scieee Science in your language
[es] (orig)

La teoría del diseño y el diseño de la teoría

Abstract

En torno al par conceptual teoría-praxis el autor desarrolla un discurso disipador de su oposición. La teoría del diseño también como actividad en paridad con la actuación instrumental nos proporciona un producto. Este puede ser el modelo aplicable al objeto concreto, tratándose entonces de una teoría dogmática o el lenguaje que expresa el sentido de la propia acción. Estamos en este caso ante una teoría de búsqueda de conocimiento que se concreta en creación artística.

Read accessible full text

La teoría del diseño y el diseño de la teoría

Author: Ramírez González, José Luis
Publisher: Editorial Universidad de Sevilla
Year: 1997
DOI: 10.12795/astragalo.1997.i06.05
Source: https://idus.us.es/bitstreams/ae6d85af-a83b-4101-8f9a-709001bd6e80/download
LA TEORIA DEL DISEÑO Y EL DISEÑO
DELATEORIA
José Luis Ramí ez
En
o no al pa concep ual eo ía-p axis el au o desa olla
un
dis-
cu so disipado
de
su oposición.
La
eo ía del diseño ambién como
ac i idad
en
pa idad con
la
ac uación ins umen al nos p opo ciona
un
p oduc o. Es e puede se el modelo aplicable al obje o conc e o, a-
ándose en onces
de
una eo ía dogmá ica o el lenguaje que exp esa el
sen ido
de
la
p opia acción. Es amos
en
es e caso an e una eo ía de
búsqueda de conocimien o que se conc e a
en
c eación a ís ica.
U n algo pe og ullesco Mao Tse-Tung esc ibió una ez que odo aquel que quie e hace
la
gue a iene que sabe lo que signi ica hace
la
gue a y el que quie e hace gue a
e oluciona ia iene que sabe además
lo
que supone una gue a e oluciona ia. Pe o 39
si
la gue a e oluciona ia
se
a a lle a a cabo en China, en onces end á que sabe po añadi-
du a
lo
que implica una gue a e oluciona ia
en
China.
El conocimien o eó ico es como una cebolla. Démosle la uel a a
la
a gumen ación del e olu-
ciona io chino. Una eo ía del diseño que, pa a se eo ía, no sepa independiza se de odos los
ipos conc e os de obje o se á una eo ía del diseño de esos obje os, pe o no una eo ía gene al
del diseño.
Alguien ha dicho que no exis e el «diseño en sí».
El
undado de
la
enomenología, Edmundo
Husse l, había o mulado un pensamien o pa ecido
al
en en a se
al
axioma ca esiano del
«Pienso, luego
exis O>>
con su p opia ó mula de que
el
pensa supone siemp e
un
pensa
en
algo. No
es
posible pensa sin obje o de pensamien o. Mas no po eso que ía deci que, pa a
en ende
lo
que es el pensa , haya que mezcla el ac o de pensa con su obje o.
Que el diseño sólo
se
mani ies a en ejemplos conc e os no es nada que sea p i a i o del diseño.
Toda ac i idad o unción que pueda pensa se en gene al o abs ac amen e se hace pa en e sola-
men e a a és de acciones conc e as o
se
exp esa a a és de una a i mación conc e a. No pode-
mos ampoco, po ejemplo, come sin come es o o aquello, pe o comp ende lo que es el come
no
debe con undi , po ejemplo, el come con el come ideos. Cuando nos ape cibimos
de
una
-XXXIX-
ASTRAGALO, 06 (1997)
A ibu ion-NonComme cial-Sha eAlike - CC BY-NC-SA
A icle, ISSN 1134-3672
h ps://dx.doi.o g/10.12795/as agalo.1997.i06.05
Filóso o, p o eso del Ins i u o No dplan de Es ocolmo.
40
ac i idad, ad e imos ambién su modalidad especí ica,
la
mane a especial median e la cual se
e ec úa o el sec o de la ealidad en la que se aplica.
Lo gené ico no exis e más que en nues a ep esen ación.
En
la ealidad sólo se dan conc ecio-
nes. Es o es ambién lo que signi ica la palab a «exis encia» (de
ex
y
sis e e
=es a
ue a de).
Es posible el pensamien o de lo abs ac o, pensa
lo abs ac o,
pe o el
pensamien o abs ac o
o
el pensa abs ac amen e
-como
a eces se oye
deci -
es imposible.
No podemos po consiguien e diseña sin diseña algo conc e o, pe o si que emos en ende lo que
que emos deci con
diseño
enemos que a a de desa olla una eo ía del diseño
en sí.
El que
educe la eo ía del diseño a una eo ía de cómo se diseña algo en pa icula cae en una pa ado-
ja. Pues si no podemos habla del diseño en sí, sino solamen e del «diseño de algo», en onces
ampoco end emos la posibilidad de habla de «diseño a qui ec ónico» o de «diseño
indus ial>>
.
Conc eción-abs acción
«Diseño a qui ec ónico» se á en al caso, como «diseño», algo abs ac o y gene al, pues o que
ampoco se pueden diseña casas en gene al, sino solamen e casas de e minadas. Es ealmen e
cie o que se pueden hace dibujos
y
esquemas que si an como modelo gene al pa a a ias
casas, po ejemplo; pe o en onces es el mismo dibujo o esquema algo conc e o. Lo que se dise-
ña es el modelo y és e ha de se i pa a o ien a a o as pe sonas en lo que an a diseña , ayu-
dándolas a da o ma a las casas conc e as. La conexión en e el diseño de modelos y la con-
o mación de algo a pa i de un modelo es a menudo cues ión de e ó ica y comunicación.
La misma objeción que puede hace se con a el «diseño en
SÍ»
puede po lo an o hace se con-
a el «diseño a qui ec ónico en sí». De lo que se a a, pues, es de decidi si a lo que uno se quie-
e dedica es a hace eo ías o a hace algo conc e o. Pe o dedica se a hace eo ías es ambién
hace algo conc e o, a sabe
eo ías.
Las eo ías y los modelos se hacen, sin emba go, pa a pode
e ec ua mejo a eas conc e as, ayudándonos a comp ende mejo cómo hacemos. Una eo ía
puede se una eo ía
pa a
lo conc e o, no sólo
de
lo conc e o. La eo ía a a siemp e de lo abs-
ac o
y
de lo gene al, pe o es en sí misma ambién conc e a. Ace ca de lo conc e o hay expe-
iencia, nunca eo ía en sen ido p opio. Vamos no obs an e a e cómo
eo ía
puede signi ica
dos cosas di e en es.
Toda eo ía exige un cie o ni el de abs acción. P escindiendo de los casos conc e os en los que
nues os concep os gene ales se hacen pa en es o se exp esan, nos ele amos a un ni el eó ico.
Una eo ía gene al del diseño exige que dejemos a un lado lo que es especí ico de las casas, los
puen es, los a ículos indus iales, las o ganizaciones, e c., pa a concen a nos en cambio en lo
que quie e deci
diseña
en odos los ejemplos que puedan da se
y
de odas las mane as habi-
das y po habe , sin di e encia en e ellas.
-
XL
-
Aun cuando una eo ía puede o mula se mejo o peo , más o menos pedagógicamen e, exige que
e i emos el ija nos demasiado en las palab as que usamos pa a o mula la y que pensemos sob e
odo en
lo
que las palab as p e enden desc ibi y a lo que se e ie en.
Lo
que se quie e deci y cómo
se dice son aspec os di e en es de una exp esión y po ende de una eo ía. «Lo que» se e ie e a lo
abs ac o, «cómo» se e ie e a
lo
conc e o. Una eo ía del diseño consis e en hace
un
«lo que» de un
«cómo», es deci , sabe lo que
un
cómo es. Po eso es una eo ía del diseño an di ícil de ap ehende .
Las conc eciones y los ejemplos e i ican
lo
que es gene almen e álido haciéndolo isible y
comunicable. Los p incipios del a e de la gue a
-en
el ejemplo de Mao Tse- ung- guia on a
és e cuando hacía la gue a con a Chang Kai-shek. En endemos lo que es diseño ad i iendo su
conc eción en los ejemplos en que es aplicado o en endiendo su desc ipción eó ica. Pe o no
en endemos lo que es diseño obcecándonos demasiado en los p oduc os que esul an del diseño
o en los ejemplos en los que se e i ica, sino más bien pensando cómo han sido hechos o cómo
pueden hace se. Es ese cómo
Jo
que la eo ía del diseño p e ende desc ibi .
Toda abs acción es econocible en sus ejempli icadas conc eciones y puede exp esa se en una
desc ipción eó ica, la cual es ambién una conc eción. No se piensa nunca en que ambién las
eo ías son exp esadas conc e amen e en o mulaciones eó icas conc e as. Deci que «los me a-
les se dila an po el calo » es o mula una p oposición conc e a que a i ma algo que iene alo
gené ico y puede comp oba se en muchos casos conc e os; pe o esa p oposición es á cons uida
con ma e ial que se ha sacado del eso o lingüís ico, que ha sido o ganizado en un o den g ama-
41
ical de e minado y que
se
ha ijado sob e
el
papel en o ma de ga aba os neg os conc e os. El
mi
smo mensaje puede se exp esado con o as palab as o en o as lenguas que el cas ellano.
En ende el diseño no es en ende lo que es diseño a qui ec ónico o diseño indus ial, aun cuan-
do esas egiones de la ac i idad diseñado a ilus en ambién
Jo
que el diseño en gene al es, ayun-
dándonos a su comp ensión. Siemp e co emos empe o el iesgo de oma lo ípico, lo que sólo
es álido pa a un ipo de diseño (a qui ec u a, ins alaciones indus iales, muebles, o ganizacio-
nes, e c.), como asgo o elemen o del diseño en gene al. Lo mismo que en el ejemplo de Mao
ace ca de la gue a, una cosa es el diseño, o a el diseño a qui ec ónico y una e ce a el diseño
di igido po Moneo del Museo de A e Mode no de Es ocolmo. Se a a de di e en es ni eles de
abs acción que no han de educi se necesa iamen e a es, sino que pueden se in ini os (dise-
ños de museos, diseños de
mu
seos de a e, e c.
).
El conocimien o del diseño se halla p esen e en
el diseño del Museo de A e Mode no. El Museo de A e Mode no es un ejemplo que hace
pa en e, pe o no de e mina la eo ía del diseño.
Hay algo de común en e el cons ui un edi icio
y,
po ejemplo, c ea una o ganización, esc i-
bi un lib o de ex o o da una con e encia. Lo común en e esos ejemplos dispa es es el
diseño.
Lo ípico y dis in i o del diseño a qui ec ónico, el diseño de o ganizaciones, la o mulación de
eo ías, la pedagogía, e c., no debe con undi se con lo común y gene al que
Jo
s une.
-
XLI
-
ASTRAGALO,06(1997)ISSN 1134-3672
Ma e ia y o ma
En ende el diseño es comp ende cómo podemos ealiza cons ucciones ma e iales de di e-
en es especies (casas, a ículos, o ganizaciones, esc i os o eo ías) a pa i de ep esen aciones
inma e iales y gene ales. Según los escolás icos medie ales, se c eaba un obje o median e una
unión de ma e ia y o ma, siendo la ma e ia el p incipio de indi iduación, aquello que hacía
al
obje o conc e o e indi idual, mien as que la o ma e a lo esencial, el p incipio gene al. De la
usión de esos dos p incipios su gía la conc eción de es e obje o, es a casa, e c. La o ma no
e a po lo an o conc e a sino que se hacía conc e a, dando su sen ido a lo conc e o, median e
la ma e ia. Aquí enemos el o igen de la idea del diseño como con o mació
n,
como la conc e-
ción ma e ial
de
una o ma pensada. Pla ón c eía que las o mas abs ac as exis ían como en
i-
dades del mundo de las ideas, con lo cual hacía de las abs acciones algo conc e o. Es a con-
usión pe sis e hoy en nues o modo eó ico de pensa . Pla ón i e en noso os más de lo que
pod íamos c ee .
El concep o de una eo ía del diseño conlle a una di icul ad, que el lec o a en o hab á quizá adi-
inado median e lo has a aho a dicho: no es posible habla
de
una eo ía del diseño que no aba -
que el diseño de su p opia eo ía. C eemos a menudo que las eo ías son abs ac as y gene ales,
pe o una eo ía se pa en iza median e desc ipciones conc e as hechas en palab as conc e as.
42 Palab as conc e as que, no obs an e, e ie en a lo abs ac o y gene al. Una eo ía a a de lo abs-
ac o y gene al pe o ella misma es a cons i uida po o mulaciones lingüís icas conc e as. Lo
gene al es lo que la eo ía dice, no el deci lo, no su exp esión lingüís ica. Si
la
eo ía del diseño
ue a una eo ía sob e cómo di e en es cosas se c ean, pe o no cómo se elabo a la p opia eo ía
del diseño, nos encon a íamos en la misma pa adójica si uación que el ba be o de aquel pueblo
que a ei aba a odos los que no se a ei aban a sí mismos. Siguiendo esa egla, se eía obligado
a a ei a se y
al
mismo iempo a no hace lo.
Toda o mulación de una eo ía del diseño es
un
ejemplo conc e o de diseño de una eo ía. Una
eo ía del diseño que no ad ie e el diseño de la eo ía del diseño deja de se una eo ía c í ica
del diseño, con i iéndose en una eo ía dogmá ica de una o ma limi ada o de un modelo de e -
minado de diseño, aun cuando aba que más que la me a a qui ec u a, la indus ia u o o ipo
especí ico. Una eo ía del diseño iene, pues, que oma en cuen a cómo se con o ma la p opia
eo ía del diseño, es deci
,
iene que se un conocimien o median e
la
acción, pues es en és a, la
más e lexi a de las eo ías, donde el diseño puede mos amos más cla a e incon aminadamen-
e lo que es el diseño. Cuando hayamos comp endido de e dad lo que es el diseño, nos se á más
ácil en ende lo que es po ejemplo el diseño a qui ec ónico, de la misma mane a que el dise-
ño a qui ec ónico nos ayuda á a en ende cómo hemos de da o ma
al
edi icio que amos a
cons ui y po
qué'
.
-
XLII
-
Todo diseño es una ac i idad que consis e en da exp esión a una o ma concebida inma e ial-
men e. Una eo ía da exp esión sis emá ica, de palab a y siguiendo cie as eglas o males, a lo
que podemos sabe ace ca de algo. Una eo ía del diseño exp esa po consiguien e en palab as
lo que podemos sabe sob e el diseño en gene al. La cons ucción eó ica es una o ma de dise-
ño en el que las palab as
se
u ilizan como ma e ial y en el que se siguen cie as eglas men ales.
La cons ucción eó ica se hizo posible solamen e cuando la esc i u a ue in en ada y ob u o un
cie o desa ollo y cuando la al abe ización ue di ulgada e ins i uciones especiales (escuelas y
uni e sidades) o ganiza on es a ac i idad de diseño eó ico.
La ac i idad diseñado a que ad e imos en una cul u a o al
no
es eó ica en el sen ido que la
palab a eo ía ha cob ado pa a noso os.
En
una comunidad humana de esa índole se sus i uye
la eo ía del diseño po
la
expe iencia ansmisible median e la ac i idad na a i a que acompa-
ña
al
eje cicio ac i o conc e o.
Cuando a amos de o mula una eo ía del diseño es amos po consiguien e ya some idos a
cie as eglas
de
ac uación que
se
hallan de e minadas a
su
ez po un uso lingüís ico ambién
some ido a eglas y po no mas lógicas y cien í icas. Damos po supues os cie os mé odos de
ac uación: de ini , analiza , segui un cie o o den en el discu so, e c.
Modelo-ac i idad
Si el lec o se sien e un poco pe dido en el labe in o de
mi
desc ipción de la pa adójica mane-
a de se de la eo ía del diseño,
si
incluso es a desc ipción
le
pa ece una especulación com-
pleja y un an o sin sen ido, es o es debido quizá a la di icul ad que en aña
un
dualismo, inad-
e ido en el uso co idiano, implicado en el concep o de eo ía. Se nos hace di ícil ad e i ,
acos umb ados como es amos a su uso, que la palab a eo ía oscila en e dos signi icados
di e en es:
(A)
Un
sis ema bien o denado
de
a i maciones que pueden acumula se, almacena se,
ansmi i se y se obje o
de
enseñanza. En elación con el diseño cons i uye la eo ía,
en es e sen ido, un modelo pa a
la
ac i idad.
(B)
Una
ac i idad que conduce a
la
cons ucción o o mulación de cie os sis emas de
a i maciones [es deci , de « eo ías» en el sen ido
de
(A)], las cuales pueden se acu-
muladas, almacenadas y ansmi idas.
El signi icado (A)
(=
modelo)
se
ha hecho undamen al pa a nues a men alidad po a e de la
esc i u a, pe o el signi icado (B)
(=
ac i idad) es de hecho undamen al pa a la exis encia de
(A). Hay po lo an o una pa adoja (impues a po la cul u a) en nues o modo habi ual de usa
el concep o de eo ía.
-XLIII-
43
ASTRAGALO,06(1997)ISSN 1134-3672

44
Si con emplamos la eo ía del diseño como
un
modelo, siguiendo el signi icado (A), se impone
la p egun a de cómo ha su gido (A), es deci , cómo y quién la ha diseñado. Es o exige una ac i-
idad del ipo (B). Si es a ac i idad a su ez ha de obedece a
un
modelo de e minado, en on-
ces ha ía al a o a eo ía del ipo (A) de o o o den o ango, una me a eo ía; lo cual exigi ía una
nue a ac i idad (B') c eado a de esa me a eo ía (A') y así has a el in ini o. Si nos p egun amos
cuál
es
p ime o, la ac i idad o el modelo, la eo ía en el sen ido (B) o en el sen ido (A), nos
emos o zados a da p io idad a la ac i idad y a con empla aun
el
más o iginal de los mode-
los (A) como el esul ado
de
una ac i idad
2•
Tenemos pues que imagina una ac i idad p ime a
que u o luga sin modelos p econcebidos: «En en p incipio ue
la
acción».
Sin ac i idad eó ica no hab ía eo ía alguna. Pe o mien as que
un
p oduc o obje i o se inde-
pendiza de su c eado , cada ac i idad
se
halla ín imamen e unida
al
suje o humano que la ealiza.
Pe mí aseme aho a in oduci una dis inción en el concep o de eo ía, llamando a (A) eo ía dog-
má ica y a (B) eo ía ze é ica. La palab a g iega ze esis
se
e ie e a una ac i idad de búsqueda,
c í ica y sin p ejuicios3• Una eo ía del diseño que no quie e se dogmá ica y po ende cae en una
eg esión in ini a iene que se conside ada, a di e encia
de
o as eo ías, como una ac i idad.
Poiesis-p axis
La iloso ía p ác ica
de
A is ó eles nos es de g an ayuda pa a en ende una eo ía del diseño
ze é ica, es deci , undada en la ac i idad.
El
alo del a is o elismo pa a la discusión mode -
na de la eo ía del diseño es debido a que el Es agi i a, en la E ica, en endía la heó ía jus-
amen e como una ac i idad, no como
un
esul ado. La ciencia (epis eme) e a pa a él una
compe encia o i ud que se adquie e median e el eje cicio de la ac i idad eó ica. El suje o
ob an e se halla siemp e de ás de los concep os a is o élicos. Pa a noso os, en cambio, an o
la ciencia como la eo ía
se
han con e ido en
la
codi icación obje i a e impe sonalizada del
esul ado del conocimien o.
Al igual que o os muchos concep os hemos ecibido la palab a eo ía como una he encia de los
g iegos. Du an e el pe íodo p esoc á ico signi icaba heó ía, pu a y simplemen e, con empla-
ción. Se a aba, pues, de una ac i idad. Pla ón y A is ó eles educían el concep o a un ipo espe-
cial de ac i idad, ab iendo así el camino que lle a ía el concep o
de
eo ía a signi ica
lo
mismo
que
un
sis ema de a i maciones o muladas median e palab as (esc i as). La concepción de la
eo ía como una ac i idad especula i a sigue exis iendo en la lengua co idiana, pe o en
un
con-
ex o in elec ual y p o esional la eo ía
se
con ie e en un modelo de inido, esul ado de la ac i-
idad eó ica.
A is ó eles, que i ía en la ansición en e la cul u a o al y la cul u a esc i a, sacó de la lengua
co idiana los concep os que habían de da cohesión a un conocimien o cien í ico (esc i o). El
-XLIV-
ilóso o g iego se ocupa p incipalmen e, como he dicho,
de
los concep os de eo ía y de cien-
cia no ya en sus esc i os eó icos, sino en la E ica, es deci , en su a ado de eo ía
de
la acción
humana. Esos concep os son oda ía conside ados como ac i idades, pe o es án ya dando un-
damen o a una concepción del modelo. Hay un dualismo que hace a A is ó eles aun más in e e-
san e y que mues a cla amen e el aspec o jánico de la eo ía. Si leemos la E ica de A is ó eles
con a ención podemos, desde nues a pe spec i a mode na, comp ende lo que el ilóso o es a-
ba
haciendo mejo que él mismo.
El pa concep ual TEORíAIPRÁCTICA, que ha adqui ido an a impo ancia pa a el homb e mode -
no, es de en ada una dico omía a is o élica. Pe o la p ác ica suponía pa a A is ó eles dos cosas
di e en es: poíesis y p iixis:
CONCEPTO
MODERNO CONCEPTOS ARISTOTÉLICOS
Ac i idad Compe encia
humana ( i ud)
Teo ía Theo ía (in es igación) Epis eme (sabe )
P axis Poíesis (p oducción) Téchne ( écnica)
P iixis (acción) F ónesis (sen ido)
Una ac i idad epe ida gene aba, según A is ó ele
s,
un hábi o acional o compe encia en el suje o
p ac ican e. La dis inción en e
poí
esis y p iixis suponía pa a él dis ingui en e las ac i idades ins-
umen ales y las acciones que ienen
en
sí mismas su p opio sen ido. Una ac uación ins umen al
es aquella que se e ec úa pa a alcanza un in p e is o (po ejemplo cons ui una casa). El sen i-
do de es as ac uaciones eside ue a de ellas, en el in alcanzado. La acción con sen ido p opio, en
cambio, es aquella que conlle a nues a p opia ealización, la sa is acción de una necesidad i al
(po ejemplo el habi a la casa). La ac uación p oduc o a supone un p oceso que conlle a un ans-
cu so de iempo has a que alcanza su in. El in y el p oceso no se dan, en la ac uación p oduc o-
a, simul áneamen e. Sólo cuando el p oceso de p oducción ha e minado apa ece el in ealizado.
La acción c eado a de sen ido no es un p oceso, sino que es, po así deci , un in en sí misma. La
acción y su sen ido coinciden. Mien as la acción se ealiza, se ealiza su sen ido y su in, en o o
caso desapa ecen. Po eso, la palab a in es inadecuada y debe ese a se pa a el esul ado de la
ac uación ins umen al o p oduc i a. La exp esión « in en sí mismo» es una mane a de exp esa la
acción con sen ido en é minos ins umen ales.
Yo
p e ie o dis ingui en e inalidad y sen ido.
Los dos concep os a is o élicos (poíesis, p áxis) se han undido
en
una sola palab a
en
nues as
lenguas mode nas. Mien as que
la
palab a poíesis ha sido ese ada pa a
la
ac i idad poé ica
•,
-
XLV
-
45
ASTRAGALO,06(1997)ISSN 1134-3672
46
abandonando su an iguo uso, nues a palab a p ác ica ha enido a sus i ui a ambos concep os
a la ez, pe o su signi icado p opio pa a noso os, el aspec o desde el cual se la en iende, es el
hace , la ac uación p oduc o a o ins umen al, lo que A is ó eles llamaba poíesis. La Poíesis
desplaza a la P iixis a is o élica y se apode a de su nomb e y su iden idad. Nues a men alidad
ecnoadic a mode na no e ya la necesidad de dis ingui en e dos ipos de ac uación humana,
en e el sen ido y la ins umen alidad. Toda una dimensión de nues a exis encia, que pa a
A is ó eles enía plena ac ualidad, se elega pa a noso os al inconscien e. Pues la unción del
concep o es ac ualiza algo en la conciencia y cuando es o desapa ece de la conciencia cul u al,
pe diendo su ca ác e de algo, su concep o se hace supe luo. Una in es igación de genealogía
concep ual puede sin emba go descub i las huellas de los concep os desapa ecidos
5.
Una lec u a minuciosa de A is ó eles mues a que, aun cuando el ilóso o dis ingue explíci a-
men e en e poíesis y p iixis, el di o cio no es o al. «Si que emos en ende
lo
que una pe sona
quie e deci -esc ibe el académico Ka l Ragna Gie ow en un lib o sob e la ida y ob a del iló-
so o uppsaliense Benjamín Hoije 6-puede a eces se ú il pa i de una a i mación en la que el
au o pa ece con adeci se a sí mismo. Sucede a eces que la con adicción ad e ida descub e
un acío en el azonamien o, pe o o as eces con ibuye, si nos ijamos un poco, a acla a
un
con ex o». Si omamos en se io la dis inción a is o élica y sacamos sus úl imas consecuencias
(consecuencias que an mucho más lejos que lo que el ex o a is o élico pe mi e y segu amen-
e más lejos que la in ención del ilóso o), se mani ies a una elación impo an e en e poíesis y
p iixis, en e la ac uación ins umen al y la acción con sen ido. T a a é es e ema espinoso de una
mane a muy b e e y esquemá ica.
Los humanos ac úan pa a alcanza ines p e is os, pe o quie en alcanza esos ines pa a con ello
ealiza el sen ido de
su
ida. El se humano se ealiza a sí mismo jus amen e median e lo que
hace. El sen ido no es el in. El sen ido es lo que nos hace elegi cie os ines y cie os me-
dios, dejando a un lado o os. Medios/ ines es una pa eja concep ual que se asemeja a la de
causa/e ec o. En una ac i idad écnica se piensa de la siguien e mane a: «Si que emos alcanza
es o o aquello enemos que ac ua de al o cual mane a». Pe o ¿po qué que emos jus amen e
eso? El sen ido de lo que ape ecemos como in y la acep abilidad o no acep abilidad de los
medios que a ello conducen es algo que sob epasa la ac uación ins umen al y écnica. Una
ac uación pu amen e ins umen al puede es udia se como
un
suceso obje i o y puede ca ece de
sen ido, aun cuando deba ene lo.
El sen ido no es, como a eces se p e ende, un in úl imo, ya que el in es lo que se alcanza
al inal, mien as que el sen ido es lo que desde el comienzo inspi a la elección y o mula-
ción de los ines a lo la go del camino que media hacia ello
s.
El sen ido mismo no puede se
o mulado po que él mismo es la acción o mulado a o, si se quie e, la acción diseñado a de
los ines.
-
XLVI
-
Hay sin emba go ac uaciones con sen ido (acciones) que no son ins umen ales: ama , i i la
ida, pensa . Es as pueden se nomb adas pe o no desc i as. Son ac uaciones que es án ligadas
a la ida (es deci , la his o ia humana, no la biología) y se desa ollan pa a su p opia ealización,
no pa a log a un esul ado ex e no. Pe o las ac uaciones ins umen ales elegidas ambién son
exp esión de nues as in enciones y de nues o sen ido. En ega un amo de lo es puede signi-
ica exp esión de a ec o, cons ui
un
puen e es la exp esión de un deseo de comunicación
humana. Una ac uación ins umen al puede así desc ibi se como un suceso, pe o puede además
in e p e a se y se in e p e a gene almen e como una exp esión de in enciones, de sen ido, de
acciones. Ma a a alguien puede signi ica asesina o, homicidio o acciden e. Sólo en el úl imo
caso puede conside a se como
un
me o suceso, en
Jos
o os se a a de acciones.
La exis encia humana lle a consigo la ealización del sen ido de la ida median e la elección de
lo que hemos o no hemos de hace y de lo que hemos o
no
hemos de c ea . El humano mues a
su sen ido median e sus ac uaciones ins umen ales. Poíésis! échné da exp esión a p iixis! óné-
sis. Pa a con o ma su ida es á el humano obligado a elegi lib emen e (ex aña pa adoja) lo
que ha de hace o
Jo
que ha de deci . Nos exp esamos median e la palab a y median e las accio-
nes. No hay di e encia en e habla y ob a , pues habla es la mane a más undamen al de ob a
que iene el se humano. Podemos elegi hace es o o lo o o, lo mismo que podemos decidi
deci una cosa u o a, pe o no nos es posible deja de usa
el
lenguaje si somos humanos. El
habla es la acción p imo dial y sin lenguaje jamás se hab ía desa ollado nues a capacidad de 47
acción.
En
la P
olí
ica de A is ó eles (1253a 14-18) leemos lo siguien e:
Es e iden e po qué azón
el
se humano es, más que la abeja o cualquie o o animal g ega io, un ani-
mal social:
la
na u aleza, como solemos deci , no hace nada en ano, y el homb e es el único animal
que iene palab a (lógos). La oz es signo de dolo y de place , y po eso la ienen ambién los anima-
les, pues su na u aleza llega has a ene sensación de dolo y de place y signi icá sela unos a o os;
pe o la palab a es pa a mani es a lo con enien e y lo dañoso, lo jus o y lo injus o, y es exclusi o del
humano el ene él sólo el sen ido del bien y del mal, de lo jus o y de lo injus o, e cé e a, y la comuni-
dad de es as cosas es lo que cons i uye la casa y la ciudad.
El se humano no es pa a A is ó eles el único animal social, como a i man los que no han leído
o han leído es e ex o a is o élico dis aídamen e. Y ambién el animal iene oz y puede exp e-
sa a su mane a
Jo
que sien e. El homb e es simplemen e más social que los animales domés i-
cos o g ega ios y es o se debe a que iene lógos, concep o que esume el código cul u al de Occi-
den e y signi ica al mismo iempo pensamien o y capacidad lingüís ica. Solemos aduci lo po
« azón» 7• Nó ese sin emba go que A is ó eles no menciona aquí pa a nada la
e
dad. La azón
no
es pa a él una azón eó ica pu a. La unción de la azón p ác ica es la dis inción en e el bien
y el mal y la elección en e lo jus o y lo injus o.
El
se humano c ea lo que c ee acep able y
ju
s o
y se ealiza con ello a sí mismo, dando sen ido a su ida.
-
XLVII
-