Imperiales en Vngria, contra los Turcos. Declarase el sangriento estrago que hizieron en ellos, ganandoles toda la Artilleria, y Bagages, con todo lo demás que verá el Lector Curioso (Sevilla, Herederos de Thomás Lopez de Haro, s.a.).  Nueva relacion, y cvrioso romance, en que se refieren los Títulos de Comedias, que representan los Principes, y Personas de la Europa. Refierese el Regalo que le tuvo prevenido el Rey de Portugal, y sus dos hijos al Archiduque Carlos de Austria, de joyas preciosas de oro y diamantes: Y de otro mayor, y mas considerable que tiene prevenido, y va previniendo nuestro muy Católico Monarca el señor D. Felipe V. (que Dios guarde) al dicho Archiduque, para salir à recibirle en sus Fronteras, de piezas de Artilleria, bombas, y morteros, polvora, balas, y demàs pertrechos de guerra, y lo demàs que verà el curioso Lector (s.l., s.i., s.a).  Segvndo Romance, en qve por mas extenso se refiere la enfermedad, testamento, y muerte de nuestro Catolico, y amado Monarca de las Españas el Señor D. Lvis Primero de este nombre (que de Dios goza) y circunstancias despues de su muerte; como verá el curioso Lector (Sevilla, Diego López de Haro, s.a). 72 6  Sucinta relacion en un curioso romance: que refiere por menor el costosissimo y vistoso aparato, con que entrò en la Plaza de Yelves el Excmo. Señor Duque de Ossuna, à dar el parabien al Rey D. Juan Quinto de Portugal de los felices y celebrados casamientos: y los cariñosos afectos con que fue recibida la Señora Infanta de España: y mercedes que el Rey hizo à sus vasallos à peticion de dicha Señora Infanta (Sevilla, Viuda de Francisco de Leefdael , [1728]).  Relacion, y curioso romance, en que se declaran algunas noticias particulares, que han sucedido en la Toma, y Restauracion de Oràn, en este año de mil setecientos y treinta y dos (Sevilla, Viuda de Francisco Lorenzo de Hermosilla, 1732). La industria tipográfica vive cierta recuperación a mediados del XVIII gracias a las medidas impulsadas desde el gobierno por los Borbones, y la imprenta sevillana se renueva modestamente debido a la incorporación de maestros que, en muchos casos, establecerán nuevas dinastías con las que ésta llegará hasta la Edad Contemporánea, como José Padrino o Jerónimo de Castilla vi . Entre estos impresores sevillanos habrá verdaderos especialistas en la producción de romances, como los Leefdael, de origen alemán, en la primera mitad del XVIII. El fundador de la oficina fue Francisco de Leefdael, que había llegado de Colonia probablemente al calor de las expectativas abiertas con el cambio de dinastía en España. Desde 1701 se encuentra su firma en Sevilla, hasta 1728 en que fallece: en esos años deja en la ciudad más de sesenta ediciones de romances populares, particularmente pliegos de comedias – refiriéndonos sólo a aquellos conservados -. A su muerte, su Viuda se hace cargo del negocio, persistiendo en la línea de publicaciones que tanto éxito había deparado a la casa, y publicando por su parte más de cuarenta romances. Sin embargo, entre los años finales de la década de los cuarenta y los primeros de los cincuenta su firma se pierde, provocando un hueco entre los productores destinados al mercado popular que nuevos impresores se apresuran en ocupar. De esta forma, y para lo que al ámbito sevillano se refiere, es posible hablar de dos generaciones de impresores especializados en literatura popular: iniciadores fueron los 73 7 Leefdael y otros como los primeros López de Haro. Con la segunda generación, que es la que trabaja desde mediados de siglo en adelante, desaparece la firma Leefdael y se unen a los López de Haro en Sevilla José Padrino y algún otro impresor como Manuel Nicolás Vázquez. Los sucesores de todos ellos llevan los géneros populares, como señalaron hace ya tiempo Alvar o Caro Baroja, al siglo XIX e incluso a las primeras décadas del XX; pero puede señalarse una pérdida de vigor de la prensa popular sevillana ya en las últimas décadas del XVIII, coincidiendo con el comienzo de la hegemonía cordobesa y malagueña. Se trata por lo tanto de un fenómeno editorial no sólo sevillano, sino andaluz vii . Junto al impresor, para este siglo y para este ámbito particular de la producción de las imprentas, hay que destacar la presencia de otro agente que actúa casi siempre como promotor editorial, además de ser distribuidor y en muchos casos autor del romance: el ciego. Gracias a trabajos como el de Cátedra (2002) sabemos el protagonismo que detenta el ciego de oficio en la cadena de producción y difusión de las relaciones ya desde el siglo XVI; en el XVIII, su capacidad de acción ha crecido gracias sobre todo a la fuerza que confiere a los ciegos su asociación en cofradía. A pesar de los iniciales propósitos benéficos, comunes a otras cofradías similares, bien pronto la de los ciegos derivó hacia un comportamiento propio de los gremios profesionales, y se aseguró mediante pleitos el monopolio de la venta de gacetas y relaciones – junto a otros impresos baratos – a pesar de que con ello conculcaba a menudo privilegios anteriormente concedidos a impresores y libreros. Para entender la protección de la que gozaron habitualmente por parte de jueces y gobiernos hay que reparar en dos aspectos apuntados por Botrel (1993): de un lado, el Estado se descargaba de responsabilidad con respecto a un colectivo importante de mendigos, que tenían asegurada mediante estos privilegios una subsistencia cómoda – llegaron a ser tildados como “aristócratas de la pobreza” -; de otro, y más importante aún, se aseguraba que en una cuestión esencial como la distribución de los papeles entre amplias capas populares el agente distribuidor estaba suficientemente controlado: “ …es más fácil para las autoridades controlar la distribución y a través de ella la producción, que está lejos de ser siempre oficial o autorizada, pese a las leyes de imprenta, si las personas aceptadas lo son en número restringido y están organizadas. La Hermandad de los ciegos de Madrid – 74 8 al igual que las demás – sería a fin de cuentas un colaborador objetivo del poder” (Botrel 1993, 48). Los romances noticieros y vulgares del XVIII son por tanto la última modalidad de las relaciones de sucesos y también una estrategia empresarial de ciegos e impresores para conservar a un público cada vez más disminuido, en un mercado local cada vez más cercado por las directrices políticas y culturales del nuevo Estado. Y, sin embargo, no puede desestimarse el valor “noticiero” de estos romances: nosotros mismos hemos comprobado la eficacia informativa de estos papeles ante un acontecimiento concreto. Cuando en 1755 un fuerte terremoto – el que después se conocería como el de Lisboa – sacude muchas ciudades españolas, sobre todo andaluzas, y ante el silencio impuesto por la prensa oficial, en Sevilla salen a la calle, en pocas semanas, más de setenta papeles distintos, casi la mitad romances noticieros, informando de los efectos del seísmo en distintas localidades cercanas e incluso remotas (Espejo 2005). El vulgo, a esas alturas de centuria denostado por la casta política y excluido de cualquier forma de promoción cultural, mantuvo recursos – aunque mínimos – con los que ensayar su asalto definitivo a la esfera pública allá en el XIX. BIBLIOGRAFÍA Monografías y artículos:  Botrel, Jean-François (1993): Libros, prensa y lectura en la España del siglo XIX. Madrid, Fundación Germán Sánchez Ruipérez-Ediciones Pirámide.  Cátedra, Pedro M. (2002): Invención, difusión y recepción de la literatura popular impresa. Mérida, Editora Regional de Extremadura.  Espejo Cala, Carmen (2005): “Spanish news pamphlets on the 1755 earthquake: trade strategies of the printers of Seville”, SVEC (Studies on Voltaire & the Eighteenth Century), feb. 2005, pp. 66-80.  Espejo Cala, Carmen (2006): “El Romancero vulgar del siglo XVIII en Sevilla: estrategias de producción de los impresores”, en Pedro Cátedra, ed., La literatura popular impresa en España y en la América Colonial. Formas & Temas, Géneros, Funciones, Difusión, Historia y Teoría, Salamanca, Seminario de Estudios 75 9 Medievales y Renacentistas, Instituto de Historia del Libro y de la Lectura, pp. 425436.  Fernández Valladares, Mercedes (1988): “Cartas en verso de rústicos y patanes. Las “nuevas” de la Corte a principios del siglo XVIII”, en Varia bibliographica. Homenaje a José Simón Díaz, Kassel, Reichenberger, pp. 255-268.  Pérez Picazo, María Teresa (1966): La publicística española en la Guerra de Sucesión, vol. I. Madrid, CSIC, Escuela de Historia Moderna. Repertorios: - Aguilar Piñal, Francisco (1972): Romancero popular del siglo XVIII. Madrid, C.S.I.C. - Pérez Picazo, María Teresa (1966): La publicística española en la Guerra de Sucesión, vol. II. Madrid, CSIC, Escuela de Historia Moderna. i . Texto parcialmente extraído del libro de la autora, en preparación Los inicios del periodismo en Sevilla. El mercado de las noticias en el siglo XVII. Este trabajo se inscribe en el proyecto de investigación y desarrollo tecnológico cofinanciado por el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica (I + D), Ministerio de Educación y Ciencia de España y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER): “Biblioteca Digital Siglo de Oro II: Relaciones de sucesos, Polianteas y fuentes de erudición en la Edad Moderna (catalogación, digitalización y difusión vía Internet)”, código: HUM2006-07410/FILO. ii . Véase el trabajo “Los inicios del periodismo en Sevilla: desde las cartas de aviso a las relaciones de sucesos” presentado en la Sala II. iii . Después de la experiencia gacetera del siglo anterior, descrita en la Sala anterior, hacia la segunda mitad del XVIII aparecerán en Sevilla los primeros periódicos de producción más o menos consolidada, como la Gazeta de San Hermenegildo (1745-1748) y el Hebdomadario útil sevillano (1758-1767). El primer diario de la ciudad algo después, Diario histórico y político de Sevilla (1792-1793). iv . Hablamos de una importante producción de romances satíricos como los que describe Fernández Valladares (1988); la autora afirma además que algunas de estas modalidades, como las recurridas coplas de Perico y Marica, fueron impresas o reimpresas con profusión en Andalucía. v . En Sevilla se prohibió durante varios años el empleo de romances para enseñar a los niños a leer; en 1767, a raíz de los sucesos conocidos como Motín de Esquilache, Carlos III prohíbe en todo el reino la impresión de “Pronósticos, Piscatores, Romances de Ciegos y Coplas de Ajusticiados”. vi . Son ya, no obstante, tiempos de clara decadencia para la ciudad. Aguilar Piñal (1988) calcula que, en la segunda mitad del XVIII, Sevilla no contaba con más de 20.000 lectores potenciales. vii . Aguilar Piñal (1972). Sobre el “andalucismo” del romance vulgar, puede verse además nuestro trabajo Espejo (2006). 76 1 1.- Propaganda y censura en la información Todo estado, en todo tiempo y lugar, busca asegurar su continuidad y jerarquía de poder con el mínimo desgaste. Y en ello, la fuerza y la propaganda, si astutamente combinadas, se revelan los más sólidos soportes. El de fuerza es un concepto elemental, pero el de propaganda exige una mayor complejidad en su definición y son muchas las dadas. Se la entiende como algo opuesto a la fuerza (ejercicio primario de la imposición, que supone el control evidente y manifiesto de los recursos del poder) y que se ejercita, en un nivel de mayor sofisticación política, para evitar la reacción que una continuada imposición de la fuerza pueda suscitar. La propaganda emplea un sistema de normas y símbolos que no siempre, y en ello radica su éxito, son advertidas por el grupo al que se aplican. En un sentido lato, propaganda es toda maquinación que realiza un sujeto, A, para convencer a un objeto, B, de la legitimidad y oportunidad de sus ideas, de su estatus superior, de la propia bondad y grandeza y cuyo origen, si es posible, se presenta como divino. La idea de la procedencia divina del poder ha colado durante largas etapas de la historia y aunque adaptada a los tiempos se puede afirmar que sigue vigente: se ha desacralizado la forma pero apenas se ha alterado el concepto; su éxito hoy sigue residiendo en la asunción de una superioridad que los demás no tienen y que debe ser reconocida. Así que en toda propaganda bien concebida debemos destacar dos elementos: la persuasión, que facilita el paso del mensaje, y la conformidad que resulta de la interiorización del mensaje, el cual como objetivo final debe producir más o menos entusiasmo o adhesión. Cabe también señalar la ductilidad con que la propaganda se adapta al medio; en los imperios de la Antigüedad y en los feudos del Medievo está presente en las grandes construcciones, en el ritual que rodea la figura del jefe o el rey, en los monumentos conmemorativos de batallas contadas a conveniencia, 77 2 en las fiestas a fecha fija, en las grandes ceremonias fúnebres, en las arengas militares y sermones religiosos, en las obras literarias… A mediados del siglo XV aparece en los estados de la Europa occidental un ingenio que acabará siendo útil instrumento a la propaganda del poder y su contrario a la vez: la imprenta de Gutenberg, que al acercar el texto escrito a las clases populares actúa como acelerador de los cambios sociales divulgando los nuevos conocimientos científicos y teorías sobre el hombre. Los estados modernos ya desde su época de formación se sirven de la propaganda; más, le dan categoría de necesidad. Y confieren un objetivo propagandístico a todo el ceremonial que envuelve la aplicación de la justicia, al que rodea los actos religiosos, a las construcciones efímeras para las celebraciones de fiestas o actos solemnes de relevancia política… Sin embargo todas estas actuaciones tienen una doble limitación: la del lugar –suelen ubicarse en las grandes ciudades, en el área cortesana, y no llegan a la gran masa de la población ruraly la del tiempoterminado el acto, su pervivencia hay que fiarla a la memoria del limitado grupo de asistentes-. Así que resulta de sumo interés el disponer de un instrumento que además de posibilitar la difusión de toda actuación política multiplique sus efectos. Las relaciones se convierten en ese instrumento informador de acontecimientos reales y se revelan como un interesante sistema al servicio de la propaganda política puesto que reúnen las posibilidades de difusión-permanencia del acontecimiento o la ceremonia cuyo relato se convierte en la prolongación del referente y es capaz de llegar a más numeroso público que el privilegiado que pudo ser testigo o espectador del acto. Añade otra cualidad a la única e irrepetible de la representación original: cada lectura de la relación, individual o en grupo divulga y recupera, de manera simbólica, la actualidad del acontecimiento. La lectura permite revivir, y perpetúa, la pasión ante un acto de la justicia (que no es siempre un acto de Justicia), la emoción religiosa o el letargo que tantas veces viene a ser la razón de la fiesta. No hay duda por lo tanto de que propaganda es un concepto clave en el estudio de las relaciones, al igual que en la actividad periodística de nuestra época. La relación expande la ideología que el poder necesita transmitir porque el efecto multiplicador de la letra impresa permite que un único acto del emisor llegue a un considerable número de receptores. Esto puede plantear un problema cuando lo que se publica no sirve a los 78 3 intereses del Estado; pero los gobiernos también disponen de la solución y lo atajan mediante el ejercicio del control y la censura, que aplican severamente cuando son fuertes, y que se convierte por tanto en el segundo factor de poder de la propaganda. Así que desde sus inicios -la relación y la gacetael periodismo ha tenido que convivir con la censura y en su lucha por la supervivencia elegir entre dos opciones: o adaptarse al sistema que lo constriñe y convertirse en su valedor o capear el temporal como se pueda por medio de publicaciones clandestinas, que con frecuencia son manuscritas en el Antiguo Régimen ya que su divulgación resulta menos arriesgada que aquella que necesita de los talleres de prensa y que por su impedimenta son detectables y de más fácil control por el poder. Las relaciones, dejadas a su albedrío, se convierten en eco de las situaciones sociales, de los problemas económicos y de los desórdenes públicos. Pero controladas en lo que cuentan y en lo que callan –el silencio es un juego contra el tiempo para ocultar lo no convenienteson un paradigma del proceso de control y de valor propagandístico. Como esto, en todas las épocas, no ocurre sin resistencia por parte de escritores y redactores, los gobiernos toman medidas contra ellas, que en uso de una naciente libertad de expresión se erigían en creadoras de una, también nueva en el XVII, opinión pública que los Estados occidentales europeos entienden deben dirigir (Zaret, 2000). Weill (2007) refiere cómo en Inglaterra Carlos I decidió reprimir la curiosidad indiscreta que provocaban “unas hojas de noticias” casi periódicas y las prohibió en 1632. Varios años después y una revolución más tarde el poeta John Milton hará un llamamiento al parlamento republicano que se considera como el primer alegato en defensa de la libertad de prensa: “Matar a un hombre es destruir una criatura razonable; pero ahogar un buen libro es destruir la razón misma […] corresponde al Parlamento asegurar la grandeza futura de la República Inglesa a través de la libertad intelectual”. Alegato al que el Parlamento hizo oídos sordos, siguió persiguiendo a los redactores – llegó incluso a poner precio a la cabeza de alguno-, suprimió en 1649 los periódicos no patrocinados por el gobierno y Cromwell, en 1655, incluso los otros. Sin embargo siguieron publicándose noticias con diferente suerte y atrevimiento y había en circulación violentas hojas clandestinas con caricaturas del Papa, de obispos anglicanos, de la realeza, añadiendo información sobre la vida política y social tanto de Londres como de los distintos condados. 79 4 En Alemania, durante el período de la Guerra de los Treinta Años (1618-48) las hojas facilitaban informaciones sobre asuntos bélicos, pero estas noticias debían ser cuidadosamente redactadas pues podía ocurrir, como ocurrió, que una frase desafortunada sobre un regimiento bávaro le costara al redactor cárcel y multa. Así que la crítica había de ser tibia y el lenguaje poco ácido. Tras la paz de Westfalia se fortaleció la censura tanto civil como religiosa, pese a tratarse de una sociedad en la que muchas ciudades publicaban su “gaceta”. Holanda era, al parecer, el paraíso de las gacetas. Tan buena la calidad de la impresión y tan libre el espíritu de sus impresores que viendo las ganancias económicas que podían obtener imprimieron para exportar a Europa noticias que en otro país hubieran sido censuradas. Pero como ocurre a menudo, los mejores productores no son siempre los mejores consumidores del producto. El gobierno de las Provincias Unidas no permitía la ingerencia en sus asuntos internos, así que la actividad impresora se dedicó a la publicación de las noticias políticas que eran leídas en el Louvre e incluso en el imperio ruso, publicadas en francés, que comenzaba ya a ser la lengua de comunicación en las cortes europeas. El contrabando de hojas de noticias holandesas impresas en inglés y para los ingleses fue también incesante durante tres siglos. España tampoco escapó a esta necesidad de manejar la percepción del pueblo. La lectura de las relaciones de carácter político (también las festivas y religiosas) permite descubrir los códigos que el poder establece para que el mensaje transmitido sea fácilmente captado. En el análisis de las que hemos elegido habremos de hacer constantes comparaciones con los datos que la historia nos ha dejado, yendo desde los hechos, tal cual se producen, hasta los textos, y viceversa. 2.- Algunos ejemplos de propaganda de mediados del XVII. El reinado de Felipe IV, que accede al trono en 1621, a los 16 años, sella en nuestra historia el fin de un período de poder que si bien nunca se tradujo en el bienestar que procura la riqueza, pese a llegar ésta abundante de las Indias, sí marcó una hegemonía en la gestión político-social de Europa y América que era contestada por los países europeos y, más tímidamente, también por las colonias. La Guerra de los Treinta Años, 80 5 mantenida contra las emergentes potencias europeas –Suecia, Dinamarca, Francia-, se cierra con la firma de dos tratados que reducen a nada la capacidad decisoria de España en el ámbito internacional. La vida política, y en mayor medida cuando ni la gestión ni los resultados son boyantes, afecta a todos los habitantes de un país. En qué nivel de conciencia ello se vive depende mucho de la orientación de la propaganda del Estado. Al interpretar las relaciones, leyendo también lo que no dicen, se percibe en ellas latente la política, el interés en camuflar la noticia para que no alimente de manera indeseada la opinión pública que ya en el XVII empieza a conformarse. Las relaciones que hemos elegido parten de 1648, con información sobre las ratificaciones de Westfalia, hasta 1665 con el relato de la muerte de Felipe IV. Excepto la primera, publicada en Madrid, todas lo han sido en Sevilla en el taller de un mismo impresor, Juan Gómez de Blas. No que no hubiera otros impresores y por consiguiente importante competencia en Sevilla – consta la actividad de al menos diez impresores más en la ciudad - pero Gómez de Blas tiene en estos años el cargo de Impresor Mayor y su concepto moderno de la información le lleva a publicar relaciones con noticias nacionales e internacionales. Las que hemos seleccionado nos permitirán observar el tratamiento dado a las ya mencionadas sobre las capitulaciones de la paz, a la exposición al público del problema catalán, a la revolución de Cromwell en Inglaterra, al curioso affaire de la conversión de la reina Cristina de Suecia y al final de Felipe IV. 3.- Haciendo las paces: la de Westfalia La noticia de un fracaso es píldora amarga de tragar que un mensajero avisado envuelve en oro si puede. Y avisados fueron los redactores de las dos relaciones que nos ocupan, la una sobre la firma del Tratado de Munster y la otra sobre la Paz de los Pirineos, once años después. Describe la primera ( Relacion de la forma, con que se han hecho las entregas de las ratificaciones de la paz de España,… en la ciudad de Munster de Vestfalia a 15. y 16. de mayo deste año de 1648 ) los solemnes actos y fiestas que a lo largo de tres días (del viernes 15 al 17 de mayo 1648) tienen lugar en esa ciudad. Este tratado, que pone fin a la Guerra 81 12 y la precisión de los datos: en la toma de Blanes se hace entrega de “veinte y quatro oficiales y 320 soldados”. O la mención de la quema de “cinquenta quarteras de trigo que han metido de noche los vezinos de Castel de Fels”. Tampoco pasa por alto la fuga de Barcelona de D. Joseph Margarit dejando la ciudad en confusión al mando de Mons de la Mota –sobre cuya capacidad mental se dudaballevándose joyas y plata “en pasta suya y agena” porque tal ocasión de desprestigiar al enemigo no hay bando que se la pierda, pero incluso eso es una tibia mención. Margarit huyó ante el temor de otro alboroto como el de 1640 en el que, como ocurrió al virrey conde de Santa Coloma, pudiera perder la vida a manos de un pueblo enfurecido que harto ya del dominio francés empezaba a proferir gritos de “viva España”. Una oportunidad perdida para una propaganda más agresiva. Lo que a continuación se narra no procede del informe pero sigue manteniendo la parquedad en el elogio: deja a don Juan de Austria en Barcelona negociando las capitulaciones y lleva la noticia a Madrid, el 10 de Octubre, y “ha sido suma la alegría que ha causado en la corte generalmente a todos”. ¿Generalmente? ¿Quién en la corte podía estar interesado en otro fracaso de las armas de Castilla? Acaso el embajador francés o algún representante catalán… En esto de la alegría de la corte ni se menciona al rey, distante también de sus cortesanos. Es al día siguiente cuando se nos muestra: “su Magestad (Dios le guarde) fue el viernes onze a dar gracias a Nuestra Señora de Atocha, por tantos favores como la Magestad divina ha sido servido conceder a esta Monarquía en tan breve tiempo”. El rey de tú a tú en íntimo diálogo con Dios y en su función de mediador entre el cielo y la tierra. Conviene por tanto a este sobrio relato la escueta definición que da Víctor Infantes de la relación de sucesos en tanto que género: “textos breves de tema histórico concreto con una intencionalidad de transmisión por medio del proceso editorial” (Infantes 1996, 203). 5.-El fracaso de una larga campaña publicitaria La conversión de la reina Cristina de Suecia fue una magnífica ocasión para el desarrollo de la propaganda religiosa, a más de un singular acontecimiento en Europa, a juzgar por el interés que se tomaron tanto España como Francia en conseguir titulares en 88 13 el asunto. Los tuvo España en la primera etapa del cambio de fe de la reina, lo que le supuso un triunfo sobre la Europa protestante, un espaldarazo en su lucha por la fe de Roma y en cierto modo una victoria sobre la persona del rey Gustavo Adolfo, padre de Cristina, que había hecho alianza con los franceses y participado contra España en la Guerra de los Treinta Años. El que la hija se alejase de la política del padre y que de la mano de embajadores del gobierno español decidiera su ingreso en el Catolicismo, merecía un buen aparato de propaganda del que cabía esperar una interesante rentabilidad. Por ello el gobierno no escatimó en los gastos que se hicieron en el acompañamiento a la reina en su cabalgata por las tierras del Imperio ni en los honores que en las ciudades a las que llegaba se le dispensaron, prescindiendo del hecho de que hubiera abdicado y su peso político fuera ya irrelevante. Por el contrario, se contribuyó a engrandecer su imagen como si ello fuera una batalla ganada por la Cruz en un momento de la historia de España en que la espada firma más derrotas que obtiene victorias. Pero este éxito no fue duradero, como veremos. La actividad diplomática de Suecia no había resultado favorable a los intereses españoles. La propia reina Cristina había acelerado las negociaciones de Osnabrüc que terminaron con la firma de Westfalia. La reina quería la paz y pretendía hacer de Estocolmo una Meca a la que acudieran todos los sabios. Pero cuando se supo que quería romper con el protestantismo luterano –religión que en su coronación, en 1650, había jurado mantener como la oficial de su paísy “llegan a Madrid noticias de lo que ocurre en el palacio real de Estocolmo –a espaldas del gobierno suecoparecióle a Felipe IV que la conversión de Cristina era un negocio importantísimo en el que debía él ocuparse y para llevarlo felizmente a cabo fue un acierto el nombramiento de don Antonio Pimentel de Prado como embajador extraordinario cerca de la reina de Suecia […] llega a Estocolmo en 1652 y duró allí su misión hasta 1654 […] se adueñó del ánimo y del corazón de la reina, llegó a ser su cortesano predilecto y contribuyó a su conversión con no menos eficacia que los jesuitas encargados de catequizarla” (Marqués de Villa-Urrutia 1962, 28). Del interés del gobierno de Madrid por divulgar y monopolizar la propaganda de la conversión dan fe las varias relaciones que se publican. Encontramos una que indica en su título “Segunda relacion” ( Segunda relacion del viage, que la sereníssima Christina Reyna de Suecia, hizo desde Bruxelas a Inspruch…) y que inicia su relato con la salida de la reina 89 14 de Bruselas, el 22 de Septiembre de 1655; otra tercera ( Relacion historial, que declara los motivos que tuvo Christina Adolfo… seguir su viage para Roma… y de alli passar a España, a vivir y morir religiosamente…) que avanza su relato pocos días más que la segunda. No sabemos si existe un ejemplar impreso por Gómez de Blas, de la que debió ser la primera; en todo caso no hemos podido acceder a él, de modo que no sabemos cómo se transmitió en España la ceremonia de la abdicación; a cuya realización no había sido ajena pues ésta tuvo lugar en junio de 1654 y Pimentel llevaba ya dos años en la corte sueca, siendo reconocida su influencia, tanto que la reina había llegado a negar la representación de Portugal en su corte porque consideraba que el legítimo rey del país era Felipe IV y no el usurpador duque de Braganza. Tampoco sabemos ni cómo, ni si se contó la secreta salida de Upsala pocas horas después de su abdicación, ni su viaje a Dinamarca vestida de hombre, ni cómo llegó hasta Hamburgo donde ya Pimentel, más en su terreno, le tenía preparado alojamiento, ni cómo atravesó de incógnito Holanda, ni cómo, ya en Amberes recibió la visita del Gobernador de los Países Bajos, el Archiduque Leopoldo, quien ya en tierras de influencia española marca el itinerario y los honores que le rinden las autoridades de las ciudades a las que llega; ni tampoco la liturgia privada de la ceremonia de su abjuración en Bruselas. Nos atenemos pues a la segunda relación que se inicia el 22 de Septiembre de 1655 en que abandona esta ciudad para dirigirse al Tyrol, a Innsbruck, a donde llega en Noviembre para hacer pública su conversión. Porque la secreta – a vocesde Bruselas no satisfizo al Papa, Alejandro VII, que consideró excesivo el protagonismo de Pimentel, pobre la liturgia y teatralidad del acto y escasa la relevancia dada a su poder temporal. Un deambular de casi dos meses añadidos a los quince que transcurrieron desde su abdicación hasta su primera abjuración en Bruselas; nada sobre su estancia en los estados de Flandes en los que se refugió, sabedora de que los países protestantes tendrían una reacción en su contra. Pero sin duda debió contarse la fastuosa recepción del Archiduque Leopoldo a su llegada a Bruselas, así como el regalo de treinta caballos y muchas riquezas de la India que le hizo Felipe IV (o quizá eso se callara porque en cuestiones de propaganda se oculta la inversión y sólo se divulga el resultado), así como el intento de Mazarino de compartir el honor y triunfo de la conversión queriéndola seducir con el envío de una compañía de actores franceses. Continúa la relación con la descripción del aparato propagandístico de los solemnes recibimientos y agasajos, no sólo de parte de los Austrias, obligados a ello pues se trata 90 15 de su empresa, sino también por franceses e ingleses: “…allí besaron la mano a su Mag. por la mañana los Presidentes de Inglaterra y Suecia, y a la tarde Carlos II Rey de Inglaterra y su hermano el Duque de Glocester…”. Y la respuesta en Nordlingem de la reina a quien ponderaba en su discurso los heroicos lances en aquella batalla de Gustavo Adolfo: “Cuantas alabanzas dais a sus progresos resultan en sublimar el crédito de España, pues quedaron vencidos los suizos la primera vez que les embistieron en batalla campal los españoles”. Podría la frase ser invención del autor, pero está aceptado el esmero en la verosimilitud que tienen las relaciones. Así que la considero como diplomacia de la reina que el narrador estaba, eso sí, obligado a resaltar como propaganda de la gloria militar. Al igual que la impresionante acogida en Innsbruck, con “el estruendo de 56. piezas de Artillería, que estaban en hilera a la margen del Rio, y de los Esquadrones de infantería […] dando diversas cargas de mosquetería y arcabuzería, con tanto orden, que parecia que se dava alguna batalla”. Todo el aparato político y militar al servicio del acto, junto al religioso: celebraciones de misas, Te Deum, visitas a conventos… siempre destacando la figura del embajador Pimentel, pastor y guía de este clamoroso viaje hasta la Ciudad Eterna. La salida de Innsbruck, en Noviembre del 55, “donde se dio a luz la felicísima nueva de que la Reyna de Suecia era católica Apostólica Romana publicándola el señor D. Antonio Pimentel co[n] tan copiosa muestra de alegría, como hasta entonces la avia dado de su sagacidad en el silencio”. Termina la relación con la promesa de más noticias sobre la entrada en Roma. Grande debió de ser el interés promovido porque el mismo impresor publica otra relación incluso antes de la llegada a Roma. Pero parece que hay prisa en terminar y así asegurar el éxito. Termina el título con esta frase: “…seguir su viaje para Roma, a besar el pie de su Santidad, y de alli passar a España, a vivir y morir religiosamente en el Convento de las Descalças de la Villa de Madrid”. Que de haber sido leído por la reina, una mujer de treinta años sin madera de santa y poco dispuesta a prescindir de sus privilegios reales, habría sido motivo para cancelar el proyecto de visita que tampoco era firme. Voltaire (1996) afirma que la reina, educada en las artes, quería ir a vivir a un lugar donde éstas estuvieran reunidas. Con esa intención había cambiado la fe luterana por la católica, indiferente tanto a la una como a la otra y dispuesta a adaptarse, en apariencia, a los sentimientos del pueblo en el que quería pasar su vida. Solo que este 91 16 pueblo no era el español sino el italiano. En los párrafos que siguen se proclama la intervención divina en todo este asunto, remontándose hasta la figura del rey Gustavo lo que legitima aún mas la participación española. La influencia sobre la reina se debilitaba y había que acelerar el proceso y reforzar la propaganda, pero ¿era oportuno hacer tal desfavorable semblanza del rey y su ejército? Dice la relación: “…haziendo los sacrilegios y crueldades que lame[n]ta la Cristiandad, quales fueran mucho mayores, a no atajarlos la Magestad divina, con la muerte de Gustavo, que se la dieron los Imperiales en la memorable batalla de los Campos de Lutzen…”. Como afirmación de los ánimos nacionales podía funcionar; los designios divinos permiten que la hija expíe las faltas del padre. Pero para una hija que sabe que una herida por la espalda mató a su padre… mala estrategia diplomática. Francia, Dinamarca, Inglaterra hacen ofertas a la reina y aquí ya no se está seguro del final: “…todos estos Príncipes y Señores desean sumamente quitarle a España la gloria de la reducción de la Serenissima Princesa a la Fé Católica”. La reina llega a Roma en vísperas de Navidad, con su rico cortejo, engalanado séquito y escaso protagonismo español. Hace allí amistad con italianos y franceses –tanta que llega a conspirar con Mazarino para conseguir el reino de Nápoles (ligado a la Corona española) y estuvo en Francia. Jamás vino a España. Pero eso ya no lo cuentan las relaciones que nos dan como última fecha la de 1656. Aún publica el impresor sevillano, este mismo año 56, otra relación sobre Suecia (Relacion historial de las invasiones que el Rey de Suecia, los Moscovitas, y Cosacos han hecho en el Reyno de Polonia…) en la que cuenta su alianza con Moscovitas, Turcos y Tártaros para atacar a Polonia de la que se había separado pocas décadas antes, siendo la causa la herejía de Lutero que habían abrazado el abuelo y el padre de la reina Cristina, así como el motivo del actual ataque que buscaba la persecución religiosa católica, junto a otras pretensiones de estado. Se trata de un relato de alianzas políticas y acciones militares que por las precisiones de la información parece más dirigido a cargos diplomáticos y del ejército que a lectores populares. La propaganda se expresa en una defensa sin fisuras de la fe católica frente a la luterana, culpable de todos los excesos y desgracias políticas del momento.Y es que hay que mantener viva en el ánimo de todos los estamentos la fe de Roma. Encontramos también una parca alusión a la reina Cristina, sobre cómo “la Majestad divina le avia abierto los ojos del alma, y alumbrandole su 92 17 entendimiento, para que saliendo de los errores de la Heregia que profesaba, y avia aprendido de sus padres y abuelos abraçasse la verdadera doctrina de la Religión Católica”. Pero ni una palabra sobre la intervención del gobierno de Madrid en esta revelación. Puesto que la ruptura con los embajadores españoles daba ya la causa por perdida era mejor el silencio. Lo que no se quiere silenciar, y con pocas palabras se expresa, es la satisfacción que produce la derrota sueca. Ya en el título: “…y como el Rey de Polonia, con el socorro de dinero que ha tenido del Pontifice, va recuperando sus Estados, con grande felicidad, y destroço del Rey de Suecia”. Así se cierra esta fallida campaña publicitaria, destinada tanto a consumo interior como exterior, en la que se empeñó el prestigio de España buscando un reconocimiento de su correcta alineación en el campo de la fe y la ideología pero de la que no se obtuvo beneficio alguno. Logró al inicio mostrar una magnificencia y quizá la remota posibilidad de que la influencia de la reina –tal influencia la perdió nada más dejar el tronomediara para templar la actuación de Suecia en el equilibrio europeo. Pero la excesiva duración del paseo de la comitiva real por las ciudades imperiales permitió el acceso a influencias de otros estados que alejaron a España de la empresa. 6.- Una mirada al exterior En 1640 Carlos I Estuardo se ve forzado a convocar el Parlamento en dos ocasiones, consecuencia de las diferencias entre este organismo y la Corona, de corte absolutista, que marcan el principio de la revolución. Inglaterra no escapó a la crisis político-social que afectó al XVII y que algunos historiadores consideran consecuencia del choque del final del feudalismo con el inicio del período capitalista. Bordería, Laguna y Martínez Gallego (1996) destacan el rol de la imprenta en la difusión de la crítica burguesa contra la Corona, y ello pese a que con el sistema de licencia previa y concesiones – que Carlos I había fortalecido en su reinado - disponía de los medios para someter a censura y castigos a quienes se mostraban poco favorables a los Pares. Pero en su rebelión contra el rey es el propio Parlamento el que difunde propaganda contra la Corona lo que ayuda a que poco a poco se debilite la coacción de 93 18 la censura y se impriman centenares de hojas publicando los debates. Libertad de expresión sin trabas hasta que en 1643 se prohíbe por ley la difusión de estas discusiones. Pero ya Inglaterra estaba en plena guerra civil y aunque se pudiera ejercer algún control sobre lo publicado en Londres no se podía frenar el comercio de libelos impresos fuera de la capital o en Ámsterdam que seguían las batallas o aireaban las ideas políticas de las facciones en lucha: a) las clases populares en contra de la vieja sociedad feudal y del rigor de la ética protestante, b) los realistas, c) los parlamentaristas en cuyas filas pronto destacó Cromwell. Al igual que ocurría en la misma década en Francia durante los preámbulos de La Fronda y su desarrollo (1648-1652) la prensa es un elemento más de la lucha, aún lejos de ser un cuarto poder pero ya con una innegable capacidad de influencia. También al igual que en Francia tan pronto se restablece el orden del poder, sea del republicano Cromwell o del rey absoluto Luis XIV, se disponen leyes coercitivas de la libertad de expresión que faciliten la acción de la propaganda que le sirve. Gómez de Blas publica esta larga relación de ocho páginas que recoge los hechos –es el acontecimiento, el événement, el modelo de relato histórico de las relacionesno con neutralidad sin embargo pues el autor toma postura respecto a lo que cuenta. Anuncia el título (Primera relacion de lo sucedido en Inglaterra, y variedad de goviernos que ha tenido desde el año de 1648( que degollaron a Carlos Stuard, su legítimo Rey, y señor…) el relato de lo sucedido desde 1648 hasta 1660 pero retrocede y explica la composición del Parlamento inglés, necesario para la “inteligencia de esta relación” y otros sucesos que predisponen el ánimo a favor de Carlos I, rey favorable al Catolicismo y sobre todo rey absoluto, frente al mal hacer del republicano Cromwell nombrado con adjetivos o comentarios que lo desprestigian; manera de propaganda que sin soflamas monárquicas ofrece el maniqueísmo incuestionable del bueno (el rey) y el malo (el usurpador). De éste cuenta sus desmanes, sin faltar a la verdad; de aquél calla los desafueros, faltando a la verdad, de sus años previos de gobierno absolutista. Pero esta es una omisión al servicio del sistema. Veamos en paralelo qué cuenta el autor y cual fue la actuación de España ante el gobierno de Cromwell: 94 19 Al narrar la ejecución de Carlos I (incurre en un error de fecha: señala, ya desde el título, el 10 de febrero de 1648, siendo la exacta el 30 de enero de 1649) leemos: “…uno de los mayores delitos del Mundo, de que no se ha podido hallar ejemplar en Historias divinas, ni humanas, y como tal ha sido generalmente abominado, assi de Catholicos Romanos como de Sectarios e Infieles”. Omite sin embargo que sólo dos años después, en 1651, España había sido el primer Estado en reconocer el régimen regicida de Cromwell y que don Luis de Haro había buscado su alianza contra Francia. Escribe lo siguiente el embajador español en Londres: “…lo que la conveniencia y la razón de estado aconsejara obrar a favor deste gobierno y en reconocerle y admitir sus embaxadores, o en hacer confederación con él, si obligasen a ello los accidentes y intereses de V.M.”. Siguen las invectivas contra la persona de Cromwell que constituyó otro Parlamento “aumentando el número de los populares de la Sala Baxa […] y haziendo que le diesse título de Protector y como por los malos oficios de aquel tirano estaba en aquellos reynos tan aborrecido el nombre de Rey […] le fue muy fácil conseguir dicha Proteccion”. Voltaire también hace un comentario parecido (1996) aunque añade con ironía que si lo consigue es porque los ingleses sabían hasta dónde podían llegar los derechos de su rey, pero desconocían cuáles serían los límites de un protector. Sigue otra media verdad: “manifesto luego la mala voluntad que tenia a la Monarchia de España […] unio las armas de Inglaterra y Francia contra las de España […] quedandose con Dunkerke”. ¿Cuál es la mitad que falta? Que don Luis de Haro, siguiendo las recomendaciones del embajador Alonso de Cárdenas, a cambio de una alianza contra Mazarino, le había ofrecido el Puerto de Calais que abría a Inglaterra el paso a Francia. Así que el Protector coqueteó con ambos ministros y se decidió al final por el francés. De paso, esto sí lo dice la relación, al no existir trato con España ocupó Jamaica. Sigue el relato histórico de la propuesta sucesoria de su hijo, las divisiones de las islas, otra vez, entre realistas y parlamentarios, ajustado al devenir de los hechos y sin una excesiva aportación personal, hasta llegar a la alegría de Londres cuando “nobles y plebeyos van corriendo por las calles, manifestando el regocijo que tenian, diziendo todos vnanimes y conformes: Viva el Rey nuestro Señor. También se alaba “la piedad de nuestro Gran Monarca Filipo Quarto” que había acogido a los hijos de Carlos I bajo su 95 20 protección desde 1656 en que el rey francés, su tío, les expulsara de Francia a requerimiento de Cromwell. Y por supuesto no se omite el agradecimiento de Carlos II al recuperar la Corona. La propaganda, como el pecado, puede acometerse por acción u omisión. En esta relación concurren ambos conceptos: acción en cuanto que el autor se permite hacer valoraciones y emite juicios: • Cromwell es un tirano. • Su hijo Richard es rechazado por inepto. • Luis XIV cede a las exigencias del inglés y expulsa a sus sobrinos de Francia. • La nobleza inglesa demuestra su oportunismo al justificar ante el nuevo Rey la traición que había hecho a la Corona. Y las omisiones, algunas citadas, parecen muy premeditada manipulación de la información. Frente a la ausencia de opinión explícita de otras relaciones, este largo relato en el tiempo, 20 años, evidencia el empeño en desacreditar un sistema de gobierno (que por cierto había situado a Inglaterra entre los más poderosos estados de Europa) peligroso para la Corona española. Fuera por convicción del autor o por el mantenimiento de su cargo de Impresor Mayor de la ciudad, más que en otras relaciones, ésta rezuma parcialidad. 7.- Frialdad de un epitafio Los reyes de la edad Moderna ya conocían el valor retórico y los resultados de la proyección social de la propaganda de su imagen: refuerzo de su autoridad frente a la nobleza que todavía en el XVII conserva añoranzas feudales y respeto/temor de la clase campesina capaz de provocar, si no revoluciones, sí peligrosas revueltas. La figura de un rey poderoso y distante desvía el encono de las masas hacia sus representantes antes que hacia la persona real, lo que explica el grito popular de “Vive le roy sans taille et sans gabelle”. Difunde esta relación los últimos días de Felipe IV y representa el epílogo de la creación propagandística de su imagen sostenida a lo largo de su reinado. Pero ciertos 96 21 estilos pueden resultar inadvertidos si no se establece un contrapunto con otros. Así que veremos de qué otra manera el Rey Sol de Francia entendió la propaganda de su persona. La obra de Burke (1995) resulta esencial a este respecto y a su autoridad nos remitimos con frecuencia. Dos reinados, dos estilos. La corte de Madrid, desde que la introdujera Carlos I había adoptado los usos de la etiqueta de la Corte de los Valois en Borgoña (Noel, 2004) cuyos duques, ya desde el XIV, buscaban la adhesión de sus vasallos por medio de un complicado y riguroso ritual. La mantuvo Felipe II y con más énfasis Felipe IV que pretendía resaltar el carácter sagrado de la realeza mediante la distancia (Elliott, 1990). El alejamiento refuerza la jerarquía y el orden, pone al rey en la cúspide y fija el lugar de los demás. Busca esta propaganda (de caro y difícil mantenimiento al regular la etiqueta casi todos los actos de la vida) el aislamiento del rey y su familia que por desconocida es casi inatacable y resalta la majestuosidad, que se percibe en España pese a no celebrar grandes ceremonias de consagración y a no disponer la casa del Rey de ricas “joyas de la Corona” ni usar soberbias vestimentas en actos oficiales. Y sin embargo los visitantes se sorprenden por los “aires de grandeza de la corte”. La majesté del Rey impregna otros círculos de la vida de modo que se habla de la “gravedad” de los españoles del XVII (Burke, 1995). ¿Influyó esta gravedad en el esfuerzo por las apariencias de la baja nobleza y los hidalgos hasta el extremo de rehuir actividades “no nobles” incluidas la gestión del propio patrimonio? No creemos que esta sobria imagen fabricada del monarca contribuyera a una mayor felicidad personal, a lo sumo a sentirse más a cubierto de ataques. De ahí su escasa presencia en las hojas impresas: el autor no parece osar nombrarlo, mucho menos adjetivarlo. Son pocos los epítetos que se le adjudican y esto en el campo semántico del catolicismo, como para reforzar la idea de sus lazos con lo divino. De lo que resulta que el interés de la propaganda real tiene como objetivo principal el servir a la institución. Claro que si ella está a salvo, también sus miembros. En el otro punto de la comparación, Luis XIV, expresa Burke la sorpresa de un noble italiano ante el hecho de que el rey estuviera siempre rodeado de sus camareros, incluso cuando se encontraba “installé sur sa chaise percée”, pero a la vez resalta la “accesibilidad del rey a sus súbditos, abriendo sus apartamentos al público (es decir a 97 3 ser recitados por los ciegos en público. La relación sobre el incendio de un convento en el barrio de Triana, referida anteriormente, estaba compuesta en romance y decía así: Sabed que vna infeliz noche / de Octubre, que despojada / de las brillantes Estrellas / ostentò la horrible capa / de las sombras, anunciando / adversidades infaustas, / â las doze en punto oyeron / los vezinos de Triana / vnos funestos clamores, / que articulaban con ansias: / Fuego, fuego, à cuyos ecos, / todos los lechos dexaban, / y asomándose à las rexas, / oyen que los invocaban / Religiosos afligidos, / que dizen en vozes altas… 4. Independientemente de que estuvieran escritas en prosa o en verso, las relaciones sobre casos extraordinarios presentaban un tono más coloquial –frente al tono serio y oficial de las relaciones políticas y militares– puesto que, además de informar y moralizar, tenían la función de entretener a un público amplio. 5. Este tipo de relación recurría constantemente a la exageración y a la dramatización de lo relatado: donde murieron muchas personas, la fatal desgracia, la ruyna que ha causado el mucho yelo y nieue en la Isla de Olanda. 6. El uso de esquemas tan sencillos, populares y repetitivos propició el maniqueísmo entre los buenos y los malvados, la dicotomía entre el premio y el castigo, y la generalización de personajes tópicos como el hereje extranjero, la mujer adúltera o el bandolero. Así puede observarse en la Relacion del sacrilego delito, que cometio vn herege estrangero, en el Conuento de San Filipe de la villa de Madrid, a cinco deste mes de iulio estando diziendo missa vn religioso, donde el hereje actuaba con determinacion diabolica. 7. La temática, el lenguaje y el estilo estaban diseñados para provocar impresiones alarmantes o estremecedoras (Verdadera relacion del nacimiento del mas portentoso Gigante que en el mundo se ha visto…) y para excitar o complacer al gusto vulgar, hasta el punto de llegar a convertir al lector en un testigo virtual de los hechos. Era bastante recurrente, por ejemplo, terminar el título de la relación con un colofón más o menos así: con lo demàs que verà el curioso lector. 104 4 8. Precisamente para provocar esa sensación, para dar rienda suelta a la imaginación del lector, el relato de los casos espantosos solía ir acompañado de un grabado que anunciaba gráficamente la noticia y servía de reclamo para la venta. Normalmente, las ilustraciones no se correspondían con el texto, puesto que se trataba de grabados que el impresor ya tenía en existencia y reutilizaba según la ocasión. El uso de imágenes se observa fundamentalmente en las relaciones de crímenes, milagros y monstruos. Tres ejemplos de grabados, dentro de esta exposición, en Relacion del sacrilego delito, que cometio vn herege estrangero, en el Conuento de San Filipe de la villa de Madrid, a cinco deste mes de iulio estando diziendo missa vn religioso…, en Milagro que obro Santo Domingo resucitanto un niño y en Relacion del auto particular de Fè, que celebrò el Santo Oficio de la Inquisicion, de esta ciudad, y reynado de Sevilla, domingo 14. de diziembre, de este presente año de 1721. El auge informativo de este tipo de noticias se entiende mejor bajo el prisma del tremendismo y de la propaganda contrarreformista que caracterizaron el Barroco. Más allá de su aparente frivolidad, los casos espantosos demostraron ser un producto periodístico doblemente rentable. 1. En el plano comercial, la profusión de la venta de relaciones, sobre todo en las ciudades (y la gran mayoría de los casos comentados están impresos en Sevilla y Madrid), dejaba importantes beneficios a los impresores, quienes alimentaron el gusto y la curiosidad que el público –sobre todo, las capas más humildes y analfabetas de la sociedad– mostraba entonces por lo tremendista y lo inaudito de las noticias que publicaban. La fórmula era bien sencilla: repetir y explotar casos típicos. En definitiva, si lo sensacionalista, por los motivos expuestos, vendía, pues sensacionalismo. 2. En el plano ideológico, fueron la monarquía absoluta y la Iglesia quienes se aprovecharon de los casos espantosos, pues éstos contenían una carga política y moral que permitió acercar la mentalidad oficial a la mentalidad mágica del pueblo, así como propagar el orden establecido. ***** 105 5 Una tipología de los sucesos o casos espantosos que contaban estas relaciones, por lo menos en lo que se refiere a Sevilla e incluso a España, clasificaría los temas que entonces eran noticia en tres grandes apartados o categorías: sucesos naturales, sucesos sobrenaturales y sucesos sobre herejes y criminales. Sucesos naturales. Se refiere a los desastres y las desgracias de la naturaleza, como por ejemplo pestes, inundaciones, tempestades, terremotos, incendios o erupciones volcánicas. Servían para poner de manifiesto la ira de Dios y para exigir la penitencia y la reforma de costumbres de un pueblo pecador iii . Nueva relacion, y curioso romance, en que declara los Terremotos de Roma; las lastimas que huvo, sin poderse favorecer unos a otros; y assi se escrive esto, para que todo Christiano tome ejemplo, y temamos à la ira de Dios; sucediò este presente año de 1713. La mayoría de las relaciones de sucesos naturales –sobre todo, las romanceadas– asociaban las catástrofes con el final de los tiempos, contaban casos prodigiosos y ponían de manifiesto cómo gracias a la intervención divina las desgracias no habían sido mayores. Restituyeronse honras, / y los dineros hurtados, / y a la Fè se convirtieron / los Hereges obstinados; / y por la bondad Divina / en Roma, no se assolaron / los Edificios, y Templos, / aunque fueron maltratados… Cuando estaban escritos en prosa, el autor de estos pliegos solía hacer un tratamiento más serio y objetivo de la información: tendía a centrarse en la descripción de la ciudad afectada –normalmente, desconocida y lejana para el lector– y en el relato de algunos sucesos particulares. Así se desprende de la lectura de la Relacion verdadera, embiada de los Estados de Flandes por personas fidedignas, de la ruyna que ha causado el mucho yelo y nieue en la Isla de Olanda, y como el rio Lek ha anegado mas de quarenta ciudades y villas, donde murieron muchas personas, y se perdio gran cantidad de haziendas y ganados mayores y menores, como mas largamente se refiere en esta relacion. 106 6 Nada que ver, como se verá ahora a partir del caso de los terremotos de Roma, con el tremendismo y el dramatismo que caracterizaban el tono, el lenguaje y la presentación de los hechos que se solía hacer en las relaciones que se escribían en verso. En ellas, el autor narraba el desastre en primera persona, apelaba al sensacionalismo y presentaba la tragedia de una forma más novelada y, por tanto, menos imparcial y más apasionada. Y para cantarlo pido / a la Virgen, que de Llanto, / me dè su bendita gracia, / para que puedan mis rasgos / de tal infeliz Tragedia / contar el menor amago, / que en este dia que digo / sucediò à Roma, y sus campos, / y circunvezinos Pueblos, / los terrores del acaso; / porque à hora de las dos / de la noche, en que el letargo / del sueño daba à los cuerpos / el mas preciso descanso, / empezò a temblar la tierra, / gimiò el ayre, empezò el llanto, / y bravos los Elementos, / a Roma pobre abançaron; / y con el horror, y assombro, / ya desnudos, ya descalços, / no saben que hazer, confusos / en tal labyrinto, y caos… En tales casos, empleaba una serie de exclamaciones e hipérboles que predisponían al lector a la contemplación de un sinfín de desgracias. Dia de la Candelaria / cayò todo el Templo abaxo / del Grande Santo Domingo; / y siendo desenterrados, / fueron ochocientos cuerpos / los muertos, que se contaron. / En el Aguila, y Copito, / y otros Pueblos, que debaxo / de Roma son destruidos, / no es posible numerarlos: / veinte y cinco mil los muertos / son por guarismo contados… Desde esta perspectiva, los sucesos naturales expresaban una religiosidad primitiva basada en un sentimiento fatalista, origen de falsas creencias: la ira de Dios siempre era la consecuencia lógica y justa de las acciones humanas que se compensaba con su inagotable compasión. A la enmienda pecadores, / y el coraçon humillado, / con Confession verdadera, / digamos con tierno llanto: / Dios Santo, / Dios Santo, y Fuerte: / Dios Santo, Inmortal, pecamos: / misericordia, Señor; / por ser quien eres te amamos; / admite la intercession / de tu Madre, à quien cantamos / la Salve, y Ave MARIA: 107 7 / tu Santo Nombre invocamos: / enmiendèmos nuestras vidas: / temamos ser castigados / de la Divina Justicia, / si de pecar no dexamos. Sucesos sobrenaturales. Abarca una amplia gama de casos extraordinarios o prodigiosos, fabulosos y alegóricos, tales como milagros, martirios, portentos, apariciones o nacimientos de monstruos. Estas noticias, ya fueran reales o inventadas, se aprovechaban para amonestar al público acerca de la incertidumbre de la vida humana y se interpretaban como señales divinas o malos presagios. Las relaciones de monstruos, por ejemplo, se multiplicaron en España –y, por ende, en Sevilla– durante los últimos años del reinado de Carlos II, conocido precisamente como el Hechizado, cuando la monarquía estaba en plena crisis y se planteaba ya el problema de la sucesión real. En algunas ocasiones, incluso, se le mencionaba explícitamente: Dios Nuestro Señor de victoria â nuestro Gran Monarca, y señor, CARLOS SEGUNDO, como firmissimo pilar de su Sagrada Ley, y roca inexpugnable contra los Infieles. En el siglo XVII, el culto y la devoción a los Santos acabó impregnando la vida cotidiana. Las relaciones de milagros contribuyeron decisivamente a mantener encendida esta profunda piedad popular iv . Se inscribían también en una dinámica competitiva entre órdenes y lugares de culto hasta el punto de que el milagro se pone al servicio de fines ideológicos y económicos. En este sentido léase, por ejemplo, la relación escrita por el notario público fray Francisco Xara bajo el título Milagro que obro Santo Domingo [fundador de la Orden de Predicadores] resucitando un niño. Se trataba del instrumento de propaganda más adecuado para crear en el público –sobre todo, en la gente sencilla– admiración y fascinación hacia un hombre que, debido a su vida ejemplar, se había convertido en un santo. En estas relaciones, por tanto, los hombres podían leer la receta de su salvación. Los ejemplos que exponemos a continuación están extraídos de la Relacion de vn prodigioso milagro que San Francisco Xauier Apostol de la India ha hecho en la ciudad de Napoles este año de 1634. El cronista de estos pliegos recogía los hechos fijados por la tradición escrita y luego versificaba o narraba aquellos milagros más conocidos, seguramente grabados en la memoria del público a través de la transmisión oral. En sus composiciones, cómo no, se servía de elementos maravillosos y sobrenaturales propios de este tipo de narraciones 108 8 hagiográficas: el milagro que quiero referir, si se mira al modo y a sus circunstancias, es por ventura de los mas raros, y singulares que han sucedido en la Santa Iglesia. Sin embargo, para su credibilidad entre el público, era fundamental subrayar desde el encabezamiento la autenticidad y la veracidad de la noticia mediante la citación de las fuentes que se habían utilizado para elaborar la relación: sacada de la informacion autentica que hizo el señor Auditor del eminentissimo Cardenal Arçobispo de Napoles, y de lo que juraron muchos testigos de los mas calificados de aquella Ciudad, y de la relacion que el Padre Marcelo Mastrilo de la Côpañia de Iesus, en quien se hizo el milagro, escriuiò entonces, y ha dado despues vocalmente en esta Corte de Madrid. Por el Padre Diego Ramirez de la misma Compañía. A diferencia del milagro, el prodigio describía un acontecimiento raro o extraordinario que remitía al campo de la naturaleza y tenía un sentido muchas veces negativo v . Este tipo de relaciones de sucesos, que también incluye los casos monstruosos, difundía noticias y, en ocasiones, grabados de manifestaciones aberrantes que tenían valor de presagio con suma frecuencia. En referencia al lugar de aparición del prodigio, el caso ocurría muchas veces en el extranjero (Borgoña, Viena y Venecia, en una de las dos relaciones seleccionadas), pero también en el espacio español (Jaén, en la otra). En cuanto a la veracidad de la relación, en algunas ocasiones se trataba de sucesos reales, en otras de sucesos reales pero muy deformados (el nacimiento de un gigante) y en otras de sucesos inventados (lluvias de sangre como consecuencia de una batalla alegórica entre dos bandadas de pájaros o ataques de seres salvajes con rostro de hombre). En cualquier caso, la descripción de este tipo de noticias se basaba en un núcleo objetivo de cierta veracidad histórica (personajes con nombres y apellidos, fechas próximas en el tiempo e incluso la hora de ocurrencia del acontecimiento, lugares reales, fuentes de información, testigos de los hechos), una realidad difícil de comprobar que luego se combinaba con factores extraordinarios, maravillosos y sensacionalistas, poco plausibles y de escasa credibilidad, pero una realidad que portaba enseñanzas didácticas y morales. Éstas son las dos relaciones que hemos seleccionado. Verdadera, y nveva relacion, y copia de carta, escrita de onze de marzo de este presente año, de la Ciudad de Bruselas, à esta Corte, donde avisa de los tres mayores prodigios que han sucedido en el mundo, ni los Anales cuentan, acaecidos este presente año, en Borgoña, Alemania, y Arcila. 109 9 Verdadera relacion, del nacimiento del mas portentoso Gigante que en el mundo se ha visto, ni los Anales cuentan, que en la Ciudad de Jaen naciò, dia 13 de Diziembre del año passado de setenta y nueue; su criança, señales prodigiosas, fuerças sobrenaturales: sin otras marauillas que verà el curioso lector. En la primera relación, los tres casos (las lluvias de sangre en Borgoña y Viena o las atrocidades de los salvajes en Venecia), se narran vinculados a una terrible maldad, a una injusticia notoria y sangrienta. Mediante estos llamativos prodigios, Dios habla a los hombres, los alecciona, los empuja a corregir las conductas erradas y los incita a apartarse del pecado para que se restablezca el orden transgredido. Así, en tanto que producto de una “cultura dirigida”, el texto impresiona al lector, le infunde miedo, exalta los valores contrarreformistas y fortalece tanto a la monarquía como a la Iglesia. Por ejemplo, quedando los naturales confusos, y temerosos con tal prodigio: quedan haziendo muchas rogativas à Dios Nuestro Señor, para aplacar su justa ira, por nuestros pecados, reconociendo estas son señales, y auisos para nuestra enmienda. En la segunda relación, sobre el caso de un niño gigante, no sólo se constata y se describe el prodigio sino que se presenta como un jeroglífico que hay que descifrar. El autor hace hincapié en una serie de rasgos o detalles físicos del portento para proponer una alegorización. En primer lugar, ofrece una enumeración sistemática del significado –de carácter religioso– de cada una de sus partes; y, en segundo lugar, plantea otra interpretación genérica, que adopta forma de vaticinio o aviso profético. En palabras del propio cronista del suceso, los atributos extraordinarios y maravillosos del ser son señales de la justicia Diuina, y auisos para la enmienda. Dionisia diò a la luz del mundo vn portento, vn prodigio, vn Gigante, pues parecía tener mas de dos años, blanco, hermoso, sus miembros, aunque formidables, proporcionados en su grandor cada vno; tres rosas que le adornan el rostro en forma de estrellas [representa la misericordia de Dios hacia los que rectifican], vna en cada mexilla, y otra en la frente, tres pechos, vno en el lado izquierdo, dos en el derecho, vna imagen de Christo Crucificado en el Cielo de la boca [recuerda la Pasión]: en el empeyne del pie derecho vna Cruz roxa [recomienda la abstención de las glorias mundanas, de los vicios y de los delitos], y en el izquierdo vn coraçon [se refiere a la indiferencia humana ante el 110 10 hambre, la peste, la guerra y otras calamidades]: en el braço derecho vna espada [simboliza la justicia de Dios, su fortaleza, y el castigo de los que no se enmiendan], y en ocho meses que ya tiene de edad no se le ha visto llorar, antes si reir… Sucesos sobre herejes y criminales. Incluye la relación de los autos de fe de la Inquisición, así como todos esos casos englobados bajo lo que se conoce periodísticamente como crónica negra, una mezcla de sexo y violencia: adulterios, violaciones, asesinatos y todas esas fechorías de bandoleros desalmados y crueles. Estas noticias ejemplificaban la depravación de que era capaz el ser humano cuando se alejaba de los mandamientos de la religión, al mismo tiempo que enseñaban que tales crímenes recibían siempre castigos ejemplares de la justicia. Sobre el auto de fe hay un enorme sustrato de textos impresos que, precisamente, encabezan su discurso con la palabra relación vi . De ordinario, estos pliegos se encabezaban de dos formas diferentes en función de su contenido: una, haciendo mención expresa de que se trataba de una relación de auto de fe; la otra, explicando que la relación se circunscribía sólo a una parte del auto, la formada por los procesados. Relacion del sacrilego delito, que cometio un herege estrangero, en el Conuento de San Filipe de la villa de Madrid, a cinco deste mes de Iulio [de 1624] estando diziendo Missa un Religioso. Refierese todo el sucesso del, el castigo que se dio al herege, forma del Auto que se celebrò; el sentimiento de su Magestad y toda la Corte, y grandioso Nouenario que por ello se hizo en el dicho Conuento, a que assistio el Rey nuestro señor. Relación del avto particular de Fè, que celebró el Santo Oficio de la Inquisicion, de esta Ciudad, y Reynado de Sevilla, Domingo 14 de Diziembre, de este presente año de 1721. En la Iglesia del Real Convento de San Pablo, Orden de Predicadores. La primera relación describe un espacio socio-cultural y jurídico, un espacio público, mientras que la segunda pone el acento preferentemente en un espacio más privado, en la individualización del rigor penal del Santo Oficio. La primera, la del auto de 1624, 111 11 abunda en el siglo XVII, época del discurso barroco y contrarreformista por excelencia; la segunda, en cambio, se circunscribe casi exclusivamente al siglo XVIII, época donde el espectáculo público del auto de fe es casi una excepción. Por ello, en el primer caso la relación se refiere a un auto público celebrado en el espacio urbano ante la presencia de los poderes institucionales. Este dia dicho sacaron a este herege de la prision, y fue lleuado, y passado por Palacio, de donde le vio su Magestad; cosa que jamas con otro se ha hecho; en llegando al tablado, donde cada vno tomó el assiento que le tocaua, pusieron a este sacrilego en un vn tablado mucho mas alto que se ha acostumbrado, con otros delimquentes, para que todos le viessen mas bien, y alli le leyeron su culpa, oyendose al tiempo del referir el sacrilego sucesso, alaridos, llantos, bofetadas,araños y mesamientos de barbas y cabellos de todo el gran numero del deuoto y Catolico pueblo, que estaua repartido en plaça, balcones y terrados: y auiendo acabado de leer su culpa, fue entregado a la justicia ordinaria, la qual conforme al merito de su culpa, le condeno a quemar vivo, y assi fue luego lleuado fuera de la puerta de Alcala, donde le dieron garrote, y le pegaron fuego hasta hazerle ceniça… Por el contrario, en el segundo se trata de reos que salieron en auto particular, es decir, semi-público, en el espacio limitado de la iglesia sevillana del Real Convento de San Pablo. Ambas, más la segunda que la primera, tenían un efecto divulgativo y expresaban la tipología delictiva propia del Santo Oficio, pero sobre todo daban a conocer la vigencia del Tribunal. Lo que el lector encuentra en los pliegos del segundo tipo es una relación continuada de reos, clasificados en función de la naturaleza jurídico-penal de su heterodoxia: Relaxados en estatua, por herejes jvdayzantes avsentes fvgitivos, Herejes jvdayzantes difvntos, relaxados en Estatua, Herejes apostatas jvdayzantes, reconciliados en Estatuas, Herejes apostatas jvdayzantes, reconciliados en persona y Reos penitenciados por otros delitos; y en función de la entidad de la sentencia, con su corolario correspondiente de penas (sociales, morales, pecuniarias o físicas): vergüenza pública, sambenito, confiscación de bienes, condena a galeras, a 200 azotes o a prisión. 112 12 Junto a los autos de fe hemos incluido en esta categoría los sucesos sangrientos y horripilantes, la crónica negra. Lo noticiable debía ser interesante para el lector, puesto que él era quien decidía voluntariamente leer u oír un suceso determinado. Y qué mejor noticia que la que trata de crímenes, y más si son crímenes mezclados con motivos religiosos. Léase, por ejemplo, la relación titulada Razones qve se proponen para poder exercer sus Ordenes vn Sacerdote, a quien se le imputò auer tirado vn pistoletaço, en presencia de vn señor Obispo, à una persona de su familia; y que del pistoletaço, no resultò mas efecto, que el furor de auerle tirado. Más paradigmática en cuanto a relación que mezcla crimen y religión resulta, sin embargo, un pliego sobre un bandido acusado de asesinato que intentó hacerse pasar por fraile para evitar la justicia ordinaria y que fue descubierto y condenado a muerte finalmente: Manifiesto verdadero, que se haze por parte del Doctor Melchor Berenguer, del Consejo de su Magestad, Assessor en las causas criminales del Portaut Vezes de General Gouernador de la Ciudad, y Reyno de Valencia, de lo que precediò al garrote, que de orden del Duque de Veraguas, siendo Virrey de aquel Reyno, se executò en la persona de Pedro Antonio de Ribera (por otro nombre el Fraile) el día jueves, que se contauan doze de Septiembre de 1680, à las quatro de la mañana dentro de las carceles, y torres de Serranos de dicha Ciudad. ***** No debe extrañar, por tanto, que el poder tolerase e incluso promoviese la circulación de este tipo de relaciones sobre graves pecados e inmoralidades ya que, además de satisfacer el gusto de las masas, representaba un eficaz medio de propaganda. La paradoja o ambigüedad residía en que se moralizaba mediante el escándalo, se restablecía el orden mediante el caos y se obligaba a creer a través de lo increíble. Esta imprenta del miedo tenía una finalidad didáctica y servía de escarmiento público; de las noticias que difundía siempre se podía extraer una lección o una moraleja. Los casos relatados, ya fueran sucesos naturales o sobrenaturales, se presentaban fundamentalmente como signos a través de los cuales Dios mostraba, enseñaba y dirigía a los cristianos. Los asesinos y los adúlteros recibían castigos duros y ejemplares por su trasgresión, mientras que el nacimiento de un monstruo, de un ser humano anómalo como un niño gigante, era interpretado normalmente como un mal presagio, como algo negativo. 113 4 Hemos dividido en dos bloques las relaciones aquí expuestas, siendo las siete primeras relativas al enfrentamiento en el Mediterráneo y sus diversos protagonistas, tomando el arco cronológico de 1610-1625. El siguiente bloque corresponde al momento triunfante que se vivía en toda Europa correspondiente con el progresivo deterioro de las fuerzas otomanas en Centroeuropa y las lentas pero constantes victorias cristianas. En ambos teatros aunque el Islam y los musulmanes del norte de África y los moriscos son protagonistas, el verdadero y temido enemigo, impulsor y sostenedor de los ataques piráticos o de la guerra en el corazón de Europa es el Turco; tras su retroceso las noticias se centrarán de nuevo en la cuestión del control del Norte de África, mucho más cercano a las preocupaciones e intereses de la monarquía española. El primero de los textos que aparecen en la exposición corresponde a la relación que narra la toma incruenta de Larache, plaza norteafricana cuya entrega se obtuvo gracias al amparo que Felipe III brindó al destronado sultán de Marruecos, Muley Xeque, a la sazón exiliado en España por la guerra que su hermano Muley Cidán lanzó contra él. La descripción de la nueva plaza es más importante que la acción (la furia del mar jugó un papel más dramático que la inexistente resistencia magrebí, pues la plaza fue comprada a Muley) y su posesión es considerada por el autor como digna joya de la corona del rey y del mismo papa Paulo V. Se trata de magnificar un éxito (caro) de la diplomacia española en un momento crucial del reinado del tercer Felipe, ya que su padre había intentado infructuosamente obtener este puerto, y el mismo Felipe III ya lo había procurado sin resultado anteriormente, después de haber sufrido otras derrotas en el norte de África a comienzos de su reinado. Este logro se unía en 1610 al de la extensión a Castilla de la expulsión de los moriscos, iniciada en el Reino de Valencia el año anterior. Semejante medida llegaba a tiempo para cubrir el deshonor de las treguas firmadas con los rebeldes holandeses, de ahí la necesidad de presentar lo conseguido como un gran logro de la política exterior. La toma del puerto de Larache y la expulsión de los moriscos constituían una misma acción política que pretendía reafirmar la catolicidad de la monarquía y ofender al Islam dentro y fuera de las fronteras del imperio, cada vez más débiles y permeables. No olvidemos que algunos de los bandos de expulsión fueron no solo leídos sino publicados y vendidos en casa de los impresores como si de relaciones informativas se tratase, cosa que nos da una idea del enorme impacto que tuvieron estas medidas en la población vii . 120 5 En una ocasión que el duque de Medina Sidonia fue consultado por el Consejo de Estado, éste consideró que la expulsión de los moriscos podría suponer un trasvase de población industriosa y con conocimientos técnicos al norte de África, potenciando así el peligro berberisco. Sus temores se revelaron ciertos cuando muchos moriscos encontraron dificultades para hacerse con un hueco en los parcos sistemas productivos del Maghreb, encontrando la posibilidad de enriquecerse uniéndose a la piratería y el corso endémicos del Mediterráneo e incluso el Atlántico, fundando los moriscos de Hornachos en la costa marroquí un floreciente centro pirático: la república de Salé. La vitalidad y espíritu emprendedor de los moriscos fue negada por una miríada de autores durante su estancia en la península, si bien es cierto que se les reconocía una frugalidad y apego al trabajo que se tornaban perniciosos ya que los convertía en una especie de avaros sociales, como los muestra Miguel de Cervantes en el Coloquio de los perros donde le explica Berganza a su compañero Cipión, “por maravilla se hallará entre tantos uno que crea derechamente en la sagrada ley cristiana; todo su intento es acuñar y guardar dinero acuñado, y para conseguirle trabajan y no comen; en entrando el real en su poder, como no sea sencillo, le condenan a cárcel perpetua y a escuridad eterna; de modo que, ganando siempre y gastando nunca, llegan y amontonan la mayor cantidad de dinero que hay en España. ... y, como van creciendo, se van aumentando los escondedores, que crecen y han de crecer en infinito, como la experiencia lo muestra. (...) No los consume la guerra, ni ejercicio que demasiadamente los trabaje; róbannos a pie quedo, y con los frutos de nuestras heredades, que nos revenden, se hacen ricos”. Pero otros autores los consideraban superiores a sus ex correligionarios del norte de África y del Imperio Otomano. Así Ginés Pérez de Hita en su Segunda parte de las Guerras civiles del Reino de Granada no dudará en ensalzarlos frente a los turcos que habían venido a ayudarlos en su rebelión frente a Felipe II viii . De la acción depredadora de estos moriscos, buenos conocedores de las costas y el traspaís ibérico, así como de las debilidades de sus habitantes se hacen eco las relaciones cuarta y quinta de esta sala. En la primera de ellas se narra cómo se medraba en la “empresa” de la piratería y cómo los moriscos son españoles, sí, pero portan una hispanidad “negativa”, aprovechándose del conocimiento del idioma, costumbres (el corsario Blanquillo beberá vino en cubierta para disimular) y vestido (tenía hasta un hábito de San Francisco) para cometer sus fechorías. El engaño y la venganza presiden las infames acciones de estos hombres, que justifican la expulsión decretada 13 años 121 6 antes. Guadiano, empresario del robo más próspero (poseía tres galeotas) fue acusado de “que con hábito español entraba en Málaga, Gibraltar y otros puertos, a hurtar niños pequeños” demostrando con ello una perversidad digna de toda condena, muriendo empalado y atenazado aún confesando la religión cristiana (en la muestra). Nótese el hincapié que se hace en mostrar el origen y condición de estos hasta hace poco “españoles”, que han pasado de vecinos de Arcos y zapatero en Ciudad Real a furiosos renegados. Y que los renegados también se cuentan entre los cristianos viejos, como el galeote Aníbal que avisa a la guarnición turca de Túnez para que apresen a los náufragos cristianos (en la quinta relación). De todas maneras la diferencia respecto a “Moros y Turcos” es siempre constante, pues Guadiano y sus hombres peleaban “con tal tesón que en la resistencia se echó bien de ver el valor Español, que en sus perros pechos tenían aún encerrado, por el nacimiento y criança de tal tierra...” (ídem). Los redactores también rebajan el tono cuando se trata de un colaborador señalado, como Muley Xeque, el sultán destronado de Marruecos que entrega a cambio de dinero, armas y ayuda diplomática la plaza de Larache a los españoles. De esta forma Muley tenía una “grande aficion que siempre se le conocio tener a los Christianos, y desseos particulares de agradar al Christinaissimo Rey...” y sus súbditos allí “estan contentissimos, y se hallan tan bien con los nuestros, que parece auer sido sienpre de vna parcialidad, cosa que jamas se imaginó, por la contrariedad desta nacion Africana, a la nuestra”. Pero su crueldad natural se muestra al ordenar decapitar al alcaide de Larache. Esta crueldad bestial e irracional es la moneda de cambio con la que se paga a los moriscos, traidores de lesa patria. Los compañeros del pirata Guadiano fueron ahorcados al reconciliarse con Cristo, pero quienes perseveraron “fueron entregados a la multitud de muchachos que acudió, bien atadas las manos, que tuvieron fiesta doble con ellos este día, rematándola con luminarias, que a la noche a poder de leña hicieron en un campo con sus cuerpos, en quien habían ejecutado todo el día castigos increíbles” (en la misma relación). Frente a ellos se sitúan otros españoles (Juan Mellado, Salmerón) que realizan la misma empresa pero a la inversa, equilibrando el peso de la incertidumbre y tensión a ambos lados de una frontera inmisericorde. Las acciones de estos capitanes se mueven en un arco que va desde la Piedad hasta el amor al Rey y la patria (en la cuarta) ocupando su puesto más cerca del segundo extremo. La piedad tiene reservado un lugar especial para 122 7 los combatientes espirituales, que son martirizados por su atrevimiento al predicar o defender la verdadera fe a los musulmanes, como sucedió al capuchino asesinado por el mismo Guadiano, o al cautivo Alonso de Torres, quien no se retrajo de sus insultos a Mahoma pese a que “le perdonaban si se desdecía” (en la tercera relación de esta sala). Junto a los berberiscos el peligro turco se muestra como uno de los activadores y directores del corso norteafricano. Buena cuenta de ello da la Trágica Relación sobre el asalto a la villa de Adra en 1620 seguramente heredera de otra algo más prolija redactada por el principal responsable militar de la defensa y también publicada en Granada, lo que nos da una idea del éxito del tema y de su difusión ix . Son los años en los que el duque de Osuna como virrey de Sicilia y luego de Nápoles llevó a cabo una efectiva campaña de corso contra el Turco y sus aliados berberiscos, ofendiendo también a díscolos estados como la señoría de Venecia. La acción de sus corsarios quedó estampada en muchas relaciones entre las cuales hemos elegido la sexta de esta muestra, cuatro años posterior a su mandato pero imbuida del mismo espíritu que llevó al virrey a armar y organizar una escuadra al margen de las órdenes reales. 3. Visiones del otro. Hasta donde llega la limitación de la tolerancia. Todas estas noticias evidencian una tensión en lo material: saqueos, violencias, engaños, destrucción de embarcaciones, raptos, etc., que es heredera de una situación de miseria y empobrecimiento de la mayoría de sus protagonistas, pero que también es trasunto en muchas ocasiones de una tensión ideológica constante. En este punto entran en juego los presupuestos mentales que animan una frontera también cuajada de símbolos y acciones dependientes de la religión como vía fundamental de inclusión/exclusión en un mundo o en otro. La relación sexta constituye otro ejemplo triunfante que presenta como honorable la conversión al Cristianismo del almirante de la armada turca para evitar no sólo la derrota frente a los malteses, sino también la posible muerte a manos de un grupo de cortesanos envidiosos conjurados contra él. Mientras los turcos son presentados como bestiales y envidiosos competidores, el patetismo de Alí Beçule rogando por el agua del bautismo le salva de caer en semejante imagen, elevándole como colaboracionista activo transformado en corsario al servicio de la Iglesia. Esta relación obvia o minimiza el hecho de que el semillero del que salían muchos de estos corsarios se encontraba entre los cristianos del norte del Mediterráneo, 123 8 que acuciados por las malas condiciones de vida, o bien por sus amos al ser capturados, renegaban de su fe para mejorar sus maltrechas existencias, y hay que recordar que “esas conversiones, por cierto, fueron más numerosas en favor del Islam, y la convicción religiosa no era siempre el móvil de tal elección. Las sociedades musulmanas... eran más libres que las cristianas. Allí no se tenía en cuenta para nada el privilegio de la cuna; del mérito, la audacia y el tino dependía el éxito. (...) Muchas personas condenadas a una condición subalterna por su rango de nacimiento cristiano veían cómo se les presentan maravillosas ocasiones de promoción social asociadas a menudo a agradables tentaciones de la carne. Pero no se ha de menospreciar el poder de atracción de una religión que prometía la salvación eterna a todos los creyentes...” x . Estas conversiones son magnificadas y puestas en la mayor de las consideraciones cuando se juega en casa. Las relaciones séptima y octava constituyen un ejemplo claro al respecto. El lector avispado encontrará en ambas el destacado protagonismo de los jesuitas como impulsores de la salvación de unas almas condenadas a vivir en el error. Recuérdese que los jesuitas formaron una de las puntas de lanza de la predicación y el proselitismo católico junto a franciscanos y dominicos en todos los continentes, distinguiéndose de éstos por su aproximación a las culturas y costumbres de aquellos a quienes se pretendía convertir y su trato suave con los neófitos. En la relación séptima aparece la conversión de un norteafricano que incluso sabe enfrentarse dialécticamente con el jesuita que trata de salvar su alma ante la condena a muerte de la que nadie podía ya librarle. Este jesuita, seguramente el Padre Pedro de León, confesor en la cárcel real de Sevilla xi , constituye uno de los más importantes exponentes de estos métodos, trabajador incansable de los bajos fondos habitados por desclasados, moriscos, gitanos, esclavos y hampones de toda laya, cuyas esforzadas conversiones o vueltas al redil de la iglesia se celebraban como una confirmación de la validez del mensaje cristiano y de la labor de los ministros de la iglesia, y aún mejor, como un ejemplo a seguir para aquellos que habían nacido en la ley de Cristo y se apartaban del comportamiento recto. De esta manera el moro homicida fue visto en la cárcel por “muchos cristianos confusos y avergonzados derramando muchas lágrimas de consuelo, y viendo, que un Moro les hacía ventaja en decir y sentir de las obras de Dios, y tenía tal gracia en algunas comparaciones y tan vivas en esta materia, para declarar sus 124 9 conceptos, que con ser toscas y groseras, eran tan justas y nacidas a lo que quería significar, que admiraba a doctos y sabios...”. Es decir, existe una alteridad positiva que es la que manifiesta el error de los otros y su debilidad al acabar reconociendo su errónea posición (no olvidemos que la “secta de Mahoma” se consideraba de las más refractarias a todo tipo de entendimientos y conversiones) y que además constituye un ejemplo de virtud (y no hay más que pensar en la parábola del hijo pródigo) del que los miembros más descollantes de la sociedad tratan de apropiarse. Su padrino de bautismo sería un caballero veinticuatro, y así “quedaron los caballeros tan movidos y edificados del, que luego de su voluntad se ofrecían a pagar a la parte todo lo que pidiese por la muerte, y un señor de título... lo ofrecía todo...”. El mismo protagonista indicó su deseo de andar por las calles antes del bautismo y subsiguiente suplicio “porque me viese mucha gente, y moros, y vieran como voy a ser cristiano”. Este último elemento no puede pasarnos tampoco desapercibido, pues la conversión íntima en la cárcel, con el asesoramiento del jesuita y compañerismo de sus infortunados vecinos de celda da paso a una ceremonia pública dividida en tres partes: procesión, bautismo y ejecución, llevando el cadáver las más prestigiosas cofradías en una suerte de cierre del acontecimiento. La conversión es un asunto público, en el que la ciudad se implica a través de sus más blasonados miembros y en el que se aquilatan los valores más excelsos de la sociedad, que pasan a conformar la esencia del aparato de fasto desplegado en el acontecimiento. Todo lo hasta aquí dicho alcanza unos visos de complejidad y es amplificado en sus causas, efectos y calidad de sus protagonistas en la siguiente relación (la octava de la muestra) de la que existe una segunda edición ampliada y otra versión muy sencilla con mayor parecido a una relación de sucesos xii . Como colofón de una de las misiones cuaresmales jesuitas, su director, el padre Tirso González de Santalla, acuerda con el arzobispo Spínola y uno de los más preclaros miembros de la aristocracia hispalense, Miguel de Mañara, prolongar y extender los efectos de la misión tratando la conversión de los ismaelitas presentes en la urbe. El éxito obtenido se transformará en todo un acontecimiento donde el aparato y el fasto transportarán a sus más altas cotas los valores morales y sociales dominantes y reafirmarán en un plano simbólico el entendimiento 125 10 entre nobleza e iglesia, y dentro de éste, entre el clero secular y los jesuitas, maestros de la pedagogía barroca y en pautar las conductas de nobles y personas principales bajo los códigos de la Contrarreforma xiii . Una vez que el corso pierde intensidad la atención de los súbditos del Rey Católico se vuelve hacia los progresos militares austriacos contra los otomanos en el continente europeo. Los primeros reveses graves en combates terrestres para los turcos después de siglos sin avances son festejados en toda la Cristiandad, y el fracaso del sitio otomano de Viena (1683) se convierte en todo un fenómeno que alienta la esperanza frente a un enemigo incomprensiblemente pertinaz cuyo error religioso lo aboca a la perdición. Tres son las relaciones que hemos elegido y que se ocupan del imperio otomano. La primera (novena de la sala) va en verso, algo que no debe extrañarnos porque la poesía (de buena o mala calidad) ocupa un puesto importante en la relación de noticias y en la memorización de las gestas y los acontecimientos destacados, además de ser el medio elegido en muchas ocasiones para relatar acontecimientos festivos, como el que se describe. El autor, D. Alonso Martín Braones, canta en esta ocasión la ruptura del sitio de Viena y cómo el acontecimiento es celebrado por la Hermandad del Santísimo Sacramento y toda la ciudad organizando una fiesta presidida por la oposición luz/oscuridad que se explicita en los contrarios Cristiandad/Islam o civilización/barbarie. El sol, las antorchas, los fuegos de artificio, las luminarias nocturnas por tres días y un artefacto que simulaba la batalla con el águila de los Habsburgo lanzando fuego sobre un castillo anuncian el combate entre la luna otomana y agarena frente al sol de la Iglesia. Aún mejor es la representación pintada y suponemos con partes de madera de un gran triunfo en forma de barco navegando sobre nubes, en el que se muestra la victoria de la liga sacra contra los turcos, con el papa Inocencio rodeado de los artífices políticos y militares de la derrota turca, entre los que destacó especialmente el duque de Lorena. La embarcación progresaba por entre las naves de la catedral llevada por “doce galanes infantes, / vestidos a lo turquesco, / en telas, perlas y joyas / de diamantes se excedieron. / Estos, bien como rendidos, / tiraban con grande arresto / el Magestuoso Triunfo / de la Fe en agotado obsequio”. Por razones de espacio, nos resulta imposible glosar aquí toda la potencia alegórica contenida en la fiesta y procesión, que sólo podemos resumir en que en ella se recogen la mayoría de los tópicos de la fiesta barroca: poco tiempo en su preparación y sin embargo la 126 11 consecución de un lustre y éxito desbordantes, demostración de lujo, pompa y ornato, concurso de oradores sacros, una procesión, música y danzas como elementos fundamentales, etc. xiv Y es que la derrota turca y la posterior toma de Buda, con los consiguientes movimientos de retroceso otomanos durante el resto de la centuria dieron pie a una constante circulación de noticias al respecto que fueron alimentando publicaciones seriadas que se salían del marco de una relación al uso xv , pues daban cuenta con una periodicidad habitual de los sucesos acaecidos en torno a las guerras otomanas en centroeuropa. Es el caso de la Relacion Historica publicada en Madrid por Sebastián de Armendáriz e impresa por Antonio Román, quienes llevaban informando sobre los turcos y los avatares relacionados con ellos durante años xvi . Esta relación que aparecía todos los martes informaba de sus fuentes, “cartas de Italia, y del Norte”, ofreciendo un índice o resumen de asuntos tratados e incluso el anuncio antes del colofón del “Floro histórico de la Guerra sagrada contra Turcos” obra de un importante redactor de gacetas (Bremundán) para el que Armendáriz había trabajado como impresor. A lo largo del texto aparecen las fuentes de información, las cartas que proceden de Viena, Italia y Constantinopla, las novedades que las anteriormente recibidas no relatan, transcripciones de los pasajes más jugosos, etc. Armendáriz componía toda esta información, dando buena cuenta de las fechas y dando por presentados muchos hechos y personajes que el lector fiel ya conocería, lo que evidencia la demanda de estos escritos y la existencia de una opinión pública atenta a acontecimientos de envergadura internacional. Un paso por delante de estas relaciones “seriadas” lo ocupaban las gacetas, las cuales gozaban también de periodicidad pero se nutrían de variedad de noticias independientemente del suceso o sucesos en torno al que se habían formado las relaciones seriadas, que no obstante abren el camino a las gacetas en España. Las gacetas fueron apareciendo en Europa en el primer cuarto del siglo XVII, y aunque en España hay tímidos intentos (del que es un ejemplo embrionario la relación tercera aquí exhibida, que combina varias noticias y fuentes pero no persigue una continuidad), no es hasta la Gazeta Nueva publicada entre 1661 y 1663 y los intentos más continuados en años posteriores cuando se establece este tipo de periodismo en España. El mismo año de la Relación Histórica, 1687, vio la luz de otro texto (el noveno aquí) donde la información no proviene de la actualidad, sino de las profecías que sobre la 127 12 caída turca se fueron vaticinando por muchos hombres sabios, entre los que destaca especialmente un profeta portugués, Gonzalo Janés Bandarra, quien, pese a haber pronosticado la restauración de Portugal con Juan IV, es aceptado como un profeta sólido al haber anunciado también la caída del “jabalí” otomano ante los “leones” austriaco (emperador Leopoldo) y veneciano (símbolo de San Marcos). La independencia de Portugal se convierte en el mayor refrendo para asegurar el vaticinio que en aquel momento importaba mucho más a los lectores que la sangrienta y ya cerrada emancipación del país vecino. Junto al periodismo de fuentes y redacción de noticias se encuentran la prolífica y barroca producción de pronósticos y vaticinios, en los que el autor de este texto se apoya para dirigirse en seria advertencia a Turquía, tratada como un personaje más, que se ha dejado llevar de la soberbia y el orgullo y que no tiene consideración no sólo de estos anuncios, sino de las enseñanzas de la propia Historia y el auge y caída de los imperios. El autor no puede menos que explicar los avances bélicos de los austriacos como efecto de la relación directa de su linaje con el de los Habsburgo españoles, cerrando así la contribución ibérica al declive otomano. Como colofón a todas estas noticias, hemos decidido incluir en la exposición una muestra de los intereses españoles en el norte de África. Una vez conjurado el peligro turco, la atención de los medios de información hispana se dirigió contra los árabes y moros del continente vecino, en la defensa de los enclaves hispanos como Ceuta y Orán. Pero esta va a ser otra época, en la que el corso y los cautivos, sin desaparecer, van a ocupar un segundo plano, siendo sustituida la tensión y el enfrentamiento por los más lucrativos intereses comerciales y estratégicos en los cuales se verán implicados también los países del norte de Europa, especialmente ingleses y franceses, desplazando en buena medida a turcos y españoles xvii . La Nueva relación en un curioso romance... (relación número doce) es impresa en Sevilla en 1732, año en el que Felipe V vive todavía en Sevilla con toda la corte, gozando la ciudad de la capitalidad de la monarquía en aquel lustro real que duró de 1729 a 1733. Es por ello que Sevilla ocupa también con su patrona, las misas en la catedral y las luminarias el papel central en la celebración de la victoria, cuyo relato está presidido por las armas del rey. Como el lector ya ha comprendido, estas relaciones y textos son en muchos casos fruto de campañas de propaganda destinadas a manifestar tanto la existencia y peligro del enemigo islámico como a glosar los logros y victorias del bando cristiano, aunque en 128 13 ocasiones muestran los reveses y fracasos parciales de éste. La conmoción y la novedad que suponían muchas de estas noticias, que en algunos casos se unían al nombre de paladines de la Cristiandad (y/o la hispanidad), suponía un éxito editorial que generaba diferentes versiones que incluían nuevos detalles, deudoras como eran de los avisos que de forma oral o por carta, llegaban hasta sus redactores e impresores. Las relaciones impresas entran de lleno en lo que se denomina literatura popular y ésta se encuentra en diversas proporciones condicionada por la censura y la ideología dominante, quedando las críticas o la información negativa circunscrita al manuscrito o a las redes de informantes privados. Incluso en los medios de información más elaborados y que manejan un mayor número de fuentes, como la Relacion Historica, lo tendencioso aparece en pasajes como el de la tribulación turca ante la respuesta dada a su embajador “mas aunque su nacion es todo orgullo, y disimulo, no supo encubrir al dolor, y a la consternación, que le ocasionaba aquel lenguaje, mostrando con evidencia la duda en que están los infieles, de que se acerca el último exterminio de su monarquía”. Las relaciones van a ser por tanto vehículos de propaganda, transmisores de buenas noticias cargados de un gran providencialismo, con una ausencia absoluta de crítica al sistema político, militar e ideológico, donde las ideas o comportamientos que no entran en los parámetros de lo establecido son condenados como desviaciones de mayor o menor grado xviii . No olvidemos que los corsarios eran también cristianos como los florentinos (relación tercera) o como los caballeros de Malta, quienes se enriquecían también con las capturas de los barcos y con la venta de muchos esclavos musulmanes, que acababan trabajando como servicio doméstico o en los campos de muchas localidades costeras y puertos de interior como el de Sevilla, donde los turcos y moros que son convertidos eran precisamente esclavos que se ganaban la vida en esas ocupaciones. 4. Las relaciones como fruto de la circulación de información en el Mediterráneo y Europa Hace unos años que Emilio Sola trazó algunas de las coordenadas que presidían la transmisión de información en el Mediterráneo a través de espías, mercaderes, corsarios, cautivos y renegados. En un mar dividido en dos esferas nítidas de influencia, la información sobre los preparativos bélicos y acontecimientos de interés para ambas 129 los relatos, de identificar los testigos, de publicar su categoría social y proximidad a los hechos narrados, etc., estuvo orientado a ganar aceptación y competir, claro, con otras estrategias similares. Tampoco que la incorporación en el discurso principal de cartas o documentos que avalaban su argumento coadyuvaron a la consecución del mismo objetivo. Las relaciones de fiestas participaron de todo este arsenal de útiles del periodismo primitivo, pero al mismo tiempo, desarrollaron algunas alternativas propias, comúnmente, en diálogo con otras tradiciones literarias afines, desde luego la historia, aunque también el sermón, la poesía de circunstancias y, en general, las obras panegíricas. Un proceso que fue más acusado conforme discurría el siglo XVII de tal modo que creemos no errar si decimos que las relaciones de solemnidades se fueron distanciando, lentamente, del molde de las relaciones de sucesos, a las que inicialmente estaban unidas, mientras ensayaban formas para una retórica propia ya bien definida en la segunda mitad del siglo XVII. Las obras que vamos a estudiar en este trabajo y que pueden contrastarse en la muestra seleccionada para la exposición pertenecen, casi todas ellas, a la etapa en la se está definiendo este recorrido hacia, digamos, la independencia retórica del género. Entre 1610 y 1645 conviven relaciones de fiestas estrechamente ligadas a la secuencia cronológica del acontecimiento que nos recuerdan a las actuales crónicas de sociedad, con otras más selectivas en su enfoque como por ejemplo la famosa máscara al príncipe Baltasar Carlos (1629) que prima la parte (la cabalgata) sobre el todo (la semana de fiestas), haciendo del efecto irreal de la celebración la razón de su verdad. Por otro lado, algunas de estas relaciones pertenecen a series publicadas por el mismo impresor dentro de una estrategia de difusión previamente establecida. Estas segundas, terceras y demás entregas de una misma función festiva llegaron a crear un estado de opinión sobre los temas de mayor actualidad diplomática y ceremonial de la Monarquía española. Su concepción y ordenación depende, muchas veces, de un material previo de avisos que llegan al relacionista, son copias de moldes preparados desde la corte o se basan en misivas de los embajadores en otras cortes europeas iii . 136 Los comitentes privados también cuidaron de la difusión de sus solemnidades, proyectando al circuito de la noticia los paradigmas de vida de sus héroes santificados. En el último apartado del capítulo hablamos de estas relaciones, con especial atención a los mártires franciscanos del reino de Marruecos. ________________________ 1. La paz entre príncipes católicos: noticias de la Corte en la ciudad. El primer grupo de impresos que reclama nuestra atención se fragua en el horizonte político de la tregua de los doce años. Es una falsa paz, o si se prefiere, una lenta agonía de la posición de fuerza que hasta entonces gozaba España en beneficio de Francia, la potencia emergente. El sentimiento que se respira en los foros diplomáticos, como ha hecho ver recientemente Juan Eloy Gelabert, es de vergüenza, humillación por la cesión de derechos comerciales en Flandes y la resignación a una situación que de hecho privilegiaba los negocios del enemigo. iv Nada que ver con la propaganda política que exhiben los impresos que narran las dobles nupcias del infante Felipe (el futuro Felipe IV) con la princesa Isabel de Borbón y de Luis XIII con la infanta española Ana de Austria. El criterio dominante en estos folletos consistió en ponderar la nobleza del enlace entre dos casas principalísimas de Europa, dejando entrever el cariz pro-católico que podría adquirir la de Valois de materializarse esta promesa de matrimonio. Muy reciente están, no olvidemos, las guerras de religión y España no ha perdido la esperanza de influir en los asuntos del país vecino por medio de la Liga católica, después del paréntesis que había representado el reinado de Enrique IV v . Desde la perspectiva francesa, el acercamiento a España que inspiró las primeras decisiones de la regencia de María de Medici fue acogido con reservas por gran parte de la nobleza politique, aquella que empezaba a unir su destino, por encima de los deberes feudales, a la grandeur de Francia. Un partido más político que religioso que asaltará el poder en 1617, cuando Luis XIII alcance la mayoría de edad para reinar. Hasta entonces las posturas en la Corte están divididas, aunque llueven críticas sobre la gestión de 137 Concini, ministro de la reina que cuyas medidas fiscales fueron duramente impugnadas en los Estados Generales de 1614-1615. Este clima de efervescencia política provocará una auténtica eclosión de libelos, la mayor parte de ellos críticos con el rumbo que ha adoptado la Regencia vi , si bien no faltan las réplicas de jesuitas y antiguos ligueurs (miembros de la Liga católica durante las guerras de religión) que defienden la conveniencia del pacto entre los dos príncipes cristianos. De la monumental ola publicística producida en las imprentas francesas (se han calculado más de mil folletos relacionados con esta coyuntura) pueden distinguirse dos etapas: las relaciones que dan cuenta de las capitulaciones matrimoniales firmadas en 1612 y aquellas que, tres años después, celebran el feliz himeneo. Del primer acontecimiento abundan los traslados de lengua francesa al español, tanto impresos como manuscritos vii . Algunos se centran en el recibimiento que dedicó París al embajador español, el Duque de Pastrana. Otros narran las justas celebradas en la Place Royalle donde concurrieron las divisas y armas de los más acerados linajes de Europa. La literatura que generó este acontecimiento rebasa la crónica descriptiva para adquirir una dimensión mítica de eco caballeresco que glorifica a los nuevos héroes de la paz europea. El grabador Chastillón dejó dos estampas que representaban el diseño de la plaza y la coreografía de carrozas y caballistas (le carrousel) que se ejecutó los días 5, 6 y 7 de abril de aquel año viii . Se está fraguando el lenguaje festivo, común a las cortes europeas, que cincuenta años más tarde teoriza Menestrier en su célebre tratado sobre torneos y carruseles ix . Las impresiones sobre las bodas celebradas por poderes en Burgos y en Burdeos, en 1615, ofrecen un panorama algo distinto. Ya hemos dicho que se enrareció el clima político en Francia. La censura evitó que los panfletos más críticos penetraran en los dominios de los habsburgos. El mercado hispano se nutrió, principalmente, de la correspondencia oficial por vía de traducciones italianas o mediante el buen hacer de los cautos impresores castellanos. Los textos nos presentan, en sucesivos episodios o en tratados de conjunto, el complejo ritual de la entrega de las esposas. Lógicamente son los impresos de la propaganda oficial, nacida en los medios jesuitas de la Sorbona y canalizados en España por los propios padres de la Compañía entre sus clientelas. Las bodas reales de 1615 ocupan un lugar destacado en este proceso de transmisión noticiera 138 y especialmente la solemne jornada del rey Felipe III para entregar a su hija que domina en los repertorios disponibles x . El escritor Cristóbal Suárez de Figueroa, personaje controvertido y polifacético, es uno de los primeros en ordenar el ingente material de cartas y avisos que van llegando a Madrid desde la raya de Francia. xi Su relación de la jornada pretende distinguirse desde el encabezamiento "como la más cierta que ha salido de la corte" xii . Experimentado traductor, compilador y divulgador de noticias, Figueroa traza una imagen idílica del enlace "entre la ilustrísima sangre de Francia con la nobilísima de España" en el que cree ver el signo del advenimiento de unos tiempos de paz y concordia entre las dos monarquías católicas, columnas de la Iglesia, después de años de desentendimiento. Es el texto con más trasfondo histórico de todos los que se han conservado sobre el acontecimiento. Resume la política confesionalista del tercero de los felipes y barrunta un porvenir de hermandad católica xiii . Pero además es el único firmado y expresa una honda voluntad de estilo. El polígrafo Figueroa quiso exhibir sus dotes líricas y su notable cultura clásica mediante un discurso culterano que asimilaba las solemnidades del sagrado himeneo con las mayores galas y aparatos de la Antigüedad pagana y cristiana. La Persia de Ciro, difundida por la historia de Alejandro Magno de Quinto Curcio, parece ser la inspiración de esta nueva jornada que superaba los mayores cortejos del sátrapa persa. Mientras que las virtudes de las dos casas reales, enlazadas en San Juan de Luz, aventajan a las de los reyes de Israel. El escenario del golfo de León, en la frontera entre ambos reinos, adquiere colores de oriente, proyectando el dichoso provenir de los nuevos imperios en el antiguo esplendor de la Roma egipcia: Desde hoy vemos sepultada en el silencio la encarecida pompa de la Reina Gitana que saliendo a recebir a Marco Antonio, quemaba por las orillas del río Cidno... las preciosas Aromas de Pancaya, y Asiria atravesando el río en una galera de Ébano, marfil y oro, con las cuerdas de seda y aljófar, las velas de damasco, y los remos de plata, y la Reina que en belleza y donaire era asombro de aquellos siglos, iba sentada en la popa, tan cuajada de racimos de oro y perlas, que parecía 139 esfera del sol (...) pues todo este aparato y grandeza, es cifra de la Majestad con que viene la Reina madre... xiv El solemne cortejo del rey de España no tiene nada que envidiar al francés y Figueroa elige, esta vez, los floridos bosques de Tesalia, para describir la jornada de Felipe por "los campos de España" de donde nacían mayores regalos que aquellos que solían obsequiar las mesas de los dioses griegos. El acompañamiento cortesano ocupa el resto de la relación, medido en gusto y riqueza con la India Oriental y, en este punto, desciende el poeta a las labores de cronista para componer jerarquías y preeminencias entre los grandes y títulos que participaron en tan celebrado día. Con estas formas, Figueroa estaba anticipando, en 1615, el patrón del panegírico festivo que otros muchos poetillas y plumíferos cultivarán, con distinta fortuna, en las décadas posteriores. Hay en Figueroa, pues, una conciencia de estilo y un deseo de resumir y superar la larga tradición de las jornadas reales en un discurso humanista, compendiador y superador. Muy distinta es la factura retórica de Los desposorios y casamientos que salió a la luz en la imprenta catalana de Sebastián Mathebat compitiendo con la Relación de los felicíssimos casamientos que estampa el sevillano Clemente Hidalgo xv . El estilo de ambas relaciones es marcadamente informativo y puede vincularse a la tradición de las jornadas reales, ya numerosas en el siglo XVI. La relación de Hidalgo tuvo continuación en una Segunda Relación de los casamientos publicada por Francisco de Lyra que otorga notable protagonismo al Duque de Guisa que representaba al monarca en los esponsales. Él y el cardenal de Sourdis, prelado afecto a la monarquía española, se llevan los más encendidos elogios. De la casa de Guisa subrayará la preeminencia que ocupa durante la ceremonia que no desmerece en categoría a las propias familias reinantes. Por eso la Duquesa vieja precedía a Mademoiselle de Vêndome, aún siendo ésta hermana natural del rey: "porque la casa de Guysa no da precedencia a los hijos naturales del Rey, ni a otros que a los de sangre, y a estos sólo les da precedencia en Francia y fuera de ella no" xvi . 140 Mucho era lo que había movido España por la casa de Guisa desde los tiempos de María Estuardo xvii como para pasar por alto estos detalles que animarían la complicidad del público madrileño, ávido consumidor de las noticias de corte, pero también de un lector de provincias que proyectaba sus aspiraciones sociales en estos volatines. Estar informado de lo que ocurría en el palacio de los Austrias era, cada vez más, signo de decoro y urbanidad entre las clases altas europeas y cabe colegir que más de una familia sevillana presumiría de estas sutilezas de la etiqueta en las reuniones mundanas. xviii Fernando Bouza sugirió hace tiempo algunas pistas que podrían ayudar a reconstruir este nuevo gusto ciudadano por las nuevas que venían de Madrid, Londres, París o Roma, apuntando hacia la utilidad cultural de estos usos de las relaciones de sucesos xix . Cuando se trataba de trasladar lo acontecido en un país extranjero los esfuerzos del relacionista se redoblaban. Era preciso, entonces, dibujar en la imaginación del lector un escenario familiar que sirviera de término de comparación para las ceremonias. Es lo que hace un cuarto impreso, también publicado en Sevilla, que narra la coronación de la reina de Francia en san Denis, en 1610: Y para dar a entender mejor de la manera que estaua, presupondré que hablo en la iglesia de S. Gerónimo el Real de Madrid. Donde es el coro de los frailes estaua vn tablado poco menos alto... xx Parece fuera de dudas que el relator se dirige a un público con cierta competencia en la materia, bien porque ha participado en las funciones de san Jerónimo, sede de las ceremonias reales desde tiempos de Felipe II, bien porque está entrenado en la lectura de las relaciones de solemnidades festivas que tuvieron por escenario aquella iglesia. Estas habían sido numerosas en la última década del siglo XVI y primera del XVII y los impresores sevillanos estuvieron al cabo de toda novedad para estimular la venta de sus pasquines. A las alturas de 1610, por consiguiente, habían circulado abundantes noticias sobre la cambiante situación política de Francia, un país que salía de una prolongada crisis política y que a duras penas había logrado recuperar el consenso social. 141 Sin embargo, el inesperado asesinato de Enrique IV en la calle de la Ferronerie, a manos del católico exaltado François Ravaillac, estuvo a un brete de arruinar el ensayo de refundación de la república que había teorizado Bodin, primando la razón de estado por encima de los intereses particulares y de la filiación religiosa. Pierre de l´Etoile describió en sus vivaces memorias al pueblo parisino "fort emú et effrayé" ante al brutal parricidio del buen rey, sanador y protector de los franceses: "Chacun crie, pleure et se lamente... grand et petits, jeunes et vieux. Les femmes et les filles se prennent aux cheveux" xxi . El interrogatorio de Ravaillac reveló que su acción respondía al íntimo convencimiento de que el rey había olvidado su obligación como príncipe cristiano de convertir a los herejes y merecía el castigo divino. Roland Mousnier demostró en un benemérito trabajo que la opinión de Ravaillac no era un caso excepcional, sino compartida por otros muchos franceses que rechazaban el Edicto de Nantes (1598) que había concedido un estatuto de amplias libertades de culto a la minoría protestante del país xxii . Un sentimiento que hundía sus raíces en las guerras de religión, vivero de ideas políticas que impugnaban el ejercicio tiránico de la autoridad de los reyes. El episodio del Arsenal cerraba, en este sentido, un largo ciclo de "cultura regicida" en la historia de la monarquía francesa, según los términos del gran especialista Jöel Cornette. Un ciclo que había empezado en la trágica noche de San Bartolomé (1572) cuando la flor y nata de la nobleza protestante pereció en manos de los sicarios de la Liga católica y que concluía en la tragedia del 14 de mayo de 1610 xxiii . La muerte de este padre de todos los franceses no consiguió, sin embargo, descomponer el equilibrio político que fue sostenido por un número creciente de cortesanos y nobles arrimados en torno al partido politique. Incluso la manifestación en pasquines, aunque abundante, estuvo lejos de poner en jaque los fundamentos del poder de los reyes como había ocurrido después de la muerte también violenta de Enrique III en 1589. El gesto regicida de Ravaillac recibe una común repulsa en los impresos aparecidos, en distintas lenguas, los años sucesivos. Por supuesto entre los impresores franceses donde al planto de lamento siguen los elogios del tres-puissant et tres-invincible prince, representado en 142 los grabados como Hércules de los galos en la columna erigida en Roma o monarca sanador según la antigua tradición de los reyes capeto xxiv . Pero incluso en los medios católicos españoles, particularmente agraviados por la dirección política del nuevo monarca, el regicidio fue inapelablemente condenado. El tono de justificación mística y la cólera divina, propia de los panfletos del XVI, ceden terreno a una actitud contemporizadora y realista, que tuvo mucho cuidado en juzgar un acontecimiento que, en cualquier campo político, podía resultar peligroso xxv . Bastante había sufrido Europa en las guerras religiosas que siguieron a la Reforma como para asumir mayores riesgos. Bastaba con dejar en manos de Dios, como hace el impresor Clemente Hidalgo, el juicio sobre la inquietante conducta del monarca xxvi . La mesura general de los folletos no obsta para observar diferencias en la interpretación de los hechos. En lengua italiana conservamos varios que coinciden en la descripción del parricidio añadiendo detalles interesantes sobre las especulaciones que en seguida circularon acerca de un posible complot maquinado en los medios pro-españoles xxvii . Unos rumores que no dejaban de tener cierta lógica habida cuenta de que Enrique IV se había distanciado netamente del partido españolista, iniciando un rumbo independiente para la política francesa que podía tener buena acogida en los círculos italianos próximos a Francia. Pietro Bochino, secretario del Arzobispo de Ambrún que trabajó en la corte de María de Medicis, fue el artífice de esta campaña de conmiseración que se enmarca en la política pro-italiana de la corte francesa. Las copias impresas en Milán a partir de la traducción de Bochino del original publicado en París adquieren, así, un tono laudatorio y lacrimoso del que carecían las noticias españolas xxviii . La Verissima relación de la coronación de la reina que hemos citado arriba incluye una breve nota al final sobre la trágica muerte del monarca que da una idea del tumulto que se vivió aquella noche en París en el que corrió peligro la vida del embajador de España: Luego que esto sucedió se alborotó París notablemente, poniéndose en armas, y con vna confusión terrible de auer corrido alguna palabra que era Español el que 143 le auía herido, y de la inquietud de la mesma gente, començó a acudir golpe de pueblo a casa de don Íñigo de Cárdenas Embaxador de España, y a este tiempo envió la Reyna vn recado, auisando al Embaxador lo que auía sucedido, y ofreciéndole asistencia xxix . El interés de los sevillanos por el horrendo crimen animó a la imprenta de Alonso de la Barrera, regentada en estos momentos por su viuda, a publicar poco después una relación del funeral de Enrique IV. Tres largas y abigarradas planas de las cuatro que tenía el pliego se dedican a la descripción del cortejo funerario que discurrió desde París al vecino burgo de San Denís, reservándose la última para la ceremonia del entierro y la proclamación del delfín Luis xxx . Igual que ocurrió en las bodas de 1615, los impresores trataron de adaptar el acto fúnebre de tradición gala al público cosmopolita de Sevilla. El relator busca en la experiencia ceremonial de los Austrias las figuras equivalentes para comprender el orden y las preeminencias del país vecino: "Estas compañías son como las de los hombres de armas de España, que son de la guarda de la misma persona del Rey". Recapitulando, pues, sobre lo dicho, la orquilla de los años 1610-15 ofrece el interés de trazar, quizás por primera vez en la historia de la cultura del impreso, un horizonte de actualidad ceremonial que comparte, en registros de consumo diferentes, un público europeo predominantemente urbano no estrictamente vinculado a la acción política (como sí fue y seguirá siendo el lector de avisos). xxxi Este horizonte de recepción de la noticia festiva gravitó en torno a las mutaciones políticas de Francia porque el pulso de la política internacional se estaba jugando en la corte de los Valois y el gran debate teórico sobre el poder había tenido Francia como escenario privilegiado en las décadas precedentes. La cumbre de dicho ciclo fue el ritual de intercambio de esposas celebrado en san Juan de Luz. Símbolo del grado de sofisticación ceremonial que han alcanzado las monarquías europeas en las relaciones internacionales xxxii . 2. Imaginar el lujo y transmitir la ceremonia: recibimientos de embajadores, entradas reales y rituales de bautismo. 144 Dentro de esta nueva Europa de los absolutismos emergentes que ha dejado atrás la cultura del levantamiento nobiliario, debe entenderse el servicio de la nobleza al soberano y su emulación en los rituales de entradas públicas. Es el caso de los recibimientos de los virreyes y gobernadores cuando toman posesión de su cargo en los dominios de la corona. Jaime Valenzuela ha calificado con certeras palabras el sentido de estos rituales en la lejana frontera de la América austral al observar que el gobernador de Santiago de Chile reproducía el ritual cortesano del hospedaje que le proporcionaba un miembro de la aristocracia local antes de ingresar solemnemente en la ciudad. No importa que Santiago fuera aún una ciudad tosca, confundida con el espacio rural, pues el acto ritual del banquete, la bienvenida y el acompañamiento del alto cargo político trazaba más altas murallas y arcos de triunfo más ostentosos en la imaginación de las élites locales que los que lució Carlos V en sus triunfos italianos xxxiii . El usufructo simbólico del modelo cortesano era más palpable y fastuoso en las capitales de los virreinatos donde la liturgia ejercía un papel envolvente que borraba los límites entre el soberano y su distinguido servidor. Recuerda el autor citado el ritual que acompañaba al Virrey de Nueva España desde que tomaba tierra en Veracruz hasta que llegaba a México como un sistema de "legitimación litúrgica que jerarquizaba desde un comienzo la aproximación de la sociedad al representante personal del monarca". La ausencia del rey, factor de inestabilidad política se tornaba, gracias al redoblado esfuerzo ritual, en presencia más determinante y los símbolos adquirían mayor significado xxxiv . Las casas nobiliarias andaluzas sirvieron también en Italia, ejerciendo como virreyes de Nápoles o Milán. Sus entradas reales diferían en un punto fundamental de las americanas: lo que ocurría en Italia estaba en el observatorio de los embajadores, cortesanos y dignidades religiosas de medio mundo. En 1624 Don Fernando Enríquez había dejado Sevilla para tomar posesión del cargo de Virrey de Nápoles. Unas memorias sevillanas anónimas conservadas entre los manuscritos de la biblioteca capitular comentan: "(partió) para Valencia con toda su casa, para yr de allí a Nápoles. Llebaba cien mulas, onze literas, doce coches" xxxv . 145 salieron su Magestad, el señor Infante Don Carlos, Conde Duque, y el Marques del Carpio". Y se concluye exaltando la destreza del monarca en el arte ecuestre: "tan galán y diestro en manejar vn cavallo, que dava enseñança a toda la Corte" xlvi . La Corte funcionó, en efecto, como escuela del buen gusto y de la urbanidad en estos retratos que llegaban a las provincias por medio de los correos que luego aprovechaban los impresores locales. Las fiestas por el nacimiento del infante don Baltasar Carlos fueron difundidas a todos los rincones del reino bajo una misma fórmula, prisionera de su estereotipo narcisista: la fiesta luce para el rey y éste ilustra la fiesta. De donde las carreras eran tan veloces, las parejas tan iguales, las máscaras tan airosas "como lo pedía la acción verdaderamente Real". Treinta años después el arquetipo sigue vivo y repartiendo copias por todo el reino. Méndez Silva, cronista de Felipe IV y autor de una célebre Población General de España, autoriza con su pluma el relato del Bautismo de la infanta Margarita (1651) donde puede leerse que el rey contemplaba bajo celaje toda la ceremonia. El recurso al rey encubierto procede de las relaciones filipinas del siglo XVI y es sorprendente su perdurabilidad como tópico en las relaciones, reproduciendo década tras década el mito del monarca distante, pero omnipresente, que caracterizó la imagen de los Austrias. En ésta se sobrepuja, también, al hermanastro don Juan José de Austria que había aportado de su recámara una riquísima tapicería de oro y seda "cuyo verdor de arboredas, plantas, flores y aues... representaua vn terrenal Paraiso" xlvii . 3. El elogio al hombre santo: entre la curiosidad noticiera y la seducción de la maravilla En paralelo a esta pedagogía cortesana se difundieron, merced a la labor de los conventos, otros modelos de urbanidad que incidían en los valores cristianos de la monástica y en la suerte de sus elegidos. La literatura hagiográfica que venía de antiguo facilitó los moldes y la labor de los impresores la técnica periodística. Fueron muchos los patrocinadores religiosos que impulsaron la edición de relaciones de fiestas desde 152 principios del siglo XVII que llegaron a ser dominantes en la tercera década del siglo. La demanda interna de los propios religiosos y sus clientelas sociales explica parte del fenómeno; sin olvidar el interés de un público local consumidor de sus propias devociones y de los fastos que las exaltaron. Los años 1615-1618 demostraron las posibilidades para la imprenta de las honras a la Inmaculada, fenómeno de masas que ligó devoción, orgullo corporativo y patriotismo local en una espiral de publicaciones en la que concurrieron todos los impresores de la ciudad. En 1610, 1615 y 1622, los actos de beatificación y canonización de santos de origen español movilizaron, otra vez, a las prensas, si bien concentrando la producción en los públicos afines a las órdenes religiosas que promocionaban a sus siervos. Fue corriente, a partir, de la segunda década del XVII que las religiones de mayor implantación urbana dispusieran de sus propias imprentas o trabajaran con algún impresor ya establecido de manera preferente, facilitándole hacerlo, incluso, en las dependencias del convento. Pedro Gómez de la Pastrana sacó a la luz dos relaciones de las fiestas franciscanas de 1628 que ilustran esta labor vinculada a las órdenes religiosas. El motivo de la celebración es la exaltación de 22 hermanos que murieron por la fe cristiana en Japón. Un tema de actualidad que la orden franciscana había cultivado en una larga campaña de propaganda que culminó en la Crónica General del padre Daza, publicada al poco tiempo de tener noticia de los martirios, en la que se dedica un parte especial a los mártires de Oriente xlviii . Y un acontecimiento que merecía permanecer en la memoria de la ciudad habida cuenta la secular vinculación de su cabildo con el vecino convento de San Francisco donde muchos de sus caballeros ostentaban sepulturas y capellanías. Por otro lado, las solemnidades religiosas se habían convertido, en el Barroco, en grandes acontecimientos sociales para la ciudad. Los conventos echaban el resto en unas jornadas donde brillaba la maravilla de sus templos, exornados con prodigiosas arquitecturas, sin olvidar las diversiones exteriores, sobre todo las batallas de fuego, que hacían las delicias del vulgo al salir de la iglesia. La comunidad religiosa movilizaba, además, a todos sus institutos afines (congregaciones, hermandades, naciones) que participaban en una gran 153 procesión letífica que recorría las principales calles de la ciudad. A estas circunstancias generales habría que añadir, en el caso que nos ocupa, el interés popular por tener noticias de los mártires que dejaban su testimonio de fe en las lejanas provincias orientales. Su ejemplo, continuamente recordado en los púlpitos, era un asunto vivo, de candente actualidad dentro de una Europa confesional en expansión dominada por una mentalidad militante. Ingredientes más que suficientes, en fin, para animar a estampar estos dos relatos, muy distintos entre sí. El uno, una descripción en prosa, firmada por D. Juan Acherreta Osorio, da cuenta de las celebraciones, centrándose en la descripción de los altares. xlix El otro, que podemos visualizar en esta muestra, un romance escrito por Ana Caro de Mallén, poetisa que gozó de cierta popularidad en su tiempo l . La tendencia al primado de la forma se confirma en ambos textos. El Epítome de Acherreta engolfa al lector en una sucesión de escenarios maravillosos. El compás del convento fingió un espacio de retiro eremítico ("soledades de montes y cañas de arboledas y fuentes") que contrastaba con el jardín de las delicias del segundo claustro que "no imbidia(ba) los alcaçares reales, ni a Aranjuez con todas sus frescuras". li Al interior de la iglesia se reservaba la recreación de la gloria que quiso recordar el antiguo simbolismo de la montaña mística que marcaba el centro cósmico en los templos primitivos. Para ello se desmontó el altar mayor de la iglesia y se ensambló de nuevo bajo el crucero, altar sobre altar, hasta los once que componían la sublime arquitectura. El relacionista se explaya, particularmente, en la visión del noveno que describe como un celestial paraíso presidido por una Jarra que "derramaua muchas rosas y azuçenas, pendientes de las vnas, y de las otras veynte y tres coronas de oro" correspondientes a los mártires sacrificados en Japón que regaban de gracia, desde aquella altura, el conjunto del relicario. Sobre la copa de las flores se advertía una tarja con las ramas de la Religión y la corona Imperial, a la que remontaban, en altura, una custodia, bajo dosel y, en la cúspide, la hechura del Creador asomando sobre un celaje de terciopelo y piedras preciosas. 154 No era difícil descubrir, para el perito, la alegoría de la Iglesia celestial (las primeras gradas estaban ocupadas por santos de la orden franciscana) alimentada por la sangre de los nuevos mártires que recibían el premio de la corona beatífica que portaban dos ángeles niños, mientras otros dos proclamaban, con trompetas, su fama eterna. El escritor Osorio no tiene mejor término de comparación que aquella Jerusalén celestial del Apocalipsis: no son aquestas cosas de la tierra, puerta del Cielo sí; y sí de tierra tan parecida a la patria celeste que aquí se ven los muros líquidos de cristal, el Cordero por lámpara, el río grande que en entrambas orillas tenía el árbol de la vida eterna, y el dulçor celestial lii . Hacia aquella patria celeste se dirigían los santos, los mártires y, tras ellos, todo el gremio cristiano. Mensaje de unanimidad sin fisuras que se ejecutó por las calles de Sevilla en la procesión general con todas las cofradías y comunidades del convento que acompañaban a sus santos portados sobre andas. Pequeña maqueta de ese ejército ordenado que describían los teóricos de Trento. Pero objetivo del texto no es sólo recordar a los que lo vivieron aquella solemne jornada, ni tampoco únicamente revelar a los que no pudieron estar presentes las solemnidades de los santos días de la octava; sino que buscaba recrear la emoción de aquella fiesta mediante una puesta en escena de los espacios de la maravilla que el lector iba descubriendo gradualmente en un proceso de paulatina intimación. Por eso se tilda de Epítome; pues es síntesis y corolario de la fiesta. Memoria escrita de su gloria. La lectura de Caro de Mallén facilitaba un acceso diferente, más libre y selectivo, al acontecimiento. Para empezar la autora centra su atención en el contexto local de los artífices de la fiesta. El asistente don Lorenzo de Cárdenas y Valda, los miembros de la comunidad religiosa y las naciones que disfrutaban de capilla propia en la Casa Grande de San Francisco encabezan las estrofas costeando las jornadas de la octava. 155 Por otro lado, la vía poética permitía destacar las imágenes de más significado que tocaban la fibra emotiva del lector. Buen índice para guiarse por las estancias de la mentalidad colectiva del Barroco. Se condensa, así, el perfil integrista y combativo de aquellos espectáculos religiosos: Luego le sigue el esquadrón más fuerte, Que conquistó el infierno de soldados, Y deponiendo el vil temor de muerte, Triunfaron en la Cruz alanceados: Todos se hallaron de vna misma suerte Contra Luzbel a un tiempo conspirados. Un modelo de sacrificio que se erige en ejemplo para una comunidad castigada por la crisis económica y necesitada de esperanza: "Aqueste justo premio siempre alcança/ Quien sigue a Christo en passos, si costosos,/ Tan bien logrados que en su Cruz sangrienta/ Impone mayorazgos de gran renta". Paradigma alternativo al hedonismo de la vida sevillana que en los versos finales se personaliza en la fortaleza martirial de San Pedro, inspirador de los veintidós franciscanos que murieron en Japón, a quien se encomienda la autora para que interceda por una España que anhela salir "de la común miseria y desventuras/ en que... se ve". La pequeñez e insignificancia en la que se reconoce, insistentemente, la autora, aumenta la sensación de distancia entre la grandeza de los mártires y el pecado de los sevillanos. Indigna cronista de este nuevo apostolado, Mallén halla en la estilística de la humildad y de la ocultación el medio más adecuado para autentificar su relación: Barco de mimbre, débil y flexible,/ Es mi corto entender, y la distancia/ deste mar, ya le juzgan los discretos,/ Disculpen mis borrones imperfectos. 4. Héroes y mártires: el consumo lector de las relaciones y viajes prodigiosos 156 El interés por la suerte de los mártires no dejará de estar presente en las prensas sevillanas de los años sucesivos, especialmente en lo relativo a los rescates de cautivos, actividad que no cesa de crecer en las décadas centrales del siglo. El Viaje espiritual de fray Juan de Prado es un ejemplo de este subgénero, situado entre la hagiografía y la crónica de sucesos prodigiosos. liii Está dedicado a doña Ana Fernández de Córdoba, Duquesa de Feria, bajo cuyo patronazgo se fundaron muchos conventos descalzos de la provincia franciscana de san Diego que corresponde a la actual Andalucía. Era habitual buscar el amparo de una gran casa nobiliaria para que un manuscrito consiguiera dar el salto a la publicidad que le proporcionaría la estampa. En los escritos religiosos la dedicatoria se convierte en un delicado ritual de reciprocidad que exalta la caridad del promotor reflejada en el espejo de una devoción particular que, a su vez, recibe la autorización de un apellido ilustre lo que le abrirá caminos en el mundo temporal. La exclusividad del objeto amado, el mártir que ha entregado su vida en circunstancias excepcionales, califica la obra de caridad que es la vida del siervo de Dios y distingue al linaje que ha hecho posible su impresión en la medida que el ejemplo del protagonista se acerca al paradigma evangélico. El difunto Fray Juan de Prado lo consiguió en grado superlativo pues "murió su cuerpo en defensa de la Fe Católica, açotado como Christo nuestro Señor, acuchillado como santo Matías, y otros Santos: assaeteado como san Sebastián: abrasado y assado, como san Lorenso, y apedreado, como san Esteuan" liv . La relación de su hermano Matías, discípulo y testigo de su periplo en Marruecos, desarrollará la suerte de este manso cordero hasta el sacrificio final ponderando el misterio y la rareza de su testimonio para captar la atención del lector. Al atractivo de lo peregrino, cuyo éxito popular se evidenciaba por entonces en la novela y el teatro de santos, hay que sumar el clima de expectativa que había creado esta figura en los medios locales al conocerse la noticia de su trágica muerte por medio de cartas que, en seguida, fueron trasladadas a relaciones impresas. El impresor Luis Estupiñán sacó a la luz dos entregas del suceso. La Relación del riguroso martirio, publicada en 1631, daba cuenta de los primeros rumores que el 157 impresor parece haber agrupado a partir de testimonios orales y algunas cartas de misioneros. El texto refiere la valiente predicación de fray Juan delante del Jerife quien, encendido de ira, ordenó su despiadada muerte, diciendo a los que estaban presentes: “que el que quisiese ir al Cielo truxesse un paso a el fuego". Si bien, añade el relacionista "esto no se averigua por carta cierta más que por relación de los Moros” lv . Otras versiones de la muerte, continúa el relator, decían que fue acañavereado y quemado vivo “y dentro del fuego estuuo gran rato predicando, de manera que puso admiración a toda aquella Ciudad". En la segunda relación, Estupiñán se justifica ante el lector, aportando información fidedigna que procede de la prisión donde padeció suplicio el franciscano. El reclamo publicitario aparece desde el mismo encabezamiento que reza: SEGVNDA/ RELACION EM-/ BIADA DE LA CARCEL REAL DE MAR-/ ruecos al Padre Fray Ioan Ximenez lvi . Y luego se aclara en una larga explicación en la que se participa al lector curioso de todo el proceso de circulación de la noticia: y porque algunos deuotos dudosos de la certidumbre del sucesso, la resibieron con alguna tibieza, a parecido cosa conveniente para testificación de su verdad saliese a luz esta carta (que por vía de Francia recibió su Excelencia el Duque de Medina Sydonia y de su poderosa mano el Padre Fray Ioan Ximénez Provincial de la misma Provincia de San Diego, con las demás mercedes, que como de tan gran Príncipe cada día recibe) escrita de mano del Padre Fray Giménez de Ocaña Fraile Lego uno de los compañeros dichos que consigo llevó el Sancto Martyr, en que se remite a una Relación que por la misma vía de Francia, dize embía (no pudiendo por otra parte a causa de estar cerrados los Puertos, y suspenso el Comercio con los fronteras de África) de los grandes prodigios y milagros, con que nuestro Señor mostró a verle sido muy accepto el conflicto de su sieruo, la qual se Imprimirá en llegando para inflamar en amor, y alabanças de Dios, y el piadoso afecto, de los devotos que es el fin conque se hizo Imprimir y sacar a la luz la que se sigue lvii . 158 El Viaje aprovecha este material que amplía con detalles de la política interna del reino musulmán que eran vitales para franciscanos y mercedarios, órdenes religiosas dedicadas al rescate de cautivos. La extensión de la narración (más de cien páginas) está pensada, sin embargo, para un público lector amplio y heterogéneo. El relato en primera persona del único superviviente de los tres padres que se embarcaron en la empresa lo convierte en un documento vivo y fascinante para todo aquel que quisiera adentrarse en el mundo de berbería, ventaja que el autor sabe rentabilizar buscando la complicidad del lector al que descubre los más íntimos secretos de los protagonistas. Un tesoro de revelaciones, providencias y maravillas que si todavía hoy hacen la lectura sorprendente y placentera, en aquel entonces gozaban del plus de respeto y admiración que tenían las cosas santas. Así la coincidencia de las vocaciones de fray Juan y fray Matías (capítulo I), las cortapisas de los caballeros portugueses que tratan de disuadir a los frailes de su misión (cap. III al V) o las crueldades padecidas en la oscuridad de la mazmorra donde son confinados, conforman un fresco de situaciones emocionante y sugestivo. Los últimos capítulos contienen, además, un mensaje político. Se describe el desastroso fin del tirano rey de Marruecos, odiado por sus correligionarios, y la elección de un príncipe justo y virtuoso en cuyo reinado parece haber puesto la mano la Providencia como premio a la entrega en sacrificio de los humildes padres descalzos lviii . Como resultado de este cambio en el trono, los frailes supervivientes son liberados, los huesos del santo Padre recuperados de tierra infiel y trasladados como reliquias a España, mientras el padre Matías es elegido para fundar un convento en el reino de Marruecos que Dios sanciona con vocaciones y obras santas lix . Un breve suceso martirial ha dado lugar, con el paso del tiempo, a un texto hagiográfico de profunda carga política, tanto para el futuro de la orden como para el prestigio de sus artífices. Con todos estos avales (la casa de Guzmán que apadrinaba la embajada y la de Feria que publicó el libro) la historia milagrosa del padre Prado y sus compañeros alcanzó, en seguida, el interés de la Corte. El libro está publicado por la Imprenta Real tres años después del martirio y tuvo amplia difusión en toda la Corona. 159 Distinto es el recorrido de una publicación gemela, la Relación verdadera de la muerte y martirio... del Arzobispo Josafat lx . La institución promotora es la Compañía de Jesús y su circuito de recepción, por la ejemplaridad del caso, se abre a públicos urbanos diferentes. El folleto relata el horrendo crimen contra el Pastor de almas, una de las mayores ofensas que podían hacerse a Dios y contiene la advertencia del rigor de la justicia divina en estos casos: En suma los que fueron muertos y castigados por culpa deste delito fueron dos Cónsules que auiendo sido primero atormentados con láminas de hierro ardiendo, fueron degollados con diez y ocho ciudadanos. Mas otros veynte auiéndolos atormentados con planchas de fuego, y atormentados grauemente en el potro, fueron públicamente açotados a vna coluna, a estos se les concedió la vida, por no auérseles probado ser tanto su delito. Otros muchos que auían huydo por temor del castigo, se hazen diligencias por el nueuo Arçobispo en todo el Reyno, y se espera, que no se encubrirán, pues es causa propia de Dios nuestro Señor, en quien se espera los descubrirá, para que con su castigo tomen exemplo los demás, y su Magestad se sirua de reducirlos a su santa ley y Fe católica. La lejanía del acontecimiento, en el contexto de las guerras de religión de la frontera oriental de Europa, no es óbice para que el suceso sea útil a la enseñanza moral y aleccionador para los espíritus rebeldes. La crueldad de los asesinos, la magnitud del delito y la diligencia del divino castigo, eran ingredientes más que suficientes para que el impresor Fajardo decidiera explotar esta historia que le había llegado por vía de los jesuitas. El terrible sacrilegio nunca llegó a inspirar una obra de mayor envergadura, pero su material fue aprovechado en los menologios martiriales, crónicas y centurias de la Compañía que repitieron el ejemplo, conservando la memoria viva del acontecimiento para la enseñanza de los novicios y la devoción de los fieles. 160 5. Muerte de la reina y planto del reino: la fiesta pública como relato identitario El prestigio de la muerte del varón virtuoso, en una sociedad sacralizada, sólo podía ser igualado por el de la monarquía, brazo ejecutor de la ley divina en el dominio del siglo. Para esta exposición se ha escogido uno de los discursos funerales más completos de la época de los Austrias: la Relación de la exequias de Isabel de Borbón escrita por el Maestro Andrés Sánchez de Espejo, Secretario del Cabildo de la Santa Iglesia de Granada, y publicada en Granada en 1645 lxi . Es un relato extenso que supera la función informativa de la ceremonia y la descripción del túmulo, buscando la recreación completa de la experiencia de la muerte de la reina. Abarca la cronología de su enfermedad, agonía, disposición para la muerte, velatorio, funerales y exequias, dejando un epílogo, de no menor interés, para hablar de los efectos letíficos de su intercesión. Sigue una tradición que arranca de Margarita de Austria y tiene a la reina como abogada del reino en las Alturas pero amplía el espectro de voces narrativas, proyectando las lágrimas y suspiros del ámbito de la corte a la totalidad de los vasallos. El libro se inicia con la descripción de la enfermedad de la reina y sentimiento de la Corte (capítulo primero) a la que responden las rogativas de Granada (segundo). La llegada del correo de Veredas con la cédula real (IV) tiene inmediato eco en la Chancillería Real. Y así, sucesivamente se van combinando las novedades de la Corte con la respuesta de los vasallos de la ciudad del Darro. El concepto de solemnidad festiva se ha dilatado al punto de trazar un espectáculo para el lector que nunca pudo contemplarse en vivo. Al escenario íntimo de la alcoba de la reina, se suma el eco de los fieles granadinos que celebran las exequias en dos espacios de gran relieve: la Capilla Real y la Catedral. Más que una relación estamos ante un drama 161 311. Relacion verdadera de la toma, y assalto de la Ciudad de Zargel, y su Presidio, por las Armas de Portugal, en Setiembre del año de 1675. -- Cádiz, Juan Vejarano, 1676. -- [2] h.; 4º. -- A 112/111(42). 312. Ribas, Baltasar de. Relacion verdadera, y copia de carta, de la Ciudad de Neopolis, en el Imperio de Alemania, por un Cavallero Español, y assistente en aquella Ciudad, á otro de Sevilla, en que le dà quenta del mas admirable caso que en ella ha sucedido, con un Aleman Calbinista, y Maestro de aquella errada Secta, que murio de repente, estando predicando, y el gran concurso de los suyos. Declarase las ceremonias, y abusos que guardan en las confissiones, costosas, y solemnissimas ho[n]ras que le hizieron, y como por permission de Dios resucitò y revelò como estava condenado: desaparecimiento de su cuerpo, conversion de mas de 2900. Sectarios, y lo demas que en ella se contiene, su fecha de 6. de Agosto de 1676. -- Sevilla, Juan de Quesada, [s.a.: ca, 1676]. -- [2] h.; 4º. -- Texto firmado por Baltasar de Ribas. Año deducido del texto. -- A 112/111(44) 313. Vattor, Iacobo. Relacion verdadera, y copia de carta, escrita por un Cauallero del Ducado de Saboya, à un señor de Madrid, en que le dà quenta de tres prodigiosos casos que han sucedido en la Ciudad de Torin, Corte de aquel estado, con un Cauallero que habitò el yermo 73 años, y como fue descubierto el dia de su transito por una hermosa Cometa que se apareciò llena de resplandores sobre el desierto que habitaua. Refierese como està su cuerpo eleuado en el aire: profecias que dexò escritas: sumptuoso Templo que se le està labrando, y Religion que en èl se ha fundado: maravillosas cosas que se han visto, y lo demas que en ella se declara. Su fecha de 27. de Iunio de 1676. -- Madrid, Lucas Antonio de Bedmar, [s.a.: ca. 1676]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido del texto. -- A 112/111(46). 314. Victoria, Tomás Antonio de. Verdadera, y nueva relacion, y copia de carta escrita de onze de Marzo de este presente año, de la Ciudad de Bruselas, â esta Corte, donde avisa de los tres mayores prodigios que han sucedido en el mundo, ni los Anales cuentan, acaecidos este presente año, en Borgoña, Alemania, y Arcila. -- Sevilla, Juan Cabezas, 1676. -- [2] h.; 4º. -- Texto firmado por Tomás Antonio de Victoria. -- A 112/111(43) 264 1677 315. Relacion verdadera, en que se refiere el festiuo aplauso con que passò el Rey nuestro señor Don Carlos Segundo (que Dios guarde) en compañia de su Alteza el Serenissimo señor el señor D. Iuan de Austria su Hermano, desde el Real Sitio del Retiro à su Palacio de Madrid el Domingo por la tarde de 7 de Março deste presente año de 1677 con el sequito, y assistencia de toda la nobleza de Castilla. -- En Sevilla, Juan Francisco de Blas, [s.a.: ca. 1677]. -- [2] h.; fol. -- Año deducido del texto. -- A 111/101(12). 316. Relacion verdadera, y puntual de la visita que hizo el Rey nuestro señor Don Carlos Segundo, assistido del Serenissimo señor Don Iuan de Austria su hermano, y de los Grandes, y Señores de su Corte, al sepulcro de la venerable sierva de Dios Sor Maria de Iesus, cuyo cuerpo yaze en el Monasterio de la Purissima Concepcion de la Villa de Agreda. -- Sevilla, Juan Cabezas, 1677. -- [4] h.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/111(47) 1678 317. Chachal de Tribulan, Gillan. Verdadera, y nueva relacion, y copia de carta, escrita de la Ciudad de Rochela en 29. de Iulio deste presente año; en que se dà cuenta de la derrota que ha padecido la Armada Francesa, que estava al mando del Conde de Astre, en las Costas de las Indias; de los Navios que se perdieron en la Isla de las Aves, el dia 11. de Mayo deste presente año; como assimismo los daños que ha causado la Garona en le Provincia de Guinea, escrita por un Cauallero Francès à otro de su Nacion, à la Villa, y Corte de Madrid. -- Sevilla, Juan Cabezas, 1678. -- [2] h.; 4º. -- Texto firmado por Gillan Chachal de Tribulan. -- A 112/111(50) 318. Jacobo de Jesús (O. P.). Copia de una carta, que el Muy R. P. M. Jacobo de Jesus, del Orden de Predicadores, Provincial de la Armenia la Alta, escrivió à la Ciudad de Napoles al muy R. P. M. Fr. Carlos de San Buenaventura, Provincial de la Provincia Napolitana; en que le dá cuenta de las cosas prodigiosas, que han sucedido en aquellos Reynos, y el estado que tiene la Fé Catolica en ellos. Fue esta carta traducida de 265 Latin en nuestro vulgar Castellano … -- [S.l., s.n., s.a.: ca. 1678]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido del texto. -- A 112/111(49) 319. Relacion verdadera del discurso, que Muley Hazèn Bayacero, Rey de Marruecos, ha hecho sobre el Eclipse de Luna de el dia 29. de Octubre deste presente año, en que pronostica total ruina á los Mahometanos, quanto prosperos sucessos à la Christiandad; sacada de vna carta, que vn Cautivo de dicho Rey escriviò a vn hermano suyo à Cadiz. -- Sevilla, [s.n., s.a.: ca, 1678]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido del texto. -- A 112/111(51). 1679 320. Dichas de Quintanapalla, y glorias de Burgos. Bosquexadas en carta escrita de Aranda de Duero, à 25 de Noviembre de 1679. – Madrid, Bernardo de Villadiego, 1679. -- h. 325-330. – Sign.: Rrr6. – A 064(285)/001(3) 321. La gazeta ordinaria de Madrid, Martes 7. de Febrero de 1679. -- [Madrid], Bernardo de Villa-Diego, 1679. -- h. 27-30; 4º. -- Sign.: F4. -- A 112/111(52). 322. Noticias de la aclamacion festiva, que celebro en la imperial ciudad de Toledo el colegio de Carmelitas descalzos a la beatificacion de San Juan de la Cruz. -- Madrid, Lucas de Bedmar, 1679. -- [16], 452 p.; 4º. -- Sign.: ¶2, 2¶6, A-2E8, 2F2. -- A 187/036. 323. Relacion muy puntual, y verdadera de lo sucedido desde el dia 23 de Nouiembre del presente año 1679 en las primeras vistas de Sus Magestades el Rey Nuestro Señor D. Carlos Segundo, y la Reyna Nuestra Señora D. Maria Luisa de Borbon (Dios los guarde) en el Lugar de Quintanapalla; y en la Entrada, y Fiestas, que se les hizieron en la muy Noble, y muy mas Leal Ciudad de Burgos. En Carta de 22 de Noviembre 1679, escrita de la misma Ciudad. – [Madrid], Bernardo de Villa-Diego, 1679. – h. 331-334. – Sign: Sss4. – A 064(285)/001(2) 266 324. Relacion verdadera del prodigioso toque, que dia Jueues Santo proximo passado hizo la milagrosa Campana del Rey Bamba, llamada vulgarme[n]te la Campana de Bililla, à quien los Moros pusieron la Palabrera, los Godos la del Milagro, y los Romanos la de los Anuncios. -- Sevilla, Juan Cabezas, 1679. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/111(54) 325. Segunda, y vltima parte del viage de la Reyna Nuestra Señora D. Maria Luisa de Borbon, desde la Corte Christianissima, hasta verse en compañía de Nuestro Augusto Monarca Don Carlos Segundo, en la Ciudad de Burgos à 17 de Noviembre de 1679. – Madrid, Bernardo de Villadiego, 1679. – h. 313-318. – Sign.: Qqq6. – A 064(285)/001(4), 1680 326. Aldrete y Soto, Luis de. Discurso del cometa del año de 1680. -- [S.l.: Madrid], Lucas Antonio de Bedmar, 1680. -- [8] p.; fol. -- Autor tomado de Simón Díaz, V, 637. Año deducido del texto. A 109/086(17) 327. Armansa, Leonardo de. Verdadera, y nueva relacion, copia de carta, y escrita de la Ciudad Argel, à la de Cadiz, por vn cautivo, en que dà cuenta à su padre del gran temblor de tierra, que huvo en dicha Ciudad el dia nueve de Octubre del año passado de 1680. ruinas que causò, mortandad y otras cosas particulares que verà el curioso Lector. -- Sevilla, [s.n., s.a.: ca. 1680]. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- Texto firmado por Leonardo de Armansa. Año deducido del texto. -- A 112/111(53) 328. Berenguer, Melchor. Manifiesto verdadero, que se haze por parte del doctor Melchor Berenguer, del Consejo de su magestad , Assessor en las causas criminales del Portaut Vezes de General Gouernador de la Ciudad, y Reyno de Valencia, de lo que precediò al garrote que de orden del Duque de Veraguas, siendo Virrey de aquel Reyno, se executò en la persona de Pedro Antonio de Ribera (por otro Nombre el Fraile) el dia Iueves, que se contauan doze de Septiembre de 1680. à las quatro de la mañana dentro de las carceles, y torres de 267 Serranos de dicha Ciudad. -- [s.l., s.n., s.a.: ca. 1680]. -- 4 h. ; fol. -- Sign.: A4. -- A 109/086(34) 329. Copia de carta del Christianissimo Rey de Francia, en respuesta de la que su Santidad le escriuió, su fecha de 20. de Junio deste año de 1680. Y Assimismo otra del Obispo de Amiens, escrita al mismo Christianissimo Rey, sobre materia de Regalia. -- Sevilla, Juan Cabezas, 1680. -- [2] h.; fol. -- Sign.: A2. -- A 111/101(13) 330. Olmo, José del. Auto General de Fe, que se celebró en Madrid en presencia de sus Magestades … en treinta de iunio de mil y seiscientos y ochenta. -- Madrid, [s.n., s.a.: ca. 1680]. - - [24], 298 p.; 4º. -- Sign.: 3¶4, 4¶3, A-2O4, 2P1. – Año deducido del texto. -- A 204/037. 331. Olmo, José del. Relacion historica del Auto General de Fe, que se Celebro en Madrid Este Año de 1680. Con Assistencia del Rey … Carlos II. Y de las magestades de la Reina … y la Agustissima Reina. -- [Madrid], Roque Rico de Miranda, 1680. - - [2], 30, 308 p.; 4º. -- Sign.: [1], ¶-3¶4, 4¶3, A-2P4, 2Q2. -- A 186/028. 332. Relacion general, en que se da noticia de todo lo sucedido en el memorable, y lastimoso mes de Setiembre deste presente año de 1680. Refierense las grandes, y repetidas tempestades, avenidas, y ruinas de puentes, y edificios, que huvo en Castilla, y otras partes que verá el curioso Lector. -- Sevilla, Juan Cabezas, 1680. -- [2] h.; fol. -- Sign.: A2. -- A 109/087(34) 333. Verdadera relacion, del nacimiento del mas portentoso Gigante que en el mundo se ha visto, ni los Anales cuentan, que en la Ciudad de Iaen naciò, dia 13. de Duziembre del año passado de setenta y nueue; su criança, señales prodigiosas, fuerças sobrenaturales: sin otras marauillas que verà el curioso lector. -- Jaen, [s.n.], 1680. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/111(55). 1681 268 334. Saavedra, Ignacio de. Gloriosos sagrados, y graves cultos con que la siempre Ilustrissima, y Nobilissima Ciudad de Cadiz celebro fiestas a sus Tutelares Patronos, Jesus Nazareno, y Santa Maria Magdalena, en accion de Gracias de la publica salud, que à sus Ruegos goza, en el mal de Contagio de que se avia picado. Dibujados por los mas primorosos, y agudos Pinzeles de los Ingenios Gaditanos; que reconocidos á los favores Celestiales, cada qual escriviò por su devocion. Recogidos, y sacados a luz por don Ignacio de Saavedra … -- Cadiz, Bartolomè Nuñez de Castro, 1681. -- [88] p.; 4º. Sign.: A-L4. -- A 109/039(22) 335. Verdadera noticia de los repetidos Prodigios, y assombrosos Milagros, que ha obrado la Soberana Magestad de Dios N.S. por mano del R. P. Fr. Marcos de Aviano, del Orde[n] de N. S. P. S. Fra[n]cisco, en la Familia de los R.R. P.P. Capuchinos de la Provincia de Venecia. Refierese el fruto de su Predicacion; las Ciudades y Lugares donde ha estado, y otras muchas particularidades. -- Madrid, Lucas Antonio de Bedmar, 1681. -- [2] h.; fol. -- A 109/086(29) 1682 336. Aldrete y Soto, Luis de. Discurso del cometa deste año de 1682. Cuyo Anagrama es Dios Trino de Alto Luse. En que se explica la significación, y Aparato que trae, en execucion del antecedente del Año passado de 1680. -- [S.l.], Lucas Antonio de Bedmar, 1682. -- [2], 10 p.; fol. -- Sign.: A6. -- Año deducido del texto. A 109/086(19) 337. López, Gerónimo. Congetura de un Cometa visto en Agosto deste año 1682. Discurrido por el licenciado Mossen Geronimo Lopez ... -- Zaragoza, Tomas Gaspar Martinez, 1682. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A2. -- A 109/086(18) 338. Pérez, Laurean. Discurso general del cometa, que se ha aparecido, y aparece en nuestro Orizonte, este mes de Agosto, y Setiembre de 1682. con los grandes, y maravillosos sucessos, que anuncian á nuestra relevante España, y à otros diferentes Reynos, y en particular para Francia, y la Nacion 269 Otomana. Escrito por el matematico don Laurean Perez, graduado en las siete Artes liberales de la Ciudad de Granada, y residente en la Vniuersidad de Salamanca. -- Madrid, por Roque Rico de Miranda, y por su original en Sevilla, por Juan Francisco de Blas, 1682. -- [2] h.; 4º. -- Sign.: A 112/111(56) 339. Relacion verdadera del feliz sucesso que ha tenido la Redempcion de Cautivos, hecha por las dos Provincias de Castilla, y Andaluzia del Real, y Militar Orden de nuestra Señora de la Merced Redempcion de Cautivos, de las dos Familias de Calçados y Descalços, en los meses passados de Março, y Abril, deste presente año de 1682. en la Ciudad de Argel. Donde se refiere el numero de los Cautivos que se rescataron. Los Sacerdotes, mugeres, niños, y niñas. La rigurosa tormenta que padecieron en el mar, y como los librò Dios de dos Navios de Tunez, que los vinieron siguiendo hasta tomar Tierra en Cartagena. Escrita por un sacerdote rescatado en dicha Redempcion. -- [s.l., s.n., 1682]. -- [2] h.; fol. -- A 109/086(15) 1683 340. Braones, Alonso Martín (1644-1695). Lyrica relacion de la fiesta, que la Ilvstrissima Hermandad, que siempre fervorosa assiste al culto del Santiss.mo. Sacramento en el Templo del señor San Clemente, Sagrario de la Santa Patriarchal, y Metropolitana Iglesia de Seuilla, hizo en accion de gracias de la cèlebre victoria, con que fauoreciô, Dios nuestro señor las Armas del señor Emperador, governadaspor el señor Rey de Polonia, y su Alteza el senor [sic] Duque de Lorena, contra el poder Otomano, teniendo sitiada la Plaza de Viena, este año de 1683. -- Sevilla, Juan Francisco de Blas, 1683. -- [48] p.; 4º. -- Sign.:[]2, A-E4, F2. -- Precede al tít.: A mayor Gloria de Dios. Autor tomado de la dedicatoria. -- A 109/043(24) 341. Diario quinto. Nuevas ordinarias del Norte, publicadas el Martes 30 de Nouiembre. --Sevilla, Tomàs Lopez de Haro, 1683. -- 8 p. ; 4º. -- A 112/048(01). 342. Manifiesto general, que haze su Magestad Cesarea, y el Rey de Polonia, y otros difere[n]tes Principes, en q[ue] declaran las razones que tienen para romper guerra contra el gran 270 Turco, en que se concluyò entre el señor Emperador y el señor Rey de Polonia la aliança y liga ofensiva, y defensiva contra el Turco. Refierense los Capitulos della, y el juramento q[ue] hazen ambas Magestades en manos de su S[anti]dad por medio de los Emin[entissi]mos señores Cardenales Pio, y Barberino … -- Sevilla, Juan Francisco de Blas, 1683. -- [2] h.; 4º. -- A 112/111(58) 343. Relacion verdadera, y breve co[m]pendio de todo lo sucedido en Alemania, sacado de lo que el señor Emperador à escrito à su Magestad Catolica, que llegô a la Corte, Sabado 23. de Octubre de 1683. Refierese todo todo lo que se le à quitado a el Turco, y el aprieto en q[ue] se halla el Gran Visir, co[n] pocos de los suyos, sacado por carta q[ue] traxo vn estraordinario, que llegò a esta Ciudad Sabado 30. de dicho mes. -- Sevilla, Juan Francisco de Blas, 1683. -- [2] h.; fol. -- A 111/101(14) 344. Verdadera relacion. en que se refiere por menor todo lo sucedido en la derrota del Exercito Octomano, con dos Cartas del señor Rey de Polonia, para su Santidad, y Republica, Veneciana. -- Sevilla, Juan Francisco de Blas, 1683. -- [2] h.; fol. -- Sign.: A2. -- A 111/101(15) 1684 345. Continuacion historica, del estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada con Turcos. Dase cuenta de las plazas, que las Armas Cesareas han ganado â la Barbara Nacion, y como el Gran Turco haze grandes instancias por la paz con el Cesar, ofreciendo sacrificar à su amigo Tekelí. -- Sevilla, Cristóbal López, 1684. -- [4] h.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/111(62) 346. Diario Onze, y Doze. Nuevas singulares del Norte, y de Europa, y otras partes. Publicadas el Martes 11. de Enero, y Martes 18. de Enero de 1684. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1684. -- 8, 16 p.; 4º. -- Sign.: A4, A8. -- A 112/111(59). 347. Diario treze. Nuevas singulares, concernientes à la sola guerra sagrada contra Turcos. Publicadas el Martes 25 de 271 enero de 1684. --Sevilla, Tomàs Lopez de Haro, 1684. -- 12 p. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 112/048(02) 348. Diario, y descripcion veridica de lo sucedido en el tiempo que las armas otomanas han tenido sitiada la corte cesarea de Viena / escrita por uno de los principales cabos del presidio cessareo, que se halló en dicha Plaça desde el principio del Cerco, hasta el día que fue socorrida de las Armas Imperiales ; impressa en la Ciudad de Ratisbona, en Aleman ... y traducida en castellano. -- Madrid, Antonio de Zapa, Vendese en casa de Isidoro Cavallero, 1684. -- 48 p.; 4º. -- Sign.: A-F4. -- Descripción basada en ejemplar incompleto. -- A 112/111(60). 349. Diarios veinte y vno y veinte y dos : nuevas singulares del Norte, Concernientes à la guerra sagrada contra Turcos. Publicadas el Martes 28 de Março, y el Martes 4 de Abril de 1684. --Sevilla, Tomás López de Haro, 1684. -- 16 p. ; 4º. -- Sign.: A-B4. -- A 112/048(3 bis) 350. Fabro Bremundan, Francisco. Floro historico de la guerra movida por el Sultan de los Turcos Mehemet IV. Contra el augustissimo Leopoldo Primero, Emperador de romanos, &c. El Año M.DC.LXXXIII : Traducido de italiano en Castellano, y añadido de los sucessos posteriores à la liberacion de Viena. Por Francisco Fabro Bremundan … -- Madrid, Bernardo de Villadiego … a Costa de Sebastian de Armendariz, Año 1684. - - [10], 67, [1] h. ; 4º. -- Sign.: []1, *-2*4, A-Q4, R4. -- A 070/072(2); A 111(2)/076 351. Montalvo, Francisco Antonio de. El triunfo con que el Excelentissimo Señor Principe de Butera, Embaxador Extraordinario del Rey nuestro señor Don Carlos Segundo, Monarca de las Españas, presentò la Acanea à la Santidad de Nuestro Santissimo Padre Inocencio Vndezimo, el dia 2 de Febrero deste Año de 1684. Escrito por Don Francisco Antonio de Montalvo … -- Madrid, Lucas Antonio de Bedmar y Baldivia, [s.a.: ca. 1684]. -- 8 h. ; 4º. -- Sign.: A8. -- Año deducido del texto. A 111/021(28). 272 352. Noticias principales, y verdaderas, Desde 28 de Febrero hasta 21 de Março de este año de 1684. --Sevilla : [s.n.], 1684. -- [2] h. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/048(3). 353. Relacion verdadera, y noticias generales, venidas con el Correo de Flandes, en 1. de Enero de 1684. Dase cuenta de la guerra que ha publicado el Moscouita contra el Turco, y de cómo quiso degollar al Embaxador de Moscouia, con otros sucessos particulares de la Europa. Confirmase assimismo la rebelion contra el Turco de las Prouincias de Albania, Valachia, y Moldauia, y se auisa de la Liga que ha hecho la Republica de Venecia con los señores Emperador, y Rey de Polonia, à instancia de su Santidad, para la defensa de la Iglesia. -- Sevilla, Cristóbal López, 1684. -- [2] h.; 4º. -- A 112/111(61) 1685 354. Continuacion historica del estado, sucessos, y Progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formada de las cartas que traxeron de los vltimos Correos de Italia, y del Norte. Publicada en Seuilla el dia 31 de Octubre de 1685. -- Sevilla, Cristóbal López, [s.a.: ca. 1685] -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- Año deducido del texto. -- A 112/048(6) 355. Relacion verdadera de la feliz vitoria que han tenido las Catholicas Armas Imperiales contra los Turcos, à 16. de Agosto deste presente año de 1685. -- Sevilla, Cristóbal Lopez, 1685. - - 2 h. ; fol. -- Sign.: A2. -- A 111/101(16) 356. Verdadera relacion, en que se confirman las gloriosas Victorias, conseguidas, assi de las Armas de la Serenissima Republica de Venecia, en contra de los Turcos, como de las Armas de su Mag. Cesarea, juntamente con la gran Suplica qué el Seraskier, ô Generalisimo del Gran Turco pide las Pazes. Y assimesmo con todas las demàs noticias de diferentes Reynos y Prouincias de Europa. -- Sevilla, Cristóbal López, 1685. -- [8] p.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 111/009(16); A 112/048(05) 1686 273 392. Relacion historica Del año 1686 tocante al estado, sucessos y progressos de la liga sagrada contra turcos. Formada de cartas muy autenticas no vistas antes, y de otras que traxo un Extraordinario con diferentes fechas del Campo, y particularmente de 18 del passado, siendo las de Viena de 21. Publicadas el martes 20 de agosto. -- [Madrid], Sebastian de Armendariz, en la imprenta de Antonio Roman, 1686. -- h. 123128 ; 4º. -- Sign.: X6. -- A 112/038(25) 393. Segunda relacion historica del año 1686 tocante al estado, sucessos y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos; formada de las cartas muy autenticas no vistas antes, y de otras que traxo vn extraordinario, con diferentes fechas del campo, y particularmente de 18 del passado, siendo las de Viena de 21. Publicada el Miercoles de 28 de Agosto. -- Sevilla : [s.n], 1686. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: C4. -- A 112/038(23) 394. Relacion historica Del año 1686 tocante al estado, sucessos, y progressos de la liga sagrada contra turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicadas el martes 27 de agosto. -- [Madrid], Sebastian de Armendariz, en la imprenta de Antonio Roman, 1686. -- h. 130-138 ; 4º. -- Sign.: Y8. -- Error de pag.: de p. 134 pasa a 136. -- A 112/038(26) 395. Tercera relacion historica del año 1686, tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos; formada de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Miercoles 4 de Setiembre. – Sevilla, [s.n], 1686. -- [4] h. ; 4ª. -- Sign.: D4. -- A 112/038(27) 396. Relacion historica Del año 1686 tocante al estado, sucessos y progressos de la liga sagrada contra turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia y el Norte. Publicadas el martes 10 de setiembre. -- [Madrid], Sebastián de Armendariz, en la imprenta de Antonio Roman, 1686. -- h. 139-146 ; 4º. -- Sign.: Z8. -- A 112/038(28) 397. Relacion historica Del año 1686 tocante al estado, sucessos, y progressos de la liga sagrada contra turcos. 280 Formada de las ultimas cartas del Norte y Extraordinario que llegó a esta Corte, despachado del Señor Emperador. Publicada el Martes 1 de Octubre. -- [Madrid], Sebastián de Armendariz, en la imprenta de Antonio Roman, 1686. -- h. 149156 ; 4º. -- Sign.: 2B8. -- A 112/038(30) 398. Relacion historica Del año 1686 tocante al estado, sucessos y progressos de la liga sagrada contra turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 8 de Octubre. -- [Madrid], Sebastián de Armendariz, en la imprenta de Antonio Roman, 1686. -- h. 157-164 ; 4º. -- Sign.: 2C8. -- A 112/038(31) 399. Relacion historica Del año 1686 tocante al estado, sucessos, y progressos de la liga sagrada contra turcos. Formada de las ultimas cartas de el Norte. Publicada el Martes 5 de Noviembre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1686. -- h. 171-176 ; 4º. -- Sign.: 2E6. -- A 112/038(33) 400. Sexto diario historico del año de 1686 Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formado de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicado el Miercoles 25 de Diziembre. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1686. -- [4] h. ; 4º. --Sign.: M4. -- A 112/038(39) ; A 112/048(9 bis) 1687 401. Breve compendio de notables vaticinios, que famosos autores matematicos de Europa han hecho contra el sobervio Imperio, y Casa Otomana. Publicado de un sujeto, amigo de advertir verdades desnudas de lisonjas, pero bien vestidas de claros desengaños. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1687. -- [4] h. 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/025(13). 402. Continuacion de las noticias de Constantinopla, traducidas de dos cartas de todo credito, escritas de la mesma Ciudad à 26 Noviembre, y 14 de Diziembre de 1687. Publicada el Martes 9 de Março. -- [Madrid], Sebastián de Armendariz, en la 281 Imprenta de Antonio Román, [s.a.: ca. 1687]. -- 6 h. ; 4º. --Año deducido del texto. -- Sign.: A6. -- A 112/044(6) 403. Descripcion de las plazas que possee el turco, assi en la Vngria como en la Esclavonia, en el principio deste año de 1687 ... -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Roman, [s.a.: ca. 1687]. -- 16 p.; 4º. -- Sign.: A8. -- Año deducido del texto. A 109/028(31) 404. Diarios de las operaciones, y hazañas de los Exercitos Imperiales, y Venecianos en la Vngria, y Morea, mas inmediatas à sus ultimas Victorias, y en las mesmas acciones. - - [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, [s.a.: ca. 1687]. -- h. 113-118 ; 4º. -- Sign.: T6. -- Año deducido del texto. -- A 109/028(21) 405. Fabro Bremundan, Francisco. Floro historico de la guerra sagrada contra turcos. Tercera parte, que contiene los sucessos del año M.DC.LXXXVI. Escriviola don Francisco Fabro Bremundan … -- Madrid, En la Imprenta de Antonio Roman, a expensas de Sebastián de Armendáriz, 1687. -- [18], 252 p.; 4º. -- Sign.: [ ]1, ¶8, A-P8, Q6. -- A 070/072(3); A 111(2)/078 406. Noticias catolicas de Inglaterra. Continuacion de la que se publico à 8 del presente mes de Iulio, con la Proclamacion de su Magestad Britanica de 22 de Febrero de este mesmo año, para el Reyno de Escocia, en materia de religion. Publicadas el Martes 22. de Iuilio 1687. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, [s.a.: ca. 1687]. -- 6 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- Año deducido del texto. -- A 109/028(15) 407. Noticias catolicas, y politicas de Inglaterra. Que trajeron los vltimos correos del norte. Publicadas el Iueves 28 de Agosto 1687. -- [Sevilla], Cristóbal López, 1687. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(12) ; A 112/048(13). 282 408. Noticias catolicas y politicas de Inglaterra. Que trajeron los ultimos correos del Norte. Publicadas el Martes 19 de Agosto de 1687.. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- 6 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- Año deducido del texto. -- A 109/028(19) 409. Noticias generales de Europa, venidas à Zaragoça por el Correo de Flandes el Sabado à 11 de Enero de 1687. -- Zaragoza : [s.n.], 1687. -- p. 213-216 ; 4º. -- Sign.: 3C2. -- A 112/044(01) 410. Noticias generales de Europa, venidas à Zaragoça por el Correo de Flandes el Sabado à 15 de Febrero de 1687. -- Zaragoza : [s.n.], 1687. -- p. 233-236 ; 4º. -- Sign.: 3H2. -- A 112/044(04) 411. Noticias principales y verdaderas. Desde 28 de iunio, hasta 22 de iulio de 1687. Publicada sabado 23 de agosto. – Sevilla, Cristóbal López, 1687. -- [3] h., [1] en bl. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/048(12); A 111/009(17); A 112/044(9). 412. Noticias principales y verdaderas. Desde 25 de noviembre hasta 9 de diziembre 1687. -- En Brusselas, Pedro de Cleyn, 1687. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: D2. -- A 112/044(19). 413. Nuevo, y segundo triunfo de la religion catolica, y diario tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos, formado de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Miercoles 23. de Julio. – Sevilla, Tomás López de Haro, 1687. -- [12] p.; 4º. -- Sign.: A6. -- A 111/009(18); A 112/048(10) 414. Primera relacion historica del año 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra Turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia. Publicada el martes 7 de Enero. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- 7 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 109/028(01) 283 415. Primeras noticias de dos insignes vitorias conseguidas, la primera en la serie del tiempo, por las Armas de Mar, y Tierra de la Serenissima Republica de Venecia, governadas por su Inclito Valerosissimo Capitan General Francisco Morosini, a 26. de Iulio del presente Año 1687. dia de la Gloriosa Santa Ana, con la total derrota del Exercito Otomano de la Morea, y la conquista de quatro importantes Plaças, y de todo el dilatado Golfo de Lepanto, en solo el espacio de veinte y quatro horas. Y la otra reportada por los Exercitos Imperiales, dirigidos de los Serenissimos Eroes, los Duques de Lorena, y Babiera, el dia del Esforçado Martyr Español San Lorenzo, junto à Darda sobre el Rio Dravo. Ambas con circunstancias tan admirables, que escurecen à lo mas de lo que hasta aora han contado las Historias mas clasicas, y fidedignas de ninguna edad, ò Nacion … -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, [s.a.: ca. 1687]. – h. 107-112. ; 4º. -- Sign.: S6. -- Año deducido del texto. -- A 109/028(22); A 112/044(13); A 112/048(14) 416. Progressos maravillosos de las armas imperiales, despues de la primera victoria, con otras nuevas circunstancias de aquestas, y las demàs noticias generales de Europa, segun los avisos que llegaron à Zaragoza por el Correo de Flandes, Sabado à 20 de Setiembre de 1687. – Sevilla, Cristóbal López, 1687. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(14) 417. Relacion de la grande e incomparable vitoria que tuvieron las armas Imperiales de las Otomanas a doze de Agosto del año presente de 1687. Resumida de cartas de todo credito, que trajo el Correo del Norte el sabado passado 20. de Setiembre. Publicase el Martes 23. deste propio mes. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687]. -- h. 119-124 ; 4º. -- Sign.: V6. -- A 109/028(18) 418. Relacion extraordinaria de la valerosa expugnacion del fuerte, que los moros de Africa avian levando en frente del Castillo de Las Aluzemas, Executada por el Señor Marqués de Alconchel, Quatralvo de las galeras de spaña. Según ha venido en cartas de todo credito, escritas de la Galera Almudena en el Muelle de Málaga à 14 de Iunio 1687. Publicada el Lunes 23. de Iunio 1687. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- 284 [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/028(10) ; A 112/044(5); A 112/044(8) 419. Relacion extraordinaria. De los progressos de las Armas Christianas contra Turcos, en la Ungria, y Grecia, que suple à la de dos de Diziembre del presente año 1687, con breues descripciones de las prouincias de Transilvania, Esclavonia, y Rascia, restauradas à la obediencia del Señor Emperador, para mejor inteligencia de su grande importancia, y calidad; y de la Ciudad, y Principado de Atenas, ocupado de las Armas de la Serenissima Republica de Venecia: con algunas particularidades aun no publicadas de los mesmos sucessos. Y vna carta curiosissima, escrita de el campo sobre Castelnovo por un Cavallero, que militò en el Assedio y expugnacion de aquella plaza. Publicada el Martes 9. de Diziembre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- 6 h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 109/028(28) 420. Relacion extraordinaria del bloqueo, y rendicion de la ciudad de Agria, y de sus relevantissimas consequencias. Traducida de la que remitieron de la Corte Imperial. Publicada el Sabado 7. de Febrero. -- [Madrid], Por Sebastian Armendariz, [1687]. -- 6 h. 4º. -- Sign.: A6. -- A 109/025(12) 421. Relacion historica del año 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra Turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 14. de Enero. --[Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 7-12 h. ; 4º. -- Sign.: B6. -- A 109/028(02). 422. Relacion historica Del año 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra turcos, formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 18 de Febrero. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. – h. 19-24 ; 4º. -- Sign.: D6. -- A 109/028(03) 423. Relacion historica del año 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra turcos, 285 formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el martes 18 de Março. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- h. 29-34 h. ; 4º. -- Sign.: F6. -- A 109/028(04) 424. Relacion historica Del año 1687. Tocante al estado, sucessos y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formada de las vltimas cartas de italia y el Norte. Publicada el Martes 25 de Março. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- h. 35-40 ; 4º. -- Sign.: G6. -- A 109/028(05) 425. Relacion historica del año 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 8. de Abril. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. – h. 41-46 ; 4º. -- Sign.: H6. -- A 109/028(06) 426. Relacion historica Del año 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formada de las ultimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 22 de Abril. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- h. 47-52 ; 4º. -- Sign.: I6. A 109/028(07) 427. Relacion historica Del año 1687. Tocante al estado, sucessos y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formada de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicadas el Martes 20. de Mayo. -- [s.l., s.n.], 1687. -- h. 59-64 ; 4º. -- Sign.: L6. -- A 109/028(08) 428. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante Al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 3. de Iunio. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687]. -- h. 6570 ; 4º. -- Sign.: M6. -- A 109/028(09). 429. Relación historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formado de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. 286 Publicada el Martes 17. de Iunio. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 7176 ; 4º. -- Sign.: N6. -- A 109/027(11). 430. Relacion historica del Año M.DC.LXXXVII. Tocante Al estado, sucessos y progressos de la Liga sagrada contra Turcos. Formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 1. de Iulio. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- h. 77-82 ; 4º. -- Sign.: O6. -- A 109/028(12) 431. Relacion historica del año MDCLXXXVII. Tocante al estado, sucessos y progressos de la Liga sagrada contra turcos formada de las ultimas Cartas de Italia y el norte. Publicada el Martes 15. de Iulio. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- h. 83-88 ; 4º. -- Sign.: P6. -- A 109/028(14) 432. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 29 de Iulio. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 8893 ; 4º. -- Sign.: Q6. -- A 109/028(16) 433. Relacion historica del año 1687 tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formada de las ultimas cartas del Italia, y el Norte. Publicada el Jueves 7 de Agosto. – Sevilla, por Juan Francisco de Blas, 1687. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/044(11); A 112/048(11) 434. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante Al estado, sucessos, y progresos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 12 de Agosto. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 9499 ; 4º. -- Sign.: R6. -- A 109/028(17) 287 435. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 26. de Agosto. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 100105 ; 4º. -- Sign.: R6. -- A 109/028(20) 436. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante Al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 7. de Octubre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 125130 ; 4º. -- Sign.: X6. -- A 109/028(23). 437. Relacion historica del año de 1687. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra Turcos. Formada de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada en Sevilla, Sabado 18. de Octubre de 1687. -- Sevilla, Cristóbal López, 1687. -- [4] h.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 111/009(19); A 112/044(15); A 112/048(14 bis) 438. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 21. de Octubre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 131-136 ; 4º. -- Sign.: Y6. -- A 109/028(24). 439. Relacion historica del año de 1687 tocante al estado, sucessos, y progressos de la liga sagrada contra turcos. Formada de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada miercoles 29 de octubre. -- Sevilla : Cristóbal López, 1687. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(16) 440. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 4. de Noviembre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687]. -- h. 137-142 ; 4º. -- Sign.: Z6. -- A 109/028(24a) 288 441. Relacion historica del año de 1687. Tocante al estado, sucessos, y Progressos de la Liga Sagrada contra Turcos. Formada de las vltimas cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Viernes 14 de Noviembre. -- Sevilla : Cristóbal López, 1687. -- [6] h. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 112/044(17). -- A 112/048(15) 442. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 18. de Noviembre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, En la Imprenta de Antonio Roman, 1687. -- h. 143-148 ; 4º. -- Sign.: 2A6. -- A 109/028(25); A 112/044(18) 443. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progressos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 2. de Diziembre. -- [s.l., s.n.], 1687. -- h. 149-154 ; 4º. -- Sign.: 2B6. -- A 109/028(27); A 112/044(18 bis) 444. Relacion historica del año M.DC.LXXXVII. Tocante al estado, sucessos, y progresos de la Liga sagrada contra turcos, formada de las ultimas Cartas de Italia, y el Norte. Publicada el Martes 16. de Diziembre. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1687. -- h. 155-160 ; 4º. -- Sign.: 2C6. --. A 109/028(29). 445. Relacion verdadera, de las vitorias Que han tenido las Armas de Moscovia contra Turcos, Y vitoria obtenida por la Armada de Francia contra los Moros de Argel. Y otra vitoria que tubieron las Galeras del señor Duque de Florencia, tambien contra Moros. Este año de 1687. – Cádiz, Bartolomé Núñez de Castro, [s.a.: ca. 1687]. -- [2] h. ; 4º. – Año deducido del texto. - - A 112/044(10) 446. Zenarola, Giovanni P. Relacion distinta de todas las circunstancias mas notables, ocurridas en la coronacion del Augusto, y Serenissimo Rey Josef Primero, Archiduque de Austria, y Rey XXXXVI del Poderosissimo Reyno de Vngria, y 289 governado por el Seraskier (ò Capitan General) Arap-Bajà, junto a la Villa de Pattokin. Publicase en esta Ciudad el Martes 1 de Noviembre … -- Sevilla, Tomás López de Haro, [s.a.: ca. 1689]. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/048(26) 479. Distinta relacion de la victoria, que ha tenido el Exercito Imperial, governado por el Serenissimo Principe Luys de Baden, contra el de los Turcos, entre el Rio Morava, y Nissa. Y assimesmo, del estado en que se hallan los Exercitos Imperiales en las partes del Rin, y los Venecianos en la Morea; venida à Barcelona à 23. de Setiembre de 1689. por Extraordinario despachado por su Magestad Imperial al Rey nuestro Señor Carlos Segundo (que Dios guarde) ... -- Zaragoza, Herederos de Diego Dormer, 1689. -- [2] h. ; 4º. -- A 109/025(16) 480. Gazeta general de Europa, venida â Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado à 11 de Junio de 1689. – Sevilla, Juan Antonio Tarazona, 1689. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/044(34 bis). 481. Noticias ciertas del campo de llenas sobre Camp-Redon, participadas à su Magestad (Dios le Guarde) con expresso por el Excel.mo Señor Duque de Villa-Hermosa, Virrey, y Capitan General del Principado de Cataluña. Su fecha à 27. de Agosto de 1689. -- Zaragoza, Pascual Bueno, 1689. -- [4] h. 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/025(21) 482. Noticias extraordinarias de Africa, y España, publicadas el Martes à 13 de Setiembre 1689. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1689. -- p. 191-202 ; 4º. -- Sign.: Q6. -- A 112/045(21) 483. Noticias extraordinarias de Cadiz, Lisboa y Cataluña. Publicadas el Martes 19 de Julio 1689. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Roman, 1689 -- p. 73-84 ; 4º. -- Sign.: G6. -- A 112/044(36) ; A 112/048(25) 296 484. Noticias extraordinarias de Cataluña, y Roma. Publicadas à 5 de Iulio 1689. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1689. -- p. 49-60 ; 4º. -- Sign.: E6. -- A 112/048(23). 485. Noticias extraordinarias de diferentes partes, adquiridas desde la semana passada, y publicadas a diez de Agosto de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, [s.a.: ca. 1689]. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/044(37) ; A 112/045(16) 486. Noticias extraordinarias de diferentes partes adquiridas desde la semana passada, y publicadas à dos de Agosto 1689. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1689. -- p. 97-108 ; 4º. -- Sign.: I6. -- A 112/045(14). 487. Noticias extraordinarias de Turquia, Moscovia, y España, publicadas Martes à 30 de Agosto 1689. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Roman, 1689. -- p. 135-136 [i. e. 146] ; 4º. -- Sign. : N6. -- A 112/044(38). 488. Noticias extraordinarias del Levantamiento del Assedio puesto por los moros á la Plaza de Melilla, Cuyas particularidades se aguardan co[n] primera ocasion Y Del vltimo considerable socorro introducido en la plaza de Alarache, Por disposicion y orden del Excelentissimo Señor Conde de Aguilar, Capitan General de la Armada del Mar Oceano, y Costas de Andalucia : lo qual executò el General D. Nicolas de Gregorio : Con otros auisos retardados de los temporales, asta esta vltima ocasion ... Publicadas el martes 8 de noviembre 1689. -- Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Roman, 1689. – p. 177-180 [i.e.177-186]. 4º. -- Sign.: Z6. -- A 110/073(11). 489. Noticias extraordinarias del Norte de 26 de Março, Viena 3 de Março de 1689. -- San Sebastián, hallanse en casa de Pedro de Huarte, 1689. -- p. 33-36 ; 4º. -- Sign.: 2I2. -- A 112/045(04) 297 490. Noticias extraordinarias del Norte, de 2 de Julio de Viena 9 de Junio de 1689. -- San Sebastián, hallansse en casa de Pedro de Huarte, junto à S. Vicente, 1689. -- p. 81-84 ; 4º. -- Sign.: 2V2. -- A 112/045(10). 491. Noticias extraordinarias del Norte, y España, publicadas Miercoles 24 de Agosto de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(18). 492. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Italia, Martes à primero; Y por el de Flandes, Sabado à 5 de Marzo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 41-44 ; 4º. -- Sign.: L2. -- A 112/044(31 bis b) ; A 112/045(5) 493. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes. Sabado à 12 de marzo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 45-48 ; 4º. -- Sign.: M2. -- A 112/044(31 bis c) ; A 112/045(5 bis). 494. Noticias generales de Europa, vnidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado à 19 de Marzo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 49-52 ; 4º. -- Sign.: N2. -- A 112/044(31 bis d); A 112/045(5 bis b); A 112/048(21). 495. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado a 26 de marzo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 53-56 ; 4º. -- Sign.: O2. -- A 112/044(31 bis e); A 112/045(5 bis c). 496. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Italia, martes à 29 de marzo, y por el de Flandes, Sabado a 2 de Abril de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 5760 ; 4º. -- Sign.: P2. -- A 112/044(31 bis f); A 112/045(07). 497. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Italia Lunes à 11, y por el de Flandes Sabado a 16 298 de Abril de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 65-68 ; 4º. -- Sign.: R2. -- A 112/045(07 bis) 498. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes Sabado 23. Y por el de Italia Lunes à 25 de Abril de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 69-72 ; 4º. -- Sign.: S2. -- A 112/045(07 bis c). 499. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, sabado 30 de Abril de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 73-76 ; 4º. -- Sign.: T2. -- A 112/045(07 bis d) 500. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes Sabado à 7, y por el de Italia Domingo à 8 de mayo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 77-80 ; 4º. -- Sign.: V2. -- A 112/045(7 bis e) 501. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por la via secreta de Flandes, sabado â 14 de Mayo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 81-84 ; 4º. -- Sign.: X2. -- A 112/044(32) ; A 112/045(8). 502. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo retrassado de Flandes Sabado à 21, y por el Ordinario de Italia Domingo à 22 de Mayo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 85-88 ; 4º. -- Sign.: Y2. -- A 112/045(09). 503. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado à 28 de mayo de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p 89-92 ; 4º. -- Sign.: Z2. -- A 112/045(09 bis) 504. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por los Correos de Flandes, è Italia, Sabado á 4 de Iunio de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 93-96 ; 4º. -- Sign.: 2a2. -- A 112/044(34); A 112/045(9 bis b). 299 505. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado á 11 de Iunio de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 97-100 ; 4º. -- Sign.: 2b2. -- A 112/045(11) 506. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por los Correos de Flandes, è Italia, Sabado á 18 de Iunio de 1689. – Zaragoza, [s.n.], 1689. -- p. 101-104 ; 4º. -- Sign.: 2c2. -- A 112/045(11 bis) 507. Noticias generales de Europa, venidas à Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado à 9 de Iulio de 1689. – Zaragoza, [s.n.], 1689. -- p. 113-116 ; 4º. -- Sign.: 2f2. -- A 112/044(34 bis b); A 112/045(12 bis); A 112/048(24). 508. Noticias generales de Europa, venidas à Zaragoça por el correo de Flandes Sabado à 10, y por el de Italia à 11 de Setiembre de 1689. -- Zaragoza, [s.n.], 1689. -- p. 149-152 ; 4º. -- Sign. : Pp2. -- A 112/044(39) ; A 112/045(20) 509. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado à 17 de Setiembre de 1689. -- Zaragoça, Herederos de Diego Dormer, 1689. -- p. 153-156 ; 4º. -- Sign.: 2q2. -- A 112/044(39 bis); A 112/045(23) 510. Noticias generales de Europa, venidas à Zaragoça por los Correos Ordinarios de Flandes, è Italia, el Sabado à 24 y por dos Extraordinarios de Alemania, y Milan, que llegan Domingo à 25 de Setiembre de 1689. -- Zaragoza, [s.n.], 1689. -- p. 157160 ; 4º. -- Sign.: 2r2. -- A 112/044(41); A 112/045(24) 511. Noticias generales de Europa; con las particulares del rendimiento de Moguncia, y Bona, Confirmacion, y prosecucion de la Batalla de los Imperiales contra Turcos, y Victoria de las Armas de su Magestad en Flandes, venidas por el correo de allà à Zaragoça Sabado à 1 de octubre de 1689. – Zaragoza, 300 Herederos de Diego Dormer, 1689. -- p. 161-168 ; 4º. -- Sign.: 2s4. -- A 112/044(41 bis) ; A 112/045(25). 512. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el correo de Flandes, Sabado à 8, y por el de Italia Lunes à 10 de octubre de 1689. -- [Zaragoza, S.n.], 1689. -- p. 169-172 ; 4º. -- Sign.: 2T2. -- A 112/045(27) 513. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes, Sabado à 15 de Octubre de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 173-176 ; 4º. -- Sign.: 2V2. -- A 112/044(43); A 112/045(29). 514. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el correo de Flandes : sabado à 22 de octubre de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 177-180 ; 4º. -- Sign.: 2X2. -- A 112/044(45) 515. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el correo de Italia, Martes à 25 y por el de Flandes Sabado à 29 de octubre de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 181-184 ; 4º. -- Sign.: 2Y2. -- A 112/045(32) ; A 112/045(32 bis) 516. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el correo de Flandes Sabado à 5 de octubre de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p 185-188 ; 4º. -- Existe otro estado de esta ed. con sig.: Xz2. -- Sign.: 2Z2. -- A 112/045(33); A 112/045(26). En el ejemplar con sign. A 112/045(33), está tachado “Octubre” y en su lugar, manuscrito: “Nobiembre”. 517. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el correo de Flandes Sabado à 19 de noviembre de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. p. 293-296 ; 4º. -- Sign.: 3B2. -- A 112/044(47); A 112/045(35). 301 518. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por los Correos de Italia Martes à 22 de Noviembre, y por el de Flandes Sabado à 26 de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 297-200 [i.e. 300] ; 4º. -- Sign.: 3C2. -- Error de pag., de p. 297 pasa a 198. -- A 112/045(35 bis) 519. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Italia, Miercoles a 7 de deziembre de 1689, sin que aya llegado aun el Correo de Flandes por San Sebastian, ni el de Francia por Bayona hasta oy [sic] 13 de diziembre. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- p. 205-208 ; 4º. -- Sign.: 3E2. -- A 112/045(38). 520. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por el Correo de Italia Jiueves a 22. y por el de Flandes Sabado a 24. de Deziembre [sic] de 1689. – Zaragoza, [s.n.], 1689. -- p. 213216 ; 4º. -- Sign.: 3G2. -- A 112/045(41) 521. Noticias generales de Europa : venidas a Zaragoça por el Correo de Flandes : sabado à 31 de deziembre [sic] de 1689. -- Zaragoza : [s.n.], 1689. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/045(42). 522. Noticias generales de las cosas de Europa, segun vinieron con los vltimos Correos, y se publican el Martes 12 de Julio de 1689. Del norte. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1689. -- p.61-72 p. ; 4º. -- Sign.: F6. --A 112/044(35). 523. Noticias generales de las cosas de Europa, segun vinieron con los vltimos Correos, y se publican el Martes 19 de Julio de 1689 del Norte. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(13) 524. Noticias generales de las cosas del Norte, que llegaron à 16 de mayo, y se publican à 24. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, [s.a.: ca. 1689]. -- 12 p. ; 4º. -- Sign.: A6. -- A 112/044(33). 302 525. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el Martes à primero de Noviembre 1689. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1689. -- p. 262-274 ; 4º. -- Sign.: Y6. -- A 112/044(46) 526. Noticias generales del Norte, è Italia, publicadas el Martes à 29 de Noviembre 1689. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1689. -- p. 193-204 ; 4º. -- Sign.: 2B6. -- A 112/044(48). 527. Noticias nuevas, y verdaderas desde 9 de Enero hasta 22 de Febrero de 1689. Publicadas Viernes 15 de Abril. Dase cue[n]ta como los de Saxonia han tenido dos encue[n]tros con los Franceses, y en el primero mataron 500 y en el segundo derrotaron vn trozo de dos mil. -- Sevilla : [s.n.], 1689. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/045(02) 528. Noticias ordinarias del Norte, è Italia, publicadas el Martes à 13 de Diziembre 1689. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1689. -- p. 373-384 ; 4º. -- Sign.: 2C6. -- A 112/044(48 bis) 529. Noticias ordinarias del Norte, è Italia : publicadas miercoles 21 de diziembre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(40). 530. Noticias ordinarias del Norte, è Italia, publicadas el Martes à 27 de Diziembre de 1689. -- Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1689. -- p. 385-396 ; 4º. -- Sign. : 2D6. -- A 112/044(48 bis b). 531. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas Jueves 4 de Agosto de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(15) 303 532. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas a 18 de Agosto de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(17) 533. Noticias ordinarias del Norte, Italia y España, publicadas Jueves 1 de Setiembre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(19). 534. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas Miercoles 14 de setiembre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(22) 535. Noticias ordinarias del Norte, Italia y España, segun la serie de los Correos ; pero extraordinarias en la calidad, y consequencias. Publicadas el Martes 11 de Octubre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. - - A 112/044(42) ; A 112/044(44); A 112/045(28) 536. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el Miercoles 24 de Octubre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(31) 537. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas Miercoles 9 de Noviembre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(34). 538. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y Levante : publicadas el miercoles 23 de Noviembre de 1689. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1689. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(37). 539. Noticias principales, y verdaderas Desde 22 de Noviembre hasta 6 de Diziembre de 1689. -- San Sebastián , Bernardo de Huarte y Francisca de Aculodi, 1689. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/045(36). 304 540. Noticias principales y verdaderas Desde 15 hasta 29 de Março 1689. – Bruselas, Pedro de Cleyn, 1689. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: F2. -- A 112/045(06). 541. Papel sedicioso con titulo de Ordenanza, que el duque de Noalles, General del Exercito de Francia, embiò à primero de Mayo del año presente de 1689. à diferentes Lugares abiertos del Principado de Cataluña, de parte del Rey de Francia . Y Reflecciones [sic] Historicas, Politicas, y Morales, hechas sobre el propio Papel por un Afecto à la Nobilissima, Lealissima y Valerosisima Nacion Catalana. -- [S.l, s.n., s.a.: ca. 1689]. -- 20 p. 4º. -- Sign.: A10. -- Año deducido del texto. -- A 109/025(24d) 542. Perez, Domingo (O.P.). Corto indicio, que del gran sentimiento con que celebrò la muy Noble, y Leal Ciudad de Truxillo la temprana muerte de nuestra Serenissima, y Augusta Reyna Doña Maria Luisa Orliens y Borbon, Diò el dia veinte y seis de Março, vispera de los veinte y siete años de su Magestad. El Reverendissimo Padre Fray Domingo Perez … -- Madrid, Roque Rico de Miranda, 1689. -- [6], 18 h. ; 4º. -- Sign.: A-F4. -- A 111/062(04) 543. Razones que obligaron al Rey de Inglaterra a Retirarse de Rochester: escritas de su propia mano, y publicadas por su orden. -- Zaragoza, [s.n.], 1689. -- [4] h. 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/025(27) 544. Razones que obligaron al Rey de Inglaterra à Retirarse de Rochester. Escritas de su propia y publicadas por su orden. -- Sevilla, Tomás López de Haro, [s.a.: ca. 1689]. -- 4 h. 4º. -- Sign.: A4. -- Año deducido del texto. -- A 109/025(04); A 111/009(20) 545. Relacion de la ultima enfermedad, y muerte de Nuestro Santissimo Padre Inocencio Onzeno, Pontifice Maximo. Copiada, No sin copiosas lagrimas de la que otras tantas de sangre ha venido escrita de Roma. Breve, aunque con animo ocioso de resumir al dolor de la perdida inestimable, que todo el Orbe ha hecho de vno de los Mayores Pontifices, que ha tenido la Iglesia de Dios, desde el Glorioso San Pedro, hasta la 305 582. Noticias ordinarias Del Norte, è Italia, publicadas Martes à 7 de Março 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p. 75-58 [i.e. 85] ; 4º. -- Sign.: G6. -- A 112/045(46 bis c) 583. Noticias ordinarias del Norte, è Italia, publicadas Martes à 21 de Março 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690. -- p. 87-98 ; 4º. -- Sign.: I6. -- A 112/045(46 bis e) 584. Noticias ordinarias del Norte, Italia, Africa, y España, con la noticia mas plausible de todas, del dichosissimo arribo de la Reyna nuestra Señora al Puerto del Ferrol en Galicia à 26 del passado. Publicadas à 4 de Abril 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690 -- p. 99-110 ; 4º. -- Sign.: K6. -- A 112/045(48). 585. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas Martes à 18 de Abril 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690. -- p. 111-122 ; 4º. -- Sign.: L6. -- A 112/045(50). 586. Noticias ordinarias del Norte, Italia, Levante, y España, publicadas Martes à 2 de Mayo de 1690. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1690. -- p. 135-145, [1] p. ; 4º. -- Sign.: N6. -- A 112/045(52) 587. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas Martes à 16 de Mayo de 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690. -- p. 159-170 ; 4º. -- Sign.: P6. --A 112/045(56) 588. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas Martes à 6 de Iunio de 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690. -- p. 183-194 ; 4º. -- Sign.: R6. -- A 112/045(58). 312 589. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España pblicadas [sic] miercoles 14 de Junio de 1690. -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1690. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/045(60) 590. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el Martes à 27 de Junio de 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p. 207-218 ; 4º. -- Sign.: T6. -- A 112/045(62) 591. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el Martes à 11 de Julio de 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690. -- p. 219-230 ; 4º. -- Sign.: V6. -- A 112/045(64). 592. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el lunes à 24 de iulio de 1690. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1690. -- p. 231241, [1] p. ; 4º. -- Sign.: X6. -- A 112/045(66). 593. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el Martes à 8 de Agosto de 1690. -- [S.l., s. n.], 1690. -- p. 227288 ; 4º. -- Sign. : Aa6. -- A 112/045(70 bis). 594. Noticias ordinarias del Norte, è Italia. Publicadas el Martes 24 de agosto de 1690. -- [Madrid], Imprenta de Barnardo de Villa-Diego, ... : vendense en la tienda de Andrès Blanco…, 1690. -- 12 p. ; 4º. -- Sign.: G6. -- A 112/045(78) 595. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el martes à 5 de Septiembre de 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p. 337-348 ; 4º. -- Sign.: 2F6. -- A 112/045(73) 596. Noticias ordinarias Del Norte, y España, publicadas el Martes à 31 de octubre de 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1690. -- p. 349360 ; 4º. -- Sign.: 2G6. -- A 112/045(79). 313 597. Noticias ordinarias de Italia, publicadas el Martes siete de Noviembre 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1690. -- p. 361-171 [i.e. 371] ; 4º. - - Sign.: 2H6. -- A 112/045(79 bis) 598. Noticias ordinarias del Norte, Italia, y España, publicadas el Martes 21 de Noviembre de 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1690. -- p. 331342 ; 4º. -- Sign.: 2I6. -- A 112/045(79 bis c) 599. Noticias ordinarias del Norte, y Italia, publicadas el Martes 19 de Diziembre de 1690. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1690. -- p. 357-366, [2] p. ; 4º. -- Sign.: 2L6. -- A 112/045(79 bis d). 600. Noticias principales y verdaderas. Desde 20 de Deziembre [sic] 1689 hasta 3 de Enero 1690. – Bruselas, Pedro de Cleyn, 1690. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/045(39). 601. Noticias principales y verdaderas. Desde 3. hasta 17. de enero 1690. – Bruselas, Pedro de Cleyn, 1690. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: B2. -- A 112/045(45). 602. Noticias principales y verdaderas. Desde 18 de Julio hasta 1 de Agosto 1690. – Bruselas, Pedro de Cleyn, 1690. -- 4 p. ; 4º. -- Sign.: P2. -- A 112/045(67) 603. Noticias verdaderas del Norte, Italia, y España, publicadas Viernes 28 de abril de 1690. Dase cuenta de la entrega de Canisa, y de las grandes fiestas, y regozijos, que se han hecho en los Puertos de España à la entrada de la Reyna nuestra señora (que Dios guarde). -- Sevilla, Tomás López de Haro, 1690. -- [4] h. ; 4º. -- Sign.: A4. -- A 112/048(28) 314 604. Noticias verdaderas, venidas â Barcelona con vna Faluca Genovesa, que se detuvo diez dias en Nissa de Francia : â 18 de Iunio de 1690. Y confirmadas con otra, en que viene Correo expresso del Governador de Milàn, que passa â Madrid. -- Barcelona ; y aora Zaragoza : [s.n.], 1690. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/045(61) 605. Particularidades que asta el dia 9 de mayo 1690 se han sabido en esta catolica corte : (y no cupieron en las Noticias ordinarias de 2 deste propio mes) de la restauracion de la grande plaza de Canisa del poder de los turcos. Su situacion, è importantia [sic]. Anotaciones de como se perdiò el año 1600 y se intentò embalde bolverla à ganar el año siguiente 1601. Publicadas Martes 9 de Mayo de 1690. -- [S.l. : s.n.], 1690. -- p. 147-158 ; 4º. -- Sign.: O6. -- A 112/045(54) 606. Relacion de lo mas essencial, y cierto, que en esta catolica corte se ha sabido del viage de Nuestra Augusta Reyna Doña Maria-Ana Palatina del Rhin, Baviera, y Neuburg, Desde las solemnes entregas de su Magestad hasta su llegada a la Coruña. Con los festejos, y demonstraciones de obsequio, y amor que se le hizieron, su recibimiento en las Ciudades de Betanços, y la Coruña, y en el camino. Publicada Martes 25. de Abril 1690. -- [Madrid], Sebastián de Armendáriz, 1690. p. 123134 4º. -- Sign.: M6. -- A 109/025(29) 607. Relacion del combate, sucedido el viernes diez y ocho de agosto, entre el exercito, compuesto de las fuerças de Milàn, y Piamonte, en servicio, y al mando de S. A. Real el señor Duque de Saboya, y el de Francia, governado por el General Monsieur Catinat : viene con cartas del mesmo exercito de Piamonte ... : publicase el martes 26 de setiembre 1690. – Madrid, Barnardo de Villa-Diego, ... : vendense en la tienda de Andrès Blanco, 1690. -- p. 25-36 ; 4º. -- Sign.: C6. -- A 112/048(30 bis) 608. Relacion puntual del combate acontecido à 30 de Iunio, y primero de Iulio del Año presente 1690 entre los exercitos de Olanda, y Francia en el campo de Flora, entre Brusselas, y Namur; en que la Verdad sin replica, descifra la parte incomparablemente mayor de Gloria, que deste sucesso cupo à los menos favorecidos de la Fortuna, y tambien la menos perdida. Publicada Martes 25 de Iulio 1690. – Madrid, 315 Sebastián Armendariz, en la imp. de Antonio Roman, 1690. -- p. 243-254 ; 4º. -- Sign.: y6. -- A 112/045(69) 609. Relaciones Formadas con la exactitud possible, y con materiales de entero credito, del combate maritimo, Dado à 10 de Iulio del año presente 1690 entre las Armadas Inglaterra, y Olanda, y la de Francia. Y de la vitoria insigne Reportada à 11 del propio mes de Iulio por el Rey de la Gran Bretaña, contra franceses den Irlanda. Publicanse à 29 de Agosto, para desengañoi de lo que Franceses han esforçado alterar en su ventaja la verdad destos sucessos. -- [Madrid], Sebastian de Armendari, [s.a.: ca. 1690]. -- p. 325-336 ; 4º. -- Año deducido del texto. -- Sign.: 2E6. -- A 112/045(72) 610. Señor mío, novedad le causarà à v. md. el vèr, que Las Gazetas no salen por mi mano …. Madrid, Sebastián de Armendáriz, 1690. [2] h. ; 4º. A 109/025(30 bis). 611. Tercera noticia diaria, en que se prosigue la Real jornada de la Reyna nuestra señora Doña Maria-Ana de Babiera y Neoburg, Dignissima Esposa del Rey nuestro señor D. Carlos Segundo (que Dios guarde) desde Sabado 8. de abril, que quedò su Magestad en la Coruña, hasta Miercoles 19. de dicho Mes, que saliè con su Real Familia de la Ciudad de Santiago, despues de aver cumplido su Romeria, y Real Devocion. Ofrenda y Limosna que su Magestad dexò en el Templo del Glorioso Apostol. Con otras Particularidades, que contienen las mas recientes Cartas. Publicada Martes 25. de Abril de 1690. -- [s.l., s.n.], 1690. -- 8 p.; 4º. -- Sign.: A4. -- A 109/025(30) 1691 612. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes 21 de Agosto de 1691. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, 1691. – p. 305-216 [i.e. 316]. – Sign.: 2F6. – A 064(285)/002(12). 613. Relacion venida a Barcelona, de la victoria memorable que, en el Mar Negro ha conseguido el Principe Cosaco, contra Turcos, y Tartaros, y del sangriento Combate que por mar, y 316 tierra ha sucedido, con muerte de mas de veynte mil infieles, y con la pressa de cinco Navios, cargados de municion de guerra, con ciento y veynte piezas de Cañon. Añadense las noticias de los Progressos de Saboya. -- Zaragoza, [s.n.], 1691. -- [4] p. 4º. -- A 109/025(05) 1692 614. Noticias ordinarias del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes quinze de abril de 1692. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Roman, 1692. -- p. 169-180 ; 4º. -- Sign.: P6. -- A 112/048(31). 615. Noticias ordinarias del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes diez y seis de Septiembre de 1692. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la imprenta de Antonio Romàn, 1692. -- p. 381-362 [i.e. 392] ; 4º. -- Sign.: 2Ñ6. -- A 112/048(32). 1693 616. Noticias ordinarias del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes 13 de Octubre de 1693. – Madrid, Sebastián de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1693. – p. 519-530. – Sign.: Ss6. – A 064(285)/002(01) 1694 617. Noticias generales de Europa, publicadas en Zaragoça Martes 15 de Iunio de 1694. -- Zaragoza : José Mola, 1694. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/048(33) 618. Noticias generales de Europa, publicadas en Zaragoça lunes 2 de Agosto de 1694. – Zaragoza, José Mola, 1694. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/048(33bis) 619. Noticias ordinarias del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Lunes 20. de Septiembre de 1694. -- Madrid, 317 Vicente de Armendariz, en la Imprenta de Antonio Romàn, 1694. -- p. 421-432 ; 4º. -- Sign.: 2N6. -- A 111/009(22); A 112/048(34) 620. Santiago Zamorano, Felipe. Romance verdadero, donde se declara el singular, inaudito, y estupendo prodigio, que la Magestad de Dios obrò en la milagrosa Imagen de su glorioso siervo de San Nicolàs de Tolentino, venerada en el sagrado Convento del Señor San Agustin de la Villa de Cazalla, para fervorizar à los Fieles à la devocion. -- Granada, à costa de Don Pedro Mon-Real, 1694. -- [6] p.; 4º. A 111/014(03) 1695 621. Gazetilla extraordinaria, de los sucessos de Cataluña. -- Zaragoza, Jayme Magallon, 1695. -- [2] h.; 4º. -- A 109/025(23) 622. Noticias generales de Europa, venidas a Zaragoça por diferentes partes, y publicadas en ella oy Martes 9 de Agosto. – Zaragoza, Jaime Magallon, 1695. -- [2] h. ; 4º. -- A 112/048(35) 623. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes onze de Enero de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – 12 p.; 4º. – Sign.: A6. – A 064(285)/002(14). 624. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes diez y ocho de Enero de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – p. 13-22, [1] h.; 4º. – Sign.: B6. – A 064(285)/002(14). 625. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes diez de Mayo de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – p. 193-204; 4º. – Sign.: R6. – A 064(285)/002(18). 318 626. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes veinte y quatro de Mayo de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – p. 217-228; 4º. – Sign.: T6. – A 064(285)/002(19). 627. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes treinta y vno de Mayo de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – p. 229-240; 4º. – Sign.: V6. – A 064(285)/002(20). 628. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes siete de Junio de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – p. 241-252; 4º. – Sign.: X6. – A 064(285)/002(22). 629. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes catorze de Junio de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, 1695. – p. 253-264; 4º. – Sign.: Y6. – A 064(285)/002(23). 630. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes veinte y vno de Junio de 1695. – [Sl., s.n.], 1695. – p. 265-276; 4º. – Sign.: Z6. – A 064(285)/002(23). 631. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes veinte y ocho de Junio de 1695. – Madrid, Vicente Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1695. – p. 277-288; 4º. – Sign.: 2A6. – A 064(285)/002(26) 632. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes cinco de Julio de 1695. – Madrid, Vicente Armendáriz, 1695. – p. 289-300 4º. – Sign.: 2B6. – A 064(285)/002(27) 319 633. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes doze de Julio de 1695. – Madrid, Vicente Armendáriz, 1695. – p. 301-312; 4º. – Sign.: 2C6. – A 064(285)/002(28) 634. Noticias ordinarias Del Norte, Italia, España, y otras partes, publicadas el Martes diez y nueve de Julio de 1695. – [S.l., s.n.], 1695. – p. 313-324; 4º. – Sign.: 2D6. – A 064(285)/002(29) (Mútilo) 635. Relacion extraordinaria de la victoria que han logrado nuestras Armas en el Principado de Cataluña sobre Castelfollit. Publicada el Sabado 4 de Juno de 1695. – Madrid, Vicente de Armendáriz, en la Imprenta de Antonio Román, 1696. – 6 p., [1] h.; 4º. – Sign.: A4. – A 064(285)/002(21) 636. Relacion y gazeta general de la sangrienta batalla, que ha avido en Cataluña, y la victoria que consiguieron las armas Catolicas de nuestro gran Monarca Carlos Segundo que Dios guarde contra las del Rey de Francia, co[n]seguida por los Catalanes, y Miqueletes, juntamente con la pressa de los Navios que apresò la Armada de Inglaterra y Olanda en la Canal de Inglaterra, con la noticia de Mequinez, y del citio de Zeuta, que han venido ahora nuevamente, publicada Jueves 28 de Abril desde presente año. Barcelona à 7 de Abril de 1695. – Sevilla, [s.n.], 1695. – [2] h.; 4º. – A 064(285)/002(16). 637. Uerdadera relacion en que se declara, como el Rey de Francia solicita las pazes, por medio de su Beatitud, y del Embaxador que ha embiado á el Emperador de Alemania, allanandose a entregar todas las Ciudades, y Lugares, que hasta aquí ha ganado: tambien se dà cuenta del numero de los Navios que salieron de la Ciudad de Cadiz, de Inglaterra, y Holanda, à bonvear las Costas de Francia. Y noticias particulares de lo sucedido vltimamente en la Plaza de Zeuta. – Sevilla, [s.n.], 1695. – [2] h.; 4º. – Sign.: A2. – A 064(285)/002(17) 638. Zúñiga y Guzmán, Baltasar de, marqués de Valero. Copia de carta, escrita por el Excelentissimo señor Marquès de 320 Valero, Virrey, y Capitan General del Reyno de Navarra, al Rey N. S. en 17. de Mayo de 1695. en que dà cuenta a S. M. en consequencia de su Real orden, de aver quemado passadas de 300. casas que ocupavan Franceses en los Montes de Alduye, Territorio de dicho Reyno, de quien parte se hallavan fabricadas de piedra, y las restantes de madera, sin otras muchas de la segunda calidad, que por ser muy pequeñas no se haze mencion … -- Zaragoza, Jaime Magallon, 1695. -- [2] h. ; 4º. -- A 109/025(09) 1696 639. González de Barcia Carballado y Zúñiga, Andrés. En la muerte de la mayor reyna del orbe, nieta de Carlos V, Ferdinando I y Maximiliano II, hija de Ferdinando II, hermana de Ferdinando III y Leopoldo I Reyes de Romanos, y Emperadores de Alemania. Esposa del Maximo, Fortissimo, y Grande Don Felipe IIII. Madre de el Deseado, Religioso, y Fuerte Don Carlos II (que Dios guarde). Doña Mariana de Austria, Reyna de España, y Emperatriz de las Indias. Octavas que dedica a la Exc.ma Señora Doña Catalina de Haro, Guzman, Enriquez de Cabrera, Marquesa del Carpio, y de Eliche, Condesa, Duquesa de Oliuares, Duquesa de Montoro, &c. Don Garcia Aznar Belez S. -- [S.l. : s.n., s.a.: ca. 1696]. -- [12] h. ; 4º. -- García Aznar Belez es seud. de Andrés González de Barcia Carballado y Zúñiga (Rogers-Lapuente). -- Año deducido del texto. -- Sign.: A-C4. -- A 112/015(17) 640. Mercurio veloz, y veridico de los sucessos, y noticias mas principales, y Generales de Europa, por medio del Correo de Flandes, que llegò à esta Ciudad de Zaragoça el Sabado à 10 de Noviembre deste año de 1696, y publicadas, oy Martes à 13 de Noviembre de dicho año. – Zaragoza, Domingo Gascon, 1696. -- [2] h. ; 4º. -- Sign.: A2. -- A 112/048(36). 641. Relacion de la invencion del cuerpo del Gran Padre, y doctor de la Iglesia San Agustin. -- Sevilla, [s.n.], 1696. -- [2] h.; 4º. -- A 111/014(02) 1697 321 s.n., s.a.: ca. 1703]. -- 16 p.; 4º. -- Sign.: A8. -- Año deducido del texto. -- A 109/039(07) 676. La Malicia descifrada, y el engaño manifiesto por el tribunal de la razón en la Sala de Justicia. Con Licencia de la Lealtad, en Atenas, Año de la Fundacion de España por Tubal 3885. -- [S.l., s.n., s.a.: ca. 1703]. -- 18 p.; 4º. -- Sign.: A9. -- Año deducido del texto. Aguilar Piñal, IX, 3596 dice que es sátira política de los primeros años del s. XVIII contra el Almirante de Castilla, Juan Tomás Enríquez de Cabrera. En p. 1 se cita el manifiesto referente a la resolución que tomó el Almirante de Castilla "... en 13 de septiembre del año passado de 1702". -- A 109/039(14); A 109/075(49); A 112/028(22). 677. Molina, Francisco Isidoro. Fiestas, que ha hecho la muy ilustre , y muy leal ciudad de Cordova, con la noticia de averse restituido a su corte N. Grande Monarcha, y señor Don Phelipe Quinto. Dedicacalas [sic] a el muy ilustre Seseñor [sic] D. Francisco Antonio de Salzedo, y Aguirre ... D. Francisco Isidoro de Molina ... – Córdoba, Diego de Valverde y Leyva, y Acisclo Cortès de Ribera, 1703. -- [26] h. ; 4º. -- Sign.: A-F4, G2. -- A 112/015(16). 678. Pronostico, sacado de los Reyes de Portugal, para que quien lo lea, ò oyga, haga el juyzio que se inferirà de los sucessos passados para los presentes. [S.l., s.n., s.a.: ca. 1703]. [2] h. ; 4º. Sign.: A2. -- A 109/039(08). 679. Relación de la feliz victoria, que ha conseguido su Alteza Electoral de Baviera, contra los Imperiales, cerca de SKarding, en la vezindad de Passau, mandados por el General Conde de SchilicK, el dia onze de Marzo de 1703. -- Sevilla, Juan Francisco de Blas, [s.a.: ca. 1703]. -- [2] h.; 4º. -- Año deducido del texto. -- A 110/038(20). 680. Zelo christiano, y politica desinteresada, que presenta a la magestad del muy alto, y poderoso señor don Pedro II, Rey de Portugal Nuestro Señor (que Dios guarde) el estado eclesiastico del mismo Reyno. -- Lisboa, [s.n.], 1703. -- [2], 9 p.; 4º. -- Sign.: A6. -- A 109/039(06) 328 [Document text truncated for crawler view.]