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Colegio O icial de Psicología de Andalucía Occiden al,
Uni e sidad de Cádiz, Uni e sidad de Có doba,
Uni e sidad de Huel a y Uni e sidad de Se illa
Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), págs. 397-407
Núme o especial: 30 años de Apun es de Psicología
ISSN 0213-3334
Es udios sob e pandillas ju eniles en
El Sal ado y Cen oamé ica: una
e isión de su dimensión pa icipa i a
Nelson PORTILLO
Ins i u o Uni e si a io de Opinión Pública (IUDOP)
Uni e sidad Cen oame icana “José Simeón Cañas” (UCA)
San Sal ado (El Sal ado )
Resumen
Las pandillas ju eniles o ma as ep esen an uno de los enómenos sociales más d amá icos de la his o ia
ecien e de El Sal ado y o os países cen oame icanos. Es e a ículo e isa, en conjun o. la me odología u ilizadas
en in es igaciones sob e pandillas ju eniles ealizadas en Gua emala, Hondu as, El Sal ado , Nica agua y Cos a
Rica, desde la década de los años 80 has a la echa. Además, desc ibe cómo la dimensión pa icipa i a eme gió con
insospechadas consecuencias en el es udio, Solida idad y iolencia en las pandillas del g an San Sal ado (C uz
y Po illo, 1998), ealizado con el apoyo di ec o y ac i o de pandille os y pandille as como in es igado es. Dicho
en oque, denominado acá in es igación suje o-pa icipan e, di ie e de las múl iples o mas implemen adas pa a es udia
las pandillas en Cen oamé ica y se plan ea como una opción me odológica, democ á ica y al e na i a. pa a accede al
mundo de dichos g upos ju eniles desde el ámbi o académico.
Palab as cla e: pandillas ju eniles, ma as, Cen oamé ica, me odología. es udio pa icipa i o.
Abs ac
S ee you h gangs known also “ma as” ep esen one o he mos d ama ic social phenomena in he ecen his o y
o El Sal ado and o he Cen al Ame ican coun ies. This a icle e iews he di e en me hodologies u ilized in
esea ch conduc ed on s ee you h gangs in Gua emala, Hondu as, El Sal ado , Nica agua, and Cos a Rica, since
he 1980 decade o he p esen . In addi ion, i desc ibe how he pa icipa i e dimension eme ged wi h unexpec ed
esul in he s udy, Solida idad y iolencia en las pandillas del g an San Sal ado [Solida i y and iolence among
San Sal ado ’s s ee gangs] (C uz & Po illo, 1998), which was conduc ed wi h he di ec and ac i e pa icipa ion
o gang membe a esea che s. Such app oach. called he e subjec -pa icipan esea ch. di e s in many way om
o he me hodologies used in Cen al Ame ica o s udy s ee you h gang and i is posed he e as a mo e democ a ic and
al e na i e me hodology o access he wo ld o such you h g oups om he academia.
Key wo ds: S ee you h gangs; Ma as; Cen al Ame ica; Me hodology; Pa icipa o y Ac ion Resea ch.
La pandillas ju eniles ep esen an, sin duda, uno de los
enómenos sociales más d amá icos de la his o ia ecien e
de El Sal ado y o os países del is mo cen o-ame icano
(Ramos, 1998). Las pandillas, conocida popula men e en
algunos paíse como ma as, suelen ca ac e iza se no sólo
po la al a dosis de iolencia que eje cen en e ellos mis-
mos y con a o as pe sonas, sino ambién po la comple-
jidad de su es uc u a g upal y ápido c ecimien o (C uz
& Po illo, 1998). A inales de la década de los 90, la
policía sal ado eña es imaba la exis encia de 10 mil a 20
mil jó enes pandille os, espa cidos en la mayo pa e de
las zonas u banas y u ales del e i o io nacional de El
Sal ado (C uz, 2001). Va ios es udios (C uz & Po illo,
1998; San ac uz & Concha-Eas man, 2001) señalan que
es os g upos ep esen an, po lo gene al un enómeno de
ca ác e masculino y ju enil, ya que las ma as es án con-
o madas en un 80% po homb e jó enes y adolescen e
cuyas edade ondan en e lo 14 y los 25 años.
Re e encia de la publicación o iginal: Po illo, N. (2003) Es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica. Apun es de Psicología,
21 (3), 475-493.
398 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
Aunque se p esume que las ma as en El Sal ado
su gie on en la década de los 80 ( e Rochac, 1992), es-
os g upos no comenza on a oma su o ma ac ual y a
c ea ala ma has a la década de los 90. En la misma dé-
cada, la dinámica pandille il p opia de la g ande u bes
es adounidense comienza ambién a nu i el enómeno
de las pandillas en El Sal ado (C uz & Po illo, 1998).
Pa icula men e, el lujo mig a o io iniciado po el con-
lic o a mado sal ado eño (1980-1992) y con inuado po
la débil economía de posgue a pe mi ió que un buen nú-
me o de jó enes de o igen sal ado eño salie a del país
y se unie a a pandillas en ciudades como Los Ángeles y
Washing on, DC. Muchos eg esa on, sob e odo depo -
ados, y se unie on o o ma on su p opia pandilla. Es e
p oceso de anscul u ación g upal ges ó nue as o mas
de se pandille o en El Sal ado y de inió la eme gencia
de dos pandillas p incipales, cuyos o ígenes es án en la
ciudad de Los Ángeles: la Ma a Sal a ucha (MS) y el
Ba io o Calle 18 (18 h S ee ). Es as pandillas se encuen-
an con o madas, a la ez, po subg upos conocidos como
c1ikas, las cuales p o egen cie os e i o ios o ba ios y
poseen en algunos casos, su p opio nomb e. Las pandillas
MS y 18, como se les conoce, son enemigas acé imas y la
asg esión de e i o io con olado po cada una de ellas
se de iende con a mas y, si es necesa io, has a con la p o-
pia ida.
No es que la iolencia y la delincuencia sean no edo-
sas en El Sal ado , pe o las ma as son conside adas po
la opinión pública y las au o idades de segu idad como
una de sus exp esiones más se ias y adicales en la ac-
ualidad (C uz, 2003; San ac uz & C uz, 2001). Más allá
de la no as pe iodís icas sensacionalis as, es udios aca-
démicos (C uz T igue o & González, 2000; San ac uz &
Concha-Eas man, 2001) ienden a a ala dicha pe cep-
ción y mues an que las pandillas ju eniles es án e ec i-
amen e inculadas al c imen iolen o en El Sal ado . En
una in es igación ealizada con 465 eclusos del sis ema
peni encia io sal ado eño, C uz y o os (2000) encon a-
on que la mili ancia pandille il es aba asociada a deli os
de homicidio y eincidencia c iminal. O os es udios e-
cien es ealizado con in eg an es de pandillas ju eniles
(San ac uz & Concha-Eas man, 2001) epo a que uno de
cada dos pandille os de la capi al sal ado eña posee un
a ma de uego (a eces manu ac u adas po ellos mismos)
y uno de cada cinco dice habe come ido al menos un
homicidio.
Un pano ama simila es compa ido en o as pa es
del á ea cen oame icana, donde dichos g upos, incluyen-
do la Ma a Sal a ucha y el Ba io 18, ienen p esencia.
Algunas in es igaciones demues an que las pandillas o
ma as1 ju eniles exis en, especialmen e, en o os países
como Gua emala, Hondu as y, en meno can idad, en
Nica agua y Cos a Rica ( e Cha es, 1996; ERIC, IDESO,
IDIES e IUDOP, 2001). En Hondu as, donde se epo a la
exis encia de unos 26.000 pandille os y al menos 8.000
simpa izan es, las pandillas son cons an emen e culpadas
del clima de iolencia expe imen ado en dicha nación
(Bussi, Andino & Becke , 2002). En Nica agua, país en
el que se calcula un o al de más de 8.000 pandille os
ac i o, una buena can idad de jó enes se en asca cons-
an emen e en peleas y ac i idades delic i as en ba ios
u banos (Ramí ez & Sequei a, 1998; Rodge s, 2001; Sosa
& Rocha, 2001). Po sus cons an es asas de c ecimien o
y mo alidad, la can idad de jó enes pandille os en es os
y o os países cen oame icanos es cie amen e di ícil de
ci a y no se duda de que los núme os o ecidos sean
inexac os. Sin emba go, ellos dejan algo bas an e cla o:
la magni ud del enómeno ha desbo dado la capacidad de
espues a ins i ucional pa a p e eni y a ende a las pandi-
llas y pa a b inda segu idad a la sociedad ci il.
La impo ancia de las pandillas en el is mo cen oame-
icano se e leja en el olumen de los es udios ealizados
sob e el ema; sin emba go, la in es igación sis emá ica
de es os g upos es ela i amen e ecien e, inconexa y las
aplicaciones p ác icas de p e ención e in e ención no
han sido ampliamen e documen adas y diseminadas. De
hecho, mucho del abajo ealizado y ci ado es de ca ác e
pe iodís ico, lo cual ha lle ado a c ea una imagen nega-
i a y simplis a de las pandillas y sus o ígenes ( e C uz,
2003; Ramos, 1998). Pa a lo cien í icos sociales explo a
el mundo de las pandillas ju eniles es una a ea compleja
–po sus iegos y di icul ades– que se equie e p ecisa y
sopesa cuáles son las me odologías disponibles pa a ea-
liza la exi osamen e. Como espues a y con ibución, es e
a ículo busca –en p ime luga – p esen a en conjun o la
in es igaciones sob e pandillas ju eniles en El Sal ado
y Cen oamé ica e ilus a algunas de las me odologías
u ilizadas en ellas. Como segundo obje i o, es e abajo
ela a cómo la dimensión pa icipa i a eme gió con insos-
pechadas consecuencias en la in es igación, Solida idad
y iolencia en las pandillas del g an San Sal ado (C uz
& Po illo 1998), ealizada con pandille os en la capi al
1. Smu y Mi anda (1998) c een que la palab a ma a p o iene de ma abun a, la cual co esponde a las “mig aciones de ho migas legiona ias que de o-
an a su paso odo lo comes ible que encuen an y que son pelig osas po el ca ác e imp e isible de apa ición y de su i ine a io” (pág. 25). El é mino
“ma a” se u iliza en El Sal ado . Gua emala y Hondu as pa a desc ibi el mismo enómeno ju enil. En Nica agua se u iliza el é mino “pandilla”, mien-
as que en Cos a Rica dichos g upos son llamados “chapulines”. Es e úl imo é mino iende a u iliza se ambién pa a denomina meno es in ac o es y
no sólo jó enes pandille os, los cuales son menos comunes en Cos a Rica. Me ino (2001), po su pa e. explica que el chapulín es un insec o i ó ago,
simila a la langos a. al amen e o az que se mul iplica ápidamen e, lo cual se asemeja al concep o de ma abun a an es mencionado. Aunque es e
a ículo se limi a a a a el ema de las pandillas en El Sal ado y el es o de Cen oamé ica ale la pena sub aya que el enómeno de las pandillas se
ex iende a o as pa e de La inoamé ica, el Ca ibe y los Es ados Unidos de No eamé ica ( e Abou anos, 1997; Rodge s, 1999).
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Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
sal ado eña. Como se e á más adelan e, la me odología
pa icipa i a de es e es udio ma có una o ma di e en e de
ace ca se a las pandillas ju eniles desde el mundo aca-
démico y dio luga a que los mismos jó enes busca an
de ini un p o agonismo di e en e en e las pandillas en
El Sal ado .
Es udiando las pandillas en Cen oamé ica
A juzga po lo esc i o sob e pandillas ju eniles, lo
p ime o en esc ibi sob e dicho enómeno no ue on los
académicos, sino los medios de p ensa esc i a cen oame-
icanos. Me ino (2001) menciona que los p ime os an ece-
den es pe iodís ico sob e las ma as en Gua emala apa ecen
en el edi o ial de un ma u ino, publicado en sep iemb e de
1985. En El Sal ado , el ema no es a ado po la p ensa
has a en ma zo de 1990, en un a ículo i ulado “Las ma-
as, una nue a maldición apa ece” ( e Smu & Mi anda,
1998). No obs an e, como se explica adelan e al pa ece , a
inales de los años 80 algunos in es igado es sal ado eños
habían ya a is ado el enómeno ( e Hananía de Va ela &
Velásquez, 1989; Ma ín-Ba ó, 1989). La mención de los
g upos ju eniles llega mucho más a de a Cos a Rica donde
el asesina o de dos jó enes en 1993 da paso a una se ie de
ensayos pe iodís icos que hablan sob e las ca ac e ís icas
de los llamados chapulines (Cha es, 1996). Finalmen e, en
Hondu as, las pandillas comienzan a llena los espacios de
la p ensa esc i a a pa i de 1994, aunque el enómeno ya
había sido igualmen e ad e ido a mediados de la década
de los 80 (Cas o & Ca anza, 2001).
La llegada de los p ime os es udios y esc i os acadé-
micos siguió una ayec o ia geog á ica simila a la de los
ensayos pe iodís ico de cada país. El p ime es udio acadé-
mico ue elabo ado en Gua emala po Le enson, Figue oa
y Maldonado, quienes publica on en 1988, Po sí mismos.
Un es udio p elimina de las “ma as” en la ciudad de
Gua emala. Le enson y sus colabo ado as en e is a on
a 40 jó enes gua emal ecos y explo a on sus condiciones
amilia es, educa i as y labo ales. Como ha sido a i ica-
do en in es igaciones pos e io es, el es udio gua emal eco
encon ó que los jó enes pandille os no e an indigen es ni
anal abe os y que p ocedían de amilias de clase abaja-
do a. Asimismo, Le enson y o as (1988) señalan que los
pandille os se ca ac e izaban po encon a se sin empleo,
come e c ímenes y po un sen imien o de p o unda soli-
da idad y cohesión g upal2. Du an e el pe íodo sandinis a
nica agüense, Palacios (1988) esc ibió un b e e a ículo
sob e las pandillas ju eniles donde de ine su pe il g upal
y sus posibles causas en Nica agua. La misma au o a des-
c ibe la co a edad de sus in eg an es y la e i o ialidad
de sus ac i idades g upales. En su esc i o, Palacios dice
apoya se en es udios p e ios, pe o no iden i ica cuáles son
és os ni la me odología empleada en ellos.
En El Sal ado , las ma as ya habían sido a is ada
po Ma ín-Ba ó en 1989, pe o ue on Hananía de Va ela
y Velásquez (1989) quienes publica on el p ime es udio
sob e dicho enómeno, basado en el abajo ealizado po
un g upo de es udian es de la cá ed a de psicología social
de la Uni e sidad “José Ma ías Delgado”. En su b e ísimo
a ículo, Hananía de Va ela y Velásquez (1989) mencionan
que el es udio se cen ó en los in eg an es de las ma as y
sus agen es socializado es ( amilia es, p o eso es, miem-
b os de iglesias y comunidades, medios de comunicación)
se incluyó una mues a de 800 indi iduos dis ibuida en
cua o egiones sal ado eñas (San Sal ado , La Libe ad,
Sonsona e y San a Ana). G upos de cinco a diez es udian es
en e is a on y con i ie on con in eg an es de pandillas y
miemb os de la comunidad. Den o de los hallazgos del es-
udio se ci an las mo i aciones p incipales pa a pe enece
a la ma a (el deseo de pe ence a un g upo, la búsqueda de
comp ensión y solia idad, ob ención de d oga y anonima o
pa a delinqui ) y se pone de mani ies o la es igma ización
y echazo social hacia dichos g upos. En 1991, o os g u-
pos de es udian es de psicología ( e A gue a, Caminos,
Mancía & Salgado, 1992) ealizó un segundo es udio
signi ica i o que incluyó una mues a de 116 pandille os
p o enien es de sec o es u banos pob es de San Sal ado
y u ilizó, como pa e de su me odología, la encues a, la ob-
se ación no-pa icipan e, la en e is a semies uc u ada
y la aplicación de p uebas psicológicas como el MMPI.
Den o de los hallazgos del es udio, A gue a y o as (1992)
encon a on que la edad p omedio de los pandille os e a de
18.5 años y que sus elaciones amis osas se ca ac e izaban
po se ” 100% solida ias y cohesi as”.
En Cos a Rica, el ema de las pandillas ju eniles ha
sido a ado po Cha es (1996) y Fou nie y Pé ez (1995),
pe o apa en emen e no se ha ealizado has a la echa ningún
es udio di ec amen e con los mismos jó enes pandille os.
En su a ículo, Cha es se limi a a a a la es igma ización
de los jó enes pandille os, po pa e de los medios de co-
municación, y ci a a ios casos epo ados po la misma
p ensa cos a icense3. Finalmen e, los es udios sob e pan-
dillas ju eniles en Hondu as se inicia on un an o más a -
de. en 1998. Según Bussi y o os (2002), en dicho año un
2. En un a lículo publicado en 1991. Le enson uel e a e oma pa e de los esul ados que ella y sus colabo ado as ob u ie on y publica on en 1988.
En dicho a ículo, menciona que los p ime os es udios sob e las ma as en Gua emala ue on lle ados a cabo po el Pa ido Demóc a a C is iano (PDC)
gua emal eco, el cual ealizó dos encues as con jó enes in eg an es de ma as an es de 1988.
3. En una de las pocas e e encias a las pandillas en Cos a Rica. Muñoz (1998) menciona que el P oyec o de Fomen o y Au oges ión Comuni a ia
(PROFAC) comenzó a abaja con jó enes pandille os en la Comunidad Rincón G ande de Pa as en 1995. Según lo señalado, el PROFAC log ó es a-
blece una egua en e pandillas i ales e inco po ó un espacio de au oges ión comuni a ia en e pandille os. Como esul ado, los jó enes se encon a-
ban en el p oceso de con o ma una o ganización y una pequeña emp esa pa a p oyec a se a la comunidad ( éase ambién Richa ds, 1996),
400 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
g upo de es udian e de la Uni e sidad Nacional Au ónoma
de Hondu as, bajo la u ela de May a G adiz, ealizó el
p ime es udio, denominado, Diagnós ico de las ma as en
Tegucigalpa. Sin emba go es e diagnós ico es inédi o y
an o sus esul ado como su me odología no se han ci ado
en ninguna in es igación ul e io .
Además de es os es udios p imigenios, muchos o os se
han ido sumando desde la segunda mi ad de la década de los
90, sob e odo en El Sal ado . En e 1995 y 1996, Sa anije
(1997; e Sa anije & Lodewijkx, 1998) ealizó un abajo
de obse ación en un ba io de la pe i e ia de San Sal ado
y llegó a la conclusión que la iolencia pandille il iene una
unción exp esi a que si e de pila a la iden idad social de
los pandille os. Pues o de mane a sucin a, Sa anije plan-
ea que los jó enes se en en an cons an emen e como una
o ma ac i a de man ene y cons ui su iden idad g upal
en e a miemb os del exog upo. C uz y Po illo (1998),
po su pa e, inicia on lo que se con e i ía en una se ie de
es udios sis emá icos y pa icipa i os con la colabo ación
di ec a de a ios jó enes pandille os y o ganizaciones no-
gube namen ales. En su in es igación, inco po a on a más
de 20 pandille os de la Ma a Sal a ucha y de la Calle
18 al equipo de in es igación y jun os log a on encues a
a un o al de 1,025 ma e os del g an San Sal ado ( e el
siguien e apa ado). Smu y Mi anda (1998) echa on mano
de la encues a, la en e is a es uc u ada, g upos ocales la
e isión heme og á ica y la obse ación pa icipan e pa a
ace ca se al enómeno de la ma as desde un en oque más
cuali a i o y ecológico-comuni a io. Aún más, la mues a
de Smu y Mi anda incluyó jó enes pandille os y no pan-
dille os (N = 50, po g upo) pa a de e mina los ac o es
subyacen es a la a iliación pandille a. Luego, San ac uz y
Concha-Eas man (2001) e oma on una me odología simi-
la a la implemen ada po C uz y Po illo (1998) y log a-
on en e is a 938 pandille os capi alinos con la ayuda de
un g upo de 11 in ega n es de pandillas enquis ados en el
equipo de in es igación4.
La in es igación sob e pandillas en Nica agua ue e o-
mada po el an opólogo inglés Denni Rodge s en 1996. En
sus in es igaciones, Rodge u ilizó la obse ación pa ici-
pan e como mé odo de in es igación y se in oluc ó di ec-
amen e en las pandillas ( e Rodge s, 1997, 1999, 2001).
La ob a de es e au o es única en oda Cen oamé ica, ya
que ningún o o in es igado o in es igado a se ha inco -
po ado a una pandilla ju enil pa a es udia la. Pe o como
él mismo explica, su en oque es bas an e a iesgado ya
que en ocasiones u o que “de ende el ba io” (pelea y
lanza pied as) al cual él pe enecía y ealiza los obliga-
dos i es de passage ( oba y ende opa in e io emeni-
na) eclamado po el g upo pa a su inco po ación o mal5.
Ramí ez y Sequei a (1998), po su pa e, ealiza on una
in es igación-acción pa icipan e (IAP) en ba ios u banos
de Nica agua. Po dos años, los in es igado es con i ie on
con la comunidad es udiada ealiza on sendas en e is as
con pandille os y sus amilia es y concluye on con un p o-
g ama de in e ención comuni a ia. O as in es igaciones
en Nica agua se han dedicado a es udia pa icula men e,
el lenguaje del jo en pandille o ( e Ma us Lazo, 1997).
En Gua emala, los es udios sob e pandillas se espa-
cia on en la década de los 90 y los pocos que su gie on
son abajos inédi os ( esinas de g ado). León (1991), po
ejemplo, es udió los ac o es de iesgo exhibidos po los
jó enes in eg an es de ma as en un ba io u bano de la ca-
pi al gua emal eca y encues ó 150 jó enes, quienes e an en
su mayo ía del sexo masculino, en e las edades de 15 y
20 años. Es a in es igación concluyó que los pandille os,
en su mayo ía, enían algún g ado de escola idad, p o e-
nían de amilias nume osas, pob es y desin eg adas, y no
se encon aban abajando. O os es udios inédi os o aba-
jos de g ado sob e ma as en Gua emala son los de B an y
Mo ales (1993), Cha e i (1990), López y Ramí ez (1992),
y Ri e a y Ri e a (1994).
En el año 2000, cua o cen os de in es igación social
de Gua emala, El Sal ado , Hondu as y Nica agua ( e
ERIC y o os, 2001) coo dina on el p ime es ue zo egio-
nal cen oame icano pa a es udia las pandillas ju eniles.
En o al, sie e au o es se ace ca on desde un en oque cuali-
a i o a las pandilla y sus ambien es u ilizando g upos oca-
les (San ac uz & C uz, 2001), una combinación de g upos
ocales y encues as (Me ino, 2001), y median e la en e-
is a, la encues a, y la obse ación pa icipan e (Cas o &
Ca anza, 2001; Sosa & Rocha, 2001). Es de esal a el
es ue zo pa icipan e de Cas o y Ca anza (2001), quienes
se aslada on po seis meses a los ba ios donde las pan-
dillas hondu eñas se encon aban pa a ealiza encues as,
obse aciones y en e is as, co no lo hicie an an e io men-
e Ramí ez y Sequei a (1998) en Nica agua. Al pa ece el
es udio más ecien e ealizado en Cen oamé ica es el de
Bussi y o os (2002), quiene encues a on 500 jó enes pan-
dille os hondu eños en Tegucigalpa y la ciudad de la cos a
a lán ica de San Ped o Sula. De mane a complemen a ia
a dicho es udio, se lle ó a cabo una consul a nacional so-
b e ju en ud que inco po ó o os 116 pandille os, pad es
y mad es y pandille os ac i os o asesinados, miemb os de
4. O o es udios lle ado a cabo en El Sal ado sob e el ema de las ma as son los de A iaza, Loucel y Recinos (1999), C uz (2001). Lemi e (2001).
Molina (1996), Mon eneg o (1995), Mo án, Huezo y Gibbons (2000), y S om (2001). Vale la pena menciona que muchos de los es udios ci ados son
esinas de g ado no publicadas. lo cual puede comp ome e la me odología y igo cien í ico de los hallazgos epo ados en dichos abajos.
5. En El Sal ado . los i os de iniciación incluyen: b inca se ( ecibi una paliza po pa e de los miemb os de la pandilla). acila ( ealiza alguna
ac i idad p opia de la pandilla como i a ies as o oba ) y el enci o (p ác ica exclusi a pa a las muje es quienes son o zadas a ene sexo de mane a
simul ánea con una se ie de pandille os de su g upo). El impac o de es a úl ima p ác ica. como es de espe a , se e leja en el ele ado núme o de emba-
azos (55.7%) y abo os (38.5%) en e pandille as ( e C uz & Po illo. 1998).
401
Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
comunidades a ec ados, maes os de escuelas, eligiosos y
p o esionales in e esados en el ema6 .
Al e isa el conjun o, a lo mejo incomple o, de las
in es igaciones sob e pandillas en Cen oamé ica p e-
sen adas acá, a ios aspec os me ecen se esca ados. El
p ime o, iene que e con la al a de conexión en e los es-
udios ealizados den o o ue a del mismo país. Al e isa
las e e encia bibliog á icas o an eceden es de cada es u-
dio, llama la a ención que muchos es udios p elimina es no
son mencionados. Aunque es o a añe más ecuen emen e a
los abajos inédi os, o os abajos publicados son soslaya-
dos ambién. Igualmen e, las aplicaciones p ac icas de p e-
ención e in e ención exis en s no han sido ampliamen e
documen adas y diseminadas en el á ea cen oame icana.
Un segundo aspec o, iene que e con los ecu sos me-
odológicos adop ados en cada es udio. Como lo ilus a la a-
bla 1, los in es igado es e in es igado as de Cen oamé ica
han u ilizado una a iedad, cuando no una combinación, de
ecu sos me odológicos pa a ace ca se y es udia el enó-
meno de las pandillas o ma as ju eniles. Pa icula men e,
la encues a, la obse ación pa icipan e y la en e is a e-
p esen an las écnicas más popula es pa a es udia las pan-
dilla ju eniles, los g upos asociados a ellas y su con ex o
inmedia o. O as écnicas menos u ilizadas son: los g upos
ocales o de discussion, la e isión heme og á ica, la obse -
ación no-pa icipan e, la aplicación de p uebas psicológi-
cas y lo que acá llamo, in es igación suje o-pa icipan e7.
Además de la encues a, es in e esan e e idencia que un
buen núme o de in es igaciones ha u ilizado la ob se ación
pa icipan e, una écnica e nog á ica muy u ilizada en es u-
dios an opológicos y sociológicos ( e Ibáñez & Íñiguez,
1996), a pesa de los iesgos que el ace camien o di ec o
a las pandillas implica. Según Ibáñez e Íñiguez (1996), la
pa icipación es un con inuo con g adien es de in oluc a-
mien o, sob e odo, po pa e de los y las in es igado as. En
muchos de los es udio p esen ados acá, la pa icipación de
los y las in es igado as es a iada y a desde las isi as e-
sidenciales, la inse ción en ba ios u banos, has a la misma
mili ancia pandille il. La pa icipación de los y las jó enes
pandille as como in es igado as (in es igación suje o-pa i-
cipan e) ha sido, sin emba go, exigua o nula. De hecho, sólo
en El Sal ado pa ece habe eme gido has a el momen o.
lbáñez e Íñiguez (1996) sos ienen que la me odolo-
gía cuali a i a, como la u ilizada en buena pa e de los
es udios sob e pandillas p esen ados acá, iende a ace ca
al in es igado o in es igado a con el obje o es udiado
y, has a cie o pun o, pe mi en abandona la pos u a del
cien í ico social como “déspo a ilus ado”. Sin emba go,
la pa icipación ac i a de los suje os es udiados en el p o-
ceso de in es igación es un es ue zo que pe mi e demo-
c a iza aún más la in es igación social como sucede en
algunos en oques de la psicología comuni a ia (Mon e o,
1994; Se ano-Ga cía & Rosa io-Collazo, 1992) y la e a-
luación pa icipa i a de p og amas (Ha pe & Ca e ,
1999; e ambién McTagga , 1997). La di e encia en e
las écnicas pa icipan es y pa icipa i as, po lo an o, se
cen a ía en el ol que los suje os in es igados ienen, más
allá de aquél de en ado po los in es igado es o in es iga-
do as, en el p oceso de es udio y sus p oduc os de i ados.
El es udio Solida idad y iolencia (C uz & Po illo,
1998) pe mi ió ace ca se al enómeno de la ma as desde una
pe spec i a nue a, median e la inco po ación y pa icipación
ac i a de un g upo de pandille os y pandille as. A di e encia
de Rodge s, quien se inco po ó a las pandillas en Nica agua
pa a con e i se él en un “obse ado pa icipan e”, los pan-
dille os y pandille as sal ado eña ue on las que se unie on
al g upo de in es igación del es udio Solida idad y iolencia.
Como se e á adelan e la pa icipación de es e g upo de pan-
dille os y pandille as no sólo u o un impac o en el p oceso
de in es igación, sino ambién en ellos y ellas mismas, y las
inicia i as de i adas de su incu sión in es iga i a.
“Solida idad y iolencia”: un es udio pa icipa i o con
las pandillas de San Sal ado 8
Solida idad y iolencia ue el p ime sondeo sis emá-
ico y ep esen a i o de los jó enes pandille os del Á ea
Me opoli ana de San Sal ado 9 (AMSS). El es udio con ó
6. Los es udios p esen ados en es a sección co esponden a las denominadas “pandillas calleje as”. Es as pandillas jun o a las es udian iles con o man
el doble sis ema de pandillas dominan e, al menos, en El Sal ado ( e C uz & Po illo. 1998: San ac uz & Po illo, 2000). C uz & Po illo (1998)
sos ienen que las pandillas es udian iles ep esen an un ampolín g upal pa a accede luego a las pandillas calleje as. Como esul ado. ambos sis emas
g upales ienden a se excluyen es. aunque no se deses ima la mili ancia dual o la ausencia de a iliación p e ia a la una o la o a. El es udio de las ma as
es udian iles ue impo an e, sob e odo, du an e la p ime a mi ad de la década de los 90, como lo demues a el núme o de abajos de g ado inédi os
sob e el ema (Amaya, Amaya. B ioso, Gua dado & Gue a a, 1996; Ce na, Ga cía & Monge, 1995; Gómez. 1994; Gue a & González, 1998; Mayo ga.
Pineda & Ayala, 1994; Plei ez. Mina & Juá ez, 1997; Ruano. Jule & Pla e o, 1995; Vásquez, 1992; Vásquez, Menji a & González, 1992). No obs an e,
el in e és po es e ipo de pandillas ue sus i uido po un mayo olumen de es udios y publicaciones sob e pandillas calleje as.
7. A pesa de que el é mino in es igación suje o-pa icipan e desc ibe un ipo de me odología y no una écnica especí ica, he decidido llama le así pa a
deno a la inco po ación colabo a i a de pe sonas del g upo es udiado al p oceso de in es igación, el cual puede u iliza di e en e écnicas (po ejemplo.
la encues a) pa a ecolec a da os o in o mación.
8.Es a sección incluye pa e del ex o co espondien e al capí ulo 9. “Co ola io: Con ibución del es udio”, del es udio Solida idad y io/encia (C uz y
Po illo. 1998, pp. 173-183).
9. El Á ea Me opoli ana de San Sal ado (AMSS) iene una supe icie o al de 484.27 Km2. que co esponde al 2.3% de la supe icie o al de El Sal ado .
Dicha á ea u bana e a, sin emba go, el hoga del 30% del o al de la población sal ado eña en 1996 (IUDOP, 1999), año en que se lle o a cabo la ecolec-
ción de los da os del es udio pa icipa i o sob e las pandillas. En el es udio o iginal, el AMSS comp endió un o al de 12 municipios: An iguo Cusca lán,
Apopa, Ayu ux epeque, Ciudad Delgado, Cusca ancingo, Ilopango, Mejicano, Nue a San Sal ado , San Ma co, San Ma ín, San Sal ado y Soyapango.
402 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
con la pa icipación del Ins i u o Uni e si a io de Opinión
Pública (IUDOP) de la Uni e sidad Cen oame icana
(UCA), las o ganizaciones Sa e he Child en (EE.UU.) y
Rädda Ba nen (Suecia), y un g upo de pandille os y pandi-
lle as. Aunque el es udio pod ía inclui se en el ma co de la
in es igación pa icipa i a es necesa io ad e i que dicho
en oque no es aba planeado o iginalmen e. Po el con a-
io, és e se ue e elando y acomodando en e las dis in as
pa es in oluc adas a lo la go del p oceso de in es igación.
Pa a pode conoce de la mane a más iel lo que los jó e-
nes pandille os pensaban y sen ían ace ca de su ida y del
con ex o que lo odeaba, los in es igado es comp endie on
que no e a posible lle a a cabo un es udio de al na u aleza
sin in oluc a a los mismos jó enes. Los jó enes pandille-
os con ibuye on de o ma ac i a en el plan eamien o del
es udio, la o mulación del cues iona io u ilizado, el aba-
jo de campo, la discusión y el análisis de los esul ados del
ondeo. Al inal, el es udio desembocó bajo el p o agonismo
de los mismos jó enes en la o mación de una o ganiza-
ción de pandille o llamada Homies Unidos, la cual con i-
núa ac i a y c eciendo has a es os días.
Hace un es udio sob e los pandille os con pandille os
no ue una a ea ácil. El es udio se inició con el con ac o
de algunos jó enes pandille os quienes, an es de mos a su
in e és y disposición po un es udio de la na u aleza que se
plan eaba, mos aban una p o unda descon ianza y ecelo
Tabla 1. Me odología implemen ada en es udio sob e pandillas ju eniles en Cen oamé ica (1988-2002).
Me odología u ilizada
País
En e is a
G upos ocales
Obse ación
No-pa icpan e
Obse ación
pa icipan e
Encues a
Aplicación de
p uebas
Re isión
heme og á ica
Suje o
pa icipan e
Au o (es/as)
Año de publicación del es udio
El Sal ado
Hananía de Va ela y Velásquez (1989) √ √
A gue a y o as (1992) √ √ √ √
Sa enije y Lodewijkx (1998) √
C uz y Po illo (1998) √ √
Smu y Mi anda (1998) √ √ √ √ √
Mo án y o os (2000) √ √
C uz (2001)* √
Lemi e (2001) √ √
San ac uz y Concha-Eas man (2001) √ √
San ac uz y C uz (2001) √
S öm (2001) √ √
Gua emala
Le enson, Figue oa y Maldonado (1988) √ √
León (1991) √
Me ino (2001)* √ √ √
Hondu as
Cas o y Ca anza (2001) √√√
Bussi y o os (2002) √ √ √ √
Nica agua
Rodge s (1997) √
Ramí ez y Sequei a (1998) √ √
Sosa y Rocha (2001) √ √ √
(El as e isco deno a aquellos es udios que a an sob e pandillas ju eniles, pe o que no incluye on in eg an es de dichos g upos en sus mues as.)
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Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
en e a un g upo de desconocidos que in en aban inmis-
cui se en su pa icula o ma de ida. El éxi o de es os en-
cuen os sólo se p odujo g acias a dos ac o es: po un lado,
a la p esencia de acili ado es, es deci gen e de enlace y
en quienes los pandille os con iaban y además les ga an-
izaban que no había mucho pelig o; po el o o, al espe o
mos ado po quienes abaja on con los jó enes desde el
p incipio de la in es igación. Sin emba go, la ape u a de
es os jó enes hacia la o a pa e del equipo de in es igación
ue len a y cau elosa. Al p incipio, los jó enes pandille os,
la mayo ía con es udios de bachille a o y en e 20 y 26 años,
se esis ían a e ela sus iden idades e dade as. Muchos
p opo ciona on nomb es alsos al inicio de la in es igación,
echazaban adqui i comp omisos de cualquie ipo y ex-
plo aban cons an emen e la posible inculación de los in-
es igado es con au o idades de segu idad pública.
Uno de los p ime os p oblemas que plan eó el dise-
ño de la in es igación, que con emplaba la pa icipación
ac i a de a ios pandille os de la Ma a Sal a ucha y del
Ba io 18, ue la eunión cons an e de es os jó enes. Luego
de las p ime as euniones p epa a o ias y encaminados en
el p oceso de capaci ación pa a el abajo de encues aje,
se op ó po desa olla seiones de mane a sepa ada en-
e los miemb o de la MS y de la 18. Más aún, siguiendo
las ecomendaciones de los mismos jó enes, las sesiones
se p og ama on en días di e en es, de al mane a que un
día se eunían a lo miemb os de la Ma a Sal a ucha y
de pandillas a ines, mien as que al día siguien e asis ía
el g upo de la Calle 18. Con ello se a ó de e i a que,
cuando se e asa a un g upo y ue a pun ual el o o, se
encon a an y en en a an con us ad e sa ios. Aunque lo
an e io p o ocó que el p oceso de p epa ación se ejecu a-
a más len amen e, la in es igación siguió su cu so.
Las p ime as euniones conjun as en e miemb os de
dis in as pandillas (especialmen e de la Ma a Sal a ucha
y la Calle 18) pa a p epa a la in es igación ue on espe-
cialmen e ensas y poco amis osas. En ocasiones, y de-
pendiendo de la i meza del coo dinado de la eunión,
el umbo de las discusiones (o ien adas exp esamen e a
esol e los p oblemas p ác icos del es udio) se decan aba
po un en en amien o e bal y una dinámica de ep oches
y alusiones pe sonales en e los pandille os que de ba a-
aban el clima de abajo de las euniones. Sin emba go,
nunca hubo un inciden e de en en amien o ísico.
Así, en la p ime a e apa del sondeo, odos los pasos
se siguie on dos eces. La capaci ación de los pandille-
os como encues ado es, la e isión de los í ems del cues-
iona io y la p epa ación de los de alles de la mues a se
ealizaban en sendas euniones. Sin emba go, la e apa que
comenzó a ma ca una di e encia ue el abajo de campo.
Algo más de ein e encues ado es de di e sas pandillas
empeza on la a ea de consul a a su pa es sob e su ida,
las azones que les lle a on a in eg a se a las pandillas y
a su mane a de e la ealidad; al hace lo encon a on un
espejo donde se ie on e lejados a sí mismos, su p opia
ida. Al ol e de la jo nada dedicadas al es udio de cam-
po, los encues ado es decían que habían encues ado a
o os y o as jó enes con p oblemas pe sonales muy pa e-
cidos a los que ellos mismos habían en en ado en su ida.
In e esados po sabe lo que los demás encues ado es
ecogían en las en e is as, incluyendo a los pe enecien-
es a ma as i ales, o pandille os comenza on a habla
en e ellos sob e lo que es aban descub iendo. Al da se
cuen a de que la pesquisa señalaba his o ias de ida muy
pa ecidas, con los mismos p oblemas y, sob e odo, con la
mismas expec a i as, los jó enes comenza on a sen i se
ealmen e in e esados en el es udio y cualquie p oduc o
de i ado de és e. Se ap opia on de los esul ados al eco-
noce que és os “hablaban” de ellos mismos y no de ex a-
ños. Así, se c ea on las condiciones p opicias pa a acili a
el abajo de análisis que in oluc ó a los pandille os de
ambos g upos.
Los esul ados del es udio a iculaban la du a ealidad
de las pandillas en los municipios del g an San Sal ado .
El es udio log ó ci a la magni ud de algunos aspec os
de la ida en las pandillas: el 66,6% de lo pandille os en-
cues ados había es ado en la cá cel; el 71,9% había con-
sumido alguna d oga en el úl imo mes; el 63.8% había
sido he ido du an e el mes p e io a la consul a; el 69,3%
expe imen ó la pé dida de algún se que ido de mane a
iolen a; el 47,3% no enía abajo y lo que enían uno e a
ines able y poco emune ado; y el 38,5% de las pandille as
había abo ado alguna ez. Lo mismos esul ados, am-
bién, e u a on mucho de los mi os c eados sob e la pan-
dilla (C uz, 2003). El es udio encon ó, po ejemplo, que
la mayo pa e de lo jó enes pandille os enían un echo
donde i i , no e an anal abe os, enían habilidades pa a
inse a se en el mundo labo al, y, sob e odo, no se habían
in eg ado en una ma a en los Es ados Unidos, como mu-
chos sos ienen.
La e apa de análisis de es os esul ados se plan eó en
un inicio con la misma dinámica an e io : sesiones sepa-
adas en e los miemb o de las dis in as pandillas. Sin em-
ba go, al es ablece se las condiciones y habe descubie o
la homogeneidad de los esul ados, los mismos jó enes
ex e io iza on su deseo de euni a odos los pandille os
in oluc ados en el es udio pa a discu i los esul ados. La
suge encia ue acep ada po lo pa icipan es del es udio
con g an expec a i a y ansiedad. Las euniones en e los
dos g upo de en e is ado es (MS y 18) ue on inaugu a-
das con un ambien e más de ecelo que de coope ación, lo
cual se exp esaba inclusi e en la delimi ación del espacio
ísico que ocupaban du an e la eunión: los de un bando se
ubicaban en un sec o del salón opues o al del o o. En la
p ime a eunión, un pandille o in en ó a aca e balmen e
a la pandilla con a ia, pe o ello ue ápidamen e neu ali-
zado po compañe os de su p opia pandilla.
En cada eunión, el ambien e de ecelo y descon ianza
en e los pandille os ue cediendo. Poco a poco comenza-
on las in e acciones en e ellos, mo i ada ya sea po los
404 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
mismos gus os musicales, po que se die on cuen a que co-
nocían a una misma pe sona a quien admi aban, o po que
les in e esaba sabe cómo e an las cosa en la pandilla i al.
Las in e acciones lle a on a los pandille os a plan ea se la
necesidad de hace algo pa a con a es a los aspec o pe -
judiciales de la pandilla que ellos mismos habían descu-
bie o en el sondeo, la iolencia y las d ogas, sin que ello
nega a lo que son y lo que que ían se . Las euniones en
las que se analiza on los esul ado del es udio se con i ie-
on en espacio donde los pandille os se ab ie on hacia los
demás. Muchos ejempli icaban con su p opia ida lo que
decían los da os ecogidos y compa ían sus aspi aciones
y necesidades.
En es a dinámica de e lexiones se consolidó la idea de
algunos jó enes pandille os de c ea una o ganización que
se dedica a a abaja con los pandille os sin p e ende se-
pa a lo de dichos g upos. De hecho, los jó ene pandille os
que pa icipa on en el es udio e an pandille os, pe o se au-
odenominaban “pandille os calmados’ (o no ac i os). Su
obje i o e a, pues, busca o mas de ayuda mu ua y hacia
o os jó enes pandille os. La idea de c ea la o ganización
de pandille os y pandille as se plan eó ímidamen e al ini-
cio del es udio po uno de lo in es igado es no pandille-
o, pe o en ese momen o no ecibió un apoyo en usias a
de pa e de los jó enes. No obs an e, los esul ados de la
in es igación o ecie on las bases pa a que los jó enes se
ap opia an de la idea. La misma encues a había demos-
ado que la pe enencia a una u o a pandilla no es aba
elacionada con lo que cada cual había su ido o i ido.
El es udio les hizo e que en ealidad no que ían segui
ag ediéndose unos a o os. Lo miemb os no pandille os del
equipo de in es igación apoya on ápidamen e la idea de
la o ganización de di e en es o mas, y o ecie on ecu sos,
sopo e mo al y écnico pa a la cons i ución de la o gani-
zación que, como mencionamos. llama on Homies Unidos.
No odos los jó enes que pa icipa on como encues a-
do es o coin es igado es mos a on in e és po in eg a se
a la nacien e o ganización. Algunos echaza on la idea de
abaja con pandillas i ales. O os o ma on pa e de los
p ime os es ue zos, pe o po di e sas causas abandona on
el p oyec o ápidamen e y o os mu ie on a aíz de su a ilia-
ción pandille il. O o se queda on. Homies Unidos nació así
como pa e de una inicia i a cuyo p opósi o undamen al
no ue c ea una o ganización de desa ollo pa a los pan-
dille os, sino hace un es udio sob e és o. La in es igación
se con i ió de esa mane a en un ca alizado que, al inal,
pe mi ió o ece una espues a al e na i a al p oblema que
abo daba, odo ello sin p oponé selo di ec amen e.
Ac ualmen e, los jó ene sque in eg an Homies Unidos
abajan y ienen como es ímulo la con icción de que mu-
chos jó enes quie en abandona la ida loca pe o desde
la pe spec i a de que a és o no se les debe nega u iden i-
dad al espa a lo de las ma as. A los jó enes se les deben
o ece , conside a Homies Unidos, al e na i as y opo u-
nidades pa a que se alejen de las d ogas y de la iolencia.
Como pandille os saben que eso no es ácil y que implica
mucha eces i con a la co ien e y pone en pelig o sus
p opias ida, pe o es su mejo espues a hacia los desa íos
de la ealidad de la ju en ud en la ac ualidad. Desde 1996,
es a o ganización de jó enes pandille os iene o icinas y
p og amas comuni a ios en la ciudades de San Sal ado
y Los Ángeles (Cali o nia), y planea apoya Inicia i as
simila es en o os países cen oame icanos pa a abaja
con pandille os10. En el campo académico, Homies Unidos
ha acili ado la con inúa in es igación de las ma as en El
Sal ado y han pa icipado en dos es udios más desa olla-
dos desde el IUDOP11 ( e San ac uz & Concha-Eas man,
2001; San ac uz & C uz, 2001).
Además de Homies Unidos, o os g upos no gube na-
men ales (sob e odo de a iliación eligiosa) han c eado y
desa ollado una se ie de p og amas de ayuda y a ención
pa a los jó enes pandille os sal ado eños. Sin emba go,
mucho de es os p og amas no han sido ampliamen e do-
cumen ados, di undidos e in eg ados al conocimien o e-
cogido en la múl iples in es igaciones ealizadas sob e
el ema has a la echa ( e Sil a, To e & A iga, 2000;
Vásquez & Vásquez, 2003).
Discusión y conclusiones
Es e a ículo p esen a una se ie de in es igaciones y es-
c i os sob e pandillas ju eniles en Cen oamé ica, ealizado
desde la década de los años 80 has a la echa. Además, e-
isa las o mas en que los y las in es igado as se han ace -
cado al es udio de la pandillas, sub ayando la dimensión
pa icipa i a de cada es udio. Aunque es e abajo puede no
se exhaus i o, es p obablemen e el p ime o que e isa en
conjun o, un núme o conside able de in es igaciones so-
b e pandillas ju eniles en la egión cen oame icana ( e
Rodge s, 1999, pa a una isión global la inoame icana).
El núme o de abajos sob e pandillas ju eniles en
Cen oamé ica es ex enso, pe o oda ía al a in eg a el
10. Lo lec o es in e esados en sabe más sob e la ac i idades y p og amas de la o ganización Homies Unidos, pueden isi a un si io en in e ne : h p://
www.homiesunidos.o g
11. Como se mencionó an e io men e, el es udio de San ac uz y Concha-Eas man (2001) es simila al abajo de C uz y Po illo (1998), aunque
San ac uz y Concha-Eas man indaga on aspec os que C uz y Po illo no in es iga on. Los esul ados ob enido en el segundo es udio sugie en que el
enómeno de las pandillas en El Sal ado se ha ag a ado desde que se ealizó el p ime es udio en 1996. En el es udio Solida idad y iolencia, po
ejemplo, el 84,9% de los pandille os consul ados deseaban “calma se” o abandona ac i idades como la iolencia y las d ogas. En el es udio Ba io
aden o, la p opo ción de los que deseaban “calma se” había disminuido en un 50%. Además, como apun an San ac uz y Concha-Eas man, las ma as
pa ecen habe desa ollado un mayo g ado de compo amien o c iminal como lo demues an los csul ados de su es udio.
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Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 397-407.
N. Po illo La dimensión pa icipa i a en los es udios sob e pandillas ju eniles en El Sal ado y Cen oamé ica
ace o de conocimien o acumulado en la úl imas dos
décadas. El in e cambio en e in es igado es e in es i-
gado as en la egión cen oame icana es undamen al
pa a compa i expe iencia y abaja en conjun o, sob e
las simili udes y las di e encias en cada país. El abajo
coo dinado en e el Equipo de Re lexión, In es igación y
Comunicación (ERIC, Hondu as) el Ins i u o de Encues a
y Sondeo de Opinión (IDESO, Nica agua), el Ins i u o
de In es igaciones Económicas y Sociales (IDIES,
Gua emala), y el Ins i u o Uni e si a io de Opinión
Pública (IUDOP, El Sal ado ) es una mues a de cómo se
puede ealiza el ace camien o colabo a i o a la pandillas
en el is mo cen oame icano.
Además de la in eg ación del conocimien o sob e el
enómeno de las pandillas en Cen oamé ica, es necesa-
io es udia y di undi las o ma de acción p e ención e
in e ención en el ámbi o de las pandillas. Muchas de
la in es igaciones ci adas acá ecalcan el ca ác e mul i-
causal subyacen e a las pandillas y ecomiendan sendas
in e enciones desde la escuelas, las comunidades, las ins-
i uciones gube namen ales y p i adas. Sin emba go, no
hay e idencia de que los hallazgos encon ados se hayan o
se es én implemen ando en p og amas sociales diseñados
pa ajó enes pandille os.
El úl imo aspec o a ado en es e abajo iene que e
con las écnicas me odológicas implemen adas pa a es u-
dia las pandillas ju eniles y su dimensión pa icipa i a.
Técnica como la encues a, la obse ación pa icipan e y
la en e is a ambién han sido p i ilegiadas den o de las
o mas de es udio de las ma as po la mayo pa e de los
in es igado es e in es igado as que es udian las pandilla
en Cen oamé ica. Es as o mas de explo a el mundo de
las pandillas suponen un ace camien o po pa e de los y
las in es igado as a dichos g upos, sus amilia es, eci-
nos y comunidades. El es ue zo de in eg a lo en un mismo
equipo de in es igación (lo que acá llamo in es igación
suje o-pa icipan e) ha sido menos u ilizado. Cada in es i-
gado o in es igado a ha capi alizado los ecu sos con los
cuen an pa a lle a a cabo sus es udios y el ace camien o
pa icipa i o es una opción me odológica que bien puede
adop a se delibe adamen e. En el caso de Solida idad y
iolencia, los in es igado es e in es igado as adop a on,
sin p oponé selo inicialmen e, el es udio pa icipa i o de
la pandilla con la ayuda ines imable de los mismos jó enes
pandille os. Además, el mismo es udio po enció la o gani-
zación de pandille os i ales pa a a a la p oblemá ica de
las ma as desde los mismos au o es, median e la o ma-
ción de Homies Unidos, y pe mi ió inicia el es udio sis-
emá ico y con inuo de dichos g upos en El Sal ado . La
eplicabilidad de es a expe iencia en o os países es di ícil
de p edeci , ya que en el es udio Solida idad y ioLencia
su gió du an e el p oceso de in es igación. Sin emba go,
el an eceden e pe mi e dilucida que exis en o as ías de
acceso, más democ á ica y al e na i a, al mundo de las
pandillas ju eniles desde el ámbi o académico.
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