DISCURSO DE CONTESTACIÓN
AL DE
RECEPCIÓN ACADÉMICA
DEL
ILMO. SR. D. FRANCISCO ARQUILLO TORRES
po el
ILMO. SR. D. JUAN CORDERO RUÍZ
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Excmo. S . P esiden e
Dignísimas Au o idades y Rep esen aciones
limos. S es. Académicos
Seño as y Seño es:
Todo lo humano pasa. El homb e nace, i e y mue e, aunque,
sabemos po la e, que un día esuci a á pa a la e e nidad. Pe o el homb e se
esis e a la ealidad de la mue e y lucha po sob e i i , lib ando una desigual
ba alla que siemp e pie de. Toda ida anscu e en co o plazo, en un b e e
pa padeo. Lo ecue da el clásico se illano anónimo:
"¿Qué es nues a ida más que un b e e día,
do pena sale el sol cuando se pie de
en las inieblas de la noche ía?"
A una lo , bella ob a maes a de la na u aleza, Rioja -o o ilus e
se illano- le dice:
"Tan ce ca, an unida
es á al mo i u ida,
que dudo si en sus lág imas la au o a
mus ia u nacimien o o mue e llo a."
El homb e aspi a a lo e e no. Y en ese deseo de alcanza la inmo alidad
el homb e quie e, al menos, p ese a sus ob as. Pe o las ob as humanas,
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incluso las buenas y bellas, es án hechas con la a ena de la o illa, que no
esis en las ma eas del iempo.
Desde la ecina U e a nos llega la oz hecha lamen o del a quiólogo
poe a, pa a eco da nos, al con empla las uinas de I álica, lo e íme o
de las ob as humanas:
"Es os, Fabio, ¡ay, dolo !, que es aho a
campos de soledad, mus io collado,
ue on un iempo I álica amosa... "
... "Sólo quedan memo ias une ales
donde e a on ya somb as de al o ejemplo;
es e llano ue plaza, allí ue emplo;
de odo apenas quedan las señales."
In ancia, ju en ud, adul ez y ejez son escalones que o man pa e
de un ciclo i al ine i able. Pa ece lo p uden e en ejece con diginidad y
acep a la mue e esignados; es la ac i ud más sensa a que pueden adop a
los homb es y sus ob as an e lo ine i able.
Es e comienzo poé ico y esca ológico me lo sugie e el discu so que
acabamos de oi . Magní ico y magis al discu so, que hoy nos mues a
como ca as c edenciales el nue o académico, al se ecibido en es a Real
Academia de Bellas A es.
Y aquí es oy, designado po es a Real Co po ación pa a da la
bien enida al nue o académico, cumpliendo el p o ocolo de hace
un comen a io a su discu so y glosa los mé i os que aconseja on su
nomb amien o. Ensimismado y p eocupado po ene que con es a a an
pa icula discu so, el pensamien o y la imaginación, "loca de la casa",
me lle aban po o os de o e os.
Y pensaba yo, mien as leía su discu so, en la singula ocación de
homb es como Don F ancisco A quillo To es, quienes dedican g an pa e de su
ida al es udio pacien e e ilusionado de es au a y sanea las ob as de a e que
el aye implacable des uye. Una ocación y una p o esión, pensaba, semejan e
a la del médico, que in e iene a eces pa a p e eni la en e medad, pe o lo
habi ual es que ac úe sob e cue pos de e io ados, en ejecidos y mo ibundos, que
a a de e o na los a su lozana edad, edad que camina inexo able a la des ucción
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o al, y con an acele ado i mo, que las ob as de hoy ya las podemos e como
las de aye . La aguda palab a de Jo ge Man ique lo pin a así:
"Non se engañe nadie, no,
pensando que ha de du a
lo que espe a
mas que du a lo que ió,
po que odo ha de pasa
po al mane a."
En semejan e de eni del iempo, el es au ado iene que in e eni
an e una ob a de a e. Po que es as ob as ambién en e man, se de e io an,
en ejecen y... ¡ ienen que mo i ! Y ahí es á la ocación del expe o
es au ado pa a oma decisiones en an p eca io ciclo. Sabiendo que no
le a a da la inmo alidad a la ob a sino una p ó oga en su ine i able
agonía. Sabiendo que no es posible de ol e le la ju en ud con que
salió de las manos del a is a; y, pensando con Goe he, que puede se
demoníaco un eju enecimien o a lo Faus o, al o o ga le una ju en ud
a i iciosa y con ana u al.
Ya nos ha dicho el nue o académico lo di ícil que es el acue do;
los muy di e en es c i e ios que hay en la his o ia de la es au ación y
conse ación de las ob as de a e; de cómo, has a hoy, no es án con o mes
los expe os de las dis in as escuelas al in e eni en ese camino cues a
abajo que es la ida de la ob a.
Po que, ¿cuál es el c i e io ace ado a la ho a de in e eni en una
ob a de e io ada po el iempo o po o os agen es? Res i ui la a su uso
y unción p imigenia? ¿Adap a la a los nue os iempos y gus os, en una
unción de di e en e uso? ¿Emplea ma e iales ac uales ajenos a los del
es o de la ob a? ¿Deja la como eliquia del pasado con las huellas de la
ejez? ¿Maquilla la de mane a que pa ezca ecién e minada po el a is a?
¿Ag ega , qui a , modi ica , co egi al au o ? ¿Qué es lo co ec o, qué
lo hones o, qué lo ideal? ¿Pin a íamos hoy el ojo izquie do de la eina
Ne e i i? ¿Pond íamos b azos a la Venus de Milo? ¿Qui a emos el añadido
de la pa e supe io de las Hilande as de Velázquez?...
Cues iones a ias, a duas y complejas, que pa a una co ec a
y espe uosa deon ología p ecisan una g an o mación cien í ica y
écnica, sin ol ida una exquisi a sensibilidad. Mo al, azón y a e.
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ilogía imp escindible pa a aden a se sin e a en el campo polémico y
con o e ido de la es au ación.
Pues es as son las galas que is e, y con las que hoy se p esen a a las
pue as de es a Real Academia, Don F ancisco A quillo To es: mo al de
su exigen e sen ido é ico, azón que se apoya en su igo cien í ico, y a e
que cul i a desde su p ác ica expe iencia de pin o .
Quienes le llamamos un día pa a compa i el hono de las a eas
académicas, sabemos los muchos mé i os que concu en en Don F ancisco
A quillo To es. También sabemos que muchos de esos mé i os pueden
queda e lejados en una ía elación cu icula , pe o, desg aciadamen e,
o os mé i os, no menos impo an es, no pueden ene e lejo documen al,
po que pe enecen al e eno de los a ec os, a las elaciones del compañe ismo
y la amis ad, al bien hace co idiano y a la labo iosa esponsabilidad
que de ocha en odas sus ac uaciones. Po ello debe bas a , po aho a,
nues a palab a, y espe a que en la con i encia dia ia, en es a Real
Academia lo a i ique con los hechos, no de audando las espe anzas
que en él deposi amos.
Pese a que en es e ambien e cul u al y a ís ico en que nos mo emos
es sob adamen e conocido, debo hace una b e e eseña de los mé i os
que aconseja on llama lo a es a Real Co po ación, como jus i icación
pública del acie o de inco po a una pe sona de an a alía a la noble
a ea académica.
A dua a ea selecciona sus mé i os y ac i idades p incipales, pues
en mi in en o de esumi , y después de mucho elimina , me he quedado
"solo" con ein e olios. Es apabullan e con empla la elación de las a eas
ealizadas, la lis a de an os abajos ejecu ados, di igidos o u elados.
Viendo la ingen e labo de es e homb e, no quisie a pa ece i espe uoso si
aigo aquí la exclamación, que en caso semejan e, sol ó el chusco: "¡Aho a
me explico yo po qué hay an o pa o en España!".
Posee, además del g ado de Doc o en Bellas A es, í ulos de
Res au ado po la Escuela Cen al de Bellas A es de Mad id, el Ins i u o
Cén ale del Res au o de Roma, diploma u as del "Cen o In e nazionale di
S udi del mosaico" de Ra enna en I alia, y de Res au ación de Pin u a Mu al
en el "Cen o In e nacional de la UNESCO" en Roma.
Ca ed á ico de "Res au ación de Cuad os y Es a uas" de la Escuela
Supe io de Bellas A es de Valencia; y en la ac ualidad Ca ed á ico en la
Facul ad de Bellas A es de la Uni e sidad de Se illa, donde deci es o
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sigini ica que ambién es Di ec o del Depa amen o de Pin u a, Di ec o de
once p oyec os de in es igación, impa iendo nue e Cu sos de Doc o ado
y di igiendo una decena de Tesis Doc o ales, y pa icipando en casi odas
las ac i idades del Cen o.
Puede in ui se, po odo ello, que es el e dade o a í ice de una
escuela de es au ado es que ha lo ecido en Se illa, o mada po discípulos
y colabo ado es con p es igio más allá de nues as on e as. Po que una
cualidad iene que es indiscu ible, sabe hace escuela, sabe odea se de
alumnos ieles y colabo ado es labo iosos, que man ienen de o ma nuclea
las enseñanzas del maes o. Son incon ables los que, un día alumnos y hoy
maes os, lle an y ansmi en el buen ap endizaje que ecibie on. Y jus o
es menciona aquí, como p oduc o p edilec o de su con agiosa ocación,
la ga an ía de con inuidad encamada po sang e en su he mano y discípulo
Joaquín, ya p o eso i ula de la Facul ad, y en su p opio hijo Da id,
ecien emen e doc o ado, y ambién p o eso , dispues os ambos a con inua es a
adición amilia y g emial que an o p oli e ó en iempos pasados.
El econocimien o a sus mé i os se cons a a po la g an can idad de
ayudas y sub enciones que le han o o gado. Fia sido becado po p es igiosas
Ins i uciones o iciales y p i adas. Miemb o de a ias Comisiones locales,
nacionales y ex anje as. También es Miemb o Co espondien e de la Real
Academia de Medicina de Se illa. Y hace sólo unos días, le ue impues a
la Medalla que la Facul ad de Bellas A es de Valencia concede cada año a
un des acado p o eso de o a acul ad española.
Pa icipa en una docena de cong esos con ponencias y comunicaciones.
Es con e encian e ilus e con una ex ensa elación de con e encias
p onunciadas en capi ales españolas y ex anje as. Ha isi ado has a diecisie e
países, in i ado en labo es de in es igación, pe i aje y docencia.
Tiene publicados en lib os y e is as mul i ud de abajos elacionados
con su p o esión. Y, hablando de p o esión, quie o menciona sólo el hecho,
po que la sola elación de ob as que han pasado po sus manos o su alle son
incon ables, y los cuad os, e ablos, escul u as, dibujos, monumen os, que
se amon onan en una ex ensa elación, nos ocupa ía ho as. Es sob adamen e
conocido en el ambien e popula y co adie o se illano, po que a a es la
imagen de ocional de Se illa y su p o incia, que no hayan pasado po la
"clínica" o la "consul a" de es e es au ado singula .
Como emos po an ex ensa, aunque ab e iada sín esis, la
pe sonalidad del nue o académico es á cimen ada en una sólida o mación,
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expe iencia p o esional y alen o econocido a muy di e sos ni eles. El
homb e abajado , el p o esional esponsable, el p o eso eminen e, el
in es igado exigen e y el publicis a e sá il, o man un odo a monioso, y
sus ac i idaddes son di íciles de clasi ica , aunque sean con un con encional
ca ác e didác ico. Valga po ello es e eco ido, que despojado de
de alles y conc eciones imp opios de es a ho a y de ues a paciencia,
he que ido eco da .
La Academia ecibe albo ozada a quien cul i a an singula ama del
a e. Que si se a a de ae a la Academia a los mejo es posibles, pa a que
con su hace y p es igio, p es igien y hagan g ande a la Academia, en es a
ocasión se puede sospecha has a un poco de in e és, pues siendo misión de
la Academia de Bellas A es, a semejanza de su he mana de la Lengua, que
limpia, ija y da esplendo " al lenguaje, es a pe sigue limpia , ija y da
esplendo al a e y sus ob as, y nadie an adecuado pa a ello como el
ecién llegado maes o. Po que a la Academia se iene a abaja y
a en ega con gene osidad nues os alen os. Pe o con p o esión an
ape i osa como iene el ecién llamado académico, pudie a pensa eceloso,
como el insigne Que edo:
"Cuando alguno me con ida
no es a banque es ni a ies as
sino a los misacan anos
pa a que yo les o ezca
Pie da cuidado el nue o académico y amigo, que las obligaciones
pa a con la Real Co po ación no nos end án impues as desde ue a, sino
que, en odo caso, b o a ían del amo con que un co azón ag adecido
co esponde a la Noble Ins i ución que nos acoge. Po o o lado, yo sé
po p opia expe iencia, que ni siquie a una amis ad como la nues a,
comp ome en y ue zan el i mo de abajo y la línea de ac uación que
don F ancisco se ma ca.
Pe o oda ía me queda un hueco que debo llena . Que odo lo expues o
puede esul a una canción monoco de; puede pa ece pa a algunos que
se a a de homb e de un solo egis o, in enso y pe ec o en la ama de la
es au ación y la conse ación de la ob a de a e, pe o nada más. Puede
que a algunos cause ex añeza que sea la sección de Pin u a, que me hon o
p esidi , la que haya acogido al nue o académico. Quienes así piensan es
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po que no conocen la g an capacidad de abajo de es e homb e. También,
po que la in ensidad del especialis a suele eclipsa cualquie o a labo ,
y po que es más ácil pa a las men es limi adas e ique a a cada homb e
con una sola e ique a. Pa ece p opio de un país pob e como el nues o, que
aboga po epa i la pob eza más que po c ea la iqueza, es a limi ación
del plu iempleo. Pe o se equi ocan quienes piensan que el des aca en
una ace a del in elec o incapaci a pa a cul i a o a; se equi ocan quienes
igualan a quienes ienen iguales i ulaciones; se equi ocan quienes exigen
dedicación exclusi a a quienes es án do ados pa a más dedicaciones. Y,
sob e odo, se equi ocan quienes piensan que el dominio de la es au ación,
la his o ia o la pe spec i a, impiden se buen pin o .
Debo p oclama aquí que, si las azones pa a ocupa un sillón en es a
Academia pa ecen sob adas azones su hace de es au ado , ambién se ía
su icien e su exclusi a ac i idad pisc ó ica, cie amen e menos conocida,
pe o no po ello menos me i o ia. Po que hay que deci lo ya: don F ancisco
A quillo es an e odo pin o . Pa ece pe og ullada, pe o es pin o po que
pin a. Es pin o po que ealizó cinco años de es udios supe io es, en la
especialidad de Pin u a. Es pin o po que se ha pasado muchas más ho as
pin ando que muchos de los pin o es que os en an ese í ulo exclusi o.
Y po que así lo econocen sus compañe os cuando lo eligen Di ec o del
Depa amen o de Pin u a de la Uni e sidad de Se illa... Aunque, bien
mi ado, el a e no es cues ión de can idad, sino de calidad; ahí enemos al
poe a de U e a ci ado al comienzo, Rod igo Ca o, que pese a se his o iado
igu oso, a queólogo y opóg a o,bióg a o y mi ólogo, eminen e clé igo,
e udi o insaciable, biblióg a o apasionado y una de las men es más lúcidas
de su iempo, le bas ó un sólo poema, "Canción a las uinas de I álica , pa a
se consag ado y econocido como un g an poe a, igu ando su nomb e en
las más exigen es an ologías de la poesía cas ellana.
Pe o si odo ello no pa ece con incen e, a las p uebas me emi o.
El pin o A quillo ha que ido dona a la Academia, en es e ac o, su más
ecien e ob a; casi esca oda ía. Ha que ido ealiza exp esamen e
pa a es a ocasión el magní ico cuad o que nos p eside. Es una magis al
composición de a mónico colo ido y sabia écnica pic ó ica. La di e sidad
de obje os que ep esen a no son me as ep esen aciones de o mas
independien es, sino que adquie en la unidad de un odo equilib ado,
a ibu o consus ancial de la ob a de a e. Es la suya una pin u a igu a i a
y ealis a con sen ido clásico, pe o iene esa no a de mode nidad en
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el ema y en el a amien o plás ico, que la hace muy pe sonal y muy
de nues a época.
No he p egun ado al a is a si ha sido in encionado el mo i o, o si
compleja jugada del subconscien e, o si se a a de una ap eciación de mi
subje i idad: el mo i o del cuad o es una ica colección de muñecos; y
la ob a que p esen a a en ac o semejan e, en 1972, don Miguel Gu ié ez,
su an eceso en la Academia, e a ambién una ica composición com
muñeca. Feliz coincidencia, que simboliza pa a mí, una deseada con inuidad
en la Ins i ución.
Y nada más po mi pa e, sino en nomb e de es a Real Academia de
Bellas A es, y en el mío p opio, da le una gozosa bien enida, e in i a lo a
oma asien o en e noso os, ocupando el sillón (a la is a del es ado, sillón
me a ó ico, se en iende) sillón que deja a acan e el inol idable y ocmún
amigo don Miguel Gu ié ez Fe nández, deseando que con sus ac uaciones
académicas, es e nue o miemb o, sepa hon a su imbo able memo ia.
Y pa que no se in e p e e pesimis a ni desalen ado el c i e io
que mos é al comienzo sob e el a e de es au a , pe mí anme que
e mine en e so, es ableciendo un pa alelismo a lo di ino, que enal ece
la unción del es au ado .
Con un ma e ial de a cilla
el Dios Pad e C eado
e leja ¡oh, ma a illa!
en el homb e su esplendo .
El pecado de e io a
es a bella c eación
y es au ándola o o a
ac úa en su Redención.
Y si pe ec a es la ob a
en su p imigenia acción
más pe ec a queda aho a
desde su es au ación.
He dicho.