En es e ex o se in en a desc ibi la paleogeog a ía y condiciones medioambien ales de
odos aquellos espacios li o ales que his ó icamen e se han ans o mado en explo a-
ciones saline as, ligadas básicamen e a la posibilidad de ex ae la sal con enida en las
aguas ma inas. Lógicamen e, la ex ensión del li o al andaluz, la di e sidad de sus cos-
as y una la ga adición de ocupación an ópica en las mismas, desde los p ime os
asen amien os conocidos, han con ibuido a que es e ipo de explo aciones se localicen
a lo la go de odo el pe il cos e o, si bien su impo ancia come cial y económica ha cam-
biado a lo la go del de eni his ó ico de los poblado es de es e e i o io.
Sin duda, la localización espacial de es as explo aciones esponde a di e sas causas,
pe o exis en un conjun o de ac o es ísico-na u ales que condicionan, inexo ablemen-
e, la posibilidad de su ubicación geog á ica. En p ime luga , la posición geog á ica de
nues as cos as en la i udes de ansición en e la anja emplada del plane a y el cin-
u ón in e opical ga an iza un égimen é mico que a o ece los p ocesos de p ecipi-
ación y c is alización de la sal. Es e hecho, ligado a un clima medi e áneo ca ac e ís-
ico, ma izado po in luencias a lán icas pe o siemp e con unos ni eles de insolación
ele ados, se combina con unas a o ables ca ac e ís icas hid ológicas de las aguas
ma inas ibe eñas, an o del Medi e áneo, como del Océano A lán ico. Con indepen-
dencia de las ca ac e ís icas hid odinámicas de es as masas de aguas ma inas (co ien-
es, in e cambio bidi eccional Medi e áneo-A lán ico, egimen ma eal, e c…), su sali-
nidad media se encuen a siemp e en e unos ni eles ela i amen e al os (35-37 g/l), lo
cual explica que oda la cos a andaluza sea, po encialmen e, un luga idóneo pa a la
p oducción de sal a pa i del agua del ma . Sin emba go, siendo es os ac o es esen-
ciales exis en o os, además de los his ó icos y su iabilidad económica, que ambién
es án ligados a las ca ac e ís icas del medio na u al. En e ellos, uno de e minan e es
la disponibilidad de espacios jun o a la cos a ácilmen e inundables de o ma na u al
po el agua ma ina, su icien emen e ex ensos pa a acili a la cons ucción de supe i-
cies donde se p oduzca el p oceso de c is alización de la sal y ela i amen e ma gina-
les como pa a que no sean u ilizados pa a o os usos más en ables y compe i i os,
como la ag icul u a, po ejemplo. Es os ac o es pe mi en una p ime a clasi icación de
es os espacios en a ención a su localización espacial, di e enciando las salinas asocia-
das a la achada a lán ica de aquellas o as ubicadas en la cos a medi e ánea.
Salinas ma í imas de la cos a a lán ica andaluza
El p ime asgo di e enciado de las explo aciones saline as de la achada a lán ica
andaluza es el es a asociadas siemp e a es ua ios o a ma ismas ma eales, si uación 147
Salinas ma í imas: ma co geog á ico y ambien al
Imagen sa éli e de la Bahía de Cádiz, donde
se da la mayo concen ación de salinas del
li o al andaluz.
cla amen e di e enciada de las p esen es en la achada medi e ánea, casi siemp e in-
culadas a albu e as, planicies li o ales y del as en la ac ualidad. El hecho de la exis-
encia de es ua ios y ma ismas ma eales en la cos a a lán ica esponde a ca ac e ís i-
cas mac oes uc u ales e hid odinámicas. Po o a pa e, su e olución geomo ológica
has a con igu a su pe il ac ual explica en g an pa e la localización, no sólo de las
explo aciones saline as ac uales, sino ambién de las salinas his ó icas.
La e olución cua e na ia de la cos a a lán ica andaluza
La con igu ación ac ual de las cos as a lán icas andaluzas esponden, inicialmen e, a un
con ol mac oes uc u al. Se desa ollan sob e un subs a o li ológico que coincide en su
mayo ía con los ma e iales del elleno de Dep esión Bé ica –con la peculia idad de se
és a la única p e osa alpina eu opea cuyo d enaje a ena al A lán ico–, ocupando el sec-
o me idional de las cos as de Cádiz, los ma e iales del Subbé ico y de las unidades
alóc onas del Campo de Gib al a – lyschs–. Es a con igu ación mac oes uc u al y los
eajus es neo ec ónicos acaecidos (bloques subsiden es, allas, ac u as…) du an e el
Cua e na io condiciona on o a ca ac e ís ica esencial: la con igu ación de la ed hid o-
g á ica. De hecho, hacia la achada a lán ica a enan las p incipales a e ias lu iales de
SALINAS LITORALES
148
El ma Medi e áneo an e la lengua de a ena
de la cos a que lo sepa a de los cha cones de
las salinas de Cabo de Ga a, en Alme ía.
la egión (Guadalqui i , Guadiana, Guadale e, Tin o-Odiel…) y, excep uando los íos
del su de la p o incia de Cádiz, sus amos inales discu en sob e e enos de escasa
al i ud y mo ología sua e. Es e hecho es esencial pa a en ende la paleogeog a ía de los
es ua ios y ma ismas a lán icas y, po ende, de muchas explo aciones saline as his ó i-
cas, ya que, unido a las oscilaciones que ha su ido his ó icamen e el ni el del ma , nos
pe mi e encon a una jus i icación na u al a la ubicación de muchas salinas, hoy aban-
donadas y muy alejadas de la línea de cos a. Sin ánimo de desc ibi odos los p ocesos
asociados a las ei e adas oscilaciones que el ni el del ma ha enido du an e el
Cua e na io, bas e deci que han sido muchas y de g an ampli ud (de has a 100 m de
oscilación), siemp e ligadas a los cambios climá icos asociados a la al e nancia en e
pe iodos glacia es –posiciones bajas del ni el del ma – e in e glacia es –posiciones al as
del ni el del ma , muy p óximas a su posición ac ual–. Pues bien, como es conocido,
desde el ul imo pe iodo glacia , hace unos 18.000-20.000 años, el ni el del ma , que se
si uaba casi 100 m po debajo de su posición ac ual, comenzó su emon ada inundando
los alles que las an iguas a e ias lu iales de la egión habían exca ado, incluso sob e
la pla a o ma con inen al hoy sume gida. Es e ascenso culminó hace ap oximadamen e
6.000-6.500 años, du an e el pe iodo conocido cien í icamen e como «máximo ansg e-
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
149
Isla C is ina, Huel a, a mediados de la
década de 1970, con la Pun a del Caimán
a anzando sob e el A lán ico en p ime
é mino, y las ma ismas del ío Ca e as
y a ias salinas al ondo, hacia La Redondela.
si o land iense». Hay que pensa que du an e es e pe iodo la con igu ación de la cos a
a lán ica andaluza e a muy di e en e a la ac ual, con p o undas bahías que pene aban
ie a aden o has a posiciones muy in e io es –has a Se illa en el caso de la asociada
al Guadalqui i – y con la exis encia de islas en onces sepa adas de ie a i me –islas
de Cádiz y San Fe nando, el ac ual ómbolo de T a alga o el p opio encla e de
Gib al a –. A pa i de es e momen o, es as an iguas bahías y ensenadas comienzan un
p oceso de colma ación na u al po los apo es de los íos, a la ez que la dinámica cos-
e a a o eció el desa ollo del o maciones a enosas ( lechas li o ales, islas ba e a,
e c…) que p og esi amen e ue on aislando las ensenadas de la in luencia di ec a del
oleaje, a o eciendo la deposición de sedimen os inos que las co ien es de ma ea mode-
la on has a hace las e oluciona hacia ma ismas ma eales. Es a con igu ación mo o-
lógica de la cos a a lán ica, jun o al compo amien o de la ma ea con angos en o no a
3-3.5 m en ma eas i as, a o ecie on la con o mación de los es ua ios y las ma ismas
ma eales a los que se asocia ían las p incipales explo aciones saline as. Sin emba go,
la a iedad ipológica de es as unidades na u ales p esen a ma ices en su e olución
paleogeog á ica, y sus peculia idades nos pe mi en iden i ica di e en es espacios na u-
ales a los que se asocian las explo aciones de salinas, si bien odos ellos poseen ca ac-
e ís icas na u ales a o ables pa a su localización: e enos bajos, inundables de o ma
na u al po el agua salina, égimen é mico a o able, e c.
Es ua ios y ma ismas asociados al Guadiana, Ca e as y Pied as
El asgo di e enciado del amo li o al asociado a los es ua ios de los íos Guadiana,
Ca e as y Pied as se de i a de su e olución paleogeog á ica. Tomando como e e en-
cia la línea de cos a de inida po el ni el del ma alcanzado hace 6.000 años, es e
amo cos e o p esen aba una isonomía muy di e en e a la ac ual (Figu a 1). Se a-
aba de una cos a acan ilada ba ida di ec amen e po la aguas ma inas, las cuales
pene aban po los es ua ios de los íos, en onces más bien p o undas ensenadas, eco-
SALINAS LITORALES
150
Figu a 1. En la página siguien e, mapa de la
cos a a lán ica con las ma ismas de los íos
Guadiana, Ca e as y Pied as; las
á easdes acadas en ono blanco con líneas
azules sob e el colo azul in enso de las zonas
de ma isma co esponden a las salinas, código
de ep esen ación que se epe i á en odos los
mapas de es e a ículo. Bajo el mapa se
ep oduce un de alle de las ma ismas del ío
Ca e as y las salinas jus o al no e del
núcleo u bano de Isla C is ina en sendas o os
aé eas e icales omadas en 1956 (blanco y
neg o) y en 1998 (colo ), cuyo encuad e se
indica en el mapa median e un ec ángulo.
Bajo es as líneas, esquema de si uación del
mapa en Andalucía. La misma pau a
compa a i a en e la ca og a ía isiog á ica
y las o og a ías aé eas de dichas echas se
aplica al es o de los pun os de la cos a
andaluza a ados en las páginas que siguen.
Cos a a lán ica de Andalucía. La línea de
azo oscu o más ma cado pe ila la
econs ucción ap oximada del máximo
ang esi o land iense, hace 6.000-6.500
años. Las á eas in e io es en azul in enso
co esponden a an iguas bahías y ensenadas.
En blanco sob e la línea de cos a se des acan
las o maciones a enosas li o ales que
ce a ían las p imi i as bahías y ensenadas,
aislándolas pog esi amen e de la in luencia
ma ina. Elabo ación p opia.
1
ATLÁNTICO
Guadiana
Ca e as
Pied as Tin o
Odiel
Guadalqui i
Bahía
de Cádiz
T a alga
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
151
1
Lepe
Ayamon e
Isla C is ina
La Redondela
Ca aya
RÍO GUADIANA
RÍO PIEDRAS
RÍO CARRERAS
Flecha de
El Rompido
Te ón
nociéndose la an igua cos a acan ilada oda ía en algunos sec o es, como en las p o-
ximidades de la To e del Ca alán, ce ca del Te ón, a espaldas de las u banizaciones
de la An illa. Es a línea de cos a an igua jus i ica la ubicación de los p ime os asen-
amien os his ó icos jun o a la misma. A pa i de ese momen o es esencial el papel
jugado po el Guadiana, el único g an ío de la e ien e a lán ica andaluza que p ác-
icamen e pasa de eco e los ma e iales paleozoicos de Sie a Mo ena a su desem-
bocadu a en el Gol o de Cádiz. Es e hecho hace que su pe il longi udinal p esen e una
mayo pendien e y que su capacidad de apo a sedimen os a enosos a la cos a sea
mayo . La abundan e disponibilidad de sedimen os a enosos hizo que en su desembo-
cadu a comenza an a eme ge o maciones a enosas que poco a poco de inie on una
sucesión de islas-ba e a pa alelas a la línea de cos a, plenamen e ac i as has a el
siglo XIX. Las ca ac e ís icas de la ma ea, con angos supe io es a 3 m, con ibuye on
a ga an iza la uncionalidad de los pasos que sepa aban las islas-ba e a (ba as) y
a o ecie on y dinamiza on la acumulación de los sedimen os inos que, p og esi a-
men e, ellenaban los espacios en e la an igua línea de cos a acan ilada y las p opias
islas ba e a. Es os espacios cons i ui án inalmen e las ma ismas ma eales asocia-
das a los p incipales es ua ios de es e amo cos e o. Como los apo es del Guadiana
seguían siendo impo an es –incluso hoy ha gene ado un del a econocible en la ca -
og a ía y ba ime ía subma ina–, p og esi amen e los p incipales canales en e las
islas-ba e a e mina on po colma a se, soldándose aquéllas pa a o ma un con i-
nuo co dón a enoso que inaliza en la ac ualidad en la espec acula lecha li o al de El
Rompido. El p opio nomb e de Isla C is ina esponde a es a e olución paleogeog á i-
ca y la ba a que ecibe la misma denominación es la única que sigue plenamen e ac i-
a. Con es a con igu ación na u al se dan odas las condiciones necesa ias pa a la ubi-
cación de explo aciones saline as, y de hecho así ha sido his ó icamen e. Los es os
a queológicos omanos hallados en el co dón a enoso que une To e Canela con la
Pun a del Mo al e idencian la incipien e ocupación de es os espacios. En la o og a ia
aé ea de 1956 se puede ap ecia la dis ibución espacial de las salinas exis en es en
esa época, quizás la de mayo expansión de las mismas, en g an pa e hoy ans o -
madas en explo aciones acuícolas.
SALINAS LITORALES
152
2
2
3
Figu a 2. Mapa del es ua io de los íos Tin o
y Odiel, jun o con dos de alles (A y B) del
sec o en o og a ías aé eas de 1956 y 1998.
Huel a
Pun a Umb ía
Mogue
Palos de la F on e a
Alja aque
RÍO
ODIEL
RÍO
TINTO
A
B
A
B
Las ma ismas de los es ua ios del Tin o-Odiel y Guadalqui i
Asociadas a es os espacios se han ubicado his ó icamen e nume osas explo aciones de
salinas adicionales, y aquí se localizan hoy las más ex ensas salinas indus iales de
la egión. La en idad de las a e ias lu iales a las que es án asociadas, sob e odo el
Guadalqui i , el discu i de sus amos bajos po e enos de escasas al i ud y pen-
dien e y un égimen mesoma eal ca ac e ís ico –ca e as de ma eas de has a 3 m– a o-
ecen, a p io i, la localización de las mismas. Sin emba go, la e olución paleogeog á i-
ca de ambos es ua ios p esen a peculia idades p opias, y ca ac e ís icas compa idas.
Es ca ac e ís ica compa ida el esponde a la ipología de amplísimas ensenadas
y bahías o iginalmen e asociadas a la línea de cos a gene ada hace 6.000 años y su
p og esi a colma ación a o ecida po el desa ollo de lechas y con a lechas li o a-
les que las aislan del oleaje. Los mapas ecogidos en las igu as 2 y 3 e lejan cla a-
men e es a con o mación na u al con la lecha de Pun a Umb ía y la con a lecha de
Pun a A enillas ce ando los es ua ios del Tin o-Odiel y la lecha del Malanda y la
con a lecha de La Algaida aislando p og esi amen e la an igua desembocadu a-
ensenada del Guadalqui i . Sin emba go, es e p oceso de colma ación ha seguido i -
mos di e en es. En el caso del Guadalqui i , la magni ud de su cuenca y de sus con-
siguien es apo es hizo que los p ocesos de colma ación ue an educiendo p og esi-
amen e la supe icie inundable po el ma y aislándola de la in luencia ma eal en
echa emp ana. El amoso Lacus Ligus inus ci ado po las uen es clásicas cons i u-
ye un paso in e medio en es e p oceso, hoy en día casi culminado, ya que la mayo
pa e de sus ma ismas no es án some idas a la inundación pe iódica y dia ia de la
ma ea, es ingida a las má genes de su ac ual cauce y al B azo de la To e. Po lo
an o, sus ma ismas ac uales cons i uyen un ípico ejemplo de ma ismas e oluciona-
das desde ma ismas ma eales a ma ismas cuya inundación es a ligada a las p ecipi-
aciones y apo es lu iales de agua dulce du an e la es ación húmeda. De hecho, las
explo aciones saline as de la e apa mode na y con empo ánea se asocian a los má -
genes de es os cauces pa a ga an iza la inundación de na u al de las balsas de c is-
alización po las co ien es de ma ea, habiendo sido algunas de ellas ans o madas
en g andes explo aciones acuícolas.
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
153
Figu a 3. Es ua io del Guadalqui i . En las
p ime as o os aé eas de 1956 y 1998 (A) se
ap ecian las salinas de la banda de Le an e,
jun o a La Algaida, en la ma gen izquie da
del ío aguas a iba de Sanlúca de
Ba ameda. En el segundo pa de imágenes
(B) se dis inguen las salinas de Ponien e, en
la ma gen de echa, en el é mino de Almon e.
3
Pun a de Malanda La Algaida
RÍO GUADALQUI-
VIR
Sanlúca de Ba ameda
A
B
A
B
SALINAS LITORALES
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
Ma ismas y salina indus ial del Odiel, Huel a
SALINAS LITORALES
162
Ma ismas del Odiel
Río Guadalqui i
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
163
Bahía de Cádiz
Ba ba e
La e olución cua e na ia de la cos a medi e ánea de Andalucía
La p esencia de elie es de g an en idad y di e en e li ología (ma e iales me amó icos,
olcánicos, calizas, pe ido i as, e c.), así como su p oximidad a la línea de cos a ac ual
es una ca ac e ís ica es uc u al que condiciona un hecho ascenden al: los íos que
a enan a las cos as medi e áneas p esen an cuencas de pequeña en idad, impo an e
desni el al imé ico y ele ada pendien e, lo cual a o ece, po las ca ac e ís icas cli-
má icas en las que se inse an, una eno me capacidad e osi a y la apo ación de olú-
menes de sedimen os al sis ema li o al de o ma i egula y espasmódica ( amblas).
Es os íos y amblas exca a on p o undos cauces, que a a esaban la es echa pla a-
o ma con inen al medi e ánea en onces eme gida, al ene que adap a se al ni el
ma ino exis en e hace 18.0000-20.000 años, mucho más bajo (-100 m) que el ac ual al
coincidi con un pe iodo glacia . Con la emon ada del ni el del ma has a su posición
ac ual ( ansg esión land iense), que, como ya hemos comen ado, se alcanza hace unos
6.000-6.500 años, las aguas ma inas inunda on los p o undos alles encajados de am-
blas y los cauces de los p incipales íos –Guadia o, Guadalho ce, Anda ax,
Almanzo a…–, con igu ando en és os p o undas ensenadas y de iniendo una cos a
en eco ada de los amos inales, en onces na egables, de es os íos, así como la p o-
li e ación de asen amien os po ua ios enicios y omanos en sus i e as ( igu a 7).
Es e hecho explica igualmen e la localización de egis os a queológicos ligados a la
explo ación de la sal en posiciones hoy muy alejadas de la línea de cos a ac ual.
Tomando como e e encia la línea de cos a de inida po es e máximo ansg esi o
land iense, la e olución ecien e ha sido hacia la egula ización del pe il cos e o, aun-
que en es e p oceso hay sensibles di e encias espec o a la achada a lán ica. En p i-
me luga , las ensenadas na egables asociadas a las desembocadu as de los íos su ie-
on un ápido p oceso de colma ación po el di e en e égimen hid ológico de és os y su
mayo capacidad de a as e debido a la p oximidad de los elie es bé icos. Tan o es así
que su capacidad de anspo a sedimen os hacia la cos a ha sido supe io a la de la
dinámica li o al pa a dis ibui los po el sis ema li o al y de es e balance sedimen a io
posi i o su ge la p oli e ación de del as –a di e encia de las ma ismas ma eales a lán-
SALINAS LITORALES
164
Figu a 7. Cos a medi e ánea del ío
Guadia o. Fo os aé eas de la desembocadu a
en 1956 y 1998.
7
7
RÍO GUADIARO
So og ande
Guadia o
icas–, sob e odo desde Málaga a Alme ía ( íos Vélez, Guadal eo, Anda ax, Alman-
zo a…). Po o a pa e, en los amos con mayo disponibilidad de sedimen os g ose os
y una opog a ía a o able, los p opios p ocesos li o ales acumula on o maciones li o-
ales (playas-ba e a, lechas li o ales, e c.) que, en de e minadas ocasiones, aislaban
dep esiones in e io es pa a con igu a albu e as –la del Cabo de Ga a o las de Campo
de Dalías son las más signi ica i as–. Del as y planicies li o ales, así como las o ma-
ciones li o ales a enosas y las albu e as asociadas cons i uyen, a p io i, los encla es
más a o ables pa a la ins alación de explo aciones saline as, si bien en los p ime os
las ca ac e ís icas de los sedimen os (alu iales y colu iales) a o ecen el desa ollo de
suelos con una ele ada capacidad p oduc i a ag ícola, po lo que his ó icamen e ue on
ocupados po cul i os.
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
165
Pe spec i a de las salinas y su poblado desde
la ca e e a hacia el Cabo de Ga a, Alme ía.
Salinas y albu e as del Campo de Dalías
El sec o pe i é ico del Campo de Dalías cons i uye, sin duda, el encla e li o al donde
se desa ollan e enos con las ca ac e ís icas más a o ables pa a la ubicación de sali-
nas: e enos bajos y ma ginales, zonas húmedas en conexión con el agua ma ina, e c.
La igu a 8 ecoge las ca ac e ís icas isiog á icas de es e espacio desa ollado a pa i
de e enos ganados al ma po el desa ollo de o maciones a enosas (islas-ba e a,
lechas li o ales…) cuyo lími e in e io es á cons i uido po un de inido acan ilado, hoy
inac i o, que ma ca la línea de cos a de hace 6.000 años y los conec a con la pla a o -
SALINAS LITORALES
166
9
Figu a 8. Cos a alme iense del Campo de
Dalías, con de alles o og á icos de 1956 y
1998 de los sec o es de las an iguas salinas
de Gua dias Viejas (A), Ce illos (B) y
Roque as (C).
8
8
Roque as
de Ma
El Ejido
Dalías
La Mojone a
AB
C
ABC
ma del Campo de Dalías. Una pla a o ma con inen al más ex ensa y de pendien e más
sua e y la dinámica li o al a o ecie on la acumulación de sedimen os a enosos, los
cuales dejaban en e sí espacios inundables po las aguas ma inas, bien di ec amen e,
bien po il ación, has a con igu a albu e as y lagunas. Se á en es os espacios donde
se ubiquen p e e en emen e las explo aciones saline as, como puede ap ecia se en la
o og a ía aé ea de 1956, si bien la inexis encia de ma ea y el desa ollo de o macio-
nes a enosas pos e io es hace necesa io la canalización a i icial de las aguas ma inas
has a la mismas e, incluso, su bombeo.
Las salinas del Cabo de Ga a
El o o encla e con una la ga adición de p oducción de sal ma ina en el Medi e áneo
andaluz es á asociado a la an igua albu e a ubicada jun o al Cabo de Ga a. Como puede
ap ecia se en la igu a 9, su génesis es á asociada a sec o es donde la pla a o ma con-
inen al es más ex ensa y donde la dinámica li o al ga an iza la acumulación de sedi-
men os apo ados po las amblas que desembocan en la bahía de Alme ía y po el
del a del ío Anda ax. Aunque di e en es es udios indican la p esencia de es as o ma-
ciones du an e el pe iodo in e glacial an e io al ac ual (hace 100-120.000 años), su
con igu ación p esen e es á ligada a la e olución paleogeog á ica ecien e de la bahía
de Alme ía. Los sedimen os apo ados po los íos y albu e as a la misma son conduci-
dos po la de i a li o al hacia el cabo de Ga a, donde la p esencia de és e a o ece su
sedimen ación has a con o ma un co dón li o al y una albu e a in e io que enlaza con
los abanicos y conos alu iales que se o man al pie de los elie es olcánicos de es e sec-
o . Al es a odeada de o maciones a enosas ma ginales –li o ales o eólicas–, cons i-
uía un espacio ma ginal ag ícola y es o, unido a las condiciones é micas del Su es e
andaluz, así como a la ácil conexión –hoy a i icial– con el agua ma ina, le p opo cio-
nan a es e espacio unas condiciones na u ales muy adecuadas pa a el desa ollo de la
ac i idad saline a.
SALINAS MARÍTIMAS: MARCO GEOGRÁFICO Y AMBIENTAL
167
Figu a 9. Cos a de la bahía de Alme ía y
Cabo de Ga a, con las salinas. El de alle
o og á ico de 1956 y 1998 se cen a en el
sec o de los cha cones donde se disponen
los calen ado es y c is alizado es pa a la
ob ención de la sal.
9
RÍO ANDARAX
Alme ía
Cabo de Ga a
Salinas de San Juan de los Te e os
Jus o en el lími e o ien al de la egión andaluza, en el municipio de Pulpí, se localiza
o o encla e asociado a la explo ación de la sal ma ina: las salinas de San Juan de los
Te e os. En es e caso, su emplazamien o es á inculado a la zona húmeda y ma jales
su gidos jun o a la desembocadu a de la ambla de los Pé ez. El desa ollo paleogeo-
g á ico de los mismos es á ligado al desa ollo de una an igua ensenada que pos e io -
men e aíslan los p ocesos li o ales del ma median e la cons ucción de un co dón li o-
al po la acumulación de sedimen os que a o ece la p o ección que eje ce el cabo en-
e al oleaje ( igu a 10). La o og a ía de 1956 e ela la es uc u a de es a explo ación
saline a hoy en g an pa e desman elada y ue a de uso s J.O.Z.
SALINAS LITORALES
168
Figu a 10. Cos a de San Juan de los
Te e os, en el é mino municipal de Pulpí,
Alme ía, colindan e con la p o incia de
Mu cia. El de alle en o og a ías de 1959 y
1998 mues a la ensenada y el sec o
inmedia o al li o al donde se hallaban las
salinas más o ien ales de Andalucía.
10
10
RAMBLA DE
LOS PÉREZ
Isla de Te e os