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Las reformas de la ciudad : y sus tres factores esenciales : memoria

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Las reformas de la ciudad : y sus tres factores esenciales : memoria

Author: Barón, Fernando, Conde de Colombia
Publisher: Sevilla : Tip. de Gironés, 1915
Year: 1915
Source: https://idus.us.es/bitstreams/e50285de-ac40-4107-aeb1-7b148e779a86/download
.2
Viw u
0
9
,
SEVILLA
ANTE
LA
EXPOSICIÓN
HISPANO-AMERICANA
LAS
REFORMAS
DE
LA
CIUDAD
Y
SUS
TRES
FACTORES
ESENCIALES
MEMORIA
PRESENTADA
AL
COMITÉ
DE
LA
EXPOSICIÓN
HISPANO-AMERICANA
POR
D.
FERNANDO
BARÓN
CONDE
DE
COLOMBI
:
:
:
SEVILLA
:
:
:
:
Tipog a ía
de
Gi ones
:
:
:
!
:
;
1915
::::::
33
d
d*
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L^h.
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T^y z
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■
SEVILLA
ANTE
LA
-
EXPOSICIÓN
HISPANO-AMERICANA
LAS
REFORMAS
DE
LA
CIUDAD
J l
Bo/ni é
do
la
§ipos/cm
Mspa/io-
¿Ame icana.
Cumplo
con
i a
sa is acción
el
manda o
que
me
con¬
i ió
el
Comi é
,
en egando
en
el
día
de
hoy
es e
abajo.
Voso os,
al
encomendá melo,
desconocíais
mis
pocas
ue zas,
y
ue
eme idad
en
mí
el
acep a lo.
¿Necesi a é
deci os
que,
sin
el
auxilio
cons an e
del
seño
Alcalde
y
de
elemen os
municipales,
sin
la
cola¬
bo ación
dia ia
de
algunos
de
oso os,
sin
el
es ímulo
y
la
coope ación
que
me
han
p es ado
al as
pe sonalidades
que
no
o man
pa e
del
Comi é,
nunca
hubie a
e mina¬
do
una
labo
que
ha
consumido
an os
meses?
Di é
más:
al
acep a
ues o
enca go,
os
dije
que,
el
es udio
que
p e iamen e
habíamos
ealizado,
nos
ense¬
ñaba
que
e a
inú il
in en a
la
e o ma
que
Se illa
e¬
clama,
y
a
Ja
cual
i imos
supedi ados,
sin
log a
una
Ley
de
p i ilegio
especial
pa a
Se illa,
en
la
que
encon¬
ásemos
los
medios
económicos
pa a
ealiza
ambas
cosas:
Re o ma
y
Exposición.
Y
es a
ley,
cuya
ex ensión
y
con enido
es udiamos
p ime amen e
aquí,
y
que
hoy
apa ece
inco po ada
a
la
legislación
igen e;
es a
ley,
undamen o
y
ne io
de
es e
abajo,
¿a
quién
se
debe?
A
la
ep esen ación
en
Co es
de
la
p o incia
de
Se illa;
en
p incipalísimo
é mino
a
los
je es
de
las
ue zas
polí¬
icas
de
es a
p o incia;
a
oso os
odos,
y,
especialmen¬
e,
a
los
que
enéis
asien o
en
una
u
o a
Cáma a;
al
Al¬
calde
de
la
ciudad,
que
p esidió
las
ges iones
p e ias,
lle ando
la
oz
de
Se illa;
al
Gobie no
de
S.
M.,y
singu¬
la men e
al
Minis o
de
Hacienda,
que
acogió
con
ex e¬
mada
bene olencia
nues as
aspi aciones.
Fue a
insensa o,
po
an o,
seño es,
da le
a
es a
po¬
nencia
que
os
p esen o
un
ca ác e
pe sonal.

—
6
—
A
es as
ho as
ad ie o
ya
algunos
ye os
en
su
con¬
enido,
que
hab emos
de
subsana ;
ye os
cuya
exclusi a
pa e nidad
eclamo;pe o
hab éis
de
encon a
una
buena
pa e
ap o echable,
que
ep esen a,
como
decía
al
p in¬
cipio,
la
ob a
de
odos,
ob a
genuinamen e
se illana,
ea¬
lizada
bajo
la
especial
di ección
del
Alcalde.
Yo
os
in i o
a
en ega
es a
Ponencia
a
nues o
P e¬
siden e
el
Alcalde
de
Se illa,
pa a
que
la
examine
y
la
censu e.
De
es e
modo
ol e án
las
aguas
a
su
manan¬
ial.
Nues a
sup ema
aspi ación
pod á
se
la
de
auxi¬
lia ,
Ja
de
p es a
nues o
concu so
al
Ayun amien o
en
aquello
que
se
nos
demande;
jamás
la
de
sus i ui
su
au o idad,
que
iodos
econocen
y
aca an,
y
muy
especial¬
men e
es e
Comi é,
po
azones
de
imbo able
g a i ud.
Se illa
12
de
Ab il
de
1915.
El
Comi é
de
la
Exposición
Híspano-Ame icana,
en
su
sesión
celeb ada
el
día
4
de
Mayo
de
1915,
aco dó
imp imi
es a
Me¬
mo ia.
’^^VILLA
Al
Excmo.
Ayun amien o
de
Se illa
Razones
que
han
mo ido
al
Comi é
de
la
Exposición
Hispano
ame icana
a
ealiza
es e
abajo.
a
Exposición
Hispano-Ame icana
no
puede
celeb a se
^has a
que
Se illa
se
haya
ans o mado.
Es
inú il
que
el
Comi é
de
dicha
Exposición
a ance
en
.sus
a eas
y
allane
obs áculos,
si,
en e
an o,
Se illa
no
esuel e
sus
p oblemas
u banos
de
sanidad,
de
higiene
y
de
o na o.
Tal
como
es á
hoy
Se illa
no
puede
exhibi se.
De
no
exis i
el
p oyec o
de
la
Exposición,
se ía
igualmen e
u gen e
la
e o ma.
Lo
demanda
la
de ensa
de
nues a
salud,
nues a
misma
cul u a,
nues os
in e eses
ma e¬
iales.
Obliga nos
a
es a
emp esa,
da nos
mo i o
pa a
acome e
es as
ob as,
ha
sido
la
e dade a
inalidad
de
la
Exposición.
Se illa
no
busca
es e
Ce amen
con
sólo
un
obje i o,
sino,
además',
como
un
p e ex o,
como
una
ocasión
obligada
pa a
sali
del
quie ismo
en
que
i imos
y
es imula nos
pa a
ealiza
el
ené gico
es ue zo
de
p e¬
pa a
Se illa,
de
ans o ma
Se illa.
El
Comi é
conoce
su
debe
y
no
de auda á
las
es¬
pe anzas
de
la
ciudad.
Las
pue as
del
Ce amen
no
se
ab i án
mien as
la
sanidad,
la
higiene
y
el
o na o
no
impe en
en e
noso os.
A
la
Exposición
ha
de
p ecede
el
bienes a
público.
Hemos
aplazado,
echa
as
echa,
la
inaugu ación
del
Ce amen,
y
cae án
sob e
noso os
esponsabilidades
que
no
debie on
alcanza nos,
po que
el
éxi o
no
es aba
en
nues as
manos,
po que
la
esolución
de
es os
p oblemas
municipales
no
depende
de
noso os.
Mas,
i iendo
supedi ados
a
esos
p oblemas,
ue za
es
que
del
seno
del
Comi é
salga
de
nue o
una
oz
pa a,
denuncia los
y
deci :
«Que
engamos
o
no
Exposición,
impo a
'menos
que
la
conse ación
de
las
idas
que
se
pie den
indebidamen e
po
al a
de
policía
sani a ia
y
de
higiene;
impo a
la
limpieza
y
el
o na o
públicos;
las
escuelas,
el
agua,
el
alcan a illado;
impo a
i i ,
y
i i
sanos
y
limpios,
que
luego
end án
ies as
y
galas
po
añadidu a.»
Y
como
es o
es
lo
p incipal,
y
la
base
de
odos
nues os
abajos,
el
Comi é
no
se
con en ó,
es os
años
an e io es,
con
c uza se
de
b azos,
ni
se
con en a
hoy
con
espe a
las
inicia i as
ajenas,
sino
que
en iende
hoy,
como
siemp e,
que
su
debe
es á
en
coope a
en
esa
ob a
eden¬
o a
que,
o zosamen e,
ha
de
p ecede
a
la
suya.
O ece,
pues,
al
Ayun amien o
de
Se illa,
un
plan
comple o
de
la
e o ma,
con
sus
p oblemas
es udiados
y
esuel os;
con
el
dine o
pa a
ealiza
las
ob as;
y,
al
mismo
iempo,
en¬
ega,
con
el
debido
endimien o,
oda
su
olun ad
y
sus
ene gías
pa a
su
ejecución.
Cuan o
queda
esc i o
es
ealizable.
Se illa,
sin
que¬
b an os
pa a
nadie,
sin
nue os
dispendios
ni
g a ámenes,
puede
ans o ma se
ápidamen e.
La
ob a
puede
comen¬
za
mañana
mismo.
De ás
de
la
úl ima
le a
que
esc ibimos
queda
en
pie
es e
comp omiso:
el
de
ejecu a
cuan o
hemos
dicho,
cuan o
quie a
el
Ayun amien o.
La
medida
de
nues o
concu so
la
iene
el
Ayun a¬
mien o.
Noso os
lo
o ecemos
odo.
El
Ayun amien o
oma
de
noso os
lo
que,
en
su
c i e io
supe io ,
conside e
más
con enien e.
—
9
—
Pe mí asenos,
pa a
e mina ,
alega
un
ecue do.
En
1912
el
Comi é
plan eó
en
su
seno
es a
misma
cues ión
de
la
e o ma
de
la
ciudad,
y,
a
p opues a
de
un
modes o
ocal
de
ese
o ganismo,
se
di igió
al
Ayun a¬
mien o
exponiendo
es e
p oblema,
a
cuya
solución
i ía¬
mos
ligados.
Po
p ime a
ez
hablamos
en onces
de
la
necesidad
de
un
emp és i o
(1).
En
1913
ealizó
es e
mismo
Comi é
un
es udio
de¬
enidísimo
de
la
Hacienda
municipal
pa a
halla
un
medio
de
log a
ese
emp és i o;
y,
acep ando
la
ponencia
de
uno
de
sus
ocales,
acudió
a
la
ep esen ación
pa lamen a ia
pa a
que
hicie a
suya
es a
idea
(2).
En
1914
aquella
ges ión
c is alizó
en
una
Ley
de
p i i¬
legio
pa a
Se illa,
g acias
a
la
decidida
coope ación
de
los
ep esen an es
en
Co es
de
la
p o incia
de
Se illa
(3).
Tenemos,
pues,
a
la
is a
la
labo
de
es
años,
y
es
llegado
el
momen o
de
ecoge
sus
u os.
(1)
Véase
el
Apéndice
le a
A.
(2)
Véase
el
Apéndice
le a
B.
(3)
Véase
el
Apédice
le a
C,
con eniendo
el
ex o
de
la
Ley.

—
17
—
CAPÍTULO
II
P ime
ac o
de
la
Re o ma
EL
PROGRAMA
El
desen ol imien o
de
odas
las
ciudades
mode nas
se
inicia
con
un
P og ama
de
Re o mas
que,
comp en¬
diendo
un
plan
gene al
de
ob as,
asegu a
la
con inuidad
en
la
ejecución.
A
pa i
de
ese
momen o,
los
pueblos
ie¬
nen
un
ideal
que
los
une
y
los
alien a
y
los
lle a
a
su
i¬
queza
y
p ospe idad.
En
Se illa
ha
llegado
el
momen o
de
conc e a
en
un
p og ama
la
aspi ación
de
odos.
Si
ace amos
a
es ablece
ese
ideal,
las
olun ades
ma cha án
unidas
y
se emos
bas¬
an e
ue es
pa a
iun a
del
ambien e,
sacudiendo
nues¬
a
in e e ada
pe eza.
Hemos
p epa ado,
con
el
mayo
ahinco,
labo
ú il
sob e
la
cual
enga
la
discusión
y
la
opinión
de
odos;
3’,
como
ema e,
un
p og ama
único,
exp esión
de
la
olun ad
de
Se illa,
que
se
hab á
de
ejecu a
sin
ibiezas
ni
des¬
mayos.
No
es
el
es udio
que
p esen amos
un
indice
de
cues¬
iones
que
in eg an
el
o al
desen ol imien o
de
Se illa
con
sus
g andes
p oblemas
de
u u as
u banizaciones
y
en¬
sanches.
Aqui
ae nos
p oblemas
inminen es
de
ejecución
34
u gen ísima:
aquéllos
que
han
de
e;s a
solucionados
an es
de
la
celeb ación
del
Ce amen
Hispano-Ame icano.
Y
no
los
aemos
pa a
enume a los,
deplo ando
sus
di icul ades,
sino
pa a
es udia los
en
una
ob a
de
conjun o,
colocando
al
lado
del
p oblema
la
solución.
P e endemos,
pues,
que
es e
abajo
sea
un
elemen o
de
ejecución,
sob io
en
el
comen a io,
since o
al
decla a
la
necesidad
y
p ác ico
al
busca le
emedio.
Tal
ez
se
nos
ache
de
ambiciosos
al
que e
en
poco
iempo
hace
demasiado,
y
de
ilusos
al
imagina nos
con
medios
económicos
su icien es
pa a
log a lo.
A
es as
posi¬
bles
objeciones
nos
hemos
adelan ado
diciendo
que,
cuan o
queda
esc i o,
lle a
apa ejado
nues o
comp omiso
de
ea¬
liza lo.
Y
o a
cosa
más
añadi emos:
Pod án
anspa en a se
en
es e
abajo
ilusiones
exce¬
si as,
a anes
soñado es,
op imismos
o
pesimismos
in un¬
dados;
pe o
lo
que
nadie
pod á
e ,
ni
nadie
pod á
deci ,
es
que
haya
pasión
polí ica
e lejada
un
sólo
ins an e
en
odo
el
labo ioso
eco ido
que
emp endemos.
Ha
desapa¬
ecido
oda
idea
que
sepa a,
pa a
queda
i me
y
igo osa
una
sola
a i mación:
el
ideal
que
nos
une.
—
19
—
CAPITULO
III
P ime a
Sección
del
P og ama
OBRAS
DE
SALUBRIDAD
Es ado
sani a io
de
la
Ciudad.—Los
es
g an¬
des
p oblemas
de
la
Sanidad
en
Se illa.—
Abas ecimien o
de
aguas.
(A)—Alcan a illa¬
do.
(B)—Pa imen ación.
(C)
El
p oblema
que
eclama
la
a ención
p e e en e
de
odos
los
se illanos
es
el
de
la
salub idad
de
la
ciudad
(i).
La
p imacía,
pues,
de
es e
p og ama
co esponde
a
es as
cues iones,
y
el
p ime
g upo
de
ob as
u gen es
mu¬
nicipales-a
ealiza
no
pueden
se
o as
que
las
de
sanidad
pública.
Se illa
iene
una
mo alidad
desp opo cionada,
y,
po
consecuencia,
una
mo bosidad
excesi a.
La
demog a ía
de
Se illa
es
insos enible.
No
es
líci o
celeb a
Exposiciones
ni
in e i
ondos
en
o os
p oblemas
mien as
pe manez¬
ca
en
pie
la
ibu ación
que
paga
Se illa
a
la
mue e
(2).
(1)
Han
es udiado
la
demog a ía
de
Se illa,
con
oda
clase
de
da os
y
de
de alles,
Hausse ,
Labo de,
Pizjuán,
Pulido,
e c.
(Véase
el
Mo imien o
gene al
de
población
en
Espaiia
del
Ins i u o
Geog á ico
y
Es adís ico.)
(2)
El
cuad o
que
a
con inuación
inse amos
de
la
mo ali¬
dad
en
Se illa
es
mucho
más
elocuen e
que
odas
la
conside a¬
ciones
y
comen a ios
que
pudié amos
añadi .
En
él
se
obse a á
el
ase o
que
dejamos
consignado
en
el
ex o.
Se illa
no
mejo a
l.°
El
es ado
sani a io
de
la
ciudad.
20
Y
es a
ci a,
odos
los
años
a e ado a,
se
nu e
de
mo alidad
modi icable,
es o
es,
de
aquella
que,
p o e¬
nien e
de
en e medades
in ecciosas
y
délas
in luencias
ge¬
ne ales
de
la
ciudad
misma,
dec ece ía
en
el
mismo
ins an e
que
a iasen
las
condiciones
sani a ias
de
la
ciudad.
Y
cuando
en
odas
las
ciudades
eu opeas,
que
ienen
un
ecin¬
da io
igual
o
mayo
que
el
de
Se illa,
modi ica on,
hace
iempo,
ese
ibu o
(i),
noso os
pe manecemos
indi e en¬
es
y
p og esamos
en
el
daño.
El
abandono,
la
incu ia,
el
desacie o
en
la
adminis a¬
ción
popula ,
en egan
anualmen e
más
de
dos
mil
idas
a
la
mue e;
y
mien as
las
es adís icas
eu opeas
demues an
el
in¬
cesan e
abajo
pa a
dila a
la
ida
humana
y
de ende la
de
aquellas
in ecciones
y
en e medades
que
o igina
la
incul u-
COMO
TODAS
LAS
CIUDADES
EUROPEAS:
SEVILLA
MANTIENE
SU
MORTA¬
LIDAD.
Decenio
de
1860
a
1870.—P omedio
de.
es a
e apa,
30,7
de¬
unciones
po
1.000
habi an es.
«
Decenio
de
1870
a
1880.
—
El
p omedio
puede
es ima se
de
32
po
1.000.
Decenios
de
1880
a
1890,
y
de
1900
a
1910.
—
Alcanza
en
am¬
bos
decenios
a
40
po
1.000
de
p omedio.
En
1897
llegó
a
48,78
po
1.000.
Po
i uelas
únicamen e,
881
de unciones.
En
el
úl imo
decenio
el
p omedio
alcanza
a
35
po
1.000.
(1)
CUADRO
DE
DEMOGRAFIA
EUROPEA
P omedio
de
mo alidad
po
mil
habi an es
du an e
el
quinque¬
nio
DE
1907
A
191
I.
Mad id.
Budapes .
Lond es.
.
14.2
T ies e.
Manches e .
Copenhague.
....
15,1
Bi mingham.
.
1
S
»
3
San
Pe e sbou g.
Ams e dan.
Moscow.
Pa ís.
Odessa.
Ma seille.
Be na.
Be lín.
Zu ich.
-
1
1
,
3
Hambou g.
.
«
5,
o
Bucha es .
....
25,7
D esde.
Roma.
Munich.
.
>
7
.
2
.
i
5
»
o
C is iania.
Leipzig.
Viena.
La
Haya.
—
21
a
(i),
Se illa,
¡ is e
excepción
en
es e
concie o
uni e *
(i)
Todas
las
capi ales
eu opeas
enían,
hace
ein a
años,
una
mo alidad
que
supe a
a
30
allecidos
po
1.000
habi an es.
(Rocha d:
Higiene
y
Sanidad
pública
)
Pa ís
ha
dec ecido
en
mo alidad
de
un
modo
con inuo
y
p og esi o.
Su
ci a
de
32
po
1.000
se
ha
con e ido
en
17.
¡Cuán as
idas
ha
aho ado
en
ein¬
e
años!
-
Be lín
c eció
ápidamen e
después
del
70:
su
mo alidad
e a
de
40
po
i.000.
La
ciudad
es aba
sucia
y
su íase
en
malas
condiciones
de
las
aguas
del
Sp ée,
que
no
abas ecían
sino
a
a¬
zón
de
cua en a
li os
po
habi an e.
Hizo
las
ob as
higiénicas,
alcan a illado,
aída
de
aguas,
pa imen os,
i iendas,
en
un
plan
gene al
de
1874
,
que
debe
se
es udiado
en
Se illa.
La
mo alidad
inmedia amen e
dec ece.
Hoy
aho a
más
de
cua en a
mil
idas
anuales.
Su
mo alidad
es
de
14
po
1.000.
En
el
p ime
año
de
ob as
bajó
al
26.
Sin
es as
ob as
de
higiene,
Alemania
no
hu¬
bie a
podido
hace
en e
a
su
si uación
ac ual.
En
1870
enció
el
maes o
de
escuela;
si
aho a
ence,
debe á
su
iun o
a
la
hi¬
giene.
—
B eslau
nos
da
igual
ejemplo:
a
su
plan
de
ob as
higiéni¬
cas
debe
oda
su
p ospe idad.
Ha
disminuido
en
una
mi ad
su
mo alidad.
—
Las
ciudades
como
Ambe es,
Hambu go,
Ams e -
dan
y
o as
que
enían
aguas
de
sus
íos
y
las
il an,
y
sob e
es a
base
desen uel en
sus
ob as
higiénicas,
dec ecen
desde
40
y
39
po
1.000
allecidos
a
20
y
21;
y
en
las
épocas
de
epidemias
o e¬
cen
una
esis encia
ex ao dina ia
a
la
p opagación.
Caso
ípico
es
F anc o ,
que
ascendió
a
una
mo alidad
de
86
po
100.000
habi¬
an es
de
i us
solamen e.
El
p oyec o
de
e o ma
gene al
que
e minó
en
1890,
y
que
a aca
de
en e
las
cues iones
higiénicas,
hace
dec ece
la
mo alidad
ápidamen e,
has a
llega
al
17
po
1.000.
Es a
comp obación
se
ex iende
a
las
g andes
ciudades
aus íacas,
i alianas
y
o as
que,
de
ein a
años
a
la
echa,
han
ealizado
sus
e o mas.
Lond es
lucha
b iosamen e
con a
las
di¬
icul ades
de
su
clima
y
de
las
malísimas
condiciones
de
su
habi¬
ación;
no
obs an e,
en
pocas
ciudades
se
han
is o
los
esul ados
so p enden es
de
la
e o ma
higiénica
como
en
és a,
y
en
ninguna
se
ha
es udiado
es a
cues ión
más
a
ondo.
Su
bibliog a ía
en
es e
espec o
es
ex ensísima.
Ci a emos,
en e
las
ob as
que
deben
se
consul adas
pa a
un
p og ama
de
e o mas,
a
E.
He e:
L'Admi'
nis ca ión
(Tune
g ande
Ville
(Lond es).—Si
Y.
Simón:
English
Sani a y
Ins i u ions.
London,
1897.
—
Wel on
Z.
A.:
England's
Re.
cen
Pcogeess.
London,
1911.
—
R.
Donald:
The
Municipal
Yea
Booh,
Animal.
London,
1913.
—
Si
Cha les
Dilke:
P oblemso .
G ea-
e
B i ani.
London,
1890.
—
En
es os
lib os
se
examinan
los
g an¬
des
p oblemas
de
Sanidad,
u banización
y
policía
de
las
g andes

sal!,
man iene
su
mo alidad,
luc uan e
siemp e
po
enci¬
ma
de
34
po
1.000
allecidos,
y
a ojando
un
p omedio
exo bi an e
que
no
podemos
sopo a
po
más
iempo.
Se illa
puede
y
debe
se
una
ciudad
higiénica.
El
a e
y
los
encan os
que
Se illa
a eso a
la
anuncian
en
el
mundo
como
un
pueblo
donde
el
espí i u
se
ec ea;
mas
es o
no
bas a.
Auxiliados
po
nues o
clima
benigno
y
po
las
en ajas
de
nues o
cielo,
podemos
y
debemos
hace
de
Se illa
un
pueblo
sano.
La
Exposición
no
ab i á
sus
pue as
mien as
la
ciudad
no
esponda
a
es e
dic ado.
Cuando
es én
esca adas
alés
idas,
que
hoy
se
despil a an,
se á
ocasión
de
que
nos¬
o os
o ezcamos
ies as
y
galas.
El
é mino
medio
isiológico
de
mo alidad
puede
oscila
de
17
a
20
allecidos
po
1.000
habi an es.
Muchas
ciudades
eu opeas
egis an
del
12
al
15
po
1.000.
Pasa
del
20
no
es
admisible.
Oigamos,
a
es e
p opósi o,
al
Doc o
Labo de:
«De
aquí
pa a
a iba
—habla
de
20
allecidos
po
1.000
—
es
pé dida
po
a aso,
po
desidia,
po
abandono
de
Gobie ¬
nos
y
au o idades;
po
igno ancia
y
descuido
de
aquellos
p in¬
cipios
y
e o mas
de
saneamien o
y
de
policía
higiénica,
muy
conocidos
y
legislados,
a
que
hoy
an
esc upulosa
y
se e amen e
a ienden
los
Es ados
e dade amen e
celosos
de
su
desa ollo,
de
su
iqueza
pública
y
de
su
pode ;
es
deci ,
de
su
salud,
que
es
el
bien
sup emo
y
ca dinal
que
sin e iza,
mejo
que
ningún
o o,
el
igo
y
la
p ospe idad
de
una
aza
.»
En
las
no as
que
publicamos
puede
comp oba se
la
mo alidad
en
Eu opa;
y
lo
más
in e esan e
de
es e
es udio
no
es
el
da o
aislado
de
su
demog a ía
ac ual,
sino
el
de¬
c ecimien o
cons an e
y
sos enido
de
es a
ci a,
que
hace
ciudades,
y
hay
da os
de
in e és
g andísimo
que
demues an
que
los
pueblos
que
no
esuel en
es os
p oblemas
caminan
hacia
su
des ucción
y.
empob ecimien o.
El
alcan a illado,
los
Ul ajes
de
aguas,
la
pa imen ación,
me cados,
pa ques
y
ja dines,
han
obedecido
en
Lond es
a
un
plan
gene al
que
dió
como
esul ado
una
mo alidad
de
14
po
1.000;
es o
es,
casi
la
e ce a
pa e
de
su
demog a ía
del
decenio
de
1860
a
1870.
—
23
—
que
en
los
es
o
cua o
úl imos
decena ios
haya
dismi¬
nuido
el
núme o
de
allecidos
en
una
mi ad,
y
en
algunas
ciudades
en
dos
e ce as
pa es.
Es as
humani a ias
con¬
quis as
se
hacen
median e
la
ejecución
de
ob as
de
sanidad
y
se icios
higiénicos
que
en
Se illa
no
se
emp enden
(i).
Es
desolado
que
nues a
ciudad
no
dé
un
paso
adelan¬
e.
En
el
decenio
del
año
de
1860
al
1870,
no
obs an e
la
epidemia
del
1865,
la
mo alidad
en
Se illa
ué
de
30
po
1.000.
Después
hemos
ido
aumen ando.
En
echas
ecien-
ísimas
hemos
egis ado
ci as
supe io es
al
40
po
1.000,
mo alidad
espan able
que
no
puede
comp ende se
más
que
en
las
ciudades
de
la
India,
donde
las
epidemias
son
endémicas
(2).
(1)
En
España,
San
Sebas ián,
Mad id,
como
San ande ,
Bil¬
bao,
Valencia,
Ba celona
y
o as
muchas
ciudades,
han
hecho
más
que
Se illa
en
sus
emp esas
sani a ias.—Hace
pocos
días
se
ex¬
planaba
en
el
Cong eso
de
Dipu ados
una
in e pelación
ace ca
de
la
salub idad
en
Mad id
(No iemb e,
1914)»
Y
se
p esen aba
en
onos
eca gadísimos
la
de iciencia
de
su
policía
sani a ia.
Pues
bien,
Mad id
ha
dec ecido
en
su
mo alidad
conside ablemen e;
hoy
no
llega
al
25
po
1.000
el
núme o
de
sus
allecidos,
y
ha
ea¬
lizado
ob as
de
impo ancia
al
como
la
do ación
de
sus
aguas,
que
la
hacen
apa ece ,
después
de
Roma
y
Ma sella,
como
la
ciudad
más
ica
de
Eu opa
(116.000
me os
cúbicos
dia ios);
sus
alcan a¬
illados,
y
muy
en
b e e
su
pa imen ación,
ya
ap obada,
comple¬
a án
su
aspec o
de
ciudad
mode na.—Según
los
da os
o iciales
de
odas
las
capi ales
de
España,
únicamen e
dos
alcanzan
la
mo a¬
lidad
de
Se illa;
odas
las
demás
a en ajan
conside ablemen e
nues a
/sanidad.
(2)
A
és e
p opósi o
p egun a
el
doc o
Pulido:
«{Cuán o
ale
un
se illano?»
Y
dice,
an es
de
con es a :
«Se illa
pie de
in¬
debidamen e,
cada
diez
años,
más
de
ein a
mil
indi iduos,
que
debie an
aumen a
su
censo,
su
ida,
su
iqueza
pública,
de
la
cual
es
elemen o
esencialísimo
el
ac o
de
la
ida
humana.
Y
esa
ida
humana
iene
un
p ecio.—Cha wick—en
Lond es—decía
ya
en
1878
que
cada
ob e o
inglés
ale
5.000
ancos.
El
doc o
Faw
es imaba
en
3.975
cada
ame icano.
Page ,
en
12.500
ancos.
Rocha d,
en
6.000
ancos
cada
ancés.
¿Qué
alo
hemos
de
cal¬
cula
a
cada
se illano?
{Vald á
menos
que
un
ancés,
un
inglés
o
un
ame icano?
Aun
dep eciándolo
y
haciéndolo
ale
2.000
pese as,
—
24
—
Nues a
mo alidad
en
el
úl imo
decenio
sube
de
35
po
1.000,
apenas
amino ada
en
el
úl imo
quinquenio
(1).
Compa ada
es a
ci a
con
el
ipo
que
conside amos
máximo
de
20
de unciones
po
1.000
habi an es,
nos
cada
decenio
pie de
más
de
60.000
000
Se illa.»
—
Es
e iden e
que
el
doc o
Pulido
ha
que ido
busca
el
e ec o
en
esa
ci a
pa a
p esen a
es e
aspec o
de
la
cues ión;
mas
¿qué
alen
esos
millo¬
nes
compa ados
con
los
dolo es,
su imien os,
duelos
y
ama gu as
que
se
ex ienden
sob e
un
pueblo
que
sopo a
al
e gonzosa
mo alidad?
Y
en
el
o den
ma e ial,
¿qué
esponsabilidad
eno me
no
signi ica
de ene
el
p og eso,
la
iqueza,
el
lo ecimien o
de
una
ciudad,
po
una
incu ia
y
abandono
injus i icados?
(1)
Véase
el
cuad o
es adís ico
que
se
inse a
a
con i¬
nuación:
Es ado
de
la
mo alidad
habida
en
la
capi al
de
Se illa
du an e
los
años
de
1894
al
1914
inclusi e.
Año
1894
N.°
de
de unciones
5.237
Año
1905
N.°
de
di
unciones
4.961
1895
„
„
„
5.077
„
1906
„
„
5.193
18%
„
„
„
5.627
„
1907
„
„
5.6%
„
1897
.
5.895
„
1908
„
„
„
4.572
.
1898
..
.,
5.017
1909
„
..
.
5.031
*
5.328
1910
.,
,.
„
4.868
„
5.100
„
1911
„
..
„
5
479
„
5.489
«.
1912
„
„
„
5.230
„
5.004
„
1913
*
5.535
„
4.522
„
1914
„
.,
*
5.076
1900
1901
1902
1903
1904
5.325
DATOS
ESTADÍSTICOS
DE
LA
MORTALIDAD
HABIDA
EN
SEVILLA
EN
EL
QUINQUENIO
DE
I9l0
A
1914
Censo
de
población:
158.287
habi an es.
Meses
de
los
años
de
1910
1911
1912
1913
1914
1
FnP
o
480
540
425
500
565
'•
Feb e o.
387
362
386
436
937
Ma zo..
416
494
377
488
463
Ab il.
458
496
346
478
394
i
438
512
473
495
JI3
/
Tumo
434
567
480
599
430
374
401
551
424
470
Agos o.
396
4i
>9
385
351
374
[
Sep iemb e.
360
355
508
375
377
[
Oc ub e.
384
379
463
390
391
423
1
No iemb e
.
.
.
.
369
403
456
443
Diciemb e.
345
411
507
510
445
TOTALES.
.
.
4.868
5.479
5.230
5.535
5.076
;
P opo ción
po
mil
habi an es.
.
.
.
30‘75
34*59
32*99
34*84
32*06
—
25
—
hace
e
en
dónde
es á
el
más
u gen e
y
p imo dial
debe
del
Ayun amien o
(i).
Con encidos
de
la
e icacia
inmedia a
de
las
ob as
que
p oponemos;
decididos
a
sal a
esas
idas
que
se
pie den,
y
a
mejo a
la
si uación
de
los
que
i en
sin
salud,
in¬
luenciados
po
la
al a
de
higiene,
en amos
de
lleno
en
el
es udio
de
las
ob as
de
sanidad,
que,
sin
pé dida
de
mo¬
men o,
hay
que
ealiza .
Suenan
es as
conside aciones
de
un
modo
desag ada¬
ble
en
los
oídos
de
muchos
se illanos,
que
es iman
con¬
a io
a
los
in e eses
de
la
ciudad
di undi
es as
ala mas.
Noso os,
que
enemos
el
p o undo
y
a aigadísimo
con¬
encimien o
de
que
es á
en
nues as
manos
el
emedio,
decimos:—Se illa
es
hoy
una
ciudad
malsana;
Se illa
apa¬
ece,
po
su
demog a ía,
en
los
p ime os
luga es
de
España
y
de
Eu opa;
Se illa
malog a
anualmen e
miles
de
idas,
cuya
sue e'es á
en
nues as
manos;
Se illa
pie de
ene ¬
gías,
men alidad,
igo ,
no
an
sólo
con
las
idas
que
se
an
indebidamen e,
sino
con
las
que
i en
con
poca
salud,
con
pe juicio
e iden e
de
la
aza
y
de
la
economía
de
nues a
ciudad.
Vamos,
pues,
sin
ibiezas
ni
acilaciones,
a
mi a
el
mal
de
en e
y
a
p opone
su
emedio.
(i)
En
Se illa
impe a
la
ube culosis.
A e a
la
ci a
que
es a
en e medad
iene
a
su
ca go.
No
bajan
de
1.000
las
idas
que
siega
cada
año.
Y
es
indudable
que
la
in ensa
p opaganda
que
el
Ayun amien o
iene
el
debe
de
lle a
a
odas
las
i iendas
con
medidas
de
p o ilaxis,
más
su
p opia
ges ión
de
policía
sani a ia,
ca ece
de
ambien e,
de
au o idad
y
aun
de
mo alidad,
mien as
no
dé
el
ejemplo
el
mismo
Ayun amien o
esol iendo
los
g andes
p oblemas
higiénicos
que
es án
en
pie
y
a
su
ca go.
Esas
en e medades,
cuya
mo alidad
es á
sup imida
en
mu¬
chos
pueblos
eu opeos,
siguen
iun ando
en e
noso os.
Y
apa e
la
mo alidad,
¿qué
bajas
empo ales
se
egis an
en
los
cen os
ob e os
y
ab iles
po
en e medades
colibacila es
e
in ec¬
ciones
múl iples?
—
32
—
análisis
y
las
opiniones
de
los
écnicos
nos
dan
no icias
ala man es.
Según
el
doc o
Hausse ,
las
aguas,
poco
iempo
después
de
su
salida
de
Alcalá,
po
in luencia
de
las
p opias
plan as
que
en
el
acueduc o
se
c ían,
po
las
subs ancias
o gánicas
que
has a
allí
llegan,
po
la
in luencia
di ec a
de
la
mano
del
homb e
en
un
acueduc o
cuya
igilancia
no
es á
ga an ida,
pie den
sus
cualidades
y
dejan
de
se
las
icas
aguas
po ables
de
su
o igen.
En
1903,
el
con a o
es ablecido
en e
el
Ayun a¬
mien o
y
la
Emp esa
abas ecedo a
obligó
a
és a
a
sanea
el
ozo
de
acueduc o
que
pasaba
po
debajo
de
Alcalá.
An es
de
esa
echa,
las
lumb e as,
las
il aciones
y
las
se idum¬
b es
que
enían
esas
aguas,
a
donde
iban
a
pa a
o as
su¬
cias,
de i us
de
e e es
y
los
esiduos
de
áb icas
y
moli¬
nos,
hicie on
deci
al
doc o
Can e o,
al
doc o
Pulido
y
a
cuan os
es udia on
esas
aguas,
QUE
ERAN
UN
PELI¬
GRO
DE
MUERTE.
Después
es as
condiciones
han
me¬
jo ado
en
es e
pun o,
pe o
no
se
han
ga an ido,
ni
mucho
menos,
las
condiciones
de
esas
aguas
en
su
la go
eco ido
has a
Se illa.
Y
llega
el
e ce
momen o,
cuando
ya
en
Se illa
co¬
mienza
su
dis ibución
po
la
ciudad,
y,
al
es udia
las
condiciones
de
esas
cañe ías,
es
cuando
el
ánimo
queda
suspenso
y
nos
pa ece
in e osímil
que
es e
daño
pueda
consen i se
po
más
iempo.
«El
subsuelo
de
Se illa
es
un
depósi o
inmenso
de
inmundicias,
lecho
miasmá ico,
o igen
de
múl iples
en e ¬
medades.»
«Po
es e
lecho,
en
encan ado a
a e nidad
con
las
cañe ías
de
San a
Lucía,
exis e
un
cambio
de
p oduc os
man enido
a
a és
de
los
siglos
con
amo oso
empeño
po
los
se illanos.»
«Es as
ube ías,
que
se
encuen an
en
es ado
deplo able,
cons uidas
casi
odas
de
ba o
en
iempos
an¬
iguos,
a o men adas
po
los
abajos
en
el
subsuelo
y
po
epa aciones
impe ec as;
obs uidas
en
muchas
pa es
po
los
depósi os
calcá eos,
que
en
ocasiones
llegan
a
cega las
o almen e,
o ecen
las
mayo es
acilidades
pa a
il aciones

—
33
—
y
abso ciones,
como
las
comp obadas
po
Webel
en
S xas-
bu go,
consis en es
en
que,
cuando
dos
líquidos
es án
se¬
pa ados
po
un
abique,
si
uno
de
ellos
es á
en
mo imien¬
o,
el
o o
a
hacia
él.»
No
hay
que
a enua
la
e dad.
En
Se illa
las
aguas
de
San a
Lucía
son
un
a en ado
pe manen e
a
la
salud
pública.
«Las
aguas
de
llu ia,
después
de
habe
la ado
los
e¬
chos,
los
pa ios
de
las
casas,
los
suelos
de
las
plazas
y
calles,
ecogen
odas
las
ma e ias
pu escibles
que
encuen an
a
su
paso,
se
jun an
po
los
in e s icios
y
po
las
po osidades
del
subsuelo
con
las
aguas
esiduales
de
pozos,
a a jeas,
de¬
ames
de
las
indus ias,
ugas
de
gases,
e c.,
o mando
ese
he ide o
donde
i en,
se
desa ollan
y
mul iplican,
los
gé menes
in ecciosos,
los
bacilos
í icos,
las
e men aciones
o gánicas;
y
sob e
es e
lecho,
some idas
a
las
leyes
de
la
exomosis
y
endomosis,
descansan
unas
de ec uosas
cañe¬
ías
de
ba o
que
dis ibuyen
unos
me os
de
agua
de
San a
Lucía.»
( )
¿A
quién
puede
ex aña le,
después
de
es o,
que
los
S es.
Se as
y
Pesse
hallan
encon ado
bacilos
de
Hebe
en
esas
aguas,
y
que
po
odos
los
higienis as
hayan
sido
p oclamadas
como
una
g a ísima
lesión
pa a
la
sanidad
de
la
ciudad?
Es e
mal
no
es
de
hoy,
es
bien
añejo,
y
u o
siemp e
an
g ande
o
mayo
g a edad;
y
sin
emba go,
has a
hoy
no
se
ha
p esen ado
ocasión
p opicia
al
Ayun amien o
pa a
esol e lo
de
plano.
Di é
po
qué.
Mien as
Se illa
i ía
mue a
de
sed,
sin
esol e se
a
il a
las
aguas
del
Gua¬
dalqui i ,
y
sin
encon a
solución
alguna,
e a
imposible
halla la
pa a
es e
p oblema
de
San a
Lucía,
cediéndolas
a
una
Emp esa
a
la
cual
se
a ibuía
la
causa
de
la
escasez
en
el
abas ecimien o.
Resol e
el
p oblema
sus i uyendo
las
cañe ías
de
ba¬
o
po
o as
de
hie o,
a
cuen a
del
Ayun amien o,
e a
en¬
onces,
y
con inúa
siendo
hoy,
económicamen e
imposible.
(i)
Pulido,
Hause ,
Ge ay.
3
—
34
—
Mas
las
ci cuns ancias
a ían
espec o
al
p ime
as¬
pec o
de
la
cues ión.
Se illa
aumen a á,
en
echa
muy
p ó¬
xima,
su
caudal
de
aguas
en
condiciones
higiénicas,
y,
pa a
ese
día,
ha
de
ene
esuel o
es e
p oblema
la
ciudad.
Ha
sido,
y
es,
g a e
di icul ad
pa a
esol e lo
las
cs-
pecialísimas
pa icipaciones
que
en
es as
aguas
ienen
los
se illanos.
Unos,
en
lib e
dis u e;
o os,
como
censualis as;
muchos,
como
a enda a ios,
odos
e ie en
sus
de echos
a
medida
ealmen e
desconocida:
LA
PAJA
DE
AGUA.
Si
sumamos
los
de echos
que
a
'es e
eno
exis en,
en¬
d emos
mucha
meno
can idad
de
agua
que
de echos
se
obs en
an;
así
es,
que
el
p ime
paso
hab ía
de
se
cubica
las
aguas
pa a
cada
pa ícipe,
buscando
la
solución
en
la
can idad
que
cada
uno
dis u a
ac ualmen e.
Teniendo
ya
un
pun o
de
pa ida,
caben
dos
solucio¬
nes:
Una,
que
el
Ayun amien o
sanee
esa
dis ibución
de
aguas,
cambiando
las
cañe ías
den o
de
Se illa,
cons u¬
yéndolas
de
hie o
pa a
eemplaza
las
de
ba o
y
hacien¬
do
las
ob as
necesa ias
en
su
cu so
desde
Alcalá
y
en
las
minas
mismas.
Ya
hemos
dicho
que
la
epu amos
econó¬
micamen e
imposible.
O a,
que
¡as
en egue
en
Alcalá
a
¡a
Emp esa
de
Aguas
pa a
que
és a
las
conduzca
y
las
dis ibuya
en
sus
cañe ías,
pe ec amen e
higiénicas
y
exen as
de
odo
pelig o,
y
coloque
en
casa
de
cada
ecino
la
can idad
de
agua
equi alen e
a
la
que
dis u aba,
con
o
sin
p esión,
según
quie a
o
no
abo¬
na
es a
di e encia
el
que
ha
de
ecibi
el
agua.
Sin
pe juicio
alguno,
hab ía
de
ene
el
ecino
de
Se illa
la
eno me
en¬
aja
de
se i se
de
aguas
sanas
y
exen as
de
pelig o,
en
ez
de
aguas
en-
exceso
pelig osas.
Es a
es
la
solución
que
p o¬
ponemos.
¿No
la
acep an
los
ecinos
de
Se illa
que
se
con¬
side an
cop opie a ios
con
el
Ayun amien o?
Pues
bien,
esos
ecinos,
en
la
pa icipación
que
les
co esponda,
deben
hace
en e
a
esas
ob as
que
la
salud
pública
exige,
y
el
Ayun amien o
ha á
el
p esupues o
de
gas os
y
el
de
ing esos,
con
el
epa o
equi a i o
a
que
haya
luga .
No
hemos
es udiado
el
impo e
de
es a
nue a
cañe-
—
35
—
ía
de
hie o
que
dis ibuya
las
aguas
de
San a
Lucía
po
la
ciudad,
po que
nos
pa ece
absu do
que
en
Se illa
haya
es
ins alaciones
con
sus
edes
independien es:
la
de
agua
del
ío,
la
de
Alcalá
de
la
Emp esa
Abas ecedo a
y
la
de
San a
Lucía.
Que
exis an
dos,
sepa ando
las
aguas
po¬
ables
del
ío
y
las
de
Alcalá,
es
ya
un
lujo
ex ao dina¬
io
que
podemos
obse a
en
muy
pocas
capi ales;
y,
á
más
de
es o,
gas a
millones
pa a
llega
a
una
e ce a
ins¬
alación
pa a
conduci
un
máximum
de
5.000
me os
de
agua,
pudiendo
hace lo
po
cañe ía
ya
exis en e,
es
absu ¬
do;
pe o
más
absu do
es
no
hace
nada
y
con ae
una
esponsabilidad
que
c ece
po
días
a
medida
que
las
hoy
in ec as
aguas
de
San a
Lucía
an
dando
con ingen e
a
las
en e medades
y
a
la
demog a ía.
No
puede
exis i
una
ciudad
higiénica
sin
alcan a i¬
llado.
En
Se illa
se
demos ó,
con
e dade a
iqueza
de
da os,
es a
a i mación
en
íspe as
de
acome e
al
e o ma
la
Emp esa
de
saneamien o
que
hoy
explo a
dicho
se icio.
Lo
que
oímos
en onces
a
las
eminencias
médicas
(1)
y
odo
lo
que
sucesi amen e
hemos
ido
conociendo,
nos
de¬
mues a
lo
absu do
e
in ole able
que
esul a
un
alcan a i¬
llado
limi ado
a
de e minadas
zonas,
dejando
sin
se icio
a
una
g an
pa e
de
la
ciudad.
Tenemos,
pues,
el
con en¬
cimien o
de
la
necesidad;
lo
que
no
hemos
llegado
a
ene
es
alcan a illado.
Hoy
es án
en
explo ación
dos
zonas,
de
las
cua o
de
que
cons a
el
p oyec o.
Ya
decíamos
que
son
insepa ables
es os
p oblemas
del
agua,
del
alcan a illado
y
del
pa imen o.
El
agua
es
el
mejo
amigo
de
un
pueblo
si
encuen a
su
complemen o
en
la
alcan a illa
higiénica;
en
caso
con a io,
se
o na
en
(1)
Han
es udiado
es a
cues ión
en
Se illa
los
S es.
Labo -
de
y
Pulido.
4.°
El
Alcan¬
a illado.
—
36
—
el
pelig o
más
emible
pa a
una
ciudad.
Fue a
pe e ible
segui
mue os
de
sed,
sin
hábi os
de
limpieza,
baldeos,
sin
pa ques
ni
ja dines,
sin
de ensas
con a
el
uego,
sin
agua,
en
una
palab a,
que
acia la
en
el
subsuelo
de
Se¬
illa
pa a
no
da le
una
salida
co ien e.
Después
de
esuel o
el
p ime
p oblema
del
abas eci¬
mien o
de
agua,
el
segundo
se
impone
con
ab umado a
ealidad.
O a
cosa
se ía
una
bu la
sang ien a
e
in ole able
a
Se illa.
Hay
que
comple a
y
no maliza
el
se icio
de
alcan¬
a illado.
Y
cualquie a
que
sea
la
solución
que
el
Ayun amien o
adop e,
end á
que
descansa
en
es as
bases:
1.
a
La
conexión
o zosa.
2.
a
La
e minación
de
las
ob as
complemen a ias
en
las
zonas
i.
n
y
2.
a
,
es imadas
en
400.000
pese as.
3.
a
La
cons ucción
del
se icio
de
alcan a illado
en
las
zonas
3.
a
y
4.
a
,
p esupues adas
en
1.600.000
pe¬
se as.
4.
a
La
depu ación
de
las
aguas
esiduales
an es
de
su
e sión
al
ío.
Exis en
dos
p oyec os
que,
en
nues o
con¬
cep o,
no
son
comple os.
P esupues o
ap oximado,
pese as
1.500.000.
5.
0
La
canalización
en
T iana,
que
no
iene
aún
p oyec o.
6.
a
La
educción
de
las
a i as.
T es
soluciones
de
conco dia
en e
el
Excmo.
Ayun a¬
mien o
y
la
Compañía
Se illana
de
Saneamien o
y
U bani¬
zación,
que
concluyan
con
la
insos enible
si uación
ac ual,
liemos
de
p opone ,
sin
ocul a
que,
en
nues o
concep o,
la
más
con enien e
es
la
que
indicamos
en
segundo
luga ,
que
consis e
en
la
municipalización
del
se icio,
adqui iendo
el
Ayun amien o
la
ed
ya
cons uida
y
ha¬
ciendo
po
su
cuen a
los
abajos
es an es.
Po
p ime a
ez
empleamos
en
es e
abajo
la
palab a
municipalización,
y,
aunque
ápidamen e,
que emos
ija
—
37
—
es e
concep o,
po que
no
siemp e
se
le
concede
su
e da¬
de o
signi icado
y
alcance.
Empecemos
po
deci
que
los
ing esos
que
las
muni¬
cipalizaciones
pueden
o igina
a
los
Ayun amien os
han
de
ans o ma
su
sis ema
ibu a io,
y
es án
siendo,
y
han
de
se ,
el
undamen o
del
Municipio
nue o
(i).
Me ece
un
pun o
de
medi ación
es e
ase o,
que
pone
delan e
de
nues os
ojos
uno
de
los
más
in e esan es
as¬
pec os
de
los
p oblemas
económicos
municipales
(2).
Todos
los
a adis as
mode nos
con ienen
en
clasi ica
los
ing esos
o dina ios
de
los
Ayun amien os
en
dos
g an¬
des
g upos:
en
ing esos
o igina ios,
o
de
de echo
p i ado,
que
son
aquellos
que
ob ienen
los
Ayun amien os
de
sus
bienes
p opios,
de
sus
p opias
explo aciones,
se icios
y
municipalizaciones;
e
ing esos
de
de echo
público
o
de i¬
ados,
que
son
aquellos
que
se
ob ienen
median e
con i¬
buciones,
asas,
a bi ios
e
impues os,
y
en e
és os
el
de
Consumos,
po
ejemplo.
Aho a
bien,
no
iene
o a
legi imidad
el
ing eso
de
un
Ayun amien o
que
la
legi imidad
del
gas o;
pa a
cu¬
b i
es e
gas o
legí imo,
han
de
con a
p ime o
los
Ayun¬
amien os
con
sus
ing esos
p opios,
esos
que
cons i uyen
el
p ime
g upo
de
la
clasi icación,
que,
como
ya
hemos
dicho,
son
sus
en as,
sus
se icios,
sus
municipalizacio¬
nes;
y
luego,
ago ados
és os,
pa a
cub i
el
dé ici ,
pod á
acudi
a
los
ibu os
ob enidos
o
epa idos
en e
el
e¬
cinda io,
ales
como
a bi ios,
con ibuciones,
asas
e
im¬
pues os.
De
es a
some a
explicación
se
desp ende
ácilmen e
que
el
único
camino
de
conclui
con
las
exacciones
de
ca¬
ác e
de
impues os,
llámenseles
Consumos
o
sus i u i os
o
como
se
quie a,
es
el
de
o alece
los
ing esos
p opios
de
los
Ayun amien os,
y,
en e
ellos,
los
que
se
ob ienen
po
las
municipalizaciones.
(1)
Véase
el
discu so
de
Gioli i
en
el
Pa lamen o
i aliano,
sesión
del
11
de
Mayo
de
1911.
(2)
Flo a.—Municipalizaciones
de
se icios.—Bachi.

—
38
—
Si
ac ualmen e
el
Ayun amien o
de
Se illa
uese
due¬
ño
del
gas,
de
la
elec icidad,
de
los
an ías,
del
alcan a¬
illado,
¿no
ob end ía,
con
los
bene icios
que
es as
Emp e¬
sas
epa en,
ing esos
su icien es
pa a
no
g a a
la
ca ne
ni
ninguna
o a
ma e ia
de
p ime a
necesidad?
Es e
es
el
camino
del
nue o
Municipio;
y
'hay
que
ad e i
que
el
ca ác e
igo oso
que
ha
conse ado
el
Municipio
inglés
lo
debe
exclusi amen e
a
sus
bienes
p opios,
que
lo
han
pues o
a
cubie o
de
esa
anulación
en
que
hoy
i en
los
de
los
países
la inos,
u elados
y
abso ¬
bidos
po
el
pode
cen al.
Pa a
ija
la
na u aleza
de
es as
municipalizaciones
hay
que
ap ecia
la
di e encia
esencial
que
exis e
en e
la
municipalización
di ec a
o
económica
y
la
municipaliza¬
ción
indus ial
(i).
Es
la
p ime a
la
que
ealizan
los
Ayun¬
amien os
p oduciendo
los
bienes
consumidos
po
el
mis¬
mo
o
los
se icios
que
les
son
p opios;
po
ejemplo,
limpie¬
za,
iegos,
imp en as,
ex inción
de
incendios,
cons ucción
de
paseos
y
caminos
municipales,
e c.,
e c.
La
segunda
iende
a
la
concu encia
con
los
p oduc o es
p i ados;
es o
es:
p oduce
y
ende,
no
sólo
pa a
el
consumo
del
Ayun a¬
mien o,
sino
pa a
odos
sus
ecinos.
Es a
úl ima,
que
es
la
e dade a
municipalización,
es
la
que
en
es os
úl imos
iem¬
pos
ha
adqui ido
eno me
impo ancia
en
los
g andes
Mu¬
nicipios
u banos
de
Eu opa
occiden al
y
aun
en
Amé ica.
Con
es e
sis ema
se
han
ob enido
conside ables
ing esos
pa a
los
Ayun amien os
que
lo
han
aplicado
a
las
conducciones
de
aguas,
alcan a illado,
gas,
elec icidad,
pani icación,
segu¬
os,
a macias,
leche ías,
can inas,
baños,
a
los
Limosos
Mon¬
es
de
Piedad
de
F ancia
y
Bélgica
(2).-Los
Bancos
popula¬
es
de
Alemania,
Ca ania
con
sus
panade ías,
Rímini
con
sus
molinos
y
Venecia
con
sus
exhibiciones,
nos
dan
ejemplo
de
municipalizaciones
mode nas
(3),
en e
las
cuales
pu*
(1)
Mon ema ini:
Teo ía
déla
Municipalización.
(2)
Flo a:
Ciencia
de
la
Hacienda,
omo
II,
pág.
183.
(3)
Bachi:
Municipalización
de
se icios
públicos.
~
39
—
dié amos
ci a ,
como
caso
ípico,
la
Exposición
Hispano
Ame icana
en
Se illa.
La
índole
de
es e
es udio
no
nos
pe mi e
i
más
lejos;
pe o
no
e mina emos
es a
dig esión
sin
deci
que
la
mu¬
nicipalización
es,
eó ica
y
p ác icamen e,
en ajosísima
a
la
comunidad
y
a
la
en idad
egulado a
po
es os
es
g an¬
des
p incipios:
1.
°
E i a
dañosos
monopolios
p i ados
de
las
g andes
Emp esas,
pues o
que,
siendo
necesa io
mo e
g andes
capi ales,
se
imponen
las
o mas
monopolís icas
en
las
ex¬
plo aciones
de
aguas,
alcan a illado,
alumb ado,
e c.
2.
°
E i a
so is icación
de
algunos
p oduc os,
y,
en
gene al,
mejo a
el
se icio,
de endiéndolo
de
las
di icul a¬
des
de
la
excesi a
concu encia.
3.
0
E i a
el
enca ecimien o
del
se icio,
y
el
ma gen
de
ganancias
queda
en
bene icio
indi ec o
del
p opio
con¬
sumido .
Y
es
cla o
que
no
mi amos
más
que
el
aspec o
inan¬
cie o
de
la
municipalización,
dejando,
po
no
ene
aquí
encaje,
el
es udio
de
las
inmensas
en ajas
que
en
su
aspec¬
o
social
y
polí ico
p oducen
en
la
comunidad.
Municipaliza
un
se icio
no
signi ica
en ega lo
a
una
adminis ación
exclusi amen e
municipal;
no
signi ica
po¬
ne
a
su
en e
empleados
municipales.
C aso
e o
que
no
necesi a
e u ación.
La
ga an ía
que
p es a
el
e a io
muni¬
cipal,
a
donde
ienen
a
liquida se
los
se icios
municipali-
zados,
y
la
inspección
del
Ayun amien o,
pe mi e
deja
al
en e
del
mismo,
o
de
los
mismos,
una
ges ión,
una
di ec¬
ción
lle ada
po
pe sonas
que
no
engan
ca ác e
munici¬
pal.
No
pocos
in en os
de
municipalización
lian
acasado
po
es e
concep o
e óneo
del
p incipio.
Cuan o
queda
dicho
jus i ica
nues a
opinión
del
odo
a o able
a
la
solución
del
alcan a illado,
median e
la
mu¬
nicipalización
de
es e
se icio.
Y,
dicho
es o,
eamos
las
es
esoluciones
/que
pue¬
den
conclui
sa is ac o iamen e
el
con lic o
ac ual
del
al¬
can a illado:
—
4
o
PRIMERA
SOLUCION
Con inuación
de
la
ac ual
Compañía
de
Sa¬
neamien o
El
Ayun amien o
o ece
a
la
Emp esa
Se illana:
i.°
La
conexión
ío zosa.
2.
0
Ga an iza
una
en a
del
5
po
100
al
capi al
o al
in e ido
po
la
Emp esa.
El
Ayun amien o
exige:
i.°
Que
en
el
pe íodo
de
dos
años
e mine
las
ob as
complemen a ias
de
las
zonas
1.
a
y
2.
a
2.0
Que
se
lle en
a
cabo
las
ob as
comple as
de
los
ozos
3.
0
y
4.
0
en
un
pe íodo
máximo
de
cua o
años.
3.
0
Que,
en
el
plazo
de
un
año,
p esen e
la
Emp esa
al
Excmo.
Ayun amien o
un
p oyec o,
con o me
a
los
pe ¬
eccionamien os
mode nos
en
la
ma e ia,
de
depu ación
de
las
aguas
esiduales;
y
que,
una
ez
ap obado
po
el
Ayun amien o,
se
ealice
en
el
é mino
de
dos
años.
4.
0
Que,
en
el
mismo
espacio
de
iempo,
se
p esen e
po
la
Emp esa
un
p oyec o
de
canalización
de
T iana,
cuya
ealización
hab á
de
lle a se
a
e ec o
en
el
é mino
de
es
años;
y
5.
0
Si
el
in e és
que
la
Emp esa
Se illana
ob enga
del
capi al
supe a
del
6
po
100,
se
obliga
és a
a
e o ma
las
a i as
has a
limi a
las
ganancias
a
es a
p opoación.
—
4
1
—
SEGUNDA
SOLUCION
Municipalización
del
se icio
El
Ayun amien o
adquie e
la
ed
cons uida
en
es as
condiciones:
i.
a
El
Ayun amien o
o o ga á
una
esc i u a,
obli¬
gándose
con
la
Emp esa
a
lo
siguien e:
i.°
A
en ega
anualmen e,
a
la
ep esen ación
de
los
accionis as,
la
can idad
que
ep esen e
la
décima
pa e
de
la
amo ización
con enida
del
capi al
social
y
de
los
in e eses
que
se
es ipulen.
2.
0
Las
acciones
ac uales
del
Alcan a illado
se án
es ampilladas
po
el
Ayun amien o.
Se
amo iza án
en
diez
años
po
el
8o
po
ioo
de
su
alo
nominal.
De enga án
el
in e és
anual
del
6
po
ioo
de
su
alo
nominal.
3.
0
Has a
no
llega
a
la
amo ización
o al
y
pago
de
in e eses
del
capi al
de
la
Compañía,
queda á
al
en e
del
Alcan a illado
la
di ección
écnica
ac ual,
que
secun¬
da á
las
ó denes
del
Ayun amien o,
como
e dade o
p o¬
pie a io
del
se icio.
4.
0
Es a
Di ección
écnica
es á
obligada
a
desen ol¬
e
los
p oyec os
que
el
Ayun amien o
acue de
en
o den
a
la
ampliación
o
e o ma
del
ac ual
alcan a illado
(1),
y
pod á
se
emo ida
po
el
Ayun amien o
an e
causas
su¬
icien es
pa a
jus i ica
es a
medida.
5.
0
El
Ayun amien o
decla a á
la
conexión
o zosa
y
p epa a
la
e o ma
de
los
a i as
ac uales.
(1)
Con
la
o mación
de
p oyec os
y
ealización
de
abajos
ya
enume ados.
-
48
-
La
ob a,
pues,
en
Se illa
ha
de
se
a ia.
P oponemos
la
colocación
de
240.000
me os
de
pa imen o
nue o.
Lle¬
a
adoquinado
a
muchas
calles
de
los
ex emos
y
es able¬
ce
en
algunas
ondas
el
macadán
egado
de
pe óleo.
Después
de
es o,
el
p oblema
queda
de ini i amen e
esuel o,
y
a
poca
cos a
segui á
el
Ayun amien o
comple¬
ando
su
ob a;
y
a
medida
que
la
Compañía
de
Aguas
y
la
de
Alcan a illado
ayan
saneando
el
subsuelo
y
lle ando
el
agua,
p incipio
y
undamen o
de
oda
higiene
u bana,
se
i án
cub iendo
esas
calles
con
pa imen os
como
espejos
que
consoliden
la
sanidad
de
la
ciudad
y
le
den
ese
he ¬
moso
aspec o
que
admi amos
en
los
pueblos
mode nos.
Y
odo
es o
debe á
hace se
con
una
condición
p e ia,
necesa ia,
indispensable:
una
Emp esa
de
pa imen ación
que,
domiciliada
en
Se illa,
esponda,
du an e
un
mínimum
de
ein e
años,
de
su
conse ación.
No
nos
cansamos
de
epe i
es a
indicación
(1).
En
los
es udios
adjun os
podemos
e
los
p esupues¬
os
y
ex ensión
de
es a
ob a.
En
ellos
hemos
ano ado
algu¬
nas
p oposiciones
que
has a
noso os
han
llegado,
y
hace¬
mos
una
lige a
eseña
de
pa imen aciones
en
España.
El
es udio
de
las
calles,
plazas,
plazuelas,
ondas
y
a enidas
de
nues a
ciudad,
lo
encon amos
con
oda
p e¬
cisión
en
la
no able
Memo ia
que
el
S .
Izquie do,
inge¬
nie o
municipal,
ha
p esen ado
al
Ayun amien o
ace ca
de
la
pa imen ación
en
Se illa.
Con
la
mayo ía
de
sus
opinio¬
nes
es amos
de
acue do,
y
conside amos
una
labo
me¬
mísima
la
ealizada
po
es e
dis inguido
ingenie o
de
ca¬
minos,
canales
y
pue os.
(1)
La
nue a
pa imen ación
en
Mad id
nos
ha
de
p opo cio¬
na
da os
p eciosos,
y
al
ez
los
medios
de
ae
a
Se illa,
con
g andes
economías,
elemen os
de
pa imen ación
implan ados
allí.

—
49
—
PRES
U
P
U
E
S
T
O
S
RESUMEN
DE
LA
SECCIÓN
1.
a
DEL
PROGRAMA
Abas ecimien o
de
Aguas.
(A)
PESETAS
Ampliación
en
el
se icio
con a ado.
.
.
(I)
Re o ma
en
la
conducción
de
San a
Lucía.
Alcan a illado
(B)
Adquisición
de
la
ed
ac ual.
2.025.000
0
Ampliación
de
zonas.1.600.000
(
o
Ob as
complemen a ias.
400.000
i
S
Ob as
de
depu ación.1.500.000
)
i i
Pa imen ación
(C)
240.000
me os
de
pa imen o,
a
15
pese as
uno,
comp endido
el
sos enimien o.
.
.
.
3.600.000
9.125.000
(i)
Es os
dos
p ime os
epíg a es
igu an
sin
ci as
po
las
azones
siguien es:
Respec o
al
p ime o,
hemos
p opues o
y
azonado
la
in e sión
de
500.000
pese as,
pe o
no
hemos
que ido
consigna las
en
el
P og ama-Resumen
po
es ima
que
la
inicia i a
co esponde
al
Ayun amien o,
y
po
nues a
pa e
no
hemos
llegado
a
o a
cosa
que
a
llama
la
a ención
de
los
seño es
Concejales
pa a
ene
de e¬
cho,
el
día
de
mañana,
a
deci
que
p opusimos
la
mane a
de
e i a
una
lesión
a
los
in e eses
del
Municipio.
El
segundo
epíg a e
no
lo
ci amos,
po que
nos
pa ece
absu ¬
do
i
a
es a
ob a
de
una
nue a
canalización,
pe o
dejamos
el
enun¬
ciado
del
p oblema
man enido
en
el
epíg a e.
Es
inexcusable
de¬
be
del
Ayun amien o
el
esol e lo,
y
ya
hemos
expues o
nues a
opinión
ace ca
del
modo
de
consegui lo.
4
3á
—
SI
—
CAPITULO
IV
Segunda
Sección
del
P og ama
OBRAS
DE
HIGIEN
E
PÚBLICA
Alimen ación.
(A)—Me cados.
—
Me cados
de
e du as
y
u as.—Me cados^
nue os.—Re¬
o mas
en
los
Me cados
an iguos.—Me cados
egulado es.
—
M
a
ade os.
—
L
i
m
p
i
e
z
a
pública.
(B)—Pa que
cen al.—Pa que
aciade o
y
c ema o io.—Vigilancia
e
inspección.
(C)
—
Tenencias
de
alcaldía.—Re enes.—Fa macias.
—Cua elillos
de
la
Gua dia
Ci il.
—
D
i
s
p
e
n
s
a
¬
ios.—Casas
de
Soco o.—O icinas.—Dispen¬
sa io
de
higiene.
Resuel os
po
el
Ayun amien o
esos
g andes
p oble¬
mas,
en
los
que
descansa
la
salub idad
de
Se illa,
necesi a
comple a
su
ob a
o ganizando
se icios
de
policía
u bana,
c eando
elemen os
que
no
exis en,
pe eccionando
o os
incomple os,
acome iendo,
en
una
palab a,
esos
empeños
que
son
indispensables
pa a
la
higiene
y
el
o na o
de
la
ciudad.
Sin
es as
e o mas
la
ob a
an e io
se
pie de,
po que
en
es e
P og ama
es án
de
al
modo
enlazadas
unas
ob as
con
o as,
que,
p escindi
de
alguna,
equi ale
a
ompe
la
a monía
y
la
unidad
del
conjun o.
En
es a
sección
nos
oca
es udia
es
g upos
de
ob as,
e e en es
a
los
se icios
de
ALIMENTACIÓN,
de
LIM-
Me cado
de
e du as
y
u¬
as.
—
52
—
PIEZA
PÚBLICA
y
de
VIGILANCIA
URBANA
E
INS¬
PECCIÓN
HIGIÉNICA
DE
LA
CIUDAD.
ALIMENTACION
Nada
más
in imamen e
ligado
con
la
higiene
que
los
se icios
que
a
la
alimen ación
de
un
pueblo
se
e ie en;
y
en
es e
apa ado
impo an ísimo
han
de
igu a ,
en
p ime
é mino,
los
se icios
de
MERCADOS
En e
las
inno aciones
que
hay
que
ealiza
en
es a
ma e ia,
apa ece,
como
e iden e
necesidad,
la
de
cons ui
un
Me cado
pa a
en ado es
de
e du as
y
u as.
Hoy
se
hace
es e
se icio
en
dos
g andes
na es
del
Me cado
Cen al
de
la
Enca nación,
y
allí,
i adas
po
los
suelos,
e du as
y
u as
se
ponen
en
con ac o
con
oda
clase
de
suciedades.
De
o a
pa e,
la
con a ación
de
es os
a ículos,
la
llegada
y
salida
de
los
mismos,
la
dis ibución
a
los
demás
me cados,
se
hace
hoy
con
e iden e
queb an o
pa a
los
in e eses
de
odos.
Son,
pues,
azones
de
higiene,
de
o den,
de
economía
y
de
con eniencia,
las
que
aconse¬
jan
la
cons ucción
de
es e
Me cado.
Todas
es as
azones
las
u o
en
cuen a
el
Excelen ísi¬
mo
Ayun amien o
cuando
aco dó
ealiza
es a
mejo a,
y,
a
es e
e ec o,
mandó
hace
un
p oyec o,
concluido
el
año
de
1893,
y
susc i o
po
el
a qui ec o
S .
Gallego
Millán,
cuyo
cos o
o al
ascendía
a
181.201*63
pese as.
Es e
p oyec o,
e o mado
después,
ué
p esupues ado
en
200.000
pese as.
El
luga
de
su
empozamien o
ha
de
se
el
que
hoy
ocupa
el
Ma ade o
de
eses
en
la
Pue a
de
la
Ca ne.
Allí
—
53
—
han
de
i
o as
ins alaciones
municipales.
Debemos
hace
cons a
que
el
S .
Tala
e a
iene
p esen ado
un
an ep o¬
yec o,
e dade amen e
in e esan e
y
comple o,
con
elación
a
un
Me cado
gene al
emplazado
en
es e
si io.
Es e
p oyec¬
o
aba ca
un
Me cado
de
en ado es
y
un
Me cado
gene al,
y
es á
some ido
al
es udio
de
los
seño es
Concejales.
A
más
de
és e
de
en ado es
que
acabamos
de
ci a ,
es
p eciso
cons ui
es
Me cados
nue os.
Nada
hay
an
pelig oso
como
ma ca
cap ichosamen e
el
luga
donde
haya
de
cons ui se
un
Me cado,
ni
nada
an
necesa io
pa a
el
Ayun amien o
como
i
de ás
de
la
cos umb e
ya
c eada
y
de
la
necesidad
exis en e,
pa a
con e i
en
Me cados
aquellos
si ios
en
donde
emos
aglo¬
me ados
hoy,
en
inacep ables
condiciones,
los
a ículos
de
come ,
las
más
eces
expues os
sob e
la
misma
ace a,
o as
sob e
mesillas
acomodadas
a
la
en ada
de
las
casas,
siem¬
p e
dando
una
imp esión
de
zoco
ma oquí.
Es a
cos um¬
b e
se illana
debe
desapa ece ,
y,
pa a
ello,
es
p eciso
que
esos
diseminados
endedo es
engan
si io
adecuado
pa a
lle a
sus
me cancías.
Es os
Me cados
mode nos,
ex ao dina iamen e
sen¬
cillos,
cons uidos
a
base
de
hie o
y
cemen o,
asequibles
a
áciles
baldeos
y
con
supe icies
e sas
que
se
limpian
o almen e,
no
son
ca os.
Los
es
nue os
que
se
p oyec an
aquí
han
de
se
pequeños
y
sencillos.
Uno,
en
la
misma
Pue a
de
la
Ca ne;
o o,
en
el
si io
más
p óximo
al
Pos i¬
go
del
Acei e;
y
el
e ce o
debe
i
a
busca
las
nue as
u ba¬
nizaciones.
Pa a
el
p ime o
es
luga
adecuado
el
que
ene¬
mos
indicado
del
Ma ade o
ac ual;
pa a
el
segundo,
después
de
cedidos
po
el
Ayun amien o
e enos
que
allí
exis ían,
Me cados
nue¬
os.

Re o mas
011
los
Me cados
ac uales.
—
54
—
al
ez
no
haya
o a
solución
que
ehace lo
en
el
mismo
si io
donde
hoy
an
impe ec amen e
lo
encon amos.
El
p esupues o
de
los
es
asciende
a
450.000
pese as
(1).
El
de
la
Plaza
de
la
Enca nación
ha
enido
modi i¬
cándose
y
mejo ándose
cons an emen e.
De
pe sis i
el
Ayun amien o
en
su
p opósi o
de
ab i
una
ía
que,
pa ¬
iendo
de
la
Uni e sidad,
a a iese
la
Plaza
de
Abas os
y
llegue
a
la
calle
Imagen,
no
debe
se
nunca
de
un
ancho
supe io
a
diez
me os,
pues,
de
o a
sue e,
equi ald ía
a
des ui
es e
Me cado.
En
nues o
concep o,
hay
que
pesa
las
en ajas
y
los
incon enien es,
una
ez
más,
an es
de
ab i
es a
ía.
En
las
na es
donde
es án
hoy
los
en ado es
de
e du as,
al
sali
és os
de
allí,
deben
ins ala se
los
pues¬
os
le an ados
del
cen o.
És os,
que
necesa iamen e
se
ce a án
en
bas an e
núme o
(unos
28
pues os),
al
ab i
las
calles
y
las
cancelas
que
incomunica ían
ambos
lados
de
la
plaza,
dejándola
di idida
en
dos,
ep esen an
un
gas o
de
conside ación
pa a
el
Ayun amien o,
sin
que
ac ualmen e
exis a
un
p esupues o
de allado
de
lo
que
es a
ob a
pueda
impo a .
Los
da os
que
el
seño
A qui ec o
municipal
ha
podido
adelan a
son
los
únicos
que
hemos
podido
ene
p esen es
al
hace
es os
cálculos.
La
en a,
po
años,
de
los
pues os
que
end íamos
que
sup imi
alcanza
la
ci a
de
20.000
pese as,
y
la
capi alización
supone
unas
400.000.
Como
no
damos
po
sen ado
la
necesidad
de
es as
ob as,
no
las
incluimos
en
el
p esupues o,
pe o
consigna*
(1)
Incluimos
de alles
de
es os
p esupues os
en
la
ca pe a
des inada
a
es os
da os.
—
55
“
mos
el
de alle,
pa a
que,
si
el
Ayun amien o
se
decide
a
ealiza la,
aumen e
en
esa
ci a
es a
pa ida.
En
el
SiCe cado
de
T iana
nada
le
oca
que
hace
al
Ayun amien o
po que
oda
la
p opiedad
pe enece
a
pa i¬
cula es.
Po
el
con a io,
en
el
SCe cado
de
la
Fe ia,
después
de
e minada
la
na e
que
ac ualmen e
se
ha
ag egado,
es
indispensable
cons ui
o a
más,
po que
es
a
odas
luces
insu icien e
el
espacio
de
que
allí
dispone
el
Me cado.
No
exis e
e eno
municipal
de
que
dispone ,
yes
indispen¬
sable
exp opia ,
o
adqui i
di ec amen e,
algunas
casas
pa a
cons ui
es a
na e.
Tenemos,
pues,
que
p esupues a ,
so¬
b e
el
gas o
de
la
na e
misma,
el
de
la
adquisición
de
es as
casas.
Tomando
e enos
de
la
plaza
de
Calde ón
y
de
la
calle
Ama gu a,
la
ob a
se ía
más
económica,
y
su icien es
las
200.000
que
p esupues amos.
Dejemos
consignado
que
no
hay
gas o
más
ú il
que
es e
de
los
Me cados,
po que
son
uen e
de
ing esos
pa a
los
Ayun amien os;
pe o
es
necesa io
que,
decidida
la
Co ¬
po ación
Municipal
a
e i a
las
en as
abusi as
en
las
calles,
con e idas
hoy
en
Me cados,
se
disminuyan
los
a bi ios
po
ins alación
de
pues os,
e isando,
al
e ec o,
las
a i as
hoy
exis en es.
El
Ayun amien o,
en
es a
ma e ia
de
Me cados,
debe
hace
o a
inno ación:
c ea
los
Me cados
egulado es
de
la
leche
y
del
acei e.
liemos
seguido,
paso
a
paso,
las
icisi udes
de
las
al-
Me cados
e¬
gulado es.
—
—
hóndigas
municipales
y
de
las
ahonas
de
igual
clase,
y
aunque
en
algunas
capi ales
die on
esul ados
U ilísimos,
no
nos
a e emos
aún
a
aconseja
el
sis ema
con
oda
su
ampli ud;
pe o
sí
p oponemos,
como
mucho
más
sencillo,
el
de
egula
el
p ecio
de
la
leche
y
el
acei e
con
pues os
egulado es.
En
la
Ley
de
24
de
Julio
úl imo
se
desg a a
el
acei é
y
la
leche;
pe o
es a
me ma,
de
ce ca
de
un
millón,
en
los
ing esos
municipales,
se
pe de ía
po
comple o
pa a
el
consumido
si
el
Ayun amien o
no
c ea
es a
ins i ución,
encaminada
a
e i a
que
el
in e media io
se
luc e
con
oda
la
en aja
de
la
desg a ación.
El
Ayun amien o,
en
odos
los
Me cados
públicos,
pond á
un
despacho
de
leche
y
o o
de
acei e,
a
los
p ecios
que
deban
egi
en
el
Me cado,
con
la
ebaja
que
po
la
desg a ación
le
co esponde.
Se
su i á
de
es os
a ículos
comp ándolos
di ec amen e
a
los
p oduc o es,
y
ex ende á
o
disminui á
su
en a
a
medida
que
aya
egula izando
el
p ecio
de
los
mismos.
La
pu eza
de
la
leche
y
la
buena
calidad
del
acei e
es a án
ga an idos
po
los
écnicos
higie¬
nis as.
El
peso
exac o
se á
o a
ga an ía.
En
caso
de
concu encia
excesi a
a
es os
Me cados,
el
Ayun amien o
da á
unos
olan es
de
p e e encia
pa a
en¬
de
en
p ime
é mino
la
leche
des inada
a
la
alimen ación
de
los
niños
y
de
los
en e mos.
El
acei e
se á
igualmen e
endido
con
p e e encia
al
elemen o
ob e o,
y
acili ando
las
can idades
que
le
sean
pedidas
(con
las
debidas
ga an ías
que
el
Ayun amien o
señala á)
a
las
Coope a i as
de
con¬
sumo
de
las
sociedades
ob e as.
En
una
palab a,
el
Ayun¬
amien o
consigna á
en
su
p esupues o
o dina io
una
can¬
idad
su icien emen e
holgada
pa a
es as
adquisiciones,
y
o a
idén ica
en
los
ing esos
pa a
el
esul ado
de
la
en a,
y
se
p opond á
que
es os
bene icios,
di ec amen e
buscados
pa a
las
clases
ob e as
y
pa a
los
niños
y
los
en e mos,
no
sean,
como
siemp e,
acapa ados
y
sus aídos
po
los
in e ¬
media ios.
—
57
A ec a
de
mane a
capi alísima
a
h
alimen ación
es e
se icio,
que
Se illa
ha
esuel o
con
e dade o
lujo.
El
edi¬
icio
del
Ma ade o
es
magní ico,
no
obs an e
obse a
en
su
cons ucción
algunos
e o es
de
cálculo,
de
los
cuales
no
es
ocasión
de
habla
aho a.
Mas
exis iendo
es a
sobe bia
cons¬
ucción,
p egun amos:—¿Dónde
es á
el
p oyec o
pa a
mon¬
a
los
múl iples
se icios?
¿Dónde
el
de
máquinas
comple¬
men a ias?
¿Dónde
el
ma e ial
mode no
y
adecuado?—No
cabe
duda
que
an
impo an e
como
el
edi icio
es
el
ec¬
nicismo
de
sus
se icios
in e nos,
y,
en
nues o
concep o,
la
implan ación
de
los
mismos,
en
o ma
p opo cionada
a
la
g andiosidad
de
la
cons ucción,
equie e
un
p esupues o
no
desp eciable
y
un
ap endizaje
especial
(i).
En
es e
pun o
Se illa
no
iene
nada
hecho.
El
p oble¬
ma
de
su
limpieza
es á
ín eg amen e
en
pie.
Iguales
p ocedimien os
enía
la.
ciudad
hace
sesen a
años
que
hoy.
Los
mismos
aciade os
sob e
las
his ó icas
mu allas
(2);
las
mismas
escobas,
pe ezosas
y
a díamen e
(1)
A
la
is a
enemos
desc ipciones
de
los
Aba oi s
de
Pa¬
ís
y
o os
suizos,
con
de alles
de
sus
se icios.
Pa ece
lo
más
con enien e
que
el
Ayun amien o
hicie a
eni
un
especialis a
en
es e
amo
y
lle a a
a
su
p esupues o
o dina io
los
gas os
necesa¬
ios
pa a
su
comple a
o ganización.
De
es e
modo
pod á
ene
un
Ma ade o
modelo.
Adjun o,
en e
los
planos,
apa ece
un
apun e
de
lo
que
ne¬
cesa iamen e
ha
de
implan a se
en
el
nue o
Ma ade o.
(2)
Ya
en
p ensa
es a
Memo ia,
hacemos
la
jus icia
de
aplaudi
la
ges ión
del
Ayun amien o,
que
ha
sup imido
es e
a¬
ciade o.
Ma ade os.
Limpieza
pú¬
blica.
-M
-
es
de
amilias
en
inmundos
incones
llenos
de
humedad,
sin
log a
que
jamás
llegue
la
luz
a
sus
cuchi iles.
Los
co os
jo nales
o
sala ios
se
en
asediados
po
el
case o.
Mucha
pa e
del
abajo
ob e o,
que
debia
i
al
alimen o,
se
lo
lle a
la
habi ación,
y
sob e
ob e os
mal
comidos
hacen
ácilmen e
mella
los
in ini os
gé menes
que
con
él
con i¬
en
en
esas
habi aciones
malsanas
que
ca ac e izan
la
i¬
ienda
ob e a.
An e
el
is e
con encimien o
que
poseemos
de
es a
ealidad,
hemos
condenado
como
inmo al
el
inquilina o
en
Se illa,
que
añadi ía
ca ac e es
de
mayo
g a edad
a
es e
p oblema
pa o oso.
De
dos
mane as
puede
acudi
el
Ayun amien o
a
su
emedio:
1.
a
Cons uyendo
di ec amen e
casas
pa a
ob e os.
2.
a
Facili ando
su
cons ucción
con
en ajas,
y
sub¬
enciones
que
esul en
más
e icaces
que
las
de e minadas
en
la
Ley
de
casas
ba a as;
y
en
las
ya
cons uidas,
obli¬
gando
al
p opie a io
a
modi ica las,
o
haciendo
di ec amen¬
e
el
Ayun amien o
las
mejo as
po
adminis ación
y
po
su
cuen a.
Es e
p ime
sis ema
de
acudi
a
la
necesidad
lo
acep¬
amos
en
el
P og ama.
La
casa
de
un
piso
con
un
pequeño
ja dín,
o
pa io,
de
desahogo,
es
la
casa
p e e ida
en
Se illa
po
el
ob e o.
El
luga
de
su
cons ucción
debe
se
en
los
p ime os
e enos
que
adquie a
el
Ayun amien o
en
la
C uz
del
Campo,
y,
de
es e
modo,
pod á
in e i
la
can idad
ín¬
eg a
en
cons ucción
sin
dis ae
can idades
pa a
el
pago
de
sola es.
Además,
en
esos
e enos
de
incipien e
u bani¬
zación
iene
el
ob e o
ai e
pu o
y
sol
pa a
desqui a se
del
iempo
que
an e io men e
i ió
en
las
inieblas.
Si
quie e
el
Ayun amien o
una
es adís ica
cu iosa,
o ezca
con
p e e encia
esas
habi aciones
a
las
amilias
que
no
ean
la
luz
del
sol
en
la
ac ualidad,
y
llega án
en¬
onces
cen ena es
de
ob e os
pidiendo
es a
compensación.
Una
ba iada
ob e a,
según
p esupues o
que
en
o o
luga
de allamos,
puede
impo a
250.000
pese as.
Se illa,

—
65
—
pa a
es os
cálculos,
iene
el
al ísimo
ejemplo
que
le
o ece
el
Real
Pa ona o,
en
cuyas
cons ucciones
hay
muchos
acie os
que
imi a .
Mas
es e
es ue zo
aislado
no
puede
modi ica
esen¬
cialmen e
los
é minos
del
p oblema.
El
Ayun amien o
iene
que
es imula
es as
cons ucciones
le an ando
odo
a bi io
sob e
las
mismas,
lle ando
elemen os
de
u baniza¬
ción
a
quien
los
pida
con
es e
obje o
y
dedicando
50.000
pe¬
se as
anuales
a
p emia
o
sub enciona
es as
edi icaciones.
Mas
es a
no
es
labo
de
un
sólo
p esupues o,
sino
de
muchos
consecu i os,
y,
po
es a
azón,
hay
que
lle a
al
p e¬
supues o
o dina io
es e
p oblema,
esol iéndolo
median e
una
eglamen ación
especial
que
el
Ayun amien o
acue de.
A
la
Re o ma
lle amos
250.000
pese as.
Es e
se á
el
pun o
de
pa ida;
el
segundo
abajo
debe
eni
en
se¬
guida,
y,
pa a
es imula lo,
p esen amos,
po
sepa ado,
un
p oyec o
de
eglamen o.
Al
mismo
iempo,
nada
más
e icaz
que
la
ges ión
pe se e an e
del
Ayun amien o,
obligando
a
e o ma
a
los
p opie a ios
sus
casas
an i¬
higiénicas
(1).
Con a
la
pasi idad
del
p opie a io
p ocede
la
acción
del
Ayun amien o,
haciendo
las
modi icaciones
a
su
cuen a.
De
es e
modo
se
hicie on,
du an e
una
co a
e apa,
nume osas
ob as
de
higienización
en
Se illa,
y
ué
lás ima
g ande
que
es a
ges ión
no
con inua a.
Ineludible
debe
es
el
del
Ayun amien o
de
ans o ¬
ma
es os
cen os
donde
se
ins uye
la
niñez.
Desg aciadamen e
muchos
locales
de
Escuelas
en
Se¬
illa
son
en
ex emo
de icien es,
y
ya
que
la
Ciencia
'ha
p econizado
la
cons ucción
de
Escuelas
con
medios
y
sis emas
an
económicos,
no
queda
a
nues a
inicia i a
más
que
consigna
el
impo e
de
cada
g upo.
Escuelas.
(1)
Cons i uye
o a
medida
e icaz
en
es a
ma e ia
la
de
no
ap oba
el
Ayun amien o
planos
de
ob as
nue as
ni
de
e o mas
en
las
i iendas
sin
el
V.°
B.°
de
la
Inspección
P o incial
de
Higiene.
—
66
—
La
ins ucción
écnico-higiénica
ela i a
a
la
cons uc¬
ción
de
Escuelas
de
28
de
Ab il
de
1905
desciende
has a
el
meno
de alle
pa a
explica
la
o ma
y
mane a
de
hace
es as
cons ucciones.
Además,
debemos
ene
en
cuen a
la
sub ención
que
el
lis ado
o ece
pa a
es as
ob as,
y,
con
odo
ello
a
la
is a,
conside amos
que
cinco
g upos
de
Escuelas
pueden
impo a
500.000
pese as.
La
in e sión
de
es os
ondos
es á
po
demás
jus i ica¬
da,
po que,
al
mismo
iempo
que
esuel e
el
Ayun amien o
un
impo an ísimo
p oblema,
economiza
los
alquile es
que
hoy
paga
po
algunos
inacep ables
locales
des inados
a
Es¬
cuelas
públicas.
El
a qui ec o
municipal,
S .
Tala e a,
ha
es udiado
una
achada
y
cons ucción
de
Escuela,
den o
de
las
p es¬
c ipciones
legales,
que
acep amos
como
modelo.
Es os
cinco
g upos
de
Escuelas
debe án
se
cons ui¬
dos,
a
se
posible,
en
los
si ios
siguien es:
Chapina
(T iana),
calle
O ien e
( e enos
del
Maes escuela),
Hume os,
San
Lo enzo
y
Sal ado .
El
Ayun amien o
iene
aco dada
la
cons ucción
de
la
p ime a
de
dichas
escuelas;
así
es
que,
en
es e
pun o,
como
en
muchos
o os,
ep esen a
el
p esupues o
de
la
e o ma
una
g an
economía
pa a
el
p esupues o
o dina io
del
Ayun¬
amien o.
PRESUPUESTOS
RESUMEN
DE
LA
SECCIÓN
TERCERA
OBRAS
DE
ACCIÓN
SOCIAL
Y
DE
CULTURA
PESETAS
Ba iada
ob e a.
250.000
5
g upos
escola es
.
500.000
750000
—
¿7
—
CAPÍTULO
VI
Sección
Cua a
del
P og ama
OBRAS
DE
EMBELLECIMIENTO
Y
ORNATO
Nue os
paseos.—Las
ondas
de
la
ciudad.—El
a bolado
y
los
ja dines.—Las
Casas
Capi u¬
la es.—Monumen os
a ís icos.
A endida
la
sanidad
de
la
ciudad;
o ganizados
los
se ¬
icios
higiénicos
que
son
esenciales
pa a
su
ida;
o denada
la
ac uación
municipal
en
las
múl iples
ma e ias
que
la
eclama;
encauzado
el
p oblema
de
la
i ienda
y
de
la
es¬
cuela,
el
Ayun amien o
iene
de echo
y
debe
de
pensa
en
su
o na o
y
de
c ea
un
ambien e
p opicio,
un
ma co
adecuado
a
las
bellezas
y
a ac i os
que
Se illa
a eso a.
A
es as
al u as,
y
esuel os
los
p oblemas
que
dejamos
clasi icados
en
las
es
secciones
an e io es,
apa ece
a
nues¬
a
conside ación
la
idea
de
la
Exposición
Hispano-Ame i-
cana
como
un
hecho
posible.
An es,
no.
Se illa
a
a
some e se
a
la
c í ica
mundial.
Ins ados
y
eclamados
po
noso os,
llega án
elemen os
de
la
Ciencia,
pe soni icaciones
de
la
cul u a;
y
es a
conside ación,
unida
siemp e
a
la
de
nues a
con eniencia,
nos
obliga
a
cuida ¬
nos
con
esme o
de
nues o
aspec o
ex e io .
Séanos
pe mi¬
ido
es ampa
aquí
una
ase
g á ica
e
insus i uible:
«Se illa
necesi a
la a se
la
ca a.»
68
—
Los
nue os
Se illa
eclama
si ios
en
sus
a ue as
que
o ezcan
paseos.
amenidad
y
a ac i os.
Se illa
no
iene
más
que
un
paseo,
qué,
pa a
un
educido
núme o
de
amilias
se illanas,
ep e¬
sen a
la
dia ia
de oción
de
encon a se
allí
o
de
c uza
sus
coches
o
au omó iles.
El
ex anje o
echa
de
menos
si ios
en
donde
pasea
po
las
a des.
La
masa
de
la
población,
descon ado
el
P ado
de
San
Sebas ián,
no
iene
mane a
de
sali
al
campo.
Es
indispensable
que
el
Ayun amien o,
en
los
e enos
que
aya
adqui iendo,
plan e
miles
y
miles
de
á boles
y
haga
bosques
y
p ade as,
con i iendo
esos
si ios
en
luga¬
es
amenos
a
donde
la
g an
amilia
ob e a
pueda
i
en
los
días
de
descanso
a
oxigena se
y
expansiona se.
Incumbe
al
Ayun amien o
c ea
p ime o
el
luga
y
después
la
cos umb e,
escogiendo
pa a
esos
paseos
la
C uz
del
Campo,
Tabladilla
y
los
al ededo es
de
T iana,
p epa ando,
al
mismo
iempo,
la
u banización
de
aquellos
luga es.
Es
bien
conocido
el
p ocedimien o
que
emplean
las
g andes
ciudades
pa a
log a
es os
ines.
A eglemos
las
sa¬
lidas
de
Se illa,
cuidando
de
que
los
an ías
se
ap oximen
lo
más
posible
a
es os
luga es.
Plan emos
en
ellos
con
p o¬
usión
los
á boles,
ese ando
si io
pa a
p ade as,
pa a
juegos
gimnás icos,
balompié,
e c.;
se icios
de
me ende os
económicos,
con
especial
in e és
en
ahoga
la
abe na;
que
los
días
de
ies a
ayan
bandas
de
música;
o ganícense,
pe¬
iódicamen e,
paseos
escola es
en
esos
si ios,
y
la
na u aleza
ha á
odo
lo
demás;
po que
el
clima
benigno
que
dis u a¬
mos,
y
el
égimen
de
escasas
llu ias
que
padecemos,
han
de
da
a
es as
cos umb es
en
Se illa
un
igo
que,
con
menos
mo i o,
emos
en
odas
pa es
del
ex anje o.
En
1916
debe
el
Ayun amien o
o ganiza
solemne¬
men e
la
Fies a
del
Á bol,
inaugu ando
es as
plan aciones
y
es os
paseos.
-
69
~
Base
de
es e
nue o
p oyec o
de
«sali
ue a
de
la
casa
de
Se illa»
es
el
a eglo
de
sus
ondas,
que
hoy
cons i u¬
yen
uno
de
los
paseos
obligados
de
odo
el
que
llega
a
la
ciudad.
¡Y
qué
is es
conside aciones
sugie e
es e
paseo!
¡Cuán a
suciedad,
abandono
y
mal
gus o
campean
a
odo
lo
la go
de
la
onda!...
P escindimos
de
esos
acimos
de
cons ucciones
del
iempo
de
San
Fe nando
que
es onean
la
onda
en
oda
su
ex ensión.
Esas
casuchas,
po
mise a¬
bles
y
aquí icas
que
sean,
si
es án
limpias
y
bien
blanquea¬
das,
si
es án
encajadas
en
paseos
cuidados,
con
he mosa
a boleda,
hacen
ípico
con as e
con
las
g andes
áb icas
mode nas
y
almacenes,
que
decla an
la
pujan e
ida
ab il
de
Se illa.
No
p e endo,
pues,
que
en
las
ondas
se
le an¬
en
palacios;
al
con a io,
queden
allí
esas
pob es
mansio¬
nes,
que
ya
i án
e olucionando;
pe o
no
se
ponga
el
Ayun¬
amien o
al
ni el
de
esas
i iendas,
que
es
lo
que
hoy
ocu e.
Salimos
po
la
Pue a
Real....
De
ez
en
cuando
un
á ¬
bol,
que
pa ece
gua da
solici o
un
mon ón
de
basu as,
enco¬
mendado
a
su
cus odia;
baches
y
más
baches;
case as
de
consumos
indeco osas;
aguaduchos
con e idos
en
ús icas
i iendas,
odeados
de
sus
gallinas,
que
so ean
el
paso
de
los
ehículos,
y
ado nados
con
pañales
pues os
a
seca ;
em¬
ped ados
pésimos,
sin
idea
de
la
ni elación;
e jas
o as;
de
p on o,
las
he mosas
mu allas
omanas,
a
las
que
la
ci ili¬
zación
ac ual
inde
ibu o
aciando
a
sus
pies
los
ca os
de
la
basu a...
(i)
Y
llegamos
a
la
Pue a
de
Osa io:
calles
adoquinadas,
de
g an
ci culación,
sin
un
á bol,
sin
un
pun o
de
e lo ,
y
en
sus
cos ados
unas
casuchas
que
se
ahogan
sepul adas
po
el
paseo
cen al
y
que
le an an
sus
echos
de
ejas
pidiendo
soco o.
Y
po
odas
pa es,
chi¬
quillos
desnudos,
si
son
pequeños;
o
bien
p epa ados
con
(i)
Después
de
esc i o
es e
pá a o
se
ha
hecho
desapa e¬
ce
el
aciade o.
Las
ondas
de
la
ciudad.

—
70
—
sus
pied as
y
sus
hondas,
si
ya
es án
en
condiciones
de
e i¬
ciencia
con a
el
ale oso
u is a
que
isi e
las
ondas.
Poco
más
o
menos,
es o
es
lo
que
eo
dia iamen e
a
mi
paso
po
es os
luga es.
Cuando
el
Ayun amien o
ponga
á boles
y
lo es
a
odo
lo
la go
de
esos
paseos,
y
a eci es
cen ales
cuando
lo
pe mi a
la
anchu a
de
la
onda;
adoquines
de
los
que
ha
de
le an a
del
cen o,
bien
ni elados
y
con
i me;
y
sup i¬
ma
las
basu as,
y
ealce
las
his ó icas
mu allas,
y
qui e
esos
aguaduchos
y
queme
esos
case ones,
ocu i á
que,
sin
sa¬
be
po
qué,
sin
ocupa se
el
Ayun amien o
de
ello,
el
pue¬
blo
que
allí
i e
esponde á
al
ejemplo,
como
lo
ha
hecho
siemp e,
demos ando
un
alma
de
a is a,
po que
la
iene;
y
las
casuchas
esul a án
blanqueadas
y
con
mace as;
y
aquellos
muchachos,
que
an es
ocupaban
sus
ocios
y
p epa aban
su
muscula u a
en
el
noble
eje cicio
de
la
ped ea,
ega án
los
á boles
ecinos
y
cuida án
del
aci¬
mo
de
lo es
que
el
Ayun amien o
semb ó
a
los
pies
de
sus
casas.
Así
ha
ocu ido
siemp e,
po que
la
educación
del
pueblo
la
inicia
el
Ayun amien o,
que
debe
empeza
po
cumpli
con
sus
p opios
debe es
pa a
ene
de echo
a
se
co espondido.
Nunca
ol ida é
la
ase
de
un
ex anje o
ilus e:
«La
ma3’o ía
de
las
cosas
que
es e
pueblo
es opea
es án
bien
es opeadas;
la
mayo ía
de
las
pied as
que
i an
es án
bien
i adas.»
Los
ja dines
de
las
plazas
de
la
ciudad
deben
se
e¬
no ados
en
su
mayo ía.
En
muchos
si ios
donde
hoy
no
exis en
á boles,
hay
que
pone los.
El
á bol
y
la
uen e,
más
que
un
ado no,
son
en
Se i¬
lla
un
a ículo
de
p ime a
necesidad.
La
calle
del
an iguo
Semina io
debe
ene
á boles;
la
de
Cáno as
del
Cas illo
ambién.
En
el
P ado
de
San
Sebas ián
deben
plan a se
g andes
masas
de
á boles.
Conocemos
un
p oyec o
con
es a
o ien¬
ación,
que
se
p esen a á
en
b e e
al
Ayun amien o.
Los
ja dines
públicos
necesi an
asimismo
e o ma se.
Pa a
es e
a eglo
de
las
ondas
y
de
los
ja dines,
y
pa a
—
7i
“
la
plan ación
de
es os
bosques,
hemos
señalado
500.000
pese as.
No
es
cap ichosa
la
ci a,
po que
se
ajus a,
en
su
p ime a
pa e,
al
cos o
p esupues ado
en
250.000
pese as
del
a eglo
de
la
onda
complemen ando
su
pa imen ación,
que
igu a
en
el
p oyec o
gene al
que
a a
de
es a
ma e ia.
Las
o as
250.000
pese as
es
el
p esupues o
calculado
pa a
la
o mación
de
esos
g andes
bosques
y
del
a eglo
gene al
de
los
ja dines.
Un
apun e
de
esos
p esupues os
o ecemos
en
la
sec¬
ción
de
planos
gene ales.
La
ciudad
debe
adqui i
la
To e
de
Don
Fad ique,
po que
el
caudal
a ís ico
de
Se illa
eclama
es a
joya,
que
cons i uye
un
p ecioso
ejempla ,
único
en
oda
la
egión.
Es e
monumen o
mili a ,
po
odos
concep os
in e e¬
san e,
de
e dade a
belleza
a qui ec ónica,
es á
encla ado
en
la
hue a
pe enecien e
a
la
comunidad
de
monjas
Cla¬
isas.
Es a
comunidad
se
e
en.
la
necesidad
de
ende
pa celas
de
sus
e enos,
y
ocu i á
el
is ísimo
caso
de
que,
escondida
en e
ab icas
o
casas
ecién
cons uidas,
la
To e
de
Don
Fad ique
se
pe de á
pa a
siemp e
a
la
ad¬
mi ación
de
p opios
y
ex años.
Y
es o
ocu i á
si
an es
no
desapa ece,
po que,
o al
men e
abandonada,
hoy
amenaza
uina.
Así
es
que,
des ui¬
do
o
sepul ado,
es amos
en
el
pelig o
de
pe de
ese
mo¬
numen o.
P oponemos
que
el
Ayun amien o
comp e
las
pa celas
pa a
llega
has a
la
o e
y
la
odee
de
una
plaza,
con e ¬
ida
en
ja dín.
En
aquel
incón
apa ado
y
mis e ioso
luci á
Se illa
una
mues a
p eciosísima
y
única
de
una
época
de
ansición
del
a e
ománico
al
gó ico.
Y
al
ha¬
ce lo
hab á
demos ado
la
ciudad
que
iene
la
cul u a
nece-
Monumen os
a ís icos.—La
To e
de
Don
Fad ique.
La
To e
de
San
Ma cos.
—
72
—
sa ia
pa a
ap ecia
las
ma a illas
que
encie a;
que
sabemos
da nos
exac a
cuen a
que
nues a
azón
de
se
en
el
mundo
es
nues o
ca ác e
p opio,
a alo ado
con
una
his o ia
a ís¬
ica
incompa able,
con
un
ace o
iquísimo
de
ecue dos
y
qonumen os.
Desg aciadamen e
acudimos
a de
ya
pa a
da
acceso
a
es a
o e
po
la
calle
Lumb e as,
que
es á
o almen e
cons uida.
Den o
de
poco
no
end emos
solución,
y
en¬
onces,
de
la
his o ia
del
a e
se illano
hab emos
des uido
una
de
sus
más
in e esan es
páginas.
Aspi ación
cons an e
del
Ayun amien o
es
la
de
e¬
cons ui
y
a egla
es a
o e.
C eemos
que
ha
llegado
la
ocasión
de
que
es a
aspi ación
se
cumpla.
Hace
más
de
quince
años
el
S .
Cañal
p oponía,
y
el
Ayun amien o
aco daba,
la
epa ación
de
es a
o e,
que
iene
mucho
que
bo a
y
algo
que
econs ui
y
consolida .
Ni
pa a
uno
ni
pa a
o o
in en o
hay
p esupues o
en
el
Ayun amien o.
Del
es udio
po
noso os
ealizado
e¬
sul a
una
ci a,
que
la
damos
en
conjun o,
pa a
no
p ejuz¬
ga
ges iones
que
son
de
suyo
delicadas.
Y
decimos
algo
más:
en
la
ci a
que
ponemos
a
con i¬
nuación
hemos
añadido,
has a
comple a la,
alguna
can idad
pa a
que
el
Ayun amien o
auxilie
a
la
Academia
de
Bellas
A es
en
el
es ue zo
que
es á
ealizando
en
el
Museo
P o¬
incial,
digno
del
mayo
elogio,
y
que
ha
de
da nos
po
esul ado
que
Se illa
cuen e
con
un
edi icio
pa a
Museo
digno
de
su
nomb e
y
de
los
cuad os
que
encie a.
La
ci a
o al
es
de
200.000
pese as.
***
—
73
—
Es
e iden e
la
obligación
en
que
es á
el
Ayun amien o
de
a egla
la
casa
p opia
en
odo
momen o,
y
especial¬
men e
cuando
piensa
in i a ,
pa a
que
isi en
Se illa,
a
los
ep esen an es
del
mundo
o icial,
del
sabe ,
de
las
a es,
e c.,
que
han
de
concu i
a
la
Exposición
Hispano-Ame-
icana:
No
exis e
un
p oyec o
municipal
concluido,
y
a
la
bondad
de
un
dis inguido
a qui ec o
debemos
un
apun e,
que
es
su icien e
pa a
o ma
juicio
de
la
e o ma
que
exige
la
Casa
Ayun amien o;
e o ma
que,
en
algunos
si ios,
es
de
consolidación,
y
en
su
mayo
pa e
de
exo no.
Es os
son
los
epíg a es:
Cale acción
gene al;
Sala
de
Fies as
(consolidación
y
exo no);
Alcaldías
al as;
Sala
de
Audiencias
en
el
piso
p incipal;
Alcaldías
bajas;
O icinas;
Es¬
cale a
del
^A chi o
( e o ma);
Disposición
pa a
la
comunica¬
ción
in e io
del
A chi o
y
o icinas
anexas;
Talios;
Tallado
de
la
achada
a
la
Plaza
de
San
F ancisco.
To al
de
es os
epí¬
g a es,
400.000
pese as.
PRESUPUESTOS
RESUMEN
DE
LA
SECCIÓN
CUARTA
PESETAS
A eglo
de
la
onda
de
la
ciudad
....
250.000
Re o ma
de
los
monumen os
a ís icos.
.
200.000
Ja dines,
plazas
y
a bolado.
250.000
A eglo
de
las
Casas
Capi ula es,
incluido
el
allado
de
la
achada
a
la
Plaza
de
la
Cons¬
i ución
.
400.000
A eglo
de
las
Casas
Capi¬
ula es.
TOTAL.
1.100.000
—
8o
—
Sub ención
a
Cua eles.
o o
momen o,
y
es ablecemos
el
nexo
en e
el
es ue zo
de
hoy
y
el
de
mañana,
p epa ando
desde
aho a
nue os
ho izon es
a
la
ac i idad
y
a
la
p e isión
del
Ayun amien o.
Muy
pocas
palab as
son
necesa ias
pa a
jus i ica
es e
epíg a e.
Si
Se illa
quie e
man ene
su
gua nición
y
goza
de
los
de echos
de
capi alidad
en
la
egión,
iene
que
sub¬
eni
a
los
gas os
que
o igina
la
cons ucción
de
cua eles
mode nos.
En
nues o
concep o,
impo a
muchísimo
al
po eni
de
Se illa
esol e
sa is ac o iamen e
es e
plei o
y
no
pe de
de
is a
la
insis encia
con
que
o os
Ayun a¬
mien os
andaluces
o ecen
sus
auxilios
pa a
cons ui
cua ¬
eles
y
lle a
a
sus
localidades
de e minados
egimien os.
Las
necesidades
de
las
nue as
u banizaciones
dan
a
es e
asun o
ca ác e
de
u gencia,
y,
en
nues o
sen i ,
hacen
inaplazable
la
obligación
de
consigna
alguna
can idad
con
es e
des ino,
que
liemos
calculado
en
1.000.000
de
pese as.
PRESUPUESTOS
RESUMEN
DE
LA
SECCIÓN
QUINTA
OBRAS
DE
URBANIZACIÓN
PESETAS
Ensanches
en
las
ías
Cons i ución-Pue a
Je ez.
2.750.000
Id.
id.
id.
Campana-Uni e sidad..
....
501.450
Adquisición
de
e enos.
2.748.550
Sub ención
a
cua eles.
1.000.000
TOTAL.
7.000.000

—
81
—
CAPÍTULO
VIII
Sección
Sex a
del
P og ama
OBRAS
DE
LA
EXPOSICIÓN
HISPANO-AMERICANA
An icipo
al
Comi é
de
la
Exposición.—Ho el
en
los
e enos
de
Esla a.—Adquisición
de!
Pa¬
lacio
de
San
Telmo.—
Gas os
gene ales
del
P og ama.—Imp e is os
e
in e eses.—Resu¬
men
gene al
del
P og ama.
Llegamos
a
la
úl ima
sección
del
P og ama,
y,
en
úl¬
imo
é mino,
amos
a
ocupa nos
de
la
Exposición
Hispa-
no-Ame icana.
No
quie e
deci
es o
que
desconozcamos
la
impo ancia
que
pa a
Se illa
ha
de
ene
es e
Ce amen;
muy
po
el
con a io,
es amos
con encidos
que
es e
hecho
ma ca á
en
la
his o ia
de
Se illa
el
momen o
en
que
la
ciudad
pasa,
de
un
égimen
an iguo
de
a asos,
a
la
nue a
ida
lo ecien e
y
p óspe a
de
una
ciudad
mode na.
Es e
momen o
enía
que
llega
pa a
Se illa,
y
llega
con
la
Exposición,
que
conside amos
un
éxi o
p ecisamen e
po
plan ea la
y
ealiza la
como
la
úl ima
sección
del
P o¬
g ama
de
e o mas.
La
Exposición,
sin
esol e
los
p oble¬
mas
expues os
an e io men e,
cons i ui ía
un
eno me
a¬
caso.
Pe pleja
anda ía
la
c í ica
sin
sabe
si
cali ica nos
de
locos
o
de
anos.
No
pa ece ía
ob a
de
cue dos
engalana
una
ciudad,
y
hace
uidoso
eclamo
de
sus
ies as,
sin
e-
6
An icipo
al
Co¬
mi é
de
la
Ex¬
posición.
38
ne
sanidad,
ni
higiene,
ni
o na o
que
o ece
en
ella.
Diji¬
mos
es o
mismo
al
empeza
es a
Memo ia;
jus i icando
nues o
abajo
y
cumpliendo
lo
o ecido,
no
hemos
a a¬
do
de
la
Exposición
has a
que
no
han
pasado
po
nues a
is a
es as
cues iones
u gen es,
que,
una
ez
sa is ac o ia¬
men e
esuel as,
ienen
digno
ema e
en
la
g andiosa
Ex¬
posición
Hispano-Ame icana.
Al
a a
es e
pun o
nos
impo a
escla ece
un
e o ,
bas an e
di ulgado
po
Se illa,
que
consis e
en
supone
que
el
emp és i o
y
la
implan ación
de
los
nue os
a bi ios
ex¬
ao dina ios,
obedecen
p incipalmen e
a
la
necesidad
de
do a
de
mayo es
ondos
a
la
Exposición
Hispano-Ame i¬
cana.
Nada
más
lejos
de
la
ealidad,
y
buena
p ueba
de
ello
es
el
P og ama
que
enimos
desen ol iendo.
Los
ecu sos
ex ao dina ios
que
concede
la
ley
de
24
de
Julio
úl imo
a
Se illa
se
des inan
ín eg os
a
la
Re o ma.
La
Exposición
Hispano-Ame icana
ha
de
i i
de
las
sub¬
enciones
que
el
Es ado
y
el
Ayun amien o,
po
igual,
ie¬
nen
aco dadas.
Es as
sub enciones
alcanzan
a
6.000.000
de
pese as,
de
las
cuales
es án
in e idas
ya
2.000.000,
y
es¬
an
po
pe cibi ,
po
an o,
4.000.000
de
pese as,
que
es
la
ci a
que
consignamos
en
el
P og ama.
Po
lo
an o,
el
Teso o
de
la
Re o ma
ecibi á
del
Es¬
ado
y
del
Ayun amien o
las
sub enciones
de
4.000.000
de
pese as,
y
el
mismo
dine o
lo
en ega á
a
la
Exposición,
sin
que
los
nue os
ecu sos
ex ao dina ios
se
dediquen
a
es as
a enciones.
—
En onces
—
se
nos
pod á
p egun a
—¿pa a
qué
se
ae
a
la
Re o ma
ese
epíg a e?
¿Po
qué
no
con inúa
el
Comi é
cob ando
di ec amen e
sus
sub enciones?
—
L
a
con¬
es ación
es
la
siguien e:
El
Comi é
necesi a
esos
ondos
en
echas
ijas
y
an e¬
io es
a
la
ape u a
del
Ce amen,
y
la
ope ación
de
c édi o
necesa ia
pa a
an icipa los
únicamen e
pod ía
ealiza la
la
Re o ma
con
su
o ganización
y
su
c édi o
ex ao dina io.
Los
in e eses
que
puedan
ep esen a
es os
an icipos
se á
el
único
auxilio
económico
que
di ec amen e
pe ciba
el
—
83
—
Comi é
de
la
Exposición
Hispano-Ame icana,
de
una
ley
que,
como
la
de
Julio,
se
dic ó
muy
especialmen e
pa a
a ende
a
los
gas os
del
Ce amen.
T es
mociones
hemos
p esen ado
con
es e
í ulo
al
Comi é
de
la
Exposición.
En
la
p ime a
nos
p oponíamos
demos a
la
absolu a
necesidad
de
cons ui
un
G an
Ho el
en
Se illa.
En
la
segunda
solici ábamos
que
es a
cons uc¬
ción
la
ealiza a
di ec amen e
el
Comi é,
pues o
que
nos
enseñaba
la
expe iencia
que
o os
in en os
no
enían
éxi o
y
sólo
se ían
pa a
dila a
inde inidamen e
la
ealización
de
es a
ob a.
Es a
segunda
moción
se
acompañaba
de
los
da os
necesa ios
pa a
desen ol e
la
pa e
económica
de
la
emp esa.
En
la
e ce a
moción,
de
echa
muy
ecien e,
sos¬
eníamos,
como
inexcusable
obligación
del
Comi é,
la
de
pedi
a
uno
de
los
a qui ec os
de
ama
mundial,
espe¬
cialis a
en
ho eles,
los
planos
del
in e io
y
dis ibución
de
se icios
del
ho el,
pa a
que
si ie an
és os
de
base
pa a
la
cons ucción
de
la
achada
y
la
ealización
del
o al
de
la
ob a
po
el
a qui ec o
se illano
a
quien
el
Comi é
enco¬
mendase
es e
abajo.
Es os
planos
de
un
especialis a
son,
a
nues o
en ende ,
condición
p ecisa
pa a
el
acie o,
y
no
debemos
anda
muy
descaminados
al
c ee lo
así
cuando
emos
que
en
España,
y
ue a
de
España,
han
ecu ido
siemp e,
como
ga an ía
de
éxi o,
a
es os
p ocedimien os.
El
ho el
Reina
C is ina,
de
San
Sebas ián,
se
ha
cons¬
uido
con
los
planos
del
in e io
y
de
dis ibución
de
se ¬
icios
del
a qui ec o
M ,
Mewes,
que
es
el
mismo
que
ha
le an ado
el
Ho el
Ri z
en
Mad id.
El
Ho el
Palace
de
Mad id
es á
cons uido
po
M .
Guede.
El
G an
Ho el.
-
8
4
-
En
San
Sebas ián,
con
los
planos
del
especialis a
M .
Mewes,
se
ab ió
un
concu so,
adjudicándose
la
ejecu¬
ción
de
las
ob as
al
S .
U cola,
a qui ec o
de
la
localidad.
En
es a
moción
nos
ocupamos
ambién
del
oso
que
o¬
dea
la
Fáb ica
de
Tabacos,
y
consignamos
la
opinión
siguien¬
e:
«Con
azón,
o
sin
ella,
el
oso,
en
opinión
de
algunos,
es
un
pelig o
pa a
la
sanidad
del
Ho el.
Cons ui
el
Ho el
con
esa
somb a
es
expone lo
a
un
comen a io,
es
some e lo
a
un
p ejuicio
que
le
puede
se
unes o.
No
hay
que
ol i¬
da
los
in e eses
encon ados
que
se
mue en
al ededo
de
es as
explo aciones.
De
o a
pa e,
el
sobe bio
edi icio
de
la
Fáb ica
de
Tabacos
es á
es udiado
con
el
oso,
que
o ma
pa e
de
la
unidad
de
cons ucción,
y
no
es
posible
ha¬
ce lo
desapa ece
sin
de imen o
de
su
belleza
a qui ec ó¬
nica.
C eemos
encon a
una
solución
que
conciba
es os
é minos
an agónicos,
p oponiendo
hace
en
el
oso
lo
que
emos
ealizado
en
los
glacis
de
las
o alezas
de
Ba¬
yona
y
en
los
osos
de
Namu ,
de
Colonia,
y
o os;
es o
es,
ellena los
de
ie a
has a
el
ni el
que
con enga
(nunca
menos
de
su
mi ad)
y
pone
allí
un
ja dín,
p ade a
y
plan¬
as
epado as,
iniendo
a
o ece
es os
osos,
así
p epa a¬
dos,
una
belleza
más
que
no
in e umpe
la
línea
a qui ec¬
ónica
y
esuel e
absolu amen e
el
p oblema
de
la
sa¬
nidad.»
El
Ho el
es
una
necesidad
pa a
la
Exposición
y
es
absolu amen e
p eciso
pa a
que
Se illa
llegue
a
con¬
e i se
en
es ación
de
in ie no,
sos eniendo
sus
ing e¬
sos
ex ao dina ios
po
u ismo
ocho
meses
del
año,
y
no
dos,
como
acon ece
en
la
ac ualidad.
Ninguna
capi¬
al
de
España
eúne
an os
í ulos
pa a
eclama
las
p e¬
e encias
del
u ismo
como
Se illa.
Una
ez
saneados
sus
se icios
gene ales,
y
con
su
ho el
de
p ime
o den,
la
es ación
in e nal
en
Se illa
es
un
hecho
indiscu¬
ible.
Toda
es a
impo ancia
iene
la
cues ión
del
Ho el
que,
lejos
de
pe judica
a
los
demás
en
explo ación,
ha
de
cons i ui
un
eclamo
de
la
mayo
impo ancia
pa a
Se i¬
lla,
que
odos
ap o echa án.
En
Ene o
de
1914
u imos
ocasión
de
edac a
un
in o me
ace ca
de
es e
impo an e
ex emo.
Algunos
de
los
azonamien os
que
con iene
el
esc i o,
que
amos
a
asla¬
da
aquí,
han
pe dido,
posiblemen e,
su
opo unidad,
pe o
en
el
ondo
la
cues ión
es
la
misma
y
de
idén ica
aplicación
los
a gumen os.
Decíamos
en
aquella
echa:
PROYECTO
LA
ADQUISICIÓN
PARA
SEVILLA
DEL
PALACIO
Y
PARQUE
DE
SAN
TELMO
«Es
es e
un
deseo
de
los
se illanos,
que
se
explica
apenas
se
apun en
las
consecuencias
en ajosas
que
ha¬
b ían
de
segui se
pa a
la
ciudad
de
la
adquisición
de
es e
he moso
Palacio
de
San
Telmo.
El
me o
hecho
de
adqui i
su
Pa que
jus i ica ía
es e
anhelo
de
la
opinión.
Sabido
es
que,
en e
las
condiciones
que
han
de
ene
las
ciudades
higiénicas,
una
de
las
p incipales
es iba
en
las
ex ensiones
dedicadas
a
ja dines
públicos,
que
deben
gua ¬
da ,
con
la
densidad
de
la
población,
una
p opo ción
que
en
Se illa
ni
exis e,
ni
se
ap oxima.
Adquisición
del
Palacio
de
San
Telmo.

El
Pa que
de
Ma ía
Luisa,
hoy
insu icien e
po
su
e¬
ducida
ex ensión,
queda ía
comple o
ag egándole
el
de
San
Telmo-.
Al
a a
de
la
adquisición
del
Palacio
de
San
Telmo
y
de
su
Pa que,
es
el
Comi é
de
la
EXPOSICIÓN
IIIS-
P
ANO-AMERICANA
el
p ime o
que
le an a
su
oz,
no
an
sólo
po
el
es ímulo
que
guía
odos
sus
ac os
de
busca
p o echos
pe manen es
y
de ini i os
pa a
Se illa,
sino
am¬
bién
po
necesidades
p opias
del
Comi é,
que
no
pod ían
soluciona se
sa is ac o iamen e
sin
es a
adquisición.
El
p oyec o
de
la
EXPOSICIÓN
coloca
en
el
Pa que
de
San
Telmo
las
REGIONES
ESPAÑOLAS,
que,
con
sus
edi icios
clásicos,
sepa ados
po
la
a boleda
que
allí
exis e,
o ma á
los
g upos
egionales,
a
donde
i án
las
pequeñas
exhibiciones
con
sus
ajes
y
sus
danzas,
y
cuan o
con i¬
buya
a
da
aspec o
p opio
a
cada
uno
de
es os
g upos.
El
Pa que
de
San
Telmo,
po
lo
an o,
ha
de
cons i¬
ui
la
pa e
más
pin o esca
e
in e esan e
de
la
Exposición.
En
el
Palacio,
y
en
su
plan a
baja,
debe á
ins ala se
el
inmenso
a senal
de
bo dados,
encajes,
sedas,
man os,
e cé¬
e a,
e c.,
que
cons i uyen
una
página
de
his o ia
e ospec¬
i a
del
A e,
que
Se illa,
como
ninguna
o a
ciudad
del
mundo,
a eso a.
En
la
plan a
al a,
los
innume ables
obje os
de
a e
(cincelados,
allados,
moldeados,
e c.,
e c.)
comple¬
a ían
es a
exposición
e ospec i a,
quedando
el
edi icio
dedicado
po
en e o
al
eso o
más
p eciado
que
posee
Se¬
illa
y
que
cons i uye
el
p ime
asun o
del
Ce amen,
oda
ez
que
en
es a
ma e ia
puede
Se illa
compe i ,
y
aun
desa ia ,
al
mundo
en e o.
Vend ía
a
se
el
Palacio
de
San
Telmo,
así
ocupado,
g andioso
pó ico
de
la
Exposición.
El
Emmo.
S .
Ca denal
ha
o ecido
buena
pa e
del
Pa que
pa a
la
ins alación
de
las
egiones,
pe o
en
el
edi i¬
cio
de
San
Telmo
no
puede
el
seño
Ca denal
acili a nos
el
acceso,
y
ha
de
queda ,
sin
emba go,
unido
a
las
ins ala¬
ciones
de
la
Exposición,
sin
que
podamos
co egi
la
al a
de
asis encia
que
hoy
se
no a
en
ese
palacio,
y
que
da ía,
“
87
—
bien
a
nues o
pesa ,
un
sello
de
poco
esme o,
en
odo
di¬
e en e
a
nues os
p opósi os.
Los
mo i os
esenciales
y
más
impo an es
que
iene
el
Comi é
pa a
p opone
es a
adquisición
es án
en
el
in e¬
és
pe manen e
de
Se illa,
de
que
an es
hablamos,
y
en
el
de ini i o
obje o
a
que
debe
dedica se
es e
palacio.
En
ninguna
pa e
mejo
que
allí
pudie an
ins ala se
la
CAPITANÍA
GENERAL
y
el
GOBIERNO
MILITAR.
Edi icados
la
mayo ía
de
los
cua eles
en
el
P ado
de
San
Sebas ián,
inmedia o
el
de
A ille ía,
eúne
es e
emplaza¬
mien o
mani ies as
condiciones
es a égicas
po
su
comuni¬
cación
di ec a
con
el
núcleo
p incipal
de
las
ue zas
mili a¬
es.
Al
mismo
iempo,
sus
achadas
a
los
ja dines
públicos,
y
al
mejo
paseo
de
la
ciudad,
dan
a
es e
edi icio
la
insupe¬
able
he mosu a
que
ningún
o o
le
discu e.
En
ese
palacio
debie an
ese a se
habi aciones
y
salones
pp a
un
aloja¬
mien o
p i ado,
pa a
el
caso
de
que
el
Gobie no
qui¬
sie a
o ece
una
digna
hospi alidad
en
Se illa.
Ins alados
es os
se icios
del
Es ado,
sal an
a
la
is a
o as
an
impo an es
en ajas
que
se
consiguen
pa a
Se¬
illa.
El
edi icio
del
Gobie no
Mili a ,
hoy
obs áculo
pa a
la
con inuación
del
ensanche
de
San o
Tomás,
queda ía
a
disposición
de
la
ciudad
y
pod íamos
p osegui
esa
ob a.
La
ac ual
Capi anía
gene al
pod ía
se
el
edi icio
del
Go¬
bie no
ci il,
que
hoy
i e
en
local
an
insu icien e
como
indeco oso,
sos enido
a
ue za
de
pun ales.
Examinemos
aho a
la
solución
que
pudié amos
o ece
a
la
o a
pa e
con a an e:
LA
MITRA
DE
SEVILLA.
El
Palacio
de
San
Telmo
no
si e
pa a
Semina io.
Inadecuado
pa a
es e
obje o,
ep esen a
una
ca ga
que
no
puede
sos ene .
Fal os
de
medios
pa a
conse a lo,
se
des¬
uye
po
la
acción
del
iempo,
y
ya
asciende
al
ex e io
ese
p og esi o
de e io o,
que
es
más
isible
en
el
in e io
del
palacio,
y
comple o
en
el
pa que,
donde
las
malezas
se
han
adueñado
de
odo.
La
p oximidad
al
paseo;
la
al a
de
independencia
de
—
88
-
su
emplazamien o
con
elación
al
espec áculo
del
lujo
y
de
las
exhibiciones
cons an es
que
ienen
en
aquel
luga
su
des ile,
hacen
inadecuado
es e
edi icio
pa a
el
obje o
que
•hoy
se
le
des ina.
Hemos
c eído,
po
an o,
que
el
Emilio.
S .
Ca denal,
po
es as
azones,
y
po
el
na u al
deseo
de
se i
los
jus os
anhelos
de
la
ciudad
en
donde
i e,
ha
de
e
con
gus o
es a
ges ión
del
Comi é;
pe o
ha
de
hace nos
es a
p egun a:
—(En
dónde
y
cómo
se
cons ui á
el
nue o
Semina io?
Emplazamien o
de
un
nue o
Semina io
En
la
ex ensa
hue a
que
poseen
los
ailes
Capuchinos
en
la
misma
onda
de
la
ciudad
end ía
su
emplazamien o
ideal
es e
edi icio.
Con
se icio
de
an ías
cada
cinco
mi¬
nu os,
que
en
el
anscu so
de
o os
diez
anspo a
al
pasaje o
a
la
pue a
de
la
Ca ed al,
cumple
es e
emplaza¬
mien o
la
indicación
impo an e
de
o ece
acilidad
de
comunicación
a
las
pe sonas
eclesiás icas
que
de
la
San a
Iglesia
Me opoli ana
an
al
Semina io.
Sin
necesidad
de
an ía,
la
dis ancia
en e
el
Palacio
A zobispal
y
es a
hue a
no
es
excesi a.
Colocada
es a
hue a
en
la
misma
ciudad,
posee
la
cualidad,
que
es imamos
de ini i a,
de
ha¬
be
allí
expansión,
ai e
lib e,
independencia
y
una
ecindad
insupe able.
Pod ía
el
Semina io
o ma
ángulo,
omando
luces
de
la
calle
Ba zola
y
de
la
Ronda,
y
su
comunicación
se ía
con
el
con en o
de
Capuchinos.
En
su
en e
end ía
las
his ó icas
mu allas
de
Se illa
y
end ía
a
queda
odeado
po
los
de
Capuchinos,
de
que
ya
hablamos,
y
po
San
He menegildo
y
el
colegio
de
los
pad es
Salesianos;
am¬
bien e
bien
dis in o
del
que
espi an
hoy
los
educandos.
En
esa
hue a
pueden
adqui i se
quince
o
ein e
mil
-
8
*
-
me os
de
e eno,
y
las
condiciones
de
su
adquisición
sig¬
ni ica
una
de
las
más
posi i as
en ajas
de
es e
p oyec o,
que
iene
a
se
coincidencia
p o idencial
que
pa ece
ma ¬
ca nos
es e
de o e o,
Medios
de
adquisición
de
e enos
y
cons ucción
del
Semina io
Los
RR.
PP.
Capuchinos
desean
adqui
en
p opiedad
el
con en o
del
que
hoy
ienen
posesión
y
que
es
del
Es a¬
do,
y
se
hayan
dispues os
a
canjea
es a
p opiedad
po
ocho
o
diez
mil
me os
de
e eno
de
la
hue a
de
que
son
p opie a ios.
He
aquí
cómo
puede
el
Es ado
con ibui
a
la
comp a
del
Palacio
de
San
Telmo
y
compensa
pa e
de
los
bene icios
que
ecibe.
Cede ía,
pues,
el
Es ado
la
p o¬
piedad
del
con en o
y
ecoge ía
los
diez
mil
me os
de
e eno
que
o o ga ía
pa a
Semina io;
los
demás
me os
que
ue an
necesa ios
los
adqui i ía
el
Comi é
de
la
Ex¬
posición
pa a
comple a
la
ex ensión
que
equie e
el
nue o
Semina io.
La
cons ucción
de
és e
la
emp ende ía
el
mismo
Comi é,
con
especiales
au o izaciones
del
Ayun¬
amien o,
o
en ega ía
a
la
Mi a
el
p ecio
con enido,
del
cual
se
descon a ía
el
alo
del
e eno
cedido.
Respec o
a
pun o
an
esencial
como
el
del
p ecio
del
Palacio
y
Pa que
de
San
Telmo,
sabemos
que
en
las
di e¬
en es
con e encias,
de
ca ác e
con idencial,
que
con
el
Em no.
S .
Ca denal
han
sos enido
a ios
seño es,
se
habló
siemp e
de
DOS
MILLONES
DE
PESETAS,
acep ando
en
p incipio
es a
ci a
una
y
o a
pa e.
Tengamos
aho a
p esen e
que
el
Es ado
gana
en
es a
adquisición
el
Palacio,
y
el
Ayun amien o
el
Pa que,
y
pa¬
ece ía
lógico
que,
en
pa es
p opo cionales,
concu an
a

(Páginas
97=98).
Indice
gene al
de
¡l
P og ama
y
P esupues o
POR
SECCIONES
SECCION
PRIMERA
SANIDAD
I>E
LA
CIUDAD
San a
Luda.
AGUAS
^
Ampliación
deí
se icio
con a ado
.
Pu i icación
y
nue a
conducción
de
las
aguas
d
/
Adquisición
de
la
ed
ac ual
.
ALCANTARILLADO.
Ampliación
de
zonas.
.
/
Ob as
complemen a ias.
.
Ob as
de
depu ación.
...
...
PAVIMENTACIÓN.^
240,000
m
^ os
supe iciales
de
pa im
len o,
a
15
pese as
uno,
(
comp endido
el
sos enimien o
j[.
SECCION
SEGUNDA
REFO a,
a
H
I
>i
:
HIGIENE
MFJ:
(
Un
Me cado
pa a
en ado es
de
e du as.
..
RCADOS.j
T es
g upos
de
Me cados
nue os.
(
Re o mas
en
los
Me cados
exis en es.
,
,
(Un
Pa que
Cen al.
EMPIEZA.
.)
Pa que
Vaciade o
y
C ema o io.
..
'
Elemen os
auxilia es..
•
*
;
TENENCIAS
s
T cs
GcJi
L
cios
P
a
a
Tenencias
de
Alcalde:
y[je ¡OQS
anexos,
Re enes,
’y
Fa macias
y
Cua el
pa a
la
Gua dia
Ci il.
SECCION
TERCERA
AOOIOiV
M
I
V
I
.
V
1AE
CULTURA
Ba iada
Ob e a.
.
Cinco
g upos
escola es.
SECCION
CUARTA
REFORMAS
URRANAS
A eglo
de
las
Rondas
de
la
ciudad.
Re o ma
de
los
Monumen os
a ís icos.
ja dines,
Plazas
y
a bolado.
*.
;
A eglo
de
las
Casas
Capi ula es,
con
el
allado
de
la
achada
incluido.
SECCION
QUINTA
URBANIZACION
Ensanche
de
San o
Tomás
y
Pue a
de
Je ez.
Ensanche
de
la
Campana
y
calle
La aña.
Adquisición
de
e enos.
Sub ención
a
Cua eles.
.....
SECCION
SEXTA
2.025.000,00
1.600.000,00
400.000,00
1.500.000,00
250.000,00
)
102.866,87
í
36.980,35
)
250.000,00
)
500.000,00
s
250.000,00
200.000,00
250.000,00
400.000.00
2.750.000,00
501.450,00
2.748.550,00
1.000.000,00
Exposición
HisPaVNQ-Ame icaíVA
An icipo
al
Comi é
de
la
Exposición.
Ho el
en
los
e enos
de
Esla a.
•
•..
Adquisición
de
San
Telmo..
•
.
Gas os
Gene ales
del
P og ama
Imp e is os.
Gas os
del
Emp és i o
(in e eses).
4.000.000,00
1.000.000,00
2.000.000,00
1
.
0
00
.
0
0
0,00
)
3
000.000,00
S
SUMA
TOTAL.
Pese as
C s.
5.525.000,00
3.000.000,00
200.000,00
450.000,00
200.000,00
400.000,00
GOO.000,00
750.000,00
1
.
1
0
0
.
0
00,00
7.000.000,00
7.000.000,00
4.000.000,00
30.825.000,00
TOTALES
PESETAS
CTS.
Sección
P ime ».
O.
12».000,00
Sección
Segunda.
1.850.000,00
Sección
Te ce ».
750.000,00
Sección
Cua a.
1.100.000,00
Sección
Quin a.
7.000.000,00
Sección
Sex a.
7.000.000,00
Imp e is os.
1.000.000,00
Gas os
del
Emp és i o..3.000.000,00
TOTAL
GENERAL.
30
825.000.00
LA
REFORMA
DE
SEVILLA
SEGUNDA
PARTE
Medios
económicos
pa a
ealiza la
EL
DINERO
IOI
SEGUNDO
FACTOR
ESENCIAL
DE
LA
REFORMA
LOS
MEDIOS
ECONÓMICOS
PARA
REALIZARLA
EL
DINERO
Tenemos
un
P og ama
cuya
ealización
cues a
ein a
millones;
pe o^
¿ enemos
esos
ein a
millones?
Y,
en
caso
de
ene los,
¿su
ecaudación
llena
es as
condiciones?
1.
a
Que
no
me me
el
p esupues o
o dina io
del
•Ayun amien o,
po que
és e
necesi a
cada
día
dispone
de
mayo es
can idades
pa a
a ende
a
sus
obligaciones
c ecien¬
es.
Locu a
se ía
pensa
en
ob ene
del
p esupues o
o dina¬
io
los
ondos
pa a
esa
e o ma,
po que,
siendo
insu icien es
las
ac uales
ci as
del
p esupues o,
hay
que
in en a
e o ¬
za las,
nunca
es a
sus
ing esos.
2.
a
Que
no
aLimen e
las
con ibuciones
sob e
el
e¬
cinda io,
e i ando
duplicidad
en
los
ibu os
y
eca gos
sob e
lo
que
ac ualmen e
se
paga;
más
aún:
que
oda
e.
o ma
en
la
ibu ación
ienda
a
disminui
la
ca ga
con i¬
bu i a
en
o ma
al,
que
en
lo
sucesi o
se
pague
menos
y
más
equi a i amen e
epa ido.
Y
esos
ein a
millones
que
hemos
buscado,
¿ eúnen
es as
condiciones?
De
no
se
así,
p e e ible
se ía
no
segui
adelan e.
Así
es,
y
a i mamos
que
esos
ein a
millones
que
han
de
ans-
i.°
Condiciones
económicas
esenciales
que
lian
de
llena
los
a bi ios
des inados
a
la
Re o ma
pa a
se
acep¬
ados.

102
o ma
Se illa
pod án
ob ene se
den o
de
las
condiciones
p e ias
que
hemos
señalado,
y
amos
a
demos a lo.
2.°
Di e encia
esencial
en e
el
P esupues o
o dina io
mu¬
nicipal
y
el
P esupues o
ex ao dina¬
io
de
la
Re¬
o ma.
Pa a
llega
a
es a
demos ación
hay
que
pa i
desde
el
p ime
momen o
de
es a
cla ísima
dis inción:
Una
cosa
es
la
ida
no mal
del
Municipio,
con
sus
gas os
e
ing esos
anuales,
que
o man
el
p esupues o
o dina io
del
Ayun a¬
mien o,
y
o a
cosa
es
es a
e o ma
ex ao dina ia,
con
sus
ein a
millones
de
ing esos
que
p e endemos
ecauda .
No
hay
con usión
posible;
no
debe
habe
ni
un
ins an e
de
con usión
en e
es os
é minos,
po que
son
dos
p oblemas
dis in os,
que
se
esuel en
con
leyes
di e en es
y
con
p esupues os
independien es,
aunque
en e
ellos
exis a
el
nexo
y
elación
que
más
adelan e
e emos.
La
ida
no mal
del
Ayun amien o
y
la
ni elación
de
su
p esupues o
o dina io
se
esuel e
en
Se illa,
como
en
oda
España,
den o
de
la
Ley
de
Sus i u i os
de
12
de
Junio
de
1911.
De
es a
ley
oma á
el
Ayun amien o
de
Se illa,
no
odos
los
sus i u i os,
sino
aquellos
que
ija emos
en
a mo¬
nía
con
nues o
inconmo ible
p incipio
de
mejo a
.la
i¬
bu ación.
La
e o ma
de
Se illa
se
ealiza á
po
los
medios
eco¬
nómicos
que
nos
o ece
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914,
cuya
aplicación
y
signi icado
amos
a
explica .
Así,
pues,
ma cha án
pa alelamen e
es as
dos
leyes,
que
son
o almen e
dis in as,
pe o
que,
g acias
a
la
segun¬
da,
que
nos
pe mi e
emp ende
la
e o ma,
pod á
el
Ayun¬
amien o
oma
de
la
p ime a,
no
odos
los
sus i u i os,
sino
aquellos
que
se
es imen
menos
lesi os.
La
legislación
igen e
en
Se illa
es,
po
lo
an o,
la
Ley
de
12
de
Junio
de
1911,
que
hace
desapa ece los
Consumos,
y
en
la
que
se
señalan
unos
ing esos
sus i u¬
i os,
y
en e
ellos
el
ein e
po
cien o
del
ing eso
del
—
103
—
Es ado
po
cuo a
del
Teso o
de
la
con ibución
e i o¬
ial
y
de
come cio.
(Es e
ing eso
ep esen a
unas
se e¬
cien as
mil
pese as
anuales
a
Se illa,
que
dejan
de
se
pa a
el
Es ado,
y
ienen
a
ing esa
en
el
Ayun amien o.)
Y
la
Ley
de
P i ilegio,
exclusi amen e
pa a
Se illa,
de
24
de
Julio
de
1914,
que
au o iza
de e minados
a bi ios,
sin
qui a le
e icacia
ni
alo
a
la
an e io .
***
Al
en a
de
lleno
en
el
es udio
de
es a
Ley
de
P i i¬
legio
ecojamos
las
objeciones
que
se
pueden
o mula
con a
ella.
La
p ime a
objeción
que
se
nos
p esen a
como
un
posible
obs áculo
es
la
siguien e:
Si
el
Gobie no,
o
las
Co es,
en
is a
de
las
di íciles
ci cuns ancias
ac uales,
p o oga
pa a
odos
los
Ayun amien os
el
ac ual
ing eso
de
Consumos,
¿qué
ha á
Se illa
si
ha
comp ome ido
sus
Con¬
sumos
pa a
el
emp és i o?
Si
queda
en
suspenso
la
Ley
de
sus i u i os,
y
con inúa
odo
como
hoy
es á,
¿qué
ha emos?
¿Cómo
pod á
o ma se
el
p esupues o
o dina io,
si
ya
no
enemos
pa a
él
ni
Consumos,
po que
los
hemos
lle ado
al
emp és i o,
ni
sus i u i os,
po que
la
Ley
suspende
su
aplicación?
La
con es ación
es
bien
sencilla:
Si
llega
el
momen o
en
que
el
Gobie no,
o
las
Co es,
suspenden
los
e ec os
de
la
Ley
de
sus i u i os
y
p o ogan
la
ida
de
los
Consumos
en
España,
y
en
ese
momen o
Se illa
no
ha
comp ome ido
aún
sus
Consumos
pa a
el
emp és i o,
al
ez
encon a ía
alguna
di icul ad
pa a
ha¬
ce lo,
po que,
al
a ia
las
ci cuns ancias,
había
pe dido
el
de echo
que
se
le
concedió;
mas
si,
po
el
con a io,
el
Ayun amien o
los
enía
en egados
pa a
su
emp és i o,
u ilizando
el
indiscu ible
de echo
que
la
ley
de
Julio
úl i¬
mo
le
concede,
es
indudable
que
el
Gobie no
end ía
que
econoce ,
únicamen e
pa a
Se illa,
su
de echo
a
u iliza
3.°
P incipales
objeciones
con¬
a
la
aplica¬
ción
de
la
Ley
de
P i ilegio.
i.°
Acla ación
impo an ísi¬
ma.
—
104
—
los
sus i u i os,
pues o
que
no
habíamos
hecho
o a
cosa
que
acoge nos
a
un
p i ilegio
legal,
c eando
de echos
pa a
e ce o
que
no
pueden
lesiona se.
¿Y
qué
impo ancia
iene
ese
de echo
de
u iliza
los
sus i u i os?
Pues
llamando
las
cosas
po
su
nomb e,
di e¬
mos
que
el
eje
de
odo
el
bene icio
es iba
en
que
el
Ayun¬
amien o
de
Se illa
pueda
(no
obs an e
cob a
sus
a bi ios
nue os)
pe cibi
las
y00.000
pese as
de
la
cuo a
po
con ibu¬
ción
que
hoy
pe enece
al
Es ado.
Es a
es
la
eno me
impo ancia
del
asun o;
y
es as
700.000
pese as
son,
en
diez
años,
7.000.000
de
pese as;
e dade a
sub ención
que
el
Ayun amien o
de
Se illa
e¬
cibe
del
Es ado.
Aho a
bien,
si
llega
la
p ó oga
o zosa
de
los
Consu¬
mos,
y
és os
no
es án
con a ados
po
Se illa
pa a
el
em¬
p és i o,
puede
pelig a
ese
ing eso
de
los
7.000.Q00,
y
ese
dine o
segui á
siendo
pa a
el
Es ado,
en
luga
de
eni
al
Ayun amien o.
Es a
es,
pues,
la
e dade a
cues ión.
Se illa
se á
la
única
ciudad
de
España
que,
eniendo
Consumos,
pe cibi á
del
Es ado
esa
pa e
de
sus
cuo as.
Pe o
hay
algo
más
im¬
po an e
y
más
bene icioso
aún
pa a
Se illa.
***
A
la
segunda
objeción
que
escucho
de
que
cas iga
al
con ibuyen e
con
los
Consumos
po
un
lado
y
los
sus i u¬
i os
po
o o,
es
excesi o,
enemos
que
con es a
que
110
hay
semejan e
duplicidad.
Se illa
end á
el
p i ilegio
de
oma
de
los
Consumos
lo
que
quie a
y
de
los
sus i u i os
lo
que
le
con enga.
Y
así
ocu i á
que
con
la
base
de
los
sie e
millones
de
pese as
en
diez
años
(ing eso
que
sale
del
Es ado)
pod á
ebaja
en
los
Consumos
muchas
especies,
y
en
cambio
ob ene
po
sus i u i os
cie os
ing esos,
que
en
—
10
)
—
nada
pe judican
al
con ibuyen e,
dejando
de
implan a
aquellos
sus i u i os
que
enca ecen
la
ida
en
las
ciu¬
dades
y
g a an
su
ecinda io,
y
que
emos
implan ados
en
Valencia,
Mad id,
e c.
Así
se á
Se illa
única
po
la
sua idad
de
sus
Consumos
(no
cob a á
consumos
po
la
leche
y
el
acei e,
po
ejemplo);
única
po
la
equidad
en
sus
impues os
(los
end á
sob e
pe umes,
made as,
hie¬
os,
id ios,
espec áculos,
pa en es,
e c.),
y
única
po ¬
que
ob end á
del
Es ado
700.000
pese as
anuales
de
in¬
g eso.
Nos
hemos
adelan ado,
pues,
a
los
acon ecimien os;
y
con
los
dos
conside ables
p i ilegios,
p ime o,
el
de
ob ene
del
Es ado
esos
millones,
y
segundo,
el
de
pode
op a
de
los
Consumos
y
de
los
sus i u i os
po
los
ing esos
que
es ime¬
mos
más
jus os
y
equi a i os,
end emos
el
sis ema
de
im¬
pues os
municipales
menos
lesi os
pa a
nues as
clases
po¬
pula es,
que
ob end án
un
indiscu ible
bene icio
en
las
desg a aciones
que
únicamen e
Se illa
puede
hace .
Dis¬
ponemos
de
un
ma gen
amplísimo
de
con ibución,
y
buen
cuidado
end á
el
Ayun amien o
de
no
aplica lo
en
o ma
lesi a,
e i ando
duplicidad,
eca gos
e
injus icias.
¿Cuál
se ía,
pues,
la
eno me
esponsabilidad
que
hab ía
de
seguí senos
si
odo
es o
se
pe die a
po
nues a
desidia?
Si
llega
el
momen o
de
p o oga
los
Consumos
(ob¬
jeción
que
señalábamos
al
p incipio)
y
no
hemos
hecho
nues o
emp és i o,
end íamos
que
segui
con
los
Consu¬
mos
al
como
hoy
es án,
con
sus
c ueles
condiciones,
sin
desg a a
el
acei e
ni
la
leche,
ni
disminui
la
pe cepción
po
unidades.
Tend íamos
que
despedi nos
de
las
700.000
pese as
anuales
del
Es ado,
y,
po
úl imo,
que
abandona
la
idea.de
le an a
un
emp és i o
y
ealiza
la
ob a
inmensa
de
sanidad
y
u banización
que
la
ida
y
el
p og eso
de
Se¬
illa
demandan.
***

CAPITULO
III
(Páginas
113=114).
EL
PRESUPUESTO
EXTRAORDINARIO
Demos ación
de
que,
me ced
a
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914,
el
Excmo.
Ayun amien o
de
Se illa
dispond á
de
la
can idad
su icien e
pa a
ealiza
su
P og ama
de
Re o ma
de
la
Ciudad
Llegamos
al
segundo
ex emo
de
nues o
ase o:
El
Ayun amien o
de
Se illa,
me ced
a
es a
Ley
de
P i ilegio
de
24
de
Julio
de
1914,
puede
hace
un
P esupues o
ex ao dina io,
su icien e
pa a
undamen a
un
emp és i o
y
ealiza
la
ope ación
económica
necesa ia
pa a
ejecu a
inmedia amen e
el
P og ama
que
el
Ayun amien o
de
Se illa
TENSA
ACORDADO
(1)
de
ob as
u gen es.
HE
AQUÍ
EL
DETALLE
DE
ESTE
PRESUPUESTO:
Con o me
a
la
Ley
nue a,
ibu a án
las
siguien es
especies
con
el
ipo
que
hoy
ienen
de engando,
y
cuyo
cálculo
ap oximado
es
a
sabe :
PRIMER
GRUPO
SEGUNDO
GRUPO
Pese as
C s.
Pese as
C s.
Vinag e.
20.000,00
Ce eza.100.000,00
A oz,
ga banzos,
cebada,
cen eno,
g anos,
legumb es
secas
y
sus
ha inas.
.
.
250.000,00
Pescados
(2).
550.000,00
,
Jabón
du o
y
blando.150.000,00
1
Ca bones.
150.000,00
i
Conse as
de
u as
y
ho alizas.
.
.
.
200.000,00
A es,
pa os,
pe dices,
e c.
120.000,00
Hielo.
70.000,00
Ce a
y
es ea ina.
30.000,00
Hue os
y
man eca.
200.000,00
Paja.
70.000,00
Pe óleo.100.000,00
SUMA
EL
PRIMER
GRUPO.
.
2.010.000,00
Impo e
calculado
del
SEGUNDO
GRUPO,
de
ma e iales
de
cons ucción.
.
400.000,00
Suma
el
Segundo
G upo.
400.000,00
Suma
el
P ime
G upo..
2.010.000,00
TOTAL
A
PERCIBIR.
.
.
.
2.410.000,00
(EL
DETALLE
DE
CANTIDADES
INTRODUCIDAS
Y
TIPO
DE
PERCEPCION
LO
CONSIGNAREMOS
POR
SE=
PARADO).
Disponemos,
pues,
de
una
anualidad
de
2.400.000
pese as,
que,
en
diez
años,
son
24
millones
de
pese as,
y,
unidos
a
o os
ing esos
ex ao dina ios,
son
can idad
su icien e
pa a
nues o
p ime
a ance
en
la
sanidad
y
en
la
u banización.
Es os
millones,
aplicados
a
un
P og ama
bien
medi ado,
pueden
ans o ma
Se illa
(3).
(1)
La
ca encia
de
es e
P og ama
ha
sido
causa
inmedia a
del
quie ismo
en
que
hemos
i ido.
(2)
C eemos
que
en
el
pescado
debe
impone se
la
mi ad
del
ipo
de
pe cepción
que
hoy
de enga.
(3)
No
podemos,
po
menos,
de
p o es a
de
esos
imp o isados
P og amas
de
ob as,
que
se
componen
de
unos
cuan os
epíg a es,
sin
que
ayan
p ecedidos
de
la
demos ación,
de
la
necesidad,
ni
del
medio
de
hace les
en e.
Un
P og ama
o denado,
comple o,
e lejo
iel
de
nues as
más
u gen es
necesidades
y
con
los
medios
p ác icos
de
ealiza lo,
que
signi ique
la
opinión
de
Se illa
y
asegu e
con inuidad
en
la
ejecución,
es
el
p ime
paso.
El
más
impo an e
se icio
que
la
Alcaldía
puede
p es a
hoy
a
Se illa
es
acep a
y
pone
a
discusión
un
P og ama.
Mien as
es e
P og ama
no
es é
discu ido,
ap obado
y
sen ido
po
Se illa,
es án
al os
de
obje i o
odos
los
abajos
económicos.
En
los
Ayun amien os,
an es
de
ene
dine o,
impo a
conoce
en
qué
se
ha
de
cmplea j
po que
los
ing esos
municipales
y
del
Es ado
no
ienen
o a
legi imidad
que
la
necesidad
del
gas o.
CAPÍTULO
IV
Demos ación
de
que,
no
obs an e
los
conside¬
ables
ing esos
que
p opo ciona á
la
Ley
de
P i ilegio,
no
paga án
los
ecinos
de
Se illa
mayo es
impues os
que
los
que
hoy
sa is acen.
Po
el
con a io,
la
ca ga
con¬
ibu i a
se á
meno ;
que
se
dis ibui án
más
equi a i amen e
los
impues os
y
que
se
desg a a án
impo an ísimas
especies
de
Consumos.
Llegamos
a
nues a
e ce a
a i mación
y
a
la
g a a
a ea
de
demos a
que
la
si uación
del
con ibuyen e,
no
obs an e
aumen a
los
ing esos
del
Ayun amien o,
mejo a
no ablemen e
al
acoge se
la
Co po ación
municipal
a
la
ley
de
excepción.
En
es e
pun o
p ecisa
una
cla idad
me idiana,
po que
la
igno ancia,
o
la
malicia,
encon a á
su
mejo
a ma
con¬
a
el
Ayun amien o,
diciendo
que,
al
aplica
sus
p i ile¬
gios
legales,
agobia
inicuamen e
al
con ibuyen e
eca ¬
gándole
de
ibu os.
Con a
esa
especie
a i mamos
y
demos amos
que,
en
1916,
en
pleno
uso
de
la
nue a
ley,
la
ca ga
con ibu i a
se á
más
sua e
y
más
equi a i a
pa a
el
ecinda io
de
Se.
illa.
Decimos,
en
p ime
e mino,
que
se á
más
sua e.
En
e ec o,
deja
el
Ayun amien o
de
pe cibi ,
de
las
can idades
que
hoy
pe cibe
po
acei e
y
po
leche,
más
de
un
millón
de
pese as.
Y
hemos
p opues o
es a
desg a ación,
po que
es amos
con encidos
de
que
el
acei e
co e
po
las
enas
del
ob e o,
y
de
que
la
medicina
y
alimen o
del
en e mo
y
del
niño
es
la
leche.
Acei e
y
leche
son
las
p ime as
uen¬
es
de
la
economía
domés ica.
Po
es e
concep o
pe demos
un
millón
de
pese as
(sin
con a
que
no
usamos
del
de echo
a
pe cibi
po
inqui¬
lina o
y
po
epa o,
a bi ios
que,
indiscu iblemen e,
p o¬
duci ían
más
de
dos
millones
de
pese as).
En
cambio,
po
odos
los
eca gos
consignados,
más
la
a i a
del
segundo
g upo
sob e
pe ume ía,
hie os,
made as,
e c.,
se
ob end án
500.000
pese as
de
ing esó.
Puede,
po
an o,
deci se
que
Se illa
ibu a á
el
año
de
1916,
den o
de
la
nue a
ley,
medio
millón
menos
que
es os
años
pasados.
Si
el
ecino
paga
menos,
¿po
qué
el
Ayun amien o
cob a
más?
He
aquí
la
cues ión
con
en e a
cla idad
plan eada,
y
a
seguida
la
espues a
concluyen e:
Po que
el
Es ado
nos
da
de
sus
con ibuciones
se ecien as
mil
pese as,
que
hoy
an
a
su
Te¬
so o;
y
del
cupo
de
Consumos,
que
an es
se
lle aba,
un
millón
seiscien as
mil
y
pico
de
pese as.
Es,
pues,
con ibuyen e
nues¬
o
el
Es ado,
en
o ma
de
al
modo
bene iciosa
pa a
Se i¬
lla,
que
nos
pa ece
opo uno
in e cala ,
en
la
a idez
de
an a
ci a,
un
ecue do
a ec uoso
pa a
la
Comisión
pa lamen a¬
ia
se illana
que
negoció
es a
ley.
Y
no
e mina emos
sin
demos a
que,
a
mayo
sua
idad
en
la
ca ga,
se
sigue
mayo
equidad
en
el
ibu o.
Segunda
a i mación
de
es e
apa ado,
que
se
comp ueba
con
sólo
deci
que,
al
no
cob a
los
sus i u i os
sob e
in¬
quilina o
y
capi ación,
a
la
desg a ación
de
la
leche
y
del
acei e
hemos
añadido
una
muy
mode ada
con ibución
sob e
made as,
pe ume ías,
id ios,
e c.;
indus ia
y
co¬
me cio
que,
pe cibiendo
en
p ime
é mino
las
indiscu i¬
bles
en ajas
de
la
pujan e
ac i idad
ab il,
del
in enso
desen ol imien o
de
la
ida
se illana
económica,
se
habían
sus aído
al
incues ionable
debe
de
coadyu a
al
le an a¬
mien o
de
la
ca ga
pública.
—
117
—
Median e
es as
equi a i as
con ibuciones,
puede
se ,
a
a
se
un
hecho
la
ans o mación
de
Se illa.
Vamos,
al
in,
con
e o mas
desanidad
y
policía
de
higiene,
a
de en¬
de
la
ida
de
los
se illanos
(i).
Vamos
a
ealiza
mejo as
en
la
u banización
de
la
ciudad
y
en
sus
se icios
gene¬
ales,
segu os
de
que,
al
in
de
nues a
labo ,
hab emos
de uel o
cen uplicadas
esas
pese as,
y,
con
ellas,
iqueza,
bienes a
y
p og eso
pa a
Se illa.
(i)
Y
no
acudimos
al
a gumen o
del
S .
Pulido,
que
ex¬
clama:
«Valen
más
de
6o.ooo.ooo
de
pese as
las
30.000
idas
(de
los
se illanos)
que
su
Ayun amien o
despe dicia
cada
diez
años,
en egándolas
indebidamen e
a
la
mue e;»
a i mación
que
se
lanzó
en
Se illa,
sin
que
oda ía
haya
habido
nadie
que
la
ecoja
y
la
discu a.

CAPITULO
V
Úl imas
objeciones
con a
la
Ley
de
P i ilegio.—
Su
con es ación.
Después
de
esc i as
las
an e io es
no as
hemos
oído
una
e ce a
objeción,
que,
de
ene
undamen a,
end ía
a
con e i
odo
es e
abajo
en
algo
pa ecido
a
la
ábula
de
la
leche a.
Si
el
Es ado
es ablece
los
Consumos
exigi á
del
Ayun amien o
de
Se illa
el
pago
del
cupo
que
sa is ace
en
la
ac ualidad.
Tal
es
la
objeción
No
sabemos
qué
a gumen os
pod án
ene
los
que
acogen
es e
umo .
Desde
luego
decla amos
que,
si
llega
el
día
en
que
el
Gobie no,
o
las
Co es,
p o oguen
los
Con¬
sumos
con
ca ác e
obliga o io
(i),
y
Se illa
no
se
ha
aco¬
gido
a
sus
leyes
de
p i ilegios,
es
indudable
que
la
eclama¬
ción
end á.
Y
más
di é:
que
di ícilmen e
pod emos
sus¬
ae nos
a
la
demanda.
Pe o
si
Se illa
ha
comp ome ido
sus
Consumos
en
la
o ma
que
de e mina
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914,
es
absolu amen e
inmo i ado
es e,
emo ,
y
no
puede
habla se
de
él
con
o o
undamen o
del
que
pudié amos
ene
pa a
El
cupo
de
Consumos
como
exigencia
del
Es ado.
(1)
Después
de
esc i os
es os
capí ulos
hemos
oído,
en
o ¬
ma
absolu amen e
au én ica,
que
el
c i e io
del
Gobie no
es
au o¬
iza
la
p ó oga
de
los
a endamien os
de
Consumos
pa a
1916,
eclamando
la
Hacienda
su
cupo
de
Consumos
y
suspendiendo
la
e icacia
de
la
Ley
de
sus i u i os.
Acep a
es a
solución
se ía
uinoso
pa a
Se illa.
120
sospecha
que
el
Gobie no
in en a a
apode a se
de
la
Casa
Ayun amien o.
Vamos
a
la
demos ación:
El
i.°
de
Ene o
de
1916
concluye
el
concie o
en e
la
Hacienda
y
el
Ayun amien o
de
Se illa
po
el
cupo
de
Consumos,
que,
de
1911
a
1915,
ha
sido
de
1.160.545,8)
pese as.
Y
en
esa
misma
echa,
i.°
de
Ene o
de
1916,
po
la
Ley
de
sus i u i os
de
12
de
Junio
de
1911,
concluyen
los
Consumos
pa a
Se illa,
lo
mismo
pa a
el
Ayun amien o
que
pa a
el
Es ado.
No
hay,
pues,
cupo
posible
ni
conocido
pa a
1916,
ni
ing eso
pa a
el
Ayun amien o
po
Consu¬
mos,
según
esa
ley,
igen e
en
oda
España.
Mas
iene
después
o a
ley
de
24
de
Julio
de
1914
y
le
dice
al
Ayun amien o
de
Se illa:
«
Te
doy
lo
Consumos
EXCLUSIVAMENTE
PARA
UN
EMPRÉSTITO
que
e
pe mi a
hace
de e minadas
ob as
ex ao dina ias
que
e
señalo.
NO
COBRARAS
CONSUMOS
PARA
EL
ACEITE
Y
LA
LECHE.
Lo
que
ecaudes
se á
exclusi amen e
pa a
i,
en
la
o ma
que
e
con enga
ecauda lo,
no
excediendo
en
la
imposi¬
ción
del
MAXIMO
TOTAL
OUE
HOY
VIENEN
DEVEN¬
GANDO
ESAS
ESPECIES.
Es o
es:
LO
QUE
ANTES
PERCIBIAS
PARA
EL
MUNICIPIO
Y
EL
ESTADO
pue¬
des
pe cibi lo
pa a
ese
emp és i o
y
po
ales
especies
que
enume o
.»
Sigamos
discu iendo.
En
is a
de
es o,
el
Ayun a¬
mien o
concie a
es os
Consumos
como
le
pa ece;
los
com¬
p ome e
pa a
ese
emp és i o,
único
obje i o
legal
que
se
le
concede;
y
hace
su
con a o,
po
el
cual
pe cibe
de e mi¬
nadas
ci as
du an e
los
diez
años
que
du a á
el
p i ilegio;
y
como
se
queda
sin
los
Consumos
pa a
su
p esupues o
o dina io,
do a
és e,
acogiéndose
a
la
Ley
de
sus i u i os
de
12
de
Junio
de
1911,
igen e
en
es os
momen os.
Y
cuando
odo
es o
es á
ul imado,
dice
el
Gobie no
pa a
oda
España:
«
A
yun amien os
:
Con inuad
su iendo
ues a
ida
o dina ia
con
los
Consumos,
po que
dejo
en
suspenso
los
sus i u i os
.»
En
es e
caso,
Se illa
eplica á:
«Yo
no
engo
ya
Consu¬
mos
pa a
mi
p esupues o
o dina io,
pe qué
he
con a ado
las
especies
que
lo
componían,
a
i ud
de
una
Ley
en
la
que
ú
I
21
—
me
mandas e
la
o ma
y
mane a
de
comp ome e las.
¡Me
he
a enido
a
u
manda o
y
he
c eado
de echos
sac a ísimos;
así
es
que.
Se illa
no
e
da á
cupo
de
Consumos,
como
no
lo
da á
Mad id,
en
donde
i en
los
sus i u i os;
ni
Valencia,
ni
nin¬
gún
pueblo
en
donde
es én
igen es
los
sus i u i os
y
se
hayan
acogido
a
esa
ley;
pe o
si
odos
esos
pueblos
(cosa
que
es
absu da)
ol ie an
a
es ablece
sus
Consumos
y
abandona an,
después
de
implan ada,
su
nue a
ibu ación,
Se illa
no
pod á
ecoge
sus
Consumos
ni
paga
cupo,
po que
iene
legalmen e
comp ome idas
las
especies
que
o man
ese
impues o,
y,
‘POR
TERMINANTE
TRESCRIPCION
DE
LA
LEY,
COM¬
PROMETIDAS
SIN
CUPO
pa a
el
Es ado
.»
Bas e
deci
que
el
acei e
y
la
leche
que
nos
qui an
ale
más
que
el
cupo
que
pagábamos
po
Consumos.
¿Es
cla a
es a
azón?
Pudie a
ocu i
—
oigo
obje a
—
que
el
Gobie no
pe ¬
mi ie a
la
cob anza
del
Consumo
sob e
el
acei e
y
la
leche
pa a
ese a se
es a
ecaudación
y
compensa
la
al a
del
cupo.
Es e
caso,
que
iolen a ía
la
ley,
aunque
no
pe u ba ía
de echos
de
e ce o,
encon a ía
en
en e
a
los
ep esen an es
de
Se illa,
que,
habiendo
enido
ene gías
e
in luencias
pa a
ob ene
p i ilegio
an
impo an e
pa a
Se illa,
como
supone
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914,
sa¬
b ían
de ende
es a
conquis a,
que,
po
sus
p opias
inicia¬
i as,
ha
aído
pa a
el
ob e o,
el
en e mo
y
el
niño
se¬
illanos.
Una
ul ima
objeción
que
debemos
examina
es
la
si¬
guien e:
Si
el
Es ado
no
p o oga
los
Consumos,
¿no
se ía
mejo
no
acudi
a
es a
ley
de
p i ilegio
y
hace
desapa e¬
ce
de ini i amen e
ese
odioso
impues o?
Úl ima
obje
clón.

—
129
—
EL
PROCEDIMIENTO
El
Ayun amien o
iene
ya
su
P og ama,
en
el
que
se
elacionan
¡as
ob as
u gen es
a
ealiza .
Tiene
ambién
su
c i e io
espec o
a
la
mane a
de
a bi a
ondos,
y
econoce
que
no
hay
o o
camino
que
el
azado
po
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914.
Llega,
pues,
ese
e ce o
momen o
que
liemos
ma cado,
de
pone
en
mo imien o
oda
la
mecánica
de
la
e o ma;
momen o
en
ex emo
delicado,
en
el
cual
hay
que
esol e
múl iples
y
complejos
p oblemas
que
de¬
ben
enume a se
y
esol e se
den o
de
una
cla idad
me i¬
diana.
He
aquí
el
p ocedimien o:
i.°
El
Ayun amien o
iene
unas
especies
que
g a a ,
que
igu aban
an es
en
las
a i as
.
a
y
2.
a
de
Consumos,
y
que
la
ley
le
pe mi e
u iliza ,
y
son
las
siguien es:
1
A iculo
2.
0
de
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914.
«Pod án
se
obje o
de
g a amen,
a
los
e ec os
del
a ¬
ículo
an e io ,
las
especies
siguien es:
P ime
g upo.
—
Vinag e,
ce eza,
a oz,
ga banzos
y
sus
ha inas;
los
demás
g anos
y
legumb es
secas
y
sus
ha¬
inas.
Pescados
del
ío
y
ma ,
sus
escabeches
y
conse as;
labón
du o
y
blando;
ca bón
ege al,
de
cok,
mine al,
excluyendo
el
des inado
a
las
indus ias,
y
an aci a;
las
conse as
de
u as,
de
ho alizas
y
e du as;
palominos,
pichones,
codo nices
y
a es
simila es;
pa os,
ánades,
pe di-
Bases
pa a
des¬
eo
ol e
el
p ocedimien o
ces,
gallinas,
gansos,
pa os,
a es
u adas
y
conse as
de
las
an e io es
especies;
nie e,
hielo
a i icial,
ce a
en
ama
y
manu ac u ada;
ha ina,
pa a ina
y
espe ma
de
ballena;
on,
quesos,
man ecas
ex aídas
de
la
leche,
paja
de
ce ea¬
les,
ga o as,
hie bas
o
plan as
pa a
ganados,
leña
y
pe ó¬
leo,
gasolina
y
mo ona a.
Segundo
g upo.—Pin u as,
subs ancias
pa a
ocado
y
análogas;
agua ás
y
agua
de
Colonia;
agua
de
Sel z
y
ga¬
seosas;
azulejos
de
odas
clases;
cal
de
odas
clases;
lozas
de
má mol
de
Ta i a,
Tene i e
y
simila es;
lad illos,
piezas
de
co nisas
y
simila es;
má mol
y
pied a
de
odas
clases;
ejas,
caños,
yesos
y
cemen os
de
odas
clases;
chapas
de
zinc
y
de
hie o;
hie os,
ace os
y
plomos
de
odas
clases;
cue os
cu idos;
ba o,
c is al
y
loza.
En
las
especies
comp endidas
en
el
p ime
g upo,
el
ipo
de
g a amen
no
excede á,
en
ningún
caso,
del
o al
que
inie en
de engando
al
p omulga se
es a
ley.
En
las
especies
que
se
enume an
en
el
segundo
g upo
los
g a ámenes
no
excede án
del
5
po
100
del
alo
del
a iculado
en
la
plaza,
y
se án
aplicados
sob e
los
p oduc¬
os
nacionales
y
ex anje os.
El
Ayun amien o
aco da á
la
o ma
de
ecauda
es os
a bi ios.»
Debe,
pues,
el
Ayun amien o
de e mina
el
ipo
de
g a amen,
po
unidad,
de
es as
especies.
Debe
hace
un
cálculo
de
consumo
de
cada
una
de
ellas.
Y,
en
su
is a,
calcula
un
ipo
mínimo
de
adjudicación
de
la
subas a.
Al
mismo
iempo
iene
que
hace
un
eglamen o
pa a
esa
e¬
caudación
po que
no
exis e
igencia
alguna
en
esa
ma e ia.
2.
0
Las
o as
especies
de
la
Ta i a
4.
a
,
calculadas
en
400.000
pese as,
debe
o ece las
el
Ayun amien o
pa a
concie o
g emial
con
su
Reglamen o
especial.
De
no
acep a lo,
deben
suma se
a
las
p ime as
especies,
seña¬
lándose
su
ipo
de
pe cepción
y
su
cálculo
de
consumo
y
lle a las
a
la
subas a.
3.
0
Celeb a
el
Ayun amien o
la
subas a
y
ob iene
una
can idad
de e minada,
que
supond emos
de
25.000.000,
pa a
los
e ec os
de
es e
es udio,
o
sea
una
en ega
anual
de
2.500.000
pese as.
4.
0
Su ge
una
cues ión
al
llega
a
es e
pun o:
¿Po
cuán o
iempo
se
lia á
el
a iendo,
po
cinco
o
po
diez
años?
(Ven ajas
e
incon enien es
de
ambos
plazos.)
C ee¬
mos
necesa io
hace lo
po
diez
años
po
se
el
iempo
que
la
ley
de e mina
como
igencia
de
la
au o ización.
5.
0
Si
la
Emp esa
es
la
misma
que
a iende
las
ca ¬
nes
pa a
el
Ayun amien o,
debe á
ene
la
debida
sepa a¬
ción
en
la
adminis ación.
6.°
El
Ayun amien o
nomb a á
de
su
seno
una
Co¬
misión
Pe manen e
de
la
Re o ma,
compues a
de
es
con¬
cejales,
que
inspecciona á,
igila á,
ap oba á
o
censu a á
los
abajos
que
se
ealicen
y
pod á
en
odo
momen o
de ene
una
ob a
has a
ecibi
las
explicaciones
que
haya
demandado.
Es a
Comisión
Municipal
Pe manen e
de
la
Re o ma
asume,
en
ep esen ación
del
Ayun amien o,
odas
las
a ibuciones
que
la
Co po ación
le
haya
coníe ido;
in o ma á
al
Ayun amien o
espec o
a
los
con lic os
en e
la
Emp esa
de
Consumos
y
los
pa icula es,
que
hoy
e¬
suel e
la
Adminis ación
de
Hacienda.
Al
conclui
su
manda o
de
concejales,
los
que
o ¬
men
es a
Comisión
Pe manen e
pasa án
ipso
ado
a
o ma
pa e
del
Comi é
auxilia
de
que
hablamos
a
con inuación.
7.
0
La
subas a
de
las
especies
de
Consumos
nos
da
un
endimien o
conocido
de
25.000.000
de
pese as,
al
cual
se
acomoda
el
P og ama,
y
en
seguida
se
o ece
es a
di i¬
cul ad,
que
es
el
ne io
de
la
cues ión.
El
Ayun amien o
quie e
hace
muchas
de
las
ob as
en
un
plazo
de
es
anos,
o as
en
cua o,
algunas
en
cinco,
y
el
dine o
lo
a
en e¬
gando
la
Emp esa
en
can idades
iguales
du an e
diez
años;
de
donde
se
desp ende
que,
en
el
p ime
quinquenio,
ha¬
b á
mucho
más
de
ob a
e minada
que
dine o
pa a
paga la,
y,
po
lo
an o,
que
los
con a is as
end án
cuen as
al
cob o
po
conside ables
can idades,
que
no
exis en
en
dis¬
ponibilidad.
Es e
con lic o
lo
p e é
la
ley,
y
pa a
solucio¬
na lo
exige
la
o ma
del
emp és i o,
a
la
cual
debe
ecu i
132
—
el
Ayun amien o,
diciendo:
—
A
quí
es á
es e
P og ama
con
iodos
mis
p oyec os,
que
cues an,
con
sus
in e eses,
ein a
mi¬
llones;
y
aquí
es a
Emp esa
a enda a ia
de
los
a bi ios
ex ao dina ios,
que
nos
da á
en
diez
años
ein icinco
millones,
que,
unidos
a
es os
o os
ing esos,
o man
un
o al
igual
a
los
gas os.
Emi o
láminas
po
la
can idad
que
necesi o;
mas
aho a
necesi o
un
banque o
o
una
en idad
que
acep e
es e
emp és i o
y
ampa e
mi
papel,
y
con a is as
que
me
ealicen
es as
ob as
.—
¿Encon a ía
el
Ayun amien o
los
banque os
y
con a is as
que
busca?
Y
de
encon a los,
¿se.
o ece ían
en
condiciones
acep ables?...
He
aquí
el
momen o
en
que
podemos
es i¬
ma
malog ados
los
an e io es
es ue zos.
8.°
En
es e
ins an e,
pa a
que
la
ob a
se
ealice,
ha
de
apa ece
un
Comi é
auxilia
de
la
Re o ma,
que
diga:—
No
encuen as
banque o,
pe o
yo
me
o ezco
a
sus i ui
su
ges¬
ión.
Yo
acep o
us
láminas
y
me
comp ome o
a
paga
con
ellas
el
o al
de
las
ob as;
yo
se c
el
ehículo
en e
us
láminas
y
los
con a is as;
yo
ha é
iable
u
P og ama
y
ha é
esa
ges ión
que
siemp e
se
encomienda
a
e ce a
pe sona,
y
la
ha é
con
inmensa
economía
pa a
el
Ayun amien o,
con
g an
igilancia
pa a
la
ob a.
Yo
se é
u
ges o
en
uno
y
en
o o
pun o
y
sin
me ma
alguna
pa a
us
acul ades.
Yo
me
cons i uyo
en
esa
e ce a
pe sona
que
buscas
y
no
end ás
concu sos
desie os;
y
se é
u
ges o
con
la
esencial
di e encia
de
que
yo
no
cob o
in e eses,
ni
an o,
po
cien o
de
ges ión,
ni
engo
o o
ideal
que
se i
des¬
in e esadamen e
a
Se illa.
Me
c eo
capaci ado
pa a
es e
se icio
y
e
lo
o ezco;
y
pa a
que
en
ningún
caso
esul en
me madas
us
ámplias
y
supe io es
acul ades,
ú,
Ayun amien o,
egula¬
ás
mis
unciones,
no
u ilizando
mis
se icios
más
que
en
lo
que
e
con engan,
oda
ez
que
e
soy
indispensable
pa a
conce a
el
emp és i o
y
pa a
p epa a
us
concu sos.
Yo
se é
u
o icina
auxilia
y
p ocede é
po
u
exclusi o
manda o.
9.
0
El
a enda a io
de
Consumos
ha á
los
ing esos
mensuales
en
la
caja
del
Ayun amien o.
En
el
capí ulo
IX,
a ículo
5.
0
del
p esupues o
o dina io
anual
del
Ayun a¬
mien o,
igu a án
pa a
gas os
de
amo ización
e
in e eses
del
emp és i o,
2.500.000
pese as;
y
en
el
capí ulo
VII,
a ícu-
—
133
—
lo
i.°
de
ing esos,
que
di á
Emp és i o,
pond emos
o as
2.500.000
pese as.
El
Alcalde
i ma á
el
ca ga éme
de
es a
can idad,
y,
en
seguida,
el
lib amien o
a
a o
de
la
Teso e ía
Especial
de
la
Re o ma,
quedando
o almen e
cumplida
la
ley
en
cuan o
a
la
o mal
condición
de
la
Caja
única
y
el
omé
azón
de
la
Con adu ía,
de
esas
igu adas
can idades
en
el
p esupues o
municipal.
No
pe de á,
en
es e
caso,
po
an o,
el
Ayun amien o
la
pleni ud
de
sus
de echos,
y
que¬
da á
e lejada,
con o me
manda
la
ley,
la
ci a
global
y
anual
de
es e
emp és i o
ex ao dina io
en
el
p esupues o
o dina¬
io
municipal.
Es a
ope ación
es
idén ica
a
la
que
hoy
se
hace
con
el
cupo
de
Consumos
que
a
al
Teso o
del
Es ado.
10.
Es os
ing esos
que
el
Ayun amien o
a
en iando
pun ualmen e
cons i uyen
la
Teso e ía
de
la
Re o ma,
eso o
pe ec amen e
conocido,
po que
las
ci as
de
ing e¬
sos
son
el
p oduc o
del
a iendo
de
Consumos,
que
es
sabido
desde
el
momen o
de
la
subas a,
y
que
ing esa
en
echas
ijas.
Los
demás
ing esos
son
igualmen e
conocidos
y
cie os.
11.
El
Comi é
auxilia
p ocede á
a
la
o mación
del
p esupues o
de
ejecución,
con
los
da os
de
plazo
de
e mi¬
nación
de
cada
una
de
las
ob as,
y
can idades
que
anual¬
men e
pueden
dedica se
a
cada
una
de
ellas,
sepa ando
po
g upos
las
que
pueden
paga se
en
diez
años
y
las
que
se
han
de
paga
en
meno
plazo,
y
haciendo
la
cuen a
de
los
in e eses
po
demo a.
Un
a ance
de
es a
ope ación,
po
sí
sólo,
a oja
más
luz
que
odas
las
conside aciones
que
ace ca
de
es e
pun o
hicié amos.
12.
De
es e
es udio
esul a á
plan eada
la
necesidad
del
Bono
de
Teso e ía
o
Lámina
Municipal,
de
que
ha¬
blamos
al
p incipio
en
la
base
niim.
7,
pa a
paga
ob as
e minadas
que
no
es
posible
abona en
me álico
inmedia¬
amen e,
po
se
mucho
mayo
la
can idad
que
ep esen an
que
la
disponible
en
aquella
anualidad,
y
que,
po
an o,
hay
que
i
pagando
en
anualidades
sucesi as.
Aho a
bien;
es a
Teso e ía,
en
cada
ob a,
pod á
paga
una
can idad
en
dine o
has a
cub i
los
2.500.000
pese as

—
134
—
anuales,
y
el
es o
del
alo
de
la
ob a
concluida
lo
paga á
en
bonos
o
1
Aminas
de.
la
Teso e ía,
emi idos
desde
el
p ime
momen o
po
el
Ayun amien o;
bonos
que
se
amo iza án
po
so eo
den o
de
los
diez
años
de
plazo,
con
un
in e és
dél
6
po
ioo
anual.
13.
El
Comi é
auxilia ,
ajus ándose
al
es udio
que
p e iamen e
ha
ealizado,
conoce á
el
plazo
en
que
debe
ealiza se
cada
ob a
y
la
can idad
que
puede
abona
en
me álico
y
en
bonos,
y,
en
su
consecuencia,
an es
de
saca
a
concu so
ninguna
ob a,
de e mina á
en
el
pliego
de
con¬
diciones
la
can idad
que
ha
de
paga
en
me álico
y
la
can¬
idad
que
ha
de
paga
en
bonos,
no
dejando,
en
modo
al¬
guno,
es as
condiciones
pa a
a eglos
pos e io es
con
el
con a is a.
Es
e iden e
que
la
e icacia
del
Comi é
auxilia
es iba
en
la
acilidad
que
iene
pa a,
p epa a
es os
concu sos,
pa a
busca
con a is as
que
los
ampa en
an es
de
saca los
a
subas a,
y
pa a
igila
es as
ob as,
allanando,
sin
en o ¬
pecimien os
bu oc á icos,
es a
labo ,
que
es
sencillísima,
o
es
insupe able,
según
en
las
condiciones
que
se
acome a.
14.
El
Ayun amien o
deja á
a ec os
al
pago
de
es os
bonos
la
hipo eca
de
pa celasen
el
P ado
de
San
Sebas ián,
con o me
lo
au o izado
en
la
Ley
de
24
de
Julio
de
1914.
15.
Es os
bonos
de
la
Teso e ía,
con
hipo eca
de
pa celas
del
P ado
de
San
Sebas ián,
con
ing esos
ijos
y
pun uales
a
la
espalda,
y
con
un
in e és
del
6
po
100,
son
dine os
en
la
plaza,
y
no
es
a en u ado
supone
que
pod án
ene
ácil
acceso
a
las
ope aciones
secunda ias
de
pigno a¬
ción
y
ianzas.
En
odas
las
ob as
de
la
Re o ma
es os
bonos
se án
acep ados
como
ianzas.
16.
Pa a
ene
un
ma gen
necesa io
de
disponibili¬
dad,
el
Comi é
auxilia ,
con o me
a
las
ins ucciones
que
eciba
del
Ayun amien o,
debe á
con a a
un
Roulan ,
cuyo
máximo
puede
llega
a
dos
millones
de
pese as,
en
una
de
es as
dos
o mas:
a)
EMPRÉSTITO
DIRECTO,
llamando
al
aho o
—
x
3
5
—
popula ,
median e
una
emisión
especial
de
cédulas,
desde
25
pese as,
in e és
anual
del
6
po
ioo;
amo ización
en
me álico,
o
en
ca illas
de
un
Banco
de
aho o,
con
un
p emio
de
o o
6
po
ioo
en
la
imposición.
Cédulas
o al¬
men e
amo izadas
en
diez
años.
b)
Colocación
de
una
se ie
de
Bonos
de
la
Teso e ía
en
un
Banco,
pa a,
con
es a
ga an ía,
ab i
una
cuen a.
El
Ayun amien o
aco da á
el
p ocedimien o
que
es i¬
ma e
más
con enien e.
9
4
/
—
i
3
7
—
CAPÍTULO
II
Acla aciones
más
indispensables
a
las
Bases
an e io es.
—
E
l
Emp és i o.—El
Comi é
auxi¬
lia .
—
L
a
Teso e ía
de
la
Re o ma.—Sus
un¬
ciones.
Hemos
llegado
al
in
de
la
jo nada.
Hace
año
y
medio,
los
dignos
ocales
del
Comi é
que
cons i uían
conmigo
la
Ponencia
qne
había
de
in o ma
al
Excmo.
Ayun amien o
de
la
necesidad
de
la
Re o ma
y
de
los
medios
económicos
de
ealiza la,
ap obaban
la
o ien a¬
ción
y
el
es udio
que
modes amen e
les
p oponía.
Desde
aquel
día
no
ha
habido
pa a
noso os
uno
que
no
se
haya
empleado
en
es a
labo .
No
se
a aba
an
sólo
de
edac a
una
Memo ia;
e a
p eciso
demos a
la
necesidad
del
p o¬
cedimien o;
e a
menes e
hace
una
ley
que
con u ie a
elemen os
especiales
pa a
unda
la
ob a
económica.
Toda
es a
p ime a
pa e
es á
)*a
ealizada.
La
opinión
se
ha
o mado
al ededo
de
es as
ideas,
y
la
ley-p i ilegio
es á
sancionada
po
el
Rey.
Algún
día
llega á
que
pública¬
men e
ha emos
la
es imación
que
me ecen
las
pe sonas
de
odos
los
pa idos
que
han
con ibuido
más
e icazmen e
a
es as
elices
ealidades
y
cuya
coope ación
e icacísima
ha
sido
indispensable
pa a
esol e los.
En
oda
es a
peno¬
sísima
y
compleja
labo
de
p epa ación
no
nos
hemos
apa ado
un
momen o
del
plan
azado
desde
el
p ime
Unidad
de
c i e io
que
e¬
quie e
la
o al
p epa ación
de
la
Re o ma.
—
144
—
Lo
p ime o
que
econoció
ué
la
necesidad
de
c ea
un
se icio
de
Teso e ía
especial
pa a
que
los
ondos
que
a ec a en
al
pago
de
in e eses
y
de
la
amo ización
del
an icipo
que
solici aba,
queda an,
a
i ud
del
lib amien o
del
Alcalde,
en
una
si uación
de
absolu a
independencia
del
p esupues o
o dina io
municipal.
Cuando
llegó
a
conce a
con
el
Banco
de
España
la
emisión
de
unas
cédulas
ga an izadas
pa a
es as
ob as,
dijo
en
las
bases:
«
P
a a
ga an ía
del
égimen
económico
en
pagos
y
con abilidad
de
las
ob as
de
la
Nec ópolis,
se
es ablece
una
cuen a
especial
de
Teso e ía,
abie a
en
el
‘Banco
de
Es¬
paña
.
»
En
es a
Teso e ía
ing esaba
dia iamen e
el
Alcalde
los
ecu sos
que
le
es aban
a ec os,
quedando
de
es a
o ma
cons i uida
la
Teso e ía
de
es a
ob a
independien e
de
la
Adminis ación
municipal.
Podemos
segui
es udiando
o as
e o mas
exami¬
nando
uncionamien os
de
emp és i os
pa a
ob as
ex a¬
o dina ias,
y
en
odas,
absolu amen e
en
odas,
e emos
apa ece
un
ges o
inancie o
que
an icipa
ondos
sob e
signos
de
c édi o,
o
acep a
la
emisión
del
Ayun amien o,
ampa ando
y
colocando
sus
láminas
siemp e
que
ellas
es én
ga an idas
con
ondos
pe ec amen e
conocidos,
des¬
ligados
de
oda
o a
obligación
e
in e enidos
po
la
en¬
idad
que
ampa e
y
coloque
las
láminas.
El
Comi é
auxi¬
lia
es
indis¬
pensable,
ade¬
más,
como
ges o
en
las
ob as.
En
cuan o
al
P og ama
de
ob as,
e emos
un
ges o
de
ellas
buscando
con a is as,
es ipulando
condiciones,
haciendo
o e as
y
con ao e as
has a
llega
a
la
ejecución
de
las
mismas;
y
odo
es o,
an o
lo
p ime o
como
lo
se¬
gundo,
median e
in e eses
es ipulados
en
a o
de
es os
ges o es.

—
145
~
¿Po
qué
ocu e
es o?
La
explicación
la
hemos
dado
po
adelan ado;
pe o
aún
añadi emos
o as
azones.
La
emba azosa
ma cha
municipal,
con
sus
expedien¬
es,
Comisiones,
in o mes
y
discusiones,
di icul a,
en
mu¬
chos
casos
imposibili a,
la
acción
ápida,
ci cuns ancial,
a
eces
exclusi amen e
écnica,
que
equie e
el
unciona¬
mien o
de
es as
ob as
de
in ensa
ac i idad;
así
emos
que
los
mismos
Ayun amien os
buscan
en
es as
Comisiones
auxilia es
una
es e a
dis in a
en
donde
coloca
es os
asun¬
os
allanando
obs áculos.
Y,
después
de
es o,
¿qué
azón
pod ía
inclina
a
nues¬
o
Ayun amien o
a
p escindi
de
es e
Comi é
auxilia ,
que
unciona a
como
una
o icina
delegada,
y
en
la
que
adicase
la
Teso e ía
gene al
de
la
Re o ma
y
la
amo i¬
zación
del
emp és i o?
¿El
economiza
in e eses,
an os
po
cien o
nada
desp eciables
que
emos
implan ados
en
casos
análagos?
No;
esa
azón
es
una
de
las
más
pode osas
que
nos
esuel en
a
p opone
al
Comi é
de
la
Exposición
como
elemen o
auxilia
en
es a
ob a
magna.
Es e
Comi é
o ece
oda
su
ges ión
po
amo
a
Se¬
illa,
sin
p e ende
o a
cosa
que
el
mejo
acie o
en
la
emp esa.
Si
el
Comi é,
al
y
como
es á
cons i uido,
no
esponde
a
la
plena
con ianza
del
Ayun amien o,
modi i¬
qúese
en
buena
ho a,
pe o
no
nega emos
que
hoy
lo
cons¬
i uyen
elemen os
que
han
demos ado
su
amo
a
Se illa
en
múl iples
ocasiones.
¿Dónde
encon a íamos
un
o ganismo
de
mayo
igo
ni
más
adecuado
a
la
emp esa
que
se
a a
de
ealiza ?
El
habe
nacido
en
el
seno
mismo
de
es e
o ganismo
los
p oyec os,
las
ideas,
los
elemen os
odos
de
es a
Re o ma,
¿no
acusan
una
habili ación
su icien e?
Po
úl imo,
oda
El
Comi é
auxi¬
lia
debe
se
el
Comi é
de
la
Exposición
Hispano-A ae-
icana.
—
146
—
di icul ad
que
pudie a
o igina se
espec o
a
las
a ibucio¬
nes
que
es e
Comi é
pudie a
os en a
es á
esuel a
de
an e¬
mano
po
la
ley
de
Julio,
que
da
acul ades
especiales
al
Ayun amien o
pa a
delega
sus
unciones
en
el
Comi é
de
la
Exposición.
Pe o,
en iéndase
bien:
no
p oponemos
que
ej
Ayun amien o
delegue
sus
unciones,
ni
pie da
un
ápice
en
sus
a ibuciones;
sino,
po
el
con a io,
conside amos
que
el
Comi é,
dando
una
p ueba
más
de
abnegación,
de
ci ismo
y
de
aca amien o,
debe
o ece se
como
o icina
auxilia
del
Ayun amien o,
sin
más
unciones
que
las
seña¬
ladas
po
és e,
sin
a ibución
alguna
que
di icul e,
me me
o
emba ace,
la
lib e
y
comple a
sobe anía
de
la
Co po a¬
ción
municipal.
Funciones
de
es¬
e
Comi é
au¬
xilia as
in¬
o ma i o
y
no
esolu i
o.-
Yen ajas
que
su
ac uación
epo a.-Anxi-
lio
que
p es a
ai
Exen o.
Ayun amien o
Pa a
los
que
emen
que
la
ac uación
del
Comi é
pueda
limi a
las
a ibuciones
del
Ayun amien o,
que emos
es¬
c ibi
unos
' englones.
En
ellos
p ecisa emos
el
unciona¬
mien o
del
Comi é
auxilia
en
elación
con
el
Ayun a¬
mien o,
y
de
su
lec u a
se
desp ende án
las
en ajas
que
a
és e
epo a á
la
in e ención
del
Comi é.
Designa
el
P og ama
con
las
ob as
a
ealiza ,
es
déla
exclusi a
compe encia
municipal.'
Al
de e mina
el
Ayun amien o
con
absolu a
independencia
cuan os
de a¬
lles
han
de
in lui
en
la
ejecución
de
sus
ob as,
ija á
p o¬
yec os,
p esupues os,
luga
de
emplazamien o,
sis ema
de
cons ucción
en
cada
uno
de
ellos,
e c.,
e c.
.El
Ayun a¬
mien o
po
sí
esol e á
cuan o
a
la
ecaudación
de
a bi¬
ios
se
e ie e.
Di á
el
ipo
de
pe cepción
de
cada
especie;
i á
a
la
subas a,
señalando
el
ipo
de
la
misma;
se
decidi á
o
no
po
el
concie o,
según
lo
juzgue
con enien e.
Re¬
glamen a á
es os
p ocedimien os
y
esol e á
cuan o
a ec e
a
la
au o ización
que
la
ley
de
Julio
le
concede.
Después,
el
Ayun amien o
ex ende á
sus
láminas
y
o ece á
su
e n-
—
147
~
p es i o.
Ya
liemos
dicho
que
en
es e
momen o
es
indis¬
pensable
una
e ce a
pe sona
y
una
Teso e ía
especial;
y
únicamen e
en onces
apa ece
el
Comi é
acep ando
esas
láminas
pa a
conce a
el
emp és i o
y
unciona
como
Teso e ía.
¿Cómo
y
po
qué
se
comp ome e
a
an o
el
Comi é?
¿Qué
esponsabilidades
iene
pa a
o ece
al
ga an ía
al
Ayun amien o?
Con es a
es a
p egun a
es
en a
de
lleno
en
el
es u¬
dio
de
la
ac uación
del
Comi é
y
de
su
esponsabilidad.
Desc ibámosla
po
su
o den.
H
1
Comi é
empieza
po
ealiza
(ha
ealizado
ya
de
an emano)
el
es udio
de enidísimo
de
lo
que
cada
ob a
sig¬
ni ica;
del
iempo
en
que
hab á
de
ejecu a se,
de
las
can i¬
dades
que
debe án
abona se
en
cada
año,
de
las
que
hab án
de
aplaza se
has a
el
encimien o,
po
so eo,
y
de
los
in e¬
eses
de
es as
láminas;
y
con
odos
es os
da os,
y
con
la
segu idad
de
abona
exac ísimamén e
las
amo izaciones
y
los
in e eses,
busca á
y
encon a á
los
con a is as
que
ampa en
los
concu sos
en
cada
una
de
las
ob as.
Muchas
can idades
pod án
paga se
al
conclui
la
ob a;
ninguna
po¬
d á
excede
de
un
plazo
de
diez
años
pa a
la
o al
amo iza¬
ción,
con ando
desde
i.°
de
Ene o
de
1916.
E11
1926
es¬
a á
pagada
la
o alidad
de
las
ob as;
y
con
es a
ga an ía
encon a á
los
medios
de
que
ningún
concu so
quede
de¬
sie o,
y
de
que
odas
las
ob as
ma chen
ápidamen e.
Todo
el
éxi o
en
es e
pun o
es iba
en
la
diligencia,
apidez
e
in ensidad
de
es a
p epa ación,
que
¿icnen
po
base
la
con ianza
que
la
Teso e ía
inspi a.
Y,
dadas
las
múl iples
y
complejas
obligaciones
del
Ayun amien o,
¿po¬
d ía
dedica
a
la
Re o ma
oda
la
p e e en e,
di íamos
exclusi a,
a ención
que
es as
ma e ias
equie en?
La
Comisión
pe manen e
de
la
Re o ma,
compues a
po
es
seño es
Concejales,
iene
es a
inalidad:
dedica ,
con
a ibuciones
p ecisas
del
Ayun amien o,
oda
su
ac i¬
idad
a
es a
emp esa.
Mas
obse emos
una
ealidad
de
indiscu ible
impo an*
-
i
4
8
-
cia.
Va ios
seño es
Concejales,
p e io
de enido
es udio
del
P og ama,
se
encuen an
en
condiciones
de
desen ol e lo.
¿Quién
asegu a
la
con inuidad
de
es os
seño es?
Cumplie¬
on
su
manda o
legal,
y,
pe ec amen e
en e ados,
salen
del
Ayun amien o
pa a
se
sus i uidos
po
o os
que
des¬
conocen
o almen e
la
ma e ia.
Y
es o
ocu e
en
el
mo¬
men o
más
p eciso:
cuando
se
p epa an
a
igila
la
ob a
po
ellos
es udiada;
cuando
ienen
que
esol e
di icul ades
de
ejecución;
cuando
ienen
que
p epa a
las
con a as
de
ob as.
El
Comi é
auxilia ,
COMO
OFICINA
PERMA¬
NENTE,
da
el
ca ác e
de
con inuidad
y
consecuencia
a
los
abajos
de
la
Re o ma.
En
el
Comi é
se
conoce
pe ¬
ec amen e
el
P og ama,
pues
allí
se
engend ó
y
se
es udió
en
odos
sus
de alles.
Allí
hay
p epa ación
su icien e,
an¬
e io
y
con inua.
Allí
hay
iempo
pa a
desen ol e lo.
¿No
se ía
de
g an
u ilidad
es e
auxilio
pa a
el
éxi o
de
la
emp esa?
¿No
se ía
enie a io
p escindi
de
es e
elemen o
auxilia ,
que
no
es a
un
ada me
de
su
au o idad
a
las
un¬
ciones
municipales?
Teniendo
es o
en
cuen a,
hemos
p opues o
que
los
es
seño es
Concejales
que
o men
la
Comisión
pe ma¬
nen e
del
Ayun amien o,
al
conclui
su
manda o,
pasen
de
modo
au omá ico
a
o ma
pa e
del
Comi é
auxilia ,
pa a
que
la
p epa ación
de
es os
seño es
no
se
pie da,
y
sus
inicia i as
y
conocimien os
no
queden
in e umpidos
cuan¬
do
más
necesa ios
puedan
se .
Con inuemos
el
es udio
de
la
ac uación
del
Comi é.
Ya
es án
las
ob as
en
pe íodo
de
ejecución.
La
ges¬
ión
con inua,
dia ia,
en
ex emo
igilan e,
del
Comi é
en
las
múl iples
ob as
que
exis i án
en
Se illa
en
es e
pe¬
íodo
eb il
de
ejecución,
¿es
desp eciable?
En iéndase
bien;
es a
igilancia
y
esponsabilidad
del
Comi é
no
en o pece,
es
más,
no
excusa
la
del
Ayun amien o,
que
conse a ía
siemp e,
con
la
pleni ud
de
sus
unciones,
la
de
examina ,
decidi ,
ap oba
y
ecibi
lo
e e en e
a
ob as.
El
Comi é,
en
es e
espec o,
segui á
siendo
una
o icina
—
149
—
del
Ayun amien o,
con
de echo
de
p opone
y
de
in o ¬
ma ,
dejando
a
és e
la
lib e
acción
de
decidi .
Es a
igi¬
lancia
exquisi a,
ealizada
po
sus
ocales,
sus
a qui ec os,
sus
empleados,
¿puede
es o ba
a
alguien?
¿No
se
aduci á
en
mejo
calidad
en
los
ma e iales,
en
mayo
apidez
en
las
cons ucciones
y
en
más
se e o
cumplimien o
de
lo
es ipulado?
Vol amos
los
ojos
a
la
ealidad
y
eamos
quince
o
ein e,
o
ein icinco
ob as,
ma chando
odas
a
un
iempo
en
Se illa.
¿No
se ia
es imable
pa a
el
Ayun amien o
des¬
cansa
una
pa e
de
sus
abajos
en
es e
Comi é
auxilia ,
sin
pe de
po
ello
sus
de echos?
Y
llegamos
a
un
momen o
culminan e
de
es e
p o¬
ceso:
el
de
abona
las
obligaciones
de
la
Re o ma.
Cada
con a is a
sabe
que
del
alo
o al
de
las
ob as
que
ha
ealizado
(y
que
es á
ep esen ado
po
igual
alo
en
láminas)
ecibi á
una
buena
pa e
de
ella,
en
la
mayo¬
ía
de
los
casos
más
de
la
mi ad
en
me álico
y
al
con ado;
y
que
la
o a
pa e
i á
amo izándose
en
pe iodos
cono¬
cidos
(cua o
o
cinco
años),
de engando
es as
láminas,
mien as
no
queden
amo izadas,
un
in e és
del
6
po
100
po
anualidades
encidas.
De
aquí
esul a,
lo
hemos
dicho
cien
eces,
la
imp es¬
cindible
necesidad
de
la
Teso e ía
gene al
de
la
Re o ma,
que,
cons i uida
de
un
modo
independien e,
con
ing esos
cie ísimos
y
de
an emano
conocidos,
dé
esa
imp esión
de
obus ez,
de
exac i ud
y
de
au oma ismo
que
equie en
es as
ope aciones.
Es e
es
el
ma o
se icio
que
ha
de
p es a
es e
Comi é
auxilia .
En
él
adica á
es a
Teso e ía
que
se
ha
cons i uido
como
una
o icina
auxilia
del
p opio
Ayun¬
amien o,
que,
consecuen e
con
su
c i e io,
man enido
des¬
de
el
p ime
momen o,
se
ese a
la
acul ad
de
aco da
los
pagos,
y
el
Alcalde
de
lib a
los
ondos,
eniendo
es as
o icinas
del
Comi é
auxilia
la
impo an ísima
mi¬
sión
de
habe
c eado
la
on e a,
la
sepa ación,
la
línea
di iso ia,
en e
un
p esupues o
o dina io
municipal
(que
segui á
adminis ándose
como
has a
aquí)
y
es a
Re o ma,

—
1)0
-
dis in a,
sepa ada,
independien e,
desde
su
nacimien o
has a
su
conclusión.
Resumen
de
lo
dicho:
El
Comi é
auxilia
acep a
el
emp és i o
dándole
ca¬
ác e
legal;
p epa a
la
ejecución
de
las
ob as;
igila
su
desa ollo
y
lle a á
la
Teso e ía
de
la
Re o ma,
haciendo
los
pagos
aco dados
y
ap obados
po
el
-Ayun amien o,
cuyos
ondos
es a án
deposi ados
en
el
Banco
de
España,
o
en
la
Caja
municipal,
pe o
exclusi amen e
a ec os,
desde
su
ing eso,
a
es a
Teso e ía.
Haciendo
odo
es o,
ha á
ia*
ble
la
e o ma
y
posible
el
p ocedimien o
que
hemos
p o¬
pues o.
An es
de
e mina
que emos
hace
cons a
que
nadie
más
espe uoso
con
los
de echos
del
Ayun amien o,
y
con
su
au o idad
pa e nal,
que
el
que
es as
líneas
esc ibe,
que,
en
echas
no
lejanas,
u o
la
hon a
de
p esidi
el
Con¬
cejo.
Mas
es a
conside ación
no
implica
desconocimien o
de
la
ealidad.
Las
co po aciones
municipales
son
o ganis¬
mos
que
no
es án
hoy
cons i uidos
pa a
las
necesidades
de
los
pueblos
mode nos
y
pa a
ealiza
esas
g andes
ob as
en
que
odo
es
diligencia
y
ac i idad.
Buena
p ueba
de
eilo
es
que
odos
los
pa idos
polí icos
ienen
en
su
p og ama
la
e o ma
del
égimen
local,
y
odos
coinciden
en
la
im¬
pe iosa
necesidad
de
e o ma
los
p ocedimien os
y
la
cons¬
i ución
de
los
Ayun amien os.
Y
si
odos
con enimos
en
que
es á
iciada
es a
o ganización,
y
que
u ge
e o ma la
pa a
que
dé
u os
i iles,
;no
se á
con enien e
supli ,
en
lo
posible,
aquellos
de ec os,
y
busca les
acilidades
y
ga¬
an ías
pa a
la
ob a
más
anscenden al
pa a
Se illa
y
que
más
impo a
a
su
po eni ?
Buena
p ueba
de
lo
que
decimos
nos
la
o ece
el
mis¬
mo
Ayun amien o
de
Se illa,
que,
conscien e
de
di icul a¬
des,
nacidas,
no
de
los
elemen os
que
lo
in eg an,
sino
de
las
leyes
que
lo
egulan,
cede
an e
impe iosa
necesidad
muchas
de
sus
unciones
más
elemen ales.
Ha
lle ado
a
un
a iendo,
po
ejemplo,
la
ecaudación
de
sus
a bi ios,
po ¬
que
conside a
p e e ible
que
se
luc e
un
in e media io
con
—
151
—
los
ondos
des inados
a
paga
los
gas os
comunales,
que
no
ealiza
una
ecaudación
uinosa.
Pa a
desen ol e
la
idea
de
!a
Exposición
Hispano-Ame icana
pensó,
con
e dade o
acie o,
en
c ea
un
o ganismo
y
buscó
los
ocales
que
lo
o man.
Y
si
de
es e
modo
ha
p ocedido
en
es os
y
o os
mu¬
chos
casos,
come e ía
la
eme idad,
an e
la
ob a
más
com¬
pleja,
más
di ícil
y
más
ex ensa
que
ha
ealizado
Se illa,
de
no
acep a
el
concu so
que
le
o ece
ese
o ganismo,
que
es
su
p opia
hechu a,
y
que,
en
es e
caso,
al
con a io
que
en
los
demás,
se
p es a
a
unciona
bajo
su
manda o,
con
e dade o
aca amien o
a
su
au o idad.
Fue a
un
banque o
el
que
o ecie a
sus
se icios
y
no
duda ía
el
Ayun amien o
en
en ega le
la
ges ión,
a
más
de
las
en ajas,
comisiones
y
descuen os
que
acompaña ía
la
emisión
del
emp és i o.
Llena
es e
acío
con
en aja
pa a
el
Ayun amien o,
pa a
las
ob as
y
pa a
Se illa,
es
lo
que
puede
o ece
el
Comi é.
***
Acep e
o
no
es e
o ecimien o
el
Ayun amien o;
al e-
Lo
inexcusa¬
e
o
modi ique
el
ac ual
Comi é;
cons i uya
uno
nue o
con
ble,
ca ác e
mix o,
lo
esencial
y
lo
inexcusable
es
que
eco¬
nozca,
o
c ee,
un
ins umen o
capaci ado
que
acep e
el
emp és i o
municipal,
dándole
ca ác e
legal;
que
si a
de
ehículo
pa a
su
laminación;
que
sea
cen o
de
la
Teso e ía
de
la
Re o ma;
que
p epa e
y
asegu e
los
concu sos
y
i¬
gile
las
ob as.
Sin
es e
ins umen o
gene oso,
capaci ado,
ac i o
y
pe manen e,
se
malog a
un
gigan esco
es ue zo
ya
ealizado,
se
co e
al
acaso
y
se
disipan,
una
ez
más,
isueños
ho izon es,
cuando
ya
asis íamos
a
un
amanece
de
BIENESTAR
Y
GRANDEZA
PARA
Se
VILLA.
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