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Las reformas de la ciudad : y sus tres factores esenciales : memoria

Barón, Fernando, Conde de Colombia

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.2 Viw u 0 9 , SEVILLA ANTE LA EXPOSICIÓN HISPANO-AMERICANA LAS REFORMAS DE LA CIUDAD Y SUS TRES FACTORES ESENCIALES MEMORIA PRESENTADA AL COMITÉ DE LA EXPOSICIÓN HISPANO-AMERICANA POR D. FERNANDO BARÓN CONDE DE COLOMBI : : : SEVILLA : : : : Tipog a ía de Gi ones : : : ! : ; 1915 :::::: 33 d d* ^ n^ iJk ^ -i ¿uju*~-e- — ¿>6 — L^h. . < ¿ c— ¡a /« éT Wa^- . /2¿¿&^ (T^ T^y z / / /?// ■ SEVILLA ANTE LA - EXPOSICIÓN HISPANO-AMERICANA LAS REFORMAS DE LA CIUDAD J l Bo/ni é do la §ipos/cm Mspa/io- ¿Ame icana. Cumplo con i a sa is acción el manda o que me con¬ i ió el Comi é , en egando en el día de hoy es e abajo. Voso os, al encomendá melo, desconocíais mis pocas ue zas, y ue eme idad en mí el acep a lo. ¿Necesi a é deci os que, sin el auxilio cons an e del seño Alcalde y de elemen os municipales, sin la cola¬ bo ación dia ia de algunos de oso os, sin el es ímulo y la coope ación que me han p es ado al as pe sonalidades que no o man pa e del Comi é, nunca hubie a e mina¬ do una labo que ha consumido an os meses? Di é más: al acep a ues o enca go, os dije que, el es udio que p e iamen e habíamos ealizado, nos ense¬ ñaba que e a inú il in en a la e o ma que Se illa e¬ clama, y a Ja cual i imos supedi ados, sin log a una Ley de p i ilegio especial pa a Se illa, en la que encon¬ ásemos los medios económicos pa a ealiza ambas cosas: Re o ma y Exposición. Y es a ley, cuya ex ensión y con enido es udiamos p ime amen e aquí, y que hoy apa ece inco po ada a la legislación igen e; es a ley, undamen o y ne io de es e abajo, ¿a quién se debe? A la ep esen ación en Co es de la p o incia de Se illa; en p incipalísimo é mino a los je es de las ue zas polí¬ icas de es a p o incia; a oso os odos, y, especialmen¬ e, a los que enéis asien o en una u o a Cáma a; al Al¬ calde de la ciudad, que p esidió las ges iones p e ias, lle ando la oz de Se illa; al Gobie no de S. M.,y singu¬ la men e al Minis o de Hacienda, que acogió con ex e¬ mada bene olencia nues as aspi aciones. Fue a insensa o, po an o, seño es, da le a es a po¬ nencia que os p esen o un ca ác e pe sonal. — 6 — A es as ho as ad ie o ya algunos ye os en su con¬ enido, que hab emos de subsana ; ye os cuya exclusi a pa e nidad eclamo;pe o hab éis de encon a una buena pa e ap o echable, que ep esen a, como decía al p in¬ cipio, la ob a de odos, ob a genuinamen e se illana, ea¬ lizada bajo la especial di ección del Alcalde. Yo os in i o a en ega es a Ponencia a nues o P e¬ siden e el Alcalde de Se illa, pa a que la examine y la censu e. De es e modo ol e án las aguas a su manan¬ ial. Nues a sup ema aspi ación pod á se la de auxi¬ lia , Ja de p es a nues o concu so al Ayun amien o en aquello que se nos demande; jamás la de sus i ui su au o idad, que iodos econocen y aca an, y muy especial¬ men e es e Comi é, po azones de imbo able g a i ud. Se illa 12 de Ab il de 1915. El Comi é de la Exposición Híspano-Ame icana, en su sesión celeb ada el día 4 de Mayo de 1915, aco dó imp imi es a Me¬ mo ia. ’^^VILLA Al Excmo. Ayun amien o de Se illa Razones que han mo ido al Comi é de la Exposición Hispano ame icana a ealiza es e abajo. a Exposición Hispano-Ame icana no puede celeb a se ^has a que Se illa se haya ans o mado. Es inú il que el Comi é de dicha Exposición a ance en .sus a eas y allane obs áculos, si, en e an o, Se illa no esuel e sus p oblemas u banos de sanidad, de higiene y de o na o. Tal como es á hoy Se illa no puede exhibi se. De no exis i el p oyec o de la Exposición, se ía igualmen e u gen e la e o ma. Lo demanda la de ensa de nues a salud, nues a misma cul u a, nues os in e eses ma e¬ iales. Obliga nos a es a emp esa, da nos mo i o pa a acome e es as ob as, ha sido la e dade a inalidad de la Exposición. Se illa no busca es e Ce amen con sólo un obje i o, sino, además', como un p e ex o, como una ocasión obligada pa a sali del quie ismo en que i imos y es imula nos pa a ealiza el ené gico es ue zo de p e¬ pa a Se illa, de ans o ma Se illa. El Comi é conoce su debe y no de auda á las es¬ pe anzas de la ciudad. Las pue as del Ce amen no se ab i án mien as la sanidad, la higiene y el o na o no impe en en e noso os. A la Exposición ha de p ecede el bienes a público. Hemos aplazado, echa as echa, la inaugu ación del Ce amen, y cae án sob e noso os esponsabilidades que no debie on alcanza nos, po que el éxi o no es aba en nues as manos, po que la esolución de es os p oblemas municipales no depende de noso os. Mas, i iendo supedi ados a esos p oblemas, ue za es que del seno del Comi é salga de nue o una oz pa a, denuncia los y deci : «Que engamos o no Exposición, impo a 'menos que la conse ación de las idas que se pie den indebidamen e po al a de policía sani a ia y de higiene; impo a la limpieza y el o na o públicos; las escuelas, el agua, el alcan a illado; impo a i i , y i i sanos y limpios, que luego end án ies as y galas po añadidu a.» Y como es o es lo p incipal, y la base de odos nues os abajos, el Comi é no se con en ó, es os años an e io es, con c uza se de b azos, ni se con en a hoy con espe a las inicia i as ajenas, sino que en iende hoy, como siemp e, que su debe es á en coope a en esa ob a eden¬ o a que, o zosamen e, ha de p ecede a la suya. O ece, pues, al Ayun amien o de Se illa, un plan comple o de la e o ma, con sus p oblemas es udiados y esuel os; con el dine o pa a ealiza las ob as; y, al mismo iempo, en¬ ega, con el debido endimien o, oda su olun ad y sus ene gías pa a su ejecución. Cuan o queda esc i o es ealizable. Se illa, sin que¬ b an os pa a nadie, sin nue os dispendios ni g a ámenes, puede ans o ma se ápidamen e. La ob a puede comen¬ za mañana mismo. De ás de la úl ima le a que esc ibimos queda en pie es e comp omiso: el de ejecu a cuan o hemos dicho, cuan o quie a el Ayun amien o. La medida de nues o concu so la iene el Ayun a¬ mien o. Noso os lo o ecemos odo. El Ayun amien o oma de noso os lo que, en su c i e io supe io , conside e más con enien e. — 9 — Pe mí asenos, pa a e mina , alega un ecue do. En 1912 el Comi é plan eó en su seno es a misma cues ión de la e o ma de la ciudad, y, a p opues a de un modes o ocal de ese o ganismo, se di igió al Ayun a¬ mien o exponiendo es e p oblema, a cuya solución i ía¬ mos ligados. Po p ime a ez hablamos en onces de la necesidad de un emp és i o (1). En 1913 ealizó es e mismo Comi é un es udio de¬ enidísimo de la Hacienda municipal pa a halla un medio de log a ese emp és i o; y, acep ando la ponencia de uno de sus ocales, acudió a la ep esen ación pa lamen a ia pa a que hicie a suya es a idea (2). En 1914 aquella ges ión c is alizó en una Ley de p i i¬ legio pa a Se illa, g acias a la decidida coope ación de los ep esen an es en Co es de la p o incia de Se illa (3). Tenemos, pues, a la is a la labo de es años, y es llegado el momen o de ecoge sus u os. (1) Véase el Apéndice le a A. (2) Véase el Apéndice le a B. (3) Véase el Apédice le a C, con eniendo el ex o de la Ley. — 17 — CAPÍTULO II P ime ac o de la Re o ma EL PROGRAMA El desen ol imien o de odas las ciudades mode nas se inicia con un P og ama de Re o mas que, comp en¬ diendo un plan gene al de ob as, asegu a la con inuidad en la ejecución. A pa i de ese momen o, los pueblos ie¬ nen un ideal que los une y los alien a y los lle a a su i¬ queza y p ospe idad. En Se illa ha llegado el momen o de conc e a en un p og ama la aspi ación de odos. Si ace amos a es ablece ese ideal, las olun ades ma cha án unidas y se emos bas¬ an e ue es pa a iun a del ambien e, sacudiendo nues¬ a in e e ada pe eza. Hemos p epa ado, con el mayo ahinco, labo ú il sob e la cual enga la discusión y la opinión de odos; 3’, como ema e, un p og ama único, exp esión de la olun ad de Se illa, que se hab á de ejecu a sin ibiezas ni des¬ mayos. No es el es udio que p esen amos un indice de cues¬ iones que in eg an el o al desen ol imien o de Se illa con sus g andes p oblemas de u u as u banizaciones y en¬ sanches. Aqui ae nos p oblemas inminen es de ejecución 34 u gen ísima: aquéllos que han de e;s a solucionados an es de la celeb ación del Ce amen Hispano-Ame icano. Y no los aemos pa a enume a los, deplo ando sus di icul ades, sino pa a es udia los en una ob a de conjun o, colocando al lado del p oblema la solución. P e endemos, pues, que es e abajo sea un elemen o de ejecución, sob io en el comen a io, since o al decla a la necesidad y p ác ico al busca le emedio. Tal ez se nos ache de ambiciosos al que e en poco iempo hace demasiado, y de ilusos al imagina nos con medios económicos su icien es pa a log a lo. A es as posi¬ bles objeciones nos hemos adelan ado diciendo que, cuan o queda esc i o, lle a apa ejado nues o comp omiso de ea¬ liza lo. Y o a cosa más añadi emos: Pod án anspa en a se en es e abajo ilusiones exce¬ si as, a anes soñado es, op imismos o pesimismos in un¬ dados; pe o lo que nadie pod á e , ni nadie pod á deci , es que haya pasión polí ica e lejada un sólo ins an e en odo el labo ioso eco ido que emp endemos. Ha desapa¬ ecido oda idea que sepa a, pa a queda i me y igo osa una sola a i mación: el ideal que nos une. — 19 — CAPITULO III P ime a Sección del P og ama OBRAS DE SALUBRIDAD Es ado sani a io de la Ciudad.—Los es g an¬ des p oblemas de la Sanidad en Se illa.— Abas ecimien o de aguas. (A)—Alcan a illa¬ do. (B)—Pa imen ación. (C) El p oblema que eclama la a ención p e e en e de odos los se illanos es el de la salub idad de la ciudad (i). La p imacía, pues, de es e p og ama co esponde a es as cues iones, y el p ime g upo de ob as u gen es mu¬ nicipales-a ealiza no pueden se o as que las de sanidad pública. Se illa iene una mo alidad desp opo cionada, y, po consecuencia, una mo bosidad excesi a. La demog a ía de Se illa es insos enible. No es líci o celeb a Exposiciones ni in e i ondos en o os p oblemas mien as pe manez¬ ca en pie la ibu ación que paga Se illa a la mue e (2). (1) Han es udiado la demog a ía de Se illa, con oda clase de da os y de de alles, Hausse , Labo de, Pizjuán, Pulido, e c. (Véase el Mo imien o gene al de población en Espaiia del Ins i u o Geog á ico y Es adís ico.) (2) El cuad o que a con inuación inse amos de la mo ali¬ dad en Se illa es mucho más elocuen e que odas la conside a¬ ciones y comen a ios que pudié amos añadi . En él se obse a á el ase o que dejamos consignado en el ex o. Se illa no mejo a l.° El es ado sani a io de la ciudad. 20 Y es a ci a, odos los años a e ado a, se nu e de mo alidad modi icable, es o es, de aquella que, p o e¬ nien e de en e medades in ecciosas y délas in luencias ge¬ ne ales de la ciudad misma, dec ece ía en el mismo ins an e que a iasen las condiciones sani a ias de la ciudad. Y cuando en odas las ciudades eu opeas, que ienen un ecin¬ da io igual o mayo que el de Se illa, modi ica on, hace iempo, ese ibu o (i), noso os pe manecemos indi e en¬ es y p og esamos en el daño. El abandono, la incu ia, el desacie o en la adminis a¬ ción popula , en egan anualmen e más de dos mil idas a la mue e; y mien as las es adís icas eu opeas demues an el in¬ cesan e abajo pa a dila a la ida humana y de ende la de aquellas in ecciones y en e medades que o igina la incul u- COMO TODAS LAS CIUDADES EUROPEAS: SEVILLA MANTIENE SU MORTA¬ LIDAD. Decenio de 1860 a 1870.—P omedio de. es a e apa, 30,7 de¬ unciones po 1.000 habi an es. « Decenio de 1870 a 1880. — El p omedio puede es ima se de 32 po 1.000. Decenios de 1880 a 1890, y de 1900 a 1910. — Alcanza en am¬ bos decenios a 40 po 1.000 de p omedio. En 1897 llegó a 48,78 po 1.000. Po i uelas únicamen e, 881 de unciones. En el úl imo decenio el p omedio alcanza a 35 po 1.000. (1) CUADRO DE DEMOGRAFIA EUROPEA P omedio de mo alidad po mil habi an es du an e el quinque¬ nio DE 1907 A 191 I. Mad id. Budapes . Lond es. . 14.2 T ies e. Manches e . Copenhague. .... 15,1 Bi mingham. . 1 S » 3 San Pe e sbou g. Ams e dan. Moscow. Pa ís. Odessa. Ma seille. Be na. Be lín. Zu ich. - 1 1 , 3 Hambou g. . « 5, o Bucha es . .... 25,7 D esde. Roma. Munich. . > 7 . 2 . i 5 » o C is iania. Leipzig. Viena. La Haya. — 21 a (i), Se illa, ¡ is e excepción en es e concie o uni e * (i) Todas las capi ales eu opeas enían, hace ein a años, una mo alidad que supe a a 30 allecidos po 1.000 habi an es. (Rocha d: Higiene y Sanidad pública ) Pa ís ha dec ecido en mo alidad de un modo con inuo y p og esi o. Su ci a de 32 po 1.000 se ha con e ido en 17. ¡Cuán as idas ha aho ado en ein¬ e años! - Be lín c eció ápidamen e después del 70: su mo alidad e a de 40 po i.000. La ciudad es aba sucia y su íase en malas condiciones de las aguas del Sp ée, que no abas ecían sino a a¬ zón de cua en a li os po habi an e. Hizo las ob as higiénicas, alcan a illado, aída de aguas, pa imen os, i iendas, en un plan gene al de 1874 , que debe se es udiado en Se illa. La mo alidad inmedia amen e dec ece. Hoy aho a más de cua en a mil idas anuales. Su mo alidad es de 14 po 1.000. En el p ime año de ob as bajó al 26. Sin es as ob as de higiene, Alemania no hu¬ bie a podido hace en e a su si uación ac ual. En 1870 enció el maes o de escuela; si aho a ence, debe á su iun o a la hi¬ giene. — B eslau nos da igual ejemplo: a su plan de ob as higiéni¬ cas debe oda su p ospe idad. Ha disminuido en una mi ad su mo alidad. — Las ciudades como Ambe es, Hambu go, Ams e - dan y o as que enían aguas de sus íos y las il an, y sob e es a base desen uel en sus ob as higiénicas, dec ecen desde 40 y 39 po 1.000 allecidos a 20 y 21; y en las épocas de epidemias o e¬ cen una esis encia ex ao dina ia a la p opagación. Caso ípico es F anc o , que ascendió a una mo alidad de 86 po 100.000 habi¬ an es de i us solamen e. El p oyec o de e o ma gene al que e minó en 1890, y que a aca de en e las cues iones higiénicas, hace dec ece la mo alidad ápidamen e, has a llega al 17 po 1.000. Es a comp obación se ex iende a las g andes ciudades aus íacas, i alianas y o as que, de ein a años a la echa, han ealizado sus e o mas. Lond es lucha b iosamen e con a las di¬ icul ades de su clima y de las malísimas condiciones de su habi¬ ación; no obs an e, en pocas ciudades se han is o los esul ados so p enden es de la e o ma higiénica como en és a, y en ninguna se ha es udiado es a cues ión más a ondo. Su bibliog a ía en es e espec o es ex ensísima. Ci a emos, en e las ob as que deben se consul adas pa a un p og ama de e o mas, a E. He e: L'Admi' nis ca ión (Tune g ande Ville (Lond es).—Si Y. Simón: English Sani a y Ins i u ions. London, 1897. — Wel on Z. A.: England's Re. cen Pcogeess. London, 1911. — R. Donald: The Municipal Yea Booh, Animal. London, 1913. — Si Cha les Dilke: P oblemso . G ea- e B i ani. London, 1890. — En es os lib os se examinan los g an¬ des p oblemas de Sanidad, u banización y policía de las g andes sal!, man iene su mo alidad, luc uan e siemp e po enci¬ ma de 34 po 1.000 allecidos, y a ojando un p omedio exo bi an e que no podemos sopo a po más iempo. Se illa puede y debe se una ciudad higiénica. El a e y los encan os que Se illa a eso a la anuncian en el mundo como un pueblo donde el espí i u se ec ea; mas es o no bas a. Auxiliados po nues o clima benigno y po las en ajas de nues o cielo, podemos y debemos hace de Se illa un pueblo sano. La Exposición no ab i á sus pue as mien as la ciudad no esponda a es e dic ado. Cuando es én esca adas alés idas, que hoy se despil a an, se á ocasión de que nos¬ o os o ezcamos ies as y galas. El é mino medio isiológico de mo alidad puede oscila de 17 a 20 allecidos po 1.000 habi an es. Muchas ciudades eu opeas egis an del 12 al 15 po 1.000. Pasa del 20 no es admisible. Oigamos, a es e p opósi o, al Doc o Labo de: «De aquí pa a a iba —habla de 20 allecidos po 1.000 — es pé dida po a aso, po desidia, po abandono de Gobie ¬ nos y au o idades; po igno ancia y descuido de aquellos p in¬ cipios y e o mas de saneamien o y de policía higiénica, muy conocidos y legislados, a que hoy an esc upulosa y se e amen e a ienden los Es ados e dade amen e celosos de su desa ollo, de su iqueza pública y de su pode ; es deci , de su salud, que es el bien sup emo y ca dinal que sin e iza, mejo que ningún o o, el igo y la p ospe idad de una aza .» En las no as que publicamos puede comp oba se la mo alidad en Eu opa; y lo más in e esan e de es e es udio no es el da o aislado de su demog a ía ac ual, sino el de¬ c ecimien o cons an e y sos enido de es a ci a, que hace ciudades, y hay da os de in e és g andísimo que demues an que los pueblos que no esuel en es os p oblemas caminan hacia su des ucción y. empob ecimien o. El alcan a illado, los Ul ajes de aguas, la pa imen ación, me cados, pa ques y ja dines, han obedecido en Lond es a un plan gene al que dió como esul ado una mo alidad de 14 po 1.000; es o es, casi la e ce a pa e de su demog a ía del decenio de 1860 a 1870. — 23 — que en los es o cua o úl imos decena ios haya dismi¬ nuido el núme o de allecidos en una mi ad, y en algunas ciudades en dos e ce as pa es. Es as humani a ias con¬ quis as se hacen median e la ejecución de ob as de sanidad y se icios higiénicos que en Se illa no se emp enden (i). Es desolado que nues a ciudad no dé un paso adelan¬ e. En el decenio del año de 1860 al 1870, no obs an e la epidemia del 1865, la mo alidad en Se illa ué de 30 po 1.000. Después hemos ido aumen ando. En echas ecien- ísimas hemos egis ado ci as supe io es al 40 po 1.000, mo alidad espan able que no puede comp ende se más que en las ciudades de la India, donde las epidemias son endémicas (2). (1) En España, San Sebas ián, Mad id, como San ande , Bil¬ bao, Valencia, Ba celona y o as muchas ciudades, han hecho más que Se illa en sus emp esas sani a ias.—Hace pocos días se ex¬ planaba en el Cong eso de Dipu ados una in e pelación ace ca de la salub idad en Mad id (No iemb e, 1914)» Y se p esen aba en onos eca gadísimos la de iciencia de su policía sani a ia. Pues bien, Mad id ha dec ecido en su mo alidad conside ablemen e; hoy no llega al 25 po 1.000 el núme o de sus allecidos, y ha ea¬ lizado ob as de impo ancia al como la do ación de sus aguas, que la hacen apa ece , después de Roma y Ma sella, como la ciudad más ica de Eu opa (116.000 me os cúbicos dia ios); sus alcan a¬ illados, y muy en b e e su pa imen ación, ya ap obada, comple¬ a án su aspec o de ciudad mode na.—Según los da os o iciales de odas las capi ales de España, únicamen e dos alcanzan la mo a¬ lidad de Se illa; odas las demás a en ajan conside ablemen e nues a /sanidad. (2) A és e p opósi o p egun a el doc o Pulido: «{Cuán o ale un se illano?» Y dice, an es de con es a : «Se illa pie de in¬ debidamen e, cada diez años, más de ein a mil indi iduos, que debie an aumen a su censo, su ida, su iqueza pública, de la cual es elemen o esencialísimo el ac o de la ida humana. Y esa ida humana iene un p ecio.—Cha wick—en Lond es—decía ya en 1878 que cada ob e o inglés ale 5.000 ancos. El doc o Faw es imaba en 3.975 cada ame icano. Page , en 12.500 ancos. Rocha d, en 6.000 ancos cada ancés. ¿Qué alo hemos de cal¬ cula a cada se illano? {Vald á menos que un ancés, un inglés o un ame icano? Aun dep eciándolo y haciéndolo ale 2.000 pese as, — 24 — Nues a mo alidad en el úl imo decenio sube de 35 po 1.000, apenas amino ada en el úl imo quinquenio (1). Compa ada es a ci a con el ipo que conside amos máximo de 20 de unciones po 1.000 habi an es, nos cada decenio pie de más de 60.000 000 Se illa.» — Es e iden e que el doc o Pulido ha que ido busca el e ec o en esa ci a pa a p esen a es e aspec o de la cues ión; mas ¿qué alen esos millo¬ nes compa ados con los dolo es, su imien os, duelos y ama gu as que se ex ienden sob e un pueblo que sopo a al e gonzosa mo alidad? Y en el o den ma e ial, ¿qué esponsabilidad eno me no signi ica de ene el p og eso, la iqueza, el lo ecimien o de una ciudad, po una incu ia y abandono injus i icados? (1) Véase el cuad o es adís ico que se inse a a con i¬ nuación: Es ado de la mo alidad habida en la capi al de Se illa du an e los años de 1894 al 1914 inclusi e. Año 1894 N.° de de unciones 5.237 Año 1905 N.° de di unciones 4.961 1895 „ „ „ 5.077 „ 1906 „ „ 5.193 18% „ „ „ 5.627 „ 1907 „ „ 5.6% „ 1897 . 5.895 „ 1908 „ „ „ 4.572 . 1898 .. ., 5.017 1909 „ .. . 5.031 * 5.328 1910 ., ,. „ 4.868 „ 5.100 „ 1911 „ .. „ 5 479 „ 5.489 «. 1912 „ „ „ 5.230 „ 5.004 „ 1913 * 5.535 „ 4.522 „ 1914 „ ., * 5.076 1900 1901 1902 1903 1904 5.325 DATOS ESTADÍSTICOS DE LA MORTALIDAD HABIDA EN SEVILLA EN EL QUINQUENIO DE I9l0 A 1914 Censo de población: 158.287 habi an es. Meses de los años de 1910 1911 1912 1913 1914 1 FnP o 480 540 425 500 565 '• Feb e o. 387 362 386 436 937 Ma zo.. 416 494 377 488 463 Ab il. 458 496 346 478 394 i 438 512 473 495 JI3 / Tumo 434 567 480 599 430 374 401 551 424 470 Agos o. 396 4i >9 385 351 374 [ Sep iemb e. 360 355 508 375 377 [ Oc ub e. 384 379 463 390 391 423 1 No iemb e . . . . 369 403 456 443 Diciemb e. 345 411 507 510 445 TOTALES. . . 4.868 5.479 5.230 5.535 5.076 ; P opo ción po mil habi an es. . . . 30‘75 34*59 32*99 34*84 32*06 — 25 — hace e en dónde es á el más u gen e y p imo dial debe del Ayun amien o (i). Con encidos de la e icacia inmedia a de las ob as que p oponemos; decididos a sal a esas idas que se pie den, y a mejo a la si uación de los que i en sin salud, in¬ luenciados po la al a de higiene, en amos de lleno en el es udio de las ob as de sanidad, que, sin pé dida de mo¬ men o, hay que ealiza . Suenan es as conside aciones de un modo desag ada¬ ble en los oídos de muchos se illanos, que es iman con¬ a io a los in e eses de la ciudad di undi es as ala mas. Noso os, que enemos el p o undo y a aigadísimo con¬ encimien o de que es á en nues as manos el emedio, decimos:—Se illa es hoy una ciudad malsana; Se illa apa¬ ece, po su demog a ía, en los p ime os luga es de España y de Eu opa; Se illa malog a anualmen e miles de idas, cuya sue e'es á en nues as manos; Se illa pie de ene ¬ gías, men alidad, igo , no an sólo con las idas que se an indebidamen e, sino con las que i en con poca salud, con pe juicio e iden e de la aza y de la economía de nues a ciudad. Vamos, pues, sin ibiezas ni acilaciones, a mi a el mal de en e y a p opone su emedio. (i) En Se illa impe a la ube culosis. A e a la ci a que es a en e medad iene a su ca go. No bajan de 1.000 las idas que siega cada año. Y es indudable que la in ensa p opaganda que el Ayun amien o iene el debe de lle a a odas las i iendas con medidas de p o ilaxis, más su p opia ges ión de policía sani a ia, ca ece de ambien e, de au o idad y aun de mo alidad, mien as no dé el ejemplo el mismo Ayun amien o esol iendo los g andes p oblemas higiénicos que es án en pie y a su ca go. Esas en e medades, cuya mo alidad es á sup imida en mu¬ chos pueblos eu opeos, siguen iun ando en e noso os. Y apa e la mo alidad, ¿qué bajas empo ales se egis an en los cen os ob e os y ab iles po en e medades colibacila es e in ec¬ ciones múl iples? — 32 — análisis y las opiniones de los écnicos nos dan no icias ala man es. Según el doc o Hausse , las aguas, poco iempo después de su salida de Alcalá, po in luencia de las p opias plan as que en el acueduc o se c ían, po las subs ancias o gánicas que has a allí llegan, po la in luencia di ec a de la mano del homb e en un acueduc o cuya igilancia no es á ga an ida, pie den sus cualidades y dejan de se las icas aguas po ables de su o igen. En 1903, el con a o es ablecido en e el Ayun a¬ mien o y la Emp esa abas ecedo a obligó a és a a sanea el ozo de acueduc o que pasaba po debajo de Alcalá. An es de esa echa, las lumb e as, las il aciones y las se idum¬ b es que enían esas aguas, a donde iban a pa a o as su¬ cias, de i us de e e es y los esiduos de áb icas y moli¬ nos, hicie on deci al doc o Can e o, al doc o Pulido y a cuan os es udia on esas aguas, QUE ERAN UN PELI¬ GRO DE MUERTE. Después es as condiciones han me¬ jo ado en es e pun o, pe o no se han ga an ido, ni mucho menos, las condiciones de esas aguas en su la go eco ido has a Se illa. Y llega el e ce momen o, cuando ya en Se illa co¬ mienza su dis ibución po la ciudad, y, al es udia las condiciones de esas cañe ías, es cuando el ánimo queda suspenso y nos pa ece in e osímil que es e daño pueda consen i se po más iempo. «El subsuelo de Se illa es un depósi o inmenso de inmundicias, lecho miasmá ico, o igen de múl iples en e ¬ medades.» «Po es e lecho, en encan ado a a e nidad con las cañe ías de San a Lucía, exis e un cambio de p oduc os man enido a a és de los siglos con amo oso empeño po los se illanos.» «Es as ube ías, que se encuen an en es ado deplo able, cons uidas casi odas de ba o en iempos an¬ iguos, a o men adas po los abajos en el subsuelo y po epa aciones impe ec as; obs uidas en muchas pa es po los depósi os calcá eos, que en ocasiones llegan a cega las o almen e, o ecen las mayo es acilidades pa a il aciones — 33 — y abso ciones, como las comp obadas po Webel en S xas- bu go, consis en es en que, cuando dos líquidos es án se¬ pa ados po un abique, si uno de ellos es á en mo imien¬ o, el o o a hacia él.» No hay que a enua la e dad. En Se illa las aguas de San a Lucía son un a en ado pe manen e a la salud pública. «Las aguas de llu ia, después de habe la ado los e¬ chos, los pa ios de las casas, los suelos de las plazas y calles, ecogen odas las ma e ias pu escibles que encuen an a su paso, se jun an po los in e s icios y po las po osidades del subsuelo con las aguas esiduales de pozos, a a jeas, de¬ ames de las indus ias, ugas de gases, e c., o mando ese he ide o donde i en, se desa ollan y mul iplican, los gé menes in ecciosos, los bacilos í icos, las e men aciones o gánicas; y sob e es e lecho, some idas a las leyes de la exomosis y endomosis, descansan unas de ec uosas cañe¬ ías de ba o que dis ibuyen unos me os de agua de San a Lucía.» ( ) ¿A quién puede ex aña le, después de es o, que los S es. Se as y Pesse hallan encon ado bacilos de Hebe en esas aguas, y que po odos los higienis as hayan sido p oclamadas como una g a ísima lesión pa a la sanidad de la ciudad? Es e mal no es de hoy, es bien añejo, y u o siemp e an g ande o mayo g a edad; y sin emba go, has a hoy no se ha p esen ado ocasión p opicia al Ayun amien o pa a esol e lo de plano. Di é po qué. Mien as Se illa i ía mue a de sed, sin esol e se a il a las aguas del Gua¬ dalqui i , y sin encon a solución alguna, e a imposible halla la pa a es e p oblema de San a Lucía, cediéndolas a una Emp esa a la cual se a ibuía la causa de la escasez en el abas ecimien o. Resol e el p oblema sus i uyendo las cañe ías de ba¬ o po o as de hie o, a cuen a del Ayun amien o, e a en¬ onces, y con inúa siendo hoy, económicamen e imposible. (i) Pulido, Hause , Ge ay. 3 — 34 — Mas las ci cuns ancias a ían espec o al p ime as¬ pec o de la cues ión. Se illa aumen a á, en echa muy p ó¬ xima, su caudal de aguas en condiciones higiénicas, y, pa a ese día, ha de ene esuel o es e p oblema la ciudad. Ha sido, y es, g a e di icul ad pa a esol e lo las cs- pecialísimas pa icipaciones que en es as aguas ienen los se illanos. Unos, en lib e dis u e; o os, como censualis as; muchos, como a enda a ios, odos e ie en sus de echos a medida ealmen e desconocida: LA PAJA DE AGUA. Si sumamos los de echos que a 'es e eno exis en, en¬ d emos mucha meno can idad de agua que de echos se obs en an; así es, que el p ime paso hab ía de se cubica las aguas pa a cada pa ícipe, buscando la solución en la can idad que cada uno dis u a ac ualmen e. Teniendo ya un pun o de pa ida, caben dos solucio¬ nes: Una, que el Ayun amien o sanee esa dis ibución de aguas, cambiando las cañe ías den o de Se illa, cons u¬ yéndolas de hie o pa a eemplaza las de ba o y hacien¬ do las ob as necesa ias en su cu so desde Alcalá y en las minas mismas. Ya hemos dicho que la epu amos econó¬ micamen e imposible. O a, que ¡as en egue en Alcalá a ¡a Emp esa de Aguas pa a que és a las conduzca y las dis ibuya en sus cañe ías, pe ec amen e higiénicas y exen as de odo pelig o, y coloque en casa de cada ecino la can idad de agua equi alen e a la que dis u aba, con o sin p esión, según quie a o no abo¬ na es a di e encia el que ha de ecibi el agua. Sin pe juicio alguno, hab ía de ene el ecino de Se illa la eno me en¬ aja de se i se de aguas sanas y exen as de pelig o, en ez de aguas en- exceso pelig osas. Es a es la solución que p o¬ ponemos. ¿No la acep an los ecinos de Se illa que se con¬ side an cop opie a ios con el Ayun amien o? Pues bien, esos ecinos, en la pa icipación que les co esponda, deben hace en e a esas ob as que la salud pública exige, y el Ayun amien o ha á el p esupues o de gas os y el de ing esos, con el epa o equi a i o a que haya luga . No hemos es udiado el impo e de es a nue a cañe- — 35 — ía de hie o que dis ibuya las aguas de San a Lucía po la ciudad, po que nos pa ece absu do que en Se illa haya es ins alaciones con sus edes independien es: la de agua del ío, la de Alcalá de la Emp esa Abas ecedo a y la de San a Lucía. Que exis an dos, sepa ando las aguas po¬ ables del ío y las de Alcalá, es ya un lujo ex ao dina¬ io que podemos obse a en muy pocas capi ales; y, á más de es o, gas a millones pa a llega a una e ce a ins¬ alación pa a conduci un máximum de 5.000 me os de agua, pudiendo hace lo po cañe ía ya exis en e, es absu ¬ do; pe o más absu do es no hace nada y con ae una esponsabilidad que c ece po días a medida que las hoy in ec as aguas de San a Lucía an dando con ingen e a las en e medades y a la demog a ía. No puede exis i una ciudad higiénica sin alcan a i¬ llado. En Se illa se demos ó, con e dade a iqueza de da os, es a a i mación en íspe as de acome e al e o ma la Emp esa de saneamien o que hoy explo a dicho se icio. Lo que oímos en onces a las eminencias médicas (1) y odo lo que sucesi amen e hemos ido conociendo, nos de¬ mues a lo absu do e in ole able que esul a un alcan a i¬ llado limi ado a de e minadas zonas, dejando sin se icio a una g an pa e de la ciudad. Tenemos, pues, el con en¬ cimien o de la necesidad; lo que no hemos llegado a ene es alcan a illado. Hoy es án en explo ación dos zonas, de las cua o de que cons a el p oyec o. Ya decíamos que son insepa ables es os p oblemas del agua, del alcan a illado y del pa imen o. El agua es el mejo amigo de un pueblo si encuen a su complemen o en la alcan a illa higiénica; en caso con a io, se o na en (1) Han es udiado es a cues ión en Se illa los S es. Labo - de y Pulido. 4.° El Alcan¬ a illado. — 36 — el pelig o más emible pa a una ciudad. Fue a pe e ible segui mue os de sed, sin hábi os de limpieza, baldeos, sin pa ques ni ja dines, sin de ensas con a el uego, sin agua, en una palab a, que acia la en el subsuelo de Se¬ illa pa a no da le una salida co ien e. Después de esuel o el p ime p oblema del abas eci¬ mien o de agua, el segundo se impone con ab umado a ealidad. O a cosa se ía una bu la sang ien a e in ole able a Se illa. Hay que comple a y no maliza el se icio de alcan¬ a illado. Y cualquie a que sea la solución que el Ayun amien o adop e, end á que descansa en es as bases: 1. a La conexión o zosa. 2. a La e minación de las ob as complemen a ias en las zonas i. n y 2. a , es imadas en 400.000 pese as. 3. a La cons ucción del se icio de alcan a illado en las zonas 3. a y 4. a , p esupues adas en 1.600.000 pe¬ se as. 4. a La depu ación de las aguas esiduales an es de su e sión al ío. Exis en dos p oyec os que, en nues o con¬ cep o, no son comple os. P esupues o ap oximado, pese as 1.500.000. 5. 0 La canalización en T iana, que no iene aún p oyec o. 6. a La educción de las a i as. T es soluciones de conco dia en e el Excmo. Ayun a¬ mien o y la Compañía Se illana de Saneamien o y U bani¬ zación, que concluyan con la insos enible si uación ac ual, liemos de p opone , sin ocul a que, en nues o concep o, la más con enien e es la que indicamos en segundo luga , que consis e en la municipalización del se icio, adqui iendo el Ayun amien o la ed ya cons uida y ha¬ ciendo po su cuen a los abajos es an es. Po p ime a ez empleamos en es e abajo la palab a municipalización, y, aunque ápidamen e, que emos ija — 37 — es e concep o, po que no siemp e se le concede su e da¬ de o signi icado y alcance. Empecemos po deci que los ing esos que las muni¬ cipalizaciones pueden o igina a los Ayun amien os han de ans o ma su sis ema ibu a io, y es án siendo, y han de se , el undamen o del Municipio nue o (i). Me ece un pun o de medi ación es e ase o, que pone delan e de nues os ojos uno de los más in e esan es as¬ pec os de los p oblemas económicos municipales (2). Todos los a adis as mode nos con ienen en clasi ica los ing esos o dina ios de los Ayun amien os en dos g an¬ des g upos: en ing esos o igina ios, o de de echo p i ado, que son aquellos que ob ienen los Ayun amien os de sus bienes p opios, de sus p opias explo aciones, se icios y municipalizaciones; e ing esos de de echo público o de i¬ ados, que son aquellos que se ob ienen median e con i¬ buciones, asas, a bi ios e impues os, y en e és os el de Consumos, po ejemplo. Aho a bien, no iene o a legi imidad el ing eso de un Ayun amien o que la legi imidad del gas o; pa a cu¬ b i es e gas o legí imo, han de con a p ime o los Ayun¬ amien os con sus ing esos p opios, esos que cons i uyen el p ime g upo de la clasi icación, que, como ya hemos dicho, son sus en as, sus se icios, sus municipalizacio¬ nes; y luego, ago ados és os, pa a cub i el dé ici , pod á acudi a los ibu os ob enidos o epa idos en e el e¬ cinda io, ales como a bi ios, con ibuciones, asas e im¬ pues os. De es a some a explicación se desp ende ácilmen e que el único camino de conclui con las exacciones de ca¬ ác e de impues os, llámenseles Consumos o sus i u i os o como se quie a, es el de o alece los ing esos p opios de los Ayun amien os, y, en e ellos, los que se ob ienen po las municipalizaciones. (1) Véase el discu so de Gioli i en el Pa lamen o i aliano, sesión del 11 de Mayo de 1911. (2) Flo a.—Municipalizaciones de se icios.—Bachi. — 38 — Si ac ualmen e el Ayun amien o de Se illa uese due¬ ño del gas, de la elec icidad, de los an ías, del alcan a¬ illado, ¿no ob end ía, con los bene icios que es as Emp e¬ sas epa en, ing esos su icien es pa a no g a a la ca ne ni ninguna o a ma e ia de p ime a necesidad? Es e es el camino del nue o Municipio; y 'hay que ad e i que el ca ác e igo oso que ha conse ado el Municipio inglés lo debe exclusi amen e a sus bienes p opios, que lo han pues o a cubie o de esa anulación en que hoy i en los de los países la inos, u elados y abso ¬ bidos po el pode cen al. Pa a ija la na u aleza de es as municipalizaciones hay que ap ecia la di e encia esencial que exis e en e la municipalización di ec a o económica y la municipaliza¬ ción indus ial (i). Es la p ime a la que ealizan los Ayun¬ amien os p oduciendo los bienes consumidos po el mis¬ mo o los se icios que les son p opios; po ejemplo, limpie¬ za, iegos, imp en as, ex inción de incendios, cons ucción de paseos y caminos municipales, e c., e c. La segunda iende a la concu encia con los p oduc o es p i ados; es o es: p oduce y ende, no sólo pa a el consumo del Ayun a¬ mien o, sino pa a odos sus ecinos. Es a úl ima, que es la e dade a municipalización, es la que en es os úl imos iem¬ pos ha adqui ido eno me impo ancia en los g andes Mu¬ nicipios u banos de Eu opa occiden al y aun en Amé ica. Con es e sis ema se han ob enido conside ables ing esos pa a los Ayun amien os que lo han aplicado a las conducciones de aguas, alcan a illado, gas, elec icidad, pani icación, segu¬ os, a macias, leche ías, can inas, baños, a los Limosos Mon¬ es de Piedad de F ancia y Bélgica (2).-Los Bancos popula¬ es de Alemania, Ca ania con sus panade ías, Rímini con sus molinos y Venecia con sus exhibiciones, nos dan ejemplo de municipalizaciones mode nas (3), en e las cuales pu* (1) Mon ema ini: Teo ía déla Municipalización. (2) Flo a: Ciencia de la Hacienda, omo II, pág. 183. (3) Bachi: Municipalización de se icios públicos. ~ 39 — dié amos ci a , como caso ípico, la Exposición Hispano Ame icana en Se illa. La índole de es e es udio no nos pe mi e i más lejos; pe o no e mina emos es a dig esión sin deci que la mu¬ nicipalización es, eó ica y p ác icamen e, en ajosísima a la comunidad y a la en idad egulado a po es os es g an¬ des p incipios: 1. ° E i a dañosos monopolios p i ados de las g andes Emp esas, pues o que, siendo necesa io mo e g andes capi ales, se imponen las o mas monopolís icas en las ex¬ plo aciones de aguas, alcan a illado, alumb ado, e c. 2. ° E i a so is icación de algunos p oduc os, y, en gene al, mejo a el se icio, de endiéndolo de las di icul a¬ des de la excesi a concu encia. 3. 0 E i a el enca ecimien o del se icio, y el ma gen de ganancias queda en bene icio indi ec o del p opio con¬ sumido . Y es cla o que no mi amos más que el aspec o inan¬ cie o de la municipalización, dejando, po no ene aquí encaje, el es udio de las inmensas en ajas que en su aspec¬ o social y polí ico p oducen en la comunidad. Municipaliza un se icio no signi ica en ega lo a una adminis ación exclusi amen e municipal; no signi ica po¬ ne a su en e empleados municipales. C aso e o que no necesi a e u ación. La ga an ía que p es a el e a io muni¬ cipal, a donde ienen a liquida se los se icios municipali- zados, y la inspección del Ayun amien o, pe mi e deja al en e del mismo, o de los mismos, una ges ión, una di ec¬ ción lle ada po pe sonas que no engan ca ác e munici¬ pal. No pocos in en os de municipalización lian acasado po es e concep o e óneo del p incipio. Cuan o queda dicho jus i ica nues a opinión del odo a o able a la solución del alcan a illado, median e la mu¬ nicipalización de es e se icio. Y, dicho es o, eamos las es esoluciones /que pue¬ den conclui sa is ac o iamen e el con lic o ac ual del al¬ can a illado: — 4 o PRIMERA SOLUCION Con inuación de la ac ual Compañía de Sa¬ neamien o El Ayun amien o o ece a la Emp esa Se illana: i.° La conexión ío zosa. 2. 0 Ga an iza una en a del 5 po 100 al capi al o al in e ido po la Emp esa. El Ayun amien o exige: i.° Que en el pe íodo de dos años e mine las ob as complemen a ias de las zonas 1. a y 2. a 2.0 Que se lle en a cabo las ob as comple as de los ozos 3. 0 y 4. 0 en un pe íodo máximo de cua o años. 3. 0 Que, en el plazo de un año, p esen e la Emp esa al Excmo. Ayun amien o un p oyec o, con o me a los pe ¬ eccionamien os mode nos en la ma e ia, de depu ación de las aguas esiduales; y que, una ez ap obado po el Ayun amien o, se ealice en el é mino de dos años. 4. 0 Que, en el mismo espacio de iempo, se p esen e po la Emp esa un p oyec o de canalización de T iana, cuya ealización hab á de lle a se a e ec o en el é mino de es años; y 5. 0 Si el in e és que la Emp esa Se illana ob enga del capi al supe a del 6 po 100, se obliga és a a e o ma las a i as has a limi a las ganancias a es a p opoación. — 4 1 — SEGUNDA SOLUCION Municipalización del se icio El Ayun amien o adquie e la ed cons uida en es as condiciones: i. a El Ayun amien o o o ga á una esc i u a, obli¬ gándose con la Emp esa a lo siguien e: i.° A en ega anualmen e, a la ep esen ación de los accionis as, la can idad que ep esen e la décima pa e de la amo ización con enida del capi al social y de los in e eses que se es ipulen. 2. 0 Las acciones ac uales del Alcan a illado se án es ampilladas po el Ayun amien o. Se amo iza án en diez años po el 8o po ioo de su alo nominal. De enga án el in e és anual del 6 po ioo de su alo nominal. 3. 0 Has a no llega a la amo ización o al y pago de in e eses del capi al de la Compañía, queda á al en e del Alcan a illado la di ección écnica ac ual, que secun¬ da á las ó denes del Ayun amien o, como e dade o p o¬ pie a io del se icio. 4. 0 Es a Di ección écnica es á obligada a desen ol¬ e los p oyec os que el Ayun amien o acue de en o den a la ampliación o e o ma del ac ual alcan a illado (1), y pod á se emo ida po el Ayun amien o an e causas su¬ icien es pa a jus i ica es a medida. 5. 0 El Ayun amien o decla a á la conexión o zosa y p epa a la e o ma de los a i as ac uales. (1) Con la o mación de p oyec os y ealización de abajos ya enume ados. - 48 - La ob a, pues, en Se illa ha de se a ia. P oponemos la colocación de 240.000 me os de pa imen o nue o. Lle¬ a adoquinado a muchas calles de los ex emos y es able¬ ce en algunas ondas el macadán egado de pe óleo. Después de es o, el p oblema queda de ini i amen e esuel o, y a poca cos a segui á el Ayun amien o comple¬ ando su ob a; y a medida que la Compañía de Aguas y la de Alcan a illado ayan saneando el subsuelo y lle ando el agua, p incipio y undamen o de oda higiene u bana, se i án cub iendo esas calles con pa imen os como espejos que consoliden la sanidad de la ciudad y le den ese he ¬ moso aspec o que admi amos en los pueblos mode nos. Y odo es o debe á hace se con una condición p e ia, necesa ia, indispensable: una Emp esa de pa imen ación que, domiciliada en Se illa, esponda, du an e un mínimum de ein e años, de su conse ación. No nos cansamos de epe i es a indicación (1). En los es udios adjun os podemos e los p esupues¬ os y ex ensión de es a ob a. En ellos hemos ano ado algu¬ nas p oposiciones que has a noso os han llegado, y hace¬ mos una lige a eseña de pa imen aciones en España. El es udio de las calles, plazas, plazuelas, ondas y a enidas de nues a ciudad, lo encon amos con oda p e¬ cisión en la no able Memo ia que el S . Izquie do, inge¬ nie o municipal, ha p esen ado al Ayun amien o ace ca de la pa imen ación en Se illa. Con la mayo ía de sus opinio¬ nes es amos de acue do, y conside amos una labo me¬ mísima la ealizada po es e dis inguido ingenie o de ca¬ minos, canales y pue os. (1) La nue a pa imen ación en Mad id nos ha de p opo cio¬ na da os p eciosos, y al ez los medios de ae a Se illa, con g andes economías, elemen os de pa imen ación implan ados allí. — 49 — PRES U P U E S T O S RESUMEN DE LA SECCIÓN 1. a DEL PROGRAMA Abas ecimien o de Aguas. (A) PESETAS Ampliación en el se icio con a ado. . . (I) Re o ma en la conducción de San a Lucía. Alcan a illado (B) Adquisición de la ed ac ual. 2.025.000 0 Ampliación de zonas.1.600.000 ( o Ob as complemen a ias. 400.000 i S Ob as de depu ación.1.500.000 ) i i Pa imen ación (C) 240.000 me os de pa imen o, a 15 pese as uno, comp endido el sos enimien o. . . . 3.600.000 9.125.000 (i) Es os dos p ime os epíg a es igu an sin ci as po las azones siguien es: Respec o al p ime o, hemos p opues o y azonado la in e sión de 500.000 pese as, pe o no hemos que ido consigna las en el P og ama-Resumen po es ima que la inicia i a co esponde al Ayun amien o, y po nues a pa e no hemos llegado a o a cosa que a llama la a ención de los seño es Concejales pa a ene de e¬ cho, el día de mañana, a deci que p opusimos la mane a de e i a una lesión a los in e eses del Municipio. El segundo epíg a e no lo ci amos, po que nos pa ece absu ¬ do i a es a ob a de una nue a canalización, pe o dejamos el enun¬ ciado del p oblema man enido en el epíg a e. Es inexcusable de¬ be del Ayun amien o el esol e lo, y ya hemos expues o nues a opinión ace ca del modo de consegui lo. 4 3á — SI — CAPITULO IV Segunda Sección del P og ama OBRAS DE HIGIEN E PÚBLICA Alimen ación. (A)—Me cados. — Me cados de e du as y u as.—Me cados^ nue os.—Re¬ o mas en los Me cados an iguos.—Me cados egulado es. — M a ade os. — L i m p i e z a pública. (B)—Pa que cen al.—Pa que aciade o y c ema o io.—Vigilancia e inspección. (C) — Tenencias de alcaldía.—Re enes.—Fa macias. —Cua elillos de la Gua dia Ci il. — D i s p e n s a ¬ ios.—Casas de Soco o.—O icinas.—Dispen¬ sa io de higiene. Resuel os po el Ayun amien o esos g andes p oble¬ mas, en los que descansa la salub idad de Se illa, necesi a comple a su ob a o ganizando se icios de policía u bana, c eando elemen os que no exis en, pe eccionando o os incomple os, acome iendo, en una palab a, esos empeños que son indispensables pa a la higiene y el o na o de la ciudad. Sin es as e o mas la ob a an e io se pie de, po que en es e P og ama es án de al modo enlazadas unas ob as con o as, que, p escindi de alguna, equi ale a ompe la a monía y la unidad del conjun o. En es a sección nos oca es udia es g upos de ob as, e e en es a los se icios de ALIMENTACIÓN, de LIM- Me cado de e du as y u¬ as. — 52 — PIEZA PÚBLICA y de VIGILANCIA URBANA E INS¬ PECCIÓN HIGIÉNICA DE LA CIUDAD. ALIMENTACION Nada más in imamen e ligado con la higiene que los se icios que a la alimen ación de un pueblo se e ie en; y en es e apa ado impo an ísimo han de igu a , en p ime é mino, los se icios de MERCADOS En e las inno aciones que hay que ealiza en es a ma e ia, apa ece, como e iden e necesidad, la de cons ui un Me cado pa a en ado es de e du as y u as. Hoy se hace es e se icio en dos g andes na es del Me cado Cen al de la Enca nación, y allí, i adas po los suelos, e du as y u as se ponen en con ac o con oda clase de suciedades. De o a pa e, la con a ación de es os a ículos, la llegada y salida de los mismos, la dis ibución a los demás me cados, se hace hoy con e iden e queb an o pa a los in e eses de odos. Son, pues, azones de higiene, de o den, de economía y de con eniencia, las que aconse¬ jan la cons ucción de es e Me cado. Todas es as azones las u o en cuen a el Excelen ísi¬ mo Ayun amien o cuando aco dó ealiza es a mejo a, y, a es e e ec o, mandó hace un p oyec o, concluido el año de 1893, y susc i o po el a qui ec o S . Gallego Millán, cuyo cos o o al ascendía a 181.201*63 pese as. Es e p oyec o, e o mado después, ué p esupues ado en 200.000 pese as. El luga de su empozamien o ha de se el que hoy ocupa el Ma ade o de eses en la Pue a de la Ca ne. Allí — 53 — han de i o as ins alaciones municipales. Debemos hace cons a que el S . Tala e a iene p esen ado un an ep o¬ yec o, e dade amen e in e esan e y comple o, con elación a un Me cado gene al emplazado en es e si io. Es e p oyec¬ o aba ca un Me cado de en ado es y un Me cado gene al, y es á some ido al es udio de los seño es Concejales. A más de és e de en ado es que acabamos de ci a , es p eciso cons ui es Me cados nue os. Nada hay an pelig oso como ma ca cap ichosamen e el luga donde haya de cons ui se un Me cado, ni nada an necesa io pa a el Ayun amien o como i de ás de la cos umb e ya c eada y de la necesidad exis en e, pa a con e i en Me cados aquellos si ios en donde emos aglo¬ me ados hoy, en inacep ables condiciones, los a ículos de come , las más eces expues os sob e la misma ace a, o as sob e mesillas acomodadas a la en ada de las casas, siem¬ p e dando una imp esión de zoco ma oquí. Es a cos um¬ b e se illana debe desapa ece , y, pa a ello, es p eciso que esos diseminados endedo es engan si io adecuado pa a lle a sus me cancías. Es os Me cados mode nos, ex ao dina iamen e sen¬ cillos, cons uidos a base de hie o y cemen o, asequibles a áciles baldeos y con supe icies e sas que se limpian o almen e, no son ca os. Los es nue os que se p oyec an aquí han de se pequeños y sencillos. Uno, en la misma Pue a de la Ca ne; o o, en el si io más p óximo al Pos i¬ go del Acei e; y el e ce o debe i a busca las nue as u ba¬ nizaciones. Pa a el p ime o es luga adecuado el que ene¬ mos indicado del Ma ade o ac ual; pa a el segundo, después de cedidos po el Ayun amien o e enos que allí exis ían, Me cados nue¬ os. Re o mas 011 los Me cados ac uales. — 54 — al ez no haya o a solución que ehace lo en el mismo si io donde hoy an impe ec amen e lo encon amos. El p esupues o de los es asciende a 450.000 pese as (1). El de la Plaza de la Enca nación ha enido modi i¬ cándose y mejo ándose cons an emen e. De pe sis i el Ayun amien o en su p opósi o de ab i una ía que, pa ¬ iendo de la Uni e sidad, a a iese la Plaza de Abas os y llegue a la calle Imagen, no debe se nunca de un ancho supe io a diez me os, pues, de o a sue e, equi ald ía a des ui es e Me cado. En nues o concep o, hay que pesa las en ajas y los incon enien es, una ez más, an es de ab i es a ía. En las na es donde es án hoy los en ado es de e du as, al sali és os de allí, deben ins ala se los pues¬ os le an ados del cen o. És os, que necesa iamen e se ce a án en bas an e núme o (unos 28 pues os), al ab i las calles y las cancelas que incomunica ían ambos lados de la plaza, dejándola di idida en dos, ep esen an un gas o de conside ación pa a el Ayun amien o, sin que ac ualmen e exis a un p esupues o de allado de lo que es a ob a pueda impo a . Los da os que el seño A qui ec o municipal ha podido adelan a son los únicos que hemos podido ene p esen es al hace es os cálculos. La en a, po años, de los pues os que end íamos que sup imi alcanza la ci a de 20.000 pese as, y la capi alización supone unas 400.000. Como no damos po sen ado la necesidad de es as ob as, no las incluimos en el p esupues o, pe o consigna* (1) Incluimos de alles de es os p esupues os en la ca pe a des inada a es os da os. — 55 “ mos el de alle, pa a que, si el Ayun amien o se decide a ealiza la, aumen e en esa ci a es a pa ida. En el SiCe cado de T iana nada le oca que hace al Ayun amien o po que oda la p opiedad pe enece a pa i¬ cula es. Po el con a io, en el SCe cado de la Fe ia, después de e minada la na e que ac ualmen e se ha ag egado, es indispensable cons ui o a más, po que es a odas luces insu icien e el espacio de que allí dispone el Me cado. No exis e e eno municipal de que dispone , yes indispen¬ sable exp opia , o adqui i di ec amen e, algunas casas pa a cons ui es a na e. Tenemos, pues, que p esupues a , so¬ b e el gas o de la na e misma, el de la adquisición de es as casas. Tomando e enos de la plaza de Calde ón y de la calle Ama gu a, la ob a se ía más económica, y su icien es las 200.000 que p esupues amos. Dejemos consignado que no hay gas o más ú il que es e de los Me cados, po que son uen e de ing esos pa a los Ayun amien os; pe o es necesa io que, decidida la Co ¬ po ación Municipal a e i a las en as abusi as en las calles, con e idas hoy en Me cados, se disminuyan los a bi ios po ins alación de pues os, e isando, al e ec o, las a i as hoy exis en es. El Ayun amien o, en es a ma e ia de Me cados, debe hace o a inno ación: c ea los Me cados egulado es de la leche y del acei e. liemos seguido, paso a paso, las icisi udes de las al- Me cados e¬ gulado es. — — hóndigas municipales y de las ahonas de igual clase, y aunque en algunas capi ales die on esul ados U ilísimos, no nos a e emos aún a aconseja el sis ema con oda su ampli ud; pe o sí p oponemos, como mucho más sencillo, el de egula el p ecio de la leche y el acei e con pues os egulado es. En la Ley de 24 de Julio úl imo se desg a a el acei é y la leche; pe o es a me ma, de ce ca de un millón, en los ing esos municipales, se pe de ía po comple o pa a el consumido si el Ayun amien o no c ea es a ins i ución, encaminada a e i a que el in e media io se luc e con oda la en aja de la desg a ación. El Ayun amien o, en odos los Me cados públicos, pond á un despacho de leche y o o de acei e, a los p ecios que deban egi en el Me cado, con la ebaja que po la desg a ación le co esponde. Se su i á de es os a ículos comp ándolos di ec amen e a los p oduc o es, y ex ende á o disminui á su en a a medida que aya egula izando el p ecio de los mismos. La pu eza de la leche y la buena calidad del acei e es a án ga an idos po los écnicos higie¬ nis as. El peso exac o se á o a ga an ía. En caso de concu encia excesi a a es os Me cados, el Ayun amien o da á unos olan es de p e e encia pa a en¬ de en p ime é mino la leche des inada a la alimen ación de los niños y de los en e mos. El acei e se á igualmen e endido con p e e encia al elemen o ob e o, y acili ando las can idades que le sean pedidas (con las debidas ga an ías que el Ayun amien o señala á) a las Coope a i as de con¬ sumo de las sociedades ob e as. En una palab a, el Ayun¬ amien o consigna á en su p esupues o o dina io una can¬ idad su icien emen e holgada pa a es as adquisiciones, y o a idén ica en los ing esos pa a el esul ado de la en a, y se p opond á que es os bene icios, di ec amen e buscados pa a las clases ob e as y pa a los niños y los en e mos, no sean, como siemp e, acapa ados y sus aídos po los in e ¬ media ios. — 57 A ec a de mane a capi alísima a h alimen ación es e se icio, que Se illa ha esuel o con e dade o lujo. El edi¬ icio del Ma ade o es magní ico, no obs an e obse a en su cons ucción algunos e o es de cálculo, de los cuales no es ocasión de habla aho a. Mas exis iendo es a sobe bia cons¬ ucción, p egun amos:—¿Dónde es á el p oyec o pa a mon¬ a los múl iples se icios? ¿Dónde el de máquinas comple¬ men a ias? ¿Dónde el ma e ial mode no y adecuado?—No cabe duda que an impo an e como el edi icio es el ec¬ nicismo de sus se icios in e nos, y, en nues o concep o, la implan ación de los mismos, en o ma p opo cionada a la g andiosidad de la cons ucción, equie e un p esupues o no desp eciable y un ap endizaje especial (i). En es e pun o Se illa no iene nada hecho. El p oble¬ ma de su limpieza es á ín eg amen e en pie. Iguales p ocedimien os enía la. ciudad hace sesen a años que hoy. Los mismos aciade os sob e las his ó icas mu allas (2); las mismas escobas, pe ezosas y a díamen e (1) A la is a enemos desc ipciones de los Aba oi s de Pa¬ ís y o os suizos, con de alles de sus se icios. Pa ece lo más con enien e que el Ayun amien o hicie a eni un especialis a en es e amo y lle a a a su p esupues o o dina io los gas os necesa¬ ios pa a su comple a o ganización. De es e modo pod á ene un Ma ade o modelo. Adjun o, en e los planos, apa ece un apun e de lo que ne¬ cesa iamen e ha de implan a se en el nue o Ma ade o. (2) Ya en p ensa es a Memo ia, hacemos la jus icia de aplaudi la ges ión del Ayun amien o, que ha sup imido es e a¬ ciade o. Ma ade os. Limpieza pú¬ blica. -M - es de amilias en inmundos incones llenos de humedad, sin log a que jamás llegue la luz a sus cuchi iles. Los co os jo nales o sala ios se en asediados po el case o. Mucha pa e del abajo ob e o, que debia i al alimen o, se lo lle a la habi ación, y sob e ob e os mal comidos hacen ácilmen e mella los in ini os gé menes que con él con i¬ en en esas habi aciones malsanas que ca ac e izan la i¬ ienda ob e a. An e el is e con encimien o que poseemos de es a ealidad, hemos condenado como inmo al el inquilina o en Se illa, que añadi ía ca ac e es de mayo g a edad a es e p oblema pa o oso. De dos mane as puede acudi el Ayun amien o a su emedio: 1. a Cons uyendo di ec amen e casas pa a ob e os. 2. a Facili ando su cons ucción con en ajas, y sub¬ enciones que esul en más e icaces que las de e minadas en la Ley de casas ba a as; y en las ya cons uidas, obli¬ gando al p opie a io a modi ica las, o haciendo di ec amen¬ e el Ayun amien o las mejo as po adminis ación y po su cuen a. Es e p ime sis ema de acudi a la necesidad lo acep¬ amos en el P og ama. La casa de un piso con un pequeño ja dín, o pa io, de desahogo, es la casa p e e ida en Se illa po el ob e o. El luga de su cons ucción debe se en los p ime os e enos que adquie a el Ayun amien o en la C uz del Campo, y, de es e modo, pod á in e i la can idad ín¬ eg a en cons ucción sin dis ae can idades pa a el pago de sola es. Además, en esos e enos de incipien e u bani¬ zación iene el ob e o ai e pu o y sol pa a desqui a se del iempo que an e io men e i ió en las inieblas. Si quie e el Ayun amien o una es adís ica cu iosa, o ezca con p e e encia esas habi aciones a las amilias que no ean la luz del sol en la ac ualidad, y llega án en¬ onces cen ena es de ob e os pidiendo es a compensación. Una ba iada ob e a, según p esupues o que en o o luga de allamos, puede impo a 250.000 pese as. Se illa, — 65 — pa a es os cálculos, iene el al ísimo ejemplo que le o ece el Real Pa ona o, en cuyas cons ucciones hay muchos acie os que imi a . Mas es e es ue zo aislado no puede modi ica esen¬ cialmen e los é minos del p oblema. El Ayun amien o iene que es imula es as cons ucciones le an ando odo a bi io sob e las mismas, lle ando elemen os de u baniza¬ ción a quien los pida con es e obje o y dedicando 50.000 pe¬ se as anuales a p emia o sub enciona es as edi icaciones. Mas es a no es labo de un sólo p esupues o, sino de muchos consecu i os, y, po es a azón, hay que lle a al p e¬ supues o o dina io es e p oblema, esol iéndolo median e una eglamen ación especial que el Ayun amien o acue de. A la Re o ma lle amos 250.000 pese as. Es e se á el pun o de pa ida; el segundo abajo debe eni en se¬ guida, y, pa a es imula lo, p esen amos, po sepa ado, un p oyec o de eglamen o. Al mismo iempo, nada más e icaz que la ges ión pe se e an e del Ayun amien o, obligando a e o ma a los p opie a ios sus casas an i¬ higiénicas (1). Con a la pasi idad del p opie a io p ocede la acción del Ayun amien o, haciendo las modi icaciones a su cuen a. De es e modo se hicie on, du an e una co a e apa, nume osas ob as de higienización en Se illa, y ué lás ima g ande que es a ges ión no con inua a. Ineludible debe es el del Ayun amien o de ans o ¬ ma es os cen os donde se ins uye la niñez. Desg aciadamen e muchos locales de Escuelas en Se¬ illa son en ex emo de icien es, y ya que la Ciencia 'ha p econizado la cons ucción de Escuelas con medios y sis emas an económicos, no queda a nues a inicia i a más que consigna el impo e de cada g upo. Escuelas. (1) Cons i uye o a medida e icaz en es a ma e ia la de no ap oba el Ayun amien o planos de ob as nue as ni de e o mas en las i iendas sin el V.° B.° de la Inspección P o incial de Higiene. — 66 — La ins ucción écnico-higiénica ela i a a la cons uc¬ ción de Escuelas de 28 de Ab il de 1905 desciende has a el meno de alle pa a explica la o ma y mane a de hace es as cons ucciones. Además, debemos ene en cuen a la sub ención que el lis ado o ece pa a es as ob as, y, con odo ello a la is a, conside amos que cinco g upos de Escuelas pueden impo a 500.000 pese as. La in e sión de es os ondos es á po demás jus i ica¬ da, po que, al mismo iempo que esuel e el Ayun amien o un impo an ísimo p oblema, economiza los alquile es que hoy paga po algunos inacep ables locales des inados a Es¬ cuelas públicas. El a qui ec o municipal, S . Tala e a, ha es udiado una achada y cons ucción de Escuela, den o de las p es¬ c ipciones legales, que acep amos como modelo. Es os cinco g upos de Escuelas debe án se cons ui¬ dos, a se posible, en los si ios siguien es: Chapina (T iana), calle O ien e ( e enos del Maes escuela), Hume os, San Lo enzo y Sal ado . El Ayun amien o iene aco dada la cons ucción de la p ime a de dichas escuelas; así es que, en es e pun o, como en muchos o os, ep esen a el p esupues o de la e o ma una g an economía pa a el p esupues o o dina io del Ayun¬ amien o. PRESUPUESTOS RESUMEN DE LA SECCIÓN TERCERA OBRAS DE ACCIÓN SOCIAL Y DE CULTURA PESETAS Ba iada ob e a. 250.000 5 g upos escola es . 500.000 750000 — ¿7 — CAPÍTULO VI Sección Cua a del P og ama OBRAS DE EMBELLECIMIENTO Y ORNATO Nue os paseos.—Las ondas de la ciudad.—El a bolado y los ja dines.—Las Casas Capi u¬ la es.—Monumen os a ís icos. A endida la sanidad de la ciudad; o ganizados los se ¬ icios higiénicos que son esenciales pa a su ida; o denada la ac uación municipal en las múl iples ma e ias que la eclama; encauzado el p oblema de la i ienda y de la es¬ cuela, el Ayun amien o iene de echo y debe de pensa en su o na o y de c ea un ambien e p opicio, un ma co adecuado a las bellezas y a ac i os que Se illa a eso a. A es as al u as, y esuel os los p oblemas que dejamos clasi icados en las es secciones an e io es, apa ece a nues¬ a conside ación la idea de la Exposición Hispano-Ame i- cana como un hecho posible. An es, no. Se illa a a some e se a la c í ica mundial. Ins ados y eclamados po noso os, llega án elemen os de la Ciencia, pe soni icaciones de la cul u a; y es a conside ación, unida siemp e a la de nues a con eniencia, nos obliga a cuida ¬ nos con esme o de nues o aspec o ex e io . Séanos pe mi¬ ido es ampa aquí una ase g á ica e insus i uible: «Se illa necesi a la a se la ca a.» 68 — Los nue os Se illa eclama si ios en sus a ue as que o ezcan paseos. amenidad y a ac i os. Se illa no iene más que un paseo, qué, pa a un educido núme o de amilias se illanas, ep e¬ sen a la dia ia de oción de encon a se allí o de c uza sus coches o au omó iles. El ex anje o echa de menos si ios en donde pasea po las a des. La masa de la población, descon ado el P ado de San Sebas ián, no iene mane a de sali al campo. Es indispensable que el Ayun amien o, en los e enos que aya adqui iendo, plan e miles y miles de á boles y haga bosques y p ade as, con i iendo esos si ios en luga¬ es amenos a donde la g an amilia ob e a pueda i en los días de descanso a oxigena se y expansiona se. Incumbe al Ayun amien o c ea p ime o el luga y después la cos umb e, escogiendo pa a esos paseos la C uz del Campo, Tabladilla y los al ededo es de T iana, p epa ando, al mismo iempo, la u banización de aquellos luga es. Es bien conocido el p ocedimien o que emplean las g andes ciudades pa a log a es os ines. A eglemos las sa¬ lidas de Se illa, cuidando de que los an ías se ap oximen lo más posible a es os luga es. Plan emos en ellos con p o¬ usión los á boles, ese ando si io pa a p ade as, pa a juegos gimnás icos, balompié, e c.; se icios de me ende os económicos, con especial in e és en ahoga la abe na; que los días de ies a ayan bandas de música; o ganícense, pe¬ iódicamen e, paseos escola es en esos si ios, y la na u aleza ha á odo lo demás; po que el clima benigno que dis u a¬ mos, y el égimen de escasas llu ias que padecemos, han de da a es as cos umb es en Se illa un igo que, con menos mo i o, emos en odas pa es del ex anje o. En 1916 debe el Ayun amien o o ganiza solemne¬ men e la Fies a del Á bol, inaugu ando es as plan aciones y es os paseos. - 69 ~ Base de es e nue o p oyec o de «sali ue a de la casa de Se illa» es el a eglo de sus ondas, que hoy cons i u¬ yen uno de los paseos obligados de odo el que llega a la ciudad. ¡Y qué is es conside aciones sugie e es e paseo! ¡Cuán a suciedad, abandono y mal gus o campean a odo lo la go de la onda!... P escindimos de esos acimos de cons ucciones del iempo de San Fe nando que es onean la onda en oda su ex ensión. Esas casuchas, po mise a¬ bles y aquí icas que sean, si es án limpias y bien blanquea¬ das, si es án encajadas en paseos cuidados, con he mosa a boleda, hacen ípico con as e con las g andes áb icas mode nas y almacenes, que decla an la pujan e ida ab il de Se illa. No p e endo, pues, que en las ondas se le an¬ en palacios; al con a io, queden allí esas pob es mansio¬ nes, que ya i án e olucionando; pe o no se ponga el Ayun¬ amien o al ni el de esas i iendas, que es lo que hoy ocu e. Salimos po la Pue a Real.... De ez en cuando un á ¬ bol, que pa ece gua da solici o un mon ón de basu as, enco¬ mendado a su cus odia; baches y más baches; case as de consumos indeco osas; aguaduchos con e idos en ús icas i iendas, odeados de sus gallinas, que so ean el paso de los ehículos, y ado nados con pañales pues os a seca ; em¬ ped ados pésimos, sin idea de la ni elación; e jas o as; de p on o, las he mosas mu allas omanas, a las que la ci ili¬ zación ac ual inde ibu o aciando a sus pies los ca os de la basu a... (i) Y llegamos a la Pue a de Osa io: calles adoquinadas, de g an ci culación, sin un á bol, sin un pun o de e lo , y en sus cos ados unas casuchas que se ahogan sepul adas po el paseo cen al y que le an an sus echos de ejas pidiendo soco o. Y po odas pa es, chi¬ quillos desnudos, si son pequeños; o bien p epa ados con (i) Después de esc i o es e pá a o se ha hecho desapa e¬ ce el aciade o. Las ondas de la ciudad. — 70 — sus pied as y sus hondas, si ya es án en condiciones de e i¬ ciencia con a el ale oso u is a que isi e las ondas. Poco más o menos, es o es lo que eo dia iamen e a mi paso po es os luga es. Cuando el Ayun amien o ponga á boles y lo es a odo lo la go de esos paseos, y a eci es cen ales cuando lo pe mi a la anchu a de la onda; adoquines de los que ha de le an a del cen o, bien ni elados y con i me; y sup i¬ ma las basu as, y ealce las his ó icas mu allas, y qui e esos aguaduchos y queme esos case ones, ocu i á que, sin sa¬ be po qué, sin ocupa se el Ayun amien o de ello, el pue¬ blo que allí i e esponde á al ejemplo, como lo ha hecho siemp e, demos ando un alma de a is a, po que la iene; y las casuchas esul a án blanqueadas y con mace as; y aquellos muchachos, que an es ocupaban sus ocios y p epa aban su muscula u a en el noble eje cicio de la ped ea, ega án los á boles ecinos y cuida án del aci¬ mo de lo es que el Ayun amien o semb ó a los pies de sus casas. Así ha ocu ido siemp e, po que la educación del pueblo la inicia el Ayun amien o, que debe empeza po cumpli con sus p opios debe es pa a ene de echo a se co espondido. Nunca ol ida é la ase de un ex anje o ilus e: «La ma3’o ía de las cosas que es e pueblo es opea es án bien es opeadas; la mayo ía de las pied as que i an es án bien i adas.» Los ja dines de las plazas de la ciudad deben se e¬ no ados en su mayo ía. En muchos si ios donde hoy no exis en á boles, hay que pone los. El á bol y la uen e, más que un ado no, son en Se i¬ lla un a ículo de p ime a necesidad. La calle del an iguo Semina io debe ene á boles; la de Cáno as del Cas illo ambién. En el P ado de San Sebas ián deben plan a se g andes masas de á boles. Conocemos un p oyec o con es a o ien¬ ación, que se p esen a á en b e e al Ayun amien o. Los ja dines públicos necesi an asimismo e o ma se. Pa a es e a eglo de las ondas y de los ja dines, y pa a — 7i “ la plan ación de es os bosques, hemos señalado 500.000 pese as. No es cap ichosa la ci a, po que se ajus a, en su p ime a pa e, al cos o p esupues ado en 250.000 pese as del a eglo de la onda complemen ando su pa imen ación, que igu a en el p oyec o gene al que a a de es a ma e ia. Las o as 250.000 pese as es el p esupues o calculado pa a la o mación de esos g andes bosques y del a eglo gene al de los ja dines. Un apun e de esos p esupues os o ecemos en la sec¬ ción de planos gene ales. La ciudad debe adqui i la To e de Don Fad ique, po que el caudal a ís ico de Se illa eclama es a joya, que cons i uye un p ecioso ejempla , único en oda la egión. Es e monumen o mili a , po odos concep os in e e¬ san e, de e dade a belleza a qui ec ónica, es á encla ado en la hue a pe enecien e a la comunidad de monjas Cla¬ isas. Es a comunidad se e en. la necesidad de ende pa celas de sus e enos, y ocu i á el is ísimo caso de que, escondida en e ab icas o casas ecién cons uidas, la To e de Don Fad ique se pe de á pa a siemp e a la ad¬ mi ación de p opios y ex años. Y es o ocu i á si an es no desapa ece, po que, o al men e abandonada, hoy amenaza uina. Así es que, des ui¬ do o sepul ado, es amos en el pelig o de pe de ese mo¬ numen o. P oponemos que el Ayun amien o comp e las pa celas pa a llega has a la o e y la odee de una plaza, con e ¬ ida en ja dín. En aquel incón apa ado y mis e ioso luci á Se illa una mues a p eciosísima y única de una época de ansición del a e ománico al gó ico. Y al ha¬ ce lo hab á demos ado la ciudad que iene la cul u a nece- Monumen os a ís icos.—La To e de Don Fad ique. La To e de San Ma cos. — 72 — sa ia pa a ap ecia las ma a illas que encie a; que sabemos da nos exac a cuen a que nues a azón de se en el mundo es nues o ca ác e p opio, a alo ado con una his o ia a ís¬ ica incompa able, con un ace o iquísimo de ecue dos y qonumen os. Desg aciadamen e acudimos a de ya pa a da acceso a es a o e po la calle Lumb e as, que es á o almen e cons uida. Den o de poco no end emos solución, y en¬ onces, de la his o ia del a e se illano hab emos des uido una de sus más in e esan es páginas. Aspi ación cons an e del Ayun amien o es la de e¬ cons ui y a egla es a o e. C eemos que ha llegado la ocasión de que es a aspi ación se cumpla. Hace más de quince años el S . Cañal p oponía, y el Ayun amien o aco daba, la epa ación de es a o e, que iene mucho que bo a y algo que econs ui y consolida . Ni pa a uno ni pa a o o in en o hay p esupues o en el Ayun amien o. Del es udio po noso os ealizado e¬ sul a una ci a, que la damos en conjun o, pa a no p ejuz¬ ga ges iones que son de suyo delicadas. Y decimos algo más: en la ci a que ponemos a con i¬ nuación hemos añadido, has a comple a la, alguna can idad pa a que el Ayun amien o auxilie a la Academia de Bellas A es en el es ue zo que es á ealizando en el Museo P o¬ incial, digno del mayo elogio, y que ha de da nos po esul ado que Se illa cuen e con un edi icio pa a Museo digno de su nomb e y de los cuad os que encie a. La ci a o al es de 200.000 pese as. *** — 73 — Es e iden e la obligación en que es á el Ayun amien o de a egla la casa p opia en odo momen o, y especial¬ men e cuando piensa in i a , pa a que isi en Se illa, a los ep esen an es del mundo o icial, del sabe , de las a es, e c., que han de concu i a la Exposición Hispano-Ame- icana: No exis e un p oyec o municipal concluido, y a la bondad de un dis inguido a qui ec o debemos un apun e, que es su icien e pa a o ma juicio de la e o ma que exige la Casa Ayun amien o; e o ma que, en algunos si ios, es de consolidación, y en su mayo pa e de exo no. Es os son los epíg a es: Cale acción gene al; Sala de Fies as (consolidación y exo no); Alcaldías al as; Sala de Audiencias en el piso p incipal; Alcaldías bajas; O icinas; Es¬ cale a del ^A chi o ( e o ma); Disposición pa a la comunica¬ ción in e io del A chi o y o icinas anexas; Talios; Tallado de la achada a la Plaza de San F ancisco. To al de es os epí¬ g a es, 400.000 pese as. PRESUPUESTOS RESUMEN DE LA SECCIÓN CUARTA PESETAS A eglo de la onda de la ciudad .... 250.000 Re o ma de los monumen os a ís icos. . 200.000 Ja dines, plazas y a bolado. 250.000 A eglo de las Casas Capi ula es, incluido el allado de la achada a la Plaza de la Cons¬ i ución . 400.000 A eglo de las Casas Capi¬ ula es. TOTAL. 1.100.000 — 8o — Sub ención a Cua eles. o o momen o, y es ablecemos el nexo en e el es ue zo de hoy y el de mañana, p epa ando desde aho a nue os ho izon es a la ac i idad y a la p e isión del Ayun amien o. Muy pocas palab as son necesa ias pa a jus i ica es e epíg a e. Si Se illa quie e man ene su gua nición y goza de los de echos de capi alidad en la egión, iene que sub¬ eni a los gas os que o igina la cons ucción de cua eles mode nos. En nues o concep o, impo a muchísimo al po eni de Se illa esol e sa is ac o iamen e es e plei o y no pe de de is a la insis encia con que o os Ayun a¬ mien os andaluces o ecen sus auxilios pa a cons ui cua ¬ eles y lle a a sus localidades de e minados egimien os. Las necesidades de las nue as u banizaciones dan a es e asun o ca ác e de u gencia, y, en nues o sen i , hacen inaplazable la obligación de consigna alguna can idad con es e des ino, que liemos calculado en 1.000.000 de pese as. PRESUPUESTOS RESUMEN DE LA SECCIÓN QUINTA OBRAS DE URBANIZACIÓN PESETAS Ensanches en las ías Cons i ución-Pue a Je ez. 2.750.000 Id. id. id. Campana-Uni e sidad.. .... 501.450 Adquisición de e enos. 2.748.550 Sub ención a cua eles. 1.000.000 TOTAL. 7.000.000 — 81 — CAPÍTULO VIII Sección Sex a del P og ama OBRAS DE LA EXPOSICIÓN HISPANO-AMERICANA An icipo al Comi é de la Exposición.—Ho el en los e enos de Esla a.—Adquisición de! Pa¬ lacio de San Telmo.— Gas os gene ales del P og ama.—Imp e is os e in e eses.—Resu¬ men gene al del P og ama. Llegamos a la úl ima sección del P og ama, y, en úl¬ imo é mino, amos a ocupa nos de la Exposición Hispa- no-Ame icana. No quie e deci es o que desconozcamos la impo ancia que pa a Se illa ha de ene es e Ce amen; muy po el con a io, es amos con encidos que es e hecho ma ca á en la his o ia de Se illa el momen o en que la ciudad pasa, de un égimen an iguo de a asos, a la nue a ida lo ecien e y p óspe a de una ciudad mode na. Es e momen o enía que llega pa a Se illa, y llega con la Exposición, que conside amos un éxi o p ecisamen e po plan ea la y ealiza la como la úl ima sección del P o¬ g ama de e o mas. La Exposición, sin esol e los p oble¬ mas expues os an e io men e, cons i ui ía un eno me a¬ caso. Pe pleja anda ía la c í ica sin sabe si cali ica nos de locos o de anos. No pa ece ía ob a de cue dos engalana una ciudad, y hace uidoso eclamo de sus ies as, sin e- 6 An icipo al Co¬ mi é de la Ex¬ posición. 38 ne sanidad, ni higiene, ni o na o que o ece en ella. Diji¬ mos es o mismo al empeza es a Memo ia; jus i icando nues o abajo y cumpliendo lo o ecido, no hemos a a¬ do de la Exposición has a que no han pasado po nues a is a es as cues iones u gen es, que, una ez sa is ac o ia¬ men e esuel as, ienen digno ema e en la g andiosa Ex¬ posición Hispano-Ame icana. Al a a es e pun o nos impo a escla ece un e o , bas an e di ulgado po Se illa, que consis e en supone que el emp és i o y la implan ación de los nue os a bi ios ex¬ ao dina ios, obedecen p incipalmen e a la necesidad de do a de mayo es ondos a la Exposición Hispano-Ame i¬ cana. Nada más lejos de la ealidad, y buena p ueba de ello es el P og ama que enimos desen ol iendo. Los ecu sos ex ao dina ios que concede la ley de 24 de Julio úl imo a Se illa se des inan ín eg os a la Re o ma. La Exposición Hispano-Ame icana ha de i i de las sub¬ enciones que el Es ado y el Ayun amien o, po igual, ie¬ nen aco dadas. Es as sub enciones alcanzan a 6.000.000 de pese as, de las cuales es án in e idas ya 2.000.000, y es¬ an po pe cibi , po an o, 4.000.000 de pese as, que es la ci a que consignamos en el P og ama. Po lo an o, el Teso o de la Re o ma ecibi á del Es¬ ado y del Ayun amien o las sub enciones de 4.000.000 de pese as, y el mismo dine o lo en ega á a la Exposición, sin que los nue os ecu sos ex ao dina ios se dediquen a es as a enciones. — En onces — se nos pod á p egun a —¿pa a qué se ae a la Re o ma ese epíg a e? ¿Po qué no con inúa el Comi é cob ando di ec amen e sus sub enciones? — L a con¬ es ación es la siguien e: El Comi é necesi a esos ondos en echas ijas y an e¬ io es a la ape u a del Ce amen, y la ope ación de c édi o necesa ia pa a an icipa los únicamen e pod ía ealiza la la Re o ma con su o ganización y su c édi o ex ao dina io. Los in e eses que puedan ep esen a es os an icipos se á el único auxilio económico que di ec amen e pe ciba el — 83 — Comi é de la Exposición Hispano-Ame icana, de una ley que, como la de Julio, se dic ó muy especialmen e pa a a ende a los gas os del Ce amen. T es mociones hemos p esen ado con es e í ulo al Comi é de la Exposición. En la p ime a nos p oponíamos demos a la absolu a necesidad de cons ui un G an Ho el en Se illa. En la segunda solici ábamos que es a cons uc¬ ción la ealiza a di ec amen e el Comi é, pues o que nos enseñaba la expe iencia que o os in en os no enían éxi o y sólo se ían pa a dila a inde inidamen e la ealización de es a ob a. Es a segunda moción se acompañaba de los da os necesa ios pa a desen ol e la pa e económica de la emp esa. En la e ce a moción, de echa muy ecien e, sos¬ eníamos, como inexcusable obligación del Comi é, la de pedi a uno de los a qui ec os de ama mundial, espe¬ cialis a en ho eles, los planos del in e io y dis ibución de se icios del ho el, pa a que si ie an és os de base pa a la cons ucción de la achada y la ealización del o al de la ob a po el a qui ec o se illano a quien el Comi é enco¬ mendase es e abajo. Es os planos de un especialis a son, a nues o en ende , condición p ecisa pa a el acie o, y no debemos anda muy descaminados al c ee lo así cuando emos que en España, y ue a de España, han ecu ido siemp e, como ga an ía de éxi o, a es os p ocedimien os. El ho el Reina C is ina, de San Sebas ián, se ha cons¬ uido con los planos del in e io y de dis ibución de se ¬ icios del a qui ec o M , Mewes, que es el mismo que ha le an ado el Ho el Ri z en Mad id. El Ho el Palace de Mad id es á cons uido po M . Guede. El G an Ho el. - 8 4 - En San Sebas ián, con los planos del especialis a M . Mewes, se ab ió un concu so, adjudicándose la ejecu¬ ción de las ob as al S . U cola, a qui ec o de la localidad. En es a moción nos ocupamos ambién del oso que o¬ dea la Fáb ica de Tabacos, y consignamos la opinión siguien¬ e: «Con azón, o sin ella, el oso, en opinión de algunos, es un pelig o pa a la sanidad del Ho el. Cons ui el Ho el con esa somb a es expone lo a un comen a io, es some e lo a un p ejuicio que le puede se unes o. No hay que ol i¬ da los in e eses encon ados que se mue en al ededo de es as explo aciones. De o a pa e, el sobe bio edi icio de la Fáb ica de Tabacos es á es udiado con el oso, que o ma pa e de la unidad de cons ucción, y no es posible ha¬ ce lo desapa ece sin de imen o de su belleza a qui ec ó¬ nica. C eemos encon a una solución que conciba es os é minos an agónicos, p oponiendo hace en el oso lo que emos ealizado en los glacis de las o alezas de Ba¬ yona y en los osos de Namu , de Colonia, y o os; es o es, ellena los de ie a has a el ni el que con enga (nunca menos de su mi ad) y pone allí un ja dín, p ade a y plan¬ as epado as, iniendo a o ece es os osos, así p epa a¬ dos, una belleza más que no in e umpe la línea a qui ec¬ ónica y esuel e absolu amen e el p oblema de la sa¬ nidad.» El Ho el es una necesidad pa a la Exposición y es absolu amen e p eciso pa a que Se illa llegue a con¬ e i se en es ación de in ie no, sos eniendo sus ing e¬ sos ex ao dina ios po u ismo ocho meses del año, y no dos, como acon ece en la ac ualidad. Ninguna capi¬ al de España eúne an os í ulos pa a eclama las p e¬ e encias del u ismo como Se illa. Una ez saneados sus se icios gene ales, y con su ho el de p ime o den, la es ación in e nal en Se illa es un hecho indiscu¬ ible. Toda es a impo ancia iene la cues ión del Ho el que, lejos de pe judica a los demás en explo ación, ha de cons i ui un eclamo de la mayo impo ancia pa a Se i¬ lla, que odos ap o echa án. En Ene o de 1914 u imos ocasión de edac a un in o me ace ca de es e impo an e ex emo. Algunos de los azonamien os que con iene el esc i o, que amos a asla¬ da aquí, han pe dido, posiblemen e, su opo unidad, pe o en el ondo la cues ión es la misma y de idén ica aplicación los a gumen os. Decíamos en aquella echa: PROYECTO LA ADQUISICIÓN PARA SEVILLA DEL PALACIO Y PARQUE DE SAN TELMO «Es es e un deseo de los se illanos, que se explica apenas se apun en las consecuencias en ajosas que ha¬ b ían de segui se pa a la ciudad de la adquisición de es e he moso Palacio de San Telmo. El me o hecho de adqui i su Pa que jus i ica ía es e anhelo de la opinión. Sabido es que, en e las condiciones que han de ene las ciudades higiénicas, una de las p incipales es iba en las ex ensiones dedicadas a ja dines públicos, que deben gua ¬ da , con la densidad de la población, una p opo ción que en Se illa ni exis e, ni se ap oxima. Adquisición del Palacio de San Telmo. El Pa que de Ma ía Luisa, hoy insu icien e po su e¬ ducida ex ensión, queda ía comple o ag egándole el de San Telmo-. Al a a de la adquisición del Palacio de San Telmo y de su Pa que, es el Comi é de la EXPOSICIÓN IIIS- P ANO-AMERICANA el p ime o que le an a su oz, no an sólo po el es ímulo que guía odos sus ac os de busca p o echos pe manen es y de ini i os pa a Se illa, sino am¬ bién po necesidades p opias del Comi é, que no pod ían soluciona se sa is ac o iamen e sin es a adquisición. El p oyec o de la EXPOSICIÓN coloca en el Pa que de San Telmo las REGIONES ESPAÑOLAS, que, con sus edi icios clásicos, sepa ados po la a boleda que allí exis e, o ma á los g upos egionales, a donde i án las pequeñas exhibiciones con sus ajes y sus danzas, y cuan o con i¬ buya a da aspec o p opio a cada uno de es os g upos. El Pa que de San Telmo, po lo an o, ha de cons i¬ ui la pa e más pin o esca e in e esan e de la Exposición. En el Palacio, y en su plan a baja, debe á ins ala se el inmenso a senal de bo dados, encajes, sedas, man os, e cé¬ e a, e c., que cons i uyen una página de his o ia e ospec¬ i a del A e, que Se illa, como ninguna o a ciudad del mundo, a eso a. En la plan a al a, los innume ables obje os de a e (cincelados, allados, moldeados, e c., e c.) comple¬ a ían es a exposición e ospec i a, quedando el edi icio dedicado po en e o al eso o más p eciado que posee Se¬ illa y que cons i uye el p ime asun o del Ce amen, oda ez que en es a ma e ia puede Se illa compe i , y aun desa ia , al mundo en e o. Vend ía a se el Palacio de San Telmo, así ocupado, g andioso pó ico de la Exposición. El Emmo. S . Ca denal ha o ecido buena pa e del Pa que pa a la ins alación de las egiones, pe o en el edi i¬ cio de San Telmo no puede el seño Ca denal acili a nos el acceso, y ha de queda , sin emba go, unido a las ins ala¬ ciones de la Exposición, sin que podamos co egi la al a de asis encia que hoy se no a en ese palacio, y que da ía, “ 87 — bien a nues o pesa , un sello de poco esme o, en odo di¬ e en e a nues os p opósi os. Los mo i os esenciales y más impo an es que iene el Comi é pa a p opone es a adquisición es án en el in e¬ és pe manen e de Se illa, de que an es hablamos, y en el de ini i o obje o a que debe dedica se es e palacio. En ninguna pa e mejo que allí pudie an ins ala se la CAPITANÍA GENERAL y el GOBIERNO MILITAR. Edi icados la mayo ía de los cua eles en el P ado de San Sebas ián, inmedia o el de A ille ía, eúne es e emplaza¬ mien o mani ies as condiciones es a égicas po su comuni¬ cación di ec a con el núcleo p incipal de las ue zas mili a¬ es. Al mismo iempo, sus achadas a los ja dines públicos, y al mejo paseo de la ciudad, dan a es e edi icio la insupe¬ able he mosu a que ningún o o le discu e. En ese palacio debie an ese a se habi aciones y salones pp a un aloja¬ mien o p i ado, pa a el caso de que el Gobie no qui¬ sie a o ece una digna hospi alidad en Se illa. Ins alados es os se icios del Es ado, sal an a la is a o as an impo an es en ajas que se consiguen pa a Se¬ illa. El edi icio del Gobie no Mili a , hoy obs áculo pa a la con inuación del ensanche de San o Tomás, queda ía a disposición de la ciudad y pod íamos p osegui esa ob a. La ac ual Capi anía gene al pod ía se el edi icio del Go¬ bie no ci il, que hoy i e en local an insu icien e como indeco oso, sos enido a ue za de pun ales. Examinemos aho a la solución que pudié amos o ece a la o a pa e con a an e: LA MITRA DE SEVILLA. El Palacio de San Telmo no si e pa a Semina io. Inadecuado pa a es e obje o, ep esen a una ca ga que no puede sos ene . Fal os de medios pa a conse a lo, se des¬ uye po la acción del iempo, y ya asciende al ex e io ese p og esi o de e io o, que es más isible en el in e io del palacio, y comple o en el pa que, donde las malezas se han adueñado de odo. La p oximidad al paseo; la al a de independencia de — 88 - su emplazamien o con elación al espec áculo del lujo y de las exhibiciones cons an es que ienen en aquel luga su des ile, hacen inadecuado es e edi icio pa a el obje o que •hoy se le des ina. Hemos c eído, po an o, que el Emilio. S . Ca denal, po es as azones, y po el na u al deseo de se i los jus os anhelos de la ciudad en donde i e, ha de e con gus o es a ges ión del Comi é; pe o ha de hace nos es a p egun a: —(En dónde y cómo se cons ui á el nue o Semina io? Emplazamien o de un nue o Semina io En la ex ensa hue a que poseen los ailes Capuchinos en la misma onda de la ciudad end ía su emplazamien o ideal es e edi icio. Con se icio de an ías cada cinco mi¬ nu os, que en el anscu so de o os diez anspo a al pasaje o a la pue a de la Ca ed al, cumple es e emplaza¬ mien o la indicación impo an e de o ece acilidad de comunicación a las pe sonas eclesiás icas que de la San a Iglesia Me opoli ana an al Semina io. Sin necesidad de an ía, la dis ancia en e el Palacio A zobispal y es a hue a no es excesi a. Colocada es a hue a en la misma ciudad, posee la cualidad, que es imamos de ini i a, de ha¬ be allí expansión, ai e lib e, independencia y una ecindad insupe able. Pod ía el Semina io o ma ángulo, omando luces de la calle Ba zola y de la Ronda, y su comunicación se ía con el con en o de Capuchinos. En su en e end ía las his ó icas mu allas de Se illa y end ía a queda odeado po los de Capuchinos, de que ya hablamos, y po San He menegildo y el colegio de los pad es Salesianos; am¬ bien e bien dis in o del que espi an hoy los educandos. En esa hue a pueden adqui i se quince o ein e mil - 8 * - me os de e eno, y las condiciones de su adquisición sig¬ ni ica una de las más posi i as en ajas de es e p oyec o, que iene a se coincidencia p o idencial que pa ece ma ¬ ca nos es e de o e o, Medios de adquisición de e enos y cons ucción del Semina io Los RR. PP. Capuchinos desean adqui en p opiedad el con en o del que hoy ienen posesión y que es del Es a¬ do, y se hayan dispues os a canjea es a p opiedad po ocho o diez mil me os de e eno de la hue a de que son p opie a ios. He aquí cómo puede el Es ado con ibui a la comp a del Palacio de San Telmo y compensa pa e de los bene icios que ecibe. Cede ía, pues, el Es ado la p o¬ piedad del con en o y ecoge ía los diez mil me os de e eno que o o ga ía pa a Semina io; los demás me os que ue an necesa ios los adqui i ía el Comi é de la Ex¬ posición pa a comple a la ex ensión que equie e el nue o Semina io. La cons ucción de és e la emp ende ía el mismo Comi é, con especiales au o izaciones del Ayun¬ amien o, o en ega ía a la Mi a el p ecio con enido, del cual se descon a ía el alo del e eno cedido. Respec o a pun o an esencial como el del p ecio del Palacio y Pa que de San Telmo, sabemos que en las di e¬ en es con e encias, de ca ác e con idencial, que con el Em no. S . Ca denal han sos enido a ios seño es, se habló siemp e de DOS MILLONES DE PESETAS, acep ando en p incipio es a ci a una y o a pa e. Tengamos aho a p esen e que el Es ado gana en es a adquisición el Palacio, y el Ayun amien o el Pa que, y pa¬ ece ía lógico que, en pa es p opo cionales, concu an a (Páginas 97=98). Indice gene al de ¡l P og ama y P esupues o POR SECCIONES SECCION PRIMERA SANIDAD I>E LA CIUDAD San a Luda. AGUAS ^ Ampliación deí se icio con a ado . Pu i icación y nue a conducción de las aguas d / Adquisición de la ed ac ual . ALCANTARILLADO. Ampliación de zonas. . / Ob as complemen a ias. . Ob as de depu ación. ... ... PAVIMENTACIÓN.^ 240,000 m ^ os supe iciales de pa im len o, a 15 pese as uno, ( comp endido el sos enimien o j[. SECCION SEGUNDA REFO a, a H I >i : HIGIENE MFJ: ( Un Me cado pa a en ado es de e du as. .. RCADOS.j T es g upos de Me cados nue os. ( Re o mas en los Me cados exis en es. , , (Un Pa que Cen al. EMPIEZA. .) Pa que Vaciade o y C ema o io. .. ' Elemen os auxilia es.. • * ; TENENCIAS s T cs GcJi L cios P a a Tenencias de Alcalde: y[je ¡OQS anexos, Re enes, ’y Fa macias y Cua el pa a la Gua dia Ci il. SECCION TERCERA AOOIOiV M I V I . V 1AE CULTURA Ba iada Ob e a. . Cinco g upos escola es. SECCION CUARTA REFORMAS URRANAS A eglo de las Rondas de la ciudad. Re o ma de los Monumen os a ís icos. ja dines, Plazas y a bolado. *. ; A eglo de las Casas Capi ula es, con el allado de la achada incluido. SECCION QUINTA URBANIZACION Ensanche de San o Tomás y Pue a de Je ez. Ensanche de la Campana y calle La aña. Adquisición de e enos. Sub ención a Cua eles. ..... SECCION SEXTA 2.025.000,00 1.600.000,00 400.000,00 1.500.000,00 250.000,00 ) 102.866,87 í 36.980,35 ) 250.000,00 ) 500.000,00 s 250.000,00 200.000,00 250.000,00 400.000.00 2.750.000,00 501.450,00 2.748.550,00 1.000.000,00 Exposición HisPaVNQ-Ame icaíVA An icipo al Comi é de la Exposición. Ho el en los e enos de Esla a. • •.. Adquisición de San Telmo.. • . Gas os Gene ales del P og ama Imp e is os. Gas os del Emp és i o (in e eses). 4.000.000,00 1.000.000,00 2.000.000,00 1 . 0 00 . 0 0 0,00 ) 3 000.000,00 S SUMA TOTAL. Pese as C s. 5.525.000,00 3.000.000,00 200.000,00 450.000,00 200.000,00 400.000,00 GOO.000,00 750.000,00 1 . 1 0 0 . 0 00,00 7.000.000,00 7.000.000,00 4.000.000,00 30.825.000,00 TOTALES PESETAS CTS. Sección P ime ». O. 12».000,00 Sección Segunda. 1.850.000,00 Sección Te ce ». 750.000,00 Sección Cua a. 1.100.000,00 Sección Quin a. 7.000.000,00 Sección Sex a. 7.000.000,00 Imp e is os. 1.000.000,00 Gas os del Emp és i o..3.000.000,00 TOTAL GENERAL. 30 825.000.00 LA REFORMA DE SEVILLA SEGUNDA PARTE Medios económicos pa a ealiza la EL DINERO IOI SEGUNDO FACTOR ESENCIAL DE LA REFORMA LOS MEDIOS ECONÓMICOS PARA REALIZARLA EL DINERO Tenemos un P og ama cuya ealización cues a ein a millones; pe o^ ¿ enemos esos ein a millones? Y, en caso de ene los, ¿su ecaudación llena es as condiciones? 1. a Que no me me el p esupues o o dina io del •Ayun amien o, po que és e necesi a cada día dispone de mayo es can idades pa a a ende a sus obligaciones c ecien¬ es. Locu a se ía pensa en ob ene del p esupues o o dina¬ io los ondos pa a esa e o ma, po que, siendo insu icien es las ac uales ci as del p esupues o, hay que in en a e o ¬ za las, nunca es a sus ing esos. 2. a Que no aLimen e las con ibuciones sob e el e¬ cinda io, e i ando duplicidad en los ibu os y eca gos sob e lo que ac ualmen e se paga; más aún: que oda e. o ma en la ibu ación ienda a disminui la ca ga con i¬ bu i a en o ma al, que en lo sucesi o se pague menos y más equi a i amen e epa ido. Y esos ein a millones que hemos buscado, ¿ eúnen es as condiciones? De no se así, p e e ible se ía no segui adelan e. Así es, y a i mamos que esos ein a millones que han de ans- i.° Condiciones económicas esenciales que lian de llena los a bi ios des inados a la Re o ma pa a se acep¬ ados. 102 o ma Se illa pod án ob ene se den o de las condiciones p e ias que hemos señalado, y amos a demos a lo. 2.° Di e encia esencial en e el P esupues o o dina io mu¬ nicipal y el P esupues o ex ao dina¬ io de la Re¬ o ma. Pa a llega a es a demos ación hay que pa i desde el p ime momen o de es a cla ísima dis inción: Una cosa es la ida no mal del Municipio, con sus gas os e ing esos anuales, que o man el p esupues o o dina io del Ayun a¬ mien o, y o a cosa es es a e o ma ex ao dina ia, con sus ein a millones de ing esos que p e endemos ecauda . No hay con usión posible; no debe habe ni un ins an e de con usión en e es os é minos, po que son dos p oblemas dis in os, que se esuel en con leyes di e en es y con p esupues os independien es, aunque en e ellos exis a el nexo y elación que más adelan e e emos. La ida no mal del Ayun amien o y la ni elación de su p esupues o o dina io se esuel e en Se illa, como en oda España, den o de la Ley de Sus i u i os de 12 de Junio de 1911. De es a ley oma á el Ayun amien o de Se illa, no odos los sus i u i os, sino aquellos que ija emos en a mo¬ nía con nues o inconmo ible p incipio de mejo a .la i¬ bu ación. La e o ma de Se illa se ealiza á po los medios eco¬ nómicos que nos o ece la Ley de 24 de Julio de 1914, cuya aplicación y signi icado amos a explica . Así, pues, ma cha án pa alelamen e es as dos leyes, que son o almen e dis in as, pe o que, g acias a la segun¬ da, que nos pe mi e emp ende la e o ma, pod á el Ayun¬ amien o oma de la p ime a, no odos los sus i u i os, sino aquellos que se es imen menos lesi os. La legislación igen e en Se illa es, po lo an o, la Ley de 12 de Junio de 1911, que hace desapa ece los Consumos, y en la que se señalan unos ing esos sus i u¬ i os, y en e ellos el ein e po cien o del ing eso del — 103 — Es ado po cuo a del Teso o de la con ibución e i o¬ ial y de come cio. (Es e ing eso ep esen a unas se e¬ cien as mil pese as anuales a Se illa, que dejan de se pa a el Es ado, y ienen a ing esa en el Ayun amien o.) Y la Ley de P i ilegio, exclusi amen e pa a Se illa, de 24 de Julio de 1914, que au o iza de e minados a bi ios, sin qui a le e icacia ni alo a la an e io . *** Al en a de lleno en el es udio de es a Ley de P i i¬ legio ecojamos las objeciones que se pueden o mula con a ella. La p ime a objeción que se nos p esen a como un posible obs áculo es la siguien e: Si el Gobie no, o las Co es, en is a de las di íciles ci cuns ancias ac uales, p o oga pa a odos los Ayun amien os el ac ual ing eso de Consumos, ¿qué ha á Se illa si ha comp ome ido sus Con¬ sumos pa a el emp és i o? Si queda en suspenso la Ley de sus i u i os, y con inúa odo como hoy es á, ¿qué ha emos? ¿Cómo pod á o ma se el p esupues o o dina io, si ya no enemos pa a él ni Consumos, po que los hemos lle ado al emp és i o, ni sus i u i os, po que la Ley suspende su aplicación? La con es ación es bien sencilla: Si llega el momen o en que el Gobie no, o las Co es, suspenden los e ec os de la Ley de sus i u i os y p o ogan la ida de los Consumos en España, y en ese momen o Se illa no ha comp ome ido aún sus Consumos pa a el emp és i o, al ez encon a ía alguna di icul ad pa a ha¬ ce lo, po que, al a ia las ci cuns ancias, había pe dido el de echo que se le concedió; mas si, po el con a io, el Ayun amien o los enía en egados pa a su emp és i o, u ilizando el indiscu ible de echo que la ley de Julio úl i¬ mo le concede, es indudable que el Gobie no end ía que econoce , únicamen e pa a Se illa, su de echo a u iliza 3.° P incipales objeciones con¬ a la aplica¬ ción de la Ley de P i ilegio. i.° Acla ación impo an ísi¬ ma. — 104 — los sus i u i os, pues o que no habíamos hecho o a cosa que acoge nos a un p i ilegio legal, c eando de echos pa a e ce o que no pueden lesiona se. ¿Y qué impo ancia iene ese de echo de u iliza los sus i u i os? Pues llamando las cosas po su nomb e, di e¬ mos que el eje de odo el bene icio es iba en que el Ayun¬ amien o de Se illa pueda (no obs an e cob a sus a bi ios nue os) pe cibi las y00.000 pese as de la cuo a po con ibu¬ ción que hoy pe enece al Es ado. Es a es la eno me impo ancia del asun o; y es as 700.000 pese as son, en diez años, 7.000.000 de pese as; e dade a sub ención que el Ayun amien o de Se illa e¬ cibe del Es ado. Aho a bien, si llega la p ó oga o zosa de los Consu¬ mos, y és os no es án con a ados po Se illa pa a el em¬ p és i o, puede pelig a ese ing eso de los 7.000.Q00, y ese dine o segui á siendo pa a el Es ado, en luga de eni al Ayun amien o. Es a es, pues, la e dade a cues ión. Se illa se á la única ciudad de España que, eniendo Consumos, pe cibi á del Es ado esa pa e de sus cuo as. Pe o hay algo más im¬ po an e y más bene icioso aún pa a Se illa. *** A la segunda objeción que escucho de que cas iga al con ibuyen e con los Consumos po un lado y los sus i u¬ i os po o o, es excesi o, enemos que con es a que 110 hay semejan e duplicidad. Se illa end á el p i ilegio de oma de los Consumos lo que quie a y de los sus i u i os lo que le con enga. Y así ocu i á que con la base de los sie e millones de pese as en diez años (ing eso que sale del Es ado) pod á ebaja en los Consumos muchas especies, y en cambio ob ene po sus i u i os cie os ing esos, que en — 10 ) — nada pe judican al con ibuyen e, dejando de implan a aquellos sus i u i os que enca ecen la ida en las ciu¬ dades y g a an su ecinda io, y que emos implan ados en Valencia, Mad id, e c. Así se á Se illa única po la sua idad de sus Consumos (no cob a á consumos po la leche y el acei e, po ejemplo); única po la equidad en sus impues os (los end á sob e pe umes, made as, hie¬ os, id ios, espec áculos, pa en es, e c.), y única po ¬ que ob end á del Es ado 700.000 pese as anuales de in¬ g eso. Nos hemos adelan ado, pues, a los acon ecimien os; y con los dos conside ables p i ilegios, p ime o, el de ob ene del Es ado esos millones, y segundo, el de pode op a de los Consumos y de los sus i u i os po los ing esos que es ime¬ mos más jus os y equi a i os, end emos el sis ema de im¬ pues os municipales menos lesi os pa a nues as clases po¬ pula es, que ob end án un indiscu ible bene icio en las desg a aciones que únicamen e Se illa puede hace . Dis¬ ponemos de un ma gen amplísimo de con ibución, y buen cuidado end á el Ayun amien o de no aplica lo en o ma lesi a, e i ando duplicidad, eca gos e injus icias. ¿Cuál se ía, pues, la eno me esponsabilidad que hab ía de seguí senos si odo es o se pe die a po nues a desidia? Si llega el momen o de p o oga los Consumos (ob¬ jeción que señalábamos al p incipio) y no hemos hecho nues o emp és i o, end íamos que segui con los Consu¬ mos al como hoy es án, con sus c ueles condiciones, sin desg a a el acei e ni la leche, ni disminui la pe cepción po unidades. Tend íamos que despedi nos de las 700.000 pese as anuales del Es ado, y, po úl imo, que abandona la idea.de le an a un emp és i o y ealiza la ob a inmensa de sanidad y u banización que la ida y el p og eso de Se¬ illa demandan. *** CAPITULO III (Páginas 113=114). EL PRESUPUESTO EXTRAORDINARIO Demos ación de que, me ced a la Ley de 24 de Julio de 1914, el Excmo. Ayun amien o de Se illa dispond á de la can idad su icien e pa a ealiza su P og ama de Re o ma de la Ciudad Llegamos al segundo ex emo de nues o ase o: El Ayun amien o de Se illa, me ced a es a Ley de P i ilegio de 24 de Julio de 1914, puede hace un P esupues o ex ao dina io, su icien e pa a undamen a un emp és i o y ealiza la ope ación económica necesa ia pa a ejecu a inmedia amen e el P og ama que el Ayun amien o de Se illa TENSA ACORDADO (1) de ob as u gen es. HE AQUÍ EL DETALLE DE ESTE PRESUPUESTO: Con o me a la Ley nue a, ibu a án las siguien es especies con el ipo que hoy ienen de engando, y cuyo cálculo ap oximado es a sabe : PRIMER GRUPO SEGUNDO GRUPO Pese as C s. Pese as C s. Vinag e. 20.000,00 Ce eza.100.000,00 A oz, ga banzos, cebada, cen eno, g anos, legumb es secas y sus ha inas. . . 250.000,00 Pescados (2). 550.000,00 , Jabón du o y blando.150.000,00 1 Ca bones. 150.000,00 i Conse as de u as y ho alizas. . . . 200.000,00 A es, pa os, pe dices, e c. 120.000,00 Hielo. 70.000,00 Ce a y es ea ina. 30.000,00 Hue os y man eca. 200.000,00 Paja. 70.000,00 Pe óleo.100.000,00 SUMA EL PRIMER GRUPO. . 2.010.000,00 Impo e calculado del SEGUNDO GRUPO, de ma e iales de cons ucción. . 400.000,00 Suma el Segundo G upo. 400.000,00 Suma el P ime G upo.. 2.010.000,00 TOTAL A PERCIBIR. . . . 2.410.000,00 (EL DETALLE DE CANTIDADES INTRODUCIDAS Y TIPO DE PERCEPCION LO CONSIGNAREMOS POR SE= PARADO). Disponemos, pues, de una anualidad de 2.400.000 pese as, que, en diez años, son 24 millones de pese as, y, unidos a o os ing esos ex ao dina ios, son can idad su icien e pa a nues o p ime a ance en la sanidad y en la u banización. Es os millones, aplicados a un P og ama bien medi ado, pueden ans o ma Se illa (3). (1) La ca encia de es e P og ama ha sido causa inmedia a del quie ismo en que hemos i ido. (2) C eemos que en el pescado debe impone se la mi ad del ipo de pe cepción que hoy de enga. (3) No podemos, po menos, de p o es a de esos imp o isados P og amas de ob as, que se componen de unos cuan os epíg a es, sin que ayan p ecedidos de la demos ación, de la necesidad, ni del medio de hace les en e. Un P og ama o denado, comple o, e lejo iel de nues as más u gen es necesidades y con los medios p ác icos de ealiza lo, que signi ique la opinión de Se illa y asegu e con inuidad en la ejecución, es el p ime paso. El más impo an e se icio que la Alcaldía puede p es a hoy a Se illa es acep a y pone a discusión un P og ama. Mien as es e P og ama no es é discu ido, ap obado y sen ido po Se illa, es án al os de obje i o odos los abajos económicos. En los Ayun amien os, an es de ene dine o, impo a conoce en qué se ha de cmplea j po que los ing esos municipales y del Es ado no ienen o a legi imidad que la necesidad del gas o. CAPÍTULO IV Demos ación de que, no obs an e los conside¬ ables ing esos que p opo ciona á la Ley de P i ilegio, no paga án los ecinos de Se illa mayo es impues os que los que hoy sa is acen. Po el con a io, la ca ga con¬ ibu i a se á meno ; que se dis ibui án más equi a i amen e los impues os y que se desg a a án impo an ísimas especies de Consumos. Llegamos a nues a e ce a a i mación y a la g a a a ea de demos a que la si uación del con ibuyen e, no obs an e aumen a los ing esos del Ayun amien o, mejo a no ablemen e al acoge se la Co po ación municipal a la ley de excepción. En es e pun o p ecisa una cla idad me idiana, po que la igno ancia, o la malicia, encon a á su mejo a ma con¬ a el Ayun amien o, diciendo que, al aplica sus p i ile¬ gios legales, agobia inicuamen e al con ibuyen e eca ¬ gándole de ibu os. Con a esa especie a i mamos y demos amos que, en 1916, en pleno uso de la nue a ley, la ca ga con ibu i a se á más sua e y más equi a i a pa a el ecinda io de Se. illa. Decimos, en p ime e mino, que se á más sua e. En e ec o, deja el Ayun amien o de pe cibi , de las can idades que hoy pe cibe po acei e y po leche, más de un millón de pese as. Y hemos p opues o es a desg a ación, po que es amos con encidos de que el acei e co e po las enas del ob e o, y de que la medicina y alimen o del en e mo y del niño es la leche. Acei e y leche son las p ime as uen¬ es de la economía domés ica. Po es e concep o pe demos un millón de pese as (sin con a que no usamos del de echo a pe cibi po inqui¬ lina o y po epa o, a bi ios que, indiscu iblemen e, p o¬ duci ían más de dos millones de pese as). En cambio, po odos los eca gos consignados, más la a i a del segundo g upo sob e pe ume ía, hie os, made as, e c., se ob end án 500.000 pese as de ing esó. Puede, po an o, deci se que Se illa ibu a á el año de 1916, den o de la nue a ley, medio millón menos que es os años pasados. Si el ecino paga menos, ¿po qué el Ayun amien o cob a más? He aquí la cues ión con en e a cla idad plan eada, y a seguida la espues a concluyen e: Po que el Es ado nos da de sus con ibuciones se ecien as mil pese as, que hoy an a su Te¬ so o; y del cupo de Consumos, que an es se lle aba, un millón seiscien as mil y pico de pese as. Es, pues, con ibuyen e nues¬ o el Es ado, en o ma de al modo bene iciosa pa a Se i¬ lla, que nos pa ece opo uno in e cala , en la a idez de an a ci a, un ecue do a ec uoso pa a la Comisión pa lamen a¬ ia se illana que negoció es a ley. Y no e mina emos sin demos a que, a mayo sua idad en la ca ga, se sigue mayo equidad en el ibu o. Segunda a i mación de es e apa ado, que se comp ueba con sólo deci que, al no cob a los sus i u i os sob e in¬ quilina o y capi ación, a la desg a ación de la leche y del acei e hemos añadido una muy mode ada con ibución sob e made as, pe ume ías, id ios, e c.; indus ia y co¬ me cio que, pe cibiendo en p ime é mino las indiscu i¬ bles en ajas de la pujan e ac i idad ab il, del in enso desen ol imien o de la ida se illana económica, se habían sus aído al incues ionable debe de coadyu a al le an a¬ mien o de la ca ga pública. — 117 — Median e es as equi a i as con ibuciones, puede se , a a se un hecho la ans o mación de Se illa. Vamos, al in, con e o mas desanidad y policía de higiene, a de en¬ de la ida de los se illanos (i). Vamos a ealiza mejo as en la u banización de la ciudad y en sus se icios gene¬ ales, segu os de que, al in de nues a labo , hab emos de uel o cen uplicadas esas pese as, y, con ellas, iqueza, bienes a y p og eso pa a Se illa. (i) Y no acudimos al a gumen o del S . Pulido, que ex¬ clama: «Valen más de 6o.ooo.ooo de pese as las 30.000 idas (de los se illanos) que su Ayun amien o despe dicia cada diez años, en egándolas indebidamen e a la mue e;» a i mación que se lanzó en Se illa, sin que oda ía haya habido nadie que la ecoja y la discu a. CAPITULO V Úl imas objeciones con a la Ley de P i ilegio.— Su con es ación. Después de esc i as las an e io es no as hemos oído una e ce a objeción, que, de ene undamen a, end ía a con e i odo es e abajo en algo pa ecido a la ábula de la leche a. Si el Es ado es ablece los Consumos exigi á del Ayun amien o de Se illa el pago del cupo que sa is ace en la ac ualidad. Tal es la objeción No sabemos qué a gumen os pod án ene los que acogen es e umo . Desde luego decla amos que, si llega el día en que el Gobie no, o las Co es, p o oguen los Con¬ sumos con ca ác e obliga o io (i), y Se illa no se ha aco¬ gido a sus leyes de p i ilegios, es indudable que la eclama¬ ción end á. Y más di é: que di ícilmen e pod emos sus¬ ae nos a la demanda. Pe o si Se illa ha comp ome ido sus Consumos en la o ma que de e mina la Ley de 24 de Julio de 1914, es absolu amen e inmo i ado es e, emo , y no puede habla se de él con o o undamen o del que pudié amos ene pa a El cupo de Consumos como exigencia del Es ado. (1) Después de esc i os es os capí ulos hemos oído, en o ¬ ma absolu amen e au én ica, que el c i e io del Gobie no es au o¬ iza la p ó oga de los a endamien os de Consumos pa a 1916, eclamando la Hacienda su cupo de Consumos y suspendiendo la e icacia de la Ley de sus i u i os. Acep a es a solución se ía uinoso pa a Se illa. 120 sospecha que el Gobie no in en a a apode a se de la Casa Ayun amien o. Vamos a la demos ación: El i.° de Ene o de 1916 concluye el concie o en e la Hacienda y el Ayun amien o de Se illa po el cupo de Consumos, que, de 1911 a 1915, ha sido de 1.160.545,8) pese as. Y en esa misma echa, i.° de Ene o de 1916, po la Ley de sus i u i os de 12 de Junio de 1911, concluyen los Consumos pa a Se illa, lo mismo pa a el Ayun amien o que pa a el Es ado. No hay, pues, cupo posible ni conocido pa a 1916, ni ing eso pa a el Ayun amien o po Consu¬ mos, según esa ley, igen e en oda España. Mas iene después o a ley de 24 de Julio de 1914 y le dice al Ayun amien o de Se illa: « Te doy lo Consumos EXCLUSIVAMENTE PARA UN EMPRÉSTITO que e pe mi a hace de e minadas ob as ex ao dina ias que e señalo. NO COBRARAS CONSUMOS PARA EL ACEITE Y LA LECHE. Lo que ecaudes se á exclusi amen e pa a i, en la o ma que e con enga ecauda lo, no excediendo en la imposi¬ ción del MAXIMO TOTAL OUE HOY VIENEN DEVEN¬ GANDO ESAS ESPECIES. Es o es: LO QUE ANTES PERCIBIAS PARA EL MUNICIPIO Y EL ESTADO pue¬ des pe cibi lo pa a ese emp és i o y po ales especies que enume o .» Sigamos discu iendo. En is a de es o, el Ayun a¬ mien o concie a es os Consumos como le pa ece; los com¬ p ome e pa a ese emp és i o, único obje i o legal que se le concede; y hace su con a o, po el cual pe cibe de e mi¬ nadas ci as du an e los diez años que du a á el p i ilegio; y como se queda sin los Consumos pa a su p esupues o o dina io, do a és e, acogiéndose a la Ley de sus i u i os de 12 de Junio de 1911, igen e en es os momen os. Y cuando odo es o es á ul imado, dice el Gobie no pa a oda España: « A yun amien os : Con inuad su iendo ues a ida o dina ia con los Consumos, po que dejo en suspenso los sus i u i os .» En es e caso, Se illa eplica á: «Yo no engo ya Consu¬ mos pa a mi p esupues o o dina io, pe qué he con a ado las especies que lo componían, a i ud de una Ley en la que ú I 21 — me mandas e la o ma y mane a de comp ome e las. ¡Me he a enido a u manda o y he c eado de echos sac a ísimos; así es que. Se illa no e da á cupo de Consumos, como no lo da á Mad id, en donde i en los sus i u i os; ni Valencia, ni nin¬ gún pueblo en donde es én igen es los sus i u i os y se hayan acogido a esa ley; pe o si odos esos pueblos (cosa que es absu da) ol ie an a es ablece sus Consumos y abandona an, después de implan ada, su nue a ibu ación, Se illa no pod á ecoge sus Consumos ni paga cupo, po que iene legalmen e comp ome idas las especies que o man ese impues o, y, ‘POR TERMINANTE TRESCRIPCION DE LA LEY, COM¬ PROMETIDAS SIN CUPO pa a el Es ado .» Bas e deci que el acei e y la leche que nos qui an ale más que el cupo que pagábamos po Consumos. ¿Es cla a es a azón? Pudie a ocu i — oigo obje a — que el Gobie no pe ¬ mi ie a la cob anza del Consumo sob e el acei e y la leche pa a ese a se es a ecaudación y compensa la al a del cupo. Es e caso, que iolen a ía la ley, aunque no pe u ba ía de echos de e ce o, encon a ía en en e a los ep esen an es de Se illa, que, habiendo enido ene gías e in luencias pa a ob ene p i ilegio an impo an e pa a Se illa, como supone la Ley de 24 de Julio de 1914, sa¬ b ían de ende es a conquis a, que, po sus p opias inicia¬ i as, ha aído pa a el ob e o, el en e mo y el niño se¬ illanos. Una ul ima objeción que debemos examina es la si¬ guien e: Si el Es ado no p o oga los Consumos, ¿no se ía mejo no acudi a es a ley de p i ilegio y hace desapa e¬ ce de ini i amen e ese odioso impues o? Úl ima obje clón. — 129 — EL PROCEDIMIENTO El Ayun amien o iene ya su P og ama, en el que se elacionan ¡as ob as u gen es a ealiza . Tiene ambién su c i e io espec o a la mane a de a bi a ondos, y econoce que no hay o o camino que el azado po la Ley de 24 de Julio de 1914. Llega, pues, ese e ce o momen o que liemos ma cado, de pone en mo imien o oda la mecánica de la e o ma; momen o en ex emo delicado, en el cual hay que esol e múl iples y complejos p oblemas que de¬ ben enume a se y esol e se den o de una cla idad me i¬ diana. He aquí el p ocedimien o: i.° El Ayun amien o iene unas especies que g a a , que igu aban an es en las a i as . a y 2. a de Consumos, y que la ley le pe mi e u iliza , y son las siguien es: 1 A iculo 2. 0 de la Ley de 24 de Julio de 1914. «Pod án se obje o de g a amen, a los e ec os del a ¬ ículo an e io , las especies siguien es: P ime g upo. — Vinag e, ce eza, a oz, ga banzos y sus ha inas; los demás g anos y legumb es secas y sus ha¬ inas. Pescados del ío y ma , sus escabeches y conse as; labón du o y blando; ca bón ege al, de cok, mine al, excluyendo el des inado a las indus ias, y an aci a; las conse as de u as, de ho alizas y e du as; palominos, pichones, codo nices y a es simila es; pa os, ánades, pe di- Bases pa a des¬ eo ol e el p ocedimien o ces, gallinas, gansos, pa os, a es u adas y conse as de las an e io es especies; nie e, hielo a i icial, ce a en ama y manu ac u ada; ha ina, pa a ina y espe ma de ballena; on, quesos, man ecas ex aídas de la leche, paja de ce ea¬ les, ga o as, hie bas o plan as pa a ganados, leña y pe ó¬ leo, gasolina y mo ona a. Segundo g upo.—Pin u as, subs ancias pa a ocado y análogas; agua ás y agua de Colonia; agua de Sel z y ga¬ seosas; azulejos de odas clases; cal de odas clases; lozas de má mol de Ta i a, Tene i e y simila es; lad illos, piezas de co nisas y simila es; má mol y pied a de odas clases; ejas, caños, yesos y cemen os de odas clases; chapas de zinc y de hie o; hie os, ace os y plomos de odas clases; cue os cu idos; ba o, c is al y loza. En las especies comp endidas en el p ime g upo, el ipo de g a amen no excede á, en ningún caso, del o al que inie en de engando al p omulga se es a ley. En las especies que se enume an en el segundo g upo los g a ámenes no excede án del 5 po 100 del alo del a iculado en la plaza, y se án aplicados sob e los p oduc¬ os nacionales y ex anje os. El Ayun amien o aco da á la o ma de ecauda es os a bi ios.» Debe, pues, el Ayun amien o de e mina el ipo de g a amen, po unidad, de es as especies. Debe hace un cálculo de consumo de cada una de ellas. Y, en su is a, calcula un ipo mínimo de adjudicación de la subas a. Al mismo iempo iene que hace un eglamen o pa a esa e¬ caudación po que no exis e igencia alguna en esa ma e ia. 2. 0 Las o as especies de la Ta i a 4. a , calculadas en 400.000 pese as, debe o ece las el Ayun amien o pa a concie o g emial con su Reglamen o especial. De no acep a lo, deben suma se a las p ime as especies, seña¬ lándose su ipo de pe cepción y su cálculo de consumo y lle a las a la subas a. 3. 0 Celeb a el Ayun amien o la subas a y ob iene una can idad de e minada, que supond emos de 25.000.000, pa a los e ec os de es e es udio, o sea una en ega anual de 2.500.000 pese as. 4. 0 Su ge una cues ión al llega a es e pun o: ¿Po cuán o iempo se lia á el a iendo, po cinco o po diez años? (Ven ajas e incon enien es de ambos plazos.) C ee¬ mos necesa io hace lo po diez años po se el iempo que la ley de e mina como igencia de la au o ización. 5. 0 Si la Emp esa es la misma que a iende las ca ¬ nes pa a el Ayun amien o, debe á ene la debida sepa a¬ ción en la adminis ación. 6.° El Ayun amien o nomb a á de su seno una Co¬ misión Pe manen e de la Re o ma, compues a de es con¬ cejales, que inspecciona á, igila á, ap oba á o censu a á los abajos que se ealicen y pod á en odo momen o de ene una ob a has a ecibi las explicaciones que haya demandado. Es a Comisión Municipal Pe manen e de la Re o ma asume, en ep esen ación del Ayun amien o, odas las a ibuciones que la Co po ación le haya coníe ido; in o ma á al Ayun amien o espec o a los con lic os en e la Emp esa de Consumos y los pa icula es, que hoy e¬ suel e la Adminis ación de Hacienda. Al conclui su manda o de concejales, los que o ¬ men es a Comisión Pe manen e pasa án ipso ado a o ma pa e del Comi é auxilia de que hablamos a con inuación. 7. 0 La subas a de las especies de Consumos nos da un endimien o conocido de 25.000.000 de pese as, al cual se acomoda el P og ama, y en seguida se o ece es a di i¬ cul ad, que es el ne io de la cues ión. El Ayun amien o quie e hace muchas de las ob as en un plazo de es anos, o as en cua o, algunas en cinco, y el dine o lo a en e¬ gando la Emp esa en can idades iguales du an e diez años; de donde se desp ende que, en el p ime quinquenio, ha¬ b á mucho más de ob a e minada que dine o pa a paga la, y, po lo an o, que los con a is as end án cuen as al cob o po conside ables can idades, que no exis en en dis¬ ponibilidad. Es e con lic o lo p e é la ley, y pa a solucio¬ na lo exige la o ma del emp és i o, a la cual debe ecu i 132 — el Ayun amien o, diciendo: — A quí es á es e P og ama con iodos mis p oyec os, que cues an, con sus in e eses, ein a mi¬ llones; y aquí es a Emp esa a enda a ia de los a bi ios ex ao dina ios, que nos da á en diez años ein icinco millones, que, unidos a es os o os ing esos, o man un o al igual a los gas os. Emi o láminas po la can idad que necesi o; mas aho a necesi o un banque o o una en idad que acep e es e emp és i o y ampa e mi papel, y con a is as que me ealicen es as ob as .— ¿Encon a ía el Ayun amien o los banque os y con a is as que busca? Y de encon a los, ¿se. o ece ían en condiciones acep ables?... He aquí el momen o en que podemos es i¬ ma malog ados los an e io es es ue zos. 8.° En es e ins an e, pa a que la ob a se ealice, ha de apa ece un Comi é auxilia de la Re o ma, que diga:— No encuen as banque o, pe o yo me o ezco a sus i ui su ges¬ ión. Yo acep o us láminas y me comp ome o a paga con ellas el o al de las ob as; yo se c el ehículo en e us láminas y los con a is as; yo ha é iable u P og ama y ha é esa ges ión que siemp e se encomienda a e ce a pe sona, y la ha é con inmensa economía pa a el Ayun amien o, con g an igilancia pa a la ob a. Yo se é u ges o en uno y en o o pun o y sin me ma alguna pa a us acul ades. Yo me cons i uyo en esa e ce a pe sona que buscas y no end ás concu sos desie os; y se é u ges o con la esencial di e encia de que yo no cob o in e eses, ni an o, po cien o de ges ión, ni engo o o ideal que se i des¬ in e esadamen e a Se illa. Me c eo capaci ado pa a es e se icio y e lo o ezco; y pa a que en ningún caso esul en me madas us ámplias y supe io es acul ades, ú, Ayun amien o, egula¬ ás mis unciones, no u ilizando mis se icios más que en lo que e con engan, oda ez que e soy indispensable pa a conce a el emp és i o y pa a p epa a us concu sos. Yo se é u o icina auxilia y p ocede é po u exclusi o manda o. 9. 0 El a enda a io de Consumos ha á los ing esos mensuales en la caja del Ayun amien o. En el capí ulo IX, a ículo 5. 0 del p esupues o o dina io anual del Ayun a¬ mien o, igu a án pa a gas os de amo ización e in e eses del emp és i o, 2.500.000 pese as; y en el capí ulo VII, a ícu- — 133 — lo i.° de ing esos, que di á Emp és i o, pond emos o as 2.500.000 pese as. El Alcalde i ma á el ca ga éme de es a can idad, y, en seguida, el lib amien o a a o de la Teso e ía Especial de la Re o ma, quedando o almen e cumplida la ley en cuan o a la o mal condición de la Caja única y el omé azón de la Con adu ía, de esas igu adas can idades en el p esupues o municipal. No pe de á, en es e caso, po an o, el Ayun amien o la pleni ud de sus de echos, y que¬ da á e lejada, con o me manda la ley, la ci a global y anual de es e emp és i o ex ao dina io en el p esupues o o dina¬ io municipal. Es a ope ación es idén ica a la que hoy se hace con el cupo de Consumos que a al Teso o del Es ado. 10. Es os ing esos que el Ayun amien o a en iando pun ualmen e cons i uyen la Teso e ía de la Re o ma, eso o pe ec amen e conocido, po que las ci as de ing e¬ sos son el p oduc o del a iendo de Consumos, que es sabido desde el momen o de la subas a, y que ing esa en echas ijas. Los demás ing esos son igualmen e conocidos y cie os. 11. El Comi é auxilia p ocede á a la o mación del p esupues o de ejecución, con los da os de plazo de e mi¬ nación de cada una de las ob as, y can idades que anual¬ men e pueden dedica se a cada una de ellas, sepa ando po g upos las que pueden paga se en diez años y las que se han de paga en meno plazo, y haciendo la cuen a de los in e eses po demo a. Un a ance de es a ope ación, po sí sólo, a oja más luz que odas las conside aciones que ace ca de es e pun o hicié amos. 12. De es e es udio esul a á plan eada la necesidad del Bono de Teso e ía o Lámina Municipal, de que ha¬ blamos al p incipio en la base niim. 7, pa a paga ob as e minadas que no es posible abona en me álico inmedia¬ amen e, po se mucho mayo la can idad que ep esen an que la disponible en aquella anualidad, y que, po an o, hay que i pagando en anualidades sucesi as. Aho a bien; es a Teso e ía, en cada ob a, pod á paga una can idad en dine o has a cub i los 2.500.000 pese as — 134 — anuales, y el es o del alo de la ob a concluida lo paga á en bonos o 1 Aminas de. la Teso e ía, emi idos desde el p ime momen o po el Ayun amien o; bonos que se amo iza án po so eo den o de los diez años de plazo, con un in e és dél 6 po ioo anual. 13. El Comi é auxilia , ajus ándose al es udio que p e iamen e ha ealizado, conoce á el plazo en que debe ealiza se cada ob a y la can idad que puede abona en me álico y en bonos, y, en su consecuencia, an es de saca a concu so ninguna ob a, de e mina á en el pliego de con¬ diciones la can idad que ha de paga en me álico y la can¬ idad que ha de paga en bonos, no dejando, en modo al¬ guno, es as condiciones pa a a eglos pos e io es con el con a is a. Es e iden e que la e icacia del Comi é auxilia es iba en la acilidad que iene pa a, p epa a es os concu sos, pa a busca con a is as que los ampa en an es de saca los a subas a, y pa a igila es as ob as, allanando, sin en o ¬ pecimien os bu oc á icos, es a labo , que es sencillísima, o es insupe able, según en las condiciones que se acome a. 14. El Ayun amien o deja á a ec os al pago de es os bonos la hipo eca de pa celasen el P ado de San Sebas ián, con o me lo au o izado en la Ley de 24 de Julio de 1914. 15. Es os bonos de la Teso e ía, con hipo eca de pa celas del P ado de San Sebas ián, con ing esos ijos y pun uales a la espalda, y con un in e és del 6 po 100, son dine os en la plaza, y no es a en u ado supone que pod án ene ácil acceso a las ope aciones secunda ias de pigno a¬ ción y ianzas. En odas las ob as de la Re o ma es os bonos se án acep ados como ianzas. 16. Pa a ene un ma gen necesa io de disponibili¬ dad, el Comi é auxilia , con o me a las ins ucciones que eciba del Ayun amien o, debe á con a a un Roulan , cuyo máximo puede llega a dos millones de pese as, en una de es as dos o mas: a) EMPRÉSTITO DIRECTO, llamando al aho o — x 3 5 — popula , median e una emisión especial de cédulas, desde 25 pese as, in e és anual del 6 po ioo; amo ización en me álico, o en ca illas de un Banco de aho o, con un p emio de o o 6 po ioo en la imposición. Cédulas o al¬ men e amo izadas en diez años. b) Colocación de una se ie de Bonos de la Teso e ía en un Banco, pa a, con es a ga an ía, ab i una cuen a. El Ayun amien o aco da á el p ocedimien o que es i¬ ma e más con enien e. 9 4 / — i 3 7 — CAPÍTULO II Acla aciones más indispensables a las Bases an e io es. — E l Emp és i o.—El Comi é auxi¬ lia . — L a Teso e ía de la Re o ma.—Sus un¬ ciones. Hemos llegado al in de la jo nada. Hace año y medio, los dignos ocales del Comi é que cons i uían conmigo la Ponencia qne había de in o ma al Excmo. Ayun amien o de la necesidad de la Re o ma y de los medios económicos de ealiza la, ap obaban la o ien a¬ ción y el es udio que modes amen e les p oponía. Desde aquel día no ha habido pa a noso os uno que no se haya empleado en es a labo . No se a aba an sólo de edac a una Memo ia; e a p eciso demos a la necesidad del p o¬ cedimien o; e a menes e hace una ley que con u ie a elemen os especiales pa a unda la ob a económica. Toda es a p ime a pa e es á )*a ealizada. La opinión se ha o mado al ededo de es as ideas, y la ley-p i ilegio es á sancionada po el Rey. Algún día llega á que pública¬ men e ha emos la es imación que me ecen las pe sonas de odos los pa idos que han con ibuido más e icazmen e a es as elices ealidades y cuya coope ación e icacísima ha sido indispensable pa a esol e los. En oda es a peno¬ sísima y compleja labo de p epa ación no nos hemos apa ado un momen o del plan azado desde el p ime Unidad de c i e io que e¬ quie e la o al p epa ación de la Re o ma. — 144 — Lo p ime o que econoció ué la necesidad de c ea un se icio de Teso e ía especial pa a que los ondos que a ec a en al pago de in e eses y de la amo ización del an icipo que solici aba, queda an, a i ud del lib amien o del Alcalde, en una si uación de absolu a independencia del p esupues o o dina io municipal. Cuando llegó a conce a con el Banco de España la emisión de unas cédulas ga an izadas pa a es as ob as, dijo en las bases: « P a a ga an ía del égimen económico en pagos y con abilidad de las ob as de la Nec ópolis, se es ablece una cuen a especial de Teso e ía, abie a en el ‘Banco de Es¬ paña . » En es a Teso e ía ing esaba dia iamen e el Alcalde los ecu sos que le es aban a ec os, quedando de es a o ma cons i uida la Teso e ía de es a ob a independien e de la Adminis ación municipal. Podemos segui es udiando o as e o mas exami¬ nando uncionamien os de emp és i os pa a ob as ex a¬ o dina ias, y en odas, absolu amen e en odas, e emos apa ece un ges o inancie o que an icipa ondos sob e signos de c édi o, o acep a la emisión del Ayun amien o, ampa ando y colocando sus láminas siemp e que ellas es én ga an idas con ondos pe ec amen e conocidos, des¬ ligados de oda o a obligación e in e enidos po la en¬ idad que ampa e y coloque las láminas. El Comi é auxi¬ lia es indis¬ pensable, ade¬ más, como ges o en las ob as. En cuan o al P og ama de ob as, e emos un ges o de ellas buscando con a is as, es ipulando condiciones, haciendo o e as y con ao e as has a llega a la ejecución de las mismas; y odo es o, an o lo p ime o como lo se¬ gundo, median e in e eses es ipulados en a o de es os ges o es. — 145 ~ ¿Po qué ocu e es o? La explicación la hemos dado po adelan ado; pe o aún añadi emos o as azones. La emba azosa ma cha municipal, con sus expedien¬ es, Comisiones, in o mes y discusiones, di icul a, en mu¬ chos casos imposibili a, la acción ápida, ci cuns ancial, a eces exclusi amen e écnica, que equie e el unciona¬ mien o de es as ob as de in ensa ac i idad; así emos que los mismos Ayun amien os buscan en es as Comisiones auxilia es una es e a dis in a en donde coloca es os asun¬ os allanando obs áculos. Y, después de es o, ¿qué azón pod ía inclina a nues¬ o Ayun amien o a p escindi de es e Comi é auxilia , que unciona a como una o icina delegada, y en la que adicase la Teso e ía gene al de la Re o ma y la amo i¬ zación del emp és i o? ¿El economiza in e eses, an os po cien o nada desp eciables que emos implan ados en casos análagos? No; esa azón es una de las más pode osas que nos esuel en a p opone al Comi é de la Exposición como elemen o auxilia en es a ob a magna. Es e Comi é o ece oda su ges ión po amo a Se¬ illa, sin p e ende o a cosa que el mejo acie o en la emp esa. Si el Comi é, al y como es á cons i uido, no esponde a la plena con ianza del Ayun amien o, modi i¬ qúese en buena ho a, pe o no nega emos que hoy lo cons¬ i uyen elemen os que han demos ado su amo a Se illa en múl iples ocasiones. ¿Dónde encon a íamos un o ganismo de mayo igo ni más adecuado a la emp esa que se a a de ealiza ? El habe nacido en el seno mismo de es e o ganismo los p oyec os, las ideas, los elemen os odos de es a Re o ma, ¿no acusan una habili ación su icien e? Po úl imo, oda El Comi é auxi¬ lia debe se el Comi é de la Exposición Hispano-A ae- icana. — 146 — di icul ad que pudie a o igina se espec o a las a ibucio¬ nes que es e Comi é pudie a os en a es á esuel a de an e¬ mano po la ley de Julio, que da acul ades especiales al Ayun amien o pa a delega sus unciones en el Comi é de la Exposición. Pe o, en iéndase bien: no p oponemos que ej Ayun amien o delegue sus unciones, ni pie da un ápice en sus a ibuciones; sino, po el con a io, conside amos que el Comi é, dando una p ueba más de abnegación, de ci ismo y de aca amien o, debe o ece se como o icina auxilia del Ayun amien o, sin más unciones que las seña¬ ladas po és e, sin a ibución alguna que di icul e, me me o emba ace, la lib e y comple a sobe anía de la Co po a¬ ción municipal. Funciones de es¬ e Comi é au¬ xilia as in¬ o ma i o y no esolu i o.- Yen ajas que su ac uación epo a.-Anxi- lio que p es a ai Exen o. Ayun amien o Pa a los que emen que la ac uación del Comi é pueda limi a las a ibuciones del Ayun amien o, que emos es¬ c ibi unos ' englones. En ellos p ecisa emos el unciona¬ mien o del Comi é auxilia en elación con el Ayun a¬ mien o, y de su lec u a se desp ende án las en ajas que a és e epo a á la in e ención del Comi é. Designa el P og ama con las ob as a ealiza , es déla exclusi a compe encia municipal.' Al de e mina el Ayun amien o con absolu a independencia cuan os de a¬ lles han de in lui en la ejecución de sus ob as, ija á p o¬ yec os, p esupues os, luga de emplazamien o, sis ema de cons ucción en cada uno de ellos, e c., e c. .El Ayun a¬ mien o po sí esol e á cuan o a la ecaudación de a bi¬ ios se e ie e. Di á el ipo de pe cepción de cada especie; i á a la subas a, señalando el ipo de la misma; se decidi á o no po el concie o, según lo juzgue con enien e. Re¬ glamen a á es os p ocedimien os y esol e á cuan o a ec e a la au o ización que la ley de Julio le concede. Después, el Ayun amien o ex ende á sus láminas y o ece á su e n- — 147 ~ p es i o. Ya liemos dicho que en es e momen o es indis¬ pensable una e ce a pe sona y una Teso e ía especial; y únicamen e en onces apa ece el Comi é acep ando esas láminas pa a conce a el emp és i o y unciona como Teso e ía. ¿Cómo y po qué se comp ome e a an o el Comi é? ¿Qué esponsabilidades iene pa a o ece al ga an ía al Ayun amien o? Con es a es a p egun a es en a de lleno en el es u¬ dio de la ac uación del Comi é y de su esponsabilidad. Desc ibámosla po su o den. H 1 Comi é empieza po ealiza (ha ealizado ya de an emano) el es udio de enidísimo de lo que cada ob a sig¬ ni ica; del iempo en que hab á de ejecu a se, de las can i¬ dades que debe án abona se en cada año, de las que hab án de aplaza se has a el encimien o, po so eo, y de los in e¬ eses de es as láminas; y con odos es os da os, y con la segu idad de abona exac ísimamén e las amo izaciones y los in e eses, busca á y encon a á los con a is as que ampa en los concu sos en cada una de las ob as. Muchas can idades pod án paga se al conclui la ob a; ninguna po¬ d á excede de un plazo de diez años pa a la o al amo iza¬ ción, con ando desde i.° de Ene o de 1916. E11 1926 es¬ a á pagada la o alidad de las ob as; y con es a ga an ía encon a á los medios de que ningún concu so quede de¬ sie o, y de que odas las ob as ma chen ápidamen e. Todo el éxi o en es e pun o es iba en la diligencia, apidez e in ensidad de es a p epa ación, que ¿icnen po base la con ianza que la Teso e ía inspi a. Y, dadas las múl iples y complejas obligaciones del Ayun amien o, ¿po¬ d ía dedica a la Re o ma oda la p e e en e, di íamos exclusi a, a ención que es as ma e ias equie en? La Comisión pe manen e de la Re o ma, compues a po es seño es Concejales, iene es a inalidad: dedica , con a ibuciones p ecisas del Ayun amien o, oda su ac i¬ idad a es a emp esa. Mas obse emos una ealidad de indiscu ible impo an* - i 4 8 - cia. Va ios seño es Concejales, p e io de enido es udio del P og ama, se encuen an en condiciones de desen ol e lo. ¿Quién asegu a la con inuidad de es os seño es? Cumplie¬ on su manda o legal, y, pe ec amen e en e ados, salen del Ayun amien o pa a se sus i uidos po o os que des¬ conocen o almen e la ma e ia. Y es o ocu e en el mo¬ men o más p eciso: cuando se p epa an a igila la ob a po ellos es udiada; cuando ienen que esol e di icul ades de ejecución; cuando ienen que p epa a las con a as de ob as. El Comi é auxilia , COMO OFICINA PERMA¬ NENTE, da el ca ác e de con inuidad y consecuencia a los abajos de la Re o ma. En el Comi é se conoce pe ¬ ec amen e el P og ama, pues allí se engend ó y se es udió en odos sus de alles. Allí hay p epa ación su icien e, an¬ e io y con inua. Allí hay iempo pa a desen ol e lo. ¿No se ía de g an u ilidad es e auxilio pa a el éxi o de la emp esa? ¿No se ía enie a io p escindi de es e elemen o auxilia , que no es a un ada me de su au o idad a las un¬ ciones municipales? Teniendo es o en cuen a, hemos p opues o que los es seño es Concejales que o men la Comisión pe ma¬ nen e del Ayun amien o, al conclui su manda o, pasen de modo au omá ico a o ma pa e del Comi é auxilia , pa a que la p epa ación de es os seño es no se pie da, y sus inicia i as y conocimien os no queden in e umpidos cuan¬ do más necesa ios puedan se . Con inuemos el es udio de la ac uación del Comi é. Ya es án las ob as en pe íodo de ejecución. La ges¬ ión con inua, dia ia, en ex emo igilan e, del Comi é en las múl iples ob as que exis i án en Se illa en es e pe¬ íodo eb il de ejecución, ¿es desp eciable? En iéndase bien; es a igilancia y esponsabilidad del Comi é no en o pece, es más, no excusa la del Ayun amien o, que conse a ía siemp e, con la pleni ud de sus unciones, la de examina , decidi , ap oba y ecibi lo e e en e a ob as. El Comi é, en es e espec o, segui á siendo una o icina — 149 — del Ayun amien o, con de echo de p opone y de in o ¬ ma , dejando a és e la lib e acción de decidi . Es a igi¬ lancia exquisi a, ealizada po sus ocales, sus a qui ec os, sus empleados, ¿puede es o ba a alguien? ¿No se aduci á en mejo calidad en los ma e iales, en mayo apidez en las cons ucciones y en más se e o cumplimien o de lo es ipulado? Vol amos los ojos a la ealidad y eamos quince o ein e, o ein icinco ob as, ma chando odas a un iempo en Se illa. ¿No se ia es imable pa a el Ayun amien o des¬ cansa una pa e de sus abajos en es e Comi é auxilia , sin pe de po ello sus de echos? Y llegamos a un momen o culminan e de es e p o¬ ceso: el de abona las obligaciones de la Re o ma. Cada con a is a sabe que del alo o al de las ob as que ha ealizado (y que es á ep esen ado po igual alo en láminas) ecibi á una buena pa e de ella, en la mayo¬ ía de los casos más de la mi ad en me álico y al con ado; y que la o a pa e i á amo izándose en pe iodos cono¬ cidos (cua o o cinco años), de engando es as láminas, mien as no queden amo izadas, un in e és del 6 po 100 po anualidades encidas. De aquí esul a, lo hemos dicho cien eces, la imp es¬ cindible necesidad de la Teso e ía gene al de la Re o ma, que, cons i uida de un modo independien e, con ing esos cie ísimos y de an emano conocidos, dé esa imp esión de obus ez, de exac i ud y de au oma ismo que equie en es as ope aciones. Es e es el ma o se icio que ha de p es a es e Comi é auxilia . En él adica á es a Teso e ía que se ha cons i uido como una o icina auxilia del p opio Ayun¬ amien o, que, consecuen e con su c i e io, man enido des¬ de el p ime momen o, se ese a la acul ad de aco da los pagos, y el Alcalde de lib a los ondos, eniendo es as o icinas del Comi é auxilia la impo an ísima mi¬ sión de habe c eado la on e a, la sepa ación, la línea di iso ia, en e un p esupues o o dina io municipal (que segui á adminis ándose como has a aquí) y es a Re o ma, — 1)0 - dis in a, sepa ada, independien e, desde su nacimien o has a su conclusión. Resumen de lo dicho: El Comi é auxilia acep a el emp és i o dándole ca¬ ác e legal; p epa a la ejecución de las ob as; igila su desa ollo y lle a á la Teso e ía de la Re o ma, haciendo los pagos aco dados y ap obados po el -Ayun amien o, cuyos ondos es a án deposi ados en el Banco de España, o en la Caja municipal, pe o exclusi amen e a ec os, desde su ing eso, a es a Teso e ía. Haciendo odo es o, ha á ia* ble la e o ma y posible el p ocedimien o que hemos p o¬ pues o. An es de e mina que emos hace cons a que nadie más espe uoso con los de echos del Ayun amien o, y con su au o idad pa e nal, que el que es as líneas esc ibe, que, en echas no lejanas, u o la hon a de p esidi el Con¬ cejo. Mas es a conside ación no implica desconocimien o de la ealidad. Las co po aciones municipales son o ganis¬ mos que no es án hoy cons i uidos pa a las necesidades de los pueblos mode nos y pa a ealiza esas g andes ob as en que odo es diligencia y ac i idad. Buena p ueba de eilo es que odos los pa idos polí icos ienen en su p og ama la e o ma del égimen local, y odos coinciden en la im¬ pe iosa necesidad de e o ma los p ocedimien os y la cons¬ i ución de los Ayun amien os. Y si odos con enimos en que es á iciada es a o ganización, y que u ge e o ma la pa a que dé u os i iles, ;no se á con enien e supli , en lo posible, aquellos de ec os, y busca les acilidades y ga¬ an ías pa a la ob a más anscenden al pa a Se illa y que más impo a a su po eni ? Buena p ueba de lo que decimos nos la o ece el mis¬ mo Ayun amien o de Se illa, que, conscien e de di icul a¬ des, nacidas, no de los elemen os que lo in eg an, sino de las leyes que lo egulan, cede an e impe iosa necesidad muchas de sus unciones más elemen ales. Ha lle ado a un a iendo, po ejemplo, la ecaudación de sus a bi ios, po ¬ que conside a p e e ible que se luc e un in e media io con — 151 — los ondos des inados a paga los gas os comunales, que no ealiza una ecaudación uinosa. Pa a desen ol e la idea de !a Exposición Hispano-Ame icana pensó, con e dade o acie o, en c ea un o ganismo y buscó los ocales que lo o man. Y si de es e modo ha p ocedido en es os y o os mu¬ chos casos, come e ía la eme idad, an e la ob a más com¬ pleja, más di ícil y más ex ensa que ha ealizado Se illa, de no acep a el concu so que le o ece ese o ganismo, que es su p opia hechu a, y que, en es e caso, al con a io que en los demás, se p es a a unciona bajo su manda o, con e dade o aca amien o a su au o idad. Fue a un banque o el que o ecie a sus se icios y no duda ía el Ayun amien o en en ega le la ges ión, a más de las en ajas, comisiones y descuen os que acompaña ía la emisión del emp és i o. Llena es e acío con en aja pa a el Ayun amien o, pa a las ob as y pa a Se illa, es lo que puede o ece el Comi é. *** Acep e o no es e o ecimien o el Ayun amien o; al e- Lo inexcusa¬ e o modi ique el ac ual Comi é; cons i uya uno nue o con ble, ca ác e mix o, lo esencial y lo inexcusable es que eco¬ nozca, o c ee, un ins umen o capaci ado que acep e el emp és i o municipal, dándole ca ác e legal; que si a de ehículo pa a su laminación; que sea cen o de la Teso e ía de la Re o ma; que p epa e y asegu e los concu sos y i¬ gile las ob as. Sin es e ins umen o gene oso, capaci ado, ac i o y pe manen e, se malog a un gigan esco es ue zo ya ealizado, se co e al acaso y se disipan, una ez más, isueños ho izon es, cuando ya asis íamos a un amanece de BIENESTAR Y GRANDEZA PARA Se VILLA. 4Z 10