LAUDATIO
AL
EXCMO.
SR.
D.
FAUSTINO
GUTIÉRREZ-ALVIZ
Po FRANCISCO BAENA BOCANEGRA
Excelen ísimo Seño P esiden e del Ins i u o
de
Academias
de Andalucía;
Excelen ísimo
Seño
Di ec o de
la
Real Academia Se illa-
na de Buenas Le as;
Excelen ísimos Ilus es e Ilus ísimos Seño es P esiden es
de las Academias andaluzas.
Seño as Académicas,
Seño es Académicos;
Seño as y Seño es:
El
In
s i u o de
Academias
de
Andalucía como Co po ación
de De echo Público que acoge, coo dina y ep esen a a odas
las
Academias de Andalucía de al na u aleza, po decisión plena ia
unánime y en el uso de las acul ades
que
le econocen sus Es a u-
os, decidió o o ga al Excmo. S . D. Faus ino Gu ié ez-Al iz
A ma io, Académico
de
Núme o de
la
Real Academia Se illana
de Buenas Le as, la Medalla de
Hono
de es a Al a Ins i ución,
máxima dis inción que, de un lado iene a econoce su ex ao di-
na ia y no menos ecunda ayec o ia al se icio de los pos ulados
académicos y, de o o lado, es imonia el espe o, admi ación y
ag adecimien o que
al
mundo académico andaluz nos me ece su
ejemplo y gene osa en ega, homenaje que endimos en el día de
hoy en que celeb amos el Día del Ins i u o de Academias de Anda-
244 FRANCISCO BAENA
BOCANEGRA
lucía, y en el ma co de la he mosa e his ó ica e emé ide
del
250
ani e sa io de
su
amada Real Academia Se illana
de
Buenas
Le-
as, a la que iene si iendo inin e umpidamen e desde
mas
de
48 años.
Se illano de nacimien o, cu só sus es udios
de
Bachille a o
en el Colegio
de
los Pad es Escolapios y, sin duda, en e aquellas
nobles pa edes comenzó a alla se el homb e de p o unda
e
,
de
inqueb an able espí i u c is iano, de sólidas c eencias que siemp e
ha sido y es el P o eso Gu ié ez-Al iz.
Nues a eco dada Uni e sidad de la calle La aña ue esce-
na io de su Licencia u a en De echo, y
al
iempo, 1936, ue elegido
P esiden e de la "Fede ación de Es udian es Ca ólicos", licencia-
u a en leyes que culminó con el máximo gala dón que puede
soña un es udian e uni e si a io: el P emio Ex ao dina io
de
Li-
cencia u a Fin de Ca e a, que le ue concedido en el año 1940.
No pe de ía
el
iempo el jo en Licenciado. que dos años
más a de se doc o aba en Mad id leyendo su esis doc o al sob e
un ema ex ao dina iamen e suges i o y no edoso: "El Juzgado
de bienes de di un os
en
el
De echo Indiano" que me eció la
máxima cali icación. En 1943 ganó po oposición la Cá ed a de
De echo Romano de la Uni e sidad de la Laguna, pasando des-
pués a l
as
his ó icas
de
San iago de Compos ela y G anada.
Pe o Se illa es aba en el co azón del P o . Gu ié ez-Al iz
y a Se illa ol ió; en 1946 como Ca ed á ico de De echo P ocesal
comienza a impa i sus enseñanzas en la Facul ad de De echo, en
una p ime a e apa allí en la ieja casa de la calle La aña, en la
Uni e sidad undada po
D.
Rod igo Fe nández de San aella y
Có doba, nues o Maese Rod igo, y más a de en su nue a ubica-
ción en la Real Fáb ica de Tabacos, jun o al P ado de San Sebas ián
y en e al Pa que de Ma ia Luisa, ma a illoso ja dín culpab
le
de
an as mediomañane as dese ciones es udian iles.
En Se illa comienza una e apa ecunda, in a igable, labo-
iosa, en la que la enseñanza eó ica del De echo P ocesal se e á
complemen ada con una in ensa ac i idad en los más a iados
ó denes, ac i idad que se á una cons an e en su id
a,
al día
de
hoy, y a mañana, y a siemp e po que si algo ca ac e iza al P o .
Gu ié ez-Al iz es
su
capacidad de abajo. Pe mi idme en es e día
de
aleg ía y econocimien o, como alumno suyo que ui, la lic
en
-
LAUDATIO AL EXCMO. SR.
D.
FAUSTINO GUT ÉRREZ-ALYIZ
245
cia
de deci que desde en onces empieza a eje se la leyenda de D.
Faus ino, leyenda de dos o illas
en
ese
ío de su pe sonalidad:
au o i a io pe o dialogan e, in lexible pe o amable, exigen e
pe o
co dial, cáus ico pe o educado.
Nadie pod á ol ida sus clases;
su
igo exposi i o, ado na-
do
y acili ado po su peculia ono
de
oz, su compos u a y
elegancia ex e na e in e na, sus ademanes y ges os elocuen es,
su
ina i onía, no siemp e bien en endida, a a és de la que
hilaba
sus comen a ios y e lexiones, comen a ios que, con emplando
la
ealidad del día a día,
iba
in e calando
en
su exposición docen e,
cau i ando a su audi o io con ese mágico e ec o de hace lo suyo.
T as
una
pe iodo como Sec e a io de la Facul ad de
De e-
cho ue nomb ado Decano en el año 1959, ca go que os en ó
has a
el año 1968, cub iendo una de las e apas más di íciles, pe o
am-
bién más ilusionan es de la Uni e sidad española y de la se
illana
en
pa icula . A poco de se designado, con exquisi a sensibilidad
y ompiendo iejos moldes acogió la p opues a de un g upo
de
alumnos, c eando el Club de De echo
que
ubicado en
Ja
en eplan-
a de pa io
de
Romano disponía de odas las ins alaciones p ecisas
pa a acili a la con i encia uni e si a ia, sin que a nadie hoy
se
le
ocul e, no solo el impo an e papel cul u al que nues o año ado
Club
jugó
en aquella época como epicen o de un e emo o
de
a iadas ac i idades cul u ales a más
de
las ju ídicas, sino el peso
especí ico que os en ó en el plano democ á ico como luga de
encuen o y o o de opiniones del más amplio espec o, ge men y
o ja de un buen núme o de polí icos
de
la his o ia más ecien e,
no solo de es a ciudad y de nues a Comunidad sino del país,
es ando más que jus i icado el ecelo con que e a con emplado
desde las ins ancias del pode , incluidas las docen es. Y cuan
do
los p oblemas su gían,
cosa
po
demás nada
ex
año o di ícil, allí,
en su despacho, es aba D. Faus ino, paño de lág imas y pa ape o
de acosados
al
que acudi . Nunca hubo que da le explicaciones
p e ias, siemp e
sa
bía lo ocu ido y jamás pudimos a e igua sus
uen es de conocimien o; al ez
po
eso, siemp e y de en ada, s
in
al e a el me al de su oz ni su ges o se io, nos egalaba
una
ep imenda seca pa a, inalmen e, as
oí
cui as y quejas le an a -
se
dando
po
inalizada
la
e
unión
al
iempo
que
,
con
su
ca ac e ís ico cua o de son isa, que
no
media, p onunciaba ague-
246 FRANCISCO BAENA BOCANEGRA
lla ase de
"a
e
si
la
p óxima ez lo hacéis mejo ... " ; e a
su icien e, odos sabíamos que la cues ión había dejado
de
se
nues a
...
Ese e a D. Faus ino.
Pe o sob e odo la Uni e sidad se illana iene
una
g an
deuda de ag adecimien o pa a con el P o . Gu ié ez-Al iz, y
en
ella
como
p ime a pa ida o ano ación
ha
de si ua se
la
Escuela
(con mayúscula) de De echo P ocesal que ha o mado y
que
en-
g andece el p es igio de nues a Facul ad
de
De echo,
una
Escuela
llamada con azón, más allá del me o sen ido peyo a i o localis a
o geog á ico de la exp esión, Escuela Se illana
de
De echo P o-
cesal,
cuya
ealidad y sen ido queda ue a de oda
discusión
,
ma cada po un es ilo uni e si a io, una o ien ación docen e, in-
es igado a y me odológica digna del mejo econocimien o, y que
hoy cons i uyen, sin duda de clase alguna, pa e del pa imonio
espi i ual de su maes o: ahí es án sus nomb es, D. Manuel Mo ón
Palomino, D. José Almag o Nose e, su hijo D. Faus ino Gu ié ez-
Al iz Con adi, D. Víc o Mo eno Ca ena, D. José Ma ín Os os,
D.
Manuel Gómez del Cas illo D. Julio Ga cía Casas, Dña. Rosa
Cobos Ga ala; como ponía de elie e el P o . Mo ón
Palomino
en
el Discu so que p onunció en el Pa anin o de
la
Uni e sidad de
Se illa el 4 de junio de 1985 con ocasión del homenaje
endido
al
P o . Gu ié ez-Al iz A ma io con mo i o de su jubilación, si algo
les dis ingue es su pe enencia a "una Escuela con sen ido
de
la
libe ad, o mada en
la
libe ad", y yo añadi ía más:
desde
el
espe o a las ideas ajenas, a las p opias inicia i as, y es
que
el
buen Maes o es aquel que, como D. Faus ino, enseña cada
día
al
discípulo que, como decía Giuseppe Mazzini,
"la
libe ad
no
es
wz
in; es
wz
medio de desa olla nues as ue zas".
Su labo docen e se a a
complemen a
con el eje cicio de
la Abogacía; el 30
de
no iemb e de 1946 causó
al a
en
el Ilus e
Colegio de Abogados
de
Se illa (pos e io men e se colegia ía en
Mad id, G anada y Có doba) y
en
esa
mi
s
ma
si uación
hoy
con-
inúa. Don Faus ino Gu ié ez-Al iz es un ejemplo, ex ao dina io
ejemplo, pa a quienes hemos sido sus alumnos, del p o eso uni-
e si a io que más
allá
de las aulas
ha
p olongado su magis e io
en la labo dia ia an e los T ibunales de Jus icia, muy especial-
men e an e
la
Sala I del T ibunal
Sup emo
,
como
consumado
dominado de la di ícil écnica del
Recu
so de Casación Ci il.
LAUDATIO AL EXCMO. SR. D. FAUSTINO GUTIÉRREZ-ALVIZ
247
Los que, como quien os habla, hemos
enido
el hono , y ambién
la sue e,
de
li iga con D. Faus ino,
digo
"con
" y nunca en e,
al iempo
que
hemos
co
mp endido cuá
n o
nos queda
po
ap en-
de ,
hemos
e
cibido
las
mejo
es
leccione
s p ác icas de
esa
asigna u a
que
desg aciadamen e no se impa e
en
la Facul ad:
la
E ica DE y
EN
la Abogacía, y
es
que
el Abogado Gu ié e
z-
Al iz A ma io ha sido y
es
el p o o ipo
de
caballe o del o o,
un
modelo de seño
ío
ju ídico,
un
ejemplo a segui po odos, p
e o
singula men e po aquellos que equi ocan el deba e ju ídico y
pa ecen en ende lo como pendencia ba iobaje a donde la noble-
za y el
e
spe o b illan po su ausencia. Es
po
sible que
la
endémica
cica
e ía de la Adminis ación al e
ibui
a sus unciona io
s,
en e ellos y señaladamen e a los que se le ha o o gado la
al a
esponsabilidad de
o ma
c
ada
año a
la
s nue as gene aciones
uni e si a ias, en bu
ena
pa e p opicia a
su
decisión de eje ce
la
p o esión; si así ue e y
po
una ez al
eg
émonos de an con u-
maz acañe ía de la Adminis ación, que
no
s
ha
pe mi ido dis u
a
de un ex ao dina io a qui ec o del a e y
la
écnica ju ídica du-
an e
an o
s
años,
"e
n
i o
y en
di ec o"
como
di ían
lo
s
comunicado es y agen es mediá icos de
ho
y.
Su
p o undo co
no-
cimien o de los p obl
emas
de
la
Jus i
cia
u o b illan e e lejo y
con unden e denuncia en su Discu so "Los males
de
la Jus icia y
las exigencias Cons i ucionales" leído
en
la
solemne Ape u a
del
Cu
so Académico 1983
-84
, en la Iglesia de la Anunciación
de
la Vieja Uni e sidad se illana, pieza magis al
que
pone de
elie e su inu a
in
el
ec ua
l, sus do es de
ob
se ado
c
í ico, su
comp omiso con el Es ado
de
De echo.
Sin emba go ni la docencia uni e si a ia, ni el eje cicio de
la Abogacía impidie on que nues o homenajeado pudie a da sa-
is acción cumplida an o a su comp omiso cien í ico, como a su
p eocupación social. Respec o al p ime o con iene eco da , como
especialis a de De echo Romano su Dicciona io de De echo Ro-
mano ob a de indudable ascendencia pedagógi
ca
y de obliga
da
co
nsul a pa a los es udiosos de la ma e ia, ac ualmen e
en
su 5ª
edición, sus abajos "pignus
in
causa iudica i cap um" o ma
omana de ejecución p o
cesa
l o zosa, sob e la "
la
esio eno mis" .
"la usucapión o igina ia y los equisi os «bona jides» y «ius a
causa»
",
o el no menos in e esan e es udio desde pe s
pe
c i as
248 FRANCISCO BAENA
BOCANEGRA
an o his ó icas como ju ídicas y polí icas
"Los
G acos:
no as
de
una e olución acasada" .
Como ele an e p ocesalis a, ineludible esul a de
s aca
su
máxima p eocupación e in e és
po
la e o ma de las leyes p oce-
sales, e idenciada en sus in e enciones en dis in os cong esos y
jo nadas ju ídicas, y especí icamen e en sus "In o me
so
b e
el
An ep oyec o de Bases del Código p ocesal ci il" y su "In o me
sob e
el
An ep oyec o de Bases pa a una Ley O gánica
de
la
Jus icia
",
sus abajos "Hacia una e o ma de
la
legislación p o-
cesal" y "La e o ma de la Ley O gánica"; mención singula
me ecen sus es udios sob e "El p incipio de p obidad del p oceso
ci il", "Ace ca del p oceso como ins i ución", "La pos ulación
p ocesal: ep esen ación y de ensa",
"El
emba go p e en i o sin
documen o cuali icado p e io", "En
omo
al
pac o sob e cos as
en nues o sis ema p ocesal ci il"; inalmen e, lejos de oda in en-
ción exhaus i a, al menos deja cons ancia de sus in e esan es
apo aciones en elación al De echo Compa ado de las
que
son
buena p ueba "La Jus icia ci il en No eamé ica", "Dos in en os
ame icanos de codi icación p ocesal ci il: los p oyec os Cou u e
y Ducoud ay", "El p oyec o Cou u e de Código de p ocedimien-
o ci il
del
U uguay",
"La
Ju
s icia
según la
Cons i ución
po uguesa de 2 de ab il de 1976
".
Nunca ocul ó el P o . Gu ié ez-Al iz su cla a ocación, sen-
sibilidad y pe meabilidad a la polí ica, a
la
ida pública en de ini i a;
an es
he
dejado cons ancia de su lide azgo en la Uni e sidad
al
en e de la Fede ación de Es udian es Ca ólicos,
si
bien luego no
se
die on
la
s ci cuns ancias que con o me a su ideología se exigían
pa a el desa ollo polí ico. Pe o ampoco ello ue óbice pa a apo a
su colabo ación a la ida polí ica, cuando se
le
equi ió, incluso
an es de la ansición, ap o echando los huecos que ímidamen e se
p oducían: así su iliación a la Democ acia C is iana, en onces
e
-
p esen ada po D. Femando Al a ez de Mi anda y de la
que
ue
P esiden
e,
pos e io men e in eg ada en la UCD. Más a de, llegada
la ansición y en el pe iodo cons i uyen e jugó un decisi o papel,
singulmmen e en la campaña elec o al
de
1977, en la que gene osa-
men e apo ó sus ideas y p oyec os. Luego el juego polí ico no
ac uó en su a o , pe o como homb e p o idencialis a nunca se
lamen ó po los esul ados y siguió si iendo a la sociedad desde su
LAUDATIO AL EXCMO. SR. D. FAUSTINO GUTIÉRREZ-ALYIZ
249
independencia y libe ad inqueb an able, desde su espí i u libe al,
«biológicamen e libe al» como ma iza
la
P a. Cobas Ga ala,
una
de sus colabo ado as mas ce canas, ue a de la polí ica ac i a,
pe o
como eminen e «ciudadano ac i o
»,
y
de
ello buena mues a
so
n
sus colabo aciones
en
la p ensa dia ia en los más impo an es
dia
-
ios de nues a ciudad, donde exponía sus opiniones con ponde ación,
op imismo y
e
en el u u o.
La se illana Academia
de
Buenas Le as en su momen o
no
ue insensible a la igu a in elec ual
que
el P o . Gu ié ez-
Al iz
ep esen aba y así en el año 1951 as el allecimien o del
Acadé-
mico de núme o D. Ca los de Se a y Pickman, Ma qués de
San
José de Se a (Académico ambién de
la
de Bellas A es
San a
I
sa
bel de Hung ía y cuya P esidencia os en aba al iempo de
su
mue e),
en
Jun a O dina ia celeb ada
el
ie nes 9 de no iemb e
de aquel año y p esidida po D. José Sebas ián y Banda án, Ilus e
Canónigo hispalense (que p ecisamen e una semana an es
había
o nado posesión del ca go de Di ec o ), le designó pa a cub i
la
acan e p oducida a p opues a de los Académicos Nume a ios D.
José Sebas ián y Banda án, D. Ca los Ga cía O iedo y D.
José
He nández Díaz, ing esando en la mis
ma
el día 8 de junio
de
J
952
en sesión publica y solemne en la
que
p onunció su discu so
de ing eso sob e "Libe ad y au o idad en la doc ina de los Pon-
í ices", siendo con es ado en nomb e de la Real Co po ación
po
el Nume a io y Ca ed á ico D. Ca los Ga cía O iedo, a la
sazón
Rec o Magní ico de la Uni e sidad de Se illa, discu so el del S .
Gu ié ez-Al iz que a más de pone de elie e sus p o undos co-
nocimien os y su enjundia emá ica, ue ocasión, una ez más,
de
descub i su amo a
la
Uni e sidad y su amo a Se illa.
Mas a de su i me comp omiso ca ólico, ya e idenciado
desde sus iempos de es udian e, u o singula mani es ación
en
el
mundo de la in o mación
al
se nomb ado P esiden e del Consejo
de
Adminis ación de la Edi o ial Se illana s.a., edi o a del dia io
EL
Co eo de Andalucía, de la que po en onces
e a
i ula mayo i-
a io el A zobispado de Se illa, y du an e su manda o u o lu
ga
la adquisición y cons ucción de
la
magní ica sede en que ac ual-
men e dicho pe iódico es á ins alado.
En el año 1972 y as el allecimien o de D. José Sebas ián
y Banda án, ue nomb ado Di ec o de la misma, ca go que ocupa-
250 FRANCISCO BAENA
BOCANEGRA
ía du an e es manda os sucesi os, cesando
en
su ca go
en
1981.
A nadie
se
ocul a los ai es eno ado es
que
a lo la go
de
su
ges-
ión ajo pa a an que ida Co po ación, el es ilo y alan e que
imp imió a la misma, aco des a las di íciles ci cuns ancias
de
odo
o den que en aquellos momen os condicionaban el mundo acadé-
mico, a on ando sin desmayo las medidas y acciones opo unas
en o den a una igo ización de sus ines y obje i os, adap ándola a
las exigencias que la ealidad demandaba en o ma ap emian e.
P ecisamen e y con ocasión del allecimien o de su p edeceso , en
la Sesión Nec ológica en homenaje
al
mismo celeb ada
el
9 de
eb e o de 1973, p onunció una sen ida dise ación en ecue do de
an eg egia igu a y llo ado amigo, en
la
que u o ocasión de
p eludia su pe sonal isión del papel que debía
juga
la
Academia
en Se illa y pa a Se illa, y decía:
"En pu idad, es la Real Academia de Buenas Le as uno de
los aspec os de Se illa misma, deposi a ia y se ido a de cosas,
an jun as y an unidas a su alma, an p eciosas pa a su expan-
sión, su pe pe uación y su glo i icación, como son su his o ia,
su
cul u a y su es ilo".
La
Academia ha espondido en odo momen o a las necesi-
dades y anhelos de Se illa (o a cosa es que haya sido escuchada
po sus au o idades) y iene que hace oí su oz en el u u o
como gua diana de una cul u a y un es ilo que no sólo
hay
que
conse a en el a ca de los ecue dos, sino
que
hay que p esen a
co no guía en las inaplazables inno aciones que demanda el p e-
sen e y el u u o, con ca ác e de u gencia y de angus ia. La
Academia no es
ni
quie e se inmo ilis a".
Y más adelan e su amo a Se illa
en
el ho izon e académi-
co, cuando en anhelosa y apasionada p opues a, con bellas palab as
a i ma:
"Labo a
po
Se illa, no mi ando hacia a ás, sino p oyec-
ando hacia el u u o. Pe o hagámoslo con an g ande ambición y
an g ande desin e és
pe
sonal que odo cuan o p oyec emos pa-
ezca ob a de locos quijo es enamo ados de la mas bella dulci-
nea, que
un
día pudo e leja su belleza en el más g ande de
los
íos, sin halla menguado su espejo. "
También
la
Comunidad Académica andaluza y singula men e
la
se illana iene una e e na deuda de g a i ud con el Académico
LAUDATIO AL EXCMO. SR.
D.
FAUSTINO GUTIÉRREZ-ALVIZ
251
Excmo. S . D. Faus ino Gu ié ez-Al iz; en e ec o, en 1973
se
p oduce el aslado de las Academias de Bellas A es San a I
sabe
l
de Hung ía y de Buenas Le as, desde su sede en p eca io en
el
Museo de Bellas A es en
la
Plaza del Museo, al he moso e
hi
s
ó-
ico edi icio que hoy nos acoge, Palacio de los Pinelos, donde
la
adición dice que nació San Juan de Ribe a, aslado que ue el
esul ado de la gas y complejas negociaeíones, iniciadas po
D.
José Sebas ián y Banda án con
la
ayuda inmedia a de su Vice-
Di ec o
el
S . Gu ié ez-Al iz y culminadas pe sonal y elizmen e
po
nu
es o homenajeado as el allecimien o de aquel, me ced a
las cuales se ob u o de las Au o idades la cesión del edi icio
po
cincuen a años, negociaciones en
Ja
que sin duda no o ia impo -
ancia hubo de ene
la
en añable amis ad que le unía con
el
en onces Di ec o Gene al de Bellas A es, D. Flo en ino Pé ez
Embid quien, jus o es econoce lo, ue no able adalid de las ob as
de es au ación inmedia amen e acome idas.
Y en es e momen o de ecue dos y econocimien os, insc i-
bamos en la b illan e ges ión académica del S . Gu ié ez-Al iz
la
ecupe ación y eanudación del Bole ín de la Academia, ex ao di-
na ia Mine ae Bae icae, y que de su mano inicia su segunda
época, publicándose en 1974 su p ime núme o en el que se
da
acogida, en e o os abajos,
al
Discu so de
In
g eso del Académi-
co
D.
Juan Collan es de Te án sob e la igu a de D. Miguel Maña a
en la ascé ica se illana del Ba oco, un delicioso elogio de Mé i-
mée en su cen ena io esc i o
po
el que ue a Académico y
p es igioso Abogado se illano D. Ca los Ga cía Fe nández, así
como los discu sos nec ológicos leídos "in nemo iam" de D. José
Sebas ián y Banda án po los Excmos. S es. D. José Hemández
Díaz y D. Faus ino Gu ié ez-Al iz,
al
que an es me he e e ido.
P ecisamen e en dicho Bole ín se ep oduce el ex o ín eg o del
Dec e o núm. 178211973, de 22 de junio de 1973 (publicado en el
B.O.E. núm.
175
de 23 de julio de 1973), po el que, y me ced a
su pe sonal y di ec a ac uación, se concedió a los Académicos
de
la Real Academia Se illana de Buenas Le as el a amien o de
«Excelencia)), equipa ándolos en hono es, dis inciones y p e oga-
i as a lo de las Academias Nacionales.
Seño as y Seño es Académicos, el Ins i u o de Academias
de Andalucía ha o o gado su Medalla de Hono me ecidamen e a