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El trabajo prestado por los religiosos: análisis sobre su consideración canónica y laboral

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El trabajo prestado por los religiosos: análisis sobre su consideración canónica y laboral

Author: Leal-Adorna, Mar
Publisher: Universidad de Navarra: Ediciones Universidad de Navarra
Year: 2004
DOI: 10.15581/016.88.679-704
Source: https://idus.us.es/bitstreams/e1935487-8299-4762-8aa1-4ca78d0b2c38/download
El abajo de los eligiosos es un ema que plan ea especiales di i-
cul ades debido, en e o as muchas causas, a la complejidad del De echo
labo al en es e pun o, a las ca ac e ís icas p opias del es ado ju ídico ca-
nónico de aquéllos, a la asunción del o o de pob eza, a la enuncia al lu-
c o pe sonal cuando se pasa a o ma pa e de un Ins i u o1, e c. Aunque
en el Código de 1983 la e e encia a es e ipo de ac i idad queda inclui-
da den o del c. 668.3, jun o a la pe cepción de pensión, sub ención o
segu o, la singula idad de es a cues ión2me ece un de allado análisis.
El es udio de las ac i idades p es adas po el eligioso se a on a á
desde una doble pe spec i a, la canónica, de una pa e, y la es a al, de
IUS CANONICUM, XLIV, N. 88, 2004, págs. 679-704
EL TRABAJO PRESTADO
POR LOS RELIGIOSOS:
ANÁLISIS SOBRE SU CONSIDERACIÓN
CANÓNICA Y LABORAL
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
1. Es e ema ha sido analizado con de enimien o po la doc ina i aliana. Podemos ci a ,
a modo de ejemplo, a M. G. BELGIORNO - M. DE STEFANO, «Rile anza ed e e i dell’one o-
si à nelle p es azioni la o a i e del pe sonale eligioso», en Il Di i o ecclesias ico, II (1979),
pp. 246 y ss.; R. BOTTA, Il la o o dei eligiosi, Pado a 1984, ad calcem; P. COLELLA, «Consi-
de azione sul la o o degli ecclesias ici e dei eligiosi nell’o dinamen o i aliano», en Giu is-
p udenza i aliana, IV (1985), pp. 80 y ss.; L. NOTARO, «Sulla na u a del appo o e sie di
la o o dei eligiosi», en Giu isp udenza i aliana, VII (1988), pp. 407 y ss.; I. VECCHIO-
CAIRONE, «La u ela giu idica del la o o dei eligiosi», en Il Di i o ecclesias ico, II (1980),
pp. 138 y ss.
2. Cues ión que no debe se con undida con el abajo p es ado po los clé igos ya que
«plan ea al de echo del Es ado unos p oblemas di e sos de aquellos a que dan luga las ac i-
idades p o esionales de los clé igos»: J. OTADUY, Régimen ju ídico español del abajo de ecle-
siás icos y eligiosos, Mad id 1993, p. 119.
SUMARIO
I•EL TRABAJO A FAVOR DE LA ORDEN O DEL INSTITUTO. II •EL
TRABAJO PRESTADO A FAVOR DE TERCEROS. III •SALIDA DEL RELI-
GIOSO DEL INSTITUTO.
o a3. En elación con es a úl ima, la cali icación ci il o labo al de las
p es aciones ealizadas po el p o eso no siemp e ha sido pací ica y la
con o e sia depende á del ámbi o en el que aquéllas se desa ollen.
I. EL TRABAJO A FAVOR DE LA ORDEN O DEL INSTITUTO
Se ha de dilucida aquí si el abajo ealizado pa a el Ins i u o po
pa e de uno de sus miemb os iene o no la conside ación de elación la-
bo al4.
Ál a ez Cape ochipi, apun a que «en los supues os de se icios
p es ados po el p o eso a a o de la O den, ello no puede independi-
za se del complejo conjun o de elaciones en e ambos en las que di ícil-
men e se puede conc e a la medida del en iquecimien o obje o de es-
i ución»5, de modo que es undamen al de e mina qué ipo de elación
iene luga y si és a posee o no ca ác e labo al.
Es conside able la di icul ad exis en e a la ho a de inca dina en
el con a o de abajo las ac i idades ealizadas po el eligioso a a o de
e ce as pe sonas6, pe o aquélla aún es mayo cuando la ac i idad se de-
sa olla den o de la ins i ución a la que pe enece, debido, p incipal-
men e, a la o ma de ida po la que olun a iamen e ha op ado7con-
o me a los o os de pob eza y obediencia.
Es necesa io, en p ime luga , de e mina la elación que su ge en-
e el eligioso y el Ins i u o en el que p o esa los o os.
Pa a un sec o de la doc ina, se gene a un con a o bila e al sui
gene is, en el que exis e la obligación, po ambas pa es, de ealiza una
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MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
3. «La Cons i ución española de 1978 se encuad a en la ca ego ía de ex os que desa o-
llan una u ela plena del De echo del abajo»: A. MOTILLA DE LA CALLE, De echo labo al y
segu idad social de los miemb os de ó denes y cong egaciones eligiosas, Alcalá 2000, p. 37.
4. Pa a un conocimien o más de allado del ema, id., a modo de ejemplo, A. MOTILLA
DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos en el De echo español, Mad id 1997, pp. 107-
155; J. OTADUY, Régimen ju ídico español del abajo..., o. c., pp. 119-152; M. VIDAL
GALLARDO, T abajo y Segu idad Social de los miemb os de la Iglesia Ca ólica, Valladolid 1996,
pp. 159-167.
5. J. A. ÁLVAREZ CAPEROCHIPI, El De echo pa imonial de los eligiosos, Pamplona 1974,
pp. 133-134.
6. P. CATALANI TONELLI, oz «Religiosi», en Diziona io di Di i o del la o o, pp. 399 y ss.
7. M. VIDAL GALLARDO, T abajo y Segu idad Social..., o. c., p. 168.
se ie de p es aciones8. Es e ipo de con a o no se puede equipa a al de
a endamien os de se icios po que en es e úl imo «una de las pa es se
obliga a ejecu a una ob a o a p es a a la o a un se icio po p ecio cie -
o»9, es o es, uno de los con a an es se comp ome e a ealiza un aba-
jo de e minado consis en e en la p es ación de unos se icios a cambio
de una emune ación, sin que sea posible la pe pe uidad en el comp o-
miso. Así, al al a la con ap es ación en la elación en e el Ins i u o y
el eligioso y al no admi i se el ca ác e pe pe uo de esa clase de a en-
damien os, bajo pena de nulidad10, podemos conclui que «el comp omi-
so que asume el eligioso con la ins i ución no puede encuad a se den o
de la ca ego ía de los con a os de a endamien o de se icios ni a és os
se puede equipa a »11.
En opinión de o os au o es se p oduce una «con ención sinalag-
má ica»12 bila e al13 de la que emana una se ie de de echos y debe es en-
e las pa es, en i ud de los cuales se p oduce un in e cambio en el que
el eligioso, po el o o de obediencia, se comp ome e a obse a las e-
glas, mien as que el Ins i u o se obliga a p opo ciona le odo lo necesa-
io pa a su man enimien o.
Tampoco exis e unanimidad doc inal a la ho a de de e mina el
ca ác e de las ac i idades p es adas po los eligiosos pa a la en idad a la
que pe enecen. Los que abogan po la elación labo al se undamen an
en que, pa a la exis encia de és a14, mayo impo ancia que la emune a-
ción iene el debe de obediencia que el abajado , en nues o caso el
miemb o de la O den, ha de obse a 15. No obs an e, son muchos los que
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EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
8. J. KERLEVERO, «Le égimen legal des cong èga ions eligieuses en F ance», en Annèe
Canonique, 6 (1958), pp. 187 y ss.
9. A . 1544 del Código ci il.
10. Si se a ase e ec i amen e de un a endamien o de se icios, en el supues o de eli-
giosos con o os pe pe uos, el comp omiso se ealiza ía pa a oda la ida y es o se ía con a-
io al manda o del úl imo pá a o del a . 1583 del Código ci il: «El a endamien o hecho
po oda la ida es nulo».
11. M. VIDAL GALLARDO, T abajo y Segu idad Social..., o. c., p. 157.
12. A. RIVETTI, T ai è des cong ega ions eligiouses, Pa ís 1944, pp. 100 y ss.
13. Conc e amen e, pa a Naz, exis e, más que una con ención, un con a o bila e al «do
u des, do u acias»: id. R. NAZ, T ai è de D oi canonique, ol. IV, Pa ís 1954, pp. 125 y ss.
14. P. COLELLA, «Del appo o di la o o del eligioso nell’o dinamen o i aliano», en Di-
i o e Giu isp udenza, 1977, pp. 595 y ss.
15. G. SUPPIEJ, «Il appo o di la o o. Cos i uzione e s olgimen o», en Enciclopedia giu-
idica del la o o, Pado a 1982, pp. 123 y ss.
las excluyen del ámbi o del De echo del abajo16. Analicemos es as po-
siciones de alladamen e.
La doc ina y ju isp udencia i alianas de hace 40 años, no admi í-
an la p esencia de una elación labo al en la ac i idad p es ada po el e-
ligioso pa a la O den, ni en la ealizada po cuen a de és a pa a e ce os.
En oposición a es a esis, Bo a ha man enido que de e minados ipos de
elaciones, dependiendo de su na u aleza y de la posible econ e sión en
igu as del De echo del abajo, ienen ca ác e labo al17.
La p ime a de es as eo ías, según la cual, las ac i idades ealizadas
po el p o eso pa a la O den no pueden encuad ase den o de las ela-
ciones de abajo subo dinado, obedece, como apun a Hüble , a la pé di-
da de indi idualidad del eligioso cuando pasa a o ma pa e de la O -
den18. En a as del o o de obediencia, aquél debe á pa icipa en la
consecución del in del Ins i u o al que pe enece. Incluso en aquellos
casos en los que desa olla una ac i idad no eligiosa que es é con enida
en los es a u os del Ins i u o de Vida Consag ada, el miemb o de és e de-
be cumpli la en i ud de la obediencia p o esada, po lo que dicha ac i-
idad adqui i á al ipología ( eligiosa)19. Es lo que se pod ía denomina
«espi i ualización de la ac i idad de los eligiosos»20. Au o es de enso es
de es a esis a gumen an, como undamen os de la misma, la au onomía
ins i ucional de la Iglesia21, la conside ación del De echo canónico como
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MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
16. Vid., en e o os, E. COPPOLA, «Rappo o di impiego e di la o o degli adde i ad en-
i di cul o», en Di i o ecclesias ico, 47 (1936), pp. 400 y ss.; M. GORINO CAUSA, «Rappo o
d’impiego e pe sone ecclesias iche e eligiose», en Di i o ecclesias ico, I (1940), pp. 171 y ss.;
F. SANTOSUOSSO, «In ema di p e idenza sociale pe gli ensegnan i nei semina i», en Giu-
isp udenza i aliana, I (1962), pp. 52 y ss.
17. R. BOTTA, Il la o o dei eligiosi, Pado a 1984, ad calcem.
18. F. HÜBLER, «Osse azioni in ma e ia di assicu azioni sociali del cle o: gli incon e-
nien i della “giungla” legisla i a (In ma gine alla decisione della Co e Cos i uzionale, n.
108, de 9 di giugnio 1977)», en Il Di i o ecclesias ico, I (1978), pp. 586 y ss.
19. M. GORINO CAUSA, «Rappo o di impiego e pe sone...», o. c., pp. 169 y ss.
20. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., pp. 119-120.
21. Reconocida en el a . I.2 del Acue do sob e Asun os Ju ídicos celeb ado en e Espa-
ña y la San a Sede. La ci ada au onomía se e ie e no sólo a la libe ad de c eación, modi i-
cación o ex inción de ci cunsc ipciones e i o iales, sino ambién a la es uc u a in e na de
la Iglesia, en la que se encuen an inca dinados los eligiosos: id. M. VIDAL GALLARDO, T a-
bajo y Segu idad Social..., o. c., p. 91. P incipio de la au onomía p i ada, en i ud del cual,
el Es ado debe conside a con a o de De echo p i ado a aquél en el que el eligioso se com-
p ome e a p es a se icios pa a la O den sin pedi emune ación a cambio, de modo que no
se puede conside a elación labo al ele an e desde el pun o de is a del De echo del a-
bajo: F. HÜBLER, «Osse azioni in ma e ia di assicu azioni sociali del cle o...», o. c., pp. 594
es a u a io22, la olun ad del eligioso de some imien o y obediencia a la
O den a a és de la p o esión de o os y la equipa ación en e la comu-
nidad eligiosa y la amilia23. El p ime o de los a gumen os ci ados, es o
es, la au onomía de la Iglesia, encuen a su undamen o en los p incipios
de libe ad eligiosa de las comunidades24 y acon esionalidad25, de modo
que exp esamen e queda ecogida en nues o o denamien o la p ohibi-
ción de inmiscui se en los asun os de las con esiones, lo que da luga a
que se sus aigan «una se ie de ma e ias de la compe encia del Es ado pa-
a a ibui las en exclusi a a las con esiones eligiosas»26. Los seguido es
de es as eo ías se oponen a la conside ación del eligioso como abaja-
do 27 po en ende que exis e una ne a di e enciación en e p o esión y
con a o de abajo cuando las ac i idades desempeñadas po quien pe -
enece al Ins i u o son es ic amen e eligiosas28. Quienes de ienden es a
pos u a29 apun an que la ac i idad p es ada po el p o eso no se puede
conside a elación de abajo, po que no se p e ende ecibi con ap es-
ación30, se ealiza en cumplimien o de los debe es eligiosos que ha ad-
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EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
y ss.; L. NOTARO, «B e i no e sull’a i i à del eligioso non quali icabile quale appo o di
la o o subo dina o», en Rappo i di la o o e a o e eligioso, Napoli 1988, pp. 261 y ss.; e c.
22. A. C. ÁLVAREZ CORTINA, «Minis os de cul o», en T a ado de De echo eclesiás ico,
Pamplona 1994, p. 887; S. PETSCHEN, «Las Iglesias y el De echo del T abajo en F ancia y en
la República Fede al Alemana», en Re is a española de De echo canónico, 39 (1983), pp. 566
y ss.; e c.
23. No se aplica el De echo labo al del Es ado al abajo en el seno de las elaciones a-
milia es que, se sob en iende, es ealizado sin con ap es ación. Pues bien, hay au o es que
en ienden que el Ins i u o o comunidad a los que pe enecen los eligiosos se equipa an a la
amilia, impidiéndose así, la aplicación del De echo labo al. Sin emba go, es a eo ía adole-
ce de muchos e o es, como el hecho de la pe enencia olun a ia a la O den, a di e encia
de la amilia: id. R. BOTTA, Il la o o..., o. c., pp. 70 y ss.; L. NOTARO, «Sulla na u a del ap-
po o...», o. c., pp. 204 y ss.
24. «La plena e ec i idad de los de echos undamen ales exige econoce que la i ula i-
dad de los mismos no co esponde sólo a los indi iduos aisladamen e conside ados, sino am-
bién en cuan o se encuen an inse os en g upos y o ganizaciones, cuya inalidad sea especí-
icamen e la de de ende de e minados ámbi os de libe ad o ealiza los in e eses y los
alo es que o man el sus a o úl imo del de echo undamen al»: STC 64/1988, de 12 de
ab il (BOE de 4 de mayo).
25. M. RODRÍGUEZ BLANCO, «Las ac i idades de los Minis os de cul o y de los eligiosos
an e los ibunales», en Re is a española de De echo canónico, ol. 59, n. 152 (2002), p. 203.
26. Ibidem, p. 204.
27. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 127.
28. J. OTADUY, Régimen ju ídico español del abajo..., o. c., pp. 173-174.
29. A. VITALE, Co so di Di i o ecclesias ico, Milano 1998, pp. 268 y ss.
30. G. DI MATTIA, «Il o o di po e à eligiosa e la assicu azioni sociali», en Moni o Ec-
clesias icus, I (1996), pp. 86 y ss.

qui ido31. Es a esis es man enida po la ju isp udencia de los ibunales
españoles32, que undamen a la exclusión del ámbi o del De echo labo al
de las ac i idades p es adas po el eligioso en la p opia O den, en los
comp omisos asumidos po el p o eso33.
Un sec o in e medio en iende que si la ac i idad emp esa ial del
eligioso no es á p e is a en los es a u os de la Cong egación, se puede
en ende que exis e abajo subo dinado34 y admi e una posible elación
labo al, siemp e y cuando el abajo desempeñado sea p es ado a e ce-
os35. El p opio T ibunal Cons i ucional, en su sen encia 63/199436 a i -
ma que «la cualidad del miemb o de una o den eligiosa no puede de e -
mina la “deslabo ización” au omá ica de la ac i idad p o esional que
p es a»; no obs an e, echaza la elación de ca ác e labo al en e el eli-
gioso y su O den, de modo que emi e el conocimien o de es e ema a la
ju isdicción con esional37.
En cambio, pa a Mo illa38, en un sis ema como el español, no se
puede exclui el abajo de los eligiosos del ámbi o del De echo labo al
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MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
31. «Es a p oyección ci il, secula , pública o social o como quie a cali icá sela de los o-
os de los eligiosos pe mi e cues iona se si la condición de eligioso con inúa cons i uyen-
do un s a us con ele ancia ci il, pese a que la legislación del siglo pasado, del p esen e y los
c i e ios cons i ucionales puedan pa ece con a ios a al posibilidad»: J. M. GONZÁLEZ DEL
VALLE, «Los eligiosos an e el De echo», en Pleni udio Legis Dilec io. Homenaje al P o eso D .
Fe nando Re amal Fuen es, Pb o., San iago de Chile 2002, p. 190.
32. «No puede ocul a se la incohe encia de es a solución con las decla aciones p e ia-
men e ansc i as y la posible me ma de los p incipios de acon esionalidad e igualdad que su-
pone»: A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 144.
33. Nume osas son las decisiones judiciales que se pueden ci a a es e espec o, en e las
más des acadas, Sen encias del T ibunal Cen al de T abajo de 2 de diciemb e de 1974
(RJA, n. 5142), de 15 de ene o de 1987 (RJA, n. 680).
34. P. FEDERICO, «La o o e imp esa nella a i i à ex aecclesias iche delle associazioni e-
ligiose», en Il Di i o Ecclesias ico, I (1979), pp. 451 y ss.; IDEM, oz «Minis i di cul o e eli-
giosi», en No issimo Diges o I aliano, ol. V, To ino 1984, pp. 37-39.
35. Pa a un análisis po meno izado de es a eo ía, id. M. G. BELGIORNO - M. DE STEFANO,
«Rile anza ed e e i dell’one osi à...», o. c., pp. 246 y ss.; R. BOTTA, Il la o o dei..., o. c., pp.
80 y ss.; P. FEDERICO, «La o o e imp esa nella a i i à ex aecclesias iche delle associazioni e-
ligiose», en Il Di i o ecclesias ico, I (1979), pp. 451 y ss.; e c.
36. BOE de 24 de ma zo de ese mismo año.
37. M. RODRÍGUEZ BLANCO, «Las ac i idades de los Minis os de cul o y de los...», o. c.,
p. 200.
38. Pa a es e eclesias icis a, el De echo canónico no u ela la si uación del eligioso en-
e al Ins i u o, sino que «sólo ampa a la unción que se comp ome e a desa olla po el o-
o de obediencia en a as de las consecución del in socie a io»: A. MOTILLA DE LA CALLE,
De echo labo al y Segu idad Social..., o. c., p. 27.
indi idual39, an o si se a gumen a la au onomía o ganiza i a de la Igle-
sia, pues o que se encuen a limi ada po los de echos indi iduales p o-
egidos cons i ucionalmen e40, como si se in en a asimila el abajo de
los p o esos al ealizado en la amilia41. Las a i maciones de es e eclesias-
icis a se basan en la laicidad y libe ad eligiosa que igen en nues o Es-
ado, en el que la opción eligiosa de una pe sona no in luye, en p inci-
pio, en su si uación ju ídica. El sec o doc inal mino i a io que de iende
el some imien o al De echo del Es ado de las ac i idades ealizadas po
el p o eso42 pa e de la i ele ancia de las no mas canónicas sob e los e-
ligiosos, de la au onomía del Es ado a la ho a de cali ica la ac i idad e-
alizada po és os, de la escasa impo ancia de los ínculos que los unen
con el Ins i u o43...
No obs an e, la mayo ía, como Vidal Galla do, apun a la necesa-
ia dis inción, den o de las ac i idades ealizadas en el ámbi o del Ins i-
u o, en e abajos emune ados y no emune ados. En es os úl imos44 lo
impo an e es la inalidad espi i ual que lle a al eligioso a o ma pa e
de la comunidad, inalidad que es «el mo i o de e minan e de la p es a-
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EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
39. Es e au o es á de acue do con la exclusión del some imien o al De echo del abajo
del Es ado de aquellas ac i idades que los eligiosos ealizan a a o de su Ins i u o cuando
ienen na u aleza espi i ual (asis encia eligiosa de pe sonas, celeb ación de misas, e c.) o
cuando sin ene la, no gene an bene icios económicos di ec os (dis ibución de a eas o a-
bajos den o de la comunidad): A. MOTILLA DE LA CALLE, De echo Labo al y Segu idad So-
cial..., o. c., pp. 45 y ss.
40. Ibidem, p. 47.
41. «Ni el o igen ni la na u aleza de ambas ins i uciones son equipa ables, ni el ipo de
ínculos pueden iden i ica se, po lo que no exis e azón pa a un mismo égimen ju ídico...
No exis e undamen o alguno en nues o o denamien o, en conclusión, que empuje hacia la
analogía en e el abajo de los eligiosos en su ins i ución y el abajo amilia , en a as de
jus i ica una p e endida exclusión de la es e a labo al»: A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us
ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 142.
42. Vid., en e o os, L. FRUGIUELE, «La o a o i nella Chiesa», en Il Di i o ecclesias ico,
100 (1989), pp. 90 y ss.; G. PERA, «L’a i i á la o a i a dei eligiosi», en Rappo i di la o o...,
o. c., pp. 134 y ss.; e c.
43. S. BERLINGÓ, «In e en i», en Rappo i di la o o e a o e eligioso, Napoli 1988, pp.
42 y ss.; R. BOTTA, Il la o o..., o. c., p. 42; P. COLELLA, «Conside azione sul la o o...», o. c.,
pp. 85 y ss.; M. DE STEFANO, «L’en e ospedalie o quale illegi imo da o e di la o o del pe so-
nal eligioso», en S udi in ono e di Pie o Agos ino D’A ack, ol. II, Milano 1976, pp. 36 y ss.;
J. GOTI ORDEÑANA, Sis ema de De echo eclesiás ico español. Pa e especial, Donos ia 1992, p.
362; A. MOTILLA DE LA CALLE, De echo labo al y segu idad social..., o. c., p. 33.
44. Podemos ci a , como ejemplo, el abajo que los eligiosos p es an o bien en la p o-
pia casa (po e ía, cocina, limpieza, e c.), o ue a de ella (ca equesis, cuidado de en e mos,
e c.).
ción de es os se icios... Es o impide que cualesquie a de es os se icios
puedan se conside ados como ac i idad labo al»45. El p o eso, de o ma
olun a ia, ealiza una se ie de ac i idades conside adas obligaciones na-
u ales46, en cuan o que no es á obligado a su p es ación, aho a bien, una
ez p es adas, no pod á eclama un sala io debido al ca ác e na u al de
la ci ada obligación.
El ema de los abajos emune ados a a o de la O den, esul a
algo más complejo. En e ellos podemos des aca dos sec o es di e en-
ciados: la enseñanza47 y la sanidad. El p oblema que se plan ea es la di i-
cul ad de dis ingui si se a a de se icios a la en idad a la que pe ene-
ce el p o eso o, po el con a io, nos encon amos an e un supues o de
ac i idad ealizada a a o de e ce os48. Pa a al di e enciación hay que
a ende nue amen e a la conexión causal que exis e en e la ac i idad
desempeñada y los o os p o esados49. El T ibunal Cons i ucional en-
iende que no se a a de una elación labo al, po lo que la compe en-
cia co esponde al De echo canónico y no al es a al50, de modo que el
abajo p es ado po el eligioso no lo es a í ulo pe sonal sino que se un-
damen a en el o o de obediencia que debe al Ins i u o con a an e51. En
elación di ec a con el ema de la sanidad, el T ibunal Cen al de T a-
bajo, en el Fundamen o de De echo n. 4 de su sen encia de 15 de ene o
de 1987, haciendo e e encia a los se icios p es ados po una eligiosa
en un hospi al pe enecien e a su O den, a i ma que «su elación con la
ac i idad del cen o es aba imbuida, po encima de odo, de una espi i-
ualidad y de un impulso de g a uidad, en i ud de la p o esión eligio-
sa y de los o os de obediencia y pob eza con aídos, que impiden do a
686
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
45. M. VIDAL GALLARDO, T abajo y Segu idad Social..., o. c., p. 203.
46. P. BELLINI, «Rile anza ci ile dei o o monas ici e o dine pubblico i aliano», en S u-
di in ono e di A u o Ca lo Jemolo, ol. I, 1965, pp. 35 y ss.; V. CICU, «Obbligazione na u ale
e adampimen o di con a o nullo», en Sc i i mino i, ol. II, 1965, pp. 361 y ss.; L. NOTARO,
«Sulla na u a giu idica delle a i i à la o a i e dei eligiosi nella sua associazione», en Il Di-
i o ecclesias ico, I (1979), pp. 407 y ss.; R. VISENTINI, «Obbligazioni na u ali», en Ri is a di
Di i o ci ile, ol. II, 1962, pp. 47 y ss.
47. Pa a un conocimien o más exhaus i o de la e olución his ó ica de la enseñanza p i-
ada impa ida po eligiosos id. J. OTADUY, Régimen ju ídico español del abajo..., o. c., pp.
120-124.
48. J. M. GONZÁLEZ DEL VALLE, De echo eclesiás ico español (edición ac ualizada po M.
RODRÍGUEZ BLANCO), Mad id 2002, p. 202.
49. J. OTADUY, Régimen ju ídico español del abajo..., o. c., p. 184.
50. Sen encia del T ibunal Cen al de T abajo de 10 de ab il de 1984 (RTCT 3426).
51. Sen encia del T ibunal Sup emo, de 8 de no iemb e de 1985 (RJA 5745).
de na u aleza con ac ual la ac i idad educa i a desempeñada po la e-
cu en e den o de su p opia comunidad eligiosa». Habi ualmen e, el
mayo núme o de p oblemas se plan ea en el ema de la enseñanza52. El
T ibunal Cons i ucional en su sen encia 63/1994, de 28 de eb e o53,
abo da el ema de una eligiosa de la Cong egación Sie as de San José,
que había p es ado sus se icios po un pe íodo de 21 años en los cole-
gios que su O den poseía. Tan al o T ibunal niega la exis encia de una
elación labo al en e ambas, undamen ando su decisión en la ausencia
de one osidad y de in e és de con ap es ación económica que ca ac e-
izan a odo con a o de abajo. Man iene que «la elación en e eli-
gioso y comunidad no puede se en modo alguno cali icada como labo-
al, al como de mane a insis en e iene a i mando la ju isp udencia
o dina ia».
Así, an o si los abajos ealizados pa a el Ins i u o son emune-
ados como si no lo son, la doc ina y ju isp udencia mayo i a ias sos ie-
nen la al a de elación labo al en e la Cong egación y el p o eso54, de
modo que el De echo es a al ca ece de compe encia pa a su egulación55,
compe encia que co esponde en exclusi a al De echo canónico56.
«Nues o De echo concede exclusi amen e ele ancia a la inculación
canónica del eligioso a la o den y, en consecuencia, se decla a incom-
pe en e en su egulación, la cual co esponde al o denamien o de la Igle-
687
EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
52. Un de allado es udio sob e las cláusulas no ma i as de exclusión de los eligiosos del
ámbi o labo al en las ac i idades de enseñanza lo ealizan A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a-
us ju ídico de los eligiosos..., o. c., pp. 148-155; J. OTADUY, Régimen ju ídico español del a-
bajo..., o. c., pp. 119 y ss.
53. En o as ins ancias, podemos des aca las Sen encias del T ibunal Supe io de Jus i-
cia de Mad id, de 24 de oc ub e de 1995 (AS 3924) —A anzadi Social, 1995, n. 3924—, de
9 de ab il de 1996 (AS 1343) —A anzadi Social, 1996, n. 1343—; las sen encias del T ibu-
nal Cen al de T abajo de 23 de ma zo de 1983, de 24 de no iemb e de 1983; la Sen encia
del T ibunal Sup emo de 18 de ene o de 2000 (RJA 958) —A anzadi, Repe o io de ju isp u-
dencia, 2000, n. 958—, e c.
54. Opinión man enida, como se ha podido comp oba , po la mayo pa e de la ju is-
p udencia y doc ina españolas.
55. «No sólo los ibunales es a ales se ocupan de las causas ela i as a minis os de cul-
o y eligiosos, sino que en ocasiones los ó ganos con esionales son compe en es pa a eco-
noce ales asun os»: M. RODRÍGUEZ BLANCO, «Las ac i idades de los Minis os de cul o y
de los eligiosos...», o. c., p. 202.
56. «De ello cabe deduci que la elación en e la ins i ución eligiosa y los eligiosos se
ige po el De echo canónico, no po el De echo español —labo al o no—...»: J. M.
GONZÁLEZ DEL VALLE, «Minis os de cul o», De echo eclesiás ico del Es ado español, Na a a
1996, p. 302.
me a esis excluyendo del ámbi o labo al las ac i idades p es adas po el
eligioso cuando és as se co esponden con los ines ins i ucionales de la
Cong egación a la que pe enecen y aquél ac úa en cumplimien o del
o o de obediencia89. En oposición a es as eo ías, hay quienes unda-
men an en la subo dinación al emp esa io po pa e del eligioso, en la
e ibución de e minada del mismo..., la exis encia de un con a o labo-
al en e las pa es90. En cambio, o os apun an el ca ác e de e minan e
de las cláusulas del con enio a la ho a de disce ni si la elación es labo-
al o no91, llegando a a i ma el ca ác e híb ido de es as elaciones92.
Tampoco exis e acue do en la ju isp udencia cuando se a a de di-
lucida la si uación de los eligiosos que abajan pa a o ganismos públi-
cos en i ud de un con enio en e és e y la O den a la que pe enecen.
Un g an núme o de p oblemas su ge po el cese de las unciones del eli-
gioso93 (Sen encia del T ibunal Cen al de T abajo de 23 de ma zo de
198394 —decisión que pos e io men e ue ecu ida an e el Cons i ucio-
nal en ampa o, ecu so que se esol ió a a és de la STC 43/1984, de 26
de ma zo95—, STS de 8 de no iemb e de 1985, e c.). A es e espec o, la
694
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
89. Vid. G. PERA, «L’a i i á...», o. c., pp. 132 y ss.
90. Vid. R. BOTTA, Il la o o..., o. c., pp. 102 y ss.; S. CATEDRA, «Il appo o di la o o dei
eligiosi...», o. c., pp. 367 y ss.; M. G. BELGIORNO - M. DE STEFANO, «Rile anza...», o. c., pp.
256 y ss.; e c.
91. «Pe o son p ecisamen e de e minadas cláusulas de es os con enios, que sí a ec an al
égimen ju ídico de los eligiosos, lo que lle a a duda de la inse ción de la elación en e las
de abajo dependien e. El conjun o de pode es di ec i o y disciplina io que suelen es able-
ce a a o de la o den y espec o de sus eligiosos —la acul ad de cub i las acan es o de
sus i ui a los eligiosos sin in e ención del en e aunque con un cie o p ea iso, la igilan-
cia de su abajo, la compe encia pa a ija u nos o o aciones, e c.—, sepa an es e ipo de
elación de la de abajo po cuen a ajena»: A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los
eligiosos..., o. c., pp. 171-172.
92. P. FEDERICO, «La o o e imp esa nella a i i à ex aecclesias iche delle asociazioni e-
ligiose», en Il Di i o ecclesias ico, I (1979), pp. 458 y ss.
93. El cese del eligioso en sus unciones se puede p oduci po dos mo i os: secula i-
zación del p o eso o bien, esolución unila e al del con enio po la En idad pública: A.
MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 174.
94. A anzadi, Repe o io de sen encias del T ibunal Cen al de T abajo, 1983, n. 2420.
95. BOE de 25 de ab il. En es a sen encia, el TC se p onuncia sob e un ecu so de am-
pa o in e pues o po es ex- eligiosos an e la decisión ci ada del T ibunal Cen al de T a-
bajo que decla a incompe en e a la ju isdicción social pa a en ende de la sepa ación de los
ecu en es como educado es po encon a se uno secula izado y o os dos en ámi es. El e-
cu so plan ea la posible incons i ucionalidad de la acul ad que ha asumido la O den de se-
pa a a los ex- eligiosos, alegándose la iolación de los p incipios de libe ad e igualdad e-
ligiosas, u ela judicial e ec i a y libe ad sindical. Tan al o T ibunal, en las cues iones
p incipales, echaza los a gumen os de los ecu en es y no en a a alo a el ondo del asun-

mayo pa e de los jueces coinciden en la ausencia del ca ác e labo al de
la elación en e el eligioso y el en e público96 y, po an o, a i man la in-
compe encia del De echo es a al en es a ma e ia97, quedando eguladas las
elaciones po el De echo de la Iglesia98, si bien, exis en decisiones ju is-
p udenciales con a ias a es a esis que hacen depende la cali icación de
la ac i idad p es ada po los eligiosos de los ca ac e es del acue do sus-
c i o. Así, la Sen encia del Sup emo de 16 de sep iemb e de 1985, acep-
ó una elación de dependencia en e los eligiosos que p es aban sus se -
icios en una en idad pública en i ud de un con enio en e la O den a
la que pe enecían y aquélla99: «el da o de que los ac o es sean eligiosos
de de e minada Cong egación no empece a que con independencia de
ello deba conside a se el ca ác e de la p es ación de sus se icios».
Hay quien opina que la mayo pa e de las decisiones ju isp uden-
ciales, con excepción de la úl ima esolución ci ada, lle a a una desp o-
ección del eligioso que, al no ene elaciones con el o ganismo es a al,
an e nadie puede eclama 100. Lo ealmen e p eocupan e de es e ema es
que el ca ác e de la elación se hace depende única y exclusi amen e
de una elección eligiosa, del es ado ju ídico canónico del suje o, pues o
que dis in a es la elación en e la O den y el p o eso cuando és e p es a
sus se icios den o de la misma o cuando ealiza la ac i idad a a o de
695
EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
o, po lo que acep a la incompe encia del De echo labo al en es e ema ya es ablecida po
el T ibunal Cen al de T abajo.
96. Vid., como ejemplo, las Sen encias del T ibunal Cen al de T abajo de 19 de sep-
iemb e de 1985; de 18 de oc ub e del mismo año; de 12 de mayo de 1986.
97. Sen encias del T ibunal Sup emo de 25 de oc ub e de 1985 (A anzadi, Repe o io de
ju isp udencia, 1985, n. 5161); de 8 de no iemb e del mismo año, e c. Igualmen e, las Sen-
encias del T ibunal Cen al de T abajo de 10 de ab il de 1984 (RJA, n. 3426) y de 23 de
ma zo de 1986.
98. La oposición a es a eo ía ju isp udencial no se puede basa en el al a de los eligio-
sos en el égimen de Segu idad Social. Po excede de nues o es udio el ema de la Segu i-
dad Social de los Miemb os de Ó denes y Cong egaciones eligiosas, nos emi imos a los de-
allados análisis que sob e es e ema ealizan, en e o os: A. MOTILLA DE LA CALLE, De echo
labo al y Segu idad Social..., o. c., pp. 89-114; M. VIDAL GALLARDO, T abajo y Segu idad So-
cial..., o. c., pp. 243-341.
99. En es a sen encia, un cen o de o mación p o esional que dependía de la Dipu ación
de Cádiz, enía un con enio con una cong egación eligiosa que es sus i uido po o o pos-
e io donde la di ección y ges ión del cen o se asigna a segla es, a di e encia de lo que se
había pac ado has a ese momen o. Los eligiosos, si bien no enían con a o indi idual, eje -
cían la unción de p o eso es es ando some idos a la no ma i a gene al del cen o, de modo
que pe cibían la e ibución pe sonalmen e y enían las mismas condiciones de an igüedad
y ca ego ía que los unciona ios públicos que p es aban allí sus se icios.
100. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 179.
un e ce o ajeno a la en idad, independien emen e de la exis encia de un
Con enio p e io en e és e y el Ins i u o o Cong egación, que cuando la
misma ac i idad es ealizada una ez que ha pe dido el es ado eligioso.
III. SALIDA DEL RELIGIOSO DEL INSTITUTO101
Muchos son los p oblemas que se han ocasionado po el g an nú-
me o de eligiosos que, en los úl imos iempos, abandonan el Ins i u o
del que o man pa e102. En el ámbi o ci il, cuando el abajo del p o eso
es a a o de la O den103 y aquél deja de pe enece a la misma, la mayo
pa e de la doc ina, con San osuosso, niegan la posibilidad de in e po-
sición de una acción de en iquecimien o injus o con a la Cong egación
po es mo i os dis in os: 1.º Compleja elación, an o en los aspec os
mo ales como en los ma e iales, en e el eligioso y la O den; 2.º Na-
u aleza espi i ual de la que pa e la ac i idad p es ada po el eligioso;
3.º Fines comunes de la asociación y los eligiosos que la componen104.
González del Valle undamen a la imp ocedencia de indemnización po
los se icios p es ados en la compensación de con ap es aciones y en la
no conside ación de abajo subo dinado el ealizado po el p o eso a a-
o de la Cong egación a la que pe enece105. Cie o es que la mayo pa -
e de los eligiosos ienen asignada una labo no emune ada den o de
la O den y que se podía plan ea una posible indemnización po en i-
quecimien o sin causa del Ins i u o. Sin emba go, y coincidiendo con
Ál a ez Cape ochipi, no c eemos que sea posible la in e posición de una
696
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
101. En elación con el a amien o de las cues iones elacionadas di ec amen e con la
salida del eligioso del Ins i u o, nos emi imos, po excede con mucho, la ma e ia obje o
de nues o es udio a D. J. ANDRÉS, El De echo de los eligiosos. Comen a io al Código, Roma
1995, pp. 587 y ss.; J. CORSO, «Sepa azione dall’Is i u o. La p ocedu a amminis a i a», en
I eligiosi e il nuo o Codice di Di i o canonico, Roma 1984, pp. 199 y ss.; F. J. RAMOS, «Co-
men a io a los cc. 686 y 687», en Comen a io exegé ico al Código de De echo canónico, Pam-
plona 1996, pp. 1746-1748.
102. F. CAMPO DEL POZO, «De echo pa imonial de los Ins i u os de ida eligiosa», en
El De echo pa imonial canónico en España. XIX Semana española de De echo Canónico, Sala-
manca 1985, p. 85.
103. Cuando la ac i idad desa ollada po el eligioso se a icula a a és de una elación
de De echo con esional, la emune ación que le pueda co esponde se egula po el De e-
cho de la Iglesia, po lo que no se á exigible en el o denamien o es a al: M. RODRÍGUEZ
BLANCO, «Las ac i idades de los minis os de cul o y de los eligiosos...», o. c., pp. 234-235.
104. F. SANTOSUOSSO, Il esa cimen o pe l’uccisione del eligioso, Milano 1965, pp. 76 y ss.
105. J. M. GONZÁLEZ DEL VALLE, «Minis os de cul o», o. c., pp. 366-367.
acción de ales ca ac e ís icas, debido p incipalmen e a que el «ca ác e
complejo de las elaciones pa imoniales y mo ales en e el eligioso y la
O den impide calib a la medida del en iquecimien o. Su conc eción y
p ueba son p esupues os ineludibles de la acción de en iquecimien o in-
jus o»106. La imposibilidad de que p ospe e se basa en el incumplimien o
de los equisi os necesa ios de es a c eación doc inal y ju isp udencial:
a) en iquecimien o del demandado (en nues o caso la O den o Con-
g egación) consis en e en un aumen o del pa imonio o una no dismi-
nución de és e —una al a de gas o equi ale a un ing eso—; b) empo-
b ecimien o del ac o ( eligioso) que puede consis i en una p es ación
de se icios ( abajo del p o eso); c) elación en e el en iquecimien o y
el empob ecimien o, pues o que es necesa io que es e úl imo, en el
eligioso, sea debido al en iquecimien o del Ins i u o al que pe enece;
d) al a de causa del desplazamien o pa imonial. Como se puede obse -
a , en el abajo ealizado a a o de la O den po uno de sus miem-
b os107, no se cumplen los p esupues os necesa ios del en iquecimien o
sin causa, dado que si bien es cie o que el eligioso ealiza unos se icios
pa a la Cong egación, exis e no sólo una causa de desplazamien o pa i-
monial, sino a ias108, y además, aquélla no se en iquece injus amen e
con el abajo del p o eso sino que a cambio del mismo, aunque no paga
un sala io, lo e ibuye con odo lo necesa io pa a el man enimien o,
an o co po al como espi i ual, de la ida que ha elegido.
A pesa de odo, hay au o es que sos ienen en elación con el a-
bajo del eligioso p es ado en i ud de un con enio en e una con esión
y un en e ci il, que el p o eso iene de echo a ecibi una e ibución po
sus ac i idades109, de modo que pueden exigi la a a és de los ibunales
es a ales110.
697
EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
106. J. A. ÁLVAREZ CAPEROCHIPI, De echo pa imonial..., o. c., p. 134.
107. Y como a i ma emos pos e io men e, ampoco cuando la ac i idad se ealiza a a o
de e ce os.
108. Todas aquellas que alegamos pa a nega el ca ác e labo al de las p es aciones del p o-
eso: ca ác e espi i ual de la ac i idad, o o de obediencia, au onomía de la olun ad, e c.
109. J. GIMÉNEZ Y MARTÍNEZ DE CARVAJAL, «Asis encia eligiosa en los cen os hospi a-
la ios», en Acue dos Iglesia-Es ado español en el úl imo decenio. Su desa ollo y pe spec i as, Ba -
celona 1987, pp. 91 y ss.
110. «Pese a encon a nos an e una elación de De echo con esional en e un suje o y su
con esión, no mas es a ales o o gan un de echo a de e minadas pe sonas que pod á hace se
e ec i o an e los ibunales es a ales»: M. RODRÍGUEZ BLANCO, «Las ac i idades de los mi-
nis os de cul o y de los eligiosos...», o. c., pp. 236-237.
Cues ión dis in a es la salida del Ins i u o cuando el ex- eligioso
sigue p es ando sus se icios pa a la O den a la que pe enecía o pa a e -
ce os en i ud de un Con enio en e és e y la Cong egación. En es os
casos, a di e encia de lo que ocu ía cuando el abajo pa a és a e a ea-
lizado po un p o eso, pa ece se , y así lo a i ma la Sen encia del T ibu-
nal Cen al de T abajo de 26 de eb e o de 1986, que a pa i del mo-
men o del indul o de exclaus ación nace un con a o de abajo, po lo
que «no deja de so p ende —desde la óp ica de acon esionalidad del Es-
ado— que la decisión del T ibunal se incule an es echamen e a la ca-
li icación canónica de la si uación de o os»111, cuando ei e adamen e
se ha a i mado que el s a us ju ídico canónico y la condición eligiosa de
una pe sona no in luye en su conside ación de ciudadano112. Si el aba-
jo es p es ado po el p o eso pa a un en e público en i ud de un con-
enio lle ado a cabo en e és e y la O den, la ju isp udencia en iende
que no exis e elación labo al; aho a bien, una ez exclaus ado el eli-
gioso, si «se le man iene en el pues o de abajo y se le e ibuyen los se -
icios que p es a en el ámbi o de la o ganización y di ección de la o den,
su ge una e dade a elación ju ídico-labo al en e el ex- eligioso y la
ins i ución, la cual asume el ca ác e de emp esa io»113. Así lo con i ma
la Sen encia del T ibunal Cen al de T abajo de 19 de mayo de 1983,
cuando an e la eclamación p esen ada po un eligioso secula izado, ad-
mi e el despido imp oceden e del mismo po conside a que la conse a-
ción del pues o que desempeñaba el ex- eligioso, con ie e la ac i idad
p es ada en labo al, condenando a la eadmisión de aquél y al pago de los
sala ios a asados.
La salida del Ins i u o cuando el p o eso p es aba su ac i idad a
e ce os en i ud de un con a o indi idual en e ambos, plan ea mayo-
es p oblemas, si bien, con ca ác e gene al, se en iende que el eligioso
ealiza una donación del sala io ob enido a a o de la O den. Es a a i -
mación pa e de la base del ca ác e mueble del dine o y de la posibili-
dad de donación e bal de los bienes de es e ipo. Cuando el miemb o
de la Cong egación hace en ega a és a del u o de su abajo se es á o -
malizando una donación pues o que la única exigencia es la en ega si-
698
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
111. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 148.
112. Aunque ya adelan amos la i ealidad de es a a i mación.
113. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 175.
mul ánea de la cosa donada, en nues o caso, la emune ación114. Po an-
o, al igual que ocu ía en el caso de los se icios p es ados a a o de la
O den y po los mismos mo i os que se analiza on, se ha de echaza de
pleno la posibilidad de plan eamien o de una acción de en iquecimien-
o sin causa con a el Ins i u o al que pe eneció.
Desde el pun o de is a canónico, la no ma i a aplicable al aba-
jo p es ado po los eligiosos en el Código de 1917 y en el de 1983 es di-
e sa, aunque no sus ancialmen e.
La ac ual codi icación no ompe con el modelo es ablecido po el
Código an e io . Con una edacción dis in a, el c. 668.3, ecoge el man-
da o de los an iguos cánones 580.2115 y 594.2. El apa ado e ce o del c.
668 dice: « odo lo que un eligioso gane con su p opio abajo o po a-
zón del ins i u o, lo adquie e pa a el ins i u o. Lo que pe ciba de cual-
quie modo en concep o de pensión, sub ención o segu o, lo adquie e
pa a el ins i u o, a no se que es ablezca o a cosa el de echo p opio». De
modo que los ing esos que el eligioso ob enga po la p es ación de su a-
bajo pasan al Ins i u o en i ud de la obligación p e is a en es a no ma
canónica. Como podemos ap ecia , con o me a es e p ecep o, no se deja
abie a posibilidad pa a que el eligioso adquie a pa a sí la e ibución
ob enida po la ac i idad desempeñada116. Se especi ica que an o lo ad-
qui ido po azón de la O den, como lo que se ob enga en i ud de las
ac i idades que p es e a e ce o, pasa án a o ma pa e del pa imonio
de la Cong egación a la que pe enece. Se a a de un enuncia au omá-
ica117 y sin necesidad de ac os ju ídicos118. Lo mismo ocu e con el p o-
699
EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
114. A . 632 Cc: «La donación de cosa mueble pod á hace se e balmen e o po esc i-
o. La e bal equie e la en ega simul ánea de la cosa donada...».
115. «Pe o odo cuan o adquie a po indus ia o en conside ación de la eligión pa a és-
a lo adquie e». Aquí, se á a la O den o a la Cong egación a las que pase la e ibución que
el eligioso adquie a a a és de su p opia indus ia; en endiéndose po indus ia cualquie
ipo de con ap es ación que el eligioso ob enga bien po la p es ación de su abajo, ya sea
men al o mecánico, o po el eje cicio de su p o esión, minis e io o ac i idad, o po cualquie
p emio, pensión, e c. que dependan del abajo. Vid. M. MIGUÉLEZ - S. ALONSO - M. CA-
BREROS, Código de De echo canónico y legislación complemen a ia. Tex o la ino y e sión cas e-
llana con ju isp udencia y comen a ios, Mad id 1962, p. 237; A. TABERA - G. ANTOÑANA - G.
ESCUDERO, De echo de los eligiosos. Manual eó ico p ác ico, Mad id 1968, p. 371.
116. Aunque es posible de que las no mas de De echo p opio es ablezcan o a cosa.
117. Siemp e a endiendo a la pe spec i a canónica.
118. J. J. PINEDA FASQUELLE, La capacidad económica de los Ins i u os y sus limi aciones (c.
634), Roma 1993, p. 120.

eso que ealizó enuncia plena de sus bienes, odo lo que adquie a des-
pués pasa á al pa imonio del Ins i u o de Vida Consag ada con o me a
las no mas de De echo p opio. El c. 668.5, como apoyo al manda o e-
cogido en el apa ado e ce o de la misma no ma, es ablece que «el p o-
eso, que po na u aleza del ins i u o, haya enunciado a odos sus bienes,
pie de la capacidad de adqui i y posee , po lo que son nulos sus ac os
con a ios al o o de pob eza. Lo que adquie a después de la enuncia,
pe enece á al ins i u o con o me a la no ma del de echo p opio». El úl-
imo pá a o no hace más que ei e a la imposibilidad del eligioso, que
enunció obliga o iamen e a lo que poseía, de adqui i pa a sí la con a-
p es ación que eciba po la ealización de su abajo. Excede del obje o
de nues o análisis el es udio exhaus i o de la enuncia plena del eli-
gioso de o os pe pe uos, su posible alidez ci il y la nulidad de enun-
cia de bienes u u os. Si bien, se ha de apun a que es con enien e, si se
desea que la cesión de bienes enga e icacia ci il, que «el eligioso eali-
ce el ac o de ans e encia de esos bienes al ins i u o, si se quie e que
queden a nomb e del ins i u o y és e de enga legí imo p opie a io»119.
Se ha de ene en cuen a que al no exis i elación labo al en e
el eligioso y los e ce os pa a los que aquél p es a su ac i idad cuando
media con enio o acue do p e io con la O den a la que pe enece, la e-
ibución al abajo del p o eso se ealiza á di ec amen e a aquélla, po lo
que nada puede eclama el eligioso, al menos, has a el momen o en el
que deja de o ma pa e del Ins i u o. Lo mismo ocu e con el abajo e-
alizado a a o de la O den dado que, como se ha analizado, ampoco se
conside a elación labo al. Únicamen e, cuando al sali del Ins i u o el
ex- eligioso siga p es ando sus se icios, ya sea pa a és e, ya sea pa a e -
ce os, la ac i idad desempeñada pasa á a conside a se labo al y la emu-
ne ación de la misma se in eg a á en el pa imonio del ex-p o eso. Es a
a i mación en nada con adice al c. 668.3 pues o que el paso au omá ico
de es as e ibuciones a la O den se aplica al abajo p es ado po el eli-
gioso, no al ealizado po el que ya ha salido del Ins i u o. Igualmen e, en
nada se opone, como e emos, al c. 702, dado que con o me a és e nada
puede eclama quien abandona la O den po los se icios p es ados;
cues ión dis in a es el ema de las ac i idades que pos e io men e se e-
alicen.
700
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
119. G. DI MATTIA, «Comen a io al c. 668», en Comen a io exegé ico..., o. c., p. 1697.
En elación con la salida del Ins i u o y de con o midad con el c.
643.1 del Código de 1917, «los que, habiendo e minado el plazo de los
o os empo ales u ob enido el indul o de secula ización, salgan de la e-
ligión o ue en despedidos de ella, nada pueden eclama po cualesquie
se icio que hubie an p es ado». Quien pe eneció a una O den, una ez
que deja de o ma pa e de la misma, no enía de echo a eclama po las
ac i idades p es adas en el iempo que es u o en és a120. Así, cuando el e-
ligioso dejaba del pe enece al Ins i u o, no le ampa aba el de echo a e-
cibi con ap es ación po el abajo ealizado, es más, el deseo de la mis-
ma se conside a ía con a io al o o de pob eza y al p opio canon 594.2:
« odo cuan o adquie an los eligiosos, incluso los Supe io es, a eno del
c. 580,§2121, y del canon 582, núme o 1.º122, debe inco po a se a los bie-
nes de la casa, p o incia o eligión, y cualquie dine o y odos los í ulos
se deposi a án en la caja común». La in e p e ación de es os p ecep os se
sua izó a a és del Dec e o de la Sag ada Cong egación pa a los Religio-
sos e Ins i u os Secula es «De auxilio p aebendo is qui Ins i u um dese-
un », de 25 de ene o de 1974, en el que se econoce que, eniendo como
base la jus icia, la ca idad y la equidad, se hab án de de e mina ayudas123
que puedan co esponde a los p o esos una ez que ya no pe enecen a la
O den, eniéndose necesa iamen e en cuen a an o las necesidades del
ex- eligioso como las posibilidades económicas del p opio Ins i u o124.
Aho a bien, no exis ía de echo subje i o o de jus icia conmu a i a del
p o eso pa a eclama po el iempo que ue eligioso, dado que la ayuda
p es ada se undamen aba en los c i e ios de ca idad y equidad125 y no en
el abajo que ealizó mien as ue miemb o del Ins i u o.
701
EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
120. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 112.
121. «Pe o odo cuan o adquie a po su indus ia o en conside ación a la eligión, pa a
és a lo adquie e».
122. «Después de la p o esión solemne, sal os igualmen e los indul os peculia es de la
Sede Apos ólica, odos los bienes que de cualquie modo le engan al egula : 1.º En O den
capaz de posee , pe enecen a la O den, a la p o incia o a la casa, según las cons i uciones
de e minen».
123. En e dichas ayudas se pueden des aca : a) la c eación de o ganismos de segu idad
social que dependan de las Ó denes o de las Con e encias episcopales en el ámbi o nacio-
nal; b) insc ipción de los miemb os en la segu idad social, e c.
124. F. RICCERI, «Il sussidio economico da concede si ai eligiosi che lasciano il lo o is i-
u o», en In o ma iones Sac a Cong ega io p o Religiosiis e Ins i u is Secula ibus, 2 (1975), pp.
171 y ss.
125. C i e ios undamen ados en el c. 643.2: A. MOTILLA DE LA CALLE, De echo labo al y
Segu idad Social de los Miemb os..., o. c., p. 21.
Al igual que lo hiciese el c. 643126 de la an e io codi icación, aun-
que con edacción dis in a, el c. 702 del Código de 1983 decla a: «1.
Quienes legí imamen e salgan de un ins i u o eligioso o hayan sido ex-
pulsados de él, no ienen de echo a exigi nada po cualquie iempo de
p es ación ealizada en él. 2. Sin emba go, el ins i u o debe obse a la
equidad y ca idad e angélica con el miemb o que se sepa e de él». El se-
gundo apa ado del p ecep o, que ma iza al p ime o, coincide con el De-
c e o ya ci ado127, dado que obse ando la ca idad y la equidad se end á
en cuen a la si uación en la que queda á el ex-p o eso.
Es a no ma ha sido bas an e discu ida po la doc ina. De un lado,
au o es como Colella, la conside an injus a y sanciona o ia128, pues o que
pa a és e la salida del Ins i u o es un momen o di ícil, no sólo desde el
pun o de is a espi i ual sino ambién desde el económico, debido, p in-
cipalmen e, a la desposesión de bienes a la que es u o some ido129, p o-
duciéndose, en es os casos, una desp o ección del suje o. A i ma que con
es e p ecep o se iola el c. 281 en el que se ecoge el p incipio de jus i-
cia en la e ibución que, si bien hace e e encia a los clé igos, debe ex-
ende se a odo miemb o de la Iglesia. De o o, un sec o doc inal, se
mani ies a de acue do con el Dec e o de 1974 y, po consiguien e, con el
c. 702. El p ime o de ellos cuando hace e e encia al debe de p o ee a
los miemb os del Ins i u o desde el pun o de is a social, espi i ual, eco-
nómico..., dice que « al debe se ex iende de alguna mane a, aunque po
702
MARÍA DEL MAR LEAL ADORNA
126. Va ias sen encias en elación con es e canon ue on dic adas po T ibunales ecle-
siás icos. Como ejemplo podemos ci a la del T ibunal de la Signa u a Apos ólica de 6 de ju-
lio de 1971, que se dic ó po la solici ud de una eligiosa que había sido expulsada del Ins i-
u o que exigía una en a mensual du an e oda la ida pa a pode lle a una ida
desahogada. Es e T ibunal a i mó que el Ins i u o debía, con o me al p incipio de ca idad,
pasa una en a a la ex-p o esa, si bien, en i ud del documen o susc i o po la misma en el
momen o de su inco po ación al ins i u o en el que admi ía que en caso de expulsión no en-
d ía de echo a una compensación, la ci ada en a sólo se o o ga ía has a inal de ese año,
quedando así cumplida la obligación de ca idad del la O den pa a con la eligiosa.
127. Que es la uen e de es e canon: J. OTADUY, Régimen ju ídico español del abajo..., o.
c., p. 147.
128. No niega que el abajo ealizado po los p o esos puede ene una inalidad eligio-
sa, pe o man iene que no po ello debe desconoce su ca ác e empo al y ma e ial. Con-
c e amen e a i ma que se p oduce una «pe icolosa commis ioni a a i i à di e se ma po-
ebbe ad assicu a e, dis inguendo i momen i del “g a ui o” da quelli “do u o”, ad una
u ela obie i a e più sicu a del la o o umano, o unque s ol o e pe qualsiasi agioni p es-
a o»: P. COLELLA, Conside azione..., o. c., p. 81.
129. P. COLELLA, «Sul p oblema dell’ “usci a” dei eligiosi dal lo o “s a us”: disciplina i-
gen e e necesi à di una sua e isione», en P e i ou , Geno a 1976, pp. 64 y ss.
í ulos di e sos y den o de cie os lími es, ambién a aquellos que aban-
donan el ins i u o y que se encuen an en la necesidad de in eg a se en
la sociedad como secula es, sob e odo después de bas an es años de i-
da eligiosa», de modo que el p ecep o es conco de con el p incipio de
jus icia. Sin ol ida la ayuda a quien ha de asumi un nue o es ilo de i-
da, se impide la ei indicación de bienes po el abajo ealizado, po e-
sul a es a men alidad discon o me a la ocación eligiosa130 y al o o de
pob eza. El p o eso debe á desempeña las unciones que los supe io es le
con íen131 a cambio de la p es ación del Ins i u o de odo aquello nece-
sa io pa a su subsis encia.
En odo caso, y de acue do con el segundo pá a o del canon que
se analiza, se han de conside a las ci cuns ancias pa icula es del caso en
conc e o132 ya que «es di e sa la si uación de quien posee í ulos de es u-
dios, expe iencia, cuali icación p o esional o un pues o de abajo ya ase-
gu ado de aquellos eligiosos que po edad o po o as ci cuns ancias son
ísica o mo almen e inhábiles pa a cualquie ipo de abajo e ibui-
do»133. Además, las ayudas concedidas po el Ins i u o no ienen po qué
se de ca ác e empo al, a di e encia de lo que es ablecía el an e io Có-
digo de la Iglesia ca ólica.
Pa a muchos, el c. 702 no espe a los de echos del eligioso como
abajado 134, supone una iolación del de echo de libe ad e in en a e i-
a dimisiones masi as, po lo que el Es ado debe p o ege al p o eso co-
mo suje o de de echos ci iles y labo ales en e al Ins i u o del que o -
ma pa e135. Es os au o es se undamen an en el p incipio gene al de
i ele ancia ci il de las no mas y ac os de las con esiones en el o dena-
703
EL TRABAJO PRESTADO POR LOS RELIGIOSOS
130. «Del con enido del canon 702 se deduce que el legislado p e ende log a simul á-
neamen e un doble obje i o: sali al encuen o de la necesidad, a eces g a e, de quien asu-
me un nue o es ilo de ida e impedi que pene e en la ida eligiosa una cie a men alidad
ei indica i a, comple amen e ajena a la ocación eligiosa llamada a desa olla se en un
clima de olun a ia y g a ui a en ega»: G. GIROTTI, «Sepa azione dei miemb i dall’Is i u-
o», en Lo s a o giu idico dei consac a i pe la p o essione dei Consigli e angelici, Ciudad del Va-
icano 1985, p. 192.
131. M. VIDAL GALLARDO, T abajo y Segu idad Social..., o. c., p. 156.
132. La Sag ada Cong egación en iende que se hab á de conside a cada caso en pa i-
cula , «non è possibile né opo una una legislazione uni e sale, applicabile a u i»: Dec e-
o ci ., n. 6.
133. Dec e o ci ., n. 7.
134. R. BOTTA, Il la o o..., o. c., p. 155.
135. A. MOTILLA DE LA CALLE, El s a us ju ídico de los eligiosos..., o. c., p. 117.