EL ARTICULO 24 DE LA CONSTITUCION COMO FUNDAMENTO
PARA LA INDIVIDUALIZACION DE ACCIONES COLECTIVAS. UN
BALANCE DE JURISPRUDENCIA
Edua do Román Vaca
Beca io de In es igación del M.E.C.
1.
INTRODUCCION. LA LEGITIMACION PARA INSTAR EL
PROCEDIMIENTO DE CONFLICTO COLECTIVO
En es e abajo nos p e endemos de ene en un e na que, aun a eces de apa iencia
o mal, iene una indudable ascendencia pa a las bases mismas del De echo del T abajo ac ual.
Dicho ema es el del eje cicio de las acciones colec i as.
Un p ocedimien o—p oceso cali icable co no colec i o ha de se abie o po una p e en-
sión de igual na u aleza y, lógicamen e, dicha p e ensión ha de se ins ada po aquellos suje os
que ep esen en los in e eses del conjun o de abajado es a ec ados, En al sen ido, y po lo que
hace a la pa e asala iada, es án legi imados pa a ins a la iniciación del p ocedimien o de
con lic o colec i o los « ep esen an es de los abajado es», según dispone el a . 18.1.a) del
Real Dec e o—Ley 17/1977, de 4 de Ma zo. Esa exp esión, como se sabe, ue in e p e ada
p ime amen e en sen ido es ic i o po el T ibunal Cen al de T abajo (TCT), ci cunsc i a a la
ep esen ación uni a ia del pe sonal; sin emba go, nues o T ibunal Cons i ucional (TC) le dio
un signi icado más amplio, comp esi o ambién de la sindical, bien que con de e minados con-
dicionamien os (1).
En odo caso, la ep esen ación, uni a ia o sindical, se exige con odo igo , sin que quepa
una dis in a (pongamos po caso el manda o asamblea io), impidiéndose que los abajado es
ins en la iniciación del p ocedimien o po ellos mismos, sin el concu so de sus ep esen an es.
Así lo señala el TCT en a ias de sus decisiones, a gumen ando que la cues ión de la legi imación
es «de o den público p ocesal, ya que las no mas de es a na u aleza son de de echo necesa io,
que no de disposición po las pa es» (s. TCT de 5 de Oc ub e 1983, A . 9059) (2). Añade el
TCT que ello no supone «desconocimien o o aba del de echo a ob ene la u ela e ec i a de los
jueces y ibunales, que p oclama el a ículo 24.1 de la Cons i ución, lo que puede log a se en
p oceso o dina io, indi idual o plu al, an e la ju isdicción del o den social» (s. TCT de 15 Ab il
1987, en
Ac ualidad Labo al
núm. 28 (1987), pág. 1551.
159
2. EL ARTICULO 24.1 DE LA CONSTITUCION Y LA DUALIDAD DE CAU-
CES PROCESALES
Con esa base, el TCT se en en a al p oblema del eje cicio de las acciones colec i as,
acciones que, en buena lógica ju ídica, necesi an la ac uación de los suje os ep esen a i os de
los in e eses colec i os en juego. Pe o, an e la posibilidad de que los mismos no ins en el
co espondien e p ocedimien o—p oceso„ y en la línea de la doc ina del TC según la que las
no mas p ocesales hab án de se in e p e adas en el sen ido más a o able al eje cicio de la
acción (3), el TCT sien a en un conjun o de sen encias la esis de que «una acción de na u aleza
colec i a cuando pueda se indi idualizada y cuan i icadas las consecuencias económicas que
pa a un abajado ep esen a, puede se eje ci ada en un p oceso o dina io iniciado median e
demanda de con lic o indi idual o plu al, sin que la na u aleza de la acción pueda impone como
cauce exclusi o el del p oceso de con lic o colec i o pues es o implica ía obliga a los
demandan es indi iduales a con i ma un suje o colec i o, ozando la igu a del li is conso cio
ac i o necesa io» (s. TCT de 19 Feb e o 1983, A . 1420) (4). Se quieb a así o a línea
ju isp udencia' que pa ece limi a los con lic os coleci os a acciones de imposible indi idua-
lización: «como indica
el a . 17 del R. D.—Ley de 4 ma zo 1977 de Relaciones de T abajo, la
p e ensión debe a ec a a in e eses gene ales de oda o pa e de la plan illa conside ada en
abs ac o
sin posibilidad de indi idualización>
,
(s.
TCT
de 3 Diciemb e 1981, A . 7705) (5), ya
que se admi e la exis encia de acciones de doble na u aleza, o, con palab as de cie a doc ina,
la exis encia
den o del ma co gene al de la noción de in e és colec i o de «aspec os indi idua-
lizables... y o os sólo en endibles en unción de una colec i idad dada» (6).
Se pe mi e, pues , en un g upo de sen encias el seguimien o indi idual de una acción
con igu ada en p incipio como colec i a, y el hecho de que las acciones de esa índole, que ienen
su lógico y na u al cauce en un p oceso colec i o, puedan se eje ci adas, cuando se indi idua-
licen sus consecuencias, en un p oceso indi idual, esul a de eno me ascendencia, ya que ello
acili a a los abajado es una doble ía de exigencia de sus de echos. Así lo ha es imado el TCT,
no siendo el apoyo de es a esis o o que el de i ado del econocimien o del de echo a la u ela
judicial ope ado en el a . 24.1 de la Cons i ución: «el o denamien o p ocesal ca ece de no mas
que impongan el acudi de mane a obligada al cauce de con lic o colec i o, pues o que es o
lle a ía consigo la exigencia de que u ie an que eje ci a la acción pe sonas o en idades que
ep esen an a la mayo ía del colec i o a ec ado y no hay cauce ins i ucional adecuado pa a ello
en el o denamien o, po lo que pa a eje ci a al acción se p o oca ía un li isconso cio ac i o
necesa io, que no iene cabida cla a en las no mas de p ocedimien o español, lo que pod ía
con a ia el de echo de u ela e ec i a judicial que consag a el a . 24 de la Cons i ución, ya que
implica ía una nega i a a conoce del li igio mien as no se eje ci a a la p e ensión po odos los
que pudie an eje ci a la pos ulación ac i a» (s. TCT de 11 de Feb e o 1985, A . 908).
Si lo an e io es álido cuando la acción colec i a es ins ada po una gene alidad de
abajado es, pe o conc e ando indi idualmen e sus consecuencias, ambién lo es cuando
algunos abajado es ac úan p e ensiones sob e de e minada ma e ia en que es posible la
exis encia de o os a ec ados, los cuales no eje cen su de echo de acción (7); en ales casos el
TCT se ha á eco de un p incipio p ocesal elemen al: «nadie puede se obligado a li iga »,
sen ando cla amen e el ó gano judicial la esis del doble cauce p ocesal: «se ha de en ende que
hay p e ensiones que pueden se eje ci adas en o ma ambi alen e, an o en ámi e de con lic o
colec i o, como en el p oceso o dina io... y, si bien en aquel cauce sólo pod án eje ci a se
acciones de ca ác e colec i o, con lo que se con igu a como ámi e excluyen e de acciones que
no gocen de al na u aleza, sin emba go, no es cauce exclusi o pa a p e ensiones que, aun
pudiendo se eje ci adas de o ma colec i a, ienen ambién un ca ác e indi idual, al a ec a a
in e eses conc e os de empleados en elación con su emp esa y que son pe ec amen e
iden i icables y di e enciables del in e és del g upo del que o man pa e» (s. TCT de 15 de
No iemb e 1982, A . 6315) (8). En o as decisiones sob e eclamaciones pa ecidas, algunos
azonamien os de impo ancia se án los de que «las acciones que se eje ci an an sólo a ec an
y alcanzan a los... demandan es, sin que en ningún momen o se haya p e endido log a
p onunciamien os... espec o a odos los... [demás abajado es de las mismas ca ego ía y
emp esa]» (s. TCT de 28 Ab il 1981, A . 2837), a ándose de «acciones indi iduales cuya
es imación a ec a á an sólo al de echo subje i o de quienes susc iben las demandas» ( s. TCT
de
8 Mayo
1981,
A . 3106), «a lo que no se opone que dichas cues iones deba idas puedan a ec a
a o os... [ abajado es de misma emp esa]..., pues ello no es incompa ible con el a amien o
de
las demandas de los ac o es con o me al p oceso o dina io, en el que se es ablecen medios de
co ección pa a eludi la posibilidad de sen encia con adic o ia... en el a . 153.1... de la Ley de
P ocedimien o Labo al» (s. TCT de 27 Ab il 1981, A . 2796).
La a ec ación di ec a de lo que se decida en la sen encia se á un c i e io de e minan e,
y así, an e las alegaciones de inadecuación de p ocedimien o po pa e de las emp esas, en casos
en que el ema con o e ido pod ía a ec a a o os abajado es dis in os de los que en p oceso
o dina io eclaman, el TCT indica á que los «ac o es... eclaman de modo exclusi o pa a sí, en
su p opio nomb e y con el único in de que a ellos les sean abonadas di e encias, sin p e ende
en ningún momen o una decla ación de de echos gené ica que alcance a odos... o a un sec o
de e minado de los... [ abajado es de la emp esa]; de ello esul a que los únicos in e esados en
es e li igio son los... demandan es, pues lo que en él se decide no a ec a á, de modo di ec o, nada
más que a ellos» (s. TCT de 28 No iemb e 1983, A .
10161) (9).
3. NATURALEZA Y TITULARIDAD DE LOS DERECHOS LABORALES
Todo el p oblema que da pie a los azonamien os an e io es es el de la na u aleza de
cie os de echos labo ales. Algunos de es os de echos, p oceden es po ejemplo de no mas
pac adas colec i amen e, pueden se colec i os, pe enecen al conjun o de abajado es a ec a-
dos como colec i idad, pe o, indudablemen e, al es ablece se ales de echos ambién se c ea
160
161
algo que pasa a o ma pa e del pa imonio indi idual de cada abajado . Se ha señalado que
las p e ensiones ac uadas en una elación ju ídica colec i a es án cons i uidas po el in e és
colec i o pues o en juego po las pa es (10), el cual «su ge, no po sín esis o usión de los
in e eses indi iduales, sino po un enómeno de abs acción, e i icado sob e és os, de las no as
de común u ilidad a odos los miemb os del g upo. El esul ado de esa abs acción es el in e és
colec i o del g upo en su conside ación "u i uni e si"» (11). Se a i ma asimismo que al in e és,
«desde el plano subje i o de los miemb os componen es del g upo, singula men e conside ados
conside ados... se p esen a como una
si uación o posición p oindi iso espec o del mismo,
de
la que indi idualmen e pa icipan como suje os de las elaciones ju ídicas labo ales, singula es
y conc e as. Po ello, el in e és colec i o no puede ene , sino medianamen e, una signi icación
económica, po que su si uación asciende de la alo ación pa imonial y me amen e cuan i a-
i a que el indi iduo hace de su p opio in e és, en cuan o és e puede conc e a se pa imonial y
cuan i a i amen e po aplicación de aquel in e és colec i o a su supues o conc e o y pa icula »
(12). La cues ión en onces es iba ía en de e mina si ese in e és conc e o, esa alo ación
pa imonial y cuan i a i a que cada suje o del colec i o hace pa a sí, puede cons i ui un de echo
subje i o, ya que, como ambién ha sido dicho, «el indi iduo abajado es i ula de de echos
subje i os, pues iene la condición de pe sona y no es sólo un miemb o del colec i o, siendo
esencial pa a que pueda habla se de de echo subje i o que el o denamien o ju ídico pe mi a a
su i ula su eje cicio y de ensa, de ahí lo dispues o en el a ículo 24.1 CE y es que la posibilidad
de eclama es esencial al espec o» (13).
La espues a a i ma i a a esa cues ión es la idea que pa ece p esidi algunas de las
a gumen aciones del TCT que hemos e e ido, que pod ían en onca con el econocimien o del
de echo de los abajado es al eje cicio indi idual de las acciones de i adas de sus con a os (a .
4. 2. g) del Es a u o de los T abajado es), un de echo indi idual que se econoce a los
abajado es singula men e conside ados. Hay de echos no egulados en los espec i os
con a os, sino en no mas legales o paccionadas colec i amen e, pe o es el con a o de abajo
que une a un abajado con un de e minado emp esa io el í ulo de su pe enencia al colec i o
a que aquellas no mas an di igidas y, po an o, de su calidad de suje o, en cuan o in eg an e
del g upo, de ales de echos. En al caso, y nó ese que el Es a u o habla de de echos de i ados,
no de de echos econocidos o es ablecidos, una esis posible se ía la de que los de echos
es ablecidos po o o ipo de no mas de i an del con a o en an o que í ulo de aplicación de
aquellas.
Supond ía así la co ien e ju isp udencia] que comen amos una doc ina que compagi-
na ía los a ículos 4. 2. g) del Es a u o de los T abajado es y 65 del mismo ex o legal, el cual
econoce al comi é de emp esa «capacidad, como ó gano colegiado, pa a eje ce acciones...
judiciales en odo lo ela i o al ámbi o de sus compe encias», o, con palab as del p opio TCT,
«capacidad p ocesal pa a de ensa de los in e eses de los abajado es» (s. TCT de 22 Ab il 1983,
A . 3774), unción gené ica que se desp ende de la de inición que del comi é o ece el a . 63
del Es a u o. En al sen ido, el juego de los p ecep os señalados lima ía p oblemas en o den a
la de ensa de de echos no es ic amen e subje i os o indi iduales, de o ma que pa a los
de echos que pa icipan de una doble na u aleza o, si se quie e, pa a los de echos a ec an es a
in e eses colec i os y sus co espondien es conc eciones singula es, se es ablece ía un doble
cauce de de ensa o exigencia, que se ían, espec i amen e, el que co esponde ía a los suje os
ep esen a i os de los abajado es y el que compe e ía a cada uno de los a ec ados, en la
pa icipación que a cada uno de ellos le cabe en aquellos de echos.
4.
CONCLUSION
En de ini i a, hemos is o a los la go de las páginas que an eceden cómo el TCT, al
ampa o del a ículo 24.1 de la Cons i ución, acili a en un conjun o de sen encias el eje cicio
indi idual de acciones que pod ían encon a su lógica sede en un con lic o más amplio, de
na u aleza colec i a.
Con odo lo an e io no hemos p e endido esol e los p oblemas que un ema an
suges i o en aña, algunos de an a impo ancia como el de la e icacia del p incipio de cosa
juzgada cuando se aplique la esis del TCT que hemos comen ado (14); an sólo, y dado el ma co
de es as
Jo nadas,
hemos que ido aden amos en una co ien e de la ju isp udencia labo al a
cuya base se halla la no ma undamen al.
Quizás odos esos p oblemas, que se án obje o de es udio en o os abajos de mayo
alcance, p o engan de la misma imp ecisión, aún, de las nociones de in e és y con lic o
colec i os y de su en ec uzamien o con los indi iduales. Tal ez si es as nociones ue an
p ecisadas pod íamos de e mina igualmen e con p ecisión qué suje os, en cada caso, se ían los
i ula es del de echo a ob ene la u ela e ec i a de los jueces y ibunales que nues a
Cons i ución ecoge en su a ículo 24 y cómo juga ía el mismo en cada supues o. Sin emba go,
no pa ece que, hoy po hoy, se pueda es ablece una dis inción ne a en e com lic os colec i os
e indi iduales, al ez po que la misma no exis a: ya hemos is o que pa a el TCT hay acciones
colec i as que puedan se conc e adas indi idualmen e. La delimi ación, pues, de los di e en es
ipos de acciones colec i as esul a se así una a ea básica pa a doc ina y ju isp udencia,
deslindando sus di e en es especies y p ecisando con espec o a cuáles de ellas el a ículo 24.1
de la Cons i ución acul a al abajado singula men e conside ado pa a la exigencia indi idual
de sus de echos.
162
163
NOTAS
(1)
Como se sabe, el T ibunal Cons i ucional, en las sen encias 70/1982, de 29 de No iemb e
(B.O.E. de 29 de Diciemb e), y 37/1983,
de
11
de
Mayo (B.O.E. de 20 de Mayo), al
in e p e a el a . 18.1 del Dec e o—Ley de Relaciones de T abajo, señaló que ep esen-
an es de los abajado es son an o los uni a ios como los sindica os, si bien sólo los
sindica os que gocen de no o ia o su icien e implan ación en el ámbi o del con lic o,
indicando a ílulo ejempli ica i o algunos c i e ios de medición de dicha su iciencia,
como puedan se el ni el de a iliación o la in luencia o ac i idad sindical desplegada.
Vid. al espec o Ga cía Mu cia, Joaquín, «La doc ina del sindica o en la negociación
colec i a y en los con lic os colec i os de abajo», en A A.VV..
Semina io sob e
negociación colec i a,
CEDE, Mad id, 1985, págs. 52-56, y Palomeque López, Manue
Ca los,
De echo Sindical Español,
Tecnos, Mad id, 1986, págs. 177-178. Pa a el juego
de aquellos c i e ios según se a e de ámbi o de emp esa o de sec o , nos pe mi imos
emi i a nues o abajo «Sob e la u ilización del p ocedimien o de solución de
con lic os como ía de impugnación de los con enios colec i os», en el olumen que
ecoge las apo aciones a las V/
Jo nadas Uni e si a ias Andaluzas de De echo del
T abajo y Relacione.~ Labo ales,
ac ualmen e
en
p ensa.
(2)
Vid. en el mismo sen ido, en p ocesos ins ados como colec i os, ss.
TCT
de 17 Oc ub e
1983 (A . 9081), 4 Diciemb e 1985 (A . 7102) y 22 Ene o 1987 (en
Ac ualidad Labo al
núm. 15 [1987], pág. 837). Pa a acciones eje ci adas en p ocesos o dina ios, id. ss. TCT
de 10 Ene o 1986 (A . 2183).
(3)
Vid., con ci a de alguna o a, la sen encia
del T ibunal Cons i uciona 164 /1986, de 17
de Diciemb e (B.O.E. de 3 de Ene o de 1987). Ello aunque, como ambién señala el TC,
la inadmisión de una demanda o ecu so puede no iola el de echo a la u ela judicial
si dicha inadmisión es pe mi ida po las no mas p ocesales ( id. ss. TC 31/1984, de 7 de
Ma zo —B.O.E. de 3 de Ab il— y 162/1986, de 17 de Diciemb e —B.O.E. de 31 de
Diciemb e—).
(4)
Sí, en cambio, exigi á el TCT el li isconso cio ac i o necesa io en con lic os que puedan
a ec a a emp esas con a ios cen os de abajo, impidiendo que ins e el p ocedimien o
un solo comi é de emp esa, aun cuando p e enda educi los e ec os del acue do o
esolución que ecaiga al cen o de abajo que ep esen a. Vid., po ejemplo, ss. TCT de
30 Mayo y 19 Sep iemb e 1985 (A . 3658 y 5326); id. ambién, con undamen ación
cons i ucional, s. TCT de 20 No iemb e 1986 (en
Ac ualidad Labo al
núm. 2 [1987],
págs. 113-114). Con espec o a con lic os colec i os iniciados po el comi é de una
de e minada emp esa, aunque el con enio deba ido enga un ámbi o supe io , id.
Ala cón Ca acuel, Manuel-Ramón, «Los p ocesos especiales de clasi icación p o esio-
nal y con lic os colec i os en la Ley de P ocedimien o Labo al de 1980 y no mas
conco dan es,
Re is a de Polí ica Social,
núm. 137 (1983), pág. 100.
(5)
Sob e la
no indi idualización
se insis e en algunas sen encias pos e io es: id. las de 18
de Ene o 1984 (A . 787) y 30 Ab il 1986 (A . 3005). Un nu ido g upo de esoluciones
del TCT sua iza esa idea, haciendo e e encia a in e eses sin una posible
o al menos ácil
indi idualización:
id. ss. de 18 Oc ub e y 20 No iemb e 1987 (2) (A . 6739, 6756, y
6758), 23 Ene o, 5 Feb e o, 1 Ma zo (2), 1 Oc ub e y 10 Diciemb e 1979 (A . 596, 1356,
1380, 2104, 6074 y 7310), 28 Ma zo, 5 y 15 No iemb e 1980 (A . 1982, 6262 y 5869),
26 Ene o y 4 No iemb e 1981 (A . 594 y 7012) y 8 Mayo 1984 (A. 4111).
(6)
Vid. Mon al o Co ea, Jaime,
Fundamen os de De echo del T abajo,
Ci i as, Mad id,
1975, pág. 267.
(7)
Casos en que, a endiendo a la opinión de un sec o doc inal, puede es a en juego un
in e és colec i o. Así, po ejemplo, Mon oya Melga „M edo,
De echo del T abajo,
9'
ed., Tecnos, Mad id, 1988, pág. 643, a i ma que «no es necesa io pa a que exis a
e dade o in e és colec i o que és e se ex ienda de hecho e
in ac u
a odo el g upo labo al
de que se a e; bas a, po el con a io, que el in e és sea, po su na u aleza, suscep ible
de ex ensión a odo el g upo, pa a que pueda cali ica se de colec i o». En una línea
pa ecida, señala á g á icamen e Rod íguez-Piñe o que «muchos con lic os indi iduales
no son o a cosa que la pun a de un icebe g, de un con lic o más amplio... En la
in e p e ación de las disposiciones del con enio colec i o se e idencia más es e
con as e en e la solución judicial con e ec os o males "in e pa es" y el condiciona-
mien o que esa decisión puede supone pa a la aplicación gene al de la no ma i a en
cues ión»; c . Rod íguez-Piñe o, Miguel, «Conciliación, mediación y a bi aje de los
con lic os labo ales en el De echo Compa ado, en especial en los países de la CEE», en
AA. VV.,
Negociación colec i a en España
y
sis emas de mediación y a bi aje,
CEOE,
1982, pág. 68.
(8)
Sob e la ambi alencia ambién es in e esan e la sen encia de 2 Julio 1982 (A . 4589),
sob e el de echo a acaciones, que señala que «el con enido esencial del de echo a una
e icaz u ela judicial —a s. 24.1 y 53.1 de la Cons i ución española— debe asegu a el más
amplio acceso al elenco de ga an ías ju isdiccionales y en modo alguno cons eñi la ía
de los a s. 144 a 150 de la L. P o. Lab. pa a en ila aspec os ela i os a in e eses
gene ales de los abajado es —a . 17.1 del R. D.-Ley de 4 ma zo 1977—». En la sen encia
de 15 No iemb e 1982 se en ilaba la eclamación de a ios ayudan es écnicos
sani a ios del Ins i u o Nacional de la Salud sob e equipa ación, en cuan o a condiciones
de abajo, a los demás écnicos de g ado medio que p es aban sus se icios en el e e ido
Ins i u o.
O os supues os en que el TCT aplica la misma esis en ss. de 11 Ab il 1983 (A . 2938),
25 Oc ub e (1984) (A . 8047), 6 No iemb e 1984 (A . 8439) y 4 Ab il 1986 (A . 2183).
C . Cab e a Bazán, José,
La i ula idad y el eje cicio del in e és colec i o en las
elaciones colec i as de abajo,
Ins i u o Ga cía O iedo-Uni e sidad de Se illa, 1967,
pág. 19.
164
165
(11)
Ibidem, pág. 17.
(12)
Ibidem, pág. 18.
(13)
C . Ceb ián Badía, F ancisco, «La impugnación del con enio colec i o y la u ela
judicial»,
Ac ualidad Labo al
núm. 26 (1987), pág. 1415.
(14)
Sob e es e ema, id. Ala cón Ca acuel, «Los p ocesos especiales...», ci ., págs. 87-90,
y Ma ínez Gi ón, Jesús,
Los pac os de p ocedimien o en la negociación colec i a,
Se icio de Publicaciones del Minis e io de T abajo y Segu idad Social-IELSS, Mad id,
1985, págs. 216-223.
166