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Mujeres senegalesas y economía informal en Sevilla: repercusiones en los roles de género

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Mujeres senegalesas y economía informal en Sevilla: repercusiones en los roles de género

Author: Moreno Maestro, Susana
Publisher: Universidad Miguel Hernández
Year: 2008
Source: https://idus.us.es/bitstreams/32c4c054-0ee6-4885-a52e-463b5949220b/download
Publicado en Ac as del I Cong eso In e nacional sob e Géne o, T abajo y Economía
In o mal. Uni e sidad Miguel He nández. Elche, 27-29 eb e o 2008. ISBN: 978-84-
96297-85-2.
TÍTULO: Muje es senegalesas y economía in o mal en Se illa. Repe cusiones en los
oles de géne o
SESIÓN CIENTÍFICA: I. Economía in o mal y géne o
AUTORA: Susana Mo eno Maes o
PALABRAS CLAVE: senegalesas, economía in o mal, géne o, inmig ación, Se illa
INSTITUCIÓN DE PROCEDENCIA: G upo de In es igación GEISA (G upo pa a el
Es udio de las Iden idades Sociocul u ales en Andalucía), Uni e sidad de Se illa.
1. In oducción
His ó icamen e, los mo imien os mig a o ios a icanos han enido luga den o
del p opio con inen e y, la mayo ía de las eces, de una misma egión. Hoy, an e las
di icul ades c ecien es pa a encon a abajo y medios de subsis encia, ya sea en el
campo o en las ciudades, los a icanos y a icanas emig an ambién ue a de sus
on e as. Y es que Á ica no es á excluida de la Globalización, se encuen a o almen e
in eg ada en el sis ema mundial. Es, po an o, de un Á ica in eg ada en la economía
mundial de donde pa en homb es y muje es en busca de unas mejo es condiciones de
ida pa a ellos y pa a sus amilias, gen es que, en con as e con la absolu a libe ad de
mo imien o pa a los capi ales, su en las on e as del “No e”, e o zadas pa a impedi
el paso a quienes ienen del “Su ”, hablando en é minos mucho más ideológicos que
geog á icos.
La p esencia c ecien e de las muje es en los p ocesos mig a o ios es necesa io
obse a la, po an o, en la Globalización, que no es solamen e neolibe al sino, ambién,
colonial y pa ia cal (Ke goa , en Sow 2006). Se hace necesa io, pues, analiza no solo
los p ocesos mig a o ios de muje es en é minos cuan i a i os sino, sob e odo, la p opia
posición de es as den o de la amilia, de la comunidad y de la sociedad den o de es e
con ex o mundial.
Nues o análisis pond á ambién sob e la mesa la o a dinámica que, jun o a la
Globalización, ca ac e iza a nues o mundo ac ual: la Localización o ea i mación de las
iden idades colec i as (Mo eno, 1999ª; 1999b; S a enhaguen, 2000; 2001; 2005, en e
o os) an o de géne o, como e no-nacionales y sociop o esionales. En el p esen e
a ículo, se conc e a en el colec i o de muje es senegalesas -p incipalmen e wolo - y
dedicadas undamen almen e a la en a ambulan e.
2. Economía, abajo y muje en el país de o igen
El colonialismo en Á ica supuso un decli e gene al en la posición de las
muje es en elación a los homb es. Los unciona ios coloniales acep a on los
es e eo ipos de géne o occiden ales elegando a las muje es al ámbi o domés ico y
dejando los asun os económicos y polí icos a los homb es (Pa pa , 1988). Es a pé dida
de pode de las muje es se gene aba, sob e odo, en elación al acceso a la ie a y la
ue za labo al: la pe cepción de los unciona ios e a que los homb es e an los
campesinos y los p oduc o es de alimen os en Á ica y, así, cuando se come cializa on
los de echos a la ie a, los homb es, conside ados los cabezas de amilia, ue on
quienes ecibie on los í ulos de p opiedad. Se conside ó a las muje es como “simples”
ag icul o as de subsis encia, mien as que los homb es se iden i ica on como po enciales
ag icul o es de cul i os indus iales y, po lo an o, con de echo a asis encia écnica.
1
(ibid). Es a conside ación, que se pe pe úa con el iempo, con inúa has a nues os días:
¿a cuán as muje es del alle del ío Senegal–se p egun a la socióloga Fa ou Sow (2005)-
se les ha conside ado ag icul o as y se les ha dado ie as, equipos o c édi os como
cul i ado as, sabiendo que cen ena es de miles de hec á eas de ie as i igables deben
se concedidas y que la mano de ob a masculina emig a a o os países?
En nues os días, el c ecimien o con inuo de las p ác icas económicas in o males
en Senegal es á asociado, de mane a e iden e, al p og esi o agudiza de las c isis de las
economías del Á ica Neg a (Lopes, 2004). En Senegal se p odujo el hundimien o de
los es sec o es de la economía como consecuencia de la pues a en p ác ica de polí icas
de libe alización come cial y de p i a izaciones impues as po el Fondo Mone a io
In e nacional y el Banco Mundial: se p odujo el hundimien o de la ag icul u a, con la
pé dida de ie as cul i ables y un monocul i o de cacahue e que acen uaba el
desequilib io; el hundimien o de la pesca, con el cie e de emp esas como Senepesca y
A icame , el ago amien o de ecu sos po el aumen o de ba cos y la debilidad de la
pesca a esanal; y el hundimien o de la indus ia, donde más de un e cio de los
abajado es pe die on sus empleos desde 1980, acen uándose es e p oceso a lo la go de
los 90, sob e odo después de la de aluación del anco CFA, en ene o de 1994
(Dembélé, 2007). La ees uc u ación de la Función Pública se adujo en la congelación
de sala ios, despidos masi os y p og amas de “ e i o olun a io”pa a cumpli con las
exigencias de los Planes de Ajus e Es uc u al; los despidos masi os de abajado es en
el sec o público epe cu ie on, po un lado, en el abajo de las muje es, c eciendo sus
esponsabilidades en los hoga es pa a sa is ace las necesidades amilia es1 y, po o o
lado, en un c ecimien o de la economía in o mal an e la di icul ad de posee empleo y
sala io.
Pe o lo económico no es au ónomo como al. La economía in o mal es á
p esen e en odos los aspec os del uncionamien o de la sociedad, sus en ándose, sob e
odo, en elaciones sociales que c ean y e ue zan lazos y edes. En Senegal, la
economía in o mal es undamen al en los sis emas de abas ecimien o y dis ibución de
los cen os u banos. El come cio en los me cados, en la calle, pue a a pue a, es
imp escindible pa a que la ida ma che. “El milag o de la supe i encia en Á ica
subsaha iana es el conjun o de pequeñas emp esas y a esanos que abajan pa a la
clien ela popula , pequeños emp esa ios que se las a eglan en el plane a de los
excluidos g acias al desa ollo de una ac i idad quasi-p o esional; son ellos y ellas
quienes cons i uyen el núcleo cen al de lo que los economis as denominan sec o
in o mal” (La ouche, 2004:2-3). La economía in o mal es isible, es ole ada y
omen ada an e la ce eza po pa e del gobie no de que es la única salida de g an pa e
de su población y de que un mayo con ol de es a economía gene a ía impo an es
mo imien os de p o es a, como ya se io en no iemb e de 2007 en Daka , donde
pe sonas dedicadas al come cio se mani es a on po las calles de la ciudad an e el
anuncio del p esiden e Abdoulaye Wade de pone in a “la ocupación ilegal de la ía
pública con ines come ciales”.
El abajo en la economía in o mal no es, po an o, una si uación nue a pa a los
senegaleses y senegalesas que llegan a Se illa. La en a ambulan e se adap a al ca ác e
in o mal de las ac i idades económicas que mayo i a iamen e ealizaban en Senegal
1 Como las polí icas de Ajus e Es uc u al no enían como inalidad el desa ollo de los países sino la
educción de la deuda ex e na acabando pa a ello con los p esupues os dedicados a sec o es “no
p oduc i os”, como la salud o la educación, las muje es se ie on obligadas a enca ga se de g an pa e de
es os se icios debido a la concepción ideológica del géne o, que les ese a las a eas de ep oducción y
cuidado del núcleo amilia .
2
(Lacomba, 2001), lo que a ía es su signi icación y la pe cepción social de la ac i idad
en nues o país2.
3. Muje es senegalesas, emig ación y economía in o mal
An e la si uación de éxodo u al a las g andes ciudades, de c ecimien o de la
en a ambulan e y de la pues a en p ác ica de los PAE, dos ealidades se ponen de
mani ies o en el conjun o de muje es senegalesas: la de una emig ación masculina que
les deja a ellas g an pa e de las ac i idades ag ícolas en el país de o igen y la de
aquellas que deciden ambién emig a 3.
El luga que ocupa la muje en la es e a de la ep oducción social en Senegal, y
más especí icamen e den o del g upo amilia , es de e minan e a la ho a de e cómo
ambién ellas se plan ean la emig ación como pa e de la es a egia amilia . Muchas
senegalesas ya se dedicaban al come cio en Senegal, siendo habi ual comp a
me cancías en países limí o es pa a ende las luego en su país. También en e la
emig ación de come cian es que an a ende sus me cancías, p ime o a las Palmas y
después a o os luga es de la península -pun ualmen e a e ias y ies as- pa a eg esa
después a Senegal, se encon aba un g upo nume oso de muje es. Se a aba de sali ,
ende y eg esa . Con la llegada de la p ime a Ley de Ex anje ía en 1985, que impedía
en a y sali lib emen e del e i o io español, muchos de es os senegaleses y
senegalesas comenza on a queda se ue a y con inua on con la ac i idad de la en a, en
un con ex o de p eca iedad labo al ambién pa a los au óc onos. Quienes ue on
llegando como consecuencia de es os ne as os esul ados de la aplicación de los PAE,
an e la acilidad de acceso y la opo unidad de hace se con ganancias en un pe iodo
co o de iempo, siguie on con la misma ac i idad, la mayo ía de las eces den o del
sec o in o mal:
“Allí es u e es udiando p ima ia, y después hice secunda ia, y después no quise
e mina el colegio, y dejo el colegio po la en a, pa a i de iaje, pa a comp a
me cancías, po ejemplo, zapa os. Yo iajaba mucho pa a o os países al lado de
Senegal, en Á ica, en Á ica, oda ía yo no había salido pa a Eu opa. Es u e ahí en
Guinea, Guinea Ecua o ial, en Gambia, en.., ¿cómo se llama?, que no me acue do del
nomb e, pe o muchos países a icanos. Ahí comp aba la me cancía que yo aía a
Senegal pa a luego ende la. Y cuando llegué aquí abajé en la en a ambulan e. Yo
he abajao con la en a ambulan e po la calle Te uán, po las calles de Se illa, po
Ne ión Plaza. Ahí siemp e abajando. Pe o como yo no enía un si io ijo siemp e,
¿sabes? Ahí en la calle no se puede abaja , la policía e echa, e qui a la me cancía, y
cada ez que e la qui a ienes que paga , si no, ú la pie des. Cada ez que e cogen, ú
ienes que paga , si no, ú dejas la me cancía y e comp as o a me cancía” (Ma iéme).
Una de las cosas que se desp ende de la in es igación es, po an o, lo e óneo de
aquel plan eamien o que a i ma que la muje que emig a siemp e lo hace pa a euni se
2 También ciudades no ea icanas con impo an e población subsaha iana debido a su ca ác e de paso
hacia el sal o de ini i o a Eu opa cuen an con un c ecien e sec o in o mal. Raba en Ma uecos, O án y
A gel en A gelia o T ípoli en Libia, son ciudades donde la mayo ía de es a población encuen a abajo en
el sec o in o mal, en especial, en limpieza, cons ucción, ag icul u a, alle es mecánicos o a esanía
especializada (Baldwin-Edwa ds, 2008). La si uación de disc iminación labo al y de ulne ación de
de echos undamen ales de la población subsaha iana en es os países que hoy ac úan de on e as
ex e io es de la UE ha sido denunciada en no pocos in o mes de Asociaciones de De echos Humanos.
3 Las muje es que emig an con inúan siendo conside adas, gene almen e, como dependien es. Di e sos
consulados exigen pa a la expedición de una isa a las muje es una au o ización del ma ido o un
ce i icado de ecu sos del cónyuge. Es cada ez más di ícil pa a las a icanas sol e as de en e 20 y 40
años ob ene una isa de en ada en Eu opa o Amé ica sin o ece azones “se ias” pa a desplaza se (Sow,
2006).
3
con su ma ido. En algunos casos sí es así y hay eag upamien o amilia -“Yo engo con
mi ma ido. Es mi ma ido quien me ae aquí. Po que mi ma ido lle a mucho iempo,
desde el año 83” (Tako)-, pe o, o as eces, la muje en iende su emig ación como
es a egia pa a man ene su g upo domés ico como cabeza de amilia, sin eni de ás de
ningún homb e. Muje es sol e as, muje es iudas, muje es sepa adas o casadas pe o sin
sus ma idos, iajan po su cuen a con el p opósi o de mejo a su si uación económica y
social y las de sus amilias. Es el caso de Thiéka, iuda:
“Yo dejo mi abajo. Po que una ez que ú e quie es i , la o icina e paga
mucho dine o pa a que ú dejes el abajo. Eso yo lo hago pa a ayuda a mi hijo que
es á es udiando, po que yo enía que paga un millón de pese as cada año. Y en onces
me ine aquí pa a pode ayuda lo. Me ine sola con un isado de seis meses en
sep iemb e del 97” (Thiéka). En Senegal, pa e de la gen e que había pe dido su abajo
y que p e endió inc emen a el dine o aho ado in i iendo pa e del mismo en emig a
ue on muje es.
Fa ou ambién llegó sola a Se illa en la década de los ochen a y, desde en onces,
hace la en a mien as su ma ido abaja en el ae opue o de Mau i ania. El p oyec o es
que, cuando él se jubile, enga pa a euni se con ella y con sus cinco hijos (que ambién
es án en Se illa) pa a dedica se ambién a la en a, cosa que hace aho a du an e los
meses de e ano.
Mbegué y su he mana Mague e, ambas sol e as, lle an adelan e una es a egia
amilia de subsis encia median e el en ío de emesas a Senegal, habiendo llegado
p ime o una y después la o a en o ma de ele o. Al igual que los homb es, ellas
inician y pe pe úan edes, incen i an la emig ación independien emen e de la o e a y la
demanda en el país ecep o . Unas muje es animan a o as muje es a inicia su p oyec o
mig a o io.
Es a pe spec i a pe mi e, pues, decons ui una se ie de es e eo ipos c eados en
o no a la muje como una mig an e subsidia ia del a ón.
4. Muje es eag upadas y abajo
El au o senegalés Ba es ablece una dis inción pa a las mig an es senegalesas
que, si bien no compa imos la nomencla u a, sí nos si e su clasi icación, aunque
únicamen e pa a las muje es que han enido eag upadas. Ba (1998) nos habla de
“mig an es pasi as” en con aposición a las “mig an es ac i as”. Las p ime as son
aquellas que man ienen su dependencia espec o al ma ido, pe maneciendo la mayo
pa e del iempo en el hoga , con ibuyendo al equilib io de aquel y a endiendo a los que
an llegando nue os a la ciudad; las “mig an es ac i as”, po su pa e, son aquellas
muje es que abajan o bien desa ollando una ac i idad independien e a la del ma ido o
bien uniéndose a la de es e. Rechazamos el cali ica i o de “ac i as” y “pasi as” po
esponde a una concepción ideológica del géne o que in isibiliza el abajo de la muje
en la casa p opia; sin emba go, sí encon amos en e las senegalesas de Se illa odas las
si uaciones que el au o p opone, siendo las muje es que pe manecen en casa una
pequeña mino ía que esponde, en ocasiones, al deseo de ene una “muje adicional”
as una mala expe iencia con muje es au óc onas. La g an mayo ía, como decimos,
abaja ue a de casa.
Hay quienes lo hacen uniéndose a la ac i idad del ma ido:
“Mi ma ido es endedo , como la mayo ía. Yo aho a es oy ayudando a mi
ma ido. T abajo con mi ma ido, ayudándolo. No enemos si io ijo. Ya lle amos es
años más aquí. Y no enemos si io ninguno. Cada día nos amos a un pueblo. Apa ca
4
coche y espe a al municipal a e si nos da el si io pa a pone , si nos lo da, ponemos,
si no nos lo da, nos ol emos” (Tako).
Y quienes complemen an es e abajo con alguna o a ac i idad:
Yo cuando no abajo me quedo en mi casa. Alguna ez yo hago enzas. Mi a el
ca el ese, yo lo pongo: “se hace enzas. P egun a po Khudia”. Y alguna ez yo hago
enza en la casa, engo pues os los ca eles, y si alguna gen e lo e, apun a el elé ono,
me llama y iene y yo le hago las enzas. Si no, cuando yo oy al me cao con mi
ma ido me lle o allí ca eles” (Khudia).
También algunas muje es eemplazan al ma ido en sus negocios cuando es os
an de iaje a endiendo, po ejemplo, en locu o ios, en si ios ijos de en a, e c., pe o se
a a del negocio del ma ido, po lo que sigue habiendo una si uación de dependencia
espec o a es e. Muy dis in a es, sin emba go, la si uación de las muje es que ealizan un
abajo independien e aunque es én con sus ma idos en Se illa, ya que ienen la
posibilidad de gene a un capi al económico p opio y de adqui i una mayo
independencia.
Po supues o, la si uación puede i cambiando a lo la go del p oceso mig a o io.
Muje es que han enido eag upadas y han abajado con el ma ido, después se han
di o ciado y no han uel o a Senegal, sino que han pe manecido en Se illa y han
iniciado una ayec o ia au ónoma, uniéndose al g upo de aquellas que desempeñan una
ac i idad independien e.
5. Obligaciones con el país de o igen
Indudablemen e, las decisiones que se an omando en la emig ación dependen
de las expec a i as y obligaciones sociales ligadas al país de o igen, cla amen e
ma cadas po los oles de géne o de la cul u a p opia que, en el caso de la sociedad
senegalesa, es án su iendo impo an es cambios en pa e como esul ado de es a
expe iencia mig a o ia. Exis en en el modo de o ganización amilia de los senegaleses,
al igual que en cualquie cul u a, alo es y esponsabilidades asignados po sexo-géne o
y po edad, y es os es án cambiando con la emig ación. Lo que se man iene en odos los
casos es el alo que se le da a la amilia. La amilia de o igen lo es odo, la elación que
se es ablece con los dis in os miemb os de la misma de e mina odo cuan o hagas en la
ida. En úl imo caso, cómo le aya a cada quien en la emig ación se á un éxi o o un
acaso a ojos de la p opia amilia y, a su ez, es o signi ica á un éxi o o un acaso de la
amilia a ojos de la sociedad.
Muchas muje es son, solas o jun o a más miemb os de su g upo de pa en esco,
esponsables desde la emig ación del man enimien o de sus amilias en Senegal.
Median e el en ío de emesas, muchas eces a a és de canales in o males, se paga la
comida, el agua, el elé ono, la elec icidad, la medicina, los colegios… En 2003, el
mon o de ans e encia mensual de un emig an e e a de 200.000 ancos CFA, es deci ,
el doble del sala io de un p o eso ese año (Seck, 2004).
“Aquí no se puede es a sin abajo, po que hay mucho gas o, po que yo pago la
casa, yo no engo casa, yo engo una casa de alquile , la casa es á alquilada, engo que
paga la casa, paga la luz, paga la comida, y manda dine o siemp e a Senegal. Cada
mes engo que manda dine o. Cada mes, an es del día cinco, engo que manda .
Siemp e día 1 o día 2, an es del día 5 engo que manda dine o. Po que ahí es án mi
pad e, mi mad e, y mi hija, y mi hija necesi a dine o po que se a al colegio, pa
comp a el au obús y es i se y sus cosas. Es una chica jo en y necesi a cosas pa a
5

ella, no iene a nadie pa dá selo, na más que yo. Po eso cada mes, an es del día 5,
engo que manda dine o” (Ma iéme).
También la pa icipación en ies as eligiosas y en di e sas ce emonias, como
bau izos o une ales, depende del dine o que es as muje es en ían, ya sea pa a comp a
un co de o, pa a la ealización de una pe eg inación o pa a la con ección de un aje
pa a una ies a. Es deci , no solo la subsis encia económica, sino ambién la social y la
cul u al, iene muy de e minada po las apo aciones de es as muje es que, en muchos
casos, p o iene de la ac i idad en la economía in o mal en la emig ación. Y si es e éxi o
a ojos de la p opia amilia es a la ez un éxi o de la amilia a ojos de la sociedad, el
p es igio que adquie e la muje que es á ue a es e iden e, a pesa de que en Se illa es é
desa ollando una ac i idad que no cuen a con buena conside ación po pa e de los
au óc onos al no es a eguladas po el Es ado4.
Además, las expec a i as de es as muje es no se cub en exclusi amen e con el
en ío de emesas. El hecho de in e i en la ie a na al con la idea de ene un ing eso
ijo no dependien e de un sala io al eg esa y de p o ee a los amilia es dependien es
de ing eso es able que eemplace las emesas, es á muy p esen e en las aspi aciones de
las muje es senegalesas. Y es e ha sido uno de los mo i os, jun o con el de cub i sus
necesidades en el desa ollo de la en a ambulan e, que ha gene ado la c eación de la
Asociación de Muje es Senegalesas de Se illa que p esen a emos enseguida.
“Yo soy una muje mayo ya, yo pienso hace algo allí, en Senegal, pa a
queda me allí. Yo engo muchos chicos que quie o ae pa’cá, los dejo aquí abajando
a ellos. Pa no queda me aquí dos años o es años, pa mon a allí una cosa, yo no sé,
po ejemplo, yo no sé oda ía cuál pe o yo quisie a pode hace algo allí en Senegal
pa a queda me. Yo pienso en eso, pe o oda ía yo no sé lo que puedo hace allí”
(Kame).
Toda es a ealidad, indudablemen e, gene a cambios en las elaciones en e
géne os y en e g upos de edad. Así, las decisiones que un una amilia e an omadas po
los homb es, y p incipalmen e po los mayo es, aho a son decisiones compa idas con la
muje que se encuen a en la emig ación, que es la p incipal esponsable, en ocasiones,
del man enimien o amilia .
6. La Asociación de Muje es Senegalesas de Se illa
Un asgo que compa e la mayo ía de las muje es a icanas es su pe enencia a
algún ipo de g upo o asociación5. G upos eligiosos, sociedades pa a la mejo a de la
comunidad, on inas… El empeo amien o de su si uación a causa de los Planes de
Ajun e Es uc u al signi icó, po ejemplo, un inc emen o de su ac i idad emp esa ial
o ganizada. En la ac ualidad, las asociaciones de muje es cons i uyen el mayo sec o
o ganizado de la población en nume osos países a icanos, incluido Senegal, basándose,
con ecuencia, en la au o idad mo al de las muje es en an o que mad es pa a de ende
su inclusión en la polí ica, en un modo que se ía imp obable ue a del con inen e
(Baue , 2008:105).
4 La economía in o mal se ía la o mada po odas aquellas ac i idades gene ado as de ing esos que no
es án eguladas po el Es ado en un medio ambien e social donde ac i idades simila es es án eguladas
(Po es, 1981). La OIT (2002) de ine la economía in o mal como odas las ac i idades económicas de
abajado es y unidades económicas que no es án cubie as po las disposiciones o iciales que las
encuad an.
5 Hoy en día, los donan es in e nacionales canalizan cada ez más sus ondos a a és de ONGs, muchas
de ellas de muje es.
6
¿Qué ocu e en la emig ación? ¿Exis en en la sociedad ecep o a sopo es de
solida idad, ecip ocidad y ayuda mu ua en e muje es? Sabemos que los p ocesos de
c eación, ep oducción y ans o mación de la economía in o mal es án ligados en
Senegal a la amilia, a las edes de ecindad, a la ida comuni a ia (Lopes, 2004). ¿A
qué es á ligada la economía in o mal en la emig ación?
Aunque muje es de di e en es colec i os de inmig an es encuen en su nicho
labo al, muchas eces den o de la economía in o mal, en las a eas, adicionalmen e
emeninas, que las muje es andaluzas es án abandonando en su p oceso de au onomía y
emancipación - a eas domés icas y de cuidado-, son una mino ía de las muje es
senegalesas las que se dedican a es os sec o es. El nicho labo al p incipal de es as
muje es es la en a ambulan e po los mo i os que hemos ido exponiendo y po las
en ajas que les o ece como miemb os de un colec i o que su e una disc iminación
sis émica en la sociedad de acogida y que i e, co idianamen e, a caballo en e Senegal
y España, en e Á ica y Eu opa, cons uyendo sus idas en ambos con inen es (Mo eno
Maes o, 2006). A es o quizás debamos uni el hecho que denunció la p esiden a de una
asociación de muje es inmig an es de Se illa ecien emen e: el echazo que exis e po
pa e de un impo an e sec o de la población au óc ona a que e con a a a muje es
neg as en sus casas po conside a las menos ci ilizadas que al es o.
La mayo pa e de las muje es senegalesas de Se illa se dedican, pues, a la en a
ambulan e, po eso no es ex año que la asociación de muje es senegalesas que se es á
c eando en la ac ualidad enga como uno de sus p incipales obje i os cub i las
necesidades que su gen en el eje cicio de es a ac i idad, una ac i idad eje cida, en la
mayo ía de los casos, den o del sec o in o mal.
La asociación u o su p ime a eunión en mayo de 2007 y hoy cuen a con
al ededo de sesen a muje es y con un ondo que ecoge las cuo as -10€ al mes- que se
han ido pagando desde en onces. Aunque en la ac ualidad la eso e a es quien gua da el
dine o, es án ges ionando ab i una cuen a banca ia, no po al a de con ianza, sino pa a
esponde a la ealidad del colec i o: las senegalesas no es án siemp e en Se illa, muy a
menudo se encuen an endiendo en o os luga es de Andalucía o de España, o pasando
un pe iodo de a ios meses en Senegal.
En los es a u os de la asociación –que ac ualmen e es án en su ase de edacción-
es án los obje i os que hoy se espe a de oda asociación de inmig an es: la “in eg ación
labo al” -en es e caso de las muje es inmig an es senegalesas- a a és de cu sos de
o mación (clases de español, clases de in o má ica, clases pa a el ca né de conduci , de
hos ele ía, e c.), la o ganización de jo nadas y encuen os pa a mos a sus
especi icidades cul u ales, y la implicación en el desa ollo de su país de o igen, lo que
hoy día denominan los p o esionales de la coope ación “codesa ollo”.
Sin emba go, al dedica se la mayo ía de ellas a la en a ambulan e, es a es a
ac i idad a la que espe an a ende p incipalmen e. Así, eniendo como base la c eación
de es a asociación, que además les pe mi i á accede a sub enciones una ez cons i uida
“o icialmen e”, se es á gene ando un ondo median e cuo as. La idea es que las muje es
cons i uyan g upos de unas es pe sonas y que cada uno de es os g upos pueda ecibi
p és amos de la asociación, que se emplea án en i a Senegal, comp a allí me cancía y
ende la luego en España. Es deci , la c eación de una asociación o mal esponde a las
necesidades del desa ollo de una ac i idad que puede se an o o mal como in o mal,
aunque abas ezca a un negocio o mal. Es habi ual, po ejemplo, que agen es
económicos o males subcon a en y sean clien es de agen es económicos in o males.
Además, quienes es án pensando en un eg eso de ini i o a su país ambién en
lo en ajoso de la c eación de es e ondo: en Senegal pod án segui siendo miemb os de
la asociación y, po an o, dispone allí de dine o pa a comp a me cancías que
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ende án, de mane a pun ual, en España; y/o ice e sa, comp a án en España p oduc os
que después ende án en Senegal. Es deci , los ing esos con inúan una ez se eg esa.
Respondiendo a es e mismo deseo de ene unos ing esos ijos una ez de uel a
en Senegal, que es lo que es á en las cabezas de la g an mayo ía de las senegalesas, se
es á ba ajando la posibilidad de mon a un negocio en Se illa que ma che sin la
necesidad de es a p esen es; se end á solo una ez cada cie o iempo pa a con ola su
buen uncionamien o. El negocio que se es án ba ajando es el de una la ande ía en el
ba io de La Maca ena.
Y, po úl imo, con es e mismo obje i o de pe mi i el eg eso supues amen e
de ini i o a Senegal, se p e ende, a más la go plazo, mon a un negocio en el país de
o igen, “como han hecho los homb es”6, es deci , con la ayuda de dis in as
sub enciones a las que pod ían accede a a és de la asociación.
Con es a o ganización se asegu a, po an o, un con ol social del uso del aho o
y, además, se con ibuye al a ianzamien o de las elaciones y al aumen o de las edes de
géne o den o del colec i o senegalés de la ciudad. Incluso muje es que no abajan
ue a de casa y ocupan casi odo su iempo en a ende a sus ma idos y demás miemb os
de la casa, asis en a es as euniones, pues lo undamen al es el encuen o, pasa un
iempo conside able con el es o y cha la de cómo le a a cada quien. P es a , pedi
p es ado, da , ecibi , ayuda se mu uamen e, in o ma se, o ganiza encuen os, e c.
Todo oma un iempo conside able y ocupa una pa e impo an e de la jo nada.
Po es e mo i o algunas de ellas es án eniendo p oblemas con sus ma idos, que
no ap ueban la implicación de es as en la asociación. Tako, una de las undado as, ha
abandonado la asociación po que así se lo ha mandado su ma ido; Mami ambién ha
enido p oblemas y, aunque no ha abandonado la asociación, sí ha dejado su ca go en la
Jun a Di ec i a. Indudablemen e, es o no es exclusi o del colec i o senegalés, casos
simila es se dan en la p opia sociedad andaluza. Aún así, hay que ene en cuen a que
“el código senegalés de la amilia au o izaba, has a 1984, al ma ido impedi a su muje
eje ce una p o esión. Es e de echo se le concedía en condición de cabeza de amilia. Si
bien es cie o que se ha cambiado es a cláusula de la ley, la cláusula que lo con ie e en
cabeza de amilia sigue igen e. Po ello, la muje debe obedece le y some e se a él, que
es el único que posee au o idad amilia , que decide el domicilio de la pa eja y que
de iene la esponsabilidad legal de los hijos” (Sow, 2005:12).
7. Cambios en los oles de géne o
Sea cual sea su cuali icación y su g ado de inse ción en la economía, emig a y
en ia dine o a la amilia que queda en Senegal ele a, como hemos is o, el p es igio de
es as muje es. Las di icul ades y humillaciones de la mig ación son compensadas po un
ascenso social en el país de o igen, donde el dine o en iado es in e ido en la mejo a de
la i ienda de la amilia, en la educación de los niños, en ies as y celeb aciones, e c.
El a a po un lado la inmig ación y po o o la coope ación, sin conec a los,
además de equi ale a la idea de que la exis encia de lazos de los inmig an es con sus
países de o igen es con a ia a la in eg ación en la sociedad de acogida (De la B osse,
1994), signi ica, ambién, ob ia que es es a elación en e el aquí y el allí la
esponsable, en buena medida, de los cambios en los oles de géne o en Senegal.
Has a los 70, la salida de los homb es no gene aba apenas cambios po que las
muje es quedaban bajo u ela de los he manos o pad es del ma ido (Ba, 1998); sin
emba go, hoy, con la emig ación de algunas muje es, los cambios se acele an, pues ellas
ambién adquie e el es a us social de emig an es, y, como a i ma Seck (2004), en
6 Un g upo de senegaleses de Se illa mon a on una g anja en la ciudad senegalesa de Thies .
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Senegal la emig ación cons i uye el modelo de éxi o social que es á de moda. En es e
sen ido, al igual que la emig ación es un ac o de ajus e de desigualdades que da al
emig an e y a su amilia, sea de la cas a que sea, la posibilidad de eposiciona se en la
escala social (ibid)7, ambién empieza a cambia la je a quía po edad y se empieza a da
una edis ibución de es a us y oles sociales en e homb es y muje es. El je e de la
amilia, que siemp e ha sido el homb e de más edad en e los wolo , no oma ya las
decisiones solo, sino que cuen a con la opinión de aquellos que es án en la emig ación,
ya sean jó enes y/o muje es, pues son ellos y ellas quienes asegu an el sus en o a la
amilia.
8. Pa a conclui
“Si no c eemos en o a cosa que en la economía en sí misma, en onces no
podemos lle a sob e lo in o mal más que una mi ada nega i a o condescendien e.
Juzgando lo in o mal desde la economía dominan e occiden al, y en el ho izon e del
desa ollo, educiendo la sociabilidad a un aspec o pin o esco, complemen a io o
auxilia de lo único impo an e, la economía, es a emos en ados a e es a ealidad
a ípica como una sue e de sucedáneo de la economía y del desa ollo, como un
desa ollo espon áneo, al e na i o, pe o siemp e espe ando algo mejo , espe ando la
ie a p ome ida de la mode nidad, de la economía o icial y del e dade o desa ollo.
Solo la e emos como una igu a de ansición” (La ouche, 2004:3-4).
No se puede alo a la ac i idad in o mal de una ealidad asnacional como es
la de las senegalesas a endiendo únicamen e a una de sus pa es, en es e caso a la
sociedad ecep o a, pues sus epe cusiones ambién se dejan sen i en la sociedad de
o igen. El eje cicio de la en a, muy a menudo den o de la economía in o mal, gene a
cambios en las elaciones de géne o en Senegal, un cambio en el papel social de las
muje es den o de la amilia, del ba io y de la sociedad.
Aún así, como a i ma Fa ou Sow, aunque las di e en es c isis han con e ido
cada ez más a las muje es en cabezas de amilia, no po ello dis u an de es a us
ju ídico, pode polí ico y o as compensaciones sociales que debe ía conlle a
semejan e ca go. Ello signi ica ía, pa a muchos, la pé dida de la a icanidad de es as
muje es. Sin emba go, como ambién a i ma ella misma y o as muchas oces
ep esen a i as de las muje es del con inen e neg o, la si uación de la muje a icana no
puede sepa a se de o as elaciones de pode y desigualdad gene adas po el sis ema de
globalización neolibe al: “no podemos sepa a la lucha de las muje es sin lucha con a
las demás o mas de injus icias causan es de la si uación de Á ica”. En palab as de la
ex –Minis a de Cul u a de Malí Amina a T ao é: “cuando hablamos de los de echos de
las muje es, sob e odo de los países del su , la gen e suele ene en men e las
sociedades y las cul u as de esos países. Ol idamos que sin sobe anía polí ica y
económica ni homb e ni muje se pueden sal a ” (Dia io de Se illa, p.46, 27/3/2007).
7 En el sis ema de cas as wolo , el ac o p o esional juega un ol decisi o en la je a quización social. En
la emig ación, odas las cas as se encuen an en la obligación de eje ce o icios que les epugnan, lo que
pone en cues ión la especialización he edada de las cas as. Y no solo lo eje cen ue a, sino que de eg eso
algunos piensan segui con el o icio que no co esponde a su cas a (Seck, 2004).
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