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Un capellán que sirve la mesa y otros menesteres. Burgos a mediados del siglo XVIII

Abstract

En la ciudad de Burgos, a mediados del siglo XVIII, nueve hogares disponían, entre sus componentes, de un capellán privativo, contratado por el pater-familias a título de «doméstico». Sus quehaceres eran múltiples: dirigir la celebración de actos religiosos, servir la mesa, educar a la progenie, llevar los asuntos de su patrón, etcétera. Muchos de esos hogares tenían, en sus grandes mansiones, oratorio y cochera, donde se guardaban celosamente los menajes sacros y los carruajes. Las razones para contratar capellanes ah hoc son varias, pero una destaca entre las demás. En un siglo caracterizado por la transición desde una religiosidad colectiva, teatralizada, de templo y estridencias en las calles hasta una reli- giosidad más intimista, doctrinal, hogareña, personal e individualista, se mantenía, alimentaba y/o asalariaba a un clero flotante que servía en exclu- siva a los miembros de algunos hogares aristocráticos. Estos hogares disfrutaban, en general, de unos niveles de renta y de fortuna elevados, muy por encima de la inmensa mayoría de los habitantes de la ciudad.

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Un capellán que sirve la mesa y otros menesteres. Burgos a mediados del siglo XVIII

Author: Sanz de la Higuera, Francisco José
Year: 2002
Source: https://idus.us.es/bitstreams/f97eb65e-1956-4a2f-ba7d-9129a4a87bd6/download
ISSN: 0213-2079
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENES-
TERES.
BURGOS A MEDIADOS DEL SIGLO XVIII1
«A Chaplain who Se es Meáis» and does O he Jobs.
Bu gos in he Middle o he 18 h Cen u y
F ancisco
J.
SANZ DE LA HIGUERA
I.E.S.
To eblanca (Se illa)
RESUMEN: En la ciudad de Bu gos, a mediados del siglo XVIII, nue e
hoga es disponían, en e sus componen es, de un capellán p i a i o,
con a ado po el pa e - amilias a í ulo de «domés ico». Sus quehace es
e an múl iples: di igi la celeb ación de ac os eligiosos, se i la mesa,
educa a la p ogenie, lle a los asun os de su pa ón, e cé e a. Muchos de
esos hoga es enían, en sus g andes mansiones, o a o io y coche a, donde
se gua daban celosamen e los menajes sac os y los ca uajes. Las azones
pa a con a a capellanes ah hoc son a ias, pe o una des aca en e las
demás. En un siglo ca ac e izado po la ansición desde una eligiosidad
colec i a, ea alizada, de emplo y es idencias en las calles has a una eli-
giosidad más in imis a, doc inal, hoga eña, pe sonal e indi idualis a, se
man enía, alimen aba y/o asala iaba a un cle o lo an e que se ía en exclu-
si a a los miemb os de algunos hoga es a is oc á icos. Es os hoga es
dis u aban, en gene al, de unos ni eles de en a y de o una ele ados,
muy po encima de la inmensa mayo ía de los habi an es de la ciudad.
Palab as cla e: capellán, domés ico, hoga , o a o io, eligiosidad.
1.
Un p i ilegio al alcance de muy pocos hoga es. Me comen a el p o eso Egido que se ía
p eciso sabe de la exis encia de capellanes en los hoga es del siglo XVII y an e io es. De habe los,
hecho del que no cabe duda, los encon a íamos exclusi amen e —sugie o como hipó esis— en las
g andes mansiones a is oc á icas con o a o io. En Bu gos, a mediados del Se ecien os, la si uación
e a muy peculia .
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud. his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
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«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
ABSTRACT: In he ci y o Bu gos, in he middle o he 18 h cen u y,
nine homes had, as hei membe s, a p i a e chaplain, con ac ed by he
pa e - amilias, as household se an . These jobs we e o a g ea a ie y: o
lead he celeb a ion o eligious e en s, o se e meals, o educa e
o -
sp ing, o be in cha ge o his landlo d's bussiness, e cé e a. Many o hose
homes had, in hei g ea mansions, an o a o y and a ga age, whe e he
sac ed i ems and he ca iages we e well kep . The easons o con ac chap-
lains ad hoc a e di e en , bu one is he mos impo an . In a cen u y
cha ac e ized o he changings om a collec i e eligiousness, exagge -
a ed, in chu chs and s idency in he s ee s o a eligiousness mo e in i-
ma e, doc inal, amilia , pe sonal and indi idualis ic, main ained, ed
and/o paid a loa ing cle gy who se ed he membe s o some a is oc a ic
homes exclusi ely. These homes owned, in gene al, a good s anda d o
li ing and high o unes, high abo e o he g ea majo i y o he inhabi-
an s o he ci y.
Key wo ds: Chaplain, household se an , home, o a oy, eligiousness.
«La iolencia es uc u al que acompañaba el discu i de los se es humanos
en la sociedad del An iguo Régimen e a no able»2. Lamen ablemen e, se de ec an
épocas muy somb ías en que la igualdad es un a ículo de lujo, casi inexis en e,
y lo más usual es el p i ilegio, la di e enciación b u al en e ipos de pe sonas.
El Se ecien os es uno de esos pe íodos, aunque no el único. Tan o desde una pe s-
pec i a eu opea como desde la óp ica local, la pa icula y especí ica de la ciudad
de Bu gos, di e en es au o es han señalado la exis encia de una sociedad muy
pola izada y con ex emos o undos. Dos ejemplos son absolu amen e elocuen es.
Cipolla señala que «uno de los asgos que dis inguen al ico del pob e e a que el
ico podía come has a ha a se»3. Cama e o Bullón ano a, po su pa e, la
p esencia de «un puñado no pequeño de g andes icos en un lado; la más abso-
lu a indigencia en el o o, con el ag a an e de que la Real Hacienda ex aía más
de los ce canos al polo neg o que de los alojados en el osa»4.
2.
ORTEGA LÓPEZ, Ma ga i a: «P o es as de las muje es cas ellanas con a el o den pa ia cal
p i ado du an e el siglo XVIII», en Cuade nos de His o ia Mode na, n.° 19, 1997, p. 89.
3.
ClPOLLA, Ca io: His o ia económica de la Eu opa p eindus ial. Mad id, 1990, pp. 23-45.
4.
CAMARERO BULLÓN, Concepción: «Bu gos y el Ca as o de Ensenada», en His o ia de
Bu gos. III (Edad Mode na, I). Bu gos, 1991, p. 208. Véase ambién, de la misma au o a, Bu gos y
el Ca as o de Ensenada. Mad id, 1989, pp. 23-28 y 485-488. El epa o de la en a y la o una e a
muy di e encial y i ulen o. E a jus i icado con a gumen os ideológico-polí ico- eligiosos aunque
odos sabían que lo económico e a la base esencial de sus exis encias.
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Va ios pa áme os; dispues os al modo de una escale a es adís ica, demues-
an ad hoc la exis encia de ipos di e en es de colec i os, o ganizados je á -
quicamen e en unción de la desigualdad en e las pe sonas. Veamos sus
componen es.
En el 28.6 % de las i iendas exis ía pe sonal con a ado esiden e a iempo
comple o. Un 71.4 % de los hoga es no podía pe mi i se ese lujo. Sus ci cuns-
ancias económicas les obligaban, más bien, a odo lo con a io. E an ellos quienes
expo aban hacia las mansiones y casas de la ciudad a sus hijas e hijos como
se icio domés ico o como mano de ob a pa a el campo o los alle es g emiales5.
Es con enien e deci , no obs an e, que asala ia y man ene si ien es e a un p i i-
legio de ango meno , bas an e ela i o y ex endido, al que enía acceso uno de
cada es hoga es de la ciudad. No e a, po an o, un hecho absolu amen e exclu-
si is a e imposible de alcanza .
El amaño de la i ienda cons i uye, a mi juicio, un ac o impo an e del
ni el de ida de una sociedad y de las ca ego ías p o esionales que la in eg an6.
El 12.4 % de los hoga es de Bu gos ocupaba un espacio habi able supe io a 230
m2, el doble de la media de la población en su conjun o, 115 m2. Ningún jo na-
le o y sólo un 0.2 % de los o iciales a esanos gozaban de semejan e si uación.
Tales dimensiones e an no ma común en e la nobleza en is a (92.9 %) y el al o
cle o (83.7 %). Con odo, ampoco es un hecho adicalmen e excluyeme, dado
que,
po ejemplo, uno de cada es hoga es campesinos (34.7 %), de bu óc a as
(37 %) o de me cade es (33.3 %), i ían sob e suelos que iban más allá de esas
medidas. Todos los hoga es con o a o io supe aban, y con c eces, los 230 m2 de
supe icie habi able y el 100 % enía c iados. El 97.2 % de los hoga es con más
5.
No es p eciso e ec ua , aho a, muchas ma izaciones. Véase SARASÚA, Ca men: C iados,
nod izas y amos. El se icio domés ico en la o mación del abajo mad ileño, 1758-1868. Mad id,
1994.
ARAGÓN MATEOS, San iago: «Amos y c iados en la Ex emadu a dieciochesca», en Ac as del
Cong eso In e nacional «Ca los IIIy la Ilus ación». Mad id, 1990, pp. 403-424. CARRASCO
MARTÍNEZ, Adol o: «Seño es y c iados. La se idumb e de la a is oc acia en el siglo XVIII», en
ÁLVAREZ SANTALÓ, León Ca los y CREMADES GRIÑÁN, Ca men: Men alidad e ideología en el
An iguo Régimen. Vol. II, Mu cia, 1993, pp. 203-209. ARRU, Angiolina: «La o a e in casa d'al i:
se i e se e domes ici a Roma nell'80», en Subal e ni in empo di mode nizzaccione. No e s udi
sulla socie á omana nell'O ocen o. Annali della Fondazione helio e Lisli Basso-Issoco. Roma, 1985,
VII,
pp. 95-160; «La conosco pe ché é semp e s a a a casa mia a se ice. Celiba o e se izio domés-
ico a Roma nell'O ocen o», en Ac as del I Cong eso Hispano-Luso-I aliano de Demog a ía His ó-
ica. Ba celona, 1987, pp.
649-661.
GUTTON,
Jean Paul: Domes iques e se i eu s dans la F ance de
l'Ancien Régime. Pa is, 1978. LASLETT, Pe e : «Se i e se izio nella s uc u a social eu opea», en
Quade ni S o ici, n.° 68, 2, 1988, pp. 345-354 y SARTI, Ra aela: Rice che sulla se i ú domes ica a
Bologna nell'O ocen o. Bolonia, 1988.
6. SANZ DE LA HIGUERA, F ancisco: «Familia, hoga y i ienda en Bu gos a mediados del
siglo XVIII. En e cua o pa edes, compa iendo a ma ios, camas, mesas y man eles», en In es iga-
ciones His ó icas, n.° 22,2002 (en p ensa). El amaño de la casa e a una dimensión esencial del s a us.
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de 230 m2 no disponía, sin emba go, de o a o io y en uno de cada cua o (en el
24.7 %) no había pe sonal de se icio esiden e.
Los hoga es con un pa imonio (lib e) in en a iado supe io a 150.000 eales
suponen el 9.6 % de los pos -mo em ecopilados. Con un alcance anual7 po
encima de 4.500 eales —ú il que iplicaba el p omedio de la ciudad (1.500
eales)—
i ía el 6.2 % de los hoga es. Se empieza a pe cibi de una o ma ní ida
que nos ace camos a los
e enos
p ohibi i os de una oligoc acia acaudalada, lejana
de la g an mayo ía silenciosa y paupé ima de la pi ámide es amen al. Son los
escalones más encumb ados de la sociedad del An iguo Régimen. Y, sin emba go,
hay aún demasiada gen e implicada en dichos po cen ajes. Po o o lado, sólo el
50 % de quienes poseían un o a o io acumulaban un caudal pa imonial supe-
io a 150.000 eales8.
El 6.7 % de los pos -mo em con las habi aciones de alladas de mane a explí-
ci a9 nos mues a que en esas casas se disponía, en su in e io , de un o a o io.
Se a a de a ias mansiones seño iales10, el palacio a zobispal y algunos edi i-
cios,
en alquile , ocupados po una dignidad y canónigo de la Ca ed al y algunos
bu óc a as11. Una de sus es ancias, indi idualizada de o ma especí ica, e a el
«o a o io», dependencia de ca ác e sag ado, dispues a con el mobilia io y los
menajes p ecisos pa a la celeb ación de ac i idades eligiosas12. El o a o io e a
una dependencia esencial pa a el modo de ida a is oc á ico, una pieza habi ual
en elpuzzle cons uc i o de los es amen os p i ilegiados del An iguo Régimen13.
Empe o, es aba al alcance de bas an es hoga es. No es un pa áme o ex emada-
men e di e enciado . Todas las mansiones que albe gaban un o a o io en casa
enían pe sonal con a ado. Sólo el 1.2 % de quienes disponían de se idumb e
gozaba de una iglesia domés ica en su mo ada.
7.
Los ocablos alcance y ú il compu an el caudal ne o de dine o y/o p oduc os ag opecua-
ios que llegaban a una casa anualmen e, deducidos de los ing esos los gas os esenciales y habi uales
del hoga .
8. Tenían c iados, sus casas supe aban los 230 m2 y gozaban de un ú il supe io a 4.500
eales/año.
9. De los 334 pos -mo em ecopilados, sólo en 67 (20 %) se de allan las es ancias. El 6.7 %
especi ica la exis encia de un o a o io de o ma inequí oca.
10.
Véase el ANEXO I. Relación de las mansiones a is oc á icas con o a o io p i ado.
11.
Don Felipe de Pe ea (a zobispo), don Ramón de La ínaga (abad de San Qui ce), don Félix
Sánchez de Valencia (adminis ado gene al de en as) y don Ped o Tomé González ( eso e o gene al
de la San a C uzada, ganade o de Mes a, emp esa io y me cade de lanas). Véase el ANEXO I.
12.
Una p uden e ex apolación pe mi e a en u a su p esencia en el 1.4 % de las i iendas.
El o a o io apa ece pun ualmen e ano ado en las casas-mansión de los ci ados en las no as 10 y 11.
13.
Sob e o a o ios éase HERNÁNDEZ BERMEJO, M.a Ángeles: La amilia ex emeña en los
iempos mode nos. Badajoz, 1990, p. 237. IBÁÑEZ PÉREZ, Albe o: Bu gos y los bu galeses en el siglo
XVI. Bu gos, 1990, pp. 102-103 y SANZ de la HIGUERA, F ancisco: op. ci ., (en p ensa).
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El dispone de ca uajes en p opiedad, con coche a, le sucedía sólo al 1.1 %
de los hoga es bu galeses14. Es p eciso di e encia , no obs an e, en e los cale-
se os y los a is óc a as. Los calese os no enían, en ningún caso, o a o io en sus
mo adas y ninguno alcanzaba, ni po lo más emo o, los 4.500 eales/año de ú il
ni los 150.000 eales de pa imonio. El 72.7 % e an hoga es nuclea es, sin se i-
dumb e, y únicamen e en un 27.3 % sus i iendas supe aban los ci ados 230 m2.
Los nobles y eclesiás icos p opie a ios de ca ozas y be linas dis u aban de
se icio domés ico, eno mes mansiones, ele ado ni el de o una y subs ancioso
ni el anual de en as. De es a o ma, dejados al ma gen los calese os, nos opamos
con un 0.7 % de los hoga es que disponían de algún ipo de anspo e odado,
con oda la ca ga de os en ación, exhibición, iqueza y pode que ello conlle a.
En palab as de los p o eso es Al a ez San aló y Ga cía-Baque o González es
pe cep ible una «pi ámide nobilia ia incluso den o del educido subg upo de la
nobleza»15.
Es a misma ase puede u iliza se, lle ada has a el ex emo más o undo16,
en la conside ación de un aspec o muy singula : el p opio de quienes daban cobijo
en sus mansiones a «un capellán que si e la mesa», según la exp esión del conde
de Villa iezo17. En nue e ocasiones, es deci , en el 0.5 % de los hoga es —0.3 %
si no compu amos a los mili a es—, el Ca as o de Bu gos ecoge en e los
si ien es a un indi iduo que e ec uaba ales unciones, i ía en sus casas y e a
alimen ado y es ido a ca go del i ula de la mansión. Se a a de cinco hoga es
laicos y cua o eclesiás icos, dignidades y canónigos de la Ca ed al. En La Co uña
se de ec a al si uación en cinco ocasiones. En Log oño, en seis. En Mu cia, en
dieciocho18. Ello supone un po cen aje de apa ición de un capellán en el hoga
14.
SANZ DE LA HIGUERA, F ancisco: «Una es ancia domés ica que se mue e. En e las calles
y las casas de Bu gos a mediados del siglo XVIII», en Bole ín de la Ins i ución Fe nán González
(BIFG),
n.° 225 y 226,
2003,
(en p ensa). El dispone de ca uaje e a un símbolo de s a us en el An iguo
Régimen. De su imien o pa a los calese os, de exhibición y ango pa a los nobles y eclesiás icos.
O a o io, coche a y do mi o io e an los sanc a sanc o um de las casas-mansión a is oc á icas.
15.
ÁLVAREZ SANTALÓ, León Ca los y GARCÍA-BAQUERO GONZÁLEZ, An onio: «El e o -
mismo bo bónico (1700-1787)», en His o ia de España, 7. Plane a, Mad id, 1989, p. 236 y «La
nobleza i ulada en Se illa, 1700-1833. (Apo ación al es udio de sus ni eles de ida y o una)», en
His o ia, Ins i uciones, Documen os, n.° 7, 1980, p. 12.
16.
Es deci , se debe aplica no sólo a lo noble y a las al as es e as eclesiales, a la eli e socio-
económica en pa icula , sino a la población de la ciudad de Bu gos en su o alidad.
17.
Don Ángel F ancisco de Riaño y A iaga. A( chi o) D(ipu ación) P( o incial) de B(u gos).
(Ca as o, Memo iales), A, (Lib o) 344, ( olios) 3-9 y A( chi o) H(is ó ico) P( o incial) de B(u gos)
P( o ocolos) N(o a iales). 1758. Legajo
7093,
suel o (sin olia ).
18.
BARREIRO MALLÓN, Baudelio: La Co uña, 1752. Según las Respues as Gene ales del
Ca as o de Ensenada. Mad id, 19995. ABAD LEÓN, Felipe: Radiog a ía his ó ica de Log oño. A la
luz del Ca as o del ma qués de la Ensenada. Log oño, 1978 y LEMEUNIER, Guy: Mu cia, 1756.
Según las Respues as Gene ales del Ca as o de Ensenada. Mad id, 1993. La colección La Alcabala
del Vien o pe mi e accede a una aliosa in o mación sin el impe a i o kilomé ico de los iajes.
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«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
del 0.22 %, del 0.36% y del 0.37 %, espec i amen e19. Hemos de esponde ,
cualquie a que sea la ciudad esc u ada, a un in e ogan e esencial: ¿Po qué azón,
o azones, un núme o educido de hoga es dis u aba de un se icio an exclusi o?
El cuad o I in o ma opo unamen e sob e sus p incipales pa áme os i ales.
El con as e con los p omedios de la ciudad en su conjun o nos da idea de las
magni udes a las que nos en en amos. Un análisis po meno izado de las ca ac-
e ís icas de cada uno de esos hoga es cen a nues a a ención sob e sus idiosin-
c asias y las señas de iden idad ( i ienda, g upo domés ico, ni el de en as y de
o una, e c.) que les son a ibuibles, ci cuns ancias exhumadas di ec amen e en
los legajos de los a chi os.
1.
FÁMULO, CAMARERO, OFICIANTE SACRO: ENTRE LA ILUSTRACIÓN Y EL CONSER-
VADURISMO EN LOS HOGARES ARISTOCRÁTICOS LAICOS
Lo p ime o que llama la a ención es la p esencia de un indi iduo, don José
O uño Salaza 20, que disloca cualquie in en o de esg imi la homogeneidad
como uno de los asgos dis in i os de an selec o g upo de ecinos. Casado con
doña Leona da Rosa Vélez F ías, esidían en La Cale a. E a un hoga múl iple,
(5b)721,
cons i uido po dos ma imonios y es si ien es. En p ime a ins ancia
apa ece el enlace de don José y doña Leona da. En segundo é mino, la pa eja
o mada po don José Pablo de Agüe o22, su ye no, y una hija de aquellos.
19.
Desde una pe spec i a ma emá ica, es as e e encias pe mi en a en u a , como hipó esis,
dada la educida mues a u ilizada, un peso ela i o de los capellanes p i ados bas an e simila en
el e i o io español. Se ía p eciso, empe o, es udia con de enimien o qué hoga es ienen en e sus
in eg an es, con a ados pa a ales se icios, un capellán y po qué azones. Véase ARAGÓN MATEOS,
Sal ado : op. ci ., pp. 414-415 y DOMÍNGUEZ ORTIZ, An onio: Las clases p i ilegiadas en el An iguo
Régimen. Mad id, 1973, p. 152.
20.
ADPB. Ca as o, Memo iales, J, lib o 345, olios 357-360.
21.
La ipología del G upo de Camb idge, aunque discu ible —y discu ida— en muchos
aspec os, es ú il, a e ec os p ác icos, como e e encia, sencilla y uncional, de la o ma de o gani-
za se el hoga , su amaño y es uc u a. De una mane a escue a, esumo sus pos ulados: TIPO 1,
«Soli a ios».
TIPO
2,
«Hoga sin es uc u a amilia ». TIPO 3, «Hoga nuclea ». TIPO 4, «Hoga ensan-
chado» y TIPO 5, «Hoga múl iple». Exis en a ias posibilidades, o sub ipos, en unción de las
pe sonas in eg an es y qué elaciones enían en e ellos y con el i ula o cabeza de la casa {«pa e -
amilias»).
22.
En el ci ado memo ial apa ece es e indi iduo, «miemb o del Consejo de Su Mages ad y su
iscal en la Real Audiencia de San o Domingo el Pue o». Fue censado en Bu gos, en mayo de 1751,
bajo la é ula de don José: les daba cobijo y les man enía. Véase el PLANO I pa a las ubicaciones de
las casas.
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La se idumb e se componía de una «p ime a donzella», una «c iada de cozina>
y un capellán, un «licenciado, clé igo de ánima»23.
CUADRO 1. Socio-economía de los hoga es con capellán p i ado
Hoga Calle M2 Hoga A
Conde de Villa iezo San Juan 4638
Caye ano A iaga Juego Pelo a 2952
Felipe de Salamanca Can a anas 827
O uño Salaza La Cale a 188
San ama ía Cas illo La Cale a 2183
Sub o al Hoga es laicos 2157
Calde ón de la Ba ca Plaza Mayo 1181
Gama de la Puen e Hue o Rey 1087
Diego Escalona San Es eban 105
O iz Ta anco Vega 1407
Sub o al Hoga es eclesiás icos 858
To al Hoga es con capellán 1624
To al Ciudad (1751) 115
28.6
28.2
16.6
10.8
29.5
22.7
9.6
11.2
4.2
19.3
11.1
17.5
6.8
B
64.9
35.!
24.9
17.4
37.1
36.9
30.7
32.4
12.6
37.8
28.4
26.4
13.8
A = Anchu a del edi icio ( achada
C
11.8
14.1
17.4
8.3
12.1
12.7
15.1
12.4
8.5
11.8
11.9
11.9
8.6
B =
D = Núme o de c iados esiden es E =
G = P opiedad de ca uejas H =
Ing esos
51452
84755
25497
4059
14033
36959
18166
31493
19860
9619
19784
28770
1803
Gas os Alcance Hoga D
23034
9059
3767
534
4073
8093
1851
5437
4551
1460
3325
5974
276
28417 (5e)21 9
75696 (5e)18 10
20730 (4c)17 9
3767 (5b)7 3
9960 (4d)12 7
27665 8
16315 (2c)4 3
26056 (5c)9 6
15309 (2c)6 3
8159 (2c)4 2
16460 3.5
22685 5
1526 0.5
E F Es amen o
1 SI Noble
1 SI Noble
1 SI Noble
2 SI Hidalgo
1 SI Hidalgo
1 SI Nobilia
1 NO Eclesiás ico
1 NO Eclesiás ico
1 NO Eclesiás ico
3 NO Eclesiás ico
1 NO Eclesiás ico
1
1 NO Gene al
P o undidad del edi icio C = Al u a del inmueble
G
SI
51
SI
NO
SI
SI
SI
SI
NO
NO
H
SI
SI
SI
SI
SI
SI
SI
NO
?
?
NONO
-loga es en el inmueble F = P opiedad de la casa-mansión
P esencia de o a o io en la i ienda.
Fuen es: ADPB. Ca as o, Mamo iales, Lib os 344, 345, 346, 347, 348 y 349. Laicos y eclesiás icos.
Elabo ación p opia. AHPB. P o ocolos No a iales. Bu gos., Múl ip^ es legajos ( éase ci í exp esa en el ex o
)•
Fo una
204703
232927
157719
64813
164610
64813
64813
144651
60601
Don José e a «no a io mayo de la Audienzia A zobispal de Bu gos y su
pa ido de Palenzuela po me ced de la San a Iglesia Me opoli ana». Los pe i os
ca as ales le calculan un alcance anual de
3.300
eales24 ( éase cuad o II). A ello
se añaden unas b e es en as, po el a endamien o de ie as, en a ios pueblos
ce canos25. La i ienda e a p opiedad de la muje : en ella ocupaban los «qua os
p inzipales»26. Los 188 m2 que dicha plan a al a enía de suelos se aducen en
23.
Recibía únicamen e la comida como pago a sus se icios. No se signi ican cuáles e an sus
unciones pe o pa ece lógico pensa en quehace es de o den eligioso y en una dedicación comple-
men a ia al se icio de la mesa. La doncella pe cibía un sala io anual de 10 ducados y la cocine a
enía es ipulados 8 ducados/año. Al menos, en eo ía. Sabemos po los es amen os que, casi siemp e,
se les pagaba a los domés icos «in a iculo mo is». Véase BENITO AGUADO, M.a Te esa: La sociedad
i o iana en el
siglo
XVIII:
eide o, espec ado y p o agonis a. Bilbao,
2001,
pp.
179-181.
Con e aso,
y con p oblemas, se cob aba en casi odos los empleos en el An iguo Régimen.
24.
En su Memo ial a i ma que e an sólo
3.000
eales. Pe i os y ecinos a eces disen ían.
25.
Hu ones (ADPB, Ca as o, Lib o 921a), Quin anilla Pie de Aba ca {Ibidem, 1559) y Villa-
ye no.
26.
Así se exp esa en su decla ación ca as al. Se pe cibe de una o ma más de allada en el
pos -mo em de don Sebas ián Vélez, pad e de doña Leona da. AHPB. PN. 1725. Legajo 6965, olios
220-236.
La adjudicación de la casa es á egis ada en las cuen as y pa iciones de los bienes de don Sebas-
ián. Ibidem, olios 462-463.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
338 FRANCISCO
J.
SANZ
DE
LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
26.9
m2 po
cabeza27.
El
en esuelo,
en el que se
iden i ican «una o izina pa a
el
ca bón»,
dos
aposen os
y una
caballe iza, es aba a endado
a
José Saiz
po 9
ducados/año28. Es e hecho, que
un
«jo nale o
de
ocasión»
y
alquilado de muías,
esidie a en los bajos de
la
casa,
no
e a p ecisamen e
un
mo i o de hono ni embe-
llecía mucho los blasones amilia es. Y,
sin
emba go,
en
el piso
de
a iba
un
hoga
enía
el
indiscu ible lujo
de
con a
con un
capellán en e
sus
c iados.
CUADRO 2. Con abilidad domés ica de los hoga es con capellán p i ado
Concep o
I) Ing esos:
Concejo
Caja Bu gos
Tie as Bu gos
Ju os
Censos
Ren as o áneas
Empleos
Sub o al Ing esos
II) Gas os:
Ca gas P opiedad
Sala ios c iados
O os gas os
Sub o al gas os
Alcance anual
Concep o
I) Ing esos:
Empleos
Ren as o áneas
Sub o al Ing esos
II) Gas os:
Subsidio/Excusado
Sala ios c iados
Alquile casa
O os gas os
Sub o al gas os
Alcance anual
O uño
Reales
99
660
3300
4059
Reales
336
198
534
3525
%
2.4
16.2
81.3
100
%
62.9
37.1
100
Calde ón
Reales
18166
18166
Reales
1711
200
1911
16255
%
100
100
%
89.5
10.5
100
Fuen es: ADPB. Ca as o, Memo iales,
AHPB.
P o ocolos No a iales
Villa iezo
Reales
544
9353
3895
35128
48750
Reales
15757
6785
512
23034
25716
%
1.1
19.2
7.6
72.1
100
%
68.4
29.4
2.2
100
Escalona
Reales
17620
2240
19860
Reales
1961
220
330
2040
4551
15309
%
88.7
11.3
100
%
43.1
4.8
7.2
44.8
100
A iag
Reales
3250
8148
5355
8176
11641
18188
30000
84755
Reales
5784
2000
1275
9059
75696
a %
3.8
9.6
6.3
9.6
13.7
21.5
35.4
100
%
63.8
22.1
14.1
100
Ga ma
Reales
10511
20027
30538
Reales
3131
1566
730
5437
25101
Lib os 344, 345, 346, 347, 348
y
Bu gos. Múl iples
lí
%
34.4
65.6
100
%
57.6
28.8
13.4
100
Salamanca
Reales
3053
924
308
2101
2417
13497
10950
33121
Reales
425
3324
3767
29353
%
9.2
2.8
0.9
6.3
7.3
40.7
33.1
100
%
11.3
88.7
100
O iz Ta anco
Reales
8827
792
9619
Reales
882
100
478
1460
8159
%
91.7
8.3
100
%
60.4
6.8
32.7
100
349.
Laicos
y
eclesiás icos
¡gejos ( éase ci a exp esa
en el
ex o).
San ama a
Reales
2923
594
5471
2904
1869
272
14033
Reales
3281
792
375
4073
9960
Elabo ació
%
20.8
4.2
38.9
20.7
13.3
1.9
100
%
69.2
21.9
8.9
100
p opia.
27.
A ello se une un «ja dín» anexo, de 1.184 m2, que enía «un mo al, seis á boles de u o y
di e en es géne os de lo es». E a man enido pa a dis u e de la amilia.
28.
ADPB. Ca as o, Memo iales, J, lib o 345, olio 276.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES 339
De en e los no a ios de la Audiencia A zobispal no e a el que más ú il
ob enía al año29. El emplazamien o de la casa les dejaba aislados con espec o a
los o os miemb os de su colec i o p o esional. Con la única sal edad de don
Felipe Anejo —que i ía en Hue o del Rey, de alquile —, los demás (77.7 %)
enían su mo ada, ambién en a endamien o, en la calle Teneb egosa o Al a.
Los O uño-Vélez F ías i ían ue a de la mu alla y dis u aban de casa en
p opiedad, si bien no es aban solos ni e a la mayo en dimensiones30. ¿Qué explica
la p esencia de un capellán en su casa y a su se icio? No exis en aún elemen os
de juicio, a mi en ende , pa a da una espues a adecuada, y c eíble, a dicho in e-
ogan e. Ello no signi ica que no enga una hipó esis31. Lo que queda me idia-
namen e cla o es que la apa ición de don José O uño en es e exclusi o g upo es
una anomalía cu iosa, una excepción di ícil de encasilla .
Los cua o hoga es laicos es an es p esen an unas señas de iden idad muy
ce canas. Se a a de nobles de sang e e hidalgos, caballe os no o ios y p opie a-
ios de egidu ías pe pe uas de la ciudad. Residían en eno mes mansiones —con
un p omedio de 2.283 m2 de supe icie—, en las cuales habi aban hoga es de
es uc u a compleja y g an amaño32 (cuad o II). Man enían esos hoga es con las
en as ob enidas po el cob o de édi os de ju os y censos y po el a endamien o
de sus p opiedades en la ciudad y en o os muchos luga es de la p o incia y del
e i o io español. En sus inmensas casas-mansión dis u aban de o a o ios
p i ados y de amplias coche as y caballe izas. En ellas gua daban celosamen e
a ios ca uajes y muías33. Veamos con de alle de cada uno de ellos pa a un mejo
en endimien o de sus ci cuns ancias i ales y de sus uni e sos men ales. ¿Po qué
ellos man enían un capellán y o os hoga es de semejan e pos ín, y ambién con
o a o io en casa, no ecu ían a ese se icio de o ma pe manen e?
En p ime a ins ancia, descuella la igu a del conde de Villa iezo, don Ángel
F ancisco de Riaño y A iaga, «noble de sang e», según su p opia exp esión,
izconde de Villagonzalo de Pede nales y seño de Villayuda y Cas aña es34.
Sob e don Ángel ya se han esc i o algunas páginas en publicaciones bu galesas35.
29.
Su ú il basculaba en e los
5.700
y los 1.800 eales. Don José se hallaba un poco po debajo
de la media, 3.500 eales/año. Bas an e más que los 1.500 de la media de la ciudad en su conjun o.
30.
El mayo amaño co espondía a un hoga con
423
m2. La i ienda más pequeña de es os no a-
ios no llegaba a los 130. De p omedio sus suelos enían ap oximadamen e 211 m2. El 77.8 % e an
hoga es que no compa ían con nadie la casa, es deci , no u ilizaban la misma escale a que o os ecinos.
31.
La ese o pa a más adelan e. El lec o lo comp oba á con el de eni de la na ación.
32.
De media es aban con o mados po 17 miemb os, se idumb e incluida.
33.
SANZ DE LA HIGUERA, F ancisco: «Una es ancia domés ica...», Op. Ci , (en p ensa).
34.
ADPB. Ca as o, Memo iales, A, lib o344, olio 3. Véase el PLANO I y el ANEXO I.
35.
Es menes e , no obs an e, ap oxima se a él desde o os pun os de is a y ec i ica algunos
e o es. CAMARERO BULLÓN, Concepción y CASADO ALONSO, Hila io: Bu gos, 1751. Según las
Respues as Gene ales del Ca as o de Ensenada. Mad id, 1994, olios 182-184 e His o ia de Bu gos,
III. (Edad Mode na, II). Bu gos, 1991, p. 204.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
346 FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
e an unos no desp eciables 18.000 eales (21.5 %). De 22 casas, 549
V2
anegas de
ie a y 10 anegas de e as y hue as, odo ello a endado en la ciudad o sus inme-
diaciones, pe cibían 13.500 eales (15.9 % de sus ing esos). El Concejo le hacía llega
un 3.6 % de sus caudales, can idad i iso ia desde una pe spec i a económica68.
El a endamien o del o icio de alguacil mayo del Real Adelan amien o de Cas illa,
pe enecien e a sus mayo azgos, gene aba 150 eales/año (0.17
%).
Los gas os esen-
ciales son equipa ables a los del conde de Villa iezo. Las ca gas de los mayo azgos
y los sala ios de los domés icos suponían un 64 y un 22 % espec i amen e.
IMAGEN I. Hoga de Don Caye ano de A iaga (1751)
hué ana
meno
C iada
C iada
anciana
C iada
meno
Coch e o
Caye ano A iaga
Regido Pe pe uo
52 años
Ama de casa
Fea Salamanca
Ama de casa
52 años Lacayo
(pa ien e)
anciana Ama de casa
68.
Es el peso polí ico de al ca go, su capacidad de in lui pode osamen e en las decisiones
es a égicas del Ayun amien o y el p es igio social que gene aba se egido -je e, es deci , el capi al
elacional no mensu able, lo que debe se compu ado. Las edes, el clien elismo, la p esión polí ica
y amilia , la p esencia en la cúspide de la economía y la sociedad es lo ealmen e impo an e.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362

FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA». Y OTROS MENESTERES 347
En la calle denominada Can a anas la Mayo esidía Don Felipe An onio
de Salamanca y Mo eda, seño de Sojuela (Log oño) y de Villamiel de Muñó
(Bu gos). E a egido pe pe uo y ac uó como juez sub-delegado pa a la Única
Con ibución69. El hoga , ensanchado po azones labo ales, (4c)17, es aba
compues o po el ma imonio, 6 hijos y 2 hijas, odos meno es de 18 años en
1751,
un capellán dedicado a la «educación de los hijos» y a se i la mesa, es
c iadas, un ama de c ía, un c iado de lib ea y un c iado de se icio70.
Con 17.4 me os de al u a y 413 xli m2 de plan a, la mansión enía en e 830
y 1240 m2 de supe icie71. Su economía dependía de la pe cepción luida de a ios
ing esos (cuad o II). El capí ulo esencial (40.7 %) e a el de las en as de sus p opie-
dades o áneas, 13.500 eales72. Como juez sub-delegado enía unas g a i ica-
ciones ce canas a los 11.000 eales (33.1 %). Una egidu ía pe pe ua y un
pa ona o de sang e de una ob a pía le epo aban 3.000 eales/año (9.2 %)73.
«Po azón de alimen os como inmedia o subceso del mayo azgo de su muje »
les co espondían 2.417
V2
eales (7.3
%).
El dec e o del Io de julio de 1749 había
dejado «sin cabimien o» buena pa e de los édi os de los ju os. La can idad
nominal a pe cibi e a una ci a as onómica, 117.291V2 eales74. En la p ác ica,
69.
En su memo ial decla ó se « egido pe pe uo» pe o nada dijo de sus abajos pa a el
Ca as o. CAMARERO BULLÓN, Concepción: op. ci ., 1989, lo ae a colación en la página 367, jun o
con o os subdelegados (Don Joseph Lezcano, Don Ge ónimo Gu ié ez o Don Lo enzo An onio
de Zubillaga), que ambién ol ida on menciona lo en sus decla aciones. En los pueblos de su ju is-
dicción se puede segui el as o de sus ope aciones.
ADPB.
Ca as o, Memo iales, P, lib o 347, olios
86-91.
70.
Tenía ambién con a ados, aunque mo aban en i iendas independien es, un c iado mayo
y un coche o. El c iado mayo , Manuel Galla do, es aba casado, enía 5 hijos y la sueg a a su ca go.
Pe cibía 100 ducados/año de sala io.
ADPB.
Ca as o, Memo iales, M, lib o 346, olio 326. Sabemos
algo del coche o po su pos -mo em. AHPB. PN. 1782. Legajo 7132, olios 687-688.
71.
Depende de si la casa-mansión poseía dos o es al os. En el Memo ial ese da o es con uso.
La al u a del edi icio, 21 a as (17.43 me os), anuncia un en esuelo, dos i iendas — al ez es— y
un des án. Su alquile se e aluó en 60 ducados/año, p ueba del ango y o undidad del p opie a io.
72.
Véase el ANEXO
II.
P ocedencia de las en as locales y o áneas de la a is oc acia bu galesa.
73.
Se a a de la ob a pía que do ó y undó doña Ma ía de On ibe os Salamanca en el Real
Monas e io de Sanjuan. Le co espondían de «p opina» 3.400 ma a edíes (100 eales) al año.
74.
La can idad nominal a pe cibi e a una ci a as onómica, 117.291 l/2 eales. En la p ác ica
se queda en nada. Los Memo iales de los Caballe os y demás miemb os de la a is oc acia bu galesa
con ienen una de allada desc ipción de los ju os que les pe enecían y de los a a a es que sob e ellos
se ce nían. Es a e ado comp oba la minuciosidad que esg imen en es e asun o y la opacidad que
demues an en lo e e en e a sus haciendas y en as. A mi juicio, sus decla aciones pa a la Única
ue on una he amien a de p o es a con a la Mona quía po su polí ica iscal y ecaudado a.
No conocían el a o ismo de Lee —«La igno ancia no exime del cumplimien o de las leyes; su cono-
cimien o, sí»— pe o lo p ac icaban con au én ica pasión e in eligencia. Sus p i ilegios es aban en
pelig o. Sob e ju os, éase CASTILLO PINTADO, Al a o: «Los ju os de Cas illa. Apogeo y in de un
ins umen o de c édi o», en Hispània, n.° 23, 1963, pp. 43-70.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
348 FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
po el « econocimien o de la casa de negocios del que p ocede», sólo cob aba
2.101 í/2 eales al año, es deci , el 1.8 %. A pesa de odo, e a el 6.3 % de sus
ing esos. Po 5 casas y 16
V2
anegas de ie a en la ciudad pe cibía anualmen e
1.232 eales de alquile (3.7 % del dine o y el «pan lle a » del hoga ). El capí ulo
de gas os es aba basculado p edominan emen e hacia los sala ios del se icio,
91.9 % (3.464 eales). El 9.1 % al pago de censos y memo ias pe pe uas.
Don An onio San ama ía Cas illo y Ba co esidía, ambién, en La Cale a.
E a miemb o de una dinas ía de a is óc a as que enía muy a gala se « egido
pe pe uo de la ciudad, noble hidalgo y caballe o no o io»75. El hoga , ex enso
(4d)12,
es aba in eg ado po Don An onio y Doña Juana Paula de Salamanca, su
hija (una niña, aún de pecho a mediados de 1751); Doña Manuela F ancisca de
San ama ía ( ía de Don An onio, mayo de 25 años), Doña Jose a An onia
(he mana del ci ado), 3 c iadas —meno es de 25 años que abajaban po 12
ducados al año—, un capellán, Don Es eban Sainz de Angulo, un ama de c ía, un
c iado es udian e y una cocine a76.
La casa-mansión enía 12 me os de al u a y 1.091
V2
m2 de plan a. Con un
piso bajo, dos i iendas al as y un des án, su supe icie o al e an 4.366
V2
m2
ap oximadamen e. Sólo 2.183 se habi aban de o ma co idiana77. En su in e io ,
al y como se de alla en el pos -mo em, había 22 es ancias. Nada se dice del en e-
suelo:
el po al, el pa io, la caballe iza, la coche a, la ca bone a, la leñe a, la oje u
o as dependencias que quedan en la más absolu a opacidad. En la «Vibienda
p ime a» (sic) se especi ican un «Qua o p inzipal» —¿do mi o io del cape-
llán?78—,
el «Qua o de o a o io», un «Qua o pequeño después de la Alcoba»79,
un «Qua o in e io después del p incipal» (sala de es a ), el «Qua o de las
c iadas»80 y a ias salas y salones más81. En la «Vibienda segunda» apa ecen
75.
ADPB. Ca as o, Memo iales, A, lib o 345, olios 208-223. Véase el PLANO I.
76.
El ama de c ía de la niña enía es ipulado un sala io mensual de 3 ducados; el c iado es u-
dian e ecibía alojamien o y comida y la cocine a 12 ducados/año. Del capellán no se dice más en el
memo ial.
77. Ello supone, de p omedio, 273 m2 pe capi a. La media de la ciudad e a de 28.3 m2. La
nobleza en is a, 112.3 m2. Don An onio o ecía a los suyos una si uación p i ilegiada, amplia y
con o able.
78.
En él había «una cama de nogal, gua necida la ca ece a con escudos de me al», una colga-
du a y un dosel de damasco, cua o mesas —dos «pa a juego»—, una mampa a, a ios e a os y
láminas de papas, eyes e imágenes sac as y una deco ación lujosa (co inas, isos, co nucopias y
espejos). AHPB. PN. 1787. Legajo 7259/2, olios 37-38.
79.
Su escaso y ba a o mobilia io (una cuja y una mesilla de cama), su ugal deco ación (dos
co inas de baye a, una lámina y dos cuad os) y el que se asase «un zepillo g ande con su a a pa a
limpia », apun an a que es a es ancia ue a ocupada po el se icio domés ico. Ibidem, olio 38.
80.
P esen a unas ca ac e ís icas semejan es a la an e io men e desc i a —una cuja, una mesilla,
co inas iejas, cuad os mal a ados, e cé e a—. Ibidem, olio 39.
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FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES 349
enume adas sie e es ancias consecu i as. Descuellan, de o ma especí ica, el «Qua o
Io de los c iados»82, un «Salón Qua o» —¿do mi o io de la ía?83—, un «Salón
Quin o», habili ado pa a la niña, dado que allí se ubicaba una «cuna de mimb es»,
y el «Qua o sép imo an es de el de el es ado», ambien ado a modo de despacho
y do mi o io auxilia 84. La pieza más sob esalien e de es a plan a e a el «Qua o
p incipal del es ado». Allí apa ecen «una cama de pie de cab a, do ada y pin ada»,
dos ca es de ije a, «seis au e es ex anje os ejidos de junco, sien o y espaldo
de pie de cab a» y 12 sillas de lo mismo. E a el do mi o io del ma imonio. A
con inuación se ci an un «Qua o p ime o» y un «Qua o segundo después de
el de el es ado»85. La «An esala del es ado», p o is a de a ias mesas y 24 sillas
«de Vi o ia, de paja», e a el comedo . Sólo es a menciona la «cocina», eple a
de los menajes p opios de la ac i idad culina ia, y una «dispensa»: en a ios
«es an es» eposaban « odo el id io y id iado» y el menaje de mesa86. La deco-
ación de las habi aciones, excep o las habili adas pa a el se icio domés ico, e a
muy p o usa, de g an iqueza y calidad87.
La g an mansión se comple aba con un ja dín, de 1.317 m2 de supe icie y
apias de can e ía de 3.4 me os de al u a, en el que había 24 á boles u ales. «El
suelo sólo si e —leemos en el memo ial— pa a plan a lo es y bojes». En el
miasma hediondo que e a, en gene al, la ciudad p e-indus ial, la a is oc acia
dis u aba de un apa heid p ecioso y ag adable pa a odos los sen idos. Lejos
del hacinamien o en que se deba ía la inmensa mayo ía de la población, la cúpula
di igen e i ía en el lujo, la os en ación y unos ag adables paseos en sus p i a-
i os pa aísos e enales88.
81.
«O o Qua o in e io de dha ibienda», «Qua o que cae a la calle», «Qua o an es del
salón» y «Qua o del salón», en los que se de alla una escasa deco ación, cons i uida esencialmen e
po países, co inas y cuad os. El salón disponía, además, de un iso de 10
V2
a as (8.7 me os) que
enlucía un poco la habi ación. Ibidem, olio 39.
82.
T es mesas, cinco abu e es y una silla acompañaban a una cuja y un banco de espaldo.
Una « igüela» y a ios cuad os y es ampas ponían una enue no a de colo . Ibidem, olio 40.
83.
Su luga de eposo e a «una cama de nogal, do adas las moldu as». Un a cón, dos co es y un
baúl i alizaban po el suelo. Las pa edes es aban ocupadas po cuad os y espejos. Ibidem, olio 40.
84.
Descuellan en ella un esc i o io, una papele a de nogal, «un ocado de colo enca nado y
cha olado con su mesi a de pie o neado», dos a cas y un baúl. Ibidem, olio 41.
85.
Se a a de es ancias do adas de cujas y ca es, abu e es, papele as, mesas y esc i o ios.
En el cua o segundo con as a de p esencia de un iolin y a ias a mas (pis olas y espadas). Ibidem,
olio 42.
86.
Apa ecen abundan es piezas de «china ina» y «Tala e a ina». Ibidem, olios 43-44.
87.
Si uación, po o a pa e, usual y habi ual en e la nobleza y los eclesiás icos de ele ado ango.
88.
Las ciudades p e-indus iales se deba ían en e el ho o y la belleza. Véase CARMONA,
Ignacio: C ónica u bana del mal i i
(siglos
XIV-XVIIl).
Insalub idad, desampa o y hamb e en Se illa.
Se illa, 1999. ClPOLLA, Ca io: Con a un enemigo in isible y mo al. Ba celona, 1993. CORVIN,
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350 FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
La economía de es e hoga (cuad o II) enía en las en as pe cibidas po sus
p opiedades en Bu gos su p incipal uen e de ecu sos, el 43.2 % de los ing esos
anuales89. En segunda ins ancia, ex aequo, con un 20.8 % espec i amen e, el
hoga de Don An onio se nu ía de su empleo como egido pe pe uo y de la
en a de unos ju os, bas an e me mados en aquel momen o. De su p opia mano
sale una desc ipción muy e ídica de esa si uación: «po es os ju os, excep uadas
las agencias, ca as de pago y conducciones, ganó en 1750, 98.764 ma a edíes
(es deci , 2.905 eales)». El nominal e an 13.164
V2
eales. La queja sob e la al a
de «cabimien o» y po el dec e o de julio de 1749 e a gene alizada en e los a ec-
ados.
Las en as o áneas90 suponían un escue o 13.3 %. Como «adminis ado
y pa ono de la ob a pía de misa dia ia que undó y dejó ag egada al mayo azgo
don Juan Ruiz de San ama ía, canónigo que ue de la Ca ed al de Bu gos» le
co espondían 2.938 eales, can idad que quedaba educida, pagadas agencias y
conducciones, a un p oduc o i iso io, 272 V2 eales (1.9 % de sus ing esos
anuales). Es e manda o le abso bía el 69.2 % de sus gas os. Des aca, sob e odo,
el «man enimien o de la e mi a de Villa Rami o con o namen os, ce a y oblación
pa a celeb a la misa odos los días es i os del año» y el «man enimien o de un
o a o io en casa con odo lo necesa io pa a deci misa dia ia»91.
La úl ima ase en ecomillada da pie a cons ui una espues a al in e o-
gan e abie o en las páginas an e io es: ¿po qué apa ece en el Ca as o un cape-
llán en algunos hoga es? El caso de O uño Salaza se me escapa en g an pa e.
Quizá ue a simplemen e un cap icho que le pe mi ía ele a se sob e sus iguales.
El capellán e a un «licenciado, clé igo de ánima». Ello induce a pensa en una
dedicación empo al, a la espe a de un mejo acomodo. T abaja como capellán
de o ma pe manen e en una casa enía un aspec o labo al, p o esional si se quie e,
p opio de un con a an e con ansias de b illo social y un con a ado con hamb e
y escasos ecu sos. El dispone de o a o io imponía la necesidad de celeb a la
misa a domicilio. Los O uño-Vélez lo enían. Esa es, ambién, la explicación más
e osímil po lo que espec a a Don An onio San ama ía. La he encia amilia les
Alain: El pe ume y lo imagina io. Siglos XVIIIy XIX. Méjico, 1987. FRANCO RUBIO, Glo ia: La ida
co idiana en iempos de Ca los III. Mad id, 2001 y MARCOS MARTÍN, Albe o: «¿Qué es una ciudad
en la época mode na? Re lexión his ó ica sob e el enómeno u bano», en Cong eso sob e Toledo y
la expansión u bana en España (1450-1650). Toledo-Mad id, 1988, pp. 137-154.
89.
Su hacienda es aba compues a po 6 casas, 615 i/2 anegas de semb adu a, 3 1/2 anegas pa a
las aenas de illa y 3 anegas de hue a (g anjas de Villa Rami o, Cas ellanos y Villagonzalo de
A enas). ADPB. Ca as o, Memo iales, A, lib o 345, olios 208-223.
90.
Véase el ANEXO II. P ocedencia de las en as de la a is oc acia bu galesa.
91.
El pago de los sala ios a sus c iados ascendía a algo menos de 1.000 eales, es deci , el 21.9 %
de los desembolsos —sin inclui en ello comida ni alojamien o—. ADPB. Ca as o, Memo iales, A,
lib o 345, olio 218.
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FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES 35I
hacía usu uc ua ese p i ilegio exclusi o. Da la imp esión al lee el Memo ial
que es aba obligado a man ene ese gas o de una mane a o zosa, con cie a
enuencia. Al allece Don Es eban Sainz de Angulo, su calidad de «p esbí e o»
y su empleo como «capellán en casa de Don Juan An onio de San ama ía» más
pa ecen una condena ca gada de a licción que un mo i o de egocijo92.
Po lo que espec a a los o os es hoga es con capellán p i ado decla ado,
Don Ángel, Don Caye ano y Don Felipe An onio no esponden, a mi juicio, a
las mismas mo i aciones, o al menos no en su o alidad. El o a o io de sus
mansiones inducía a con a a a quien lo llenase de con enido, es deci , a la cele-
b ación de la misa. El p oblema su ge cuando con emplamos el memo ial, y los
pos -mo em, de o os a is óc a as de la ciudad que ambién enían o a o io, y
ca uajes, pe o no incluye on en e sus «domés icos», ni siquie a con dedicación
pa cial, a un capellán93. Albe ga un o a o io en el seno de la casa-mansión nobi-
lia no siemp e conlle aba con a a un si ien e ad hoc con ca ác e p i ado.
Dado que no apa ece en esos hoga es, hemos de conclui que ésa no es la expli-
cación adecuada y con incen e.
A mi juicio, Don Ángel, Don Caye ano y Don Felipe enían en e sus
«domés icos» a un capellán po la azón más insospechada. No se debe a ibui
esa ci cuns ancia al debe , casi eudal, de esponde a las exigencias he edadas de
un mayo azgo, sino a odo lo con a io. Es os hoga es se encon aban en e lo
más ilus ado y p og esis a de la ciudad. Aunque sea una moda enida de Eu opa,
casi con segu idad de F ancia, dichos seño es daban cobijo y abajo a un ecle-
siás ico con la sana in ención de educa a sus hijos a domicilio, se i la mesa de
una mane a exquisi a y celeb a dia iamen e misa pa a la amilia en sus p opios
o a o ios, de una o ma indi idualis a y p i ada. E an in eg an es de
las
ue zas
más a anzadas y emp endedo as de Bu gos. Dos hechos singula es lo ce i ican:
los es se ma icula on en el Consulado, como «hacendados», en e 1767 y 176894
y dos de ellos, el de Villa iezo y Don Caye ano in i ie on, además, sus capi ales
en la Real Compañía de San Ca los95. No abandona on los p i ilegios del An iguo
92.
ADB. San Lo enzo. De unciones (25 de se iemb e de 1752). La ca e a eclesiás ica de Don
Es eban se uncó como «domés ico» de un noble. ¿Tenía algún g ado de pa en esco con él?
93.
Don Félix Sánchez de Valencia, Don F ancisco Cas o de la To e (ma qués de Lo ca), Don
Be na do Iñigo de Angulo, Doña Casilda Gallo, Doña Jose a de Nei a y Doña Jose a de Salamanca.
Véase el ANEXO I. Hay algunos más pe o lamen ablemen e
sus
pos -mo em no de allan las es ancias.
94.
ADPB. Consulado. Lib o R. 87 (1766-1782).
95.
Véase
PALACIO
ATARE»,
Vicen e:
El
come cio
de Cas ilU y el pue o de San ande
en
el
siglo
XVIII.
Mad id, 1959, pp. 117-139 y SANZ DE LA HIGUERA, F ancisco: «Las es au aciones del Consulado
de Bu gos en el siglo XVIII», en
BIFG,
n.° 224,
2002/1,
pp. 91-127 e His o ia, Ins i uciones, Docu-
men os, n.° 29,
2003,
(en p ensa). Des acan especialmen e los documen os AHPN. PN. 1768. Legajo
7098/1,
olios 77-78 e Ibidem, 1771. Legajo 7099/2, olio 239 (pido «se me debuelban —a i mó el
conde de Villa iezo—
los
ein e mil
eales
de Us exp esadas dos
acciones
con sus
espec ibos
in e eses»).
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352 FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
Régimen pe o se emba ca on en las a en u as del e o mismo de somb e o de
es picos, p opias de una nobleza a en a al po eni del Es ado español y dolien e
de la pos ación en que se había caído en los úl imos siglos96.
Los ma queses de Lo ca y Villacampo ambién ue on bo bónicos y miem-
b os del Consulado. También u ie on coches en p opiedad y o a o io en casa.
Empe o, no con a a on un capellán p i ado97. El ejemplo de Don José de Cas illa
y Po ugal es ca egó ico. En 1751 esidía, en compañía de o os 5 hoga es, en un
edi icio de la calle A ellanos98. Po su abajo como adminis ado gene al de las
Ren as P o inciales de Salinas y Lanas de Bu gos pe cibía (julio de 1751)
5.500
eales de ellón, can idad imp opia de su ele ado ca go99. Tenemos la inmensa
sue e de dispone pa a 1755 de la desc ipción de sus bienes y de la que iba a se
su esposa, Doña Jose a An onia Gonzalo del Río. Es e in en a io po segundas
nupcias100 coloca el caudal de es e hoga en 114.000 eales. En 1786,
31
años más
a de, con ocasión del «in en a io y asación de los bienes que hayan quedado
en común» po el allecimien o de Doña Jose a An onia, su pa imonio ascendía
a poco más de 121.000 eales, con un i iso io inc emen o de 7.352 eales, es deci ,
un 6 % más. Pa a en onces e a p opie a io de un modes o ca uaje101 y ocupaba
la casa en su o alidad. Fallecido Don Félix (1753) le sucede en la Supe in en-
dencia. Sus sueldos en 1779 y 1788 ue on 33.000 y 44.000 eales/año102, en e 6
y
8
eces más que en
1751.
En la casa desc i a en el pos -mo em de 1786 no había
o a o io. Don José Cas illa ue accionis a de la Real Compañía de San Ca los
96.
E a és a una «e apa de acilaciones» (1750-1814), pe íodo a ado de o ma magis al po
PÉREZ PICAZO, M.a Te esa: «De egido a cacique: las oliga quías municipales mu cianas en el siglo
XIX», en SAAVEDRA, Pege o y
VILLARES,
Ramón: Seño es y campesinos en la Península Ibé ica, siglos
XVIII-XIX.
Ba celona, 1991, pp. 20-29.
97.
Quizás sea un p oblema de econs ucción del ciclo i al de ales hoga es o un p oblema
de miopía documen al, po la pun ual pe spec i a que dan los Memo iales. No desca o que en a an
en esa lógica con pos e io idad a la edacción del Ca as o, aunque no es segu o ni quizás e i i-
cable.
98.
P opiedad del ma qués de Fuen epelayo, acogía a seis hoga es, cua o de los cuales aba-
jaban en «las dependencias de don Félix», en la adminis ación gene al de en as. Los o os dos e an
cua os suba endados a gen e muy pob e (una hilande a y un o icial de ob a p ima). Es e hacina-
mien o con as a con la pos e io ampli ud de la i ienda desc i a en
el
pos -mo em. Su economía
pe sonal lo explica en g an pa e. ADPB. Ca as o, Memo iales,], lib o 345, olio 390.
99.
Todo ello a la somb a de Don Félix y su céleb e genio (sea de ca ác e , de alan e o de
abajo).
100.
AHPB. PN. 1755. Legajo
7128/1,
olios 303-309.
101.
«Una be lina bas an e usada, es ida la caja de calamoco enca nado, eso es y galones
blancos de seda, con el co eaje bas an e usado» (600 eales). AHPB. PN. 1786. Legajo 7132, olios
525-569.
102.
Véase GONZÁLEZ ENCISO, Agus ín: «La Hacienda Real en el siglo XVIII», en His o ia de
Bu gos, III. (Edad Mode na, II). Bu gos, 1991, pp. 310-313.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES 353
«desde la eu o ia al desalien o» (1767-1773) y es u o p esen e en el momen o de
la « uina y liquidación de la Compañía»103. No he hallado, empe o, en ningún
caso,
indicios de que en ese hoga se dispusie a de capellán.
2. ENTRE LA
ALTIVEZ
Y LA
FAMILIARIDAD:
ACTITUDES
DIVERGENTES
EN LOS
HOGARES
ECLESIÁSTICOS.
LA
CÚPULA
CATEDRALICIA
Las dignidades y canónigos de la Ca ed al que i ían con un capellán del
núme o, con un «asis en e» a su «se icio», e an una educida eli e. Con excep-
ción del deán, el capellán del núme o que i ía en esas casas e a un « amilia »
con un g ado desconocido de pa en esco. Quien mejo exp esó las ci cuns an-
cias de an su iles lazos ue Don José Gu ié ez. En su Memo ial a i mó es a al
«se icio de Don Diego Escalona, dignidad y canónigo de la San a Iglesia Me o-
poli ana» a cambio de «man enimien o, comida, es ido y habi ación»104. Dichos
capellanes enían «un cua o» en las esidencias de unos amilia es de no o io
pode ma e ial y espi i ual. Les se ían y acompañaban habi ual y co idiana-
men e. Más que domés icos e an sec e a ios, homb es de con ianza en que delega
la ami ación de los negocios.
En el palacio a zobispal la p esencia de si ien es e a muy signi ica i a.
Se a a de un hoga sin es uc u a amilia , compues o po 26 pe sonas105. En el
en esuelo, en nue e do mi o ios, enían sus lechos un mayo domo, un c uce o,
un capellán y ocho indi iduos (¿ ambién capellanes?) con una ocupación inde-
e minada. Con o maban la « amilia» de Don Felipe de Pe ea. Jun o a esos cua os
se si uaba la «capilla de abajo jun o a la Audienzia», la «habi azión de los
coche os», el «qua o del maes o de pajes», el salón y el «babu il de los pajes»
y o as dependencias. En el piso p incipal se ubicaban las es ancias exclusi as del
O dina io, o a o io y gabine e incluidos, y los do mi o ios del ama de lla es, el
epos e o, el cocine o y el lacayo. El a zobispo disponía de un pe sonal a su
se icio que en poco se di e enciaba de los c iados. En los hoga es de cua o de
las dignidades ca ed alicias la si uación e a di e en e.
103.
PALACIO ATARD, Vicen e: op. ci ., 1959, pp. 122-123. La singladu a de la Compañía ue una
demos ación del escaso calado de la bu guesía me can il bu galesa y del opo unismo de los a is-
óc a as de la ciudad. In i ie on sus capi ales en dicha en idad de o ma especula i a.
104. ADPB. Ca as o, Memo iales, J, lib o 349, olio 395.
105.
AHPB. PN. 1744. Legajo 6983, olios 159-257. Sob e Don Felipe de Pe ea, SANZ DE LA
HIGUERA, F ancisco: «Familia, hoga y i ienda...», en In es igaciones His ó icas, n.° 22,
2002, (en p ensa) y «Una es ancia que se mue e...», en
BIFG,
n.°225 y 226, 2003 (en p ensa). Vid
PLANO I.
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
354 FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES
Don Alonso Calde ón de la Ba ca, deán de la Ca ed al106, di igía en 1751 un
hoga sin es uc u a amilia , (2c)4. Jun o a él apa ece un capellán del núme o,
Donjuán Re uel a —quien, en su memo ial, dijo i i «en casa» del ci ado107—
y dos c iadas. Tenían su esidencia en la Plaza Mayo , en un edi icio p opiedad
del ma qués de Aguila uen e. Las dimensiones del inmueble, con 1.180 m2 de
suelo habi able, les pe mi ían goza de bas an e comodidad y quizás has a de un
e i o anquilo y silencioso. En sus es amen os, en 1748 y en 1770, don Alonso
manda a su he mano don F ancisco Ja ie una imagen «que engo en mi o a o io»
y «al capellán si le ubie e chupa, calzón y abi os de mexo calidad». En i ud
de esos magní icos documen os sabemos quiénes e an sus compañías y algunos
de alles de su esidencia108. Po las pue as de su mo ada en aban anualmen e
unos saneados ing esos, en dine o y en g ano, que les pe mi ían i i con o me
a su ango y condición109.
El hoga de Don Juan An onio Ga ma de la Puen e e a múl iple, (5c)9, po
azones labo ales. En él apa ecen Don José Ruiz, capellán del núme o110, un
106.
El Memo ial de Don Alonso ha desapa ecido ex añamen e, y no es el único. Los da os
que disponemos de él, y de su hoga , en
ADPB.
Ca as o, lib os de Pe sonal, 340, olio 15. Don
Alonso e a colegial huésped en el Colegio Mayo de la Uni e sidad de Salamanca. Ello explica, a
mi en ende , su alan e a is oc a izan e. A( chi o) U(ni e sidad) de S(alamanca). 1726. Legajo 2198,
olios 84-95.
107.
ADPB. Ca as o, Memo iales, J, lib o 349, olio 402. Véase PLANO I (ubicación de la casa).
En su es amen o (5 de junio de 1767) no se menciona a Don Alonso ( allecido en 1774). E a cape-
llán del núme o y bene iciado en Villalac e. Vi ía independien e. AHPB. PN. 1767. Legajo 7192,
olios 86-88.
108.
AHPB.PN. 1748. Legajo 7087, olios 212-217 e Ibidem. 1770. Legajo 7098/2, olios
325-331.
En ambos documen os se dice «que en la casa que abi o p opia del Excmo Seño Ma qués de Agui-
la uen e, y además de la ob a p inzipal que de su ho den se hizo al iempo que en é en ella, he execu-
ado po mí o as di e en es, de dibisiones, abiques, pue as y ben anas, odas ellas esenziales a
la misma casa y su maio luzimien o».
109.
Como deán de la Ca ed al, 15.109 eales (1751). Po la adminis ación del dicho
ma qués, 1.650 eales y i ienda g a ui a. El bene icio simple de ación en e a en San Vicen e
de la Ba que a (pa oquia de San a Ma ía de los Ángeles), 35 l/2 eales. Donjuán, como capellán
del núme o, ganó 1.407 eales (1751). El abono de los sala ios del se icio domés ico y el pago del
subsidio y el excusado e an sus gas os esenciales. A( chi o) C(api ula ) de la C(a ed al) de Bu gos.
Lib o de Redondo 353 (1751) y A chi o His ó ico de Can ab ia. Ca as o, lib o 818, olios 5, 25,
63 y 72-74.
110.
ADPB. Ca as o, Memo iales, J, lib o 349, olio 349. Véase el ANEXO II y el
PLANO
I.
Ibidem,
J, lib o 349, olio 399. Además de capellán del núme o en la Ca ed al (1.407 eales) e a capellán en
la Visi ación (Ca ed al) (292 1/2 eales) y bene iciado en Zangández (950 eales) y Aldea del Po illo
(1.238 eales). Sob e el cle o «p ole a io plu icapellán», éase BENITO
AGUADO,
M.a Te esa:
op.
ci .,
p.
212. Alcanza una cong ua acep able podía esul a muy aje eado. Véase BRAVO
LOZANO,
Jesús:
«Cu a ico, cu a pob e», en MARTÍNEZ RUIZ, E. y SuÁREZ GRIMÓN, V (Eds): op. ci ., 1994, pp. 129-
139.
«Pob eza o al (de algunos cu as), po cuan o dependen de alguna casa donde p es a sus se i-
cios como cualquie o o domés ico» (p. 138).
© Ediciones Uni e sidad de Salamanca S ud, his., H.a mod., 24, 2002, pp. 331-362
FRANCISCO J. SANZ DE LA HIGUERA
«UN CAPELLÁN QUE SIRVE LA MESA» Y OTROS MENESTERES 355
c iado de lib ea, casado, un coche o111, un paje y es c iadas. La i ienda, en el
Hue o del Rey, enía 1.088 m2, sob e los cuales se sucedía la exis encia co idiana.
La con abilidad del seño de Valpues a se nu ía especialmen e con las en as o á-
neas llegadas de un impo an e núme o de localidades, ap oximadamen e 18.743
1/2
eales (un 59.5 % de sus pe cepciones). De los quehace es como dignidad,
canónigo y juez ob enía el 28 % de sus en as (8.812 72 eales). Don José Ruiz
apo aba casi 4.000 eales, un 12.5 % del habe . Los gas os imp escindibles le
de aían el 17.3 % de sus caudales112.
El magis al y eso e o del Cabildo ca ed alicio, Don Diego Escalona113, enía
en su compañía a dos amilia es de pa en esco inde e minado. Se a a, en p ime
luga , de Don José Gu ié ez, capellán del núme o, el cual, a cambio de «comida
y es imen a» —hab ía que añadi ambién habi ación—, se hallaba al «se icio
de Don Diego» y, en segundo é mino, de una anciana de 70 años, acogida a su
benignidad. El hoga , un
ensanchado
((2c)6, es aba a endido po un c iado —«comida
y cama»—, un ama (12 ducados/año) y una cocine a (8 ducados/año). Las dimen-
siones de su i ienda iban a su i una sus ancial mejo ía a mediados de 1751: se
asladó desde el ba io de San Es eban has a la calle San Lo enzo114. Se duplicaba el
gas o anual dedicado al alquile de una mo ada, de 330 a 600 eales, pe o, sin duda,
alía la pena. A los 15.900 eales pe cibidos po su al o ca go ca ed alicio en 1751
se añadían o os 2.240 eales p oceden es de a ios bene icios simples. Don José
Gu ié ez apo aba 1.470 eales. Sus ing esos se eían me mados en un 13.4 %115.
111.
El coche o, Manuel Ma ínez, pe cibía po su come ido semanal
21
eales. Tenía su mo ada
en la casa-mansión del a cediano de Valpues a, donde se encon aba al cuidado del coche y las muías.
112.
Alquile de la casa (730 eales), sala ios de los domés icos (1.566 eales) y subsidio-excu-
sado (1.131 eales). Fue el único de los miemb os del Cabildo ca ed alicio que ad i ió de es e pago:
«de subsidio y excusado de dha dignidad, 29.448 ma a edíes (866 eales)», can idad que se ajus a sin
duda a los
8.626
eales ano ados en ACC. Lib o de Redondo 353 (1751). Véase PLANO I.
113.
ADPB.
Ca as o, Memo iales, D, lib o 349, olio
45.
Véase ano aciones sob e su pe sona en
AUS.
1731.
Legajo 1007, olios 95-96 y 102-106
e
Ibidem. 1729. Legajo 2260, olios
244-251.
Él ambién es aba
imbuido de una men alidad a is oc a izan e y ancia como colegial en la Uni e sidad de Sala-
manca. Ambos, eso e o y deán, con o maban el bando colegial (conse ado ) en el Cabildo.
114.
Es a casa le o ecía habi a sob e 345 72 m2 (el en esuelo y el des án no han sido compu-
ados),
en una zona más cén ica y p i ilegiada que San Es eban. T iplicó el amaño de su i ienda,
aunque ello supusie a iplica ambién el desembolso en alquile . Los 105 m2 de la casa p opiedad
del Colegio de Saldaña en que esidía en 1751 e an imp opios de un pe sonaje de su ca ego ía.
Empe o, se obse a, a la pos e, una sensible ebaja en el alquile : Don Manuel Be múdez, su an e-
io ocupan e, canónigo, pagaba 1.000 eales/año de en a.
115.
Celada de la To e (ADPB. Ca as o. Lib o 506) y Palacios de Bena e {Ibidem. Lib o 1276).
Sala ios (220 eales), alquile de casa (330 eales), subsidio y excusado (1.961 eales) y gas os en ce a,
ca bón y sala ios de la Ca ed al (2.040
eales).
El es amen o de Don Diego incluye una manda
a
An onia
Ma ínez, su ama de lla es, en que dice «se la den po una ez eszien os ducados de ellón en e ec-
i o,
incluyendo en es a can idad sus sala ios, en a ención a que la he suminis ado y suminis a é odo
quan o nezesi e pa a es i se y calza se, en lo que ba in e ido y se in ie e aún más que de sala io
anual». AHPB. PN. 1756. Legajo 7082, olio 190. Don Diego siemp e puso los pun os sob e las «íes».
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1457,
302 1/2; Ta dajos, 2106, 16 1/2; Villaescusa la Solana, 2249, 634; Villal illa,
2322,
71 y Villa e de (jun o a Peñaho ada), 2471, 47.
Don José An onio Ga ma de la Puen e gozaba de ing esos po di e en es mo i os
en Aos i, (ADPB, Ca as o, Lib o) 75, 218 ( eales); Ayuelas, 182,
1.035;
Ba iga,
230,
342 1/2; Be be ana, 283,
1.000;
Cabañes, 367, 93; F esno, 727, 251 1/2;
Llo engoz, 1000, 486 í/2; Mámbliga, 1015, 419; Mansilla, 1025,
1.448;
Mu i a,
1169,
421 1/2; Salaza jun o Amaya, 1745, 1.931 1/2; Salinas de Anana, 349, 349;
San Llo en e, 1777, 1.191 1/2; San Ma ín de Losa, 1789, 1.588 1/2; San Millán,
1817,
104 1/2; San Zado nil, 1816, 652 V2; Teza, 2035, 799; Toba , 2041,
1.115;
Valpues a, 2166, 270; Villahizán, 2281, 530; Villalamb ús, 2292, 468 V2; Villalba
de Losa, 2296, 1467 V2 y Zabala, 2526, 229.
Don Diego Escalona. Véase Celada de la To e, (ADPB, Ca as o, lib o 506), 953
1/2 ( eales); Palacios de Bena e , 1276, 611 V2 y Rioce ezo, 1677, 657.
Don Manuel O iz Ta anco en Cañiza , (ADPB, Ca as o, lib o) 403,242 ( eales);
Celadilla de So ob ín, 511, 27 V2 y Quin anao uño, 1487, 523.
PLANO I. Ubicación de las casas con capellán p i ado. (Bu gos, 1751)
S.
PEDRO
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