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Mujeres y guerra: imperio, biopolítica y género

Abstract

La investigación parte del presupuesto de que el estado actual del mundo nos obliga a hablar de “guerras civiles permanentes”, más allá de la concepción tradicional de guerra (Negri, 2000). En la nueva soberanía global en la que la guerra está asfixiando la vida social e instaurando un nuevo orden político, me propongo investigar cuáles son las relaciones de poder que se ejercen sobre el cuerpo de las mujeres en los conflictos armados contemporáneos; es decir, rastrear las marcas de género en el contexto más amplio de las relaciones entre política-cuerpo-guerra. Tres ámbitos se tratarán con especial atención: en el primero, se propondrá un abordaje conceptual sobre la guerra; en el segundo, se anudará la reflexión en torno a los dos conceptos claves de biopoder y biopolítica contemporánea. En el tercero, se entrará en lo específico sobre guerra y género. Distintas referencias a los trabajos de Michel Foucault, Antonio Negri, Giorgio Agamben, Judith Butler, Chynthia Cockburn, y Zillah Eisenstein, servirán para anudar las relaciones: Imperio, biopolítica y género y permitirán responder a la pregunta sobre las formas de poder que se ejercen sobre el cuerpo femenino en los conflictos bélicos actuales.

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Mujeres y guerra: imperio, biopolítica y género

Author: Pérez González, Bibiana
Publisher: Unidad para la Igualdad, Universidad de Sevilla
Year: 2011
Source: https://idus.us.es/bitstreams/481491c0-8efa-4608-ad53-17dfb2bb7c62/download
MUJERES Y GUERRA: IMPERIO, BIOPOLITICA Y GÉNERO
Pé ez, González Bibiana
Ins i u Uni e si a i d'Es udis de la Dona
Uni e sidad de Valencia
[email protected] .es
RESUMEN
La in es igación pa e del p esupues o de que el es ado ac ual del mundo nos obliga a habla de
“gue as ci iles pe manen es”, más allá de la concepción adicional de gue a (Neg i, 2000). En
la nue a sobe anía global en la que la gue a es á as ixiando la ida social e ins au ando un
nue o o den polí ico, me p opongo in es iga cuáles son las elaciones de pode que se eje cen
sob e el cue po de las muje es en los con lic os a mados con empo áneos; es deci , as ea las
ma cas de géne o en el con ex o más amplio de las elaciones en e polí ica-cue po-gue a. T es
ámbi os se a a án con especial a ención: en el p ime o, se p opond á un abo daje concep ual
sob e la gue a; en el segundo, se anuda á la e lexión en o no a los dos concep os cla es de
biopode y biopolí ica con empo ánea. En el e ce o, se en a á en lo especí ico sob e gue a y
géne o. Dis in as e e encias a los abajos de Michel Foucaul , An onio Neg i, Gio gio Agamben,
Judi h Bu le , Chyn hia Cockbu n, y Zillah Eisens ein, se i án pa a anuda las elaciones:
Impe io, biopolí ica y géne o y pe mi i án esponde a la p egun a sob e las o mas de pode que
se eje cen sob e el cue po emenino en los con lic os bélicos ac uales.
PALABRAS CLAVE
Biopode , biopolí ica, géne o, gue a, cue po, muje es, Impe io, nuda ida.
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MUJERES Y GUERRA: IMPERIO, BIOPOLITICA Y GÉNERO
Concep o de Impe io
Más de ein e años de eo ía eminis a hacen posible que hoy podamos habla de cue pos,
polí ica y pode . Esa cons an e indagación po la subje i idad, la al e idad, las o mas como se
eo ganiza el pode , lo ín imo y lo p i ado, han omado o mas pa icula es según el momen o
his ó ico en el que eme gen. Sin emba go, sigue exis iendo has a nues os días esa ensión
nunca esuel a de los dualismos: cue po/men e, na u aleza/cul u a, ex e io /in e io ,
público/p i ado, que nos exige hace explo aciones polí icas del cue po sexuado, en de eni ,
inacabado, elacional, p eca io, múl iple, en e al cue po au ónomo, sólido y acabado. ¿Qué
o mas oman es os cue pos en un con ex o con empo áneo en el que eme ge con ue za una
nue a sobe anía global? ¿De qué mane a son suje ados los indi iduos po las ecnologías del
pode en las sociedades con empo áneas que han omado la gue a como una si uación social
pe manen e?
Toni Neg i y Michael Ha d desa ollan un complejo es udio sob e cómo cie os p ocesos
globales ascienden las o mas que usaban las po encias mode nas, basadas en la idea de la
ex ensión de la sobe anía de los Es ados-nación sob e e i o ios ex anje os. En su luga la ed,
las emp esas mul inacionales, la in o ma ización, los lujos económicos más impo an es, es án
c eando nue as o mas de pode que se nos p esen an como una nue a sobe anía global a la
que denominan: Impe io.
Es a nue a o ganización del pode se ca ac e iza po una o ganización en ed, cons i uida po
múl iples ins ancias desde donde ope an, a sabe , los es ados-nación, las ins i uciones
sup anacionales, las co po aciones capi alis as, el Fondo Mone a io In e nacional, en e muchas
o as. Así lo a i man Ha d y Neg i: “Jun o con el me cado global y los ci cui os globales de
p oducción ha eme gido un nue o o den, una nue a lógica y es uc u a de mando, en suma, una
nue a o ma de sobe anía. El Impe io es el suje o polí ico que egula e ec i amen e es os
cambios globales, el pode sobe ano que gobie na al mundo.” (Ha d y Neg i, 2000; p. 4)
Hay desde el pun o de is a del ma e ialismo his ó ico un pasaje cuali a i o en la his o ia
mode na, un pasaje desde el impe ialismo al Impe io y desde el es ado-nación a la egulación
polí ica del me cado mundial. En ese sen ido, no hay que con undi los concep os, el
impe ialismo es una o ma de sobe anía de los es ados-nación que se cons i uye on como cen o
de mando hacia unos e i o ios que es án ue a de sus on e as:
“El pasaje al Impe io eme ge del ocaso de la mode na sobe anía. En con as e
con el impe ialismo, el Impe io no es ablece cen o e i o ial de pode , y no se
basa en on e as ijas o ba e as. Es un apa a o de mando descen ado y
des e i o ializado que inco po a p og esi amen e a odo el eino global den o
de sus on e as abie as y expansi as. El Impe io maneja iden idades híb idas,
je a quías lexibles e in e cambios plu ales po medio de edes modulado as de
comando. Los di e en es colo es del mapa impe ialis a del mundo se han unido y
undido en el a co i is impe ial global”. (Ha d y Neg i, 2000; p. 5).
El Impe io en onces, es un concep o que se undamen a sob e los siguien es ejes. P ime o, “La
al a de on e as” que se en iende como un gobie no sin lími es que engloba la o alidad del
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espacio. Segundo, el Impe io “no se p esen a a sí mismo como un égimen his ó ico o iginado en
la conquis a, sino como un o den que, e ec i amen e, suspende la his o ia”. Po úl imo, “el
mando del Impe io ope a sob e odos los egis os del o den social”, lo cual signi ica que ige no
solo poblaciones y e i o ios; el obje o de mando es sob e odo la o alidad de la ida social, “po
es o el Impe io p esen a la o ma pa adigmá ica del biopode .” (Ha d y Neg i, 2000; p. 6)
El biopode oma como escena io p imo dial las sociedades de con ol en donde, a di e encia de
las sociedades disciplina ias, los mecanismos se p esen an más “democ á icos”, dis ibuidos a
a és de los cue pos y las men es de los ciudadanos. El cue po bajo es a lógica del pode
impe ial adquie e un alo c ucial: "el con ol de la sociedad sob e los indi iduos no solo se lle a
a cabo median e la conciencia o la ideología, sino ambién en el cue po y con el cue po. Pa a la
sociedad capi alis a lo más impo an e es la biopolí ica, lo biológico, lo somá ico, lo co po al."1
1 Ci a que Ha d y Neg i hacen de Be na d Aspe y Mu iel Combes, "Du ampi e au pa asi e",
Fu u an é ieu , No 35-36 (1996), 207-219.
Impe io y gue a
Una de las ideas cen ales de Neg i es que “la gue a se es á con i iendo en el p incipio
o ganizado básico de la sociedad, y la polí ica simplemen e es uno de sus medios o dis aces”,
lo cual signi ica, que la gue a es á as ixiando la ida social e ins au ando un nue o o den
polí ico, con i iéndose en una “ elación social pe manen e”. En épocas an e io es la gue a e a
el úl imo elemen o de la secuencia de pode , aho a es el p ime o, es el undamen o de la polí ica
misma cumpliendo la unción de c ea y e o za el o den global ac ual.
Ha d y Neg i sos ienen que an e es a nue a sobe anía global ya no se ía legi imo habla de
gue a, hay que conside a los con lic os a mados ac uales como gue as ci iles del impe io. Las
gue as ascienden el espacio nacional, pues aunque sean locales, es án sin emba go,
condicionadas po el sis ema Impe ial global. “Po lo an o ninguna gue a local debe se
con emplada aisladamen e, sino como pa e de una g an cons elación, inculada en mayo o
meno g ado a o as zonas de gue a, así como a zonas que po aho a no es án en gue a.”
(Ha d y Neg i, 2000; p. 24)
Las nue as o mas en que ope an las gue as en las sociedades ac uales se ca ac e izan po su
mo ilidad, lexibilidad, in eg ación de la in eligencia, la in o mación, el abajo inma e ial y po
ex ende la mili a ización po odo el mundo. Los con lic os a mados se econocen po ene
lími es di usos, po se cada ez más di íciles de enma ca espacial y empo almen e; las
elaciones in e nacionales y la polí ica in e io se asemejan y con unden cada ez más, lo que
gene a lími es po osos en e la acción mili a y las acciones policiales. Se ha p oducido un
cambio en las concepciones sob e los bandos o bien sob e la ca ac e ización del “enemigo”,
aho a los “o os” son ep esen aciones más abs ac as y menos delimi adas. En ese sen ido, lo
señalan lucidamen e Ha d y Neg i cuando dicen que la gue a iende hacia dos sen idos
opues os: po un lado se educe a la acción policial y po o o, se ele a a un ni el absolu o y
on ológico a a és de las ecnologías de la des ucción global. Es deci , el biopode no solo
juega a ni el de la des ucción masi a, sino ambién con la iolencia indi idualizada. (Ha d y
Neg i, 2000)
Toni Neg i y Gio gio Agamben compa en la hipó esis de que el es ado de gue a ha pasado a
se una si uación global pe manen e y en consecuencia, la suspensión de la democ acia es la
no ma y no la excepción. Veamos aho a los pos ulados de Gio gio Agamben en elación al
es ado de excepción pe manen e y el concep o de nuda ida.
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Gio gio Agamben: un con lic o en e animalidad y humanidad
Gio gio Agamben (Roma 1942), es una e e encia cla e en la iloso ía polí ica con empo ánea
po la iqueza de sus in es igaciones en las que con luyen es udios li e a ios, lingüís icos,
polí icos y es é icos. Algunas de sus ob as son de especial impo ancia pa a el p esen e es udio,
ales como: Homo sace . El pode sobe ano y la nuda ida (1998), y Homo Sace . Es ado de
excepción (2004). Es os abajos nos pe mi i án ol e al concep o oucul iano de biopolí ica,
apo ándonos elemen os impe dibles pa a el análisis ac ual del pode .
Señala Agamben, que la ob a de Michel Foucaul es obligada po que se aleja de los análisis
adicionales del pode que se basan en modelos ju ídico-ins i ucionales, y en su luga p opone
un análisis “de los modos conc e os en que el pode pene a en el cue po mismo de los suje os y
en sus o mas de ida” (Agamben, 1998; p.14). Lo que p opone Agamben en onces, es la
in e sección de és as dos analí icas del pode ; es deci , del modelo ju ídico-ins i ucional y las
ma cas conc e as del pode en la ida de los suje os.
Foucaul al inal de La olun ad de sabe (1976), sin e iza ese p oceso en que la ida na u al, o
mejo , el indi iduo, en an o cue po i ien e se con ie e en el obje i o de las es a egias
polí icas; la polí ica se ans o ma en bio-polí ica. Y más aún, nos dice que ese pode en la ida
de los se es humanos es a posicionado en los Es ados mode nos como o ma de gobie no: “(...)
hab ía que habla de biopolí ica pa a designa lo que hace en a a la ida y sus mecanismos en
el dominio de los cálculos explíci os y con ie e al pode -sabe en un agen e de ans o mación
de la ida humana” (Foucaul , 1976; p. 173). Po o a pa e, Hannah A end ya en los años 50
publica el lib o: The Human Condicion, en el cual, analiza el p oceso en el que la ida biológica
en a a ocupa p og esi amen e el cen o de la escena polí ica del mundo mode no. Pa a
explica la biopolí ica con empo ánea, Agamben se emi e a la G ecia clásica encon ando que la
ida na u al es aba excluida del ámbi o polí ico. El signi icado que se le da a la “ ida” es aba
de inido po dos é minos di e en es: la zoé y el bios. “Los g iegos no disponían de un e mino
único pa a exp esa lo que noso os en endemos con la palab a ida… [Ellos usaban el e mino
zoé] que exp esaba el simple hecho de i i , común a odos los se es i os (animales, homb es
y dioses) y bíos, que indicaba la o ma o mane a de i i p opia de un indi iduo o g upo”
(Agamben, 1998; p. 9). En ese sen ido, la ida na u al es excluida del ámbi o de la polis, la zoé
es me a ida ep oduc i a sepa ada de la polí ica, mos ándose cla amen e la di e encia en e
na u aleza y cul u a, biología y polí ica. No obs an e, en la época mode na podemos asis i a un
i aje en el que la ida biológica pasa a se el eje cen al de la ida polí ica. En o as palab as, la
en ada de la zoé en la polis, momen o inaugu al que con igu a nues as o mas de pode en la
mode nidad: el pode de iene biopode .
La polí ica occiden al c ea un nue o ipo de ida: la Nuda ida
La esis de Foucaul ha de se comple ada, señala Agamben, pues lo que ca ac e iza a la polí ica
mode na es que la zoé no solo en a en la polis, sino que ambas se uel en indi e enciables, hay
con usión y umb ales po osos. Es deci , pa a Agamben el elemen o más ca ac e ís ico de la
polí ica mode na es que zoé y bíos se con unden, ida na u al y ida cali icada se supe ponen
c eándose la: Nuda ida, ese espacio que no es ni ida ni mue e, umb al de indi e enciación
en e na u aleza y cul u a, hecho y de echo.
“Nuda” co esponde al g iego “haplos” que signi ica se pu o, así que el sin agma “nuda ida”
hace alusión a la pu a ida, la ida en su es ado más genuino. De mane a que el suje o es
insc i o en lo polí ico como pu o se i ien e, desp o is o de su ida cuali icada de ciudadano, el
biopode legi ima esa sus i ución. Las sociedades mode nas in en an hace de esa ida sin
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de echos y sin palab as la o ma de ida dominan e. La poli ización de la nuda ida cons i uye el
acon ecimien o decisi o de la mode nidad. En la ci a que Agamben hace de Foucaul lo e emos
de mane a más cla a: “El esul ado de ello es una sue e de animalización del homb e [nuda
ida] lle ada a cabo po medio de las más e inadas écnicas polí icas. Apa ece en onces en la
his o ia an o la mul iplicación de las posibilidades de las ciencias sociales, como la simul ánea
posibilidad de p o ege la ida y de au o iza su holocaus o” (Agamben, 1998; p. 12). En es a
animalización que nomb a Foucaul , el Es ado en onces ya no in e ac úa con el ciudadano, dicha
ca ego ía es sus i uida po la ida desnuda. Aquí nos asal a una cues ión ¿Cuál es el p oceso y
las condiciones de posibilidad de esas idas desnudas?
El campo de concen ación como pa adigma de la mode nidad
La esis Agambiana se undamen a en que los campos de concen ación no se limi an a un
hecho his ó ico, no son como muchos desea ían una abe ación del pasado, ni se ci cunsc iben
a un espacio ísico. El campo de concen ación es la ma iz ocul a del espacio polí ico en el que
i imos ac ualmen e, en la medida en que no han desapa ecido ninguna de las condiciones que
lo hicie on posible; la mode nidad es pa a muchos la e a de la masac e. Zygmun Bauman
(1997), dice: “Los ac o es que se eunie on e an, y siguen siendo, omnip esen es y no males
(…) Nues a sociedad acional y mode na ha p epa ado el camino pa a los que come en
genocidios sis emá icos, íos y me iculosos, como los de S alin y Hi le a quienes la sociedad
mode na y acional abonó el e eno” (Bauman, 1997; p.7). Lo sui gene is de las gue as
mode nas, es la c eación de ab icas de mue e, la ecni icación y despe sonalización de la
ba ba ie.
Pa a sos ene es a esis Agamben, en su ob a Homo sace , busca esponde a las p egun as:
¿Qué es un campo de concen ación? y ¿Cuál es la es uc u a que lo hizo posible y lo sigue
sos eniendo has a nues os días? Auschwi z ep esen a las ca ac e ís icas sociales,
uncionamien o y posibilidades de la época en que i imos. Uno de los elemen os cons i u i os
del campo es el es ado de excepción, así que pa a en ende el uncionamien o y la eme gencia
de es os campos de ex e minio, es necesa io en ende p ime o en que consis en es os.
El es ado de excepción es una medida p o isional que es omada en si uaciones g a es pa a la
segu idad de los ciudadanos y del Es ado, y cuyo obje i o es neu aliza el con lic o; cuando se
anuncia es a medida el Es ado suspende las leyes que p o egen las libe ades pe sonales y
p o ege la suspensión de dicha ley. En consecuencia, los indi iduos se encuen an expues os al
pode polí ico-polici o sin ninguna mediación; en el es ado de excepción es amos despojados de
cualquie condición polí ica, con e idos en idas desnudas.
¿En qué sen ido a i ma Gio gio Agamben que es amos en un es ado de excepción pe manen e?
Du an e la p ime a gue a mundial y los años que siguie on, los Es ados mode nos han
ins au ado disposi i os que e ocan los pode es legisla i os y judiciales, gene ando que el
gobie no enga más pode y los ciudadanos menos de echos. A lo la go del siglo XX hemos
asis ido a algo que se ha de inido como una gue a ci il legal, “el o ali a ismo mode no puede
se de inido, en ese sen ido, como la ins au ación, po medio del es ado de excepción, de una
gue a ci il legal.” (Agamben, 2003; p. 11). La idea es que se ha c eado delibe adamen e un
es ado de excepción pe manen e (no decla ado écnicamen e) con i iéndose en una de las
p ác icas undamen ales de los es ados mode nos con empo áneos, incluyendo ambién los
llamados democ á icos. Cuando la excepción [el es ado de excepción] se con ie e en egla se
gene a el “campo de concen ación”. Si iene azón Agamben, es o signi ica que los campos no
han desapa ecido, siguen subsis iendo, se egene an, oman o as o mas, o os semblan es.
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“(…) Si la esencia del campo consis e en la ma e ialización del es ado de excepción y en la
consiguien e c eación de un espacio pa a la nuda ida como al, end emos que admi i en onces
que nos encon amos i ualmen e en p esencia de un campo cada ez que se c ea una
es uc u a de es a índole, con independencia de los c ímenes que allí se hayan come ido y
cualesquie a que sea su denominación y sus peculia idades opológicas” (Agamben, 2001; p.
38).
Se c ean en consecuencia subje i idades, o pa a se ieles a Agamben, des-subje i idades a
a és de la c eación de es a nuda ida. De esa des-humanización del “o o” cob an alo igu as
como la del ex anje o, el e ugiado polí ico y las muje es en la gue a; se c ea la o edad
indeseable pa a alida de es a mane a su aniquilación, “(…) es necesa io some e lo (al
ex anje o) a odas las o mas de exp opiación posibles (qui a el de echo de ene una
nacionalidad y pe enece a un Es ado, coloca ma cas como b azale es o chips pa a
con ola los, ence a los en gue os, e c.), has a las o mas más ex emas que buscan p oduci un
cue po mu ilado del que sólo quede el ni el más básico de supe i encia.” (Cama go y
Zamb ano, 1998, p. 26)
En es e o den de ideas, si los campos de concen ación son el pa adigma polí ico de occiden e y
es os ienen luga cuando el es ado de excepción deja de se una medida empo al pa a
con e i se en egla, si la igu a po excelencia de los campos son la nuda ida, la p egun a
siguien e es ¿Qué luga ocupa el géne o en es a des-subje i ación? Alguna pis a nos da á
Agamben cuando dice que el concep o de “cue po”, como el de sexo y sexualidad, es á ya
ap esado po un disposi i o, es cue po bio-polí ico y nuda ida, es un umb al en que no se
dis ingue en e de echo y hecho, no ma y ida biológica.
A modo de esumen, podemos deci que Foucaul ya había anunciado el nacimien o del
biopode , es o es, la poli ización de la ida biológica, y bien hace Agamben en señala que el
iun o del capi alismo no había sido posible sin la c eación de los cue pos dóciles que
necesi aba, a a és del con ol disciplina io del bio-pode . Gio gio Agamben desa olla el
concep o cla e de la nuda ida, e i iéndose al umb al en el que se supe ponen, se di uminan, se
indi e encian, na u aleza y cul u a, zoé y bios; y si ese espacio desnudo es la ins ancia que c ea
el pode pa a in e ac ua , signi ica en onces, que la polí ica occiden al es an e odo bio-polí ica.
En el es ado de excepción, los indi iduos se con ie en en suje os despojados de oda
subje i idad, se les a eba a su ida cuali icada y se con ie en, pa a aseando a Judi h Bu le ,
en idas que no me ecen se i idas. El es ado de excepción es, en consecuencia, ese
mecanismo o disposi i o ins au ado po las ecnologías del biopode pa a c ea idas desnudas
al se icio del Impe io.
El campo de concen ación y no la ciudad es hoy el pa adigma biopolí ico de occiden e.
Asis imos a una época en la que hay una imposibilidad pa a dis ingui en e polí ica y biología:
in e enciones mili a es con ines humani a ios en los que se p oponen ines biológicos como
alimen ación de poblaciones, con ol de epidemias, manipulación gené ica, e c. Desde los
campos de concen ación nazis no hay e o no posible a la polí ica clásica, el espacio polí ico de
occiden e ya no puede pensa se en esa dis inción clásica de la zoé y bios, de la ida pública y
ida p i ada, el homb e como se i o que habi a en la casa y el homb e polí ico que ocupa la
ciudad. Ya no hay dis inción en e cue po biológico y cue po polí ico: “Y no somos solo, po
emplea las palab as de Foucaul , animales en cuya polí ica es á pues a en en edicho su ida de
se es i ien es, son ambién, a la in e sa, ciudadanos en cuyo cue po na u al es á pues a en
en edicho su p opia ida polí ica”. (Agamben, 1998; p. 238)
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Lo que es á en el ondo de es a e lexión sob e la biopolí ica es el e lejo de una nue a
es uc u ación de la subje i idad en nues os iempos ¿Qué luga ocupa el géne o en es as
nue as o mas de pode ? Po que aunque la endencia sea hacia una des-subje i ación
sis emá ica, podemos e que en las gue as ac uales hay un a amien o di e en e pa a la
ida/cue pos de las muje es y la ida/cue pos de los homb es.
Impe io, Nuda ida y géne o
Pa a Toni Neg i el pode de hoy es el pode del capi alismo, es un pode que aba ca nues a
exis encia, es ablece elaciones de p oducción y explo ación po medio de nues as idas. Es
deci , es un biopode que si e a los in e eses del capi alismo. En el Impe io, así como se
p oducen p oduc os, se p oducen y adminis an subje i idades y elaciones sociales:
Es de es e modo como las g andes po encias indus iales y inancie as p oducen no sólo
me cancías sino ambién subje i idades. P oducen subje i idades den o del con ex o biopolí ico:
p oducen necesidades, elaciones sociales, cue pos y men es – es deci , p oducen p oduc o es.
En la es e a biopolí ica, la ida es á hecha de abaja pa a la p oducción y la p oducción es á
hecha de abaja pa a la ida. Es una g an colmena donde la abeja eina igila con inuamen e la
p oducción y la ep oducción. (Ha d y Neg i, 2000; p.31)
Tan o Neg i como Agamben, coinciden en que el pode en nues os iempos es esencialmen e
biopode , es deci , no solo adminis a la ida, sino que busca egi di ec amen e sob e la
na u aleza humana: “El biopode es una o ma de pode que egula la ida social desde su
in e io , siguiéndola, in e p e ándola, abso biéndola y ea iculándola.” (Ha d y Neg i, 2000; p.
26) El p ime o desa olla es a a i mación señalando como unciona el pode en las sociedades
de con ol, y el segundo, a a és de la p oducción de idas denudas, idas en las que se
con unde lo humano con lo animal, el hecho y el de echo.
Pis as pa a análisis de géne o
Conside ando que la subje i idad no es sus ancial, sino que en cie o g ado es o mada en el
campo de las ue zas sociales, Neg i señala dos aspec os en es e p oceso de p oducción.
“P ime o: la subje i idad es un p oceso social de gene ación cons an e [a a és de las p ác icas
ma e iales diseñadas pa a el suje o en las ins i uciones y median e sus p opias acciones el
suje o es gene ado.]… Segundo: las ins i uciones p o een po sob e odo un disc e o luga (el
hoga , la capilla, el aula, la ienda) donde se ep esen a la p oducción de subje i idad…Las
di e sas ins i uciones de la sociedad mode na deben se is as como un a chipiélago de
ac o ías de subje i idad” (Ha d y Neg i, 2000). En o as palab as, el suje o es o mado po las
di e sas ins i uciones po las que a a iesa a lo la go de su ida, a endiendo a su lógica y eglas
in e nas.
El pasaje al Impe io nace de la caída de la sobe anía mode na. La mode nidad se asien a en la
lógica de la exclusión, de los dualismos, elaciones dico ómicas, dialéc icas: Yo-O o, blanco-
neg o, emenino-masculino; discu sos o ali a ios y uni e salizan es. El pensamien o posmode no
po su pa e, desa ía esas elaciones dialéc icas y apues a po lo hib ido; la indis inción aden o,
a ue a, ei indica la on e a; discu so que esca a lo si uado, lo especi ico, o eciendo
he amien as pa a la lucha con a el pa ia cado, el sexismo y el colonialismo en los que se
undamen a el discu so mode no. En ese sen ido, las iden idades ambién se mul iplican.
En el paso a la sociedad impe ial, las subje i idades siguen la misma lógica de p oducción, al
menos en el sen ido de se gene adas en la ac o ía social, y señala Ha d y Neg i, son
p oducidas de un modo más in enso. Sin emba go, hay algo que es p eciso e isa ¿Si las
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ins i uciones como la escuela, el hospi al, la p isión, la áb ica, es án en c isis y en una con inua
up u a, cómo es posible la p oducción de subje i idades? Nos di á Neg i en onces, que la c isis
no implica necesa iamen e que las ins i uciones no sigan cumpliendo su unción en la c eación
de suje os, lo que cambia es la segunda condición de la que nos habla, es deci , el luga en el
que se gene an las subje i idades. Los espacios se han o o, los lími es se han bo ado, se
di uminan; la lógica se ex iende a odo el e eno social, aspasa las pa edes de la ins i ución.
Aquí cob a alo el slogan eminis a “lo pe sonal es lo polí ico" que anuncia esa up u a de los
limi es en e lo público y lo p i ado: “La p oducción de subje i idad en la sociedad impe ial iende
a no limi a se a ningún luga especí ico. La inde inición del luga de la p oducción se co esponde
con la inde e minación de la o ma de las subje i idades p oducidas. En onces, las ins i uciones
sociales impe iales pueden se is as en un p oceso luido de gene ación y co upción de
subje i idad.”(Ha d y Neg i, 2000)
La elación en e Nuda ida y géne o es aún más compleja. Si conside amos el géne o como una
ecnología, un a i icio, un mecanismo semió ico discu si o que le da sen ido a los cue pos,
si ua lo en ese umb al de indis inción, de con usión, en e na u aleza (bios) y cul u a (zoé),
humanidad y animalidad, es p oblemá ico. Y lo es, po que la p oducción de la ida desnuda iene
como obje i o despoja de humanidad a los suje os mien as que el géne o se ía una apelación a
la subje i idad. Lo que sugie e en onces, que la biopolí ica en la p oducción de la nuda ida en a
en una elación con lic i a con el géne o, en an o p oduc o de subje i idad.
Las p opues as concep uales del Impe io y de Nuda ida se conec an con la eo ía del Cybo g
(1991) desa ollada po Donna Ha away, pues p ecisamen e señala el es a u o híb ido del se
humano, esa in e conexión en e máquina y o ganismo, na u aleza y cul u a, “pe mi e pensa en
edes de elaciones en las que ecnologías, cue pos, discu sos, polí ica, pode , hacen mes izajes
pa icula es desde los cuales se ac úa.” (Pujol, Mon eneg o y Balasch, 2003)
Un zoom al con lic o a mado colombiano
“El es ado de gue a es ine i able en el impe io ya que unciona
como un ins umen o de su dominación.” (Ha d y Neg i, 2000)
Las gue as ci iles del impe io oman o mas pa icula es espondiendo al con ex o y las o mas
de pode p opias del luga donde su gen, sin emba go, no ol idemos que los con lic os a mados
ascienden lo nacional pa a hace pa e del eng anaje del Impe io.
Tomemos como pun o de e e encia el con lic o a mado colombiano, que a a iesa una g a e
si uación de ulne ación de De echos Humanos, iolaciones al De echo In e nacional
Humani a io y si uaciones de iolencia sis emá ica en la ida dia ia de la población ci il,
consecuencia de un con lic o in e no que se ha ex endido po más de 50 años, en una lucha po
el con ol e i o ial, económico y mili a . Colombia cuen a según el consejo no uego de
e ugiados, con 4 millones de desplazados in e nos en e 1998 y 2008, ocupando el segundo
luga con mayo núme o de desplazados en el mundo después de Sudán. Del o al de pe sonas
desplazadas el 75% son muje es, niños y niñas.
Desde es e ma co, en el que el Impe io se ha cons i uido como la nue a sobe anía global y la
época en que la gue a es una “ elación social pe manen e” ¿Qué lec u a podemos hace del
con lic o a mado colombiano? , ¿Ras eando las ma cas de géne o en es e con lic o a mado que
podemos encon a ?
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• Re omando la idea de Neg i de que el Impe io es á cons i uido po di e sos pode es que
uncionan a di e en es escalas, el con lic o a mado colombiano es un ejemplo de las
o mas que pueden adop a las gue as. El con lic o que a a iesa es e país es á
p o agonizado po a ios pode es que cumplen una unción de e minada en la dinámica
de la gue a misma, algunos de los cuales son: el ejé ci o, las gue illas2, los
pa amili a es3, La ma ia del na co á ico, las asnacionales, la in e ención de Es ados
Unidos, las emp esas p i adas, los medios de comunicación, en e o os.
• En el con ex o colombiano cob a mucho sen ido la idea de que “la gue a se es á
con i iendo en el p incipio o ganizado básico de la sociedad” (Ha d y Neg i, 2000).
És a se ha con e ido en un égimen de biopode en la que busca no solo con ola la
ida ci il, sino ambién p oduci y ep oduci la ida social, escena io de mue e y
p oduc o de ida. ¿Qué subje i idades se c ean en es e con lic o a mado? ¿La gue a
es un elemen o o ganizado de la sociedad colombiana? ¿Se ía o a gue a ci il del
Impe io y en consecuencia, un mecanismo ac i o que c ea y e ue za el o den global
ac ual?
• El e i o io es un elemen o cla e den o de es e con lic o, escena io de dispu a de las
mul inacionales, los na co a ican es, la gue illa, los pa amili a es y la población ci il -
que en su mayo ía son indígenas y comunidades neg as-. Pe o emos que no sólo se
a a del con ol el e i o io geog á ico, se a a p incipalmen e del con ol del cue po
social. De un iempo pa a acá ha aumen ado el in e és po el uso del cue po de las
muje es en los con ex os bélicos; en a ios es udios se ha conside ado que el cue po de
las muje es es á siendo usado como a ma de gue a.
• En los con lic os a mados se sub ie e (¿o pe ie e?) el o den de lo co idiano y se
ins au a un código de alo es que ige la iolencia en é minos gene ales. En es e
escena io, el cue po de la muje se con ie e en campo de ba alla y no solo en el
con lic o a mado de Colombia, hace pa e de la dinámica misma de las gue as, un
elemen o cons an e en los escena ios bélicos: Bosnia, Koso o, Libe ia, Somalia,
Camboya, Congo, Sie a Leona, Sudán, Ruanda, A ganis án, I ak, Pe ú y en muchos
más en en amien os ac uales.
• En odas las gue as han es ado p esen es si uaciones de iolencia sexual sis emá ica a
muje es y niñas, aunque és a sea una ealidad in isible o sean conside adas como
ealidades que no “me ecen se llo adas” (Bu le , 2010). Desde hace algunos años,
muchas ac i is as y o ganizaciones que luchan po el espe o a los De echos Humanos,
es án g i ando a g andes oces, pa a que sean econocidas las mue es, los abusos, las
humillaciones, el dolo y el miedo de an as muje es que han is o la ca a ho o osa de la
gue a, y pa a que es as a ocidades no sigan siendo na u alizadas den o de las
dinámicas bélicas, engan un luga en la his o ia, sea una lucha p esen e y u u a en
odos los con lic os a mados del mundo.
• Zillah Eisens ein (2007), a i ma que la iolencia sexual a muje es y niñas en los
con lic os a mados, a aca ambién al sis ema de géne o de la masculinidad de esas
poblaciones. Los homb es se desmasculinizan con la iolación de sus hijas y esposas,
pues una de las unciones que les supone la masculinidad es la p o ección de “sus”
muje es. Se desin eg an las di e encias en e la ida pública y la ida p i ada, aniquilan
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