scieee Science in your language
[es] (orig)

Lorenzo Milani (1923-1967): la amorosidad puesta al servicio de los más pobres. Homenaje en el cuarenta aniversario de su muerte

Abstract

Cuando se cumplen cuarenta años de su muerte, parece un deber recordar la labor pedagógica de Lorenzo Milani (1923-1967), un hombre que dedicó su vida a la encomiable tarea de educar a los más desfavorecidos dentro de la sociedad. Este artículo no pretende quedarse en una mera descripción de sus principios educativos, de las realizaciones concretas que desarrolló -como la Escuela de San Donato en Calenzano o la Escuela de Barbiana -, o de las cualidades personales, humanas, que llevaron a don Milani a ejercer un auténtico liderazgo entre su alumnado, aunque también nos refiramos a ellos. Nuestra intención es mostrar la vigencia actual de la filosofía educativa que impregnaba su enseñanza, ahora que es un discurso políticamente correcto y ampliamente aceptado el de la atención a la diversidad y la creación de ciudadanos críticos y responsables, dueños de sus propias decisiones, finalidades perseguidas por Milani.

Read accessible full text

Lorenzo Milani (1923-1967): la amorosidad puesta al servicio de los más pobres. Homenaje en el cuarenta aniversario de su muerte

Author: Guichot Reina, Virginia
Year: 2007
Source: https://idus.us.es/bitstreams/73c53846-94af-4676-9de7-50961f2270f5/download
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
LORENZO MILANI (1923-1967): LA AMOROSIDAD
PUESTA AL SERVICIO DE LOS MÁS POBRES.
HOMENAJE EN EL CUARENTA ANIVERSARIO DE SU
MUERTE
Lo enzo Milani (1923-1967): lo e pu o he se ice o he poo es . Homage
in o y anni e sa y o his dea h.
Vi ginia Guicho Reina*
Uni e sidad de Se illa
RESUMEN: Cuando se cumplen cua en a años de su mue e, pa ece un
debe eco da la labo pedagógica de Lo enzo Milani (1923-1967), un homb e
que dedicó su ida a la encomiable a ea de educa a los más des a o ecidos
den o de la sociedad. Es e a ículo no p e ende queda se en una me a
desc ipción de sus p incipios educa i os, de las ealizaciones conc e as que
desa olló -como la Escuela de San Dona o en Calenzano o la Escuela de
Ba biana -, o de las cualidades pe sonales, humanas, que lle a on a don Milani
a eje ce un au én ico lide azgo en e su alumnado, aunque ambién nos
e i amos a ellos. Nues a in ención es mos a la igencia ac ual de la iloso ía
educa i a que imp egnaba su enseñanza, aho a que es un discu so
polí icamen e co ec o y ampliamen e acep ado el de la a ención a la di e sidad
y la c eación de ciudadanos c í icos y esponsables, dueños de sus p opias
decisiones, inalidades pe seguidas po Milani.
PALABRAS CLAVE: Pedagogía Con empo ánea, His o ia de la
Educación Con empo ánea, Teo ías educa i as pe sonalis as, Lo enzo Milani,
Escuela de Ba biana.
SUMMARY: When o y yea s ha e passed since his dea h, i is a du y o
emembe he pedagogic wo k o Lo enzo Milani (1923-1967), a man who
dedica ed his li e o he wo hy ask o educa ing he mos disad an aged in
socie y. This a icle does no y o emain in a me e desc ip ion o his
educa ional p inciples, o he conc e e accomplishmen s ha he de eloped –
such as M . Dona o's School in Calenzano o Ba biana's School-, o o he
pe sonal, human quali ies ha enabled M . Milani o exe cise an au hen ic
leade ship among his s uden body, al hough we do e e o hem. Ou
in en ion is o show ha he cu en o ce o he educa ional philosophy
imp egna ing his educa ion is now a speech poli ically co ec and widely
* Au o a pa a co espondencia: D a.Vi ginia Guicho Reina. P o eso a Ti ula de Escuela Uni e si a ia.
Depa amen o de Teo ía e His o ia de la Educación. Uni e sidad de Se illa. Facul ad de Ciencias de la
Educación. C/Camilo José Cela s/n 41018-Se illa. E-mail: [email p o ec ed]s
Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
82
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
accep ed; he a en ion o di e si y and he c ea ion o c i ical and esponsible
ci izens, possesso s o his own decisions, goals p osecu ed by Milani.
KEY WORDS: Con empo a y Pedagogy, His o y o he Con empo a y
Educa ion, educa ional pe sonalis ic Theo ies, Lo enzo Milani, Ba biana's
School
1. In oducción
Habla de Lo enzo Milani (1923-1967), al igual que suele ocu i con o os
indi iduos de ue e pe sonalidad -como el caso de Paulo F ei e, con el que
e emos que posee muchos pun os de con ac o-, es habla de una igu a
cla amen e con o e ida, polémica. Sus ideas, su o ma de exp esa las, a nadie
deja indi e en e. No es de ex aña que, en ida, se gana a igual núme o de
adep os que de ad e sa ios, si bien, mien as los p ime os se solían si ua en las
clases sociales más des a o ecidas, los segundos solían posiciona se en es a os
ce canos al pode , an o polí ico –pa ido conse ado de la Democ acia
C is iana en el gobie no-, como eclesiás ico -al as je a quías-1. No se podía
espe a algo dis in o de un homb e que omó como uno de los p incipales
comp omisos i ales la denuncia de las manipulaciones, injus icias, opelías, a
las que se some ía a la población más igno an e –los op imidos ei eanos- po
pa e de la éli e gobe nan e, y que, den o de una o odoxia sine macula,
man enía un cohe encia plena con los p incipios e angélicos, su p incipal -y
di íamos casi única- guía den o de su apues a sace do al2.
Lo enzo Milani nació en Flo encia en 1923. Recibió la o denación
sace do al a una edad emp ana, ein icua o años3, algo cuan o menos
so p enden e eniendo en cuen a que su con e sión a la eligión ca ólica había
enido luga cua o años an es, y que había i ido en el seno de una amilia
laica donde nunca se po enció el espí i u eligioso4. Con e sión y ab azo del
sace docio ue on p ác icamen e una única decisión5. Dicha elección pa ece
1 La Iglesia o icial le a ó con hos ilidad has a su mue e a a és de la p ensa o icial y o iciosa
(L´Osse a o e Romano, La Ci ili à Ca ólica, La Se imana del Cle o, La Ri is a del Cle o I aliano y
O ien amen i Pas o ali). El en e conse ado no econoció nada bueno en Milani, al que acusó de hace
polí ica y de azuza a los ob e os al comunismo. La p ensa ascis a o ilo ascis a llega has a la ag esi idad
del insul o (Polí ica Libe ale, Il Bo ghese, Folla, Rela a Polí ica e Il Secolo d´I alia). La acusación
undamen al es la de comunis a y sub e si o. (Vd. Co zo, 1981, p. 282 y ss.)
2 De hecho, en la p ensa comunis a del momen o (L´Uni à, Paese Se a y Rinasci a), Milani es econocido
como “un p e e ibelle ma o odoxo”, obedien e sólo al E angelio (Ibídem, p. 283)
3 Lo enzo Milani ue o denado sace do e el 13 de julio de 1947.
4“Lo enzo es el segundo hijo de Albano Milani y Alicia Weiss, él, hijo de una amilia de la al a bu guesía
lo en ina, ella, nacida en el seno de una ica amilia judía ins alada en I alia. Aunque apa en emen e
pudie a habe g andes di e encias en las adiciones eligiosas de ambos, es o no cons i uyó ningún
obs áculo pa a el ma imonio. Los Milani siemp e ue on una amilia ca ac e izada po la escasa
eligiosidad, y Alicia Weiss no e a c eyen e. De hecho, Albano y Alicia, ambos agnós icos, se casa on po
lo ci il en 1919, e inicialmen e no bau iza on a ninguno de sus es hijos.Lo enzo Milani es un niño ico
al que no le al a de nada.” (Espiga es, 1995, p. 9)
5 No se sabe con ce eza qué mo i ó la con e sión de Lo enzo Milani a la eligión ca ólica, pe o sí hay
eseñados a ios sucesos elacionados con ella. Po ejemplo, a los dieciocho años, Milani comunica a sus
pad es la decisión de con e i se en pin o y és os busca on a una pe sona de con ianza que le enseña a el
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
83
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
además que en is eció mucho a su amilia, pe enecien e a una al a bu guesía,
casi a is oc á ica, con un impo an e pa imonio no sólo ma e ial6, sino
p incipalmen e cul u al7. Se á a pa i de es e momen o cuando don Milani8
pod íamos deci que ealiza un “suicidio de clase”, pues o que abandona a los
suyos -los p i ilegiados sociales- pa a dedica se en cue po y alma a se i a los
más pob es, a los ma ginados, a los “úl imos”, como él mismo los llama.
P ime o en la Pa oquia de San Dona o, en Calenzano, municipio ce cano a
Flo encia –ciudad en la que don Lo enzo había nacido-9 y luego, en la aldea de
Ba biana, a cua en a kilóme os de dicha capi al y a sie e de Vicchio, el pueblo
más ce cano; aldea de unos cien habi an es diseminados que dis u aba de unas
condiciones p eca ias, ya que ca ecía de luz eléc ica, de agua co ien e y de
ca e e a10. Su espí i u lleno de u opía le había lle ado a una especie de
a e de la pin u a, S aude. Cuen a és e que cuando le p egun ó a Lo enzo ace ca de la azón pa a desea
en a en el Semina io le con es ó: “Es odo culpa uya. Po que ú me has hablado de la necesidad de
busca siemp e lo esencial, de elimina de alles y de simpli ica , de e las cosas como una unidad donde
cada pa e depende de las demás. A mí no me bas aba con hace odo eso sob e un ozo de papel. No me
buscaba con busca es as elaciones en e los colo es. He que ido busca las en e mi ida y las pe sonas
del mundo. Y he omado o o camino.” (Ibídem, p. 14). Asimismo, monseño Ra ael Bensi, su di ec o
espi i ual, pad ino de Milani du an e su con i mación en junio de 1943, cuen a que una de las p ime as
eces que Lo enzo acudió a él, le acompañó a la casa de un jo en sace do e que acababa de mo i . An e
aquel escena io, L. exclamó: “Yo ocupa é su luga .” (Ibídem, p. 15)
6 Su amilia se podía pe mi i un al o ni el de ida. En in ie no, pasaba empo adas pa a p ac ica el
esquí, an o ue a como den o de I alia. En e ano, di idía las es ancia en e las dos casas de ocio de la
amilia: una en la mon aña, en un pueblo llamado Gigliola, y o a en el ma , una illa llamada “El
Eneb o”. Es e i mo de ida e a man enido si necesidad de un ue e es ue zo po pa e de los pad es de
Lo enzo. Albano Milani, su pad e, no abajaba, i ía de las en as. Aunque e a licenciado en química, no
había enido necesidad de eje ce la p o esión, dedicándose po el con a io a la poesía y a la esc i u a de
ensayos ilosó icos. Sin emba go, al comienzo de los años 30, una pequeña ecesión económica en las
a cas de la amilia, obliga a don Albano a abaja como di igen e de una emp esa ins alada en Milán. La
amilia Milani, po an o, se aslada a es a ciudad, aunque el ni el de ida sigue siendo el mismo, ni
siquie a ienen necesidad de ende ninguna de las casas e aniegas. (Ibídem, p. 10)
7 Bisabuelo de don Milani, Domenico Compa e i, ilólogo y p o eso en el Ins i u o de Es udios
Supe io es de Fi enze eje ció una ue e in luencia cul u al en Lo enzo, sob e odo en la impo ancia que
és e concedía al lenguaje, ya que i ió has a los no en a y dos años. Su hija ue la abuela de Milani,
Lau a Compa e i. És a, poe isa, se casó con Luigi Ad iano Milani, quien publicó más de 90 í ulos de
a queología y numismá ica y ue di ec o del museo a queológico lo en ino al que con ibuyó con
nume osos hallazgos pe sonales. Ni él ni su esposa llega on a conoce a su nie o. Cuando ambos mu ie on
en 1913 y 1914, quedó como cabeza del pa imonio amilia su p imogéni o Albano (+ 1947), pad e de
don Milani, que se casó ci ilmen e en 1919 con Alice Weiss (1895-1978), hija de Emilio Weiss, heb eo
de o igen bohemio, es ablecido en T ies e en la que ella se educó. Allí ue discípula en e 1909 y 1915 del
esc i o J.Joyce. El ambien e en que se c ía Lo enzo es aba ca gado de es ímulos educa i os, e o zado,
además, con la p esencia de su ins i u iz alemana, de o ma que an o él como sus he manos ap endían
i aliano y alemán al mismo iempo. (Co zo, 1981, p. 39 y ss.)
8 En I alia, según la adición o impo ancia de cie as pa oquias, a sus sace do es se les dan di e sos
nomb es. A don Milani odos le llamaban “il p io e”, incluso al a a le ca iñosamen e de ú. El í ulo de
don sólo se usa en I alia pa a los sace do es; delan e del nomb e o de apellido: po eso don Milani y no
sólo don Lo enzo Milani. (Alumnos de la Escuela de Ba biana, 1986, no a a pie de pág. 134)
9 Milani llega a San Dona o el 9 de oc ub e de 1947. Calenzano e a un pueblo de gen e sencilla, algunos
campesinos, y, sob e odo, ob e os de la indus ia ex il. El ca go que debe desempeña es el de capellán.
El pá oco e a Daniel Pugi. (Espiga es, 1995, p. 19 y ss.)
10Comen a Espiga es: “Milani llega a Ba biana la a de ía y llu iosa del 6 de diciemb e de 1954. Ni
siquie a e a posible llega en coche has a la aldea, los úl imos kilóme os de subida había que hace los a
pie. Nadie es aba allí pa a da le la bien enida. La casa des inada pa a el pá oco, al igual que las del es o
de la aldea, no enía ni luz ni agua co ien e”. Y con inúa: “Una ez llegado a Ba biana, lo p ime o que
hace Lo enzo esa misma a de es en a en la iglesia, eza y llo a , según el es imonio de uno de los
chicos de San Dona o que acompañó a Lo enzo al exilio.”
Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
84
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
des ie o po la Iglesia o icial11 pe o nada hizo laquea su comp omiso con la
e dad y la jus icia, su se icio hacia los más des a o ecidos. Y u ilizamos la
palab a “u opía” al como a Paulo F ei e,-o o ca ólico comp ome ido con el
mensaje e angélico de hace de los pob es, de los op imidos, los p ime os12- le
gus aba emplea , uniendo en su seno dos ealidades, la denuncia y el anuncio.
Milani denuncia los males de una sociedad ue emen e co ompida y
co up o a, donde no se abaja po cons ui au én icos ciudadanos, lib es,
au ónomos, con una conciencia c í ica, sino que los es ue zos an di igidos a
manipula a las clases más bajas, a man ene los sin oz y, po an o, sin
humanidad, a impulsa los a un consumo a oz que con ibuya al sos enimien o
de un capi alismo que aliena a las clases abajado as, a dis ae los con
espec áculos inú iles median e los mass-media obándoles el iempo que debían
de dedica a o ma se como pe sonas13. La escuela se á una de las p incipales
esponsables de es a animalización de campesinos y ob e os: ella hace el juego a
la clase bu guesa, p omociona a sus hijos, les habla su lenguaje, legi ima su
supe io idad, y expulsa de su seno a los que más la necesi an, aquellos que en
sus hoga es y en su en o no más p óximo ca ecen de es ímulos educa i os.
F en e a la denuncia, el anuncio. Una “Buena Nue a” ep esen ada po
la Escuela de Calenzano y, sob e odo, de Ba biana. La p ueba de que “o a
escuela es posible”, de que puede exis i un cen o lleno de amo hacia los
En Ba biana, las amilias i ían en comple a mise ia y abandono. E a gen e que, en pleno siglo XX,
se iluminaba con la luz de lámpa as de acei e, que enía que camina más de una ho a po la oscu idad
pa a pode llena un cán a o de agua. Ni el médico ni las medicinas les llegaba nunca a iempo. Ganaban
un sueldo mise ables después de pasa el día cuidando ebaños o a ando a mano un pequeño campo lleno
de pied as y en pendien e. (Espiga es, 1995, p. 43). Co zo, en cambio, si úa la llegada a Ba biana al día
siguien e, el 7 de diciemb e, aunque esal a ambién las malas condiciones de la aldea. A pesa de odo,
no dudó en comp a se un día después la sepul u a en el cemen e io pa oquial, que hoy gua da su cue po.
11 Señala Co zo que la Iglesia o icial, que no llegó en ningún caso a una condena p ecisa y di ec a, le a ó
con hos ilidad has a su mue e a a és de la p ensa o icial y o iciosa (L´Osse a o e Romano, La Ci ili à
Ca ólica, La Se imana del Cle o, La Ri is a del Cle o I aliano y O ien amen i Pas o ali).(Vd. Co zo,
1981, p. 282)
12 Al igual que en los San os E angelios se señala cómo C is o siemp e indica que los úl imos en es e
mundo e enal se ían los p ime os en el Reino de Dios.
13 Sob e el ema de los medios de comunicación de masas, en conc e o, cine, adio y TV, Milani c i ica la
mala p og amación, que no ele a lo más mínimo la cul u a humana. Deja la men e en es ado in an il. La
in o mación que nos p esen an apa ece descon ex ualizada y no lle a al conocimien o. Sus palab as
pod ían se aplicadas pe ec amen e al es ado en que se encuen an es os medios en nues os días, de ahí
que sea ex ensa la ci a escogida: “Se a i ma que (...) el cine, la ele isión, e c., aumen an, po lo menos, el
núme o de conocimien os. Poca en aja se ía si se piensa en el daño que supone deshabi ua el
pensamien o y la lec u a. Po lo demás, no c eo siquie a en es os conocimien os; me pa ece muy dudoso
que un pob e que haya is o a Napoleón en una película ame icana haya adelan ado un solo paso en su
p epa ación his ó ica. P ime o po la bu da al a de idelidad his ó ica que se usa en el cine. Segundo,
po que la no icia ecibida en una película n se puede u iliza , ni aun siendo e dade a, po que la sospecha
le es des a o able. Te ce o, po que al ando un en amado cul u al p eceden e (c onología, geog a ía,
e c.), Napoleón no encuen a en la men e del pob e la casilla que le co esponde y cae en el acío. No
si e de nada oí deci que Napoleón e a empe ado de F ancia cuando no se sabe si F ancia es una nación
de Eu opa o una egión de I alia. Más aún, cuando no se sabe si F ancia es un e i o io o una ciudad. (..)
¿Qué que éis que ap enda el pob e del cine o la ele isión? Sí, ap ende á el nomb e de alguna es ella, de
algún campeón, de algún baile mode no; se ha á una cul u a especial en de e minados campos muy
limi ados, unos más inú iles y malsanos que o os. El esul ado se á un homb e ano mal, como un niño
c iado con ho monas que haya desa ollado has a la madu ez o has a la senec ud incluso, una sola pa e
del cue po, la menos noble, man eniendo odo lo demás y, sob e odo la men e, en es ado in an il.”
(Milani, 1975, pp. 150-151)
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
85
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
des a o ecidos, donde los úl imos se con ie an en los p ime os, en los
a o i os de la clase, en el que se hable de los emas ele an es pa a los ob e os
y campesinos, donde se enseñe a in e p e a el mundo en que i imos y a
desea cambia lo, en el que los “sin oz” adquie an la palab a, la suya p opia,
no la de o os, en el que no haya dis acciones ca a a la a ea de o ma homb es
en el pleno sen ido del é mino, donde se alcance la au én ica emancipación del
se humano.
Es e a ículo lo hemos di idido en a ios epíg a es. En p ime luga ,
analizamos la labo de denuncia, especialmen e ca a a la educación que
p opo cionaba la escuela gene alizada en su iempo, que ealiza Milani y que
ha quedado po esc i o en Expe iencias Pas o ales, Ca a a una maes a y en
di e sos a ículos publicados en di e en es pe iódicos. Más a de, nos
cen a emos en las p opues as milanianas analizando la educación o ecida
an o en Calenzano como en Ba biana po el sace do e lo en ino. Ambos
apa ados nos se i án pa a obse a nues a ealidad más p óxima y
comp oba la igencia de sus plan eamien os. Po úl imo, inaliza emos con
unas conclusiones ace ca de la signi icación de Milani y la ex ensión de su
pedagogía en el e i o io español.
2. Con a la escuela igen e: la denuncia como insa is acción
Una de las ca as o aspec os de la u opía es la denuncia. Milani no es aba
sa is echo con un mundo lleno de injus icias, an alejado del au én ico espí i u
c is iano, como el que encon aba a su al ededo . Su debe e a c i ica
abie amen e odo aquello que con ibuía a deshumaniza , a manipula , a
ma gina a los se es humanos. Y en esa denuncia no había lími es, no exis ía
pa idismo: uese un obispo, un juez, un emp esa io, un sindicalis a, unos
pad es ob e os... nadie escapaba de sus du as ep ensiones cuando ac uaba en
con a de sus obligaciones como pe sona de po encia la jus icia social y la
libe ad del indi iduo. Tal e a su comp omiso social ca a a la cons ucción de
una sociedad mejo .
Noso os nos amos a cen a en la ue e c í ica que hace a la escuela
igen e en su momen o. Pa a ello, nos ald emos especialmen e de uno de sus
ex os cen ales, la Le e a a una P o esso essa, mo i ada po el suspenso en
Magis e io de dos alumnos de Ba biana, en julio de 196614. Dicho lib o ue
14 Don Milani, indignado po el a o que ecibie on sus muchachos, esc ibió de los ellos: “Chocan con a
el mu o de los p o eso es, de los que sólo eciben humillaciones como jo enzuelos, cuando desde hace ya
algunos años i en como adul os se ios. La o ma de esc ibi que les he enseñado la conside an pob e, y
después, cuando les hacen esc ibi sob e un ema, no lo hacen po que los emas que les p oponen les
pa ecen una a sa. Conmigo se habían acos umb ado a esc ibi sólo cuando e a necesa io, y no como un
eje cicio. Habla co ec amen e una lengua ex anje a es conside ado ce o si no se conocen las eglillas.
La his o ia mode na, en la que es án ue es, allí no se es udia. La geog a ía polí ica, de la que saben casi
odo, allí no se la p egun an. La pasión po la enseñanza, que han cul i ado aquí enseñando a sus
compañe os más pequeños, no se la conside an an o como el conoce la pa en ela de Eneas (de la que
mis chicos no saben nada, y además, no quie en sabe nada sob e el pa en esco de quien ni siquie a ha
exis ido).” (Vd. en Espiga es, 1995, p. 83-84). La p o eso a de la ca a, que apa ece en el ex o con el
apellido de Spadolini, se llamaba en ealidad Ve a Sal an i Spandoni. En 1965, u o a dos muchachos
p oceden es de Ba biana, En ico y Luciano, en la Escuela No mal Pascoli, a los que suspendió. (So i,
1987)

Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
86
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
esc i o po ocho muchachos de Ba biana bajo la supe isión de don Milani.
Su gía a los es años de la Nuo a Scuola Media Uni ica a, es deci , la e o ma
escola del Cen o Sinis a, que e a un nue o en pe dido po la clase
campesina y, en pa e, po el p ole a iado, al como obse aba don Lo enzo. La
Le e a es aba en las lib e ías en mayo del 67, un mes an es de su mue e po
leucemia15, y con un año de an elación al clamo oso mayo ancés, coe áneo de
la c isis es udian il i aliana, en que la Le e a iba a se , en muchas ocasiones,
bande a de denuncia.
La Ca a a una Maes a ( al ue su aducción al cas ellano) iene dos
p o agonis as p incipales: Gianni y Pie ino. Aunque los nomb es son
in en ados, la his o ia de cada uno de ellos se basa en la his o ia eal de chicos
de ca ne y hueso. El nomb e e dade o de Gianni e a Mau o. Tenía 14 años
cuando comenzó a asis i a la Escuela de Ba biana. De la escuela o icial lo único
que había ecibido e an suspensos y e minó po abandona la, acompañada del
anal abe ismo y de un ue e odio a los lib os. En Ba biana, ue acogido como en
o os luga es se acoge al p ime o de la clase, se hizo odo po ayuda lo. Sólo
hubie a sido necesa io que los p o eso es de la escuela o icial econociesen el
es ue zo que había hecho el chico pa a p esen a se a los exámenes. Lo único
que le dije on es que no sabía exp esa se. Le suspendie on. F en e a és e, se
halla Pie ino. Es el hijo de papá, el hijo de una amilia acomodada que posee
odos los medios pa a ayuda al niño, que es el p ime o de la clase. El nomb e
eal de es e chico e a And és, el sob ino de don Milani, hijo de su he mano con
el mismo nomb e.
La p ime a pa e de la Ca a es á des inada a expone las de iciencias y
ac i udes de la escuela o icial que hacen de ella una condena pa a los hijos de
los pob es: impulsa a los niños y niñas de las clases p i ilegiadas y echaza a los
débiles16. Es una escuela disc iminado a que expulsa ápidamen e ue a del
sis ema escola a quienes más la necesi a ían, aquéllos nacidos en las clases
menos pudien es, ca en es de es ímulos educa i os en sus hoga es y en su
en o no más ce cano. Su selección de los mejo es la ealiza machacando la
au oes ima de los más humildes, na u alizando su acaso a pa i del discu so
de la “ al a de capacidades”17. Quizá sea dicha selección el p incipal de ec o de
15 Mu ió el 26 de junio de 1967, con cua en a y cua o años en Flo encia. Dejó ó denes de que le is ie an
con los o namen os sag ados y con los zapa os de mon aña. En una u gone a le aslada on a Ba biana
donde odo el pueblo y gen e de o os luga es es aba espe ándole. Después de la Misa, los chicos de la
escuela anspo a on el é e o has a el cemen e io. (Espiga es, 1995, p. 96)
16 En el lib o se p esen an dis in as es adís icas donde se pone de mani ies o po ejemplo que los acasos
escola es de los hijos de lab ado es son el doble de los de los hijos de los no lab ado es. T es eces
mayo es ambién el acaso escola en e los hijos cuyas amilias i en en casas aisladas con espec o a
aquellos que i en den o de un pueblo. An e es os da os, dicen los au o es (alumnos de Ba biana) que los
p o eso es se indigna on po que c eían que se les es aba acusando de al a de impa cialidad y se
de endían diciendo que ellos co egían los eje cicios sin pensa nunca en el con ex o de dónde p o enía
el alumno que lo había ealizado. P ecisamen e, odo lo con a io de lo que hab ía de espe a de un
maes o. No hay nada an injus o como a a igual a quienes son desiguales. (Alumnos de Ba biana,
1986, p. 55 y ss.)
17 Césa Coll denunciaba p ecisamen e en la an e io ley de educación de España, la LOCE, ese mismo
hecho, es deci , el que la calidad de la educación se asimilase a la calidad de ap endizaje y és e a su ez se
hicie a depende de di e encias de mo i ación, es ue zo, capacidad, que e an is os como asgos
indi iduales e inmodi icables, y no como el esul ado de una his o ia pe sonal y escola en la que ienen
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
87
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
la escuela obliga o ia, al como señalan an iguos alumnos de Ba biana, la
escuela is a como T ibunal, el maes o como Juez:
“El de ec o más g ande de la escuela obliga o ia es el de es a
undada sob e el mé odo de la selección. La escuela hoy es oda ía
expendedo a de í ulos: di ide a los chicos en “los que es udian” (y
consiguen el í ulo) y “los que no ienen ganas de es udia ” (y
suspenden). Así que la unción y la a ea de la escuela se esuel e en
a e igua y de e mina quién no iene ganas de hace nada; es deci , la
escuela esul a un ibunal que hace un in e minable p oceso a los
muchachos, y el p o eso , an es que se un educado , es un juez. (Ciaba i
y o os, 1973, p. 18)
Esos jó enes que suelen acasa en el sis ema escola acos umb an a
posee una se ie de obs áculos en su con ex o que, sin emba go, no son enidos
en conside ación po sus maes os: lenguaje dis in o al abajado en la
ins i ución educa i a18, p eocupaciones di e en es a las con empladas en el
cu ículum escola 19, poca p epa ación de pad es y mad es pa a echa les una
mano con las a eas escola es20, cen os educa i os alejados del hoga , con la
consecuen e pé dida de iempo y ago amien o al llega , p ime o a la escuela y
después a su casa21, ca encia de un luga adecuado pa a es udia y de ecu sos
ma e iales como lib os de consul a, a las, dicciona ios... La obligación de la
escuela se ía in en a compensa odas es as di icul ades pe o, en luga de ello,
un papel decisi o an o sus ca ac e ís icas pe sonales, como las expe iencias acumuladas (sociales,
a ec i as, emocionales, cogni i as, cul u ales...). (Coll, 2002)
18 “Ha ía al a pone se de acue do sob e qué es un lenguaje co ec o. Los idiomas los c ean los pob es y
los an eno ando has a el in ini o. Los icos los ijan pa a pode as idia a los que no hablan como ellos.
O pa a ca gá selos en la escuela. Voso os decís que Pie ino, el del médico, esc ibe bien. A la ue za,
habla como oso os. Es de la casa. En cambio, la lengua que habla y esc ibe Gianni es la de su pad e.
Cuando Gianni e a pequeño llamaba “lala” a la adio. Y su pad e se ponía se io: “No se dice lala, se dice
a adio”. Aho a, si es posible, no es á mal que Gianni ap enda ambién a deci adio. Vues o lenguaje le
pod á se ú il. Pe o, mien as an o, no podéis echa lo de la escuela.” (Ibídem, p. 26). Ace ca de la eo ía
de los códigos educa i os y las concepciones sob e la ep oducción cul u al, hay es udios señe os den o
de la Nue a Sociología de la Educación como los de Be ns ein (Clases, códigos y con ol (1972-1991)),
Pode , educación y conciencia (1990), Baudelo y Es able (La escuela capi alis a en F ancia, (1971)),
Bowles y Gin is (La ins ucción escola en la Amé ica capi alis a, (1985)) o Bou dieu y Passe on (La
ep oducción (1970))
19 An iguos alumnos de Milani señalan en el lib o i ulado en cas ellano Con aescuela. La escuela
suceso a de Ba biana (1973) –el í ulo o iginal es Doposcuola di clase. L´Espe ienza di Calenzano
(1971)- que los lib os de la escuela obliga o ia hablan de cosas ex añas a la ida del hijo de ob e os y
campesinos. Los des ina a ios de es os lib os no son los hijos de los pob es. Son los que es án ya
habi uados a ese lenguaje abs uso, po que lo han ap endido en casa (Ciaba i y o os, 1973, p. 26)
20 La epe ición sacude más a los chicos de clase baja, hijos de campesino u ob e os, de pad es
semianal abe os o anal abe os, que no es án en condiciones de asegu a una e dade a asis encia cul u al
al chico. An e los suspensos, deciden, con encidos ambién po el p o eso , que su hijo no ha sido hecho
pa a es udia . (Ibídem, p. 19)
21 El p o agonis a de Ca a a una maes a cuen a que, as los cinco p ime os años de escuela obliga o ia
en su localidad, Vicchio, pa a cu sa la segunda e apa de obliga o iedad debía de aslada se mucho más
lejos ya que no se podía cu sa en su pueblo. De hecho, la p ime a ez que ue con su pad e a Bo go,
a dó dos ho as, ab iendo el camino con el mache e y la hoz. Luego, consiguió sólo hace lo en poco más
de una ho a. Tenía once años. (Alumnos de la Escuela de Ba biana, 1986, pp. 18-19)
Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
88
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
humilla a es os muchachos ca ego izándolos como “ acasados” o “inep os”22.
En ez de esponsabiliza les de sus suspensos, debía de p egun a se po qué se
p oducen. Y es que la e dade a igualdad po la que debe ía apos a la
ins i ución educa i a es la igualdad de opo unidades, no simplemen e la de
acceso. No hay nada más injus o que a a de la misma o ma a los di e en es23:
“Voso os decís que os habéis ca gado a los on os y a los agos.
En onces a i máis que Dios hace nace a los on os y agos en las
casas de los pob es. Pe o Dios no hace es as o ensas a los pob es. Lo más
p obable es que los o enso es seáis oso os.”(...)
“Sólo los hijos de los demás nos pa ecen on os algunas eces. Los
nues os no. Es ando ce ca de ellos nos damos cuen a de que no lo son.
Ni siquie a agos. O, po lo menos, nos pa ece que se á un momen o,
que se les pasa á, que iene que habe un emedio.
En onces es más hones o deci que odos los chicos nacen iguales y
si luego ya no lo son, la culpa es nues a y debemos pone emedio.
Es o es exac amen e lo que dice la Cons i ución cuando habla de
Gianni:
“Todos los ciudadanos son iguales an e la ley, sin dis inción de
aza, lengua, condiciones pe sonales y sociales.
Es obligación de la República emo e los obs áculos de o den
económico y social que, limi ando de hecho la libe ad y la igualdad de
los ciudadanos, impiden el pleno desa ollo de la pe sona humana y la
e ec i a pa icipación de odos los abajado es en la o ganización
polí ica, económica y social del País” (A . 3) (Alumnos de la Escuela de
Ba biana, 1986, pp. 65-66)
Una de las azones que da luga a que la escuela, aún siendo obliga o ia,
con inúe seleccionado, según alumnos de Milani en Calenzano y Ba biana, es
que el p o eso ado que impa e las enseñanzas ue o mado pa a la escuela
selec i a y no se ha eciclado24. Dichos discípulos se e ie en, p incipalmen e, a
22 En Ca a a una maes a, se obse a asimismo las bajas expec a i as de los p o eso es hacia es os
muchachos de clases más bajas. Dado que no les p es an el apoyo que necesi an, al inal, dichas
expec a i as e minan haciéndose ealidad y los chicos e minan suspendiendo. Obsé ese el siguien e
agmen o donde el p o agonis a na a sus expe iencias y las palab as empleadas po la maes a:
“Acabada la p ime a e apa, enía de echo a o os es años de escuela. Más aún, la Cons i ución dice que
enía obligación de acudi a ella. Pe o en Vicchio (..) oda ía no había segunda e apa. I a Bo go e a oda
una a en u a. Quien lo había p obado, había gas ado dine o en can idad pa a acaba suspendido y echado
a la calle como un pe o. Además, la maes a había dicho a mis pad es que no malgas a an el dine o:
“Mándelo al campo. No si e pa a es udia .” (Ibídem, p. 19)
23 J.E. Ibáñez, po a oz de la Con ede ación Es a al de Mo imien os de Reno ación Pedagógica (MRP)
en España denuncia el uso que se hace de los concep os de igualdad y de di e sidad cuando se p esen an
como con apues os. Ambos son posi i os si se en ienden del modo siguien e: igualdad social, polí ica y
económica como dis u e de iguales de echos y posibilidades (legales y eales) que pe mi en la libe ad
p ác ica de op a y de decidi ; di e sidad pe sonal y cul u al como di e en es o mas de sen i , pensa ,
i i y con i i . Vis as así, no son concep os con apues os sino complemen a ios. (Ibáñez, 2001)
24“La escuela obliga o ia con inúa seleccionando, a endiendo menos, de es a mane a, a la especí ica a ea
pa a lo que ha sido c eada: asegu a a odos los muchachos una ins ucción igual has a los ca o ce años.
El po qué se comp ende: muchos de los p o eso es que enseñan en la escuela obliga o ia son los mismos
que abajaban en la escuela que e a concebida pa a selecciona , pa a lle a a pocos a es udia y a muchos
a abaja , pa a log a así que los pocos manda an y los muchos obedecie an. Los p o eso es de es e ipo
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
89
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
la enseñanza media obliga o ia en I alia, cuyos docen es deben se licenciados,
y la si uación, a nues o en ende , gua da pa alelismos con la que nos hemos
encon ado en España desde 1990, con la llegada de la Ley de O denación
Gene al del Sis ema Educa i o (LOGSE) en la que se ampliaba la escola idad
obliga o ia a los dieciséis años con el ni el de Educación Secunda ia Obliga o ia
(ESO), impa ida ambién po licenciados. Asimismo, la desp opo ción en e
días de escuela (197) y días de acaciones (168) con ibuye a la selección.
Mien as que pa a los niños y jó enes de pad es ins uidos, el pe íodo
acacional con ibuye a mejo a su ni el cul u al, g acias a las lec u as, iajes,
discusiones... que les pueden p opo ciona , aquéllos cuyos p ogeni o es no
cuen an con ins ucción pie den ese iempo como posibilidad de o mación. Es
deci , hay una emenda di e encia en la educación no o mal e in o mal que
eciben unos y o os que p oduce un inc emen o de la dis ancia en e pob es y
p i ilegiados:
“Veamos a quién a o ece que la escuela sea poca.
Se ecien as cua en a ho as al año son dos ho as al día. Y el chico
iene los ojos abie os o as ca o ce. En las amilias p i ilegiadas son
ca o ce ho as de asis encia cul u al de odo ipo.
Pa a los ag icul o es son ca o ce ho as de soledad y silencio pa a
hace se cada ez más ímidos. Pa a los hijos de los ob e os son ca o ce
ho as en la escuela de la pe suasión ocul a. [publicidad]
Las acaciones de e ano, p incipalmen e, ienen pin a de
coincidi con de e minados in e eses. Los hijos de los icos an al
ex anje o y ap enden más que en in ie no. Los pob es, el uno de
oc ub e han ol idado has a lo poco que sabían en junio. Si les quedó algo
pa a sep iemb e no pueden paga se una clase pa icula . En gene al,
enuncian a p esen a se. Si es án en una inca echan una mano a las
g andes labo es del e ano sin causa el menos gas o a su
p opie a io.”(Alumnos de la Escuela de Ba biana, 1986, p. 73)
Los lib os de ex o son o o medio que con ibuye a la selección –debido
al lenguaje que usan, dis in o al empleado po el pueblo llano- y a la
manipulación ideológica, pues o que el con enido es cla amen e pa idis a y,
sob e odo, po que el docen e no maneja más que una uen e, el lib o de ex o, a
la ho a de abo da los di e en es emas y poco se p eocupa de omen a la
capacidad c í ica de su alumnado. Los p o eso es se con ie en en cómplices
del sis ema polí ico que con ibuye a “abo ega ” a la masa popula , a
man ene la en ni eles de inmadu ez in elec ual. En es a línea, F ancesco
Gesualdi –F ancuccio- que i ió con su he mano en la p opia casa de Milani
desde los ocho a los dieciocho años, es deci , has a que mu ió su maes o,
e ie e que hay dos o mas en las que se puede sos ene el pode dominan e: de
mane a pasi a, con el silencio; o de ac i amen e, con la adhesión a sus
p opues as y ó denes. Ambas, en opinión de don Lo enzo y de sus discípulos
e an man enidas po los p o eso es de la escuela o icial. Sea median e los lib os
son oda ía la mayo ía, y la selección, aunque educida po las di ec ices de las ci cula es del minis e io,
con inúa.” (Ciaba i, 1973, pp. 19-20)
Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
96
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
una ca a apo ada po un cu a de mon aña -que, en ealidad, e a él mismo
desde su nue a pa oquia de Ba biana-, donde se mues a su oma de
conciencia de que la ausencia de palab a deshumaniza, nos ace ca a la
animalidad. Sin que p ime o él se ocupe de es e escalón elemen al pa a el log o
de se es humanos, se á imposible ealiza una labo e angelizado a. En iende
que su ac i idad sace do al de p opo ciona Doc ina y Sac amen os la iene
co ada po un abismo de desni el humano, de al o ma que como se sien e
pá oco es haciendo escuela, es deci , libe ando, emancipando del es adio de
animalidad o de in an ilismo. Da la palab a, den o de su comp omiso
sace do al, es p ee angeliza :
“a ue za de i i en soledad, sin el con apeso de la cul u a o del
pensamien o o de una espi i ualidad in ensa, se han con e ido
ealmen e en animales in e io es. Y si es a ase pa ece una inju ia con a
el hecho de se odos hijos de un mismo Pad e, la digo pa a exp esa
cómo es á sepul ada en ellos la imagen de Dios, bajo un cúmulo de
es uc u as que no son ni di inas ni humanas...
(..) Pe o ojalá ue a és e odo el mal y sólo pe manecie an ce ados
al pensamien o, pe o u ie an un co azón desbo dan e de amo . Pe o no
ienen ni es o. Es án ce ados en sí mismos, en el egoísmo más elemen al.
El egoísmo del niño y de la ie a... es odo lo que puede encon a se en
un homb e cuando no le ha alcanzado el in lujo i i icado de la palab a,
es deci , del medio pa a ecibi la apo ación de sus semejan es y, sob e
odo, de un Semejan e suyo, que es Palab a y se ha hecho Ca ne, o sea,
Palab a Enca nada pa a se Palab a más con incen e aún, y que además
ha pues o un Lib o como undamen o de nues a ele ación y un
Magis e io pa a la in e p e ación de ese Lib o; y los Sac amen os, que en
sí mismos son más que al Lib o y más que el Magis e io, pe o que
ampoco se puedan a on a sin la an ecáma a de la Palab a (el
ca ecismo)” (Vd. Co zo, 1981, p. 251)
La inalidad de la escuela, pa a Milani, e a la de o ma homb es dedicados
al p ójimo, unos se es humanos que goza an de au onomía, que uesen capaces
de da se a sí mismos sus p opias no mas, con c i e io p opio, au én icos
sobe anos y no súbdi os de nadie. Unos indi iduos que luchasen con odas sus
ue zas en con a de las injus icias pa a lo que e a necesa io con a an o con la
capacidad de comp ensión del mundo ci cundan e como de exp esión y
ac uación pa a pa icipa en cualquie oma de decisiones. El aspec o de la
comunicación con los o os cob aba una impo ancia ascenden al, de ahí que
pa a el sace do e lo en ino no bas ase con el conocimien o del i aliano sino que
e a necesa io domina a ios idiomas. F ei e, o o au o consag ado a da la
palab a a los op imidos, hubie a apoyado i memen e odos es os obje i os: sin
lenguaje compa ido no hay diálogo, y es és e la p incipal he amien a pa a un
conocimien o que nos lle e a la acción en p o de in e eses comunes. En Ca a a
una Maes a encon amos el siguien e agmen o ace ca del in de la escuela:

Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
97
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
“Se busca un in.
Tiene que se hones o. G ande. Que no suponga en el chico o a
cosa que el se un homb e. Es deci , que si a a los c eyen es y a los
a eos.
Yo lo conozco. El cu a me lo ha impues o desde que enía
11 años y le doy g acias a Dios. Me he aho ado mucho iempo. He
sabido minu o a minu o po qué es udiaba.
El in p eciso es dedica se al p ójimo.
Y en es e siglo, ¿cómo quie e ama si no es con la polí ica, el
sindica o o la escuela?
Somos sobe anos. Ya no es iempo de limosnas, sino de
elegi . Con a los clasis as como oso os, con a el hamb e, el
anal abe ismo, el acismo, las gue as coloniales.
Pe o es o es únicamen e el in úl imo pa a eco da lo de ez
en cuando. El inmedia o, pa a eco da lo minu o a minu o, es en ende a
los demás y hace se en ende .
Y, desde luego, no bas a con el i aliano, que no cuen a nada
en el mundo. Los homb es ienen necesidad de ama se ambién po
encima de las on e as. Así que hay que es udia muchas lenguas y
odas i as.”(Alumnos de la Escuela de Ba biana, 1986, p. 97)
La escuela de Milani es una escuela clasis a: en ella no hay si io pa a los
muchachos de la clase pudien e, de la clase p i ilegiada, sino que es un luga
dedicado a los más pob es, a los más des a o ecidos po la sociedad. En ese
ayuda al que más lo necesi a, p ocu a apa a se de los de ec os de la escuela
o icial. Co zo señala que las clases sociales de las que habla don Lo enzo no
coinciden con las dos ya clásicas en el análisis ma xis a, en e los dueños de los
medios de p oducción y los asala iados de odas las ca ego ías. Milani
in oduce o as op esiones in e medias en e unas ca ego ías y o as po los
di e sos usos de lenguaje y la cul u a. En Expe iencias Pas o ales, esc ibe:
“El clasismo de la escuela del sace do e no debe limi a se al
con as e de las dos clases adicionales. Den o de la clase de los pob es,
hay o ma oda ía de p ac ica ese o o clasismo: po ejemplo, ensalza a
los mon añeses en e a los del pueblo; a los del pueblo en e a los del
capi al; a los ag icul o es en pe juicio de los ob e os. Y de nue o en cada
una de es as subclases ensalza a los peo do ados in elec ualmen e en
pe juicio de los `genios´”(Vd. en Co zo, 1981, pp. 248-249)
La escuela undada po el sace do e lo en ino ecoge a esos chicos que
echaza la escuela o icial. És a úl ima iende a qui á selos de en medio en la
p ime a ocasión que puede, a expulsa los, pe o con eso des i úa po comple o
lo que debía se su e dade a inalidad38. La si uación se compa a con la de un
38 Ejemplos de los chicos que acogía Ba biana son los siguien es: “p. 24: “Sand o enía 15 años. Me o
se en a de al u a, humillado, adul o. Los maes os le habían omado po on o. Que ían que epi iese sex o
po e ce a ez. Gianni enía 14 años. Vago, alé gico a la lec u a. Los maes os lo habían cali icado: un
delincuen e. Y no andaban del odo equi ocados, pe o es o no es mo i o pa a sacudí selo de
encima.Ninguno de los dos enía in ención de epe i . Ya no les cabía más que desea un pues o en una
Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
98
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
hospi al, ¿qué pensa íamos del que admi ie a únicamen e a las pe sonas sanas?
(Alumnos de Ba biana, 1986, p. 27). Es so p enden e que muchos p o eso es
p o es en p ecisamen e cuando se amplia la obliga o iedad de la enseñanza y se
encuen an que odos los chicos y chicas han de pe manece más iempo en el
sis ema educa i o, pues o que ellos desea ían sólo queda se con los mejo es,
con aquéllos que p obablemen e, pudie an alcanza los obje i os educa i os sin
necesidad de ayuda del docen e, una si uación que nos hemos encon ado en
España cuando la LOGSE (1990) amplió dos años la obliga o iedad39.
Pa a consegui esos obje i os educa i os que se di igían al log o de
au én icas pe sonas, lib es, au ónomas, con capacidad de decidi po sí mismos,
los niños y jó enes pob es, de los es a os sociales in e io es, debe ían de es a
en la escuela el mayo núme o de ho as posible, po eso la escuela de Milani
uncionaba a iempo comple o: du an e odas las ho as del día, odos los días
del año (sin acaciones ni ec eos). Además, no se a anzaba en las explicaciones
has a que la o alidad de los alumnos comp endiesen bien lo que se a aba, y,
de hecho, el chico más len o, el de menos capacidades, se sen ía el p ime o, el
p e e ido de la clase g acias a la a ención que odos le dispensaban. El ambien e
e a muy ag adable, amilia : no había a imas, ni pupi es, ni piza a;
únicamen e g andes mesas donde se ap endía y se comía. Los chicos se
ayudaban unos a o os, y los mayo es se cons i uían en maes os de los más
pequeños40. Todo es e con ex o omen aba alo es como los de esponsabilidad,
ole ancia, solida idad, coope ación... esenciales en ese mundo po el que
apos aba Milani.
En cuan o a los con enidos que se abajaban en la Escuela de Milani,
e an i ales, ce canos a la ealidad de los suje os que acudían al cen o, aquéllos
que les iban a pe mi i cla amen e in e p e a el mundo con empo áneo, pensa
ace ca de él, decidi qué pod ían hace pa a ans o ma lo que les esul aba
insa is ac o io, injus o. En es e sen ido, una p ác ica obliga o ia en Ba biana e a
lee el pe iódico en común, en oz al a, pa a asegu a se de que odos los
muchachos comp endie an pe ec amen e aquello que igu aba po esc i o41.
Luego, se deba ían los emas más in e esan es, se analizaban las causas de los
con lic os, las soluciones que se pod ían apo a ... Todas es as a eas se
acili aban debido a que la His o ia más ecien e ocupaba un papel de p ime
o den en la enseñanza milaniana, una His o ia que abo daba emas como el
capi alismo, la explo ación o la lucha de clases, y que mo ía a los es udian es a
áb ica. Vinie on a noso os sólo po que no hacemos caso de ues os suspensos y ponemos cada chico en
la clase que le oca po su edad.”(Alumnos de Ba biana, 1986, p. 24)
39 “A eces p o es a [la p o eso a]: “Desde que ienen a la escuela odos, no hay quien dé clase. Llegan
chicos anal abe os.” (Ibídem, p. 55)
40“Ba biana no me pa eció una escuela, cuando llegué. Ni a ima, ni piza a, ni pupi es. Sólo g andes
mesas en las que se ap endía y se comía. De cada lib o no había más que un ejempla . Los chicos se
ap e ujaban sob e él. E a di ícil da se cuen a de que uno de ellos e a algo mayo y enseñaba.El más iejo
de aquellos maes os enía 16 años. El más pequeño 12 y me enía admi ado. Decidí desde el p ime día
que yo ambién enía que enseña .” (Ibídem, p. 20)
41“También sabía bien la his o ia en que yo i o. Es deci , el pe iódico que leíamos en Ba biana odos los
días en oz al a, de pun a a cabo. Con los exámenes encima cada uno iene que a anca se de su p opia
a a icia dos ho as de clase gas adas en el pe iódico. Po que nada en el pe iódico si e pa a ues os
exámenes. Es la p ueba de que hay poco en ues a escuela que si a pa a la ida.” (Alumnos de la
Escuela de Ba biana, 1986, p. 33)
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
99
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
oma pa ido, a adop a una ac i ud polí ica42. O a ma e ia po excelencia e a
la lengua, an o el i aliano como o os idiomas ex anje os. En cuan o a la
lengua i aliana, p incipal medio de exp esión que sus alumnos end ían pa a
comunica se con o os, pa ece que Milani he edó el amo po la ilología de sus
an epasados más ce canos, en conc e o de su bisabuelo, con el que compa ió
buena pa e de su in ancia43. Uno de las me odologías más ca ac e ís icas e a la
esc i u a colec i a, empleada pa a esc ibi a chicos de o as escuelas, a
pe sonajes imagina ios o pa a a a algún ema especialmen e ele an e. El
p oceso implicaba una p o unda e lexión sob e lo que se que ía deci y el
mejo modo de deci lo, de al modo que la clase se con e ía en un alle de
esc i u a li e a ia. Dicha écnica hacía hincapié en el ca ác e social del
conocimien o, en el in en o de búsqueda de la e dad median e el diálogo con
los demás, lo que le ace ca a los p esupues os epis emológicos de la pedagogía
ei eana. 44Los pasos a segui e an: a) composición indi idual po pa e de
cada alumno de un ex o; b) lec u a pública de cada uno de ellos, apun ándose
odas las ideas exp esadas y o denándose és as con pos e io idad según un
o den lógico; c) segunda edacción de los ex os indi iduales po el alumno
adap ándolos a es e esquema lógico y d) cons ucción de ex o común median e
los ex os indi iduales. Dicho ex o se enmendaba y co egía colec i amen e,
eliminando oda palab a y exp esión innecesa ia. Milani in en aba demos a a
a és de es e p oceso que la esc i u a no e a un ac o de genialidad, sino de
es ue zo cons an e y de depu ación écnica. En Ca a a una maes a, es e p oceso
lo encon amos desc i o del modo siguien e:
“An es que nada, cada uno lle a en el bolsillo un cuade nillo.
Cada ez que se le ocu e una idea la apun a. Cada idea en una hoja
apa e y esc i a po una sola ca a.
42 Es a unión educación y polí ica nos ecue da mucho a la pedagogía ei eana. Comen an alumnos de
Calenzano y Ba biana: “La his o ia se enseña como polí ica. Han quedado muy a ás los iempos en que
“no debía hace se polí ica” en la escuela. Los maes os lo epi en oda ía po que igno an que la escuela es
polí ica.” (Ciaba i, 1973, p. 36)
43 Milani con iesa que se en e enía en odas las inu as ilológicas posibles e imaginables. Véase es e
es imonio i mado con el nomb e de uno de sus alumnos:“(...) sob e una sola palab a se es aba una ho a.
Una palab a de nada se hacía un mundo, nos decía de dónde enía y cómo se podía usa y mil ases
di e sas en las que hacía al a y odos los ma ices de su signi icado y cómo e a en o as lenguas y se
componía con o as palab as y cuán as o as se de i aban de ella, has a que se hacía medianoche y las
plumas aún es aban po moja y los cuade nos limpios y la aíz cuad ada, “os p ome o que la ha emos
mañana po la noche...”. Después, poco a poco... e a como encon a nos con un mon ón inmenso y
ap e ado de iejos amigos, luga es, pe sonas, echas, palab as, aíces; e a odo una masa i a, un c uza se
de cosas dis in as que ol ían odas jun as; e a la lengua, en in, de la que nos había hablado an as eces
don Lo enzo, la amosa lla e pa a odas las pue as, como él decía. Cuando llegamos a comp ende es o
nos pa eció que nacíamos en onces a la ida, como uno que ha es ado ciego diecisie e, dieciocho, ein e
años y le uel en a pone los ojos y dice: ¡He pe dido an os años! Y en onces quie e e lo odo y sabe lo
odo y no se cansa nunca...” (B. Fe ini (pseudónimo de L. Milani): “Ho ape o gli occhi”, en Adesso 1-
10-58), Vd. en Co zo, 1981 p. 264.
44 F ei e señaló espec o a dicho mé odo: “Es an ás ico, po que es a ac i ud dialógica, en el momen o
mismo de la p oducción del conocimien o, adquie e ca ác e dialéc ico. Y quisie a añadi que en es e ipo
de p oducción in elec ual hay un hecho inédi o, el de pe mi i que los au o es se mues en unos a o os en
o ma solida ia y c í ica al mismo iempo. Me in e esa sub aya que es o es insóli o en e los in elec uales
de casi odo el mundo y me pa ece una p ác ica que hay que expe imen a , en cuan o a que democ a iza el
ac o de p oducción del conocimien o, haciéndolo a la ez más igu oso.” (Gesualdi y Co zo, 1992)
Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
100
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
Un día se ponen jun as odas las hoji as sob e una mesa g ande. Se
epasan una a una pa a qui a las epe iciones. Después se jun an las
hojas empa en adas en e sí en g andes mon ones y son los capí ulos.
Cada capí ulo se di ide en mon onci os y son los pá a os.
Luego se in en a da un nomb e a cada pá a o. Si no se consigue,
quie e deci que no con iene nada o que con iene demasiadas cosas.
Algún pá a o desapa ece. Alguno se con ie e en dos.
Con los nomb es de los pá a os se discu en su o den más lógico
has a que nace un esquema. Con el esquema se uel en a o dena los
mon onci os.
Se coge el p ime mon onci o, se ex ienden sob e la mesa sus hojas
y se les busca el o den. Aho a se esc ibe seguido al y como es á.
Se mul icopia pa a ene lo delan e odos igual. Después ije as,
cola y lápices de colo es. Se a odo a paseo. Se añaden nue as hojas. Se
mul icopia o a ez.
Comienza una pa ida a e quién descub e palab as que hay que
qui a , adje i os de más, epe iciones, men i as, palab as di íciles, ases
demasiado la gas, dos ideas en una misma ase.
Se llama a unos cuan os ex años de uno en uno. P ocu ando que
no hayan ido demasiado a la escuela. Se les hace lee en oz al a. Se mi a
a e si han en endido lo que que íamos deci .
Se acep an sus consejos con al de que sean a a o de la cla idad.
Se echazan los consejos de p udencia.” (Alumnos de la Escuela de
Ba biana, 1983, pp. 126-127)
Lo enzo Milani daba una g an impo ancia a la enseñanza de los
idiomas. Se ap endían con écnicas audio isuales (discos, lec u a de pe iódicos
in e nacionales, co espondencia escola ...), algo bas an e impac an e dado el
con ex o donde el sace do e lo en ino las aplicaba. P ime o, se ap endía el
ocabula io y las exp esiones más ú iles y ecuen es; más a de, se p ocu aba
pe ecciona el idioma con es ancias en el ex anje o, no malmen e pa a
abaja . Es a expe iencia ue a del país de o igen (F ancia, Ingla e a,
Alemania...), p ac icando el idioma co espondien e, apa e de en iquecedo a
pa a la o mación de la pe sona, e a conside ada un au én ico examen del ni el
de compe encias adqui ido –el es o de exámenes ue on abolidos po Milani45-.
Po ejemplo, uno de sus alumnos, F ancuccio Gesualdi, llegó a ap ende á abe,
además de ancés y de inglés, que es udiaban con los discos co ien emen e.
Viajó y abajó en Lond es, A gelia, Túnez y Libia. En es e pe íodo en que uno
de los chicos es aba ue a, e a in ensa la co espondencia en e Ba biana y el
iaje o. De esa o ma, los p ime os ap endían sob e la ida y los sucesos en
o os países, y el segundo, man enía es echo con ac o con odo lo que ocu ía
en Ba biana. Don Lo enzo se ocupaba de busca alojamien o pa a sus
muchachos en casa de conocidos pa a que pudie an aho a gas os.
45 En su opinión, los sis emas de e aluación y con ol del endimien o e an una in ención de la clase
dominan e pa a segui man eniendo las di e encias en e icos y pob es a a és del acaso escola ,
mucho mayo en e los niños humildes, que quedaban expulsados así de sis ema educa i o o icial.
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
101
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
O o asgo ca ac e ís ico de la pedagogía de Milani e an las con e encias
de los ie nes. Algún pe sonaje –magis ados, di ec o es de pe iódicos,
emp esa ios, sindicalis as...- e a in i ado pa a da una cha la sob e algún ema:
his o ia, legislación, música, mecánica, eligión... T as la con e encia, había un
deba e, lo más in e esan e. Los chicos dedicaban algunos días an es a
p epa a se sob e el ema del que iba a a a la con e encia. Muchas eces, es os
deba es se con e ían en un examen más pa a el con e encian e, que encon aba
di icul ades pa a esponde a los azonamien os ele ados que los chicos le
p oponían. Asimismo, se ealizaban asambleas pa a la oma de decisiones que
a ec aban a la escuela, o o ecu so po excelencia pa a la o mación en
ciudadanía. Y es que, pa a Milani, la pa icipación debía en ende se como
medio y como in de la educación y és a adqui ía, en opinión de uno de sus
discípulos, Gesualdi, un sen ido di e en e al que no malmen e se le da:
“No malmen e la pa icipación se en iende como la capacidad de
comp ende lo que ocu e en el ámbi o polí ico y económico, como la
capacidad de exp esa la p opia opinión de o ma más o menos pública
y, po úl imo, como la posibilidad de eje ce el de echo de huelga y de
o o. Todo es o, ob iamen e, se enía muy en cuen a en Ba biana, que
p ocu aba p opo ciona a los muchachos odos los ins umen os pa a
in e p e a la ealidad y pa a pode exp esa p opues as al e na i as.
Pe o, al mismo iempo, se iba más allá, has a una concepción de la
pa icipación que pod íamos denomina “pe manen e”. Pa icipa
implica comp ende el peso polí ico que ienen odos los ges os de
nues a ida (incluso los apa en emen e más banales, como el consumo,
el aho o y el pago de impues os) y que, po an o, equie en decisiones
con inuas.”
(Gesualdi, 2002, p.1)
Po úl imo, cabe señala que la escuela de Ba biana e a acon esional.
Co zo e ela que el signi icado que hay que da a es e é mino en es e caso se ía
el de no acia la ins i ución educa i a de su sen ido eligioso y neu aliza la;
ampoco, en el o o ex emo, adop a la como luga de ca equesis o
e angelización explíci a; sino hace la ins umen o de p ee angelización capaz
de p opicia la audición del e angelio a los que, g acias a ella, adquie an la
capacidad de comp ensión y de exp esión; y, po úl imo, con e i la en luga
del e angelio in ac u, a a és del ejemplo del p opio sace do e lo en ino cuyo
obje i o e a libe a al homb e de la igno ancia y de una cul u a pe e ida y
con e ida en un ins umen o de dominación (Co zo, 1983, p. 259).
Re lexiones inales
Las ideas de Lo enzo Milani in luye on en di e sos países, sob e odo
la inos. En España se iden i ica on con él muchos de los sace do es oposi o es al
égimen anquis a en los años 70, pues apa ecía como un ejemplo de ac i ud
pas o al y de independencia de la Iglesia con espec o a cualquie égimen
polí ico. Asimismo, apa ecie on inicia i as inspi adas en sus plan eamien os

Vi ginia Guicho Reina
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
102
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
pedagógicos, que aún siguen exis iendo, como la Casa-Escuela San iago Uno,
undada en Salamanca en 1971 y di igida po buenos conocedo es y es udiosos
de la ob a de Ba biana como José Luis Co zo, o la Escuela Ag a ia Lo enzo
Milani, c eada en 1980. Desde 1971 exis e el Mo imien o de Educado es
Milanianos, asociación de educado es de odos los ni eles que p e ende la
eno ación pedagógica de sus miemb os y la di usión de las ideas y p ác icas
escola es de la escuela de Ba biana y su alma ma e , don Milani. Su ó gano de
exp esión ue, desde 1982 a 1997, el Bole ín del Mo imien o de Educado es
Milanianos, y en la ac ualidad lo es la e is a Educa (NOS). Sus denuncias de la
geog a ía social selec i a del acaso escola , mayo en las zonas u ales y
subu biales, y sus p opues as de una escuela ealmen e compensa o ia, siguen
la línea ma cada po el maes o, de de ensa y comp omiso con el pob e y el
op imido.
La pedagogía de Milani sigue man eniéndose de plena igencia en
nues o mundo ac ual, no sólo po inno aciones como la lec u a del pe iódico,
la esc i u a colec i a, las en e is as a isi an es e in i ados, los iajes, el es udio
del lenguaje y los idiomas, o el de la economía, la his o ia ecien e o la polí ica,
sino sob e odo po los alo es que p opugnaba (sen ido de la jus icia,
esponsabilidad, solida idad, omen o del espí i u c í ico, coope ación,
paci ismo...) y la inalidad úl ima que se p oponía alcanza : o ma au én icas
pe sonas, sobe anas de sí mismas. No se a a de copia li e almen e sus
p opues as, sino de acoge su espí i u, la iloso ía subyacen e a su p oyec o y
adap a los a nues o p opio con ex o educa i o46. Como bien indica Díez P ie o,
“Muchas Ba bianas ac uales su gen en los ex a adios de las ciudades,
cons i uidas po mino ías é nicas, emig an es, acasados escola es y
ma ginados sociales que no son bien enidos en las escuelas, ni públicas ni
p i adas”47. El lema pegado a una pa ed de la escuela de Ba biana: “I ca e”
(“Me impo a”) e ela ese comp omiso social que debía se el núcleo de la
pedagogía de cualquie educado po el log o de un mundo más jus o y
humano que el ac ual.
Bibliog a ía
Alumnos de la escuela de Ba biana (1986). Ca as a una maes a, Ba celona,
Colección Na idad, eds. Is mo-Hoga del Lib o, 8ª edición.
Cai ano, F. y Ca bonell, J. (eds.)(1984) 15 pe sonajes en busca de o a escuela,
Ba celona: Laia, pp. 33-53.
Ca eño, M. (ed.)(2000). Teo ías e Ins i uciones Con empo áneas de Educación,
Mad id: Sín esis, pp. 187-213.
Casa-escuela San iago uno (1996). Esc i os colec i os de muchachos del pueblo,
Epílogo de Paulo F ei e, Mad id: Acción Cul u al C is iana, 4ª ed.
46 Díez P ie o señala que Milani solía deci : “la mayo in idelidad con un mue o es se le iel”.
47 Díez P ie o ha sido P esiden e del Mo imien o de Educado es Milanianos.
Lo enzo Milani (1923-1967):…
© SECRETARIADO DE PUBLICACIONES UNIVERSIDAD DE SEVILLA
103
Cues iones Pedagógicas, 2008, pp. 81-103
Ciaba i, P.; Deiddia, B.; Rosi, M.; Sel i, P. (Alumnos de Ba biana)(1973).
Con aescuela (la escuela suceso a de Ba biana),Colección “Lee y Discu e”,
Se ie R-Núm. 43, ed. Ze o.
Coll, C.(2002) La a ención a la di e sidad en el P oyec o de Ley de Calidad o la
consag ación del “o den na u al de las cosas”, Aula de Inno ación
Educa i a, nº 115, pp. 73-79.
Co zo To al, J.L.(1981) Lo enzo Milani, maes o c is iano, Análisis espi i ual y
signi icación pedagógica, Salamanca: Uni e sidad Pon i icia.
Del Pozo And és, Mª M.(2004) Teo ías educa i as pe sonalis as, en Del Pozo
And és, Mª M. (ed.) Teo ías e ins i uciones con empo áneas de la educación,
Mad id: Manuales Uni e sidad, Biblio eca Nue a, pp. 277-281.
Díez P ie o, A.(2002). Pegados a la ealidad, en “Lo enzo Milani. La escuela de
Ba biana”, Pedagogías del siglo XX. Coleccionable nº 9, de la e is a
Cuade nos de Pedagogía, especial 25 años.
Espiga es, T.(1995) Lo enzo Milani, Mad id: CCS.
Gesualdi, F. y Co zo, J.L. (1992). Don Milani nella sc i u a collec i a. Pos azione
di Paulo F ei e, To ino: G upo Abele.
Gesualdi, F.(2002). Sabe solida io, en “Lo enzo Milani. La escuela de
Ba biana”, Pedagogías del siglo XX. Coleccionable nº 9, de la e is a
Cuade nos de Pedagogía, especial 25 años.
Ibáñez, J.E.(2001). Igualdad con di e sidad: la apues a de los mo imien os de
eno ación pedagógica, Aula de Inno ación Educa i a, nº 99, pp. 37-41.
Ma í, M.(1980). El maes o de Ba biana, Ba celona: Hoga del Lib o, 3ª ed.
Milani, L.(1977). Maes o y cu a de Ba biana. Expe iencias pas o ales, Mad id:
Ma siega, Fondo de Cul u a Popula .
So i, A.(1987). En e is a a una maes a. Y yo suspendo a Don Milani, en
Pano ama, nº 1111, agos o.
Págs. Web:
www.ba biana.i Cen o de Fo mación e In es igación sob e Lo enzo Milani
(Cen o Fo mazione e Rice ca don L. Milani e Scuola di Ba biana)
www.cibe aula.ne /amigos/milani Mo imien o de Educado es Milanianos
www.sapiens.ya.com/lo enzomilani Colegio de Fo mación P o esional
Especí ica “Lo enzo Milani” (Salamanca)
www.amigosmilani.o g/ Re is a Educa (NOS)