SITUADOS Y RENTAS EN CARTAGENA DE INDIAS DURANTE EL SIGLO
XVIII.
José Manuel Se ano Ál a ez
Uni e sidad de Se illa
Exis e una endencia ac ual den o de los es udios ame icanis as e e en es al
papel de la adminis ación mili a sob e el en amado ci il y económico de las colonias
españolas, que iene a ibuyendo una impo ancia casi decisi a a los si uados como
ac o e i alizado de las economías locales. No dudamos de la impo ancia de los
si uados como mecanismos co ec o es de la economía de una ciudad de e minada e
incluso de un e i o io más o menos amplio. Incluso podemos a i ma que los lujos de
capi al en e dis in as gua niciones ep esen aban una ayuda ines imable pa a man ene
la cohesión in e na de ac o es de índole económica. Sin emba go, la a i mación de que
los si uados cons i uían los elemen os no sólo decisi os sino ambién de e minan es en
el c ecimien o económico de una ciudad, como e a el caso de Ca agena de Indias, se
nos an oja cuando menos excesi o.
Concep os
En 1982 Juan Ma chena p opuso una idea según la cual el ciclo económico de
Ca agena de Indias du an e el siglo XVIII dependía de los si uados1. No hacía
e e encia di ec a ni cuan i icaba qué e an las en as, cómo uncionaba ealmen e la
economía ca agene a y cuáles e an las bases de los mecanismos de ing esos y gas os de
la adminis ación de la ciudad. Al hilo de es o se decía que los si uados cons i uían la
cla e de la economía local po cuan o de su llegada o no dependía que la clase
come cian e local pudie a dispone de liquidez pa a su aga la de ensa de la ciudad ía
impues os o en egas di ec as. La cla e de la idea de Ma chena es ibaba en que la
o aleza de la economía ca agene a pe mi ía a los come cian es su aga la de ensa
siemp e y cuando los soldados dispusie an del capi al que ep esen aban los si uados. O
1.‐Juan Ma chena Fe nández. La ins i ución mili a en Ca agena de Indias 1700-1810 (Se illa: Escuela
de Es udios Hispanoame icanos, 1982) pág. 268-271. Ob a, po lo demás, muy in e esan e en o os
aspec os de la adminis ación mili a ca agene a.
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dicho de o a o ma, si los soldados disponían de liquidez, ía si uado, és os podían
comp a a los come cian es que a su ez man enían en g an medida la de ensa de la
ciudad con sus impues os.
En 2002 el economis a colombiano Adol o Meisel apun ó en una di ección
simila 2. Basándose en una sólida a gumen ación de e minología económica, Meisel
llega a la conclusión de que la economía de Ca agena de Indias e a esencialmen e
dependien e de los si uados, y po an o, el c ecimien o de las en as en la segunda mi ad
del siglo XVIII se debió en ealidad al inc emen o de los depósi os de capi al
p o enien es del ex e io . Median e la écnica de educción de posibilidades, Meisel
indica en su es udio que el inc emen o de la ac i idad económica ca agene a no pudo
debe se ni al aumen o de la in lación, ni al inc emen o de la población, ni ampoco a los
ing esos pe cápi a o a una ele ación de la p esión iscal. En is a de ello, sólo quedaba
como explicación plausible el ecu so al si uado como mo o de la economía local. En
un ecien e y muy in e esan e Simposio In e nacional dedicado al es udio de los
si uados en odo el ámbi o ame icano, Meisel ol ió a incidi en es e aspec o, uniendo a
los consabidos a gumen os el de que el come cio local no cons i uía un ac o
signi ica i o de la ac i idad económica de Ca agena3.
En nues a opinión, odas es as a gumen aciones ace ca del peso de los si uados
quie en hace hincapié en el ecu so a la dependencia ex e na de los p incipales
encla es ame icanos, al ez pa a pode explica mejo el papel de cie as en idades
polí icas en los p ocesos independizado es de comienzos del siglo XIX.
La ausencia de concep uación a la ho a de expone a gumen os de índole
económica iene siendo un e o que debemos p ecisa aquí. Los a gumen os expues os
a iba ca ecían en nues a opinión de concep os ní idos ace ca de qué e an las en as de
la Real Hacienda, cómo uncionaban, cuáles e an sus cauces na u ales, cómo se
epa ían, y qué e an desde el pun o de is a económico los si uados.
2.‐Adol o Meisel Roca, "C ecimien o a a és de los subsidios: Ca agena de Indias y el si uado, 1751-
1810" en Cuade nos de His o ia económica y emp esa ial, (Ca agena de Indias, 2002), nº9, ab il.
3.‐Adol o Meisel Roca, '¿Si uado o con abando? La base económica de Ca agena de Indias a ines del
siglo de las Luces", desa ollado du an e el Simposio In e nacional El si uado en el Impe io colonial
español, Ca agena de Indias, 28-29 agos o de 2003. A mediados del año 2004 se espe a la publicación de
un lib o con las conclusiones de es e Simposio.
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En esencia, pa a es ablece una adecuada y co ec a elación en e los si uados y
las en as de una de e minada caja eal, o pa a analiza la elación de causalidad en e
si uados y economía local, esul a imp escindible es ablece una se ie de concep os
p e ios. En nues a opinión, es necesa io ealiza las siguien es a eas concep uales: 1.-
Qué e an las en as de Ca agena, y cuáles u iliza como elemen os de compa ación con
el si uado, 2.- Cómo uncionaban las en as, en el sen ido de de e mina si p o enían de
ci cui os in e nos o ex e nos a la ciudad, 3.-Qué en as podían es a más o menos
inculadas con la adminis ación mili a de la ciudad, 4.- Cuál e a el posible en amado
ju ídico que es ablecía elaciones di ec as en e las en as y el gas o mili a de la
gua nición, y en e el si uado y su peso eó ico en el conjun o de los gas os de la
adminis ación cas ense, y 5.- En qué consis ía ealmen e el si uado y cómo
uncionaba. La espues a a odos es os in e ogan es lle a ía necesa iamen e a esol e
la cues ión de si los si uados cons i uían un elemen o más de los que hacían posible
gi a la ueda de las economías locales en o no a las gua niciones ame icanas, o si po
el con a io, el si uado esul aba se el e dade o mo o de dichas economías.
No enemos dudas de que el si uado como suplemen o de capi al ex e no a una
gua nición suponía un acica e, o cuando menos, un elemen o más capaz de incidi más o
menos di ec amen e en la dinámica económica de una ciudad. Las apo aciones de
capi al p o enien es de los si uados epe cu ían, como no podía se de o a o ma, sob e
la e olución de las ansacciones locales, lo que necesa iamen e end ía un e lejo en
de e minados impues os y en as a cob a po la adminis ación. Como e emos
seguidamen e, en Ca agena de Indias el si uado ue exac amen e eso, y no más4.
Es imp escindible conoce qué elemen os son los adecuados pa a pone los en
elación con el lujo de si uados hacia Ca agena de Indias du an e el siglo XVIII.
Habi ualmen e se han u ilizado como obje o de e e encia los suma ios de ca go y da a
sin la más mínima depu ación, y sin una especi icación cla a de qué en as se iban a
4.‐En el úl imo abajo de Adol o Meisel, "¿Si uado o con abando?: la base económica de Ca agena de
Indias a ines del siglo de las Luces" en Cuade nos de His o ia Económica y Emp esa ial, nº 11
(Ca agena, diciemb e 2003), el au o uel e a incidi en la idea de que el si uado e a una ans e encia de
capi ales pa a odo ipo de gas os mili a es. Sin emba go, no hemos ap eciado ninguna p ueba documen al
que sos enga es a idea. Si bien es cie o que del si uado se podían des ia can idades pa a o os
menes e es es o e a una p ác ica ju ídicamen e alegal, que cons i uía la excepción y no la egla gene al.
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usa . Po lo demás, p ác icamen e nunca se acla a qué ac o es han de e minado que se
escoja unos da os con p e e encia a los demás.
Sin en a en ningún deba e ace ca del concep o en a, ya que las palab as en a
o impues o ienen muchas conno aciones, aquí lo se p e ende es dilucida la mane a en
que un capi al de e minado, en conc e o el si uado, puede in lui en los mecanismos que
p oducen iqueza en una ciudad5, y más exac amen e en compa ación con de e minadas
en as locales.
Un elemen o de i al impo ancia a ene en cuen a a la ho a de elaciona el
si uado con su incidencia sob e un encla e de e minado es su p opia concep uación y
na u aleza. Nadie se ha pa ado, has a aho a, a de e mina qué e an ealmen e los
si uados, cuál e a su es uc u a ju ídica y sob e qué elemen os de una gua nición es aban
des inados. En nues o ecien e es udio6 al espec o se ha podido de e mina odos es os
aspec os, sin los cuales di ícilmen e se pod á en ende la mecánica de los si uados o
apoya cualquie in en o de explicación e az de la in luencia eal que ienen los
si uados sob e las economías locales. El si uado es, ju ídicamen e, una ayuda ía
depósi o de capi al que la co ona española ins au ó hacia inales del siglo XVI pa a
man ene la de ensa de las gua niciones con menos ecu sos económicos, pe o que no
se á has a el XVIII cuando alcance su máxima expansión y desa ollo, cons i uyéndose
en un aspec o cla e de la de ensa de Amé ica. Económicamen e, el si uado es una me a
ans e encia de capi al desde una caja ma iz a o a subal e na, mien as que
adminis a i amen e, no es más que la apo ación ijada obliga o iamen e sob e una caja
ma iz que debe su aga en odo o en pa e las opas de una gua nición, es deci , su
componen e humano.
No se ha encon ado ningún documen o que haga e e encia al si uado como
elemen o de inanciación de las o i icaciones o de los gas os na ales. La palab a y el
concep o de si uado apa ecía siemp e ligado a las opas, y así se hacía cons a en cada
5 .- Pa a Adol o Meisel la base económica "de una egión o ciudad la cons i uyen aquellas ac i idades que
de e minan el compo amien o económico global. Típicamen e, la base económica se iden i ica con el
sec o expo ado de bienes y se icios", op. ci . pág. 5.
6.‐José Manuel Se ano, Fo i icaciones y opas. El gas o mili a en Tie a Fi me, 1700-1788, (Se illa:
Uni e sidad de Se illa, 2004).
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eglamen o que es ablecía un ba allón o egimien o ijo en cualquie pa e de la Amé ica
hispana. No cabe duda que si el si uado hubie a sido un ac o ligado eó ica o
ju ídicamen e a cualquie o o elemen o dis in o de las opas, és e hab ía es ado
e lejado en mul i ud de documen os, eglamen os y ó denes. Po an o, conside a el
si uado como una ans e encia de la que se hacía uso indisc iminado pa a cualquie
necesidad de índole mili a es sencillamen e e óneo. Las o i icaciones e an pagadas
an o en Ca agena de Indias como en la mayo ía de las gua niciones impo an es
ame icanas po los impues os locales, p és amos indi iduales y de come cian es y
ans e encias di ec as desde cajas ex e io es con ese único in, y ningún documen o de
la época llama a es os en íos de dine o con la palab a si uado. Las o i icaciones en
Ca agena ecibían en ocasiones ans e encias di ec as de San a Fe, las de La Habana
de México ( ía Ve ac uz), o las de Panamá de Lima, al iempo que además odas y cada
una de es as gua niciones enían su p opio e independien e si uado que nada enía que
e con las emisiones pa a las de ensas o i icadas.
Ob iamen e, es as ca ac e ís icas son de ipo gene al y aplicables a odo el
ámbi o indiano. No se nos escapa, empe o, que en de e minadas zonas y momen os
his ó icos hubo cie as des iaciones con espec o a es as ca ac e ís icas, que
cons i uyen, sin emba go, la excepción que con i ma la egla. Así, en ocasiones hemos
obse ado cómo en Ca agena u o os luga es e a usado pa e del si uado pa a di e en es
ines mili a es, casi siemp e elacionados con las o i icaciones. Además, en o as á eas
geog á icas una pa e del si uado se hacía llega en especie en ez de en me álico, e
incluso se suminis aba pa e del si uado en especie pa a se endida y aplicado el
p oduc o inal a la opa7. El si uado apa ece así como un elemen o i memen e ligado a
las opas, no sólo desde el pun o de is a p ác ico sino ambién ju ídico. Todas las
disposiciones ela i as al si uado, que no enume a emos aquí po se muy ex ensas y
epe i i as, indican con cla idad que el des ino úl imo del si uado es la opa y su
man enimien o. Sus pagas, po an o, p oceden en odo o en pa e de es e capi al
suminis ado desde el ex e io y adminis ado po las au o idades locales.
7.‐El p ime caso es aplicable a La Flo ida en la p ime a mi ad del siglo XVIII, mien as que el segundo
ue una p ác ica habi ual en el caso del si uado de La Habana du an e la segunda mi ad del siglo, cuando
en de e minados años se en iaba abaco pa a se endido y aplicado el esul an e inal a la gua nición
habane a.
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Es e ue el caso de Ca agena de Indias a lo la go del siglo XVIII. Es e i al
pue o de en ada del Nue o Reino ecibió siemp e el si uado en me álico, siendo, de
es a o ma una me a ans e encia de capi al p oceden e de Qui o y San a Fe, ambas
obligadas desde inales del siglo XVII a suminis a a Ca agena apoyo inancie o pa a
sus opas. Además, excep o en de e minadas y muy pun uales ci cuns ancias, el si uado
se u ilizó exclusi amen e pa a las pagas de la gua nición mili a y de sus milicias. Los
gas os na ales salie on en su mayo pa e de las a cas de la ciudad y de emisiones
especiales de San a Fe o Qui o, y las o i icaciones, al con a io de lo que algunos
au o es de ienden, ue on su agadas casi exclusi amen e con los impues os de la
ciudad y g acias a p és amos an o de ecinos como de come cian es del luga . Po
an o, una pa e muy signi ica i a de los gas os mili a es de Ca agena no p ocedían del
si uado, sino que o zosamen e debían de p ocede de algunos de los o os dos canales
de inanciación mili a de cualquie plaza indiana: las en as locales y los p és amos.
Las ci as mues an unas conclusiones muy in e esan es a es e espec o. En e 1700 y
1788 el Fijo de Ca agena y las compañías de a ille ía, que e an sob e las que eó ica-
men e se es ablecía el si uado, abso bie on el 61,3% de odos los gas os mili a es de la
ciudad8, o lo que es lo mismo, que casi un 40% de las ca gas de la adminis ación
mili a ca agene a ecaían eó icamen e sob e canales dis in os al si uado, y eso sin
ene en cuen a que, como e emos, en muchas ocasiones g an can idad de impues os
locales se des ia on pa a los sueldos de la gua nición debido a la insu iciencia y c ónico
e aso de los si uados p o enien es de Qui o y San a Fe. Po ello esul a a odas luces
di ícil sos ene que el si uado uese p ecisamen e la base de la economía de la ciudad ya
que, como analiza emos seguidamen e, no sólo e a muy i egula , sino que no es posible
ap ecia una e dade a elación en e el c ecimien o económico de la ciudad y los
si uados.
C ecimien o local, gas o mili a y si uados
Las en as eales de Ca agena de Indias, como las de cualquie o a ciudad
indiana, debían es a en elación di ec a con su población, y posibilidades de
sos enimien o de de e minados apa a os es a ales, undamen almen e una más o menos
8.‐ José Manuel Se ano. op. ci . pág. 308.
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amplia adminis ación local, y una gua nición mili a aco de con su impo ancia
geoes a égica. En es e sen ido, Ca agena enía amplias esponsabilidades, po que de
ella dependía la de ensa del a co de ensi o de Tie a Fi me que se ex endía desde Río
Hacha has a Po obelo, al iempo que debía se i de escudo pa a e i a cualquie
pene ación al in e io del Nue o Reino. Po de inición, y eniendo en cuen a lo que
hemos mencionado ace ca de las en as que e lejan e dade amen e la iqueza de una
ciudad y son espejo de su po encia económica, un encla e de la impo ancia de Ca age-
na debía no sólo se de endido po su si uación, sino ambién po su iqueza. A lo la go
del siglo XVIII la mona quía española ue ediseñando poco a poco su o ganig ama
geoes a égico en Amé ica a endiendo a azones de u ilidad y iabilidad. En es e
sen ido, adqui ie on conciencia de la imposibilidad de de ende lo odo, de mane a que
la polí ica de ensi a gi ó en o no a la idea de esgua da sólo los encla es ú iles y
en ables económica y mili a men e. Po eso, gua niciones como Po obelo o Río Hacha
ue on languideciendo len amen e a lo la go del siglo: no alía la pena de ocha
ecu sos en luga es de escasa en abilidad y Po obelo, po ejemplo, dejó de se lo
después de la desapa ición de su e ia come cial en 1739.
En es e pun o su gen los p ime os in e ogan es. ¿Decidió la co ona de ende
Ca agena po que e a po encialmen e ica debido a sus u as come ciales con el in e io
y el ex e io del Nue o Reino o sólo lo hacía po su si uación geog á ica? Po obelo
gozaba de una excelen e posición geog á ica, pe o la imposibilidad de gene a en as
su icien es pa a a ende una pa e signi ica i a de las de ensas hizo que se man u ie a a
expensas de Panamá especialmen e en el úl imo e cio del siglo XVIII. Ca agena es aba
muy bien si uada en la ed de comunicaciones indianas. Bas a con una lec u a a en a de
las desc ipciones hechas po algunos de los i eyes del Nue o Reino en sus elaciones
de mando, pa a pe ca a se de las eno mes posibilidades del e i o io de Ca agena de
Indias y de su en o no9. Aho a bien, cuando se es ableció su sis ema de ensi o de una
mane a pe manen e, algo que podemos conside a que ocu ió a inales del siglo XVII,
se u ie on en cuen a odos los ac o es que son necesa ios pa a sos ene con cie as
ga an ías una ciudad de semejan e calib e, es deci , población, comunicaciones con los
9.‐Véase a es e espec o, Ge mán Colmena es (compilado ): Relaciones e in o mes de los gobe nado es
de la Nue a G anada. (Bogo á: Biblio eca Popula , 1989), 3 omos.
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núcleos cen ales del e i o io ci cundan e, en as, elaciones come ciales ex e nas e
in e nas y posibilidades mili a es.
Según el censo de 1778-1780 la población de Ca agena de Indias ascendía a
13.690 pe sonas10 ci a que a ines de siglo subía has a los 25.000 indi iduos
ap oximadamen e. Po las mismas echas el si uado eó ico de la ciudad ascendía a
30.375 pesos pagade os po Qui o y 37.236 pesos p o enien es de San a Fe11. Cuando
es os si uados ue on ijados, median e eal cédula de 31 de diciemb e de 1672, su
gua nición ija con aba con 520 homb es, cuyo cos o o al ascendía a 97.136 pesos12. Es
deci , la di e encia en e lo que si uaban las cajas ma ices en Ca agena (67.611 pesos)
y el cos o o al de la gua nición (97.136 pesos), y po an o de su componen e humano,
debía se su agado po la hacienda local. Es deci , 29.525 pesos debían se
suminis ados anualmen e po la caja de Ca agena sólo pa a las pagas de su gua nición
lo que ep esen aba casi un e cio del o al de los cos os de la misma, pues o que en
ningún momen o se hace indicación alguna del es o de gas os mili a es: suminis os,
alquile es, o i icaciones, a madas, e c. O lo que es lo mismo, ya en echa an emp ana
como 1672 las au o idades i einales ija on de an emano en casi un 30% las
posibilidades de la caja de Ca agena en o den a pode sos ene con sus p opios ecu sos
una pa e al menos de sus opas: y esos ecu sos e an las en as.¿ Tenía sen ido obliga
a Ca agena a paga el 30% de las opas MÁS el es o de los gas os mili a es si no había
ecu sos su icien es pa a ello? ¿E a lógico es ablece sob e las en as de una localidad y
su p o incia una ca ga an pesada si no exis ía una hacienda saneada, aunque de ici a ia
en elación con los gas os de de ensa? Ob iamen e, esul a di ícil c ee que las
au o idades coloniales no u ie an en cuen a odos los ac o es posibles a la ho a de
es ablece obligaciones de pago pa a cada una de las pa es. Fac o es que más que
p esumiblemen e enían que e con la economía de un encla e an signi ica i o como
Ca agena de Indias. De hecho, ninguna de las elaciones de mando del siglo XVIII ni
ningún o o documen o de los consul ados p o enien es de pe sonas públicas o p i adas
menciona nada ace ca de que el si uado ue a el componen e i al o la base económica
10.‐Ci ado en An hony McFa lane: Colombia an es de la Independencia, (Bogo á: El Anco a Edi o es,
1997), pág. 521.
11.‐AGI, Panamá 169, in o me de 7 de ab il de 1701, Y San a Fe 940, in o me de 11 de mayo de 1746.
12.‐AGI, San a Fe 457.
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de Ca agena, cosa que sin duda hab ía ocu ido si las posibilidades de la economía
local no hubie an sido su icien es pa a sos ene pa e de la maquina ia de la cos osa
adminis ación mili a . Es más, la endencia a que ue an las en as de Ca agena las que
se hicie an ca go de pa e de los pagos a la opa ue in c escendo. En e ec o, po
cédulas de 10 de eb e o de 1682 y 10 de julio de 1717 se in odujo una impo an e
no edad, ya que se es ipuló que San a Fe sólo end ía que paga la di e encia en e la
cuan ía eó ica del si uado que debía en ia a Ca agena (37.236 pesos) y lo que ue an
capaces de p oduci las en as de la ciudad13. Es o suponía que las au o idades
i einales conside aban que la capacidad económica de Ca agena e a lo
su icien emen e impo an e como pa a que se hicie an ca go de algo más del e cio que
ya enían obligación de apo a pa a el pago de sus opas.
Ob iamen e es o o iginó un amplio abanico de ep oches mu uos en e los
gobe nado es de Ca agena y los i eyes, polémica que no se esol ió has a que en
1729 se ap obó un nue o eglamen o que, ap obado el 6 de diciemb e de aquel año y
mandado aplica po eal o den de 22 de ene o de 1730, es ablecía un nue o epa o de
las en as ca agene as. En es e caso, se es ipuló que odos los de echos que p odujesen
las cajas de la ciudad se di idiesen en es pa es: una pa a la Real Hacienda, y po an o
pa a su aga sus p opios gas os o dina ios; o a pa a in e i las en la cons ucción y
a eglo de o i icaciones, y la úl ima pa e dedicada al sus en o de la in an e ía14. Los
si uados que debe ían en ia San a Fe y Qui o se man enían en las mismas can idades
que en 1672. Es a nue a disposición es sumamen e in e esan e ya que no sólo man enía
la misma cuan ía de los si uados, y po an o la misma elación en as-si uados de
Ca agena, sino que en ealidad aumen aba las obligaciones de la hacienda ca agene a
pa a con la adminis ación mili a . Además, ijaba de una mane a ní ida y cla a el o igen
de la inanciación de las o i icaciones: las en as y de echos gene ados po la hacienda
local. ¿E a posible conside a , po an o, la base de la economía ca agene a un si uado
que ju ídica y eglamen a iamen e es aba des inado a paga sólo algo más del 50% de la
gua nición y que además no enía elación alguna con el es o de los gas os mili a es?
Ob iamen e los da os indican lo con a io. Es más, en 1736 se in odujo una nue a
13.‐AGI, San a Fe, 936, in o me de 28 de ma zo 1732.
14.‐Jose Manuel Se ano, op. ci . pág. 102.
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ambién g andes gas os mili a es que pudo a on a la gua nición ca agene a en es a
úl ima e apa. El e ec o sob e los come cian es ambién ue inmedia o, po que con
mayo es bene icios y mejo en abilidad pudie on apo a dine o a la hacienda de
Ca agena pa a sus emp esas mili a es.
En es a coyun u a, el si uado se mos ó como un elemen o cuya dinámica apenas
enía elación di ec a con la p opia e olución de las en as, más allá del lógico impac o
po cuan o, como es na u al, sabemos que o zosamen e una pa e de es e capi al debió
ene cie o e lejo en la ac i idad económica local, y po an o, en las en as que de ella
dimanaban.
La g á ica an e io mues a la exac a elación en e un ing eso que e a e lejo
di ec o de los in e cambios a ni el local, como ue la alcabala, y los si uados. Si el
si uado hubie a sido pa e signi ica i a de las en as gene ales de la ciudad, la alcabala
indica ía esa elación de una mane a di ec a, mos ando alo es muy semejan es a los
del si uado. La idea de que el dine o p o enien e del ex e io e a el mo o de la
economía local, pagando no sólo a las opas sino ambién las o i icaciones y los
gas os na ales, no se sos iene a pa i de los da os has a aho a expues os. Los ing esos
po alcabala se man u ie on muy egula es has a la expansión de la ac i idad come cial
a mediados de los años 1780, cuando la endencia ue cla amen e ascenden e g acias,
sin duda, al al o ni el de in e cambios locales debido no sólo al si uado, sino además de
él. Las o i icaciones, pagadas como se ha is o po los impues os locales
esencialmen e, ue on un alicien e pa a el in e cambio local e in e p o incial, pe o en
73
es e aspec o el si uado apenas si incidió. És e se man u o con los habi uales ni eles de
i egula idad en una secuencia cla amen e dependien e de las necesidades coyun u ales,
algo que no hubie a sido posible si ealmen e el si uado hubie a sido el sos én de la
economía ca agene a. De hecho, la siguien e g á ica demues a que la endencia ue
jus amen e la con a ia.
En e ec o, la e olución del conjun o de las en as de Ca agena siguió una
endencia más o menos uni o me has a la " up u a" de mediados de los años 1780,
cuando los ing esos p o enien es del come cio ex e io e in e io dispa a on las
posibilidades ecauda o ias de mane a e iden e. Aunque se obse a un descenso en los
úl imos años del pe íodo es udiado, la e olución gene al ue cla amen e alcis a. Así se
obse a cie a elación en e si uados y en as en de e minados años de g andes alzas,
és a es explicable ácilmen e po el obligado aumen o de los in e cambios a ni el que
local que, como sabemos, ienen su e lejo en de e minadas en as. Sin emba go, la
e olución de las en as es cla amen e independien e de la de los si uados, has a al pun o
que el po cen aje de apo ación del si uado sob e el conjun o de los ing esos
ca agene os siguió una línea ní idamen e descenden e como se puede comp oba en la
siguien e g á ica.
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Es a es al ez la g á ica más des acada po cuan o en ella se puede ap ecia
cómo ue pe diendo empuje y peso especí ico el si uado a lo la go de los úl imos
cua en a años del siglo. E ec i amen e, du an e los p ime os años de la década de 1760
el peso del si uado sob e el conjun o de los ing esos ue muy impo an e, has a alcanza
en algunos momen os más del 80% de odos los ing esos de la hacienda local. La
pob eza del come cio ex e io ca agene o, incapaz de compe i al mismo iempo con
los con abandis as y con a o as egiones ca ibeñas mejo adap adas al come cio
in e nacional, y el man enimien o del sis ema monopolís ico desde Mad id son las cau-
sas que explican el ue e peso del si uado sob e el conjun o de los ing esos de la
ciudad. Has a mediados de la década de 1780 es e po cen aje, aunque ob iamen e muy
i egula , se man u o en o no al 50% pa a luego i cayendo jus o cuando sabemos que
las en as de Ca agena u ie on un ue e inc emen o g acias a la expansión del
come cio a o ecido, como sabemos, po las medidas ape u is as de la me ópoli. Es o
nos indica no sólo que du an e los úl imos años del siglo XVIII el si uado dejó de se el
ing eso cuan i a i amen e más impo an e, sino que además p ueba la escasa elación
en e és e amo de la hacienda ca agene a y la economía local. Si los p ocesos de
in e cambios locales hubie an sido cla amen e dependien es del si uado los gas os
mili a es hubie an su ido una ue e con acción en los úl imos años del siglo. Sin
emba go sabemos que eso no sólo no ocu ió sino que además los úl imos momen os
del siglo ue on especialmen e expansi os en cuan o al gas o mili a se e ie e, y es o
sólo es posible g acias a la o aleza de las en as locales que pe mi ían un ue e gas o
mili a sin dependencia de las ans e encias ex e io es. No ol idemos aquí que de las
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en as locales salían la mayo pa e de los gas os en o i icaciones, además de odos los
suminis os y una pa e muy impo an e de los gas os na ales. El si uado se man u o
al o sólo en la medida en que había muchas opas peninsula es y milicias que man ene
po el es ado de gue a pe manen e a inales de siglo y a las cos osísimas campañas
mili a es con a los i educ ibles indios del Da ién y la zona de San a Ma a.
Conclusiones
C eemos que los da os expues os cons i uyen la mejo conclusión de nues o
análisis. Se ha is o que el si uado cons i uía un elemen o más del en amado que
inanciaba la gua nición de Ca agena, pe o en absolu o exis en p uebas que pe mi an
sos ene que ep esen aba la base económica o el componen e esencial de los ing esos
de la ciudad y su en o no. De ende es o úl imo es nega el impo an e papel de la clase
come cian e local, no conside a los ue es ing esos p o enien es de la ac i idad
expo ado a e impo ado a, y anula el papel de las en as ca agene as como elemen o
equilib ado del gas o mili a . Las en as de la ciudad ac uaban como ac o
es abilizado po que p ecisamen e dependiendo de su pujanza los gobe nado es se
podían e más o menos exone ados de sus siemp e impo an es obligaciones mili a es.
Con unas en as bajas las posibilidades de cons ui o i icaciones se hubie an is o
enadas, y po consiguien e, los gobe nado es de Ca agena hubie an podido exigi con
oda azón a los i eyes san a e eños apo aciones di ec as pa a su aga las. Sin
emba go nada de es o ocu ió. El dine o que ci culaba po la ciudad sin duda ue
impo an e y o zosamen e u o que se i pa a man ene ligados al e eno a de e mi-
nados a esanos sabedo es de que siemp e hab ía más o menos liquidez pa a sus
pequeños negocios. Sin emba go, los da os de en as locales indican p ecisamen e que
el impac o ue muy educido y que ue el come cio uno de los mayo es balua es en los
que se apoyó el gas o mili a .
Además exis e un hecho decisi o que abona oda nues a esis. La al a de
es imonios con empo áneos que indiquen la impo ancia del si uado pa a la economía
local ep esen a un ac o nada desdeñable. Si el si uado hubie a sido el e dade o
ca alizado de la economía local, an o i eyes como gobe nado es y come cian es nos
hubie an dejado innume ables p uebas documen ales. A nadie pod ía habe escapado un
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hecho de semejan e impo ancia, especialmen e po que el si uado e a muy i egula , lo
que hubie a p o ocado no pocas al e aciones en los ci cui os económicos locales y
hubie a inci ado a una amplia ba e ía de p o es as a odos los ni eles. Cuando el si uado
es e dade amen e el elemen o cla e pa a la subsis encia de una gua nición o encla e
de e minados, las p uebas documen ales y es imonios son muy abundan es sin luga a
dudas. He aquí un escue o ejemplo.
En la úl ima década del siglo se p odujo una ag ia dispu a en e las au o idades
de Panamá y el i ey del Pe ú ace ca de la nega i a de Lima a segui en iando los
260.000 pesos asignados como si uado a Panamá. La causa de an ajan e decisión ue la
emisión de un in o me po un con ado panameño que indicaba las posibilidades de
aho o que enía Panamá si se e ec uaban de e minados ajus es en su con adu ía. Has a
comp oba la iabilidad del p oyec o, el i ey op ó po ce a el g i o del si uado (?)
algo que en u eció a los panameños sob e mane a. La documen ación ace ca de la
necesidad del si uado gene ó abundan es documen os sob e los mismos y su elación
con la economía local. En uno de ellos, el adminis ado gene al de las en as del abaco,
Felix de So o, decía en e o as cosas " ... p ueba cla a que con ence que aquí no hay
caudales pa icula es con que con a en ningún caso y que pob es odos y oda la
p o incia, negados los si uados, no hay dine o con que p ospe en los amos de la Real
Hacienda ... acabado el al cual come cio de hoy a que da calo el si uado de Lima, los
ecinos odos huyendo de la pob eza y mise ia a que es o queda á educido, muda an de
domicilio y despoblado el país más de lo que hoy es á disminui á ambién p ecisamen e
los p esen es alo es de las en as de abaco y agua dien e… en consecuencia o zosa
que an es de dos años en que se expe imen e la al a de si uado, no hay ya moneda que
co a"28. An e ales alega os, jun o con muchos o os de simila na u aleza, el i ey
p uden e y sabiamen e decidió segui en iando el si uado que cons i uía la sa ia de la
ciudad y p o incia de Panamá.
En de ini i a, se puede a i ma que en Ca agena de Indias el si uado e ilizaba
el ci cui o come cial local man eniendo i a una pa e de los come cios y ac i idades
28.‐ AGI, San a Fe 911, In o me de Félix de So o al i ey del Pe ú, echado en Panamá a 27 de
no iemb e de 1790.
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económicas de pequeña en e gadu a, pe o que al con a io del caso a iba señalado,
aquí no cons i uía el elemen o p imo dial, ni ampoco hacía de la ciudad un encla e
comple amen e dependien e de cajas ma ices ex e nas.
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