Fe nando Sa a e en e a la ac ualidad: ¿p ohibido
p ohibi ? O ace ca de la despenalización en e al
Es ado clínico
Is ael José Pé ez Calleja | Uni e sidad de Cas illa-La Mancha
Se le ep ocha a Sa a e , en cie o momen o, no es a a la al u a de los que son
ebeldes, p oduc o quizá de que la madu ez lo as oca odo; se le acusa de
habe aicionado a Cio an y Nie zsche, « ilóso os del dolo » (y yo que c eía que
el uno e a humo is a neg o y el o o pensado de la isa), sumado a cie a
p ocli idad a lo edi ican e.
No es á mal, eniendo en cuen a la can idad de imp ope ios que las buenas
conciencias le b indan cuando e lexiona sob e la d oga, el mili a ismo, la
sexualidad, el Es ado clínico, e c.
(H. Subi a s, Fe nando Sa a e ).
Resumen:
Es e a ículo p e ende esboza un análisis ap oxima i o sob e uno de los asgos menos di ulgados del
pensamien o de Fe nando Sa a e : el polémico asun o de la despenalización de p ác icas pe sonales como el
consumo de d ogas y las p ác icas del abo o, la eu anasia y la clonación, do adas aquéllas de una indudable y
delicada dimensión é ica. De es a mane a, en el p esen e esc i o aza emos, de la mano del ilóso o asco, un
es ado gene al de la cues ión, así como las azones que sus en an su posición, en la mayo ía de los casos muy
a o able y en o os condicionada, ace ca de la necesidad de legaliza unas conduc as que,
independien emen e de la ac ual legislación p ohibicionis a, se ienen sucediendo en la clandes inidad con
unes as consecuencias; odo lo cual a iculado en o no a una cues ión capi al que g a i a pe manen emen e
en la esis p opues a po el au o : la c í ica del Es ado Clínico o Te apéu ico como a al ins i ución
in e encionis a que, desde el ámbi o de la salud, cons iñe la au onomía y libe ad del indi iduo, es e a
pe sonal en la que el pensado si úa es e ipo de decisiones indi iduales.
Palab as cla e: Despenalización, izquie dismo, mo al, d oga, abo o, eu anasia, clonación, Es ado Clínico,
salud, au onomía.
Abs ac :
This a icle in ends o ou line an app oxima e analysis on one o he cha ac e is ics less di ulged o he
hough o Fe nando Sa a e : he con o e sial ma e o he legaliza ion o pe sonal p ac ices as he d ug
use and he p ac ices o he abo ion, he eu hanasia and he cloning, gi ed hose o a doub less and delica e
e hic dimension. In his manne , in he p esen w i ing, we will d aw, om he hand o he Basque
philosophe , a gene al si ua ion o he ques ion, as well as he easons ha suppo hei posi ion, in mos
E
cases e y a ou able and in o he condi ioned, abou he need o legalize some conduc s ha , independen ly
o he p esen p ohibi ionis legisla ion, a e happening in he sec ecy wi h e y bad consequences; all which
a icula ed a ound a capi al ques ion ha g a i a es pe manen ly in he p oposed hesis by he au ho : he
c i icism o he Clinical o The apeu ic S a e as a al in e en ionis ins i u ion ha , om he en i onmen o
heal h, es ic s he au onomy and he libe y o he indi idual, pe sonal sphe e in which he hinke si ua es
his ype o indi idual decisions.
Keywo ds: Legaliza ion, le ism, mo al, d ug, abo ion, eu hanasia, cloning, Clinical S a e, heal h, au onomy.
Algunas conside aciones p elimina es
n el p esen e a ículo se a a á de esboza una pano ámica gene al ace ca de una
se ie de con enidos escasamen e ansi ados po es udiosos, lec o es y c í ica de
la ob a de Fe nando Sa a e , los cuales, ya sea po la nimia p o usión del p opio au o
en lo que concie ne a la emá ica gene al en es as páginas desa ollada, o bien po la
inexis encia de es udios igu osos al espec o, pudie an esul a an desconocidos pa a
el g an público como muy a ac i os po mo de su ac ual ascendencia social. En los
siguien es apa ados de es e esc i o de ca ác e ap oxima i o se p ocede á, po an o,
a examina las polémicas ideas de es e ilóso o sob e la con eniencia de despenaliza
una se ie de p ác icas pe sonales, como son el consumo de d ogas, la in e upción
olun a ia del emba azo o abo o, la eu anasia o suicidio inducido y auxiliado, y
manipulaciones gené icas como la clonación; odo ello amizado en el capí ulo
conclusi o po esa en idad in e encionis a que ha hecho bande a del p ohibicionismo
y a la que con encionalmen e se la denomina Es ado Clínico. Y es que ca ac e ís ica de
Fe nando Sa a e , ponde ada po los mejo es conocedo es de su ob a [1] , es la de se
un in elec ual en el más amplio sen ido del é mino, comp ome ido de mane a nada
escapis a con aquellas p oblemá icas más canden es que a ec an de uno u o o modo al
acon ece dia io que le ci cunda, al y como pod á comp oba se a con inuación.
Si bien las p oblemá icas analizadas en es e a ículo gozan hoy día pe se de una
inusi ada a ención, no ha sido p ecisamen e la p oducción esc i a que Fe nando
Sa a e sob e las mismas la causa úl ima de su nomb adía, ni de su consolidación como
igu a cla e del pensamien o con empo áneo occiden al y la inoame icano, sino que
aquélla se debe más bien a sus ensayos sob e dos disciplinas, an concomi an es y
alejadas a un mismo iempo, como son la é ica y la polí ica. Así, las publicaciones de
o den é ico de Sa a e han gozado de una g an acep ación, a pa i de una p opues a
mo al a eís a y laica basada en unos undamen os indi idualis as compa ibles con la
co ec a con i encia común, y han co ido en pa alelo con la cons ucción acional de
un discu so polí ico de acusadas aíces p og esis as, eminen emen e democ á ico y
pa icipa i o, en el que su enaz esis encia cí ica en e a la amenaza nacionalis a [2]
le ha g anjeado, po un lado y muy a su pesa , un econocimien o ampliamen e
compa ido y, po o o lado, enemis ades muy p óximas a la inquina pe sonal.
P ecisamen e, en aquello que iene que e con la pa e polí ica de su ob a compa ible
ambién con sus esis é icas- hab ía que si ua una de las líneas ans e sales de su
plan eamien o sob e la idoneidad de despenaliza , po ci a el ejemplo más
pa adigmá ico y ex ensamen e a ado en páginas sucesi as, el consumo de
es upe acien es: nos es amos e i iendo al dis anciamien o ideológico en e los
ac uales ep esen an es del p og esismo polí ico y un au o como Fe nando Sa a e ,
con eso de un p oyec o polí ico e dade amen e izquie dis a, que, as la conni encia
de nacionalismo adical e izquie dismo en el País Vasco [3] , ambién ha is o,
de audado, cómo el p og esismo izquie dis a de hoy en día se e incapaci ado pa a
a icula una solución a ese conjun o de p oblemá icas polí ico-sociales con un
as ondo eminen emen e é ico, que la sociedad iene plan eando sin se escuchada.
Al hilo de lo an e io , no cabe sino lamen a que las e lexiones de Sa a e sob e ales
obje os no hayan sido an ecuen es como las dedicadas a, po ejemplo, la
globalización, el ana quismo [4] , el an imili a ismo [5] , la li e a u a [6] , la sexualidad
[7] , la o u a [8] , e c. Como quie a que una ob a, an o cuan i a i a como
cuali a i amen e hablando, an signi ica i a como es la de Fe nando Sa a e no ha
gozado, sal o escasas y hon osas excepciones [9] , de la a ención que me ece ( an sólo
se obse a la apa ición de b e es a ículos pun uales o some as ecensiones c í icas a
ebu o de su penúl ima publicación), pa ece lógico que su i me [10] posicionamien o
sob e asun os como los aludidos, incluido el de la amenaza ep esen ada po el Es ado
clínico pa a la libe ad pe sonal, apenas haya sido abo dado.
La despenalización desde una óp ica sa a e iana. Apun es pa a un
posicionamien o
Es e apa ado cen al del a ículo iene como obje o undamen al, en p ime luga ,
p o undiza aquellos pun os (más allá de di e gencias es ic amen e polí icas como el
en oque dispa del cons i ucionalismo o del nacionalismo) en los que Fe nando Sa a e
conside a desalen ado a la ac i ud del ac ual izquie dismo en e a algunos de los
g andes p oblemas de la sociedad; y, en segundo luga , esboza azonadamen e
algunas de las libe ades indi iduales coaccionadas po el Es ado Clínico. Es deci , a lo
la go de las siguien es páginas se a a á de analiza una se ie de causas que ambién
han con ibuido a ese es ado de desengaño ideológico del pensado espec o a una
endencia polí ica mancillada (en un ac o de he ejía, según él) po "es os maquia elos
de gua da opía, ansiosos de oca po úl ima ez algo de pode an es de desapa ece
en el sumide o de la his o ia [...] aunque odo salga de la cabeza, no con iene con undi
la caspa con las ideas... ni siquie a pa a se de izquie das" [11] .
Algunas de las polémicas en e Fe nando Sa a e y esa izquie da polí ica se basan en la
dis in a espues a que ambos ienen o eciendo a emas como la despenalización del
uso de las d ogas, del abo o, de la eu anasia o de la clonación. Sob e es e conjun o de
demandas sociales plan eadas desde algunos sec o es de la sociedad, Sa a e ep ocha
al p og esismo ac ual su ambigüedad, que le hab ía lle ado a cons ui un discu so
demasiado p uden e espec o a la con eniencia de despenaliza algunas p ác icas que,
pa ezcan bien o mal, ienen acon eciendo. En opinión del ilóso o, de lo único que se
a a ía se ía de o o ga a las mismas, con ma izaciones, una dimensión legal y pública
pa a esca a las de su ac ual me cado clandes ino [12] . En es e sen ido, Sa a e se
p egun a si "¿Alguien c ee de e as que un negocio abuloso nacido p ecisamen e de la
p ohibición de de e minadas sus ancias que ya o man pa e de los deseos de mucha
gen e y de la pe secución de la en a a algo que quie e se comp ado a a se liquidado
aumen ando la p ohibición y la pe secución?" [13] . A su en ende , la p ohibición o,
mejo dicho, la penalización de es as p ác icas, acep ada como un signo de
an imode nismo que siemp e ha sido en endido en una cla e ideológica conse ado a,
ha sido ambién adop ada po cie o p og esismo: "[...] pa idos y pe sonalidades de la
izquie da han colabo ado ambién, incluso con cie o en usiasmo i uoso, a
consolida es a mix i icación. Es p ecisamen e el discu so de la izquie da sob e es e
p oblema lo que me ece ía la pena analiza con cie o de alle" [14] .
Despenalización del uso de las d ogas
Nues a cul u a, como odas las demás, conoce, u iliza y busca d ogas. Es la educación,
la inquie ud y el p oyec o i al de cada indi iduo el que puede decidi cuál d oga usa
y cómo hace lo. El papel del Es ado no puede se sino in o ma lo más comple a y
azonadamen e posible sob e cada uno de los p oduc os, con ola su elabo ación y su
calidad, y ayuda a quienes lo deseen o se ean damni icados po es a libe ad social
(F. Sa a e , É ica como amo p opio).
En lo que iene que e con la con eniencia de la legalización de las d ogas [15] ,
Fe nando Sa a e es ablece, en p ime luga , una llamada de a ención sob e los
dis in os y e ados é minos usados al espec o. Así, man iene que el é mino
"legaliza " no es del odo co ec o cuando nos e e imos a la idoneidad o no de
penaliza o despenaliza una conduc a como es el uso de sus ancias. Sa a e de es a de
suyo los é minos "legaliza " o "ilegaliza " pa a e e i se al uso de las d ogas, ya que
las mismas no son o a cosa que sus ancias que se encuen an en la na u aleza
( ambién las hay p oduc o de la manipulación e ingenio de los se es humanos), po lo
cual esul a imposible "legaliza las" o "ilegaliza las":
Se puede p ohibi el alpinismo pe o no ilegaliza las mon añas; se puede egula el
á ico, pe o no ilegaliza odo ipo de ehículos. Del mismo modo, se puede
«penaliza » la manu ac u a, el uso y la en a de de e minadas sus ancias, pe o no
«ilegaliza las»: si abundan en la na u aleza, si i imos en el siglo de la química y es
cie o que la men e humana no ol ida lo que ya sabe nunca al a án abundan es d ogas
a nues o al ededo , an «legales» o «ilegales» como el ma , en el que ambién se ahoga
mucha gen e. De modo que lo que algunos p oponemos no es «legaliza » las llamadas
d ogas sino despenaliza su uso [16] .
Pa iendo de es a p ime a conside ación e minológica, Sa a e opina que, en la
ac ualidad, más que a "ilegaliza " las d ogas, sus ancias imposibles de ilegaliza , a lo
único a lo que puede aspi a el Es ado es a sanciona su uso y á ico, como así hace.
Dicho lo cual, se mues a comple amen e a a o de la despenalización del uso de
sus ancias y, po consiguien e, pa ida io de un come cio a iculado de las mismas. Al
espec o, dice:
[...] es e iden e que no se á cosa de un día ni de una semana. Resul a ob io que
le an a ímidamen e la p ohibición en un si io y man ene la en el es o del
mundo no es solución adecuada: pe o comenza ía a se lo si la medida se oma a
en una docena de países a anzados. ¿Que es cosa di ícil? ¿Que se a a de una
u opía? No pa ece más di ícil ni más u ópico que segui man eniendo la c uzada
ac ual y c ee con a oda e idencia que así puede esol e se el p oblema [17].
Así pues, dando po descon ada la incapacidad de la de echa polí ica pa a da un paso
al en e en el plano polí ico sob e es e asun o, Sa a e eclama a la izquie da
p og esis a la necesidad de es ablece una ac uación, po se el solo suje o polí ico
capaci ado pa a deslegi ima el plan eamien o ac ual de penalización del consumo y
á ico de d ogas, pues dicho medio ep eso no es el idóneo pa a comba i los e ec os
pe judiciales p oducidos po el abuso de es as sus ancias [18] . Sos iene así que nadie
es á en condiciones de sanciona p ác icas pe sonales, aunque conlle en un iesgo
mo al pa a sus p o agonis as, siemp e que las mismas no supongan una amenaza pa a
e ce as pe sonas. El p opio Sa a e cues iona si es que "no se conside a «p og esis a»
de ende el de echo a place es p i ados de los que no puede ob ene se bene icio
público" [19] . Tal y como ya se ha insinuado, a ias son las azones [20] esg imidas
pa a conside a con ap oducen e la igen e penalización del uso de las d ogas como
solución a los cada ez más pe niciosos e ec os de su consumo y abuso:
a) La p ime a es á basada en que las en aciones, po dañinas que sean, siemp e que
no a ec en a e ce as pe sonas (como sí ocu e en el caso del abaquismo), no pueden
se eguladas po el camino puni i o de la penalización, ya que o o ga la ca ego ía
de pe judicial a es e ipo de p ác icas no hace sino e oalimen a el g ado de
ape encia de consumo [21]. En palab as del p opio Fe nando Sa a e , "no sólo la
ue za de las d ogas p o iene del negocio de lo p ohibido, sino ambién,
psicológicamen e, de la en ación de lo p ohibido" [22] , como se desp ende ambién
de es a e lexión:
Las en aciones, hijo mío, no se pueden comba i a base de p ohibiciones po que
las p ohibiciones las omen an y además pe judican a las pe sonas que
empleando mejo su libe ad son capaces de usa las cosas sin abusa de ellas.
Siemp e hab á quien u ilice lo que es á a su alcance (la química, el e o ismo, la
polí ica, la eligión, cualquie cosa) pa a au odes ui se o pa a cas iga se po sus
pecados. Pe o lo único que puede hace se si que emos una sociedad adul a y no
ep esi a es educa pa a la emplanza y p epa a pa a la p udencia a los
indi iduos lib es. ¿Acaso po que hay quien se i a desde un sex o piso amos a
cons ui odas las casas de una sola plan a? [23].
b) La segunda azón es aquélla que iene que e con econ eni al Es ado pa a que
delimi e su campo de ac uación en es e pun o, ya que el ámbi o p i ado o mo al, en
el que él mismo si úa es a conduc a, no o ma pa e de las compe encias coe ci i as
de dicho Es ado. Es deci , la Adminis ación debe se la p ime a en da un paso hacia
adelan e pa a despenaliza el uso de sus ancias, debido a que el indi iduo debe e
epa ado cuan o an es uno de los de echos inmanen es a los se es acionales lib es,
como es, man iene Sa a e , "el de hace con sus idas aquello que c ean con enien e,
siemp e que no dañen di ec amen e a o os" [24] . En ese sen ido, cabe esal a el
pe manen e eque imien o de Sa a e pa a que el Es ado deje de eje ce una unción
coac i a que edunda pe judicialmen e en sus ciudadanos. El au o c i ica el eje cicio
penalizado del uso de las d ogas como un ejemplo e iden e de cómo el Es ado (he
aquí su e sión clínica que iene a complemen a el hos igamien o mo al de las
eoc acias eligiosas espec o a es a es e a pe sonal del indi iduo) di unde su
in e ensionismo, quedando, po consiguien e, cada ez más a uinado el ámbi o
p i ado.
c) Según el ilóso o, la p ohibición del consumo de sus ancias ha alimen ado el
iesgo men al y ísico de sus e ec os, debido a que con la pe secución se ha c eado un
pode oso y pa alelo come cio ilegal donde la p ác ica de adul e aciones y el
dispa ado p ecio de las sus ancias ha escla izado económicamen e a buena pa e de
la comunidad d ogodependien e, has a el pun o de consegui el e ec o con a io
en e los d ogadic os. Mien as, lo que sigue sin deci se, ase e a Sa a e , es que "el
g an negocio de la d oga y, en cuan o al negocio, o igen de adul e ación y c ímenes
es su p ohibición" [25] . La causa que end ía a explica la idoneidad de una
despenalización se ía el dec ecimien o que se consegui ía del núme o de acciden es,
deli os y c ímenes gene ados po el ac ual escena io clandes ino que iene de i ando
de la p ohibición [26] .
A pa i de es e pano ama esul a poco con enien e, a endiendo a sus c i e ios de
análisis, segui apos ando po la ía puni i a. De modo que la p egun a que debemos
plan ea es la siguien e: ¿qué p opone Sa a e en e a la ac ual penalización del uso
de las d ogas pa a comba i los e ec os desp endidos del abuso de las mismas? Su
espues a no conoce más al e na i a iable a la penalización que la pu a y simple
despenalización, asumiendo el consumo y come cio como una elección pe sonal del
indi iduo: "El e dade o abuso e e ido a las d ogas es el que come en quienes las
p osc iben, no quienes las oman. Po supues o cuen an con la complicidad de la pa e
peo in o mada, más imo a a o más eacciona ia de la población in e nacional, an o
de de echas como de izquie das" [27] . Pese a ello, Fe nando Sa a e sí concede al
Es ado un ol de auxilio olun a io, al conside a que la Adminis ación puede eje ce
labo es de in o mación sob e los pelig os del consumo desmedido de es upe acien es.
En es e mismo sen ido, ambién c ee posible la in e ención de algunas es uc u as del
Es ado encaminadas a abo a la p ác ica de adul e aciones, e incluso lo conside a
acul ado pa a a bi a cie o apoyo si, llegado el momen o y po decisión olun a ia,
un consumido decide pedi le ayuda. Es deci , alo a en su jus a medida la
con eniencia de la exis encia, en ci cuns ancias de e minadas, de clínicas de
desin oxicación y de p oyec os sociales al espec o [28] . De ahí que no dude en
plan ea el es ablecimien o de p og amas encaminados a in o ma a los consumido es
sob e el lími e del uso y abuso de es as sus ancias, lími e, dicho sea de paso, del que es
i memen e pa ida io [29] :
Es imp escindible una campaña in o ma i a sin mi ologías, donde se eduque sob e las
ca ac e ís icas de un p oduc o pelig oso pe o, además, se ga an ice el acceso a esa
sus ancia en can idad y pu eza adecuadas. Caso con a io, no hay in o mación que
alga. Me gus a ía que alguien me explica a qué iene es o que e con el "p oblema"
d oga en los planos ju ídico, legal y mo al, que p oduce un supe á i de males a
cul u al sob eag egado al dolo que un indi iduo subje i amen e puede expe imen a
po causa de algún es upe acien e [30] .
En un plano más pa icula , Fe nando Sa a e , quien se con iesa abie amen e
consumido de algunas de es as sus ancias, en ningún momen o deja de lado ni silencia
la g a edad de los e ec os de i ados de un uso abusi o de los es upe acien es,
g a edad p o ocada - ecue da una ez más- po lo siguien e: "Es e dad, muchos se
han ma ado, se ma an y se ma a án po medio de d ogas, p ohibidas o no: pe o o os
muchos log an el mismo esul ado con la eligión, la polí ica, el sexo, el alpinismo... o el
abajo, nada de lo cual es á p ohibido. Las p ohibiciones no sal an a nadie de sí
mismo, sólo si en pa a aumen a los iesgos y los p ecios" [31] .
Despenalización de la p ác ica abo i a
Si se dice que el emb ión o el e o son algo alioso po que a a da luga a un se
humano, la discusión es posible y puede con inua de modo ponde ado. Pe o si se dice
que el abo o es «el asesina o de un niño», ya no queda más que pone se a da g i os
colé icos. Resul a e iden e que un emb ión o un e o no son un niño, po lo mismo que
un hue o no es un pollo. Deci que el abo o es «el asesina o de un niño» me pa ece
an ex a agan e como asegu a que uno acaba de come se «una o illa de pollos» (F.
Sa a e , Polí ica pa a Amado ).
El segundo g an asun o que ilus a el desencuen o en e el pensamien o de la
izquie da ac ual y el de Fe nando Sa a e es el de la penalización del abo o. El ilóso o
se ace ca a es e ema a ando el mismo, más que como un asun o de esponsabilidad
penal, como un p oblema mo al. Incide en la pe judicial ena cle ical que ci cula desde
hace iempo en e las co ien es más desca einadas de un p og esismo que pa ece
equipa a una opinión a o able de la despenalización de la p ác ica abo i a en
de e minadas ci cuns ancias con el hecho de se pa ida io del abo o en sí [32] .
Sa a e lamen a que se siga concibiendo el abo o, po muy penosa que ue e la
ci cuns ancia, como un il asesina o, más aún eniendo en cuen a el p o agonismo de
aquellos oce os de la mo al que no cesan de cali ica in e esadamen e es a p ác ica
como un in an icidio en "nomb e del absu do «de echo a nace de los no nacidos»"
[33] , aunque se condene a no pode i i a esos u u os niños nacidos. De es a
si uación, el au o señala al cle icalismo como g an cómplice, ya que la au o idad
me a ísica de aquél pa ece habe impues o sus más es ic as doc inas mo ales [34] .
A di e encia de su isión espec o de la con eniencia de la no p ohibición del uso de las
d ogas, Fe nando Sa a e in oduce una ma ización esencial a la ho a de compa i la
de ensa de ambas despenalizaciones, ya que en es e caso lo que se pe sigue es la
despenalización de una conduc a mo al en la que un abanico de condicionan es
con ie en es e asun o en algo más con o e ido y delicado que el an e io , sin
ol ida , ema ca, que el "abo o se á y es un p oblema pe sonal y, po lo an o, iene
que e con la dimensión mo al de la pe sona que iene que a on a lo" [35] . Sa a e
eclama el de echo de las pe sonas a ac ua de acue do a su conciencia en el ámbi o
mo al, que es donde si úa, al igual que el consumo de d ogas, mas con unas
dimensiones é icas menos cla as, el eje cicio de es a p ác ica, eniendo en cuen a que
esul a muy discu ible a día de hoy dilucida an o cien í ica como é icamen e si la
in e upción del emba azo supone la e minación de una ida:
En iendo que uno puede acep a pues o que es una ida que es á simplemen e
haciéndose, pe o que oda ía no es una ida humana, po que és a como al se alcanza
esul a ía an con ap oducen e como la a ención a la eligión, en endida como
sende o me a ísico hacia la sal ación median e dogmas eológicos, en luga de clínicos.
El au o asco conec a es e azonamien o con una con aposición de con enido i al
que no debe se pasada po al o. Así, apa ecen dos opciones bien delimi adas espec o
a es e asun o en el discu so sa a e iano; po una pa e, se pod ía en ende la ida
como un simple y mecánico uncionamien o, es deci , es a íamos an e un modelo de
ida en el que impe a ía un único pa ón de medición del buen compo amien o
dic ado po lo socialmen e es ablecido; po o a, se pod ía concebi la ida como un
con inuo expe imen o hil anado desde la indi idualidad i epe ible y en la que lo
p imo dial ue a, en palab as del p opio Sa a e , "añadi ida a los años" [53] y no
años a la ida, como pe sigue la opción i al en endida como u ina io uncionamien o;
o, po se más concisos oda ía y ieles a la li e alidad del pensamien o de nues o
p o agonis a, "en la ida como expe imen o el indi iduo se oma en se io su libe ad y
en la ida como uncionamien o el Es ado se oma se ias libe ades con los indi iduos"
[54] . Es deci , el ensayis a señala la igencia del Es ado Te apéu ico como una émo a
pa a el desa ollo de la libe ad indi idual debido a que la Adminis ación se ha
a ibuido, con la pasi idad de los con ibuyen es, unas compe encias que no le
co esponden y en iende de modo e óneo, pe o sin p opósi o de enmienda an e la
ca es ía de oces que la econ engan, que es á legí imamen e acul ada pa a
adminis a in pe pe uum a odas las pe sonas, hayan eque ido su in e ención o no,
un modelo de ida supues amen e bueno, ob iando, de es a mane a que lo único cie o
es que "la libe ad puede ae buenas o malas consecuencias, de o o modo no es
libe ad" [55] .
Acie a Fe nando Sa a e cuando apun a di ec amen e al a amien o que el Es ado
des ina a un asun o an delicado como es la d ogadicción como máximo exponen e
in e encionis a del Es ado Clínico (luego de o os emas ya a ados como la p ác ica
abo i a, la eu anasia o la clonación). De es e modo, di ige su mi ada c í ica hacia es e
asun o, no ya sólo po la ascendencia del mismo y po los pe juicios de i ados de su
ac ual p ohibición [56] , sino como una de las a eas u gen es que se deben acome e
pa a e osiona los cimien os e apéu icos de ese Es ado Clínico en el que la
in ans e ible libe ad y au onomía pe sonal de los indi iduos es á comple amen e
amo dazada. De es a mane a, puede obse a se cómo Sa a e , in luenciado po
Thomas Szasz [57] , esponde a las p incipales objeciones que, a modo de alacias
acep adas como e dades i e u ables, los albaceas del Es ado Clínico e ec úan pa a
de oga , cuando no idiculiza , los a gumen os a a o de una despenalización del uso
de d ogas:
1. La d oga ma a. Es e in elec ual elaciona di ec amen e el g ado de noci idad de las
sus ancias con el olumen de las dosis de las mismas consumido. Fe nando Sa a e
a guye en e a es a conside ación que lo mo almen e comp obado es que la
mi ología p ohibicionis a impues a po el Es ado Clínico es la p incipal causan e y lo
ealmen e pe judicial pa a el consumido , ya que la misma impide el imp escindible
conocimien o po pa e de aquél, an o de la composición y pu eza del es upe acien e
como de los lími es que sepa an el uso esponsable del abuso homicida.
2. Es inmo al pe mi i el consumo de d ogas. Es a alacia se ía la basada en en ende
que con la despenalización de es a p ác ica se es a ía po enciando un icio y
abandonando a su sue e a los en e mos d ogodependien es, cuando no ab iendo las
pue as de la d ogadicción a nue os huéspedes en un u u o i ecupe ables. Todo
ello sin epa a , e u a Sa a e , en que ese supues o daño que se au o- in ingen los
consumido es es olun a iamen e elegido en muchas ocasiones, y si puede llega a
esul a a almen e mo al es debido a las ne andas consecuencias de i adas del
me cado oscu an is a omen ado po la p ohibición. Es deci , nues o p o agonis a
en iende es e ipo de p ác icas no como un icio, como así lo concibe el Es ado
Clínico, sino como un de echo indi idual a espe a .
3. La despenalización aumen a ía el núme o de d ogadic os. Fe nando Sa a e c ee
que se desencadena ía el escena io opues o p o e izado po el p ohibicionismo
cuando la accesibilidad a es as sus ancias es u ie a legalmen e egulada. Así, el
ilóso o sos iene que, una ez supe ado el lógico e ec o no edoso de la medida, el
consumo se es abiliza ía, con a iamen e a lo que sucede en la ac ualidad donde la
clandes inidad, lo p ohibi i o, la adul e ación luc a i a y la desin o mación
con ie en es a p ác ica en un deseo an ape ecible como, aho a sí, al amen e
pelig oso.
4. El come cio de las d ogas con inua á po medio de las mul inacionales
a macéu icas. F en e a es a alacia, Fe nando Sa a e con apone el hecho de que en
la ac ualidad ya exis en muchas y g andes mul inacionales que come cializan con
mul i ud de p oduc os, algunos de ellos con un po encial des uc i o mucho más
emible que el de las d ogas. P ecisamen e, a gumen a, el con ol exhaus i o de es e
me cado pe mi i ía, de un lado, e adica el pelig oso come cio clandes ino y
semigangs e il y, de o o, ga an iza ía a los consumido es unas sus ancias
higiénicamen e eguladas. Reclama como poco menos que imp escindible pa a hace
ale es e azonamien o en e al Es ado Te apéu ico una p o unda men alización,
mino i a ia oda ía, sob e los abusos pa e nalis as del Es ado Clínico y sob e el
inaplazable ahondamien o en el eje cicio de la esponsabilidad indi idual, ya que
pod ía llega se al caso de que la Adminis ación, pa adójicamen e y con la misma
escasez de a gumen os que esg ime hoy pa a penaliza y, a su ez, con la aco ación
de los úl imos eso es de au onomía pe sonal, pudie a p esc ibi el consumo de
sus ancias en a as de un nue o concep o, o a ez unila e almen e ins i ucionalizado,
de salud pública.
5. Los d ogadic os no son más que en e mos a los que se debe ayuda , si uación que la
despenalización no esuel e. Fe nando Sa a e sos iene que el uso de las d ogas no
debe se conside ado como una en e medad si el indi iduo que las consume lo hace
lib e, conscien e y eguladamen e. De al mane a que, como suje o lib e, una
de e minada pe sona que u ilice es e ipo de sus ancias es á en su pe ec o de echo
de solici a auxilio médico a la Adminis ación, y el Es ado, del mismo modo, es á
obligado a a ende su eclamación (he aquí el Es ado como ga an ía). Pe o si o a
pe sona, ambién consumido a, no se conside a en e ma sino olun a iamen e
usua ia de sus ancias que el Es ado Te apéu ico le di icul a sob emane a, es deci , se
sien e pe seguida po el Es ado Clínico, la Adminis ación se es a ía ex alimi ando y
a ogándose compe encias que no le incumben y, po consiguien e, no sólo es a ía
ga an izando sino imponiendo a los indi iduos un modelo i al uni o me. Como
co ola io de es a úl ima a gumen ación, léase la siguien e e lexión del p opio au o :
En el Es ado Clínico los médicos se en cons eñidos a con e i se en sace do es y aun
inquisido es de la salud, apoyando a los polí icos que la ins i uyen en obligación
pública po ellos de inida. Se a a de una nue a e sión de la an igua y muy e og ada
alianza en e el T ono y el Al a , aho a en e el Despacho y la Camilla. De e minadas
sus ancias como de e minados compo amien os o hábi os quedan con e idos en
eos de insalub idad y canalizan los a anes pe secu o ios de indi iduos adoc inados
de al modo que emen más los pelig osos e ec os de la libe ad que el pelig o de
pe de la. Pa a odo lo que nos con iene hay que pedi ece a o a ene se a las
consecuencias. [...] Po que, como en cie a ocasión esc ibió Joseph Con ad,
«es ic amen e hablando, la cues ión no es cómo se cu ado, sino cómo i i » [58] .
Re e encias bibliog á icas
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[1] Véanse algunas de las alabanzas sob e su ob a en las siguien es e e encias
bibliog á icas: E. Gil Cal o, Que e y no que e : los dilemas é icos de Sa a e , en
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(España) 27 (2003), pág. 67. Como e e en e de es a admi ación p o esada hacia
Fe nando Sa a e , léase es a e lexión: "Fe nando Sa a e puede ep esen a
pe ec amen e, en la España de hoy, el modelo de in elec ual comp ome ido y a la ez
independien e, cuyo mayo y mejo empeño es iba en mos a las causas que gene an
unos e ec os, y explica cómo és os p o ienen de aquéllas, en un impecable
mo imien o de la azón, según esa ayec o ia que ija ían pa a siemp e sus
bienamados Vol ai e, Dide o , Mon esquieu, D´Alambe , e c." (J. Fe e Solá, a . ci .,
pág. 124).
[2] A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica y Humanidades acogió en su
núme o 11, co espondien e al p ime semes e del año 2004, un a ículo sob e la
amenaza nacionalis a i mado po Fe nando Sa a e y de í ulo La en abilidad del
e o : el caso asco, en el que comba e desde la azón los abusos c iminales de es a
idea polí ica. En es e mismo sen ido, pa a p o undiza en es a emá ica de su ob a,
éanse es as ecopilaciones de a ículos del au o : Con a las pa ias, Ba celona,
Tusque s, 1996 (1ª. ed.: 1984); El mi o nacionalis a, Mad id, Alianza Edi o ial, 1996 y
Pe donen las moles ias. C ónica de una ba alla sin a mas con a las a mas, Mad id,
Suma de le as, 2002 (1ª ed.: El País, 2000).
[3] C . F. Sa a e , El g an aude. Sob e e o ismo, nacionalismo y ¿p og esismo?,
Mad id, Aguila , 2004.
[4] Vid. F. Sa a e , Pa a la ana quía y o os en en amien os, Esplugues de Llob ega
(Ba celona), Edi o ial O bis, 1984 (1ª. ed.: Tusque s Edi o es, 1977).
[5] Vid. F. Sa a e , Las azones del an imili a ismo y o as azones, Ba celona, Edi o ial
Anag ama, 1998.
[6] De odas las disciplinas que componen el géne o li e a io, Fe nando Sa a e ha
cul i ado la no ela (El ja dín de las dudas, Ba celona, Edi o ial Plane a, 1993), la
li e a u a in an il (El g an labe in o, Ba celona, A iel, 2005 o A ienda suel a, Mad id,
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incon esables del enunciamien o, en F. Sa a e , Ins ucciones pa a ol ida el "Quijo e" Y
o os ensayos gene ales, ed. ci ., págs. 150-152), au ina (Desengaño del To eo, en F.
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Ap oximación a la au oé ica, en F. Sa a e , Humanismo impeni en e. Diez ensayos
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hé oe, en F. Sa a e , La olun ad disculpada, Mad id, Tau us, 1996, págs. 559-564),
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Ba celona, Des ino, 1987).
[7] Vid. F. Sa a e , Génesis del pesimismo geni al, en F. Sa a e (ed.), Filoso ía y
sexualidad, Ba celona, Edi o ial Anag ama, 1988, págs. 9-27; Los diez mandamien os en
el siglo XXI. T adición y ac ualidad del legado de Moisés, Ba celona, Random House
Mondado i, 2004, págs. 105-121 o Los sie e pecados capi ales, Ba celona, Random
House Mondado i, 2006, págs. 105-118.
[8] Vid. F. Sa a e y G. Ma ínez-F esneda, Teo ía y p esencia de la o u a en España,
Ba celona, Edi o ial Anag ama, 1982.
[9] Las dos p incipales publicaciones sob e el pensamien o de Fe nando Sa a e , al y
como sucede con la mayo ía de los a ículos exis en es ace ca del mismo, apa ecen
ci cunsc i as al campo de la é ica (J. P ado Galán, Fe nando Sa a e : G andeza y mise ia
del i alismo, México, Uni e sidad Ibe oame icana, 2002 y J. A. Saiz A angu en, La
olun ad de excelencia. El p oyec o é ico en Fe nando Sa a e , (Tesis Doc o al),
Uni e sidad del País Vasco, 2003), es ando p ác icamen e desie o el análisis de su
ob a polí ica. En es a línea, cabe eseña sendas an ologías comen adas de la
p oducción esc i a sa a e iana que pod ían se i pa a o ece una ap oximación
gene al a su ob a (H. Subi a s (ed.), Mis e ios gozosos, Mad id, Edi o ial Espasa-Calpe,
1995 y J. Sánchez To osa (ed.), Pensamien os a iesgados. (Casi) odo Sa a e , Mad id,
La Es e a de los Lib os, 2002); y cua o publicaciones a modo de en e is as o diálogo
c uzado que o ecen una e sión más pe sonal del ilóso o (M. R. Ba na án,
Fe nando
Sa a e con a el Todo
, Mad id, Anjana Ediciones, 1984; H. Subi a s (ed.),
Fe nando
Sa a e , ed. ci .; J. A ias, Fe nando Sa a e : El a e de i i . Un diálogo apasionan e sob e
los emas más canden es de es e in de siglo, Ba celona, Edi o ial Plane a, 1996 y F.
Sa a e y J. L. Pa do, Palab as C uzadas. Una in i ación a la iloso ía, Valencia, P e-
Tex os, 2003). En es e mismo sen ido, sub áyese el siguien e ensayo de Albe o
González T oyano pues o que pe mi e desci a las cla es más impo an es pa a
maneja nos po la esc i u a sa a e iana: Las cla es de una esc i u a, en F. Sa a e , La
libe ad como des ino, Ba celona, Fundación José Manuel La a, 2004, págs. 9-33.
[10] Ace ca de la e olución del pensamien o de Fe nando Sa a e sob e algunos
núcleos de su e lexión, él mismo señala lo siguien e: "[...] si pensa a en odo pun o
exac amen e igual no hubie a enido p e ex o álido pa a segui esc ibiendo. En
nues o país hay una cu iosa supe s ición que descon ía de cualquie cambio de
opiniones como señal de opo unismo enal (si las opiniones son polí icas) o de
incompe encia in elec ual (si pe enecen al campo del conocimien o eó ico). Hay
quien dice «si se equi ocó an es, ambién puede equi oca se aho a», como si no uese
más p obable que quien nunca c ee habe se equi ocado es é equi ocado siemp e" (F.
Sa a e , La olun ad disculpada, ed. ci ., pág. 12. Nó ese que es a ob a es una
compilación e isada en la que se incluyen los siguien es ensayos: Nihilismo y acción,
La iloso ía achada, La a ea del hé oe. Elemen os pa a una é ica ágica y De los dioses
y del mundo).
[11] F. Sa a e , Te o y con lic o polí ico, en El País, 07-10-2001.
[12] Sob e la clandes inidad, Fe nando Sa a e lamen a el abú que supone a a
abie amen e es e ema (Vid. F. Sa a e , La c uzada de las d ogas, en F. Sa a e , A deci
e dad, Mad id, F. C. E., 1987, pág. 150).
[13] Ibíd., págs. 147-148.
[14] F. Sa a e , La izquie da y la d oga, en F. Sa a e , Pe donadme o odoxos, Mad id,
Alianza Edi o ial, 1986, págs. 195-196.
[15] Pese a no habe dedicado una in es igación exhaus i a sob e es e asun o,
Fe nando Sa a e siemp e ha des inado al mismo cie a a ención, como se islumb a
en la siguien e a i mación: "Hace bas an es años que empecé a a a el ema de las
d ogas. El p ime a ículo que esc ibí sob e el ema de la despenalización de las d ogas
y la lucha con a la pe secución de las d ogas ue hace ya 15 ó 16 años, pe o, po
supues o, no ui yo el p ime o en esc ibi sob e es e asun o. [...] Hace 15 ó 16 años,
cuando empecé a esc ibi sob e es o, habla de la despenalización de las d ogas e a
como habla de la despenalización del canibalismo; la gen e que e mi aba c eía que
es abas b omeando. Con el iempo se ha ido con i iendo en un luga común pa a
bas an e gen e; no es un luga común que se dice en público, en oz al a, sino que se
suele deci en oz baja" (F, Sa a e , É ica y ciudadanía, Ba celona, Mon esinos, 2002,
pág. 101).
[16] F. Sa a e , El dispa a e de las d ogas, en F. Sa a e , Lib e men e, Mad id, Espasa-
Calpe, 1995, pág. 110.
[17] F. Sa a e , La c uzada de las d ogas, en F. Sa a e , op. ci ., pág. 149.
[18] Un ecien e in o me elabo ado po el Obse a o io de D ogas de la UE señalaba
que cada año se p oducen en Eu opa en e 7.000 y 8.000 de unciones elacionadas
di ec amen e con las d ogas. Esas ci as no incluían las mue es po acciden es,
en e medades c ónicas o ac os de iolencia inculadas con el consumo de las mismas
(El País, 23-11-2006).
[19] F. Sa a e , La izquie da y la d oga, en F. Sa a e , op. ci ., pág. 197.
[20] Aunque Fe nando Sa a e , en uno de sus alega os a a o de la despenalización
(Vid. F. Sa a e , Tesis sociopolí icas sob e las d ogas, en F. Sa a e , É ica como amo
p opio, Mad id, Mondado i España, 1989, págs. 287-294), expone ocho esis pa a
espalda al medida, hemos ecogido el sen ido de aquéllas en es g andes apa ados.
[21] C . F. Sa a e , El alo de elegi , Ba celona, Edi o ial A iel , 2003, págs. 121-135.
[22] F. Sa a e , Las d ogas y sus exo cis as, en F. Sa a e , Lib e men e, ed. ci ., pág. 114.
[23] F. Sa a e , Polí ica pa a Amado , Ba celona, Edi o ial A iel, 2003, pág. 210.
[24] F. Sa a e ,
El dispa a e de las d ogas
, en F. Sa a e ,
op. ci .
, págs. 110-111.
[25] F. Sa a e ,
D oga e ideología
, en F. Sa a e ,
Pe donadme o odoxos
, ed. ci ., pág.
201.
[26] Sob e es e espec o, Fe nando Sa a e señala lo siguien e: "A pa i de la
p ohibición y del negocio que se basa en la p ohibición, se ha con e ido en un
p oblema de escala mundial, en un gangs e ismo gene alizado" (F. Sa a e , É ica,
polí ica, ciudadanía, México D. F., G ijalbo, 1998, pág. 72).
[27] F. Sa a e , D oga e ideología, en F. Sa a e , op. ci ., pág. 201.
[28] C . F. Sa a e , La c uzada de las d ogas, en F. Sa a e , op. ci ., pág. 149.
[29] C . F. Sa a e , El Es ado Clínico, en F. Sa a e , Humanismo impeni en e. Diez
ensayos an ijansenis as, ed. ci ., pág. 137 o H. Subi a s (ed.), Fe nando Sa a e , ed. ci .,
pág. 75.
[30] F. Sa a e , Ex ac o de un epo aje ealizado a Fe nando Sa a e po Se gio
Ceche o, h p://www. e is alo e.com
[31] F. Sa a e , Mi a po dónde. Au obiog a ía azonada, Mad id, Tau us, 2003, pág.
207.
[32] C . F. Sa a e , Algunas alacias cle icales sob e el abo o, en F. Sa a e , Las
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192 o F. Sa a e , É ica, polí ica, ciudadanía, ed. ci ., pág. 41.
[33] F. Sa a e , Polí ica pa a Amado , ed. ci ., pág. 163.
[34] C . F. Sa a e , Algunas alacias cle icales sob e el abo o, en F. Sa a e , op. ci ., pág.
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[35] F. Sa a e , É ica y ciudadanía, ed. ci ., pág. 161.
[36] Ibíd., págs. 161-162.
[37] F. Sa a e , Algunas alacias cle icales sob e el abo o, en F. Sa a e , op. ci ., págs.
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