7Donde dice... núme o 7ab il-mayo-junio 2007
monog á ico
nEl pe iodismo depo i o ha expe imen ado un g an lo ecimien o en los úl imos años y lo
ha hecho ma cando endencias, apo ando un nue o modelo de p esen ación de las in o -
maciones a a és de un lenguaje isualmen e a ac i o, que es común y accesible pa a
odos los públicos. G acias a es a ó mula ha e olucionado has a con e i se hoy día en el
p oduc o pe iodís ico que goza de mayo popula idad y seguimien o en e los ciudadanos.
Po su eno me epe cusión social y po el hecho de habe o jado una je ga y un dicciona-
io p opios, el lenguaje depo i o ha adqui ido una nue a conside ación po pa e de ilólo-
gos y académicos, quienes oman buena no a de lo que se dice y se esc ibe en es os
medios de comunicación especializados que ecogen y di unden las úl imas no edades lé-
xicas, sin ác icas, g ama icales u o og á icas que se p oducen en nues o idioma.
Al es a en el pun o de mi a de ins i uciones y expe os, los pe iodis as que abajamos en
el depo e nos encon amos en una nue a si uación donde se nos ' igila' más de ce ca,
pa a lo bueno y pa a lo malo. Pa a lo bueno, po que el lenguaje que p oducimos y maneja-
mos es alioso y con ibuye a ensancha el idioma c eando usos lingüís icos y apo ando
al dicciona io palab as y signi icados nue os. Asimismo, asciende incluso a o os ámbi os
como la polí ica, la publicidad o la economía, que ap o echan el signi icado de é minos y
exp esiones p opias del depo e pa a e e i se a cues iones conc e as y hace las más com-
p ensibles a odas las men alidades.
Pe o ambién pa a lo malo, po que es e lenguaje sec o ial es conside ado como uen e de
p oblemas idiomá icos. De es a o ma, es obje o de c í icas po el abuso de oces ex an-
je as y de o mas coloquiales, la pob eza del léxico empleado y la abundancia de e o es
g ama icales, como la eliminación de los a ículos, la con usión en e es ilo di ec o e indi-
ec o y en e e bos ansi i os e in ansi i os, o las al as de conco dancia; asgos que en
algunos casos lo han lle ado a adop a de e minados usos que se apa an pelig osamen e
de lo conside ado como co ec o.
Po odo ello, los pe iodis as depo i os es amos expues os a la di ícil a ea de e eb a un
idioma que no deja de c ece , al que le llegan po la ía ápida ocablos y exp esiones de
p ocedencia dispa que en muchos casos no han sido ecogidos oda ía en ningún diccio-
na io, pe o a los que debemos da una espues a adecuada y cohe en e pa a pode u ili-
za los en nues as in o maciones.
José Luis Rojas To ijos. Pe iodis a.
Au o de La in o mación y el depo e. Lib o de es ilo pa a la p ensa depo i a andaluza
en e la no ma, el uso y el sen ido común
8Donde dice... núme o 7ab il-mayo-junio 2007
En iempo éco d enemos que p ocesa un impo an e núme o de
a ian es de la lengua que no han cuajado de o ma de ini i a pe o
que es án ahí, como e eno de a anzadilla, pidiendo paso. A nos-
o os nos co esponde disce ni qué neologismos y ex anje ismos
son necesa ios, po que designan hechos y cosas nue as, de los
que no apo an nada y que, aun así, se u ilizan an o o más que los
p ime os. Igualmen e, enemos que decidi la mane a de usa opó-
nimos, gen ilicios, an opónimos ex anje os a eces esc i os en
o os al abe os, ab e ia u as y siglas de países, o ganismos y ede-
aciones in e nacionales.
soluciones y he amien as
Pa a soluciona es os p oblemas que su gen en el día a día del a-
bajo pe iodís ico, el DRAE, ins umen o no ma i o po excelencia y
e e encia obligada a la ho a de edac a y co egi un ex o, a eces
esul a insu icien e y es p eciso ecu i a la consul a de o as ob as
como dicciona ios de uso o lib os de es ilo, que e lejan de mane a
más idedigna y ac ualizada la nue a ealidad lingüís ica.
En es a esi u a, a los medios de comunicación les su ge la nece-
sidad de elabo a sus p opios lib os de es ilo, con el obje o de ija
unas no mas edaccionales y deon ológicas de obligado cumpli-
mien o pa a sus p o esionales y de las que se i se, además, pa a
ansmi i a la sociedad una imagen de calidad y p es igio, una seña
de iden idad di e enciado a que end á dada po la o ma homogé-
nea en que p esen an las in o maciones a su audiencia.
Asimismo, en un abajo en el que se i e some ido a la p esión del
iempo y a los imp e is os que obligan a modi ica sob e la ma cha
páginas y guiones ya esc i os, un lib o de es ilo esul a eminen e-
men e ú il y p ác ico po que aho a mucho iempo al ayuda a los
pe iodis as a esol e las cues iones más dudosas de una o ma
casi au omá ica.
Es os manuales, que han p oli e ado con éxi o en España desde los
años ochen a en los medios de in o mación gene al, no han halla-
do, sin emba go, igual acomodo en e los depo i os. Así, en la ac-
ualidad nos encon amos con que mien as casi odas las seccio-
nes de depo es de los g andes medios se apoyan en lib os de
es ilo concebidos con ca ác e gene al, en el ámbi o especializado
solo el dia io ba celonés Mundo Depo i o dispone (desde 1995)
de una he amien a de es as ca ac e ís icas.
Supe depo e, de Valencia, y Es adio Depo i o, en Se illa, cuen an
desde hace a ios años con hojas de es ilo in e nas que compen-
dian en pocas páginas las ins ucciones undamen ales pa a la e-
dacción y i ulación, y pa a el empleo de siglas, opónimos, gen ili-
cios y palab as dudosas. En es a línea de abajo se si úa ambién
la o a cabece a depo i a ca alana, Spo , que ecien emen e ha
c eado su p opio p on ua io de eglas, a modo de apéndice del
Lib o de Es ilo de El Pe iódico, ob a de e e encia den o del G upo
Ze a, al que ambién pe enece el o a i o a agonés Equipo.
En e an o, Ma ca y As, los dos pe iódicos depo i os más leídos
en nues o país, no poseen ningún ipo de manual u hoja pa a a on-
a la p oblemá ica, si bien aplican un mismo c i e io de co ección
pa a e i a posibles ugas o equi ocaciones a pa i de un sis ema
de con ol y il os de i ado de su p opio o ganig ama: desde los
je es de sección, pasando po edac o es je e has a llega a la
mesa de cie e bajo la supe isión de la di ección.
en busca de un acue do
A la is a es á que los mecanismos pues os en ma cha pa a ela
po la es anda ización de la no ma y las soluciones que apo an
unos medios y o os no son coinciden es y que el acue do, de mo-
men o, es á lejos de p oduci se. Po es e mo i o, se á p eciso uni-
ica los c i e ios, especialmen e en el manejo de los é minos más
ecuen es e imp escindibles que, sin emba go a día de hoy, se de-
ba en en una dualidad de o mas, como los pa es slalom-eslalon,
spa ing-espa in, de by-de bi, Beijing-Pekín, judo-yudo, el Osasuna-
Osasuna, la ma a ón-el ma a ón, Lleida-Lé ida o keniano-kenia a. En
es a si uación, la opción elegida debe á se siemp e la misma, lo
que exige es a muy a en os en la co ección y edición pa a man e-
ne la cohe encia.
monog á ico
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POR SU ENORME REPERCUSIÓN SOCIAL,
EL LENGUAJE DEPORTIVO HA ADQUIRIDO UNA NUEVA CONSIDERACIÓN POR PARTE DE
FILÓLOGOS Y ACADÉMICOS
En el caso de los ex anje ismos y neologismos, a la ho a de de e -
mina qué ocablos se admi en y aducen y cuáles no, hab á que
ene en cuen a, siemp e den o de la no ma, es aspec os unda-
men ales: po un lado, el g ado de gene alización de su uso (sin se
pu is a acé imo, pe o ampoco excesi amen e pe misi o po que
no odo ale); en segundo luga , la economía del lenguaje (una a-
ducción puede esul a poco en able en é minos de espacio, es-
pecialmen e en los i ula es, donde las palab as más b e es son las
más co izadas po que son las que pe mi en ag anda los cue pos);
y, sob e odo, el sen ido común.
No me ece á la pena ' o za ' una co espondencia en español pa a
una oz ex anje a que de ine a la pe ección un concep o ya asen-
ado en e los usua ios de una disciplina depo i a de e minada, es-
pecialmen e cuando su paso al español puede cons i ui una pé di-
da pa cial de signi icado. Así ocu e, po ejemplo, con passing sho ,
que, según el caso, se aduce po ‘golpe pa alelo’ o ‘golpe c uzado’,
con el que un enis a ebasa al oponen e que ha subido a olea a la
ed; ly, que de ine en balonmano ‘la acción en la que un jugado se
ap o echa del pase de un compañe o, en o ma de pa ábola, en el in-
e io del á ea pa a ma ca ’; o maul, oz que puede aduci se en
ugby como ‘ag upamien o espon áneo’ o ‘amon onamien o’, aunque
lo más habi ual es deja lo como es á, en inglés, que es como la mayo-
ía llama a es e ipo de jugada.
También hablamos de ski en luga de ‘emba cación indi idual olím-
pica de emo’; de sc a ch, que en au omo ilismo se e ie e a la ‘cla-
si icación gene al po iempos, independien emen e de la ca ego ía
en que pa icipe cada pilo o’; i ac, como ‘luga que suelen imp o-
isa los alpinis as en una ascensión pa a pasa la noche’; lick, que
en hockey alude al ‘empuje con ele ación de la bola sin golpea la’;
wild ca d, que en enis signi ica ‘ a je a de in i ación pa a pa icipa
en un o neo’, mien as que en ú bol ame icano si e pa a denomi-
na a la ase de epesca p e ia a los playo s; o de ou somes, ‘mo-
dalidad de gol en la que dos jugado es que o man pa eja u ilizan
una misma bola que golpean de mane a al e na i a’.
De igual mane a, pa ece cla o que no ha luga a la impo ación de é -
minos o áneos, po muy de moda que es én, cuando nues a lengua
ya dispone de palab as con idén ico signi icado ( enis de mesa
se á p e e ible a ping-pong, iple e a ha - ick, o pí o a cen e ). En
cambio, sí es más discu ible cuando hay que ans o ma oces que,
po lo ex endido de su uso, ya se han cas ellanizado (d opea , jon ón,
búnke o áns e ), o las que, man eniendo su g a ía o iginal, se al-
e nan con absolu a no malidad en una in o mación con su equi alen-
e en cas ellano (playo -liguilla, maillo -je sey, a e age-coe icien e o
anking-clasi icación).
La uni icación de c i e ios es la única mane a de pone un poco de
o den en es e ipo de si uaciones lingüís icas que se dan co idiana-
men e en los medios depo i os. Y pa a ello la ía más e icaz es
con a con un lib o de es ilo que ije con cla idad la aplicación de
unos p incipios gene ales de ac uación, que pos e io men e se
amolden con la su icien e lexibilidad a cada caso y ci cuns ancia
idiomá ica.
Po o a pa e, los es ue zos de los p o esionales debe án di igi se
a la e adicación de los e o es más comunes, que se p oducen al
igual que en o os ipos de pe iodismo, con el obje i o p imo dial
de o ece un p oduc o in o ma i o de calidad. Po mucho que se
haya insis ido en ello desde dis in os o os, no es á de más eco -
da que un jugado no es e ec i o sino e icien e cuando iene un
ele ado índice de acie o an e el gol; que un écnico nunca puede
se cesado sino des i uido; que en los pa idos no hay iempo de
descuen o sino más bien de p olongación, ecupe ación o añadido;
que el en enado en ena y los u bolis as se en enan; o que un
líde , más que i ual, es p o isional.
Po odo lo expues o, queda muy cla a la pe inencia de edac a un
lib o de es ilo depo i o común que, en p ime é mino, amplíe el es-
udio de una ealidad lingüís ica i a que no es á lo su icien emen-
e ecogida en dicciona ios y manuales; en segundo luga , que no -
malice usos especí icos que se p oducen en es e ámbi o del len-
guaje y e i e la dispe sión idiomá ica; y, po úl imo, que sensibilice
de mane a especial a los pe iodis as pa a que hagan un uso es-
ponsable del lenguaje y cumplan mejo con su abajo.
Es cie o que la o ágine in o ma i a deja muy poco iempo pa a
pensa y que las emp esas de comunicación ienen o as p io ida-
des, pe o la p ensa depo i a, po muy popula que sea, nunca
debe es a eñida con la calidad y el igo , p emisas que le pe mi i-
án gana más c edibilidad y, po consiguien e, más lec o es, oyen-
es y elespec ado es.