CONTESTACIÓN
DEL
EXCMO. SR. D. AQUILINO
DUQUE
GIMENO
BELLEZA Y LIMPIEZA
DE
LA
FILOSOFÍA
En su In oducción a
La
C í ica
de
La
Filoso ía del De e-
cho de Hegel dice Ca los Ma x que
"E
l a ma de
la
c í ica no
puede en modo alguno sus i ui a
la
c í ica
de las a mas; la ue -
za
ísica debe se de ocada po
la
ue za
ísica, y asimismo la
eo ía se con ie e en ue za ísica
en
cuan o se adueña de las
masa
s.
La eo ía
es
ca
paz
de adueña se
de
la
s masas
en
la medi-
da
en
que demues e
ad
hominem, y
demue
s a
ad
hominem en
la
medida en que se hace adical. Se
adical
es
i
a la aíz de la
cosa. Pe o la aíz pa a el homb e es el homb e mismo."
Es e azonamien o de Ma x
desembo
ca en una negación de
la
eligión o, como él dice, en una
"s
upe ación posi i a de la
eligión'', po lo que no c eo que sea
po
ese camino, po el de
la
absolu ización del an opocen ismo,
po
el que José Villalobos
llegue al mismo pos ulado de la iloso ía mo e adicale. Ya nos
dice que "es e deseo de una iloso ía adical
se
encuen a desde
Pla ón a Husse l y pe manece has a nues os días".
Ma
x, pues,
es uno de an os
y,
como
muchos y
más
que muchos, no iene la
úl ima palab a.
Es e en oque de
la
iloso ía
mo e
adicale se co esponde
con lo que Villalobos llama una é
poca
adical, que
es
la época
que nos
ha
ocado i i . Aho a bien, es a época
en
la
que la doxa
u opinión se impone
al
lagos o azonamien o, hace es iba su
84 AQUILINO
DUQUE
GIMENO
~
~~
~~~
~
~
-~
~
~
adicalidad en, alga la pa adoja, la absolu ización del ela i is-
mo
. Toda expe iencia iene
ca
ác
e
on ológi
co,
o, dicho con
pa-
lab as de Villalobos,
"
odo hecho expe iencia) es suscep ible
de
se mi ado desde el se o desde el sen ido
del
se
". Aho a
bien,
el Se , que pa a un c eyen e es único,
di
s a
mucho
de
se
l
o
pa a
el que no c ee que la Ve dad sea absolu a.
Todo
el que c ee
que
no hay al Ve dad, sino sólo e dades que
cambian
con
lo
s
iem
-
pos, o, dicho con palab as del in
ge
nioso And é Mau ois, que
"es
una e dad absolu a que la e dad es ela i a", sus i uye odo
a
-
zonamien o po su opinión del momen o, una opinión e lejo
casi
siemp e de
la
"o
pinión pública" que e
s,
ol
a
mo
s a Ma
x,
un
a
opinión de masas, de esas masas capaces de
co
n e i en ue za
ma e ial las eo ías que se apode an de ellas.
No digo aho a po p ime a ez que,
en
es a
época nues a
de enuncia a
lo
ascenden e, los alo es e e nos han sido sus i-
uidos po alo es de uso y alo
es
de cambio,
la
e dad
se
con-
unde con la
ea
lidad y la azón
ha
de inclina
se
an e el núme o.
La ley del núme o es la azón de se de la democ
ac
i
a,
y la
de-
moc ac
ia
no
sólo no iene o a ilo
so
ía que
la
"o
pinión pública
'',
si
no que es la eligión de un mundo sin eligión.
Un mundo sin eligión es
un
mundo dejado de la mano
de
Dios, y en
un
mundo así
no
sólo
la
e dad es ela i a,
si
no
que
ambién lo son la bondad y la bell
ez
a.
La iloso ía del azonamien-
o, que busca la e dad po la be
ll
eza, iene a la ue za que choca
con la iloso ía de la opinión, que hace con
la
belleza y con la
bondad mangas y capi o es. Ese choque se p oduce an e odo po -
qu
e el azonamien o es una búsque
da
de
la
e dad y no pa a
ha
s a
no pode deci quod e a demos andum,
mi
en as que la opinión
es indemos abl
e.
En es e sen ido
la
opinión pod ía equipa a se a
la c eencia, que ampoco es dem
os
able y que no es el esul ado
de un azonamien o, sino que
no
s
i
ene dada desde ue a, po las
Sag adas Esc i u as al c eyen e y, al "opinan e", po los
ma
ss
me-
dia o medios de di usión que Julián Ma ías llama "medios de con-
usión". He aquí po qué el pe iodismo es el sace docio de la
democ acia y
la
iloso ía no puede deja de se he e odoxa. Na u-
almen e, la doxa a
la
que aho a
se
ha de en en a el ilóso o
no
es, como en o os iempos, la c
ee
ncia eligiosa, sino la opinión
pública, una opinión pública, más que di us
a,
con usa.
BELLEZA Y LIMPIEZA
DE
LA FILOSOFÍA
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-------
Lo
s sace do es de la di usión y
la
con usión,
an
dados a
cali ica de " undamen alis a
s"
a los
mo ales
que aún p o esen
cie as c eencias, dic an e imponen
modas
é icas y es é icas en
unos é minos que no admi en éplica.
Si
eso
no
es " undamen-
alismo" que enga Dios y que lo ea.
Ese
" undamen alismo"
no sus i
uy
e lo bueno, lo bello y lo e dade o po lo m
al
o,
lo
eo
y lo
a
lso, sino que p ocu a hace pa
sa
es o
s úl imos concep os
bajo la denominación de sus opues os. No amos a descub i nada
si hablamos de la exal ación del mal y
del
eísmo en el a e y en
la
li e a u a de una angua dia ya cen ena ia que alcanzó su pa-
oxismo
en
la Neue Sachlichkei de la
Alemani
a
de
Weima , a lo
que hay que añadi en nues o iempo y
en
nues
o
país la g ose-
a alsi icación de la His o ia. Esa angua
dia
sinies a sigue p e-
sumiendo de jo en po muchas a ugas
que
en
ga
y,
g aci
as
a la
sociedad
de
consumo,
ha
llegado a se
pa a
las "almas simples",
que decía G amsci, lo que el e o i
smo
pa a
los cue pos. Tam-
bién da la imp esión de habe dec e ado el " in de
la
his o ia'', de
la his o ia del a e y del pensamien
o,
po supues o.
P oclama , pues, como lo hace Villalobos, la belleza de
la
iloso ía, no es
má
s que plan a ca a al e o ism
o,
al e o ismo
cul u al se en iende, que abomina de
la
e dad, de la bondad y de
la belleza o que en iende po ales a sus an ónimo
s.
Villalobos
se emon a a Pla ón, al Pla ón que an
sc
ibe aquel sueño de Só-
c a es en el que una oz le o dena compone
mú
sica. Y a se sabe
que, pa a los g iegos en gene al, "música" e a cualquie ac i idad
elacionada con las musas, y pa a Sóc a es en pa icula , no había
música más excelsa que la iloso ía, que es lo que siemp e había
hecho, así que en iende la exho ación como una exho ación a
compone poesía, es deci , a sus i ui
lo
s azonamien os po los
mi o
s.
Yo no sé si Villalobos ha oído
en
sueños esa misma oz,
pe o no pa a exho a lo a esc ibi poesía, sino a compone músi-
ca, en endida és a como la en endemos aho a, es deci , como una
pa e an só
lo
de lo que en endían po música
lo
s g iegos. Lo que
sí
sé es que ha e lexionado
so
b e la músic
a,
sob e su "memo ia
decla ada", con p o undo conocimien o de causa. Es a e lexión
so
b
e la música es una p o esión de amo a la belleza, es deci ,
una ilocalia, y es que Villalobos se ale ambién de la música
pa a "mos a
la
belleza
de
la
iloso ía".
86
AQUILINO
DUQUE
GIMENO
Es an suges i o y an apasionan e
lo
que
Villalobos
dice
de
la
música que es muy di ícil esis i a la en ación
de
glosa
lo
en cie a medida, aunque sólo sea
po
su apo ación al embelleci-
mien o
de
la iloso ía. Con g an agudeza, uel e Villalobos
lo
s
ojos a
la
lengua po uguesa pa a des aca la sinonimia
de
los
e -
bos embelece y embeleza . Más ajan e es
en
cambio
la
dis in-
ción cas ellana en e embellece y embelesa , y es es o úl imo
lo
que la música hace
no
sólo con
la
iloso ía, s
ino
con la poesía.
Aho a bien, el a e de nues o iempo en gene al, y
la
música en pa icula , donde oda es idenc
ia
y oda disonancia
ienen su asien o, son
un
ámbi o
poco
p opicio pa a que la iloso-
ía se embellezca y se embelese.
Lo
que a mediados del siglo
XX
llamó Foxá "un mundo sin melodía" e a ni
más
ni
menos que
un
mundo dodeca ónico. Tal ez, y
sin
al ez, la cumb e
de
la
mú-
sica mode na sea S a insky, y S a insky
no
a a cie amen e
con amabilidad a los que él llama " ebeldes
del
a e" que hacen
añicos la melodía, el i mo y
la
a monía. S a insky pudo escan-
daliza en su día, pe o no abu i . No hace mucho asis í en
el
Vic o ia Hall de Gineb a a un concie o
de
música co al
cuya
p ime a pa e ue una can a a de Poulenc sob e unos medioc es
e sos de Elua d sob e la Libé a ion y la segunda, las Bodas
de
S a insky. ¡Qué absu da yux aposición de
lo
con encional y
lo
genial!_
Es a al a de disce nimien o en e
lo
excelen e y Jo medioc e
no sólo se da en la música, sino en las demás bellas a es, an o
en
las plás icas como en las li e a ias. Lógico es que de ello se e-
sien a
la
iloso ía, pues la iloso ía es azonamien o,
un
azona-
mien o que no iene el con apeso, no ya del mi o, sino incluso el
de
la
u opía. ¿Hay algo más alico o que el llamado "pensamien o
débil"? Pe o hay más, "belleza" en la ín es pulch i udo, y "pulc o"
en cas ellano signi ica limpio, y
no
es cie amen e la limpieza la
mayo i ud del a e con empo áneo en gene al.
Villalobos sabe muy bien
que
sin ascendencia
no
hay i-
loso ía que
se
sos enga y que la eligión es
la
cla e de bó eda
de la música que embelesa y que comp ende odas aquellas ac i-
idades elacionadas con las musas que embellecen el espí i u.
C eo que ue Bacon el que dijo
que
"poca iloso ía apa a de la
eligión y mucha iloso ía ace ca a ella".